LA DOBLE INSTANCIA
1. El derecho a la doble instancia.
1.1. Derecho al Recurso. Evolucin Histrica.
A travs del tiempo se ha manifestado una
confrontacin entre dos necesidades: la primera,
impartir justicia pronta; y la segunda, garantizar
que la sentencia que establece el derecho, est
apegada a la ley.
Con el fin de procurar lo segundo, se han diseado los
medios de impugnacin, los cuales en su especie de
recursos, son actos procesales de la parte que se
estima agraviada por un acto de resolucin del juez o
tribunal, por lo que acude al mismo o a otro superior
pidiendo que se revoque o anule, el o los actos
gravosos, siguiendo el procedimiento previsto en las
leyes. 1
En el proceso germnico primitivo, el cual se rega
por una acentuada connotacin religiosa, el recurso
era desconocido, porque para ellos la sentencia era
una expresin de la voluntad divina. Siendo as, no
1
FAIRN GUILLN (Vctor),Doctrina General del Derecho Procesal, Barcelona, Librera Bosch, primera
edicin, 1990, p.479.
1
poda ser injusta, dado que la divinidad no poda
equivocarse. Explica COUTURE que una vez que el
proceso se hizo laico, surgieron los recursos como
medios de revisin de la sentencia, la cual ya no se
consideraba infalible.
Contrario al esquema germnico, en la legislacin
antigua procesal espaola, los recursos eran tanto ms
numerosos cuanto ms se desconfiaba de los jueces, y
la cosa juzgada era un concepto dbil que siempre
dejaba la posibilidad de un nuevo recurso.2
Actualmente, las tendencias giran en torno a aumentar
los poderes del juez y de este modo a disminuir el
nmero de recursos.3 Lo anterior, en materia civil
fundamentalmente, pero sin restar importancia a la
garanta de la doble instancia conforme se analizar.
A efecto de caracterizar el derecho al recurso, debe
indicarse que se trata de un derecho disponible,
entindase que en este aspecto rige el principio
dispositivo. As, ejercer el recurso es una
facultad, por ende, renunciable. El sistema jurdico
pone a disposicin de las partes el medio de
2
ALSINA (Hugo), Tratado terico prctico de Derecho Procesal Civil y Comercial, Buenos Aires, Ediar
Editores, 1961., p. 185.
3
COUTURE (Eduardo J.) Fundamentos de Derecho Procesal Civil, Buenos Aires, Ediciones De Palma,
tercera edicin, 1997, p.349.
2
impugnacin, siendo su concrecin un acto voluntario
de la parte.
Ahora bien al hablar de renuncia del derecho a
recurrir, se hace referencia a la renuncia cuando el
derecho ha nacido, y no a la renuncia anticipada, lo
cual sera ilegtimo. Incluso, es factible desistir
del recurso ya planteado, lo que no es lo mismo que
renunciar.
Siguiendo a Devis Echanda, renunciar al recurso
significara simplemente no presentarlo; desistir del
mismo implicara que una vez presentado, se solicitara
no considerarlo.
1.2. Derecho a la doble instancia como parte del
derecho al recurso
El derecho al recurso no es sinnimo del derecho a la
doble instancia, sta ltima implica una idea ms
concreta donde se establece como presupuesto la
participacin de DOS autoridades judiciales
jerarquizadas. De modo que, por ejemplo, el derecho
al recurso de revocatoria no satisface la garanta de
la doble instancia.
3
La instancia, en un sentido lato, hace referencia a
una parte del proceso. Precisamente COUTURE la
define como la denominacin que se da a cada una de
las etapas o grados del proceso y que va desde la
promocin del juicio hasta la primera sentencia
definitiva; o desde la interposicin del recurso de
apelacin hasta la sentencia que sobre l se dicte4
Con base en el principio de preclusin, se entiende
que una instancia sucede a la otra y no es posible una
segunda instancia sin haberse agotado los trmites de
la primera.
El derecho a la doble instancia tiene sus fundamentos
en dos aspectos concretos; en primer orden la
seguridad jurdica, pero tambin en el derecho que
tienen las partes a que exista un control jerrquico
del fallo, con el fin de evitar que un rgano
jurisdiccional pueda ocasionar una resolucin injusta,
algo que resulta probable y posible en virtud de la
falibilidad humana. Como los errores y las
irregularidades dentro del proceso son inevitables a
pesar de la voluntad de las partes, se busca con el
recurso vertical evitar que tales violaciones
subsistan en el proceso.
Sobre esta mxima de la doble instancia, CHIOVENDA
4
COUTURE (Eduardo J.) Fundamentos de Derecho Procesal Civil, Buenos Aires, Ediciones De Palma,
tercera edicin, 1997, p.171
4
expone que la posibilidad de accesar un doble grado
representa una garanta de los ciudadanos en tres
aspectos bsicos: 5
a) Un juicio reiterado hace posible la correccin
de los errores.
b) Los juicios se confan a jueces distintos
c) El segundo juez aparece con ms autoridad que el
primero.
El derecho o garanta de la doble instancia, se
establece en el artculo 8.2. h de la Convencin
Americana sobre Derechos Humanos, en el cual la garanta
al recurso no se limita a que una resolucin sea
conocida dos veces, sino en segunda instancia por un
juez o tribunal superior.
Esta garanta no deja de presentar inconvenientes, en
cuanto puede rozar el derecho a la justicia pronta, pues
es lgico que el recurso implique una dilacin, a veces
indebida.
1.3 Concepto
5
CHIOVENDA (Giuseppe) Instituciones de Derecho Procesal Civil, Madrid, Trad. Gmez Orbaneja 1940,
p.378, citado por SOL RIERA (Jaume) Op. Cit., p. 21
5
En general se define la garanta de la doble instancia
como el derecho a la revisin por una autoridad superior
de aquella resolucin que en criterio de la parte
interesada contiene vicios y le causa perjuicio. As,
el Juez que conoci en primera instancia debe inhibirse
de conocer del mismo asunto en instancias superiores.
La Sala Primera de la Corte lo ha definido como un
derecho de rango constitucional, que faculta adems de
buscar la diferencia de las controversias a travs de un
tercero imparcial, discutir en distintas oportunidades,
y frente a jueces diferentes, los fundamentos de la
discordia. 6
1.4 Contenido Esencial
Implica el derecho de toda persona a que los fallos que
le perjudican sean revisados por una instancia superior.
Para eso, existen dos presupuestos fundamentales:
A. Un plazo razonable para recurrir; y
B. Una sentencia motivada y fundamentada que le
permita al recurrente cuestionar sus bases. Una
sentencia que no est fundamentada ni motivada
impide su revisin.
6
Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia. Nmero 673 de las 14 horas 37 minutos del 4 de
setiembre del 2002.
6
Ya el Tribunal Europeo7 ha resuelto que los tribunales
estn obligados a establecer con claridad los
fundamentos de sus fallos, y si ello no se hace a tiempo
para que el perjudicado pueda establecer los fundamentos
de su apelacin, ello equivale a negarle el derecho de
defensa.
Para algunos no implica una instancia de exploracin y
prueba sino una oportunidad de reexaminar la causa.8
1.5 Marco Constitucional
Parte de la doctrina estima que el derecho a recurrir no
debe considerarse una exigencia del debido proceso, pues
puede limitarse sin que ello implique una lesin; lo
importante es garantizar el derecho a la defensa que
incluye el derecho a alegar, debatir, probar y obtener
una sentencia motivada.9
El Tribunal Constitucional Espaol ha concluido que
aunque existe un derecho a la tutela judicial, ello no
significa que para todas las cuestiones exista un
recurso. En otras palabras no existe un derecho
7
Tribunal que se compone de un nmero de jueces igual al de los estados Miembros del Consejo de Europa.
Su jurisdiccin cubre las controversias relativas a aplicacin e interpretacin del Convenio Europeo.
8
GOZAINI (Osvaldo Alfredo) El Debido Proceso. Buenos Aires, Rubinzal-Culzoni editores, 2004. Pg,
486.
9
GOZAINI (Osvaldo Alfredo) El Debido Proceso. Buenos Aires, Rubinzal-Culzoni editores, 2004. Pg,
464.
7
constitucional en Espaa, al recurso en s; de modo que
slo cuando el recurso est previsto por la ley, y
arbitrariamente se impide por el operador
jurisdiccional, entonces habra una violacin legal.
En nuestro pas, la Sala Primera de la Corte ha
defendido que el derecho a la doble instancia es un
pilar fundamental del debido proceso, el cual por
mandato constitucional debe garantizarse en la
administracin de justicia.10
Sin embargo, la misma Sala en diversos fallos ha
delimitado la cuestin, aclarando que aunque el derecho
a recurrir de un fallo ante un tribunal superior, en
general o para determinados supuestos, no se encuentra
consagrado por ningn texto constitucional; ello no
impide concluir que si de alguna de las fuentes del
ordenamiento jurdico se deduce la existencia de un
derecho a recurrir, entonces el recurso no puede ser
negado o excluido 11 .
Ha expuesto la Sala Constitucional:
nuestra Constitucin Poltica no se ocupa de la doble
instancia, como una garanta revisora por parte de un
superior de aquello resuelto por el inferior, al menos
10
Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia. Nmero 673 de las 14 horas 37 minutos del 4 de
setiembre del 2002.
11
Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Voto 300-90 de las 17:00 horas del 21 de marzo de
1990.
8
no principalmente en el artculo 42. Este, ms bien, se
ocupa de garantizar que un juez que haya resuelto un
asunto no pueda conocer en alzada de su decisin. Por
supuesto, queda a salvo la condenatoria penal por
delitoLa Sala Constitucional ha inferido que, aunque el
artculo 42 de la Constitucin Poltica establece una
prohibicin para que intervenga un mismo juez en dos
instancias distintas, como derivacin del debido
proceso, no consagra un derecho a la alzada12
En trminos generales se admite que debe hacerse una
diferencia por materias; y que el derecho a recurrir
slo tiene vinculacin constitucional en materia penal.
Ahora bien, una vez determinada en sede civil la
existencia de un recurso por una ley determinada, el
derecho a utilizar el mismo formar parte del concepto
del debido proceso legal.
En materia penal, la limitacin o restriccin viene dada
por el Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Polticos de 1966, el cual exige la doble instancia en
el numeral 14.5.; y por el artculo 8.2. inciso h) de la
Convencin Americana sobre Derechos Humanos. La Sala
Constitucional ha considerado que esa norma
internacional se limita a reconocer el derecho a
recurrir ante un tribunal superior, especficamente a
12
Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Voto 1056-94 citado por HERRERA FONSECA
(Rodrigo) El Debido Proceso Penal en la Jurisprudencia Constitucional. San Jos, IJSA, 2001. Pg.140.
9
favor del imputado contra el fallo, sea en una causa
penal por delito; pero no en otras materias.13
Pese a las anteriores aclaraciones, no puede pasarse por
alto que la Sala Constitucional tambin estima que un
derivado del debido proceso es el derecho a que un
tribunal superior examine o reexamine, por va de
recurso, la legalidad y razonabilidad de toda sentencia
o resolucin jurisdiccional que imponga a la persona un
gravamen irreparable. Lo anterior a tono con la tesis
que prevalece en derecho pblico relativa al derecho de
impugnacin de los denominados actos separables o de
efecto propio, sea aquellos que causen un gravamen ms
all del procedimiento mismo en que de dictan.
Justamente esa tesis fue la utilizada por la Sala
Constitucional en marzo de 1990 para declarar
inconstitucional la interpretacin o aplicacin del
artculo 26 de la Ley de Pensiones Alimentarias, nmero
1620 del 5 de agosto de 1953 y sus reformas, en el
sentido de que carecan de recurso de apelacin los
autos que resolvieran incidentes posteriores a la
sentencia; de igual forma contra cualquier
interpretacin o aplicacin que negara el recurso de
apelacin contra las resoluciones que establecieran o
13
Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Voto 300-90 de las 17:00 horas del 21 de marzo de
1990.
10
impusieran una pensin provisional o las similares con
efectos propios.
Otro aspecto de inters analizado por la Sala
Constitucional respecto al principio de la doble
instancia, se dio en el ao 2002, cuando esa Sala
dispuso que contraviene la citada garanta el que se
agrave o aumente la sancin penal del imputado por
parte del propio Tribunal de Casacin al resolver un
recurso de casacin interpuesto contra una sentencia
condenatoria 14 .
En esa ocasin ampli la Sala que el artculo 8.2.
inciso h) de la Convencin Americana sobre Derechos
Humanos permite al imputado exigir que otro rgano
conozca de la sentencia condenatoria; y que sentencia
condenatoria no es la que impone por primera vez una
pena, sino tambin aquella que la agrava o aumenta. En
este caso sin embargo, ms pareciera que se estaba dando
una violacin al principio de la no reforma en
perjuicio.
2 Lmites a ese derecho
2.1 Objeto del Recurso (qu puede conocer el
superior)
14
Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Voto 2050 de las 14 horas 49 minutos del 27 de
febrero del 2002.
11
Bsicamente la discusin se plantea en torno a cules
son los lmites que tiene el superior al conocer en
alzada de una resolucin. Para algunos, su
competencia se limita a los agravios, para otros no.
La naturaleza jurdica del tribunal de segunda
instancia estar directamente relacionada con los
poderes de la competencia de alzada, segn la
legislacin de la que se trate. En algunos sistemas
el recurso de apelacin se constituye como un juicio
nuevo revisando integralmente la primera instancia;
en otros, como una sencilla revisin de la decisin
de primera instancia sin posibilidad de incorporar
algo ms al proceso.
2.1.1 Interpretacin amplia
Nuestra Sala Segunda de la Corte, en un fallo dictado
en el ao 2004, cit el numeral 102 inciso b) de la
Ley General de la Administracin Pblica, el cual
refiere: El superior jerrquico tendr las
siguientes potestadesb) Vigilar la accin del
inferior para constatar su legalidad y conveniencia,
y utilizar todos los medios necesarios o tiles para
ese fin que no estn jurdicamente prohibidos.
Indic la Sala, que de ese artculo se desprende que
12
el superior que revisa las actuaciones del inferior
lo hace no sometido solamente a los elementos
argumentados por el recurrente, sino que lo realiza
de manera global para verificar que se encuentren
realizados conforme al ordenamiento jurdico.
Agreg entonces la Sala que si se considerara lo
contrario, es decir que el rgano que resuelve la
apelacin no puede fiscalizar otros elementos
alegados por el recurrente, quedara desvirtuado el
principio de examinar la legalidad de las actuaciones
llevadas a cabo por el inferior, lo que generara un
sin sentido de ser para este recurso.15
2.1.2 Interpretacin limitada
La posicin del Tribunal Europeo de Derechos Humanos
respecto del recurso es que la impugnacin no tiene
por qu implicar un nuevo proceso, se considera
entonces que se trata de una nueva oportunidad pero
slo para el conocimiento de los agravios, vindose
reducido as el mbito de conocimiento.
Esta es la interpretacin que manejan la mayora de
los Tribunales en nuestro pas, como derivacin del
artculo 565 del Cdigo Procesal Civil, el cual
15
Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia. Nmero 706 de las 11 horas 40 minutos del 27 de
agosto del 2004.
13
establece: El superior no podr, por lo tanto,
enmendar o revocar la resolucin en la parte que no
sea objeto del recurso.
2.2. Plazos.
No obstante las facultades que se otorgan a las
partes para hacer vales sus derechos, resulta
indispensable establecer un lmite de tiempo para el
ejercicio de los recursos.
Se ha interpretado por la doctrina y por algunos
rganos jurisdiccionales como el Tribunal
Constitucional Espaol, que la limitacin al
ejercicio del recurso mediante el establecimiento de
plazos no es un obstculo irracional al derecho a
recurrir. 16 Por el contrario, se entiende que los
plazos razonables son una necesidad procesal para la
ordenacin del proceso, y la seguridad jurdica.
3. Crticas.
Las crticas que se le hacen a la garanta procesal de
la doble instancia se han basado en dos ideas.
Algunos estiman que si dos instancias revisan mejor
que una, debera aumentarse a tres o cuatro instancias
para tener una mayor garanta. Sin embargo, la
16
Tribunal Constitucional. Nmero 36 de 1989, del 14 de febrero de 1985 citada por PIC I JUNOY
(Joan).Las Garantas Constitucionales del Proceso. Barcelona, Jos Mara Bosch Editor, tercera
reimpresin, 2002. Pg. 83.
14
necesidad de alcanzar seguridad jurdica y certeza
respecto del objeto del proceso, impide una solucin
de esa ndole. Bajo esa perspectiva, el proceso no
tendra fin. Otros proponen asignar los asuntos de
una vez a un rgano superior; sin embargo, esto
tampoco constituye una garanta para lograr una
adecuada resolucin al conflicto, pues no
necesariamente los juzgados de segunda instancia son
ms preparados que los de primera instancia.
2.3. Requisitos para recurrir
2.3.1 Formales (Oportunidad,
fundamentacin)
En primer lugar conviene indicar que en materia de
admisin de recursos, la legalidad debe aplicarse
en forma amplia y flexible.
Sin embargo existen ciertos requisitos establecidos
en la legislacin procesal a efecto de ejercer este
derecho. En materia civil, el Cdigo Procesal
establece que slo se puede recurrir por los medios
y en los casos expresamente establecidos. Vemos
aqu reflejado lo anteriormente comentado sobre la
no existencia en esta materia de un derecho
constitucional al recurso.
15
Adems, se establecen otro tipo de requisitos
formales en lo que respecta a plazos y motivacin,
segn se trate de autos o sentencias, mas para
efecto de este trabajo cuyo nfasis es
constitucional y no procesal, no es necesario
extenderse en estas formalidades.
S debe aclararse, por las discusiones que ha
generado, que un lmite formal se encuentra
previsto en el numeral 561 del Cdigo Procesal
Civil, el cual impone el deber de garantizar las
resultas del recurso al tercero que desea
intervenir en el proceso civil. Ya la Sala
Constitucional ha dispuesto que esa norma no es
inconstitucional ni violatoria del principio de
igualdad, porque el trato diverso a un tercero que
no es parte en el proceso est, en su criterio,
plenamente justificado al ser un sujeto externo que
intenta intervenir en el juicio de otros. 17
2.3.2 Fondo (El gravamen)
Se entiende que aquella persona que recurre lo hace
en virtud de que se ha visto perjudicada por la
resolucin que objeta; en ese sentido, debe haber una
17
Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Voto nmero 1394 de las 14 horas 55 minutos del
14 de febrero del 2001.
16
discordancia entre lo pedido y lo resuelto, al menos
parcialmente. Lo anterior tiene que ver con una
concepcin del recurso como garanta individual, pero
hay quienes promueven el recurso como una garanta
procesal, y en ese sentido el fin del recurso no es
tanto reparar un gravamen individual como un error
jurdico. As, bajo esta perspectiva se procura
disminuir la cantidad de vicios que pudiera tener la
sentencia a travs del conocimiento por parte de un
superior jerrquico.
En general, en nuestro sistema, la parte que se
considera legitimada para apelar, debe demostrar que
la resolucin que apela le causa perjuicio, pues no
basta para recurrir su apreciacin subjetiva de
considerarse agraviado. No se concibe un recurso
para impugnar una sentencia o resolucin que haya
sido favorable totalmente a las pretensiones del
recurrente.
Ahora bien, no siempre el gravamen ha de suponer una
repercusin econmica de valor, de modo que se puede
impugnar una decisin que desestima por razones
procesales, como otra que entra a analizar el fondo
del asunto y rechaza en todo o en parte, lo pedido.
Puede haber recurso si se ha otorgado distinto de lo
17
reclamado y el recurrente entiende que esta concesin
es perjudicial.
En ese sentido, el artculo 561 del Cdigo Procesal
Civil establece que puede apelar la parte a la que le
haya sido desfavorable la resolucin.
2.4. Abuso procesal.
As como se admite la existencia del principio
general del derecho denominado buena fe, se admite
una derivacin suya atinente al proceso: la buena fe
procesal. Dice PRIETO CASTRO que Aunque el
proceso sea una lucha, persigue el derecho, y ha de
ser leal y guiado por la verdad, tanto en lo que
afecta al fondo o al derecho pretendido como a la
forma de llevarlo 18 .
La buena fe procesal viene a ser la conducta
exigible a toda persona, en el marco de un proceso,
por ser socialmente admitida como correcta 19 Se
entiende que la mala fe en el proceso puede
materializarse en un nmero muy amplio de actos.
18
PRIETO CASTRO citado por PIC Y JUNOY (Joan) El Principio de la Buena Fe Procesal. J.M. Bosch
Editor. Barcelona, 2003. Pg 78
19
DIEZ-PICAZO Y GULLN citados por PIC Y JUNOY (Joan) [Link]. Pg 63.
18
La doctrina informa que fue a principios del siglo XX
cuando se comenz a denunciar la creciente mala fe en
el proceso, cuyo fundamento se hallaba en el inters
de retrasar y complicar el trmite de los litigios.
Esta situacin ocasionaba un desprestigio creciente
de la administracin de justicia. 20
Y es que la teora del abuso del derecho puede
aplicarse al proceso o materia procesal, violentando
entonces esa buena fe en el proceso que como tesis de
principio debiera regir la conducta de todos los
sujetos procesales.
Se puede abusar del derecho genrico de acceder la
jurisdiccin (demandas improponibles o reiteracin de
aspectos litigiosos ya decididos), y en general a
esta conducta se le denomina abuso con el proceso; o
bien del derecho a recusar, del derecho a recurrir,
de los incidentes, y en general, de todos los actos
procesales, y a esta conducta se le identifica como
abuso en el proceso.
El abuso procesal se distingue porque ya sea el
proceso en su totalidad o bien los actos procesales
individuales se utilizan en forma desviada o
inadecuada en relacin con su finalidad natural.
20
BERMEJO Y CEBALLOS-ESCALERA citado por PIC Y JUNOY (Joan) [Link]. Pg 63.
19
Acierta LOPEZ MESA cuando indica que La suerte
ocasional de un litigio no puede edificarse sobre la
absoluta prescindencia de la buena fe, sobre la
utilizacin artera y maliciosa de institutos
procesales, y sobre el uso incontrolado y
contradictorio de alegaciones y razones de hecho y
derecho. Una victoria tal no acredita ganancias a
ninguno y enloda por igual a todos los que, de una u
otra manera, somos partcipes de este sistema de
solucin de conflictos21
El acto procesal abusivo siempre causa un perjuicio.
En el mejor de los casos (en que no se perjudica a
una de las partes) se daa al propio sistema de
administracin de justicia.
Actualmente se acepta que como la buena fe procesal
es un concepto indeterminado, y su observancia o
inobservancia generadora de abuso u otras conductas
corresponde al Juez, es ste quien est llamado a
analizar cada caso concreto a fin de determinar si la
conducta procesal de las partes violenta valores
admitidos por la generalidad de los ciudadanos.
21
LOPEZ MESA (Marcelo) Op. Cit. Pg. 50. Cita este autor fallos de los Tribunales de su pas en los
cuales se ha indicado que La verdad no slo se dice sino que tambin se acta; pues tambin se puede
mentir con acciones, actitudes y gestos, si parecen expresar algo que no es.
20
Coincidimos con DANIEL PASTOR en el sentido de que
...una regulacin del abuso del proceso, con
determinacin de cules hiptesis lo configuran,
estableciendo las sanciones especficas, termina
cercenando las facultades del juez... 22
No obstante tambin debe reconocerse que una
aplicacin arbitraria de esta facultad del Juez (no
motivada) podra constituir un abuso procesal de su
parte.
Las consecuencias del acto abusivo sern procesales
(ejemplo: rechazo de la gestin); disciplinarias o
econmicas, segn el sistema. En Costa Rica, con
nuestra legislacin actual y dadas las directrices
emanadas por el Consejo Superior del Poder Judicial,
nicamente es posible aplicar sanciones procesales
(ejemplo: costas), y comunicar al Colegio de Abogados
para lo de su cargo.
Lamentablemente ms que una garanta para la parte,
los recursos muchas veces se utilizan como medida o
estrategia para prolongar los procesos varios aos;
sea como una forma de abuso en el proceso.
Al respecto, comenta GOZAINI:
22
DANIEL PASTOR (Carlos) El Abuso Procesal en Abuso Procesal. Rubinzal-Culzoni Editores. Buenos
Aires, 1999, pg. 67.
21
El camino de las impugnaciones no tiene plena
aceptacin en la dogmtica procesal, toda vez que
reproduce en mltiples ocasiones la actitud maliciosa
de quien, amparado en el derecho de defensa en
juicio, persigue dilatar la llegada a una sentencia
definitiva 23
Por ello, al establecer la garanta al recurso, debe
buscarse un equilibrio entre la posibilidad que deben
tener las partes al conocimiento del superior en
grado, y la necesidad de garantizar una justicia
pronta, sin prologar innecesariamente los procesos.
Pese al riesgo de abuso, se ha entendido que el
debido proceso requiere tiempo, y que la aspiracin a
la rapidez no puede ser compulsiva en detrimento del
justiciable mismo.
3 Normativa Internacional
3.1. Convencin Americana sobre Derechos Humanos
Establece en el artculo 8 inciso h) el principio de
doble instancia ante un Juez o Tribunal Superior, que
debe entenderse adems como un juez diverso al que
conoci en primera instancia. Dispone esa norma:
23
GOZAINI (Osvaldo Alfredo) El Debido Proceso. Buenos Aires, Rubinzal-Culzoni editores, 2004. Pg,
487.
22
Durante el proceso, toda persona tiene derecho, en
plena igualdad, a las siguientes garantas mnimash)
Derecho a recurrir del fallo ante juez o tribunal
superior
3.2. Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Polticos
Regula el derecho de apelacin en el artculo 14.5
el cual prev: Toda persona declarada culpable de
un delito tendr derecho a que el fallo condenatorio
y la pena que se le haya impuesto sean sometidos a un
tribunal superior, conforme a lo prescrito por la
ley
Se ha interpretado esa norma en el sentido de que la
revisin del fallo debe necesariamente garantizarse
ante un tribunal superior, entonces se habla de dos
instancias judiciales y no una. Se entiende adems
que la segunda es de rango superior. Esta garanta
no se vera satisfecha entonces con la doble revisin
por parte del mismo Juez o Tribunal. As lo ha
resuelto el Comit de Derechos Humanos. 24
24
Juicios Justos. Manual de Amnista Internacional. Madrid, Editorial Amnista Internacional, 1998. Pg
129.
23
La Comisin de Derechos Humanos25 estima que
limitan de hecho la posibilidad de recurrir aspectos
como la burocracia, los plazos excesivamente cortos,
y las largas demoras del tribunal de alzada para
resolver. Adems, ha sentenciado que la revisin que
se limita a cuestiones de derecho (caso tpico del
recurso de casacin) no satisface las disposiciones
de la doble instancia. Finalmente ha dispuesto que
en el recurso de apelacin, el tribunal debe revisar
no slo los motivos del recurso, sino tambin si se
han cumplido las exigencias del debido proceso.26
3.3. Corte Interamericana de Derechos Humanos
Histricamente, se ha debatido si el recurso de
casacin satisface o no los requerimientos relativos a
la garanta de la doble instancia judicial.
En algunos pases como Argentina, se ha asegurado en
tiempos anteriores que s es as en el tanto no se
regule la casacin con demasiado rigor formalista,
para que el tribunal de Casacin pueda examinar si la
25
Creada para promover la defensa de los derechos humanos, sirve como rgano de consulta para los pases
miembros de la Organizacin de Estados Americanos (OEA) en este tema.
26
Juicios Justos. Manual de Amnista Internacional. Madrid, Editorial Amnista Internacional, 1998. Pg
129.
24
sentencia es vlida y si se han respetado los derechos
fundamentales de las partes27 .
No obstante, la interpretacin de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos es que el derecho
al recurso implica una instancia adicional que
verifique todos los extremos DE HECHO y de DERECHO que
llevaron al Juez de la instancia inicial a resolver
como lo hizo. Se trata de un nuevo examen de los
hechos y una nueva oportunidad para la parte de
ejercer la defensa de su tesis.
Para la Corte Interamericana, el derecho al recurso no
se satisface nicamente estableciendo un tribunal
superior, sino que ste debe ser accesible, ordinario,
eficaz e integral.
La Corte, conociendo el caso Herrera Ulloa vs Costa
Rica, estim que el recurso de casacin en nuestro
pas en materia penal no satisfaca los requisitos de
ser un recurso amplio sino ms bien limitado, donde el
tribunal superior no realiza un anlisis o examen
comprensivo e integral. Por ello conden al Estado
por estimar que viol en ese caso el artculo 8.2h de
la Convencin Americana, y le conmin a adecuar su
27
CSJN, 15-2-2000, Zambianchi, Jorge y otros, L.L. 2000-C-36 citada por GOZAINI (Osvaldo Alfredo)
El Debido Proceso. Buenos Aires, Rubinzal-Culzoni editores, 2004. Pg,
25
ordenamiento jurdico interno en un plazo de seis
meses.
Como el fallo de la Corte no ahond en las razones que
tuvo para considerar la casacin superficial, se ha
analizado un peritaje rendido en el expediente
atinente al caso, conforme al cual el perito expuso:
La revisin que hace el Tribunal de Casacin Penal
es muy limitada y se restringe exclusivamente al
derecho. El recurso de casacin deja por fuera tres
aspectos importantes: la revalorizacin de la prueba;
las cuestiones fcticas; y adems est limitado
solamente a las pretensiones de los motivos de las
partes que lo invocan 28
En general, se admite que la casacin en s misma,
tal como est diseada hoy en da no da lugar a una
instancia, como sucede con las apelaciones de las
sentencias, pues precisamente existe contra las
sentencias en segunda instancia dictadas por los
tribunales superiores y que renan ciertos
requisitos. Adems, se trata de un recurso
extraordinario, razn por la cual se encuentra
28
Peritaje de Carlos Tiffer Sotomayor dentro del expediente del caso Herrera Ulloa vs Costa Rica citado por
SALAZAR MURILLO (Ronald) La Condena de Costa Rica ante la Corte Interamericana y su
Incidencia en la Casacin Penal Costarricense, San Jos, IJSA, 2004.
26
limitado a los casos en que la importancia del
litigio por su valor o su naturaleza lo justifique.29
La Sala Constitucional de la Corte ya ha reconocido
que tratndose de derechos humanos, los convenios o
tratados internacionales se encuentran al nivel de la
Constitucin o incluso por encima de ella cuando
regulan en forma ms amplia el ejercicio de un
derecho fundamental. As que el Estado costarricense
deber, actualmente fuera de plazo, definir cmo va a
cumplir ese mandato del ente internacional ya citado.
Tiene varias opciones cuales son implementar un
recurso de apelacin como fase previa a la casacin,
o bien ampliar la casacin, por va normativa o
jurisprudencial.
TITULO SEGUNDO: NO REFORMA EN PERJUICIO
1. 1. Concepto
El concepto de reformatio en peius es un resabio de
la antigua concepcin del proceso civil como asunto
privado, donde la competencia del juez superior se
vea de antemano limitada.
29
DEVIS ECHANDA (Hernando) Op. Cit., p 643.
27
La no reforma en perjuicio (reformatio en peius)
significa que en ausencia de recurso contrario, no
puede el tribunal de alzada resolver en detrimento o
perjuicio de quien s recurri. Es decir, no puede
el fallo provocar que se agraven las obligaciones ya
establecidas en contra del recurrente. 30
La reforma en perjuicio se produce cuando la
situacin del nico recurrente resulta empeorada al
recurrir; para algunos es una modalidad de
incongruencia procesal. Indica el autor PIC I
JUNOY:
Admitir que el tribunal decisor del recurso tiene
facultad para modificar de oficio, en perjuicio y sin
audiencia y contradiccin del recurrente, la
Sentencia ntegramente aceptada por la parte
recurrida, es tanto como autorizar que el recurrente
pueda ser penalizado por el hecho mismo de interponer
su recurso, lo que supone introducir un elemento
disuasorio del ejercicio del derecho a los recursos
legalmente previstos que no contempla el ordenamiento
31
procesal
30
Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia. Nmero 458 de las 10 horas 20 minutos del 30 de julio
del 2003.
31
PIC I JUNOY (Joan).[Link]. Pg. 85.
28
Ha ampliado la Sala Primera de la Corte, que lo que
debe evitarse es la modificacin tal, que causa un
resultado contradictorio con el fin de la defensa que
provoc el recurso. Todo para concluir que de la
actividad de defensa, por naturaleza, no puede
derivar en perjuicio para aqul que se defiende.
La reformatio en peius se encuentra prevista por los
artculos 565 y 610 del Cdigo Procesal Civil. El
primero recuerda que la apelacin debe ser
considerada slo en lo desfavorable al recurrente, y
que el superior no puede enmendar o revocar en lo que
no sea objeto de recurso, salvo que el cambio
originado por el recurso implique necesariamente el
cambio de otros puntos; el segundo aplicable a la
Sala de Casacin, reitera que cuando se conoce por el
recurso de una sola de las partes, no puede agravarse
la situacin de sta. Adicionalmente, siguiendo
nuestro esquema procesal debe indicarse que la
reforma en perjuicio configura de hecho una causal de
casacin por la forma, prevista por el numeral 594
inciso 6) del Cdigo Procesal Civil, y para su
configuracin se ha entendido que debe estar siempre
presente el elemento del perjuicio.
29
1.2 Lmites
Se violenta nicamente cuando se da una disminucin o
denegatoria de los derechos adquiridos por el
recurrente, habindose interpretado que ello acontece
cuando se altera la parte dispositiva de la
sentencia, ms no cuando se varan sus fundamentos en
la parte considerativa.32
Es decir:
La confirmacin de la sentencia no plantea nunca
reforma en perjuicio.
Tampoco se da ese perjuicio si se confirma la
sentencia por razones diversas a las que expone
el superior.
Si una parte apela y la otra se adhiere a la
apelacin, el superior tiene facultad y
competencia para revisar y modificar la
resolucin recurrida como estime pertinente.
TITULO TERCERO: NO PRISIN POR DEUDAS CIVILES
1. Proscripcin del apremio por deudas civiles
32
Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia. Nmero 706 de las 11 horas 40 minutos del 27 de
agosto del 2004.
30
1.1. Naturaleza Jurdica
La prisin por deuda se define como el
encarcelamiento como medio coactivo para obtener el
pago de una obligacin dineraria.
La Constitucin Poltica establece en su artculo 38
la prohibicin en forma expresa de la prisin por
deudas. Refiere: Ninguna persona puede ser
reducida a prisin por deuda. A su vez, el
artculo 39 dispone excepciones al principio, que en
todo caso deben ser desarrolladas por la legislacin
ordinaria.
1.2. Evolucin
La prisin por deudas tiene sus antecedentes en el
derecho romano. El proceso manus iniectio
estableca un plazo para que el deudor satisficiera
su deuda, siendo que si no lo haca, poda ser
detenido y llevado ante el magistrado. Se entenda
que a partir de entonces perda su libertad, y deba
trabajar conforme a la voluntad del acreedor hasta el
pago de la deuda. 33
33
Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Nmero 8360-M-97 de las 14 horas 12 minutos
del 5 de diciembre de 1997.
31
En tiempos modernos sin embargo, se reconoce que el
apremio corporal por deudas es muy excepcional y
restringido. Como ejemplo, el artculo 7.7. de la
Convencin Americana, el cual reza: Nadie ser
detenido por deudas. Este principio no limita los
mandatos de autoridad judicial competente dictados
por incumplimientos de deberes alimenticios 34
Por su parte, el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Polticos de 1966 establece en su artculo
11 el mismo principio: Nadie ser encarcelado por
el simple hecho de no cumplir una obligacin
contractual; y de igual forma lo hace la
Declaracin Universal de los Derechos Humanos,
artculo, o 9 al indicar: Nadie podr ser
arbitrariamente detenido, preso o desterrado.
La normativa nacional hoy da es congruente con esta
idea. Precisamente el artculo 113 inciso ch) de la
Ley de la Jurisdiccin Constitucional, derog
expresamente: Todas las disposiciones legales que
establezcan causales de apremio corporal, salvo
aquellas referentes al incumplimiento de deberes
alimentarios
34
Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Voto 300-90 de las 17:00 horas del 21 de marzo
de 1990.
32
No obstante, en el ao de 1841, el Cdigo de Carrillo
estableca supuestos de prisin por deudas, que
fueron eliminados ya en la Constitucin de 1889.
2. Lmites o excepciones al principio
2.1. Casos de Excepcin
La regla general prevista por el numeral 38 de la
Constitucin no es absoluta; encuentra excepciones en
materias que han sido desarrolladas oportunamente por
la Sala Constitucional. Por su trascendencia social,
se citan dos casos a continuacin: las deudas
alimentarias, y las contravenciones.
2.1.1 Pensiones Alimentarias
Las deudas alimentarias se encuentran excluidas
normativamente de la prohibicin de prisin por
incumplimiento. El rigor de la regulacin
alimentaria tiene su fundamento o razn de ser
principal en la perentoriedad de los alimentos para
un sector sensible como es la familia, usualmente
compuesta de nios y mujeres que por dedicarse al
cuidado de los mismos, se ven imposibilitadas de
trabajar.
33
2.1.2 Contravenciones, conversin de multa
por prisin.
Inicialmente se consider que las contravenciones
protegan bienes jurdicos de menor importancia, lo
que autorizaba un menor rigor en el procedimiento que
las regula.
No obstante, se comenz a prestar mayor atencin al
tema de las contravenciones conforme se fue
comprendiendo que la mayora de la poblacin
contraventora pertenece a un estrato social ms bien
bajo, y que la mayora de los contraventores en
prisin se encontraban ah en virtud de su
insolvencia personal.
De ah que la Sala Constitucional se plante el tema
en el ao noventa y siete y concluy que es
indudablemente inconstitucional, que la pena
sustitutiva sea ms grave que la pena sustituida,
atendiendo a razones ajenas a la culpabilidad o
antijuridicidad del hecho, y ms bien a las
condiciones patrimoniales del condenado.
Declar inconstitucional la Sala la sustitucin que
en esta materia (contravencional) se hace de la multa
por la pena de prisin en caso de que el sentenciado
no pueda pagar la pena pecuniaria impuesta. Dispuso
34
que existan vicios constitucionales que impedan
admitir la conversin de la multa en prisin, pues
sta viola el principio de igualdad constitucional al
exponer a quien sufre la condenacin a una situacin
peor a la del condenado por delito. (El contraventor
no puede acceder a la libertad condicional o al
indulto). 35
35
Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Voto 8360-M-97 de las 14 horas con doce
minutos del 5 de diciembre de 1997.
35
CONCLUSIONES
Realizado el breve anlisis previo sobre las
garantas procesales de la doble instancia, con las
limitaciones dichas, y la no reforma en perjuicio;
as como la no prisin por deudas civiles, puede
concluirse que ha existido un desarrollo jurdico
positivo para equipar estas figuras a las exigencias
internacionales plasmadas en los diferentes Pactos y
Tratados Internacionales referentes a la materia de
derechos humanos, los cuales en todo caso han sido
ratificados por el pas, y se tornan, por ende, de
acatamiento obligatorio.
En materia de recursos, (doble instancia) es quiz
donde mayor conflicto se vislumbra en atencin a la
reciente condena de la Corte Interamericana de
derechos Humanos al Estado costarricense por
violentar esa garanta en materia penal. Lo
anterior por cuanto el Estado no ha reaccionado con
la necesaria seriedad ante las denuncias de la citada
Corte, y ha dejado vencer el plazo concedido para
reformar el ordenamiento interno.
Resaltan las aclaraciones de la Sala Constitucional
respecto a las tres garantas estudiadas, relativas a
la no existencia de un derecho de alzada, con las
salvedades propias de la materia penal; la no
36
violacin del derecho de la no reforma en perjuicio
en la medida en que se modifiquen los considerandos
del fallo ms no su parte dispositiva; y la
declaratoria de inconstitucionalidad de conversin de
la multa por prisin en materia de contravenciones.
Se espera que el breve esquema presentado sea de
utilidad como punto de partida para la discusin de
los alcances y evolucin de las citadas garantas.
37
BIBLIOGRAFA
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458 de las 10 horas 20 minutos del 30 de julio del 2003.
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4. Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia.
Numero 8360-M-1997, de las 14 horas con 12 minutos del
cinco de diciembre de 1997.
5. Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia.
Voto 300-90 de las 17:00 horas del 21 de marzo de 1990.
6. Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia.
Voto nmero 1394 de las 14 horas 55 minutos del 14 de
febrero del 2001.
7. Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia.
Voto 2050 de las 14 horas 49 minutos del 27 de febrero
del 2002.
8. Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia.
Voto 8364-M-97 de las 14 horas 12 minutos del 5 de
diciembre de 1997.
40