SECRETARA DE AGRICULTURA, GANADERA, DESARROLLO
RURAL, PESCA Y ALIMENTACIN
Ing. Alberto Crdenas Jimnez
Secretario
Ing. Francisco Lpez Tostado
Subsecretario de Agricultura
Ing. Antonio Ruiz Garca
Subsecretario de Desarrollo Rural
Lic. Jeffrey Max Jones Jones
Subsecretario de Fomento a los Agronegocios
INSTitUTO NACIONAL DE INVESTIGACIONES FORESTALES,
AGRCOLAS Y PECUARIAS
Dr. Pedro Brajcich Gallegos
Director General
Dr. Enrique Astengo Lpez
Coordinador de Planeacin y Desarrollo
Dr. Salvador Fernndez Rivera
Coordinador de Investigacin, Innovacin y Vinculacin
Lic. Marcial A. Garca Morteo
Coordinador de Administracin y Sistemas
CENTRO DE INVESTIGACIN REGIONAL DEL NORESTE
Dr. Sebastin Acosta Nez
Director Regional
Dr. Jorge Elizondo Barrn
Director de Investigacin, Innovacin y Vinculacin
MC Nicols Maldonado Moreno
Director de Planeacin y Desarrollo
MA Jos Lus Cornejo Enciso
Director de Administracin y Sistemas
CAMPO EXPERIMENTAL General Tern
Dr. Guillermo J. Garca Dessommes
Director de Coordinacin y Vinculacin en Nuevo Len
DIRECTORIO
SECRETARIA DE AGRICULTURA, GANADERA, DESARROLLO RURAL,
PESCA Y ALIMENTACIN
Delegado Federal SAGARPA en Nuevo Len
Ing. Ral Gonzalo Ramrez Carrillo
Subdelegado Agropecuario
Ing. Jorge L. Koehrmann Steidinger
Subdelegado de Planeacin y Desarrollo Rural
Ing. Salvador Saldaa Muoz
Subdelegado de Pesca
C.P. Serafn Parra Casanova
CORPORACIN PARA EL DESARROLLO AGROPECUARIO DE NUEVO LEN
Director General
Ing. Daniel Martnez Ruiz
Director Agrcola
Ing. Alonso Ibarra Tamez
Director Pecuario
M.V.Z. Vicente Galvn Gonzlez
Director de Desarrollo Rural
Dr. Jess Martnez de la Cerda
Director de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria
Dr. Gustavo A. Fras Trevio
CONSEJO DIRECTIVO Fundacin PRODUCE Nuevo Len, A.C.
Antonio Manuel Garca Garza
Hernn Lecea Coindreau
Presidente
Secretario
Erasmo Gutirrez rnelas
Jos Lus Rodrguez Cavazos
Secretario Tcnico
Tesorero
Daniel Martnez Ruiz
Ricardo Maldonado Gonzlez
Corporacin para el Desarrollo Agropecuario
Presidente del Consejo Estatal Agropecuario
Brenda Lizbeth Castro Snchez
Ral Gonzalo Ramrez Carrillo
Delegada Federal de SEMARNAT
Delegado Federal de la SAGARPA
Adrin de la Garza Tijerina
Oscar Vzquez Montiel
Bovinos Carne
Director Regional del CONACYT
Oscar Omar Santos Ruiz
Juan Donald Vega Gutirrez
Nogal
Presidente del Comit Tcnico
Juan Lorenzo Palau Alans
Carlos Fortino de la Garza Lozano
Comit Estatal de Sanidad Vegetal
Granos Bsicos
Sergio Cant Garza
Jos Guadalupe Muraira Gutirrez Comit para
Caprinos
el Fomento y Proteccin Pecuaria
Gustavo A. Aguirre Gutirrez.
Edelmiro Montemayor Garza
Forestal
Hortalizas
Sebastin Acosta Nez
Antonio Manuel Garca Gonzlez
INIFAP
Forestal
Eduardo Mezta Riojas
Guillermo J. Garca Dessommes
FIRCO
INIFAP
Fernando Cant Guzmn
Humberto Garca Sosa
Ctricos
CNC
Raymundo Trevio Paras
Ezequiel Sols Ruiz
Empacadores de Ctricos
Caprinos
Samuel Garza Silva
Agustn Salazar Garza
Chile
Apcola
Juan E. Maldonado Prez
Jos A. Cepeda Rumayor
Comisario
Papa
Lorenzo J. Maldonado A.
Gerente
El Cultivo de los Ctricos
en el Estado de Nuevo Len
Mario A. Rocha Pea
Juan E. Padrn Chvez
(Editores)
INSTITUTO NACIONAL DE INVESTIGACIONES FORESTALES, AGRCOLAS Y PECUARIAS
CENTRO DE INVESTIGACIN REGIONAL DEL NORESTE
CAMPO EXPERIMENTAL GENERAL TERN
Libro Cientfico No. 1
Mayo 2009
EL CULTIVO DE LOS CTRICOS EN EL ESTADO DE
NUEVO LEON
Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrcolas y Pecuarias.
Progreso 5, Barrio de Santa Catarina.
Delegacin Coyoacn
04010, Mxico, D.F.
Telfono (55) 3871 8700
ISBN: 978-607-425-113-5
Clave INIFAP/CIRNE/A-445
Primera Edicin: Mayo 2009
No est permitida la reproduccin total o parcial de esta publicacin, ni la transmisin de
ninguna forma o por cualquier medio, ya sea electrnico, mecnico, fotocopia, por registro
u otros mtodos, sin el permiso previo y por escrito de la Institucin.
La cita correcta de esta obra es:
Rocha-Pea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. (Eds.). 2009. El cultivo de los ctricos en el estado de
Nuevo Len. Libro Cientfico No. 1. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrcolas y
Pecuarias. CIRNE. Campo Experimental General Tern. Mxico.
PRESENTACIN
La citricultura moderna en Mxico se inici en MonteMorelos, Nuevo Len, a fines del siglo XIX
con la importacin de rboles de naranja y toronja injertados en naranjo agrio. Algunos de los
primeros citricultores mexicanos quisieron dejar constancia de sus experiencias en el cultivo de
los ctricos y se tiene registro del manual Instrucciones elementales para el trasplante y cultivo
del naranjo escrito por el Sr. Arnulfo Berlanga Gil en los primeros aos de sigo XX. De alguna
manera el libro que aqu se presenta, es una continuacin de ese primer esfuerzo por difundir el
conocimiento del cultivo de los ctricos en el estado de Nuevo Len y en Mxico.
En 1957 se funda en Nuevo Len el primer Campo Experimental de Ctricos en Mxico,
a iniciativa del Patronato para la Investigacin, Fomento y Defensa Agrcola de la Zona Citrcola
de Nuevo Len, con lo cual se empez a generar informacin sobre investigacin, validacin y
transferencia de tecnologa en este cultivo. En 1966 se publica El Cultivo de los Ctricos en el
Estado de Nuevo Len que es el producto de los primeros esfuerzos realizados en el Campo
Experimental de General Tern y const de 12 pginas divididas en 8 captulos. En la dcada de
los setentas se realizaron dos publicaciones de guas sobre el Cultivo de los Ctricos para Nuevo
Len. En 1983 el Campo Experimental de General Tern public la Gua para el Cultivo de los
Ctricos en Nuevo Len, la cual resuma de alguna manera las actividades de investigacin,
validacin y transferencia de tecnologa que hasta ese momento se haban llevado a cabo en
esta regin del Pas. Esa gua const de 86 hojas divididas en 11 Captulos, una Introduccin y
un Apndice; y por ms de 26 aos ha sido la referencia obligada al tratar el tema del cultivo de
los Ctricos en el estado de Nuevo Len y en general en la regin Noreste de Mxico.
La publicacin que aqu presentamos y que se titula El Cultivo de los Ctricos en el
Estado de Nuevo Len, es un libro con 468 hojas dividido en 15 Captulos, donde participaron
13 autores, de los cuales el M. C. Juan E. Padrn Chvez y el Dr. Juan Manuel Ramrez haban
participado en la elaboracin de la Gua de Ctricos de 1983. Se abordan temas que van desde
la introduccin de los ctricos a Mxico hasta la amenaza de las nuevas enfermedades como
el Huanglongbing. Actualmente, la citricultura se ha convertido en una actividad mucho ms
compleja y amplia en los 26 aos que han transcurrido entre las dos publicaciones. La mayor
extensin con la que se tratan los temas de Manejo y Control de Enfermedades y de Plagas
brindan una idea de los cambios que ha habido en el cultivo de los ctricos.
Es el propsito de los autores que esta publicacin contribuya a mejorar la productividad
de la citricultura en el estado de Nuevo Len y en el Pas, ya que a este fin han dedicado la
mayor parte de su vida profesional.
Ing. Enrique Elas Calles Senz
AGRADECIMIENTOS
El INIFAP Nuevo Len y todos los autores de la presente publicacin, agradecen a las
siguientes personas e instituciones el apoyo brindado para la realizacin e impresin
de la misma. A la Fundacin Produce Nuevo Len, A.C. por el financiamiento para
la impresin del presente Libro Cientfico, el cual es parte del Proyecto No. 227
(PRECI 3066548A) Transferencia de tecnologa de sistemas de manejo eficiente de
variedades y patrones de ctricos incluyendo manejo agronmico, manejo integrado
de plagas y enfermedades, uso eficiente del agua y de la energa elctrica.
Asimismo, agradece tambin el apoyo econmico brindado por parte del Comit
Estatal de Sanidad Vegetal de Nuevo Len y el Consejo Citrcola del Nuevo Len.
Se agradece tambin las valiosas aportaciones en la revisin editorial de
Efran Acosta Daz y Guillermo Juan Garca Dessommes, as como en la revisin
tcnica de Juan Manuel Ramrez Daz, Luciano Vzquez Palacios y Arturo Daz
Franco.
La informacin contenida en cada uno de los captulos es responsabilidad de
cada uno de los autores de los mismos,
Mario A. Rocha-Pea y Juan E. Padrn-Chvez
Editores
CONTENIDO
Captulo
1
El origen de la citricultura moderna en Mxico
1.1 El origen de los ctricos
1.2 Los primeros pobladores y los primeros ctricos en Nuevo Len
1.3 El ferrocarril, los norteamericanos y la citricultura moderna
1.4 Expansin de la citricultura dentro del estado de Nuevo Len
1.5 Colofn
1.6 Bibliografa
Los ctricos en el Estado de Nuevo Len
2.1Ubicacin geogrfica
2.2 Clima
2.3 Suelo
2.4 Agua para riego
2.5 La citricultura como actividad comercial
2.6 Perspectivas
2.7 Bibliografa
Establecimiento de la huerta
3.1Requerimientos agroecolgicos
3.2Seleccin y caractersticas de las plantas en el vivero
3.3 Preparacin del suelo
3.4 poca de plantacin
3.5 Sistemas y densidad de plantacin
3.6 Diseo y trazo de una huerta
3.7 Construccin de la cepa y siembra de los rboles
3.8 Bibliografa
Cultivares y portainjertos ctricos
4.1 Variedades de naranja
4.2 Variedades de mandarina
4.3 Variedades de toronja
4.4 Portainjertos ctricos
4.5 Perspectivas
4.6 Bibliografa
Nutricin y fertilizacin en ctricos
5.1Caractersticas de los suelos adecuados para el cultivo de los ctricos
5.2 Deficiencias nutrimentales en ctricos
5.3 Tcnicas para determinar el estado de fertilidad del suelo y de nutricin
de la planta
5.4 Programa de fertilizacin
5.5 Aplicacin de fertilizantes en riego rodado
5.6 Bibliografa
Manejo del agua y fertirrigacin en ctricos
6.1 Calidad del agua de riego
6.2 Sistemas de riego en la regin citrcola de Nuevo Len
6.3 Uso eficiente del agua de riego
6.4 Intervalos entre riegos
6.5 Alternativas para medir el ndice de humead en el suelo
6.6 Caractersticas y manejo de los sistemas de riego localizado
6.7 Uniformidad del riego
6.8 Uso del acolchado plstico en la citricultura como una alternativa para
conservar humedad
6.9 La fertirrigacin y sus componentes
6.10 Bibliografa
Pgina
1
2
3
5
14
16
17
19
20
21
21
22
22
25
26
27
28
33
35
36
37
50
51
53
56
59
62
67
71
87
88
90
91
93
96
103
116
116
119
120
123
124
132
133
135
138
141
143
155
CONTENIDO (Contina)
7
Manejo integrado de maleza en ctricos
7.1 Competencia de la maleza con los ctricos
7.2 Mecanismos de persistencia de la maleza
7.3 Principales malezas prevalecientes en huertos de ctricos en Nuevo
Len
7.4Manejo integrado
7.5 Mtodos de prevencin y manejo
7.6Clasificacin y uso de herbicidas
7.7 Factores que afectan la eficacia de los herbicidas
7.8 Calibracin del equipo de aspersin
7.9 Sinonimia
7.10 Manejo de maleza y manejo del suelo
7.11 Manejo de maleza y manejo integrado de plagas
7.12 Consideraciones generales
7.13 Bibliografa
La poda de los ctricos
8.1Efectos benficos de la poda
8.2 Conceptos bsicos relativos a la poda
8.3Definicin de trminos
8.4 Implementos y equipo de poda
8.5 Tipos de poda
8.6 La poda segn la edad de las plantas
8.7 Poda mecanizada
8.8 poca de poda
8.9 Cuidados durante y posteriores a la prctica de las podas
8.10 Poda para cambio de variedad
8.11 Bibliografa
Cosecha de frutos ctricos
9.1 Caractersticas del fruto
9.2 Efectos de los sistemas de produccin en la calidad interna de la fruta
9.3 Efecto de los sistemas de produccin en el tamao de la fruta a travs
de la temporada
10
9.4 Efecto de la fecha de cosecha en el rendimiento
9.5 Cosecha
9.6 Comercializacin
9.7 Perspectivas
9.8 Bibliografa
Manejo integrado de insectos y caros plaga de los ctricos
10.1 Mosca Mexicana
10.2 Mosca prieta
10.3 Minador de la hoja
10.4 Trips
10.5 Chinche de patas laminares
10.6 Escamas
10.7 Arador o negrilla
10.8 Araas
10.9 Artrpodos fitfagos diversos
10.10 Organismos benficos
10.11 Uso de plaguicidas
10.12 Plagas exticas
10.13 Bibliografa
157
159
162
163
168
169
176
179
180
182
182
183
185
187
192
193
195
197
198
200
203
203
209
211
213
214
216
218
219
225
230
252
253
256
257
260
262
267
271
274
279
280
286
291
294
299
299
305
318
CONTENIDO (Contina)
Captulo
11
12
13
14
15
Prevencin y manejo integrado de enfermedades de ctricos
11.1 Pudricin del pie o gomosis
11.2 Mancha grasienta
11.3 Antracnosis
11.4 Otras enfermedades fungosas
11.5 Declinamiento lento por nematodos
11.6 Enfermedades exticas fungosas y bacterianas
11.7 Perspectivas
11.8 Bibliografa
Manejo integrado de enfermedades transmisibles por injerto: bases
tcnicas de un programa de certificacin de ctricos
12.1 Caractersticas de los patgenos transmitidos por injerto
12.2 Situacin de la citricultura de Mxico con respecto a patgenos
transmitidos por injerto
12.3 Enfermedades potenciales para la citricultura de Mxico
12.4 Manejo integrado de enfermedades transmisibles por injerto
12.5 Bases tcnicas de un programa de registro y certificacin de material
de propagacin de ctricos
12.6 Perspectivas
12.7 Bibliografa
Manejo integrado de huertas de ctricos antes y despus de heladas
13.1 Daos por heladas en Nuevo Len
13.2 Caractersticas de las heladas
13.3 Aspectos fisiolgicos relacionados con la resistencia al fro
13.4 Prcticas culturales para prevenir daos por heladas
13.5 Mtodos para la proteccin contra heladas
13.6 Manejo de huertas daadas por heladas
13.7 Evaluacin del dao por heladas
13.8 Perspectivas
13.9 Bibliografa
Buenas prcticas agrcolas e inocuidad en ctricos
14.1 Antecedentes
14.2 Normatividad
14.3 Inocuidad alimentaria y peligros de contaminacin
14.4 Aplicacin de la normatividad
14.5 Certificacin
14.6 Situacin de las BPAs, BPMs y BPHs en la citricultura de Nuevo
Len: Estudio de caso
14.7 Perspectivas
14.8 Bibliografa
Apndice
15.1 Programa anual de actividades
15.2 Uso de agroqumicos
15.3 ndice
Acerca de los autores
Acerca de los editores
Creditos editoriales
Pgina
324
325
329
332
336
347
349
351
353
357
358
360
375
377
381
385
387
393
394
395
396
398
399
403
408
412
413
415
418
419
421
424
436
439
447
449
452
452
453
457
470
472
473
1. El origen de la
citricultura moderna en
Mxico
Guillermo Juan Garca Dessommes
Contenido
1.1 El origen de los ctricos...................... 2
1.2 Los primeros pobladores y los primeros ctricos en Nuevo Len............. 3
1.3 El ferrocarril, los norteamericanos y la citricultura moderna....... 5
1.4 Expansin de la citricultura dentro del estado de Nuevo Len.................. 14
1.5 Colofn..................... 16
1.6 Bibliografa................... 17
Garca Dessommes, G.J. 2009. El origen de la citricultura moderna en Mxico. pp. 1-18. En: RochaPea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. (eds.). EL cultivo de los ctricos en el estado de Nuevo
Len. Libro Cientfico No. 1. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrcolas y
Pecuarias. CIRNE. Campo Experimental General Tern. Mxico.
1.1 El origen de los ctricos
Los ctricos son originarios del sureste asitico y la India y probablemente
evolucionaron de una planta de frutos amargos hace 20 millones de aos en donde
hoy se encuentra actualmente el archipilago Malayo. Las especies modernas se
desarrollaron en China, donde se encuentra la mayor diversidad de variedades
de ctricos y sus parsitos en el mundo (Hui, 1999). Los gneros que constituyen
los verdaderos rboles de ctricos son seis, de los cuales tres tienen importancia
comercial: Poncirus, Fortunella (kumquat) y Citrus. El gnero Citrus agrupa nueve
especies comerciales importantes
Los ctricos han sido cultivados por ms de 4,000 aos y su distribucin se
ha asociado con las grandes exploraciones y conquistas en la historia como las
campaas de Alejandro Magno, la expansin del Islam y los viajes de Cristbal Colon
(Davies y Albrigo, 1994). Algunas de las menciones ms antiguas de los ctricos en
Occidente se encuentran en la mitologa griega y en la Biblia. En el Continente
Americano los ctricos fueron introducidos por Cristbal Coln, en su segundo viaje
en 1493, a la Isla de Hait, a donde llev semillas de naranja agria y dulce, citrones,
limones y probablemente limas (Walheim, 1996; Hui, 1999).
Ponce de Len llev las primeras semillas de naranja a Florida en 1513
y dio instrucciones a sus marineros de sembrar estas en todas las tierras donde
desembarcaran (Hui, 1999). Vale la pena recordar que Ponce de Len tambin
toc tierras de la Pennsula de Yucatn en ese mismo viaje, de hecho fue el primer
europeo en pisar tierras de lo que es actualmente Mxico, pero no est registrado
que haya sembrado naranjas u otras especies de ctricos (Thomas, 2004).
Tradicionalmente se ha aceptado que la introduccin de la naranja a Mxico
la realiz el Soldado-Cronista Bernal Daz del Castillo, quien acompaando a Juan
de Grijalva en un viaje de explotacin sembr unas pepitas (semillas) de naranja
en Veracruz, cerca del ro Tonal, en 1518 (Daz del Castillo, 1955). No obstante
cabe mencionar que este relato fue omitido en la primera edicin, de la Historia
Verdadera de la Conquista de la Nueva Espaa y que solamente en ediciones
posteriores se agreg (Thomas, 2004). Aun cuando no se menciona que
2
especie(s) de naranja sembr, si seala el Cronista que aos despus al pasar
por el mismo sitio se dio cuenta que los naranjos se haban difundido por toda la
provincia.
Debido a las condiciones de suelo y clima tropical del sitio sealado es difcil
aceptar que Bernal Daz haya sembrado alguna especie de naranja dulce ya que
no hubiera prosperado de la manera que l relata. Quiz sea vlido suponer que
se trat de alguna especie de naranja agria, que es uno de las pocas especies de
ctricos que sobreviviran y colonizaran lugares con este tipo de clima en donde la
enfermedad fungosa conocida como gomosis o pudricin del pie de los ctricos es
endmica. Tambin, puede ser que el Cronista sencillamente exager en cuanto
a la diseminacin del cultivo, como cuando hablaba del nmero de indios que
enfrentaban en batalla.
1.2 Los primeros pobladores y los primeros ctricos en
Nuevo Len
La historia de la regin que ahora se conoce como regin citrcola de Nuevo Len,
se inicia en 1636 con la fundacin del Valle1 del Piln o de San Mateo del Piln
(hoy MonteMorelos) por el Capitn Alonso de Len. El cual recibi del Gobernador
del Nuevo Reino de Len, Don Martn de Zavala, una cuantiosa Merced, la cual
qued compuesta por 24 Sitios de ganado menor, seis de ganado mayor y seis
caballeras. Lo anterior equivale en medidas actuales a 29,516.94 ha2. Este
latifundio es la franja de tierra que se localiza entre el arroyo de Garrapatas y el
ro Piln (Merced de Alonso de Len). Todas las escrituras de las propiedades
actuales en esta rea se pueden referir a esta primera Merced. Lo significativo de
este hecho es que aun hoy, casi 400 aos despus, es posible encontrar buena
1
En este caso Valle hace referencia a una denominacin demogrfica y poltica utilizada
en Espaa y sus dominios, no a una descripcin geogrfica. Evidentemente, MonteMorelos no se
encuentra ubicado en un Valle. Originalmente se le conoci como los Llanos del Piln (mencionado
por el Prof. Israel Cavazos Garza en el guin para la museografa del Museo y Casa de la Cultura del
Valle del Piln).
2
Sitio de ganado mayor equivale a 1,755.61 ha, un Sitio de ganado menor equivale a
780.2711 ha y una Caballera a 42.795311 ha.
parte de la citricultura Neoleonesa en este lugar. Basta sealar que las ciudades
de MonteMorelos y General Tern as como la mayor parte de sus huertas, all se
localizan. Al hacer un recuento de las frutas (sic) que existan en el Nuevo Reino
de Len el Capitn Alonso de Len seala que existen higos, melones, sandas
y que tiene noticias que se haban plantado tambin uvas. Pero no seala a la
naranja ni otros ctricos como ya establecidos en la regin (Alonso de Len, 1649).
Esta omisin se debe a qu no existan? o no les daba importancia?
Los historiadores no han podido determinar la fecha exacta de la introduccin
de los ctricos a la regin centro del Nuevo Reino de Len; sin embargo, existen
algunos indicios. El General Alonso de Len en su testamento en 1691 relata que
posee una huerta. An cuando no especifica si en ella se encuentran naranjos,
esto es muy probable (Cant, 1959a). Se sabe que los Jesuitas ya haban llevado
el naranjo hasta Sonora y California en 1707 (Durn-Noriega et al., 1999). En el
Valle del Piln los Franciscanos, en 1715, establecieron dos misiones con indios
Tlaxcaltecas: Purificacin y Concepcin (Cant, 1967). Este tipo de misiones sirvi
para la dispersin de numerosos cultivos en la poca de la Colonia. De los huertos
familiares de los Fundadores pasaron los ctricos al atrio de la Iglesia Parroquial,
ya que en el siglo XIX se reportan actividades relacionadas con stos (Cant,
1959a).
Con la escasa informacin que se cuenta, se sabe que ya existan con
seguridad en la regin para el siglo XIX naranja agria, dulce y alguna clase de
toronjos o citrones. En una carta de 1846 D. Jos Mara Paras, gobernador de
Nuevo Len, solicita a Ramn Avbiles (sic) su administrador en MonteMorelos,
que le enve toronjas (Sierra, 1982). An cuando la presencia de los ctricos
est documentada, no existe reportes de su contribucin a la economa local
y regional (Gonzlez, 1873); los ctricos aparentemente no se explotaban con
fines comerciales, sino que se utilizaban para el consumo familiar y de ornato.
La presencia de los ctricos en la regin desde la conquista hasta fines del siglo
XIX se restringe exclusivamente a los huertos familiares, parroquiales y plazas
pblicas. Aqu cabe especular que la mayora de los rboles de naranja presentes
4
durante esta poca, habran debido de ser agrios o similares, dada su resistencia
a una enfermedad endmica en los suelos del pas la gomosis, causada por el
hongo Phytophthora spp y a la que son extremadamente susceptibles los naranjos
dulces y los toronjos.
1.3 El ferrocarril, los norteamericanos y la citricultura
moderna
Se puede decir que la citricultura moderna en Mxico naci en MonteMorelos a
fines del siglo XIX, con la introduccin de naranjos dulces injertados sobre naranjo
agrio, lo que hizo posible la explotacin a gran escala de los ctricos (Cant, 1959a;
Garca-Dessommes y Vzquez-Palacios, 1990; Olvera, 1991). El uso del injerto,
permite usar un rbol resistente a enfermedades y plagas pero con baja calidad de
fruta como el patrn o sostn de otro rbol con fruta de alta calidad, que se injerta
sobre el primero. El usar rboles injertados disminuye el perodo juvenil de los
rboles y stos inician sus producciones ms jvenes.
Con toda seguridad los naranjos dulces y pummelos existentes en la
regin desde la conquista, al ser sembrados directamente al suelo prosperaban
pobremente y no eran longevos, por ser susceptibles a varias enfermedades,
particularmente la gomosis, causada por varias especies del hongo Phytophthora
spp. El naranjo agrio es tolerante a este patgeno y su presencia regional tiene
que haber sido mayor. Al usar al naranjo agrio como patrn e injertar sobre de
l naranja dulce fue posible realizar plantaciones ms extensivas y productivas,
ya que los rboles as formados producan ms fruta, ms rpido y duraban ms
tiempo.
La introduccin del servicio ferroviario a la regin en 1889 abri una ruta de
acceso a nuevos mercados. Antes de la introduccin del ferrocarril no existan vas
de comunicacin para comercializar la fruta a las grandes ciudades de Mxico
y los Estados Unidos de Norteamrica y en los mercados locales no haba el
suficiente poder de compra para hacer rentable una actividad tan compleja como
es la citricultura. Adems, es posible almacenar la naranja no por largos perodos,
a diferencia del piloncillo que era hasta esos momentos el producto agroindustrial
por excelencia de la regin.
El Coronel Joseph A. Robertson gerente del Ferrocarril Monterrey-Tampico,
quien haba administrado huertas en California, al conocer la regin como consecuencia
del trazado de las lneas ferroviarias e inicio del servicio, fue el primero que intuy
la vocacin de estas para la citricultura (Olvera 1987; Vzquez y Gonzlez 1987).
Robertson invit al citricultor Leon N. Stuart Suart (Fig. 1.1) a realizar un recorrido por
la regin y hacer un estudio preliminar sobre las posibilidades de establecer huertas
de ctricos. Con base en ese estudio se introdujeron 15,000 rboles injertados en
naranjo agrio de diferentes variedades de Sacramento, California (Cant, 1959a).
Fig. 1.1 Fotografa en permiso de inmigracin del Sr. Len Noel Stuart Stuart responsable de hacer
el estudio e introducir los primeros naranjos injertados en agrio a Mxico.
Entre las variedades introducidas se pueden citar las naranjas navel:
Washington y Thomson; las naranjas tempranas Parson Brown y Pineapple; la
naranja Sangre; y las toronjas Marsh y Duncan (Cuadro 1.1, Fig. 1.2). El xito de
estas variedades introducidas lo revela el hecho de que algunas se siguen utilizando
y se recomiendan para la regin ctrica de Nuevo Len (Gonzlez-Garza et al.,
1983) y para otras regiones del pas (Durn-Noriega et al., 1999; y Curti-Daz et al.,
1998). No se menciona que se haya introducido naranja Valencia en esta primera
introduccin de variedades por Robertson y Stuart, hecho sin duda significativo
dada la importancia de esa variedad y el renombre que por la calidad de naranjas
Valencia ha logrado tener la regin.
Cuadro 1.1 Primeros cultivares de naranja y toronja injertados en naranjo agrio
introducidos a MonteMorelos por Robertson y Stuart a finales del siglo XIX.
Cultivar
Origen
Caractersticas
Washington Navel
o Baha
La naranja Navel (ombligona)
fue originalmente importada de
Baha, Brasil a Washington por el
Departamento de Agricultura de los
Estados Unidos de Norteamrica,
en 1870, para su propagacin en
invernadero, siendo de ah enviada a
California y a Florida en 1873.
El fruto es de madurez precoz,
grande, redondo o ligeramente
ovalado, con un ombligo (Navel)
bien formado. Es moderadamente
jugoso y dulce con adecuada
acidez.
Thomson
Una de las primeras selecciones de
la Washington Navel que se origin
de una mutacin espontnea en al
propiedad de A. C. Thomson, en
Duarte California en 1891.
Muy similares a la Washington
Navel.
Parson Brown
Se origin en 1856 por germinacin
de una semilla en la casa del
Reverendo N.L. Brown, cerca de
Webster, Florida.
Es una naranja de maduracin
temprana que madura en octubre
y noviembre, la pulpa y el jugo no
estn bien coloreados, no obstante
es dulce y tiene mucho jugo. Tiene
muchas semillas.
Pineapple
Se cree que se origin en Florida en
1860 en Sparr, Florida.
Es una naranja de maduracin
intermedia con un fruto medio,
casi redondo y con corteza lisa y
delgada. Con alto contenido de
jugo, buen color y dulce. Tiene
muchas semillas ms de 20 por
fruto.
Sangre
Origen desconocido probablemente
espaol
Naranja del grupo pigmentado en
pulpa y jugo, en ocasiones tambin
en la corteza. Casi nunca pigmenta
en las condiciones climticas de
MonteMorelos o la regin.
Duncan
El primer rbol de Duncan se plant
en 1830 en Florida y se le puso ese
nombre en 1892, por A. L. Duncan.
Marsh
Se origin de una semilla de Duncan
en 1860 en Florida. Se propag con
ese nombre en 1892.
Es un pomelo de excelente sabor,
pulpa firme y muy jugosa, tiene
buena acidez y niveles de azcar
altos. Tiene muchas semillas entre
30 a 50 por fruto.
Tiene un fruto ms pequeo que
Duncan pero con muchas menos
semillas de 2 a 3 por fruto.
Referencia: Garca-Galvn, 1930.
Naranja Pineapple
Naranja Washington Navel
Toronja Duncan
Toronja Marsh
Fig. 1.2 Fotografas de algunas de las variedades de naranja y toronja que injertadas en naranjo
agrio fueron importadas por el Coronel Robertson y Len Stuart.
Al probar las variedades de naranja y toronja introducidas de California
se demostr que los ctricos y en particular la naranja dulce injertada en naranjo
agrio prosperaba en la regin, con muy buena calidad y con la caracterstica muy
importante que maduraban antes que en California, por lo tanto se poda llegar al
mercado de Este de los Estados Unidos, usando el nuevo ferrocarril, varias semanas
antes que la fruta procedente de California.
Robertson invit a norteamericanos a invertir en el establecimiento de huertas.
Entre las primeras huertas que establecieron los norteamericanos se pueden
mencionar: La Eugenia (Fig. 1.3), Las Palmas, Colegio Industrial, Buena Ventura
8
(hoy Los Olivos), El Cinco, La Virginia y La Carlota3. Todas ellas se ubicaron en el
municipio de MonteMorelos.
Fig. 1.3 Reconocimiento al Coronel Robertson y un obelisco referente a la primera planta de naranja
establecida en el ao de 1892. Huerta la Eugenia Montemorelos, Nuevo Len.
Esta fue la nica importacin de rboles injertados, ya que de stos se
tomaron yemas y se injertaron en rboles agrios ya existentes en la regin, con lo
que se consigui extender considerablemente la superficie sembrada de ctricos.
An cuando es innegable que el primer impulso a la citricultura moderna en la
regin fue dado por el Coronel Robertson, su historia realmente no pertenece a
MonteMorelos; fue ms que citricultor un empresario que tuvo su domicilio permanente
en Monterrey, en donde se cas por segundas nupcias con una regiomontana y
particip en numerosos proyectos industriales y de servicios. Sin embargo, al igual
que numerosos americanos y extranjeros abandonaron el pas poco despus del
inicio de la Revolucin Mexicana. Robertson sali, probablemente, de Mxico en
1913 y nunca regres. Muri en San Antonio Texas en 1939 a la edad de 89 aos
(Vzquez y Gonzlez 1987).
La historia de Len M. Stuart es diferente, ya que su compromiso de vida fue
mayor con la regin y la citricultura; no tan solo finc su residencia permanente en
MonteMorelos, sino que permaneci en su huerta Las Puentes, hasta el final de
sus das en la dcada de los cuarentas. Su influencia aunque menos conocida ha
sido ms perdurable, como lo reconocen aun hoy los citricultores ms adultos de la
regin que lo conocieron.
3
Comunicacin personal del Ing. Teodoro Rodrguez.
Los mexicanos no tardaron en iniciar por cuenta propia sus huertas y de
los primeros cinco del los cuales se tiene registro fueron: Valeriano Garca Galvn
(Fig. 1.4), Manuel Ruz, Lugardo Garca, Luis de la Garza Pars y Arnulfo Berlanga
(Cant, 1959). Valeriano Garca y Lugardo Garca fueron medios primos segundos,
descendientes de los primeros colonizadores del Valle del Piln, ya que Hermenegildo
Garca Guerra bisabuelo de los dos fue nieto de Mara Ignacia de Len hija del
General Alonso de Len. Los dos fueron comerciantes y agricultores. Don Valeriano
relata cmo necesit cerca de 10 aos para que su huerta, en la Hacienda El
Ranchito, empezara a producir. Estableci las almarcigas de naranjos agrios en
1889 y hasta 1901 comienza a trasponer 5,000 naranjos injertados en el campo
y luego tuvo que esperar otros seis aos para recoger la primer cosecha (GarcaGalvn, 1930).
Fig. 1.4 Don Valeriano Garca Galvn uno de los primeros citricultores
mexicanos, en una fotografa tomada en mayo de 1907 en Baltimore, E. U. A.
Valeriano naci el 26 de enero de 1865 en MonteMorelos, N. L., adems de
citricultor, caero (produca piloncillo) y agricultor fue representante del Banco
de Londres y Mxico y de la Price Oil (Rochefeller), estableci una fabrica de
almidn en la huerta la Fabrica y fue el Alcalde de MonteMorelos en 1910 al
estallar la revolucin.
Don Manuel Ruz fue un espaol que de Cuba haba
emigrado recientemente a Mxico. A Don Luis de la Garza Pars
se le menciona como uno de los primeros que plant naranja
valencia en nmero considerable. Posteriormente plantaron tambin valencias
Don Teofilo y Gonzalo de la Garza. Sin embargo, fue Arnulfo Berlanga Gil otro
descendiente de los primeros pobladores del Valle, comerciante y poltico, quien
quizs encarn el prototipo ms acabado de estos primeros citricultores en la regin;
ya que realiz grandes plantaciones en su huerta Viva Mxico (Fig. 1.5), adems
viaj intensamente por Norteamrica y Europa para dar a conocer los ctricos de
MonteMorelos y algo nuevo sin duda en esa poca, ya que fue el primero que
10
dej por escrito un manual titulado Instrucciones elementales para el transplante y
cultivo del naranjo (Cant, 1959a).
Fig. 1.5 Huerta de naranjos Viva Mxico
del Sr. Arnulfo Berlanga una de las primeras
huertas modernas de ctricos en Mxico.
La citricultura rpidamente se fue desarrollando en MonteMorelos y se
produjo un incremento notable en el nmero de huertas y la produccin de naranjas.
Para 1895 se estimaba en 75 el nmero de huertas dedicadas a la produccin de
naranja y si en 1873 ni siquiera se mencionaba en los reportes gubernamentales la
produccin de naranja en el estado (Gonzlez, 1873) para 1910 ya haba alcanzado
cantidad de dos mil toneladas, como es posible ver en el Cuadro 1.2.
Cuadro 1.2 Produccin de ctricos y valor de la produccin en MonteMorelos*
Aos
1890
1894
Produccin
150 Millares
1,500 Millares
Valor ($)
600.00
6,000.00
1896
2876,939 kg
57,530.78
1898
1901
1903
1906
1909
1910
4000,000 kg
1400,000 kg
550,000 kg
1600,000 kg
1800,000 kg
2000,000 kg
120,000.00
34,265.00
16,500.00
60,000.00
90,000.00
100,000.00
* Fuente: Olvera, 1987
11
El incremento en la produccin de naranja y la necesitad de exportar a los
Estados Unidos, que era el mercado donde se pagaba y se sigue pagando, mejor
la naranja oblig a los nuevos citricultores a beneficiar o empacar su fruta. Una
de las primeras empacadoras en la regin y en Mxico fue la Empacadora Buena
Ventura en donde se empacaron naranjas con distintas marcas: La Palma, La Buena
Ventura, La Virginia, La Eugenia y otros. El edificio original de esta empacadora aun
se conserva en la Huerta Los Olivos, propiedad el Ing. Teodoro Rodrguez (Fig. 1.6).
Fig. 1.6 Fotografa del edificio
original que aun se conserva en
pie donde se instal la primera
empacadora (beneficiadora) de
naranjas en Mxico. Fotografa
propiedad de la Familia
Rodrguez.
Las variedades de naranja que se exportaron inicialmente fueron bsicamente
naranjas tempranas, de las variedades Pineapple y Parson Brown principalmente
y buscando exportarlas al Este de los Estados Unidos de Norteamrica. Por lo que
ya se ha mencionado, tenan una excelente calidad y adems maduraban primero
en MonteMorelos que en California. Las naranjas Valencia o tardas que llegaron
despus y las cuales siempre han tenido la mejor calidad entre las naranjas que se
producen en la regin, casi nunca se han exportado porque el mercado nacional la
mayora de los aos las ha absorbido con mejores precios que el extranjero.
La Revolucin transform la vida econmica del pas y represent el primer
gran reto que tuvo que enfrentar la incipiente citricultura en MonteMorelos ya que el
mercado Norteamericano se cerr en 1912 y no fue posible exportar fruta (Sieglin,
1987). Nada corre tan rpido como el dinero y la mayora de los citricultores
norteamericanos incluyendo al Coronel Robertson vendieron sus huertas y
12
abandonaron el pas (noviembre de 1913). Con este hecho se puede dar como
concluido la influencia de los norteamericanos en el inicio de la citricultura
moderna en el pas. La razn misma del origen de la regin ctrica, la exportacin
de fruta a los estados norteamericanos del este y sureste, haba dejado de existir.
La produccin de naranja, ya superior a los 2 millones de kilogramos, se verti
sobre un mercado local deprimido por la inestabilidad social y con un menor
poder de compra. Esto provoc una sobreproduccin y los consecuentes bajos
precios.
Despus de la Revolucin, la produccin de maz y el beneficio de la caa
de azcar en piloncillo siguieron siendo las principales actividades agrcolas en
la regin en las primeras dcadas del siglo XX. No obstante, la produccin de
naranja sigui aumentando, para 1927 se report una produccin de diez mil
toneladas, cinco veces ms que la produccin reportada para 1910 (Sieglin,
1987).
En la dcada de los treintas una vez pasado el vendaval revolucionario,
pacificado el pas y recuperados los capitales se volvi a exportar naranja de
MonteMorelos al extranjero, con lo que se reinici la explotacin moderna de los
ctricos en Mxico. En 1937 la empacadora Monte-Mx envi un embarque de
naranjas tempranas por tren al puerto de Manzanillo, Colima y de ah se embarc
a Vancouver en Canad (Fig. 1.7). Una gran diferencia con las exportaciones que
se haban realizado a principio del siglo fue que esta vez fueron exclusivamente
citricultores mexicanos los que produjeron y exportaron las naranjas. Otro dato
significativo es que algunos de estos nuevos exportadores eran hijos de los
primeros citricultores en plantar naranjos en sus propiedades a fines del siglo
XIX (Garca, 1969). La empacadora Monte-Mex fue propiedad entre otros de los
Sres. Guillermo Garca Welsh, General Juan Andrew Almazn y Arturo Gmez
Ballesteros y se encontraba ubicada en la calle Zaragoza en una bodega del
ferrocarril.
13
Fig. 1.7 Fotografas de etiquetas alusivas a la comercializacin de ctricos de Monte-Morelos a
principios del siglo XX. A. Huerta las Palmas. B. Etiqueta utilizada para exportar naranjas en 1937 a
Vancouver, Canad.
1.4 Expansin de la citricultura dentro del estado de Nuevo
Len
En los aos cuarentas y como consecuencia de aumento en la produccin de naranja
y la apertura de nuevos mercados, se fundaron varias empresas beneficiadoras de
fruta con el objetivo de empacar ctricos para los mercados nacionales y extranjeros.
Tal fue el caso de la Empacadora MonteMorelos, la cual inici operaciones en el
ao 1946, propiedad de Don Enrique Gonzlez Hinojosa, Alberto Sada Gmez y
Manuel Macas, entre otros. Algn tiempo despus, esa empacadora cambi de
nombre a Empacadora Gonzlez. Otra empacadora inaugurada en las mismas
fechas fue la Beneficiadora de Naranjas, propiedad de Arturo Gmez y otros socios.
4
Cabe mencionar que en 1957 el Ing. Elas Calles Chacn encabezando a un
grupo de citricultores, compr y don el terreno de 30 ha para establecer el Campo
Experimental de Ctricos (Fig. 1.8), actualmente Campo Experimental de General
Tern del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrcolas y Pecuarias
dependencia del Gobierno Federal.
4
Apuntes de la Seora Beatriz Bazn de Vaquero. Cronista de la Cd de Montemorelos y
Presidenta de la Casa de la Cultura y Museo Valle del Piln.
14
Fig. 1.8 Inauguracin del Campo Experimental de Ctricos en General Tern, N. L. de izquierda a
derecha con camisa blanca sin saco y de perfil el Ing. Plutarco Elas Calles Chacn, con sombrero
y traje el Sr. Gilberto Flores Muoz Secretario de Agricultura, de sombrero blanco y con anteojos
obscuros el Ing. Fermn Villalba primer Jefe de Campo en General Tern, por ltimo de traje blanco
y firmando el Lic. Ral Rangel Fras Gobernador del Estado de Nuevo Len.
Los excedentes en la produccin de fruta hicieron posible que en 1957 se inaugurara
la primera planta productora de jugo concentrado del pas: Jugos Concentrado, en
la poblacin de Gil de Leiva dentro del Municipio de MonteMorelos. En esta juguera
el accionista mayor fue el Sr. Guillermo Zambrano, empresario regiomontano, pero
adems se incorporaron como accionistas nmeros citricultores de MonteMorelos y
General Tern (Figura 1.9).
Fig. 1.9 Fotografas a la izquierda de la planta de Jugos Concentrados ubicada en Gil de Leiva
MonteMorelos y a la derecha de algunos de los citricultores accionistas.
15
A principio de los aos sesenta la zona ctrica de Nuevo Len contaba con
ms de 14 millones de rboles que ocupaban casi 40,000 hectreas, y se estimaba
una produccin de alrededor de 300,000 ton de naranja, madrinas y toronjas
(Garca, 1964). Este haba sido realmente un crecimiento prodigioso, nada mal
para haberse iniciado con 15,000 arbolitos. Sin embargo, en los aos 1983 y 1989
se presentaron dos heladas severas, las cuales ocasionaron la muerte de una gran
cantidad de rboles, con una consecuente reduccin en la superficie dedicada a la
citricultura. A partir de la dcada de 1990 hasta tiempos actuales, la citricultura en el
Estado ha oscilado alrededor de 32,000 hectreas.
Paralelo a este aumento en la superficie dedicada a la citricultura, se crearon
organizaciones para agrupar a los citricultores a nivel municipal, estatal y nacional.
Para los aos 60 se organizaron las primeras Asociaciones Locales de citricultores
en los municipios citrcolas de Nuevo Len. Actualmente los citricultores de Nuevo
Len estn organizados en 5 Asociaciones Locales (MonteMorelos, Tern, Linares,
Cadereyta, Hualahuises y Allende) y una Unin Regional a nivel estatal. Se tiene
adems integrado el Consejo Estatal Citrcola de Nuevo Len que agrupa a
Empacadores, Industriales, Comerciantes y Consumidores. El Comit Estatal de
Sanidad Vegetal y el Fondo de Aseguramiento son otras de las organizaciones ms
importantes de citricultores en el Estado.
1.5 Colofn
Los ctricos y con ellos la naranja dulce llegaron a Mxico y a Nuevo Len desde la
Conquista. Pero la citricultura moderna en Mxico naci en MonteMorelos a fines
del siglo XIX y principios del XX con la llegada del ferrocarril, los norteamericanos,
el inters, trabajo y capital que mexicanos dedicaron a esta actividad. Lo anterior
es cierto si definimos como citricultura moderna el uso del injerto, de diferentes
especies como patrones y productores de fruta, la produccin con fines de venta y
no de autoconsumo, el monocultivo como mtodo de explotacin y la exportacin de
la cosecha. Despus de este desarrollo en Nuevo Len, se han desarrollado otras
regiones en Mxico como Veracruz, Las Huastecas, Tamaulipas, Yucatn, etc.
16
1.6 Bibliografa
Cant, C.R. 1959a. Monte-Morelos: Capital Naranjera de Mxico. Archivo personal de Guillermo
Garca Welsh en la Biblioteca de la Srita. Natalia Garca Jimnez. Montemorelos, Nuevo Len.
Mxico.
Cant, C.R. 1967. Origen de la Ciudad de Monte-Morelos. Humanitas. Edicin 1967. Centro de
Estudios Humansticos. Facultad de Filosofa y Letras. Universidad Autnoma de Nuevo Len.
Monterrey, Nuevo Len. Mxico.
Curti-Daz, S.A., Daz-Zorrilla, U., Loredo-Salazar, X., Sandoval Rincn, J.A. Pastrana-Aponte, L.,
Rodrguez-Cuevas, M. 1998. Manual de produccin de naranja para Veracruz y Tabasco. Libro
Tcnico Nm. 2. Divisin Agrcola. INIFAP. SAGAR. Mxico.
Davies, F.S., y Albrigo, L.G. 1994. Citrus. CAB International. Wallingford, Oxon OX10 8DE. United
Kingdom. 254 pp.
De Len, A. 1649. Relacin y discurso del descubrimiento, poblacin y pasificacin de este Nuevo
Reino de Len. Discurso Segundo, Captulo IV. En: Historia de Nuevo Len: Con noticias
sobre Coahuila, Tamaulipas, Texas y Nuevo Mxico/escrita en el siglo XVII por Alonso de
Len, Juan Bautista Chapa y Fernando Snchez de Zamora. Estudio Preeliminar y Notas de
Israel Cavazos Garza. Monterrey, N. L. Fondo Editorial Nuevo Len, 2005. 1er Edicin. 51 pp.
Daz del Castillo, B. 1955. Historia verdadera de la conquista de la Nueva Espaa. Primera edicin.
Ed. Coleccin Austral. Mxico, D.F.
Durn-Noriega, L.J., Valdez-Gascn, B., Nez, J.H., y Martnez-Daz, G. 1999. Ctricos para
el Noreste de Mxico. Inifap-Centro de Investigacin Regional de Noroeste. Campo
Experimental Costa de Hermosillo. Hermosillo, Sonora. Mxico. 115 pp.
Garca-Dessommes, G.J., y Vzquez-Palacios, L. 1990. Tecnologa de produccin utilizada
y disponible en la regin citrcola en Nuevo Len. En: La regin citrcola de Nuevo Len,
Actores, Condiciones y Perspectivas. Vctor Ziga Compilador. Facultad de Filosofa y Letras,
Universidad Autnoma de Nuevo Len y El Colegio de la Frontera Norte. 73 pp.
Garca-Galvn, V. 1930. Diario Personal, Actividades de la Hacienda El Ranchito. Biblioteca
Particular de Srita. Natalia Garca Jimnez. Se consult el original. MonteMorelos, Nuevo
Len.
Garca-Welsh, G. 1969. Archivos Personales de Guillermo Garca Welsh, editados por el Prof. Ciro
R Cant. Biblioteca de las Sritas. Natalia y Consuelo Garca Jimnez. Se consult el original.
MonteMorelos, Nuevo Len.
Garca, G. J. 1964. Primer Informe de la Unin Regional de Citricultores del estado de Nuevo Len.
Montemorelos, N. L. p 12.
Gonzlez, J.E. 1873. Algunos apuntes y datos estadsticos que pueden servir de base para formar una
estadstica del estado de Nuevo Len. Recogidos y ordenados por Jos Eleuterio Gonzlez.
Edicin original a cargo de la Imprenta del Gobierno, reedicin a cargo de la Fundacin de
Beneficencia Jess M. Montemayor en 1996. Monterrey, Nuevo Len. Mxico.
Gonzlez-Garza, R., Padrn-Chvez, J.E., Ramrez-Daz, J.M., Vzquez-Palacios, L., VillarrealElizondo, H. 1983. Gua para el cultivo de los ctricos en Nuevo Len. Folleto Tcnico Nm. 1
SARH. INIA. CIAGON. Campo Experimental General Tern. Nuevo Len, Mxico. 86 pp.
Hui, S. 1999. Sweet Oranges: The Biogeography of Citrus sinensis. URI: [Link]
knowledge/[Link]. Vancouver, British Columbia, Canad.
Merced del Capitn Alonso del Len del 4 de Abril de 1636. Se revis copia oficial de esta Merced,
fechada en el ao 1729, en el Archivo personal de Guillermo Garca Welsh en la Biblioteca de
la Srita. Natalia Garca Jimnez. Montemorelos, Nuevo Len.
Olvera, J.A.S. 1987. La citricultura en Montemorelos. Sus inicios (1890-1910). En: Monterrey Nuevo
Len el Noreste. Siete estudios histricos. Coordinador Mario Cerutti. Facultad de Filosofa y
Letras, Universidad Autnoma de Nuevo Len.
17
Olvera, J.A.S. 1991. El valle del Piln: riego, produccin e impactos socioeconmicos (1880-1910).
pp.146-150. En: Agua, tierra y capital en el Noreste de Mxico. Facultad de Filosofa y Letras
de la Universidad Autnoma de Nuevo Len. Primera Edicin. Monterrey, Nuevo Len. Mxico.
Ramrez-Daz, J.M., Gonzlez-Garza, R., Vzquez-Palacios, L., Villarreal-Elizondo, H., PadrnChvez, J.E., Snchez-Salas, J.A., y Aguilar J.A. 1980. Plan Regional de Investigacin del
Programa de Ctricos. SARH. INIA. Centro de Investigaciones Agrcolas del Golfo Norte.
Campo Experimental General Tern. Nuevo Len, Mxico (mimeo).
Sieglin, V. 1987. La formacin de la burguesa citrcola en Nuevo Len. En: Monterrey Nuevo Len
el Noreste. Siete estudios histricos. Coordinador Mario Cerutti. Facultad de Filosofa y Letras,
Universidad Autnoma de Nuevo Len. Mxico.
Sierra, L.N. 1982. Jos Mara Paras, Criador, padre y valetudinario. Serie Archivos y Documentos
Histricos Regionales II. Capilla Alfonsina- Biblioteca Universitaria. Carta a Ramn Abiles en
[Link] Autnoma de Nuevo Len. Mxico. pp. 93.
Thomas, H. 2004. La conquista de Mxico. Editorial Planeta. Barcelona, Espaa.
Vzquez, J.,A.J. y Gonzlez Q., M. A. 1987. Capitalistas norteamericanos en Monterrey: Joseph
A. Robertson. En: Monterrey Nuevo Len el Noreste. Siete estudios histricos. Coordinador
Mario Cerutti. Facultad de Filosofa y Letras, Universidad Autnoma de Nuevo Len. Mxico.
Walheim, L. 1996. Citrus. Ironwood Press. Tucson, Arizona. EUA. p 6.
18
2. Los ctricos en el estado de
Nuevo Len
mario a. Rocha-Pea
Contenido
2.1 Ubicacin geogrfica.................................................................................... 20
2.2 Clima............................................................................................................ 21
2.3 Suelo........................................................................................................... 21
2.4 Agua para riego............................................................................................ 22
2.5 La citricultura como actividad comercial...................................................... 22
2.6 Perspectivas................................................................................................ 25
2.7 Bibliografa.................................................................................................. 26
Rocha-Pea, M.A. 2009. Los ctricos en el estado de Nuevo Len. pp. 19-26. En: Rocha-Pea, M.A.,
y Padrn-Chvez, J.E. (eds.). EL cultivo de los ctricos en el estado de Nuevo Len. Libro
Cientfico No. 1. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrcolas y Pecuarias.
CIRNE. Campo Experimental General Tern. Mxico.
19
Los ctricos como actividad comercial se establecieron en el estado de Nuevo
Len a finales del siglo XIX, particularmente en el municipio de Montemorelos;
a principios del siglo XX su cultivo se extendi a otros municipios vecinos en el
centro del Estado. Lo anterior, debido primordialmente a que la agroecologa de la
regin posee caractersticas climatolgicas y de suelo que propician un desarrollo
adecuado de las plantas de ctricos y una fruta de excelente calidad.
2.1 Ubicacin geogrfica
La regin citrcola de Nuevo Len comprende los municipios de Montemorelos,
General Tern, Linares, Hualahuises, Allende y Cadereyta Jimnez (Fig. 2.1),
ubicados entre los 24o 45 y 25o 40 de Latitud Norte y entre los 99o 30 y 100o 10 de
Longitud Oeste. La altura sobre el nivel del mar de los municipios citrcolas vara
entre los 300 y 430 m (Ramrez-Daz et al., 1980; GENL, 2006).
Fig. 2.1 Municipios citrcolas del estado de Nuevo Len, Mxico (Fuente: GENL, 2006).
20
2.2 Clima
El clima que predomina en la regin citrcola de Nuevo Len es de tipo estepario
(BS). Sin embargo, en la zona norte y oriental existe una franja de subtipo Bso que
es el ms seco de los esteparios y en la parte centro y sur el subtipo BS1. Tambin
en el poniente de la regin se presenta una franja con clima del grupo de los clidos
(A), especficamente del semiclido (A)C, el cual es el ms clido de los templados
((Ramrez-Daz et al., 1980; GIC, 2000).
En general, la precipitacin pluvial anual vara entre los 600 y 900 mm; sin
embargo, se han registrado aos crticos con precipitaciones entre los 400 y 600 mm
y en otros aos se han rebasado los 900 mm (Gaitn, 2002). Existen dos perodos en
los que ocurre la mayor parte de la lluvia que son mayo-junio y en agosto-septiembre;
la evaporacin vara desde 1396 mm a 1663 mm anuales, observndose los valores
ms altos en el periodo de marzo a octubre. La temperatura media anual vara de 21
a 22oC, sin embargo, en verano, se rebasan los 40oC ((Ramrez-Daz et al., 1980;
Gonzlez-Garza et al., 1983; GIC, 2000).
La ubicacin geogrfica de la regin citrcola del estado de Nuevo Len,
propicia que durante el invierno de cada ao exista el riesgo de ocurrencia de
temperaturas por debajo de 0 oC, las cuales, dependiendo de la temperatura y el
tiempo de duracin de sta, pueden daar la fruta, follaje y ramas y aun todo el
rbol. El perodo de riesgo de heladas comprende del 28 de noviembre al 13 de
marzo (Verstegui-Chvez, 1993).
2.3 Suelo
Se tienen cuatro grandes grupos de suelo: Vertisol, Xerosol, Cambisol y Regosol,
los cuales representan aproximadamente el 60, 20, 15 y 5%, respectivamente;
los Vertisoles se encuentran prcticamente en toda la regin citrcola y ocupan la
mayor parte en Montemorelos y Hualahuises, son de textura pesada y se ubican en
las parte planas o ligeramente onduladas; el Xerosol se localiza principalmente en
General Tern y parte de Montemorelos, el Regosol se ubica en Allende y Cadereyta
Jimnez (Ramrez-Daz et al., 1980; GIC, 2000).
21
El pH del suelo es tpicamente alcalino; bajo estas condiciones la disponibilidad
de los microelementos hierro, boro, zinc, manganeso y cobre frecuentemente
se ve afectada ((Ramrez-Daz et al., 1980; GIC, 2000). El contenido de calcio
intercambiable en los suelos del rea citrcola oscila de 4 a 18%. Este valor es de
importancia para la seleccin y posible adaptacin de diversos portainjertos ctricos
(Padrn-Chvez, 2007) (ver Captulo 4 de este libro).
2.4 Agua para riego
Desde el punto de vista hidrolgico, la regin citrcola de Nuevo Len cuenta con
disponibilidad de agua procedente de los ros Ramos, Piln, San Juan y Pesquera;
sin embargo, los ros Potos, Camacho y Pablillo tambin son proveedores de agua
para el municipio de Linares. De estos ros se deriva agua con lo que se riega
el 85% de la superficie total de riego, en tanto que el 15% se obtiene mediante
bombeo ((Ramrez-Daz et al., 1980; GIC, 2000). Se estima que alrededor de 83%
de las huertas se cultivan bajo riego y el 17% restante en condiciones de temporal
(Gaitn, 2002).
2.5 La citricultura como actividad comercial
En el contexto nacional, los ctricos del estado de Nuevo Len ocupan el 2 lugar
en la produccin de mandarina y el 4 lugar de naranja y toronja (GENL, 2006) y
aportan alrededor del 14% de la produccin total nacional (Gaitn, 2002). Para le
estado de Nuevo Len la agroindustria que se genera alrededor del cultivo de los
ctricos contribuye con alrededor del 23% del PIB primario del sector agropecuario,
forestal y de pesca. Asimismo, trae consigo una derrama econmica en trminos de
combustibles y lubricantes, transporte, mano de obra, agroqumicos, fertilizantes y
dems insumos agrcolas (Gaitn, 2002).
Actualmente se tiene una superficie de poco mas de 30,000 hectreas
de ctricos (Gaitn, 2002; GENL, 2006), de las cuales anualmente se cosechan
alrededor de 350 mil toneladas (t) de fruta con un valor estimado en 290 millones de
pesos (GENL, 2006).
22
Cuadro 2.1 Superficie plantada con ctricos por municipio.
Municipio*
Superficie (ha)
Montemorelos
General Tern
Cadereyta Jimnez
Linares
Allende
Hualahuises
Porcentaje
9,721
30.2
9,229
28.9
5,843
18.2
2,735
8.5
2,301
7.2
1,992
6.2
Total
31,891
100.0
* Existen siete municipios (Los Ramones, Santiago, Apodaca, Pesquera, Dr. Gonzlez, Guadalupe
y China) con menor superficie de ctricos.
Fuente: Gaitn, 2002.
La citricultura del Estado comprende huertas plantadas con diversas
variedades de naranja (83.6%), mandarina y sus hbridos (11.3%) y toronja (5.1%)
(GENL, 2006). El portainjerto predominante en casi la totalidad de los casos es el
naranjo agrio; sin embargo, existen otros portainjertos de uso en superficies menores
como son la mandarina Cleopatra y los citranges Troyer y Carrizo (Gaitn, 2002).
Cuadro 2.2 Proporcin de variedades de cada especie de ctricos.
Especie
Cultivar
Superficie plantada
Porcentaje
Valencia
16,443
62.1
Marrs
4,924
18.6
Washington
692
2.6
Naranja
Hamlin
1,980
7.5
Parson Brown
1,734
6.6
Otras
691
2.6
Total
26,464
100.0
Dancy
3,250
90.7
Mandarinas e
Orlando
78
2.2
hbridos
Honey*
82
2.3
Otras
175
4.9
Total
3,585
100.0
583
31.7
Ruby Red
575
31.2
Ro Red
194
10.5
Toronjas
Marsh
Star Ruby
482
26.2
Otras
8
0.4
Total
1,842
100.0
* Honey es el nombre con el que los productores se refieren a la variedad Murcott.
Fuente: Gaitn, 2002.
23
La produccin promedio de fruta por hectrea oscila principalmente de
acuerdo con la disponibilidad de agua durante el ao y con el manejo integral que
se de a las plantaciones. El rendimiento promedio para el ao 2001 fue de 13.9 t/
ha; sin embargo, de 1998 a 2000 se present un perodo de sequa que ocasion
una reduccin en el promedio regional al nivel de 7.8 t/ha. En contraste, en aos
con abundante lluvia se tienen registros en que se han sobrepasado las 15 t/ha en
promedio (Gaitn, 2002). En el Cuadro 2.3 se presentan los valores de produccin
para naranja durante los aos 2001-2007 (SAGARPA-SIAP, 2008). El rendimiento
en toneladas por hectrea oscil entre 11.40 para el ao 2005 y 13.94 para el 2001;
el valor de la produccin para los mismos aos oscil entre los 240,093 y 289,352,
respectivamente.
Cuadro 2.3 Productividad de naranja y valor de la produccin para el estado de
Nuevo Len 2001-2007.
Ao
Superficie
sembrada
(ha)
2001
25,067.43
2002
25,447.23
2003
25,640.73
2004
25,687.98
2005
25,660.98
2006
25,661.08
2007
25,662.98
Fuente: SAGARPA-SIAP, 2008
Superficie
cosechada
(ha)
Produccin
(t)
Rendimiento
(t/ha)
Valor de la
produccin
(miles de $)
24,656.23
25,229.13
25,640.73
25,687.98
25,660.98
25,661.08
25,662.98
343,202.00
306,155.50
293,356.58
320,961.49
292,559.75
320,166.75
325,962.22
13.92
12.14
11.44
12.49
11.40
12.48
12.70
289,352.99
237,977.97
244,579.90
203,493.80
240,093.15
413,899.05
395,462.38
No obstante los valores anteriormente descritos, las condiciones agroecolgicas
de la regin citrcola de Nuevo Len poseen las caractersticas propias de clima
y suelo necesarias para que el cultivo de los ctricos pueda desarrollar todo su
potencial productivo. En la regin existen plantaciones comerciales adultas que
alcanzan hasta 60 t/ha de naranja y 80 t/ha de toronja con densidades de plantacin
de 555 (6 x 3 m) y 408 (7 x 3.5 m) rboles/ha, respectivamente (Comunicacin
personal Ing. J.E. Padrn-Chvez, 2008). Asimismo, en trabajos de investigacin
desarrollados en el Campo Experimental General Tern de INIFAP se han obtenido
24
producciones de 50 t/ha de naranja y de 70 t/ha en toronja en plantaciones de 156
rboles/ha (8 x 8 m), mediante la aplicacin de un paquete tecnolgico integral de
manejo del agua, nutricin y combate fitosanitario (Padrn-Chvez, 1990; RochaPea y Padrn-Chvez, 1992).
El destino de la produccin de ctricos es de aproximadamente 75% para
el mercado en fresco y el 25% restante para la industria. En la regin existen 10
empacadoras que se encargan de comercializar parte de la fruta que se cosecha en
el Estado y cuatro plantas procesadoras dedicadas a la industrializacin de productos
ctricos, ya sea en forma de jugo o gajos y secciones de fruto (Gaitn, 2002).
Las exportaciones de fruto o productos industrializados son relativamente
reducidas. De acuerdo con datos estadsticos, anualmente se exportan en promedio
entre 2,400 y 4,800 toneladas de fruta, que comprende en una mayor proporcin
tangerinas (85%) y en menor proporcin de naranja (15%). Las exportaciones
de fruta tiene como principal mercado los Estados Unidos y estn reguladas por
restricciones cuarentenarias contra moscas de la fruta (Gaitn, 2002). Las plantas
procesadoras de jugo, as como de gajos y secciones de fruto, dedican prcticamente
toda su produccin para la exportacin principalmente a Estados Unidos y en menor
proporcin a Canad, Japn y la Unin Europea (Gaitn, 2002).
El padrn de citricultores en el Estado es de 2,075, con un total de 2,965
huertas registradas. Las huertas tienen un tamao promedio de 12.4 ha a nivel de
pequeo propietario y de aproximadamente 3 ha a nivel ejidal (Gaitn, 2002).
2.6 Perspectivas
La ubicacin geogrfica y el clima predominante en la regin citrcola de Nuevo Len
ofrecen las condiciones apropiadas para el desarrollo y fructificacin adecuado del
cultivo con un potencial de rendimiento de hasta de 50-60 t/ha para naranja y 7080 t/ha para toronja. Asimismo, la cercana de la regin citrcola con la frontera del
norte del pas ofrece oportunidades para la exportacin hacia Estados Unidos tanto
de fruta fresca como de productos industrializados.
El factor limitante que impacta directamente en el potencial productivo del
25
cultivo es la disponibilidad del agua, ya que en aos con baja precipitacin el
rendimiento del cultivo se abate considerablemente. Desafortunadamente, el agua
es un recurso escaso para el Estado, por lo que en la medida que se haga eficiente
el uso y manejo del agua, as como el manejo integral de las plantaciones se podrn
alcanzar altos rendimientos del cultivo en beneficio de de la citricultura del Estado
en general.
2.7 Bibliografa
Gaitn, J. 2002. Situacin de la citricultura del estado de Nuevo Len. Instituto Tecnolgico
y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Monterrey, Nuevo Len. Mxico. 168
pp.
GENL. 2006. Nuevo Len, por un campo productivo y de oportunidades. Gobierno del Estado
de Nuevo Len. pp. 6. Corporacin para el Desarrollo Agropecuario de Nuevo Len.
Monterrey, Nuevo Len. Mxico.
GIC, 2000. Marco de referencia del cultivo de los ctricos en el estado de Nuevo Len. Grupo
Interdisciplinario de Ctricos (GIC). Documento de trabajo. INIFAP. CIRNE. Campo
Agrcola Experimental General Tern. Mxico. 20p. (mimeo).
Gonzlez-Garza, R., Padrn-Chvez, J.E., Ramrez-Daz, J.M., Vzquez-Palacios, L.,
Villarreal-Elizondo, H. 1983. Gua para el cultivo de los ctricos en Nuevo Len. Folleto
Tcnico Nm. 1 SARH. INIA. CIAGON. Campo Experimental General Tern. Nuevo
Len, Mxico. 86 pp.
Padrn-Chvez, J.E. 1990. Rendimiento y calidad de fruta de la naranja valencia tarda,
Citrus sinensis Osb., con diferentes portainjertos en General Tern, N.L. Agr. Tc. Mx.
16:3-17.
Padrn-Chvez, J.E. 2007. Determinacin del potencial de adaptacin de patrones ctricos
con base en el contenido de calcio de los suelos del estado de Nuevo Len. Informe
Tcnico. Proyecto No. 4063358A INIFAP/Campo Experimental General Tern.
Fundacin Produce Nuevo Len, A.C. Monterrey, Len. Mxico.
Ramrez-Daz, J.M., Gonzlez-Garza, R., Vzquez-Palacios, L., Villarreal-Elizondo, H.,
Padrn-Chvez, J.E., Snchez-Salas, J.A., y Aguilar J.A. 1980. Plan Regional de
Investigacin del Programa de Ctricos. SARH. INIA. Centro de Investigaciones
Agrcolas del Golfo Norte. Campo Experimental General Tern. Nuevo Len, Mxico.
(mimeo).
Rocha-Pea, M.A. y Padrn-Chvez, J.E. 1992. Precauciones y usos de portainjertos de
Ctricos tolerantes al virus de la tristeza. Publicacin Especial No. 2. INIFAP/CIRNE.
Campo Experimental General Tern, Nuevo Len, Mxico.
SAGARPA SIAP -Sistema Producto Naranja ([Link]).
Verstegui-Chvez, J. 1993. Probabilidad de helada, perodo libre de heladas y horas fro en
Nuevo Len. Folleto Miscelneo Num. 1. INIFAP. Campo Experimental General Tern.
General Tern, Nuevo Len, Mxico. 17pp.
26
3. Establecimiento de la
huerta
Juan Martnez Medina
Juan E. Padrn Chvez
Contenido
3.1 Requerimientos agroecolgicos.................................................................... 28
3.2 Seleccin y caractersticas de las plantas en el vivero................................ 33
3.3 Preparacin del suelo................................................................................... 35
3.4 poca de plantacin...................................................................................... 36
3.5 Sistemas y densidad de plantacin................................................................. 37
3.6 Diseo y trazo de una huerta........................................................................ 50
3.7 Construccin de la cepa y siembra de los rboles........................................ 51
3.8 Bibliografa.................................................................................................. 53
Martnez-Medina J., y Padrn-Chvez, J.E. 2009. Establecimiento de la huerta. pp. 27-55. En: RochaPea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. (eds.). EL cultivo de los ctricos en el estado de Nuevo
Len. Libro Cientfico No. 1. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrcolas y
Pecuarias. CIRNE. Campo Experimental General Tern. Mxico.
27
Los factores clave para el comportamiento exitoso de la futura huerta de ctricos
incluyen: 1) requerimientos agroecolgicos para la seleccin del sitio adecuado de
plantacin; 2) seleccin y caractersticas de las plantas de vivero; 3) preparacin
del suelo; 4) poca de plantacin; 5) sistemas y densidad de plantacin; 6) diseo
y trazo de la huerta; 7) construccin de la cepa y plantacin de los rboles. Estas
consideraciones bsicas, son determinantes en el establecimiento de la huerta de
ctricos.
3.1 Requerimientos agroecolgicos
El clima es uno de los tres requerimientos bsicos para el crecimiento y desarrollo
de los ctricos, el cual es un factor determinante en la calidad de la fruta, mientras
que el suelo y el agua determinan bsicamente el rendimiento de la fruta fresca en
las especies de ctricos.
En general, los ctricos pueden crecer satisfactoriamente en una gama
amplia de condiciones ambientales; sin embargo, las regiones productoras de
ctricos se localizan en una franja mundial que se ubica entre los 40 de latitud
norte y 40 de latitud sur, donde las temperaturas generalmente varan entre 10 y
40 C, con temperaturas ptimas para su desarrollo entre los 24 a 32oC (Davies y
Albrigo, 1994).
Los ctricos se adaptan a una diversidad amplia de tipos de suelo, desde
arenosos o ligeros hasta los suelos arcillosos; no obstante, el mejor tipo de suelo es
el de textura media, de origen aluvial, uniforme, razonablemente profundo y frtil,
con buen drenaje interno y libre de sales (Platt, 1973; Ochse et al., 1976); el pH del
suelo mas adecuado es de 6 a 7 (Benacchio, 1982).
Las plantas de ctricos son sensibles a las sales, por lo que se puede reducir
considerablemente el rendimiento de los rboles. Requieren de 1,100 a 2,000 mm
de agua anualmente (Benacchio, 1982); no toleran perodos secos de ms de tres
meses, por lo que se requiere la aplicacin de agua mediante el riego en zonas
donde la lluvia es escasa.
28
La comprensin y conocimiento de los requerimientos agroecolgicos de
los ctricos, en especial suelo y agua, es de vital importancia al momento de
tomar la decisin de la plantacin de la huerta. Estos factores de sitio (suelo y
agua) presentan una gran dificultad para modificarlos despus de establecidos
los rboles; aun si se aplicara tecnologa para mejorarlos se elevaran
sustancialmente los costos de produccin lo cual se relejara en una reduccin
de la rentabilidad de las huertas.
3.1.1 El suelo y el agua como medio para el crecimiento
de los ctricos
El suelo es un sistema compuesto por una mezcla de material mineral, materia orgnica,
agua y aire. Las proporciones de estos componentes varan en funcin de algunas de
sus propiedades fsicas como la textura y la estructura. Un suelo ideal contendra 45%
de material mineral, 5% de materia orgnica, 25% de agua y 25% de aire (Foth y Turk,
1975).
El crecimiento, desarrollo y produccin de la planta de ctricos depende de
las propiedades fsicas y qumicas del suelo como textura, estructura, densidad,
profundidad, homogeneidad del perfil, erodabilidad, infiltracin, capacidad
de retencin de agua, conductividad elctrica, pH, relacin de adsorcin de
sodio (RAS), salinidad, entre otras. Las propiedades fsicas del suelo definen
la habilidad o calidad del mismo y determinan el grado en el cual el agua se
encuentra disponible as como la profundidad y desarrollo del sistema radical de
las plantas.
En los suelos arcillosos la resistencia que presentan la arcilla a la
penetracin de las races, afecta el desarrollo radical de la planta, llegando a
ser menos denso y fibroso, generando rboles de porte menor, que producen
frutos de menor tamao, de corteza ms gruesa y menos suave, poco jugosas
pero con mayor cantidad de slidos solubles, tendiendo a predominar la acidez;
lo contrario ocurre en suelos arenosos.
29
Si la permeabilidad del suelo es alta, el agua se infiltra fcilmente, ocasionando
lixiviacin de nutrientes y requiriendo mayor frecuencia de riego; cuando la
permeabilidad es baja se producen encharcamientos reduciendo la disponibilidad
de oxgeno para las races y se favorecen infecciones por hogos fitopatgenos.
Los ctricos requieren suelos de permeabilidad media con una infiltracin del frente
hmedo de 10 a 20 cm por hora (Amrtegui, 2001).
En relacin a las propiedades qumicas del suelo, stas son ms fcil de
modificar o corregir. Desde el punto de vista de la nutricin, la capacidad de retencin
de nutrientes (habilidad de un suelo para almacenar nutrientes que estn disponibles
fcilmente para la planta, as como de su capacidad para evitar su lixiviacin), estn
determinadas por la textura, materia orgnica, pH y capacidad de retencin de agua.
Con base a las anteriores consideraciones, la caracterizacin del suelo en
donde se va a realizar el establecimiento de la huerta incluye la descripcin del perfil,
a travs de la excavacin de pozos agrolgicos y de los anlisis fsico-qumicos
del suelo. Lo anterior con el propsito de conocer la calidad del mismo y detectar
problemas que puedan afectar la produccin de los ctricos.
En el Cuadro 3.1 se consignan las determinaciones analticas y su
interpretacin.
Particularmente la salinidad tiene un efecto significativo sobre el crecimiento
y rendimiento de los ctricos debido a las alteraciones hdricas producidas por
sus efectos osmticos sobre la disponibilidad de agua, por acumulacin de iones
txicos y por interferencias con la absorcin de elementos nutritivos esenciales que
provocan desequilibrios en el balance de elementos minerales.
Un ejemplo de los efectos de la salinidad en los ctricos se muestra en el
Cuadro 3.2.
30
Cuadro 3.1 Determinacione se interpretacin del anlisis de suelo.
Niveles
Determinaciones
Muy bajo
Bajo
Normal
Alto
Muy alto
<5.5
5.5-6.5
6.6-7.5
7.6-8.5
>8.5
CaCO3 total (%)
<2
2-10
11-20
21-40
>40
CaCO3 activo (%)
<1
1-4
5-9
10-15
>15
CE (ds/m)1/
<0.20
0.20-0.40
0.41-0.70
0.71-1.20
>1.20
N total
<0.07
0.07-0.12
0.13-0.18
0.19-0.24
>0.24
Relacin C/N
<6
6-8
8.1-10
10.1-12
>12
CCC (meq/100 g)2/
<5
5-10
11-20
21-30
>30
Ca (%)
<25
25-45
46-75
76-90
>90
Mg (%)
<5
5-10
11-20
21-25
>25
K (%)
<2
2-4
5-8
9-12
>12
Na (%)
<1
1-2
3-9
10-15
>15
Relacin Ca/Mg (meq/100 g)
<1
1-3
4-6
7-10
>10
<0.10
010-0.15
0.16-0.35
0.36-0.60
>0.60
Reaccin pH
Relacin K/Mg (meq/100 g)
1/
Conductividad elctrica
Capacidad de cambio catinico
1/
Fuente: Legaz et al., 1995
El agua es esencial en el rbol por diversas razones: transporta minerales
a travs del suelo a las races donde son absorbidos por la plantas, es el principal
medio para los procesos qumicos y bioqumicos del metabolismo, por la presin
interna de las clulas da soporte fsico a la planta, acta como solvente para el
transporte de azcares y minerales en la planta, la evaporacin de los espacios
intercelulares mantiene temperaturas favorables necesarias para los procesos
metablicos. El rango de agua disponible para la planta est entre capacidad de
campo (CC) y el punto de marchitamiento permanente (PMP); la planta necesita
7 kPa (7 cbars) de tensin para extraer el agua, al llegar al PMP ya no hay agua
31
disponible y est alrededor de 1500 kPa (15 bars). Lo anterior tiene relacin con la
textura del suelo (Cuadro 3.3).
Cuadro 3.2 Efecto de la salinidad en el rendimiento de los ctricos.
Conductividad elctrica
(mmhos/cm)
Partes por milln
Reduccin de rendimiento
1.25
800
Sin problema
2.30
1500
10%
3.20
2000
25%
4.40
2800
50%
>8.00
5000
100%
Fuente:[Link]
in=2005-12-01%2000:00:00&Datemax=2005-12-31%2023:59:59
Cuadro 3.3 Agua disponible para varios tipos de suelo.
Agua disponible (pulg/pie)
Tipo de suelo
Rango
Promedio
Arena y arena fina
0.4- 1.00
0.75
Textura moderada migajn arenoso y fino
1.00-1.50
1.25
Textura media migajn arenoso muy fino a migajn arcillo
limoso
1.25-1.75
1.50
Textura fina y muy fina de arcillo-limoso a arcilloso
1.50-2.50
2.00
Turba (peats y mucks)
2.00-3.00
2.50
Fuente: Haman y Izuno, 2003.
El manejo apropiado del agua aumenta el tamao del rbol, el rendimiento,
tamao de fruta y el contenido de jugo. Existe una relacin de rendimiento y calidad
del agua, por lo que su determinacin es un aspecto relevante. Para hacer una
estimacin de la calidad del agua de riego es esencial la evaluacin de las tres
32
caractersticas siguientes: (1) conductividad o concentracin total de sales, (2)
la concentracin del boro y (3) relacin de adsorcin de sodio; para esta ltima
caracterstica se requiere la determinacin de los cationes calcio, magnesio y sodio
(Foth y Turk, 1975;). En el Cuadro 3.4 se presentan estndares de calidad del agua
de riego en ctricos.
Cuadro 3.4 Estndares de calidad del agua de riego en ctricos.
Calificacin
Adecuada en la mayora de los
casos si es menor que
Adecuada bajo ciertas
condiciones
Inadecuada en la mayora de
condiciones si excede estos
valores
CE x 103
Cloruros
RAS
Boro
(meq/L)
(ppm)
(ppm)
0.75
140
0.5
0.75 - 2
4- 8
4 -10
140 - 350
0.5 1
2+
8+
10+
350+
1+
Fuente: Marsh, 1973.
3.2 Seleccin y caractersticas de las plantas en el vivero
Los ctricos son afectadas por un nmero determinado de virus, viroides, fitoplasmas
y agentes infecciosos de origen desconocido, los cuales como caracterstica principal
son transmitidos por injerto y por consecuencia pueden ser diseminados a travs
de plantas de vivero, por lo que es requisito indispensable que el establecimiento
de nuevas plantaciones se realice con material de propagacin certificado libre de
patgenos y de identidad varietal conocida.
En Mxico, la produccin de material de propagacin certificado libre de
patgenos y de identidad varietal conocida es regulada por el gobierno federal y
se rige bajo la norma oficial mexicana 079 (SAGARPA, 2002), para lo cual existen
Unidades de Produccin de material de propagacin acreditadas por la SAGARPA
dentro del Programa de Certificacin de Ctricos (SAGARPA, 2006). Se sugiere al
33
lector leer el captulo 12 de este libro relacionado con las bases tcnicas de un
programa de certificacin de ctricos.
Es importante considerar los siguientes aspectos para la seleccin de planta en
vivero:
Estimar el nmero de plantas que se requieren para realizar la nueva
plantacin o reposicin en la huerta. Se debe considerar que la produccin
y formacin de plantas de vivero se lleva a cabo en un perodo de 18 a 24
meses.
Asegurar la calidad ptima de las plantas, que sean de la variedad y
portainjerto solicitados.
Es requisito indispensable emplear material de propagacin certificado
proveniente de las Unidades de Produccin certificadas por la SAGARPA.
Por ningn motivo se debern adquirir plantas de origen desconocido por el
riesgo de estar infectadas por patgenos transmisibles por injerto.
En caso que se desee propagar algn rbol de caractersticas deseadas
presente en la huerta del productor, ste se deber someter a verificacin
de sanidad en los laboratorios de diagnstico fitosanitario acreditados
por la SAGARPA. El anlisis por lo menos deber incluir virus y viroides,
principalmente del virus de la tristeza de los ctricos, virus psorosis y los
viroides que causan la exocortis y la cachexia.
Se recomienda la diversificacin de portainjertos con patrones diferentes al
agrio, con resistencia y/o tolerancia al virus de la tristeza.
Seleccionar plantas de tamao uniforme, vigorosas, que tengan hojas
grandes y verdes, tallo fuerte con corteza de textura lisa y limpia, as como
con un buen sistema radical.
Seleccionar plantas con altura de injerto uniforme entre 25 a 30 cm, con una
buena unin; con un tronco nico, vertical, de 60-70 cm de altura, de 1.5 a 2
cm de dimetro medido arriba del injerto, as como tener una copa vigorosa
formada por tres a cinco ramas. Con lo anterior, se evitarn problemas de
34
daos por gomosis, causada por el hongo Phytophthora spp presente en el
suelo.
Si las plantas son producidas en el suelo, asegurar que hayan sido
recientemente extradas, con suficiente cepelln y que est bien cubierta.
Fig. 3.1 Plantas de ctricos extradas en vivero regional. A. Vista general del vivero. B. Plantas
con tallo vigoroso y grosor apropiado, listas para extraerse. C. Planta recin extrada. D. Planta
preparada para trasportarse al sitio de plantacin.
3.3 Preparacin del suelo
La preparacin del suelo sirve para acondicionar el sitio de plantacin, as como
proporcionar condiciones adecuadas para el establecimiento inicial de las plantas,
por lo que se deben realizar las actividades siguientes:
35
Roturar el suelo con equipo de subsoleo, a una profundidad mnima de 40
cm, con propsito de romper reas compactadas y mejorar el drenaje interno
del suelo, en caso de no tener este tipo de condicin esta prctica se puede
suprimir.
Despus del subsoleo se podr requerir un paso de arado con 20 a 30 cm de
profundidad, seguida de uno o dos pasos de rastra, para romper los terrones
grandes y emparejar el terreno.
Es necesario hacer la nivelacin del terreno, para la ptima conduccin y
distribucin del agua de riego.
Las prcticas antes mencionadas se deben realizar con la suficiente
anticipacin en relacin a la poca de plantacin.
3.4 poca de plantacin
La poca de plantacin de los ctricos vara con el clima de la localidad, siendo
ms crtico donde los inviernos son fros con veranos muy calientes. Para Florida,
la mejor poca es a fines del invierno o al inicio de la primavera; en el Valle de Ro
Grande, Texas, son a fines de diciembre a enero; para California y Arizona, entre
febrero y mayo (Platt, 1973).
Si la plantacin se realiza en pocas fras, con peligro de heladas, es necesario
proteger a las plantas. En Nuevo Len, la poca ms adecuada comprende desde
mediados de enero hasta finales de marzo (Gonzlez-Garza et al., 1983), ya que en
pocas posteriores se corre el riesgo que las plantas establecidas se deshidraten
por efecto de las altas temperaturas.
36
3.5 Sistemas y densidad de plantacin
3.5.1 Aspectos generales
Existen varios sistemas de plantacin en ctricos; la seleccin a usar depende
de varias consideraciones, siendo el sistema rectangular el ms utilizado
actualmente. En cuanto a la densidad de plantacin, es importante tener
en cuenta que su finalidad es darle a la planta el espacio suficiente para su
crecimiento y desarrollo, una buena circulacin del aire, mayor exposicin
a la luz solar, para que pueda expresar su potencial de produccin, adems
de un manejo adecuado de las prcticas culturales en la huerta y que facilite
las actividades relacionadas con la cosecha del fruto (Sauls, 1984). El diseo
apropiado de la huerta y la densidad de plantacin adecuada pueden tener
un impacto significativo en el rendimiento, calidad de la fruta, facilidad para la
aplicacin del manejo integral de la huerta y en la rentabilidad.
Existen diferentes opciones de plantacin dependiendo de la regin y
clima, topografa, cultivar y portainjerto. Por ejemplo, en regiones con clima clido
hmedo o tropicales donde los rboles desarrollan un crecimiento excesivo, la
densidad de plantacin generalmente es baja o media, con distancias entre
plantas de 7 x 7 m (205 rboles ha-1) hasta 9 x 9 m (125 rboles ha-1). En
regiones subtropicales, la distancia puede variar desde rangos tan amplios de
8 x 8 m (156 rboles ha -1), como en Florida, hasta espaciamientos cerrados de
3 x 3 m (1111 rboles ha-1) en Japn, a 1.5 x 3 m (2222 rboles ha -1) en reas
montaosas de China (Davies y Albrigo, 1994).
3.5.2 Tendencias de plantacin con densidades altas en ctricos
El concepto de alta densidad de plantacin en ctricos se ha manejado por
muchos aos; sin embargo, la definicin vara dependiendo de las condiciones
climatolgicas. Para fines prcticos pueden usarse las categoras de baja,
moderada, alta o ultra densidad para menos de 300, entre 300-700, entre 7001500 y ms de 1500 rboles ha-1, respectivamente (Davies y Albrigo, 1994). A
37
nivel mundial, en las zonas productoras de ctricos, existe una tendencia hacia las
plantaciones con altas densidades, cuyo propsito es aumentar la productividad de
las huertas mediante el incremento en el rendimiento de fruta y de la recuperacin
de la inversin en un menor perodo de tiempo (Spurway, 1992; Tucker et al., 1994).
Lo anterior se obtiene durante los primeros 15 a 20 aos de la vida productiva
de una plantacin (Elas-Calles y Ramrez-Daz, 1973; Bacon y Bevington, 1978;
Wheaton et al., 1988; Fucik, 1994).
La seleccin de los espacios para lograr una densidad alta, est sujeta a
muchas consideraciones; sin embargo es importante considerar algunos conceptos
de tipo biolgico del rbol y su relacin con factores de manejo de la huerta. Al
respecto, se resumen algunos de ellos que han sido tomados de Tucker, et al.
(1994) y Parsons y Wheaton (2006).
Si el agua y los nutrientes estn disponibles en cantidades adecuadas, la
intercepcin y utilizacin de la luz solar por el rbol es lo ms importante en el
diseo de la huerta: De hecho el ltimo factor limitante en la productividad de los
ctricos o de cualquier cultivo es la cantidad de radiacin fotosintticamente activa
interceptada; an ms, es el nico recurso disponible que no tiene costo.
El efecto de falta de luz en rboles adultos que no han sido manejados
mediante poda se observa en la falta de fructificacin en las partes bajas del
mismo y eventualmente en la reduccin de follaje. Los factores que afectan la
intercepcin de la luz en un huerto adulto incluyen el espacio disponible entre las
hileras, el ngulo de la pared foliar, altura del rbol y la orientacin de la hilera.
En rboles en seto la principal prdida por radiacin est en la parte baja
entre las hileras; con la maquinaria actualmente existente, el espacio mnimo
requerido es de alrededor de 2.1 a 2.4 m; para reunir los requerimientos de la luz
solar para la falda del rbol, es podar en un ngulo de 10 a 20 siempre y cuando
la altura del rbol no exceda en dos veces el ancho de la calle. Para lograr mayor
intercepcin de luz solar, las hileras de los rboles deben tener una orientacin de
norte a sur.
38
El volumen de copa total y el volumen de copa productivo son dos factores
importantes en la produccin de ctricos. El volumen total incluye toda la copa del
rbol (dosel), mientras que la copa productiva se encuentra en los primeros 90
cm del dosel y es en esta parte donde el 90% de la luz solar es interceptada. Por
consecuencia, es posible aumentar el potencial de produccin de los ctricos a
travs de incrementar y maximizar del volumen productivo de la copa, mediante el
uso de altas densidades. Por otro lado, la eficiencia de produccin para ctricos, se
expresa frecuentemente como cajas de fruta por rbol o ms comnmente como
cajas de fruta por hectrea y es una funcin del volumen de copa; en densidades
altas el volumen de copa productivo se incrementa mucho ms rpidamente; por
ejemplo, el volumen productivo de un huerto de 20 aos plantado a 7.6 x 7.6 m,
es solo 50% comparado con un huerto a 6.1 x 3.6 m. Por lo anterior, es necesario
reconsiderar al concepto comn de que mientras mas vigoroso vegetativamente
o mayor sea el desarrollo del rbol, mayor ser la produccin.
Finalmente, consideraciones adicionales en densidades altas de
plantacin incluyen costos y manejo de recursos. La inversin es ms alta debido
a la mayor cantidad de rboles y por los costos ms altos para la plantacin y
cuidados iniciales del huerto. Hay un uso ms eficiente de fertilizantes y agua
debido a la mayor densidad radicular, aunque no existen evidencias claras sobre
requerimientos especiales para la irrigacin y nutricin. Es cierto que mayor
cantidad de fertilizante se requerir en los primeros aos cuando los clculos
del mismo se realizan en base a cada rbol, sin embargo, a medida que estos
alcanzan la edad adulta, la cantidad de nutrientes es similar para un amplio rango
de densidades, ya que las necesidades son calculadas con base a la produccin
de fruta por rbol; para irrigacin es probable se requieran esquemas de alta
frecuencia en su aplicacin.
La aplicacin y uso de pesticidas podr ser ms eficiente debido a la mayor
rea de intercepcin. Con rboles de baja altura y produciendo en una pared
continua (seto) fcilmente los accesibles para su cosecha. Varias observaciones
indican que el dao por helada puede reducirse con el uso de altas densidades; para
39
heladas por radiacin, el follaje continuo atrapa mas calor irradiado por el suelo,
para heladas por adveccin, el seto podr actuar como una cortina rompevientos,
reduciendo la prdida de calor del sitio. Esta situacin es importante debido al
riesgo potencial del dao por heladas en la citricultura de Nuevo Len.
A nivel mundial, se ha trabajado con el objetivo de evaluar la respuesta
productiva con densidades altas de plantacin en ctricos; al respecto algunos
resultados se describen enseguida.
Fucik (1994), en naranja Marrs, con una densidad de 995 rboles ha-1
obtuvo rendimientos de 44.4 toneladas (t), mientras que con 222 rboles ha-1
obtuvo 22 t; estos resultados se obtuvieron durante 12 aos de cosecha. Wheaton
et al. (1991), en naranja Valencia y Hamlin, mandarina Murcott y toronja Redblush
sobre 15 patrones, plantados a 1.5 x 3.3 m (2020 rboles ha-1), encontraron que
el rendimiento de fruta vari desde 23 a 75 t ha-1 a los siete aos. Ellos consideran
que para las condiciones de Florida son preferibles densidades no mayores a los
1000 rboles ha-1.
Whitney et al. (1991), establecieron naranja Hamlin en distancias de 6 x 4.5
m y 4.5 x 2.5 m con 370 y 889 rboles ha-1, respectivamente. El mayor rendimiento
fue para la segunda distancia en los primeros aos, siendo similares con ambas
densidades en el sptimo y octavo aos y favorable para la densidad ms baja en
el noveno ao.
Koo y Muraro (1982), evaluaron en Florida naranja Pineapple en tres
densidades de poblacin: 215, 358 y 716 rboles ha-1; En los primeros 15 aos
de produccin, el rendimiento acumulado fue mayor con la densidad ms alta,
superando con un 5% con respecto a la densidad intermedia y en un 37% con
relacin a densidad menor. Durante los primeros 10 aos las ganancias econmicas
fueron ms altas con la densidad mayor.
Existen experiencias de productores, como es el caso de Venezuela, en
donde se han alcanzado 70 t ha-1 de naranja Valencia con 1,283 rboles ha-1
(Aviln y Ruz, 1990). Con el uso de patrones enanizantes como Poncirus trifoliata
(L.) Raf., acompaados con tcnica fitopatolgicas para reducir el tamao del
40
rbol se pueden obtener rendimientos ptimos con 1,500 rboles ha-1 (Cary, 1981,
citado por Davies y Albrigo, 1994).
En Texas, plantas de naranja propagadas mediante microinjerto e
interinjertos, establecidas a distancias de plantacin de 0.9 x 1.8 m, en lotes
demostrativos (Skaria, 1997), a los dos aos, la altura promedio fue de 1.5 m y el
nmero de frutos fue hasta 70 kg por rbol (Skaria, 1999).
3.5.3 Sistemas y densidad de plantacin en Nuevo Len
La densidad de plantacin tradicional de 8 x 8 m (156 ha-1), que por muchos
aos prevaleci en la regin citrcola de Nuevo Len, registr un cambio notable
a partir de las heladas ocurridas en 1983 y 1989, para pasar a 8 x 4 m (312
rboles ha-1), debido al replante de rboles a 4 m dentro de la hilera en el sistema
predominante de 8 x 8 m, con el cual se obtuvo un sistema rectangular de 8 x 4
m. Otros sistemas modificaron a 9 x 4.5 m y a 7 x 3.5 m. En algunas plantaciones
establecidas recientemente, las distancias son de 6 x 4 m, con 416 rboles ha 1
; sin embargo, existen plantaciones con 832 rboles ha-1 en distancias de 6 x
2 m con naranja Valencia. En menor proporcin existen huertas con arreglo no
convencional de la plantacin, en sistemas conocidos como multihileras.
En 1963 en Nuevo Len se plante la necesidad del uso de altas densidades
de plantacin en ctricos como una estrategia de incrementar el rendimiento,
sobre todo en los primeros aos. El primer experimento y el nico en muchos
aos, se estableci en febrero de 1963 en los terrenos del Campo Experimental
de General Tern. Se evaluaron 10 distancias de plantacin con densidades
de 156 a 625 rboles ha-1 para estudiar el efecto en el rendimiento de fruta de
naranja Valencia sobre patrn agrio. Los datos se analizaron anualmente desde
1967 (excepto 1968 por dao de baja temperatura) hasta 1972. En todos los
aos la densidad de 156 rboles por ha-1 (8 x 8 m) siempre fue superada por el
resto de los tratamientos (Cuadro 3.5) (Elas Calles y Ramrez-Daz, 1973).
41
Cuadro 3.5 Rendimiento (t ha-1) de naranja Valencia por efecto de distancia de
plantacin. Campo Experimental General Tern.
Distancia
(m)
Poblacin
de rboles
4x4
Ao
1967
1969
1970
1971
1972
625
29.68 a
35.91 a
19.37 abc
8.91 d
35.25 cd
8x3
417
16.13 bc
29.61 ab
30.02 a
31.69 a
72.02 a
7x4
357
19.33 ab
28.92 abc
25.02 ab
28.92 ab
56.10 b
8x4
312
13.12 bc
22.00 bcd
21.86 abc
24.69 abc
56.12 b
6x6
278
10.94 bc
17.10 cd
22.98 ab
22.96 abc
36.47 cd
8x5
250
9.03 bc
16.75 d
19.13 abc
21.90 abc
32.94 cd
8x6
208
10.07 bc
14.15 d
16.17 bc
17.26 bcd
29.04 cd
7x7
204
7.68 bc
13.16 d
15.92 bc
16.63 cd
40.11 c
8x7
179
9.67 bc
14.77 d
19.92 bc
18.55 bcd
27.50 d
8x8
156
6.98 c
11.08 d
10.10c
14.65 cd
25.33 d
Medias con la misma letra son estadsticamente iguales.
Fuente: Elas Calles y Ramrez-Daz. 1973.
No obstante, es importante destacar las conclusiones sealadas por Elas
Calles y Ramrez-Daz (1973): (1) Con poblaciones desde 312 a 417 rboles por
hectrea se incrementa significativamente el rendimiento en comparacin con
la densidad tradicional de 8 x 8 m, (2) Las poblaciones de 156 a 278 rboles
produjeron rendimientos significativamente iguales, aunque hay la tendencia de que
las distancias 6 x 6 y 7 x 7 produzcan ms que la tradicional, (3) Con la poblacin
de 675 rboles por ha hasta 1970, se obtuvieron rendimientos mayores, pero a
partir de 1971 fue estadsticamente igual al obtenido con la poblacin tradicional.
Asimismo, la competencia entre rboles medida en kg/rbol se manifest a partir de
1970 y hubo una buena reaccin a la poda, la cual se manifest hasta 1972, (4) Para
obtener incrementos de 100 a 163%, en comparacin con la poblacin tradicional
42
de 156 rboles por ha se requiere de altas poblaciones (podadas mecnicamente)
en seto, lo que implicar cambios importantes en el sistema tradicional de manejo
de huertas. En la Figura 3.3 se presenta el rendimiento promedio de los cinco aos.
Fig. 3.2 Distancias y sistemas de plantacin de ctricos en Nuevo Len. A. Tradicional
8 x 8 m. B. 8 x 4 m. C. 6 x 2 m. D. Multihilera 8 x 4 x 2.
43
Toneladas/ha
40
35
30
25
20
15
10
5
0
8x3
7x4
4x4
8x4
6x6
8x5
7x7
8x7
8x6
8x8
Distancias de plantacin
Fig. 3.3 Rendimiento de naranja Valencia en 10 distancias de plantacin, promedio de cinco cosechas
(1967-1972). Campo Experimental General Tern (Fuente: Elas Calles y Ramrez-Daz, 1973).
De lo anterior, Elas Calles y Ramrez-Daz (1973), calificaron a los tratamientos
de plantacin como buenos productores (8 x 3, 7 x 4, 4 x 4 y 8 x 4), de produccin
media (6 x 6, 8 x 5 y 7 x 7), de baja produccin (8 x 7, 8 x 6 y 8 x 8).
Un segundo perodo de evaluacin del rendimiento de fruta de este
experimento comprendi el periodo de 1978 a 1983, incluyendo algunos parmetros
de la calidad del fruto (Padrn-Chvez y Vzquez-Palacios, 1991). Con respecto
al rendimiento por hectrea, solo los tratamientos con los distanciamientos de 7 x
7 y 4 x4 m obtuvieron significativamente los menores rendimientos con respecto
a la distancia de 8 x 8 m, la cual aun que tuvo el mayor rendimiento, fue igual en
trminos estadsticos al resto de los tratamientos (Cuadro 3.6).
La razn de las escasas diferencias obtenidas se debi probablemente a
que en esta etapa (rboles adultos), ya haba entrecruzamiento de ramas en las
distancias ms cerradas ocasionndose el fenmeno de competencia por nutrientes,
agua y luz solar. Con respecto a la calidad de la fruta y sus componentes no se
afect. En la Figura 3.4 se presenta la comparacin del rendimiento de fruta en los
dos perodos de evaluacin.
44
Cuadro 3.6 Rendimiento experimental y calidad de naranja Valencia en funcin
de la distancia y densidad de plantacin, periodo 1978-1983. Campo Experimental
General Tern.
(t ha-1)
Contenido de
jugo (%)
Slidos
solubles
totales (%)
Relacin
sol./acido
625
28.7 bc
47
11.8
12.1
8 x3
417
33.6 abc
46
12.1
11.5
7x4
357
33.1 abc
46
12.0
11.8
8x4
312
31.5 abc
49
12.3
11.8
6x6
278
35.9 ab
47
11.9
12.1
8x5
250
32.3 abc
47
12.0
12.1
8x6
208
34.3 abc
47
12.3
13.2
7x7
204
28.3 c
47
11.9
12.2
8x7
179
33.5 abc
47
12.1
12.7
8x8
156
37.3 a
47
12.0
12.1
Distancia de
Plantacin (m)
Densidad
(rboles ha-1)
Rendimiento
4x4
Medias con la misma letra son estadsticamente iguales al 0.05% de probabilidad
Fuente: Padrn-Chvez y Vzquez-Palacios, 1991
Toneladas/ha
1967-1972
40
35
30
25
20
15
10
5
0
8x3 7x4
4x4 8x4
1978-1983
6x6 8x5
7x7 8x7
8x6 8x8
Distancias de plantacin
Fig. 3.4 Rendimiento de naranja Valencia en 10 distancias de plantacin, promedio de dos periodos
de cosecha (1967-1972, 1978-1983). Campo Experimental General Tern (Fuente: Elas Calles y
Ramrez-Daz, 1973; Padrn-Chvez y Vzquez-Palacios, 1991).
45
A partir de la informacin anterior y con base en la distancia de plantacin
(sistema de plantacin de 8 x 3 m), se estableci un experimento en 1993 reduciendo
la distancia entre hileras hasta 5 m para obtener una densidad mxima de 666
rboles ha-1, con naranja Marrs injertada sobre citrange Troyer. A partir de 1996,
el rendimiento obtenido en cada ao de cosecha fue superior con las densidades
ms altas, sobresaliendo la de 555 rboles ha-1 (6 x 3 m), con la cual se obtuvieron
6.7, 13.5, 15.8, 34.5 y 31.5 t ha-1 en cinco cosechas (Fig. 3.5). Estos rendimientos
representaron incrementos de 131, 53.4, 10.4, 79.6 y 25.4%, con respecto al testigo
(Martnez-Medina et al., 2001).
Fig. 3.5 Rendimiento de naranja Marrs con cuatro densidades de plantacin en cinco aos de
cosecha. General Tern, Nuevo Len, Mxico (Fuente: Martnez-Medina et al., 2001).
Considerando que existe poca informacin referente a sistemas de plantacin
no tradicionales que pueden tener potencial para altas densidades, en 1999 se
estableci un experimento con naranja Marrs sobre citrange Carrizo basado en un
sistema multi-hilera con una densidad mxima de 1,248 rboles ha-1 a partir del
sistema de 8 x 3 m. Los tratamientos diseados fueron sistema rectangular 8 x 3
m (testigo), 8 x 3 x 2 m (hilera doble), 8 x 3 x3 m (hilera triple). El primer sistema
(T1) es el convencional, el segundo (T2) considera el establecimiento de un rbol a
46
dos metros de distancia a un lado de la hilera principal, en el tercer sistema (T3) se
establecen rboles en ambos lados de la hilera. En forma grfica estos sistemas se
representan en la Figura 3.6.
T1
T2
T3
Fig. 3.6 Representacin esquemtica de los sistemas de plantacin de hilera sencilla (T1), hilera
doble (T2) e hilera triple (T3) (Fuente: Martnez-Medina et al., 2001).
Solo fue posible realizar las dos primeras cosechas; de acuerdo con el anlisis
de la informacin de obtenida de la segunda, al tercer ao despus de la plantacin,
se obtuvo mayor produccin con la mayor densidad, en donde el rendimiento fue de
17.1 t ha-1 en comparacin de 5.8 t ha-1 con 416 rboles (Cuadro 3.7).
47
Cuadro 3.7 Rendimiento de naranja Marrs en tres sistemas de plantacin (segunda
cosecha). Campo Experimental General Tern.
Sistema de plantacin
Densidad
(rboles ha )
-1
Rendimiento (t ha-1)
8 x 3 m (hilera simple)
416
5.8
8 x 3x 2 m (hilera doble)
832
7.7
8 x 3x 2 m (hilera triple)
1,248
17.1
Fuente: Martnez-Medina et al., 2001
Fig. 3.7 Vista panormica de una huerta experimental con naranja Marrs en sistema de
multihileras, en el segundo y tercer ao de edad. Campo Experimental General Tern. General
Tern, Nuevo Len.
En el 2002 se realiz un estudio en una huerta comercial con un sistema de
plantacin no convencional. Se seleccion un lote con naranja Valencia de entre
12-14 aos de edad, establecido mediante el sistema de plantacin a 8 x 4 x 2 m
(2 hileras) y 8 x 4 m (hilera sencilla) en forma intercalada en una relacin de 3:1.
La densidad de poblacin para el sistema de 8 x 4 x 2 m y 8 x 4 m fue de 468 y 312
48
rboles ha-1, respectivamente. El rendimiento (Cuadro 3.8), fue ligeramente superior
en el sistema de doble hilera, debido a la mayor densidad; sin embargo, la cantidad
de frutos y rendimiento por rbol fue considerablemente menor, que en el sistema
tradicional a 8 x 4 m.
Cuadro 3.8 Rendimiento de naranja Valencia en dos sistemas de plantacin. Huerta
San Francisco. General Tern, Nuevo Len.
Sistema de
plantacin
Densidad
Frutos/rbol
Rend/rbol (kg)
Rend.(t ha-1)
8x4
312
602
113.2
35.318
8x4x2
468
454
82.0
38.376
Fuente: Martnez-Medina et al., 2001
Fig. 3.8. Huerta adulta de naranja en el sistema de plantacin de 8 x 4 x 2 m a doble hilera. A. Vista
general de una seccin de la huerta. B. Acercamiento del arreglo 8 x 4 x 2 m de la plantacin.
En general, los resultados experimentales y observaciones realizadas en
plantaciones comerciales en la regin citrcola de Nuevo Len, sugieren el uso de
las distancias de 8 x 4 m, 8 x 3 m, 7 x 4 y 6 x 3 m para naranjas. Se anticipa que
estas distancias de plantacin superan en un 100% la produccin en los primeros
49
6 aos al sistema tradicional de 8 x 8 m. La distancia de 6 x 2 m (833 rboles ha) que ya se encuentra establecida en la entidad, pudiera ser una buena opcin
considerando un manejo de poda.
3.6 Diseo y trazo de una huerta
Las hileras deben de tener una orientacin norte-sur para que los rboles intercepten
mayor cantidad de energa solar. Cuando el diseo del huerto ha sido seleccionado
y las distancias de plantacin han sido determinadas, se proceder a realizar las
actividades correspondientes en campo.
Para realizar la plantacin, previamente se requiere un buen trazo de la
huerta con el propsito de ubicar en forma correcta los rboles, para que stos
queden perfectamente alineados.
EL diseo y trazo de la huerta puede realizarse con instrumentos de alta
precisin, o bien mediante herramientas simples si el terreno es regular y con
pendientes menores al 8%.
Si se utiliza esta ltima opcin, se requiere el siguiente material: una cuerda
con longitud similar a la que tendr la hilera, tres argollas metlicas, alambre
galvanizado calibre 10, cinta mtrica y estacas de madera. El alambre y las argollas
se utilizan para hacer un tringulo recto, cuyos lados tendrn una proporcin de
3:4:5; el cual sirve para trazar la lnea base.
Fig. 3.9 Uso del tringulo recto y trazo de la lnea base (Tomado de: Carvalho, 1972).
50
El punto exacto donde se plantarn los rboles se ubica mediante la colocacin
de estacas. La plantacin del rbol inicia con la excavacin de las cepas o pozos, la
cual puede ser manual o mecnica.
Para abrir la cepa, se elimina la estaca, para lo cual se usa la regla de
plantacin o escantilln, haciendo coincidir la muesca central del mismo con la
estaca que marca el lugar donde se va a plantar el rbol; en cada muesca lateral
se colocan dos estacas auxiliares de referencia, finalmente se quita la regla de
plantacin y se elimina la estaca que fija el lugar del rbol donde se va excavar la
cepa de plantacin.
Fig. 3.10 Reglas de plantacin y estacas auxiliares (Tomado de: Carvalho, 1972)
3.7 Construccin de la cepa y siembra de los rboles
Aunque se recomienda un tamao de cepa de 60 cm de dimetro y 60 cm de
profundidad (Gonzlez-Garza et al., 1983), sus dimensiones pueden ser menor en
funcin de la condicin del suelo (profundidad) y de las herramientas disponibles.
Generalmente en la regin, los rboles son plantados con cepelln, aunque tambin
pueden plantarse a raz desnuda, cada uno tiene sus ventajas y desventajas.
51
Para la colocacin del rbol se recurre nuevamente al escantilln,
auxilindose con las estacas laterales, haciendo coincidir el tallo de la planta con la
muesca central; posteriormente, se rellena la cepa aadiendo arena de vega de ro
al suelo en una proporcin de un tercio de volumen de la cepa. Debe aplicarse agua
suficiente inmediatamente despus de la plantacin.
Estaca
marcadora
Estaca
gua
Escantilln
60 cm
60 cm
Fig. 3.11 Uso del escantilln o regla de plantacin. A) Estacas marcadoras y guas. B) Apertura de la
cepa. C) Plantacin del rbol. (Fuente: Gonzlez-Garza et al., 1983).
Generalmente la plantacin es en forma manual, sin embargo, en otras
regiones se realiza en forma mecnica, con la ventaja de establecer un mayor
nmero de rboles en menor tiempo.
52
Fig. 3.12 Aspectos del establecimiento de una huerta de ctricos. A. Planta de vivero. B. Distribucin
de la planta para su establecimiento en la huerta. C. Colocacin de tutor en la planta. D. Aplicacin
del agua de riego inmediatamente despus de la plantacin.
3.8 Bibliografa
Amrtegui, F.I. 2001. El cultivo de los ctricos. Modelo educativo para el desarrollo tecnolgico de la
comunidad rural. Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. PRONATA. Ibagu, Colombia.
Aviln, R.L. y Ruz, J. 1990. Setenta toneladas de naranja por hectrea en la citricultura nacional
una realidad! [Link]
Bacon, P.E., and Bevington, K.B. 1978. Effect of time of hedging on on shoot growth and flowering in
citrus. Proc. Intern. Soc. Citriculture 1:314-316.
Benacchio, S.S. 1982. Algunas exigencias agroecolgicas en 58 especies de cultivo con potencial
de produccin en el trpico americano. FONAIAP-Centro Nacional de Investigaciones
Agropecuarias. Ministerio de Agricultura y Cra. Maracay, Venezuela. 202 p.
Carvalho, F. 1972. Instructivo Frutcola. Establecimiento de huertas. Comisin Nacional de
Ftruticultura. SAG. Folleto Especial No. 1. Mxico. 23p.
Cary, P.R. 1981. Citrus tree density and pruning practices for the 21st century. Proc. Int. Soc.
53
Citriculture 1:165-168.
Davies, F.S., y Albrigo, L.G. 1994. Citrus. CAB International. Wallingford, Oxon OX10 8DE. United
Kingdom. 254 pp.
Elas-Calles, E., y Ramrez-Daz, J.M. 1973. Influencia de diferentes densidades de plantacin en el
rendimiento del naranjo cultivar Valencia en Nuevo Len. Agric. Tc. Mx. 3:223-232.
Foth, H.D., y Turk, L.M. 1975. Fundamentos de la ciencia del suelo. Trad. Juan Nava Daz. Primera
edicin en espaol. CECSA. Mxico, D.F. 527 pp.
Fucik, J.E.. 1994. Marrs orange spacing trial, 1970-1982. Circular 94-4. Texas A&M Univ. Citrus
Center. Weslaco, Texas USA.
Gonzlez-Garza, R., Padrn-Chvez, J.E., Ramrez-Daz, J.M., Vzquez-Palacios, L., VillarrealElizondo, H. 1983. Gua para el cultivo de los ctricos en Nuevo Len. Folleto Tcnico Nm. 1
SARH. INIA. CIAGON. Campo Experimental General Tern. Nuevo Len, Mxico. 86 pp.
Haman, D.Z., and Izuno F.T. 2003. Soil Plant Water Relationships. CIR1085. Florida Cooperative
Extension Service. IFAS. University of Florida. Gainesville. FL.
INIA. 1966. El cultivo de los ctricos en el estado de Nuevo Len. Circular CIANE No. 11. Instituto
Nacional de Investigaciones Agrcolas (INIA), Secretara de Agricultura y Ganadera. Centro de
Investigaciones Agrcolas del Noreste (CIANE). Campo Experimental General Tern. Mxico.
12 pp.
Koo, R., and Muraro, R.P. 1982. Effect of tree spacing on fruit production and net returns of pineapple
oranges. Proc. Fla. State Hort. Soc. 95:29-33.
Legaz, F; Serna, M.D.; Ferrer, P; Cebolla, V; Primo-Millo, E. 1995. Anlisis de hojas, suelos y aguas
para el diagnstico nutricional de plantaciones de ctricos. Procedimiento de toma de muestras.
Generalitat Valenciana. Consellera de Agricultura, Pesca y Alimentacin. 27 pp.
Martnez-Medina, J., Padrn-Chvez, J.E., y Rocha-Pea, M.A. 2001. Efecto de altas densidades
de poblacin en el desarrollo y produccin de naranjo Marrs en el noreste de Mxico. Informe
Tcnico. Proyecto No. 1308 INIFAP/Campo Experimental General Tern. Fundacin Produce
Nuevo Len, A.C. Monterrey, Len. Mxico.
Marsh, A.W. 1973. Irrigation. pp. 230-279. In: Reuther, W (ed.). The Citrus Industry. Vol. III. Univ. of
California. Division of Agricultural Sciences. USA.
Ochse, J.J., Soule, M.J., Dijkman, M.J., and Wehlburg, C. 1976. Cultivo y mejoramiento de plantas
tropicales y subtropicales. Vol. I. Tercera reimpresin. Editorial Limusa, S.A. Mxico, D.F. 828
p.
Padrn-Chvez, J.E., y Vzquez-Palacios, L. 1991. Distancias de plantacin en naranja Valencia
en Nuevo Len. Agric. Tc. Mx. 17(1 y 2):91-110.
Parsons, L.R. and Wheaton, T.A. 2006. Tree density, hedging and topping. HS1026. University of
Florida. IFAS Extensin.
Platt, R.G. 1973. Planning and planning the orchard. pp.48-81. In: Reuther, W (ed.). The Citrus
Industry. Vol. III. Univ. of California. Division of Agricultural Sciences. USA.
SAGARPA. 2002. Norma Oficial Mexicana NOM-079-FITO-2002, Requisitos fitosanitarios para la
produccin y movilizacin de material propagativo libre de virus tristeza y otros patgenos
asociados a ctricos. Secretara de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural, Pesca y
Alimentacin. Mxico.
SAGARPA. 2006. Avances del Programa Nacional de Reconversin Productiva de la Cadena Citrcola.
Secretara de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentacin. Mxico. 24 pp.
Sauls, J.W. 1984. Orchard geometry. Fruit Crops Fact Sheet FC-51. Florida Cooperative Extension
Service. IFAS. University of Florida.
Skaria M. 1997. Micro-budded plants: a new concept in citrus production and economics. TAMUK
Citrus Center Newsletter 15(4).
Skaria M. 1999. Results from the microbudded, ultra-high density block planted in 1997. TAMUK
Cintrus Center Newsletter 17(3).
Spurway, R.A. 1992. Study tour to attend VII International Citrus Congress & evaluate developments in
high density production. R & D Agency: NSW Agriculture. Chief Investigator: Dr. R.A. Spurway.
54
[Link]://[Link]./Elders/merch/hortic/hrdc/ct/[Link]
Tucker, D.P.H., Wheaton, T.A., and Muraro, R.P. 1994. Citrus tree spacing. Fact Sheet HS-143.
University of Florida.
Wheaton, T.A., Whitney, J.D., Castle, W.S., and Tucker, D.P.H. 1988. Tree spacing and rootstock
affects growth, yield, fruit quality and feerze demage of young Hamlin and Valencia orange
trees. The Citrus Industry: 36, 38, 39, 41-44, 47-49.
Wheaton, T.A, Castle, W.S., Whitney, J.D., and Tucker, D.P.H. 1991. Performance of citrus scion
cultivars and rootstocks in a high density planting. HortSciencie 26: 837-840.
Whitney, J.D., Elezaby, A., Castle, W.S., Wheaton, T.A., and Littell, R.C. 1991. Citrus tree spacing
effects on water use, root density and fruit [Link] of the ASAE. 34: 129-134.
55
4. Cultivares y portainjertos
ctricos
Juan E. Padrn-Chvez
Mario A. Rocha-Pea
Contenido
4.1 Variedades de naranja............................................................................... 59
4.2 Variedades de Mandarina............................................................................ 62
4.3 Variedades de toronja............................................................................... 67
4.4 Portainjertos ctricos............................................................................... 71
4.5 Perspectivas............................................................................................. 87
4.6 Bibliografa.............................................................................................. 88
Padrn-Chvez, J.E., y Rocha-Pea, M.A. 2009. Cultivares y portainjertos ctricos. pp. 56-89. En:
Rocha-Pea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. (eds.). EL cultivo de los ctricos en el estado
de Nuevo Len. Libro Cientfico No. 1. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales
Agrcolas y Pecuarias. CIRNE. Campo Experimental General Tern. Mxico.
56
La seleccin del cultivar es un aspecto importante para el establecimiento de una
huerta, ya que los ctricos son especies perennes, lo que dificulta y encarece
el cambio de cultivar. Al seleccionar el cultivar es necesario tener en cuenta las
siguientes caractersticas: a) La adaptacin al medio ambiente de la regin; b)
El potencial de produccin, poca de cosecha y calidad de fruta; c) El mercado
potencial, el cual pue de ser como fruta fresca, para industrializacin o de doble
propsito y la demanda en el mercado.
Cabe sealar que la tendencia de los mercados en el mundo es hacia la
fruta en fresco; los ctricos fciles de pelar (Navel y sus mutaciones como
Marrs, mandarinas Clementinas, Dancy en Mxico) y toronjas rojas tienen mayor
perspectiva en el mercado internacional. De stas, las Navel y Clementina
requieren clima mediterrneo (invierno fro y prolongado, hmedo en cuanto a
precipitacin y humedad relativa, con poca variacin en la temperatura diurna),
condiciones que en Nuevo Len no es fcil que ocurran, por lo que la produccin
de esos tipos de variedades requiere de tecnologas sofisticadas; la Dancy es
alternante y requiere de reducir la floracin y/o amarre de fruta en el ao de alta
produccin y aumentarla en el ao de baja produccin, as como un manejo
nutrimental adecuado para aminorar la alternancia, tambin se requieren tijeras
para la recoleccin de la fruta.
La naranja Marrs por ser la ms temprana ha desplazado a las variedades
Hamlin, Parson Brown y Pineapple. Las toronjas rojas son las que tienen mayor
demanda en los mercados de fruta fresca, desplazando a las variedades de pulpa
blanca, como Marsh o Duncan y las que siendo rojas se deteriora su color a travs
de la temporada, como Redblush. Las variedades como Rio Red, Flame y otras
son las que producen frutos cuya coloracin interna se conserva a travs de la
temporada.
Por otra parte, los programas de mejoramiento de California, [Link]., se
orientan a obtener variedades con frutos sin semillas a travs de radiacin.
Los ctricos con mejor calidad organolptica en condiciones subtropicales son
las naranjas, mandarinas y toronjas; sin embargo, tambin es posible cultivar limones
57
en los sitios donde existan menores riesgos de bajas temperaturas. El clima
es un factor que se debe tener en cuenta al decidir cual o cuales cultivares
se debern establecer; no obstante, el aspecto comercial es tambin de
importancia, pues tendra poco valor producir frutos de excelente calidad o
cosechas abundantes, si stos no tienen posibilidades de comercializarse en
los diferentes mercados nacionales o de exportacin. La familia Rutaceae,
botnicamente comprende rboles y arbustos de hojas simples y trifoliadas,
entre los que se encuentran los gneros, Citrus, Poncirus y Fortunella entre
otros, que en conjunto constituyen el grupo de frutales que comnmente se
conocen como ctricos o agrios.
Cuadro 4.1 Especies de ctricos ms importantes con nombres comunes.
Gnero
Especie
Nombre comn
Poncirus
aurantium L.
aurantifolia (Christm.) Swingle
grandis (L.) Osbeck
latifolia (Tanaka)
limon (L.) Burm.
medica L.
paradisi Macf.
reticulata Blanco
sinensis (L.) Osbeck
trifoliata (L.) Raf.
Naranjo agrio, naranjo amargo, naranjo cucho
Lima cida, limero, limn mexicano
Pumelo, pomelo
Limn Persa, Lima Tahit
Limn, limonero, limn real, limn italiano
Cidra
Toronjo, pomelo
Mandarino, tangerino
Naranjo dulce
Naranjo trifoliado, trifoliata
Fortunella
japonica (Thunb.) Swingle
Kumquat redondo, Marumi
margarita (Lour.) Swingle
Kumquat oval, Nagami
Citrus
En la regin centro de Nuevo Len, en donde se ubica el rea productora
de ctricos del Estado, las estaciones del ao estn bien definidas. En todos los
cultivares la floracin y crecimiento de los rboles, son controlados principalmente
por la temperatura, por lo que se presentan dos perodos: uno de quiescencia,
en el cual ocurre el inicio y la diferenciacin floral durante el invierno y otro de
58
floracin y crecimiento vegetativo, durante la primavera. Es recomendable que al
establecer una huerta se considere la presencia de heladas en la regin, por lo
que es conveniente establecer una variedad de maduracin temprana para tener
una cosecha segura antes de la helada y una tarda con la cual se puede tratar de
especular con el precio del mercado tardo.
4.1 Variedades de naranja
La naranja es la especie ms importante por la superficie que ocupa en la regin
citrcola de Nuevo Len y en el pas. Los cultivares ms comunes se describen a
continuacin (Gonzlez-Garza et al., 1983; Padrn-Chvez, 1985a, 1990; PadrnChvez y Rocha-Pea, 2007):
4.1.1 Naranjas de maduracin temprana
Marrs. Proviene de una mutacin de naranja navel, detectada en la propiedad
de O.F. Marrs en Donna, Texas, EUA, en 1927. Es la variedad ms temprana en
alcanzar la maduracin; el tamao del fruto es mediano a grande, con dimetro
promedio de 7.0 cm, redondo y sin ombligo, con pocas o ninguna semilla. Fructifica
principalmente en racimos, en las partes ms externas del rbol; la corteza del
fruto es lisa, poco gruesa y fcil de pelar. El ndice de madurez mnimo requerido
lo alcanza a principios de septiembre, debido a su baja acidez; en estas fechas
su calidad no es buena, es dulce pero algo inspida; sin embargo, el sabor mejora
considerablemente si se deja avanzar ms su maduracin antes de la cosecha del
fruto. El rbol es de porte pequeo, moderadamente vigoroso y productivo.
Naranja de ombligo o Washington Navel. Es una variedad de maduracin
temprana. El rbol es de vigor y tamao medio. El fruto es de maduracin temprana,
grande, redondo o ligeramente ovalado, con un ombligo bien formado, en ocasiones
oculto, pero frecuentemente prominente, la corteza es ligeramente rugosa, de
grosor normal y fcil de pelar. Los gajos se separan con facilidad, la pulpa es firme,
moderadamente jugosa y dulce, con baja acidez. El fruto puede permanecer en el
rbol si se cultiva en condiciones favorables, donde las condiciones climatolgicas
no sean extremas, tales como tiempo seco y caluroso durante la floracin y amarre;
sin embargo, si se logra producir fruta, sta tiene buen mercado, se considera para
mesa por excelencia, por carecer de semillas.
59
Fisher Navel. Es una de las variedades ms populares en California, EUA.
El rbol es parecido al de Washington Navel; sin embargo, ste es ms
productivo, an en condiciones de clima extremo. El fruto alcanza su madurez
antes que el de Washington Navel, aunque la coloracin no se alcanza tan
temprano.
4.1.2 Naranja de maduracin intermedia
Cadenera. Esta variedad se desarroll en 1870. El rbol es vigoroso y de
tamao mediano y productivo. El fruto es mediano a grande, casi redondo,
una corteza delgada, ligeramente rugosa, fcil de pelar, con pocas semillas,
se considera de maduracin intermedia y se puede cosechar de noviembre a
febrero.
Moro. Es una variedad de maduracin intermedia, originaria de Italia. Se cultiv
ampliamente en Sicilia, en los aos 50 y 60s, en donde es la variedad ms
importante. El fruto es de mediano a pequeo con un dimetro promedio de
6.7cm, corteza algo rugosa, aunque en el rbol tambin se presentan frutos con
corteza lisa. Algunos frutos pueden tener la corteza moderadamente o rojiza y
poco adherida. Como en todas las naranjas sanguneas, la coloracin interna
depende en gran medida de las condiciones climatolgicas de la temporada.
Los frutos tienen pocas o ninguna semilla; el contenido de jugo es alto, su
sabor es variable dependiendo en gran medida del grado de pigmentacin. El
perodo de cosecha es de octubre a enero
Existen otras variedades de maduracin temprana e intermedia, tales
como la Parson Brown, Pineapple y Hamlin, las cuales tambin tienen alto
potencial productivo en la regin citrcola de Nuevo Len; sin embargo, tienen el
inconveniente de que por su poca de cosecha de octubre a enero, su entrada a la
60
comercializacin es cuando existe una sobre oferta de fruta fresca en el mercado
nacional, razn por la cual generalmente alcanzan precios bajos, respecto a las
variedades de maduracin ms temprana o tarda.
4.1.3 Naranja de maduracin tarda
Valencia. Es la variedad ms tarda, de origen portugus; sin embargo, se tiene
conocimiento de sta por primera vez en las Islas Azores de Espaa. El rbol es de
porte vigoroso, con hbito de crecimiento erecto, grande y productivo, aunque con
una produccin alternante, sobre todo cuando el manejo es deficiente y la cosecha
anterior se realiz tarde. La naranja Valencia es el cultivar de mayor importancia en
el mundo. El fruto es de tamao medio a grande, redondo o ligeramente achatado,
con pocas o ninguna semilla, con buena coloracin a la madurez, con una corteza
delgada y lisa, aunque tiende a reverdecer a finales de temporada. Se puede
cosechar desde febrero hasta abril, aunque puede permanecer en el rbol hasta
junio si hay disponibilidad de agua; el contenido de jugo es alto y de sabor excelente.
Olinda. Es una variedad tarda, procedente de la germinacin de una semilla en la
propiedad de O. Smith en Olinda, California, en 1939. El desarrollo del rbol y el
fruto es parecido al de la variedad Valencia. Aunque todava no se han efectuado
estudios en el estado de Nuevo Len para determinar el tiempo en que puede
permanecer en el rbol, se cosecha desde febrero hasta mayo.
Naranja Marrs
Naranja Valencia
Fig. 4.1. Fruto de las variedades de naranja ms comunes para el estado de Nuevo Len.
61
4.2 Variedades de mandarina
Los rboles de las variedades de mandarinas y sus hbridos generalmente son ms
resistentes al fro que las naranjas y toronjas, aunque existen algunos, como el tangor
Temple, que son menos resistentes; sin embargo, el fruto del mandarino es ms
propenso a sufrir lesiones por fro. Los mandarinos tienen gran adaptacin, ya que
se cultivan en condiciones climatolgicas desrticas, semitropicales y subtropicales.
No obstante, las diferentes variedades de mandarina tienen necesidades de clima
concretas para alcanzar una buena produccin y calidad. La mandarina Clementina
es la ms exigente en lo que respecta a clima. Asimismo, muchas variedades de
mandarinas, entre las cuales estn la mandarina Comn y la Dancy, as como
sus hbridos, muestran alternancia en la produccin, de forma tal que a cosechas
abundantes con frutos pequeos, siguen cosechas bajas con frutos grandes y de
poca calidad (Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2007).
Aunque las mandarinas comprenden un grupo bastante amplio, la superficie
establecida a nivel mundial es menor en comparacin con la naranja. Expertos en el tema
han intentado clasificar la mandarina en diferentes categoras o especies (Cuadro 4.2).
Cuadro 4.2 Especies y nombres comunes de mandarinas.
Especie
Tipo
Citrus unshiu Marc
Mandarino Satsuma
Citrus deliciosa Ten.
Mandarino comn
Citrus nobilis Lour.
Mandarino King
Citrus reticulata Blanco
Otros mandarinos
Fuente: Davies y Albrigo (1994) y Saunt (1992)
Las tres primeras categoras son mandarinas bien definidas y cada una tiene
distintas variedades. En la ltima categora hay una extensa coleccin de variedades,
ya sean de origen natural o hbridos inducidos. Las variedades de mandarina con
mayor potencial productivo en la regin citrcola de Nuevo Len (Gonzlez-Garza
62
et al., 1983; Padrn-Chvez, 1985b, 1992; Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2007) se
describen a continuacin:
Dancy. El rbol es de porte vigoroso, no tiene espinas y su hbito de crecimiento
es erecto. Es la principal variedad en la regin noreste del pas, la cual produce
frutos con cscara que se desprende con facilidad; sta es una caracterstica
importante para su consumo como fruta de mesa; sin embargo, presenta marcada
alternancia en su produccin; la cosecha debe hacerse con tijeras, la fruta no resiste
el transporte y el perodo de cosecha es corto, de noviembre a diciembre, despus
del cual la corteza contina su crecimiento y se despega del fruto, por lo que pierde
rpidamente su valor comercial. El fruto es ligeramente achatado en la parte estilar,
con una pequea depresin cerca de la cicatriz estilar, donde en ocasiones se
observa un pequeo ombligo. La parte peduncular es ligeramente apuntada y gran
parte de los frutos presenta un pequeo cuello, mientras que la corteza es lisa,
delgada, consistente y generalmente presenta un mnimo de seis semillas por fruto.
Fairchild. Es un hbrido de Clementina X tangelo Orlando, obtenido por J.R. Furr
en Indio, Ca. EUA. El rbol es de porte vigoroso, sin espinas, de follaje denso y
hbito de crecimiento abierto. El fruto es parecido al de su progenitor femenino, la
Clementina, en cuanto a forma, textura de la corteza y color, aunque es de tamao
ligeramente ms grande; es firme y la corteza es delgada y bastante adherida, por
lo que se pela con dificultad; desprende gran cantidad de aceite esencial al pelarla,
de modo que los gajos quedan algo impregnados de aceite. La productividad se
incrementa con el uso de polinizadores, como el tangelo Orlando, lo que ocasiona
que el fruto contenga muchas semillas. El fruto es de maduracin temprana,
cosechndose desde octubre hasta diciembre.
Lee. Es un hbrido de Clementina X tangelo Orlando, obtenido por F.C. Gardner y
J. Bellows en 1942. El rbol es de porte vigoroso, de tamao mediano y hbito de
crecimiento abierto. El fruto es similar al del Orlando en cuanto a tamao y forma,
63
aunque la corteza es de color ms intenso una vez que alcanza su madurez. En la
regin, la pulpa generalmente alcanza el color naranja antes que la corteza y es fcil
de pelar. Es una variedad de maduracin temprana, con un perodo de cosecha de
octubre a diciembre.
Nova. Es un hbrido de Clementina Fina X tangelo Orlando, obtenido por F.C.
Gardner y J. Bellows en Florida, EUA, en 1942. El rbol es de porte vigoroso, bien
desarrollado y presenta muchas de las caractersticas de la mandarina, con algunas
espinas. El fruto es de buen tamao y posee un alto contenido de jugo de excelente
sabor; la corteza es firme y adherida, lo que dificulta el desprendimiento al inicio,
pero despus se desprende con facilidad. Es de maduracin temprana, con perodo
de cosecha desde mediados de septiembre hasta diciembre. Es un hbrido auto
incompatible, por lo cual el fruto no tiene semillas en plantaciones aisladas; aunque
se recomienda intercalar un polinizador, como el tangelo Orlando, para que mejore
la produccin. En ocasiones, antes de alcanzar su madurez, la corteza del fruto
puede romperse en la regin estilar; tambin puede ser afectada por el sol.
Ponkan. Es una variedad de origen Japons. El rbol es de porte vigoroso, de
tamao medio y hbito de crecimiento erecto. Es productivo pero suele presentar
alternancia. El fruto es de tamao grande y de forma achatada, frecuentemente
presenta un pequeo cuello como el de mandarina Dancy, as como una zona
hundida en la regin estilar; la corteza es poco adherida, fcil de pelar y el aceite
esencial desprende un aroma caracterstico, similar al de la mandarina Comn. Se
puede cosechar desde principios de noviembre hasta enero.
Sunburst. Es un hbrido de las variedades Robinson (Clementina X tangelo
Orlando) y Osceola, obtenido por P.C. Reece en 1961, en Florida, EUA. Es de
madurez temprana, que se puede cosechar desde mediados de septiembre. Es una
de las mandarinas ms atractivas que alcanza una coloracin naranja-rojiza, con
una corteza lisa y delgada, relativamente fcil de pelar. Es conveniente intercalar un
64
polinizador, como Temple, Orlando o Nova, para incrementar la produccin.
Murcott. Es un tangor, mandarina X naranja, de progenitores desconocidos, obtenido
por W.T Swingle en Florida, EUA. en donde recibe el nombre de Honey tangerina
y en Mxico se le conoce como Murcott. El rbol es de porte vigoroso, con forma
de arbusto y sus hojas son similares a las del sauce. Fructifica en los extremos
de las ramas, de manera que el fruto puede sufrir lesiones por viento, insolacin
o heladas. Es productivo, con una fuerte tendencia a la alternancia. El fruto es de
tamao medio, lo cual depende del nmero de frutos en el rbol; es ligeramente
achatado en la base y el pice, con corteza lisa y frecuentemente presenta manchas
ocasionadas por viento y sol; es difcil de pelar y se puede cosechar desde febrero
hasta abril. El nmero de semillas por fruto es alto, doce o ms.
Orlando. Es el resultado del cruzamiento entre toronjo Duncan y mandarino Dancy,
en 1931. El rbol tiene un crecimiento vigoroso y las hojas tienen forma de cuchara.
El fruto es de tamao medio, casi redondo, su maduracin puede presentarse desde
octubre, aunque en Nuevo Len madura desde noviembre. La corteza del fruto es
algo rugosa en la regin estilar, delgada y de adherencia moderada, por lo que no se
pela con facilidad y desprende tanta cantidad de aceite esencial como la Ortanique.
Se puede plantar con otros cultivares como la Dancy y Temple para obtener
mejores cosechas; sin embargo, tambin se incrementa el nmero de semillas, que
normalmente es de diez por fruto. El rbol tiene un crecimiento vigoroso y las hojas
tienen forma de cuchara.
Ortanique. Es un tangor de progenitores desconocidos. Su nombre es una sntesis
de las siguientes palabras: orange, tangerine, unique. El rbol es porte vigoroso, es
productivo, con hbito de crecimiento abierto y gran tamao. El tamao del fruto es
medio y ligeramente achatado en la regin estilar, donde en ocasiones se observa
un pequeo ombligo. La forma, textura y grosor de la corteza del fruto, as como la
calidad interna, son caracteres que varan de acuerdo a las condiciones ambientales
65
de la regin donde se cultive. En condiciones de tipo semi tropical y mediterrneo, la
corteza es rugosa, de color naranja intenso y gruesa; en tanto que en condiciones
tropicales, es lisa, de color naranja plido y extremadamente delgada. Es difcil de
pelar ya que desprende gran cantidad de aceite esencial. El sabor es dulce, con
la acidez necesaria para obtener un sabor excelente. En Nuevo Len, se cosecha
desde enero, pero la fruta se puede mantener en el rbol hasta mayo, con buena
calidad y firmeza.
Temple. Es un tangor de origen desconocido, detectado en Jamaica desde
1896. El rbol es de porte vigoroso, productivo, con forma de arbusto y con
espinas, de follaje denso y hojas similares a las de mandarina. El fruto es de
tamao medio a grande, de forma ligeramente achatada en la regin estilar y
la corteza rugosa, de color atractivo, naranja rojizo, delgada y fcil de pelar. El
color de la pulpa es menos atractivo que el de la corteza, ya que es de color
naranja plido. El sabor es bueno. La cantidad de semilla por fruto es alta,
de quince a veinte. No requiere intercalarse con ningn otro cultivar, ya que
es auto frtil. Es una variedad de media estacin, se puede cosechar desde
noviembre hasta febrero.
Mandarina Dancy
Mandarina Fairchild
Fig. 4.2 Fruto de las variedades de mandarina ms comunes para el estado de Nuevo Len.
66
4.3 Variedades de toronja
Las toronjas son generalmente productivas y el rbol es de gran vigor, aunque es
ms susceptible al fro que la naranja; no as el fruto, el cual es ms resistente.
Una caracterstica distintiva de esta especie es la produccin de fruta en
racimos. La calidad del fruto vara principalmente por el clima y el patrn. Los
frutos ms dulces y jugosos son los que se producen en climas semi-tropicales.
Las variedades se puede agrupar en toronjas blancas y toronjas pigmentadas,
estas ltimas con una gran demanda en la actualidad (Gonzlez-Garza et al.,
1983; Padrn-Chvez, 1985c; Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2007):
4.3.1 Variedades de pulpa blanca
Duncan. El origen de esta variedad se remonta a 1830; sin embargo, L.A. Duncan
le dio su nombre en 1892. Todas las variedades que existen actualmente, se
han originado de la Duncan. El rbol es de porte vigoroso, grande y productivo,
su fruto es de mayor tamao que el de Marsh (ver siguiente prrafo) y el rbol
es ms resistente al fro. El fruto es de sabor excelente, de pulpa firme y
jugosa, su maduracin ocurre desde noviembre, pero se puede mantener en el
rbol hasta junio; sin embargo, su mejor calidad se obtiene en febrero y marzo.
Tiene como inconveniente la cantidad de semillas por fruto (alrededor de 30),
por lo que el destino es principalmente la industria del jugo o el envasado en
gajos.
Marsh. Se origin de semilla de Duncan en Lakeland, Florida, EUA, alrededor
de 1860. C.M. Mash la propag en 1892. Se le conoce como Marsh Seedless.
El rbol es de porte vigoroso y productivo; de tamao grande y ms sensible
al fro que el de Duncan. El fruto es ms pequeo que el de Duncan, pero
presenta menos cantidad de semillas, en promedio dos por fruto. La corteza
del fruto es ligeramente ms gruesa. Su perodo de cosecha es de noviembre
hasta junio.
67
La variedad Marsh es una de las de mayor importancia en el mundo; sin
embargo, las variedades pigmentadas sin semillas estn teniendo ms demanda en
Mxico. El fruto es adecuado para la industria de jugo y gajos.
4.3.2 Variedades de pulpa pigmentada
Henderson. Esta variedad se detect en 1973 en la plantacin de S. Henderson,
cerca de Edinburgh, Texas EUA, como una mutacin espontnea en un rbol de
la variedad Fawcett Red. No se detectan diferencias entre esta variedad y el
Ruby en cuanto a la poca de maduracin; sin embargo, Henderson tiene una
mejor pigmentacin, tanto externa como interna.
Ray Ruby. Esta variedad se detect en la propiedad de R. Ray, cerca de Mission,
Texas EUA. Aunque el rbol es prcticamente idntico al de Ruby, el fruto es
ms rojizo en la parte externa e interna, diferencias que se aprecian cuando la
madurez del fruto es avanzada.
Ro Red. Es la variedad pigmentada de introduccin ms reciente, fue obtenida
por R.A. Hensz en Texas, EUA, por irradiacin en yemas procedentes de una
planta de semilla de Ruby Red. El fruto tiene pulpa de color cinco veces ms
intenso que el de Ruby y dos veces ms que el de Ray y casi tan intenso que
el de Star Ruby. Se cosecha desde noviembre hasta abril con buena calidad de
fruto.
Ruby. Esta variedad tambin se conoce como Ruby Red, Redblush y Henninger,
se detect como mutacin espontnea de la variedad Thompson en 1926 por
A.E. Henninger, en McAllen, Texas EUA. El fruto tiene pulpa de color rosa, es
idntico al de Marsh en cuanto a las caractersticas del fruto, aunque presenta
menos semillas.
68
Star Ruby. Esta variedad se obtuvo mediante la irradiacin de una semilla
del cultivar Hudson por R.A. Hensz, en Texas A & I University, Weslaco, Texas
EUA, en 1959. La pulpa del fruto es ligeramente ms roja que la de Hudson, es
la toronja de coloracin ms intensa. Adems, la coloracin externa es superior
a la de las variedades ms recientes.
El fruto de la variedad Star Ruby casi no presenta semillas, la corteza
es delgada con alto contenido de jugo y el sabor es ms dulce que el de
Marsh y otras variedades pigmentadas. El rbol es de menor vigor que el de
las dems variedades, por la que el fruto tiende a alcanzar menor tamao;
presenta quimeras con frutos de color amarillento en ciertas reas en ramas,
hojas y frutos.
Toronja Marsh
Toronja Rio Red
Fig. 4.3. Fruto de las variedades de toronja ms comunes para el estado de Nuevo Len.
En la Tabla 4.1 se presentan los perodos de cosecha para las variedades de
naranja, mandarina y toronja en el estado de Nuevo Len
69
70
Naranjas
Hamlin
Pineapple
Parson Brown
Marrs
Valencia
Washington
Mandarinas e hbridos
Dancy
Fairchild
Lee
Nova
Ponkan
Sunburst
Murcott
Orlando
Ortanique
Temple
Toronjas
Duncan
Marsh
Henderson
Redblush
Ray Ruby
Ro Red
Ruby
Star Ruby
Redblush
Cultivar
Sept.
Oct.
Nov.
Dic.
Ene.
Feb.
Mar.
Abril
poca de cosecha
Mayo
Jun.
Jul.
Ago.
Tabla 4.1. Perodos de cosecha para cultivares de naranja, toronja y mandarina e hbridos ms importantes en el estado de Nuevo Len, Mxico.
4.4 Portainjertos ctricos
La mayora de las huertas de ctricos constan de rboles formados por dos partes,
el patrn o portainjerto y la variedad los cuales combinan atributos favorables.
El portainjerto es el que proporciona el sistema radical, mediante el cual el rbol
establece su sistema de soporte, permite absorcin del agua y nutrimentos,
almacenamiento de carbohidratos producidos en las hojas y de la sntesis de
algunos reguladores del crecimiento, adaptando a la variedad a una condicin
particular de suelo y adems, potencialmente proporciona tolerancia a algunas
enfermedades.
El empleo del portainjerto tiene como principales propsitos la reduccin de
la juvenilidad, la adaptacin ambiental a diferentes condiciones de suelo y clima,
as como el comportamiento hortcola entre el portainjerto y la variedad que est
injertada (Castle et al., 1993). Existen ms de 20 caractersticas hortcolas que
son influenciadas por el patrn, incluyendo tamao y vigor del rbol, profundidad
de enraizamiento, tolerancia a las heladas, adaptacin a ciertas condiciones de
suelo, tales como salinidad o pH, o exceso de agua, resistencia o tolerancia a
nematodos y enfermedades relacionadas con Phytophthora y rendimiento de
fruta, tamao, textura, calidad interna y tiempo de madurez (Forner-Valero, 1981,
1985; Rocha-Pea y Padrn-Chvez, 1992; Castle et al., 1993; Davies y Albrigo,
1994; Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2008).
En Nuevo Len y en todo Mxico durante casi 100 aos de desarrollo de la
citricultura se emple el patrn de naranjo agrio (Citrus aurantium L.) en forma
predominante en las plantaciones comerciales de naranja, mandarina, toronja y
limn Persa. Lo anterior, debido a sus caractersticas de adaptacin a una amplia
gama de tipos de suelos, as como formacin de rboles precoces y longevos y
retencin de la fruta en el rbol por un perodo amplio con buena calidad. Desde
el punto de vista fitosanitario, el naranjo agrio presenta tolerancia a patgenos
de la raz (Phytophthora spp.) y, con excepcin del virus de la tristeza (Citrus
tristeza virus = CTV), los rboles injertados en naranjo agrio son asintomticos o
tolerantes a la mayora de las enfermedades causadas por virus y viroides.
71
En Mxico desde el ao 1992 existe una campaa a nivel nacional contra el
virus de la tristeza (SARH, 1994; SAGAR, 1997), mediante la cual se han efectuado
detecciones del CTV en 20 entidades citrcolas del pas (SAGARPA 2001). Debido
a ello, desde el ao 1992 se ha estado promoviendo a nivel nacional el uso de
portainjertos distintos al naranjo agrio para evitar epifitias futuras por el CTV en
la citricultura nacional (Rocha-Pea y Padrn-Chvez, 1992; Rocha-Pea et al.,
1992). Actualmente la promocin del empleo de portainjertos distintos al naranjo
agrio se est llevando a cabo a travs del Programa de Reconversin Productiva
de la Citricultura (SAGARPA, 2006) y es regida por la Norma oficial Mexicana
NOM-079-FITO-2002 (SAGARPA, 2002), mediante la cual el establecimiento de
nuevas plantaciones se debe efectuar exclusivamente con material certificado
libre de virus y en portainjertos diferentes al naranjo agrio.
Los efectos del CTV en plantas de naranja, mandarina, toronja o limn Persa
sobre naranjo agrio, se manifiestan desde infecciones latentes sin manifestacin
de sntomas durante aos o mediante un declinamiento gradual o sbito que
conlleva a la muerte de las plantas. El empleo de portainjertos diferentes al
naranjo agrio evita el declinamiento y muerte de las plantas; sin embargo, es
conveniente considerar que existen razas del CTV extremadamente severas que
causan acanaladuras en el tronco y ramas en naranjas y/o toronjas an injertadas
en patrones diferentes al naranjo que ocasionan un debilitamiento en el vigor del
rbol que conduce a una reduccin en la productividad de las plantaciones. En
el Captulo No. 12 de este libro se hace una descripcin detallada del CTV en
plantas injertadas en naranjo agrio y en los denominados portainjertos tolerantes
al CTV. En el Cuadro 4.3 se concentra las caractersticas de los patrones ms
importantes y en seguida se describen las caractersticas generales de algunos
de ellos como opcin al empleo del naranjo agrio como portainjerto (FornerValero, 1981, 1985; Rocha-Pea y Padrn-Chvez, 1992; Davies y Albrigo,
1994; Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2008).
72
Cuadro 4.3 Caractersticas de los patrones ctricos ms importantes
Tolerancia
Phytophthora
Mal drenaje
Sequa
Heladas
Bight
Tristeza
Exocortis
Cachexia/
Xiloporosis
Nemtodos
Alto contenido
de calcio en el
suelo
Salinidad
Limn Rugoso
Limn Milam
Limn Volkameriano
Lima Rangpur
Naranjo Agrio
Smooth Flat Seville
Mandarina Cleopatra
Naranjo Trifoliado
Citrange Carrizo
Citrange Troyer
Citrumelo Swingle
Patrn/Caractersticas
Adaptado de Davies y Albrigo (1994).
Claves: B = Buena, A = Alta, I = Intermedia, B = Baja, P = Pobre, R = Resistente, S = Susceptible,
T = Tolerante, ? = Informacin insuficiente.
Comentarios: En algunos casos se difiere con el autor, p. ej. En Nuevo Len, Volkameriano no
tiene problemas con Phytophthora y cuando se injerta con Valencia resiste heladas hasta de -5.5 C.
Se ha comprobado la susceptibilidad del Troyer a la exocortis (Snchez-Salas et al., 1979).
73
Mandarina Cleopatra. Es una especie llamada chota o billi kitchili en la India.
Se utiliza en todo el mundo como patrn; sin embargo, es de importancia menor.
Es tolerante a la tristeza, exocortis, pero su tolerancia a la psorosis y cachexia/
xiloporosis ha sido cuestionada y es susceptible a gomosis en reas con alto ndice
de inculo. Induce a la produccin de frutos de menor tamao en naranjas y toronjas,
no as en mandarinas. Es resistente a la salinidad y al alto pH del suelo. Es menos
afectado por el Blight que la lima Rangpur y limn Rugoso. Aunque los rboles
sobre Cleopatra son de crecimiento lento en el vivero y empiezan a producir tarde,
son de tamao grande en el campo. Cleopatra es compatible con todas las especies
de ctricos (Rocha-Pea y Padrn-Chvez, 1992; Wutscher, 1998).
Mandarina Sunki. Es un patrn comn en China y algo en Brasil. Es tolerante a la
tristeza y susceptible a exocortis y gomosis, pero resistente al Blight. Los rboles
sobre Sunki producen fruta grande de buena calidad, pero el tamao de los rboles
y la produccin es variable (Wutscher, 1998).
Mandarina Sun Chu Sha. Es resistente a la tristeza, exocortis, xiloporosis y
gomosis. Los ctricos sobre este patrn producen frutos de buena calidad, pero de
mediana produccin.
Naranja trifoliada (Poncirus trifoliata). Este patrn como tal es notablemente
diferente de la naranja. La planta es un arbusto deciduo o rbol pequeo con
espinas grandes y fuertes y pequeas hojas compuestas por pecolos alados y tres
fololos. Es un patrn utilizado masivamente en Japn, es tolerante a la tristeza;
psorosis y cachexia/xiloporosis. Por ser sensible a la exocortis debe ser injertado
con yemas exentas de esta enfermedad. Es un patrn resistente a Phytophthora sp
y a la asfixia radical, por lo que se adapta bien en terrenos pesados. Es resistente al
fro; presenta sensibilidad a la caliza y a la salinidad del suelo. Se le ha considerado
como un patrn que induce poco vigor; sin embargo, con injertos libres de exocortis
y en suelos cidos, los rboles pueden llegar a tener un tamao normal. Induce
74
buena productividad y una excelente calidad de fruta, siendo el tamao de sta
superior al normal. Presenta incompatibilidad localizada con el limn Eureka y con
otras variedades de esta especie (Padrn-Chvez, 2000).
Citranges (C. sinensis x P. trifoliata). La influencia de la naranja trifoliada es
fuertemente marcada y los citranges evidencian la naturaleza trifoliada de sus hojas.
La influencia de la naranja dulce se muestra en la naturaleza siempre verde de los
rboles. Son altamente poliembrinicos y aparentemente es raro que se desarrollen
embriones cigticos. El citrange Troyer es un patrn ampliamente utilizado. Es
tolerante a la tristeza, psorosis y cachexia/xiloporosis, pero sensible a exocortis.
Presenta resistencia a Phytophthora sp. Tiene buena afinidad con las variedades
de naranjo dulce, mandarino y pomelo, pero es incompatible con el limn Eureka.
Es comn que los citranges muestren uniones caractersticas en el sitio de la unin
de la variedad con el patrn, al adquirir el patrn mayor dimetro que la variedad.
Induce buena productividad y vigor, precocidad en la produccin y frutos de alta
calidad. Es sensible a los altos contenidos de caliza activa en el suelo y a la salinidad.
El citrange Carrizo es igual al Troyer en muchos aspectos, morfolgicamente son
idnticos; sin embargo, la resistencia de Carrizo a Phytophthora sp., es mayor y
las variedades injertadas sobre este patrn son ms productivas que sobre Troyer.
Los citranges C-32 y C-35 se han establecido con relativo xito en Espaa, con una
respuesta similar al Carrizo; en Nuevo Len el C-35 no ha sido mejor que el Carrizo
cuando se injerta con naranja Valencia.
Citrumelos (C. paradisi x P. trifoliata). Los citrumelos son parecidos a los citranges,
producen gran nmero de semillas que contienen solamente embriones nucelares y
por consiguiente casi todas las plantas F1 son idnticas. El citrumelo Swingle es un
patrn con una buena respuesta en suelos ligeros y pesados; es tolerante a tristeza,
resistente a la gomosis y algunos investigadores lo consideran susceptible a la
exocortis y psorosis (Martnez, 1986), mientras que otros lo consideran tolerante o
con baja sensibilidad a exocortis y cachexia/xiloporosis (Forner-Valero, 1981, 1985).
75
Es ms sensible a la caliza que el Troyer, manifestando con frecuencia sntomas
de clorosis frrica. La productividad y calidad del fruto son variables con la especie
injertada, excelente con injertos de pomelo y normales a bajos con naranjos y
mandarinos.
Limn Rugoso (C. jambhiri Lush). El limn rugoso es tolerante a la tristeza,
exocortis, cachexia/xiloporosis y psorosis, pero sensible a Phytophthora sp. presenta
buena resistencia a la caliza y resistencia media a la salinidad del suelo; produce
rboles vigorosos y es adecuado para naranja dulce, mandarino, toronjo y limn,
especies en las cuales induce elevadas productividades; sin embargo, la calidad de
los frutos suele ser baja y los rboles son poco longevos. Es un patrn utilizado en
diversos pases y es predominante en Sudfrica y en la India.
Limn Volkameriano (C. volkameriana Pascuale). Es un patrn considerado
como tolerante a tristeza, exocortis y psorosis. En Italia se utiliza como patrn
de limonero por tener buena resistencia a la enfermedad fungosa conocida como
mal seco. Presenta buena resistencia a la caliza y moderada a la salinidad y a
Phytophthora sp. Como patrn del naranjo dulce induce buena produccin, aunque
se reporta que la calidad de la fruta es inferior a la de otros patrones; sin embargo,
en Nuevo Len la naranja Valencia ha producido frutos de igual calidad que con
el naranjo agrio. Los limoneros injertados en este patrn presentan una excelente
produccin, similar que cuando estn injertados en C. macrophylla.
Lima Rangpur (C. limonia Osbeck). Es un patrn tolerante a la tristeza y presenta
una marcada resistencia a sequa, salinidad y altos contenidos de carbonato de
calcio en el suelo. Las variedades injertadas sobre este patrn muestran buen vigor
y grandes producciones, aunque a veces una calidad de fruta deficiente. An con
sus buenas cualidades, posee defectos tan importantes como la sensibilidad a
exocortis, a cachexia/xiloporosis y a hongos del gnero Phytophthora, por lo cual se
ha frenado su difusin en muchas reas (Forner-Valero, 1981, 1985).
76
Mandarina Cleopatra
Poncirus trifoliata
Citrange Troyer
Citrumelo Swingle
Limn Volkameriano
Fig. 4.4. Frutos y hojas de los portainjertos ctricos ms comunes.
77
4.4.1 Efecto de diversos portainjertos en el rendimiento de naranja
Valencia
A continuacin se presentan resultados de algunos ensayos establecidos y
conducidos en el INIFAP, Campo Experimental General Tern (Padrn-Chvez,
1985c, 1990, 2006): Se proporcionan valores de produccin y parmetros de calidad
de fruto al momento de la cosecha.
Cuadro 4.4 Produccin y calidad de fruta de la naranja Valencia en varios
portainjertos.
Patrn
Trifoliata Rubidoux
Mandarina Sunki
Citrange Carrizo
Naranjo agrio
Produccin (t/ha), ao de cosecha
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
1.7
1.7
1.6
2.4
6.5
7.7
8.3
7.7
28.0
24.7
27.5
25.3
41.5
32.9
45.1
35.8
21.7
20.8
28.6
19.4
58.9
41.5
57.9
54.3
53.9
51.5
56.1
54.3
31.2
22.2
27.4
22.2
rboles establecidos en mayo de 1992. Distancia de plantacin 6 x 4 m. La produccin de fruta cosechada en el ao 2000
fue menor debido a heladas que ocurrieron en febrero de 1999 cuando los rboles estaban en plena floracin y la del 2003
por ocurrir temperaturas por encima de los 40C en la etapa de amarre durante el ao 2002.
Patrn
Trifoliata Rubidoux
Mandarina Sunki
Citrange Carrizo
Naranjo agrio
Jugo*
(%)
46.2
48.5
46.3
47.0
Parmetros de calidad del fruto a la cosecha
Acidez
Brix **
Relacin
titulable***
(%)
Slidos/Acidez
(%)
11.0
0.93
11.98
10.6
0.93
11.54
11.2
0.96
11.68
10.8
0.97
11.16
Calidad determinada con base en el mtodo estndar para ctricos. Cosecha: marzo de 2002. * Con base en el peso; **
Slidos solubles totales; *** Expresado como cido ctrico anhidro.
Analizando los nmeros de produccin, se puede observar que en promedio
la naranja Valencia injertada en Carrizo rindi 14% ms toneladas (t)/ha, respecto de
la produccin con el agrio y la produccin promedio obtenida con el patrn Rubidoux
fue alrededor del 10% mayor respecto del agrio, y con el patrn Sunki fue semejante
la produccin promedio a la obtenida con el agrio. Lo anterior muestra que existen
otras opciones para sustituir al agrio con efecto en la produccin igual o superior.
En cuanto al efecto de los patrones en la calidad de la fruta producida por la naranja
78
Valencia, los nmeros del Cuadro 4.5 muestran semejanza con los parmetros de
calidad de la fruta con el patrn agrio.
Cuadro 4.5 Efecto del portainjerto en la produccin y calidad de fruta de toronja.
Cultivar/Portainjerto
Marsh
Citrange Troyer
Naranjo agrio
Redblush CES#3
Citrange Troyer
Naranjo agrio
Rendimiento*
kg/rbol
Alternancia en
produccin**
72.5
41.7
455.7
269.3
Alternante
Alternante
76.7
36.0
491.9
230.7
Alternante
Leve alternancia
t/ha
*Produccin promedio de 1977-1978 a 1982-1983. rboles establecidos en febrero de 1966. Distancia de plantacin 8 x 8
m. ** Segn la variacin en el rendimiento. Leve alternancia = 30-40%; Alternante = 50-70%
Parmetros de calidad del fruto a la cosecha
Cultivar/
Portainjerto
Marsh
Citrange Troyer
Naranjo agrio
Redblush CES#3
Citrange Troyer
Naranjo Agrio
Relacin
Slidos/
Acidez
Jugo*
(%)
Slidos **
(%)
kg slidos
por tonelada
de fruta
Acidez
titulable ***
(%)
42.5
43.9
9.7
10.9
41.1
45.1
1.66
1.76
5.9
5.9
45.9
45.9
9.3
10.7
42.1
49.2
1.53
1.77
6.2
6.2
Calidad determinada con base en el mtodo estndar para ctricos. * Con base en el peso; ** Slidos solubles totales; ***
Expresado como cido ctrico anhidro.
El efecto del patrn en la produccin de fruta de toronja es ms
evidente que en naranja, ya que la variedad Marsh injertada en Troyer rindi
en promedio alrededor de 74% ms que utilizando al agrio como patrn, y la
variedad Redblush injertada en Troyer produjo en promedio 113% ms que
cuando se injert en agrio, y en la calidad de la fruta no hubo diferencias con
los patrones. Cabe sealar que es importante utilizar material de propagacin
de sanidad conocida cuando se quiera producir planta de toronja (o cualquier
especie) utilizando patrones susceptibles a la exocortis, como es el caso del
Troyer.
79
En el Cuadro 4.6 se puede apreciar claramente la ventaja del patrn
Volkameriana en la produccin de fruta de la naranja Valencia, con el cual se produjo
alrededor de 27% mayor rendimiento, comparado con el agrio como patrn y con el
Carrizo, en este caso, la produccin fue semejante al agrio. Los parmetros de la
calidad interna de la fruta muestran valores semejantes con los patrones Carrizo y
Volkameriana, respecto de los obtenidos con el naranjo agrio como patrn.
Cuadro 4.6 Efecto del portainjerto en la produccin y calidad de frutos de naranja
Valencia en Nuevo Len.
Patrn
Citrange Troyer
Citrange Carrizo
Citrange C-35
Volkameriana
Limn Milam
Lima Rangpur
Mandarina Cleopatra
Naranjo agrio
Produccin (t/ha)
Ao
2002
28.7
29.9
24.9
41.1
27.7
28.0
21.0
29.9
2003
14.2
15.6
10.7
20.0
8.6
16.4
9.7
20.3
2004
26.2
28.2
13.3
30.4
18.7
18.3
13.4
21.8
Acumulado
69.0
73.7
48.9
91.5
55.0
62.7
44.1
72.0
rboles establecidos en enero de 1997. Distancia de plantacin 6 x 4 m (Padrn-Chvez, 2006).
Patrn
Jugo*
(%)
Parmetros de calidad del fruto a la cosecha
Acidez titulable
Relacin
Slidos **
***
Slidos/Acidez
(%)
(%)
9.9
1.02
9.43
10.2
1.00
10. 41
9.6
1.00
9.60
Citrange Troyer
Citrange Carrizo
Citrange C-35
44.5
47.1
45.8
Volkameriana
45.5
10.1
1.02
10.01
Limn Milam
Lima Rangpur
Mandarina Cleopatra
Naranjo agrio
46.6
46.1
46.9
48.3
10.4
10.2
9.9
10.4
1.05
1.00
0.99
1.10
10.00
10.35
10.01
9.41
Valores de la cosecha de marzo del 2003 (Padrn-Chvez, 2006).
80
4.4.2 Manejo de patrones distintos al naranjo agrio
El empleo de portainjertos diversos se debe analizar en el contexto que son
portainjertos distintos al naranjo agrio y por consiguiente pueden tener caractersticas
particulares de crecimiento, manejo y respuesta distinta a lo conocido para naranjo
agrio. A continuacin se describen las principales consideraciones a tomar en cuenta
(Rocha-Pea y Padrn-Chvez, 1992; Padrn-Chvez, 2000; Padrn-Chvez y
Rocha-Pea, 2008):
[Link] Desarrollo en vivero. El sistema de produccin de planta de vivero consiste
de tres pasos fundamentales: 1) la siembra de la semilla en el almcigo, el desarrollo
de la planta y su trasplante a bolsa de polietileno o suelo en el vivero; 2) el desarrollo
y cuidado de la planta trasplantada; y 3) la injertacin y cuidado de la planta
injertada antes de su establecimiento en la huerta. Bajo las condiciones de clima del
estado de Nuevo Len, el proceso completo para la produccin de planta de vivero
sobre naranjo agrio, lleva de 20 a 24 meses para disponer de planta terminada
lista para su establecimiento en la huerta. Los limones Volkameriano y Rugoso
tienen una respuesta similar al naranjo agrio desde el almcigo hasta la formacin
de planta terminada; en cambio, la mandarina Cleopatra y los citranges tienen un
crecimiento ms lento despus del trasplante, por lo que alcanzan el grosor del tallo
requerido para la injertacin hasta julio y agosto del ao siguiente; este retraso en el
crecimiento tiene como inconveniente las altas temperaturas de verano que pueden
afectar el prendimiento del injerto. La planta terminada para los citranges est lista
para la segunda quincena de noviembre, mientras que para el naranjo trifoliado y la
mandarina Cleopatra, la terminacin de la planta se alcanza hasta el mes de marzo
del tercer ao (Padrn-Chvez, 2006). La informacin expuesta en el Cuadro 4.7 es
solo como referencia, para tener en cuenta los diferentes tiempos de produccin de
planta de vivero en Nuevo Len, de acuerdo a los portainjertos empleados.
81
Cuadro 4.7 Proceso de produccin de planta de vivero con diversos portainjertos
ctricos bajo las condiciones de clima del estado de Nuevo Len.
Patrn
Ao
Naranjo agrio
Volkameriano
Rugoso
3
1
Citranges
Cleopatra
Naranjo trifoliado
Ene
Feb
Mar
Abr
May
Tiempo
Jun Jul
Ago
Sep
Oct
Nov
Dic
Fuente: Padrn-Chvez, 2006
Siembra de semilla
Germinacin y desarrollo de la plntula
Trasplante
Injertacin
Planta terminada
[Link] Posible aparicin de otras enfermedades. El naranjo agrio es tolerante a
la mayora de las enfermedades que afectan a los ctricos, con la excepcin de la
tristeza; por lo tanto, es necesario considerar este parmetro para la seleccin de
otros patrones como alternativa al naranjo agrio. Por ejemplo, el uso de patrones
que no sean tan tolerantes a Phytophthora, agente causal de pudriciones radicales,
como la mandarina Cleopatra o el limn Rugoso, indudablemente que requerirn
ms insumos (fungicidas) para el combate del patgeno, el cual se encuentra
ampliamente distribuido en la mayora de las reas citrcolas del pas. Debido a lo
82
anterior, el establecimiento de nuevas plantaciones en donde se vayan a utilizar
patrones diferentes al naranjo agrio, se deben tener en cuenta las siguientes
precauciones:
A) Su adaptacin a las condiciones de suelo y clima. El comportamiento de los
patrones es diferente en los diversos tipos de suelo y clima.
B) Tener la certeza de que las yemas utilizadas estn libres de enfermedades. Nunca
se debern utilizar yemas provenientes de rboles sobre agrio de plantaciones
comerciales con sanidad desconocida.
C) Establecer plantaciones, preferentemente, en lugares separados de los rboles
sobre naranjo agrio y darles un manejo independiente al del resto de la plantacin.
Es sumamente riesgoso intercalar, sobre todo patrones susceptibles a viroides
(exocortis y cachexia) en medio de plantaciones establecidas en naranjo agrio.
D) Utilizar herramienta de poda nueva y de uso exclusivo en las plantas injertadas
en patrones diferentes al naranjo agrio, o bien desinfectarlas previamente con
blanqueador comercial (hipoclorito de sodio) diluido al 1-2% en agua. No se
debe aplicar la poda en rboles injertados en patrones susceptibles a viroides
(exocortis y cachexia) con la misma herramienta utilizada en plantas injertadas
en naranjo agrio sin la desinfeccin previa.
[Link] Contenido de calcio en el suelo como factor limitante del empleo de
portainjertos trifoliados. Un aspecto importante a considerar cuando la seleccin
del portainjerto incluye al naranjo trifoliado o su hbridos citranges y citrumelos, es el
contenido de calcio de calcio activo o intercambiable en el suelo, ya que dependiendo
del porcentaje de este elemento, los portainjertos antes mencionados pueden tener
un crecimiento reducido y una productividad deficiente (Castle et al., 1993; PadrnChvez, 2007). El contenido de calcio intercambiable en los suelos del rea citrcola
83
de Nuevo Len vara de 4 a 18% (Padrn-Chvez, 2007). En el Cuadro 4.8 se
ilustra el desarrollo y adaptacin potencial de portainjertos con base al contenido de
calcio en el suelo. El naranjo trifoliado y sus variedades rubidoux y dragn volador,
tienen como lmite de tolerancia alrededor del 6% de calcio intercambiable en el
suelo; en terrenos con niveles de calcio mayores, estos portainjertos por lo general
muestran un crecimiento raqutico desde su establecimiento y es comn que en
un perodo de 4 5 aos de edad mueran (Fig. 4.5). En contraste, los hbridos
de naranjo trifoliado con toronja (citrumelos) y con naranja (citranges), tienen un
mbito de adaptacin hasta de 10% y 16% de calcio intercambiable en el suelo,
respectivamente. El desarrollo y adaptacin de los dems portainjertos no trifoliados
como son mandarinas Cleopatra y Sunki, limn Volkameriano, naranjo agrio, entre
otros, aparentemente no son afectados por el contenido de calcio en el suelo.
En la Figura 4.6 se presenta a manera de referencia un mapa de la regin
citrcola de Nuevo Len estratificada por el contenido de calcio intercambiable
(Padrn-Chvez et al., 2006; Padrn-Chvez, 2007). No obstante lo anterior, cuando
se vaya a establecer una plantacin con portainjertos trifoliados, se considera
imprescindible efectuar un anlisis del contenido de calcio intercambiable en el
suelo, ya que el contenido de este elemento en el suelo puede variar de un terreno
a otro.
Cuadro 4.8 Potencial de desarrollo de portainjertos ctricos con base en el contenido
de calcio intercambiable en el suelo.
Portainjertos
Contenido de calcio (Ca) (%)
4-6
6-8
Naranjo trifoliado
Citrumelos
Citranges
Volkameriana, Cleopatra, agrio, otros
Fuente: Padrn-Chvez, 2007
84
8-10
10-12
12-14
14-16
16-18
Fig. 4.5 Efecto del contenido de calcio en el suelo en el desarrollo de plantas injertadas en
portainjertos trifoliados. A. Crecimiento reducido en plantas de naranja Valencia injertada en naranjo
trifoliado, al frente con respecto a los dems portainjertos. B. Clorosis frrica en rboles adultos de
naranja Valencia injertada en patrones trifoliados. Campo Experimental General Tern. Contenido de
calcio 17.5%.
85
46
68
810
1012
1214
1416
1618
Fig. 4.6 Contenido de calcio en los suelos de la regin citrcola del estado de Nuevo Len, Mxico
expresado en porcentaje (Fuente: Padrn-Chvez et al., 2006; Padrn-Chvez, 2007).
4.4.3 Diversificacin de portainjertos
En trminos generales, desde el punto de vista fitosanitario y hortcola, es conveniente
tener las plantaciones de ctricos diseadas desde un principio sobre dos o tres
portainjertos distintos. De esa manera se combinan las ventajas de cada uno de
ellos en funcin del manejo y productividad; asimismo, las desventajas de uno son
compensadas por el otro. Lo anterior, debido a que no existe un patrn perfecto an
para una situacin particular. La seleccin del patrn se debe efectuar con base
en los factores limitantes de la produccin en una regin o sitio en particular, como
son el clima, condiciones de suelo, cultivar e intencin de uso (para producir fruta
fresca o para proceso). Es conveniente establecer los rboles de cada portainjerto
en lotes distintos, para de esa forma darles un manejo independiente del resto de la
plantacin (Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2008).
86
4.5. Perspectivas
Desde el inicio de la citricultura como actividad comercial en el estado de Nuevo
Len, hasta tiempos actuales, el aprovechamiento del cultivo de los ctricos se
ha centrado mayormente en variedades de naranja y en menor proporcin de
mandarina y toronja. Asimismo, el naranjo agrio ha sido el portainjerto predominante
en casi el 100% de las plantaciones. En el presente captulo se ha proporcionado
informacin relacionada con la productividad y rendimiento de diferentes variedades
de naranja, mandarina y toronja que tienen un desarrollo adecuado en la regin,
as como lo relativo al comportamiento de diversos portainjertos como alternativa al
naranjo agrio. Esta informacin se ha generado en el Campo Experimental General
Tern, en los ltimos 30 aos, con el fin de ofrecer a los citricultores de Nuevo Len
diferentes opciones de variedades, as como evidenciar las ventajas productivas
obtenidas mediante el empleo de portainjertos distintos al naranjo agrio.
En trminos generales, se puede hacer notar que en la regin citrcola de
Nuevo Len se tienen establecidas y se siguen plantando mayormente las mismas
variedades de naranja, mandarina y toronja, que originalmente se establecieron
entre el perodo comprendido de fines del siglo XIX y la primer mitad del siglo XX (ver
Cuadro 1.2, Captulo 1 de este libro). Lo anterior, en contraste con otras regiones
productoras de ctricos del mundo, en que se han substituido peridicamente las
variedades existentes de acuerdo a las demandas del mercado. Es notable que
existen pocas plantaciones y/o pequeas superficies de la regin citrcola de
Nuevo Len se tienen establecidas variedades distintas a las originales como son
mandarinas Sunburst, Lee, Ortanique, etc., toronjas Flame, Star Ruby, Ro Red, etc.,
que pueden ampliar el perodo de cosecha y con ello tener la posibilidad de obtener
mayores beneficios econmicos. Asimismo, existen solo pequeas superficies
plantadas con portainjertos distintos al naranjo agrio como son los citranges Troyer
y Carrizo, as como con mandarina Cleopatra.
A nivel nacional el gobierno federal tiene establecido el Programa de
Reconversin Productiva de la Citricultura en Mxico, que pretende diversificar
las opciones de variedades y patrones, con el propsito de modernizar el sistema
87
producto ctricos, as como prevenir epifitias futuras por el virus de la tristeza
mediante el empleo de portainjertos distintos al naranjo agrio.
La informacin proporcionada en el presente captulo se puede emplear como
referencia para la diversificacin a futuro de variedades y portainjertos en la regin
citrcola de Nuevo Len, que redite mayores beneficios y ganancias al productor y
se protejan las plantaciones de epifitias futuras por el virus de la tristeza.
4.6 Bibliografa
Bono-Ubeda, R.; Soler-Aznar, J., y Fernndez de Crdova OConnor, L. 1985. Variedades de
agrios cultivadas en Espaa. Generalidad Valenciana. Consellera de Agricultura, Pesca y
Alimentacin. Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias. 70 pp.
Castle, W.S., Tucker, D.P.H., Krezdorn, A.H., and Youtsey, C.O. 1993. Rootstocks for Florida citrus.
Rootstock selection: The first step to success. Circular SP-42. Univ. Florida. IFAS. Gainesville.
Florida. 92 pp.
Curti-Daz, S.A., Daz-Zorrilla, U., Loredo-Salazar, X., Sandoval-Rincn, J.A., Pastrana-Aponte, L.,
y Rodrguez-Cuevas, M. 1998. Manual de Produccin de Naranja en Veracruz y Tabasco.
Libro Tcnico Nm. 2. Divisin Agrcola. INIFAP. CIRGOC. Campo Experimental Ixtacuaco,
Veracruz y Campo Experimental Huimanguillo, Tabasco. Mxico. 175 pp.
Davies, F.S., y Albrigo, L.G. 1994. Citrus. CAB International. Great Britain. 254p.
Forner-Valero, J.B. 1981. Combinaciones injerto/patrn en ctricos. pp. 41-56, en: Jornadas Citrcolas
Andaluzas. Junta de Andaluca. Consejera de Agricultura I Pesca. Direccin General de
Estructura y Produccin Agraria. Sevilla, Espaa.
Forner-Valero, J.B. 1985. Caractersticas de los patrones agrios tolerantes a tristeza. Generalitat
Valenciana. Consellera D Agricultura I Pesca. Direccin Agraria. Sevilla, Espaa.
Gonzlez-Garza, R., Padrn-Chvez, J.E., Ramrez-Daz, J.M., Vzquez-Palacios, L., VillarrealElizondo, H. 1983. Gua para el cultivo de los ctricos en Nuevo Len. Folleto Tcnico Nm. 1
SARH. INIA. CIAGON. Campo Experimental General Tern. Nuevo Len, Mxico. 86 pp.
Martnez, J.E. 1986. Propagacin de patrones. pp. 23-26, en: Ctricas. FUSAGRI. (Ed). Serie Petrleo
y Agricultura. Venezuela.
Padrn-Chvez, J.E. 1985a. Evaluacin del rendimiento, caractersticas agronmicas y calidad
de fruta de cultivares de naranja de maduracin temprana. Informe Tcnico. SARH. INIA.
CIAGON. Campo Agrcola Experimental General Tern. General Tern, Nuevo Len. Mxico.
Padrn-Chvez, J.E. 1985b. Evaluacin del rendimiento, caractersticas agronmicas y calidad de
fruta de variedades e hbridos de mandarina. Informe Tcnico. SARH. INIA. CIAGON. Campo
Agrcola Experimental General Tern. General Tern, Nuevo Len. Mxico.
Padrn-Chvez, J.E. 1985c. Evaluacin del rendimiento, caractersticas agronmicas y calidad de
la fruta de variedades de toronja en CAEGET. Informe de Investigacin. Archivo Tcnico del
CEGET. CIRNE. INIFAP. General Tern, Nuevo Len. Mxico
Padrn-Chvez, J.E. 1990. Rendimiento y calidad de fruta de la naranja Valencia tarda, Citrus sinensis
Osb. con diferentes portainjertos en General Tern, Nuevo Len. Agric. Tc. Mx. 16:3-17.
Padrn-Chvez, J.E. 1992. Cultivares de mandarina recomendadas para el centro de Nuevo Len.
Desplegable para Productores No. 10. SARH. INIFAP. CIRNE. Campo Experimental General
Tern. General Tern, Nuevo Len. Mxico.
Padrn-Chvez, J.E. 2000. Precauciones y usos de patrones ctricos tolerantes a tristeza. Horticultura
88
Mexicana 8:36-43.
Padrn-Chvez, J.E. 2006. Introduccin y evaluacin de recursos genticos de ctricos en Mxico.
Informe final del proyecto 2060104-A. INIFAP. CIRNE. Campo Experimental General Tern.
General Tern, Nuevo Len. Mxico.
Padrn-Chvez, J.E. 2007. Determinacin del potencial de adaptacin de patrones ctricos con base
en el contenido de calcio de los suelos del estado de Nuevo Len. Informe Tcnico. Proyecto
No. 4063358A INIFAP/Campo Experimental General Tern. Fundacin Produce Nuevo Len,
A.C. Monterrey, Len. Mxico.
Padrn-Chvez, J.E., Silva-Serna, M.M., Martnez-Medina, J., De la Fuente-Saucedo, H. 2006.
Determinacin del potencial de adaptacin de patrones ctricos tolerantes al VTC mediante
sistema de informacin geogrfica. pp. 141. Memorias de la 1 Reunin Nacional de Innovacin
Agrcola y Foresta. Sept. 4-8, Mrida Yucatn. Mxico.
Padrn-Chvez, J.E., y Rocha-Pea, M.A., 2007. Variedades comerciales de ctricos para Nuevo
Len y Tamaulipas. Folleto Tcnico No. 8. INIFAP. CIRNE. Campo Experimental General
Tern. General Tern, Nuevo Len. Mxico. 53 pp.
Padrn-Chvez, J.E., y Rocha-Pea, M.A., 2008. Patrones ctricos para Nuevo Len. Folleto Tcnico
No. 9. INIFAP. CIRNE. Campo Experimental General Tern. General Tern, Nuevo Len.
Mxico. 29 pp.
Rocha-Pea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. 1992. Precauciones y usos de portainjertos de ctricos
tolerantes al virus de la tristeza. Publicacin Especial No. 2. INIFAP. CIRNE. Campo
Experimental General Tern. General Tern, Nuevo Len. Mxico. 48 pp.
SAGAR. 1997. Plan de accin contra el virus tristeza de los ctricos y el pulgn caf, Toxoptera
citricida. Direccin General de Sanidad Vegetal. Comisin Nacional Agropecuaria. Secretara
de Agricultura, Ganadera y Desarrollo Rural. Mxico (mimeo).
SAGARPA. 2001a. Norma Oficial Mexicana NOM-031-FITO-2000, por la que se establece la campaa
contra el virus tristeza de los ctricos. Secretara de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural,
Pesca y Alimentacin. Mxico.
SAGARPA. 2001b. Norma Oficial Mexicana NOM-031-FITO-2000, por la que se establece la campaa
contra el virus tristeza de los ctricos. Secretara de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural,
Pesca y Alimentacin. Mxico.
SAGARPA. 2002. Norma Oficial Mexicana NOM-079-FITO-2002, Requisitos fitosanitarios para la
produccin y movilizacin de material propagativo libre de virus tristeza y otros patgenos
asociados a ctricos. Secretara de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural, Pesca y
Alimentacin. Mxico.
SAGARPA. 2006. Avances del Programa Nacional de Reconversin Productiva de la Cadena Citrcola.
Secretara de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentacin. Mxico. 24 p.
Snchez-Salas, J.A., Robles-Serna, R. y Gonzlez-Garza, R. 1979. Ocurrencia de exocortis de los
ctricos en el estado de Nuevo Len y su efecto en una combinacin patrn-injerto susceptible.
Proc. Amer. Soc. Hort. Sci. Tropical Region. 23: 75 78.
SARH. 1994. Combate contra la Tristeza de los Ctricos. Direccin General de Sanidad Vegetal.
Secretara de Agricultura y Recursos Hidrulicos. Hoja Desplegable. Mexico, D.F.
Saunt, J. 1992. Variedades de ctricos del mundo. Gua ilustrada. Sinclair International. Valencia, Espaa. 128 pp.
Soler-Aznar, J. 1999. Reconocimiento de variedades de ctricos en campo. Serie Divulgacin Tcnica
No. 43. Generalitat Valenciana. Cosellera de Agricultura, Pesca y Alimentacin. Direccin
General de Investigacin, Desarrollo Tecnolgico y Sanidad Vegetal. Servicio de Desarrollo
Tecnolgico Agrario. Espaa. 187 pp.
Soler-Aznar, J. 2000. Reconocimiento de variedades de ctricos en campo. En: Todo Citrus. No. 8.
Enero/Marzo 2000. pp. 9-12; y No. 11 Octubre/Diciembre 2000. pp. 21-24, en: Agro Latino S.L.
9-12. Barcelona, Espaa.
Viveros Alcanar. 1985. VA-1, Alcanar (Tarragona), Espaa.
Wutscher, H.K. 1998. Uso apropiado de las combinaciones injerto/patrn en ctricos en el Trpico.
Memoria del IV Curso Internacional de Citricultura. Montemorelos, N.L., Mxico.
89
5. Nutricin y
fertilizacin en ctricos
Humberto de la Fuente-Saucedo
Contenido
5.1 Caractersticas de los suelos adecuados para el cultivo de los ctricos... 91
5.2 Deficiencias nutrimentales en ctricos..................................................... 93
5.3 Tcnicas para determinar el estado de fertilidad del suelo y de nutricin
de la planta............................................................................................. 96
5.4 Programa de fertilizacin........................................................................ 103
5.5 Aplicacin de fertilizantes en riego rodado............................................ 116
5.6 Bibliografa............................................................................................. 116
De
la
Fuente-Saucedo, H. 2009. Nutricin y fertilizacin en ctricos. pp. 90-118. En: Rocha-Pea,
M.A., y Padrn-Chvez, J.E. (eds.). EL cultivo de los ctricos en el estado de Nuevo Len.
Libro Cientfico No. 1. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrcolas y Pecuarias.
CIRNE. Campo Experimental General Tern. Mxico.
90
En el mundo se ha encontrado que los ctricos tienen la capacidad de prosperar
en una gran diversidad de tipos de suelos. Se ha observado que se desarrollan
bien en suelos con diferentes texturas, contenidos de materia orgnica, pH, etc.
Sin embargo, los suelos ms apropiados para este cultivo son aquellos con alto
contenido de materia orgnica (un valor ideal estara entre 4 y 10%, un pH de 6.0 6.5 y una textura compuesta por un contenido de arcilla de 15 - 20%, limo 15 - 20%,
arena fina de 20 - 30% y arena de 30 - 50% y por consecuencia con un buen drenaje
(Morton y Proebst, 2003).
5.1 Caractersticas de los suelos adecuados para el cultivo
de los ctricos
5.1.1 Textura
Esta caracterstica indica la proporcin (base peso) de arena, limo y arcilla que
tiene un suelo. En general los suelos de la regin citrcola de Nuevo Len tienen
contenidos que varan de 14 - 22% de arena, 28 - 34% de limo y 48 - 56% de arcilla,
lo que los coloca en la clase de textura fina (De la Fuente-Saucedo, 2003); esta
ltima caracterstica proporciona una alta capacidad de retencin de agua y alta
susceptibilidad a la compactacin (Gee y Bauder, 1986). Las principales texturas
que se observan en los suelos de la regin ctrica son los arcillosos y los arcillo
limosos, y en menor proporcin, pero aun importantes, estn las texturas franco
arcilloso y franco arcillo limoso.
5.1.2 pH
El pH es un factor que influye de forma importante en la disponibilidad de los
nutrimentos en el suelo. La mxima disponibilidad se obtiene cuando el pH de la
solucin del suelo esta ligeramente por debajo de la neutralidad (entre 6.0 y 6.5),
(PPI, 1997). En la mayora de las huertas de la regin citrcola de Nuevo Len el
pH del suelo, vara de 7.9 - 8.1, a consecuencia de las altas concentraciones de
carbonatos de calcio, motivo por el cual son considerados como suelos calcreos.
91
En las condiciones actuales de precios fluctuantes de fruta y altos costos de
produccin, el concepto econmico es una limitante importante para bajar el pH del
suelo (De la Fuente-Saucedo, 2003). El uso prolongado de fertilizantes formadores
de cido, pueden gradualmente disminuir el pH del suelo. La Figura 5.1 muestra que
los elementos con mayor problema de disponibilidad en suelos que predominan en
la regin con pH mayores de 8.0 son el nitrgeno, fsforo, manganeso, calcio, zinc
y hierro.
Fig. 5.1 Efecto del pH en el suelo sobre la disponibilidad
de nutrimentos (Referencia: Miller, 2000).
5.1.3 Limitantes de los suelos calcreos
En los suelos calcreos la mayor parte del fsforo, zinc y manganeso se encuentran
en formas qumicas poco solubles, por lo cual no pueden ser absorbidos fcilmente
por las races de los ctricos. La deficiencia del hierro en las hojas de los ctricos
est relacionada con el in bicarbonato que se encuentra en la solucin del suelo y
que disminuye notablemente la absorcin de este elemento por las races del cultivo
(Vitti, 1996; Carmona, 1998; Castellanos et al., 2000). Maldonado et al. (2001)
encontraron en suelos calcimrficos en limn mexicano que el manganeso, zinc,
hierro y boro fueron los ms limitativos, mientras que el nitrgeno, calcio, potasio,
fsforo y magnesio se presentaron en un balance adecuado. La situacin deficitaria
de la mayora de los micronutrimentos es explicable por la naturaleza calcrea de
los suelos y confirma la hiptesis de que los bajos rendimientos se encuentran, en
parte, ligados a esta situacin. La presencia de carbonato de calcio libre y el pH
92
alcalino, inciden negativamente en la disponibilidad, acceso, absorcin, transporte y
asimilacin de varios nutrimentos por los limoneros (Sumner, 2000), situacin en las
que dichas especies muestran bajos rendimientos y mala calidad de fruta.
Obreza et al. (1998), comentan que en este tipo de suelos es afectada la
disponibilidad de nitrgeno, fsforo, potasio, magnesio, hierro, manganeso, zinc y
calcio. Tambin, el NH4+ puede transformarse a NH3, perdindose por volatilizacin
(Tisdale et al., 1993) o tambin rpidamente nitrificarse, formando NO3 (Obreza
et al., 1998) y lixiviarse. El fsforo con frecuencia no se encuentra disponible en
el suelo, especialmente donde existe alta concentracin de CaCO3 y pH alcalino.
En esas condiciones precipita en forma de brushita (CaHPO42H2O) y variscita
(AlPO42H2O), principalmente (Tek et al., 1994).
5.1.4 Materia orgnica
El contenido de materia orgnica se asocia con la liberacin a la solucin del suelo
de nitrgeno, fsforo y azufre. Adems, por su accin quelatante la materia orgnica
es una fuente rica en hierro, manganeso, cobre y zinc, as como de cidos hmicos
y flvicos, mismos que mejoran las condiciones fsicas y qumicas del suelo (Cross
y Fishbak, 1973; Stewart y Meek, 1977). El contenido de materia orgnica en las
huertas de la zona citrcola de Nuevo Len varia de 2.48 - 3.41% considerados estos
como contenidos de mediano a regular (De la Fuente-Saucedo, 2003). Por ello una
alternativa es realizar aplicaciones de abonos orgnicos al suelo, entre los que se
encuentran los excrementos de bovinos, caprinos y ovinos o con la incorporacin de
residuos de maleza y cultivos de cobertera, procurando aumentar el contenido de
materia orgnica por lo menos a un 5% (Castellanos, 1985).
5.2 Deficiencias nutrimentales en ctricos
A continuacin se describen los sntomas ms comunes que se presentan en rboles
ctricos asociados con deficiencias nutrimentales (Chapman, 1968; Pratt, 1983;
Aviln,1986; Malavolta et al., 1991; Molina,1999; Fuch y Tucker, 2001; Napolen,
2007).
93
5.2.1 Elementos mayores (N, P y K) y secundarios (Ca, Mg y S)
Nitrogeno (N): Las hojas viejas muestran un color amarillento generalizado y se
caen prematuramente; las hojas jvenes y brotes nuevos tambin desarrollan un
color amarillo. Puede haber una muerte progresiva de brotes, una cada prematura
de frutos y un menor crecimiento de planta. La fruta es escasa y descolorida y el
contenido de jugo es bajo.
Fosfro (P): Se manifiesta en hojas ms pequeas que lo normal, opacas, muestran
un color verde bronceado y prpura, en ocasiones se caen y los rboles presentan
una apariencia enfermiza. El fruto es spero y rugoso, de cscara gruesa y hueco
interiormente, presenta alto contenido de acidez, es bajo en azcares y se desprende
del rbol antes de tiempo.
Potasio (K): La mitad de la hoja a su punta se forman grandes manchas plidas por
efecto de la prdida de clorofila, se presentan en colores amarillo plido y se tornan
bronceadas, las manchas aumentan de tamao y se unen unas a otras y el tejido se
vuelve necrtico. En general el tamao de fruta es pequeo.
Calcio (Ca): Al inicio se observa un amarillamiento del margen de la hoja y entre las
venas. Las ramitas mueren desde la punta y las yemas laterales desarrollan brotes
dbiles que mueren en poco tiempo.
Magnesio (Mg): Las nicas partes verdes de la hoja son la punta y la base formando
una V invertida. La deficiencia se presenta durante el periodo comprendido de
finales de verano a finales de invierno.
Azufre (S): Los sntomas son similares a los de la deficiencia de nitrgeno. Las
hojas jvenes se vuelven uniformemente amarillas o clorticas.
94
Fig. 5.2. Sntomas de deficiencias de: A. Nitrgeno. B. Fsforo. C. Potasio D.
Magnesio.
5.2.2 Elementos menores
A continuacin se sealan las deficiencias de algunos elementos menores en
huertas de la regin citrcola de Nuevo Len.
Zinc (Zn): Los sntomas se muestran en los brotes nuevos, las hojas no crecen lo
suficiente, son puntiagudas y angostas. Los entrenudos de los nuevos crecimientos
son cortos.
Hierro (Fe): La deficiencia de Fe se manifiesta en las hojas tiernas y jvenes. Las
nervaduras son rectas de color verde sobre un fondo verde claro o amarillo, los
brotes de las ramas pueden morir.
95
Manganeso (Mn): Se observa bandas verdes obscuras a lo largo de las nervaduras
de las hojas y con franjas de un verde ligero entre las bandas. Los espacios entre
las nervaduras son de un color verde claro (Rivero, 1968; Pratt, 1983; Malavolta, et
al., 1991).
Fig. 5.3 Sntomas de deficiencias de: A. Zinc. B. Hierro. C. Manganeso.
5.3 Tcnicas para determinar el estado de fertilidad del
suelo y de nutricin de la planta
En general en las huertas de la regin citrcola de Nuevo Len los suelos son muy
pobres en fsforo, pobres en zinc y hierro; varan de pobres a ricos en nitrgeno,
ricos en potasio y calcio y muy ricos en magnesio y manganeso (De la FuenteSaucedo, 2003; Gonzlez et al., 1983).
En un diagnstico realizado por De la Fuente-Saucedo (2003) en la regin
citrcola de Nuevo Len, se encontr que el 40% de las huertas presentan deficiencia
foliar de nitrgeno, 50% de fsforo, 100% de potasio y magnesio, 90% son pobres
en hierro, 70% en zinc, el 10% en manganeso y el 20% presentan deficiencias de
azufre.
5.3.1 Anlisis fsico y qumico del suelo
Los anlisis fsicos y qumicos del suelo permiten conocer sus caractersticas ms
importantes: textura, contenido de materia orgnica, pH, salinidad y nivel de fertilidad;
estos parmetros junto con los datos histricos de manejo de la huerta y produccin y
calidad de fruta, sirven para determinar la fuente y cantidad de fertilizantes a utilizar,
96
tipo y cantidad de mejoradores, tipo de labranza y si es necesario la aplicacin de
materia orgnica (Bertsch, 1986; Castellanos y Pratt, 1981).
Para realizar el diagnstico nutrimental de los suelos en las huertas de
ctricos se sugiere realizar el muestreo de la forma siguiente (Aguilar- Santelises,
1988):
1.- Dividir la huerta en lotes homogneos (color, pendiente, profundidad, por
lotes productivos y menos productivos, o por el tipo de desarrollo de cultivos,
patrn, variedad, manejo agronmico, etc.).
2.- En cada lote homogneo, se seleccionan de 8 - 10 puntos de muestreo y en
cada punto se toma un kg de suelo a cada una de tres profundidades: 0 a 30 cm,
30 a 60 cm y 60 a 90 cm. Evitar el muestrear suelo muy hmedo (cercano o en
capacidad de campo).
3.- Para cada profundidad se prepara una muestra compuesta mezclando
perfectamente el suelo de cada punto de muestreo por lote homogneo.
4.- Una vez obtenidas las muestras de suelo en campo, se extienden sobre papel
y se colocan al sol, procurando estar pendiente del clima, pues la presencia de
la lluvia retrazara el proceso de secado. Cuando el suelo no esta lodoso y se
presenta una condicin de clima soleado, con poca humedad relativa, viento
ligero y el suelo se extiende formando una capa delgada, el proceso de secado
se realiza en un par de horas.
5.- Enviar al laboratorio un kg. de suelo por profundidad de cada lote homogneo.
6.- Para el envo al laboratorio, empacar las muestras de suelo en bolsas de papel
que contengan la informacin siguiente: Estado y Municipio, nombre del propietario,
97
fecha de colecta, nombre de la huerta, mapa de la misma con la ubicacin de los
lugares donde se tomaron las muestras, profundidad, identificacin de cada muestra
(dentro y fuera del envase), forma de envo, as como el tipo de anlisis deseados.
7.- Se debe tener presente que la intensidad de muestreo es fundamental para
obtener resultados que reflejen fielmente la condicin de fertilidad del suelo. Baste
sealar que si se toman 20 muestras de suelo de 10 hectreas, ello equivale a
muestrear 20 personas de la ciudad de Mxico (20 millones de personas) y con
esas 20 querer determinar alguna caracterstica de la poblacin total.
Cuadro 5.2 Situacin del contenido de elementos en los suelos calcreos de la
regin citrcola de Nuevo Len.
CONTENIDO DE NUTRIENTES
EN EL SUELO
ALTOS
DEFICIENTES
Potasio
Clcio
Magnsio
Manganeso
Fsforo
Hierro
Zinc
Nitrgeno
Fuente: De la Fuente-Saucedo, 2003
98
Cuadro 5.3 Interpretacin de los anlisis del suelo mediante el mtodo Mehlich 1
en Florida
Elemento
Muy Bajo
Bajo
P
K
Mg
Ca
<10
<20
10-15
20-35
<15
Mediano
mg/Kg-1
16-30
36-60
16-30
150-250
Alto
Muy Alto
31-60
61-125
>30
>60
>125
5.3.2 Anlisis foliar
El anlisis foliar sirve para diagnosticar la condicin nutrimental de los rboles, la
cual est directamente relacionada con la productividad del cultivo. No obstante
que en los suelos de las huertas ctricas se presentan altos contenidos de potasio
y magnesio, es comn observar sus deficiencias en el follaje de los rboles,
probablemente debido a la fijacin de potasio con arcillas del tipo 2:1 presentes
en el suelo (Kunze y Jeffries, 1953), en tanto que el magnesio no est totalmente
disponible por la alta relacin calcio/ magnesio en el suelo; altos niveles de calcio
causan deficiencias de magnesio (Tisdale et al., 1993).
5.3.3 Toma de muestras de hojas para el anlisis foliar
Para el realizar el diagnstico nutrimental de los rboles de ctricos se deben seguir
los pasos siguientes (Legaz et al., 1995; Embleton et al., 1973, 1978):
1.- Muestrear las hojas de las ramas terminales no fructferas de cuatro a seis meses
de edad, de la brotacin de primavera del presente ao, totalmente desarrolladas y
sin crecimiento, lo cual ocurre en los meses de agosto y septiembre. Las hojas no
deben presentar daos fsicos o deficiencias nutricionales, a menos que ese sea el
patrn general del follaje.
2.- El muestreo debe efectuarse alrededor del rbol, a una altura media del rea
foliar. Por lo general se muestrea a la altura de la cabeza de la persona +/- 35 cm.
99
3.- Colectar de 10 a 15 hojas por rbol. Para un buen diagnstico hacer muestreos
de un 10 a un 20% de los rboles de una huerta y de ser necesario, agrupar parcelas
homogneas dentro de la huerta; mismo patrn, variedad, color del suelo, textura
del suelo e intensidad del riego entre otros factores.
4.- Una muestra estar compuesta por las hojas de los rboles seleccionados en
cada parcela homognea.
5.- Se debe evitar mezclar hojas de rboles sanos con hojas de rboles con
deficiencias nutrimentales.
Fig. 5.4 Cambios en la concentracin
nitrgeno, fsforo, potasio, calcio y magnesio
en hojas desarrolladas y los perodos
seleccionados cuando se deben realizar
los muestreos. Ntese que el perodo de
concentracin media para todos los elementos
comprende los meses de julio a octubre.
6.- Para diagnosticar un problema especfico
de nutricin se muestrean nicamente los
rboles con sntomas de deficiencias.
7.- Una vez obtenidas las muestras de follaje se deben proteger del calor colocndolas
de preferencia en un recipiente con hielo y trasladarlas a la brevedad a un lugar para
proceder a su lavado.
8.- Por lo general los laboratorios no lavan las hojas que reciben, es por ello que
las hojas de lotes uniformes se deben de lavar con agua corriente y se restregan
utilizando solo los dedos de las manos.
100
9.- Las hojas se colocan y extienden sobre papel, de preferencia absorbente, y se
dejan secar. Si es posible se puede utilizar un abanico con la velocidad al mnimo.
10.- Para el envo de las muestras al laboratorio es conveniente empacar las
hojas secas en bolsas de papel. El envo debe incluir la informacin respectiva del
propietario, nombre de la huerta, etc., sealada anteriormente en la metodologa
para muestras de suelo.
5.3.4 Seleccin del laboratorio para el envo de muestras
Este es un tema de suma importancia, independientemente si es para anlisis
foliar o de suelo. El laboratorio debe estar acreditado, con buenos antecedentes
y con aval de instituciones de enseanza o investigacin. Se sugiere contratar los
servicios de laboratorios que utilicen las metodologas recomendadas en la norma
de suelo NOM-021-RECNAT-2000 publicada en el Diario Oficial del 31 de diciembre
de 2002 ([Link]).
5.3.5 Interpretacin de los resultados
El Cuadro 5.4 muestra los resultados de las concentraciones de los principales
elementos y su interpretacin en diferentes niveles presentes en las huertas de
ctricos en produccin.
5.3.6 Remocin de nutrimentos por cosecha
Otro criterio para estimar la cantidad de nutrimentos a aplicar en las huertas de
ctricos, es proporcionando las cantidades de elementos removidos por la cosecha.
El Cuadro 5.6 detalla los resultados obtenidos por Paramasivam et al. (2000), donde
muestra que el potasio, nitrgeno, calcio y fsforo fueron removidos en las mayores
cantidades con un promedio de las cuatro variedades ctricas con 92.2, 79.5, 27.7 y
11.5 kg/ha respectivamente.
101
Cuadro 5.4 Gua para el diagnstico nutrimental mediante el anlisis foliar en
huertas en produccin de ctricos**.
Nutrimentos Unidad Deficiente
Rangos**
Bajo
ptimo
Alto
Excesivo
NItrgeno
<2.2
2.2-2.3
2.4-2.6
2.7-2.8
>2.8
Fsforo
<0.09
0.09-0.11
0.12-0.16
0.17-0.29
>0.30
Potasio
<0.40
0.40-0.69
0.70-1.09
1.10-2.00
>2.30
Calcio
<1.6
1.6-2.9
3.0-5.5
5.6-6.9
>7.0
Magnesio
<0.16
0.16-0.25
0.26-0.6
0.7-1.1
>1.2
Azufre
<0.14
0.14-0.19
0.2-0.3
0.4-0.5
>0.6
Boro
ppm
<21
21-30
31-100
101-260
>260
Cloro
0.05-0.10
0.11-0.25
>0.25
Sodio
0.15-0.25
>0.25
Hierro
ppm
<31
31-59
60-120
130-200
>250
Manganeso
ppm
<16
16-24
25-200
300-500
>1000
Zinc
ppm
<16
16-24
25-100
110-200
>300
Cobre
ppm
<3.6
3.6-4.9
5-16
17-22
>22
Molibdeno*
ppm
<0.06
0.06-0.09
0.10-3.0
4.0-100
>100
*Concentracin en brotes terminales con fruto.
** Concentracin de elementos en hojas con cuatro a seis meses de edad, en brotes terminales de
primavera sin fruto. Tomado de: Obreza, et al.,1999.
Cuadro 5.5 Resultados e interpretacin de los muestreos foliares en huertas de
ctricos en la regin citrcola de Nuevo Len. 2003
Anlisis foliar
Nivel
Elemento
Optimo
Bajo
Bajo
Bajo
Ca
Alto
Mg
Muy Bajo
Optimo
Bajo
Mn
Optimo
Fe
Bajo
Zn
Muy Bajo
Cu
Bajo
Optimo
Fuente: De la Fuente-Saucedo, 2003
102
Cuadro 5.6 Cantidad total de nutrimentos removidos por la produccin de 1476
cajas/ha de frutos de variedades de ctricos (Paramasivam et al., 2000).
Variedades de ctricos
Nutrimento
Hamlin
Parson Brown
Valencia
Sunburst
Promedio
kg/ha
N
P
K
Ca
Mg
Fe
Mn
Zn
Cu
70.6
10.1
90.8
26.9
6.72
0.11
0.11
0.22
0.03
67.2
10.1
88.5
32.5
7.8
2.00
0.11
0.22
0.03
89.6
13.4
96.4
29.1
7.8
0.45
0.11
0.22
0.03
90.8
12.3
93.0
22.4
6.70
0.20
0.11
0.22
0.04
79.5
11.5
92.2
27.7
7.2
0.69
0.11
0.22
0.032
5.3.7 Necesidades de nutrimentos durante el ciclo
De acuerdo a Yara/Kynoch (1999) para la nutricin eficiente de una huerta es
importante la cantidad, as como la poca de aplicacin de los fertilizantes, una manera
de determinar el momento de la fertilizacin es conociendo los requerimientos de los
nutrimentos de las plantas durante sus diferentes etapas fenolgicas. En la Figura 5.5
se muestra que la mayor absorcin de nitrgeno, fsforo, potasio, calcio y magnesio
inicia desde la formacin del fruto y termina hasta la etapa de llenado, mientras que la
absorcin del potasio continua hasta la etapa de maduracin, observndose tambin
bajos niveles de absorcin de elementos durante la brotacin, floracin y amarre de
fruto. Estos resultados permiten desarrollar un programa de aplicacin de fertilizantes
considerando las etapas fenolgicas con mayor o menor demanda de nutrimentos
durante el ciclo.
5.4. Programa de fertilizacin
5.4.1. Macronutrientes
Un plan de fertilizacin se debe basar en la informacin de los anlisis de suelo,
follaje, agua, rendimiento y calidad de fruta. Asumiendo que las necesidades
nutrimentales difieren entre las huertas se hacen las siguientes recomendaciones:
103
Fig. 5.5 Absorcin de nutrimentos por los rboles de ctricos en las etapas fenolgicas y el
desarrollo de los frutos.
Nitrgeno. En huertas adultas de ctricos en produccin y que cuenten con un manejo
normal de suelo y aportaciones adecuadas de agua, se deben aplicar entre 150 y 200
kg/ha de N por ciclo; sin embargo, en huertas con deficiencias de agua de riego aplicar
entre 50 y 75 kg/ha de N, ya que dosis ms elevadas causaran ineficiencia en el uso
del nutrimento. En huertas con riego por gravedad se obtienen buenos rendimientos
cuando se fracciona la dosis de N en los seis u ocho riegos que se realizan durante
el ciclo o durante los meses de marzo a octubre. En huertas de ctricos que disponen
de sistemas de riego presurizado ya sea micro aspersin o goteros se debe aplicar el
producto lo ms fraccionado posible durante el ciclo o en cada riego mediante la tcnica
de fertirrigacin (Ruiz, 1999). En ambos casos hacer las aplicaciones en las etapas
de mayor requerimiento desde la formacin del fruto hasta antes del llenado de fruto
(Smith, 1966; Chapman, 1968; Emblenton et al., 1973; Malavolta, 1983; Cohen, 1983;
Koo, 1984; Paredes y Primo-Millo, 1988; Malavolta y Violante Netto, 1989; Vitti, 1991;
Aliaga-Morell y Pascual-Espaa, 1992; Obreza, 1996; Carmona, 1998; Molina, 1999; De
la Fuente, 2003).
Si se utiliza la tcnica de fertirrigacin, en el Cuadro 5.7 se detalla la distribucin
y la cantidad de nitrgeno a aplicar y en el Cuadro 5.8 se enlistan las diferentes
fuentes comerciales de nitrgeno. Si se utiliza la fertirrigacin es necesario contar
con una vlvula check en el sistema de riego, ya que con ella se evitar que la
solucin con fertilizantes se regrese y contamine los mantos acuferos.
104
Cuadro 5.7 Programa de aplicacin de nitrgeno en huertas de ctricos.
Cantidad de nitrgeno
(gramos por rbol)
Mes
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Total
rboles adultos
20
40
40
60
80
80
60
20
400
rboles en desarrollo
32
64
96
128
128
96
64
32
640
De la Fuente-Saucedo, 2003
Cuadro 5.8 Fuentes de nitrgeno solubles para fertirrigacin, su concentracin y su
reaccin sobre las condiciones cidas o bsicas del suelo.
Fuente
Urea
Nitrato de amonio
Sulfato de amonio
Amoniaco anhdrido
Nitrato de magnesio
Nitrato de calcio
Nitrato de sodio
Nitrato de potasio
Fosfato Monoamnico
Fosfato diamnico
Concentracin
% de nitrgeno
Acidez equivalente
kg de CaCO3/kg de N
46
34
21
82
11
15
16
13
11
18
1.8
1.8
5.2
1.8
0.5-0.8
0.5-1.0
1.8
2.0
5.0
3.1
Fertilizantes nitrogenados lquidos para fertirrigacin
Fuente: Castellanos et al., 2000
La condicin bsica del fertilizante seala si su aplicacin favorecer un cambio en
el pH del suelo. Se deben preferir fertilizantes con altos valores, ya que su uso prolongado
tendera a bajar el alto pH del suelo y en consecuencia se aumentara la disponibilidad de
algunos nutrientes en el suelo.
Fsforo. El fsforo es el segundo nutrimento ms importante en frecuencia de deficiencias
en el suelo. El contenido de fsforo disponible en el suelo es muy pobre y el 50% de
105
los rboles ctricos presentan deficiencias en el follaje (De la Fuente-Saucedo, 2003).
Adems de que las formas de fsforo son poco solubles, este nutrimento tiene muy baja
movilidad en la solucin del suelo (Cajuste, 1987). En los suelos calcreos de pH alto,
el fsforo se encuentra en formas poco solubles y difcilmente absorbidas por las races,
sobre todo, en condiciones de suelos con problemas de sequa. La fijacin de fsforo en
es un problema en suelos con alto contenido de arcilla y en pH mayores de 7.5 (Brady y
Weil, 1996).
Para determinar la cantidad de fsforo a usar, es conveniente realizar anlisis del
suelo y planta. Cuando los anlisis de suelo y/o hoja sealen una deficiencia de fsforo,
se debe aplicar una dosis de 70 a 90 kg/ha de fsforo (Smith, 1966; Chapman, 1968;
Emblenton et al., 1973; Cohen, 1983; Malavolta, 1983; Koo, 1984; Paredes y PrimoMillo, 1988; Malavolta y Violante Netto, 1989; Vitti, 1991; Aliaga-Morell y Pascual-Espaa,
1992; Obreza, 1996; Carmona, 1998; Molina, 1999; De la Fuente-Saucedo, 2003).
Cuadro 5.9 Programa de aplicacin de fsforo en huertas de ctricos.
Mes
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Total
Cantidad de fsforo
(gramos por rbol)
rboles adultos
rboles en desarrollo
15
10
30
20
45
30
60
30
60
30
45
40
30
20
15
10
300
190
De la Fuente-Saucedo, 2003
Fuentes de fsforo. En huertas con sistemas de riego presurizado donde se usa la tcnica
de fertirriego y filtros, se deben aplicar fertilizantes completamente solubles o lquidos, de
lo contrario se tendrn problemas de taponamientos de emisores. Por tanto, los fosfatos
mono o diamnico son una buena alternativa pues presentan alta solubilidad y reaccin
cida (Carmona, 1998). El Cuadro 5.10 muestra las fuentes ms comunes de fsforo y
su concentracin.
106
Cuadro 5.10 Fuentes y concentraciones de fsforo
Concentracin nutrimental (%)
Fuente
Fosfato monoamnico (MAP)
Fosfato monoamnico (MAP tcnico)
Fosfato diamnico (DAP)
Super fosfato de calcio triple
Super fosfato de calcio simple
Fosfato monopotsico (MKP)
Polifosfato de potasio
Polifosfato de amonio
cido fosfrico (100%)
Fuente: Castellanos et al., 2000
P2O5
K 2O
11
12
18
0
0
0
0
10-20
0
52
61
46
46
20
52
51
32-62
48-52
0
0
0
0
0
34
40
0
0
0-2
0-2
0-2
1-1.5
11-12
0
0
0
0
Potasio. El potasio es el elemento que se encuentra en mayor cantidad en el
suelo de las huertas de ctricos de Nuevo Len (De la Fuente-Saucedo, 2003); sin
embargo, lo ms probable es que se encuentre fijo a las arcillas del suelo, por lo
que puede estar poco disponible para las races (Kunze y Jeffres, 1953), tal y como
lo demuestran los estudios realizados en la regin, donde casi todas las huertas
de ctricos evaluadas presentaron deficiencias de este elemento en el follaje (De la
Fuente-Saucedo, 2003).
Para una mejor interpretacin de los resultados de laboratorio es conveniente
determinar el potasio intercambiable (IPI, 1977); en condiciones de alta fijacin se
requiere aplicar grandes cantidades para saturar las arcillas. Sin embargo, en la
prctica existe poca o ninguna respuesta a las aplicaciones normales de potasio,
pero si se utilizan altas cantidades las aplicaciones son econmicamente inviables
(Smith, 1966; Chapman, 1968; Embleton et al., 1973; Cohen, 1983; Malavolta, 1983;
Koo, 1984; Paredes y Primo-Millo, 1988; Malavolta y Violante Netto, 1989; Vitti, 1991;
Aliaga-Morell y Pascual-Espaa, 1992; Obreza, 1996; Carmona, 1998; Molina, 1999;
De la Fuente-Saucedo, 2003).
Para disminuir el problema de la fijacin del potasio a las arcillas del suelo
y reducir las deficiencias por este elemento es indispensable mantener una ptima
humedad del suelo durante el ciclo y evitar que permanezca seco durante perodos
107
prolongados. La absorcin de agua y nitrgeno por las races ayudan a aprovechar
por difusin el potasio en la solucin del suelo (Dibb y Thomson, 1985).
Aunque localmente la respuesta a potasio no ha sido consistente, se sugiere
que solo cuando el nivel de K en las hojas este en el rango de deficiencia severa
aplicar el K en una cantidad similar a la cantidad que se aplicara de N. La frecuencia
de aplicacin de K ser determinada por los resultados de los rendimientos futuros y
los anlisis de suelo, hoja y fruta.
En suelos calcreos, de textura fina o salinos es conveniente realizar
aplicaciones foliares de nitrato de potasio o fosfato mono potsico (Zekri y Obreza,
2003). Aplicaciones foliares de nitrato de potasio del 7 al 8% han incrementado el
tamao y rendimiento de fruta en la regin (De la Fuente-Saucedo, 2003).
Fuentes de potasio. La fuente de K a utilizar va a depender del pH del suelo,
considerando que los sulfatos tienen reaccin cida y los nitratos reaccin alcalina;
se recomienda aplicar los primeros (Castellanos et al., 2000). El Cuadro 5.11 muestra
las fuentes de K y su concentracin.
Cuadro 5.11 Fuentes y concentraciones de potasio.
Fuente
Nitrato de potasio
Cloruro de potasio (solo blanco)
Sulfato de potasio
Fosfato monopotsico (MKP)
Fosfato dipotsico (DKP)
Polifosfato de potasio
Tiosulato de potasio
Sulfato de potasio y magnesio
Nitrato de potasio
N
13
0
0
0
0
0
0
0
13
Concentracin nutrimental (%)
P2O5
K 2O
S
0
44
0
0
60
0
0
50
17
52
34
0
41
54
0
40-60
22-48
0
0
25
17
0
22
22
0
44
0
Mg
0
0
0
0
0
0
0
11
0
Fuente: Castellanos et al., 2000
Magnesio. No obstante que el magnesio se presenta en niveles muy altos en el suelo,
es posible, observar deficiencias foliares en las plantas ya que en suelos calcreos
una competencia con el calcio reduce la asimilacin de magnesio (Tisadale et al.,
108
1993); tambin los altos niveles de potasio interfieren en la absorcin de magnesio.
Este problema disminuye cuando siempre la humedad del suelo se encuentra en
condiciones adecuadas.
Fuentes de magnesio. En el Cuadro 5.12 se enlistan las fuentes de magnesio ms
comunes y sus concentraciones nutrimentales.
Cuadro 5.12 Fuentes y concentraciones de magnesio.
Fuente
Nitrato de magnesio
Cloruro de magnesio
Sulfato de magnesio
Oxido de magnesio
Oxisulfato de magnesio
Sulfato de potasio y magnesio
Dolomita (carbonato de calcio y magnesio)
Concentracin nutrimental (%)
N
P 2O
K2 O
Mg
S
11
0
0
9.5
0
0
0
0
7.5
0
0
0
0
10
13
0
0
0
46-50
0
0
0
0
36
0
0
0
20
11
22
0
0
0
3-12
0
Fuente: Castellanos et al., 2000
Dosis y formas de aplicacin. Dependiendo del grado de deficiencia, stas se corrigen
aplicando al suelo de 5 a 15 kg/ha. Tambin es posible hacer aspersiones foliares
con una solucin preparada con 2 kg de sulfato de Mg (Sales Epson) en 100 litros de
agua y aadir a la mezcla 0.5 kg de urea baja en biuret; otra opcin es usar 1.2 kg de
nitrato de Mg en 100 litros de agua. En ambos casos se deben realizar de dos a tres
aplicaciones en intervalos de 1 a 2 semanas.
Cuando se usa la fertirrigacin es necesario tener en cuenta varios aspectos
importantes en el manejo de los fertilizantes. Estos son sales que contribuyen al
aumento de la salinidad del agua de riego. La salinidad afecta principalmente la presin
osmtica del agua, requirindose en consecuencia mayor energa por parte de la planta
para tomar el agua. Los rangos usuales requeridos para el agua de riego no deberan
exceder 2 dS/m. Cuando el agua de riego posee una conductividad elctrica entre 0,25
y 0,75 dS/m, se presenta un moderado a alto peligro de salinizacin del suelo (INTA,
2008). Si la salinidad del agua de riego es alta y si se aplican altas dosis de fertilizantes,
eventualmente ser necesario efectuar el lavado de las sales del suelo, ya que de lo
109
contrario la salinidad aumentara y el rendimiento empezara a disminuir paulatina pero
consistentemente. Para evitar dao a los ctricos se aconseja verificar peridicamente
la salinidad del suelo. Anteriormente los laboratorios informaban los resultados de
salinidad usando las unidades de mmhos/cm, mismas que son equivalentes a dS/m.
Es importante verificar que los fertilizantes a usar en fertirriego sean fabricados
para su uso en esta modalidad de riego-fertilizacin.
Para aplicaciones al suelo es preferible utilizar fertilizantes de liberacin
controlada. De esta manera el nutriente ser paulatinamente liberado del fertilizante
evitndose as posible condicin de lavado del nutriente hacia capas del suelo mas
profundas.
5.4.2 Micronutrientes
Se denominan como micronutrimentos a los elementos que se presentan en
pequeas cantidades en las plantas; sin embargo, su importancia en la productividad
de los ctricos es igual y en algunos casos mayor que la de los macronutrimentos
(Chapman y Kelley, 1948).
Hierro. La deficiencia de hierro es uno de los sntomas de problemas nutrimentales
ms frecuentes en las huertas de ctricos de Nuevo Len. El contenido de hierro en el
suelo es pobre y de cada 10 huertas en 9 se presentan deficiencias en el follaje (De la
Fuente-Saucedo, 2003). El factor ms importante que afecta la disponibilidad del hierro
es el pH. Los suelos calcreos, compactados y de textura arcillosa son deficientes en
hierro (Uvalle, 1996). Con la adicin de materia orgnica y suelos bien drenados se
reducen los problemas de clorosis frrica, por lo cual es importante evitar las prcticas
con maquinaria pesada que compacten el suelo, adems de evitar riegos excesivos.
Fuentes, dosis y formas de aplicacin de hierro. Las aplicacin de quelatos de hierro
al suelo han dado buenos resultados para la correccin de deficiencias, siendo el
quelato Fe-EDDHA el ms efectivo para suelos calcreos. Debido al alto costo del
producto, las aplicaciones deben realizarse nicamente en rboles con sntomas
110
acentuados de deficiencia. Asimismo, con la aplicacin de 2 a 3 gramos/rbol
de sequestrene 138 al suelo se reducen los problemas de deficiencia de hierro. Es
conveniente seguir las instrucciones de los fabricantes (Castellanos et al., 2000). Como
los productos comerciales de hierro son inestables y se pueden ocasionar quemaduras
a la fruta y follaje tierno, es conveniente realizar pruebas antes de la floracin, que es
cuando hay menos probabilidades que se presenten temperaturas altas; adems, hay
una proporcin mayor de rboles sin fruta que se pueda daar (Carmona, 1998).
Cuadro 5.13 Fuentes y concentraciones de fierro
Fuente
Quelato-DTPA
Quelato-EDDHA
Quelato-EDTA
Quelato-HEDTA
Sulfato ferroso
Sulfato de amonio ferroso
Oxido de fierro
Fosfato de amonio ferroso
Oxsisulfato de fierro
Fuente: Castellanos et al., 2000
Concentracin(%) aprox.
10
6
5-14
5-9
19
14
77
29
25
Zinc (Zn). En general los suelos de la regin ctrica de Nuevo Len, presentan niveles
pobres de zinc y el 70% de los rboles en las huertas manifiestan deficiencias en el follaje
(De la Fuente-Saucedo, 2003). En estos suelos la baja disponibilidad del zinc, es probable
que est asociada con el pH alto, a la adsorcin del zinc por los carbonatos de calcio y a
la posible precipitacin en forma de carbonatos de zinc (Castellanos et al., 1989).
Fuentes, dosis y mtodos de aplicacin de zinc. Para disminuir la deficiencia de Zn
en ctricos, se puede aplicar de 10 a 30 kg/ha de sulfato de Zn monohidratado al
suelo o al follaje quelatos de Zn. La eficiencia es mucho mayor cuando se hace la
aplicacin al follaje. En el caso de quelatos de Zn, se debe seguir la recomendacin
del fabricante en cuanto a la dosis por aplicar. Las aspersiones foliares de sulfato de
111
zinc heptahidratado cristal en una concentracin de 0.5% + 2% de KNO3 pueden
reducir las deficiencias. Es conveniente hacer pruebas preliminares en reas
pequeas de la huerta para eliminar riesgos de daos en el follaje de los rboles
y seguir las instrucciones del fabricante (Castellanos et al., 2000; De la FuenteSaucedo, 2003).
Cuadro 5.14 Fuentes y concentraciones de zinc
Fuentes
Quelato-edta
Quelato-hedta
Sulfato de zinc monohidratado
Oxido de zinc
Oxisulfato de zinc
Concentracin (%)
14
9
35
78
36
Fuente: Castellanos et al., 2000
Manganeso. En estudios realizados en la regin citrcola de Nuevo Len (De la
Fuente-Saucedo, 2003) se reporta que en el follaje de dos huertas de cada 10 se
presentan deficiencias de este microelemento. El manganeso es un elemento que
causa problemas muy localizados en reas especficas dentro de la huerta. Al igual
que el hierro, la limitacin de manganeso en el follaje se hace ms notoria en suelos
con pH altos, con alto contenido de carbonatos, en suelos arcillosos, con exceso de
humedad y drenaje deficiente.
Fuentes, dosis y mtodo de aplicacin de manganeso. Para evitar deficiencias
por manganeso es conveniente realizar las mismas prcticas de manejo de suelo
sugeridas para el hierro. El potasio tambin favorece la asimilacin del manganeso.
Con la aplicacin al suelo de sulfato de manganeso en dosis de 5 a 15 kg/ha o
con la aspersin foliar de sulfato de manganeso tetrahidratado al 2%, en dosis del
elemento de 1 a 2 kg/ha, se pueden reducir deficiencias. Se pueden repetir las
aplicaciones foliares de 2 a 3 veces cada semana y hacer pruebas preliminares al
follaje cuando se desconoce el manejo de estos productos para evitar daos. Solo
se debe hacer esta operacin en rboles con sntomas de deficiencias (Castellanos
et al., 2000; De la Fuente-Saucedo, 2003).
112
Cuadro 5.15 Fuentes y concentraciones de manganeso
Fuente
Cloruro de manganeso
Oxido de manganeso
Quelato-edta
Oxisulfato de manganeso
Sulfato de manganeso
Concentracin (%)
17
41-68
5-12
28
26-28
Fuente: Castellanos et al., 2000
En el Cuadro 5.16 se muestra la compatibilidad de algunos fertilizantes
que se usan en fertirrigacin (INTA, 2008). Es conveniente asegurarse de
la compatibilidad de los fertilizantes antes de hacer cualquier mezcla, de lo
contrario se corre el riesgo de ocasionar problemas al sistema de riego o de
una reduccin en el aprovechamiento de los fertilizantes empleados.
Urea
Nitrato de Amonio
Sulfato de Amonio
Nitrato de Calcio
Nitrato de Magnesio
Fosfato Monoamnico
Fosfato Monopotsico
Nitrato de Potasio
Sulfato de Potasio
Cloruro de Potasio
cido Fosfrico
cido Ntrico
cido Sulfrico
Sulfatos Fe, Zn, Cu, Mn
Quelatos Fe, Zn, Cu, Mn
Sulfato de Magnesio
Compatible
Se reduce la solubilidad
Incompatible
Fuente: INTA, 2008
113
Sulfato de Magnesio
Quelatos Fe, Zn, Cu, Mn
Sulfatos Fe, Zn, Cu, Mn
cido Sulfrico
cido Ntrico
cido Fosfrico
Cloruro de Potasio
Sulfato de Potasio
Nitrato de Potasio
Fosfato Monopotsico
Fosfato Monoamnico
Nitrato de Magnesio
Nitrato de Calcio
Sulfato de Amonio
Nitrato de Amonio
Urea
Cuadro 5.16 Compatibilidad entre fertilizantes solubles.
Otro aspecto importante a tomar en cuenta durante la fertilizacin a travs
de los sistemas de riego presurizados es la calidad del agua. En el cuadro 5.17 se
enlista una serie de parmetros de calidad como referencia para evitar problemas
de taponamiento del sistema. En algunos casos se requerir mejorar el sistema de
filtrado o procurar la aplicacin de cidos y/o cloro.
Cuadro 5.17 Criterios qumicos del agua de riego para el potencial taponamiento
en microirrigacin (Obreza, 2004).
Riesgo de taponamiento basado en la concentracin
Ligero
Moderado
Severo
Concepto
Solidos suspendidos1
pH
Solidos totales disueltos1
Hierro1
Manganeso1
Calcio1
<50
<7.0
<500
<0.1
<0.1
<40
50 a 100
7.0 a 7.5
500 a 2,000
0.1 a 1.5
0.1 a 1.5
40 a 80
>100
>7.5
>2,000
>1.5
>1.5
>80
Alcalinidad como CaCO3
<150
150 a 300
>300
<0.2
<10,000
0.2 a 2.0
10,000 a 50,000
>2.0
>50,000
Sulfuro de hidrogeno
Bacterias (#/mL)
1 Concentracin en miligramos por litro (mg/L) o partes por millon (ppm).
Para determinar el volumen del tanque que se utilizar en la fertirrigacin, se
pude realizar el procedimiento siguiente.
V = ((D) x (S) x (NC)) / ((C) x (DA))
En donde:
V = volumen del tanque que contendr la solucin nutritiva a aplicar (litros)
D = Dosis del nutriente a aplicar (kilogramos por hectrea)
S = Superficie a tratar (hectreas)
NC = Numero de cargas que el tanque deber contener (unidad)
C = Concentracin del nutriente en el fertilizante a usar (decimal)
DA = Densidad del fertilzante liquido (kilogramos por litro)
114
Ejemplo: Se desea aplicar una dosis de 10 kg/ha de nitrgeno en 20 hectreas y se
quiere que el tanque contenga 2 cargas por aplicar. La concentracin en nitrgeno
del fertilizante a aplicar es de 9% y el liquido tiene una densidad de 1.2 kilogramos
por litro.
Solucin:
V = ((10) x (20) x (2)) / ((0.09) x (1.2))
V = 400 / 0.108
V = 3,704 litros
Se sugiere incrementar la capacidad del tanque en un 10% por lo que se
requerira un tanque mayor a 4,705 litros. La limpieza de las mangueras (lavado)
debe ser basada en la calidad qumica del agua de riego y en la frecuencia de
aplicacin de qumicos en el agua de riego. Cuando se quiera hacer un lavado de
las mangueras, la velocidad ptima del agua dentro de la tubera debe ser de 30 a
60 cm por segundo. Conociendo el dimetro de la tubera se puede saber el gasto
requerido para lograr la velocidad deseada.
Cuadro 5.18 Dimetro de la manguera y gasto mnimo requerido para lograr una
velocidad efectiva para lavar de 30 cm/s (Obreza, 2004).
Dimetro de la
manguera, pulgadas
Gasto, litros/minuto
1
1
1
2
3
4
3.79
6.43
10.22
17.79
23.85
45.42
98.41
158.97
115
5.5 Aplicacin de fertilizantes en riego rodado
Huertas con riego rodado o gravedad. Para aumentar la eficiencia del uso de los
fertilizantes en huertas de ctricos en condiciones de riego por gravedad es importante
aplicar l o los fertilizantes qumicos al suelo antes o durante el riego para que sean
incorporados y as evitar prdidas del producto por volatilizacin, sobre todo de
fuentes nitrogenadas. Tambin es posible distribuirlo en la huerta antes del riego e
incorporarlo inmediatamente con la rastra de disco de manera superficial y distribuir
el fertilizante alrededor del rea foliar de los rboles (lnea de goteo), hasta un metro
fuera de la copa foliar. (De la Fuente-Saucedo, 2003).
5.6 Bibliografa
Aliaga-Morell, J.R., y Pascual-Espaa, B. 1992. Criterios agronmicos en la fertilizacin de los
ctricos. Fruticultura Profesional 51:6-17.
Aguilar-Santelises, A. 1988. Mtodos de anlisis de suelos (Edicin Preliminar). Sociedad Mexicana
de la Ciencia del Suelo. Mxico.
Aguilar-Santelises, A., Etchevers, J.D., y Castellanos, J.Z. 1987. Anlisis qumico para evaluar la
fertilidad del suelo. Sociedad Mexicana de la Ciencia del Suelo Vol.1. Universidad Autnoma
de Chapingo. Mxico. 217 pp.
FFTC. 2003. Soil management for citrus orchards. Food & Fertilizer Technology Center [Link]
[Link]/library/bc/52004/
INTA. 2008. Fertilizantes y soluciones concentradas. Equipo del proyecto Fertiliza. Instituto
de Tecnologa Agropecuaria (INTA) Peregrino. [Link]
Fertilizantes%20y%20Soluciones%[Link]
Aviln, L. 1986. Suelos y fertilizantes para ctricos. FONAIAP DIVULGA N 22. Venezuela. Ministerio
de Ciencia y Tecnologa Instituto Nacional de Investigaciones Agrcolas.
Brady, N.C., and Weil, R.R. 1996. The nature and properties of soils. Prentice Hall. 11th Ed. London.
Bertsch, F. 1986. Manual para interpretar la fertilidad de los suelos de Costa Rica. San Jos,
Universidad de Costa Rica. 86 p.
Cajuste, L.J. 1987. El fsforo aprovechable en los suelos. pp. 139. En: Aguilar-Santelises, A.,
Etchevers, J.D., y Castellanos, J.Z. (ed.). Anlisis qumico para evaluar la fertilidad del suelo.
Sociedad Mexicana de la Ciencia del Suelo Vol.1. Universidad Autnoma de Chapingo.
Mxico. 217 pp.
Carmona, G. 1998. Uso y eficiencia de los fertilizantes en ctricos. Memorias del II y III Curso
Internacional de Citricultura. Fundacin Produce, Nuevo Len, A.C. Montemorelos,N.L.
Mxico. pp. 93-121.
Castellanos, J.Z. [Link] estircol para uso agrcola en la regin Lagunera. Folleto Tcnico No.1
Campo Experimental Bajo. INIA. SARH. Mxico.
Castellanos, J.Z., and Pratt, P.F. 1981. Mineralization of manure nitrogen-correlation. UIT Laboratory
Indexes. Soils Science Society of America Journal. 45:354-357.
Castellanos, J.Z., Muoz, J.J. y Gonzlez, C. 1989. Efecto del tipo del suelo sobre la disponibilidad
de fsforo del estircol bovino en la Comarca Lagunera. Agricultura Tcnica en Mxico 15:203208.
Castellanos, J.Z, Uvalle-Bueno, J.X. y Aguilar-Santelises, A. 2000. Memorias del curso sobre
116
interpretacin de anlisis de suelos, aguas agrcolas, plantas y ECP. Instituto de Capacitacin
para la productividad Agrcola. Len, Guanajuato. Mxico.
Chapman, H.D.. 1965. Calcium. pp. 65. In: Chapman, H.D. (ed.). Diagnostic Criteria for Plants and
Soils. University of California Citrus Research Center and Agricultural Experiment Station,
Riverside, CA. Quality Printing Company, Inc. Abilene, Tx. USA.
Chapman, H. 1968. The mineral nutrition of citrus. pp. 127-289. In Reuther, W., Batchelosr, L.D., and
Webber, H.J. (ed.). The Citrus Industry. Vol. II. University of California, Division of Agricultural
Sciences, California, USA.
Chapman, H.D., and Kelley, W.P. 1943. The mineral nutrition of citrus. pp. 719-766. In: Webber, H.
J., and Batchelor, L.D. (ed.). The citrus industry. Vol. I: Univ. Calif. Press, Berkeley and Los
Angeles.
Cohen, A. 1983. Fertilizacin de los ctricos. Boletn lIP No.4. Instituto Internacional de la Potasa.
Publicacin en espaol impresa en Suiza. Berna, Suiza 48 p.
De la Fuente-Saucedo, H. 2003. Fertirrigacin en ctricos y nogal de Nuevo Len. Informe de Proyecto
de Investigacin y Transferencia de Tecnologa. Campo Experimental General Tern. CIRNE.
INIFAP. Mxico.
Dibb, D.W., and Thompson, W.R. 1985. Interaction of potassium with other nutrients. En: R.D.
Mundson (ed). Potassium in agriculture. [Link]. Madison, Wis. USA.
Embleton, T. W., W. W. Jones, C. K. Labanauskas, and W. Reuther. 1973. Leaf analysis as a diagnostic
tool and guide to fertilization. p. 183-210. In W. Reuther (ed.). The Citrus Industry Vol. III.
Univ. of California, Berkeley, CA.
Embleton, T.W., Jones, W.W., and Platt, R.G. 1978. Leaf analysis as a guide to citrus fertilization.
pp. 4-9. In: Reisenauer, H.M. (ed.). Soil and plant tissue testing in California. Bulletin 1879.
University of California, Division of Agricultural Science. California, USA.
Embleton, T.W., Reitz, H.J., and Jones, W.W. 1973. Citrus fertilization. pp. 122-182. In: Reuther, W.
(ed.). The Citrus Industry, University of California, USA.
FFTC. 2003. Soil management for citrus orchards. Food & Fertilizer Technology Center [Link]
[Link]/library/bc/52004/
Futch, S.H., and Tucker, D.P.H. 2001. A guide to citrus nutritional deficiency and toxicity. Circular
[Link] Sciences Department, Florida Cooperative Extension Service, Institute of
Food and Agricultural Sciences, University of Florida.
Gee, G.W. and Bauder, J.W. (1986). Particle size analysis. pp. 383-411. In: Klute, A. (ed.). Methods
of Soil Analysis. Part 1. Physical and Mineralogical Methods. 2nd Edition, Number 9. American
Society of Agronomy, Madison, Wisconsin.
Gonzlez-Garza, R., Padrn-Chvez, J.E., Ramrez-Daz, J.M., Vzquez-Palacios, L., VillarrealElizondo, H. 1983. Gua para el cultivo de los ctricos en Nuevo Len. Folleto Tcnico Nm. 1
SARH. INIA. CIAGON. Campo Experimental General Tern. Nuevo Len, Mxico. 86 p.
Koo, R.C.J. (ed.). 1984. Recommended fertilizers and nutritional sprays for citrus. Fla. Agr. Exp. Sta.
Bull. 536D. Univ. of Florida. Gainesville. 30 p.
Kunze, G.W., y Jeffries, C.D. 1953. X-ray characteristics of clay mineral as related to potassium
fixation. Soil Sci. Soc. Am. Proc. 17:242-244.
Legaz, F., Serna, M.D., Ferrer, P., Cebolla, V., Primo-Millo E. 1995. Anlisis de hojas, suelos y aguas
para el diagnstico nutricional de plantaciones de ctricos. Procedimiento de toma de muestras.
Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA. Ed. Generalitat Valenciana.
Malavolta, E. 1983. Nutricao mineral e adubacao de laranjeira. pp. 1-6, 13-72. En: Yamada, T. (ed).
Nutricao mineral e adubacao dos citros. Instituto da Potassa, Piracicaba, Brasil.
Malavolta, E., Casale, H., y Piccin, C. 1991. Sintomas de desordens nutricionais na laranja.
Informaoes Agronomicas (Piracicaba) 54:1-3.
Malavolta, E. y Violante Netto, A. 1989. Nutriao mineral, calagem, gessagem e adubaao dos citros.
POTAFOS. Piracicaba. 153 p.
Maldonado T. R., J.D. Etchevers B, G. Alcntar G., J. Rodrguez A. y M.T. Colinas I. 2001. Estado
nutrimental del limn mexicano en suelos calcimrficos: Terra 19: 163-174.
117
Miller, A. 2000. The importance of soil pH. Farmnote 78/2000. Soil Acidity Series. Agriculture Western
Australia. [Link]
Molina, E. 1999. Fertilizacin y nutricin de naranja en Costa Rica. Xl Congreso Nacional Agronmico/
III Congreso Nacional de Suelos. Centro de Investigaciones Agronmicas, Universidad de
Costa Rica.
Morton, A. y D. Proebst. 2003. Organic citrus resource guide. Soil and Health Association of NZ. New
Zealand. p. 9. [Link]
Napoleon I., J. 2007. El diagnostico visual de las deficiencias nutricionales en los citricos. MAGFRUTAL-ES, Santa Tecla, El Salvador. [Link]
[Link].
Obreza, T.A. 1996. Adubacao de plantas citricas na Florida, USA. pp. 27.40. In: Anais ISeminario
Intenacional de citrus: nutricao e adubacao, Sao Paulo, Brasil. Fundacao Cargill.
Obreza, A.T., Alva, A.K., and Calvert, D.V. 1998. Citrus fertilizer management on calcareous soils.
Document-CH086. University of Florida. Gainesville, Florida.
Obreza, T.A., Alva, A.K., Hanlon, E.A., and R.E. Rouse. 1999. Citrus grove leaf tissue and soil
testing: sampling, analysis, and interpretation. IFAS Extension SL115. University of Florida.
Gainesville. [Link]
Obreza, T.A. 2004. Maintenance guide for Florida microirrigation systems. Cir. 1449. IFAS.
University of Florida, Gainesville. USA. [Link]
Obreza, T.A., Rouse, R.E., and Hanlon, E.A. 2006. Advancements with controlled-release fertilizers
for Florida citrus production: 1996-2006. Universiy of Florida. IFAS Extension. Florida, USA.
Paramasivam, S., Alva, A.K., Hostler, K.H., Easterwood, G.W., and Southwell, J.S. 2000. Fruit nutrient
accumulation of four orange varieties during fruit development. J. Plant Nutr. 23:313327.
Paredes, F.L., y Primo-Millo, E. 1988. Normas para la fertilizacin de los agrios. IVIA. Fullets
Divulgacin 5-88. Valencia. 29 p.
PPI, 1997. Manual Internacional de fertilidad de suelos. Instituto del Fosfato y de la Potasa. Praloran,
J. C. 1977. Los Agrios. Editorial Blume, Barcelona, Espaa.
Pratt, R.M. 1983. Gua de Florida sobre insectos, enfemedades y transtornos de la nutricin en los
frutos ctricos. Mexico, LIMUSA. 199 p.
Rivero, J.M. 1968. Los estados de carencia en los agrios. 2a. edicin. Editorial Mandi-Prensa. Madrid.
120 p.
Ruiz, Scher.R. 1999 Caractersticas de algunos fertilizantes nitrogenados para uso en goteo. Serie
la Platina No 82. Enero. Ministerio de Agricultura. Instituto de Investigaciones Agropecuarias.
Centro Regional de Investigacin la Platina. Santiago de Chile.
Sauls, J.W. 2008. Nutrition and fertilization. Texas citrus and Subtropical Fruits. [Link]
Smith, P.F. 1966. Citrus nutrition. pp. 174-207. In: Childers, N.F. (ed). Temperate to Tropical Fruit.
Somerset Press, New Jersey, USA..
Sumner, M. 2000. Handbook of soil science. CRC Press. Washington, DC.
Tek, C., N.K. Tomar y A.V. Shanwal. 1994. Reaction products of monocalcium in alkaline-calcareous
and acid soils. J. Indian Soc. Soil Sci. 42: 539-542.
Tisdale, S.L., Nelson, J.D., Beaton y Havli, J.H. 1993. Soil fertility and fertilizers. 5 Ed. Macmillan. New York.
Uvalle, J.X. 1996. El diagnstico diferencial integral. Memorias del Congreso Anual de la Sociedad
de la Ciencia del Suelo. Cd. Victoria, Tam. Mxico.
Vitti, G.C. 1991. Nutriao mineral, calagem, gessagem e adubao dos citros. pp. 53-68. In: Menten,
J.O.M., Dourado Neto, D., y Torrado, P.V. (ed). Curso Intensivo de Citricultura. A.E.C. Ceres/
ESALQ. Piracicaba. 206 p.
Vitti, G.C. 1996. Tcnicas de utilizacao de calcario e gesso na cultura dos citros. In: anais IV Seminario
Internacional de citros: nutricao e adubacao, San Paulo, Brasil. Fundacao Gargill, p. 131-160
Zekri, M. and T.A. Obreza. 2003. Macronutrient deficiencies in citrus: nitrogen, phosphorus and
potassium. IFAS. University of Florida. Fact sheet SL 201.
118
6. Manejo del agua y
fertirrigacin en ctricos
Humberto de la Fuente-Saucedo
Contenido
6.1 Calidad del agua de riego.......................................................................... 120
6.2 Sistemas de riego en la regin citrcola de nuevo len............................. 123
6.3 Uso eficiente del agua de riego................................................................. 124
6.4 Intervalo entre riegos.............................................................................. 132
6.5 Alternativas para medir el ndice de humedad en el suelo............................. 133
6.6 Caractersticas y manejo de los sistemas de riego localizado................... 135
6.7 Uniformidad del riego............................................................................... 138
6.8 Uso del alcolchado plstico en la citricultura como una alternativa para
consevar humedad..................................................................................... 141
6.9 La fertirrigacin y sus componentes......................................................... 143
6.10 Bibliografa............................................................................................ 155
De la Fuente-Saucedo, H. 2009. Manejo del agua y fertirrigacin en ctricos. pp. 119-156. En: RochaPea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. (eds.). EL cultivo de los ctricos en el estado de Nuevo
Len. Libro Cientfico No. 1. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrcolas y
Pecuarias. CIRNE. Campo Experimental General Tern. Mxico.
119
El agua de riego junto con la nutricin, son los principales componentes en la
produccin de ctricos. En general, se ha establecido que un buen del agua es
una prctica que permite alcanzar altos rendimientos. marsh (1973) indca que un
estrs hdrico en ctricos se traduce en problemas de cada de frutos y hojas, as
como muerte de brotes terminales; adems induce escasa brotacin y floracin y
disminuye el tamao y calidad del fruto.
Desafortunadamente, en la regin citrcola de Nuevo Len, as como en
otras, el agua es un recurso escaso. La cuenca hidrolgica con que cuenta la regin
comprende los ros Ramos, Piln, San Juan y Pesquera; asimismo, los ro Potos,
Camacho y Pablillo son tambin proveedores de agua para el municipio de Linares
(Ramrez-Daz et al., 1980). Se estima que alrededor de 83% de las huertas se
cultivan bajo riego y el 17% restante bajo temporal (Gaitn, 2002). La precipitacin
anual oscila generalmente entre los 600 y 900 mm; sin embargo, ha habido aos
crticos con precipitaciones entre los 400 y 600 mm, as como en otros se han
rebasado los 900 mm anuales (Gaitn, 2002; De la Fuente-Saucedo, 2003).
Es importante enfatizar que las huertas que son regadas con agua procedente
de los ros tienen problemas de abasto para cubrir la demanda del cultivo. Asimismo,
en aos de baja precipitacin, tambin se pueden afrontar problemas de escasez de
agua procedente del bombeo de pozos profundos. Por esta razn se le debe poner
atencin especial al manejo eficiente del agua, independientemente del sistema de
riego que se tenga en la huerta.
En el presente captulo se hace un anlisis de los sistemas de riego empleados
en la regin citrcola de Nuevo len y se ofrecen alternativas para el uso eficiente
del agua.
6.1 Calidad del agua de riego
Un factor importante relacionado con la calidad del agua de riego radica en la
posible presencia de altos niveles de elementos txicos como sodio, boro, cloruros,
bicarbonatos y en menor medida el manganeso, hierro y azufre. La salinidad se
refiere a la concentracin de slidos disueltos en el agua y se mide mediante la
120
conductividad elctrica (CE), pues a medida que stos aumentan, se incrementa
en el agua la facilidad de conducir energa elctrica. La medida que se usa para
estimar la CE es dS/m, tambin se puede expresar en slidos disueltos totales
(SDT) as como en mg/L (Castellanos et al., 2000). En el Cuadro 6.1 se presenta
la clasificacin de las aguas en funcin de una serie de variables incluida la CE
arriba de 3.0 dS/m. Los ctricos pueden presentar graves problemas de desarrollo
y productividad, con valores de CE superiores a 1.1 dS m-1 (Maas y Hoffman, 1977;
Maas, 1990); aunque los daos por salinidad se intensifican en condiciones de
humedad escasa y si el agua de riego tiene niveles moderados de salinidad, por
ejemplo, 1.3 dS m-1 (Davies y Albrigo, 1994).
Una concentracin alta de sodio en el agua propicia la dispersin de los
coloides o arcillas, que al entrar en contacto con el suelo desplaza a los cationes
bivalentes Ca++ y Mg++, limitando al suelo para conducir agua y oxgeno en el perfil;
adems, aumenta el pH y reduce la disponibilidad de hierro y zinc. Aparte del dao
que causa a la estabilidad estructural del suelo, el sodio puede provocar efectos
directos de toxicidad, compite con el in potasio y presenta efectos txicos al
acumularse en el follaje de los rboles. Los ctricos se encuentran en el grupo de
especies de alta sensibilidad a la presencia de sodio.
El cloro es otro elemento que tiene efectos txicos en altas concentraciones
en ctricos; sin embargo, el grado de sensibilidad depende de la variedad y el patrn,
por ejemplo el portainjerto mandarina Sunki tolera hasta 16me/L mientras que el
citrumelo 4475 solo tolera 6.7 me/L (Ayers y Wescot, 1985). Asimismo, el agua que
contenga niveles mayores de 5 me/L de sodio y cloro aplicada directamente a los
rboles de ctricos por riego de aspersin, pueden causar daos severos al follaje.
El boro es otro nutrimento esencial para el desarrollo de las plantas; sin
embargo, en altas concentraciones puede ocasionar problemas de toxicidad,
pues los ctricos toleran solo concentraciones en el nivel de 0.5 a 0.7 mg/L, en
comparacin con otros cultivos como el algodn o el esprrago que toleran hasta
15.0 mg/L (Mass, 1984).
121
Cuadro 6.1 Parmetros de calidad de agua de riego.
Parmetro de calidad
Salinidad
Conductividad elctrica (CE)
Slidos Disueltos Totales (SDT)
Relacin de absorcin de sodio
(RAS)
Sobre infiltracin
RAS = 0-3
RAS = 3-6
RAS = 6-12
RAS = 12-20
RAS = 20-40
Iones Especficos
Sodio (RAS)
Riego por gravedad
Riego por aspersin
Bicarbonatos
Riego por gravedad
Riego por aspersin
Cloruros
Riego por gravedad
Riego por aspersin
Boro
Riego por goteo
Manganeso
Hierro
Unidad
Grado de restriccin de uso
Ninguno
De leve a
moderado
Severo
<0.7
0.7-3.0
3.0
dS/m
mg/L
CE (dS/m)
0.7-0.2
<0.7
<1.2
<1.9
<2.9
<5.0
1.2-0.3
1.9-05
2.9-1.3
5.0-2.9
>0.2
>0.3
>0.5
>1.3
>2.9
RAS
RAS
<3.0
3.0
3.0-9.0
<3.0
>9.0
-
me/L
me/L
<1.5
<0.6
1.5-8.5
0.6-3.0
8.5
>3.0
me/L
me/L
<4.0
<3.0
4.0-10.0
3.0-5.0
10.0
>5.0
me/L
me/L
mg/L
<0.7
<0.1
<0.1
0.7-3.0
0.1-1.5
0.1-1.5
>3.0
>1.5
>1.5
Adaptado de: Ayers y Wescot (1985); Nakayama (1982).
Cuadro 6.2 Estndares de calidad del agua de riego para ctricos.
Calificacin
EC x
103
SAR
Adecuada en la mayora de los
casos, si es menor que
0.75
Adecuada bajo ciertas
condiciones
Inadecuada en la mayora de
condiciones si excede estos
valores
Cloruros
Boro
(meq/L)
(ppm)
(ppm)
140
0.5
0.75 - 2
4- 8
4 -10
140 350
0.5 1
2+
8+
10+
350+
1+
Fuente: Marsh, 1973.
122
Cuadro 6.3 Gua de anlisis de calidad de agua para sistemas de microirrigacin
Parmetro
Potencial de Taponamiento
pH
Hierro mg/L
Manganeso mg/L
Acido sulfhdrico mg/L
Slidos Totales Disueltos mg/L
Bicarbonato ppm
Slidos Suspendidos mg/L
Conteo Bacteriano #/mL
Bajo
<7.0
<0.2
<0.1
<0.2
<500
<100
<50
<10,000
Nivel de riesgo
Moderado
Alto
7 -8
>8.0
0.2 1.5
>1.5
0.1 1.5
>1.5
0.2 2.0
>2.0
500 2000
>2000
50 100
>100
10,000 50,000 >50000
Nivel de riesgo
Bajo
Efecto potencial en el cultivo
EC mmho/cm
<0.75
N ntrico mg/L
<5
Moderado
0.75 3.0
5 30
Alto
>3.0
>30
Toxicidad especfica del in
Boro mg/L
Cloro meq/L
Cloro mg/L
Sodio (SAR Ajustado)
Moderado
0.7 3.0
4 -10
142 -355
3 -9
Alto
>3.0
>10.0
>355
>9
Nivel de riesgo
Bajo
<0.7
<4
<142
<3.0
Fuente: Rogers et al., 2003
6.2 Sistemas de riego en la regin citrcola de Nuevo Len
De acuerdo a datos estadsticos publicados para la regin citrcola de Nuevo Len
(Gaitn 2002), del total de las 31,891 ha (1,945 huertas) que se cultivan bajo riego,
alrededor del 43% se riega por gravedad con agua procedente de los ros; el 28%
se riega con agua derivada del bombeo de pozos profundos, de las cuales 24%
cuentan con sistemas de riego por micro aspersin, 2.7 y 1.2% con sistemas de
aspersin directa y goteo, respectivamente.
6.2.1 Riego por gravedad
El mtodo de riego por gravedad o rodado, consiste en aplicar el agua a travs de bordos
lineales a lo largo de los rboles o bordos rectangulares a manera de cuadros alrededor
123
de los rboles (Fig. 6.1). El riego por gravedad, el cual es el predominante en la
regin citrcola de Nuevo Len, es aplicado en alrededor del 70% de las huertas
bajo riego. Tiene como principal desventaja el empleo de grandes volmenes
de agua en un tiempo relativamente corto, por lo que es poco eficiente en la
captacin de agua por el rbol y ocasiona en cierta medida erosin al suelo.
Asimismo, con el tiempo, ocasiona el acumulamiento de tierra alrededor del
tronco lo que favorece la ocurrencia de daos por Phythophtora (gomosis) en la
porcin superior del injerto.
Fig. 6.1 Sistema de riego tradicional por gravedad empleado en la regin citrcola
de Nuevo Len.
6.2.2 Sistemas de riego localizado
Los sistemas de riego localizado, tambin llamados presurizados, como micro
aspersin y goteo, ofrecen como ventaja la regulacin de los volmenes de agua
aplicada, lo cual conduce a una mayor eficiencia en su uso. Adems ofrecen la
alternativa de emplear el sistema de riego para aplicar los fertilizantes qumicos
mediante la tcnica de la fertirrigacin (Valenzuela, 1975).
6.3 Uso eficiente del agua de riego
6.3.1 Momento de aplicacin del riego
Los intervalos de los riegos dependen de la disponibilidad de agua y de la lluvia. En
huertas con sistema de distribucin de agua por gravedad, el primer riego se debe
124
iniciar antes de la brotacin de primavera, la cual se presenta a finales de febrero y
principios de marzo; los riegos posteriores se deben efectuar mensualmente hasta
octubre dependiendo de la presencia de lluvias y las condiciones presentes de
humedad, aunque el ltimo riego se puede hacer en noviembre (Gonzlez-Garza et
al., 1983).
Si se dispone de suficiente agua disponible, es conveniente efectuar los riegos
con la periodicidad indicada. No se debe descuidar la plantacin en cuanto a los riegos,
de lo contrario se pueden afectar las etapas fenolgicas de crecimiento vegetativo y de
desarrollo del fruto, lo que consecuentemente puede impactar en la productividad de
la plantacin en ese ao y en el siguiente.
En condiciones limitantes de agua, los riegos se distribuyen durante las etapas
crticas del cultivo, que comprenden la brotacin y floracin, el amarre del fruto, el
desarrollo inicial del fruto y el desarrollo final del mismo (Cuadro 6.4). Para asegurar
un desarrollo adecuado del fruto y del rbol durante todo el ao, los riegos se deben
iniciar en el mes de febrero para favorecer la floracin y brotacin; continuar en el mes
de abril para asegurar el amarre de fruta, as como en los meses de junio y julio para
el desarrollo del fruto; este ltimo perodo se considera como el mas crtico ya que es
cuando se presentan las temperaturas ms altas del verano que conducen a las tasas
mayores de prdidas de agua por efecto de la evadotranspiracin. Adicionalmente,
dependiendo de la ocurrencia o ausencia de lluvias, se debe considerar la aplicacin
de riegos durante la etapa de maduracin del fruto, en septiembre para las variedades
tempranas y en octubre para las de maduracin tarda.
En trminos generales, se debe evitar regar en poca de invierno, ya que la
aplicacin de agua en esta poca puede inducir una brotacin que pudiera ser afectada
si se presentan en forma prolongada temperaturas por debajo de 0C. Es conveniente
esperar por lo menos hasta la segunda quincena de febrero para iniciar los riegos.
6.3.2 Requerimiento de agua de riego
De acuerdo a resultados de investigacin en la zona citrcola de Nuevo Len, para
huertas en produccin con riego rodado se deben aplicar 12 cm de lmina de riego
125
en cada una de las etapas del cultivo como son la de brotacin-floracin, la de
amarre de fruta, la de desarrollo de fruta y la de desarrollo final de la fruta (GonzlezGarza et al., 1983).
Cuadro 6.4 Volumen de agua requerido y poca de aplicacin en las diferentes
etapas fisiolgicas de desarrollo en rboles de ctricos en produccin, mediante
riego por gravedad.
Etapa fisiolgica
Mes
Lmina de riego
Brotacin y floracin
Febrero o marzo
12 cm
Amarre de la fruta
Abril
12 cm
Desarrollo de la fruta
Junio - julio*
12 cm
Desarrollo final de fruto
Septiembre u octubre**
12 cm
* Meses ms crticos del ciclo, con altos niveles de evapotranspiracin
** Septiembre = en variedades tempranas y octubre = variedades tardas.
Fuente: Gonzlez-Garza et al., 1983
En trminos generales para la distribucin de agua por gravedad se requieren
de seis a ocho riegos anuales con una lmina aproximada de 12 cm por riego para
asegurar la mayor produccin y calidad de fruta (Gonzlez-Garza et al., 1983).
6.3.3 Mtodos indirectos para determinar los volmenes de agua
Los requerimientos de agua de las huertas de ctricos dependen de las caractersticas
fenolgicas del cultivo y de la ocurrencia de factores 126, como temperatura,
humedad relativa, precipitacin y velocidad e intensidad del viento.
Los mtodos indirectos para determinar los volmenes de agua a aplicar,
prcticos y econmicos son; la frmula de evapotranspiracin y los tensimetros.
[Link] Mtodo de evapotranspiracin real (Er). Con este mtodo se calcula
las necesidades hdricas de las huertas de ctricos mediante la frmula de
evapotranspiracin real (Er) de acuerdo a la siguiente ecuacin (Allen et al., 2006):
126
Er = ET * Kc
Donde:
Er = Evapotranspiracin real
ET = Evapotranspiracin de referencia en mm
Kc = Coeficiente de cultivo
Los datos del Factor de Correccin de la eficiencia de los sistemas de riego
(Fce) tambin son necesarios para determinar los requerimientos reales (Rr) de
agua de riego, en los diferentes sistemas de conduccin con la siguiente frmula.
Rr = Er *Fce
Donde:
Rr = Requerimientos reales de agua de riego (mm)
Er = Evapotranspiracin real (mm)
Fce = Factor de Correccin de Eficiencia
Para calcular las necesidades hdricas de las huertas de ctricos con sistemas
de riego por gravedad, micro aspersin y goteo en la zona citrcola de General
Tern, durante el ciclo 2006, se us la frmula de evapotranspiracin real (Er) de la
siguiente manera:
1. Se obtienen los datos promedios registrados de la evapotranspiracin de
referencia (ET) diarios durante el ciclo 2006 de las estaciones agroclimticas
automatizadas localizadas en la regin citrcola de Nuevo Len ([Link].
[Link]).
2. Se usa el dato del coeficiente del cultivo (Kc) del Cuadro 6.5.
127
Cuadro 6.5 Coeficiente del cultivo (kc), en relacin al ETc en ctricos (Doorenbos y
Kassam, 1986).
Meses
Con
control de
maleza
0.75
0.75
0.70
0.70
0.70
0.65
0.65
0.65
0.65
0.70
0.70
0.70
Sin
control de
maleza
0.90
0.90
0.80
0.85
0.85
0.85
0.85
0.85
0.85
0.85
0.85
0.85
3. Y la informacin de la eficiencia en el uso de agua de riego de los diferentes
sistemas de conduccin, de acuerdo a De la Pea y Llerena-Villalpando
(2001), como sigue:
Sistema de riego
Gravedad
Micro aspersin
Goteo
Eficiencia %
Factor de correccin
Eficiencia (Fce)
50
85
90
1.50
1.15
1.10
Fig. 6.2 Estacin agroclimtica automatizada localizada en la regin citrcola de
Nuevo Len
La informacin de las necesidades de agua de riego en las huertas de ctricos
en produccin con control de maleza en la regin citrcola de Nuevo Len, para el
ciclo 2006, se obtuvo con la frmula de Er y los resultados se detallan en la Fig. 6.3
y Cuadro 6.6.
128
180
160
140
120
100
80
60
40
20
0
E
me s e s
G r a v eda d
Micr o
G oteo
Fig. 6.3 Requerimientos hdricos de huerta de ctricos en produccin, en General Tern, Nuevo Len,
2006.
Cuadro 6.6 Requerimientos de volmenes de agua de riego de huertas de ctricos
en produccin en la regin centro de Nuevo Len durante 2006
Mes
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Noviembre
Diciembre
Total
Gravedad
Micro aspersin
Goteo
80.1
93.8
118
133.2
140.7
168.6
156.1
162
118.9
115.9
82.8
80.22
1450.32
mm
61.4
71.9
90.5
102.1
107.8
129.2
119.7
124.2
91.1
88.8
63.5
61.5
1111.7
58.7
68.8
86.5
97.6
103.1
123.6
114.5
118.8
87.2
85
60.7
58.7
1063.2
Fuente: De la Fuente (2007-A).
Ejemplo de clculo:
Para determinar las necesidades de agua de riego en la primera semana del mes de
junio, con el mtodo de Evapotranspiracin Real en una huerta de ctricos en produccin
con sistema de riego por micro aspersin y con emisores de 35 L/h, en secciones de riego
de 1,200 rboles, localizada cerca de la estacin agroclimtica de El Llano en General
Tern, Nuevo Len, por tanto, los datos de ET generados de esta estacin se usarn para
los clculos y de acuerdo al Cuadro 6.6 para el mes de junio el Kc es de 0.65.
129
Por tanto, se tienen los siguientes datos disponibles:
Evapotranspiracin de referencia (ET) acumulada durante la semana =
50.34 mm
Factor de correccin de eficiencia (Fce) para micro aspersin = 1.15
Kc = 0.65
Er = ET X Kc
Er = 50.34 X 0.65 = 32.72
Rr = Er X Fce
Rr = 32.72 X 1.15 = 37.6 mm
Para transformarlos en litros (L) por rbol se usa la siguiente ecuacin:
VA = (Rr X SSR) N de rboles en la SSR
Donde;
VA = Volumen de agua de riego por rbol (L)
Rr = Lmina de riego (mm)
SSR = Superficie de seccin de riego (m)
Por tanto,
SSR = N de rboles en SSR N de rboles/ha
= 1200 312 = 3.8461 ha = 38, 461 m
VA = (37.6 X 38,461) 1200
VA = (1446.1) 1200 = 1205.1 L/rbol
Para determinar el tiempo de riego que se requiere para abastecer las necesidades
de agua, se usa el siguiente clculo;
TR = VA GE
Donde,
TR = Tiempo riego (h)
VA = Volumen de agua de riego por rbol (L)
GE = Gasto de los emisores (L/h)
TR = 1205.1 35 = 34.4 h
130
Lo anterior significa que se requieren 1205.1 L/rbol de agua de riego para
abastecer las necesidades hdricas de la huerta para la primera semana de junio y
mantener el riego uniforme durante 34.4 horas.
Amoros (1993) seala que para ctricos en plena produccin en Espaa los
requerimientos de agua varan entre 6,800 a 7,060 m3 ha-1 por temporada. En Chile
se estima que la cantidad de agua necesaria para un huerto de ctricos oscila en la
zona central entre 7,910 y 10,180 m3 ha-1 por temporada (Peralta y Ferreyra, 1991) y
la aplicacin de agua en los sistemas de riego debe efectuarse en la zona de mayor
extraccin y humedecer por lo menos un 60 % de la zona radicular de los rboles.
La aplicacin de agua en ctricos debe efectuarse en un rango de distancia de 40 a
60 cm desde el tronco del rbol y debe quedar almacenada en los primeros 60 cm
de profundidad para un adecuado aprovechamiento del agua y fertilizantes.
[Link] Mtodo de la evaporacin media en un tanque evapormetro tipo A.
Con la informacin diaria de la evaporacin en ml de un tanque evapormetro tipo
A (Fig. 6.4) y el dato del dimetro en metros de los rboles de la huerta, tambin
se puede estimar la demanda de agua de un rbol (Gonzlez-Garza et al., 1983).
Para calcular la demanda diaria de agua de un rbol o la evapotranspiracin
diaria (EDT), se multiplica el dimetro del rbol por si mismo, por la evaporacin (E)
registrada del tanque evapormetro tipo A por el factor Kc que es igual a 0.7. As
se tiene la siguiente frmula:
EDT= D X D X E X 0.7
Donde:
EDT= Evapotranspiracin diaria (mm)
D= Dimetro del rbol (m)
E= Evaporacin del tanque (mm)
0.7 = Coeficiente del cultivo
131
Fig. 6.4 Tanque evapormetro tipo A ubicado en el Campo Experimental General Tern, INIFAP.
General Tern, Nuevo Len. Mxico.
Para determinar la evapotranspiracin diaria (EDT) o volumen de agua
diario requerido, en una huerta con rboles de 4 m de dimetro de copa (D) en el
mes de julio, en un da donde se registraron 9.61 mm de evaporacin en el tanque
evapormetro, de esta manera se tiene:
EDT = D X D X E X 0.7
Entonces, EDT = 4 X 4 X 9.61 X 0.7= 107.63 L/da/rbol.
De esta manera y bajo esas condiciones los rboles de esa huerta de
ctricos requieren 107.63 L diarios de agua de riego.
6.4 Intervalo entre riegos
La frecuencia de riego (Fr) o el intervalo entre riegos, es el nmero de das que
ha de transcurrir entre un riego y el siguiente. Es el tiempo necesario para que la
lmina de agua que corresponde exactamente al descenso de humedad existente,
se infiltre en el terreno. Se calcula con el valor de la lmina neta (Ln) y de la
evapotranspiracin del cultivo (ETc), mediante:
Fr =
Ln
ETc
132
En los suelos arcillosos de la regin citrcola de Nuevo Len, se deben
realizar los riegos con intervalos de cada ocho das, pues en perodos cortos se
presentan fuertes prdidas por evaporacin principalmente durante los meses ms
calurosos del ciclo.
Si se va a regar semanalmente y se dispone del emisor comn con gasto de
35 L/h/rbol y s se requieren 107.63 L diarios/rbol, para determinar el tiempo de
riego se debe usar la frmula siguiente:
TR = Tiempo de riego
TR = L diarios requeridos X intervalo de riego (das)/gasto del emisor (L/h)
Tiempo de riego = (107.63 L X 8 das)/35= 24.6, es decir 24 horas con 36 minutos.
Lo anterior indica que en esta huerta con rboles de cuatro metros de dimetro
de follaje y con un emisor por rbol con un gasto de 35 L/h, se deben de regar 24
horas continuas cada semana en el perodo correspondiente al mes de julio.
6.5 Alternativas para medir el ndice de humedad en el
suelo
La eficiencia en el uso del agua requiere que se apliquen las cantidades adecuadas
y que sta se encuentre disponible cuando los rboles la necesiten. Una forma
de manejar el riego sin prdida considerable de agua y elementos nutritivos, es
determinando el ndice de humedad del suelo (Goyal et al., 1989).
6.5.1 Tensimetros
El uso del tensimetro es una de las prcticas tecnolgicas ms comunes en la
agricultura moderna y es un instrumento que indica la tensin con que el agua
est adherida a las partculas del suelo. Las lecturas de esta tensin tambin se
relacionan con la cantidad de agua en el suelo que se encuentra disponible para las
plantas (Marthaler et al., 1983). Es un mtodo usado para indicar, en forma relativa,
si existe suficiente agua disponible en el suelo para el crecimiento de las plantas o
si es necesario aplicar agua mediante el riego.
133
Esta tcnica sirve para determinar los riegos y funciona por el principio de la
tensin de humedad. Cuando disminuye la presin del agua en el suelo la tensin
de humedad se incrementa, por tanto, la tensin est inversamente relacionada con
el contenido de humedad. Al presentarse una tensin baja de humedad en un suelo
saturado de agua puede provocar la muerte de rboles por asfixia debido a la falta
de oxgeno en la raz y en condiciones de alta tensin de humedad se presentan
problemas de sequa (Puckett y Dane, 1981; Smajstrla et al., 1989).
Los tensimetros (Fig. 6.5) se componen de un tubo-depsito impermeable
cerrado hermticamente con sello y tapa de rosca, una cmara de reserva, un
manmetro de presin graduado en centibares (cb) y una base de cermica porosa
en su extremo inferior. Existen tensimetros de distintas longitudes que sirven para
diferentes profundidades. En huertas de ctricos los comnmente empleados son de
60 y 90 cm (De la Fuente-Saucedo, 2007b).
A
B
Fig. 6.5 Uso de tensimetros para medir el ndice de humead en el suelo. A. Tensimetro
por establecer en el suelo. B. Tensimetros establecidos en la huerta.
Los tensimetros deben estar a una profundidad de 60 cm donde se encuentra
la mayor parte de las races y dependiendo de la homogeneidad del suelo, es
conveniente usarlos por cada seccin de riego o cada 8 a 10 ha. Es necesario
establecerlos por debajo del rea foliar, exactamente en el centro entre el tronco del
rbol y la parte final del rea. El indicador de la tensin est graduado de 0 a 100 cb
y para los suelos arcillosos de la regin citrcola de Nuevo Len la interpretacin de
las lecturas se ilustra en el Cuadro 6.7.
134
Cuadro 6.7 Interpretacin de lectura de los tensimetros como criterio para la toma
de decisiones en el momento de aplicar los riegos.
Valores de tensin
Condicin del suelo
Observaciones
0-10
Suelos saturados, todos los espacios porosos
estn ocupados por agua.
Bajo estas condiciones pueden presentarse
riesgos por asfixia radical.
10-30
Se dispone totalmente de la reserva til o
capacidad de campo.
Es la mejor condicin de humedad disponible
para un cultivo.
30-50
50-60
60-80
En esta condicin el 60 a 75% de capacidad de
campo se encuentra disponible para la planta.
Es el lmite superior antes de aplicar del riego.
Es el rango de humedad que se mantiene
el cultivo en condiciones ptimas de
productividad. Se debe procurar mantener
estos niveles de humedad durante todo el
ciclo.
Se considera un suelo seco que se ha agotado
ms del 60% de capacidad de campo
Momento de aplicar el riego para conservar el
60 - 75% de la capacidad de campo.
Se considera un suelo seco que se ha agotado
ms del 60% de capacidad de campo
Perodos prolongados bajo estas condiciones
se corre el riesgo de daos irreversibles al
cultivo
Referencia: De la Fuente-Saucedo, 2007b
Para el funcionamiento adecuado de los tensimetros es necesario mantener
siempre con humedad el suelo y protegerlos contra animales, roedores y por lo
menos dar una limpieza cada seis meses.
6.6 Caractersticas y manejo de los sistemas de riego
localizado
Los sistemas de riego localizados, tambin conocidos como sistemas de riego
presurizado, tienen como objetivo principal hacer un manejo eficiente del agua de
riego y fertilizantes. Se caracterizan por eliminar las prdidas de agua por conduccin
y se disminuyen las prdidas por evaporacin y filtracin al suelo. Un aspecto
importante para mejorar los niveles de produccin se relaciona con el suministro
adecuado de agua y fertilizantes a las plantas. El mtodo de riego por goteo y micro
aspersin permiten la aplicacin frecuente y localizada de bajas cantidades de agua
y fertilizantes (Holzapfel et al., 2001).
6.6.1 Componentes
Los componentes principales son: sistema de bombeo, filtros, manmetros, medidor
de flujo, inyector de fertilizantes, tubera principal de conduccin de PVC, tubera
135
secundaria (manguera de polietileno) y los emisores o micro aspersores rotativos
de gastos que varan de 1 a 40 L/h.
Fig. 6.6 Huerta de mandarina con sistema de riego por micro aspersin.
6.6.2 Operacin, manejo y mantenimiento del sistema de riego
presurizado
Presin del sistema. Es la presin que ejerce el agua sobre la tubera del riego y
se mide en bares, kg/cm2 y en lb/pulg2 o psi = (pounds per square inch en ingls),
1 bar = 14.5 psi. El rango de 25 a 35 lb/pulg2 es la presin apropiada para el
funcionamiento del sistema en las huertas de ctricos. Con este sistema se pueden
obtener eficiencias de aplicacin y conduccin de hasta un 80%, comprado con el
riego por gravedad, el cual tiene eficiencia que no sobrepasa el 40% (De la Pea y
Llerena-Villalpando, 2001).
6.6.3 Prevencin de problemas en el sistema de riego
El principal problema de los sistemas de riego presurizados consiste en taponamiento
continuo de los filtros y los emisores. Las causas ms comunes son sales contenidas
en el agua, insectos, arena o tierra, as como crecimiento de algas que ocasionan la
formacin de lama en los conductos. A manera de mantenimiento, es conveniente
limpiar el interior del sistema por lo menos cada dos meses, abriendo la tubera
para que el agua fluya libremente hacia el exterior y se deseche todo el material
136
indeseable, se debe de dejar fluir el agua, por lo menos media hora en cada seccin
de riego para asegurar una buena limpieza. Asimismo, se sugiere primero limpiar la
tubera principal y posteriormente la secundaria en forma individual.
Cuadro 6.8 Problemas frecuentes y su solucin en los emisores de sistemas de
riego presurizado.
Problema
Taponamiento por sales de
calcio
Taponamiento por
partculas de arena y suelo
Taponamiento de emisores
por hormigas
Taponamiento
por crecimiento y
acumulamiento de algas
(lama)
Alternativa de solucin
Observaciones
Se aplica al agua de riego cido
comercial. Los cidos comnmente
empleados son el sulfrico, el
ntrico, o el fosfrico. Dependiendo
del acumulamiento de sales en los
emisores, este tratamiento de debe
aplicar de 1 a 2 veces por mes.
Se debe de determinar el pH del agua antes de
aplicarla al sistema de riego. Los valores deben
de estar en el mbito de 6.0 a 6.5. Esta prctica
de limpiar los emisores con cido, tiene como
ventaja que ayuda en cierta medida a bajar los
valores de pH del suelo, lo que permite una
mayor disponibilidad de nutrimentos que son
poco accesibles a pH alcalino.
Usar obligadamente los filtros que
el proveedor del sistema de riego
instal. El mantenimiento de los filtros
tambin es necesario para su buen
funcionamiento.
Con riegos frecuentes en perodos
cortos se eliminan los daos por
insectos
Es conveniente por lo menos cada dos
meses drenar todo el sistema de riego,
incluyendo tubera principal y lneas
para limpieza general.
Se deben limpiar peridicamente con cido; si
se daan es conveniente sustituirlos por unos
nuevos
Existen en el mercado microaspersores antiinsectos
Uso de hipoclorito de calcio, hipoclorito de
sodio o gas cloro, luego, hacer nuevamente
el drenado. Es importante que el proceso de
cloracin se realice antes del filtro, para eliminar
el hidrxido frrico que se precipita.
Referencia: De la Fuente-Saucedo, 2007a.
6.6.4 Uso del riego presurizado con cintilla
El riego por goteo en ctricos ha demostrado que incrementa el rendimiento y
aumenta el tamao del fruto (Koo y Smajstrla, 1984). La tecnologa del uso de
la cintilla es otra alternativa para eficientizar el manejo del agua de riego en las
condiciones de la zona citrcola de Nuevo Len, tanto en ctricos en desarrollo como
en rboles en produccin. La cintilla se coloca enterrada a 15 centmetros en el
suelo y se distribuye en doble hilera sobre las lneas de los rboles y con emisores
o goteros a cada 30 cm y de calibres de 9000 a 12000 (De la Fuente-Saucedo y
Acosta-Daz, 2005). Este sistema permite manejar valores menores a 10 lb/pulg2 de
presin en la tubera y volmenes de agua menores a 1.0 L/seg. El empleo del riego por
cintilla reduce los gastos de agua en ms de un 40% sin afectar el rendimiento y calidad
de fruta (De la Fuente-Saucedo y Acosta-Daz, 2005), adems, se disminuye el consumo
137
de energa elctrica por concepto de bombeo. Al igual que los dems sistemas
de riego localizado, para el empleo de este sistema tambin se requiere realizar
continuamente un programa de mantenimiento de la infraestructura de riego para
evitar taponamientos de emisores principalmente por sales y races de maleza.
Fig. 6.7 Huerta de ctricos en desarrollo con riego por cintilla y el sistema de inyeccin
de fertilizantes y filtrado
6.7 Uniformidad del riego
Un problema importante en el manejo de los sistemas de riego presurizados (goteo y
micro), es la distribucin deficiente del agua en las huertas. Por un lado, los rboles
cercanos a la fuente de agua reciben cantidades excesivas del lquido, mientras
los ms alejados presentan deficiencias hdricas durante el ciclo. Lo que provoca
un uso deficiente de agua debido a la prdida de este elemento, al incremento en
los costos de energa elctrica por efecto de bombeo, bajos rendimientos y mala
calidad de fruta.
Las principales causas que inducen a este problema se deben principalmente
a los defectos de fabricacin de tubera y emisores que presenten altas diferencias
de caudales con la misma presin, al inadecuado diseo del sistema, donde se
incluyen el filtrado con problemas de obstruccin, al mal diseo hidrulico de tuberas
y laterales que causan diferentes prdidas de cargas y variacin de presiones en
el sistema. Las fugas de agua y las obstrucciones de los principales componentes
incluyendo los emisores son un problema importante, estas pueden ser por razones
fsicas de naturaleza orgnica como arenas, limos y arcillas y los precipitados que
138
se forman por la composicin qumica del agua y los fertilizantes que se usan. En la
regin citrcola de Nuevo Len, las altas concentraciones de carbonatos de calcio
en el agua es un problema de consideracin as como la presencia de hongos, algas
y hormigas que se forman y reproducen en el interior de la tubera y en los emisores.
Medina, 1997, para evaluar la uniformidad del riego en las huertas utiliza
dos coeficientes: El Coeficiente de uniformidad de caudales (CUC) y el Coeficiente
de uniformidad de presiones (CUP) y con estos valores se pueden identificar
las limitantes que afectan la eficiencia de distribucin de agua y sus posibles
soluciones. Para calcular el CUC, primero se selecciona la unidad o las unidades
de riego representativas de la huerta, luego los laterales ms cercano y ms
lejano de la toma de la tubera terciaria y los dos intermedios. En cada lateral se
seleccionan 4 emisores; el ms cercano y el ms lejano de la toma lateral y los dos
intermedios. Despus de seis a ocho horas de encendido y estabilizado el sistema,
con un recipiente graduado se determina el volumen de los emisores en un tiempo
determinado igual para todos, de cinco a diez minutos. Con esta informacin se
calcula el caudal en cada emisor seleccionado y se obtiene el CUC de la siguiente
manera:
1. Se calcula la media de los caudales de los emisores que representan la
cuarta parte de ms bajo caudal (q25%). Si se seleccionaron 16 emisores se
calcula la media de los 4 de menor caudal.
2. Se determina la media de los caudales de todos los emisores (qm).
3. Se obtiene el coeficiente de uniformidad con la siguiente frmula:
CUC = 100 X media de la cuarta parte de menor caudal
caudal medio de todos los emisores
Para conocer la homogeneidad de la unidad de riego en cuanto a presiones
de los emisores tambin se puede determinar el CUP mediante la siguiente manera:
139
1. Al igual que el CUC para el clculo del CUP, se sigue el mismo procedimiento
para seleccionar los 16 emisores.
2. Mediante un manmetro se miden las presiones en cada uno de los emisores.
3. Se determina la media de las presiones medias en los emisores que
representan la cuarta parte de mas baja presin (p25%).
4. Se calcula la media de presiones en todos los emisores (Pm).
5. Finalmente el CUP se determina mediante la siguiente frmula:
CUP = 100 X media de la cuarta parte de emisores de menor presin
presin media de todos los emisores
n = coeficiente de descarga, proporcionado por el fabricante
Ejemplo:
Si se desea calcular la uniformidad del riego de una seccin en una huerta de ctricos
con sistema de micro aspersin de 35 L/h y con los siguientes volmenes obtenidos
de los emisores seleccionados:
Lugar Muestreo
Emisor 1
Primer Lateral
Segundo Lateral
Tercer Lateral
Cuarto Lateral
34
26
32
28
Emisor 2
Emisor 3
Caudal (L/h)
34
24
22
21
33
33
29
32
Emisor 4
20
22
31
33
Se selecciona el 25% del total de 16 muestreos de los valores de menor
caudal en este caso los cuatro que se sealan de color rojo
Para obtener el q25% tenemos;
q25% = 22+21+20+22 = 21.25 L/h
4
Posteriormente, se calcula el promedio total de los caudales donde:
qm = 34+ 26+32+28+34+22+33+29+24+21+33+32+20+22+31+33 = 28.37 L/hr
140
Para calcular el coeficiente de uniformidad de los caudales
CUC = 100 X media de la cuarta parte de los caudales menores
Media del caudal de todos los emisores
CUC = 100 X 21.25 = 74.9%
28.37
El resultado anterior significa que la seccin de riego evaluada presenta una
deficiente uniformidad de la distribucin, ya que el valor apropiado es de 90%, por
tanto, es necesario identificar las causas para su solucin.
Cabe sealar, que el clculo del CUP no es necesario para determinar la
uniformidad de la instalacin. Sin embargo, sirve para identificar las posibles
diferencias de presiones que se puedan presentar en la red de riego y as poder
solucionarlas mediante la instalacin de un regulador de presiones.
6.8 Uso del acolchado plstico en la citricultura como una
alternativa para conservar humedad
El uso del acolchado plstico es una alternativa adicional para reducir prdidas de
agua de riego por evaporacin. En trminos generales, se emplea como complemento
en las plantaciones con sistema de riego localizado con dficit de agua. FerrerTaln et al. (1999) reportan que con acolchado plstico negro de 300 galgas de
espesor en el suelo, en rboles de mandarina Oronules, se ha constatado un mayor
crecimiento del patrn, un crecimiento ms rpido de la parte correspondiente
al injerto, una anticipacin, en al menos un ao, de la entrada en produccin y
una mayor produccin en cada uno de los cuatro aos en que se evalu. Mostert
(1993) relata un ensayo de seis aos de duracin con rboles adultos de naranja
Valencia Late, a 7 x 7 m cubriendo con plstico unos 20 m2 por rbol, en el que
se consigui un ahorro anual del 24% de agua, la produccin se vio escasamente
reducida y el tamao del fruto no se vio afectado. En un ensayo similar con pomelos
jvenes a 7 x 3,5 m, en cuatro aos de cosecha la produccin por rbol fue un 20%
141
superior en el tratamiento acolchado que en el de suelo sin proteccin. Richardson
y Money (1992) que estudiaron el efecto del acolchado con polietileno negro en
un huerto de mandarina Satsuma; obtuvieron una reduccin en la prdida de
agua y un aumento de la densidad radical. Nakhalla y Ghali (1996), estudiando el
efecto del acolchado con polietileno en rboles de naranja Washington Navel con
riego localizado, concluyeron que el tratamiento con una cobertura del 75% de la
superficie sombreada tuvo un mayor volumen radicular en la zona entre 0 y 20 cm
de profundidad y consegua un aumento en la cosecha y en el tamao del fruto.
En estudios desarrollados en el INIFAP, Campo Experimental General Tern,
se ha determinado que con el acolchado plstico se puede reducir hasta en un 40%
el consumo de energa elctrica en los sistemas de riego presurizado, un 45% en los
gastos de manejo de la maleza. Asimismo, se puede incrementar la produccin de
fruta en un 55%, as como la rentabilidad del cultivo (De la Fuente-Saucedo, 2003).
Fig. 6.8 Acolchado plstico con 6 aos de uso.
El empleo del acolchado es como sigue: En huertas de uno a tres aos, se
coloca sobre la superficie del suelo y en el rea de goteo un metro cuadrado de
plstico negro calibre 200w, sin tratamiento contra rayos ultravioleta, donde el tallo
principal se localice en el centro del plstico. Posteriormente se hacen orificios de 5
mm de ancho distribuidos cada 10 cm para facilitar la penetracin del agua de riego y
lluvia. El plstico se cubre con tierra de la misma huerta para protegerlo de los rayos
solares. Se debe tener precaucin de colocar los micros aspersores por encima del
plstico. A medida que aumenta el rea foliar de los rboles se incrementa el rea
de cobertura con el plstico.
142
El material que se emplea para el acolchado plstico es de uso comn y
se consigue con facilidad en los negocios que se dedican a la venta de productos
agrcolas (De la Fuente-Saucedo, 2003).
6.9 La fertirrigacin y sus componentes
La fertirrigacin es la tcnica mediante la cual se aplican los fertilizantes qumicos
por el sistema de riego. En Nuevo Len se estima que existen establecidas
alrededor de 6,000 ha de ctricos con riego por micro aspersin y se estima que
alrededor del 15% practican la tcnica de fertirrigacin (De la Fuente-Saucedo,
2007a). Los fertilizantes aplicados en el agua de riego se aprovechan con mayor
eficiencia, puesto que las races no requieren un desarrollo ms all de la zona
de humedecimiento y aprovechan al mximo los nutrimentos que se apliquen a
travs del agua de riego (Valenzuela, 1975). Al aplicar los fertilizantes al agua de
riego se reducen en un nivel importante las labores culturales, al compararlas con
aplicaciones convencionales (Karmeli y Keller, 1975) y en las huertas donde se
hace un adecuado uso de esta tecnologa es posible incrementar los rendimientos
por unidad de superficie y reducir costos de produccin.
6.9.1 Ventajas de la fertirrigacin
Los fertilizantes pueden mantenerse en un nivel adecuado a travs de la estacin
de crecimiento, aplicando la totalidad del abono de la temporada en pequeas
cantidades peridicas sin daar el desarrollo o la produccin de cultivos y frutales
(Goldberg et al., 1976).
a) Menor costo por mano de obra en la aplicacin de fertilizantes.
b) Menor prdida de fertilizantes
c) Aplicacin de fertilizantes en cualquier poca y condicin de la huerta.
d) Proporciona la oportunidad de aplicar los fertilizantes en el lugar y en el momento
cuando se requieren.
e) Permite un uso ms eficiente de fertilizantes.
f) La relacin beneficio/costo comnmente es mayor.
143
6.9.2 Desventajas de la fertirrigacin
a) Inversin del sistema de inyeccin
b) Requerimiento de conocimientos tcnicos del uso y manejo de agua y fertilizantes.
c) No siempre se disponen de los fertilizantes apropiados (solubles)
d) Los tipos de fertilizante que se usan generalmente son costosos
6.9.3 Equipo
El principio fundamental de la fertirrigacin radica en que se inyecta el fertilizante al
sistema de riego por medio de presin, para lo cual es necesario que la presin de
la inyeccin sea mayor que la del sistema de riego.
Inyectores. Funciona por la presin de agua del sistema de riego succionando
el fertilizante por el flujo de agua de la tubera principal mediante una vlvula
estrangulada llamada Venturi (presin negativa). El Venturi provoca un vaco en la
tubera, donde se conecta una manguera que succiona el fertilizante de un depsito
abierto y se transporta hacia el interior del sistema de riego. Los inyectores Venturi son
fabricados con dimetros de 3/4, 1, 1 y 1 y una vlvula de estrangulamiento
para regular el caudal de inyeccin. La capacidad de succin vara entre 40 y 300
L/h, segn la presin de entrada y se requiere un volumen mnimo de agua a travs
de la bomba de entre 0.3 y 1.2 m/h.
Motores. En la regin el equipo ms comn que se usa para la inyeccin de fertilizantes
son las bombas de motores convencionales de pistn o diafragma accionadas por
un motor elctrico de 0.5 a 1.0 hp y trabajan a una presin promedio de inyeccin
de 5 a 15 kg/cm y en menor proporcin las bombas de inyeccin hidrulicas, son
prcticas para su uso en el campo debido a que no requieren energa elctrica para
su funcionamiento; sin embargo, trabajan a baja presin entre 3 y 8 kg/cm y la
inyeccin del fertilizante es lenta, frecuentemente se presentan interrupciones en
su funcionamiento, por el aire interno y por la descarga permanente de agua en la
tubera.
144
Tanques de Fertilizacin. Son tanques con capacidad de 500 hasta 5,000 L que
contienen los fertilizantes (Fig. 6.9). El agua del sistema de riego se desva hacia
estos tanques por presin, arrastrando el producto en retorno a la tubera. Este
mtodo tambin denominado de circunvalacin, tiene la desventaja que no es
posible dosificar la aplicacin.
Fig. 6.9 Equipo de fertirrigacin: Inyectores tipo Venturi y de motor elctrico y el tanque de fertilizacin.
6.9.4 Fertilizantes qumicos en fertirrigacin
La caracterstica principal de los fertilizantes para utilizar en la fertirrigacin es
que deben ser altamente solubles, para evitar problemas de taponamiento de
filtros y emisores. En el mercado existen fertilizantes qumicos de diferentes
formulaciones y marcas; sin embargo, los ms comunes son los que se enlistan
en el Cuadro 6.9.
6.9.5 Programa de fertilizacin en huertas de ctricos en produccin
La meta principal de la fertirrigacin es mantener en ptimas condiciones el estado
nutrimental de los rboles durante todo el ciclo de cultivo. As mismo, se pretende
aplicar los fertilizantes en el momento exacto que se necesitan. A continuacin se
detallan algunos programas de fertirrigacin para ctricos en Nuevo Len (De la
Fuente-Sacuedo, 2003).
145
Para los ciclos posteriores, es conveniente seguir las mismas indicaciones
que las opciones que especifican en el Cuadro 6.10. Es importante que la aplicacin
de los fertilizantes se realice en la etapa intermedia del riego para evitar prdidas
por lavado o lixiviacin, sobre todo cuando se usan productos de alta solubilidad y
lo ms frecuente posible durante el ciclo.
Cuadro 6.9. Relacin de fertilizantes usados en fertirrigacin.
Fertilizantes slidos
Fertilizantes lquidos
Presentacin comercial
Presentacin comercial
Formulacin
Formulacin
Nitrato de amonio
34-00-00
Acido fosfrico*
00-50-00
Nitrato de potasio
13-00-44
Triser
26-00-00-0.5 B
Urea
46-00-00
Polifosfato de amonio
11-37-00
Nitrato de magnesio
11-00-00-15Mg
Nitro sul
20-00-00-45 S
Cloruro de potasio
00-00-60
K sul
00-00-22-23 S
Fosfato monoamnico
(MAP) tcnico
12-60-00
Tiosulfato de amonio
12-00-00-26 S
Quelatos
Ca, Mg, Zn, Fe
Uan
32-00-00
* Aporta P, es acidulante pero en ocasiones puede agravar el problema de taponamiento de emisores, debido a que se pueden
precipitar los fosfatos. Fuente: Castellanos et al., 2000
Cuadro 6.10. Programa de fertirrigacin en ctricos
Mes
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Total
1/
rboles en produccin
Nitrgeno1/
Fsforo1/
32
15
64
30
96
45
128
60
128
60
96
45
64
30
32
15
640
300
rboles en desarrollo
Nitrgeno1/
Fsforo1/
20
10
40
20
40
30
60
30
80
30
80
40
60
20
20
10
400
190
gramos por rbol. Referencia: De la Fuente-Saucedo, 2007a
6.9.6 Clculos para dosificar los fertilizantes
La dosificacin exacta de los fertilizantes se realiza con el fin de aplicar las cantidades
correctas de las recomendaciones de los fertilizantes comerciales. A continuacin
se detallan algunos clculos importantes que se deben hacer para determinar la
dosis y la concentracin de los fertilizantes.
146
Fertilizantes comerciales simples
Para slidos
CF = (DRN X 100)/CN
Donde:
CF = Cantidad de fertilizante comercial (kg/ha)
DRN = Dosis recomendada del nutrimento (kg/ha)
CN = Concentracin del nutrimento (%)
Para lquidos
V = CF/PE
Donde:
VF = Volumen fertilizante (L/ha)
CF = Cantidad de fertilizante comercial (kg/ha)
PE = Peso especfico (kg/l)
Fertilizantes comerciales compuestos
La presentacin de los fertilizantes compuestos lquidos o slidos en formulacin de
mezclas, se identifican con el cdigo A-B-C que se refiere a las unidades contenidas
de nitrgeno (N), fsforo (P2O5) y potasio (K2O), por tanto, solo el 44% del factor
B (P2O5) se refiere a unidades de (P) y 83% del factor C (K2O) corresponden a
unidades de potasio (K).
DFC = (DRN X 100)/ PNF
Donde:
DFC = Dosis del fertilizante compuesto (kg/ha)
DRN = Dosis de la recomendacin del nutriente (kg/ha)
PNF = Porcentaje del nutriente en el fertilizante (%)
Aportacin de nutrimentos por un fertilizante compuesto:
Para fsforo: ANF = DFC X PNF X 0.44
Para potasio: ANF = DFC X PNF X 0.83
147
Donde:
ANF = Aportacin del nutriente por el fertilizantes compuesto (kg/ha)
DFC = Dosis del fertilizante compuesto (kg/ha)
PNF = Porcentaje del nutriente en el fertilizante compuesto (%)
Determinacin de la superficie a fertilizar:
FT = D X A
Donde:
FT = Fertilizante por seccin de riego (kg o L/ha)
D = Dosis de fertilizante (kg/ha o L/ha)
A = Superficie (ha)
6.9.7 Calibracin del equipo de inyeccin de fertilizantes
Con los datos de calibracin se puede determinar el tipo y la capacidad del equipo
adecuado para la inyeccin de fertilizantes. Permite un manejo eficiente de la
tcnica de fertirrigacin, se evitan prdidas de fertilizantes por lixiviacin o lavado,
se elimina el problema de las bajas concentraciones de fertilizantes en el agua y se
descartan los daos a las plantas por altos niveles de nutrimentos en el suelo.
El objetivo de la calibracin es aplicar la dosis de fertilizante adecuado en el
momento preciso. Para realizar la calibracin del sistema de inyeccin de fertilizantes
se requiere la siguiente informacin:
1.- Caudal del sistema de riego (L/h)
2.- Caudal del inyector (L/h)
3.-Tiempo de riego (h)
4.-Dosis del fertilizante (kg/ha)
5.-Concentracin del nutriente en el fertilizante (%)
6.-Superficie a fertilizar (ha)
7.-Caudal de los emisores (L/h)
148
Volumen del tanque de la solucin de fertilizante
Donde:
V = N X Q X A/S
V = Volumen del tanque (m)
N = Numero de recargas entre recargas sucesivas (n)
Q = cantidad de fertilizante aplicar (kg/ha)
A = Superficie a fertilizar (ha)
S = Solubilidad de los fertilizantes en el agua (kg/m)
Caudal del inyector
Q = VA / T
Donde:
Q = Tasa de inyeccin (L/h)
VA = Volumen de agua (L)
T = Tiempo de Fertilizacin (min)
Tiempo de inyeccin de los fertilizantes
TIF = RDA X IR/ CE
Donde:
TIF = Tiempo de inyeccin de fertilizante (h)
RDA = Requerimiento de agua diario por rbol (l)
IR = Intervalos de riego (das)
CE = Caudal de emisor (L/h)
149
Volumen de inyeccin
VI = CI X TR
Donde:
VI = Volumen de inyeccin (L/h)
CI = Caudal del inyector (L/h)
TIF = Tiempo de inyeccin del fertilizante (h)
Concentracin del fertilizante en el tanque
CF C = (DFC X AF) / VI
Donde:
CFC = Concentracin del fertilizante comercial en el tanque (kg/l)
DFC = Dosis de fertilizante comercial (kg/ha)
AF = Superficie a fertilizar (ha)
VI = Volumen de inyeccin (L/h)
Cantidad de fertilizante inyectado al riego
IF = (DFC X AF X CNF) / TIF
Donde:
IF = Cantidad de inyeccin de nutriente en la seccin de riego (kg/h)
DFC = Dosis de fertilizante comercial (kg/ha)
AF = Superficie a fertilizar (ha)
CNF = Contenido del nutriente en el fertilizante (%)
TIF = Tiempo de inyeccin de fertilizante (h)
Concentracin del nutriente en el agua de riego
CNR = IF / CSR
150
Donde:
CNR = Concentracin del nutriente en el agua de riego (kg/l)
IF = Cantidad de inyeccin de nutrimentos en la seccin de riego (kg/h)
CSR = Caudal del sistema de riego (L/h)
Donde:
CNR = IF X 100 / CSR
CNR = Concentracin del nutriente en el agua de riego (%)
IF = Cantidad de inyeccin del nutriente en la seccin de riego (kg/h)
CSR = Caudal del sistema de riego (L/ha)
Seleccin del inyector de fertilizantes
CI = DFC X AF
X (TIF)
CDFC / 1000
Donde:
CI = Caudal del inyector (L/h)
DFC = Dosis del fertilizante comercial (kg/ha)
AF = Superficie a fertilizar (ha)
TIF = Tiempo de inyeccin de fertilizante (h)
CDFC = Concentracin deseada del fertilizante en el tanque (g/l)
6.9.8 Dosificacin de fertilizantes slidos compuestos
Si se desea aplicar la formula comercial 19-4-10 y la dosis recomendada son 30
kg/ha de N, para una huerta de naranja en produccin. Con las formulas descritas
anteriormente es posible determinar la siguiente informacin:
1.- Cantidad requerida del fertilizante comercial 19-4-10 para abastecer la dosis
recomendada de N (kg/ha)
Donde:
Cantidad de fertilizante = (30kg/ha X 100)/19% = 157.89 kg/ha
Significa que se requieren 157.89 kg/ha de la frmula 19-4-10 para la recomendacin
de 30 kg/ha de N.
151
[Link] Aportacin de P y K con la dosis comercial anterior de 157.89 kg/ha del
fertilizante comercial 19-4-10
Aportacin de P = (157.8 kg) (0.04%) (0.44%) = 2.77 kg/ha
Aportacin de K = (157.8 kg/ha) (0.10%) (0.83%) = 13.09 kg/ha
[Link] Dosificacin de fertilizantes lquidos. Si se desea aplicar la recomendacin
de 30 kg/ha de N con el fertilizante lquido comercial 12-9-10 y se sabe que el peso
especfico del N es 1.150, es posible determinar la cantidad del fertilizante lquido
comercial mediante la frmula siguiente:
V1 = (30 kg/ha) X (1.150 kg/l) = 34.5 L/ha
V2 = (34.5 X 100)/12 = 287.5 L/ha
Lo anterior significa que es necesario aplicar 287.5 L/ha del fertilizante lquido
12-9-10 para abastecer la recomendacin de 30 kg/ha de N.
[Link] Calibracin del equipo de inyeccin de fertilizantes. En una huerta de
ctricos de doce aos de edad, con dimetro de copa de 5 m y con una densidad de
plantas de 312 rboles/ha, distribuidos al 8 X 4 y la recomendacin de fertilizacin
es de 100 g/ rbol de N en el mes de marzo al inicio de la floracin y se recomienda
aplicar el nitrato de amonio al 34% de N, el caudal del inyector de fertilizantes es de
80 L/h, el gasto de los emisores es de 35 L/h y el caudal en el sistema de riego es
de 21, 840 L/h.
152
Con la informacin anterior, se calculan los siguientes factores:
1) Dosis requerida del fertilizante comercial (kg/ha)
Dosis de N/ha = kg de N X N de rboles
= 0.100 X 312 = 31.2 kg/ha de N
Dosis de nitrato = (dosis de N X 100)/conc. de N
de amonio/ha
= (31.2 kg/ha) (100)/34 = 91.76 kg/ha
2) Tiempo necesario de inyeccin del fertilizante (h)
TIF = (Requer. L/da/rbol X intervalos de riego (das))/caudal de emisor (L/h)
= (74.72 l) (7 das)/ (35 L/h) = 14.9 h
3) Volumen requerido del fertilizante en el tanque (l)
Vi = Caudal del inyector X Tiempo de inyeccin del Fert.
= 80 L/h X 14.9 h = 1,192 l
4) Concentracin del fertilizante comercial en el tanque fertilizador (g/l)
CFC = (Dosis de fert. comercial X sup. a fertilizar)
Volumen de inyeccin
= (91.67 kg X 2 ha)/ 1,192 l) 1000 = 153 g/l
5) Cantidad de fertilizante inyectado en la seccin de riego (kg/h)
IF = (91.76 kg/ha) (2 ha) (0.34) = 4.187 kg/h
(14.9 h)
6) Concentracin de nutriente en el agua de riego (g/l)
CNR = IF/CSR
= (4.187 kg/h)/(21,840 L/h) = 0.0191 kg/L = 1.91 g/l
153
6.9.9 Gua de mantenimiento antes de iniciar la fertirrigacin
Limpiar la tubera y el sistema de filtrado
Verificar que el sistema de riego funcione correctamente y evitar
taponamientos de micros y fugas de agua
Verificar el funcionamiento del sistema de inyeccin y sus componentes
Mantener la presin uniforme en cada seccin de riego, para que la
distribucin del fertilizante en la huerta sea uniforme
Limpiar con acido y jabn el tanque fertilizador para evitar impurezas
Calcular y separar la cantidad de fertilizante a utilizar por seccin de riego
Aplicar un slo tipo de fertilizante y evitar mezclas de productos en la
solucin del tanque fertilizador
Llenar el tanque fertilizador a un 1/3 de agua y se vierte poco a poco el
fertilizante al mismo tiempo; usar la manguera del agua hasta llenar el
depsito.
Diluir el fertilizante en un recipiente con agua antes de colocarlo en el
tanque fertilizador
Encender el sistema de riego y minutos despus, el sistema de inyeccin
Monitorear continuamente el gasto del tanque fertilizador no inyectar ms
de las partes de la solucin. Es importante mantener el sistema de
inyeccin encendido hasta cambiar a otra seccin de riego.
6.9.10 Programa de mantenimiento del sistema de riego presurizado
El principal problema del sistema de riego presurizado es el taponamiento de
los emisores o goteros por la presencia de altos niveles de bicarbonatos de
calcio en el agua de riego, partculas de arena, races de maleza, hormigas,
bacterias y hongos. En el Cuadro 6.8 descrito anteriormente se enlistan los
problemas ms frecuentes y las alternativas de solucin en sistemas de riego
presurizado.
154
6.10 Bibliografa
Allen, G.R., Pereira, L.S., Raes, D., Smith, D.M. 2006. Evapotranspiracin del cultivo. Guas para la
determinacin de los requerimientos de agua de los cultivos. Estudio FAO riego y drenaje N
56. FAO. Roma Italia.
Amoros, M. 1993. Riego por goteo en ctricos. Mundi-Prensa, Madrid, Espaa. 320 pp.
Ayers, R.S., and Wescot, D.W. 1985. Water quality for agriculture. FAO. Irrigation and Drainage
Paper N 29. Rev. 1. 174 pp.
Castellanos, J.Z, Uvalle-Bueno, J.X. y Aguilar-Santelises, A. 2000. Memorias del curso sobre
interpretacin de anlisis de suelos, aguas agrcolas, plantas y ECP. Instituto de Capacitacin
para la Productividad Agrcola. Len, Guanajuato. Mxico.
Davies, F. S., and Albrigo, L.G. 1994. Ctricos. Zaragoza: Editorial ACRIBIAS S.A.. 283 pp.
De la Fuente-Saucedo, H. 2003. Acolchado plstico: una opcin para eficientar el uso y manejo
del agua en ctricos. Fichas Tecnolgicas Sistema Producto. INIFAP. Campo Experimental
General Tern. Mxico.
De la Fuente-Saucedo, H. 2007a. Fertirrigacin en ctricos dulces. Tecnologa de produccin. INIFAP.
Campo Experimental General Tern. Mxico.
De la Fuente-Saucedo, H. 2007b. Uso del tensimetro para eficientar el agua de riego en ctricos
dulces. Tecnologa de produccin. INIFAP. Campo Experimental General Tern. Mxico.
De la Fuente-Saucedo H., y Acosta Daz, E. 2005. Gua para el sistema de riego por cintilla en ctricos
en el estado de Nuevo Len. Folleto para Productores. No. 4. INIFAP. Campo Experimental
General Tern. Mxico.
De la Pea-De la Torre, I., y Llerena-Villalpando, F.A. 2001. Manual del uso y manejo del agua de
riego. Ed. Futura. S.A. La Conchita. Texcoco, Estado de Mxico. Mxico.
Doorenbos, J., and Kasam, A.H. 1986. Yield response to water. FAO Irrigation and Drainage paper
33. Rome, 133p.
Ferrer-Taln, P.J. Villalba-Buenda, D., y Garca-Tarn, A, 1999 Efectos en el cultivo de los ctricos del
acolchado del suelo con plstico negro. Revista, Comunitat Valenciana. Agraria, N 23, 4-8.
Valencia. Espaa
Gaitn, J. 2002. Situacin de la citricultura del estado de Nuevo Len. Instituto Tecnolgico y de
Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Monterrey, Nuevo Len. Mxico. 168 pp.
Goldberg, D., Gorna, M., and Rimon, D. 1976. Drip irrigation, principles, design and agricultural
practices. Drip irrigation Scientific Publications, Bengurion, Israel. 210 pp.
Gonzlez-Garza, R., Padrn-Chvez, J.E., Ramrez-Daz, J.M., Vzquez-Palacios, L., VillarrealElizondo, H. 1983. Gua para el cultivo de los ctricos en Nuevo Len. Folleto Tcnico Nm. 1
SARH. INIA. CIAGON. Campo Experimental General Tern. Nuevo Len, Mxico. 86 pp.
Goyal, M.R., Santaella, P.J., y Rivera M.L. [Link] de riego por goteo. Captulo 5, El tensimetro.
Ingeniera Agrcola y Biomdica, Universidad de Puerto Rico Recinto de Mayagez, PO Box
5984, Mayagez, Puerto Rico 00681-5984.
Holzapfel, A.E., Lopez, C., Joublan, P.J., y Matta, R. 2001. Efecto del agua y fertirrigacion en el
desarrollo y produccin de naranjos cv. Thompson Navel. Agricultura Tcnica (Chile) 61:51-60.
Karmeli, D., and Keller, J. 1975. Trickle irrigation design. Edited and Published by Rain Bird Sprinkler
Manufacturing Corporation, California, USA. 145p
Koo, R., and Smajstrla. R. 1984. Effects of trickle irrigation and fertigation on fruit production and juice
quality of Valencia orange. Proc. Florida State Hortic. Soc. 97:8-10.
Marsh, A.W. 1973. Irrigation. pp. 230-279. In: Reuther, W. (ed.). The Citrus Industry. Vol.3. Univ. of
California. Div. Agric. Sci. USA.
Marthaler, H.P., Vogelsanger, W., Richard, R., and Wirenga, P.J. 1983. A pressure transducer for field
tensiometers. Soil Sci. Soc. Am. J. 47:634 637.
Maas, E. V. 1990. Crop salt tolerance. pp.262-304. In: Tanji, K.K. (ed.). Agricultural Salinity Assessment
155
and Management. Manuals and Reports on Engineering Practice. American Society of Civil
Engineers ASCE. New York.
Mass, E.V. 1984. Salt tolerance of plants. In: The handbook of plant science in agriculture. Christie,
B.R. (ed.) CRC press,Boca Ratn, Florida. USA
Maas, E.V., and Hoffman, G.J. [Link] salt tolerance-current assessment. Journal of Irrigation
Drainage Division of ASCE 103:115-134.
Medina, J.J. 1977. Riego por goteo. Teora y prctica. Ediciones Mundi Prensa. Madrid. 4 Edicin.
Mostert, P.G. 1993. Mulching in citrus culture. Inligtingbulletin Instituut vir Tropiese en Subtropiese
Gewasse, South Africa. Special Edition, 11-14.
Nakayama.F.S. 1982. Water analysis and treatment techniques to control emitter plugging. Proc.
Irrigation Association Conference. 21-24 Feb. Portland, Oregon. USA.
Nakhalla, F.G., and Ghali, M.N. 1996. Evaluation of perforated polyethylene mulch on loamy sand soil
under drip irrigated orange trees. 2. Soil thermal regime and moisture, root distribution and tree
productivity. Annals of Agricultural Science Egypt, 1099-1116.
Peralta, J., y R. Ferreyra. 1991. Tecnologa de riego en frutales. IPA La Platina 67:43-49.
Puckett, W.E., and Dane, J.H. 1981. Testing tensiometers by a vacuum method. Soil Sci. 132:444
445.
Ramrez-Daz, J.M., Gonzlez-Garza, R., Vzquez-Palacios, L., Villarreal-Elizondo, H., PadrnChvez, J.E., Snchez-Salas, J.A., y Aguilar J.A. 1980. Plan Regional de Investigacin del
Programa de Ctricos. SARH. INIA. Centro de Investigaciones Agrcolas del Golfo Norte.
Campo Experimental General Tern. Nuevo Len, Mxico. (mimeo).
Richardson, A.C., Mooney, P.A. 1992. Efect of modified soil and canopy temperaturas on satsuma
mandarin. Proc. Intern. Soc. Citriculture 1:435-438.
Rogers D. H., Lamm, F.R. and Alam, M. 2003. Subsurface drip irrigation systems (SDI). Water Quality
Assessment Guidelines. MF 2575. Kansas State University Agricultural Experiment Station and
Cooperative Extension Service. 8 pp.
Smajstrla, A.G., Dalton, D.S. and Duran, F.X. 1989 Tensiometers for soil moisture measurement
and irrigation scheduling. Circular 487. Florida Cooperative Extension Service. University of
Florida. Gainesville, Florida.
Valenzuela, R. 1975. Principios bsicos del riego por goteo y experiencias de su aplicacin en la
Repblica Mexicana. Instituto Interamericano de Ciencias Agrcolas de la OEA, Mendoza,
Mexico. 53 pp.
156
7. Manejo integrado de
maleza en ctricos
Ismael Hernndez-Torres
Efran Acosta-Daz
Humberto de la Fuente-Saucedo
Contenido
7.1 Competencia de maleza con ctricos............................................................. 159
7.2 Mecanismos de persistencia de la maleza..................................................... 162
7.3 Principales malezas prevalecientes en huertos de ctricos en Nuevo Len....... 163
7.4 manejo integrado........................................................................................ 168
7.5 mtodos de prevencin y manejo................................................................. 169
7.6 Clasificacin y uso de herbicidas................................................................. 176
7.7 Factores que afectan la eficacia de los herbicidas...................................... 179
7.8 Calibracin del equipo de aspersin............................................................ 180
7.9 Sinonimia..................................................................................................... 182
7.10 Manejo de maleza y manejo del suelo........................................................ 182
7.11 Manejo de maleza y manejo integrado de plagas........................................ 183
7.11 Consideraciones generales........................................................................ 185
7.12 Bibliografa............................................................................................... 187
Hernndez-Torres, I., Acosta-Daz, E., y De la Fuente Saucedo, H. 2009. Manejo integrado de maleza.
pp. 157-191. En: Rocha-Pea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. (Eds.). EL cultivo de los ctricos
en el estado de Nuevo Len. Libro Cientfico No. 1. Instituto Nacional de Investigaciones
Forestales Agrcolas y Pecuarias. CIRNE. Campo Experimental General Tern. Mxico.
157
La comunidad de especies vegetales que se desarrolla como parte del ecosistema
de las huertas de ctricos, comprende una extensa diversidad de especies que
tienen un impacto sobre la productividad de las plantaciones, ya que pueden tener
efectos tanto nocivos como benficos en las diferentes pocas del ao. En trminos
generales, la vegetacin se considera como maleza cuando las plantas compiten con
el rbol principalmente por agua y nutrimentos del suelo; asimismo, en ocasiones
cuando crecen sobre la copa de los rboles, como es el caso de algunas especies
de enredaderas, compiten por luz solar. Los rboles jvenes recin plantados en
las huertas son menos tolerantes a la competencia por malezas que los adultos.
No obstante lo anterior, existen pocas del ao en que la vegetacin se puede
considerar de beneficio a las plantaciones, al proporcionar cobertura al suelo que
evita la erosin en poca de lluvias; asimismo, pueden ser sitios de colonizacin y
reproduccin de la fauna benfica que acta como biorreguladora de los insectos y
caros plaga que afectan al cultivo.
Desde el punto de vista nocivo, se considera que las malezas estn entre los
principales problemas que limitan la produccin de prcticamente todos los cultivos
a nivel mundial. Una planta es considerada como mala hierba cuando crece y se
desarrolla en un lugar donde no es deseada y afecta los intereses de las personas
(Anderson, 1996); al conjunto de malas hierbas se le denomina maleza. Estas poseen
mecanismos que favorecen su diseminacin, infestacin y permanencia; adems,
de su alta capacidad de desarrollo y reproduccin (Rosales-Robles y Snchez de
la Cruz, 2004). Adems, la latencia de las semillas les proporciona la capacidad de
resistir largos perodos en el suelo an en condiciones adversas y la sincronizacin
de estadios resistentes y no-resistentes con apropiadas condiciones ambientales
para maximizar la probabilidad de establecimiento de las plntulas.
En huertos citrcolas, cuando la maleza no se maneja oportunamente, puede
afectar la produccin, ya que puede disminuir el desarrollo de los rboles, la calidad
de fruta producida y dificultar las tareas generales de manejo de la huerta, como
son el riego, la aplicacin de agroqumicos y la cosecha. Adems, algunas especies
de maleza son hospederas y sitios de reproduccin de insectos plaga. El manejo
158
de la maleza en huertas de ctricos forma parte del manejo general que se le aplica
anualmente a las plantaciones e incide tambin en los costos de produccin.
La informacin vertida a travs del presente captulo proporciona bases
y fundamentos generales para los productores y tcnicos citrcolas, sobre el
manejo adecuado y oportuno de la maleza; adems, se presentan resultados de
estudios realizados en la regin citrcola de Nuevo Len. Resalta la importancia
que stas presentan dentro de la citricultura, desde la identificacin y descripcin
de las especies ms comunes hasta el establecimiento de medidas apropiadas de
manejo. Si se parte del hecho de que las malezas forman parte de un todo llamado
agroecosistema y que estn en constante interaccin con los ctricos, entonces el
desarrollo de cualquier sistema de manejo requiere conocer el desarrollo de las
malezas y del agroecosistema en general.
7.1 Competencia de la maleza con los ctricos
El clima clido de las regiones citrcolas favorece la germinacin y crecimiento
de malezas todo el ao (Singh y Tan, 1996). Las malezas emergen en cualquier
momento durante el ao y compiten por recursos, pero el efecto en el cultivo ser
mayor en la medida en que el perodo crtico de competencia sea ms largo. La
emergencia de las malezas es un proceso intermitente, con la aparicin de un
nmero mayor de plantas durante el verano (Popay y Roberts, 1970).
La presencia de malezas en los cultivos trae consigo el fenmeno de
competencia por los diversos elementos esenciales para el crecimiento y desarrollo
de las plantas. Entre estos elementos estn la luz, humedad, nutrimentos y espacio
(Zimdahl, 1980; Papa et al., 1997). Los efectos adversos de las malezas en los
ctricos estn relacionados con la intensidad de la competencia y el grado de control
de las malezas (Ryan, 1969). Cuando existe alta densidad de malas hierbas en
un huerto citrcola con rboles en desarrollo, se puede reducir hasta un 55 % el
crecimiento y en rboles en produccin, se llega a disminuir un 48 % el rendimiento
de fruta (de la Fuente-Saucedo y Acosta-Daz, 2005). En plantas de naranja de
ombligo de 2 aos de edad, el dimetro de la copa donde se realiz un buen control
159
de malezas oscil entre 1.1 y 1.2 m; en cambio, en donde no se aplic un manejo
integrado de maleza, vari de 0.5 a 0.6 m (Constantino, 1999).
Las malezas son plantas con alta capacidad para extraer agua del suelo.
Anderson (1983) seala que el consumo de agua de algunas malezas es de 330 a
1900 kg para producir un kilogramo de materia seca. Las malezas, al competir con
los ctricos por la humedad del suelo, generalmente reducen la cantidad de agua
disponible para la absorcin de las races afectando el estado hdrico de los rboles.
Otro factor importante en el establecimiento de un manejo apropiado de
malezas es su distribucin en el terreno. Las poblaciones de maleza suelen presentar
diferente distribucin espacial causada por factores genticos de la especie de maleza,
competencia intra-especfica y competencia inter-especfica con otras especies
de maleza (Figueroa y Morales, 1992). Se conoce que el patrn de distribucin de
semillas y plntulas de maleza tiende a ser en agregado en campos de cultivos
anuales (Cardina et al., 1996; Johnson et al., 1996; Amador-Ramrez, 2003). En la
hilera y debajo de los rboles, los cambios en el clima del suelo inducidos por la
sombra, incluyen la reduccin en la cantidad y calidad de la luz, concentracin de
CO2 en el suelo e interferencia en la transferencia de calor. Estos cambios reducen
la germinacin de la semilla de maleza y consecuentemente la emergencia, por esta
razn, las especies que se desarrollan en la calle (entre hileras de rboles) son distintas
de las que prosperan debajo de la copa de los rboles o en la hilera misma. LpezArroyo (2007) observ que existe un efecto de la distribucin de la maleza en las calles
entre las hileras, de las que se forman entre los rboles y por debajo de la copa de los
mismos. Debido a que se forma un microclima por efecto de la sombra y humedad,
algunas plantas crecen favorablemente en la hilera y debajo de la copa de los rboles,
tal es el caso de especies como la maravilla Mirabilis spp., cola de borrego (Acalypha
lindheimeri Cav.), tomate de cscara (Physalis ixocarpa Brot.), hortensia (Lantana
camara L.), anacua {Ehretia anacua (Teran & Berl.) I.M. Johnston}, hiedra (Hedera
hlix L.) y ortiga (Urtica dioica L.), estas dos ltimas causan irritaciones en la piel de
humanos y animales, por lo que son mas indeseables an. Otras especies como
lentejilla (Lepidium virginicum L.), amargoso (Parthenium hysterpohorus L.), cadillo
160
(Cenchrus echinatus L.), zacate chino {Cynodon dactylon (L.) Pers.}, trbol (Trifolium
spp.), amor seco (Bidens pilosa L.), polocote (Helianthus annus L.) y quelite (Amaranthus
palmeri S. Wats.), se les encuentra ms frecuentemente en las calles entre las hileras de
rboles; mientras que especies como la malva (Malva parviflora L.), trompillo (Solanum
elaeagnifolium Cav.), maana dulce {Dyssodia pentachaeta (DC.) B.L. Rob.}, barba de
chivato (Clematis drummondii Toor. & A. Gray), borraja (Sonchus oleraceus L.), zacate
Johnson {Sorghum halepense (L.) Pers.} y cardo (Argemone mexicana L.), se pueden
presentar en tanto en la hileras y como entre los rboles (Cuadro 7.1).
En los huertos de la regin citrcola de Nuevo Len, en los ltimos aos se ha
notado un incremento en la poblacin de plantas con hbitos de crecimiento trepador
(enredaderas). La presencia de varias especies de enredaderas, como barba de
chivato (Clematis drummondii Torr. & A. Gray) campanilla (Ipomoea spp.), parra
silvestre (Vitis cinerea Engelm.) y otras, pueden ocasionar deterioro en la copa de los
rboles si no se toman las medidas necesarias para su manejo oportuno y eficiente.
Estas enredaderas tienen un crecimiento rpido, se posicionan y pueden llegar a
cubrir total o parcialmente la copa de los rboles (Fig. 7.1), siendo frecuente que se
desarrollen dos o ms especies en un mismo rbol. Las especies de enredaderas
tienen diferente poca de crecimiento y reproduccin, de tal forma que durante la
mayor parte del ao se encuentra presente una u otra especie.
Fig. 7.1 Enredaderas en plantas de ctricos: A. rbol con varias especies de enredaderas. B. rbol
con enredadera y ramas secas. (Fotos originales: Ismael Hernndez Torres y Mario A. Rocha Pea).
161
Existen huertos de ctricos con buen manejo de maleza en el suelo; sin
embargo, tambin se observa una gran cantidad de stos con distintos niveles de
infestacin de enredaderas en la copa de los rboles. La frecuencia de enredaderas
en las plantaciones oscila desde unos cuantos hasta casi la totalidad de rboles con
presencia de enredaderas. El dao que causan las enredaderas en los rboles es
variable, dependiendo de la oportunidad con que se realice su manejo. Cuando se
permite el desarrollo de la enredadera, la productividad del rbol puede disminuir,
por el debilitamiento del rbol o de algunas ramificaciones, con lo cual tambin
puede bajar el rendimiento y calidad de la fruta, causando el secado de algunas
ramas del rbol (Figura 7.2.B).
Por lo general las enredaderas deben ser eliminadas cuando hay alta
poblacin en la huerta. Su manejo es manual, debiendo cortarse el tallo o gua por
debajo del rbol, dejando secar la parte de la enredadera que se encuentra en la
copa del rbol. Sin embargo, no siempre se realiza un buen manejo, debido a que
es frecuente que ramas del rbol estn cercanas al suelo y no se observa la gua
de la enredadera o que sean varias plantas enredaderas y solo se cortan algunas,
an as, muchas de estas especies son perennes, es decir, que cuentan con puntos
de crecimiento en sus races o base del tallo y rebrotan de manera rpida, o no son
eliminadas las enredaderas que crecen sobre los cercos en las orillas de la huerta.
Para facilitar el manejo de las enredaderas, se recomienda podar y mantener as la
parte baja de los rboles, combatir la maleza en las primeras etapas de su desarrollo
mediante manejo manual (con machete o desbrozadora) y en caso de observar
enredaderas con tallo grueso, de ms de un ao, eliminar la enredadera desde la
raz.
7.2 Mecanismos de persistencia de la maleza
Las especies de malezas persisten en el suelo en virtud de sus estructuras latentes,
sean semillas u rganos vegetativos de propagacin como rizomas, tubrculos y
estolones.
162
En infestaciones densas, los bancos de semillas o meristemos subterrneos,
de los cuales las nuevas plantas se incorporan en las poblaciones adultas, pueden
ser excepcionalmente grandes, por ejemplo, el quelite (Amaranthus spp.) es capaz
de producir 500 mil semillas por planta en un ciclo de desarrollo de seis meses.
Soerjani (1970) calcul que Imperata cylindrica (L.) (Beauv.) anualmente puede
producir seis toneladas de rizomas por hectrea. Tpicamente los bancos de semillas
de las malezas anuales en suelos cultivados contienen de 1000 a 10,000 semillas
por m2 (Mortimer, 1996).
La longevidad de las semillas de algunas especies de malezas y de rganos
subterrneos de las malezas (tubrculos, rizomas, estolones) en el suelo se estima
que es considerable ([Link]. al menos 20 aos en Striga). Benech-Arnold et al.
(1990) mostraron que la latencia de las semillas en Sorghum halepense puede ser
interrumpida por ciclos fluctuantes de temperatura. En estas especies, el tiempo
trmico acumulativo es un control importante de la ruptura gradual de la latencia
innata, lo que propicia liberaciones sucesivas de grupos de plntulas. La gran
longevidad y latencia de la semilla de la enredadera (Convolvulus arvensis L.) le
permite permanecer viable en el suelo hasta por 50 aos (Harper, 1959).
Existen especies de maleza, como el zacate Johnson y el zacate chino (Figura
7.2. A y B, respectivamente), que poseen mecanismos de reproduccin y permanencia
sumamente efectivos, debido a la presencia de rizomas, estolones y alta cantidad de
semilla que producen. Este tipo de maleza amerita especial atencin, pues con un
manejo deficiente, estos dos pastos pueden llegar a dominar la poblacin de maleza
en la huerta de ctricos, al grado de no permitir el desarrollo de otras plantas. Otras
especies, como el quelite y el polocote, pueden tambin presentar altas densidades
de poblacin, si no se aplican sistemas de manejo en forma oportuna.
7.3 Principales malezas prevalecientes en huertos de
ctricos en Nuevo Len
En el Cuadro 7.1 se enlista las plantas consideradas como maleza que comnmente
estn presentan en plantaciones de ctricos de Nuevo Len.
163
Fig. 7.2 Huerta de naranjo con invasin de A. Zacate Jonson (Sorghum halepense); B. Zacate chino
(Cynodon dactylon). (Fotos originales: Ismael Hernndez Torres).
Cuadro 7.1 Malezas ms frecuentes en huertos citrcolas de Nuevo Len.
Familia
Amaranthaceae
Araliaceae
Asteraceae***
Asteraceae***
Asteraceae***
Asteraceae***
Boraginaceae
Brassicaceae
Nombre Cientfico
Amaranthus palmeri S. Wats.
Hedera hlix L.
Bidens pilosa L.
Calyptocarpus vialis Less.
Dyssodia pentachaeta (DC.) B.L.
Rob.
Parthenium hysterpohorus L.
Sonchus oleraceus L.
Lithospermum matamorense DC.
Lepidium virginicum L.
Compositae
Helianthus annus L.
Asteraceae***
Convolvulaceae
Ipomoea spp.
Euphorbiaceae
Gramineae
Acalypha lindheimeri Cav.
Cynodon dactylon (L.) Pers.
Dichanthium annulatum (Forsk.)
Stapf
Sorghum halepense (L.) Pers.
Malva parviflora L.
Mirabilis spp.
Portulaca oleracea L.
Clematis drummondii Toor. & A.
Gray
Solanum elaeagnifolium Cav.
Waltheria americana L.
Gramineae
Gramineae
Malvaceae
Nyctaginaceae
Portulacaceae
Ranunculaceae
Solanaceae
Sterculiaceae
Nombre Comn
Quelite o bledo
Hiedra
Amor seco
Presencia*
C
B
C
Ciclo**
A
P
A
P
Maana dulce
B, C
Amargosa
Borraja
C
B, C
Lentejilla
Polocote, mirasol,
girasol silvestre
Enredadera,
Campanilla,
Gloria de la
maana, Manto
de la virgen
Cola de borrego
Zacate chino
A
A
A
A
B
C
P
P
Pasto pretoria
Zacate Johnson
Malva
Maravilla
Verdolaga
C
B, C
B
C
P
A
P
A
Barba de chivato
B, C
Trompillo
Malva
C
B, C
P
A
P
B
* C = Presente en las calles entre las hileras de los rboles; B = presente entre rboles y por debajo de la copa de los rboles
**A = anual; P = perenne
***Asteraceae (Compositae)
Fuente: Lpez-Arroyo, 2007; de la Fuente-Saucedo y Acosta-Daz, 2005.
Se agradece al Dr. Marco Antonio Guzmn Lucio, de la Facultad de Ciencias Biolgicas, UANL, por la identificacin de las
especies.
164
Adicionalmente, en huertos citrcolas del estado de Nuevo Len se pueden
encontrar las siguientes especies de malezas, pero en baja densidad: pasto
buffel (Cenchrus ciliaris (L.) Setaria spp., Calyptocarpus vialis Less., zacate pinto
(Echinochloa colona L. Link.), meloncillo (Cucumis melo L.), coquillo (Cyperus
esculentus L. y C. rotundus L.), malva (Sida acuta Burm. f.), zacate guinea (Panicum
maximum Jacq.) y chile piqun (Capsicum annuum L.).
Las especies de zacate Johnson (S. halepense), zacate chino (Cynodon
dactylon), verdolaga (Portulaca oleracea), zacate pinto (Echinoclhoa colona), zacate
de agua (E. crusgalli) y especies de quelite (Amaranthus hybridus L. y A. spinosus
L.) y coquillo (Cyperus esculentus L. y C. rotundus L.), estn consideradas entre las
especies de maleza ms importantes a nivel mundial (Holm et al., 1977).
Lpez-Arroyo (2007) observ que durante los meses de marzo y abril de
2006 y bajo condiciones agroclimticas favorables para su desarrollo, la densidad
de poblacin de algunas especies de maleza puede ser alta, como se muestra en el
Cuadro 7.2.
Cuadro 7.2 Densidad de poblacin de la maleza ms frecuente en huerto de naranja
var. Valencia. Campo Experimental General Tern, General Tern, Nuevo Len.
Especie
Lepidium virginicum
Parthenium hysterophorus
Waltheria americana
Solanum elaeagnifolium
Dyssodia pentachaeta
Lithospermum matamorense
Dichanthium annulatum
Bidens pilosa
Clematis drummondii
Sonchus oleraceus
Densidad de
poblacin
(plantas/ha)
376,670
163,300
66,670
66,670
30,000
26,670
10,000
10,000
3,330
3,330
Especie
Calyptocarpus vialis
Clematis drummondii
Hedera helix
Dyssodia pentachaeta
Sorghum halepense
Waltheria americana
Mirabilis spp.
Sonchus oleraceus
Solanum elaeagnifolium
Acalypha lindheimeri Cav.
165
Densidad de
poblacin
(plantas/ha)
690,000
70,000
66,670
43,330
30,000
20,000
13,330
13,330
6,670
3,330
A continuacin se describen algunas de las malezas ms frecuentes en
huertos de ctricos del estado de Nuevo Len.
Zacate Johnson (Sorghum halepense (L.)
Pers.). Planta perenne, con mayor crecimiento
en primaveraverano. Alcanza alturas hasta
de 3 m. La inflorescencia es una pancula
abierta y terminal. Se reproduce por semilla
y rizomas. Los rizomas son color crema y
con escamas rojizas que cubren las yemas
vegetativas en los entrenudos (Foto original:
Ismael Hernndez Torres).
Quelite (Amaranthus palmeri S. Wats.). Conocido
tambin como bledo comn o bledo blanco.
Maleza de hoja ancha, anual. La planta llega a medir
desde 15 cm hasta 1.5 m de altura aproximadamente.
Flores pequeas de color verde, dispuestas en una
pancula terminal. Se reproduce por semilla. (Foto
original: Ismael Hernndez Torres).
Polocote, mirasol o girasol silvestre
(Helianthus annuus L.). Planta anual, de tallos
erectos y ramificados, de 0.5 hasta 3 m de
alto. La flor es un captulo terminal o axilar, las
flores exteriores con falsos ptalos amarillos
y las interiores con corolas tubulares de color
caf rojizo a caf obscuro. Se reproduce por
semilla y tiene raz fibrosa (Foto original:
Ismael Hernndez Torres).
166
Barba de chivato (Clematis drummondii Toor.
& A. Gray.). Planta trepadora (enredadera),
perenne. Hojas opuestas, trifoliadas; flores
unisexuales: A. Flores femeninas plumosas y
vistosas al madurar; B. Flor masculina. (Fotos
originales: Ismael Hernndez Torres y J. Isabel
Lpez Arroyo).
Zacate chino (Cynodon dactylon (L.) Pers.). Tambin
llamado grama comn o gramilla. Planta perenne,
rastrera o decumbente, forma colchones de hasta 40
cm de alto. Inflorescencia digitada en la punta del tallo.
Se reproduce por rizomas, estolones y semillas (Foto
original: Ismael Hernndez Torres).
Enredadera (Ipomoea spp.). Planta herbcea,
perenne, de hbito trepador (enredadera). Tallos
delgados, poco ramificados, que alcanzan 5 m
o ms de longitud. Hojas en forma de corazn,
enteras o trilobadas. Las plntulas tienen
hojas cotidelonares en forma de mariposa y
afiladas. Flores en forma de campana, de color
violeta a rosado. Se reproduce por semillas y
vegetativamente a travs de yemas en sus
races (Foto original: Ismael Hernndez Torres).
167
Trompillo (Solanum elaeagnifolium Cav.). Planta
herbcea perenne, erecta, de 25 cm a 1 m de altura.
Los tallos, peciolos y nervadura central de la hoja
comnmente con espinas. Las flores se localizan
en el pice de los tallos, son de color violeta, en
forma de embudo con el pice en forma de estrella.
Se reproduce por rizomas y semillas (Foto original:
Ismael Hernndez Torres).
7.4 Manejo integrado
De acuerdo con Shaw (1982) el manejo integrado de malezas es una integracin
de prcticas efectivas de manejo de la maleza y el cultivo, tales como el manejo
mecnico oportuno y apropiado combinado con mtodos qumicos efectivos. El
objetivo del manejo integrado de malezas, es la reduccin de prdidas en rendimientos
causadas por la presencia de malezas, reduccin de costos, reduccin de mano
de obra y prcticas de labranza para manejar la maleza. Adems, el manejo de la
maleza debe considerarse en forma conjunta con el manejo del suelo, ya que lo que
sucede en la superficie o por arriba de sta, influye sobre las caractersticas fsicas
y qumicas del suelo; adems, tambin existe un gran efecto sobre la diversidad,
abundancia y actividad biolgica de los microorganismos como bacterias, hongos e
insectos (Knapp et al., 1982; Yao et al., 2005; Hoagland et al., 2008).
Se ha considerado que control de malezas implica aniquilar o erradicar tal
vegetacin; sin embargo, es poca la diferencia en el significado bsico de control y
manejo, ambos son usados indistintamente, ninguno de los dos significa aniquilar
y es poco importante cual trmino sea utilizado, lo importante es saber que no es
necesario eliminar completamente la poblacin de malezas, ya que lo esencial es
regularla o manejarla a un nivel tal que su dao econmico sea reducido (Labrada y
Parker, 1996). En un buen programa de manejo sera mucho mejor si no se permite
168
el establecimiento de la maleza; en su caso, la rapidez con que se pueda controlar
la maleza en etapas tempranas de su desarrollo, antes de de que sta produzca y
maduren sus semillas, es importante para evitar altas poblaciones.
Los conocimientos bsicos para un adecuado manejo de malezas son:
1. Identificacin de las malezas y su nivel de infestacin: La correcta
identificacin y determinacin del nombre cientfico de cada especie de
maleza, por ejemplo, ayuda a entender las etiquetas de los herbicidas y
sus recomendaciones (Shrestha et al., 2006).
2. Biologa y ecologa de las especies de malezas predominantes: El
conocimiento del ciclo de vida y fenologa de las malezas permite conocer
las pocas de germinacin, mtodos y capacidad de reproduccin (Lee
y Schroeder, 1995; Villegas y Gante, 1979).
3. El efecto competitivo y los umbrales econmicos de las especies de
malezas predominantes: Se cuenta con escasa informacin de su efecto
en ctricos.
4. Mtodos de control tcnicamente efectivos, econmicamente viables y
seguros para el ambiente.
7.5 Mtodos de prevencin y manejo
Los mtodos ms comunes de manejo de las malas hierbas en huertas de ctricos
son: cultural, mecnico, biolgico, fsico y qumico. stos pueden ser realizados
separadamente o combinados, para conseguir un mejor manejo (Giudice, 1981;
Tucker y Singh, 1983). En caso de huertos con sistema de produccin orgnica o
buenas prcticas agrcolas, lo ms adecuado es utilizar el manejo cultural, mecnico,
biolgico, herbicidas biolgicos, o una combinacin de todos (Kuepper et al., 2004;
Shrestha et al., 2006; Wiman et al., 2007).
169
7.5.1 Manejo manual
En huertas con riego por microaspersin es comn la utilizacin de herramientas
manuales (machete, rozadera, azadn o desbrozadora de motor a gasolina) debido
que con maquinaria se pueden daar los microaspersores, tubines y mangueras. Esta
actividad es costosa ya que requiere gran cantidad de mano de obra; adems, de que
tambin se tiene el riesgo de daar los componentes del sistema de riego y daos en
los troncos de los rboles (Knapp et al., 1982).
Para facilitar el manejo manual de la maleza, se sugiere que los rboles estn
debidamente podados de la parte baja de la copa y mantenerlos as. Dependiendo
de las especies de maleza presentes, su incidencia y condiciones ambientales para
su desarrollo, se realizan de seis y ocho deshierbes por ciclo (de la Fuente-Saucedo
y Acosta Daz, 2005).
En huertos ubicados en terrenos con pendiente, el control manual es uno de
los mtodos utilizados, aunque debe realizarse cada dos a tres meses.
7.5.2 Manejo mecnico
El mtodo consiste en manejar las malas hierbas por medio de la chapoleadora
descentrada y el laboreo con la rastra de discos; slo se maneja la maleza que nace
en las calles entre las hileras de los rboles, por lo que es necesario deshierbar
manual o qumicamente las hierbas que quedan entre rboles y debajo de la copa de
los mismos (Figura 7.3). Este mtodo incorpora fertilizantes y materia verde, permite
la infiltracin del agua en caso de suelo compacto, facilita el riego y la cosecha.
La oportunidad con que se realice el deshierbe, por ste u otro mtodo, es
importante tanto para mejorar el manejo de la maleza, como para facilitar las labores
de cultivo y mejorar el desarrollo del rbol. Dos de las pocas ms importantes en las
que debe deshierbarse, son las siguientes:
a) Antes de que ocurran las lluvias de septiembre, para coincidir con el periodo
de maduracin de la fruta y facilitar; adems, las tareas de la cosecha, an
cuando el suelo presente cierta humedad.
170
b) Antes o durante la floracin de las malas hierbas, para evitar que formen
semilla y la suelten en el suelo; con ello se reduce la cantidad de maleza en
el siguiente ciclo, al menos cuando se trata de las especies anuales.
Fig. 7.3 Manejo mecnico de maleza con chapoleadora (Foto: de la Fuente-Saucedo y Acosta-Daz,
2005).
Desventajas del manejo mecnico:
- Contribuye a la dispersin de especies perennes como zacate Johnson,
zacate chino y otras especies que se reproducen por estructuras vegetativas
como rizomas y estolones.
- Se considera costoso debido a que requiere equipo especializado y pasos
repetidos para eliminar la maleza. En plantaciones abiertas se utiliza el
rastreo tres a cuatro veces al ao.
- No es selectivo.
- Puede daar las races y el tronco del rbol, causando heridas que son puerta
de entrada de patgenos.
- Es dependiente de las condiciones ambientales, porque en poca de lluvias
no se pueden realizar las labores a tiempo y en ese momento la competencia
por nutrimentos es mayor porque las plantas estn en pleno desarrollo
vegetativo.
171
7.5.3 Solarizacin
Con este mtodo se capta la energa del sol incrementando la temperatura en la
primera capa de suelo a niveles letales para semillas, estructuras vegetativas de
maleza perenne, bacterias, hongos, nematodos y algunos insectos (Salaman et al.,
1991; Gamliel et al., 1993; Kuepper et al., 2004; Shrestha et al., 2006; MendozaMoreno, 2007). Se utiliza el acolchado plstico para eliminar las malas hierbas sobre
las lneas de los rboles, consiste en usar plstico de 200 micras de calibre, el plstico
negro suprime la germinacin de las semillas (Figura 7.4), pero el transparente
calienta ms el suelo, causando la prdida del poder germinativo de las semillas
(Shrestha et al., 2006). Al plstico se le hacen orificios de un centmetro de dimetro
y separados cinco centmetros, con el fin de que el agua de riego o lluvia penetre en
el suelo. Las orillas del plstico se deben cubrir superficialmente con el mismo suelo
para evitar que sea levantado por el viento (de la Fuente-Saucedo y Acosta-Daz,
2005). La humedad del suelo es importante ya que el suelo hmedo conduce mejor
el calor que un suelo seco. Usar plstico resistente a rayos ultravioleta, para evitar
el rpido rompimiento. Este mtodo controla la mayora de la maleza durante todo
el ciclo del cultivo durante seis a siete aos; adems, favorece el desarrollo foliar y
crecimiento de los rboles (Arnoldi et al., 2003; Shrestha et al., 2006). Sin embargo,
puede servir de madriguera de roedores y otros animales.
7.5.4 Manejo biolgico
El objetivo del manejo biolgico es la disminucin de las poblaciones de maleza
a niveles que no causen daos econmicos, utilizando animales, vegetales o
subproductos de stos y microorganismos. En huertos de frutales se han utilizado
microorganismos (bioherbicidas), coberteras de plantas vivas o partes de stas
(desechos orgnicos o mulches) y herbicidas orgnicos. En la actualidad se
comercializan algunos compuestos a base de patgenos, principalmente hongos,
llamados bioherbicidas, una de las desventajas de estos productos es que
actan slo sobre una especie de maleza. En Florida, EUA, el hongo Phytophthora
palmivora elimin la enredadera milkweed vine (Morrenia odorata (H. y A.) Lindl.)
(Mateo y Coutino, 2008). Cylindrocarpon sp. Fue utilizado para controlar la maleza
172
acutica Sagittaria montevidensis (Toffanelli, 2007) y se investiga la utilizacin del
hongo Colletotrichum coccodes (Wallr.) Hughes para el control de maleza (Yu et al.,
1998).
Fig. 7.4 Acolchado plstico para disminuir la presencia de maleza en plantaciones jvenes de ctricos
(Foto: de la FuenteSaucedo y Acosta-Daz, 2005).
El uso de coberteras vegetales implica cultivar o propiciar el establecimiento
de plantas vivas dentro de la huerta, con el propsito de evitar el establecimiento
de malas hierbas. Las especies vegetales ms utilizadas son los zacates rastreros
de baja altura y poco agresivos, tales como el zacate chino (Cynodon dactylon) y
algunas variedades de zacates bermuda que cubren totalmente el suelo. Cuando se
aplica el control mecnico con frecuencia se favorece el establecimiento de zacates.
Una ventaja de este control es que disminuye la erosin del suelo, mejora la filtracin
de agua, relativamente fcil de mantener a un bajo costo (Vossen e Ingals, 2002);
sin embargo, los zacates deben controlarse mediante cuatro chapoleos o pasos de
segadora durante el ao, para evitar competencia por nitrgeno con los rboles;
adems, de que requieren de uno o dos riegos extras, en comparacin con las
huertas limpias (de la Fuente-Saucedo y Acosta-Daz, 2005).
173
7.5.5 Uso de agroqumicos
La prctica consiste en usar los productos qumicos llamados herbicidas, con los
que pueden manejarse las hierbas que se desarrollan entre las hileras y entre los
rboles (Mateo y Coutino, 2008).
Con frecuencia los herbicidas ofrecen una buena alternativa de manejo
de muchas especies de malezas cuando son combinados con buenas prcticas
culturales y mecnicas. Adems del tipo de herbicida, muchos otros factores son
importantes en la determinacin del xito del programa de control qumico. Estos
factores son: la formulacin, la dosis, el momento, el equipo, la frecuencia y el
volumen de aplicacin, los coadyuvantes, las mezclas y la incorporacin; adems, de
la especie de maleza y poca de aplicacin (Singh y Tucker, 1983). La dosis normal
de uso de un herbicida, est establecida para asegurar el control de numerosas
especies de malezas que varan en la susceptibilidad bajo condiciones que pueden
estar por debajo de la ptima para la actividad herbicida (Faccini y Puricelli, 2003);
sin embargo, dosis menores que la recomendada pueden controlar las malezas
susceptibles si la aplicacin se realiza en estados tempranos de desarrollo y bajo
condiciones ambientales favorables (DeFelice et al., 1989; Oliver, 1989).
Este mtodo es ms eficiente y econmico que el manejo mecnico, pero
requiere equipos especficos y personal capacitado, ya que de lo contrario, pueden
causarse daos al cultivo y tener fuertes prdidas econmicas. El xito de un
programa de manejo qumico de maleza depende del producto, la dosis, la eficiencia
del mtodo y la forma de aplicacin; sin embargo, la aplicacin de herbicidas est
limitada a la existencia de determinado producto herbicida en el mercado local.
Como desventajas de este mtodo estn: a). La contaminacin ambiental
(suelo y mantos freticos), como los herbicidas sulfonilureas, que se degradan
rpidamente en el suelo por hidrlisis qumica con formacin de sal; el efecto
residual del herbicida, depender del ingrediente activo usado y la dosis; la tasa
de degradacin en el suelo es baja o lenta en aos de baja precipitacin, como el
caso de clorsulfuron que puede permanecer activo durante 24 meses, sobre todo si
ocurren precipitaciones menores de 700 mm despus de la aplicacin (Carriquiry y
174
Ros, 2007), b). El peligro de contaminacin del fruto, c). El riesgo de intoxicacin
de los trabajadores cuando no se siguen las recomendaciones de aplicacin y
almacenamiento y d). Es posible la aparicin de resistencia a herbicidas, la cual es
atribuida a la absorcin, traslocacin y al metabolismo diferencial de los herbicidas
en las plantas (Formoso-Ros et al., 2007).
7.5.6 Mtodos no convencionales de manejo de maleza
Desechos orgnicos, de aserraderos o madereras (Mulches). Se aplica un
mantillo o capa de viruta, o algn otro desecho orgnico como residuos de la poda
de pasto de jardn, etc. (Vossen e Ingals, 2002). De esta forma tambin se retiene
humedad en el suelo, al descomponerse proporciona bajos niveles de nutrimentos y
en algunos casos reduce problemas de pudricin de la raz. Este mtodo es prctico
para pequeas reas debido al costo del material y mano de obra que implica
(Cantamutto et al., 2003; Vossen, 2005).
Herbicidas orgnicos. Son herbicidas elaborados con base en ingredientes
naturales. Hasta ahora, todos estos herbicidas tienen un mayor efecto en maleza
joven y solamente un efecto temporal en plantas perennes maduras. Algunos como
el cido pelargnico (Scythe) ha sido efectivo en algunos casos, est elaborado en
base a un cido graso que se mezcla con agua para aplicarse a malezas pequeas,
aunque se requieren varias aplicaciones (Vossen e Ingals, 2002). Otros herbicidas
con base al aceite de clavo (eugenol) han tenido buen control de las malas hierbas
jvenes. Los productos que contienen cido actico, a menudo conjuntamente con el
cido ctrico, tienen buen control sobre maleza joven. Algunos productos contienen
el aceite de clavo y el cido actico, as que son tiles para una amplia variedad de
malas hierbas. Los herbicidas con base a Jabn, deshidratan las hojas afectando
con la capa protectora de cutina. La mayora de los herbicidas orgnicos no han
trabajado bien, por lo cual an no son utilizados ampliamente; adems, la aplicacin
frecuente de un herbicida que contenga cido actico (que es vinagre fuerte) puede
bajar el pH del suelo, hacindolo ms cido (Etkin, 2002).
175
Fuego. Se utilizan quemadores de propano o rayos infrarrojos que chamuscan la
planta causando la ruptura de las clulas vegetales; sin embargo, requiere de equipo
especializado y mucho cuidado en su aplicacin; adems, se deber aplicar cuando
la maleza tenga de 5 a 10 cm de altura. El uso frecuente favorece el establecimiento
de gramneas como el zacate chino (Cynodon dactylon) por tener su punto de
crecimiento cerca del suelo (Mateo y Coutino, 2008; Vossen e Ingals, 2002).
7.6 Clasificacin y uso de herbicidas
Los herbicidas utilizados para controlar la maleza, se dividen en dos grupos: los
pre-emergentes, son aquellos que se aplican directamente al suelo, cuando no hay
presencia de hierbas (Figura 7.5) y los post-emergentes, que se aplican al follaje de
la maleza (Figura 7.6; de la Fuente-Saucedo y Acosta-Daz, 2005).
7.6.1 Herbicidas pre-emergentes
Los herbicidas pre-emergentes que se recomiendan en la regin citrcola de Nuevo
Len se indican en el Cuadro 7.3.
Cuadro 7.3. Herbicidas pre-emergentes que controlan la maleza en ctricos.
Dosis
PRODUCTO
RECOMENDACIONES
g de i.a./ha
Simazina
1,800 a 2,700
Diuron
1,200 a 2,800
Pendimetalin
1,122 a 1,496
Trifluralina
1,000 a 1,332
Suelos arcillosos
Dosis bajas en suelos arenosos
Dosis altas en suelos arcillosos
Dosis bajas en suelos ligeros
Dosis altas en suelos medianos a pesados
Suelo migajn arenoso
Suelo limoso-arcilloso
Simazina. Acta despus de la emergencia de las malas hierbas e inhibe su
desarrollo, presenta un perodo de residualidad de 3 a 6 meses, mantenindose en
las capas superiores del suelo. Se debe aplicar en suelo limpio antes de que nazcan
las malezas e incorporarlo con el primer riego de la temporada. Este producto
se recomienda para controlar la maleza en las lneas de rboles de las huertas
176
mayores de cuatro aos con riego por microaspersin porque en dosis normales
afecta el desarrollo de los rboles menores de dos aos que alcanzan a absorber
el herbicida.
Diuron. Controla zacates anuales y especies de hoja ancha. Se puede aplicar
cuando se tiene maleza emergida, con una altura menor de cinco centmetros. Su
efectividad como post-emergente mejora cuando se agrega un surfactante. No se
recomienda en huertas menores de cuatro aos de edad, porque puede causar
daos severos a las plantas. Es un producto relativamente mvil en el suelo y con
riegos pesados puede alcanzar las races de los rboles, se debe aplicar antes
del primer riego del ciclo para su incorporacin al suelo. Controla la maleza durante
un periodo de cuatro a cinco meses. Se puede usar en huertas adultas con riego
presurizado para controlar la maleza en las lneas de rboles.
Fig. 7.5. Manejo de maleza en la hilera y debajo de la copa de los rboles usando herbicidas preemergentes (Foto: de la Fuente-Saucedo y Acosta-Daz, 2005).
Pendimetalin. Es un herbicida selectivo para controlar maleza anual, como
zacates anuales y de hoja ancha de semilla pequea como quelite. En huertas
establecidas se aplica en suelo limpio antes del primer riego del ciclo para su
incorporacin y en el establecimiento de nuevas huertas se recomienda aplicarlo
sobre las lneas en donde se establecern las plantas o bien en aplicaciones totales.
177
Es un producto que puede controlar la maleza de las lneas de rboles en huertas
adultas con riego por microaspersin. Con este tratamiento es posible mantener
limpio el terreno de maleza durante un perodo de cuatro a seis meses.
Trifluralina. Se aplica en suelo limpio, sobre las lneas de rboles en huertas
establecidas. Para una mayor efectividad debe incorporase con dos pasos de rastra
cruzados o bien con cultivadoras rotatorias o acondicionadores de surcos, con cortes
del suelo mayores de cinco centmetros. En nuevas huertas se recomienda aplicarlo
antes de la plantacin o sobre las lneas de plantas recin establecidas o bien en
aplicaciones totales. Con este herbicida es posible mantener limpio el terreno de
maleza durante un perodo de cuatro a seis meses.
7.6.2 Herbicidas post-emergentes
Los herbicidas post-emergentes sistmicos se caracterizan porque se transportan
dentro de las hierbas hasta alcanzar las partes vegetativas, como rizomas y
estolones. Estos se aplican cuando las hierbas se encuentren en pleno crecimiento,
con una altura entre 20 y 40 cm, de preferencia a los cuatro o cinco das despus
del riego y cuando las temperaturas ambientales varan entre los 15 y 28 C, pero
siempre antes que produzcan semilla (Figura 7.6). Entre los herbicidas con los que
se han obtenido los mejores resultados, estn los siguientes:
Glifosato. Es un producto sistmico, de amplio espectro, acta sobre todo
tipo de hierbas anuales y perennes, como el zacate Johnson, correhuela y coquillo.
Es un herbicida no selectivo, que puede daar a los rboles en los primeros aos
de desarrollo, por lo que se debe evitar su contacto con hojas y frutos. Acta mejor
cuando se usan bajos volmenes de agua; su efectividad se reduce con temperaturas
abajo de 10 C, sobre todo cuando la maleza muestra estrs hdrico. Para mejores
resultados de control, cuando se usan aguas duras se recomienda aadir sulfato de
amonio o urea al 2%. Es un excelente producto para el control de maleza que se
presente en las lneas de los rboles adultos con riego por microaspersin o dentro
178
de los bordos de riego en huertas con riego por derivacin o gravedad.
2-4 D Amina. Es un herbicida selectivo que controla maleza anual y
perenne de hoja ancha. Se usa combinado con el glifosato cuando se presentan
fuertes poblaciones de maleza de hoja ancha. Es relativamente voltil, fcilmente
transportado por el viento, por lo que se debe evitar su contacto con los rboles.
El uso inapropiado de los herbicidas representa riesgos para los ctricos y
para las personas que los aplican. Sin embargo, estos daos son posibles de evitar
con una buena seleccin y aplicacin de estos productos y con el conocimiento
de sus caractersticas especficas. Algunos de los posibles riesgos por el uso
inadecuado de herbicidas son: daos a la plantas por dosis excesiva o a cultivos
vecinos por volatilizacin o acarreo por viento del herbicida; cambios en el tipo de
maleza por usar continuamente un herbicida; aparicin de biotipos de malas hierbas
resistentes a herbicidas. Antes de la aplicacin de cualquier herbicida o producto
qumico sinttico, se debe leer y seguir las instrucciones de la etiqueta.
Fig. 7.6 Manejo de zacate Johnson usando herbicida post-emergente (Foto: de la Fuente-Saucedo
y Acosta-Daz, 2005).
7.7 Factores que afectan la eficacia de los herbicidas
El empleo de herbicidas en plantaciones de ctricos requiere de algunos aspectos
bsicos para eficientizar su aplicacin y efecto (Anderson, 1996):
Agua. Algunos herbicidas requieren de riego o lluvia para movilizarse en el suelo y
activarse.
179
Temperatura. Generalmente, altas temperaturas promueven un control ms rpido,
especialmente en herbicidas sistmicos.
Luz solar. Algunos herbicidas que se aplican en el suelo son foto-degradables, por
lo que deben incorporarse en el suelo.
Tamao de la maleza. Hierbas jvenes son ms fciles de eliminar. En maleza alta
y densa, se requiere una mayor cantidad de herbicida y mejor cobertura al aplicarlo.
Surfactantes. Mejoran la eficacia al incrementar la cobertura y/o emulsificado el
herbicida en agua.
7.8 Calibracin del equipo de aspersin
Para obtener una aspersin uniforme, antes de iniciar la aplicacin de herbicidas,
se comprueba que el tanque y la malla del filtro de succin estn completamente
limpios y que la lnea de succin, lnea de retorno, bomba, vlvulas reguladoras
de presin, vlvulas de distribucin, manmetro y aguiln de aspersin funcionen
correctamente. Las boquillas y filtros en el aguiln deben de ser de las mismas
caractersticas y que todas estn alineadas correctamente (de la Fuente-Saucedo y
Acosta-Daz, 2005).
La dosis de aplicacin de los herbicidas es uno de los componentes ms
importantes para lograr la mayor eficiencia de control de maleza, por lo cual, es
necesario calibrar el equipo de aspersin. Un mtodo prctico y eficiente para
calibrar el equipo de aspersin de tractor, es el siguiente:
1. Medir y marcar una longitud de 100 m en el terreno donde se van a aplicar
los herbicidas.
2. Recorrer con el tractor la distancia anterior a la misma velocidad y revoluciones
por minuto seleccionadas para realizar la aspersin. Es comn que la
velocidad del tractor sean tercera o cuarta y las revoluciones por minuto de
1200 a 1800. Realizar esta operacin dos o tres veces, medir el tiempo en
cada operacin y obtener el promedio.
180
3. Posteriormente, con el tractor estacionado y la aspersora funcionando a las
revoluciones por minuto seleccionadas, captar el agua de todas las boquillas
del aguiln en el tiempo promedio obtenido en los pasos anteriores. Obtener
el volumen promedio por boquilla en el tiempo establecido. Si alguna
boquilla asperja un 10 % ms o menos que las dems, se debe reemplazar.
4. Una vez conocido el volumen promedio asperjado por boquilla se multiplica
por el factor de acuerdo a la distancia entre boquillas (Cuadro 7.4) para
obtener el volumen asperjado por hectrea.
5. Para determinar el factor de distancias entre boquillas, dividir 100 entre la
distancia entre boquillas en metros. Por ejemplo para una distancia de 50
centmetros o sea 0.50 metros, el factor es 200 (Cuadro 7.4).
Cuadro 7.4 Factor para calcular el volumen asperjado por hectrea con base a la
distancia entre boquillas en el aguiln.
Distancia entre boquillas
Centmetros
Pulgadas
50
20
81
32
86
34
91
36
96
38
102
40
Factor
200.0
123.4
116.3
109.9
104.2
98.0
Si se requiere otro volumen de aspersin diferente al resultado obtenido en
la calibracin, sin la posibilidad de cambiar las boquillas actuales, se debe modificar
la velocidad de marcha de aplicacin para obtener el volumen deseado. Para esto,
se sugiere utilizar la frmula siguiente:
km/hora =
litros/minuto X 60,000 (constante)______
(volumen deseado litros/ha) (distancia boquillas)
181
7.9 Sinonimia
Cuadro 7.5 Nombre tcnico y productos comerciales (sinnimos de herbicidas).
NOMBRE TECNICO
NOMBRE COMERCIAL
TRIFLURALINA
OTILAN 500, TREFLAN C. E, TRETOX 480 CE, ARCHER, TRETOX y
TRISAN.
GLIFOSATO
FAENA, LABOR 360, LAFAM, CUFOSATO, DEFENSA, NEWCAP,
LIDER, COLOSO 480, FAENA ULTRA, FAENA TRANSORB, GLYPHOS,
VELFOSATO y SECAMAX.
2,4D AMINA
FITO AMINA 40, ESTAMINE HIERBAMINA, CUPROAMINA, DMA 6M y
FULL MINA.
SIMAZINA
PENDIMETALIN
SIMANEX 50 WP, PRINCEP 80 W y PRINCEP 4L.
PROWL 400.
DIURON
KATOR 80 PH, DIREX, DYNEX, DITOX, KARMEX, DIUREX Y
GUERRERO.
Fuente: De la Fuente-Saucedo y Acosta-Daz, 2005.
7.10 Manejo de maleza y manejo del suelo
Tradicionalmente se ha considerado a las malezas como plantas nocivas cuando se
presentan en las reas de cultivos y huertos de frutales, incluidos los de ctricos; sin
embargo, estas plantas forman parte del sistema agroecolgico, que emergen y se
establecen como parte de una sucesin vegetal primaria, lo cual no llega a suceder
por el efecto del hombre que trata de eliminarlas o controlarlas. La maleza tambin
proporciona beneficios a las huertas al contribuir en la proteccin del suelo, evitando
la erosin por efecto del viento y el agua ya sea de riego o de lluvia, es sitio de
colonizacin y reproduccin de insectos benficos que actan como reguladores de
los insectos y patgenos que afectan al cultivo, mejora la infiltracin de agua en el
suelo, proporciona materia orgnica, etc. (Altieri y Withcomb 1979; Risch et al., 1983;
Russel, 1989; Labrada y Parker, 1996; Vossen e Ingals, 2002). En esta seccin se
proporciona informacin sobre las malezas desde el punto de vista benfico para
las plantaciones.
Un componente importante del sistema agroecolgico es el suelo, por lo que
el manejo de la maleza debe considerarse de manera conjunta con el manejo del
182
suelo, ya que lo que sucede en la superficie o por arriba de sta, influye sobre
las caractersticas fsicas y qumicas del suelo; adems, tambin hay un gran
efecto sobre la diversidad, abundancia y actividad biolgica de los insectos y
microorganismos como bacterias y hongos (Knapp et al., 1982; Yao et al., 2005;
Hoagland et al., 2008).
La maleza forma coberteras que protegen el suelo de la erosin, sobretodo
en huertas ubicadas en terrenos con pendientes, proporciona hbitat para insectos
benficos, adicionan materia orgnica, permiten el acceso a la huerta, incrementa
la infiltracin de agua, no permite el crecimiento de otras especies de maleza,
regula la temperatura del suelo y en ocasiones tiene apariencia atractiva (Vossen
e Ingals, 2002). Zacates perennes como el zacate chino (Cynodon dactylon)
proporciona cobertura permanente y es relativamente fcil de manejar, no permite el
establecimiento de otras especies, es de altura baja (mximo 40 cm), los costos de
su mantenimiento son bajos, si se considera que se necesitan tractores pequeos
para realizar los cortes de mantenimiento; adems, la velocidad del trabajo y el poco
peso de esta maquinaria no causan fuerte compactacin del suelo, resiste pocas
de sequa, soporta el paso de maquinaria y vehculos (Vossen e Ingals, 2002).
7.11 Manejo de maleza y manejo integrado de plagas
La maleza hospeda todo tipo de insectos, ya sean benficos o dainos para los
ctricos; es el hbitat donde crecen, se reproducen, obtienen alimento, es decir,
es donde viven en forma natural, pero cuando se presentan etapas de desarrollo
de los ctricos, como brotes nuevos, floracin o fructificacin, algunas especies de
insectos cambian su hbitat en la maleza por uno ms favorable a su ciclo de vida
en la planta de ctrico. La identificacin de las especies de maleza que sirven de
hospederas alternativas de distintas especies de insectos, es importante para definir
los efectos directos de estas plantas indeseables sobre las poblaciones de insectos
(Settele y Braun 1986). La identificacin y registro de las especies de maleza con el
nombre de las especies de insectos y patgenos que hospedan, es algo deseable a
disponer en la regin citrcola del estado de Nuevo Len.
183
La diferencia en la riqueza de especies de plantas en los cultivos puede afectar
la ecologa de los insectos herbvoros a travs de diferentes mecanismos (Risch,
1980; Shelton y Edwards, 1983). Dentro de stos se encuentra la interferencia fsica
de la colonizacin del cultivo y la mayor dificultad de los insectos para encontrar un
husped en situaciones donde la planta alimenticia se encuentra dispersa entre otra
vegetacin (Cromartie, 1981; Capinera et al., 1985). Frecuentemente los sistemas
de cultivos diversificados son sealados por presentar una menor frecuencia de
problemas ocasionados por artrpodos plaga, debido principalmente a que stos
favorecen una mayor abundancia y diversidad de enemigos naturales de las plagas
(Smith y McSorley, 2000).
En las huertas de la regin citrcola de Nuevo Len, la maleza presente en
las calles entre las hileras, entre rboles y por debajo de la copa de los rboles,
favoreci una mayor poblacin de artrpodos benficos, las araas de las
familias Araneidae, Salticidae, Tetragnathidae y Thomisidae, fueron notablemente
abundantes en los rboles; adems, con maleza en las hileras de rboles hubo
mayor presencia de insectos depredadores, las especies encontradas fueron
principalmente Ceraeochrysa sp. nr. cincta, Ceraeochrysa valida y Chrysoperla
rufilabris y Olla v-nigrum (Lpez-Arroyo, 2007). La abundancia y distribucin de
enemigos naturales en rboles de naranja pudo estar asociada a la presencia de las
plantas silvestres (van Emden, 1990), por lo cual, al encontrarse una gran diversidad
de especies silvestres, localizados dentro o fuera de las hileras de rboles, es
posible que influenciaran la actividad de dichos organismos benficos en el rbol al
proporcionarles fuentes de alimento para adultos, presas alternas y refugio (Landis
et al., 2000). Altieri y Letorneau (1984) sealan que cuando la vegetacin silvestre
adyacente al campo del cultivo es restringida, los enemigos naturales carecen de
estos factores; sin embargo, son favorecidos si existe una reduccin en el manejo
de dichos hbitats (Baliddawa, 1985).
El manejo de la maleza en huertos para favorecer organismos benficos,
podra constituir una estrategia para asegurar la presencia de enemigos naturales,
con capacidad para atacar una posible invasin del pulgn caf de los ctricos
184
{Toxoptera citricida (Kirkaldy)} en la regin citrcola de Nuevo Len (Lpez-Arroyo,
2007). El permitir un desarrollo regulado de la maleza entre las hileras de los rboles
podra constituir una alternativa viable para favorecer la presencia y actividad de
enemigos naturales de T. citricida (Brewer y Elliott, 2004), con lo que prcticamente
se establecera un mejor control biolgico de la plaga por conservacin, estrategia
cuyo xito ha sido documentado por Michaud (2002) y Michaud y Browning (2002)
en la citricultura de Florida, E.U.A.
Por otro lado, algunas especies de plantas que se desarrollan como
maleza poseen efectos insecticidas, como el caso de la hortensia o cinco negritos
o bandera espaola (Lantana camara L.), que se ha utilizado como insecticida
natural, preparando una solucin acuosa de flores y hojas, o se secan y muelen
hasta obtener un polvo, que acta como insecticida de contacto (Aldama, 2008).
7.12 Consideraciones generales
En huertas citrcolas con riego tambin se contribuye al control de maleza (Singh
y Tan, 1996). Con riego presurizado, el agua solo se aplica debajo de la copa del
rbol, por lo que en las calles no hay humedad para el crecimiento de la maleza.
Cuando se trata de riego rodado o por gravedad, la preparacin de los bordos de
suelo para conduccin del agua, permite la eliminacin de maleza; sin embargo, si
hay desarrollo de maleza que se deber controlar con mtodos qumicos (herbicida
post-emergente).
Respecto a la presencia de enredaderas, aunque no se ha evaluado el
dao en el rendimiento, sanidad y calidad de la fruta, secado parcial de rboles y
efecto en el desarrollo vegetativo, se estima que se trata de uno de los problemas
ms importantes de los ctricos de los ltimos aos, ya que se observa cada vez
mayor presencia de rboles con enredaderas. Hacen falta estudios acerca de este
problema, ya que stas enredaderas llegan a cubrir parcial o totalmente la copa del
rbol y se desconoce el efecto y el mtodo ms eficiente para su control; a nivel del
suelo, compiten por agua y nutrimentos, pero en la parte area, se posicionan de la
copa del rbol compitiendo por luz, con lo cual la planta no puede realizar la fotosntesis
185
de la manera adecuada; adems, con el microclima que se propicia por el efecto del
sombreado, se puede favorecer el desarrollo y reproduccin de insectos, as como
microorganismos que pueden causar o transmitir enfermedades.
La interaccin entre maleza y las plagas asociadas debe ser objeto
de correcta comprensin para el mejor desarrollo de las prcticas de MIP. En
ocasiones, es recomendable dejar una pequea poblacin de ciertas especies de
maleza a fin de garantizar el desarrollo de depredadores importantes de insectos,
ya que la eliminacin total de la maleza, tambin elimina el hbitat de insectos
benficos, aunque tambin se reduce la incidencia de algunas enfermedades que
son transmitidas por insectos. El desarrollo regulado de la maleza en las calles del
huerto podra constituir una alternativa para favorecer la presencia y actividad de
enemigos naturales de Toxoptera citricida en el estado de Nuevo Len, con lo que
se estableceran condiciones favorables para un mejor control biolgico de la plaga.
Finalmente, es importante elaborar registros y guardar los expedientes de
las prcticas de manejo de la maleza realizados en la huerta, ya que es fuente
de informacin sobre pocas de aplicacin y presencia de la especie de maleza.
El citricultor debe permanecer enterado sobre los programas de investigacin
y de transferencia de tecnologa para mantenerse actualizado sobre los buenos
resultados en el manejo de maleza en la regin.
Se espera que esta informacin contribuya al conocimiento del manejo de la
maleza en huertos citrcolas del estado de Nuevo Len. El citricultor deber tomar
la decisin sobre el mtodo o la combinacin de stos, que mejor se adapten a su
sistema de produccin de ctricos, tomando en cuenta la disponibilidad del recurso
humano, econmico y de infraestructura, por un lado y por otro, el recurso vegetal,
animal (insectos) y medio ambiente. Estos ltimos conforman el agro-ecosistema
que se debe manejar, obteniendo el beneficio econmico que permita un nivel de
vida aceptable, pero tambin cuidando que este sistema se mantenga productivo,
lo cual se puede lograr cuidando los recursos naturales (suelo, agua, planta), para
que tambin generaciones futuras disfruten de estos beneficios.
186
7.13 Bibliografa
Aldama-Rojas, G. 2008. Lantana camara: insecticida natural. 1 p. Hypatia-Revista de Divulgacin
Cientfico-Tecnolgica del Estado de Morelos. [Link]
option=com_content&do_pdf=1&id=81.
Aldrich, R.J. and Kremer, R.J. 1997. Principles in Weed Management. Iowa State Univ. Press. Ames,
Iowa.
Amador-Ramrez, M.D. 2003. Labranza reducida y convencional en la distribucin espacial de la maleza
y rendimiento de frijol. Terra 21:551-560.
Anderson, W.P. 1983. Weed Science: Principles. Second Edition. West Pub. Co. Saint Paul, Minn. USA.
655 p.
Anderson, W.P. 1996. Weed Science: Principles and Practices 3ed Ed. West Publishing Company. 388
pp.
Altieri, M.A. and Letourneau, D.K. 1984. Vegetation diversity and insect pest outbreaks. C.R.C. Critical
Rev. in Plant Sci. 2:131-169.
Altieri, M.A. and Whitcomb, W.H. 1979. The potential use of weeds in the manipulation of beneficial
insects. Hortscience 14:12-18.
Kuepper, G., Ames G.K., and Baier, A. 2004. Tree Fruits: Organic Production Overview. Horticulture
Systems Guide. National Sustainable Agriculture. Information Service. [Link] attrapub/[Link]#planning
Andow, D. 1983. Effect of agricultural diversity on insect populations. pp. 91-115. In: Lockeretz, W. (ed.).
Environmentally sound agriculture. Praeger Publishers, New York.
Andow, D. and Risch, S.J. 1985. Predation in diversified agroecosystems: Relations between a coccinellid
predator Coleomegilla maculata and its food. J. Appl. Ecol. 22: 357-372.
Arnoldi, I., Puricelli, E., Faccini, D., Avogranini, M., Moyano, M. I., y Seta, S. 2003. La cobertura de
malezas con control qumico y solarizacin en viveros frutales. Facultad de Ciencias Agrarias.
UNR, Santa Fe, Argentina. [Link]
Baliddawa, C.W. 1985. Plant species diversity and crop pest control. An analytical review. J. Sci. Appl.
6:479-487.
Benech-Arnold, R.L., Ghersa, C.M., Sanchez, R.A., and Insausti, P. 1990. Temperature effects on
dormancy release and germination rate in Sorghum halepense (L.) Pers. seeds: a quantitative
analysis. Weed Res. 30:81-89.
Brewer, M.J., and Elliott, N.C. 2004. Biological control of cereal aphids in North America and mediating
effects of host plant and habitat manipulations. Ann. Rev. Entomol. 49:219-242.
Cantamutto, M., Ayastuy, M. y Kroeger, I. 2003. Reduccin del rea cubierta por acolchado plstico en
cultivo de meln. Faculta de Ciencia Agrarias, Universidad del Nacional del Sur, Baha Blanca,
Argentina. [Link]
Capinera, J.L., Weissling, T.J., and Schweizer, E.E. 1985. Compatibility of intercropping of pinto beans
and sweet corn on insect abundance in Colorado. J. Econ. Entomol. 78:354-357.
Cardina, J., Sparrow, D.H. and McCoy, E.L. 1996. Spatial relationships between seedbank and seedling
populations of common lambsquarters (Chenopodium album) and annual grasses. Weed Sci.
44:298-308.
Carriquiry, A.I. y Ros, A. 2007. Herbicidas sulfonilureas en cereales de invierno. pp. 2531. En: Seminario
de Actualizacin Tcnica: Manejo de Malezas. Serie Actividades de Difusin No. 489. INIA La
Estanzuela. Young, Ro Negro, Uruguay. [Link] documentos/ad/
ad_489.pdf
CONABIO. Poaceae = Gramineae. Sorghum halepense (L.) Pers. Zacate Johnson. [Link] conabio.
[Link]/malezasdemexico/poaceae/sorghum-halepense/ fichas/pagina1. htm
CONABIO. Meln Cucumis melo L. Sistema de Informacin de Organismos Vivos Modificados (SIOVM).
Proyecto GEF-CIBIOGEM de Bioseguridad. (11 julio 2008). [Link] mx/
conocimiento/bioseguridad/pdf/20912_sg7.pdf
187
Constantino, A. 1999. Manejo en Fruticultura: Malezas en Ctricos y Durazneros. Instituto Nacional
de Tecnologa Agropecuaria. Estacin Experimental Agropecuaria San Pedro. Buenos Aires,
Argentina. [Link] prv/ac_003.htm
Cromartie, W.J. 1981. The environmental control of insects using crop diversity. pp. 223-251. In: Pimentel,
D. (ed.). Handbook of pest management in agriculture. C.R.C. Press, Boca Raton, Florida. USA.
De Barreda, D.G. 2000. Integrated weed management in citrus orchards of the Mediterranean area.
Proc. Intern. Soc. of Citriculture 1:383.
DeFelice, M.S., Brown, W.B., Aldrich, R.J., Sims, B.D., Judy, D.T. and Guethle, D.R. 1989. Weed control in
soybeans (Glycine max) with reduced rates of postemergence herbicides. Weed Sci. 37:365-374.
De la Fuente-Saucedo, H., y Acosta-Daz, E. 2005. Gua para controlar la maleza en huertas citrcolas
de Nuevo Len. INIFAP, CIRNE, Campo Experimental General Tern. Folleto para Productores
Nm. 3. General Tern, Nuevo Len, Mxico. 20 pp.
Daz, M., V. M. s/f. Manejo de malezas. Presentacin en Power Point. Facultad de Ciencias Agronmicas,
Universidad de Chile. [Link] 20Malezas%20
[Link]
Ennos, R.A., and Clegg, M.T. 1983. Flower color variation in the morning glory, Ipomoea purpurea. The
J. Hered. 74:247-250. [Link] 74/4/247
Espinosa-Garca, F.J. y Sarukhn-Kermez, J. 1997. Manual de Malezas del Valle de Mxico. Claves,
descripciones e ilustraciones. Universidad Nacional Autnoma de Mxico y Fondo de Cultura
Econmica, Mxico, D. F. 407 pp.
Etkin, M.E. 2002. Experiencias orgnicas. Agropuerto. Poltica y Economa 28/11/2002(INTA). http://
[Link]/noticias/[Link]?articuloid=4583
Faccini, D., y Puricelli, E. 2003. Control de Datura ferox L. y Chenopodium album L. con glifosato
aplicado en diferentes momentos y dosis en soja transgnica. Facultad de Ciencias Agrarias.
UNR. Santa Fe, Argentina. [Link]
Figueroa-Sandoval, B. y Morales-Flores, J. 1992. Manual de produccin de cultivos con labranza de
conservacin. Colegio de Postgraduados. SARH. Montecillos, Mxico.
Formoso-Ros, F.A., Fernndez, G., y Ros, A. 2007. Evaluacin de la susceptibilidad de raigrs
espontneo (Lolium multiflorum lam) a glifosato en sistemas de siembra directa del litoral
agrcola. pp. 33-58. En: Seminario de Actualizacin Tcnica: Manejo de Malezas. Serie
Actividades de Difusin No. 489. INIA La Estanzuela. Young, Ro Negro, Uruguay. [Link]
[Link]/publicaciones/ documentos/ad/ad_489.pdf
Gamliel, A., Hadar, E., and Katan, J. 1993. Improvement of growth and yield of Gypsophila paniculata
by solarization or fumigation of soil or container mediums in continuous cropping systems. Plant
Dis. 77:933-938
Giudice, V.L. 1981. Present status of citrus weed control in Italy. Proc. Int. Soc. Citriculture 2:485-487.
Harper, J.L. 1959. The ecological significance of dormancy and its importance in weed control.
Proceedings, 4th International Conference Crop Protection pp 415-520.
Haywood, J.D. 1999. Durability of selected mulches, their ability to control weeds, and influence growth
of loblolly pine seedlings. New Forests 18:263-276.
Hembree, K. 2005. Its Time to Plan Your 2005/2006 Prune Weed Control Program. pp. 6. In: Orchard
facts. Vol. VII, No. 4. University of California, Orland, CA, USA. [Link]
newsletterfiles/Orchard_Facts7612.pdf
Hoagland, L., Carpenter-Boggs, L., Granatstein, D., Mazzola, M., Smith, J., Peryea, F. and Reganold, J.
2008. Orchard floor management effects on nitrogen fertility and biological soil quality in a newly
established organic apple orchard. Agricultural Research Service, USDA. [Link]
gov/research/publications/[Link]?SEQ_NO_115=217354
Holm, L.G., D.L. Plucknett, J.V. Pancho y J.P. Herberger. 1977. The Worlds Worst Weeds, distribution
and biology. The University Press of Hawaii, Honolulu. 609 pp.
INIFAP s/f. Tecnologa de Produccin para el Cultivo de Naranja en la Huasteca de San Luis Potos.
Tecnologa No. 8. Campo Experimental Huichihuayan. [Link]
/[Link]?idt=84
188
Johnson, G.A., Mortensen, D.A. and Gotway, C.A. 1996. Spatial and temporal analysis of weed seedling
populations using geostatistics. Weed Sci. 44:704-710.
Knapp, J.L., T.R. Fasulo, D.P.H. Tucker and L.R. Parsons. 1982. The effects of different irrigation and
weed management practices on mite populations in citrus grove. Proceedings, Florida State
Hort. Soc. 95: 47-50.
Labrada, R. y Parker, C. 1996. El control de malezas en el contexto del manejo integrado de plagas. In:
Manejo de Malezas para Pases en Desarrollo. (Estudio FAO Produccin y Proteccin Vegetal
- 120). Labrada, R. Caseley, J.C. y Parker, C. (editores). Organizacin de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentacin. Roma, Italia. [Link] t1147s/t1147s00.
HTM.
Landis, D.A., Wratten, S.D. and Gurr, G. 2000. Habitat management to conserve natural enemies of
arthropod pests in agriculture. Ann. Rev. Entomol. 45: 175-201.
Langdon, K.R. 1976. Milkweed vine, morrenia odorata--an identification aid. Fla. Dept. Agr. & Consumer.
Division of Plant Industry Serv. Nematology (Botany) Circular No. 15. [Link]
[Link]/pi/enpp/botany/botcirc/[Link]
Lee, R.D. and Schroeder, J. 1995. Weed management in chile. NMSU Agricultural Experiment Station.
Circular 548. Las Cruces, NM.
Lpez-Arroyo, J.I. 2007. Control biolgico del pulgn caf de los ctricos en Mxico: uso de depredadores
y entomopatgenos nativos. Informe Final Proyecto No. 3105614A. INIFAP. CIRNE. Campo
Experimental General Tern. General Tern, Nuevo Len, Mxico. 141 p.
Maldonado-Aguirre, L.J. y Garca Dessommes, G.J. 1993. Manual para el manejo de plantas txicas en
el estado de Nuevo Len. INIFAP. CIRNE. Campo Experimental General Tern. General Tern,
Nuevo Len, Mxico. 86 p.
Mateo, J. y Coutino L., M.A. 2008. Herbicidal composition for use on trees. Wipo Patent WO/2008/004849.
Publication Date: 01/10/2008. [Link] [Link]
McCloskey, W.B., Wright, G.C. and Sumner, C.P. 2001. Citrus orchard floor management 2001:
Comparasion of a disk, perfecta cultivator, and weed sensing sprayer. 11 p. In: 2002 Citrus
and deciduous fruit nut research report. G. C. Wright & R. Gibson Ed. The University of Arizona,
College of Agriculture and Life Sciences. [Link] az1303/az1303-4.
pdf.
McGinnis, L. 2006. Cientficos estudian el suelo para promover el control de malezas. USDA, ARS,
Noticias. [Link] htm
Mendoza-Moreno, S.F. 2007. Ahorre agua e incremente su produccin en cultivos hortcolas. In:
Catlogo de productos y servicios 2007. INIFAP. CENID RASPA. [Link]
temas_interes/CATALOGOS%20PRODUCTOS%20Y%20SERVICIOS%20DE%20INIFAP%20
2007/CATALOGO%20CENID%[Link]
Michaud, J.P. 2002. Classical biological control: A critical review of recent programs against citrus pests
in Florida. Ann. Entomol. Soc. Am. 95: 531-540.
Michaud, J.P. and Browning, H.P. 2002. Three targets of classical biological control in the Caribbean:
Success, contribution, and failure. In: Proceedings of the 1st. International Symposium in
Biological Control of Arthropods. February, 2002. Honolul, Hawaii.
Mortimer, A.M. 1996. La clasificacin y ecologa de las malezas. In: Manejo de Malezas para Pases en
Desarrollo. (Estudio FAO Produccin y Proteccin Vegetal - 120). R. Labrada, J.C. Caseley y
C. Parker (editores). Organizacin de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentacin.
Roma, Italia. [Link]
Oliver, L.R. 1989. Factors affecting herbicide rate. In: Soybean Strategies for Reduced Herbicide Rates
(ed. Pascale, AJ). Buenos Aires, Argentina. World Soybean Research Conference. 4:1613-1619.
Osorio, M. R. y Lpez, M. S. s/f Estudio comparativo de los mtodos de control de malezas en ctricos,
prevalecientes en la cuenca de Tlacolula. [Link] %20
[Link].
Papa, J.C., Ponsa, J.C., Rossi, R. y Cepeda, S. 1997. Malezas y su control. p. 311-328. In: El cultivo de
la soja en Argentina. Ed. Giorda, L y H Baigorri. INTA. Argentina.
189
Price, P.W. 1987. The role of natural enemies in insect populations, pp. 287-312. In: P. Barbosa, J.L.
Schultz (eds.). Insect outbreaks. Academic Press, San Diego.
Popay, A.I. and Roberts, E.H. 1970. Ecology of Capsella bursa-pastoris (L.) Medik and Senecio vulgaris
L. in relation to germination behaviour. J. Ecol. 58:123-139.
Risch, S.J. 1980. The population dynamics of several herbivorous beetles in a tropical agroecosystem:
The effect of intercropping corn, beans and squash in Costs Rica. J. App. Ecol. 17: 593-612.
Risch, S.J., Andow, D. and Altieri, M.A. 1983. Agroecosystem diversity and pest control: Data, tentative
conclusions, and new research directions. Environ. Entomol. 11(4): 625-629.
Rosales-Robles, E., Medina Cazares, T., Contreras de la Cruz, E., Tamayo Esquer, L.M. y Esqueda
Esquivel, V. 2002. Manejo de maleza en maz, sorgo y trigo bajo labranza de conservacin.
INIFAP-CIRNE. Campo Experimental Ro Bravo. Folleto Tcnico Nm. 24. Ro Bravo,
Tamaulipas, Mxico. 81 p.
Rosales-Robles, E. s/f. Conceptos generales sobre manejo de maleza en sistemas de labranza de
conservacin. 17 p. INIFAP. CIRNE. Campo Experimental Ro Bravo. [Link]/
isct/labranza/robles/[Link]
Rosales-Robles, E. y Snchez-de la Cruz, R. 2004. Manejo integrado de maleza en sorgo en el
Noreste de Mxico. INIFAP-CIRNE. Campo Experimental Ro Bravo. Folleto Tcnico Num. 28
Tamaulipas, Mxico. 54 p.
Russell, E.P. 1989. Enemies hypothesis: A review of the effect of vegetational diversity on predatory
insects and parasitoids. Environ. Entomol. 18: 590-599.
Ryan, G.F. 1969. The use of chemicals for weed control in Florida citrus. Proceedings, lst International
Citrus Symposium 1: 467-472.
Rzedowski, G.C. de y Rzedowski. J. 2001. Flora Fanerogmica del Valle de Mxico. 2a ed. Instituto
de Ecologa y Comisin Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, Ptzcuaro,
Michoacn, Mxico. 1406 p.
Salaman, S., Bakry, M., Abou-Hadid, A. & El-Beltagy, A. 1991. The effect of plastic mulch on the
microclimate of plastic house. Acta Hort. 287:417-425.
Scott, H.D. and Geddes, R.D. 1979. Plant water stress of soybean (Glycine max) and common cocklebur
(Xanthium pennsylvanicum): A comparison under field conditions. Weed Sci. 27:285-289.
Settele J. and Braun, M. 1986. Some effects of weed management on insect pests of rice. Plits 4:83-100.
Shabbir, A. and Bajwa, R. 2006. Distribution of parthenium weed (Parthenium hysterophorus L.), an
alien invasive weed species threatening the biodiversity of Islamabad . Weed Biology and
Management 6:8995. [Link]
00202.x?cookieSet= 1&journal Code= wbm.
Shaw, W.C. 1982. Integrated weed management systems technology for pest management. Weed Sci.
30:2-12 (Suppl.).
Shelton, M.D., and C.R. Edwards. 1983. Effect of weeds on the diversity and abundance of insects in
soybeans. Environmental Entomology 12: 296-298.
Shelton, M.D., and C.R. Edwards. 1983. Effect of weeds on the diversity and abundance of insects in
soybeans. Environ. Entomol. 12: 296-298.
Shrestha, A., W.P. Lanini and K.J. Hembree. 2006. Peach: Weed Management in Organic Orchards
UC IPM Pest Management Guidelines. UC ANR Publication 3454. [Link] edu/
PMG/[Link]
Singh, M. y Tan, S. 1996. Manejo de malezas en frutales: Manejo de malezas en ctricos. In:
Manejo de Malezas para Pases en Desarrollo. (Estudio FAO Produccin y Proteccin
Vegetal - 120). R. Labrada, J.C. Caseley y C. Parker (eds.). Organizacin de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentacin. Roma, Italia. [Link]
[Link].
Singh, M. y D.P.H. Tucker. 1983. Effect of reduced glyphosate rates, spray volumes and delivery systems
on bermudagrass control in Florida citrus groves. Proc. Fl. St. Hort. Soc. 96: 34-37.
Smith, H.A. and McSorley, R. 2000. Intercropping and pest management: A review of major concepts.
Am. Entomol. 46: 154-161.
190
Soerjani, M. 1970. Alang-alang, Imperata cyclindrica (L.) Beauv., pattern of growth as related to its
problem of control. BIOTROP Bulletin 1, Regional Centre for Tropical Biology, P.O. Box 17,
Bogor, Indonesia.
Tamayo-Esquer, L.M. 2005. Manejo integrado de correhuela perenne. INIFAP. Campo Experimental
Valle del Yaqui. [Link] /Manejo%
20integrado%20de%20correhuela%[Link]
Toffanelli, F., C.M. 2007. Controle Biolgico de Sagittaria montevidensis com Cylindrocarpon sp. Tese
Doutor em Agronomia. Faculdade de Cincias Agrrias e Veterinrias. Universidade Estadual
Paulista Jlio de Mesquita Filho. Jaboticabal, Sao Paulo, Brasil. [Link]
download/pgtrabs/pv/d/[Link]
Torres-Hernndez, S.D. 2006. Efecto de la maleza en depredadores afidfagos asociados a ctricos.
Tesis de Licenciatura. Universidad Autnoma Agraria Antonio Narro, Buenavista, Saltillo, Coah.,
Mx. 43 pp.
Tucker, D. P. H. and M. Singh. 1983. Florida citrus weed management. pp XII-l-XII-30. In: J.L. Knapp
(Ed.). Florida Citrus Integrated Pest Management Handbook. Florida Cooperative Extensin
Service, University of Florida, Gainesville. U.S.A.
van Emden, H. F. 1990. Plant diversity and natural enemy efficiency in agroecosystems, pp. 63-80. In:
Mackauer, M. et al. eds. Critical issues in biological control. Intercept Andover, Hants, U.K.
Vengris, J., Colby, W.G. and Drake, M. 1955. Plant nutrient competition between weeds and corn. Agron.
J. 47:213-216.
Vibrans, H. 2006. Malezas importantes de las regiones de los campi Montecillo, Mx., Crdoba, Ver.,
y Salinas, S.L.P., Fecha y nmero de colecta: 18 octubre 2006, N 8095; del Colegio de
Postgraduados. Montecillo, Estado de Mxico, Mxico. [Link]
mexico/convolvulaceae/ipomoea-hederacea/fichas/[Link]
Villaseor-Ros, J.L. y Espinosa-Garca, F.J. 1998. Catlogo de malezas de Mxico. Universidad
Nacional Autnoma de Mxico, Consejo Nacional Consultivo Fitosanitario y Fondo de Cultura
Econmica, Mxico, D.F.
Villegas y de Gante, M. 1979. Malezas de la Cuenca de Mxico: Especies Arvenses. Instituto de Ecologa
A.C. Museo de Historia Natural de la Ciudad de Mxico. Publicacin No. 5. Mxico, D.F. 137
pginas.
Vossen, P. 2005. Foliar diseases on olive trees. First press. University of California Cooperative Extension.
1(2). [Link]
Vossen, P. and Ingals, C. 2002. Orchard floor management. 17 p. University of California. http://
[Link]/hortic/pdf/orchard_floor.pdf
Wiman, M., Granatstein, D. Kirby, E. Hogue, G., and Mullinix, K. 2007. Effectiveness of Weed Control
Strategies for Organic Orchards in Central Washington. 9 p. [Link]
OrganicIFP/OrchardFloorManagement/WW_Final_Report.pdf
Yao, S., Merwin, I., Bird, G., Abawi, G., and Thies, J. 2005. Orchard floor management practices that
maintain vegetative or biomass groundcover stimulate soil microbial activity and alter soil
microbial community composition. Plant and Soil. 271: 377-389. [Link]
com/content/klu/plso/ 2005/00000271/F0020001/00003610
Yu, X., S. Hallett, G., Sheppard, J., and Watson, A.K.. 1998. Effects of carbon concentration and
carbon-to-nitrogen ratio on growth, conidiation, spore germination and efficacy of the potential
bioherbicide Colletotrichum coccodes. J. Ind. Microbiol. & Biotech. 20:333-338.
Zimdahl, R.L. 1980. Weed-Crop Competition: A review. International Plant Protection Center. Oregon
State University. Corvallis, OR, USA. 195 p.
Zufall, R.A. and Rausher, M.D. 2003. The Genetic Basis of a Flower Color Polymorphism in the
Common Morning Glory (Ipomoea purpurea). J. Hered. 94: 442 448.
191
8. La poda de los ctricos
Juan E. Padrn-Chvez
mario A. Rocha-Pea
Contenido
8.1 Efectos benficos de la poda................................................................... 193
8.2 Conceptos bsicos relativos a la poda..................................................... 195
8.3 Definicin de trminos............................................................................... 197
8.4 Implementos y equipo de poda.................................................................... 198
8.5 Tipos de poda............................................................................................ 200
8.6 La poda segn la edad de las plantas........................................................ 203
8.7 Poda mecanizada........................................................................................ 203
8.8 poca de poda.......................................................................................... 209
8.9 Cudados durante y posteriores a la prctica de las podas........................ 211
8.10 Poda para cambio de variedad.................................................................. 213
8.11 Bibliografa............................................................................................. 214
Padrn-Chvez, J.E., y Rocha-Pea, M.A. 2009. La poda de los ctricos. pp. 192-215. En: RochaPea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. (eds.). EL cultivo de los ctricos en el estado de Nuevo
Len. Libro Cientfico No. 1. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrcolas y
Pecuarias. CIRNE. Campo Experimental General Tern. Mxico.
192
La citricultura moderna utiliza sistemas de produccin que permiten ser ms
competitivos en los mercados tan cambiantes en la actualidad y sobre todo haciendo
un uso intensivo del suelo ante la presin del crecimiento de las reas urbanas.
Esto ha conducido al establecimiento de plantaciones de ctricos con una mayor
cantidad de rboles por unidad de superficie, con el propsito de incrementar la
productividad y obtener mayores beneficios econmicos en el menor tiempo posible.
Las razones de lo anterior se fundamentan en la conveniencia de lograr un mayor
aprovechamiento del terreno disponible y del agua, que es cada vez ms escasa y
hacer frente al incremento permanente de los costos de produccin (Padrn-Chvez
y Rocha-Pea, 2007).
La poda forma parte importante del manejo integral de las huertas de ctricos, la
cual tiene como principales objetivos: optimizar el tamao de los rboles, facilitar su
manejo, incrementar la produccin y extender la vida productiva de las plantaciones
(Amoros, 1989).
Cuando la prctica de la poda se realiza sistemtica y peridicamente, los
rboles se mantienen sanos y productivos; mientras que cuando no se lleva a
cabo con regularidad, la copa del rbol crece excesivamente y con ello, dificulta
las labores de cosecha y el manejo integral del rbol. Cuando esto ocurre, los
problemas fitosanitarios se incrementan como consecuencia de una cobertura
deficiente de los plaguicidas, lo que a su vez puede propiciar una reduccin gradual
de la productividad de las plantaciones.
8.1 Efectos benficos de la poda
En trminos generales, los beneficios de la poda en los rboles de ctricos son
diversos y tienen efectos variados en la vida productiva de las plantaciones. A
continuacin se sealan los principales (Garca, 2001; Medina-Urrutia et al., 2004;
Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2007):
193
a) Estructurales. Formacin de una estructura equilibrada y fuerte para soportar el
peso de los frutos y los efectos de fenmenos ambientales adversos.
b) Sanitarios. Incremento de la sanidad del rbol al eliminar la madera muerta,
donde generalmente se forman poblaciones de patgenos y plagas, que pueden
repercutir en problemas para el rbol.
c) Regulacin de tamao. Reduccin de la altura y el crecimiento de los rboles
mediante la eliminacin o raleo de la copa, lo cual favorece la circulacin de equipos
dentro de la plantacin para realizar las labores rutinarias de manejo.
d) Equilibrio. Mantenimiento de una relacin ptima entre crecimiento vegetativo,
la estructura del rbol y la produccin. Esta se basa en la seleccin del tipo de
ramas que son ms favorables para cada especie y cultivar.
e) Iluminacin. La luz es un factor importante para la produccin. Su efecto mayor
se consigue cuando incide en forma directa sobre el follaje. Los rboles al crecer,
dejan sectores sombreados en su interior, que con el tiempo pierden su capacidad
fotosinttica. Las filas de rboles proyectan sombra sobre las filas vecinas, afectando
su capacidad fotosinttica. La poda restablece la incidencia directa de la luz solar
sobre una mayor superficie foliar, reduce el follaje excesivo y controla el ngulo de
crecimiento de las ramas.
f) Econmicos. Disminucin de los costos de cosecha y de los tratamientos
sanitarios, e incremento de la sanidad del rbol, su produccin y rentabilidad.
g) Rejuvenecimiento de tejido. Formacin de tejido nuevo, vigoroso y ms
productivo como respuesta a la eliminacin de las ramas poco productivas.
194
8.2 Conceptos bsicos relativos a la poda
La poda produce una alteracin en el equilibrio fisiolgico del rbol y afecta su
desarrollo. El tipo de corte, la rama podada, la severidad y la poca de la poda, son
factores que definen la respuesta de la planta. Cada especie o cultivar tienen un
hbito de crecimiento y un potencial productivo definido, que es necesario conocer
y considerar al realizar la poda para favorecer el mejor desarrollo del rbol.
Se debe tener clara la relacin que existe entre la cantidad de luz que
ingresa a la superficie productiva de la copa del rbol (volumen productivo) por
unidad de superficie y la optimizacin del potencial productivo de la plantacin
(Tucker et al., 1994).
Energa solar. La luz es la fuerza biolgica motora ms importante en el
desarrollo y produccin de las plantas. Esta proporciona energa para que
ocurra la fotosntesis, proceso mediante el cual el dixido de carbono presente
en el aire y el agua del suelo se combinan en las hojas para elaborar los
carbohidratos, los cuales son importantes para el funcionamiento fisiolgico del
rbol, y que finalmente se traduce en el crecimiento y produccin de frutas.
En consecuencia el nivel de productividad del rbol depende de la cantidad e
intensidad de luz captada. Cuando la luz es un factor limitante en plantaciones
con rboles vigorosos y con ramas entrecruzadas entre ellos, la realizacin de la
poda favorece al rbol para captar luz. Por lo tanto, mediante la poda es factible
ajustar el tamao y estructura de los rboles, as como el espacio que debe haber
entre sus copas. La energa solar no solo influye en la floracin y amarre de
frutos, sino que tambin incrementa la calidad y color de la fruta. En los ctricos,
los carbohidratos, que constituyen el alimento elaborado, se almacenan en las
hojas y en las ramas, y slo una pequea porcin lo hace en el sistema radical.
En la mayora de los ctricos la mayor cantidad de alimento se elabora durante
la primavera, justo antes de iniciar la brotacin. Y, dado que las hojas actan
como una fuente de reserva, al ser eliminadas mediante una poda severa, se
disminuyen stas y se estimula el crecimiento vegetativo excesivo, que a la vez
impactar negativamente la produccin de fruta.
195
Orientacin de la huerta. La orientacin de las filas tambin es un aspecto
importante para la captacin de la luz solar; cuando se dirigen de norte a sur, los
rboles captan una mayor cantidad de energa solar y la distribucin de la luz en
ambos lados de la fila es ms uniforme que cuando se hace de oriente a poniente.
Crecimiento normal de brotes. En trminos generales, los rboles de la mayora
de los cultivares ctricos conforman una copa deseable por si solos. Inicialmente
las ramas tienden a crecer en forma vertical, para posteriormente doblarse hacia
abajo por su propio peso, lo que da origen a un crecimiento lateral. Ello permite
el crecimiento de brotes nuevos que se desarrollan en la parte superior de las
ramas. Estos brotes nuevos muestran dominancia apical (crecimiento hacia los
extremos del brote) sobre las yemas inferiores, permitiendo que el proceso se repita
constantemente.
Hormonas y dominancia apical. A pesar de que se conoce que en los ctricos las
hormonas estn involucradas en la formacin del fruto, el efecto de la poda en el
balance hormonal no est bien definido; sin embargo, la dominancia apical, que
significa la inhibicin del crecimiento de las yemas laterales propiciado por las yemas
terminales, tiene influencia en la diferenciacin de las yemas, que originalmente
son vegetativas, a florales; es por ello que las caractersticas de crecimiento de los
rboles y su respuesta a las podas, se fundamenta en este fenmeno. El crecimiento
de las ramas es influido por una hormona producida en las yemas terminales, la cual
se desplaza dentro de la planta inhibiendo la brotacin de las yemas laterales. La
eliminacin de las yemas terminales disminuye la dominancia apical, de tal forma
que una o varias yemas laterales inician su crecimiento para formar las ramas. Los
brotes vigorosos denominados chupones de agua tienen una dominancia apical
acentuada con un bajo desarrollo de ramas laterales. La dominancia apical vara
con el vigor de la planta y con la variedad.
La respuesta de los rboles a la poda depende de varios factores, tales como la
variedad, edad y vigor del rbol, hbito de fructificacin, condiciones de crecimiento
y prcticas de produccin. Como no existe un sistema universal de poda que se
adecue a las numerosas variantes que resultan de combinar los factores citados, es
196
conveniente que el citricultor comprenda los principios fisiolgicos de esta prctica,
y con base en ellos y al destino que le dar a su produccin, decida cul es la mejor
forma de podar sus rboles.
8.3 Definicin de trminos
Existen una serie de trminos utilizados en fruticultura asociados a la actividad de
las podas; a continuacin se sealan los de mayor uso en ctricos (Medina-Urrutia
et al., 2004; Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2007).
Poda. Es la prctica que consiste en recortar cierta porcin (tambin puede ser
toda la rama, como se indica ms abajo en raleo) de las ramas de un rbol, con el
propsito de influir en su forma, desarrollo y produccin. Con ella se pretende producir
rboles vigorosos, bien formados y sanos, obtener una mejor calidad y distribucin
de la fruta en todo el rbol; facilitar las labores concernientes al manejo del rbol
(aspersiones de agroqumicos y cosecha), las dirigidas al suelo (fertilizaciones,
combate de maleza, paso de maquinaria, entre otras) y buscar modificar la poca
de produccin (en ciertos casos) y que sea uniforme todos los aos (Varela-Fuentes
et al., 2005).
La principal respuesta del rbol a la poda es el crecimiento vegetativo, ya que
estimula la brotacin de yemas que son fisiolgicamente jvenes (que no diferencian
a yemas florales en el primer ao despus de la poda). Se utiliza cuando se busca
promover un rpido crecimiento. Inicialmente se recurre a la poda despus de haber
establecido la plantacin, para promover la formacin de ramas principales o cuando
se desea rejuvenecer o reparar ramas daadas. Generalmente las podas se llevan
a cabo en forma manual con diversos implementos de labranza o con maquinaria
pesada diseada para ello.
Despunte. Es la eliminacin de la parte terminal de los brotes de la copa. Se aplica
recortando las ramas tiernas, para romper su dominancia apical y promover la
brotacin de yemas laterales. Se utiliza para estimular la apertura de la copa o para
retrasar su crecimiento en altura.
197
Raleo. Consiste en eliminar las ramas desde su base. Se aplica para reducir
la densidad de la copa y los excesos de follaje y para permitir la penetracin
de luz al interior de la copa, inclusive en la parte central de la copa. Esta poda
incide poco sobre la forma y el tamao del rbol.
Deschuponado. Es la eliminacin de los brotes que nacen en los tallos
principales de la planta, denominados chupones. Estos brotes son
improductivos y compiten por agua y nutrimentos con el resto de la planta.
Su corte debe realizarse tan pronto aparezcan, de preferencia antes de que
alcancen los 3 cm de longitud, para evitar que maduren y se requiera uso
tijeras para eliminarlos.
8.4 Implementos y equipo de poda
Existe una serie de herramientas que se utiliza para podar. Cuando sta se
realiza en forma manual, se emplean tijeras podadoras, serruchos o moto sierras
(Fig. 8.1), que son relativamente fciles de adquirir en las comercializadoras
agropecuarias; mientras que la poda mecanizada requiere de una mayor
inversin y equipo especial, el cual se puede adquirir a travs de compaas
especializadas en maquinaria agrcola, o conseguir mediante un contrato de
servicio por tiempo de uso. Es importante utilizar herramienta de buena calidad
y adecuada a cada tamao de rama, para podar en forma eficiente y limpia.
Las tijeras de mango corto se utilizan para cortar ramas que no superen los
2 cm de dimetro y las de mango largo hasta de 5 cm. Cuando hay necesidad
de hacer cortes mayores, se utiliza el serrucho curvo de podar, el cual por
su forma, no se lastiman ni se golpean o maltratan las ramas cercanas. Este
serrucho no se maneja como el normal, ejerciendo el corte en ambos sentidos,
sino que por medio de esfuerzos firmes hacia el podador, siempre en un slo
sentido.
198
Fig. 8.1 Herramienta para efectuar podas manuales. A. Tijeras de mango corto para cortar ramas
hasta de 2 cm de dimetro y de mango largo para ramas de hasta 5 cm. B. Serruchos y sierra de
arco para podar ramas de 5-10 cm de dimetro. C. Moto sierra para podar ramas mayores de 10 cm
de dimetro.
Cuando se hacen cortes gruesos, es importante limpiar bien las heridas,
eliminando los tejidos maltratados, daados o muertos que quedan despus del
corte. Esta limpieza se realiza con un instrumento llamado serpeta, que es en
realidad una navaja bastante ancha, curva y bien afilada, semejante a la que usan
los zapateros, con la cual se elimina todo el tejido daado hasta que el lugar del
corte quede perfectamente liso.
Cuando se requiera eliminar totalmente una rama, el corte debe hacerse al
ras, en lo posible; es decir, que sea en el punto de insercin con la rama que le da
origen (Ferguson, 2002). Al eliminar ramas gruesas, debe tenerse cuidado para
no desgarrar la corteza ms all del punto de corte. Es importante que cuando
no se tenga que eliminar toda la rama y sea necesario dejar parte de ella en el
rbol, es recomendable hacer los cortes lo menos horizontal posible para evitar
199
que al cicatrizar el tejido y se forme una elevacin en forma de cazuela, propicie
el acumulamiento de agua y evitar en lo posible el desarrollo de pudriciones (GIC,
1984; Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2007).
8.5 Tipos de poda
El tipo e intensidad de la poda en los ctricos, depende de la edad del rbol, especie
o cultivar y propsito que se persiga. De acuerdo con su propsito, las podas pueden
clasificarse del siguiente modo (Amoros, 1989; Curti-Daz et al., 2000; Sauls, 2002;
Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2007):
1) Poda de Formacin. Se realiza durante los primeros aos de la planta con el fin de
formar su estructura, buscando una buena distribucin de las ramas principales. Las
plantas de ctricos provenientes del vivero se establecen en las plantaciones cuando
tienen una altura de 60 a 70 cm, sin ramificaciones sobre los 10 cm superiores se
dejan crecer de cuatro a seis ramas distribuidas uniformemente alrededor del tallo
principal, que hayan nacido a diferente altura, que sern las ramas primarias; la
primera brotacin, se deja crecer unos 40 cm, la segunda (una o dos por cada rama
primaria) 50 cm y la tercera (una o dos por rama secundaria) 60-70 cm. A partir de
entonces, la planta se deja crecer libremente. A medida que el rbol se desarrolla y
crece, tanto la distribucin, como el nmero y longitud de las ramas superiores, se
va manejando mediante la poda. Esta prctica se puede llevar a cabo entre los 12 y
18 meses desde la plantacin, la cual se realiza manualmente con tijera. Es comn
ver brotes en el tallo, por debajo de donde inicia la ramificacin de la copa, por lo
que es recomendable eliminarlos en cuanto emerjan para hacerlo manualmente.
2) Poda de fructificacin o mantenimiento. Se realiza cuando los rboles estn
en plena produccin y se considera que es la poda ms importante de los ctricos,
debido a que representa un costo importante en el manejo de la huerta, pero sobre
todo porque incrementa la produccin y calidad de la fruta, as como la longevidad
de la huerta. La poda consiste en hacer cortes para la limpieza del rbol, raleo
200
de ramas improductivas y despunte, persiguiendo con ello una buena distribucin
de los frutos y para eliminar parte de las yemas que darn origen a la prxima
produccin. Esta es de gran importancia cuando la produccin se destina para el
mercado de fruta fresca, ya que aumenta el tamao del fruto y mejora su calidad
externa aumentando su valor en el mercado. Este tipo de poda generalmente se
realiza manualmente, aunque la poda mecnica en forma lateral y el descopetado
tambin favorecen la fructificacin.
3) Poda de rejuvenecimiento. Se realiza en plantaciones que tuvieron un alto valor
productivo, pero que han envejecido por diversos factores como son: problemas
fitosanitarios, dao a las races por drenaje deficiente, heladas, mal manejo, entre
otros. Este tipo de poda consiste en eliminar una parte importante de la copa,
cortando ramas de gran dimetro por arriba del inicio de la copa (tinajera) del
rbol, buscando estimular yemas fisiolgicamente facultadas para brotar. Con
este tipo de poda se busca formar una nueva copa en toda la periferia del rbol,
por tanto la poda lateral y el descopetado podran ser una buena alternativa.
Con esta prctica, se consigue una brotacin de gran vigor, que rejuvenece
la planta; aunque el rendimiento disminuye generalmente durante uno o dos
aos, dependiendo de la severidad de la poda que se practique; pero una vez
restablecido el equilibrio de la planta, se obtienen beneficios significativos en
calidad y cantidad de frutos. Esta poda se puede hacer con podadoras mecnicas,
moto sierras, sierras, serruchos, hachas o tijeras y requiere de varios cuidados,
como desinfectar los instrumentos utilizados para evitar daos por enfermedades
y pintar los tallos para protegerlos de quemaduras del sol. Si esta poda se realiza
en poca inadecuada, cuando la planta est activa, se puede provocar una
deshidratacin parcial de la rama podada y una disminucin de la produccin de
fruta el ao siguiente. La poca ideal para efectuar este tipo de poda para Nuevo
Len es antes de iniciarse la brotacin de primavera, lo cual corresponde a los
meses de enero a marzo.
201
4) Poda de limpieza. Consiste en eliminar ramas secas, quebradas, enfermas
o afectadas por plagas. Se realiza manualmente con tijeras o serruchos y tiene
como finalidad mejorar la calidad de los frutos, evitando la incidencia de problemas
sanitarios. En el Cuadro 1 se hace un resumen de los tipos de poda de acuerdo con
la edad de la planta y forma de aplicacin.
Cuadro 8.1 Tipos de poda en ctricos, segn el objetivo que se persigue. INIFAP.
(Fuente: Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2007)
Objetivo de la
poda
Etapa del rbol o poca del ao
Actividad a realizar
Formacin
Al plantar el rbol y durante los
primeros tres aos de edad
Seleccionar de cuatro a seis
ramas distribuidas uniformemente
alrededor del tallo principal,
el resto removerlo (a partir de
stas se desarrollan las ramas
secundarias)
Mantenimiento
Cuando los rboles estn en plena
produccin (a partir del quinto ao de
realizada la plantacin)
Poda de limpieza, raleo, despunte
y deschuponado.
Rejuvenecimiento
En plantaciones adultas cuyo
rendimiento empieza a decaer (es
conveniente realizar este tipo de
poda antes del inicio de la brotacin
de primavera)
Eliminar al menos 50 cm de la
periferia de la copa
Limpieza
Anualmente, al final de la primavera
Eliminar ramas secas, quebradas,
enfermas o daadas por plagas
Poda mecanizada
Cuando la copa de los rboles
empiece a competir por luz y espacio
(podar al inicio de la brotacin de
primavera)
Eliminacin de ramas laterales y
superiores alrededor de la copa
del rbol. Cortes rectos laterales y
descopetado
202
8.6 La poda segn la edad de las plantas
Plantaciones jvenes. En trminos generales, los rboles menores a los tres aos
de edad, es decir, aquellos que todava no entran en produccin, requieren poca o
ninguna poda. Solo se requiere eliminar los brotes (chupones) que se originan en
el tronco entre el suelo y las ramas inferiores. Los chupones tiernos se eliminan
manualmente, mientras que los maduros y de consistencia leosa, requieren del
uso de tijeras para tal fin. Durante los primeros aos de la plantacin se forma
naturalmente el esqueleto primario del rbol, el cual debe estar fuerte y bien
balanceado para que pueda soportar el peso de la fruta; adems, deben eliminarse
brotes de vigor excesivo y ramas entrecruzadas.
rboles adultos. Comnmente los rboles adultos mayores a los cinco aos de
edad, requieren podarse cuando empiezan a competir por espacio entre ellos; es
decir cuando la copa empieza a juntarse con la de los rboles de las hileras vecinas,
de tal manera que interfiere con la entrada de luz solar y con las labores de manejo
de las plantaciones. Pero tambin es importante podarlos continuamente para
eliminar madera muerta, ramas mal distribuidas en el centro de la copa (centreo)
y chupones.
8.7 Poda mecanizada
La poda mecanizada, tambin denominada como no selectiva, consiste en recortar
la copa por los lados y/o en su parte superior numerosos brotes a las 2-4 semanas
siguientes, siempre que exista humedad en el suelo y el clima sea clido. Esta
poda reduce el tamao de la copa de acuerdo con la severidad con que se haga,
pero la densidad del follaje se mantiene o se mejora, una vez que el rbol responde
produciendo nuevos brotes. Con base en el tipo de recorte, esta poda se clasifica
en: poda lateral, que modifica la estructura del rbol a una forma de setos, y poda
horizontal o descopetado, que consiste en cortar las ramas de la parte superior de
la copa.
203
8.7.1 Poda lateral
La poda lateral consiste en recortar las ramas laterales de los rboles para evitar la
competencia por luz entre las lneas adyacentes por ser ms vigorosos. De acuerdo
con la distancia de plantacin, la poda lateral se puede llevar a cabo en una direccin
cuando el sistema de plantacin es rectangular o en ambas direcciones cuando es
en marco real. Su principal propsito es permitir la entrada de luz en la parte baja de
la copa para incrementar la intensidad de floracin, fructificacin y tamao del fruto
y por consecuencia el rendimiento de la plantacin; adems, tambin facilita una
mayor cobertura de los plaguicidas asperjados y el paso de la maquinaria agrcola.
Un criterio para aplicar el inicio de este tipo de poda, es cuando la copa de
los rboles empieza a invadir el espacio necesario para el paso de la maquinaria
agrcola. Si se inicia en este momento y se continan con podas frecuentes, cada
ao los recortes de la copa sern leves (alrededor de 10-20 cm). De esta manera,
la poda tendr un costo menor pues ser menor la cantidad de madera y follaje que
eliminar, y la prdida en la produccin ser mnima. En contraste, si la poda lateral
se retrasa, se tendr la necesidad de aplicar cortes ms severos, lo que conducir
a una mayor reduccin en el rendimiento y el costo de su aplicacin, as como la
cantidad de desechos por eliminar se incrementar. En la Figura 8.2 se esquematiza
el movimiento del aro productivo a medida que crece el rbol y en el Cuadro 9.2 se
presenta un ejemplo numrico.
Fig. 8.2 Esquema del movimiento del aro productivo (Fuente: Morera-Sanabria y Ramos, 2003).
204
Cuadro 8.2 Dimensiones (m) del dimetro de copas productivas e improductivas y
su relacin con las calles (Adaptado de Morera-Sanabria y Ramos, 2003).
Distancia/
hileras
Calles de 8 m
Calles de 7 m
Calles de 6 m
Calles de 5 m
Calle a
mantener
Dimetro
mximo
3.00
2.50
2.20
3.00
2.50
2.20
3.00
2.50
2.20
3.00
2.50
2.20
5.00
5.50
5.80
4.00
4.50
4.80
3.00
3.50
3.80
2.00
2.50
2.80
Dimetro
del centro
improductivo
3.00
3.50
3.80
2.00
2.50
2.80
1.00
1.50
1.80
0.00
0.50
0.80
% de rea
ocupada
64
69
73
57
64
69
50
58
63
40
50
66
Si no es posible evitar las podas severas, entonces es cuando podar pasa a
ser un mal necesario y el resultado ser de pronsticos reservados (Fig. 8.3).
La poda lateral mecanizada normalmente se realiza con una inclinacin que
va desde los 2.5 hasta los 30 grados verticales, aunque los ngulos ms comunes
varan entre 10 y 15 grados, y pueden ser mayores (20 a 30 grados) cuando la
huerta est cerrada.
Fig. 8.3 Esquema del resultado de no realizar la poda a tiempo (Fuente: Morera-Sanabria y Ramos,
2003).
205
Entre mayor sea la inclinacin de la poda lateral, mayor ser la exposicin de
luz en la porcin inferior de la copa, en donde el crecimiento de ramas se retrasa,
debido a una mayor vigorosidad del crecimiento lateral. Con la poda lateral tambin
se permite una mayor cobertura de los plaguicidas, especialmente los que se aplican
va terrestre. Las mayores desventajas de la poda lateral radican en la gran cantidad
de madera y follaje que se tienen que eliminar, as como una mayor susceptibilidad
del rbol podado a las bajas temperaturas, debido a la mayor superficie de exposicin
de tejido del interior de la copa. En la Figura 8.4 se presentan algunas formas de
manejar la poda para menor afectacin.
Fig. 8.4 Formas de manejar la poda mecanizada para una menor afectacin al rbol (Fuente: MoreraSanabria y Ramos, 2003).
8.7.2 Poda horizontal
La poda horizontal o descopetado, debe hacerse antes que los rboles alcancen un
tamao excesivo. La poda horizontal, efectuada a una altura que puede variar entre los
3 y 5 m, reduce los costos de cosecha y permite una mejor aspersin de los plaguicidas;
tambin incrementa el tamao de la fruta y el rendimiento por rbol. El tamao ptimo del
rbol depende de la distancia de plantacin y el ngulo en que se haya realizado la poda
lateral; dependiendo de la especie de ctricos, la talla normal de los rboles en la parte
superior de la copa es de 4 a 6 m. Generalmente, la poda horizontal se aplica alrededor
de 0.5 a 1.0 m por debajo de su altura normal. Sin embargo, a mayor ngulo de la poda
lateral menor cantidad de copa podr eliminarse de la parte superior y viceversa, a menor
ngulo de la copa lateral mayor ser la copa eliminada en la parte superior.
206
8.7.3 Equipo de poda mecanizada
La poda mecanizada, como su nombre lo indica, se lleva a cabo con maquinaria
especializada diseada para tal fin. En el mercado de este equipo se ofrecen
diferentes marcas, tamaos y formas; sin embargo, la eleccin del mejor equipo
para realizar la poda depender de las dimensiones de la huerta y del presupuesto
del citricultor. A continuacin se muestran algunas podadoras comerciales:
Fig. 8.5 Equipo y maquinaria para poda mecanizada. A Podadora mecnica de tres discos en una
estrella giratoria. B. Podadora mecnica de discos en hilera. C. Trituradora de residuos de la poda.
D y E. Sistema neumtico para poda mecnica selectiva.
207
Fig. 8.6 Vista de una plantacin sometida a poda mecanizada lateral y horizontal, donde se observa
la gran cantidad de madera y follaje a eliminar posterior a la poda.
La poda horizontal generalmente se lleva a cabo con menor frecuencia que
la lateral, lo cual depende del porte (o tamao) de los rboles y sta debe hacerse
cada 3 o 4 aos. Sin embargo, es necesario definir un criterio para realizar este tipo
de poda, y para ayudar a ello en la Figura 8.7 se presenta una opcin para evitar
daos por sombra entre las hileras de rboles.
208
Fig. 8.7 Esquema de alturas lmite para evitar daos por sobra en una hilera sobre otra adyacente
(Fuente: Morera-Sanabria y Ramos, 2003).
8.8 poca de poda
La mejor poca del ao para practicar la poda depende de la ubicacin geogrfica
de la huerta, el cultivar, e intensidad y tipo de poda, pero en general puede realizarse
despus de la cosecha.
En las variedades de ctricos de maduracin temprana, la poda puede hacerse
a partir de diciembre hasta antes de la brotacin en la primavera; con excepcin de
las cultivadas en los estados del norte de la Repblica, en que debe podarse en los
meses de enero-abril, despus de que haya disminuido el riesgo de que ocurran
heladas (Fig. 8.8).
209
Fig. 8.8 poca de la poda de acuerdo a las etapas fenolgicas de los ctricos en Nuevo Len
(Modificado de Morera-Sanabria y Ramos, 2003).
En variedades de maduracin tarda, como el naranjo Valencia, cuyo
rbol tiene fruta durante todo el ao, se puede realizar la poda lateral a finales
de primavera, justo despus de cosechar los frutos maduros de esa temporada.
Adems, se obtienen mejores resultados a largo plazo si se aplica un programa
de podas a finales del invierno, en enero o febrero, debido a que la produccin se
afecta menos, ya que el follaje externo contiene poca fruta.
En la regin noreste de Mxico, la mejor respuesta de los rboles a la poda,
expresada por la emisin de brotes vegetativos, es la que se practica antes de
la primavera, un poco antes de la brotacin y despus de que las heladas no
representan riesgo de dao para los nuevos brotes. Esta prctica no es conveniente
llevarla a cabo a finales del verano o durante el otoo, debido a que la respuesta
del rbol es menor y los brotes desarrollados pueden daarse por las heladas del
invierno.
210
8.9 Cuidados durante y posteriores a la prctica de las
podas
En trminos generales, uno de los inconvenientes de la poda es que el tejido podado,
al quedar expuesto, puede ser afectado por hongos destructores de madera, sobre
todo si existen condiciones de humedad excesiva posteriormente a la poda.
Cuando se realizan cortes de ramas mayores de 3 cm de dimetro, es necesario
sellar el corte expuesto inmediatamente para evitar que se origine alguna infeccin
causada por organismos patgenos. Uno de los selladores ms eficaces y fciles de
conseguir es la pintura vinlica, la cual se aplica con una brocha tal como se indica
en el recipiente. Los cortes menores de 3 cm de dimetro no requieren sellarse ni
desinfectarse, ya que cicatrizan rpidamente. En el mercado existe una serie de
productos comerciales conocidos como cura-podas, que ayudan a la cicatrizacin.
Asimismo, un producto fitosanitario de bajo costo y de uso comn en agricultura es
el sulfato de cobre, el cual es efectivo como tratamiento posterior a las podas. La
aplicacin de este tipo productos es laboriosa, ya que debe realizarse manualmente.
8.9.1 Manejo del material podado
El picado del follaje y ramas que quedan despus de la poda implica un costo
adicional. Este material se puede manejar de varias formas dependiendo de la
cantidad y el tamao. Cuando la cantidad de ramas es poca y stas son pequeas,
no se requiere ninguna operacin especial, ya que se seca y descompone al poco
tiempo de podado, o se incorpora al suelo con las operaciones subsecuentes de
manejo del suelo. Previo a cualquier poda, se sugiere controlar la maleza, ya que
sus residuos se mezclan con la maleza y dificultan su remocin. Se puede utilizar
la maquinaria para el manejo de maleza, tales como desvaradoras, chapoleadoras,
etc. cuando los residuos no son abundantes y el dimetro de las ramas no excede
los 8-10 cm. Si las ramas son de grosor mayor, se deben de quitar manualmente
para evitar daar el equipo o utilizar trituradoras mecnicas.
211
8.9.2 Desinfeccin de las herramientas
Existe una serie de enfermedades sistmicas, potencialmente presentes en las
plantaciones en forma asintomtica que se pueden transmitir mecnicamente a
travs de las podas. Este tipo de enfermedades son particularmente causadas por
los viroides exocortis y cachexia, o por el virus de la hoja rasgada (Citrus tatter
leaf virus), entre otros, los cuales comnmente estn presentes en forma latente
en plantaciones adultas de ctricos injertados en patrn de naranjo agrio. Este
tipo de patgenos, causan reducciones en el tamao y vigorosidad de los rboles
injertados sobre patrones susceptibles como son el naranjo trifoliado, los citranges
y citrumelos, el mandarino Cleopatra, la lima Rangpur y los limones Macrofila y el
Volkameriana, por lo que es importante tomar medidas sanitarias durante las podas.
Desde el punto de vista operacional, cuando en la misma plantacin se tengan lotes
sobre naranjo agrio y lotes sobre patrones susceptibles establecidos con material
certificado libre de virus, es conveniente iniciar las podas en los lotes libres de virus
y posteriormente sobre los establecidos en naranjo agrio. Afortunadamente este tipo
de patgenos se pueden eliminar fcilmente de la herramienta de podas mediante
la aplicacin de hipoclorito de sodio, el cual es la base del blanqueador de ropa
comercial. Una vez terminada la jornada o antes de su prximo uso, la herramienta
se debe desinfectar con blanqueador comercial antes de su empleo en plantaciones
sobre portainjertos susceptibles. Cuando se realiza la poda lateral u horizontal con
podadoras mecnicas accionadas por un tractor, es recomendable desinfectar los
discos antes de iniciar y antes de guardarla. La herramienta para uso manual tambin
deber desinfectarse con cloro antes de iniciar y si es posible antes de pasar de un
rbol a otro, sobre todo cuando el lote a podar sea libre de enfermedades y tenga
como patrn uno diferente al naranjo agrio.
La solucin para desinfectar la herramienta de poda se prepara con una parte de
hipoclorito de sodio (blanqueador comercial) por cinco de agua (Garnsey, 1999). Para
evitar la oxidacin de la herramienta de poda que se desinfect con cloro es conveniente
tratarla antes de guardarla con algunos agentes qumicos como es la mezcla de 12% de
citrolina + 25% vinagre en agua (Morera-Sanabria y Ramos, 2003).
212
8.10 Poda para cambio de variedad
La prctica de la poda puede emplearse con el propsito de cambiar la variedad en
rboles ya establecidos, por lo que se pueden sealar dos mtodos principalmente:
la poda denominada A tinajera o la poda eliminando totalmente la variedad. El
primero consiste en realizar los cortes a una altura aproximada de 80 a 100 cm,
dejando parte de las ramas principales donde se inicia la formacin de la copa. Una
vez que brotan dichas ramas, se seleccionan aquellos brotes que se encuentren en
la parte interna, se dejan lignificar (que el brote presente un rayado color pardo) con
el fin de que acepten la yema de la nueva variedad, la cual se injerta por el mtodo
de T invertida, realizando el corte en el brote y depositando la yema de abajo hacia
arriba, la cual se amarra con un plstico transparente, como se realiza normalmente
en las plantas de vivero (Fig. 8.8).
Fig. 8.8 Uso de la poda como estrategia para cambiar de variedad en rboles adultos. A. Poda
severa de eliminacin parcial de la copa a nivel de tinajera. B. Eliminacin de toda la copa o
variedad (Fuente: Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2007).
Este mtodo requiere de cierto mantenimiento para eliminar los brotes de
la variedad existente de manera continua hasta que la sombra de la nueva copa
reduzca la emisin de dichos brotes; sin embargo, de esta forma se produce fruta
relativamente rpido (dos aos despus del cambio de copa), en un volumen de
copa significativamente mayor que si se hubiera establecido una planta nueva.
213
El segundo mtodo se refiere a la eliminacin total de la variedad, para lo cual
el corte se realiza debajo de la unin patrn injerto con cierta pendiente para evitar
la acumulacin del agua. En este caso se injerta la nueva variedad en los brotes
emergidos del patrn (seleccionando de dos a cuatro) una vez que presenten una
coloracin parda a la altura de 25-30 cm. Se usa el mtodo de injertacin de T
invertida, el cual requiere menor mantenimiento. En este caso, la nueva variedad
tarda mayor tiempo en empezar a producir fruta.
Una precaucin imprescindible cuando se re-injerta una nueva variedad en un
portainjerto previamente presente en la plantacin, es lo referente a enfermedades
virosas. Por ningn motivo se debe re-injertar en rboles de portainjertos diferentes
a naranjo agrio (citranges, citrumelos, mandarina Cleopatra, etc.) con material de
propagacin de sanidad desconocida; es decir, yemas provenientes de rboles
injertados sobre naranjo agrio. Ello significa un alto riesgo de introducir en ellos
virosis que sean detrimentales en la vida futura de la plantacin. En portainjertos
diferentes al naranjo agrio es obligatorio utilizar material certificado libre de virus.
8.11 Bibliografa
Amoros C., Manuel. 1989. La poda y el injerto. pp. 219-226. En: Agrios 4 Edicin. Dilagro, S.A.,
Ediciones. Espaa. [Link]
Curti-Daz, S.A., Loredo-Salazar, X., Daz-Zorrilla, U., Sandoval-Rincn, J.A., y HernndezHernndez, J. 2000. Tecnologa para producir limn Persa. INIFAP-CIRGOC. Campo
Experimental Ixtacuaco. Libro Tcnico Nm. 8. Veracruz, Mxico. 144 pp.
Ferguson, J.J. 2002. Your Florida Dooryard Citrus Guide-Pruning. Horticultural Sciences Department,
Florida Cooperative Extension Service, Institute of Food and Agricultural Science, University
of Florida. 5 pp.
Garca, M. A. 2001. Poda del limonero (1ra. Parte). Horizonte Agroalimentario 2:12-15. Tucumn,
Argentina.
Garnsey, S.M. 1999. Systemic diseases. pp. 95-106. In: Timmer, L.W., and Duncan, L.W. (Eds.).
Citrus Health Management. APS Press. St. Paul Minnesota. USA. 197 pp.
GIC. 1984. La poda de ctricos daados por heladas. Boletn Informativo Num. 2. Grupo
Interdisciplinario de Ctricos (GIC). INIA. CIAGON. SARH. Campo Agrcola Experimental
General Tern. Mxico. 2 pp.
Jackson, L.K., Davis, R.M., Bulger, J.M., Fairchild, G.F., Muraro, R.P., and Tucker, D.P.H. 1989.
Introduction to the Florida Citrus Industry. Its production, Harvesting, and Marketing Practices.
Handbook No. SP-41. University of Florida. Cooperative Extension Service. Gainesville,
Florida. 74 pp.
Lewis, L.N. and McCarty, C.D. 1973. Pruning and girdling of citrus. pp. 211-229. In: Reuter, W.
(Ed.). The Citrus Industry. Vol. III. Production Technology. University of California. Division of
Agricultural Sciences. USA. 528 pp.
Medina-Urrutia, V.M., Robles-Gonzlez, M.M., y Orozco-Romero, J. 2004. La poda de los ctricos;
214
su aplicacin a limn Mexicano Citrus aurantifolia (Christm) Swingle. Folleto Tcnico Nm. 2.
INIFAP-CIRPAC. Campo Experimental Tecomn. Colima, Mxico. 80 pp.
Morera-Sanabria, S. y J.M. Ramos. 2003. Consideraciones prcticas sobre la poda Mecanizada.
Presentacin grfica.
Padrn-Chvez, J. E. 1990. Manejo de huertas de ctricos daadas por heladas. pp. 22-28. En:
Manejo de Huertas de Ctricos Daadas por Heladas. INIFAP. Campo Experimental General
Tern. Publicacin Especial No.1. Nuevo Len, Mxico. 48 pp.
Padrn-Chvez, J.E. y Rocha-Pea, M.A. 2007 La poda de los ctricos. Folleto Tcnico No. 7. INIFAP.
CIRNE. Campo Experimental General Tern. General Tern, N.L., Mxico. 46 p.
Parsons, L.R. and Wheaton, T.A. 2006. Tree Density, Hedging, and Topping. University of Florida.
Cooperative Extension Service. Circular HS290. Gainesville, Florida. [Link]
HS290
Sauls, J. W. 2002. Citrus pruning. Texas Citrus and Subtropical Fruits. Texas Cooperative Extension
[Link]
Tucker, D. P. H., Wheaton T.A., and Muraro, R. P. 1994. Citrus Tree Pruning: Principles and Practices.
University of Florida. Cooperative Extension Service. Fact Sheet HS-144. Gainesville, Florida.
Varela-Fuentes, S.E., Villarreal-Moncada, J.A., Silva-Aguirre, G., lvarez-Ramos, R., Garca-Molar,
R., Rodrguez-Rodrguez, H., Benavides-Garca, C., Gaona-Garca, G., Monrreal-Hernndez,
L.S. y Nez-Puente, A.G. 2005. Manual para el manejo y produccin de ctricos en Tamaulipas.
SAGARPA. Fundacin Produce Tamaulipas, A.C. Comit para el Fomento e Investigacin
Citrcola del Estado de Tamaulipas. Cd. Victoria, Tam., Mxico. 105 p.
Wheaton, T.A., Castle, W.S., Whitney, J.D., and Tucker, D.P.H. 1999. Horticultural Practices for Citrus
Health. pp. 49-58. In: Timmer, L.W., and Duncan, L.W. (Eds.). Citrus Health Management. APS
Press. St. Paul Minnesota. USA. 197p.
[Link]
[Link]
215
9. Cosecha de frutos
ctricos
Juan Manuel Ramrez-Daz
Mario A. Rocha-Pea
Contenido
9.1 Caractersticas del fruto..........................................................................
9.2 E f e c t o
d e l o s s i s t e m a s d e pr o d u c c i n e n l a c a l i d a d i n t e r n a
de la fruta..................................................................................................
218
219
9.3 Efecto de los sistemas de produccin en el tamao de la fruta a travs de
la temporada............................................................................................... 224
9.4 Efecto de la fecha de cosecha en el rendimiento........................................ 230
9.5 Cosecha.....................................................................................................
251
9.6 Comercializacin........................................................................................
252
9.7 Perspectivas..............................................................................................
256
9.8 Bibliografa................................................................................................
257
Ramrez-Daz, J.M., y Rocha-Pea, M.A. 2009. Cosecha de frutos ctricos. pp. 216-259. En: RochaPea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. (eds.). EL cultivo de los ctricos en el estado de Nuevo
Len. Libro Cientfico No. 1. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrcolas y
Pecuarias. CIRNE. Campo Experimental General Tern. Mxico.
216
La cosecha representa la parte final de las actividades anuales aplicadas en una
plantacin, cuyo propsito primario es recuperar los costos efectuados en el manejo
integral de la misma, as como obtener ingresos adicionales que estimulen la inversin
y el mejoramiento de la tecnologa utilizada. La cosecha se lleva a cabo cuando el
fruto rene las caractersticas necesarias de tamao, coloracin y composicin ptima
del jugo.
Los objetivos y tecnologas de produccin difieren para el consumo de fruta
en fresco de los correspondientes de fruta para la industria. No obstante que la fruta
para consumo en fresco debe reunir parmetros especficos de calidad interna, en la
prctica stos se rigen por la calidad externa y tamao del fruto. En trminos generales,
los consumidores buscan naranjas con una coloracin anaranjada, toronjas ya sea de
color amarillo o rosa, dependiendo de la variedad y mandarinas de color anaranjado
rojizo. Adicionalmente, el fruto debe estar dentro de cierto tamao dependiendo de
la especie y la cscara debe de estar sin manchado externo y de preferencia que
sta se desprenda con facilidad. Otro factor de importancia en las preferencias del
consumidor est relacionado con la cantidad de semillas por fruto. Las variedades con
pocas semillas o sin semillas son preferidas por encima de las variedades que tienen
abundantes semillas en el fruto (Davis y Albrigo, 1994; Spreen, 2004; USDA-FAS,
2008a). No obstante lo anterior, en Mxico la presencia de semillas en el fruto no es
factor determinante en las preferencias del consumidor.
Para el caso de la fruta cuyo destino final son las plantas procesadoras, los
requisitos de calidad externa son de importancia secundaria y prcticamente a este
destino va la produccin de menor calidad consistente en fruto manchado o golpeado
durante la cosecha.
En el presente captulo se hace una descripcin de los principios bsicos
de la cosecha de ctricos, como son las caractersticas del fruto, su maduracin
y los parmetros para medir su calidad. Asimismo, se proporcionan resultados
de investigacin sobre este tema generados por el INIFAP a travs del Campo
Experimental General Tern, ubicado en General Tern Nuevo Len.
217
9.1 Caractersticas del fruto
El fruto de los ctricos botnicamente es clasificado como un hesperidio (Fig. 9.1).
Sus componentes son: la parte externa de la cscara o flavedo, compuesto por el
epicarpio, la hipodermis, mesocarpio exterior y glndulas de aceite; el albedo o parte
interior de la cscara es generalmente de color blanco o algunas veces coloreado;
la parte interna del fruto comprende los segmentos o gajos y semillas; eje central y
haces vasculares (Bain, 1958).
EJE
Semillas
FLAVEDO
FLAVEDO
CENTRAL
EJE CENTRAL
Glndulas
Glndulas de aceite
de aceite
ALBEDO
ALBEDO Vesculas
Vesculas
de jugo
Segmentos o gajos
de jugo
Fig. 9.1 Partes componentes de un fruto de ctricos.
A la cosecha, la respiracin del fruto es no climatrica, es decir, que no
se eleva sbitamente como en otros frutales, que luego de madurar se caen y se
pudren. El fruto de los ctricos no tiene un mecanismo definido de maduracin, su
calidad aumenta, llega a su grado superior y declina mientras permanezca en el
rbol, lo cual puede durar varios meses. Despus de la cosecha su calidad no se
incrementa (Aharoni, 1968; Eaks,1970).
Durante la maduracin del fruto, los principales procesos que ocurren son
los siguientes: a) en los sacos de jugo o pulpa se acumula sacarosa, se reduce el
cido ctrico, aumenta el contenido de jugo y la sntesis de carotenoides; b) en la
cscara, el flavedo pierde la clorofila y aumenta la sntesis de carotenoides; c) el
218
albedo presenta una degeneracin del tejido (apoptosis?) y descomposicin de la
pared celular que causa envejecimiento de la cscara (Baldwin,1993).
Los parmetros de mayor importancia en la calidad de la fruta fresca son los
siguientes (Wardowsky et al. 1979):
Calidad interna: Slidos solubles totales, acidez titulable, relacin slidos/
cido, porciento de jugo e ndice de color.
Tamao de fruto: expresado como nmero de frutos que caben en una caja
estndar de empaque.
Apariencia externa: considera manchas y otros daos que por su intensidad
clasifican a la fruta en Grados de acuerdo a estndares para
naranjas (USDA, 1997a; 1997b; 1999a), para toronjas (USDA,
1997c; 1997d; 1999b) y mandarinas (USDA, 1997e ;1999c).
Otros conceptos: Nmero de semillas, aroma y facilidad para desprender la
cscara.
9.2 Efecto de los sistemas de produccin en la calidad
interna de la fruta
A continuacin se proporcionan resultados de investigacin sobre calidad de fruto,
generados por el INIFAP a travs del Campo Experimental General Tern, en
plantaciones establecidas bajo el sistema tradicional 8 x 8 m y el rectangular 8 x 4
m, en riego por gravedad y riego por goteo en naranjas tempranas, naranja Valencia
y toronja Redblush.
9.2.1 Calidad interna del fruto de naranja Valencia. Distancias de plantacin
8 x 8 y 8 x 4 m, con riego por gravedad. Campo Experimental General Tern.
General Tern, Nuevo Len, Mxico. En la Figura 9.2 se observa que en la distancia
de plantacin de 8 x 4 m existe una tendencia a tener menos peso de fruto conforme
pasa la temporada, pero ms volumen y porcentaje de jugo, slidos solubles totales
y acidez titulable del jugo, lo cual ocasion que la relacin slidos/cido fuera
ligeramente mayor en la distancia de 8 x 8 m conforme avanz la temporada.
219
Peso de fruto
Porcentaje de jugo
Acidez titulable
Volumen de jugo
Slidos solubles totales
Relacin slidos/cido
Fig. 9.2 Anlisis de calidad naranja Valencia riego por gravedad en dos distancias de plantacin.
Campo Experimental General Tern. General Tern, Nuevo Len, Mxico.
9.2.2 Calidad interna del fruto de naranja Valencia. Distancia de plantacin a 8 x 8 m
en riego por gravedad. Campo Experimental General Tern y la huerta El Ranchito
en Montemorelos Nuevo Len. En la Figura 9.3 se observa que en la huerta El Ranchito
hubo mayor peso de fruto, volumen y porcentaje de jugo as como slidos solubles totales,
la acidez titulable del jugo inici mas alta en la huerta del Campo Experimental, pero se
igualaron a partir de mediados de abril. La relacin slidos/cido fue ligeramente mayor
los primeros meses en la huerta El Ranchito.
220
Peso de fruto
Porcentaje de jugo
Slidos solubles totales
Acidez titulable
Relacin slidos/cido
Volumen de jugo
Fig. 9.3 Anlisis de calidad naranja Valencia en una plantacin de 8 x 8 m en riego por gravedad, en
General Tern y Montemorelos, Nuevo Len.
9.2.3 Comparacin de la calidad interna del fruto de naranja Valencia en riego
por gravedad y riego por goteo. En las grficas de la Figura 9.4 se observa que en
el riego por goteo se obtuvo mayor peso de fruto, el volumen de jugo y el porcentaje
de jugo fueron mas altos al inicio de la temporada, hubo una diferencia notable en
la acumulacin de slidos solubles totales, ya que el goteo inici ms alto y el de
gravedad lo alcanz hasta el final de la temporada, la acidez titulable del jugo fue
mayor para el de gravedad que para el goteo, la relacin slidos/acidez fue mayor
en goteo que en gravedad toda la temporada.
221
Peso de fruto
Volumen de jugo
Porcentaje de jugo
Slidos solubles totales
Acidez titulable
Relacin slidos/cido
Fig. 9.4 Anlisis de calidad naranja valencia en una plantacin de 8 x 4 m en riego por gravedad y
goteo, en General Tern y Montemorelos, Nuevo Len.
La informacin de las secciones anteriores muestra la ventaja de utilizar distancias a
8 x 4 m y riego por goteo o microaspersin en las nuevas plantaciones de naranja Valencia.
9.2.4 Calidad interna del fruto de toronja Redblush. Distancia de plantacin 8 x
8 m, riego de gravedad y goteo en huertas de Montemorelos, Nuevo Len. Los
valores de peso de fruto y volumen de jugo fueron mayores en riego por gravedad, pero
a partir de mediados de marzo los valores en la huerta con riego por goteo superaron
ligeramente a los de riego por gravedad (Fig. 9.5). El porcentaje de jugo fue mayor en
riego por goteo que por gravedad; sin embargo, en riego por gravedad se obtuvieron
valores mayores de slidos solubles totales, pero la acidez titulable del jugo declin ms
rpido en goteo y la relacin slidos/cido fue ligeramente mayor en riego por goteo. En
sntesis, goteo compite favorablemente en calidad de fruta.
222
Peso de fruto
Porcentaje de jugo
Acidez titulable
Volumen de jugo
Slidos solubles totales
Relacin slidos/cido
Fig. 9.5 Anlisis de calidad toronja Redblush 8 X 8 m, riego por gravedad en la huerta Santa Elena y
por goteo en la huerta Gonzlez Fernndez. Montemorelos, Nuevo Len.
9.2.5 Calidad interna del fruto de las variedades de maduracin temprana.
Distancia de plantacin 8 x 8 m en riego por gravedad en General Tern, Nuevo
Len. La naranja Parson Brown tuvo menor peso de fruto que Hamlin pero tuvo
mayor volumen y porcentaje de jugo por fruto (Fig. 9.6). La acidez del jugo fue baja y
constante en la temporada. Los slidos solubles totales se incrementaron ms rpido
que en Hamlin, pero debido a que la acidez de Hamlin fue ms baja que Parson Brown
a partir de fines de noviembre la relacin slidos/cido fue mayor en Hamlin.
223
Volumen de jugo
Slidos solubles totales
Relacin slidos/cido
Peso de fruto
Porcentaje de jugo
Acidez titulable
Fig. 9.6 Anlisis de calidad de naranjas tempranas Hamlin y Parson Brown. Relacin slidos/cido
en una temporada. General Tern, Nuevo Len.
9.3 Efecto de los sistemas de produccin en el tamao de
la fruta a travs de la temporada
La fruta cosechada en los experimentos descritos anteriormente (Fig. 9.2 - 9.6) se
clasific usando los estndares del Departamento de Agricultura de los Estados
Unidos, cuyos nmeros indican el nmero de frutos por caja oficial de empaque de 1
3/5 bushel. Para naranja fueron los siguientes: 324, 252, 200, 163, 125 y 100. Para
toronja: 125, 112, 96, 80, 70, 64, 54, 45 y 36.
224
9.3.1 Efecto de la distancia de plantacin y sistema de riego en el tamao de
la fruta. En el Cuadro 9.1 y Figura 9.7 se ilustran el tamao del fruto formado en
huertas del Campo Experimental General Tern, con distancias de plantacin de 8
x 8 y 8 x 4 m. Se puede observar que predominaron los tamaos 324 y 252. En la
distancia 8 x 4 m hubo alrededor de 10% mas fruta de tamao 324 pero en los 252
y 200 obtuvo porcentajes inferiores en alrededor del 5% comparado con 8 x 8 m.
Cuadro 9.1 Efecto de la distancia de plantacin (8 x 8 y 8 x 4) en el tamao del fruto.
Riego por gravedad. Campo Experimental General Tern. General Tern, Nuevo Len.
Fecha de
cosecha
324
Ene 15
Mar 15
May 15
Jul 15
media
44.7
40.5
38.5
51.1
43.7
Ene 15
Mar 15
May 15
Jul 15
media
61.3
50.8
50.8
47.6
52.6
Tamaos comerciales de empaque (%)
252
200
163
125
Distancia de plantacin 8 x 8 m
36.7
11.2
0.8
0
38.5
17
1.3
1
39.5
13.8
4.4
0.2
22.7
10.9
1.8
0.3
34.4
13.2
2.1
0.4
Distancia de plantacin 8 x 4 m
28.5
5.8
0.3
0
35.5
9.5
0
0
30
13.8
0.5
0
22.3
11
2.9
0.6
29.1
10
0.9
0.2
suma
93.4
98.3
96.4
86.8
93.8
95.9
95.8
95.1
84.4
92.8
Fig. 9.7 Porcentaje de tamaos comerciales de naranja Valencia en riego por gravedad a distancias
de plantacin de 8 x 8 y 8 x 4. Promedio de enero 15 a julio 15. Campo Experimental General Tern.
General Tern, Nuevo Len.
225
En el Cuadro 9.2 y Figura 9.8 se compara el tamao del fruto en dos huertas
distintas con distancia de plantacin de 8 x 8 m. En General Tern fue ms alto el
porcentaje de 324 (alrededor de 44%) y el de 200 est alrededor de 13%, mientras
que en la huerta de Montemorelos el mayor porcentaje de 42% fue de tamao 200,
15% los 324 y 9%.de tamao 163.
Cuadro 9.2 Tamao del fruto de naranja Valencia en dos huertas con distancia de
plantacin 8 x 8 m con riego por gravedad. Campo Experimental General Tern y
huerta El Ranchito en Montemorelos, Nuevo Len.
Fecha
Cosecha
324
252
Tamaos comerciales de empaque (%)
200
163
125
SUMA
Huerta campo experimental General tern
Ene 15
Mar 15
May 15
Jul 15
media
44.7
40.5
38.5
51.1
43.7
Ene 15
Mar 15
May 15
Jul 15
media
17.7
13
12
20.4
15.8
36.7
38.5
39.5
22.7
34.4
11.2
17
13.8
10.9
13.2
0.8
1.3
4.4
1.8
2.1
0
1
0.2
0.3
0.4
93.4
98.3
96.4
86.8
93.8
0.3
1
0.3
1.1
0.7
100
99.8
97
100
99.3
Huerta El Ranchito, Montemorelos
38.6
26.5
41.7
15.7
30.6
37.7
46.8
38
48.6
42.8
5.7
12.5
5
14.2
9.4
Fig. 9.8 Porcentaje de tamaos comerciales de naranja Valencia en riego por gravedad en distancias
de plantacin a 8 x 8 en dos huertas del estado de Nuevo Len. Promedio de enero 15 a julio 15.
226
En el Cuadro 9.3 y Figura 9.9 se compara el tamao del fruto en naranja
Valencia en dos huertas en distancias de plantacin de 8 x 4 m con diferente sistema
de riego. El riego por gravedad tuvo mayor proporcin de fruta pequea, en el riego
por goteo registr un promedio de 30% de los tamaos 324, 252 y 200, los cuales
son atractivos para el mercado fresco.
Cuadro 9.3 Comparacin de dos sistemas de riego en el tamao de fruto de naranja
Valencia. Distancia 8 x 4 m con riego por gravedad en el Campo Experimental
General Tern y riego por goteo en la huerta El Chamizal de Montemorelos, Nuevo
Len.
Fecha
Cosecha
Tamaos comerciales de empaque (%)
324
252
200
163
125
SUMA
Campo Experimental General Tern (riego por gravedad)
Ene 15
Mar 15
May 15
Jul 15
Media
61.3
50.8
50.8
47.6
52.6
Ene 15
Mar 15
May 15
Jul 15
Media
25.6
19
28.6
44.7
29.5
28.5
35.5
30
22.3
29.1
5.8
9.5
13.8
11
10
0.3
0
0.5
2.9
0.9
0
0
0
0.6
0.2
95.9
95.8
95.1
84.4
92.8
Huerta El Chamizal, Montemorelos (riego por goteo)
34.4
37.2
36.4
28.2
34.1
34.2
38.4
28.6
24.4
31.4
2.6
4.8
5.2
0.8
3.4
0
0
0.2
0.6
0.2
96.8
99.4
99
98.7
98.6
Fig. 9.9 Porcentaje de tamaos comerciales de naranja Valencia en riego por gravedad y riego por goteo
dos huertas del estado de Nuevo Len. Promedio de enero 15 a julio 15.
227
En el Cuadro 9.4 y Figura 9.10 se compara el tamao del fruto en toronja Redblush
en dos huertas en distancias de plantacin de 8 x 8 m, en riego por gravedad y goteo.
El porcentaje de fruta empacable en noviembre en ambos casos fue bajo, entre 43 y
53%; sin embargo, de marzo a mayo los porcentajes de fruta empacable llegaron al mximo,
en junio el riego por goteo obtuvo un 12% menos de fruta empacable. La distribucin
promedio de los tamaos durante la temporada fue similar con una ligera ventaja para el
riego por gravedad que super alrededor de 5% en los tamaos 96, 80 y 70.
Cuadro 9.4 Comparacin de dos sistemas de riego en el tamao de fruto de toronja
Redblush. Distancia 8 x 8 m con riego por gravedad huerta Santa Elena y riego por goteo
en la huerta Gonzlez Fernndez. Montemorelos, Nuevo Len.
Fecha
Cosecha
125
112
Tamaos comerciales de empaque (%)
96
80
70
64
54
SUMA
0
0
0.3
5
1.1
1.3
0
0
0
0
0.3
0.1
42.7
85.0
76.7
87.3
86.4
75.7
0.5
0
0.2
0.1
0.2
0
0
0.1
0
0
53.1
58.0
82.3
73.8
66.8
Huerta santa elena (riego por gravedad)
Nov 1
Ene 1
Mar 1
May 1
Jun 15
Media
24.3
13
19
13
8.5
15.6
12.7
24
18.7
20.7
17
18.6
Media
16
15.4
13.5
19.9
16.2
14.8
15.5
18.8
26
18.8
3.7
19.3
23.7
22
30.9
19.9
2
21.7
11
16.3
18.6
13.9
0
7
4
10.3
10
6.3
Huerta gonzlez fernndez (riego por goteo)
Nov 1
Ene 15
Mar 30
Jun 15
12.3
16.2
24.6
19.2
18.1
7.7
8.6
18.3
7.1
10.4
1.8
2.3
6.8
1.5
3.1
Fig. 9.10 Porcentaje de tamaos comerciales de toronja Redblush en riego por gravedad y riego por
goteo dos huertas del estado de Nuevo Len.
228
A 8 x 8 m en riego por gravedad (Cuadro 9.5 y Fig. 9.11) la variedad Parson
Brown mostr un mayor porcentaje de frutos de mayor tamao que Hamlin, la cual
es una variedad para la industria por su alto contenido de slidos solubles totales,
pero de poco tamao para el mercado en fresco.
Cuadro 9.5 Tamao de fruto en naranjas de maduracin temprana Hamlin y Parson
Brown en distancia de 8 x 8 m, en riego por gravedad en General Tern, Nuevo Len.
Fecha
Cosecha
324
252
Tamaos comerciales de empaque (%)
200
163
125
SUMA
Hamlin
Oct 17
Nov 4
Dic 11
Ene 14
Feb 15
Media
26.3
16.8
6.7
27.9
11.6
17.9
39.9
56.4
64.8
44.6
46.4
50.4
2.6
12.6
22.2
20.5
30.7
17.7
0.1
0.9
1.4
1.5
2.7
1.4
0
0
0
0
0.2
0
68.9
86.7
95.1
94.5
91.6
87.4
6.9
6.4
16.5
26.4
22.1
15.7
0.3
0.4
1.5
1.1
4
1.5
97.6
98.9
100
100
100
99.3
Parson Brown
Oct 15
1ov 15
Dic 15
Ene 15
Feb 15
Media
30.5
18.9
9.3
5.3
6.1
14
32.3
36.5
25.6
16.7
20.4
26.3
27.6
36.7
47.1
50.5
47.3
41.8
PORCENTAJE DE FRUTA POR TAMAOS COMERCIALES EN LA TEMPORADA. NARANJAS
TEMPRANAS HAMLIN Y PARSON BROWN. GENERAL TERN N. L.
60
50
(%)
40
MEDIA HAMLIN
30
MEDIA P BROWN
20
10
0
324
252
200
163
125
TAMAOS COMERCIALES
Fig. 9.11 Porcentaje de tamaos comerciales de naranjas de maduracin temprana. Campo
Experimental General Tern. General Tern, Nuevo Len.
229
9.4 Efecto de la fecha de cosecha en el rendimiento
El mantener la fruta en el rbol tiene sus ventajas, porque permite ordenar la
temporada de mercadeo de la fruta, dndole al productor la oportunidad de vender
cuando por experiencia se tienen los mejores precios. Sin embargo, esta prctica
expone a las naranjas tardas al efecto de heladas, mientras que en las tempranas
la cosecha es segura todos los aos y no estn expuestas a la competencia por la
fructificacin y la nueva brotacin, floracin y amarre de fruto. Como estrategia es
conveniente plantar una parte de la huerta con variedades tempranas que permita
cubrir los costos de produccin y dejar otra con variedades tardas para buscar
mejores oportunidades de mercado.
9.4.1 Diagrama de fructificacin en ctricos
Existen una serie de factores que tienen accin directa o indirecta sobre el rendimiento
de los ctricos, dentro de los cuales estn el macro y microclima, disponibilidad de
agua, nutricin y combinacin cultivar/portainjerto. La forma ms simple de describir
los procesos de fructificacin es la siguiente:
1) Los factores ambientales que incluyen dixido de carbono, agua y energa
solar participan en el proceso de fotosntesis que ocurre en la hoja.
2) La energa solar participa en la conversin de fotosintatos, los cuales se
consideran como los principales ingredientes para la produccin.
3) Mediante un mecanismo de control de la particin de fotosintatos, stos se
distribuyen para cubrir las necesidades de las races, nuevos crecimientos,
yemas vegetativas y florales, as como el fruto en desarrollo.
4) Existe un mecanismo de retroalimentacin entre el control de particin de
fotosintatos y el convertidor de energa para redirigir la demanda de asimilatos
donde deben haber controles hormonales y bioqumicos que catalicen el
proceso.
5) El producto final es el rendimiento.
230
La aplicacin de los principios anteriores se representa en el siguiente
diagrama (Goldschmidt y Monselise 1977):
Fig. 9.12 Diagrama de fructificacin en ctricos (Tomado de Goldschmidt y Monselise 1977).
El proceso inicia con la induccin de yemas del presente ao (parte izquierda)
y termina con la induccin de yemas del ao siguiente (parte derecha), lo cual
comprende el perodo de 12 meses, comparado con la duracin del fruto de hasta
17 meses. Las flechas significan desarrollo de rganos, las flechas anchas flujo de
fotosintatos, las lneas segmentadas control y las quebradas como resortes control.
Despus del perodo de induccin floral de invierno, de las yemas del ao
anterior surgen tres tipos de brotes: vegetativos, mixtos y reproductivos, los cuales
estn en competencia entre ellos y con la fructificacin presente en las especies
y variedades que se cosechan despus de la floracin, ya que las tempranas se
cosechan antes de floracin. El perodo de fuerte competencia entre la brotacin,
fruto pequeo y fruta madura es de brotacin hasta junio, cuando termina la cada
inicial del fruto y se define el total de frutos que llegarn a cosecha en naranja
valencia. Es importante sealar que el fruto de naranja Valencia en su desarrollo
inicial s es climatrico por lo que si se presentan condiciones de estrs, ste se cae
231
y queda la fruta madura. Las flores en botn tienen una respiracin en comparacin
con las que ya estn abiertas o en cada de ptalos, que es cuando son susceptibles
al estrs (Eaks, 1970).
Es importante hacer notar que tanto las nuevas hojas como los frutos
prcticamente salen de las reservas del rbol y quedan como un chupn los
primeros 60 das hasta que las hojas fotosintetizan ms de lo que consumen, esta
etapa es muy importante para el amarre de frutos, perodo en el que no debe haber
estrs (Erickson, 1968).
A partir de junio quedan los frutos y el follaje (80% del anual) que apoyarn
el crecimiento exponencial del fruto y aportarn carbohidratos a la reserva del rbol
que sern una fuente muy importante para la brotacin del ao siguiente, como se
ilustra en el diagrama siguiente (Goldshmidt y Monselise, 1977):
Fig. 9.13 Cambio de nmero de unidades reproductivas y peso del fruto durante el proceso de
crecimiento y fructificacin en naranja (Tomado de Goldschmidt y Monselise 1977).
9.4.2 Consumo anual de fotosintatos
Considerando un rbol de produccin regular de 170 kg/ao, con una produccin
de 36,000 flores, su produccin fotosinttica anual es de 2,500 mol C/rbol, de las
cuales el 78.9% es para el esfuerzo reproductivo total (11.3% la floracin, 1 % la cada
de fruto y 51. % la fruta madura) y 21.1% para mantenimiento y reservas del rbol
232
(Goldschmidt y Huberman, 1974; Goldschmidt y Koch, 1996; Bustan y Goldschmidt
1998). Lo anterior significa que el gasto fuerte de la produccin anual de fotosintatos es
para la fructificacin y que sta es una prioridad en el metabolismo del rbol.
9.4.3 Efecto de las bajas temperaturas en el rbol y la maduracin de la fruta
en la naranja Valencia
Para el caso de las regiones citrcolas del norte de Mxico, otro factor a considerar es efectuar
la cosecha minimizando los riesgos de ocurrencia de bajas temperaturas (GonzlezGarza et al., 1983). El perodo de riesgo de heladas para la regin citrcola de Nuevo Len
comprende desde finales de noviembre hasta mediados de febrero (Verstegui-Chvez,
1993), por lo que cuando el pronstico del tiempo indique posibilidades de temperaturas
por debajo de los 0C, se debe efectuar la cosecha para evitar daos al fruto. Las naranjas
tempranas, la mandarina Dancy y la toronja se pueden cosechar antes del perodo de
heladas; en cambio con la naranja Valencia siempre se corre ese riesgo (Gonzlez-Garza
et al., 1983). En caso de haber ocurrido la helada cuando hay fruto, debe muestrearse la
huerta de inmediato para saber si hubo congelacin interna. Si el dao fue fuerte, se debe
cosechar en forma inmediata y enviar la cosecha a la juguera; en cambio, si se considera
que el dao fue leve, puede dejarse pero en el empaque podra requerirse un separador
de fruta buena y daada, la cual flota (Wardowsky y Grierson, 1972).
Cuadro 9.6 Temperaturas a las que comienza la congelacin interna de la fruta en
diferentes estados de madurez, as como la afectacin a otros rganos del rbol en
varias especies.
rgano del rbol y fruta de especies por
grado de madurez*
Temperatura (C)
Follaje y fruta tierna
Naranja inmadura
De -1.4 a -1.9
Naranja, toronja y mandarina a media madurez
De -1.7 a -2.2
Naranja, toronja y mandarina madura
De -2.2 a -2.8 por 2 horas
Yemas y botones florales
-2.8
Follaje maduro
-2.8 por dos horas
Puntas de rama y rama gruesa
De (-2.8) a (-8.9)
* Fuentes: Turrell, 1973; Ziegler y Wolfe 1975
233
Durante el perodo en que se efectu el presente estudio, se presentaron
cinco heladas en el segundo ao (del 10 de diciembre al 15 de enero) que causaron
cada de fruta en la naranja Valencia y toronja Redblush; en esta ltima tambin la
mosca mexicana de la fruta caus cada de fruto.
En las naranjas de maduracin temprana la fructificacin generalmente
escapa a las bajas temperaturas, pero puede haber dao al rbol; adems, cuando
se retrasa la cosecha tiende a haber cada natural de fruta. En el Cuadro 9.7 se
presenta el porcentaje de cada de fruta por perodos en las huertas en estudio.
Cuadro 9.7 Porcentaje de fruta cada por efecto da bajas temperaturas en huertas
del estado de Nuevo Len.
Variedad
Fechas de
cosecha
Parson Brown
Oct 15-feb 15
Hamlin
Oct 15-feb 15
Diferencia
Valencia 8 X 4 riego
por gravedad
Ene15-jul 15
Jul 15-ene 15
Jul 15-mar15
Jul 15-may15
Valencia 8 X 8 riego
por gravedad
Ene15-jul 15
Jul 15-ene 15
Jul 15-mar15
Jul 15-may15
Fruta cada (%)
1er Ao 2do Ao
3er Ao
4to ao
Campo Experimental General Tern
0 - 15
6.0 42.9
36.9
0.2 3.4
3.2
0 21.5
21.5
0 3.1
3.0
5.4 94.6
61.7
52.5
41.5
0.9 13.7
20.7
0 13.4
0
1.1
4.5
0 1.9
2.0
17.3 47.9
23.4
45.9
42.7
0.6 12.6
14.1
0 4.1
0
2.6
2.8
Montemorelos
Valencia 8 X 4 riego
por goteo
Ene 15-jul 15
Jul 15-ene 15
Jul 15-mar 15
Jul 15-may 15
Toronja Redblush
Nov 15-jun 15
Jun 15-nov 15
Jun 15-ene 15
Jun 15- mar 15
Jun 15-abr 15
Valencia 8 X 8 riego
por gravedad
Ene 15-jul 15
Jul 15-ene 15
Jul 15-mar 15
Jul 15-may 15
2.2 29.0
0.8
10.3
15.9
0 8.1
7.8
1 -14
19.0
INAP
INAP
234
7.3 20.3
14.8
1.1 21.8
1.8
3.3
7.6
9.3 85.2
11.4
11.7
26.4
51.7
1.3 38.9
40.3
1 3.9
0.7
1.9
4.6
6.5
1.6 25.3
1.0
3.4
10.0
0.3 5.5
4.9
0 14.1
0
3.5
3.3
Algunas explicaciones del Cuadro anterior: la primera lnea de cada celda
contiene el rango del porcentaje de fruta cada en ese perodo. En los aos primero y
tercero, el nmero de la segunda lnea en la celda es el promedio de los tratamientos
de cosecha alterna. En las celdas del segundo y cuarto aos de la segunda a la
cuarta lnea es el porcentaje de fruta cada en el mes alterno de cosecha.
En el primero y cuarto ao, el porcentaje de fruta cada es normal, mientras
que las heladas del segundo ao indujeron una fuerte cada de fruta y daaron el
follaje y algunas ramas, lo cual debilit a los rboles. En el tercer ao hubo cada
de fruta arriba de lo normal, mientras que en el cuarto ao se regulariz la cada
normal de fruta. El perodo de estudio incluy estos efectos fortuitos de clima y
recuperacin de huertas que se presentan en la regin.
Es evidente que el mantener la fruta en el rbol tiene que enfrentar problemas
que reducen la produccin y afectan el rbol, por lo que los anlisis de varianza y de
regresin (Steel y Torrie, 1960) del efecto de la fecha de cosecha en rendimiento, se
hicieron con la fruta cosechada, considerando que los efectos negativos se deben a
la decisin de almacenar la fruta en el rbol.
9.4.4 Efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia en la produccin de
especies y variedades de ctricos
Se ha determinado en varias partes del mundo que la produccin del rbol y la fecha
de cosecha est asociada con la alternancia de produccin de los ctricos. En un
estudio de ocho aos en California (Hogson et al., 1941) unos rboles se cosecharon
en febrero, abril, junio, agosto y septiembre, en otros se cosech la mitad en esas
fechas y la otra mitad el 15 de octubre. La cosecha temprana y la remocin parcial
del fruto redujeron el efecto represivo del ao de abundante cosecha. Otro estudio
de varios aos tambin demostr el efecto de la cosecha tarda en la reduccin
de rendimiento, tamao y grado de la fruta en naranja Valencia (Jones y Cree,
1954). En otro experimento de largo plazo (Jones y Embleton, 1971) se realiz
cosecha temprana (junio 4), intermedia (julio 24) y tarda (septiembre 21); el retrasar
la cosecha redujo el rendimiento en los aos siguientes y como consecuencia la
235
alternancia de produccin se acentu (Jennings, 1947). En otro experimento de 14
aos (Jones et al., 1964) se concluy que cosechar fruta despus de llegar a su
madurez normal reduce el rendimiento, el grado de calificacin del fruto y aumenta
la alternancia de produccin. En otro estudio con naranja Valencia de se encontr
que los rboles cosechados a finales de febrero rindieron ms que los cosechados a
finales de mayo en seis de ocho aos, mientras que el cambiar las fechas se redujo
la alternancia de produccin desde el primer ao (Hilgeman et al., 1967a).
En un estudio realizado en Sudfrica durante ocho aos se demostr que
mientras ms tarde se realice la cosecha, mayor ser la reduccin de la cosecha
siguiente; el cosechar despus de floracin se relacion con una cantidad menor de
frutos de con menor peso, mientras que los rboles cosechados en fecha temprana
en el ao de cosecha abundante y en una fecha tarde el ao siguiente, tendieron a
reducir su alternancia de produccin (Basson,1961).
En Australia se encontr que cosechar temprano una produccin alta y retrasar
la cosecha en un ao de baja produccin, redujo en cierta medida la alternancia de
produccin en naranja Valencia (Gallasch, 1969).
En estudios realizados en el Campo Experimental General Tern indicaron que
el mejor perodo de cosecha para la naranja Valencia comprende del 15 de enero al
15 de mayo (Elas Calles y Ramrez-Daz, 1973; Ramrez-Daz, 1982).
Son pocos los estudios efectuados sobre el uso de cosecha selectiva al principio
de la temporada. En California el cosechar la mitad de la fruta a rboles de naranja
Valencia al inicio de la temporada redujo el efecto depresivo de la cosecha tarda
(Hogson et al., 1941). En Texas se consign que con toronja Redblush el ritmo de
crecimiento de los frutos dejados en el rbol despus de la cosecha selectiva no fue
consistente en dos aos (Fucik, 1967).
En Florida con toronja Marsh, se obtuvo que en el primer ao el rendimiento
se increment con la temporada por aumento del tamao de fruto; los rboles
cosechados selectivamente rindieron menos y el fruto que qued en el rbol
no aument su tamao a mayor tasa que los otros rboles. El ao siguiente, el
rendimiento se redujo en funcin de lo tardo de la fecha de cosecha y la cosecha
236
selectiva contribuy parcialmente a evitar el efecto exhaustivo de la cosecha tarda
(Ramrez y Krezdorn 1975). Resultados similares se registraron en naranja Hamlin
y Valencia en Florida (Ramrez y Krezdorn 1977).
Los carbohidratos constituyen una fuente importante de reserva de la mayora
de las plantas, siendo el almidn la principal fuente de almacenamiento. Est bien
establecido que los cambios estacionales de niveles y reserva de carbohidratos estn
relacionados con el crecimiento vegetativo y fructificacin de los rboles. Asimismo,
se considera que la presencia del fruto en el rbol representa una demanda de
carbohidratos producidos por las hojas debido a prdidas respiratorias, aumento de
tamao de fruto y los componentes de la calidad interna del fruto. Se ha realizado
investigacin para determinar si la reduccin de carbohidratos con cosecha tarda
y alta produccin est relacionada con alternancia de produccin. Gran parte del
trabajo en esta rea de investigacin se ha realizado en California (Jones et al.,
1964, 1974;), Arizon (Hilgeman et al., 1967b), Israel (Goldshmidt y Monselise, 1977;
Goldshmidt, 1999) Espaa Iglesias et al., 2003) y Florida (Ramrez-Daz, 1977)
donde el problema de alternancia es fuerte.
Se ha reportado que los bajos rendimientos estn relacionados con bajos
niveles de carbohidratos en la hoja en primavera antes de la brotacin; sin embargo,
posteriormente se encontr que hubo produccin suficiente de flores an con
bajos niveles de carbohidratos en las hojas, por lo que se postul que los bajos
rendimientos por cosecha tarda se debe a la competencia entre frutos pequeos
y maduros por los fotosintatos producidos por las hojas nuevas (Hilgeman et al.,
1967b; Jones et al., 1974; Goldshmidt, 1999; Iglesias et al., 2003). Finalmente,
tambin se ha postulado que los reguladores endgenos de crecimiento controlan
la disponibilidad de carbohidratos para la floracin de la naranja (Gmez-Crdenas
et al., 2000; Iglesias et al., 2007).
[Link] Naranjas tempranas con distancia de plantacin a 8 x 8 m en riego por
gravedad. Para el caso de la naranja Parson Brown, con fechas de cosecha del 15
de octubre al 15 de febrero, no hubo diferencias significativas para el rendimiento
237
durante el primer ao; sin embargo, al ao siguiente con las mismas fechas de
cosecha, para todos los tratamientos se obtuvo que conforme se cosech tarde
el ao anterior se redujo el rendimiento de 139 a 97 kg/rbol, esto debido a la
reduccin del nmero de frutos a partir de diciembre (Cuadro 9.8, Fig. 9.14).
Cuadro 9.8 Efecto de la fecha de cosecha en el rendimiento del ao subsecuente
en naranja temprana Parson Brown. Distancia de plantacin de 8 x 8 m en riego por
gravedad. Huerta Soledad de la Mota. General Tern, Nuevo Len.
Fecha
Cosecha
Oct 15
Nov 15
Dic 15
Ene 15
Feb 15
Cosecha primer ao
frutos/
peso
kg/rbol
rbol
fruto
668ns
143 b
95.8ns
90.0
589
153 b
97.9
594
165 a
79.8
469
171 a
84.3
539
156 b
Cosecha nov 15 siguiente ao
frutos/
peso
kg/rbol
rbol
fruto
139.3 a
866 a
164 b
138.6 a
877 a
160 b
112.8 b
713 b
159 b
121.3 ab
770 ab
160 b
97.0 b
593 b
178 a
*Medias agrupadas con la misma letra son estadsticamente iguales al 95% de probabilidad. NS: no
hay diferencia significativa.
Fig. 9.14 Efecto de la fecha de cosecha en el rendimiento del ao siguiente en naranja Parson
Brown. Huerta Soledad de la Mota. General Tern, Nuevo Len.
238
En naranja Hamlin se observaron diferencias significativas entre fechas de
cosecha (Cuadro 9.9, Fig. 9.15). El mayor rendimiento se obtuvo el 15 de noviembre.
En general el ndice de alternancia aument estadsticamente conforme se retras
la cosecha, tal como lo reporta la literatura (Jennings, 1947; Jones y Cree, 1954;
Jones y Embleton, 1971; Jones et al.,1964,1974).
Cuadro 9.9 Efecto de la fecha de cosecha en el rendimiento e ndice de alternancia
en naranja Hamlin. Distancia de plantacin 8 x 8 m, con riego por gravedad. Huerta
Las Anacuas, Campo Experimental General Tern. General Tern, Nuevo Len.
Fecha cosecha
Rendimiento*
(kg/rbol)
Oct 15
Nov 15
Dic 15
Ene15
Feb 15
215.3b
263.3a
230.7ab
230.6ab
185.5b
Incremento
sobre febrero
(%)
16.1
41.8
24.4
24.3
ndice de
alternancia**
0.09d
0.12cd
0.16bc
0.20b
0.39a
* Medias en la misma columna agrupadas con la misma letra no difieren estadsticamente al 95% de
probabilidad. Promedio de tres aos.
** ndice de alternancia: 0: constante, 1: alternante.
Fig. 9.15 Efecto de la fecha de cosecha en el rendimiento del ao subsecuente en naranja Hamlin.
Huerta Las Anacuas, Campo Experimental General Tern. General Tern, Nuevo Len.
239
[Link] Naranja Valencia con distancias de plantacin a 8 x 8 y 8 x 4 m,
con sistemas de riego por gravedad. Se obtuvieron diferencias estadsticas
significativas entre fechas de cosecha para el rendimiento y el ndice de alternancia
en cuatro aos. Se observ una disminucin gradual del rendimiento de 215 a 143
kg/rbol que conforme se retras la fecha de cosecha.
El ndice de alternancia fue estadsticamente menor slo en rboles
cosechados en enero los cuatro aos. Estos resultados indican que hay un efecto
directo el rendimiento y el ndice de alternancia dependiendo de la fecha de cosecha
(Cuadro 9.10 y Fig. 9.16 y 9.17).
Cuadro 9.10 Efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia de naranja
Valencia. Distancia de plantacin 8 x 8 m en riego por gravedad. Huerta Las
Anacuas Campo Experimental General Tern. General Tern, Nuevo Len.
Fecha cosecha
Rendimiento*
(kg/rbol)
Incremento
sobre julio (%)
ndice de
alternancia**
Ene 15
Mar 15
May 15
Jul 15
Jul - ene
Jul - mar
Jul - may
215.2a
185.6ab
162.7bc
140.6c
135.3c
150.3c
143.0c
53.1
32.1
15.7
0
-3.7
6.9
1.7
0.26 b
0.45 a
0.60 a
0.58 a
0.53 a
0.50 a
0.47 a
* Medias en la misma columna agrupadas con la misma letra no difieren estadsticamente al 95% de
probabilidad. Rendimiento promedio de 4 aos.
** ndice de alternancia 0: constante 1: alternante.
240
Fig. 9.16 Efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia de naranja Valencia. Distancia de
plantacin 8 x 8 m en riego por gravedad. Huerta Las Anacuas Campo Experimental General Tern.
General Tern, Nuevo Len.
Fig. 9.17 Regresin y correlacin del efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia de naranja
Valencia. Distancia de plantacin 8 x 8 m en riego por gravedad. Huerta Las Anacuas Campo
Experimental General Tern. General Tern, Nuevo Len.
241
En la Huerta El Ranchito tambin se obtuvieron diferencias estadsticas
significativas entre fechas de cosecha para rendimiento e ndice de alternancia en
naranja Valencia (Cuadro 9.11, Fig. 9.18 y 9.19). Los rboles cosechados de enero
a julio durante los cuatro aos tuvieron una disminucin gradual del rendimiento
de 233 a 160 kg/rbol; mientras que aquellos cosechados alternando las fechas
de cosecha mejoraron el nivel de rendimiento comparado con el obtenido en julio;
esto indica una contribucin a disminuir el efecto de la cosecha tarda. El ndice de
alternancia aument significativamente de 0.20 en enero a 0.55 en julio, mientras
que los tratamientos con cosecha alternada en los cuatro aos, fueron intermedios, lo
que indica que redujeron la alternancia de produccin de los rboles (Fig. 9.18 y 9.19).
Cuadro 9.11 Efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia de naranja
Valencia. Distancia de plantacin 8 x 8 m en riego por gravedad. Huerta El Ranchito
Montemorelos, Nuevo Len.
Fecha cosecha
Rendimiento*
(kg/rbol)
Incremento
sobre julio (%)
ndice de
alternancia*
Ene 15
Mar 15
May 15
Jul 15
Jul - ene
Jul - mar
Jul - May
232.6 a
232.0 a
195.9 ab
160.2 b
193.8 ab
183.2 ab
192.6 ab
45.1
44.8
22.3
0
21.0
14.4
20.2
0.20 b
0.31 ab
0.40 ab
0.55 a
0.44 ab
0.47 a
0.44 ab
* Medias en la misma columna agrupadas con la misma letra no difieren estadsticamente al 95% de
probabilidad. Rendimiento promedio de cuatro aos.
** ndice de alternancia 0: constante 1: alternante.
242
EFECTO DE LA FECHA DE COSECHA EN EL RENDIMIENTO DE NARANJA VALENCIA A 8 X 8
M EN RIEGO POR GRAVEDAD. PROMEDIO DE CUATRO AOS. HUERTA "EL RANCHITO"
MONTEMORELOS, N. L.
300
AA
250
ab
KG / RBOL
200
ab
ab
ab
b
150
100
50
0
Ene-15
Mar-15
May-15
Jul-15
JUL - ENE
JUL - MAR
JUL - MAY
FECHAS
Fig. 9.18 Efecto de la fecha de cosecha en el rendimiento y alternancia de naranja Valencia. Distancia
de plantacin 8 x 8 m en riego por gravedad. Huerta El Ranchito. Montemorelos, Nuevo Len.
REGRESIN Y CORRELACIN DE RENDIMIENTO POR RBOL. PROMEDIO DE CUATRO
AOS. ENERO 15 A JULIO 15. NARANJA VALENCIA 8 X 8 M. HUERTA "EL RANCHITO"
MONTEMORELOS, N. L.
250
KG / RBOL
230
210
190
y = 3E-05x - 0.0123x + 0.7492x + 224.02
2
R =1
170
150
0
20
40
60
80
100
120
140
160
180
200
DA 1 ENERO 1
Fig. 9.19 Regresin y correlacin del efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia de naranja
Valencia. Distancia de plantacin 8 x 8 m en riego por gravedad. Huerta El Ranchito. Montemorelos,
Nuevo Len.
243
La plantacin con distancia a 8 x 4 m, los rboles de naranja Valencia, en
riego por gravedad, cosechados de enero a julio los cuatro aos tuvieron una
disminucin gradual del rendimiento de 129 a 68 kg/rbol; estadsticamente solo
fue significativamente menor en julio que de enero a mayo pero fue igual a los
tratamientos con cosechas alternada a travs de los aos (Cuadro 9.12, Fig. 9.20).
Esto indica un fuerte efecto de la cosecha tarda.
El ndice de alternancia en enero y marzo fue de 0.3 a 0.5, estadsticamente
menor que en mayo y julio, mientras que los tratamientos con cosecha alternada en
los cuatro aos fluctuaron de 0.6 a 0.72, esto indica un fuerte efecto de la cosecha
tarda (Fig. 9.20, 9.21).
Cuadro 9.12 Efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia de naranja
Valencia. Distancia de plantacin 8 x 4 m, con riego por gravedad. Huerta Las
Anacuas Campo Experimental General Tern Nuevo Len.
Fecha cosecha
Rendimiento*
(kg /rbol)
Incremento
sobre julio (%)
ndice de
alternancia**
Ene 15
Mar 15
May 15
Jul 15
Jul - Ene
Jul - Mar
Jul - May
128.9 a
116.9 a
109.0 a
67.7 b
68.6 b
71.1 b
84.4 b
90.4
72.7
61.0
0
1.3
5.0
24.7
0.31 b
0.49 ab
0.65 a
0.72 a
0.61 a
0.66 a
0.60 a
* Medias en la misma columna agrupadas con la misma letra no difieren estadsticamente al 95% de
probabilidad. Rendimiento promedio de cuatro aos.
** ndice de alternancia 0: constante 1: alternante.
244
EFECTO DE LA FECHA DE COSECHA EN RENDIMIENTO DE NARANJA VALENCIA A 8 X 4 M.,
REIGO POR GRAVEDAD. PROMEDIO DE CUATRO AOS. HUERTA "LAS ANACUAS",
GENERAL TERN N. L.
160
140
a
a
120
KG / RBOL
100
80
60
40
20
0
Ene-15
Mar-15
May-15
Jul-15
JUL - ENE
JUL - MAR
JUL - MAY
FECHAS
Fig. 9.20 Efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia de naranja Valencia. Distancia de
plantacin 8 x 4 m en riego por gravedad. Huerta Las Anacuas. Campo Experimental General Tern.
General Tern, Nuevo
Len.
REGRESIN Y CORRELACIN DE RENDIMIENTO POR RBOL. PROMEDIO DE CUATRO
AOS. NARANJA VALENCIA A 8 X 4 M., RIEGO POR GRAVEDAD. HUERTA "LAS ANACUAS",
CAMPO EXPERIMENTAL GENGERAL TERN, N. L.
140
130
120
KG / RBOL
110
100
90
y = -3E-05x + 0.0063x - 0.5091x + 131.29
2
R =1
80
70
60
0
20
40
60
80
100
120
140
160
180
200
DA 1 ENERO 1
Fig. 9.21 Regresin y correlacin del efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia de naranja
Valencia. Distancia de plantacin 8 x 4 m en riego por gravedad. Huerta Las Anacuas. Campo
Experimental General Tern. General Tern, Nuevo Len.
245
En los rboles de naranja Valencia, en riego por goteo hubo una reduccin
estadstica significativa de 79 a 46 kg/rbol de enero a julio, pero en los tratamientos
que se alternaron cosechas aunque hubo un incremento del 25% en promedio del
rendimiento comparado con julio, este no fue significativo (Cuadro 9.13). En cambio
el ndice de alternancia no fue significativo para todos los tratamientos de cosecha
probablemente por el bajo promedio de rendimiento (Fig. 9.20, 9.21).
Cuadro 9.13 Efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia de naranja
Valencia. Distancia de plantacin 8 x 4 m, con riego por goteo. Huerta El Chamizal
Montemorelos, Nuevo Len.
Fecha cosecha
Ene 15
Mar 15
May 15
Jul 15
Jul - Ene
Jul - Mar
Jul - May
Rendimiento*
(kg/rbol)
79.4 ab
89.0 a
65.2 bc
46.0 c
59.6 c
57.7 c
55.1c
Incremento
sobre julio (%)
72.6
93.5
41.7
0
29.6
25.4
19.8
ndice de
alternancia**
0.22NS
0.25
0.36
0.45
0.3
0.27
0.32
* Medias en la misma columna agrupadas con la misma letra no difieren estadsticamente al 95% de
probabilidad. NS: no hay diferencia significativa. Rendimiento promedio de cuatro aos.
EFECTO DE LA FECHA DE COSECHA EN EL RENDIMIENTO DE NARANJA VALENCIA
** ndice de alternancia
alternante.
PLANTADA 0:
A 8 constante
X 4 M., RIEGO1:
POR
GOTEO. PROMEDIO DE CUATRO AOS. HUERTA "EL
CHAMIZAL", MONTEMORELOS, N. L.
100
90
80
ab
bc
KG / RBOL
70
60
JUL - ENE
JUL - MAR
JUL - MAY
50
40
30
20
10
0
Ene-15
Mar-15
May-15
Jul-15
FECHAS
Fig. 9.22 Efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia de naranja Valencia. Distancia de
plantacin 8 x 4 m en riego por goteo. Huerta El Chamizal. Montemorelos, Nuevo Len.
246
REGRESIN Y CORRELACIN DE RENDIMIENTO POR RBOL A TRAVS DE LA
TEMPORADA. NARANJA VALENCIA A 8 X 4 M., RIEGO POR GOTEO. PROMEDIO DE
CUATRO [Link] "EL CHAMIZAL" MONTEMORELOS N. L.
100
y = 3E-05x - 0.0109x + 0.7572x + 75.883
2
R =1
90
KG / RBOL
80
70
60
50
40
0
20
40
60
80
100
120
140
160
180
200
DA 1 ENERO 1
Fig. 9.23 Efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia de naranja Valencia. Distancia de
plantacin 8 x 4 m en riego por goteo. Huerta El Chamizal. Montemorelos, Nuevo Len.
[Link] Toronja Redblush con distancia de plantacin a 8 x 8 m, en riego por
gravedad. En relacin a toronja Redblush, plantada a una distancia de 8 x 8 m, con
riego por gravedad (Cuadro 9.14, Fig. 9.24, 9.25), se observa que el rendimiento
de la toronja Redblush aument del 15 de noviembre a febrero de febrero de 148
a 193 kg/rbol, debido al incremento en el tamao del fruto. A partir de febrero el
rendimiento se redujo hasta llegar a 105 kg/rbol en el mes de junio (Cuadro 9.14).
El alternar cosechas no mejor estadsticamente los rendimientos en relacin
con la cosecha tarda de junio. El ndice de alternancia mas bajo de 0.32 fue en
noviembre y diciembre, el mximo fue en junio con 0.71.
Los tratamientos con cosechas alternas no mejoraron estadsticamente el
ndice de alternancia ocasionado por la cosecha tarda (Fig. 9.24, 9.25).
247
Cuadro 9.14 Efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia en toronja
Redblush. Distancia de plantacin 8 x 8 m, en riego por gravedad. Huerta Santa
Elena Montemorelos, Nuevo Len.
Fecha cosecha
Rendimiento*
(kg/rbol)
Incremento
sobre junio (%)
ndice de
alternancia**
Nov 15
Dic 15
Feb 15
Abr 15
Jun 15
Jun Nov
Jun - Dic
Jun - Feb
Jun - Abr
148.4 abc
173.4 ab
192.5 a
132.2 bc
104.5 c
105.3 c
130.2 bc
105.5 c
117.9 c
42.0
65.9
84.2
26.5
0
0.9
24.5
0.9
12.8
0.32 c
0.32 c
0.40 bc
0.52 ab
0.71 a
0.43 bc
0.42 bc
0.54 ab
0.54 ab
* Medias en la misma columna agrupadas con la misma letra no difieren estadsticamente al 95% de
probabilidad. Rendimiento promedio de cuatro aos.
** ndice de alternancia
0:DEconstante
1:COSECHA
alternante.
EFECTO
LA FECHA DE
EN EL RENDMIENTO DE TORONJA REDBLUSH
PLANTADA A 8 X 8 M., RIEGO POR GRAVEDAD. PROMEDIO DE CUATRO AOS. HUERTA
"SANTA ELENA", MONTEMORELOS, N. L.
250
200
ab
KG / RBOL
abc
150
bc
bc
c
Jun-15
JUN NOV
100
50
0
Nov-15
Dic-15
Feb-15
Abr-15
JUN - DIC
JUN - FEB
JUN - ABR
FECHAS
Fig. 9.24 Efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia de toronja Redblush. Distancia de
plantacin 8 x 8 m en riego por gravedad. Huerta Santa Elena. Montemorelos, Nuevo Len.
248
REGRESIN Y CORRELACIN DE RENDIMIENTO POR RBOL EN LA TEMPORADA.
PROMEDIO DE CUATRO AOS. TORONJA REDBLUSH PLANTADA A 8 X 8 M., RIEGO POR
GRAVEDAD. HUERTA "SANTA "ELENA", MONTEMORELOS N. L.
200
KG / RBOL
175
150
125
100
y = 5E-05x - 0.0196x + 1.8565x + 142.53
2
R = 0.9612**
75
0
50
100
150
200
250
DA 1 NOV 15
Fig. 9.25 Regresin y correlacin del efecto de la cosecha en el rendimiento y alternancia de toronja
Redblush. Distancia de plantacin 8 x 8 m en riego por gravedad. Huerta Santa Elena. Montemorelos,
Nuevo Len.
En resumen, los resultados obtenidos en todos los experimentos antes
descritos son acordes con los resultados obtenidos en otras regiones citrcolas
(Hogson et al., 1941; Jennings 1947; Jones y Cree 1954;Jones et al., 1964; Fucik,
1967; Hilgeman et al., 1967; Gallasch, 1969; Jones y Embleton 1971; Ramrez y
Krezdorn 1975; Ramrez et al., 1977, Ramrez Daz 1982).
[Link] Resumen general de prediccin de la reduccin del rendimiento. Con la
informacin de produccin mxima obtenida por la ecuacin de prediccin en cada
huerta (Fig. 9.14, 9.15, 9.17, 9.19, 9.21, 9.23 y 9.25) se puede hacer un cuadro
resumen sobre las fechas y reduccin de rendimiento predicho por las ecuaciones.
Es importante sealar que para este anlisis solo se incluyeron los tratamientos que
se cosecharon las mismas fechas los cuatro aos, no participaron los tratamientos
con fechas alternas. La comparacin estadstica se efectu mediante anlisis de
varianza, as como pruebas F y Duncan, ya presentadas en los Cuadros anteriores
(Cuadros 9.8 a 9.14) y sus grficas correspondientes (Fig. 9.16, 9.18, 9.20, 9.22 y
9.24).
249
Cuadro 9.15 Prediccin de cosecha de fruta de ctricos en diferentes sistemas de
produccin.
Sistema de produccin
Pronstico mximo
de rendimiento
(100%)
Reduccin de rendimiento
(%)
Fecha
kg/rbol
140
255
Dic 10
Ene 5
Ene 23
Ene 25
Feb12
Feb 18
Valencia 8 x 8 riego por
gravedad, CEGET
Ene 15
215
Feb 10
Abr 24
Jun 13
Valencia 8 x 8 riego por
gravedad, El Ranchito
Ene 1
235
Abr 10
May 9
Jun 13
Valencia 8 x 4 riego por
gravedad, CEGET
Ene 1
128
Mar 20
May 19
Jun8
Valencia 8 x 4 riego por
goteo, El Chamizal
Ene 1
90
Mar 30
Abr 19
May 4
Redblush 8 x 8 riego por
gravedad, Sta. Elena
Dic 15
192
Mar 1
May 3
May 31
Parson Brown
Hamlin
Oct 15
Nov 15
90
80
70
En resumen, con la informacin de las secciones anteriores se tienen los
elementos tcnicos suficientes para determinar cundo cosechar, programas de
cosecha y manejo en la huerta. Sin embargo, otro factor no menos importante es la
situacin del mercado, el cual obliga algunas veces a tomar decisiones coyunturales
de corto plazo que pueden afectar la productividad de la huerta. En trminos
generales, se debe considerar a la citricultura como un negocio a largo plazo cuya
nica expectativa es tener una produccin alta y sostenida todos los aos que permita
absorber las variaciones impredecibles del precio en el mercado y cosechar en el
momento mas adecuado de acuerdo con las condiciones de la huerta. Otra estrategia
es contar con variedades tempranas y tardas en la misma plantacin para tratar de
cubrir gastos con la produccin de las naranjas tempranas y poder especular con el
precio en las naranjas tardas. As mismo, se asegura produccin antes de las heladas
y se da continuidad al ingreso. Finalmente, es recomendable considerar el aplicar una
tecnologa adecuada para sostener la fuerte competencia de la brotacin al amarre de
fruto desde finales de febrero hasta finales de junio para asegurar el mayor nmero de
frutos, porque en este perodo se define el rendimiento del prximo ao.
250
9.5 Cosecha
La cosecha se lleva a cabo cuando el fruto rene las caractersticas necesarias de
tamao, coloracin externa y calidad del jugo. Sin embargo, la decisin de cundo
cosechar se basa en dos componentes primarios: uno tecnolgico relacionado con
el manejo de la huerta y el otro econmico basado en el precio que la fruta tiene en
el mercado al momento de la cosecha.
No obstante que actualmente existe todo un desarrollo industrial para las
cosecha mecanizada para frutales (Peterson, 1992) y en particular para ctricos
(Whitney, 1997, 1999), la cosecha de ctricos en el estado de Nuevo Len se realiza
en forma manual lo que requiere la contratacin de una gran cantidad de mano de obra.
En trminos generales, la fruta para el mercado en fresco requiere manejo y
cuidado especial para evitar daos a la fruto; incluso algunos cultivares de mandarina
en que la cscara se desprende con facilidad, requieren ser cortados con tijera
(Gonzlez-Garza et al., 1983; Jackson et al., 1989).
El mtodo tradicional de cosecha en la regin citrcola de Nuevo Len consiste
en cortar o arrancar los frutos del rbol, depositarlos en cestos (regionalmente
llamados colotes), verterlos en un remolque movido por un tractor o en la caja
posterior de una camioneta (Fig. 9.26).
Los frutos cosechados son posteriormente llevados fuera de la huerta, en
donde se hace una preseleccin del fruto; se desechan los que muestran daos
externos, as como frutos demasiado pequeos o demasiado grandes. Esta prctica
de preseleccin se realiza cuando la cosecha se destina a alguna planta empacadora,
para lo cual la fruta se coloca en cajas de campo para su transporte.
Los frutos desechados se mueven por separado y se transportan a cualquiera
de las plantas procesadoras de jugo de la zona que est en funcionamiento.
Cuando la fruta cosechada tiene como destino los centros de acopio o
mercados de abasto, la preseleccin de la fruta es opcional por parte de los
compradores y sta se carga directamente a granel en la caja de los camiones.
251
Fig. 9.26. Cosecha tradicional de ctricos en el estado de Nuevo Len.
9.6 Comercializacin
En trminos generales, es recomendable que los citricultores y sus organizaciones
cuenten con informacin permanente sobre los cambios y tendencias de la citricultura
mundial, nacional y regional para adoptar tecnologa y analizar la situacin del
mercado (Spreen, 2004; SAGARPA-SIAP-Sistema Producto naranja; USDA-FAS,
2005; 2006; 2007a;2007b;2008a; 2008b).
Las normas de calidad son importantes para ordenar la comercializacin y
permitir que los productores de vanguardia obtengan los mayores precios por tener
fruta de buena calidad; sin embargo, en la prctica los productores la clasifican
y le dan su valor en funcin de la demanda por calidad. Mxico ha propuesto
Mxico Calidad Suprema que no es obligatoria pero es un sello distintivo que
identifica a los productores agroalimentarios y pesqueros mexicanos que se han
sometido al proceso de certificacin en aspectos de Buenas Prcticas Agrcolas y
de manufacturas, sanidad y calidad por atributos del producto como: sabor, color,
textura y frescura (SE, 2005).
252
9.6.1 La citricultura en el mundo
Considerando los pases que aportan alrededor del 75% de la produccin
mundial de ctricos, para la temporada 2006/07 se reportaron 74 millones de
toneladas (MT), de las cuales, 46.3 fueron de naranjas, 16.1 de mandarinas,
4.7 de toronja, 4.5 de limn verdadero, y 2.4 para otros ctricos, donde se
encuentran los limones mexicano y Persa. Al consumo interno se destinaron
66 MT, 39.3 al consumo fresco y 26.7 para procesamiento, de los cuales el
82% fue de naranjas. La exportacin total se estim en 9.9 MT principalmente
de naranjas con 46, mandarinas 21%, limones y limas 21% y toronja 12%. Los
principales pases importadores fueron: Estados Unidos con 41%, Rusia 15%,
Japn 7%, Canad 7%, Ucrania 4 %y otros el 25%. La produccin estimada
para el 2006-07 de los cinco pases productores de ctricos del mundo fue de
17.5 MT para Brasil, 15.8 para China, Estados Unidos con 10, Espaa con 6
y Mxico con 5.6 MT. De acuerdo con el USDA, en Mxico estn plantadas
503,100 hectreas de ctricos de las cuales el 67.6% son de naranja, 28.8% de
limas y limones y solo 3.6% de toronja (USDA-FAS 2006, 2007a).
9.6.2 La naranja en Mxico
De acuerdo con datos estadsticos, en Mxico se cultivan 340,000 ha de
naranja con una produccin de 3.6 millones de toneladas (MT), al consumo
interno se destinan 3.138 MT, al procesamiento 475,000 toneladas (t), se
importan 23,000 t y se exportan 10,000 t (USDA-FAS, 2006). Para ese mismo
ao el SIAP-SAGARPA report una superficie nacional de naranja de 334,328
ha, con una produccin de 4156,907 t, un rendimiento de 12.93 t ha -1, un
precio medio rural de $932/t y un valor de 3,876.166 millones de pesos
(SAGARPA-SIAP, 2008).
Por su parte, Nuevo Len represent el 7.7% de la superficie nacional,
con el 7.7% de la produccin, con un rendimiento promedio de 12.5 t ha -1, un
precio medio rural de $1,293/t y un valor de la produccin de 413.9 millones de
pesos, el cual representa el 10.7% nacional (SAGARPA-SIAP, 2008).
253
Del 2001 al 2006, la superficie citrcola de Nuevo Len en relacin a
cultivares de naranja ha sido entre 25,000 y 25,600 ha, la produccin promedio
en 312,734 t, el rendimiento de 11.5 a 12.5 t ha -1; sin embargo, de 1998 al 2000
el rendimiento se ubic de 7.8 a 9.7 t ha -1, el precio medio rural vari de 630 a
845 pesos/t, excepto el 2006 que se increment a $1,293. As mismo, el valor
de la produccin del 2006 fue alta comparada con los 5 aos anteriores, que
vari de 203 a 289 millones de pesos. (SAGARPA-SIAP, 2008).
Habrn de buscarse mejores estrategias de mercadeo y apoyo a la
produccin para aumentar los ingresos de los productores, ya que al considerar
el monto y la dinmica de los precios, almacenar la fruta en el rbol no es
la nica y mejor solucin, ya que quien paga es el productor al castigar los
rboles y comprometer los rendimientos de aos siguientes.
9.6.3 Proceso de comercializacin
Existen dos formas en que el productor comercializa o vende la produccin de su
huerta. Para el mercado en fresco, algunos productores venden su produccin
en el rbol, lo cual indica que el comprador se encarga de la cosecha y el
transporte de la misma; en cambio, otros productores venden la cosecha a una
empacadora, para lo cual sta se encarga de la cosecha y transporte. Cuando
la produccin se vende a una planta extractora de jugo o a la envasadora de
pulpa en secciones, el productor se encarga de cosechar y transportar la fruta
(Gonzlez-Garza et al., 1983). De acuerdo con datos estadsticos, en la regin
citrcola de Nuevo Len, el 66% de los productores vende su cosecha en el
rbol y el 34% restante lo hace a travs de empacadoras (Gaitn, 2002).
El destino de la produccin de ctricos en Nuevo Len es en el nivel de
75% para el mercado en fresco y el 25% restante para la industria. Existen 10
empacadoras que se encargan de comercializar parte de la fruta que se cosecha
en el Estado y cuatro plantas procesadoras dedicadas a la industrializacin de
productos ctricos, ya sea en forma de jugo o de gajos y secciones de fruto
(Gaitn, 2002).
254
La comercializacin se rige por normas internacionales de calidad
que definen el grado de madurez de la fruta con base en un anlisis de los
principales componentes del jugo (volumen de jugo, slidos solubles totales o
grados Brix, acidez titulable y relacin slidos/acidez), clasificacin de la fruta
por tamaos de acuerdo con su dimetro, as como el grado de dao externo;
slo al principio de la temporada es necesario analizar la calidad interna de la
fruta para determinar si ya alcanz el grado de madurez requerida, adems, en
este perodo la fruta puede requerir desverdizacin y coloracin artificial en el
empaque (Gonzlez-Garza et al., 1983).
Para la regin citrcola de Nuevo Len, los envos de fruta fresca al
mercado nacional se realizan durante toda la temporada. Asimismo, por lo
general no existen normas de calidad para la comercializacin; el precio de
venta se acuerda entre el productor y el comprador con base en una evaluacin
subjetiva de la calidad de la fruta y sta se vende en base a peso.
La variacin estacional del precio no tiene una tendencia definida
porque depende de varios factores que se centran principalmente en la oferta
y demanda que exista del producto en el mercado en un tiempo determinado.
Para la regin citrcola de Nuevo Len, de manera general las naranjas
tempranas, las mandarinas y toronjas tienen un precio similar durante su
perodo de cosecha. Para el ao 2007, el precio por tonelada de las naranjas
tempranas, mandarinas y toronjas vari entre los $200.00 y $1,500.00 pesos
(alrededor de $19-143 US Dlares.). Para el caso de las naranjas tempranas,
el precio generalmente disminuye cuando se comienza a cosechar la naranja
Valencia. En contraste, la naranja Valencia generalmente es con la que se
obtiene el mayor precio del mercado; para el ao 2007, su precio por tonelada
vari entre $800.00 y $3,500.00 pesos (alrededor de $75-340 US Dlares). No
obstante lo anterior, el precio por tonelada de la naranja Valencia puede subir
o bajar gradualmente hacia finales de temporada. El factor principal que incide
en la variacin del precio de la naranja Valencia es el de la oferta de fruta
proveniente de otros estados.
255
9.7 Perspectivas
En el presente captulo se proporcion informacin tecnolgica sobre
rendimiento, calidad y tamao de fruta en huertas representativas del sistema
de produccin en cuanto a riego y distancias de plantacin, con base en huertas
establecidas en los municipios de General Tern y Montemorelos Nuevo Len.
La decisin de cundo cosechar tiene dos componentes: uno tecnolgico
y otro econmico basado en el precio de la fruta.
Se comprob que el retraso de la cosecha disminuye el rendimiento y
mediante anlisis de regresin y correlacin se determinaron las ecuaciones
que predicen para cada caso la fecha y el nivel de reduccin de rendimiento.
Asimismo, se comprueba que el alternar cosecha tarda un ao y temprana o
intermedia el ao siguiente de alguna forma ayuda a mejorar el rendimiento
pero es evidente el efecto negativo de la cosecha tarda. Lo anterior est
ampliamente apoyado por la literatura mundial.
Se comprobaron las bondades de la incorporacin del riego presurizado
y distancias de plantacin de 8 x 4 m para mejorar la calidad interna y el
tamao de la fruta.
El buscar mejorar la rentabilidad de la huerta va especulacin del precio
manteniendo la fruta en el rbol es una prctica costosa para el productor
porque a mediano plazo puede deteriorar la condicin de la huerta, adems
que la variacin del precio es muy aleatoria.
La nica alternativa del productor es atender la huerta de la mejor manera
posible para tener altos rendimientos a travs de los aos que absorban la
variacin de precios y debe buscar los mecanismos mas adecuados de
comercializacin para darle rentabilidad y sostenibilidad a su actividad.
256
9.8 Bibliografa
Aharoni, Y. 1968. Respiration of oranges and grapefruit harvested at different stages of
development. Plant Physiol. 43:99-102.
Bain, J.M. 1958. Morphological, anatomical and physiological changes in the developing fruit of
the Valencia orange Citrus sinensis (L.) Osbeck. Australian J. Bot. 6:124.
Baldwin, E.A. 1993. Citrus fruit. pp. 107-149. In: Seymour, G.B., Taylor, J.E., and Tucker, G.A.
(ed.). Biochemistry of Fruit Ripening. Chapman & Hall, London.
Basson, W.J. 1961. Valencia oranges. When to harvest this golden crop. Fmg. in S. Afr.
36(11):50-51, 55.
Bustan, A., and Goldschmidt, E.E. 1998. Estimating the cost of flowering in a grapefruit tree.
Plant, Cell and Environment 21:217-224.
Davies, F.S., and Albrigo, L.G. 1994. Citrus. CAB International. Wallingford, Oxon OX10 8DE.
United Kingdom. 254 pp.
Eaks, I.L. 1970. Respiratory response, ethylene production and response to ethylene of citrus
fruit during ontogeny. Plant Physiol. 45:334-338.
Elas-Calles, E. y Ramrez Daz, J.M. 1973. Efecto de diferentes fechas de cosecha en las
caractersticas de la produccin del naranja cultivar Valencia en la regin de General
Tern N.L. Agricultura Tcnica en Mxico. 3 (7):262-269.
Erickson, L.C. 1968. The general physiology of citrus. pp. 86-122. In: Reuther, W., Batchelor,
L.D. and Webber, H.J. (ed.). The Citrus Industry, 2 nd edition. Volumen II. University of
California Press, Berkeley.
Fucik, J.E. 1967. Some aspects of growth and sizing of redblush grapefruit. J. Rio Grande
Valley Hort. Soc. 21: 58-67.
Gaitn, J. 2002. Situacin de la citricultura del estado de Nuevo Len. Instituto Tecnolgico y
de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Monterrey, Nuevo Len. Mxico. 168 pp.
Gallasch, P.T. 1969. Biennial cropping of Valencias. Austr. Citrus News. 45 (9):10.
Goldschmidt, E.E. 1988. Regulatory aspects of chloro-chromoplast interconvensions in
senescing citrus fruit peel. Isr. J. Bot. 47:123-130.
Goldschmidt, E.E. 1999. Carbohydrate supply as a critical factor for citrus fruit development
and productivity. HortScience 34:1020-1024.
Goldschmidt, E.E., and Huberman, M. 1974. The coordination of organ growth in developing
citrus flowers: a possibility for sink type regulation. J. Exp. Bot. 25:534-541.
Goldschmidt, E.E., and Koch, K.E. 1996. Citrus. pp. 797-823. In: Zaminski E., Schaffer A.A.
(ed.). Photoassimilate distribution in plants and crops: Source-Sink Relations. Marcel
Dekker, New York.
Goldschmidt, E.E., and Monselise, S.P. 1977. Physiological assumptions toward the
development of a citrus fruiting model. Proc. Int. Soc. Citriculture 2:668-672.
Gmez-Cadenas, A, Mehouachi, J., Tadeo, F.R., Primo-Millo, E., Talon, M. 2000. Hormonal
regulation of fruitlet abscission induced by carbohydrate shortage in citrus. Planta
210:636-643.
Gonzlez-Garza, R., Padrn-Chvez, J.E., Ramrez-Daz, J.M., Vzquez-Palacios, L.,
Villarreal-Elizondo, H. 1983. Gua para el cultivo de los ctricos en Nuevo Len. Folleto
Tcnico Nm. 1 SARH. INIA. CIAGON. Campo Experimental General Tern. Nuevo Len,
Mxico. 86 p.
Hilgeman, J.H., J.A. Dunlap, and Sharp, F.O.1967a. Effect of time of harvest of Valencia
oranges in Arizona on fruit grade, size and yield the following year. Proc. Amer. Soc.
Hort. Sci. 90:110-116.
Hilgeman, R.H., Dunlap, J.A. and Sharples, J.C. 1967b. Effect of time of harvest of Valencia
oranges on leaf carbohydrate content and subsequent set of fruit. Proc. Amer. Soc. Hort.
Sci. 90: 110-116.
257
Hogson, R.W., Cameron, S.H. and Eggers, E.R. 1941. Effect of time and amount of harvesting
on alternate bearing and fruit size in the Valencia orange. Proc. Amer. Soc. Hort.
Sci.38:196-202.
Iglesias, D.J., Cercs, M., Colmenero-Flores, J.M., Naranjo, M.A., Ros, G., Carrera, E., RuizRivero, O., Liso, I., Morillon, R., Tadeo, F.R., y Talon, M. 2007. Physiology of citrus fruiting.
Brazilian J. of Plant Physiol. 19 (4) Londrina Oct./Dec.
Iglesias, D.J., Tadeo, F.R., Primo-Millo, E., Talon, M. 2006. Carbohydrate and ethylene levels
regulate citrus fruitlet drop through the abscission zone A during early development.
Trees 20:348-355.
Iglesias D.J., Tadeo, F.R., Primo-Millo, E., Taln, M. 2003. Fruit set dependence on carbohydrate
availability in citrus tress. Tree Physiol. 23:199-204.
Jackson, L.K., Davis, R.M., Bulger, J.M., Fairchild, G.F., Murazo, R.P., and Tucker, D.P.H.
1989. Introduction to the Florida citrus industry Its production, harvesting and marketing
practices. SP41. Florida Cooperative Extensin Service/IFAS/University of Florida.
Gainesville.74 pp.
Jennings, R.F. 1947. Effect of time of picking of Navel and Valencia fruit production. Calif.
Citrograph 33:17-75.
Jones, W.W., and Cree, C.B. 1954. Effect of time of harvest on yield, size and grade of Valencia
oranges. Proc. Amer. Soc. Hort. Sci. 64: 139-145.
Jones, W.W., and Embleton, T.W. 1971. Effects of delayed harvest on California Valencias.
Calif. Citrograph 56:102,114-115.
Jones, W.W., Embleton, T.W., Steinacker, M.L., and Cree, C.B. 1964. The effect of time of fruit
harvest on fruiting and carbohydrate supply in the Valencia orange. Proc. Amer. Soc.
Hort. Sci. 84:152-157.
Jones, W.W., Embleton, T.W., Steinacker, M.L., and Cree, C.B. 1974. Effect of time and amount
of fruit thinning on leaf carbohydrates and fruti set in Valencia oranges. Hilgardia 42 (12):
441-449.
Peterson, D.L. 1992. Harvest mechanization of deciduous fruits and brambles.
HortTechnology 2:85-88.
Ramrez-Daz, J.M. 1982. Logros y aportaciones de la investigacin agrcola en el cultivo de los
ctricos. Publicacin Especial No. 87. Secretara de Agricultura y Recursos Hidrulicos.
Instituto Nacional de Investigaciones Agrcolas. Mxico. 40p.
Ramrez, J.M. and Krezdorn, A.H. 1975. Effect of date of harvest and spot pcking on yield and
quality of grapefruit. Proc. Fla. State Hort. Soc. 88:40-44.
Ramrez, J.M. and Krezdorn, A.H. 1977. Influence of date of harvest on yields of Hamlin and
Valencia oranges and Marsh grapefruit. Proc. Fla. State Hort. Soc. 90:61-63.
Ramrez-Daz, J.M. 1977. Influence of date of harvest on yields and leaf carbohydrates of
citrus. PhD Dissertation. University of Florida. Fruit Crops Department. Gainesville,
Florida. 80 pp.
SAGARPA SIAP -Sistema Producto Naranja ([Link])
SE. 2005. Normatividad empresarial. Pliego de Condiciones para el Uso de la Marca Oficial
Mxico Calidad Suprema en Naranja (PC-026-2005), Limn mexicano (PC-024-2005)
y Limn Persa (PC-012-2004). Secretara de Economa y Secretara de Agricultura,
Ganadera, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentacin. Mxico. [Link]/
[Link]?option=com_docman&task=cat_view&gid=26&Itemid=214
Spreen, T.H. 2004. The world market for citrus products and its implications for the Mexican
citrus industry. Taller Internacional de Ctricos. Cd. Obregn Sonora. Mxico. Marzo 2526. 7p.
Steel, R.G.D., and Torrie, J.H. 1960. Principles and Procedures of Statistics. Chapter 3
Probability. pp. 31-47. McGrow-Hill.
Turrell, F.M. 1973. The science and technology of frost protection. pp. 388-446. In: Reuther, E.
(ed.) The Citrus Industry Vol. III. Univ of Calif., Div. Agr. Sci. Berkeley.
258
USDA. 1997a. United States Standards for Grades of Florida Oranges and Tangelos. Agric.
Mkting. Serv., Fruit & Veg. Div., Fresh Prod. Branch. 17 pp.
USDA. 1997b. United States Standards for Grades of Oranges (Texas and States other than
Florida, California and Arizona). Agric. Mkting. Serv., Fruit & Veg. Div., Fresh Prod.
Branch. 15 pp.
USDA. 1997c. United States Standards for Grades of Florida Grapefruit. Agric. Mkting. Serv.
Fruit & Veg. Div., Fresh Prod. Branch. 12 pp.
USDA. 1997d. United States Standards for Grades of Grapefruit (Texas and States other
than Florida, California and Arizona). Agric. Mkting. Serv., Fruit & Veg. Div., Fresh Prod.
Branch. 13 pp.
USDA. 1997e. United States Standards for Grades of Florida Tangerines. Agric. Mkting. Serv.
Fruit & Veg. Div., Fresh Prod. Branch. 8 pp.
USDA. 1999a. United States Standards for Grades of Oranges (California and Arizona). Agric.
Mkting. Serv., Fruit & Veg. Div., Fresh Prod. Branch. 8 pp.
USDA. 1999b. United States Standards for Grades of Grapefruit (California and Arizona). Agric.
Mkting. Serv., Fruit & Veg. Div., Fresh Prod. Branch. 8 pp.
USDA. 1999c. United States Standards for Grades of Tangerines. Agric. Mkting. Serv., Fruit &
Veg. Div., Fresh Prod. Branch. 9 pp.
USDA-FAS. 2005. Situation and Outlook for Citrus and Orange Juice 2004/05. World Hort.
Trade & U.S. Export Opportunities.
USDA-FAS. 2007a. Mexico Citrus Annual Report 2006. Global Agriculture International Network.
Doc. MX 6098. On line.
USDA-FAS. 2007b. Situation and Outlook for Citrus 2006/07. Citrus-Special Feature Article.
Office of Global Analysis. 8 pp.
USDA-FAS. 2008a. Citrus. World Markets and Trade. Offce of Global Analysis. On line.
USDA-FAS. 2008b. Orange Juice. World Markets and Trade. Offce of Global Analysis. On line.
Verstegui-Chvez, J. 1993. Probabilidad de helada, perodo libre de heladas y horas fro en
Nuevo Len. Folleto Miscelneo Num. 1. INIFAP. Campo Experimental General Tern.
General Tern, Nuevo Len, Mxico. 17pp.
Wardowski, W., Soule, J., Grierson, W., and Westbrook, G. 1979. Florida citrus quality tests.
Fla. Coop. Ext. Serv. IFAS-Univ. of Florida, Gainesville. 30 pp.
Wardowski, W. F. and Grierson, W. 1972. Separation and grading of freeze damaged citrus
fruits. Circ. 372. 14 p. Fla. Coop. Ext. Serv. IFAS Univ. of Fla. Gainesville.
Whitney, J.D. 1997. Field test results with mechanical citrus fruit removal devices. Fla. State
Hort. Soc. 110:89-92.
Whitney, J.D. 1999. Field test results with mechanical harvesting equipment in Florida oranges.
Applied Engineering in Agriculture 15:205-210.
Ziegler, L.W. and Wolfe, H.S. 1975. Citrus Growing in Florida. Pp. 83-90. The University
Presses of Florida.
259
10. manejo integrado de
insectos y acaros plaga de los
ctricos
J. Isabel Lpez-Arroyo
Jess Loera-Gallardo
Contenido
10.1 mosca mexicana...................................................................................... 262
10.2 mosca prieta........................................................................................... 267
10.3 minador de la hoja................................................................................. 271
10.4 Trips...................................................................................................... 274
10.5 Chinche de patas laminares...................................................................... 279
10.6 Escamas.................................................................................................. 280
10.7 Arador o negrilla................................................................................... 286
10.8 Araas.................................................................................................... 291
10.9 Artrpodos fitfagos diversos............................................................... 294
10.10 Organismos benficos........................................................................... 299
10.11 Uso de plagicidas.................................................................................. 299
10.12 Plagas exticas.................................................................................... 305
10.13 Bibliografa........................................................................................... 318
Lpez-Arroyo, J.I.,
Loera-Gallardo, J. 2009. Manejo integrado de insectos y caros plaga de
los ctricos. pp. 260-323. En: Rocha-Pea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. (eds). EL cultivo
de los ctricos en el estado de Nuevo Len. Libro Cientfico No. 1. Instituto Nacional de
Investigaciones Forestales Agrcolas y Pecuarias. CIRNE. Campo Experimental General
y
Tern. Mxico.
260
En Mxico, se han registrado poco ms de 100 especies de insectos y caros que
afectan el cultivo de los ctricos y pueden ocasionar un deterioro en la produccin
y calidad de la fruta. Cuando se presentan infestaciones severas, algunas de ellas
pueden ocasionar una reduccin en el vigor del rbol o incluso su muerte. Durante
cada temporada de produccin en las diferentes regiones citrcolas comnmente
existen problemas causados por el caro Phyllocoptruta oleivora (Ashmead),
conocido como arador o negrilla y por las infestaciones de la mosca Mexicana de
la fruta Anastrepha ludens L., que frecuentemente limita la comercializacin de los
ctricos dulces. Conjuntamente con estas plagas, existen otras especies de caros
y escamas que tambin son reconocidas como factores limitantes de la produccin.
En aos recientes, el minador de la hoja de los ctricos Phyllocnistis citrella
Stainton, invadi la citricultura del pas (Ruz et al., 2005), por lo que recibi
alta prioridad para su combate; sin embargo, su importancia ha disminuido
considerablemente debido a diversos programas de manejo (Bautista-Martnez et
al., 1998; Loera et al., 2000). En los ltimos aos en algunas reas citrcolas del
noreste del pas, se han presentado incrementos notables en la poblacin de la
mosca prieta de los ctricos Aleurocanthus woglumi (Ashby). Asimismo, tambin
se han presentado daos de cicatrices en la cscara de la fruta, aparentemente
causadas por diferentes especies de trips (Scirtothrips citri [Moult.] y Frankliniella
spp.), lo que ha impactado en los frutos destinados para exportacin.
En el corto plazo, otros insectos fitfagos presentes en la citricultura mexicana
podran alcanzar el status de plaga a causa del uso desmedido de plaguicidas que
eliminan gradualmente a sus enemigos naturales nativos.
La chicharrita de alas vtreas, Homalodisca vitripennis Germar, vector
potencial de la clorosis variegada de los ctricos y originaria del noreste del pas
(Triapitsyn y Phillips, 2000), podra encontrarse pronto en esta categora.
De la misma forma, es posible que el nmero de plagas importantes de los
ctricos se incremente significativamente como el pslido Asitico, Diaphorina citri
Kuwayama que inici la invasin de la citricultura en el sur del pas desde Campeche
(Thomas, 2002) y que fue detectado en julio y agosto de 2003 en los ctricos de
261
Tamaulipas y Nuevo Len, respectivamente (Lpez-Arroyo et al., 2005; Ruz et al., 2005).
El picudo de la raz Diaprepes abbreviatus L. se encuentra en el estado de
Florida (Knapp et al., 2001; McCoy et al., 2002), en el Valle del Ro Grande en
Texas (French y Skaria, 2001), as como en el sur de California (Grafton-Cardwell
y Montez, 2007), representa un alto riesgo de invasin para el pas. La cochinilla
rosada del Hibiscus, Maconellicoccus hirsutum (Green) y el pulgn caf de los
ctricos, Toxoptera citricida (Kirkaldy), se establecieron en el pas durante 1999 y
2000, respectivamente.
En el presente captulo se hace una descripcin de las principales especies
de insectos y caros plaga de los ctricos, con nfasis en las que ocurren en el
estado de Nuevo Len y que conicidentalmente son de importancia tambin en la
mayora de las regiones citrcolas del pas. Se hace nfasis en sus ciclos biolgicos,
daos al cultivo y sobretodo en las medidas de manejo empleadas para reducir sus
daos al cultivo. Asimismo, se incluye tambin informacin sobre los organismos
benficos que inciden en el cultivo de los ctricos y en las plagas potenciales para la
citricultura estatal y nacional.
10.1 Mosca Mexicana
En Mxico, al igual que en otros pases en los que inciden, las moscas de la fruta
constituyen un problema de relevancia significativa, ya que pueden ocasionar hasta
un 37% de prdida de fruta, incrementan los costos de produccin y comercializacin,
afectan la calidad del producto e incrementan la contaminacin ambiental por
el manejo basado principalmente en insecticidas. Adems, son la causa de la
imposicin de restricciones cuarentenarias que limitan el acceso de la produccin
a los mercados internacionales (Aluja, 1994). La mosca Mexicana de la fruta,
Anastrepha ludens (Loew), ocurre en la mayora de las reas citrcolas de Mxico
y daa, entre otros, a dos de los frutales ms importantes como son la naranja y el
mango (Baker et al., 1944; Cabrera y Ortega, 1992). A diferencia de otras regiones
citrcolas del pas, se considera que la problemtica por mosca Mexicana de la fruta
en el noreste de Mxico es an mayor debido a que es originaria de esta regin
262
igual que el chapote amarillo, Casimiroa (=Sargentia) greggii S. Wats (Rutaceae),
uno de sus hospederos silvestres ms importantes. En Nuevo Len, la mosca de la
fruta afecta tambin al durazno.
10.1.1 Descripcin y ciclo biolgico
Las especies de Anastrepha presentan una metamorfosis completa por lo que sus
estados de desarrollo son huevo, larva, pupa y adulto. El adulto es amarillo-caf
y de mayor tamao que la mosca comn. Las alas son transparentes, con reas
moteadas de color caf. La hembra presenta una elongacin en el abdomen que
contiene al ovipositor. Los huevos son verdes y las larvas blanco cremosas, de
forma fusiforme y miden de 3 a 16 mm. Una hembra grvida puede depositar de
uno a 110 huevos, segn la especie, en el epi o mesocarpio de un fruto (Aluja et al.,
1999). Los huevos son puestos en paquetes y eclosionan a los 4 o 5 das despus
(Baker et al., 1944; Christenson y Foote, 1960; Aluja, 1994). Las larvas se alimentan
de la pulpa de los frutos y pasan por tres estados que duran aproximadamente
10 das (Baker et al., 1944; Aluja, 1994); al emerger de los frutos se introducen
al suelo para pupar aproximadamente durante 15 das hasta la emergencia del
adulto (Christenson y Foote, 1960; Aluja, 1993b). En las especies en que se han
estudiado los patrones temporales de emergencia de adultos, se ha observado que
sta ocurre durante las horas de la maana. Despus de emerger permanecen
en reposo hasta que expanden sus alas; posteriormente vuelan a los sitios donde
obtienen agua, carbohidratos y fuentes de protena, recursos esenciales para su
maduracin sexual (Aluja et al., 1993b).
10.1.2 Daos
El dao principal que ocasiona la mosca mexicana de la fruta al cultivo de los
ctricos, consiste en prdidas en la cosecha debido a la cada de fruto por efecto
del crecimiento interno de las larvas. Para evitar lo anterior, se tiene que aplicar
una serie de medidas fitosanitarias que en conjunto conducen al incremento en los
costos de produccin del cultivo.
263
Fig. 10.1 Mosca mexicana de la fruta, Anastrepha ludens L. A. Hembras. B. Fruto con larvas. C. Trampas
para el monitoreo de mosca de la fruta: Extrema derecha trampa McPhail, centro trampas Multilure,
extrema derecha, trampa transparente promovida por el INIFAP para la deteccin temprana de A. ludens.
D. Parasitoide nativo, Doryctobracon crawfordi (Viereck). E. Parasitoide introducido, Diachasmimorpha
longicaudata Ashmead) en chapote amarillo. (Fotos: J.I. Lpez-Arroyo. J. Cancino [D]. O. de Len [E]).
264
10.1.3 Alternativas de manejo
En el Diario Oficial de la Nacin del 3 de noviembre de 1985 fue declarada de inters
pblico la prevencin y combate de las moscas de la fruta. Como consecuencia, la
Secretara de Agricultura y Recursos Hidrulicos a travs de la Direccin General de
Sanidad Vegetal estableci la campaa nacional de erradicacin contra las moscas
de la fruta de importancia econmica y cuarentenaria dentro del territorio nacional.
Esta campaa es apoyada de manera tripartita por los Gobiernos Federal y Estatal
y los productores (SARH, 1993).
La tecnologa de la campaa contra las moscas consiste de: 1. Monitoreo, 2.
Control qumico, 3. Control autocida, 4. Control biolgico, 5. Control mecnico y 6.
Regulacin fitosanitaria.
Monitoreo. Para monitorear la presencia de mosca Mexicana de la fruta se utiliza
la trampa McPhail, la cual consiste de un recipiente de vidrio con una invaginacin
en la parte inferior que permite la entrada de las moscas en busca del atrayente.
Despus de entrar al interior del recipiente, las moscas caen en la solucin atrayente
y se dificulta su escape (Paxtian et al., 2001); el atrayente utilizado tradicionalmente
es la levadura (torula), o en su lugar protena hidrolizada. Debido a la prdida de
su poder de atraccin, la torula o la protena hidrolizada deben ser renovadas cada
semana. En huertos comerciales, reas de traspatio y marginales se utiliza una
densidad de una trampa por cada 25 ha.; las trampas son revisadas semanalmente
durante todo el ao. Para complementar el monitoreo de la plaga, por cada trampa
instalada se recolecta 1 kg de fruta por semana, ya sea del rbol o del suelo para
detectar la presencia de larvas.
1.
Eliminacin de frutos infestados. Con base en los resultados del
muestreo de frutas se realiza la recoleccin y destruccin de frutos
cados, con el objetivo de eliminar las larvas presentes. Los frutos
infestados pueden ser incinerados o enterrados por lo menos a 1 m
265
de profundidad con la adicin de una capa de cal, misma que debe
ser cubierta con el suelo removido.
2.
Aspersin con agroqumicos. Segn el nmero de moscas
capturadas/trampa/da (MTD), se decide la aplicacin del insecticida
malatin 50 en mezcla con un atrayente (protena hidrolizada) para
reducir las poblaciones del insecto cuando se considera que son
elevadas. La dosis utilizada es de un litro del insecticida por cada
4 L de protena hidrolizada en 95 L de agua; la mezcla se aplica
durante cuatro semanas y si en el muestreo de frutos se encuentran
larvas, las aspersiones se prolongan hasta por seis semanas.
Cuando el ndice de infestacin por mosca Mexicana de la fruta
en naranja dulce para exportacin es rebasado, los costos de
produccin se incrementan y la comercializacin se obstaculiza, ya
que la fruta infestada debe ser sometida a procesos hidrotrmicos o
de fumigacin para eliminar la plaga.
3.
Liberacin de macho estril. Si se estima que las poblaciones de
mosca Mexicana es baja, se liberan moscas estriles de la misma
especie, para que compitan con la poblacin nativa frtil y evitar
as el desarrollo de nuevas generaciones de moscas. Esta tcnica
es conocida como macho estril. En Mxico estos insectos son
producidos y distribuidos desde el Centro de Cra y Reproduccin
de Mosca de la Fruta en Metapa de Domnguez, Chiapas. Los
insectos son liberados en forma terrestre o area a una densidad
de 2,500 indivduos por hectrea.
4.
Enemigos naturales. La tcnica del macho estril es complementada
con liberaciones del parasitoide Diachamismorpha longicaudata
(Ashmead) (SARH, 1993). D. longicaudata es un endoparasitoide
solitario koinobionte el cual afecta larvas de tercer estadio de moscas
de la fruta (Greany et al., 1977), que localiza dentro de los frutos
por las vibraciones y movimientos que producen al alimentarse
266
(Lawrence, 1981). En campo el parasitoide es liberado cuando se
encuentran frutos con infestaciones de larvas.
5.
Regulacin fitosanitaria. Para realizar esta prctica se establecen
puntos de revisin permanente en la entidad objetivo y se realizan
actividades de inspeccin a los autotransportes de pasajeros y de
carga, verificacin de documentos fitosanitarios de movilizacin
nacional, muestreo de frutos a los embarques que as lo requieran, el
decomiso y destruccin de frutos y los tratamientos cuarentenarios
a base de bromuro de metilo a una dosis de 40 g/m3 para mango y
24 g/m3 a todos los dems frutos hospederos de mosca de la fruta
que no estn cuarentenados. Se cuenta adems con inspectores
fitosanitarios donde realizan las verificaciones de empacadoras,
corredoras o seleccionadoras, mercados de abastos y otros centros
de acopio con la finalidad de que los embarques que transportan
dichos productos cuenten con la documentacin respectiva.
10.2 Mosca prieta
La mosca prieta Aleurocanthus woglumi (Ashby) (Hemiptera: Aleyrodidae) es de
origen asitico y fue descubierta en Jamaica en 1913, se dispers hacia Cuba en
1916 y en Mxico se encontr en 1935 en El Dorado, Sinaloa (Smith et al. 1964;
DeBach, 1977; Dowell et al., 1981); para 1950 se haba convertido en la plaga ms
importante en la mayora de las reas citrcolas del pas (Smith et al. 1964; DeBach,
1977). Este insecto afecta ctricos y otras 300 especies vegetales entre las que se
encuentran el aguacatero, chabacano, membrillo y guayaba. En ctricos se alimenta
prcticamente en todas las especies y variedades, con una ligera preferencia por
limas. Las plantas con infestaciones severas detienen su desarrollo, producen frutos
pequeos y de mala calidad; en ctricos las prdidas pueden llegar a ser del 80 al
100% (DeBach, 1977) y los rboles pueden morir en pocos aos (Nguyen y Hamon,
1993; French et al., 1997).
267
10.2.1 Descripcin y ciclo biolgico
Los adultos miden de 1.3 a 1.6 mm de longitud, tienen una apariencia azul oscura,
estn cubiertos por polvillo ceroso; ovipositan grupos de 35 a 50 huevos en el haz
de las hojas en un patrn espiral. Cada hembra deposita tres espirales de huevos
y aunque viven alrededor de 10 a 14 das, prcticamente la oviposicin la realizan
durante los primeros cuatro das (Dowell et al., 1981; Nguyen y Hamon, 1993;
French et al., 1997). Los huevos frescos son blanco cremoso y se tornan negros
con el desarrollo embrionario; estn adheridos a la hoja por un pequeo pedicelo.
El insecto presenta cuatro instares ninfales. La ninfa recin emergida es blanca
con dos manchas oculares rojas, gradualmente se torna a caf oscuro, tiene patas
y antenas cortas, presenta dos espinas dorsales largas y una gran cantidad de
espinas pequeas; el primer instar ninfal es el nico con movilidad. El segundo instar
es ovalado, negruzco con manchas amarillentas y una gran cantidad de espinas
en el dorso. El tercero es casi dos veces mayor que el anterior, es negro brillante
con una gran mancha verde tenue de forma hemisfrica y presenta numerosas
espinas grandes en el dorso. El ltimo instar es llamado pupa, es negro brillante y
espinoso, con una capa cerosa prominente alrededor del margen (Pacheco, 1985;
Davidson y Lyon, 1987; French et al., 1997). La hembra inicia la oviposicin a los
3 o 4 das despus de la emergencia (Dowell et al., 1981; French et al., 1997). La
especie tiene una temperatura umbral de desarrollo de 13.7C y requiere de 161,
121, 98, 117 y 487 unidades calor para completar el estado de huevo y cada uno
de los cuatro instares, respectivamente. La mayora de las ninfas de primer instar
se establecen a unos cuantos centmetros del lugar donde fueron depositados los
huevos; una porcin muy escasa de ninfas llega a moverse hasta 10 cm desde
donde emergieron, generalmente muestran una tendencia a alinearse a lo largo de
las venas de las hojas (Dowell et al., 1981). En la regin citrcola de Nuevo Len
pueden presentarse de tres a seis generaciones que se sobreponen en el ao.
268
Fig. 10.2 Mosca prieta de los ctricos, Aleurocanthus woglumi (Ashby) A. Infestacin severa en
hoja. B. Huevos, ninfas, pupas y adultos Enemigos naturales: C. Amitus hesperidum Silvestre. D.
Encarsia (=Prospaltella) opulenta Silvestri (centro inferior) E. Larva de Delphastus pusillus. F. Adulto
de Delphastus (Fotos: J.I. [Link]://[Link] [B]. University of Florida,
Division of Plant Industry [C y D]. Kim Hoelmer, USDA [F]).
269
10.2.2 Daos
Las ninfas ocasionan el dao al succionar la savia de las hojas; adems secretan
gran cantidad de mielecilla que favorece el desarrollo de hongos causantes de la
fumagina, con lo que se forma una costra negruzca en las hojas, que interfiere en
la fotosntesis y respiracin. El efecto combinado del dao directo del insecto y
la incidencia de fumagina puede resultar en reducciones severas del rendimiento
(Nguyen y Hamon, 1993; French et al., 1997).
10.2.3 Alternativas de manejo
La mosca prieta es afectada por los parasitoides Amitus hesperidum Silvestri
(Hymenoptera: Platygasteridae), Encarsia (=Prospaltella) clypealis (Silvestri),
Encarsia
(=Prospaltella)
opulenta
(Silvestri),
Eretmocerus
serius
Silvestri
(Hymenoptera: Aphelinidae) y por el depredador Delphastus pusillus (le Conte)
(Coleoptera: Coccinellidae) (DeBach, 1977; Davidson y Lyon, 1987; French et
al., 1997); adems de especies de crisopas, catarinas, trips, caros y hormigas
(Holloway et al., 2003). Los parasitoide principales en la regin citrcola de Nuevo
Len son Amitus hesperidum y Encarsia opulenta, respectivamente. Ambas
especies son endoparasitoides, se desarrollan internamente en las ninfas de la
plaga y emergen como adultos de la pupa de la mosca prieta. Los parasitoides
hacen un orificio de salida que facilita la identificacin de las especies que afectaron
la plaga. Caractersticamente, A. hesperidum realiza dos o ms orificios grandes,
irregulares y generalmente por un costado de la pupa mientras que P. opulenta hace
un solo orificio redondo en la parte media posterior de la pupa (French et al., 1997).
A. hesperidum es negro brillante, vive de 4 a 6 das; con excepcin de la fase pupal,
oviposita en todos los estados inmaduros de la plaga y prefiere el primer instar
ninfal. Su capacidad de bsqueda es muy reducida; sin embargo, debido a su corto
ciclo de vida como adulto y a la tasa alta de reproduccin es muy efectivo cuando las
poblaciones de la plaga son altas, especialmente bajo condiciones de temperatura
fresca y humedad relativa alta. Este parasitoide es afectado adversamente en
ambientes secos y calientes (Nguyen y Hamon, 1993; French et al., 1997; Nguyen,
270
2001). E. opulenta es de color amarillento con tonalidades de color caf en la parte
posterior de la cabeza y del abdomen, vive de 4 a 6 semanas. La hembra presenta
una excelente capacidad de bsqueda por lo que el parasitoide es muy efectivo
a bajas densidades de la plaga. Oviposita en todos los estados inmaduros de la
plaga, incluyendo pupas y prefiere el segundo instar ninfal; notoriamente, esta
especie no es afectada por el clima seco y caliente (French et al., 1997), rasgo que
le permiti en el pasado convertirse en el parasitoide ms importante para el control
de la plaga en la citricultura de Nuevo Len y Sonora (DeBach, 1977). El control
biolgico de la mosca prieta en el pas, con el uso de los parasitoides mencionados,
fue considerado durante el siglo pasado, uno de los mayores proyectos de control
biolgico en los tiempos modernos y uno de los de mayor xito a nivel internacional
(DeBach, 1977).
10.3 Minador de la hoja
El minador de la hoja de los ctricos Phyllocnistis citrella Stainton (Lepidoptera:
Gracilariidae) es una plaga cosmopolita presente en Africa, Australia, Asia y
Estados Unidos de Amrica (Knapp et al., 1995). En Nuevo Len y Tamaulipas, se
detect en 1994. En la regin citrcola de Nuevo Len el minador se ha encontrado
en la mayora de las localidades de los diferentes municipios citrcolas (Loera et
al., 2000).
10.3.1 Descripcin y ciclo biolgico
El adulto o palomilla llega a medir de 2 a 3 mm de longitud y de 5 a 8 mm de
expansin alar. Presenta escamas blancas y plateadas de consistencia iridiscente.
Cada ala anterior es cruzada por cuatro bandas negras y las alas posteriores son
plumosas. Los ojos son negros. Los huevos recin ovipositados son ligeramente
convexos, transparentes y con brillo; posteriormente se tornan amarillo plidos y
opacos, miden 0.31 x 0.21 mm. La larva es plana, al inicio es amarillo plida y
durante las ltimas fases de desarrollo es amarilla ms oscura, llega a medir 3.5 mm
de longitud. La pupa es de forma cilndrica, amarilla marrn, con ojos pronunciados
271
y un pico muy destacado hacia la parte posterior; el tamao alcanza 2.6 mm de
longitud y 0.5 mm de dimetro (Knapp et al., 1995).
La palomilla oviposita en hojas tiernas menores de 6 mm de largo, la
susceptibilidad declina con la maduracin y crecimiento de la hoja. Cada hembra
deposita un promedio de 20 a 100 huevos. El minador presenta cuatro instares
larvales, el tercer instar es el ms voraz. La especie presenta una fase de prepupa
durante la cual inicia la formacin de un capullo y el doblamiento del borde de la hoja
para proporcionar proteccin a la pupa (Knapp et al., 1995).
10.3.2 Daos
Plantaciones adultas. Las larvas del insecto daan hojas, brotes tiernos y frutos;
generalmente el dao es ms frecuente en hojas tiernas. La hembra oviposita
los huevos individualmente cerca de la vena central en el envs de las hojas. La
larva al emerger se desarrolla entre la epidermis y la hipodermis de la hoja, con
lo cual produce tneles o minas en forma de zig-zag. La mina es de color claro y
generalmente inicia en el centro del envs; puede llegar a invadir hasta un 80% del
rea de la hoja. Frecuentemente se presenta una densidad de 2 a 3 minas por hoja,
sin embargo, cuando existen poblaciones altas de la plaga se encuentran hasta 15
en cada hoja. Cuando ocurren ms de tres larvas por hoja la superficie de sta llega
a ser daada en 40 a 50%. Las hojas afectadas presentan un retorcimiento con un
alto grado de distorsin, lo que posteriormente ocasiona una defoliacin prematura.
Se ha estimado que las infestaciones que llegan a daar un 30% del rea foliar,
reducen la produccin del ao siguiente (Knapp et al., 1995). En el rea citrcola
de Nuevo Len, los rboles en produccin han presentado de 10 a 80% de hojas
minadas, con un promedio de rea foliar daada de 25% (Loera et al., 2000).
Plantas de vivero y plantaciones jvenes. Durante estas dos etapas de crecimiento
de la planta es donde se observa el mayor dao, ya que se presenta un flujo constante
de brotes tiernos que las hace ms susceptibles de ser afectadas. El principal dao
es el retraso en el desarrollo de la planta; adems existe un incremento en los
272
costos de produccin que se origina por los insecticidas aplicados para su control.
En la regin citrcola de Nuevo Len en un estudio efectuado durante los aos
1998-1999, se encontr dao por minador en el 100% de los viveros muestreados,
con valores de entre 20 a 100% de plantas con hojas minadas. Las especies que
mostraron mayor dao fueron limn italiano, naranjo agrio y toronja, mientras que
en mandarino el dao ha sido menor (Loera et al., 2000).
10.3.3 Alternativas de manejo
La estrategia para reducir los daos de la plaga es la de proteger los brotes tiernos.
En el rea citrcola de Nuevo Len, los rboles en produccin presentan dos pocas
de brotacin, una durante marzo-abril y la otra en septiembre-cctubre. Las medidas
disponibles para el control de la plaga son: liberacin de parasitoides y depredadores,
aspersin de insecticidas y aceites y prcticas culturales (Loera et al., 2000).
Uso de parasitoides y depredadores: Ageniaspis citricola Logvinovskaya
(Hymenoptera: Encyrtidae), es un parasitoide de huevos o larvas jvenes capaz de
parasitar hasta 86% de la poblacin plaga (Pomerinke y Stansly, 1998). Los adultos
viven de 4 a 15 das y se adaptan a condiciones hmedas y calientes; ambientes
secos pueden dificultar su establecimiento o causar su muerte. El parasitoide
Cirrospilus quadristriatus (Subba Rao and Ramamani) (Hymenoptera: Eulophidae)
alcanza a parasitar al 30 40% de la poblacin plaga. La hembra oviposita un
huevo en el ltimo instar larvario o en la prepupa del minador (Knapp et al., 1995).
En los viveros del rea centro de Nuevo Len, se han encontrado los parasitoides
Zagrammosoma multilineatum (Ashmead) (Hymenoptera: Eulophidae) y Cirrospilus
sp., con parasitismo hasta de 28% de la poblacin de minador (Loera et al., 2000;
Legaspi et al., 2001).
Liberaciones del depredador Chrysoperla rufilabris (Burmeister) reducen
significativamente las poblaciones del minador hasta por un lapso de tres semanas
(Loera et al., 2000). Poblaciones naturales de los depredadores Chrysoperla spp.
(Neuroptera: Chrysopidae), Orius insidiosus (Say) y Orius tristicolor (Hemiptera:
273
Anthocoridae), Hippodamia convergens Gurin-Meneville (Coleoptera: Coccinellidae) y
diversas especies de araas, hormigas y chinches tambin afectan a la plaga (Loera et
al., 2000; Legaspi et al., 2001).
Uso de insecticidas. Los productos qumicos que han mostrado mayor efectividad
contra el minador de la hoja de los ctricos son: abamectina en dosis de 38 g en 100
L de agua. La aplicacin de citrolina agrcola en dosis de 0.5 a 1% (0.5 a 1.0 L de
citrolina en 100 L de agua) ayuda a reducir la poblacin tanto de larvas como de
huevos (Knapp et al., 1995; Loera et al., 2000).
Prcticas culturales. Es recomendable podar y eliminar los brotes daados, as
como uniformizar la brotacin mediante la eliminacin de brotes tempranos y tardos
para reducir la disponibilidad de tejido susceptible al ataque de la plaga (Knapp et
al., 1995; Loera et al., 2000).
10.4 Trips
Los trips de los ctricos {Scirtothrips citri (Moult.) (Thysanoptera: Thripidae)} afectan
el follaje y frutos de naranja y limn. Aunque el dao directo ocasionado no es de
consideracin en el rendimiento, en frutos llega a afectar la apariencia externa y
consecuentemente su calidad.
10.4.1 Descripcin y ciclo biolgico
Los trips de los ctricos son insectos de 0.7 a 0.9 mm de longitud, de cuerpo fusiforme
amarillo naranja, con alas de flecos y ojos rojo brillante. Presentan cuatro instares
larvarios; la larva de primer instar es muy pequea; el segundo instar carece de alas
y es casi del tamao del adulto; el tercer y cuarto instar son llamados prepupa y
pupa, respectivamente, no se alimentan y completan su desarrollo en el suelo o en
cavidades del rbol (Davidson y Lyon, 1987). Esta especie tiene un umbral mnimo
de desarrollo de 14.6C y entre la primera y segunda generacin se requieren 156
unidades calor (Grout, 1986). Cuando los adultos emergen, se mueven activamente
274
alrededor del rbol; su desarrollo se favorece en sitios donde la temperatura flucta
entre los 18 y 37C, con temporadas libres de lluvias, aunque llega a presentarse
en climas subhmedos. La hembra puede depositar 25 huevos en el tejido nuevo de
hojas, frutos jvenes, o ramas tiernas. Los huevos invernantes son depositados en
el tejido del ltimo flujo vegetativo del ao y eclosionan durante la primavera, para
coincidir con la brotacin (Davidson y Lyon, 1987). Es posible que se produzcan
hasta 12 generaciones del insecto al ao (Davidson y Lyon, 1987).
10.4.2 Daos
La larva de segundo instar causa la mayora del dao porque se alimenta debajo
de los spalos de los frutos jvenes. En el fruto ocasionan raspaduras pequeas en
las clulas epidermales lo que causa cicatrices corchosas, grisceas o plateadas
alrededor del pednculo. Con el crecimiento del fruto, el tejido daado se desplaza
fuera de los spalos como un anillo conspicuo de tejido corchoso. Los frutos son ms
susceptibles al dao desde que los ptalos caen hasta que alcanzan un tamao de
alrededor de 3.7 cm de dimetro, esto ocurre aproximadamente entre 6 y 8 semanas
despus de la cada de los ptalos. El dao por trips es mayor en frutos localizados
en la parte externa de la copa del rbol donde los frutos son ms susceptibles de
ser daados por viento o sol. El ataque de la plaga en hojas y brotes, ocasiona
deformaciones. En las hojas causa un engrosamiento y cicatrices corchosas en
ambos lados de la nervadura central, adems de una coloracin gris; puede matar
los botones (Davidson y Lyon, 1987).
10.4.3 Alternativas de manejo
Una gran diversidad de enemigos naturales afectan a las poblaciones de trips,
entre los ms importantes se encuentran especies del caro depredador Euseius,
crispidos y chinche pirata. Frecuentemente los problemas por trips son ocasionados
por la eliminacin de sus enemigos naturales como resultado de las aplicaciones de
insecticidas, adems de que productos carbamatos u ororganofosforados llegan a
estimular el desarrollo de poblaciones de la plaga (hormoligosis). Es comn que los
275
daos por trips sean menores en huertos donde el uso de insecticidas es mnimo o
nulo.
Para determinar el uso de insecticidas es necesario estimar los niveles
poblacionales de la plaga y de sus enemigos naturales. En la citricultura de California,
E.U.A., se recomienda inspeccionar frutos para detectar la presencia de larvas de
trips y revisar el envs del follaje interior para detectar caros depredadores. El
tamao de muestra recomendado es de 25 frutos pequeos (1.9 cm o menos) en
cada esquina del huerto (un total de 100) y 5 terminales (100 hojas). Se sugiere
seleccionar rboles en las lneas 3 y 4 de la orilla del huerto. En naranjas Navel,
las cuales son muy susceptibles, es necesario muestrear al menos dos veces por
semana despus de la cada de los ptalos. Durante los muestreos de la plaga, es
importante diferenciar el trips de los ctricos del trips de las flores (Frankliniella tritici
[Fitch]), ya que podra causar sobreestimaciones de la plaga. Esta ltima especie
generalmente se concentra en las flores y no causa dao de importancia (Davidson
y Lyon, 1987); los adultos son de color caf; las larvas presentan espinas a lo largo
del abdomen, que son visibles con una lente 10x, adems son ligeramente ms
grandes y delgadas que las de S. citri.
Los umbrales para la aplicacin de tratamientos en naranja Valencia y
limones despus de la cada de los ptalos, son al encontrar el 10% de los frutos
revisados con una o ms larvas de trips y escasos depredadores presentes, o
20% de infestacin si las poblaciones de depredadores son significantes (0.5
depredadores/hoja); en naranja Navel el umbral es del 1 al 5% de frutos infestados.
Los umbrales se incrementan con el crecimiento del fruto, por lo que generalmente
es innecesario protegerlos despus de que exceden 3.7 cm en dimetro, a menos de
que las infestaciones sean severas. Es conveniente solo realizar dos aplicaciones
de abamectina por temporada, con un mnimo de 30 das entre tratamientos; las
aspersiones antes de la floracin deben evitarse. Es importante considerar que las
aplicaciones repetidas de insecticidas favorecen el desarrollo de poblaciones plaga
resistente a stos.
276
C
Fig. 10.3 Minador de los ctricos, Phyllocnistis citrella Stainton. A. Mina en la hoja. B. Adulto. C.
Larva y galera formada. (Fotos: J.I. Lpez-Arroyo [A y C],University of Florida, Division of Plant
Industry [B]).
277
Fig. 10.4 Trips de los ctricos, Scirtothrips citri (Moult.). A. Adultos. B. Dao en frutos. C. Chinche
de patas laminares, Leptoglossus phyllopus (L) (Fotos: J.I. Lpez-Arroyo [B y C], European and
Mediterranean Plant Protection Organization Francia [A]).
278
10.5. Chinche de patas laminares
La chinche de patas laminares {Leptoglossus phyllopus (Linnaeus) (Hemiptera:
Coreidae)} generalmente se encuentra en colonias en un margen del huerto, desde
donde se desplaza lentamente al resto de la plantacin. Raramente las chinches se
desarrollan en nmeros suficientes para ser un problema; sin embargo, cuando lo
hacen una porcin mayor del cultivo puede perderse en semanas (Fasulo y Stansly,
2007).
El adulto es caf oscuro y mide de 1.6 a 1.9 cm de longitud. Es fcilmente
identificarlo porque presenta una lnea de color amarillo plido a travs de las alas
y en el cuarto segmento de las patas traseras, el cual es ancho y tiene aspecto de
hoja (Mead, 1971, 1999; Pratt, 1984; Fasulo y Stansly, 2007). La hembra deposita
los huevos muy juntos en lneas sencillas a lo largo del tallo o de la nervadura de
las hojas; son caf dorado, cilndricos, planos en la base y en la punta (Pratt, 1984;
Mead, 1999).
Las chinches tienen aparato bucal picador y puncturan la cscara del fruto
para alimentarse del jugo de la pulpa. Esto frecuentemente causa un cambio
prematuro en el color y provoca la cada de la fruta, adems de facilitar la entrada de
patgenos causantes de enfermedades fungosas, e insectos (Mead, 1999; Fasulo
y Stansly, 2007). Las poblaciones de chinches frecuentemente afectan frutos en
proceso de maduracin (Pratt, 1984). El dao es ms comn en mandarinas y
naranjas tempranas. Rara vez se observan en toronjas y naranja Valencia debido
al grosor de la cscara (Fasulo y Stansly, 2007). Las infestaciones de este insecto
usualmente son encontradas en un huerto o en parte de ste y raramente existen
sobre un rea mayor. En ocasiones, algunos individuos infestan un rbol mientras
que en los adyacentes la presencia es muy baja o nula. El hospedante principal de
la chinche de patas laminares son las plantas del gnero Cirsium (Fasulo y Stansly,
2007); esta maleza debe de eliminarse para disminuir la presencia de la chinche;
sin embargo, es conveniente realizar dicha prctica en un perodo en que no existan
frutos en los rboles ya que podran ser invadidos por las chinches que logren
escapar. En el estado de Nuevo Len, el problema por chinche de patas laminares
279
podra acrecentarse en reas cercanas a nogaleras, debido a que la plaga ataca
nueces en desarrollo e incluso cuando la cscara se encuentra endurecida; su
presencia en sorgo (Prom y Perumal, 2008) tambin podra significar amenaza de
invasin para huertos vecinos a las reas en la regin con este cultivo; por esto
es necesario realizar muestreos en huertos cercanos cuando ambos cultivos son
cosechados, debido a que el insecto podra desplazarse hacia stos.
10.6 Escamas
10.6.1 Escama roja de California
El dao ocasionado por Aonidiella auranti (Maskell) (Hemiptera: Diaspididae) es
producido por las hembras y ninfas al succionar la savia de frutos, hojas y tallos,
ocasionando debilitamiento en la planta, produccin reducida y frutos de baja calidad
(Pacheco, 1985; Cortez et al., 1994). Las partes afectadas pueden ser cubiertas
completamente por la plaga y presentar una apariencia de una capa delgada de
escamas circulares amarillas o rojizas, los frutos llegan a mostrar una gran cantidad
de manchas amarillentas (Metcalf et al., 1951).
Las hembras son sedentarias, de color caf-rojizo; producen escamas
circulares, transparentes, o de color gris-claro y miden de 1 a 2 mm de dimetro.
Cada hembra deposita cientos de huevos por debajo de su escama protectiva. Las
ninfas al nacer salen de la escama para dispersarse, fijarse y alimentarse en los
tejidos tiernos.
La escama roja de California presenta dos instares ninfales que se desarrollan
entre 10 y 20 das; ambos instares secretan una sustancia serosa que forma la
escama protectiva. La hembra alcanza su maduracin entre 2.5 a 3.5 meses y vive
durante varios meses (Metcalf et al., 1951). Las escamas de los machos son ovales
y solo alcanzan un cuarto del tamao de la hembra. El adulto es alado y muere
despus de aparearse (Metcalf et al., 1951; Pacheco, 1985).
280
Fig. 10.5 Escamas duras o de armadura. A. Escama roja de California, Aonidiella auranti (Maskell).
B. Escama roja de Florida, Chrysomphalus aonidum (L.). C. Escama pajiza, Parlatoria pergandii
Comstock D. Escama pajiza con orifico de salida de parasitoide. E. Escama amarilla, Aonidiella
citrina (Coquillet). F. Escama prpura, Lepidosaphes beckii (Newm.). (Fotos: J.I. Lpez-Arroyo).
281
Fig. 10.6 Escamas duras o de armadura. A. Escama prpura alargada, Lepidosaphes gloverii
(Packard) Escama roja de California, Aonidiella auranti (Maskell). B. Dao en hoja. C. Escama de
nieve, Unaspis citri (Comstock). D. Infestacin em planta de vivero. (Fotos: J.I. Lpez-Arroyo).
282
Fig. 10.7 Escamas blandas. A. Escama suave caf, Coccus hesperidum L. B. Infestacin en
ramillas. C. Escama acanalada, Icerya purchasi Maskell. D. Piojo harinoso, Planococcus citrus
(Risso). (Fotos: J.I. Lpez-Arroyo).
283
10.6.2 Escama roja de Florida
Los ctricos son los hospedantes principales de Chrysomphalus aonidum (L.)
(Hemiptera: Diaspididae); sin embargo, puede presentarse en ms de 630 especies
de plantas que incluyen aguacate, pltano, eucalipto, guayaba, mango y varias
especies de palmas (Fasulo y Brooks, 2004).
Es similar a la escama roja de California en apariencia y daos causados
(Metcalf et al., 1951; Pacheco, 1985), aunque la coloracin es ms oscura y vara de
caf rojizo a negra. La hembra adulta presenta una armadura circular formada por
tres anillos, con un centro conspicuo ligeramente caf y aspecto de protuberancia
(Pratt, 1984; Pacheco, 1985; Fasulo y Brooks, 2004); produce huevos de color
amarillo-limn, los deposita debajo de la escama y eclosionan en menos de 24
horas. Produce un promedio de 150 huevos (Metcalf et al., 1951; Pratt, 1984; Fasulo
y Brooks, 2004).
Las ninfas de primer instar son ovales amarillo limn brillantes; llegan a
desplazarse a distancia considerable antes de fijarse al sitio de alimentacin. La
hembra pasa por por dos mudas antes de alcanzar la maduracin; el macho muda
dos veces y entra a un estado de prepupa y de pupa antes de emerger como adulto
alado. Durante el verano el ciclo de vida puede ser completado en menos de seis
semanas; en periodos de bajas temperaturas los ciclos de vida son ms largos
(Fasulo y Brooks, 2004).
La plaga afecta solo hojas y frutos (Metcalf et al., 1951; Davidson y Lyon, 1987;
Fasulo y Brooks, 2004). En las hojas generalmente provoca manchas clorticas; en
el fruto stas tambin aparecen en el sitio de alimentacin, lo que afecta su calidad.
Durante los finales del verano y el otoo la escama aparentemente prefiere frutos
que hojas; en ocasiones el fruto puede ser infestado totalmente y el follaje adyacente
permanecer libre de la plaga. Infestaciones severas generalmente ocurren al hacer
uso desmedido de plaguicidas, los cuales eliminan los enemigos naturales de la
plaga; cuando esto ocurre pueden presentarse defoliaciones severas y reducirse
la produccin de frutos (Fasulo y Brooks, 2004). La plaga es afectada por algunas
especies de coccinlidos y un nmero diverso de parasitoides (Metcalf et al., 1951;
284
Pacheco, 1985; Fasulo y Brooks, 2004), de los cuales Aphytis holoxanthus DeBach
ha resultado el ms efectivo en Florida, E.U.A. (Davidson y Lyon, 1987; Fasulo y
Brooks, 2004).
10.6.3 Escama pajiza
La escama pajiza Parlatoria pergandii Comstock (Hemiptera: Diaspididae), abunda
particularmente en la corteza, donde puede conferir el aspecto a las ramas de estar
cubiertas de paja (Pratt, 1984). El cuerpo de la hembra, ninfas y huevos son de color
prpura oscuro. La cubierta de su escama es irregular, redonda a oblonga, bastante
transparente y de color caf grisceo (Pratt, 1984; Davidson y Lyon, 1987). La
armadura del macho es ms pequea, de forma ms estrecha y de color blanca. La
hembra deposita huevos y tiene alrededor de cuatro generaciones por ao (Davidson
y Lyon, 1987). La plaga algunas veces infesta al fruto cercano a la maduracin, en
el cual las escamas vivas aparecen rodeadas de zonas verdes que no se colorean
normalmente an cuando el fruto sea tratado con etileno. Las mandarinas son ms
afectadas por este tipo de dao (Pratt, 1984). En Florida, E.U.A., la plaga es afectada
por los parasitoides Aphytis hispanicus (Mercet) y Encarsia (=Prospaltella) fasciata
Melenotti (Hymenoptera: Aphelinidae) y otros enemigos naturales (Davidson y Lyon,
1987). Los insecticidas autorizados por la Direccin de Sanidad Vegetal para el
control de otras escamas tambin son efectivos contra esta plaga.
10.6.4 Escama caf suave
Este insecto, Coccus hesperidum L. (Hemiptera: Coccidae), en ocasiones llega
a presentarse en gran nmero en algunos brotes adyacentes; sin embargo,
frecuentemente se presenta en forma individual. Su cuerpo es plano y ovalado, de
color verdoso a caf castao (Metcalf et al., 1951; Pratt, 1984). La superficie del
cuerpo est endurecida por la cera que segrega la epidermis, no obstante, carece
de armadura. En lugar de huevos deposita ninfas de color amarillo (Metcalf et al.,
1951; Pratt, 1984) producidas a una tasa de 1 a 2 por da en un periodo de uno
a dos meses (Metcalf et al., 1951). Ambos sexos son similares en forma y color;
285
sin embargo, el tamao del macho es menor al de la hembra adulta (Pratt, 1984).
Las ninfas segregan una gran cantidad de mielecilla que favorece el desarrollo de
fumaginas y por lo cual son atendidas por hormigas (Davidson y Lyon, 1987). La
plaga es afectada por el depredador Chilocorus cacti (L.) (Coleoptera: Coccinellidae),
as como un gran nmero de enemigos naturales (Davidson y Lyon, 1987). En reas
donde existe uso desmedido de aspersiones de insecticidas, se pueden eliminar la
presencia de insectos benficos y favorecer la incidencia de infestaciones graves de
la escama caf suave (Pratt, 1984).
10.7 Arador o negrilla
El arador o negrilla {Phyllocoptruta oleivora (Ashmead) (Acari: Eryophidae)} es
reconocido como una de las principales plagas de los ctricos a nivel mundial (Metcalf
et al., 1951; Pratt, 1984; McCoy, 1996; Childers et al., 2000). En la citricultura de Nuevo
Len, la negrilla constituye el principal factor limitante de la produccin (Fundacin
Produce Tamaulipas A.C., 1999). Anualmente su dao es ms generalizado debido
a que desarrolla resistencia a los plaguicidas rpidamente (Dean y Maxwell, 1967;
French y Reeve, 1977; Dean 1979; Childers y Selhime, 1983; Omoto et al., 1994).
10.7.1 Descripcin y ciclo biolgico
Es un caro muy pequeo, mide de 0.1 a 0.14 mm en estado adulto, por lo que en
campo es necesario una lente de 10x para su observacin. El cuerpo tiene forma
curva, color amarillo limn o blanco amarillento. Los huevos son esfricos, lisos,
semi-transparentes o amarillos plido, miden 0.02 mm, son depositados en las
rugosidades del fruto o de la hoja, en forma individual o en grupos. Los huevos
eclosionan en tres das; el primer estadio ninfal dura de tres a cuatro das y el
segundo de cuatro a seis das. La longevidad de la hembra es de 17 das y puede
depositar 20 huevos; la longevidad del macho es de 13 das (Swirski y Amitai, 1959;
Praloran, 1977; Allen et al., 1992). La duracin del ciclo de vida de huevo a huevo
es de 10 das en primavera y de 14 a 20 das en invierno (Elas, 1958; Jeppson et
al., 1975; Martnez, 1979). El caro se desarrolla en temperaturas de 17 a 31C, con
286
ptimas de 24 a 25 C y humedad relativa alta; el umbral mnimo de desarrollo es de
11C (Allen, 1976; Allen et al., 1995).
10.7.2 Daos
El caro se alimenta de la epidermis del fruto, la cual adquiere un bronceado
caracterstico que demerita altamente la calidad de ste. Por dicho efecto, la plaga
es conocida como negrilla, arador o roa de los ctricos. Los frutos daados pueden
llegar a reducir su precio hasta en un 80%. Los efectos de la alimentacin de la plaga
tambin reducen el tamao del fruto, el contenido de jugo y consecuentemente el
rendimiento del rbol (Metcalf et al., 1951; Allen, 1979; Pratt, 1984). La produccin
de ctricos llega a ser afectada 40 a 90% (Allen, 1979; Castro et al., 1992; Yang et
al., 1994).
Los hospederos principales de la negrilla son: limn, lima, naranja, toronja y
mandarina, en donde infesta hojas, ramas tiernas y frutos, en todas las partes del
rbol aunque son ms abundantes en los frutos de la periferia (Allen y Stamper,
1979). Prefiere los frutos a las hojas, los frutos soleados a los sombreados y el
envs, al haz de las hojas (Praloran, 1977); asimismo, prefiere el cuadrante norte
del rbol; la parte alta en el cuadrante sur del rbol es la menos preferida (Allen y
Stamper, 1979; Hall et al. 1991; Yang et al., 1995a, b). Para alimentarse, el caro
daa las clulas de la epidermis de hojas y frutos donde ocasiona diversos efectos
(Metcalf et al., 1951). El dao producido incluye frutos subdesarrollados, una
apariencia roosa caf spera y opaca del fruto; otra puede ser lisa y brillante, o
produce una coloracin plateada; las hojas pueden ser subdesarrolladas y otras
desarrollan un aspecto corchoso caf o negrusco (Muma, 1975; Pratt, 1984;
Yang et al., 1994; Grafton-Cardwell et al., 1998).
10.7.3 Alternativas de manejo
La mayor incidencia de negrilla en la regin centro de Nuevo Len, ocurre durante
mayo a julio y de octubre a diciembre; durante este ltimo perodo las poblaciones
son generalmente ms altas; sin embargo, el pico poblacional durante mayo a julio
287
es de gran importancia, debido a que la fruta se encuentra al inicio de su desarrollo
y este estado es el ms susceptible al dao por negrilla (Garza et al., 1983; Lye
et al., 1990). Para un manejo eficiente de la negrilla es recomendable estimar los
niveles de infestacin y decidir la aplicacin de medidas de control. Para determinar
el grado de infestacin deben muestrearse las hojas por el envs y los frutos
pequeos verdes de 1.3 cm o ms grandes. Los muestreos deben de iniciarse
desde principios de primavera hasta que finaliza el verano cada 10 o 14 das. En
Florida, E.U.A., se recomienda muestrear cuatro frutos por rbol en 20 rboles/5
ha. Los frutos se seleccionan a una altura entre 0.3 y 2.1 m sobre el nivel del suelo
(Hall et al., 1994, 1997; Childers et al., 2000). Es conveniente revisar el follaje a
inicios de primavera ya que a finales de verano la mayor parte de las poblaciones
estarn en los frutos. En limn, el caro se encuentra en los frutos la mayor parte de
la temporada (Grafton-Cardwell et al., 1998). El umbral econmico para iniciar la
aplicacin de acaricidas se establece en 2 caros/cm2 de la superficie muestreada
(Pena y Baranowski, 1990; Hall et al., 1994, 1997; Grafton-Cardwell et al., 1998;
Childers et al., 2000).
Se recomienda utilizar acaricidas especficos; los productos autorizados en
el pas se presentan en el Cuadro 10.2. Cuando la infestacin se localiza en reas
especficas en una huerta, es conveniete efectuar las aplicaciones solamente en
dichas reas (Grafton-Cardwell et al., 1998). En relacin al control biolgico, se
carece de enemigos naturales efectivos contra el arador; no obstante, es necesario
proteger e incrementar la presencia de artrpodos benficos. En Florida, E.U.A.,
las poblaciones de arador son afectadas por Agsitemus floridanus Gonzalez (Acari:
Stigmaeidae) y Bdella distincta (Baker & Blalock) (Acari: Bdellidae) (Muma, 1975);
asimismo, tambin es susceptible a ser es depredada por especies diversas de
Phitoseiulus (Acari: Phytoseiidae) as como por coccinlidos del gnero Stethorus
(Coleptera: Coccinellidae); el uso de entomopatgenos (principalmente Hirsutella
thompsonii) presenta potencial bajo condiciones para su desarrollo (McCoy y
Couch,1982; Omoto y McCoy, 1998).
288
Fig. 10.8 Arador o negrilla de los ctricos, Phyllocoptruta oleivora (Ashmead). A. Dao en
frutos. B. Huevos, ninfas y adultos en fruto. C. Enemigos naturales: caro Eoseiulus (Acari:
Phytoseiidae). D. Catarinita Stethorus (Coleptera: Coccinellidae) (Fotos: JI Lpez-Arroyo. L
Hull, Penn State University [D]).
289
Fig. 10.9 caros. A. Huevos, ninfas y adultos de la falsa araa roja, Brevipalpus sp. B. Comparacin
en tamao entre negrilla y la falsa araa roja. C. Dao severo por Brevipalpus en limn. D. Dao de
Brevipalpus en toronja. E. Araa roja, Panonychus citri (McGregor). F. Araa de Texas, Eutetranychus
banksi (McGregor). G. Araa de seis puntos Eotetranychus sexmaculata (Riley). (Fotos: J.I. LpezArroyo. [Link] [C]. Futch et al., 2008 [E]).
290
10.8 Araas
10.8.1 Araa roja
El caro Panonychus citri (McGregor) (Acari: Tetranychidae), comnmente conocido
como la araa roja, puede causar defoliaciones y cada de frutos cuando se
presenta en infestaciones fuertes; stas pueden desarrollarse en cualquier poca
del ao; la abundancia poblacional generalmente ocurre durante la brotacin o bajo
condiciones de sequa prolongada (Muma, 1975). Las poblaciones de P. citri son
usualmente ms altas en limas y toronjas, disminuyendo en naranjas y mandarinas.
En California, E.U.A., los cultivares de ctricos injertados en patrones de citrange
Troyer son infestados generalmente antes que los rboles con cualquier otro tipo de
combinacin cultivar-patrn (Childers y Fasulo, 2005a).
La hembra adulta de P. citri es oval, de color rojo oscuro aterciopelado,
frecuentemente con una matiz prpura y mide alrededor de 0.5 mm de longitud;
presenta alrededor de 20 cerdas dorsales prominentes, en tubrculos (Childers y
Fasulo, 2005a). Los machos provienen de huevos no fertilizados; son ms pequeos
que las hembras y con el abdomen ms puntiagudo (Metcalf et al., 1951; Muma,
1975; Pratt, 1984; Davidson y Lyon, 1987; Childers y Fasulo, 2005a). Los huevos
son rojo brillantes, esfricos, ligeramente aplanados y con una proyeccin dorsal
semejante a un pelo de cuya punta se extienden hacia la hoja alrededor de 12
hilos (Metcalf et al., 1951; Muma, 1975; Pratt, 1984; Davidson y Lyon, 1987); son
depositados con mayor frecuencia en ramas tiernas y suculentas y en el haz de las
hojas a lo largo de la nervadura central y frecuentemente en el peciolo (Childers
y Fasulo, 2005a). En clima clido la eclosin ocurre alrededor de una semana
(Davidson y Lyon, 1987). La ninfa de primer instar presenta tres pares de patas y
es la que migra a la planta para iniciar la alimentacin. Presenta otros dos instares
ninfales (protoninfa y deutoninfa), los cuales al igual que el adulto presentan cuatro
pares de patas (Metcalf et al., 1951).
El desarrollo de huevo a adulto requiere de tres a cinco semanas y pueden
ocurrir de 12 a 15 generaciones anualmente (Metcalf et al., 1951; Davidson y Lyon,
1987). Temperatura y/o humedad relativa altas reducen la tasa de crecimiento
291
poblacional; la longevidad de los adultos decrece as como el nmero de huevos
producidos por las hembras; de esta forma, las poblaciones de araa roja usualmente
no son problema durante las temporadas calientes o hmedas. La plaga inverna en
todos los estados biolgicos (Childers y Fasulo, 2005a).
Las ninfas y los adultos extraen la savia del follaje, frutos y ramas tiernas,
donde producen pequeas manchas grises o plateadas. Cuando el dao a las
hojas es severo, la fotosntesis es inhibida en gran medida hasta causar la cada
de hojas, disminucin en el vigor de la planta y frutos ms pequeos y de calidad
muy baja (Metcalf et al., 1951; Muma, 1975; Pratt, 1984; Davidson y Lyon, 1987). La
alimentacin ocurre por reas en el envs de las hojas donde forman colonias. Estas
reas presentan depresiones, se tornan amarillentas y con aspecto de telaraas;
desde el haz estas zonas descoloridas se observan hinchadas y brillantes (Metcalf et
al., 1951; Muma, 1975). Las infestaciones de araa roja han sido considerablemente
mayores en hojas que en frutos; los frutos verdes en desarrollo son preferidos sobre
los amarillos y ms maduros (Childers y Fasulo, 2005a).
La araa roja y la araa de Texas se pueden convertir en plagas serias cuando
sus enemigos naturales son eliminados con las aplicaciones de cobre, cobre ms
aceite y azufre. En Florida, E.U.A., las aspersiones de azinfos metlico y zineb han
resultado en incrementos de araa roja, debido a que estos compuestos eliminan
los enemigos naturales o incrementan la tasa reproductiva de la plaga (Childers y
Fasulo, 2005a).
La araa roja es afectada por caros depredadores del gnero Amblyseius
(Davidson y Lyon, 1987), Galendromus helveolus (Chant), Iphiseiodes quadripilis
(Banks) y Typhlodromalus peregrinus (Muma) (Acari: Phytoseiidae), as como por los
coccinlidos Olla abdominalis var. plagiata (Say) y Stethorus utilis Horn (Coleoptera:
Coccinellidae), varias especies de crispidos y el hongo Entomophthora sp. (Childers
y Fasulo, 2005a).
292
10.8.2 Araa de Texas
El dao que el caro Eutetranychus banksi (McGregor) (Acari: Tetranychidae)
conocido como araa de Texas causa a los ctricos es casi idntico al ocasionado
por la araa roja (Childers, 1995), a la cual adems se parece en apariencia y ciclo
biolgico (Metcalf et al., 1951; Davidson y Lyon, 1987).
La araa de Texas tiene un color que vara de dorado o verde-caf con
manchas negras a verde oscuro en forma lateral en la parte superior del cuerpo.
La hembra mide 0.5 mm, es muy ovalada y a veces aplanada. Una caracterstica
distintiva de la especie son las setas gruesas en la superficie superior del cuerpo
(Childers, 1995). El macho es ms delgado y alargado, algunas veces de forma
triangular; las patas son de color caf, ms delgadas y largas que las de la hembra.
Las ninfas son similares a los adultos excepto en tamao (Muma, 1975). El huevo
es plano y en forma de disco con un borde pronunciado (Pratt, 1984; Childers, 1995)
y su color vara del amarillo cuando es depositado, al dorado o verde antes de la
eclosin. El caro prefiere depositar los huevos en el haz de las hojas a lo largo de
la nervadura central. Las hembras se desarrollan de huevo a adulto en 13.1 das a
temperatura de 25C; a esta temperatura pueden producir 2 huevos/da (Childers,
1995).
El caro se alimenta principalmente en el haz de las hojas donde forma
pequeas telaraas, (Metcalf et al., 1951; Muma, 1975; Davidson y Lyon, 1987;
Childers, 1995); las hojas afectadas se llenan de picaduras y adquieren un color
gris (Pratt, 1984); raramente es encontrado en frutos, excepto durante niveles altos
de infestacin. La plaga es generalmente abundante durante perodos de sequa
prolongada (Childers, 1995). Generalmente muestra movimientos ms rpidos que
la araa roja (Metcalf et al., 1951; Davidson y Lyon, 1987).
En Florida y Texas, E.U.A., la plaga es afectada por el hongo Entomophthora
floridana Weiser (Davidson y Lyon, 1987); en Florida, E.U.A., adems es
depredada por los caros Galendromus helveolus (Chant), Iphiseiodes quadripilis
(Banks), Typhlodromalus peregrinus (Muma) y Amblyseius aerialis (Muma) (Acari:
Phytoseiidae) (Childers, 1995).
293
10.8.3 Araa de seis puntos
El caro Eotetranychus sexmaculata (Riley) (Acari: Tetranychidae), conocido como
araa de seis puntos, es capaz de causar infestaciones rpidas; cuando stas son
severas pueden resultar en defoliacin total del rbol (Pratt, 1984). La toronja parece
ser el hospedero preferido; sin embargo, la plaga puede ser un problema en naranja
(Childers y Fasulo, 2005b).
La hembra tiene seis manchas dorsales pigmentadas, las cuales son la razn
del nombre comn. Estas manchas no siempre son conspicuas y algunas veces
pueden estar ausentes. El adulto es rosceo, verdoso o amarillento, con cerdas que
no presentan tubrculos (Metcalf et al., 1951). El huevo es de color verde amarillento
o incoloro y presenta un pedicelo filamentoso como el de la araa roja (Davidson
y Lyon, 1987); sin embargo, carece de los hilos caractersticos de esta especie
(Metcalf et al., 1951; Pratt, 1984). La hembra deposita los huevos entre las telaraas
de la colonia. El caro se puede encontrar en hojas viejas durante el invierno o en
brotes nuevos y endurecidos durante la primavera; inverna en todos sus estados
biolgicos (Metcalf et al., 1951; Pratt, 1984).
La araa de seis puntos es afectada por caros del gnero Galendromus
helveolus (Chant), Iphiseiodes quadripilis (Banks) (Acari: Phytoseiidae), Scolothrips
sexmaculatus (Pergande) (Thysanoptera: Thripidae), Semidalis vicina (Hagen)
(Neuroptera: Coniopterygidae) y Stethorus utilis Horn (Coleoptera: Coccinellidae)
(Davidson y Lyon, 1987, Childers y Fasulo, 2005b). Los acaricidas utilizados para el
control de la negrilla (Phyllocoptruta oleivora) tambin pueden controlar esta plaga
(Childers y Fasulo, 2005b).
10.9 Artrpodos fitfagos diversos
En la citricultura de Nuevo Len, existen otros insectos fitfagos que se alimentan
de diversas partes del rbol. Muchas de las especies ocurren espordicamente y
el dao llega a ser imperceptible; por el contrario, algunas otras en infestaciones
peridicas pueden afectar la sanidad o productividad del rbol. Dentro de este
grupo se encuentran el piojo harinoso, Planococcus citrus (Risso) (Hemiptera:
294
Pseudococcidae) y la escama acanalada, Icerya purchasi Maskell (Hemiptera:
Margarodidae), los cuales pueden causar daos de consideracin al follaje y frutos.
El gusano perro, Papilio cresphontes Cramer (Lepidptera: Papilionidae) tambin
daa al follaje. Adicionalmente, las hojas y brotes tiernos tambin son afectados
por un nmero considerable de especies de fidos (Aphis gossypii Glover, A. nerii
B. de F., A. spiraecola Patch, Myzus persicae (Sulzer), Toxoptera aurantii B. de F.
(Hemiptera: Aphididae) (Villegas, 2000).
En los estados de Nuevo Len y Tamaulipas, la paloma de la naranja o
palomilla perforadora del fruto, Gonodonta bidens Hbn. (Lepidptera: Noctuidae)
daa el fruto de la naranja al perforarlo con la proboscis (Coronado y Mrquez,
1981), esto generalmente sirve de entrada a patgenos o insectos que ocasionan
una pudricin o cada rpida del fruto. Durante los ltimos aos en Nuevo Len se
ha notado un incremento en el dao ocasionado por este insecto; sin embargo,
se carece de una evaluacin y de estudios bioecolgicos de la especie que
permitan determinar con precisin la importancia real de la especie.
Aunado
a los problemas por mosca prieta, tambin se han notado brotes de la mosquita
blanca, Dialeurodes citrifolii (Morgan) y de la mosquita blanca lanuda, Aleurothrixus
floccosus (Maskell). Todas estas especies han estado reguladas por agentes de
control biolgico (parasitoides, depredadores y patgenos); es necesario proteger
y favorecer la ocurrencia de estos organismos benficos ya que su eliminacin por
el uso indiscriminado de insecticidas, se encuentra asociada con el incremento en
los problemas derivados de la presencia de estos insectos fitfagos. La chicharrita
de alas vtreas, H. vitripennis, as como la falsa araa roja, Brevipalpus (Acari:
Tenuipalpidae), revisten importancia como vectores de patgenos. H. vitripennis es
vector potencial de la clorosis variegada de los ctricos y est presente en forma
nativa en el noreste del pas (Triapitsyn y Phillips, 2000). Los caros Brevipalpus
son vectores del virus de la leprosis de los ctricos; en la regin se ha detectado su
presencia, ms se desconocen las especies y su bioecologa. En la citricultura del
estado de San Luis Potos, se ha registrado la presencia de Brevipalpus obovatus
Donnadieu (Hoffman y Lpez-Campos. 2000).
295
Fig. 10.10 Palomillas y mariposas. A. Larva de gusano perro, Papilio cresphontes Cramer. B. Adulto
de P. cresphontes. C. Hojas adheridas al fruto por el enrollador de la hoja. D. Dao en frutillo y larva
del enrollador de la hoja. E. Adulto de la palomilla perforadora de los frutos, Gonodonta bidens Hbn.
F. Agregacin del gusano verde, Achlyodes pallida Flder. G. Nevaduras de hojas consumidas por
gusano verde. (Fotos: J.I. Lpez-Arroyo. Opler et al., 2006 [B]. Institut National de la Recherche
Agronomique, [Link] [E]).
296
Fig. 10.11 Hemipteros. A. Colonia del pulgn amarillo, Aphis nerii B. de F. B. Colonia del pulgn
negro, Toxoptera aurantii B. de F. C. Huevos de la mosquita blanca, Dialeurodes citrifolii (Morgan).
D. Huevos de la mosquita blanca lanuda, Aleurothrixus floccosus (Maskell). E. Ninfas de la mosquita
blanca, D. citrifolii. F. Ninfas de la mosquita blanca lanuda, A. floccosus. (Fotos: J.I. Lpez-Arroyo).
297
Fig. 10.12 Hemipteros. A. Chicharrita de alas vtreas, Homalodisca vitripennis (Germar) (= H.
coagulata). B. Huevos de H. vitripennis y adulto del parasitoide de huevos, Gonatocerus spp.
(Hymenoptera: Mymaridae). C. Ninfa de la papalota de los ctricos, Metcalfa pruinosa (Say)
(Hemiptera: Flatidae). D. Adultos de M. pruinosa (Foto: J.I. Lpez-Arroyo). E. Dao en follaje por
hormigas. F. Chapuln de antenas cortas, (Orthoptera: Acrididae). G. Chiva o chapuln de antenas
largas (Orthoptera: Tettigonidae). (Foto: J.I. Lpez-Arroyo. University of California [B]).
298
10.10 Organismos benficos
En la regin citrcola de Nuevo Len, las poblaciones de los diferentes insectos y
caros fitfagos son afectadas por enemigos naturales diversos. Los principales
depredadores encontrados son: las crisopas de alas verdes Ceraeochrysa sp. nr.
cincta (Schneider), Ceraeochrysa valida (Banks), Chrysopa nigricornis Burmeister,
Chrysopa quadripunctata Burmeister, Chrysoperla comanche (Banks), Chrysoperla
externa (Hagen), Chrysoperla rufilabris (Burmeister), Eremochrysa sp., y Leucochrysa
texana (Banks) (Neuroptera: Chrysopidae), la crisopa de alas caf Micromus posticus
(Walker) (Neuroptera: Hemerobiidae), las catarinas Brachyacantha spp., Cycloneda
sanguinea (L.), Delphastus pusillus, Hippodamia convergens Guer., Olla v-nigrum
(Mulsant), Scymnus spp. (Coleoptera: Coccinellidae) (Lpez-Arroyo, 2001), adems
del coccinlido extico Harmonia axyridis Pallas, el cual fue encontrado en febrero
de 2004 en rboles infestados por mosca prieta. Tambin inciden especies diversas
de parasitoides (ej. Aphytis spp., y Lysiphlebus spp.) y entomopatgenos, los cuales
han sido detectados en mosca prieta.
10.11 Uso de plaguicidas
Aunque la tecnologa actual de comunicacin masiva fcilmente puede mostrar
los plaguicidas que son utilizados en el manejo de plagas en los diferentes pases
productores de citricos, el uso de estos productos en Mxico puede estar restringido.
Los Cuadros 10.1 y 10.2 muestran los insecticidas y acaricidas, respectivamente,
que son autorizados para ser utilizados contra las principales plagas que afectan la
citricultura nacional. En caso de requerir mezclar estos plaguicidas, el Cuadro 10.3
muestra la compatibilidad entre algunos de estos productos.
299
Fig. 10.13 Fauna benfica catarinas (Coleoptera: Coccinellidae). A. Adulto de Olla v-nigrum (Mulsant).
B. Adulto de O. v-nigrum forma oscura. C. Adulto de Scymnus sp. D. Adulto de Brachyacantha sp.
E. Adulto de Cycloneda sanguinea (L.). F. Adulto de Hippodamia convergens Gurin. G. Adulto de
Harmonia axyridis Pallas. (Fotos: J.I. Lpez-Arroyo. R.F. Mizell, University of Florida [C] [Link]
[Link]/mbcn [G]).
300
Fig. 10.14 Fauna benfica A. Larva de Ceraeochrysa sp. nr. cincta (Schneider). B. Larva de Chrysoperla
rufilabris (Burmeister). C. Adulto de Ceraeochrysa claveri (Navs). D. Huevos de crisopas. E. Larva de
crisopa caf, Micromus posticus Walker (Neuroptera: Hemerobiidae) en ataque al pulgn negro. F.
Mosquita blanca de los ctricos en telaraas. G. Ninfa del pslido asitico en telaraa. H. Parasitoide
de fidos, Lysiphlebus testaceipes Cresson (Hymenoptera: Aphidiidae) (Fotos: J.I. Lpez-Arroyo. J.
Tamez [A y B]. USDA-ARS [H]).
301
Cuadro 10.1 Insecticidas aprobados en Mxico para el control de insectos plaga
de los ctricos (Catlogo Oficial de Plaguicidas- SENASICA CICLOPLAFEST)
[Link]
Insecticida
Abamectina CE 1.8
Aceite mineral CE
98.5
Aceite parafnico de
petrleo CE 98.8
Minador
Dosis para el control de insectos
Mosquita
Escamas
Trips
blanca
Piojo
harinoso
0.4-0.6 L/ha
19 L/200 L de agua
1.0-1.5 L/100 L de agua
(Icerya purchasi)
Aldicarb G 15
200-300 g/ha (Icerya
purchasi, Saissetia oleae)
Azinfos metlico CE
22.2
200 ml/100 L de agua
(PH 35) 100175 cc/100 L
de agua
(PH 35) 100175 cc/100 L
de agua
100-150
g/100 L de
agua
Clorhidrato de
formetanato PS 55.8
Clorpirifos etil CE 40.8
150 cc/100 L de agua
Diazinn CE 57
100-150 cc/100 L de
agua
Dimetoato CE 38
100-150 cc/100 L de
agua
Etin CE 48.8
200 cc/100 L de agua
150 cc/100 L
de agua
(CE 25) 200
cc/100 L de
agua
100-150
cc/100 L de
agua
125-200
ml/100 L de
agua
100-125
ml/100 L de
agua
30-60 cc/100
L de agua
Fosfamidon LM 81.6
Malation CE 50
350 cc/100 L de agua
350 cc/100 L
de agua
Metidatin PH 40
75-100 g/100 L de agua
75-100 g/100
L de agua
75-100 g/100 L
de agua
75-100 g/100
L de agua
27-36 g/100
L de agua
(PS 40) 250500 g/ha
(PS 40) 250500 g/ha
Metomilo PS 90
350 cc/100 L
de agua
150 cc/100 L
de agua
Naled CE 60
Oxidemetn metil CE
23.1
2.0-3.0 L/ha
Paration metlico CE
62.8
150 cc/100 L de agua
302
150 cc/100 L
de agua
Cuadro 10. 2 Acaricidas aprobados en Mxico para el control de caros plaga de
los ctricos (Catlogo Oficial de Plaguicidas- SENASICA CICLOPLAFEST- http://
[Link]/portal/html).
Dosis para el control de caros
Acaricida
Phyllocoptruta
oleivora
Abamectina CE 1.8
0.4-1.5 L/ha
Eotetranychus
sexmaculata
Panonychus
citri
Tetranychus
urticae
0.5-1.5 L/ha
Aceite parafnico de
petrleo CE 98.8
0.5-1.5 L/100 l
de agua
Acequinocyl SC 15.8
50-200 ml/100 l
de agua
Aldicarb G 15
200-300 g/ha
200-300 g/ha
Azinfos metlico CE
22.2
170-250 ml/100
L de agua
2-3 l/ha
(SA 31.7) 6080 cc/ 100 L
de agua
(GFC 80) 700 g/100
L de agua
Azufre elemental
(SA 50) 2.03.0
Azufre elemental PH
50
50-75 kg/ha
Azufre elemental P 93
50-150 kg/ha
Azufre elemental SA
53.7
200-300 cc/100
L de agua
Clorhidrato de
formetanato PS 55.8
100-150 g/100
L de agua
Clorpirifos etil CE 44.5
0.75-1.0 L/ha
Dicofol CE18.5
250 cc/100 L de
agua
Diflubenzurn PH 25
1.0-2.0 g/L de
agua
Dimetoato CE 38
100-125 ml/100
L de agua
100-125 ml/100
L de agua
Etin CE 48.8
0.2 l/100 L de
agua
150-250 cc/100
L de agua
100-150 g/100 L
de agua
(CE 42.5)125
cc/100 L de agua
190-250 cc/100
L de agua
75-100 g/100 L
de agua
Metidatin PH 40
Naled CE 60
150 cc/100 L de
agua
Oxido de fenbutatin
SC 44.6
Propargite CE 68.1
1.50 L/ha
Pyridaben PH 60
16-33 g/100 L
de agua
Quinometionato PH 25
Spirodiclofen SC 22.3
0.8-1.5 kg/ha
0.5-1.0 l/ha
Brevipalpus
lewisi
2.0 L/ha
20-40 g/100 L
de agua
190-250 L/ha
(CE 40) 100
cc/100 Ll de
agua
2.0 L/ha
0.5-0.6 L/ha
Notas precautorias. Abamectina: No aplicar cuando la temperatura exceda 34 C. No aplicar ms de 2.5 L/ha/ciclo. Azufre:
No aplicar durante o antes de la presencia de altas temperaturas, o antes de 2 meses despus de la aspersin de citrolina.
Clorhidrato de formetanato: Realizar un ptimo cubrimiento. Dicofol: La negrilla es tolerante al plaguicida despus de
aspersiones repetidas. Propargite: No aplicar antes o despus de dos semanas de la aspersin de citrolina. Quinometionato:
No utilizarlo en poca caliente, o muy cercano a aplicaciones de citrolina, no aplicar ms de 5 kg/ha/ao.
El intervalo entre aplicaciones debe ser de 180 das.
303
Spirodiclofen
Pyridaben
Quinometionato
Propargite
Paratin metlico
Oxidemetn metil
Oxido de fenbutatin
Naled
Metomilo
Malatin
Metidatin
Imidaclprid
Etin
Fosfamidn
Dimetoato
Diflubenzurn
Dicofol
Diazinn
Clorpirifos etil
Azufre elemental
Clorhidrato de formetanato
Aldicarb
Azinfos metlico
Acequinocyl
Aceite parafnico de petrleo
Abamectina
Abamectina
Aceite mineral
Aceite mineral
10.3 Tabla de compatibilidad de plaguicidas autorizados para el control de
artrpodos plaga de los ctricos en Mxico (Adaptada de Garza et al., 1983 y New
South Wales Department of Primary Industries, 2008.
Aceite parafnico de petrleo
Acequinocyl
Aldicarb
Azinfos metlico
Azufre elemental
N
Clorhidrato de formetanato
C
Clorpirifos etil
Diazinn
Dicofol
Diflubenzurn
Dimetoato
Etin
Fosfamidn
Imidacloprid
Malatin
Metidatin
Metomilo
C
C
Oxidemetn metil
Paratin metlico
Naled
Oxido de fenbutatin
Propargite
Pyridaben
Quinometionato
Spirodiclofen
C
C
C= Compatible. N= No compatible. La presentacin del Aldicarb (granulado) y su aplicacin lo hace compatible
con la mayora de agroqumicos, ya que esta caracterstica automticamente excluye mezclas de tanque. Para las celdas en
blanco no se encontr informacin.
304
10.12 Plagas exticas
El grupo de insectos plaga que son exticos para la citricultura Mexicana,
incluyendo a la del estado de Nuevo Len, es extenso y variado; prcticamente est
constituido por las especies de insectos que daan los ctricos en otros pases o
que son de reciente invasin dentro del territorio nacional. De las especies exticas,
actualmente sobresalen cinco: 1) Mosca del Mediterrneo, Ceratitis capitata (Wied);
2) Pulgn caf de los ctricos, Toxoptera citricida (Kirkaldy) (Hemiptera: Aphidae);
3) Pslido asitico de los ctricos, Diaphorina citri Kuwayama (Hemiptera: Psyllidae);
4) Cochinilla rosada del hibisco, Maconellicoccus hirsutus (Green) (Hemiptera:
Pseudococcidae); y 5) El picudo de la raz, Diaprepes abbreviatus (L.). La importancia
de estas especies para la citricultura nacional radica en que adems de los daos
graves que producen directa o indirectamente a la planta, algunas de ellas son
adicionalmente agentes transmisores de patgenos que ocasionan serios daos a
la citricultura. T. citricida y D. citri son vectores de patgenos capaces de causar un
deterioro en la productividad en las plantaciones incluso pudiendo llegar a causar
la muerte de los rboles infectados. T. citricida transmite eficientemente al virus
tristeza de los ctricos (Roistacher y Bar-Joseph, 1987; Yokomi et al., 1994), mientras
que D. citri transmite a la bacteria restringida al floema Candidatus Liberibacter
spp., causante del Huanglongbing (antes greening) (Xu et al., 1988; Garnier y
Bov, 2000), enfermedad que es considerada ms devastadora que la tristeza de
los ctricos (da Graca, 1991; da Graca y Korsten, 2004; Halbert y Manjunath, 2004).
D. abbreviatus concentra el dao ms importante en la raz; el ataque por una sola
larva puede llegar a ocasionar la muerte de un husped joven; mientras que varias
larvas pueden causar la declinacin de rboles adultos; asimismo, su dao provee
entrada para infecciones de especies de hongos del gnero Phytophthora (Knapp
et al., 2001; McCoy et al., 2002; Weissling et al., 2002). El Cuadro 10.4 resume las
especies de artrpodos de importancia como vectores de patgenos y en la Figura
10.10 se esquematizan las especies con potencial de invasin del pas. Asimismo,
en el Cuadro 10.5 se presenta una lista de las plagas actuales y potenciales de la
citricultura de Nuevo Len.
305
306
Candidatus Liberibacter americanus
Citrus tristeza virus
Rhabdovirus Citoplsmico & Nucleo-rhabdovirus Presente
Huanglongbing americano
Tristeza de los ctricos
Leprosis de los ctricos
Ausente
Mosaico amarillo de los ctricos
Ausente
Spiroplasma citri
?
Candidatus Phytoplasma aurantifolia
Virus de las enaciones de los ctricos
Phytoplasma?
Stubborn
Anillo concntrico (Blotch)
Escoba de bruja del limonero
Enaciones y agallas leosas
Muerte regresiva australiana
Ausente
Ausente
Ausente
Ausente
Ausente
Enanismo clortico de los ctricos Virus?
Badnavirus
Ausente
Clorosis variegada de los ctricos Xylella fastidiosa (Wells)
Presente
Ausente
Ausente
Candidatus Liberibacter africanus
Huanglongbing africano
Ausente
Candidatus Liberibacter asiaticus
Huanglongbing asitico
Status
Patgeno
Enfermedad
Nombre
(modificado de da Graca et al., 2007).
Especie
Chicharrita
Pulgn caf de los ctricos
Chicharritas
caro gris de los ctricos
Chicharritas
Mosquita blanca
Presente
Presente
Presente
Ausente
Presente
Status
Siphanta acuta (Walker)
Toxoptera citricida Kirkaldy
Hishimonus phycitis (Distant)
Calacarus citrifolii Keifer
Ausente
Presente
Ausente
Ausente
Circulifer tenellus, Scaphytopius nitridus Ausente
Parabemisia myricae (Kuwana)
Presente
Homalodisca vitripennis y otras especies Presente
Brevipalpus spp.
Toxoptera citricida Kirkaldy
Piojo harinoso de los ctricos Planococcus citri (Risso)
Chicharritas de alas vtreas
Falsa araa roja
Pulgn caf de los ctricos
Pslido asitico de los ctricos Diaphorina citri Kuwayama
Pslido africano de los ctricos Trioza erytreae (Del Guercio)
Pslido asitico de los ctricos Diaphorina citri Kuwayama
Nombre
Vector
Cuadro 10.4. Artrpodos vectores, patgenos y enfermedades causadas a los ctricos. Ocurrencia en Mxico
307
1 (2007), 3 (2001)
5 (2007)
2000)
5 (2006)
5 (2004)
3 (1964), 4 (2005),
6 (2004), 7 (1995,
Fig. 10.10. Presencia de plagas exticas con potencial de invasin de la citricultura de Mxico.
[Link] rosada, Maconellicoccus hirsutus (Green)
2. Escama blanca del mango, Aulacaspis tubercularis Newstead
3. Picudo de la raz, Diaprepes abbreviatus L.
4. Trips del chile, Scirtothrips dorsalis Hood
5. Gusano de la lima, Papilio demoleus L.
6. Escarabajo de antenas largas de los ctricos, Anoplophora chinensis (Forster)
7. Picudo de cabeza amarilla, Myllocerus undatus Marshall
8. Siphanta acuta (Walker)
En el mapa se indica con nmero las especies enlistadas y en parentesis el ao de invasin del rea respectiva
(Adaptado del Grupo de Trabajo en Artrpodos Invasores, University of Florida, [Link]
1 (2004), 2
(1999)
3 (2005)
1 (1999)
8 (2004?)
Cuadro 10.5 Lista de insectos y caros reportados para el cultivo de los ctricos en
Mxico.
Especie
Nombre comn
Partes
afectadas
Distribucin
Orthoptera: Acrididae
1. Schistocerca americana (Drury)
Chapuln americano
Hojas
Tam.
2. Idiarthron subquadratum Saussure
& Pictet
Chacuatete
Hojas
Ver.
3. Scudderia mexicana (Saussure)
Chiva de los ctricos
Hojas
Tam.
Termita subterrnea
Raz, tallo
Tam.
5. Frankliniella insularis (Franklin)
Trips del Hibiscus
Flor, hojas
Gro., Mor.,
Pue., Ver.
6. Frankliniella invasor (Sakimura)
Trips
Flor
SLP, Ver.
Trips de los ctricos
Frutos, hojas
Camp., Chis.,
Mich., N.L.,
S.L.P., Tab.,
Tam., Ver., Yuc.
Trips de los
invernaderos
Hojas
Tab., Tam., Ver.
Flor, frutos,
hojas
Camp., Chis.,
Mich., N.L.,
S.L.P., Son.,
Tab., Tam., Ver.,
Yuc.
Orthoptera: Tettigonidae
Isoptera: Termitidae
4. Reticulitermes flavipes (Kollar)
Thysanoptera:Thripidae
7. Frankliniella sp.
8. Heliothrips haemorrhoidalis
(Bouch)
9. Scirtothrips citri (Moult.)
Trips de los ctricos
10. Thrips sp.
Trips
Hemiptera: Coreidae
11. Acantocephala sp.
Chinche de patas
laminares
Hojas
Tab.
12. Leptoglossus phyllopus
(Linnaeus)
Chinche de patas
laminares
Frutos
N.L.
308
Continua Cuadro 10.5
Especie
Nombre comn
Partes
afectadas
Distribucin
Hemiptera: Miridae
13. Lygus sp.
Chinche lygus
Hemiptera: Pentatomidae
14. Nezara viridula (L.)
Chinche verde apestosa
Frutos
Tam.
15. Oebalus insularis Stahl.
Chinche caf del arroz
16. Solubea (=Oebalus) sp.
Chinche caf
Hojas
Tab.
Hojas
Camp., Col.,
Gro., N.L.,
Oax., S.L.P.,
Tam., Ver.
Hojas
Col., Mich.,
N.L.
19. Dialeurodes citri (Ashmead)
Mosca blanca de los ctricos Hojas
Col., N.L.,
S.L.P., Tam.
20. Dialeurodes citrifolii (Morgan)
Mosca blanca de los ctricos Hojas
Col., Mich.,
N.L.
21. Parabemisia sp.
Mosca blanca de los ctricos Hojas
N.L.
22. Paraleyrodes perseae
Quaintance
Mosca blanca
Hojas
23. Paraleyrodes urichii Quaintance
& Baker
Mosca blanca
Hojas
24. Tetraleurodes ursorum
(Cockerell)
Mosca blanca del naranjo
Hojas
BC Sur, Sin.,
Son.
25. Trialeurodes spp.
Mosca blanca
Hojas
Oax.
Hemiptera: Aleyrodidae
17. Aleurocanthus woglumi (Ashby)
Mosca prieta de los ctricos
18. Aleurothrixus floccosus (Maskell) Mosca blanca lanuda
309
Continua Cuadro 10.5
Especie
Nombre comn
Partes
afectadas
Distribucin
Hemiptera: Aphididae
26. Aphis gossypii Glover
Pulgn del
algodn
BC, BC Sur, Camp.,
Chis., Col., Mich., Mor,
Flores,
N.L., Oax., Pue., Q.
frutillos, Hojas
Roo, S.L.P., Sin, Son.,
Tab., Tam., Ver., Yuc.
27. Aphis nerii B. de F.
Pulgn del laurel
Frutillos,
hojas
28. Aphis spiraecola Patch
Pulgn verde de
los ctricos
BC, BC Sur, Camp.,
Chis., Col., Mich., Mor,
Flores,
N.L., Oax., Pue., Q.
frutillos, Hojas
Roo, S.L.P., Sin, Son.,
Tab., Tam., Ver., Yuc.
29. Mellanocallis sp.
Pulgn amarillo
30. Myzus persicae (Sulzer)
Pulgn del
durazno
Frutillos,
hojas
BC, BC Sur, Camp.,
Chis., Col., Mich., Mor,
N.L., Oax., Pue., Q.
Roo, S.L.P., Sin, Son.,
Tab., Tamps., Ver.,
Yuc.
Frutillos,
hojas
Camp., Col., Mich.,
Mor, N.L., Oax., Pue.,
Q. Roo, S.L.P., Sin,
Son., Tab., Tam., Ver.,
Yuc.
31. Toxoptera aurantii B. de F.
Pulgn negro
32. Toxoptera citricida Kirkaldy
Pulgn caf de los Frutillos,
ctricos
hojas
310
Col., Mich., N.L., Tam.,
Ver.
Camp., Chis., Pue.,
Oax., Q. Roo, Tab.,
Ver., Yuc.
Continua Cuadro 10.5
Especie
Nombre comn
Hemiptera: Cicadellidae
Partes
afectadas
Distribucin
33. Empoasca fabae Harris
34. Erythroneura spp.
Chicharritas
Frutos
Sin., Son.
35. Homalodisca vitripennis Germar
[= H. coagulata (Say)]
Chicharrita de alas
vtreas
Hojas, ramas
N.L., Tam.
36. Homalodisca insolita (Walker)
Chicharrita
Hojas, ramas
Tam.
37. Oncometopia clarior (Walker)
Chicharrita
Hojas
Tam.
38. Oncometopia sp. ca. nigricans
(Walker)
Chicharrita
Hojas
Tam.
39. Coccus hesperidum L.
Escama suave caf
Ramas, frutos
Col., N.L.
40. Coccus viridis (Green)
Escama verde
Follaje tierno
Tam.
Hemiptera: Coccidae
Hemiptera: Diaspididae
41. Aonidiella auranti (Maskell)
Escama roja de
California
Hojas, frutos
B.C., Camp.,
Chis., Mich.,
N.L., S.L.P.,
Sin., Tab., Tam.,
Ver., Yuc.
42. Aonidiella citrina (Coquillet)
Escama amarilla
Hojas, ramillas,
frutos
Tam.
43. Aonidiella inornata McKenzie
Escama roja de la
papaya
44. Ceroplastes sp.
Escama cerosa
Frutos
N.L.
Hojas, ramillas,
frutos
Camp., Chis.,
Mich., N.L.,
S.L.P., Sin.,
Tab., Tam., Ver.,
Yuc.
45. Chrysomphalus aonidum (L.)
Escama roja de
Florida
311
Continua Cuadro 10.5
Especie
Nombre comn
Partes
afectadas
Distribucin
Continua Hemiptera: Diaspididae
46. Lepidosaphes beckii
(Newm.)
Escama prpura
Hojas
N.L., Tab., Tam.,
Ver.
47. Lepidosaphes gloverii
(Packard)
Escama prpura larga
Hojas
N.L., Tab., Tam.,
Ver.
48. Parlatoria pergandii
Comstock
Escama pajiza
Hojas
Camp., Chis., Mich.,
N.L., S.L.P., Sin.,
Tab., Tam., Ver.,
Yuc.
49. Pinnaspis aspidistrae
(Signoret)
Escama nieve menor
Hojas, frutos,
corteza
Tab., Tam.
50. Pinnaspis strachani
(Cooley)
Escama nieve menor
Hojas, frutos,
Tam.
51. Selenaspidus
articulatus (Morgan)
Escama bermeja
Hojas
Tab., Ver.
52. Unaspis citri
(Comstock)
Escama de nieve
Tallo, ramas,
hojas, frutos
Col., Mich., N.L.,
Tab., Ver., Yuc.
Hojas, ramillas
N.L.
Hojas, frutos
N.L.
Hojas, frutos
N.L.
Hemiptera: Flatidae
53. Metcalfa pruinosa (Say) Paplota de los ctricos
Hemiptera: Margarodidae
54. Icerya purchasi Maskell Escama algodonosa
Hemiptera: Pseudococcidae
55. Planococcus citrus
(Risso)
Piojo harinoso de los
ctricos
312
Continua Cuadro 10.5
Especie
Partes
afectadas
Nombre comn
Distribucin
Hemiptera: Psyllidae
56. Diaphorina citri
Kuwayama
Pslido Asitico de los
ctricos
Hojas,
ramas
B.C., B.C. Sur, Camp.,
Chis., Col., Gro.,
Hidalgo, Jal., Mich.,
Mor., N.L., Oax., Pue.,
Qro., Q. Roo, S.L.P.,
Sin., Son., Tab., Tam.,
Ver., Yuc.
Coleoptera: Curculionidae
57. Artipus floridanus
Horn.
Picudo de la hoja
Hojas, raz
N.L., S.L.P., Tab.,
Tam.
58. Pachnaeus litus
(Cormar)
Picudo de la raz de
ctricos
Raz
Tab., Tam.
59. Pachnaeus opalus
(Olivier)
Picudo norteo de la
raz
Raz
Tam.
Ramas
Chis., Gro., Mich.,
N.L., Oax., Pue.,
S.L.P., Tab., Tam., Ver.
Coleoptera: Cerambycidae
60. Oncideres cingulata Cinchador del mezquite
Say
61. Oncideres pustulata Cinchador de las ramas Ramas
LeConte
N.L., Tam.
Escarabajo de antenas
largas
Chis., Gro., Mor.,
Ramas, tallo Oax., Pue., Q. Roo,
S.L.P., Sin., Son., Ver.
Diabrotica
Hojas
64. Dalopius sp.
Gusano de alambre
Raz
65. Melanotus sp.
Gusano de alambre
Raz
62. Trachyderes
mandibularis (Serville)
Coleoptera:
Chrysomelidae
63. Diabrotica sp.
Coleoptera:
Elateridae
313
Tab., Yuc.
Continua Cuadro 10.5
Especie
Nombre comn
Coleoptera:
Melolonthidae
Partes
afectadas
Distribucin
Mayate verde de junio
Raz
Chis., Gro., Mich., Mor.,
NL, Oax., Pue., S.L.P.,
Son., Ver., Yuc.
Gallina ciega
Raz
Tam.
Hojas, frutos
Camp., Chis., Col., Gro.,
Mich., N.L., Oax., S.L.P.,
Sin., Son., Tab., Tam., Ver.,
Yuc.,
Gusano verde del
naranjo
Hojas
Chis., Mich., Mor., N.L.,
Tab., Ver.
70. Agriotes sp.
Gusano trozador
Plntulas
71. Chorizagrotis auxiliaris
Grote
Gusano trozador
Plntulas
72. Euxoa auxiliaris (Grote)
Gusano trozador
Plntulas
73. Gonodonta bidens Hbn.
Palomilla perforadora
del fruto
Frutos
N.L., S.L.P., Tam., Ver.,
Yuc.
74. Mocis latipes (G.)
Falso medidor de los
pastos
Hojas
Tam.
75. Spodotera exigua
(Hbner)
Gusano soldado
Hojas
76. Trichoplusia ni (Hbner)
Gusano falso medidor
Hojas
66. Cotinis mutabilis (Gory
et Percheron)
Coleoptera:
Scarabeidae
67. Phyllophaga spp.
Lepidoptera: Gracilariidae
68. Phyllocnistis citrella
Stainton
Minador de la hoja de
los ctricos
Lepidoptera: Hesperiidae
69. Achlyodes pallida Felder
Lepidoptera: Noctuidae
314
Continua Cuadro 10.5
Especie
Nombre comn
Partes
afectadas
Distribucin
Lepidoptera: Papilionidae
77. Papilio cresphontes Cramer
Gusano perro
Hojas
Gusano telaraero
Hojas
BC, BC Sur, Camp.,
Chis., Col., Gro., Mich.,
Mor, N.L., Oax., Pue.,
Q. Roo, S.L.P., Sin,
Son., Tab., Tam., Ver.,
Yuc.
Lepidoptera: Pyralidae
78. Loxostege rantalis (Guene)
Diptera: Tephritidae
BC Sur, Chis., Gro.,
Mich., Mor., N.L., Oax.,
Pue., Q. Roo, S.L.P.,
Sin., Son., Tab., Tam.,
Ver., Yuc.
79. Anastrepha ludens Loew
Mosca Mexicana de
los ctricos
80. Anastrepha obliqua (Maquart)
Mosca de la ciruela
Tam.
81. Anastrepha serpentina
(Wiedemann)
Mosca de los
zapotes
Camp., Chis., Gro.,
Mor., N.L., Oax., Pue.,
Sin., Tab. Tam., Ver.
82. Anastrepha striata
Mosca de la guayaba
Tam.
(Schiner)
Frutos
Hymenoptera: Apidae
Cuajacabeza
Hojas, frutos Tab.
84. Acromyrmex octospinosus
Reich
Hormiga arriera
Hojas, tallo
Mor., Pue., Oax., Ver.,
Yuc.
85. Atta cephalotes L.
Hormiga arriera
Hojas, tallo
Chis., Oax., Q. Roo,
Tab., Tam., Ver., Yuc.
86. Atta insularis Guer.
Hormigas
Hojas, tallo
Tab., Ver.
83. Trigona sp.
Hymenoptera: Formicidae
315
Continua Cuadro 10.5
Especie
Nombre comn
(Continua) Hymenoptera: Formicidae
Partes
afectadas
Distribucin
87. Atta mexicana (Buckley)
Hormiga arriera
Hojas, tallo
Col., Gro., Mich., Mor.,
Son., Tam., Ver.
88. Atta texana Buckley
Hormiga arriera
Hojas, tallo
Tab., Tam., Ver.
89. Formica cinerea Wheeler
Hormigas
Hojas, tallo
Tab., Ver.
90. Iridomyrmex humiles Mayr. Hormigas
Hojas, tallo
Tab., Ver.
Hormiga tropical de
91. Solenopsis geminata Fabr. fuego
Hojas, tallo
Tab., Tam., Ver.
caro
Raz
Mor., Pue., S.L.P.
93. Eriophyes sheldoni Ewig
Erifido
Hojas
N.L., Tam.
94. Phyllocoptruta oleivora
(Ashmead)
Arador o negrilla
Hojas, frutos
Oax., Gro., N.L.,
S.L.P., Sin., Son., Tab.
Acari: Acaridae
92. Rhyzoglyphus robini
(Claparede)
Acari: Eryophidae
Tam., Ver.,
Acari: Tarsonemidae
95. Polyphagotarsonemus
caro blanco
Hojas, frutos
Oax., Gro., Tab., Ver.
96. Brevipalpus californicus
(Banks)
Falsa araa roja
Hojas, frutos
Ver.
97. Brevipalpus lewisi
(McGregor)
Falsa araa roja
Hojas
Ver.
98. Brevipalpus obovatus
Donnadieu
Falsa araa roja
Hojas, frutos
S.L.P., Sin.
99. Brevipalpus phoenicis
(Geijskes)
Falsa araa roja
Hojas, frutos
Chis., Nay., Oax.,
S.L.P., Sin., Son.,
Tab., Tam., Ver.
100. Tenuipalpus sp.
Falsa araa roja
latus (Banks)
Acari: Tenuipalpidae
316
Tam.
Continua Cuadro 10.5
Especie
Nombre comn
Partes
afectadas
Distribucin
Acari: Tetranychidae
Araa de Texas
Hojas
N.L., S.L.P., Sin., Tab.
Tam., Ver., Yuc.
102. Eotetranychus lewisi
(McGregor)
Araa roja
Hojas
Mor., Ver.
103. Eotetranychus
sexmaculata (Riley)
Araa de seis puntos
Hojas
Camp., Chis., Mich.,
N.L., S.L.P., Sin., Tab.
Tam., Ver., Yuc.
Araa roja
Hojas
Camp., Chis., Col.,
Gro., Mich., Mor., N.L.,
Oax., S.L.P., Tab. Tam.,
Ver., Yuc.
Araa roja
Hojas
Chis., Col.
106. Tetranychus urticae Koch Araa roja
Hojas
Tab., Ver.
Hojas
Tam.
101. Eotetranychus
(McGregor)
banksi
104. Panonychus citri
(McGregor)
105. Tetranychus (T.)
mexicanus (McGregor)
Acari: Tideidae
107. Lorrya formosa (Baker)
Tideido
Fuentes: Coronado y Mrquez, 1981; MacGregor y Gutirrez, 1983; Pacheco, 1985; Cortez et al., 1994; Curti
et al., 1996, 1998; Beutelspacher y Balczar, 1999; Hernndez-Ortiz, 1999; Johansen y Mjica, 1999; Morn,
1999; Pea-Martnez, 1999; Nuez et al., 1999; Pacheco y Pacheco, 1999; Quiroz, 1999; Rodrguez, 1999;
Terrn, 1999; Hoffman y Lpez-Campos, 2000; Triapitsyn y Phillips, 2000; Villegas, 2000; Medina et al., 2001;
Ruz et al., 2005; Bautista, 2006; Varela et al., 2005. Observaciones personales de J.I. Lpez-Arroyo, J. JassoArgumedo (INIFAP), E. Cortez-Mondaca (INIFAP). Las especies indicadas con los nmeros 13, 16, 22, 23, 43,
64, 65, 70-72, 75,76, 78 estn registradas en el Catlogo Oficial de Plaguicidas de SENASICA sin informacin
sobre daos y/o distribucin SENASICA. [Link]
317
13.13 Bibliografa
Allen, J.C. 1976. A model for predicting citrus rust mite damage on Valencia orange fruit. Environ.
Entomol. 10:1083-1088.
Allen, J.C. 1979. Effect of citrus rust mite damage on citrus fruit growth. J. Econ. Entomol. 72:195201.
Allen, J.C. 1980. Yield loss effects of the citrus rust mite. J. Rio Grande Valley Hort. Soc. 34:15-22.
Allen, J.C. 1981. The citrus rust mite game: a simulation model of pest losses. Environ. Entomol.
10:171-176.
Allen, J.C., and Stamper, J.H. 1979. Frequency distribution of citrus rust mite (Phyllocoptruta oleivora)
damage on citrus fruit. J. Econ. Entomol. 72:327-330.
Allen, J.C., Yang Y., Knapp, J.L., and Stansly, P.A. 1992. Functional response, reproductive
function and movement rate of a grazing herbivore: the citrus rust mite on the orange. Florida
Entomologist 75:72-83.
Allen, J.C., Yang, Y., and Knapp, J.L. 1995. Temperature effects on development and fecundity of the
citrus rust mite (Acari: Eriophyidae). Environ. Entomol. 24:996-1004.
Aluja, M. 1993b. The study of movement in tephritid flies: review of concepts an recent advances.
pp. 105-113. In: Aluja, M. and Liedo, P. (ed.). Fruit flies biology and management. SpringlerVerlang, New York.
Aluja, M. 1994. Bionomics and management of Anastrepha. Annu. Rev. Entomol.39:155-73.
Aluja, M., Piero, J., Jacome, I., Daz-Fleischer, F., and Sivinski, J. 1999. Behavior of flies of the genus
Anastrepha (Trypetinae: Toxotrypanini). pp. 1-59. In: Aluja, M. and Norrbom, A. (ed.). Fruit Flies
(Tephritidae): Phylogeny and Evolution of Behavior. CRC. Press, Boca Raton, Florida, USA.
Baker, A.C., Stone, W.E., Plummer, C.C., and McPhail, M. 1944. A review of studies on the Mexican
fruit fly and related Mexican species. Misc. Pub. 531. USDA.155 pp.
Bautista, N. 2006. Insectos plaga. Una gua para su identificacin. Colegio de Postgraduados.
Texcoco, Estado de Mxico. Mxico. 113 p.
Bautista-Martnez, N., Carrillo-Snchez, J.L., Bravo-Mjica, H., and Koch, S.D. 1998. Natural
parasitism of Phyllocnistis citrella (Lepidoptera: Gracillariidae) at Cuitlahuac, Veracruz, Mexico.
Florida Entomologist 81:30-37.
Beutelspacher, C.R., y Balczar, M.A. 1999. Lepidoptera. pp. 83-98. En: Deloya, A.C. y Valenzuela,
J.E. (ed.). Catlogo de insectos y caros plaga de los cultivos agrcolas de Mxico. Publicacin
Especial No. [Link] Mexicana de Entomologa, A.C. Xalapa, Ver., Mxico. 174 p.
Cabrera, M.H., y Ortega, D.A. 1992. Distribucin de las especies de Anastrepha en mango en Mxico.
pp 355. En: Memorias del XXVII Congreso Nacional de Entomologa. Sociedad Mexicana de
Entomologa. San Luis Potos, Mxico.
Castro, M.O, Casamayor, R.G., and Surez, C. 1992. Rust mite severe damage on fruits of Valencia
oranges: Its magnitude and effect. Proc. Intern. Soc. Citriculture 3:943-945.
Childers, C.C., and Fasulo, T.R. 2005a. Citrus Red Mite. Fact Sheet ENY-817. Entomology and
Nematology Department, Florida Cooperative Extension Service, Institute of Food and
Agricultural Sciences, University of Florida, Gainesville, FL. [Link]
Childers, C.C., and Fasulo, T.R. 2005b. Six-spotted mite. Fact Sheet ENY-819. Entomology and
Nematology Department, Florida Cooperative Extension Service, Institute of Food and
Agricultural Sciences, University of Florida, Gainesville, FL. [Link]
Christenson, L.E., and Foote, R.E. 1960. Biology of fruit flies. Ann. Rev. Entomol. 5:171-192.
Childers, C.C., Hall, D.G., Knapp, J.L., McCoy, C.W., Rogers, J.S., and Stansly, P.A. 2000. Florida
citrus pest management guide: Citrus rust mite. Fact Sheet ENY-603. Florida Cooperative
Extension Service, Institute of Food and Agricultural Sciences, University of Florida.
Childers, C.C., and Selhime, A.G. 1983. Reduced efficacy of fenbutatin-oxide in combination with
petroleum oil in controlling the citrus rust mite Phyllocoptruta oleivora. Florida Entomologist
66:310-.
318
Coronado, R., y Mrquez, A. 1981. Introduccin a la Entomologa. Morfologa y taxonoma de los
insectos. Sexta reimpresin. Ed. Limusa. Mxico, D.F. 282 pp.
Cortez, E., Loya, J., Garca, G., Aguinilla, R. 1991. Control de escama roja de California en naranjo
con la avispita Aphytis melinus, en el Valle de Santo Domingo. Desplegable para Productores
No. 8. SARH, INIFAP. Campo Experimental Valle de Santo Domingo. Cd. Constitucin, B.C.
Sur, Mx. 5 pp.
Curti-Daz, S.A., Daz-Zorrilla, U., Loredo-Salazar, R.X., Sandoval, J.A., Pastrana, L., Rodrguez,
M. 1998. Manual de produccin de naranja para Veracruz y Tabasco. Libro Tcnico No. 2.
INIFAP, Centro de Investigacin Regional Golfo Centro, Campos Experimentales Ixtacuaco y
Huimanguillo, Veracruz y Tabasco, Mxico. 175 pp.
Curti-Daz, S.A., Loredo-Salazar, R.X., Daz-Zorrilla, U., Sandoval, J.A., Hernndez, J. 1996. Manual
de produccin de limn Persa. Folleto Tcnico 14. INIFAP, Centro de Investigacin Regional
Golfo Centro, Campo Experimental Ixtacuaco. Tlapacoyn, Ver., Mxico. 145 pp.
da Graca, J.V. 1991. Citrus greening disease. Ann. Rev. Phytopathol. 29:109-136.
da Graca, J.V., and Korsten, L. 2004. Citrus huanglongbing: Review, present status and future
strategies. pp. 229-245. In: Naqvi, S.A.M.H. (ed.) Diseases of fruits and vegetables, Vol. 1.
Kluwer Academic Publishers. The Netherlands.
da Graca, J.V., Stamou, M., Skaria, M., and French, J.V. 2007. Arthropod vectors of exotic citrus
diseases: a risk assessment for the Texas Citrus Industry. Subtropical Plant Science 59:64-74.
Davidson, R.H., and Lyon, W.F. 1987. Insect pests of farm, garden, and orchard. 8th Ed. John Wiley
& Sons. New York. 639 pp.
Dean, H.A. 1979. Citrus rust mite control affected by certain pesticides. J. Rio Grande Valley Hort.
Soc. 33:55-61.
Dean, H.A., and Maxwell, N.P. 1967. Spotting of grapefruit is associated with false spider mites. J. Rio
Grande Valley Hort. Soc. 21:35-45
DeBach, P. 1977. Lucha biolgica contra los enemigos de las plantas. (Trad. por Arroyo, M. y Santiago,
C.). Mundi-Prensa, Madrid. 399 pp.
Dowell, R.V., Cherry, R.H., Fitzpatrick, G.E., Reinert, J.A., and Knapp, J.L. 1981. Biology, plant-insect
relations, and control of the citrus blackfly. Technical Bulletin No. 818. Agricultural Experiment
Stations, Institute of Food and Agricultural Sciences, University of Florida, Gainesville, FL. 49
pp.
Elas, S.E. 1958. Datos acerca de la biologa del arador o negrilla de los ctricos Phyllocoptruta
oleivora (Ashm.) y evaluacin de cuatro insecticidas para su control. Tesis Profesional. Instituto
Tecnolgico y de Estudios Superiores de Monterrey. Monterrey, Nuevo Len. Mxico. 43 pp.
Fasulo, T.R., and Brooks, R.F. 2004. Scale pests of Florida citrus. Document ENY-814. Entomology
and Nematology Department, Florida Cooperative Extension Service, Institute of Food and
Agricultural Sciences, University of Florida, Gainesville, FL.
Fasulo, T.R., and Stansly, P.A. 2007. Fasulo TR, Stansly PA. 2004. Plant bug pests of citrus. Document
EDIS. ENY-808. Entomology and Nematology Department, Florida Cooperative Extension
Service, Institute of Food and Agricultural Sciences, University of Florida, Gainesville, FL.
[Link]
French, J.V., Moreno, D.S., Summy, K.R., Sparks Jr., A.N., and Lummus, P.F. 1997. Citrus blackfly.
Texas A&M University-Kingsville Citrus Center, Weslaco, Texas. Texas Subtropical Agricultural
Center WWW/Gopher Server.
French, J.V., and Reeve, R.J. 1977. Evaluation of PP 199 and ZR 856 for rust mite control on Texas
citrus. J. Rio Grande Valley Hort. Soc. 31:23-32.
French, J.V., and Skaria, M. 2001. Citrus root weevil and tree decline in Texas citrus. In: Online
abstracts ([Link] 2001 Annual Meeting of the Entomological Society of
America. San Diego, CA.
Fundacin Produce Tamaulipas, A.C. 1999. Control del arador o negrilla de los ctricos. Tamaulipas
produce tecnologa para el campo. Cd. Victoria, Tam., Mx. Vol. 1. pp. 5.
Futch, S.H., Childers, C.C., and McCoy, C.W. 2008. A guide to citrus mite identification. Journal
319
Series No. [Link] Cooperative Extension Service, Institute of Food and Agricultural
Sciences, University of Florida. [Link]
Garnier, M., and Bov, J.M. 2000. Hunglongbing (Greeening), p. 46-48. In: Timmer, L.W., Garnsey,
S.M., and Graham, J.H. (ed.). Compendium of citrus diseases. Second Edition. APS. Press.
St. Paul, Minnesota.
Gonzlez-Garza, R., Padrn-Chvez, J.E., Ramrez-Daz, J.M., Vzquez-Palacios, L., VillarrealElizondo, H. 1983. Gua para el cultivo de los ctricos en Nuevo Len. Folleto Tcnico Nm. 1
SARH. INIA. CIAGON. Campo Experimental General Tern. Nuevo Len, Mxico. 86 p.
Grafton-Cardwell, E., and Montez, G. 2007. Diaprepes root weevil (Southern California). Department
of Entomology, University of California, Kearney Agricultural Center. Parlier, Ca. [Link]
[Link]
Grafton-Cardwell, E.E., Morse, J.G., OConnell, N.V., and Phillips, P.A. 1998. UC IPM Pest
Management Guidelines: Citrus rust mite (silver mite). UC DANR Publication 3339.
Greany, P.D., Tumlinson, J.H. Chambers, D.L., and Boush, G.M. 1977. Chemically mediated host
finding by Biosteres (= Opius) longicaudatus, a parasitoid of tephritid fruit fly larvae. J. Chem.
Ecol. 3: 189-95.
Halbert, S.E., and Manjunath, K.L. 2004. Asian citrus psyllids (Sternorrhyncha: Psyllidae) and greening
disease of citrus: A literature review and assessment of risk in Florida. Florida Entomologist
87:330-353.
Hall, D.G., Childers, C.C., and Eger, J.E. 1991. Estimating citrus rust mite (Acari: Eriophyidae) levels
on fruit in individual citrus trees. Environ. Entomol. 20:382-390.
Hall, D.G., Childers, C.C., and Eger, J.E. 1994. Spatial dispersion and sampling of citrus rust mite
(Acari: Eriophyidae) on fruit in Hamlin and Valencia orange groves in Florida. J. Econ.
Entomol. 87:687-698.
Hall, D.G., Childers, C.C., Eger, J.E., and Allen, J.C. 1997. Citrus rust mite (Acari: Eriophyidae) counts
on fruit and the negative binomial distribution. Florida Entomologist 80:1-10.
Hermoso de Mendoza, A., Ballester-Olmos, J.F., and Pina-Lorca, J.A. 1984. Transmission of citrus
tristeza virus by aphids (Homoptera, Aphididae) in Spain. pp. 23-27. In: Garnsey, S.M., Timmer,
L.W., and Dodds, A.J. (ed.). Proc. 9th Conf. Intern. Organ. Citrus Virol. Riverside, California.
Hernndez-Ortiz, V.M. 1999. Diptera. pp. 69-81. En: Deloya, A.C. y Valenzuela, J.E. (ed.). Catlogo
de insectos y caros plaga de los cultivos agrcolas de Mxico. Publicacin Especial No. 1.
Sociedad Mexicana de Entomologa, A.C. Xalapa, Ver., Mxico. 174 p.
Hoffman, A., y Lpez-Campos, G. 2000. Biodiversidad de los caros en Mxico. Ed. UNAM,
CONABIO. Mxico, D.F. 230 pp.
Holloway, R.L., Smith, D., Enciso, J., Sauls, J., French, V., Skaria, M., Prewett, R., Coffman, L.,
Thomson, T., Heller, P., Thompson, D., Karle, F., Hoffman, J. 2003. A Texas citrus pest
management strategy. 46 p. [Link]
Jeppson, L.R., Keifer, H.H., and Baker, E.W. 1975. Mites injurious to economic plants. U. California
Press. Berkeley, CA. 614 pp.
Johansen, R.M., y Mjica, A. 1999. Thysanoptera. pp. 27-42. En: Deloya, A.C. y Valenzuela, J.E.
(ed.). Catlogo de insectos y caros plaga de los cultivos agrcolas de Mxico. Publicacin
Especial No. 1. Sociedad Mexicana de Entomologa, A.C. Xalapa, Ver., Mxico. 174 pp.
Knapp, J.L., Albrigo, L.G., Browning, H.W., Bullock, R.C., Heppner, J.B., Hall, D.G., Hoy, M.A.,
Nguyen, R., Pena, J.E., Stansly, P.A. 1995. Citrus leafminer, Phyllocnistis citrella Stainton:
Current status in Florida-1995. Florida Cooperative Extension Service, Institute of Food and
Agricultural Sciences, University of Florida, Gainesville, FL. 29 pp.
Knapp, J.L., Nigg, H.N., Simpson, S.E., Duncan, L.W., Graham, J.H., Pea, J.E., McCoy, C.W., and
Mannion, C.M. 2001. Diaprepes root weevil: A pest of citrus, ornamentals and root crops in
Florida. Publication Number: ENY-645. Entomology and Nematology Department, Florida
Cooperative Extension Service, Institute of Food and Agricultural Sciences, University of
Florida.
Lawrence, P.O. 1981. Host vibration-a cue to host location by the parasite Biosteres longicaudatus.
320
Oecologia 48:249-251.
Legaspi, J.C., French, J.V., Garza, A., and Legaspi, Jr., B.C. 2001. Population dynamics of the citrus
leafminer, Phyllocnistis citrella (Lepidoptera: Gracillariidae), and its natural enemies in Texas
and Mexico. Biological Control 21:8490.
Loera, J., Crtes, D., French, J.V., Galn, L.J., y Zavala, F. 2000. Distribucion, dao, comportamiento,
parsitos, depredadores y control del minador de la hoja de los ctricos, Phyllocnistis citrella
Stainton, en Nuevo Len y Tamaulipas. En: Informe de resultados. Proyecto CONACYTSIREYES, Fundacin Produce Nuevo Len, A.C. Monterrey, N.L.
Lpez-Arroyo, J.I. 2001. Depredadores de fidos asociados a los ctricos en Nuevo Lon, Mxico.
En: Memorias del Congreso Nacional de Entomologa. Sociedad Mexicana de Entomologa.
Julio de 2001. Quertaro, Qro.
Lpez-Arroyo, J.I., Pea del Ro, M.A., Rocha-Pea, M.A., and Loera-Gallardo, J. 2005. Ocurrence
of the Asiatic citrus psyllid, Diaphorina citri (Homoptera: Psyllidae) in Mexico. pp. 508. In: Hilf,
M.E, Durn-Villa, N., and Rocha-Pea, M.A. (ed.). Proc. 16th Conf. Intern. Organ. Citrus Virol.
(Abstract). Riverside, California. 517pp.
Lye, B.H., McCoy, C.W., and Fojtik, J. 1990. Effect of copper on the residual efficacy of acaricides and
populatio dynamics of citrus rust mite (Acari: Eriophyidae). Florida Entomologist 73:230-236.
Martnez, S. 1979. Efecto comparativo de cuatro acaricidas en el control de la negrilla de los ctricos
(Phyllocoptruta oleivora Ashmead) en el rea de Montemorelos. Tesis Profesional. Instituto
Tecnolgico de Estudios Superiores de Monterrey. Monterrey, Nuevo Len, Mxico. 51 p.
McCoy, C.W. 1996. Styler feeding injury and control of eriophyoid mites on citrus. pp. 513-526. In:
Sabelis, M., Helle, W., and Lindquist, E. (ed.). World Crop Pests: Eriophyoid mites-their biology,
natural enemies and control. Elsevier, Amsterdam.
McCoy, C.W., and Couch, T.L. 1982. Microbial control of the citrus rust mite with the mycoacaricide,
Mycar. Florida Entomologist 65:116-126.
McCoy, C.W., Futch, S.H., Graham, J.H., Duncan, L.W., and Nigg, H.N. 2002. Florida citrus pest
management guide: Citrus root weevils. Publication Number: ENY-611. Florida Cooperative
Extension Service, Institute of Food and Agricultural Sciences, University of Florida.
MacGregor, R., and Gutirrez, O. 1983. Gua de insectos nocivos para la agricultura en Mxico.
Alhambra Mexicana, S.A. Mxico, D.F. 166 p.
Mead, F.W. 1971. Annotated key to leaffooted bugs, Leptoglossus spp., in Florida (Hemiptera:
Coreidae). Entomology Circular No. 113. Florida Department of Agriculture and Consumer
Services, Division of Plant Industry, Gainesville. 4 p.
Mead, F.W. 1999. Featured creatures. Leaffooted bug. Publication EENY-72. Institute of Food
and Agricultural Sciences. Entomology and Nematology Department. Florida Department of
Agriculture and Consumer Services, Division of Plant Industry. University of Florida, Gainesville.
Medina-Urrutia, V.M., Robles-Gonzlez, M.M., Becerra-Rodrguez, S, Orozco-Romero, J., Orozco
Santos, M., Garza-Lpez, J.G., Ovando-Cruz, M.E., y Chvez-Contreras, X. 2002. El cultivo
de limn Mexicano. Libro Tcnico Nm. 1. Campo Experimental Tecomn. INIFAP-SAGARPA.
Mxico. 188 p.
Metcalf, C.L., Flint, W.P., and Metcalf, R.L. 1951. Destructive and useful insects. Their habits and
control. 3rd. Ed. McGraw Hill, New York. 1071 pp.
Morn, M.A. 1999. Coleoptera Melolonthidae. pp. 43-59. En: Deloya, A.C. y Valenzuela, J.E. (ed.).
Catlogo de insectos y caros plaga de los cultivos agrcolas de Mxico. Publicacin Especial
No. 1. Sociedad Mexicana de Entomologa, A.C. Xalapa, Ver., Mxico. 174 p.
Muma, M.H. 1975. Mites associated with citrus in Florida. Bulletin 640A. Agricultural Experiment
Stations, Institute of Food and Agricultural Sciences, University of Florida, Gainesville, FL. 92
pp.
New South Wales Department of Primary Industries. 2008. Orchard plant protection guide 2007-08
compatibility chart. [Link]
321
Nguyen, R. 2001. Amitus hesperidum Silvestri (Insecta: Hymenoptera: Platygasteridae). DPI
Entomology Circular 311. Florida Department of Agriculture and Consumer Services, Division
of Plant Industry. University of Florida.
Nguyen, R., and Hamon, A.B. 1993. Citrus blackfly, Aleurocanthus woglumi Ashby
(Homoptera:Aleyrodidae). Entomology Circular No. 360. Florida Department of Agriculture and
Consumer Services, Division of Plant Industry, University of Florida, Gainesville, FL.
Nuez-Moreno, J.H., Martnez-Daz, G., Durn-Noriega, L.J. 1999. Manejo fitosanitario. pp. 103-133.
En: Durn-Noriega, L.J., Valdez-Gascn, B., Nuez-Moreno, J.H., Martnez-Daz, B. (ed.).
Ctricos para el noroeste de Mxio. INIFAP, Centro de Investigacin Regional del Noroeste,
Campo Experimental Costa de Hermosillo. Hermosillo, Son., Mx. 155 pp.
Omoto, C., Dennehy, T.J., McCoy, C.W., Crane, S.E., and Long, J.W. 1994. Detection and
characterization of the interpopulation variation of citrus rust mite (Acari: Eriophyidae) resistance
to dicofol in Florida citrus. J. Econ. Entomol. 87: 566-572.
Omoto, C., and McCoy, C.W. 1998. Toxicity of purified fungal toxin hirsutellin A to the citrus rust mite
Phyllocoptruta oleivora (Ash.). J. Invertebrate Pathology 72: -.
Opler, P.A., Pavulaan, H., Stanford, R.E., Pogue, M. 2006. Butterflies and moths of North America.
Bozeman, MT: NBII Mountain Prairie Information Node. [Link]
Pacheco, F. 1985. Plagas de los cultivos agrcolas de Sonora y Baja California. Libro Tcnico No. 1.
SARH, INIA, Centro de Investigacin Agrcola del Noroeste. Cd. Obregn, Son., Mxico. 414
pp.
Pacheco, F., Pacheco, J.J. 1999. Plagas y organismos benficos de inters para Mxico. Libro
Cientfico No. 1. INIFAP, Centro de Investigacin Regional del Noroeste, Campo Experimental
Valle del Yaqui. Cd. Obregn, Son., Mxico. 269 pp.
Paxtian, J., Toledo, J., Liedo, P., Oropeza A., y R. Gonzlez, R. 2001. Captura de Anastrepha ludens
(Loew) (Dptera: Tephritidae) utilizando tres tipos de trampas y cuatro fuentes de atraccin.
Folia Entomolgica Mexicana 40(3):423-426.
Pena, J.E., and Baranowski, R.M. 1990. Dispersion indices and sampling plans for the broad mite
(Acari: Tarsonemidae) and the citrus rust mite (Acari: Eriophyidae) on limes. Environ. Entomol.
19:378-382.
Pea-Martnez, R. 1999. Homoptera Aphidoidea. pp. 7-26. En: Deloya, A.C. y Valenzuela, J.E. (ed.).
Catlogo de insectos y caros plaga de los cultivos agrcolas de Mxico. Publicacin Especial
No. 1. Sociedad Mexicana de Entomologa, A.C. Xalapa, Ver., Mxico. 174 pp.
Pomerinke, M.A. and Stansly, P.A. 1998. Establishment of Ageniaspis citricola (Hymenoptera:
Encyrtidae) for biological control of Phyllocnistis citrella (Lepidoptera: Gracillariidae) in Florida.
Florida Entomologist 81:361-372.
Praloran, J.C. 1977. Los agrios. Tcnicas agrcolas y producciones tropicales. Blume. Barcelona.
520 pp.
Pratt, R.M. 1984. Gua de Florida sobre insectos, enfermedades y trastornos de la nutricin de los
frutos ctricos. 5ta. Reimpresin. Trad. por la Agencia para el Desarrollo Internacional. Ed.
Limusa, Mxico.199 pp.
Prom L. and Perumal, R. 2008. Leaf-footed bug, Leptoglossus phyllopus (Hemiptera: Coreidae), as a
potential vector of sorghum fungal pathogens. Southwestern Entomologist (in press).
Quiroz, L.N. 1999. Hymenoptera Formicidae. pp. 99-105. En: Deloya, A.C. y Valenzuela, J.E. (ed.).
Catlogo de insectos y caros plaga de los cultivos agrcolas de Mxico. Publicacin Especial
No. 1. Sociedad Mexicana de Entomologa, A.C. Xalapa, Ver., Mxico. 174 p.
Rodrguez, S. 1999. caros. pp. 125-140. En: Deloya, A.C. y Valenzuela, J.E. (ed.). Catlogo de
insectos y caros plaga de los cultivos agrcolas de Mxico. Publicacin Especial No. 1.
Sociedad Mexicana de Entomologa, A.C. Xalapa, Ver., Mxico. 174 p.
Roistacher, C.N., and M. Bar-Joseph. 1987. Aphid transmission of citrus tristeza virus: a review.
Phytophylactica 19:163-167.
Ruz, E., Coronado, J.M., Myartseva, S.N. 2005. Plagas de los ctricos y sus enemigos naturales en
el estado de Tamaulipas, Mxico. Entomol. Mex. 4: 931-936.
322
SARH. 1993. Moscas de la fruta. Boletn DGSV. Agosto 1993, Ao II No. 3. Mxico.
Smith, H.D., Maltby, H.L., and Jimnez, E. 1964. Biological control of the citrus blackfly in Mexico.
Technical Bulletin No. [Link]-ARS. 30pp.
Swirski, E., and Amitai, S. 1959. Contribution to the biology of the citrus rust mite, Phyllocoptruta
oleivora (Ashmead). Katavim 9: 281-285.
Terrn, R.A. 1999. Coleoptera Cerambycidae. pp. 61-68. En: Deloya, A.C. y Valenzuela, J.E. (ed.).
Catlogo de insectos y caros plaga de los cultivos agrcolas de Mxico. Publicacin Especial
No. 1. Sociedad Mexicana de Entomologa, A.C. Xalapa, Ver., Mxico. 174 p.
Triapitsyn, S.V., and Phillips, P.A. 2000. First record of Gonatocerus triguttatus (Hymenoptera:
Mymaridae) from eggs of Homalodisca coagulata (Homoptera: Cicadellidae) with notes on the
distribution of the host. Florida Entomologist 83: 200-203.
Thomas, D.B. 2002. Trip report: Status of the brown citrus aphid in the Mexican state of Campeche:
April 2002. USDA-ARS. Kika de la Garza Subtropical Agriculture Research Center. Weslaco,
Texas. 9 pp.
Varela, S., Villarreal, J.A., Silva, G., Alvarez, R., Garca, R., Rodrguez, H., Benavides, C., Gaona,
G., Monrreal, L.S., Nuez, A.G. 2007. Manual para el manejo y produccin de ctricos en
Tamaulipas. SAGARPA, Funadacin Produce Tamaulipas, A.C. Artes Grficos Monterrey.
Monterrey, Nuevo Len. Mxico. 105 pp.
Villegas, N. 2000. Afidofauna alada (Homoptera: Aphididae) de la regin citrcola de General Tern,
Nuevo Len. Tesis Profesional. Instituto Politcnico Nacional, Escuela Nacional de Ciencias
Biolgicas. Mxico, D.F. 120 pp.
Weissling, T.J., Pea, J.E., Giblin-Davis, R.M., and Knapp, Jr., J.L. 2002. Diaprepes root weevil,
Diaprepes abbreviatus (L.) (Insecta: Coleoptera: Curculionidae). Publication Number: EENY24. Florida Deparment of Agriculture and Consumer Services, Division of Plant Industry,
University of Florida.
Yang, Y., Allen, J.C., Knapp, J.L., and Stansly, P.A. 1994. Citrus rust mite (Acari: Eriophyidae) damage
effects on Hamlin orange fruit growth and drop. Environ. Entomol. 23:244-247.
Yang, Y., Allen, J.C., Knapp, J.L., and Stansly, P.A. 1995a. Frequency distribution of citrus rust mite
(Acari: Eriophyidae) damage on fruit in Hamlin orange trees. Environ. Entomol. 24: 10181023.
Yang, Y., Allen, J.C., Knapp, J.L., and Stansly, P.A. 1995b. Relationship between population density
of citrus rust mite (Acari: Eriophyidae) and damage to Hamlin orange fruit. Environ. Entomol.
24:1024-1031.
Yokomi, R.K., Lastra, R., Stoetzel, M.B., Damsteet, V.D., Lee, R.F., Garnsey, S.M., Gottwald,
T.R., Rocha-Pea, M.A., and Niblett, C.L. 1994. Establishment of the brown citrus aphid
(Homoptera:Aphididae) in Central America and the Carribean Basin and transmission of citrus
tristeza virus. J. Econ. Entomol. 87:10781085.
Xu, C.-F., Xia, Y.-H., Li, K.-B. and Ke, C. 1988. Further study of the transmission of citrus huanglongbin
by a psyllid, Diaphorina citri Kuwayama. pp. 243-248. In: Timmer, L.W., Garnsey, S.M., and
Navarro, L. (ed.). Proc. 10th Conf. Intern. Organ. Citrus Virol. Riverside, CA.
323
11. Prevencin y manejo
integrado de enfermedades
de ctricos
mario A. Rocha-Pea
ma. de los ngeles Pea del Rio
Contenido
11.1 Pudricin del pie o gomosis.................................................................... 325
11.2 mancha grasienta..................................................................................... 329
11.3 Antracnosis............................................................................................. 332
11.4 Otras enfermedades fungosas................................................................. 336
11.5 Declinamiento lento por nemtodos......................................................... 347
11.6 Enfermedades exticas fungosas y bacterianas........................................ 349
11.7 Perspectivas............................................................................................ 351
11.8 Bibliografa.............................................................................................. 353
Rocha-Pea, M.A. y Pea del Ro, M.A. 2009. Prevencin y manejo de enfermedades de
324-356. En: Rocha-Pea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. (eds). EL cultivo de
ctricos. pp.
los ctricos
Nuevo Len. Libro Cientfico No. 1. Instituto Nacional de Investigaciones
Forestales Agrcolas y Pecuarias. CIRNE. Campo Experimental General Tern. Mxico.
en el estado de
324
En las diversas reas ecolgicas del pas donde se cultivan los ctricos, se presentan una
serie de problemas de origen fitopatolgico que en conjunto reducen la potencialidad
del cultivo, el valor comercial de la cosecha, e incrementan los costos de produccin
por los insumos empleados en los programas de manejo. La ocurrencia e intensidad
en que se presenta cada uno de los problemas fitopatolgicos en las diversas
zonas citrcolas, son determinadas en gran medida por las condiciones ambientales
prevalecientes en cada regin en particular, la especie de ctricos presente, as como
por el manejo y atencin que los productores dan a sus plantaciones. No obstante
lo anterior, existen algunas enfermedades (e.g. pudricin del pie o gomosis) que
son de amplia distribucin en la mayora de las regiones citrcolas; asimismo, existen
algunos problemas tambin de importancia (e.g. mancha caf de mandarinas) que se
encuentran confinados solo a determinadas zonas productoras del pas (Rocha-Pea
et al., 2003).
En el presente captulo, se describen las principales enfermedades que afectan
al cultivo de los ctricos en las diferentes reas productoras de Mxico y se hace un
anlisis de los factores que determinan su presencia e importancia, as como de los
diversos mtodos de manejo integrado disponibles.
11.1 Pudricin del pie o gomosis
La enfermedad conocida comnmente como pudricin del pie o gomosis , es un
problema de importancia en todas las zonas productoras del pas (Orozco-Santos,
1995, 2004; Rocha-Pea et al., 2003). Tanto en ctricos dulces como en limones
Mexicano y Persa es un problema a nivel nacional que conduce a la muerte de rboles
en las plantaciones (Rocha-Pea et al., 2003). En limn Mexicano es la causa principal
de la muerte y decadencia de los rboles crecidos a pie franco (de semilla), en donde
se ha cuantificado que el 2% de la poblacin total, que equivale aproximadamente
a 60,000 rboles que mueren anualmente por el dao de esta enfermedad (GarzaLpez, 1984, 1985; Medina Urrutia et al., 2002). En la regin citrcola del estado de
Nuevo Len en un estudio efectuado en 1978, se report una ocurrencia relativamente
alta de rboles con daos por pudricin del pie en el 90% de 50 huertas muestreadas,
325
con una incidencia alrededor del 14% dentro de las huertas (Snchez-Salas, 1978);
la ocurrencia actual en plantaciones comerciales se desconoce, sin embargo, se
aparentemente se ha reducido en forma considerable mediante el empleo de plantas
de vivero con el injerto a una altura de 25-30 cm (Gonzlez-Garza et al., 1983).
La gomosis de los ctricos es una enfermedad propia de la raz y de la base
del tallo. Sin embargo, se puede presentar en la parte area del rbol. La infeccin
ocurre a travs de heridas o hendiduras naturales de la corteza y forma lesiones de
bordes irregulares a lo largo de las partes afectadas, que con el tiempo excretan
un lquido viscoso cristalino; de ah el nombre de gomosis (Fig. 11.1A). Los rboles
afectados generalmente muestran follaje escaso y de color verde plido (Fig. 11.1B).
En plantas injertadas, los daos ocurren principalmente en los tejidos
inmediatos superiores al sitio del injerto de plantas de cualquier especie de ctricos,
independientemente del patrn utilizado. Para el caso del limn Mexicano, en las
plantas crecidas a pie franco, los daos ocurren en forma directa a la raz. El naranjo
agrio que se utiliza como portainjerto en forma predominante en todo el territorio
nacional, es tolerante a tal enfermedad. Otros portainjertos tolerantes a gomosis
son el naranjo trifoliado, los citranges (Troyer y Carrizo) y el limn macrofila (RochaPea y Padrn-Chvez, 1992; Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2008).
La gomosis de los ctricos puede ser causada por varias especies del hongo
Phytophthora. En Mxico, slo se ha identificado P. parasitica Datsur en Colima
(Vidales-Fernndez, 1982), Nuevo Len (Silva-Vara, 1984) y recientemente en
Tabasco (Acosta-Prez et al., 2008). Los mayores daos se presentan principalmente
en terrenos bajos y mal drenados donde se acumula una gran cantidad de agua
despus de los riegos (Fig. 11.1C). Otros factores que favorecen su desarrollo son las
heridas que se ocasionan ya sea en la raz o en la base del tallo durante las labores
de cultivo, as como cuando el injerto est enterrado o muy cercano al suelo.
Las principales causas que ocasiona que se presenten daos por gomosis
son: 1. El uso de patrones susceptibles. 2. Injertos por debajo de los 25-30 cm arriba
de la superficie del suelo. 3. Dao mecnico a troncos o races por los implementos
de labranza, tales como la rastra, machete, azadn o pala, al retirar la tierra de los
326
rboles embancados. 4. Sistema de riego por inundacin. 5. Nivelacin deficiente
del terreno. 6. Terrenos con suelos pesados y con drenaje deficiente. 7. El aporque
de tierra o embancado de los rboles sin tratamiento previo con fungicidas.
Fig. 11.1 Pudricin de pi causada por Phytophthora spp. A. Dao avanzado de pudricin en el
tronco en la porcin del naranjo dulce; ntese el acumulamiento de suelo a la altura del injerto. B.
Crecimiento raqutico y coloracin verde plido de las hojas. C. Riego por inundacin comn en la
regin citrcola de Nuevo Len que propicia el establecimiento de infecciones por Phytophthora y
daos posteriores por pudricin del pie. D. Microfotografa de esporangios de Phytophthora parasitica
liberando zoosporas (flechas), fuente de infeccin. Foto D: Silva-Vara, 1984.
327
En trminos generales, la pudricin del pie o gomosis es un problema
fitopatolgico resultante de desatenciones en el manejo integral del cultivo
(Rocha-Pea et al., 2003). El patrn de naranjo agrio es tolerante a infecciones
por Phytophthora; sin embargo, los injertos con naranja dulce, toronja, mandarina
y limn Mexicano son extremadamente susceptibles al ataque de este hongo.
Para prevenir o reducir los daos y efectos por gomosis, es conveniente aplicar
las siguientes medidas (Gonzlez-Garza et al., 1983; Rocha-Pea et al., 2003): [Link] uso de portainjertos tolerantes (se recomienda al lector, leer el Captulo 4 de
Variedades y Portainjertos de este libro). 2.- Injertos a una altura mnima de 2530 cm, teniendo cuidado que al plantar el arbolito, el injerto de ste no quede en
contacto con el suelo. 3.- Evitar el dao al tronco por implementos agrcolas. Si esto
sucede, tratar las heridas con pasta bordelesa o cura podas comercial. 4.- Evitar
los riegos por inundacin y que el nivel del agua alcance o sobrepase la altura del
injerto del rbol. 5.- Nivelacin adecuada del terreno para evitar la acumulacin
excesiva de agua en el terreno.
Para el caso particular del limn Mexicano, es conveniente evitar el sistema
de plantar rboles a pie franco. Los patrones que se recomiendan de acuerdo a su
buena respuesta en las regiones productoras de limn Mexicano son: macrofila,
volkameriana y amblicarpa (Medina-Urrutia, 1994; Medina-Urrutia et al., 2002).
Respecto a medidas curativas, se debe remover la parte afectada por la lesin
mediante ciruga hasta encontrar tejido sano y aplicar productos a base de cobre,
hasta cubrir la herida; finalmente para sellar el rea tratada es conveniente aplicar
asfalto o cura de podas comercial (Gonzlez-Garza et al., 1983; Rocha-Pea et al.,
2003).
El hongo es muy susceptible a la temperatura. Se ha encontrado que el empleo de
un soplete o antorcha porttil de propano, aplicados sobre la lesin es una alternativa
paralela al uso tradicional de la ciruga. Es necesario tener precauciones en no aplicar
la flama por ms de 45 segundos en el tejido afectado, ya que se corre el riesgo de
causar quemaduras internas en el tronco que pueden ocasionar la muerte del rbol
(Gonzlez-Garza et al., 1983).
328
En relacin al manejo mediante productos qumicos, existen en el mercado
dos productos de accin sistemtica, el metalaxyl y el fosetil aluminio, anunciados
con propiedades preventivas y curativas contra Phytophthora (Davis, 1982; Graham y
Menge, 1999). El metalaxyl se aplica ya sea en forma preventiva al suelo al momento
del replante de los rboles nuevos, o en forma curativa de los rboles afectados ya
establecidos en la huerta; es conveniente efectuar un riego despus de la aplicacin
para que el producto penetre hasta las races; posteriormente se puede repetir el
tratamiento a intervalos de dos a cuatro meses segn se requiera. Referente al fosetil,
este producto tiene la ventaja que se usa en aspersiones foliares; en forma preventiva
se aplica una pulverizacin foliar cada tres meses; en forma curativa se puede aplicar
con intervalos de cada 30 das hasta el restablecimiento del rbol.
11.2 Mancha grasienta
Esta enfermedad es de distribucin mundial (Timmer, 1998) y constituye un factor
de importancia en la defoliacin prematura de los rboles en las zonas en donde
prevalecen condiciones de alta humedad relativa durante gran parte del ao (Whiteside,
1976b; Timmer, 1999; Timmer y Gottwald, 2000). Tambin se pueden presentar
pequeas puntuaciones en el fruto, particularmente en toronja, lo cual reduce su valor
en el mercado (Whiteside, 1976b; Timmer, 1999). En Mxico la mancha grasienta
est presente en todas las reas citrcolas del pas (Rocha-Pea et al., 2003; OrozcoSantos, 2004). En el estado de Veracruz, en naranja Valencia se ha estimado que la
mancha grasienta puede causar alrededor del 40-50% de defoliacin y un 50% de
mermas a la produccin agostera en los rboles que no reciben ningn tratamiento
con fungicidas (Orozco-Santos, 1985, 2004).
La mancha grasienta es causada por el hongo Mycosphaerella citri Whiteside,
con fase asexual del tipo Stenella (Whiteside, 1976b). Las esporas del hongo se
producen en unos cuerpos fructferos denominados peritecios o pseudotecios, que se
forman en las hojas cadas presentes en el suelo de las huertas.
329
Fig. 11.2 Mancha grasienta de los ctricos. A. Sntomas en hojas. B. Dao en el fruto de toronja.
C. Hojas en el suelo producto de la defoliacin, las cuales son la fuente de inculo para las nuevas
infecciones. D. Peritecios maduros de Mycosphaerella citri en hojas cadas en el suelo. E. y F.
Microfotografas de peritecios (fase sexual) y de conidiforos (fase asexual tipo Stenella) de M. citri,
respectivamente (Foto C, cortesa Sergio A. Curti-Daz; Fotos D, E y F, cortesa Juan P. Martnez
Soriano).
330
El desarrollo de la enfermedad se favorece en condiciones de alta humedad
relativa y temperaturas superiores a los 25C. Despus de un perodo de humedad,
ya sea por efecto de la lluvia o por el riego, los peritecios maduran, se hinchan y
liberan una gran cantidad de esporas a cortas distancias, las cuales son transportadas
por corrientes de aire a la superficie de las hojas y frutos donde causan la infeccin.
Aunque la liberacin de esporas puede ocurrir durante todo el ao, las mayores
liberaciones ocurren durante los perodos de mayor humedad ambiental (Whiteside,
1976b; Timmer y Gottwald, 2000).
En un estudio efectuado en la regin citrcola de Nuevo Len (Martnez-Soriano
et al., 1981) se determin la presencia de peritecios maduros de M. citri en la hojarasca
en el suelo prcticamente durante todo el ao, con una mayor cantidad durante los
meses de primavera y el verano (Fig. 11.3) (Martnez-Soriano et al., 1981).
Fig. 11.3 Presencia de peritecios maduros de Mycosphaerella citri en hojas cadas y nmero de noches
con condiciones favorables para infeccin (basado en requerimientos mnimos de 90% de humedad
relativa y 22C de temperatura del aire por 6 horas). Traducido y dibujado de Martnez-Soriano et al.,
1981.
331
El manejo de la mancha grasienta se puede realizar eficientemente mediante
la aspersin oportuna con fungicidas. Sin embargo, el programa de aspersiones se
debe establecer para cada zona en particular, dependiendo de la poca y cantidad
de lluvias. Los fungicidas comnmente empleados para reducir daos por mancha
grasienta son: citrolina (aceite agrcola), productos a base de cobre y fungicidas
de accin sistmica como el benomil. Es conveniente efectuar las aplicaciones con
equipo que produzca turbulencia para asegurar el cubrimiento completo del follaje,
tanto en el haz como en el envs de las hojas.
Las condiciones de alta humedad relativa necesarias para el desarrollo de
infecciones severas por mancha grasienta son poco frecuentes en la zona citrcola
de Nuevo Len, por lo que rara vez se presentan defoliaciones severas causadas
por esta enfermedad. Por lo general, una aspersin preventiva de aceite agrcola o
fungicidas en julio o en octubre, o ambos meses, son suficientes para evitar daos
por mancha grasienta (Martnez-Soriano et al., 1981).
Considerando que el patgeno persiste en las hojas cadas en el suelo y que
stas constituyen la fuente de infeccin primaria para el desarrollo de la enfermedad,
sera conveniente adicionalmente efectuar la recoleccin de la hojarasca en las
plantaciones, como una prctica cultural dirigida a disminuir el inculo en el campo.
Tambin se pueden efectuar pasos de rastra o aplicaciones de urea para promover
la descomposicin de la hojarasca tirada en el suelo y ayudar en el manejo de esta
enfermedad.
11.3 Antracnosis
Existen enfermedades similares de importancia a nivel nacional que en conjunto se
conocen como antracnosis. La enfermedad conocida como antracnosis o cada
de fruto pequeo es de importancia en ctricos dulces, particularmente en naranja
Valencia en los estados de Veracruz y Tabasco (Orozco-Santos y Gonzlez-Garza,
1985; Curti-Daz et al., 1998). En el estado de Nuevo Len, no obstante el reporte de
la presencia ocasional de sntomas de esta enfermedad (Rodrguez-Guerra et al.,
2008), no existen registros de daos econmicos. Para el caso del limn Mexicano,
332
existe la enfermedad conocida como antracnosis o clavo, que es de importancia
en la mayora de las reas limoneras de la Costa del Pacfico (Medina-Urrutia et al.
2002).
Antracnosis o cada de fruto pequeo. La enfermedad empieza a presentarse
cuando el botn floral tiene un centmetro de largo y las flores son inmunes cuando
estn en cabeza de alfiler hasta que tienen el botn una forma redonda. El periodo
completo de brotacin a amarre de fruto es de 70 das, pero la etapa de mayor
susceptibilidad al dao por la enfermedad es de botn a la cada de los ptalos, que
es durante 30 das. En daos severos esta enfermedad puede reducir de un 50 a
90% la produccin y puede causar la cada de 60 a 80 % de los frutos pequeos
con un dimetro de cada de 1 a 2.8 cm. La floracin de tiempo (diciembre-marzo)
es la ms daada, afectando ptalos, el fruto al formarse se torna de color amarillo
y cae dejando adheridos a las ramas el pednculo, el receptculo y el cliz conocido
comnmente como tachuelas.
Fig. 11.4. Sntomas de cada de fruto por efecto de Colletotrichum acutatum.
La antracnosis originalmente era atribuida al hongo Colletotrichum gloeosporioides
(Penz.) Penz. & Sacc. in Penz.; sin embargo, en estudios con base en pruebas de
patogenicidad se determin que existen dos especies de Colletorichum que colonizan
333
los ctricos (Agostini et al., 1992). C. gloeosporioides ocasiona dao a frutos en
postcosecha, mientras que la especie Colletotrichum acutatum J.H. Simmonds es la
que ocasiona los daos de cada de fruto pequeo (Timmer et al., 1994).
El manejo fitosanitario de la antracnosis es difcil en las zona agrcolas que
tienen abundantes lluvias durante la floracin. Es conviene mantener su sistema
adecuado de fertilizacin y poda de sanidad, para disminuir el inculo del hongo.
Adems, es conveniente alternar aplicaciones de benomil y mancozeb durante las tres
a cinco semanas que dura la floracin. Las etapas en las que se deben realizarse las
aspersiones son: 1). Cuando el botn floral tenga un centmetro de largo; 2). Cuando
la apertura de las flores sea de 80% y 3). Al momento de que los ptalos se caigan.
Los productos se pueden aplicar ya sea por va terrestre con bomba adaptada a
la toma de fuerza del tractor o bien con un aspersor de mochila motorizada; es
importante que se logre una cobertura al punto de goteo.
En adicin a lo anterior, existen algunas prcticas de manejo de la huerta que
pueden disminuir la ocurrencia de daos por antracnosis. Tales prcticas consisten
en evitar los sistemas de riego presurizado areo y sustituirlos de preferencia por
emisores a la base del tronco. Las podas laterales y a la parte baja de la copa
favorecen la circulacin de aire y por consiguiente reducen la ocurrencia de
antracnosis (Timmer 2000b).
Antracnosis del limn Mexicano. En limn Mexicano esta enfermedad constituye
un problema de importancia que afecta mayormente la produccin de fruta en los
meses de invierno, sobre todo en regiones con lluvias frecuentes durante la poca
de emergencia de brotes, floracin y estados iniciales de desarrollo del fruto. Bajo
condiciones de alta ocurrencia de la enfermedad, el rendimiento de los rboles
puede abatirse hasta un 40% (Medina-Urrutia et al., 2002). Los brotes afectados por
la enfermedad se marchitan y mueren a partir de los pices, en porciones que varan
de uno a varios centmetros; en las hojas jvenes pueden aparecer deformaciones
y zonas muertas en el borde o el pice. Cuando la infeccin es menos severa, slo
parte de los tejidos (hojas y tallos) llegan a tornarse necrticos. Los botones florales
334
daados pueden caer an sin haber abierto y los frutos afectados pueden caer o
bien permanecer en el rbol hasta su madurez, pero desarrollan lesiones corchosas
levantadas que pueden abarcar hasta la mitad de la superficie. Los sntomas en el
fruto consisten en una lesin corchosa de bordes redondos o irregulares (Fig. 11.5),
que en ocasiones se agrieta y deja al descubierto las vesculas de jugo.
La etiologa de la antracnosis del limn Mexicano durante muchos aos
fue atribuida al hongo Gloeosporium limetticolum Claus; sin embargo, estudios
taxonmicos recientes a nivel molecular, han reclasificado al patgeno como
Colletotrichum acutatum. C. acutatum afecta los renuevos, las flores y los frutos. Los
daos ms fuertes ocurren con temperaturas entre los 24 y 31C, humedad relativa
arriba del 90% y presencia de lluvias. La liberacin de las esporas del patgeno ocurre
solo en presencia de una capa de agua libre. Cuando las lluvias son acompaadas
con vientos, la diseminacin del patgeno se favorece al ser acarreadas sus esporas
a grandes distancias del sitio de infeccin. Adicionalmente, el patgeno puede ser
diseminado por insectos y por implementos utilizados en las podas.
Fig. 11.5 Antracnosis en limn Mexicano A. Sntomas en brotes. B. Dao en fruto.
El hongo causante de la antracnosis tiene un perodo de incubacin corto
(3-5 das), lo que dificulta su manejo. Lo anterior, aunado al hbito de crecimiento
caracterstico del limn Mexicano, que emite brotes y flores la mayor parte del
ao hace necesario realizar numerosas aplicaciones de fungicidas para el manejo
de la enfermedad, lo que incrementa los costos de produccin. Algunos de los
335
fungicidas que han sido efectivos para el manejo de esta enfermedad en Colima,
son: mancozeb en dosis de 2.4 kg. de i.a./ha y los productos a base de cobre en
dosis similar al mancozeb. Asimismo, las fungicidas sistmicos como el benomil y
carbendazim en dosis de 0.5 kg de i.a./ha y el azoxistrobin en dosis de 100 g de i.a/
ha pueden tener un manejo adecuado de la antracnosis. La aspersin de cualquiera
de estos fungicidas se debe realizar desde julio a octubre (poca de lluvias) con una
periodicidad de 5-7 das, dependiendo de la presencia de tejidos jvenes (brotes,
flores y frutos en desarrollo) para proteger despus de das lluviosos. Es conveniente
tener precaucin en el empleo de la mayora de los fungicidas, ya que pueden tener
efectos negativos sobre la poblacin de hongos benficos del gnero Aschersonia
spp., el cual tiene efecto
11.4 Otras enfermedades fungosas
Existen otras enfermedades, ya sea de menor importancia a nivel nacional, o que
causan daos de consideracin solo en determinadas zonas productoras (Cuadro
11.1).
11.4.1 Almcigo
Albinismo. Esta enfermedad se caracteriza porque las hojas de las plntulas afectadas
no producen clorofila, por lo que se observan amarillentas, su desarrollo es reducido y
mueren al poco tiempo de nacidas. Aunque este tipo de problema se presenta en forma
espordica, en ocasiones gran parte del lote de semillas puede presentar sntomas de
albinismo. Los hongos que ocasionan los sntomas de albinismo en plantas de ctricos
son Alternaria tenuis Nees y Aspergillus flavus Link:Fr. Los daos son ms frecuentes
cuando la semilla recibe tratamientos deficientes de desinfeccin antes de la siembra
o cuando sta se colecta de frutos en mal estado.
Ahogamiento o Damping-off.
Esta enfermedad es uno de los problemas ms
frecuentes que afectan a las plantas en la fase de semillero. Los daos pueden
ocurrir de dos formas: La forma pre-emergente se caracteriza por causar
336
pudriciones de la semilla despus de la siembra, lo disminuye la germinacin de
plantas en los almcigos. La forma post-emergente causa pudricin en la raz y un
estrangulamiento del tallo al nivel del suelo en las plntulas recin emergidas, lo
que induce un marchitamiento y debilitamiento sobre el terreno y posteriormente
mueren. El ahogamiento o damping-off es causado comnmente por los hongos
Rhizoctonia solani, Pythium, Phytophthora y Fusarium, los cuales son habitantes
normales del suelo y pueden ser transmitidos por semilla. Los daos ocasionados
por ahogamiento son ms frecuentes en los lugares donde se acumula una gran
cantidad de humedad en el suelo. Otras condiciones que favorecen su desarrollo son
sombra excesiva, temperaturas alrededor de los 30C y alta densidad de siembra. El
ahogamiento podra decirse que es un problema exclusivo en el semillero, ya que una
vez que las plantas forman tejidos ms firmes y leosos, se vuelven resistentes a las
infecciones por los hongos causantes de esta enfermedad.
Alternativas de manejo de enfermedades de almcigo. Todos los problemas
de enfermedades en el almcigo se pueden evitar o reducir siguiendo una serie
de cuidados y medidas preventivas en la colecta de la semilla, en la seleccin y
preparacin del terreno para la siembra, en las labores de cultivo y distribucin en
el riego, as como en la inspeccin constante de la planta durante su desarrollo
y manejo. Es conveniente colectar la semilla de los portainjertos directamente de
frutos que estn a ms de un metro y medio de altura sobre el suelo. Con ello
se reducen los riesgos de tener contaminaciones por especies de Phytophthora
u otros hongos que viven en el suelo. Posterior, al tratamiento de eliminacin de
la pulpa, la semilla se debe someter a un tratamiento con agua caliente en un
bao de agua a 52C, durante 10 minutos y con agitacin continua. Es necesario
vigilar que la temperatura y tiempo de exposicin no exceda estos valores, pues
puede afectarse la germinacin. Despus del tratamiento con agua caliente, la
semilla se debe proteger con fungicidas, previo a su almacenaje o siembra; existen
varios productos comnmente empleados en el tratamiento a semilla, como son el
arasan, el sulfato de 8-hidroxiquinolina, thiram, etc. El primero se usa a razn de
337
un gramo por cada 100 semillas; en una bolsa de polietileno se mezcla la semilla
con el producto y se agita vigorosamente para que las semillas se impregnen con
el fungicida. El sulfato de 8-hidroxiquinoleina se utiliza en solucin al 1% en agua;
las semillas se remojan en un recipiente durante 2-3 minutos, se sacude el exceso
de lquido y posteriormente se secan. Despus del tratamiento con cualquiera de
los fungicidas, las semillas se pueden sembrar directamente o se conservan en
recipientes de plstico cerrados en refrigeracin a 5C para su uso posterior. Los
almcigos o semilleros se deben establecer de preferencia en suelos vrgenes o
en terrenos donde no se haya sembrado ningn cultivo por lo menos en los ltimos
10-20 aos. Si esto no es posible, el suelo se debe tratar con cualquiera de los
fumigantes comnmente empleados en desinfeccin de suelo (bromuro de metilo,
formaldehdo, etc.). Es necesario dejar transcurrir por lo menos un perodo de 3060 das antes de proceder a la siembra. Se debe evitar el movimiento de suelo
contaminado o de implementos de labranza a las reas donde tenga sus almcigos.
Asimismo, es conveniente evitar establecer los almcigos en lugares bajos, o donde
se acumule una gran cantidad de agua.
Fig. 11.6. Enfermedades de almcigo A. Albinismo. B. Daos de damping off.
11.4.2 Vivero
Gomosis. Esta enfermedad ocurre especialmente despus de que las plantas han sido
injertadas y transplantadas en el vivero. Los sntomas se presentan particularmente
en el sitio de unin del injerto, a manera de unas lesiones hmedas irregulares de
338
color obscuro o negro, en las cuales se forma un exudado gomoso cristalino. Las
plantas afectadas se tornan clorticas, lo que las distinguen fcilmente en el terreno.
La gomosis de los ctricos es ocasionada por el hongo Phytophthora, el cual es
un habitante normal del suelo y se disemina por el agua de riego. Los daos se
presentan en plantas cuyo injerto se encuentra muy cerca del suelo y sobre todo
cuando se producen heridas en la base del tallo durante las labores de cultivo. Los
riegos pesados y frecuentes, as como los surcos de poca altura tambin favorecen la
presencia de gomosis. El naranjo agrio es tolerante a infecciones por Phytophthora;
sin embargo, los injertos con naranja dulce, toronja o mandarina son extremadamente
susceptibles al ataque de este hongo.
Fig. 11.7. Roa en naranjo agrio. A. Sntomas en hojas. B. Sntomas en fruto de naranja Freemon
en Veracruz.
Roa. Esta enfermedad afecta las partes areas de ciertos portainjertos susceptibles
durante la etapa de crecimiento en el vivero antes de su injertacin. La roa es
frecuente en plantas de naranjo agrio en zonas de alta humedad relativa y con
frecuencia se presenta en los estados de Veracruz y Tabasco en plantas de vivero.
En el estado de Nuevo Len, esta enfermedad raramente se presenta. Los sntomas
consisten en lesiones levantadas de color caf claro de consistencia rugosa. Las
lesiones se presentan tanto en hojas, pecolos, ramas y tallos, los cuales se deforman
y distorsionan en ataques severos. La roa de los ctricos es causada por el hongo
Elsinoe fawcettii Bitancourt & Jenkins con fase asexual Sphaceloma fawcettii Jenkins.
339
Cuadro 11.1 Enfermedades fungosas de importancia econmica localizada en
diferentes zonas citrcolas de Mxico.
Enfermedad
Agente causal
Distribucin
Especies
afectadas
Daos
Alternativas de
manejo
Todas
Prdida de
plantas en
semilleros
Tratamiento de
desinfeccin a la
semilla
Prdida de
plantas en
semilleros
Tratamiento al
suelo; desinfeccin
de semilla
Albinismo
Alternaria tenuis y
Aspergillus flavus
Almcigo
Ahogamiento
Rhizoctonia,
Fusarium, Pythium
Phythopthora
Almcigo
Gomosis
Phytophthora
Todas
Vivero
Naranja, mandarina,
toronja, limn
Prdida de
plantas en
vivero
Injertos arriba de 25
cm del suelo
Naranjo agrio en
viveros (Veracruz y
Tabasco)
Prdida de
plantas en
viveros
Tratamiento con
fungicidas
En vivero
desinfeccin del
suelo; tratamiento
con nematicidas en
huertas adultas
Roa
Elsinoe fawcettii
Vivero (Veracruz
y Tabasco)
Nemtodos
Tylenchulus
semipenetrans
Vivero y huertas
establecidas
Todas
No se han
cuantificado
Diaporthe citri
Mayora de las
zonas citrcolas
del pas, causa
daos al fruto
en Veracruz
Ctricos dulces
Manchas en el
fruto; defoliacin
prematura
Eliminacin de
madera muerta,
fungicidas
Melanosis
Mancha caf de
mandarinas
Alternaria alternata
Veracruz
Mandarinas: Dancy,
Fortune, Minneola,
Oralndo Murcott Mnica
Defoliacin y
cada de fruto
Fungicidas
Mancha foliar de
limn Mexicano
Alternaria limicola
Colima
Limn Mexicano
Manchas
foliares
Fungicidas
Veracruz,
Yucatn
Ctricos dulces
Muerte de
rboles
Manejo integrado a
huertas
Cancro basal
Ustulina deusta
Pudricin caf
del fruto
Phytophthora
Nuevo Len
Naranja, toronja y
mandarina
Pudricin base
del fruto
Fungicidas
Pudricin por
Alternaria
Alternaria citri
Veracruz
Mandarinas: Dancy,
Fortune, Minneola,
Oralndo Murcott Mnica
Defoliacin y
cada de fruto
Fungicidas
Mohos del fruto
Penicillium spp
General
Todas
Prdidas en
postcosecha
Tratamiento con
fungicidas
340
Nematodos. Existen varias especies de nemtodos que pueden parasitar a los
ctricos en su fase de vivero. Los daos se particularizan en la raz, lo que puede
ocasionar un retardo en el crecimiento de la planta. Los nemtodos son habitantes
del suelo, se encuentran presentes en menor o mayor proporcin en cualquier terreno
y son diseminados tambin por el agua de riego. El mayor peligro lo constituye el
nematodo de los ctricos Tylenchulus semipenetrans (Cobb), pues mediante plantas
de vivero puede ser introducido a huertas donde puede ocasionar daos en los
aos subsecuentes. En un estudio efectuado en viveros del estado de Nuevo Len
se encontraron poblaciones de nemtodos fitoparsitos, donde T. semipenetrans se
encontr tanto a nivel del suelo en el 72.5 % de los viveros, como a nivel de raz en el
82% de las plantas analizadas (Rangel-Ibarra, 1984).
11.4.3 Huertas establecidas
Melanosis. Esta enfermedad afecta principalmente naranja, toronja y mandarina. El
dao ms comn consiste en el manchado externo de la fruta, lo cual reduce su valor
comercial en el mercado. Las infecciones severas que ocurren al momento o poco
despus de la floracin pueden ocasionar que los frutos recin formados y las hojas
caigan prematuramente. La melanosis en general causa daos de consideracin en
huertas poco atendidas, en donde no se realizan aspersiones con fungicidas o labores
de podas para eliminar la madera muerta de las ramas. Los sntomas se presentan
como unas depresiones circulares de color caf claro en la superficie del fruto,
hojas y ramas, las cuales posteriormente se transforman en lesiones levantadas y
superficiales de color gris oscuro. Los sntomas ms caractersticos consisten en unas
lneas gruesas en el fruto que se extienden verticalmente a lo largo de la cscara. Lo
anterior es debido a que las esporas del hongo son arrastradas por el agua de lluvia.
La melanosis de los ctricos es causada por el hongo Diaporthe citri, con fase asexual
del tipo Phomopsis. El desarrollo de la enfermedad se favorece en condiciones de alta
humedad relativa. Las esporas del hongo se producen en la madera muerta de las
ramas hojas y son arrastradas por la lluvia a los frutos en formacin.
341
Fig. 11.8. Melanosis. A. Sntomas en hojas. B. Sntomas en fruto.
Mancha caf de las mandarinas. Esta enfermedad afecta las mandarinas Dancy,
Sunburst, Nova, Lee, as como a los hbridos Murcott y los tangelos Minneola y
Orlando (Timmer et al., 2000a). La enfermedad puede causar defoliacin, cada de
fruto y daos en la corteza de los frutos y es un factor limitante en la produccin
de cultivares susceptibles en regiones hmedas (Timmer et al., 2000a). La mancha
caf es causada por el hongo Alternaria alternatta Fr. (Keissler) pv. citri (Whiteside,
1976a). Los sntomas en las hojas consisten en lesiones pequeas de color caf
oscuro o negro que se rodena de un halo amarillo. Posteriormente, las lesiones se
expanden para formar reas con bordes circulares o irregulares en forma de tizn
en las hojas. Las lesiones tambin se presentan en los brotes lo que ocasiona una
muerte regresiva de las ramas; asimismo los frutos recin formados tambin son
afectados por lesiones necrticas. El hongo produce una toxina especfica que es
la causa principal de la necrosis a las hojas y al fruto (Timmer et al., 2000a). La
ocurrencia de la mancha caf en Mxico se registr en la regin citrcola de Veracruz
a partir del ao 1989 (Orozco-Santos, 2004), en donde ocasiona daos al fruto y
defoliacin severa cuando no se aplica ningn programa de aspersiones foliares.
342
Fig. 11.9 Mancha caf de mandarinas. A. Lesiones y halo clortico en las hojas. B. Defoliacin
severa.
Mancha foliar del limn Mexicano. A fines de 1981 se detect en el estado de Colima
una enfermedad de origen desconocido en plantas de limn Mexicano. El hallazgo de
tal enfermedad se efectu cuando productores del Llano de San Jos comunicaron a
dependencias de la SARH la presencia de sntomas en el follaje del limn diferentes
a los normalmente observados para otros problemas fitosanitarios. Originalmente
se identific errnemente al agente causal de esta enfermedad como un tipo de
cancrosis causado por Xanthomonas campestris pv. citri. A nivel nacional la presencia
de tal enfermedad oblig a establecer medidas cuarentenarias con el fin de evitar su
diseminacin a otras reas citrcolas del pas y del extranjero, lo que ocasion prdidas
por ms de 10,000 dlares anuales durante cuatro aos. No obstante lo anterior, en
estudios efectuados mediante pruebas de patogenicidad, se estableci la asociacin
de los sntomas de la enfermedad con el hongo Alternaria (Garza-Lpez,1988).
Este hongo fue posteriormente descrito como Alternaria limicola Simmons y Palm
(Simmons, 1990). Actualmente, la mancha foliar se encuentra presente en reas
productoras de limn Mexicano en los estados de Colima, Jalisco, Michoacn,
Guerrero y Oaxaca. En otras regiones citrcolas del pas no se ha detectado
(Becerra et al., 1988), donde aparentemente el rendimiento y la calidad del fruto no
son afectados (Becerra, 1988).
343
Fig. 11.10 Mancha foliar del limn Mexicano por Alternaria limicola.
Cancro basal o muerte de rboles. En el estado de Veracruz existe una enfermedad
en forma endmica que se caracteriza por lesiones irregulares en la base del tallo,
acompaada de un deterioro gradual del rbol. Las hojas de los rboles afectados toman
un color amarillento, se secan y se caen gradualmente; los rboles afectados pueden
morir en el transcurso de los siguientes seis a 24 meses despus que los sntomas
se manifiestan (Daz-Zorrilla, 1994; Daz-Zorrilla et al., 1990). Las plantas afectadas
se presentan ya sea en forma agregada o aisladas entre s y es mas frecuente
observarlas en plantaciones descuidadas que reciben un manejo agronmico
inadecuado. Este problema empez a ser evidente en el estado de Veracruz desde
1984 (Daz-Zorrilla et al., 1990) y se ha presentado adicionalmente en los estados de
Yucatn e Hidalgo (Daz-Zorrilla, 1994; Reyes, 1997); asimismo, se ha observado
aunque en forma espordica en algunas plantaciones de los estados de Nuevo
Len y Tamaulipas (Rocha-Pea, observaciones personales). El agente causal
del cancro basal y muerte de rboles se identific originalmente como Hypoxylon
deustum {(Hoffm.:Fr.) Grev} (Daz-Zorrilla et al., 1990) (sinnimo Ustulina deusta
Hoffm ex. Petrak) (Daz-Zorrilla, 1994). El hongo se localiza por debajo de la corteza
en la base de troncos y forma un micelio blanco que se expande hacia el exterior,
formando un estroma de color grisceo y aspecto polvoso, que posteriormente se
344
engrosa, adquiriendo una consistencia seca y dura y de aspecto carbonoso (DazZorrilla et al., 1990). En el estado de Veracruz se ha estimado la muerte entre 5 y
10% de los rboles presentes en los huertos.
Fig. 11.11 Cancro basal o muerte de rboles causado por Ustulina deusta.
Pudricin caf del fruto. La pudricin caf del fruto se presenta espordicamente
y es causada por Phytophthora spp. Los frutos daados presentan manchas de
color caf y cuando el dao es avanzado despiden un olor a rancio caracterstico
que la distingue de otras enfermedades del fruto. Esta enfermedad se presenta
inicialmente en la fruta que se encuentra en la parte baja del rbol y es favorecida
cuando se presentan lluvias abundantes y perodos de alta humedad relativa durante
los estados tardos del desarrollo del fruto. Cuando esto sucede, la enfermedad se
puede combatir con aspersiones con productos a base de cobre y maneb aplicados
preferentemente a la fruta que se encuentra en la parte baja del rbol.
Pudricin por Alternaria. Esta enfermedad es causada por Alternaria citri Ell. &
Pierce y en ocasiones causa cada prematura del fruto. La infeccin comienza en la
base del pednculo del fruto y avanza hacia el centro y deja una coloracin negra
en el interior del mismo. La ocurrencia de esta enfermedad es baja en Nuevo Len;
se presenta con ms frecuencia en la naranja Navel, la cual es ms susceptible por
las imperfecciones del fruto, lo que facilita la infeccin del hongo.
345
Fig. 11.12 Pudriciones caf del fruto por Phytophthora spp.
Mohos del fruto. Existen dos enfermedades post-cosecha comunes en el cultivo
de los ctricos. El moho verde es causado por el hongo Penicillium digitatum Sacc,
mientras que el moho azul es ocasionado por Penicillium italicum Wehmer. El moho
verde es favorecido por temperaturas mayores a 20C, mientras que el moho azul
es favorecido por temperaturas de 10C. Ambos mohos ocasionan pudricin blanda
en el fruto, que a los pocos das, el tejido daado se cubre de una coloracin verde o
azul de consistencia polvosa. Ambos hongos ocasionan prdidas de consideracin
econmica cuando la fruta no se protege con funguicidas antes de la cosecha o
durante el manejo post-cosecha. Para evitar prdidas post-cosecha por este tipo
de patgenos, es conveniente efectuar la cosecha procurando no causar daos
fsicos al fruto. Se pueden realizar aspersiones con funguicidas a base de benomil,
hasta tres semanas antes de la cosecha o como tratamiento post-cosecha en
las empacadoras. Otros tratamientos post-cosecha incluyen funguicidas como el
thiabendazol, carbendazim y tiofanato metlico entre otros.
346
Fig. 11.13 Daos al fruto causados por el moho verde Penicillium digitatum.
11.5 Declinamiento lento por nemtodos
El nematodo de los ctricos Tylenchulus semipenetrans es de distribucin mundial
y est presente en la mayora de las regiones citrcolas del mundo (Duncan, 1999;
Kaplan y Duncan, 2000). La caracterstica principal de T. semipenetrans es que
causa daos relativamente poco aparentes al cultivo, lo que hace que stos puedan
pasar desapercibidos por los citricultores.
El efecto de T. semipenetrans en el cultivo de los ctricos es similar a otros
problemas biticos y abiticos que impiden un desarrollo adecuado de la raz
(Duncan, 1999). Los sntomas comunes son: amarillamiento foliar, follaje escaso y
frutos de tamao menor (Kaplan y Duncan, 2000). El anlisis foliar puede mostrar
deficiencias de potasio y altas concentraciones de cloro. Las races de rboles con
altas poblaciones de T. semipenetrans pueden tener una apariencia sucia debido a
la adherencia de suelo a las masas de huevecillos del nematodo (Kaplan y Duncan,
2000). Normalmente los daos reportados ocasionados por el nematodo de los
ctricos varan entre un 10 y 30% dependiendo del las poblaciones del nematodo en el
suelo (Duncan, 1999). En California se han reportado reducciones en el rendimiento
con poblaciones del nemtodos en el suelo en febrero-abril arriba de 2,400 larvas
por cada 100 g de suelo y mas 3,600 en el mayo-julio (Kaplan y Duncan, 2000).
Las poblaciones de T. semipenetrans en el suelo varan de un rbol a otro,
en diferentes partes de la misma huerta y de acuerdo a la poca del ao en que se
efecte el muestreo. En general T. semipenetrans prospera en la mayora de los
347
tipos de suelo; sin embargo, las mayores poblaciones se desarrollan en suelos de
textura ligera o con abundante materia orgnica (Kaplan y Duncan, 2000). En el
estado de Nuevo Len en un estudio realizado durante 1988 y 1989 se encontr la
presencia de T. semipenetrans en el 100% de 18 huertas muestreadas, distribuidas
en los municipios de Cadereyta Jimnez, Allende, Montemorelos, General Tern y
Linares. Las poblaciones variaron entre 280 y 986 nemtodos/g de raz, con casos
excepcionales de hasta 3,400 nemtodos/g de raz (Fig. 11.14) (Ramrez-Sandoval,
1990).
Fig. 11.14 Niveles de poblacin del nematodo de los ctricos Tylenchulus semipenetrans en 18
huertas en la zona citrcola de Nuevo Len: 1988-1989. Allende (No. 1 y 2); General Tern (No. 3-6,
14, 16); Cadereyta Jimnez (No. 7); Montemorelos (No. 8-13, 15); Linares (No. 17, 18). Tomado de:
Ramrez-Sandoval, 1990.
348
La dispersin natural del nematodo es lenta, sin embargo, puede ser
diseminado a grandes distancias por el agua de riego, equipo de labranza y por
material vegetal infestado (Duncan, 1999).
Para evitar daos ocasionados por el nemtodos de los ctricos es conveniente
tener especial cuidado de iniciar la plantacin con material libre del nematodo y de
asegurarse de limpiar el equipo agrcola antes o despus de usarlo. Para terreros con
antecedentes de tener poblaciones de nemtodos en el suelo, es conveniente dar
un tratamiento previo al sitio de plantacin con fumigantes tales como el bromuro de
metilo, formaldehdo, etc. Para plantaciones establecidas en que se detecten daos
por T. semipenetrans, se deben aplicar agentes nematicidas como el fenamiphos,
aldicarb, etc, que estn aprobados para su uso en ctricos (Kaplan y Duncan, 2000).
El patrn naranjo agrio es susceptible, pero los portainjertos trifoliados como los
citranges Carrizo y Troyer y los citrumelos son resistentes.
11.6 Enfermedades exticas fungosas y bacterianas
Existen una serie de enfermedades de origen fungoso y bacteriano que estn
presentes en otros pases, particularmente en Amrica del Sur y que representan
un riesgo potencial para la citricultura de Mxico (Cuadro 11.2) (Rocha-Pea et al.,
2005). Estas enfermedades en particular, son la mancha negra, la roa austral y
la cancrosis, las cuales se caracterizan por causar daos severos al fruto, lo que
ocasiona el incremento notable de insumos en su manejo; asimismo, estas tres
enfermedades son de importancia cuarentenaria para muchos pases, lo que implica
las restricciones correspondientes para la exportacin de fruta fresca.
349
Cuadro 11.2 Enfermedades exticas fungosas y bacterianas de riesgo para la
citricultura de Mxico.
Enfermedad
Elsinoe australis
Roa del fruto Bitanc. &
Jenkins, (1936)
Amrica del
Sur, Australia
Naranja
Lesiones
Zonas citrcolas
en fruto que
con abundantes
demeritan su
lluvias
valor comercial
Guignardia
Mancha negra citricarpa Kiely,
(1948)
Amrica
del Sur,
Asia, Africa,
Australia
Naranja,
toronja
Lesiones
Zonas citrcolas
en fruto que
con abundantes
demeritan su
lluvias
valor comercial
Asia, Amrica
del Sur,
Australia,
Florida
Naranja y
toronja
Lesiones
Zonas citrcolas
en fruto que
con abundantes
demeritan su
lluvias
valor comercial
Xanthomonas
axonopodis pv
citri (Hasse)
Vauterin et al.
Daos
Riesgo para
Mxico
Distribucin
Cancrosis
Especies
afectadas
Agente causal
Fig. 11.15 Enfermedades potenciales para la citricultura nacional. A. Sntomas en hojas (haz y envs)
y fruto causados por Xanthomonas axonopodis pv citri (Cortesa Blanca Isabel Canteros). B. Roa
del fruto causada por Elsinoe australis. C. Mancha negra del fruto causada por Guignardia citricarpa
(Fotos B y C, Cortesa Juan Pedro Agostini).
350
11.7 Perspectivas
Existen varios aspectos que se deben de analizar con respecto a la situacin de
enfermedades causadas por hongos y nemtodos en la regin citrcola del estado
de Nuevo Len. Las caractersticas de clima, en particular de baja precipitacin
pluvial, que conlleva a valores bajos de humedad relativa durante gran parte del ao,
hacen un ambiente poco favorable para la ocurrencia en umbrales econmicos de
enfermedades foliares y del fruto. Es por ello que los daos ocasionados por mancha
grasienta o melanosis, entre otras, son generalmente poco frecuentes durante el
ao. Solo en aos atpicos con abundantes precipitaciones, superiores a los 900
mm, as como en huertas con sistemas de riego presurizado y altas densidades de
plantacin, se podran anticipar daos de defoliacin severa o manchado de fruto
por mancha grasienta o por melanosis, as como posibles daos en la floracin por
antracnosis. Para el caso de la melanosis, se podran anticipar daos al fruto en la
temporadas precedidas por daos a los rboles por efecto de bajas temperaturas,
que conducen a la presencia del patgeno (Diaporthe citri) en la madera muerta que
no se elimina en su totalidad en las huertas afectadas por heladas.
Para el caso de la pudricin del pie o gomosis en plantaciones adultas, la
presencia de este tipo de daos en las huertas se debe principalmente a desatenciones
en el manejo del riego y en el acumulamiento de suelo alrededor del tronco por
efecto del riego por inundacin. Por lo general, la gomosis no es un problema de
consideracin en las huertas que originalmente se establecen con plantas de vivero
que llevan el injerto a ms de 25 cm del suelo y cuando stas se colocan en forma
apropiada en el terreno evitando que el sitio del injerto se encuentre cercano al suelo.
Asimismo, se deben evitar los riegos por inundacin y sobretodo el acumulamiento
del suelo en la base del tronco por efecto del riego. El hongo causante de la gomosis
Phytophthora spp, es habitante normal del suelo y tiene esporas mviles que se
desplazan en el agua de riego hasta alcanzar la parte superior del injerto, que es
la susceptible de infeccin. Los daos mecnicos en la base del tronco tambin se
deben evitar. En la regin citrcola de Nuevo Len, la ocurrencia de pudricin del
pie se redujo considerablemente a partir de la publicacin de la Gua de Ctricos
351
(Gonzlez-Garza et al., 1983) en que se promovi el empleo de injertos a una altura
mayor a los 25cm en plantas de vivero, as como el uso eficiente del agua de riego
(Gonzlez-Garza et al., 1983); sin embargo, todava es frecuente observar daos de
pudricin del pie particularmente en plantaciones donde no se efecta un manejo
adecuado del agua del riego y se permite la acumulacin del suelo alrededor del
sitio de unin del injerto.
Especial atencin requiere lo referente a nemtodos. En estudios efectuados
en 1988-89 se determin la ocurrencia del nemtodos de los ctricos Tylenchulus
semipenetrans en el 100% de las huertas del estado de Nuevo Len (RamrezSandoval, 1990), as como en plantas de vivero (Rangel-Ibarra, 1984), que en
su momento se comercializaron y distribuyeron en la zona citrcola del estado.
Aunque las poblaciones encontradas en su momento en las huertas incluidas en
el muestreo fueron en trminos generales consideradas de medias a moderadas,
con casos excepcionales de altas poblaciones (Ramrez-Sandoval, 1990), no existe
informacin reciente sobre los niveles actuales de poblacin de T. semipenetrans
en plantaciones comerciales, por lo que la presencia del nematodo de los ctricos
por si mismo requerira que los citricultores consideren efectuar un anlisis de
poblaciones de T. semipenetrans en su huertas, as como una evaluacin de daos,
para determinar la necesidad incluir a los nemtodos en el programa de manejo
integral de las plantaciones.
Para el caso de las enfermedades fungosas y bacterianas exticas enlistadas
en el Cuadro 11.2, en caso de llegar a establecerse en la regin citrcola de Nuevo
Len, se considera poco probable que llegaran a ocasionar daos econmicos. Lo
anterior, con base a que tales enfermedades, como son la mancha negra, la roa
austral y la cancrosis, requieren para su desarrollo condiciones de alta humedad
relativa, as como lluvias particularmente con viento para su diseminacin (Gottwald
y Graham, 2000; Kotze, 2000; Timmer, 2000c), las cuales no poco frecuentes en la
regin citrcola de Nuevo Len.
352
11.8 Bibliografa
Acosta-Prez, J.A., Bautista-Muoz, C.C., Ortiz-Garca, C.F., Zaldvar-Cruz, J.M., y Ruiz-Beltrn, P.
2008. Identificacin molecular de Phytophthora parasitica, agente causal de la gomosis de los
ctricos en Tabasco, Mxico. Memorias XXXV Congreso Nacional de Fitopatologa. Monterrey,
Nuevo Len. Mxico. Resumen C-91.
Agostini J.P., Acua, L.E., Dummel, D.M., y Haberle, T.J. 2006. Determinacin del ndice de riesgo
de sobrevivencia de Guignardia citricarpa agente causal de la mancha negra en frutas ctricas
para exportacin. Citrusmisiones 31: 10-18.
Agostini, J.P., Bushong, P.M., Bhatia, A., and Timmer, L.W. 2003. Influence of environmental factors
on the severity of citrus scab and melanose. Plant Dis. 87:1102-1106.
Agostini, J.P., Peres, N.A., MacKenzie, S.J., Adaskaveg, J.E., and Timmer, L.W. 2006. Effect of
fungicides and storage conditions on postharvest development of citrus black spot and survival
of Guignardia citricarpa in fruit tissues. Plant Dis. 90:1419-1424.
Agostini, J.P., Timmer, L.W., and Mitchel, D.J. 1992. Morphological and pathological characteristics of
strains of Colletotrichum gloeosporioides from citrus. Phytopathology 82:1377-1382.
Becerra, S. 1988. Efecto de la mancha foliar y su control sobre el rendimiento y calidad del fruto del
limn Mexicano. Revista Mexicana de Fitopatologa 6:205-211.
Becerra, S., Medina-Urrutia, V.M., Garza-Lpez, J.G., and Orozco-Santos, M. 1988. Citrus leaf spot,
a new mexican lime disease: A review. pp. 795-800. In: Proc. Sixth Int. Citrus Congress. Goren,
R., and Mendel, K. (ed.). Tel Aviv, Israel.
Brown, A.E., Sreenivasaprasad, S., Timmer, L.W. 1996. Molecular characterization of slow-growing
orange and key lime anthracnose strains of Colletotrichum from citrus as C. acutatum.
Phytopathology. 86: 523-527.
Curti-Daz, S.A., Daz-Zorrilla, U., Loredo-Salazar, X., Sandoval-Rincn, J.A., Pastrana-Aponte, L.,
Rodrguez-Cuevas, M. 1998. Manual de produccin de naranja para Veracruz y Tabasco.
Libro Tcnico Nm. 1. Campos Experimentales Ixtacuaco y Huimanguillo. INIFAP-CIRGOC.
Mxico. 175p.
Curti-Daz, S.A., Loredo-Salazar, X., Daz-Zprrilla, U., Sandoval-Rincn, J.A., Hernndez-Hernndez,
J. 2000. Tecnologa para producir limn Persa. Libro Tcnico Nm. 8. Campo Experimental
Ixtacuaco. INIFAP-CIRGOC. Mxico. 145p.
Davis, R.M. 1982. Control of Phytophthora root and foot rot of citrus with systematic fungicides metalaxyl
and phosethyl aluminium. Plant Dis. 66:218-220.
Davis, R.M. 1985. Timing of a single fungicide application for control of greasy spot rind blotch on
grapefruit. J. Rio Grande Valley Horticultural Soc. 38:37-41.
Davis, R.M. 1983. Relationship between melanose incidence and dead wood in Texas grapefruit. J. Rio
Grande Valley Horticultural Soc. 36:41-49.
Daz Zorrilla, U. 1994. Combate de cancro basal Ustulina deusta Hoffm. ex. Petrak en naranja
Valencia Citrus sinensis (L.) Osbeck en Alamo, Ver. Tesis de Maestra en Ciencias. Colegio de
Postgraduados. Montecillo, Mx. 114 p.
Daz-Zorrilla, U. 2002. Enfermedades causadas por hongos, bacterias y otros patgenos en el cultivo
de los ctricos. pp. 46-54. En: Rocha-Pea, M.A., y Ovando-Cruz, M.E. (ed.). 1er Simposio de
Capacitacin Citrcola en el Estado de Oaxaca. COECIO-Fundacin Produce Oaxaca, A.C.
Puerto Escondido, Oaxaca. Mxico. 112p.
Daz Zorrilla, U., Delgado-Ponce, J.C., y Becerra-Leor, E.N. 1990. Estudios preliminares sobre el
cncer basal o muerte de rboles de ctricos en el norte del estado de Veracruz. Revista
Mexicana de Fitopatologa 8:13-16.
Duncan, L.W. 1999. Nematode diseases. pp. 136-148. In: Timmer, L.W., and Duncan, L.W. (ed). Citrus
Health Management. APS Press. St Paul, Minnesota. 197p.
Garza-Lpez, J.G. 1984. Control de la gomosis Phytophthora parasitica Datsur y la antracnosis
353
Gloesporium limetticolm Claus. pp. 127-130. En: Valdez-Verduzco, J., V.M. Medina-Urrutia y A.
Senz-Coln (ed.). Memoria II Simposium sobre la Agroindustria del Limn Mexicano. Campo
Agrcola Experimental Tecomn. CIAPAC-INIA-SARH. Mxico. 391 p.
Garza-Lpez, J.G. 1985. Evaluacin de fungicidas sistmicos contra gomosis Phytophthora parasitica
Datsur en limn Mexicano. Resmenes XII Congreso Nacional de Fitopatologa. Guanajuato,
Guanajuato. Mxico. Septiembre 11-14, 1985.
Garza-Lpez, J.G. 1988. Asociacin de Alternaria sp. con la bacteriosis del limn mexicano Citrus
aurantifolia Swingle. Revista Mexicana de Fitopatologa 6:7-17.
Gonzlez-Garza, R., Padrn-Chvez, J.E., Ramrez-Daz, J.M., Vzquez-Palacios, L., VillarrealElizondo, H. 1983. Gua para el cultivo de los ctricos en Nuevo Len. Folleto Tcnico Nm. 1
SARH. INIA. CIAGON. Campo Experimental General Tern. Nuevo Len, Mxico. 86 p.
Gottwald, T.R., and Graham, J.M. 2000. Canker. pp. 5-7. In: Timmer, L.W., Garnsey, S.M, and Graham, J.M.
(ed). Compendium of citrus diseases. Second Edition. APS Press. St. Paul Minnesota. USA. 92p.
Graham, J.M., and Menge, J.A. 1999. Phytophthora-induced diseases. pp. 12-15. In: Timmer, L.W.,
Garnsey, S.M, and Graham, J.M. (ed). Compendium of citrus diseases. Second Edition. APS
Press. St. Paul Minnesota. USA. 92p.
Graham, J.M., and Menge, J.A. 1999. Root diseases. pp. 126-135. In: Timmer, L.W., and Duncan, L.W.
(ed). Citrus Health Management. APS Press. St Paul, Minnesota. 197p.
Grimm, G.R. and Timmer, L.W. 1981. Control of Phytophthora foot rot and root rot. Citrus Industry 62:
34-39.
Haberle, T.H., Acua, L.E. y Agostini, J.P. 2004. Ensayo con f-500 para el control de mancha negra.
Citrusmisiones 29:29-32.
Heald, C.M. 1970 Distribution and control of the citrus nematode in the Lower Rio Grande Valley of
Texas. J. Rio Grande Valley Horticultural Soc. 24:32-35.
Jackson, L.K., Bulger, J.M., and Davis, R.M. 1985. Citrus pest management. Citrus Industry 66:14 y
17, 22, 67.
Kaplan, D.R:, and Duncan, L.W. 2000. Slow decline. pp. 16-17. In: Timmer, L.W., Garnsey, S.M,
and Graham, J.M. (ed). Compendium of citrus diseases. Second Edition. APS Press. St. Paul
Minnesota. USA. 92p.
Kotze, J.M. 2000. Black spot. pp. 23-25. In: Timmer, L.W., Garnsey, S.M, and Graham, J.M. (ed).
Compendium of citrus diseases. Second Edition. APS Press. St. Paul Minnesota. USA. 92.p
Martinez, G., y Agostini, J.P. 2004. Aceites esenciales de flores de mandarina para el control de
Colletotrichum acutatum causante de la cada prematura de frutas en plantaciones ctricas.
Citrusmisiones 29: 3-16.
Martnez-Soriano, J.P., Gonzlez-Garza, R., and Snchez-Salas, J.A. 1981. Effect of greasy spot on
Valencia oranges in Nuevo Len, Mxico. Proc. Int. Soc. Citriculture 1:335-336.
Medina-Urrutia, V.M. 1994. Portainjertos para limn Mexicano. Folleto para Productores No. 2. SARH.
INIFAP. Campo Experimental Tecomn. 15p.
Medina-Urrutia, V.M., Orozco-Santos, M., Garza-Lpez, J.P., Ovando-Cruz, M.E. 2003. Manejo
fitosanitario del limn Mexicano, cosecha y postcosecha. pp. 74-88. En: Rocha-Pea, M.A., y
Ovando-Cruz, M.E. (ed). Primer Simposio Internacional de Citricultura en Oaxaca. COECIOFundacin Produce Oaxaca, A.C. Puerto Escondido, Oaxaca. Mxico. 182p.
Medina-Urrutia, V.M., Robles-Gonzlez, M.M., Becerra-Rodrguez, S, Orozco-Romero, J., Orozco
Santos, M., Garza-Lpez, J.G., Ovando-Cruz, M.E., y Chvez-Contreras, X. 2002. El cultivo
de limn Mexicano. Libro Tcnico Nm. 1. Campo Experimental Tecomn. INIFAP-SAGARPA.
Mxico. 188 p.
Orozco-Santos, M. 1985. Enfermedades presentes y potenciales de los ctricos en Mxico. Universidad
Autnoma Chapingo. Mxico. 150p.
Orozco, S. M. 1987. Influencia de la mancha grasienta (Mycosphaerella citri Whiteside) sobre
el follaje y rendimiento del naranjo variedad Valencia en Veracruz. Agricultura Tcnica en
Mxico 12:77-85.
354
Orozco-Santos, M. 2004. Enfermedades de la raz, tronco y fruto. pp. 4-17. En: Rocha-Pea, M.A. (ed).
Memorias Simposio Manejo Integrado Fitosanitario de los Ctricos en Mxico. XXXI Congreso
Nacional de Fitopatologa. Boca del Ro, Veracruz.
Orozco-Santos, M., y Gonzlez-Garza, R. 1986. Cada de fruto pequeo y su control en naranja Valencia
en Veracruz. Agricultura Tcnica en Mxico 12:259-269.
Padrn-Chvez, J.E., y Rocha-Pea, M.A., 2008. Patrones ctricos para Nuevo Len. Folleto Tcnico
No. 9. INIFAP. CIRNE. Campo Experimental General Tern. General Tern, Nuevo Len.
Mxico. 29p.
Peres, N.A.R., Souza, N.L., Furtado, E.L. and Timmer, L.W. 2004. Evaluation of systems for timing
of fungicide sprays for control of postbloom fruit drop of citrus in Brazil. Plant Dis. 88:731-735
Peres, N.A.R., Souza, N.L., Zitko, S.E., and Timmer, L.W. 2002. Activity of benomyl for control of
postbloom fruit drop of citrus caused by Colletotrichum acutatum. Plant Dis.86:620-624.
Ramrez-Sandoval, A. 1990. Distribucin y densidad de poblacin del nemtodo de los ctricos en la
regin citrcola del Estado de Nuevo Len. Tesis de Bilogo. Universidad Autnoma de Nuevo
Len. Monterrey, Nuevo Len. Mxico.
Rangel-Ibarra, H. 1984. Identificacin y distribucin de nemtodos fitoparsitos presentes en viveros
del municipio de Montemorelos, N.L. Tesis de Qumico Bacterilogo Parasitlogo. Universidad
Autnoma de Nuevo Len. Monterrey, Nuevo Len. Mxico.
Reyes, G.B. 1997. Epidemiologa del cancro basal del naranjo Citrus sinensis (L.) Osbeck y cultivo
in vitro del agente causal Ustulina deusta (Of. ex Fries) Lind. Tesis profesional. Parasitologa.
Universidad Autnoma Chapingo, Mxico. 96 p.
Rocha-Pea, M.A., Lpez-Arroyo, J.I., y Lee, R.F. 2005. Enfermedades exticas de riesgo potencial
para la citricultura de Mxico. Memorias III Simposio Internacional de Citricultura. Tecomn,
Colima. Noviembre 16-18, 2005.
Rocha-Pea, M.A. y Lpez-Arroyo, J.I., y Pea del Ro, M.A. 2003. Manejo integrado de enfermedades
en el cultivo de los ctricos. pp. 158-176. En: Memorias XVI Curso de Actualizacin Frutcula
II. Fundacin Salvador Senz-Coln. Coatepec Harinas, Estado de Mxico. Octubre 03, 2003.
Rocha-Pea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. 1992. Precauciones y usos de portainjertos de ctricos
tolerantes al virus de la tristeza. Publicacin Especial No. 2. INIFAP. CIRNE. Campo
Experimental General Tern. General Tern, N.L., Mxico.
Rodrguez-Guerra, R., Lpez-Arroyo, J.I., Jimnez-Bremont, J.F., Simpson, J. 2008. Ocurrencia del
gnero Colletotrichum en cultivares de ctricos en Nuevo Len. Memorias XXXV Congreso
Nacional de Fitopatologa. Monterrey, Nuevo Len. Mxico. Resumen C-55.
Snchez-Salas, 1978. Incidencia de enfermedades en la regin citrcola de Nuevo Len. Informe
de Labores. INIA. CIAGON. SARH. Campo Agrcola Experimental General Tern. Mxico.
(mimeo).
Silva-Vara, S. 1984. Identificacin de la especie predominante de Phytophthora de ctricos de Nuevo
Len y uso de metodologa in vitro para seleccionar resistencia. Tesis de Bilogo. Universidad
Autnoma de Nuevo Len. Monterrey, Nuevo Len. Mxico. 44 p.
Simmons, E.G. 1990. Alternaria themes and variations. Mycotaxon 37:79-119.
Timmer, L.W.. 1999. Diseases of fruit and foliage. pp. 107-115. In: Timmer, L.W., and Duncan, L.W. (ed).
Citrus Health Management. APS Press. St Paul, Minnesota. 197p.
Timmer, L.W. 2000a. Lime anthracnose. pp. 22-23. In: Timmer, L.W., Garnsey, S.M, and Graham, J.M.
(ed). Compendium of citrus diseases. Second Edition. APS Press. St. Paul Minnesota. USA.
Timmer, L.W. 2000b. Postbloom fruit drop. pp. 21-22. In: Timmer, L.W., Garnsey, S.M, and Graham,
J.M. (ed). Compendium of citrus diseases. Second Edition. APS Press. St. Paul Minnesota.
USA.
Timmer, L.W. 2000c. Scab diseases. pp. 31-32. In: Timmer, L.W., Garnsey, S.M, and Graham, J.M.
(ed). Compendium of citrus diseases. Second Edition. APS Press. St. Paul Minnesota. USA.
92p.
Timmer, L. W., Agostini, J. P., Zitko, S. E., and Zulfiqar, M. 1994. Postbloom fruit drop of citrus, an
increasingly prevalent disease of citrus in the Americas. Plant Dis. 78:329-334.
355
Timmer, L.W., and Gottwald, T.R. 2000. Greasy spot and similar diseases. pp. 25-28. In: Timmer, L.W.,
Garnsey, S.M, and Graham, J.M. (ed). Compendium of citrus diseases. Second Edition. APS
Press. St. Paul Minnesota. USA. 92p.
Timmer, L.W., and Leyden, R.F. 1976. Effect of irrigation and soil management practices on the incidence
of Phytophthora foot rot of citrus. J. Rio Grande Valley Horticultural Soc. 30:19-25.
Timmer, L.W., Priest, M., Broadbent, P., and Tan, M.-K. 1996. Morphological and and pathological
characterization of species of Elsinoe causing diseases of citrus. Phytopathology 86:10321038.
Timmer, L.W., Solel, Z., and Orozco-Santos, M. 2000a. Alternaria brown spot of mandarins. pp. 1920. In: Timmer, L.W., Garnsey, S.M., and Graham, J.H. (ed). Compendium of citrus diseases.
Second edition. APS Press. St. Paul, Minnesota, USA. 92p.
Timmer, L.W., Solel, Z., and Orozco-Santos, M. 2000a. Alternaria brown spot of mandarins. pp. 1920. In: Compendium of citrus diseases. Second edition. Timmer, L.W., Garnsey, S.M., and
Graham, J.H. (ed.). APS Press. St. Paul, Minnesota, USA. 92p.
Timmer, L.W., Solel, Z., and Orozco-Santos, M. 2000b. Mancha foliar de los ctricos. pp. 21. In:
Timmer, L.W., Garnsey, S.M., and Graham, J.H. (ed). Compendium of citrus diseases. Second
edition. APS Press. St. Paul, Minnesota, USA. 92p.
Timmer, L.W., and Zitko, S.E. 1992. Timing of fungicide applications for control of postbloom fruit drop
of citrus in Florida. Plant Dis. 76:820-823.
Timmer, L.W., and Zitko, S.E. 1996. Evaluation of a model for prediction of postbloom fruit drop of
citrus. Plant Dis. 80:38-383.
Vidales-Fernndez, J.A. 1982. Etiologa de la gomosis de los ctricos en Tecomn, Colima y bsqueda
de fuentes de resistencia. Tesis de Maestra en Ciencias. Colegio de Postgraduados. Chapingo,
Mxico. 53 p.
Whiteside, J.O. 1972. Foot rot of citrus trees: Importance of high budding as a preventive measure.
Citrus Industry 54: 14.
Whiteside, J.O. 1976a. A newly recorded Alternaria-induced brown spot disease on Dancy tangerines
in Florida. Plant. Dis. Reptr. 60:326-329.
Whiteside, J.O. 1976b. Epidemiology and control of greasy spot, melanose and scab in Florida citrus
groves. PANS 22: 243-249.
356
12. manejo integrado de
enfermedades transmisibles por
injerto: bases tcnicas de un
programa de certificacin de
ctricos
mario A. Rocha-Pea
Contenido
12.1 Caractersticas de los patgenos transmitidos por injerto..................... 358
12.2 Situacin de la citricultura de Mxico con respecto a patgenos transmitidos
por injerto.......................................................................................... 360
12.3 Enfermedades potenciales para la citricultura de Mxico.................... 375
12.4 Manejo integrado de enfermedades transmisibles por injerto...................... 377
12.5 Bases tcnicas de un programa de registro y certificacin de material
de propagacin de ctricos.................................................... 381
12.6 Perspectivas................ 385
12.7 Bibliografa.............. 387
Rocha-Pea, M.A. 2009. Manejo
integrado de enfermedades transmisibles por injerto:
Bases tcnicas
de un programa de certificacin. pp. 357-392. En: Rocha-Pea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E.
(eds). EL cultivo de los ctricos en el estado de Nuevo Len. Libro Cientfico No. 1. Instituto
Nacional de Investigaciones Forestales Agrcolas y Pecuarias. CIRNE. Campo Experimental
General Tern. Mxico.
357
Las enfermedades causadas por agentes infecciosos transmisibles por injerto, en
conjunto conocidas como enfermedades virosas, son un problema fitosanitario de
considerable importancia econmica para el cultivo de los ctricos. Esta situacin
es frecuentemente subestimada en una gran cantidad de regiones citrcolas del
mundo, particularmente en aqullas donde se carece de un programa de certificacin
de material de propagacin y que como caracterstica principal, predomina an
el patrn de naranjo agrio (Citrus aurantium L.) como principal portainjerto en las
plantaciones.
12.1 Caractersticas de los patgenos transmitidos por
injerto
Actualmente, en el cultivo de los ctricos existen ms de 20 anormalidades atribuidas
a virus, viroides, espiroplasmas, fitoplasmas, bacterias limitadas a tejido vascular,
as como otros agentes infecciosos de naturaleza desconocida. Como caracterstica
principal, este tipo de patgenos se transmiten por injerto; algunos de ellos son
diseminados adicionalmente por vectores, mientras que otros son transmitidos en
forma mecnica por el hombre al efectuar las podas.
Para la gran mayora de este tipo de enfermedades, se ha logrado identificar y
caracterizar en forma precisa el agente causal; sin embargo, aun existen algunas (e.g.
concavidad gomosa, impietratura, etc.) en que poco se conoce acerca de su etiologa
y naturaleza de la enfermedad. Algunas de ellas son de distribucin mundial, mientras
que otras estn confinadas a ciertas regiones citrcolas en particular (Garnsey, 1985,
1999) (Tabla 1).
El efecto de este tipo de enfermedades en el cultivo de los ctricos es diverso
y est determinado en forma conjunta por la combinacin variedad/portainjerto de
que se trate y por la virulencia de las razas o aislamientos del patgeno implcito. El
efecto en plantas infectadas puede oscilar desde completamente asintomtico, hasta
causar sntomas notorios caractersticos de la enfermedad, lo cual generalmente est
acompaado de diferentes grados de deterioro en el vigor y/o productividad, llegando
incluso en ocasiones a causar la muerte de la planta. Por ejemplo, la exocortis
358
(enfermedad causada por el viroide exocortis) es asintomtica en naranjo dulce, toronjo
y mandarino cuando stos estn injertados en patrn de naranjo agrio; mientras que
la misma enfermedad puede causar un notable detrimento en plantas de las mismas
especies cuando estn injertadas en patrn trifoliado {Poncirus trifoliata (L.) Raf.},
citranges y citrumelos. Un ejemplo similar ocurre con el virus de la hoja rasgada (Citrus
tatter leaf virus = Apple stem grooving virus) el cual puede estar presente en forma
latente en combinaciones de ctricos dulces sobre naranjo agrio, pero causa una
reduccin acentuada en la vigorosidad y rendimiento en ctricos dulces injertados en
portainjertos trifoliados.
La psorosis, es una enfermedad de avance lento, que se pone de manifiesto
generalmente en rboles mayores de 18-20 aos. Durante la primer etapa de
desarrollo y produccin, los rboles aparentemente tienen un desarrollo normal; sin
embargo, con el tiempo se presenta un deterioro gradual y se vuelven improductivos.
359
Otro ejemplo ocurre con la tristeza, la cual puede estar presente en forma latente
durante aos e incluso dcadas, an en combinaciones susceptibles de ctricos
dulces sobre naranjo agrio, sin exhibir sntomas, para posteriormente presentarse en
forma de declinamiento ya sea gradual o repentino, con una muerte fulminante de los
rboles afectados.
12.2 Situacin de la citricultura de Mxico con respecto a
patgenos transmitidos por injerto
La citricultura de Mxico, al igual que la de la mayora de los pases de donde los
ctricos no son nativos, se estableci a travs de introducciones de yemas, semillas
o plantas completas efectuadas en el transcurso del tiempo, provenientes de otras
reas citrcolas del mundo. Aparentemente, la citricultura como actividad comercial se
estableci en Mxico a finales del siglo XIX en el municipio de Montemorelos, Nuevo
Len (Garca-Dessommes, 2008) y posteriormente se fue estableciendo en diferentes
lugares del pas. Se estima que gran parte de la citricultura nacional actual se estableci
entre 1920 y 1950 con materiales trados originalmente de California, Texas, Florida y
Espaa. Como en ese tiempo no existan todava los programas de certificacin, es muy
probable que durante las primeras importaciones de material de propagacin de ctricos
del extranjero, se hayan trado consigo las enfermedades transmisibles por injerto que
actualmente estn presentes en la citricultura de Mxico (Rocha-Pea, 2000).
La informacin sobre enfermedades transmisibles por injerto de los ctricos en
Mxico es limitada. En la Tabla 12.2 se hace un resumen de los reportes que existen
en hasta el ao 2008.
12.1.1 Enfermedades causadas por viroides
Los viroides son los patgenos ms pequeos conocidos en la actualidad; fueron
descubiertos en 1971 (Diener 1972) y consisten en molculas de RNA con 246-372
nucletidos de longitud, de cadena sencilla, cerrados covalentemente y con una
estructura secundaria circular que les permite adoptar configuraciones de tipo doble
cadena. Estos patgenos pueden multiplicarse al ser introducidos artificialmente en
360
diferentes especies vegetales causando la aparicin de sndromes (Diener, 1979;
Riesner y Gross, 1985).
Los viroides que afectan los ctricos han sido ordenados dentro de cinco grupos
de acuerdo al nmero de nucletidos y propiedades moleculares (Semancick y DurnVilla, 1991). Existen dos enfermedades, ambas de distribucin mundial que son
causadas por viroides: la exocortis causada por el viroide exocortis (Citrus exocortis
viroid = CEVd) y la cachexia causada indistintamente por los viroides CVd IIb o CVd
IIc (Reanwarakorn and Semancik, 1999). Tanto el viroide exocortis, como el viroide
cachexia se transmiten adicionalmente con relativa facilidad por medios mecnicos
mediante los implementos de labranza de las huertas, por lo que ste es un medio
de diseminacin adicional en las plantaciones al efectuar las podas (Garnsey, 1985,
1999; Roistacher, 1991).
Ambos viroides es frecuente que estn presentes en forma asintomtica en
plantas de naranjo, toronja y mandarina injertadas en patrn de naranjo agrio, sin causar
daos aparentes a las plantas infectadas. Sin embargo, cuando se utilizan yemas
a partir de plantas con sanidad desconocida para propagar plantas en portainjertos
susceptibles para el CEVd como son el naranjo trifoliado, los citranges y citrumelos se
puede presentar un enanismo acentuado acompaado por un descortezamiento en la
base del tronco, abajo del sitio de unin del injerto. Las plantas afectadas generalmente
tienen un crecimiento raqutico en comparacin con las sanas y comnmente el
rendimiento puede decrecer hasta un tercio de la produccin normal del cultivo (Fig.
12.1, Tabla 12.3). Otros portainjertos afectados por exocortis son la lima Rangpur y
la lima dulce de Palestina (Garnsey, 1985, 1999; Roistacher, 1991). La presencia de
exocortis en el campo indica el empleo de material de propagacin proveniente de
plantas infectadas. En estudios realizados en Nuevo Len se determin el efecto
por exocortis en una combinacin susceptible de naranja injertada en citrange Troyer,
donde las plantas afectadas por exocortis tuvieron un crecimiento y produccin
alrededor de un tercio de la respuesta de plantas de la misma combinacin, pero sin
infeccin por exocortis (Tabla 12.3) (Snchez-Salas et al., 1979).
361
Tabla 12.2 La citricultura de Mxico con respecto a enfermedades causadas por
agentes infecciosas transmisibles por injerto.
Enfermedad
Informacin disponible
Referencias
Exocortis
Presente en forma asintomtica (50%) en plantaciones
comerciales de Nuevo Len y Tamaulipas. Posiblemente
distribuida en porcentajes similares en ctricos dulces en
todo el pas. Presente en forma endmica en la mayora
de las plantaciones de Lima Persa
Snchez-Salas et al.,
1978; Robles-Serna,
1985; Almeyda-Len
et al., 2002; RochaPea et al., 1995b,
2005b
Cachexia
Presente en forma endmica en la mayora de las
Almeyda-Len et al.,
plantaciones de Lima Persa. Posiblemente presente en
2002; Rocha-Pea et
forma asintomtica en ctricos dulces de cualquier parte
al., 1995b, 2005b
del pas
Psorosis
Sntomas presentes en diferentes porcentajes en
plantaciones comerciales de todo el pas
Iracheta-Crdenas
et al., 2004; RochaPea et al., 2005b
Tristeza
Presente en forma asintomtica en 20 estados citrcolas
del pas
SAGARPA, 2006a
Leprosis
Reporte de sntomas y confirmacin del agente causal en SAGARPA, 2006b,
Chiapas y Tabasco
2007
Citrus blight
Amachamiento
Amarillamiento
letal del limn
Persa
Sntomas presentes en plantaciones particulares
injertadas sobre Limn Rugoso en la Pennsula de Wutscher et al., 1997
Yucatn
Orozco-Santos y
Sntomas presentes en plantaciones comerciales de Gonzlez-Garza,
Veracruz
1985; Orozco-Santos,
1995
Sntomas presentes en plantaciones comerciales de
Curti-Daz et al., 2000
Veracruz y la Pennsula de Yucatn
No se cuenta con informacin para Hoja Rasgada, Enaciones, Stubborn, etc.
Exocortis. El viroide exocortis al parecer es de amplia distribucin en las diversas
regiones citrcolas del pas (Rocha-Pea et al., 1995b, 2005b). En Nuevo Len,
se ha determinado que uno de cada dos rboles (56%) est infectado por excortis
(Snchez-Salas et al., 1979). En Tamaulipas ocurre un fenmeno similar, pues se
ha determinado que la enfermedad oscila alrededor del 49% en las huertas (RoblesSerna, 1985). Tanto en Nuevo Len como en Tamaulipas, la ocurrencia de exocortis
362
se determin mediante la inoculacin en plantas indicadoras (Snchez-Salas et al.,
1979; Robles-Serna, 1985). Es probable que la ocurrencia del viroide exocortis en
plantaciones adultas de naranja, toronja y mandarina en la mayora de las regiones
citrcolas del pas, sea similar a la de los estados de Nuevo Len y Tamaulipas; esto,
debido particularmente al predominio del naranjo agrio como portainjerto, el cual es
asintomtico a esta enfermedad y a que la produccin de plantas de vivero durante
dcadas se ha efectuado tradicionalmente utilizando yemas de rboles de las mismas
huertas, sin una verificacin previa de su condicin sanitaria (Rocha-Pea, 2000;
Rocha-Pea et al., 2005b).
Cachexia. Para el caso de los viroides que ocasionan la cachexia (CVd IIb o CVd IIc),
tambin es frecuente que puedan estar presentes en forma asintomtica en plantas de
naranjo, toronja y mandarina injertadas en patrn de naranjo agrio, sin causar daos
aparentes al cultivo. Sin embargo, su mayor efecto se presenta principalmente en
mandarinas y algunos de sus hbridos como los tangelos y tangores. Los portainjertos
susceptibles a cachexia son el limn macrofila, lima dulce de Palestina; asimismo,
existen informes de sntomas de leves a moderados por cachexia en la mandarina
Cleopatra, limn Rugoso y lima Rangpur (Roistacher, 1988, 1991). Las plantas de
especies susceptibles afectadas por cachexia pueden mostrar diferentes grados de
enanismo y clorosis, as como un deterioro gradual en el vigor y productividad del
hospedante. En muestras de limn Persa (Citrus latifolia Tanaka) e los estados de
Tamaulipas, Veracruz, Yucatn y Tabasco, se determin la presencia de infecciones
mixtas de los viroides exocortis y los viroides CVd II y CVd III (Almeyda-Len et al.,
2002). Las plantas afectadas por viroides mostraban agrietamientos longitudinales
en las ramas y diferentes grados de deterioro en el vigor de las mismas. En algunas
plantas de limn Persa injertadas en limn macrofila (Citrus macrophylla Webster) se
apreciaron los sntomas tpicos de cachexia (viroide CVd II) consistentes en lesiones
longitudinales de color caf en la madera en la porcin correspondiente al portainjerto
(Fig. 12.2) (Alvarado-Gmez et al., 2000).
363
Fig. 12.1 Efecto del viroide exocortis en rboles de naranja dulce injertados en citrange Troyer (patrn
susceptible). A. Sntomas de descortezamiento en la base del tronco del patrn Troyer. Ntese el
efecto en el dimetro del tallo. B. Efecto de exocortis en el tamao del rbol y volumen de la copa.
Izquierda: sano. Derecha: rbol infectado por exocortis. Ntese la reduccin marcada en el tamao y
volumen de copa en comparacin con el rbol de la izquierda (Fotos: Mario A. Rocha-Pea).
Tabla 12.3 Efecto del viroide exocortis en una combinacin susceptible de rboles de
12 aos de edad de naranjo Hamlin injertados en patrn de citrange Troyer.
Tratamiento
Rendimiento/rbol
Fruta
Kilogramos
Altura
(metros)
Volumen de
copa
Dimetro
de tronco
Con exocortis
614
93.0
3.5
24.2
14.3
Sin exocortis
2103
304.3
6.4
117.9
28.2
Fuente: Snchez-Salas et al., 1979
364
Fig. 12.2 Sntomas asociados infeccin por viroides en limn Persa. A. Agrietamiento severo en
ramas y tronco. B. Lesiones de color caf ocasionadas por el viroide cachexia en el patrn susceptible
limn macrofila, observables cuando se expone una porcin de corteza a la altura del injerto (Foto:
Mario A. Rocha-Pea).
12.1.2 Enfermedades causadas por virus
Psorosis. La psorosis es una enfermedad de avance lento que se caracteriza por
inducir un descortezamiento en el tronco y ramas de rboles afectados (Fig. 12.3). A
nivel de campo, los sntomas generalmente se presentan en forma gradual en plantas
mayores de 12 aos de edad; en los siguientes aos a la presencia de sntomas,
los rboles afectados pierden vigor y gradualmente se vuelven improductivos
(Roistacher, 1991).
365
Fig. 12.3 Sntomas de descortezamiento en el tronco ocasionado por psorosis en plantaciones
comerciales del estado de Nuevo Len (Foto: Mario A. Rocha-Pea).
La psorosis de los ctricos es de distribucin mundial y generalmente est
presente en las llamadas variedades viejas (old lines) de naranja, toronja y mandarina
(Roistacher, 1991). La psorosis de los ctricos es causada por el virus de la psorosis
(Citrus psorosis virus = CPsV), el cual comprende partculas virales filamentosas con
dos diferentes tamaos (300 a 500 nm y 1500-2500 nm, respectivamente), de RNA
de cadena sencilla (Derrick et al., 1988, 1993; Navas-Castillo y Moreno, 1993, 1995).
El virus de la psorosis adems de que se transmite por injerto, existen informes que
indican transmisin por semilla en porcentajes sumamente bajos en portainjertos
del tipo citranges (Roistacher 1991, 1993).
A nivel nacional, la psorosis al parecer est ampliamente distribuida en la
mayora de las regiones citrcolas del pas. Es frecuente observar plantas con sntomas
de sntomas de psorosis en las regiones citrcolas de los estados de Nuevo Len,
Tamaulipas, San Luis Potos, Veracruz, Yucatn, Sinaloa y Sonora, particularmente en
plantaciones adultas de naranja, toronja y mandarina. En Tamaulipas se ha reportado
366
que el 35% de las huertas tienen rboles con sntomas de psorosis; en Veracruz esta
enfermedad afecta entre el 15 y 20% de la superficie plantada con mandarina Dancy,
observndose casos en que una huerta puede tener gran parte de sus rboles (90%)
con sntomas de psorosis (Orozco-Santos, 1995). En Nuevo Len en un estudio
efectuado en el ao 2003, se determin la presencia rboles con sntomas de psorosis
en 26 de 35 huertas muestreadas (74%), con una ocurrencia general del 1.48% en el
total de las 35 huertas incluidas en el estudio. La ocurrencia encontrada fue: 0.85,
1.00, 0.78, 4.69, y 0.85%, para las huertas de los municipios de General Tern,
Montemorelos, Linares-Hualahuises, Allende y Cadereyta Jimnez, respectivamente
(Iracheta-Crdenas et al., 2004).
Tristeza. Con el nombre de tristeza se conoce a una de las enfermedades ms
destructivas que afecta al cultivo de los ctricos. La tristeza se encuentra distribuida
prcticamente en todas las regiones citrcolas del mundo. El mayor efecto de la
enfermedad se presenta en plantas de naranja, mandarina y toronja, injertadas
sobre patrn de naranjo agrio (Citrus aurantium L.), as como en limn Mexicano
{Citrus aurantifolia (Christm.) Swingle} independientemente del portainjerto
utilizado o que sea propagado de semilla (Rocha-Pea et al., 1995a, 1998).
La tristeza es causada por el virus tristeza de los ctricos (Citrus
tristeza virus = CTV, con acrnimo en espaol VTC), el cual consiste en
partculas filamentosas de 2000 x 12 nm de RNA de cadena sencilla (BarJoseph y Lee, 1989). En plantas injertadas en patrn de naranjo agrio, el
CTV puede ocasionar inicialmente sntomas de falta de agua en las hojas,
que posteriormente se agudizan en una marchitez progresiva de la planta.
Es importante sealar que el virus ocurre en la naturaleza en forma de razas
que tienen diferentes grados de patogenicidad en diferentes combinaciones
cultivar/portainjerto. Lo anterior ocasiona situaciones en que una planta
pueda estar infectada por el virus durante varios aos e incluso dcadas, sin
que se presenten los sntomas de la enfermedad, an en plantas injertadas
en patrn de naranjo agrio. Lo anterior propicia una situacin fitosanitaria
irreal en las plantaciones, no obstante que se puede tener conocimiento de
367
la presencia del virus en las huertas, es frecuente que ello se subestime y se
retrase la aplicacin de medidas de prevencin contra el patgeno (Rocha-Pea
et al., 1998).
El virus de la tristeza es comnmente introducido en las plantaciones por el
hombre mediante el uso inadvertido de material de propagacin infectado (varetas,
plantas de vivero, etc.) (Rocha-Pea et al., 1995a, 1998). La diseminacin posterior
ocurre por diferentes especies de insectos vectores, particularmente fidos, entre los
cuales sobresalen por eficiencia Aphis gossypii Glover y Toxoptera citricida (Kirkaldy)
(Yokomi et al., 1994; Rocha-Pea et al., 1995a).
En Mxico se han encontrado plantas con infeccin positiva al virus de la
tristeza en 20 de los estados citrcolas del pas, con excepcin de Quertaro, Sinaloa
y Chiapas (SAGARPA, 2006a). Es importante enfatizar que las detecciones se han
efectuado mediante pruebas serolgicas con anticuerpos especficos para el CTV;
sin embargo, en ninguno de los lugares antes mencionados se han presentado los
sntomas tpicos de declinamiento en el campo (SAGARPA, 2006a). No obstante
lo anterior, en diversas instituciones de investigacin se han efectuado trabajos de
caracterizacin serolgica y molecular de aislamientos del CTV. En el estado de Nuevo
Len se han detectado aislamientos del tipo declinamiento y picado del tallo mediante
reaccin con el anticuerpo monoclonal MCA 13 (Silva-Vara et al., 2001) y mediante
anlisis de perfiles electroforticos de cidos nucleicos (SSCP) (Nava-Coronel et al.,
1999; Nava-Coronel, 2001). Existen reportes adicionales de caracterizacin molecular
de aislamientos del CTV procedentes de Veracruz y Tamaulipas (Herrera-Isidrn et
al., 2001, 2003; Loeza-Kuk et al., 2005; Mendoza et al., 2005).
En estudios efectuados en plantaciones comerciales del estado de Nuevo
Len, durante 1996-1999, en un total de 377 huertas analizadas se encontr una
ocurrencia considerablemente baja de un 0.24% (47 rboles infectados con CTV de
18,950 rboles analizados) y una diseminacin de 0.17% (Rocha-Pea et al., 1996;
Silva-Vara et al., 2001). Estudios similares de ocurrencia y distribucin del CTV en
plantaciones comerciales se han efectuado en el estado de Tamaulipas (GngoraCanul et al., 2005).
368
Con relacin a la presencia de fidos vectores del CTV, existen reportes de la
prevalencia de las especies Toxoptera aurantii Boyer de Fonscolombe, Aphis gossypii
Glover y A. spireacola Patch en forma comn en las plantaciones comerciales de
la mayora de las regiones citrcolas del pas (Gaona-Garca et al., 2000; OrozcoSantos, 1994; Pea del Ro, 1987; Reyes-Salazar, 1990; Silva-Vara et al., 2001;
Ramrez-Ch., y Guerrero, 1999). Adicionalmente existen numerosas especies de
fidos que se han encontrado asociadas al cultivo de los ctricos (Ramrez-Ch. y
Guerrero, 1999; SilvaVara et al., 2001), las cuales no son sealadas con capacidad
para transmitir al CTV.
La presencia del pulgn caf de los ctricos (PCC), Toxoptera citricida (Kirkaldy)
se registr originalmente en forma simultnea en la parte noreste y noroeste de
los estados de Yucatn y Quintana Roo, respectivamente y en el sur de Quintana
Roo prximo a la frontera con Belice en febrero de 2000 (Villarreal et al., 2000). A
partir de entonces el PCC se ha ido desplazando hacia otras regiones citrcolas y
actualmente su presencia est reportada en los estados de Campeche (SAGARPA,
2001a), Tabasco, sur y centro de Veracruz y noreste del estado de Oaxaca y Chiapas
(SAGARPA, 2006a).
A partir de las detecciones del pulgn caf de los ctricos en febrero del 2000,
el gobierno federal en coordinacin con los Comits Estatales de Sanidad Vegetal
estableci un programa de liberacin de enemigos naturales en la Pennsula de
Yucatn durante los aos 2000-2003. Los agentes liberados fueron Harmonia
axyridis (Pallas), Ceraeochrysa claveri (Navs), C. cubana (Hagen), Cycloneda
sangunea L., y Olla v-nigrum (Mulsant) (Mungua-Rosales, 2002; Lpez-Arroyo,
2002; Lpez-Arroyo et al., 2003). El programa de liberacin de enemigos naturales
se ha llevado a cabo en forma permanente en los lugares donde se encuentra
establecido el pulgn caf, con el fin de regular sus poblaciones, as como retrasar
su movimiento y establecimiento hacia las diferentes reas citrcolas del pas.
369
Fig. 12.4 Sntomas asociados a diversos aislamientos del virus tristeza de los ctricos. A. rbol de naranjo
dulce sobre naranjo agrio con ausencia de sntomas. Existen aislamientos que pueden presentarse en
forma asintomtica por meses e incluso aos, an en plantas injertadas en patrn de naranjo agrio. Esta
es la forma en que se ha encontrado al CTV en Mxico. B. Sntomas de declinamiento gradual en plantas
injertadas en patrn de naranjo agrio a la derecha, en contraste con rboles asintomticos de naranjo
dulce sobre citrange Troyer. C y D, acanaladuras longitudinales en mandarina Cleopatra y ramas de
limn Persa ocasionados por aislamientos del tipo picado de tallo. E. Plantas de limn Persa mostrando
deterioro en el vigor del rbol y F en el tamao del y nmero de frutos producidos ocasionados por
aislamientos ocasionados por aislamientos de tipo picado de tallo. Este tipo de sntomas se encuentran
asociados comnmente en lugares donde el pulgn caf de los ctricos Toxoptera citricida est establecido
en forma endmica (Fotos originales: Mario A. Rocha-Pea. Fotos A y B, Lake Alfred, Florida; fotos C - F,
Montalban, Venezuela).
370
Aparentemente, los enemigos naturales liberados no han prevenido en forma
significativa el desplazamiento de Toxoptera citricida hacia sitios distantes de donde
originalmente se detect en el ao 2000. El movimiento a largas distancias ha
sido asociado principalmente a movimiento accidental por personas o vehculos
terrestres, ms que a diseminacin natural del insecto. Por esta razn, la efectividad
de los enemigos naturales no ha sido evaluada en forma integral (Rocha-Pea
et al., 2005b). En adicin a enemigos naturales, se han llevado a cabo algunos
experimentos a nivel de campo y laboratorio con los Beauveria bassiana (Balsamo)
Vuillemin, Paecilomyces fumoroseus (Wize) Brown & Smith y Verticillium lecanii
(Zimmermann) Vigas, los cuales han mostrado tasas variables de infeccin en las
poblaciones de Toxoptera citricida (Berlanga-Padilla, 2003).
Leprosis. La Leprosis de los ctricos, es causada por el virus de la leprosis (Citrus
leprosis virus = CiAV). La enfermedad se caracteriza por ocasionar unas lesiones
concntricas de diferentes tamaos en frutos, hojas y ramas, lo que ocasiona
diferentes grados de deterioro en la vigorosidad de los rboles, con la consiguiente
reduccin en el valor comercial de la fruta.
Fig. 12.5 Sntomas de leprosis en hojas, ramas y fruto (Fotos: Mario A. Rocha-Pea).
371
La transmisin del CiLV se ha asociado con poblaciones de varias especies
de caros del gnero Brevipalpus, particularmente B. californicus (Banks), B.
obovatus Donnadieu y B. phoenicis (Geijskes) (Chagas, 2000). Aparentemente la
leprosis est confinada al Continente Americano. En Sudamrica (Paraguay, Brasil,
Argentina, Colombia, Bolivia) y algunos pases de Centroamrica como Costa
Rica, Panam y Guatemala (Bastianel et al., 2006; Chagas, 2000; Saavedra de
Domnguez et al., 2001; Palmieri et al., 2005). Hasta el ao 2004, la leprosis era
considerada como una enfermedad extica para Mxico; sin embargo, en el ao de
2005 se detect en el estado de Chiapas (SAGARPA, 2006b) y de ah se extendi a
la regin citrcola de Tabasco (SAGARPA, 2007). Las tres especies de Brevipalpus
consignadas como vectores del CiLV estan presentes en plantaciones de ctricos
de Mxico (Hoffman y Lpez-Campos, 2000). La importancia de la leprosis para la
citricultura, adems de los daos directos del virus sobre el cultivo, radica en los
altos insumos en agroqumicos que se deben emplear para combatir las poblaciones
de Brevipalpus. El desarrollo frecuente de resistencia de las poblaciones de
poblaciones de Brevipalpus a los acaricidas (Bastianel et al., 2006) agrava an mas
el manejo de esta enfermedad una vez que se establece en una regin citrcola.
12.1.3 Enfermedades de origen desconocido
En la pennsula de Yucatn en algunas plantaciones adultas injertadas en limn
rugoso (Citrus jambhiri Lush) se presentan sntomas severos de deficiencia de zinc y
deterioro gradual de rboles. Esta sintomatologa se diagnostic como citrus blight con
base en pruebas de resistencia a la inyeccin de agua en el tronco, acumulamiento
de zinc en la madera, as como a la presencia de protenas asociadas a citrus blight
en muestras de raz (Wutscher et al., 1997). Los rboles afectados con el tiempo se
vuelven improductivos. El citrus blight es un desorden de plantas de ctricos comn en
Florida, Brasil, Sudfrica, Australia y se presenta principalmente en plantas injertadas
en portainjertos distintos a naranjo agrio, los cuales se utilizan en respuesta a epifitias
por tristeza (Derrick and Timmer, 2000).
372
Fig. 12.6 Sntomas asociados a Citrus blight en plantas de naranja dulce injertadas en limn rugoso
en la Pennsula de Yucatn. Ntese en el recuadro los sntomas acentuados de deficiencia de zinc
en las hojas (Fotos: Mario A. Rocha-Pea).
El trmino amachamiento se ha utilizado para referirse a un desorden en
rboles de naranja Valencia poco productivos (Orozco-Santos y Gonzlez-Garza,
1985). Este problema se encuentra ampliamente distribuido en Veracruz (10-45% de
ocurrencia) y tambin se ha observado en plantaciones comerciales de Tamaulipas
y San Luis Potos (Orozco-Santos, 1995; Rocha-Pea et al., 2003). Los rboles
afectados producen unos cuantos frutos de gran tamao, de cscara rugosa y gruesa
y con abundantes semillas abortivas (Orozco-Santos y Gonzlez-Garza, 1985). Para
este problema no se conoce el agente causal ni cmo se efecta su diseminacin en
campo, pero sin duda es un problema fitosanitario de importancia para la citricultura
del resto del pas (Rocha-Pea et al., 2003).
373
Fig. 12.7 Sntomas asociados a amachamiento de los ctricos (Cortesa: Mario Orozco-Santos).
El trmino amarillamiento letal del limn Persa es una sintomatologa atpica
que se presenta en forma recurrente desde 1989 en Veracruz. Este problema se
ha observado tambin en plantaciones comerciales de la Pennsula de Yucatn. El
desorden se presenta en forma irregular en la copa de los rboles afectados y es ms
frecuente en plantaciones abandonadas o que reciben poco manejo agronmico. Los
rboles muestran diferentes grados de deterioro y crecimiento raqutico (Fig. 12.8)
(Curti-Daz et al., 2000). Mediante mtodos moleculares y de microscopa electrnica
se ha asociado el amarillamiento letal del limn Persa con la presencia de viroides y
fitoplasmas en plantas afectadas (Uc-Varguez et al., 2001); sin embargo la etiologa
de la enfermedad no se ha determinado en forma concluyente.
Fig. 12.8 Sntomas asociados a amarillamiento letal de limn Persa. A. Deterioro y crecimiento
raqutico de plantas afectadas. B. Amarillamiento de nervaduras principales (Cortesa: Sergio A.
Curti-Daz).
374
12.3 Enfermedades potenciales para la citricultura de
Mxico
De todas las anormalidades en ctricos transmitidas por injerto, existen una serie
de enfermedades presentes particularmente en diversos pases del Continente
Americano, las cuales representan una amenaza para la citricultura nacional (Tabla
12.4). Las de mayor riesgo potencial son principalmente todas aquellas que pueden
ser diseminadas por vectores areos y de ocurrencia actual en Estados Unidos y
algunos pases de la Cuenca del Caribe.
Tabla 12.4 Enfermedades transmisibles por injerto de riesgo potencial para la
citricultura de Mxico.
Enfermedad
Agente causal
Vectores
Distribucin
Riesgo para Mxico
Spiroplasma citri
Amenaza para la
Cicadlidos (Circulifer
California, pases citricultura en los estados
tenellus, Scaphytopius
del Mediterrneo. de Baja California Norte y
nitridus)
Sonora.
Clorosis
variegada
Xylella fastidiosa
Once especies de
chicharritas
Huanglongbing
(greening)
Candidatus
Liberibacter
asiaticus, L.
africanus, L.
americanus
Stubborn
Psylidos Diaphorina
citri y Tryoza erytreae
Brasil, algunos
pases de
Centroamrica.
En Mxico se encuentra
como vector potencial la
chicharrita Homalodisca
coagulata.
Asia, India,
frica del Sur,
Brasil, Estados
Unidos (Florida,
Louisiana).
En Mxico se encuentra
Diaphorina citri en la
mayora de las regiones
citrcolas de Mxico,
incluyendo Nuevo Len y
Tamaulipas.
Stubborn. El stubborn de los ctricos es una enfermedad comn en las zonas
ridas de los estados de California y Arizona en Estados Unidos (Gumpf, 2000; Olsen
et al., 2000). La transmisin de su agente causal, Spiroplasma citri, Saglio et al., se
lleva a cabo en forma natural por las chicharritas Scaphytopius nitridus (DeLong)
y Neoaliturus (Circulifer) tenellus (Mulsant and Rey) (Kaloostian et al., 1979;
Oldfield et al., 1977), por lo que esta enfermedad se considera como una amenaza
permanente por su cercana para las regiones citrcolas semiridas de la Pennsula
de Baja California Norte y Sonora en el noroeste del pas (Rocha-Pea, 2000; RochaPea et al., 2005a).
375
Fig. 12.9 Efecto del stubborn en plantas de naranja dulce. A. Reduccin de tamao en plantas
afectadas (derecha). B. Fruto de tamao reducido y forma elipsoidal (superior) (Cortesa C.N.
Roistacher).
Clorosis variegada. La clorosis variegada est presente en algunos pases de
centroamrica y se consideran una amenaza potencial para la citricultura nacional
(Rocha-Pea, 2000; Rocha-Pea et al., 2005a). La clorosis variegada, es causada
por la bacteria Xylella fastidiosa y transmitida por alrededor de once especies de
chicharritas (Hemiptera:Cicadellidae) que se alimentan particularmente del xilema
de plantas de ctricos (Lopes, 2000). Aunque se desconoce la ocurrencia en Mxico
de las especies reportadas como vectores ms eficientes de X. fastidiosa, la
especie Homalodisca coagulata (Say) (Triapitsyn y Phillips, 2000) conocida como
la chicharrita de las alas vtreas es endmica de Mxico y se considera como
un vector potencial de esta enfermedad (Lpez-Arroyo et al., 2003). En estudios
recientes, se ha reportado la capacidad de Homalodisca coagulata (Damsteegt
et al., 2006) y Oncometopia nigricans (Brlansky et al., 2002) para transmitir a X.
fastidiosa a partir de plantas de ctricos.
Fig. 12.10 Clorosis variegada de los ctricos. A. A (Fotos: Mario A. Rocha-Pea).
376
Huanglongbing. La enfermedad conocida como Huanglongbing (= HLB, ex Greening
de los ctricos), tiene un potencial destructivo an mayor del que representa el virus
de la tristeza para la citricultura (Roistacher, 1996; Bove, 2006). Esta enfermedad
se considera tambin un riesgo para la citricultura de Mxico (Rocha-Pea et al.,
2005a).
Hasta antes del 2004, el HLB estaba restringido al Hemisferio Oriental, desde
Japn y Sur de China, en la India, Pennsula Arbiga y Continente Africano (da
Graa, 1991; da Graa y Korsten, 2004; Gottwald et al., 2007). El HLB es causado
por bacterias limitadas a tejido vascular, para las cuales se ha propuesto el nombre
de Candidatus Liberibacter asiaticus, para la cepa de Asia y Candidatus L. africanus
para la cepa de frica (da Graa, 1991; da Graa and Korsten, 2004). Su transmisin
en forma natural se lleva a cabo por los pslidos Diaphorina citri Kuwayama en Asia
y Tryoza erytrinae del Guecio en Africa (da Graa, 1991).
El vector D. citri, ha estado presente en Brasil por mas de 60 aos (Gottwald et
al., 2007) y aparentemente de all se dispers gradualmente hacia otros pases de
Sudamrica, Centroamrica y del Caribe (Halbert y Nuez, 2004) Florida y Texas
en los Estados Unidos (Halbert y Manjunath, 2004). La ocurrencia de sntomas del
HLB en plantas de ctricos en el Continente Americano se registraron en el 2004 en
Brasil (Teixeira et al., 2005a, 2005b, 2005c) y en Estados Unidos de Amrica, en
Florida en el 2005 (Halbert, 2005) y recientemente en el estado de Louisiana (Bech,
2008). En Mxico la presencia de D. citri se tiene registrada desde el ao 2002
(Lpez-Arroyo et al., 2005) y actualmente se encuentra distribuido en la mayora de
las regiones citrcolas del pas.
12.4 Manejo integrado de enfermedades transmisibles por
injerto
Los principios de manejo de enfermedades transmitidas por injerto se basan
mayormente en la prevencin. Cuando un patgeno especfico no est presente en
un rea determinada, la estrategia es evitar su introduccin. Por el contrario, cuando
el patgeno est presente, pero en focos localizados, la estrategia es la deteccin
377
de los focos de infeccin con la subsiguiente eliminacin de las plantas infectadas.
Finalmente, cuando el patgeno se encuentra ya est establecido y es de amplia
distribucin en un rea determinada, la nica alternativa disponible es la convivencia
con la enfermedad mediante la aplicacin de diversas estrategias a manera de manejo
integrado tratando de minimizar sus efectos en el cultivo.
Fig. 12.11 Huanglongbing de los ctricos. A. Manchas clorticas en las hojas. B. Panormica de
una plantacin mostrando el deterioro de los rboles infectados (Cortesa: Richard F. Lee y John da
Graa).
12.3.1 Medidas legales
Son medidas con que cuentan los gobiernos de todos los pases para evitar la entrada
de material de propagacin de sanidad desconocida a un pas determinado, as como
para regular la movilizacin de material de propagacin dentro del mismo pas. Para
evitar la entrada de patgenos exticos, existen estaciones de inspeccin fitosanitaria
en los sitios de entrada al pas (aeropuertos, puentes, etc.) en los cuales se asegura que
378
no se introduzca material de propagacin sin su permiso fitosanitario correspondiente.
Asimismo, para regular la movilizacin de material de propagacin dentro del pas,
existen estaciones de revisin (casetas fitosanitarias) en los lmites estatales donde
se verifican los permisos de movilizacin correspondientes.
12.3.2 Medidas culturales
Existe una serie de prcticas fitosanitarias que se aplican para evitar la diseminacin
horizontal de patgenos sistmicos ya existentes en las plantaciones o para reducir
las poblaciones de sus insectos vectores.
Eliminacin de focos de infeccin. Esta prctica consiste en la eliminacin de rboles
infectados, para reducir las fuentes de inculo en el campo. Como ejemplo se
incluye la eliminacin de plantas infectadas por el virus de la tristeza, tan pronto sean
determinadas en una plantacin. Se debe de asegurar cules plantas son las que
estn infectadas y se eliminan desde la raz y se procede a quemar todo el tejido
vegetal correspondiente; un tiempo despus de debe verificar su eliminacin total sin
que haya habido brotacin de tejido dejado en campo.
Liberacin de enemigos naturales. Una prctica comn en algunos lugares es la
liberacin sistematizada de depredadores con el propsito de reducir poblaciones de
vectores. Los enemigos naturales comnmente utilizados son coccinlidos, crispidos
y parasitoides especficos de los vectores bajo manejo.
Diversificacin de portainjertos y plantaciones compactas. En el establecimiento
de nuevas plantaciones se recomienda el empleo de dos o ms portainjertos de
acuerdo a las caractersticas particulares de suelo en cada plantacin, as como a
los antecedentes previos de compatibilidad con la variedad a cultivar. Asimismo, se
recomienda establecer las nuevas plantaciones en lotes compactos y que reciban
manejo diferente del resto de la plantacin. Esta medida se recomienda para evitar
la diseminacin a travs de las podas de viroides y virus de la hoja rasgada, entre
379
otros, las cuales es probable que se encuentren presentes en forma asintomtica
en plantaciones vecinas adultas de ctricos dulces injertados en naranjo agrio.
Adicionalmente, no es conveniente intercalar plantas provenientes de un programa de
certificacin injertadas en patrones diferentes a naranjo agrio en plantaciones adultas
de sanidad desconocida.
Desinfeccin de implementos de labranza. Esta prctica implica el tratamiento
con hipoclorito de sodio (blanqueador comercial) a herramienta de poda, arado,
rastra, etc. Esto, para evitar la diseminacin en forma mecnica de viroides y el
virus hoja rasgada, entre otros, de plantaciones de ctricos existentes sobre naranjo
agrio de sanidad desconocida a lotes o secciones de la huerta plantados con
material procedente de un programa de certificacin (ver mas delante) injertada en
portainjertos susceptibles, como naranjo trifoliado, citranges, limn macrofila etc.
Proteccin cruzada. La proteccin cruzada consiste en la inoculacin de razas dbiles
de un virus en plantas de vivero, para protegerlas de infeccin por razas severas en el
campo. Esta estrategia se ha empleado en varias partes del mundo contra el virus de la
tristeza, exclusivamente cuando el virus est ya establecido en forma endmica y los efectos
de deterioro al cultivo por la presencia generalizada de razas severas hacen difcil el manejo de
la enfermedad, no obstante el empleo de portainjertos tolerantes al declinamiento. Los pases
donde mayormente se practica la proteccin cruzada son Brasil y frica del Sur contra razas
del virus de la tristeza que ocasionan deterioro y picado de tallo en naranja pera y toronja,
respectivamente. Es conveniente tener presente que la proteccin cruzada es una estrategia
que implica la manipulacin del virus, por lo que es necesario conocer el escenario en el cual
se va a aplicar y sobretodo tener una valoracin completa de los riesgos de su uso.
Uso de material sano. En el establecimiento de nuevas plantaciones es conveniente
el empleo de material de propagacin procedente de un programa de certificacin.
A continuacin se describe las bases tcnicas de un programa de produccin de
material de propagacin de ctricos sano.
380
12.5 Bases tcnicas de un programa de registro y
certificacin de material de propagacin de ctricos
Un programa de registro y certificacin de material de propagacin de ctricos
es un sistema de propagacin permanente de plantas de ctricos con identidad
varietal y sanidad conocida. El programa de registro y certificacin de ctricos
en Mxico es regido por los lineamientos establecidos en la Norma Oficial
Mexicana 079 (SAGARPA, 2002).
12.5.1 Importancia
Las ventajas que proporciona un programa de registro y certificacin de ctricos
libres de virus son las siguientes: A) Permite la importacin de cultivares
extranjeros altamente productivas sin el riesgo de contaminar la zona con
virosis y otras enfermedades ausentes de ella. B) Impide la diseminacin
de enfermedades y por lo tanto las prdidas en las nuevas plantaciones al
usar material sano de las variedades comerciales. C) Plantaciones uniformes
sin mezclas de variedades o especies. D) Plantaciones con mayor potencial
productivo y ms longevas. E) Uso diversificado de portainjertos.
12.5.2 Objetivos
Los objetivos de un programa de certificacin son: 1) Reproducir material
de propagacin de ctricos con identidad gentica conocida 2). Garantizar
el estado sanitario del material de propagacin. 3) Normar la produccin
y movilizacin de planta de vivero y la introduccin de germoplasma del
extranjero.
12.5.3 Componentes
Los componentes de un programa de produccin de material de propagacin
de ctricos con identidad gentica y libre de enfermedades transmisibles por
injerto, se ilustra en la Figura 12.11.
381
Recursos genticos. La parte medular del programa inicia con cualquier material de
ctricos seleccionado que se desea propagar, ya sea en forma masiva o como reserva
de germoplasma. Generalmente consiste en alguna variedad o seleccin que posee
caractersticas agronmicas deseadas, como son alto rendimiento, calidad de fruto,
etc. (Fig. 12.12, nm. 1).
Incremento primario. Son las primeras propagaciones provenientes de cualquier
material de ctricos seleccionado para ser incluido en el programa de registro y
certificacin (Fig. 12.12, nm. 2). Estos rboles se conservan en condiciones de
cuarentena y se les aplica la verificacin de sanidad (ver seccin siguiente).
Verificacin de sanidad o indexado: Es el proceso que se lleva a cabo para
determinar la presencia de patgenos transmisibles por injerto en el recurso gentico
a propagar. Los recursos genticos que se ingresan al programa se deben someter
a diversas pruebas de laboratorio e invernadero para la deteccin de patgenos
transmisibles por injerto (Fig. 12.12, nm. 3a). Todo el proceso de verificacin de
sanidad, dependiendo de las normas establecidas por cada pas, de los patgenos a
determinar y de los recursos de laboratorio e invernadero para aplicarlo, puede llevar
desde un par de semanas hasta dos aos. En Mxico la verificacin de sanidad es
llevada a cabo por laboratorios de diagnstico fitosanitario acreditados por la Direccin
General de Sanidad Vegetal (DGSV) e incluye la determinacin de los viroides
exocortis y cachexia, as como los virus de la psorosis y tristeza. La verificacin de
sanidad se debe aplicar en forma sistematizada en las plantas que componen los
Lotes Bsicos donadores de yemas de variedades y de semillas de portainjertos
(ver secciones siguientes).
Saneamiento. Es el proceso mediante termoterapia y microinjerto al que se someten
los cultivares que se desean ingresar al programa de certificacin para sanearlos
de las enfermedades transmisibles por injerto (Fig. 12.12, nm. 3b). Este proceso
se aplica generalmente cuando se determina que algn cultivar est infectado
382
por alguno de los patgenos sistmicos transmitidos por injerto. El proceso de
saneamiento completo es de alrededor de 24 meses. Las plantas resultantes se
someten a verificacin de sanidad antes de ingresarlas al programa.
Bancos de germoplasma. Una vez que el material de propagacin resulta sano de
patgenos transmitidos por injerto, se establecen en forma paralela dos bancos
de germoplasma, uno a nivel de campo (Fig. 12.12, nm. 4) para determinar las
caractersticas agronmicas de cada cultivar y la posible aparicin de mutaciones
de los rboles, as como uno protegido dentro de una estructura de malla a prueba
de insectos (Fig. 12.12, nm. 5), a manera de reserva de germoplasma. A este ltimo
se le conoce tambin como Lote Fundacin.
Lotes donadores bsicos. Son los lotes de rboles formados con material de
propagacin proveniente del banco de germoplasma protegido. Los rboles en estos
lotes deben ser registrados y conservar el ms alto grado de identidad gentica y
sanidad. El lote bsico donador de variedades, comprende rboles para proporcionar
material de propagacin de variedades; este lote debe estar confinado dentro de
estructuras cerradas para evitar infecciones de virus transmitidas por vectores (Fig.
12.12, nm. 6). El otro lote consiste en rboles de portainjertos para produccin de
semilla, el cual es establecido a nivel de campo (Fig. 12.12, nm. 7).
Lote de multiplicacin: Este lote, tambin conocido como lote de incremento (Fig. 12.12,
nm. 8), tiene como funcin la propagacin masiva de yemas de variedades y es formado
con semilla del lote de portainjertos (Fig. 12.12, nm. 7) y yemas del lote de variedades
(Fig. 12.12, nm. 6). Las plantas presentes en los lotes de multiplicacin deben ser
registrados y representan la fuente de material de propagacin para producir plantas con
calidad de certificada. Dependiendo de las normas establecidas por cada pas, estos lotes
pueden ubicarse a campo abierto o confinados dentro de estructuras protegidas y tienen
una vigencia de uso que va desde los 18 a los 24 meses. En casos especiales, se puede
extender la vigencia por un perodo adicional hasta de 24 meses. Una vez cumplida la
383
vigencia de los lotes de multiplicacin, las plantas que lo comprenden pueden ser utilizadas
como plantas de vivero para establecerse en las huertas como material certificado.
Plantas de vivero. Las plantas de vivero, son prcticamente el producto final o salida
del programa de registro y certificacin (Fig. 12.12, nm. 9) y deben estar compuestas
por semilla procedente del lote de portainjertos (Fig. 12.12, nm. 7) e injertadas con
yemas procedentes de los lotes de multiplicacin (Fig. 12.12, nm. 8). Las plantas de
vivero, por el hecho de haber sido propagadas como parte del programa registro y
certificacin, deben se identificadas por una etiqueta que garantiza la identidad del
portainjerto utilizado, la variedad con la que fue injertada y sobre todo su condicin
sanitaria de libre de virus, viroides y cualquier otro patgeno sistmico transmitido
por injerto. En Mxico la Norma No. 079 especifica como requisito que estn libres
de viroides (exocortis y cachexia) y de los virus psorosis y tristeza.
2
Recursos
Genticos
Incremento primario
Verificacin de
sanidad
a)
a)
b)
b)
c)
1
Seleccin
infectada
Tristeza
Tristeza
3a
Viroides
Viroides
Banco Germoplasma
en Campo
Banco Germoplasma
Reserva
Psorosis/Mancha
anillada
d)
Concavidad
Saneamiento (microinjerto,
gomosa
verificacin de sanidad) e
e)
Etc.
ingreso al programa
3b
Lote Donador Bsico 6
Yemas de Variedades
Lote Donador Bsico 7
Semilla de Portainjertos
Lote de Multiplicacin
10
Sitios permanentes
de plantacin
Propagacin de
plantas de vivero
Fig. 12.12 Componentes de un sistema de produccin de material de propagacin sano: Base para
el establecimiento de un programa de certificacin.
384
12.6 Perspectivas
La presencia de patgenos transmisibles por injerto en las diferentes reas citrcolas
del pas, as como la aparente amplia distribucin de algunos de ellos, indica el uso
permanente de material de propagacin infectado en el establecimiento de nuevas
plantaciones. Lo anterior se atribuye a: 1) Establecimiento y aprovechamiento de
la citricultura durante ms de 100 aos en forma libre sin un sistema obligatorio de
registro y certificacin de ctricos. 2) Desconocimiento y/o subestima de este tipo de
patgenos por parte de citricultores y viveristas; 3) Uso generalizado del naranjo agrio
como portainjerto, el cual es asintomtico a una gran cantidad de agentes infecciosos
transmisibles por injerto.
La regin citrcola del estado de Nuevo Len no se excluye de los tres puntos
anteriores. La citricultura de Nuevo Len se estableci desde finales del siglo XIX
con germoplasma trado originalmente del extranjero (Estados Unidos) y durante
los siguientes 100 aos se establecieron nuevas plantaciones sin la aplicacin de
un programa de certificacin obligatorio, es decir, utilizando los mismos rboles
de la regin con sanidad desconocida para propagar plantas de vivero o mediante
introducciones subsecuentes procedentes de otras regiones citrcolas del pas o del
extranjero. Asimismo, desde sus inicios, la citricultura nuevoleonesa ha tenido en
el naranjo agrio el portainjerto de principal eleccin por parte de los citricultores, el
cual es asintomtico a la mayora de agentes infecciosos transmisibles por injerto. La
alta ocurrencia de exocortis (Snchez-Salas et al., 1979), la prevalencia de psorosis
(Iracheta-Crdenas et al., 2004) y las detecciones del CTV (Silva-Vara et al., 2001) en
plantaciones comerciales confirma lo anterior.
Especial atencin requiere el anlisis de la presencia del CTV detectada
originalmente en la plantaciones comerciales durante 1996-1999 (Silva-Vara et al.,
2001) y las subsecuentes detecciones efectuadas por el Comit Estatal de Sanidad
Vegetal durante los aos 2000-2007 en cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana
031 que regula la campaa nacional del virus de la tristeza (SAGARPA, 2001b). Es
bien documentado que el CTV puede estar presente en forma latente durante aos,
incluso dcadas, sin la manifestacin de sntomas, an en rboles injertados en
385
naranjo agrio (Rocha-Pea et al., 1995a, 1998); hasta ahora ese ha sido el caso del la
presencia del CTV en Nuevo Len y en Mxico, es decir infecciones asintomticas que
se ha detectado mediante la campaa regida por la Norma Oficial 031. La presencia
del vector mas eficiente del CTV, el pulgn caf Toxoptera citricida, dentro de territorio
nacional desde el ao 2000 y su establecimiento desde 2006 en la zona citrcola del
norte de Veracruz (SAGARPA, 2006a), obliga a continuar la operacin de campaa de
monitoreo contra el CTV en el estado de Nuevo Len, con la consecuente eliminacin
de los rboles CTV infectados; esto, para evitar epifitias futuras en las huertas
establecidas sobre naranjo agrio por la posible llegada de T. citricida en aos futuros
a la citricultura de Nuevo Len, ya sea mediante migracin natural procedente del
estado de Veracruz, a travs de los vientos ocasionados por las tormentas tropicales
que ltimamente se han presentado en el Golfo de Mxico y que han incidido en
el estado de Nuevo Len o bien, mediante el movimiento accidental por personas
o vehculos de transporte como se ha consignado para otras partes del pas. La
deteccin original del CTV en plantaciones comerciales del estado de Nuevo Len
se efectu tanto en huertas adultas de mas 30 aos de edad, como en plantaciones
relativamente jvenes (Silva-Vara et al., 2001). La presencia del CTV en huertas
mayores a 30 aos de edad es probable que haya tenido su origen en introducciones
de material de propagacin trado del extranjero en la dcada de 1950; por el contrario,
las detecciones en huertas relativamente jvenes pudieron tener su origen en plantas
de vivero tradas durante 1984 y 1990 del estado de Veracruz a raz de las heladas
ocurridas en Nuevo Len los inviernos de 1983-84 y 1989-90, respectivamente. La
presencia del CTV en viveros del estado de Veracruz fue el origen del establecimiento
de la campaa nacional del CTV (SAGAR, 1997), as como de la promulgacin de la
Norma Fitosanitaria 031 (SAGARPA, 2001b).
La presencia en la citricultura de Nuevo Len del pslido asitico de los ctricos,
Diaphorina citri, tambin se debe valorar por el significado que tiene como vector de las
bacterias (Candidatus Liberibacter spp.) causantes de la enfermedad huanglongbing
(Bov, 2006; Gottwald et al., 2007). Aunque no hay registros de la presencia de las
bacterias asociadas a huanglongbing dentro de territorio nacional, tanto el vector como
386
la enfermedad han estado presentes en Florida, EUA desde el ao 2005, donde han
causado fuertes prdidas econmicas a la citricultura de ese estado y recientemente
tanto D. citri como sntomas de huanglongbing han sido consignados para el estado
de Louisiana, EUA.
Otra enfermedad que debe ser incluida como riesgo para la citricultura de
Nuevo Len es la leprosis. En el estado de Nuevo Len existen poblaciones del caro
Brevipalpus (Lpez-Arroyo y Loera-Galalrdo, 2008, captulo 10 de este libro); no
obstante que no se han determinado las especies prevalecientes en Nuevo Len, es
posible que sea cualquiera de las tres (B. californicus, B. obovatus o B. phoenicis), que
son vectores del virus de la leprosis y para las cuales est reportada su presencia
en varias zonas citrcolas de Mxico (Hoffman y Lpez-Campos, 2000).
Para evitar el continuar propagando en la regin citrcola de Nuevo Len la
ocurrencia de exocortis, de psorosis y del CTV en plantaciones comerciales, as
como evitar la introduccin de otras enfermedades transmisibles por injerto, tanto
para el estado de Nuevo Len, como para el resto del pas, es necesario recurrir al
empleo exclusivo de material de propagacin libre de patgenos de cualquiera de las
Unidades de Produccin acreditadas por la SAGARPA dentro del Programa Nacional
de Reconversin Productiva de la Cadena Citrcola (SAGARPA, 2006a), operado a
travs de la Norma Oficial Mexicana 079 relacionada con la produccin y movilizacin
de material de propagacin de ctricos (SAGARPA, 2002). El empleo de material de
propagacin con sanidad desconocida para la produccin de plantas de vivero, es de
alto riesgo para la citricultura del Nuevo Len y del pas en general.
12.7 Bibliografa
Almeyda-Len, I.H., Iracheta-Crdenas, M.M., Jasso-Argumedo, J., Curti-Daz, S.A., Ruz-Beltrn,
P., and Rocha-Pea, M.A. 2002. Reexamination of citrus viroids of Tahiti lime in Mexico. Revista
Mexicana de Fitopatologa 20:152-160.
Alvarado-Gmez, O.G., Rocha-Pea, M.A., Silva-Vara, S., Martnez-Soriano, J.P., Lee, R.F., Rivera
Bustamante, R., and Ruz-Beltran, P. 2000. Citrus exocortis and citrus cachexia in commercial
groves of Tahiti lime in Mexico. pp. 289-293. In: Yokomi, R.K., da Graca, J.V., and Lee, R.F. (ed.).
Proc. 14th Conference Intern. Organ. Citrus Virol. Riverside, California.
Bar-Joseph, M. and Lee, R.F. 1989. Citrus tristeza virus. Description of Plant Viruses No. 353 (No. 33 revised).
Commonwealth Mycological Institute/Association of Applied Biologists. Kew Surrey, England. 7 p.
387
Bastianel, M., Freitas-Astua, J., Kitajima, E.W., and Machado, M.A. 2006 The citrus leprosis
pathosystem. Summa Phytopathologica 32:211-220.
Bech, R.A. 2008. Confirmation of citrus greening (CG) in Louisiana. USDA/APHIS. [Link]://[Link]/plant_health/plant_pest_info/citrus_greening/
downloads/pdf_files/[Link]
Bov, J.M. 2006. Huanglongbing: A destructive, newly-emerging, century-old disease of citrus. Journal
of Plant Pathology 88:7-37.
Brlansky, R.H., Damsteegt, V.D., and Hartung, J.S. 2002. Transmission of the citrus variegated chlorosis
bacterium Xylella fastidiosa with the sharpshooter Oncometopia nigricans. Plant Disease 86:1237-1239.
Chagas, C.M. 2000. Leprosis and zonate clorosis. pp. 57-58. In: Compendium of citrus diseases.
Second Edition. APS Press. St Paul Minnesota. USA. 92p.
Curti-Daz, S.A., Loredo-Salazar, X., Daz-Zorrilla, U., [Link], J.A., Hernndez-Hernndez,
J. 2000. Tecnologa para producir limn Persa. Libro Tcnico Nm. 8. INIFAP-CIRGOC. Campo
Experimental Ixtacuaco. Mxico. 145p.
da Graa, J. V. 1991. Citrus greening disease. Ann. Rev. Phytopathol. 29:109-136.
da Graa, J.V., and Korsten, L. 2004. Citrus huanglongbing: Review, Present Status, and Future
Strategies. pp. 229-245. In: Naqvi, S.A.M.H. (ed.). Diseases of Fruits and Vegetables. Vol. I.
Kluwer Academic Publishers, Dordrecht.
Damsteegt, V.D., Brlansky, R.H., Phillips, P.A., and Roy, A. 2006. Transmission of Xylella fastidiosa,
causal agent of citrus variegated chlorosis, by the glassy-winged sharpshooter Homalodisca
coagulata. Plant Dis. 90:567-570
Derrick, K.S., and Timmer, L.W. 2000. Citrus blight and other diseases of recalcitrant etiology. Ann.
Rev. Phytopathol. 38:181.205.
Derrick, K.S., Brlansky, R.H., da Graa, J.A., Lee, R.F., Timmer, L.W., and Nguyen, T.K. 1988. Partial
characterization of a virus associated with citrus ringspot. Phytopathology 78:1298-1301.
Derrick, K.S., Lee, R.F., Hewitt, B.G., and Barthe, G.A. 1993. Spiroviruses: a new group of serologically diverse
plant viruses associated with citrus psorosis and ringspot. pp. 428-429. In: Moreno, P., da Graa, J.V.,
and Timmer, L.W. (ed.). Proc. 12th Conference Intern. Organ. Citrus Virol. Riverside, California. 471p.
Garca Dessommes, G.J. 2008. El origen de la citricultura moderna en Mxico. pp. 1-18. En: RochaPea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. (ed.). El cultivo de los ctricos en el estado de Nuevo
Len. Libro Cientfico No. 1. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrcolas y
Pecuarias. CIRNE. Campo Experimental General Tern. Mxico.
Diener, T.O. 1979. Viroids and viroid diseases. John Wiley and Sons. New York. 251p.
Gaona-Garca, G., Ruiz-Cancino, E., Pea-Martnez, R. 2000. Los pulgones (Homeoptera:Aphididae)
y sus enemigos naturales en la naranja, Citrus sinensis (L.) en la zona centro de Tamaulipas.
Acta Zoologa Mexicana 81:1-12.
Garnsey, S.M. 1985. Virus and virus-like diseases of citrus and their impact on citrus production and
germplasm selection. Fruit Varieties Journal 39: 36-46.
Garnsey, S.M. 1999. Systemic diseases. pp. 95-106. In: Timmer, L.W. and Duncan, L.W. (ed.). Citrus
Health Management. APS Press. St Paul, Minnesota.
Gngora-Canul, C., Mora-Aguilera, G., Ruz-Garca, N., Rivera-Valencia, P., Loeza-Kuk, E., OchoaMartnez, D.L., and Alvarez-Ramos, R. 2005. Epidemiology of Citrus tristeza virus in Mexico:
Spatial patterns, and sampling. pp. 495. In: Hilf, M.E., Durn-Vila, N., Rocha-Pea, M.A. (ed.).
Proc. 16th Conference Intern. Organ. Citrus Virol. Riverside, California.
Gonzlez-Garza, R., Padrn-Chvez, J.E., Ramrez-Daz, J.M., Vzquez-Palacios, L., VillarrealElizondo, H. 1983. Gua para el cultivo de los ctricos en Nuevo Len. Folleto Tcnico Nm. 1
SARH. INIA. CIAGON. Campo Experimental General Tern. Nuevo Len, Mxico. 86 p.
Gottwald, T.R., da Graa, J.V., and Bassanezi, R.B. 2007. Citrus huanglongbing: The Pathogen and
Its Impact. Plant Health Progress. APSnet. September, 2007. [Link]
feature/huanglongbing/
Gumpf, D.J., 2000. Stubborn disease of citrus. pp. 18-21. In: Gump, D.J., and Polek, ML. (ed.).
Proceedings of the Exotic Diseases of Citrus Workshop. Visalia, California. 74p.
388
Halbert, S. 2005. The discovery of huanglongbing in Florida. pp. 50 in: Proc. of the 2nd Intl. Citrus
Canker and Huanglongbing Workshop. Orlando, FL.
Halbert, S.E., and Manjunath, K.L. 2004. Asian citrus psyllids (Sternorrhyncha: Psyllidae) and greening disease
in citrus: A literature review and assessment of risk in Florida. Florida Entomologist 87:330-354.
Halbert, S.E., and Nuez, C.A. 2004. Distribution of the Asian citrus psyllid, Diaphorina citri Kuwayama
(Sternorrhyncha: Psyllidae) in the Caribbean basin. Florida Entomologist 87:401-402.
Herrera-Isidrn, L., Jurez-Ayala, J.C., Villarreal-Garca, L.A., Yabor-Cabrera L., Rivera-Bustamante,
R., y Martnez-Soriano, J.P. 2001. Variabilidad molecular en el ORF p13 y sus regiones
intergnicas de aislados mexicanos del virus de la tristeza de los ctricos (CTV). Memorias
Congreso Nacional de Fitopatologa. Quertaro, Quertaro. F-86.
Herrera-Isidrn, L., Ochoa-Snchez, J.C., Cruz, M., Villarreal-Garca, L.A., Rivera-Bustamante, R, y
Martnez-Soriano, J.P. 2003. Caracterizacin molecular de aislamientos mexicanos del virus
de la tristeza de los ctricos. Memorias Conferencia Panamericana de Fitopatologa. South
Padre Island, Texas.
Hoffman, A., y Lpez-Campos, G. 2000. Biodiversidad de los caros en Mxico. Ed. UNAM,
CONABIO. Mxico, D.F. 230 pp.
Iracheta-Crdenas, M.M., Orona-Castro, F., Almeyda-Len, I.A., Rocha-Pea, M.A. 2004. Distribucin
y ocurrencia de sntomas de psorosis en plantaciones comerciales de ctricos de Nuevo Len,
Mxico. Revista Mexicana de Fitopatologa 22:299-307.
Kaloostian, G.H., Oldfield, G.N., Pierce, H.D., and Calavan, E.C. 1979. Spiroplasma citri and its
transmission to citrus and other plants by leafhoppers. pp. 447-450, In: Leafhoppers vectors
and plant disease agents. Maramorosch K. and Harris, K.F. (ed). Academic Press. New York.
Lee, R.F., Baker, P.S., and RochaPea, M.A. 1994. Citrus tristeza virus (CTV). An introduction to
current priorities, with special reference to the worsening situation in Central America and the
Caribbean. International Institute of Biological Control. Centre of Agriculture and BioSciences
(CAB) International. United Kingdom.
Lee, R.F., Lehman, P.S., and Navarro, L. 1999. Nursery practices and certification programs for
budwood and rootstocks. pp. 35-46. In: Timmer, L.W., and Duncan, L.W. (ed.). Citrus Health
Management. APS Press. St Paul, Minnesota.
Lopes, J.R.S. 2000. Transmission of Xylella fastidiosa in Citrus and ecology of its sharpshooter
vectors. Proc. Intern. Soc. Citricul. 2:910.
Loeza-Kuk, E., Palacios-Torres, E.C., Ochoa-Martnez, D.L., Mora-Aguilera, G., Gutirrez-E., M.A.,
Febres, V.J., Moore, G.A., and Alvarez-Ramos, R. 2005. Molecular characterization of Citrus
tristeza virus isolates from Veracruz and Tamaulipas status, Mexico. pp. 407-411. In: Hilf, M.E.,
Durn-Vila, N., Rocha-Pea, M.A. (ed). Proc. 16th Conference Intern. Organ. Citrus Virol.
Riverside, California.
Lpez-Arroyo, J.I. 2002. Control biolgico del pulgn caf de los ctricos en Mxico. pp. 33-43. En:
Romo-Lpez, I.G., Avila-Salazar, J.M., Durn-Noriega, L.J., Rocha-Pea, M.A. y Bez-Saudo,
R. (ed). Memorias Simposio Virus de la Tristeza de los Ctricos. XXV Congreso Nacional de la
Sociedad Mexicana de Control Biolgico. Hermosillo, Sonora, Noviembre 14, 2002.
Lpez-Arroyo, J.I., Loera-Gallardo, J., Reyes-Rosas, M.A. y Rocha-Pea, M.A. 2003. Manejo
integrado de plagas de los ctricos mediante enemigos naturales en Mxico. pp. 12-26. En:
Rocha-Pea, M.A., y Ovando-Cruz, M.E. (ed.). 1er Simposio Internacional de Citricultura de
Oaxaca. COECIO-Fundacin Produce Oaxaca, A.C. Puerto Escondido, Oaxaca. Mxico.
Lpez Arroyo, J.I., Pea del Ro, M.A., Rocha-Pea, M.A., and Loera-Gallardo, J. 2005. Occurrence
of the Asiactic citrus psilid, Diaphorina citri (Homopetera:Psyllidae) in Mexico. pp. 508. In: Hilf,
M.E., Durn-Vila, N., Rocha-Pea, M.A. (ed.). Proc. 16th Conference Intern. Organ. Citrus
Virol. Riverside, California.
Mendoza, A., Salazar, C., Alvarado, O., Cruz, M.A., Rodrguez, M.A., and Barrera-Saldaa, H.A.
2005. Molecular differentiation of mild and severe Citrus tristeza virus isolates in Mexico. pp.
61-67. In: Hilf, M.E., Durn-Vila, N., Rocha-Pea, M.A. (ed.). Proc. 16th Conference Intern.
Organ. Citrus Virol. Riverside, California.
389
Mungua-Rosales, R.A. 2002. Experiencias en la liberacin de agentes de control biolgico del
pulgn caf de los ctricos en la Pennsula de Yucatn. pp. 165-169. En: Arredondo-Bernal,
H.C., Medelln-Rosas, M., Prez-Serrato, P., y Martnez-Soriano, J.P. (ed.). Control biolgico
del pulgn caf Toxoptera citricida, vector del virus de la tristeza de los ctricos. Direccin
General de Sanidad Vegetal. SAGARPA. Mxico. 186 p.
NAPPO. 2005. Deteccin de la leprosis (Leprosis Citrus Virus) en el estado de Chiapas, Mxico. Sistema
de Alerta Fitosanitaria. Notificaciones oficiales de plagas. Organizacin Norteamericana de
Proteccin a las Plantas (Northamerican Plant Protection Organization). [Link]
org/espanol/[Link]?oprID=165
Nava-Coronel, M., Silva-Vara, S., Morales-Loredo, A., Febres, V.J., Niblett, C.L., Lee, R.F. y Rocha-Pea,
M.A. 1999. Caracterizacin serolgica y molecular de algunos aislamientos del virus tristeza de los
ctricos de Nuevo Len, Mxico. Resmenes, XXVI Congreso Nacional de la Sociedad Mexicana
de Fitopatologa/X Congreso Latinoamericano de Fitopatologa. Guadalajara, Jalisco. Mxico.
NavasCastillo, J., and Moreno, P. 1993. Partial purification of a virus associated with a Spanish
isolate of citrus ringspot. Plant Pathology 42:339-346.
NavasCastillo, J., and Moreno, P. 1995. Filamentous flexuous particles and serologically related
proteins of variable size associated with citrus psorosis and ringspot diseases. European J. of
Plant Pathology 100:343-348.
Olsen, M., Matheron, M., McClure, M., Xiong. Z. 2000. Diseases of citrus in Arizona. AZ1154.
Cooperative Extension, College of Agriculture & Life Sciences. The University of Arizona. 16p.
Oldfield, G.N., Kaloostian, G.H., Pierce, H.D., Calavan, E.C., Granett, A.L., Blue, R.L., Rana, G.L.,
Gumpf, D.J. 1977. Transmisin of Spiroplasma citri from citrus to citrus by Scaphytopius
nitridus. Phytopathology 67:763-765.
Orozco-Santos, M. 1994. Principales especies de fidos (Homoptera: Aphididae) en las reas citrcolas
de Mxico. Memorias, XXI Congreso Nacional de la Sociedad Mexicana de Fitopatologa.
Cuernavaca, Morelos. Mxico.
Orozco-Santos, M. 1995. Enfermedades presentes y potenciales de los ctricos en Mxico. Universidad
Autnoma Chapingo. Mxico. 150p.
Orozco-Santos, M. y Gonzlez-Garza, R. 1985. Descripcin del amachamiento de naranja Valencia (Citrus
sinensis (L.) Osbeck) en el estado de Veracruz. Revista Mexicana de Fitopatologa 3: 66-69.
Palmieri, M., Donis, I., Salazar, A.L., Blanco, S., Porres, M., Brlansky, R.M., Guerra-Moreno, A.S.,
Manjunath, K.L., and Lee, R.F. 2005. Leprosis in Guatemala. pp. 510. In: Hilf, M.E., Durn-Vila, N.,
Rocha-Pea, M.A. (ed.). Proc. 16th Conference Intern. Organ. Citrus Virol. Riverside, California.
Pea del Ro, M.A. 1987. Afidofauna asociada al cultivo de los ctricos en los estados de Tamaulipas,
San Luis Potos y Veracruz. Informe de Labores. INIFAP-SARH. Campo Experimental General
Tern. Mxico (mimeografiado).
Ramrez-Ch., J.L. y Guerrero, M., R. 1999. Monitoreo de Toxoptera citricidus Kirkaldy y otros fidos
vectores del VTC en huertos citrcolas de Yucatn, Mxico. pp. 185. En: Memorias, VIII
Congreso Nacional Sociedad Mexicana de Ciencias Hortcolas. Manzanillo, Colima, Mxico.
Reanwarakorn, K., and Semancik, J.S. 1999. Correlation of hop stunt viroid variants to cachexia
and xyloporosis diseases of citrus. Phytopathology 89:568-574.
Reyes-Salazar, M.H. 1990. Contribucin al estudio taxonmico de los fidos (Homoptera:Aphididae)
en la regin citrcola de Nuevo Len, Mxico. Tesis de Bilogo. Universidad Autnoma de
Nuevo Len. Monterrey, Mxico.
Riesner, D., and Gross, H.J. 1985. Viroids. Ann. Rev. Biochem. 54:531-564.
Robles-Serna, R. 1985. Presencia de exocortis en los ctricos de Tamaulipas. Resmenes XII Congreso
Nacional de Fitopatologa. Guanajuato, Mxico, Septiembre 11-14, 1985.
Rocha-Pea, M.A. 1984. Riesgos de introduccin de enfermedades de ctricos a Nuevo Len. Boletn
Informativo Num. 4. CIAGON-INIA-SARH. Campo Agrcola Experimental General Tern. Mxico. 2p.
Rocha-Pea, M.A. 2000. Mexicos citrus industry and perspective on exotic pathogens. pp. 9-15. In:
Gump, D.J., and Polek, ML. (ed.). Proceedings of the Exotic Diseases of Citrus Workshop.
Visalia, California. 74p.
390
RochaPea, M.A. y Lee, R.F. 2002. Enfermedades de los ctricos causadas por virus y otros agentes
infecciosos transmitidos por injerto. pp. 1-16. En: Rocha-Pea, M.A., y Ovando-Cruz, M.E.
(ed.). 1er Simposio de Capacitacin Citrcola en el Estado de Oaxaca. COECIO-Fundacin
Produce Oaxaca, A.C. Puerto Escondido, Oaxaca. Mxico. 112p.
Rocha-Pea, M.A., Lee, R.F., Lastra, R., Niblett, C.L., Ochoa-Corona, F.M., Garnsey, S.M., and
Yokomi, R.K. 1995. Citrus tristeza virus and its aphid vector Toxoptera citricida: Threats to
citrus production in the Caribbean and Central and North America. Plant Disease 79:437-445.
Rocha-Pea, Lpez-Arroyo, J.I., y Lee, R.F. 2005a. Enfermedades exticas de riesgo potencial para
la citricultura de Mxico. Memorias III Simposio Internacional de Citricultura. Tecomn, Colima.
Noviembre 16-18, 2005.
Rocha-Pea, M.A., Lpez Arroyo, J.I., Pea del Ro, M.A., and Almeyda-Len, l.H. 2005b. Current
situation on citrus virus and virus-like diseases and their vectors in Mexico. pp. 381-385. In:
Hilf, M.E., Durn-Vila, N., Rocha-Pea, M.A. (ed.). Proc. 16th Conference Intern. Organ. Citrus
Virol. Riverside, California.
Rocha-Pea, M.A., Ochoa-Corona, F.M., Martnez-Soriano, J.P., Roistacher, C.N., and Lee, R.F. 1998.
Citrus tristeza virus: Events that occur before, during and after the disease epidemics. Subtropical
Plant Science 50:26-36.
Rocha-Pea, M.A., Martnez-Soriano, J.P. y Byerly-Murphy, K.F. 1995. Viroides de ctricos: Amenaza
oculta para la citricultura de Mxico. Revista Mexicana de Fitopatologa 13:146-149.
Rocha-Pea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. 1992. Precauciones y usos de portainjertos de ctricos
tolerantes al virus de la tristeza. Publicacin Especial No. 2. INIFAP/SARH. Campo Experimental
General Tern. Mxico. 48p.
Rocha-Pea, M.A., Silva-Vara, S. y Martnez-Soriano, J.P. 1996. Presencia del virus de la tristeza
en plantaciones comerciales de ctricos del estado de Nuevo Len, Mxico. Memorias XXIII
Congreso Nacional de Fitopatologa. Guadalajara, Jalisco. Mxico.
RochaPea, M.A., Pea del Ro, M.A. y Lee, R.F. 1992. El virus de la tristeza y sus insectos vectores:
amenaza potencial para la citricultura de Mxico. Publicacin Especial No. 1. . INIFAP/SARH.
Campo Experimental General TernMxico. 48p.
Roistacher, C.N. 1988. Cachexia and xyloporosis diseases of citrus A Review. pp. 114-124. In:
Timmer, L.W., Garnsey, S.M., and Navarro, L. (ed). Proc. 14th Conference Intern. Organ.
Citrus Virol. Riverside, California.
Roistacher, C.N. 1991. Graft transmissible diseases of citrus. Handbook of detection and diagnosis.
FAO, Rome. 286 p.
Roistacher, C.N. 1993. Psorosis A Review. pp. 139-154. In: Moreno, P., da Graa, J. V., Timmer,
L.W. (ed.). Proc. 12th Conference Intern. Organ. Citrus Virol. Riverside, California.
Roistacher, C. N. 1996. The economics of living with citrus disease: Huanglongbing (greening) in
Thailand. pp 279285. In: da Graa, J. V., Moreno, P., Yokomi, R. K. (ed.). Proc. 13th Conference
Intern. Organ. Citrus Virol. Riverside, California.
Saavedra de Dominguez, F.S., Bernal, A., Childers, C.C., Kitajima, E.W. 2001. First report of citrus
leprosis on Panama. Plant Dis. 85:228.
SAGAR. 1997. Plan de accin contra el virus tristeza de los ctricos y el pulgn caf, Toxoptera
citricida. Direccin General de Sanidad Vegetal. Comisin Nacional Agropecuaria. Secretara
de Agricultura, Ganadera y Desarrollo Rural. Mxico (mimeo).
SAGARPA. 2001a. Memorias, Reunin Nacional Campaa Contra el Virus de la Tristeza
de los Ctricos. Sistema Nacional de Inspeccin e Inocuidad Alimentaria. Secretara
de Agricultura, Ganadera, Pesca y Alimentacin. Mxico. Campeche, Campeche.
Octubre 17-19, 2001. (mimeo).SAGARPA. 2001b. Norma Oficial Mexicana NOM-031FITO-2000, por la que se establece la campaa contra el virus tristeza de los ctricos.
Secretara de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentacin. Mxico.
SAGARPA. 2002. Norma Oficial Mexicana NOM-079-FITO-2002, Requisitos fitosanitarios para la
produccin y movilizacin de material propagativo libre de virus tristeza y otros patgenos asociados
a ctricos. Secretara de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentacin. Mxico.
391
SAGARPA. 2003. Comunicacin escrita dirigida a los Comits Estatales de Sanidad Vegetal. Mxico D.F.
SAGARPA. 2006a. Avances del Programa Nacional de Reconversin Productiva de la Cadena Citrcola.
Secretara de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentacin. Mxico. 24 p.
SAGARPA. 2006b. Norma Oficial Mexicana con carcter de emergencia NOM-EM-046-FITO-2006,
por la que se instrumenta el Dispositivo Nacional de Emergencia con el objeto de confinar,
erradicar y prevenir dispersin de la leprosis de los ctricos en el Estado de Chiapas. Secretara
de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentacin. Mxico.
SAGARPA. 2007. Situacin de la leprosis de los ctricos (Rhabdoviridae). Secretara de Agricultura,
Ganadera, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentacin. SENASICA. Mxico.
Snchez-Salas, J.A., Robles-Serna, R., and Gonzlez-Garza, R. 1979. Ocurrencia de exocortis de
los ctricos en el estado de Nuevo Len y su efecto en una combinacin patrn-injerto
susceptible. Proc. Tropical Region Amer. Soc. Hort. Sci. 23:75-78.
Semancik, J.S., and Duran-Vila, N. 1991. The grouping of citrus viroids: additional physical and
biological determinants and relationships with diseases of citrus. pp. 178-188. In: Brlansky, R.H., Lee,
R.F., and Timmer, L.W. (ed.). Proc. 11th Conference Intern. Organ. Citrus Virol. Riverside, California.
Silva-Vara, S., Pea del Ro, M.A., Pea-Martnez, R., Villegas-Jimnez, N., Byerly-Murphy, K.F., y
Rocha-Pea, M.A. 2001. Distribucin del virus de la tristeza en tres plantaciones comerciales
de ctricos del estado de Nuevo Len, Mxico. Agrociencia 35:441-450
Teixeira, D. C., Ayres, A. J., Kitajima, E. W., Tanaka, F. A. O., Danet, J. L., Jagoueix-Eveillard, S.,
Saillard, C., and Bov, J. M. 2005a. First report of a Huanglongbing-like disease of citrus in So
Paulo State, Brazil, and association of a new liberibacter species, Candidatus Liberibacter
americanus, with the disease. Plant Disease 89:107.
Teixeira, D. C., Saillard, C., Jagoueix-Eveillard, S., Danet, J. L., Ayres, A. J., and Bov, J. M. 2005b.
Candidatus Liberibacter americanus associated with citrus huanglongbing (greening disease)
in So Paulo State, Brazil. Intl. J. Syst. Evol. Microbiol. 55:1857-1862.
Teixeira, D. C., Danet, J. L., Eveillard, S., Martins, E. C., Jesus Junior, W. C., Yamamoto, P. T., Lopes,
S. A., Bassanezi, R. B., Ayres, A. J., Saillard, C., and Bov, J. M. 2005c. Citrus huanglongbing
in So Paulo State, Brazil: PCR detection of the Candidatus Liberibacter species associated
with the disease. Molecular and Cellular Probes 19:173-179.
Timmer, L.W., and Benatena, H.N. 1977. Comparison of psorosis and other viruses causing leaf
flecking in citrus. Proc. Int. Soc. Citriculture 3:930-935.
Triapitsyn, S.V., and Phillips, P.A. 2000. First record of Gonatocerus triguttatus (Hymenoptera:
Mymaridae) from eggs of Homalodisca coagulata (Homoptera: Cicadellidae) with notes on the
distribution of the host. Florida Entomologist 83: 200-203.
Uc-Vrguez, A., Ochoa,Martnez, D.L., Crdenas-Soriano, E., Mora-Aguilera, G., Villegas-Monter,
A. 2001. Avances en el estudio etiolgico del amarillamiento letal del limn Persa (Citrus
latifolia Tan.) en Martnez de la Torre, Veracruz, Mxico. Memorias XXVII Congreso Nacional
de Fitopatologa. Quertaro, Quertaro. Mxico. Resumen F-94.
Villarreal, L. Aguirre, L., Cruz, M. 1996. Deteccin del virus de la tristeza en Mxico. Memorias XXIII
Congreso Nacional de Fitopatologa. Guadalajara, Jalisco. Mxico.
Villarreal, G., L.A., Ramrez D., A.M., Robles G., P.L. 2000. Campaa contra el virus tristeza de
los ctricos en Mxico. Memorias Sptima Reunin Anual del Consejo Nacional Consultivo
Fitosanitario. Secretara de Agricultura Ganadera y Desarrollo Rural. Comisin Nacional
Agropecuaria. Puebla, Puebla, Octubre [Link], H.K., Cervantes, A., Derrick, K.S.
1997. Citrus blight found in Mexico. Plant Disease 81:551.
Yokomi, R.K., Lastra, R., Stoetzel, M.B., Damsteet, V.D., Lee, R.F., Garnsey, S.M., Gottwald,
T.R., Rocha-Pea, M.A., and Niblett, C.L. 1994. Establishment of the brown citrus aphid
(Homoptera:Aphididae) in Central America and the Carribean Basin and transmission of citrus
tristeza virus. Journal Economic Entomology 87:10781085.
392
13. Manejo integrado de
huertas de ctricos antes y
despes de heladas
Juan E. Padrn-chvez
Contenido
13.1 Daos por heladas en Nuevo Len...... 394
13.2 Caractersticas de las heladas........ 395
13.3 Aspectos fisiolgicos relacionados con la resistencia al fro............ 396
13.4 Prcticas culturales para prevenir daos por heladas............ 398
13.5 Mtodos para la proteccin contra las heladas........... 399
13.6 Manejo de huertas daadas por heladas......... 403
13.7 Evaluacin del dao por heladas......... 408
13.8 Perspectivas....... 412
13.9 Bibliografa..... 413
Padrn-Chvez, J.E. 2009. Manejo integrado de huertas de ctricos antes y despus de heladas. pp.
393-414. En: Rocha-Pea, M.A., y Padrn-Chvez, J.E. (eds). EL cultivo de los ctricos en el
estado de Nuevo Len. Libro Cientfico No. 1. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales
Agrcolas y Pecuarias. CIRNE. Campo Experimental General Tern. Mxico.
393
La regin citrcola de Nuevo Len est ubicada entre los 24o 45 y 25o 40 de Latitud
Norte y entre 99o 30 y 100o 10 de Longitud Oeste, con una altura entre 300 y 430
msnm (GENL, 2008). Esta situacin hace que la estacin invernal est en un riesgo
permanente de ocurrencia de temperaturas menores de 0oC, que dependiendo de
los grados por debajo de los 0C y su tiempo de duracin, pueden afectar en menor
o mayor proporcin el desarrollo y produccin del cultivo de los ctricos (GonzlezGarza et al., 1983).
La ocurrencia de bajas temperaturas en invierno, coincide con la etapa de
madurez fisiolgica de los frutos en las principales variedades que se cultivan en
la regin citrcola de Nuevo Len, por lo que se acentan aun ms las prdidas
econmicas potenciales propiciadas por la ocurrencia de heladas.
13.1 Daos por heladas en Nuevo Len
En el perodo invernal de 1983-1984 se presentaron heladas que causaron daos
severos a la citricultura en la regin centro de Nuevo Len. Durante el perodo de
heladas; las temperaturas variaron de 0 a 10C por 52 a 60 horas continuas,
presentndose de cuatro a seis heladas subsecuentes. El efecto de las bajas
temperaturas se manifest en forma de prdida de follaje, daos a la madera en
tronco y ramas principales y en el fruto (Fig. 13.1). Las huertas de mandarina y
toronja mostraron mayor cantidad de plantas daadas en comparacin con las
huertas de naranja.
En general en ese perodo se observaron daos severos en un 27.2%,
muy severo en un 45.5% y prdidas de plantas en un 25.3%. Con base en una
poblacin de 6 millones de rboles de ctricos en Nuevo Len, en ese entonces se
estim que 4.3 millones de plantas sufrieron daos de severos a muy severos y
1.6 millones de rboles murieron (Trevio de la Cruz, 1990). Posteriormente en el
invierno de 1989-1990, de nueva cuenta ocurrieron heladas tan severas como las
del invierno de 1983-1984 y con resultados similares en las huertas del la regin
citrcola de Nuevo Len, en las que se observaron rboles muertos, rboles con
daos solamente en la fruta sin cosechar, as como daos a la madera en ramas
secundarias y principales.
394
Son varios los factores que inciden en la intensidad del dao causado por
bajas temperaturas: variedad y patrn utilizados, grado de actividad del rbol en
el momento de la ocurrencia de la heladas, el tipo de helada, temperatura mnima
alcanzada y duracin, interaccin de la temperatura con el viento, el manejo del suelo
y agua durante el otoo e invierno y la presencia de barreras naturales en las huertas
y, por supuesto, la interaccin de todos estos factores entre s (Gonzlez-Garza et al.,
1983; Trevio de la Cruz, 1990; Varela-Fuentes et al., 2005; Grajales-Hall, 2007).
Fig. 13.1 Daos por efecto de bajas temperaturas en la zona citrcola de Nuevo Len en diciembre
de 1983. A. Huerta adulta con defoliacin y cada de fruto. B. Huerta en desarrollo mostrando rboles
muertos. C. y D. Daos a la madera (Fotos: J.E. Padrn-Chvez).
13.2 Caractersticas de las heladas
Generalmente, existen dos tipos de heladas: las heladas por conveccin (radiacin)
y por adveccin.
Las heladas por conveccin son de ocurrencia local, se presentan con cielo
395
despejado y viento en calma, donde el suelo y planta pierden rpidamente su calor
por radiacin al aire cercano al mismo, causando un enfriamiento relativamente
rpido que hace que la temperatura descienda por debajo del punto de
congelamiento. Este tipo de heladas ocurre durante la noche y normalmente
las temperaturas ms bajas se registran de las cinco de la maana hasta poco
antes de que salga el sol. Los rboles ms afectados son aquellos que se
encuentran en las partes ms bajas del terreno, puesto que el aire fro es ms
denso.
Las heladas por adveccin se presentan en das nublados y generalmente
cubren un perodo de tres das; en el primer da la masa de aire fro invade la
regin y se produce un descenso brusco de la temperatura, al segundo da ocurre
un perodo de aparente calma, durante el cual se puede presentar una helada
por conveccin y al tercer da comienza a subir la temperatura. Este tipo de
heladas ocasiona daos ms evidentes a los rboles localizados en las partes
altas del terreno, ya que estn ms expuestos a los vientos fros; sin embargo,
como tambin ocurren heladas por conveccin, tambin se presentan daos en
los rboles localizados en las partes bajas, pudindose registrar un dao general
en toda la huerta (Gonzlez-Garza et al., 1983; Trevio de la Cruz, 1990; Davies
y Albrigo, 1994).
Es importante conocer qu tipo de heladas se presentan en una determinada
regin, ya que las caractersticas entre ellas varan significativamente y en
consecuencia, en la implementacin y xito de los mtodos de prevencin. No
obstante lo anterior, regularmente se presentan daos por combinacin de ambas.
Por lo cual es necesario considerar las caractersticas meteorolgicas presentes y
pronosticadas antes de efectuar un programa de prevencin de heladas en huertas
de ctricos.
13.3 Aspectos fisiolgicos relacionados con la resistencia
al fro
En regiones con clima subtropical, el cual es el que predomina en el rea citrcola
de Nuevo Len, la temperatura es el factor climtico ms importante que regula el
crecimiento de los rboles. A finales del otoo, cuando la temperatura diaria oscila
396
entre los 4 y 15C, el rbol entra en un perodo de descanso tcnicamente llamado
quiescencia, durante el cual es ms tolerante a las bajas temperaturas. No obstante
los anterior, en la regin citrcola de Nuevo Len la variacin de la temperatura
durante este perodo no es uniforme, por lo que es frecuente que se presenten
das con temperaturas superiores a los 15C, lo que ocasiona una reactivacin del
ritmo metablico de los rboles, que los hace susceptibles a los efectos de las bajas
temperaturas. Por otra parte, el riego en invierno puede adelantar la brotacin si el
rbol est activo y se corre el riesgo de que una helada ligera dae el follaje tierno
(Gonzlez-Garza et al., 1983).
Existen reportes de que los rboles en general y algunos de sus rganos
en particular, adquieren la capacidad de resistir temperaturas inferiores a los 0C
sin formacin de hielo si anteceden temperaturas que permitan la aclimatacin, en
cuyo caso las flores de especies de ctricos comercialmente importantes tienen la
capacidad de soportar hasta 4.3 C, frutos -5 C, hojas maduras -7C y ramas -8.9C;
sin embargo, las hojas jvenes en desarrollo solamente resisten temperaturas de
-2 C. La resistencia tambin vara con la especie (Davies y Albrigo, 1994) y con el
tiempo de duracin de la temperatura.
El dao propiciado por bajas temperaturas se debe fundamentalmente a la
formacin de hielo en los tejidos. Los tejidos daados muestran un aspecto flcido,
debido a que el citoplasma ha perdido su capacidad de retener agua dentro de sus
vacuolas y mantener la turgencia de los tejidos (Davis y Albrigo, 1994).
Los daos ms graves ocurren con temperaturas ms bajas, con una duracin
prolongada de la helada o humedad relativa ms alta (cuando el aire es seco, pueden
tolerarse temperaturas por debajo de la crtica); sin embargo, hay que tomar en cuenta
que vara la sensibilidad de las variedades a las heladas; generalmente, cuando las
temperaturas bajan a -1.7C por 30 minutos o ms, algn dao a la planta ctrica
ocurrir (Geisel y Unruh, 2003). En el Cuadro 13.1 se presenta la sensibilidad relativa
para seleccionar rboles y patrones de ctricos. Asimismo, la temperatura a la cual
las frutas ctricas sufren dao depende de la especie y del grado de madurez; las
temperaturas crticas para seleccionar frutas se presentan en el Cuadro 13.2
397
Cuadro 13.1 Sensibilidad relativa a las heladas de algunos ctricos.
Nombre comn
Citron
Toronja
Kumquat
Limn
Lima
Hbridos de mandarina y naranja
Naranja
Mandarina Satsuma
Patrones
Limn Rugoso
Naranja trifoliada
Citranges Troyer y Carrizo
Nombre cientfico
Copa
Citrus medica
Citrus paradisi
Fortunella spp.
Citrus limon
Citrus aurantifolia
Citrus reticulata ssp.
Citrus sinensis
Citrus reticulata ssp.
Citrus macrophylla
Poncirus trifoliata
Hbridos
Sensibilidad a las
heladas*
Modificado de: Geisel y Unruh (2003)
A = Sensibilidad Alta, M = Sensibilidad Moderada, B = Sensibilidad Baja
A
M
B
A
A
A
M
B
A
M
M
Cuadro 13.2 Temperaturas crticas a las cuales las frutas ctricas sufren daos por
heladas.
Temperatura crtica
Fruta
F
C
Yemas y flores de limn
27.0
-2.8
Limones 13 mm de dimetro
29.5 a 30.5 -1.4 a -0.8
Limones verdes 13 mm de dimetro
27.0 a 29.5 -2.8 a -1.4
Limones a punto de cosecha
26.0 a 30.5 -3.3 a -0.8
Naranjas verdes
28.5 a 29.5 -1.9 a -1.4
Naranjas, toronjas y mandarinas a medio madurar
27.0 a 29.0 -2.8 a -1.7
Naranjas, toronjas y mandarinas a punto de cosecha
25.0 a 29.0 -3.9 a -1.7
Fuente: Geisel y Unruh (2003)
La temperatura crtica es afectada por la humedad relativa y la duracin.
13.4 Prcticas culturales para prevenir daos por heladas
En huertos de ctricos generalmente el follaje de los rboles est ms fro que el
suelo; asimismo, el aire situado de 1.50 a 1.80 m de altura, puede estar ms fro que
el que se encuentra en la superficie del suelo.
398
El dao que sufre una huerta es mucho ms grave cuando el suelo est
seco; sin embargo, hay contradicciones respecto del efecto de la humedad
disponible en el momento de una helada. Lo importante que hay que considerar
es que las prcticas de manejo aplicadas a la huerta a la entrada del otoo
debern reducirse para favorecer la induccin del rbol a disminuir su actividad
metablica y con ello el endurecimiento de los tejidos, buscando mayor
tolerancia a las bajas temperaturas.
En huertos con una cubierta vegetal densa sobre el suelo, el dao
por efecto de heladas suele ser mayor que en aquellos con suelo desnudo y
compacto. En este caso, es la cubierta vegetal la que recibe el calor liberado
del suelo y no los rganos de los rboles ctricos. Adems, la cubierta vegetal
proporciona sombra al suelo durante el da, de tal forma que la acumulacin de
calor proveniente del sol es casi nula y en consecuencia la liberacin de ste
hacia el aire del huerto durante la noche es mnima o no se realiza.
13.5 Mtodos para la proteccin contra las heladas
13.5.1 Mtodos pasivos
Sin duda el mtodo ms exitoso en la proteccin de una huerta contra
heladas es la seleccin del sitio. Es importante obtener los datos histricos
sobre las temperaturas para cada localidad en particular, incluyendo la
probabilidad de heladas, para seleccionar el sitio de plantacin, en terrenos
con menor probabilidad de riesgos de daos por bajas temperaturas.
Otro mtodo pasivo de proteccin contra heladas es la presencia
de barreras rompe vientos. Las barreras rompe vientos consisten en el
establecimiento de hileras cerradas de rboles de un tamao mayor a
los ctricos en el lado norte o noroeste de la huerta. Sin embargo, es
necesario considerar que los rboles ctricos cercanos a la barrera tendrn
un desarrollo ms lento que el resto, cuyo grado de afectacin depender
de la especie utilizada como barrera. En la regin citrcola de Nuevo
Len es comn observar hileras de nogales nativos {Carya illinoensis
(Wangenh.) K. Koch} a lo largo de las plantaciones siguiendo las acequias
399
que conducen el agua de riego; sin embargo, esta especie por ser de hoja caduca y
sufrir defoliacin en el invierno poco sirve como barrera rompe vientos. Las plantas
que regionalmente se pueden emplear como barreras rompe viento son algunas
especies de casuarina (Fig. 13.2A), eucalipto, etc. En localidades situadas en las
partes bajas no es necesario establecer barreras de rboles rompe vientos, puesto
que no solamente no protegern a los ctricos sino que impedirn el drenaje del aire
y puede ocasionar dao cuando ocurra una helada por viento (Davies y Albrigo,
1994). Las barreras rompe vientos suelen ser ms efectivas si se combinan con
calentadores.
Fig. 13.2 Mtodos pasivos para reducir el efecto de bajas temperaturas en plantaciones de ctricos.
A. Plantas de casuarina como barreras rompe viento en la parte norte o noreste de las huertas. B.
Eliminacin de malezas para permitir la captacin al suelo de la radiacin solar y la liberacin de
calor durante la noche.
Un suelo limpio, libre de maleza, se considera tambin un mtodo pasivo
de proteccin contra heladas, ya que cuando la superficie est limpia intercepta
y almacena ms radiacin solar durante el da y libera ms calor durante la
noche, con respecto a una superficie cubierta con maleza.
12.5.2 Mtodos activos
Los rboles maduros sobreviven mejor a heladas de corta duracin que los
rboles jvenes en la mayora de los casos, debido a su gran tamao de copa
400
y masa del rbol, ya que la copa grande retrasa la prdida de calor de la huerta
y a mayor masa se requieren perodos ms prolongados de temperaturas bajas
para llegar a ser crticos y ocurrir el dao. Los rboles jvenes tpicamente son
ms vigorosos que los maduros, de tal forma que son menos tolerantes a las
heladas en muchos casos. A continuacin se sealan las caractersticas de
algunos de los mtodos activos ms utilizados en la proteccin de las huertas
contra heladas:
Aplicacin de agua. El uso de sistemas de riego por aspersin se ha estudiado
y practicado en huertas de ctricos, para la proteccin de heladas en diferentes
regiones de Estados Unidos, principalmente California y Florida (Boman et al.,
1999); el inconveniente principal es que se requieren volmenes grandes de
agua.
Algunos trabajos en Florida han mostrado la efectividad de los
microaspersores en la proteccin de rboles jvenes; los emisores que
producen un patrn de distribucin del agua de 90 a 180 sobre el rbol son
ms eficientes que aquellos con un patrn de 360. En otro trabajo se demostr
que la microaspersin mantuvo la temperatura del tronco cercana a los -1.1C
donde la temperatura del aire alcanz los -9.4C en una helada con vientos que
superaron los 30 km/h. En esta situacin particular, es importante el lugar donde
se coloca el emisor en relacin al rbol, en este caso el microaspersor deber
colocarse en el lado de donde el rbol reciba el viento, de manera que deber
mantenerse en forma constante la aspersin del agua sobre ste, ya que de otra
manera el rbol sufrir mayor dao por la helada, an comparado con rboles
sin recibir aspersin de agua (Parsons et al., 1991; Boman et al., 1999).
En algunas reas del mundo se ha utilizado la irrigacin al suelo para la
proteccin contra heladas. Los productores empiezan a regar el da anterior y
durante el da cuando se esperan temperaturas mnimas y lo suspenden 4872 horas despus de la helada para minimizar el dao a las races debido a la
anaerobiosis, en este caso tambin se requieren volmenes grandes de agua.
401
En Nuevo Len se han realizado algunas observaciones sobre la
efectividad de este mtodo a nivel comercial, encontrando satisfactorio el efecto
positivo de la microaspersin en rboles en desarrollo; por el contrario, en rboles
adultos en produccin la proteccin no ha sido total en todo el rbol, an colocando
el microaspersor a 1.0-1.5 m del suelo y dentro de la copa del rbol. Para este
caso, los aspersores se deben mantener funcionando en forma continua durante
el perodo de heladas con el propsito de mantener una mayor cobertura de agua
sobre el rea de la copa del rbol para reducir los daos por la formacin inminente
de hielo (Padrn-Chvez, 1989, datos no publicados).
En la prctica, el momento ms apropiado para iniciar la aspersin y que sea
efectiva en la prevencin de daos por heladas, es cuando la temperatura registra
valores de 1C, con el fin de proporcionar cierto margen de seguridad y mantenerlo
funcionando durante todo el tiempo que dure la helada (Davis y Albrigo, 1994).
Para la proteccin contra las heladas es necesario disponer de cantidad de agua
suficiente, ya que durante ese perodo todas las plantas se deben asperjar al mismo
tiempo. Si no existe viento, la aspersin puede ser suspendida cuando la temperatura
del aire ha ascendido a 0C fuera de la zona tratada; sin embargo, si se presentan
vientos, es preferible esperar hasta que la temperatura del aire alcance 1C, aunque no
es necesario esperar hasta que se haya derretido todo el hielo (Davis y Albrigo, 1994).
Calentadores. La utilizacin de calentadores de diesel o cualquier otro combustible
es otro mtodo de proteccin de huertas contra heladas, utilizados con xito en
algunos pases desde hace muchos aos. La mayor ventaja de los calentadores
es que, si son colocados y utilizados adecuadamente, protegen eficazmente a
los rboles y fruta durante heladas por conveccin; sin embargo, para su uso es
necesario hacer un anlisis de beneficio/costo.
Ventiladores. Operan sobre el principio de la formacin de una capa de inversin
trmica durante heladas por radiacin. Esta situacin se crea cuando la superficie del
suelo se enfra ms rpido que el aire a 8-25 m sobre la superficie. Los ventiladores
402
son ms efectivos durante heladas de radiacin moderadas donde solamente es
necesario incrementar la temperatura 1-1.5 C; sin embargo, en heladas con viento
no son efectivos. El uso de ventiladores requiere tambin un anlisis de beneficio/
costo, ya que los ventiladores ms comunes utilizan diesel o gasolina para su
funcionamiento.
Recubrimiento del tronco. Existe una serie de materiales diversos que se han
utilizado para recubrir el tronco, principalmente de rboles en desarrollo menores a
tres aos de edad para protegerlos de heladas:
- Papel de bolsas de harina de maz, el cual se coloca alrededor del tronco amarrando
los extremos con ixtle o cinta plstica, en este caso cubriendo el tronco desde el
suelo hasta la base de la copa.
- Tubo de poliuretano, el cual se corta a la medida del tronco de cada rbol en
desarrollo; tambin con el fin de cubrirlo desde el suelo hasta la base de la copa.
- Otro mtodo comn es el embancado, que consiste en la acumulacin de tierra
alrededor del tronco desde el suelo hasta una altura de 40-50 cm arriba de la
unin patrn-injerto; en este caso es conveniente pintar el tronco con una mezcla
de cal, sulfato de cobre y paratin metlico antes de protegerlo con tierra.
En los dos primeros casos sealados, se deja el recubrimiento an despus
que haya pasado el riesgo de heladas, con el propsito de evitar la brotacin en el
tronco. En el caso del embancado es necesario retirar el suelo del tronco del rbol
despus de que haya pasado el riesgo de heladas, de lo contrario podra haber
dao por Phytophthora en el tronco de la variedad.
13.6 Manejo de huertas daadas por heladas
El programa y costo de rehabilitacin de la huerta despus de haber sido afectada
por heladas depender principalmente de la intensidad del dao, lo cual a su vez
403
depende de factores como: especie, edad y grado de actividad del rbol, condicin
de humedad, estado fitosanitario, vigor, etc. En trminos generales, el manejo de
huertas afectadas por daos de heladas es sustancialmente diferente al manejo
que se lleva a cabo de una plantacin en condiciones normales. A continuacin se
dan algunos lineamientos generales que el citricultor deber adecuar a la situacin
especfica de su huerta:
13.6.1 Podas
Esta es posiblemente la prctica ms importante para una recuperacin adecuada
de los rboles, ya que el propsito fundamental es favorecer la generacin
de brotes fuertes y sanos de las ramas y troncos sobrevivientes, as como la
eliminacin de madera muerta que acta como reservorio del hongo Diaphorte
citri, agente causal de la melanosis (GIC, 1984a, 1984b, Padrn-Chvez, 1990;
Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2007). En los casos de dao ligero a moderado,
el momento adecuado para podar es despus de que el rbol haya totalmente
brotado para tener la seguridad de que se eliminar estrictamente la madera
muerta y las ramas mal formadas. La madera muerta se distingue por no tener
brotes o quebrarse fcilmente; mientras que la madera daada se diferencia por
presentar brotes de desarrollo raqutico, que se mueren en un tiempo corto, ya que
al daarse severamente en su sistema vascular no existe circulacin de savia que
pueda mantenerlos vivos; adems, debe observarse si se presentan rajaduras o
lesiones en la corteza o si sta se est desprendiendo. Tambin es conveniente
eliminar las ramas traslapadas o mal formadas, incluyendo aquellas que hayan
sufrido algn dao mecnico (GIC, 1984a, 1984b; Padrn-Chvez, 1990).
Si se poda antes de que se defina el dao se corre el riesgo de debilitar ms a
los rboles cortando exceso de madera que an est viva, o por el contrario puede
dejarse madera muerta que amerite una segunda poda, lo cual generar costos
adicionales en la rehabilitacin de la huerta (GIC, 1984a, 1984b; Padrn-Chvez,
1990; Gonzlez-Garza et al., 1983; Padrn-Chvez, 1990; Davies y Albrigo, 1994;
Wheaton et al., 1999; Grajales-Hall, 2007; Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2007).
404
Es importante considerar que en casos de dao a la madera extremadamente
severo en rboles adultos, la muerte regresiva (secado de las ramas) puede
continuar durante toda la temporada siguiente a la helada. En estos casos la poda
debe retrasarse lo suficiente hasta que esta muerte regresiva cese.
Es necesario podar toda la madera severamente daada o muerta, realizando
los cortes en madera viva. Se debe hacer una poda eficiente y limpia, utilizar
herramienta de buena calidad y adecuada a cada tamao de rama. La herramienta
defectuosa o inadecuada retrasa el trabajo; adems ofrece dificultad en la
operacin y es fcil causar heridas accidentales a las ramas sanas.
En la Figura 13.3 se ilustra la forma en que se debe hacer la poda en rboles
afectados por heladas. Es importante seguir las etapas de corte, para evitar
el resquebrajamiento de la madera que dificulte una adecuada cicatrizacin.
Asimismo, es importante que los cortes se realicen en forma vertical (Fig. 13.4 A),
evitando los cortes horizontales o transversales, para prevenir la acumulacin de
agua en el tejido y por consecuencia evitar el desarrollo de pudriciones. Tambin
es conveniente tener presente que los cortes se deben efectuar exclusivamente
en madera viva, prxima; adems los cortes de ramas mayores de 3 a 5 cm de
dimetro deben cubrirse con algn cura-podas o con pintura vinlica sin diluir
(Fig. 13.4 B).
13.6.2 Tratamiento a los troncos
Si el rbol ha sufrido aberturas o rajaduras en el tronco o ramas principales,
es necesario protegerlos con algn fungicida para evitar que penetren hongos
causantes de pudriciones. Para este fin se puede usar cura-podas o pasta
bordelesa, la cual se prepara mezclando 1 kg de sulfato de cobre pentahidratado
o tribsico y 1 kg de cal en el agua suficiente para obtener la consistencia deseada
en la pasta. Los rboles que pierden totalmente el follaje, puede ser deseable
encalarlos, pues esta prctica evita las quemaduras por los rayos solares a la
madera de ramas principales y del tronco, los cuales en condiciones normales no
estn acostumbrados a recibir los rayos del sol en forma directa.
405
13.6.3 Riegos
En trminos generales, en los rboles afectados por heladas se disminuye las
necesidades de agua y por consiguiente requieren un nmero menor de riegos de
los que se aplican a las plantaciones bajo condiciones normales; sin embargo es
conveniente vigilar el suelo y cuidar que no falte una humedad normal. Adems,
es importante que cuando se riegue, los troncos daados no tengan contacto
directo con el agua para evitar en lo posible un medio propicio para el desarrollo de
pudriciones del tipo gomosis.
Bajo condiciones normales el primer riego se debe aplicar antes de la brotacin
de primavera; sin embargo, debido al efecto de defoliacin, el riego debe ser ligero
solo para cubrir los requerimientos hdricos del rbol, por lo que un exceso de
humedad antes de la brotacin podra ocasionar ahogamiento de las races si el
drenaje del suelo es deficiente.
Fig. 13.3. Etapas sucesivas a seguir en el corte de una rama en rboles afectados por bajas
temperaturas (Fuente: GIC, 1984b, Padrn-Chvez y Rocha-Pea, 2007).
406
Fig. 13.4 Poda con cortes horizontales para evitar el acumulamiento de agua en el tejido podado y
recubrimiento con cura-podas para evitar el desarrollo de pudriciones.
13.6.4 Fertilizacin
En condiciones normales, la fertilizacin en huertas en produccin con rboles
mayores a siete aos es de 100 kg/ha de nitrgeno, 75 kg/ha de fsforo cada tres
a cuatro aos y potasio solamente cuando as lo indique el resultado de los anlisis
foliares (GIC, 1984b; Gonzlez-Garza et al., 1983; Padrn-Chvez, 1990). En los
rboles afectados por daos de heladas, estas cantidades debern reducirse en
la proporcin en que se haya afectado la parte area de los rboles, ya que por el
efecto de la prdida del follaje es de esperarse un vigoroso desarrollo de los nuevos
brotes an cuando no se aplique fertilizante; sin embargo, podran presentarse
deficiencias de elementos menores (zinc, fierro, magnesio y manganeso), debido
a este vigoroso crecimiento, por lo que la aplicacin de estos elementos se debe
realizar en la medida que l rbol lo requiera.
La fertilizacin se debe aplicar al inicio o antes de la brotacin de primavera
la cual normalmente ocurre a finales de febrero hasta marzo. Es importante que el
fertilizante se incorpore al suelo inmediatamente despus de su aplicacin.
407
13.6.5 Manejo integrado fitosanitario
Se estima que en huertas afectadas por daos de heladas las prcticas fitosanitarias
son relativamente distintas al que se llevan a cabo en cualquier plantacin de
ctricos en condiciones normales de manejo. Las aplicaciones de plaguicidas
podran reducirse a una o dos, principalmente contra caros, dependiendo de las
condiciones ambientales; sin embargo, se considera que la decisin de aplicar o no
aplicar estar determinada por la situacin particular de cada huerta y del anlisis
costo/beneficio. No obstante lo anterior, es necesario proteger con oportunidad las
heridas en el tronco y ramas principales, as como eliminar la madera muerta del
rbol, de lo contrario podran convertirse en problema otras plagas como termitas,
barrenadores y hormigas, por lo que podra ameritarse una aplicacin especfica
para su combate.
En relacin a las enfermedades, la mejor estrategia para combatirlas es la
prevencin. Deben protegerse los troncos y ramas principales que se muestren
daos y evitar su contacto con el agua de riego y suelo para prevenir infecciones por
Phytophthora que ocasionen daos por gomosis. Asimismo, deben protegerse los
cortes realizados en la poda para evitar pudriciones de la madera. Debe retirarse la
madera muerta de los rboles, sacarse de la huerta y de preferencia quemarse en
forma inmediata, ya que sirve de fuente de inculo a mltiples patgenos, entre ellos
el hongo que causa la melanosis, la cual puede llegar a convertirse en problema si
no se previene oportunamente. Siguiendo las medidas anteriores las enfermedades
no representarn un problema serio esta temporada. Es conveniente asegurarse
que las huertas afectadas por daos de heladas lleguen al siguiente invierno en
buen estado fitosanitario y con un crecimiento de madera abundante; para esto
debe hacerse todo lo posible para recuperar a los rboles, de otro modo sern ms
susceptibles al dao por heladas en el siguiente invierno.
13.7 Evaluacin del dao por heladas
Uno de los problemas cuando ocurre una helada es la determinacin del dao a la
fruta y al rbol; al respecto existen diferentes opciones para realizar la evaluacin;
sin embargo, nos referiremos solamente al mtodo propuesto por Falivene y Filippi
408
(2006), quienes sealan que las frutas maduras son menos susceptibles que las
ms inmaduras debido a que el azcar en el jugo acta como un anticongelante,
aunque hay diferencias entre variedades y especies, que las frutas ms pequeas
se helarn ms rpidamente que las frutas grandes, ya que hay menor energa
calorfica almacenada en las ms pequeas, y que el grado de dao tambin
depende de la temperatura durante el da.
El mtodo considera la presencia de sntomas en el exterior de la fruta, como
sacos de agua y aceite daados, los cuales pueden ser tan evidentes que pueden
observarse en el rbol (Fig. 13.5).
Cscara con los sacos de agua
daados en el primer da de la
helada
Ruptura de glndulas de aceite en
cscara.
Se estima que puede tomar de 3 a
14 das la expresin total
Fig. 13.5 Dao exterior en la fruta por rompimiento de sacos de agua y aceite (Referencia: Falivene
y Filippi, 2006).
Tambin considera la determinacin del dao en el interior del fruto, el cual
se manifiesta con una ruptura de sacos de jugo, lo que ocasiona que los segmentos
se deshidraten; en este caso no puede verse inmediatamente despus de ocurrida
la helada, y puede haber dao interno sin haber dao externo. Es hasta despus
de una o dos semanas, dependiendo de la severidad de la helada, que se puede
apreciar el dao, al deshidratarse los segmentos y con ello presentarse un cambio
409
en el sabor. Ntese en la Figura 13.6 la ruptura de los sacos de jugo y el cambio de
color en el centro del fruto, el cual cambia de blanco al color de la pulpa
No confundir con el dao por sol
Fig. 13.6 Presencia de sacos de jugo rotos por el efecto de las heladas y coloracin naranja del
centro del fruto (Referencia: Falivene y Filippi, 2006).
Es conveniente hacer cortes a la fruta despus de 24 horas de ocurrida la
helada para poder apreciar reas deshidratadas y comparar con frutas no heladas,
como se muestra en la Figura 13.7
Fig. 13.7 Fruta despus de 24 horas de ocurrida la helada. A fruta con sospecha de dao. B fruta sin
dao (Referencia: Falivene y Filippi, 2006).
410
En el caso de mandarinas, se percibe un sabor desagradable, los segmentos
son fcilmente separables y esponjosos; sin embargo, a simple vista existe cierta
dificultad para detectar el dao en un fruto partido (Fig. 13.8).
Fig. 13.8 Fruta de mandarina con dao por helada (Referencia: Falivene y Filippi, 2006).
Es importante cortar la fruta, de preferencia en la maana, para hacer una
mejor estimacin del dao; los cortes debern hacerse de manera regular a intervalos
cortos, tal y como se muestra en la Figura 13.9, durante al menos dos semanas, ya
que los sntomas pueden aparecer despus de una semana; los sntomas son ms
visibles conforme pasa el tiempo, probar la fruta para detectar cambio en el sabor.
Con el fin de realizar los cortes de una sola vez, es recomendable usar un
cuchillo filoso, de hoja larga. Se recomienda cortar frutas del exterior de la copa del
rbol, de la parte ms baja y ms alta del rbol y de los cuatro puntos cardinales,
con el fin de hacer una estimacin representativa.
Fig. 13.9 Cortes que deben hacerse al fruto para la estimacin del dao interno por heladas
(Referencia: Falivene y Filippi, 2006).
411
En cuanto al dao por una helada al rbol, se considera que es severo cuando se
afectan todos los brotes de verano, incluyendo ramas y hojas, y dao leve cuando
se daan solamente las ramas y brotes tiernos terminales (Fig. 13.10).
Fig. 13.10. Dao al rbol por efecto de heladas. A Grado de dao severo, y B Grado de dao ligero
(Referencia: Falivene y Filippi, 2006).
13.8 Perspectivas
Es importante tener presente que la ubicacin geogrfica de la regin citrcola
del estado de Nuevo Len, hace que durante el invierno de cada ao exista el
riesgo de ocurrencia de temperaturas por debajo de 0 oC, las cuales, dependiendo
de la temperatura y el tiempo de duracin de sta, pueden daar la fruta, follaje
y ramas y an todo el rbol. El perodo de riesgo de heladas comprende del 28
de noviembre al 13 de marzo (Verstegui-Chvez, 1993). Por consecuencia,
es conveniente que desde principios de noviembre de cada ao se aplique
un manejo a las huertas dirigido a prevenir o minimizar los daos por bajas
temperaturas, en caso de que stas se presenten. Las medidas van dirigidas a
efectuar solo las actividades de manejo mnimas que favorezcan la induccin
al rbol a entrar en quiescencia y minimizar los daos por bajas temperaturas
en caso de que stas se presenten. Tambin es conveniente mantener durante
el invierno la cobertura del suelo libre de maleza para permitir la captacin
directa de la radiacin solar al suelo y la liberacin de calor de ste al ambiente
durante la noche. La revisin frecuente del pronstico del tiempo para predecir
412
la probable ocurrencia de bajas temperaturas, permitir aplicar las actividades
sealadas en el presente captulo para prevenir o reducir los daos a las
plantaciones como consecuencia de las heladas.
13.9 Bibliografa
Amoros-Castaer, M. 1989. Heladas. pp. 211-216. En: Agrios. 4 Edicin. Impreso en Espaa.
Boman, B., Levy, Y. and Parsons, L. 1999. Water Management. pp. 72-81. In: Timmer L.W. and
Duncan L.W. (ed). Citrus Health Management. APS Press. St Paul, Minnesota. 197 pp.
Davis, R.M. 1983. Relationship between melanose incidence and dead wood in Texas grapefruit.
J. Rio Grande Valley Horticultural Soc. 36:41-49.
Davies, F.S., and Albrigo, L.G. 1994. Citrus. CAB International. Wallingford, Oxon OX10 8DE.
United Kingdom. 254p.
Falivene S. and Filippi T. 2006. Frost damage in citrus fruit. CITTGroups. Australia. NSW
Department of Primary Industries. Murray Valley Citrus Board.
Geisel, P.M., and Unruh, C.L. 2003. Frost protection for citrus and other subtropicals. Publication
8100. University of California. Division of Agriculture and Natural Resources.
GENL. 2008. Gobierno del estado de Nuevo Len, Mxico ([Link]).
GIC. 1984a. La poda de ctricos daados por heladas. Boletn Informativo Nm. 2. Grupo
Interdisciplinario de Ctricos (GIC). INIA. CIAGON. SARH. Campo Agrcola Experimental
General Tern. Mxico. 2 pp.
GIC. 1984b. Manejo de huertas de ctricos despus del dao de heladas. Grupo Interdisciplinario
de Ctricos (GIC). Boletn Informativo Nm. 1. INIA. CIAGON. SARH. Campo Agrcola
Experimental General Tern. Mxico. 2 pp.
Gonzlez-Garza, R., Padrn-Chvez, J.E., Ramrez-Daz, J.M., Vzquez-Palacios, L.,
Villarreal-Elizondo, H. 1983. Gua para el cultivo de los ctricos en Nuevo Len. Folleto
Tcnico Nm. 1 SARH. INIA. CIAGON. Campo Experimental General Tern. Nuevo Len,
Mxico. 86 pp.
Grajales-Hall, M. 2007. Espere a podar las plantas daadas por las heladas hasta la
primavera. http//[Link]/datastoreview/[Link]?usernumber=2754&sur
veynumber=199
Padrn-Chvez, J.E. 1990. Manejo de huertas de ctricos daadas por heladas. pp. 22-28. En:
Manejo de huertas de ctricos daadas por heladas. Publicacin Especial No. 1. INIFAP.
Campo Experimental General Tern. General Tern, N.L., Mxico. 48 pp.
Padrn-Chvez, J.E. y Rocha-Pea, M.A. 2007 La poda de los ctricos. Folleto Tcnico No. 7.
INIFAP. CIRNE. Campo Experimental General Tern. General Tern, N.L., Mxico. 46 pp.
Parsons, R.L., Wheaton, T.A., Faryna, N.D. and Jackson, J.L. 1991. Improve citrus freeze
protection with elevated microsprinklers. Proceedings of the Florida State Horticultural
Society. 104, 144-147.
Trevio de la Cruz, G. R. 1990. Efectos de las heladas en 1983. pp. 22-28. En: manejo de
Huertas de Ctricos Daadas por Heladas. Publicacin Especial No. 1. INIFAP. Campo
Experimental General Tern. General Tern, N.L., Mxico. 48 pp.
Swietlik, D., and LaDuke, J.V. 1985. Nutritional status and growth responses of freeze-injured
citrus trees to mineral foliar sprays in the first year of recovery. J. Rio Grande Valley
Horticultural Soc. 38:51-58.
413
Varela-Fuentes, S.E., Villarreal-Moncada, J.A., Silva-Aguirre, G., lvarez-Ramos, R., GarcaMolar, R., Rodrguez-Rodrguez, H., Benavides-Garca, C., Gaona-Garca, G., MonrrealHernndez, L.S. y Nez-Puente, A.G. 2005. Manual para el manejo y produccin de
ctricos en Tamaulipas. SAGARPA. Fundacin Produce Tamaulipas, A.C. Comit para el
Fomento e Investigacin del Estado de Tamaulipas. Cd. Victoria, Tam., Mxico. 105 pp.
Wheaton, T.E., Castle, W.S, Whitney, J.D. and Tucker, D.P.H. 1999. Horticultural practices for
citrus health. pp. 49-58. In: Citrus Health Management. Timmer L.W. and Duncan L.W.
(ed). APS Press. St Paul, Minnesota. 197 pp.
Verstegui-Chvez, J. 1993. Probabilidad de helada, perodo libre de heladas y horas fro en
Nuevo Len. Folleto Miscelneo Num. 1. INIFAP. Campo Experimental General Tern.
General Tern, Nuevo Len, Mxico. 17 pp.
Wiegand, C.L., and Swanson, W.A. 1985. Grapefruit response to freeze simulated by chemical
defoliation and pruning. J. Rio Grande Valley Horticultural Soc. 38:63-74.
414
14. Buenas prcticas agrcolas
e inocuidad en ctricos
Dora Alicia Ortega-Zaleta
Hctor Cabrera-Mireles
Efran Acosta-Daz
Ismael Hernndez-Torres
Contenido
14.1 Antecedentes......... 418
14.2 Normatividad..... 419
14.3 Inocuidad alimentaria y peligros de contaminacin............ 421
14.4 Aplicacin de la normatividad.......... 424
14.5 Certificacin..... 436
14.6 Situacin de las BPAs, BPMs y BPHs en la citricultura de Nuevo Len:
Estudio de caso.............................. 439
14.7 Perspectivas....... 447
14.8 Bibliografa........ 449
Ortega-Zaleta, D.A., Cabrera-Mireles, H., Hernndez-Torres, I., Acosta-Daz, E. 2009. Buenas
prcticas agrcolas e inocuidad en ctricos. pp. 415-451. En: Rocha-Pea, M.A., y PadrnChvez, J.E. (eds). EL cultivo de los ctricos en el estado de Nuevo Len. Libro Cientfico
No. 1. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrcolas y Pecuarias. CIRNE. Campo
Experimental General Tern. Mxico.
415
Los ctricos son de gran importancia econmica en Mxico. A nivel comercial se
cultivan en 20 estados de la Repblica, la mayora de ellos distribuidos a lo largo de
las costas del Pacfico y del Golfo de Mxico, as como en el noreste del pas, que
incluye las regiones citrcolas de los estados de Nuevo Len, Tamaulipas y San Luis
Potos. El cultivo de los ctricos en Mxico est organizado en cadenas productivas
por especie como son la de naranja (Citrus sinensis), toronja (Citrus paradisi) limn
Mexicano (C. aurantifolia), limn Persa o sin semilla (C. latifolia) y mandarina (C.
reticulata) (Curti-Daz et al., 2000). Aunque la principal forma de comercializacin
de la fruta en Mxico es para consumo en fresco y en menor proporcin en forma
de productos industrializados, como son jugo, gajos y secciones de fruto, una parte
cada vez mas creciente de la produccin se dedica a la exportacin, principalmente
de fruta de limn Persa y en menor proporcin de naranja, toronja y mandarina.
Actualmente Mxico exporta fruta fresca de limn Persa, toronja (ASERCA
2003), naranja, mandarina (Gaitn, 2002) a Estados Unidos, Canad, Europa y Asia.
Asimismo, las plantas procesadoras de jugo, as como de gajos y secciones de
fruto, dedican prcticamente toda su produccin para la exportacin principalmente
a Estados Unidos y en menor proporcin a Canad, Japn y la Unin Europea
(Gaitn, 2002). Los productos de exportacin de ctricos de Mxico, ya sean como
fruta fresca o como productos industrializados, son reconocidos a nivel mundial
porque satisfacen la demanda de calidad excelente solicitada para estos mercados.
A nivel nacional en las centrales de abastos, supermercados, mercados
regionales y locales, se prefiere la naranja Valencia y el limn Mexicano. Sin
embargo, debido a que en los ltimos aos las frutas y hortalizas se han asociado
a enfermedades transmitidas por alimentos, los ctricos tambin se han sometido
a requerimientos sanitarios, lo que exige la necesidad de producirlos con calidad,
inocuidad y sanidad.
En el comercio internacional se ha encontrado que las frutas y hortalizas
han sido causantes de enfermedades en los consumidores, debido a que estn
contaminados con microorganismos tales como bacterias que provienen de los
excrementos de animales y el hombre (Duffy et al., 2005; Castillo et al., 2004), as
416
como por los residuos de plaguicidas (Traci, 2007). Entre estos agentes infecciosos
causantes de enfermedades presentes en frutas y hortalizas estn las bacterias
Escherichia coli, Salmonella spp., y Vibrio cholera, as como el virus de la hepatitis,
entre otros (US-FDA, 1999). Otra fuente de contaminacin es el uso de plaguicidas
prohibidos o restringidos que son utilizados durante el proceso productivo.
A nivel mundial, se estima que de los 1,500 millones de casos de diarrea
registrados anualmente, el 70% son ocasionados por la ingesta de alimentos
contaminados por microorganismos. Tan solo en Estados Unidos ocurren entre 6.5
y 33 millones de casos de enfermedades transmitidas por alimentos que causan
entre 6,000 y 9,000 muertes, con un costo econmico de 6.5 a 33 billones (ICMSF,
1983).
Lo anterior es especialmente importante para el comercio internacional que se
rige por los tratados de libre comercio, con la consigna de eliminar los aranceles.
Sin embargo, en la comercializacin de alimentos que han sido asociados con
enfermedades en los consumidores, se han establecido barreras no arancelarias
para asegurar su salud, pero que tienen que superar los integrantes de las cadenas
agroalimentarias. Igualmente, es importante en el comercio nacional, donde somos
nosotros los consumidores. Por ejemplo, los pases compradores de limn Persa
solicitan a los pases productores que los frutos que se comercialicen estn libres de
contaminacin, para lo que han establecido el trmino inocuo que significa que no
causa dao a la salud (US-FDA, 1999). Cuando los frutos de limn Persa no estn
inocuos, los pases compradores rechazan la produccin, con las consecuentes
prdidas econmicas en todos los eslabones de la cadena alimentaria, lo que
empieza en la huerta del productor.
Para comercializar limn Persa inocuo se establecieron requisitos de inocuidad
que se deben cumplir en la cadena alimentaria, es decir desde el huerto donde se
produce, en la cosecha, en la empacadora, en el transporte, en la bodega y en el
mercado. Por lo tanto, la inocuidad debe comenzar en el huerto, lo que obliga a los
productores a modificar los sistemas tradicionales de produccin y manejo de la
fruta. Los requisitos que se deben cumplir para producir fruta libre de contaminacin
417
han sido conjuntados en normas y regulaciones que son desconocidas por los
productores.
En el presente captulo se presentan los aspectos ms importantes de inocuidad
alimentaria en ctricos, con la finalidad de establecer estrategias que hagan ms
factible que las cadenas alimentarias de ctricos proporcionen frutos de manera
sostenible con el aseguramiento de la calidad, inocuidad y sanidad.
14.1 Antecedentes
La inocuidad alimentaria es el resultado de un plan de aseguramiento de la sanidad
de los alimentos que estableci el gobierno de los Estados Unidos en octubre de
1997, y posteriormente la Organizacin Mundial de la Salud (OMS), la Organizacin
Mundial de la Alimentacin y la Agricultura (FAO) y la Organizacin Mundial de
Comercio (OMC) en 1999, en una reunin donde participaron 140 pases (Len y
Casillas, 2000).
En Mxico, en 2000 se establecieron los principios que deben aplicarse en la
produccin y comercio de alimentos, para evitar que los alimentos se conviertan
en un riesgo de enfermedades para los consumidores (Len y Casillas, 2000). En
este mismo ao, Estados Unidos public la Gua para Reducir al Mnimo el Riesgo
Microbiano en los Alimentos para el caso de Frutas y Vegetales (hortalizas), donde
se establecieron los requisitos para la importacin de frutas y hortalizas frescas
(Len y Casillas, 2000, BANCOMEXT, 2000).
La Unin Europea, en enero del 2000 public el llamado libro blanco sobre
la inocuidad alimentaria, donde se indic se establecern sistemas de control
de las importaciones de todos los alimentos (EUREPGAP, 2001). Hasta ahora
varios pases han establecido regulaciones para los requisitos fitosanitarios para
la movilizacin, importacin o comercializacin de productos agrcolas frescos; sin
embargo los requisitos que deben cubrir los sistemas de produccin los establecen
los compradores y utilizan empresas privadas para certificar la aplicacin de
las BPAs. La tendencia mundial es establecer los requisitos obligatorios para la
produccin y comercializacin nacional e internacional de alimentos.
418
14.2 Normatividad
En la comercializacin internacional el limn Persa debe cubrir requisitos arancelarios
como los costos econmicos que tienden a desaparecer con los tratados de
libre comercio que Mxico ha firmado con los diversos pases u organizaciones
comerciales como Estados Unidos, la Unin Europea, etc. Adems, estn las
regulaciones y restricciones no arancelarias, como los permisos previos, marcado
del pas de origen, certificaciones, normas de calidad e inocuidad alimentaria, etc.,
que los pases utilizan para proteger a sus productos, a los consumidores y al medio
ambiente.
Estados Unidos de Amrica estableci el sistema de Anlisis de Riesgos y
Puntos Crticos de Control (ARPCC o HACCP, por sus siglas en ingls) que define
cuales son los principios y procedimientos para asegurar el control de la inocuidad del
producto en un proceso especifico (US-FDA, 1999). Tambin existe la normatividad
establecida por el grupo de minoristas y empresas privadas de la Comunidad
Econmica Europea, en donde se establecen las normas y procedimientos
estndares para producir alimentos inocuos (EUREPGAP) y conocidas actualmente
como las normas de GLOBALGAP (EUREPGAP, 2001; GLOBALGAP, 2008). Sin
embargo existen requerimientos particulares de cada pas importador, que pueden
ser establecidos de acuerdo a la idiosincrasia de los consumidores, en donde se
pueden incluir los cuidados del medio ambiente o ser tan especficos como evitar
que se afecte la dignidad de los trabajadores y sus familias.
En Mxico existen las Normas Mexicanas (NMX) y las Normas Oficiales
Mexicanas (NOM), establecidas por el gobierno para uniformizar la calidad en
la comercializacin de alimentos, que no contemplan el aspecto de la inocuidad
alimentaria. Las NMXs son de aplicacin voluntaria y prev para un uso comn
y repetido, reglas, especificaciones, atributos, mtodos de prueba, directrices,
caractersticas o prescripciones aplicables a un producto, proceso, instalacin,
sistema, actividad, servicio o mtodo de produccin u operacin, as como aquellas
relativas a terminologa, simbologa, embalaje, marcado o etiquetado. En contraste,
en las NOMs la regulacin tcnica es de observancia obligatoria expedida por
419
las dependencias competentes, conforme a las finalidades establecidas en el
artculo 40 de la Ley federal de Metrologa y Normalizacin, que establece reglas,
especificaciones, atributos, directrices, caractersticas o prescripciones aplicables
a un producto, proceso, instalacin, sistema, actividad, servicio o mtodo de
produccin u operacin, as como aquellas relativas a terminologa, simbologa,
embalaje, marcado o etiquetado y las que se refieran a su cumplimiento o aplicacin.
Los ctricos que se destinan al comercio de exportacin deben cubrir los
requerimientos de los pases compradores, para conservar las ventanas de
mercado, disminuir los riesgos epidemiolgicos y el gasto pblico y evitar el rechazo
de la produccin. Para tal efecto, en Mxico se han editado diversos pliegos de
condiciones para apoyar a los productores de ctricos para obtener productos con
sanidad, inocuidad y calidad, basados en las normas nacionales e internacionales.
Los Pliegos de Condiciones para el uso de la marca oficial Mxico Calidad Suprema
en ctricos son:
Naranja
PC-026-2005
Limn mexicano
PC-025-2005
Limn persa
PC-012-2004
Mandarina
PC-055-2006
Tangerina
PC-056-2006
Toronja
PC-057-2006
Estos Pliegos de Condiciones se encuentran disponibles en la pgina
web:[Link]
gid,26/Itemid,214/?mosmsg=Est%E1+intentando+acceder+desde+un+dominio+no
+autorizado.+%[Link]%29.
Las cadenas de tiendas de autoservicio presentes en la mayora de los
estados del pas, tales como Comercial Mexicana, Chedraui, HEB, Wal-Mart,
Soriana, Cosco, prefieren adquirir productos con el sello de MCS para asegurar la
salud de sus consumidores. GLOBAL PROCUREMENT de WAL-MART US acepta
420
para sus compras de productos mexicanos que estn certificados con la marca
oficial Mxico Calidad Suprema, a partir del 4 de mayo de 2007 (Mxico Calidad
Suprema, A. C., 2008).
14.3 Inocuidad alimentaria y peligros de contaminacin
La inocuidad es un requisito de calidad que deben cubrir los ctricos, ya que
pueden tener calidad organolptica y nutricional excelente, pero pueden estar
contaminados. Para producir ctricos inocuos existen guas para disminuir los
peligros de contaminacin, donde se define como peligro el o los agentes que
pueden ser contaminantes del alimento y que perjudiquen la salud del consumidor.
Estas guas estn dirigidas al agricultor y se basan en la prevencin de peligros de
contaminacin, ya que es preferible prevenir la contaminacin que aplicar medidas
correctivas. Los principales factores de peligro de contaminacin pueden ser de
diferente origen (Lpez, 1999; US-FDA, 1999):
14.3.1 Peligros fsicos
Es la presencia de objetos extraos en el producto, tales como astillas de madera,
metal, tornillos, vidrio, grapas y cualquier material de diferente naturaleza al fruto
ctrico, se considera contaminante o peligro fsico, ya que puede causar dao a una
persona al consumir la fruta.
14.3.2 Peligros qumicos
Es cualquier elemento, compuesto o substancia extraa que entre en contacto
con la fruta causando su contaminacin o bien, que la fruta contenga residuos de
plaguicidas en concentraciones dainas para la salud humana. Esta contaminacin
puede ocurrir por cualquier tipo de plaguicida, el manejo inapropiado de stos
durante su aplicacin en campo ya sea utilizacin de una dosis alta o por aplicacin
a pocos das de su cosecha, lo que causa niveles de residuos no permitidos, as
como el almacenamiento inadecuado de los productos. La contaminacin qumica
tambin puede ser por algunos otros productos agroqumicos, como fertilizantes,
421
desinfectantes, aceites, entre otros. Pueden ser substancias que son adquiridas
durante el proceso o manejo de produccin (agroqumicos), substancias aadidas
durante el proceso de seleccin o manejo (aditivos) o que forman parte del mismo
alimento. Puede ser que el riesgo no se elimine, pero si es posible reducirlo al mnimo.
Es preferible disminuir los riesgos de contaminacin qumica porque despus que
ocurre, no se elimina.
14.3.3 Peligros biolgicos
Es cualquier tipo de organismo que se encuentre contaminando el fruto. Las
bacterias, virus, hongos, y otros microorganismos que pueden causar enfermedades
en los humanos. La contaminacin con microorganismos puede ocurrir de manera
natural en la huerta, por prcticas inadecuadas durante la cosecha, transmitidos por
trabajadores con manos sucias o depsito temporal de la fruta directamente en el
suelo antes de transportarla, por condiciones inadecuadas de transporte del huerto
a la empacadora (suciedad en los camiones, transporte con estircol, animales, etc.)
o durante el proceso de lavado con agua no tratada o contaminada, encerado en mal
estado, maquinaria y equipo de empaque sucio, escaza higiene de los trabajadores
del empaque o trabajadores laborando con alguna enfermedad, etc. Los daos
mecnicos favorecen la contaminacin y crecimiento de microorganismos.
Existen diversas fuentes de contaminacin biolgica, las cuales se encuentran
interrelacionadas en la naturaleza (Fig. 14.1) y que incluye principalmente
microorganismos patgenos que viven en el intestino del hombre y de animales
(Cuadro 14.1). Su presencia en los alimentos es un indicador de contaminacin con
excrementos fecales (Garca et al., 1995).
422
Heces
Insectos
Animales
Cosecha
Manejo
Procesado
Drenaje Casero
Plantas
CARNE
FRUTAS Y
HORTALIZAS
Agua
Suelo
Carne, Leche
Huevos
Ensilados
Humanos
Fig. 14.1 Interrelaciones de las posibles fuentes de contaminacin biolgica de los alimentos
(Adaptado de Gonzlez-Aguilar et al., 2005).
Cuadro 14 1 Microorganismos patgenos que pueden contaminar los ctricos.
Salmonella
Staphylococus aureus
Clostridium butulinum
Streptococus pyogenes
E. coli O157:H7
Clostridium perfringens
Virus de la Hepatitis A
Listeria monocytogenes
Virus de Norwalk y similares
Campylobacterias
Cyclospora
Fuente: US-FDA, 1999.
Yersinia enterocolitea
Existen riesgos potenciales de contaminacin para los ctricos en Mxico,
tanto en condiciones de campo como en las empacadoras y transporte, los cuales
estn clasificados de acuerdo a los factores de riesgo de contaminacin (Cuadro
14.2).
423
Cuadro 14.2 Peligros potenciales de contaminacin en para los ctricos en Mxico.
Fsicos
Presencia de objetos extraos en el producto (piedras, clavos, vidrio, plstico,
madera, etc).
Qumicos
Equipo, maquinaria y utensilios sucios.
Agua contaminada con sustancias txicas o metales pesados.
Uso inadecuado de sustancias qumicas (fertilizantes, plaguicidas, etc).
Materiales de empaque txicos.
Biolgicos
Mala higiene y sanidad de los trabajadores.
Equipo, maquinaria y utensilios sucios o contaminados.
Procedimientos inadecuados de trabajo.
Agua contaminada con microorganismos patgenos
Materiales de empaque sucio y contaminado
Equipo de transporte y carga sucio y/o contaminado
Fuente: US-FDA, 1999.
14.4 Aplicacin de la normatividad
Para disminuir los riesgos de contaminacin es necesario definir los peligros y conocer
cules pueden ser sus orgenes para aplicar las medidas correctivas adecuadas. Las
medidas que establece la HACCP (Lpez, 1999; Mortimore y Wallace, 2000) y la
GLOBALGAP (EUREPGAP, 2001; GLOBALGAP, 2008) dan lugar a las actividades
y restricciones que hay que considerar para obtener los ctricos inocuos.
14.4.1 Buenas Prcticas Agrcolas (BPAs o GAP)
Son los mtodos de cultivo, cosecha, seleccin, almacenamiento y transporte de
productos agrcolas necesarios para asegurar la buena condicin del producto
(fruto) y reducir los peligros de contaminacin biolgica, qumica y fsica, permitiendo
conservar su calidad, sanidad e inocuidad.
Las BPAs son las recomendaciones que ayudan a disminuir los riesgos de
contaminacin en el fruto cuando ste se encuentra en el huerto y la normatividad
describe dichas recomendaciones. Los puntos ms importantes son los siguientes:
1. Identificacin y rastreabilidad. 2. Auditorias o verificaciones internas.3. Historia
del sitio y su manejo (suelo y sustrato). 5. Uso de fertilizantes y plaguicidas, 5.1.
Insumos de origen natural (fertilizantes). 5.2. Insumos de origen qumico (fertilizantes
424
y plaguicidas). 6. Agua. 7. Proteccin del cultivo. 8. Cosecha o recoleccin. 9. Salud,
seguridad y bienestar laboral. 10. Limpieza de los equipos. Maquinaria agrcola,
cestos para cosecha, estiba (apilamiento de la fruta). 12. Acciones preventivas y
correctivas. 13. Inspeccin y verificacin.
14.4.2 Buenas Prcticas de Manufactura (BPMs o GMP)
Son las actividades que debe desarrollar el personal involucrado en el empaque
de los ctricos. Es el conjunto de procedimientos, condiciones y controles que se
aplican en las plantas de empaque y/o lugares de almacenamiento, los cuales
incluyen limpieza y sanitizacin del personal, equipo, utensilios, instalaciones fsicas
y sanitarias, para conservar su calidad, sanidad e inocuidad y disminuir los riesgos
de contaminacin de los productos empacados y/o almacenados.
14.4.3 Lineamientos para Buenas Prcticas Agrcola (BPAs) y
Buenas de Manufactura (BPMs)
Los presentes se basan en los lineamientos de SENASICA (2007) para BPAs y
BPM en frutas y hortalizas, de los cuales se presenta lo que se consideran son
de inters y que se puede aplicar a huertos y empaques de ctricos; se enfoca a
orientar a productores y empacadores citrcolas sobre los cuidados y manejo que se
deben tener para reducir los riesgos de contaminacin fsica, qumica y biolgica,
que pueda poner en peligro la inocuidad del fruto y por lo tanto, la salud de los
consumidores.
14.4.5 Antecedentes del huerto
Es informacin del uso previo del huerto y del uso de los huertos adyacentes con
el propsito de conocer el probable impacto para la inocuidad en la produccin. Se
debe registrar que durante por lo menos cinco aos previos al ciclo de produccin se
evit el uso del terreno para relleno sanitario, incineradores de basura, cementerios;
y que durante el ao anterior se evit su uso para actividades de tipo pecuario. Hacer
un historial de las actividades realizadas sobre el suelo, los registros deben incluir
425
los agroqumicos aplicados y uso del terreno. Si fuera necesario, establecer barreras
fsicas pertinentes para prevenir la contaminacin del huerto por escurrimientos,
animales u otros factores de riesgo provenientes de los terrenos adyacentes. Tales
barreras fsicas pueden ser cercas, vallas de vegetacin, zanjas, entre otras, que
adems eviten la entrada de animales domsticos y/o silvestres.
En la medida de lo posible, evitar la presencia de maquinaria en desuso,
maleza en exceso, restos de alimentos y otros que puedan atraer o servir como
hbitat a animales y plagas. Colocar letreros ubicados en zonas estratgicas, visibles
para los trabajadores, que resalten la importancia de la higiene. Establecer un rea
destinada al consumo de alimentos y de descanso fuera del huerto y con depsitos
para basura. Tambin para que los trabajadores ubiquen sus artculos personales
mientras laboran. Implementar un programa de mantenimiento de cercos, control de
maleza, etc.
14.4.6 Agua para uso agrcola
Prevenir la contaminacin de la fuente de agua, sin importar si es de pozo profundo
superficial; adems, de un programa de mantenimiento del equipo e infraestructura,
en caso de riego por bombeo y con uso de micro aspersores. Cuando se detecte
contaminacin del agua, se deben realizar anlisis peridicos hasta la eliminacin
de la contaminacin. El agua utilizada para aplicaciones foliares debe estar libre
de peligros microbiolgicos (Escherichia coli, Coliformes, Parsitos, Shigella spp).
Para esto, deber considerarse los lmites microbiolgicos establecidos en la NOM127-SSA1-1994.
Respecto al agua de riego, est prohibido el uso de aguas residuales no
tratadas. En caso de utilizar aguas residuales tratadas, deben cumplir con todos
los parmetros establecidos en la NOM-001-ECOL-1996. Establecer un plan de
monitoreo, realizar anlisis de laboratorio peridicamente con el fin de determinar la
concentracin de coliformes totales y fecales, u otros indicadores de contaminacin.
Realizar al menos un anlisis anual para detectar contaminantes qumicos y metales
pesados; los anlisis deben ser llevados a cabo por laboratorios acreditados bajo la
426
norma ISO 017025 o sus equivalentes, o en su defecto, autorizados por la Secretara
de Salud (Cuadro 14.3).
Cuadro 14.3 Parmetros de metales pesados y microbiolgicos permitidos en agua
residual para riego en rboles frutales1 (NOM-001-ECOL-1996).
Parmetros
Arsnico
Cadmio
Cianuro
Cobre
Cromo
Mercurio
Lmites permisibles
0.20 mg/l
0.05 mg/l
2.00 mg/l
4.00 mg/l
0.50 mg/l
0.005mg/l
Parmetros
Nquel
Plomo
Zinc
Coliformes fecales
Huevos de helminto2
Lmites permisibles
2.0 mg/l
5.0 mg/l
10 mg/l
1,000 NMP
1 huevo por litro
*NMP= Nmero ms probable por cada 100 ml.
Suspender el riego dos semanas antes de la cosecha.
2
Ascaris, Trichuris, Necator americanus, Ancylostoma duodenale, etc.
1
14.4.7 Fertilizantes agrcolas
Se deben utilizar slo aquellos fertilizantes registrados y autorizados por la
CICOPLAFEST, y los que cumplan con la legislacin del pas para el que est
destinado el producto. Los fertilizantes inorgnicos deben almacenarse por
separado de los plaguicidas. Previo a la aplicacin de cualquier fertilizante orgnico,
se recomienda conducir un anlisis de peligros, donde se considere su fuente y
caractersticas. Si se utiliza estircol fresco, debe aplicarse por lo menos 120 das
antes de la cosecha, ste deber someterse a composteo previo a su aplicacin. Se
debe evitar el uso de estircol humano como fertilizante.
14.4.8 Uso y manejo de plaguicidas agrcolas
Un plaguicida es cualquier sustancia o mezcla de sustancias dirigidas a destruir, prevenir,
repeler, o mitigar alguna plaga. Se utiliza para designar compuestos como herbicidas,
fungicidas, insecticidas, o algunas otras sustancias utilizadas para controlar plagas. Por
su peligro de toxicidad hacia humanos y animales, se deben tener cuidados especiales
en su uso y manejo durante la aplicacin y conservacin en almacn.
427
Se deben utilizar slo aquellos productos registrados y autorizados por la
CICOPLAFEST, recomendados para ctricos para el control de plaga o maleza,
segn se especifica en la etiqueta del mismo; si es fruta para exportacin, cumplir
con la legislacin del pas de destino (Cuadro 14.4). En su aplicacin utilizar agua
limpia, de preferencia que cumpla con los lmites microbiolgicos establecidos en la
NOM-127-SSA1-1994. Durante y despus de la aplicacin, colocar seales en los
lmites del huerto advirtiendo de esta situacin y restringiendo el ingreso a personas
no autorizadas. Los de envases vacos someterlos a un triple lavado y no dejarlos
tirados en la huerta. Realizar anlisis de residuos de pesticidas a la fruta, al menos
una vez por temporada.
Se debe contar con registros de aplicacin de pesticidas, respetando los
intervalos de seguridad y las dosis recomendadas. Toda aplicacin de pesticidas
debe estar avalada por tcnicos capacitados o acreditados.
El equipo de aplicacin de pesticidas debe estar en buenas condiciones
y no presentar un deterioro que pueda resultar en riesgos para la salud de los
trabajadores o la inocuidad de la fruta. Este equipo debe calibrarse antes de ser
usado, de acuerdo a las especificaciones indicadas en la etiqueta del producto a
aplicar. Despus de su uso, lavar el equipo y herramientas.
Los plaguicidas se deben almacenar en instalaciones en buen estado, con
las condiciones apropiadas de temperatura, ventilacin e iluminacin; adems,
dichas instalaciones deben ser seguras, es decir, habilitadas para cerrarse con
llave. Contar con un inventario de los plaguicidas existentes.
Colocar en un sitio visible, un listado de direcciones y telfonos a los que
recurrir en los casos de urgencias. Queda prohibido comer, fumar y beber durante
la aplicacin o en el almacn de pesticidas y destinar un almacn de ropa y equipo
de proteccin.
La importacin, fabricacin, formulacin, comercializacin y uso de los
siguientes plaguicidas, han sido prohibidos en Mxico, conforme al Diario Oficial de
la Federacin del 3 de enero de 1991 (Cuadro 14.5).
428
Cuadro 14.4 Lmite mximo de residuos de plaguicidas permitidos en naranja en
Mxico (EPA, 2008).
Plaguicida
Tolerancia (ppm)
Plaguicida
Tolerancia (ppm)
Acido 1-Naphthaleneacetico
0.1
Imidacloprid
0.7
Abamectin
0.02
Magnesiun phosphide
0.1
Acequinocyl
0.2
Malathion
8.0
Acetamiprid
0.5
Methomil
2.0
Acido Methanearsonic
0.35
Metalaxil
1.0
Allethrin
4.0*
Methidathion
4.0
Aldicarb
0.3
Methil oxidemeton
1.0
Azinphos-methyl
2.0
Naled
3.0
Azoxystrobin
10.0
Napropamida
0.1
Ametrin
0.1
Norflurazon
Bromuro de methilo
30.0*
O -phenylphenol
10.0*
Bifenthrin
0.05
Oryzalin
0.05
Bromacil
0.1
Oxamil
3.0
Bromida inorgnico
30.0
Oxido de fenbutatin
20.0
Butoxido de piperonyl
8.0
Paraquat
0.05
Carbaryl
10
Pendimetalin
0.1
Carfentrazone-ethyl
0.1
Phosphamidon
0.75
Clorpyrifos
1.0
Phosphine
0.01
Criolite
7.0
Phismet
5.0
Cyfluthrin
0.2
Piperonyl butoxide
8.0*
Diazinon
0.7
Pirethrinas
1.0*
Dalapon
5.0
Piridaben
0.5
Dicofol
6.0
Pirimetanyl
10.0
Diflubenzuron
0.5
Pyriproxifen
0.3
Dimethoato
2.0
Propargite
10.0
Disulfito de carbn
0.1
Pyraclostrobin
2.0
Diuron
1.0
Rimsulfuron
0.01
EPTC
0.1
Sethoxidim
0.05
Glifosato
0.5
Simazina
0.25
Fenamifos
0.6
Spinetoram
0.3
Fenbuconazol
1.0
Spinosad
0.3
Fenpropatrin
2.0
Spirodiclofen
0.5
Fenpyroximate
0.6
Tebufenozida
0.8
Ferbam
4.0
Thiabendazole
10.0
Fludioxonil
10.0
Thyazopir
0.05
Formetanate hydrochloride
4.0
Trifloxystrobin
0.6
Fosetyl-Al
5.0
Trifloxysulfuron
0.3
Hydrogen Cyanide
50.0
Trifluralin
0.05
Hidroclorido de N,N-diethyl-2-(4methylbenzyloxy) ethylamina
0.01
Trifluralin
0.35
Imazalil
10.0
2-4- D
3 .0
0.2
* Aplicacin poscosecha.
ppm (partes por milln) significa la cantidad mxima permitida del producto en miligramos, obtenida
de una muestra de 1000 gramos.
429
Cuadro 14.5 Plaguicidas prohibidos en Mxico (CICOPLAFEST, 2004).
NOMBRE DEL INGREDIENTE O SUBSTANCIA ACTIVA
2-4-5 T
H
Dodecacloro
Aldrn
I
Endrn
EPN
BHC/HCH
I
Cloranil
F
Erbon
Clordecone
I
Ethyl Paration
Compuestos de mercuriales
F
Fluoracetato de Sodio
Compuestos de talio
I-R
Fumisel
Dialifor
I-A
Mirex
Dibromo cloro propano/ DBCP
F-N
Monuron
Dieldrn
I
Nitrofen
Dinoseb
H
Schradano
Toxafeno
I
I
I
H
I
I-R
R
I
H
H
I-A
I
I = Insecticida; A = Acaricida; H = Herbicida; R = Rodenticida; F = Fungicida; N=Nematicida.
14.4.9 Cosecha de fruta
El fruto, ya sea naranja, toronja, mandarina o limn, se debe recolectar de forma
tal que se mantenga su inocuidad, para lo cual el personal trabajador debe dar
cumplimiento a las normas de limpieza e higiene. Al cosechar, se debe evitar
colocar la fruta directamente en el suelo por el riesgo de contaminacin. Todos
los contenedores que sean utilizados en la cosecha y que entran en contacto con
el producto, deben estar limpios y sustituir los contenedores daados, y no tener
signos visibles de aceite, grasa o cualquier otro contaminante. Los camiones para el
transporte de la fruta cosechada deben someterse a un procedimiento documentado
de limpieza y tomar medidas para evitar que el producto se contamine en el trayecto
del campo al empaque. La fruta deber transportarse lo ms pronto posible a la
empacadora.
Se debe evitar dejar tirados en el campo la fruta de desecho o frutas que
se caen y permanecen en el suelo, pues stas se pudrirn y contaminarn el lugar
manteniendo elevado el nivel de contaminantes potenciales. Se juntarn y eliminarn
en la forma apropiada (quemado, enterrado, etc.).
14.4.10 Diseo y estructura de la empacadora
La empacadora debe estar cerrada para proteger de la introduccin de insectos, aves,
430
animales y agentes contaminantes. El techo, el piso, las paredes, puertas, ventanas
y superficies de contacto deben estar construidos con materiales impermeables, no
porosos, no txicos, de fcil lavado y desinfeccin. EI piso debe ser de un material
resistente al trnsito, con una pendiente ligera y sin grietas. Las rejillas del desage
del piso se deben mantener libres de obstrucciones, y proteger las coladeras para
evitar la introduccin de plagas. Las ventanas deben estar provistas de elementos
de proteccin contra insectos y aves. En general la instalacin debe contar con
suficiente iluminacin, natural y/o artificial. Las lmparas deben estar ubicadas
en el techo del empaque, y estar protegidas para prevenir la contaminacin del
producto en caso de rompimiento. Se deben destinar lugares especficos para
almacenamiento del material de empaque y productos qumicos que se utilicen
durante el acondicionamiento (detergentes, fungicidas, aditivos, etc.).
14.4.11 Instalaciones de la empacadora
El equipo y la maquinaria utilizados en el empaque deben conservarse en buen
estado, limpios y calibrados de acuerdo con las especificaciones del proveedor.
La maquinaria, equipo y superficies de contacto con la fruta deben lavarse
preferentemente con desinfectante diariamente. Tanto en el interior como en el
exterior, debe estar libre de basura, desechos, maleza, maquinaria en desuso,
etc. La limpieza de la unidad de empaque, sus alrededores, reas para comer y
descanso, se debe realizar adecuadamente. Adems, de contar con depsitos de
basura, en el interior y exterior.
Se debe disponer de un rea destinada para lockers, y para colocar batas,
mangas, delantales, guantes, cofias, cubre-bocas y/o guantes; cuando salen a
descansar, comer o utilizar las instalaciones sanitarias. El comedor debe estar fuera
del rea de empaque, el cual debe de mantenerse siempre limpio. El almacn para
las cajas de empaque de la fruta debe estar en buenas condiciones, limpio, libre de
humedad.
La planta debe contar con un programa de control de plagas urbanas, donde
se establezca la frecuencia con que se deben monitorear las trampas, y un croquis
431
que seale la ubicacin de las trampas y evitar los cebos envenados al interior del
empaque. El acceso se debe restringir a visitantes, proveedores, auditores, y toda
persona que no tenga actividad determinada. A todo el persona sin excepcin, se
les debe exigir cumplan con las disposiciones de higiene. Se deben colocar letreros
visibles para los trabajadores, alusivos de la higiene y la seguridad del trabajador.
14.4.12 Agua y lavado de la fruta
Lavar la fruta con agua potable remueve una porcin de contaminantes
microbiolgicos. Un lavado con agua conteniendo 200 ppm de cloro, puede ser
efectivo como tratamiento, generalmente esto reduce la poblacin entre 10 a 100%.
La poblacin de microorganismos disminuye al incrementar la concentracin de cloro
a 300 ppm aproximadamente, y peridicamente se debe monitorear la concentracin,
adems, cambiar el agua para evitar acumulacin de suciedad y esporas de hongos.
El efecto letal del cloro ocurre entre los primeros cinco segundos del tratamiento. En
contaminaciones extremadamente fuertes de fruta se debe aplicar el tratamiento de
lavado dos veces. Poco se conoce sobre la eficacia de los desinfectantes en inactivar
parsitos y virus. Bacterias como Listeria monocytogenes es ms resistente a los
desinfectantes que Salmonella, Eschericia coli O157:H7 y Shigella. Finalmente, es
mejor y ms econmico prevenir la contaminacin de la fruta en todas las etapas,
desde su produccin en campo hasta los anaqueles y la mesa del consumidor, a
travs de la aplicacin de buenas prcticas agrcolas, de manufactura y el programa
HACCP, que tener que aplicar desinfectantes qumicos despus que ha ocurrido la
contaminacin (Beuchat, 1996).
El agua utilizada en el empaque debe estar libre de peligros microbiolgicos
(Escherichia coli, Parsitos, Shigella spp, Salmonella) y qumicos. Considerar como
referencia los lmites permisibles establecidos en la Norma Oficial Mexicana NOM127-SSA1-1994 (Cuaro 14.6).
Realizar peridicamente anlisis microbiolgicos y qumicos. En el caso de
sobrepasar los lmites permisibles establecidos, establecer medidas correctivas
necesarias que garanticen la calidad qumica y microbiolgica del agua. Los anlisis
432
deben realizarse nicamente en laboratorios acreditados en la norma ISO 017025 o
sus equivalentes, o en su defecto, autorizados por la Secretara de Salud.
Cuadro 14.6. Especificaciones microbiolgicas y qumicas del agua utilizada en el
empaque (NOM-127-SSA1-1994).
Parmetros
Lmite permisible
0.30 mg/l
1.0 mg/l
10 mg/l
0.50 mg/l
1000.00 mg/l
0.01 mg/l
0.20 mg/l
0.025 mg/l
0.07 mg/l
2.00 mg/l
0.05 mg/l
0.005 mg/l
0.001 mg/l
0.2-1.50 mg/l
250.00 mg/l
Ausencia
2 UFC/100 ml
Fierro
Nitritos
Nitratos
Nitrgeno Amoniacal
Slidos disueltos totales
Plomo
Aluminio
Arsnico
Cianuros
Cobre
Cromo total
Cadmio
Mercurio
Cloro residual libre
Cloruros
Coliformes fecales
Coliformes totales
14.4.13 Tratamiento y manejo de la fruta
Utilizar nicamente productos registrados y autorizados por Secretara de Salud
para su uso en la industria alimenticia, y seguir las instrucciones de la etiqueta para
su uso y manejo.
Registrar el o los tratamientos aplicados, en los que se especifique el tipo de
tratamiento (lavado, desinfeccin, encerado, etc.), nombre y marca del producto,
cantidad o concentracin y fecha. En el caso de encerado, verificar que el equipo
de encerado funcione correctamente, pues se pueden tapar las salidas, gotear, o
aplicar mayor o menor cantidad, ya que la mala aplicacin es perjudicial para la
salud del consumidor.
Desde su recepcin, el fruto se debe manejar de tal forma que no sufra daos.
433
Evitar que tanto los frutos como las cajas de empaque estn en contacto directo con
el suelo. Si un fruto cae al suelo, se debe descartar. Se recomienda evitar el uso de
madera como material de empaque.
14.4.14 Almacn
Tanto el almacn como cualquier otro sitio donde permanece la fruta, debe mantenerse
en buenas condiciones, limpios, libres de basura o cualquier otro material distinto.
El acceso debe estar restringido. Los trabajadores que tengan permitido el acceso
deben regirse por los principios bsicos de higiene.
14.4.15 Transporte
La unidad debe estar en buenas condiciones fsicas y mecnicas, no presentar
agrietamientos, derrames o fugas que puedan contaminar el producto. Libre de
suciedad visible, restos de materia orgnica o sustancias qumicas. Si la fruta va
a granel, la unidad de transporte debe lavarse previo a cargarse. Los trabajadores
encargados de la carga del producto deben manipular el producto de tal forma
que se evite causarle algn dao fsico. Es conveniente establecer un sistema de
rastreabilidad de la fruta que inicie desde el huerto de origen y el transporte hacia
la empacadora.
14.4.16 Higiene de equipos y utensilios
Se evitar el uso de madera y otros materiales que no permitan la limpieza y
desinfeccin adecuada. Las herramientas y utensilios deben limpiarse antes y
despus de ser utilizados.
14.4.17 Oficinas
Independientes o separadas del rea de empaque, no debe haber acceso directo a
sta, y con espacio para atender visitantes, sin que estos entren al rea de empaque.
434
14.4.18 Otras instalaciones
La empacadora debe contar con otras instalaciones, tales como: caseta de vigilancia
para control del acceso de vehculos y de personal; deposito/almacn de agua, con
filtro para la misma; planta de luz propia; rea de estacionamiento para vehculos de
empleados y visitantes; pavimentacin en toda el rea de movimiento de vehculos
automotor, incluyendo los de transporte del producto; rea de laboratorio para
anlisis de muestras de fruta; pasillo por arriba del nivel de piso y del empaque
para facilitar labores de vigilancia o supervisin y desplazamiento de visitantes
o personas ajenas al rea de empaque; reas de descarga y carga del producto
independientes, con puerta y cortina tipo Hawaiana.
14.4.19 Buenas Prcticas de Higiene (BPH)
Son las actividades que debe desarrollar el personal involucrado en el manejo de la
fruta en toda la cadena para evitar ser fuente de contaminacin.
14.4.20 Procedimientos de Operacin Estndar de Sanitizacin
(POES)
Es el programa de sanitizacin que describe todos los detalles que tienen que ser
controlados en las instalaciones para asegurar la inocuidad. En este plan se involucra
a todos los empleados, desde el dueo de la empresa, el gerente, los empleados
de empaque, el personal de limpieza, etc. Estos POES son un prerrequisito para el
plan de ARPCC. Se incluyen diversos aspectos, como la seguridad e higiene para
empleados, la sanitizacin, las tinas de recepcin y lavado, cajas, contenedores,
herramientas de cosecha, etc.
En las cadenas agroalimentarias de ctricos, producir frutos inocuos es
responsabilidad de todos y cada uno de los eslabones, ya que uno depende del
anterior. En la pre cosecha le corresponde al productor aplicar las BPAs, donde uno
de los factores con mayor probabilidad de riesgo de contaminacin biolgica es el
agua; ya que para disminuir el riesgo de contaminacin biolgica debe cubrir las
normas oficiales (Cuadro 14.2), porque si existe la contaminacin ocasiona mayor
435
inversin econmica en las empacadoras o en el proceso de industrializacin.
Otro de los factores de riesgo son los agroqumicos principalmente los plaguicidas
utilizados para el control de plagas y enfermedades, ya que, a diferencia del agua,
stos dejan residuos que no pueden ser eliminados en los eslabones subsecuentes.
En la pos cosecha el peligro puede ser biolgico debido al uso de agua fuera
de norma, por lo que adems de utilizar agua con calidad potable en todas las
actividades, son esenciales las BPHs, ya que el personal trabajador est en contacto
directo con la fruta. En este caso, si los ctricos estn contaminados afectan al
transporte y este al almacenista y as sucesivamente en toda la cadena alimentaria.
Cabe aclarar que los alimentos producidos con tecnologa orgnica tambin
deben cubrir el requisito de la inocuidad, ya que por definicin, al producir productos
agrcolas con diversas fuentes de biofertilizantes, este debe ser procesado
apropiadamente para evitar la contaminacin biolgica que puede darse por la
sobrevivencia de bacterias de origen fecal.
14.5 Certificacin
La certificacin es el procedimiento mediante el cual se otorga constancia de la
aplicacin de las BPAs y BPMs. Esta certificacin la puede otorgar la Direccin
General de Inocuidad Agroalimentaria, Acucola y Pesquera (DGIAAP) a travs del
Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA),
Mxico Calidad Suprema, A. C. (MCS), o algn otro organismo acreditado del
extranjero, sobre todo del pas de destino, si se desea exportar la fruta.
El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, es un
rgano desconcentrado de la SAGARPA, que dentro de otras atribuciones, estn:
establecer lineamientos y programas que coadyuven a mejorar la inocuidad de
los alimentos, proponer normas y reglamentos, verificar y constatar la inocuidad
de los productos agrcolas, realizar inspecciones en materia de inocuidad, otorgar
constancia de aplicacin de las buenas prcticas agrcolas y de manejo en frutas
(CESAVEJAL, 2007).
436
La Marca Mxico Calidad Suprema, A.C. fue registrada en el ao 2000 por
el Gobierno Federal, a travs de la Secretaria de Agricultura, Ganadera, Desarrollo
Rural, Pesca y Alimentacin (SAGARPA), la Secretaria de Economa (SE) y el
Banco Nacional de Comercio Exterior, S.N.C. (BANCOMEXT). Desde su inicio, el
objetivo de este programa fue promover la diferenciacin de productos mexicanos
de la ms alta calidad a mediante la certificacin, como un elemento clave para
lograr su permanencia, fortalecimiento y consolidacin en los mercados nacional y
de exportacin, a fin de que los productores obtengan una mayor retribucin por su
actividad. MCS, adems de ser una garanta de calidad, busca la identificacin y
diferenciacin de los mejores productos mexicanos que cumplen con los ms altos
estndares de calidad, sanidad e inocuidad a nivel mundial. Para su operacin,
la Entidad Mexicana de Acreditacin (ema) reconoce a organismos certificadores
imparciales e independientes. Estos organismos, por medio de sus unidades
de verificacin, garantizan el cumplimiento de la sanidad, inocuidad y calidad,
preestablecidas en el documento normativo elaborado para cada producto (Pliego
de Condiciones), lo que es un requisito indispensable para el uso del sello. Lo
anterior est sustentado en la Ley Federal de Metrologa y Normalizacin, y su
Reglamento. La marca MCS cuenta con homologacin con GLOBALGAP (antes
EUREPGAP). La certificacin a travs de MCS u organismo extranjero tienen costo;
sin embargo, MCS cuenta con apoyos para que este proceso no implique un gasto
fuerte del productor o empacador.
Una vez que se establecen las BPAs, BPMs y BPHs, con los lineamientos
o protocolos establecidos en la huerta o en el empaque, se podr iniciar el
procedimiento de reconocimiento de la aplicacin de dichas prcticas. El primer
paso para la certificacin es la solicitud voluntaria. Posteriormente, un consultor
MCS o Tercero Especialista realiza una verificacin o auditora fsica y documental
de la aplicacin de las BPAs, BPMs y BPHs, se elabora el reporte correspondiente,
este puede ser favorable o no. Cuando es favorable se emite un certificado de la
aplicacin de las prcticas. SENASICA revisa la documentacin soporte, y MCS
a travs de un organismo acreditado ante la Entidad Mexicana de Acreditacin,
437
realiza la auditora, y en su caso se aprueba la certificacin.
La documentacin requerida y revisada tanto por SENASICA como por MCS,
es el organigrama del empaque y huerto, plano de ubicacin, croquis de localizacin
de la huerta con sus respectivas delimitaciones, terrenos adyacentes, etc. En el
caso del empaque, la distribucin de ste, incluyendo las reas de recepcin,
seleccin, lavado, encerado, cmaras, almacenes, sanitarios, comedor, servicios,
oficinas, etc. diagrama de flujo del proceso de produccin, identificacin de peligros,
manual de operaciones de POES, bitcoras y registros, resultados de los anlisis de
laboratorio de agua, plaguicidas (residuos txicos), microbiolgicos, etc. fotografas
de las actividades relacionadas con la cosecha y manejo. Adicionalmente se realiza
una verificacin fsica de la aplicacin de las BPAs, BPMs y BPHs.
La vigencia de la certificacin es de uno a dos aos, dependiendo del
organismo (SENASICA y MCS, respectivamente). Posteriormente, la certificacin
debe renovarse siguiendo el mismo procedimiento.
14.5.1 Empresas certificadas en Mxico
El mayor problema al que se enfrentan los ctricos producidos sin BPAs, BPMs y
BPHs es el riesgo de ser detectados con productos contaminados, por lo que son
rechazados en los mercados, con las consecuentes prdidas econmicas para los
diferentes participantes de la cadena y el desprestigio de la huerta o empacadora.
Uno de los problemas ms frecuentes de las empresas para la produccin de fruta
fresca con calidad, inocuidad y sanidad es la inversin econmica para modificar
el sistema de produccin y comercializacin; sin embargo, en el sistema comercial
actual, es indispensable tener una certificacin para participar en el comercio
internacional; los ctricos inocuos obtendrn la certificacin y el etiquetado por
inocuidad, lo cual puede ser usado como estrategia para conservar los mercados,
tener valor agregado y aprovechar las ventanas de otros mercados.
Al exportar ctricos inocuos que cubran los requerimientos del pas comprador,
sern competitivos ya que podrn ser exhibidos en los mismos anaqueles con
los productos de otros pases certificados. Por otro lado, cuando los ctricos son
438
etiquetados como productos inocuos significa que al existir algn problema cuando
el producto sea asociado con en brote epidemiolgico, este podr ser rastreado
y demostrar su inocuidad. A nivel nacional, hasta la fecha no se ha obtenido la
certificacin de BPAs, BPMs y BPHs para fruta fresca en ctricos dulces; en contraste,
para fruta fresca de limn Mexicano y limn Persa, existen seis empresas con la
certificacin de BPMs y ocho en proceso de certificacin Persa (Cuadro 14.7).
Cuadro 14.7 Empresas empacadoras de limn certificadas en Mxico (SENASICA,
2008; Mxico Calidad Suprema, A. C., 2008).
EMPRESA
UBICACIN
Limn
tipo
Certificado
por
Limones Coliman, S.A. De C.V.
Tecomn, Colima
Mexicano
Limones de Tecomn Colima, S.A. de C.V.
Tecomn, Colima
Mexicano
B&S Grupo Exportador S. A. de C. V.
Martnez de la Torre, Veracruz
Persa
MCS
MCS SENASICA
MCS
Citrcola Couturier Hermanos, S.A. de C.V.
Martnez de la Torre, Veracruz
Persa
MCS
C.C. Tropicales S.A. de C.V.
Escuinapa, Sinaloa
Persa
SENASICA
Empacadora de Ctricos Dos Caminos, S. A.
de C. V.
Cuitlauac, Veracruz
Limn
SENASICA
Promotora Mexicana Gaitn S.A. de C.V.
Tecomn, Colima
Mexicano*
MCS
Sicar, S. A. de C.V.
Tecomn, Colima
Mexicano*
MCS
Limones San Cayetano de la Costa
Oaxaquea, S.P.R. de R.L.
San Jos Del Progreso, Villa
de Melchor Ocampo Tututepec,
Oaxaca
Mexicano*
MCS
Limones del Valle de Tecomn, S.A. de C.V.
Tecomn, Colima
Mexicano*
MCS
Prolim de Colima, S.A. de C.V.
Tecomn, Colima
Mexicano*
MCS
Citrcola San Jos, S.P.R. de R.L.
Tlapacoyan, Veracruz
Persa*
MCS
Citrcola Ejidal Empacadora Arroyo Zarco,
S.P.R. de R.L.
Martnez de la Torre, Veracruz
Persa*
MCS
Ctricos Saao, S.A. de C.V.
Martnez de la Torre, Veracruz
Persa*
MCS
* En proceso de certificacin.
14.6. Situacin de las BPAs, BPMs y BPHs en la citricultura
de Nuevo Len: Estudio de caso (Hernndez-Torres y
Acosta-Daz, 2005)
En el estado de Nuevo Len se cuenta con una superficie superior a 32,000 ha de
ctricos, en 3,010 huertas productoras de ctricos, tales como: naranja, mandarina
y toronja, con 53, 3 y 2% de la superficie, respectivamente. El 42% restante
439
corresponde a huertas mixtas, es decir, que cuentan con dos o las tres especies
(Gaitn, 2002). Los empaques no realizan un proceso de transformacin de la fruta
como tal; sin embargo, si le realizan ciertas prcticas para darle valor agregado a
la produccin de fruta fresca, tales como limpieza, clasificacin, estandarizacin,
encerado y empacado. Este valor puede ser mayor si se aplican las BPAs, BPMs y
BPHs para cumplir los actuales requisitos que demanda el mercado internacional de
consumo de fruta en fresco.
En general los citricultores no aplican las BPAs. En general la fruta se
comercializa cuando an se encuentra en el rbol (en pie); la cosecha y traslado se
realiza con trabajadores y transportes del comprador. Hasta la fecha ningn huerto
citrcola o empacadora, se encuentran certificadas en las BPAs y BPMs.
Actualmente se hacen esfuerzos por parte de la Corporacin para el Desarrollo
Agropecuario de Nuevo Len, a travs de la Direccin de Sanidad e Inocuidad
Agroalimentaria y del Comit Estatal de Sanidad Vegetal, para que productores y
empacadores se inscriban voluntariamente e implementen las BPAs y BPMs; sin
embargo, ha sido una tarea ardua y difcil, ya que los productores no estn totalmente
convencidos, sobre todo, debido a la inversin econmica para realizar las mejoras
necesarias en cuanto a infraestructura, maquinaria, equipo, capacitacin, etc., y
cumplir con los lineamientos y normas para alcanzar la certificacin correspondiente
(Fig. 14.2).
Existen diez empacadoras en el centro del Estado, ubicndose siete en el
municipio de Montemorelos, dos en el municipio de Allende, una en el municipio
Linares y otra en el municipio de San Nicols de los Garza. Estas constituyen un
importante eslabn de la cadena productiva, por la comercializacin de la fruta fresca
y por la compra directa o maquila de empaque de la fruta. Los empacadores realizan
esfuerzos individuales para acceder a los mercados internacionales, principalmente
EUA, Canad y Unin Europea; sin embargo, enfrentan problemas de inocuidad y
sanidad del producto, debido a las limitantes fijadas por la globalizacin del mercado
internacional, as como a las exigencias generales de las cadenas de autoservicio
en el mercado nacional. Existen dos empacadoras con equipo, infraestructura y
440
edificios totalmente nuevos; sin embargo, los propietarios han hecho fuertes
inversiones econmicas para lograrlo. Otras dos empresas han adquirido e instalado
solo equipo de lavado, seleccin y empaque. El resto de las empresas empacadoras
cuenta con maquinaria, equipo e infraestructura con varios aos de operacin, por
lo que sus condiciones dejan mucho que desear por el mismo deterioro natural de
los materiales con que estn fabricados; en algunos casos se emplea la madera,
adems de que es evidente la falta de mantenimiento o remplazo parcial.
Fig. 14.2 Aspecto general en el empaque de ctricos dulces en Montemorelos, Nuevo Len (Foto
cortesa de Ing. Luis Ral Balderas Pea).
A continuacin se presenta un diagnostico (estudio de caso) realizado en
dos empresas empacadoras. En ambas empresas se empaca naranja, mandarina
y toronja que se produce principalmente en la regin centro del Estado y la fruta
es comercializada en el mercado nacional (HEB, Wal-Mart, Soriana, Centrales de
Abastos en Mxico, D.F. y Monterrey, N. L., entre otras) e internacional (EUA y Canad,
principalmente). Las cadenas de tiendas de autoservicio, adems de solicitar que la
fruta sea de tamao y color uniforme, exigen a sus proveedores que apliquen las BPAs
y BPMs, en la produccin y manejo, para ofrecer frutos inocuos a los consumidores.
441
14.6.1 Calidad
Las frutas se presentan limpias, frescas, libres de lesiones, buena coloracin, tamao
uniforme y con la forma caracterstica de la variedad Valencia. Asimismo, la pulpa
de color de la variedad Valencia, de consistencia firme y jugosa y un sabor y olor
caracterstico de fruta fresca. Solo al inicio del perodo de cosecha se determina el
contenido de Slidos Solubles Totales (oBx mnimo), y se asume que las cosechas
posteriores cumplen con esta caracterstica. No se realizan anlisis de slidos
solubles totales (azcares) y muestreo de la acidez del jugo de la fruta empacada.
14.6.2 Sanidad
Se hacen muestreos con cero tolerancia de larvas de mosca de la fruta por parte
del personal de USDA cuando el producto se destina al mercado de los Estados
Unidos; en cambio, cuando la fruta se destina al mercado nacional no se realiza
ninguna inspeccin. En una empacadora se cuenta con el servicio de fumigacin
con bromuro de metilo para eliminar peligros de larvas y de adultos de la mosca
mexicana de la fruta (Anastrepha ludens Loew). No se realizan muestreos para
anlisis de residuos qumicos (plaguicidas).
14.6.3 Descripcin del proceso
No se cuenta con un diagrama de flujo que describa el proceso. El proceso
dentro de la empacadora inicia con la recepcin del producto en cajas de plstico,
mismas que se observaron con suciedad principalmente tierra, y se toman una o
dos frutas para buscar larvas de mosca de la fruta. Se utilizan cortinas plsticas
tipo hawaiana. Las cajas con el fruto se llevan y se vacan al inicio de la lnea de
banda, en donde un trabajador elimina residuos como hojas, pednculos y fruta con
daos fsicos o podridos. Cabe mencionar que la fruta se deposita en un tanque de
plstico (sucio), mientras que las hojas caen directamente al suelo, en donde por lo
general se tiene una acumulacin excesiva. Posteriormente, la fruta se lleva a unos
rodillos con cerdas plsticas para eliminar otros residuos adheridos a la cscara y
es tambin aqu en donde se aplica cera mediante unos goteros; los rodillos con
442
cerdas ayudan tambin a distribuir uniformemente la cera en la superficie de la
fruta. Una empacadora cuenta con un tanque de lavado, y el agua se cambia cada
vez que se observa sucia, sin aplicacin de desinfectante. La fruta pasa a una lnea
de secado mediante ventiladores, y posteriormente, por una banda con agujeros
para la separacin de fruto pequeo; enseguida, trabajadores separan fruta con
manchas, cicatrices o daos externos, esta fruta se enva al mercado local.
En una empacadora el etiquetado de cada fruto es automatizado y en otra
es manual. Posteriormente, el fruto se selecciona en cinco tamaos diferentes,
en una planta se realiza pasando a travs de agujeros en la banda y en otra con
seleccionadora de bates de madera. Finalmente, los frutos se colocan manualmente
en cajas de cartn o madera. Generalmente, la fruta solo permanece en la planta el
tiempo necesario para su limpieza, encerado, seleccin y empaque. Los tamaos
de fruta que se manejan para el mercado de los Estados Unidos y Canad, son de
acuerdo a los siguientes calibres:
125 = 2 11/16
113 = 2 13/16
100 = 2 15/16
88 = 3 1/16
80 = 3 3/16
72 = 3 15/16
Los calibres ms demandados son los 100, 88 y 80.
[Link] Agua
El agua utilizada es potable, de la red municipal; sin embargo, no se hacen muestreos
para monitoreo programado, anlisis microbiolgico o de coliformes, etc.
443
[Link] Empaque y embalaje
La fruta para el mercado nacional se empaca en cajas de plstico limpias, sin etiqueta;
mientras que las de exportacin, van en cajas de cartn nuevo y etiquetadas, cada
una con capacidad de 18 kg aproximadamente, se colocan en tarimas de madera de
ocho cajas de altura, y se aseguran con plstico (fleje). Las tarimas son manejadas
con montacargas.
[Link] Etiquetado
La etiqueta de la caja de cartn cuenta con la marca, nombre de la empresa y
direccin, especie y variedad, indicacin del calibre, packer y sello de USDA
indicando que el producto se trat con bromuro de metilo, y que el empacador
es miembro de la AMECAC (Asociacin Mexicana de Empacadores de Ctricos
A. C.). Cada fruto cuenta con una etiqueta que identifica el lugar de procedencia
(Montemorelos, N. L.), nmero de la empacadora y marca del producto.
[Link] Transporte
Cuando la fruta tiene destino Estados Unidos y Canad, sta se transporta en
triler refrigerado (termo-king); en cambio, cuando la fruta tiene destino el mercado
nacional, solamente se requiere la gua sanitaria expedida por Sanidad Vegetal. La
responsabilidad de la empacadora termina en el sitio de entrega de la fruta, ya sea
en la frontera con EUA para destino Canad, y directamente al centro de distribucin
cuando el destino es EUA. Cuando la fruta tiene destino el mercado nacional, sta
se entrega en las bodegas de los centros de autoservicio.
[Link] Instalaciones
Se encuentran dentro del rea urbana. En algunos casos, con superficie limitada
para maniobras de camiones tipo torton o triler. El edificio, solo una de ellas
presenta un diseo funcional, que facilita la limpieza del piso. Las paredes, techo
y piso, que permiten la acumulacin de polvo. El techo es de lmina de asbesto,
sostenido por estructura de hiero; cuenta con extractores de aire protegidos con
444
malla. Las puertas de recepcin de producto estn protegidas con cortina hawaiana,
as como tambin al acceder a la lnea de proceso. El acceso principal al rea de
empaque tiene puerta doble con malla mosquitera. Las puertas de embarque tienen
cortina hawaiana. Los accesos cancelados estn protegidos con tela mosquitera.
Las salidas de agua no tienen proteccin. Se observaron algunos agujeros en las
paredes por donde pueden entrar plagas urbanas. Los alrededores de las plantas
no tienen piso o pavimento, lo que genera bastante polvo.
[Link] Oficinas
El acceso a las oficinas se realiza por el la misma puerta de entrada del personal que
labora en la planta, es decir, personal de administracin, secretarias y cualquier visitante;
primero entra a la planta y posteriormente a las oficinas, con las desventajas de ello.
[Link] Sanitarios
Tienen entrada directa al rea de empaque y cercanos a sta, en malas condiciones
por fugas de agua y falta de higiene.
[Link] Almacn de recepcin/fumigacin
Solo la fruta de exportacin pasa por este almacn, cuenta con piso de concreto
hundido y tarimas de madera para facilitar el flujo del bromuro de metilo entre las
cajas de la fruta. En la aplicacin de bromuro de metilo se utiliza el equipo adecuado,
que se encuentra en un segundo piso (mezanine) aislado por malla ciclnica con
letreros, y se cuenta con un extractor de aire, para utilizarse si se llegar a presentar
alguna fuga de gas; sin embargo, de ocurrir una fuga de gas, ste podra difundirse
en todo el empaque, con posible intoxicacin de trabajadores.
No se cuenta con almacn para cajas de empaque de fruta. Las tarimas con
cartn se mantienen cerca del rea de la lnea de proceso y las cajas son armadas
y grapadas en un segundo piso, dentro del mismo edificio y sin pared divisoria. Dichas
cajas tienen contacto con el piso, el cual se observ con polvo y residuos de cartn de
las mismas cajas.
445
[Link] Iluminacin
Buena iluminacin, aunque las lmparas estn sin proteccin.
[Link] Letreros
Solo en una empacadora se observaron letreros referentes a uso de ropa adecuada,
alto voltaje, telfono de emergencia, extinguidor y sismos.
[Link] Equipo
Por lo general de hierro, aunque algunas partes son de madera; solo reciben
mantenimiento al final de la temporada de produccin y empaque de fruta. No se
cuenta con programa preventivo de mantenimiento. Se realiza limpieza diaria de
pisos y equipo an as, existe acumulacin de polvo en piso y maderas de la lnea
de empaque. Es comn observar materiales diversos como cajas en desuso, que
pudieran servir de acumulacin de basura y polvo, o como madriguera de plagas o
roedores.
[Link] Control de plagas
No se cuenta con trampas para el control de roedores.
[Link] Cerco perimetral
En una planta se cuenta con cerco perimetral de malla sin mantenimiento. Los
accesos de vehculos no tienen vigilancia.
[Link] Capacitacin
En general, el personal no recibe capacitacin formal. Los trabajadores reciben
instrucciones sobre la operacin del empaque y manejo del fruto cuando se realiza
su contratacin. Solamente el propietario de la empresa ha recibido capacitacin
sobre aseguramiento de calidad de frutas. Por lo general el personal femenino trae
aretes, reloj o pulsera en el rea de empaque.
446
[Link] Documentacin y registro
Se cuenta con registros de aplicacin de bromuro de metilo, huerta de procedencia
de la fruta, gua fitosanitaria para traslados nacionales, certificado de inspeccin
USDA para traslados a EUA. Adems, se cuenta con un Reglamento de Conducta
y de Inocuidad, mismos que se dan a conocer al personal al inicio de la temporada
de trabajo de la planta empacadora.
4.7 Perspectivas
En cuanto a calidad, la fruta de ctricos que se produce en el estado de Nuevo
Len cuenta con reconocimiento a nivel nacional e internacional, sobre todo por su
aceptable relacin de acidez-azcar (grados Brix). En sanidad, una de las principales
limitantes para la exportacin es la mosca de la fruta (Anastrepha ludens Loew); sin
embargo, debido a que se ha trabajado de manera coordinada y organizada, entre
Gobierno Federal y Estatal y los productores a travs del Consejo Estatal Citrcola
de Nuevo Len, Juntas Locales y Comit Estatal de Sanidad Vegetal, se considera
a la regin citrcola del Estado como zona de baja prevalencia de mosca de la fruta,
incluso existen algunos huertos considerados temporalmente libres de esta plaga.
En este aspecto se deben incrementar los esfuerzos, debido a las amenazas que
representan otras plagas y enfermedades.
La falta de aplicacin de las BPAs, BPMs y BPHs, representa la mayor
debilidad para competir en los mercados internacionales cada vez ms demandantes
de fruta inocua; en este sentido, se estn dando los primeros pasos, falta mucho por
hacer para que los citricultores estn convencidos que con la aplicacin de dichas
prcticas se pueden incrementar sus beneficios econmicos. Existen citricultores,
principalmente empacadores de limn Mexicano y limn Persa, de los estados
de Colima y Veracruz, que ya cuentan con la certificacin, indicando que estn
convencidos que es una va para acceder a los mercados mundiales.
Los propietarios de empaques o huertos, debern contar con un profesional
tcnico responsable de la aplicacin y cumplimiento de las BPAs, BPMs y BPHs. La
aplicacin de estas prcticas es voluntaria; sin embargo, el productor o empacador
447
que solicita asesora y registro para su implementacin, para fines de certificacin,
exportacin, u otros, debe aplicarlas de manera obligatoria.
Los factores del ambiente, as como las diversas prcticas rutinarias de
manejo de las huertas, incluyendo la cosecha y el manejo poscosecha, pueden
producir contaminaciones de distinto orden a lo largo de las diferentes etapas del
cultivo de los ctricos dulces para la produccin de fruta fresca. Para minimizar o
reducir la posibilidad de contaminacin del cultivo que pueda poner en riesgo la
inocuidad de los productos o su idoneidad para el consumo en etapas posteriores
de la cadena alimentaria se hace necesario analizar detalladamente.
Los conceptos de BPAs y BPMs deben cumplir con tres aspectos de
sustentabilidad para su aceptacin entre los usuarios: 1) que sean econmicamente
viables; 2) ambientalmente sostenibles y socialmente aceptables, y 3) que incluyan
la sanidad, la calidad y seguridad de la fruta. (FAO, 2003). Esto como un inicio
para la certificacin de la produccin de ctricos dulces, ya que hasta la fecha,
las nicas cadenas de ctricos certificados son empresas de limn Mexicano y de
limn Persa.
Los principios de BPAs, BPMs BPHs, siguen siendo la piedra angular de las
estrategias nacionales para la produccin inocua de ctricos dulces. La direccin en
la aplicacin de estos principios puede tener adecuaciones y ajustes de acuerdo
a las exigencias de los mercados demandantes, y a su vez tiene que haber una
mejor comprensin de los cambios por parte de lo usuarios en relacin a las reglas
y exigencias de los pases importadores de fruta fresca, ya que la ocurrencia y
el predominio de peligros qumicos, fsicos y microbiolgicos seguirn presentes,
debido a cambios en el clima y otros factores.
El desarrollo de cdigos sanos y prcticos y guas en algunos casos, puede
requerir investigacin aplicada para entender mejor la nueva dinmica y para evaluar
diversas estrategias para controlar los problemas. Pues la nueva informacin
disponible sobre el impacto del cambio climtico en peligros de seguridad del
alimento, los gobiernos y las asociaciones de la industria podran desempear un
gran papel cuando sea necesario. Esta situacin, en muchos pases en vas de
448
desarrollo como Mxico, el principal problema sigue siendo el desarrollo de un marco
legal que coadyuve con los productores y empacadores para superar los desafos
mediante la aplicacin de cualquier clase de programa de buenas prcticas (FAO/
WHO, 2006).
Los riesgos que emergen de la seguridad del alimento inocuo pueden
requerir un cambio a la vieja manera de hacer las cosas, tanto en los programas
de la industria de ctricos como del sector pblico, incluyendo el desarrollo de una
direccin de la industria citrcola en las buenas prcticas. La seguridad de la fruta
se obtiene con la puesta en prctica de las medidas de control adecuadas en cada
parte de la cadena agroalimentaria, es decir, desde la huerta hasta el consumidor.
Por otro lado, para asegurar que los consumidores desempeen su papel, es
importante que estn enterados de los peligros asociados a los alimentos y al
control de medidas relevantes. La educacin de los consumidores es por lo tanto
esencial, y los gobiernos tienen que desempear un papel principal al respecto.
Algunos peligros, tales como microorganismos no son entendidos generalmente por
el pblico, ya que es una amenaza esencialmente invisible y difcil de eliminar con
eficacia. Sin embargo, se debe informar al pblico sobre los alimentos susceptibles
a la contaminacin y de los riesgos para la salud.
El universo de agentes y de acciones debe estar regido por reglas y leyes y,
estas regulaciones son el sistema de control del alimento. La meta de este sistema
es asegurar que la fruta presentada a los consumidores es inocua. Los gobiernos
hacen esfuerzos frente a un nmero de problemas para que el funcionamiento de los
sistemas de control del alimento sea eficaz, ya que existen limitantes de recursos,
sobre todo financieros y humanos.
14.8 Bibliografa
ASERCA. 2003. Mxico Calidad Selecta Exportaciones Mexicanas. Claridades Agropecuarias. No.
113. htt ://[Link]/claridades/[Link] ?numero=113
BANCOMEXT. 2000. Gua de exportacin sectorial. Alimentos frescos. Gerencia de Exportacin 2a.
Edicin. Mxico
Beuchat, L.R., 1996. Pathogenic microorganisms associated with fresh produce. J. of Food Protection
59:204-216.
449
Castillo, A., Mercado, I., Lucia, L.M., Martnez-Ruiz, Y., Ponce de Len, J., Murano, E.A., y Acuff,
G.R. 2004. Salmonella contamination during production of cantaloupe: A bionational study. J.
of Food Protection 67:713-720.
CESAVEJAL. 2007. Proceso de reconocimiento de las buenas prcticas agrcolas (BPA) y de las
buenas prcticas de manejo (BPM) por el SENASICA. Comit de Sanidad Vegetal de Jalisco.
Guadalajara, Jalisco, Mxico. 95 pp.
CICOPLAFEST. 2004. Catalogo oficial de plaguicidas 2004. Secretara de Salud. SAGARPA.
Secretara de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Secretara de Economa. [Link]
[Link]/cis/tramites/InfReg [Link]
COVECA. 2007. Perfil de limn Persa. En: Comisin veracruzana de comercializacin agropecuaria.
Gobierno del Estado de Veracruz. [Link]
Curti-Daz, S.A., Loredo-Salazar, R.X., Daz-Zorrilla, U., Sandoval-Rincn, J.A., HernndezHernndez, J. 2000. Tecnologa de produccin de limn Persa. Folleto Tcnico Nm 8. INIFAP,
Centro de Investigacin Regional Golfo Centro, Campo Experimental Ixtacuaco. Tlapacoyan,
Ver., Mxico. 145 pp.
Duffy, E.A., Lucia, L.M., Kells, J.M., Castillo, A., Pillai, S.D., y Acuff, G.R. 2005. Concentrations of
Escherichia coli and genetic diversity and antibiotic resistence profiling of Salmonella isolates
from irrigation water, parking shed equipment, and fresh produce in Texas. J. of Food Protection.
68:70-79.
EPA. 2008. Pesticides and Food: What the Pesticide Residue Limits are on Food. International
Maximum Residue Limit Database. Environmental Protection Agency, U.S.A. [Link]
[Link]/. (9 marzo 2008).
EU. 2004. Unin Europea. Informal coordination of MRLs established in Directives. [Link]
eu/food/plant/protection/resources/mrl_pesticide.pdf. Consultado el 20 de julio del 2008.
EUREPGAP. 2001. Euro-Retailer Produce Working Group EUREPGAP Protocol for Fresh Fruit al
Vegetables. Cologne. Germany 15 pg. [Link] [Link]
FAO. 2003. Report of the Expert Consultation on a Good Agricultural Practices (GAP). Approach.
Rome, Italy.
FAO/WHO. 2006. Guidance to Governments on the Application of HACCP in small and/or lessdeveloped food businesses. FAO Food and Nutrition Paper 86. Rome.
Field, B.C. 1997. Economa Ambiental. McGraw - Hill Interamericana S.A. Colombia. 1a. Ed. en
espaol. 587 pp.
Gaitn, J. 2002. Situacin de la citricultura del estado de Nuevo Len. Instituto Tecnolgico y de
Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Monterrey, Nuevo Len. Mxico. 168 pp.
Garca, G.R., Ponce, N.E., Vidal, A.N., y Arzate, B.P. 1995. Incidencia de Salmonella, Shigella y
Escherichia coli enteropatgena (1986-1993), en el Instituto Nacional de Pediatra. Rev. LAB
- acta 1995; 7(4): 97-102.
GLOBALGAP. 2008. De EUREPGAP A GLOBALGAP. [Link] content.
php?idcat=2, [Link] Consultado
el 18 de julio de 2008.
Gonzlez-Aguilar, G., Gardea, A., y Cuamea-Navarro, F. 2005. Nuevas Tecnologas de Conservacin
de productos vegetales frescos cortados. Logiprint Digital, Mxico (editorial). 566 pp.
Hernndez-Torres, I., y Acosta-Daz, E. 2005. Informe tcnico sobre diagnstico de dos empacadoras
de ctricos de Nuevo Len. Mxico Calidad Suprema, A.C. INIFAP. CIRNE. Campo
Experimental General Tern. Mxico. (Mimeo).
Len-F., J.C., y Casillas-T, M.P. 2000. La iniciativa de inocuidad alimentaria. Boletn Informativo.
FIRA. Vol. XXXII: 314.
Lpez-G., J.L. 1999. Calidad alimentaria: riesgos y controles en la agroindustria. Coleccin Tecnologa
de alimentos. Ediciones Mundi Prensa. Madrid, Espaa.
Mxico Calidad Suprema, A. C. 2008. [Link]
Mortimore, S. y Wallace, C. 2001. HACCP. Editorial Acribia. Zaragoza, Espaa.
450
NOM-012-SSA1-1993. Norma Oficial Mexicana NOM-012-SSA1-1993. Requisitos sanitarios que
deben cumplir los sistemas de abastecimiento de agua para uso y consumo humano pblicos
y privados. Diario Oficial de la Federacin., Mxico. CDXCI, 12 ago., 1994, p.4.
NOM-127-SSA1-1994. Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1-1994, Salud Ambiental. Agua para
uso y consumo humano. Lmites permisibles de calidad y tratamientos a que debe someterse
el agua para su potabilizacin. Fecha de publicacin en Diario Oficial 18 enero. 1996. Mxico.
Secretara de Salud.
NOM-041-SSA1-1993. NORMA OFICIAL MEXICANA NOM-041-SSA1-1993, Bienes y Servicios.
Agua Purificada Envasada. Especificaciones Sanitarias. Fecha de publicacin en Diario
Oficial de la Federacin 16 de mayo de 1994. Secretara de Salud.
NOM-003-CNA-1996. NORMA OFICIAL MEXICANA NOM-003-CNA-1996. Requisitos durante la
construccin de pozos de extraccin de agua para prevenir la contaminacin de acuferos.
Fecha de publicacin en Diario Oficial de la Federacin 12 de junio de 1996. SEMARNAT.
NOM-001-ECOL-1996. Norma Oficial Mexicana. NOM-001-ECOL-1996. Establece los lmites
mximos permisibles de contaminantes en las descargas de aguas residuales en aguas y
bienes nacionales. SEMARNAT. [Link]
pdf
Ortega-Zaleta, D.A., del ngel P., A.L., Rosas-G., X., Pacheco-A., M.C., y Carren-G, E. 2001.
Factores de riesgo de inocuidad en la produccin de papaya en el centro del estado de
Veracruz. Informe. Campo Experimental Cotaxtla. INIFAP. Veracruz, Veracruz. Mxico.
PC-012-2004. Pliego de condiciones para el uso de la marca oficial Mxico Calidad Selecta en limn
Persa. SAGARPA. BANCOMEXT. Secretara de Economa.
SAGARPA. 2000. Secretara de Salud. Secretara de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural,
Pesca y Alimentacin. Cadena agroalimentaria de Limn. Servicio de Informacin Estadstica
Agroalimentaria y Pesquera. [Link]
SAGARPA. 2001. Secretara de Salud. Secretara de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural, Pesca
y Alimentacin. Manual de calidad. CIAO Siller-Cepeda,. J.H., Baez S., M.A., Sanudo B., A., y
Muy R., M.D., compiladores. Mimeografiado.
SAGARPA. 2002. Secretara de Salud. Secretara de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural,
Pesca y Alimentacin. Anuario Estadstico de la Produccin Agrcola. Servicio de Informacin
Estadstica, Agroalimentaria y Pesquera. Mxico.
Saz-Z, S., Prez-P., L., y Barreiro-H., J. 1998. Valoracin contingente y proteccin de espacios
naturales. Madrid. RVEA 23, 14 pp.
SENASICA. 2007. Lineamientos para la certificacin de buenas prcticas agrcolas y buenas
prcticas de manejo en los procesos de produccin de frutas y hortalizas para consumo
humano en fresco. ltima actualizacin: 8 de noviembre de 2007. [Link]
[Link]?doc=344
SENASICA. 2008. Padrn de empresas reconocidas. Actualizada al 24 de junio de 2008.
[Link]
SS. SAGARPA. SEMARNAT y SE. 2004. Secretara de Salud. Secretara de Agricultura, Ganadera,
Desarrollo Rural, Pesca y Alimentacin. Secretara del Medio Ambiente y Recursos Naturales
y Secretara de Economa. Catalogo de plaguicidas. CICOPLAFEST.
[Link]/cicoplafest/. Consultado 18 de julio de 2008.
Traci, Carl. 2007. Preocupacin en EU por alimentos contaminados. Associated Press. 21 de julio.
[Link]
US-FDA. 1999. Gua para reducir al mnimo el riesgo microbiano en los alimentos, en el caso de
frutas y vegetales frescos. U.S. Department of health and human services foor and drug
administration. Center for food safety and applied nutrition (CESAN). 16 y 47 pp.
451
452
Toronjas
Perodos en que disminuyen las poblaciones
Perodos en que se presentan altas poblaciones
Perodos opcionales o secundarios
Perodos principales para desarrollar la actividad
ACTIVIDADES A REALIZAR
PREPARACIN DEL TERRENO
ACTIVIDADES A REALIZAR
Barbecho a 20-30
PREPARACIN
DELcm
TERRENO
Rastreo y anivelacin
Barbecho
20-30 cm
Trazo deylanivelacin
huerta y apertura de cepas
Rastreo
PLANTACION
Trazo de la huerta y apertura de cepas
FERTILIZACIN
PLANTACION
Hasta rboles de 2 aos
FERTILIZACIN
rboles
de 3 ade
6 aos
Hasta
rboles
2 aos
rboles de
de 37 aaos
en adelante
rboles
6 aos
Aplicacin
microelementros
rboles
de de
7 aos
en adelante
IRRIGACIN
Aplicacin de microelementros
Riegos crticos
IRRIGACIN
Riegos crticos
necesarios
Riegos
Riegos necesarios
de oportunidad
Riegos
CULTIVOS
Riegos de oportunidad
Rastra despus de riegos
CULTIVOS
Minirastra
al pie de
delriegos
rbol
Rastra
despus
MANEJO
INTEGRADO
FITOSANITARIO
Minirastra
al pie del rbol
Arador INTEGRADO
o negrilla
MANEJO
FITOSANITARIO
Mosca o
mexicana
Arador
negrilla de la fruta
Cuadros
trampa
Mosca
mexicana
de la fruta
Aspersiones
dirigidas
Cuadros trampa
Aspersiones dirigidas
en lneas alternas
Aspersiones
Recoleccin de
Aspersiones
en fruta
lneastirada
alternas
Araas
Recoleccin de fruta tirada
Escamas
Araas
Gomosis
Escamas
Mancha grasienta
Gomosis
PODA
Mancha grasienta
PROTECCIN CONTRA HELADAS (rboles en desarrollo)
PODA
COSECHA
PROTECCIN
CONTRA HELADAS (rboles en desarrollo)
Naranjas tempranas
COSECHA
Naranjas tempranas
tardas
Naranjas
Mandarinas
e hbridos
Naranjas
tardas
Toronjas
Mandarinas
e hbridos
E
E
F
F
M
M
A
A
M
M
J
J
J
J
A
A
S
S
O
O
N
N
D
D
Apndice 15.1 Programa anual de actividades para cultivares de naranja toronja y mandarina e hbridos en el estado de Nuevo Len, Mxico.
Apndice 15.2 Uso de agroqumicos
Para el uso adecuado de productos qumico-agrcolas es necesario asegurarse de
no efectuar aplicaciones defectuosas o incompletas. Es necesarios asegurarse de
emplear las dosis adecuadas y empelar productos de reciente elaboracin (verificar
rutinariamente la fecha de caducidad del producto). Es conveniente asegurarse
de la compatibilidad de los productos cuando se apliquen mezclas de insecticidas,
fungicidas y fertilizantes foliares, debido a que puede modificarse la accin de un
determinado producto o causar toxicidad a la planta si no existe compatibilidad de
los productos mezclados.
Es conveniente efectuar inspecciones peridicas a las plantaciones que
permitan estimar si el dao de plagas o la presencia de enfermedades indican la
necesidad de aplicar agroqumicos. A continuacin se enlistan los factores que se
deben de tomar en cuanta para la aplicacin adecuada de agroqumicos:
a) Identificacin del problema. Si no se conoce bien la plaga o la enfermedad,
se corre el riesgo de fracasar en su combate al confundirla con otra parecida.
b) Seleccin del producto apropiado. Una vez definida la identidad de la plaga o
patgeno involucrado, se debe seleccionar el insecticida, fungicida o herbicida
adecuado para ese problema en particular, considerando su efectividad (para
la plaga, enfermedad o maleza), su costo poder residual y baja toxicidad para
animales de sangre caliente.
c) Formulacin y dosificacin. Es necesario determinar la cantidad del producto
que se va a aplicar por unidad de superficie, as como la forma en que se
debe aplicar, ya sea en forma slida o lquida. En el caso de aspersiones, se
debe determinar la cantidad de agua a utilizar por hectrea, de acuerdo al
desarrollo del cultivo al momento de la aplicacin del productor.
453
d) Compatibilidad de los agroqumicos. Si se aplican dos a ms productos en
forma de mezcla, se debe tener en cuanta que sean compatibles entre s.
Cada uno de los productos debe conservar sus propiedades plaguicidas al
mezclarse con otros productos.
e) Oportunidad de aplicacin. El agroqumico se debe aplicar en forma oportuna,
pues tanto las insectos, caros, patgenos y malezas se combaten en forma
eficiente en determinada fase de su ciclo o desarrollo.
f) Cobertura. El producto aplicado debe cubrir o llegar precisamente a la superficie
o sitios donde se requiere y en la cantidad necesaria. SI esto no sucede, la
eficiencia de la aplicacin disminuye y falla en el combate de l problema.
La causas por las que se fracasa comnmente en la aplicacin de agroqumicos,
se atribuyen a: a) producto y/o dosis inadecuadas; b) calidad defectuosa del
producto aplicado; c) aplicacin en el momento inoportuno; d) aplicacin o cobertura
incompleta del tejido afectado.
En adicin a lo anterior, tambin son causas de ineficiencia en el combate
fitosanitario, es la aplicacin de los agroqumicos bajo condiciones climatolgicas
desfavorables, como lluvias, vientos fuertes, etc.; identificacin incorrecta del agente
causal del problema y consecuentemente el empleo de agroqumicos inadecuados.
Aplicaciones a destiempo debido al desconocimiento del ciclo biolgico del insecto,
caro o maleza, o patgeno en que es ms susceptible de ser combatido con
agroqumicos.
Mtodos de aplicacin de agroqumicos
a) Aplicaciones manuales. Este tipo de aplicaciones se lleva a cabo en parcelas
pequeas o pequeas reas infestadas. La mayora de los productos
pueden ser nocivos para la persona que los aplica, por lo que se debe
454
usar equipo de seguridad como son mascarillas, guantes, overoles, etc., y
cambiarse de ropa y baarse despus de la aplicacin.
b). Aplicaciones con maquinaria. Hay que regular la velocidad del tractor con
la descarga del producto, de manera que la distribucin sea uniforme.
Se debe de mantener las boquillas a la altura y posicin conveniente de
acuerdo al cultivo. Es conveniente asegurarse de dar mantenimiento al
equipo (boquillas, mangueras, etc.) antes y despus de su empleo.
Las aplicaciones de productos en forma de polvo se debe efectuar cuando no
haya viento y de preferencia temprano en la maana o durante la tarde.
Todos los factores, excepto los referentes a las condiciones del tiempo pueden
ser controlados para obtener la cobertura uniforme y conveniente. Generalmente se
logran mayores coberturas cuando se aplican mayores cantidades de lquido por
unidad de superficie.
Precauciones generales para la aplicacin de agroqumicos
La aplicacin de productos qumicos en la agricultura no es el unico mtodo de
control fitosanitario, pero si uno de los ms prcticos. Sin embargo, el mal uso
de stos puede conducir a trastornos en la salud del hombre y de los animales
domsticos, a la fauna benfica, al propio cultivo que se trata de proteger, al medio
ambiente y finalmente a la economa del agricultor.
Todos los insecticidas, fungicidas herbicidas y algunos y fertilizantes son
venenosos para el hombre y para los animales, por lo que es necesario asegurarse
de seguir y adoptar todas las precauciones que se indican en la etiqueta de fbrica
en los recipientes de los productos agroqumicos. Tales productos se deben de
conservar y almacenar en recipientes cerrados, en lugares secos y en donde no
contaminen los alimentos y forraje.
455
Se debe evitar el contacto repetido o prolongado con la piel y las inhalaciones
de los polvos, vapores o neblinas de los agroqumicos. Es conveniente cambiarse
de ropa limpia y seca, as como lavarse la cara y manos antes de comer una vez
que se ha manipulado o ha estado en contacto con productos agroqumicos.
Todas las personas que intervienen de algn modo en el manejo de
agroqumicos y en la evaluacin posterior de su efectividad, deben tomar las
mayores precauciones posibles para evitar riesgos de intoxicacin.
Es conveniente disponer siempre de agua suficiente, jabn, toalla, copa para
limpieza de ojos y antdotos adecuados (como atropina, o sulfato de atropina). En
caso de sntomas de intoxicacin se debe de recibir atencin mdica inmediata.
BIBLIOGRAFA:
Gonzlez-Garza, R., Padrn-Chvez, J.E., Ramrez-Daz, J.M., Vzquez-Palacios, L., VillarrealElizondo, H. 1983. Gua para el cultivo de los ctricos en Nuevo Len. Folleto Tcnico Nm. 1
SARH. INIA. CIAGON. Campo Experimental General Tern. Nuevo Len, Mxico. 86 p.
456
Apndice 15.3 ndice
2-4 D amina, 179
abamectina, 274, 276, 302, 303, 304
absorcin de agua, 108
absorcin de magnesio, 109
absorcin de nitrgeno, 108
absorcin de nutrimentos, 104
Acalypha lindheimeri, 160, 164, 165
acanaladuras, 72
acaricidas especficos, 288
caro depredador, 275
caros, 158, 260, 261, 262, 270, 276, 288, 290,
292, 293, 294, 295, 299, 303, 308
accin quelatante, 93
aceite de clavo, 175
acidez titulable, 219, 220, 221, 222, 223, 224, 255
cido actico, 175
cido ctrico, 218
cido fosfrico, 107, 137, 146
cido pelargnico, 175
cidos flvicos, 93
cidos hmicos, 93
aclimatacin, 397
acolchado, 141, 142, 143
actividad metablica, 399
adaptacin, 57, 71, 83, 84
adsorcin (de sodio), 29
adsorcin del zinc, 111
Ageniaspis citrcola, 273
agentes infecciosos, 33
agroecolgicos, 27, 28, 29
agroecosistema, 159
agroindustria, 22
agropecuario(a), 22
agroqumicos, 22, 158, 174, 421, 422, 426
Agsitemus floridanus, 288
agua de riego, 33, 36, 53
agua, 19, 22, 24-26, 28-32, 38, 39, 44, 52,
119-122, 124, 125, 127-132, 135, 137,
141-143, 150, 151, 153, 154, 158, 160, 165,
170, 172, 173, 175, 178-180, 182, 183, 185,
186, 193, 195, 196, 198, 200, 213, 214, 230,
231
agua, calidad, 120, 122
agua, estndares, 122
agua, parmetros, 122
ahogamiento, 336, 337, 340
albedo, 218
albinismo, 336, 338, 340
alcalino (a), 22
Aldicarb, 349
Aleurocanthus woglumi, 261, 267, 269, 309,
Aleurothrixus floccosus, 295, 297, 309
Allende, 20, 21, 23
almacenamiento, 71
almcigo, 81, 336, 337, 338, 340
almidn, 237
alternancia, 236, 237, 238, 239, 240, 241, 242,
243, 244, 245, 246, 247, 248, 249, 250
Alternaria alternata, 340
Alternaria citri, 340, 345
Alternaria limicola, 340, 343, 344
Alternaria tenuis, 336, 340
altura de injerto, 34
altura del rbol, 38, 39, 41
Amaranthaceae, 164
Amaranthus hybridus, 165
Amaranthus palmeri , 161, 164, 166
Amaranthus spinosus, 165
Amaranthus spp., 163
amargosa(o), 160, 164
amarillamiento letal del limn Persa, 362, 374
amarre de fruta, 57, 125, 126, 195
amarre, 230, 232, 251
Amblicarpa, 328
Amblyseius aerialis, 293
Amblyseius, 292, 293
Amitus hesperidum, 269, 270,
amonaco anhdrido, 105
amor seco, 161, 164
anacua, 160
anlisis del suelo, 106
anlisis fsico del suelo, 96
anlisis foliar, 99, 102
anlisis qumico del suelo, 96
Anastrepha ludens, 261, 262, 264, 315,
antracnosis, 324, 332, 333, 334, 335, 336, 351
Aonidiella auranti, 280, 281, 282, 311
Aphis gossypii, 368, 369
Aphis, 295, 297, 310
Aphytis hispanicus, 285
Aphytis holoxanthus, 285
aplicacin de fertilizantes, 116
aplicacin foliar, 111, 108
apoptosis, 219
aprovechamiento del terreno, 193
arador, 260, 261, 286, 287, 288, 289, 316,
Araliaceae, 164
Araneidae, 184
araa de seis puntos, 290, 294, 317
araa de Texas, 290, 292, 293, 317
araa roja, 290, 291, 292, 293, 294, 295, 306,
316, 317
457
araas, 260, 274, 291
rboles adultos, 178
arcilla, 91, 106, 107
arena, 32, 52, 91
Argemone mexicana, 161
artrpodos fitfagos, 260, 294
Aschersonia, 336
aserraderos, 175
asimilatos, 230
asintomticos, 71
Aspergillus flavus, 336, 340
aspersiones foliares, 109, 112
Asteraceae, 164
atrayente, 265, 266
Aurantifolia, 416
azadn, 170
azoxistrobin, 336
azufre, 93, 94, 96, 102
bacterias, 168, 172, 183, 358, 377, 386, 416,
417, 422, 432, 436
bajas temperaturas, 233, 394, 395, 396, 397,
399, 400, 406, 412
balance hormonal, 196
bancos de semillas, 163
barba de chivato, 161, 164, 167
bares, 136
barrenadores, 408
barreras rompe vientos, 399, 400
Bdella distincta, 288
Beauveria bassiana, 371
benomil, 332, 334, 336, 346
bicarbonato, 120, 122, 123, 154
Bidens pilosa, 161, 164, 165
billi kitchili, 74
bioherbicidas, 172
biorreguladora, 158
biuret, 109
bledo, 164, 166
bombeo, 22, 120, 123, 135, 137, 138
Boraginaceae, 164
bordos lineales, 123
bordos rectangulares, 123
boro, 22, 92, 102, 120, 121, 122, 123
borraja, 161, 164
Brassicaceae, 164
Brevipalpus, 372,
brotacin, 124, 125, 126
brotes, 120
brucita, 93
buenas Prcticas Agrcolas, 254
bushel, 224
cachexia, 34, 74-76, 83, 361, 362, 363, 365, 382, 384
cadena alimentaria, 417, 436, 448
Cadereyta Jimnez, 20, 21, 23
cadillo, 160
cada de fruta, 234, 236
cada de frutos, 120
calcio, 22,92, 94, 96, 102, 108
calentadores, 400, 402
calidad, 217-224, 238, 252-257, 416, 418-421,
424, 425, 432, 436-439, 442, 446
calidad de fruta, 28, 37, 44, 45, 74, 75, 76, 78,
79, 80, 126, 137, 138, 158, 200, 217, 219-223,
256
calidad de las plantas, 34
calidad de luz, 160
calidad del agua, 32, 33, 114, 119, 120, 122,
123, 126
calidad del suelo, 29, 30
calidad organolptica, 57
clidos, 21
California, 36, 60, 61
caliza, 74-76
Calyptocarpus viales, 164, 165
cambio de variedad, 192, 213
cambisol, 21
campanilla, 161, 164
Campylobacterias, 423
Canad, 25
cancro basal, 340, 344, 345, ,
cancrosis, 343, 349, 350, 352
cantidad de agua, 131, 133, 135, 138
cantidad de fertilizantes, 143, 146, 147, 149,
150, 151, 152, 153, 154
cantidad de luz, 160, 180, 185
capacidad de tanque, 115
capacidad fotosinttica, 194
capacidad, 169, 184
Capsicum annuum, 165
caractersticas fsicas, 168, 183
caractersticas qumicas, 168, 183
carbendazim, 336, 346
carbohidratos, 71, 195, 232, 237, 238
carbonato de calcio y magnesio, 109
carbonato de calcio, 91, 111
carbonato de zinc, 111
carbonatos, 112, 139
cardo, 161
carotenoides, 218
Carrizo, 326, 349
Casimiroa (=Sargentia) greggii, 263
Cenchrus ciliaris, 165
Cenchrus echinatus, 160
centibares, 134
458
cepa, 51, 52
cepa, construccin, 27, 28, 51
cepelln, 35, 51
Ceraeochrysa, 184, 369
claveri, 369
cubana, 369
sp. nr. cincta, 184
valida, 184
Ceratitis capitata, 305
chapote amarillo, 263, 264
chicharrita de alas vtreas, 261, 295, 298, 311,
376
chile piqun, 165
Chilocorus cacti, 286
chinche de patas laminares, 260, 278, 279, 308
chinche pirata, 275
chota, 74
Chrysomphalus aonidum, 281, 284, 311
Chrysoperla rufilabris , 184
Chrysoperla rufilabris, 273, 299, 301
chupones de agua, 196
ciclo biolgico, 263, 268, 271, 274, 286, 293
cintilla, 137, 138
Cirrospilus quadristriatus, 273
Cirrospilus sp, 273
citrange C-32, 75
citrange C-35, 75, 80
citrange Carrizo, 23, 73, 75, 78, 80, 87
citrange Troyer, 73, 75, 76, 77, 79, 80, 87
citrange(s), 23, 81-84, 87, 212, 214, 359, 361,
366, 380
ctricos, 19, 20, 22, 23, 24, 25
citricultores, 25, 186, 186
citricultura, 159, 185
citrolina, 213, 274, 332
Citron, 2
citrumelo Swingle, 73, 75, 77
citrumelo(s), 75, 83, 84, 212, 214, 359, 361
Citrus, 2, 58
aurantifolia, 2, 58, 416
aurantium, 2, 16, 58, 71, 358, 367
deliciosa, 62
grandis, 2, 58
jambhiri, 76, 372
latifolia, 2, 416
limon, 58
limonia, 76
medica, 2
nobilis, 62
paradisi, 2,58, 75, 416
reticulata, 2, 58, 62, 416
sinensis, 2, 58, 75, 416
unshiu, 62
volkameriana, 76
Citrus blight, 74, 362, 372, 373, ,
Citrus tristeza virus, 71
Clavo, 333
Clematis drummondii, 161, 164, 167
Clementina Fina 64
Clementina(s) 57, 62, 63, 64
Cleopatra, 23, 212, 214
clima, 19, 21, 24, 25, 28, 36, 37, 57, 58, 60, 62,
67, 71, 81, 82, 83, 86, 159, 160
climatrico, 218, 232
climatolgicas, 20, 59, 60, 62
cloro, 102, 121, 123, 137
clorofila, 218
clorosis frrica, 76, 85
clorosis variegada, 261, 295, 306, 375, 376
clorsulfuron, 174
cloruro de magnesio, 109
cloruro de manganeso, 113
cloruro de potasio, 108, 146
cloruros, 122
Clostridium butulinum, 423
Clostridium perfringens, 423
CO2, 160
coberteras, 172, 173, 183
cobertura, 158, 180, 183, 193, 204, 206
cobre, 22, 93, 102
Coccus hesperidum, 283, 285, 311
cochinilla rosada del Hibiscus, 262
coeficiente de descarga, 140
coeficiente de uniformidad, 139, 140, 141
coeficiente del cultivo, 127, 128, 131
cola de borrego, 160, 164
coliformes, 426, 427, 433, 443
Colletotrichum acutatum, 333, 334, 335
Colletotrichum coccodes, 173
Colletotrichum gloeosporioides, 333,
colonizacin, 158, 182, 184
color de la fruta, 195
coloracin, 57, 60, 61, 64, 68, 217, 252, 256
comercializacin, 216, 252, 254, 255
compatibilidad de fertilizantes, 113
competencia, 157, 158, 159, 160, 171, 173
componentes, 119, 120, 135, 138, 143, 154
Compositae, 164
comunidad, 158
concavidad gomosa, 358
concentracin de boro, 33
concentracin de sales, 33
condicin nutrimental, 99
condiciones ambientales, 28, 40, 66
459
condiciones climatolgicas, 37
condiciones de crecimiento, 197
conduccin, 127, 128, 135, 136
conductividad, 29, 31, 32, 33, 120, 122
consumidor, 217
contaminacin biolgica, 422-424, 435, 436
contaminacin qumica, 421, 422
contaminacin, 174
control autocida, 265
control biolgico, 265, 271, 288
control de malezas, 159
control mecnico, 265
control qumico, 265
Convolvulaceae, 164
Convolvulus arvensis, 163
copa, 193-196, 198, 158-162, 164, 170, 177,
184, 185, 200-207, 213, 214
productiva, 39
total, 39
vigorosa, 34
coquillo, 164, 165, 178
cosecha, 37, 39, 40-48, 57-70, 78, 87, 158, 170,
216-218, 224-230, 232-253, 255, 256
costos de produccin, 158, 273, 235
crecimiento normal de brotes, 196
crecimiento vegetativo, 194, 196, 197
crecimiento, 28, 37, 58, 61, 63-65, 74, 81, 83,
84, 85
crispidos, 275, 292
criterios qumicos, 114
Cucumis melo, 165
cultivar/portainjerto, 230
cultivares, 56, 58, 59, 65, 70
cultivos anuales, 160
cultivos de cobertera, 93
cura-podas, 405, 407
Cycloneda sangunea, 369
Cyclospora, 423
Cylindrocarpon sp. 172
Cynodon dactylon, 161, 164, 165, 167, 173,
176, 183
Cyperus esculentus, 165
Cyperus rotundus, 165
damping-off, 336, 337
Dancy, 23, 57, 62-66, 70, 233
declinamiento, 72
deficiencias nutrimentales, 99, 106
Delphastus pusillus, 269, 270, 299
demanda de agua, 120, 131
demanda de nutrimentos, 102
demanda en el mercado, 57, 67
densidad de poblacin, 40, 48
densidad(es) de plantacin, 39-42, 45-48
depredadores, 273, 276, 292, 295, 299,
desarrollo, 28, 29, 37, 39
desarrollo de los frutos, 104
desarrollo radical, 29
desbrozadora de motor, 170
descarga, 144
deschuponado, 198, 202
descopetado, 201-203, 206
desechos orgnicos, 172, 175
despunte 198, 201, 202
desverdizacin, 256
Diachamismorpha longicaudata, 266
diagnstico nutrimental, 97, 99
Dialeurodes citrifolii, 295, 297, 309
dimetro de copa, 131, 132, 152
dimetro de follaje, 133
Diaphorina citri, 261, 305, 306, 313, 375, 377,
386, , 404, 340, 341, 351
Diaprepes abbreviatus, 262, 305,
Dichanthium annulatum, 164, 165
diferenciacin, 196
dixido de carbono, 195, 231
diseminacin, 158
diseo de la huerta, 37, 38, 50
disponibilidad de agua, 230
distancia de plantacin, 219, 220, 222, 223, 225,
226, 238-250
distribucin espacial, 160
diuron, 176, 177, 182
diversidad, 158, 168, 183, 184
diversificacin de portainjertos, 86, 88
DKP, 108
doble hilera, 137
dolomita, 109
dominancia apical, 196, 198
dosel (copa del rbol), 39
dsis, 109,146-148, 150-153
drenaje (del suelo), 28, 36
drenaje deficiente, 112
Duncan, 6, 7, 8, 57, 65, 67, 70
Dyssodia pentachaeta, 161, 164
Echinochloa colona, 165
Echinoclhoa crusgalli, 165
econmicos, 193, 194
ecosistema, 158, 186
edad, 192, 197, 200, 202, 203
efecto competitivo, 169
efectos adversos, 159
efectos benficos, 192,193
Ehretia anacua, 160
460
eje central, 218
elementos mayores, 94
elementos menores, 95
elementos secundarios, 94
Elsinoe fawcettii, 339, 340
emergencia, 159, 160, 176
emisores, 129, 130, 136-141, 145, 146, 148,
152, 154
empacadora, 417, 422, 423, 430, 431, 434, 435,
438-444, 446, 447,
empaque, 219, 224-229, 234, 256, 434
Encarsia (=Prospaltella) clypealis, 270
Encarsia (=Prospaltella) fasciata, 285
Encarsia (=Prospaltella) opulenta, 269, 271
endoparasitoide, 266, 270
enemigos naturales, 261, 266, 269, 275, 276,
284-286, 288, 289, 292, 299,
energa solar, 195, 196, 231
enfermedades, 71, 82, 83
enraizamiento, 71
enredadera(s), 161-164, 167, 172, 185
Entomophthora floridana, 293
Entomophthora sp, 292
envejecimiento, 219
Eotetranychus sexmaculata, 290, 294, 303, 317
epicarpio, 218
poca de cosecha, 57, 60, 68, 70
poca de plantacin, 27, 28, 36
poca de poda, 192, 209
equilibrio fisiolgico del rbol, 195
equilibrio, 194, 195, 201
equipo de poda, 198, 207
Eretmocerus serius, 270
erosin al suelo, 124
erosin, 158, 173, 182, 183
escama acanalada, 283, 295
escama caf suave, 285, 286
escama pajiza, 281, 285, 312
escama roja de California, 280-282, 284, 311,
escama roja de Florida, 281, 284, 311
Escherichia coli, 417, 426, 432,
espacio, 159
Espaa, 75
especies vegetales, 158, 173
Espiroplasmas, 358
establecimiento, 57, 72, 81, 83, 84
estaciones agroclimatolgicas, 127
estado hdrico, 160
Estados Unidos, 25, 26
estepario, 21
estolones, 178, 162, 163, 167, 171, 178
estrs, 120, 232
estructurales, 194
estructuras latentes, 162
etapas fenolgicas, 102, 104
eugenol, 175
Euphorbiaceae, 164
EUREPGAP, 418, 419, 424, 437,
Euseius, 275
Eutetranychus banksi, 290, 293
evaporacin, 21, 131-133, 135, 141
evapormetro, 131, 132
evapotranspiracin, 126, 127, 129-132
exceso de agua, 71
exocortis, 34, 73-76, 79, 83, 358, 359, 361-364,
382, 384, 385
exportacin(es), 25, 26
factores ambientales, 231
factores genticos, 160
factores, 28, 29, 38, 39
Fairchild, 63, 66, 70
fauna benfica, 158
fechas de cosecha, 230, 235, 238, 239, 241, 243
fenamiphos, 349
fenologa, 169
fenolgicas, 125, 126
fertilizacin, 407
fertilizantes formadores de cido, 92
fertilizantes lquidos, 106
fertilizantes solubles, 106
fertilizantes, 22, 110, 124, 131, 135, 138, 139,
143-149, 151, 152, 421
fertirrigacin (desventajas), 144
fertirrigacin (equipo), 145
fertirrigacin (ventajas), 143
fertirrigacin, 105, 109, 110, 119, 124, 143-146,
148, 154
fijacin de fsforo, 106
filtros, 106, 135-137, 145
Fisher, 60
fitoplasmas, 33, 358, 374
fitosanitario, 71, 86
flavedo, 218
floracin, 57, 58, 60, 78, 120, 125, 126, 152,
195, 204
Florida, 36, 37, 40, 64, 65, 67
follaje, 121, 133
forestal, 22
formulacin, 146, 147
Fortunella japonica, 58
Fortunella margarita, 58
Fortunella, 2, 58
fosfato, 105, 107, 108, 111, 146
de amonio ferroso, 111
461
diamnico, 105, 107
dipotsico, 108
monoamnico (map) tcnico, 146
monopotsico, 107, 108
fsforo, 92, 93, 94, 95, 96, 102, 106
fotosintatos, 231, 232, 233, 238
fotosntesis, 231
franco arcillo limoso, 91
franco arcilloso, 91
Frankliniella spp, 261
frecuencia de aplicacin, 108
frecuencia de riego, 132
fro, 57, 62, 67, 74
fruta de mesa, 63
fruta empacable, 228
fruta fresca, 57, 60, 86
fruta(o) 57, 58, 60, 63, 66, 67, 71, 74-76, 78, 79,
80, 86, 216-219, 224, 225, 227, 228, 230, 232237, 251-253, 255-257
fuego, 176
fuente(s), 105-107, 109-113
comerciales de fertilizantes, 105
fsforo, 106, 107
de hierro, 110, 111
de magnesio, 109
de manganeso, 112, 113
de nitrgeno solubles, 105
de potasio, 108
de zinc, 111, 112
Fusarium, 337, 340
gajos, 25, 59, 63, 67
Galendromus helveolus, 292-294
Garca Galvn, Valeriano, 10
geogrfica, 19, 20, 21, 25
germinacin, 159, 160, 169, 172
girasol silvestre, 164, 166
glndulas de aceite, 218
glifosato, 178, 179, 182
GLOBALGAP, 419, 424, 437,
Gloeosporium limetticolum, 335
gloria de la maana, 164
gomosis, 35, 74, 75, 124, 324, 325, 326, 328,
338, 339, 340, 351, 405, 408
Gonodonta bidens, 295, 296, 314
Gossypii, 295, 310
Gramineae, 164
greening, 375, 377
Guignardia citricarpa, 350,
gusano perro, 295, 296, 315
hbito de fructificacin, 197
HACCP, 419, 424, 432,
haces vasculares, 218
Hamlin, 23, 40, 57, 60, 70, 223, 224, 229, 235,
237, 239, 240
Harmonia axyridis, 369
Hedera helix, 160, 164, 165
heladas por adveccin, 396
heladas por conveccin, 395, 396, 402
heladas, 21, 58, 65, 71, 73, 78, 230, 233, 234,
236, 251, 259, 393-403, 405, 407, 408, 410412
Helianthus annus, 161, 164, 175
Henderson, 68, 70
Henninger, 68
Hensz, 68
herbicidas biolgicos, 169
herbicidas orgnicos, 172, 175
herbicidas post-emergentes, 178
herbicidas pre-emergentes, 176, 177
herbicidas sistmicos, 180
herbicidas, 169, 174-180, 182
herramientas manuales, 170
hesperidio, 217
hbridos (de mandarina), 23
hbridos, 62, 70, 83, 84
hidrlisis qumica, 174
hiedra, 160, 164
hierro, 22, 92, 93, 95, 96, 102, 110-112, 120-123
hileras de rboles, 160, 161, 184
hileras, 38, 46, 50
hipoclorito de sodio, 212, 213
hipodermis, 218
Hippodamia convergens, 274, 299, 300
hojas, 58, 65, 66, 69, 71, 74, 75, 77
Homalodisca coagulata, 375, 376, ,
Homalodisca vitripennis, 261, 298, 306, 311
Honey, 23, 65
hongos destructores de madera, 211
hongos, 183
hormigas, 408
hormonas, 196
hortensia, 160, 185
hortcola, 71, 86
hospederas, 158, 183
huanglongbing, 375, 377, 378, 386
Hudson, 68
huerta(s), 27-30, 34, 37, 38, 41, 43, 50, 53, 120,
123-129, 134, 136, 138, 139, 142, 143, 145
huertas bajo riego, 123
Huerta La Eugenia, 8, 9
humedad del suelo, 108
humedad relativa, 126
humedad, 119, 121, 125, 126, 132, 133-135,
141, 159, 160, 170, 172, 175, 185
462
Hypoxylon deustum, 344
Icerya purchasi, 283, 295, 302, 312
identidad varietal, 33
identificacin, 164, 169, 183
iluminacin, 194
Imperata cylindrica, 163
impietratura, 358
incompatibilidad, 75
incompatible, 75
India, 74, 76
ndice de alternancia, 239-241, 243, 245, 247-249
ndice de color, 219
ndice de humedad, 134
ndice de inculo, 74
ndice de madurez, 59
induccin, 231, 232
infestacin, 158, 162, 169
ingrediente activo, 174
injertacin, 81, 82
incuo, 417, 419, 421, 424, 435, 438, 441
insectos fitfagos, 261, 294, 295
insectos, 158, 168, 172, 182, 183, 184, 186
insolacin, 65
insumos agrcolas, 22
intensidad de la competencia, 159
intensidad del viento, 126
interaccin, 186
intercalar, 64, 65, 66, 83
inter-especfica, 160
interpretacin de los resultados, 101
intervalo entre riegos, 132
intra-especfica, 160
inversin, 38, 39
invierno, 36
inyector de fertilizantes, 135, 151, 152
inyectores, 144, 145
Iphiseiodes quadripilis, 292-294
Ipomoea spp., 161, 164, 167
Islas Azores, 61
Italia, 60, 76
Japn, 25
jugo, 25, 60, 61, 64, 67, 68, 78-80, 217, 218224, 252, 255
k sul, 146
kumquat oval, 58
kumquat redondo, 58
kumquat, 2
laboratorio acreditado, 101
lmina de riego, 125, 126, 130
Lantana camara, 160, 185
latencia, 158, 163
latitud (norte), 28
latitud (sur), 28
Lee, 63, 70, 87
lentejilla, 160, 164
Lepidium virginicum, 160, 164, 165
leprosis, 362, 371, 372
Leptoglossus phyllopus, 278, 279, 308
lima Rangpur, 73, 74, 76, 80, 212
lima Tahit, 2
lima, 2
limero, 58
limo, 91
limn agrio, 2
limn Eureka, 75
limn Mexicano, 58, 325, 326, 328, 333-335,
340, 343, 344
limn Milam, 73, 80
limn Persa, 2, 58, 71, 72
limn Rugoso, 74, 76, 81, 82
limn Volkameriano, 73, 76, 77, 81, 82, 84
limn, 2
lisa (corteza), 59-61, 63-66
Listeria monocytogenes, 423, 432
Lithospermum matamorense, 164, 165
lixiviacin, 93,146, 148
lluvia(s), 21, 24, 124, 125, 170, 171
longevidad, 158, 163
luz, 159, 160, 180, 185
machete, 170
Maconellicoccus hirsutum, 262
Macrofila, 212, 326, 328
macronutrientes, 102, 110
maduracin intermedia, 60
maduracin tarda, 61
maduracin temprana, 60, 63-66
maduracin, 217, 218, 223, 229, 230, 233, 234
maduracin, 59, 65, 67, 68
magnesio, 92-96, 99, 102, 108
mala hierba, 158
maleza, 162-186
Malva parviflora, 161, 164
malva, 161, 164
Malvaceae, 164
mancha caf, 325, 340, 342, 343
mancha grasienta, 324, 329, 330, 332, 351
mancha negra, 349, 350, 352
mancozeb, 334, 335
mandarina(s), 2, 22, 23, 56, 57, 58, 62, 64, 6972, 74, 87
Cleopatra, 73, 74, 77, 80-82, 84, 87
comn, 64
Oronules, 141
satsuma, 142
463
mandarina(s) (cont.),
Sun Chu Sha, 74
Sunki, 74, 78, 84
King, 62
manejo biolgico, 172
manejo cultural, 169
manejo integral, 217
manejo mecnico, 168, 170, 171, 174
manejo qumico, 174
manganeso, 22, 92 , 93, 96, 102, 112
manguera(s), 115,136, 144, 154, 170
manmetros, 135
manto de la virgen, 164
mantos freticos, 174
maana dulce, 161, 164
MAP, 107
maravilla, 160, 164
Marrs, 23, 40, 46, 48, 57, 59, 61, 69
Marsh seedless, 67
Marsh, 6-8, 23, 57, 67-70, 79, 237, 258
Marumi, 58
materia orgnica, 29, 30, 91, 93, 96, 97, 110
materia seca, 160
material, 29, 33, 34, 212, 214
certificado, 34
certificado libre de virus, 212, 214
de propagacin, 33, 34
libre de patgenos, 33, 34
mineral, 29
McAllen, 68
McPhail, 264, 265,
mecanismos de diseminacin, 158
mecanismos de persistencia, 157, 158, 162
mecanismos de reproduccin, 163
medidor de flujo, 135
melanosis, 340-342, 351, 404, 408
meloncillo, 165
mercadeo de la fruta, 230
mercado, 25, 57-60, 87, 416, 417, 420, 437,
438, 440-444, 447
meristemos subterrneos, 163
mesocarpio exterior, 218
metabolismo, 233
metalaxyl, 329,
metamorfosis, 263
mtodo mehlich, 99
mtodos indirectos, 126
mtodos qumicos, 168, 185
Mxico Calidad Suprema, 253, 259, 420, 421,
436, 437, 439
micro aspersin, 136, 140, 170, 177, 178
microaspersores, 137, 170
microclima, 185, 230
microelementos, 22
microirrigacin, 114
micronutrimentos, 92, 110
microorganismos, 416, 417, 422-424, 432,
milkweed vine, 172
minador de la hoja, 260, 261, 271, 274, 314,
Mirabilis spp., 160, 164, 165
mirasol, 164, 166
misin, 68
MKP, 107, 108
mohos del fruto, 340, 346
molibdeno, 102
Moro, 60
Morrenia odorata, 172
mosca(s), 260-267, 270, 271, 295, 299, 305,
309, 315
de la fruta, 262, 265, 266,
del Mediterrneo, 305
mexicana, 260-266, 315
prieta, 260, 261, 267, 269-271, 295, 299, 309
mosquita blanca lanuda, 295, 297
mosquita blanca, 295, 297, 301, 302, 306
moto sierras, 198, 201
motor elctrico, 144, 145
motores, 144
muerte de plantas, 72
muerte regresiva, 404
multihileras, 41, 43, 46, 48
Murcott, 23, 40, 65, 70
Mycosphaerella citri, 329-331,
Myzus persicae, 295, 310
Nagami, 58
naranja de ombligo, 59
naranja Valencia, 23, 40-42, 44, 45, 47, 48, 61,
70, 73, 75, 76, 78-80, 85, 219-222, 225-227,
232-234, 236, 237, 241-247, 256
naranja(s), 6, 7, 22-25, 59-62, 64, 65, 67, 6972, 74-76, 78-80, 84, 85, 87
naranjas tempranas, 219, 224, 233, 238, 251,
256
naranjo agrio, 2, 23, 58, 71-73, 76, 78-84, 87,
212, 214
naranjo amargo, 2, 58
naranjo cucho, 58
naranjo dulce, 2, 58
naranjo(a) trifoliado(a), 58, 73-75, 81, 82, 84,
212, 326, 361, 380
necesidades de nutrimentos, 103
necesidades hdricas, 126, 127, 131
negrilla, 260, 261, 286-290, 294, 303, 316
nemtodos, 324, 340, 341, 347-349, 351, 352
464
Neoaliturus (Circulifer) tenellus, 375
nitrato de amonio, 105, 146, 152
nitrato de calcio, 105
nitrato de magnesio, 105, 108, 109, 112, 146
nitrato de sodio, 105
nitro sul, 146
nitrgeno, 92-96, 102, 104, 105, 115
nivelacin, 36
no climatrica, 218
norma NOM-021, 101
norma oficial mexicana 079, 33
normas de calidad, 253, 256
Nova, 64, 65, 70
nuevos crecimientos, 231
nutricin, 120, 230
nutrimentos, 71, 91, 93, 137, 147, 150, 158, 159,
171, 175, 185
Nyctaginaceae, 164
Olinda, 61
Olla abdominalis, 292
Olla v-nigrum , 184, 369
ombligo, 59, 63, 65
Oncometopia nigricans, 376
organismos benficos, 260, 262, 295, 299,
rganos vegetativos, 162
orientacin de la huerta, 196
Orius insidiosus, 273
Orius tristicolor, 273
Orlando, 23, 63-65, 70
Ortanique, 65, 70, 87
ortiga, 160
Osceola, 64
xido de fierro, 111
xido de magnesio, 109
xido de manganeso, 113
oxido de zinc, 112
oxisulfato de magnesio, 109
oxisulfato de manganeso, 113
oxisulfato de zinc, 112
oxisulfato de fierro, 111
Paecilomyces fumoroseus, 371
palomilla perforadora del fruto, 295, 314
Panicum maximum, 165
Panonychus citri, 290, 291, 303, 317
Papilio cresphontes, 295, 296, 315
parsitos, 426, 432
pared celular, 219
Parlatoria pergandii, 281, 285, 312
parra silvestre, 161
Parson Brown, 6, 7, 12, 23, 57, 60, 70, 223, 224,
229, 238, 239, 251
Parthenium hysterophorus, 160, 164, 165
pasta bordelesa, 405
pasto buffel, 165
patgenos de la raz, 71
patrn de distribucin, 160
patrn(es), 67, 71-87
patrones susceptibles, 212
peligro fsico, 421
pendiente (de terreno), 50
pendimetalin, 176, 177, 182
Penicillium, 340, 346, 347
prdida de agua, 142
prdida de clorofila, 94
permanencia, 158, 163
permeabilidad del suelo, 29, 30
persistencia, 157, 162
pesca, 22
pH, 22, 71, 74, 91, 96, 105, 106, 108, 110-112
Phitoseiulus, 288
Phomopsis, 341
Phyllocnistis citrella,261, 271, 277, 314
Phyllocoptruta oleivora, 261, 286, 289, 294, 303,
316
Physalis ixocarpa, 160
Phythophtora, 5, 35, 71, 73-76, 82, 124, 172,
326-329, 337, 339, 345, 346, 351, 403, 408
Phytophthora palmivora, 172
PIB, 22
picudo de la raz, 262, 305, 313
Pineapple, 6-8, 12, 40, 57, 60, 70
pintura vinlica, 211
piojo harinoso, 283, 294, 302, 306, 312
plagas exticas, 260, 305
Planococcus citrus, 283, 294, 312
plantacin (ones) 28, 29, 141
de rboles, 28
de la huerta, 29
plantas de vivero, 27, 28, 33-35
poblaciones de maleza, 160, 163, 169, 172,
179, 183
poda de formacin, 200
poda de fructificacin, 200
poda de limpieza, 202
poda de rejuvenecimiento, 201
poda horizontal, 203, 206, 208
poda lateral, 201, 203-206, 210, 212
poda mecanizada, 192, 198, 202, 203, 206-208
poda (s), 192-213, 403, 405, 407
podadora mecnica, 201, 207, 212
polacote, 161, 163, 164, 166
polifosfato de amonio, 107, 108, 146
polinizador(es), 63-65
465
Poncirus trifoliata, 58, 74, 77
Poncirus, 2, 16, 58
Ponkan, 64, 70
porcentaje de jugo, 219-224
portainjerto(s), 22, 23, 34, 37, 56, 71, 72, 77-88
Portulaca oleracea, 164, 165
Portulacaceae, 164
potasio intercambiable, 107
potasio, 92-96, 99, 102, 107, 108, 109, 112
pozos profundos, 120, 123
prcticas de produccin, 197
precipitacin, 21, 26, 120, 126
prendimiento, 81
prevencin y manejo, 157, 169
primavera, 36
productividad, 38, 99, 121, 125, 135, 193, 195,
251
productos (industrializados), 25, 26
programa de aplicacin de fertilizantes, 105,
106
programa de certificacin, 33, 34
programa de fertilizacin, 102
proteccin cruzada, 380
proteccin de heladas, 401
protena hidrolizada, 265, 266
pslido asitico, 261, 301, 305, 306, 313
psorosis, 74-76, 359, 362, 365-367, 382, 384,
385
pudricin del pie, 324, 325, 327, 328, 351, 352
pulgn caf de los ctricos, 262, 305, 306, 310
pulpa blanca, 57, 67
pulpa pigmentada, 68
pulpa, 59, 64, 66-68, 218, 255
pummelo, 2
pvc, 136
quelatos, 110-112, 146
DTPA, 111
EDDHA, 111
EDTA, 111-113
HEDTA, 111, 112
quelite, 161, 163-166, 177
quemadores de propano, 176
quemaduras de follaje, 111
quemaduras de fruta, 111
quiescencia, 58, 396, 412
races, 231
raleo, 194, 197, 198, 201, 202
Ranunculaceae, 164
RAS, 29, 33, 122
rastra, 36
Ray Ruby, 68, 70
rayos infrarrojos, 176
rayos ultravioleta, 172
razas, 72
Redblush, 40, 219, 222, 223, 228, 229, 234,
237, 247-250
regosol, 21
reguladores de crecimiento, 71
rejuvenecimiento de tejido, 194
relacin calcio/ magnesio, 99
relacin de adsorcin (de sodio), 122
remocin de nutrimentos, 101
rendimiento de fruta, 71
rendimiento, 71, 78, 79, 80, 87, 230
reproduccin, 158, 161, 163, 169, 182, 186
residuos de plaguicidas, 417, 421, 429
resistencia a caliza, 76
a nematodos, 71
a Phytophthora, 75
a salinidad, 76
a sequa, 76
Rhizoctonia solani, 337
riego localizado, 119, 124, 135, 138, 141, 142
riego por goteo, 122, 135, 137, 219, 221-223,
227-229, 235, 247, 248, 251
riego por gravedad, 116, 122, 123, 126, 219223, 225-229, 235, 238-246, 248-251
riego presurizado, 106
riego rodado, 116, 125
riego, 19, 22, 119-125
ro Camacho, 22, 120
ro Pablillo, 22, 120
ro Pesquera, 22, 120
ro Piln, 22, 120
ro Potos, 22, 120
ro Ramos, 22, 120
Ro Red, 23, 68, 70, 87
ro San Juan, 22, 120
ros, 120, 123
rizomas, 162, 163, 166-168, 171, 178
Robertson, 6, 8, 9, 12
Robinson, 64
roedores, 172
roa, 339, 340, 350, 352
rozadera, 170
Ruby Red, 23, 68
Ruby, 68, 70
ruptura de clulas, 176
ruptura de latencia, 163
Rutaceae, 58
sacarosa, 218
SAGARPA, 33, 34
Sagittaria montevidensis, 173
sales Epson, 109
466
sales, 28, 33, 136-138
salinidad, 29, 30, 32, 71, 73-76, 96, 110
Salmonella, 417, 423, 432, ,
Salticidae, 184
sanitarios, 193, 194, 205
sanitizacin, 425, 435
Satsuma, 82
Scaphytopius nitridus, 375,
Scirtothrips citri, 261, 274, 278, 308
Scolothrips sexmaculatus, 294
SDT, 121, 122
secciones (de fruto), 25
seco, 21
segmentos, 218
seleccin de laboratorio, 101
semiclido, 21
Semidalis vicina, 294
semilla(s), 57, 59-61, 63-68, 75, 81, 82, 158,
160, 162, 163, 166-168, 169, 171, 172, 177,
178, 217-219
semitropicales, 62
SENASICA, 425, 436-439
sequestrene, 111
serpeta, 199
serrucho curvo, 198
serruchos, 198, 199, 201, 202
Setaria spp., 165
severas, 72
Shaddock, 2
Sida acuta, 165
simazina, 176, 182
sntomas de deficiencias, 95, 96, 100, 112
sntomas, 72, 76
sistema de bombeo, 135
sistema de plantacin de doble hilera, 49
sistema de plantacin, 46, 48
sistema de plantacin, no convencional, 48, 49
sistema de plantacin, rectangular, 37, 41, 46
sistema de plantacin, tradicional, 50
sistema de produccin, 81
sistema de riego localizados, 119, 124, 135,
138, 141, 142
sistema de riego presurizado, 136, 154
sistema de soporte, 71
sistema producto, 87
sistema radical, 71, 195
sistema(s) de riego, 105, 106, 123
sistemas de manejo, 43
sistemas de produccin, 193
sitio de plantacin, 35
sodio, 102, 120-123, 137
Solanaceae, 164
Solanum elaeagnifolium, 161, 164, 165, 168
solarizacin, 172
slidos disueltos totales, 121, 122
slidos solubles totales, 219-224, 229, 255
slidos/cido, 219, 220, 223, 224
sombra, 160
Sonchus oleraceus, 161, 164, 165
Sorghum halepense, 161, 163-166
Sphaceloma fawcettii, 339
Spiraecola, 295, 310
Spiroplasma citri, 375
Staphylococus aureus, 423
Star Ruby, 23, 68, 70, 87
Stenella, 329, 330
Sterculiaceae, 164
Stethorus utilis, 292, 294
Streptococus pyogenes, 423
Striga, 163
Stuart, 6, 9
stubborn, 362, 375, 376,
subsoleo, 36
subtropicales, 57, 62
Sudfrica, 76
suelo(s), 21, 22, 24, 28, 29, 31, 32, 35, 36, 40,
50, 51, 52
suelo, preparacin de, 27, 28, 35
suelo, propiedades del, 29, 30
suelo, tipos de, 28, 32
suelos cidos, 74
arcillosos, 28, 112
arenosos, 29
calcreos, 91, 92, 98, 106, 108, 110
calcimrficos, 92
ligeros, 28, 75
pesados, 75
salinos, 108
sulfato de amonio ferroso, 111
de amonio, 105
de magnesio, 109
de manganeso, 112, 113
de potasio y magnesio, 108, 109
de potasio, 108
ferroso, 111
zinc, 112
sulfonilureas, 174
Sunburst, 64, 70, 87
super fosfato de calcio simple, 107
super fosfato de calcio triple, 107
surfactantes, 180
tamao del fruto, 120, 137, 141, 142, 217, 219,
224-229, 248
467
tangelo, 63, 64
tangerinas, 25
tangerino, 58
tangor, 62, 65, 66
taponamiento de emisores, 106
taponamiento, 114, 123, 136-138, 145, 146,
154
tcnicas para determinar fertilidad del suelo, 96
tcnicas para determinar nutricin de la planta,
96
tecnologa, 217, 251, 253
tecnologas de produccin, 217
temperatura(s), 31, 35, 41, 57, 58, 178, 180,
183
templados 21
Temple, 62, 65, 66, 70, 78, 81
temporal, 22, 120
tensimetros, 126, 133-135
termitas, 408
Tetragnathidae, 184
textura de corteza, 63, 65
textura, 91, 96
thiabendazol, 346
Thomisidae, 184
Thompson, 6, 68
tiempo de madurez, 71
tiempo de riego, 130, 133, 148
tiempo trmico, 163
tijeras de mango corto, 198, 199
tijeras podadoras, 198
tinajera, 201, 213
tiofanato metlico, 346
tiosulato de potasio, 108
tiosulfato de amonio, 146
tipos de poda, 192, 200, 202
tolerancia a enfermedades, 71
tolerancia a las heladas, 71
tolerancia a nemtodos, 71
tolerante, 74, 75, 76
toneladas, 22, 24, 25
toronja(s), 22-25, 56, 57, 62, 67-72, 74, 79, 84,
87
toronjo, 2, 58, 65, 76
torula, 265
Toxoptera aurantii, 295, 297, 310
Toxoptera citricida, 184-186, 262, 305, 306,
310, 368-371, 386
transporte, 417, 422-424, 430, 434-436, 440,
444
trasplante, 81, 82
trazo de la huerta, 27, 28, 50
trbol, 161
trifluralina, 176, 178, 182
Trifolium spp. 161
trips, 260, 261, 270, 274-276, 278, 302, 308
triser, 146
tristeza, 74-76, 82, 359, 362, 367, 368, 370, 372,
377, 379, 380, 382, 384, 385
trituradora, 207, 212
trompillo, 161, 164, 168
Troyer, 23, 326, 349
tubrculos, 162, 163
tubines, 170
Tylenchulus semipenetrans, 340, 341, 347, 348,
352
Typhlodromalus peregrinus, 292, 293
umbrales, 169
unidades de produccin, 33, 34
Unin Europea, 25
urea, 105
Urtica dioica, 160
uso intensivo del suelo, 193
Ustulina deusta, 340, 344, 345, ,
Valencia (naranja), 23, 40-42, 44, 45, 47, 48,
61, 70, 73, 75, 76, 78-80, 85, 219-222, 225227, 232-234, 236, 237, 241-247, 256
Valle de Ro Grande, 36
vlvula check, 105
vlvula, 144
variedad(es), 34, 56, 57, 59, 60-64, 66-68, 71,
75, 76, 79, 84, 87, 88, 192, 196, 197, 209,
210, 213, 214, 217, 223, 230, 232, 236, 251
variedades tardas, 126
variedades tempranas, 125, 126
velocidad del viento, 126
ventiladores, 402
venturi, 144, 145
verano, 21, 125
verdolaga, 164, 165
Verticillium lecanii, 371
vertisol, 21
Vibrio cholera, 417
vida productiva, 193
vigor del rbol, 197
vinagre, 213
viroides, 33, 34, 71, 83, 358, 360, 361, 363,
365, 374, 379, 380, 382, 384
virus de la hepatitis, 417, 423
virus de la hoja rasgada, 359, 379
virus de la tristeza, 34, 71, 72, 88
virus de Norwalk, 423
virus psorosis, 34
virus, 33, 34, 71, 72
468
Vitis cinerea, 161
vivero(s), 27, 28, 33, 34, 35, 74, 81, 82
volatilizacin, 93
Volkameriana(o), 73, 76, 77, 79-82, 84, 212,
328
volumen de agua, 126, 130, 132, 149
volumen de copa, 39
volumen de jugo, 220-224, 255
Waltheria americana, 164, 165
Washington Navel, 6, 8, 23, 59, 142
Xanthomonas campestris, 343
xerosol, 21
xiloporosis, 73-76
Xylella fastidiosa, 375, 376, ,
yemas florales, 197
yemas laterales, 196, 198
yemas terminales, 196
yemas vegetativas, 231
yemas, 68, 74, 83, 196-198, 201, 214
Yersinia enterocolitea, 423
zacate chino, 161, 163-165, 167, 171, 173, 176,
183
zacate de agua, 165
zacate guinea, 165
zacate Johnson, 165, 166, 171, 178, 179.
zacate pinto, 165
Zagrammosoma multilineatum, 273
zinc, 22, 92, 93,95, 96, 102, 111
469
ACERCA DE LOS AUTORES DE CADA CAPTULO
El Dr. Juan Manuel Ramrez Daz es Ingeniero Agrnomo especialista en Fitotecnia de la Escuela
Nacional de Agricultura, Chapingo, Edo. de Mxico, tiene Maestra en Ciencias y Doctorado (PhD)
en Fruticultura Tropical y Subtropical con especialidad en Citricultura obtenidos en la Universidad
de Florida, Estados Unidos de Amrica. El Dr. Ramrez Daz ingres al actual INIFAP en marzo de
1969, donde ha desarrollado mltiples actividades como investigador, lder del Programa Nacional
de Ctricos del anterior INIA y funciones directivas en Nuevo Len, Sinaloa y Sonora. Desde mayo
del 2005 es investigador de ctricos en el Campo Experimental Valle del Yaqui, perteneciente al
Centro de Investigacin Regional del Noroeste del INIFAP. Ha realizado mas de 30 publicaciones,
las ms recientes en naranja Valencia sobre efecto de la fecha de cosecha en rendimiento y calidad,
efecto de la temperatura en la floracin, variacin estacional de la calidad y manejo nutrimental de huertas integrando
los anlisis de suelo agua y foliar, as mismo ha participado como instructor en Cursos de Citricultura en Nuevo Len
y Tamaulipas.
El Dr. Ismael Hernndez Torres, es Ingeniero Agrnomo Zootecnista por la Universidad Autnoma
de Nuevo Len (UANL), tiene una Maestra en Ciencias con especialidad en Botnica por el
Colegio de Postgraduados de Chapingo, Mxico y un Doctorado en Biotecnologa, por la UANLen.
El Dr. Hernndez-Torres ingres al INIFAP en el ao de 1987; ha estado adscrito en estado de
Michoacn y desde el 2005, en Nuevo Len; sus actividades de investigacin las ha desarrollado
en reas de Forrajes, Cereales de grano pequeo y Biotecnologa. Miembro del Sistema Nacional
de Investigadores de 1988 a 1993. Tiene cinco trabajos de investigacin publicados en revistas con
arbitraje nacional e internacional, ms de 45 resmenes de investigacin presentados en congresos
nacionales e internacional, ha sido director de cuatro tesis de licenciatura.
El Dr. Efran Acosta-Daz, es Ingeniero Fitotecnista por la Universidad Autnoma de Nuevo Len
(UANL), tiene una Maestra en Ciencias con especialidad en Botnica por el Colegio de Postgraduados
de Chapingo, Mxico y un Doctorado, tambin en Botnica por el Colegio de Postgraduados.
El Dr. Acosta-Daz ingres al INIFAP en el ao de 1979 y desde entonces ha desarrollado sus
actividades de investigacin en el rea de Fisiologa Vegetal. Es miembro del Sistema Nacional de
Investigadores desde 1987 y ha sido miembro de la Sociedad Mexicana de Fitogentica. Tiene ms
de 20 trabajos de investigacin publicados en revistas con arbitraje nacional e internacional y mas
de 10 trabajos in extenso, todos ellos en el rea de estrs hdrico. Asimismo, ha sido director de seis
tesis de licenciatura y dos de maestra.
El Dr. Jess Loera-Gallardo, es Ingeniero Agrnomo por la Universidad Autnoma Agraria
Antonio Narro, tiene una Maestra en Ciencias en la especialidad de Entomologa por el Colegio
de Postgraduados, Chapigo, Mexico y un Doctorado (PhD), con especialidad tambien en
Entomologa por la Universidad Estatal de Kansas de los EUA. El Dr. Loera-Gallardo ingres al
actual INIFAP (antes INIA) en el ao de 1969 y desde entonces ha desarrollado sus actividades de
investigacin en el rea de entomologa adscrito al Campo Experimental Ro Bravo. Desde el ao
de 1996 se asoci con investigadores del Campo Experimental General Tern para desarrollar
trabajos de investigacin en entomologa de ctricos. Ha sido responsable de proyectos sobre
minador de la hoja (Phyllocnistis citrella), mosca mexicana de la fruta (Anastrepha ludens), as como colaborador en
varios proyectos de control biolgico de plagas de ctricos. El Dr. Loera-Gallardo es miembro del Sistema Nacional
de Investigadores (SNI) desde 1991; tiene ms de 40 trabajos de investigacin publicados en revistas con arbitraje
nacional e internacional, siete captulos de libro, un Libro y mas de 50 participaciones en Congresos Internacionales y
Nacionales, todos ellos en el rea de entomologa.
La Dra. Ma de los Angeles Pea del Ro, es Qumico Bacterilogo Parasitlogo por la Universidad
Autnoma de Nuevo Len (UANL), tiene una Maestra y Doctorado en Ciencias en Parasitologa
Agrcola, por el Instituto Tecnolgico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). La Dra. Pea
del Ro ingres al INIFAP en el ao de 1977 y desde entonces ha desarrollado sus actividades
de investigacin en el rea de Fitopatologa, principalmente en ctricos y soya. Tambin ha
trabajado en el rea de biofertilizantes y control biolgico con hongos entomopatgenos. Tiene
cinco trabajos de investigacin publicados en revistas con arbitraje nacional e internacional con
temas relacionados con el virus tristeza de los ctricos, psorosis y micorriza arbuscular, as como tres captulos de libro
y varios trabajos in extenso en Memorias de Congresos y Simposios. Asimismo, ha sido director y asesor externo de
cuatro tesis de licenciatura, una de maestra y una de nivel doctorado.
470
El Ing. MC Humberto de la Fuente Sucedo es Ingeniero Agrnomo por el Centro de Estudios
Universitarios de Monterrey y tiene una Maestra en Fisiologa Vegetal por la Universidad de Vizosa
en Brasil. Ingres al actual INIFAP (antes INIA) en el ao de 1978 desarrolladono actividades de
investigacin en el rea de malezas en el Campo Experimental Uxmal en la Pennsula de Yucatn.
A partir de 1985 cambi su adscripcin al Campo Experimental General Tern al programa de
ctricos. Sus lneas de investigacin incluyen uso y manejo de sistemas de riego, manejo integrado
de malezas y agronoma general del cultivo de los ctricos.
El Ing. MC Juan Martnez-Medina es Ingeniero Agrnomo Fitotecnista por la Universidad Autnoma
de Nuevo Len (UANL) y tiene una Maestra en Ciencias con especialidad en Produccin Agrcola,
tambin por la UANL. Ingres al actual INIFAP (antes INIA) en el ao de 1983 desarrollando
actividades de investigacin principalmente en sistemas de produccin en cultivos bsicos. A partir
de 1996 se uni al Programa de Ctricos del Campo Experimental General Tern, con trabajo en el
rea de sistemas de plantacin y manejo agronmico del cultivo. Tiene ms de 20 publicaciones
tcnicas y de divulgacin para productores.
Guillermo Juan Garca Dessommes se gradu de Ingeniero Agrnomo Zootecnista en junio 1979
en el Instituto Tecnolgico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). En enero de 1982
fue aceptado en Escuela de Graduados de la Universidad de Cornell en los Estados Unidos de
Amrica en donde obtuvo el grado de Master in Science en 1984. Obtuvo el grado de Doctor en
Ciencias de la Universidad Autnoma de Nuevo Len en julio de 2003. En agosto de 1979 ingres
al actual INIFAP (antes INIA). Desde su ingreso hasta la fecha ha trabajado de manera continua en
INIFAP, desarrollando diferentes cargos: Investigador, Coordinador de Programa de Investigacin,
Secretario Particular del Director General, Subdirector de Capacitacin y Desarrollo, Coordinador
Regional de Investigacin, Subdirector del Centro de Investigacin Forestal, Agrcola y Pecuario
de Nuevo Len, Director del Centro de Investigacin Forestal, Agrcola y Pecuario de Nuevo Len y Director de
Investigacin Agrcola en el Centro de Investigacin Regional del Noreste. Actualmente se desempea como Director
de Coordinacin y Vinculacin del Inifap en Nuevo Len y es Jefe del Campo Experimental de General Tern. Como
investigador ha publicado ms de 60 artculos en revistas cientficas, memorias de congresos, publicaciones tcnicas
y para productores. Durante 3 aos perteneci al Sistema Nacional de Investigadores, ha pertenecido a diferentes
sociedades y organismos cientficos como: la Sociedad Mexicana de Manejo de Pastizales, la Asociacin Mexicana
de Produccin Animal, el Colegio de Ingenieros Agrnomos, etc. Adems, Guillermo Garca se ha dedicado en forma
particular a la citricultura como se dedicaron su padre, abuelo y bisabuelo antes que l en MonteMorelos, Nuevo
Len. Actualmente es Presidente de la Asociacin Local de Citricultores y de la Junta Local de Sanidad Vegetal
de MonteMorelos, Presidente de la Unin Regional de Citricultores de Nuevo Len y Tesorero del Consejo Estatal
Citrcola.
La Dra. Dora Alicia Ortega-Zaleta es Qumica Industrial por la Facultad de Qumica Universidad
Veracruzana (FCQ-UV), tiene una maestra en Qumica Orgnica por el Instituto Tecnolgico y de
Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y Doctorado en Ciencias en Alimentos por la Facultad
de Qumica de la Universidad Autnoma de Quertaro (FCQ-UAQ). La Dra. Ortega-Zaleta labor
como Asistente de Investigacin en el Departamento de Qumica del Centro de Investigaciones y
Estudios Avanzados. Instituto Politcnico Nacional (CINVESTAV IPN) y posteriormente ingres
al actual INIFAP, Campo Experimental Cotaxtla. Sus labores de investigacin se centran en
postcosecha e inocuidad alimentaria de frutales tropicales, principalmente mango papaya y ctricos.
La Dra. Ortega ha sido miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI); tiene ms de 25
trabajos de investigacin y de extensin en revistas con arbitraje nacional e internacional; asistencia a ms de 40
congresos nacionales e internacionales y 14 tesis de licenciatura y doctorado dirigidas o asesoradas.
El Dr. Hctor Cabrera-Mireles es Ingeniero Agrnomo Parasitlogo por la Universidad Autnoma
de Nuevo Len (UANL), tiene maestra en ciencias en Sanidad Vegetal por el Instituto Tecnolgico
de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y un Doctorado (PhD) por la Universidad de Florida
de los EUA. El Dr. Cabrera-MIreles ingres al actual INIFAP (antes INIA) en 1978. Es de formacin
entomlogo y sus principales lneas de investigacin son en dinmica poblacional, cra masiva de
insectos en el laboratorio, evaluacin de atrayentes e insecticidas, control biolgico, as como en la
elaboracin de modelos fenolgicos de insectos. El Dr. Cabrera-Mireles tiene ms de 25 trabajos
de investigacin publicados en revistas con arbitraje nacional e internacional y de extensin;
asistencia a ms de 40 congresos nacionales e internacionales y ms de 20 tesis de licenciatura y
maestra dirigidas o asesoradas.
471
ACERCA DE LOS EDITORES
El Dr. Mario A. Rocha Pea, es Qumico Bacterilogo Parasitlogo por
la Universidad Autnoma de Nuevo Len (UANL); tiene una Maestra en
Ciencias con especialidad en Fitopatologa por el Colegio de Postgraduados
de Chapingo, Mxico y un Doctorado (PhD), tambin en Fitopatologa,
por la Universidad de Florida de los EUA. Durante 1974 y 1976, trabaj
como docente en la Facultad de Ciencias Biolgicas de la UANL y en la
Escuela de Agronoma de la Universidad Autnoma de San Luis Potos,
impartiendo ctedras de Microbiologa y Fitopatologa, respectivamente.
Posteriormente trabaj como profesor investigador de 1976 a 1982 en
el Colegio Superior de Agricultura Tropical en H. Crdenas, Tabasco,
desarrollando trabajos de investigacin en enfermedades de cultivos
tropicales, as como impartiendo cursos de Virus Fitopatgenos a nivel de
postgrado. Durante el ao 1983 se desempe como Tcnico en el Programa de Sanidad Vegetal
de la SAGARPA en el estado de Nuevo Len. El Dr. Rocha-Pea ingres al actual INIFAP (antes
INIA), Campo Experimental General Tern, en el ao de 1984 y desde entonces ha desarrollado sus
actividades de investigacin en el rea de Virologa de Ctricos y Biotecnologa, adscrito a la Facultad
de Ciencias Biolgicas de la UANL, a travs de un Convenio de Colaboracin Conjunta INIFAP/
UANL entre ambas instituciones. Tiene ms de 30 trabajos de investigacin publicados en revistas
con arbitraje nacional e internacional, tres captulos de libro y ms de 30 trabajos in extenso, en
Memorias de Congresos y Simposios nacionales e internacionales, todos ellos en el rea de virologa
de ctricos y biotecnologa. Desde 1996 forma parte del Comit Editorial de la Revista Mexicana de
Fitopatologa y actualmente es rbitro de revistas internacionales como Agrociencia y Hortscience,
entre otras. En la formacin de recursos humanos, ha sido director de 14 tesis de licenciatura, tres de
maestra y cuatro de nivel doctorado y participado como instructor en diversos cursos de capacitacin
y acreditacin fitosanitaria, a nivel nacional e internacional. Asimismo, ha formado parte del comit
organizador de varios Talleres, Simposios y Congresos nacionales e internacionales relacionados
con la fitopatologa y la virologa de ctricos. El Dr. Rocha-Pea es miembro del Sistema Nacional de
Investigadores (SNI) desde 1991 y actualmente es miembro de varias sociedades cientficas, que
incluyen la American Phytopathological Society, la International Organization of Citrus Virologists,
la Sociedad Mexicana de Fitopatologa y la Asociacin Latinoamericana de Fitopatologa, siendo
Presidente de estas dos ltimas durante los bienios 2004-2006 y 2005-2007, respectivamente.
El Ing. M.C. Juan E. Padrn-Chvez es Ingeniero Agrnomo
especialista en Fitotecnia por la Universidad Autnoma de San
Luis Potos, tiene una Maestra en Ciencias con especialidad de
Fruticultura por el Colegio de Postgraduados de Chapingo, Mxico.
Ingres al actual INIFAP (antes INIA), Campo Experimental General
Tern, en el ao de 1978 y desde entonces ha desarrollado sus
actividades de investigacin en el rea de ctricos, con nfasis en
manejo agronmico de variedades y portainjertos. Ha participado en
innumerables Cursos, Talleres y Diplomados en citricultura y tiene
ms de 20 trabajos publicados en revistas con arbitraje nacional e
internacional, as como folletos de divulgacin para productores.
todos ellos en el rea de manejo agronmico de plantaciones
comerciales y portainjertos ctricos. Ha participado como profesor en curso Tecnologa de Frutales
Subtropicales I, en la Universidad Autnoma Chapingo, en Chapingo, Mxico durante el semestre
agosto-diciembre de 1987 y en el curso sobre tecnologa de frutales en el Instituto Tecnolgico y
de Estudios Superiores de Monterrey, campus Monterrey, N.L. Actualmente es rbitro en la revista
Agricultura Tcnica en Mxico. En la formacin de recursos humanos, ha sido director de dos tesis
de licenciatura y una de maestra y participado como instructor en varios cursos de capacitacin y
acreditacin fitosanitaria, a nivel nacional e internacional. Asimismo ha formado parte del Comit
Organizador de varios talleres y cursos. Actualmente es miembro de la Sociedad Mexicana de las
Ciencias Hortcolas.
472
EL CULTIVO DE LOS CTRICOS EN EL
ESTADO DE NUEVO LEON
CREDITOS EDITORIALES
COMIT DE REVISIN TCNICA
Juan Manuel Ramrez Daz
Luciano Vzquez Palacios
Arturo Daz Franco
473
La presente publicacin se termin de imprimir el mes de mayo de
2009 en los Talleres de VOX Promociones & Imprenta. Modesto
Arreola # 1606 Pte. Colonia Centro, 64000 Monterrey, N.L., Mxico,
con un tiraje de 500 ejemplares.
474