0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas5 páginas

Historia de la Música Electrónica

Este documento describe las diferentes corrientes de música electrónica, incluyendo tecno, rock psicodélico, música planeadora, música electroacústica, música minimalista y jazz electrónico. También discute los orígenes e instrumentos pioneros de la música electrónica a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Cargado por

mariqylla
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas5 páginas

Historia de la Música Electrónica

Este documento describe las diferentes corrientes de música electrónica, incluyendo tecno, rock psicodélico, música planeadora, música electroacústica, música minimalista y jazz electrónico. También discute los orígenes e instrumentos pioneros de la música electrónica a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Cargado por

mariqylla
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

HISTORIA

Capítulo 1: PRESENTACION Y ORIGENES

******

Hablar hoy en día de música electrónica equivale casi a


hablar de música. Pocos son los trabajos, no sólo en las
corrientes Pop sino dentro de toda la música compuesta
actualmente, en las que no aparezca ningún sonido
generado electrónicamente.

Todavía existen personas que afirman que la electrónica


resta creatividad a la música. Pero el hecho es que antaño
un compositor debía esperar para escuchar su propia
sinfonía a que una orquesta se decidiese a tocarla,
mientras que hoy, gracias a los sintetizadores,
secuenciadores y ordenadores, puede escucharla antes de hacerla pública. La creatividad
musical del compositor ha dado un salto impresionante. Hoy, el autor puede componer
sin la tediosa mediación de partituras, conocimientos de solfeo y demás. Puede
interpretar todos los instrumentos que aparecen en su trabajo, y diseñarlos a su antojo,
con lo cual no se limita a crear notas, sino también sonidos. Incluso puede generar e
interpretar en el teclado voces, coros, lluvias, ventiscas, cantos de aves, y cuantos
sonidos captamos en nuestro universo, gracias a los muestreadores. Su dominio es total.
Tiene en sus manos poder expresar todo lo que surge de su creatividad.

LAS DIVERSAS CORRIENTES

La música electrónica, sintetizada o por ordenador, no tiene estilo en sí misma. Se


trata de música interpretada por instrumentos electrónicos. Sin embargo, y si bien éstos
son usados habitualmente hoy en día, existen determinadas corrientes más propensas a
su utilización, o pioneras en su momento. Tal vez la más representativa sea el conjunto
de estilos cada vez mayor reunidos bajo la etiqueta de New Age (Nueva Era), que
incluiría la Música Cósmica, la World Music, y otras. A continuación, ofrezco un
repaso a los estilos más vinculados a la electrónica.

TECNO. Éste es el estilo más conocido de todos los vinculados a la


electrónica. Es innecesario explicar en qué consiste. Lo que quizá no
sepa todo el mundo es cuál fue su origen. El Tecno se gestó a fines de
los años 60 y nació a principios de los 70. Alemania fue su cuna de
nacimiento, y se le atribuye su paternidad al grupo Kraftwerk, que en
1971 ya hacía este tipo de música.
ROCK PSICODELICO, SINFONICO Y / O ESPACIAL. Es un estilo
también bastante conocido, que cuenta en su historia con nombres como
Pink Floyd, King Crimson, Genesis y otros. Podríamos también incluir
bajo esta etiqueta (aunque no exclusivamente) a Mike Oldfield, Peter
Gabriel, y otros artistas pop de difícil clasificación que han mostrado
una relación estrecha con el universo electrónico. El boom de estos tipos
de rock se produjo en los 60, con Pink Floyd como cabeza visible del
sector más vanguardista, y alcanzó su madurez en los 70. Estos estilos
podrían considerarse como el padre del
Tecno.

MUSICA PLANEADORA. Denominada


también Cósmica o Ambient, y conocida en
sus inicios como Nuevo Rock Alemán, por
ser Alemania el país de donde surgió con
más fuerza. Sus orígenes son muy
complicados. Si nos atenemos al arte y no a
la tecnología, Bach, Debussy o Wagner
podrían haber estado haciendo este tipo de
música. De hecho, la música cósmica típica
es una fusión de clasicismo y nuevas
estructuras musicales, que incorpora
melodías ensoñadoras y ritmos complejos.
La Música Planeadora es el estilo más
marcadamente electrónico de todos. A
menudo sirve de banco de pruebas para prototipos de sintetizadores, y es
el destinatario de mucha de la tecnología musical más sofisticada. La
gran explosión de tecnología musical de los años 70 tuvo en la Música
Cósmica su principal receptor.

MUSICA ELECTROACUSTICA / CONCRETA. Esta corriente, en su


continua búsqueda de nuevos caminos sonoros por explorar, produjo la
más memorable serie de exploradores de la música electrónica previos a
la aparición de los primeros sintetizadores manufacturables a gran escala.
Gente como Milton Babbit o Mauricio Kagel, entre otros, son pioneros
en la producción de música exclusivamente electrónica.

MUSICA MINIMALISTA. Podría describirse como música repetitiva,


que ha heredado algo de la Electroacústica y algo de la Planeadora.
Entre los artistas más destacados de esta corriente cabe citar a Steve
Reich y Philip Glass.

JAZZ ELECTRONICO. Como es bien sabido, dentro del jazz existen


numerosos estilos. Algunos de ellos pueden etiquetarse como Jazz
Electrónico, debido a que en ellos los instrumentos típicos del Jazz han
sido sustituidos total o parcialmente por sintetizadores. El ejemplo más
claro es el del compositor brasileño Wagner Tiso.
Al margen de estos géneros, otros se han beneficiado también, aunque en mucha
menor medida, de los sintetizadores y otros instrumentos electrónicos avanzados.
Incluso ¡la Música Clásica! ha tenido memorables grabaciones electrónicas. Aunque
los compositores clásicos no dispusieran en su época de sintetizadores, la suya, y más
concretamente la de ciertos autores, es una música que se presta fácilmente a su
interpretación mediante sintetizador. Por eso tuvieron tanto éxito a fines de los años 60
las obras de Bach interpretadas al sintetizador por Wendy Carlos. O las de Debussy,
Stravinsky, Prokofiev, Strauss y otros tocadas por Isao Tomita.

Podríamos seguir tratando de poner etiquetas para definir distintos estilos dentro de
cada una de estas corrientes, pero sería etiquetar por etiquetar. La propia imposibilidad
de definir con palabras la música hace que a menudo las etiquetas sean ambiguas, y por
eso sólo es conveniente usarlas para definir campos muy amplios. Sin duda la única
etiqueta precisa es la de cada autor.

LA PREHISTORIA

Los inicios de la música electrónica se remontan a mucho


antes de lo que se suele creer. Concretamente, hay que
situarse en las postrimerías del siglo XIX, cuando se crearon,
de manera bastante desapercibida para el público de
entonces, extraños instrumentos musicales parcialmente
eléctricos, tales como el Clavicémbalo Eléctrico, los Pianos
Electromagnéticos o el Arco Cantante. Las referencias que se
conservan hoy son escasas y confusas, dado que tales
inventos no recibieron por parte de la sociedad una atención
mayor que la propia de raros cachivaches de feria sensacionalista. Aún así, en Alemania
ya existían periodistas técnicos que profetizaban el nacimiento de la música
electrónica, manifestando, ante la incomprensión y la burla de sus contemporáneos, que
la electricidad sería en el futuro responsable de un giro total en la concepción
instrumental de la música.

El primer instrumento enteramente electrónico fue el Telarmonio, inventado en 1900


por Thaddeus Cahill. La música interpretada con este aparato se transmitía a domicilio
a los interesados por medio de las recientes redes telefónicas. Esto supuso además la
primera experiencia de Hilo Musical. Importantes logros para un importante tiempo.
Aquélla fue la época en que germinó el espíritu científico que habría de hacer posible
con el paso de las décadas la revolución de los instrumentos eléctricos dentro de la
música, desde los más simples como la guitarra
y el órgano eléctricos, a los más complejos
como el sintetizador y el sampler. Sin embargo,
durante aquellos años, los instrumentos
electrónicos y la propia música electrónica
fueron dominio exclusivo de inventores
solitarios, generalmente incomprendidos por una sociedad victoriana aferrada a los
conceptos musicales tradicionales.

Tras la Primera Guerra Mundial, se produjo un notable incremento de nuevos


instrumentos musicales electrónicos. En Alemania, Jorg Mager inventó un instrumento
electrónico sin teclado, cuyas notas musicales se determinaban girando una manivela
que regulaba la frecuencia del sonido. También construyó un órgano electrónico de tres
teclados, que incorporaba diversos timbres, y el calidófono, instrumento monofónico de
teclado que permitía mezclar sonidos.

El ruso Lev Termen (o Lev Theremin en la transcripción francesa) creó el


Termenvox, conocido también como Theremin (derivado de su apellido). Este
instrumento carecía de teclado. Las notas sonaban moviendo las manos ante unas
antenas que surgían del aparato, singular mecanismo de interpretación que recuerda al
del Arpa Láser tocada por Jean Michel Jarre. Los instrumentos electrónicos se
multiplicaron.

El Terpsitone fue una especie de hermano mayor del


Termenvox, capaz de ampliar su acción musical al
movimiento de todo el cuerpo, con lo cual, tocar este
instrumento se efectuaba mediante la danza. El Ritmicon
era un precursor de los actuales secuenciadores. Además
de estos instrumentos, Lev Termen diseñó un violoncelo
eléctrico, una primitiva caja de ritmos, y un instrumento
electrónico provisto de teclado. Hugo Gernsback, el
inventor del término ciencia-ficción, y editor de relatos de
ese género, diseñó el Pianorad, dotado de un teclado
polifónico.

Aparecieron en Francia el órgano electrónico Givelet-


Coupleaux, que proporcionaba hasta 76 sonidos diferentes, y el Ondes Martenot que
tuvo un éxito lo bastante duradero como para ganarse un puesto propio entre los
instrumentos musicales convencionales.

El éxito de la música interpretada con tan singulares instrumentos no se hace esperar.


Lev Termen realiza giras musicales por toda Europa, y se instala en [Link]. Toca sus
instrumentos con la Orquesta Filarmónica de
Nueva York.

Aparecen interpretes especializados en


instrumentos electrónicos, como por ejemplo
Clara Rockmore, una legendaria virtuosa del
Termenvox, y se componen obras de música
electrónica (o semielectrónica) como por ejemplo Electric Symphony (1932), o
Symphonic Mystery for Termenvox and Orchestra (1924), además de diversas bandas
sonoras para películas.

LA DECADENCIA

El gran interés que en la sociedad industrializada despertaban los instrumentos


electrónicos por ser una sorprendente novedad técnica, se apagó a fines de los años 30.
Y puesto que la música que interpretaban era convencional, o bien demasiado compleja
y dispersa, la embrionaria música electrónica dejó de atraer al público de la época.
Existía la tecnología, pero no un bagaje artístico-cultural que permitiese aprovecharla
para crear una música plenamente diferente, cuya esencia se hallase en el alma de esa
tecnología, no en adaptaciones de estilos desarrollados en base a los instrumentos
acústicos. El progreso técnico logrado estaba demasiado por delante del cultural.

A causa de todo ello, la conmoción suscitada por la música electrónica cesó al acabar
la década de 1930. Lev Termen regresó a la URSS. Jorg Mager murió. El inicio de la
Segunda Guerra Mundial dirigió la atención de la sociedad hacia otras cuestiones más
prioritarias que la investigación de nuevos lenguajes musicales, y las aguas del olvido
engulleron la llave que podía haber abierto un nuevo universo musical décadas antes de
la época en que ello fue por fin posible.

También podría gustarte