Sepsis
Sepsis
ANTIBIOTERAPIA SEGÚN
INICIAR PROTOCOLO SEPSIS PROTOCOLO
Oxigenoterapia o VM con
Estrategia protectora VÍA VENOSA CENTRAL
MONITORIZAR PVC/SvcO2
FC ≤ 120
Lactato > 2 Chequear lactato Monitorización precoz de PVC/SvcO2
arterial
Antibióticos empíricos en primeras 4 h
Objetivos Conseguir objetivos hemodinám. en 6 h
logrados PVC ≥ 8 -12 mmHg
PAM ≥ 85 /PAS ≥ 90 mmHg
OBJETIVOS 24 HORAS
Svc O2 ≥ 70 %
NO Monitorizar la evolución del lactato
Esteroides si dependencia vasopresores
SI ó sospecha insuficiencia adrenal
DMO ≥ 2 Valorar
APACHE II ≥ 25 drotrecogina α activada
24 mcgr/kg/h x 96 h Este algoritmo es una guía. Para una
explicación más detallada: intranet con
el título: “vía clínica para la sepsis grave “
Mantener los objetivos de 6 horas y
Conseguir los objetivos de 24 h Hidrocortisona
Vasopresores
retirados
≥ 2 Disfunción/Fallo Organos
Iniciar esteroides si Resistencia
Proteina C a catecolaminas o insuficiencia Adrenal
activada
Drotrecogina alfa 24 mcg/Kg/h x 96 h.
Drotrecogina alfa si ≥ 2 Disfunción de Órganos
Suspender si hemorragia grave Mantener control glucemia < 150 mgr/dL
Si VM conseguir presión meseta ≤ 30 cmH20
Reevaluar tratamiento Antibiótico
< 2 Disfunción/Fallo Organos Mantener sedación-analgesia para garantizar
el confort y la sincronía con Ventilador.
Iniciar profilaxis ulcera stress y TVP
Reevaluar Nutrición dentro de las 24 h de ingreso
Control
Reducir Vasopresores mientras se mantenga:
glucemia
o PVC ≥ 8 -12 mmHg
o PAM ≥ 65 mmHg / PAS ≥ 90 mmHg
Glucemia ≥ 150 mg/dL Protocolo de Insulina o SvO2/SvcO2 ≥ 70 % con FiO2 ≤0,5
objetivo glucemia < 150 mg/dL
La sepsis se define como el “síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS) asociado a infección
“documentada”. Se debe sospechar sepsis en todo paciente adulto con historia compatible con
infección y al menos 2 de los signos siguientes:
↑
2 ¿Qué hacer ante la sospecha de sepsis? más información “equipo de sepsis”
- Avisar al médico
- Obtener muestras de sangre para laboratorio de Urgencias y Microbiología.
(ver punto 4)
- Valorar la gravedad de la sepsis (ver punto 5). volver
↑
3 ¿Cómo se determina el “minuto 0”?
más información “indicadores de calidad”
II. Si el protocolo de actuación terapéutica de sepsis grave o shock séptico se inicia en otro servicio
con posterior traslado del paciente a la UCI, el minuto 0 es el momento en que se inicia el
protocolo.
III. Si la sepsis grave o el shock séptico, se inicia durante la estancia del paciente en la UCI habiendo
transcurrido desde su ingreso en la Unidad >24 horas, la fecha y hora de inicio del protocolo de
actuación terapéutica será el minuto 0.
volver
↑
4 ¿Qué determinaciones analíticas deben solicitarse ante una Código de sepsis?
Más información “biomarcadores”
I. Bioquímica (perfil sepsis): Glucosa, Urea, Creatinina, Proteínas totales, Na, K, Cl, Bilirrubina
total, Procalcitonina, PCR, CPK, pro-BNP, Troponina I, AST y ALT.
II. Gasometría arterial (equilibrio ácido/base, Lactato, intercambio de gases y Gap)
III. Hemograma
IV. Coagulación urgente con recuento de Plaquetas.
V. Microbiología:
a) Obtener 2 hemocultivos, preferible 3, en punciones separadas, sin ”intervalo” entre
las extracciones y sin retrasar el inicio de la antibioterapia empírica.
b) Muestras del foco de sospecha (esputo/aspirado traqueal, orina, heridas …).
c) En caso de sospecha de sepsis por catéter: hemocultivo a través del catéter
d) (Un hemocultivo de cada acceso vascular colocado hace más de 48 h)
↑
volver
5 Cuál es la Definición de sepsis grave
Más información “definiciones”
Sepsis que se acompaña de hipotensión, hipoperfusión o disfunción de órgano. La disfunción de órganos
puede ser transitoria.
I. Hipotensión: presión arterial sistólica < 90 mmHg ó presión arterial media < 65 mmHg, o
disminución de la presión arterial sistólica en 40 mmHg con respecto a la basal.
II. Hipoperfusión: Aumento de los niveles de lactato en sangre arterial. Valorar ingreso en la UCI si
el lactato arterial ≥ 4 mmol/L
III. Disfunción / Fallo de órganos: Utilizar los criterios propuestos por el sistema SOFA:
↑
6 ¿Cómo y cuándo iniciar la reanimación? Más información “tratamiento con fluidos”
I. Hemograma con recuento diferencial, Hct, Hb, PT/APTT, plaquetas, D dímero, índice de Quick.
Bioquímica: Na, K, Cl, Creatinina, Glucosa, Urea, Bilirrubina total, Troponina I, pro-BNP,
Procalcitonina, PCR, AST y ALT.
III. Gasometría arterial y/ o venosa con análisis del Lactato y del intercambio gaseoso.
V. Monitorizar:
a) PAS/PAM (monitorización invasiva en arteria radial)
b) Índice Cardiaco (opcional) (ver índices dinámicos)
c) PVC (vena cava superior)
d) SvcO2 cada hora hasta que > 70 % (vena cava superior)
e) Lactato arterial cada 4 horas hasta < 2 mmol/L,
f) Glucemia cada 2-4 horas,
g) Temperatura (preferible central),
h) Frecuencia cardiaca,
i) Frecuencia Respiratoria,
j) SpO2,
k) Diuresis/hora
↑
8 ¿Cuándo y cómo iniciar la antibioterapia? Más información en “antibioterapia”
Lo antes posible; el objetivo es en la primera hora tras conocer o sospechar sepsis grave o shock
séptico
En las tres Ver más adelante (punto 21) las pautas consensuadas de antibioterapia empírica para los procesos
más frecuentes en sepsis grave.
En general, estas pautas deben cumplir:
I. Amplio espectro: uno o más agentes activos frente a los patógenos más probables y con buena
penetración en el foco sospechoso.
II. Considerar un tratamiento combinado en infecciones por pseudomona.
III. Valorar un tratamiento empírico combinado en pacientes neutropénicos.
IV. La duración se limita a 7-10 días aunque se puede prolongar en caso de respuesta lenta, infección
con origen en focos no drenables o deficiencias inmunológicas no SIDA.
Ante el diagnóstico de sepsis grave, activar el código sepsis y contactar con Cuidados Intensivos.
III. Shock séptico: Hipotensión que no responde al aporte de volumen en forma de “carga rápida”
y/o necesita vasopresores
Solicitar ingreso en Cuidados Intensivos y revisar cada etapa anterior hasta la transferencia del paciente
a intensivos
v↑ ver
III. Pulsioximetría (SpO2), según cifras tensionales y estado del relleno capilar se deberá valorar la
saturación por gasometría
IV. Monitorización de la Presión venosa central (PVC) en cava superior con monitorización
intermitente de SvcO2 ó preferible monitorización continua de la SvcO2 (SvcO2 cada hora hasta
que > 70 %)
V. Cateterización arterial (arteria radial) con registro de: PAS/PAM, Índice Cardiaco (medida directa
o indirecta), Lactato arterial cada 4 horas hasta < 2 mmol/L.
VI. ↑
TRATAMIENTO PRECOZ DIRIGIDO POR OBJETIVOS
Protocolo de tratamiento (para ser completado dentro de las 6 horas desde el minuto cero)
o PAM ≥ 65 mmHg
o PVC 8-12 mmHg, en ventilación espontánea
o Gasto urinario > 0,5 mL/Kg/h,
o Saturación de O2 venosa central (VCS) > 70 % o venosa mixto > 65 %.
↑
volver
12 Presión venosa central (PVC), pre-carga
más información en “tratamiento con fluidos”
I. Cristaloides: continuar con SF 0,9%, 500-1000 mL/hora hasta alcanzar PVC ≥ 8 mmHg (≥
12 mmHg en pacientes con ventilación mecánica), entonces continuar con 150 mL/h.
guiando la fluidoterapia por la monitorización de los objetivos de 6 horas (además
valorar NAd: ver punto 13)
II. En caso de VM, hiperpresión abdominal, o baja compliance ventricular previa puede
necesitarse una PVC > 15 mmHg.
c. PVC > 15 mmHg, (no VM, ni hiperpresión abdominal) y PAM > 110 mmHg (o PAS > 160 mmHg)
I. Iniciar Nitroglicerina a 10-60 mcg/min hasta PVC < 12 mmHg o PAM < 90 ó PAS < 140
mmHg) volver
↑
13 Presión arterial media (PAM), post-carga
a. PAM < 65 (o PAS < 90 mmHg) después de administrar 2 L de cristaloides. (Si el paciente
requiere vasopresores, colocar un catéter arterial tan pronto como sea posible).
I. Iniciar vasopresores en el orden siguiente hasta conseguir PAM > 65 mmHg ó PAS > 90
mmHg:
I. Iniciar Nitroglicerina 10-60 mcg/min hasta PAM < 90 (o PAS < 140) mmHg.
c. Si la Frecuencia cardiaca ≥ 120 lpm en ritmo sinusal no relacionable con disconfort, anemia, etc,
reevaluar la función cardiaca (función ventricular: ecocardiografía)
↑
14 Saturación de oxígeno venosa central (SvcO2), Contractilidad y contenido de Oxígeno
más información “transporte de oxígeno”
I. Considerar la administración de más fluidos iv. (En caso de VM, hiperpresión abdominal, o
baja compliance ventricular previa puede necesitarse una PVC > 15 mmHg)
III. Dobutamina 2,5-20 mcg/Kg/min. Titular la dosis hasta SvcO2 ≥70% o PAM < 70 (o PAS 100)
mmHg o FC >100 (atención si se inicia dobutamina con PAM < 70 (o PAS < 100) mmHg o FC >
100 /min
↑
15 ¿Cómo continuar la reanimación hemodinámica orientada por objetivos?
PAS/PAM,
Indice Cardiaco (opcional)
PVC (vena cava superior)
SvcO2 cada hora hasta que > 70 %
Lactato arterial cada 4 horas hasta < 2 mmol/L,
Glucemia cada 2-4 horas,
Temperatura (preferible central),
Frecuencia cardiaca,
Frecuencia Respiratoria,
SpO2,
Diuresis/hora
Medir la saturación venosa central (SvcO2) de oxígeno (vena cava superior), y mantener la
SvcO2 ≥ 70% mediante transfusión si el Hct < 30% y/o dobutamina si el Hct ≥ 30%. Alternativa:
medir la saturación venosa mixta de oxígeno (SvO2), y mantenerla por encima del 65%
volver
↑
16 ¿Cuándo utilizar los esteroides?
Administrar corticoides a dosis bajas en el shock séptico con necesidad de vasopresores después de una
adecuada resucitación con líquidos, dentro de las primeras 24 horas:
III. El tratamiento esteroideo debe retirarse una vez que ya no se requieren los vasopresores
IV. No usar corticoides como tratamiento de la sepsis en ausencia de shock a no ser que el
paciente tenga historia de insuficiencia suprarrenal o hayan sido administrados
recientemente
↑
volver
17 ¿C
Cuándo y cómo administrar la proteína C activada?
No se considera indicada si el paciente con sepsis grave tiene un APACHE II ≤ 24 o fallo de solo un
órgano.
Se recomienda no usar heparina durante el tratamiento con PCA, ya que puede reducir su eficacia
aunque es aceptable mantener las dosis profilácticas de heparina de bajo peso molecular.
Contraindicaciones:
↑
18 Objetivos terapéuticos a conseguir y mantener en las primeras 24 horas del ingreso en
Cuidados Intensivos.
I. Ventilación mecánica si está indicada con estrategia de volumen corriente bajo para presiones
meseta ≤ 30 cmH2O (disminución de mortalidad absoluta 9 %)
IV. La Terapia precoz dirigida por objetivos conseguida dentro de las primeras 6 horas disminuye la
mortalidad absoluta en 16 %
i. Presión venosa central 8-12 mmHg
VII. Considerar la administración de drotrecogina alfa activada si reúne los criterios establecidos.
volver
↑
19 CONTROL DE LA GLUCEMIA
La glucemia en pacientes con sepsis se debe mantener por encima del límite inferior de la normalidad y
por debajo de 150 mg/dl; a continuación se propone un protocolo contrastado. Existen muchos
protocolos y no importa cual se emplee, solo será admisible si consigue el criterio de eficacia: el 60 %
de determinaciones debe encontrase entre 80-150 mg/dL.
En caso de niveles de glucemia > 350 mg/dL en dos determinaciones consecutivas: consultar la reducción del
aporte nutricional y/o sueroterapia con Glucosa.
20 Ventilación mecánica
En los pacientes que reciben ventilación mecánica, mantener la presión meseta por debajo de 30 cm
H2O, con un volumen tidal de 6 ml/Kg de peso predicho.
- El peso predicho se calcula mediante las siguientes fórmulas:
1. Hombres: 50 + 0,91 [altura (cm) – 152,4]
2. Mujeres: 45,5 + 0,91 [altura (cm) – 152,4]
- La ventilación protectora produce hipercapnia, que se debe tolerar siempre que
el pH sea >7,20 y no exista hipertensión endocraneal.
Si existe disfunción renal, que dificulta la compensación metabólica, administrar
bicarbonato en infusión. Generalmente la ventilación protectora requiere sedación profunda.
- Utilizar modos mandatarios de ventilación (CMV o PCV) evitando SIMV y PSV,
para evitar volúmenes corrientes espontáneos grandes.
Se recomiendan las combinaciones de FiO2-PEEP del estudio ARDS-Net para evitar el colapso alveolar al
final de la espiración:
Permitir, si es necesario para disminuir las presiones meseta, que la PaCO2 aumente por encima de los
valores normales,
La Ventilación No invasiva puede considerarse en pacientes con LPA/SDRA que tengan fallo respiratorio
hipoxémico moderado, se encuentran hemodinámicamente estables, confortables y que atienden a la
llamada, capaces de proteger y aclarar su vía aérea y que se espera se recuperen rápidamente
Usar de forma regular un protocolo de weaning y ensayos de ventilación espontánea para evaluar las
posibilidades de retirar la ventilación mecánica.
II. Pieza en T
I. Estar despierto
↑
21 Tratamiento antibiótico empírico inicial de la sepsis grave/shock séptico en paciente no
neutropénico
Las pautas propuestas son exclusivamente para SEPSIS GRAVE. No deben ser aplicadas a pacientes sin
criterios de sepsis grave.
En pacientes alérgicos valorar cada caso, sopesando la consistencia de la historia clínica de “alergia” y la
importancia que el tratamiento con betalactámicos pueda tener en el desenlace del proceso séptico
actual.
↑
SEPSIS DE ORIGEN ABDOMINAL
Infección comunitaria:
Ertapenem 1 gr/ 12 horas/ i.v.
*Alternativa: un carbapenem o Piperacilina/Tazobactam 4/0,5 mg/6 horas (en alérgicos a
betalactámicos: ciprofloxacino) asociado a un aminoglucosido.
Infección comunitaria grave/infección nosocomial:
Carbapenem (Meropenem 1 gr/8 horas o Imipenem 1g/8 horas)
*Alternativa al Carbapenem: utilizar como primera opción:
Aztreonam 1 gr/8 horas + Gentamicina 240 mg/24 horas en dosis única + Metronidazol 500 mg/8 horas.
Valorar añadir antifúngicos (fluconazol o caspofungina)
*Segunda alternativa utilizar:
Tigeciclina dosis inicial de 100 mg, seguidos por 50 mg/12 horas ± Amikacina 15 mg/Kg/24 h ±
Antifúngico
↑
SEPSIS DE ORIGEN EN PIEL O PARTES BLANDAS
Celulitis simple de origen comunitario:
Cloxacilina 2 gr. iv/ 6 horas + Ceftriaxona 2 gr. iv/24 horas
Celulitis necrotizante comunitaria:
Piperacilina/Tazobactam 4/0,5 gr/ 6 horas +
*Alternativa: Carbapenem (Meropenem 1 gr/8 horas o Imipenem 1 gr/8 horas)
Infección cutánea de origen nosocomial:
Piperacilina/Tazobactam 4/0,5 gr/ 6 horas + Vancomicina 1 gr/12 horas
*Alternativa a Piperacilina/Tazobactam: Carbapenem (Meropenem 1 gr/8 horas o Imipenem 1 gr/8
horas)
Si absceso o fascitis necrotizante: desbridamiento quirúrgico y
Carbapenem (Meropenem 1 gr/8 horas o Imipenem 1 gr/8 horas) + Clindamicina 600 mg/8 horas
↑
SEPSIS DE ORIGEN URINARIO
Origen comunitario:
Ceftriaxona 2 gr/24 horas + Ampicilina 1 gr/6 horas
*Alternativa: Ciprofloxacino 400 mg/12 horas asociado a Amikacina 1 gr/24 horas en dosis única
Riesgo de gérmenes multirresistentes:
Piperacilina/Tazobactam 4/0,5 gr/ 6 horas + aminoglucosido (Amikacina)
*Alternativa: Carbapenem (Meropenem 1 gr/8 horas o Imipenem 1 gr/8 horas) asociado a
aminoglucósido o quinolonas
*Alternativa en pacientes alérgicos a betalactamicos: Ciprofloxacino 400 mg/12 horas asociado a
Amikacina 1 gr/24 horas en dosis única.
**Si existe sospecha de infección por enterococo (enfermedad urológica obstructiva, infecciones
urinarias recidivantes, sondaje o instrumentación, tratamiento antibiótico prévio) incluir en la pauta
ampicilina.
↑
SEPSIS SIN FOCO DE SOSPECHA IDENTIFICADO
Carbapenem (Meropenem 1 gr/8 horas o Imipenem 1 gr/8 horas) + Amikacina 1 gr/24 horas en dosis
única + Vancomicina 1 gr/12 horas
*En pacientes con deterioro de la función renal sustituir Vancomicina por Linezolid 600 mg/12 horas
↑
FÁRMACOS Y DOSIS RECOMENDADAS (ajustar a función renal y hepática)
Carbapenems:
Imipenem: dosis inicial 1 g; dosis posteriores 0,5-1 g/6 horas.
Meropenem: dosis inicial 2 g; dosis posteriores 1-2 g/8 horas.
Ertapenem: 1 gr/iv/cada 12 h
Cefalosporinas:
Cefotaxima: dosis inicial 2 g; dosis posteriores 1-2 g/4-6 horas.
Ceftriaxona: 2 g/12-24 horas.
Cefepime: 2 g/12 horas.
Ceftazidima: 2 g/6-8 horas.
Penicilinas
Piperacilina-Tazobactam: 4/0,5 g/iv/6 horas.
Aminoglucósidos:
Gentamicina: dosis inicial 5 mg/Kg; dosis posteriores 3-5 mg/Kg/día
Tobramicina: dosis inicial 5 mg/Kg; dosis posteriores 3-5 mg/Kg/día
Amikacina: 15 mg/Kg/24 horas
Glucopéptidos:
Vancomicina: 1 g/12 horas.
er
Teicoplanina: 6-12 mg/kg. Peso/día (1 dia: 6mg/kg/8 h)
Oxazolidinona
Linezolid: 600 mg/ 12 horas.
Glicilciclinas
Tigeciclina: 100 mg → 50 mg/12 h
Quinolonas:
Levofloxacino: dosis inicial 750 mg; dosis posteriores 500-750 mg/día.
Ciprofloxacino: 400 mg/ 12 h en 30 min
Macrólido:
Azitromicina: 500 mg iv/día.
Nitroimidazol:
Metronidazol: 500 mg/6 horas.
Lincosaminas
Clindamicina: 300 – 900 mg IV /8 horas
Antifúngicos:
Fluconazol: 6 mg/Kg/día.
Caspofungina: dosis inicial 70 mg; dosis posteriores 50 mg/día.
Ambisome: dosis inicial 5 mg/Kg; dosis posteriores 3-5 mg/Kg/día.
volver
T100 mg -↑
22 Identificación y control del foco más información en “control del foco”
I. Tan rápido como sea posible Y dentro de las primeras 6 horas de la presentación, establecer un
punto anatómico específico, origen de la infección
II. Evaluar, formalmente, las posibilidades de iniciar medidas de control del foco (drenaje de
abscesos, desbridamiento, etc.) y en su caso llevarlas a cabo sin que eso pare o retrase la
reanimación.
III. Elegir aquellas medidas con mayor eficacia y menor compromiso fisiológico
IV. Catéteres:
23 Terapia hematológica
II. No utilizar plasma fresco congelado para corregir anomalías de laboratorio de la coagulación a
menos que haya hemorragia o se planifiquen procedimientos invasivos.
I. Utilizar Heparina de bajo peso molecular (HBPM) a no ser que este contraindicada. No
suspender su administración si se inicia drotrecogina alfa activada.
II. Utilizar procedimientos mecánicos profilácticos tales como medias o compresión intermitente
cuando la heparina está contraindicada
III. Utilizar una combinación de tratamiento farmacológico (con HBPM) y mecánico para los
pacientes que tienen alto riesgo de trombosis venosa profunda.
volver
↑
25 Sedación, analgesia y bloqueo neuromuscular
I. Se deben utilizar los protocolos de sedación con objetivos tanto de los pacientes ventilados
mecánicamente como los que respiran de forma espontánea.
II. Utilizar sedación dinámica en base a escala de sedación (interrupciones diarias para valorar la
forma de despertar; reajustar la dosisficación si es necesario.), especialmente si se requiere una
evaluación frecuente del estado neurológico o se pretende un fácil despertar.
III. Evitar el bloqueo neuromuscular cuando sea posible. Cuando se use infusión continua,
monitorizar la profundidad del bloqueo con test de trenes de 4 estímulos eléctricos
supramáximos sobre el nervio cubital; en situaciones de edema o de hipotermia, utilizar el n.
facial V
ESCALA DE DOLOR
↑
Sistema SOFA de valoración de disfunción de órganos en la sepsis
(CLIK EN SOFA PARA CÁLCULO AUTOMÁTICO)
0 1 2 3 4
Respiratorio:
> 400 ≤ 400 ≤ 300 ≤ 200* ≤ 100
PaO2FiO2
Renal: 3,5-4,9 ó ≥5ó
< 1,2 1,2-1,9 2,0-3,4
creatinina/diuresis < 500 ml / d < 200 ml / d
Hepático:
< 1,2 1,2-1,9 2,0-5,9 6,0-11,9 ≥ 12
bilirrubina
No DA ≤ 5 ó DA > 5 ó DA > 15 ó
Cardiovascular PAM < 70
hipotensión DBT N/A ≤ 0,1 N/A > 0,1
Hematológico:
3 > 150 ≤ 150 ≤ 100 ≤ 50 ≤ 20
plaquetas (x10 )
Neurológico:
15 13-14 10-12 6-9 <6
Glasgow
pO2/FiO2 en mmHg; * las puntuaciones 3 y 4 se aplican solo si el enfermo recibe soporte ventilatorio;
creatinina en mg/dl; bilirrubina en mg/dl; PAM = presión arterial media; fármacos vasoactivos
administrados durante más de una hora, dosis en mcg/min; N/A = noradrenalina ó adrenalina; DBT =
dobutamina (cualquier dosis); Glasgow = puntuación en la escala de Glasgow para el coma
0 1 2 3 6 8 12
Tª corporal ºC ≤ 37,5 > 37,5
FC (ppm) ≤ 80 81-140 > 140
FR (rpm) ≤ 25 > 25
Leucocitos 5-12 > 12 <5
3 3
(x10 /mm )
PCR (mg/dl) ≤6 >6
SOFA score ≤5 >5
El punto de corte se estableció en 13 puntos con un valor predictivo positivo de 72,2% y un valor
predictivo negativo del 95,9%. Es decir, un paciente con un IPS < 14 puntos tiene escasas posibilidades
de estar infectado
APACHE II Sistema de clasificación del grado de severidad de la enfermedad
(Cáculo automático: si estas conectado a internet haz clik AQUI) ↑
RANGO ANORMAL ALTO RANGO ANORMAL BAJO P
VARIABLE FISIOLOGICA
+4 +3 +2 +1 0 +1 +2 +3 +4
38'5-
1. TEMPERATURA RECTAL (ºC) 41 39-40'9 36-38'4 34-35'9 32-33'9 30-31'9 29'9
38'9
2. PRESION ARTERIAL MEDIA (mmHg) 160 130-159 110-129 70-109 50-69 49
3. FRECUENCIA CARDIACA (respuesta ventricular) 180 140-179 110-139 70-109 55-69 40-54 39
4. FRECUENCIA RESPIRATORIA (sin o con V.M.) 50 35-49 25-34 12-24 10-11 6-9 5
5. OXIGENACION Si FiO2<0'5 valorar PaO2 en mmHg >70 61-70 55-60 55
Si FiO2>0'5 valorar P(A-a)O2 en mmHg 500 350-499 200-349 200
7'5- 7'33- 7'25- 7'15-
6. pH ARTERIAL 7'7 7'6-7'69 7'15
7'59 7'49 7'32 7'24
150-
7. SODIO PLASMATICO (mmol/l) 180 160-179 155-159 130-149 120-129 111-119 110
154
8. POTASIO PLASMATICO (mmol/l) 7 6-6'9 5'5-5'9 3'5-5'4 3-3'4 2'5-2'9 2'5
9. CREATININA PLASMATICA (mgr/dl) 2 si FRA 3'5 2-3'4 1'5-1'9 0'6-1'4 < 0'6
10. HEMATOCRITO (%) 60 50-59'9 46-49'9 30-45'9 20-29'9 20
3
11. LEUCOCITOS (total/mm ) 1000 40 20-39'9 15-19'9 3-14'9 1-2'9 1
12. GLASGOW COMA SCALE Puntúa 15 - valor GCS
Uno de los grandes problemas que encuentra la práctica de la medicina es su variabilidad. Los
seres humanos son, en general, erráticos en la toma de decisiones. R. Amalberti1 señala que
su comportamiento, guiado sólo por la discreción personal, es característico de ambientes con
fiabilidad 10-1, esto es, la toma de decisiones defectuosas y/o erróneas se sitúa alrededor del
10%, un grado de fiabilidad que sería inconcebible en, por ejemplo, un vuelo comercial.
Muchas decisiones médicas cotidianas como el uso de aspirina o de betabloqueantes en el
infarto de miocardio, la utilización de profilaxis para la TVP o la cumplimentación de vacunas
se sitúan en ese entorno.
En muchos ambientes industriales donde un error resultaría inaceptable se han impuesto
reglas para la toma de decisiones y este modelo se ha trasladado a las actividades médicas
donde se utilizan protocolos con los que se alcanza una fiabilidad aceptable de forma que, la
tasa de resultados imprevistos se sitúa entre 0,01 % y 1 % (Fiabilidad entre 10-4 -10-3).
Para evitar una toma de decisiones caótica, de la misma forma que se ha resuelto en la
actividad industrial, solo aquellas instituciones sanitarias que creen normas de atención con
limitaciones a las actuaciones individuales, serán capaces de aplicar mejoras de la calidad y la
seguridad.
Aunque la sepsis es uno de los primeros motivos de ingreso y causa de muerte en los
Hospitales y supone una enorme carga económica para el sistema sanitario, la ausencia de
criterios clínicos y diagnósticos bien definidos han dificultado durante mucho tiempo el avance
en su conocimiento clínico y epidemiológico así como en la comparación y extrapolación a la
práctica diaria de los diferentes estudios.
En 2002 varias sociedades de Medicina intensiva efectuaron una encuesta internacional para
investigar el punto de vista de los clínicos respecto a la sepsis, en particular su satisfacción con
las definiciones, métodos diagnósticos y opciones de tratamiento. La encuesta reveló que para
la mayoría de médicos diagnosticar y tratar la sepsis significaba un verdadero reto; el 86 %
consideraban que los síntomas se confundían fácilmente con otros procesos, el 89 % tenían
dificultades para poner el tratamiento y el 81 % creía que un primer paso para mejorar sería
una unificación de las definiciones.
Aunque tradicionalmente se consideró la complejidad y heterogeneidad de los pacientes con
sepsis como factores que dificultan y hasta impiden la aplicación de guías y protocolos
dirigidos a optimizar su manejo, durante los últimos años, gracias a más exactas definiciones y
mejores conocimientos, se han realizando significativos avances para optimizar la atención a
estos pacientes, particularmente en las áreas de urgencias y en las unidades de medicina
intensiva. Esto, ha permitido el desarrollo de vías clínicas que incluyen procedimientos clínicos
y opciones terapéuticas en un mapa temporal basadas en la evidencia científica que se tratan
de aplicar dentro de la conocida campaña “sobrevivir a la sepsis” y que a pesar de su amplio
reconocimiento internacional aún no ha conseguido una extensa implantación en nuestro país.
Desafortunadamente a pesar de que las conferencias y publicaciones de grupos y Sociedades
médicas expertas en el manejo de la sepsis hacen constantes llamamientos a la puesta en
marcha de protocolos basados en la mejor evidencia, los avances no se trasladan con rapidez a
la práctica diaria y las guías no se siguen de forma rutinaria. Menos aún si la mejor práctica
puede significar un esfuerzo adicional.
1
René Amalberti, MD Ann Intern Med. 2005;142:756-764.
Algunos de los factores que lo dificultan serian: 1) Se trata de intervenciones numerosas y
multifactoriales 2) La ventana de tiempo para evaluar al paciente e iniciar el tratamiento es
estrecha 3) Hay falta de concienciación 4) Escepticismo por parte de los clínicos sobre las
recomendaciones de las guías 5) Hay poco staff de enfermería implicada 6) Algunas guías
requieren de la monitorización de la PVC en el área de urgencias 7) Resulta difícil identificar la
sepsis severa 8) Hay un limitado conocimiento de los protocolos. 9) Los servicios de Urgencia
no sufren directamente la mortalidad por sepsis, no ven el problema y no se plantean la
necesidad de un protocolo si como piensan muchos ya hay uno “no escrito” 10) Formar un
comité coordinado de urgencias/UCI es un reto y la burocracia asociada a rellenar formularios
suponen una barrera.
La elevada complejidad de los procesos que se desarrollan en las áreas de urgencias y cuidados
intensivos requiere que los esfuerzos por mejorar la calidad incluyan no solo mecanismos para
estimular el reconocimiento clínico de la sepsis grave sino métodos para estandarizar el
proceso de cuidado al tiempo que la creación de un entramado que permita analizar, evaluar e
informar los resultados.
Es necesario unificar criterios y La vía clínica representa una solución para disminuir la
variabilidad médica, definiendo la secuencia, duración y responsabilidad óptima de las
actividades de médicos, enfermeras, y otros profesionales, minimizando retrasos, mejorando
el uso de recursos y maximizando la calidad de la asistencia.
Nos proponemos ahora poner en marcha en nuestro Hospital una vía clínica para la atención a
la sepsis grave y shock séptico dentro de la Campaña “sobrevivir a la sepsis” y tratar de que
tanto los médicos como enfermeras que participan en el tratamiento de los pacientes con
sepsis en sus diferentes estados de severidad, reconozcan y aceptan estos esfuerzos de
consenso y divulgación. Se trata por tanto, no solo de la puesta en marcha de la campaña, sino
de evaluar un conjunto de prescripciones estandarizadas como indicadores de calidad para el
manejo de estos enfermos estableciendo, al tiempo, un feedback que permita modificar la
conducta de los profesionales directamente afectados y particularmente de urgencias y
cuidados intensivos.
volver
La segunda fase de la campaña se centró en crear guías para el manejo de la sepsis. Esto se
completó en 2004 después del acuerdo de expertos que representaban a 11 organizaciones
internacionales.
La tercera parte de la campaña implica trasladar las guías a la práctica clínica diaria. Muchos
centros Hospitalarios se han puesto ya en marcha y toman ventaja día a día por lo que resulta
incuestionable ponerse manos a la obra.
En enero de 2009 se iniciaron en el HGUA los primeros contactos entre los Servicios de
Urgencias y Medicina Intensiva a los que se añadieron rápidamente los Servicios de
Microbiología, Medicina Preventiva y la Unidad de Enfermedades Infecciosas conformando así
un grupo multidisciplinario para la sepsis grave que permanece abierto a otros participantes.
Durante estas reuniones se planificó un primer periodo con cuatro objetivos: 1) Revisar de
forma retrospectiva y prospectiva los datos clínicos sobre sepsis grave y shock séptico de los
pacientes ingresados en la UCI en el periodo de 6 meses anteriores y posteriores
respectivamente al inicio de este periodo. 2) Constituir diferentes grupos de trabajo con la
misión de revisar la mejor evidencia científica y proponer un plan de actuación en nuestro
Hospital de acuerdo a la misma. Se establecieron así los siguientes grupos:
1. Marcadores y definiciones
2. Resucitación inicial
3. Tratamiento antimicrobiano
4. Medicamentos vasoactivos y tratamiento adyuvante
3) Dar a conocer la situación actual y los nuevos objetivos tanto a los médicos como al
personal de enfermería que participa en la asistencia a estos pacientes, particularmente en el
servicio de Urgencias y Medicina Intensiva dando un impulso decidido a la puesta en marcha
de las guías clínicas incluyendo los “bundles” o “paquetes de medidas” establecidos en la
“campaña sobrevivir a la sepsis” y 4) Estimular a médicos y enfermeras a reconocer con
prontitud los casos graves para, estableciendo un “código sepsis” activar y acelerar la
atención a estos enfermos facilitando al tiempo la consulta entre especialistas.
Los participantes de cada grupo propusieron unas recomendaciones asociadas al grado de
evidencia. Tras el último encuentro el comité desarrolló un documento de consenso final que
fue editado y distribuido ampliamente.
volver
Identificación de pacientes y puesta en marcha de un “equipo de sepsis”
El reconocimiento precoz de los pacientes de alto riesgo utiliza, para una clasificación
adecuada, marcadores de gravedad. Los estudios actuales definen un grupo con alto riesgo de
muerte cuando un paciente tiene sospecha de infección, 2 o más criterios del síndrome de
respuesta inflamatoria y niveles de lactato mayor de 4 mmol/L. El hallazgo adicional de PAS ≤
90 mmHg, después de la administración de un bolo de líquidos (20-40 mL/Kg de cristaloides)
identifica a los pacientes con shock clásico. Estos pacientes deben ser tratados con rapidez de
acuerdo a las recomendaciones de estas guías.
El modelo de servicio de urgencias centralizado incorpora personal de esta área para efectuar
todas las intervenciones requeridas hasta el ingreso en cuidados intensivos. El paciente es
tratado como un paciente rutinario por un equipo en el que interaccionan médicos y
enfermeras con procedimientos previstos con un protocolo estandarizado. Este modelo es ya
una práctica común en pacientes en parada cardiaca a los que se les realiza RCP avanzada.
volver
6
Frank ED. A shock team in a general hospital. Anesth Analg. 1967;46:740-745.
7
Buist MD, Moore GE, Bernard SA, et al. Effects of a medical emergency team on reduction of incidence
of and mortality from unexpected cardiac arrests in hospital: preliminary study. BMJ. 2002;324:387-390.
8
Sebat F, Johnson D, Musthafa AA, et al. A multidisciplinary community hospital program for early and
rapid resuscitation of shock in nontrauma patients. Chest. 2005;127:1729-1743.
Iniciativas para mejorar la calidad
9
Dellinger RP, Carlet JM, Masur H, et al. Surviving Sepsis Campaign guidelines for management of severe
sepsis and septic shock. Crit Care Med. 2004;32:858-872.
Definiciones
La sepsis, la sepsis grave y el shock séptico representan tres etapas jerárquicas de una
respuesta inflamatoria sistémica a la infección. Las tasas de fracaso de órganos, la duración de
la estancia en cuidados intensivos, la frecuencia de bacteriemia, el porcentaje de pacientes con
hemocultivos positivos y la mortalidad aumentan con cada fase. Hay suficiente base científica
que demuestra que un número importante de pacientes con sepsis grave alcanzan ese
estadío a partir de un episodio de sepsis y, un porcentaje significativo de pacientes con shock
séptico provienen de pacientes con sepsis grave. Del mismo modo, cuando los pacientes
mejoran retornan al estadío previo10.
La ausencia de claras definiciones que en la pasada década limitaron los estudios
epidemiológicos que pretendían estimar retrospectivamente la incidencia de sepsis y sepsis
grave, han sido superadas con la inclusión actual, en el sistema de clasificación internacional
de enfermedades (ICD-9-CM) en 2 003, de códigos específicos para SRIS (995.90), sepsis
(995,91), sepsis grave (995.92) y shock séptico (785.52)
Variables inflamatorias
10
Wenzel, Richard P. MD, MSc; Edmond, Michael B. MD, MPH Severe sepsis, National estimates
Editorial. CC Med. 29 (7),2001: 1472-73
11
American College of Chest Physicians/Society of Critical Care Medicine Consensus Conference.
Definitions for sepsis and organ failure and guidelines for the use of innovative therapies in sepsis. Crit
Care Med. 1992; 20: 864-874.
PCR > 2 DS por encima del valor normal
Procalcitonina > 2 DS por encima valor normal
Variables hemodinámicas
Tabla I
La nueva definición de sepsis que requiere la sospecha de infección, incluye los 4 signos de
SRIS de la conferencia previa y se amplía con bastantes otros signos clínicos, tal vez algo
imprecisos, y de laboratorio que tratan de facilitar la identificación del estado de sepsis (tabla
I). Por definición la sepsis precisa solo la existencia presunta de una infección y al menos una
mínima respuesta sistémica que no necesariamente implicaría la existencia de un compromiso
hemodinámico. Cuando la sepsis se complica con la disfunción de más de un órgano o sistema
se instaura un síndrome de disfunción múltiple de órganos (SDMO) que empeora el
pronóstico. La sepsis grave se define como la presencia de sepsis y una o más disfunciones de
órganos. La disfunción de órganos puede ser definida como lesión pulmonar aguda, anomalías
de la coagulación, trombocitopenia, estado mental alterado, fallo renal, hepático o cardiaco o
hipoperfusión con acidosis láctica. El shock séptico puede entenderse como una sepsis grave
con fallo cardiovascular y se define como la presencia de sepsis e hipotensión refractaria; es
decir: PAS < 90 mmHg, PAM < 65 mmHg o disminución de 40 mmHg de la PAS basal que no
responde a sobrecarga de 20-40 mL/Kg de cristaloides.
12
Levy MM, Fink MP, Marshall JC, et al. 2001 SCCM/ESICM/ACCP/ATS/SIS international sepsis definitions
conference. Intensive Care Med. 2003;29:530-538
Definiciones de estadios de sepsis
Sepsis: Dos o más criterios de SRIS debido a una infección documentada clínica
y/o microbiológicamente, elevación de procalcitonina (> 2 ng/mL) y/o de proteína
C reactiva (> 0,5 mg/dL)
Sepsis grave: sepsis con disfunción de órganos, hipotensión y/o hipoperfusión
asociadas.
Shock séptico: “sepsis grave” con hipotensión que persiste a pesar de la
administración de líquidos intravenosos (mínimo 20 mL por Kg en sobrecarga IV) o
“sepsis grave” sin hipotensión que precisa la administración de fármacos
vasoactivos para corregir las alteraciones de la perfusión existentes
Hipotensión: presión arterial sistólica < 90 mmHg o presión arterial media < 65
mmHg, o disminución de la presión arterial sistólica > 40 mmHg respecto a la
habitual.
Hipoperfusión: Elevación de los niveles de lactato en sangre arterial por encima
del límite superior de lo normal (2 mmol/L). El límite para iniciar la reanimación
por objetivos es 3 mmol/L.
13
Rangel-Frausto S, Pittet D, Costignan M, Hwang T, Davids CS, Wenzel RP. The natural history of the
systemic inflammatory response syndrome. JAMA 1995; 273: 117-123.
Criterios de ingreso en UCI
Ante el diagnóstico de sepsis grave se debe activar la alarma de sepsis
grave, avisar cuidados intensivos y solicitar el ingreso.
Se consideran criterios de ingreso en UCI (no exhaustivos) los siguientes:
volver
Epidemiologia de la sepsis
En el mismo estudio se vio una relación exponencial entre sepsis grave y edad (comparado con
niños, es 100 veces más frecuente en los mayores de 85 años) disparándose la incidencia a
partir de los 50 años. La mortalidad, también se comprobó que aumenta de forma lineal con la
edad, desde menos del 15 % por debajo de 30 años hasta el 40 % por encima de 85 años.
Un dato de interés es que el 55 % de los pacientes con sepsis grave tenían una o más
comorbilidades siendo la mortalidad de este grupo del 32 % aunque en pacientes ancianos la
mortalidad no cambia por tener comorbilidad y depende, probablemente más, del proceso
agudo y la disfunción de órganos.
La mortalidad aumentó con el número de órganos con disfunción aguda desde 21 % (fallo de
un órgano) hasta 76 % con más de tres siendo los fallos que se asociaron a mayor mortalidad el
hepático (54 %), respiratorio (40 %) y renal (38 %). La mortalidad también depende del foco
siendo mayor en la bacteriemia primaria (41 %) y la neumonía (33 %). Los autores destacaron
que la mortalidad por sepsis grave es muy dependiente de factores relacionados con el
paciente individual por lo que la mortalidad atribuible puede ser más baja que la bruta
observada (para algunos el 50 %).
A partir de estudios efectuados hacia 2004 en países de nuestro entorno utilizando códigos
ICD-9-CM más específicos se desprende una incidencia de 50-100 casos de sepsis grave por
100.000 habitantes y año
14
Angus DC, Linde-Zwirble WT, Lidicker J, Clermont G, Carcillo J, Pinsky MR. Epidemiology of severe
sepsis in the United States: analysis of incidence, outcome, and associated costs of care. Crit Care Med
2001; 29: 1303-1310.
15
Finfer S, Bellomo R, Lipman J, French C, Dobb G, Myburgh J and ANZICS Clinical Trials Group Sepsis
Investigators. Adult-population incidence of severe sepsis in Australian and New Zealand intensive care
units. Intensive Care Med 2004; 30: 589-596.
16
Moss M, Martin GS. A global perspective on the epidemiology of sepsis. Intensive Care Med 2004; 30:
527-529.
Francia (Brun Buisson)17 95 35 41,9
Gran Bretaña (Padkin A)18 51 35 47
Holanda (Van Gestel)19 54
Noruega (Flaaten H)20 47 27
Francia (Annane D)21 55,9
España (Esteba A)22 104 20,7
España (J Blanco)4 48,2 54,3
17
Brun-Buisson C, Meshaka P, Pinton P, Vallet B; EPISEPSIS Study Group. EPISEPSIS: a reappraisal of the
epidemiology and outcome of severe sepsis in French intensive care units. Intensive Care Med 2004; 30:
580-588.
18
Padkin A, Goldfrad C, Brady AR, Young D, Black N, Rowan K. Epidemiology of severe sepsis ocurring in
the first 24 hours in intensive care units in England, Wales and Northern Ireland. Crit Care Med 2003; 31:
2332-2338.
19
van Gestel PA, Bakker J, Veraart CPWM, van Hout BA. Prevalence and incidence of severe sepsis in
Dutch intensive care units. Crit Care 2004; 8: 153-162.
20
Flaaten H. Epidemiology of sepsis in Norway in 1999. Crit Care 2004; 8: 180-184.
21
Annane D, Aegerter P, Jars-Guincestre MC, Guidet B, for the CUB-Réa Network. Current epidemiology
of septic shock. Am J Respir Crit Care Med 2003; 168: 165-172.
22
Esteban A, Frutos-Vivar F, Ferguson ND, Gordo F, Honrubia T, Penuelas O, et al. Sepsis incidence and
outcome: Contrasting the intensive care unit with the hospital ward. Crit Care Med 2007; 35(5):1284-89
bajo curva SOFA en dos primeras semanas.
Fallo Hematológico, Fallo Hepático en el momento del diagnóstico,
LODS al ingreso.
Los factores asociados a mortalidad hospitalaria fueron una mayor puntuación LODS al
ingreso, edad, abuso de alcohol, diferencias entre la puntuación SOFA entre el primer y tercer
día y la diferencia del área bajo la curva del SOFA durante las primeras dos semanas. Factores
asociados a una mayor mortalidad precoz fueron el fallo hematológico y hepático en el
momento del diagnóstico, inicio del proceso séptico previamente al ingreso en UCI y la
puntuación LODS al ingreso.
Otro estudio español, más reciente17, prospectivo, multicéntrico y observacional sobre 15,852
pacientes adultos identificó 702 pacientes con sepsis (incidencia acumulada de 367
casos/100.000 habitantes/año) (4,4 % de los ingresos hospitalarios). La mayoría de pacientes
(71 %) tenían una infección adquirida en la comunidad y desarrollaron sepsis grave 199
pacientes (104 casos/100.000 habitantes/año). Desarrollaron shock séptico 59 (31
casos/100.000 habitantes/año). La mayoría de pacientes con sepsis grave o shock séptico
alcanzaron los criterios en las siguientes 48 horas en que había sido calificado su estado
séptico un escalón por debajo. La mortalidad hospitalaria para todos los pacientes sépticos fue
12,8 %, 20,7 % para sepsis grave y 45,7 % para shock séptico.
Aunque es difícil cuantificar con exactitud se estima que el 61 % de pacientes con sepsis
grave/shock séptico son diagnosticadas en los servicios de urgencia. No es infrecuente que allí
se produzcan importantes retrasos en su identificación y traslado hacia otras áreas (quirófano,
Unidades de Cuidados Intensivos, UCIs), incluso una proporción importante de pacientes con
sepsis grave no es transferida a la Unidad de cuidados Intensivos. A la vez, algunos de los
nuevos procedimientos empleados en el tratamiento parecen ser “tiempo dependientes” por
lo que han surgido conceptos como “las horas de oro” de tal forma que las áreas de urgencia
tienen un papel clave desde la perspectiva del manejo de esta patología.
26
Weicker D, Akhras KS, Edelsberg J, Angus DC, Ester G. Long-term mortality and medical care charges in
patients with severe sepsis. Crit Care Med 2003; 31: 2316-2323.
Diagnóstico
Para diagnosticar sepsis grave/shock séptico tan pronto como sea posible es necesario
reconocer datos de la historia clínica y hallazgos de laboratorio indicativos de infección,
disfunción de órganos e hipoxia tisular global. Los hallazgos clínicos y estudios de laboratorio
recomendados en la actualidad para detectar sepsis grave/shock séptico proceden de los
criterios utilizados en los ensayos clínicos pivotales para el reclutamiento de sus pacientes
(grado E).
En primer lugar deben considerarse tanto los aspectos epidemiológicos, [Link]. riesgo de
contacto en meningococemia, hospitalización prolongada, etc. como el riesgo individual de
infección: presencia de inmunodeficiencia, prótesis (catéteres, válvulas cardíacas, sondas
urinarias)u otros. La búsqueda del foco de infección debe basarse en la historia médica y el
examen físico. El hallazgo clave es la fiebre aunque las cifras de anormalidad pueden variar
entre individuos y la hora del día ([Link]. la temperatura tiende a ser más baja en la madrugada y
los ancianos y pacientes en shock tienen temperatura más baja que los jóvenes).
Una Tª < 36 º C se asocia con presencia de infección grave mientras que otros desarrollan
fiebre solo después de la resucitación.
Otros criterios de SRIS (taquicardia y taquipnea) se introdujeron en los ensayos pivotales y
cuando se acompañan de un foco de infección, aspecto de enfermedad grave o hipotensión
sirven de alerta para confirmar la presencia o no de sepsis grave/shock séptico.
Ciertas anomalías en estudios de laboratorio se encuentran entre los criterios de sepsis; por
ejemplo, debe realizarse un recuento de células sanguíneas y un panel de bioquímica estándar
que incluya: bicarbonato, creatinina, enzimas hepáticos, lactato y estudios de coagulación
entre otros. La leucocitosis, neutrofilia y presencia de formas inmaduras son típicamente
asociadas con la presencia de infección bacteriana pero tienen poca sensibilidad y
especificidad y, por tanto, no pueden usarse por sí solas para confirmar o excluir infección
bacteriana. La presencia de cuerpos de Döhle, granulaciones tóxicas y vacuolas aumenta la
probabilidad y por otro lado, una sepsis grave puede asociarse con leucopenia y neutropenia.
La cifra inicial de Hb y Hto suele revelar hemoconcentración debido a hipovolemia y se espera
que la resucitación con fluidos disminuya la concentración hematíes. La trombocitopenia
frecuentemente anuncia el inicio de una coagulación intravascular diseminada y es un
predictor independiente de fallo múltiple de órganos y mal pronóstico. En el estudio
Prowess27 el 93,5 % de pacientes tenían prolongado el tiempo de protrombina. La elevación
del D-dímero, aunque inespecífico, se ha asociado con desarrollo de sepsis grave y su
descenso se asoció con respuesta positiva al tratamiento. Si se sospecha sepsis grave/shock
séptico debe medirse la cifra de plaquetas, tiempo de protrombina, tiempo de tromboplastina
parcial activado, D-dímero y fibrinógeno. volver
Biomarcadores
En la práctica clínica los biomarcadores sirven para varios objetivos: Apoyo de la evaluación
clínica y diagnóstico de infección, la estratificación del riesgo o la evaluación de la respuesta
a terapia con antibióticos. Se han investigado más de 80 marcadores biológicos de sepsis
27
Bernard GR, Vincent JL, Laterre PF, LaRosa SP, Dhainaut JF, Lopez Rodriguez A, Steingrub JS, Garber
GE, Helterbrand JD, Ely EW, Fisher CJ, The Recombinant Human Activated Protein C Worldwide
Evaluation in Severe Sepsis (PROWESS) Study Group. Efficacy and Safety of Recombinant Human
Activated Protein C for Severe Sepsis. N Engl J Med 2001; 344: 699-709.
(Proteina C reactiva, interleucina 6, procalcitonina, proteína C) para valorar tanto su capacidad
diagnostica como pronóstica. En general, las cifras plasmáticas elevadas se asocian con mayor
morbilidad y mortalidad pero su uso en la práctica ha sido limitado debido a problemas de
disponibilidad, prolongado tiempo hasta el resultado y falta de estandarización y valores de
corte.
Aun no se ha identificado un biomarcador ideal por lo que el clínico debe conocer las
limitaciones y fortalezas de aquellos que utiliza, es decir, su sensibilidad, especificidad, área
bajo la curva ROC (AUC) y cociente de probabilidad o verosimilitud (likelihood positivo y
negativo) tabla 1. Quizás, las pruebas diagnósticas que tienen alta sensibilidad (dando pocos
falsos negativos y poco error tipo II/β) podrían tener más utilidad clínica para el manejo de
sepsis grave ya que evitarían el elevado riesgo de retrasar un tratamiento antibiótico sin
embargo, los biomarcadores disponibles en la actualidad en Cuidados Intensivos carecen de
sensibilidad y especificidad así que el diagnóstico de sepsis no puede basarse solo en la
presencia de uno de estos parámetros. No obstante, su valor aumenta si se combinan varios
marcadores juntos o se sigue su evolución en el tiempo28,29. La PCR (proteína de fase aguda
producida por el hepatocito inducido por la IL-6) y la procalcitonina (PCT) han sido los
marcadores biológicos de infección y sepsis más estudiados.
Cuando se compara con la PCR, la PCT tiene una cinética más rápida (vida media 22-35 horas)
así que puede ser mejor para identificar sepsis en estadios precoces además de permitir
monitorizar su evolución y gravedad. 35,36
Un meta- análisis publicado en 2004 (12 estudios, 1.386 pacientes, la mitad de UCI) comparó la
capacidad de PCR y PCT26 para diferenciar SRIS de sepsis e infección bacteriana de la vírica y
encontró que PCT era un 23 % más específica que PCR para el diagnóstico de infecciones
bacterianas como causa de SRIS. Otro meta-análisis publicado en 2006 que compara la
exactitud diagnóstica de la PCR y PCT (25 estudios, 2.966 pacientes de UCI, postoperatorios y
traumáticos) encontró que la DOR (diagnostic odds ratio) de la PCT era mayor que con PCR
aunque ambos por debajo de lo óptimo37. Sin embargo, en 2007 otra revisión sistemática con
meta-análisis de 18 estudios (2.097 pacientes) concluyó que el rendimiento diagnóstico de PCT
era bajo para diferenciar SRIS de sepsis ya que la sensibilidad y especificidad fueron 71 % y 76
% respectivamente y el AUC fue 0,7827,38
33
Meisner M, Schmidt J, Huettner H, et al. The natural elimination rate of procalcitonin in patients with
normal and impaired renal function. Int Care Med 2000;26(2):212-6.
34
Ugarte H., Silva E., Mercan D. et al. Procalcitonin usage as a marker of infectious of the ICU. Crit Care
Med 199; 27:498.504
35
Castelli, G.P., Pognan, C., Meisner, M., Bellomi, D., Sgarbi, L., Procalcitonin and C-reactive protei Turing
systemic inflammatory response syndrome, sepsis and organ dysfunction. Crit Care. 2004; 8:R234-42
36
Harbarth, S., Holeckova, K., Froidvaux, C., Pittet, D., Ricou, B., Grau, G. E., Vadas, L. & Pugin, J.,
Diagnostic value of procalcitonin, interleukin-6, and interleukin-8 in critically ill patients admitted with
suspected sepsis. Am J Respir Crit Care Med. 2001; 164: 396-402.
37
Uzzan B, Cohen R, Nicolas P, Cucherat M, Perret GY. Procalcitonin as a diagnosis test for sepsis in
critically ill adult and after surgery or trauma: a systematic review and meta-analysis. Crit Care Med
2006;34:1996-2003
38
Jensen JU, Heslet L, Jensen TH, Espersen K, Steffensen P, Tvede M. Procalcitonin increase in early
indentification of critically ill patients at high risk of mortality. Crit Care Med 2006;34:2596-602
Se considera por tanto que los valores < 2 ng/mL no diferencian sepsis de otras causas de SRIS
no infecciosas mientras que probablemente es el mejor biomarcador para guiar el tratamiento
antibiótico. La PCT ha demostrado ser un marcador pronóstico de sepsis y concentraciones de
> 5 ng/mL se asocian a mayor mortalidad (tabla 2)
La hiperlactatemia junto con los criterios de SRIS y la sospecha de infección ha sido incluida en
los estudios de sepsis grave. La hiperlactatemia no siempre se acompaña de disminución de
bicarbonato o aumento de anión gap y deben medirse los niveles de lactato si se sospecha
sepsis grave. La acidosis láctica clínica significativa cursa con lactato > 4 mmol/L asociada a
reducción de bicarbonato y plasmático y descenso del pH arterial. Los valores entre 2 y 4
mmol/L son de difícil interpretación ya que pueden deberse a mecanismo no anaeróbico. Es
frecuente encontrar pacientes con hipoperfusión y cifras en ese rango pero que disminuye al
mejorar la perfusión39
39
De Backer D. Lactic acidosis. Intensive care Med 2003; 2:699-702.
Se considera una buena respuesta al tratamiento la reducción de más del 5 % de a cifra inicial
de lactatemia transcurrido una hora de tratamiento. Los pacientes sépticos que fallecen tienen
un aclaramiento <10 % a las 6 horas de iniciado el tratamiento36. El incremento de los niveles y
la tendencia a aumentar se asocian a mal pronóstico y deben ser usadas como guía de la
respuesta al tratamiento. Un análisis post hoc del estudio de Rivers en pacientes con presión
arterial media mayor de 100 mmHg mostró que los pacientes con niveles persistentemente
elevados de lactato o con cifras anormales de SvcO2 a las 6 horas de iniciada la resucitación
tenían significativamente mayor mortalidad que aquellos pacientes que con tratamiento
precoz dirigido habían alcanzado los objetivos terapéuticos (60,9 % versus 20,0 % p<0,05)40
El lactato arterial se correlaciona bien con el venoso central y venoso mixto pero el lactato
venoso periférico, debe interpretarse con cautela (aunque un lactato normal en sangre venosa
periférica reduce las posibilidades de sepsis grave, debe analizarse una muestra arterial si el
nivel de lactato periférico esta aumentado)
La selección de otros muestras de cultivo se basan en el escenario clínico: los más importantes
son pulmonar, genitourinario, intrabdominal, piel y catéteres. Los cultivos de orina son
fácilmente obtenidos y apropiados en la mayoría de pacientes. Los cultivos y gram de esputo
tienen baja sensibilidad aunque se recomiendan para los pacientes hospitalizados con
40
Donnino MW, Nguyen HB, Jacobsen G, et al. Cryptic septic shock: a sub-analysis of early goal-directed
therapy Chest. 2003;124:90S.
neumonía. En cualquier caso, ante la sospecha de infección localizada, debe obtenerse
material purulento del punto en cuestión: piel, tejidos blandos o líquidos normalmente
estériles para cultivo y análisis de Gram. volver
Optimización hemodinámica precoz
Está bien establecido que los índices estáticos (medir una determinada variable en un
momento determinado) como presión en aurícula derecha, Presión de enclavamiento (PCP) o
volúmenes de cámaras cardiacas obtenidos por catéteres (PiCCO, Swan Ganz) y
ecocardiografía (área, volumen) como sustitutos de precarga no predicen la respuesta a fluidos
y esto es cierto en pacientes ventilados mecánicamente o espontáneamente. Osman encontró
que cuando un paciente séptico se presenta con una PAD < 8 mmHg y PCA < 11 mmHg la
sensibilidad para ser respondedor a expansión de volumen fue 35 % con especificidad 71 %
con VPP 54 % y VPN 63 %. Curiosamente en las guías de actualización de sepsis se considera la
PVC como herramienta no solo de precarga sino también como objetivo para guiar la
resucitación
Debe señalarse que el estudio se llevo a cabo en un área de urgencias con los médicos atentos
a las intervenciones aunque el resto de médicos estaba cegado para la randomizacion. Esto
representa un periodo de 6 a 8 h de un total de 13 días de promedio de ingreso y hay dudas
de hasta que punto estos resultados pueden generalizarse a otras áreas con especialización y
recursos variables.
En los pacientes con sepsis grave/shock séptico el tratamiento precoz por objetivos debe
usarse como primer procedimiento de resucitación con simultanea priorización de
antibioterapia empírica y control del foco (grado B) (Ver algoritmo Bundle de resucitación)
volver
Monitorización hemodinámica
44
Hollenberg S.M, Ahrens T.S, Annane D et al. Practice parameters for hemodynamic support of sepsis
in adult patients: 2004 update. Crit care Med. 2004; 32(9): 1928-48
Los parámetros dinámicos derivados del análisis de los cambios de la presión arterial durante
un ciclo respiratorio en el paciente profundamente sedado y ventilado mecánicamente se
consideran mejores predictores de la respuesta cardiovascular al aporte de volumen que los
índices estáticos y se pueden obtener de forma semi-invasiva (Vigileo, LiDCO) aunque su
análisis se ve influenciado por el volumen tidal y limitado en caso de arritmias, o respiración
espontánea. La racionalización para guiar la terapia de fluidos por índices de interacción
corazón-pulmón es que los cambios hemodinámicos inducidos por la ventilación con presión
positiva son mayores cuando el volumen sanguíneo central es bajo que cuando es normal o
alto. Así, una variación de la presión del pulso por encima del 13 % selecciona los
respondedores al aporte de volumen de los que no lo harán por encontrarse el ventrículo
funcionando en la parte plana de la curva de Frank-Starling
La monitorización inicial será no invasiva permitiendo hacer una resucitación precoz y eficaz:
Volver
45
Pinsky M.R. Payen D. Functional hemodynamic monitoring. Crit Care 2005; 9:566-572
46
Magder S, Eorgiadis G, Cheong T. Respiratory variation in right atrial pressure predict the response to
fluid challenge. J Crit Care 1992; 7:76-85
47
Monnet X, Rienzo M, Osman D et al. Pasive leg raising predicts fluid responsiveness in the critically ill.
Crit Care Med 2006;34:1402-7
Tratamiento con fluidos.
Durante las fases precoces de la sepsis grave/shock séptico, existe siempre un déficit de
volumen intravascular originado por el aumento de la permeabilidad inducida por los
mediadores, disminución de la ingesta, aumento de pérdidas, presencia de tercer espacio y
aumento de capacitancia venosa. Con frecuencia, el primer parámetro a atender en la
optimización hemodinámica es el volumen intravascular con el uso de líquidos dirigido a
conseguir una PVC entre 8 y 12 mmHg aunque la resucitación con fluidos puede también ser
dirigida observando el descenso del lactato arterial y el aumento de la presión arterial que
debería seguir a la “expansión de volumen”.
En general, con el aporte de fluidos se consigue una mejoría del índice cardiaco entre 25-40 %
independientemente de que haya o no depresión miocárdica pero, los fluidos por sí solo no
son capaces de revertir la hipotensión y restaurar la estabilidad hemodinámica en el 50 % de
pacientes con sepsis grave e hipotensión inicial. En otro sentido, si un paciente tiene múltiple
comorbilidad y se presenta con hipotensión podría beneficiarse de no recibir una expansión de
volumen que no solo sería inútil sino peligrosa.
Los objetivos clínicos con los que se evalúa la eficacia del aporte de fluidos son: (1) Incremento
sostenido de la PA y PVC (2) Disminución de la frecuencia cardiaca (3) Incremento del gasto
urinario (4) Aumento de la saturación venosa mixta y (5) Disminución de la concentración de
lactato en sangre y del déficit de bases.
Los estudios de vigilancia muestran una amplia variación en la elección práctica diaria de los
fluidos de resucitación. En un estudio de cohortes de 115 UCIs y 687 pacientes en shock el 67
% recibió una mezcla de coloides y cristaloides y el 16 % solo coloides; de estos el más usado
es hidroxietilalmidón, 48 %, seguido de gelatinas, 38 %. Solo un 15 % utilizaba albúmina y 3
% dextranos48. Los argumentos que se utilizan para usar uno u otro fluido se fundamentan en
la posibilidad de manipular la presión coloidosmótica y en la capacidad de proporcionar una
expansión del volumen plasmático más rápida o persistente con la menor cantidad de fluido
administrado.
Sin embargo, debe considerarse que los argumentos a favor del uso de coloides construidos
sobre el concepto de “filtración transendotelial pasiva” del clásico modelo FranK-Starling ya
fueron superados con nuevos hallazgos que sugerían que la filtración y absorción están
balanceados por mecanismos activos de transporte de proteínas49. Además, los coloides
sintéticos tienen características específicas que no se relacionan exclusivamente con su efecto
48
Schortgen F. Deye N, Brochard L Preferred plasma volumen expanders for critically ill patient: result
of an international survey. Intensive care med 2004; 30(12):2222-9.
49
Michel CC. Starling: the formulation of his hypotesis of microvascular fluids exchane and its
significance after 100 years. Exp Physiol. 1997; 82(1):1-30
sobre la presión coloidosmótica y que pueden influir sobre los procesos de permeabilidad e
inflamatorios. Así el HES se une a la capa de glicocalix endotelial e induce un efecto de sellado
que influencia el paso de fluidos transcapilar independientemente de su acción sobre la
presión coloidosmótica50. En situaciones clínicas51 se han visto complicaciones hemorrágicas
con el uso de dextranos e HES pero no con gelatinas qu, por otro lado, en recientes estudios
se han relacionado con recuentos significativamente más bajos de plaquetas y mayores
requerimientos de transfusión52 y en los últimos años se viene acumulando una creciente
evidencia de que ciertos coloides sintéticos, particularmente el HES, se asocia con un
incremento de morbilidad (fallo renal) e incluso, potencialmente, de mortalidad en subgrupos
de pacientes, particularmente en sepsis.
Hay que decir, que los ensayos publicados dedicados a estudiar la controversia cristaloides
versus coloides, con la excepción del SAFE53, son demasiado pequeños para proporcionar
adecuada potencia estadística y se han criticado por contener fallos metodológicos. En
cualquier caso, hasta la fecha no se ha demostrado ningún claro beneficio en usar coloides o
cristaloides con respecto a la mortalidad o duración de la estancia en el hospital 54,55,56,57 .
La soluciones de albúmina son los únicos productos cuya seguridad y eficacia ha sido
suficientemente testada frente a cristaloides en un amplio estudio controlado y randomizado
de alta calidad: el estudio SAFE y en él, la mortalidad no difirió entre los pacientes asignados a
albúmina y los asignados a salino (RR de muerte 0,99; 95% IC: 0,91-1,09).
Según la última actualización de la biblioteca Cochrane58 el riesgo relativo (RR) de muerte que
conlleva el uso de HES comparado con cristaloides fue 1.05 (IC 95 %: 0,63-1,75), para
dextranos comparado con cristaloides un RR de 1,24 (94-1,65) y para gelatinas comparado con
cristaloides una RR de 0,9 (95 % IC 0,49-1,72). Los autores concluyen que la resucitación con
50
Jacob M, Bruegger D, Rehm M, Welsch U, Conzen P, Becker BF. Contrasting effects of colloids abd
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58
Perel P, Roberts I. Colloids versus crystalloids for fluids resucitation in critically ill patients. Cochrane
Database Sys Rev. 2007(4):CD000567
coloides no se asocia con una reducción de la mortalidad en pacientes críticos en general o en
los subgrupos de pacientes con trauma, quemaduras o cirugía.
A pesar de que en una encuesta reciente sobre más de 2.400 médicos de la Sociedades
Europea y Francesa de Cuidados Intensivos el 65 % señaló que usaba para la resucitación una
mezcla de coloides y cristaloides (lo más frecuente era: cristaloides isotónicos,
Hidroxietilalmidón y gelatinas) hay pocos estudios de seguridad y eficacia que apoyen el uso en
la práctica clínica de coloides sintéticos, incluidas las soluciones más recientemente
desarrolladas y se recomienda que se eviten las soluciones de HES en pacientes con sepsis
grave y shock séptico.
La seguridad de las más nuevas formulaciones debería demostrarse en ensayos de tamaño
suficiente con control de la mortalidad y función renal. Aquellos que deseen usar coloides
pueden tener más seguridad de los efectos de la albúmina que de los coloides sintéticos y por
esta razón debería preferirse esta frente a los sintéticos.
Volver
Para el tratamiento con fluidos deben definirse 4 aspectos: (1) Clase de fluido (2) Rapidez de
infusión (3) Objetivos: PVC de 8 a 12 mmHg si el paciente está en Ventilación mecánica; PAM ≥
65 mmHg; Gasto urinario ≥ 0,5 mL/Kg/h y si es posible SvcO2 ≥ 70 % o O2 ≥ 65 %) y (4)
Límites de seguridad (por ejemplo signos de fallo ventricular izquierdo).
Se deben iniciar siguiendo las recomendaciones del bundles de resucitación: La carga inicial es
20 mL/Kg de cristaloides ó equivalencia coloides con una velocidad de: Cristaloides 1000 mL en
30 min o Coloides 300-500 mL en 30 minutos. Tras identificar la situación de sepsis grave o
shock séptico se debe continuar administrando fluido hasta conseguir los objetivos de PVC y
TAM conocidos, considerando más volumen y rapidez conforme mayor hipoperfusión tisular.
La repetición, es de acuerdo a la respuesta y la tolerancia de forma que para la resucitación
inicial pueden ser precisos hasta 6-10 L de cristaloides y 2 a 4 L de coloides en las primeras 24
horas.
volver
Agentes vasoactivos
El shock séptico es la forma más severa de sepsis y se define como una combinación de sepsis
grave e hipotensión que es refractaria a la expansión de volumen y necesita tratamiento
vasopresor para mantener una presión arterial media de 65 mmHg
Los vasopresores deben administrarse cuando la hipotensión es persistente o la presión
arterial media se mantiene inferior a 65 mmHg después de una sobrecarga de volumen (20 a
40 mL/Kg de cristaloides) al margen de la presión venosa central o de forma transitoria si la
hipotensión es muy severa mientras se completa la reposición de volumen.
59
Martin GS, Mangialardi RJ, Wheeler AP, Dupont WD, Morris JA, Bernard GR. Albumin and furosemide
therapy in hypoproteinemic patients with acute lung injury. Crit Care Med. 2002; 30(10): 2175-82
La Noradrenalina a dosis entre 0,02 y 0,2 mcgr/Kg/min administrada a través de un catéter
central (grado 1C) se considera el agente de primera línea en el shock séptico60 ya que parece
ser más efectiva en la corrección de la hipotensión y se evita la taquicardia inducida por la
dopamina61. En el momento que el paciente requiere fármacos vasoactivos es recomendable
administrarlos por una vía central y medir directamente la Presión arterial a través de un
catéter radial o femoral.
Algunos pacientes pueden tener una presión sanguínea normal o aumentada en presencia de
hipoperfusión o sepsis grave sin el tradicional cuadro de shock hipotensivo. Un nivel elevado
de lactato (≥ 4 mmol/L) ayuda a identificar estos pacientes en riesgo. En estas condiciones,
puede considerarse la nitroglicerina a la dosis de 5 a 60 mcgr/min para la reducción de la
postcarga si la presión arterial media esta elevada. Algunos datos64 sugieren que la
nitroglicerina mejora el flujo microcirculatorio en pacientes con shock séptico. volver
Una SvcO2 baja junto con un nivel de lactato elevado sugiere un desequilibrio entre aporte y
consumo de oxígeno en los tejidos. Cuando se detecta la baja SvcO2 se recomienda iniciar un
tratamiento dirigido a restaurar los componentes que intervienen en el aporte de oxígeno (1)
capacidad de transporte de oxígeno, (2) gasto cardiaco o (3) Saturación de oxígeno arterial.
Esta es la justificación para el uso de transfusión de hematíes, agentes inotropos y
suplementos de oxígeno o ventilación mecánica.
60
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Así, después de optimizar la PAM, a los pacientes con desequilibrio en la entrega de oxígeno
reflejado por una SvcO2 menor del 70 %, lactato elevado y hematocrito menor del 30 % se les
debe transfundir concentrados de hematíes hasta conseguir un Hto mayor del 30 %.
Tratamiento inotropo
Cuando los objetivos de PVC, PAM y Hto están cubiertos pero la SvcO2 continua inferior al 70
% después de un ensayo con dobutamina o esta provoca exagerada taquicardia o hipotensión,
se debe considerar reducir la demanda y consumo de oxígeno. Entre los que más contribuyen
al mismo se encuentra el incrementado uso de la musculatura respiratoria. En esta situación,
la intubación, ventilación mecánica, sedación y parálisis disminuyen el trabajo de respirar y
redistribuyen el flujo sanguíneo desde la musculatura respiratoria hacia territorio esplácnico y
otros lechos vasculares vitales.
Las tendencias de los signos vitales no son suficientes para determinar la respuesta adecuada
al tratamiento.
Otros estudios también han demostrado que un lactato elevado persistentemente se asocia
con mortalidad aumentada36. En consecuencia, La SvcO2 continua y las mediciones seriadas de
lactato durante la resucitación ayudan a identificar a los pacientes que requieren continuar
con el tratamiento intensivo.
volver
65
Charpentier J et al. Brain natriuretic peptide: a marker of myocardial dysfunction and prognosis during
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Tratamiento antibiótico
Momento de administración
Los resultados del estudio PROWESS apoyan la importancia de determinar con certeza el
origen de la sepsis y la susceptibilidad antimicrobiana asociada cuando se elige un tratamiento
antibiótico empírico. Aunque este estudio analizó la administración de antibióticos en las
primeras 48 horas de toma de hemocultivos hay solo datos limitados del efecto de una
administración más rápida en infecciones graves en el breve periodo de tiempo (horas) de
permanencia en el área de urgencias. Meehan et al66 encontraron una mortalidad
significativamente más baja con la administración de antibióticos dentro de las 8 horas de
llegada al área de urgencias comparado con la administración más tardía y más recientemente
Houck et al. encontraron que el tratamiento con antibióticos en pacientes con neumonía
comunitaria dentro de las 4 primeras horas se asociaba con una mortalidad más baja y este
“tiempo objetivo” ha sido adoptado en las recomendaciones de la Infectious Disease
Association Americana67,68.
Así pues, aunque los datos son insuficientes, se considera que la administración de antibióticos
en el área de urgencias tan pronto como sea posible una vez que existe una razonable
sospecha de sepsis grave/shock séptico probablemente aumentará las posibilidades de
supervivencia (grado E). volver
66
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Entre los pacientes mayores de 65 años la causa urinaria es la más frecuente 82,83. En un
estudio de vigilancia epidemiológica de infecciones nosocomiales efectuado por NNIS en 1997
en 97 hospitales de EEUU con 181.993 pacientes de 112 unidades de cuidados intensivos
registraron 14.777 infecciones siendo las más frecuentes (77 % de todas las infecciones
nosocomiales): infección del tracto urinario 31 % de las que el 95 % se asociaba a uso de
catéter vesical, infección respiratoria 27 % de las que el 86 % se asociaba con ventilación
mecánica, bacteriemia nosocomial 19 % con un 87 % asociado a catéter venoso central84.
Desde finales de la década de los 80 las bacterias Gram-positivas han reemplazado a las Gram-
negativas como patógenos predominantes en la sepsis grave/shock séptico. En un estudio
multicéntrico de 339 pacientes ingresados en una UCI con bacteriemia adquirida en la
comunidad con sepsis (25 %), sepsis grave (20 %) y shock séptico (55 %) los lugares de
infección fueron: pulmón (21 %), abdomen (20 %), tracto urinario (20 %), endocarditis (4 %),
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otros (10 %) y sin fuente conocida (25 %). Los patógenos más frecuentes fueron Escherichia
Coli (25 %), Streptococcus pneumoniae (16 %) y Staphylococcus aureus (14 %)85
Generalmente los anaerobios no son causa de sepsis grave/shock séptico excepto raramente
en casos de foco intrabdominal, pélvico, celulitis necrotizante y focos musculares en los que a
menudo la causa es mixta: aerobios/anaerobios. volver
Susceptibilidad antimicrobiana
Dado que hay una fuerte asociación entre supervivencia y susceptibilidad microbiana al
régimen antibiótico inicial86, es importante tener conocimiento de los patrones actuales de
resistencia. Se han llevado a cabo encuestas de los patrones de susceptibilidad antimicrobiana
sobre los tres mayores patógenos: E. Coli, S. Pneumoniae y S. Aureus. Es importante conocer
los índices de resistencia microbiana locales y las tendencias de resistencias nacionales e
internacionales. El uso, por los pacientes, de antibióticos en los meses previos es un factor de
riesgo reconocido para colonización o infección con una cepa resistente a los antibióticos
previamente administrados.
Más del 90 % de los aislamientos de E. Coli adquiridos en la comunidad (y otras
enterobacteriáceas) son sensibles a aminoglicósidos, fluroquinolonas y cefalosporinas de
última generación pero, en Barcelona entre 1992 y 1996 se registraron entre un 9 a 17 % de
resistencias a ciprofloxacino (típicamente hay resistencia cruzada con otras quinolonas): de
estas cepas, las resistencia a aminoglicósidos y cefalosporinas fue del 10 % aproximadamente.
La prevalencia de cepas de S. Pneumoniae adquiridas en la comunidad con resistencia a
penicilina, macrólidos y trimetroprim sulfametoxazol se ha venido incrementado en las últimas
décadas. La resistencia a cefalopsorinas de tercera generación como ceftriaxona y cefotaxima
son todavía bajos (3 % a 5 %) especialmente desde el ajuste del punto de corte por encima del
cual una concentración inhibitoria mínima seria definido como resistente (> 4 mcgr/mL). Los
índices de resistencia a las fluoquinolonas respiratorias como levofloxacino son bajas (<1%)87
aunque están aumentando; un estudio Canadiense reportó, en adultos, una reducción de la
susceptibilidad de pneumococos a fluroquinolonas que pasó del 1,9 % en 1994 a 2,9 % en
1997 y hasta el 13 % en 2001 en Hong Kong 88,89 No hay informes sobre resistencia a la
vancomicina.
Las infecciones por S. Aureus meticilina resistente (SAMR) en la comunidad han aumentado en
Estados Unidos. Algunos informes sugieren que en algunas áreas, SAMR es el patógeno
comunitario más frecuente aislado en la piel y tejidos blandos entre los pacientes que llegan a
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urgencias90.91. En muchos de estos enfermos no se identifican, sin embargo, factores de riesgo
de SAMR pero se asocian con sepsis grave y neumonía (sobre todo en niños).
Los antibióticos con actividad contra SAMR incluyen la vancomicina, TSM, rifampicina,
daptomicina, linezolid y tigeciclina. La mayoría son resistentes a macrólidos y quinolonas y
muchos a tetraciclinas y doxiciclina. Existe resistencia inducida por clindamicina entre algunas
SAMR y esto, se ha asociado con fallos clínicos. volver
Aunque existen datos sobre la sinergia in vitro de varias combinaciones de antibióticos hay
menos datos sobre su significado clínico 93 y existen pocas situaciones en las que el
tratamiento combinado se haya mostrado clínicamente superior a la monoterapia;
sintéticamente, algunas serian estas: ß-lactámicos con aminoglicosidos se han asociado con
más rápido aclaramiento de la bacteriemia en la endocarditis por staphylococo y enterococo 94.
En el caso de infecciones graves por streptococo ß-hemolítico grupo A (ej.: fascitis
necrotizante) la clindamicina se considera más efectiva que los ß-lactámicos probablemente
por su capacidad para suprimir la producción de toxinas bacterianas así que juntos pueden ser
más efectivos. Las infecciones por pseudomonas aeruginosa se tratan con combinaciones de
antibióticos con frecuencia; un estudio prospectivo con 200 pacientes con bacteriemia por P.
aeruginosa encontró menor mortalidad entre los pacientes tratados con terapia combinada
(27 % versus 47 %, p<0,02)95.
El tratamiento combinado tiene ventajas teóricas para otros organismos Gram-negativos
difíciles de tratar (Klebsiella, enterobacter, Acinetobaccter y Serratia) 96,97,98,99. En un gran
90
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estudio prospectivo de bacteriemias por Gram-negativos el tratamiento combinado
comparado con un único ß-lactámico solo mostró ventajas frente a pacientes
neutropénicos100. Así, los pacientes con sepsis grave/shock séptico neutropénicos están en
riesgo de desarrollar infecciones mortales y deberían recibir un tratamiento antimicrobiano
combinado de amplio espectro que incluya pseudomonas aeruginosa 101.
Las recomendaciones para pacientes con sepsis grave/shock séptico basadas en los patógenos
prevalentes, los patrones de susceptibilidad y los resultados de estudios clínicos se muestran
en la siguiente tabla.
Las recomendaciones se basan en el principio de que, ya que este grupo de pacientes tiene
una mortalidad del 20 % a 50 %, el régimen empírico debe ser lo suficientemente amplio como
para que queden pocas posibilidades (menos del 5 %) de que el patógeno responsable no
resulte efectivamente cubierto (grado E). Comparado con este beneficio potencial, el
desarrollo de resistencias es un riesgo menor y el régimen antibiótico puede ser “desescalado”
una vez se disponga de la identificación y susceptibilidad del patógeno responsable.
Para las infecciones con gran probabilidad de ser causadas por S. Aureus (sepsis de origen
desconocido, infecciones de piel y tejidos blandos y neumonía adquirida en la comunidad se
recomienda la vancomicina dada la prevalencia de SAMR. En análisis de subgrupos de ensayos
randomizados, el linezolid ha demostrado mayor eficacia que la vancomicina en tratamiento
de pacientes con neumonía nosocomial y neumonía asociada a ventilación mecánica102.
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pneumocócica103 y además, también tiene actividad contra otros patógenos: Legionella y
Mycoplasma. Debido a existencia de cepas de S. pneumoniae resistentes a fluoroquinolonas si
se sospecha se recomienda añadir linezolid. El uso de fluroquinolonas y linezolid es consistente
con las guías de tratamiento88 y puede ser preferible a la alternativa: ß-lactámico y macrólido
debido a mejor actividad in vitro y niveles séricos (que los macrólidos).
Para la meningitis bacteriana, la ceftriaxona o cefotaxima poseen buena penetración en líquido
cefaloraquideo y tienen actividad contra Neisseria meningitidis y la mayoría de S. pneumoniae
aunque se recomienda la adición de linezolid para cubrir cepas de S. pneumoniae no sensibles.
En el caso de las infecciones causadas por bacilos aerobios Gram-negativos como E. Coli
(infecciones del tracto urinario e intrabdominales), debido a la inconsistencia de la actividad in
vitro de cualquier grupo de antibióticos, se recomienda un tratamiento combinado con
cualquiera de las cefalosporinas de tercera generación o ß-lactámico/inhibidor de ß-
lactamasas con aminoglucosidos, o fluoroquinolonas. Los pacientes con ITU complicadas
tienen un rango de patógenos mayor que las infecciones no complicadas (causadas
típicamente por E. Coli), incluyendo P. aeruginosa y enterococo spp y en consecuencia se
recomienda la combinación de un ß-lactámico/inhibidor de ß-lactamasas con actividad
antipseudomonas (ej.: piperacilina/tazobactam) o como alternativa un carbapenem o, en
alérgicos a betaláctámicos, ciprofloxacino asociado a un aminoglucósido (amikacina). Las
infecciones intrabdominales pueden ser causadas por bacterias Gram-negativas, anaerobios o
enterococos spp y en consecuencia se recomienda un carbapenem o como alternativa la
combinación de aztreonam con metronidazol y gentamicina.
Para las infecciones de la piel y tejidos blandos, incluida la fasciitis necrotizante en la que los
Streptococus pyogenes o clostridios spp pueden estar involucrados, se recomienda la adición
de clindamicina a un régimen de amplio espectro como piperacilina/tazobactam y vancomicina
debido a observaciones clínicas y experimentales que asocian su uso a mejor pronóstico y a su
actividad contra SAMR y anaerobios104,105. Sin embargo, se ha detectado SAMR resistente a
clindamicina o macrólidos por lo que debe añadirse vancomicina o linezolid al tratamiento
empírico.
103
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De acuerdo con los datos expuestos la sección de Microbiología, Unidad de Enfermedades
Infecciosas, Servicio de Urgencias y Servicio de Medicina Intensiva del HGUA han establecido
en su reunión de mayo 2009 las siguientes recomendaciones de actuación para el tratamiento
antibiótico empírico en la sepsis grave y shock séptico:
CONSIDERACIONES GENERALES
volver
Infección comunitaria:
Ertapenem 1 gr/ 12 horas
Infección comunitaria grave/infección nosocomial:
Carbapenem (Meropenem 1 gr/8 horas o Imipenem 1g/8 horas)
*Como alternativa al tratamiento con Carbapenem se puede utilizar como primera opción:
Aztreonam 1 gr/8 horas + Gentamicina 240 mg/24 horas en dosis única + Metronidazol 500
mg/8 horas
*Como segunda alternativa de tratamiento se puede utilizar:
Tigeciclina dosis inicial de 100 mg, seguidos por 50 mg/12 horas volver
Origen comunitario:
Ceftriaxona 2 gr/24 horas + Ampicilina 1 gr/6 horas
*Como alternativa se puede utilizar Ciprofloxacino 400 mg/12 horas asociado a Amikacina 1
gr/24 horas en dosis unica
Riesgo de gemenes multirresistentes:
Piperacilina/Tazobactam 4/0,5 gr/ 6 horas
*Como alternativa se puede utilizar un Carbapenem (Meropenem 1 gr/8 horas o Imipenem 1
gr/8 horas)
*Como alternativa en pacientes alérgicos a betalactamicos se puede utilizar Ciprofloxacino
400 mg/12 horas asociado a Amikacina 1 gr/24 horas en dosis única. volver
106
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Las intervenciones para descomprimir un tracto urinario obstruido incluyen la nefrostomía
percutánea o el drenaje/aspiración de abscesos guiado bajo US o TC con colocación de tubos
de drenaje. La sepsis grave/shock séptico causada por catéteres uretrales o ureterales
permanentes necesitan su retirada114 .
Las pacientes con aborto séptico deben ser legradas cuanto antes y los dispositivos
intrauterinos infectados retirados. Los abscesos tubo-ováricos necesitan intervención
quirúrgica inmediata.
Una significativa disminución en la mortalidad se observa cuando la intervención quirúrgica
(desbridamiento, fasciotomía, amputación) se efectúa precozmente en casos de celulitis
necrotizante y en infecciones de tejidos blandos115 .
Las radiografias simples pueden servir para evaluar aire subcutáneo pero puede no servir para
tejidos más profundos. La TC y RM son más sensibles aunque pueden retrasar la exploración
quirúrgica116.
Las úlceras por decúbito también pueden ser causa de sepsis grave y se benefician del
desbridamiento quirúrgico precoz.
Finalmente los catéteres intravasculares deben ser retirados y cultivados si hay signos de
infección en el lugar de inserción (drenaje de pus, eritema, tromboflebitis séptica) o hay
evidencia de sepsis grave/shock séptico sin foco conocido117,118 volver
114
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related infections. Clin Infect Dis. 2001;32:1249-1272.
Denominador: cantidad de
pacientes que se presentó
con sepsis grave o shock
séptico
Tiempo promedio en minutos Tiempo promedio hasta la Para los pacientes que se
hasta la administración de los administración de los presentan con sepsis grave o
antibióticos de amplio antibióticos de amplio shock séptico, es el tiempo
espectro desde el minuto 0 espectro promedio en minutos hasta la
de presentación administración de los
antibióticos de amplio
espectro desde el minuto 0 de
presentación. Para este
indicador, el momento de
presentación se determina tal
como sigue:
IV. Si el protocolo de actuación terapéutica de sepsis grave o shock séptico se inicia en otro
servicio con posterior traslado del paciente a la UCI, el minuto 0 es el momento en que se
inicia el protocolo.
III. Si la sepsis grave o el shock séptico, se inicia durante la estancia del paciente en la UCI
habiéndo transcurrido desde su ingreso en la Unidad >24 horas, la fecha y hora de inicio
del protocolo de actuación terapéutica será el minuto 0.
Indicador de Calidad N° 3 Definición del Indicador Especificaciones
Denominador: cantidad de
pacientes con sepsis grave
con un nivel de lactato ≥ 4
mmol/l (36 mg/dl) o shock
séptico.
Denominador: cantidad de
pacientes que se presentan
con sepsis grave o shock
séptico
Denominador: cantidad de
pacientes ventilados
mecánicamente que se
presentaron con sepsis grave
o shock séptico
volver