CONCLUSIN SU
La tica como parte esencial del hombre, es tanto afecta de manera
racional, sus conductas, adquiere una orientacin axiolgica en su calidad
de disciplina prctica.
El estado, como producto del hombre y la sociedad, asume el deber tico
que ello implica, como principio y fin de su razn de ser, justificando
moralmente, en consecuencia, su autoridad o poder supremo, ya que se
rige sobre la premisa de un valor superior, que est por encima de todo
los fines o intereses individuales o de los grupos que lo conforman, pero
que todas atae y convienen.
Los valores ticos o jurdicos, reconocidos en los preceptos legales
requieren para su actualizacin de voluntad de agentes externos,
denominados servidores pblicos, al ser captados por su razn o
inteligencia, provocando en l una conducta espontanea pero racional.
Aquello que en el mbito de la administracin pblica se oponga a los
fines del estado y derecho, al uso adecuado de la autoridad o poder
pblico, a los valores jurdicos y ticos previstos en las normas y la
legalidad, en beneficio propio o de terceros, sea este pblico, econmico
o social es denominado corrupcin.