Universidad autnoma de santo domingo
(uasd)
PRESENTACION
NOMBRES
Dismairy Cruz Morales.
Jos Cordero.
MATRICULAS
100441872
100438704
ASIGNATURA
Letra I
TEMA
Evolucin y Origen del Espaol en [Link].
INTRODUCCION
Se afirma, segn consigna Pedro Henrquez Urea en su obra: El Espaol en Santo
Domingo, escrita entre 1935 y 1961, que "la Espaola fue en Amrica el campo de
aclimatacin donde empez la lengua castellana a acomodarse a las nuevas
necesidades." Sin embargo, conservamos, apenas, algunas palabras con las cuales
los nativos designaban algunos objetos, plantas y frutos desconocidos por los
espaoles y que stos asimilaron, enriqueciendo el castellano.
No se tiene precisin sobre a partir de cundo puede hablarse de un espaol
dominicano propiamente dicho, pero, obviamente, los colonizadores que se
establecieron en la isla y asimilaron palabras de las lenguas locales fueron los que
iniciaron el proceso de reaccin del dialecto dominicano.
Con el paso del tiempo por evolucin natural, adecuacin idiomtica, influencias del
espaol de otros pases y de otras lenguas, se ha constituido lo que conocemos
como el espaol dominicano y que Carlisle Gonzlez Tapia define como "La
modalidad dialectal del espaol general que se habla seria la Repblica Dominicana
y que presenta caractersticas particulares en el orden fontico, en las
construcciones morfosintcticas y en el vocabulario y los distintos significados de los
vocablos, con relacin a los dems dialectos del espaol general".
El castellano lleg a Santo Domingo con los espaoles que descubrieron la isla y al
igual que sucedi en los dems pases de Amrica Latina, este nuevo idioma
desplaz por completo las lenguas de los aborgenes (Lengua Taina, Lengua
Ciguaya y Lengua Macorije), hasta hacer que desaparecieran totalmente, del mismo
modo que en pocos aos murieron todos los habitantes que los espaoles
encontraron en la isla, muchos por enfermedades tradas por los invasores, otros
como resultado de los abusos y maltratos a los que fueron sometidos; los menos por
tristeza y frustracin.
Se afirma, segn consigna Pedro Henrquez Drena en su obra El Espaol en Santo
Domingo, escrita entre 1935 y 1961, que "la Espaola fue en Amrica el campo de
aclimatacin donde empez la lengua castellana a acomodarse a las nuevas
necesidades..." Sin embargo, conservamos, apenas, algunas palabras con las
cuales los nativos designaban algunos objetos, plantas y frutos desconocidos por
los espaoles y que stos asimilaron, enriqueciendo el castellano. Entre estas
palabras pueden sealarse: aj, arcabuco, batata, bejuco, bija, cabuya, ceiba, eur,
guama, sabana, yuca, barbacoa, guazbara, hamaca, macana, ann, caimito,
caguasa, corozo, guanbana, guayaba, hobo o jobo, lern o lirn, mamei, mamn,
man, papaya (lechosa), jagua.
No se tiene precisin sobre a partir de cundo puede hablarse de un espaol
dominicano propiamente dicho, pero, obviamente, los colonizadores que se
establecieron en la isla y asimilaron palabras de las lenguas locales fueron los que
iniciaron el proceso de reaccin del dialecto dominicano. Con el paso del tiempo por
evolucin natural, adecuacin idiomtica, influencias del espaol de otros pases y
de otras lenguas, se ha constituido lo que conocemos como el espaol dominicano y
que Carlisle Gonzlez Tapia define como "La modalidad dialectal del espaol
general que se habla eri la Repblica Dominicana y que presenta caractersticas
particulares en el orden fontico, en las construcciones morfosintcticas y en el
vocabulario y los distintos significados de los vocablos, con relacin a los dems
dialectos del espaol general".
CARACTERSTICAS GENERALES
Arcasmos: uso de palabras o frases anticuadas. Sobre el espaol de Santo
Domingo, en su poca, Pedro Henrquez Drena escribi: "Mi tesis principal es que al
espaol de Santo Domingo lo caracteriza su aire antiguo, que en ocasiones llega al
arcasmo"1 "...el espaol de Santo Domingo presenta como rasgos distintivos la
conservacin de la lengua tradicional, con matices antiguos y hasta arcaicos ms
abundantes que en ningn otro pas del Nuevo Mundo..." Entre los arcasmos
utilizados an por hablantes cultos, seala: acesar, agona (esfuerzo), alfeique,
alfereca, alquilarse una persona, amujerado, anafe, aparente, apeuscado,
atollarse, barcino, mancar, mata (planta de cualquier especie, hierba o rbol y no
solamente maleza), pollera por falda, agela por abuela, vide por vi, agora por
ahora, repite por regao, etc. Otros arcasmos muy escuchados a nivel rural son:
sernos, vide, haiga. Sin embargo, la afirmacin de Henrquez Drena no puede
considerarse vlida en la actualidad, como lo demuestra en su estudio Max A.
Jimnez Sabater al sealar que una buena parte de los 258 arcasmos referidos por
Henrquez Drena son casi completamente desconocidos por los jvenes
universitarios de hoy. Concluye sealando: "Es probable que muchos de esos
trminos fueran bastante usuales hace un siglo o que todava se oiga alguno de
ellos en tal o cual rincn de la Repblica. No obsta para que, en lneas generales,
semejantes vocablos hayan pasado a ser hoy da tan arcaicos en Santo Domingo
como en el resto de la comunidad hispnica.
Por su parte, Carlisle Gonzlez, afirma sobre el particular: "El panorama actual del
espaol en Santo Domingo no es el que plantea Henrquez Drena.
Creemos que aunque se conservan muchos arcasmos tanto en el lenguaje hablado
como en el escrito, no existe "el fuerte sabor arcaico" a que alude don Pedro, salvo
en zonas rurales muy apartadas. Adems, la influencia por contacto con otras
lenguas ha enriquecido en gran manera al castellano dominicano"
FONTICA: FENMENOS DIACRNICOS
El seseo dominicano Igual que sucedi en el resto de los pases
hispanoamericanos, en la Repblica Dominicana, los antiguos fonemas que la grafa
medieval y la clsica representada con s, ss, c y z se unificaron en el fonema sordo
/s/. En nuestro medio se tienen evidencias grficas de las confusiones que caus
esta pronunciacin indiferenciada, al momento de escribir, en documentos del 1581.
Pueden apreciarse errores como "nesesarias", "jueses", "pareser", "rresebido",
"haserle", "marsso", "provinssia", "fransesses", "Yglecia", "hassiendas",
"destruyssion", entre otros.
Eliminacin de /s/.
En las clases populares y campesinas, por lo general, se aspira la S final de slaba,
y sta es quiz la caracterstica ms notoria del espaol dominicano actual: m
comida, por ms comida; do da, por dos das; tre peso por tres pesos, etc. En las
clases cultas puede observarse lo mismo en conversaciones relajadas entre amigos,
sin embargo, en conversaciones formales, discursos y en el lenguaje escrito, se
cuida caer en esos errores. A pesar de ello, Carlisle Gonzlez Tapia afirma que slo
alrededor de un 33 % lo consigue, aun "en estilo totalmente formal" Jimnez
Sabater refiriendo sus impresiones al respecto seala: "...en la Repblica
Dominicana la prdida total de la aspiracin procedente de /s/ final de slaba se halla
mucho ms avanzada hoy da entre las generaciones jvenes -menores de treinta
aos- que entre personas de mayor edad. Contempl con asombro cmo en una
misma familia la abuela conservaba buen nmero de aspiradas, mientras que en el
habla de sus hijos el nmero de stas era menor y en la pronunciacin de los nietos
se manifestaba ya la omisin casi sistemtica de dicho sonido"3. Concluyendo que
la evolucin de este fonema tiende hoy en da a la desaparicin total en el habla de
los dominicanos, despus de haber pasado por la etapa de la aspiracin.
La S ubicada en medio de palabras, tambin se aspira en nuestro medio, en
condiciones similares a las de la S final de slaba y de palabra: fforo por fsforos,
totone por tostones, ut por usted, pecao por pescado, juto por justo, satre por
sastre, critiano por cristiano, ecuela por escuela, embute por embuste, repeto por
respeto, etc.
En personas de nivel alto y medio se produce una aspiracin de la /s/,
pronuncindose como una 1\1, Ejemplos: chidme por chisme, tardajte por tardaste.
Igualmente se aspira la S en el grupo ST, por ej.: tar por estar, etante por estante,
etc.
Se observa, tambin, en nuestra poblacin campesina y popular, la tendencia a
sustituir la S por H aspirada, ej.: nojotro por nosotros.
Yesmo
Consiste en la pronunciacin de II como y. Ejemplos: botella, fallecimiento,
guillotina, lluvia, etc. Este fenmeno se generaliz en toda Hispanoamrica desde el
siglo XVII. Se entiende que a su rpida propagacin "es posible que contribuyera la
pronunciacin de los esclavos africanos quienes, como se sabe, solan ser yestas".
Besmo
Este fenmeno lingstico est igualmente generalizado en toda Hispanoamrica y
consiste en la pronunciacin indiferenciada del sonido /b/, independientemente de
que la palabra lleve en su ortografa una /b/ o /v/. De esa forma se ha eliminado en
el lenguaje hablado el antiguo sonido de la NI.
Vocales
Entre los dominicanos existe una notoria tendencia a la nasalizacin de las vocales.
En las zonas rurales y personas pertenecientes a clases populares muchas vocales
resultan nasalizadas por asimilacin o metafona cuando aparecen consonantes
nasales en la misma palabra o en otra vecina. Ejemplos: romana, cuando,
trabajando, como, etc.
Vocales acentuadas: "El hecho ms sobresaliente en lo que concierne al timbre de
las vocales tnicas dominicanas es su regular y persistente carcter medio-abierto,
exento de extremos cierres o aberturas".
Por esta razn seal Henrquez Urea su impresin de que "la nitidez de las
vocales dominicanas viene dada por su carcter relativamente despejada"'.
Vocales inacentuadas: Jimnez Sabater afirma sobre el tema: "Es lo ms extendido
en el pas, fundamentalmente en las zonas rurales y en parte de las reas urbanas,
un mantenimiento muy ntido del timbre de las vocales inacentuadas, las cuales
suelen ir acompaadas de un acento de, intensidad mayor que el usual en el
castellano normativo". "En las clases urbanas de la alta y parte de la mediana
burguesa el timbre de las vocales inacentuadas no suele ser mantenido con tanta
fijeza, por lo cual se observa la relajacin de las mencionadas vocales en
circunstancias bastante similares a las del castellano culto peninsular".
"La E inacentuada, en los medios rural y popular, si va seguida de A se convierte en
1: apiai por apear, jarrai por arrear. La E seguida de O, con frecuencia se convierte
en 1: pioi por peor, Lionera por Leonora. La E se transforma por disimilacin en 1:
ojiao por ojeado.
La I sufre cambios muchas veces por supresin, como en sencia por ciencia; por
cambio de lugar en una palabra, suida por ciudad; dislocacin por acento, como
cida por cada, y sustitucin como memo por mismo.
La O tambin ofrece cambios en el lenguaje popular; los casos ms frecuentes son
la sustitucin por la U, como podemos observar en tualla por toalla; ba por voy;
tuava por todava.
El diptongo lo en algunos casos se transforma en O como ocurre en Antoo por
Antonio".
CONSONANTES
Segn Jimnez Sabater "lo ms significativo lo constituye tal vez el hecho de que
actualmente en la Repblica Dominicana se manifiesta mejor que en ninguna otra
zona del mundo hispnico la tendencia ancestral del castellano a resolver la slabas
trabadas en slabas libres".
Bilabiales: Las consonantes B y V, como ya dijimos, se pronuncian sin alteracin
cuando son iniciales o estn en posicin intermedia: banco, barro, vaso, vida,
bamb, navega.
bia por G, como en agela por abuela, geno por bueno, geita por vuelta. Esto es
frecuente en las oclusivas sonoras.
En la palabra vagamundo por vagabundo la B se convierte en M.
El sonido bilabial de la P inicial, media o intervoclica no sufre alteracin: pera,
propina, pap.
En el grupo Ps, se pierde: as cusula por cpsula.
La P seguida de T, desaparece: aseto, por acepto, conseto por concepto.
El sonido fricativo de la F, no sufre alteracin: Fragoso, farfullero. Pero en algunos
casos su sonido se sustituye, en el lenguaje popular, por el de la J. As Juimos por
fuimos, ajuera por afuera.
Dentales (T-D): La T en posicin inicial no cambia: tabaco, Teresa, trueno.
La D inicial, en la lengua vulgar se aspira, en las voces onde por donde, epachai por
despachar, en por desnudo.
Existe el caso contrario que es agregar la D al principio de algunas palabras: diba
por iba, dentro por entr.
En la lengua vulgar la D final se pierde tambin: verd por verdad, amit por
amistad, ut por usted.
En algunos casos se agrega al final de algunas palabras la slaba DE: vide por vi
(forma arcaica). El grupo DM y DV se vocaliza, es decir se convierte en I: aimit por
admitir, aiveit por advertir, y con frecuencia ambos grupos se convierten en L o R,
aimit y alvert, este cambio no es slo propio del lenguaje del Cibao, sino de todas
las regiones del pas.
La D antes de N, en muchos casos se pierde, como aonde, por adonde, onde por
donde4.
Velares: la C seguida de O y de U es velar oclusiva: cama, cubo (con sonido de K).
En posicin inicial se conserva: casa, cuna.
La C final slo se conserva en voces cultas, por consiguiente, se pierde en el
lenguaje vulgar: Isa por Isaac.
La C seguida de E y de Y tiene sonido de S: sielo por cielo; sinta por cinta.
La C formando parte del grupo CT desaparece: dotoi por doctor; en el mismo grupo,
la C a veces se vocaliza: faitura por factura; aituai por actuar.
En el grupo CC, tambin se vocaliza aisin por accin, y como le ocurre a la R en
este caso tambin, segn la regin es sustituida por Y, o por R: aisin y arsin, por
accin.
La J: la J inicial siempre se pronuncia: junta, jaula, jams; pero en posicin
intermedia con mucha frecuencia sustituye a la H, as: jalai, por halar, bojo por
boho, jamaca por hamaca. En los pocos casos que existen en espaol de J final, en
ellos sta se pierde: rel por reloj.
La G: la G, que es consonante sorda en los sonidos ge, gi: Gengibre, gina, es
sonora en las combinaciones ga, go, gue: Gavillero, gozo, guerra. La G intermedia
permanece sin alteracin: mago, ruego, final no existeLa G seguida de N,
generalmente pierde su sonido: inorante por ignorante; indino por indigno.
La L: consonante alveolar, en posicin inicial permanece igual: ladera, lino, lima. En
posicin intermedia se convierte en 1: saito por salto, buito por bulto. Cuando es
final, ocurre lo mismo, se convierte en: animai por animal, fiel por fiel.
La Z: esta consonante se sustituye por la S. En la palabra pez, la Z final se sustituye
por J; peje.
CARACTERSTICAS REGIONALES
Si se toma en cuenta la forma de hablar de nuestro pas, debemos admitir que se
hace necesario dividirlo en varias regiones que tienen caractersticas particulares.
Estas regiones son: La Regin Norte o Cibao, la Regin Suroeste, la Regin Este, el
Distrito
Nacional y Saman.
An en estas regiones, es posible encontrar diferencias entre el lenguaje urbano y el
rural. Ello se debe, en gran parte, a que nuestros campesinos, acostumbrados a los
resultados de la frase "Por la boca muere el pez" durante los 31 aos de dictadura
trujillista, cuidan mucho lo que dicen. Consuelo Olivier Vda.
Germn afirma: "Nuestros campesinos nunca dan una contestacin precisa a una
pregunta o a una proposicin; sus contestaciones son vagas, imprecisas, dando
rodeos, eludiendo responsabilidad. As cuando dice jjum!; bueno!; voy a ver!, no
sabemos si aprueban o desaprueban. Esto lo hacen mirando al suelo, dndole
vueltas a su sombrero, sin mirarle la cara a su interlocutor. Frente al hombre del
pueblo que tiene alguna cultura y que el campesino le llama "hombre de letra", es
receloso, desconfiado".
La Regin Norte, conocida con el nombre indgena de Cibao abarca el Valle de La
Vega Real. En ella estn comprendidas 14 de las 29 provincias del pas, entre las
que mencionaremos las provincias de Santiago, La Vega, Espaillat, Duarte, etc.
Esta regin tiene caractersticas propias en su habla. Es en ella donde se encuentra
el mayor nmero de arcasmos y a decir de Jimnez Sabater es donde se da con
mayor arraigo la prdida total de la aspirada, quiz relacionado con el hecho de
haberse mantenido ms aislada por falta de comunicacin y estar menos sujeta a la
influencia fontica de los esclavos negros (existe el mayor porcentaje de poblacin
blanca).
La caracterstica principal del habla de la regin cibaea, sobre todo notoria en las
zonas rurales, es la sustitucin de las consonantes R y L por I: persona por pesona,
abui por abur, abombaise por abombarse, caibn por carbn, doloi por dolor, maivao
por malvado, valoi por valor, etc.
A nivel de la clase media se ha operado un inters por evitar el uso de la I, en
sustitucin de las R y L, como una forma de diferenciarse de la clase baja,
producindose una especie de omisin del sonido final de slaba con un perceptible
alargamiento de la vocal precedente: [mw: to] por muerto, [ku: so] por curso, etc.
Esta particularidad probablemente constituye el rasgo ms tpico dentro del habla
dominicana y permite establecer sin ninguna duda, no slo que un hablante es
dominicano, sino tambin ubicar su procedencia geogrfica dentro del pas.
Tambin se observa en el Cibao el uso de expresiones redundantes coincidiento
con la utilizacin del fsil ello como sujeto antepuesto a verbos "impersonales": Ello
hay poca- naranja-; Ello estaba lloviznando un poco, etc. "No obstante, para este
ltimo fenmeno cabra pensarse tambin que ha influido junto a la hiptesis de la
simple conservacin de un arcasmo la pronunciada tendencia a la personalizacin
de todo verbo, manifiesta a todos los niveles sociales del pas en expresiones de
tipo: Habamos cuatro presos; Hubieron muchos muertos en las calles, etc.".
La Regin Suroeste se caracteriza por la neutralizacin de /!/ en /r/ (cambio de una
/!/ por una / r/), as como por mantener el sonido [r], pero con una acentuacin de la
vibracin y arrastre de la misma, convirtindola en rr: dur[r]ce, por dulce, cur[r]pable,
por culpable.
La Regin Este se caracteriza por la llamada Geminacin o Duplicacin, que
consiste en que la/r/yla/l/ en posicin final de slaba, dentro de una palabra, se
asimilan a la consonante que le sigue, resultando un sonido doble. Ej.: canne por
carne, cueppo por cuerpo, puerta por puerta, puppero por pulpero, etc.
El Distrito Nacional se caracteriza por la neutralizacin-(cambio) de /r/ en /!/ en final
de slaba y de palabra. Ej.: polque por porque, cuelpo por cuerpo, enojal por enojar,
palqueal por parquear, desbaratal por desbaratar, etc.
Saman tiene la particularidad de que en ella se habla, adems del espaol, el
ingls y el criollo haitiano por el establecimiento y permanencia en su suelo de otros
grupos tnicos. El ingls lo hablan los descendientes de emigrados de islas inglesas
(cocoles) que procuran mantener su idioma y sus tradiciones en su descendencia.
La caracterstica distintiva del espaol en esa pennsula es la simplificacin de la rr
en r. Ej. ariba por arriba, etc.
FENMENOS LINGSTICOS: METAPLASMOS".
APCOPE. Este metaplasmo que consiste en la supresin de una o ms letras al
final de un vocablo, es muy frecuente en toda nuestra poblacin, pero muy usado en
el Cibao; as: ciud por ciudad; ust por usted; verda por verdad. As como la
supresin de la S final, tambin de uso general: m por ms; arr por arroz; Lui por
Luis.
PRTESIS. Consiste en colocar al principio de una palabra una o ms letras: asign
por segn; afusilai por fusilar.
EPNTESIS. Consiste en intercalar una letra en medio de un vocablo: lambei por
lamer; haber por habr; bisgara por bisagra. De origen culto tenemos Atalntico
por Atlntico.
AFRESIS. Consiste en la supresin de una o ms letras al principio de la palabra:
ora por ahora; onde por dnde; taba por estaba; ta por est; Cola por Nicols;
Tanilao por Estanislao; Norabuena por enhorabuena.
SINCOPA. Ocurre cuando se suprimen una o ms letras en medio de una palabra:
navid por natividad; Magalena y Madalena por Magdalena. El primero pierde la D y
el segundo la G; anque por aunque; este vocablo sufre la prdida de la U.
METATASIS. Consiste en alterar el orden de las letras de una palabra: prob por
pobre; Grabiel por Gabriel; ajla por ojal; naide por nadie.
DISIMILACIN. Ocurre al alterar un sonido para diferenciarlo de otro igual o
semejante, cuando influye sobre aquel: debino por divino; molenillo por molinillo;
medecina por medicina. El cambio de I por E se produce por la concurrencia de las
es en slabas consecutivas.
CONTRACCIONES. Se verifica cuando se hace una sola palabra de dos, de las
cuales la primera acaba y la segunda empieza en la vocal, suprimiendo una de
estas vocales. En ocasiones se suprimen ms de una letra: Voy a, vu; cmo es,
comu; de este, dte; de ah, diai, etc.
DIMINUTIVOS. La costumbre de usar diminutivos est arraigada en la regin del
Cibao. Es parte de la afabilidad hospitalaria de las gentes, es una forma de ser
agradables y corteses. As cuando nos hacen esperar nos dicen epree un ratico,
aunque la espera sea larga; si nos obsequian un dulce nos ofrecen un dulcito;
cuando llovizna dicen: t jariniandito; cuando nos indican una direccin siempre es
cerquita, aunque sea distante. Cafesito, adiosito, partico, son otros diminutivos de
uso frecuente.
DISLOCACIN DE ACENTO. Es una caracterstica de nuestro lenguaje popular en
todas las regiones del pas. La voz mama es una de las ms corrientes,
particularmente cuando la usan para insultar a alguien.
Tambin sufren dislocacin de acento la voz cida por cada; trada por trada; mi
por maz.
REGRESIN. Ocurre al decir leva por levita, Margara por Margarita.
EL VERBO. El uso de algunas inflexiones verbales ofrece interesantes cambios en
el habla popular. Estos cambios los encontramos: en la supresin de letras en la
tercera persona del plural del presente de indicativo. Ej.: Cogien por cogie(ro)n:
Vivien por vivie(ro)n. En la forma compuesta del pretrito perfecto de subjuntivo del
verbo Haber se dice Haiga por Haya.
En el pretrito imperfecto de algunos verbos se da una especie de rodeo en lugar de
usar el tiempo correcto, as se dice: Yo iba a venir, en lugar de decir Yo vena.
Igual se dice Quera ir en lugar de decir Ira.
En cuanto al futuro podemos observar que su uso se est perdiendo. As es general
el empleo de la forma: Voy a mandar a buscarla, en lugar de Mandar a buscarla;
Voy a ir, en lugar de decir Ir, etc.
El pronombre de segunda persona (Vosotros) ha desaparecido; se conserva la
segunda persona del singular T. Tambin se usa en lugar de T, Usted y en lugar
de Vosotros, Ustedes.
Dominicanismos
A continuacin transcribimos unas cuantas palabras del listado de expresiones
dialectales y sociolectales recopiladas por el lingista dominicano Odalis G. Prez
Haciendo cocote: Darle mente a algo, pensar mucho en alguna cosa.
Me cay como un bi: No me gust esa noticia, es una mala noticia.
Mortal p lo tiburone: Cuando una muchacha est muy bonita.
En bola de humo: rpido.
A milln tr: rpido.
Vamo a dao ata que no de grajo: si sigues, nos pelearemos.
Te doy hasta con el cubo del agua: te voy a dar duro.
Te voy a dar y no consejos: te voy a golpear.
Y e fcil: no estoy de acuerdo con eso.
Tjebi: eso est bien.
T full: eso est estupendo.
Verdugo: barbaraso.
FRASES Y EXPRESIONES ACTUALES
T cool, t gevi, t ful, t apero: cuando algo gusta mucho.
Y yo: significa t tambin.
Marina: expresin utilizada cuando alguien dice una tontada.
Saludos: y qu/ qu lo queay/ qu lo qu/ dime loco/dime viejo. '
Apodo a las muchachas feas: grillo, macata, cocote, gurgusia, galpntara, cutfara,
cucaracha, furufa.
Apodos de las muchachas bonitas: qu mujern, qu mamasota, qu cromo de
mujer.
Qu charly, qu chopo: alguien o algo descuidado, desagradable.
Me raj, me pait, me quem: expresin utilizada por los estudiantes cuando les va
mal en una prueba.
Bacano: significa un muchacho que usa una moda extraa.
ame, batata, conuco, vvere, jalo e vivero: expresiones utilizadas para expresar
bruteza.
CONCLUSION
Al finalizar esta investigacin sobre el origen del Espaol de Santo Domingo. Se
afirma, segn consigna Pedro Henrquez Urea en su obra; El Espaol en Santo
Domingo, establece que "El territorio de la actual Repblica Dominicana se divide en
regiones con rasgos propio en el habla. La lengua de las ciudades es uniforme en
todo el pas y tiene los caracteres generales del hable culta en el habla rural se
seala divisiones: la principal es la del norte y la del sur.
El Cibao, palabra que significa en taino terreno pedregoso, fue llamado por los
descubridores "la gran vega" y es un conjunto homogneo: regin interior, entre la
Cordillera Central y la Septentrional, sin puerto martimos, pero la ms rica de todo
el pas. All, junto a fuente rasgos arcaicos, se advierten avances espontneos de
variacin dialectal. En el vocabulario hay singularidades de forma y de significados.
Las zonas costeas septentrionales de Montecristi y Puerto Plata participan muy
poco de los caracteres del Cibao. En la provincia de Montecristi, la frontera con la
Repblica de Hait, "la lnea", recibe elementos lxico del patois criollo de los
haitianos. Igual cosa sucede, en toda la frontera, entre las dos pequeas naciones,
de norte a sur; si en la "lnea noreste" se hace particularmente visible, es porque
aquella porcin fronteriza es la ms poblada.