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Peter Pan: Orígenes y Evolución

Este documento resume la historia de la creación del personaje Peter Pan por el escritor escocés J.M. Barrie. Barrie conoció a los hermanos Llewelyn Davies en un parque de Londres y comenzó a contarles historias de Peter Pan, un niño que nunca crece. Más tarde, Barrie publicó la primera aparición de Peter Pan en su novela The Little White Bird de 1902. La obra de teatro Peter Pan se estrenó en 1904 y fue un gran éxito. Aunque inicialmente Peter Pan no podía crecer, la historia evolucionó para
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Peter Pan: Orígenes y Evolución

Este documento resume la historia de la creación del personaje Peter Pan por el escritor escocés J.M. Barrie. Barrie conoció a los hermanos Llewelyn Davies en un parque de Londres y comenzó a contarles historias de Peter Pan, un niño que nunca crece. Más tarde, Barrie publicó la primera aparición de Peter Pan en su novela The Little White Bird de 1902. La obra de teatro Peter Pan se estrenó en 1904 y fue un gran éxito. Aunque inicialmente Peter Pan no podía crecer, la historia evolucionó para
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Coleccin

Espacio Uno

Peter Pan
La obra completa
J. M. Barrie

PRLOGO

Peter Pan es nuestra aproximacin ms cercana a una leyenda. Se transpira


algo casi annimo en su popularidad; nos sentimos como si todos lo hubisemos
escrito. Est construido de los fragmentos de nuestros propios sueos olvidados y
remueve el corazn con cierto desasosiego, como si estuvisemos viendo imgenes
de una existencia previa.
Tal y como reflexionaba el novelista G. K. Chesterton en 1911, Peter Pan
parece, ms que una creacin literaria, un ser de dimensiones mitolgicas que siempre ha estado ah, flotando por el imaginario colectivo hasta convertirse en uno de
los iconos literarios y culturales ms poderosos del siglo XX. Pero no es el caso. No
todos hemos escrito a Peter Pan, ni es un cuento de races ancestrales de los que se
han contado desde el principio de los tiempos.
El nio que nunca crece naci una tarde en un parque de Londres, alrededor
de 1900. El escocs James Matthew Barrie, autor de varios best sellers y el dramaturgo
ms popular de la poca, paseaba todos los das con su perro Porthos por los jardines
de Kensington. All entabl amistad con George Llewelyn Davies, un nio guapo,
inteligente y descarado, que no le consideraba un clebre escritor ni nada por estilo,
sino solo un hombrecillo con acento raro y mucha tos que le hablaba de hadas, islas
desiertas, piratas y de una criatura mitad pjaro, mitad humano que se haba escapado
de su casa al or lo que le deparaba el futuro. Un hroe perdido en un mundo paralelo
a quien George o, al menos, eso le hizo creer Barrie bautiz a su antojo: Peter
(como su hermano pequeo) Pan (como el caprichoso dios griego de la naturaleza).
Peter Pan.
Barrie escriba en su diario: El terror de mi infancia fue saber que llegara
el momento en el que tendra que dejar de jugar. Siempre tuvo un aspecto aniado:
meda poco menos de un metro sesenta y cinco, era delgado y de aspecto juvenil; su
voz era suave y aflautada. Se dice, adems, que nunca lleg a consumar el matrimonio,
motivo que su esposa, la actriz Mary Ansell, alegara para pedir el divorcio. Fantico
de las novelas de aventuras ms que de las responsabilidades adultas, Barrie encontr
en los Llewelyn Davies a los perfectos compaeros de juegos. Y cuando George,
Jack, Peter, Michael y Nico se quedaron hurfanos, asumi el papel de tutor como si
se tratara de un juego ms. Sin detenerse a pensar en las consecuencias. Como si fue-

J. M. Barrie
ra, de alguna manera, el ladrn de nios de las viejas leyendas escocesas. Una figura
siniestra que luego imaginara entrando en una casa con la excusa de buscar su sombra, pero que acaba secuestrando a Wendy, Michael y John Darling seducindoles
con las maravillas de una isla casi desierta: Nunca Jams.
Peter Pan aparece por primera vez en El pajarillo blanco (1902), una novela
de tintes autobiogrficos, hoy casi desconocida, que Barrie dedica a mis chicos, los
Llewelyn Davies. El protagonista, el Capitn W., es un viejo soltern que, enamorado
platnicamente de una joven institutriz, Mary, se convierte primero en su benefactor
y luego en el de su hijo, David. El Capitn, fascinado por el nio, incluso piensa en
arrebatrselo por completo y hacerlo mo y se inventa, para justificar la relacin,
que l tuvo un hijo que muri, Timothy. Obsesionado por convertirse en alguien tan
imprescindible como sus padres, el capitn le cuenta historias: entre ellas, la de Peter
Pan. Un beb muy viejo, pero siempre tiene la misma edad que se escap de su casa
para volar a los Jardines de Kensington, donde nacen los pjaros que luego se convertirn en los nios que pueblan el mundo real. Tras correr muchas aventuras, el Peter
Pan de El pajarillo blanco intenta regresar a casa para hacerse mayor y enfrentarse a la
vida, pero la ventana est cerrada y su madre abraza a otro nio. El pobre, abandonado, no tiene ms remedio que permanecer en los jardines anhelando su humanidad
perdida y encargndose de enterrar a los bebs que se mueren al caer de los carritos.
Siempre de dos en dos, para que se sientan menos solos.
En primera instancia, Peter Pan no crece porque no puede, porque no se le
ha permitido hacerlo. Una idea enraizada en la mente del autor desde los seis aos,
cuando se dio cuenta de que algunos nios no crecen nunca. Su hermano David,
el preferido de su madre y la promesa de la familia humilde, muri en un accidente
de patinaje sobre hielo en el lago del pequeo pueblo escocs de Kirriemuir. Para
Barrie, que por entonces ya representaba obritas en el lavadero de su casa, David
adquiri una extraa cualidad, casi heroica: permaneci eternamente joven, de modo
que cuando yo me haba convertido en un hombre, l segua siendo un nio de trece
aos.
En 1904, Barrie crea un personaje nuevo que deja de ser un beb para adoptar una edad ms cercana a la de su hermano muerto y a la de los Llewelyn Davies
ms mayores. Peter Pan se convierte en el protagonista de una obra teatral heredera
de la tradicin pantommica britnica, pero adornada con la crtica social amable que
suele aparecer en sus obras. Ahora es un jovencito arrogante, osado, hechicero Y
el productor Charles Frohman se empea en otorgarle una nueva cualidad: Peter Pan
no crece por rebelda, porque no quiere, y la tragedia inicial de Barrie se convierte en
el triunfo del personaje.
Peter Pan o El nio que no quera crecer se estren el 27 de diciembre de 1904
en el teatro Duque de York de Londres. El pblico jams haba visto nada parecido:
nios volando por el escenario, una bola de luz que representaba al hada Campanilla,
un perro niera, un cocodrilo con un reloj en el estmago que persigue al pirata Garfio para terminar de devorarle Fue un xito rotundo. Y Barrie, oculto entre bastidores, supo que haba conseguido el sueo de cualquier escritor, su pequea dosis de
inmortalidad: Peter Pan sera tan popular que algunos, muy pronto, lo consideraran
un mito moderno.

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El pajarillo blanco
El xito de Peter Pan surge, probablemente, de las ideas contradictorias que
le dan base: la tragedia de la muerte prematura y el deseo de permanecer en la infancia. Para Barrie, la nica etapa de la vida que de verdad merece la pena. Cuando
George y Michael, sus Llewelyn Davies favoritos, empezaron a crecer, el autor no
pudo evitar sentir cierto recelo. Tema que, al hacerse adultos, dejaran de venerarle y
le vieran como lo que era en realidad: un pobre hombre sumido en un intento desesperado por hacerse mayor, pero completamente incapaz de hacerlo.
Lo que no poda sospechar era que ellos tampoco creceran del todo. Nunca
seran adultos, igual que David Barrie y Peter Pan. George muri a los veintids aos
en la primera guerra mundial y Michael a los veintiuno, ahogado junto a un amigo en
lo que los medios clasificaron como pacto de suicidio.
Inevitablemente vinculado a la muerte y a la idealizacin de la juventud,
Peter Pan no es solo un libro, sino muchos. Varias obras en las que va evolucionando
hasta llegar a ser un personaje rico en matices, poseedor de mltiples facetas que le
hacen especial, complejo, incoherente, maravilloso. Peter Pan es un beb perdido
entre dos mundos, el de los humanos y el de las hadas. Un joven arrogante que se
niega a crecer. Valiente en su rebelda, pero profundamente cobarde. Protagonista de
una obra de teatro nica en su especie y que su autor reescribira obsesivamente cada
temporada. La esencia de lo que unira y luego separara a Barrie de sus amigos, los
Llewelyn Davies. Cruel, a la vez que generoso. Un adolescente que, an sintindose
atrado por Wendy, es incapaz de concebir nada parecido a la sexualidad. El hijo que
el Capitn W. (o Barrie) nunca tendra. Un nio muerto varios nios muertos y
un nio eterno. Amo y creador de Nunca Jams, pas que carece de sentido sin el Capitn Garfio, un villano sospechosamente parecido a su eterno enemigo, Peter Pan.
J. M. Barrie cre y recre a su personaje durante veinticinco aos, convencido de que tena entre manos a una criatura nica, sucesora de un dios griego, que adems de ser inmortal, le otorgara a l la vida eterna, como creador del mito. Durante
aos se neg a fijar la obra de teatro sobre el papel permitiendo que otros retomasen
al personaje y lo reescribieran a su manera. Lleg a declarar que l, personalmente,
no tena recuerdo alguno de haber escrito a Peter Pan. Como si fuera un personaje
mtico a quien solo haba tenido que dar forma.
Este volumen recopila, por primera vez en castellano, las seis obras de J. M.
Barrie en las que aparece el nio que nunca crece:
~El pajarillo blanco (1902), novela cuyos captulos centrales componen Peter Pan en los jardines de Kensington, publicada por primera vez, de forma independiente, en 1906.
~Peter y Wendy (1911), novela basada en la exitosa obra teatral que
Barrie haba estrenado en 1904 y que el pblico anhelaba ver convertida en libro.
~Para los cinco: una dedicatoria (1928), prlogo de la obra de teatro
en el que un Barrie especialmente sincero y melanclico recuerda cmo surgi, con
ayuda de los hermanos Llewelyn Davies, el primer Peter Pan.
~Peter Pan o el nio que no quera crecer (1928), la publicacin definitiva
de la obra de teatro. Un compendio de las mltiples versiones que el autor haba ido
escribiendo temporada tras temporada.

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J. M. Barrie
~Cuando Wendy se hizo mayor: una ocurrencia tarda (1908), escena que
aporta un final alternativo a la obra y que se escribi con la intencin de ser representada, como sorpresa para el pblico, una sola vez.
Peter Pan empez siendo un cuento con el que Barrie entretena a los hermanos Llewelyn Davies en un parque. Despus, el capitn W. se lo volvera a contar
a David en El pajarillo blanco; la Seora Darling, a sus hijos Wendy, John y Michael;
el capitn Garfio, a Smee, el pirata bueno; Wendy, a los nios perdidos y al propio
Peter; y, ms tarde, de adulta, a su hija Jane Un crculo de narracin que nunca se
cierra: al haberle dado a su personaje tantas connotaciones mitolgicas, muchos otros
narradores dejaran atrs a Barrie para contarlo a su manera. Habra cuentos nuevos,
novelas, pelculas, un sndrome psicolgico. Todo lo que se pudiera desear para l.
Peter Pan naci del mpetu de creer que todo en la vida puede suponer una
gran aventura. Incluso la muerte. Y aqu est, en todas sus vertientes, para que el
lector descubra la maravilla de la creacin de un personaje que todos, como sugera
Chesterton, tenemos la sensacin de haber inventado. Como si realmente existiera
desde el principio de los tiempos y hubiese vuelto, vanidoso, para arrancarle el protagonismo a su creador, James Matthew Barrie, y quedrselo todo l.

Silvia Herreros de Tejada

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EL PAJARILLO BLANCO
(1902)

EL PAJARILLO BLANCO - PARTE I


UNO
DAVID Y YO EMPRENDEMOS UN VIAJE

veces, el nio pequeo que me llama padre me trae una invitacin


de su madre: Me encantara que viniese a verme, y yo siempre le
contesto con palabras del estilo de apreciada dama, me niego. Y si
David me pregunta por qu me niego, le explico que se debe a que no
tengo ningn deseo de conocer a la mujer.
Ven esta vez, padre me insisti hace poco, es su cumpleaos, y va a
cumplir veintisis una edad de tal calibre para David que pienso que tiene miedo
de que no vaya a durar mucho ms.
Conque veintisis, David? le contest. Dile de mi parte que parece
que tiene ms.
Aquella noche tuve el sueo maravilloso de siempre. So que yo tambin
tena veintisis, que fue hace mucho tiempo ya, y coga un tren a un lugar llamado
mi hogar, cuyo paradero nunca alcanzo a ver en las horas que estoy despierto. Cuando me apeaba en la estacin, me esperaba un anhelado amor perdido y nos bamos
juntos. Ella me reciba sin ninguna emocin, y yo no me sorprenda de encontrarla
all; era como si llevramos aos casados y nos hubiramos separado solo un da. Me
gusta pensar que le daba algunas de mis cosas para que las llevara.
Si fuera a contarle mi delicioso sueo a la madre de David, a quien no he
dirigido la palabra en toda mi vida, ella agachara la cabeza para alzarla con valenta,
como si le hiciera sentirse triste y orgullosa y deseara prestarme su pequeo y ridculo pauelo de bolsillo. Luego, si yo tuviese el valor suficiente, podra hacerle una
revelacin que la asustara, pues no es la cara de la madre de David la que veo en mis
sueos.

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J. M. Barrie
Lector, alguna vez le ha pasado que una mujer hermosa crea, sin razn
alguna, que usted la venera desesperadamente? As llevo yo varios aos, acosado por
la inoportuna compasin de la bondadosa y virtuosa Mary A1. Cuando nos cruzamos
por la calle, la pobre ilusa controla su alegra, como si fuera una deshonra caminar
feliz ante alguien a quien se ha lisiado. En estas ocasiones, el crujido de su vestido
me susurra palabras de consuelo, y sus brazos se convierten en alas afectuosas que
desean que yo sea un nio pequeo como David. Tambin detecto en ella un entusiasmo temeroso que me resulta desapercibido hasta que pasa de largo y que vuelve a
m con un ligero tono de reto. Ojos que dicen no lo hagas nunca, nariz que pregunta por qu no?. Y una boca que dice ojal lo hicieras: tal es el retrato de Mary A.
cuando ella y yo nos cruzamos.
Una vez se atrevi a dirigirse a m, para poder presumir con David de que yo
le haba hablado. Estaba en los Jardines de Kensington, y ella me pidi, por favor, la
hora; igual que la preguntan los nios y se olvidan en cuanto van corriendo a decrsela a su niera. Pero yo estaba preparado incluso para esto: me levant el sombrero
y seal un reloj, en la distancia, con mi bastn. Ella se tendra que haber quedado
estupefacta, pero cuando continu mi camino y escuch de refiln, me pareci, para
mi disgusto, or sus carcajadas.
Su risa se parece mucho a la de David, a quien podra estar chinchando todo
el da con tal de orle rer. Me atrevo a decir que ella le ha impuesto esta risa. Le ha
estado imponiendo cualidades a David, alterndole, marendole en un torno de alfarero desde el da que lo conoci; en realidad desde mucho antes. Y todo con tanta
maestra que l sigue siendo considerado como un hijo de la naturaleza. Cuando le
sueltas la mano a David se pierde inmediatamente, como la flecha del arco. En cuanto
le pones la vista encima no puedes evitar pensar en un pjaro. Es difcil creer que
llegue a los Jardines de Kensington a pie, siempre parece haberse posado all; y si me
pusiera a esparcir migas, creo que se acercara a picotear. Esto no es lo que l se propona ser; todo se debe a esa mujer de mirada tmida que finge estar inmensamente
sorprendida al respecto. l hace cien posturas de lo ms sofisticadas a lo largo de un
mismo da y cuando se cae, que es bastante a menudo, llega al suelo como si fuera
un dios griego: as lo ha querido Mary A. Pero qu miedo tiene a que l se imponga!
Le he visto trepar un rbol mientras ella le esperaba abajo con una desazn terrible.
Tena que dejarle escalar, puesto que los chicos han de ser valientes, pero estoy seguro
de que, al observarle, ella se caa de todas las ramas.
David la admira enormemente; piensa que es tan buena que conseguir
abrirle las puertas del cielo por muy travieso que sea. Por eso desobedece tan a la
ligera. Y es posible que ella lo haya descubierto, puesto que por lo que me cuenta l,
hace poco le ha advertido que no es tan buena como se cree.
1. El nombre Mary A. hace que la referencia autobiogrfica sea algo compleja. Mary A. podra referirse
claramente a la esposa de Barrie, Mary Ansell, pero como madre de David, Mary A. tambin es una
Sylvia Llewelyn Davies ficticia, igual que David es el George Llewelyn Davies con quien Barrie, a principios del siglo XX, paseaba todos los das por los jardines de Kensington. Mary y David son, adems,
nombres muy frecuentes en la obra de Barrie: por alusiones bblicas y por el hermano adolescente que
muri cuando el escritor era pequeo. La ltima obra de teatro que escribi, producida en 1936, se titul
El nio David.

16

El pajarillo blanco
Estoy muy seguro de ello le contest.
Es tan buena como te crees t? me pregunt.
Que el cielo la ayude le dije, si no es ms buena que eso.
Que el cielo ayude a todas las madres que no son realmente buenas, pues su
hijo lo sabr con certeza en esa hora del da, extraa y breve, en la que toda madre
se pone de manifiesto ante su hijo pequeo. Esa hora temible llega de seis a siete;
y cuando los nios se van a la cama ms tarde, la revelacin no tiene lugar. Seora,
ahora est arropado para la noche y yace ah callado, escudriando a su madre con
unos ojos grandes y misteriosos. Est resumiendo tu da. Ninguna revelacin que os
haya mantenido unidos a la vez que separados a la hora de jugar puede salvarte ahora;
es la hora del nio y t compareces en un juicio.
He estado bien hoy, hijo mo? Tienes que decirlo y no le puedes ocultar nada; lo sabe todo. Cmo se parece ahora tu voz a la suya, aunque ms trmula. Y
los dos, ah, tan solemnes, con voces tan distintas a las que tenis durante el da.
Has sido un poco injusta hoy con lo de la manzana, no te parece, madre?
Qudate ah, mujer, a los pies de la cama, y cruza los brazos y contstale.
S, hijo mo. Lo he sido. Pens que
Pero lo que hayas pensado no afectar al veredicto.
Ha sido justo, madre, decir que me poda quedar fuera hasta las seis y
luego fingir que eran las seis antes de que verdad lo fueran?
No, ha sido muy injusto. Pens que
Habra sido una mentira si yo hubiese dicho que ya eran las seis?
Ay, hijo mo, hijo mo! No te volver a decir mentiras nunca ms.
No, madre, por favor, no lo hagas.
Hijo mo, he estado bien hoy, en general?
Y si fuese incapaz de contestar con un s?
Estos no son ms que meros pecadillos, podramos decir. Pero es acaso
poca cosa fallar al acuerdo que firmaste cuando tuviste al nio? Hay madres que
evitan a sus hijos a esa hora, pero esto no las salvar. Por qu hay tantas mujeres
a las que les da miedo quedarse a solas con sus pensamientos de seis a siete? Y no
me estoy refiriendo a usted, Mary. Pienso que cuando cierra la puerta de David muy
suavemente, hay alegra en sus ojos y el temor reverencial de alguien que sabe que el
Dios al que rezan los nios pequeos tiene una cara muy parecida a la de su madre.
Debo mencionar aqu que David cree firmemente en la oracin y ya ha tenido su primer enfrentamiento con otro joven cristiano que le ret a una carrera y rez
para ganar; cosa que a David le pareci una ventaja de lo ms injusta.
As que Mary cumple veintisis! Pues vaya, David, s que va avanzando.
Dile que me pasar a darle un beso cuando cumpla cincuenta y dos.
Se lo dijo, y tengo entendido que se hizo la indignada. Ahora, cuando me
la cruzo por la calle, hace pucheros. Claramente, se prepara para nuestro encuentro.
Tambin s que ha dicho que no la tendr en tan alta estima cuando tenga cincuenta
y dos, refirindose a que no ser tan hermosa para entonces. Qu poco saben las
mujeres sobre la belleza. Es evidente que una dama anciana pero vivaz puede ser
uno de los espectculos ms hermosos del mundo. Por mi parte, he de confesar que
son ellas, y no las jvenes, las que han sido mi perdicin. Justo cuando he estado a

17

J. M. Barrie
punto de enamorarme, me he dado cuenta, de repente, que prefera a la madre. De
hecho, no puedo mirar a una criatura joven y prometedora sin considerar, con cierta
impaciencia, qu posibilidades tendr a los cincuenta y dos, por ejemplo. Ah, mujeres
misteriosas, cuando tengis cincuenta y dos os descubriremos; ah es cuando tendris que salir a la luz. Si se os ha cado la boca en un mohn de amargura, ser culpa
vuestra: la mezquindad que oculta la juventud se va recopilando en la cara. Pero los
pensamientos bonitos, las buenas maneras y las gentilezas dulces y olvidadas tambin
subsisten, para brotar a la hora de vuestro crepsculo como flores nocturnas.
No resulta extrao que, aunque le hable as a David de su madre, l siga
pensando que la tengo afecto? Se puede saber reflexiono qu tontera es esta?
Y a lo mejor le digo cruelmente:
Chico, eres increblemente igual que tu madre.
A lo que David contesta:
Y por eso eres tan bueno conmigo?
Supongo que s que me porto bien con l, pero si es as, no es por amor a su
madre, sino porque a veces me llama padre. Y palabra de honor de soldado que no se
debe a nada ms. No debo contrselo porque entonces perdera su espontaneidad y
se rompera el hechizo que nos mantiene unidos. Para l, y en los mejores casos, casi
siempre soy el Capitn W. Solo me llama padre cuando tiene prisa, y yo nunca me
he atrevido a pedirle que utilice mi nombre. Dice Ven, padre con una despreocupacin maldita y hermosa. Y que siga as, David, durante un poco ms de tiempo.
Me gusta que lo diga delante de otra gente, como en las tiendas2. Cuando
estamos en una tienda le pregunta al dependiente cunto dinero gana en un da, y en
qu cajn lo guarda, y por qu tiene el pelo rojo, y si le gusta Aquiles, del que David
ha odo hablar recientemente y con el que est tan entusiasmado que quiere morirse
para conocerle. En tales momentos, los dependientes asumen que soy su padre, y no
puedo explicar el placer tan peculiar que me proporciona. Entonces siempre se me
plantea el mismo dilema: si quedarnos para disfrutarlo un rato ms o si sacarle de all
antes de que d la informacin, en realidad no es mi padre.
Ya s lo que va a pasar cuando David conozca a Aquiles. El nio pequeo
coger al hroe de la mano, le llamar padre y le arrastrar hasta algn estanque
redondo.
Un da, cuando David tena como cinco aos, le envi la siguiente misiva:
Querido David: si realmente quieres saber cmo empez todo, te vendras hoy a
comer conmigo al club?.
Mary, quien, he descubierto, le abre todas las cartas, dio su aprobacin y, sin
duda, le pidi que estuviera bien atento para luego contrselo todo a ella. Y es que, a
pesar de su curiosidad, ni ella misma sabe cmo empez. Me dio la risa suponiendo
que se esperaba algo romntico.
2. En su diario de 1899, Barrie escribe sobre los nios Llewelyn Davies: me hacen pasar
vergenza en las tiendas cuando le preguntan intimidades al dependiente. El dependiente me
toma por su padre (y finjo enfurecerme). () Cuando estn muy contentos, me llaman padre
(me encanta).

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El pajarillo blanco
Vino arreglado como para un viaje largusimo y con un aspecto excepcionalmente solemne: el que siempre tienen los nios cuando les ponen gabn. Tambin
llevaba un pauelo alrededor del cuello.
Te podrs quitar algo le dije cuando lleguemos al verano.
Vamos a llegar al verano? pregunt, debidamente temeroso.
A muchos veranos contest, pues vamos a volver atrs, David, para
ver cmo era tu madre antes de que t existieras.
Paramos un carruaje.
Conduzca seis aos atrs le dije al taxista, y detngase en el Junior Old
Fogies Club.
Era un tipo bastante estpido y tuve que guiarle con el paraguas.
Las calles no eran exactamente iguales que por la maana. La librera de la
esquina, por ejemplo, ahora venda pescado. Le insinu a David lo que estaba pasando.
No me hace ms pequeo, verdad? pregunt, ansioso; y luego con
muchsimo recelo:
No me har demasiado pequeo, verdad, padre? Con lo que quera decir
que esperaba que no le afectara, en general. Muy nervioso, desliz, disimuladamente,
su mano en la ma y me la met en el bolsillo.
No se imaginan lo pequeo que pareca David cuando atravesbamos el
portal del club.

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