La Sanación de Hermann Sinclair
La Sanación de Hermann Sinclair
Por:
Luix Flow
El Hospital
II
Eliza
III
Un Parche
IV
La Sanación
Vuelta a Casa
VI, y ultima
Reencuentro
I
Parte . . . ( EL HOSPITAL)
guerra”, pensaba, y a los intereses que ella dio origen, le tenían sin cuidado.
Los casi tres años que estuvo en el Hospital, le sirvieron para recapacitar con
heridas físicas de guerra, mantenidas durante un intenso año de dosis entre los
brazos de sor morfina, hasta que alcanzó un grado de sanidad que él mismo no
habría podido lograr sino hubiera sido por ciertos encuentros vitales que tuvo con
Max, un teniente que trajeron al Hospital el mismo día que Sinclair ingresó; pero
Sinclair tuvo que vivir día a día la pesadilla de estar bajo los efectos de drogas
Aunque durante su aprendizaje fue encontrándose con otro dios mas cercano,
alejado de otra gente para poder encontrar ese camino que le ayudaría a salir
camilla, y estando los dos muy cerca el uno enseguida del otro, mirándolo Sinclair
dentro los ojos sintió que el azul de esas órbitas le hablaban, ya que de la boca no
el enfermo que estaba enseguida de él... pensó que la pesadilla de su vida, era
nombre es Sinclair, que tendrá tal vez, que vivir el resto de su existencia dentro
una silla de ruedas y tomar, para colmo de males, fuertes dosis de Morfina para
poder sobrevivir sin dolores profundos... que sus deseos de continuar viviendo se
mermaban día a día, que una forma de encontrar salida rápida a su dilema sería
encontrando la forma de aplicarse él mismo una alta dosis del medicamento que lo
mantenía invalido pero sin dolores. Por dentro, la droga que lo equilibraba,
ensordecedores.
quitarse la vida uno mismo, podría ir en contra vía con el contrato inicial del alma,
nuevo y desde cero; totalmente opuesto a los deseos del Creador cuando le
regaló vida dentro el vientre de su madre... Que él puede llegar a conocer gente
encontrar un camino hacia la sanación alternativa y así evitar la Morfina; pero que
tendrá que conocer primero que todo a la Fuente que genera vida, porque de nada
mismo, y para llegar a ella, tiene que subir miles de escalones internos, algunos
de ellos en un mismo día, pero todos y cada uno tan difícil, que es imposible
escalar hacia la fuente sin un guía, y que esa guía tendrá que encontrarla también
cerro sus ojos, aquel esfuerzo telepático realizado para poder llevar a Sinclair un
Parte… ( ELIZA )
Al otro día de la terapia, muy temprano, cuando abre sus ojos almendrados
Sinclair, lo que primero ve es una enfermera silenciosa que se mueve por todo el
cuarto haciendo quehaceres, tal vez era la misma que venia a diario, no estaba
seguro... abre ella las cortinas y deja entrar luz natural a la pieza, se acerca a
suavemente levanta a Sinclair haciéndolo por los brazos, lo baja lentamente hasta
sentarlo en la silla de ruedas, tiene una manera muy dulce de hacer todo que
Sinclair nota pero no es capaz de decir nada aun... lo lleva hacia el baño, lo
desnuda y comienza con su limpieza personal... por primera vez después de tanto
tempo, se acababa de dar cuenta Sinclair en quien le hacia la limpieza del cuerpo,
y por primera vez, sintió él vergüenza al ver como ella con toda suavidad le
pañal, le aceitaba y cuidaba del cabello, le afeitaba y hasta le lavaba los dientes.
Ella pertenecía a una orden de misioneros diferentes que iban al Hospital todos los
salir un inseguro “hola” y el aire se torna frágil y ella medio aterrada un poco,
“Sí, bien gracias”... siente un poco de silencio molesto y continúa: ¿Te molestaría
si pregunto tu nombre?”
“¿Me podrías llamar Hermann, si quieres?”... ella no dijo nada, y luego de otro
silencio, Sinclair continuo... “Eliza, dicen que existe un texto que contiene
“Si…”... iba a decir otra vez Sr. Sinclair, pero se detuvo y tampoco le pudo decir
... no respondió él apropiadamente, había algo en esos ojos grandes de ella que le
sucediendo entre ellos, entre silencios... “Si desea, nosotros por las tardes nos
“Gracias, Eliza”
Pensó pasar el resto de la mañana mirando por la ventana, hasta que le turbo la
estado, el conflicto aún continuaba, y a lo mejor pensaran ellos que estaba aún en
el frente luchando por los ideales de una estúpida guerra más... se deslizó por
Entretenimiento. Era la primera vez que venía, no sabia ni tenia claro aun Sinclair
que lo había despertado del letargo de las pesadillas y la búsqueda del suicidio,
hoy se había levantado con otra visión, con otro calor en el interior de si corazón...
Pudo ver que alrededor de una mesa, estaban otros como él, que jugaban algún
juego de mesa mientras fumaban y fumaban... paso de largo y los miró desde
pidió papel y algo conque escribir una carta... ella, después de mirarlo un segundo
de más como con sorpresa, saca de la parte interior del mesón varias hojas de
hacía la mesa donde había visto los que fumaban y jugaban, pero se habían ido
hacia un corredor opuesto que lleva al jardín, diviso sus siluetas que jugaban
ajenas en perfecta danza entre contra luces y sombras, se quedo unos segundos
entusiasmado a escribir sobre las hojas, pensó que tenía cantidad de momentos
letras tan fácilmente, se detuvo en sus pensares un segundo y viendo que estos
ella aquella gran atracción de antes, era como cuando el joven Siddhartha
sendero alegre.
querían dedicarle de ahora en adelante mucho tiempo, pero no sabía bien como
hacerlo... decide Sinclair en forma sana y como recurso para conservar su sanidad
existencial, escribirle a sus padres... y aunque le era bastante incomodo para sus
Desde aquel día en que me alistaron al ejercito, fui enviado al frente y allá las
…pero hoy me han dejado más tiempo las ocupaciones y habiendo sido
trasladado a otro lugar más retirado del frente de acción, les cuento que estoy bien
y los recuerdo mucho, pienso que en poco tiempo podré compartir con todos Uds.
Hermann
La época de Navidad estaba cerca, y todo el alboroto alegre que conlleva ésta se
comenzaba a derramar por entre el hospital también. En la tarde, llega Eliza para
recogerlo y llevarle al salón del ultimo piso como le había prometido... entra ella
con una sonrisa y brillo navideño en su cara... su rostro cachetón y sonrosado por
Sinclair iban de un lado desde la carta que escribió, hasta sus recuerdos de
El salón era amplio, había un hombre en el oratorio, las monjas sentadas al frente
económicos que genera el País... mentiras disfrazadas que nos han llevado a
librar una guerra de conveniencias ideológicas, entre paréntesis... puesto que los
ellos manipulan a nuestra juventud con cuentos de grandeza para que sean carne
de cañón al defender las producciones millonarias que mantiene el negocio de las
armas en países lejanos que pareciese están interesados solo en la muerte. Abajo
mientras que corre más sangre sobre la tierra... y muchos de ellos corren suertes
cruzar los extremos de su existencia, apagando las luces de esperanza que aún
Sinclair voltea a mirar a Eliza al mismo tiempo que ella, lo que le dijo su mirada le
Volvía Sinclair a distraerse entre sus pensamientos que iban y venían velozmente
como buscando escapes por donde salir... pero sabía que tenía que escuchar al
lugares distintos a los que encontraba en el túnel vacío y oscuro donde vivía y
dejarles solos cuando andan buscando por una salida de ese torbellino de
soledad, oscuridad, frío interno y odio propio donde se encuentran... les voy a leer
una esperanza, sabía que tenía que poner mucho de sí mismo, para poder
Terminando de hablar el orador, Eliza lo mira a los ojos, su mirar difunde voces de
camino del que Max le había hablado, Eliza levanto su voz un poco y le dijo como
en susurros:
“Es de Max que hablaban...” “ ¿Que querés decirme Eliza?” “Que Max fue
encontrado sin vida esta madrugada por sobre dosis de Morfina en su sangre”
Sinclair se quedó un momento sin aire, no sabía que decir, no entendía muchas
cosas... si Max le había contado todo aquello aquel día, porque entonces había
decidido quitarse la vida así no mas, sin una lucha... no entendía, sería que la
lucha había sido tan tremenda, que no pudo con ella y se tiro por el acantilado...
anunciada... será que de todos modos uno de los dos debía de partir... ¿?
Sus pensamientos se fueron al día anterior en que había conocido a Max, del
estado critico en que estaba su vida aquel día, aquella mañana... lo que el orador
puede ser!”...
Ese “no puede ser”, significaba no solo que veía como en un espejo reflejado en
dar su vida por un amigo, como decía un libro... ¡guau!, es lo único que podía
pensar Sinclair, eran demasiadas burbujas entre tan abultada información cerebral
que seguía penetrándole a cada segundo que respiraba... la mirada de Max que le
conociera desde hace mil años... para cuando escuchó la voz de ella otra vez, ya
nadaban entre un mar de agua cristalina... iban y venían al danzar de una marea
puede parecer espejos de muchas otras cosas, pero más adelante cuando estés
sano completamente, podrás atraer lo que necesitas... con solo dejarlo meditando
dentro de ti. Tu cuerpo es templo de Dios, y si Él allí hace su hogar, te suple todas
tus necesidades, pero primero debes abrir las puertas de tu existencia interna y
Hubo un silencio largo, Sinclair no pudo absorber todo a la velocidad que sucedía,
invisible a lo visual, sus pensamientos eran como un piso surreal que como tablero
abiertos que no veían nada, solo viajaba él entre sus ideas, entre ese mundo
“Solo mirando a tus ojos siento como tu corazón refleja lo que pasa por tu alma...”
“¿Me sostienes un poco Eliza?, me siento pesado y creo que quiero dormir...”
III
parte... ( UN PARCHE )
Sinclair siguió yendo a diario con Eliza al ultimo piso del Hospital, ya había pasado
otro año desde que le habían suspendido la Morfina; las terapias mejoraban las
Una tarde mientras bajaba del segundo piso y pasando por el Centro de
Distracciones, vio Sinclair que aquellos hombres que hace tiempo había saludado,
estaban jugando a las cartas sobre una mesa del recinto... se quedó mirándoles
mano en señal de invitación, cuando los otros voltearon a mirar también ya Sinclair
“K tra”, dijo uno de ellos de una manera salvajemente rápida... “¿Como?”, replica
Sinclair
Los hombres hablaban una jerga callejera vieja que llamaban “Caliche”... uno era
SID; flaco, largo, pelo negro, ojos miel, piel blanca... CAMENZID; grueso, fuerte,
rojizo, ojos negros, pelo ensortijado, y los tres hermanos ANGELMERA, que no
hablaban nada de castellano, solo esa jerga vulgar y callejera de los caliches.
Se sentaron todos a jugar otra nueva mano, jugaban distintos estilos de juego...
comenzaron con Poker destapado, Poker sangriento, normal, etcétera, pero todos
y cada uno con un mundo de reglas diferentes que lo hacían más ágil y flexible al
jugar y pasar un buen rato... luego cambiaron al naipe español, comenzaron por el
Tute y todo juego imaginario que se podía jugar con este tipo de naipe... pasaban
al domino que jugaban hasta con dos y tres dominós al mismo tiempo... y así se
Sid y Camenzid solo llevaban un año y ya pronto podrían irse; los hermanos
Angelmera tal vez durarían otro año más. Y así pasaron varios meses, en los que
Sinclair alternaba sus días entre las terapias, las lecturas del texto y los juegos con
“El Parche”, como ellos le llamaban. Una tarde decide Sinclair traer el tema de las
complicados por el idioma que ellos platicaban, todo era diferente aunque fuera
una derivación del Castellano... pero con el paso de los meses Sinclair
preguntándoles poco a poco por sus significados, pudo aprender a defenderse en
caliche... -estos son algunos de sus diálogos al castellano plano para que se
entienda el contenido:
“Para sanarse el cuerpo uno mismo, hubo alguien que sanaba enfermos que dijo
antes de dejar la tierra... { cuando me vaya podrán hacer estas cosas y más, si
porque sus oídos y sus ojos fueron cerrados por ellos mismos, al seguir sendas
forma silenciosa e invisible ... ese aliento de vida perdura aun en el aire que
respiramos, los cuatro vientos lo llevan y lo traen de un lado a otro”, añadió Sid...
“Si él tal es pillador lo grava”, dijo uno de los hermanos Ángelmera, y volvió
Camenzid a corroborar...
“El aire que respiramos tiene vida... con un poco de conocimiento de la anatomía
“No es fácil, porque no es solo el acto físico automático del respirar, se necesita
tener una Fe grande, que sepa uno que entra sanación al cuerpo y que el aire lo
provee una fuente que es eterna que lo mantiene lleno de ingredientes positivos
que uno debe ganarse aunque sean gratis... es todo un proceso en solitario,
donde uno va soltando capas negativas que se le pegan del mundo que la
que se paga... porque los amigos que tenias del mundo, se volverán tus
solo sin necesidad del mundo, y dependiendo más del alimento que te entra desde
el alma, estarás listo para salir al mundo y compartir... no quiero decir que podes
salir a enseñar, solo que salís a vivir; pero tu vida al ser diferente, la gente desde
afuera que observa o siente ese aura de energías que destilas, tratara de copiar o
corazones honestos... los otros los evitaras o le das vuelta a sus preguntas y
podrás jugar a hacerte el que no se da cuenta, o les giras de una manera que ellos
Sinclair guardaba silencio, ellos seguían jugando como si nada, de vez en cuando
le miraban a los ojos, como midiendo su grado de atención... Sinclair con las
manos tirando cartas a las ciegas, no sabia a que jugaba, solo iba y venia, su
atención no podría dividirse, no en estos momentos... era demasiada info toda
junta, mucho sonaba a que no sabia ni de que hablaban, otras cosas extrañas le
hacían hueco en su cabeza, no las captaba... pero grababa todo o casi todo lo
parte... ( LA SANACIÓN )
pudo asimilar toda la información que ellos le habían compartido... una mañana
cuando entra Eliza para ayudarle en cualquier función física que tuviera aún
dificultades, se encuentra con que había estado Sinclair respirando desde las 5 de
extremidades inferiores desde hace un par de horas, y para cuando Eliza arriba, él
estaba parado, solo sobre sus dos pies... le tomo casi una semana en movilizar los
dedos uno a uno, y así, esa mañana podía mover sus extremidades inferiores un
poco, sin por ello poder caminar... pero se sostuvo parado solo por un largo rato,
“A ver me acerco a ti más”... estando Eliza a un poco más de un paso de él, estira
aire parado y flotando, estático y con la libertad y la rienda suelta de hacer lo que
otros cielos... absorbía el soplo de vida que Dios le dio al primer humano en
aquella mañana cuando el cielo terrestre había sido recién dibujado después de
unos eones desde que se separaron las aguas de las aguas... Sinclair pensaba
además en cuando dice al salmista algo parecido a esto: “Yo te soplé vida cuando
cosas no era una de sus cualidades, pero traía al pensamiento la esencia exacta...
Mientras tanto en esferas invisibles, corrían Ángeles desde el cuarto y quinto cielo
y bajaban a la Tierra... el Ángel de uno de los cuatro vientos, se encontró con una
solicitud sobre el aliento de vida que fluía a su rededor, y escuchó que le daban
permiso a otro Ángel para que llevara el aire sanador cargado de electrones
Vida, lo lleva hacia sus extremidades inferiores... desde la columna vertebral hacia
sus huesos, por entre su carne, venas, sangre, átomos y vuela todo entre lo
los colores del universo bañan su cuerpo a medida que lo atraviesa, hasta que
actual y se da cuenta que toda su mente esta conectada por entre un largo
segundo con ese mágico momento de encuentro con si mismo en el futuro, como
sincronizado con el universo entero, parecía que toda una vida le pasaba y él
aire, lo imaginó al principio de un color azul leve casi invisible que entraba como
luz a un área corporal muerta o dormida llena de una energía oscura algo rojiza...
Sinclair comenzó a exhalar, después de retener el aire por todo ese tiempo, y con
cada micra de aire que le salía, botaba toda energía oscura que no se renovaba
ellas, sentía una picazón en sus extremidades como jugueteando ante un día
nuevo, fresco... Sinclair abrió lentamente sus ojos y dio un paso hacia Eliza, que
solo observaba asombrada y con una lagrima en su mejilla por lo que estaba
sucediéndole a Sinclair... vio que Sinclair extendía sus brazos también y ella le
relajaba su pensamiento, hasta que pudo soltar unas palabras de forma suave y
Se voltearon los dos juntos cogidos de los brazos, y dieron el primero, el segundo
y hasta el tercer paso hacia la cama... subió Sinclair pesadamente y calló sobre
Eliza sabía que era tal vez la ultima vez que le vería... el abrazo le había tocado su
alma perceptiva con un amor universal de hermandad... pero ella sentía algo más,
aunque no sabía bien que era... había dedicado su vida entera a las labores
sociales. Desde que era una bebe acompañó a sus padres en misiones a
diferentes partes del mundo... No sabia si era un adiós, pero tenia que irse y era
Un mes después de haber vuelto a la casa de sus padres, recordaba con dulzura
grabado de un ave encima del portal de la casa... pero los tiempos habían tomado
otra directriz, hoy Sinclair divagaba por entre otras áreas paralelas del
En las horas cuando se sentaba a compartir la cena con sus padres, se perdía
entre sus propios pensamientos, mientras que ellos le estaban contando historias,
escucharles sus historias, esto hacia feliz en gran manera a sus padres, el solo
ellos, ora de cuando eran niños y de aquellos lugares geográficos tan diferentes y
opuestos el uno del otro de donde fueron criados, que describían bien a sus
padres, sus personalidades, su formación familiar, ora de cuando se conocieron
en Manrique... su noviazgo.
Todos estos espacios y familias giraban por entre la mente de Sinclair y se ligaban
como en una nostalgia, sobre todo cuando las historias iban acompasadas por
Los días pasaban, ya se habían ido siete meses en casa de sus padres, todo
había sido ameno, si no fuera porque sentía el cosquilleo de que debía hacer algo,
si tuviera siete años, solo pensaría en jugar, comer y dormir... pero esos deseos
ahogarlos... para sus padres, era todavía el hijo... pero Sinclair tenia que soltarle
las riendas a la creatividad, pensaba que la pintura podría ser la clave para
Así que para poder dedicarse a ello tendría que buscar donde vivir y trabajar al
en ella la tristeza de la separación, pero ella sabía que debía de darle a su joven
ático de la casa y cuando estuvieron allá, abrió un baúl que ella tenia bien cuidado,
donde guardaba su mas preciado tesoro, los oleos, pinceles y demás materiales
de pintura que ella había usado durante toda su vida desde niña, ahora que no los
usaba mas, se los ofreció a Sinclair como prenda de amor y apoyo a su nueva
carrera. Por el lado de su padre, este le conversaba sobre los caminos de la vida,
escucharlo por largos momentos, era para Sinclair como recibir la forma en que su
Ya vivía Sinclair tiempo ha en su atelier, donde jugaban por todo rincón los colores
que la creatividad regalaba, y su vivir se iba en solo esto: en visitar a sus padres e
sus lienzos.
Una mañana cuando salía hacia el mercado cercano, vio en la distancia una
resplandeciente pero desconocida; aun así se le acercó -el sentir de su cuerpo era
fuerte... ella deslizaba su mano blanca entre manzanas rojas... “hola, ¿no sos
“¿cómo que qué hago aquí, mis padres siempre han vivido acá”... “estas
dieron de alta”... “¿y a que te dedicas ahora?”... “tengo un atelier donde pinto,
escribo y aprendo de la vida... pero, vos Eliza, contame que haces en este
pueblo...”
“oh, perdona, estoy de vacaciones visitando a mi abuela que vive por acá cerca, a
hacer algo de brócoli con aceite de oliva y ajo, pasta integral con queso, y
manzanas... ¿te gusta la idea?”... “pues a simple vista parece saludable... ¿porque
no?, yo llevo el pan, debe estar recién hecho.” Los chicos salieron después de las
idea de haberse encontrado por casualidad con Sinclair… y él también por ella.
Fueron tres meses, donde visitaron museos de arte, fueron al teatro, la opera,
Sinclair se presentaban.
Una tarde cualquiera se dieron cuenta que se habían divertido de lo lindo durante
esos últimos días desde su reencuentro, se habían divertido como dos niños, pero
aquella tarde, les llegó como lluvia al pensamiento, el que Eliza tendría que viajar
al otro día... tenían veinticuatro horas para despedirse, para cogerse de la mano,
para mirarse a los ojos... que para Sinclair era como zambullirse en un mar de
por primera vez, madura como una fruta lista para ser alcanzada en las manos de
salía automáticamente a borbotones por los ojos, por la piel, por los labios... y
mientras tanto Sinclair indefenso a las maravillas que desde ella coloreaban el
se veían los chicos que saltaban en los monopatines, nada existía en la realidad
pensamiento a Sinclair …
Fin