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Textilería Inca: Técnicas y Materiales

Este documento describe la producción textil en la sociedad inca. Los incas desarrollaron una gran variedad de textiles que tenían un importante papel cultural y político. La producción textil se realizaba a nivel doméstico por mujeres y también de forma especializada en centros estatales por tejedores expertos llamados acllacunas y cumbicamayocs. Los textiles se usaban para vestimenta, tributo y rituales y reflejaban el estatus social.
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Textilería Inca: Técnicas y Materiales

Este documento describe la producción textil en la sociedad inca. Los incas desarrollaron una gran variedad de textiles que tenían un importante papel cultural y político. La producción textil se realizaba a nivel doméstico por mujeres y también de forma especializada en centros estatales por tejedores expertos llamados acllacunas y cumbicamayocs. Los textiles se usaban para vestimenta, tributo y rituales y reflejaban el estatus social.
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Ao De La Consolidacin Del Mar De

Grau
UNIVERSIDAD NACIONAL SAN ANTONIO ABAD DEL CUSCO
FACULTAD DE DERECHO Y
CIENCIAS SOCIALES

ESCUELA PROFESIONAL DE
ARQUEOLOGIA

TRABAJO DE:

TEXTILERIA INCA

DOCENTE: Lic. ROSA ALICIA QUIRITA HUARACHA

CURSO: TEORIA DE TEXTILES ANDINOS


SEMESTRE: 2016 - I
ALUMNAS:
ARREDONDO CHAMPI, STHEFANI.
MEJIA CURAHUA, JUMERA LAURA.
PEZUA CERNADES, JACKELINE CARMEN.

Cd. 110181
Cd. 113805
Cd. 042547

CUSCO PERU
2016

INTRODUCCION

El arte textil incaico es una de las ms antiguas tradiciones textiles


de los Andes y lleg a ser una de las ms desarrolladas durante el
apogeo inca, debido al uso de diferentes materiales y tcnicas
(resultado de su cultura hbrida adquirida gracias a las conquistas
de otras etnias andinas). Los incas lograron producir una gran
variedad de prendas de vestir y elementos de uso cotidiano.
Los

textiles

incas

se

caracterizan

por

sus

diseos geomtricos o tocapus y por la fineza de su tcnica. Los


incas destacaron por sus tapices y sus mantos de plumas, tambin
de diseos geomtricos. Tuvieron un extraordinario sentido de la
simetra, reflejado en la repeticin de figuras estilizadas dispuestas
de una manera sumamente ordenada

TEXTILES INCAS
Los textiles, en la sociedad inca, fueron uno de los sistemas de tributacin laboral.
Esto se debi en parte, porque los textiles - quizs por su belleza y finura- se
transformaron en un bien preciado que cumplan un rol fundamental en la poltica
para compensar servicios, reforzar alianzas, garantizar las lealtades, como regalos
que el Inca haca a sus servidores, a los seores principales, a la nobleza, al
ejrcito y como parte de la parafernalia de las actividades de culto a las
divinidades. Como recalca Elba Manrique:
El tejido de esa poca era un smbolo de status, indicador de prestigio y podero
social. Los Inkas incrementaron la produccin textil desarrollando e imponiendo
una mita textil, la cual obligaba a tejer para el estado, as el tejido pas a adquirir
un valor ponderado que revela las relaciones polticas y socioeconmicas del
Estado (1999: 65).
Para cumplir con esta gran demanda, los textiles se produjeron en gran cantidad
por todo el Tahuantinsuyu, tanto a nivel domstico como a nivel estatal. Diversos
fueron los productos textiles confeccionados y diversos los destinatarios, donde
jug un rol importante la clase social. Por ejemplo, los tejidos finos, como los
cumbis, fueron destinados
ofrendas

las

exclusivamente

divinidades

para

la

elite

incaica

para

rituales religiosos, mientras que los tejidos

ahuasca eran usados por los runas o gente del pueblo. Estos tejidos no eran slo
vestimentas, sino tambin tapices y alfombras.
Un dato importante que nos reporta Pilar Alberti (1985: 564), sacado de la relacin
annima de los agustinos de 1555, es que en la zona de Huamachuco haba una
huaca llamada Guallio, que adoraban cuando deban confeccionar la vestimenta
de Huayna Cpac. Le daban ofrendas de cuyes, torteros, husos, etc. y en general
instrumentos con los cuales hacan los textiles. Podemos conjeturar aqu, que
cada zona habra tenido una huaca protectora de los textiles y de las o los
tejedores, los cuales les entregaban diversas ofrendas para el xito de su trabajo.

Vemos entonces la importancia que conllevaba la manufactura textil entre los


incas.
Dentro de la produccin textil se debe mencionar no solamente aquellos
especialistas que confeccionaban los textiles sino tambin a los sub-especialistas
encargados del hilado, del torcido, del bordado, del teido y otras actividades
relacionadas al mundo textil.

PRODUCCIN A NIVEL DOMSTICO


La produccin de textiles a nivel domstico fue destinada tanto para satisfacer las
necesidades de los runas o gente del pueblo, como del Estado, en calidad de
tributo y de la elite, siendo tarea principalmente de las mujeres, las cuales
aprendan a hilar y a tejer vestidos ansi de hombres como de mujeres desde
temprana edad. Para este efecto, y para controlar que las madres les enseasen a
sus hijas este oficio y que aquellas cumplieran con sus labores, el Inca
Pachacutec

-segn

Cozcoyanacacuna

Juan

que

de

dice

Betanzos

como

habra

decimos

nombrado

ciertas

matronas

ciertas

romanas,

cumpliendo esta labor cada diez das. Estos responsables domsticos de


produccin de tejidos deban tributar una vestimenta por ao

para el uso de

Estado y en algunas reas especficas se asignaba la produccin de tnicas y


mantas.
Asimismo, Garcilaso de la Vega (1995 [1609]: 263) nos dice que las mujeres
comunes hacan, a manera de tributo -y seguramente para ellas mismas y su
familia-, las telas de ahuasca, o sea, la tela ms burda destinada a la gente del
pueblo. Esto se dio, mayormente, en todas las casas de los runas de todo el
Tahuantinsuyu. Existen evidencias arqueolgicas en contextos domsticos de
Jauja, donde se han encontrado mayor cantidad de instrumentos textiles
correspondientes al perodo inca ms que a pocas anteriores, que indican que la
produccin fue incrementada en la poca.
Los

materiales

necesarios

para la

produccin de productos destinados al

Estado los provea el mismo, a travs de los almacenes o depsitos. Cada unidad
familiar reciba lo necesario para su propia produccin, aunque en algunos casos,
en los lugares donde escaseaban las fibras para la confeccin de los textiles,
stas se trocaban por productos agrcolas como la papa y el charki. Pero, de
manera

general,

la

materia

prima

era

repartida

de

acuerdo

las

necesidades de cada unidad domstica que confeccionaba vestimenta para la


familia y otra parte destinada a los depsitos del Estado, entregando ste ltimo
telares y lana para dichos fines (ALBERTI P. 1985: 559). Como deja dicho el Inca

Garcilaso (1995 [1609]: 263), en la sierra la lana repartida entre las familias
provenan de los rebaos del Inca y del Sol y en la costa el algodn tambin
provena de las tierras pertenecientes a estos ltimos. De esta forma, el tributo era
en mano de obra y no en materias primas.
PRODUCCIN A NIVEL ESTATAL
Existi, dentro del sistema de produccin inca, una especializacin en la
manufactura

textil

cuyos

artesanos,

mujeres

enclaustradas

especialistas, se denominaron acllacunas y cumbicamayocs

hombres

respectivamente).

Ambos tejan las finas telas llamadas cumbi. Los textiles destinados a los
depsitos

al

ejrcito

eran

confeccionados

exclusivamente

por

los

cumbicamayocs y los destinados para el uso de la elite era tarea de las acllas o
mujeres escogidas.
Por otra parte, Garcilaso de la Vega menciona dos clases de mujeres que
confeccionaban textiles para el Inca. Las primeras eran las llamadas mujeres del
sol, las cuales estaban recluidas en el acllahuasi de Cusco y que hacan telas o
vestimentas que poda usar solamente el Inca (1995 [1609]: 209). Las segundas
eran recluidas en los acllahuasis de las provincias y ya no eran consideradas
mujeres del sol

pudiendo llegar a ser las concubinas del soberano. Estas

tambin manufacturaban prendas de vestir para este ltimo, pero estas piezas s
podan ser regaladas por el Inca a sus sbditos, a diferencia de las
confeccionadas por las mujeres del Sol (op. cit. 211). Betanzos tambin recopila
entre sus informantes esta clasificacin de mujeres del sol que deban ser
vrgenes y las otras hijas de seores y doncellas las cuales se nombrasen
mujeres del Ynga
La diferencia fundamental entre estas dos clases de acllas era, a parte de las ya
mencionadas, que las primeras eran de sangre real o sea parientes del Inca
(GARCILASO DE LA VEGA I. 1995 [1609]: 209) y las segundas podan ser hijas
de curacas o hijas de gente comn (op. cit. 210). Segn nos relata Gracilaso, los

textiles confeccionados por las mujeres del sol de sangre real eran destinados
exclusivamente para el soberano y sus familiares.
En cambio, los que eran realizados por las otras vrgenes de los acllahuasis
provinciales s podan ser llevados por otros que no pertenecieran a las panacas
reales, es decir, que no tenan ese valor sagrado por no haber sido hechas por
manos de sangre real.
Martn de Mura (1987 [1613]:390-394) seala tres clases de mujeres que eran
escogidas para convertirse en acllacunas: las usta, hijas de seores principales
siendo escogidas entre los 10 y 14 aos de edad, que posean servidores que se
dedicaban a cultivar sus chacras para que ellas pudiesen dedicarse slo a la
confeccin de vestimentas para el Inca; las cayangaurme, tambin hijas de
seores principales, que no tenan sirvientes por lo que deban cultivar ellas
mismas su chacra, hacer sus vestimentas y las destinadas al Inca; las viachicuy
que eran llevadas desde muy nias de 5 a 6 aos- a los acllahuasis y que a una
cierta edad decidan quedarse o irse para formar parte de las acllacunas, siendo
stas iniciadas en el arte textil por mujeres mayores llamadas mamacuna.
Otra categora eran las aclla de los Incas escogidas por su belleza, de 25 aos, y
se dedicaban a servir, tejer y hacer chicha para el Inca. Las aclla panpa ciruec
trabajaban las tierras de los acllahuasis y de las comunidades y tambin eran
tejedoras. Las vinachicoc aclla, eran de tan slo 4 aos de edad y recin
aprendan a tejer. Finalmente las aclla del Inca, que eran sus concubinas, tambin
tejan y hacan chicha para l.
Podemos decir entonces que estas productoras masivas de textiles trabajaban a
tiempo completo en esa labor, siendo su produccin destinada para la clase
dirigente y sacerdotal enmarcada dentro del sistema de redistribucin y
reciprocidad.
El segundo grupo de tejedores eran los llamados cumbicamayocs y eran un grupo
de mitimaes. Es decir, especialistas que eran trasladados de su lugar de
origen a otro donde trabajaban en su especialidad, como vimos anteriormente.
Estos cumbicamayocs habran sido instalados en algunas provincias como
Chupaychu, Colla y Lupaca. Segn Mnica Ampuero, los centros ms importantes

de produccin textil se hallaban en Capachica, Jauja y Cajamarca. Tambin otros


investigadores como Clara Abal (2001: 193) afirman que estos cumbicamayocs
eran tejedores expertos de tiempo completo que no pagaban tributo. La lana
necesaria para confeccionar dichas prendas les era dada por el Inca. En las
excavaciones de Huaca Larga en Tcume, costa norte del Per, se descubri un
entierro de diecinueve acllacunas con todo su equipo de produccin textil: torteras,
ruecas, ovillos, agujas y telares de diversos tamaos: pequeos para la confeccin
de chumpi o fajas y grandes para mantas y frazadas.
Desde el punto de vista arqueolgico, se ha identificado uno de los centros donde
se instalaban los cumbicamayocs en calidad de mitimaes: el de Millerea o Milliraya
ubicado a orillas del lago Titicaca. Las evidencias indican que estos especialistas
vivan en pequeas aldeas.
Como vimos, tanto las acllacunas como los cumbicamayocs jugaron un
papel fundamental en la produccin textil dentro de la esfera econmica incaica,
cuyos fines eran abastecer las crecientes necesidades del Estado, la
redistribucin, la reciprocidad y el culto con telas de cumbi.
Por otra parte, haba otros especialistas mencionados por los cronistas como los
ahuacamayoc, tejedores de la tela de ahuasca; los tintoreros; los que
confeccionaban las vestimentas con plumas y los que hacan los calzados. Estos
ltimos divididos en dos categoras: para prendas finas y prendas ordinarias.
Tambin haba especialistas en el cosido, probablemente los que realizaban las
costuras finales de los bordes de las piezas textiles.
Los materiales usados por estos especialistas eran proporcionados por los
almacenes del Estado, los cuales a su vez venan de los rebaos y las tierras de
esta misma entidad. Los productos resultantes nuevamente volvan a los
almacenes estatales a manera de tributo que se distribuan en caso de
necesidades: para abastecer al ejrcito o como regalos de carcter diplomtico de
parte del Inca para retribuir servicios, donde la elite reciba telas de cumbi y la
gente comn tela de ahuasca.
Materias Primas Empleadas en Textilera

Las fibras son estructuras unidimensionales, largas y delgadas. Segn su origen


pueden clasificarse en vegetales, animales o minerales e incluso sintticas,
similares al pelo. As, existen fibras naturales, fibras celulsicas hechas por el
hombre y fibras no celulsicas tambin hechas por el hombre. Se doblan con
facilidad y su propsito principal es la realizacin de tejidos.
Aqu se han incluido ciertas fibras de origen vegetal no americano, con el objeto
de ejemplificar un tipo determinado de ellas y por la importancia que las mismas
tuvieron en la textilera de todo el mundo. Algo similar ocurre con las fibras de
origen mineral, cuyos nuevos logros son fundamentales para el hombre.
A.- Fibras de Origen Vegetal
Estas fibras son principalmente de celulosa. Se encuentran en tallos, hojas y
cpsulas de semillas de las plantas (Canadian Conservation Institute, 1998: 1311). Son resistentes a la mayora de los cidos orgnicos y a los lcalis.
Estructuralmente se pueden clasificar en cuatro tipos fundamentales:
1) Fibras a, de semillas: forman el pelo suave que envuelve las semillas de
ciertas plantas.
2) Fibras b, de lber: fibras resistentes cuyo crecimiento se produce entre la
corteza y el tallo de gran cantidad de plantas dicotiledneas.
3) Fibras c, vasculares: fibras fuertes que se hallan en las hojas y los tallos de
las plantas monocotilednea.
4) Fibras o tallos completos e, de ciertas gramneas.
A.1. Fibras de tipo a.
Algodn (Gossypium barbadense peruvianum)
Es una de las fibras ms verstiles y por ello ha sido utilizada recurrentemente a lo
largo del tiempo. Su producto natural son los frutos, las cpsulas o bellotas que al
secarse y abrirse dejan libre el fruto primario denominado algodn en rama
(compuesto e fibra y semilla que se separan al desmontarse).

Las fibras miden entre 1.2 y 6.3 centmetros de longitud. La calidad se define por
el color, la claridad y la cantidad de materia extraa de la fibra. Seis grupos de
color definen el grado de blancura, que va desde el blanco hasta el gris.
Si bien es casi imposible determinar los hbitats originales de las distintas
especies d algodn, en Tehuacn, sur de Mxico, se han hallado bolas de semillas
y restos de fibras cuya datacin aproximada es de siete mil aos antes del
presente. En Mesoamrica existieron diversos tipos de algodn como el de rbol
denominado quauhixcatl por los mexicas; el algodn de planta llamado ixcatl en
lengua nhuatl y maya, y, por ltimo, el algodn pardo (caf - amarillento) o bien
coyohixcatl, algodn color coyote (actualmente conocido como coyuchi). La
combinacin del algodn con el pelo del conejo o la liebre supla a la lana,
elementos que entretejidos formaban la llamada seda de la tierra. Se cree que la
seda silvestre comn fue utilizada en pocas cantidades, aunque en Mxico no
existen evidencias que documenten su uso sino hasta despus de la conquista
espaola (Nava del Negro 1999: 2).
En cuanto a la seda, existi una variedad silvestre que se extraa de los capullos
de diversas mariposas, entre ellas la de una perteneciente al gnero Rothschildia
sp., que se halla en las provincias de Tucumn y Catamarca, Argentina. Su nicho
ecolgico debi abarcar el norte d Santiago del Estero, Santa Fe, entre ros y
diversas zonas de Chile. Si bien parece haber sido empleada desde pocas
precolombinas, desde el siglo XIX se la conoce como seda de coyuyo o capullo;
tambin como punucha, pulucha en la Argentina y cuncuna en Chile. Su coloracin
va del castao claro al oscuro, pasando por el gris (kriscautzky, 1982: 82). Al tacto
es ms spera que la lana. Se conoce un sombrero del cementerio I del ro San
Juan Mayo, Jujuy, elaborado con cestos de una mariposa (Oeceticus geyeri
Berg) cuya larva vive en los algarrobos y otro similar proveniente del sitio
arqueolgico de Santa Catalina de la misma provincia (Ambrossetti, 1902, en
Lehmann Nitsche, 1902: 16; Corcuera, 2001: 74).
En Amrica del Sur hacia el 2500 a.C. comenz a domesticarse el algodn
conocido cientficamente como Gossypium barbadense peruvianum durante el
perodo de Agricultores Aldeanos. Constituy un cultivo autctono en el territorio

del actual Per. En zonas de la costa y de la selva, se conocen desde pocas


preincaicas doce colores distintos pertenecientes a las variedades pima y
tangis.
Se cultivaba sobre todo en la costa, donde exista en tono blanco pero tambin
pardo, rojizo y sepia. El sabio italiano Antonio Raymondi relataba que hace ms de
un siglo en Moquegua exista un algodn verde, hoy totalmente extinto. En el valle
de Uctubamba se hablaba de la existencia de un algodn amarillo; Max Saltzman
(1986) encontr en los antiguos tejidos de la cultura de Paracas algodn de ese
color. En Caete y Chincha los agricultores comentan haber hallado de vez en
cuando una bellota con fibras amarillas en su interior (Antnez de Mayolo, 1998:
25). Pero la especie base de estas variedades parece haber sido siempre la
Gossypium barbadense ssp. Peruvianum, tambin conocida como Pas. En la
costa norte, en los valles de los actuales departamentos de Piura y Lambayeque,
actualmente se producen variedades de Pima, Direx y Sipima.
En la costa central, desde los valles del ro Santa hasta el valle de Nazca, se
produce la fibra larga tangis. La selva, sobre todo la Huallaga Central,
produce algodones precoces de fibras cortas de la especie Gossypium
hirsutum, surgida en base al Gossypium barbandense ssp. Peruvianum. Hoy
el estado peruano intenta preservar y estudiar sobre todo esta especie que
se halla en estado nativo en varias zonas ecolgicas del territorio. Los
ingenieros de una empresa de biotecnologa agrcola estadounidense han
logrado transferir un gen de una planta de flores azules a otra de algodn,
dando como resultado una bola de algodn de color azul brillante. La
empresa afirma que la fibra de algodn, coloreada de manera natural,
permitir evitar la contaminacin causada por el tinte txico que se emplea
para ese tipo de tejido.
A.2. Fibras de tipo b.
Dentro las fibras del tipo b se encuentra el gave, maguey o pita (Agave
americana y Agave sisalana). Dentro de las fibras de origen no americano se

hallan el camo, el ramio y el yute.


gave, pita o maguey (Agave americana)
El gave silvestre de la pennsula de Yucatn, Mxico, y de amrica del Sur
posee hojas carnosas y punzantes con multitud de fibras duras semejantes
al camo (Agave sisalana). stas se emplean en la realizacin de tejidos de
los ms variados hasta cordelera, desde pocas prehispnicas mayas. En
Amrica del Sur es tpica la variedad Four croya (Agave fourcroydes),
tambin conocida como henequn. Los espaoles llamaron cabuya a esta
fibra, mientras que los indgenas la conocan como chuchau o chuntapayna a
sus hojas (Rostworowski, 1998: 15).
El gave posee hojas grandes, carnosas y gruesas que pueden almacenar
gran cantidad de agua. La fibra que se extrae de ellas es especial para la
realizacin de cordeles y sogas. Todas as distintas variedades de fibras de
lber se utilizan para fabricar muchos productos, desde tejidos de alta calidad
hasta cuerdas. Dentro de esta clasificacin podemos nombrar plantas no
americanas como el camo, el yute, el ramio y la crotalia, con las cuales se
fabrican telas rsticas y sogas.
En dicho pas [Per] no se conocieron ni el lino ni la seda, pero el lder de
diversas plantas fue usado en todas partes durante todos los perodos. Rara
vez fue empleado para la fabricacin de telas; ms bien se utiliz
generalmente para productos de tipo muy especial, como redecillas finas
para el pelo y, sobre todo, para la fabricacin de cordelera. (Mason, 1978:
228).
Sin embargo, segn la tradicin oral, los antiguos habitantes del Callejn de
Huaylas eran llamados Karapishtu, o sea, personas que se visten con fibras
de magey [sic] (ngeles Caballero 1955, en Murra, 2002: 155).
Camo (Cannabis sativa) (no americano)

Tambin conocida como camo ndico, es una hierba de carcter anual


originaria del Asia central, de tallos altos, huecos, y con una corteza interna
muy fibrosa. La planta alcanza los dos metros de altura y sus hojas son
palmatisectas, dentadas y speras. Las flores se caracterizan por reunirse en
cortas espigas apretadas o racimos axiales.
Sus fibras, debido a la resistencia y ductilidad, se emplean desde la
antigedad para la realizacin de cordeles y otros textiles. Para lograr tejidos,
el camo se recolecta en el momento de la polinizacin; en cambio, cuando
se destinar a la elaboracin de cuerdas, la planta se cosecha una vez que
ha madurado. As, las fibras son ms fuertes y toscas. Existen otras plantas a
las que tambin se les da el nombre de camo sin ser especies
relacionadas con ste; es el caso del sisal, del henequn, la sansevieria y el
camo de Manila o banano (Musa textilis). De ese ltimo se emplean las
hojas y los tallos para la fabricacin de cuerdas y de papel. En cuanto al
llamado camo de Ceiln (Sansevieria zeylanica) que tambin crece con
ciertas variantes en frica, es una planta silvestre, selvtica, de hojas
gruesas y carnosas. En la actualidad se cultiva para fabricar en forma
industrial productos de origen tradicional, como esteras, cabos y tejidos
bastos.
Ramio (Boehmeria nivea) (no americano)
Es un arbusto perenne de la familia de las urticceas y posee su origen en
Extremo Oriente. Su fibra es lustrosa, duradera, ms fuerte que el algodn y
no enconge; sin embargo, su hilado es dificultoso. Con ella se han
confeccionado y se siguen realizando cordeles y tejidos en los que por lo
general se la combina con otras fibras. Est presente en numerosos tapices
coloniales, mas no anteriores por su origen alctono.
Yute (Corchorus capsularis y Corchorus olitorius) (no americano)

Es propio de regiones tropicales, sobre todo en suelos de aluvin como los


valles de India. Sus fibras son ideales para la realizacin de telas de arpillera,
costales e incluso para confeccionar un papel de baja calidad. Son plantas
anuales con tallos poco ramificados que pueden llegar hasta los cuatro
metros de altura. Sus flores son pequeas y amarillas; en cuanto a las fibras
de la corteza interior, son lustrosas y quebradizas. La planta se recolecta a
mano entre cuatro y cinco meses despus de haber sido plantada. En ese
momento, las hojas y los tallos se atan en gavilas, se mantienen en agua tres
semanas y se van golpeando con mazos de madera. Al terminar el enriado,
las fibras y los restantes tejidos de los tallos se separan fcilmente, entonces
se lavan, se retuercen y se cuelgan a secar.
A.3. Fibras de tipo c.
Son vasculares; se destinan casi exclusivamente para elaborar cuerdas. Es el
caso de la pia tropical. Se cree que esta planta bromelicea comenz a cultivarse
en los altiplanos centrales de Amrica del Sur, no slo para destinarla a alimento
sino tambin para explotar sus fibras. Con ella se pueden hacer sogas y trencillas
de gran resistencia.
A.4. Fibras de tipo e.
En esta categora podemos incluir a una gramnea americana de hojas duras y
punzantes que se ha empleado desde tiempos inmemoriales y se contina
utilizando para techar habitaciones o confeccionar esteras. Es el caso de la
llamada ichu, ischu o paja brava (gnero Coleataenia). Ejemplo de esteras
confeccionadas con haces del mismo lo hallamos en el volcn Llullaillaco
(Rebitsch, 2000: 45 - 106). Para la realizacin de las esteras este vegetal ha sido
unido por medio de un acordelado de pelo humano y de camlido.
B.- Fibras de Origen Animal

Son fibras multicelulares y proteicas. Se encuentran en la piel de los mamferos o


segregadas por larvas, como el gusano de seda (Canadian Conservatin Institute,
1998: vol. 13/11.2).

Pelo Humano o Chukcha


De todas las fibras de origen animal, quiz fue la primera utilizada. Se trata de una
formacin epidrmica fina y filiforme, tpica de los mamferos, que forma su
cubierta caracterstica. Entre los animales, cuando el pelo es fino y muy tupido, se
denomina pelaje; si es grueso y rizado, est cubierta corporal recibe el nombre de
lana; si es grueso y rgido, se llama cerda, El pelo est compuesto por
escleroprotena crnea (queratina) y no contiene ni vasos sanguneos ni nervios.
Suele tener pigmentos (excepto en los albinos) y en ciertas ocasiones tambin
burbujas de aire intersticial que le otorga coloracin plateada. La estructura del
pelo consiste en clulas epiteliales modificadas dispuestas en capas alrededor de
una mdula central (o ncleo) y cubiertas de escamas delgadas y planas. La raz
de cada pelo se encuentra en una invaginacin de la epidermis llamada folculo
piloso. El pelo crece desde la base del folculo y se nutre a partir de los vasos
sanguneos presentes en una papila situada dentro del folculo, que se prolonga
un poco en la raz del pelo. Un msculo pequeo, el arrector pili o erector del pelo,
se une a cada folculo piloso. El msculo se contrae bajo el control del sistema
nervioso simptico, haciendo que el pelo se erice. La mayora de los mamferos
poseen pelos tctiles que crecen, en muchos casos, en la parte superior del labio
y en las cejas, con las races situadas sobre tejido erctil muy inervado. En el
sexto mes, el feto se halla cubierto de un pelo muy fino que se conoce como
lanugo. En los primeros meses de vida el lanugo se cae y es remplazado por pelo
grueso en la cabeza, cabello y cejas, y fino y velloso en el resto del cuerpo.
La diversidad tipolgica de cabellos en nuestra especie constituye una de las
caractersticas hereditarias ms exactas e importantes. En el caso de las

poblaciones aborgenes americanas, este cabello es lacio, grueso, de fibras largas


y casi siempre oscuras. Crece de un folculo recto, con seccin transversal circular
y una mdula central fcilmente identificable. Contrariamente a la afirmacin de
Raoul

dHarcourt,

el

pelo

humano

fue

empleado

por

las

poblaciones

precolombinas andinas. Como ejemplo de ello se pueden citar los elementos


textiles hallados en el valle de Iglesia, San Juan, Argentina, pertenecientes a la
cultura Aguada (650 1050 d.C.) (Michieli, 2001: 26, 40). En el caso que nos
ocupa, algunas prendas de las momias de cerro El Toro, San Juan (Milln de
Palavecino, 1966b: 111; Michieli, 1990: 15, 29), de cerro Aconcagua, Mendoza
(Abal de Russo, 2001b: 210) y del volcn Llullaillaco, Salta (Abal de Russo, 2001c:
33) se hallan realizadas en parte con esa fibra. En cuanto a la tcnica de
manufactura utilizada, es factible que en un comienzo slo se aplicara la torsin de
la fibra hacia la izquierda, relacionada con el individuo en rituales mortuorios que
luego entraran a formar parte de prendas o de elementos en los que su presencia
cumpla no slo una funcin utilitaria sino tambin mgica.
Los guerreros del Estado inca llevaban en las batallas tambores (runatinyas)
hechos con piel humana. Al respecto, en los enfrentamientos que existieron entre
Huscar y su hermano Atahualpa, podemos citar la furia y decisin del primero de
hacer matar a los mensajeros que portaban presentes del segundo y confeccionar
tambores con sus pellejos (Santa Cruz Pachacuti [1613] 1993: 37, 255). En Per
fueron empleados distintos tipos de animales desde etapas relativamente
tempranas, pero la materia prima extrada de los camlidos (guanaco, vicua,
llama y alpaca) fue la de uso ms extendido. Su domesticacin se inici hace unos
seis mil aos en los Andes centrales, proceso que culmin con el pastoreo y la
aparicin de diversas variedades de ese tipo de rumiantes plenamente
domesticadas hacia el 3500 a.C.; por lo tanto, gran cantidad de culturas
preincaicas utilizaron camlidos para su alimentacin y vestido. Con la conquista
espaola, la camelicultura tuvo un gran retroceso debido a la matanza
indiscriminada a la que fueron sometidos los animales, hecho que precipit su
desplazamiento a regiones altas y fras, pramos andinos donde otras especies no
podran

sobrevivir.

Existen

dos

variedades

de

camlidos

andinos

no

domesticados: la vicua y el guanaco, y dos domesticadas: la llama y la alpaca.


Sin embargo, al parecer se trata de dos gneros originales: Lama y Vicugna (en el
Viejo Mundo existe el gnero Camelus con dos especies: Camelus dromedarios y
Camelus bactrianus). Mario Ruiz de Castilla Marn (1994) sugiere la siguiente
clasificacin taxonmica para los camlidos andinos:
REINO
SUBREINO
PHYLUM
CLASE
SUBCLASE
ORDEN
SUBORDEN
INFRAORDEN
FAMILIA
TRIBU
GNERO

Animal
Metazoa
Cordata
Vertebrata
Mamfera
Artiodactyla
Ruminantia
Tylopoda
Camelidae
Lamini
Lama

ESPECIE

Vicugna
Lama guanicoe (Mller, 1776)

En general, los pueblos de los Andes precolombinos utilizaron el pelo de llama


(llama, en quechua) para las clases ms bajas, en cambio el de alpaca (paqocha)
fue de uso masivo por ser un animal que puede ser trasquilado peridicamente. La
vicua (wikua) se emple para la confeccin de los tejidos ms finos. Una vez
trasquilada, se dejaba en libertad. El guanaco (wanaku), en cambio, de hbitos
salvajes, provey de cueros al Estado inca y tambin de pelo; pero implicaba el
previo sacrificio de los mismos.
Llama (Lama glama)
Su hbitad abarca desde la Puna de Atacama, Chile; el noroeste de la Argentina,
el oeste de Bolivia y el sur de Per. Posee una esbelta figura, con patas y crneo
alargado. Mide entre 90 centmetros y 1.90 metros hasta la altura de la cabeza. El
macho adulto posee un peso promedio de 115 kilogramos. La llama es el ms
comn y fuerte de los camlidos andinos; por ello el macho adulto ha sido utilizado

como animal de carga desde hace ms de tres mil aos. El peso promedio que
puede soportar en viajes largos es de aproximadamente 40 kilos y en viajes cortos
de un da, hasta 60 kilos. El perodo de gestacin de estos animales oscila
alrededor de los 348 das. Si bien la hembra alcanza su madurez sexual al ao,
recin se halla en condiciones de gestar entre los dos y tres aos. El macho se
encuentra apto para procrear a los tres aos. La poca de apareamiento y paricin
se produce entre enero y abril. Luego del mes de paricin, la hembra nuevamente
puede ser fecundada.
La llama no se distingue por la tonalidad de su pelo ya que puede tener hasta
medio centenar de tonalidades diversas (generalmente blanco con manchas de
color negro o castao; pero algunos individuos pueden ser completamente blancos
o negros). Su pelo se trenza para hacer cuerdas y su velln, para confeccionar
vestimentas. Tradicionalmente presenta dos variedades: la qara (pelada) y la
chaku (lanuda). Por lo general se emplea esa nomenclatura aunque
tcnicamente los camlidos poseen fibra o pelo y no lana, menos densa que la
alpaca.
Alpaca (Vicugna pacos)
Su hbitat natural se encuentra en los Andes de Amrica del Sur
(aproximadamente entre los 4 270 a 4 880 metros de altura). Posee dimensiones
menores que la llama y una silueta ms curva. Puede alcanzar una altura de 1.50
metro hasta su cabeza y un peso promedio mximo de 64 kilos.
La hembra puede aparearse a partir del ao de edad y el perodo de gestacin es
de aproximadamente 343 das. En la frente presenta un vistoso mechn de fibra,
Pero tampoco puede ser diferenciada por su coloracin general ya que posee
variadas tonalidades. Su fibra es ms larga, elstica, recta y sedosa que la de la
llama e incluso que la de la oveja. Al nacer, este velln es ms corto y luego;
cuando alcanza su madurez, lo cambia. Produce coloraciones que van desde el
blanco al gris y casi dorado, pero las ms apreciadas son las tonalidades negras o

castaas (caf oscuro). En el altiplano andino, segn las fibras de las alpacas, se
las distinguen como suri o wayaco.
La alpaca es esquilada anualmente o cada dos aos, sin importar la poca o
estacin; se obtiene un velln de pelo de unos 1,7 kilogramos por animal. La fibra
ms fina y suave que es posible encontrar todava en Per, por su alto valor
comercial, es aquella mal denominada lana de alpaca beb (baby alpaca).
El hbrido frtil conocido como wari, fruto de la cruza entre llama y alpaca, era
utilizado por los antiguos pueblos andinos. Las especies mencionadas, mezcladas
entre s, pueden producir hbridos frtiles. Este animal, cuando sus caractersticas
fenotpicas dominantes se asemejan a la alpaca, se denomina pacowari; si
externamente es similar a la llama, se lo conoce como llama wari. Mltiples
variedades no tan conocidas por todos reciben distintos nombres en quechua. As
como varan los animales, tambin ocurre lo mismo con la calidad de las fibras.
Otras categoras estn determinadas por la edad y el sexo del animal, aunque
existe una exterior, muy notoria, que marca diferencias; nos referimos a la
coloracin. El negro (yana) y el blanco (yurac) y la gradacin de tonalidades que
va de uno a otro. Actualmente, en el distrito de 1puica distrito de la sierra del
departamento de Arequipa, Per- tambin clasifican el rebao segn la especie, el
sexo y la edad:
a) Pakocha (alpacas hembras) con sus cras y unos padrillos.
b) Pako-orqo (alpacas machos).
c) Wakaya (llamas hembras) con sus cras y unos padrillos.
d) Machos cargueros (llamas machos). (Inamura, 1986;149)
Tambin la distribucin y coloracin de las manchas en el cuerpo de los animales
los hacen merecedores de distintos nombres y, por ende, significacin.
Segn su color tiene un destino especfico; las lanas blancas son un don para la
Pachamama; las amarillas y las anaranjadas para los achalilas; las rojas y rosadas
tanto para la Pachamama como para los achalilas; las verdes para la Pachamama
y para el espritu del trueno (illapu); las lanas de color oscuro (caf oscuro, violeta,
negro) son para los espritus malignos y se encuentran en las ofrendas malficas.
(Vanderberg, 1985:190)

El birrete troncocnico textil 26 de la momia 2, usta o doncella del volcn


Llullaillaco es un claro ejemplo de la utilizacin de las fibras de alpaca. Entre los
grupos aymara, el pelo de alpaca cardado en largas fibras se halla presente n gran
cantidad de ofrendas arqueolgicas y etnogrficas.
Vicua (Vicugna vicugna)
Originaria de la cordillera de los Andes, su hbitat se extiende desde Ecuador
hasta el norte de Chile, el noroeste de la Argentina pasando por el sur de Per y el
oeste de Bolivia (3.600 a 4.800 metros de altura). Es pariente cercano de los
restantes camlidos citados, aunque es el de menor tamao. Puede medir hasta
1,30 metro del piso a la cabeza. Su cuerpo es gil y grcil. El animal adulto
alcanza los 40 kilos. La hembra puede ser fecundada a partir de los dos aos de
edad. La gestacin dura aproximadamente 340 das. Su cuerpo est cubierto de
un pelaje corto, muy fino, castao claro en el lomo y en casi todas las partes
externas; en el pecho, el vientre y el interior de las patas toma una coloracin
blanquecina. Su mechn pectoral de cerdas blancas llega a medir hasta 20
centmetros de largo.
Debido a la calidad de su fibra, ha estado en peligro de extincin. Si bien hoy se la
resguarda en parques nacionales, el peligro de los cazadores furtivos contina
latente. La poblacin mundial de vicuas no sobrepasa los 170.000 ejemplares, de
los cuales unos 100.000 se hallan en Per en zonas que superan los 3.800 metros
de altura. En el ajuar del cerro El Plomo la interpretacin de las microfotografas
en muchos casos resulta difcil por la gran similitud de las distintas fibras
cameloides y especialmente porque las de la misma clase de animal varan en
grosor. No obstante, se comprueba que se emple la fibra ms fina la de vicuapara los tejidos ms finos de los flecos del tocado y de la faja del idolito, del llijlla y
de las bolsas de plumas y para coca (Brnner, 1957:67).
Guanaco (Lama guanicoe)

A diferencia de las especies domsticas emparentadas, alpaca y llama, el guanaco


es una especie de camlido salvaje. Este mamfero ocupa un hbitat mayor que el
de las otras especies de camlidos. Logra sobrevivir con xito en condiciones
ambientales diversas; desde el nivel del mar hasta los 5 200 metros de altitud.
Vive en regiones donde reina cierta aridez: la Argentina (sobre todo la regin
noroeste), Chile (desde Arica hasta la zona central) y en zonas altiplnicas de
Bolivia y Per. Sus dimensiones son similares a las de la llama. Tiene una silueta
similar a sta, con una altura de 1.80 metros. Su peso de adulto puede alcanzar
hasta los 140 kilogramos. Su pelaje es largo, suave y castao rojizo, con tonos
negruzcos en la cabeza y zonas blanquecinas alrededor de los labios, en el borde
de las orejas, debajo del cuello, en el vientre y en el interior de las patas.
En su estado salvaje los camlidos sudamericanos (vicuas y guanacos) viven
generalmente en familias formadas por un macho y de tres a seis hembras con
sus cras. El territorio de cada familia es delimitado y defendido por aquel, que
tambin posee la hegemona en el grupo y expulsa a las cras antes del ao de
nacidas. Generalmente los machos adultos se renen en tropillas de veinte
animales, aunque algunos optan por la vida solitaria.
Como ya se dijo, los camlidos andinos tienen tambin la capacidad de cruzarse
entre ellos. Esto se debe a que tienen un idntico nmero cromosomtico, el
mismo cariotipo y patrn inmunolgico; por ello pueden generar cras frtiles. Del
cruce de llama y alpaca resulta wari, mientras que del cruce de vicua y alpaca
resulta paqovicua; sin embargo, estos cruces no posibilitan el mejoramiento ni la
domesticacin de los camlidos participantes y las prximas generaciones de
hbridos volvern a tener las caractersticas de alguno de sus padres.
De los camlidos tambin se emplea su carne (fresca o deshidrata como charki),
su piel y la leche, aunque su volumen es muy limitado.
Si bien es casi imposible saber a ciencia cierta con slo observar un textil a qu
tipo de animal perteneci cada fibra, manchada o no, y a qu zonas de su cuerpo,
es evidente que esto debe haber influido de sobremanera en la elaboracin y el
destino ulterior de las telas prehispnicas. Desgraciadamente el especialista actual

sabe que la informacin que recibe y la lectura que puede llegar a realizar al
respecto siempre ser fragmentaria, por ms rica que aparezca.
El lavado del pelo de camlidos generalmente se realizaba con cenizas de plantas
especiales y, una vez seco el velln, se realizaba con cenizas de plantas
especiales y, una vez seco el velln, se proceda a cardarlo con cepillos de
madera o de espinas, o slo con las manos. El proceso para la obtencin de la
hebra comprenda en rasgos generales el lavado, cardado, escarmenado y torcido
o hilado de la fibra.
Taruca o caribn (Hipocamelus antisensis)
Segn Bente Bittmann (1986b: 316), el nombre de caribn fue colocado a este
animal por primera vez en 1815 por el viajero francs Julien Mellet. Suponemos
que debe haberse querido referir al carib (Rangifer tarandus), que pertenece a la
familia de los crvidos, dentro del orden de los artiodctilos y vive en regiones de
Amrica del Norte. Sin embargo, es factible que el animal visto por Miller en
Pamposo, Chile, fuese en realidad una especie de huemul o la taruca
(Hipocamelus antisensis), pequeo ciervo o venado que, segn Hans Horkheimer
(1973: 64 - 132), exista tambin en la costa y en la sierra de Per.
El huemul andino o taruca mide entre 1.5 y 0.8 metros. Bayo
grisceo con pelos ms oscuros y cara negra, carcter conspicuo.
Astas ramificadas en dos puntas largas cada una; cervato del mismo
color. Vive en estepas rocosas entre los 3 000 y 4 000 metros de
altura en altas montaas. En retroceso por caza incontrolada. (Olrog
y

Lucero,

1980:

XXXV).

John Mellet y Bente Bittmann (1986: 317) hacen hincape en representaciones de


taruca halladas en ceramios mochicas. Al respecto, en el Museo de Ciencias
Naturales y Antropolgicas Juan Cornelio Moyano de Mendoza, Argentina, con
inventario MCNAM-A-Arq. 361/1186, existe una cermica con asa puente,
representando una taruca hembra, echada. Es una pieza original chim, adquirida

por compra al coleccionista Mauro Pando en 1916. Escenas de caza de estos


animales, hombres de este pueblo prehispnico costeo. Dos patas (traseras y
delanteras) de este venado andino se hallaron cercanas al probable altar o fogn
de ofrendas (crculo de piedras de aproximadamente 50 centmetros de altura en
cuyo centro se encontr madera quemada y seca de algarrobo, colocada sobre
una laja de 50 por 60 centmetros de longitud) cerca de la cima del nevado de
Chuscha (Beorchia Nigris et al., 2001: 40). En el nevado Negro Overo, La Rioja,
Argentina, se encontraron en la cumbre (6 050 m.s.n.m.), a nivel superficial, varios
pares de astas de venado colocadas dentro de recintos de piedra (Schobinger,
1966: 25; Beorchia Nigris et al., 2001: 30). Un fragmento de cuerno de ciervo
cortado con instrumentos cortante se hall en el cementerio I del ro San Juan
Mayo, Jujuy (Lehmann Nitsche, 1902: 25).
La ua asada de la taruca era empleada para curar las quemaduras y sus cuernos
una vez blanqueados se tallaban y vendran como marfil, hasta principios del siglo
XX.
Puma, jaguar u otoronco (Felis concolor)
Es un animal de gran tamao. Mide aproximadamente entre 1 y 1.30 metros entre
la cabeza y el cuerpo, ms 50 a 60 centmetros de cola. Su pelaje es grisceo o
pardo. Hacia los flancos su coloracin se aclara y hacia el vientre se vuelve blanca
amarillenta. La comisura de su boca y la punta de la cola son ms oscuras. El
puma fue un animal muy apreciado por su fuerza y poder entre todos los pueblos
andinos. En la actualidad, dentro de la geografa sagrada de Cuzco, se dice que
esta ciudad posee el cuerpo del felino y que su cabeza es la misma fortaleza
arqueolgica de Sacsayhuaman.
Como antecedente de su empleo como prenda y elemento ritual, puede citarse
una piel de puma preparada para ser utilizada cmo mscara y vestimenta, dentro
del horizonte Paracas. La pieza se halla expuesta en el museo de sitio de aquella
localidad. En cuanto a los incas, stos fabricaban un tambor hecho con piel de
puma denominado pomatinya. Tambin se narra que en la batalla contra los

chancas, Cusi Yupanqui llevaba su cabeza cubierta con una piel de otorongo
(otoronco). Durante las fiestas en el mes de Capac Raymi, las dos mitades de
Cusco Hanan y Hurin salan a bailar. Los bailarines se colocaban unas pieles de
puma sobre sus cabezas y todos comenzaban a danzar al son tambores (Molina
[1575]; 1943: 58, en Rostworowski, 2000: 145). Los aymaras se colocaban una
especie de sombreros (puma tanca) hechos con el pellejo de la cabeza de este
animal, dejando los dientes, orejas y ojos, para danzar. Los curcuches de San
Andrs de Tupicocha, poblacin del valle de Lurn, poseen una danza tradicional
denominada la matanza del gato, en la cual el bailarn se cubre el cuerpo con
una piel de puma. El nombre de Guamn Poma hace alusin a dos animales de
poder: Guamn (guila) y Poma (puma). En el nevado de Hualca (valle de Colca,
Per) en un filo de la cumbre a 5 900 m.s.n.m. se ha hallado el cuero de un puma
con fragmentos de garras y uas, relleno con hojas de coca (Beorchia Nigris et al.,
2001: 293).
Vizcacha subtropical (Lagostomus maximus inmollis)
De pelo grisceo, denso, abundante, suave y de vientre blanco. De cuerpo
robusto, sus dimensiones van desde 45 60 centmetros de cabeza cuerpo y de
14 20 centmetros de cola. Su pelaje fue utilizado para la confeccin de
vestimentas: Aprovechaban el pelo de las Vizcachas y la hilaban de por s para
variar los colores de la ropa fina que tejan. El color que tiene es pardo claro, color
de ceniza; y es de suyo blando y suave. Era cosa muy estimada entre los indios;
no se echaba si no en la ropa de los nobles (Garcilaso de la Vega [1609] 1985:
122). Originaria de Sudamrica, se relaciona con la chinchilla y el chinchilln,
pertenecientes todos al orden de los roedores, aunque su tamao es mayor que el
de la primera. Mide casi 80 centmetros de longitud si incluimos el largo de su cola.
Posee orejas cortas y redondeadas y cabeza grande achatada. Su pelo en tupido,
muy suave y de coloracin griscea, salvo el vientre que es blanco. Generalmente
era cazada con lazos para no arruinar su piel.

Chinchilla (familia Chinchillidae)


Similar a las ardillas por su fisonoma, posee orejas algo largas y cola muy peluda.
Sus dimensiones oscilan entre 23 y 28 centmetros y su cola entre 7 a 15
centmetros. Vive en colonias sobre todo guarecindose bajo aleros rocosos en
zonas muy reducidas de la cordillera, a unos 3 000 m.s.n.m. Su pelaje es denso y
suave, gris plateado en la espada y blanquecino en el sector ventral. Ha sido
cazado histricamente casi hasta el exterminio debido a las cualidades de su pelo.
Es originario de la cordillera de los Andes (Bolivia, Chile, Per y Argentina). Fue
utilizada por los chinchas y posteriormente por los incas para confeccionar con su
pelo abrigos para los notables. Los espaoles desconocan este animal y al
hallarlo en poder de los grupos chinchas en 1524 le dieron el nombre de tal etnia.
Chinchilln (gnero Lagidium)
Puede medir de 30 a 40 centmetros con cabeza y cuerpo y una cola que oscila
entre 20 a 40 centmetros. Posee orejas bien desarrolladas, apenas poco menores
que la dimensin de su cabeza. Fue muy buscado por su piel suave y densa, de
color gris con tintes ocres. Una lnea de pelos oscuros sigue el curso de su
columna vertebral y su vientre es amarillento. Su cola es de coloracin ms baja.
Por compartir su hbitat con la chinchilla, es factible que su pelo fuese utilizado
por diversos grupos tribus precolombinos de los Andes.
En un ajuar de altura, cerro El Toro, se han identificado dos prendas similares que
combinan tcnicas de cestera en espiral tejido a la plana y red, fibras de alpaca,
de llama y de vizcacha (Milln de Palavecino, 1966b: 103) o de chinchilln. El
segundo de ellos posee el cordn de sujecin hecho con pelo humano (Michieli,
1990: 8).
Cuy, cobayo, cobaya o conejillo de Indias (Cavia porcellos L.)

Con este nombre se conoce a varios gneros de pequeos mamferos de Amrica


del Sur: los conejillos de Indias o cuys serranos, los cobayas roqueros y las liebres
de la Patagonia o maras. Los primeros son similares, salvo por el color y el grosor
y densidad de su pelaje. Su longitud corporal es de 20 a 25 centmetros. Suele
vivir de cuatro a ocho aos y su actividad es constante, tanto diurno como
nocturno. Se sabe que su carne era muy preciada dentro del Tawantinsuyo, como
todava lo es, pero no se descarta la posibilidad de que su piel fuese utilizada, si
se curta correctamente, para confeccionar elementos de la vestimenta. Fueron
animales muy preciados como ofrendas de sacrificios.

Murcilago o massu (quechua) (Myotis levis e Histiotus montanus, entre


otros)
Este nombre se aplica al nico mamfero capaz de votar batiendo sus
membranosas alas. Los murcilagos se agrupan en dos subrdenes: los
murcilagos grandes o megamurcilagos y los murcilagos pequeos o
micromurcilagos; asimismo, todos ellos se clasifican en diecisiete familias. Una
de estas familias incluye a todos los megamurcilagos, conocidos como
murcilagos frugvoros o comedores de fruta (con ms de ciento cincuenta
especies), y las otras diecisis familias son los micromurcilagos, tambin
llamados murcilagos insectvoros o comedores de insectos. Se encuentran
distribuidos en todo el mundo. Los megamurcilagos y algunas familias de los
micromurcilagos se encuentran slo en el continente americano. Generalmente
su pelaje es corto, tupido y vara de gris a negro.
Nutria de mar o chungungo (Lutra felina)
Es un mustlido del Pacfico, comn en Per y en gran parte de las costas
chilenas. Su pelaje fue muy valorado por poseer una capa interior oscura, suave y
densa, y una capa exterior gris de pelos ms gruesos y largos. Se han hallado
restos de este animal en sitios arqueolgicos. Es factible que hubiese sido cazado

por su piel y por su carne, como ocurri u ocurre todava en zonas costeras del sur
de Per y norte de Chile. El chungungo estuvo a punto de extinguirse entre los
siglos XVIII Y XIX, debido a la caza irrestricta. Su piel posee actualmente un alto
valor comercial, por ello contina su matanza clandestina (Bittmann, 1986: 290).
Lobo marino (Otaria flavescens)
En la costa sur de Per y del norte de Chile fueron empleadas, entre otras pieles,
las de lobo marino. Uno de los usos ms frecuentes fue para la realizacin de
balsas.
Bibar contina describiendo cmo eran descuerados estos animales y luego de
cortadas las pieles con la forma deseada, cosidas con una costura confecionada
con espinas de cactus. Las balsas consistan en dos odres hechas en dos mitades
de la piel de uno o dos lobos marinos. Los extremos se ataban con tendones de
camlidos. En la parte que sera la popa se efectuaba un agujero donde se
amarraba una tripa de lobo a la cual se ataba un trozo de hueso de alcatraz
(Pelecanus thagus) por el que se soplaba a modo de boquilla para inflar los odres.
Luego eran atados sobre un armazn de madera. Los remos se hacan con
maderas de cactceas cuya forma pareca la de una pala con canaleta. Se han
hallado restos de ellos, hechos con dos paletas, en excavaciones arqueolgicas.
Otra fuente afirma que los indios hacen balsas para sus pesqueras de grandes
haces de avena y de cueros de lobos marinos (Cieza de Len [1553] 1922: 251);
el mismo cronista citado y Juan de Acosta ([1590] 1940: 53) cuentan que los
indios de Yca y los de Arica utilizaban embarcaciones confeccionadas de cueros
de lobo marino, hinchados para pescar y hacer viajes a larga distancia hacia mar
adentro. Con estas balsas se transportaban animales cabros desde la costa a
una isla ubicada a 500 metros, pero cuando la carga era demasiado pesada
(metales, gusano, salitre), se fabricaban nuevas balsas de tres odres. La propia
embarcacin serva como objeto de trueques a lo largo de la costa y los que
mataban los lobos marinos las hacan para s y para vender (Bibar [1558] 1966:
11 - 12). Con las tripas lobo de mar confeccionaban grandes vasijas para

almacenar el aceite obtenido de la grasa de ballena (Vzquez de Espinosa [1629?]


1948: 619). El aceite de lobo marino, hasta hace pocos aos, se utiliz como
combustible para las lmparas. En cuanto a los cueros, en el norte de Chile,
probablemente hasta fines del siglo XIX, tuvieron otros usos; servan como
camas y techumbre de la vivienda y para confeccionar vestimentas. Los
tendones se usaban para coser (Bresson, 1875; Bittmann, 1977; Matte Varas,
1981, en Bittmann, 1986: 287). Tanto Bibar como Vasquez de Espinosa hacen
mencin a odres manufacturados con el estmago de los lobos marinos tambin
de cueros de camlidos destinados para contener no slo aceite sino tambin
agua y harina de maz (DOrbigny, 1958: 539). La carne era utilizada como
alimento e incluso se salaban y secaban los jamones. En representaciones de la
cultura Mochica se pueden observar escenas de hombres cazando lobos de mar.
Utilizaban porras y garrotes aprovechando el descanso de stos entre las rocas
(Benson, 1975). Hasta hace unos aos, los pescadores seleccionaban a los lobos
machos ms jvenes y los mataban en las islas cercanas a las costas del norte de
Chile con una carabina Winchester, 44. Los ms viejos eran descartados debido a
las heridas y cicatrices producidas por sus rias cotidianas (Niemeyer, 1965: 66).
Durante la colonia, los pescadores pagaban parte de sus tributos con estos
cueros, En la actualidad, el lobo marino es considerado un enemigo y competidor,
ya que no slo destroza las redes de pesca sino que tambin devora los peces
que merodean o han quedado cautivos. Legalmente, desde 1972 este animal se
halla protegido por una veda especial que permite una eliminacin selectiva y
autorizada. Por ejemplo, la captura y eliminacin de los machos adultos
(cebados) que no son casi utilizados, en cambio las cras (poper) son muy
buscadas por su piel, en forma clandestina (Bittmann, 1986: 187). As vemos cmo
en la prctica estos animales se hallan desprotegidos. La caza es indiscriminada
y paulatinamente la poblacin de lobos marinos va mermando.
C.- Fibras de Origen Mineral
Laminillas e hilos de metal

Las lminas de oro y de otros metales se emplearon desde pocas anteriores al


surgimiento incaico en toda la Amrica andina. Aleaciones binarias de plata cobre, plata - plomo, oro - plata, oro - cobre y ternarias de oro, plata y cobre, as
como sometidas a procesos de sinterizacin o compenetracin (por ejemplo,
granos de platino en una matriz de oro) fueron conocidas por la gente de Vcus y
por otros pueblos prehispnicos. En la tumba real de Sipn, en Huaca Rajada,
valle de Lambayeque (costa norte peruana), entre cantidad de objetos metlicos
suntuarios se hallaron lentejuelas formando parte de tocados. Los mochicas
tambin emplearon plaquetas de metal para sus petos y vestidos. Ms al norte
durante el perodo de Desarrollos Regionales ecuatoriano (500 a.C. al 500 d.C.).
La Tolita y luego Jama Coaque y Baha obtuvieron finsimos hilos de oro.
Los metales en el incario, segn ciertos cronistas, poseyeron una fuerte
connotacin femenina. Por ello llamaron coya (a las minas), mama (a los metales)
y corpa (a las piedras de esos metales) (Cobo [1653] 1964, Libro XII, tomo II, cap.
XI: 166; Calancha [1631], en Carcebo de Mufarech y Vetter Parodi, 1999: 178).
Con respecto al oro, ste tuvo una significacin de alto contenido simblico y
religioso.
En el cerro Aconcagua, dentro de un nudo de un textil (Abal de Russo, 2001b:
214) se encontr una laminilla trapezoidal de 43 x 37 milmetros, enrollada sobre
s misma. Esta pieza metlica de oro, de 0.14 milmetros de espesor, posee un
agujero por el que pasa un cordel de dos cabos entrecruzados, los cabos se unen
cruzndose por arriba y abajo en figura de ocho sucesivos (Brcena, 2001: 285).
Dentro de ella se hallaron restos de cabello humano, quiz proveniente de la
misma momia, por lo que es factible se trate de un adorno ceflico a modo de
pequeo tupacochor, que bien pudo haber estado relacionado con la corola de
plumas. Suponemos que durante el proceso de enfardamiento, la misma fue
separada de su posicin original, sobre la cabeza del nio, y colocada como ltimo
elemento externo, por lo cual es factible que la lmina de metal haya sido
celosamente guardada dentro de un manto.
CARACTERSTICAS DE LA FIBRA Y EL TEIDO

En el espacio en Libro Se denomina fibra a la estructura anatmica, Tanto de


plantas como de animales, Constituida por una sola hebra. Los hilos o fibras
textiles pueden ser hilados o torsionados primariamente en dos direcciones, o
buen se les hace girar la hebra a la derecha (en sentido horario) o a la izquierda
(en sentido antihorario). Para que el hilo no pierda su torsin, siempre y cuando no
sea necesario trabajar con un solo cabo, puede volver a torcionarse sobre si
mismo. Este proceso se conoce como torzado o retorcido. Por lo general, si las
hebras se hallan torsnionadas en Z, lego el torzado se realiza en S o viceversa.
de esta forma se compensaran sus irregulares y se puede obtener un hilo
balanceado.
Seiler Baldinger (1973) ofrece un criterio diagnstico para establecer los grados de
torsin de las fibras segn su tensin se basa en tres pautas fundamentales: alta
(25 a 45), media (10 a 25), y floja (hasta 10). Otra de forma de mayor
complejidad emplea la siguiente terminologa para los grados de torsin:
0: sin torsin
5: torsin muy floja
10: torsin floja
15: torsin medianamente floja
20: torsin regular
25: torsin regularmente fuerte
30 a 40: torsin fuerte
45: torsin crep
Las primeras fibras que se utilizaron fueron las vegetales, silvestres; sobre todo
las de henequn1 que se hallan en distintas especies de agave en la yuca y en el
camo. Por su conjetura, eran aptas para trabajar con le sistema de urdimbres
entrelazadas, una especie de trenzado entre hebras agrupadas en un solo sentido
o de urdimbre colgante, tejida con los dedos. A su vez estos materiales se pueden
combinar con tiras de piles de animales y cortezas de arboles. Mas tarde, con el
1

descubrimiento de algodn silvestre, este reeemplaz en gran medida a las fibras


utilizadas en urdimbres colgantes y posteriormente dio paso al telar de cintura.
Este tipo de telar permitio un juego tecnolgico mayor y espacios de creatividad
puesto que fue posible mezclar diversas fibras, joyas, metales, pieles de diversos
animales y otros elementos dentro de un mismo tejido.
En la Mesoamerica precolombina, aparte del henequn, se utilizo el ixtle, de igual
origen que el anterior, y el chichicaxtle tzitzicatzli (en nahualt). El chichicaxtle
(urticaria caracasana) fue la fibra ms representativa de Mexico. Era ms fina que
el ixtle y el similar al lino europeo. Su uso durante la poca prehispnica esta ms
documentado que el resto de las fibras duras ya que se hallaron sus restos textiles
en el norte de Mexico.
En cuanto al desarrollo de las tcnicas textiles de Per, parece haber seguido una
evolucin autnoma a partir de los inicios con principios muy rudimentarios. La
tcnica de hilado de fibras de pita y luego de algodn se emple con anterioridad
a la intervencin del telar. Esto se logro sujetando los hilos de urdimbre por arriba,
dejando libre le extremo inferior, que pudo enlazar cada dos hilos contiguos de
trama, tomando uno o ms hilos de urdimbre. Con esta tcnica y sin trabajar con
un telar se obtuvo un dibujo geomtrico que pudo contrastarse ms, o animar con
la ayuda de polvo colorado molido. As las primeras tcnicas desarrolladas fueron
el entrelazado y el anillado.
Caractersticas de las fibras vegetales y de las animales
Las fibras vegetales poseen caractersticas comunes por estar constituidas por
celuclosa. Ejemplo de ello es el algodn (gossypium hirsitum): fibra domesticada y
cultivada hace por lo menos cuatro mil quinientos aos, llego a constituir una las
actividades pre y poshispanica mas importantes de mesoamerica y de las zonas
andinas. El gossypium hirsitum es un arbusto aproximadamente 1 a 2 metros de
largo. Flores con la base amarilla y rojo (Diaz y Delascio, 1995: 35). Aunque
constituye un materia prima muy abundante en lagunas regiones, fue un articulo
de lujo en el altiplano. All, las poblaciones que no reciban tributos no podan

conseguirlo, por lo que su uso durante esa poca quedo restringido a la clase
noble, mientas el resto de la poblacin uso ropa hecha de fibras de maguey y
otras similares. En otras pocas tardas incaicas, al algodn reinaba en la costa y
era un producto fundamental para el intercambio y tributo. Al respecto, veinte aos
despus de la cada del Inca en la crnica de Pedro Cieza de Len recuerda el
empleo de ropas confeccionadas con algodn originario de los ricos valles de la
costa norte del actual Per (Cieza de Len 1553-1967, cap. IX:186). Para plantar
se seleccionaban esas tierras justamente porque la planta de algodn necesitaba
abundante humedad durante su crecimiento y no estar expuesta a heladas o a
fros durante el periodo de floracin y maduracin.
Los terrenos de la costa fueron ricos en cantidad de fertilizantes productos de las
guaneras cercanas, esenciales para el buen desarrollo de la planta. La fibra de
algodn tiene un grosor que oscila entre 10 y 20 micrones, tomando como la
fibra cruda. Dentro del estado inca recibi el nombre de uctu y qela en aymara.
En poca de la conquista espaola se conocan por lo menos cuatro variedades
de algodn: la ms preciada era la producida justamente en la costa norte por su
blancura y suavidad (Cobo [1653] 1956, vol 92: 123). Para lograr esa calidad, en
forma preliminar, hubo que dejarla secar al sol, luego golpearla en trozos de
madera con el objetivo de despepitarla (separar

las fibras de las semillas),

ablandarla manualmente, cardarla y enrollarla entre las palmas. Una vez


efectuados esos procedimientos, todava queda estirarla y volver a enrollarla. La
variedad de gossypium barbadense posee fibras largas y por ello puede
procesarse con mayor facilidad que las cortas y gruesas como el gossypium
herbaceuum.
En cuanto a las estructuras internas de las fibras, estas se hacen evidentes por
contraste microscpico. Los anlisis visuales y de microscopia infrarroja, as como
los estudios comparativos de las fibras, dependen no solo de la morfologa fsica
de la muestra

sino tambin

de la qumica. Las fibras con caractersticas

retorcidas pueden ser identificadas como de algodn. Tambin presentan colores


polarizados por la absorcin del espectro infrarrojo de la celulosa. Muchas pueden
ser fibras de lagodon inmaduras, las cuales, en el caso de los textiles de Paracas,

han dado un rango de 26,2 micrones (Jakes. 1991:222). Estas fibras, al


analizarlas, se ven casi transparentes, tambin hay que sumarle las diferencias
de grosor de los hilos debido a composiciones mixtas de algodn con otros
elementos vegetales o de algodn y finas hebras de pelo, con el objetivo de
hacerlas ductiles. Las fibras de origen animal presentan mayor elasticidad aunque
son menos resistentes que las vegetales. Tradicionalmente pelos y lanas se han
clasificado sobre la base del sexo del animal, su edad, su tipo y su tiempo de
crecimiento. Para la comercializacin a escala internacional, en la actualidad son
clasificados segn su finura real, que se determina con un instrumento especifico
conocido como lanimetro. La finura, entonces, se relacionan con el largo de la
mecha y el tacto, que pueden hacerla variar en uno o dos grados.
Dentro de los camlidos originarios de Amrica del Sur, que nos interesan por
haber sido utilizados por culturas precolombinas andinas, podemos citar le grosor
de las fibras de la llama, las cuales poseen un dimetro de 28 micrones, el
promedio del dimetro de la fibra de alpaca es de 25 5 micrones, la fibra de la
vicua es la ms finas de origen animal que tiene un dimetro de 12,5. Los
anlisis de fibras de alpaca en vestimentas excavadas en el sitio de Zapallan
dieron como resultado un dimetro que oscila entre 20 a 40 micrones (Young,
1957:33), pero se debe aclarar que son fibras ya teidas. Definiendo el pelo por la
composicin

de clulas cuticulares escamadas, el guanaco como la vicua

poseen ms capas de clulas favorables a los fines textiles. El velln anual de


cada animal adulto puede alcanzar un mximo de 320 gramos. Tomando los datos
aportados por varios autores, el grosor de las fibras de los camlidos arroja estos
resultados.
El tamao promedio dado por las fibras de alpaca halladas en los contextos
arqueolgicos es de 27 a 28 micrones; pero se plantean dos excepciones vlidas.
Ellas se refieren a las fibras pigmentadas en verde , cuyo dimetro es de 22,7
micrones y las fibras amarillas de 12,2 micrones, pasando por todas las
dimensiones intermedias de fibras coloreadas.

Todas las diferencias halladas se relacionan con los procesos de teido y los
diferentes tratamientos o mtodos que se emplearon para la preparacin de los
materiales de coloracion e incluso el trabajo previo de seleccin de fibras a teir.
Todava no se conoce un mtodo exhaustivo para determinar con precisin la
naturaleza de la tintura; sin embargo a travs de la documentacin histrica y de la
ciencia etnogrfica se llego a conocer la cantidad de productos que se utilizan en
el mundo andino para tal fin.
Los vellones de alpaca y llama poseen humedad, grasa, sudor y una porcin de
fibra limpia, as como restos de desprendimientos epidrmicos e impurezas del
medio ambiente. Con respecto a las caractersticas morfolgicas de las fibras, su
superficie est formada por un conjunto de escamas superpuestas y orientadas
hacia la punta de cada fibra. Estas escamas de queratina se encuentran ms o
menos distanciadas unas de otras segn cada sector corporal del animal. En
cuanto a su constitucin

las fibras de pelo de camlido poseen

cierta

uniformidad, aunque no fcil de detectar con microscopio ptico; una medula o


canal pigmentado; tejido cortical, ubicado en el medio dela fibra y una tercera capa
externa o epidermis. Cuando la fibra ha sido teida, en el tejido cortical se observa
estras longitudinales con los grnulos del pigmento. (Henrquez et al., 2001:90).
Fibras, pieles y cueros
Actualmente se poseen evidencias relacionadas con los recursos que les brinda el
mar a los primeros cazadores y pescadores de las zonas costeas del actual Per
y norte de Chile. Ellos saban utilizar las pieles y lo cueros de, por ejemplo, los
lobos marinos, que en tiempos precolombinos parecen haber existido en gran
cantidad. Incluso tempranamente abundaba la Otaria byronii, de grandes
dimensiones, cuyos huesos se han hallado en sitios precermico y luego se
extingui. Tambin existieron grandes poblaciones de pinginos ya que varios
cadveres de pocas primitivas de Nazca y Paracas se hallan envueltos en la
piel de estas aves.
Se han excavado tres esteras mortuorias que hoy se exhiben en el Museo de
Paracas, con urdimbres manufacturadas con caa brava y hecha en tcnica de

entrelazado, con finas fibras de cuero de lobo marino ablandado. Aqu se halla
expuesta la piel de puma, que bien pudo usarse como atuendo para algn rito
especial y que la morir su dueo posteriormente se coloc completando su
postrero ajuar.
El curtido de pieles y cueros de medianos y grandes animales requiere un lento y
prolongado proceso. Una vez que se extraen las pieles con el objeto de
conservarlas libres de putrefaccin, se debi hacer uso de toda una depurada
tecnologa.
Poco se sabe acerca del mtodo utilizado por los precolombinos para tratar las
pieles, sin embrago, existen tres paso bsicos para dejarlas suaves y sin que
pierdan el pelo luego del desollado; mtodo que esos pueblos deben haber
utilizado de una u otra forma: la impregnacin, el descarnado y el reverdecido.
1. La impregnacin tiene por objetivo a las pieles su flexibilidad primitiva y ala
vez librarlas de impurezas y suciedad. Inicialmente hay que someterlas a
una limpieza exhaustiva y luego introducirlas en agua, que se ira cambiado
en lo posible diariamente. Seguramente los pueblos que se ocupan
conocan la necesidad de utilizar aguas con poco contenido salino.
Esto es fundamental para evitar la amortizacin de la materia prima con
otras sustancias. La impregnacin correcta depende de varios factores, por
lo cual no es posible definir el tiempo que requiere. Algunos de los factores
que influyen son el tipo, el grosor y el estado de conservacin de la piel.
Un buen curtidor debe saber el punto o momento justo en que este
proceso ha hecho

efecto de no ser as, la piel se ablanda y se torna

esponjosa. Tambin, si la pieza se saca del lquido antes de lo debido,


comienza rpidamente el proceso de putrefaccin.
2. El descarnado generalmente se estaquean las pieles o colocan sobre un
bastidor de madera o caa, ya que estando tensas se las puede golpear y
luego raspar por el lado interno con un cuchillo o filo de borde romo (de
piedra, madera o cermica), con el fin de eliminar cualquier vestigio de
carne.
3. El reverdecido es el ltimo paso. Consiste en tratar las pieles grandes con
diversos productos, incluso con extractos vegetales y alumbre, resinas o

zumos de diversas plantas; barro y ceniza y procedencia vegetal. Sabemos


que las pieles destinadas a la confeccin de balsas, por lo menos en el
siglo XVI, fueron tratadas por la poblacin autctona de las costas norte y
sur del actual Per y Chile de la forma descrita y luego con un pasta basada
en sangre de lobo marino, resina de cactceas y barro rojo.
En cuanto la curtido de pieles pequeas, para ablandarlas deban sobarse
intensamente, desbastando y eliminado carnes, cartlagos y grasa adherida. Una
vez sacadas del cuerpo, se abran por las orejas, labios y ojos y se salaban,
enrollndolas con la parte carnosa hacia adentro por unos das, estas pieles
pequeas fueron trabajadas con hojas verticales de piedra (generalmente
obsidiana), cermica con bordes muy pulidos o metal. Posteriormente se lavaban
con abundante agua y era colgado para que se orearan. Luego del sobado, se les
pudo aplicar diversos aceites de origen de origen vegetal o animal incluso sangre;
se golpeaban largamente y pudieron ser peinadas

opcionalmente con un

elemento de dientes duros y firmes.


La sal que se utilizaba desde antigua data es cloruro de sodio. Se extraa del mar,
de lagos y manantiales e incluso de yacimientos conocidos como salinas.

Tendones y nervios
Los tendones y nervios de distintos animales fueron muy buscados desde las
primeras etapas cazadoras del hombre. La parte til del cual se extraa el
filamento, es a partir de la rodilla hasta el taln y se la remova en conjunto, as se
emplearon los tendones

y nervios de guanacos (lama guanicoe), flamencos

(phoeenicopterus ruber) y de las chuas que son aves con forma similar a las
grullas; poseen largas patas que resultan ideales para a extraccin del elemento
buscado. A partir de all, se proceda al machacado del mismo para aislar las
fibrosidades de la masa conjuntiva.

La materia se iba humedeciendo en forma continua para que no se resecara y se


proceda a friccionarla entre la palma de las manos y la pierna. Segn la presin
que se ejerciera seria

el grado de torsin obtenido. Por supuesto que de

antemano se proyectaba el uso futuro que se dara a este hilado, para luego
lograra el grosor requerido. Con este proceso de fabricacin se confeccionaban
cuerdas de diversa ndole y tambin se obtuvo una fibra alongada especial para
usarla como urdimbre de jergones o mantas de trama generalmente de pelo.
Debido a la gran resistencia

del nervio animal, grupos de cazadores de los

Morillos y agricultores incipientes de la cultura Ansilta, San Juan, Argentina,


utilizaron est fibra en gran medida para la manufactura de diversos elementos.
Dentro de los denominado santuarios de altura, una

de las hondas y borla

pertenecieron al ajuar de la momia de cerro El Toro, halladas tambin en San


Juan pero dentro de un conjunto funerario de filiacin Incaica, estaban realizadas
con est fibra (Michieli, 1990: 30). Segn una crnica en la que describe las
armas del incario, las boleadoras (ayllu o riwi), podemos saber que las bolas
estaban atadas con cordeles de nervios. (Betanzos [1551] 1987: 146).
El hilado
Recolectar, limpiar, triturar, dividir y cortar la materia prima- en el caso de races,
hojas o tallos delgados- fueron las tareas ms pesadas. Las hebras logradas eran
cortas, por lo cual hubo que empalmarlas una a una antes de girarlas o torcerlas
para producir hilo. Previamente las fibras deban limpiarse. En el caso de las hojas
y tallo, se procedi a su torcido y retorcido para otorgarles mayor elasticidad,
dureza, homogeneidad y finura. A partir del completo dominio de las hebras, los
artesanos comenzaron a relegar paulatinamente las fibras vegetales y animales
bsicas. Manipularon y se ejercitaron en el manejo de los hilos finos (aa kaytu)
o gruesos (raki kaytu) con diversas torsiones y plegados, dando lugar a
verdaderas estructuras textiles:
En el Per, los indios, a pesar de sus procedimientos simples, lograron, en
algunos casos, a hacer hilos tres veces ms finos que los que surgen nuestras

maquinas perfeccionadas. De una manera general se puede decir que los hilos
simples eran ms tupidos, los hilos dobles ms torsionados y cilndricos que los
hilos actuales; a dimetros iguales contenan ms materia y ofrecan ms solidez
(dHarcout, en Corcuera, 1987b: 56).
Para logara el hilo, se tomaba la mota la mota de pelo entre los dedos ndice y
pulgar y se la estiraba con el objeto de desmotarla. De otra forma, el hilo
quedara tan desparejo que el producto o tela seria duro y tosco. Terminado este
proceso, se buscaba una parte del velln y se volva estirar para formar una
mecha del grosor requerido, y obtener un cordel largo y flojo. Cualquiera fuese la
fibra a utilizar, en primer lugar haba que lavarla, posteriormente se colocaban los
filamentos en posicin paralela para combinarlas de manera regular. Est ltima
operacin en la actualidad es conocida como cardado. En la poca referida, el
cardado se hace a mano por medio de un cepillo herramienta o herramienta
similar a un peine. En las tumbas se han encontrado peines de una sola hilera de
dientes empleados, al parecer, para el fin descrito.
El empleo del huso pushca o piruru (en quechua) y qaqu (en aymara), implico una
amplia coordinacin motriz, pues deba sostenerse la materia prima con la mano
izquierda o enrollndola encima de la mueca izquierda. Atando con un nudo
corredizo

la punta de la hebra inicial al cordel recin fabricado en el sector

superior del huso, este se pona en movimiento hacindolo girar con la mano
derecha y hacer en punta hacia abajo, deshilachando las fibras con la mano
izquierda y dando y dando al hilo el grosor necesario con el pulgar y el ndice. Se
denomina torsin al ligado de las fibras textiles por rotacin o giro, producindose
hilados de un cabo. Es torsin en S si se gira hacia la derecha y en Z si el giro
es hacia la izquierda. La direccin de la torsin de las hebras no era un hecho
azaroso; implicaba planificar de antemano la futura funcin que desempeara el
hilo. La torsin hacia la derecha era de uso corriente, la torsin hacia la izquierda
se realizaba para ciertos tejidos ceremoniales. Generalmente se usaba para la
confeccin de cordeles o telas para parturientas o prendas especialmente
seleccionadas con el fin de acompaar sacrificios u ofrendas. En quecha lloqqe
significa izquierdo (zurdo). Se considera este tipo de hilo revierte el proceso de

hilado y conecta al artesano nuevamente con la Pachamama. A la par, este hilo


transfiere a las semillas el poder de reproducirse. En los extremos de ciertas telas
arqueolgicas se pueden hallar hilos de direccin opuesta zS o sZ, torcionados
expresamente para proteger a quien portase esa vestimenta. El hilo lloqe se
empleaba y se emplea, como se dijo para proteger a las mujeres embarazadas,
para preservar a las personas de diversos males y, eventualmente, para garantizar
un viaje seguro al enviar al Mensajero hacia los dioses (Abal de Russo,
2001:199)
Husos y torteros
Podemos citar para el area sudamericana dos tipos de hilado, segn el manejo y
la forma del huso: 1) mtodo Bakairi (huso colgante andino), y 2) mtodo Bororo
(uso con apoyo). El huso Bakairi se caracteriza por un bastoncillo ensanchado por
debajo y algo romo, que por lo general tiene un acabado no demasiado cuidadoso.
La tortera o disco toca ligeramente desde arriba el bastoncillo por lo que se puede
escurrir si mantiene en posicin vertical; el disco suele encontrarse muy cerca del
extremo inferior ensanchado. El extremo superior cuenta con una muesca o un
gancho, a veces tambin es totalmente plano.
El huso Bororo se caracteriza porque el bastoncillo, cuidadosamente tallado y
alisado, esta manufacturado en forma de bobina. El pequeo utensilio suele
fabricarse de madera negra de palmera. La tortera generalmente se apoya muy
cerca del extremo inferior del bastoncillo, empujndolo hacia arriba. Como este
uso siempre se utiliza en posicin ms o menos horizontal, el bastoncillo no
necesita tener- como en el uso Bakairi- un extremo ensanchado para impedir que
el disco tortero se suelte.
El mtodo Bakairi fue el ms empleado en la regin andina. Se poda trabajar
sentado o de pie. Generalmente se le colocaba un peso, disco o tortera en el
extremo inferior. Est poda ser de cermica, piedra, caa, valva de molusco,
hueso, madera, un trozo de papa, un fragmento de mazorca de maz, etc. Los
husos ms antiguos hallados en el Per segn el registro arqueolgico no poseen

discos. Los posteriores, en cambio, se hallan profusamente decorados con bajo


relieves o pintados. Los artesanos Incas emplearon el uso con tortero, piruru o
fusayola segn se aprecia en el dibujo de Guaman Poma de Ayala.
El teido
Cualidades esenciales de las sustancias colorantes
Para ser considerada colorante til, una sustancia debe poseer ciertas cualidades:
a) Ser por si misma fuertemente coloreada o bien ser capaz de producir lacas
de color
b) Poseer la propiedad de poder fijarse en solucin acuosa sobre materias
textiles produciendo un color suficientemente permanente

a la luz, al

lavado y a otras influencias


c) Tambin debe poder fijarse sobre las fibras sin producirles ningn dao. De
ms est recordar la importancia y la connotacin mgico-enrgica que se
les otorga a los diversos colores.
Requisitos de la fibra de teir
As como la materia colorante debe revestir ciertos requisitos para poder ser
empleada, tambin la materia soporte tiene que poseer determinadas cualidades
bsicas. En principio, en su estado natural fibras contienen impurezas que no slo
pueden daar el aspecto exterior del tejido sino tambin afectan al proceso del
teido. Para ello, estos soportes son sometidos a un proceso de eliminacin de
impurezas que consiste en su lavado, desengrase y blanqueo. Todas estas
nociones fueron manejadas por los pueblos precolombinos y efectuadas con gran
esmero en el caso de las telas que luego se empleaban para la confeccin de
vestimentas sagradas o reales.
El tinte se puede realizar en las diferentes fases de manufactura textil .Si se
pretende que el material posea un color uniforme, se procede a la tintura en
piezas. Si se desea obtener muestras de diversos colores en un mismo tejido, el
material debe ser teido antes de tejer. Esta tcnica es aplicable a las fibras

animales y al algodn. En cambio, si se toman estas fibras en su estado natural,


se constituye el tinte de la lana en rama y la tintura del algodn en rama .En una
fase intermedia, se logra la tintura en mecha y sobre el material hilado, la tintura
de urdimbres, tintura en madejas, tintura en husadas (en la actualidad, tambin la
tintura en bobinas). La lana y el pelo se pueden teir en todas sus formas; el
algodn en forma de urdimbres, de husadas o en piezas.
En el momento histrico que nos ocupa, muchas prendas fuero confeccionadas
con pelo natural, sin ser teido, solo sacando provecho de los diversos matices
que pudieron aportar o de colores netos .Esta lana virgen se denomina Kora .Co
las fibras vegetales curre un proceso semejante.
Sin embargo, existe toda una industria un arte y una ciencia del teido dentro del
Tawantinsuyo .Se denomina Tanti-camayoc al mesclador de los tintes del Imperio.
El controlaba a modo de alquimistas los pigmentos de origen natural y las
proporciones necesarias para lograr la amplia gama tonal que caracterizo los
textiles del Estado Incaico. Luego de la eleccin y el teido, se proceda al fijado
de los mismos. De acuerdo con el cronista Ludovico Bertonio (1603-1879), la
condicin fundamental para lograr el xito en esta tarea era tener ganas de hacer
este trabajo.
Las fibras, antes de ser teidas, deban ser tratadas previamente como ya se
describi anteriormente, para decolorarlas o para sacarles la gratitud. Para ello en
el rea andina precolombina se usaron cenizas o zumos de diferentes vegetales a
modo de detergente. Algunas de las plantas

empleadas como productos

limpiadores para el tratamiento de las fibras fueron las plantas saponiferas:


Fourcroy andina.
Polyanthes tuberosa (Agavcea)
Ipomaea spp. (Convolvulaceae)
Chenopiun quinoa (chenopodiaceae).
Sida rhombofolia. (Malvaceae)
DESENGRASANTES:

En el caso de las fibras de origen animal ,la grasa lanolina ,que naturalmente
poseen, facilitaba el hilado, pero luego haba que lavarlas con el objeto no solo de
quitarles la impureza o suciedad sino tambin de dejarlas permeables para
aceptar el futuro tinte .Dentro de los productos que actan como desengrasantes
se hallan el amoniaco (orines fermentados) y las arcillas esmcticas (pasa
,greda).La chicha de maz fermentada seguramente constituy un modificador
acido de importancia para el enjebado.
Como modificadores alcalinos citaremos la ceniza (uchpa) y tambin el amoniaco
delos orines fermentados. La ceniza del jume, arbusto que crece en zonas
salitrosas (Haloleplis gilliosi, Snaeda herbcea, Salicoma corticora), as como la
del cachiyuyo (Obione cachiyuyo), propio del noroeste argentino, contiene
carbonato de sosa, sustancia ideal para utilizarla como jabn y desengrasante.
MORDIENTES
Una vez que la materia prima se lavaba, se proceda al enjebado o mordentado.
El mordiente es una sustancia que acta como intermediaria entre la fibra y el
colorante. Su efecto es garantizar la resistencia dela tintura o del teido con el
correr del tiempo (Stramigioli, 2000: 29). Algunos mordientes se emplean y
modifican los colores de origen mineral y otros los de origen orgnico. Dentro de
los primeros, en el rea andina se utilizaron comnmente el alumbre nativo o
(cachica blanca), la Kollpa (ambos poseen sulfato de almina y potasa), el salitre,
el nitro y la Suka (sustancia base: nitrato potsico) y el millo, elemento salitroso
propio de las quebradas cordilleranas; tambin arcillas ferruginosas como el
shippibo y el robbo que, adems de fijar el color y hacerlo as intenso, otorgan la
libertad de obtener variaciones en los tonos y en las gamas. Dentro de la segunda
categora, se hallan plantas que contienen tanino, como Coriaria thymifolia H. &B. ,
Acacia farnesiana L,-, Prosopis chilensis; otras que poseen oxalatos :Oxalis spp. ,
entre otras.
Asimismo, las materias tintreas en su composicin contienen determinados
colorantes.

Existen distintos procedimientos

de teido segn las caractersticas y los

comportamientos de los pigmentos. Se pueden efectuar:


1. Tintes directos o sustantivos cuando los pigmentos provienen de frutos con
tanino o de carotenoides bsico, entre otros.
2. Mordentados (para flavonoides, antocianos y quinonas )
3. Foto-oxidacin y combinacin con sales de hierro, para el caso de los
taninos.
Conociendo las tcnicas que la naturaleza de cada sustancia tiene aparejada, se
aplican pasos especficos para el caso de las lanas (pelo) ya ara a hebras de
origen vegetal, se utilizando tcnicas en frio o en caliente o combinando ambas .e
todas formas, se sumerge la materia en un bao de agua y colorante,
posteriormente se introduce en otro que incluye el mordiente, para fijar el teido
.Este proceso puede repetirse cuantas veces sea necesario.
Se ha visto que las tinturas utilizadas por los pueblos precolombinos del rea
andina provenan del reino animal ,el vegetal

o el mineral .Recapitulando

,podemos decir que el rojo o el rosado carmn se obtena de diversos elementos


naturales ,del achiote(Bixa orellana) ,del

airampo(Opuntia soherensis),del

achanccaray (Begonia veiichii) ,la chilca (Baccharis salicifolia y Tessaria


dodoneaefolia ), del molle ,aguaribay o pimiento (Schinus molle L.) y de la raz
Kellu (Herberis lutea) , entre otras . El negro azulado se lograba con la madera de
tara (Caesalpina tinctoria) y el negro intenso con las vainas del paipi a acharan
(Caesalpina paipi), el quillay (Huelania colletiodes o Huelani microphilis) o de la
resina del algarrobo (Prosopis chilensis) .La cochinilla, insecto que habita dentro
de distinta cactceas y pencas, se daba en estado silvestre se cultivaba, con ella
se lograba en grana, en todos sus matices, segn se saturase o no la infusin. Ya
citamos tambin al ail y al negro que ,con su correspondiente mordiente ,da el
negro variando su intensidad segn como se prepare .El negro tambin puede
lograrse a travs de pigmentos de origen vegetal .Quiz el castao y el amarillo
son colores de los que existe mayor cantidad de pigmentos vegetales para
producirlos .

En este trabajo de investigacin

solo hemos citado alguna de las materias

tintreas conocidas por los antiguos. Incluso desde pocas anteriores al


advenimiento o el desarrollo de las denominadas altas culturas . Muchas de
estas sustancias todava tienen vigencia

en el rea andina. Estos pueblos

lograron producir una verdadera paleta cromtica incluyendo una multitud de


variantes y gamas.
TINTURA Y PINTURAS
Con la palabra tinte se designa tanto a la accin y el efecto de teir como el color
con el que se tie .El arte de teir consiste en dar color a la sustancia de los
diferentes materiales, generalmente fibras textiles .De esta forma, no se puede
separar fcilmente de las mismas ni alterar con la influencia de los diversos
agentes a los que se halle (la hebra o la tela) ulteriormente expuesta .En el tinte, la
materia colorante se aplica siempre en estado de disolucin. As, se pueden
colorar telas, plumas, cueros, marfiles, huesos, paja y madera; actualmente
incluso plsticos .La lana, el pelo, la seda, el cuero y las pluma o productos
procedentes o derivados de la piel animal muestran ciertas afinidades hacia los
mismos colorantes .El algodn ,el lino y los dems productos vegetales presentan
en el tinte propiedades completamente diferentes Por ello al teir debe tenerse en
cuenta tanto la naturaleza de la materia que debe ser sometida al proceso como la
materia colorante o tinte empleado.
Las culturas prehispnicas se vieron favorecidas por la diversidad biolgicas del
momento .Esto es notable en la variedad de tintes naturales que lograron
emplear .Colorantes de origen vegetal, animal y mineral dieron vida a sus tejidos.
Gran parte de las materias colorantes se extrajeron de semillas, hojas, races,
cortezas o frutos de enorme cantidad de plantas.
En el caso de Mxico precolombino, de las maderas como el palo Brasil o palo de
Campeche se obtienen tonos rojos que varan segn sus mordientes o fijadores.
El color amarillo mostaza (zacatlaxalli) se obtiene de una planta parasita color
naranja que, sembrada en tierras clidas, da un color amarillo fino conocido como

xochipalli .El negro se logra por medio del holln de pino o de otras plantas que se
queman y muele, como el palo de guayabo o las raspas de maz.
Los colorantes de origen mineral provienen de tierras y piedras, como el yeso
(tizatl), con el cual se logran diferentes tonos de blanco, y la malaquita, entre otra.
Los tonos bsicos son verdes y amarillos .Tambin con el xido de hierro la gama
de tonos es amplia .ya que va del rojo al amarillo, segn la saturacin de los
mordientes que se utilicen.
Los colorantes de origen animal en cambio, no son tan variados. Sin embargo, el
uso del caracol y el de la grana conchilla resultaron grandes descubrimientos, as
como el empleo del ail. No solo llegaron a convertirse en los tintes ms cotizados
de la antigedad, desde la zona mesoamericana hasta los Andes, sino que su uso
todava est vigente .En cuanto al tinte color purpura, era teido por numerosa
culturas como signo de realeza, poder y distincin social, incluso en el antiguo
Japn se utiliz e tinte purpura imperial extrado de una determinada especie de
caracol.
EL PURPURA DEL CARACOL
En la Amrica precolombina las telas color purpura tambin marcaron estatus de
poder. El tinte purpura proviene de la mucosidad que algunas especies de
gasterpodos segregan de la glndula hipo- branquial, con el fin de inmovilizar a
su presa .Este tipo de moluscos habita a lo largo de la costa del Pacifico desde
Mxico a Per .Por sus condiciones geogrficas y oceanogrficas, Per todava
alberga algunas especies tropicales de la provincia panamea y subtropicales de
la provincia peruana incluso en su costa central y sur, sobre todo relacionados
con elFenmeno del Nio .
El tinte rojo se extrajo, entre otros, del caracol Purpura pansa o Patula pansa, cuya
coloracin se fija en forma indeleble gracia a la accin combinada del oxgeno y la
luz (Turok.1988). Cuando se sopla sobre l, desprende una secrecin incolora que
al ir oxidndose y con la exposicin al sol logra un color morado intenso. Se han
identificado otra cuatro especies concretas de gasterpodos productores del

purpura en las costas de Ecuador y en el Per arqueolgico : dos pertenecientes a


la

familia

Thaididae

:Thais

Stramonita)

Thais(Thaisella) kiosquiformis(Duclos,1832)
Hexaplex

erythrostomus

biserialis

(Blainville

1832)

y dos de la familia Muricidae :

(Swainsos.1831)

(Guinea

Bueno

,2004:

67,Paredes,2004 ).El gran descubrimiento de los pueblos que lo emplearon fue


darse cuenta quede este molusco se poda extraer el tinte sin la necesidad de
exterminarlo .De esta forma ,volva a ser utilizado nuevamente .En el Cdice Nutall
,mixteco, vemos cien pictografas de capas (quechquemitl,maxtlatl) que sugieren
el uso del tinte del caracol marino Purpura pansa asi como el arte de la pintura
corporal mostrado por veinticinco personajes .Sin embargo. No se ha podido
constatar su importancia en la poca prehispnica ni se puede afirmar que hay
formado parte del tributo que otros pueblos tuvieron que rendir a MxicoTenochtitln .Durante la colonia ,el alcalde mayor de Nicoy, Costa Rica ,controlo la
extraccin y el comercio del hilo de algodn teido con purpura desde Acapulco
hasta el norte de Peru .Esto hace suponer que este colorante tuvo cierto grao de
importancia para los indgenas de las vertiente del Pacifico ,quienes tuvieron que
pagar altos tributos a los alcaldes mayores, encargados de revender las madejas
de algodn para incorporarlas luego a la vestimenta ceremonial de los miembros
de las cofradas y mayordomas indgenas (Nava del Negro ,1995).El caracol se
sacaba del mar en una poca determinada del ao ,su tinte se extraa y luego el
molusco era devuelto

a su medio .La forma de extraccin consista

en

desprender el caracol vivo de las rocas ,con gran cuidado ,y despus colocarlo
sobre las madejas de hilo para que fuesen tiendo .El procedimiento se conoci
como ordeo. El molusco luego se colocaba sobre un sector en sombras de la
roca y se le echaba agua de mar (el agua salada actuaba con mordiente).
Esta prctica fue muy comn de
mexicanas

(Oaxaca,

Michoacn,

la Amrica precolombina en las costas


Colima,

Jalisco)

del

Pacifico

norte,

sudamericano, hasta el sur del Per


Estos caracoles especialmente el Purpura pasa eran apreciados tambin por su
concha, a la que se le atribuyo significados relacionados con el nacimiento, la
fertilidad y la muerte. La misma tcnica continu utilizndose con gran xito

durante el periodo colonial. En nuestra poca, este recurso se halla en vas de


desaparicin.
LA COCHINILLA
Desde la antigedad, en Mxico y Per existen dos variedades muy definidas de
cochinilla que parasitan en el gnero Opuntia y Nopalia: la grana fina o cultivada
(Dactylopius coccus Costa) y la silvestre .Esta ltima .perteneciente a la familia
Dactylopiidae, est integrada por ocho especies silvestres.
El tinte, que se obtiene de la desecacin y molienda de las hembras de la
especie ,produce un rojo carmn conocido como rojo fino .En un comienzo ,la
grana cochinilla se utiliz nicamente para pintar cdices, cermica y pinturas
murales ya que sobre el algodn no serva. Sin embargo, tanto en las fibras duras
como en la lana o el pelo, se logr obtener la intensidad de rojo carmn. Por ello,
fue uno de los productos ms cotizados que los pueblos vasallos de los mexicas
entregaron a Tenochtitlan, segn se refiere en la Matricula de Tributos rescatada
del testimonio de fray Bernardino de Sahagn:
Al color con que se tie la grana nocheztli, que quiere decir sangre de
tunas, porque en cierto genero d tunas se cran unos gusanos llamados
cochinilla ,apegados a las hoja , y aquellos gusanos tienen sangre muy
colorada, esta es la grana fina que es conocida en esta tierra. A la grana
que ya est purificada y hecha en panecitos, llaman la grana recia o fina, la
venden en los tianquez hecha panes, para que la compren los pintores y
tintoreros (Sahagun, en turok, 1996)
La gente de Chancay, Paracas y posteriormente del incario empleo las dos
variedades de cochinilla como colorante de tejidos y como cosmticos.
En la colonia la grana cochinilla sigui siendo producto de tributo y comercio para
el teido de telas de la poca; su uso se generalizo en todo el mundo y se
exportaba como producto de primera lnea .Entre los siglos XVI y XIX fue enviada
a Espaa e Inglaterra y a la entonces Colonia Americana del Norte .No fue sino

hasta fines del siglo XIX cano fue sustituida por productos de la industria qumica
alemana.
EL AIL
El azul ndigo o ail, tambin conocido como azul maya, se produce en
Mesoamrica con una planta conocida en Nahuatl como xiuhquilitl o hierba
azul. Para lograr el color el proceso consista en remojar la hierba para que se
fermente y luego batirla .para que desprendiese el tinte negro azulado .No se
conoce completamente el mtodo de obtencin final del pigmento, pero es posible
que antiguamente se combinara el extracto de la planta con un barro conocido
como atapulguita. Su cultivo actualmente se halla en retroceso.
Realizada en los primeros aos de la conquista espaola: Hay una hierba en las
tierras calientes que se llama xiuhquilitl, mojan la hierba y exprime el zumo ,y
echndolo en unos vasos all se seca o se cuaja ,con este color se tie de azul
oscuro y resplandeciente, es color preciado .Sin embargo ,ail es el nombre
comn de diversas plantas o hierbas vivaces que pertenecen a las leguminosas
.Existen alrededor de setecientas especies ,por lo general propias de las regiones
tropicales .Las hojas son compuestas y as flores van del blanco al rosa y al
purpura .Se conocen varias especies asiticas que contienen el glucsido indican,
las que por oxidacin dan el colorante ndigo .Este tono ,por ser azul y muy
permanente ,posey gran importancia en India

se lo utiliza desde hace mil

quinientos aos .En Egipto y en el Imperio Romano .En cuanto a

Amrica

Prehispnica ,fue muy considerado entre los pueblos aztecas ,mayas y las
culturas peruanas. En Europa recin se conoci en el siglo XVI .En la actualidad
se produce sintticamente.
Diversos factores influyen en el comportamiento de las fibras en el momento de
teirlas. En el tinte de la lana, del pelo o de la seda con colorantes cidos o
bsicos se producen combinaciones pero, antes de producirse estas, tiene lugar
una hidrolisis ms o menos acentuada

en la fibra o a la par un proceso de

ionizacin bastante completo en el colorante .Tambin se verifica una

concentracin marcada de colorante en la superficie a la vez que el colorante


disociado se precipita y coagula.
En las fibras de origen vegetal actan probablemente los mismos factores
descritos anteriormente, pero su importancia relativa no es la misma, pues en este
caso los agentes fsicos (precipitacin, atraccin de superficies y osmosis)
predominan sobre el efecto de la accin qumica directa.
Recordando que los diferentes colorantes o tintes varan en su comportamiento,
podramos decir que si experimentramos tiendo distintos trozos de fibras o de
telas de lana o de pelo hirvindolos en soluciones de palo Campeche o e ail,
obtendramos los resultados siguientes: con el ail, no se tien, pues el colorante
queda en suspensin en el bao, en estado insoluble.
Nos interesa citar particularmente los colorantes directos o sustantivos de origen
natural. Para teir algodn se utiliza desde la crcuma (Curcuma longa), de
procedencia no americana, y el achiote (Bixa orellana), americano. Este ltimo fue
muy popular dentro de la cultura andinos precolombinas y en especial en la
incaica.
Otra de las propiedades de los colorantes directos es que pueden teir lanas o
pelo en un bao neutro y hasta en un bao ligeramente alcalino .Los bordaos
efectuados con lana de tonalidad rojo-borravino en textiles costeros peruanos bien
pueden haber como coloracin de sus fibras al achiote.
ELTEIDO DE LAS PLUMAS
Las plumas (puru, furu o patpa en quechua) de diversas aves siempre han sido
elementos codiciados .Son signos indicadores de un estatus superior. Segn sus
matices .pertenecen a los dioses o al hombre elevado socialmente .Por ello, saber
acondicionarlas y trabajarlas significo toda una especialidad
En el caso del teido de plumas generalmente provenientes del rea amaznica
tan utilizadas para el atuendo de los nobles y para completar las vestimentas
sagradas empleadas para el culto se seguan los mismos principios que en las
restantes fibras de origen animal o vegetal. Sin embargo exista una tcnica

basada en el refuerzo con ciertos alimentos, fuertemente pigmentaos o


productores de pigmentacin, en la dieta de las aves seleccionadas para aportar
su plumaje al hombre.
Prenda andinas arqueolgicas tambin han sido confeccionadas con plumas de
coloracin no original .Pero el principal inconveniente para el teido reside en su
natural impermeabilidad debido a su estructura fsica y a la grasa que genera el
cuerpo del animal .Por ello , el escarpo tallo es particularmente difcil de teir .Esta
dificultad era subsanada por los maestros especializados en ese arte , ya que
generalmente embarrilaban los tallos con lana o algodn de colores afines .Este
truco a su vez les permita alargar la pieza colocando dos escarpos sucesivos
,detalle fundamental sobre todo para la realizacin de los tocados.
Las plumas se comportan en el tinte como la lana o el pelo y pueden ser teidas
con colorantes cidos, bsicos o sobre mordientes. Los rojos, pardos y azules,
salvos excepciones, se logran empleados en el teido colorantes cidos. El negro
intenso implica tratamientos sucesivos para lograr cuerpo. Todos los tintes se
preparan por medio de la ebullicin prolongada para obtener una correcta
penetracin.
Las plumas ms utilizadas en el incario eran las negro-azuladas, rojas y amarillas;
luego las verdes, azules y naranjas, como en el caso de varias prendas del volcn
Lullaillaco. Este tipo de plumas las vemos en el ponchillo o unku abierto del nio
de cerro Aconcagua

y en su tocado. Las plumas de guacamayos y tucanes

debieron proceder de la regin del Antisuyu.


La pintura sobre Tela
En cuanto a la pintura sobre tela, existen claros exponentes dentro de la cultura
Chavn de Huantar (alrededor del 900 a.C).Se hallan textiles de trama ms bien
suelta, hechos con fibras de algodn, formados por la unin de varios aos y luego
pintados con ciertos colores bsicos como el beige, el castao oscuro, el rojo
anaranjado y el verde oliva. Los diseos representados giran en torno al llamado
personaje de los cetros, propio de la litoescultura Chavn. Ms ciento sesenta

telas fueron huaqueadas en el sitio de Warka, valle de Ica; pocas pudieron ser
recuperadas en excavaciones cientficas. A pesar de la lejana, la influencia del
estilo Chavn tambin se expres en varias fases de la textilera y la alfarera
Ocucaje de Paracas. En ese sitio se han hallado mascaras pintadas
confeccionadas en algodn y representaciones en la misma tcnica del llamado
chaman exttico (Arnold, 2000: 24). Tambin en la costa es factible que los
textiles reemplacen a las esculturas en

piedra, haciendo valer los principios

sustentados por la jerarqua teocrtica Chavn.


Los pigmentos se presentan bastante espesos, lo que hace suponer que han sido
colocadas en forma directa sobre los soportes con elementos muy finos, en el
caso de la realizacin de las lneas delgadas (palitos, laminas metlicas, pinceles
de pelo) e hisopos o pinceles de mayor dimetro para el relleno de las zonas de
mayor superficie. En el caso de la pieza 1718 segn el catalogo del Museo
Chileno de Arte Precolombino hallada en Callango, Huyujalla, en el valle de Ica,
queda abierta la posibilidad del empleo de una opcin mixta teido con reserva y
pintura directa en la que se us barro o arcilla como vehculo para fijar el pigmento
mediante la exposicin solar y el posterior retiro del polvo excedente. Una vez
colocado el mismo, la tela debi ser expuesto, secado al sol y posteriormente se
sacudi la materia la materia sobrante.
Pintar telas con motivos de pjaros cndores, picaflores y otros- fue una prctica
o un recurso muy difundido durante el periodo intermedio Temprano de Nazca,
Per. El incario desarrollo esa tcnica para aplicarla sobre todo a las vestimentas
reales. Ejemplo de ello es un fragmento de Unku que se encuentra en el
Laboratorio del Museo Inka de Cuzco se hallan pintadas guardas escalonadas que
forman la decoracin del cuello, un cinturn delimitado por dos bandas
(compuestos por tres franjas cuya secuencia es rojo-amarillo-rojo) y con tres
hileras internas de tokapu y el espacio restante, cubierto por flores de estructuras
simtrica de cuatro ptalos.
El teido por amarre

a) Ikat.- representa una de las tres tcnicas de teido por amarre que existen
en el mundo. Consiste en la ornamentacin de una pieza por medio del
resguardo o teido en negativo de ciertas zonas, o hilos de la urdimbre, de
la trama o de ambas (sistema mixto). Se logra efectuando el recubrimiento
parcial de los hilos, aplicando diferentes tcnicas, antes de realizar el
teido. Una vez urdida la pieza, se deben atar fuertemente las partes de los
hilos de urdimbre que no se desean teir, por medio de las telas u otro
elemento que no permita la penetracin del pigmento, teniendo en cuenta el
diseo que se pretende llevar a termino. Posteriormente se sumergen los
hilos en la tintura o colorante y, una vez impregnados y absorbido el color,
se dejan secar y se vuelven a colocar en el telar. Es el denominado periodo
Medio de Huaca Huallamarca, distrito

de San Isidro, Lima, durante los

trabajos arqueolgicos del doctor Arturo Jimenez Borja en 1958 se hall un


taparrabos o wara rectangular de uso exclusivamente funerario, integrado
por tres paos unidos por unidos por costura en puntada de surjete:
La tercera zona est representada por el rea decorada con la
tcnica del Ikat de urdimbre, donde estos hilos son cubiertos por
amarres impermeables (por ejemplo, partes del hilo untados en
grasa, cera. Fibra vegetal, etc). Es un primer momento se cubren los
tramos donde se han concebido los diseos en color beige con el
fondo marrn, para teir los motivos azules. Luego la zona ya teida
y secada es cubierta por nuevas amarras, liberndose la zona de
hilos de color del fondo, para ser sumergidos, est vez, en tinte
marrn, logrndose as color de fondo y dejando aun cubierta la
zona beige. Posteriormente son desatadas todas las amarras y
dejadas a secar para recin ser tejidas por una trama de color
marrn a fin de que complete el color de fondo. Los diseos,
logrados tienen forma difuminada, siendo motivos altamente
estilizados, cuya identificacin precisa es muy subjetiva. El resultado
es un diseo de arreglo simtrico, en un tpico patrn dual,

caracterstico de la iconografa de est poca. (Mendoza Neyra,


2000: 1).
Etnogrficamente est tcnica es utilizada por mapuches, criollos y mestizos en
diversas zonas del noroeste argentino, Cuyo y el rea pampeana para decorar
fajas, jergones, ponchos y otras prendas. La emplearon y emplean los mapuches
bajo el termino de trarun, que significa atar, amarrar, prender; en Bolivia est
tcnica es conocida como watado. En quechua el verbo watay quiere decir
amarrar.
b) Plangi o plangit.- se denomina plangi, que significa flores, o plangit, a un
conjunto de tcnicas de decoracin mediante el teido negativo de telas
en las que se han efectuado previamente ataduras y puntadas. Consiste en
levantar algunas partes de la tela a teir (como si se las pellizcara) y ligar
fuertemente con hilos o tiras la base de las partes elevadas. Cuando se tie
la tela y se quitan las ligaduras, cada parte atada se manifiesta como un
anillo irregular sin teir. Con este mtodo se obtienen formas circulares y
en corona (tambin llamado ojo de buey) (Chertudi y Nardi, 1961: 105-120).
La tcnica de teido por reserva utilizando amarras, impregnado una tela o
soporte con colorantes con colorantes diluidos en agua, se us tempranamente en
telas e hilados propios de la cultura Chavn de Huantar y luego las gentes de
Paracas incorporaron diversos colores a los propios del rea andina, como
amarillos, azules y rojos. La tcnica, que brinda grandes posibilidades expresivas,
floreci en el mundo Nazca y Wari. La cultura Chancay y la Chimu e incluso las del
norte chileno fueron las ultimas en emplearon. En San

de Atacama, en Chile, s

eha encontrado una camiseta andina teida con est tcnica, cuyos diseos son
propios de la cultura Aguada del primer milenio de nuestra era, lo que pone de
manifiesto el fluido intercambio existente. Este mtodo parece haberse extendido
a la zona de Quillagua durante el periodo Intermedio Tardio, donde convergieron
desde pocas tempranas grupos humanos de traiciones diferentes. Algo similar
ocurri en el noroeste argentino, ya que fue utilizado por diversos pueblos de la

provincia de Jujuy. En Bolivia se aplic con el propsito de teir rebozos o mantas


de uso femenino y alforjas de uso masculino. Ejemplo de ello son Rosario de
Susques, El Toro y Cusi-Cusi entre otros (Rolandi de Perrot et al, 1983-1985: 234).
INSTRUMENTOS DE TEJIDO
Los procesos que llevan a la elaboracin de un tejido son diversos. El primero de
ellos es obtener las materias primas, como vimos en el captulo anterior. El
segundo paso es el cardado y lavado de la lana. Pero, es con el hilado que
empieza el uso de instrumentos textiles para la confeccin del hilo y
posteriormente de la tela, siendo el telar y sus accesorios, el instrumento textil por
excelencia.
El sujetador de cintura o huatana
En el caso del telar de cintura- tiene tanto la funcin de apoyar el telar a un punto,
en este caso el tejedor, como de controlar la tensin de las urdimbres mediante un
simple movimiento del cuerpo (AMPUERO M. 2001: 184). El tulu, vara separadora
o disyuntador, cumple la funcin de separar las urdimbres pares de las impares
durante el proceso del tejido (BOLLINGER A. 1996: 87). Posee una forma tubular
y gruesa de ancho y se coloca en la parte superior del telar (MERCADO E. 1988:
91). De esta forma, la tejedora poda fcilmente pasar la lanzadera con los hilos de
la trama.
El ruki o huichua
Era confeccionado en hueso de camlido y tena como funcin la de ajustar los
hilos de la trama, as como la de escoger los hilos de la urdimbre. Es por este
motivo que tiene una forma puntiaguda (MERCADO E. 1988: 31).

El illawa
Es la llamada vara de lizos, donde se insertan los hilos impares escogidos de la
urdimbre y tiene como finalidad la de levantar estos hilos en el transcurso del
tejido para dar paso a la trama (MERCADO E. 1988: 89). As, el tejedor divida las
urdimbres en dos planos: uno superior y uno inferior, siendo este ltimo activo,
de tal forma que cuando se levantaba se provocaba la inversin de planos
(AMPUERO M. 2001: 184). De esta manera, con un solo movimiento de la mano
hacia arriba se levantaban los hilos y se pasaban los de la trama26 (BOLLINGER
A. 1996: 88)
Khallwa es la llamada espada del tejedor.
Tiene una forma semi-aplanada y sus extremos terminan en una forma
redondeada o triangular. Era confeccionada tanto en madera como en hueso
(MANGEOT C. 1975: 53; BOLLINGER A. 1996: 88). El tamao vara de acuerdo al
ancho del tejido. Tiene como funcin tanto la de separar los hilos superiores e
inferiores que eran escogidos segn el diseo como la de ajustar los hilos de la
trama para que quedaran parejos. Estos pueden utilizarse
cantidades

contemporneamente

de

acuerdo

los

tipos

en
de

diversas
diseo

(MERCADO E. 1988: 89; BOLLINGER A. 1996: 88). La lanzadera era hecha en


madera, muy delgada y larga segn el ancho del tejido. Alrededor de sta se
enrollaba el hilo de la trama, lo que permita su paso entre las urdimbres para
confeccionar el tejido (MERCADO

E. 1988: 89-90; BOLLINGER A. 1996: 88;

AMPUERO M. 2001: 184).


La pallana es la aguja
Que serva para las terminaciones de los tejidos y es la que pasa los hilos de la
trama entre las urdimbres, dndoles un acabado fino. Asimismo, sirve para unir
dos telas entre s.

TCNICAS TEXTILES
Se denomina tejido a los productos de las tcnicas textiles que se componen de
elementos primarios como son los hilos o grupos de hilos unidos entre s por
medios

mecnicos,

es

decir,

un

conjunto

homogneo

de

elementos

interrelacionados como son la trama -elemento activo- y la urdimbre -elemento


pasivo.
Los incas usaron principalmente las tcnicas de cara de urdimbre y cara de
trama30 para la realizacin de las vestimentas tanto femeninas como. En muchas
ocasiones, es difcil distinguir las urdimbres de las tramas en algunos textiles incas
confeccionados con estas tcnicas, especialmente cuando pueden ser tejidos en
ambas direcciones y cuando los bordes fueron totalmente cubiertos por ribetes
bordados (ROWE A.P. 1995-1996: 6). Pero los textiles ms finos fueron
confeccionados con la tcnica de tapicera, que en su mayora presenta
complicados diseos como los tocapus.
La tcnica de cara de urdimbre fue la forma ms comn de la produccin
domstica a lo largo de la sierra y los textiles realizados con esta tcnica
fueron hechos, en su mayora, enteramente con fibra de camlidos En las
terminaciones de algunos ejemplares de este tipo de tejido se encuentran tramas
ms gruesas que las del resto del textil, caracterstica que se dio tanto en la
mayora de los tejidos de la costa peruana, como en los actuales del altiplano.
Por otra parte, algunos ejemplares provenientes de las provincias del
Tahuantinsuyu poseen diseos hechos con urdimbres discontinuas, con cambios
de color en los puntos donde termina un grupo de urdimbres y comienza otro.
Aunque esta tcnica fue practicada en el Antiguo Per, no fue muy comn entre
los textiles incas, con excepcin de algunas huaras o taparrabos, como es el caso
de una de ellas encontrada formando parte del ajuar funerario del nio del cerro
Aconcagua.

El tapiz entrelazado fue otra de las tcnicas usadas por los incas (MANRIQUE E.
1999: 64) y en algunas tnicas de estilo inca provincial, probablemente
provenientes de la costa sur, las urdimbres son de algodn y las tramas de fibra de
camlido. Asimismo, el uso de la tcnica de tapiz con tramas excntricas para
formar diseos fue usada en la elaboracin de algunas tnicas (ROUSSAKIS [Link] L. 1999: 286) y adems usaron las tramas suplementarias para el
mismo propsito (op. cit. 288). Estas tcnicas son parte de una larga tradicin, que
tuvo su apogeo en las tnicas huari y que, segn algunos investigadores, los incas
habran adoptado.
En la tapicera inca, ambas caras de los textiles resultantes son iguales, es decir,
que fueron trabajados por ambas caras, lo que en realidad ocurre para otras
tcnicas, como el tejido llano con patrn de bandas en dos series de elementos
complementarios y en las telas dobles de cara de urdimbre, siendo estos textiles
finos y tejidos bastos confeccionados con hilos sin teir.
Las tnicas incas se caracterizan por ciertos patrones comunes como, por
ejemplo, la abertura del cuello tejida con urdimbres discontinuas donde los hilos
fueron entrelazados alrededor de una trama en una estructura de madera durante
el tejido. Una vez terminado este ltimo, la trama en la estructura de madera era
sacada para abrir la ranura. Otro de los patrones es el bordado con punto en
forma de cruz formando un patrn de rayas parejas en las aberturas de los brazos.
En la mayora de los uncus tejidos en tapicera, los orillos poseen varios
hilos

de urdimbres ms gruesos que los restantes, mientras que en las

terminaciones -los lados de la tnica- hay pequeos lazos de urdimbres que se


proyectan hacia afuera y que estn enlazados entre ellos, formando una especia
de cadeneta. En unos pocos casos, no se encuentra ninguna de las caractersticas
mencionadas anteriormente en la terminacin de los orillos, sino que se hallan
hilos regulares de trama tejidos justo arriba de las terminaciones de los lazos de
urdimbre.
En algunos ejemplos, las uniones entre reas o paneles que forman el tejido
fueron usadas como patrn en el tapiz. Estas uniones pueden ser de la siguiente
forma: 1) los hilos discontinuos de la trama que vienen de las reas adyacentes y

de diferente color, dan vueltas alternadamente alrededor de una urdimbre comn y


2) los hilos discontinuos de la trama de las reas adyacentes y de diferente color,
se entrelazan estando unidos entre hilos de la urdimbre En el primer caso, la
separacin del color es ms suave que en el segundo, donde la divisin es ms
tajante. Estas dos tcnicas de tapicera fueron usadas para la confeccin de los
tocapus. Esto significa que en las uniones que separan las filas de estos diseos
se us la primera de las tcnicas y en cambio la segunda fue utilizada entre las
unidades mismas que forman los tocapus.
Las tnicas de estilo inca de una sola pieza son ms largas que anchas. En la
mayora de los casos, en las tnicas terminadas los hilos de la urdimbre corren en
el sentido horizontal, o sea en el sentido de la anchura donde stos son ms
cortos que los hilos de la trama. Estas tnicas fueron tejidas en un telar de marco
vertical, con la urdimbre en la direccin corta.
En algunas tnicas, los tejedores aadieron en los bordes cintas bordadas
distintivas, que tuvieron como funcin la de cubrir y reforzar las orillas sin
decoracin y las costuras, as como la de agregar un elemento decorativo. Los
hilos de estos ribetes bordados, hechos de fibra de camlido, fueron hilados en Z y
en algunos casos pueden ser retorcidos en S, con dos o en tres dobleces. Los
puntos del bordado se encuentran muy cerca unos de otros; la abertura del cuello
est sobrehilada y la punta de esta misma, siendo un punto estructuralmente dbil,
puede ser reforzada con puntos en cruz. Con este mismo punto, de 6 a 8 mm de
largo, estn bordados los orillos de las aberturas de los brazos y el borde inferior y
las esquinas de la
Este efecto parece ser el resultado de una nica cuerda gruesa de
encabezamiento que fue retirada despus que el tejido fue terminado. En algunos
casos, los tejedores dejaron esta cuerda de encabezamiento, donde no hay el
efecto de lazos que se proyectan. Esta cuerda de encabezamiento es diferente
que el resto de las tramas siendo de otro tamao y de otro color.
A este tipo de unin Vera Roussakis y Lucy Salazar lo llaman cola de milano.
Tnica, mientras que el sobrehilado se encuentra en los bordes ms largos. La
disposicin de estos dos puntos es consistente dentro de cada tipo de prenda. Por

otra parte, se pueden distinguir bsicamente dos tipos de ribetes bordados: uno
puede ser rayado -generalmente en textiles finos-; otro tipo puede ser de un solo
color que no siempre es del mismo color que el resto del textil.
En muchas tnicas se presenta el diseo de zigzag bordado justo encima de la
cinta del borde inferior, el cual fue realizado con puntos de hilo doble y cada punto
est

formado

por

cinco

pares

de

hilos

paralelos,

estando

dispuestos

simtricamente de acuerdo al color.


Frecuentemente, las costuras fueron hechas muy juntas, trabajadas en un punto
con figura en ocho en un color igual al resto del textil, aunque en las tnicas ms
finas las costuras fueron realizadas de forma rayada. Algunos de los textiles incas
fueron confeccionados con tal finura y destreza tanto por parte de los tejedores
como de los hilanderos, que en una pieza33

se pueden encontrar de 98 a 108

tramas por centmetro.


Por otra parte, podemos agregar dentro de las tcnicas textiles las aplicaciones, a
modo de decoracin, de algunos elementos tales como las plumas a una tela llana
de base. El arte plumario se desarroll en las culturas Paracas, Nasca, Huari y
finalmente en la Inca. La tcnica ms comnmente usada para aplicar las plumas
a una tela de base llana fue doblar e insertar las quillas de las plumas en un hilo,
luego hilvanar esa cuerda a la tela. Un segundo hilo pasa por el sector medio de
las quillas para mantener las plumas en la posicin deseada
Algunos chumpis o fajas fueron tejidos con el patrn de urdimbre complementaria,
siendo esta tcnica representativa del estilo oficial del Cusco. Por ltimo, usaron
algunas tcnicas de trenzados o plegado ejecutadas por medio de [Link] el
caso del uncu llamado de Dumbarton que presumen perteneci a un Inca por su
fineza e iconografa.
LA INDUMENTARIA INCA:
VESTIMENTA:

En el incario se hicieron telas con ligamentos sencillos y otros muy complejos.


Esta diversidad se debio a la gran tradicin textil que esta cultura heredo de los
pueblos anteriores e incluso subsidiarios.

LAS TELAS DE LOS INCAS:


Siguiendo las narraciones de los cronistas, podemos distinguir como mnimo cinco
variantes en ellos tejidos incarios.
AWASCA, AHUASCA O [Link] trata de una tela tosca, ejecutada por lo general con pelo de llama
(denominada por los europeos carnero de la tierra). Era especial para
confeccionar vestimentas comunes. El pueblo reciba la materia prima del estado y
deba producir esa variedad de ejido como tributo.
CCHUSI O [Link] tejido era ms denso y compacto que la awasxa. Justamente por su textura
cerrada y dura era utilizado para confeccionar alfombras y frazadas.
CUMPO, CUMBI O [Link] buscada por ser de fibra fina y delicada. Destinada a la realeza y la nobleza.
Sus ejecutores era los Kumpi-kamayoq o cumpi camayoc, tejedores experto de
tempo completo que no pagaban tributo, alistados exclusivamente para
proporcionar tejidos al Inca, a su familia y al Sol.
Los cumpi-camayoc o tejedores de cumpi vivian agrupados en comunidades. Tal
fue el caso de las localidades de Jauja, escogidas por u alcurnia o su belleza. Su

funcin consista en tejes las prendas finas que se usaran en las ceremonias
religiosas y los sacrificios. Cosan los atuendos mas complejos del Inca, recluida
en las acllahuasi, casa de aclla o doncellas. Fueron famosas las viviendas
construidas en parte con ese fin en Cusco y en algunas islas del lago Titicaca.
Otra, hoy reconstruida, estaba en el importante complejo ceremonial de
Pachacamac (Costa central del Per).
CUMPI COMBINADO CON PLUMAS [Link] tipo de tejido fue conocido desde antiguo, incluso en el horizonte medio
norchileno; asociadas a Cabuza, se han hallado manas con plumas cubriendo los
cuerpos, Pero los maestros en el arte plumario que mas se distinguieron
pertenecieron a las culturas Chimu, Chancay o del as cuatro naciones
confederadas de las actual Bolivia: Charcas, Caracaras, Chuis y Chichas. Se
conocen multitud de ejemplos de estas telas. Cuando se trata de unku de algodn
recamados con plumas, se los conoce como tabardos. A modo de recordatorio se
pueden citar el ponchillo manufacturado con tcnica de embarrilado plumas
amarillas y azules sobre alma de algodn, hallando en zapallan; el unku Chimu
con motivos antropomorfos de una lado y escalonado en el otro, perteneciente al
Museo de La Plata, Argentina, Hecho con plumas blancas y oscuras, y el ponchillo
de plumas amarillas y rojas de cerro Aconcagua (mayores daos sobre esta ltima
pies se encuentran en el captulo VII).
TELAS HECHAS CON PLATA Y ORO, BORDADAS CON [Link] las crnicas, se sabe que existieron tejidos hechos con hilos de metal. Pero
actualmente no ay exponentes completos de ello. Es muy factible que esta moda
proviniera de la costa norte del Per, antiguo reino de los chimes. Los pobladores
de la zona de Lambayeque fueron habilsimos artfices y orfebres. La nobleza
verncula vesta con tas fausto y majestuosidad que el propio Inca codiciaba su
estatus. Una prueba de ellos fue la forma en que se saque la principal ciudad
chim, Xln xln o Chan Chan. Sobre telas llanas con aplicaciones de lminas

de metal se ha escrito ene l capitulo anterior. Las ltimas tres variantes textiles
descriptas pueden resumirse en el concepto de tukapu, ya que segn las fuentes
etnohistricas se define as a los vestidos de lauores preciosos, o paos de lauor
texidos
Es factible que solo el hombre del Estado inca haya intervenido en la fabricacin
seriada y masiva de los tejidos. Al respecto, refirindose a los kumpi camayoq,
John Murra considera que era funcin de los varones tejer vestimentas
destinadasa los depsitos y al ejrcito, en cambio estaba a cargo de las acllas la
realizacin de textiles para los dignatarios y para los ayllu reales. Es factible que
durante la colonia se hubiese respetado la divisin anterior del trabajo textil por
sexo. Los hombres quedaron incorporados al trabajo seriado o industrializado del
textil a las mujeres fueron las que debieron confeccionar los vestidos ms finos
dentro de la propia comunidad. Eta modalidad de diferenciacin de las labore
textiles por genero se mantienen en la actualidad entre los pueblos andinos. Otro
aspecto muy difcil de verificar pero digno de tener en cuenta es el de la funcin
que el textil desempeo dentro de cada comunidad. Para los aymara, a travs del
uso reiterado la ropa iba aduiriendo el poder de servir como lazo de unin entre la
persona que la vesta, el mundo exterior fsico y el plano metafsico. Dentro de la
cultura quechua antigua ocurra algo similar. La forma en que se elaboraban los
tejidos y el modo en que se usaban luego respondan a un patrn del universo
todava difcil de comprender para nuestra civilizacin occidental.
Como antes consignamos, la visin holstica e integradora del gran todo se
expresaba a travs de diseos especficos, colores e incluso en la distribucin y
conformacin interna del tejido. Estos aspectos se hallaban presente en las
vestimentas de los nobles y en las destinadas a la waka u otros rituales. Para
denominar cada una de las prendas que formaban parte de los atuendos
masculinos femenino, se han tomado como referencia los nombres aportados por
dos fuentes lingsticas fundamentales que han servido de base para todo este
estudio. Se trata del vocabulario de la lengua quechua de Dego Gonzales de
Holguin y del aymara de Ludovico Bertonio, ambos autores de principios del siglo
XVII.

VESTIMENTA MASCULINA:
LOS VARONES SE ENGALANABAN TANTO O MAS QUE SUS MUJERES.
Grandes orejas como smbolo o atributo de poder o rango, lujosas ropas,
aditamentos varios de metal, plumas e hilos de colores. Exhiban su poder como
grandes aves exticas, fueran para infundir respeto, temas o agrado. Incluso la
deformacin craneana para los dos sexos se aplic a modo de diferenciacin
tnica, como ocurri en el Egipto de Akhenatn.
ADITAMENTOS CEFALICOS
Era privilegio de la clase noble y del Inca el uso del pelo corto. Tambien las
crnicas narran el uso de coletas. El pelo posea suma importancia y su cuidado
era esmerado en uno y otro. Segn la regin de origen, los nios podan llevar el
pelo largo, suelto o trenzado. Cantidad de trencillas muy finas fueron comunes a
varias parcialidades, incluso aymaras.
En los lugares fros los hombres se colocaban un gorro de fibras de animales con
orejeras; en cambio en las regiones de la costa se acaban cintas sobre la frente o
wincha. Las hondas (waraca) tambin se enrollaban con varias vueltas alrededor
de la cabeza a modo de cordn (llaujtu) o franja deformadora ceflica. Esta pieza
se poda complementar con penachos de plumas colocados sobre la frente, que
por lo general marcaban diferencias de grupo y estatus. En las fiestas de
diciembre, llamadas por Cristobal de Molina Mochayacati y Chocano, lo
gobernantes y el clero ostentaban tocados de plumas que sostenan con el llauttu.
En el caso de la ultima las plumas decan ser blancas y delos pjaros conocidos
como tocto.
La momia del volcn llullaillaco tiene el cabello corto elemento diagnostico a
tener en cuenta - , honda y penacho. El hijo del sol era el nico que poda
colocarse el cordn policromo o mascapaicha que sujetaba la borla roja. El tocado

del gobernante inclua las ya citadas tres plumas de la preciada ave, corequenque
que era buscada por su rareza.
El Inca, y suponemos que tambin personajes muy encumbrados o allegados a l,
colocaba en su cabeza una placa de oro y piedras engastadas. Este aditamento
ceflico metlico o tupacochor no lo poseen todas las estatuillas de las waka
estudiadas.
TAPARRABOS, WARA, HUARA O [Link] taparrabos o paos lumbares de tela de algodn o de pelo, cuyo ancho
por lo general no era mayor de 200 milmetros. Se colocaba entre las piernas y se
sujetaba por medio de un cordel en la cintura. Generalmente, en el extremo
superior derecho, esta soguilla estaba cosida y al colocarse prenda se anudaba a
la altura del ombligo con una o dos vueltas. Esta wara poda ser isa o tener alguna
decoracin. La wara de la momia del cerro El Toro es de alpaca y en sus atrrales
tiene bandas listadas de color rojo y azul. Los tres paos lumbares que forman
parte del fardo del nio de cerro Aconcagua son rectngulos cuyos anchos son
acordes a lo consignado ms abajo y sus largos oscilan entre 540 y 300
milmetros. Todos tienen un cordn trenzado, o torsado, de pelo de camlido (con
remates de pelo humano) o de algodn, para amarrarlos a la cintura. Esta prenda
posea gran significacin, ya que marcaba una edad, la adolescencia, por lo cual
se relacionaba con la virilidad. Hacia los catorce aos, durante el rito de iniciacin
del warachicuy, se les entregaba a los varones. Se llamaba asi a la junta, o
borrachera para celebrar el da primero en que ponan carahuelles sus
muchachos.
VALONAS, GORGUERAS O [Link] el cuello se colocaban una sarta de pequeas plumas como valones y sobre el
pecho otras, similares a una gorguera o adornos plegado en forma de corola.
Ya se han descripto los cascos de los guerreros. Los ejemplos grficos de ellos
abundan. Solo se situaran ciaran los de Mayta Capac Ynga, Capac Yupanqui Ynga

y Yauar Uaca Ynga. Para el calzado se han anexado los trminos aportados por
Toribio Mejia Xesspe.
CAMISETAS ANDINAS, UNKU, UNCU O [Link] unku eran prendas similares o tnicas sin mangas. A estas tnicas vestidas
por os antis los espaoles las llamaron kusma. Se realizaban con una tela de
cuatro orillos doblada sobre s misma, a la que en el mismo telar le dejan abierto
el cuello, para que no haya cosa de cortar; y sacada de all no tiene ms artificio
que doblarla y coser con el mismo hilo que se teji. Generalmente llegaban unos
centmetros arriba de la rodilla. Su formato, una vez doblada, tena a ser
cuadrangular, Su ancho no superaba los 750 u 800 milmetros, medida aportada
por el largo e os brazos del tejedor, y el de la prenda, segundo los ejemplos de
ropas de adultos que poseemos, no era mayor de 950 milmetros.
El pueblo usaba unku tosco, pero la clase dirigente los llevaba de cumpi,
notablemente engalanados. La vestimenta era la que afianzaba el concepto del
origen divino del mandatario y mostraba la posicin social de su poseedor. Solo el
Inca, su familia, los nobles que lo rodeaban y ciertos seores tnicos podan vestir
tnicas con diseo de tukapu. Se puede definir tocapu como vestidos de lauores
preciosos, o paos de lauor texidos y como composiciones de forma rectangular
que encierran motivos geomtricos en su interior o se refieren tanto a un
cuadrado de apenas diez centimentros en el cual se encuentran variedad de
smbolos geomtricos, como a una banda que contiene varios de estos cuadrados.
Pero el uso ms generalizado es aquel del cuadrado individual. Estas ltimas
acepciones sern las que se tendrn en cuenta en este caso. Los tukapu tambin
se encuentran en oros elementos, como los queru o vasos pareados de madera,
de metal, y en piezas de cermica. Segn los patrones de diseo y efectuando
una estandarizacin de las tnicas como tukapu, podemos citar cuatro tipos
fundamentales: 1) diseo de cuadros blanco y negro: 2) diseo a cuadros con
llave inca; 3) diseo con banda tukapu en la cintura, y 4) diseo con banda de
rombos en la cintura. A este listado habra que agregar un quinto tipo de tnicas

estandarizadas, como las que solo poseen un gran y nico tukapu en el sector
inferior, segn se puede apreciar en varios dibujos del cronista y que pertenecen o
no al Inca.
Se conoce un maravilloso ejemplo de pieza que forma parte de la categora 3. Se
trata de una prenda de alpaca con tukupu en la cintura y motivos escalonados en
el escote, conocida como unku soza. Dentro de las elaboradas en forma muy
especial y en nmero escaso, por lo cual no se podran asociar a los estndares
oficiales, se encuentran las tejidas ntegramente con motivos de tukapu. Si bien en
la clasificacin de John Rowe e encuentran dentro del tipo 2 las ajedrezadas, aqu
no solo estos cuadrados se ubican en la pechera, cintura, ruedo o parte de la
prenda. Tampoco se limitan a ser planos de color sino que combinan multitud de
imgenes recurrentes dentro de los sopores. Estas debieron estar destinadas
nicamente al Seor de Tawantinsuyu.
Cada nacin y provincia del Estado posea seales y divisas propias (diseo de
bandas y colores especficos), que la distingua de las restantes. Los unku
armaras y quechuas son semejantes, salvo en su decoracin. Los primeros
poseen una decoracin en bandas verticales, mientras que en los segundos
dominan las lneas horizontales. Tambien se han comparado con gran acierto los
diseos de las chullpa o torres funerarias aymaras de la cordillera accidental
boliviana con el de los unku incaicos de ajedrezado rojo sobre blanco.
MATOS, YACOLLA O [Link] piezas se hacan de dos paos rectangulares con una costura en el medio.
Ponensela sobre los hombros, y cuando bailan, trabajan o hacen cosas en que
les pueda ser de estorbo, se la atan con los dos picos de ella por encima del
hombro izquierdo, quedando afuera el brazo derecho. Existe cantidad de estas
prendas en el registro arqueolgico. Podan estar hechas de cchasi o cumpi de
ms fino. Sus dimensiones variaban pero por lo general los anchos se mantenan
debido a las posibilidades de telar. Habitualmente, anudadas al cuello, llegaban
hasta las pantorrillas del usuario.

BOLSAS, CCHUSPA O SONCO.- Estas pequeas bolsas para contener hojas de


coca fueron de lo ms variadas. Sus dimensiones, en los casos relevados, no
superan los 350 milmetros de largo. Se hacan con una tela lisa o con diseos
policromos dobladas sobre s mismas, a lo que se les agregaba un cordel o trenza
plana a modo de pasamanos.
Pero tambin se usaron otras bolsas para transportar coca, que se han hallado
acompaando a ambos gneros de sacrificados en las waka de altura y a
estatuillas exvoto. Eran bolsas de no ms de 200 milmetros de largo, hechas con
telas llanas o con tcnica de faz de urdimbre dobladas, con sus bordes cosidos en
punto de sujete y con tapas. Se recubran con plumas y en ciertas ocasiones,
sobre ellas, se teja una malla muy abierta. Poseen pasamos o cordeles largos y
finos, ya que se colgaban del hombre izquierdo en forma de bandolera, pendiendo
a la altura de la cadera. Es el caso de los cerros El Plomo, Mercedario, Esmeralda
y del volcn Llullaillaco, entre otras.
FLECADURAS O SAKSA Y [Link] hombres de la nobleza llevaban una especie de liga debajo de las rodillas de
las cuelas pendan hilos de colores y/o plumas. Estos adornos tambin se haban
usado en el reino chim, pero se les agregaban placas metalizas profusamente
adornadas. Dentro del incario, los ejemplos que se tienen provienen de los
cronistas. El documento grfico del cuarto Inca Mayta Capac en su lucha contra
las charcas es uno de ellos. Aqu, por lo menos los protagonistas de ambos grupos
llevan flacaduras.
En cuanto a las tobilleras, que en las zonas de la puna debieron colocarse como
aditamento esttico, ritual y abrigo, abundan en los dibujos de Guaman Poma de
Ayala. El nio del volcn Llullaillaco tiene colocadas tobilleras blancas de piel de
camlido.
CALZADO.-

En el tawantinsuyu, asi como en la mayor parte de las regiones con alto grado de
desarrollo, se conocan distintas formas de ellos. En cuanto a su forma, dependa
del tipo de material que hubiese en cada regin; sin embargo, los incas adoptaron
modas de multitud de culturas, segn fuesen confortables y/o estticos. Unas de
las piezas de uso ms extendido fueron las sandalias. Las haba de numerosas
formas. La ms conocida provena de modas de la costa, anteriores y coetneas
al

Estado

inca.

Otras

pudieron

ser

invenciones

locales

que

fueron

perfeccionndose con el tiempo. Se conocen seis grandes tipologas segn la


clasificacin de Toribio Mejia Xesspe: tipo A, sukuy; B, seqoy; C, usuta: D, chapito;
E, llanke, y F, pollqo. Dentro de ellas, multitud de variantes o modelos. En este
libro solo describiremos las ms usadas o documentadas en el registro
arqueolgico del periodo inca y en waka de altura.
TIPO A: ABARCA O SHUKUY (AYMARA).Poseen una base hecha de cuero crudo o suela y se aseguran al pie por medio de
anchas correas en diagonal, que nacen de un grueso repliegue del material a la
altura de los dedos, que acta protegindolos. Se hacan de cualquier piel de
camlido y con una lonja ms delgada o con un cordn de fibras vegetales que
pasaba a modo de pespunte o por ojales y adaptaban la pieza al pie.
TIPO C: USSUTA O [Link] nombre proviene del runa simi y del dialecto del Chinchaysuyu. Es un calado
cuya base es de suela o cuero y sus tiras son de cuero crudo, tomando el taln,
empeine y pasando una delgada pero resistente entre medio del dado gordo y el
siguiente. Existen exponentes pertenecientes a la cultura Nazca en el Museo
Nacional de Antropologa, Arqueologa e Historia de Per, bajo en inventario. Las
usutas fueron usadas por todo el Tawantinsuyu. Al avanzar el ejrcito de Francisco
Pizarro, entro grandes depsitos de Xuaxa y en Cuzco. En esa ciudad era
increble ver la cantidad depsitos conteniendo lana, soga, ropa, tanto fina

como tosca, prendas variadas, plumas y ojotas. Bajo ese trmino los espaoles
englobaron todo tipo de sandalias.
TIPO D: ALPARGATA O [Link] nombre de alpargata fue dado luego de la conquista espaola. Fueron usadas
sobre todo por los habitantes del rea andina y costera del actual Per. Esta
sandalia se haca por lo general de cuero de llama en la parte inferior o de fibras
vegetales unidas con tcnica de cestera espiralada. Las tiras podan ser de cuero
o de maguey en base a trenza plana. Eran gruesas y en el sector de la capellada
iban cosidas cruzadas. La talonera tambin era de cuero o fibra y de ella salan
dos linli u orejas para insertar las corrers. En el ajuar de la momia de cerro El toro
se hallaron sandalias similares.
TIPO E: [Link] tipo de calzado, en todas sus variantes, fue muy empleado en la America
prehispnica. En las cuevas de Coahuila, Mexico, existen numerosos ejemplos de
estas sandalias manufacturadas en agave, lechuguilla y otras plantas. Consista
en una suela de fibras vegetales trabajada en espiral o de cuero, con capellada
horizontal colocada sobre el empeine o los dedos, hecha de un cordel de pelo o
fibra vegetal. En mucha de la bibliografa consultada, se confunde el llanke con
las ojotas. Los cronistas hablan en forma genrica de usuta. Ellos lo utilizan como
un sinnimo de sandalia. Sin embargo, la usuta constituyo un tipo de sandalia
especfica. El llanke pudo originarse en la costa, ya que se nombre, como dijimos,
puede haber surgido del dialecto del Chinchaysuyu y extenderse por todo el
Estado luego de la anexin de esas regiones.
Se poseen representaciones tardas de llanke en algunas piezas cermicas
procedentes de tumbas chimes, que se encuentran en el Museo Nacional de
Lima, en numerosas dibujos de Gauman Poma de Ayala, en los ajuares
pertenecientes a los nios del volcn Llullaico y de cerro Aconcagua, entre otros.

TIPO F: [Link] tambin fue usado por los pueblos de la costa, constituyo el verdadero
calzado inca. Tampoco exigi un gnero determinado para su uso. Hasta hace
relativamente poco tiempo, se lo crea exclusivo de las mujeres, pero hallazgos
como los de cerro El Plomo y volcn Llullaillaco demuestran que tambin los
calzaban los infantes varones. As, se sabe que era usado indistintamente tanto
por hombres como por mujeres dentro del estamento social ms elevado. Se ha
encontrado sobre todo en enterratorios del horizonte tardo.
El pollqo se haca con la piel fresca de la corva de diversos camlidos, ciervos a
lobos marinos, que se coca encima del empeine, dejando una pequea abertura
en el vrtice. Se deba trabajar con el cuero mojado sobre una horma, lo que ya
habla de una industrializacin o estandarizacin de modelos. La porcin del escote
se teja en redondo con algodn o pelo, utilizando un filete combinado tcnicas de
enlace con agregado y guardas con diseos geomtricos policromos. Existan
otras variantes de este tipo de mocasn. Algunos se hacan ntegramente con
fibras vegetales, otros solamente de cuero crudo. El de materia prima combinada
fue el ms lujoso. Cuando se colocaban plantillas dobles pespunteadas con cuero
crudo, se destinaban a los nios. Sus medidas no superaban los 180 200
milmetros de largo.
VESTIMENTA FEMENINA
ADIAMENTOS CEFALICOS Y [Link], por tradicin, ente tipo de aditamento femenino es smbolo de distincin
de grupo o parcialidad y a su vez marca las diferencias de estado y la jerarqua de
su poseedora. En el incario, el cabello va peinado segn la usanza de cada
comunidad. Las mujeres lo podan llevar suelto, peinado en dos trenzas, o el pelo
se divida totalmente en finas trenzas que cubras toda la cabeza, como a veces lo

hacan las aymaras. La tercer seora Umita Llama del Collasuyu, bajo el capirote
o phanta, llevaba el pelo dividido en dos y los dos mechones que enmarcaban su
rostro, recortados a la altura del mentn, dejando ms largo y hacia atrs el resto
del cabello. Tambien empleaban una wincha o vincha para contenerlo.
El hecho de que una mujer ostente este elemento de estatus nos habla de la
existencia de un estructurado y riguroso estamento social, pero no de diferencias
de gnero, dentro del incario.
TOCAS, IAKA, IACA, AACA O UNCUA.- Sobre la cabellera. Las mujeres
de la clase tnica dominante se colocaban a modo de toca a mantellina una tela
conocida como iaca o envolvan la cabeza con una wincha. La iaka era una
prenda rectangular, se doblaba sobre la coronilla y una porcin caa hacia la
espala. Se realizaba con tejidos suaves y livianos cumpi de algodn o pelo. Estaba
compuesta por bandas de color o siguiendo patrones tonales, y sus bordes se
realzaban con cuidados rebites.
La maaca se sostena al cabello con una especie de traba o prendedor hecha
con metales preciosos. Por un cua tambin se conoci a una pequea tela de
dos piezas, una especie de lliljlla chica, que las mujeres aymaras se colocaban
sobre sus cabezas o en la cual llevaban algo.
SAYA, ACSU, ANAKU, ANACU O [Link] esta prenda reciba el nombre de anacu. Al respecto, se puede citar
un prrafo de Cabo en el cual describe la vestimenta femenina con gran claridad.
Parece poco probable que una mujer inca vistiese otras prendas que no le
hubiesen sido asignadas culturalmente segn su rol de gnero. Siendo los
smbolos culturales los que hacen visibles las representaciones sociales de cada
sexo, en el mundo andino precolombino esta transformacin de rol manifestado en
el marcado cambio de atuendo constituir una transgresin a la concepcin de las
oposiciones binarias, a la complementariedad: el comportamiento y lo forma en
que deben verse los hombres y las mujeres, lo esencialmente masculino y lo
femenino.

Hasta el momento no conocemos casos de estatuillas exvoto femenino que se


encuentren vestidas con prendas especficas del gnero opuesto. Sin embargo, al
haberse efectuado ciertos hallazgos de estas pequeas imgenes ricamente
ataviadas, es comn que en ese momento o tiempo despus las mismas hayan
sido despojadas de sus ropas y luego vuelas a vestir inadecuadamente o con
prendas que en realidad les correspondan a otra, de distinto gnero.

FAJAS, CHUMPI, HUAKA O [Link] de las mujeres, por lo menos en el rea aymara, adoptaba los diseos
ms representativos de cada clase social y etnia. Por ms que las dimensiones de
ellas variaran, se sabe que eran muy largas, ya que daban varias vueltas a la
cintura y su ancho promedio oscilaba entre 80 y 150 milmetros. Etnogrficamente
todava se empelan en el rea andina. Estos aditamentos para sujetar el anacu y
plegarlo en la cintura han sido dibujados con gran ciudad por Guaman Poma de
Ayala, ya que evidentemente marcaban un atributo de poder y de etnia. Dentro de
las representaciones de las quya y primeras reinas, sobresalen por la laboriosidad
de sus trabajos los chumpis, con y sin tukapu, de algunas de ellas y de sus damas
de compaa.
MANTOS, LLIJLLA, LLICLLA O [Link] prende se colocaba sobre los hombre y su sujetaba sobre el pecho con
alfileres metlicos, de espinas o hueso, segn la categora de su poseedora. En
pasajes se la denomina actualmente isacallo. En la regin se Cuzco, parta de un
formato rectangular logrando por dos telas unidas, que posean diseo de pallai en
los dos extremos cercanos a los bordes paralelos a las urdimbres. En el rea
aymara este pallai se ubicaba en la porcin media del tejido o la llijlla se decoraba
ntegramente con motivo de bandas y rayas paralelas policromas, como es el caso

de la llijla que ostenta la cacica Paxi Pati en una pintura del siglo XVIII que se
encuentra en el presbiterio de la iglesia de Tiahuanaco.
PRENDEDORES, TOPU O [Link] del mundo aymara cada uno de ellos posee un nombre en particular. El
tupu pequeo que aseguraban la llijlla se conocan como phicchi; el anacu se
prenda en los dos hombros con los phitu; el topo mayor, de cabeza redonda, era
el pirari, y los diferentes adornos que pendan de ellos reciban el nombre de
phichacana. Cuando las piezas no eran de metal como el phicchi sino de grandes
espinas, se las nombre phichaca.
[Link] mujeres iban descalzas o bien usaban sandalias similares a las de los
varones, sobre todo llanke. Eso puede documentarse en el mayor parte de los
dibujos de Guaman Poma. Solo las seoras de Collasuyu y la del Contisuyu tienen
polqo en sus pies, al igual que las doncellas ofrendas en los volcanes Ampato y
Llullaillaco.
Ciertos autores se preguntan si las tcnicas textiles pudieron o no tener un sentido
relacionado a una completariedad masculino femenina. Esto ha sido analizado
sobre la base de la direccin predominante de dos elementos, urdimbre y trama,
en tnicas y paos de uso femenino. Asi, la verticalidad de las tcnicas textiles se
hallara asociada a las tnicas masculinas; en las tcnicas de tapicera la trama
cubre la urdimbre y ha sido orientada en sentido vertical, mientras que en los
tejidos de faz de urdimbre es esta ltima estructura l que cubre la trama y tambin
ha sido orientada en sentido vertical. Con datos arqueolgicos para el horizonte
masculino y etnogrficos para el femenino, Sophie Desrociers construyo este
modelo terico de base estructuralista, donde la diferenciacin estara dad, por un
lado, entre los textuales del altiplano de los andes centrales y del centro sur
andino y, por otro, por los de la costa de los Andes centrales. Esta autora compara

tambin las aberturas de los cuellos y las bocamangas de las tnicas femeninas,
orientadas en sentido horizontal, con las de los unku masculinos, ubicadas en
sentido vertical. Nuevamente surge el interrogante de la orientacin ex profeso o
no de cartas tcnicas y el gnero de su posterior poseedor.
ICONOGRAFA
Despus de la obtencin de la materia prima y la preparacin de sta para la
confeccin de textil, se procedi a la manufactura de la pieza requerida. Pero esta
manufactura no era hecha al azar, en el momento, sino que era pensada con
anterioridad. Con esto queremos decir que la eleccin de la materia prima, de la
torsin, de los tintes o colores a utilizar en la tincin, del tipo de telar, de la forma
de la pieza y sobre el todo el diseo, tena una importancia de acuerdo con la
funcin que iba a desempear la pieza final. He aqu un punto importante, ya que
los diseos de un textil tienen una relacin estrecha con la finalidad a la cual fue
destinado. Es por eso que cuando se da la oportunidad, es necesario, sino
indispensable, analizar estos conos dentro del contexto en el que fueron hallados.
Aqu, slo nos remitiremos a describir algunos de los conos ms recurrentes
dentro de la textilera inca, ya que el anlisis dentro del contexto de la capacocha
lo veremos en la ltima parte de este trabajo.
En el Museo Inca de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco
existen varios ejemplares de uncus hechos de tela de cumbi con diversos tocapus.
En general, el estilo inca de los tejidos era de carcter formal u oficial: los
diseos predominantes

son

de

tipo

geomtrico. Unos

de

los

diseos

tpicamente incaico son los dibujos escalonados y en forma de X, este ltimo


encontrndose en los tocapus. Asimismo, un motivo -al parecer una variante
provincial de Chuquibamba, al norte de Arequipa- es la estrella de ocho puntas
que se presenta frecuentemente enmarcada por un cuadrado de color
contrastante y en algunos casos est combinada con motivos ornitomorfos e
ictiomorfos. Este diseo tiene su origen antes del perodo inca en esa zona, pero

continu en los tiempos incaicos y se extendi hacia la costa y posiblemente


tambin hasta los valles de Nasca e Ica.
En ciertos tipos de tnicas -como las que tienen como decoracin la llave incatienen en su borde inferior y en la abertura de los brazos un bordado con diseo
rayado conformado por diversos colores, como los que podemos apreciar en el
uncu con este mismo diseo asociado a la joven sacrificada en el volcn
Llullaillaco.
Otro tipo de decoracin que se dio entre los textiles inca fueron las bandas
horizontales y verticales en las telas confeccionadas con las tcnicas cara de
trama o cara de urdimbre: verticales en el caso de las chuspas y horizontales en
las vestimentas femeninas, las cuales pueden ser de un solo color o con diseos
con patrn de dos series complementarias de elementos de colores. Segn Ann
Pollard Rowe, todos los ejemplares incas con esta decoracin tienen variaciones
en el mismo diseo bsico del patrn de punto y zigzag que parece estar
relacionado con el diseo de las tnicas de tapiz llamado por John Rowe la llave
inca. Este diseo y la consistente orientacin de las bandas son marcadores
culturales ms importantes que las diferencias de status denotadas por la
variacin en la fineza de los tejidos.
Dentro de las prendas llamadas acsu o vestido, existe una variada iconografa,
aunque se presentan patrones constantes, tanto en las vestimentas de las
mujeres como en la de las estatuillas femeninas. Se distinguen tres zonas: una
banda central, generalmente de un solo color y ms claro que los otros, y dos
bandas laterales de diferentes colores a la banda del medio y ambos del mismo
color. Estas ltimas pueden ser llanas o presentar diseos en su interior. Estos
diseos pueden ser de simple zigzag y punto o un derivado con pequeos zigzag
dentro de rectngulos de color intercambiado.
Pero los diseos incas por excelencia son los tocapus. De manera general se
define tocapu como rectngulos provistos de figuras geomtricas que se resaltan
por medio de colores contrastantes. Existe una gran variedad de estos diseos y
se encuentran exclusivamente en telas tipo cumbi que eran destinadas al Inca, a
las imgenes de culto y a los sacrificios.

Los incas tambin fueron maestros en confeccionar uncus recubiertos de pluma,


presentando una rica y compleja iconografa. Una tnica que se conserva en el
Museo Nacional de Antropologa, Arqueologa e Historia de Lima presenta la
siguiente decoracin: en el rea del cuello hay un motivo grande escalonado
realizado en plumas blancas. En el borde inferior se aprecia una banda horizontal
con motivos de olas de color blanco y el fondo de la tnica fue decorado con
plumas de color marrn. Todas estas plumas marrones y blancas fueron aplicadas
a una tela de base llana de algodn. Esta decoracin es tpica de la costa.

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