REGISTRADA BAJO EL N 289
Expte. N 145.620
Fo.1738/56
Juzgado Civil y Comercial N 10.
En la ciudad de Mar del Plata, a los
14
das
del
mes
de
octubre
de
dos
mil
diez,
reunida la Excma. Cmara de Apelaciones en lo Civil y
Comercial, Sala Segunda, en acuerdo ordinario a los
efectos de dictar sentencia en los autos caratulados
INGENITO,
ALBERTO
ADELIA
OTROS
EVELINA
S/
S/SUCESORES
DAOS
C/
TRUJILLO,
PERJUICIOS,
habindose
practicado oportunamente el sorteo prescripto por los
artculos 168 de la Constitucin de la Provincia y 263
del Cdigo de Procedimientos en lo Civil y Comercial,
result
que
la
votacin
deba
ser
en
el
siguiente
orden: Dres. Ricardo D. Monterisi, Pedro D. Valle y
Roberto J. Loustaunau.
El Tribunal resolvi plantear y votar
las siguientes
C U E S T I O N E S
1a.)
Es
2a.)
Qu
justa
la
sentencia
de
fs.
773/84?
pronunciamiento
corresponde
dictar?
A LA PRIMERA CUESTION PLANTEADA EL SEOR
JUEZ DR. RICARDO MONTERISI DIJO:
I) La sentencia de fs. 773/84 viene a
conocimiento de este Tribunal de Alzada con motivo de
1
los recursos de apelacin interpuestos a fs. 785, 789 y
796.
El a quo hizo lugar a la demanda por
indemnizacin
ADELIA
de
EVELINA
daos
INGENITO
perjuicios
contra
promovida
ALBERTO
por
TRUJILLO,
la
EMPRESA DE TRANSPORTES MARTIN GEMES S.A. y la citada
en garanta PROTECCION MUTUAL DE SEGUROS DEL TRANSPORTE
PUBLICO
DE
PASAJEROS,
condenando
los
vencidos
abonar la suma de PESOS ONCE MIL ($ 11.000) con ms sus
respectivos intereses.
En el pronunciamiento apelado, expresa
el sentenciante que cuando en la produccin del dao
interviene una cosa que presenta riesgo o vicio, el
dueo o guardin responde de manera objetiva, de modo
que para eximirse de responsabilidad debe acreditar la
interrupcin total o parcial del nexo causal por parte
de la vctima o de un tercero, segn lo dispuesto por
el art. 1113 segundo prrafo del Cdigo Civil.
Seala que es el guardin de la cosa
peligrosa quien debe encontrarse atento al trnsito,
an en el supuesto del peatn distrado, imprudente o
con
menor
capacidad
psicofsica
para
discernir
rpidamente las consecuencias de sus actos en razn de
su edad.
Observa que no obra en estas actuaciones
la declaracin de testigos presenciales del accidente;
2
analiza los dichos vertidos en la causa penal por el
testigo Edelmiro, quien al momento del hecho viajaba
como pasajero en el colectivo conducido por Trujillo, y
entiende que pese a los escasos elementos a ponderarse encuentra acreditado que la vctima cruz la calle
Arenales fuera de la senda peatonal (a unos diez metros
de
la
interseccin),
en
abierta
violacin
lo
dispuesto por el art. 50 inc. 2 de la ley 11.430.
Con dicha base atribuye culpa parcial a
la accionante en una proporcin del 70%, debiendo los
demandados
afrontar
el
resarcimiento
de
los
daos
causados en el restante 30%.
Analiza
rubros
reclamados,
seguidamente
receptando
el
los
distintos
denominado
dao
biolgico por incapacidad en $ 6.000 y el dao moral
en $ 5.000, de acuerdo al porcentaje de responsabilidad
asignado.
Desestima
psicolgico
gastos,
la
pretensin
por
ausencia
por
de
dao
material
probatorio que justifique la patologa psquica en el
primer
caso,
las
erogaciones
denunciadas
en
el
segundo.
Impone
las
costas
los
demandados
vencidos en una proporcin del 10%, en funcin del
monto de condena receptado con relacin al reclamado.
II) El actor expresa sus agravios a fs.
802/09, que son respondidos por el demandado Trujillo
y
la
citada
en
garanta
fs.
834/39
841/45
respectivamente.
La citada en garanta hace lo propio a
fs.
819/21,
siendo
contestados
sus
agravios
por
el
actor a fs. 824/26.
El
demandado
Trujillo
expone
sus
agravios a fs. 828/32, que el actor responde a fs.
848/50.
III) CONSIDERACION DE LOS AGRAVIOS.
1. La atribucin de responsabilidad.
La cuestin es motivo de agravio por la
parte actora y por el demandado Trujillo.
La primera fundamenta su planteo en la
inexistencia
de
prueba
cierta
de
que
la
vctima
intentara cruzar fuera de la senda peatonal, subrayando
incongruencias
entre
el
relato
del
nico
testigo
presencial y el chofer del mnibus; invoca la prioridad
de paso del peatn y la falta al deber de cuidado
exigible a todo aquel que conduce un vehculo en la va
pblica.
El demandado, por su parte, postula su
exoneracin
de
responsabilidad
argumentando
que
el
hecho obedeci exclusivamente al proceder imprudente de
la
vctima,
que
lo
torn
inevitable
pese
la
accidentes
de
diligencia empleada.
En
relacin
con
los
trnsito que involucran a peatones, ya he sealado en
anteriores
oportunidades
que
si
bien
la
normativa
provincial carece de una previsin similar al art. 64
prr. 2 de la ley de trnsito nacional N 24.449, en
el sentido de que El peatn goza del beneficio de la
duda y presunciones en su favor en tanto no incurra en
graves
violaciones
las
reglas
del
trnsito,
la
jurisprudencia es conteste en el sentido de que el
proceder del automovilista debe examinarse desde una
ptica obligacional ms exigente que el del peatn, por
conducir aquel una cosa riesgosa (v. esta sala, expte.
143.597 S. 10-6-2010 Reg. 159-S).
interconexin
En
otras
palabras,
de
cuidados
aunque
entre
el
existe
conductor
una
y
el
peatn (quien debe guardar la debida atencin al cruzar
una
calle),
ello
responsabilidades,
no
equivale
colocndose
a
en
una
simetra
cabeza
de
de
quien
pretende exonerarse, la carga de probar que la conducta
de
la
vctima
extremando
los
torn
inevitable
recaudos
de
el
cautela
siniestro,
an
del
dominio
vehculo (Cfr. Aren, Beatriz, Juicio por accidentes
de trnsito Ed. Hammurabi, 2006, V.2 pg. 851 y ss.).
Sentado
ello
remitindome
al
particular caso en estudio debo puntualizar, en primer
lugar, que las objeciones de la actora con respecto al
testimonio de Toms Edelmiro carecen de sustento.
En
efecto,
de
las
constancias
de
la
causa penal agregada a fs. 432/536 surge que en su
declaracin,
el
hijo
de
la
vctima
manifest
haber
hablado sobre lo sucedido a su madre con un sargento de
polica
de
nombre
Edelmiro
instantes
despus
del
siniestro, quien le dijo que la golpe un colectivo
de la Empresa Martn Gemes y que en el momento del
accidente se encontraba viajando en el mismo (v. fs.
457/vta.). Mal puede ahora ponerse en duda la presencia
en el lugar del referido testigo por el solo hecho de
que el conductor del mnibus no lo mencione, cuando tal
extremo fue reconocido entonces por el propio hijo de
la demandante.
Por otra parte, la inexistencia de otros
testigos
presenciales
del
accidente
no
resta
peso
probatorio a su declaracin; como ya he sealado en
anteriores oportunidades, La valoracin de una prueba
testimonial
constituye
una
facultad
propia
de
los
magistrados, quienes pueden muy bien inclinarse hacia
aquellas declaraciones que les merecen mayor fe para
iluminar los hechos de que se trate. De tal modo, en
la apreciacin de la prueba testimonial lo relevante
6
es el grado de credibilidad de los dichos en orden a
las circunstancias personales de los testigos, razn
de ser de su conocimiento, inters en el asunto y
coherencia,
requisitos
que
de
no
concurrir
total
parcialmente autorizan a alegar sobre la idoneidad del
declarante (v. esta Sala, expte. 142.187 S. 29-9-09
Reg. 847-S).
En
dudar
de
la
suma,
sinceridad
no
advirtiendo
motivos
los
de
de
dichos
para
Edelmiro,
coincido con el juez de primer grado en que la Sra.
Ingnito emprendi el cruce de la calle Arenales fuera
de la senda peatonal, infringiendo as lo dispuesto por
el art. 49 inc. 2 del Cdigo de Trnsito (ley 11.430
modif. por ley 11.768).
No
exoneracin
de
obstante,
ello
responsabilidad
no
del
justifica
conductor
la
del
colectivo como postula el demandado-, ni tampoco (y
aqu asiste razn a la actora) la elevada cuota de
responsabilidad asignada por el a quo a la vctima.
Doctrina y jurisprudencia son contestes
en
el
vctima
debera
sentido
de
eximiera
haberse
que
por
Para
que
completo
constitudo
en
la
conducta
su
responsabilidad
un
hecho
de
la
totalmente
imprevisible, inevitable e irresistible lo que debi
haber sido demostrado fehacientemente El hecho que no
pudiera evitar el embestimiento revela, una vez ms,
7
que la conductora no tena pleno dominio de su rodado,
presta
para
efectuar
la
maniobra
apropiada
que
lo
hubiera evitado segn las circunstancias (v. CNCiv.
Sala K, 29-3-04 cit. por Aren, Beatriz, op. cit. pg.
864).
La prueba colectada slo indica que la
Sra. Ingnito emprendi el cruce fuera de la senda
peatonal; nada demuestra, en cambio, que lo haya hecho
en
forma
repentina
apresurada
(hiptesis
dudosa
tratndose de una persona de avanzada edad), o que la
visin del conductor del mnibus se hallara obstruda,
mxime teniendo en cuenta la envergadura del vehculo
que comandaba.
Cabe acotar que La conducta del peatn
al no haber utilizado la senda peatonal no exime al
conductor
de
un
taxi,
chofer
profesional,
de
su
responsabilidad al no poder evitar un obstculo comn
al trnsito cotidiano, entendindose que El cruce
de
la
calzada
peatonal,
por
salvo
el
peatn
supuestos
responsabilidad
concurrente
aparicin
peatn
del
fuera
de
la
especiales,
Ello
distrado
as
(o
senda
genera
porque
desatento
la
o
desaprensivo) es un riesgo propio de la circulacin
automotriz
debe
ser
que,
salvo
previsto
por
circunstancias
un
conductor
Aren, Beatriz, op. cit. pgs. 895/96)
8
excepcionales,
diligente
(V.
Por
corresponde
dichos
elevar
el
fundamentos
porcentaje
de
entiendo
que
responsabilidad
asignado a los demandados al 50% del importe total del
resarcimiento, quedando el 50% restante en cabeza de la
vctima, receptndose con dicho alcance el agravio de
la parte actora y rechazndose el del accionado (arts.
901 a 906, 1109, 1113 segundo prr. y ccdts. del C.
Civil).
2.
Los
rubros
reclamados
su
cuantificacin.
La actora se agravia por el rechazo de
la
pretensin
juzga
por
gastos
insuficiente
incapacidad
dao
el
dao
psicolgico,
resarcimiento
moral.
Analizar
fijado
cada
por
rubro
en
particular.
2.1.
domiciliaria:
erogaciones
Gastos
La
por
por
traslados
reclamante
transporte
en
atencin
escuetamente
refiere
taxis
para
controles
mdicos, sin indicar frecuencia de los viajes o costo
de los mismos, as como gastos realizados para el
cuidado
de
mi
persona
en
mi
departamento,
que
en
conjunto cuantifica en $ 3.500.
En
control
mdico,
lo
que
hace
reiteradamente
los
traslados
para
ha
resuelto
este
Tribunal que dichas erogaciones se hallan comprendidas
entre aquellos gastos orientados al restablecimiento de
9
la
integridad
psicofsica
del
damnificado
cuya
resarcibilidad expresamente consagra el art. 1086 del
Cdigo Civil, no resultando necesaria la prueba acabada
de
su
existencia,
cuando
su
evidencia
emana
de
la
naturaleza de las lesiones sufridas o de informes de
historias
clnicas
emitidas
por
establecimientos
hospitalarios y asistenciales (Cfr. esta Sala, Exptes.
114.019 RSD-42-1 S. 27-2-2001, 134.149 RSD 350 S. 3-708, entre otros).
Este
criterio
(de
amplia
recepcin
jurisprudencial) establece una presuncin en favor de
la
vctima
que,
por
haber
sufrido
lesiones,
necesariamente ha debido recurrir al uso de medios de
transporte
pblicos
privados
tanto
para
recibir
atencin mdica como para realizar otras actividades,
solventado erogaciones que usualmente no se documentan,
quedando
librado
en
tal
caso
la
determinacin
del
quantum del resarcimiento al prudente arbitrio judicial
segn faculta el art. 165 in fine del ordenamiento
procesal (Cfr. [Link], Causa N 92.444, 03/07/02,
elDial - AI162;
CNCIV Sala D, S. 5-9-1997, elDial
AE268; [Link]. Civ. y Com., Sala 1, S. 31/5/90, J.A.
1991-IV;
[Link].
Civ.
Com.
Crdoba,
Exp.
N1039843/36 S. 02/02/2007, elDialAA3D57).
Por
dichos
fundamentos,
encontrndose
acreditado que a raz de las lesiones sufridas la Sra.
10
Ingnito fue tratada con yeso durante tres semanas y
posterior
269/70),
rehabilitacin
lo
que
motiv
(v.
su
pericia
mdica
concurrencia
al
de
fs.
Hospital
Privado de Comunidad en reiteradas oportunidades (v.
historia clnica de fs. 322/67), entiendo prudencial
receptar
el
resarcimiento
solicitado
en
la
suma
de
PESOS TRESCIENTOS ($ 300), cifra que ser soportada por
los demandados en la proporcin del 50% fijada en los
presentes
considerandos
(art.
165
ltimo
prr.
del
C.P.C.).
En cuanto a los pretendidos gastos por
atencin
domiciliaria,
su
rechazo
debe
mantenerse
atenta la inexistencia de prueba de las respectivas
erogaciones (art. 375 del C.P.C.).
2.2. Dao psicolgico: Si bien es cierto
que, conforme reiterado criterio jurisprudencial, la
lesin a la integridad psico-fsica del individuo debe
resarcirse, pues se trata de un menoscabo a la salud
considerada
en
su
plenitud
fsica
implicancia
en
el
desenvolvimiento
y
del
esttica,
sujeto
con
y
su
proyeccin de vida de acuerdo con las circunstancias
propias del damnificado (arts. 1068, 1069 y 1083 del
C.C.), tambin se ha sealado que resulta indispensable
acreditar la existencia de dicha lesin a travs del
dictamen de un experto (Cfr. CCDO, Expte. 72.808 RSD-
11
80-99 S. 18-3-1999; esta sala, expte. 139.705 S. 1-9-09
Reg. 751-S).
En
Tribunal
ha
constituye
anteriores
sealado:
un
tercer
pronunciamientos
dejando
gnero,
en
se
claro
ha
este
que
no
admitido
su
reconocimiento cuando la fuente del perjuicio invocado
es un dao psquico, que de suyo implica un matiz
patolgico,
requirindose
demostracin
concreta,
especialmente a travs del correspondiente peritaje
(esta Sala, Exptes. 103.835 RSD-427-97 S. 18-11-1997;
104.793 RSD-187-98 S. 9-6-1998; 101.327 RSD-320-00 S.
10-8-2000; Sala 1, Expte. 128.510 RSD-161-7 S. 17-52007, entre otros).
No obstante puntualizar que el rubro no
se
confunde
con
el
dao
moral,
los
argumentos
del
apelante aluden especficamente a este ltimo concepto
los padecimientos de nimo derivados de las lesiones
sufridas por la vctima-, por lo que el agravio no
merece acogida.
2.3. La indemnizacin por incapacidad:
Previo referirme a la cuantificacin del rubro, debo
advertir que -como se consigna en el fallo- la suma de
$ 6.000 corresponde al porcentual de responsabilidad
asignado a los demandados (30%), lo que significa que
el
sentenciante
tom
como
resarcimiento de $ 20.000.
12
base
de
clculo
un
Ahora
avanzada
edad
de
bien,
la
Sra.
teniendo
Ingnito
en
a
cuenta
la
fecha
del
la
accidente, es claro que las importantes limitaciones
que arrojaron las lesiones sufridas no afectaron su
capacidad
productiva,
aunque
de
modo
significativo- sus aptitudes fsicas en general y su
vida de relacin, agudizando el deterioro propio de la
edad (v. pericial mdica de fs. 269/70).
A
ese
respecto
se
ha
resuelto
que
Cuando la vctima resulta disminuda en sus aptitudes
fsicas en forma permanente, esta incapacidad debe ser
objeto de reparacin, al margen de que desempee o no
actualmente
una
integridad
fsica
indemnizable
actividad
tiene
debe
productiva,
en
tenerse
en
si
misma
cuenta
la
pues
un
la
valor
efectiva
incidencia del dao en el integral contexto de la vida
de la vctima - en sus mltiples aspectos - prestando
particular atencin a la edad de aquella, su sexo,
profesin y dems circunstancias (CCQL, sala 2, expte.
4470 RSD-189-1 S. 19-11-2001).
Atendiendo a estos parmetros, considero
que el quantum de $ 20.000 tomado como base por el juez
de
primer
grado
debe
confirmarse,
cifra
que
ser
soportada por los demandados en la proporcin del 50%
fijada en los presentes considerandos (art. 165 ltimo
prr. del C.P.C.).
13
2.4. El dao moral: En lo relativo a la
cuantificacin
econmica
del
dao
moral
-como
ya
sealramos en numerosos precedentes de esta Sala (v.
Exptes. N 120.648 S. 13-9-07 Reg. 903-S, 134.728 S.
14-10-07 Reg. 951-S, 135.718 S. 29-4-08 Reg. 138-S,
entre otros)- si bien se ha dicho reiteradamente que la
fijacin del monto de la reparacin siempre queda, en
ltima
instancia,
librada
al
prudente
arbitrio
judicial, no es menos cierto que en la actualidad tiene
mayor aplicacin la tendencia que obliga a indicar, en
la
sentencia,
arribar
la
las
pautas
suma
de
objetivas
condena
que
(Zavala
permitieron
de
Gonzlez,
Matilde Resarcimiento de Daos t 5 a Cuanto por
dao
moral,
pgina
80
siguientes;
Editorial
Hammurabi, Bs. As. 2005).
En el mismo sentido, Carlos Viramonte y
Ramn
Daniel
indemnizacin
actual
de
la
Pizarro
por
dao
sala
(Cuantificacin
moral
civil
en
la
comercial
de
la
jurisprudencia
del
Tribunal
Superior de Justicia de Crdoba: el caso L. Q. en La
Ley Crdoba 2007, Junio pgina 465) recuerdan que la
Corte Suprema de Justicia de la Nacin ha insistido
desde hace mucho tiempo en la necesidad de que los
jueces fundamenten sus decisorios y brinden argumentos
suficientes
tenor
los
cuales
determinan
el
monto
indemnizatorio. Ha dicho en tal sentido que "para la
14
determinacin del resarcimiento, las normas aplicables
confieran
la
prudencia
de
los
magistrados
un
significativo cometido, no los autoriza a prescindir
de
uno
de
los
judiciales,
requisitos
cual
es
de
la
validez
de
los
fundamentacin
actos
(C.S.,
4/10/94,JA,1995-II-19).
Los mismos autores sealan que la Corte
Suprema ha avanzado en este camino y ha afirmado, en
otro
fallo,
que
'aspticamente
"la
motivacin
jurdicas',
no
sino
tiene
que
al
pautas
juzgar
prudencialmente sobre la fijacin del resarcimiento,
no
deben
desatenderse
las
reglas
de
la
propia
experiencia y del conocimiento de la realidad" (C.S.,
10/11/92, JA, 1994-I-159).
Para
valorar
el
dao
moral
sufrido
resulta aconsejable, a mi modo de ver, tomar en cuenta
las evaluaciones realizadas en situaciones similares,
al modo recomendado por Peyrano.
Este
"tarifacin
pudiendo
disminuir
autor
judicial
el
el
indicativa
magistrado
monto
propicia
una
del
dao
interviniente
indemnizatorio
suerte
que
de
moral",
aumentar
sera
o
la
consecuencia de la aplicacin automtica de aqulla en
razn de la particularidades del caso
(Peyrano, Jorge
W. "De la tarifacin judicial 'iuris tantum' del dao
moral", JA, 1993-I-877; CCiv. Com., Rosario, sala 4,
15
10/12/92, "Garca, Jorge c. Club Remeros Alberdi" JA,
1993-I-611, con nota aprobatoria de Vzquez Ferreyra,
"La
cuanta
Estimacin
de
la
tarifaria
indemnizacin
iuris
del
tantum",
dao
JA,
moral:
1993-I-621.
citados por Viramonte y Pizarro [Link].).
El
propuesto
-dicen
olvidarse:
los
jurisprudencial
carcter
indicativo
Viramonte
jueces
de
Pizarro-
disponen
montos
del
de
un
sistema
no
debe
estndar
indemnizatorios
para
el
dao moral producido por la lesin a las distintas
categoras de derechos pero los magistrados pueden y
deben, fundndolo, fijar un monto mayor o menor que
el
establecido
como
jurisprudenciales
anlogo,
cuando
estndar
para
las
un
por
dao
los
moral
circunstancias
precedentes
similar
y
pruebas
particulares de la causa as lo justifiquen.
Teniendo en cuenta estos parmetros, la
edad y dems circunstancias personales de la vctima a
la fecha del siniestro, los padecimientos fsicos y
morales sufridos y sus secuelas, considero prudencial
elevar el monto del resarcimiento por este concepto a
la
suma
de
PESOS
TREINTA
MIL
($
30.000),
que
ser
soportada por los demandados en la proporcin del 50%
fijada en los presentes considerandos (cfr. art. 1068,
1078 y ccdts. del C. Civil).
3. La oponibilidad de la franquicia.
16
La cuestin, que es motivo de agravio
por
la
parte
tratamiento
actora,
por
este
fue
objeto
Tribunal
de
en
particularizado
los
autos
Araque
Julio A. c/ Errecalde Alberto P. y otra s/ Daos y
perjuicios" (Expte. N 138.907 S. 5-6-08 Reg. 260-S).
Sealamos
en
aquella
oportunidad
(con
voto del Dr. Loustaunau, al que adher) que la Corte
Suprema de Justicia de la Nacin, en el caso Cuello
Patricia Dorotea c/ Lucena Pedro Antonio s/ Daos y
Perjuicios,
se
pronunci
con
fecha
7-8-2007
sosteniendo la oponibilidad de la franquicia pactada en
el contrato de seguros frente al tercero damnificado.
En lo que aqu interesa, nuestro ltimo
intrprete
constitucional
resolvi
que
...la
franquicia est legalmente prevista y opera como un
lmite
consistente
en
una
fraccin
del
riesgo
no
cubierta por la cual el asegurado debe participar en
cada acontecimiento daoso cubierto por la pliza....
Seal, adems, que el instituto de la
franquicia
no
integral
de
...sino
que,
contrara
los
daos
por
el
el
principio
sufridos
por
contrario,
de
el
reparacin
damnificado,
beneficia
las
vctimas al estar enfocado en la prevencin. Si una
persona puede trasladar al seguro la totalidad de los
daos que causa, no tendr ningn incentivo para tomar
precauciones tendientes a evitar el dao, en cambio si
17
una
parte
repercute
sobre
su
patrimonio,
la
indemnizacin tendr un efecto disuasivo....
Concluy
cobrar
al
que
asegurador
...si
una
un
suma
tercero
superior
puede
a
la
contratada, no slo se viola la ley de seguros, sino
que se consagra una obligacin sin causa. Si bien el
tercero damnificado puede llegar a ser acreedor de la
aseguradora
del
respetarse
las
causante
del
dao,
limitaciones
de
siempre
las
deben
clusulas
contractuales pactadas en dicha convencin, que a su
vez estn subordinadas a la normativa vigente....
Este
adoptado
otra
Tribunal,
postura,
en
pues
su
momento,
entendimos
haba
que
las
franquicias -como la invocada en autos por la citada en
garanta- resultaban inoponibles al tercero damnificado
(v. autos MARTIN, Carlos Daniel c/ RAPIDO DEL SUD S.A.
s/ Daos y Perjuicios, Expte. N 134.696 S. 31-5-07
Reg. 126-S, a cuyos fundamentos brevitatis causa me
remito).
Sin embargo, no se puede soslayar que la
Corte Federal como antes sealara- se ha pronunciado
en sentido contrario al expuesto.
Si
Nacional
carecen
bien
de
los
decisorios
obligatoriedad
de
para
la
los
Corte
jueces
inferiores en la resolucin de casos anlogos, pues no
existe normativa expresa de ningn rango que as lo
18
imponga,
los
consideracin
jueces
de
de
influencia
la
grado,
teniendo
tanto
especial
moral
como
institucional que dichos pronunciamientos ejercen sobre
los
mismos,
por
estrictas
razones
de
celeridad,
economa procesal, y, por sobre todo, con el fin ltimo
de evitar un dispendio jurisdiccional (evitando que se
abra
un
concluir
alongado
con
acatarlos,
la
sin
carril
impugnaticio
revocacin
perjuicio
de
de
la
que
habr
sentencia)
dejar
de
deben
salvo
mi
discrepancia personal sobre el caso (arts. 15 CPBA y 34
inc. 5 C.P.C.; S.C.J.B.A., Ac. 77.132; Hitters Juan
Carlos Tcnica de los recursos extraordinarios y de
la
casacin,
Platense
pg.
S.R.L.,
Jurisprudencia
228,
Editorial
1994;
obligatoria
Librera
Camps,
y
doctrina
Editora
Carlos
legal
E.
de
la
Corte bonaerense, JA 2004-II-1164).
Doctrina sta que, a su vez, es seguida
por la Casacin Bonaerense, tal como se desprende de la
causa C 94.988 del 23 de abril de 2008 y de las que se
citan en el voto del Dr. Pettigiani que hizo mayora
(v. causa C 94.988 Romeggio Belkis, Amanda c/ Al,
Claudio s/ daos y perj. y exptes. acumulados).
En consecuencia, el agravio de la actora
debe ser rechazado.
4. El recurso de la citada en garanta.
19
Errneamente alega la apelante que el
juez de primer grado omiti considerar el tema de la
franquicia,
cuando
expresamente
se
consigna
-en
la
parte resolutiva del fallo-, que la condena se extiende
a la citada en su carcter de garante y en la medida
del seguro (v. fs. 784).
Tan
motivo
de
agravio
claro
por
es
la
ello
que
parte
el
punto
fue
actora,
segn
las
consideraciones precedentemente efectuadas.
Por
consiguiente,
no
advirtindose
la
existencia de agravio para el apelante, el recurso debe
ser rechazado (art. 242 y ccdts. C.P.C.).
ASI LO VOTO.
A
LA
MISMA
CUESTION
EL
DR.
PEDRO
D.
VALLE DIJO:
Respetuosamente me permito disentir con
el voto del distinguido colega preopinante con relacin
a
los
argumentos
brindados
en
el
tratamiento
del
agravio referido al dao moral, como tambin en la
solucin
arribada
relativo
la
en
el
tratamiento
inoponibilidad
de
la
del
agravio
franquicia
de
seguro.
I. Dao moral.
Ha dicho la Corte Suprema de Justicia de
la Nacin que "Indemnizar es, en suma, eximir de todo
dao y perjuicio mediante un cabal resarcimiento. Y ese
20
cabal
resarcimiento
no
se
logra
si
el
dao
el
perjuicio subsiste" (Fallos 268-112; 295-157). En el
mismo sentido la doctrina de los autores expres en
forma reiterada que todo dao cierto y subsistente sea que derive de la lesin de un inters patrimonial o
extrapatrimonial-
debe
repararse
(Personas,
casos
cosas en el Derecho de Daos- Hammurabi 1991, pg 148 y
Dao
las
Personas.
Integridad
Psicofsica
2a
Hammurabi 1990, pg 26 y ss).
Tiene
estatuda
nuestra
jurisprudencia
que: "El dao moral es un dao resarcible conforme a la
doctrina del art. 1078 de la ley de fondo que dirige
sus miras a satisfacer o compensar el deterioro sufrido
por el hecho, ya no para sancionar al causante, sino
para
reparar
los
naturales
padecimientos
fsicos
morales que debi soportar la vctima del delito o
cuasi delito. El dinero podr resultar para algunos un
medio grosero de indemnizacin, pero desgraciadamente,
el ser humano y la ley no pueden hallar otro medio
idneo a tal fin"- CNESP Civ y Com Sala V "Mustaf,
Alicia c/Nuez Jos s/ Sumario" del 27-2-81 publicado
en "Accidentes de Trnsito" de Hernn Daray pg 496 N
30-.
En la obra precitada, otro antecedente
jurisprudencial,
sobre
la
que
naturaleza
reza
"Cualquiera
del
21
dao
moral
sea
la
tesis
(ejemplar
resarcitoria) cabe considerar todas las circunstancias
que puedan conducir a una solucin justa. Sin duda,
debe tenerse presente la intensidad del afecto herido y
al
mismo
tiempo
posibilitar
paliativos
imaginables"
CNEsp Sala V " De Negris de Olivieri c/ Fuentes s/
Sumario" del 4 de mayo de 1981.
En relacin a la antigua polmica sobre
si el agravio moral es una reparacin o una sancin, es
importante la opinin de Eduardo Zannoni cuando seala
que
"por
eso
es
razonable
concluir
que,
en
esta
materia, no es posible sentar un criterio apriorstico,
dogmtico que satisfaga de antemano. La reparacin del
dao moral puede revestir - y reviste comunmente- el
doble carcter de resarcitorio para la vctima y de
sancin para el agente del ilcito que se le atribuye.
Por qu excluir uno y otro, a la hora de medir, es
decir, de cuantificar el monto de la indemnizacin? La
reparacin
cumple
entonces,
una
funcin
de
justicia
correctiva o sinalagmtica, que conjuga o sintetiza a
la vez la naturaleza resarcitoria de la indemnizacin
del
dao
moral
para
la
vctima
(entidad
del
bien
jurdico lesionado, suposicin social, la repercusin
del agravio en su ser existencia individual o personal
y
tambin
de
relacin
intersubjetiva,
etc
la
naturaleza punitoria o sancionatoria de la reparacin
para el agente del dao (su mayor o menor deber de
22
preveer las consecuencias del hecho ilcito - conf. art
902 del C. Civil- su situacin econmica, el factor de
atribucin de responsabilidad- dolo o culpa- etc", ver
ED 81- 581 , 81-520, 84-729, y 85-150, en todos en
especial los votos de los Dres Alterini y Cifuentes y
ED 85-161 y 91-422 (Eduardo Zannoni " El dao en la
responsabilidad civil" Astrea 1982, pg 264).
A su vez es doctrina de la Suprema Corte
de Justicia de la Provincia de Buenos Aires que "El
dao moral no requiere ninguna prueba especfica en
cuanto ha de tenrselo por demostrado por el slo hecho
de la accin antijurdica- prueba in re ipsa- y es al
responsable del hecho daoso a quien incumbe acreditar
la existencia de una situacin objetiva que excluya la
posibilidad de un dolor moral" (CNEsp Civil y Com Sala
I " Albus c/ Mascherini s/ Sumario" 20-2-81, en Daray ,
op cit, pg 516 n 133).
En un comentario a una sentencia sobre
el tema, se expres acertadamente: "Basta representar
qu
bienes
eventual
pueden
adquirirse,
donacin
benfica
para
en
memoria
para
una
de
las
fallecidas, para advertir la ofensiva exigidad de la
condena establecida. No se trata de enriquecer a nadie,
pero entiendo que la posicin criticada guardara mayor
coherencia
cifras
cuyo
rechazando
poder
el
reclamo
adquisitivo
23
antes
reaviva
que
la
poniendo
injusticia
ocasionada por el hecho daoso, engendrando, tanto en
la comunidad como en los reclamantes, una insuperable
vivencia de lo injusto. El horizonte se ensancha, sin
dudas, si en vez de pensar en el "pretium doloris",
tratamos
de
concebir
objetivamente
que
bienes
nos
permitirn confortar al reclamante. Ntese que hablo de
confortar no de reparar o retribuir" (Aguiar, Henoch
"Hechos y Actos Jurdicos en la Doctrina y en la Ley"TEA Bs As 1951, pag 232 y ssgtes.). Continuando con sus
reflexiones, la funcin del dinero "con motivo de los
daos morales producidos y de la reparacin debida,
cuyo objeto sera el restablecimiento de la situacin
moral anterior, por el apaciguamiento de las penas, de
las inquietudes, de las aflicciones, de las heridas
inferidas a las afecciones legtimas, de los dolores
morales producidos por el agravio fsico o moral no
sera la de substituir el dao por su equivalente en
dinero, por ser ste y aquel de distinta naturaleza,
sino la de dar a la vctima un medio adecuado para
hacer desaparecer o, por lo menos para neutralizar, o
siquiera sea, para paliar sus efectos..." "Actualmente
en
nuestro
derecho
tiene
vida
una
paradoja:
los
partidarios de la tesis punitiva no castigan a los
ofensores,
los
justamente
propone
de
los
conduce
la
resarcitoria
reclamantes".
a
superar
24
El
esta
no
indemnizan
enfoque
dicotoma
que
se
pena-
reparacin,
pues
es
posible
conveniente
integrar
ambos factores al determinar la indemnizacin.
En
este
sentido,
ambas
Salas
de
la
Cmara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Morn
han adherido a esta tesis mixta que parece abrirse
camino en la doctrina, contando entre otras, con la
adhesin de Morello. As la Sala I dijo que "El dao
moral es debido tanto a ttulo de resarcimiento como a
ttulo
de
sancin,
en
la
comprensin
que
ambos
criterios se complementan. Tanto se aplica como sancin
de la incoducta ms o menos grave demostrada por el
culpable del hecho, como tambin por la condicin de la
vctima
sus
herederos
forzosos
quien
se
debe
resarcir (Causa 13.339) . En igual sentido se expidi
la Sala II en Causas 13.683, 14.304 y 14619.
El
interrogante
es
en
definitiva,
comenzar a comprender el sufrimiento padecido por el
reclamante y en procurar su mitigacin. El carcter
equivalente de la reparacin civil impone descubrir los
bienes aptos para confortar los padecimientos de la
vctima, pues en definitiva, no existe suma dineraria
alguna
que
compense
el
detrimento
ocasionado
al
reclamante y es por ello que el resarcimiento debe
guardar debida proporcin con ste y realmente permitir
que la actora pueda proporcionarse la delectacin que
25
permita
mitigar
tanto
dolor,
compensar
la
sensacin
cotidiana de desamparo y de prdida padecidas.
Por estas consideraciones, acuerdo con
el monto estimado por el colega que lleva el primer
voto.
II. Inoponibilidad de la franquicia del
contrato de seguros.
El
distinguido
colega,
Dr.
Roberto
Loustaunau, en autos ALBARRACIN, Nilda A. c. EMPRESA
DE TRANSPORTES EL LIBERTADOR s. Daos y perjuicios, S.
23/06/2009, Reg. 384 (s) Folio 2392/2395, realiz un
calificado y meduloso examen de esta cuestin.
En
dicha
oportunidad,
el
actual
Presidente de esta Exma. Cmara de Apelaciones Civil y
Comercial,
expres
obligatorio
es
tradicional
que
finalidad
un
-
objetiva
que
el
instituto
siendo
sistema
distinto
al
optativo-
principal
la
de
seguro
del
seguro
reconoce
como
proteccin
del
patrimonio del asegurado.
Dijo que al imponer la
del
seguro
por
responsabilidad
obligatoriedad
civil
hacia
para vehculos en las leyes de trnsito,
del legislador ha tenido
proteger a
donde
los
las
son
la intencin
por fin evidente y manifiesto
vctimas procurando que
daos
terceros
graves
en un mbito
constantes,
los
damnificados no sufran la insolvencia del responsable
26
dueo de la cosa riesgosa (Alterini, Atilio A. y Lpez
Cabana
Roberto
Mecanismos
alternativos
de
la
responsabilidad civil en Derecho de daos, editorial
La Ley, [Link].,1992, pgina 219 con cita de
Zannoni,
Eduardo A. Responsabilidad por productos elaborados y
de las conclusiones de diversos congresos en nota 26 al
pie de pgina).
Entendi
alterada
recurriendo
que
al
si
esa
finalidad
subterfugio
de
se
fijar
ve
una
franquicia obligatoria (en este caso como en el sub
examine
de
cuarenta
mil
pesos),
deja
afuera
de
la
proteccin a la mayora de las vctimas, con lo cual se
burla la obligatoriedad de la norma mediante otra
cobertura)
de
menor
rango,
generando
una
(de
situacin
similar a la conocida como fraude a la ley.
Contina
expresando
reflexiones fueron volcadas en la causa
que
dichas
n 134.696
Martn c. Rpido del Sud en la que por mayora se
adopt la postura que en la jurisprudencia mantiene el
plenario Obarrio de la Cmara Nacional Civil, y que
en doctrina ha sido seguida por Rubn S. Stiglitz,
entre otros destacados publicistas y que luego de ello,
la CSJN, hizo explcitas las razones de su criterio
contrario en Cuello Patricia Dorotea c/ Lucena Pedro
Antonio s/ Daos y Perjuicios, con fecha 7/08/2007,
que sin tales bases haba ya sostenido en Nieto y en
27
Cia.
de
seguros
fundamentos
Ricardo
han
Visin.
sido
brindados
Lorenzetti,
litigantes
el
En
lo
que,
dispendio
de
particular,
en
el
para
llegar
voto
tales
del
Dr.
los
evitar
esa
instancia,
llev a la mayora de esta Sala II, a modificar el
criterio
asentado
en
Martn
c.
Rpido
del
Sud,
admitiendo la oponibilidad de la franquicia obligatoria
en la causa n 138.907 del l5 de Julio de 2008.
Finalmente, dejando a salvo su opinin
en contrario, dijo: Si bien los decisorios de la Corte
Nacional
carecen
de
obligatoriedad
para
los
jueces
inferiores en la resolucin de casos anlogos, pues no
existe normativa expresa de ningn rango que as lo
imponga,
los
jueces
de
grado,
teniendo
especial
consideracin de la influencia institucional que dichos
pronunciamientos
ejercen
sobre
los
mismos,
por
estrictas razones de celeridad, economa procesal, y
sobre todo, con el fin ltimo de evitar un dispendio
jurisdiccional,
corresponde
su
acatamiento
sin
perjuicio de dejar a salvo mi discrepancia personal
sobre
el
caso
(arts.
15
CPBA
34
inc.
CPC;
S.C.J.B.A., Ac. 77.132; Hitters Juan Carlos Tcnica de
los recursos extraordinarios y de la casacin, pg.
228, Editorial Librera Editora Platense S.R.L., 1994;
Camps, Carlos E. Jurisprudencia obligatoria y doctrina
legal de la Corte bonaerense, JA 2004-II-1164).
28
No obstante esto, y teniendo para mi no
slo tales argumentos sino los que a mayor abundamiento
agregar
ms
adelante,
voy
proponer
mi
colega
modificar el pensamiento que en la cuestin llevaba
esta Sala y esto, en virtud de que en reciente fallo de
la Corte Suprema de Justicia de la Nacin (Benitez,
Horacio Osvaldo c/ Plataforma Cero S.A. y otro, S.C.B.
n
75,
consider
L.
XLIII,
que
22/12/2009),
la
letra
el
mximo
el
Tribunal
espritu
de
la
Constitucin Nacional y de las leyes orgnicas rechazan
la
pretensin
de
que
el
Tribunal
expida
un
pronunciamiento de casacin extrao a sus funciones
(Fallos: 189:234, 242/243; 187/330; 193:138 y 276:254).
La alegacin de haberse dictado sentencias que se dicen
contradictorias en materia de derecho comn, no plantea
problema constitucional ni autoriza la intervencin de
la Corte a fin de unificar pronunciamientos en temas no
federales () si la Corte Suprema entrara a conocer
el fondo de un litigio con el propsito de fijar la
recta interpretacin de la ley comn aplicable, ()
ejercera una facultad ajena al recurso extraordinario
() (Fallos: 246:300, 302 y su cita).
En
el
antecedente
citado,
la
CSJN
resolvi que el caso sub examine fuera devuelto a fin
de
que
por
quien
corresponda,
29
se
dicte
nuevo
pronunciamiento en la plenitud jurisdiccional que le
es propia a los jueces de la causa.
Por ello, en virtud de los parmetros
brindados
por
la
jurisprudencia
citada
ut
supra,
entiendo que en el caso, corresponde apartarme de la
solucin que la Corte Nacional ha dado al tema sub
discussio.
Tomando los argumentos expuestos por el
Dr. Roberto Loustaunau, a mi criterio, la franquicia es
oponible frente al asegurado con quien ha contratado la
empresa
de
seguros,
pero
es
totalmente
inoponible
frente a las vctimas de los accidentes de trnsito.
As, las Compaas de Seguros deben abonar a la vctima
la totalidad de la indemnizacin y oportunamente, si
as lo considera, repetir contra el asegurado el monto
de la franquicia, logrando as un doble objetivo: la
reparacin integral del dao al damnificado y que el
victimario (asegurado) participe econmicamente de la
indemnizacin.
Con
los
fundamentos
argumentos
esgrimidos, doctrina y jurisprudencia citada, propongo
receptar el agravio de la actora declarando que la
franquicia no es oponible a la vctima, sin perjuicio
de las relaciones internas que pudieran vincular a las
partes frente a las obligaciones que deben asumir con
respecto a terceros, modificando en este sentido la
30
postura que en la cuestin sub examine llevaba esta
Sala.
ASI LO VOTO.
A
LA
MISMA
CUESTION
EL
SR.
JUEZ
DR.
ROBERTO LOUSTAUNAU DIJO:
Las
precedentes
son
disidencias
dos:
a)
habidas
La
en
los
votos
oponibilidad
inoponibilidad de la franquicia - obligatoria en el
seguro de transporte - a la vctima; b) La naturaleza
del
dao
moral,
aunque
en
este
caso,
la
solucin
resulte igualmente coincidente. A ello se limita mi
participacin en el acuerdo.
a) Inoponibilidad de la franquicia:
No he cambiado de pensamiento respecto a
la
franquicia
obligatoria
en
el
seguro
tambin
obligatorio- de transporte de pasajeros.
Sigo pensando que el seguro obligatorio
impuesto
por
la
ley
de
trnsito
es
un
instituto
conceptualmente distinto al clsico contrato de seguro.
Difiere de ste ltimo en un elemento esencial de los
actos
voluntarios
como
mientras
el
tradicional
proteger
el
patrimonio
lo
es
la
contrato
del
causa
de
fin,
pues
seguros
asegurado,
el
busca
seguro
obligatorio tiene por fin proteger a las vctimas.
Esa
proteccin
obligatoria
se
ha
previsto para un mbito donde los daos son de tal
31
frecuencia
y magnitud, que el legislador
se ha visto
obligado a buscar otras frmulas que,
prescindiendo de
la
esquema
estrecha
mirada
circunscripta
al
binario
daadordamnificado o vctimavictimario , atienda
a la incidencia social y econmica de las victimas que
han quedado sin reparacin, debido a
la insolvencia
del daador.
Si se coincide en que la proteccin de
la vctima es la causa fin del seguro obligatorio,
entonces
no
debe
atenderse
primordialmente
las
relaciones contractuales entre asegurador y asegurado,
sino a los vnculos jurdicos que tienden a afianzarse
entre la vctima y la aseguradora, teniendo en mira la
finalidad social que importa para el legislador haber
adoptado uno de los tantos mecanismos alternativos de
la responsabilidad civil.
Con
otro
fundamento,
si
el
sujeto
beneficiario del seguro obligatorio es la vctima de un
accidente de transito en el que haya estado involucrado
un medio de transporte de pasajeros, puede considerarse
que siendo el seguro un acto de consumo la vctima es
un sujeto que est expuesto a una relacin de consumo,
conforme el nuevo art.1 de la ley 24.240 (texto segn
ley 26.361).
En
cualquier
de
las
alternativas
anteriores que el interprete se enrole, excluir parcial
32
totalmente
implica
la
cobertura
desvirtuar
la
al
95%
finalidad
de
la
vctimas,
de
proteccin
([Link] y Comercial Federal, Sala 1 27-4-10 JA
fascculo 12 del 22.09.10 p. 50 Rivero, Rosa del C. v.
Obra
Social
del
personal
de
edficios
de
renta
propiedad horizontal) y dejar sin cumplir la ley de
trnsito.
Es
cierto,
como
bien
afirma
el
Dr.
Valle, que las razones por las cuales los miembros
permanentes
de
la
sala
II,
desandamos
el
camino
recorrido en Martn c. Rpido del Sud, han dejado de
tener sustento.
La
Corte
Suprema
de
Justicia
de
la
Nacin en la causa Benitez citada en el segundo voto,
descalific la sentencia que contra el pensamiento de
los jueces se fundaba en la doctrina del ms alto
tribunal sobre cuestiones de derecho comn, y ello en
razn de la consabida ausencia de facultades casatorias
de ese tribunal.
Dicho de otro modo, no parece posible
amparar una decisin contraria a la opinin de los
jueces
del
caso,
en
la
doctrina
de
la
CSJN
en
cuestiones de derecho comn, y la aqu tratada lo es.
Sin embargo, esas facultades casatorias
que la propia CSJ manifiesta no tener,
se evidencian
de hecho- en la jurisdiccin provincial por va del
33
recurso de inaplicabilidad de ley o doctrina legal ante
la
Suprema
Corte
de
la
Provincia
de
Buenos
Aires,
tribunal que tiene sentada doctrina legal declarando
oponible la franquicia en la causa C.94.988 del 23 de
Abril de 2008 y en otras tantas que se citan en el voto
del Dr. Pettigiani que hizo mayora.
Caben
reflexiones
que
entonces
hiciera
acompaar
el
Dr.
las
Monterisi
mismas
en
el
expediente 138.907 y que transcribiera en su voto en
esta
causa:
carril
es
necesario
impugnaticio
que
evitar
habr
que
de
se
alongue
concluir
con
el
la
revocacin de esta parte de la sentencia, procurando
impedir intiles dispendios jurisdiccionales.
b) Dao moral:
No
encuentro
la
misma
diferencia
de
motivaciones o fundamentos respecto al dao moral, que
justifique mi adhesin a uno u otro criterio. El Sr.
Juez que vot en segundo trmino considera que el dao
moral es a la vez reparatorio y sancionatorio, con cita
de
Eduardo
edicin
de
Zannoni,
quien
su
El
civil (Astrea
vista-
se
obra
al
dao
menos
en
la
en
la
segunda
responsabilidad
1987 p.325 in fine) que tengo a la
refiere
as
al
tema
cuando
trata
los
elementos que resulten tiles para avaluarlo.
Nada
ha
dicho
al
respecto
en
este
primer voto el Sr. Juez que vot en primer lugar, por
34
lo que considero que se trata tan solo de una opinin
personal y en modo alguno de un fundamento distinto
para
acompaar
la
resolucin
propuesta
por
el
Dr.
Monterisi, y en consecuencia no resulta necesario que
me pronuncie (SCBA 105.878 del 27.06.09).
No
obstante,
fin
de
aventar
cualquier posibilidad de nulidad fundada en la ausencia
de mayora de fundamentos, dejo expuesta la opinin que
ya he expresado junto con el Dr. Monterisi en diversos
antecedentes de la Sala II, diciendo que ese encuadre
como reparacin-sancin de la indemnizacin por dao
moral, fue sostenida en la dcada del sesenta
Acdl
Salas
Jorge
Joaqun
Llambas,
por
habindose
abandonado esta concepcin hace mucho tiempo (ver por
todos:
Pizarro,
Hammurabi,
Bs.
Ramn
As.
Daniel
1996,
Dao
pg.103/5)
Moral
hasta
edit.
que
fue
descalificada por la Corte Suprema de Justicia de la
Nacin en el trascendente fallo Santa Coloma, Luis F.
y Otros c/ Ferrocarriles Argentinos (JA 1986-IV-624,
tambin citado por Zannoni, Eduardo Antonio en ob. Cit.
pgina 322).
Por las razones que sintticamente he
dejado
expuestas
ADHIERO
al
voto
del
Dr.
Ricardo
Monterisi.
A LA SEGUNDA CUESTION PLANTEADA EL SEOR
JUEZ DR. MONTERISI DIJO:
35
Corresponde,
POR
MAYORIA:
I)
Rechazar
los recursos de apelacin interpuestos a fs. 785 y 796,
y
receptar
parcialmente
consecuencia,
se
el
MODIFICA
deducido
la
fs.
sentencia
789.
dictada
En
a
fs.773/84 en los siguientes puntos: 1. Se eleva el
porcentaje de responsabilidad asignado a los demandados
al 50% del importe total del resarcimiento, quedando el
50% restante en cabeza de la vctima; 2. Se recepta el
rubro gastos por traslados en la suma de $ 300, y se
eleva la indemnizacin por dao moral a $ 30.000; en
virtud de ello, el monto total de condena a cargo de
los
demandados
queda
fijado
en
la
suma
de
PESOS
VEINTICINCO MIL CIENTO CINCUENTA ($ 25.150) con ms sus
respectivos
intereses;
3.
Las
costas
de
primera
instancia se imponen en el 50% a cargo de cada parte,
atento el resultado obtenido (arts. 68, 71 y 274 del
C.P.C.); confirmndose en lo dems el pronunciamiento
atacado en cuanto ha sido motivo de agravio.
II) Propongo que las costas de Alzada
por los recursos de fs. 785 y 796 sean soportadas por
los
apelantes
vencidos,
las
correspondientes
al
recurso de fs. 789 sean distribudas en el 60% a cargo
de los demandados y 40% a cargo de la actora, atento el
resultado obtenido (arts. 68 y 71 del C.P.C.).
ASI LO VOTO.
36
LOS
SEORES
JUECES
DOCTORES
VALLE
LOUSTAUNAU VOTARON EN IGUAL SENTIDO Y POR LOS MISMOS
FUNDAMENTOS.
En consecuencia se dicta la siguiente
S E N T E N C I A
Por
precedente
los
acuerdo,
fundamentos
POR
expuestos
MAYORIA
se
en
el
resuelve:
I)
Rechazar los recursos de apelacin interpuestos a fs.
785 y 796, y receptar parcialmente el deducido a fs.
789. En consecuencia, se MODIFICA la sentencia dictada
a fs.773/84 en los siguientes puntos: 1. Se eleva el
porcentaje de responsabilidad asignado a los demandados
al 50% del importe total del resarcimiento, quedando el
50% restante en cabeza de la vctima; 2. Se recepta el
rubro gastos por traslados en la suma de $ 300, y se
eleva la indemnizacin por dao moral a $ 30.000; en
virtud de ello, el monto total de condena a cargo de
los
demandados
queda
fijado
en
la
suma
de
PESOS
VEINTICINCO MIL CIENTO CINCUENTA ($ 25.150) con ms sus
respectivos
intereses;
3.
Las
costas
de
primera
instancia se imponen en el 50% a cargo de cada parte,
atento el resultado obtenido (arts. 68, 71 y 274 del
C.P.C.); confirmndose en lo dems el pronunciamiento
atacado
en
cuanto
ha
sido
motivo
de
agravio.
II)
Imponer las costas de Alzada por los recursos de fs.
785 y 796 a los apelantes vencidos, y distribuir las
37
correspondientes al recurso de fs. 789 en el 60% a
cargo de los demandados y 40% a cargo de la actora,
atento
el
resultado
obtenido
(arts.
68
71
del
C.P.C.). III) Diferir la regulacin de los honorarios
profesionales para su oportunidad (art. 31 de la ley
8904). NOTIFIQUESE personalmente o por cdula (art. 135
del C.P.C.). DEVUELVASE.
RICARDO D. MONTERISI
PEDRO D. VALLE
ROBERTO J. LOUSTAUNAU
SECRETARIO
38