0% encontró este documento útil (0 votos)
77 vistas100 páginas

162

Clio Historia 162

Cargado por

Adslon
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
77 vistas100 páginas

162

Clio Historia 162

Cargado por

Adslon
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
CL ‘HISTORIA CARLOS V VS FRANCISCO | UN TORNEO INTERMINABLE LA HISTORIA DE UN INSURGENTE WERNHER VON BRAUN EL NAZI QUE LLEVO AL HOMBRE A LA LUNA M Lo ULTIMAS EMISIONES DE LA FNMT-RCM Geese ee A Pana a Eve Brea Ev PETC Reheat a ra a 70 ANOS DE PAZ Eee Primer 1edas F M ipe VI MA EUROPA _ ee eee BEET Cos een Gagan eos oe eo Lea hen Sea ad ea et CLIO REDACCION yDISERO EDITORIAL sean aurenT (area, Nevers. 25 de Jule e 1836 “Maa, Lae noviembre de 48a) con su "caro Iaboratoro -4> Pamio DE LOS LEONES. Dos vsiones ce un ugar eterno, separadas por 150 afos. En la Dotina do inqierda disrvtamos do uns sta general de Jean Laurent En esta paging ol ‘eco de Fernando Wanso esta puesto en la galerie note de patio. etree lemacue Ps PARIS jee eee El forografo se establecio fen Madrid en 1843, donde digi una tlenda y aun considerable numero de fotégrafos que tebajaron por toda Espana y Portugal realizando fotogafias, convi- tiendose asi en unos de los fatégrafos comerciales: lmpartantes dal siglo IX. Su trabajo cubre practicamente todas los temas de mayor opularidad de su épocarre- produccién de obras de ate, reportajes de obras publicas (fotografia industial), vistas panorémices de cudades, palsajes, monumentos, obras de arte, retratos de personal ddades ytipos populares dela peninsula Laurent destacd slempre or mantenerse al cia en los vances tecnolégicos que se producian en ta fotografia det Siglo [Link] mismo invento € introdujo varias técnicas como el papel leptografco, ue se vendia ya sensibil ado; 0 un nuevo sistema de coloreado, stents el titulo de *Fatogra fo Ge Su Majestad la Reina durante el periodo de 1861 a 1868, culo a Feowando Manso jee Fernandes Danwso Feewando Manso Jean bateent Feomando Manso Oe ent Fecm alo Dancso Bren Caarent ESTABLECER UN NEXO entre a aciga y a nls Alnamore dhrary (utaerl Itinerario de } HERNAI CORTES CENTRO DE EXPOSICIONES ARTE CANAL PASEO DE LA CASTELLANA 214, MADRID 3 DICIEMBRE 2014 - 3 MAYO 2015 [Link] (et Poy 7 cree Ty Pacer p(y Beem ct aes Emotes ala ea enentatascomyenla web delaercscin Sue alCetodexpstiones are carlen (BED Nos encanta ser fie- les a la historia pero no es facil concili- arla con la fe. Invo- cando la razon de ser de esta revista, vamos a seguir Gnicamente el rastro histérico de Jests. Para conseguirlo, los mejores expertos escriben en este dossier: Antonio Pifiero, el mayor conocedor del cris- tianismo antiguo en Espaia, nos da una leccion magistral de como interpretar cientificamente las fuentes; José Maria Ribas Alba, experto en el proceso a Jest, describe los criterios determi- nantes en la acusaci6n de los delitos por los que el predicador galileo fue juzgado; y Fernando Bermejo, versado en La historiografia sobre Jestis de Nazaret, el cristianismo antiguo y el maniqueismo, nos sorprende con sus conclu- siones sobre la crucifixion del Gélgota. ’ JESUS VISTO — CON LOS OJOS DE HOY La figura histérica contradice a la tradicional Segtin estimaciones actuales muy ponderadas, la muerte de Jesus tuvo lugar a mediados de abril del afio 30 o del afio 33 de nuestra era. Pocos dias después comenz6 por parte de sus seguidores la reflexion y la meditaci6n sobre quién habia sido realmente su Maestro y cual era de verdad su importancia y significado. Hoy, en pleno siglo XXI, el consenso en torno a su figura esta lejos de alcanzarse. Antonio Pinter, catecrtic de Filologla Grieg de a UCN, expecializado en lengua y iterate de erstianisma primitive {savior de presi intemnocionlexrtor de numerosas obras en el smbito gel cristanismo udsimo, Foto: "Son of God"/ 20th Conary Foe dos mil millones de personas siguen ose in- in de algan modo por Jess de Nazaret. Des- de finales del siglo XVI y sobre todo desde 1835, cuando se publicd la célebre "Vida de Jests", de David Friedrich Strauss, y comenz6 el estudio critico de las fuentes que nos informan sobre él, se ha producido una avalancha de inves- tigaciones cientificas. En los dltimos tiempos se escriben cada ato unos doscien- tos cincuenta libros mas o menos serios sobre Jesis. Por lo menos una veintena son etiquetados por los estudiosos ‘como dignos de ser tenidos en cuenta, Cada autor expone su visin del Nazareno, que no coincide con la de los de- ‘ms. Tampoco son concordantes las interpretaciones de las grandes confesiones cristianas sobre quién fue, qué signi- ‘ada afio se venden unos quince millones de ejem- ss del Nuevo Testamento en todo el mundo. fico su figura y el mensaje que dej6. Por ejemplo, buena parte de las iglesias protestantes no tiene en su credo que JesGs fuera la de:Dles yal y filo, al or. elgg las iglesias catolica y ortodoxa; también se discute su papel en la instituci6n de la eucaristia y en algin otro sacramento; se disputa sobre Jess como fundador de la Iglesia y consecuentemente si fue o no el verdadero funda- dor del cristianismo. Ni siquiera se est de acuerdo en si se consider a sf mismo mesias y si realmente se tuvo como el “hijo del hombre’, es decir, juez futuro de vivos y muertos tal como lo presentan los evangelios. gNEGAR O AFIRMAR LA HISTORICIDAD DE JESUS? Tras casi dos mil afios de reflexin, sigue siendo extraordina- riamente dificil captar la esencia, el "misterio" o enigma de la personalidad de este galiteo del sigto |: profeta, rabino 0 >» T - Los estudiosos intentan cuantificar el valor historiografico de los evangelios, sobre todo el de los tres primeros, Mateo, Marco y Lucas. Igualmente, como deben interpretarse los testimonios externos de autores no cristianos? —a JESUS DE NAZARET VISTO CON LOS OJ0S DE HOY | La figura historica de Jess contradice a la tradicional maestro de la ley de Moisés, predicador apocaliptico, visionario, taumaturgo 0 milagrero, sanador, exorcista, carisma- ‘ico, mago 0 chaman, proclamador 0 mediador del Reino de Dios, agitador politico, mesias fracasado, martir cons- nte, agente sedicioso contra el poder del Imperio Romano, fundador de un culto nuevo. La pregunta basica y fundamental, si existié Jesus realmente, no se discute hoy. Aunque si continiia estudiandose el valor historiografico de los evange- lios, sobre todo el de los tes prime- ros, Mateo, Marco y Lucas. Igualmente, ecémo deben interpretarse los testimo- hios externas de autores no cristianos, como Talo (fragmentos recogidos por Jorge Sincelo, historiador bizantino de finales del siglo Vil y principios del ik },PlinioeL oven, Suetonio,Tcito Flavio Josefo, Mara bar Serapién o Luciano de Samosata? EL Gltimo libro importante y serio que cuestionaba la existencia histérica del nazareno es la obra de Hermann Raschke, "La negacién dela historicidad de Jesis en el pasado y en el presente”, publicado por Bremen en 1926. partir de ese afo, sin embargo, la postura ge- neral de la critica cambié radicalmente. Desde entonces no se considera cient fico negar la realidad historica de Jesis, sino que su existencia se acepta como tun hecho més del pasado, una existen- cia sin perfiles definidos, pero como la de tantos otros personajes secundarios de la historia antigua de los que sabe- mos poco. Negar la historicidad de Je- 438505 DE NAZARET.€l problema radca en que os evangelospresentan dos gus insolublemente nidas como Wistias la persona de extraocdinario atisma que preci sobre ol eno ce Dios la figura eologca de Jord celestalY quienes s atinguen ene amor a veces caem en error de nega a ‘igua de es abine gallo, racasodo humanamente, ue no tiene importanci aiguna que haya exsid dela que hay otae figuras perailas en ahistria ‘ela Galles de siglo | decayaenstencle nade dda Hoy no se considera cientifico negar la realidad historica de Jesis, su existencia se acepta como la de tantos otros personajes de la historia antigua, de los que también sabemos poco sis supone muchisimos més problemas que afirmar su existencia. En realidad la mera afirmacién de su existencia histé- rica es poco problemstica. Lo importan- [Link], como ocurre siempre, la interpre- tacion posterior de su figura. Sila gente fuera capaz de distinguir entre el Jesis que caminé por los polvorientos sende- ros de Gatilea, ese rabino" omaestrode la Ley —un sanador y exorcista carisms- tico, un mero hombre que fracas6 radi- calmente en su intento de convencer a sus contemporaneos de que habia que convertirse y prepararse radicalmente para la venida del reino de Dios— y el Cristo celestial, resuctado y exaltado, sentado ala derecha del Padre, unser al ‘menos semidivino, prexistente para al- gunos, enviado como hijo de Dios, como redentor dela humanidad, no habia in- conveniente ninguno en aceptar la exis- tencia historia de Jesus El primero fue un hombre normal: el segundo, un con- junto de teologuemas teolégicos pro- ducto deta mente mitopoética humana, que evidentemente solo existe para la fey no paral historia EL problema radica en que los evan- getios presentan las dos figuras indi- solublemente unidas como historicas. Y le mayoria niegan de golpe y erré- neamente las dos. Naturalmente, ese hibrido historico-teolégico no existié ‘nunca. Del mismo modo que es absur- do negar al hombre, excepcional para sus seguidores, que fue idealizado y sobre quien se monté la figura det Cristo celestial. Si el Jesis historico, el rabino fracasado, fuera un puro mito literario no se explicaria en absolu- to como se han escrito sobre él unas historias a menudo contradictorias. Seria un mito lineal y sin fisuras. Pero cuando se idealiza a una persona y se funde con su figura real, mezclan- do ¢istintas tradiciones orales sobre 41 se produce una cierta confusién y se genera un producto que no existié Jamas. En sintesis: hoy muchos ya dis- tinguen y caen en el error de negar la figura de ese rabino galileo, fracasado humanamente, que no tiene impor- tancia alguna que haya existido y de la que hay otras figuras paralelas en la historia de la Galilea del sigto |, de cuya existencia nadie duda. Pero este personaje, Jests, fue luego altamente idealizado y reinterpretado, al contra- rio que los otros, LAVALORACION DE LAS FUENTES Los textos antiguos sobre los que be- sar la Investigacion de este escurtidi- 20 personaje es la segunda cuestion tratada una y otra vez durante los al- timos doscientos cincuenta afios. La pregunta ha sido y es: "si se acepta ue existis, ges este Jests accesible o cognoscible satisfactoriamente a tre- vés de los documentos que han llege- 4o hasta nosotros?". Hay un consenso parcial sobre esta cuestién, Es poco problematico aceptar los poquisimos Y tardios datos de tos historiadores paganos exteriores al crstianismo que se reducen a Tacito y Flavio Josefo, peto hay dudas sobre el propio Jesus. Tacito, en sus “Anales de Roma" (15, 38-44), habla del incendio de Roma del ano 64, ocurride en tiempos de Ne- rn, del que el propio emperador hizo responsables a los cristianos para ale- jar de sila sospecha de haberlo causa- do él mismo: "Para cortar los rumores, Nerén sefal6 como culpables, y cast- 6 con la mayor crueldad, a una clase dde hombres aborrecidos por sus vicios a los que la turba lamaba cristianos. Cristo, de quien tal nombre trae su ori- gen, habia sufrido la pena de muerte durante el reinado de Tiberi, por sen- tencia del procurador Poncio Pilato, y la perniciosa supersticién fue conteni- da durante algin tiempo, pero volvié a brotar de nuevo, no solo en Judea, patria de aquel mal, sino en la misma capital (Roma), donde todo lo horrible y vergonzoso que hay en el mundo se junta y esté de moda' La falta de con- senso se halla en ta mencién de Cristo, Tiberio y Poncio Pilato, pues hay algu- nos historiadores que creen —no sin cierta razén— que esta frase es une ‘losa de un escriba cristiano, pues su- primida ésta, fluye mejor el texto de Tacito Respecto a Flavio Josefo y su famoso testimonio, en "Antiguedades de los Judios" (XVII 64-68), la discusion es mas recia ain: "Por esta época vivid Jesus, un hombre sabio, si se le pue- de llamar hombre. Fue autor de obras sorprendentes y maestro de los hom- bres que acogen la verdad con placer y atrajo no solamente a muchos judios, sino también a muchos griegos. El ere al Cristo. ¥, aunque Pilato, instigado por las autoridades de nuestro pueblo, lo conden6 a morir en cruz, sus ante- riores adeptos no dejaron de amarlo. Altercer dia se les aparecié vivo, como lo habian anunciado los profetas de Dios, asi como habian anunciado estas yootras innumerables maravillas sobre 41. hasta el dia de hoy existe la estir- pe de los cristianos, que se denomina asien referencia a él". Hay pocas du- das de que et texto esté interpolado por escribas cristianos. Pero en gene- ral se acepta que, una ver eliminadas las frases cuya autoria es imposible adscribir a un judio fariseo como Jo- sefo, la mencién a Jestis es muy pro- bablemente auténtica, pues queda un resto negativo respecto al personaje y sobre todo porque lo menciona en una large lista de figuras absolutamen- te nefastas —segun Josefo— pare el pueblo judio, que lo extraviaron y con- dujeron hacia la catastrofe de la Gran Guerra contra Roma (anos 66-70). ELSESGO DE LOS EVANGELIOS CANONICOS ‘Sigue también viva la discusién sobre como estimar las fuentes internas, cristianas y muy abundantes, que nos culo a7 JESUS DE NAZARET VISTO CON LOS 0305 DE HOY | La figura historica de Jesus contradice a la tradicional ire 12h Lee TUPI) 6/21) Lalnvestigacion est de acuerdo en que a personalidad de Jess es compleja como la ‘de todo gran personale y dificil de conden- sar en una sola perspectva'su teologiay ‘su modo de argumentar es afin ala de los fariseos; su Dios y su religiin es una profun- izacién de lo que 6lconsiderala esencia de las Escrturas judias yay un certo acuerdo —éiscutido solo po los fundamentalisias— ‘en que Jess no propugne Ia fundacién ‘de ninguna religion nueva, sino una cesta reforma para abrir mas el corazén hacia Dios, ‘el projima yl asencial dela Ley con vistas 8 ‘enirat en et Reino Se esté de acuerdo en que lets asumi6 ‘istintos papelesprofetay proclamadar del futur, rabino,visionario apocaiptico, ‘exocisa y sanador, de modo en que se acep- tar que sus milagros de sanacién parecen ‘auténtcos.o al menos sus contempersneos, incluso sus enemigos, estuvieron de acuerdo ‘en que produce efectos positives en os que ‘enfan fe en él como hombre de Dios, Sobre como se vie si mismo lest na hay tuna postura clara En general, ncluso entre los catélicos, ya regafadientes se piensa ‘que no se crey6 hij isco, real éntico de Dios, aunque su relacin con é era conside ada por él mismo extaordinaria, prope de lun mistico vsionario dispuesto a dar su vida pporlo que cela a voluntac del Padre Parece _quese atibuyé el titulo de Mesias de lreel ‘ak menos two actuaciones que correspon diana ess funcion; se duda del sentico de la ‘expresi6n "hijo de hombre" aunque no en el ‘sentido de una partcipacin plena de a d- vinidad como empezs a pensarse con ciera ‘obscuridad, desde los evangelicos. ‘Tampoco se ha alcanzado ningin punto de ‘encuentro sobre Jess como fundador de tun culto nuevo, es deci el significado dela Ultima Cena y Eucarstia La Investigacion ‘Independiente tiende a pensar que a Utima ‘Cena no fue pascual, sino de despecida y ‘quel intespretacion eucarstica de ela se debe a lainterpretacion pautna, que influye ‘en los evangetstas. No existe texto evangélico que comunique un dato histérico sobre Jestis sin a la vez transmitir la fe de la comunidad sobre el mismo, lo cual lleva a cuestionar la objetividad del texto — hablan de Jest. Los evangelios cané- nicos, aceptados por las iglesias, estan escritos desde la fe y para suscitar la fe; son textos propagandisticos y, por tanto, a priori sospechosos de sesgo. La historia estricta parece no intere- sarles. Hoy dia es casi un axioma el aserto siguiente: no conservamos ni un solo texto evangélico que nos comuni- que un dato histérico sobre Jesiis por si mismo, es decir por gusto de hacer historia, sin a la ver transmitir la fe de la comunidad primitiva sobre ese posi- ble dato, lo cual leva a pensar irremi- siblemente que tal texto pueda no ser objetivo. Pero a la vez no es general, ni mucho menos, una postura escéptica radical sobre el valor testimonial de los tres primeros evangetios, sino que se admite que una sana critica histori- ca, literaria y de fuentes puede obtener datos suficientes de ellos para formar- se una imagen general de Jesus. Sobre una segunda clase de fuentes, los evangelios apécrifos, la tenden- cia valorativa actual afirma en lineas generales su caracter marcadamente legendario. Se opina que valen muy poco —o nada— para acercarnos en verdad al Jesiis de la historia, ya que la inmensa mayoria de esos escritos se compuso muchos afios —a veces cientos— después de la muerte de Jess, por lo que a menudo son pu- ros inventos 0 leyendas populares. Sin embargo, se ests apuntando un cierto consenso en la investigacion de hoy para utilizar con cautela como fuente historica indirecta al Evange- lio de Tomés (descubierto en 1945 en Nag Hammadi), que sirve al menos para confirmar dichos de Jess que ya encantramos en los evangelios cand- niicos. Otros investigadores avanzan mas y postulan un trato igual para la base primitiva del Evangelio de Pedro (llamado Evangelio de la Cruz). Junto a estos textos crece la estima por al- gunos pequefos fragmentos de evan- Belios perdidos y hallados entre los apiros de Oxirrinco, y por el tlamado apiro Egerton 2 ANALISIS CRITICO DE LAS FUENTES Una vez que se acepta que tenemos pocas fuentes y no plenamente fiables sobre Jest de Nazeret, a tercera cues- tion disputade hoy es: cqué parece realmente accesible de este personaje a través de un andlisis crtico de tales fuentes? La primera respuesta entre los estudiosos es que el Jestis trad nal el Cristo de la fe 0 el Jesuis-Cristo, mezcla de historia e idealizacién de los evangetios,lefdos sin espfritu cri co, no es admisible por un historiador de hoy, como hemos indicado. Ese Je- siis no es objeto de la ciencia historica porque incluye hechos, como la resu- treccin, cierto tipo de milagros con- tra las leyes de la naturaleza y otres leyendas, que no pueden ser tema de un estudio histérico objetivo. Se esta de acuerdo también en que a través de las fuentes que poseemos no podemos saber nada o casi nada del "Jesis realo de hecho". Esta expresion se refiere a la serie de detalles de su vide que nos podrian interesar: fecha exacta de su nacimiento y muerte, as- pectos mas precisos sobre su familia Yy parientes, como se llevaba con ellos antes de su vida piblica y cémo crecié, como y dénde ejercié su ofcio, qué as- pecto fisico tenia, cudles eran sus pre- ferencias respecto a la comida y la be- bida, si se ponta 0 no enfermo de vez fen cuando, qué cardcter y humor tenfa, y si los habitantes de Nazaret lo con- sideraban su amigo o hasta qué punto lo apreciaban antes de su vida pibiica, etc. De esto nada nos dicen los evan- gelios ni otras fuentes, por lo que en irculos cientificos se opina que toda

También podría gustarte