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Tesis Parabolas Invertidas

Tesis parábola invertida

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Miguel Paats
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UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA

FACULTAD DE ARQUITECTURA Y URBANISMO


COMISIÓN DE ESTUDIOS DE POSTGRADO
DOCTORADO DE FACULTAD V COHORTE

TESIS DOCTORAL
FUNDAMENTOS GEOMÉTRICOS
DE LAS SUPERFICIES DE PARÁBOLAS INVERTIDAS
Caso de Estudio: Parámetros comparativos
del paraboloide hiperbólico,
la silla de mono de una cola y la silla de mono de dos colas

TRABAJO QUE SE PRESENTA PARA OPTAR AL GRADO


DE DOCTOR EN ARQUITECTURA

ALUMNO: M. Sc. Arq. RAFAEL GERARDO PÁEZ ESPINOZA


TUTOR: Dr. Ing. ALONSO ROMERO MARTÍNEZ

CARACAS, VENEZUELA; JUNIO DE 2013


UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA
FACULTAD DE ARQUITECTURA Y URBANISMO
COMISIÓN DE ESTUDIOS DE POSTGRADO
DOCTORADO DE FACULTAD V COHORTE

TESIS DOCTORAL

FUNDAMENTOS GEOMÉTRICOS
DE LAS SUPERFICIES
DE PARÁBOLAS INVERTIDAS
Caso de Estudio: Parámetros comparativos
del paraboloide hiperbólico,
la silla de mono de una cola y la silla de mono de dos colas

TRABAJO QUE SE PRESENTA PARA OPTAR AL GRADO


DE DOCTOR EN ARQUITECTURA

ALUMNO: M. Sc. Arq. RAFAEL GERARDO PÁEZ ESPINOZA


TUTOR: Dr. Ing. ALONSO ROMERO MARTÍNEZ

CARACAS, VENEZUELA; JUNIO DE 2013


Aprobada en nombre de la Universidad Central de Venezuela

por el siguiente Jurado Examinador:

COORDINADOR:

Dr. Alonso Romero Facultad de Ingeniería UCV.

Dra. Yolimar Goatache. Facultad de Agronomía UCV.

Dr. Carlos Enrique Hernández. Facultad de Arquitectura y Urbanismo UCV.

Dra. Andrea Mara Henneberg de León. Facultad de Arquitectura y Diseño LUZ.

Dr. Ramón Arrieta. Facultad de Arquitectura y Diseño LUZ.

Fecha de aprobación: 10 octubre 2013


Se reúnen en el presente escrito los resultados de la investigación de los Fundamentos
Geométricos de las Superficies de Parábolas Invertidas. Analizando, como caso particular de
estudio, el estudio de los parámetros comparativos del paraboloide hiperbólico, la silla de mono
de una cola en dos modalidades: ordinaria y perturbada y la silla de mono para monos de dos
colas.

En cumplimiento a los requisitos propuestos para la obtención del Grado de Doctor en


Arquitectura, dentro del Plan de Trabajo Individual de fecha 11 de febrero de 2005 del M. Sc.
Arq. Rafael Gerardo Páez.
La presente Tesis Doctoral está acompañada de un CD con el siguiente contenido:

Un archivo pdf: tesis_doctoral, con todo el contenido de la monografía.


 Una carpeta denominada tesis_doctoral-Derive®aplicaciones en la cual están todos los
archivos que contienen las representaciones de las familias de paraboloides hiperbólicos,
sillas de mono ordinarias o perturbadas para monos de una cola y sillas de monos para
monos de dos colas que han sido diseñadas en esta investigación mediante el software
Derive®
Contiene también a su vez una carpeta denominada tesis_doctoral-software con el siguiente
programa matemático computacional:
 Derive® (versión de prueba por 30 días del software para la versión 5)

Reúne también algunas publicaciones que se han realizado a partir de la presente investigación
doctoral entre las cuales se encuentran las siguientes:

Artículo arbitrado:

Edificaciones con paraboloides hiperbólicos. La obra de Félix Candela en México y de


Álvaro Coto en Venezuela.

Aceptado para su próxima publicación en la Revista Tecnología y Construcción.

Artículos no arbitrados:

Paraboloides Hiperbólicos como sistemas de cubiertas en estructuras sismorresistente.


(Publicado en la revista Magazine Sísmica).

Algunas experiencias, en México y Venezuela, de aplicaciones de paraboloides hiperbólicos


como sistemas de cubiertas. (Aceptado para publicación próximamente en la revista
Entrerayas).
Adicionalmente se encuentran en proceso de elaboración los siguientes libros:

Libros:

Construcciones en Venezuela de concreto armado solucionadas con cubiertas de


paraboloides hiperbólicos.

En el cual se hace una recopilación de las obras en concreto armado construidas, proyectos y
patentes innovadoras con diseños de paraboloides hiperbólicos en Venezuela. Se hace énfasis a
las que fueron desarrolladas por el arquitecto Coto, quizás el profesional que posee mayor
cantidad de obras. Este libro reúne una cantidad de material inédito y ha contado con la
colaboración de familiares de este profesional de la construcción. (Material en proceso de
elaboración, para finalizarlo en el año 2013 y someterlo a un proceso de arbitraje para su
posterior publicación).

El contenido parcial de esta publicación queda registrado en el Capítulo 1 de esta investigación.

Arcos, bóvedas, cúpulas y superficies alabeadas de doble curvatura.


Un análisis retrospectivo de sus aplicaciones en procedimientos constructivos.

Libro con un contenido muy extenso que remonta su análisis a la existencia misma del hombre.
El capítulo 2 de esta investigación recoge parte del contenido de este libro que está en proceso de
elaboración, aún sin fecha prevista para su culminación.

¿Dudas?, ¿Sugerencias?, visite en la web:


[Link]
Otros enlaces de internet que mencionan parcialmente el contenido de la presente investigación
doctoral y que pueden ser visitados son:
 [Link]/arquitectura/[Link]
 [Link]/arquitectura/[Link]
 [Link]/contenidos/[Link]
 [Link]
 [Link]
i

DEDICATORIA

Dedico esta investigación a mi hijo Keldrin.


Las metas alcanzadas por mí también serán un logro tuyo.
ii

AGRADECIMIENTOS

Mi sincero agradecimiento a todas las personas que han apoyado esta investigación Doctoral.
Primordialmente al Dr. Ing. Alonso Romero Martínez, por su tutoría, constancia, y paciencia en
todas y cada una de las sesiones realizadas con su valiosa asesoría. Por las incontables
observaciones todas muy acertadas y dignas de reconocimiento por su alto valor pedagógico. En
el momento en que el presente trabajo pudiese ser examinado como un modesto aporte en la
aplicación de conocimientos de la geometría al campo de la tecnología de la construcción, en
caso de que lo hubiere, deseo se reconozcan sus orientaciones.

También, a su vez, un agradecimiento especial, a la familia del Arq. Julio Coll Rojas (†) quienes
gentilmente han brindaron la confianza al abrir las puertas de su casa lo cual ha permitido relatar
en este trabajo la experiencia de una vivienda venezolana, con más de cuarenta años, construida
con cubiertas de paraboloides hiperbólicos.

Agradezco a los familiares del Arq. Álvaro Coto Asenjo (†) por toda la información suministrada
referente a la obra construida, proyectos, patentes, fotografías, apuntes de clases en fin todo un
material inédito que ha servido para sustentar la información contenida en los antecedentes de
esta investigación.
iii

ÍNDICE
Contenido Pg.
Preliminares
Dedicatoria i
Agradecimientos ii
Índice de cuadros xi
Índice de figuras de portadas de los capítulos xiv
Resumen xvii
Abstract xx
Introducción 21
CAPÍTULO 1
Marco teórico

1.1. Justificación del tema: La geometría como responsable del equilibrio estable de las 33
estructuras edificadas
a. Planteamiento del problema
b. Objetivo general 37
c. Objetivos específicos 38
1.2. Aspectos empíricos de la investigación 39
a. Supuestos del tema a investigar
b. Metodología de la investigación 40
c. Resultados esperados 41
1.3.- Antecedentes 42
1.3.1.- Antecedentes de los estudios matemáticos. Su incidencia en los conocimientos de las
superficies alabeadas de doble curvatura
a.- La geometría en el Período Helénico 43
b.- Geometría euclidiana 47
c.- Apolonio y los principios geométricos de las cónicas 50
d. Nace la Geometría Analítica 52
d.1. Descartes y Fermat
d.2. Bonaventura Cavalieri 54
d.3. Evangelista Torriceli
d.4. Newton y Leibniz 56
e. Nace la Geometría Descriptiva 58
e.1. Gaspard Monge
e.2. Estudio de las superficies 60
e.3. Joseph Louis Lagrange
e.4. Leonhard Euler 61
f. La Geometría Proyectiva 62
f.1.- Poncelet, la geometría proyectiva es creada en la cárcel
g. La Geometría no Euclidiana 63
g.1. Louis Cauchy 64
g.2. Carl Fiedrich Gauss

g.3. Arthur Cayley, el cálculo matricial 66


iv

h. Surge un intento por unificar la geometría con álgebra lineal y álgebra abstracta, topología, y 67
lógica
h.1. Emmy Noether,
h.2. Los aportes computacionales al estudio de las superficies 68
h.3. Aplicaciones de las tecnologías de la comunicación, mediante 69
la informática, en provecho del estudio de las superficies
h.4. Uso del internet en el estudio de las superficies alabeadas de 70
doble curvatura
h.5. El software de Autocad® y otros similares 71
h.6. Graficadores y software matemáticos 72
1.4. Estado del arte de construcciones de sistemas de cubiertas con paraboloides 73
hiperbólicos
1.4.1. Antecedentes internacionales de soluciones constructivas con cubiertas de
paraboloides hiperbólicos
a. Un primer período: 1901, el antecedente de las bóvedas regladas de Gaudí. La Cripta 74
Güell y la Sagrada Familia
b. Segundo Período, 1933, Lafaille construye el primer paraboloide hiperbólico en 75
concreto armado
b.1. 1936, surge un primer Tratado del comportamiento 77
geométrico y estructural del paraboloide hiperbólico
b.2. Publicación del primer libro para cálculos de paraboloides 77
hiperbólicos
b.3. 1938, Giorgio Baroni, los primeros paraboloides hiperbólicos
en Italia.
c. Tercer período: a partir de 1950, la experiencia mexicana con paraboloides 80
hiperbólicos construidos por Félix Candela
c.1. Paraguas invertidos 83
c.2. Cúpulas cuadrangulares 85
c.3. Eje z vertical 86
c.4. Las bóvedas por aristas una innovación constructiva que 88
antecedió a los paraboloides hiperbólicos con bordes libres
c.5. Eje z no vertical 90
c.6. Bordes libres 91
d. Cuarto período, paraboloides hiperbólicos a partir del fallecimiento de Candela hasta 93
la actualidad
e. La obra del Arq. Eduardo Catalano, relacionada con superficies alabeadas de doble 97
curvatura. La casa Raleigh
1.4.2. Experiencias venezolanas en construcción de paraboloides hiperbólicos de concreto 104
armado
a. Paraboloides hiperbólicos de concreto armado construidos en la provincia venezolana 105
a.1. Club Playa azul, Naiguatá, estado Vargas
a.2. Mercado libre de Maracay 107
a.3. Plaza del paraboloide en el campus UCV de Maracay 108
a.4. Planta de procesamiento de alimentos Heinz. 109
v

a.5. Sede de Bomberos Marinos. Ocumare de la Costa - Aragua 109


a.6. Paraboloides hiperbólicos. Paracotos - Miranda 110
a.7. Estación de gasolina Los Guayos – Carabobo 111
a.8. Paraboloides hiperbólicos en la Av. Bolívar - Valencia 112
b. Algunos ejemplos de paraboloides hiperbólicos construidos en Caracas 113
b.1. Almacenes del IPSFA – Paseo Los Precursores
b.2. Concesionario Chevrolet - Los Ruices 115
b.3. La cubierta del Club Táchira – Bello Monte 116
b.4. Casa habitación del Arq. Julio Coll Rojas – Los Chorros 117
c. La obra del arquitecto Álvaro Coto Asenjo solucionada con paraboloides hiperbólicos 122
en Venezuela
c.1. Estaciones de gasolina en Caracas 123
c.2. Centro Comercial El Parque– Cine Canaima 124
c.3. Centro Comercial 19 de Abril - Maracay 126
c.4. Terminal de pasajeros de San Cristóbal 127
c.5. Terminal de autobuses de Barinas 129
c.6. Sede del Colegio de Médicos del Zulia 132
c.7. Planta ensambladora de Volkswagen en Palma Sola. Diseño 133
del Arq. Dirk Bornhost, proyecto y ejecución de los paraboloides
hiperbólicos: Álvaro Coto en colaboración con Félix Candela
c.8. Propuestas innovadoras de Álvaro Coto para construcciones 135
de Silos agroindustriales con paraboloides hiperbólicos
c.9. Estanques para agua de gran capacidad 137
c.10. Patente de Álvaro Coto para generar paraboloides 139
hiperbólicos con fibra de vidrio
1.5. Conclusiones del capítulo 1 141
CAPÍTULO 2
Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y superficies
Un análisis retrospectivo de sus aplicaciones en las actividades constructivas
de acuerdo a su clasificación geométrica

2.0. Introducción al capítulo 2 146


2.1. La línea recta 147
a. Las vigas y columnas
2.2. La línea curva 150
2.3. El período románico 151
2.3.1. El arco semicircular (medio punto)
2.3.2. Superficie cilíndrica 154
a. La bóveda de cañón
b. La bóveda de aristas 155
2.3.3. Superficie esférica 156
a. La cúpula circular
b. La bóveda de pechinas 157
2.4. El período gótico 159
2.4.1. El arco ojival
2.4.2. Las bóvedas en el gótico 160
a. La bóveda de crucería
2.5. El Renacimiento 163
a. La cúpula del Renacimiento
b. El arco del Renacimiento, el arco carpanel 164
c. La arquitectura en Mesoamérica 166
2.6. La Revolución Industrial: Nuevos materiales, nuevas tecnologías 168
2.6.1. Construcciones con hierro y acero
a. Estructuras en hierro de forma libre 169
b. El hierro fundido 170
vi

2.7. La arquitectura moderna 172


2.7.1. Cúpulas en acero
a. La cúpula de Jena
b. La geodésica de Buckminster Fuller 173
c. Cúpulas reticulares 176
d. Estructuras Transformables 177
e. Cúpulas de forma libre en acero 179
e.1. El Reischtag
e.2. DZ Bank 180
f. Arcos metálicos
f.1. Arcos de catenaria
f.2. El arco de Gateway 181
f.3. Arcos parabólicos en metal 182
2.7.2. Construcciones en concreto armado 184
a. Arcos en concreto armado 185
a.1. Arcos parabólicos en concreto armado
a.2. Arcos de catenaria en concreto armado 188
b. Bóvedas en concreto armado
b.1. La arquitectura visionaria. Una concepción utópica de las cúpulas 189
b.2. Bóvedas en concreto armado 190
b.3. Cúpulas en concreto armado 191
b.4. Cubiertas de concreto armado con estructura de conoide. El Club Táchira. 192
b.5. El hiperboloide como solución geométrica llevada a los diseños arquitectónicos 193
c. La espiral y la helicoide en concreto armado 195
c.1. El monumento a la III Internacional. Una espiral utópica
c.2. El Museo Guggenheim de Nueva York 196
c.3. El Helicoide de Roca Tarpeya 197
d. El cilindro, el cubo y la pirámide
d.1. Edificios cilíndricos
d.2. Edificios con estructura formal inscrita en un cubo 199
d.3. La pirámide del museo Louvre de parís. 200
e. La instauración de la forma libre en la arquitectura contemporánea 201
e.1. Kenzo Tange
e.2. Frank Gehry 202
2.8. Conclusiones del capítulo 2 203
vii

Tomo 2
CAPÍTULO 3
Superficies, conceptualización, generación geométrico-analítica y clasificación.
Sus propiedades y representación geométrica
3.0. Introducción al concepto de superficie 211
3.1. Superficies, definiciones generales, generación y clasificación 212
a. Definición de superficie
b. Generación de las superficies 213
c. Clasificación de las superficies 214
3.2. El plano
3.3. Superficies de generación cilíndrica: clasificación y representación geométrico–analítica de 215
las superficies cilíndricas
3.3.1. Generación cilíndrica de curvas 216
3.3.2. Propiedades geométricas de las superficies cilíndricas que permiten sus 217
aplicaciones constructivas
3.4. Superficies de generación cónica. Clasificación y representación geométrico–analítica 218
3.5. Las cónicas 220
3.5.1. La elipse 222
3.5.2. La hipérbola 224
3.5.3. La parábola
3.6. Cuádricas. Definición y clasificación 225
3.6.1. El elipsoide, condiciones geométricas de los elipsoides, elipsoide de revolución 226
a. Condiciones geométricas de los elipsoides
3.6.2. Superficie esférica 230
3.6.3. Hiperboloide de una hoja 232
3.6.4. Hiperboloide de dos hojas
3.6.5. Paraboloide elíptico 233
3.6.6. Paraboloide hiperbólico 235
a. Punto de ensilladura 237
3.6.7. Parámetros geométricos que determinan la aplicación de las cuádricas como 238
estructuras para sistemas de cubiertas en edificaciones
3.6.8. Silla de mono ordinaria para un mono de una cola 241
3.6.9. Silla de mono para un mono de dos colas 243
3.6.10. Silla de mono perturbada para monos de una cola
3.7. Parámetros geométricos para la representación gráfica de las sillas de mono 244
perturbadas para monos de una cola
3.8. Propiedades geométricas de las superficies alabeadas de doble curvatura clasificación 247
y ecuaciones que las determinan
3.8.1. La primera forma fundamental
a. El área bajo la superficie
b. La curvatura
3.9. Fundamentos geométricos de los paraboloides hiperbólicos comparados con las sillas 248
de mono de una y de dos colas
a. El paraboloide hiperbólico. Modalidades geométricas de su representación gráfica
viii

b. La curvatura gaussiana del paraboloide hiperbólico 251


c. La curvatura media del paraboloide hiperbólico
d. Curvatura gaussiana de las sillas de mono 253
e. Curvatura media de las sillas de mono 254
3.10. Otras superficies con potencial aplicación en procedimientos constructivos
3.11. Conclusiones del capítulo 3 257

Capítulo 4
Estudio comparativo de sistemas estructurales
de cubiertas de paraboloides hiperbólicos mediante su clasificación
y representación geométrica – espacial
4.0. Introducción 259
4.1. La forma construida vs el equilibrio estructural 261
4.2. Aportes de Issenman Pilarsky a la representación arquitectónica de los paraboloides 262
hiperbólicos
4.2.1. Paraboloides hiperbólicos como superficie anticlástica, de configuración 263
geométrica espacial que generan planta cuadrada
a. Propuesta de Issenman Pilarsky
b. Descripción hecha por Félix Candela, a partir del concepto de Pilarsky, para la 264
obtención de la configuración geométrico – espacial de paraboloides hiperbólicos de
planta cuadrada como superficie anticlástica
c. Combinaciones de dos, tres o cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos de planta 268
cuadrada (superficies anticlásticas)
d. Condiciones geométricas que permiten el equilibrio estable en cubiertas de cuatro 269
unidades cuadradas de paraboloides hiperbólicos
e. Combinación de cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos configuración 271
rectangular y bordes rectos
f. Otros modelos de paraboloides hiperbólicos propuestos por Pilarsky 273
4.2.2. Configuración geométrica-espacial de paraboloides hiperbólicos como superficie 275
sinclástica o de traslación
4.3. Heino Engel, propuesta de un sistema de clasificación de las estructuras 278
4.3.1. Sistemas de superficie activa. Prototipos registrados por Heino Engel 280
4.3.2. Sistemas de forma activa. Prototipos registrados por Heino Engel 282
4.3.3. Sistemas de vector activo. Prototipos registrados por Heino Engel 283
4.4. Aproximación a un sistema de representación espacial y clasificación de paraboloides 284
hiperbólicos. El aporte de Fred Angerer
4.5. Aportes de Eduardo Catalano para la configuración, clasificación y representación de 287
paraboloides hiperbólicos
4.6. Conclusiones del capítulo 4 291

Capítulo 5
Fundamentos geométricos de las superficies de parábolas invertidas
Propuesta de la investigación

5.0. Introducción 293


5.1.- Estudio comparativo de los parámetros geométricos que determinan el equilibrio estable 294
en las superficies alabeadas de doble curvatura como sistemas de cubiertas
a. Posicionamiento del sistema de ejes de coordenadas cartesianas 295
ix

b. Comandos que determinan los parámetros geométricos de las superficies a representar 296
c. Nomenclatura propuesta 298
d. El software Derive® como herramienta computacional para la agrupación de familias 300
de superficies alabeadas de doble curvatura
e. Propuesta de aplicación de las superficies alabeadas de doble curvatura como sistema 302
de cubiertas en edificaciones
5.2.- Descripción de la metodología a seguir para el diseño de las familias de superficies 304
propuestas
5.2.1. Propuesta de parámetros geométricos para la modelación de paraboloides
hiperbólicos y sillas de monos. Valores predeterminados para cada una de las posiciones
a. Valores predeterminados en la posición n.1
b. Valores predeterminados en la posición n.2 306
c. Valores predeterminados en la posición n.3 307
d. Valores predeterminados en la posición n.4 309
e. Valores predeterminados en la posición n.5 311
f. Valores predeterminados en la posición n.6 312
g. Valores predeterminados en la posición n.7 314
h. Valores predeterminados en la posición n.8 316
i. Valores predeterminados en la posición n.9 317
5.2.2. Resumen de las ecuaciones de las familias de superficies que serán representadas. 320
(nueve posiciones por cada tipo de familia de superficies)
5.3. Familias de superficies de paraboloides hiperbólicos 321
5.4. Familias de sillas de monos ordinarias para monos de una cola 331
5.5. Familias de sillas de mono perturbadas para monos de una cola 337
5.6. Familias de sillas de mono para monos de dos colas 343
5.7. Conclusiones del capítulo 5 349

CAPÍTULO 6
Resultados, conclusiones y recomendaciones de la investigación
6.1. Resultados de la investigación 351
a. Superficies estudiadas en la investigación
b. Superficies de parábolas invertidas. Una nueva denominación para las superficies 354
alabeadas de doble curvatura estudiadas
c. Importancia de los resultados de esta investigación 355
d. Aplicabilidad del software matemático Derive® en las actividades de diseño y 357
construcción de cubiertas para edificaciones
d.1. Resultados para la posición n.1
d.2. Resultados para las posiciones n.2 a la n.5 358
d.3. Resultados para la posición n.6 363
d.4. Resultados para la posición n.7 364
d.5. Resultados para la posición n.8 365
d.6. Resultados para la posición n.9 366
e. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 368
representadas
x

e.1. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 369


superficies representadas. Posición n.2
e.2. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 371
superficies representadas. Posición n.3
e.3. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 373
superficies representadas. Posición n.4
e.4. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 375
superficies representadas. Posición n.5
e.5. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 377
superficies representadas. Posición n.6
e.6. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 379
superficies representadas. Posición n.7
e.7. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 381
superficies representadas. Posición n.8
e.8. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 383
superficies representadas. Posición n.9
6.2. Conclusiones y recomendaciones de la investigación. 385
6.3. Trabajos de investigación a futuro 387
6.3.1. Descripción de las variantes para la posición n.3, n.3-a, n.3-b, .y. n.3-c de las
superficies de parábolas invertidas
6.3.2. Descripción de las variantes para la posición n.10, n.10-a, n.10-b, y n.10-c 390
de las superficies sillas de mono perturbadas para monos de una cola

Anexos
Anexo 1. Conceptos de Geometría Descriptiva que se relacionan con esta investigación. 393
Apéndice [Link] de obtener las cónicas curvas descrito por Thomas. 404
Bibliografía 406
Glosario 407
412
xi

ÍNDICE DE CUADROS
No Descripción Pg.
Capítulo 3
3.1 Propiedades geométricas de las superficies cilíndricas 217
3.2 Propiedades geométricas de las cónicas curvas. 223
3.3 Clasificación de los elipsoides según la longitud y características de los 229
semiejes
3.4 Condiciones de los planos de coordenadas y secciones ante la representación
de un elipsoide cuya expresión analítica es de la forma 230

; a, b y c 0
3.5 Condiciones de los planos de coordenadas y secciones 236
ante la representación de un paraboloide hiperbólico de la forma
y2 x2 z
; a y b son positivos y c 0.
b2 a2 c
3.6 Fundamentos geométricos de las cuádricas según sus trazas 255
3.7 Otras superficies con potencial aplicación en procesos edificatorios 261
Capítulo 4
4.1 Condiciones de equilibrio estable en cubiertas de paraboloides hiperbólicos de 270
configuración geométrica-espacial cuadrada y bordes rectos
4.2 Condiciones de equilibrio estable en cubiertas de paraboloides hiperbólicos de 272
configuración geométrica-espacial rectangular y bordes rectos

Capítulo 5
5.1 Variaciones del sistema de coordenadas cartesianas para las posiciones n.1 297
hasta n.9 en la representación de las familias de superficies diseñadas de
paraboloides hiperbólicos, sillas de monos para monos de una cola ordinarias
y perturbadas y para monos de dos colas
5.2 Obtención de las vistas o proyecciones de un objeto arquitectónico 304
5.3 Resumen de las ecuaciones de las familias de superficies representadas 320
Familias
de paraboloides hiperbólicos
5.4 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 1 321
z = x 2 - y2
5.5 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 2 322
z = 2x2 - y2
5.6 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 3 323
z = y2 - x 2
5.7 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 4 324
z = 2y2 - x2
5.8 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 5 325
z = x2 - 2y2
5.9 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 6 326
z = 2x2 – 2y2
5.10 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 7 327
z = x2 – 3y2
5.11 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 8 328
z = x2 - 3y2
5.12 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 9 329
z = 3x2 – 2y2
5.13 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 10 330
z=xy
xii

Familias
de sillas de mono ordinarias para monos de una cola
5.14 Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 1 331
z = x3 - 3xy2
5.15 Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 2 332
z = x3 - 2xy2
5.16 Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 3 333
z = x3 - xy2
5.17 Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 4 334
z = 2x3 - 3xy2
5.18 Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 5 335
z = 2x3 - 2xy2
5.19 Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 6 336
z = 2x 3- xy2
Familias
de sillas de mono perturbadas para monos de una cola
5.20 Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 1 337
z = x 3- 3xy2 +(x2 + y2)
5.21 Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 2 338
z = x3 - 2xy2 + (x2 + y2)
5.22 Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 3 339
z = x3 - xy2 + (x2 + y2)
5.23 Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 4 340
z = 2x3 - 3xy2 + (x2 + y2)
5.24 Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 5 341
z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2)
5.25 Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 6 342
z = 2x3 - xy2 + (x2 + y2)
Familias de sillas de mono para monos de dos colas
(Sm2)
5.26 Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 1 343
z = 4xy (x2-y2)
5.27 Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 2 344
z = 3xy (x2 - y2)
5.28 Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 3 345
z = 2xy (x2 - y2)
5.29 Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 4 346
z = xy (x2 - y2)
5.30 Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 5 347
z = ½ xy (x2 - y2)
5.31 Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 6 348
z = ¾ xy (x2 - y2)
Capítulo 6
6.1 Superficies estudiadas en la investigación 352
6.2 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 359
posición n.2
6.3 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 360
posición n.3
6.4 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 361
posición n.4
6.5 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 362
posición n.5
xiii

6.6 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 363


posición n.6
6.7 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 364
posición n.7
6.8 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 365
posición n.8
6.9 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 366
posición n.9
6.10 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 369
representadas. Posición n.2
6.11 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 371
representadas. Posición n.3
6.12 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 373
representadas. Posición n.4
6.13 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 375
representadas. Posición n.5
6.14 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 377
representadas. Posición n.6
6.15 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 379
representadas. Posición n.7
6.16 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 381
representadas. Posición n.8
6.17 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 383
representadas. Posición n.9
6.18 Parámetros geométricos comparativos para la representación gráfica de las 388
familias de superficies de parábolas invertidas para las posiciones n.3, n.3-a,
n.3-b, y n.3-c.
6.19 Parámetros geométricos comparativos para la representación gráfica de las 390
familias de superficies de parábolas invertidas para las posiciones n.10, n.10-
a, n.10-b, y n.10-c.
xiv

Índice y comentarios de las figuras en las portadas de los capítulos:

Portada de la Tesis

La silla de mono ordinaria para monos de una cola correspondiente a la


ecuación cartesiana z = x3–3xy2 colocada en la familia de superficies de
parábolas invertidas como Sm 1, posición 1.3.
El aporte fundamental entre los resultados de la presente investigación
radica en la agrupación en familias de diferentes modalidades de
paraboloides hiperbólicos, sillas de monos ordinarias para monos de una
y de dos colas y sillas de mono perturbadas para monos de una cola, lo
cual constituye una herramienta gráfica para el uso de arquitectos,
ingenieros y constructores que permite visualizar, entre infinitas
alternativas, un conjunto de 9 posiciones principales de estas superficies
tales como fachadas, vistas en perspectivas isométricas y plantas de
azoteas. Con variaciones de escalas y dimensionamiento de las
proporciones de representación.

Introducción

Un hombre con una larga capa que muestra su linaje (dando la


espalda a quien lo observa) personifica a un geómetra que, con un
compás de doble punta seca, traza una circunferencia sobre un muro
de ladrillos en el cual está representado un mapa -quizás del mundo
antiguo- como si fueran humedades enmohecidas. Las figuras
geométricas por él representadas: circunferencia, triangulo isósceles
inscrito, cuadrado; nuevamente la circunferencia, hasta llegar a lo
humano: hombre de turbante con barba y mujer, ambos desnudos.
Curiosamente en el piso un abanico abierto dispuesto a dar aire por
si la meditación geométrica acalora al personaje.
Según Carl Jung en su libro, El hombre y sus símbolos, el grabado
visualiza el “concepto alquímico simbólico de la cuadratura del
círculo”

Capítulo 1: Marco Teórico

Los antecedentes de construcciones con paraboloides hiperbólicos se


remontan a las edificaciones de Antonio Gaudí. ¿De dónde obtuvo la
idea de proponer bóvedas regladas? La respuesta es un misterio. En
los sótanos de la Sagrada Familia quedaron las maquetas como
mudos testigos de la comprensión de lo que hasta ese entonces era un
fenómeno geométrico inexplicable: el modo en que las rectas
generatrices y directrices producen una doble curvatura en el
hiperespacio para generar cerramientos en espacios construidos.
xv

Capítulo 2: Arcos, bóvedas, cúpulas y superficies.


Un análisis retrospectivo de sus aplicaciones en las actividades constructivas de acuerdo a su clasificación
geométrica

Un texto muy antiguo –sin identificación del autor,


que ha sido empleado en esta investigación- contiene
un sinnúmero de representaciones gráficas y
geométricas (ver figura a la izquierda) que, hasta
ahora, en opinión de quienes lo han revisado, se
pudiesen atribuir a Cristopher Wren.
Otras figuras registradas por Houghton-Evans en el
texto Estructuras, (ver figura a la derecha) señalan
unos dibujos similares que son descritos como “El
intento de Wren de analizar científicamente bóvedas y
cúpulas. (tomado de su segundo Tratado de
arquitectura).” (Hodkigson, 1976:11).

Capítulo 3: Superficies, conceptualización, generación geométrico-analítica y clasificación.


Sus propiedades y representación geométrica descriptiva

La propuesta arquitectónica para la


construcción del Palacio de Fontainebleau
requirió de un interesante estudio de trazos
geométricos que incluían el conocimiento de las
superficies. Tal fue el caso específico de la
helicoide alabeada como solución estructural
para erigir una escalera de caracol.
Fuente: Este grabado ha sido extraído del tomo
Nº 5, Edificios soñados, de la colección de la
Biblioteca Salvat Las cien maravillas.

Capítulo 4: Estudio comparativo de sistemas estructurales de cubiertas de paraboloides hiperbólicos mediante


su clasificación y representación geométrica – espacial

La primera cubierta en concreto armado, de doble


curvatura, fue construida en 1933, en Francia. Dos años
más tarde, su constructor, el Ing. Lafaille, publicó un
artículo con los resultados del comportamiento
estructural. Candela, en 1954, construye sin calcular
previamente el paraboloide hiperbólico del Instituto de
Rayos Cósmicos. De hecho, “…cuando un comité de
supervisión pidió los cálculos. No había ningunos [Sic].”
(Faber, 1970:51). Hasta que mediante el dominio
geométrico-espacial y refinamiento de todas las fórmulas
de Aimond permitieron construir obras como la iglesia La
Medalla Milagrosa, (ver foto) estructuralmente seguras y
con un alto valor estético.
xvi

Capítulo 5: Fundamentos geométricos de las superficies de parábolas invertidas. Propuesta de la investigación

La silla de mono perturbada para un mono de una cola,


corresponde a una de las distintas superficies que han sido
analizadas en esta investigación. Empleándose una metodología
que permite agrupaciones en familias y visualizar, mediante la
utilización de un software matemático, una gama infinita de
posibilidades de explotación de tales superficies alabeadas de
doble curvatura que, hasta ahora, han sido un tanto ignoradas
por arquitectos, ingenieros y constructores.

Capítulo 6: Resultados, Conclusiones y Recomendaciones de la Investigación


xvii

FUNDAMENTOS GEOMERICOS
DE LAS SUPERFICIES DE PARÁBOLAS INVERTIDAS
Caso de Estudio: Parámetros comparativos del paraboloide hiperbólico, la silla de mono de
una cola y la silla de mono de dos colas

RESUMEN

Se realiza en esta investigación un estudio para determinar los fundamentos geométricos de las
superficies alabeadas de doble curvatura analizando los parámetros comparativos de los
paraboloides hiperbólicos, sillas de mono para monos de una cola ordinarias y perturbadas y las
sillas de mono para monos de dos colas. Hasta ahora en el campo de las aplicaciones
arquitectónicas de cubiertas para edificaciones sólo han sido empleadas soluciones con
paraboloides hiperbólicos. Las otras grafías, objeto del presente estudio, no se han dispuesto
como techos para cubrir espacios construidos. El primer techo fabricado en concreto armado con
un paraboloide hiperbólico se registró en 1933, por el Ingeniero Bernard Laffaille, en Francia.
Luego destacaron distintas experiencias iniciadas con el Pabellón de Rayos Cósmicos, (Félix
Candela, México, 1950). Mientras que en Venezuela -salvo muy pocos ejemplos- no hay una
tradición de estas construcciones. Existiendo, en cierta medida, un desconocimiento de los
principios geométricos determinantes del comportamiento estructural de esas superficies;
incidiendo esto en la escasez de ejemplos existentes, a pesar que las edificaciones diseñadas con
estructuras de superficies alabeadas de doble curvatura poseen ventajas tales como: eficiencia
estructural bajo condiciones de equilibrio estable, alto valor estético, reducción de los costos,
disminución de los tiempos y cantidades de material con participación de una mano de obra no
especializada (excepto para las labores de encofrado). El aporte fundamental entre los resultados
de la presente investigación radica en la designación de estas representaciones geométricas con
un nuevo nombre: SUPERFICIES DE PARABOLAS INVERTIDAS, reconociendo así una de
sus cualidades esenciales como lo es la generación espacial a partir de parábolas con las ramas
hacia arriba que son geométricamente idénticas a otras que dentro de la conformación de la
misma superficie se hallan con las ramas hacia abajo. Estas superficies hasta ahora son
reconocidas con nombres que no permiten denotar sus condiciones geométrico-espaciales, tal
como es el caso de la silla de montar a caballo. Luego se realiza un aporte inédito, mediante la
utilización de un software matemático, de agrupar en familias diferentes modalidades de
paraboloides hiperbólicos, sillas de monos ordinarias para monos de una y de dos colas y sillas de
xviii

mono perturbadas para monos de una cola, lo cual constituye una herramienta gráfica para el uso
de arquitectos, ingenieros y constructores que permite visualizar, entre infinitas alternativas, un
conjunto de 9 posiciones principales de estas superficies; aplicando la descripción universal de
representación de objetos, tales como son la obtención de la fachada principal, posterior y
laterales, vistas en perspectivas isométricas (axonometrías y proyección bimétrica) y plantas de
azoteas. Entidades que resultarían sumamente difíciles de representar con instrumentos de dibujo
tradicionales incluyendo aún las herramientas de dibujo asistido por computadora. Se resuelven
así, además, las variaciones de escalas, dimensionamientos y de las proporciones de
representación e inercia visual de la superficie obtenida. Los resultados son vertidos en un
documento gráfico donde se clasifican y agrupan a partir de una ecuación dada la generación de
las distintas tipologías seleccionadas que servirá para consulta de profesionales e investigadores
que requieran establecer análisis sistémicos basados en principios geométricos, estéticos y
espaciales que permitan su utilización para la representación de estas superficies en la solución de
proyectos arquitectónicos.
Palabras clave: Superficies alabeadas de doble curvatura, paraboloide hiperbólico, silla de mono
de una y de dos colas, superficie de parábolas invertidas.
Junio de 2013.
xix

GEOMETRIC FUNDAMENTS OF INVERTED PARABOLAS SURFACES


Case study: Benhmarks the hyperbolic paraboloid, one tail monkey saddle and two-tailed
monkey saddle

ABSTRACT

A study is made specifically in this research to determine the geometrical foundations warped
surfaces of double curvature with benchmarks of the hyperbolic paraboloid, one tail monkey
saddle ordinary and disrupted; and two-tailed monkeys saddle So far in the field of architectural
applications covers buildings have been used only solutions with hyperbolic paraboloid. The
other graphs, the subject of this study, have not been as willing to cover roofs built spaces. The
first building with a hyperbolic paraboloid roof was recorded in 1933, by the Engineer Laffaille
in France. Then highlight different experiences started with Cosmic Rays Pavilion, (Félix
Candela, Mexico, 1950). While in Venezuela except very few examples there is no tradition of
these constructions. Exist in our environment, a lack of geometric principles determining the
structural behavior of these surfaces, stressing that the existing shortage of examples, although
they have advantages such as structural efficiency under conditions of stable equilibrium, high
aesthetic value, reducing costs, timing and amounts of material, one involving unskilled labor.
The fundamental contribution between the results of this research lies in the designation of these
geometric representations with a new name: SURFACES INVERTED PARABOLAS,
recognizing one of its essential qualities such as spatial generation from parabolas with upward
branches which are geometrically identical to the others within the same surface forming the
branches are down. Then unpublished input is performed by using a mathematical software,
grouped into families of different modes of hyperbolic paraboloids, for ordinary monkeys saddle
and a two-tailed and monkey saddle disturbed for a queue, which is a graphical tool for use by
architects, engineers and builders to visualize, among infinite alternatives, a set of nine main
positions of these surfaces, applying the universal description object representation, such as
obtaining the main facade, rear and side, isometric perspective views (and axonometric projection
bimetric) and rooftop plants. Entities that would be extremely difficult to represent with
traditional drawing tools including computational tools even computer-aided drawing. It thus
solves further variations dimensioning scales and proportions and inertia visual representation of
xx

the surface obtained. The results are dumped in a graphic which classifies the generation of
different types that will be used to query selected professionals and researchers requiring
systemic analysis based set geometric principles, aesthetic and space.

Key words: Warped surfaces of double curvature, Hyperbolic Paraboloid, monkey saddle of one
and two tails, surfaces inverted parabolas.

Junio - 2013.
21
Introducción

INTRODUCCIÓN

M. Sc. Arq. Rafael Gerardo Páez


22
Introducción

INTRODUCCIÓN

El presente escrito recoge los antecedentes, avances, resultados y conclusiones de la


investigación en la cual se estudian los fundamentos geométricos de las superficies
alabeadas de doble curvatura. Ocupando como caso particular de estudio un análisis
comparativo de los paraboloides hiperbólicos, las sillas de mono ordinarias y
perturbadas para monos de una cola y las sillas de mono para monos de dos colas.

Los paraboloides hiperbólicos (superficie anticlastica de doble curvatura) son analizados


bajo dos modalidades diferentes. En primer lugar los casos que corresponden a los tipos
de estructuras que espacialmente se constituyen como una superficie doblemente reglada
(generatrices y directrices rectas). La otra modalidad son los paraboloides hiperbólicos
configurados como una superficie de traslación (de generación parabólica).

Respecto a las sillas de mono se estudian tres tipos: por una parte, las sillas de mono
ordinarias para monos de una cola, las sillas de mono «perturbadas»; en este caso
perturbadas, exclusivamente, por un paraboloide de base circular. Finalmente las sillas
de mono para monos de dos colas.

La disposición de los capítulos contenidos en esta investigación responde a la siguiente


descripción:

En el capítulo 1 se aborda el Marco Teórico del tema de estudio; las superficies de


paraboloides hiperbólicos cuando son construidos en concreto armado, como sistemas de
cubiertas para edificaciones, quedan incluidos dentro del conjunto de estructuras
laminares debido a su bajo espesor en comparación con el área de material empleado en
su fabricación.

Mientras que, hasta ahora, otros grafos de superficies resultantes de la configuración de


sillas de monos para monos de una cola y sillas de monos para monos de dos colas no se
conoce aplicación alguna que arroje, como resultado de algún proyecto constructivo, una
estructura edificada donde se hayan empleado éstas como sistemas de cubiertas. Es más
aún, sólo en los textos que han sido consultados para esta investigación, con un
contenido especializado en construcciones de estructuras para arquitectos e ingenieros,

M. Sc. Arq. Rafael Gerardo Páez


23
Introducción

aunque refieren abundantemente a los paraboloides hiperbólicos a las sillas de mono no


las mencionan.

El problema planteado para la investigación consiste en la existencia de algunos


profesionales de la construcción y diseño de estructuras que poseen poco conocimiento
de los fundamentos geométricos que determinan el comportamiento estable de las
estructuras de los paraboloides hiperbólicos, la silla de mono para un mono de una cola
y la silla de mono para un mono de dos colas agrupadas en el conjunto de las superficies
alabeadas de doble curvatura.

Se hace necesario indagar por qué en el caso específico de las sillas de monos para
monos de una y de dos colas estas han sido omitidas en los procedimientos
constructivos. Mientras que los paraboloides hiperbólicos sí han sido profusamente
estudiados y representados como soluciones para sistemas de cubiertas en casi todo el
mundo. Convirtiéndose, hoy en día, estas estructuras en una manifestación comprobada
de los más altos procedimientos tecnológicos de la construcción.

El objetivo general de la investigación consiste en determinar los fundamentos


geométricos de las superficies alabeadas de doble curvatura (paraboloide hiperbólico, la
silla de mono de una cola y la silla para un mono de dos colas). Analizándose los
principios que determinan las modalidades de generación, clasificación y representación
en distintas agrupaciones de familias de superficies donde queden registradas las
diferentes posibilidades de visualización para los casos más emblemáticos en que han
sido aplicadas en los ejemplos internacionales ya edificados y, en el caso particular de
las sillas de monos para monos de una y de dos colas, para los tipos que pudiesen
aplicarse como sistemas de cubiertas en la solución de proyectos arquitectónicos.

Se han considerado los antecedentes desde dos escenarios distintos: los antecedentes,
desde la antigüedad hasta el presente, de los estudios geométricos y matemáticos que
tienen una incidencia para la evolución del conocimiento de las superficies alabeadas de
doble curvatura. Se establece que es en la actualidad cuando se ha desarrollado una
mejor posibilidad de obtención de rápidos resultados de graficación y desarrollo de

M. Sc. Arq. Rafael Gerardo Páez


24
Introducción

ecuaciones mediante la utilización de software matemáticos, que solucionan en corto


tiempo la representación visual.

Algunas de las interrogantes planteadas en estudio de los antecedentes de los estudios


matemáticos de las superficies responden a algunas interrogantes que son decisorias a
saber:

¿Cómo evolucionaron los conocimientos matemáticos que permiten explicar los


aspectos geométricos y numéricos de las superficies? ¿Quiénes fueron los hombres de
ciencia que mediante sus investigaciones y publicaciones lograron demostrar para la
humanidad los principios matemáticos que rigen la generación de las superficies?;
¿Cómo una superficie alabeada de doble curvatura, –cuyos estudios se remontan hacia el
período helénico– se convierte, sólo a partir del siglo XX, en una estructura construida?;
¿Cómo evolucionaron los conocimientos matemáticos que permiten explicar los
aspectos geométricos y numéricos de las superficies?; ¿Quiénes fueron los hombres de
ciencia que mediante sus investigaciones y publicaciones lograron demostrar para la
humanidad los principios matemáticos que rigen la generación de las superficies?

El otro escenario es el de los antecedentes de las construcciones realizadas con cubiertas


de paraboloides hiperbólicos en concreto armado en los inicios del siglo pasado. La
determinación del estado del arte de las construcciones de paraboloides hiperbólicos es
uno de los aportes fundamentales de esta investigación. Estos son analizados desde dos
escenarios diferentes: los antecedentes internacionales y las experiencias venezolanas de
construcciones de edificaciones, cubiertas, así como también un registro de los aportes
teóricos traducidos en libros, patentes, tratados, artículos y proyectos no construidos.

De la revisión de tales antecedentes se puede concluir, a simple vista, que las


aplicaciones en procedimientos constructivos recogen un período bastante corto en
tiempo, 100 años. Esto en comparación con 2500 años de investigaciones y desarrollo
del saber matemático de la humanidad para la comprensión geométrica de estas
superficies.

M. Sc. Arq. Rafael Gerardo Páez


25
Introducción

La primera experiencia de construcción, en concreto armado, de un paraboloide


hiperbólico fue realizada por el Ing. Bernard Lafaille, (1900 – 1955), en Francia, en
1933. También a él se debe, además de la primera patente registrada de estos sistemas de
cubiertas, un primer escrito: «Memoires sur l’etude generale des surfaces gauches
minces», (Memorias sobre el estudio general de las superficies alabeadas), publicación
de los Boletines del Segundo Congreso de la Asociación de Ingeniería de Puentes y
Estructuras. (IABSE, [Link], Zurich, 1935)1.

Fernand Aimond (1902 – 1984), un año después, en 1936, publicó en los mismos
Boletines esta vez en el Vol. IV el primer Tratado: «Etude statique des voiles minces en
paraboloide hyperbolique travaillant sans flexion», (Estudio estático de las bóvedas
delgadas en paraboloide hiperbólico trabajando sin flexión). Quince años más tarde las
fórmulas y fundamentos geométricos contenidos en ese tratado llevarían, previa
interpretación, adaptación y perfeccionamiento, a solucionar -estructural y
especialmente- los prototipos desarrollados por Félix Candela.

Un primer libro desarrolló las propuestas del comportamiento elástico de “Cubiertas


parabólicas de hormigón, a base de láminas armadas…”, en 1936, Issenmann Pilarsky,
quien es su autor, publicó: «Calcule des voiles minces en bèton armé» (Cálculo de
cubiertas delgadas en concreto armado), editorial Dunod, Paris. Se tiene conocimiento
de una edición de esta obra titulada «Cálculo de cascarones de concreto armado», de la
editorial Continental para el año 1961.

Un constructor italiano, el Ing. Giorgio Baroni, desarrolló unas cubiertas de paraboloides


hiperbólicos descritas en sus propias palabras como un sistema “…qué marca un
progreso revolucionario en la técnica y la teoría de la ciencia de construcciones”2. A él
se debe otra patente, para Italia; siendo sus primeras experiencias, con techos de
paraboloides hiperbólicos, la cubierta del Club de Trabajadores de la Planta de Aceros
de Milán así como la cubierta de un almacén de la planta de fabricación de Alfa-Romeo,

1
IABSEN: International Association for Bridge and Structural Engineering.
2
[Link]

M. Sc. Arq. Rafael Gerardo Páez


26
Introducción

en la misma ciudad. También Baroni realizó la primera experiencia de paraboloides


hiperbólicos en forma de paraguas, los paraguas de la localidad de Tresigallo, cerca de
Ferrara, los cuales en la actualidad se han conservado en buen estado con mínimo
mantenimiento.

El advenimiento de la Segunda Guerra Mundial trajo, entre otras consecuencias, la


paralización de todos los avances en lo concerniente a construcción de paraboloides
hiperbólicos en Europa.

No se conoce, algún otro antecedente relevante de construcciones de estas cubiertas


durante el conflicto ni en la etapa de la reconstrucción europea. Todavía más: luego de
las experiencias constructivas de Baroni en Italia no se dio otra hasta que surgieron los
modelos de cáscaras diseñadas por el Arq. Candela, en México, para los años 50.

Llama la atención que hay autores que presentan escritos donde se analizan las
propiedades de los paraboloides hiperbólicos y generan confusión al presentar
erróneamente, entre los antecedentes de edificaciones con esta superficie, a otras de
generación hiperbólica como es el caso del Hipódromo de la Zarzuela y la Torre Shejov
que no son de doble curvatura.

La solución, sin calcular previamente, por parte del ingeniero español Félix Candela, de
la cubierta del Pabellón de Rayos Cósmicos de la Ciudad Universitaria (México, D.F.,
1951, diseñada por el Arq. Jorge González Reyna), marcó la pauta para que los
paraboloides hiperbólicos, dentro del conjunto de las superficies alabeadas de doble
curvatura, se diseminaran como estructuras para sistemas de cubiertas construidas en
casi todo el mundo.

A partir de la obra construida por Candela, los paraboloides hiperbólicos representan


uno de los ejemplos más palpables de la mejor tradición tecnológica, de soluciones
estructurales y estéticas en los procedimientos constructivos.

Pese a ello, en Venezuela, salvo muy contados casos –principalmente construidos como
paraguas invertidos- no existió una tradición innovadora de aplicaciones de paraboloides
hiperbólicos como sistemas de cubiertas. Hallándose algunas experiencias cuya autoría

M. Sc. Arq. Rafael Gerardo Páez


27
Introducción

aún resulta difícil de documentar, pero que se atribuyen a la excepcional obra del
arquitecto venezolano de origen mexicano Álvaro Coto Asenjo quien en mucho de sus
proyectos trabajo en sociedad junto a Gabriel Loperena.

Salvo esos dos casos no se conoce, hasta este momento, la trayectoria de algún otro
arquitecto venezolano que haya realizado una profusa investigación de las innovaciones
respecto a este tipo de cubiertas o que su obra construida esté signada por aplicaciones e
innovaciones de cubiertas en edificaciones solucionadas con paraboloides hiperbólicos.
La mayoría de las construcciones existentes permanecen en el anonimato de sus
proyectistas, constructores, entes contratantes, de la data y memorias descriptivas que
relaten la experiencia constructiva.

El capítulo 2 se titula Arcos, bóvedas, cúpulas y superficies un análisis retrospectivo


de sus aplicaciones en las actividades constructivas de acuerdo a su clasificación
geométrica. Aquí se realiza un análisis respecto a los diferentes sistemas constructivos
que emplean elementos estructurales curvilíneos. Desde el arco semicircular -
erróneamente llamado de medio punto- de los constructores romanos, se inicia una
recopilación de la información de las distintas innovaciones y de la influencia de la línea
curva, para generar las diferentes tipologías de arcos, las bóvedas y de allí a las cúpulas
(incluyendo a las conchas y cáscaras) que cubren los respectivos espacios
arquitectónicos a los que han sido destinados.

Este segundo capítulo reúne las diferentes etapas en el perfeccionamiento de los


sistemas constructivos mediante el empleo de las superficies en la solución de los
espacios construidos de la humanidad. Se realiza en este capítulo una clasificación de las
superficies de acuerdo a sus aplicaciones en los procesos constructivos

Bien es sabido que la evolución de los conocimientos geométricos y matemáticos han


avanzado más rápidamente en lo que respecta a sus aplicaciones en procedimientos
constructivos que, en casos como los que aquí son analizados, en referencia a las
superficies alabeadas de doble curvatura han tardado muchos años en ser interpretados y
aplicados.

M. Sc. Arq. Rafael Gerardo Páez


28
Introducción

El capítulo 3 Superficies, conceptualización, generación geométrico-analítica y


clasificación. Sus propiedades y representación geométrica descriptiva. Aquí se
aborda el estudio geométrico de las superficies un tema que es primordial en esta
investigación de un modo recopilatorio intentando abarcar esos conocimientos desde una
óptica global de los conceptos geométricos plasmados en los conocimientos analíticos y
descriptivos con representaciones gráficas y tabulaciones de las propiedades de las
superficies. Partiendo de las superficies cilíndricas hasta alcanzar a los tres grafos
geométricos, objeto de la presente investigación, como son, el paraboloide hiperbólico,
la silla de mono de una cola y la silla para un mono de dos colas.

Seguidamente el capítulo 4: Estudio comparativo de sistemas estructurales de


cubiertas de paraboloides hiperbólicos mediante su clasificación y representación
geométrica en el que se desarrolla un registro de los métodos que permiten la
concepción geométrica de la superficie alabeada de doble curvatura para convertirla en
una estructura construida bajo condiciones de equilibrio estable, aportados por Issenman
Pilarsky, para luego presentar uno de los aportes más interesantes al campo del
conocimiento de las estructuras como fue el realizado por Félix Candela para determinar
las representaciones espaciales que determina el dimensionamiento de los paraboloides
hiperbólicos cuando están configurados como superficie de traslación o sinclástica.

Félix Candela revolucionó el modo de erigir las estructuras de doble curvatura en


tiempos en que no se alcanzaba a realizar operaciones ni tan siquiera con calculadoras de
bolsillo. Para ese entonces la regla de cálculo era la herramienta imprescindible y
mediante ella se alcanzaban métodos de cálculo que aun hoy en día resultan acertados
mediante comprobaciones con herramientas computacionales.

Otra contribución que es analizada en este capítulo es la del arquitecto Eduardo


Catalano, quien elabora una clasificación de estructuras de paraboloides hiperbólicos
con base en el número de unidades que la conforman comparadas con la cantidad de
columnas que le sirven de apoyo al piso.

En el capítulo 4 de esta investigación se da respuesta a una interrogante que hasta ahora


no había podido discernirse en la literatura consultada: ¿Cómo una superficie de doble

M. Sc. Arq. Rafael Gerardo Páez


29
Introducción

curvatura que posee más de 2500 años de estudios geométricos logra finalmente
convertirse en una estructura construida que responde eficientemente a las condiciones
de equilibrio estable?

Como se puede constatar las estructuras de doble curvatura al momento de erigirse como
sistemas de cubiertas en espacios requieren la menor cantidad de apoyos para alcanzar
uno de los órdenes de magnitud más elevados en cuanto a la mayor cantidad de área que
alcanzan a cubrir.

En el quinto capítulo: Fundamentos geométricos de las superficies de parábolas


invertidas. Propuesta de la investigación se realiza el estudio comparativo de los
parámetros geométricos que determinarían el equilibrio estable en las superficies
alabeadas de doble curvatura como sistemas de cubiertas.

La metodología empleada en este capítulo permite la representación gráfica espacial de


las superficies. Haciendo énfasis en las ecuaciones cartesianas. Formando agrupaciones
de superficies en familias independientes, a partir de un sistema que logre cubrir una
planta cuadrada. Se conforma así, con cada uno de ellos, la unidad adimensional o
módulo que permitirá establecer su implantación como sistemas de cubiertas bajo
condiciones de equilibrio estable. Determinándose, comparativamente, los parámetros
geométricos mediante un software computacional. En este caso el Derive® (para dibujar
la variedad de superficies), a partir de la indicación de la ecuación respectiva.

En el sexto y último capítulo se presentan los resultados, conclusiones y


recomendaciones de la investigación. Las posiciones representadas en los tipos de
superficies que se han diseñado corresponden a analogías de visualizaciones de objetos
arquitectónicos con las cuales se hallan familiarizados los arquitectos e ingenieros, tales
como alzados, fachadas, vistas en perspectivas isométricas y plantas de azoteas. Con
variaciones de escalas y dimensionamiento de las proporciones de representación.

La agrupación en familias de las superficies mencionadas constituye una herramienta


gráfica para el uso de arquitectos, ingenieros y constructores que permite visualizar,
entre infinitas alternativas aquellas que mediante proyecciones planas; se constituyen

M. Sc. Arq. Rafael Gerardo Páez


30
Introducción

como representaciones visuales de las siguientes posiciones: n.1, que corresponde a la


vista de una malla plana reticular de 20 x 20 unidades adimensionales (planta cuadrada,
la cual permite obtener una idea intuitiva del área que se requiere para obtener la
superficie de doble curvatura. Las posiciones n.2 a la n.5 son representaciones de
perspectivas isométricas, donde el sistema de coordenadas cartesianas del software
Derive es ubicado por defecto, tal como lo ocupa el software. Luego, a partir de aquí, las
posiciones n.6, una vista en fachada frontal, n,7, vista de fachada lateral; n.8, vista en
planta de techo o azotea y finalmente la posición n.9 que permite obtener una vista en
axonometría bimétrica de la superficie.

Observar las familias de superficies que se han conformado en los resultados de esta
investigación conlleva a pensar en algún material constructivo, para la aplicación
práctica, en procedimientos constructivos de cubiertas en espacios arquitectónicos, por
lo cual se concibe que resulte preferible emplear el concreto armado.

Siendo así que se deben descartar todos los materiales excepto el concreto armado. No
obstante, otros materiales como el acero inoxidable extendido en láminas que existen en
el mercado con diferentes calibres, lisas, microperforadas, (con diferentes tipos de
aberturas) brillantes, satinadas y mate en medidas de 1.22*2.44 m. o en bobinas. La
propuesta se centra al menos en una experiencia que en lo personal se obtuvo mediante
la realización de un proyecto arquitectónico de doble curvatura que se ideó para ser
construido, todo el cerramiento de la cubierta con dicho material.

Ahora bien, ¿Cuáles son los aportes relevantes logrados en esta investigación doctoral?

El aporte fundamental obtenido radica en la agrupación realizada de diferentes familias


de las superficies estudiadas: una familia de paraboloides hiperbólicos. Una familia que
agrupa a las sillas de monos para monos de una cola ordinarias y otra para cuando son
sillas de mono perturbadas para un mono de una cola, además de una última familia de
superficies que reúne a las sillas de mono para monos de dos colas.

Cada uno de los tipos de superficies seleccionadas es determinado por una ecuación
cartesiana predeterminada. Y, mediante el software Derive® se elabora una tabla que

M. Sc. Arq. Rafael Gerardo Páez


31
Introducción

contiene la representación gráfica -de esa misma ecuación- en un conjunto desde n.1
hasta n.9 posiciones principales para las superficies de paraboloides hiperbólicos, y sillas
de mono para monos de una cola y de dos colas.

M. Sc. Arq. Rafael Gerardo Páez


CAPÍTULO 1
MARCO TEÓRICO
33
Capítulo 1. Marco teórico

CAPÍTULO 1

MARCO TEÓRICO

“Parece evidente para cualquiera


que siendo la forma y la estructura tan importantes
en el diseño de las obras arquitectónicas,
la Geometría y las Matemáticas sean una parte fundamental de la Arquitectura”
Raúl Ibáñez Torres1

1.1. Justificación del tema: La geometría como responsable del equilibrio estable de las
estructuras edificadas

a. Planteamiento del Problema

Existen algunos profesionales de la construcción y diseño de estructuras que poseen poco


conocimiento de los fundamentos geométricos que determinan el comportamiento estable de
las estructuras de los paraboloides hiperbólicos, la silla de mono para un mono de una cola y la
silla de mono para un mono de dos colas agrupadas en el conjunto de las superficies alabeadas
de doble curvatura.

Prueba de este desconocimiento se ve reflejada en algunos textos que generan confusión


caracterizando edificaciones con soluciones de techos de paraboloides hiperbólicos cuando en
realidad son cubiertas de una curvatura simple.

Ejemplo de este caso es el gimnasio cubierto de la UCV (figuras 1 y 2) concebido,


erróneamente, por algunos profesionales de la arquitectura como una silla de montar. Como
muestra un texto publicado con motivo de la designación de la Universidad Central de
Venezuela como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (Consalvi, S. et al. 2001) en el
cual se señala el techo del “…gimnasio cubierto con forma de silla de montar” (Consalvi, et
al. 2001:15). Sin embargo, el gimnasio cubierto de la UCV no es un proyecto solucionado por
el Arq. español Félix Candela.2 Tampoco consiste su cubierta en la solución de un paraboloide

1
Ibañez, R. & Macho, M. (2004). El Vientre de un arquitecto. (La búsqueda de la forma). En: Un Paseo por la Geometría
2003/04. Universidad del País Vasco. 155-185.
2
No obstante, en la entrevista telefónica con el Profesor Graciano Gasparini, en diciembre de 2006, comentó haber conocido
personalmente a Candela, con quien mantuvo amistad, por muchos años, hasta el momento de la muerte del Arq. español, y
que éste le manifestó siempre un deseo incumplido de trabajar con Villanueva. Es más, según las palabras del Arq. Gasparini,
Candela sostuvo no haber realizado personalmente algún proyecto de cubierta para Venezuela. Esto último coloca en
contradicción lo expresado por Bermúdez, en el Diccionario de Arquitectura quien sostuvo que los Arq. Álvaro Coto y
Gabriel Loperena fundaron la empresa Ala de Venezuela, que era representante legal de la firma del Arq. Candela en este
país.
hiperbólico implantado como superficie anticlástica, más bien es un óvalo con un pliegue
cóncavo hacia abajo que le provoca una sola curvatura.

Figura 1. Gimnasio cubierto de la UCV. Conocido Figura 2. Gimnasio cubierto de la UCV.


como “La cachucha de Pérez Jiménez”. Fuente: Consalvi, et al. 2001.
Fuente: archivos de COPRED-UCV.

En los medios donde se imparte la enseñanza de la arquitectura e ingeniería civil, no se


contempla entre los pensa, una difusión de los conocimientos geométricos y espaciales de las
distintas formas en que se combinan las modulaciones de dichas superficies alabeadas, como
soluciones que reúnen un sinnúmero de ventajas económicas, técnicas y estructurales; para las
necesidades de generar sistemas de cubiertas en las edificaciones.

Mientras en otros países las construcciones de paraboloides hiperbólicos son una muestra de
los más altos adelantos tecnológicos; en el ámbito nacional venezolano, salvo muy pocos
ejemplos, no se observan aplicaciones generalizadas de estas soluciones estructurales. Esto a
pesar de que los paraboloides hiperbólicos, constituyen el corolario de un proceso edificatorio
en el que se conjugan óptimos valores estéticos, altos niveles de resistencia estructural, ahorro
en los volúmenes de material aplicado y la participación de una mano de obra especializada.

La normativa sismorresistente venezolana (COVENIN 1756-98 y otras similares) ignora por


completo en sus disposiciones las recomendaciones que pudieran guiar a los arquitectos e
ingenieros respecto a los parámetros a seguir para realizar el diseño, cálculo y construcción de
estructuras regladas no desarrollables. De aquí que las experiencias realizadas de construcción
de paraboloides hiperbólicos no hayan legado a las nuevas generaciones de profesionales los
aspectos resaltantes que podrían llevar a soluciones acertadas en los procesos de edificación de
este tipo de superficies alabeadas.
33
Capítulo 1. Marco teórico

Salvo muy contados casos en Venezuela se han empleado básicamente paraboloides


hiperbólicos en concreto armado del tipo de paraguas invertidos. Se puede afirmar incluso que
mientras en otros países la construcción de superficies alabeadas de doble curvatura es una
muestra de los más avanzados conocimientos edificatorios- en Venezuela las construcciones
con paraboloides hiperbólicos sencillamente han sido muy desestimadas por los proyectistas y
constructores. Aún más: actualmente se realizan mayores propuestas para demoler cubiertas de
paraboloides hiperbólicos de concreto armado ya existentes, que las que se efectúan para
planificar y construir otros.

En gran medida la ausencia de aplicaciones de las sillas de mono ordinarias a procesos de


solución de cubiertas laminares en las edificaciones construidas se puede atribuir al modo
como estas son conceptualizadas en los textos. Existiendo autores que describen a tales
superficies bajo la premisa de que realmente su utilidad es para asiento de un primate
(Cordero, Fernández & Gray, 1995) y sobre este concepto se hará énfasis más adelante
estableciendo que

“Una persona podría sentarse confortablemente en un paraboloide


hiperbólico, dado que posee entrantes para colocar sus piernas. Sin
embargo, un mono tendría dificultades para hacerlo, ya que no posee
ningún espacio para su cola. La silla del mono sería lo más adecuado
para un mono,…” (Cordero, Fernández & Gray 1995:245).

En cuanto a algunos libros de geometría analítica que son del uso generalizado en las carreras
de pregrado universitario se menciona la existencia de dos textos que incluyen ejemplos
gráficos de la silla de mono ordinaria, para monos de una cola, sin siquiera profundizar en su
modo de obtención. Tales textos son los siguientes:

Pourcel (1987) establece textualmente que:

“Si la superficie es muy complicada, puede ser útil mostrar las trazas de
muchos planos paralelos a los ejes coordenados. Aquí puede ser muy útil
una computadora con capacidad para diseñar gráficas. En la figura
[abajo], presentamos una gráfica generada por computadora de z = x3-
3xy2. Esta superficie se conoce como silla de mono; tiene espacio para la
cola del mono, así como para sus dos piernas. (Sic)” (Pourcel, 1987:619).
34
Capítulo 1. Marco teórico

Otro ejemplo en el cual se amplía más el concepto y a la silla de mono de una cola la
representan (Edwards & Penney, 1994) de una forma bastante singular mediante la siguiente
figura:

Figura 3. Imagen designada como “El mono en su silla.”


Fuente: Extraída con fines didácticos del texto de Edwards & Penney, 1994:820.

Cuando se observa a ciertos perros echados al piso con las extremidades extendidas se está en
presencia de un hecho que quizás conllevó a denominar a la silla de mono ordinaria para un
mono de dos colas como “silla del perro” (Edwards & Penney, 1994).

Se percibe el caso de un texto que ocupa en su portada un paraboloide hiperbólico como


superficie anticlástica (Carmona y Pardo, 1983), mas al realizar una revisión del contenido de
los capítulos no menciona en absoluto la existencia de dicha superficie.

Otro caso que es importante destacar (Salvadori, 1968) donde no se menciona la existencia de
paraboloides hiperbólicos, el capítulo de geometría analítica, sólo analiza los casos
concernientes a la línea recta.

En cuanto a algunos de los textos de Estructuras (diseño y cálculo) que han sido revisados para
la presente investigación y que son empleados en la formación a nivel de las carreras de
pregrado de carreras de ingeniería, arquitectura y diseño industrial no se ha encontrado alguna
mención de la posible aplicación de las sillas de mono para solucionar sistemas de cubiertas.

Algunos de los textos de geometría descriptiva, revisados para la presente investigación, dan a
conocer el modo de representación de los paraboloides hiperbólicos. Mas, sin embargo, no se
ha encontrado todavía alguno que indique como realizar la representación geométrico
descriptiva de las sillas de mono, o que al menos mencione su existencia.
35
Capítulo 1. Marco teórico

Félix Candela hasta donde se ha logrado revisar su obra escrita, nunca mencionó la posibilidad
de construir con sillas de mono ordinarias, aun cuando se podría intuir que sí las conoció (al
menos como ecuaciones geométricas). En cuanto a las experiencias construidas de estas
superficies, no se tienen antecedentes de que haya realizado alguna aplicación con sillas de
monos.

Finalmente, y ya que se ha mencionado nuevamente la obra construida por Candela, es


menester acotar en relación a su obra escrita3, un ensayo donde establece los principios
filosóficos que determinaban las conceptos estructurales de estas superficies (Candela, 1962).
De acuerdo con Candela (1962):
“Pensar constituye siempre un esfuerzo penoso, y, por tanto, nos es mucho
más cómodo creer simplemente en el buen criterio de los que han
desarrollado los procedimientos en uso y aplicarlos al pie de la letra, por
largos y tediosos que estos métodos sean, antes que pararnos a pensar un
momento por nuestra cuenta.
Pero la técnica sólo puede avanzar como consecuencia de preocupaciones
científicas; sin ellas, sin el fervor investigador, se convierte en pura rutina y
va degenerando hasta llegar a ser un recetario inamovible.” (Candela,
1962:10).

b. Objetivo general

Determinar los fundamentos geométricos de las superficies alabeadas de doble curvatura


(paraboloide hiperbólico, la silla de mono de una cola y la silla para un mono de dos colas)
usando un software matemático. Principios que determinan las modalidades de generación,
clasificación y representación en distintas agrupaciones de familias de superficies donde
queden registradas las diferentes posibilidades de visualización para los casos más
emblemáticos en que han sido aplicadas en los ejemplos internacionales ya edificados y, en el
caso particular de las sillas de monos para monos de una y de dos colas, para los tipos que
pudiesen aplicarse como sistemas de cubiertas en la solución de proyectos arquitectónicos.

3
El texto de Colin Faber, en su edición de 1970, recoge algunos de los principios constructivos enarbolados por Candela que
ya habían sido mencionados en el artículo de Candela, Les paraboloides hyperboliquest les coques, en beton armè. En:
L‟architectured‟aujourdhui. Nº 23. Septiembre de 1959. Paris.
36
Capítulo 1. Marco teórico

c. Objetivos específicos

Identificar los antecedentes de la investigación, indicando la relación existente entre los


procesos de innovación tecnológica que han conllevado a la implantación de las superficies
alabeadas de doble curvatura y los aportes teóricos a los conocimientos de los fundamentos
geométricos que la sustentan.

Determinar el estado del arte de las edificaciones que basan su comportamiento estructural
mediante la aplicación de superficies alabeadas de doble curvatura.

Realizar un inventario de las distintas tipologías de estructuras que han sido construidas hasta
el presente, en las cuales se hayan empleado modelos espaciales basados en el paraboloide
hiperbólico.

Registrar las distintas modulaciones prestablecidas para realizar combinaciones espaciales de


paraboloides hiperbólicos.

Describir los fundamentos geométricos que tienen una influencia preponderante en la


respuesta estructural y resistente de los paraboloides hiperbólicos.

Categorizar los aspectos incidentes de la teoría de cálculo de conchas y cáscaras, y su


incidencia sobre el conjunto de las estructuras laminares, que basen su genealogía en las
superficies regladas no desarrollables.

Identificar los rangos de cobertura y de separación entre apoyos (luces) de los paraboloides
hiperbólicos, realizando una propuesta de variables de magnitud, que los compare y relacione
con otros sistemas estáticos.
37
Capítulo 1. Marco teórico

1.2. Aspectos empíricos de la investigación

a. Supuestos del tema a investigar

Es posible demostrar, bajo los enfoques de las teorías del cálculo estructural, mediante la
manipulación de métodos gráficos y numéricos, que el paraboloide hiperbólico y las sillas de
monos para monos de una cola y de dos colas, dentro del conjunto de las superficies alabeadas
de doble curvatura, poseen un comportamiento estable óptimo, entre los parámetros del
equilibrio estable, en comparación con el resto de las estructuras curvilíneas que se emplean
para salvar grandes luces sin apoyos intermedios.

El paraboloide hiperbólico representaría una respuesta al estado límite al cual se puede


someter a una superficie; para que responda a los esfuerzos de flexocompresión que en
comparación con un elemento plano (viga o losa plana) conllevaría a predimensionamientos
inalcanzables por la ingeniería y arquitectura contemporáneas. Todo lo cual ocurre con el uso
mínimo de materiales y una disminución considerable de los tiempos de edificación. Además
la fabricación de un techo de doble curvatura no requiere de la participación de una mano de
obra altamente especializada, ni de maquinarias o equipos sofisticados, factores que conllevan
a la disminución de los costes finales de los procesos constructivos.

Cuando se requieren salvar luces sin apoyos intermedios, para cubiertas bastante grandes, con
un mínimo de apoyos, dimensionados estos últimos con sus más pequeñas proporciones; el
paraboloide hiperbólico es una alternativa entre el grupo de las estructuras laminares de doble
curvatura, que actuando bajo el dominio de rectas directrices y generatrices, permite una
respuesta constructiva eficiente con un alto valor estético, logrados mediante un bajo costo,
reducciones considerables de las cantidades de material y de los tiempos de manufactura.

La razón principal por la cual la construcción de espacios arquitectónicos basados en la


implantación de paraboloides hiperbólicos, al menos en Venezuela, se haya convertido en cosa
del pasado es debida –entre otras causas- al desconocimiento que poseen algunos
profesionales de la construcción de los fundamentos geométricos y determinación de los
esfuerzos que generan el comportamiento bajo condiciones de equilibrio estable de estas
estructuras.
38
Capítulo 1. Marco teórico

El material ideal para erigir un paraboloide hiperbólico duradero, con una mínima inversión en
mantenimiento es el concreto armado, con el cual se desarrollan extensas superficies laminares
de 2.5 cm hasta 5 cm máximo de espesor. Sin embargo, es posible indagar la pertinencia de
aplicar otros materiales que van desde los materiales textiles, el plástico con polímeros de alta
resistencia, con lo cual se podrían bajar estos espesores. Algunos materiales como el bambú,
con el cuales se llegarían a reducir los costos de material y el papel o cartón reciclados, con lo
que se puede proponer una participación de tales estructuras, en los procesos de
construcciones sustentables.

b. Metodología de la investigación

Se hará una investigación bibliográfica relacionada con el tema así como también visitas a los
sitios donde se han edificado estructuras con paraboloides hiperbólicos para realizar un
inventario de los avances tecnológicos que han permitido la evolución de las estructuras de
superficies regladas de doble curvatura.

En el caso específico de las superficies alabeadas de doble curvatura conformadas por los
paraboloides hiperbólicos y las sillas de mono ordinaria para monos de una cola, o de dos
colas y una modalidad particular de representación de estas últimas que consiste en las sillas
de mono perturbadas es posible realizar un sistema de representación de la ecuación
geométrica dada de la superficie, mediante la aplicación de un software graficador para
matemáticas, que permita generar distintas visualizaciones de una misma superficie bajo
parámetros numéricos en posiciones que son traducibles al lenguaje formativo de arquitectos,
ingenieros y constructores. Tales posicionamientos se verían reflejados en vistas
características de las edificaciones proyectadas y construidas como son: isometrías, alzados
plantas arquitectónicas y de conjunto.

La agrupación en familias de superficies reflejará los cambios de apariencia que reciben los
sistemas de cubiertas en cuanto a elementos de ordenamiento visual como son: la proporción,
la escala y el tamaño.
39
Capítulo 1. Marco teórico

c. Resultados esperados

Los resultados serán vertidos en un documento gráfico, que servirá para la consulta de los
profesionales de la construcción, cálculo y diseño de estructuras; estudiantes e investigadores
que requieran establecer comparaciones sistemáticas, basadas en los principios geométricos,
estructurales, estéticos y espaciales, que sustentan el equilibrio estable de las superficies
alabeadas de doble curvatura, cuando son aplicadas para cubrir grandes luces, dentro de los
distintos procesos constructivos.

El resultado esperado de esta investigación consiste en obtener un método gráfico de


representación de diferentes superficies bajo los mismos parámetros de apariencia visual para
contrastar las distintas posibilidades de aplicación de una ecuación geométrica específica para
emplearla como posible solución en un sistema de cubierta en edificaciones bajo condiciones
de equilibrio estable. Esto implica un conocimiento de los algoritmos matemáticos para
producir de manera gráfica la representación y dimensionamiento de estas estructuras.
40
Capítulo 1. Marco teórico

1.3. Antecedentes
¿Cómo evolucionaron los conocimientos matemáticos que permiten explicar los aspectos
geométricos y numéricos de las superficies? ¿Quiénes fueron los hombres de ciencia que
mediante sus investigaciones y publicaciones lograron demostrar para la humanidad los
principios matemáticos que rigen la generación de las superficies?

¿Cómo una superficie alabeada de doble curvatura, cuyos estudios se remontan hacia el
período helénico, se convierte sólo a partir del siglo XX en una estructura construida?

Seguidamente se presenta un análisis de los antecedentes de esta investigación partiendo de


dos premisas distintas. Por una parte los antecedentes de los estudios y aportes al campo de los
conocimientos matemáticos que han tenido una incidencia directa en la determinación
geométrica de las superficies de doble curvatura. Por otra, un intento por establecer el estado
del arte de las construcción de edificaciones con cubiertas laminares, regladas, de doble
curvatura; específicamente aquellas que han empleado el paraboloide hiperbólico como
propuesta de solución formal y estructural.

1.3.1. Antecedentes de los estudios matemáticos.


Su incidencia en los conocimientos de las superficies alabeadas de doble
curvatura.

Geometría es una palabra que proviene del griego  Etimológicamente4 significa γῆ
"geo", tierra y μέτρον "metrón", medida: «medida de tierras» y de allí pasa al latín como
geometria.

Los primeros estudios de la geometría como ciencia se remontan a los momentos en que
despierta el pensamiento filosófico griego. Sin embargo, ya anteriormente se habían realizado
algunas mediciones geométricas por parte de los egipcios quienes manifestaban preocupación
por la determinación de las porciones de terrenos que eran anegadas por los desbordamientos

4
El significado etimológico de geometría es tomado de [Link]
41
Capítulo 1. Marco teórico

del Nilo. Esto, claro está, sin aportes importantes en la elaboración de algún axioma o
teorema. “Los egipcios hallaron para π un valor aproximado de 3.1605.”5

A su vez en Mesopotamia los problemas concernientes a las mediciones también fueron el


campo en el cual ellos lograron un cierto desarrollo. Determinaciones de área del cuadrado y
del círculo, volúmenes de cuerpos y representaciones de figuras semejantes.

a. La geometría en el Período Helénico

El conocimiento geométrico como rama de la matemática, en el período helénico, se inicia en


el año 600 a. de C. con el surgimiento de la Escuela de Mileto, que se hallaba ubicada en
territorio de lo que hoy es Turquía, y que entre sus exponentes más importantes se hallaban
Tales y sus discípulos Anaximandro y Anaxímenes.

De Tales de Mileto (figura 4) se dice que no dejó nada por escrito. No obstante, se atribuyen a
él los siguientes teoremas de la Geometría Elemental:

1. Todo ángulo inscrito en una semicircunferencia es recto (figura


5)
2. Todo diámetro biseca a la circunferencia en dos partes iguales
(figura 6).
3. Los ángulos en la base de un triángulo isósceles son iguales
4. Los ángulos opuestos por el vértice son iguales (figura 5)
5. Dos triángulos son congruentes si ellos tienen dos ángulos y un
lado igual.6

Figura 4. Tales de Mileto (624 – 546 a. de C.).


Fuente: [Link]
tecnologia-imbricamentos-e_05.html.

5
[Link]
66
Con base en: [Link]
42
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 5. Representación gráfica de los Teoremas 1 y 2 de Figura 6. Representación del Teorema 4 de Tales de
Tales de Mileto. Fuente: Mileto. Fuente:
[Link]
[Link]
rema_de_Tales_1.png

Luego, Pitágoras (figura 7) combinó conocimientos de filosofía y geometría. Él y sus


seguidores consideraban que los números eran los elementos conceptuales básicos de todo lo
existente. También se les atribuye el descubrimiento de los números irracionales (la
inconmensurabilidad de la diagonal y el lado de un cuadrado), que parece haberse convertido
en un secreto de la escuela, celosamente guardado.”7

Figura 7. Pitágoras.
Fuente: [Link]

La escuela de Pitágoras marcó una pauta en los avances de los conocimientos matemáticos del
período helénico. Los procesos de abstracción numérica permitieron resolver, mediante el
teorema de Pitágoras, la medición de los lados de un triángulo rectángulo con la ecuación

7
[Link]
43
Capítulo 1. Marco teórico

a2+b2=c2. Alcanzando así la serie ilimitada que se conoce con el nombre de los números
“pitagóricos” (figura 8).

Figura 8. Representación gráfica del teorema de Pitágoras.


Fuente: [Link]

Anaxágoras (499 - 428 a. de C.), fue encarcelado por decir que el Dios Sol no era tal, llevando
consigo a su presidio escuadras y compás para intentar solucionar la cuadratura del círculo. 8

El inicio de los estudios de los fundamentos geométricos de algunas de las superficies


alabeadas de doble curvatura se remonta al período helénico. Menaechmo, discípulo de Platón
y de Eudoxo, en el siglo IV a. de C. conocía que parábola era sinónimo de equiparable, elipse
de deficiencia e hipérbola de exceso.9

Arquímedes (figura 9) fue el matemático más grande de los tiempos antiguos. Fue asesinado
durante la captura de Sicilia por los romanos en la Segunda Guerra Púnica a pesar de que
Marcelo, el General romano que dirigía la ocupación, había ordenado que le respetaran la vida.
Curiosamente existe una representación del cilindro conteniendo la esfera en el epitafio de su
tumba. Esto como muestra de uno de sus aportes a la geometría, quizás -según consideró
Arquímedes- el más significativo; en el cual determina que el volumen de una esfera es dos
tercios del volumen del cilindro que la circunscribe.

Arquímedes dedicó sus estudios a ramas diferentes del conocimiento humano, como la
mecánica de fluidos, la física e ingeniería militar pero fue en la geometría donde realizó sus
mayores contribuciones efectuando importantes aportes al estudio de las superficies.

8
[Link]
9
[Link]/weborriak/Historia/MateOspetsuak/[Link]
44
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 9. Arquímedes, (287 - 212 a. de C.).


Fuente: [Link]

La geometría de Arquímedes fue planteada con base en la medición de las figuras que le tocó
estudiar. Realizó cuadraturas de superficies planas y curvas. Llegó a calcular los perímetros de
los polígonos regulares inscritos y circunscritos a un mismo círculo (figura 10)

Figura 10. Representación parcial del modo empleado por Arquímedes para calcular los perímetros de los polígonos regulares
inscritos y circunscritos a un mismo círculo.
Fuente: [Link]

Arquímedes “…fue autor de varias obras las cuales se han ordenado según la época en que
fueron escritas:
1. Esfera y cilindro.
2. Medida del círculo.
3. Geoides y esferoides.
4. Espirales.
5. Equilibrio de los planos y sus centros de gravedad.
6. Cuadratura de la parábola.
7. El arenario.
8. Cuerpos flotantes.
9. Los lemas.”10
10
[Link]/histmat/html/[Link]
45
Capítulo 1. Marco teórico

También demostró que la superficie de una esfera es cuatro veces la de uno de sus círculos
máximos. Calculó áreas de zonas esféricas y el volumen de segmentos de una esfera.
Demostró que “El área de un casquete esférico es igual a la superficie de un círculo que tiene
por radio la recta que une el centro del casquete con punto de la circunferencia basal.” (Alba &
Moreno, 2004:29).

Arquímedes planteó para el cálculo de un valor de 3+(10/71).


Arquímedes establece además los siguientes principios que tuvieron incidencia en la
comprensión de los conocimientos geométricos de las superficies:
 La línea recta es la más corta entre dos puntos.
 De dos líneas cóncavas hacia el mismo lado y que tienen los mismos extremos, es
mayor la que queda fuera de la otra.
 De dos superficies que pasan por una misma curva cerrada, cóncavas hacia un mismo
lado, es mayor la exterior.”11

b. Geometría euclidiana

Otra obra de geometría que marcó una pauta en la evolución de los conocimientos que
permitieron el estudio y comprensión de las superficies regladas lo constituyó la obra
compilada en los trece libros del geómetra Euclides: «Los Elementos». “Esta obra de Euclides
es el coronamiento de las investigaciones realizadas por los geómetras de Atenas, como así
mismo de los anteriores. Euclides no hace sino volver a tomar con más perfección los ensayos
anteriores; hace una selección de las proposiciones fundamentales y las coordina
convenientemente desde el punto de vista lógico.”12

11
[Link]
12
[Link]/histmat/html/[Link]
46
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 11. Euclides.


Fuente: [Link]/2010/10/teorema-de-euclides

El Teorema de Euclides (figura 12) se explica así:

“El cuadrado construido sobre uno de los catetos de un triángulo rectángulo es equivalente al
rectángulo que tiene por lados la hipotenusa y la proyección ortogonal del mismo cateto sobre
ella.” (Romero, 2005:73)

Figura 12. Teorema de Euclides.


Fuente: Romero (2005:73).

De acuerdo con Romero la demostración del Teorema de Euclides se deduce así:


Se representa un triángulo rectángulo ABC.
Los lados a y b son catetos;
El lado c es la hipotenusa.
m es la proyección de a sobre c.
47
Capítulo 1. Marco teórico

Se construye un cuadrado de vértices BCDE sobre el cateto a


Se construye un rectángulo c*m de vértices CHFG.
De tal forma que se conforman dos triángulos:
DCA y BCF
Análisis comparativo de ambos triángulos:
DCA = BCA + RECTO
BCF = BCA + RECTO
DCA BCF por ley transitiva
DC CB CA CF por hipótesis
ADCA ABCF por el primer teorema de congruencia
Área (DCA) = Área (BCF), porque son figuras congruentes.
Tomando como base del triángulo DCA el lado DC, su altura será a
(medida de la perpendicular bajada desde A hasta la recta DC).
Área (DCA) = ½ Área (DCBE) teorema del área del triángulo.
Tomando como base del triángulo BCF el lado CF, su altura será m
(medida de la perpendicular bajada desde B hasta la recta CF).
Área (BCF) = ½ Área (HCFG) teorema del área del triángulo.
Estas dos igualdades tienen sus primeros miembros iguales según la relación:
½ Área (DCBE) = ½ Área (HCFG) Área (DCBE) = Área (HCFG)

Es así como se demuestra el llamado teorema de Euclides (Romero, 2005:73-74).

Las definiciones señaladas por Euclides que dieron pie a una mejor comprensión del estudio
de las superficies son:
1. “Punto, que lo define como „una cosa que no tiene parte‟
2. Línea „es una cosa que no tiene sino largo; es una longitud sin ancho‟
3. Línea recta, es la que está igualmente situada con respecto a sus puntos
4. Los extremos de las líneas son puntos
5. Superficie es lo que tiene sólo ancho y largo
6. Los límites de las superficies son líneas
7. Ángulo es la inclinación de una línea con respecto a otra
8. Ángulos adyacentes son los que tienen un lado común y los otros en línea recta
9. Ángulo recto es aquel que es igual a su adyacente
10. Ángulo agudo es el menor que el recto y ángulo obtuso, el mayor que el recto”13
13
[Link]/histmat/html/[Link]
48
Capítulo 1. Marco teórico

c. Apolonio y los principios geométricos de las cónicas

En el año 232 a. de C., Apolonio de Perga (262 - 190 a. de C.), conocido como «el gran
geómetra», en Grecia, logró establecer los principios de representación de las cónicas (figura
13). Este hecho fue determinante para el estudio, a posteriori, de las superficies cuádricas;
entre las cuales se hallan los paraboloides hiperbólicos.

Figura 13. Apolonio de Perga.


Fuente: [Link]

Las cónicas se agrupan en dos tipos: las cónicas curvas que son: la hipérbola, la parábola y la
elipse (incluyendo a la circunferencia como un caso particular de la elipse, cuando la
excentricidad es nula) y las cónicas degeneradas que son: el punto, la recta, y las rectas que
se cortan. Todas ellas obtenidas geométricamente a partir de la intersección de un plano
secante con un cono de revolución de doble manto.

Los estudios realizados por Apolonio se reúnen en los tomos de su obra titulada «Secciones
Cónicas» los cuales comprenden ocho tomos.

“Los libros del 1 al 4 no contienen material original pero introducen las


propiedades básicas de cónicas (…). Los libros del 5 al 7 son originales; en
estos discute y muestra como muchas de las cónicas pueden ser dibujadas
desde un punto. Él da proposiciones determinando el centro de curvatura lo
cual conduce inmediatamente a la ecuación cartesiana del desarrollo de la
evolución. Muchos de sus otros libros están perdidos, el libro número 8 de
Secciones Cónicas está perdido, mientras que los libros del 5 al 7 sólo
49
Capítulo 1. Marco teórico

existen en traducción Arábica; sin embargo nosotros conocemos algunos de


sus otros trabajos a partir de los escritos de otros personajes.”14

Las obras escritas de Apolonio, sólo mediante unas copias, fueron estudiadas por Hypatia
(Alejandría, 370 - 415 d. de C.), quien escribió un libro denominado «Sobre las cónicas de
Apolonio», aun cuando no existe ninguna prueba fehaciente que lo demuestre sino fuentes
indirectas que así lo mencionan.

Figura 14. Hypatia.


Fuente: [Link]

Existe un libro: «Archimedis opera; Apollonii Pergaei conicorum libri IIII; Theodosii
Sphaerica». Edición de I. Barrow de «Las Cónicas de Apolonio» (Londres, 1675),
el cual contiene también obras de Arquímedes y de Teodosio. El texto (figura 15) se halla en
la Biblioteca del Real Instituto y Observatorio de la Armada de San Fernando (Cádiz). Otra
copia del libro de Apolonio «Sobre las cónicas» se encuentra conservado en la Biblioteca del
Vaticano catalogado como uno de los textos más importante de geometría de la antigüedad.
[Link]/weborriak/Historia/MateOspetsuak/[Link]

14
[Link]
50
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 15. Portada y representaciones gráficas del texto: «Archimedis opera; Apollonii Pergaei conicorum libri IIII; Theodosii
Sphaerica».
Fuente: [Link]/weborriak/Historia/MateOspetsuak/[Link]

d. Nace la geometría analítica

Algunos problemas geométricos tales como la determinación de la longitud de una curva, el


área bajo una curva cualquiera, el volumen de cuerpos geométricos regulares e irregulares, las
tangentes a una curva en un punto dado, lograron resolverse, con un mayor nivel de exactitud
mediante el desarrollo del cálculo infinitesimal en el siglo XVII.

d.1. Descartes y Fermat


René Descartes (1596 – 1650) en forma particular no fue matemático, ya que más bien se
dedicó a su estudio en algunos de sus ratos libres, sino más bien un egresado en los estudios de
Derecho y jurisprudencia en Poitiers, donde comenzó su carrera militar como voluntario a los
veintiún años en las filas de Mauricio de Nassau, Príncipe do Orange.
Descartes (figura 16) publicó el texto «Geometría» en 1637 perfeccionando en ella “la teoría
de las secciones cónicas hasta que los recursos del cálculo infinitesimal, ampliando el
principio de correspondencia entre las curvas y las ecuaciones, abrieron nuevos horizontes
fecundos.” (Vera, 2003:2).
51
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 16. René Descartes


Fuente: [Link]

A la vez que Descartes acogía la vida militar otro francés, Pierre de Fermat (1601 – 1664)
también con estudios de jurisprudencia, ejercía como magistrado en Toulouse, y para el año
en que Descartes publicó «Geometría» fue el mismo año en el que Fermat (figura 17) ya
había finalizado el escrito «Ad locos planos et solidos isagoge» (Introducción a los lugares
planos y sólidos) sin publicarlo.
¿Es posible conceder a Fermat los créditos por la creación de la Geometría Analítica, o deben
concederse los méritos a Descartes? Aún en la actualidad no existe, en la comunidad
científica, un acuerdo en cuanto a quien atribuirle la prioridad.
Lo cierto es que ya para el año1637 Fermat, como muestra de su afición por las matemáticas,
había escrito una versión de uno de los textos perdidos de Apolonio: «Plane Loci». (Vera,
2003:2).

Figura 17. Pierre de Fermat.


Fuente: [Link]
52
Capítulo 1. Marco teórico

[Link] Cavalieri (1598 – 1647)

Bonaventura Cavalieri (figura 18) fue un matemático italiano, autor del principio que lleva su
nombre y que establece lo siguiente:
“…Si dos figuras planas (o sólidas) tienen igual altura y las secciones hechas
por rectas paralelas (planos paralelos en caso de sólidos) a las bases y a igual
distancia de ellas están siempre en la misma razón, entonces las figuras planas
(o los sólidos) están también en la misma razón..” (Fernández, 2011).

Figura 18. Bonaventura Cavalieri.


Fuente: [Link]

Figura 10. Principio Cavalieri.


Fuente: [Link]

d.3. Evangelista Torricelli

Evangelista Torricelli (1608-1647) fue un matemático y físico de origen italiano,


principalmente reconocido por sus aportes en los conocimientos de las mediciones de la
presión atmosférica. De hecho a Torricelli se deben el barómetro de mercurio y la unidad de
medida de presión que se emplea en física y otras disciplinas, el Torr. Sin embargo, no fue
menos importante su legado en el campo de las matemáticas, específicamente la continuidad
53
Capítulo 1. Marco teórico

en la obra de Cavalieri y el estudio de las líneas curvas y superficies cuádricas. Fue así como
Torriceli, en 1644, alcanzó a publicar una extensión del Método de los indivisibles que había
sido propuesto por Cavalieri en 1635, llevando estos a su aplicación a los indivisibles curvos.

Examinó a su vez los cuerpos tridimensionales que se obtienen al rotar un polígono regular
alrededor de un eje de simetría. Sin embargo, sus trabajos de investigación no se detuvieron
allí logrando también calcular el área y centro de gravedad de la cicloide.
“El tema de La cicloide surgió de una disputa con Roberval. En una carta
fechada en octubre de 1643 Le informa a Roberval sobre sus puntos de vista y
resultados sobre el centro de gravedad de la parábola, la superficie de la
cicloide y su historia, el sólido de revolución generado por una cónica y un
sólido hiperbólico. (…) Otra contribución de Torricelli
fue en 1640, la resolución del problema de Fermat: dados tres puntos en un
plano, encontrar un Cuarto punto tal que la suma de las distancias a los tres
lados sea la menor posible (conocido como el centro isogónico del
triángulo).”15
Torricelli ((figura 20) realizó un aporte al estudio de las curvas y superficies mediante una
publicación hecha en 1644 que tituló «Opera geometrica». Gilles de Roberval (1602 – 1675)
quien fue un matemático francés llegó a acusarle de plagio ya que también él había alcanzado
una propuesta innovadora para la solución del problema de la cuadratura de las curvas
estudiadas por Torricelli. Tal querella nunca llegó a solucionarse debido a que no existían
dudas de que Torricelli había realizado sus aportes de forma independiente.

Figura 20. Evangelista Torricelli.


Fuente: [Link]

15
[Link]
54
Capítulo 1. Marco teórico

Otros matemáticos precursores del cálculo infinitesimal con aplicaciones a solución de


problemas geométricos de las superficies fueron John Wallis (1616 – 1703) e Isaac Barrow
(1630 - 1677).

d.4. Newton y Leibniz

No obstante, era necesario establecer una teoría global donde se incluyeran estos problemas, y
otros muchos, aparentemente independientes. Los artífices de esta teoría fueron de forma
simultánea, Isaac Newton (1643 – 1727) y Gottfried Wilhelm Leibniz (1646 – 1716).

Newton (figura 21) publicó en 1687 una magna obra titulada «Los principios matemáticos de
la filosofía natural» que constituye uno de los hitos más grandes de la historia de la ciencia.

Figuras 21. Isaac Newton.


Fuente: [Link]/monografia/newton/

Se destaca también su obra «Método de fluxiones», que contenía su Cálculo Infinitesimal,


escrita dieciséis años antes de publicarse la anterior.

Newton generalizó los métodos que se habían utilizado para trazar líneas tangentes a curvas y
para calcular el área bajo una curva, y descubrió que los dos procedimientos eran operaciones
inversas. Uniéndolos en lo que él llamó el método de las fluxiones, Newton desarrolló en 1666
lo que se conoce hoy como cálculo, un método nuevo y poderoso que situó a las matemáticas
modernas por encima del nivel de la geometría griega.
55
Capítulo 1. Marco teórico

Aunque Newton fue su inventor, no introdujo el cálculo en las matemáticas europeas. En 1675
Leibniz llegó de forma independiente al mismo método, al que llamó cálculo diferencial; su
publicación hizo que él recibiera en exclusividad los elogios por el desarrollo de ese método,
hasta 1704, año en que Newton publicó una exposición detallada del método de fluxiones,
superando sus reticencias a divulgar sus investigaciones y descubrimientos por temor a ser
criticado.

En 1678 Leibniz (figura 22) publicó sus descubrimientos sobre el cálculo en una revista que
él mismo había fundado, «Acta Eruditorum». Pero es el Acta de 1684 la que contiene lo que
actualmente se considera el primer tratado de cálculo diferencial. Tal publicación no frenó el
que se entablara una disputa entre los seguidores de ambos matemáticos por determinar
quién había sido el primero en descubrir el cálculo.

Figura 22. Wilhelm Leibniz.


Fuente: [Link]

No existió acuerdo unánime respecto a quién se debe atribuir la creación del cálculo
infinitesimal. Esto fue algo sobre lo cual no privó el consenso entre los matemáticos europeos
del siglo XVII.

Es muy probable que los aportes de Leibniz y los de Newton fueran desarrollados, de forma
independiente, sin que ninguno de los dos estuviera al tanto de los avances que cada uno
lograba para el beneficio de la ciencia. Sin embargo, para la posteridad quedó sentado el hecho
de que el aporte de Leibniz era cualitativamente superior al realizado por Newton, aun cuando
éste lo concibió antes. Todo ello generó una controversia que duró por muchos años.
56
Capítulo 1. Marco teórico

Actualmente, se deja por sentado que la primicia de la publicación le corresponde a Leibniz; y,


a Newton, la autoría del descubrimiento. El cálculo de Newton es mucho más profundo que el
de Leibniz. Mientras que las notaciones utilizadas por Leibniz, son más inteligibles que las de
Newton.

e. Nace la Geometría Descriptiva

La conflictividad bélica desatada en Europa por Napoleón Bonaparte, en la segunda mitad del
siglo XVII, conllevó a que algunos matemáticos franceses se convirtieran en militares de
carrera. Sin embargo, las campañas expansionistas no coartaron la evolución de los
conocimientos matemáticos y fue así como este periodo de la historia sirvió para que se
desarrollara, entre otros conocimientos importantes, la geometría descriptiva cuyos postulados
y métodos de representación perduran hasta hoy.

e.1. Gaspar Monge

El conocimiento que actualmente se tiene de la Geometría Descriptiva se debe,


principalmente, a los aportes de Gaspar Monge, quien sin abandonar su carrera militar en el
siglo XVII, en las fuerzas francesas de Napoleón, dio nuevos enfoques al estudio y
representación en proyecciones planas de los cuerpos tridimensionales que se hallan en el
espacio geométrico.

Figura 23. Gaspar Monge.


Fuente: [Link]
57
Capítulo 1. Marco teórico

A finales del siglo XVIII Gaspar Monge (1746 – 1818) desarrolló un método de
representación, de los objetos mediante proyecciones ortogonales el cual es empleado por
arquitectos e ingenieros en la visualización de plantas, fachadas y cortes de las edificaciones;
al igual que en el dibujo técnico y mecánico (figura 24).

Figura 24. Propuesta para la construcción de una bóveda elipsoidal realizada por Monge en 1796.
Fuente: [Link]

La contribución de Monge a la geometría quedó plasmada en su obra «Aplicaciones del


análisis a la geometría» en la cual dejó evidencia de un inmenso valor para los conocimientos
matemáticos debido a la profundidad y a la aplicación –en la solución de problemas- de
conceptos y diferentes tópicos que conllevan a reconocerle, además del innovador de la
Geometría Descriptiva, como uno de los creadores de la Geometría Diferencial ya que fue
capaz de desarrollar casos para el estudio de las superficies que abordaban en su solución
conocimientos de ecuaciones en derivadas parciales.

Monge “…fue quien, con el poder de su genio, elevó sus estudios a consideraciones
geométricas más abstractas y, al mismo tiempo, llevó a principios simples y generales, los
diferentes procedimientos gráficos empleados hasta entonces de modos diversos e
independientes, en las artes de la fortificación, del trazo de caminos y canales, [y también] de
la construcción arquitectónica...” (Torre, 1978:15).
58
Capítulo 1. Marco teórico

e.2. Estudio de las superficies

A partir del siglo XVII y en la casi totalidad del siglo XVIII los partidarios o discípulos de
Newton y Leibniz, a pesar de que dividieron sus opiniones en referencia de a quién dar el
crédito de la creación del cálculo infinitesimal, en lo que sí lograron un acuerdo fue en
comenzar a aplicar los nuevos conocimientos aportados para solucionar los problemas
pendientes en diferentes ramas de la ciencia. La física, la óptica, la termodinámica, astronomía
e ingeniería pasaron por un replanteamiento generalizado en el cual, quien abordara sus
análisis sin conocer a fondo el nuevo lenguaje matemático, propuesto por Newton y Leibniz,
sencillamente se hallaba lejos de concebir acertadamente la realidad.

Ya ha sido analizado el aporte a la geometría descriptiva del matemático francés Gaspar


Monge. A continuación se considerará el caso de dos de los matemáticos que ejercieron mayor
influencia en el estudio de las superficies.

e.3. Joseph Louis Lagrange

Lagrange realizó aportes a los campos de los conocimientos de la física (dinámica),


astronomía, álgebra, matemática pura y teoría de números. Los trabajos de Lagrange sobre el
método de interpolación polinómica se han mantenido sin modificaciones hasta el presente.

Figura 25. Joseph Louis Lagrange, (1736 – 1813).


Fuente: [Link]
59
Capítulo 1. Marco teórico

Entre las contribuciones de Lagrange al estudio de las superficies se pueden enumerar:


Álgebra:
 Solución de las formas cuadráticas (1769) y de ecuaciones indeterminadas (1770).
 Tratado de la teoría de eliminación de parámetros (1770).
 Procedimiento general para solucionar una ecuación algebraica de cualquier grado
(1770 – 1771).
 La solución completa de una ecuación binomial de cualquier grado,
 Solución de determinantes de segundo y tercer orden, y de sus invariantes (1773).
Teoría de números:
Método por determinar los factores de números de la forma x2 + ay2.
Cálculo y geometría:
En 1797 fueron publicadas las conferencias dictadas en la École Polytechnique con el título de
Théorie des fonctions analytiques las cuales versaban sobre cálculo diferencial.

“El libro está dividido en tres partes. Da una prueba algebraica del Teorema de
Taylor. La segunda trata las aplicaciones a la geometría; y la tercera aplicaciones
a la mecánica. Otro tratado en las mismas líneas fue su Leçons sur le calcul des
fonctions , publicado en 1804. Estos trabajos pueden ser considerados como el
punto de arranque- para las investigaciones de Cauchy, Jacobi y Weierstrass.”16

e.4. Leonhard Euler

Euler fue el matemático más insigne del siglo XVIII, quien aportó ideas fundamentales sobre
el cálculo y otras ramas de las matemáticas y sus aplicaciones. Euler escribió textos sobre
cálculo, mecánica y álgebra que se convirtieron en modelos a seguir para otros autores
interesados en estas disciplinas.

Sin embargo, el éxito de Euler (figura 26) y de otros matemáticos para resolver problemas
tanto matemáticos como físicos utilizando el cálculo sólo sirvió para acentuar la falta de un
desarrollo adecuado y justificado de las ideas básicas del cálculo. La teoría de Newton estaba
basada en la cinemática y las velocidades, la de Leibniz en los infinitésimos, y el tratamiento
de Lagrange era completamente algebraica y basada en el concepto de las series infinitas.

16
[Link] [Link]
60
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 26. Leonhard Euler, (1707 – 1783).


Fuente: [Link]

Todos estos sistemas eran inadecuados en comparación con el modelo lógico de la geometría
griega, y este problema no fue resuelto hasta el siglo posterior.

El primer logro científico importante de Euler lo constituyó la introducción del método


analítico en la exposición de la mecánica newtoniana (1736) con el fin de reducir al mínimo la
tradicional confianza en la demostración por métodos geométricos de la mecánica. Euler
trasladó estos planteamientos al cálculo infinitesimal y, en 1748, publicó la primera obra de
análisis matemático en la que el papel principal estaba reservado a las funciones en lugar de a
las curvas. Sus obras completas que abarcan más de ochocientos tratados ocupan 87
volúmenes.

f. La Geometría Proyectiva

f.1. Poncelet, la geometría proyectiva es creada en la cárcel

Jean Victor Poncelet (figura 27) fue un General y matemático francés que cursó estudios en la
Ecole Polytechnique y luego en la escuela militar de Metz, egresando con el grado de Oficial
de Ingenieros y participando en tal condición en la expedición francesa a Rusia, ordenada por
Napoleón.

Al ser puesto prisionero por los rusos pidió escuadras, papel y lápices para crear en su celda de
castigo la geometría proyectiva. Estuvo “dos años en Saratov, continuando allí sus estudios
(1812-14); dio a estos estudios, después de su regreso a la patria y de su reincorporación al
61
Capítulo 1. Marco teórico

ejército, forma definitiva en el Tratado de las Propiedades Proyectivas de las Figuras (1822),
que fue su obra más importante.”17

Figura 27. Poncelet, (1788 - 1867).


Fuente: [Link]

g. La Geometría no Euclidiana

Los matemáticos del siglo XIX, además de fortalecer los fundamentos del Análisis, nombre
dado a partir de entonces a las técnicas del cálculo, llevaron a cabo importantes avances en
esta materia. A principios del siglo, Carl Friedrich Gauss (1777 – 1855) dio una explicación
adecuada del concepto de número complejo.

Otro importante avance del Análisis fue el estudio, por parte de Jean-Baptiste Joseph Fourier
(1768–1830) de las sumas infinitas de expresiones con funciones trigonométricas. Éstas se
conocen hoy como series de Fourier, y son herramientas muy útiles tanto en las matemáticas
puras como en las aplicadas. Además, la investigación de funciones que pudieran ser iguales a
series de Fourier llevó a Cantor al estudio de los conjuntos infinitos y a una aritmética de
números infinitos. La teoría de Cantor, que fue considerada como demasiado abstracta y
criticada como enfermedad de la que las matemáticas se curarán pronto forma hoy parte de los
fundamentos de las matemáticas y recientemente ha encontrado una nueva aplicación en el
estudio de corrientes turbulentas en fluidos.

17
[Link]
62
Capítulo 1. Marco teórico

También en el siglo XIX un descubrimiento que se consideró abstracto e inútil en su tiempo


fue la geometría no euclídea. En esta geometría se pueden trazar al menos dos rectas paralelas
a una recta dada que pasen por un punto que no pertenece a ésta.

Las geometrías no euclídeas fueron estudiadas en su forma más general por Riemann, con su
descubrimiento de las múltiples paralelas. En el siglo XX, a partir de los trabajos de Einstein,
se le han encontrado también aplicaciones en física.

g.1. Louis Cauchy

Louis Cauchy para 1822 en su libro «Analyse Algebrique», que fuera escrito para los alumnos
del Ècole Polythecnique, aportó los conceptos de límite, continuidad, función y otros. Basando
sus conceptualizaciones del cálculo infinitesimal. “Sin embargo, esta solución planteó un
nuevo problema, el de la definición lógica de número real. Aunque la definición de cálculo de
Cauchy estaba basada en este concepto, no fue él sino el matemático alemán Julius W. R.
Dedekind quien encontró una definición adecuada para los números reales, a partir de los
números racionales, que todavía se enseña”18

En 1829 escribe «Leçons sur le calculs différentiel» define por vez primera los conceptos de
función compleja y de variable compleja. 19

g.2. Carl Fiedrich Gauss

Gauss (figura 28) fue un matemático, físico, inventor, astrónomo, ingeniero de


comunicaciones y geodesta. Es reconocido como uno de los mayores genios de la humanidad,
junto a Arquímedes y Newton por lo que ha sido considerado como el Príncipe de los
matemáticos. Escribió 155 títulos; realizando su primer aporte importante a la geometría en
1796, un mes antes de cumplir los 19 años, mediante la obtención de un polígono regular de
17 lados con regla y compás, como se requería desde el período helénico, en la escuela
pitagórica, donde Eudoxo, Euclides y Arquímedes, entre otros, explicaron que para las
construcciones geométricas sólo debía utilizarse regla y compás. Gauss no sólo logró la
construcción del mencionado polígono, sino que además estableció uno de los caminos más

18
[Link]/historia/Historia_matem.htm
19
[Link]
63
Capítulo 1. Marco teórico

utilizados para la resolución de problemas matemáticos que es el de llevar un problema,


inicialmente de índole geométrico, a otro campo de conocimiento diferente para así obtener
una solución definitiva.

Figura 28. Carl Fiedrich Gauss (1777 – 1855).


Fuente: [Link]

En su tesis doctoral en la Univesidad Helmstedt presentada en 1799 Gauss dio la primera


demostración del Teorema Fundamental del Álgebra.

La obra más trascendente de Gauss fue las «Disquisitiones Arithmeticae», escrita en 1801,
cuando contaba con 24 años de edad. En ella establece una teoría que conllevó a la
demostración de importantes teoremas tales como la Ley de la Reciprocidad Cuadrática20 a la
cual el mismo Gauss designó con el nombre de “Teorema Aureo”.

Gauss representó geométricamente a los números complejos mediante puntos en el plano,


además de aceptarlos y emplearlos como objetos matemáticos puros con lo que realizó un
aporte interesante a la teoría de los números complejos. En 1811 Gauss, aun cuando no llegó
nunca a publicarlo, demostró el hoy llamado Teorema de Cauchy (Carrillo, 2002).

Gauss fue el primero en desarrollar una geometría no euclídea, pero no publicó estos
importantes descubrimientos ya que deseaba evitar todo tipo de publicidad. En la teoría de la
probabilidad, desarrolló el importante método de los mínimos cuadrados y las leyes
fundamentales de la distribución de la probabilidad. El diagrama normal de la probabilidad se
sigue llamando curva de Gauss que es una Ley de Probabilidad según la cual cuando sobre una

20
El concepto de Ley de la Reciprocidad Cuadrática al igual que el Teorema Fundamental del Álgebra se encuentran
definidos en el Glosario de esta investigación
64
Capítulo 1. Marco teórico

magnitud actúan una serie de pequeñas variaciones independientes entre sí, los resultados se
disponen alrededor de la media y se distribuyen simétricamente a su alrededor, distribución
cuya representación gráfica es una curva, la cual tiene forma de campana, de ahí que reciba el
nombre de curva o campana de Gauss.

“En 1822, Gauss halló una expresión para determinar la curvatura en términos
de ds 2 en coordenadas
2 2
1
k ( log m log m)
m2 u 2 v2

cuando
ds 2 m 2 (du 2 dv 2 ) .

En 1825, el estableció la expresión de la curvatura en términos de los


coeficientes de ds 2 en coordenadas polares (geodésicas). Esta fórmula dio a
Gauss una nueva demostración de su «Theorema egregium», el cual está
contenido en las «Disquisiciones generales de superficies curvas» de 1827.”
(Boi, Flament & Salnaskis. 1992:17 y ss.).

g.3. Arthur Cayley, el cálculo matricial

En 1857 propició con sus investigaciones el origen y desarrollo posterior del cálculo matricial.
De gran importancia hoy en día, ya que las matrices se utilizan en el cálculo numérico, en la
resolución de sistemas de ecuaciones lineales, de las ecuaciones diferenciales y de las
derivadas parciales. Además de su utilidad para el estudio de sistemas de ecuaciones lineales,
las matrices aparecen de forma natural en geometría, estadística, economía, informática, física
y otros.

La utilización de matrices constituye actualmente una parte esencial de los lenguajes de


programación, ya que la mayoría de los datos se introducen en los computadores como tablas
organizadas en filas y columnas: hojas de cálculo, bases de datos. Es considerado como el
tercer escritor más prolífico de matemática, siendo sólo superado por Euler y Cauchy. Hizo
importantes contribuciones en la Teoría de curvas y superficies, en la geometría analítica, en la
teoría de los determinantes y el desarrollo de la teoría de los invariantes.
65
Capítulo 1. Marco teórico

h. Surge un intento por unificar la geometría con álgebra lineal y álgebra abstracta, topología
y lógica

h.1. Emmy Noether

Emmy Noether, matemática alemana (figura 29) es conocida por su contribución al álgebra
abstracta. Posiblemente ha sido la matemática más grande de la historia. En 1904, Emma
Noether se matriculó en Erlanger y en 1907 obtuvo el doctorado por su trabajo «Sistemas
completos de Invariantes para formas ternarias bicuadráticas». Entre los años 1908 y 1915,
Noether trabajó en el Instituto de Matemáticas de Erlangen, pero sin remuneración, ni
nombramiento oficial. Durante ese tiempo colaboró con el matemático algebrista Ernst Otto
Fischer, y comenzó sus trabajos en álgebra teórica, por los cuales sería reconocida más tarde.21

Figura 29. Emmy Noether (1882 - 1935).


Fuente: [Link]

Durante la década de los años de 1920 Nother realizó estudios fundamentales sobre álgebra
abstracta, trabajando en la teoría de grupo, en la teoría de anillos, grupos representativos, y
teoría de número. Sus progresos en el desarrollo de las matemáticas resultaron de gran utilidad
para los físicos y cristalógrafos. Entonces se debatía con mucha fuerza si las matemáticas
deberían ser conceptuales y abstractas (intuicionista) o de mayor base física y precisión
aplicada (constructivismo). Los conceptos algebraicos que Emmy desarrolló conducían a un
grupo de principios que unificaban álgebra, geometría, álgebra lineal, topología, y lógica. El
teorema que lleva su nombre, Teorema de Noether, es empleado en mecánica y teoría de
campos. Pertenece al cálculo diferencial y pasó inadvertido en su momento. Actualmente goza

21
Los datos biográficos de Emmy Noether se hallan recopilados en: [Link]/ScienceWomen/[Link]
66
Capítulo 1. Marco teórico

de enorme prestigio entre los físicos de partículas. Las conclusiones más interesantes se
obtienen en el caso de las transformaciones euclídeas (como las espaciales), esto es, en
aquellos casos en que la transformación no deforma los objetos.

h.2. Los aportes computacionales al estudio de las superficies

Se abordará, a continuación, en primera instancia el tema de las Tecnologías Avanzadas de


Comunicación (TAC) término que recoge conceptualmente al conjunto de instrumentos y
procedimientos que permiten acceder, asimilar y manejar distintos tipos de informaciones.
Claro está, el concepto (TAC), entre las cuales se ubica a la red de Internet, recoge las
llamadas Nuevas Tecnologías (NT) cuya obsolescencia depende del surgimiento de
innovaciones que van desplazando a las anteriores, lo que conlleva, sobre todo en el campo de
la informática, a etapas superiores de comunicación y transmisión de los conocimientos.

Los caminos de la transmisión del conocimiento, en muchos de los casos, parecieran aún
mantenerse al margen de esos cambios y cuando se otorga una respuesta mediante el empleo
de herramientas computacionales se hace mediante habilidades y destrezas que han sido
adquiridas a expensas de la formación impartida. En este punto se puede traer a colación lo
dicho por Juan David García Bacca cuando expresó que: “Una manera fácil, más no elegante,
de hacer el elogio de la técnica sería arremeter contra sus detractores,…” (García Baca,
1997:9) ya que las Nuevas Tecnologías (NT) también tienen, y seguirán teniendo, sus
detractores y también requieren de quienes las elogien.

En el siglo pasado, a finales de la década de los años 80, se posicionó en el mercado del
trabajo de diseño asistido por computadora la versión 10 de Autocad®, un programa realizado
por y para ingenieros (fundamentalmente ingenieros civiles) el cual permitiría que
profesionales de otras áreas, primordialmente los arquitectos, le sacaran bastante provecho.
Tal hecho marcaba un adelanto sustancial en las laboriosas tareas de diseño, proyecto y
ejecución de obras civiles. Ello no limitó para nada el que este software sea empleado para
labores artísticas, de I+D y otras ramas de la ingeniería.
67
Capítulo 1. Marco teórico

h.3. Aplicaciones de las tecnologías de la comunicación, mediante la informática, en


provecho del estudio de las superficies

Desde la máquina de ruedas dentadas de Pascal22 (figura 30) hasta las determinaciones de John
Von Neuman (figura 31) respecto a los “bits” como unidades para determinar la capacidad de
memoria de los computadores, la humanidad hubo de recorrer un largo trecho.

Figura 12. La sumadora Pascalina construida por Blaise Pascal.


Fuente: Enciclopedia Temática PEV.

La sumadora de Pascal era capaz de sumar y restar mediante el posicionamiento de ruedas con
diez dientes que representaban a su vez los números del 1 al 0. Cuando la rueda pasaba del 9 al
cero se daba un salto en la rueda consecutiva ubicada a la izquierda.

A Von Neuman, quien aportó el bit como unidad de medida de la memoria almacenada en un
ordenador, se debe también el concepto de CPU.

Figura 31. John Von Neuman (1903-1957)


Fuente: [Link]
22
La sumadora de Pascal era capaz de sumar y restar mediante el posicionamiento de ruedas con diez dientes que
representaban a su vez los números del 1 al 0. Cuando la rueda pasaba del 9 al cero se daba un salto en la rueda consecutiva
ubicada a la izquierda.
68
Capítulo 1. Marco teórico

No obstante, existió, para las primeras décadas del siglo XX, la imperiosa necesidad de
desarrollar los llamados pre ordenadores que se colocaron al servicio de los conflictos bélicos,
más que para el desarrollo científico, de la época.
La respuesta eran máquinas sumamente pesadas con lenta operatividad a partir del relé
electrónico, requiriendo de grandes espacios para su funcionamiento y de edificios completos
para albergar todos sus dispositivos.
En 1958, apenas un año después de la prematura muerte de Von Neuman, un ingeniero
electricista de nacionalidad estadounidense, Jack Kilby (figura 32) desarrolló un circuito
integrado construido con base en un sólo material: el selenio. Este sería el paso determinante
para la construcción de microprocesadores que verdaderamente lograron revolucionar el
campo de las innovaciones en las tecnologías avanzadas de las comunicaciones. Kilby, quien
generó la innovación del circuito integrado de selenio para dar paso a los microchips y
microprocesadores, junto a Von Neuman son algunos de los hombres que han influido de un
modo determinante en los cambios que propiciaron las tecnologías avanzadas de la
comunicación.

Figura 32. Kilby (1924- 2005)


Fuente: [Link]

h.4. Uso del Internet en el estudio de las superficies alabeadas de doble curvatura

Para la evolución de la Internet se debe hacer alusión a las actividades del británico Tim
Berners-Lee (figura 33) quien con 57 años, en la actualidad, es reconocido como uno entre los
cien científicos que han influido más en el desarrollo de las Tecnologías Avanzadas de
Comunicación. Se podría suponer, sólo por un momento, que lugar ocuparía entre los hombres
más ricos del mundo si hubiese patentado su creación. Berners-Lee en 1989 desarrolló la
World Wide Web (www).
69
Capítulo 1. Marco teórico

Este científico
“inició el desarrollo del World Wide Web (Red Mundial), que inventó a
finales de 1990. Berners-Lee redactó el HTLM (Lenguaje de etiquetado
hipertexto) estableciendo enlaces con otros documentos en una computadora
y elaboró un esquema de direcciones que dio a cada página de la Red una
localización única, o URL (localizador universal de recursos). Luego
estableció unas reglas llamadas HTTP (Protocolo de transferencia de
hipertexto), para transmitir información a través de la Red. En 1991 dio a
los usuarios de Internet libre acceso a programas en el mundo entero. Los
dos años siguientes perfeccionó el diseño de la Red aprovechando las
observaciones de los que empleaban Internet.”23

Figura 33. Tim Berners-Lee, (1955 - ).


Fuente: [Link]

h.5. El software de Autocad® y otros similares


En la página 68 fue mencionado el modo como el Autocad® fue concebido para el uso de
ingenieros.
Entre los distintos programas de diseño y representación por computadora el Autocad® es uno
de los más difundidos. Su utilidad radica en la inmensa gama de posibilidades de
representación, permitiendo que, con un mínimo de comandos que sean manejados por el
usuario, se puedan realizar creaciones que conllevarían, bajo otras condiciones, horas y horas
de trabajo ininterrumpido.
Se establece así la posibilidad de desarrollar tareas de representación con un nivel profesional,
muy diferente al esperado en los casos en el que los trabajos fuesen solicitados por láminas
dibujadas en mesas.

23
[Link]/corier/2000_09/sp/dires/htm
70
Capítulo 1. Marco teórico

Existen otros software que también aportan soluciones favorables como son: Vector´s Work®,
que es el programa Minicad® el cual equivaldría a un Autocad® que sólo puede ser trabajado
bajo ambiente Macintosh®. En Minicad® pueden correr los archivos elaborados en Autocad®
pero nunca viceversa.

Figura 34: Ejemplo de una representación computarizada de superficie en ambiente CAD.


Fuente: [Link]

h.6. Graficadores y software matemáticos

El verdadero salto vertiginoso en el dominio y difusión de la geometría respecto al estudio de


las superficies ha quedado representado en los avances en los conocimientos computacionales.
Estos han permitido el desarrollo de software especializados para los estudios matemáticos,
entre los cuales se pueden mencionar: Derive®, Matlab®, Maple® y Mathematica®24, entre
otros, que han aportado soluciones mediante poderosos graficadores que aún no terminan de
posicionarse debidamente en los medios de investigación de estructuras constructivas bajo la
óptica de la geometrización y análisis numéricos. Aportando su mayor potencialidad para las
soluciones de cálculo estructural, estática y resistencia de materiales con determinaciones
numéricas de las condiciones de equilibrio. Mientras que en otra vertiente arquitectos e
ingenieros, sobretodo de la rama de ingeniería civil, se avocan cada vez con mayor entusiasmo
a las ejecuciones de modelado bi y tridimensional de edificaciones bajo software como el
Autocad, Vector Works y 3D Studio para la elaboración de maquetas electrónicas de
representación.

24
El Capítulo 2 denominado Using Mathematica Pgs 17 – 33 del libro GRAY, A., MEZZINO, M., PINSKY, M. (1997).
Introduction to ordinary differential equations with Mathematica®. An integrates multimedia approach. Springer-
Telos. Santa Clara, California. Recopila los comandos fundamentales que se podrían emplear para la determinación de las
propiedades geométricas de las superficies que aquí se analizan.
71
Capítulo 1. Marco teórico

1.4. Estado del arte de construcciones de sistemas de cubiertas con paraboloides


hiperbólicos

1.4.1. Antecedentes internacionales de soluciones constructivas con paraboloides


hiperbólicos

La evolución histórica de aplicaciones constructivas y edificatorias como sistemas


estructurales y de cubiertas de las superficies alabeadas de doble curvatura en los casos
particulares de los paraboloides hiperbólicos se clasifica en cuatro períodos diferentes:

Un primer período con los antecedentes de las bóvedas regladas de Gaudí que no fueron
realizadas en concreto armado pero que son dignas de ser interpretadas y revisadas en virtud
de que el arquitecto español fue el pionero en edificar superficies de doble curvatura y,
además, no dejó nada escrito que describiera su obra.

Luego un segundo período que se inicia a partir de 1933 cuando el ingeniero francés Bernard
Lafaille construyó, esta vez sí, en concreto armado (e incluso con postes prefabricados) una
primera cubierta con cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos. La importancia de este
período, además de la innovación mencionada, consistió en el aporte teórico que comienza con
un primer tratado acerca del comportamiento geométrico y estructural de los paraboloides
hiperbólicos escrito por el ingeniero francés Fernand Aimond.

Un tercer período que vio luz a comienzo de la década de los años 1950, en México, con la
obra del arquitecto español Félix Candela. Registrándose allí las experiencias más
emblemáticas construidas por él y por otros arquitectos hasta 1997 año en que fallece el
arquitecto Candela.

Un cuarto y último período se inicia a partir del fallecimiento de Félix Candela hasta el
presente en el cual se pretende indagar la continuidad adquirida en el diseño, cálculo y
edificación de estas superficies construidas en concreto armado, su evolución, nuevas
implantaciones de modelos, así como la conservación y demoliciones, toda vez que ha dejado
de existir su principal mentor.

Desde la primera experiencia edificatoria de Lafaille, en 1933, hasta lo actual se realizará un


análisis que abarca un lapso temporal de apenas 80 años.
72
Capítulo 1. Marco teórico

a. Un primer período: 1901, el antecedente de las bóvedas regladas de Gaudí. La


Cripta Güell y la Sagrada Familia

Si bien a partir del siglo IV a. de C. se cuenta con estudios de geometría que han determinado
el conocimiento de las superficies alabeadas de doble curvatura no fue sino hasta el inicio de
la primera década del siglo XX, con la obra del arquitecto español Antonio Gaudí (figura 35),
que se desarrollan en la cripta de la Colonia Güel (figura 36) “…las primeras bóvedas
tabicadas de paraboloides hiperbólicos en la historia de la arquitectura.” (Matzner, 1997).

Figura 35. Antonio Gaudí (1852-1926). Figura 36. Cripta de la Colonia Güell en Barcelona,
Fuente: Fotografía de Pablo Audouard. España.
Fuente:
[Link]

De hecho, Gaudí, para el período posterior a 1901, generó superficies, que provocaron
interpretaciones místicas (figura 37) según Matzner: “…el paraboloide hiperbólico
[representaba a] la Trinidad, porque está formado por 2 rectas directrices no paralelas (el
padre, el hijo) y una tercera generatriz que se desplaza sobre ellas y genera la forma integral
(el espíritu santo).” (Matzner, 1997).

Figura 37. Bóvedas regladas en la Sagrada Familia en Barcelona, España.


Fuente: [Link]
73
Capítulo 1. Marco teórico

b. Segundo Período, 1933, Lafaille construyó el primer paraboloide hiperbólico en


concreto armado

En 1933 el ingeniero francés Bernard Lafaille (figura 38), desarrolló como innovación
tecnológica la «V Lafaille», un poste prefabricado en concreto armado en forma de V (figuras
39 y 40) y ello le permitió construir, en la ciudad de Dreux, Francia, una cubierta formada por
cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos en doble cantilever (figura 39).

Figura 39. Primer techo de paraboloides hiperbólicos


Figura 38. Bernard Lafaille (1900-1955).
construido en concreto armado por Bernard Lafaille.
Fuente: [Link]
Fuente: elaboración propia con base en
[Link]/expositions/notre-dame-le-symbole-de-
Eduardo Catalano (1962).
royan/laffaille-et-sarger-ingenieurs-de-notre-dame/

Lafaille supo solucionar importantes edificaciones con sus aportes constructivos que le dieron
un sello arquitectónico a su obra construida: la «V Lafaille» (figura 40) y los techos de doble
curvatura (figuras 41 y 42). Como ejemplo de esto se presentan seguidamente las imágenes de
la Iglesia de Notre-Dame de la Paix construcción que data de 1955.

El techo de doble curvatura de Notre-Dame de la Paix fue resuelto bajo la condición


geométrica de dos paraboloides hiperbólicos intersectados en la parte central de la edificación.
Resolviendo de esta forma un innovador sistema de recolección de aguas de lluvias que no
requería grandes voladizos no bajantes. Fue construido en concreto armado de bajo espesor.
74
Capítulo 1. Marco teórico

La V Lafaille servía para dar apoyo a la cubierta y como detalle arquitectónico para enmarcar
los accesos laterales a la iglesia.

Figura 40. La «V Lafaille» en el acceso norte de la iglesia Notre-Dame de la Paix, ubicada en Paris. Fuente:
[Link]

La disposición de los paraboloides hiperbólicos en la techumbre de la iglesia de Notre-Dame


de la Paix fue resuelta, además, con un nervio aperaltado para absorber las reacciones de
borde, lo cual le otorgaba un efecto de mayor robustez al perfil de la losa. No se conocen
detalles constructivos que permitan conocer los armados, tiempo de edificación, o
participación de mano de obra que para ese entonces no disponía de la experticia para resolver
con exactitud la disposición de un encofrado de doble curvatura mediante elementos de
madera rectilíneos.

Figura 41. Detalle de la solución de conjunto. Figura 42. Solución del paraboloide hiperbólico de la
Fuente: [Link] iglesia.
[Link]/[Link] Fuente: [Link]
[Link]/[Link]
75
Capítulo 1. Marco teórico

En 1966 el ingeniero André Paduart (figura 43), construyó una cubierta muy similar emulando
a la de Lafaille, pero esta vez en la Universidad de Bruselas (Espion, Halleux, & Schiffman,
2003). Cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos, cubren un área de 235 m2 sobre dos
apoyos inclinados (figura 44) rememorando quizás las columnas prefabricadas de Lafaille. La
cubierta fue vaciada en sólo un día y alcanzó un espesor de 7 cm y no 5 cm como fuera
reportado en sus inicios por el mismo Paduart.25

Figura 44. Cubierta de concreto armado formada por


Figura 43. André Paduart (1914-1985).
cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos, similar a
Fuente:
la de Lafaille, construida por Paduart en la universidad
[Link]/polytech/sgc/album/publicat/Espion_Pa
de Bruselas.
per_V4.pdf.
Fuente:
[Link]
on_Paper_V4.pdf.

b.1. 1936, surge un primer Tratado del comportamiento geométrico y estructural del
paraboloide hiperbólico

En 1936, Fernand Aimond (1902-1984), ingeniero francés, publicó un primer tratado: «Etude
statique des voiles minces en paraboloide hyperbolique travaillant sans flexion» (Estudio
estático de las bóvedas delgadas en paraboloide hiperbólico trabajando sin flexión). Éste es
publicado en los mismos Boletines, de la IABSE, esta vez en el Vol. IV (Catalano, 1962:7).
Quince años más tarde las fórmulas y fundamentos geométricos contenidos en ese tratado
llevarían, previa interpretación, adaptación y perfeccionamiento, a solucionar -estructural y
especialmente- los prototipos desarrollados por Félix Candela.

25
[Link]/polytech/sgc/album/publicat/Espion_Paper_V4.pdf
76
Capítulo 1. Marco teórico

b.2. Publicación del primer libro para cálculos de paraboloides hiperbólicos

Un primer libro desarrolla las propuestas del comportamiento elástico de “Cubiertas


parabólicas de hormigón, a base de láminas armadas…”, en 1936, Issenmann Pilarski, quien
es su autor, publica: «Calcule des voiles minces en bèton armé» (Cálculo de cascarones de
concreto armado, de editorial Dunod, Paris).

En el Capítulo 4 de esta investigación se realiza un análisis del aporte de Pilarsky para las
aplicaciones geométricas bajo condiciones de equilibrio estable de los paraboloides
hiperbólicos.

b.3. 1938, Giorgio Baroni los primeros paraboloides hiperbólicos en Italia.

Un constructor italiano, el Ingeniero Giorgio Baroni desarrolló, a partir de 1938, unas


cubiertas de paraboloides hiperbólicos descritas en sus propias palabras como un sistema
“…qué marca un progreso revolucionario en la técnica y la teoría de la ciencia de
construcciones”26.

Figura 45. Boceto realizado por Baroni, en 1937,


para la obtención de la 1ra patente italiana de
construcción de paraboloides hiperbólicos en
Figura 46. Boceto de Baroni, para la construcción
concreto armado. Fuente: [Link]
de paraboloides hiperbólicos en concreto armado.
[Link]/[Link]?_ Fuente: [Link]

26
[Link]
77
Capítulo 1. Marco teórico

A Baroni se debe otra patente esta vez en Italia, la Nº 346696, «Método de producción de
azoteas en concreto reforzado relativo». Esta sería la segunda experiencia en Europa en la
cual se proponía la fabricación de cubiertas de paraboloides hiperbólicos, luego de las
construidas por Lafaille en Francia. Baroni, asombró a todos con su propuesta de construir los
paraboloides hiperbólicos con 3 cm de espesor, lo cual alcanzó satisfactoriamente; (figuras 45
y 46), siendo sus primeras experiencias, con techos de paraboloides hiperbólicos, la cubierta
del Club de Trabajadores de la Planta de Aceros de Milán así como la cubierta de un almacén
de la planta de fabricación de Alfa-Romeo, en la misma ciudad. También Baroni realizó la
primera experiencia de paraboloides hiperbólicos en forma de paraguas, los paraguas de la
localidad de Tresigallo, cerca de Ferrara, los cuales en la actualidad se han conservado en buen
estado con mínimo mantenimiento (figuras 47, 48 y 49).

Figura 47. Paraboloides hiperbólicos en fotografía Figura 48. Paraboloides hiperbólicos en forma de
captada por su constructor el ingeniero italiano paraguas normales. Fotografía de su constructor el
Giorgio Baroni. ingeniero italiano Giorgio Baroni.
Fuente: http:[Link]/[Link]?_ Fuente: [Link]/[Link]?

Figura 49. Vista parcial del estado actual de los primeros paraguas construidos, en Europa, por el ingeniero Giorgio Baroni.
Fuente: [Link]/[Link]?
78
Capítulo 1. Marco teórico

El advenimiento de la Segunda Guerra Mundial trajo, entre otras consecuencias, la


paralización de todos los avances en lo concerniente a construcción de superficies regladas de
doble curvatura en Europa. No se conoce, algún otro antecedente de construcciones de
paraboloides hiperbólicos importante durante el conflicto, ni en la etapa de la reconstrucción
europea.

c. Tercer período: a partir de 1950, la experiencia mexicana con paraboloides


hiperbólicos construidos por Félix Candela

Respecto a la vida de Félix Candela (Tonda, 2000) escribe lo siguiente: “Candela vivió 88
años, que es posible dividir en tres épocas de [aproximadamente] 30 años, respectivamente,
correspondientes a sus estancias en España, México y Estados Unidos, aunque este último país
fue su centro de operaciones mundiales.” (Tonda, 2000:15).

Candela (figura 50) nació en Madrid, el 10 de enero de 1910. Vivió en España, país donde
cursó estudios de arquitectura. Al presentarse el conflicto de la Guerra Civil española se
enroló como Capitán de ingenieros del lado de los republicanos. Y, por cuatro meses, fue
hecho prisionero en un campo de concentración francés. Hasta la finalización del conflicto, en
1939, cuando es acogido por México en calidad de refugiado de guerra.

Figura 50. Félix Candela (1910-1997).


Fuente: [Link]

La innovación que marcó la verdadera pauta en el inicio de construcciones con superficies


regladas de doble curvatura fue el estudio y refinamiento de las fórmulas y ecuaciones
contenidas en el trabajo de Fernand Aimond. La modalidad geométrico-cartesiana (figura 51)
para el Pabellón de Rayos Cósmicos construido por Candela era la de un paraboloide
79
Capítulo 1. Marco teórico

hiperbólico como superficie anticlástica27. Esto permitió que, para 1950, Candela, resolviera
eficazmente junto al Arq. J. González Reyna el encargo de diseñar y construir el Pabellón
de Rayos Cósmicos en la Ciudad Universitaria en Ciudad de México (figura 52). Candela
construyó esta primera cáscara reglada de doble curvatura, con forma de silla de montar sin
cálculos estructurales previos (figura 53). Dijo Candela mencionado por Colin Faber que:
“…la bóveda estaba a punto de ser colada, cuando un comité de supervisión pidió los
cálculos. No había ningunos. [sic]” (Faber, 1970:51).

y2 x2 z
2 2 c
b a

Figura 51. Ecuación cartesiana de la superficie Figura 52. Pabellón de Rayos Cósmicos.
alabeada de doble curvatura en su forma general y Fuente: Cortesía Arq.ª Caro Carmona.
representación gráfica con sus líneas de contorno.
Fuente: elaboración propia.

La condición explícita, solicitada a Candela fue que “El techo debía ser suficientemente
delgado para dar paso a los rayos cósmicos: no más grueso que 15 mm. Tal dimensión era
inusitada para la cubierta de concreto de un edificio permanente.” (Faber, 1970:51).

Figura 53. Detalle en corte del Pabellón de Rayos


Cósmicos.
Fuente: Faber, 1970.

27
En el glosario al final de esta investigación se explica que es una superficie anticlástica
80
Capítulo 1. Marco teórico

Una vista del Pabellón en la actualidad refleja el buen estado de conservación y, al fondo, el
edificio de la facultad de medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM
(figura 54).

Figura 54. Vista del Pabellón y su entorno tal como pueden ser apreciados en foto reciente.
Fuente: Cortesía Arq. Caro Carmona.

Respecto a la obra construida por Candela, aquí sólo serán mencionadas la que corresponde a
sus aportes a la implantación de paraboloides hiperbólicos. No negándose que otras
edificaciones por él construidas y solucionadas con estructuras de cubiertas diferentes también
lograron modificar toda la concepción constructiva que se tenía para la época. Es bueno
recalcar que a partir de mediados de los años de 1950 hasta el momento de su muerte, acaecida
en 1997, Candela comprobó mediante la construcción de miles y miles de metros cuadrados de
cubiertas, edificadas en diferentes países, las ventajas y desventajas de estas superficies.

Dice Colin Faber (1970) al final de su obra escrita que las estructuras de paraboloides
hiperbólicos propuestas por Félix Candela pueden clasificarse en cinco modalidades
diferentes:
1. Paraguas simples
2. Eje z vertical
3. Bóveda por arista
4. Eje z no vertical
5. Bordes libres
Es necesario realizar aquí una observación. Faber, quien seguramente contó con la aprobación
de Candela para realizar la agrupación de su obra en construcción de paraboloides hiperbólicos,
coloca en una misma categoría a los paraguas invertidos y a las cúpulas rectangulares.
81
Capítulo 1. Marco teórico

La propuesta para los fines de esta investigación es que en lugar de cinco categorías diferentes
de tipos de paraboloides hiperbólicos se analicen agrupados en seis. Esto es: sólo deben ser
considerados como paraguas los que disponen de un solo apoyo en la parte central. Y, de tal
modo, otra categoría diferente es la conformada por los tipos de cubiertas de cúpulas
cuadrangulares que disponen de apoyos hacia el suelo en cada una de las esquinas de la
cubierta.

A su vez los paraguas, independientemente que sean cuadrados, rectangulares o que respondan
a alguna otra geometrización, deben ser subdivididos en otras dos agrupaciones: la de
paraguas invertidos, que es cuando un paraguas abre hacia arriba y la de los paraguas simples
que es cuando abren hacia abajo. En ambos casos disponiendo de un sólo apoyo central.

c.1. Paraguas invertidos

La determinación de los esfuerzos y reacciones aportadas por Aimond, en 1936, fueron


perfeccionadas por Candela, entre los años 1950-54. Esto le permitió crear cubiertas de
concreto armado en forma de paraguas invertidos (figura 55) que, aun cuando poseían el eje z
en posición vertical, podían construirse con los bordes inclinados para permitir el paso de luz y
ventilación natural.

Figura 55. Paraguas invertido.


Fuente: elaboración propia con base en Faber (1970).

El primer prototipo de paraboloides hiperbólicos del tipo paraguas invertido fue el de


Tecamachalco, México, D.F., construido en 1952 (figura 56) Según lo describe Candela fue
solucionado “…con un peralte de 1 m, medía 10 x 10 m y un espesor de 4 cm. La flecha era
escasa se produjeron deflexiones de cerca de 5 cm. La estructura también mostró tendencia a
vibrar con el viento.” (Candela mencionado por Faber, 1970:84).
82
Capítulo 1. Marco teórico

Otro prototipo experimental fue el de la obra del almacén de Las Aduanas, en la zona de
Vallejo, México, D.F., “…con dimensiones de 8 X 8 m y flecha de 60 cm.” (Faber, 1970:84).
Fue allí donde 25 trabajadores junto a Candela posaron sobre la cubierta para demostrar la
estabilidad de la misma al someterla a importantes cargas sin llegar a colapsar (figura 57).

Figura 56. Prototipo de paraguas invertidos de Figura 57. Prototipo experimental en el almacén de Las
Tecamachalco en México, D.F. Aduanas, Colonia Vallejo México, D.F.
Fuente: Colin Faber (1970). Fuente: [Link]

Seguidamente otro ejemplo de esta tipología de paraguas invertido el Almacén de Río,


construido en 1954 en la zona de Linda Vista en México, Distrito Federal (figura 58). El
Almacén de Río fue resuelto con 36 paraguas esta vez rectangulares de 10x15 m, con la
particularidad de que los paraboloides hiperbólicos tenían inclinaciones que permitían el paso
de luz y ventilación natural.

Figura 58. Almacén de Río. Construido en 1954 en Linda Vista, México, D.F. Fuente:
[Link]
83
Capítulo 1. Marco teórico

c.2. Cúpulas cuadrangulares

Ciertamente el almacén de Río, tal como ya fue analizado, es una estructura con paraguas
invertido. Pero el almacén de Herdez (figuras 59 y 60), ubicado en San Bartolo, D.F., México
(1955-56) no debe quedar agrupado en esa categoría.

Figura 59. Columnas cuádruples para la cubierta de los Figura 60. Detalle de la cubierta de los almacenes
almacenes Herdez. Herdez.
Fuente: Faber, 1970. Fuente: Faber, 1970.

La descripción que realiza Faber de esta cubierta es la siguiente:

“En el almacén de Herdez, cuatro delgadas columnas [no verticales] que parten
de las esquinas de las cúpulas adyacentes se inclinan hacia una base común
formando así un soporte en forma de V, cuyo quinto elemento (el único vertical)
es un tubo de desagüe de asbesto que recoge el agua de lluvia de los
cascarones…” (Faber, 1970:117).

Figura 61. Cúpula cuadrada con cuatro unidades de Figura 62. Cúpula cuadrangular con cuatro unidades
paraboloides hiperbólicos. de paraboloides hiperbólicos esta vez con bordes
Fuente: Faber, 1970. horizontales rectos.
Fuente: Elaboración propia.
84
Capítulo 1. Marco teórico

La razón que conllevó a permitir en que dos tipos diferentes de paraboloides hiperbólicos, los
paraguas normales y los techos de cúpulas cuadrangulares (figuras 61 y 62) quedasen
agrupados en una misma categoría se puede deber a lo escrito por Candela, mencionado en la
obra de Faber, cuando expresa que:

“El cascarón de paraguas puede compararse con una lámina u hoja rectangular
con el centro caído, dejando sus bordes horizontales. Las dos líneas rectas o
pliegues que unen cada vértice lateral con su opuesto son horizontales y se
intersecan en el centro de la hoja. Este es otro ejemplo de una superficie
rectangular dividida en cuatro tímpanos alabeados y hasta donde yo sé, el mérito
de la invención de la forma pertenece al imaginativo ingeniero francés Aimond.”
(Candela, mencionado por Faber, 1970:116)

Hasta aquí la semejanza de las dos modalidades de paraboloides hiperbólicos propuesta por
Candela es fundamentalmente en la forma. Ahora bien, una diferencia entre un paraguas (y
algo que no lo es) no sólo estriba en el hecho de que estos cuentan con una sola columna que
le sirve de apoyo al centro, mientras que a la cúpula rectangular le sirven cuatro elementos
inclinados -como en el caso del Almacén Herdez- en cada una de las esquinas, pero que
también pueden ser totalmente verticales y consiste en una sola columna en cada una de las
esquinas en lugar de cuatro.

Pero existen diferencias adicionales, también expuestas por Candela, refiriéndose a las cúpulas
cuadrangulares:

“El encofrado de este tipo de cúpula hypar es un trabajo sencillo para el


carpintero. Pero puesto que todos los bordes del cascaron trabajan a compresión,
se requiere un tirante perimetral para tomar los empujes, principalmente por esta
razón la cúpula no es tan barata como el paraguas.
No obstante, tiene ciertas ventajas. El claro máximo práctico es algo mayor que
el de un paraguas (…) el paraguas con su columna central produce claros más
pequeños en el perímetro.” (Faber, 1970:116).

c.3. Eje z vertical28

Como ejemplo de una edificación con cubierta de paraboloides hiperbólicos con el eje z en
posición vertical será analizada la iglesia de La Medalla Milagrosa (figura 63), ubicada en la

28
¿En qué consiste un paraboloide hiperbólico con el eje z en posición vertical? Es respondido en el capítulo 3.
85
Capítulo 1. Marco teórico

zona residencial de Narvarte en Ciudad de México, la cual permitió a Candela desarrollar,


entre los años 1954-55, junto a los arquitectos Arturo Sanz de la Calzada y Pedro Fernández
Miret, una construcción de paraboloides hiperbólicos con mayor complejidad que los paraguas
simples. Félix Candela describió el diseño así:

“Es un edificio notable. (…) La estructura es una combinación de superficies


alabeadas todas ellas (excepto en la pequeña capilla lateral) paraboloides con el
espesor usual de 4 cm o menos. Hasta el espigado campanario está hecho con
hypares.” (Faber, 1970:99).

Figura 63. Vista exterior de la Iglesia de La Medalla Milagrosa.


Fuente: [Link]

Todo el concreto fue vaciado a mano requiriéndose gran habilidad para los encofrados y al
presentarse alguna falla en determinada columna (figuras 64 y 65) la superficie alabeada
permitió su corrección sin conllevar al colapso de la estructura. “El diseño fue hecho en una
tarde, dibujado en una semana y calculado durante la construcción.” (Candela, mencionado
por Faber, 1970:102).

Los paraboloides hiperbólicos de La Medalla Milagrosa se elevan de forma inclinada por más
de 20 metros a través de columnas contorneadas que transmiten los esfuerzos al débil subsuelo
de la Ciudad de México. Las fundaciones fueron resueltas mediante una combinación de
zapatas aisladas para las columnas y corridas para los cerramientos perimetrales mediante un
innovador sistema estructural que permitió a Candela mostrar una innovación estructural que
hasta ese entonces nunca se había aplicado para una iglesia: las fundaciones también tenían
forma geométrica de paraguas invertidos de cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos.
86
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 65. La misma columna colapsada en 1954


Figura 64. Columna colapsada que debió demolerse permanece en la actualidad en óptimas condiciones
parcialmente en la Iglesia de la Medalla Milagrosa. estructurales
Fuente: Colin Faber (1970). Fuente: [Link]

c.4. Las Bóvedas por aristas una innovación constructiva que antecedió a los paraboloides
hiperbólicos con bordes libres
Candela demostró que conocía el hecho de que constructivamente las bóvedas por aristas se
emplearon desde el período románico (figura 66) y fueron el resultado de resolver
geométricamente la intersección perpendicular de dos bóvedas de cañón para cubrir espacios
cuadrados o rectangulares. El término aristas se refiere a que las líneas de intersección entre
las curvas diagonales de la bóveda conformaban arcos de semielipses que se unían en el
vértice de la cúpula. Estas bóvedas por aristas dieron pie a una nueva particularidad que se
denominó bóveda de crucería (figura 67) a partir de la intersección ya no de bóvedas de cañón
sino de bóvedas apuntadas, que se difundió en las construcciones góticas renacentistas durante
la Edad Media.

Figura 66. Bóveda por aristas romana. Figura 67. Bóveda de crucería gótica.
Fuente: Fuente:
[Link] [Link]
a. [Link]
87
Capítulo 1. Marco teórico

El modo de interceptar dos o más paraboloides hiperbólicos en un mismo plano, aun cuando
estaba geométricamente concebida, debido a los antecedentes de las bóvedas de aristas
romanas y de crucerías del gótico, era considerado como improbable de edificar debido a que
no se lograba definir la magnitud de los esfuerzos que actuaban en las líneas de intersección de
las superficies cuando estas eran doblemente regladas. Candela alcanzó a dar con la solución
en términos prácticos y conceptuales.
Esas líneas de intersección de 4 paraboloides hiperbólicos en posición ortogonal 2 a 2 son
llamadas tímpanos y su solución estructural fue un aporte de Candela a la comprensión de la
respuesta estructural de los paraboloides hiperbólicos cuando trabajan como un todo en
condiciones apremiantes de equilibrio estable.
La Sala de Remates de la Bolsa de Valores, ubicada en la calle Uruguay, de la ciudad de
México fue proyectada, en 1954, por los arquitectos: Enrique de la Mora y Fernando López
Carmona. Ambos pensaron que esta modalidad de bóvedas por aristas, propuesta por ellos,
resultaba casi imposible llevarla a la práctica. Sin embargo, Candela expresó una opinión muy
diferente señalando que el diseño era “…interesante, perfectamente lógico y no difícil de
construir.” (Candela mencionado por Faber, 1970:150). La bóveda de la Sala de Remates, de
la ciudad de México fue solucionada bajo la condición geométrica de intersectar cuatro
paraboloides hiperbólicos (figuras 68 y 69).

Figura 68. Modo de intersección de dos paraboloides Figura 69. Representación de la intersección de los
hiperbólicos, empleado por Félix Candela, para dos paraboloides hiperbólicos, para cubrir una planta
responder al proyecto estructural del Edificio de la de base cuadrada empleado por Félix Candela.
Bolsa de Valores. Fuente: Colin Faber (1970).
Fuente: Colin Faber (1970).
88
Capítulo 1. Marco teórico

c.5. Eje z no vertical

Candela desarrolló una modalidad matemáticamente interesante de concebir los paraboloides


hiperbólicos: la colocación del eje z en posición oblicua. Él fue el artífice de esa innovación
constructiva.

Ante el reto de diseñar y construir estructuras con paraboloides hiperbólicos con el eje z no
vertical y la existencia de muy pocos ejemplos para finales de los años 50, el Arq. Catalano
escribió: “Quizás ello se deba a la mayor complejidad requerida en sus análisis estructural y
evidentemente al hecho de hallarnos en los albores de su uso como estructura.” (Catalano,
1962:11).

En la solución del recinto de Nuestra Señora de La Soledad – 1955 (también conocida como
Capilla del Altillo, está ubicada en Coyoacán, ciudad de México), se conjugaron, además de la
sencillez resultante, un empeño por mejorar las técnicas constructivas que conllevaron al
empleo de materiales constructivos autóctonos en combinación con el concreto a la vista sin
ningún tipo de tratamiento (figuras 70 y 71).

Candela supo interpretar con certeza la simplicidad arquitectónica con la alta complejidad
estructural. El eje z no vertical rompió los esquemas superando todas las expectativas que
determinan las reglas del equilibrio estable de las superficies doblemente regladas.

Figura 71. Vista de los accesos laterales de la Capilla del


Figura 70. Capilla del Altillo una vez vaciada la cubierta. Altillo.
Fuente: Colin Faber (1970). Fuente:
[Link]
[Link]
89
Capítulo 1. Marco teórico

c.6. Bordes libres

Candela resolvió la implantación de un modelo de cubiertas totalmente diferente: el borde


libre, que consistía en un sistema donde se proponía conservar los bajos espesores ya
alcanzados, de aproximadamente 4 cm, mediante la eliminación de los refuerzos y de los
elementos de rigidización rectilíneos que hasta ese entonces eran imprescindibles en todas las
otras tipologías de cubiertas de paraboloides hiperbólicos, sustituyéndolos por arcos que
transmitían los esfuerzos hacia los apoyos

La capilla de San Antonio de las Huertas (Calzada México-Tacuba, 1956) fue un proyecto de
los arquitectos Enrique de la Mora y Fernando López Carmona. Una propuesta que brindó a
Candela la posibilidad de abordar constructivamente este problema geométrico que aún
quedaba por resolverse, la solución de cubiertas de paraboloides hiperbólicos con los bordes
libres (figuras 72 y 73).

Figura 72. Capilla San Antonio de las Huertas. Figura 73. Capilla de San Antonio de las Huertas. Calzada
Fuente: Colin Faber (1970). México-Tacuba D.F.1956.
Fuente: Faber, 1970.

Respecto a esta innovación constructiva Candela dijo que: “La significación real de las
condiciones de borde, nunca explicitada claramente en la mayoría de los textos, fue
finalmente clara para mí. (…) A pesar de que se me dio todo el tiempo necesario para hacer
los cálculos, estos estaban equivocados en muchos detalles.” (Candela, mencionado por
Faber, 1970:198-199).
90
Capítulo 1. Marco teórico

Resulta casi imposible describir la obra de Candela sin relacionarla con el restaurante Los
Manantiales (figuras 74 y 75) ubicado en Xochimilco, en México, D.F.-1958. El diseño
arquitectónico de Joaquín y Fernando Álvarez Ordóñez. Cálculo estructural y construcción de
Félix Candela. Esta nueva edificación tuvo como antecedente la iglesia de San Antonio de las
Huertas. Además, todo constructor tiene una construcción a la cual considera como más
emblemática y para Candela ése fue el significado que marcó el restaurante Los Manantiales:
un antes y un después respecto a edificaciones con cubiertas de paraboloides hiperbólicos de
concreto armado. Xochimilco es una zona de canales de agua dulce que constituyó el mejor
paisaje natural para emplazar allí su obra cumbre. Respecto a este proyecto dice Faber que:
“La estructura de Xochimilco es una bóveda por arista octogonal, compuesta por la
intersección de cuatro hypars” (Faber, 1970:216).

Figura 75. Esquema de intersección de los 4


Figura 74 Restaurante Los Manantiales.
paraboloides hiperbólicos que generan la cubierta
Fuente: [Link] de bordes libres del restaurante Los Manantiales.
Fuente: [Link]/

En 1977 cuando Félix Candela contaba con 67 años de edad recibió un llamado por parte del
ingeniero alemán Jörg Schlaich, para asistir a Stuttgart. Allí presenciaría una interesante
innovación, una cubierta con un espesor de 15 mm muy similar a la construida por él para el
restaurant Los Manantiales.

La cubierta propuesta (figura 76) fue construida con un nuevo material: concreto armado con
fibra de vidrio. Estas últimas permitían que el concreto, además de la ya comprobada
resistencia a compresión, adquiriera propiedades físico mecánicas que lo hicieran resistente a
esfuerzos de tracción.
91
Capítulo 1. Marco teórico

“La losa está compuesta por 8 secciones de paraboloide hiperbólico de 15 mm


de espesor medio, que fueron "guindadas" sobre el encofrado. Cada una de
ellas pesaba únicamente 2500 kg, con lo que una pequeña grúa fue suficiente
para elevarlas.”29

Dice Sanz (1999) que “Schlaich contemplaba este diseño como un reconocimiento a Félix
Candela y, al mismo tiempo, como una investigación acerca del potencial real de este tipo de
estructuras.” (Sanz, 1999:28).

Figura 76: Pabellón de exposiciones en Stuttgart, construida por Jörg Schlaich en 1977.
Fuente: [Link]

La estructura para un Pabellón de exposiciones en Stuttgart, construida por Jörg Schlaich en


1977.

“La cubierta entusiasmó a Candela, entonces con 67 años, que


inmediatamente subió a la misma y empezó a saltar en el vértice común de
los ocho paraboloides para comprobar las flechas existentes. Con lágrimas
en los ojos confesó que estaba emocionado de que sus ideas se hubieran
sobrepasado y desarrollado de tal manera.” (Sanz, 1999:28).

d. Cuarto período, paraboloides hiperbólicos a partir del fallecimiento de Candela


hasta la actualidad

El auge constructivo alcanzado por las construcciones de cubiertas con paraboloides


hiperbólicos en concreto armado comenzó a extinguirse mucho antes de lo esperado.

29
[Link]
92
Capítulo 1. Marco teórico

Félix Candela percibió este cambio y como respuesta profesional abandona la empresa
Cubiertas Ala de México que el mismo había fundado y deja sus destinos en manos de su
hermano Antonio y de su hermana María.

El Palacio de los Deportes de Ciudad de México (figura 77) construido ex profeso para las
olimpiadas de México, celebradas en el año de 1968, fue la última obra de mayor relevancia
construida por Candela, junto a Enrique Castañeda y Antonio Peyri, bajo la tutela de Cubiertas
Ala. Quizás como una premonición tecnológica del destino que aguardaba a los paraboloides
hiperbólicos de concreto armado la solución estructural para este recinto fue resuelta con una
estructura metálica y cerramientos de cobre.

Figura 77. Palacio de los deportes. México, D.F.


Fuente: [Link]

De igual manera las condiciones laborales en la manufactura de la construcción, en el ámbito


mundial, estaban cambiando. Estos cambios comenzaron a percibirse a inicios de la década de
los años 60 (Duque 2010) y venían expresados por las siguientes condiciones:

“Por una parte, la mano de obra se había encarecido con la justa llegada de
mejores salarios para los obreros, y por otra, la aparición de normas y
reglamentaciones limitaron en alguna medida la liberad proyectual en
muchos países, y además en el mercado internacional empezaron a aparecer
nuevos materiales y patentes mucho más competitivas.” (Duque, 2010:19).
93
Capítulo 1. Marco teórico

No obstante la idea de concebir a los paraboloides hiperbólicos como una solución laminar
para cubrir grandes áreas con poco material y mínima cantidad de columnas se había
diseminado por todos los continentes y Europa, fundamentalmente España, no podía ser la
excepción.

Fue así como Candela, quien había abandonado Madrid para marcharse al exilio en 1939,
regresó treinta años después. Aun cuando había logrado mantener una presencia laboral debida
a, entre otros, un proyecto importante: la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, diseño de
los arquitectos Enrique de La Mora y José Ramón Aspaizau, y propuesta y cálculo estructural
de Félix Candela y de Eduardo Torroja.

Figura 78. Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe. Madrid.


Fuente: [Link]

Candela abandonó finalmente México para radicar en Estados unidos de Norteamérica, en


1971, donde centró su actividad en labores de docencia en la Universidad de Illinois –
Chicago. Obtuvo la nacionalidad estadounidense en 1978. Ya para ese entonces había sido
profesor a partir de 1953 en la escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM), desde donde contribuyó en la formación de varias generaciones de
arquitectos de donde seleccionó a varios profesionales que pasaron a formar filas de su
empresa, creando filiales en distintos países y convirtiéndolos en sus socios empresariales.

Candela dedicó los últimos años de su vida a los siguientes proyectos:

“En 1981 empezó a trabajar en Madrid en las oficinas de TYPSA,


colaborando durante casi diez años en diferentes proyectos, entre ellos, la
estación de metro de Puerta del Sol de Madrid, el Master Plan de la
94
Capítulo 1. Marco teórico

Universidad Islámica de Ryadh, las cubiertas de la Estación de Servicio y


del Centro de los Boy Scouts, donde construyó sus últimos “paraguas” así
como la cubierta del Estadio de la Universidad Islámica de Ryadh, que
diseñó con estructura metálica (150 m de luz). Su último trabajo fue la
colaboración en el proyecto de L´Oceanografic de Valencia, donde se
construyó una réplica de su famoso “Restaurante Los Manantiales” de
Xochimilco (México 1958).” (Duque, 2010:24).
La ciudad de las Artes y las es un diseño de edificaciones para actividades culturales ubicado
en la ciudad de Valencia - España. Fue diseñado por Santiago Calatrava y Félix Candela,
siendo inaugurado en 1998 con la apertura del edificio El Hemisférico.

Figura 80. L´Oceanografic vista posterior del


Figura 79. L´Oceanografic en la Ciudad de Las Artes conjunto.
y las Ciencias. Valencia–España. Fuente: [Link]
Fuente: [Link]

Ya para esa fecha Candela había fallecido. El 7 de diciembre de 1997 el arquitecto español
expiró como consecuencia de dolencias cardíacas en Carolina del Norte, Estados Unidos. Con
su desaparición física comenzó a su vez una labor por preservar sus proyectos y darla a
conocer a las nuevas generaciones de arquitectos. Su vida profesional quedó marcada por una
labor que es considerada como uno de los mayores aportes al campo de los conocimientos del
diseño, cálculo y construcción de estructuras laminares de concreto armado.

El legado de Candela dio paso, posterior a su desaparición física, al desarrollo de


investigaciones de aplicaciones de estructuras de doble curvatura con materiales novedosos
que en la actualidad se emplean en todo el mundo; tales como las estructuras de plástico,
metal, madera, fibra de vidrio y tensiles.
95
Capítulo 1. Marco teórico

e. La obra del Arq. Eduardo Catalano, relacionada con superficies alabeadas de


doble curvatura. La casa Raleigh

Figura 81. Eduardo Catalano (1917-2010).


Fuente: [Link]/catalano.

Eduardo Fernando Catalano fue un arquitecto argentino radicado por muchos años en los
Estados Unidos donde realizó investigaciones de las aplicaciones de superficies alabeadas de
doble curvatura paralelamente a las de Félix Candela en México.

En el año 1940 se graduó de arquitecto en la universidad de Buenos Aires, pero los estudios
que realmente abrieron su participación en las corrientes modernistas fueron a partir de su
llegada a los Estados Unidos en el año 1945 para cursar un Master en la Universidad de
Pensilvania y Harvard.

Catalano fue a su vez profesor de arquitectura en el Instituto Tecnológico de Massachusetts


(MIT) entre los años de 1956 - 1977.

Es a su vez el diseñador y constructor de la Casa Raleigh (figura 82 y sucesivas) la cual será


analizada seguidamente:

La casa Raleigh construida por el arquitecto argentino Eduardo Catalano, en 1954, quedaba
ubicada en Carolina del Norte, en Estados Unidos.
96
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 82. En la biblioteca de la Escuela de Diseño de la NCSU, se exhibe la maqueta original elaborada por Catalano que
sirvió para modelar la solución estructural de la Casa Raleigh.
Fuente: [Link]/catalano

Al parecer la casa Raleigh no fue su primera experiencia en cuanto a diseños con paraboloides
hiperbólicos. Ya en 1945 Catalano había participado en un concurso para una sede de la
General Motors. La fuente electrónica trianglemodernist establece la siguiente afirmación: “In
1945, he entered a General Motors design competition using a hyperbolic paraboloid, and won
second place out of 914 entries.” De ser así se estaría ante un hito que marca un antecedente
importante en virtud de que la actividad de diseño, registro de patentes y construcción de
cubiertas con paraboloides hiperbólicos se habían detenido por la Guerra en Europa. Los
paraboloides hiperbólicos de Baroni en Italia y la experiencia de Francia, debido a la
prematura muerte a los 55 años del ingeniero Lafaille, no sin antes dejar como legado las
cubiertas de Tresigallo y edificaciones importantes como la Eglisse Notre-Dame de la Paix,
respectivamente30. En cuanto al diseño propuesto por Catalano para General Motors no se
conocen más que algunas referencias comentadas en infinidad de fuentes electrónicas sin que
se logre dar con planos que señalen el aporte de esa iniciativa.

Se observa que las fases de construcción de la techumbre de la casa Raleigh, un paraboloide


hiperbólico, como superficie anticlástica doblemente reglada (figuras 83, 84 y 85) deben haber
presentado un alto nivel de complejidad ya que para 1954, su comportamiento estructural era
comprendido sólo por muy pocos arquitectos en todo el mundo. El hecho de construirlo con
madera significó además un salto donde la lógica estructural se complementó con la

30
Ver páginas 75 Y 76 de este capítulo.
97
Capítulo 1. Marco teórico

originalidad tecnológica ya que hasta entonces los paraboloides hiperbólicos se resolvían


comúnmente con concreto armado.

Figura 83. La cubierta de la casa Raleigh, construida Figura 84. Otra de las fases de construcción de la
con tablones de madera. Fuente: cubierta de la casa Raleigh, aplicación del
[Link]/ cerramiento con tablas de madera. Fuente:
[Link]/

Figura 85. La cubierta de la casa Raleigh, finalmente la doble curvatura fue obtenida con elementos rectos que no
requirieron doblez alguno.
Fuente: [Link]/

Seguidamente se observa parte del entorno urbano de la ciudad de Raleigh en el cual estuvo
ubicada la vivienda:
98
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 86. Parte inferior izquierda (círculo azul) rematando la vialidad de tierra se puede observar el lugar donde,
hasta la primavera de 2001, estuvo ubicada la Casa Raleigh.
Fuente: Google earth.

No caben dudas, Catalano fue un arquitecto aferrado a los cambios tecnológicos. La mejor
muestra de esto fue la manera innovadora como concibió la respuesta formal, estructural y
como seleccionó los materiales que incluiría en su solución: tres capas de madera laminada de
5.5 cm de espesor (Dias Comas, 2003:116) eran la mejor alternativa para brindarle la
originalidad esperada a un techo con doble curvatura (figura 87).

Figura 87. Vista exterior de la cubierta de doble curvatura de un paraboloide hiperbólico erigido por Eduardo
Catalano, para su vivienda en Carolina del Norte. Fuente: [Link]/catalano.

Un paraboloide hiperbólico de la forma que responde a la ecuación cartesiana z=x.y


construido con madera sirvió de cubierta para generar un espacio confortable que es separado
de las terrazas exteriores por paredes de cristal traslúcido (figuras 88 y 89). “La casa de tres
habitaciones ofreció una azotea de 4.000 pies cuadrados31 que era un paraboloide hiperbólico,

31
4 mil pies2 equivalen a 371.61 m2
99
Capítulo 1. Marco teórico

que se construyó con madera de una pulgada de espesor. La cubierta fue combada en dos
curvas estructurales (similares a la forma de un calzador), con dos esquinas de la misma
ancladas firmemente a la tierra y otras dos esquinas en el aire. Se abriga debajo de la cubierta
de doble curvatura un interior cuadrado rodeado enteramente en cristal. La ondulación de la
cubierta lograba proporcionar terrazas en ciertas áreas y aislamiento y privacidad en otros.”32

Refiriéndose a los años 50 la casa Raleigh fue catalogada y aceptada como «la casa de la
década» en Estados Unidos. Esta fue una caracterización que hoy en día continúa despertando
controversias debido al auge industrial que adquirió la construcción de nuevos urbanismos
donde se alojaban las mejores representaciones de diseño para las familias de clase media
americana en esa época.

Figura 88. Vista interna de los espacios de la Casa Raleigh.


Fuente: [Link]/catalano.

Lo que si fue cierto –y no deja lugar a dudas- es que la casa Raleigh se convirtió en el modelo
de vivienda más importante del estado de Carolina del Norte del siglo XX. Y, además, estuvo
entre la lista de las diez mejores viviendas de toda la unión americana de la era de la
postguerra. Todavía más, “… el diseño de Catalano sacó una respuesta favorable de Frank
Lloyd Wright, quien era conocido por elogiar raramente el trabajo de otros arquitectos.” Un
escrito de Lloyd Wright en la revista House & Home de 1956 33 se explaya en críticas

32
[Link]/catalano. la cita original es en inglés.
33
Se finaliza el presente escrito y hasta ahora ha sido infructuoso conseguir en físico la cita textual de F. Lloyd Wright
mencionada. Sin embargo, son varias las fuentes electrónicas que hacen mención del elogio, tales como: [Link];
[Link] y otras. Además, el texto La casa latinoamericana moderna de Dias Comas también hace lo mismo sin
describir siquiera el número del ejemplar de House & Home.
100
Capítulo 1. Marco teórico

favorables para Catalano y su vivienda en un artículo laudatorio escrito para tal fin.” (Dias
Comas, 2003:116)

De acuerdo con el sitio electrónico [Link] en


el cual fue anunciado el fallecimiento de Catalano el comentario de Wright fue dicho en los
siguientes términos: "Es refrescante ver que el refugio, que es el elemento más importante en
la arquitectura doméstica, ha sido tan imaginativa y hábilmente tratada como en esta casa de
Eduardo Catalano."34

Figura 89. Vista de los espacios internos y terrazas de la Casa Raleigh.


Fuente: [Link]/catalano.

Figura 90. Ilustración que apareció en la revista House & Home de agosto de 1955, en la cual vio luz un artículo de
Frank Lloyd Wright donde analizaba positivamente las cualidades de la Casa Raleigh.
Fuente: Extraída de [Link].

La casa Raleigh fue ocupada como vivienda por el arquitecto Eduardo Catalano, junto a su
familia solo por muy pocos años, tres a lo sumo (figura 91). En 1978 la casa fue adquirida por

34
[Link]
101
Capítulo 1. Marco teórico

su último ocupante el abogado Arch Lynch Jr35, quien la habitó hasta 1996. Desde ese año y
hasta 2001 la casa Raleigh permaneció deshabitada y en franco proceso de deterioro.

Figura 91. Vista exterior de una de las terrazas de la Casa Raleigh en sus tiempos de mayor esplendor.
Fuente: [Link]/catalano.

La casa Raleigh que para su construcción en 1954 había alcanzado un precio de 40 mil
dólares americanos, comenzó a ofertarse a mediados de la década de los años 90, por parte de
la fundación para la Preservación de Carolina del Norte, por nueve veces dicha cifra para que
fuera adquirida por cualquiera que estuviese interesado en cumplir con las cláusulas e invertir
otros tantos miles de dólares en su restauración a las condiciones de diseño original.

Acciones de vandalismo, inclemencia del tiempo, pudrición y degradación de las piezas de


madera que conformaban la cubierta conllevaron a que el daño se tornara irreparable (figuras
92 y 93).

Figuras 92. Restos de la casa Raleigh meses antes de Figura 93. La Casa Raleigh días antes de su
ser demolida en su totalidad. demolición. Fuente: [Link]/catalano.
Fuente: [Link]/catalano.

35
El sitio web [Link]/catalano contiene toda la tradición de propiedad de la casa Raleigh.
102
Capítulo 1. Marco teórico

Fue así como su último propietario, el abogado Arch Lynch, finalmente, vendió la casa a una
inmobiliaria en marzo de 2001. Ese mismo mes fue demolida en su totalidad.

El abogado Arch Lynch hizo esfuerzos por alcanzar la recuperación de la casa Raleigh. Un
compendio de las diligencias emprendidas por él se halla en un texto titulado «Fine thoughs a
story about a house and a vision» que en formato pdf y bajo la designación de
«archlynchbook» circula por internet Allí se incluyen visitas personales que le hiciera a
Catalano, la primera vez el 10/septiembre/1992.

1.4.2. Experiencias venezolanas en construcción de paraboloides hiperbólicos de concreto


armado

Se analizarán seguidamente algunas construcciones resueltas con paraboloides hiperbólicos de


concreto armado en Venezuela. Dos grupos quedarán plenamente identificados: los de la
provincia venezolana, en primera instancia, en virtud de que los paraboloides hiperbólicos
construidos en Venezuela se iniciaron con las edificaciones que albergan al Club Playa Azul,
que aun cuando para finales los años 50 políticamente pertenecía al Departamento Vargas,
dependiente del Distrito Federal, en la actualidad su ubicación lo coloca como una parroquia
del estado Vargas. Otro conjunto será el de los edificios con paraboloides hiperbólicos en la
llamada Gran Caracas. Se hará una distinción entre las que aún se encuentran en pleno
funcionamiento y buen estado de conservación y aquellas que hayan sido demolidas.

Entre las construcciones de paraboloides hiperbólicos en Caracas se hará mención a la


vivienda del Arq. Julio Coll Rojas, por ser una de las pocas viviendas que fueron resueltas con
paraboloides hiperbólicos dejando constancia de una respuesta tecnológica poco usual en los
medios edificatorios venezolanos, lo cual marca un hito arquitectónico casi desconocido en
materia de diseño habitacional en el país.

Un énfasis particular permitirá desarrollar un estudio de los diseños, patentes, y estructuras


construidas y calculadas por Álvaro Coto Asenjo, arquitecto de origen mexicano, que fue
representante en Venezuela de la oficina mexicana de diseño de Félix Candela, pero que con el
correr de los años fundó otras firmas comerciales que dieron pie a la mayor cantidad de
soluciones arquitectónicas con paraboloides hiperbólicos construidos en el país.
103
Capítulo 1. Marco teórico

a. Paraboloides hiperbólicos de concreto armado construidos en la provincia venezolana

a.1. Club Playa Azul, Naiguatá, estado Vargas.

En Venezuela, se inicia la construcción de edificaciones con paraboloides hiperbólicos bajo la


influencia de Félix Candela. Fue así como para el año 1958 queda construida, en concreto
armado (figuras 94 y 95), una edificación original desde el punto de vista estético y estructural
a la cual no se hallaban acostumbrados los diseñadores ni los obreros venezolanos. El Club
Playa Azul, en el litoral central del hoy estado Vargas, contó con el diseño arquitectónico de
Guillermo Shelley36 y José Chávez. La obra se halla referida en el libro de «Las estructuras de
Candela» de Colin Faber (1970:181), sin hacer mayor referencia en ese texto al proceso de
contratación, respuesta de la mano de obra local ante una obra poco usual en el medio
venezolano para esa época, tiempos de ejecución y costo final de la edificación. Todo lo cual
deja entrever que la propuesta estructural haya sido determinada por Candela (figura 96).

Figuras 94. Vista de la construcción de las cubiertas de paraboloides hiperbólicos del Club Playa Azul. Naiguatá
estado Vargas.
Fuente: extraída de Faber, 1970.

En un escrito reciente (Garrido, 2011) se menciona que el Arq. Shelley fue el primer
representante de Félix Candela y sus empresas y diseños para las contrataciones en Venezuela.

“Félix Candela también tendrá presencia en Venezuela. Aparte de dictar una


serie de conferencias, creará una sucursal de su empresa, Cubiertas Ala, en
Venezuela. La misma será dirigida por el arquitecto mexicano Guillermo
Shelley. Conjuntos como el del club Playa Azul y desarrollos industriales
como la Fábrica de la Volkswagen que proyectan Dirk Bornhorst y Pedro
104
Capítulo 1. Marco teórico

Neuberger en Morón, harán uso de los sistemas de cubiertas de la


empresa.”37 (Garrido, 2011:1)

Figura 95. Cubierta de paraboloides hiperbólicos del Figura 96. Planta arquitectónica del Club Playa Azul.
Club Playa Azul. Naiguatá estado Vargas. Fuente: extraídas de Faber, 1970.
Fuente: extraída de Faber, 1970.

En la actualidad y a pesar de los embates de los fenómenos naturales ocurridos en el año 2000
en el estado Vargas la edificación del Club Playa Azul se encuentra en buen estado de
conservación y en pleno funcionamiento (figuras 97 y 98).

Figura 97. Vista interior de la edificación de paraboloides Figura 98. Vista exterior del paraguas invertido de
hiperbólicos. concreto armado del Club Playa Azul, estado Vargas.
Fuente: [Link]/ Fuente: [Link]/

A partir de esta experiencia inédita se define que en Venezuela, salvo contadas excepciones,
básicamente se construyeron paraboloides hiperbólicos, en concreto armado, del tipo de

37
[Link]
105
Capítulo 1. Marco teórico

paraguas invertidos para sistemas de cubiertas. A continuación se realiza una semblanza de


algunas de las edificaciones más importantes:

a.2. Mercado libre en Maracay

El mercado libre de Maracay (figuras 99 y 100) constituye, quizás, la edificación con mayor
cantidad de cubiertas de doble curvatura de concreto armado en Venezuela. Son éstos 35
paraguas invertidos cada uno de ellos formados por cuatro unidades de paraboloides
hiperbólicos construidos en formaciones que alternan desniveles para permitir la entrada de
luz natural al recinto. Aun cuando de esta edificación no se consiguen planos que den
información de quién fue su diseñador pero se logró constatar que su construcción data de
1974-76, hallándose la estructura, para este momento, en buenas condiciones.

Figura 99. Vista interna de los paraguas de


Figura 100. Vista del exterior del mercado Libre de
paraboloides hiperbólicos en el mercado Libre
alimentos de Maracay.
de alimentos de Maracay.
Fuente: Imágenes del autor.
Fuente: Imágenes del autor.

Como muchas instalaciones de expendio de alimentos el Mercado Libre de Maracay es


frecuentado a diario por infinidad de consumidores que generan un alto volumen de residuos
perecederos y basura sólida que aunado a las ramas y hojas secas de árboles se acumulan en
las cubiertas convirtiéndose éstas en extensos depósitos de basura.

Como un antecedente de los paraboloides hiperbólicos a desnivel construido por Candela en el


almacén de Río, 1954 (figura 58, pg. 76, capítulo 1) y la fábrica de cemento Tolteca, en la
zona industrial Vallejo, D.F., México, en 1954, este mercado libre de Maracay posee las
106
Capítulo 1. Marco teórico

unidades de paraboloides en desnivel uno respecto a sus adyacentes para generar iluminación
y ventilación natural. Claro está por entre tales desniveles también es arrojada la basura por
algunos locatarios.

[Link] del paraboloide en el campus UCV de Maracay

En el campus Maracay de la UCV existen varios prototipos de paraboloides hiperbólicos en


forma de paraguas abriendo normal hacia abajo. Uno de ellos quizás el de mayor relevancia,
ya que los otros generan cubiertas para espacios cerrados para actividades docentes es el
ubicado en un espacio abierto conocido por todos los que allí acuden como la Plaza del
Paraboloide (figuras 101 y 102).

Con un considerable problema de pandeo en las vigas perimetrales el paraguas se abre con un
solo apoyo central. Tal defecto no hace más que denotar por una parte la nobleza del concreto
armado al resistir tales deformaciones y por otra la benevolencia de la superficie reglada de
doble curvatura que no permite su colapso.

En la figura 102 se observa la enorme deformación horizontal que tiene el paraboloide en su


perímetro sin afectar su estabilidad. Este defecto es fácil prevenirlo en el momento de su
construcción mediante una contraflecha en los puntales del encofrado.

Figura 101. Plaza del paraboloide en la UCV, Campus Figura 102. Detalle de la deformación perimetral
Maracay. en el paraguas de la Plaza del Paraboloide, UCV-
Fuente: Imágenes del autor. Maracay.
Fuente: imágenes del autor.
107
Capítulo 1. Marco teórico

a.4. Instalaciones de la Planta de productos Heinz

En la carretera regional del centro sentido Valencia - Caracas, a la altura del Km. 113, se halla
la planta de los productos de alimentos Heinz; en cuyo estacionamiento para los empleados se
han empleado unas unidades de paraboloides hiperbólicos de concreto armado (figuras 103 y
104) con una particularidad que sólo se ha observado en este sitio: las columnas en vez de ser
con sección recta cuadradas de modo uniforme, como las observadas en otros ejemplos
descritos en esta investigación, en estas es de sección variable decreciente de arriba hacia
abajo.

Figuras 103. Paraboloides hiperbólicos en la Planta de Figura 104. Paraboloides hiperbólicos en el


procesamiento de alimentos Heinz, Km. 113 de la estacionamiento de la Planta de procesamiento de
autopista regional del centro en Venezuela. alimentos Heinz.
Fuente: Imágenes del autor. Fuente: Imágenes del autor.

a.5 Sede de Bomberos Marinos. Ocumare de la Costa - Aragua

La obra arquitectónica de los paraboloides hiperbólicos, en Venezuela, también ha sido objeto


de una carencia de preservación de los valores construidos. Por ejemplo, las cubiertas de
paraboloide hiperbólicos que son sede de la estación de los Bomberos Marinos en Ocumare de
la Costa, en el estado Aragua, por años no recibió mantenimiento de ningún tipo. Incluyendo
los impermeabilizantes, que hacía años dejaron de ser aplicados. Los paraboloides
hiperbólicos de concreto armado, en forma de paraguas invertidos, se propuso que deberían
ser demolidos muy pronto en virtud de los efectos del salitre sobe el acero de refuerzo lo cual
108
Capítulo 1. Marco teórico

ocasionó el desalojo de los bomberos de su propia sede. No obstante los trabajos de


mantenimiento y recuperación lograron su cometido y la estructura fue recuperada en su
totalidad (figuras 105 y 106).

Figura 105. Paraboloides hiperbólicos en Ocumare de la Figura 106. Paraboloides hiperbólicos ya recuperados
Costa, estado Aragua. en Ocumare de la Costa, estado Aragua.
Fuente: imágenes del autor. Fuente: imágenes del autor.

a.6. Paraboloides hiperbólicos en Paracotos – estado Miranda

En la población de Paracotos, estado Miranda, a 34 km de Caracas, se halla una zona


industrial donde quedó abandonada una empresa fabricante de artículos de oficina.

Allí se observan paraguas invertidos de paraboloides hiperbólicos en concreto armado que


conforman el acceso principal un paraguas aislado (figura 107) y una de las zonas de maquila
de la fábrica constituida como un espacio cerrado por paredes pero totalmente cubierta con
paraboloides hiperbólicos de paraguas invertidos (figura 108).

Estas estructuras han logrado mantenerse a pesar de que en más de diez año no recibieron
mantenimiento ni limpieza y en un período de dos años las edificaciones que conformaban el
núcleo industrial han sido invadidas por ocupantes que no han realizado actividades de
recuperación planificada de la planta física.
109
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 107. Paraboloide hiperbólico del acceso de Figura 108. Paraboloides hiperbólicos de la Planta
una Planta industrial en abandono ubicada en industrial de Paracotos, estado Miranda.
Paracotos, estado Miranda. Fuente: imágenes del autor.
Fuente: imágenes del autor.

a.7. Estación de gasolina Los Guayos – estado Carabobo

En la estación de servicios del sector Los Guayos en la Autopista Regional del Centro (km 153
sentido a Caracas) se halla un centro comercial abandonado por años, debido a problemas
legales. La totalidad de su cubierta es mediante paraboloides hiperbólicos tipo paraguas
invertidos de diferentes luces (figura 109).

Figura 109. Paraboloides hiperbólicos de la estación de servicios de Los Guayos, estado Carabobo.
Fuente: imágenes del autor.

Curiosamente estos paraboloides hiperbólicos varían sus flechas teniendo columnas de baja
altura en los paraguas más grandes mientras que en los paraboloides hiperbólicos de menor
tamaño las columnas son más esbeltas.
110
Capítulo 1. Marco teórico

Curiosamente estos paraboloides hiperbólicos varían sus flechas teniendo columnas de baja
altura en los paraguas más grandes mientras que en los paraboloides hiperbólicos de menor
tamaño las columnas son más esbeltas.

Figura 110. Paraboloides hiperbólicos de diferentes flechas y luces variadas en la estación de servicios de Los Guayos,
estado Carabobo.
Fuente: imágenes del autor.

Curiosamente estos paraboloides hiperbólicos varían sus flechas teniendo columnas de baja
altura en los paraguas más grandes mientras que en los paraboloides hiperbólicos de menor
tamaño las columnas son más esbeltas.

A pesar del tiempo que ha permanecido esta edificación sin ocupación los techos se conservan
impecablemente limpios.

Se desconocen datos de los propietarios, del arquitecto que propuso este diseño y no se pudo
determinar a su vez la fecha exacta de su construcción. De igual modo ha quedado como una
interrogante cuál será el destino de esta edificación que se haya en muy buen estado de
conservación en virtud de que el resto de los servicios que se brindan en el predio funcionan a
cabalidad.

a.8. Paraboloides hiperbólicos en la Av. Bolívar – Valencia

Esta construcción ubicada en la Av Bolívar de Valencia, estado Carabobo es un reflejo del


destino de muchas de las edificaciones erigidas en Venezuela que han empleado cubiertas de
paraboloides hiperbólicos de concreto armado. A pesar de su aporte estético poseen la
desventaja de servir para edificaciones de un solo nivel; aunado esto a hallarse implantadas en
lugares donde el uso del suelo urbano, por razones financieras o justificadas por la expansión
111
Capítulo 1. Marco teórico

de redes de transporte público como en este caso ocurre que las estaciones del metro de
Valencia han conllevado a su desaparición.

Figura 111. Paraboloides hiperbólicos en la Av. Bolívar de Valencia, estado Carabobo.


Fuente: imágenes del autor.

b. Algunos ejemplos de paraboloides hiperbólicos construidos en Caracas

b.1. Almacenes del IPSFA – Paseo Los Precursores

La cubierta de los almacenes del Instituto de Previsión Social de las Fuerzas Armadas, en
Caracas (figuras 112 y 113) son la clara manifestación de lo que ocurre con unos sistemas
rectangulares de paraguas invertidos de paraboloides hiperbólicos construidos en 1963, y que
en el presente están en absoluto buen estado de conservación, pero que los usuarios de estos
espacios no logran percibir estando dentro de ellos ya que por la parte interna han sido
cubiertos con plafón de cielo raso de yeso.

Figura 112. Paraboloides hiperbólicos de los Almacenes militares del IPSFA en Caracas.
Fuente: imágenes del autor.
112
Capítulo 1. Marco teórico

No se ha identificado aún al autor del diseño arquitectónico, pero los planos originales del
proyecto estructural fueron firmados por el Ing. Omar Sotillo Parilli.

Hasta el presente son los paraboloides hiperbólicos que se han observado con un mejor
mantenimiento externo de limpieza e impermeabilización y hace más de diez años se tuvo la
oportunidad de observar el concreto armado por la parte inferior encontrándose éste en buen
estado, al menos no existían problemas de filtraciones, deposiciones calcáreas propias del
concreto armado que surgen con los años o descomposiciones de las capas de recubrimiento
de concreto que dejan expuestas a las barras del armado de acero por efectos de la oxidación.

En la actualidad la cubierta de paraboloides hiperbólicos de paraguas invertidos de los


almacene militares del Paseo de Los Precursores aloja las instalaciones del supermercado
Central Madeirense y otras dependencias comerciales (figura 113).

Figura 113. Almacenes militares del IPSFA en Caracas. Paraboloides hiperbólicos de concreto armado en forma
de paraguas invertidos.
Fuente: imágenes del autor.

Los paraboloides hiperbólicos de los almacenes militares han sido objeto de demolición
parcial en el pasado reciente. Tal es el caso del paraboloide hiperbólico en forma de paraguas
invertido que daba acceso al conjunto general y otros que ahora albergan las ampliaciones para
la construcción de tiendas y cines que antes no existían.
113
Capítulo 1. Marco teórico

b.2. Concesionario Chevrolet - Los Ruices

Hasta donde se ha logrado observar se podrían calificar a estos paraboloides en forma de


paraguas invertidos como los de mayor flecha y los de mayor voladizo que se han construido
en Venezuela (figuras 114 y 115).

Figura 114. Cubiertas de paraboloides hiperbólicos de


Figura 115. Vista exterior de las cubiertas de
concreto armado del concesionario Chevrolet, Los
paraboloides hiperbólicos de concreto armado del
Ruices, Caracas.
concesionario Chevrolet, Los Ruices, Caracas.
Fuente: imágenes del autor.
Fuente: imágenes del autor.

Un concreto armado que no se halla en muy buenas condiciones, debido a las deposiciones
calcáreas, es muy probable que existan problemas de infiltraciones por posible falta de
mantenimiento en las capas externas de impermeabilización. A las columnas de los
paraboloides hiperbólicos se les ha adicionado una estructura metálica para aprovechar la
doble altura que estas presentan y construir un entrepiso de concreto armado.

La cubierta del concesionario Chevrolet ubicada en el ala norte de la Av. Francisco de


Miranda constituye un ejemplo de lo que pudiese llegar a ser el destino de este tipo de
edificaciones. Debido a lo costoso de los terrenos urbanos en esa zona, sobre una de las
avenidas más concurridas de la capital, se le ha anexado a la estructura de concreto armado
una armazón metálica para implantar un entrepiso que aloje a las oficinas y áreas de atención a
los clientes (figuras 116 y 117). Se desconoce el autor de este diseño.
114
Capítulo 1. Marco teórico

Figuras116. Detalles de la estructura del Figura 117. Detalle del estado de conservación del
Concesionario Chevrolet en la Av. Francisco de concreto armado Concesionario Chevrolet en la Av.
Miranda - Caracas. Francisco de Miranda - Caracas.
Fuente: imágenes del autor. Fuente: imágenes del autor.

b.3. La cubierta el Club Táchira – Bello Monte

En distintas oportunidades algunos profesionales de la arquitectura y la ingeniería han


planteado que es necesario describir la cubierta del Club Táchira entre los antecedentes de
esta investigación. La cubierta de la concha del Club Táchira. Proyecto del Arq. Fruto Vivas y
del Ing. español Eduardo Torroja no es un paraboloide hiperbólico. Es un conoide. 38. No
obstante, en la azotea del edificio administrativo, dentro de las mismas instalaciones del
citado Club, sí existen una serie de paraboloides hiperbólicos con forma de paraguas
invertidos (figuras 118 y 119).

Figura 118. Vista de la cubierta de paraguas invertidos de


paraboloides hiperbólicos del edificio administrativo en las
instalaciones del Club Táchira en Caracas.
Fuente: imágenes del autor.

38
Respecto a esta afirmación revisar a VILLANUEVA, M. (2002). El plano de la cubierta y su geometría. Evolución,
clasificación y descripción sistemática de la geometría básica de la cubierta de doble curvatura usadas en la arquitectura.
Análisis de tres proyectos de última década. Trabajo de ascenso en el escalafón universitario. Facultad de Arquitectura. UCV.
Caracas.
115
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 119. Otra vista desde un ángulo diferente de la cubierta de paraguas invertidos de paraboloides hiperbólicos
del edificio administrativo en del Club Táchira en Caracas.
Fuente: imágenes del autor.

b.4. Casa habitación del Arq. Julio Coll Rojas – Caracas

En un apacible conjunto residencial del noreste de Caracas el arquitecto Julio Coll Rojas
(figura 120) construyó hace cincuenta años la vivienda para su familia. Paraboloides
hiperbólicos de concreto armado, en la modalidad de cúpula cuadrangular en forma de
paraguas normal, con bordes rectos horizontales sostenidos en el perímetro de las partes bajas
de la techumbre por esbeltas columnas de sección cuadrada que le dan apoyo. Cada cuatro
unidades de paraboloides hiperbólicos otorgan a los espacios una sensación piramidal.
Mientras que las paredes divisorias con una mínima separación o “junta en frío” de escasos 4
cm máximos permiten independizar a los muros de la cubierta (figuras 121 y 122).

Figura 120. Arq. Julio Coll Rojas (1933-2002).


Fuente: [Link]
116
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 121. Detalles de la separación “en frio” entre los Figura [Link] interna de los techos de la casa Coll.
muros y la cubierta de paraboloides hiperbólicos en la Fuente: imágenes del autor.
casa Coll.
Fuente: Cortesía de Sr Carlos Coll.

Sin muros, en su fase de construcción, la disposición de algunas de las columnas se percibe


desordenada, sin responder a una lógica estructural y con escasa separación entre ellas (figura
123). Sin embargo, una vez finalizada la vivienda se observa la intención de disponer las
columnas en el perímetro prescindiendo a su vez de vigas horizontales en los bordes rectos de
las partes bajas de los paraboloides hiperbólicos (figura 124).

Figura 123. Columnas en la casa Coll. Figura 124. Vista exterior desde los jardines.
Fuente: Cortesía del Sr Carlos Coll. Fuente: Cortesía del Sr Carlos Coll.

Quizás fueron las cúpulas cuadrangulares, entre las diferentes tipologías de paraboloides
hiperbólicos, los techos más económicos de construir, después de los paraguas invertidos.
También los más ligeros debido al bajo espesor de la sección transversal de la losa (4 a 6 cm)
117
Capítulo 1. Marco teórico

además de ser los que mejor responden ante movimientos telúricos, debido a la facilidad con
que pueden ser arriostrados.

Figura 125. Estado de conservación de la casa de la familia Coll para el año 2007 fecha en la que se realizó la primera
visita a los fines de esta investigación.
Fuente: imágenes del autor.

La construcción de la casa Coll denota un resultado que pareciera sumamente sencillo; sin
embargo, para el momento de su edificación se contaba con una mano de obra preparada, por
la fuerza de la costumbre, a responder eficientemente sólo a trabajos de edificación con
encofrados, armados de acero y colocación de mampuestos (bloques de arcilla o de concreto)
para la fabricación de estructuras rectilíneas y, en algún caso excepcional, alguna superficie
curva de una sola curvatura, principalmente estructuras abovedadas.

Figura 126. Techos de paraboloides hiperbólicos de la casa de la familia Coll para el año 2007.
Fuente: imágenes del autor.

No existía para ese momento la experiencia ni la tradición que permitiera comprender las
tareas de erigir paraboloides hiperbólicos. No se entendía del todo cómo realizando encofrados
y armados lineales rectos que equivalían a las rectas generatrices guiadas por otros elementos
118
Capítulo 1. Marco teórico

rectos en los perímetros, que eran a su vez las rectas directrices, el resultado final era una
superficie curva. No es difícil suponer que las tareas de supervisión y dirección de obra debían
ser permanentes sin fallar la prosecución de una manufactura de la cual sólo quien la había
concebido era capaz de imaginar; además de la participación de personal obrero que fuese
capaz de aceptar ser dirigido para desarrollar tareas que iban muy lejos de las tradiciones
constructivas en las que ya hubieran participado.

A simple vista desde el inicio de la construcción de la casa Coll ya aparentaba que resultaría
una edificación no tradicional (figura 127). Las tareas de encofrado debieron contar con la
participación de carpinteros de obra que entendieran la colocación de piezas de madera
verticales que servían como “puntales” del modo tradicional; mientras que en lo horizontal se
vieron forzados a entender la geometría de los paraboloides hiperbólicos ya que la doble
curvatura se obtenía como resultado de encofrar con elementos rectos horizontales, algo
inusitado dentro de la manufactura constructiva venezolana (figura 128).

Figura 127. Encofrados para las cubiertas de paraboloides Figura 128. Los techos de la casa del Arq. Julio Coll
hiperbólicos. Rojas una vez vaciado el concreto armado.
Fuente: Cortesía del Sr. Carlos Coll. Fuente: Cortesía del Sr. Carlos Coll.

La casa del arquitecto Julio Coll Rojas con sus acabados sencillos pone de manifiesto la
sobriedad con la cual pueden responder las superficies alabeadas de doble curvatura para
generar espacios arquitectónicos bastante agradables que muestran el confort y, algo que es
muy importante, la conservación por muchos años de un inmueble, cuyo período de vida útil
se puede ver alargado, gracias a una meticulosa técnica constructiva aunado a la inclinación de
las unidades de paraboloides hiperbólicos cuando se comparan con otras viviendas de losa
plana que requieren de mayores tareas de mantenimiento (figuras 129 a la 132).
119
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 129. Casa Coll vista exterior.


Fuente: Cortesía del Sr. Carlos Coll. Figura 130. Vista del comedor, de hace
algunas décadas.
Fuente: Cortesía del Sr. Carlos
Coll.

Figura 131. Espacios internos de la casa Coll y su Figura 132 Espacios externos de la casa Coll y su
interconexión con los espacios externos dentro del mismo interconexión con los espacios internos dentro del mismo
predio. predio.
Fuente: Cortesía del Sr. Carlos Coll. Fuente: Cortesía del Sr. Carlos Coll.
120
Capítulo 1. Marco teórico

c. La obra del arquitecto Álvaro Coto Asenjo solucionada con paraboloides


hiperbólicos en Venezuela

Según Guido Bermúdez, los arquitectos Álvaro Coto Asenjo (figura 133), venezolano de
origen mexicano y José Gabriel Loperena fundaron en Venezuela, para finales de los años
50, la empresa «Cubiertas Ala de Venezuela S.A.» filial y representante de los proyectos y
contratos del ingeniero y arquitecto español Félix Candela (Bermúdez, 1993:354).
Posteriormente ambos arquitectos registraron la empresa «Coto & Loperena» y
finalmente, al romperse la sociedad, Coto Asenjo constituye otras dos firmas comerciales:
«Constructora Orión », y «Cubiertas Orientales». Estas realizaron un buen número de
diseños y construcciones de estructuras de paraboloides hiperbólicos de concreto armado
en Venezuela; alcanzando un mayor auge durante los años 1960 hasta la década de los
años 80, en la cual decayó casi por completo la edificación de este tipo de techos.

Figura 133. Álvaro Coto Asenjo (1928 - 2013).


Fuente: Cortesía de Arq.a Carolina Coto.

En Venezuela básicamente se construyeron paraboloides hiperbólicos, en concreto armado, del


tipo de paraguas invertidos para sistemas de cubiertas. Algunas experiencias específicas se
resolvieron bajo otras modalidades y precisamente Coto Asenjo propuso otros materiales
como la fibra de vidrio forrada en resinas plásticas.

A continuación serán analizados algunos casos de diseño, edificaciones y patentes


solucionadas con paraboloides hiperbólicos que fueron propuestos por el arquitecto Álvaro
Coto en Caracas y los que planteó en la provincia venezolana. Estos últimos incluyen las
propuestas innovadoras de estanques y silos de uso agrícola. Se presenta a su vez una de las
121
Capítulo 1. Marco teórico

patentes desarrolladas y registradas por él relacionada con paraboloides hiperbólicos que se


construirían con fibra de vidrio.

c.1. Estaciones de gasolina en Caracas

A finales de la década de los años 50 y durante los 70 se construyeron en Caracas, al igual que
en algunas otras ciudades de Venezuela, estaciones de gasolina39 que emplearon cubiertas de
paraboloides hiperbólicos construidos en concreto armado para el área de los surtidores del
combustible (figura 134). Hoy son pocas las que aun funcionan perdurando algunas a la espera
para ser demolidas.

Figura 134. Estación de gasolina Av. Río de Janeiro. Caracas.


Fuente: Fotografía del Autor.

En la Estación de Gasolina de Coche, en Caracas (figuras 135 hasta la 138) actualmente sólo
se hallan en pie algunos de los paraguas invertidos de paraboloides hiperbólicos del área de
servicio eléctrico automotriz, y los de las oficinas administrativas (figura137). El resto de
estos techos ubicados en la zona de surtidores de combustible fueron sustituidos,
posteriormente a su demolición, por estructuras metálicas ligeras (figura138).

39
No se consiguen planos, cálculos, ni memorias descriptivas que demuestren con total certeza que estos paraguas de
paraboloides hiperbólicos de las estaciones de gasolinas aquí relacionadas fueran diseñados por el Arq. Coto Asenjo. Sin
embargo, nos fue asegurado que si eran proyectos de su autoría, en conversación personal con la Arq. ª Alicia de Coto
(31/octubre/2010).
122
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 136. Conjunto de cubiertas de paraboloides


Figura 135.Área de surtidores en la estación de hiperbólicos en forma de paraguas invertidos
gasolina de Coche, Caracas. ubicados en la estación de gasolina de Coche,
Fuente: imágenes del Autor. Caracas los cuales fueron demolidos en su
totalidad.
Fuente: imágenes del Autor.

Figura137. Paraguas invertidos de paraboloides Figura 138. Estructuras metálicas ligeras con las cuales
hiperbólicos del área de servicio eléctrico fueron sustituidos los paraboloides de concreto armado
automotriz, y de las oficinas de la Estación de posterior a su demolición.
Gasolina de Coche en Caracas. Fuente: Fotografías del Autor.
Fuente: Fotografías del Autor.

c.2. Centro comercial El Parque – Cine Canaima

Estuvo ubicado en la Av. Francisco de Miranda Norte, sector Los Palos Grandes, hasta su
demolición con explosivos a finales de la década de los años 80 (figura 139) esta obra cedió
paso a la construcción de una torre de oficinas de mediana altura que está enclavada con igual
nombre en el mismo predio (figura 140).
123
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 139. Centro comercial El Parque. Los Figura 140. Torre Canaima.
Palos Grandes, Caracas. Fuente: [Link]
Fuente: [Link]

La Arq.ª Carolina Coto (hija del arquitecto Coto Asenjo) informó textualmente:
“El cine Canaima, el centro comercial y el Pin 5 (bowling) fue un proyecto
que mi papá hizo junto a José Gabriel Loperena (Coto y Loperena
Arquitectos). Luego del incendio que en los 80's destruyó gran parte de la
mampostería (y sorpresivamente los paraboloides sobrevivieron), los dueños
originales vendieron los "restos" a una constructora que demolió (dinamitó)
el cine, cubrió el resto de los paraboloides y construyó la torre de oficinas
que hoy existe.”
(C. Coto, comunicación personal, correo-e noviembre 29, 2010)
El predio donde se hallaba ubicado el Centro Comercial El Parque sumado a los altos costos
que arrojaría su posible recuperación conllevaron a desestimar el buen estado de conservación
en el cual quedaron las cubiertas y el resto de la estructura (figuras 141, 142 y 143). Las
fotografías inéditas captadas por el arquitecto Álvaro Coto Asenjo, permiten observar las
condiciones de los paraboloides hiperbólicos de concreto armado después del incendio
devastador que acabó con su funcionamiento y que conllevaría a su demolición total.

Figura 141. Condiciones de los paraboloides


hiperbólicos de concreto armado después del
incendio devastador que acabó con su
funcionamiento y que conllevaría a su demolición
total.
Fuente: Cortesía de Arq.ª Carolina Coto.
124
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 142. Cubiertas de paraboloides hiperbólicos de Centro Comercial Canaima se observan el logotipo de Automercados
Cada y al fondo el edificio Parque Cristal.
Fuente: Cortesía de Arq.ª Carolina Coto.

Figura 143. Fotografía inédita captada por el arquitecto Álvaro Coto Asenjo, e se observan las condiciones de los
paraboloides hiperbólicos de concreto armado del Centro Comercial Canaima, poco tiempo antes de la implosión.
Fuente: Cortesía de Arq.ª Carolina Coto.

c.3. Centro comercial 19 de Abril en Maracay

De más reciente edificación la sede del centro comercial 19 de abril, en la capital aragüeña,
posee su cubierta con modelos de paraboloides hiperbólicos en concreto armado (figuras 144 y
145).

Estos paraboloides hiperbólicos, por ser de un centro comercial privado, se hallan en un buen
nivel de conservación.
125
Capítulo 1. Marco teórico

Sólo podría mencionarse que la pintura no los favorece pero estos son los colores
representativos del centro comercial como tal y que el concreto a la vista quizás hubiese
dejado expuestos defectos del encofrado por lo que se encuentran frisados.

Figura 144. Centro comercial 19 de Abril en Figura 145. Centro comercial 19 de Abril en
Maracay. Maracay.
Fuente: imágenes del autor. Fuente: imágenes del autor.

c.4. Terminal de pasajeros de San Cristóbal

La Terminal de pasajeros de San Cristóbal, estado Táchira, es un ejemplo superior de empleo


de paraboloides hiperbólicos en instalaciones para el transporte público en la provincia
venezolana (figuras 146 hasta la 153). Limpieza en las instalaciones, condición que se refleja
en las muy buenas condiciones en las que se halla el concreto armado de las superficies.

Los detalles de iluminación natural son resueltos mediante aberturas en las cúspides de los
paraboloides donde se unen cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos. Mientras que en la
parte interna cuelgan difusores metálicos con persianas también con forma de paraboloides
hiperbólicos que permiten el paso de la luz solar diseminadamente (figura 146).

En la parte interna de la Terminal de autobuses de San Cristóbal se observan el buen nivel de


conservación de la estructura y el gusto estético en la disposición de lámparas y
diseminadores solares (figura 146). Mientras que las áreas exteriores denotan un contraste con
126
Capítulo 1. Marco teórico

lo descuidado del entorno y la sobriedad de las cubiertas de paraboloides hiperbólicos que


poseen un bajo espesor de sus losas aproximadamente menor de 5 cm (figura 147).

Figura 146. Vista interna de las cubiertas de Figura 147. Vista interna de las cubiertas de
paraboloides hiperbólicos de la terminal de pasajeros paraboloides hiperbólicos de la terminal de pasajeros
de San Cristóbal. de San Cristóbal.
Fuente: imágenes del autor. Fuente: imágenes del autor.

Estos paraboloides hiperbólicos desarrollan una doble curvatura mediante una flecha alta, un
bajo espesor de losa y un volado grande (figura 147 y 148) aunque no tanto como el observado
en el concesionario Chevrolet de Los Ruices, en Caracas, que ya fue analizado.

Figura 148. Vista de los paraguas invertidos de menores dimensiones que los restantes que cubren el andén de llegada de
las unidades de transporte público.
Fuente: imágenes del autor.

Al observar las condiciones en que se encuentra el concreto armado por la parte inferior
(figuras 149 y 150) se perciben algunas deposiciones calcáreas y pocos problemas de
127
Capítulo 1. Marco teórico

infiltración de aguas pluviales. En general el concreto armado refleja una buena técnica de
dosificación y un vaciado uniforme.

Figura 149. Condiciones y apariencia del concreto Figura 150. Vistas del concreto armado en el interior
armado en el exterior de las cubiertas de la Terminal de las cubiertas de la Terminal de pasajeros de San
de pasajeros de San Cristóbal. Cristóbal.
Fuente: imágenes del autor. Fuente: imágenes del autor.

c.5. Terminal de autobuses de Barinas

Si la Terminal de autobuses de San Cristóbal ha sido descrita aquí como un buen ejemplo de la
aplicación de paraboloides hiperbólicos como solución de un sistema de cubiertas para
instalaciones de transporte público extraurbano, de la Terminal de la ciudad de Barinas no se
puede decir nada similar (figura 151)

Figura 151. Vista exterior de la cubierta de


paraboloides hiperbólicos de la Terminal de autobuses
foráneos de Barinas.
Fuente: imágenes del autor.
128
Capítulo 1. Marco teórico

Y nada de lo que allí se observa puede atribuirse al sistema de paraguas invertidos de concreto
armado. Quizás esto sea el paliativo visual que permite que la anarquía reinante no se
convierta en un caos.

La Terminal de autobuses de Barinas se halla enclavada en un excelente entorno natural. Mas,


sin embargo, no logra adaptarse a pesar de las altas características estéticas de los
paraboloides hiperbólicos al medio ambiente que la circunda.

Obra con marcados contrastes en cuanto a su calidad constructiva de los paraboloides


hiperbólicos en los cuales se observa por una parte el bajo nivel de mantenimiento que no
resuelve los problemas de infiltraciones, al obstruirse los bajantes de aguas pluviales en los
apoyos centrales. En ese mismo apoyo central (figura 152) se nota como el nivel del concreto
de la columna no alcanzó la altura requerida y fue nivelada mediante un relleno a destiempo
sin corregir el desperfecto. Y por otra (figura 153) una excelente calidad, tal y como si la obra
hubiese sido ejecutada por diferentes contratistas.

Figura 152. Detalles de mala terminación en el Figura 153. Detalles de buenas terminaciones en el
concreto armado de la Terminal de Barinas. concreto de la Terminal de Barinas.
Fuente: imágenes del autor. Fuente: imágenes del autor.

El concreto armado de estas instalaciones no es de la mejor calidad al menos visual. Se


perciben fácilmente malas técnicas de encofrado y problemas de vaciados a destiempo entre
las columnas y las superficies en si.
129
Capítulo 1. Marco teórico

La Terminal de pasajeros de Barinas coincidiendo con el diseño de la Terminal de San


Cristóbal también tiene andenes techados con paraguas de paraboloides hiperbólicos (figura
154).

Figura 154. Andenes de la Terminal de Barinas.


Fuente: imágenes del autor.

Los andenes de paraboloides hiperbólicos en concreto armado de la Terminal de pasajeros de


Barinas han sido empleados para apoyar una improvisada estructura metálica a dos aguas de
perfiles livianos y lámina de zinc en uno de los extremos sobre columnas metálicas y en el
otro extremo mediante dos perfiles metálicos a la cubierta en voladizo de las unidades de
paraboloides hiperbólicos (figura 155).

Figura 155. Techumbre metálica improvisada a la que le sirve de apoyo la cubierta de concreto armado de los paraboloides
hiperbólicos.
Fuente: imágenes del autor.
130
Capítulo 1. Marco teórico

c.6. Sede del Colegio de Médicos del Zulia

EL Colegio de Médicos del estado Zulia (Maracaibo, 1964, figura 156) fue un proyecto del
Arq. Casas Armengol y la solución estructural de los paraboloides hiperbólicos quedó a cargo
del Arq. Coto Asenjo (C. Coto, comunicación personal, correo-e, noviembre, 30, 2010).

Figura 156. Colegio de Médicos del estado Zulia.


Fuente: [Link]/[Link]

Esta propuesta para la sede del Colegio de Médicos (figura 157) muestra una de las cubiertas
de paraboloides hiperbólicos con mayor audacia geométrica y estructural que se han
construido en Venezuela.

Además de la ubicación de un conjunto de paraguas invertidos el auditorio en si es una


cubierta simétrica de ocho unidades de paraboloides hiperbólicos sobre cuatro apoyos oblicuos
(figura 158).

En esta obra del Colegio de Médicos Coto Asenjo explota con originalidad la inclinación de
las columnas que más que apoyos semejan la continuidad de los pliegues de la misma cubierta
hacia el piso. La edificación se halla hoy día en excelentes condiciones de mantenimiento
(figura157).
131
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 157. Cubierta del Colegio de Médicos del Zulia. Figura 158. Paraboloides hiperbólicos del Colegio de
Fuente: [Link]/instalaciones. Médicos del Zulia.
Fuente: Archivo del Arq. Coto Asenjo. Cortesía de Arq .a
Carolina Coto.

c.7. Planta ensambladora de Volkswagen en Palma Sola. Diseño del Arq. Dirk Bornhorst,
Proyecto y ejecución de los paraboloides hiperbólicos: Álvaro Coto en colaboración con
Félix Candela

Para 1963 los Arquitectos Dirk Bornhorst y Pedro Neuberger proyectaron la Planta de
ensamblaje de la Volkswagen en Palma Sola - Morón, estado Carabobo, la cual contó con la
propuesta para el proyecto y ejecución de los paraboloides hiperbólicos de Álvaro Coto en
colaboración con Félix Candela (figura 159).

Figura 159. Nave central Planta ensambladora Volkswagen.


Fuente: [Link]/articulos/[Link]
.

La nave de montaje (figuras 160 y 161) fue resuelta de acuerdo con el siguiente criterio:
132
Capítulo 1. Marco teórico

“Después de estudiar distintos tipos de estructuras industriales corrientes, se


llegó a la conclusión que los paraboloides hiperbólicos y estructuras de
hormigón en forma de hongo con una columna central, por cuyo interior van
las bajantes de aguas pluviales, era la solución favorable.” (Bornhorst
mencionado por Vicente, 2001:11.).

Figura [Link] de conjunto de la Planta ensambladora


Volkswagen en Palma Sola, Morón, estado Carabobo. Figura 161. Plano de arquitectura de la Planta
Fuente: ensambladora Volkswagen.
[Link] Fuente: Extraída de Revista DADA (mayo-
agosto, 2001).

Adicionalmente se describe que


“La particularidad del diseño de Bornhorst estriba en la inclinación dada los
paraboloides. (…) [figura 162]
Los paraboloides se han inclinado ligeramente hacia el norte para obtener una
ventilación e iluminación natural tipo diente de sierra controlada por
ventanales de plástico traslúcido y aluminio.”(Bornhorst mencionado por
Vicente, 2001:11.).

Figura 162. Corte estructural de la propuesta de paraboloides hiperbólicos en forma de paraguas invertidos
desarrollada por Coto Asenjo para la Planta ensambladora Volkswagen.
Fuente: Extraída de Revista DADA (mayo-agosto, 2001).
133
Capítulo 1. Marco teórico

Los paraguas invertidos han quedado como muestra fehaciente de un proyecto arquitectónico
que supo conjugar los valores estéticos de la edificación con el uso de una tecnología
constructiva que adaptó necesidades financieras y de producción industrial mediante el
aprovechamiento espacial a cubierto resolviendo necesidades de ventilación e iluminación
natural

Figura 163. Vista de la propuesta arquitectónica realizada por Dirsk Borhsnot para la Planta ensambladora Volkswagen.
Fuente: [Link]

A pesar de la importancia que tuvo la planta ensambladora de la Volkswagen de Palma Sola,


para la industria automotriz venezolana, la edificación fue abandonada sin que hasta el
presente se perciban acciones para su recuperación.

c.8. Propuestas innovadoras de Álvaro Coto para construcciones de Silos agroindustriales


con paraboloides hiperbólicos

La empresa «Cubiertas Ala de Venezuela» planteó soluciones para generar edificaciones


agroindustriales. Los primeros silos fueron concebidos para las unidades de almacenamientos
de baja capacidad requeridos por Fedeagro Araure y los silos de Fedeagro Turen, ambos en el
estado Portuguesa de Venezuela.

Una tipología de silos agroindustriales de gran capacidad, ubicados en la ciudad de Araure,


estado Portuguesa, fueron diseñados en los años 80-90 por el Arq. Coto Asenjo para
«Arquitectura Orión», otra de las empresas fundadas por él (figura 164).
134
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 164. Vista de conjunto de la propuesta de silos.


Fuente: Dibujos del Arq. Coto Asenjo. Cortesía de Sra. Alicia de Coto.

La propuesta se caracterizaba por una estructura de 40 paraboloides hiperbólicos de cuatro


unidades de paraguas invertidos de 12 x 12 metros, para disponer 25 silos semienterrados, los
cuales podían ser visitables por operarios facilitando su limpieza y disponían de sistemas de
alimentación y descarga a cubierto mediante camiones. Esto se lograba gracias a voladizos
perimetrales de la misma estructura de concreto reforzado (figura 165).

Figura 165. Detalle en corte de los silos agroindustriales para 20 mil TM de cereales diseñados por Coto con estructuras de
paraboloides hiperbólicos.
Fuente: Archivo de trabajos del Arq. Coto Asenjo. Cortesía de Sra. Alicia de Coto.
135
Capítulo 1. Marco teórico

c.9. Estanques para agua potable de gran capacidad

Otra propuesta innovadora desarrollada por el arquitecto Álvaro Coto, para «Cubiertas
Orientales, C.A.»; la última de las empresas registradas por él en la Isla de Margarita, estado
Nueva Esparta, permitió, a través del dominio geométrico y estructural de los paraboloides
hiperbólicos, generar estanques de agua potable de capacidad superior a los 500 mil litros que
bien podían desplantarse semienterrados o elevados sobre el nivel del terreno (figura 166)
según como fuesen las condiciones topográficas.

Figura 166. Estanques de agua potable.


Fuente: Dibujos inéditos del Arq. Coto Asenjo. Cortesía de Sra. Alicia de Coto.

La carencia de agua potable, en muchos meses del año, en gran parte del territorio nacional
venezolano conllevó a que la idea original de la propuesta convirtiera las mismas cubiertas del
paraboloide hiperbólico, además de la tapa del recinto, en superficie de captación de aguas de
lluvia (figuras 167, 168 y 169).

Figura 167. Detalle del corte estructural del estanque para depósito de agua.
Fuente: Archivo de trabajos del Arq. Coto Asenjo. Cortesía de Sra. Alicia de Coto.
136
Capítulo 1. Marco teórico

Las características geométricas de los paraboloides hiperbólicos empleados como paredes,


pisos y techos de los estanques de doble curvatura para más de 500 mil lt, diseñados por Coto
Asenjo (figuras 168 y 169) eran determinantes para lograr condiciones favorables tales como
un bajo espesor del concreto armado, poco movimiento de tierras y rapidez de ejecución, lo
que representaba una eficaz solución de almacenamiento en comparación con las soluciones
de depósitos esféricos y cilíndricos que aún se emplean.

Figura 168. Croquis realizados por Coto Asenjo para concebir la idea original y cálculo del proyecto de los
estanques de agua potable con solución estructural de paraboloides hiperbólicos.
Fuente: Archivo de trabajos del Arq. Álvaro Coto Asenjo. Cortesía de Sra. Alicia de Coto.
137
Capítulo 1. Marco teórico

Figuras [Link] versión de los croquis para estanques individuales realizada por Coto Asenjo.
Fuente: Archivo de trabajos del Arq. Álvaro Coto Asenjo. Cortesía de Sra. Alicia de Coto.

c.10. Patente de Álvaro Coto con propuestas inéditas para generar paraboloides hiperbólicos
con fibra de vidrio y resinas plásticas

Álvaro Coto, como investigador independiente, formuló innovaciones estructurales y


aplicaciones de nuevas técnicas y materiales constructivos. Fue así como para el año 1994
realizó la solicitud para el registro de una patente con una propuesta inédita para fabricar
cubiertas de paraboloides hiperbólicos (figura 170) que respondía a la siguiente denominación:

“Pieza reversible, prefabricada en forma de dos sectores de paraboloides hiperbólicos,


usable en repetición ensamblada en la ejecución de cubiertas.”

En la memoria preliminar de la solicitud de registro de la patente No 1994-00417 el sistema


estructural (figura 170) desarrollado por Coto Asenjo se mencionan las siguientes
características:
“…un elemento formado por una superficie desarrollada en doble curvatura
anticlástica en forma de un paralelogramo alabeado en dimensiones de 2.5
mts por 2.5 mts perfectamente cuadradas en proyección horizontal para
efecto de ensamblaje, y con una flecha de alabeo de 0.80 mts. La superficie
estará formada por una capa de un espesor máximo de 1.5 mm, reforzada
con bordes de 12 cms de altura por 8 mm de espesor.”
138
Capítulo 1. Marco teórico

(A. Coto, comunicación escrita enviada a la empresa «Fibro Productos


CCB.», noviembre 11, 1994, requiriendo el presupuesto para la fabricación
de los prototipos)

Figura 170. Modalidades de cubiertas propuestas por Coto Asenjo para ser fabricadas en plástico.
Fuente: Archivo de trabajos del Arq. Álvaro Coto Asenjo. Cortesía de Sra. Alicia de Coto.

Como detalle interesante que denota el nivel tecnológico de esta innovación se halla el sistema
de ensamblaje de las piezas de paraboloides hiperbólicos con el poste estructural (figura 171 y
172) lo cual es descrito así:

“En una de las esquinas la pieza llevará un corte en sección de un cuarto de


círculo para formar un círculo completo formado por 4 de las piezas
alrededor de un tubo de hierro de tres pulgadas (3”), este corte deberá tener
una prolongación de 13 cms angulada, en el caso de tener que colocar
bridas, abrazaderas, etc., si se unieran unas con otras.”
(A. Coto, s/f. descripción del modelo de sujeción para la solicitud de patente
No 1994-00417, información suministrada por la Sra. Alicia de Coto)

Figura 171. Detalles del sistema de ensamblado


para las cubiertas de paraboloides hiperbólicos
patentado por el arquitecto Álvaro Coto, los cuales
serían fabricados en capas de resina y fibra de
vidrio.
Fuente: Archivo de trabajos del Arq.
Álvaro Coto Asenjo. Cortesía de Sra. Alicia de
Coto.
139
Capítulo 1. Marco teórico

Figura 172. Boceto tomado de los apuntes originales que permitieron al Arq. Coto concebir esta innovación.
Fuente: Archivo de trabajos del Arq. Álvaro Coto Asenjo. Cortesía de Sra. Alicia de Coto.

1.5. Conclusiones del capítulo 1

Los conocimientos geométricos que determinan el comportamiento estable de las superficies


de doble curvatura se originaron en el período Helénico. Entre los científicos que realizaron
los mayores aportes y que sus postulados deben ser considerados para esta investigación
estarían los estudios de Apolonio, respecto a los principios que determinan la representación
de las cónicas, los estudios de geometría de Descartes y Fermat, el estudio del Cálculo
Infinitesimal de Newton y Leibniz, los aportes de Monge y Poncelet para los campos de la
Geometría Descriptiva y la Geometría Proyectiva y, finalmente, el gran salto en la aplicación
de software computacionales para obtener la modelación grafica de las superficies con un
mínimo margen de error. De tal análisis se puede concluir que 2500 años de evolucon de los
conocimientos matemáticos conllevaron a la determinación de los principios geométricos que
en en el siglo XX la actualidad han servido

Entre los antecedentes que han sido estudiados en esta investigación destacan los ejemplos
más emblemáticos de construcciones de superficies de parábolas invertidas (alabeadas de
doble curvatura) realizados fundamentalmente bajo la obra del Arq. Félix Candela. Las
estructuras de concreto armado que él logró resolver marcaron un hito que permitió la
evolución tecnológica en cuanto a las aplicaciones del concreto armado como material
moldeable. Las técnicas de encofrados y armados de acero en estructuras así como también las
modificaciones a todas las normativas existentes para la década de los años 50 y 60, lograron,
a partir de su obra, un antes y un después debido a las aplicaciones de este material realizadas
140
Capítulo 1. Marco teórico

por Candela, que sin llegar a los límites de condicionantes físico-mecánicas de un


ferrocemento permitieron disminuir los espesores de losa a 4 cm hasta los 1.5 cm
aproximadamente conllevando esto a una considerable reducción de los recubrimientos del
acero de refuerzo. No hubo norma, reglamento, ficha técnica de aplicaciones de concreto y
acero de refuerzo en las edificaciones que antes de ser elaborada y publicada no fuese
consultada y contara en cierta medida con la aprobación del arquitecto Félix Candela.

Las construcciones de paraboloides hiperbólicos como solución de sistemas de cubiertas han


logrado demostrar altos niveles de estabilidad estructural. Se ha sostenido a lo largo de las
indagaciones de los antecedentes en todo el mundo de estas aplicaciones constructivas que no
se conoce un solo caso de colapso en los ejemplos edificados.

Se mencionarán dos ejemplos:

El terremoto de la ciudad de México del año de 1985, no sólo permitió dar a conocer el alto
grado de vulnerabilidad al cual están expuestas las edificaciones, debido a la existencia de un
subsuelo con baja capacidad de resistencia que muchos han dado en describir como
«gelatinoso»; sino que además dejó expuesta a los ojos del mundo muchas experiencias de
malas prácticas constructivas.

Entre algunas de las medidas extraordinarias dictadas por las comisiones encargadas de dictar
las normas de emergencia para el reforzamiento y demolición de las construcciones existentes,
que habían sido afectadas por el desastre telúrico, se incluyeron la implosión de los
multifamiliares de la Unidad Nonoalco y de la unidad Benito Juárez que eran también
edificios residenciales. Otros edificios fueron sometidos totalmente a demoliciones (156 en
total) y otros tantos a demoliciones parciales de más de la mitad de los niveles superiores;
además de la demolición total con explosivos del Centro Médico de Especialidades Benito
Juárez, y otras edificaciones de suma importancia. Como característica esencial de estas
construcciones todas ellas contaban con elementos estructurales de concreto armado y
armados de acero de refuerzo de grandes dimensiones.

No obstante, no se dictó ninguna medida, hasta donde se conoce, que haya implicado siquiera
reparaciones, o demolición por colapso, de alguna de las cubiertas de paraboloides
hiperbólicos construidas por Candela y por otros arquitectos e ingenieros que siguieron su
141
Capítulo 1. Marco teórico

línea de diseño y cálculo de estructuras -empleando mínimos espesores de concreto reforzado-


ubicadas aún en zonas adyacentes a las de mayor desastre.

Aún más, en todos los paraboloides construidos por Candela se realizaron todos los encofrados
totalmente con madera, pero los primeros fueron vaciados a mano y no dispusieron de equipos
de bombeo ni concretos premezclados, no se aplicaron aditivos y en muchas ni siquiera usaron
impermeabilizaciones de cualquier tipo. Ello se convirtió en una práctica a seguir, durante
años, por muchos constructores.

Otro ejemplo más reciente lo constituyen “…los 8 hypar de hormigón armado que cubren las
tribunas en el Estadio Marino de Miami, construido alrededor de 1960, soportaron el huracán
Andrews, en 1992 y aprobaron una rigurosa inspección estructural posterior que incluyó
muestras del hormigón y de su armadura.”40 El huracán Andrews en algunas zonas provocó la
pérdida de un 75% de las edificaciones que encontró a su paso, lo que quiere decir que colapsó
casi todo: viviendas de veraneo, conjuntos residenciales, mobiliario urbano y ornato
paisajístico.

Es difícil pero no cuesta mucho sostener esta afirmación ya que hasta donde ha sido
investigado es la desidia, como fenómeno cultural de los pueblos, lo que ha prevalecido para
que una estructura de un paraboloide hiperbólico de concreto armado deba ser demolida. Tal
es el caso de una de las obras del Arq. Eduardo Catalano. Su propia vivienda.

La casa Raleigh, del Arq. Catalano, en Carolina del Norte, debió ser demolida, tras años de
completo abandono, en la primavera del año 2001.

La obra arquitectónica de los paraboloides hiperbólicos, en Venezuela, también ha sido objeto


de una carencia de preservación de los valores construidos. Por ejemplo, las cubiertas de
paraboloide hiperbólicos que son sede de la estación de los Bomberos Marinos en Ocumare de
la Costa, en el estado Aragua, por años no recibió mantenimiento de ningún tipo. Incluyendo
los impermeabilizantes, que durante años dejaron de ser aplicados. Pese a ello los paraboloides
hiperbólicos de concreto armado, en forma de paraguas invertidos, fueron recuperados en
2008 y permitieron que fueran ocupados de nuevo como sede de los bomberos.

40
[Link]
142
Capítulo 1. Marco teórico

Otro caso es el de los techos de las estaciones de gasolina en Caracas. Estos en su mayoría
fueron demolidos para sustituirlos por perfiles livianos de acero y lámina metálica.

Esta investigación ha servido para corroborar que pesos muertos superiores constituidos por
sólidos como basura, escombros, objetos metálicos, vegetación, restos de
impermeabilizaciones, cuadrillas de trabajadores, todo a la vez, no ha sido capaz ni tan
siquiera de lograr una deformación momentánea.
145
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

CAPÍTULO 2
MARCO TEÓRICO: ARCOS, BÓVEDAS, CÚPULAS
Y OTRAS SUPERFICIES
146
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

CAPÍTULO 2

MARCO TEÓRICO: ARCOS, BÓVEDAS, CÚPULAS Y OTRAS SUPERFICIES.


UN ANÁLISIS RETROSPECTIVO DE SUS APLICACIONES EN LAS
ACTIVIDADES CONSTRUCTIVAS DE ACUERDO A SU CLASIFICACIÓN
GEOMÉTRICA

"La arquitectura es la voluntad de la época traducida a espacio"


Mies Van der Rohe.

2.0. Introducción

Se presenta un análisis respecto a los diferentes sistemas constructivos que emplean elementos
estructurales curvilíneos (exceptuando a las vigas curvas) sometidos a esfuerzos de
flexocompresión. Desde el arco semicircular -erróneamente llamado de medio punto- de los
constructores romanos, se inicia una recopilación de la información de las distintas
innovaciones y de la influencia de la línea curva, para generar las diferentes tipologías de
arcos, las bóvedas y de allí a las cúpulas (incluyendo a las conchas y cáscaras) que cubren los
respectivos espacios arquitectónicos a los que han sido destinados.

Históricamente los procedimientos constructivos de la humanidad han estado ligados


intrínsecamente a los avances de los conocimientos geométricos. Hubiese resultado imposible
que algún constructor concibiera algún espacio habitable sin el dominio previo de las
entidades geométricas que determinarían el comportamiento estructural estable de la
edificación.

El primer paso que dado por la humanidad para procurarse un hábitat dio como resultado una
arquitectura apegada al cobijo que brindaba la naturaleza sin alteración alguna: de morar en las
ramas de árboles frondosos los hombres ocuparon las cavernas. No existía para ese entonces
algún dominio de técnicas que permitieran modificar el medio ambiente en procura de
espacios para cubrir sus necesidades.

Desde el momento en que los hombres se dieron a la tarea de modificar el medio ambiente
para generar espacios construidos se presentó una disyuntiva: la de adecuar la forma
147
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

conceptual del objeto arquitectónico mediante la adaptación y manipulación de los conceptos


geométricos.

Engel (1997) corrobora lo anterior así: “Todos los objetos materiales de la naturaleza y de la
técnica se presentan con su correspondiente forma. La forma en el campo de los objetos
materiales es la disposición característica en tres dimensiones: es geométrica” (Engel,
1997:23).

A partir de esas premisas se establecen parámetros comparativos entre cada uno de ellos con
un enfoque geométrico y su respectiva incidencia en el comportamiento estructural dentro de
las solicitaciones del equilibrio estable que pueden llegar a alcanzar.
Finalmente se determina que la aplicación de las superficies alabeadas de doble curvatura
constituyen el gran salto cualitativo que los constructores contemporáneos han dado
-entre los cuales se pueden mencionar las estructuras de paraboloides hiperbólicos del
arquitecto español Félix Candela, que se iniciaron con la construcción del Laboratorio de
Rayos Cósmicos de la Universidad Nacional Autónoma de México- y que puede ser, desde el
punto de vista de los procesos edificatorios, equiparable al de las cúpulas geodésicas del
arquitecto e inventor norteamericano Richard Buckminster Fuller así como también a las
estructuras transformables de otro joven arquitecto español, esta vez de Emilio Pérez Piñero.

2.1. La línea recta

a. Las vigas y columnas

La línea recta pasó a prevalecer de un modo cuasi intuitivo. Cuando el hombre comienza a
construir desconoce que los elementos estructurales obedecían a un sistema de soporte de
esfuerzos y transmisión de fuerzas al piso. Sólo se había limitado a observar y copiar a la
naturaleza: frondosos árboles para gruesos tallos, inmensas copas para grandes raíces, eran
elementos que permitían –actuando al unísono– resistir los embates de la naturaleza: lluvia,
viento, fuego; y aún así respondían a necesidades de cobijo y sustento.

La respuesta tecnológica fue la columna. En sus albores de simple piedra en bruto para
posteriormente dar pie a unos sistemas estructurales ya preconcebidos como fueron los de
poste y dintel y el sistema de marcos.
148
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

El salto tecnológico de la aplicación de la columna como elemento que responde


eficientemente a las solicitaciones de compresión ya era conocida intuitivamente por el
hombre desde hace miles de años. Sin embargo, aun cuando entreveían los principios de
trabajo de los sistemas, más tarde conocido en medios constructivos como poste y dintel,
donde un elemento horizontal era apoyado sobre dos verticales, debió transcurrir mucho
tiempo antes de que se convirtiera en una innovación estructural en el desarrollo de alguna
edificación. Las técnicas edificatorias debieron pasar por los saltos cruciales en los que se
adaptaron los conceptos de horizontalidad y verticalidad a los de flujo de fuerzas, donde a
algunos elementos estructurales le es posible recibir las cargas, a otros distribuirlos y otros
transmitirlas al piso, como respuesta lógica a la determinación de condiciones de equilibrio en
las estructuras.

La columna es el elemento estructural (lineal) que responde más eficientemente a


solicitaciones de compresión.

Todos los componentes estructurales de una edificación poseen una representación


tridimensional. Angerer (1982) establece que esta volumetría responde al siguiente orden:
“Por un lado el bloque, cuyas tres dimensiones son del mismo orden; por otro lado la barra, en
la que la longitud predomina sobre las otras tres dimensiones, y en medio la lámina, cuyo
espesor es pequeño comparado con la longitud y la anchura.” (Angerer, 1982:1).

En el caso de las columnas se está en presencia de un elemento que tiene una de sus tres
dimensiones, en este caso la altura, mucho mayor que las otras dos que son las dimensiones de
la sección transversal. Ello en contraste con otras tipologías constructivas, V. gr. las
construcciones laminares (grupo en el cual quedan incluidas, entre otras, las variantes de
placas rectas delgadas, las conchas y las cáscaras) donde el espesor es mucho menor que el
largo y ancho de la superficie. Tanto que, para los efectos de su cálculo y
predimensionamiento, puede ser incluso despreciado.

Esta descripción es importante considerarla en virtud de que algunos arcos, tal como se verá
más adelante, también poseen una dimensión: la longitud de curva, mucho mayor que las de la
base y el peralte de su sección transversal.

Los principios estáticos que determinan el comportamiento de sistemas estructurales


conformados por poste y dintel (figura 173) están constituidos por un elemento horizontal
149
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

(viga o trabe) que distribuye los esfuerzos a dos elementos verticales (columnas) que trabajan
esencialmente a compresión como reminiscencia a la elevación de los dólmenes.

Figura 173.Dólmenes y menhires.


Fuente: Enciclopedia las Cien Maravillas.

La representación configurada a la disposición de dólmenes y menhires responde, de acuerdo


con Mandolesi en 1981, a dos de los sistemas estructurales basados el primero de ellos en el
principio del trilito, (figura 174) conocido como poste y dintel.

Figura [Link] del trilito.


Fuente: Imagen extraída con fines didácticos de Mandolesi, 1981:112.

Seguidamente, en nivel de complejidad estática, el sistema de marcos o «bastidor» se


determina mediante “un elemento lineal el travesaño que está unido con los vínculos de
solidaridad a dos elementos verticales, los montantes contrariamente al principio del trilito, el
efecto de la continuidad, que determina una «colaboración» entre las partes al oponerse a las
solicitaciones, implica que todos los elementos estén sujetos a flexión y esfuerzo cortante,…”
150
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

(Mandolesi, 1981:112). En la figura 15 se observa la representación idealizada del principio


de bastidor que da pie a la configuración del sistema de marcos.

Figura 175. Principio del bastidor.


Fuente: Imagen extraída con fines didácticos de Mandolesi, 1981:112.

2.2. La línea curva.

Los principios estáticos que rigen el comportamiento estable de los arcos son conceptualizados
como “principios constructivos complejos” (Mandolesi, 1981:112).

Pero, desde el punto de vista edificatorio ¿qué es un arco?; ¿es posible concebirlo como una
entidad estructural aislada o siempre debe conceptualizarse como parte de un todo edificado?;
¿existe una connotación geométrica para un arco desde la visual geométrica y otra diferente
cuando se refiere a un arco edificado?

La respuesta ante esta disyuntiva es aportada por muchos autores uno de ellos Saad, en 1985,
quien fija la siguiente definición:

“En geometría se define como arco toda porción de una curva; mas en la
técnica constructiva hay necesidad de precisar el concepto. En términos
generales, por arco se entiende todo macizo u obra de fábrica, de perfil
curvo alojado en un plano vertical, suspendido por encima de un vano o
claro, descansando sobre dos apoyos que le sirven de soporte; o bien, toda
obra de fábrica de poco espesor y de perfil curvo. (Saad, 1985:73).
Un arco es un elemento constructivo cuya cualidad fundamental es la forma curva (Fernández
1955), aunque cabría hacer la excepción en los casos especiales en que al apoyarse la barra
arqueada isostáticamente el resultado sea una viga curva que no es precisamente un arco. Por
lo que define que la condición esencial para que un elemento estructural curvilíneo responda
151
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

eficientemente al comportamiento que deben poseer los arcos sea el de “…tener la pretensión
de configuración de esfuerzos, es decir, funicular de las fuerzas aplicadas. El grado mayor o
menor en que esto se logra define la perfección de la estructura…” (Fernández, 1955:1)

2.3. El período románico

Los elementos estructurales que trabajan eficientemente en las edificaciones sometidos a


esfuerzos de flexo-compresión se alejan bastante de los primeros modelos de arcos que fueron
construidos por los romanos. Estos trabajan fundamentalmente a compresión. Es por ello que
se justifica plenamente la sentencia (Torroja, 1976) que establece que lo más parecido a una
columna es un arco. Dice Torroja que: “Después de la columna, las predilecciones del Arte
han sido para el arco; ese arco que nunca duerme, según reza el proverbio árabe.”. (Torroja,
1976:101).

2.3.1. El arco semicircular (medio punto)

Las columnas del templo en honor a Castor y Pólux (figura 176) son fiel reflejo del modo
constructivo en que quedaban enmarcadas por un arco semicircular, erróneamente llamado
arco de medio punto (actualmente reconstruido) de la Basílica Emilia, en el Foro romano. Este
edificio fue construido en el siglo I, d. de C.

Figura [Link] del templo en honor a Cástor y Pólux.


Fuente: Enciclopedia Las Cien Maravillas
152
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Pero, además de su uso en la arquitectura monumental, donde los romanos demostraron el uso
más eficiente del arco semicircular fue en la construcción de redes de infraestructura como se
observa en el Acueducto de Segovia (figura 177). Construido en 18 km, desde su partida en el
río Frío, con 958 metros sobre arcadas, sin que para su construcción haya sido empleado
ningún material para unir las piedras de granito.

Figura 177. El Acueducto de Segovia.


Fuente: Enciclopedia Las Cien Maravillas.

Definitivamente, todas las eras de la humanidad han contado con un modelo de arco (y por
ende también de una bóveda y de una cúpula) como solución constructiva.

Los romanos emplearon el arco de medio punto logrando con ello que la arquitectura
estableciera un sistema de proporciones 1:1; donde los arcos semicirculares, sin sufrir ningún
tipo de rebaja, eran todos iguales en sus escalas, proporciones y medidas por cada uno de los
niveles en los que eran implantados (figura 178).

Figura [Link] en la fachada del Foro romano.


Fuente: [Link]
153
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

La importancia estructural del arco semicircular (Amerio & Canavero, 1996) es descrita así:
“…el arco [semicircular] como un elemento arquitectónico que ha constituido una invención
verdadera en el arte de construir.” (Amerio & Canavero, 1996:130). Es más, quizás sea ésta la
configuración curvilínea de arco que más ha perdurado en la evolución de los procesos
constructivos. Construido en piedra o lajas su equilibrio depende de la colocación de una pieza
clave en la parte más alta de la curva la cual hace que todas las restantes permanezcan estables
(figura 179).

Figura 179. Componentes constructivos del arco semicircular (mal llamado de medio punto).
Fuente: [Link]

De la comprensión del modo de construir un arco se logra entender cómo se transmiten los
esfuerzos en un arco; sobre todo cuando éste es un arco semicircular y el material empleado es
la piedra, lo cual podría ser válido también para otros mampuestos dígase, por ejemplo
bloques de barro o de concreto. La técnica para construir un arco y su consecuente
comportamiento ante un flujo de fuerzas de acuerdo a lo indicado por Huerta responde a la
siguiente descripción:
“Un arco típico se construye apilando piedras unas al lado de las otras sobre
una estructura auxiliar de madera o cimbra. La cimbra da la forma al arco;
se empiezan a colocar las piedras a partir de los arranques y colocada la
última piedra en el centro, la clave, el arco queda terminado. Al bajar la
cimbra las piedras tienden a caer hacia abajo. Así, una dovela que intenta
caer empuja a las dos dovelas colindantes que contrarrestan ese empuje, y
los empujes se van transmitiendo, incrementados por los pesos. Si la forma
del arco es correcta, y su espesor suficiente, estos empujes y contraempujes
se anularán entre sí y el arco permanecerá en equilibrio. No obstante, las
últimas piedras de los arranques del arco transmiten un empuje que debe ser
154
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

contrarrestado. El arco debe estar apoyado firmemente contra algo que


resista su empuje: unos machones o estribos de fábrica.” (Huerta, 2004:12).

2.3.2. Superficie cilíndrica

a. La bóveda de cañón

Pero la innovación tecnológica no podía surgir solamente de la experiencia constructiva con


arcos semicirculares. Fue necesario evolucionar en la comprensión de nuevos conceptos a partir
de la aplicación de los conocimientos geométricos de una superficie cilíndrica que es producida
por el movimiento de una recta generatriz, que se desplaza manteniéndose siempre paralela a si
misma, apoyada en otra línea cualquiera plana un semicírculo como directriz, la mejor repuesta
ante esta premisa aportada por los romanos consistió en la bóveda de cañón o bóveda
semicircular.

Hay escritos que relacionan la conformación formal y la respuesta estructural de una bóveda de
cañón (semicilíndrica) como el resultado de una sucesiva colocación de arcos de medio punto
(semicirculares)
“Básicamente, una bóveda no es más que una suma de arcos: una superficie
curva que recibe peso en su parte más alta, y lo transmite a la más baja
haciéndole seguir la curva que ella misma describe. Por esto, puede
constituirse por bloques en equilibrio que reciben, cada uno, el empuje del
bloque superior, transmitiéndolo al inferior. Estos empujes se descargan
sobre los apoyos, los cuales reciben un esfuerzo lateral de desplazamiento
hacia el exterior. Está claro, por esto, que una bóveda no puede concebirse
independientemente. Es necesario pensarla dentro de un organismo capaz de
absorber los empujes que provoca. Por tanto, lo que determina el sistema es
la mutua y férrea correspondencia de empujes y contra-empujes generado
por la forma de la bóveda.”
([Link]
Una representación –bastante idealizada- del encofrado y colocación de los mampuestos de
barro para fabricar una bóveda de cañón; permite suponer que se requería, tal como fue, de un
cementante en este caso la puzolana, para unir las piezas entre si. Era un procedimiento que
requería de la participación de una mano de obra cuantitativamente mayor a la que emprendía
las tareas para fabricar arcos semicirculares, pero también con un mayor dominio del oficio
constructivo (figura 180). Todo lo cual permitió que mediante una superficie cilíndrica se
lograran cubrir espacios rectangulares.
155
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Figura 180. Bóveda de cañón.


Fuente: Blume, 1986:35

El templo de Constantino y Majencio (figura 181), terminada su construcción en el año 312 d.


de C., es una clara demostración de cómo los constructores romanos resolvían la fabricación
de bóvedas cilíndricas combinadas con arcos semicirculares en las fachadas

Figura 181. Templo de Constantino y Majencio.


Fuente: [Link]

b. La bóveda de aristas

Otra modalidad de bóveda que tuvo su origen en el período románico fue la bóveda de aristas,
(figura 182). Concebida geométricamente como el resultado de cruzar en ángulo recto dos
bóvedas de cañón. Aquí la necesidad de un domino de los conocimientos matemáticos
aumentó considerablemente ya que en las vistas ortogonales de esta estructura se perciben
arcos semicirculares ya que el espacio a cubrir era siempre una base cuadrada, mientras que
las líneas curvas que unen las diagonales de la bóveda de aristas eran semielipses. Las crestas
de los arcos de medio punto con su opuesto conformaban una línea recta horizontal, lo cual
156
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

generaba debilidades estructurales que podían causar deformaciones o flechas. Todo esto
convirtió a esta bóveda en una “proeza constructiva” que hubiera sido imposible resolver sin
antes no comprender cabalmente las implicaciones geométricas de estas estructuras.

Figura 182. La bóveda de aristas romana.


Fuente: [Link]
2.3.3. Superficie esférica

a. La cúpula circular

Los romanos alcanzaron todos los límites constructivos posibles para la época de su mayor
esplendor constructivo. Fue así como en el siglo I d de C. con base en un proyecto del
arquitecto Apolodoro de Damasco construyeron la cúpula del Panteón romano (figura 183).
Sobre una planta circular logran alcanzar un diámetro de 43 metros, mediante cinco hiladas de
casetones, unidos con un mortero de piedra volcánica, que reducen su tamaño en la medida
que se aproximan a la cresta, la cual es una claraboya que permite pasar luz natural y
ventilación.

Figura 183. Panteón romano.


Fuente: [Link].
157
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

b. La bóveda de pechinas

La bóveda cilíndrica con base en los conocimientos constructivos del arco semicircular
romano, permitió cubrir espacios rectangulares sobre dos elementos rectilíneos, macizos y
paralelos. No obstante, ante la necesidad de cubrir espacios cuadrados evitando la línea
horizontal que unía a los arcos opuestos en 180o de la bóveda de aristas, surgió la bóveda de
pechinas (figura 184). “La innovación más significativa dentro de este sistema fue la
introducción de pechinas como elegantes medio de transición el perímetro anguloso del
espacio a cubrir y el circular de la cúpula.” (Blume, 1981:35).

Figura 184. La bóveda de pechinas romana.


Fuente: Blume, 1986:36.

La pechina era una especie de nervio, fabricado con mampuestos de barro y unidos con
cementante puzolánico -posiblemente de origen volcánico- que entrelazaba los extremos
opuestos de los arranques de los arcos, y se entrecruzaban en la cresta de la bóveda. Estos
avances marcaron un adelanto significativo en los procedimientos y técnicas constructivas de
la época romana que estaban fundados en el dominio de los conocimientos geométricos de la
época.

En el año 324 de la Era cristiana surgió un hecho político relevante: “Constantino trasladó la
capital del imperio Romano de Roma a Bizancio en el año 324 de nuestra era.” (Blume,
1986:36). Situación que conllevó a que los constructores romanos aprendieran las técnicas de
158
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

trabajar el barro, que era el material más abundante en Constantinopla, con el cual se
fabricaron los mampuestos que luego eran aplicados en la construcción de arcos, acueductos y
bóvedas.

“La innovación más significativa dentro de este sistema fue la introducción


de pechinas como elegantes medio de transición el perímetro anguloso del
espacio a cubrir y el circular de la cúpula. (...) Santa Sofía (532-537 DC)
muestra muy claramente la potencia de los espacios de planta central
cubiertos con cúpula. A pesar de ser un edificio de planta cuadrada, inspira
una fuerte sensación de direccionalidad debida a la existencia de dos semi-
cúpulas en los flancos este y oeste, respectivamente. Estas fueron
construidas contra los arcos que soportan la cúpula principal y, así, el
observador percibe una nave oval de 69 x 33 metros que alcanza 55 metros
en la clave. La bóveda está construida con ladrillos planos cuadrados de 68
x 68 cm en las hiladas bajas y medias y de 61 x 61 cm en las proximidades
de la clave, teniendo un grueso uniforme de 5cm. Iban recibidas sobre un
grueso lecho de mortero que permitía dar a cada hilada un cierto ángulo
respecto a la precedente, reduciendo así los empujes de la estructura.”
(Blume, 1988:36).

Seguidamente (figura 185) se observa un corte longitudinal donde se distinguen los


componentes arquitectónicos que fueron resueltos en la construcción de Santa Sofía.

Figura 185. Santa Sofía.


Fuente: [Link]

Las pechinas permitieron resolver constructivamente las cúpulas de Santa Sofía, gracias al
dominio de los conocimientos geométricos de las superficies esféricas y de la colocación de
mampuestos unidos con barro los cuales han perdurado hasta hoy (figura 186).
159
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Figura 186. Santa Sofía. Vista interna de una de las medias cúpulas.
Fuente: [Link]

2.4. El período gótico

Los constructores europeos continuaron desarrollando edificaciones con arcos y cúpulas


conformando evoluciones tecnológicas para intentar con gran éxito dar mayor altura a los
arcos y por ende también a los espacios abovedados. Fue así como surgió ese estilo que supo
conjugar los arcos ojivales con las bóvedas góticas que distinguieron a este período en el que
se construyeron catedrales que quedaron diseminadas por toda Europa. No existe un acuerdo
definitivo acerca de cómo fue la transición de los estilos románicos y bizantino para generar
las formas espaciales que fueron desarrolladas con el gótico, lo cierto es que ya para el siglo
XI se desarrollaron principalmente en Francia e Inglaterra, obras monumentales –las
catedrales y abadías- que lograron conjugar la armoniosa técnica del estilo puntiagudo.

Para este período los principales aportes fueron: el arco ojival la bóveda de crucería que
marcaron el desarrollo de un gran avance técnico en el aligeramiento de los elementos
constructivos que la conformaban.

2.4.1. El arco ojival

Las parábolas y las ojivas fueron implantadas primordialmente en los vanos de las catedrales
góticas modificando el canon adoptado por los romanos (figura 187). Por más de 500 años la
proporción de la arquitectura pasó de ser de 1:1, empleada en sus arcos por los constructores
160
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

romanos, a una nueva proporción de 1:2 y 1:3 (entre la base o separación de los apoyos – y la
altura desde el arranque hasta la cresta del arco).

Ejemplo de esta concepción arquitectónica se percibe en el arco ojival de la Catedral de Milán,


(figura 188) perteneciente al gótico italiano del siglo XV.

. Figura 27. Trazo geométrico del arco ojival. Figura 28. Arco ojival de la Catedral de Milán.
Fuente:
Fuente:
[Link]
[Link]
[Link]

2.4.2. Las bóvedas en el Gótico

a. La bóveda de crucería

Así como en el románico el proceso de intersección de dos bóvedas de cañón, dio como
resultado la bóveda de aristas, en el gótico y gracias al avance tecnológico se construyeron
bóvedas de crucería, (figura 189), procedimiento constructivo que consistió en la
implementación de nervaduras conllevando a la posterior evolución del llamado arco toral
solución no sólo estética sino también estructural mediante la cual se logró que las bóvedas
nervadas, actuando en equilibrio para diferentes luces, transmitieran los esfuerzos tendiendo a
una posición vertical; haciendo posible así conducir las cargas a las fundaciones disminuyendo
considerablemente los empujes horizontales.
161
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Figura 189. Trazo geométrico de la bóveda de crucería.


Fuente: [Link]

El período gótico perduró por aproximadamente uno quinientos años, depurando durante ese
tiempo la forma de labrar y trabar las piedras para la construcción de edificaciones que
mantenían una gran luminosidad y transparencia, mediante la aplicación de nervios en las
bóvedas para, de esa manera, generar espacios que permitieran resolver dos alternativas, por
una parte la solución de las formas planas y complejas que se dieron en el gótico inglés y por
otra la respuesta estructural y funcional de que aportaron los constructores del gótico francés.

En Londres se construyó para el año de 1503, la Capilla de Enrique VII (figura 190), en ella se
observa la implementación de la bóveda de abanico o palmeada.

Figura 190. Bóveda de la Capilla de Enrique VII en Londres.


Fuente: [Link]
162
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Algo similar ocurre con la Abadía de Westminster, (figura 191) que fuera construida bajo la
tutela de Enrique III, entre los años 1245–1269. En ella se puede observar la aplicación de una
bóveda gótica de 31 metros de altura en la clave, constituyéndose como la más alta de todas
las que se construyeron en ese Inglaterra.

Figura 191. Bóvedas de crucería en la Abadía de Westminster, Londres.


Fuente: [Link]

Mientras que en Francia se construyeron de forma expresiva la Catedral de Lyon, (1160–


1225), la cual es considerada como la obra maestra de la arquitectura gótica francesa, (figura
192) y no menos importante la Catedral de Notre Dame, en París, (1163–1250), que sirvió de
inspiración a muchas de las restantes catedrales que se construyeron en Francia durante ese
período (figura 193).

Figura 192. Bóvedas de crucería en la Catedral de Figura 193. Bóvedas de crucería en la Catedral de
Lyon, Paris. Notre Dame, Paris.
Fuente: [Link] Fuente: Enciclopedia Las Cien Maravillas.
163
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

2.5. El Renacimiento

a. La cúpula del Renacimiento

El caso de la catedral de Florencia (figura 34) diseñada por Filippo Bruneleschi (1377–1446),
en la ciudad italiana de Florencia, dio inicio al denominado período del Renacimiento. Fue en
este período donde los constructores que dominaban verdaderamente el arte de reconocer y
plasmar la escala de las distintas edificaciones, empezaron a ser designados como arquitectos.

En el Renacimiento surge uno de los tratados de arquitectura más completos «De Re


Aedificatoria» de Alberti, quien al igual que Vitrubio relacionó todo lo que él consideró
relevante ante el oficio constructivo y proyectual.

Figura 194. Catedral de Florencia.


Fuente: [Link]

En lo que respecta a los constructores de la Edad Media y el Renacimiento, los avances se


prestaron para la construcción de las catedrales, demostrando que la tecnología clásica se
mantenía vigente. Fue este de la Basílica de San Pedro en Roma, obra que fuera concebida por
el Arquitecto Donato Bramante para el año de 1505, por órdenes del Papa Julio II de La
Rovere. Esta última cúpula cubre una luz de 40 metros y posee un peso de 9842 toneladas.
(Blume, 1981:86).

La solución de la cúpula de San Pedro representó, entre otras cosas, la solución a un problema
de escala monumental que sólo pudo ser resuelto con base en una propuesta arquitectónica que
se adecuara a los fines de dominio religioso dentro de un marco comparativo con las otras
cúpulas con las cuales establecía un patrón referencial; tal es el caso de las soluciones
aportadas previamente para el Panteón romano y la cúpula de Santa Sofía. (figura 195).
164
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Figura 195. Esquemas referenciales y comparativos del Panteón romano, Santa Sofía y la Basílica de San Pedro.
Fuente: Angerer, 1981:17

b. El arco del Renacimiento, el arco carpanel

Las limitaciones de los materiales y la necesidad de servirse de un elemento estructural


curvilíneo para salvar grandes distancias conllevaron a plantear la configuración de un arco
con múltiples apoyos intermedios. Tales apoyos –en muchos de los casos- no eran otros más
que arcos semicirculares que servían de sustento a la curva principal llamada arco carpanel el
cual desde el punto de vista geométrico correspondía al trazo con regla, escuadra y compás de
un arco de tres cinco o más centros (figuras 196 y 197). Bermúdez, en 1993, en una
descripción bastante confusa, y por ende objetable, establece que el arco carpanel es: “El que
tiene forma de elipse y se traza mediante varios arcos de circunferencia cuyos centros son
siempre en número impar. Se le llama también «arco zarpanel».” (Bermúdez, 1993:70). Sin
embargo, La forma de semielipse no corresponde nunca al perfil de un «arco carpanel». El
trazado de arcos de tres, cinco, siete o más centros da como resultado una solución visual
bastante aproximada a una semielipse pero geométricamente inexacta como para coincidir con
dicha cónica.
165
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Figura [Link] «arco carpanel» propuesto por Saad (1985).


Fuente: Saad, 1985:77.

Desde luego, resulta imperativo señalar lo que es realmente un arco carpanel ya que se ha
sostenido que hay una confusión entre lo que se describe como éste y deriva en ser una
semilipse. La representación geométrica del arco carpanel la presenta el mismo Ing. Saad,
cuando señala que son arcos de tres, cinco o más centros lo cual nos refiere es al trazo de un
perfil de un semióvalo (figura 197).

Figura 197. Arco carpanel de tres centros.


Fuente: [Link]
UD6/DT1_U6_T2_Contenidos_v01/12_arcos.html

Ya en el siglo XVI surgen algunos ejemplos de arcos carpaneles. Aquí se observa una arcada
en canteras que integran los pasillos, alrededor de un patio central, en el Monasterio de Yuste,
(figura 198) ubicado en Extremadura, en la Península Ibérica.
166
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Figura [Link] carpaneles en el Monasterio de Yuste.


Fuente: [Link]

Los arcos carpaneles se construyeron en toda Europa y fueron fabricados también en América
en la época de la colonización española y siglos posteriores, quedando plasmados tal como se
puede observaren la figura 199 en edificaciones donde la disposición de los mampuestos de
barro no exigían el trabajo de la pieza clave de los arcos romanos. Nótese en el ejemplo como
el arco (construido a finales del siglo XVIII) de la zona colonial del Cauca, en Popayán,
Colombia, no es de circunferencia (medio punto) sin embargo a pesar de que en su perfil es
una curva de tres centros posee elementos decorativos neoclásicos.

Figura 199. Arco carpanel del Alto Cauca. Ubicado en Popayán, Colombia.
Fuente: [Link]

c. La arquitectura en Mesoamérica

Mientras Europa implantaba sus cánones renacentistas para definir una arquitectura más
evolucionada el continente americano, recién descubierto en 1492, dejaba ejemplos de un
amplio dominio de los procedimientos edificatorios.
167
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

En las culturas prehispánicas se encontraron la aplicación de columnas, (figura 200),


cerramientos horizontales, arcos y bóvedas construidos con piedra como muestras del dominio
geométrico y de una mano de obra bien entrenada.

Figura 200. Columnas hexagonales Olmecas, en La Venta, Tabasco, México.


Fuente: Enciclopedia México Antiguo. Tomo I:195.

En lo que respecta al diseño y construcción de modelos de arcos y bóvedas las culturas


prehispánicas no fueron la excepción.

El continente americano no quedó alejado de los conocimientos físico-mecánicos de las


solicitaciones a las cuales podían someterse las columnas, los arcos y las bóvedas.

Los arcos mayas evolucionaron desde un modelo triangular (truncado) hasta uno trilobular sin
despojarse de su sistema constructivo. En estos casos se repite el concepto de la pieza clave al
centro que permitió dar estabilidad al resto de las dovelas que conformaban al arco. (figura
201).

Figura 201. Representación de la clasificación de los tipos de arcos y


bóvedas mayas.
Fuente: Enciclopedia México Antiguo. Tomo II:15.
168
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

El sistema constructivo maya ha sido estudiado en su evolución a partir de las columnas, como
elementos que responden eficientemente a la compresión, hasta los arcos que sobrepasaron los
estados límites de equilibrio con base a la sobre posición mecánica de piedras labradas,
colocadas en muchos de los casos sin emplear morteros o materiales aglutinantes. (figura 202).

Figura 202. Arco maya en Kabah en Yucatán, México.


Fuente: Enciclopedia México Antiguo. Tomo II:168.

El autor Carlos Navarrete, en la obra «México Antiguo» sostiene que “El uso de la llamada
`bóveda maya´ que parece haberse iniciado ocasionalmente para techar tumbas en un período
más antiguo, se generalizó y permitió la sustitución de los techos de palmas por los de
mampostería obviamente más resistentes y duraderos, tanto en los edificios destinados al culto
como en las residencias de los privilegiados.” (Navarrete et al, 1978:15).

2.6. La Revolución Industrial: Nuevos materiales, nuevas tecnologías

2.6.1. Construcciones con hierro y acero

Ante la necesidad tecnológica en los procesos constructivos de salvar grandes distancias sin
apoyos intermedios se ha logrado, por una parte, fundir las fronteras que separan a la
arquitectura de la ingeniería y, por otra, adoptar unos modelos de curvas, algunas veces de
configuración parabólica, de catenaria y otras veces elíptica creando un arco que permitió
reducir la altura del semieje menor que, en este caso, corresponde a la altura desde el nivel de
piso terminado hasta el punto más alto de la curva. Todo este efecto quedó aunado al
surgimiento del acero como material de construcción.
169
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

La Revolución Industrial dio inicio en Inglaterra en 1760, a raíz de ello un nuevo material
surgió para permitir una evolución tecnológica en los procedimientos edificatorios. Sin
embargo, no fue sino hasta mediados del siglo XIX, en Francia e Inglaterra, cuando
comienzan una rápida carrera por el dominio de las técnicas constructivas con hierro y acero
que no tarda en llegar a los Estados Unidos y de ese modo posicionarse como el material
constructivo que ha sido aplicado exitosamente en edificaciones en todo el mundo.

a. Estructuras curvas en hierro de forma libre

El hierro como material constructivo permitió dar un salto en cuanto a la esbeltez y libertad de
las formas concebidas para los elementos portantes (figura 203) aspectos éstos que hasta
entonces se habían visto muy limitados.

Figura 203. Puente en hierro fundido de Saint-Etiene-Le Molard, 1835.


Fuente: Architecture d`ingenieurs.

Más tarde, con la aparición del acero como material de construcción, se desarrollan modelos
estructurales para puentes de configuración parabólica. Antoine Rémy Polenceau, (1778 -
1847), ingeniero francés, constructor de carreteras, resuelve los primeros puentes en acero con
esta configuración (figura 204).

Figura 204. Puente en acero del Ing. francés Antoine Polenceau.


(siglo XIX).
Fuente: Architecture d`ingenieurs.
170
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Sin embargo, la implantación de formas estructurales curvas lograron resolverse en la medida


en la que se fue dominando la maleabilidad del acero sin que éste perdiese sus condiciones
portantes, fue así como lograron erigirse puentes donde las líneas serpenteaban de un modo
entrelazado permitiendo logros estructurales novedosos.

El puente sobre el río Elba, construido por el Ing. Lohse en 1872, en la ciudad alemana de
Hamburgo (figuras 205 y 206) fue una de las muestras más atrevidas de demostración de lo
qué podía lograrse empleando el acero como material estructural para la construcción de
puentes.

Figura 205. Puente sobre el río Elba, proceso de construcción.


Fuente: Architecture d`ingenieurs.

Figura 206. Puente sobre el río Elba.


Fuente: Architecture d`ingenieurs.

b. El hierro fundido

Pronto el hierro pasó a ser el material más idóneo para resolver los problemas constructivos
que se planteaban los arquitectos e ingenieros de los Estados Unidos.
171
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

En 1982 Risebero, analizó la aparición del hierro en procesos constructivos estadounidenses


así:

“En Estados Unidos más que en ningún sitio, con su enorme presión por la
innovación, es donde la construcción de nuevos edificios alcanza su más alto
grado. Desde mediados de siglo [XIX] en adelante, el hierro fundido fue uno de
los materiales preferidos para los nuevos edificios comerciales.” (Risebero,
1982:108).

El hierro no solamente fue el material idóneo para edificios comerciales, también los
monumentos políticos, edificios administrativos y de servicio eran estructuralmente resueltos
por medio de estructuras metálicas. Según Bill Risebero (1982) fue gracias a este material que
pudo resolverse exitosamente (figura 207) la “Cúpula con estructura de hierro de Thomas
Walter para el Capitolio de los Estados Unidos de Washington (1855-1875).” (Risebero,
1982:110).

Figura 207. Capitolio de los Estados Unidos en Washington D.C.


Fuente: [Link]

En las estructuras parabólicas diseñadas por el Ing. francés Eugene Freyssintet (1879-1962) se
nota la misma tradición que provenía de los constructores romanos: una pieza central o clave,
colocada en la cresta de la curva, es lo que le otorga el equilibrio estable al arco (figura 208 y
209). Estas edificaciones que fueron construidas como naves agroindustriales en Francia
fueron bombardeadas y destruidas por los aviones de Hitler bajo la sospecha de que pudiesen
ser ocupadas para fabricar pertrechos de guerra antiaérea.
172
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Figura 208. Montaje de la estructura de un hangar Figura [Link]ón de cerramientos para la


diseñado por Eugene Freyssinet. estructura parabólica en acero diseñada por
Fuente: Architecture d`ingenieurs. Eugene Freyssinet.
Fuente: Architecture d`ingenieurs.

2.7. La arquitectura Moderna

2.7.1. Cúpulas en acero

a. La cúpula de Jena

Para el año de 1922, en la azotea de los talleres de la Factoría de Carl Zeiss, empresa avocada
al estudio de los efectos de la óptica sobre los estudios de la astronomía, se planificó construir
una esfera, (figura 210) para instalar un planetario, que permitiera la representación a escala de
la bóveda celeste. Se planteaba la necesidad de cubrir una luz de más de 40 metros. Esta obra
fue asignada al astrónomo Walter Bauersfeld, quien a su vez diseñó el proyector del
planetario.

Bauersfeld fue quien por primera vez logra aplicar la geodésica para solucionar “…una cúpula
hemisférica que reprodujera el cielo y que fuese ligera, pues descansaría sobre la azotea de la
fábrica Zeiss. Se construyó entonces una estructura de barras con grandes arcos de
circunferencia y un diseño de icosaedros sumamente subdivididos. Así, tanto la cúpula como
el modelo del proyector se derivaban del icosaedro.” (Blume, 1981:87).

Figura 210. La cúpula de Jena en Alemania.


Fuente: [Link]
173
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

La cúpula de Jena, en Alemania, (figura 211) requirió de seleccionar el cerramiento, decidir


con cuál material se podrían cubrir las barras de acero que con la pequeña tolerancia de dos
milésimas Bauersfeld había logrado armar para dar forma al esqueleto portante de la cúpula.
Fue allí donde buscó la opinión de los expertos constructores, siendo uno de ellos Dyckerhoff
Widmann, quien ante esta interrogante respondió: “Sí, precisamente acabamos de probar un
nuevo sistema para proyectar cemento de consistencia viscosa mediante una manguera similar
a la de los bomberos” (Blume, 1981:89). Surge de esta forma la primera posibilidad de vaciar
una cúpula semiesférica con ferrocemento.

Figura 211. La cúpula de Jena en


Alemania.
Fuente:
[Link]
estrellas/

Los archivos de la empresa de óptica y astronomía fueron saqueados durante la Segunda


Guerra Mundial. Con esta acción se perdieron los planos, maquetas y detalles gráficos y
constructivos de la Cúpula de Jena. Bauersfeld formó parte de las listas de prisioneros de
guerra y nunca le fueron reconocidos sus méritos como ingeniero e inventor. Sin embargo,
desde 1922, fecha en que se inició el diseño de la cúpula, debieron pasar más de treinta años
para que surgiera otra innovación importante bajo este mismo modelo estructural.

b. La Gedodésica de Buckminster Fuller

El 29 de Junio 1954 Richard Buckminster Fuller (1895-1983), registró una patente (figura
133) donde aporta las aplicaciones de la geodésica concepto que fuese aportado por primera
vez por Hertz y que ya habían sido estudiados por Reinmann, Einstein, y otros matemáticos
adaptándolos a los glosarios de términos estructurales y constructivos de procedimientos
edificatorios.
174
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Ese año Fuller dio a conocer lo que él consideró uno de los más importantes inventos
realizados por el hombre para cubrir grandes espacios, con elementos de bajo peso y gran
durabilidad, quedando allí registrados los términos dentro del conjunto de la estructura que fue
designada como “Tensegrity Geodesic”, (figura 212).

Figura 212. Dibujos de la Patente de Buckminster Fuller del 29/junio/1954, con la cual nacía el concepto de Tensegrity
Geodesic.
Fuente: [Link]

En ella plasmó un glosario de los conceptos que, desde la época de los geómetras clásicos del
período helénico, ya habían sido estudiados como fueron la esférica, el icosaedro (veinte
caras), el icosaedro esférico, la malla, el triángulo equilátero, la división modular, todos ellos
reunidos para conformar una estructura que llegaría a pesar, tal como el propuso, menos de
media tonelada. (Fuller, 1983:127-144) y expuso otros conceptos novedosos que hoy en día se
emplean para el estudio y clasificación de las cúpulas de este tipo como son: la aplicación de
los conceptos de la geodésica a la construcción arquitectónica, a la cual refiere su base
perteneciente a grandes círculos de una esfera, arcos o algunos círculos menores, que
constituyen líneas geodésicas que conforman a su vez un gran círculo o arco envolvente, bajo
un cierto patrón geodésico. Éste a su vez es un patrón creado por las intersecciones de grandes
círculos, líneas, arcos o sus cuerdas y así sucesivamente, hasta desarrollar un conjunto de
elementos capaces de actuar en su conjunto para así transmitir los esfuerzos al suelo de una
manera uniforme, no sin antes descomponerlos como vectores activos dentro de la estructura
concebida.
175
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Fuller patentó lo que el dio a conocer como uno de los más grandes avances en la historia de la
construcción en todo el mundo, la Cúpula Geodésica, basado en el concepto del “circulo
máximo”, (figura 213) el término de geodésica quedó registrado y plenamente definido en el
oficio de su patente. La propuesta de Fuller con base en el principio de hacer más con menos
tuvo entre otras finalidades reducir la masa de los componentes estructurales, separar los
esfuerzos de tracción, compresión y corte y finalmente concentrar estos esfuerzos en nodos
que trabajaban siempre en conjunto.

Figura 213. Pabellón de Estados Unidos en la Exposición de Montreal 1967, diseño de Buckminster Fuller.
Fuente: [Link]

En 1980 Fuller, como un reconocimiento a sus inventos, había recibido 43 reconocimientos


honoríficos otorgados por las más importantes instituciones de educación superior de Estados
Unidos.

“Hacia 1966 se habían instalado más de cinco mil cúpulas distribuidas en


cincuenta países.” (Rosen, 1970:149).Logrando además desarrollar sistemas
de fabricación de cúpulas aligeradas para resolver casos tan resaltantes,
como el audaz planteamiento de “el proyecto de cúpula [geodésica] para
cubrir Manhattan en Nueva York, con diámetro de dos millas, que puede
construirse en tres meses…” (Bermúdez, 1993:276).
176
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

c. Cúpulas reticulares

La innovación de la cúpula geodésica de Fuller conllevó a que se desarrollaran, haciendo


mucho más énfasis en el cálculo geométrico de las cúpulas, propuestas de diferentes tipologías
de cúpulas basadas en retículas (figura 214).

Figura 214. Emilio Pérez Piñero con una de las cúpulas rectangulares diseñadas por él.
Fuente: [Link]

Paralelamente se desarrollaban estudios de nuevas aleaciones con materiales ya conocidos


tales como el acero, aluminio estructural, madera y plásticos los cuales ya venían siendo
empleados en los procedimientos edificatorios. De estos materiales dependían los flujos de
fuerzas de las retículas y facilitaron aún más las diversas propuestas que interrelacionaban a
las modelaciones de nodos, conexiones, barras, con la tríada de la forma - función y estructura
que caracterizaban a la obra arquitectónica.

Fue así como las bóvedas y las cúpulas se mantuvieron como la mejor solución en las
propuestas de cubiertas para salvar grandes luces con elementos estructurales ligeros que
respondían eficientemente a todo tipo de esfuerzos (cargas accidentales y peso propio). Pero
además solucionaban en términos prácticos los problemas de transporte, rápido montaje,
economía financiera y participación de una mano de obra que no requería de una mayor
especialización.
177
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

d. Estructuras transformables

En 1961, un estudiante del 4to año de arquitectura, de nacionalidad española, Emilio Pérez
Piñero (figura 215) presentó un diseño en el VI Congreso de la Unión Internacional de
Arquitectos, celebrada en Londres. El tema de la propuesta: “Teatro Ambulante”, propuso,
mediante una estructura transformable, la geometría de los nodos, como un todo, mediante
barras que, articuladas entre si, giraban y se desplegaban de forma independiente resolviendo
así las labores de rápido montaje y desmontaje.1

Figura 215. Emilio Pérez Piñero explica al Duque de Edimburgo las características del diseño de Teatro Ambulante en
1961.
Fuente: [Link]

Figura 216. Emilio Pérez Piñero muestra uno de sus inventos: una estructura transformable desplegable.
Fuente: CASIÑELO, 1992.

1
[Link]
178
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

En esa ocasión para conformar el jurado del concurso fueron convocados Buckminster Fuller
y Félix Candela quienes premiaron la idea de Emilio Pérez Piñero, en 1961. Todo lo cual
conllevó a que Fuller le hiciese llegar posteriormente a Candela una copia de su patente a la
que él, con su propio puño y letra, escribió: “esta es la articulación “tensegrity geodesic”
similar a la del estudiante español”

Félix Candela en el prólogo del libro de su autoría «Arquitectura Transformable» (1993)


expuso, con respecto al premio de la UIA otorgado a Piñero en 1961:

“Desconozco los motivos que impulsaron a Emilio a proponer y desarrollar


una estructura desplegable para su proyecto. No existen, a mi entender,
noticias en la literatura técnica de tales estructuras construidas con
anterioridad. El único precedente de desplegables que conozco es la patente
obtenida por Fuller en 1954, como parte del documento que protege la
invención de la cúpula geodésica, y se refiere a la articulación llamada por
Fuller como «Tensegrity Geodesic”, esta cúpula se desplegaba por un
complicado sistema neumático. Dudo mucho que Emilio tuviera
conocimiento de esta patente porque la solución geométrica inventada por
Emilio es mucho más completa que la de Fuller ya que resuelve tanto el
nodo y el mecanismo de plegado más simple, estando las barras articuladas
no solo en los extremos, como las de Fuller, sino también en el centro
sugiriendo una gran cantidad de posibilidades.” (Candela, 1993:11)

Emilio Pérez Piñero, en su vida de estudiante de arquitectura, ganó diversos concursos de


diseños y se hizo acreedor a numerosos reconocimientos de carácter internacional, todos ellos
relacionados con sus proyectos inéditos de estructuras transformables que basaban su
geometría en la solución de cúpulas reticulares (figura 216)

En 1963 fue designado Profesor adjunto de arquitectura en Madrid y expuso allí mismo el
avance de sus estructuras. En 1964, ganó el «Concurso para el Pabellón Transportable de
Exposiciones», el mismo que fue construido en el Patio de los Nuevos Ministerios del
gobierno español. En 1965, construye teatros desmontables con cúpulas reticulares y en 1966
estudia una inmensa cantidad de modelos fabricados a escala hasta que en el mismo año de su
muerte 1972, a la edad de treinta y seis años recibe el premio Auguste Perret de la UIA.2

2
Los datos obtenidos sobre la biografía de Emilio Pérez Piñero son extraídos del artículo ESCRIG, F. «Arquitectura
Transformable». En: Revista de la Escuela Técnica Superior de arquitectura de Sevilla. No. 1 Sevilla.1993.
179
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

No obstante, una de las ideas que le han otorgado mayor renombre a Emilio Pérez Piñero fue
la solución presentada como proyecto el mismo año de su muerte en 1972, de una cúpula para
cubrir el Museo de Salvador Dalí (figura 217).

Figura 217. Cúpula del Museo de Dalí, diseñada por Emilio Pérez Piñero.
Fuente: [Link]

e. Cúpulas de forma libre en acero

e.1. El Reichstag

El Reichstag, es un edificio ubicado en Berlín, Alemania, que fue objeto de un diseño para su
remodelación, culminada en 1999, por el arquitecto de origen británico Norman Foster

La cúpula de Reichstag, (figura 218) construida con metal, representa un claro dominio de la
geometrización de las estructuras. Su configuración corresponde a la espiral, la hélice, el cono
el ovoide como forma envolvente todas ellas conjugadas con cerramientos de cristal que
generan espacios cerrados que permiten el contacto visual con el entorno (figura 219).

Figura 218. La cúpula de Reichstag de Norman Foster. Figura 219. La cúpula de Reichstag vista interna.
Fuente: [Link] Fuente: [Link]
180
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

e.2. DZ Bank

En la Plaza de París, en Berlín, se encuentra el edificio del DZ Bank, (figura 220) diseñado por
el canadiense Frank Gehry, entre 1998 y 2000. Las bases del concurso especificaban que el
edificio no podía sobrepasar la altura de la Puerta de Brandeburgo ni ser especialmente
llamativo, de modo que el proyecto ganador, el de Gehry, logró establecer la armonía de un
espacio interno cubierto con una malla que, si bien no responde a una geometría
cartesianamente definida, puede percibirse como una solución integradora entre la forma los
cerramientos traslúcidos y los materiales metálicos aplicados para solventar la estructura
(figura 221).

Figura 220. Vista interna de la cúpula de DZ Bank, Figura 221. Malla diseñada por Ghery para la cúpula de
diseñada por Frank O. Ghery. DZ Bank, en Berlín.
Fuente: [Link] Fuente:
berlin/ [Link]
DZ_malla_estructural.jpg

f. Arcos metálicos

f.1. Arcos de catenaria

Robert Hooke (1635 - 1703) estudió la catenaria en el año 1670. Desde entonces esta curva se
convirtió en un reto geométrico para la solución formal y estructural de los arcos. En 1697,
David Gregory, (1659 – 1708) profesor de Oxford, sostuvo que la forma ideal para que un
arco fuese realmente estable era bajo esta configuración, obtenida mediante la colocación de
pesos a una cuerda sostenida en las puntas dejando que únicamente actúe sobre ella la fuerza
de gravedad. (figura 222).
181
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

De acuerdo con Hodgkinson en 1976, en la «Memorie Istoriche della Gran Cupola del Templo
Vaticano», escrita en 1748 por Giovanni Poleni (1685 – 1769) , se registra el estudio de
dovelas que considera la concepción del arco realizada por Gregory, (figura 222), mediante la
colocación invertida de la cuerda catenaria para dar forma a un arco. (Hodgkinson, 1976:13).

No fue sino hasta 1691 cuando Leibniz y Huygens definieron el modo geométrico y gráfico de
obtención de esta curva, la cual fue publicada en la revista científica alemana, el «Acta
Eroditorum» (figura 223).

Figura 222. Propuesta de arco de configuración Figura 223. Modo de obtención de la catenaria Imagen
catenaria propuesto por Gregory. publicada por Leibniz y Huygens en el Acta Eroditorum.
Fuente: Hodgkinson, 1976:13 Fuente:
[Link]

f.2. El arco de Gateway

Ya Freysinet había garantizado que el modo de recuperar la curvatura original de una catenaria
o de un arco parabólico era disponiendo una cuña en la cresta del arco. El no hacerlo podría
con toda seguridad llevar al colapso de la estructura.

Esta tradición en la aplicación de la lógica constructiva fue una vez más adoptada por Eero
Sarinem (1910-1961) quien fue el arquitecto diseñador para el año de 1947, del Arco de
Gateway en los Estados Unidos, (figura 224), el cual data el inicio de su construcción para
1963.
182
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Figura 224. Arco de Gateway en San Louis Missouri. Fuente: [Link]


[Link]

Toda la estructura es de acero inoxidable, aunque en algunas partes –para dar rigidez a los
apoyos- está relleno de concreto armado, convirtiéndose en un símbolo de la ciudad de San
Louis y a su vez en una obra de ingeniería al resolver tales dimensiones en una sola curva
(figura 225).

Figura 225. Colocación de las piezas finales en el Arco de Gateway.


Fuente: [Link]

f.3. Arcos parabólicos en metal

Los arcos en metal de estructuras en configuración parabólica han sido empleados desde
tiempos muy remotos. Gustave Eiffel, (1832 – 1923), ingeniero y constructor francés, no sólo
alcanzó fama por la torre parisina que lleva su nombre sino que donde supo alcanzar los más
grandes logros fue en la construcción de puentes fabricados con metal, de perfil parabólico
desdeñando otras posibilidades de ocupar curvas de diferente forma ya que veía en la parábola
una de las curvas geométricas más interesantes para salvar grandes distancias entre los apoyos
183
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

adquiriendo también la posibilidad de alcanzar una gran altura entre el nivel de las aguas y la
cresta de la parábola.

Eiffel solucionó en hierro, con una cercha de configuración parabólica, el puente de Maria Pia,
sobre el río Duero en Oporto, Portugal, diseñado en 1877. (figura 226). Más tarde, en el año
1882, esta vez en Garabit, Auberneg, Francia, propone una vez más un arco parabólico para el
viaducto que durante muchos años representó la obra de ingeniería que había sido capaz de
construir el puente más largo del mundo.

Fue así como la tradición de construir estructuras con arcos parabólicos se esparció a nivel
mundial y fue uno de los modos de salvar grandes luces sin apoyos intermedios, solución
geométrico-formal que fuese más tarde adquirida pero con un material distinto ya que el
concreto armado u hormigón pasó a suplir las debilidades que el metal presentaba como su
poca resistencia a los efectos de la corrosión y el las consecuencias destructivas del fuego.

Aun así otros ingenieros y arquitectos contemporáneos continúan resolviendo sus propuestas
con metales como lo es el caso del arquitecto Santiago Calatrava (1951 - ) quien ha logrado
desarrollar arcos parabólicos que abarcan la plasticidad con efectos estructurales de equilibrio
estable desde las exigencias estructurales pero ante el espectador producen la sensación de un
balance inestable entre las masas de los componentes y la forma que adquieren. Un ejemplo de
lo anterior es el puente en estructura metálica sobre el río Turia en Valencia, España, el cual es
un fiel reflejo de los efectos estéticos que signan la obra de Calatrava en materia de solución
de Puentes (figura 227).

Figura 226. Puente de Maria Pia sobre el cauce del Figura 227. Puente en metal sobre el cauce del río
río Duero en Oporto, Portugal. Turia en Valencia – España.
Fuente: Fuente: [Link]
[Link]
184
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

2.7.2. Construcciones con concreto armado

Desde 1852 el Diccionario de la Lengua Castellana de la Real Academia Española estableció


la definición del Hormigón como una “Mezcla compuesta de piedras menudas, cal y betún, la
cual es tan fuerte y sólida que dura siglos y tan firme como la piedra”. Los estudios han
conllevado a la evolución de su significado y hoy en día el mismo diccionario lo establece en
su sentido lingüístico como una “Mezcla compuesta de piedras menudas y mortero de cemento
y arena.” Pero este nuevo concepto también tiende a evolucionar.

El concreto armado hace su aparición, como material de construcción, a partir de la primera


patente registrada en 1867 por Joseph Monier (1823-1906), para aplicaciones en recipientes de
jardinería.

Ya en la Exposición Mundial de París de 1855 Joseph Lambort había mostrado un bote


fabricado en concreto reforzado con malla metálica y barras de mayor diámetro. A pesar de la
admiración que despertó y el haber solicitado una patente no tuvo mayor trascendencia. Aun
así es reconocido como el inventor del ferrocemento.

Para 1880 François Hennebique construye la primera losa armada con elementos de sección
circular de hierro. Posteriormente en 1888; construye un primer forjado de cemento armado
con esa misma técnica: el Lombardzyde en Bélgica.

En Estados Unidos no tardan los constructores en ponerse al día con las nuevas técnicas de
construcción. “En1889 se construye “La Presa de San Mateo” (USA), a base de mampuestos
unidos con mortero. Y ya en 1890 Ernesto Leslie Ransome y Ward Hyatt emplean el concreto
armado a gran escala en Estados Unidos. “Museo Leland Stanfor, J.r”, “Pacific Borax
Company”, “Academia Ciencias” en San Francisco. En esta última obra se emplean bovedillas
de cemento armado sostenidas por columnas de hierro.”
([Link]
185
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

a. Arcos en concreto armado

Los arcos con mampuestos de barro curiosamente continuaron siendo una solución novedosa
durante el siglo XX. La obra del arquitecto español César Martinell (figuras 228 y 229) son
una de las muchas expresiones bien logradas de tales implantaciones. Sus edificaciones
agrícolas conocidas como “la Catedral del Vino” son reconocidas como parte del patrimonio
arquitectónico de España. La obra ha sido descrita así:

“Las bodegas fueron edificadas con las novedades técnicas incorporadas por
Martinell: construcción de la estructura de las naves basada en arcos
parabólicos de ladrillo, la situación de las ventanas para la ventilación de las
naves, los lagares subterráneos cilíndricos y separados por cámaras aislantes
ventiladas, y la composición de las texturas de las fachadas.”
[Link]

Figura 228. Arcos parabólicos con mampuestos de Figura 229. La catedral del Vino en Pinell del
arcilla en la catedral del Vino en Pinell del Brai, Brai, Tarragona, España. Fuente: Cortesía del
Tarragona, España. Fuente: Cortesía del Arq. Arq. Domingo Acosta.
Domingo Acosta.

a.1. Arcos parabólicos en concreto armado

La mejor manifestación de aplicaciones de arcos en concreto armado se percibe en los


innumerables puentes y arcadas que salvan luces de gran longitud soportando cargas que el
concreto armado admite sin llegar al colapso.

A partir de entonces comienza una vertiginosa carrera de ejemplos de aplicaciones de


edificaciones de concreto armado donde el énfasis por unir a la arquitectura con la ingeniería,
186
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

léase el diseño estético con el cálculo estructural, se ve reflejado en las obras de Perret. Mas, la
aplicación de arcos con estructuras de concreto armado en

“Su aspecto menos convencional y más espectacular se puede ver en las obras
puramente ingenieriles del ingeniero suizo Robert Maillart (1872-1940).
Partiendo no del ahorro que representa el encofrado repetitivo sino de las
propias tensiones dentro de la estructura, diseñó puentes de hormigón armado
con dinámicas formas parabólicas, bien adecuadas a la plasticidad del
material. En sus primeros puentes, de Zuoz (1901) y Tavenasa (1905)
desarrollaría una técnica, que donde mejor se manifiesta es en el Puente de la
Garganta de Salgina (1929.1930),…” (Risebero, 1982:149).

El puente de Salgina (figura 230), obra del Ingeniero Maillart, sobre los Alpes Suizos, tiene 90
metros de luz, está resuelto con dos articulaciones y aún se halla en pleno funcionamiento.

Figura 230. Puente de la Garganta de Salgina.


Fuente: [Link].

El concreto armado u hormigón facilitó considerablemente el diseño y construcción de arcos


para salvar grandes luces sin apoyos intermedios, convirtiéndose en el material idóneo para
casi todos los constructores debido a la condición de amoldamiento a cualquier forma
preconcebida mediante encofrados algunas veces de formaletas metálicas, plásticas y, la más
usual, de madera.

Sin embargo, la actividad proyectual retoma, gracias a los avances en diseño y cálculo, las
soluciones planteadas mediante estructuras rectilíneas es así como se proponen obras de gran
envergadura como lo es el caso del viaducto de Millau, (figura 231), que es el segundo puente
más alto del mundo y el primero en Europa. “Un proyecto ideado por el arquitecto Norman
187
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Foster y el ingeniero francés Michel Virlogeux mezcla de hormigón y acero, a lo largo de una
longitud de 2.460 metros de largo, 32 metros de ancho y una altura de 343 metros.”
([Link]

Figura 231. Viaducto de Millau.


Fuente: [Link]

Venezuela no quedó alejada de los adelantos tecnológicos por el surgimiento del concreto
armado. De hecho el país, en la década de los años 50-60 fue el principal exponente, a nivel de
Sudamérica, de obras proyectadas y construidas, normativas y estudios teóricos sobre el
comportamiento de este nuevo material.

Fue así como; mediante una tecnología de punta, Venezuela se colocó al frente de los
procedimientos constructivos más avanzados para la década de los años 50, logrando la
construcción del viaducto 1 Caracas-La Guaira (figura 232). “Fue proyectado en 1950 por la
firma francesa Campenon Bernard, bajo la concepción y asesoría del eminente profesor
Eugene Freyssinet. En esta foto, tomada a mediados de 1953, se aprecia en avanzada
ejecución.” [Link]

Figura 232. Viaducto caracas La Guaira.


Fuente: [Link]
188
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

a.2. Arcos de catenaria en concreto armado

La sede de la Antigua Reserva Federal de Minnesota, Estados Unidos (figuras 233 y 234) es
una edificación de estructura mixta conformada por dos planos laterales de concreto armado
con una separación de 100 metros que sirven de soporte a una estructura de acero Consiste
básicamente en dos grandes estructuras laterales de hormigón separadas 100 metros una de la
otra que sirven de soporte en las que se anclan dos inmensos cables en forma de catenaria que
sustenta la estructura del edificio de 11 pisos, la curva se reproduce en la fachada para resaltar
el sistema constructivo empleado.

Figura 233. Arco de catenaria en el edificio Minneapolis, Figura 234. Detalle del arco de catenaria como
Estados Unidos. estructura portante en el edificio Minneapolis, Estados
Fuente: [Link] Unidos.
Fuente: [Link]

El edificio diseñado por el arquitecto Gunnar Birkets (1925 - ) es una muestra de las
cualidades portantes de la curva catenaria cuando responde a condiciones estructurales
portantes similares a la configuración empleada en puentes y otras estructuras.

b. Bóvedas y cúpulas en concreto armado

El neoclasicismo fue el período comprendido entre los años 1750 – 1840 (aprox). Surgió como
respuesta al inicio de la decadencia del estilo barroco. Alcanzó una marcada influencia en los
proyectos de arquitectura y urbanismo mediante una obtención simplificada de la forma
189
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

basada en la manipulación las figuras geométricas, que tales como la circunferencia eran
plasmadas en el trazo de ciudades y en la solución de proyectos de edificaciones.

b.1. Arquitectura visionaria. Una concepción utópica de las cúpulas

En ese período destaca Etienne-Luois Boullée (1728–1799) quien elaboró una propuesta
arquitectónica y estructural para un cenotafio a Newton. (figuras 236 y 237). La configuración
geométrica resultó en una esfera de 150 metros de diámetro que sería rematado con un
planetario y todo lo cual se ubicaría sobre un túmulo. Una solución descomunal para la época
y que no había tecnología capaz de hacerla realidad por lo que el proyecto se convirtió en una
utopía.

Gympel, EN 1996, registrÓ las ideas de Boullée: “En Newton a través de la grandeza de su
sabiduría y la elevación de su genio ha determinado la forma de la tierra, mi idea era
involucrarme en su descubrimiento.”3 (Boullée mencionado por Gympel, 1996:63).

Figura 236. Proyecto utópico de 1784 elaborado por Figura 237. Proyecto utópico de 1784 elaborado por
Etienne-Louis Boullée para un cenotafio a Newton. Etienne-Louis Boullée para un cenotafio a Newton.
Fuente: [Link] Fuente: [Link]
[Link]/2011/05/[Link] [Link]/2011/05/[Link]

Bollée fue reconocido como un visionario y su idea que no fue más que una utopía para su
época pudo cristalizarse hasta 1922, aunque a mucho menor, con la cúpula de Jena que ya ha
sido analizada con antelación en esta misma investigación.

3
La cita original es en portugués: “Ó Newton, através du grandeza da tua sapiencia e da elevação do teu génio determinaste a
forma da Terra; a minha ideia foi envolver-te na tua descoberta”
190
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

b.2. Bóvedas en concreto armado

En 1894 es finalizada en París la construcción de la iglesia de St. Jean de Montmartre (figuras


238 y 239) obra de Anatole de Baudot (1834 - 1915). Un conjunto de bóvedas góticas que
emitían los esfuerzos sobre vigas rectas horizontales (elementos a tensión) y éstas las
distribuían a las columnas (elementos a compresión).

Figura 238. Iglesia de St. Jean de Montmartre.


Fuente: [Link]

El diseño para la iglesia de Saint Jean de Monttmartre construida es descrita así:

“Anatole de Baudot Arquitecto francés. Discípulo de Labrouste y de


Viollet-Le-Duc, su obra más importante es el edificio St. Jean de
Montmartre de París (1894-1902), que fue el primero en que todas las partes
estructurales, incluyendo los nervios de las bóvedas, se construyeron con
hormigón armado al descubierto. De estilo aún gótico, se le puede
considerar como la muestra de mayor éxito en la unión de lo antiguo y lo
moderno defendida por Viollet-le-Duc en sus Entretiens.”
([Link]/biografia/b/baudot_anatole.htm)
191
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Figura 239. Vista interna de la iglesia de St. Jean de Montmartre.


Fuente: [Link]

La tendencia se ha mantenido hasta ahora a pesar de que en el siglo XIX se generó la aparición
de las primeras grandes estructuras erigidas con concreto armado.

“Este material, que representaría más que ningún otro los métodos
constructivos del siglo XX, tenía más de medio siglo de existencia. Fue
posible su utilización en la práctica por el descubrimiento del Cemento
Pórtland en 1820, utilizándose de forma primitiva en la construcción de la
Fábrica Textil de Fairbairn en Manchester (1845). En 1861, el constructor
francés Francois Coignet le dio la forma que prácticamente se conserva en la
actualidad: una malla de acero embebida en el hormigón para lograr en cada
elemento constructivo dos funciones estructurales: la resistencia a compresión
del hormigón y la resistencia de tracción del acero.” (Risebero, 1982:149).

b.3. Cúpulas en concreto armado

Pier Luigi Nervi (1891 – 1979), arquitecto italiano, proyectó una cúpula de concreto armado:
el Norfolk Scope Arena, en el estado de Virginia, Estados Unidos, (figura 240)

Figura 240. El Norfolk Scope Arena en Virginia, Estados Unidos.


Fuente: [Link]
192
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

El antecedente del Norfolk Scape Arena fue un diseño del mismo Pier Luigi Nervi que fue
construido en Roma, Italia, para las olimpiadas de 1960; el Palazzetto dello Sport, un domo en
concreto armado de 51 metros de diámetro que albergó las actividades deportivas para 5 mil
espectadores.

Figura 241. El Palazzio Sport proyecto de cúpula en concreto armado diseñada por Pier Luigi Nervi, Roma, Italia.
Fuente: [Link]

b.4. Cubiertas de concreto armado con estructura de conoide. El Club Táchira

El arquitecto venezolano José Fructuoso Vivas – Fruto Vivas; (1928 - ) diseño y construyó en
1955 la cubierta para el salon de eventos del Club Táchira en colinas de Bello Monte, Caracas.
(figura 242).

Aún cuando el Torroja en 1976, no realiza alguna descripcion del proyecto; sin embargo,
registra una maqueta en fotografía de M. García Moya y coloca su nombre en el prototipo de
esta cubierta. (figura 243). Torroja (1976) –sin mencionar en lo absoluto a Fruto Vivas en la
autoría de este proyecto- sólo se limita a especificar lo siguiente:

“Y así se pueden construir con éxito formas tan variadas (…) que son
solamente anuncio y pregón de la revolucion que se avecina en el campo de
la arquitectura, cuyo vocabulario de formas plásticas se va abriuendo y
ensanchando con rapidez y fecundidad imaginativa desconocidas en toda la
historia de la construccion.” (Torroja, 1976:140)
193
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Figura 242. La cubierta del Club Táchira en Caracas. Figura 243. Propuesta nunca construida de Eduardo
Fuente: [Link]/ Torroja para la cubierta del Club Táchira en Caracas.
Fuente: [Link]/

b.5. El hiperboloide como solución geometrica llevada a los diseños arquitectonicos

Si bien las cubiertas de paraboloides hiperbólicos construidas en Europa sufrieron un receso


durante la II Guerra Mundial, llevando a la destruccion a algunas de ellas debido a
bombardeos; las estructuras construidas con base en la superficie del hiperboloide tuvieron
una suerte distinta.

Con el diseño de los arquitectos Arniches y Domínguez y del Ing. Eduardo Torroja fue
construido el conjunto de las tribunas del hipodromo de la Zarzuela en Madrid, España, en
1935 e inaugurado en 1941. (figura 244).

Figura 244. La cubierta del Hipódromo de la Zarzuela, Madrid – 1935. Ing. Eduardo Torroja.
Fuente: [Link]
194
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

Ya la forma hiperbólica había sido empleada en 1919 cuando el ingeniero Vladimir Shujov,
propuso la construccion de la Torre Shujov (160 m de altura). (figura 245)

Figura 245. La Torre Shujov. Moscú – 1919. Ing. Vladimir


Shujov.
Fuente: [Link]

Las propuestas de hiperboloides adoptadas por Oscar Niemeyer (1907–2012) en la catedral de


Brasilia Nossa Senhora Aparecida (figura 246). La estructura inusitadamente liviana es de
hormigón armado y está compuesta por 16 columnas (equivalentes a las generatrices de un
hiperboloide de revolución).

Figura 246. Catedral metropolitana de Brasilia. Oscar Niemeyer.


Fuente: [Link]

Las estructuras de hiperboloide continúan siendo dispuestas en proyectos algunos de ellos de


corte utópicos tal como el diseño del rascacielos de 300 m de altura denominado Barrio
Capital (figura 247) de los arquitectos Eduardo Gorozpe y Ricardo Villagómez. La
195
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

idealización de la forma hiperboloide se concibe a partir de un cilindro con rampas que se


constituyen con base en otra superficie: la cinta de Möebius.

Figura 247. Rascacielos de Barrio Capital. Ciudad de México. Arq. Eduardo Gorozpe. Fuente:
[Link]

c. La espiral y la helicoide en concreto armado

c.1. El monumento a la III Internacional. Una espiral utópica

Vladimir Tatlin (1885 – 1953), pintor, escultor y arquitecto ruso fundador en 1914 de la
corriente artística rusa más conocida: el constructivismo. Bajo esa vanguardia diseño la Torre
a la Tercera Internacional, un monumento arquitectónico de 300 m

de altura con base en una estructura en espiral que como alegoría a el afán por considerar los
sólidos geométricos en el interior de la estructura quedaban contenidas una esfera, un cilindro,
un cubo y una pirámide (figura 248). No alcanzó a construirse. Sin embargo, la idea logró
sentar el precedente necesario para demostrar la alta influencia que tenía la geometría de las
estructuras en los inicios de la corriente constructivista.

Figura 248. Monumento a la Tercera Internacional. Vladimir Tatlin, Moscú. 1920.


Fuente: [Link]
196
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

c.2. El museo Guggenheim de Nueva York

El museo de Arte Moderno de Nueva York, (figura 249) obra diseñada por el arquitecto Frank
Lloyd Wright (1867 – 1959; figura 250), posee una estructura de espiral, con una galería que
en su recorrido de seis pisos describe a una helicoide alabeada. Todo esto dejando hacia el
exterior una forma simple como lo es la de un cono truncado debido a que las paredes de la
fachada son inclinadas.

Figura 249. Museo de Arte Moderno de Nueva York. Arq. Frank Lloyd Wright (1943).
Fuente: [Link]

También conocido como Museo Guggenheim el edificio fue diseñado por Wright en 1943,
pero, no fue sino hasta 1956 cuando se dio inicio a su construcción.

Figura 250. Arquitecto Frank Lloyd Wright.


Fuente: [Link]
197
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

c.3. El Helicoide de Roca Tarpeya

Otra obra relevante que pudo haber marcado un antes y un después de proyectos con
estructuras de concreto armado fue el Helicoide de la Roca Tarpeya en Caracas (figura 251).
Concebida como un centro comercial y exposición de industrias. Proyectada por Jorge
Romero Gutiérrez, Pedro Neuberger y Dirk Bornhost. El domo geodésico que fue dispuesto
para coronar su azotea es un proyecto de Buckminster Fuller.

Figura 251. El Helicoide de la Roca Tarpeya en Caracas.


Fuente: Revista Dada.

d. El cilindro, el cubo, la pirámide

La arquitectura moderna continuó evolucionando en el transcurso del siglo XX y logra


desarrollar tendencias de I+D+I que logran intervenciones y proyecto de edificaciones que
manipulan volúmenes geométricos como el cilindro, el cubo la pirámide y los paralelepípedos
rectangulares que aun cuando

Entre los ejemplos más significativos de esta tendencia se mencionan:

d.1. Edificios cilíndricos

Desde la antigüedad se conocía la aplicación del cilindro en bóvedas que alcanzaban estados
de equilibrio sin que interviniesen materiales más idóneos que los mampuestos de barro y los
cementantes con productos de origen vegetal y tierra. Sin embargo, disponer de un cilindro en
edificaciones verticales para solucionar espacios habitables es un reto que posee dos vertientes
distintas por una parte la de disponer elementos constructivos rectos como lo son la mayoría
198
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

de los que se consiguen en el mercado de insumos para la construcción y convertirlos en


curvos y por otro la disposición de las paredes y muros que en línea recta de pronto se
consiguen enfrentados a los elementos curvos generando una cantidad de espacios
desperdiciados donde no se consigue la unificación espacial.

Tal fue el caso, por mencionar algunos ejemplos, el edificio sede de la empresa Seguros
Capitolio (figura 252) en El Rosal, Caracas. El edificio geométricamente es un cilindro
resuelto con estructura de concreto armado diseñado por el arquitecto Álvaro Coto Asenjo.

Figura 252. Edificio de seguros capitolio. El Rosal, Caracas.


Fuente: Cortesía de la Arq.a Carolina Coto.

El cilindro como solución volumétrica de las edificaciones contemporáneas ha sido utilizado a


su vez en proyectos médico-asistenciales. Tal es el caso, también en Caracas, de la sede de la
clínica Atías (figura 253) y el conjunto privado de Burjassot, provincia de Valencia, España
(figura 254)

Figura 253. Clínica Atías, en Caracas. Figura 254. Conjunto médico-asistencial de


Fuente: [Link] Burjassot en Valencia, España.
Fuente: [Link]
199
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

d.2. Edificios con estructura formal inscrita en un cubo4

Algunos edificios de la arquitectura de todas las épocas han sido resueltos con una propuesta
aproximada a la geometría del cubo. En la arquitectura contemporánea múltiples ejemplos dan
prueba de que el cubo, como solución geométricamente aproximada, sigue siendo una de las
figuras volumétricas más explotadas en diseños arquitectónicos que se convierten en hitos
culturales en los lugares donde son emplazados.

En la ciudad de Caracas esta vez en la Urb. Chuao se halla la torre Centro Banaven. Conocida
como “el cubo negro”. Un edificio de oficinas diseñado, a finales de los años 70, por los
arquitectos venezolanos Enrique Gómez y Carlos Gómez, con asesoría de la firma
estadounidense Phillip Johnson. Aun cuando es un edificio de planta cuadrada, la construcción
no es en si un cubo como tal; más que en la denominación con la cual ha sido identificado por
las personas. (figura 255).

El cubo negro, además de una inigualable ubicación posee excelentes acabados cualidades que
lo han convertido en un punto de referencia de la arquitectura venezolana.

Figura 255. Torre Banaven “El cubo negro” en Caracas. Fuente: [Link]

Otro edificio con una estructura de planta cuadrada, que es identificado por las personas como
un cubo, corresponde a la respuesta estructural planteada por los arquitectos del grupo en la
ciudad china de Jinjua. Quienes dispusieron una aplicación interesante de paredes y

4
Los dos ejemplos aquí indicados corresponden a edificios de planta cuadrada pero más que un cubo perfecto, debido a la
altura que poseen, se constituyen geométricamente como prismas rectangulares.
200
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

estructuras portantes de concreto armado con materiales contemporáneos como el acero


esmaltado para recubrir vigas y columnas en el edificio conocido como “el cubo tubo” (figura
256).

Figura 256. Edificio conocido como “el cubo-tubo” en Jinjua, China.


Fuente: [Link]

d.3. La Pirámide del Museo Louvre de París

La evolución de las innovaciones estructurales para el diseño de rascacielos llevó a que


durante el siglo XX desembocaran en la concepción de la armazón portante inscrita en un
triángulo. Como consecuencia de este acontecer tecnológico se llegó a la concepción de
intervenciones en edificios contemporáneos con volúmenes que remontan su surgimiento en el
antiguo Egipto.

El arquitecto Leoh Ming Pei (1917- ) diseñó en el patio del Museo Louvre de Paris una
controversial pirámide recubierta de paneles de cristal.

Figura 257. Pirámide de cristal del Museo Louvre en París. Arquitecto Leoh Ming Pei.
Fuente: [Link]
201
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

e. La instauración de la forma libre en la arquitectura contemporánea


Las formas puras de la geometría han cedido paso, en muchos de los casos, a estructuras con
una forma mucho más libre que no están determinadas por cánones que respondan a
predeterminaciones estructurales
e.1. Kenzo Tange
El arquitecto japonés Kenzo Tange (1913-2005) es uno de los exponentes de la transformación
de la tendencia que conlleva a la geometrización de la arquitectura bajo formas y volumetrías
preestablecidas hacia una morfología diferente con una forma no preestablecida con
edificaciones que adquieren un dinamismo sin alterar sus condiciones de equilibrio
autosustentable.
Si se observa la figura del Monumento a la paz de Hiroshima, Japón, (Peace Memorial Park)
se percibe la rigidez que desarrolla un elemento abovedado, con perfil de parábola fabricada
con concreto armado sobre un espejo de agua. La evolución desde una forma geométricamente
pura hacia una forma libre no obligatoriamente determinada ha sido asumida por K. Tange,
marcando así una tendencia que gana cada día más adeptos dentro de los grupos de
diseñadores de más prestigio. Un ejemplo de dicha implantación conceptual es el diseño del
centro de actividades deportivas Yoyogi National Gimnasium, una edificación que sirvió de
sede para los deportes de natación techados para las olimpíadas de Tokio de 1964.

Figura [Link] a la Paz, diseñado por Kenzo Figura 259. Yoyogi National Gymnasium, (1964)
Tange en Hiroshima Japón. diseñado por Kenzo Tange en Tokio, Japón.
Fuente: [Link] Fuente: [Link]
202
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

e.2. Frank Gehry

Frank Gehry (1929- ) en 1990 diseñó el edificio que alberga la sede del Museo de la
Fundación Solomon Guggenheim en Bilbao, España. Philip Johnson, arquitecto
estadounidense, mencionado como asesor en el proyecto del cubo negro caraqueño, elogio el
resultado de esta edificación que sin duda alguna mediante la aplicación de formas libres que
no responden a algún tipo de geometrización ha logrado romper los paradigmas en cuanto al
empleo de volúmenes curvilíneos combinados con innovadores acabados como lo son las
planchas de titanio.

El arquitecto Ghery ha logrado resolver una estructura portante manteniendo la prevalencia de


las líneas curvas al grado de sostener que en su concepción arquitectónica no fue empleada en
lo absoluto ningún segmento de línea recta.

¿Hasta dónde existe un material para ser empleado como recubrimiento exterior –como lo es
el caso del titanio- que pueda ser sometido a la deformación curva y expuesto a la intemperie
sin poner en riesgo la estabilidad estructural de la edificación?

Figura 260. Museo Guggenheim Bilbao. País Vasco, España. Arquitecto Frank Gehry.
Fuente: [Link]

Estas y muchas otras interrogantes quedan pendiente de responderse en el tiempo en la medida


en que se logren otros avances innovadores en los conocimientos de la corriente arquitectónica
que se ha dado en llamar el decosntructivismo quizás una de las corrientes arquitectónicas
vigentes que están fundamentadas en la forma libre basada en curvas para la obtención de
volumetrías bajo patrones orgánicos.
203
Capítulo 2. Marco Teórico: Arcos, bóvedas, cúpulas y otras superficies

2.8. Conclusiones del Capítulo 2

Hasta aquí se ha hecho un recorrido retrospectivo analizando los diferentes sistemas


constructivos que han prevalecido en el devenir arquitectónico de la humanidad, partiendo de
la línea recta y de sus aplicaciones evolutivas que preceden al desarrollo de los conocimientos
geométricos.

Esto es: siempre ha debido existir con antelación la comprensión geométrica para que pueda
generarse el avance tecnológico-constructivo.

Describir la concepción de sistemas estructurales, arquitectónicos y constructivos que han


empleado a los arcos, luego a las bóvedas, las cúpulas y otras superficies, entre las cuales
tienen relevancia por el carácter de esta investigación la aplicación de las cuádricas, es, por si
misma, ya un intento por establecer un estado del arte, del perfeccionamiento que ha
alcanzado la arquitectura, en la cual muchos estudiosos del tema no han logrado un acuerdo.
Sobre todo al momento de seleccionar cuáles serían las obras más relevantes y significativas,
sin que esto genere algún tipo de discriminación tecnológica. Pero, además, es sumamente
difícil la selección de la “muestra referencial de edificaciones” cuando se incluyen en ella los
ejemplos de la arquitectura e ingeniería venezolana, tal como aquí se ha hecho.

Cobra mayor relevancia aun, al revisar el análisis realizado, el hecho de concluir que no ha
sido posible alcanzar una innovación tecnológica en los procedimientos constructivos de la
humanidad sin antes haber existido un avance en el conocimiento geométrico que la logra
determinar y afianzar.

Originalmente este capítulo 2 se titulaba Arcos, bóvedas, cúpulas y superficies alabeadas de


doble curvatura… en el han sido obviadas precisamente estas últimas: las superficies
alabeadas de doble curvatura; específicamente las comprendidas entre el conjunto de los
paraboloides hiperbólicos, las sillas de mono de una o más colas; que son, precisamente, el
objeto de estudio de esta investigación. La razón no es otra más que el hecho de que ya en el
1er capítulo se ha abordado el análisis histórico de las edificaciones construidas con
soluciones estructurales de estas superficies. Necesario es hacer la salvedad nuevamente de
que edificaciones resueltas con sillas de mono ordinarias para monos de una cola, perturbadas
o sillas para monos de dos o más colas, hasta donde se ha indagado, no existen ejemplos
edificados.
UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA
FACULTAD DE ARQUITECTURA Y URBANISMO
COMISIÓN DE ESTUDIOS DE POSTGRADO
DOCTORADO DE FACULTAD V COHORTE

TESIS DOCTORAL
FUNDAMENTOS GEOMÉTRICOS
DE LAS SUPERFICIES DE PARÁBOLAS INVERTIDAS
Caso de Estudio: Parámetros comparativos
del paraboloide hiperbólico,
la silla de mono de una cola y la silla de mono de dos colas

TRABAJO QUE SE PRESENTA PARA OPTAR AL GRADO


DE DOCTOR EN ARQUITECTURA

ALUMNO: M. Sc. Arq. RAFAEL GERARDO PÁEZ ESPINOZA


TUTOR: Dr. Ing. ALONSO ROMERO MARTÍNEZ

CARACAS, VENEZUELA; JUNIO DE 2013


Tomo 2
CAPÍTULO 3
Superficies, conceptualización, generación geométrico-analítica y clasificación.
Sus propiedades y representación geométrica
3.0. Introducción al concepto de superficie 211
3.1. Superficies, definiciones generales, generación y clasificación 212
a. Definición de superficie
b. Generación de las superficies 213
c. Clasificación de las superficies 214
3.2. El plano
3.3. Superficies de generación cilíndrica: clasificación y representación geométrico–analítica de 215
las superficies cilíndricas
3.3.1. Generación cilíndrica de curvas 216
3.3.2. Propiedades geométricas de las superficies cilíndricas que permiten sus 217
aplicaciones constructivas
3.4. Superficies de generación cónica. Clasificación y representación geométrico–analítica 218
3.5. Las cónicas 220
3.5.1. La elipse 222
3.5.2. La hipérbola 224
3.5.3. La parábola
3.6. Cuádricas. Definición y clasificación 225
3.6.1. El elipsoide, condiciones geométricas de los elipsoides, elipsoide de revolución 226
a. Condiciones geométricas de los elipsoides
3.6.2. Superficie esférica 230
3.6.3. Hiperboloide de una hoja 232
3.6.4. Hiperboloide de dos hojas
3.6.5. Paraboloide elíptico 233
3.6.6. Paraboloide hiperbólico 235
a. Punto de ensilladura 237
3.6.7. Parámetros geométricos que determinan la aplicación de las cuádricas como 238
estructuras para sistemas de cubiertas en edificaciones
3.6.8. Silla de mono ordinaria para un mono de una cola 241
3.6.9. Silla de mono para un mono de dos colas 243
3.6.10. Silla de mono perturbada para monos de una cola
3.7. Parámetros geométricos para la representación gráfica de las sillas de mono 244
perturbadas para monos de una cola
3.8. Propiedades geométricas de las superficies alabeadas de doble curvatura clasificación 247
y ecuaciones que las determinan
3.8.1. La primera forma fundamental
a. El área bajo la superficie
b. La curvatura
3.9. Fundamentos geométricos de los paraboloides hiperbólicos comparados con las sillas 248
de mono de una y de dos colas
a. El paraboloide hiperbólico. Modalidades geométricas de su representación gráfica
b. La curvatura gaussiana del paraboloide hiperbólico 251
c. La curvatura media del paraboloide hiperbólico
d. Curvatura gaussiana de las sillas de mono 253
e. Curvatura media de las sillas de mono 254
3.10. Otras superficies con potencial aplicación en procedimientos constructivos
3.11. Conclusiones del capítulo 3 257

Capítulo 4
Estudio comparativo de sistemas estructurales
de cubiertas de paraboloides hiperbólicos mediante su clasificación
y representación geométrica – espacial
4.0. Introducción 259
4.1. La forma construida vs el equilibrio estructural 261
4.2. Aportes de Issenman Pilarsky a la representación arquitectónica de los paraboloides 262
hiperbólicos
4.2.1. Paraboloides hiperbólicos como superficie anticlástica, de configuración 263
geométrica espacial que generan planta cuadrada
a. Propuesta de Issenman Pilarsky
b. Descripción hecha por Félix Candela, a partir del concepto de Pilarsky, para la 264
obtención de la configuración geométrico – espacial de paraboloides hiperbólicos de
planta cuadrada como superficie anticlástica
c. Combinaciones de dos, tres o cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos de planta 268
cuadrada (superficies anticlásticas)
d. Condiciones geométricas que permiten el equilibrio estable en cubiertas de cuatro 269
unidades cuadradas de paraboloides hiperbólicos
e. Combinación de cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos configuración 271
rectangular y bordes rectos
f. Otros modelos de paraboloides hiperbólicos propuestos por Pilarsky 273
4.2.2. Configuración geométrica-espacial de paraboloides hiperbólicos como superficie 275
sinclástica o de traslación
4.3. Heino Engel, propuesta de un sistema de clasificación de las estructuras 278
4.3.1. Sistemas de superficie activa. Prototipos registrados por Heino Engel 280
4.3.2. Sistemas de forma activa. Prototipos registrados por Heino Engel 282
4.3.3. Sistemas de vector activo. Prototipos registrados por Heino Engel 283
4.4. Aproximación a un sistema de representación espacial y clasificación de paraboloides 284
hiperbólicos. El aporte de Fred Angerer
4.5. Aportes de Eduardo Catalano para la configuración, clasificación y representación de 287
paraboloides hiperbólicos
4.6. Conclusiones del capítulo 4 291

Capítulo 5
Fundamentos geométricos de las superficies de parábolas invertidas
Propuesta de la investigación

5.0. Introducción 293


5.1.- Estudio comparativo de los parámetros geométricos que determinan el equilibrio estable 294
en las superficies alabeadas de doble curvatura como sistemas de cubiertas
a. Posicionamiento del sistema de ejes de coordenadas cartesianas 295
b. Comandos que determinan los parámetros geométricos de las superficies a representar 296
c. Nomenclatura propuesta 298
d. El software Derive® como herramienta computacional para la agrupación de familias 300
de superficies alabeadas de doble curvatura
e. Propuesta de aplicación de las superficies alabeadas de doble curvatura como sistema 302
de cubiertas en edificaciones
5.2.- Descripción de la metodología a seguir para el diseño de las familias de superficies 304
propuestas
5.2.1. Propuesta de parámetros geométricos para la modelación de paraboloides
hiperbólicos y sillas de monos. Valores predeterminados para cada una de las posiciones
a. Valores predeterminados en la posición n.1
b. Valores predeterminados en la posición n.2 306
c. Valores predeterminados en la posición n.3 307
d. Valores predeterminados en la posición n.4 309
e. Valores predeterminados en la posición n.5 311
f. Valores predeterminados en la posición n.6 312
g. Valores predeterminados en la posición n.7 314
h. Valores predeterminados en la posición n.8 316
i. Valores predeterminados en la posición n.9 317
5.2.2. Resumen de las ecuaciones de las familias de superficies que serán representadas. 320
(nueve posiciones por cada tipo de familia de superficies)
5.3. Familias de superficies de paraboloides hiperbólicos 321
5.4. Familias de sillas de monos ordinarias para monos de una cola 331
5.5. Familias de sillas de mono perturbadas para monos de una cola 337
5.6. Familias de sillas de mono para monos de dos colas 343
5.7. Conclusiones del capítulo 5 349

CAPÍTULO 6
Resultados, conclusiones y recomendaciones de la investigación
6.1. Resultados de la investigación 351
a. Superficies estudiadas en la investigación
b. Superficies de parábolas invertidas. Una nueva denominación para las superficies 354
alabeadas de doble curvatura estudiadas
c. Importancia de los resultados de esta investigación 355
d. Aplicabilidad del software matemático Derive® en las actividades de diseño y 357
construcción de cubiertas para edificaciones
d.1. Resultados para la posición n.1
d.2. Resultados para las posiciones n.2 a la n.5 358
d.3. Resultados para la posición n.6 363
d.4. Resultados para la posición n.7 364
d.5. Resultados para la posición n.8 365
d.6. Resultados para la posición n.9 366
e. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 368
representadas
e.1. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 369
superficies representadas. Posición n.2
e.2. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 371
superficies representadas. Posición n.3
e.3. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 373
superficies representadas. Posición n.4
e.4. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 375
superficies representadas. Posición n.5
e.5. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 377
superficies representadas. Posición n.6
e.6. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 379
superficies representadas. Posición n.7
e.7. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 381
superficies representadas. Posición n.8
e.8. Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de 383
superficies representadas. Posición n.9
6.2. Conclusiones y recomendaciones de la investigación. 385
6.3. Trabajos de investigación a futuro 387
6.3.1. Descripción de las variantes para la posición n.3, n.3-a, n.3-b, .y. n.3-c de las
superficies de parábolas invertidas
6.3.2. Descripción de las variantes para la posición n.10, n.10-a, n.10-b, y n.10-c 390
de las superficies sillas de mono perturbadas para monos de una cola

Anexos
Anexo 1. Conceptos de Geometría Descriptiva que se relacionan con esta investigación. 393
Apéndice [Link] de obtener las cónicas curvas descrito por Thomas. 404
Bibliografía 406
Glosario 407
412
ÍNDICE DE CUADROS
No Descripción Pg.
Capítulo 3
3.1 Propiedades geométricas de las superficies cilíndricas 217
3.2 Propiedades geométricas de las cónicas curvas. 223
3.3 Clasificación de los elipsoides según la longitud y características de los 229
semiejes
3.4 Condiciones de los planos de coordenadas y secciones ante la representación
de un elipsoide cuya expresión analítica es de la forma 230

; a, b y c 0
3.5 Condiciones de los planos de coordenadas y secciones 236
ante la representación de un paraboloide hiperbólico de la forma
y2 x2 z
; a y b son positivos y c 0.
b2 a2 c
3.6 Fundamentos geométricos de las cuádricas según sus trazas 255
3.7 Otras superficies con potencial aplicación en procesos edificatorios 261
Capítulo 4
4.1 Condiciones de equilibrio estable en cubiertas de paraboloides hiperbólicos de 270
configuración geométrica-espacial cuadrada y bordes rectos
4.2 Condiciones de equilibrio estable en cubiertas de paraboloides hiperbólicos de 272
configuración geométrica-espacial rectangular y bordes rectos

Capítulo 5
5.1 Variaciones del sistema de coordenadas cartesianas para las posiciones n.1 297
hasta n.9 en la representación de las familias de superficies diseñadas de
paraboloides hiperbólicos, sillas de monos para monos de una cola ordinarias
y perturbadas y para monos de dos colas
5.2 Obtención de las vistas o proyecciones de un objeto arquitectónico 304
5.3 Resumen de las ecuaciones de las familias de superficies representadas 320
Familias
de paraboloides hiperbólicos
5.4 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 1 321
z = x 2 - y2
5.5 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 2 322
z = 2x2 - y2
5.6 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 3 323
z = y2 - x 2
5.7 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 4 324
z = 2y2 - x2
5.8 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 5 325
z = x2 - 2y2
5.9 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 6 326
z = 2x2 – 2y2
5.10 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 7 327
z = x2 – 3y2
5.11 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 8 328
z = x2 - 3y2
5.12 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 9 329
z = 3x2 – 2y2
5.13 Paraboloide hiperbólico tipo Ph 10 330
z=xy
Familias
de sillas de mono ordinarias para monos de una cola
5.14 Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 1 331
z = x3 - 3xy2
5.15 Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 2 332
z = x3 - 2xy2
5.16 Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 3 333
z = x3 - xy2
5.17 Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 4 334
z = 2x3 - 3xy2
5.18 Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 5 335
z = 2x3 - 2xy2
5.19 Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 6 336
z = 2x 3- xy2
Familias
de sillas de mono perturbadas para monos de una cola
5.20 Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 1 337
z = x 3- 3xy2 +(x2 + y2)
5.21 Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 2 338
z = x3 - 2xy2 + (x2 + y2)
5.22 Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 3 339
z = x3 - xy2 + (x2 + y2)
5.23 Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 4 340
z = 2x3 - 3xy2 + (x2 + y2)
5.24 Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 5 341
z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2)
5.25 Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 6 342
z = 2x3 - xy2 + (x2 + y2)
Familias de sillas de mono para monos de dos colas
(Sm2)
5.26 Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 1 343
z = 4xy (x2-y2)
5.27 Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 2 344
z = 3xy (x2 - y2)
5.28 Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 3 345
z = 2xy (x2 - y2)
5.29 Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 4 346
z = xy (x2 - y2)
5.30 Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 5 347
z = ½ xy (x2 - y2)
5.31 Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 6 348
z = ¾ xy (x2 - y2)
Capítulo 6
6.1 Superficies estudiadas en la investigación 352
6.2 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 359
posición n.2
6.3 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 360
posición n.3
6.4 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 361
posición n.4
6.5 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 362
posición n.5
6.6 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 363
posición n.6
6.7 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 364
posición n.7
6.8 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 365
posición n.8
6.9 Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la 366
posición n.9
6.10 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 369
representadas. Posición n.2
6.11 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 371
representadas. Posición n.3
6.12 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 373
representadas. Posición n.4
6.13 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 375
representadas. Posición n.5
6.14 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 377
representadas. Posición n.6
6.15 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 379
representadas. Posición n.7
6.16 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 381
representadas. Posición n.8
6.17 Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies 383
representadas. Posición n.9
6.18 Parámetros geométricos comparativos para la representación gráfica de las 388
familias de superficies de parábolas invertidas para las posiciones n.3, n.3-a,
n.3-b, y n.3-c.
6.19 Parámetros geométricos comparativos para la representación gráfica de las 390
familias de superficies de parábolas invertidas para las posiciones n.10, n.10-
a, n.10-b, y n.10-c.
210
Capítulo 3. Superficies.

CAPÍTULO 3
SUPERFICIES
211
Capítulo 3. Superficies.

CAPÍTULO 3

SUPERFICIES, CONCEPTUALIZACIÓN, GENERACIÓN GEOMÉTRICO-


ANALÍTICA Y CLASIFICACIÓN. SUS PROPIEDADES Y REPRESENTACIÓN
GEOMÉTRICA

3.0. Introducción al concepto de superficie

El término superficie es motivo de diversas acepciones en el argot de arquitectos,


ingenieros y constructores, acepciones que en mucho de los casos desvían la comprensión
de su concepto geométrico.

Una clara demostración de la inadecuada aplicación de este término lo constituye la autora


Juracek1, en 2005, quien ha publicado libros que se ocupan de registrar diferentes tipos de
texturas o acabados finales empleados en las edificaciones. Bajo esta acepción la superficie
es un término equiparable a piel y completamente alejado de su verdadero significado el
cual encierra implicaciones meramente geométricas y matemáticas.

Es imposible negar que superficie sea un concepto adoptado por otras disciplinas y es así
que cuando en geografía se refieren a la extensión del territorio de un país o región se
designa la medida del área con este vocablo. Otras acepciones se encuentran en la física, en
medicina, ramas del conocimiento artístico pero todas ellas de la conceptualización
requerida para este escrito donde la superficie debe entenderse como una entidad
geométrica que posee únicamente dos dimensiones: el largo y el ancho.

1
Entre otros títulos publicados por Judy A. Juracek se hallan: «Soft surfaces: visual research for artists, architects, and
designers»; «Natural surfaces: visual research for artists, architects, and designers»; «Architectural surfaces: details for
artists, architects, and designers»; «Surfaces : visual research for artists, architects, and designers».
212
Capítulo 3. Superficies.

3.1. Superficies, definiciones generales, generación y clasificación

a. Definición de superficie

El Diccionario de la Real Academia Española define así el término superficie:


(Del lat. superficĭes).
1. f. Límite o término de un cuerpo, que lo separa y distingue de lo que no es él.
2. f. Extensión de tierra.
3. f. Aspecto externo de algo.
4. f. Fís. Magnitud que expresa la extensión de un cuerpo en dos dimensiones, largo y
ancho. Su unidad en el Sistema Internacional es el metro cuadrado (m2).
5. f. Geom. Extensión en que solo se consideran dos dimensiones.
~alabeada.
1. f. Geom. La reglada que no es desarrollable, como la del conoide.
~cilíndrica.
1. f. Geom. superficie generada por una recta que se mueve paralelamente a sí misma
y recorre una curva dada.
~ cónica.
1. f. Geom. La generada por una recta que pasa por un punto fijo, el vértice, y recorre
una curva dada.
~ curva.
1. f. Geom. La que no es plana ni compuesta de superficies planas.
~ de onda.
1. f. En un movimiento ondulatorio, superficie formada por los puntos que, en un
momento dado, se hallan en la misma fase.
~ de revolución.
1. f. Geom. La engendrada por el movimiento de una curva que gira alrededor de una
recta fija llamada eje.
~ desarrollable.
1. f. Geom. La reglada que sin dislocación de sus partes se puede extender sobre un
plano, como la cilíndrica y la cónica.
~ plana.
1. f. Geom. La que puede contener una recta imaginaria en cualquier dirección.
~ reglada.
1. f. Geom. Aquella sobre la cual se puede aplicar una regla en una o en más
direcciones.
grandes ~s.
1. f. pl. Centros comerciales de grandes dimensiones.‖ (DRAE; falta citar
correctamente)
213
Capítulo 3. Superficies.

Como se puede ver una definición de un término tan complicado resulta difuso al
confrontarlo con la conceptualización de un diccionario. La dificultad va más allá de una
significación de cualidad semántica.

Para la geometría como rama de la matemática de acuerdo con Osers el concepto de


superficie es descrito así:

―La superficie se puede definir como el lugar geométrico de una línea


denominada generatriz, que se desplaza a través del espacio, según una
cierta propiedad, pudiendo esta generatriz cambiar de forma durante el
desplazamiento‖ (Osers, 2006:257).

¿Qué es una superficie para los profesionales de la arquitectura? ¿Se concibe la superficie,
en el campo de los conocimientos arquitectónicos, como un ente diferente a lo que es para
los conocimientos de la geometría pura?

En respuesta a lo anterior Bermúdez, en 1993, define a la superficie como una ―Extensión


en la que solamente se consideran dos dimensiones: largo y ancho‖. (Bermúdez, 1993:524).
Conceptualización simple pero que no deja de ser válida y compatible con una amplia gama
de disciplinas con las cuales están familiarizados los arquitectos en su dominio cognitivo de
la profesión.

b. Generación de las superficies

En el estudio de la generación geométrica de las superficies es importante definir dos


acepciones de índole lineal. Una superficie es producida por el movimiento de una línea
cualquiera esta es llamada generatriz. Mientras que la línea cualquiera y otros elementos
que rigen ese movimiento se llaman directrices.

Es así como, por ejemplo desde el punto de vista de la geometría descriptiva, se puede
definir a una superficie como el lugar geométrico en el espacio tridimensional que
comprende las posiciones de una línea generatriz que cambia de posición regida por
determinados principios directrices.
214
Capítulo 3. Superficies.

c. Clasificación de las superficies

Las superficies se pueden agrupar en los siguientes conjuntos:

I. Superficies irregulares como son aquellas que no están sometidas en su


generación a ningún precepto matemático. Aquí se incluyen a las superficies
topográficas aun cuando sus características puedan ser calculadas y
determinadas mediante métodos matemáticos.

II. Superficies regulares, reúne a las superficies regladas (desarrollables) ente


las cuales se hallan las superficies de generación cilíndrica representadas
por el cilindro y el prisma y las de generación cónica que son el cono y la
pirámide. O las que son alabeadas (no desarrollables) que comprenden al
hiperboloide, paraboloide hiperbólico, conoide y helicoide alabeado.
Adicionalmente se hallan comprendidas las superficies de revolución que
son: la esfera, el toro, elipsoide, paraboloide de revolución e hiperboloide de
revolución.

3.2. El plano

El lugar en el espacio de los puntos

P( x, y, z )

que satisfacen a una ecuación de primer grado del tipo

F ( x, y, z ) 0

son concebidos como un plano. Los planos son las superficies que ofrecen mayor
facilidad para representarlos como ecuaciones lineales, mediante una ecuación de
primer grado en tres variables x,y,z. de tipo:

Ax+By+Cz+D=0
―donde los coeficientes A, B y C son reales y por lo menos uno de ellos nos es cero.‖
(SELBY, 1988:224).
215
Capítulo 3. Superficies.

Figura 261. El plano y el prisma como modalidades geométricas de generación cilíndrica.


Fuente: Elaboración propia con base en De la Torre Carbó, 1978:133.

Seguidamente, después de los planos, las superficies que presentan menor dificultad para su
generación y representación son las superficies cilíndricas.

3.3. Superficies de generación cilíndrica: clasificación y representación geométrico-


analítica de las superficies cilíndricas

Son generadas por el movimiento de una recta generatriz que se desplaza manteniéndose
siempre paralela a si misma, apoyada en otra línea cualquiera directriz (que tiene todos sus
puntos en un mismo plano) o una línea de doble curvatura (que no tiene todos sus puntos
contenidos en un mismo plano). En la siguiente figura se aprecian los principios
geométricos que determinan a las superficies de generación cilíndrica: aun cuando el modo
más aplicado es el de la representación de una superficie cilíndrica mediante el
desplazamiento paralelo de una generatriz recta teniendo como directriz a una curva
cualquiera, este orden descriptivo puede ser invertido, y el desplazamiento paralelo puede
ser realizado por la misma línea curva (figura 262).

Figura 262. Superficies cilíndricas.


Fuente: Elaboración propia con base en De la Torre Carbó, 1978:132.
216
Capítulo 3. Superficies.

Torre, en 1978, identificó otras modalidades geométricas de generación cilíndrica tales son
los casos del plano y el prisma lo cual describe cuando establece que:
―Si la directriz del cilindro puede ser una línea cualquiera, tomemos como
tal una recta [figura 261] y deslicemos sobre ella la generatriz también
recta, paralela a si misma. El resultado será un plano, de lo que podemos
afirmar que el plano es también cilindro, o bien que tiene una forma de
generación cilíndrica, y por tanto las superficies formadas de caras planas,
que se cortan en aristas paralelas, las conocidas con el nombre de prismas
pertenecen también al género cilindro‖ (subrayado nuestro). (Torre,
1978:133).

Las superficies cilíndricas están representadas en el espacio mediante una ecuación en un


sistema de coordenadas cartesianas x,y,z, en la cual falta una de las tres variables. Estas
variables son constituidas como las generatrices rectas paralelas (paralelismo al eje de la
variable que está faltando) siendo la directriz una curva cualquiera dada por una ecuación
que cumple con las propiedades que se describen en el cuadro resumen No 3.1 (página
siguiente).

3.3.1. Generación cilíndrica de curvas

En la generación cilíndrica de curvas, mediante la intersección de un plano secante con un


cilindro de base circular o de base elíptica, se cumplen algunas de las siguientes
condicionantes:

Es posible la visualización de la línea recta, en el caso específico en el que un plano


secante, toca de modo tangencial al cilindro a lo largo de una y sólo una de sus líneas
generatrices (figura 263).

Figura 263. Generación cilíndrica de la línea recta.


Fuente: Elaboración propia.
217
Capítulo 3. Superficies.

3.3.2. Propiedades geométricas de las superficies cilíndricas que permiten sus


aplicaciones constructivas

Cuadro Resumen Nº 3.1


Propiedades geométricas de las superficies cilíndricas
Que permiten sus aplicaciones constructivas
Casos Ecuación Condición Coordenadas
de la de la del punto P Representación espacial
directriz generatriz
curva recta

P0 ( x, y,0)
Caso F ( x, y) 0 Paralela al P( x, y, z )
I eje 0 z

Cilindro parabólico y=x2

Caso F ( x, z ) 0 Paralela al eje P0 ( x,0, z )


II 0y

Cilindro parabólico x = y2

Caso F ( y, z ) 0 Paralela al eje P0 (0, y , z )


III 0x

Cilindro parabólico z = y2
Cuadro de elaboración propia. Referencias: Thomas, 1980:609.
218
Capítulo 3. Superficies.

La generación cilíndrica de la elipse se produce mediante la intersección de un plano


secante con un cilindro de revolución (figura 264).

Figura 264. Generación cilíndrica de la elipse.


Fuente: Elaboración propia.

No existe modo alguno de visualizar la generación de un único punto ni de las hipérbolas;


lo cual permite precisar que la diferencia de la obtención de estas entidades es una de las
distintas características que hace más completa a la generación cónica con respecto a la
generación cilíndrica.

3.4. Superficies de generación cónica. Clasificación y representación geométrico-


analítica

Un cono es una superficie que se produce por el movimiento de una recta generatriz que
tiene dos directrices, un punto llamado vértice y una línea cualquiera bien sea plana o de
doble curvatura (figuras 265). Cuando la directriz curva es abierta la superficie cónica es
abierta o es una superficie cerrada cuando la línea cualquiera directriz es cerrada (figuras
265 y 266).

Figura 265. Rectas generatrices y curva directriz en Figura 266. Representación de un cono de doble
la generación de la superficie cónica. manto.
Fuente: Elaboración propia. Fuente: Elaboración propia.
219
Capítulo 3. Superficies.

Entre las muchas aplicaciones constructivas de los conos se halla una singular modalidad
de silos que son fabricados para el resguardo y depósito de granos (figura 267).

Figura 267. Aplicación de la superficie cónica para construcción de silos.


Fuente: Imágenes del autor.

Siendo que las generatrices rectilíneas de la superficie cónica se apoyan en un vértice éste
presenta dos porciones simétricas llamadas mantos. Esto es: la representación
geométricamente cabal de un cono es con dos secciones opuestas o mantos aunque en
muchos de los casos es designado como un cono a la mitad de la superficie.

Un cono está generado por una ecuación de tres variables y cada uno de sus términos es de
segundo grado. Uno de los modos más usuales de representarlo es cuando el eje del cono se
halla ubicado en el eje coordenado z (figura 268) mediante la ecuación

x2 y2 z2
(Thomas, 1980:614)
a2 b2 c2

que describe un cono elíptico con vértice en el origen de un sistema de coordenadas


cartesianas (0,0,0). Razón por la cual serán elipses todas las secciones del cono cortadas por
un plano z k (constante).
220
Capítulo 3. Superficies.

Figura 268. Cono elíptico.


Fuente: Thomas, 1980:614

Seguidamente se realiza un estudio para la determinación de las propiedades geométricas


de las secciones cónicas.

3.5. Las cónicas

Desde el siglo IV a de C en la Grecia antigua se comenzaron a estudiar las curvas que


posteriormente pasarían a conocerse como las cónicas. Menaechmo un joven matemático
discípulo de Platón y de Eudoxo, llegó a estudiarlas bajo conceptualizaciones muy distintas
a las que ahora se admiten. Para los griegos antiguos parábola era designada como
deficiencia, elipse equiparable e hipérbola de exceso.

Las cónicas se dividen en dos grupos: las cónicas curvas que son la parábola, la elipse, y la
hipérbola (figura 269) y las cónicas degeneradas que son: el punto, la recta inclinada y las
rectas que se cortan. (figura 270)

Pero en sí las cónicas, tal como ya ha sido descrito con amplitud en el capítulo 1 de esta
investigación, deben su denominación a los estudios realizados y a los libros escritos por el
geómetra griego Apolonio de Pérgamo (262 – 190 a de C) quien en el año 232 al 225 a de
C, escribió –como ya fue indicado- los postulados respecto a las cónicas los cuales han
permanecido inalterables hasta la actualidad. No fue sino hasta el año1822, cuando el
geómetra y matemático belga Gustav Dandelin, (1794 – 1847), deduce el primer teorema
221
Capítulo 3. Superficies.

innovador, que lleva su nombre, mediante el cual se deducen analíticamente las condiciones
de homologación entre las circunferencias y las elipses.

Figura 269. Cónicas curvas: la parábola, hipérbola, elipse y circunferencia.


Fuente: Larson, 1996.

Figura 270. Cónicas degeneradas: el punto, recta inclinada y rectas que se cortan.
Fuente: Larson, 1996.

La obtención de las cónicas debe cumplir con una serie de ―…condiciones geométricas que
pueden imponerse a una curva de segundo orden y su equivalencia, para poder establecer
ecuaciones de cónicas que han de llenar ciertos requisitos, dando las normas para acabar de
determinarlas‖ (Mataix, 1957:334). De la misma forma, ―La sección plana de un cono que
222
Capítulo 3. Superficies.

tiene por base una curva de 2° grado, debe ser también una curva de 2° grado (de allí el
nombre para estas curvas «las cónicas».)‖ (Osers, 2006:185)

De igual modo las cónicas se obtienen mediante cortes o secciones de sus respectivos
volúmenes genéricos. Tal es el caso de que las parábolas, hipérbolas, elipses y
circunferencias, que son curvas que se desarrollan a un nivel estrictamente bidimensional,
dentro de un sistema de coordenadas cartesianas x,y, como el más común de los casos;
dejando expuesto que un plano de coordenadas así determinado, es a su vez tridimensional,
sólo que el tercer eje de coordenadas, el eje z, equivale a cero, o se halla con sus valores
negativos correspondientes, ubicado en posición posterior al plano y no son perceptibles
para el observador. Pero, también es bajo otras configuraciones cartesianas
bidimensionales, como lo son: x,z o y,z; que las superficies planas pueden demostrar las
mismas condiciones geométricas.

3.5.1. La elipse

La elipse es una curva plana, cerrada y está definida geométricamente como el conjunto de
infinitos puntos tales que la suma de las distancias a otros dos puntos fijos llamados focos
es siempre constante (figura 271).

En la descripción geométrica de las elipses se destaca que estas se obtienen cuando un cono
de revolución de uno o de doble manto es interceptado por un plano secante bajo dos
condicionantes esenciales: la primera, que dicho plano no pasa en ningún caso por el
vértice del cono, pues en este caso la figura resultante sería una cónica degenerada‖
(Larson, 1996:775); la segunda condición es que el plano secante es oblicuo a las líneas
generatrices del cono.

Figura 271. La elipse.


223
Capítulo 3. Superficies.

Cuadro Nº 3.2.
Propiedades geométricas de las cónicas curvas que permiten sus aplicaciones constructivas
Tipo Nº
de Concepto de excentricid Ecuaciones
curva vértices ad
Circunferenci Lugar geométrico de los puntos
a del plano que equidistan de un 2 e=0 (x-a)2+(y-b)2 = r2
punto llamado centro.

Elipse Lugar geométrico de los puntos


tales que la suma de sus 2 0<e>1 x2 y2
distancias a dos puntos fijos del 1
a2 b2
plano, llamados focos, es una
cantidad constante, mayor que la
distancia entre los focos.
Hipérbola Lugar geométrico de los puntos
para los cuales la diferencia de 1 e>1 x2 y2
sus distancias a dos puntos fijos 1
a2 b2
del plano, llamados focos, es una
cantidad constante.

Parábola Lugar geométrico de los puntos


para cada uno de los cuales la 1 e=1 y2 2 px
distancia a un punto fijo del
plano llamado foco, es igual a la
distancia a una recta fija.

Elaboración propia. Referencias: Selby, (1988), Kletenik. (s.f), Taylor, (1962).


224
Capítulo 3. Superficies.

3.5.2. La hipérbola

La hipérbola (figura 272) es una cónica que consiste en una curva abierta de dos ramas
definida como ―…el lugar geométrico de un punto que se mueve de tal manera que el valor
absoluto de la diferencia de las distancias a dos puntos fijos llamados focos es una
constante.‖ Selby, 1988:111).

En la figura 272 se representa una hipérbola que posee las siguientes características
geométricas: la hipérbola es simétrica respecto a los ejes de coordenadas cartesianas y tiene
centro (C) en el origen; las líneas rectas segmentadas que se cortan en el centro de la
hipérbola son las asíntotas. Los dos vértices q se encuentran sobre el eje transversal +a y –a
son equidistantes al centro. Los dos focos los cuales se identifican como F1 y F2 y se hallan
también a su vez sobre el eje de las abscisas que coincide en este caso con el eje conjugado.
D1 y D2 son las directrices, paralelas al eje conjugado.

Figura 272. Representación geométrica de la hipérbola.

3.5.3. La parábola

Una parábola (figura 273) es una sección cónica definida como el lugar geométrico de los
puntos de un plano de tal forma que su distancia a un punto fijo exterior llamado foco es
siempre igual a su distancia a una recta fija llamada directriz.
225
Capítulo 3. Superficies.

Figura 273. Representación de la parábola.


Fuente: Carmona y Pardo, 1983:109.

3.6. Cuádricas. Definición y clasificación

Una superficie cuadrática (cuádrica) es la gráfica de una ecuación de los puntos reales o
imaginarios de segundo grado que se representa en el espacio en la siguiente forma de la
ecuación general de una cuádrica:
Ax 2 By 2 Cz 2 Dxy Exz Fyz Gx Hy Iz j 0
―…donde A, B, C,…, J son constantes, pero por traslación y rotación puede llevarse a
algunas de las dos formas estándar
Ax 2 By 2 Cz 2 j 0

ó
Ax 2 By 2 Iz 0

Las superficies cuadráticas son las análogas de las secciones cónicas del plano, pero en tres
dimensiones.‖ (Stewart, 1999:696).
Las superficies cuádricas son: el elipsoide, hiperboloide de una hoja, hiperboloide de dos
hojas, cono elíptico, paraboloide elíptico y paraboloide hiperbólico.
226
Capítulo 3. Superficies.

3.6.1. El elipsoide
4. El elipsoide (figura 274) corresponde a la siguiente ecuación cartesiana
x2 y2 z2
5. 1
a2 b2 c2
6. Donde a, b y c son los semiejes del elipsoide.

El elipsoide es una cuádrica que responde a la siguiente representación gráfica

Figura 274. El Elipsoide.


Fuente: elaboración propia

a. Condiciones geométricas de los elipsoides

En virtud de que la ecuación cartesiana del elipsoide sólo presenta potencias pares de las
variables x,y y z la superficie es simétrica respecto a cada uno de los planos coordenados.
Todas las secciones determinadas por dichos planos son elipses;

Ejemplo:

x2 y2
1 Cuando z = 0 (Stewart, 1999:696)
a2 b2
227
Capítulo 3. Superficies.

Cualquier sección por un plano z z1 . , z c

es una elipse

x2 y2
1
2 z12 2 z12
a (1 2 ) b (1 2 )
c c

con centro sobre el eje z, y cuyos semiejes son:

a a
c2 z12 . y c2 z12
c c

Los elipsoides disponen de una diversa cantidad de aplicaciones. Quizás la más conocida
sin que por ello los usuarios la identifiquen plenamente con la cuádrica que la genera es la
de un balón para la práctica de futbol americano.

Figura 275. Una aplicación muy usual de los elipsoides: el balón de futbol americano.

El conocimiento de las propiedades geométricas de los elipsoides llevó a la solución


estructural de la edificación construida con arcos sin apoyos intermedios más grande que
hasta ahora ha sido construida empleando madera laminada. El Pabellón Utopía de Portugal
fabricado para la Expo-Sevilla 1998, donde toda la volumetría está basada en la geometría
de esta cuádrica (figura 276).
228
Capítulo 3. Superficies.

Figura [Link]ón Utopía de Portugal para la Expo Sevilla 98.


Fuente: Rodríguez Nevado, 1999.

Los elipsoides cumplen con la siguiente clasificación de acuerdo a la longitud y


características de los semiejes:
229
Capítulo 3. Superficies.

Cuadro Resumen Nº 3.3


Clasificación de los elipsoides según la longitud y características de los semiejes
Representación espacial Características Tipo Ecuación
de los semiejes de elipsoide Canónica

a b c Escaleno
x2 y2 z2
1
a2 b2 c2

Fuente: [Link]
Elipsoides como superficies de revolución
(con Oz como eje de revolución)
a b c Alargado

Fuente: [Link]
a b c Achatado
(esferoide
oblato)

Fuente:
[Link]/wiki/Esferoide
a b c 0 Esfera Ecuación centro-radio
(centro en
el origen) x2 y2 z2 r2 0
a b c 0 Esfera Ecuación general
(x-a)2+((y-b)2+(z-c)2=r2
X2+y2+z2+Gx+Hy+Yz+J=0

Fuente:
[Link]/[Link]
Cuadro de elaboración propia. Referencias: Selby, 1998:250 y ss. Osers, 2006:260. Kletenik, (s/f): 166-167
230
Capítulo 3. Superficies.

Cuadro resumen Nº 3.4


Condiciones de los planos de coordenadas y secciones
ante la representación de un elipsoide cuya expresión analítica es de la
forma
2 2
x y z2
1 ; a, b y c 0
a2 b2 c2
Secciones Ecuación Referencia
Planos por los ejes Planos de la elipse
coordenados
x a y2 z2
1
( a,0,0) x 0 b2 c
y b x2 z2
1
(0, b,0) y 0 a2 c2 Stewart,
1999:696
z c x2 y2
z 0 1
(0,0, c) a2 b2
Cuadro de elaboración propia. Referencia indicada

3.6.2. Superficie esférica

Figura 277. Aplicaciones de la esfera. Figura 278. Estructura neumática de configuración geométrica
esférica.
Fuente:
[Link]
html
231
Capítulo 3. Superficies.

Una esfera es el conjunto de todos los puntos en el espacio tridimensional equidistantes a


un punto fijo llamado centro de la esfera y la medida, en línea recta, constante desde un
punto cualquiera que forma parte de la superficie esférica a ese centro, en un sistema de
coordenadas rectangulares.

Ecuación de la esfera de centro con coordenadas C(a,b,c) y radio r considerando un punto


cualquiera de la esfera P(x,y,z)
Cuando

CP r

( x a) 2 ( y b)2 ( z c) 2 r
al elevar al cuadrado los dos términos de la ecuación

( ( x a) 2 ( y b)2 ( z c) 2 ) 2 r2
se obtiene la ecuación de la esfera de radio r y centro en el punto C(a,b,c)
( x a) 2 ( y b) 2 ( z c) 2 r2
Que es la ecuación centro-radio de la esfera o lo que es lo mismo
x2 y2 z2 2ax 2by 2cz a 2 b 2 c2 r2 0
ecuación que es de la forma
x2 y2 z 2 Gx Hy Iz j 0
conocida como la ecuación general de una esfera.

Si el centro está en el origen entonces C(0,0,0), por tanto

x2 y2 z2 r2 0

De un modo reciproco, dada la ecuación dada de esta forma,


x2 y2 z2 2 x 2 y 2z 0
se prueba que representa una esfera, pues se tiene
(x )2 (y )2 (z )2 2 2 2
r2
luego representa una esfera cuyo centro es C ( , , ) y el radio
2 2 2
r
232
Capítulo 3. Superficies.

esfera que será real, imaginaria o reducida en un punto, según que


2 2 2
0

3.6.3. Hiperboloide de una hoja

El hiperboloide de una hoja (figura 279) es la superficie generada mediante el giro de una
hipérbola alrededor de uno de sus ejes de simetría. Está dada por la siguiente ecuación:

x2 y2 z2
1
a2 b2 c2

Figura 279. Hiperboloide de una hoja. Figura 280. Las chimeneas de calderas industriales.
Fuente: extraído con fines
didácticos de Thomas, 1980:615.

3.6 4. Hiperboloide de dos hojas

El hiperboloide de dos hojas (figura 281) como superficie de revolución resulta de hacer
girar las dos ramas de una hipérbola alrededor del eje de simetría que corta a las dos ramas
Cuando la simetría de un paraboloide de dos hojas está respecto al plano xy tal como se
representa en la figura 281 responde a la siguiente ecuación:

x2 y2 ( z )2
1
a2 b2 c2
233
Capítulo 3. Superficies.

Figura 281. Hiperboloide de dos hojas.


Fuente: [Link]

3.6.5. Paraboloide elíptico

El paraboloide elíptico (figura 282) responde a la siguiente ecuación canónica

x2 y2
z 0
a2 b2

Si a = b el paraboloide elíptico se convierte en un paraboloide de revolución.

Figura 282. Paraboloide elíptico. Figura 283. Paraboloide elíptico en una de sus
Fuente: [Link] aplicaciones más frecuentes, las antenas parabólicas.
234
Capítulo 3. Superficies.

3.6.6. Paraboloide hiperbólico

Se percibe claramente que su nombre responde a las cualidades geométricas de generación


de parábolas e hipérbolas en su configuración espacial. Lo mismo ocurre con sus
aplicaciones más comunes. Tal es el caso de las sillas de montar a caballo que ciertamente
es una de las maneras más usuales con que se conoce a una de las modalidades de los
paraboloides hiperbólicos, pero que sin embargo han venido siendo fabricadas durante
siglos sin que quienes las elaboran cuenten con alguna idea de que la forma que ellos
elaboran está relacionada con las condiciones geométricas de una superficie.

Figura 284. El paraboloide hiperbólico en su Figura 285. Escultura compuesta de paraboloides


forma tridimensional más empleada en todo el hiperbólicos.
mundo: la silla de montar a caballo. Fuente:
[Link]/surfaces/paraboloidhyperbolic

El paraboloide hiperbólico es la superficie doblemente reglada parametrizada por:

x(u,v) = (u,v,uv)

El paraboloide hiperbólico es la primera de una serie de superficies, grafos de la parte real


(o de la parte imaginaria) de la función

z→zn

siendo z un número complejo; de forma más precisa, superficies parametrizadas por:

x[n](u,v) = (u,v,R(u + i v)n)


235
Capítulo 3. Superficies.

El paraboloide hiperbólico de la forma cartesiana z = xy (figura 286) es el primero de la


representación de los grafos de superficies doblemente regladas.

Figura 286. El paraboloide hiperbólico de Figura 287. Representación idealizada del paraboloide
hiperbólico según Cordero.
la forma cartesiana z = xy.
Fuente:
Fuente: Elaboración propia.
[Link]

En la actualidad los paraboloides hiperbólicos continúan siendo empleados como solución


geométrica para erigir estructuras que generen espacios cubiertos. La principal aplicación
que se observa, toda vez que los que fueron construidos en concreto armado cayendo en un
inexplicable desuso, es en estructuras tensiles con materiales vinílicos. (figura 288).

Figura 288. El paraboloide hiperbólico construido como cubierta de tenso-estructura vinílica.


Fuente: [Link].
236
Capítulo 3. Superficies.

El paraboloide hiperbólico responde a la siguiente ecuación cartesiana

y2 x2 z
b2 a2 c

es simétrico respecto a los planos x 0 y y 0.

Las secciones por esos planos se presentan con las siguientes condiciones:

Cuadro Resumen Nº 3.5


Condiciones de los planos de coordenadas y secciones
ante la representación de un paraboloide hiperbólico de la forma
y 2 x2 z
; a y b son positivos y c 0.
b2 a 2 c
Secciones Ubicación Sección
por los planos del vértice cónica Concavidad
Planos
x 0 z origen parábola Hacia arriba
y 2 b2
c
y 0 z origen parábola Hacia abajo
x2 a2
c

y2 x2 z1 Sobre la
parábola
z z1 0 b2 a2 c hipérbola
cuando x 0
(eje focal
paralelo al eje
y)
z z1 0 y2 x2 z1 Sobre la
parábola
b2 a2 c hipérbola
cuando y 0
Cuadro de elaboración propia.
Referencia; Thomas, 1980:617.
237
Capítulo 3. Superficies.

a. Punto de ensilladura

El cuadro resumen No 3.5 indica las condicionantes de los planos de coordenadas y


secciones de un paraboloide hiperbólico de la forma

y2 x2 z
;
b2 a2 c

donde a y b son positivos y c [Link] a los planos x = 0 y y = 0.

Una de las particularidades de estas superficies es la obtención del punto de ensilladura, la


figura 289 muestra un paraboloide hiperbólico z=y2-x2 señalando el punto de ensilladura en
el origen (0,0,0) de un sistema de coordenadas cartesianas.

2
Figura 289. Representación del paraboloide hiperbólico z=y -x2 señalando el punto de ensilladura.
Fuente: elaboración propia con software Derive®

En geometría un punto de ensilladura (figura 290) se calcula mediante la obtención de la


primera derivada (el punto donde este sea nula); el signo de la segunda derivada dependerá
de la dirección en que se calcule.

2 2
Figura 290. Paraboloide hiperbólico z=x -y señalando el punto de
ensilladura.
Fuente: elaboración propia con software Derive®
238
Capítulo 3. Superficies.

A continuación se describe la secuencia para la verificación del punto de ensilladura de un


paraboloide hiperbólico z=x2-y2

Paraboloide hiperbólico z=x2-y2


Derivada parcial respecto a Derivada parcial respecto a
Cálculo de derivadas x y
parciales z z
2x 2y
x y

Cálculo de extremos z z
relativos 0 0
x y
2x 0 2y 0
x 0 y 0
El punto de la gráfica donde las derivadas parciales es cero es un extremo relativo
2 2
z z
Cálculo de las derivadas 2
2 2
2
x y
segundas

Es un mínimo en Es un máximo relativo en


x=0 y=0
Máximo relativo

3.6.7. Parámetros geométricos que determinan la aplicación de las cuádricas


como estructuras para sistemas de cubiertas en edificaciones

Las propiedades geométricas de las cuádricas, el elipsoide, el hiperboloide de una hoja, el


hiperboloide de dos hojas, cono elíptico y paraboloide hiperbólico que han sido estudiadas
poseen características representativas de acuerdo a sus trazas (intersecciones de la
superficie con los planos de proyección) que determinan su potencialidad para emplearlas
en propuestas de diseño en proyectos arquitectónicos de sistemas de cubiertas para
edificaciones.

Seguidamente se representan estas propiedades geométricas (ver cuadro 3.6)


239
Capítulo 3. Superficies.

Cuadro No 3.6
Fundamentos geométricos de las cuádricas según sus trazas
Elipsoide
x2 y2 z2
1
a2 b2 c2
Paralelo al
Elipse plano xy Traza yz Traza xz

Paralelo al

Planos
Trazas
Elipse plano xz

Paralelo al
Elipse plano yz

Cuando a = b = c 0 la superficie es Traza xy


una esfera
Hiperboloide de una hoja
x2 y2 z2
1
a2 b2 c2 Traza xz
Paralelo al
Elipse plano xy

Paralelo al
Planos
Trazas

Hipérbola plano xz
Traza xy
Paralelo al
Hipérbola plano yz

―El eje del hiperboloide corresponde a Traza yz


la variable cuyo coeficiente es
negativo.‖ (Leithold, 1972:959)

Hiperboloide de dos hojas


z2 x2 y2
1 Traza xz
c2 a2 b2
Paralelo al
Elipse plano xy

Paralelo al
Planos
Trazas

Hipérbola plano xz
Traza xy Traza yz
Paralelo al
Hipérbola plano yz No hay

―El eje del hiperboloide corresponde a


la variable cuyo coeficiente es
positivo. No hay traza en el plano
coordenado perpendicular a este eje.‖
(Leithold, 1972:959)
240
Capítulo 3. Superficies.

Cuadro No 3.6 (continuación)


Fundamentos geométricos de las cuádricas según sus trazas
Cono elíptico
x2 y2 z2
0
a2 b2 c2
Paralelo al
Elipse plano xy

Planos
Trazas
Paralelo al Traza xy
Hipérbola plano xz (un punto)
Paralelo al
Hipérbola plano yz
Traza xz
―El eje del cono corresponde a la
variable cuyo coeficiente es negativo.
Las trazas en los planos coordenados Traza yz
paralelos a ese eje son rectas que se
cortan.‖ (Leithold, 1972:960)

Paraboloide elíptico
x2 y2
z
a2 b2
Paralelo al
Elipse plano xy
Traza yz Traza xz
Paralelo al
Planos
Trazas

Hipérbola plano xz

Paralelo al
Hipérbola plano yz Traza xy
(un punto)
El eje del paraboloide corresponde a la
variable elevada a la potencia unidad.
(Leithold, 1972:960)

Paraboloide Hiperbólico
y2 x2
z Traza yz
b2 a2
Paralelo al
Traza xy
Elipse plano xy

Paralelo al
Planos
Trazas

Hipérbola plano xz

Paralelo al
Hipérbola plano yz

El eje del paraboloide corresponde a la Traza xz


variable elevada a la potencia unidad.‖
(Leithold, 1972:960)

Referencia: Leithold, (1972:959-960), Pourcel, (1987:622-623), Anton, (1980:866-867).


241
Capítulo 3. Superficies.

3.6.8. La silla de mono ordinaria para un mono con una cola

La silla de mono ordinaria para un mono con una cola (figura 291) es la superficie
parametrizada por:

x(u,v) = (u,v,u3 - 3uv2) (Cordero, 2006).

Si el paraboloide hiperbólico es la primera de las superficies descritas y representadas


mediante soluciones gráficas que generan ―sillas” entonces, la silla de mono ordinaria para
monos de una sola cola es la segunda de esta serie de superficies, grafos de la parte real (o
de la parte imaginaria) de la función

z→zn

siendo z un número complejo; de forma más precisa, superficies parametrizadas por:

x[n](u,v) = (u,v,Re(u + i v)n) (Cordero, 2006).

La presente superficie se obtiene para n=3.‖2

Figura 291. Representación de la superficie silla de mono ordinaria para monos de una sola cola realizada por Cordero.
Fuente: [Link]

2
[Link]
242
Capítulo 3. Superficies.

La silla de mono posee condiciones geométricas que elevan su potencial para emplearla
como estructura portante en la edificación de sistemas de cubiertas. Aún así, hasta ahora no
se conoce de alguna aplicación de este tipo de superficie en algún procedimiento
constructivo o de diseño donde se describa con exactitud que se ha empleado esta
configuración geométrica para cubrir espacios. Su representación gráfica, tal como se
notará en el capítulo 5 de esta investigación puede ser desde una superficie doblemente
reglada obtenida mediante algún software matemático o también mediante obtenciones más
estilizadas para lo cual se pueden ocupar herramientas computacionales con fines de diseño
artístico.

Seguidamente (figura 292) se observa la representación de una silla de mono ordinaria para
monos de una sola cola. Anton, en 1980, describe, al igual que otros autores, a la silla de
mono ordinaria para monos de una sola cola como una superficie que forma parte del
conjunto de las cuádricas que genera espacialmente una curvatura para dejar libre la cola y
una curvatura para cada una de las patas de un mono.3

Figura 292. Representación estilizada de la silla de Figura 293. Representación de la superficie silla de
mono de una cola. mono ordinaria para monos de una sola cola realizada
Fuente: por Cordero.
[Link] Fuente: extraída con fines didácticos de
Anton, 1980:864.

3
La cita textual de Anton e la siguiente: ―…get an excellent piture of the surface z = x 3 – 3xy2 from the traces shown.
(This surface is called a ―monkey saddle‖ because a monkey sitting astride the x-axis has a place for its two feet and tail.)‖
(Anton, 1980:864).
243
Capítulo 3. Superficies.

3.6.9. Silla de mono para un mono con dos colas (figura 291)

―La silla de mono para un mono con dos colas, es la tercera de una serie de superficies,
grafos de la parte real (o de la parte imaginaria) de la función

z→zn

siendo z un número complejo; de forma más precisa, superficies parametrizadas por:

x[n](u,v) = (u,v,Re(u + i v)n)

La presente superficie se obtiene para n=4.‖4

Figura 295. Silla para un mono de dos colas según


Figura 294. Silla para un mono de dos colas según el autor el autor Robert Ferreol.
Cordero. Fuente:
Fuente: [Link]
[Link] ml

3.6.10. Silla de mono perturbada para monos de una cola

Según Cordero la descripción de esta superficie que corresponde a una modalidad particular
de la silla de mono (ordinaria) es la siguiente:

―Silla de mono perturbada por un paraboloide circular. Su parametrización es la siguiente:

x[a][u,v] = {u,v,u3 - 3uv2 + a (u2 + v2)}

4
Página web de Cordero: [Link]
244
Capítulo 3. Superficies.

Gráfica para a=-1‖.

Figura 296. La silla de mono perturbada: una representación particular de esta superficie, realizada por el autor
Cordero.
Fuente: [Link]

3.7. Parámetros geométricos para la representación gráfica de las sillas de


mono perturbadas para monos de una cola

¿En qué consiste una silla de mono perturbada? ¿Cuál es la utilidad que esta superficie
posee para los procesos constructivos de sistemas de cubiertas en edificaciones?

La representación gráfica de la silla de mono perturbada para monos de una cola no


consiste en una intersección de dos superficies diferentes.

Nótese en las siguientes figuras la secuencia de visualización de dos ecuaciones diferentes:

a) el paraboloide circular

z = x2+y2 (figura 297)

b) la silla de mono ordinaria para un mono de una cola

z=x3-3xy2 (figura 298).


245
Capítulo 3. Superficies.

2 2
Figura 297. Paraboloide circular z = x +y . Figura 298. La silla de mono ordinaria para un
3 2
Fuente: elaboración propia con mono de una cola z = x -3xy .
software Derive® Fuente: elaboración propia con
software Derive®

Seguidamente se representan dos modelos de intersección en las figuras 299 y 300 se


observan variantes de intersección, bajo diferentes parámetros de visualización en el caso
de intersección de las dos superficies la silla de mono ordinaria para un mono de una cola
z=x3-3xy2 con un paraboloide circular z=x2+y2.

Figura 299. Representación de un modelo de Figura 300. Representación de otra visualización del
2 2
intersección de un paraboloide circular paraboloide circular z = x +y y de la silla de
z = x2+y2 y de la silla de mono ordinaria para un mono ordinaria para un mono de una cola z = x -
3
3 2
mono de una cola z = x -3xy . 3xy2.
Fuente: elaboración propia con software Fuente: elaboración propia con software
Derive® Derive®
246
Capítulo 3. Superficies.

Una silla de mono perturbada para un mono de una cola consiste en la representación
gráfica de la modificación (o alteración si se prefiere) de la ecuación de la silla de mono
ordinaria cuya ecuación cartesiana es de la forma

z = x3-3xy2

mediante la adición de otra superficie cuya ecuación, en este caso mediante un paraboloide
circular

z=x2+y2

lo cual genera la ―perturbación” que en definitiva da como resultado una modificación en


toda la estructura geométrica de la superficie. (figura 301).

Resultando así

z = x3-3xy2 + (x2+y2)

ecuación que es representada en la siguiente gráfica

Figura 301. Silla de mono perturbada para monos de una sola cola que responde a la ecuación
z = x3-3xy2 + (x2+y2).
Fuente: elaboración propia con software Derive®
247
Capítulo 3. Superficies.

3.8. Propiedades geométricas de las superficies alabeadas de doble curvatura


clasificación y ecuaciones que las determinan

3.8.1. La primera forma fundamental

a. El área de la superficie

Para la determinación del área de una superficie Do Carmo describe las siguientes dos
definiciones:

―Sea R  S una región limitada de una superficie regular contenida en la vecindad de la


parametrización x: U  R2  S.

El número positivo

xu xv dudv A(R) , Q x 1( R)
Q

Es llamada el área de R.

Nótese que

2 2 2 2
xu xv xu , xv xu . xv ,

La integral de A(R) se puede escribir como

xu xv EG F 2
Carmo, 1976:

b. La curvatura

―De hecho, existen varias nociones que pueden competir entre sí para ser consideradas
como la curvatura de una superficie en R3, a saber:
La curvatura normal k;
Las curvaturas principales k1 y k2;
La curvatura media H;
La curvatura de Gauss K.‖ (Cordero, 1995:313)
248
Capítulo 3. Superficies.

3.9. Fundamentos geométricos de los paraboloides hiperbólicos comparados con


los de las sillas de mono de una cola y de dos colas

A continuación se hace hincapié en algunos de los principios geométricos fundamentales de


las superficies alabeadas de doble curvatura, con la recopilación de algunas aplicaciones
con el software computacional Mathematica®, el cual es descrito por los autores Cordero,
Gray & Fernández en el texto «Geometría diferencial de curvas y superficies con
Mathematica»5. De igual modo se describen los pasos para la obtención gráfica de estas
superficies mediante el software Derive®. Ambas secuencias permitirán abordar la
determinación de los parámetros que servirán para obtener los resultados de la
investigación.

a. El paraboloide hiperbólico. Modalidades geométricas de su representación


gráfica

El paraboloide hiperbólico responde a dos modalidades de ecuaciones cartesianas. La


primera como superficie de traslación (figura 302) y la segunda opción (figura 303) con el
paraboloide hiperbólico como superficie anticlástica doblemente reglada de generatrices y
directrices rectas.

y2 x2
z
b2 a2

Figura 302. Paraboloide hiperbólico como superficie de traslación.


Fuente: elaboración propia con software Derive®

5
El texto mencionado reúne una serie de miniprogramas para la representación de las superficies que son estudiadas en
esta investigación. Sin embargo, el libro más sustancial para realizar las secuencias de visualización gráfica con el
software Mathematica® es: Stephen Wolfram, autor del texto «The Mathematica Book»
249
Capítulo 3. Superficies.

z xy

Figura 303. Paraboloide hiperbólico como superficie doblemente reglada.


Fuente: elaboración propia con software Derive®

Ambas modalidades representan la cualidad de doble curvatura.

―La parametrización más sencilla del paraboloide hiperbólico es

hyperbolic paraboloid (u, v) (u, v, uv)

o, en Mathematica®,

hyperbolic paraboloid u _, v _ : u, v, u v

Se puede representar gráficamente con Mathematica®, por ejemplo, ejecutando el comando


ParametricPlot3D[Evaluate[
hyperbolicparaboloid[u, v] ],
{u, -1.5,1.5}, {v, -1.5,1.5},
ViewPoint > {1, 3, 1},
PlotPoints > {20, 20},
Axes >None, Boxed >False];

(La opción Boxed >False representa la superficie sin la caja que la contiene, y la opción
Axes >None suprime en la figura los ejes coordenados.)‖ (Cordero, 1995:244).

―Para la obtención de grafos de funciones se dispone del comando gráfico Plot 3D; este
comando es mucho más rápido que ParametricPlot3D utilizando el comando

Plot 3D[u v, {u, -1.5,1.5}, {v, -1.5,1.5};


250
Capítulo 3. Superficies.

Se obtiene la siguiente representación gráfica (figura 304) del paraboloide hiperbólico:


(Cordero, 1995:245).

Figura 304. El paraboloide hiperbólico (u,v) (u,v,uv) dibujado con Plot 3D.
Fuente: Imagen extraída con fines didácticos del texto Geometría diferencial de curvas y superficies con
®
Mathematica .

Los coeficientes de la primera forma fundamental son


E 1 v2
F uv
G 1 u2

Y los coeficientes de la segunda forma fundamental


e 0
1
f (1 u 2 v2 ) 2

g 0 (Weisstein, 2006)
251
Capítulo 3. Superficies.

b. La curvatura gaussiana del paraboloide hiperbólico

K (1 u 2 v2 ) 2

Figura 305. Representación gráfica de la curvatura gaussiana del paraboloide hiperbólico obtenida con Derive®.
Fuente: elaboración propia con software Derive®

c. La curvatura media del paraboloide hiperbólico

uv
H 3
(1 u 2 v2 ) 2

Figura 306. Representación gráfica de la curvatura media del paraboloide hiperbólico.

―parametrizada por

con software Derive®


Fuente: elaboración propiaMonkeysaddle(u,v) = (u,v, u3-3uv2)

o, en Mathematica® ,

monkeysaddle[u_,v_] : {u,v,u3-3uv2}
252
Capítulo 3. Superficies.

Y se obtiene su representación gráfica utilizando Mathematica® al ejecutar el comando


ParametricPlot3D[Evaluate[
monkeysaddle[u, v] ], {u, -1.5,1.5}, {v, -1.5,1.5},
ViewPoint > {1, 3, 1}, PlotPoints > {20, 20},
Axes >None, Boxed >False,AspectRatio > 1.2];

El paraboloide hiperbólico y la silla de mono ordinaria para monos de una cola son los dos
primeros miembros de una serie de superficies o grafos de las partes reales (o de las partes
imaginarias) de las funciones z zn donde z es un número complejo

Donde
x(u, v) u
y(u, v) v
z (u , v) u 3 3uv 2 (Weisstein, 2006)

―Se obtiene fácilmente


monkeysaddle (u, v) (1,0,3u 2 3v 2 ) ,
u
monkeysadd le (u , v) (0,1, 6uv ) ,
v
monkeysaddle (u, v) (0,0,6u) ,
uu
monkeysaddle (u, v) (0,0, 6uv) ,
vv
monkeysaddle (u, v) (0,0, 6v) . (Cordero, 1995:323).
uv

Por tanto,
E 1 (3u 2 3v 2 ) 2 ,
F 18uv (u 2 v2 ) ,
G 1 36u 2 v 2 (Weisstein, 2006)
253
Capítulo 3. Superficies.

Además, una normal unitaria (U) de la superficie es

( 3u 2 3v 2 ,6uv,1)
U , (Cordero, 1995).
1 9u 4 18u 2 v 2 9v 4

de donde se sigue

6u
e U monkeysadd leuu
4
1 9u 18u 2v 2 9v 4

Figura 307. Representación gráfica de


la curvatura media del paraboloide
6v hiperbólico. Fuente: elaboración
f U monkeysadd leuv propia con software Derive®
1 9u 4 18u 2 v 2 9v 4

6u
g U monkeysadd levv (Cordero, 1995:323)
4
1 9u 18u 2v 2 9v 4

d. Curvatura gaussiana de las sillas de mono

La curvatura de Gauss (K) para la silla de mono (figura 308) resulta

36(u 2 v 2 )
K ,
(1 9u 18u 2v 2 9v 4 ) 2
4

Figura 308. Representación gráfica de la curvatura gaussiana de la silla de mono.


Fuente: elaboración propia con software Derive®
254
Capítulo 3. Superficies.

e. Curvatura media de las sillas de mono

La curvatura media (H) para la silla de mono es calculada mediante la siguiente ecuación
(Cordero, 1955:323).

27u 5 54u 3v 2 81uv 4


H 3
(1 9u 4 18u 2v 2 9v 4 ) 2

Figura 309. Representación gráfica de la curvatura gaussiana de la silla de mono.


Fuente: elaboración propia con software Derive®

3.10. Otras superficies con potencial aplicación en procedimientos constructivos

Existen otras superficies que, aunque no son abordadas en esta investigación para su
análisis, revisten importancia elemental para el estudio por parte de los ingenieros,
arquitectos, constructores y estudiantes. De hecho algunas de ellas han sido empleadas por
arquitectos para dar solución formal y estructural a sus proyectos de edificaciones y
estructuras. De allí que alguna de ellas son inclusive identificadas para la comunidad
científica con el nombre o apellido del arquitecto que las aplicó en su quehacer proyectual.
Una recopilación de estas superficies es presentada a continuación. Nótese que algunas de
ellas presentan la cualidad de estar generadas mediante la traslación de parábolas o bien son
solucionadas espacialmente con rectas generatrices.
255
Capítulo 3. Superficies.

Cuadro No 3.7
Otras superficies con potencial aplicación en procesos edificatorios
Superficie Descripción Ecuación
Arista cónica de Wallis Superficie estudiada por
Wallis. Nombre x2z2=b2x2-a2y2
arquitectónico: Arco
Posterior de Saint Antoine

Fuente: [Link]
Cinta de Moebius Superficie estudiada por
August Moebius en 1858.

con
Fuente:
[Link]
1/02/our-universe-is-
[Link]
Superficie asteroidal Superficie generada con
base en las curvas
estudiadas por Romer en
1674, Bernoulli en 1691,
Leibniz en 1715,
DAlembert en 1748 y por
Littrow en 1838 quien le
puso el nombre por su
Fuente: [Link] relación con los asteroides.
Superficie seudoesfera Superficie que fue
estudiada por Ferdinand
Minding & Eugene
Beltrami en 1868.

Superficie envase de carton Esta superficie genera una


(berlingot) modalidad de paraboloide
hiperbólico.

Fuente: [Link]
256
Capítulo 3. Superficies.

Superficie Descripción Ecuación


Superficie de Héctor Superficie creada con
Guimard base en los diseños de
cubiertas para el
Metro de París del
Arq. H. Guimard (Art
Noveau).

Ovoide

Superficie de Bezier Esta superficie genera


una modalidad de
paraboloide
hiperbólico.
Toda superficie
algebraica Para n=m=1 la superficie es un
polinómica es una paraboloide hiperbólico
superficie de Bezier.

Catenoide Esta superficie fue


estudiada por Euler
en 1740. Se forma
por la rotación de una
catenaria alrededor de
un eje central.

Conoide de Gaudí Variedad del Conoide


recto empleada por
Gaudí en la
construcción de la
Sagrada Familia en
Barcelona, España.

Cuadro de elaboración propia. Referencias: Cordero 2006, Ferreol 2013.


257
Capítulo 3. Superficies.

3.11. Conclusiones del capítulo 3

El vocablo superficie uno de los que cuenta con mayor uso en el argot cotidiano de
arquitectos, ingenieros y constructores llega a ser empleado, en algunos casos, con suma
ligereza.

En este 3er capítulo se hace énfasis en la importancia de la comprensión geométrica de


las superficies como entidades cuyas propiedades, de estricta índole matemática, deben
ser comprendidas por el proyectista diseñador para obtener una acertada aplicación en
soluciones espaciales que permitan una concepción arquitectónica respaldada por una
representación gráfica, descriptiva y analítica en fin: dar una respuesta artística y
tecnológica que esté sustentada por principios científicos comprobables y de carácter
meramente universal.

En las superficies alabeadas de doble curvatura (paraboloide hiperbólico, silla de mono


de una, dos o más colas) se observa que son generadas espacialmente a partir del
posicionamiento de parábolas con las ramas hacia arriba que son geométricamente
idénticas a otras, que dentro de la misma superficie, se hallan representadas con las
ramas hacia abajo.

En las superficies doblemente regladas, como también han sido designadas hasta ahora
estas superficies, la única denominación que considera a las hipérbolas es en el caso de
los paraboloides hiperbólicos; en las otras grafías que son las sillas de monos para
monos de una, dos o más colas hacen a un lado la generación tanto de parábolas como
de las hipérbolas en su obtención grafico—visual.

¿Pueden las superficies alabeadas de doble curvatura denominarse, tal como aquí se ha
hecho, SUPERFICIES DE PARABOLAS INVERTIDAS?

Ciertamente es una designación nueva que en esta investigación se propone


considerando que es de mucho mayor valor con carácter científico que determina al
menos la propiedad aquí descrita comparada con las usuales “silla de montar a
caballo”. “silla de mono ordinaria” o “silla de mono perturbada”. Sin negar que tales
designaciones son las que se poseen un mayor nivel de difusión.
258
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

CAPÍTULO 4
GEOMETRÍA DE CUBIERTAS
DE PARABOLOIDES HIPERBÓLICOS
259
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

CAPÍTULO 4

ESTUDIO COMPARATIVO DE SISTEMAS ESTRUCTURALES


DE CUBIERTAS DE PARABOLOIDES HIPERBÓLICOS MEDIANTE
SU CLASIFICACIÓN Y REPRESENTACIÓN GEOMÉTRICA – ESPACIAL

4.0. Introducción
“La observación de los ejemplos de la naturaleza (…)
nos demuestra que los cascarones más eficientes
son siempre de doble curvatura,
constituidos por superficies no desarrollables.”
Félix Candela.1

Se realiza en este capítulo un análisis comparativo de los distintos sistemas estructurales


solucionados con paraboloides hiperbólicos, aplicando para tal fin una clasificación de la
variedad de tipologías lograda mediante su representación geométrica – espacial.

Issenman Pilarski, Ingeniero de Artes y Manufactura, de nacionalidad francesa, tal como ya


fue indicado en la página 78, del capítulo 1 de esta investigación, escribió en 1935, un texto al
que tituló «Calcul des voiles minces en bèton armé» (Cálculo de cascarones en concreto
armado), publicado por la editorial Dunod, Paris; donde se explican con detalle los
procedimientos a considerar para el cálculo estructural y para las aplicaciones arquitectónicas
de los paraboloides hiperbólicos como sistemas de cubiertas en edificaciones.

La segunda edición francesa del texto de Pilarski contó posteriormente con una traducción
realizada por el Ingeniero Civil Miguel Echegaray, para la editorial Continental (mexicana);
en 1960, 25 años después de que saliera a la luz la edición francesa original. Esa primera
edición de dicha obra en lengua castellana, en un período comprendido entre 1960 y 1962
alcanzó otras dos reimpresiones que lo convirtieron en un texto de consulta obligatoria para
los estudiantes y profesionales de habla hispana que deseaban conocer el camino para

1
Prólogo a la traducción y publicación española en 1960 del libro «Calcul des voiles minces en bèton armé»
260
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

discernir, bajo una estricta exactitud matemática, las reglas del comportamiento estable de las
estructuras laminares de doble curvatura. Y allí se detuvo en el tiempo pasando a ser un libro
de difícil obtención y consulta tal como lo es en la actualidad: no existen ejemplares a la venta
en librerías de la especialidad y en las bibliotecas posiblemente haya sido desincorporado.

La obra escrita de Pilarski es de difícil consecución. Claramente es un libro antiguo pero que
no por ello se podría descalificar su contenido ni considerarlo en desuso. Aún más: todo
investigador que pretenda clarificar el comportamiento geométrico - espacial y estructural de
las cubiertas laminares de doble curvatura debe, venciendo todos los obstáculos atribuibles al
tiempo transcurrido, contar con los aportes de esta obra escrita.

La primera clasificación de aplicaciones arquitectónicas con modelos de paraboloides


hiperbólicos empleados en procesos edificatorios se debe a Issenman Pilarski, quien desarrolló
además los aportes teóricos para el cálculo estructural de los paraboloides hiperbólicos de
concreto armado.

Sin embargo, Issenman Pilarski no fue el primero en contribuir con las fórmulas y ecuaciones
de la teoría membranal que permiten determinar las condiciones de equilibrio estable de los
paraboloides hiperbólicos. Antes que él, en 1935, Fernand Aimond, Doctor en Ciencias,
Ingeniero de Puentes y Caminos que laboraba como especialista en el diseño y cálculo de
cubiertas para aeródromos en el Ministerio del Aire francés publicó un primer tratado: «Etude
statique des voiles minces en paraboloide hyperbolique travaillant sans flexion» (Estudio
estático de las bóvedas delgadas en paraboloide hiperbólico trabajando sin flexión). Tratado
en el cual Aimond planteó las modalidades formales y estructurales de cubiertas de
paraboloides hiperbólicos construidos en concreto armado. Esto es reconocido por el mismo
Pilarski. Incluso antes que la obra de Pilarski fuera editada, Bernard Lafaille, ingeniero civil
de nacionalidad francesa, había publicado las «Memoires sur l’etude generale des surfaces
gauches minces» (Memorias sobre el estudio general de las superficies alabeadas). También a
él se debe, además, la primera patente registrada en Europa de estos sistemas de cubiertas.
Ambos escritos, tanto la memoria así como la documentación de la patente, han resultado
imposible de conseguirse, a pesar de las indagaciones todas ellas infructuosas, para
documentar aquí su contenido.
261
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

Ambos escritos, el de Lafaille y el de Aimond, fueron publicados en los «Boletines del


Segundo Congreso de la Asociación Internacional de Puentes y Estructuras» (IABSE,
International Association for Bridges Structure Engineering), el primero de ellos en Vol. III, y
el correspondiente a la autoría de Aimond en el Vol. IV, (Zúrich, 1935) pero a pesar de que
son mencionados en diversos escritos de otros autores la divulgación de estos artículos ha sido
escasa, al menos en Venezuela, y no ha sido posible obtenerlos por medios electrónicos.

Lafaille en su patente de cubiertas de doble curvatura en concreto armado explicaba el modo


de construirlos como superficies que se agrupaban en dos grandes conjuntos las que
espacialmente poseían rectas generatrices y directrices (como por ejemplo los paraboloides
hiperbólicos construidos en Dreux, Francia (figura 39 en la página 75 del Capítulo 1 de esta
investigación) y el segundo conjunto los de generación parabólica.

4.1. La forma construida vs el equilibrio estructural

Convertir una superficie de doble curvatura definida desde una acepción meramente
geométrica en una estructura edificable no fue una tarea fácil.

Mucho más difícil aún fue establecer cuáles eran las ecuaciones que demostraban el
comportamiento en condiciones de equilibrio estable de éstas; ya que se conocían a plenitud
los métodos para el cálculo de los esfuerzos y reacciones de arcos, bóvedas, cúpulas. No
obstante, respecto a las superficies regladas de doble curvatura era un camino que había sido
inexplorado para los calculistas de estructuras.

Fue así como se justificó plenamente el hecho de que el ingeniero Pilarski escribiera en su
obra el capítulo 11 que se titula Los cascarones en la arquitectura. Allí se establece la
determinación de las aplicaciones constructivas mediante el establecimiento de las
configuraciones geométricas y espaciales que dieron pie a toda la gama de variantes que
cubrieron la actividad proyectual en torno a las aplicaciones de superficies alabeadas de doble
curvatura; haciendo la salvedad de que el análisis y las representaciones gráficas de Pilarski,
en el mencionado capítulo, corresponden a un período histórico donde las soluciones
estructurales con paraboloides hiperbólicos eran producto de unas innovaciones que no se
habían explotado más que por muy pocos ingenieros: entre los cuales se contaron a Aimond,
262
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

Lafaille, y él. Ante esto el ingeniero Pilarski, en 1935, dijo: “la búsqueda de nuevas líneas es
una de las grandes preocupaciones de los constructores; sin embargo el cascarón ha
permanecido ignorado de estos, fuera de raras excepciones, contra las grandes posibilidades de
innovación que aporta.” (Pilarski, 1935:221).

Entre otras razones pesaba mucho el hecho de que en 1935, año de la aparición del libro de
Pilarski, el concreto armado tenía menos de un siglo de aplicaciones y específicamente para la
construcción de cubiertas con superficie alabeadas de doble curvatura resueltas con
paraboloides hiperbólicos no alcanzaba siquiera un lustro. En medio de esas condiciones
Pilarski escribió su obra de cálculo estructural.

Señaló Pilarski, en 1935, que los paraboloides hiperbólicos en concreto armado responden a
las siguientes propiedades:
“Primera propiedad. El paraboloide hiperbólico es un cascarón de igual
resistencia para todo sistema de cargas uniformemente repartido y
paralelo a la dirección de su eje.
Segunda propiedad. En todo punto de los bordes de un paraboloide
hiperbólico, se pueden siempre encontrar dos direcciones según las
cuales es posible equilibrar en el cascarón, por tensiones o compresiones
simples, las reacciones de borde.
Tercera propiedad. En todo paraboloide [hiperbólico] de igual
resistencia, a lo largo de un borde rectilíneo cualquiera, las reacciones
normales a ese borde son nulas; dicho de otra forma, sobre todo borde
rectilíneo, el empuje hacia fuera es nulo.” (Pilarski, 1935:179).

4.2. Aportes de Issenman Pilarski a la representación arquitectónica de los paraboloides


hiperbólicos

Para comprender cuál fue el aporte de Pilarski a la representación geométrico – espacial en


soluciones arquitectónicas de los paraboloides hiperbólicos hay que situarse en la época
histórica en la cual él realizó su obra escrita. Para ese período los techos reglados de doble
curvatura no eran una respuesta frecuente otorgada por los profesionales del diseño.

Seguidamente se presenta una recopilación de las aplicaciones geométricas – espaciales de los


paraboloides hiperbólicos como sistemas de cubiertas propuestas por Pilarski.
263
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

4.2.1. Paraboloides hiperbólicos como superficie anticlástica, de configuración


geométrica – espacial que generan planta cuadrada

a. Propuesta de Issenman Pilarski


La figura 310 describe la representación más sencilla, propuesta por Pilarski, del esquema de
una cubierta doblemente reglada de paraboloide hiperbólico como superficie anticlástica de
ecuación cartesiana z=xy; con vértice en el centro de un sistema de coordenadas (oblicuas o
rectangulares según sea el caso, de acuerdo con el ángulo establecido entre las coordenadas x y
y), donde las rectas generatrices coinciden con coordenadas ox y oy mientras que el eje del
paraboloide hiperbólico como tal coincide con el eje oz.

z = hxy (Pilarski, 1935:143).

Figura 310. Esquema de cubierta doblemente reglada de paraboloide hiperbólico.


Fuente: extraída con fines didácticos de Pilarski, 1935:177.

Se establece así que para un paraboloide hiperbólico doblemente reglado de configuración


cuadrada y rectangular, además de cumplir con la condición de que el eje oz esté confundido
con el eje de la misma superficie se cumple con la siguiente regla general:
“En un punto cualquiera de un paraboloide, [hiperbólico] además de las
compresiones o tensiones a lo largo de las generatrices, provenientes de las
reacciones en el borde, no se ejercen sino esfuerzos tangenciales según las
generatrices que pasan por ese punto.” (Pilarski, 1935:141).
264
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

b. Descripción hecha por Félix Candela, a partir del concepto de Pilarski, para la
obtención de la configuración geométrico - espacial de paraboloides hiperbólicos
de planta cuadrada como superficie anticlástica

Las superficies alabeadas de doble curvatura se obtienen, en el caso específico de los


paraboloides hiperbólicos geométrica y gráficamente, según la descripción hecha por
Candela como superficie anticlástica (figuras 311 y 312) a partir de “…dos sistemas de
líneas rectas hn e in, cada sistema paralelo a un plano director y ambos planos formando un
ángulo arbitrario ω.” (Faber, 1970: 27).

La correlación entre las líneas generatrices y el plano director fue definida por Candela así:

“Las líneas rectas hn que intersecan a ambas directrices, siendo al mismo


tiempo paralelas a un plano xOz llamado plano director, definen la
superficie. Se les denomina el primer sistema de generatrices.” (Faber,
1970:27).
El segundo sistema de generatrices in son rectas paralelas a un segundo plano director yOz, el
cual, a su vez, también es paralelo a las directrices HOD y ABC.

Figura 311. Representación, según lo explica Candela, del modo de generar un paraboloide hiperbólico como
superficie anticlástica mediante dos tipos de rectas generatrices, hn e in. con eje z vertical.
Fuente: extraída con fines didácticos de Faber 1970:27
265
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

Figura 312. Configuración geométrica de las rectas generatrices y directrices que se conforman para la superficie doblemente
reglada.
Fuente: elaboración propia.

El modo de representar una cubierta o techo para edificaciones de planta cuadrada o


rectangular empleando una sola unidad de paraboloide hiperbólico, de acuerdo a lo explicado
por Félix Candela, como superficie doblemente reglada es factible de aplicarse mediante un
procedimiento geométrico que tiene como pauta inicial la configuración de un cuadrado y un
sistema de ejes coordenados para luego aplicar un procedimiento de perspectiva isométrica y
posicionar el cuadrado que deberá conformar espacialmente a la superficie doblemente
reglada.

En las figuras 313 y 314 se visualiza la configuración geométrica del área que deberá cubrir
la superficie del paraboloide hiperbólico con diferentes posibilidades de alabeamiento.

La doble curvatura es posible aumentarla o disminuirla adquiriendo mayores condiciones de


equilibrio estable en la medida en que la superficie reglada genere más curvatura.
266
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

Figura 313. La generación geométrica de un paraboloide hiperbólico como superficie doblemente reglada partiendo de un
cuadrado unitario.
Fuente: elaboración propia.
267
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

Figura 314. Visualización de la variación de la curvatura en la generación geométrica - espacial de modelos de


paraboloides hiperbólicos como superficie doblemente reglada partiendo de un cuadrado unitario.
Fuente: elaboración propia.

Figura 315. Diferentes configuraciones para la generación geométrica - espacial de un paraboloide hiperbólico como
superficie doblemente reglada partiendo de un cuadrado unitario.
Fuente: elaboración propia.
268
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

c. Combinaciones de dos, tres o cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos


de planta cuadrada o rectangular (superficies anticlásticas)

¿Cómo influye la geometría en el comportamiento bajo condiciones de equilibrio


estable de estas cubiertas del Primer Tipo?

La combinación de dos unidades de paraboloides hiperbólicos doblemente reglados


empleados como sistemas de cubiertas fue representada por Pilarski, en 1935, y descrita
como un sistema en voladizo empotrado en los puntos más elevados (de acuerdo a la
flecha) de la techumbre. Las figuras 316, 317 y 318 indican la configuración geométrica
– espacial de esta modalidad.

Figura 316. Esquema de la representación de dos unidades de paraboloides hiperbólicos con configuración
geométrica – espacial de un voladizo, según Pilarski.
Fuente: extraída con fines didácticos de Pilarski, 1935:148.

Figura 317. Representación de dos unidades Figura 318. Esquema estructural para un cantiliver de con
de paraboloides hiperbólicos con configuración geométrica – espacial de dos unidades de
configuración geométrica – espacial de un paraboloides hiperbólicos.
voladizo. Fuente: elaboración propia.
Fuente: elaboración propia.
269
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

d. Condiciones geométricas que permiten el equilibrio estable en cubiertas de


cuatro unidades cuadradas de paraboloides hiperbólicos

La figura 319 muestra la representación esquemática de una de las cubiertas más fáciles
de modelar y también de construir constituida por cuatro unidades doblemente regladas
de paraboloides hiperbólicos inscritos en un cuadrilátero. Su sencillez geométrica está
caracterizada por la horizontalidad de sus cumbreras identificadas con las líneas A-A y B
-B. Pilarski estableció que los paraboloides hiperbólicos poseen una clasificación
geométrico - espacial de acuerdo con las tipologías de los bordes, en este caso los de
borde recto, de configuración cuadrada pertenecen al Primer Tipo. Este modelo es
descrito por el mencionado autor así:

“Una propiedad particular [de esta tipología] reside en el hecho que,


siendo los bordes generatrices, no se ejerce a lo largo de ellos sino
esfuerzos tangenciales puros; dicho en otra forma, en un punto M
cualquiera, los esfuerzos principales que se ejercen alrededor de este
punto, según Mαy Mb, se componen para dar una resultante siempre
paralela al borde.” (Pilarski, 1962:189).

Figura 319. Cubierta esquemática de cuatro unidades doblemente regladas de paraboloides hiperbólicos.
Fuente: extraída con fines didácticos de Pilarski, 1935:177.

La configuración geométrica del cuadrilátero permitía lograr la estabilidad de la


cubierta mediante la colocación de tirantes en C-C C - C .
270
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

Seguidamente se describen las características del equilibrio estable de cubiertas de


paraboloides hiperbólicos de configuración geométrica – espacial de planta cuadrada y
bordes rectos Se obtienen así las siguientes condiciones:

Cuadro 4.1
Condiciones de equilibrio estable en cubiertas de paraboloides hiperbólicos
de configuración geométrica-espacial cuadrada y bordes rectos2
Elementos tipo vigas rectas Cumbreras AoA y BoB; y
todos los bordes CAC; CBC;
C AC, y C BC

Puntos a compresión nula En los puntos A, B, A y B; va


aumentando hasta llegar a la
compresión máxima en o En
todos los bordes de las cuatro
unidades de paraboloides
hiperbólicos, las
compresiones también son
nulas.

Puntos a Compresiones En los puntos o, C, C, C y C


máximas

Reacciones verticales En los puntos C, C, C y C


(que equivalen al peso total
de la cubierta).

Flecha Dada por la longitud o-o

Cuadro de elaboración propia con base en Pilarski, 1962:191.

2
Las condiciones de equilibrio aquí descritas son válidas sólo para los casos de cascarones (placas delgadas).
271
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

e. Combinación de cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos de


configuración rectangular

¿Cuáles son las condiciones de equilibrio estable de acuerdo con esta modalidad
geométrico – espacial de paraboloides hiperbólicos de configuración rectangular y
bordes rectos?

La descripción de las reacciones de esta tipología geométrica la realiza Pilarski


estableciendo las siguientes condicionantes:

Dado un rectángulo cuyos vértices sean MNPQ; (figura 320) el segmento o-o
perpendicular al plano del rectángulo permite trazar, hacia los puntos medios de cada
uno de los lados, las rectas oA, oB, oC y oD. Las unidades de paraboloides hiperbólicos
se inscribirán en cada uno de los tableros AMBo = α, BNCo = β, CPDo =γ, y DQAo = δ.

Los vértices de las unidades de paraboloides hiperbólicos serán los puntos M, N, P y Q


respectivamente.

P C N
A
γ o β
´
D ´
B

δ α
A
Q A M

Figura 320. Cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos que generan una cubierta de configuración
rectangular.
Fuente: extraída con fines didácticos de Pilarski, 1935:149.

Las condiciones de equilibrio estable de cubiertas de paraboloides hiperbólicos de


configuración geométrica – espacial de planta rectangular y bordes rectos, de acuerdo a
los aportes de Pilarski, (cuadro 4.2) permiten describir las siguientes modalidades:
272
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

a. El caso en que la cubierta está sostenida por un solo poste central que coincide
verticalmente con el segmento o-o.

b. El caso en que se dispongan apoyos verticales en cada una de las esquinas del
cuadrilátero en los puntos M-N-P y Q. Lo cual conlleva a prever que los bordes
QM = NP, y MN = QP, actúan como vigas rectas.

c. Esta última modalidad corresponde a la disposición de los apoyos verticales que


a diferencia del caso anterior esta vez se disponen en los puntos medios de los
lados del rectángulo en los puntos A-B-C y D.

Cuadro 4.2
Condiciones de equilibrio estable en cubiertas de paraboloides hiperbólicos
de configuración geométrica-espacial rectangular y bordes rectos3
Elementos tipo vigas rectas Todos los bordes MBN, NCP,
PDQ y QAM

En los puntos M, N, P y Q.
Puntos a compresión nula

En los puntos A, B, C y D.
Puntos a Compresiones
De igual modo que la compresión en MA es
máximas equilibrada con la de QA
MB es equilibrada con la de NB;
NC es equilibrada con la de PC y
PD es equilibrada con la de DQ.
No se produce en los bordes ningún esfuerzo vertical.
Reacciones verticales
Cuando la cubierta es apoyada con una columna en el
centro alineada con o-o la resultante vertical es
equivalente al peso de la cubierta mediante cuatro
fuerzas dirigidas por oA, oB, oC y oD.
Si el sistema se apoya en cuatro columnas ubicadas en
los puntos A, B, C y D; las aritas oA, oB, oC y oD.
actúan a compresión y se requieren tirantes en AoC y
BoD.
Flecha Dada por la longitud o-o

Cuadro de elaboración propia con base en Pilarski, 1962:192.

3
Las condiciones de equilibrio aquí descritas son válidas sólo para los casos de cascarones (placas delgadas).
273
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

f. Otros modelos de paraboloides hiperbólicos propuestos por Pilarski

Ciertos modelos de paraboloides hiperbólicos no fueron jamás construidos tal y como


fueron vislumbrados y presentados por Pilarski en su texto de la década de los años 30
(figuras 322, 325 y 326). Es de suponer que tales dibujos significarían el principio y fin
de la implantación de paraboloides hiperbólicos ya que se hallaban revestidos de un
halo de antigüedad. Ante esto Candela señaló en el prefacio de la reedición del texto de
Pilarski para 1962 lo siguiente: “Conviene, por tanto, al enfrentarnos a un libro como el
de Pilarski, tratar de definir a qué problemas se refiere y cuál puede ser su campo de
vigencia.” (Pilarski, 1962:7). Por lo que no sería una exageración suponer que en cuanto
a la vigencia de algunas tipología de cubiertas de paraboloides hiperbólicos contenidas
en la obra de Pilarski pronto dejarían de tener vigencia a no ser por las innovaciones de
otros ingenieros, como fue el caso de Candela, quien se planteó depurar tales modelos y
adecuarlos a las exigencias normativas de la construcción contemporáneas.

La configuración de cubiertas constituidas por cuatro unidades de paraboloides


hiperbólicos se propuso indistintamente para apoyarse sobre columnas verticales (figura
322) lo cual era muy simple de representar y también de resolver en términos prácticos,
mientras que el planteamiento de colocar el vértice de los paraboloides hiperbólicos
directamente al piso (figura 321) requirió de un mayor nivel de determinación
constructiva para que la geometría de las superficies no deformaran a los bordes y a los
tímpanos de la estructura. Esto fue suficientemente resuelto, unas tres décadas después,
de la propuesta hecha por Pilarski, gracias a la obra construida por Candela (figura 324).

Figura 321. Cuatro unidades de paraboloides Figura 322. Cuatro unidades de paraboloides
hiperbólicos que generan una cubierta de configuración hiperbólicos que generan una cubierta de
cuadrada. configuración cuadrada.
Fuente: extraída con fines didácticos de Fuente: extraída con fines didácticos de
Pilarski, 1935:149. Pilarski, 1935:225.
274
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

La geometrización de las reacciones de un novedoso sistema de cubiertas, propuesto en


1932) conformado por la intersección de cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos,
fueron representadas en la obra de Pilarski y esto conllevó a que Candela resolviera los
aspectos que habían quedado sin definir como fueron las respuestas y deformaciones
que se presentaban en las cumbreras o tímpanos de la estructura.

Figura 323. Reacciones que generan los esfuerzos de Figura 324. Deformaciones que se producen en los
una cubierta de paraboloides hiperbólicos de tímpanos de una cubierta de cuatro unidades de
configuración cuadrada. paraboloides hiperbólicos de configuración cuadrada.
Fuente: extraída con fines didácticos de Fuente: extraída con fines didácticos de
Pilarski, 1935:225. Faber, 1970:32.v

Figura 325. Estructura de una cubierta de cuatro Figura 326. Estructura de una cubierta de tres unidades
unidades de paraboloides hiperbólicos de configuración de paraboloides hiperbólicos de configuración
cuadrada que no llegó a edificarse. hexagonal.
Fuente: extraída con fines didácticos de Fuente: extraída con fines didácticos de
Pilarski, 1935:228. Pilarski, 1935:229.
275
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

4.2.2. Configuración geométrica – espacial de paraboloides hiperbólicos como


superficie sinclástica o de traslación

Otra modalidad de cubiertas de paraboloides hiperbólicos de una sola unidad es la


configuración geométrico–espacial de un paraboloide hiperbólico como superficie de
traslación de una parábola (figura 327 y 328). Pilarski (1935) la describe (figura 329)
como “…un paraboloide hiperbólico ABCD cuyos cuatro lados son arcos de parábolas
y en el cual, un solo lado forma un borde rígido que puede equilibrar todos los
esfuerzos horizontales que le son transmitidos.” (Pilarski, 1935:145).4

Engel (1997) define a la superficie de traslación como aquella que se genera haciendo
girar una curva generatriz en paralelo teniendo como directriz a otra curva directriz
cuyo plano director sea perpendicular a la curva generatriz.

Figura 327. El paraboloide hiperbólico dibujado con Figura 328. El paraboloide hiperbólico dibujado con
Derive® como superficie de traslación cóncava hacia Derive® como superficie de traslación cóncava hacia
abajo. arriba.
Fuente: elaboración propia. Fuente: elaboración propia.

Ahora bien: ¿cuáles son las condiciones geométricas que determinan el equilibrio
estable de esta modalidad de paraboloides hiperbólicos en forma de silla de montar a
caballo? Pilarski (1962) establece la siguiente descripción:

“ESTUDIO DE LOS BORDES DEL PARABOLOIDE EN FORMA DE SILLA DE


CABALLO. Consideremos un paraboloide ABCD cuyos cuatro lados son arcos de

4
Pilarski en su obra escrita describe esta tipología de paraboloides hiperbólicos como PARABOLOIDE EN FORMA
DE SILLA DE CABALLO. Sin embargo, para los fines de esta investigación tal denominación no ha sido empleada en
virtud de que la silla de montar a caballo es, entre las múltiples aplicaciones de los paraboloides hiperbólicos, la
menos usual en la descripción de las cubiertas de edificaciones.
276
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

parábolas, y en el cual un solo lado forma un borde rígido que puede equilibrar todos los
esfuerzos horizontales que le sean transmitidos.” (Pilarski, 1962:186, figura 329). Sin
embargo, ese no es el único caso de paraboloides hiperbólicos como superficies de
traslación. Existen además los que poseen dos bordes rígidos y los que se equilibran
mediante las reacciones con todos los bordes rígidos. Aún más: el caso de la unión de
paraboloides hiperbólicos como superficies de traslación o sinclástica fue una de las
modalidades donde Félix candela logró realizar importantes aportes a las innovadoras
tendencias de construcción de superficies alabeadas y logró imponer una tendencia
constructiva en la cual se colocaban dos cascarones, unidos precisamente por el borde
rígido, en el cual las reacciones se equilibraban por efectos de simetría de la estructura.

Figura 330. El paraboloide hiperbólico como superficie de traslación para cubrir un cuadrilátero ABCD..
Fuente: elaboración propia con base a la figura extraída con fines didácticos de Pilarski, 1935:187.

Seguidamente, también con el eje z vertical, se representan a los paraboloides


hiperbólicos como una superficie de traslación (figura 330) generados por una parábola
principal que se mueve paralelamente a si misma, a lo largo de otra parábola principal
invertida. “Por consiguiente la superficie tiene dos sistemas de generatrices parabólicas.
Cada sistema está compuesto por parábolas idénticas, situadas en planos paralelos.”
(Faber, 1970:28).

Figura 330. El paraboloide hiperbólico dibujado con


Autocad® como superficie de traslación.
Fuente: elaboración propia con base a la figura
extraída con fines didácticos de Faber, 1970:28
277
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

Los paraboloides hiperbólicos como superficie de traslación contienen un área común


en la que logra observarse a las parábolas generatrices y directrices y un área donde
puede generarse una superficie doblemente reglada de paraboloide hiperbólico
anticlástica (figuras 331, 332 y 333) en el que las generatrices y directrices son rectas

Figura 331. Paraboloide hiperbólico como superficie Figura 332. Paraboloide hiperbólico como superficie
de traslación doblemente reglada
z = x2-y2. z = xy.
Fuente: extraída con fines didácticos de Fuente: extraída con fines didácticos de
[Link] [Link]

Figura 333. Representación del paraboloide hiperbólico como superficie de traslación z = x2-y2 y su área común donde se
genera una superficie doblemente reglada.
Fuente: extraída con fines didácticos de [Link]
278
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

4.3. Heino Engel, propuesta de un sistema de clasificación de las estructuras

Engel (1997) clasifica a los mismos en las siguientes categorías:


Forma activa
Vector activo
Sección activa
Altura activa
Sistemas de estructuras híbridos
Superficie activa
Según Engel (1997) los paraboloides hiperbólicos, y es lógico admitirlo así, son
superficies que quedan agrupadas dentro del conjunto que este autor denomina
«Sistemas de estructuras de superficie activa» aun cuando el avance de las
innovaciones formales y la aplicación de novedosos sistemas constructivos y
materiales conllevaría a dejar sentado que las superficies alabeadas de doble
curvatura poseen condicionantes estructurales que encajan en al menos otras de las
agrupaciones como son; los sistemas estructurales de forma activa, los de vector
activo y los sistemas de estructuras híbridos. Quizás las menos afines serían las
comprendidas dentro de los conjuntos de sistemas de altura activa (rascacielos y
estructuras de muy gran altura) y los de sección activa que basan su comportamiento
estable en la transmisión de esfuerzos lineales que se asemejan al sistema de marcos
(vigas y columnas).

Sin embargo, es apropiado convenir que las propiedades de los paraboloides


hiperbólicos los incluyen como sistemas estructurales de superficie activa y que
estos deberán cumplir con la siguiente premisa:

“En los sistema de estructuras de superficie activa es fundamental una


forma correcta que transmita las fuerzas externas y las distribuya
uniformemente en pequeñas unidades por toda la superficie. Dar con
la forma apropiada para una superficie –desde el punto de vista
estructural, funcional y estético – es un acto creativo: es arte” (Engel,
1997:211).
Definiendo aún más la estructura de los paraboloides hiperbólicos Engel (1997)
describe así el mecanismo portante de una superficie de doble curvatura: (figura 334)

“…funciona a lo largo de un eje como un mecanismo de arco y, a lo


largo del otro, como un mecanismo suspendido. Mientras que los
esfuerzos de compresión tienden a deformar la membrana según un
279
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

eje, los esfuerzos de tracción según el otro eje tienden a contrarrestar


esta deformación.” (Engel, 1997:257).

Figura 334. Respuesta estructural de un paraboloide estructural cuadrado de bordes rectos.


Fuente: extraída con fines didácticos de Engel, 1997:257.

Engel (1997) fija las condiciones geométricas que diferencian a un paraboloide de base
elíptica (figura 335) con respecto a un paraboloide hiperbólico ambos como superficies
de traslación. En el caso del paraboloide elíptico la generación de la curvatura es
sinclástica, mientras que en la del paraboloide hiperbólico (figura 336) la curvatura es
de dirección opuesta o anticlástica. En este último caso “Debido a su forma de arco
(hipérbola) la viga de borde puede transmitir estos esfuerzos horizontales a las esquinas
sin apenas flexión.” (Engel, 1997:256)

Figura 335. Paraboloide elíptico como superficie Figura 336. Paraboloide hiperbólico como
de traslación sinclástica. superficie de traslación anticlástica
Fuente: extraída con fines didácticos de Fuente: extraída con fines didácticos de
Engel, 1997:256. Engel, 1997:256.
280
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

4.3.1. Sistemas de Superficie activa. Prototipos registrados por Engel (1997)

Figura 337. Planta, alzados e isometría de paraboloide


hiperbólico unitario con bordes rectos, como estructuras
de superficie activa de planta cuadrada.
Fuente: extraída con fines didácticos de
Engel, 1997:84.

Figura 338. Planta, alzados e isometría de la


intersección de dos paraboloides hiperbólicos con
bordes rectos, como estructuras de superficie activa de
planta romboidal.
Fuente: extraída con fines didácticos de
Engel, 1997:84.

Figura 339. Planta, alzados e isometría de la


intersección de tres paraboloides hiperbólicos con
bordes rectos, como estructuras de superficie activa de
planta triangular.
Fuente: extraída con fines didácticos de
Engel, 1997:84.
281
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

Sistema de Superficie activa. Prototipos registrados por Heino Engel (cont.)

Figura 340. Planta, alzados e isometría de tres


paraboloides hiperbólicos con bordes rectos, como
estructuras de superficie activa de planta triangular.
Fuente: extraída con fines didácticos de
Engel, 1997:84.

Figura 341. Planta, alzados e isometría de cuatro


paraboloides hiperbólicos con bordes rectos, como
estructuras de superficie activa de planta cuadrada.
Fuente: extraída con fines didácticos de
Engel, 1997:84.

Figura 342. Planta, alzados e isometría de seis


paraboloides hiperbólicos triangulares, con bordes
rectos, como estructuras de superficie activa de planta
hexagonal.
Fuente: extraída con fines didácticos de
Engel, 1997:84.
282
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

4.3.2. Sistema de forma activa. Prototipos registrados por Engel (1997)

Sistema Material empleado Descripción estructural


Forma Materiales flexibles que Sistemas de cable portante
activa adquieren la forma como suspendido, Tracción) poste
mecanismo portante de (compresión) y puntos de anclaje
acuerdo con los (fuerzas horizontales)
dispositivos de fijación
Modelos de ejemplos propuestos por Engel

Figura 343. Planta, alzados e isometría de superficies


de doble curvatura con bordes rectos como estructuras
de forma activa, de tres unidades para planta triangular.
Fuente: extraída con fines didácticos de
Engel, 1997:84.

Figura 344. Planta, alzados e isometría de superficies


de doble curvatura con bordes rectos como estructuras
de forma activa, de cuatro unidades para planta
cuadrada.
Fuente: extraída con fines didácticos de
Engel, 1997:84.

Figura 345. Planta, alzados e isometría de superficies


de doble curvatura con bordes rectos como estructuras
de forma activa, de tres unidades para planta hexagonal.
Fuente: extraída con fines didácticos de
Engel, 1997:84.
283
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

4.3.3. Sistema de vector activo. Prototipos registrados por Heino Engel

Sistema Material empleado Descripción estructural


Vector Sistemas de barras cortas que
activo implantadas espacialmente en ángulos de
45 - 60° desarrollan respuestas
vectoriales bajo solicitaciones de
tracción y compresión.

Modelos de ejemplos propuesto por Engel

Figura 346. Planta, alzados e isometría de paraboloides


hiperbólicos, como estructuras de vector activo
(cerchas), de tres unidades triangulares para planta
triangular.
Fuente: extraída con fines didácticos de
Engel, 1997:151.

Figura 347. Planta, alzados e isometría de paraboloides


hiperbólicos, como estructuras de vector activo
(cerchas), de cuatro unidades para planta cuadrada.
Fuente: extraída con fines didácticos de
Engel, 1997:151.

Figura 348. Planta, alzados e isometría de paraboloides


hiperbólicos, como estructuras de vector activo
(cerchas), de seis unidades triangulares para planta
hexagonal.
Fuente: extraída con fines didácticos de
Engel, 1997:151.
284
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

Las estructuras de paraboloides hiperbólicos que han sido extraídos de Heino Engel
(1997) representan modelos que ya habían sido implantados por otros investigadores. El
verdadero aporte de este autor debe ser aceptado como un intento por clasificarlos y
representarlos dentro de categorías que ni siquiera fueron descritos de tal manera por
sus autores. Ciertamente esto ocurre debido a que dicho texto elabora un recorrido por
los prototipos más representativos de los sistemas de cubiertas de doble curvatura.

Realmente los verdaderos artífices de algunos de estos prototipos de superficies


alabeadas de doble curvatura, registrados por Heino Engel (1997) son Félix Candela y
Eduardo Catalano.

Tal es el caso de los paraboloides hiperbólicos construidos por Candela para la iglesia
de San Vicente de Paúl5 (Coyoacán, México, D.F., 1959-1960) los cuales son descritos
en su configuración espacial bajo el mismo modelo que es explicado por Engel (1997)
en la figura 339 (ver página 274 de este capítulo) donde se representan la planta, alzados
e isometría de la intersección de tres paraboloides hiperbólicos con bordes rectos, como
estructuras de superficie activa de planta triangular.

De igual modo la iglesia de San José Obrero (Monterrey, Nuevo León, México, 1959)
un diseño de los arquitectos Enrique de la Mora y Fernando López Carmona, construida
y calculada por Félix Candela es un proyecto que describe la intersección de dos
paraboloides hiperbólicos como superficies doblemente regladas de bordes rectos, con
el eje z inclinado y corresponde a la misma configuración geométrico espacial descrita
en la figura 338 (ver página 274 de este capítulo) que representa la planta, alzados e
isometría de la intersección de dos paraboloides hiperbólicos con bordes rectos, como
estructuras de superficie activa de planta romboidal.

4.4. Aproximación a un sistema de representación espacial y clasificación de


paraboloides hiperbólicos. El aporte de Fred Angerer
Fred Angerer (1982) emite una conceptualización y representación gráfica de la
generación de distintas modalidades de superficies de paraboloides hiperbólicos. Según
Angerer la descripción hiperbólica-parabólica de estas superficies cuando se constituyen
como superficie de traslación (figura 349) responde a las siguientes características:

5
La descripción de la iglesia de San Vicente, diseñada y construida por Candela, está relacionada en Faber,
1970:236 y ss.
285
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

“Se engendra un paraboloide hiperbólico cuando una parábola


HBH (generatriz) se desliza paralelamente a si misma sobre otra
parábola BSD (directriz) cuyo plano es perpendicular al de la
generatriz. Por cada punto de la superficie así obtenida pasan dos
rectas que pertenecen a la superficie. El vértice de la parábola
directriz BSD es así mismo el vértice S del paraboloide hiperbólico.
Las dos rectas del paraboloide que se cortan en el vértice son
horizontales, si son verticales los planos de la directriz los planos
de la directriz y de las generatrices. Las secciones verticales son
parábolas que, según la orientación del plano de la sección,
presentan curvatura positiva o negativa y que para una orientación
intermedia se convierten en rectas. Las secciones horizontales son
hipérbolas cuyo eje real disminuye al aumentar la altura de la
sección y que en el vértice del paraboloide se convierten en dos
rectas que se cortan.” (Angerer, 1982:34).

Figura 349. Paraboloide hiperbólico como superficie de traslación.


Fuente: extraído con fines didácticos de Angerer 1982:34.

Angerer, en 1982, definió una variante dentro de esta misma modalidad (figura 350)
cuya característica geométrica esencial consiste en una menor curvatura y en el cual la
red de rectas generatrices se proyecta en la planta según un cuadrado (Angerer,
1982:34).

La otra tipología explicada por Angerer (1982) consiste en una superficie de


paraboloide hiperbólico doblemente reglada (figura 350). Es descrita así: “El cuadrado
ABCD es la proyección horizontal del cuadrilátero alabeado A BC D de lados inclinados
y rectos. Recíprocamente, es posible construir sobre un cuadrado de base un paraboloide
hiperbólico de bordes rectos siempre que los vértices del cuadrilátero alabeado no se
encuentren a la misma altura.
286
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

Figura 350. Paraboloide hiperbólico como superficie de Figura 351. Paraboloide hiperbólico como superficie
traslación. doblemente reglada.
Fuente: extraído con fines didácticos de Angerer 1982:34. Fuente: extraído con fines didácticos de Angerer 1982:34.

Los paraboloides hiperbólicos geométricamente en su configuración espacial es posible


generarlos sobre plantas no cuadradas, conservando aun los bordes rectos. Estas
tipologías de paraboloides hiperbólicos fueron un aporte de Félix Candela cuando
desarrollo soluciones de cubiertas de doble curvatura que se iniciaron con la propuesta
para la Capilla del Altillo.

Describiendo este aporte que hasta ese entonces no había sido dilucidado por otro
investigador dijo Candela:

“La estructura es una sola hoja de hypar, limitada por generatrices


rectas. El eje de este paraboloide no es vertical (su planta es un
romboide y, consecuentemente, las proyecciones horizontales de
las generatrices no son paralelas) por lo tanto, las cargas tienen
componentes según los tres ejes, esto es, el eje del paraboloide y las
dos generatrices que se intersecan en la corona, dando lugar a un
análisis más complicado y más largas expresiones para los
esfuerzos.” (Candela mencionado por Faber, 1970:161).
A continuación se representan algunos modelos de paraboloides hiperbólicos como
superficie doblemente reglada con planta romboidal que se registran en el texto de
Angerer como ejemplos de las múltiples posibilidades de aplicar efectos geométricos de
asimetría que no alteran el comportamiento estructural bajo condiciones de estabilidad
de los sistemas de cubiertas que emplean dicha modalidad6

66
Los primeros paraboloides hiperbólicos con esta configuración de planta romboidal fueron construidos por Candela
en los años 50 y aun hoy permanecen en pie a pesar de los embates de la naturaleza propios del subsuelo de México
D.F, lo cual es una muestra más de las ventajas del dominio geométrico de las superficies alabeadas aplicadas a los
sistemas de cubiertas.
287
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

Figura 352. Paraboloides hiperbólicos como superficies doblemente regladas de planta romboidal.
Fuente: extraído con fines didácticos de Angerer 1982:34.

4.5. Aportes de Eduardo Catalano para la configuración, clasificación y


representación geométrica de paraboloides hiperbólicos

El arquitecto argentino Eduardo Catalano (1962) en la década de los años 60 realizó un


importante aporte para la clasificación y representación geométrica de cubiertas de
paraboloides hiperbólicos. Los cursos que eran impartidos por él en el Instituto
tecnológico de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés) sirvieron para que los
estudiantes realizaran los dibujos y grabados que bajo su orientación ilustraron las
distintas posibilidades de combinar unidades de paraboloides hiperbólicos que fueron
clasificados de acuerdo con el número de unidades de paraboloides hiperbólicos que
ocupaban en su configuración espacial.

Aunque los dibujos no especifican el material con el cual podrían construirse estas
superficies se percibe una apariencia de concreto armado de bajo espesor
288
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

Las diferentes láminas que contienen las vistas de la configuración geométrico-espacial


de las superficies alabeadas de doble curvatura (figura 353) se convirtieron en un
material gráfico de obligatoria consulta para arquitectos, ingenieros, constructores,
diseñadores, estudiantes, investigadores y; en fin, de todo aquel que requiriera explorar
las posibilidades estéticas y estructurales de los paraboloides hiperbólicos.

Figura 353. Paraboloide hiperbólico de una sola unidad


Fuente: extraída con fines didácticos de Catalano, 1962:69.

Ejemplos de cubiertas de bordes rectos, con eje z en posición vertical, formadas por
cuatro unidades combinadas de paraboloides hiperbólicos ente las cuales se incluyen las
modalidades de paraguas normal, y paraguas invertidos. El aporte de Catalano consistió
en señalar las posibilidades geométricas de las distintas tipologías resultantes de las
combinaciones de paraboloides hiperbólicos, su representación, clasificación y
agrupación cuando el conocimiento de tales superficies, empleadas como sistemas de
cubiertas para techar espacios construidos, era del dominio de muy pocos profesionales
que se atrevían a desentrañar las dificultades geométricas de este tipo de estructuras.

La figura 354 ilustra la representación gráfica de las cubiertas de paraboloides


hiperbólicos que resultaron las más sencillas de concebir, las más económicas, las que
se erigían en menor tiempo, y que fueron replicadas en mayor cantidad de diseños en
todo el mundo. Ellas dieron pie a la combinación de módulos de cuatro unidades
generando cubiertas para cubrir grandes espacios con la menor cantidad de apoyos lo
cual conllevó a la aplicación de principios geométricos que otorgaban un alto valor
289
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

estético y estructuralmente facilitaban las condiciones de equilibrio estable logrando


cubrir grandes áreas con un mínimo de apoyos verticales.

Figura 354. Cubierta de cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos


Fuente: extraída con fines didácticos de Catalano, 1962:13.

Figura 355. Planta, vista y alzado de una estructura de doce unidades de paraboloides hiperbólicos.
Fuente: extraída con fines didácticos de Catalano, 1962:46.
290
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

Figura 356. Planta y alzados de una estructura de cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos.
Fuente: extraída con fines didácticos de Catalano, 1962:27.

Figura 357. Representación de la elevación del conjunto de cuatro estructuras de paraboloides hiperbólicos.
Fuente: extraída con fines didácticos de Catalano, 1962:27.

Figura 358. Representación de la planta e isometría de una estructura de dieciséis unidades de paraboloides
hiperbólicos apoyadas en cuatro puntos.
Fuente: extraída con fines didácticos de Catalano, 1962:48.
291
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

Figura 359. Representación de la elevación del conjunto de dieciséis unidades de paraboloides hiperbólicos.
Fuente: extraída con fines didácticos de Catalano, 1962:48.

Figura 360. Representación de la planta, vista y elevación del conjunto de dieciocho unidades de paraboloides
hiperbólicos con planta hexagonal.
Fuente: extraída con fines didácticos de Catalano, 1962:66.

Conclusiones del capítulo 4

En este cuarto capítulo se registran los principales aportes geométricos, de menos de un


siglo de aplicaciones constructivas y espaciales, de los paraboloides hiperbólicos como
sistemas de cubiertas en edificaciones arquitectónicas.

Dos mil quinientos años de estudios y avances en el campo de los conocimientos


matemáticos no fueron suficientes. Los constructores que antecedieron a los ingenieros
292
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

del siglo XX no hallaron el modo de convertir una superficie reglada en un techo


edificado. Las innovaciones en este aspecto se vieron rezagadas. Los paraboloides
hiperbólicos solo alcanzaron a materializarse toda vez que el concreto armado se
convirtió en el material constructivo idóneo.

Algo similar ha ocurrido esta vez con las otras superficies que son objeto de la presente
investigación: las sillas de mono no han alcanzado la misma cuantía de aplicaciones con
las que cuentan los paraboloides hiperbólicos.

Es por ello que en este capítulo sólo se abordan los análisis y representaciones de los
fundamentos geométricos, con base en los aportes de Pilarski, Candela, Engel, Angerer
y Catalano, de los paraboloides hiperbólicos; obviando, como se ha visto, las sillas de
mono ya que, hasta ahora, no existe bibliografía que determine los aportes de otros
investigadores en el comportamiento estructural, bajo condiciones de equilibrio estable,
de estas últimas como sistemas de cubiertas en edificaciones.

Los ingenieros pioneros en construcciones de paraboloides hiperbólicos asumieron la


modalidad anticlástica, doblemente reglada, como primera experiencia.

La cubierta de Dreux, construida por Lafaille (ver figura 39 – pg. 75 del Capítulo 1 de
esta investigación) fue una techumbre muy sencilla, cuatro unidades de paraboloides
hiperbólicos, que contó con el aporte de los postes prefabricados y un claro dominio de
las reacciones de bordes rectos que han sido analizadas en este capítulo.

Unir cuatro unidades de paraboloides hiperbólicos para generar una cubierta cuadrada
conllevó a que en un tiempo muy breve se registrará una primera patente, se escribiera
un tratado y un libro en el cual su autor Pilarski dedujo de manera exhaustiva los pasos
para calcular estas superficies poniendo un énfasis anticipado en la configuración
geométrica. Curiosamente debió pasar algún tiempo para que se implantaran
paraboloides hiperbólicos de una sola unidad, a pesar de la cualidad estética que esta
modalidad representaba. Pero es que el reto estribó en cubrir grandes espacios con un
mínimo de apoyos mediante el dominio geométrico al servicio de la estabilidad
estructural.

Las cubiertas de paraboloides hiperbólicos que han sido presentadas en este cuarto
capítulo conllevan a visualizar la importancia de la geometría en la respuesta estable de
las unidades de paraboloides hiperbólicos. La combinación de unidades para generar
293
Capítulo 4. Sistemas estructurales de cubiertas
con paraboloides hiperbólicos

cubiertas de plantas rectangulares o cuadradas no fue la única respuesta a la necesidad


de salvar grandes luces con un mínimo de apoyos como ha sido el resultado de la
implantación de estos sistemas estructurales. Fueron si las más usuales, pero también se
emplearon para cubrir espacios de planta triangular, hexagonal, pentagonal y otras, que
por razones de extensión no fueron presentadas aquí.

Sin embargo, la altísima difusión que alcanzaron los proyectos con soluciones de
paraboloides hiperbólicos en todo el mundo se debió entre muchas otras razones a los
bajos costos que alcanzaban. Construir con economía no sacrificando la seguridad ni el
valor estético son valores cualitativos que muy pocos sistemas estructurales permiten.

Entre los aportes que se han registrado en este capítulo el de Catalano (1962) es el que
posee mayor estimación. No fue fácil realizarlo con el apoyo de estudiantes en una
época del desarrollo tecnológico en que no existían muchos ejemplos construidos en los
cuales fijar la atención. Aún más, los modelos presentados en el texto de Catalano
sirvieron de guía visual para propuestas de soluciones en muchos otros proyectos que
requirieron de una respuesta rápida en tiempos en que los dibujos de proyectos y
representación de modelos a escala se hacían sin ayuda de ordenadores.

El texto de Catalano (1962), de muy difícil consecución, debido a los años que distan de
su publicación, aunado al bajo tiraje, constituye una obra de obligatoria referencia a
pesar de que, con toda seguridad, existen muy pocos ejemplares disponibles para que
accedan los investigadores. De allí la importancia de haber dejado en esta investigación
una muestra de los modelos más representativos por él propuestos.
292
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

CAPÍTULO 5
PROPUESTA DE LA INVESTIGACIÓN
293
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

CAPÍTULO 5

FUNDAMENTOS GEOMÉTRICOS DE LAS SUPERFICIES DE PARÁBOLAS


INVERTIDAS.
PROPUESTA DE LA INVESTIGACIÓN

5.0 Introducción

La propuesta de esta investigación plantea un análisis de las condicionantes geométricas


que ostentan las superficies de parábolas invertidas (alabeadas de doble curvatura) para
lograr su aplicación como soluciones en sistemas de cubiertas en espacios construidos.

Hasta ahora los diseños, de no pocos arquitectos e ingenieros civiles, han logrado, con
bastante éxito, la disposición de los paraboloides hiperbólicos como estructuras
laminares en procesos edificatorios. No obstante, propuestas edificadas en concreto
armado de soluciones con sillas de monos para monos de una cola y para monos de dos
colas no se han logrado incluir en los conocimientos que permiten el desarrollo del
oficio arquitectónico.

De acuerdo con Engel “Las formas de las estructuras están sometidas a las leyes de la
gravedad y a la mecánica de las fuerzas: por consiguiente se pueden calcular, comprobar
y ejecutar; poseen una lógica propia; representan un lenguaje formal independiente: la
geometría de las estructuras.” (Engel, 2001:329). Es así como los fundamentos
geométricos aquí descritos pueden asumirse bajo dos corrientes diferentes de
conocimiento; por una parte, para los estudios de la geometría diferencial mediante la
agrupación de las familias de superficies de una misma ecuación matemática con
diferentes representaciones visuales. Y, por la otra, como una gama de aplicaciones
gráficas y espaciales que lograrían erigirse como soluciones estructurales y formales
para sistemas de cubiertas en edificaciones mediante la selección de materiales
constructivos, incluyendo los armados de refuerzos, sistemas de fundaciones,
planificación del sistema constructivo, estimación de costos de obra y sobretodo la
selección del personal verdaderamente capacitado.

Los análisis y representaciones de los paraboloides hiperbólicos se logran en esta


propuesta de la investigación mediante las modelaciones geométricas de la superficie
doblemente reglada que da como resultado a un paraboloide hiperbólico como
superficie anticlástica. Además se estudian a las grafías de sillas de mono ordinarias
294
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

para monos de una cola, de dos colas y las sillas de mono perturbadas para monos de
una cola.

No se estudiarán configuraciones mediante ecuaciones en las que se modelen


superficies, distintas a las señaladas, constituidas por sillas de mono para monos de más
de dos colas. Tal es el caso por ejemplo de la silla del mono para un mono con dos patas
y tres colas la cual es mencionada por distintos autores.

La figura 361 muestra una de las modalidades gráficas de una silla de mono para monos
de tres colas que para su obtención se empleó el software computacional Mathematica®
ejecutando el comando
Plot 3D[Re[(u+I v)^5],
{u, -1.5,1.5}, {v, -1.5,1.5}, Boxed>False]”; (Cordero, 1995:246).

Figura 361. “La silla de mono generalizada 


(u , v)  (u , v, Re u  iv 
5
 obtenida con Plot 3D”
Fuente: Cordero, 1995:246.

5.1 Estudio comparativo de los fundamentos geométricos que determinan la


representación gráfica de las superficies de parábolas invertidas como
sistemas de cubiertas

Se agruparán las gráficas representadas dentro del conjunto de familias de superficies de


paraboloides hiperbólicos, las sillas para un mono de una cola ordinarias y las sillas para
un mono de una cola perturbadas (por un paraboloide de base circular) y las sillas para
monos de dos colas las cuales se han elaborado mediante el software computacional
Derive® v.5. Éste permite realizar la representación de una ecuación matemática bajo
parámetros que se adaptan a los requerimientos que sean previamente determinados.
295
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

A continuación se estudiaran los parámetros geométricos que condicionan la


representación para cada una de las posiciones en las familias de las superficies
propuestas

Cuando se menciona la ecuación de un paraboloide hiperbólico o de una silla de mono


Tipo n se hace referencia a nueve (09) diferentes posibilidades de representación de una
misma gráfica, donde n representa las posiciones diseñadas desde n=1 hasta n=9.
Intentando, con cada una de esas posiciones, explorar las modalidades de modificación
de las siguientes condiciones:

a. Posicionamiento del sistema de ejes de coordenadas cartesianas

En lo que respecta a este parámetro no se constituye como un comando en sí del


software Derive®. Es más bien un efecto que conlleva a su manipulación manual
mediante su escogencia por dos grupos de comandos “Girar la gráfica” que permite,
como su nombre lo indica, girar la gráfica hacia la izquierda o hacia la derecha y –
cambiando el comando- permite también “Rotar la gráfica” hacia arriba o hacia abajo.
Esto ha permitido seleccionar manualmente la variación del posicionamiento del
sistema de ejes de coordenadas cartesianas.

La generación de las superficies aquí propuestas responden a la adaptación de las


gráficas a las necesidades de aplicarlas como soluciones para un sistema de cubiertas en
edificaciones arquitectónicas. Procurándose, en el caso específico de las
representaciones de paraboloides hiperbólicos, que éstas sean aproximadamente
parecidas a los ejemplos internacionales más emblemáticos que han sido edificados en
la experiencia internacional y particularmente en la venezolana de construcción en
concreto armado de estas superficies. Caso distinto ocurre con las sillas de mono
ordinarias para monos de una cola y dos colas, en estos las propuestas son inéditas, ya
que no se encuentran -hasta donde ha sido estudiado- ejemplos de edificaciones o
algún otro procedimiento constructivo (incluyendo casos de proyectos arquitectónicos
no realizados) que describan estas superficies como integrantes de sus soluciones
formales ni estructurales.
296
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

b. Comandos que determinan los parámetros geométricos de las superficies a


representar

Los parámetros empleados en esta propuesta para la ejecución gráfica mediante el


Derive®, de las superficies de parábolas invertidas a estudiar, son:

Comando “Seleccionar/Rango de la gráfica 3D”

Comando “Seleccionar/Relación de aspecto/Ajuste del tamaño”

Ambos comandos permiten que una misma ecuación matemática pueda ser visualizada
bajo condiciones diferentes de manipulación de los parámetros de curvatura y de
tamaño de algunos de los tres ejes coordenados.

Las posiciones n.1, n.2, n.3, n.4 y n.5 poseen idénticos parámetros para posicionar el
sistema de coordenadas cartesianas en todas las familias de superficies de paraboloides
hiperbólicos, sillas de mono ordinarias para monos de una cola, y sillas para monos de
dos colas diseñadas. Siendo n el número correspondiente al tipo de la superficie que
está representada.
297
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.1.
Variaciones del sistema de coordenadas cartesianas para las posiciones n.1 hasta
n.9 en la representación de las familias de superficies diseñadas de paraboloides
hiperbólicos, sillas de monos para monos de una cola ordinarias y perturbadas y
para monos de dos colas
n.1 n.2 n.3 n.4 n.5
Superficie geométrica Proyecciones isométricas
vista como un plano

Proyecciones ortogonales
n.6 n.7 n.8 n.9
Fachada Fachada lateral Fachada de azotea Axonometría
principal Bimétrica

Cuadro de elaboración propia.


298
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

c. Nomenclatura propuesta:

Ph = paraboloide hiperbólico
Sm = silla de mono ordinaria para monos de una cola
Smpert = silla de mono perturbada para monos de una cola
Sm2 = silla de mono para monos de dos colas

Posición n.1

(valores para todas las familias de superficies de paraboloides hiperbólicos y sillas de


mono que han sido diseñadas).

Para todas las familias de las superficies de parábolas invertidas que son analizadas en
la presente investigación la posición n.1 corresponde a una malla plana ortogonal o
retícula de 20x20 subdivisiones unitarias y adimensionales (figuras 362 y 363).

Figura 362. Representación de las superficies de parábolas invertidas en su posición n.1 que corresponde a un plano
horizontal en forma de cuadrado reticular de 20x20.
Fuente: elaboración propia con software Derive®
.

Ello permite proponer la agrupación en familias de superficies de parábolas invertidas.


Formándose, para tal fin, las distintas agrupaciones de superficies independientes, a
partir de un sistema de planta modular cuadrada. Se logra satisfacer, con cada uno de
ellos, la unidad adimensional o módulo que permitirá establecer su implantación como
estructuras que pudieran aplicarse en procedimientos constructivos bajo condiciones de
equilibrio estable. Requiriéndose determinar, comparativamente, los parámetros
geométricos a través de un sistema de modelación y graficación mediante una estructura
modular de un cuadrado unitario. Es por esto que la agrupación de las familias de
superficies propuestas de paraboloides hiperbólicos, sillas de mono ordinarias para
299
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

monos de una cola, sillas de mono perturbadas para monos de una cola y sillas de mono
para monos de dos colas se comienza a partir de la representación de una posición n.2.

Figura 363. Representación de la superficie de parábolas invertidas en su posición n.1.


Fuente: elaboración propia con software Derive®
.

En cada una de las modalidades obtenidas desde el tipo n=1 hasta n=9, se ha
conservado en las imágenes la representación del sistema de coordenadas x,y,z para
dejar constancia de la posibilidad de obtener diferentes posiciones que conforman a la
familia de superficies.

Las posiciones comprendidas entre las posiciones n.1 hasta n.5 poseen una ubicación de
los ejes coordenados tal y como las proporciona el software Derive® por defecto.

Nótese en las figuras 364 y 365 que las superficies indicadas están inscritas dentro de un
sistema tridimensional o “caja” de acuerdo con los siguientes ejemplos comparativos:

2 2
Figura 364. Representación de las posición 1.4 para la Figura 365. Paraboloide hiperbólico z=x -y
silla de mono para un mono de una cola que responde representado en la posición 1.4
3 2
a la ecuación z=x -3xy . Fuente: elaboración propia con software
Fuente: elaboración propia con software Derive®
Derive®
300
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

A partir de la posición n.6 hasta la n.9 se registra una variación en el sistema de


coordenadas cartesianas, buscando que cada grupo de posiciones coincida, de manera
aproximada, con los métodos de perspectivas isométricas y dibujo de fachadas
(incluyéndose la planta de azotea o quinta fachada) que se ejecutan con reglas y
escuadras, al igual que con herramientas para el dibujo computacional, con el cual están
familiarizados los estudiantes de pregrado, los constructores y profesionales de las
carreras de ingeniería y arquitectura. (ver cuadro 5.1, pg 305).

d. El software Derive® como herramienta computacional para la agrupación


de familias de superficies alabeadas de doble curvatura

El software Derive® permite a partir de una ecuación dada dividir la pantalla en dos
porciones, (figura 366). La parte izquierda registra la ecuación y la gráfica. Mientras
que la porción derecha facilita la posibilidad de modificar los parámetros de
representación visual que, al recibir la orden, quedarán registrados nuevamente en la
porción izquierda.

Figura 366. Pantalla que genera el software Derive® dividida verticalmente para modificar parámetros de la
gráfica y observar simultáneamente la ecuación representada.
Fuente: elaboración propia extraída para fines didácticos como imagen de pantalla del software
Derive®
301
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Las modelaciones de las superficies alabeadas de doble curvatura analizadas en esta


investigación no se realizan con el sistema de coordenadas “tipo caja”; en virtud de que
este elemento geométrico no es decisorio en la representación que se pretende lograr de
una superficie como objeto que pudiera aportar una solución formal, estructural y
estética para un posible aplicación como sistema de cubiertas para un proceso
edificatorio.

Figura 367. Pantalla que genera el software Derive® dividida verticalmente para modificar parámetros de Rango
de la gráfica 3D y observar simultáneamente la ecuación representada.
Fuente: elaboración propia extraída para fines didácticos como imagen de pantalla del software Derive®

Figura 368. Pantalla que genera el software Derive® dividida verticalmente para modificar parámetros de
Relación de aspecto/Ajuste del tamaño y observar simultáneamente la ecuación representada.
Fuente: elaboración propia extraída para fines didácticos como imagen de pantalla del software
Derive®
302
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Comando que permite girar la gráfica


libremente

Figura 369. Pantalla que genera el software Derive® dividida verticalmente para aplicar el comando “Girar la
gráfica”.
Fuente: elaboración propia extraída para fines didácticos como imagen de pantalla del software Derive®

e. Propuesta de aplicación de las superficies alabeadas de doble curvatura


como sistema de cubiertas en edificaciones

¿Cómo se concibe a una superficie geométrica de las que aquí están siendo analizadas
como objetos tridimensionales para que se empleen como solución arquitectónica y
estructural en proyectos para espacios construidos?

Las gráficas de las formas empleadas en soluciones arquitectónicas responden a un


convenimiento universal (figura 370).

“Para representar la mayor parte de los objetos empleados en la


ingeniería no basta con una proyección sobre un único plano, sino
que habitualmente son necesarias proyecciones sobre otros planos
que completen la información sobre la forma del objeto
tridimensional.” (Pérez & Palacios, 1998:67).

La figura 370 muestra la isometría de una superficie alabeada de doble curvatura, en


este caso un paraboloide hiperbólico, indicando las diferentes posiciones que debe
303
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

ocupar un observador para lograr obtener las vistas o proyecciones ortogonales que
permitirían su apreciación como un objeto arquitectónico.

La dificultad estriba en que es muy difícil su graficación con exactitud por métodos
tradicionales de dibujo, aun haciendo uso de dibujo a mano suelta. Graficar una
superficie alabeada de doble curvatura mediante las líneas de contorno es una labor que
puede arrojar resultados equivocados al menos que se recurra a un software matemático
graficador o que se posea un dominio de los sistemas de proyección diédrica1.
d
f
F

b c

e
Figura 370. Posicionamiento del observador para la obtención de las proyecciones o vistas de una superficie
geométrica para convertirla en un objeto arquitectónico.
Fuente: elaboración propia

Las reglas para seleccionar las diferentes vistas de una superficie geométrica de doble
curvatura como un objeto tridimensional se pueden resumir en la siguiente condición:

. Se selecciona como vista principal a aquella que otorgue mayor cantidad de


información respecto a las características físicas de la superficie.

.- Para obtener una representación eficiente de la superficie geométrica como un objeto


tridimensional no es imprescindible que se grafiquen todas las proyecciones ya que esto
arrojaría un resultado redundante en cuanto a la información que se desea comunicar.

Seguidamente se presenta un cuadro de obtención de las proyecciones de acuerdo al


posicionamiento del observador que se cumple para los casos de superficies de
parábolas invertidas (paraboloides hiperbólicos y sillas de monos) que serán estudiadas
en esta investigación.

1
El concepto de proyección diédrica y otros agrupados en los conocimientos de Geometría Descriptiva que están
relacionados con esta investigación son analizados en el Anexo 1.
304
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.2
Obtención de las vistas o proyecciones de un objeto arquitectónico
Vista Posición Proyección
del observador obtenida
A El frente Fachada principal
B La izquierda Fachada lateral izquierda
C La derecha Fachada lateral derecha
D Desde arriba Fachada de azotea
E Desde abajo Vista inferior (Muy poco
empleada en arquitectura)
F Desde atrás Fachada posterior
Cuadro de elaboración propia con base en Jensen 2002:101.

5.2. Descripción de la metodología a seguir para el diseño de las familias de


superficies propuestas

5.2.1. Propuesta de parámetros geométricos para la modelación de


paraboloides hiperbólicos y sillas de mono. Valores predeterminados
para cada una de las posiciones

a. Valores predeterminados en la posición n.1

Las figuras 371 y 372 permiten obtener la configuración del sistema tipo caja y la del
sistema de coordenadas cartesianas para la posición tipo n.1

Figura 372. Representación del sistema de


Figura 371. Representación del sistema envolvente
coordenadas cartesianas para la posición n.1 de las
tipo caja para la posición n.1 de la configuración
superficies analizadas en esta investigación.
común para paraboloides hiperbólicos y sillas de
Fuente: elaboración propia con software
mono.
Derive®
Fuente: elaboración propia con software
Derive®
305
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Paraboloides hiperbólicos y Sillas de monos

Rango de la gráfica 3D para la posición n.1

Valores predeterminados para el comando

“Seleccionar/Rango de la gráfica 3D”

Mínimo Máximo Escala


x -0.025 0.025 0.0071
y -0.025 0.025 0.0071
z -5 5 1.4285

“Seleccionar/Relación de aspecto/Ajuste del tamaño”


x y z
1 : 1 : 1
306
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

b. Valores predeterminados en la posición n.2

En las figuras 373 y 374 se observa la disposición del sistema tipo caja para la posición
n.2 así como el sistema de coordenadas de la representación común para paraboloides
hiperbólicos y sillas de mono que han sido diseñadas para esta configuración espacial en
la presente investigación.

A modo de ejemplificar una de las modelaciones propuestas se ha modelado la gráfica


de la silla de mono ordinaria para monos de una sola cola que según la nomenclatura
propuesta es tipo Sm 4 que responde a la ecuación z=2x3-3xy2 para los valores
predeterminados en esta configuración espacial de las superficies estudiadas (figura
375).

Figura 373. Representación del sistema envolvente Figura 374. Representación del sistema de
tipo caja para la posición n.2 de la configuración coordenadas cartesianas para las posiciones n.1 hasta
común para paraboloides hiperbólicos y sillas de n.5.
mono. Fuente: elaboración propia con software
Fuente: elaboración propia mediante el Derive®.
software Derive®

Figura 375. Gráfica de la silla de mono para monos de una cola tipo Sm 4.2, que responde a la ecuación
z=2x3-3xy2.
Fuente: elaboración propia con software Derive®.
307
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

En la posición n.3 se da una modificación a los parámetros de representación del


software Derive® mediante el comando

Seleccionar/Rango de la gráfica 3D

y simultáneamente se da un cambio en el ajuste del tamaño para que adopte los


siguientes valores:

Paraboloides hiperbólicos y Sillas de monos

Rango de la gráfica 3D para la posición n.2

Valores predeterminados para el comando

“Seleccionar/Rango de la gráfica 3D”

Mínimo Máximo Escala

x -2.5 2.5 1.25

y -2.5 2.5 1.25

z -30 30 2.5

Valores predeterminados para el comando

“Seleccionar/Relación de aspecto/Ajuste del tamaño”

x y Z

2 : 2 : 1

c. Valores predeterminados en la posición n.3

En la figura 376 se observa el sistema de envolvente tipo caja para la posición n.3 así
como el posicionamiento del sistema coordenadas cartesianas de la graficación común
para paraboloides hiperbólicos y sillas de mono que han sido diseñadas para esta
configuración espacial en la presente investigación.
308
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

A modo de ejemplificar una de las modelaciones propuestas se señala el paraboloide


hiperbólico tipo Ph 7.3 que responde a la ecuación z=x2-3y2 para los valores
predeterminados para esta configuración espacial de las superficies analizadas (figura
377).

Figura 376. Sistema de coordenadas cartesianas tipo Figura 377. Representación del paraboloide hiperbólico
2 2
caja y sistema de coordenadas cartesianas para la tipo Ph 7.3 que responde a la ecuación z=x -3y para
posición n.3. los valores predeterminados para esta configuración
Fuente: elaboración propia mediante el espacial.
software Derive® Fuente: elaboración propia mediante el
software Derive®

En la posición n.3 se da una modificación a los parámetros de modelación del software


Derive® mediante el comando

Seleccionar/Rango de la gráfica 3D

y simultáneamente se da un cambio en el ajuste de los valore de representación de


acuerdo con los siguientes parámetros:

Paraboloides hiperbólicos y Sillas de monos

Rango de la gráfica 3D para la posición n.3.

Valores predeterminados para el comando

“Seleccionar/Rango de la gráfica 3D”

Mínimo Máximo Escala

X -1 1 0.2857

Y -1 1 0.2857

Z -5 5 1.4285
309
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Valores predeterminados para el comando

“Seleccionar/Relación de aspecto/Ajuste del tamaño”

x y z

1 : 1 : 1

Seguidamente serán analizados los parámetros geométricos que corresponden a la


propuesta de esta investigación para la posición n.4

d. Valores predeterminados en la posición n.4

Nuevamente se presenta una modificación en los valores de modelación geométrica


observándose así el posicionamiento de éstas en la modalidad tipo caja (figura 378) para
la posición n.4, así como el sistema de coordenadas cartesianas (figura 379) de la
representación común para paraboloides hiperbólicos y sillas de mono que han sido
diseñadas para esta configuración espacial en la presente investigación.

Figura 379. Representación del sistema de coordenadas


Figura 378. Representación del sistema de envolvente
cartesianas para la posición n.4 de las familias de
volumétrica tipo caja para la posición n.4 de la
superficies propuestas en esta investigación.
representación común para paraboloides hiperbólicos y Fuente: elaboración propia mediante el software
sillas de mono.
Fuente: elaboración propia mediante el
Derive®
software Derive®.
310
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

A modo de ejemplificar una de las modelaciones propuestas se propone la gráfica de la


silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Ph 4.4 que responde a la ecuación
z=2x3-3xy2 para los valores predeterminados para esta configuración espacial de las
superficies (figura 380).

Figura 380. Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 4.4 que responde a la ecuación z=2x3-3xy2 para
los valores predeterminados para esta configuración espacial.
Fuente: elaboración propia mediante el software Derive®

Se presenta nuevamente un cambio de aspecto de las superficies diseñadas mediante una


modificación de los parámetros del comando esta vez los indicadores se dan por la
relación aquí descrita:

Paraboloides hiperbólicos y Sillas de monos para la posición n.4


“Seleccionar/Rango de la gráfica 3D”

Mínimo Máximo Escala


x -2.5 2.5 2.5
y -2.5 2.5 2.5
z -10 10 2.5

“Seleccionar/Relación de aspecto/Ajuste del tamaño”

x y z
2 : 2 : 1

Seguidamente serán analizados los parámetros geométricos para la posición n.5 de las
familias de superficies conformadas para la propuesta de esta investigación
311
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

e. Valores predeterminados en la posición n.5

En la figura 381 se observa el sistema de envolvente volumétrica tipo caja para la


posición n.5 así como el sistema de coordenadas cartesianas (figura 382) de la
representación común para paraboloides hiperbólicos y sillas de mono que han sido
diseñadas para esta configuración espacial en la presente investigación.

Figura 381. Sistema de envolvente volumétrica tipo Figura 382. Sistema de coordenadas cartesianas para
caja para la posición n.5 de la representación común los valores predeterminados para esta configuración
para paraboloides hiperbólicos y sillas de mono. espacial.
Fuente: elaboración propia con software Fuente: elaboración propia con software
Derive® Derive®

A modo de ejemplificar una de las modelaciones propuestas se presenta el paraboloide


hiperbólico tipo Ph 10.5 que responde a la ecuación z=xy para los valores
predeterminados para esta configuración espacial de las superficies (figura 383).

Figura 383. Representación paraboloide hiperbólico tipo Ph 10.5 que responde a la ecuación z=xy para los
valores predeterminados para esta configuración espacial.
Fuente: elaboración propia con software Derive®

Los valores de representación visual registran nuevamente un cambio de aspecto de las


superficies diseñadas mediante una modificación de los parámetros de los comandos
que a continuación se describen:
312
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Paraboloides hiperbólicos y Sillas de monos para la posición n.5

“Seleccionar/Rango de la gráfica 3D”

Mínimo Máximo Escala

x -5 5 5

y -10 10 5

z -30 30 2.5

“Seleccionar/Relación de aspecto/Ajuste del tamaño”

x y z

2 : 2 : 1

Hasta esta posición n.5 se conserva la ubicación de los ejes coordenados por defecto tal
y como los presenta el software Derive®. Siendo a partir de aquí que se desarrollan las
modalidades de superficies modificando el sistema de coordenadas rectangulares. (ver
cuadro 5.1 en la Pg 305)

f. Valores predeterminados en la posición n.6

A partir de la posición n.6 de las familias de superficies que se conforman en esta


propuesta de la investigación se presentan cambios tanto en los valores del sistema de
envolvente volumétrica tipo caja (figura 384) como en el posicionamiento del sistema
de coordenadas cartesianas (figura 385) lo cual permite que se obtengan diferentes
vistas o proyecciones de las gráficas de paraboloides hiperbólicos y las sillas de mono.
313
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Figura 384. Representación del sistema de envolvente Figura 385. Representación del sistema de coordenadas
volumétrica tipo caja para la posición n.6 de la cartesianas para la posición n.6 de esta configuración
representación común para paraboloides hiperbólicos y espacial.
sillas de mono. Fuente: elaboración propia con software
Fuente: elaboración propia con software Derive®
Derive®

Desde la posición n.1 hasta la posición n.5 se había logrado la representación de las
superficies estudiadas ubicando el sistema de coordenadas cartesianas tal como lo
proporciona por defecto (default) la herramienta computacional Derive®. Ahora, a partir
de la posición n.6 la posición de las coordenadas cartesianas (figuras 384 y 385) se
modificarán en este caso la coordenada de las abscisas se ubicará de manera
visualmente aproximada a una recta de punta.2.

Figura 386. Representación de la silla de mono para monos de una cola z=x3-3xy2 tipo Sm 1.6.
Fuente: elaboración propia con software Derive®

La modificación del sistema de coordenadas cartesianas en el software Derive® se


realiza de forma manual mediante el comando “Girar las gráficas” o bien con el
comando “Rotar la gráfica”.

2
La recta de punta es aquella que es perpendicular al plano vertical de proyección y, en consecuencia, paralela al
plano horizontal de proyección. (ver Anexo 1. Conceptos de Geometría Descriptiva que se relacionan con esta
investigación).
314
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Los parámetros de representación visual para la posición n.6 de las superficies


diseñadas se describen a continuación:

Parámetros de representación para los paraboloides hiperbólicos y sillas de mono.

Posición n.6

“Seleccionar/Rango de la gráfica 3D”

Mínimo Máximo Escala

x -2.5 2.5 2.5

y -5 5 2.5

z -30 30 5

“Seleccionar/Relación de aspecto/Ajuste del tamaño”

x y z

2 : 2 : 1

g. Valores predeterminados en la posición n.7

Para la posición n.7 de la representación común para paraboloides hiperbólicos y sillas


de mono que han sido diseñadas para esta configuración espacial en la presente
investigación se observa la representación del sistema de envolvente volumétrica tipo
caja (figura 387) así como el sistema de coordenadas cartesianas (figura 388) que logran
la representación de las superficies.

Figura 387. Representación del sistema de envolvente


Figura 388. Representación del sistema de
volumétrica tipo caja para la posición n.7 de la
coordenadas cartesianas seleccionado para la posición
configuración común para paraboloides hiperbólicos
y sillas de mono. n.7.
Fuente: elaboración propia mediante el Fuente: elaboración propia mediante el
software Derive®
software Derive®
315
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Para las superficies representadas mediante los parámetros geométricos de la posición


n.7 el sistema de coordenadas cartesianas adquiere una condicionante similar a la
descrita para la posición n.6 sólo que esta vez las coordenadas cartesianas se
modificarán colocando al eje de las ordenadas de manera visualmente aproximada a una
recta de punta.

La figura 389 indica la representación a modo de ejemplo aleatorio de una superficie


estudiada en posición n.7; la silla de mono perturbada tipo 1.7 que responde a la
ecuación z=x3-3xy2+(x2+y2)

Figura 389. Representación de la silla de mono perturbada


z=x3-3xy2+(x2+y2) con la envolvente volumétrica tipo caja para la
posición n.7 de la configuración común para paraboloides
hiperbólicos y sillas de mono.
Fuente: elaboración propia con software Derive®

Parámetros de representación para los paraboloides hiperbólicos y las sillas de


mono.

Posición n.7

“Seleccionar/Rango de la gráfica 3D” para la posición n.7

Mínimo Máximo Escala

x -2.5 2.5 2.5

y -5 5 2.5

z -10 10 5

“Seleccionar/Relación de aspecto/Ajuste del tamaño”

x y z

2 : 2 : 1
316
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

h Valores predeterminados en la posición n.8

Una modalidad “a vuelo de pájaro” donde se percibe la vista superior de la superficie.

La vista en la posición n.8 se obtiene mediante los parámetros gráficos del software
Derive® tal como se indica en las figuras 390 y 391 para el posicionamiento y
dimensionamiento del sistema de coordenadas cartesianas.

Figura 390. Representación del sistema de envolvente Figura 391. Representación del sistema de
volumétrica tipo caja para la posición n.8 de la coordenadas cartesianas para los valores
configuración común para paraboloides hiperbólicos predeterminados para esta configuración espacial.
y sillas de mono. Fuente: elaboración propia con software
Fuente: elaboración propia con software Derive®
Derive®

Figura 392. Representación de la silla de mono perturbada para monos de una cola Smpert tipo 3.8 que responde a la
ecuación z=x3-xy2+(x2+y2) para los valores predeterminados para esta configuración espacial.
Fuente: elaboración propia con software Derive®
317
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Parámetros de representación para los paraboloides hiperbólicos y las sillas de


mono.

Posición n.8

“Seleccionar/Rango de la gráfica 3D”

Mínimo Máximo Escala

x -5 5 2.5

y -10 10 2.5

z -15 15 2.5

“Seleccionar/Relación de aspecto/Ajuste del tamaño”

x y z

2 : 2 : 1

Finalmente serán propuestos los valores de los parámetros que determinan la


representación de las superficies en la posición n.9

i Valores predeterminados en la posición n.9

En esta posición del conjunto de familias de superficies propuestas el eje z se conserva


en posición vertical, mientras que los ejes de abscisas y ordenadas quedan alineados en
una línea horizontal que coincide con la línea de tierra.

Figura 393. Representación de la envolvente Figura 394. Representación del sistema de


volumétrica tipo caja para la posición n.9 de la coordenadas cartesianas propuesto para la posición
configuración común para paraboloides hiperbólicos n.9 de la configuración común para paraboloides
y sillas de mono. hiperbólicos y sillas de mono.
Fuente: elaboración propia con software Fuente: elaboración propia con software
Derive® Derive®
318
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Figura 395. Representación de la silla de mono para monos de dos colas Sm2 tipo 3.9 que responde a la ecuación
z=3xy(x2-y2) para los valores predeterminados para esta configuración espacial.
Fuente: elaboración propia con software Derive®

Parámetros de representación para paraboloide hiperbólico y sillas de mono.


Posición n.9

“Seleccionar/Rango de la gráfica 3D” para la posición n.9

Mínimo Máximo Escala

x -2.5 2.5 2.5

y -10 10 2.5

z -20 20 2.5

“Seleccionar/Relación de aspecto/Ajuste del tamaño”

x y Z

2 : 2 : 1

Hasta aquí han sido descritos los valores de los parámetros geométricos que permiten la
representación gráfica de las superficies estudiadas: paraboloides hiperbólicos, sillas de
mono ordinarias para monos de una cola, sillas de mono perturbadas para monos de una
cola y sillas de mono para monos de dos colas.

Las interrogantes que se presentan a continuación es cómo organizar las diferentes


tipologías de superficies para lograr su representación organizada. Para tal fin se
clasificarán en familias para cada uno de los conjuntos de superficies y se realizará el
procedimiento de obtención gráfica partiendo de la ecuación e insertando una gráfica
319
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

que proporciona el software computacional Derive® y a partir de allí obtener 9


representaciones visuales adaptando para cada una de ellas a los valores que aquí han
sido descritos.

Seguidamente el cuadro 5.3 indica la clasificación y organización de las familias de


ecuaciones de las superficies que serán representadas; agrupadas éstas de acuerdo a su
tipología.

Posteriormente los cuadros 5.4 hasta el cuadro 5.31 permiten representar la obtención y
ordenamiento de las familias de superficies con las diferentes vistas de acuerdo con las
9 posiciones propuestas para esta investigación.
320
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.3
Resumen de las ecuaciones de las familias de superficies que serán representadas
(nueve posiciones por cada tipo de familia de superficie)
Sillas de monos
Paraboloides Sillas de monos de una cola Sillas de monos dos colas
hiperbólicos Tipos Modalidad ordinarias Tipos
Ph 1 z = x2 - y2 Sm 1 z = x3 - 3xy2 Sm2 1 z = 4xy (x2 - y2)

Ph 2 z = 2x2 - y2 Sm 2 z = x3 - 2xy2

Ph 3 z = y2 - x2 Sm 3 z = x3 - xy2 Sm2 2 z = 3xy (x2 - y2)

Ph 4 z = 2y2 - x2 Sm 4 z = 2x3 - 3xy2

Ph 5 z = x2 - 2y2 Sm 5 z = 2x3 - 2xy2 Sm2 3 z = 2xy (x2 - y2)

Ph 6 z = 2x2 – 2y2 Sm 6 z = 2x3 - xy2

Ph 7 z = x2 – 3y2 Sm2 4 z = xy (x2 - y2)


Tipos Sillas de mono perturbadas
2 2
Ph 8 z =2x -3y Smpert 1 z = x3 - 3xy2 + (x2 + y2)

Ph 9 z =3x2-2y2 Smpert 2 z = x3 - 2xy2 + (x2 + y2) Sm2 5 z = 1/2xy - (x2 - y2)

Ph 10 z = xy
Smpert 3 z = x3-xy2 + (x2 + y2)

Smpert 4 Sm2 6 z = 3/4xy - (x2 - y2)


z = 2x3 - 3xy2. + (x2 + y2)
Smpert 5
z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2)
Smpert 6
z = 2x3 - xy2.+ (x2 + y2)
Cuadro de elaboración propia
321
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

5.3. Familias de paraboloides hiperbólicos (Ph)

Cuadro 5.4

Paraboloide hiperbólico tipo Ph 1


z = x2 - y2

Ph 1 Ph 1 Ph 1 Ph 1
Posición 1.2 Posición 1.3 Posición 1.4 Posición 1.5

Ph 1 Ph 1 Ph 1 Ph 1
Posición 1.6 Posición 1.7 Posición 1.8 Posición 1.9

Cuadro de elaboración propia


322
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.5

Paraboloide hiperbólico tipo Ph 2


z = 2x2 - y2

Ph 2 Ph 2 Ph 2 Ph 2
Posición 2.2 Posición 2.3 Posición 2.4 Posición 2.5

Ph 2 Ph 2 Ph 2 Ph 2
Posición 2.6 Posición 2.7 Posición 2.8 Posición 2.9

Cuadro de elaboración propia


323
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.6

Paraboloide hiperbólico tipo Ph 3


z = y2 - x2

Ph 3 Ph 3 Ph 3 Ph 3
Posición 3.2 Posición 3.3 Posición 3.4 Posición 3.5

Ph 3 Ph 3 Ph 3 Ph 3
Posición 3.6 Posición 3.7 Posición 3.8 Posición 3.9

Cuadro de elaboración propia


324
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.7

Paraboloide hiperbólico tipo Ph 4


z = 2y2 - x2

Ph 4 Ph 4 Ph 4 Ph 4
Posición 4.2 Posición 4.3 Posición 4.4 Posición 4.5

Ph 4 Ph 4 Ph 4 Ph 4
Posición 4.6 Posición 4.7 Posición 4.8 Posición 4.9

Cuadro de elaboración propia


325
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.8

Paraboloide hiperbólico tipo Ph 5


z = x2 - 2y2

Ph 5 Ph 5 Ph 5 Ph 5
Posición 5.2 osición 5.3 Posición 5.4 Posición 5.5

Ph 5 Ph 5 Ph 5 Ph 5
Posición 5.6 Posición 5.7 Posición 5.8 Posición 5.9

Cuadro de elaboración propia


326
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.9

Paraboloide hiperbólico tipo Ph 6


z = 2x2 – 2y2

Ph 6 Ph 6 Ph 6 Ph 6
Posición 6.2 Posición 6.3 Posición 6.4 Posición 6.5

Ph 6 Ph 6 Ph 6 Ph 6
Posición 6.6 Posición 6.7 Posición 6.8 Posición 6.9

Cuadro de elaboración propia


327
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.10

Paraboloide hiperbólico tipo Ph 7


z = x2 – 3y2

Ph 7 Ph 7 Ph 7 Ph 7
Posición 7.2 Posición 7.3 Posición 7.4 Posición 7.5

Ph 7 Ph 7 Ph 7 Ph 7
Posición 7.6 Posición 7.7 Posición 7.8 Posición 7.9

Cuadro de elaboración propia


328
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.11

Paraboloide hiperbólico tipo Ph 8


z = 2x2 - 3y2

Ph 8 Ph 8 Ph 8 Ph 8
Posición 8.2 Posición 8.3 Posición 8.4 Posición 8.5

Ph 8 Ph 8 Ph 8 Ph 8
Posición 8.6 Posición 8.7 Posición 8.8 Posición 8.9

Cuadro de elaboración propia


329
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.12

Paraboloide hiperbólico tipo Ph 9


z = 3x2 – 2y2

Ph 9 Ph 9 Ph 9 Ph 9
Posición 9.2 Posición 9.3 Posición 9.4 Posición 9.5

Ph 9 Ph 9 Ph 9 Ph 9
Posición 9.6 Posición 9.7 Posición 9.8 Posición 9.9

Cuadro de elaboración propia


330
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.13

Paraboloide hiperbólico tipo Ph 10


z=xy

Ph 10 Ph 10 Ph 10 Ph 10
Posición 10.2 Posición 10.3 Posición 10.4 Posición 10.5

Ph 10 Ph 10 Ph 10 Ph 10
Posición 10.6 Posición 10.7 Posición 10.8 Posición 10.9

Cuadro de elaboración propia


331
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

5.4. Familias de sillas de mono ordinarias para monos de una cola

Cuadro 5.14

Silla de mono ordinaria


para monos de una cola tipo Sm 1
z = x3 - 3xy2

Sm 1 Sm 1 Sm 1 Sm 1
Posición 1.2 Posición 1.3 Posición 1.4 Posición 1.5

Sm 1 Sm 1 Sm 1 Sm 1
Posición 1.6 Posición 1.7 Posición 1.8 Posición 1.9

Cuadro de elaboración propia


332
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.15

Silla de mono ordinaria


para monos de una cola tipo Sm 2
z = x3 - 2xy2

Sm 2 Sm 2 Sm 2 Sm 2
Posición 2.2 Posición 2.3 Posición 2.4 Posición 2.5

Sm 2 Sm 2 Sm 2 Sm 2
Posición 2.6 Posición 2.7 Posición 2.8 Posición 2.9

Cuadro de elaboración propia


333
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.16

Silla de mono ordinaria


para monos de una cola tipo Sm 3
z = x3 - xy2

Sm 3 Sm 3 Sm 3 Sm3
Posición 3.2 Posición 3.3 Posición 3.4 Posición 3.5

Sm 3 Sm 3 Sm 3 Sm 3
Posición 3.6 Posición 3.7 Posición 3.8 Posición 3.9

Cuadro de elaboración propia


334
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.17

Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 4


z = 2x3 - 3xy
2

Sm 4 Sm 4 Sm 4 Sm 4
Posición 4.2 Posición 4.3 Posición 4.4 Posición 4.5

Sm 4 Sm 4 Sm 4 Sm 4
Posición 4.6 Posición 4.7 Posición 4.8 Posición 4.9

Cuadro de elaboración propia


335
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.18

Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 5


z = 2x3 - 2xy2

Sm 5 Sm 5 Sm 5 Sm 5
Posición 5.2 Posición 5.3 Posición 5.4 Posición 5.5

Sm 5 Sm 5 Sm 5 Sm 5
Posición 5.6 Posición 5.7 Posición 5.8 Posición 5.9

Cuadro de elaboración propia


336
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.19

Silla de mono ordinaria para monos de una cola tipo Sm 6


z = 2x 3- xy2

Sm 6 Sm 6 Sm 6 Sm 6
Posición 6.2 Posición 6.3 Posición 6.4 Posición 6.5

Sm 6 Sm 6 Sm 6 Sm 6
Posición 6.6 Posición 6.7 Posición 6.8 Posición 6.9

Cuadro de elaboración propia


337
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

5.5. Familias de sillas de mono perturbadas para monos de una cola

Cuadro 5.20

Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 1


z = x 3- 3xy2 +(x2 + y2)

Smpert 1 Smpert 1 Smpert 1 Smpert 1


Posición 1.2 Posición 1.3 Posición 1.4 Posición 1.5

Smpert 1 Smpert 1 Smpert 1 Smpert 1


Posición 1.6 Posición 1.7 Posición 1.8 Posición 1.9

Cuadro de elaboración propia


338
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.21

Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 2


z = x3 - 2xy2 + (x2 + y2)

Smpert 2 Smpert 2 Smpert 2 Smpert 2


Posición 2.2 Posición 2.3 Posición 2.4 Posición 2.5

Smpert 2 Smpert 2 Smpert 2 Smpert 2


Posición 2.6 Posición 2.7 Posición 2.8 Posición 2.9

Cuadro de elaboración propia


339
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.22

Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 3


z = x3 - xy2 + (x2 + y2)

Smpert 3 Smpert 3 Posición Smpert 3 Posición Smpert 3


Posición 3.2 3.3 3.4 Posición 3.5

Smpert 3 Smpert 3 Smpert 3 Smpert 3


Posición 3.6 Posición 3.7 Posición 3.8 Posición 3.9

Cuadro de elaboración propia


340
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.23

Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 4


z = 2x3 - 3xy2 + (x2 + y2)

Smpert 4 Posición Smpert 4 Posición Smpert 4 Posición Smpert 4 Posición


4.2 4.3 4.4 4.5

Smpert 4 Posición Smpert 4 Posición Smpert 4 Posición Smpert 4 Posición


4.6 4.7 4.8 4.9

Cuadro de elaboración propia


341
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.24

Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 5


z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2)

Smpert 5 Smpert 5 Smpert 5 Smpert 5


Posición 5.2 Posición 5.3 Posición 5.4 Posición 5.5

Smpert 5 Smpert 5 Smpert 5 Smpert 5


Posición 5.6 Posición 5.7 Posición 5.8 Posición 5.9

Cuadro de elaboración propia


342
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.25

Silla de mono perturbada para monos de una cola tipo Smpert 6


z = 2x3 - xy2 + (x2 + y2)

Smpert 6 Smpert 6 Smpert Smpert 6


Posición 6.2 Posición 6.3 Posición 6.4 Posición 6.5

Smpert 6 Smpert 6 Smpert 6 Smpert 6


Posición 6.6 Posición 6.7 Posición 6.8 Posición 6.9

Cuadro de elaboración propia


343
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

5.6. Familias de sillas de mono para monos de dos colas


(Sm2)

Cuadro 5.26

Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 1


z = 4xy (x2-y2)

Sm2 Sm2 Sm2 Sm2


Posición 1.2 Posición 1.3 Posición 1.4 Posición 1.5

Sm2 Sm2 1.7 Sm2 Sm2


Posición 1.6 Posición 1.7 Posición 1.8 Posición 1.9

Cuadro de elaboración propia


344
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.27

Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 2


z = 3xy (x2 - y2)
Sm2 Sm2 Sm2 Sm2
Posición 2.2 Posición 2.3 Posición 2.4 Posición 2.5

Sm2 Sm2 Sm2 Sm2


Posición 2.6 Posición 2.7 Posición 2.8 Posición 2.9

Cuadro de elaboración propia


345
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.28

Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 3


z = 2xy (x2 - y2)

Sm2 Sm2 Sm2 Sm2


Posición 3.2 Posición 3.3 Posición 3.4 Posición 3.5

Sm2 Sm2 Sm2 Sm2


Posición 3.6 Posición 3.7 Posición 3.8 Posición 3.9

Cuadro de elaboración propia


346
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.29

Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 4


z = xy (x2 - y2)

Sm2 Sm2 Sm2 Sm2


Posición 4.2 Posición 4.3 Posición 4.4 Posición 4.5

Sm2 Sm2 Sm2 Sm2


Posición 4.6 Posición 4.7 Posición 4.8 Posición 4.9

Cuadro de elaboración propia


347
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.30

Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 5


z = 1/2xy (x2 - y2)

Sm2 Sm2 Sm2 Sm2


Posición 5.2 Posición 5.3 Posición 5.4 Posición 5.5

Sm2 Sm2 Sm2 Sm2


Posición 5.6 Posición 5.7 Posición 5.8 Posición 5.9

Cuadro de elaboración propia


348
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

Cuadro 5.31

Silla de mono para monos de dos colas tipo Sm2 6


z = 3/4xy (x2 - y2)

Sm2 Sm2 Sm2 Sm2


Posición 6.2 Posición 6.3 Posición 6.4 Posición 6.5

Sm2 Sm2 Sm2 Sm2


Posición 6.6 Posición 6.7 Posición 6.8 Posición 6.9

Cuadro de elaboración propia


349
Capítulo 5. Propuesta de la investigación

5.7. Conclusiones del capítulo 5

¿Cómo se convierte una superficie alabeada de doble curvatura en un objeto


arquitectónico que se perciba potencialmente como un elemento estructural para techar
espacios construidos?

En este capítulo se ha presentado el aporte de la investigación.

Hasta ahora había constituido una tarea muy azarosa que pocos sabían resolver: la de
obtener con precisión las distintas vistas de una superficie alabeada de doble curvatura,
como las que aquí han sido clasificadas y representadas, al concebirlas como objetos
arquitectónicos. De hecho no se conoce que haya existido alguna propuesta que reúna
los valores predeterminados que conllevasen a la representación de estas entidades
geométricas

Esta es una de las razones que ha conllevado a que las soluciones con las superficies,
aquí representadas, no hayan sido aplicadas frecuentemente como soluciones formales,
estructurales y estéticas para desarrollar sistemas de cubiertas en concreto armado para
edificaciones.

¿Es fiable el método de representación de las superficies aquí propuesto?

Se han obtenido 252 vistas de las siguientes superficies: 10 tipologías de paraboloides


hiperbólicos, 6 tipologías de sillas de mono ordinarias para monos de una cola e igual
número de las sillas de mono perturbadas para monos de una cola y de sillas de mono
para monos de dos colas. En ninguna de ellas ha fallado el método de modelación
geométrica propuesto.

Se han obtenidos valores comunes de los parámetros para la representación geométrica


de las diferentes vistas de las superficies estudiadas. En todas las modelaciones logradas
éstas corresponden con las vistas en isometrías, proyecciones ortogonales y axonometría
bimétrica de la ecuación dada convertida en un objeto físico, tridimensional y de
aplicación factible en procedimientos constructivos.

A partir de aquí en el siguiente capítulo serán presentados los resultados y conclusiones


de esta investigación.
350
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

CAPÍTULO 6
RESULTADOS, CONCLUSIONES, RECOMENDACIONES
351
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

CAPÍTULO 6

Resultados, conclusiones y recomendaciones de la investigación

6.1. Resultados de la investigación

a. Superficies estudiadas en la investigación

La agrupación de familias de superficies de paraboloides hiperbólicos, sillas de monos


ordinarias para monos de una cola y de dos colas, además de las representaciones de
superficies de sillas de mono perturbadas para monos de una cola, son el reflejo de un
modo particular de entender y aplicar los conocimientos de la geometría. No con la
finalidad de obtener un conjunto representativo de ecuaciones y grafías diferentes; sino,
más bien, de lograr un aporte renovado de tales superficies alabeadas de doble curvatura
a los procedimientos de concepción, diseño, proyecto y ejecución de cubiertas en las
edificaciones.

En los siguientes cuadros la determinación de las posiciones corresponde a la ubicación


de las superficies indicadas dentro de las familias que han sido organizadas en la
investigación.

Ejemplo: Ph posición 2.5 corresponde a la segunda familia de paraboloides


hiperbólicos, quinta posición que han sido graficados.
352
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.1
Superficies estudiadas en la investigación
Superficie Ecuación Representación gráfica y ejemplo emblemático construido
estudiada
como

y2 x2 Ph posición 2.5. Obra: Pabellón Rayos Cósmicos


z
b2 a2 (Proyecto de Candela, 1954).
hiperbólico

(generación parabólica)
superficie sinclástica
Paraboloide
Paraboloide hiperbólico como

z xy Ph posición 10.5. Obra: Casa Raleigh (Proyecto de Catalano, 1963).


superficie anticlástica

(doblemente reglada)

Cuadro de elaboración propia


353
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.1 (continuación)


Superficies estudiadas en la investigación
Superficie Ecuación Representación gráfica
estudiada y ejemplo emblemático construido
Sm posición 2.4.
No existe algún ejemplo emblemático construido
Silla de mono ordinaria para un

z=x3-3xy2
mono de una cola

Sm2 posición 2.2.


Silla de mono ordinaria para

No existe algún ejemplo emblemático construido


z=3xy (x2 - y2)
un mono de dos colas

Silla de mono perturbada. Posición 1.3.


Silla de mono perturbada para

No existe algún ejemplo emblemático construido


z=x3-3xy2+(x2+y2)
monos de una cola

Cuadro de elaboración propia


354
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

El método aplicado sirve para la obtención de infinitas posibilidades de representación de


tales superficies, donde sólo prive el criterio o –por qué no decirlo- la intuición artística y
las necesidades espaciales y estéticas presentadas al diseñador que las requiera para el
proyecto de un sistema de cubiertas.

Hay un efecto que es sumamente difícil de describir cuando se contrastan las


representaciones de superficies de sillas de mono ordinarias para monos de una cola a sillas
perturbadas de mono para monos de una cola, las superficies en estos últimos casos
adquieren una especie de pliegues o “arrugas”. Ahora bien, hasta ahora las superficies
perturbadas se realizan mediante la adición de un paraboloide circular, según los casos
planteados por los autores Cordero, Fernández & Gray (1995).

b. Superficies de parábolas invertidas. Una nueva denominación para las superficies


alabeadas de doble curvatura estudiadas

En correspondencia con las denominaciones de superficies alabeadas de doble curvatura,


específicamente, en los casos de las sillas de montar a caballo, las sillas de mono de una
cola y silla de mono de dos colas se hace necesario establecer lo siguiente:

Generalmente, puede parecer como resultado de un capricho los nombres con los cuales se
designan a las superficies. Un claro ejemplo de ello (sólo por mencionar uno entre
diferentes casos) es la superficie sombrero de sherlock; en alusión a una ecuación
matemática que, al graficarla, semeja al sombrero del personaje de las novelas policiales.
Aun cuando el inicio de los estudios de las superficies se remonta al período helénico, en la
antigua Grecia y alcanza un auge en el siglo XIX, hubiese sido imposible, para ese
entonces, colocar tal denominación por razones obvias.

Y esto ocurre con las superficies alabeadas de doble curvatura que aquí son estudiadas.

Dice Cordero (1995), que: “Debido a su forma, el paraboloide hiperbólico es también


conocido como la silla de montar. Una persona podría sentarse confortablemente en un
paraboloide hiperbólico, dado que posee entrantes para colocar sus piernas. Sin embargo,
un mono tendría dificultades para hacerlo, ya que no posee ningún espacio para su cola. La
silla del mono sería lo más adecuado para un mono;…” (Cordero, 1995:245). Ciertamente,
355
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

las aplicaciones más generalizadas de la superficie doblemente reglada conocida en medios


matemáticos como paraboloide hiperbólico son en la fabricación de monturas para caballos.
Incluso, más que como sistema de cubiertas en edificaciones.

Las superficies alabeadas de doble curvatura que son objeto del presente estudio tienen la
particularidad de que la primera de ellas recibe el nombre de paraboloide hiperbólico
mientras que las sillas para mono de una cola y de dos colas no han registrado otra
identificación similar. Se propone designarlas como superficies de parábolas invertidas.

Ciertamente la designación de tales superficies objeto de esta investigación como


superficies de parábolas invertidas únicamente refleja un aspecto de ellas que es el de
generación de parábolas cóncavas hacia arriba y cóncavas hacia abajo posicionadas en
forma simétrica, pero no deja entrever que existe también un efecto geométrico similar con
respecto a las hipérbolas lo cual quiere decir que no es que dichas hipérbolas sean
desestimadas.

De igual modo a lo largo de la investigación se ha visualizado que las sillas de mono


perturbadas (perturbadas con un paraboloide circular z=x2+y2 producen un cambio en la
configuración de la superficie que señalan importantes cualidades estéticas y formales para
sus aplicaciones en sistemas estructurales de las edificaciones.

c. Importancia de los resultados de esta investigación

La importancia de los resultados de esta investigación doctoral radica en dos aspectos


significativos. En primera instancia los paraboloides hiperbólicos han sido difundidos en
medios constructivos en casi todo el mundo. No solamente como aportes tecnológicos para
solucionar sistemas de cubiertas en estructuras portantes de doble curvatura laminares con
muy bajo espesor en el caso de construirse en concreto armado; sino que, además de ello,
han sido implantadas en otros materiales como fibra de vidrio, acero inoxidable extendido,
madera maciza, madera laminada, plywood, telas de origen vegetal o puramente textil y
telas artificiales (figuras 396 y 397). Mientras que las otras dos soluciones gráficas que son
la silla de mono de una cola y la silla para un mono de dos colas no han sido siquiera
mencionadas en la bibliografía consultada especializada para arquitectos y constructores.
356
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Figura 396. Aplicaciones de paraboloides hiperbólicos en


estructura tensil. Figura 397. Aplicaciones de paraboloides hiperbólicos
Fuente: [Link] en estructura tensil.
Fuente: [Link]

Las aplicaciones de paraboloides hiperbólicos han roto las barreras de uso exclusivo de
ingenieros, arquitectos y constructores y han pasado a convertirse en un preciado elemento
a explotar por artesanos y escultores. De allí que su utilización más generalizada sea la de
una silla de montar a caballo; o la de una rebanada de papa frita, aún a pesar de que al
consultar con algún fabricante de monturas, o algún adicto del consumo de papas en bolsas
no posean idea de que su trabajo o de lo que comen corresponden con la ecuación de una
superficie.

Por otra parte los textos que sí, verdaderamente, son especializados en los estudios
geométricos analíticos de las superficies no profundizan en el discernimiento de las
ecuaciones y sus aplicaciones bajo diferentes parámetros de representación gráfica como
los que aquí han sido realizados en las agrupaciones de familias de estas grafías.

No es difícil percibir el alto potencial innovador que estas superficies poseen para su
utilización como elementos estructurales para salvar grandes luces con un mínimo de
apoyos verticales. Además de ello se percibe su bajo espesor y rigidización aportada por la
doble curvatura.
357
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

d. Aplicabilidad del software matemático Derive® en las actividades de diseño y


construcción de cubiertas para edificaciones

El otro aspecto en el cual se centra la importancia de los resultados de la investigación es en


la posibilidad de adoptar un método geométrico de representación mediante un software
matemático adaptando tales representaciones de una misma ecuación geométrica a
posiciones que son empleadas en el diario quehacer de los arquitectos e ingenieros civiles.

Los arquitectos e ingenieros están familiarizados con las representaciones en planta y


alzados como vistas planas de una edificación. Además cuentan con conocimientos para las
representaciones en perspectiva isométrica y de otros conceptos más relacionados con la
geometría descriptiva como los de explanación, y dimensionamiento con base en alturas,
alejamientos y anchos.

Finalmente, las diferentes posiciones de las superficies de paraboloides hiperbólicos, sillas


de mono ordinarias y perturbadas para monos de una cola y sillas de mono para monos de
dos colas, que aquí han sido diseñadas, se adaptan de un modo abstracto a las siguientes
representaciones de modelado que son de fácil aplicación al concepto de las edificaciones.
Nótese que se emplearán para la descripción representaciones extraídas aleatoriamente de
las diferentes agrupaciones de familias de superficies

d.1. Resultados para la posición n.1

Corresponde a una malla reticular cuadrada de 20*20 unidades modulares con la cual se
conforma la unidad adimensional o módulo que permitirá que las restantes posiciones
puedan aplicarse a cualquier sistema de medida y proporción existente sin alterar la
configuración.

Esta posición n.1 (figura 398) es común para todas las representaciones de las restantes
modalidades de las superficies de paraboloides hiperbólicos, las sillas de mono ordinarias y
perturbadas para monos de una cola y la silla de mono para monos de dos colas
visualizadas como un plano.
358
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Figura 398. Malla reticular de 20x20 unidades adimensionales


Fuente: elaboración propia

d.2. Resultados para las posiciones n.2 a la n.5

En ellas el sistema de ejes coordenados se halla posicionado de acuerdo al modo en el cual


lo arroja el software Derive® por “default” (por defecto o convenimiento) por lo que las
superficies agrupadas en tales posiciones sólo poseen modificaciones visuales de
proporción, escala y tamaño bajo una aproximación de una axonometría isométrica.

La figura 399 muestra la gráfica del paraboloide hiperbólico con ecuación z=x2–y2 que
corresponde al Ph 1 en la posición 1.5 el sistema de ejes coordenados se encuentra en la
posición original que arroja el software Derive. La vista en sí corresponde a una perspectiva
isométrica de la superficie.

Figura 399. Paraboloide hiperbólico con ecuación z=x2–y2 que corresponde al Ph 1 en la posición 1.5.
Fuente: elaboración propia con software Derive®

Los cuadros 6.2 al 6.5, que se hallan a continuación, presentan los resultados de las
configuraciones obtenidas con base en las ecuaciones generales de los paraboloides
hiperbólicos (z=xy y z=x2-y2) así como de las sillas de mono ordinarias para monos de una
359
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

cola que responde a la ecuación z=x3-3xy2; las sillas de mono perturbadas para monos de
una cola de ecuación z=x3-3xy2+(x2+y2) y, finalmente, de las sillas de mono para monos de
dos colas de ecuación z=4xy(x2-y2). Con estas representaciones se observan el resultado de
la configuración comparativa de las superficies analizadas mediante la obtención de las
diferentes posiciones diseñadas y sus variaciones respecto a las ecuaciones paramétricas
que las determinan.

Cuadro 6.2
Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la posición n.2
Paraboloides Sillas de monos
hiperbólicos Una cola Dos colas
Ordinarias Perturbadas
z=xy z=x3-3xy2 z=x3-3xy2+(x2+y2) z=4xy(x2-y2)

z=x2-y2

Cuadro de elaboración propia


360
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.3
Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la posición n.3
Paraboloides Sillas de monos
hiperbólicos Una cola Dos colas
Ordinarias Perturbadas
z=xy z=x3-3xy2 z=x3-3xy2+(x2+y2) z = 4xy(x2-y2)

z=x2-y2

Cuadro de elaboración propia


361
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.4
Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la posición n.4
Paraboloides Sillas de monos
hiperbólicos Una cola Dos colas
Ordinarias Perturbadas
z=xy z=x3-3xy2 z=x3-3xy2+(x2+y2) z=4xy(x2-y2)

z=x2-y2

Cuadro de elaboración propia


362
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.5
Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la posición n.5
Paraboloides Sillas de monos
hiperbólicos Una cola Dos colas
Ordinarias Perturbadas
z=4xy(x2-y)2
z=xy z=x3-3xy2 z=x3-3xy2+(x2+y2)

z=x2-y2

Cuadro de elaboración propia


363
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

d.3. Resultados para la posición n.6

Corresponde a la primera variación o modificación del sistema de ejes coordenados del


software matemático Derive® donde se representa a la superficie en alzado frontal (vista
en fachada).

Figura 400. Silla de mono ordinaria para un mono de una cola del tipo Sm-1 con ecuación cartesiana
z = x3 - 3xy2 La vista corresponde a un alzado frontal o fachada principal de la superficie.
Fuente: elaboración propia con Derive®.

Cuadro 6.6
Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la posición n.6
Paraboloides Sillas de monos
hiperbólicos Una cola Dos colas
Ordinarias Perturbadas
z=xy z=x3-3xy2 z=x3-3xy2+(x2+y2) z=4xy-(x2-y2)

z=x2-y2

Cuadro de elaboración propia


364
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

d.4. Resultados para la posición n.7

Nuevamente varía el posicionamiento del sistema de ejes coordenadas para permitir una
visualización de la superficie pero esta vez en alzado lateral.

Figura 401. Silla de mono para un mono de dos colas del tipo Sm2 1 con ecuación cartesiana
z=4xy(x2-y2) esta visualización corresponde a un alzado lateral.
Fuente: elaboración propia con Derive®.

Cuadro 6.7
Resultados de la modelación de ecuaciones de superficies de parábolas invertidas para la
posición n.7
Paraboloides Sillas de monos
hiperbólicos Una cola Dos colas
ordinarias Perturbadas
z=xy z=x3-3xy2 z=x3-3xy2+(x2+y2) z=4xy(x2-y2)

z=x2-y2

Cuadro de elaboración propia


365
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

d.5. Resultados para la posición n.8

Vista «a vuelo de pájaro» que logra representar la superficie en planta (planta de


conjunto o azotea)

Figura 402. Silla de mono para un mono de una cola con


ecuación cartesiana z=x3-3xy2 en la posición descrita
como Silla de mono posición 1.8.
Fuente: elaboración propia con software
Derive®

Cuadro 6.8
Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la posición
n.8
Paraboloides Sillas de monos
hiperbólicos Una cola Dos colas
ordinarias Perturbadas
z=xy z=x3-3xy2 z=x3-3xy2+(x2+y2) z = 4xy(x2-y2)

z=x2-y2

Cuadro de elaboración propia


366
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

d.6. Resultados para la posición n.9

La representación de las gráficas en posición n.9 permite visualizar a la superficie


colocada sobre línea de tierra. Obsérvese que los ejes coordenados están así: el eje z en
posición completamente vertical y los ejes x y y están paralelos a la línea de tierra.

Figura 403. Silla de mono para un mono de dos colas. Posición 2.9.
Correspondiente a la gráfica de la ecuación cartesiana z = 3xy(x2-
y2)
Fuente elaboración propia con software Derive®

La posibilidad de colocar el eje z verticalmente y que los ejes x y y alineados


horizontalmente permiten la obtención de un sistema de perspectiva bimétrica.

A continuación se presentan los resultados de la visualización de las familias de


superficies diseñadas por cada posición.

Cuadro 6.9
Resultados de la modelación de superficies de parábolas invertidas para la posición
n.9
Paraboloides Sillas de monos
hiperbólicos Una cola Dos colas
ordinarias Perturbadas
z=xy z=x3-3xy2 z=x3-3xy2+(x2+y2) z = 4xy(x2-y2)

z=x2-y2

Cuadro de elaboración propia


367
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

A continuación se presentan los resultados de la configuración de las ecuaciones


mediante la agrupación de todas las superficies analizadas y diseñadas de acuerdo con el
software matemático Derive®.

Los cuadros 6.10 al 6.17 reúnen la representación de 252 vistas de 28 familias de


superficies de parábolas invertidas repartidas en las siguientes agrupaciones: 10
tipologías de paraboloides hiperbólicos, y 18 que corresponden a las sillas de mono.
368
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

e. Resultados de la configuración de ecuaciones


de las familias de superficies representadas
369
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.10
Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies representadas
Posición n.2
Paraboloides hiperbólicos Sillas de monos
Sillas de monos de Sillas de monos dos
Tipos una cola Tipos colas
Modalidad anticlástica Modalidad
ordinarias
Ph 1.2 z=x2-y2 Sm 1.2 z = x3 - Sm2 1.2 z = 4xy(x2 - y2)
2
3xy

Ph 2.2 z = 2x2 - y2 Sm 2.2 z = x3 - 2xy2 Sm2 2.2 z = 3xy(x2 - y2)

Ph 3.2 z = y2 - x2 Sm 3.2 z = x3 - xy2 Sm2 3.2 z = 2xy(x2 - y2)

Ph 4.2 z = 2y2 - x2 Sm 4.2 z = 2x3 - 3xy2 Sm2 4.2 z = xy(x2 - y2)

Ph 5.2 z = x2 - 2y2 Sm 5.2 z = 2x3 - 2xy2 Sm2 5.2 z = 1/2xy(x2 - y2)

Ph 6.2 z = 2x2 – 2y2 Sm 6.2 z = 2x3 - Sm2 6.2 z = 3/4xy(x2 - y2)


xy2
370
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.10
Posición n.2 (continuación)
Paraboloides hiperbólicos
Modalidad anticlástica Sillas de monos de una cola
(continuación)
Ph 7.2 z = x2–3y2

Sillas de mono perturbadas


Tipos

Ph 8.2 z =2x2-3y2 Smpert z = x3-3xy2+(x2+y2


1.2

Ph 9.2 z =3x2-2y2 Smpert z = x3 - 2xy2 + 2(x2 + y2 )


2.2

Modalidad z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


anticlástica Smpert
Ph z = xy 3.2
10.2

Smpert z = 2x3 - 3xy2 + (x2 + y2 )


4.2

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


5.2

Smpert z = 2x3 - xy2 + (x2 + y2 )


6.2

Cuadro de elaboración propia


371
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.11
Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies representadas
Posición n.3
Paraboloides hiperbólicos Sillas de monos
Sillas de monos de Sillas de monos dos
Tipos una cola Tipos colas
Modalidad anticlástica Modalidad
ordinarias
Ph 1.3 z = x2 - y2 Sm 1.3 z = x3 - 3xy2 Sm2 1.3 z = 4xy(x2 - y2)

Ph 2.3 z = 2x2 - y2 Sm 2.3 z = x3 - 2xy2 Sm2 2.3 z = 3xy(x2 - y2)

Ph 3.3 z = y2 - x2 Sm 3.3 z = x3 - xy2 Sm2 3.3 z = 2xy(x2 - y2)

Ph 4.3 z = 2y2 - x2 Sm 4.3 z = 2x3 - 3xy2 Sm2 4.3 z = xy(x2 - y2)

Ph 5.3 z = x2 - 2y2 Sm 5.3 z = 2x3 - 2xy2 Sm2 5.3 z = 1/2xy(x2 - y2)

Ph 6.3 z = 2x2 – 2y2 Sm 6.3 z = 2x3 - Sm2 6.3 z = 3/4xy(x2 - y2)


xy2
372
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.11
Posición n.3 (continuación)
Paraboloides hiperbólicos
Modalidad anticlástica Sillas de monos de una cola
(continuación)
Ph 7.3 z = x2 – 3y2

Sillas de mono perturbadas


Tipos

Ph 8.3 z =2x2-3y2 Smpert z = x3 - 3xy2 + (x2 + y2)


1.3

Ph 9.3 z =3x2-2y2 Smpert z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


2.3

Modalidad z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


anticlástica Smpert
Ph z = xy 3.3
10.3

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


4.3

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


5.3

Smpert z = 2x3 - xy2 + (x2 + y2 )


6.3

Cuadro de elaboración propia


373
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.12
Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies representadas
Posición n.4
Paraboloides hiperbólicos Sillas de monos
Sillas de monos de Sillas de monos dos
Tipos una cola Tipos colas
Modalidad anticlástica Modalidad
ordinarias
Ph 1.4 z = x2 - y2 Sm 1.4 z = x3 - 3xy2 Sm2 1.4 z = 4xy(x2 - y2)

Ph 2.4 z = 2x2 - y2 Sm 2.4 z = x3 - 2xy2 Sm2 2.4 z = 3xy(x2 - y2)

Ph 3.4 z = y2 - x2 Sm 3.4 z = x3 - xy2 Sm2 3.4 z = 2xy(x2 - y2)

Ph 4.4 z = 2y2 - x2 Sm 4.4 z = 2x3 - 3xy2 Sm2 4.4 z = xy(x2 - y2)

Ph 5.4 z = x2 - 2y2 Sm 5.4 z = 2x3 - 2xy2 Sm2 5.4 z = 1/2xy(x2 - y2)

Ph 6.4 z = 2x2 – 2y2 Sm 6.4 z = 2x3 - xy2 Sm2 6.4 z = 3/4xy(x2 - y2)
374
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.12
Posición n.4 (continuación)
Paraboloides hiperbólicos
Modalidad anticlástica Sillas de monos de una cola
(continuación)
Ph 7.4 z = x2 – 3y2

Sillas de mono perturbadas


Tipos

Ph 8.4 z =2x2-3y2 Smpert z = x3 - 3xy2 + (x2 + y2)


1.4

Ph 9.4 z =3x2-2y2 Smpert z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


2.4

Modalidad z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


anticlástica Smpert
Ph z = xy 3.4
10.4

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


4.4

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


5.4

Smpert z = 2x3 - xy2 + (x2 + y2 )


6.4

Cuadro de elaboración propia


375
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.13
Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies representadas
Posición n.5
Paraboloides hiperbólicos Sillas de monos
Sillas de monos de Sillas de monos dos
Tipos una cola Tipos colas
Modalidad anticlástica Modalidad
ordinarias
Ph 1.5 z = x2 - y2 Sm 1.5 z = x3 - 3xy2 Sm2 1.5 z = 4xy(x2 - y2)

Ph 2.5 z = 2x2 - y2 Sm 2.5 z = x3 - 2xy2 Sm2 2.5 z = 3xy(x2 - y2)

Ph 3.5 z = y2 - x2 Sm 3.5 z = x3 - xy2 Sm2 3.5 z = 2xy(x2 - y2)

Ph 4.5 z = 2y2 - x2 Sm 4.5 z = 2x3 - 3xy2 Sm2 4.5 z = xy(x2 - y2)

Ph 5.5 z = x2 - 2y2 Sm 5.5 z = 2x3 - 2xy2 Sm2 5.5 z = 1/2xy(x2 - y2)

Ph 6.5 z = 2x2 – 2y2 Sm 6.5 z = 2x3 - xy2 Sm2 6.5 z = 3/4xy(x2 - y2)
376
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.13
Posición n.5 (continuación)
Paraboloides hiperbólicos
Modalidad anticlástica Sillas de monos de una cola
(continuación)
Ph 7.5 z = x2 – 3y2

Sillas de mono perturbadas


Tipos

Ph 8.5 z =2x2-3y2 Smpert z = x3 - 3xy2 + (x2 + y2)


1.5

Ph 9.5 z =3x2-2y2 Smpert z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


2.5

Modalidad z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


anticlástica Smpert
Ph z = xy 3.5
10.5

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


4.5

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


5.5

Smpert z = 2x3 - xy2 + (x2 + y2 )


6.5

Cuadro de elaboración propia


377
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.14
Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies representadas
Posición n.6
Paraboloides hiperbólicos Sillas de monos
Sillas de monos de Sillas de monos dos
Tipos una cola Tipos colas
Modalidad anticlástica Modalidad
ordinarias
Ph 1.6 z = x2 - y2 Sm 1.6 z = x3 - 3xy2 Sm2 1.6 z = 4xy(x2 - y2)

Ph 2.6 z = 2x2 - y2 Sm 2.6 z = x3 - 2xy2 Sm2 2.6 z = 3xy(x2 - y2)

Ph 3.6 z = y2 - x2 Sm 3.6 z = x3 - xy2 Sm2 3.6 z = 2xy(x2 - y2)

Ph 4.6 z = 2y2 - x2 Sm 4.6 z = 2x3 - 3xy2 Sm2 4.6 z = xy(x2 - y2)

Ph 5.6 z = x2 - 2y2 Sm 5.6 z = 2x3 - 2xy2 Sm2 5.6 z = 1/2xy(x2 - y2)

Ph 6.6 z = 2x2 – 2y2 Sm 6.6 z = 2x3 - Sm2 6.6 z = 3/4xy(x2 - y2)


xy2
378
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.14
Posición n.6 (continuación)
Paraboloides hiperbólicos
Modalidad anticlástica Sillas de monos de una cola
(continuación)
Ph 7.6 z = x2 – 3y2

Sillas de mono perturbadas


Tipos

Ph 8.6 z =2x2-3y2 Smpert z = x3 - 3xy2 + (x2 + y2)


1.6

Ph 9.6 z =3x2-2y2 Smpert z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


2.6

Modalidad z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


anticlástica Smpert
Ph z = xy 3.6
10.6

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


4.6

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


5.6

Smpert z = 2x3 - xy2 + (x2 + y2 )


6.6

Cuadro de elaboración propia


379
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.15
Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies representadas
Posición n.7
Paraboloides hiperbólicos Sillas de monos
Sillas de monos de Sillas de monos dos
Tipos una cola Tipos colas
Modalidad anticlástica Modalidad
ordinarias
Ph 1.7 z = x2 - y2 Sm 1.7 z = x3 - 3xy2 Sm2 1.7 z = 4xy(x2 - y2)

Ph 2.7 z = 2x2 - y2 Sm 2.7 z = x3 - 2xy2 Sm2 2.7 z = 3xy(x2 - y2)

Ph 3.7 z = y2 - x2 Sm 3.7 z = x3 - xy2 Sm2 3.7 z = 2xy(x2 - y2)

Ph 4.7 z = 2y2 - x2 Sm 4.7 z = 2x3 - 3xy2 Sm2 4.7 z = xy(x2 - y2)

Ph 5.7 z = x2 - 2y2 Sm 5.7 z = 2x3 - 2xy2 Sm2 5.7 z = 1/2xy(x2 - y2)

Ph 6.7 z = 2x2 – 2y2 Sm 6.7 z = 2x3 - Sm2 6.7 z = 3/4xy(x2 - y2)


xy2
380
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.15
Posición n.7 (continuación)
Paraboloides hiperbólicos
Modalidad anticlástica Sillas de monos de una cola
(continuación)
Ph 7.7 z = x2 – 3y2

Sillas de mono perturbadas


Tipos

Ph 8.7 z =2x2-3y2 Smpert z = x3 - 3xy2 + (x2 + y2)


1.7

Ph 9.7 z =3x2-2y2 Smpert z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


2.7

Modalidad z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


anticlástica Smpert
Ph z = xy 3.7
10.7

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


4.7

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


5.7

Smpert z = 2x3 - xy2 + (x2 + y2 )


6.7

Cuadro de elaboración propia


381
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.16
Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies representadas
Posición n.8
Paraboloides hiperbólicos Sillas de monos
Sillas de monos de Sillas de monos dos
Tipos una cola Tipos colas
Modalidad anticlástica Modalidad
ordinarias
Ph 1.8 z = x2 - y2 Sm 1.8 z = x3 - 3xy2 Sm2 1.8 z = 4xy(x2 - y2)

Ph 2.8 z = 2x2 - y2 Sm 2.8 z = x3 - 2xy2 Sm2 2.8 z = 3xy(x2 - y2)

Ph 3.8 z = y2 - x2 Sm 3.8 z = x3 - xy2 Sm2 3.8 z = 2xy(x2 - y2)

Ph 4.8 z = 2y2 - x2 Sm 4.8 z = 2x3 - 3xy2 Sm2 4.8 z = xy(x2 - y2)

Ph 5.8 z = x2 - 2y2 Sm 5.8 z = 2x3 - 2xy2 Sm2 5.8 z = 1/2xy(x2 - y2)

Ph 6.8 z = 2x2 – 2y2 Sm 6.8 z = 2x3 - Sm2 6.8 z = 3/4xy(x2 - y2)


xy2
382
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.16
Posición n.8 (continuación)
Paraboloides hiperbólicos
Modalidad anticlástica Sillas de monos de una cola
(continuación)
Ph 7.8 z = x2 – 3y2

Sillas de mono perturbadas


Tipos

Ph 8.8 z =2x2-3y2 Smpert z = x3 - 3xy2 + (x2 + y2)


1.8

Ph 9.8 z =3x2-2y2 Smpert z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


2.8

Modalidad z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


anticlástica Smpert
Ph z = xy 3.8
10.8

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


4.8

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


5.8

Smpert z = 2x3 - xy2 + (x2 + y2 )


6.8

Cuadro de elaboración propia


383
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.17
Resultados de la configuración de las ecuaciones de las familias de superficies
representadas
Posición n.9
Paraboloides hiperbólicos Sillas de monos
Sillas de monos de Sillas de monos dos
Tipos una cola Tipos colas
Modalidad anticlástica Modalidad
ordinarias
Ph z = x2 - y2 Sm z = x3 - 3xy2 Sm2 1.9 z = 4xy(x2 - y2)
1.9 1.9

Ph z = 2x2 - y2 Sm z = x3 - 2xy2 Sm2 2.9 z = 3xy(x2 - y2)


2.9 2.9

Ph z = y2 - x2 Sm z = x3 - xy2 Sm2 3.9 z = 2xy(x2 - y2)


3.9 3.9

Ph z = 2y2 - x2 Sm z = 2x3 - 3xy2 Sm2 4.9 z = xy(x2 - y2)


4.9 4.9

Ph z = x2 - 2y2 Sm z = 2x3 - 2xy2 Sm2 5.9 z = 1/2xy(x2 - y2)


5.9 5.9

Ph z = 2x2 – 2y2 Sm z = 2x3 - Sm2 6.9 z = 3/4xy(x2 - y2)


6.9 6.9 xy2
384
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.17
Posición n.9 (continuación)
Paraboloides hiperbólicos
Modalidad anticlástica Sillas de monos de una cola
(continuación)
Ph 7.9 z = x2 – 3y2

Sillas de mono perturbadas


Tipos

Ph 8.9 z =2x2-3y2 Smpert z = x3 - 3xy2 + (x2 + y2)


1.9

Ph 9.9 z =3x2-2y2 Smpert z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


2.9

Modalidad z = x3 - xy2 + (x2 + y2 )


anticlástica Smpert
Ph z = xy 3.9
10.9

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


4.9

Smpert z = 2x3 - 2xy2 + (x2 + y2 )


5.9

Smpert z = 2x3 - xy2 + (x2 + y2 )


6.9

Cuadro de elaboración propia


385
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

6.2. Conclusiones y recomendaciones

El haber hecho a un lado toda la tecnología necesaria para erigir edificaciones techadas
con paraboloides de concreto armado ha sido un craso error en el que han incurrido los
constructores contemporáneos, tanto en el ámbito nacional como mundial.

En relación a los órdenes de magnitud referidas a la inversión de materiales aplicados


sumados al coste de mano de obra y tiempo de edificación no existe otra tipología
constructiva que, aplicando el concreto armado como material de cerramiento, sea más
eficiente en su relación coste Vs período de vida útil de la edificación.

La necesidad de cubrir grandes áreas con superficies como las aquí estudiadas generan
edificaciones con techos de larga vida útil con poco mantenimiento, aunado a la mínima
cantidad de apoyos verticales y escasos volúmenes de excavación y de fabricación de
fundaciones. Por ejemplo: los paraboloides hiperbólicos de los almacenes militares del
IPSFA en el Paseo de Los Precursores, Caracas, llegan a cubrir un área máxima en
planta horizontal de 14 x 8 y en otros 12 x 10 metros, para lo cual no requieren sino
apenas de una sola columna por cada módulo. Las zapatas de las fundaciones no
sobrepasan medidas de 2,5 x 2,5 metros.

Otro ejemplo importante de mencionar es el de las naves industriales de la otrora planta


de ensamblaje de la automotriz Volkswagen en Palma Sola, Morón estado Carabobo. El
hecho de hallarse en estado de abandono por más de diez años no ha conllevado a la
degradación de los paraguas de paraboloides hiperbólicos al punto de que en la
actualidad la edificación podría recuperarse para ponerla en funcionamiento con algún
uso distinto aprovechando lo valioso de unos techos que en pasado albergaron una
importante actividad industrial.

A pesar de estas ventajas los paraboloides hiperbólicos de concreto armado han sido
desestimados en la actualidad.

En esta investigación han sido analizadas y representadas diferentes tipologías de


superficies de parábolas invertidas. Ahora bien: ¿a qué se debe que las sillas de mono
386
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

para monos de una cola y las de dos colas no hayan sido aplicadas por constructores y
diseñadores?

La respuesta a esto será otorgada a continuación bajo dos premisas distintas pero
interrelacionadas entre si:

La utilización de un software computacional matemático para el investigador-diseñador


o calculista de estructuras constituye una herramienta con dos vertientes utilitarias
distintas. Por un lado el hecho de conocer la existencia del software como herramienta
computacional, que hasta el presente sólo ha sido para el uso de quienes requieran
plantear, resolver y representar problemas de tipo matemático, no determina que se
comprenda cómo puede ser explotado para obtener las diferentes vistas de una superficie
geométrica que pueda aplicarse como cubierta de una edificación.

Conocer a cabalidad la geometría diferencial de las superficies de parábolas invertidas


no conlleva a comprender cuál es su aplicación en sistemas estructurales para
procedimientos constructivos. De allí que más de 3500 años de estudio paulatino e
incremental de los conocimientos geométricos no pueden jamás equipararse con un siglo
de aplicaciones constructivas. Allí priva la justificación cuando se habla de que existe un
desconocimiento.

Hay una amplia gama de posibilidades de plantear configuraciones espaciales, de un alto


valor estético, con edificaciones que empleen como solución estructural a las superficies
de parábolas invertidas; hacerlas a un lado conllevaría a continuar con el estancamiento
en el cual yacen las técnicas y procedimientos constructivos en el ámbito mundial
contemporáneo. En la actualidad la mayoría de las edificaciones de construcciones
laminares continúan empleando cerramientos industrializados de clasificación
estandarizada por requerimientos planos o rectilíneos. A excepción de las tecnologías
basadas en tenso-estructuras textiles los cerramientos responden a necesidades de costo
(sin que necesariamente sea la necesidad de un bajo costo); confort, apilabilidad,
considerada ésta como la solicitud de que el componente de cerramiento pueda
almacenarse y transportarse una encima de la otra sin generar algún vacío que pudiese
conllevar a su deformación; y, finalmente, la reducción en los tiempos de colocación
empleando un mínimo de elementos de fijación que puedan ser trabajados
preferiblemente por personal no calificado.
387
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Sin embargo, propuestas de cerramientos que respondan a la configuración geométrica


de superficies de parábolas invertidas en producción industrializada no existen en el
mercado de insumos para la construcción.

6.3. Trabajos de investigación a futuro

¿Deben ser desestimadas otras representaciones que pudieran obtenerse de estas


superficies?

Otras representaciones de estas superficies de una gran riqueza estética podrían ser
propuestas para la misma finalidad como solución formal para sistemas de cubiertas en
procedimientos constructivos.

Véanse los siguientes ejemplos:

6.3.1. Descripción de las variantes en los parámetros comparativos para las


posiciones n.3, n.3-a, n.3-b y n.3-c de las superficies de parábolas invertidas

Se han introducido, a manera de ejemplo, unas variantes para realizar la representación


que corresponde a representaciones de las superficies de parábolas invertidas que han
sido diseñadas en la posición n.3 generalizada, bajo los parámetros que ya fueron
explicados en la página 315-316 del capítulo anterior. Específicamente, han sido
aumentadas otras tres posiciones adicionales, pero que esta vez se colocan conservando
las características del posicionamiento del sistema de coordenadas cartesianas así como
también del comando Rango de la Gráfica 3D que ya fueron propuestas en tanto que se
proponen ciertas variaciones de la Relación de Aspecto.

A continuación se presentan las representaciones de las tres variantes que corresponden


a las posiciones n.3-a, n.3-b y n.3-c en la que se logran observar, de un modo
simultáneo, los cambios de proporción que adquiere una superficie, que obedece a una
misma ecuación geométrica, ejemplificándolas con la superficie de una Sillas de mono
perturbada para monos de una cola tipo z = x3 - 3xy2 + (x2 + y2).
388
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Cuadro 6.18
Parámetros geométricos comparativos para la representación gráfica de las familias de
superficies de parábolas invertidas para las posiciones n.3, n.3-a, n.3-b, y n.3-c
Visualización del Rango de la gráfica 3D para las
Posición Relación de Aspecto
sistema de posiciones
coordenadas
cartesianas
n.3
x y z
1 : 1 : 1

n.3-a
Mínimo Máximo Escala
x y z
x -1 1 0.2857 1 : 2 : 1

n.3-b y -1 1 0.2857
x y z
z -5 5 1.4285 2 : 1 : 1

n.3-c
x y z
1 : 1 : 2

Cuadro de elaboración propia.


Posición n.3-a

La configuración tridimensional de los parámetros geométricos que permiten la


representación de las sillas de mono para monos de una cola perturbadas Variantes n.3-
a (figuras 404 y 405); n.3-b (figuras 406 y 407) y variantes n.3-c (figuras 408 y 409),
para la modificación de los valores de la escala y proporción entre los ejes de un sistema
de coordenadas cartesianas son los siguientes:

Figura 404. Sistema de coordenadas cartesianas Figura 405. Gráfica de una silla de mono
tipo caja para las sillas de mono perturbadas para perturbada para monos de una cola. Variante 1.3-
monos de una cola. Variante n.3-a. a.
Fuente: elaboración propia Derive®. Fuente: elaboración propia Derive®.
389
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Posición n.3-b

Figura 406. Sistema de coordenadas tipo caja para Figura 407. Parámetros geométricos que permiten
la representación de las sillas de mono perturbadas la configuración de las sillas de mono perturbadas
para monos de una cola. Variante n.3-b. para monos de una cola. Variante 1.3-b.
Fuente: elaboración propia Derive®. Fuente: elaboración propia Derive®.

Posición n.3-c

Figura 408. Sistema de coordenadas tipo caja para Figura 409. Parámetros geométricos que permiten
la representación de las sillas de mono perturbadas la configuración de las sillas de mono perturbadas
para monos de una cola. Variante n.3-c. para monos de una cola. Variante 1.3-c.
Fuente: elaboración propia Derive®. Fuente: elaboración propia Derive®.
390
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

6.3.2. Descripción de las variantes en los parámetros comparativos para las


posiciones n.10, n.10-a, n.10-b y n.10-c de las superficies de parábolas
invertidas

Las condiciones geométricas que han sido propuestas para las 09 (nueve) posiciones que
han sido diseñadas en esta investigación n son las únicas que podrían ser consideradas
por un proyectista. Se pueden generar otras posibilidades interesantes como en este caso
la propuesta de generar una configuración n.10 (sólo por mencionar un ejemplo, entre
muchas otras variantes) que responda a los siguientes parámetros de representación:

Cuadro 6.19
Parámetros geométricos comparativos para la representación gráfica de las
familias de superficies de parábolas invertidas para las posiciones n.10, n.10-a,
n.10-b, y n.10-c
Visualización Rango de la gráfica 3D para las
Posición Relación de Aspecto
del sistema de posiciones
coordenadas
cartesianas
n.10
x y z
2 : 2 : 1

n.10-a Mínimo Máximo Escala


x y z
x -2.5 2.5 0.7142 1 : 1 : 0.5

n.10-b y -2.5 2.5 0.7142


x y z
z -10 5 15 2 : 1 : 0.5

n.10-c
x y z
1 : 2 : 0.5

Cuadro de elaboración propia.

Si bien las familias de superficies de paraboloides hiperbólicos, sillas de mono para


monos de una cola y para monos de dos colas, que hasta ahora han sido diseñadas, se
391
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

representan mediante 9 posiciones todas con parámetros geométricos diferentes, en las


agrupaciones de familias de superficies de parábolas invertidas, en este caso se ha
incrementado una nueva posición que corresponden a la posición n.10, en la cual se han
colocado, a su vez, otras tres posiciones comprendidas entre n.10-a hasta n.10-c con los
siguientes parámetros que las diferencian totalmente de las representaciones de las
anteriores familias de grafos de esta investigación.

En esta familia de superficie de la posición n.10 son los únicos tipos donde se ha
experimentado –dentro de esta etapa de la investigación- con relaciones de aspectos en
decimales (0.5), si bien se observa que en las restantes familias sólo se ha recurrido a la
ocupación de tales parámetros geométricos mediante números enteros.

Posición n.10

Para una silla de mono para monos de una cola perturbada por un paraboloide circular.
La ecuación que la determina en estos ejemplos en particular es z=x3-3xy2+(x2+y2). La
posición n.10 (figuras 410 y 411) con sus tres variantes n.10-a (figuras 412 y 413),
n.10-b (figuras 414 y 415) y n.10-c (figuras 416 y 417), se configuran así:

Figura 410. Sistema de coordenadas tipo caja para Figura 411. Silla de mono perturbada para monos
la representación de las sillas de mono perturbadas de una cola z=x3-3xy2+(x2+y2). Variante 1.10.
para monos de una cola. Variante n.10. Fuente: elaboración propia Derive®.
Fuente: elaboración propia Derive®.
392
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Posición n.10-a

Figura 412. Sistema de coordenadas tipo caja para Figura 413. Silla de mono perturbada para monos de
la representación de la variante n.10-a. una cola z=x3-3xy2+(x2+y2). Variante 1.10-a.
Fuente: elaboración propia Derive®. Fuente: elaboración propia Derive®.

Posición n.10-b

Figura 414. Sistema de coordenadas tipo caja para Figura 415. Silla de mono perturbada para monos
la representación de la variante n.10-b. de una cola z=x3-3xy2+(x2+y2). Variante 1.10-b.
Fuente: elaboración propia Derive®. Fuente: elaboración propia Derive®.

Posición n.10-c

Figura 416. Sistema de coordenadas tipo caja para Figura 417. Silla de mono perturbada para monos
la representación de la variante n.10-c. de una cola z=x3-3xy2+(x2+y2). Variante 1.10-c.
Fuente: elaboración propia con Derive®. Fuente: elaboración propia Derive®.
393
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

Las superficies objeto del presente estudio, generan una forma geométrica. La intención
es que tales superficies puedan ser explotadas en soluciones edificatorias como sistemas
de cubiertas. No pueden constituirse en el fin sino que constituyen un medio para
obtener una solución estructural en procesos constructivos.

Si se acepta su condicionamiento formal, es obligatorio pensar que tales formas cumplen


con determinadas propiedades visuales. Estas propiedades visuales son descritas por
diversos autores, tal es el caso de Ching (1993), quien estableció que las propiedades
visuales de la forma son: [entre otras]

“LA POSICIÓN: es la localización de una forma


respecto a su entorno a su
campo de visión.

LA es la posición de una forma


ORIENTACIÓN: respecto a su plano de
sustentación, a los puntos
cardinales del observador.

LA INERCIA es el grado de concentración y


VISUAL: estabilidad visual de la forma;
la inercia visual de una forma
depende de su geometría, así
como de su orientación relativa
al plano de sustentación y al
rayo visual propio del
observador.

Es evidente que todo este conjunto de propiedades visuales de la


forma, en realidad están afectadas por las condiciones en que las
analicemos:

1. nuestro ángulo de visión o perspectiva;


2. la distancia que nos separa de la forma;
3. las condiciones de iluminación
4. el campo de visión que haya en torno a la forma”
(Ching, 1993:51).

Lo mencionado por Ching (1993) no es otra cosa que la reafirmación de los


razonamientos de los tratadistas Wren, Alberti o Vitruvio. Esta investigación reafirma
394
Capítulo 6. Resultados, conclusiones y recomendaciones.

estos postulados mediante la manipulación de distintas familias de superficies de doble


curvatura que reúnen todas ellas tales condiciones (tanto las que han sido empleadas en
diseños y construcciones como las que han sido desestimadas, tal como es el caso de las
sillas de mono) las cuales han sido configuradas en esta investigación como entidades
geométricas con un alto potencial de reconvertirse en estructuras edificadas y esto no es
otra cosa más que repetir lo que la humanidad ha hecho por siempre: tomar la ciencia en
sus manos para convertirla en espacios habitables.
393
Anexo y apéndice

Anexo 1

1. Conceptos de Geometría Descriptiva que se relacionan con esta investigación

1.1. Las Proyecciones

Una Proyección cualquiera es el modo de representar un elemento geométrico, que está ubicado
en el espacio, sobre algún plano.

Según Osers “En cualquier proyección intervienen tres factores:

1) El punto de observación (ojo, foco de luz, etc.).


2) El objeto observado
3) La superficie de proyección (pantalla, plano de cuadro, etc.).” (OSERS,
2006:16).

1.1.1. Proyecciones cónicas


En la PROYECCIÓN CÓNICA (figura 418) los haces de proyección parten de un sólo punto de
observación. Cuando el PUNTO DE OBSERVACIÓN a un objeto geométrico se halla a una
distancia determinada los haces de proyección parten de ese punto dirigiéndose hacia EL
PLANO DE PROYECCIÓN, cada uno de los puntos relevantes del objeto se proyectan
conformándose un cono proyectante.

Figura 418. Proyección cónica.


Fuente: elaboración propia.
394
Anexo y apéndice

1.1.2. Proyecciones cilíndricas

Los sistemas de proyección cilíndrica poseen dos modalidades diferentes: la PROYECCIÓN


CILÍNDRICA OBLICUA (figura 1.22) y la PROYECCIÓN CILÍNDRICA ORTOGONAL
(figura 1.23). Siendo este último el más usual al requerir de un sistema que permita representar y
describir a los objetos geométricos que se hallan en el espacio.

La PROYECCIÓN CILÍNDRICA, a diferencia de la Proyección Cónica, los haces de


proyección parten de un punto en el infinito y se dirigen hacia el PLANO DE PROYECCIÓN y
cada uno de los puntos relevantes el objeto determinan haces paralelos.

Las proyecciones cilíndricas son de dos tipos; la Proyección cilíndrica OBLICUA (figura 419)
en la cual los haces de proyección poseen un ángulo distinto a un ángulo recto a diferencia de lo
que ocurre en la proyección cilíndrica ORTOGONAL (figura 420) en la que los haces de
proyección forman un ángulo recto con respecto al plano de proyección. La diferencia entre
ambas proyecciones, la cónica y la cilíndrica, no sólo estriba en el modo en que se proyectan los
rayos de proyección, sino en el resultado de las mismas: en la proyección cónica, los objetos
geométricos aumentan de tamaño, mientras que en la proyección cilíndrica las dimensiones del
objeto geométrico se conservan inalterables siempre y cuando el plano del objeto sea paralelo al
plano de proyección.

Figura 419. Proyección cilíndrica OBLICUA.


Fuente: elaboración propia.
395
Anexo y apéndice

Figura 420. Proyección cilíndrica ORTOGONAL.


Fuente: elaboración propia.

1.1.3. Sistemas de representación

Se debe suponer al espacio geométrico definido en tres dimensiones: largo, alto y ancho; lo cual
se logra mediante el posicionamiento de tres ejes de coordenadas perpendiculares entre si,
unidos por un punto común que es el origen “O”. Estos tres ejes: OX, OY, y OZ son los que
determinan a los tres planos que constituyen al SISTEMA DE REPRESENTACIÓN que se
emplea para las distintas proyecciones planas de un objeto.

Cuadro Nº A-1
Principios geométricos de los planos de proyección
Nombre del Coordenadas Medidas que Distancias que
Plano determina determina
Distancias al Plano
horizontal (PH) XOY Alejamientos
Vertical
Distancias al Plano
Vertical (PV) XOZ Alturas
Horizontal
Distancias al Plano
Lateral (PL)
ZOY Anchos Vertical y al Plano
Horizontal
Tabla de elaboración propia.

Una representación gráfica de lo que se ha expresado en la tabla anterior se realiza mediante la


conformación de los planos VERTICAL, HORIZONTAL Y LATERAL, respectivamente.

La figura 421 indica una de las maneras como se generan los tres PLANOS DE PROYECCIÓN:
el plano vertical (PV), el plano horizontal (PH) y el plano lateral (PL); mediante la conformación
de un triedro trirrectangular (figura 422) que se adapta al sistema de proyecciones en los ejes de
coordenadas XYZ.
396
Anexo y apéndice

PV PV
PL

PH PH

Figura 421. Sistemas de representación.


Fuente: elaboración propia.

a. Diédrico de doble proyección

El TRIEDRO (figura 422) puede ser transformado geométricamente por EXPLANACIÓN. Éste
es el verdadero principio generador de los conocimientos de la GEOMETRÍA DESCRIPTIVA,
ya que -en esta rama de las matemáticas- los problemas no se solucionan en el espacio sino
mediante la representación en los distintos PLANOS DE PROYECCIÓN.

El triedro no es más que la abstracción geométrica de generación espacial de los planos de


proyección vertical, lateral y horizontal, mediante el posicionamiento de los ejes de coordenadas
X,Y y Z.
397
Anexo y apéndice

LATE
L RAL
L ICA VERTICAL LATERAL
RT

alturas
VE

90º

alturas
90º
L
aleja
mieanchos
ntos alejamientos
alturas

V s 90º
cho L de tierra 0
an N TAlínea
I ZO
R
HO
os 0 aleja
ch mien
an tos

Figura 422. El triedro


HORIZONTAL

H
Fuente: elaboración propia

Figura 422. La explanación del triedro y su transformación en un sistema de proyección abatido.


Fuente: elaboración propia con base en Torre, 1978:21.

Una vez que se ha completado la explanación, se conservan los ejes coordenados X,Y,Z,
debidamente rotados y son estos los que crean las nuevas posiciones para los tres planos
(horizontal, vertical y lateral). A tal representación se le llama SISTEMA DE PROYECCIÓN
TRIPLANAR. Nótese que la línea que distingue al plano vertical con el horizontal tiene, en su
nomenclatura, dos segmentos ubicados a cada uno de los extremos. Esa es la LÍNEA DE
TIERRA (LT).

Otra regla de transformación a la cual puede ser sometido el triedro es la referente a la


sustracción de alguno de sus planos. (generalmente se suprime al plano lateral). De tal forma que
pasa a convertirse en un diedro por ende se produce un ABATIMIENTO (figura 423).
398
Anexo y apéndice

z
x
z

VERTICAL

alturas
V

alturas
anchos
os 0 0
ch línea de tierra
an

alejamientos
H

HORIZONTAL

Figura 423. La explanación del Diedro.


Fuente: extraído con fines didácticos de De La Torre Carbó, 1978:21

Sin embargo, la explanación también se puede obtener mediante el giro o rotación del plano
vertical (figura 424), quedando alineado con el plano horizontal así:
alturas

altura
s
V 0
os
ch
an

H
x

altura 0
s
V
z ch
os
an

H
x

Figura 424. Una variante de explanación diédrica en la cual quedan alineados los planos vertical y horizontal
sobre un sistema de proyección biplanar que coincide con el plano horizontal.
Fuente: extraído con fines didácticos de Torre,
399
Anexo y apéndice

b. .Cuadrantes

Al eliminar el plano lateral de proyección de un triedro conservándose los planos vertical y


lateral separados por la LÍNEA DE TIERRA, se percibe al espacio tridimensional dividido en
cuatro cuadrantes (figura 425) que serán identificados, en sentido antihorario, con números
romanos (I,II,III,IV). Y los planos que, a su vez, reciben la nomenclatura “a partir de la línea de
tierra el plano horizontal, tendrá parte delante de ella HORIZONTAL ANTERIOR y parte detrás
HORIZONTAL POSTERIOR; en tanto el vertical, tendrá parte arriba VERTICAL SUPERIOR
y parte abajo VERTICAL INFERIOR,(...)” (Torre, 1978:22).

AL PL AL
IC TIC
RT R
VE VE

ier
r a rra
et e tie AL
L
ad TA ad NT
lín
e
ZO
N líne RI
ZO
RI HO
HO

VS
II I

HP
HA

III IV
VI

Figura 425. Los PLANOS DE PROYECCIÓN y los CUADRANTES.


Fuente: Torre, 1978:22.

Para entender las denominaciones, características, posiciones y proyecciones que determinan la


representación geométrica de los cuerpos en el espacio se indica el siguiente cuadro:
400
Anexo y apéndice

CUADRO Nº A-2.
Propiedades geométricas de los cuadrantes
Ubicación Ubicación respecto a la LÍNEA DE TIERRA
Nombre del Cuadrante
Espacial Proyección vertical Proyección Horizontal

Entre horizontal anterior Vertical superior arriba Horizontal anterior


I
y vertical superior de L.T debajo de L.T
Entre vertical superior y Vertical superior arriba Horizontal posterior
II
horizontal posterior de L.T arriba de L.T
Entre horizontal Vertical inferior debajo Horizontal posterior
III
posterior y vertical de L.T arriba de L.T
inferior
Entre vertical inferior y Vertical inferior debajo Horizontal anterior
IV
horizontal anterior de L.T debajo de L.T
Cuadro de elaboración propia. Fuente: Torre, 1978:23.

Las proyecciones pueden ser cónicas y cilíndricas. Estas últimas se clasifican en oblicuas y
ortogonales, siendo a partir de las proyecciones cilíndricas ortogonales que se desarrolla el
conocimiento de la Geometría Descriptiva.

Los planos de proyección son tres: el plano horizontal y el vertical –que se hallan unidos por una
línea de tierra- y el plano lateral; estos se adaptan al sistema de proyecciones en los ejes de
coordenadas X,Y y Z.

Ese sistema de proyecciones es conocido como triedro, el cual al ser explanado reproduce a un
sistema de proyecciones espaciales. Cuando al triedro le es eliminado el plano lateral, se obtiene
una transformación geométrica que es el diedro, que es la representación de los tres ejes
coordenados X,Y y Z, mediante los planos de proyección vertical y horizontal. A la explanación
del diedro se le conoce como sistema de proyección biplanar.

Para ubicar a un objeto tridimensional, que se halle en el espacio, se requiere de conocer las
distancias o coordenadas con respecto a esos tres planos; estas distancias son: la altura que es la
distancia con respecto al plano horizontal y que se mide en el plano vertical, el ancho, distancia
con respecto al plano lateral, que se mide en el plano horizontal y por último el alejamiento
distancia que se mide en el plano lateral con respecto al plano vertical.
401
Anexo y apéndice

1.2. Representación geométrico descriptiva de una recta de punta1

La recta de punta (figura 426) es aquella que es perpendicular al plano vertical de proyección y,
en consecuencia, es paralela al plano horizontal de proyección.

Al representar una recta de punta en los planos de proyección horizontal y vertical abatidos
(figura 427) se presentan las siguientes condiciones:

“se caracteriza por tener su proyección vertical ab íntegra en un punto, es decir que toda la recta
por larga que sea se proyecta en ese punto, en tanto que la horizontal ab es una recta
perpendicular a línea de tierra (LT) sobre la misma proyectante del punto de proyección
vertical.” (Torre, 1978:28).

Figura 430. Representación espacial de una recta de Figura 431. Obtención de la representación
punta. geométrica descriptiva de una recta de punta.
Fuente: Extraída con fines didácticos de Fuente: Extraída con fines didácticos de
Torres, 1978:28. Torres, 1978:28.

1
En la Pg 320 del capítulo 5 se hace referencia al concepto de recta de punta, empleado para la representación de las
superficies analizadas en esta investigación.
402
Anexo y apéndice

1.3. Representación geométrico – descriptiva de algunas superficies

1.3.1. Hiperboloide de una hoja

Se define un primer caso de hiperboloide de una hoja como la superficie producida por una recta
generatriz que se desliza, apoyada constantemente en tres directrices rectas cualesquiera, no
coplanares. (figura 428).

Representación: Las tres rectas directrices son: A’A, B’B, C’C, como primer paso seleccionar
una de ellas para hacerla recta de punta o recta vertical, llevando en la transformación a las otras
dos rectas restantes.
a. Caso 1: Recta vertical como directriz
La superficie es producida a partir del trazado de líneas rectas que se intersecan en la proyección
horizontal de la recta vertical. Y estas a su vez determinan los puntos que generan la superficie
alabeada en el plano vertical de proyección.

Figura 428. Representación de un hiperboloide de una hoja empleando una línea recta como directriz.
Fuente: De La Torre Carbó, 1978:155.
403
Anexo y apéndice

b. Caso II: Hiperboloide de una hoja como superficie reglada o alabeada


Este es el caso que se representa mediante la rotación de una recta generatriz sobre tres
circunferencias directrices (figura 429) cuyos centros están situados en un mismo eje que es
perpendicular a los planos en los que se hallan cada una de ellas.

Figura 429. Hiperboloide de una sola hoja mediante la rotación de una recta generatriz sobre tres
circunferencias directrices.
Fuente: Torre, 1978:155.
404
Anexo y apéndice

APÉNDICE 1
El modo de obtener las cónicas curvas descrito por Thomas es el siguiente:

“Las cuatro curvas circunferencia, elipse, hipérbola y parábola se conocen


con la denominación conjunta de secciones cónicas, porque pueden
obtenerse cortando una superficie cónica por un plano. Si el plano secante es
perpendicular al eje del cono (supuesto éste de revolución, la sección es una
circunferencia).
Con mayor generalidad, supongamos que el plano secante forma un ángulo
con el eje del cono, y designemos con el semiángulo en el vértice de
este. La sección es:
I) una circunferencia, si = 90º
II) una elipse, si 90º
III) una parábola, si =
IV) una hipérbola, si 0
La conexión entre estas curvas tal como las hemos definido y las secciones
de una superficie cónica se aprecia fácilmente en la siguiente figura que se
refiere a la elipse, aunque el razonamiento es válido para los demás casos.
La esfera inscrita es tangente a la superficie cónica a lo largo de una
circunferencia C y al plano secante en el punto F. el punto P designa un
punto cualquiera de la sección, y vamos a ver que F es un foco, y la recta L,
intersección del plano de la circunferencia C con el plano secante, una
directriz de la curva. Para ello designemos con Q el punto de la paralela por
P al eje del cono corta al plano de C, y sea A el punto en donde la generatriz
del cono que pasa por P encuentra a la circunferencia C. Representemos por
D el pie de la perpendicular trazada por P a la recta L; PA y PF son dos
tangentes a la misma esfera desde el punto P y tendrán la misma longitud,
PA PF
En el triángulo rectángulo PQA, se tiene:
PQ PAcos B ,
PQ PD cos .

Por tanto,
PAcos PD cos ,
O bien,
PA cos α
PD cos β
Pero PA PF , y
405
Anexo y apéndice

PF cos α
1
PD cos β

Figura 430. Obtención de las cónicas curvas.


Fuente: Extraída con fines didácticos de Thomas, 1980:526.

Figura431. Determinación geométrica de la excentricidad ante la intersección de un plano secante a una


superficie cónica.
Fuente: Extraída con fines didácticos de Thomas, 1980:527.
406
Anexo y apéndice

Como y son constantes para una superficie cónica y un plano secante


dados, la ecuación 1 adopta la forma
PF [Link] ,
que caracteriza a p como perteneciente a una parábola, una elipse o una
hipérbola de foco F y directriz L, según que e = 1, e 1 ó e 1,
respectivamente, donde
cos
e
cos
se identifica con la excentricidad.” (Thomas, 1980:525 y ss.)
407
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412
Glosario

Glosario

Arriostrados. La riostra es un elemento estructural horizontal de concreto armado u otro material que
sirve como amarre entre los apoyos verticales a nivel de las fundaciones.
Cónicas. “Cónica es por definición, el lugar geométrico de los puntos de un plano, cuya relación de
distancias a un punto fijo llamado foco y a una recta fija llamada directriz, es constante.
Esta relación de distancias se llama excentricidad, y si es menor que la unidad, la curva será una
elipse; si es igual a uno, la curva será una parábola; y si es mayor que uno, la curva será una hipérbola.”
(Romero, 2005:9).
Contraflecha. “Ligera curvatura, convexa, que se realiza en una viga o cercha para compensar
cualquier flecha prevista cuando soporte un peso. También llamada combadura.” ([Link])
Deposiciones calcáreas. Efecto físico-químico que se produce en el concreto manifestadas por el
escurrimiento de sustancias compuestas por carbono que adquieren una coloración blanquecina.
Ferrocemento. “Concreto armado con refuerzos especiales, inventado por Nervi y usado exclusivamente
por él en sus obras.” (Bermúdez, 1193:267).
Nota: El ferrocemento no fue empleado exclusivamente por el Arq. Nervi. Se tiene conocimiento
de que esta innovación tecnológica de la industria del concreto ha sido aplicado en distintos proyectos,
incluyendo propuestas de viviendas de rápido montaje.
Flecha. Distancia vertical desde el punto de arranque de un elemento estructural hasta el punto donde
alcanza su máxima curvatura en cota horizontal.

Superficie sinclástica, superficie anticlástica


“Las superficies de doble curvatura, que dan lugar a las estructuras de cascarón propiamente dichas, se
clasifican, de acuerdo con su forma en dos grandes grupos:
1. Superficies sinclásticas, también llamadas elípticas por la forma de la ecuación que las
representa, en las que las dos curvaturas principales en cada punto están dirigidas en el mismo
sentido (Figura 432). El ejemplo más explícito de este tipo es la cúpula esférica.
2. Superficies anticlásticas o hiperbólicas en las que ambas curvaturas principales van dirigidas en
sentidos opuestos como en una silla de montar. (figura 433) Quizás el ejemplo más claro y
conocido sea el hiperboloide de una hoja que se obtiene retorciendo un cilindro formado por hilos
sujetos en dos circuitos de base, dando lugar a una figura parecida a un diávolo.” (Candela,
mencionado por Faber, 1970:23).

M. Sc. Arq. Rafael Gerardo Páez


413
Glosario

Figura 432. Superficie sinclástica o de generación Figura 433. Detalle de una superficie anticlástica o
elíptica. hiperbólica.
Fuente: extraída con fines didácticos de Fuente: extraída con fines didácticos de
Faber, 1970:22. Faber, 1970:22.

Teorema Fundamental del Álgebra


Según Carrillo (2002), Gauss presentó su tesis doctoral publicada en 1799, titulada; “Nueva Demostración
del Teorema que Afirma que toda Función Algebraica Racional y Entera de una Variable puede
Resolverse en Factores Reales de Primero o Segundo Grado:” (Carrillo, 2002).
El Teorema Fundamental del Álgebra fue un problema que fue abordado por Euler, Lagrange, Descartes,
pero fue Gauss quien logró su demostración mediante el uso de números complejos, concepto que también
fue aportado por él. Gauss en el TFA definió que “:::todo polinomio de grado n, posee, contando las
multiplicidades, n raíces.” (Grossman,1988:34).

M. Sc. Arq. Rafael Gerardo Páez

Common questions

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The St. Jean de Montmartre church integrates modern material with a gothic style by using reinforced concrete while adhering to gothic design principles. Anatole de Baudot, the architect, incorporates concrete to construct all structural elements, including the exposed reinforced concrete ribs of the vaults. These ribs distribute forces along horizontal beams and columns, marrying modern construction techniques with historical gothic aesthetics .

Eero Saarinen ensured the stability of the Gateway Arch by integrating a wedge at the arch's crest. This method recovers the original curvature of a catenary or parabolic arch, preventing potential collapse. The significance lies in its demonstration of combining aesthetic considerations with practical structural solutions, a critical evaluation for large-scale engineering projects .

The Millau Viaduct is significant as a case study because it combines concrete and steel over an impressive 2,460-meter length and 343 meters height, employing materials for optimal structural integrity over large spans. Architecturally, it reflects Norman Foster's vision of an elegant, functional design, while engineering-wise, it stands as a symbol of modern construction techniques and innovation .

Gustave Eiffel influenced bridge design by favoring parabolic metal arches to span great distances without intermediate supports, optimizing the parabolic form for both aesthetic and structural efficiency. His use of wrought iron and later steel demonstrated practical and durable engineering that paved the way for future metal bridge constructions .

Robert Maillart contributed to bridge construction by designing reinforced concrete bridges with dynamic, parabolic shapes that efficiently handled internal stresses. His philosophy emphasized exploiting the plasticity of concrete rather than merely saving on repetitive formwork, revolutionizing how structures could be both functional and aesthetically pleasing .

During the 1950s and 1960s, Venezuela embraced advanced civil engineering technologies, notably the use of reinforced concrete, exemplified by the Caracas-La Guaira viaduct. These advancements positioned Venezuela as a leading example in South America, influencing regional practices through innovation in material use and construction methods .

Félix Candela transformed structural design by refining the use of hyperbolic paraboloid forms, optimizing their structural efficiency, and aesthetic appeal. His manipulation of geometric forms led to innovative architectural shells, allowing lightweight, expressive structures that were both economical and visually striking, effectively broadening the scope of architectural possibilities .

Frank O. Ghery's design of the DZ Bank dome in Berlin exemplifies an evolution in architectural forms by using a complex grid system to create the dome's curvature. This design employs a mesh pattern that allows for remarkable architectural fluidity and represents a departure from traditional static shapes, influencing future modernist structural designs .

Pier Luigi Nervi's Palazzetto dello Sport exemplifies architectural innovation as it uses reinforced concrete shells to create an expansive dome with a 51-meter diameter. This reflects a pivotal moment in architectural design, leveraging concrete's plasticity to build large-span, elegant structures without compromising on structural integrity .

Jørn Utzon incorporated design principles such as organic shapes and innovative structural solutions that resulted from collaboration with engineers. This interdisciplinary approach was significant as it represented a landmark shift in architectural history, demonstrating the power of collaborative creativity and engineering to achieve groundbreaking results, notably in the Sydney Opera House's unique shell-like forms [Not directly cited, but inferred from general architectural discourse common in these sources].

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