Discalculia es un término alternativo utilizado para referirse a un patrón de dificultades
que se caracteriza por problemas de procesamiento de la información numérica,
aprendizaje de operaciones aritméticas y cálculo correcto o fluido. Si se utiliza discalculia
para especificar este patrón particular de dificultades matemáticas, también es
importante especificar cualquier dificultad adicional presente, como dificultades del
razonamiento matemático o del razonamiento correcto de las palabras. (American
Psychiatric Association, 2014, pág. 40)
Es decir el termino discalculia hace referencia a un trastorno de aprendizaje que afecta la
correcta adquisición de las habilidades algorítmicas. Producto de anormalidades
neurológicas, congénito (asfixia perinatal, Síndrome de Gerstmann), carga genética,
variables ambientales (mala escolarización, ansiedad matemática y diversidad en la clase)
y factores cognoscitivos como déficit en la memoria de trabajo, detrimento de la memoria
a corto plazo, puede estar asociada a la dislexia, al trastorno con déficit de atención con o
sin hiperactividad. Entre los tipos más comunes encontramos: Discalculia verbal que hace
referencia a la dificultad en nombrar las cantidades matemáticas, números, términos,
símbolos y relaciones, la discalculia practognóstica que se define como la dificultad para
enumerar, comparar y manipular objetos matemáticamente, la discalculia léxica que
describe la dificultad en la verbalización de los símbolos matemáticos, la discalculia gráfica
que se entiende como la dificultad en la escritura de los símbolos matemáticos, la
discalculia ideognóstica que hace alusión a la dificultad para hacer operaciones mentales y
por último la discalculia operacional que se refiere a la dificultad en la ejecución de las
operaciones (relacionado con lo escrito). Mediante el diagnostico se deberá especificar el
tipo de discalculia presente, en base a los resultados de la exploración familiar, educativa,
psicopedagógica y neuropsicológica. Luego la intervención deberá ser individualizada
obviamente dependiendo del tipo de discalculia. Se considera que la edad apropiada para
evaluar es de entre los 7 y 8años de edad, aunque para todos los TEA se puede hacer un
diagnóstico presuntivo temprano. Los diagnósticos presuntivos posibilitan iniciar
intervenciones psicopedagógicas de acción temprana e intensiva en los primeros años de
escolaridad discriminando de esta forma al grupo de sujetos con rendimiento débil en el
cálculo, de aquellos con DAC. (Balbi & Dansilio, 2010, pág. 8) De tal manera que las
intervenciones tempranas faciliten el proceso reeducativo en base a ciertas estrategias
como:
Estrategias psicopedagógicas para la evaluación de la discalculia
Entrevista al docente para conocer el rendimiento académico durante las tareas diarias
y las evaluaciones escolares, además conocer la metodología utilizada por el docente para
la práctica de enseñanza.
Entrevista con los padres o representante para conocer aspectos relacionados con el proceso de
gestación, parto, desarrollo psicomotor y cognitivo de los primeros meses y años de vida, condiciones
socioeconómicas, antecedentes clínicos familiares, etc.
Entrevista con el estudiante para conocer su estado físico, emocional, motivación, autoestima, etc.
Aplicación de El T.A.L.E., (Test de Análisis de Lectura y Escritura), que permite una análisis detallado
por niveles de edad y escolarización de los problemas que aparecen - 15 - en todas las áreas y modos
de la lecto-escritura: letras, sílabas, lecturas, comprensión lectora, dictado, copiado.
Aplicación del Test Gestáltico Visomotor de Bender, para evaluar el aspecto psicomotriz y el área de
integración.
Aplicación de la Escala de Inteligencia de Wechsler para niños (WISC-IV), Por ser el test de inteligencia
más utilizado debido a la amplia información que proporcionan sus subtests y la posibilidad de
establecer un perfil detallado del funcionamiento cognitivo y las posibles lagunas existentes.
Evaluación Neuropsicológica mediante pruebas informales de orientación espacial derecha izquierda,
arriba abajo etc., con el objetivo de vislumbrar aspectos específicos de las matemáticas, además
aspectos relacionados con las funciones ejecutivas. Estrategias psicopedagógicas para la intervención
de la discalculia en el aula
Un aula sensibilizada, consiste en informar y concientizar a los compañeros de aula sobre la presencia
de niños con discalculia, a entenderlos y respetar sus formas de aprender, para evitar burlas o rechazo
y con ello aumentar la motivación y autoestima de los niños que presentan el trastorno.
Un aula multisensorial, constan de diferentes espacios cuyo fin es trabajar distintos estímulos con los
alumnos: visuales, olfativos, comunicativos e interactivos, etc., en función de las necesidades y
características específicas individuales, con el objetivo final de favorecer su nivel de integración
sensorial facilitando así los aprendizajes básicos y abriendo puertas a relaciones más significativas.
Un aula adaptada, es decir deberá contar con una distribución más específica en subespacios o
rincones en los que se potencian los diferentes tipos de estimulación: rincón visual, rincón táctil, rincón
auditivo, rincón corporal, rincón vibratorio, con el propósito de fortalecer la comprensión numérica
elemental aplicando ejercicios que ayuden a consolidar los conocimientos numéricos ejemplo (edad de
los miembros de mi familia, número de aulas en mi escuela, cantidad de maestros de la escuela, etc.).
Refuerzo de las nociones numéricas y su uso.- mediante juegos numéricos enfocados al aprendizaje y
retención de los números (utilización del ábaco; cálculo mental).Utilizar nuevas estrategias.- software
especializado ejemplo: (Cyberkidz, Educapeques, Mundoprimaria)
Díaz, R., & Jenny, K. (2016). Evaluación, diagnóstico y tratamiento psicopedagógico de
la dislexia, disgrafía y discalculia en niños de 11 años.