Dorothy Menzel y el Estado Wari
Dorothy Menzel y el Estado Wari
Introduccin
Hace slo pocos aos, con ocasin de una de las reuniones anuales de la American
Anthropological Association, me encontr con varios colegas y entablamos una conversacin
de tinte arqueolgico. Para mi sorpresa, no se tard mucho cuando se toc el nombre de
Dorothy Menzel, y alguien de inmediato proclam en referencia a ella como la persona ms
inteligente que haya estudiado al Estado Wari. El pequeo grupo que participaba de esta
conversacin nocturna no vaticin en mostrar su total acuerdo con aquella proclamacin,
mientras que algunos iniciaban a lamentar su temprana partida de la arqueologa peruana.
Corroborando en gran medida lo resumido en estas cortas lneas, quiero subrayar que desde
que inici a asistir a eventos acadmicos, sean estas conferencias o coloquios organizados en
el Per o fuera del Per, pude notar que toda vez que el tema de discusin es relacionado al
Estado Wari, siempre resalta el nombre de Dorothy Menzel. Ms recientemente, con ocasin
del I Coloquio Tras las Huellas de los Wari efectuado en la ciudad de Cusco, lo aqu
anunciado se hizo bastante evidente cuando cada expositor se dio el tiempo para dar
referencia a la clasificacin estilstica de la cermica Wari hecha por Dorothy Menzel. Esta
asociacin del nombre de Menzel con todo estudio relacionado al Estado Wari es claro
testimonio de la importancia de sus trabajos, los mismos que no obstante haber sido
efectuados hace aproximadamente cinco dcadas continan siendo vigentes.
Aqu es mi intencin rendir un reconocimiento a Dorothy Menzel, por su contribucin a
la arqueologa Andina y en particular a los estudios relacionados al Estado Wari. Primero en las
aulas de la San Cristbal de Huamanga, luego a travs de los textos de consulta, y finalmente
en el campo, particularmente y por coincidencia en la costa sur, vine familiarizndome con
el nombre de Menzel. Efectivamente, cada vez que se haca referencia al Estado Wari siempre
haba que mencionar a Menzel. Y, por esas circunstancias de la vida, temprano en mis aos de
estudiante llegu a trabajar en el valle de Acar, precisamente en Tambo Viejo, al lado de
Francis A. Riddell. Entonces desconoca que tres dcadas antes (1954), Riddell haba
trabajado en Tambo Viejo junto con Dorothy Menzel (Figura 1); de esta manera fue que Menzel
y Riddell (1986) inauguraron sus primeras experiencias de campo en el Per. Durante aquella
inicial experiencia, Menzel y Riddell tambin haban logrado visitar y registrar varios sitios
arqueolgicos del valle de Acar, sitios estos que posteriormente logr visitar y en algunos
incluso a excavar (Valdez 1996, 1998, 2005, 2006a, 2009a). As, mi familiaridad con el nombre
de Menzel empez a crecer; con el transcurso de los aos, al inicio de cada temporada de
campo en Acar, Riddell siempre acostumbr alcanzarme una copia de las cartas de Menzel
(acompaada de una firma, Dolly), donde ella explicaba los detalles de las identificaciones
estilsticas de los dibujos de cermica que hice y cuyas copias haban sido enviadas por
Riddell.
De lo aqu resumido, puedo asegurar que todo estudiante de la arqueologa peruana, en
el Per o fuera del Per, es familiar con el nombre de Menzel. A su vez, los estudiosos del
Estado Wari en particular conocen que sigue siendo difcil discutir Wari dejando de lado el
nombre de Menzel, pues la secuencia estilstica desarrollada por Menzel hace ms de cuatro
dcadas se mantiene estable. Este hecho habla volmenes no slo del significado de la
clasificacin hecha por Menzel, sino tambin de la habilidad de Menzel de explicar todo un
complejo proceso a partir de anlisis estilstico. No obstante algunas crticas, especialmente de
quienes desconocen la cermica Wari, no existe a la fecha una secuencia estilstica capaz de
sustituir a la establecida por Menzel. Por lo tanto, en las lneas que siguen es mi objetivo trazar,
primero, el envolvimiento de Dorothy Menzel con la arqueologa peruana, seguido de algunos
detalles relacionados a su primera experiencia en el Per, y finalmente su participacin en el
establecimiento de la secuencia maestra para el Horizonte Medio (Menzel 1964). Considero
que estas son tres etapas importantes en la vida profesional de Menzel y cuyos resultados
siguen teniendo influencia en el quehacer arqueolgico de la actualidad. En otras palabras, la
propuesta hecha por Menzel sigue sirviendo de gua a toda interpretacin de lo que constituy
Wari. Al hacer esto, quiero dejar constancia que esta contribucin no est diseada a pedido de
Menzel, pero si fue elaborada en directa comunicacin con Dorothy Menzel y siempre a
iniciativa de este autor. Por lo dicho, cualquier mal entendimiento, o error, es de mi total
responsabilidad.
fue el hecho que Uhle, siguiendo su formacin bajo la escuela alemana, para su tiempo haca
un tipo de arqueologa, una que prestaba particular atencin al contexto. Por lo tanto, la
coleccin de Uhle daba la posibilidad de establecer relaciones entre los artefactos, facilitando a
su vez observar los cambios estilsticos en trminos de tiempo y espacio. Al parecer, slo la
coleccin depositada en Berkeley dispona de los registros respectivos, gracias a la oportuna
intervencin de Alfred L. Kroeber, quin precisamente haba tomado custodia de la coleccin y
conoca el valor de los registros. (1) En una comunicacin ms reciente, Dorothy se refiere a la
coleccin Uhle de Berkeley como una biblioteca, precisamente por la documentacin que lo
acompaa.
Una vez que John H. Rowe se estableci en Berkeley en 1948, la coleccin de Uhle
pas a su custodia. Rowe (1954), conocedor de la importancia de la coleccin en referencia, no
tard en re-examinar la coleccin entera partiendo desde una perspectiva ethnohistrica. En la
opinin de Dorothy, Rowe no estaba satisfecho con explicaciones anteriores de tal modo que
vio necesario re-evaluar antiguos planteamientos y para lo cual vio de mucha utilidad a la
coleccin de Uhle. En efecto, Dorothy asegura que por su riqueza y la documentacin de las
asociaciones de los contextos, la coleccin fue de vital importancia. De este modo, la coleccin
sirvi de base para establecer la secuencia maestra de la arqueologa peruana. La inicial
clasificacin realizada en Berkeley fue complementada por trabajos adicionales llevados
adelante por Rowe y estudiantes (Dwight Wallace, Patricia Lyon, Donald Proulx, Lawrence
Dawson y Francis Riddell) en Pisco, Ica, Nasca y Acar. El concepto de Horizontes y los
Periodos Intermedios posteriormente expuesto por Rowe (1962) fue producto del esfuerzo de
muchas personas, incluida Dorothy (Menzel, Rowe & Dawson 1964). Sin embargo, Dorothy
aclara que el arquitecto de la clasificacin fue Lawrence Dawson (ver Rowe 1960), pero que su
contribucin es rara vez reconocido. Por ejemplo, Dorothy recuerda que slo la clasificacin de
la cermica Paracas tom dos aos ntegros, la misma que en la opinin de Dawson, an no
estaba terminada.
El momento decisivo que marc la vida de Menzel como estudiosa de la arqueologa
peruana fue decidir el tema de estudio para su tesis doctoral. Rowe, como supervisor, le hizo la
consulta de cul sera el tema de su tesis doctoral, interrogante a la que Dorothy respondi con
un no tengo ni idea! Observando la indecisin, Rowe hizo sugerencias como: analizar el
material de la costa norte; analizar el material de la costa central; o, analizar el material de la
costa sur. Las dos primeras sugerencias recibieron un no inmediato, mientras que la
sugerencia de analizar la coleccin de la costa sur recibi un si instantneo. La negativa hacia
el material de la costa norte obedeci a que implicaba trabajar con la coleccin hecha por Larco
que, contrario a la coleccin de Uhle, careca de documentacin alguna. Por su parte, el
material de la costa central era muy poco y no garantizaba trazar conclusiones significativas.
Entretanto, su aprobacin del material de la costa sur fue obviamente porque sta era
numerosa y sobre todo dispona de un registro que permita hacer las necesarias asociaciones
(ver Riddell 1954). (2)
La coleccin de la costa sur provena en su gran mayora del sitio Ica la Vieja (Menzel
1976:3). Material adicional provena de un cementerio de Ocucaje, todos de contextos
mortuorios porque Uhle tena preferencia particular en excavar entierros. A parte del material
perteneciente a Ica Tardo, en la coleccin tambin haba materiales provenientes de otros
sitios ms tempranos, incluido ejemplares de cermica Wari provenientes de Pacheco.
Siguiendo la estrategia ethnohistrica de Rowe, Menzel organiz el material de lo ms reciente
y conocido, a lo ms remoto y desconocido. De este modo, el material Ica Tardo le permiti
hacer una relacin de orden cronolgico con el material Inka, conociendo que Ica Tardo fue
producido poco antes a la expansin Inka a la costa sur, pero que sobrevivi la ocupacin Inka
(Menzel 1959, 1976:1).
Es preciso anotar que al iniciar el estudio de los materiales para su tesis doctoral
(Riddell 1954), al igual que Uhle (Menzel 1977:1), Dorothy conoca bastante de los escritos de
los cronistas, a tal punto que de lo lejos ya conoca la historia Inka. Dicho conocimiento estaba
basado en gran parte en la lectura de la obra de Rowe (1946). Dicha familiaridad hizo que el
punto de partida para su anlisis era obviamente el material Inka. En la medida que el material
vena siendo clasificado, Dorothy recuerda, que se poda observar las diferencias estilsticas en
los materiales. Al mismo tiempo, era posible observar momentos de transicin de un estilo a
otro. Fue precisamente durante este proceso que Dorothy logr distinguir el material
propiamente Inka del material Ica, ubicando a su vez justo anterior a Ica a la cermica Wari,
entonces identificado como Tiahuanacoide.
Entre muchas, la interrogante que interes ms a Menzel y la razn de hacer
arqueologa fue explicar cmo el material lleg a ser lo que es! Para responder aquella
interrogante, Dorothy consider fundamental el estudio del arte (plasmado en los materiales)
como el mecanismo ms viable precisamente porque el arte, desde la perspectiva de Menzel,
es como un arte comunal, o una lengua, no slo comprendida por los integrantes de la
comunidad, sino tambin diseada para transmitir ideas y valores en la comunidad y acerca de
la comunidad (3). De este modo, los conos eran elementos que articulaban a la comunidad,
representando a la vez a la comunidad, al igual que cualquier otro smbolo, llmese una
bandera. Por consiguiente, para Menzel, era indispensable comprender el arte, el mensaje que
dichos conos llevan consigo (Menzel 2006:230). Visto de este modo, el foco de estudio de la
arqueologa debera ser descifrar y comprender el mensaje oculto en los diseos, para as
comprender lo que los pueblos del pasado se estaban comunicando entre s. Para Menzel, todo
intento de comprender el pasado desde nuestra perspectiva, tratar de comprender el mensaje
oculto en el arte desde el presente, es equivocado por cuanto dichos mensajes no fueron
elaborados para nosotros, simplemente porque nosotros no estuvimos all.
Un aspecto que distingue a Menzel es precisamente el haber reconocido y valorado la
riqueza del material arqueolgico de los Andes Centrales. Efectivamente, muy temprano en su
distinguida carrera profesional, Menzel (1959:141) fue una de las primeras en reconocer que la
evidencia arqueolgica era abundante y con una asociacin muy rica. Debido a esta
particularidad, para Menzel no haba justificacin alguna para lamentar la falta de documentos
escritos para conocer a formaciones sociales complejas como el Estado Wari. El estudio
detallado del arte, una vez descifrado al igual que una lengua, poda tambin ser ledo y por
intermedio de sta lectura es posible conocer a las sociedades del pasado (Menzel 2006:230).
observado con anterioridad en Acar, Menzel fue hbil en concluir que Acar fue el ltimo valle
de la costa sur en mantener una estrecha conexin con los valles de la cuenca del Ro Grande
de Nasca e Ica. Culminado los trabajos en Quebrada de la Vaca, hoy Tambo del Inka, Menzel y
Riddell, adems del mismo Vctor von Hagen, se trasladaron a Ica para continuar con los
respectivos anlisis, trabajo que realizaron hasta finales del mes de julio. (4)
A bordo de la Empresa Roggero, el 5 de agosto Menzel ya estaba de regreso a Ica para
as continuar, sola, con los trabajos de gabinete. Ica haba sido elegido como el centro de las
actividades de Menzel por muchas razones. Entre estas, el jefe del proyecto, Vctor von Hagen,
tena como centro de sus estudios a Ica. Otra justificacin fue que en el Museo Regional de Ica
se encontraban muchas otras colecciones arqueolgicas, incluida las colecciones de Alejandro
Pezzia. Las colecciones clandestinas de Soldi tambin estaban en Ica. Por ltimo, la coleccin
entera que Menzel analiz para su tesis doctoral provena del valle de Ica.
El anlisis de las colecciones de Tambo Viejo y Chala se interrumpi por corto tiempo
cuando Menzel decidi visitar Cusco como integrante del la Primera Expedicin de la
Universidad de California al Per (Rowe 1956). En la maana del 15 de agosto, Rowe y Menzel
cruzaron el desierto de Ica a Nasca, en un jeep, detenindose varias veces al constatar la
presencia de sitios arqueolgicos. Por ejemplo, se dieron tiempo para tomar notas en
Tacaraca. De este modo, llegaron a Nasca pasado el medio da. Saliendo de Nasca observaron
las ruinas de Paredones, para luego dirigirse con destino a Puquio. Menzel observ como en
tan corto tiempo se poda sentir la altitud y en la medida que se ganaba mayor altitud, el camino
se haca cada vez ms angosto. Uno de los lugares que le llam la atencin fue la curva del
diablo, denominado as de acuerdo a ella por obvias razones. Para Menzel, la puna,
especialmente la zona de Pampa Galeras, se vea espectacular, especialmente cuando vio a
las vicuas por primera vez. Alrededor de las 7 de la noche llegaron a Puquio, donde, y para su
sorpresa, un hombre del lugar empez a interrogarle en Quechua, pero del que ella no entendi
nada. Al notar esto, el hombre le hizo las preguntas en castellano. Todo esto fue una
experiencia nica para Menzel porque el viaje le permiti no slo observar la vida en los Andes,
sino sobre todo empezar a comprender el mundo Andino. As, Menzel pudo por primera vez
constatar los relatos de los cronistas, donde los nombres hasta entonces abstractos referidos
por los espaoles empezaron a hacerse una realidad.
Al da siguiente salieron de Puquio con destino a Abancay. En el trayecto observaron
rebaos de llamas y alpacas, y alrededor del medio da llegaron a las cercanas de la Laguna
Yauriwiri, cuna de las pariguanas. Durante este viaje, Rowe record que el profesor Kofoid del
departamento de Botnica de la Universidad de California en Berkeley le haba mencionado
haber encontrado una punta de obsidiana en las inmediaciones del Cerro Piruro. Llegando al
lugar trataron de ubicar puntas similares, pero sin xito alguno. Pasado las 7 de la noche
llegaron a Chalhuanca.
El 17 de agosto partieron de Chalhuanca. En el trayecto Menzel observ a lo lejos el
Nevado de Vilcabamba y record de inmediato la heroica resistencia ofrecida por Manco Inca a
los espaoles. De la puna descendieron hacia la hacienda Saihuite, donde gracias a la ayuda
Aparte de Pikillaqta, otros sitios visitados por Menzel incluyeron Batan Orqo y Huaro.
Huaro era el sitio donde Manuel Chvez haba llevado adelante sus excavaciones, y durante
esta visita Menzel anota haber encontrado un fragmento Tiahuanacoide. Otro sitio igualmente
visitado fue Choqepuquio, referido como posterior a Pikillaqta. En efecto, Menzel not de
inmediato que la cermica de Choquepuquio era local y donde la alfarera Inka era muy poca y
definitivamente intrusiva.
El 8 de setiembre Menzel sala del Cusco rumbo a Ica, donde le esperaba una ardua
tarea. Menzel pas por Pukara y de all hacia Arequipa, donde visit el museo de la
Universidad San Agustn para ver las colecciones de cermica. All se conoci con Eloy Linares
Mlaga, quien le interrog del porqu trabajaban slo en Ica o Cusco y no as en Arequipa
donde haban tantas ruinas nunca exploradas. Su respuesta fue que yo no tomo las
decisiones. La noche del 13 de setiembre Dorothy ya estaba camino a Ica, llegando a este
ltimo al da siguiente. En Ica se quedara haciendo el trabajo de gabinete hasta la primera
semana de febrero de 1955.
Durante su larga estada en Ica, Menzel siente lo pesado que es el trabajo de gabinete,
especialmente cuando se trabaja solo y el material analizado es generalmente utilitario. Menzel
relata, muchas veces decepcionada y frustrada, que tiene ms de 1000 bolsas de materiales
que analizar y el tiempo pasa muy rpido. Se pregunta en ms de una oportunidad si podr
terminar con la tarea, cosa que para ella se hace cada vez ms imposible. Seala que paso
mis das mirando la pasta y los desgrasantes de los fragmentos utilitarios que poco o nada me
dicen. Tambin menciona que reconstruir las vasijas es siempre un dolor de cabeza y toman
mucho tiempo. Por lo tanto, en ms de una ocasin entretiene la posibilidad de abandonar el
trabajo de gabinete, pues hay otras colecciones ms atractivas que estudiar y muchos sitios
arqueolgicos que visitar en los alrededores de Ica. Pero, pasado el cansancio, Menzel se da
cuenta que de su anlisis haba siempre algo interesante que aprender; por esta razn, a diario
ella retorn puntual a continuar con su trabajo. Adems, Menzel fue consciente que no era
conveniente dejar el anlisis a medio hacer, porque ste no beneficiaba a nada ni a nadie. Y, la
motivacin que impuls a Menzel continuar con el anlisis fue su conviccin que toda
reconstruccin e interpretacin del pasado requera de una fundacin slida y que slo sobre
dicha base se poda establecer cualquiera explicacin duradera. Con esto, Menzel expresa su
total descontento con el tipo de arqueologa donde la interpretacin del pasado est basada en
puras especulaciones, que al parecer ya abundaba en 1954. En su ms reciente apreciacin,
Menzel (2006:230) reitera su rechazo a la especulacin, as como a toda reconstruccin del
pasado sin una fundacin emprica.
De esta manera, el anlisis de la cermica proveniente de Tambo Viejo, generalmente
utilitaria, permiti a Menzel extraer conclusiones muy significativas. Por ejemplo, fue a partir de
dicho esfuerzo que Menzel lleg a determinar que el estilo Acar Tardo es indgena a dicho
valle y nada ms. Esta observacin tambin facilit a Menzel evaluar por separado el caso de
cada valle de la costa sur, llegando a concluir que los estilos locales de esta regin
sobrevivieron la conquista Inka (Menzel 1959). Para el caso especfico de Tambo Viejo, Menzel
incluso observ que la arquitectura era local, excepto el diseo que era un patrn Inka (Menzel
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& Riddell 1986; Valdez 1996). De este modo, Menzel (1959) fue la primera en afirmar que fuera
del Cusco el material Inka es intrusivo; ms tarde, hizo similar afirmacin para el caso Wari.
Adems del pesado trabajo de gabinete analizando la cermica, Menzel se dio tiempo
para establecer contactos con otros arquelogos de la regin y otros que estaban de paso por
Ica. De todos, Alejandro Pezzia fue el ms cordial y siempre con las ganas de prestar ayuda.
(6) A cambio, Pezzia recurra a Menzel para que tradujera algunos artculos publicados en
ingls. Uno de tales publicaciones haba sido un reporte de William D. Strong, donde Menzel
not que las secuencias evolucionistas de Strong eran tan demarcadas a tal extremo que el
lector quedaba fcilmente encerrado como en una jaula. Al igual que Menzel, otro investigador
que hacia el servicio de traducir fue Ernesto Tabio, (7) quien eventualmente tambin se hizo
amigo de Menzel. Menzel recuerda que en una oportunidad Tabio apareci llevando el libro
Peruvian Archaeology in 1942 de Kroeber (1944), la misma que ya era una edicin agotada y
que Menzel no tena una copia. A peticin de Menzel, Tabio dej el libro para que Menzel
tuviera la oportunidad de leerla. Menzel tambin aade que Tabio era un tipo muy bueno y
sobre todo muy actualizado.
Otro personaje de inters fue Pablo Soldi, un conocido huaquero y coleccionista de
artefactos arqueolgicos. Con el objetivo de obtener informacin acerca de la proveniencia de
determinados artefactos y la ubicacin de sitios especficos, Menzel acept en ms de una
oportunidad salir al campo con Soldi. De acuerdo a Menzel, Soldi no era un simple huaquero,
sino que tena sus propias teoras. Al notar del inters de Menzel en los materiales Inka y
Tiahuanacoide, Soldi asegur que dichos materiales ocurren asociados y que ambos llegaron
al valle de Ica al mismo tiempo. La explicacin que Menzel logr extraer de tal afirmacin fue
que Soldi posiblemente se refera al arcasmo que se dio durante la ocupacin Inka, o que Soldi
no poda distinguir el arcasmo del propiamente denominados estilo Tiahuanacoide. Desde
luego, Soldi no acept la propuesta de Menzel; en su lugar, Soldi asegur que ella tena mucho
que aprender. (8)
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Pikillaqata. En virtud a dichas observaciones, ellos tambin vieron necesario llevar adelante
investigaciones en Wari, sugerencia que corto tiempo despus fue tomada por Bennett. Fue
precisamente en base a las excavaciones efectuadas en Wari, que Bennett (1953) fue el
primero en sostener no slo que Wari era lo suficientemente distinto de Tiwanako, sino tambin
la necesidad de sustituir la terminologa de Tiahuanaco Costeo por Tiahuanaco Peruano.
Cabe recordar que previamente Bennett haba conducido investigaciones en el mismo sitio de
Tiwanako y por lo tanto l tena la suficiente autoridad para ser escuchado.
De esta manera, al momento que Menzel inici a trabajar el material Wari, el Estado
Wari apenas vena siendo identificado y distinguido de su coetneo, el Tiwanako de la regin
del Titicaca. Adems de la misma clasificacin de la coleccin de Uhle, el trabajo de
reconocimiento efectuado por la Primera Expedicin Arqueolgica de la Universidad de
California al Per (Rowe 1956) fue de vital importancia en tanto que permiti a Menzel
determinar de manera independiente el rea de distribucin del estilo Wari. Efectivamente, una
dcada antes de publicar su clasificacin maestra (Menzel 1964), a partir del estudio de la
coleccin de Uhle y sus visitas a varios sitios Wari entre los aos 1954 y 1955, Menzel empez
a mencionar con toda seguridad que el patrn de los restos arqueolgico del Horizonte Medio
(Wari) era muy similar al del Horizonte Tardo (Inka). Fuera del valle de Ayacucho, como la
misma costa sur, el material Wari era intrusivo al igual que el material Inka, hecho que para
Menzel indicaba que Wari constituy un imperio al igual que el Inka. Al mismo tiempo, y para
ambos casos, en 1954 Menzel ya haba notado que las tradiciones locales lograron sobrevivir
las invasiones Wari e Inka, respectivamente, aunque esto era ms obvio para el caso Inka que
para Wari. Finalmente, el colapso se manifestaba en la forma como las costumbres del arte
establecidos empezaron a decaer lentamente y que con el transcurrir del tiempo se hicieron
cada vez ms lejanos, extraos, surgiendo as nuevas variaciones regionales, al igual que los
dialectos, lejanos y muchas veces incluso extraos e incomprensibles. En general, estos fueron
los primeros pasos de Menzel abordando un tema nuevo y complejo, y cuyos frutos salieron a
la luz una dcada ms tarde con la publicacin de su obra maestra en 1964.
Una vez distinguido Wari como una cultura contempornea, pero independiente de
Tiwanako, la tarea pendiente y necesaria fue establecer una secuencia cronolgica que permita
explicar los eventos culturales ocurridos durante el Horizonte Medio (Menzel 1964:3). Tal
como ya se anot, la clasificacin de la coleccin de Uhle ya haba permitido distinguir al as
llamado Tiahuanacoide como anterior al estilo Ica. Previamente, Uhle mismo ya haba
establecido que el Tiahuanacoide era anterior al estilo Inka (Menzel 1977:1). Sin embargo,
Menzel (1958:26) asegura que el verdadero inicio de un anlisis de la cronologa del Horizonte
Medio en la costa sur fue hecho por Lawrence E. Dawson, quien en el curso de la seriacin de
los estilos de la tradicin Nasca (Nasca 9) not la presencia de los chevrones, un elemento
decorativo caracterstico de la cermica de la regin de Ayacucho. Dicho elemento decorativo,
de acuerdo a Dawson, indicaba un punto de contacto entre los dos estilos.
Adems de reconocer la importancia de la cronologa, Menzel (1976:2) conoca que
para comprender los procesos culturales era igualmente importante determinar con precisin
los cambios de decoracin estilstica. El cambio estilstico, Menzel (1976:7) sostiene, no es
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siempre gradual y tampoco sigue necesariamente un patrn a largo tiempo, sino varios
cambios abruptos pueden darse. Por lo tanto, para observar los cambios a corto tiempo, se
haca necesario prestar atencin a los detalles ms pequeos, observables en algunos casos
solo en algunos sitios.
Durante su primera visita al Per en 1954, Menzel no tuvo la oportunidad de llegar al
valle de Ayacucho. Para esto tuvo que esperar hasta el ao de 1958. Sin embargo, su inters
en el estudio de la cermica Wari, y el mismo Estado Wari, ya se haba incrementado como
producto de muchas circunstancias, entre estas su participacin en la Primera Expedicin
Arqueolgica de la Universidad de California al Per que le permiti constatar la amplia
distribucin del estilo Wari. A su vez, la presencia del estilo Wari en varias colecciones de la
costa sur, as como su ocurrencia en el mismo valle de Acar de manera aislada, fueron
algunos factores que atrajeron el inters de Menzel a dedicar su valioso tiempo y energa al
estudio del estilo Wari, que finalmente reciba la atencin que mereca. Obviamente, el inters
inicial de Menzel radicaba en el estado Inka; pero, una vez percibido algunas semejanzas entre
Inka y Wari, la posibilidad de emprender un estudio de mayores repercusiones para la
arqueologa Andina se hizo no slo obvio, sino tambin difcil de ignorar. Aqu exista una nica
posibilidad de comparar y contrastar dos culturas Andinas con caractersticas similares (ambos
expansivos), pero que existieron tiempos diferentes.
Menzel recuerda haber visto por primera vez piezas de la alfarera Wari en el American
Museum of Natural History an durante sus aos de estudiante. Dicha coleccin provena de
Pacheco, del valle de Nasca y habran sido recuperados por Ronald Olson en 1930 (Menzel
1958:29, 1964:24). Previamente, Uhle tambin haba llegado a Pacheco in 1905 y recuperado
algunas piezas que forman parte de la coleccin depositada en Berkeley, registrados bajo el
nombre de Soisongo (Menzel 1964:23, 1977:54). Antes que Olson, en 1926 Kroeber habra
sido informado por los asistentes de Tello acerca del sitio de Pacheco, pero debido a un mal
entendimiento, Kroeber nunca visit Pacheco (Menzel 1964:24). De haber Kroeber llegado y
trabajado en Pacheco, hoy tal vez no estaramos lamentando no slo la prdida de tan
importante informacin, sino tambin la destruccin de Pacheco.
Para 1958 Menzel (1958) ya haba distinguido 4 pocas para el Horizonte Medio en
base a las diferencias estilsticas. Esta clasificacin inicial constituye el primer esfuerzo de
Menzel en trazar la secuencia estilstica Wari tomando como punto de partida el valle de Ica.
En esta contribucin inicial, y siguiendo la propuesta inicial de Dawson, Menzel considera que
el Horizonte Medio en la costa sur se inicia con Nasca 9 (9), tiempo durante el cual se perciben
las primeras influencias provenientes de la sierra en la costa sur, tal es el caso de los
chevrones. Adems, estaban los elementos por entonces identificados como Tiahuanacoides
que llegaron a la costa sur provenientes de la regin de Ayacucho. As, Menzel (1958:51)
observ que el as llamado estilo Tiahuanacoide se estableci primero en Ayacucho durante la
poca anterior a su llegada a la costa sur. De acuerdo a esta inicial reconstruccin, el Horizonte
Medio culmina en la costa sur con la fase A de Chulpaca, que a su vez marca el inicio del
desarrollo del estilo Ica (Menzel 1976).
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diferenciar a estas dos variantes de las presentes en Acuchimay, y de este modo definir la
poca Horizonte Medio 1B.
Adems de las asociaciones de superficie, Menzel (1964:7-8) logr verificar su
clasificacin en los cortes de excavacin de Bennett (1953) efectuado en el mismo sitio urbano
de Wari. Uno de estos fue el Corte no. 4, donde en el Nivel C apareci aislado el estilo Huarpa,
excepto la presencia de un fragmento Chakipampa y otro identificado como Viaque, ambos al
parecer incluidos por accidente. Entretanto, el Nivel B contena fragmentos Chakipampa y
Huarpa, mientras el Nivel A contena exclusivamente material Chakipampa, la mayora
identificables como Chakipampa B. El otro fue el Corte 5, que de acuerdo a Menzel, expuso
exclusivamente material Chakipampa B, Ocros B y Negro Decorado B, todos designados al
Horizonte Medio 1B. Finalmente, el Corte 2 expuso material perteneciente a la poca 2. En
base a dichas asociaciones, Menzel determin que en el centro urbano de Wari ocurren todos
los estilos hasta aqu mencionados, excepto el estilo Conchopata.
Todos estos estilos identificados como pertenecientes al Horizonte Medio poca 1A slo
ocurren en el valle de Ayacucho. Esta es una observacin muy significativa basada en la
asociacin de los varios estilos, lo que permiti confirmar que los estilos Wari surgieron en esta
regin, sino a su vez trazar la expansin del Estado Wari. Primero, con el estilo Conchopata,
Menzel (1964:4, 19, 66, 1977:52) logr identificar la presencia de un nuevo arte religioso en el
valle de Ayacucho. Dicho arte aparece ilustrado en grandes urnas provenientes del sitio de
Conchopata, y cuyas representaciones consisten de seres mticos, similares a los hallados en
Tiwanako. En la interpretacin de Menzel (1977:53), dicho arte religioso jug un papel
preponderante en el proceso de expansin Wari, que se dio lugar durante el Horizonte Medio
1B.
Para Menzel (1964:67), la poca 1B de Horizonte Medio marc la consolidacin del
nuevo arte religioso en el valle de Ayacucho y de inmediato esta regin se transform en el
centro de un movimiento expansivo que lleg hasta Chancay y Huaraz por el norte y el valle de
Acar por el sur. Estilsticamente, este movimiento expansivo se asocia con un nuevo estilo
identificado como Robles Moqo, en sus variedades grande (urnas) y regular, adems del
Chakipampa B. Robles Moqo es identificado como un estilo que continu con la tradicin
iniciada por el estilo Conchopata de la poca 1A y que consisten de grandes urnas decoradas
con seres mticos. La mayora de las piezas Robles Moqo provienen del sitio de Pacheco del
valle de Nasca. Los diseos estn compuestos de seres mticos similares al de Conchopata,
pero esta vez la deidad masculina tiene su contraparte deidad femenina (Menzel 1964:22, 26,
1977:54). De esta manera el concepto de la dualidad se hace manifiesto. (10) Ambas deidades
son representadas en asociacin con el maz, aunque existe un mayor nfasis en dicha
asociacin con la deidad femenina, tal vez simbolizando su fecundidad. Otras representaciones
estn constituidas de plantas de origen serrano como el mismo maz, tarwi, olluco, papa y
maswa. Adems destacan las representaciones modeladas de llamas (Figura 9).
Por su parte, el Robles Moqo regular est conformado por piezas de tamao menor,
generalmente modeladas, pero sin las representaciones mticas. Las representaciones ms
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Del mismo modo, Menzel observ que Viaque, Atarco y Pachacmac A incorporaron
temas mticos diferentes. As, Viaque incorpor la deidad de cara-frontal y los ngeles en
perfil, ambos sin sus cuerpos. Entretanto, en los estilos Atarco y Pachacmac A, los seres
mticos ms representativos aparecen con el cuerpo entero. A su vez, el estilo Atarco presenta
nicamente la manifestacin del ser mtico con cabeza de felino, mientras Pachacmac A
incorpor al ser mtico presente en Atarco y otro con la cabeza de una guila. Finalmente,
ambos, Atarco y Pachacmac A tomaron el motivo representado en el estilo Viaque.
Durante la poca 2B la diversificacin regional se hizo todava ms acentuada que en la
poca anterior. El ser mtico con cabeza de felino presente en Pachacmac A desapareci; en
su lugar, se inici a enfatizar a los diseos del ser mtico con la cabeza de guila. El nuevo
estilo Pachacmac tambin inici a llegar hasta por lo menos el valle de Moche, mientras que
por el sur lleg hasta Ica. Al parecer, el estilo Pachacmac habra tambin llegado a influenciar
al mismo valle del Mantaro. Entretanto, los estilos Viaque y Atarco tambin sufrieron
modificaciones, aunque no en el mismo sentido que Pachacmac. Siguiendo estos cambios,
Menzel (1964:38) fue hbil al sostener que durante la poca 2B el estilo Viaque lleg a
distribuirse desde las inmediaciones de Sicuani y Cajamarca, en la sierra, y desde el valle de
Moche y los valles de Ocoa y Majes, en la costa. Por ltimo, el estilo Atarco decay durante
la poca 2B, no pudiendo incluso tener influencia alguna en el vecino valle de Ica. Para Menzel,
esto implica que el valle de Nasca perdi el prestigio del que goz desde la incorporacin de la
costa sur a la esfera Wari, hecho que al perecer estuvo estrechamente vinculado al prestigio
ganado por Pachacmac.
Al tiempo que el estilo Viaque alcanz su mayor distribucin, el estilo Cajarmarca III
tambin logr ser distribuido a lo largo del territorio controlado por Wari. Por ejemplo, el estilo
Cajamarca ocurre en el mismo centro urbano de Wari en asociacin con Viaque (Menzel
1964:44). Muchos otros estilos locales entraron en contacto con los estilos Wari; sin embargo,
slo el estilo Cajamarca (Figura 10) logr no slo a convivir con los estilos Wari, sino en cierta
medida incluso beneficindose, pues alcanz mayor distribucin (Menzel 1968; Valdez 2009c).
En esta clasificacin estilstica y la reconstruccin de los eventos ocurridos durante el
Horizonte Medio, que obviamente est basada en dicha secuencia estilstica, Menzel prest
particular nfasis al Horizonte Medio poca 1. Al hacer esto, el inters de Menzel es trazar los
orgenes de Wari y su posterior expansin, lo mismo que fue posible debido a la presencia de
una mejor y mayor cantidad de colecciones precisamente para dicha poca. Las pocas
posteriores, especialmente el Horizonte Medio 3 y 4, no recibieron tanta atencin debido a que
no se contaba con colecciones suficientes y asociaciones confiables. Por esta particular razn,
Menzel dej abierta la posibilidad que las pocas tardas necesitaban mayores ajustes y tal vez
incluso ser subdivididas cuando mejores colecciones estn disponibles.
En esta inicial reconstruccin del desarrollo y posterior expansin del Estado Wari,
Menzel puso nfasis al papel desempaado por Nasca. En efecto, Menzel (1964:4-5) menciona
con mucha frecuencia a la influencia Nasca hacia el valle de Ayacucho. Los estilos de la sierra
que denotan la influencia Nasca vienen a ser Chakipampa y Ocros. Entre las nuevas
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18
los tres nuevos estilos comparten elementos que derivan de la cermica ceremonial de la
poca 1. Sin embargo, ninguno de los tres nuevos estilos es de tamao grande, lo que indica
que durante el Horizonte Medio 2 se dej de producir urnas como las de Conchopata y Robles
Moqo. Para Menzel, este cambio implica que el Estado Wari habra dejado relegado al aspecto
religioso, convirtindose de este modo en ms secular y que su expansin, a partir de
entonces, se caracteriz por recurrir ms a la va militar.
Otro aspecto de mucho significado en la vida del Imperio Wari fue el establecimiento de
un nuevo centro de prestigio en la costa central durante la poca 2A, en Pachacmac (Menzel
1964:70). Paralelo al establecimiento de Pachacmac, Menzel advierte que los patrones
mortuorios de la costa central tambin se modificaron de una posicin extendida hacia una
sentada que posiblemente lleg desde Ayacucho. Mientras dichos cambios ocurran en la costa
central, en la opinin de Menzel, el Imperio Wari se vio envuelto en una crisis que afect la
regin de Ayacucho y la costa sur. Las posibilidades que Menzel propuso fueron una revuelta o
una epidemia.
Durante la poca 2B del Horizonte Medio, y no obstante la crisis, el imperio continu
con su crecimiento territorial, llegando en la opinin de Menzel (1964:70) hasta Cajamarca y
Chicama, por el norte, y Sicuani y Ocoa, por el sur. Sin embargo, Menzel anota que el estilo
Pachacmac lleg a alcanzar amplia distribucin, lo que posiblemente refleja no slo el
prestigio alcanzado por Pachacmac, sino sobre todo de empezar a eclipsar a la misma ciudad
capital. Efectivamente, el prestigio de Pachacmac durante la poca 2B se increment,
llegando as a influenciar toda la costa norte y la costa sur. En la costa sur, el prestigio del que
goz el valle de Nasca dentro del Estado Wari decay y fue sustituido por el valle de Ica que
estaba ms vinculado con Pachacmac. Menzel (1964:71) incluso entretiene la posibilidad que
Pachacmac tal vez se haya convertido en la capital de un estado independiente de Wari.
Toda esta posible inestabilidad social se manifiesta en Ica con la aparicin de un nuevo
estilo identificado por Menzel (1964:71) como Ica-Pachacmac. Entretanto, slo piezas
selectas del estilo Viaque habran logrado ingresar a Ica, mientras que en los valles ms al
norte de Ica su presencia ya era remota. Todo pareciera indicar que estos constituyeron los
aos finales de la existencia del Imperio Wari, la misma que vea llegar su final al parecer como
producto de las divisiones y / o contradicciones de diversa ndole. La ausencia de cermica
perteneciente a la poca 3 del Horizonte Medio en la misma ciudad Wari, para Menzel, indica
que ste fue abandonado; con este acontecimiento, toda la tradicin de establecer grandes
centros urbanos en el valle de Ayacucho lleg a su fin.
Consideraciones Finales
El convencimiento que el arte es un medio de comunicacin que expresa y transmite ideas
comprensibles por todos los miembros de una comunidad, y que ste puede ser descifrado
mediante el anlisis estilstico, permiti a Menzel (1964) no slo visualizar la forma como surgi
Wari, sino tambin a discutir los mecanismos empleados por una sociedad bastante compleja
como Wari en su proceso expansivo. En esta seccin es mi intencin resaltar tres temas que
considero son centrales en el modelo que Menzel elabor, pero que no obstante sus
19
importancias han sido poco discutidos. Estas son, primero, la influencia Nasca al valle de
Ayacucho; segundo, el carcter de la expansin Wari; y tercero, la cada definitiva del ente
poltico que emprendi todo un proceso nunca antes visto en la regin Andina, pero que
volvera a ocurrir ms tarde bajo el liderato de los Inkas del Cusco.
El estudio estilstico que Menzel emprendi como una va para explicar el desarrollo del
Estado Wari permiti determinar que la regin de Ayacucho recibi fuerte influencia Nasca
desde finales del periodo Intermedio Temprano y que continu durante las pocas iniciales del
Horizonte Medio (Menzel 1964:4, 8-9). La influencia Nasca se manifiesta en la presencia de
rasgos derivados inicialmente de las fases Nasca 7 y 8, y posteriormente de la fase Nasca 9.
Los elementos Nasca, al decir de Menzel, ocurren asociados con rasgos locales. Entre otros,
los rasgos de la fase Nasca 7 incluye diseos policromos representados sobre una base de
engobe blanco. Asimismo, el uso del color gris en el estilo Huarpa ocurre solamente asociado a
motivos derivados de Nasca 7. Hasta entonces, la alfarera de la regin de Ayacucho no
conoca el uso del engobe, como tampoco la policroma. El estilo Chakipampa, en su variedad
de lujo, y caracterizada por su fino engobe rojo, tambin incluye rasgos Nasca 7 y 8, adems
de Nasca 9 (Menzel 1964:10-11). Por ltimo, el estilo Ocros, caracterizado por su engobe
naranja brilloso, exhibe rasgos derivados del mismo Chakipampa y de Nasca 9 (Menzel
1964:17). Adems de los rasgos aqu anotados, la influencia Nasca se manifiesta en la misma
forma de de vasijas Nasca, esta vez producidos en la regin de Ayacucho.
Al respecto, Lumbreras (1974:95, 1980:24) anota que la influencia Nasca result en la
rpida innovacin de la tecnologa de la cermica ayacuchana. En efecto, existe un contraste
entre el acabado del estilo Huarpa y los estilos Chakipampa y Ocros. El acercamiento entre los
estilos Wari y el estilo Nasca es tan obvio y deja poca duda que la alfarera ayacuchana fue la
beneficiaria de este acercamiento cultural entre estas dos poblaciones que ocuparon dos
regiones distintas. Sin embargo, con el transcurso del tiempo, la alfarera de la costa sur fue
perdiendo su perfeccin tecnolgica, mientras que la alfarera ayacuchana no ces de ir
perfeccionndose. A modo de hiptesis planteo que aquello identificado por Menzel como la
influencia Nasca posiblemente es producto de la reubicacin de alfareros nasquenses al valle
de Ayacucho por parte de la lite ayacuchana, una prctica que los Inkas lo hicieron bastante
popular bajo la designacin de mitimaes. Siguiendo esta perspectiva, la nueva alfarera
ayacuchana parece que fue manufacturada no slo utilizando la tecnologa nasquense, sino
sobre todo por manos nasquenses. La poblacin ayacuchana que inicialmente incursion a la
costa sur conoca muy bien a sus vecinos contemporneos de dicha regin y por consiguiente
eran familiares con su desarrollada tecnologa alfarera. Por lo tanto, el posterior establecimiento
de Pacheco en las inmediaciones de Cahuachi, el centro ceremonial Nasca (Silverman 1993),
no fue slo una simple coincidencia; sino, al parecer, fue dirigida intencionalmente a captar el
prestigio de Cahuachi y eventualmente a restar el poder del antiguo centro ceremonial Nasca
(Valdez 1994).
El segundo tema est relacionado al carcter de la expansin Wari. Menzel (1964:66)
asoci la expansin Wari con la nueva ideologa desarrollada en Ayacucho durante el Horizonte
Medio 1A, la misma que estaba manifestada en los conos representados en el estilo
20
21
Finalmente, el tercer tema que Menzel lleg a esbozar est relacionado con la cada del
Imperio Wari. Desafortunadamente, este es un tema poco tratado por los estudios del Estado
Wari, pero que requiere ser analizado en un futuro cercano. Siguiendo la reconstruccin e
interpretacin de Menzel (1964), una posible causa para el posterior colapso Wari habra sido
la divisin generada por el prestigio ganado por Pachacmac, que no tard en restarle la
importancia y poder a la misma ciudad capital. Si esta observacin tiene algn mrito, lo que
sucedi dentro de la estructura poltica Wari parece que fue la aparicin de grupos de ndole
poltico con intereses distintos, identificables como facciones. A la luz de las nuevas evidencias
arqueolgicas, parece que la unidad poltica establecida desde el valle de Ayacucho lleg a
fragmentarse al surgir varios grupos de inters y cuyo objetivo principal debi haber sido
arrebatar el poder de las autoridades de la ciudad capital del valle de Ayacucho. Siguiendo este
razonamiento, parece muy aparente que las autoridades regionales Wari, como aquella
establecida en Pachacmac, buscaron no slo romper sus dependencias polticas y
econmicas de la autoridad central, sino tambin decidir sus propios destinos. Con esto la
unidad establecida y mantenida, en muchos casos recurriendo a la fuerza, lleg a
fragmentarse, eventualmente dando fin a la misma existencia del Imperio Wari.
Factores adicionales, como el empobrecimiento de la capacidad agrcola del valle de
Ayacucho, que despus de ser explotado por muchas generaciones lleg a erosionarse,
posiblemente debilitaron la misma fundacin econmica del Imperio. En tales circunstancias,
las provincias hasta entonces controladas y que estaban en la obligacin de proveer de un
mayor volumen de recursos, habran tomado la decisin de buscar sus independencias,
rompiendo todo vnculo con Wari. Una de estas regiones que finalmente logr separarse de la
administracin centrada en el valle de Ayacucho habra sido la regin del Cusco, donde los
antiguos administradores centrados en Pikillaqta decidieron consolidar su autonoma poltica,
cortando toda forma de relacin con Wari, incluido su posible pasado comn.
Aqu es importante subrayar que el origen del Estado Inka, as como fueron reportados
por los espaoles, relata de como la pareja formada por Manco Capac y Mama Ocllo fueron
enviados por su padre el Creador y advertidos a fundar la ciudad en el lugar donde la barra de
metal que Manco Capac llevaba se hundira con suma facilidad (Betanzos 1996:13-14). Esta
versin indica como punto de partida de esta pareja al Lago Titicaca. En base al reciente
descubrimiento hecho en Pikillaqta por Arriola Suni (2008), se conoce que el primer objeto
depositado como parte de una ofrenda conmemorativa fue precisamente una barra de metal, la
misma que posiblemente marc la fundacin de Pikillaqta. Esta historia antigua de cmo
Pikillaqta fue establecido por la administracin Wari, mucho tiempo antes de la emergencia de
los Inkas, parece que sobrevivi en la memoria de los descendientes Wari de la regin del
Cusco, quienes al parecer en medio de las contradicciones que nacieron a raz de la
fragmentacin de la unidad poltica hasta entonces existente, buscaron romper toda forma de
vnculo con Wari, incluyendo su conexin histrica. De este modo, parece que en un intento de
borrar todo punto de enlace con Wari, los habitantes de la regin del Cusco prefirieron trazar
sus orgenes al Lago Titicaca (en lugar de dar referencia al Estado Wari), pero que al momento
de explicar el origen de la ciudad del Cusco recurrieron a la versin ya modificada de como
Pikillaqta haba sido fundada por oficiales Wari. Si esta interpretacin tiene alguna validez,
22
parece que hay algo verdadero y tangible detrs de la mitologa del origen Inka, la misma que
merece ser re-evaluado a la luz de los ms recientes hallazgos arqueolgicos. Para una similar
sugerencia, ver tambin la propuesta de Julien (2000).
De este esbozo bastante general tambin queda manifiesto que el Estado Wari modific
profundamente tanto la cosmovisin de los pueblos Andinos, como al mismo territorio que logr
controlar. El paisaje natural tena al parecer que reflejar la cosmovisin Wari y as tener sentido
para sus habitantes. En efecto, llama mucho la atencin la recurrencia, por ejemplo, de la
denominacin Wilka (11) para las montaas consideradas hasta hoy sagrados y para varios
sitios arqueolgicos Wari. Aqu se puede nombrar entre las montaas, por ejemplo, a
Rassowilka, Alcowilka, Qoriwilka, Vilkabamba, y entre los sitios arqueolgicos a Wariwilka y
Vilkaswaman. Del mismo modo, uno de los pocos rboles que lleg a ser representado en la
iconografa ceremonial Wari es el Wilka (Anadenanthera colubrina) (Knobloch 2000).
As, uno se queda con la interrogante del porqu, en el momento ms difcil de la
historia Inka, Manko Inka haya decidido buscar refugio en Vilkabamba (Wilkabamba) y no en
las cercanas del Lago Titicaca. No habr sido porque Manko Inka conoca la importancia de
Vilkabamba precisamente porque saba que all estaban los restos de sus lejanos y ms
importantes ancestros? Es importante anotar, adems, que de acuerdo a una fuente citada por
McEwan (2006:60), los Inka trazaron su origen al valle del Urubamba, hoy conocido como el
Valle Sagrado de los Inkas. De acuerdo a esta versin, la dinasta Inka al parecer retrocede
hasta los tiempos del auge del Estado Wari. Dicho valle est prximo a Vilkabamba y este
ltimo se encuentra adyacente al sitio Wari de Palestina, localizado en la margen derecha del
Ro Apurmac e inicialmente ubicado por Raymond (1992) a finales de la dcada del sesenta.
Es posible que Palestina haya funcionado como punto de enlace entre Vilkabamba y la misma
ciudad capital del valle de Ayacucho.
Tal como se anot lneas adelante, Menzel (1977:54-55) encuentra muchos paralelos
entre la religin Wari y la religin Inka. As como discut en otro trabajo (Valdez 2006b), existen
muchas otras semejanzas entre varias instituciones consideradas Inka y otras que vienen
siendo recin conocidos para Wari, como es el caso del sistema de mita y las mismas aqllas.
Estas semejanzas no slo indican que tales instituciones ya existieron durante el auge del
Estado Wari, sino sobre todo que posiblemente fueron establecidas por primera vez por el
Estado Wari. Todos estos acercamientos, considerados en conjunto, sugieren que los Inka no
slo preservaron y pusieron en prctica muchos conocimientos inicialmente establecidos por
Wari, sino en base a los ms recientes descubrimientos en la regin del Cusco se abre toda
una posibilidad que ya permite trazar la existencia de una conexin histrica entre los Inkas y
sus ancestros, los Wari.
Lo hasta aqu referido es un recuento de la contribucin de Dorothy Menzel al estudio
del Estado Wari. Reconozco que en una contribucin como esta es difcil rendir el
reconocimiento que Menzel verdaderamente merece; sin embargo, mi intencin al hacer esto
es poner del conocimiento de los estudiosos de hoy, y de los que vendrn en un futuro ms
cercano, que la esencia de como percibimos al Estado Wari est profundamente basada en el
23
trabajo y las iniciales interpretaciones hechas por Dorothy Menzel. Desafortunadamente, y por
razones que no merecen ser mencionados aqu, Dorothy se alej de la arqueologa Andina en
el momento ms productivo de su vida profesional. Su ltima contribucin fue la obra titulada
La Arqueologa Peruana y el Trabajo de Max Uhle (Menzel 1977). Para su efecto, el museo de
Berkeley haba hecho la sugerencia de preparar un catlogo de la coleccin Uhle como una
base para las exhibiciones. Por lo tanto, el tiempo que se le dio para terminar dicho trabajo fue
muy corto. Sin embargo, y a iniciativa propia, Dorothy decidi preparar algo ms que un simple
catlogo y fue as que trat de inyectar conceptos e interpretaciones con la esperanza de que
stas tendran, en un futuro, mayor beneficio a la arqueologa peruana.
No obstante su repentino alejamiento, el material arqueolgico por la que sinti tanto
inters y cario no dejaron de llevar a las manos de Menzel. Antes fue Menzel quien busc a
estos materiales de un sitio arqueolgico a otro y de un mueso a otro. A partir de 1984, fecha
en que Francis Riddell reinici sus trabajos de investigacin en el valle de Acar, Dorothy
empez a recibir fotografas, dibujos y descripciones de cermica proveniente del valle de Acar
(ver Valdez 2009c:198). De este modo, Dorothy ya no tiene que pasar horas, das, semanas y
meses mirando la pasta de los fragmentos de cermica para poder contribuir a la arqueologa
Andina. Por lo tanto, el material arqueolgico por la que sinti tanto inters y cario sigue
llegando a las manos de Dorothy, y de esta manera, indirectamente, Dorothy Menzel sigue
prestando su valiosa contribucin a la disciplina por la que tanto esfuerzo hizo, la arqueologa
Andina. Y, finalmente, en su ms reciente comunicacin (16 de mayo de 2011), Dorothy Menzel
menciona que toda vez que recibe noticias acerca de la arqueologa peruana siempre piensa
en todas las personas que conoci gracias a la arqueologa, as como en todas las personas
que en la actualidad continan participando en este siempre fascinante proyecto de estudiar y
conocer el pasado de los pueblos Andinos.
24
Notas:
1. Desafortunadamente, las otras colecciones de Uhle depositadas en otras instituciones, como
aquella en Filadelfia, perdieron su documentacin.
2. Siguiendo la tradicin Anglo-Sajona, luego del matrimonio con Francis A. Riddell, Dorothy
Menzel empez a identificarse como Dorothy Riddell. Por lo tanto, tu tesis doctoral fue
presentada bajo el nombre de Dorothy Riddell (ver Riddell 1954). Es importante anotar que la
obra relacionada a la cermica tarda de Ica y publicada en 1976 (ver Menzel 1976) es una
versin corregida y expandida de su tesis doctoral.
3. Es precisamente siguiendo este razonamiento que Menzel puso fuerte nfasis al anlisis
estilstico; de ah en la versin corregida y publicada de tus tesis doctoral (Menzel 1976) se
agreg al ttulo de arte como un espejo de la historia.
4. Luego se trasladaron a Lima porque el 3 de agosto Francis A. Riddell tena que regresar a
los Estados Unidos debido a su compromiso con el gobierno de California, para el que trabaj
los siguientes 30 aos.
5. Ms tarde, Oscar Nuez del Prado informara a Rowe y Menzel que Zuidema tena planeado
quedarse en el Cusco por 3 meses y durante el cual tena previsto terminar de estudiar todos
los documentos disponibles acerca de los Inkas y as estudiar la organizacin social Inka.
Adems, Zuidema tena planeado visitar comunidades vecinas de inters etnogrfico, y
aprender el Quechua. Para Rowe, la propuesta de Zuidema era bastante ambicioso y no tard
en comentar que l mismo ya llevaba 15 aos estudiando las crnicas y que le tomara toda
una vida estudiarlos por completo. En una conversacin posterior, Zuidema habra mencionado
que se quedaba en el Cusco por muchos meses, por obvias razones.
6. Una ancdota que recuerda Menzel es el odio que Pezzia senta hacia la fotografa, la
misma que para Menzel era un gran problema. Menzel anota que la fotografa es un gran
recurso que todo arquelogo necesita, pero que era rechazado por Pezzia.
7. Menzel anota que Ernesto Tabio recuper una coleccin del sitio Nasca temprano de
Cahuachi.
8. Menzel anota que ella coment de sus conversaciones con Soldi a Pezzia, y la respuesta y
sugerencia de Pezzia para Menzel fue que ella no debera hacerle caso a Soldi.
9. Actualmente, Nasca 8 y Nasca 9 ya no son considerados Nasca; sino ambos son vistos
como pertenecientes al Horizonte Medio (ver Knobloch 1983:303, 1991; Isla 1992; Silverman
1988:27, 1993:40)
10. Menzel (1977:54-55) tambin fue hbil de comparar la dualidad Wari con la dualidad Inka,
que para ella era una continuacin de la tradicin Wari. Al lado del Dios Creador, el Sol siempre
fue ilustrado junto a la Luna.
11, Wilka implica, en el Quechua ayacuchano, nieto o nieto de, descendiente de; en otras
palabras, tiene una connotacin con de parentesco y permite trazar descendencia ancestral.
25
Agradecimiento: Primero que todo quiero expresar mi profundo agradecimiento y gratitud a los
organizadores del Coloquio Tras las Huellas de los Wari por la oportunidad de participar en el
mencionado evento y a la vez presentar pblicamente el reconocimiento a la distinguida
estudiosa de la cultura Andina, Dorothy Menzel. El haber tenido el privilegio de trabajar con
Francis A. Riddell en Acar por varios aos abri la posibilidad de conocer ms a Menzel. Fue
entonces que me di cuenta que Menzel segua siendo una fuente de sabidura, a la vez
dispuesta a compartir sus conocimientos. Por esta razn, inici a establecer una comunicacin
relativamente fluida con Menzel. En segundo lugar, extiendo mi enorme gratitud y respeto a
Dorothy Menzel por su desinteresada colaboracin y por responder a mis mltiples preguntas
durante los varios aos. Para preparar esta contribucin, recurr en ms de una ocasin a
Dorothy, ya sea mediante cartas o llamadas telefnicas, con la finalidad de producir un texto
libre de errores y as rendir un justo homenaje. Al proceder con la redaccin final me di cuenta
que mi intencin fue bastante ambiciosa, puesto que aprend que hacer una apreciacin
integral de la contribucin de Menzel al estudio Wari es, para decir lo menos, bastante
complejo. Espero, sin embargo, que al resumir sus extensas y densas explicaciones no haber
alterado y menos simplificado su trabajo. Finalmente, una contribucin en honor a Menzel
considero que es apropiado en un volumen como este dedicado exclusivamente al Estado
Wari.
Figuras
1. Dorothy Menzel en Tambo Viejo en 1954
2. Ubicacin de algunos sitios arqueolgicos mencionados en el texto
3. Foto area del sitio de Tambo Viejo en el valle de Acar tomada en 1954
4. Estructuras del sitio Wari de Pikillaqta
5. Estructuras de la ciudad capital Wari del valle de Ayacucho
6. Mapa de valle de Ayacucho indicando algunos sitios Wari visitados por Menzel en 1958
7. Cermica del estilo Huarpa del Periodo Intermedio Temprano del valle de Ayacucho
8. Cermica Wari del estilo Chakipampa B proveniente de Marayniyoq, Ayacucho
9. Llama modelada en el estilo Robles Moqo
10. Cermica del estilo Cajamarca proveniente del sitio de La Oroya del valle de Acar.
11. Urna en el estilo Robles Moqo proveniente de Pacheco, valle de Nasca
26
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