MODELO PERCE
Entrevistando a víctimas – testigos de la trata
La presente unidad examina la variedad de mejores prácticas que se puede usar cuando se lleva a
cabo una entrevista evidencial con una víctima-testigo de la trata. Sin embargo, se debe notar
también que, en cuanto sea posible y en la medida en que la orientación sea relevante al contexto,
los consejos de mejores prácticas pertinentes aquí expuestos deben ser aplicados también a las
entrevistas iniciales destinadas a identificar a las víctimas de la trata.
Deber del entrevistador/a y objetivos de la entrevista
Los principios que sustentan la mejor práctica en la entrevista de la persona VdeTP se basa en los
siguientes factores clave:
El deber del entrevistador es tratar aVde TP la persona de manera delicada, profesional y
respetando sus derechos humanos
Llevar a cabo el proceso de la entrevista de tal manera que se garantice que ésta no
causará daños posteriores a la persona VdeTP.
Crear óptimas condiciones para que la persona VdeTP pueda proveer su evidencia y dar su
testimonio de manera que se minimice el trauma inevitable que implicará el proceso.
Hacer que la persona Vde TP tenga la oportunidad de accesar a la justicia y dar su versión
de los hechos.
El/a entrevistador/a debe acoger la siguiente mejor práctica no sólo como un asunto de deber
profesional y humanitario sino también porque en repetidos casos-experiencia se muestra que tal
tratamiento maximiza el potencial de la persona Vde TP para contar su relato antes y durante el
juicio y debido a ello, se le puede brindar el acceso apropiado a la justicia.
Los tres objetivos evidenciales de la entrevista
El objetivo de la orientación es ayudar al entrevistador a registrar una historia coherente y
extremadamente detallada de la víctima a fin de permitir que la investigación cumpla los tres
objetivos siguientes:
Establecer los hechos completos del caso
Usar los hechos para corroborar la historia de la víctima y establecer su credibilidad como
testigo de la verdad
Usar la evidencia para identificar, arrestar y enjuiciar exitosamente a los tratantes.
Una de las mejores prácticas actual para el manejo de entrevistas está basada en el modelo
P.E.R.C.E. que se viene aplicando en muchos países latinoamericanos.
El acrónimo significa:
P: Preparación
E: Explicación
R: Relato
C: Cierre
E: Evaluación
Este modelo es flexible y está diseñado para ser aplicado a todos los tipos de entrevista,
independientemente de la naturaleza del delito o de si la entrevista es para una víctima, testigo o
sospechoso. Se puede aplicar eficazmente a la investigación del delito de la trata y es especialmente
apropiado para el manejo del desafío de entrevistar niños y adultos víctimas de la trata.
P: PREPARACIÓN
La adecuada preparación para la entrevista es crucial dada la escala del desafío. Se debe
considerar los siguientes factores:
Equipo de la entrevista
Por las razones mencionadas anteriormente, la entrevista eficaz de una víctima de la trata no es una
tarea para un solo entrevistador. Se requerirá un enfoque de equipo, con el equipo constando de dos
entrevistadores evidenciales y la participación de una serie de otros profesionales que deberán
actuar de manera conjunta a fin de lograr los objetivos de la entrevista descritos anteriormente.
Las cualidades del entrevistador
En la medida de lo posible, los oficiales que entrevistan deben ser seleccionados sobre la base de
las siguientes habilidades identificadas:
Habilidad para interrogar: habilidad y capacitación para manejar líneas múltiples de
interrogatorios evidenciales con víctimas-testigo vulnerables.
Habilidad para escuchar atenta y activamente: la capacidad de escuchar activamente
los relatos de las víctimas de la trata y evitar interrumpirlas en especial durante la sesión
narrativa de la entrevista es una cualidad crucial.
Habilidad para compenetrarse y entablar una relación con las víctimas: el
entrevistador debe ser capaz de compenetrarse con la víctima y con los eventos por los
que la víctima ha pasado y buscar entablar una relación basada en la confianza y el
entendimiento de la situación de la víctima.
Empatía en lugar de simpatía es la clave aquí, algunas víctimas no reaccionan
positivamente a muestras abiertas de simpatía y pueden considerarlas no sinceras; en
algunos casos, las víctimas no siempre se ven a sí mismas como víctimas.
Competencia cultural: conciencia de la variedad de factores raciales, religiosos,
sociales, culturales y étnicos que pueden tener un impacto singular o colectivo en la
manera en la que la entrevista debe ser llevada a cabo.
Paciencia y flexibilidad: para identificar y extraer todos los hechos evidenciales de una
víctima de la trata es probable que se requiera siempre una serie de entrevistas, cada
una de las cuales presentará diferentes desafíos que pueden retrasar la recolección de
la evidencia – tales como la condición emocional de la víctima, el grado de cooperación
coherente, la sensibilidad de los eventos recordados, etc – y todos estos factores
requerirán paciencia y flexibilidad por parte del entrevistador. Por ejemplo, la presencia
de trauma en la víctima puede requerir que se cancele la entrevista a pocos minutos de
haberse iniciado si ciertos eventos dolorosos son recordados o puede ser necesario que
se tomen descansos cada 20 minutos para permitir a la víctima recuperarse y continuar.
Buen estado físico y resistencia: estas entrevistas suelen ser agotadoras en extremo
y pueden continuar por un periodo de días o incluso más tiempo y revelar casos terribles
de conducta abusiva. El entrevistador debe estar en buen estado físico a fin de
mantener un nivel profesional al detalle durante todo el proceso y tener suficiente fuerza
o resistencia para mantener un enfoque objetivo ante evidencia que pudiera ser
profundamente desconcertante tanto para la víctima como para el entrevistador.
Capacidad de observación: recordar una conducta tan abusiva durante la entrevista
puede impactar tanto a la víctima como al entrevistador, quien tendrá que ser
observador y desarrollar la capacidad de reconocer tempranamente cualquier signo de
ansiedad o angustia en la víctima, especialmente cuando se recuerdan eventos
abusivos tales como violación y abuso físico.
El reconocimiento temprano de señales visibles de angustia o ansiedad tales como ira
repentina, llanto, respiración irregular, cambios en el color de la piel, retorcimiento de
manos, etc, permitirá al entrevistador reaccionar rápidamente a fin de reducir el riesgo
de re-traumatización, ya sea preguntando a la víctima si es posible continuar, si sería
más apropiado no tocar un tema tan doloroso e ir a un tema más liviano, si se debe
tomar un descanso inmediato de ser necesario o si se requiere posponer la entrevista
para otro día. El principio de “no dañar” se debe acatar de manera estricta en estas
circunstancias. Asimismo, aunque en menor grado, la divulgación de los peores casos
de abuso, ya sea individualmente o de manera colectiva, puede tener un impacto
desestabilizador en el equipo entrevistador, el cual debe desarrollar la habilidad de
reconocer señales similares de molestia en ellos mismos y tomar un descanso si es
necesario.
Actitud no crítica: es importante que el entrevistador no prejuzgue ya sea a la víctima o
al caso-historia. El entrevistador debe conducir un autoanálisis de sus propias ideas
preconcebidas y prejuicios y dejarlos de lado al momento de la entrevista. Las víctimas
por lo general tienen una habilidad altamente desarrollada para detectar señales de
actitud crítica en un entrevistador y es importante mostrar un enfoque no-crítico que
valore a la víctima como alguien a quien se le debe respeto y credibilidad, tal como se
hace con cualquier otro ciudadano.
Conocimiento profesional: en la medida de lo posible el entrevistador debe tener un
conocimiento profesional sólido del delito de la trata y de delitos de lesiones físicas y
sexuales, así como experiencia operacional de la investigación. El análisis de casos-
historia muestra que la vasta mayoría de casos de trata involucran también abuso
psicológico, sexual y físico y el entrevistador debe contar con las habilidades y
capacitación para abordar los requerimientos evidenciales de estos delitos relacionados.
El objetivo general es inspirar confianza en la víctima que la entrevista está siendo
manejada por un investigador profesional contra la trata.
Continuidad.
Existen poquísimas probabilidades de que una entrevista amplia y detallada a una víctima de la trata
sea completada en una sesión. Es posible que para ello se realice una serie de entrevistas a
menudo llevadas a cabo a lo largo de varios días o semanas a fin de extraer toda la evidencia. De
hecho, el análisis de casos muestra que es probable que la evidencia de abuso sexual, físico y
psicológico grave sea revelada durante las últimas sesiones y que es casi imposible que en las fases
iniciales se revelen detalles intensos de abuso personal.
Un componente clave para desarrollar esta relación es la continuidad del equipo entrevistador. La
selección de los entrevistadores debe hacerse teniendo en cuenta la disponibilidad de los oficiales
para llevar a cabo el proceso total de la entrevista, y se debe excluir a aquellos oficiales que estarán
disponibles para realizar sólo la fase inicial y que después serán asignados a otras tareas. En la
medida de lo posible, los entrevistadores seleccionados deben ser capaces de llevar a cabo todo el
proceso de la entrevista y mantener la relación con la víctima a través de todo el proceso judicial y
fuera de este. Cambiar continuamente el personal y esperar que la víctima sea capaz de
reestablecer la confianza en un nuevo personal y lograr la mejor evidencia es poco realista e injusto
para la víctima-testigo.
Evaluación previa a la entrevista.
Antes de programar una entrevista con la víctima, el equipo entrevistador debe realizar una
evaluación previa a la entrevista en base a toda la información disponible relacionada con los
antecedentes del caso, a la condición actual de la víctima y a las circunstancias del caso. El objetivo
es identificar la estrategia de entrevista más eficaz con la que se debe proceder.
Duración y horario de la entrevista
Como se mencionó, es altamente improbable que el relato completo pueda ser obtenido a lo largo de
una entrevista y la evaluación previa a la entrevista debe, en base a la condición conocida de la
víctima y los antecedentes del caso, tratar de determinar un horario factible para la serie de
entrevistas que tendrán que llevarse a cabo. Se debe tener presente que dicho horario tendrá que
cubrir posiblemente una serie de entrevistas que abarcará un periodo de días o incluso semanas, en
especial si la condición de la víctima es particularmente frágil.
Condiciones de la entrevista – Lugar y equipamiento
De ser posible, la entrevista debe llevarse a cabo en un lugar neutro, especialmente en las fases
iniciales, cuando hay más probabilidades de que la víctima considerará a las instalaciones policiales
como un ambiente amenazador. Sin embargo, si el Código de Procedimientos Penales requiere que
la entrevista sea grabada en video o en audio, no puede haber otra opción más que usar las
instalaciones de la policía. Si esto resulta ser necesario, la orientación expuesta a continuación debe
seguirse en la medida de lo posible.
La habitación usada para la entrevista debe ser privada y libre de distracciones. Debe estar cerrada
a la vista de otros individuos que no formen parte del equipo entrevistador. Es casi seguro que se
perturbe tanto a la víctima como al equipo entrevistador si otros individuos están continuamente
pasando por la puerta o están oyendo por casualidad el contenido de la entrevista.
Además de la privacidad, la habitación de la entrevista debe ser confortable y los muebles deben
estar dispuestos de tal manera que se evite la posición estándar de la víctima que está en frente del
escritorio mientras que el entrevistador está en el lado opuesto. Esto puede sugerir un acercamiento
que evoque la confrontación y es mejor para la víctima y para el entrevistador poder ubicarse y
sentarse uno al lado del otro o al menos cerca.
Los otros miembros del equipo pueden estar ubicados de manera más discreta en la habitación,
pero es importante que el psicólogo (de estar presente) pueda ver el rostro de la víctima a fin de
monitorear las reacciones de la víctima y detectar señales de estrés cada vez mayores, etc. Si el
psicólogo no está presente, el segundo oficial entrevistador debe estar posicionado de tal manera
que cumpla dicho rol.
El día de la entrevista, los entrevistadores deben asegurarse de que los otros miembros del personal
tengan conocimiento del hecho que ellos no deben ser interrumpidos bajo ninguna circunstancia, a
menos que se trate de algo sumamente urgente. Estas entrevistas serán de por sí suficientemente
difíciles como para añadir interrupciones innecesarias.
De igual manera, las señales de “no molestar” deben colgarse en la manija de la puerta de la
habitación donde se realiza la entrevista y todos los teléfonos celulares deben apagarse. El cambiar
las opciones del teléfono a los modos silencio o vibrador es insuficiente en estas circunstancias, ya
que recibir mensajes distraerá de todas maneras la atención de las personas presentes y puede
enviar señales negativas a la víctima.
E: EXPLICACIÓN
Presentación y explicación
Es probable que la reunión inicial entre el equipo entrevistador y la víctima y las primeras
impresiones dadas por el equipo entrevistador a la víctima sean las claves para obtener el éxito o el
fracaso en la entrevista y es vital que esta fase de apertura sea llevada a cabo correctamente. El
objetivo en esta etapa es empezar la tarea de convencer a la víctima de que su entrevista será
conducida por profesionales educados en los que ella puede confiar. Los siguientes puntos clave
deben ser considerados:
Lenguaje corporal: en la primera presentación los entrevistadores deben esforzarse por saludar a
la víctima a la altura de los ojos. Antes de que se hagan las respectivas presentaciones, todas las
personas presentes deben estar sentadas, con los entrevistadores sentados al lado de la víctima o
en algún lugar cercano. En este punto es importante mantener un buen contacto visual y un lenguaje
corporal no amenazante. Los entrevistadores, en especial los oficiales varones de buen tamaño,
deben tratar de evitar destacar sobre la víctima y toda forma de contacto físico, tal como un apretón
de manos o un brazo en los hombros, debe ser evitado durante la reunión inicial, no importando
cuán bien intencionado este pueda ser.
Presentación: los oficiales entrevistadores deben presentarse, decir su posición y rol en la agencia
policial y permitir que la víctima vea sus identificaciones como oficiales policiales. Si el psicólogo, el
consejero legal y el intérprete están presentes y la víctima no los conoce aun, estos deben ser
invitados a presentarse a la víctima de manera similar.
Títulos: el siguiente paso debe ser establecer cómo la víctima desea ser llamada por el equipo. Los
oficiales deben invitar a la víctima a llamarlos por sus primeros nombres y preguntarle si ellos
pueden llamarla por su primer nombre también. Lo mismo se aplica a cualquier otra persona
presente en la habitación de la entrevista. El objetivo es crear una atmósfera que resulte ser informal
a un nivel apropiado, sin disminuir de ninguna manera la importancia de la entrevista que está por
llevarse a cabo.
Conversación preliminar: es importante evitar ir inmediatamente a la explicación del proceso de la
entrevista y tocar temas concernientes al caso. A fin de empezar a desarrollar la tan importante
relación con la víctima, los entrevistadores deben pasar algún tiempo haciendo preguntas no
relacionadas con el caso para así crear un ambiente en donde la víctima pueda relajarse. Preguntas
acerca de su actual bienestar, sus intereses, su alojamiento, etc, deben ser usadas para provocar la
conversación y empezar a remover las barreras que probablemente existen entre la víctima y los
entrevistadores durante esta fase inicial.
Salud y confort: antes de seguir avanzando, los oficiales entrevistadores deben asegurarse de que
la víctima se sienta cómoda, segura y en buen estado para empezar el proceso de la entrevista. El
entrevistador debe preguntar específicamente si la víctima se siente bien y si no tiene ningún tipo de
dolor o malestar. Si la víctima expresa que está teniendo problemas de salud, se debe solicitar
asistencia médica y la entrevista debe posponerse hasta que se le hayan brindado los cuidados
necesarios a la víctima. Se le debe preguntar además si necesita algo, como algún tipo de refrigerio,
ir al baño, etc.
Reconfirmación y consentimiento informado: el siguiente paso para los oficiales entrevistadores
es reconfirmar que la víctima haya brindado consentimiento informado para cooperar con el sistema
de justicia penal y para llevar a cabo una entrevista evidencial.
Objetivos: antes de pasar a las reglas de la entrevista, el oficial entrevistador debe explicar el
objetivo general a la víctima (que es grabar la evidencia a fin de hacer que ella acceda a la justicia
de conformidad con la ley). Es importante ser muy cuidadoso y preciso en cuanto al lenguaje que se
usa en esta etapa, en especial con respecto a las garantías o promesas que se le puedan hacer a la
víctima.
Promesas y garantías: se le debe explicar a la víctima que el rol del equipo de investigación es
establecer su evidencia y los hechos del caso y darle acceso a la justicia; sin embargo, esto no
significa que los tratantes serán condenados o castigados porque estas decisiones dependen del
poder de los tribunales y no del equipo entrevistador. De igual manera, la única garantía que el
equipo de investigación le debe dar a la víctima es que el equipo hará todo lo que esté en sus manos
para investigar completa y profesionalmente sus acusaciones.
Metodología de la entrevista: el paso siguiente es explicar la metodología de la entrevista a la
víctima. Se le debe decir que es probable que la entrevista requiera numerosas sesiones y que
posiblemente tomará un largo periodo de tiempo. Se le debe explicar que la clave para el éxito es
obtener de ella la mayor cantidad de detalles evidenciales posible y que esto significará que los
entrevistadores harán muchas preguntas a lo largo de la entrevista a fin de aclarar o ampliar los
hechos que ella ha reportado y que muchas de estas preguntas le pueden parecer triviales o sin
sentido.
Lógica: existen 4 razones por las cuales es importante pasar tiempo brindando estas explicaciones
detalladas a la víctima antes de comenzar con la entrevista:
La información y explicación ayudan a reducir el estrés inevitable y el miedo a lo
desconocido que el proceso de la entrevista normalmente causa en la víctima.
Mientras más pueda entender la víctima de los procesos y razones detrás de ellos, más
capaz será de contribuir activamente a la entrevista, en lugar de empezar a sentirse
frustrada porque no tiene idea de lo que está sucediendo.
Demuestra compromiso al enfoque asociativo.
Permite a los entrevistadores desarrollar más la etapa de relación y evaluar el estado
emocional y la capacidad cognitiva de la víctima.
Reglas de la entrevista
Como última tarea antes de pedirle a la víctima que empiece a hablar acerca de lo que le sucedió, el
entrevistador debe ponerse de acuerdo con la víctima acerca de algunas reglas sencillas para
ayudar al progreso, precisión e integridad de la entrevista.
Se le debe decir a la víctima lo siguiente:
Que es aceptable si ella dice que no entiende alguna pregunta que se le hace.
Que es aceptable que pida aclaraciones de cualquier pregunta o actividad que se pueda
realizar.
Que es poco probable que ella recuerde todas las cosas que le sucedieron o que sea capaz
de recordar eventos acerca de los cuales se le pueda hacer preguntas y que es aceptable
para ella decir que no puede recordar (y no se le culpará o pensará menos de ella por el
hecho de que no puede recordar).
Que la entrevista puede incluir preguntas acerca de eventos que puedan ser
desconcertantes o dolorosos de recordar.
Que ella o él puede tomar el tiempo que sea necesario para responder las preguntas y que
pueda tomar un descanso si así lo decide.
Que ella debe hacer una divulgación completa y franca de todo lo que pueda recordar y que
debe evitar ocultar información del equipo entrevistador.
Teniendo en cuenta la edad y el nivel de comprensión, el entrevistador debe explicar a la víctima por
qué esto es tan importante; que ella tiene el deber de decir la verdad y que su relato y antecedentes
serán completamente examinados por los abogados defensores y que éstos probablemente hallarán
discrepancias o factores que pueden ser perjudiciales para ella y que la mejor manera de confrontar
esto es ser completamente veraz durante la entrevista. Si se trata de un caso que involucra la
comisión de delitos relacionados con la trata por la víctima, tales como entrada ilegal, posesión de
documentos falsificados, etc, es también recomendable decirle que no debe tener miedo de revelar
dichas acciones y que no será procesada por ellas.
La víctima y el entrevistador deben ponerse de acuerdo en establecer una señal verbal o no
verbal con la cual la víctima pueda avisarle al entrevistador que necesita tomar un
descanso de la entrevista.
Asegurarse de que la víctima haya entendido claramente todo lo que se le ha explicado.
Preguntar a la víctima si tiene alguna pregunta hasta ese momento.
Preguntarle si está de acuerdo con participar en la entrevista.
R: RELATO
Estilo del interrogatorio de la entrevista.
La orientación expuesta a continuación sigue de cerca la mejor práctica actual en cuanto a la
entrevista de niños-víctima. Esto es deliberado ya que se sabe que la mayoría de víctimas de la trata
sufre algún grado de trauma que las hace especialmente testigos vulnerables con necesidades
especiales. De manera muy parecida estos factores son aplicables respecto de la entrevista de
niños-testigo.
Puntos generales en el estilo de la entrevista
Para facilitar el progreso de la entrevista se deben observar los siguientes puntos:
El enfoque de los entrevistadores debe estar basado en el profesionalismo respetuoso,
cortés y sensible.
Aunque un enfoque muy formal o autoritario puede inducir a la obediencia, es altamente
improbable que induzca a la compenetración, confianza y cooperación total. Mientras más
informales son los alrededores y la atmósfera, más oportunidades se tendrán para capturar
todos los detalles importantes.
El entrevistador no debe tratar a la víctima de manera demasiado familiar. Es esencial no
dar la impresión de que ella merece menos respeto o tiene menos valor que cualquier otro
ciudadano por el hecho de haber sido una víctima de la trata.
Es importante estar atento y escuchar activamente las respuestas de la víctima, en especial
durante la etapa narrativa recordatoria. El lenguaje corporal de los entrevistadores deberá
mostrar visiblemente atención e interés en lo que la víctima está diciendo.
El entrevistador debe mantener contacto visual con la víctima, pero a la vez debe tener
cuidado de que este contacto se parezca a una mirada fija. Será importante mirar a otra
dirección de vez en cuando para no dar la apariencia de incredulidad o de hostilidad hacia la
víctima.
El entrevistador debe reconocer activamente las respuestas de la víctima como por ejemplo
asintiendo con la cabeza o diciendo “OK”, “continúa”, “cuéntame más” o “por favor continúa”,
o frases similares.
Es importante notar que las entrevistas de víctimas de la trata examinarán temas altamente
sensibles que serán difíciles y dolorosos de recordar para la víctima. Es poco probable que
las víctimas respondan rápidamente a algunas preguntas y por ello se debe tener paciencia
y se le debe dar a la víctima un tiempo adecuado para responder.
Es vital no interrumpir a la víctima en esos momentos o durante la sesión narrativa
recordatoria. Las interrupciones inhiben el recuerdo coherente y deben ser evitadas. Pueden
haber numerosas pausas extensas mientras que la víctima ordena sus pensamientos y
reúne la fuerza para hablar acerca de algunos incidentes, pero esto se debe permitir y el
entrevistador debe evitar interrupciones.
Relato: fases de la entrevista
Así como en la mejor práctica para las entrevistas con niños, niñas y adolescentes, es recomendable
dividir la fase de relato de la entrevista en las 4 fases siguientes:
Desarrollo de la compenetración
Fase narrativa recordatoria libre
Interrogatorio
Cierre
Primera fase: Desarrollo de la compenetración
Esto ha sido expuesto anteriormente en la sub-sección titulada: ‘Presentación y explicación’ que
cumple el mismo propósito que la etapa de compenetración para las entrevistas con niños.
Segunda fase: Fase narrativa recordatoria libre
Esta es la fase clave de todo el proceso, cuando la víctima es capaz de contar su historia en sus
propias palabras de manera espontánea e ininterrumpida. La investigación muestra claramente que
los eventos descritos en esta fase proveerán la evidencia más exacta que puede ser extraída de la
víctima.
La extensión y manejo de la fase narrativa recordatoria libre dentro de la estrategia de entrevista
general son difíciles de determinar para el equipo entrevistador y dependerá de la condición de la
víctima y de la historia del caso. En entrevistas concernientes a otras formas de delito, será
normalmente posible para la víctima relatar los eventos evidenciales principales durante el curso de
una sesión narrativa recordatoria libre continua.
Resumen narrativo inicial de la historia
Un método para manejar este asunto es pedirle a la víctima que brinde un resumen narrativo libre de
su historia en la entrevista inicial y pedirle específicamente que no dé detalles en esta etapa. Se le
debe solicitar a la víctima que indique el periodo de tiempo de su historia; cuándo y dónde se le
captó por primera vez; en cuántos países ha estado y cómo fue transportada; qué tipo de actividad
de explotación se le requirió desempeñar; cuándo terminó y por quién fue traficada.
El objetivo es obtener un esquema amplio de la historia en las propias palabras de la víctima que le
permita al entrevistador tener una idea de toda la historia, escala y periodo de tiempo del caso. A
menos que las circunstancias lo determinen de otra manera, el entrevistador debe luego cerrar la
entrevista por ese día y no pasar a la fase del interrogatorio en esta etapa.
Que éste sea el método más eficaz de manejar el proceso de captación de toda la evidencia
relevante durante el libre recuerdo de los eventos de la víctima dependerá de las circunstancias de
cada caso particular pero en aquellos casos en los que la historia de la trata cubre un periodo de
tiempo significativo, es difícil saber de qué otra forma se puede manejar eficazmente el proceso sin
dividirlo en una serie de sesiones narrativas recordatorias libre.
Tercera fase: Interrogatorio
La siguiente fase del proceso de la entrevista es el uso del interrogatorio para expandir o aclarar los
puntos evidenciales específicos relatados por la víctima durante la fase narrativa recordatoria libre.
Puntos generales en el estilo del interrogatorio
Las preguntas deben hacerse una a la vez, deben ser cortas y sencillas y se debe evitar
aquellas con doble negación o con construcciones gramaticales difíciles. Esto es
particularmente importante cuando se entrevista una víctima extranjera a través de un
intérprete.
Las preguntas deben hacerse en un tono comprensivo. Es importante evitar un tono o
inflexión de la voz que pueda denotar incredulidad o negativismo o que pueda ser
interpretado como sentencioso o crítico.
La jerga policial u otra debe ser evitada ya que es casi seguro que confundirá a la víctima y
es virtualmente imposible traducirla de manera precisa si se está contando con los servicios
de un intérprete.
El entrevistador debe buscar adoptar términos usados por la víctima cuando ésta describe
su historia y, en el caso de explotación sexual, sus clientes y actividades de prostitución.
El uso del lenguaje correcto y profesional es muy importante. El lenguaje sexual u otro
lenguaje blasfemo o insinuación sexual no deben ser usados en ninguna etapa, incluso si su
uso es una característica constante en el discurso de la víctima.
Es aceptable animar a la víctima y asegurarle que está haciendo un buen trabajo (a medida
que este estímulo no equivalga a inducir a la víctima a continuar más allá de o que quiere
decir). El uso del humor puede también ayudar a relajar y alentar a la víctima a hablar
libremente, pero su uso debe considerarse cuidadosamente ya que es importante evitar dar
cualquier impresión de frivolidad o de que la historia de la víctima no es de especial interés.
Normalmente no sería apropiado durante las entrevistas iniciales.
Las historias de trata usualmente involucran largos periodos de tiempo y a menudo será
difícil para la víctima recordar eventos de manera exacta y situarlos en un periodo de tiempo
preciso. Sin embargo, es importante que la calidad evidencial sea lo más exacta posible en
la cronología del delito y los periodos de tiempo de eventos específicos, tales como fechas
de traslados, fecha en que sucedió una violación específica, etc.
Esto por dos razones: (i) la identificación de evidencia corroborativa será más fácil de lograr
si la cronología es lo más exacta posible y (ii) una táctica común de los abogados
defensores es buscar confundir totalmente a la víctima-testigo en cuanto a fechas, tiempos y
lugares, etc, hasta el punto de que la víctima-testigo termina tan confundida que no es capaz
de afirmar con certitud la fecha en la que un evento específico puede haber ocurrido. El
objetivo de la táctica de defensa es deformar esta incapacidad de precisar fechas y afirmar
que es un indicativo de falta de credibilidad, fiabilidad o veracidad.
En vista de estos problemas, a menudo resulta más útil pedirle a la víctima que sitúe
eventos específicos en puntos de referencia temporales que son significativos para ella, en
lugar de pedirle que nombre una fecha o mes. Si la víctima puede brindar fechas, esto será
obviamente evidencia de mayor calidad pero si no, se le debe pedir que contraste el
momento de un evento específico con otro. Como ejemplo simple, se le puede haber
preguntado a la víctima que declare si dejó su país natal antes o después de Navidad 2003
o algún otro evento cultural o religioso significativo, o un evento relacionado con su familia
tal como antes o después del cumpleaños de su hija, etc. El objetivo es ayudar a la víctima a
situar eventos específicos en un periodo de tiempo identificado que resulta ser significativo
para ella, en lugar de en una fecha particular.
Cuatro tipos de pregunta
Como en el caso de las entrevistas con niños, niñas y adolescentes, las preguntas hechas por el
entrevistador tendrán que ser cuidadosamente enmarcadas a fin de asegurar que el relato provisto
por la víctima sea lo más exacto posible y evite el riesgo de sugestibilidad que estará presente en la
mayor parte de entrevistas de trata. Por ejemplo, que la víctima dé respuestas que en lugar de ser
respuestas personales precisas a preguntas específicas, reflejen más las respuestas que la víctima
crea que el entrevistador quiere oír. Las víctimas de la trata tienden a ser vulnerables a este riesgo
por varias razones:
Es probable que sufran algún grado de trauma que pueda incrementar el riesgo de
sugestibilidad.
Típicamente sus antecedentes y experiencias personales con oficiales de las fuerzas
policiales pueden hacerles desconfiar y sentir intimidación en presencia de entrevistadores
policías.
En el caso de víctimas extranjeras, las diferencias culturales y lingüísticas pueden
incrementar el riesgo de malentendidos y respuestas incorrectas.
A fin de manejar estos riesgos y al mismo tiempo expandir y aclarar el relato de la víctima, el
entrevistador debe utilizar los cuatro tipos de preguntas siguientes en la secuencia en la que están
expuestos a continuación:
Abiertas
Específicas
Cerradas
Guiadas
Preguntas abiertas
Como mejor práctica general para la entrevista, el entrevistador debe usar preguntas abiertas a lo
largo de la entrevista al punto máximo posible ya que es bastante probable que obtenga la respuesta
precisa de la víctima en contraposición a una respuesta que pueda reflejar la interpretación de los
eventos del entrevistador.
Una pregunta abierta es aquella que permite a la víctima brindar información acerca del tema de la
pregunta sin de ninguna manera ser sugestiva o sin “guiar” a la víctima a una respuesta particular.
Mientras el entrevistador busca ampliar la evidencia de incidentes particulares, él o ella debe usar
frases abiertas tales como:
‘¿Puedes decirme más acerca de…?,‘¿Puedes explicarme más acerca de eso?’, “Mencionaste en tu
historia que…. sucedió, ¿puedes recordar algo más acerca de esto?”
Preguntas específicas
El propósito en esta fase es incrementar el enfoque evidencial en eventos específicos y asegurar
información adicional o aclarar puntos o ambigüedades que puedan haber surgido durante la fase
narrativa recordatoria o en respuestas anteriores a las preguntas abiertas. Esto se debe lograr a
través del uso de preguntas específicas que no son sugestivas de ninguna manera. Ejemplo
¿Cuándo, dónde, qué, quién por qué?
Se debe tener cuidado al usar este tipo de pregunta y el entrevistador debe expresar la naturaleza
específica de las preguntas de manera incremental ; por ejemplo, en un caso de explotación de
servidumbre doméstica, un área evidencial clave a establecer por el entrevistador serán las
condiciones semejantes a la esclavitud bajo las cuales se mantuvo a la víctima. Esto puede dar lugar
a preguntas específicas como “¿Cuántas horas al día estabas libre?” o “¿Qué tipo de comida se te
brindaba?”.
Si estas preguntas no hacen que la víctima dé información adicional, entonces éstas pueden ser
reformuladas en una manera ligeramente más específica preguntando: “¿Se te permitía tener tiempo
libre?” o “¿Se te daba algo de comer?” Cuando la respuesta es dada, el entrevistador debe entonces
volver al primer tipo de pregunta menos específica para expandir los detalles de la respuesta.
La experiencia demuestra además que el uso de preguntas tipo “por qué” deben ser manejadas
cuidadosamente ya que si se usan erróneamente pueden implicar algún grado de culpa o acusación
y esto es particularmente cierto en el caso de entrevistas a niños. Un ejemplo clásico de este tipo de
riesgo ocurre a menudo en casos de trata cuando se le pregunta a la víctima “¿Por qué no
escapaste cuando tuviste la oportunidad?”. Esta es una pregunta perfectamente válida y
normalmente hay valor evidencial significativo al hacerla porque la respuesta ilustrará a menudo el
grado de temor de la víctima en cuanto a abuso posterior y represalias, que, a la vez, ilustrarán de
manera precisa la naturaleza coercitiva del control que el tratante posee sobre la víctima.
Sin embargo, si el tono en el que esta pregunta se hace es de alguna manera agresivo, acusador o,
si se hace de manera repetitiva, la víctima puede interpretar esto como que se le está culpando
implícitamente y esto puede amenazar la compenetración y confianza que se está desarrollando.
Siempre y cuando el tono y el modo de la pregunta sean apropiados e impliquen una necesidad de
explicación, y no culpa, el problema no tiene por qué surgir. Alternativamente, el riesgo puede
reducirse evitando la palabra “por qué” y sustituyendo preguntas, así: “¿Qué te impidió escapar? O
“¿Hubo algo que te impidió escapar?” o “¿Puedes explicar qué fue lo que te impidió escapar?”, etc.
Preguntas cerradas
Una pregunta cerrada es aquella que expone una serie de posibles respuestas fijas que la víctima
puede elegir. Este tipo de preguntas se usa en casos donde el uso de preguntas específicas ha
fallado en aducir detalles evidenciales o en aclarar un punto específico.
El riesgo con este tipo de pregunta es que la víctima puede estar tentada a adivinar si no está
segura de su respuesta precisa y este resulta ser un riesgo particular en la entrevista a niños o a
víctimas traumatizadas. El método para manejar el riesgo es o bien recordar a la víctima que es
aceptable que ella diga que no sabe la respuesta o que no puede recordar, o bien incluir este factor
como una respuesta alternativa dentro de la misma pregunta, por ejemplo: “¿Él te violó antes de
cruzar la frontera o esto sucedió después, o no puedes recordarlo?”.
Como regla de mejor práctica y en la medida de lo posible, las preguntas cerradas deben evitarse
cuando se están probando puntos evidenciales muy precisos e importantes en relación con eventos
específicos, en especial aquellos que es probable que sean desafiados en el tribunal. Por ejemplo,
usando la pregunta acerca de la violación que se usó anteriormente, las preguntas cerradas deben
ser evitadas en el punto de consentimiento específico y crítico; es mejor usar una pregunta cerrada
tal como:“Me dijiste que él te empezó a violar, cuando esto estaba ocurriendo le dijiste que se
detuviera o no?” o “Me dijiste que él te empezó a violar, cuando esto estaba ocurriendo trataste de
resistir físicamente o no?”
La pregunta debe expresarse como: “Me dijiste que él te empezó a violar, cuando esto estaba
ocurriendo ¿hiciste o dijiste algo?”
Preguntas guiadas
Una pregunta guiada es aquella en la que la respuesta es implícita o asumida, por ejemplo, “Él tomó
todo tu dinero, ¿cierto?”. Las preguntas guiadas sólo deben ser usadas cuando todos los otros tipos
de pregunta han fallado en aducir una respuesta por parte de la víctima en cuanto a punto en
cuestión. Las preguntas guiadas no solo crean un riesgo real de sugestión y recuerdo inexacto, en
especial cuando se trata de niños o víctimas traumatizadas, sino que también provocarán
usualmente la forma más intensa de desafío legal que pondrá a la víctima incluso bajo mayor
presión al momento de dar su testimonio.
C: CIERRE
Es importante cerrar la entrevista de una manera inclusiva y estructurada. La entrevista no debe
terminarse abruptamente y el equipo entrevistador debe asegurarse de que se disponga de tiempo
para cerrar el proceso adecuadamente. Se debe recordar que la colaboración entre la víctima y el
equipo entrevistador debe durar hasta el proceso del juicio y más allá de este y es importante
asegurarse de que se le informe a la víctima acerca de los siguientes pasos en la entrevista y en el
proceso de investigación.
Se debe seguir los siguientes puntos de cierre:
Antes de cerrar finalmente la entrevista, el entrevistador debe tomar el tiempo de verificar
junto con el segundo entrevistador si hay puntos evidenciales clave que se han olvidado o
que necesitan ser aclarados.
El entrevistador debe resumir los puntos clave de la evidencia de la víctima con ella a fin de
comprobar que estos han sido correctamente grabados y entendidos. El resumen debe usar
las palabras de la víctima y no la interpretación que el entrevistador pueda tener de ellas. Se
le debe pedir a la víctima que corrija cualquier error que se pueda haber hecho o que aclare
puntos específicos que sienta son necesarios para asegurar la precisión de su relato.
Se le debe preguntar a la víctima si el proceso de la entrevista ha sido aceptable para ella, si
lo entendió completamente y si tuvo algún problema que le gustaría discutir en ese
momento. En esta etapa se le debe también invitar a hacer preguntas acerca del equipo
entrevistador que pudiera tener.
El entrevistador debe tomarse el tiempo para agradecer a la víctima por su contribución y
para enfatizar nuevamente la importancia de su rol y contribución con el equipo.
El entrevistador debe explicar en detalle los planes para los siguientes pasos en el proceso,
por ejemplo, el horario de la siguiente entrevista; otros pasos investigativos que puedan
involucrar a la víctima tales como desfiles de identificación, exámenes médicos, etc. Esta
explicación no debe incluir solamente la mecánica de los pasos sino también su propósito y
objetivo.
E: EVALUACIÓN
Una vez que la entrevista ha concluido, la siguiente tarea es revisarla y evaluarla. Es importante
notar que este proceso debe seguirse después de cada entrevista y que no debe dejarse para el
final de todo el proceso de [Link] los casos de trata, los entrevistadores de seguro
necesitarán conducir una serie de entrevistas y es una cuestión de mejor práctica evaluar cada una
a la vez, a medida que la evaluación proveerá orientación importante en el enfoque evidencial para
la siguiente entrevista. El propósito de cada evaluación posterior a la entrevista en la serie es
resaltar las siguientes áreas:
Identificar eventos evidenciales adicionales que necesitan ser explorados a través de un
interrogatorio posterior detallado.
Identificar eventos evidenciales ya divulgados que necesitan ser aclarados o ampliados a
través de un interrogatorio posterior.
Revisar el desarrollo de la entrevista y el desempeño del entrevistador /entrevistadores e
identificar áreas que deben cambiarse o mejorarse para reforzar el proceso de la entrevista.
Al final de todo el proceso de la entrevista, la evaluación general debe consistir de tres funciones
diferentes:
Evaluación del contenido evidencial de la entrevista para identificar oportunidades
corroborativas.
Evaluación del contenido evidencial de la entrevista para identificar los siguientes pasos en
la conducción de la investigación.
Revisión final y evaluación de la entrevista y el desempeño de los entrevistadores.
El objetivo es obtener la mayor cantidad de evidencia corroborativa posible respecto de cada
incidente factual divulgado por la víctima a fin de lograr establecer de manera creíble que ella es
capaz de decir la verdad y que así lo ha demostrado a lo largo de las entrevistas.
La segunda parte del proceso de evaluación es revisar la evidencia revelada por la víctima en el
curso de las entrevistas y evaluar su impacto en la investigación total e identificar los siguientes
pasos investigativos que se necesita tomar.
Revisión y evaluación de la conducción de la entrevista y del desempeño de la entrevista
La evaluación debe considerar todo el proceso del modelo PERCE y no encerrarse solamente en la
actual fase de la entrevista. Cuando dos oficiales han estado presentes durante la entrevista, estos
deben realizar la evaluación de manera conjunta y dar un feedback honesto el uno al otro en cuanto
al desempeño de la otra parte.