proyecto-parraga.
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GNEROS???
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GNEROS???
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COMUNIDAD AUTNOMA DE LA REGIN DE MURCIA
Ramn Luis Valcrcel Siso
Presidente de la Comunidad Autnoma
Consejera de Cultura y Turismo
Consejera de Poltica Social, Mujer e Inmigracin
Pedro Alberto Cruz Snchez
Joaqun Bascuana Garca
Consejero
Consejero
Mara Luisa Lpez
Fernando Mateo Asensio
Secretaria General
Secretario General
Antonio Martnez Lpez
Director General de Promocin Cultural
Teresa Moreno Gmez
Directora del Instituto de la Mujer de la Regin de
Murcia
Juan Nicols Martnez
Director del Centro Prraga
EXPOSICIN
Textos
Comisariado
Alfonso Garca Villalba
Juan Nicols Martnez
F. Javier Panera
Coordinacin
Juan Bay
Jos Francisco Lpez Martnez
Jess Martnez Oliva
Comunicacin
Fernando Vzquez Casillas
Javier Cuevas
Edi Liccioli
Artistas
Edicin y Diseo
Carmen Arrabal
AEC
Eduardo Cortils / Erika Trejo
Impresin
Ramn Gonzlez Palazn
Selegrfica
Mariano Snchez
Montaje
Mabel Martnez / Paco Vivo
Antonio Navarro
Lolagouine
ISBN:978-84-96898-35-6
Depsito legal:
Reservados todos los derechos. De acuerdo con la legislacin vigente, y bajo las sanciones en ella previstas, queda totalmente prohibida la reproduccin
y/o transmisin parcial o total de este libro, por procedimientos mecnicos o electrnicos, incluyendo fotocopia, grabacin magntica, ptica o cualesquiera otros procedimientos que la tcnica permita o pueda permitir en el futuro, sin la expresa autorizacin por escrito de los propietarios del copyright.
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ndice
TEXTOS???. ................................................................15
Ventajas e inconvenientes de la tabla peridica de los elementos.................................................................16
Juan Bay
SEX-MIRRORS. Visiones caleidoscpicas de las figuras erticas de la feminidad..............................................20
Edi Liccioli
En retirada?, Arte y activismo en torno al gnero y a la sexualidad en el Estado espaol....................................................32
Jess Martnez Oliva
La decostruccin de la identidad genrica en Mariano
Snchez............................................................................58
Fernando Vzquez Casillas
AUTORES???.....................................................................65
Sex Mirrors................................................67
Carmen Arrabal
Subsistemas de identidad................................................73
Ramn Gonzlez Palazn
Genderpoo...........................................................79
Lolagouine
Mscaras, Espejos y Mquinas Deseantes. Consideraciones
sobre la serie Sex Mirrors de Carmen
Arrabal..................................................................44
El andrgino que llevo dentro........................................85
F. Javier Panera
Acciones in situ a favor de la mujer...................................93
Mabel Martnez y Paco Vivo
Erika Trejo y Eduardo Cortils
Fragmentos de un discurso sexual (falocentrismos, borrosidad,
dildos y cambio de roles en cuatro movimientos).................................................................................50
Alfonso Garca Villalba
Concierto n 5 para vajilla, pjaros y tormentos.................99
Mariano Snchez
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Se haca necesaria la especializacin complementaria de cada uno de los espacios de la Consejera de Cultura, con el fin de
dar cabida a todas las inquietudes sin solapamientos ni duplicidad de esfuerzos. En este sentido, el Centro Prraga, especializado como espacio de investigacin y desarrollo para las artes escnicas, no por ello renuncia a su vocacin de creacin
artstica contempornea en su ms amplio sentido. En un mundo donde cada vez aparecen ms diluidas las fronteras entre
las artes, donde la contaminacin de lenguajes ha provocado un evidente cambio climtico en el ecosistema artstico, el
Centro Prraga vuelca su atencin hacia esos territorios de fronteras indefinidas en los que confluyen el arte y la accin, la
contemplacin y la experiencia directa, buscando una reflexin sobre nuestra circunstancia a travs de la experiencia artstica.
La reflexin como gnero artstico nos permite contemplar con otros ojos circunstancias cotidianas que, a travs de la experiencia esttica, se nos muestran como inditas, haciendo visible lo cotidianamente invisible y otorgndole una nueva dimensin ineludible.
El proyecto GNEROS??? se inscribe en esta nueva orientacin de los espacios expositivos del Centro Prraga, planteando
una propuesta en la que, lejos de dogmatismos, se plantea la duda - presente enfticamente en el propio enunciado del proyecto - como territorio necesario para la reflexin. La consideracin de las identidades puede que sea la circunstancia ms
propicia para la confluencia de lo ms ntimamente privado y lo pblico. Nos viene predeterminada una identidad o la vamos
construyendo? Nos hacemos a nosotros mismos o nos hacen? Percibimos lo que somos? Nos perciben como somos o
quizs somos como nos perciben?
Probablemente, lejos de ofrecer respuestas, el proyecto GNEROS??? nos provocar nuevas dudas y una nueva manera de
enfrentarnos a los cotidianos conflictos de identidades.
Pedro Alberto Cruz Snchez
Consejero de Cultura y Turismo
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El Instituto de la Mujer de la Regin de Murcia ha decidido implicarse en este proyecto sobre el pensamiento y la reflexin
en cuestiones de gnero con el objetivo de invitar a la ciudadana, mediante la utilizacin de la expresin artstica contempornea, al cuestionamiento de los roles, comportamientos y actitudes que obedecen en todos los casos a patrones que estructura la educacin y la cultura de esta sociedad.
Una propuesta interdisciplinar en la que se plantean cuestiones tan urgentes como la definicin de los lmites que marcan la
diferencia de gnero en el comportamiento del ser humano.
En definitiva una propuesta que intenta favorecer un espacio crtico y reflexivo a partir de cinco textos y seis intervenciones
artsticas de carcter perfomativo que, tambin desde el mbito regional con Erika Trejo y Eduardo Cortils en sus Acciones
in situ de la mujer, intentarn arrojar luz sobre cuestiones de corresponsabilidad materializando inquietudes y reclamos que
urge integrar en la sensibilidad de la sociedad contempornea.
Teresa Moreno
Directora del Instituto de La Mujer
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Quizs en la breve historia de la humanidad hubo un momento en que la diferenciacin entre los sexos y la organizacin de las relaciones entre los individuos respondieron a vectores que hoy desconocemos. Este desconocimiento responde, entre otras cosas, a
intereses creados por formas posteriores y muy particulares de entender y construir las relaciones entre los hombres y las mujeres y
de stos y stas con un nuevo mundo construido desde los principios de jerarqua y poder -ya sea con el pretexto de la razn y la
ciencia o desde lo religioso y supraterrenal-. Como seres humanos somos aprendizaje. Un aprendizaje temprano que en cada
momento de la historia viene determinado por mltiples factores econmicos, demogrficos, sociolgicos, psicolgicos, estticostodos ellos intrincados, interrelacionados e interdependientes que, entre otras cosas, son germen de las expresiones artsticas vinculadas a la identidad, al cuerpo, a las relaciones personales y de poder y al sexo.
Gracias a los movimientos feministas -especialmente a las corrientes de las tres ltimas dcadas- las antiguas certidumbres, las
estancas verdades en relacin al gnero y a la identidad abandonan sus slidos y obsoletos pilares para re-crear y re-inventar una
forma de ser en relacin al otro, en relacin a la otra, que subvierten el estatus imperante a lo largo de los ltimos seis mil aos (el
modelo patriarcal). El resultado ofrece sus reflejos en todos los mbitos de la vida, obedeciendo ms a la emocin que a la razn y,
en este sentido, el arte que singularmente crean estas nuevas personas con nuevas identidades y nuevas reflexiones muestra todo
este proceso de bsqueda e indagacin sobre modelos ms coherentes y acordes con esta nueva y compleja realidad.
En este sentido el Centro Prraga tambin indaga en su identidad y se recrea necesariamente en su propia evolucin. Tanto los criterios de sus programaciones como las propias estructuras se abren a nuevas formas de pensar y sentir el arte derribando las murallas que convertan en estancas manifestaciones de la creacin que hoy por hoy tienen ms sentido desde la contaminacin y el movimiento. As, y de forma paralela al diseo de esta exposicin si cabe a estas alturas llamarla as- las artes visuales se transforman
en Arte y Accin y, con GENEROS??? se inicia un camino en el que los espacios, los recursos y las personas giran ms en torno a
estas premisas lquidas y lbiles del cuestionamiento, la interseccin y la redefinicin de lo que sentimos ser y de cmo nos manifestamos.
Los siete proyectos artsticos que configuran GENEROS??? -y que ocuparn los espacios del Centro Prraga hasta el significativo 8
de marzo de 2009 -ahondan en la identidad, la sexualidad, la corporalidad, el mito, las estructuras mentales y sociales de lo apropiado y lo propio, de la transformacin y el travestismo en sus ms amplias acepciones; ofrecen al pblico una mirada ntima sobre el
proceso creativo y singular de las obras y del self de esos mismos artistas y, entre todos, articulan nuevos caminos en el entendimiento y la integracin ya no de un gnero masculino o femenino, sino de unos gneros plurales y mltiples, cambiantes y mutables, ms
all de la dicotoma, ms all de la razn y ms cercanos a la emocin y a la [Link]
Juan Nicols Martnez
Director del Centro Prraga
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TEXTOS???
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El individuo, etimolgicamente: aquel que no puede ser
Ventajaseinconvenientesdelatabla
peridicadeloselementos
dividido. La identidad: aquellos caracteres que nos
hacen idnticos a los del grupo al que pertenecemos o,
a ttulo particular, que nos caracterizan, que nos hacen
nicos, slo iguales a nosotros mismos. El gnero:
todos aquellos que comparten rasgos comunes, o una
forma clasificatoria. Representar: decodificar el mundo
el exterior, pero tambin el interior-, tratar de hacerlo
digerible.
Cojamos una silla e imaginmosla con dos, tres y cuatro patas sucesivamente. Con dos: el individuo y su
identidad. Con tres: el individuo, su identidad y su gnero. Por ltimo, con cuatro: el individuo, su identidad, su
gnero y la representacin del mismo. Con dos puntos
no hay plano que se sustente, de modo que la silla
caer. Con tres puntos no hay plano que cojee, de
forma que la silla tendr la mayor de las estabilidades
posibles: ser imposible que quede coja por ninguna de
las tres patas; puede quedar inclinada, pero no coja.
Con cuatro es muy posible que una de las patas no
quede en el mismo plano que las tres restantes y tendern a formarse asociaciones variables de tres, dejando
a la cuarta fuera. As, es posible que mi identidad se
quede en el aire con tal de que mi gnero case con la
JuanBay
representacin del mismo y pueda tener un individuo
socializado normalizado-. Obviamente, esa silla no
ser una silla cmoda. Y as sucesivamente puedo ir
dejando en el aire una de las cuatro variables para tra-
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tar de armonizar las tres restantes.
genere unas modificaciones en el entramado social en
una vanidad pueril. Sin embargo, no me parece cuestio-
Encorsetarnos, ceirnos a un canon, encuadrarnos. Las
Nuestra realidad no produce sillas de tres patas; vivi-
el que se produce.
nable su capacidad para generar nuevas vas de enten-
dinmicas sociales no suelen escoger las vas ms
mos en sociedad y la representacin es el espejo en el
A menudo nos encontramos con que las representacio-
der el mundo, nuevas formas de desentraar eso tan
aventuradas, las que conducen ms cerca de las cimas
que mirarnos; puede que en ocasiones sea un espejo
nes sociales se hallan alejadas de las representaciones
extrao, tan ajeno, que es el otro, el mundo, la vida.
de la libertad; ms bien al contrario. Y es tarea del tiem-
deformante pero sin el espejo, esto es, sin el otro, sin la
artsticas esto suponiendo que no todas las represen-
Frente a los sistemas clasificatorios que tan tiles resul-
po y de otras dinmicas, tambin sociales pero a con-
alteridad, paradjicamente, no hay individualidad. O al
taciones formen parte de una misma entidad-. Nada
tan en muchas ocasiones, se nos olvida que las perso-
tracorriente, tratar de sacar la nave de las aguas estan-
menos no hay una individualidad no patolgica. De
nuevo por otra parte; en estos casos siempre me viene
nas no responden a la invariablilidad de los elementos
cadas por las que circula, cuya pestilencia asfixia ya a
modo que, siguiendo la hiptesis de trabajo planteada
a la cabeza la representacin del hecho religioso en los
qumicos. El hierro, suyo smbolo representacin- es
muchos de sus tripulantes. Es muy posible que el capi-
inicialmente, no podemos tratar de aspirar a obviar al
ltimos aos de Goya. No parece que don Francisco
Fe, es hierro aqu, en Singapur y en Plutn. Y a su
tn se niegue a ceder el timn y que buena parte de la
otro, a su representacin de mi realidad, de mi gnero,
estuviera enlazando con lo que la sociedad mayoritaria-
derecha, en esa maravillosa clasificacin llamada tabla
tripulacin y el pasaje no entiendan por qu salir de ese
de mi identidad. Difcil papeleta si lo que tenemos es
mente entenda, senta o consenta. Ni tampoco parece
peridica, se halla el Cobalto, Co, tambin aqu, en
trazo y adentrarse en otro de menor seguridad: no con-
que la representacin asociada a mi gnero no cuadra
que su representacin corriera a la par que la predomi-
Singapur y en Plutn. Sus caractersticas son invaria-
temos con facilidades, no las habr, nunca las ha habi-
con mi identidad y por lo tanto quedo cojo como indivi-
nante. Con ello quiero decir que el arte ha sido en
bles, en tanto en cuanto su identidad no ofrece duda,
do y cuando ha parecido que las haba siempre han
duo, incmodo al menos.
muchas ocasiones el lugar pblico otra reflexin mere-
pues no maneja margen de ser otra cosa sino la que
ocultado espurios intereses. Pero el motn es ya inaplazable, por ms que corramos el riesgo de ser juzgados
cera el privado- donde se ha podido manifestar de
es. Si fuera otra cosa, ya no sera Fe o Co, sera, a
El arte y su papel; la construccin de otra visin de
forma ms impdica lo que en otros mbitos ha tardado
poco que variara, nquel, o manganeso, o rodio, o tec-
y no lo duden, condenados- por sedicin. Tenemos
la realidad frente a la construccin de otra realidad.
en llegar. Hay un cuestionamiento de la sociedad, sus
necio, o paladio, o rutenio, todos muy cerca, pero distin-
una herramienta a nuestro alcance tan compleja en su
Si el cubismo, por poner un caso, introdujo una varia-
valores, sus representaciones, sus identidades, su sis-
tos. Y su representacin qued acordada por la comuni-
mecanismo como sencilla en su uso: la expresin arts-
cin respecto a la forma de ver el mundo, nos podemos
tema clasificatorio, desde tiempo inmemorial por parte
dad cientfica internacional, que estim muy resolutivo
tica. Tenemos ansias de libertad, de otra libertad que la
preguntar si a su vez indujo una variacin en la forma
del mundo artstico. Inmemorial?. Otra pregunta intere-
el hecho de que tanto en albans como en tibetano, a la
que se nos ofrece a mdicos plazos, a bajos intereses,
de ser del mundo. No hay visin sin construccin. No
sante sera si esto ha sido siempre as, cuya repuesta,
hora de hablar del hierro todos lo citaran como Fe, es
por ms que hablar de libertad hoy en da est tan man-
hay forma de ver sin modificar, sin interactuar con el
a mi parecer, sera: no. Bsicamente slo en los ltimos
decir, todos supieran su identidad, su gnero y su
chado. Y sobre todo, tenemos el motor que produce el
objeto observado Heisenberg y su principio, aunque
siglos la expresin artstica adquiere un carcter trans-
representacin, y as quedara conformado el individuo,
hartazgo, la constante frustracin de ser tratados como
enfocado a la mecnica cuntica, no quedan fuera del
gresor respecto al poder, lo establecido, lo conveniente
indivisible e impermeable a las distintas lenguas y cultu-
seres de identidades nicas, gnero nicos, realidades
mundo macroscpico-; de tal modo que no podemos
socialmente. En los ltimos siglos el arte juega con la
ras, o sea, a los distintos sistemas decodificadores. Sin
nicas. Como rutenios, como tecnecios, como manga-
pensar que una expresin artstica en la que se abor-
idea de someter a duda lo aprendido hasta ahora; o
embargo, insisto, se nos olvid algo tan sencillo como
nesos.
den nuevos lenguajes, nuevas representaciones, o qui-
simplemente lo impuesto. Este juego tiene tintes mega-
arriesgado: no somos elementos. S es cierto que resul-
zs no nuevas, pero s distintas de las habituales, no
lmanos en ocasiones; quizs sencillamente tintes de
ta ms fcil, ms cmodo, tratarnos como tales.
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Nuestra realidad no es entonces la que hemos expresa-
SEX-MIRRORS
Visionescaleidoscpicasdelasfiguras
erticasdela feminidad
do con nuestras palabras: sino la que hemos expresado mediante nosotros mismos, utilizando nuestros cuerpos como figuras!
P.P. PASOLINI, Orga
SEX-MIRRORS 1: De los riesgos de mirar por un
caleidoscopio (crueldad escpica).
Mirar por el agujero de un caleidoscopio parece un
juego de nios. Pero nunca nada, de sobra lo sabemos,
en el acto de mirar es inocente. No puede serlo porque,
por su genealoga, la mirada jams es inofensiva, inocua, desinteresada. En el origen de la mirada humana
est la percepcin (que no es ms que una ilusin) de
una distancia irreversible entre observador y observado:
un espejismo de la conciencia por el que todos los
seres atrapados en el foco de visin se convierten en
objetos opuestos a un sujeto, y adems subordinados a
l con vistas a un fin. En efecto, como no cesa de
recordarnos Georges Bataille, la conciencia instaura a
la vez la separacin entre los seres y la subordinacin
funcional de los medios a los fines, del presente al futuro. Es a partir de esta ruptura con el imaginado e imaginario continuum de la inmanencia que el ser humano,
EdiLiccioli
precipitado en el tiempo, se percibe como centro de un
mundo otro, que explora y cree dominar a travs de
aquel centro del centro que es su ojo.
Jacques Lacan defini escpico el impulso hacia el
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conocimiento a travs de la vista, y detect en l los
la segunda posguerra como Sartre y De Beauvoir insis-
cimientos de una cultura centrada en la tirana del ojo. A
su etimologa griega, juega con la descomposicin y
tipos femeninos que pueblan el imaginario masculino. Y
tieron en evidenciar la violencia intrnseca que cualquier
recomposicin de lo bello a travs de la accin de
fantasma es justamente una de las acepciones de la
partir de nuestros ms lejanos ancestros, la aprehen-
mirada, focalizada y aprehensiva, ejerce sobre su obje-
observar, produciendo imgenes imprevisibles. De la
palabra imagen. Pero la definicin est demasiado car-
sin de la realidad pasa a travs del ojo. La vista juega
to de atencin: mirar es establecer una contienda, una
categora esttica de lo bello ese instrumento fantasma-
gada de connotaciones psicoanalticas que es imposible
un papel crucial en la caza (y sucesivamente en la gue-
medicin de poderes. Por esto, a travs de la mirada,
grico parece ser una perfecta objetivacin metafrica:
no abordarlas desde esta perspectiva, adems cuando
rra, evolucin de la primera): ser por esto que gran
se patentiza la esclavitud. Visto desde la perspectiva
las imgenes multiplicadas simtricamente por los
la vinculacin con la dimensin sexual est declarada
parte de la terminologa y muchas metforas relaciona-
del feminismo clsico y esencialista (que se remite a
espejos inclinados dentro del tubo ennegrecido remiten
de antemano. Para Freud el fantasma es aquello que
das con las actividades de busca y captura de imge-
una pretendida verdad biolgica y pre-discursiva de la
a las metamorfosis de la belleza producidas, en los lti-
soporta la realidad del sujeto e impregna su vida entera,
nes (en la pintura, en la fotografa o en el cine) siguen
diferencia sexual), en las relaciones entre los dos
mos siglos, por los virulentos contagios con lo sublime,
cumpliendo la funcin de satisfacer en un plano figura-
hablndonos de armas y estrategias blicas. Etienne
sexos, el hombre ha sido interpretado como el sujeto de
lo monstruoso, lo terrible, lo mecnico, hasta lo cibern-
do ? en las fantasas o ensoaciones ?, lo que en la
Marey invent un fusil fotogrfico; todo tipo de cmara
la mirada, precisamente en virtud de la translacin de
tico. De la accin de observar ya hemos aludido a su
realidad no es posible alcanzar. Freud habla de fantas-
tiene un cargador, una mirilla, el can del teleobjetivo,
su vis (del latn: fuerza, violencia, vigor, eficacia, poder,
subyacente actitud depredadora y a la relativa conexin
ma de deseo: escena en la que el sujeto est presente
un disparador, etc. En La cmara lcida, Roland
naturaleza, sustancia y esencia) de la actividad genital
con la esfera sexual. El caleidoscopio, siendo un arte-
como protagonista y como observador, y en la que reali-
Barthes nota que el rgano principal del fotgrafo no es
a la sublimacin visual. Quien mira es el hombre-sujeto,
facto fundamentado en la visin, no escapa a estos
za sus deseos inconscientes. Tambin formula el con-
el ojo, sino el dedo: aquella parte de la mano que accio-
mientras que la mujer es identificada como objeto y
condicionantes genticos: el mirar por el agujero del
cepto de fantasmas originarios: esquemas incons-
na, en un mismo gesto, tanto el gatillo de un arma como
objetivo (diana, presa, trofeo) de la mirada. El filtro, para
juguete cilndrico no es ms que la repeticin ldica del
cientes transmitidos por va hereditaria a todos los hom-
el disparador de la cmara. Escribe Susan Sontag en
nada neutro ni neutral, del objetivo de cualquier tipo de
gesto del cazador persiguiendo a su presa a travs de
bres, ms all de sus respectivas experiencias indivi-
un ensayo titulado En la caverna de Platn: La agre-
cmara perpeta este desequilibrio de poderes.
la mirilla. El botn de esta mimesis blica no ser una
duales, y presumiblemente conectados con eventos
sin es implcita en todo uso de la cmara fotogrfica.
Fotografiar (y an ms grabar) equivale, segn Sontag,
imagen cualquiera, sino la elevacin al cuadrado de
ancestrales ocurridos en los orgenes de la familia
[] A partir de su origen, la fotografa conllev la captu-
como mnimo a penetrar, cuando no violar al cuerpo (a
todos los significados del trmino imagen: forma, idea,
humana; como por ejemplo, la escena de la vida intrau-
ra del mayor nmero posible de sujetos. De manera
la carne) de la mujer, pero en un nivel transliterado, fan-
figura, imitacin, representacin, reflejo, efigie, sombra,
terina, la escena originaria o primaria de la relacin
an ms explcita, sentencia Vilm Flusser (Por una filo-
taseado: Fotografiar es esencialmente un acto de no
fantasma
sexual de los progenitores, la escena de castracin y la
sofa de la fotografa): El gesto fotogrfico es un movi-
intervencin. El ojo impotente es siempre concupiscen-
miento de caza que funde al fotgrafo y su aparato en
te y, muy a menudo, asesino. Desde Freud estamos
SEX-MIRRORS 2: Fantasmas flicos o figuras de la
la vez con su opuesto, la prohibicin, el fantasma es el
una funcin indivisible. Repetimos, nunca existi una
avisados de que la relacin que une el ojo al pene es
mascarada de la feminidad?
lugar de los procesos defensivos ms primitivos, como
mirada neutra, pacfica: el sujeto de la mirada quiere
de tipo sustitutivo y que este intercambio simblico
En el prisma tetradrico del caleidoscopio con el que
la proyeccin y la conversin en lo contrario.
poseer lo que mira.
acontece en el contexto del complejo de castracin.
Carmen Arrabal ha decidido jugar se refractan formas
Volvamos ahora al caleidoscopio que, como nos sugiere
que la artista define fantasmas sexuales de los estereo-
Figuras emblemticas de la filosofa y del feminismo de
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de seduccin. ntimamente conectado con el deseo y a
Lacan usa el trmino fantasme tanto para referirse al
concepto freudiano como para designar lo que procura
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al sujeto una significacin absoluta. Es decir, para l,
su cuerpo ese falo que completa a la madre, e identifi-
miento de aquel mecanismo de identificacin a travs
tidad sexual es una representacin, ms que de fantas-
tanto lo pasado, como lo presente y lo futuro estn
cado a l, su madre no podra ser privada del mismo
del reflejo conocido como estadio del espejo. Es como
mas sexuales deberamos hablar de figuras. En la ter-
modulados y modelados por la funcin del fantasma,
sin que l desaparezca. Vemos as como queda impli-
si la sucesin de fantasas de la imago corporal configu-
minologa teatral, segn se puede leer en el Diccionario
que sera entonces el comienzo absoluto. Respecto al
cada la imagen del cuerpo en el fantasma: el cuerpo
rada a partir del modelo materno (el Otro) no llegara a
del teatro de Patrice Pavis, figura designa un tipo de
Otro (aquella cosa, aquel algo fuera de significado y
como falo imaginario viene a responder a la pregunta
alcanzar la forma unitaria inducida por la funcin pater-
personaje sin que sean precisados los rasgos particula-
falto de significante en torno al cual se organiza la
de qu soy para el deseo del Otro. El fantasma es una
na (el tercero) y se quedara fragmentada, impidiendo
res que lo componen: es una forma imprecisa que
estructura del sujeto), el fantasma es una maquinacin
respuesta al ser por la va problemtica de responder al
as la constitucin del sujeto. Tal vez porque dicha fun-
adquiere significacin ms por su posicin estructural
ldico-libidinosa que se pone en juego cuando se mani-
deseo del Otro. Ante la pregunta qu soy para el
cin paterna ha fallado. O ms bien porque (como han
que por su naturaleza interna. La figura puede ser sin-
fiesta el deseo del Otro, un mecanismo destinado a pro-
deseo del Otro? la metfora paterna introduce una res-
reiterado las crticas feministas) no es pensable abordar
nimo de papel y de tipo y, como ellos, reagrupa un con-
tegerse de la angustia coordinando el goce (que, en la
puesta imaginaria ? la imagen flica ? respuesta que en
la cuestin de la identidad y de la libido femeninas a
junto de rasgos distintivos ms bien generales. Sugiere
terminologa lacaniana, se refiere a las actitudes en las
tanto que viene a colocarse en la falta en el Otro, la
partir del presupuesto freudiano de que hay una sola
Barthes, en sus estudios sobre Racine, que la figura es
cuales el sujeto pierde su cuota de libertad) al placer
encubre. Pero slo como tapn imaginario que no basta
libido y sta es de carcter masculino, ni de la idea de
una silueta (tambin en alemn figur equivale a perso-
(que indica las conductas que dejan de estar apegadas
para tapar el agujero en lo simblico, lo que implicar
que la mujer debe reconocer su lugar de objeto para el
naje y silueta), una masa todava imprecisa, que cuenta
cerradamente a un objeto determinado, permitiendo al
correlativamente que el ser del sujeto no se confundir
deseo masculino, y menos an que debe asumir el
sobre todo por el lugar que ocupa en el conjunto de los
sujeto ejercer su libertad). El fantasma se desencadena
con su imagen. El fantasma supone por lo tanto la
lugar del falo, es decir ser el seuelo fetiche que fascina
roles como forma de una funcin trgica. Pero figura
cuando encontramos una falta en el Otro, una falta de
emergencia de una imagen all donde hay una falla en
(fascinus: amuleto en forma de falo para desviar el mal
remite tambin a la teora de las figuras que ocupa el
significante que hace presente cul es el deseo. Ante el
lo simblico (que para Lacan, conviene recordarlo,
de ojo) y atrapa al deseo en sus redes.
corazn de la ars retrica. En su cualidad retrica, el
enigma del deseo del Otro la respuesta es el fantasma.
constituye el registro ms evolucionado que estructura
El giro performativo dado por el posfeminismo, que
entero espacio de la representacin (teatral y existen-
En lnea con el falocentrismo (ampliamente criticado por
al sujeto). La aspiracin a ser el falo de la madre pasa
cuestiona de manera radical el origen biolgico de la
cial), ms all de su realidad inmediata, presenta un
Derrida y por las tericas del feminismo y del posfemi-
por la va de las pulsiones: por eso comer (hacerse
diferencia sexual y pretende demostrar que el sexo es
sentido abstracto y figurado sobre el cual se apoyan la
nismo) que Lacan hereda de Freud, la respuesta al
comer), cagar (hacerse cagar) o pegar (hacerse pegar)
un efecto performativo de los discursos heterocentrados
ficcin y la ilusin. Por ltimo y para cerrar el crculo
deseo del Otro es el falo, con la relativa aparicin del
son paradjicamente los nicos medios de realizacin
de la modernidad (llegando incluso, como afirma Beatriz
figura es una de las acepciones de imago.
fantasma de la madre flica que conlleva la imposibili-
de ese mito del cuerpo total, falo perfecto de la madre.
Preciado, a la contestacin integral de la categora de
A partir de Judith Butler, la redefinicin de la idea
dad de postular la existencia de la vagina y, por ende, la
A este anhelo neurtico Lacan lo llama: las desgracias
sujeto elaborada en esta poca), se ha distanciado an
misma de gnero pasa por la aplicacin de la nocin de
fantasa del nacimiento como expulsin del excremento
del ser.
ms que el feminismo clsico de las teoras psicoanalti-
performatividad lingstica (formulada por Austin y rein-
en una deposicin. Escribe Dolores Castrillo Mirat en el
Si aplicamos una lectura lacaniana a la exposicin Sex-
cas freudianas y lacanianas. En este sentido, y pensan-
terpretada por Derrida) al campo social y cultural, des-
Diccionario crtico de Ciencias Sociales de la
Mirrors podramos ver en los fantasmas fraccionados
do en el gnero como en una construccin cultural y no
enmascarando as que la identidad de gnero no sera
por los espejos del caleidoscopio una falta de cumpli-
natural, como en una performance en la que toda iden-
algo derivado de una supuesta ontologa biolgica, sino
Universidad Complutense de Madrid: El nio har de
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el efecto performativo de una serie de convenciones
da a la escopofilia del espectador, para descomponerlas
tura de los cdigos de representacin y los intercambios
rias sino orgullosas (concientes) protagonistas de la
(tanto de feminidad como de masculinidad) que se repi-
y multiplicarlas creando efectos bizarros, algunas de
de los roles de gnero estn desnaturalizando el discur-
mascarada. Hasta el punto de que la esttica feminista
ten hasta hacerse normativas. Desde las performances
estas figuras de la feminidad. Desde el fantasma virgi-
so pornogrfico y abriendo el camino a la que ya se ha
pospornogrfica exhibe una recombinacin de signos y
de gnero del feminismo radical de los 70 hasta las per-
nidad (el nico que podra acercarse al concepto de
definido pospornografa.
artefactos culturales, y una resignificacin crtica de
formances de Drag Queens y Drag Kings, las practicas
arquetipo) hasta el de cocina, pasando por enferme-
performativas (impregnadas de un fuerte carcter polti-
ra, geisha, ftbol, diablesa, vinilo, ltex, sado-
A pesar de que la ceremonia del porno (ttulo del afortu-
deraba como impropios de la feminidad. Como demues-
co subversivo) han descontextualizado aquellas con-
maso y bondage, todas las figuras son estereotipos
nado ensayo de Andrs Barba y Javier Montes) se
tra la pornografa amateur, que ha encontrado en
venciones de estilos (aquellas figuras) que organizan la
(en su sentido ms original de impresin producida por
apoya en la convencin de la absoluta verdad fsica de
Internet el medio perfecto para trasformar lo ob/sceno
construccin normativa (el discurso retrico) de cada
un molde, del que desciende la acepcin de clich)
la accin y del placer (certificada en el cum shot), la
(del griego: fuera de escena) en on/sceno (neologismo
gnero para citarlas, manipularlas, deformarlas y desve-
que actan en el espacio imaginario del erotismo mas-
puesta en escena pornogrfica rechaza cualquier tipo
acuado por Linda Williams), los improvisados actores
lar de tal forma los procesos de construccin y significa-
culino. Son las mscaras (no slo faciales, sino corpo-
de narrativa naturalista y escoge el simbolismo de la
hacen de s mismos las mscaras para ser aquel esta-
cin de esas mismas convenciones.
rales) que han objetivado la feminidad en relacin con
mscara. La actriz porno, como dijo Patrick Baudry, no
do que pretende activar la excitacin ajena, sin dejar de
La feminidad -ya lo haba escrito en 1929 la psicloga
la mirada masculina y que han acabado por plasmar
goza sino que es el gozo: La mscara no ha reducido
ser sujetos de su propia excitacin y placer.
Joan Rivire- es una mascarada (y la masculinidad tam-
tambin (por lo menos hasta aos muy recientes) el
a cosa la mujer (lo que ha constituido el caballo de
bin), no tanto y no slo en su significado metafrico,
mismsimo imaginario ertico femenino, en una podero-
batalla feminista por excelencia), sino a estado, que es
SEX-MIRRORS 3: Desmontaje pardico de la love-
sino en su acepcin especfica de gnero teatral (del s.
sa confirmacin de la teora performativa: cuanto ms
bien distinto. La naturaleza narrativa de la pornografa
doll quimrica.
XVIII), en el que todos los actores llevan mscaras y
se repiten las convenciones, los estereotipos, ms se
exige a la actriz destruirse radicalmente como concien-
Barba y Montes dicen que el cuerpo de los actores
representan alegoras extremadamente espectaculares.
conforma y se confirma la supuesta identidad de gne-
cia hacindole esperar un renacer en el estado que per-
porno, ? indistintamente hombres y mujeres ? siempre
La deconstruccin de esa escenificacin facilita el reco-
ro. A diferencia de las teoras psicoanalticas, Foucault
sonificar. El movimiento representativo no es hacia el
es cosificado, despersonalizado, des-realizado, sobredi-
nocimiento de las figuras clsicas de la feminidad (la
cree que la funcin de la pornografa no es la de liberar
hacerse sino hacia el deshacerse para envestirse y
mensionado, mvil y esttico a la vez, porque los acto-
virgen, la lolita, el ama de casa, la madre, la puta, la
pulsiones, sino la de contribuir a la construccin de
manifestarse. Desde luego, son stas unas afirmacio-
res no deben actuar, sino simplemente ser, en ausencia
ninfmana, la geisha, la musa, etc.) y, jugando con la
identidades sexuales. En la pornografa moderna, que
nes herticas si las relacionamos con la retrica del
de significado y en estado de gracia, como si fueran
exhibicin de las respectivas mscaras, declara el
segn Marie-Hlne Bourcier nace en la poca de la
polticamente correcto y, sobre todo con la batalla con-
tteres. Las figuras-mscaras de la escenificacin del
carcter eminentemente teatral de las identidades
Ilustracin y se desarrolla en clima positivista, el cuerpo
tra la pornografa librada por aquellas feministas que
erotismo femenino segn el imaginario masculino que
sexuales. Figura y mscara encuentran su reciprocidad
de la mujer ha sido cosificado a partir de la ptica mas-
Beatriz Preciado define bienpensantes, normativas,
desfilan en la secuencia de la exposicin Sex-Mirrors
precisamente en el espacio de la ficcin escnica.
culina y en funcin del exclusivo disfrute de la mirada
puritanas y abolicionistas. En el juego de espejos sobre
son efectivamente tratadas como marionetas o, mejor
Sex-Mirrors y el caleidoscopio. Carmen Arrabal echa
viril, dentro de una puesta en escena pretendidamente
el que se construye la identidad de gnero, las mujeres
dicho, como muecas hinchables (perfectas love-dolls)
naturalista. Por esto, la inversin de las miradas, la rup-
resultan ser, hoy da, ya no tan slo vctimas involunta-
inmovilizadas en las poses ms tpicas de cada mode-
dentro del cilindro-mirilla de esta arma-juguete re-ofreci-
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cdigos normativos que el feminismo tradicional consi-
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lo. La conversin del cuerpo humano en maniqu es
Lo monstruoso no desemboca nunca en lo horrible, sino
ten desnaturalizarlo para re-crearlo artificialmente. Estas
la desnaturalizacin y deshumanizacin del pene, y
caracterstica del porno; aunque, en l, la inquietante
que se queda reabsorbido y neutralizado en la cuidada
mujeres-quimera, segmentadas y clonizadas al infinito,
convierte la pretendida verdad natural de la heterose-
sensacin que Freud llama unheimlich (lo perturbador)
estetizacin de las composiciones. Tanto que podra-
son ya un artefacto fruto de la hibridacin (o autohibri-
xualidad en una parodia. Beatriz Preciado argumenta,
provocada por autmatas o figuras de cera debe ser
mos hablar de esttica camp en el sentido que le dio a
dacin) entre biologa y ciberntica. Como tales, nos
en su Manifiesto contra-sexual, que la invencin del
neutralizada antes de convertirse en amenaza. De la
la palabra Susan Sontag: un gusto hacia lo antinatural,
obligan al re-pensamiento de la construccin de identi-
dildo supone el final del pene como origen de la diferen-
misma manera, las muecas sexuales de Sex-Mirrors
lo artificioso y exagerado en el que convergen irona,
dades sexuales a partir de la transformacin tecnolgica
cia sexual; que el dildo dirige el pene contra s
flirtean con lo siniestro sin traspasarlo, quedndose en
burlesco, pastiche y parodia. Al fin y al cabo, la des-
del cuerpo.
mismo puesto que no imita al pene, sino que lo susti-
la atmsfera ldica del juego pardico basado en la
composicin, el desmontaje de las figuras (marionetas-
En medio de tanta carne, no hay penes. El rgano que
tuye y lo supera en su excelencia sexual. En suma:
doble citacin (en un pre-texto que es inter-texto): del
muecas) erticas de la retrica de la feminidad da
garantiza, con su pletrico orgasmo visible, la realidad
El dildo desva al sexo de su origen autntico porque
gnero porno y de la escenificacin de gnero que en l
lugar a un uso pardico de los estereotipos ms comu-
fsica del placer (incluso del de la mujer, cuyo placer es
es ajeno al rgano que supuestamente imita. Extrao a
se representa.
nes para desvelar, a travs de la irona, los mecanismos
el objeto irrepresentable por antonomasia) es del todo
la naturaleza, y producto de la tecnologa, se comporta
alienantes de los tpicos heterosexuales.
obviado. En su lugar, aparecen juguetes erticos: bolas
como una mquina que no puede representar la natura-
Si el espectador del porno pide un cuerpo en el que
En la ceremonia del porno los rostros, desdibujados en
chinas y dildos de varias formas y colores, siempre a
leza sino a riesgo de transformarla. El dildo es el otro
cada uno de sus fragmentos sea un todo, o mejor, en el
y por el placer, dejan campo libre a las mscaras. En
juego con el disfraz de cada figura. Es cierto que estos
malvado. Es la muerte que acecha al pene vivo. Y
que cada uno de sus fragmentos sea un sexo, los
Sex-Mirrors no hay ni mscaras ni caras ni cabezas.
objetos entraron en el imaginario ertico en funcin de
con esto parecen superadas, por lo menos en las socie-
efectos caleidoscpicos de las obras de Carmen
Los cuerpos de las distintas figuras pierden aquella
la excitacin masculina (emblemtica su utilizacin en
dades poscapitalistas, tanto la concepcin freudiana de
Arrabal, por un lado distorsionan hasta volverlas irreco-
parte que, incluso en los tteres, garantiza la humaniza-
las escenas de falso lesbo en las pelculas para hete-
la envidia del pene, de la que debera desprenderse la
nocibles las zonas ergenas del cuerpo femenino mien-
cin, y con ella al menos un residuo de identificacin
ros), pero, desde hace unas dcadas, han rebasado
subjetividad femenina, como la idea lacaniana del falo
tras que, por el otro, abren vaginas o multiplican mamas
por parte del espectador. Esta eleccin de Carmen
toda frontera encontrando fans (y un lucrativo mercado)
como significante primario que determinara el orden
en lugares imprevisibles. La refraccin de las figuras en
Arrabal puede leerse como cita de uno de los argu-
entre todos los gneros y transgneros. Los consolado-
social de los significantes. Al final de la contienda entre
el prisma reflectante genera criaturas quimricas, entre
mentos ms contundentes del feminismo clsico: la
res ? se lee en La ceremonia del porno ? son iconos
pene y falo, el dildo resulta ser el tercero ganador.
forma femenina y formas a veces animales y otras
denuncia de la frecuente despersonalizacin de la
que desarticulan el poder real de aquello que represen-
Ms paradojas. Los fantasmas flicos se abandonan al
mecnicas, adems mestizadas con los arabescos del
mujer en el imaginario ertico masculino y en su pro-
tan: Ese pene amenazador, concreto, carnal, con
placer onanista, declinado en varas modalidades: con
fondo (algunos claramente klimtianos). Los fantasmas
yeccin pornogrfica. Pero no slo. Sus mujeres son
capacidad para procrear del amante ha quedado des-
las manos, con bolas chinas, con consoladores e inclu-
se convierten en grotescas neomanieristas, en extraos
tentaculares, floreales, arcnidas y al mismo tiempo en
plazado por otros tantos consoladores (su imagen repe-
so con nata y fresas. Cada juguete se integra a la ms-
autmatas neobarrocos, en bizarras diosas que tradu-
trnsito hacia el cyborg. Son unos mutantes que invitan
tida los desprovee tambin de realidad) mucho ms fas-
cara de cada figura-mueca, como un elemento ms de
cen al profano la suntuosa iconografa hinduista o
a la re-definicin del cuerpo en una poca como la
cinante por su no-funcionalidad, cercenados, meramen-
su vestuario: por ejemplo, a la diablesa le corresponde
nuestra en la que tecnologa, medicina y ciruga permi-
te lujuriosos. El dildo encarna de manera paradjica
un dildo rojo, a la enfermera uno blanco y al fantasma
budista de deidades dotadas de cuatro o ms brazos.
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ftbol unas hilarantes bolas chinas en forma de baln.
mirada normativa. As, el objetivo de estos proyectos
La irona, en su burlesca inversin de los signos de la
feministas no sera tanto liberar a las mujeres o conse-
representacin, desmonta la gravedad con la que el
guir su igualdad legal como desmantelar los dispositivos
porno reviste sus puestas en escena (severidad absolu-
polticos que producen las diferencias de clase, de raza,
ta necesaria para mantener viva la excitacin y permitir
de gnero y de sexualidad haciendo as del feminismo
su satisfaccin). El humor, avisan Barba y Montes, es
una plataforma artstica y poltica de invencin de un
cuanto de ms lejano e incompatible a lo sagrado de
futuro comn".
la ceremonia pornogrfica. El hecho de que una artista
como Carmen Arrabal introduzca el humor en la relectura pardica de los estereotipos erticos que alimentan
al porno -y que, a su vez, son retroalimentados por l-,
ya es de por s una accin desacralizadora: corta la
comunicacin ertica entre imagen y ojo y devuelve la
mirada insatisfecha al remitente. En este sentido, SexMirrors se inserta en las prcticas de resignificacin que
desenmascaran las convenciones normativas que han
construido la mascarada de la feminidad, reelaborando
(aunque en un registro de neobarroquismo estetizante)
las deconstrucciones de los cdigos del imaginario pornogrfico que la pospornografa ha empezado a difundir.
A modo de colofn nada mejor que el final del artculo
de Beatriz Preciado Despus del feminismo. Mujeres en
los mrgenes: "Este nuevo feminismo posporno, punk y
transcultural nos ensea que [] el mejor antdoto contra la pornografa dominante no es la censura, sino la
produccin de representaciones alternativas de la
sexualidad, hechas desde miradas divergentes de la
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Enretirada?,Arteyactivismoentornoalgneroyala
sexualidadenelEstadoespaol
A pesar de que como es sabido la produccin de la
subjetividad es sin lugar a dudas uno de los frentes de
batalla fundamentales para todo proyecto que pretende
trazar puentes entre lo poltico y el arte, podramos
comenzar diciendo que toda la convergencia de una
serie de circunstancias y devenires ha hecho que en
nuestro pas se haya orillado esta cuestin y no se haya
desarrollado ni trazado una narrativa, un discurso de
peso sobre la misma, hasta hace bien poco, e incluso
cuando por fin se decide hacer se lleva a cabo de forma
incompleta, no acabando de contentar a todo el mundo.
Puede servir como ejemplo preciso de esto el conocido
macro proyecto de exposicin e investigacin
Desacuerdos, sobre arte, polticas y esfera pblica en el
Estado espaol, y algunas quejas y descontentos que
gener en algunas facciones feministas y queer.
Desacuerdos surga del deseo de revisar 30 aos de
produccin artstica y agitacin social en nuestro pas y
de este modo reescribir una historia del arte espaol
reciente que haba ignorado y dejado de lado la prctica
artstica comprometida polticamente. Utilizando las propias palabras de los organizadores se trataba de trazar
una cartografa contrahegemnica. El proyecto era de
una gran ambicin y envergadura (exposiciones, semi-
JessMartnezOliva
narios, investigacin, recopilacin de documentos) y
sin lugar a dudas de los ms importantes en los que la
museografa espaola se haba embarcado.
A pesar de que, como seala Marcelo Expsito, director
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de los trabajos de investigacin, las prcticas colabora-
de forma esquemtica un recorrido por las prcticas
les.
nivel poltico, (tambin a nivel social y cultural) en dos
tivas o grupales y las prcticas artsticas que se ocupan
artsticas activistas vinculadas al gnero y a la sexuali-
Si empezamos mirando hacia la dcada de los setenta
partes enlazadas por una fecha decisiva y de gran fuer-
de la produccin biopoltica de la subjetividad han sido
dad en el contexto espaol desde los aos setenta
vemos que se produce una llegada muy tarda del movi-
za simblica, la muerte del general Franco en el ao 75.
los dos bastiones fundamentales de repolitizacin del
hasta la actualidad, no con nimo de trazar una historio-
miento feminista y de los movimientos de liberacin gay
A nivel artstico el comienzo de los setenta -los ltimos
arte en el contexto espaol, el tratamiento en el proyec-
grafa precisa, sino de anotar algunas circunstancias
y lsbica. Adems debido a la alianza con los movi-
aos del franquismo- estn marcados por los experi-
to de estos dos vectores est claramente desequilibra-
que pueden explicar el por qu de las dificultades, de
mientos de izquierda y la lucha antifranquista, (recla-
mentos conceptualistas, su espritu crtico con el rgi-
do y descompensado. De alguna manera pareca repro-
las intermitencias y tropiezos de esta va de repolitiza-
mando en primer lugar la libertad y la llegada de la
men y el arte oficialista y una cierta apertura hacia el
ducir el error de ciertas posturas de izquierda en las
cin de las prcticas artsticas en nuestro territorio.
democracia), propici que dejaran sus propias reivindi-
exterior. El final de la dcada est ocupado por la tan
que el carcter poltico de lo personal es visto con rece-
Creo que habra que detenerse en tres momentos que
caciones en un segundo plano. La revolucin personal
trada y llevada Transicin que ve nacer desde una pti-
lo y sospecha acusndolo de subjetivismo o sectarismo,
son decisivos desde mi punto de vista para comprender
que trajo consigo mayo del 68 en un buen nmero de
ca de ansiada libertad la Movida, que no slo fue madri-
mientras que los grandes temas polticos han de ser
este hecho;
pases occidentales fue diluida en nuestro 1969-1970.
lea sino que tambin tuvo un importante desarrollo en
universales.
1) Los aos setenta con una tarda recepcin del espri-
Se introdujeron entonces una serie de cambios estruc-
otras ciudades como Barcelona, Valencia o Bilbao.
La amplia investigacin de Carmen Navarrete, Fefa Vila
tu de mayo del 68 y unos movimientos sociales deses-
turales de distinto orden que respondan a la radicaliza-
Entre los precedentes de la creacin de un tipo de ico-
y Mara Ruido sobre prcticas artsticas feministas y
tructurados por la larga dictadura franquista, pero que a
cin de las reivindicaciones sociales, culturales y polti-
nografa que atenta contra el inmovilismo de las identi-
queer queda comprimida en el texto Trastornos para
pesar de esto dio algunos ejemplos encomiables de
cas antifranquistas como medio de intentar prolongar la
dades normativas est la obra de Juan Hidalgo.
devenir: entre artes y polticas feministas y queer en el
practicas artsticas comprometidas
vida del rgimen. Mientras que el movimiento feminista
Fundador del grupo Zaj y autor de performances, obje-
Estado espaol, publicado en el volumen n 2 de
2) El empuje queer de los noventa, reflejo de la influen-
estaba un poco ms articulado, aproximadamente
tos y sus conocidos etcteras. La relacin de dicho
Desacuerdos. A pesar de ello se podra afirmar que de
cia de las teorizaciones y prcticas queer anglosajonas.
desde mediados de los aos 60, no ocurri lo mismo en
grupo con el movimiento internacional Fluxus es quizs
alguna manera este texto es ya cannico. Pero no cabe
Es el ncleo central del activismo esttico en relacin al
el caso de la homosexualidad que no fue retirada de la
una de las bases para la visin aperturista y desinhibida
duda que la prctica inexistencia de investigaciones
gnero y la sexualidad. Es la primera vez que se dan
Ley de peligrosidad y rehabilitacin social (LPRS) hasta
de la sexualidad de muchas de las obras de Hidalgo.
rigurosas y sistematizadas sobre el tema en Espaa y
toda una serie de producciones reflexivas llevadas a
enero de 1979, e incluso hubo presos homosexuales en
Hay en su trabajo una parodia de la masculinidad nor-
el hecho de abarcar un periodo tan amplio deba haber
cabo por una generacin ampliamente informada.
las crceles hasta la misma fecha. Esta ley de peligrosi-
mativa a travs de una mofa de los atributos masculi-
sido motivo para que hubieran tenido un mayor espacio
3) Por ltimo, cabra interrogar el recorrido del presente
dad fue de alguna forma el catalizador de los primeros
nos como podemos ver en Balls, 1966 y en Caramba,
y representacin dentro del conjunto del proyecto. Por
siglo XXI aquejado de un cierto descontento y desnimo
intentos de formacin de un movimiento gay. Como
1966 (en este etctera se colocaba un globo dentro de
otro lado la presencia de trabajos y documentos, sobre
por el asimilacionismo que el sistema hace de toda una
dato apuntar que la primera manifestacin gay no se
la bragueta que un espectador poda inflar y luego pin-
todo queer, en las exposiciones del Macba y del Centro
serie de reivindicaciones que sin lugar a dudas no estn
produce hasta el ao 1977 en las Ramblas de
char).
Jos Guerrero de Granada era bastante escasa.
superadas. Es lo que podramos llamar una instituciona-
Barcelona.
Por otro lado est el polisexualismo, una insistencia
lizacin progresiva de las polticas de gnero y sexua-
La historiografa suele dividir la dcada de los setenta a
presente en muchos de sus trabajos de querer abarcar
Dicho esto como nota introductoria voy a intentar hacer
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todas las posibilidades y orientaciones sexuales (sin
Los planteamientos de estos autores de los setenta a
ante la epidemia y las campaas homofbicas lanzadas
to, entre las Cortes y el Museo Reina Sofa) tuvo un
descartar ninguna), casi una especie de obsesin com-
pesar de no estar inscritos en un ideario militante clara-
por los medios de comunicacin ms amarillistas. Los
amplio eco meditico y sirvi para llevar a un pblico
binatoria. En Hombre mujer y mano, 1977 podemos ver
mente feminista o gay s que contestaban activamente
sectores ms conservadores y la jerarqua eclesistica
amplio la realidad de los enfermos de Sida a travs de
esa idea de combinatoria deseante y sexual. Tambin la
el inmovilismo y los patrones sociales de la sociedad de
vieron la ocasin de desmantelar las polticas de igual-
su propia experiencia. Una accin de este tipo, artsti-
androginia es una fuerza que est presente en algunos
la poca. Sin embargo estas aportaciones pronto fueron
dad y casi de eliminar las minoras sexuales de la esfe-
ca, fue recogida en las portadas de los peridicos y en
trabajos como Biozaj Apolneo y Biozaj Dionisaco
dejadas de lado por la avalancha de la moda de la pin-
ra pblica (aprovechando que el sida pasaba por all),
la cabecera de muchos de los telediarios del da 1 de
(1977), donde plantea el tema del hermafroditismo
tura neoexpresionista y unos nuevos tiempos cargados
estigmatizndolos y culpabilizndolos de la nueva
diciembre del 92.
superponiendo cuerpos de hombre y de mujer con lo
de hedonismo y despolitizacin que caracterizan el arte
enfermedad como una consecuencia de su desvo de la
Es cierto que su trabajo estuvo inscrito en el seno de la
que percibimos una imagen confusa, sin unos lmites
de los ochenta. As como una desactivacin de los
norma.
institucin y no utiliz una codificacin sexualizada, ni
precisos. Las acciones fotogrficas que inicia en 1969,
movimientos sociales por el pactismo con el poder insti-
Durante los ochenta surgieron toda una serie de grupos
combativa, pero sin lugar a dudas el giro que supuso
Ertica, sorprenden por su atrevimiento y el marcado
tucional en el terreno de lo social y de una nueva gene-
activistas que fueron promotores de campaas de pre-
para su carrera artstica -la de un artista espaol de los
carcter homoertico, dado el contexto franquista de la
racin que no quera or hablar de compromiso, slo
vencin, denunciantes de la discriminacin de los sero-
ochenta- y el poner en el debate pblico temas como el
poca.
quera gozar de la recin conseguida libertad.
positivos, de la mala gestin poltica para atajar la epi-
Sida y la homosexualidad fueron realmente importantes
Esther Ferrer otra artista perteneciente la grupo Zaj-
Hay que decir que este marco histrico, social y poltico
demia... Entre ellos despunta el conjunto acciones
para nuestro contexto tanto artstica como socialmente.
De ese contexto de reactivacin poltica que supuso el
realiz algunas acciones como Intimo y personal del
de transicin a la democracia de la dcada de los
sociales capitaneadas por el grupo activista ACT UP y
ao 75 y piezas como sus juguetes educativos que no
setenta, as como el papel de la historia oficial del arte
su vertiente artstica Gran Fury, creada en 1988. Este
Sida para los colectivos de gays y lesbianas surgi el
tienen mucho que envidiar a los trabajos de feministas
que releg este tipo de planteamientos son la primera
ltimo supone junto con Guerrilla Girls algunos de los
movimiento queer. De los grupos de activistas de lucha
europeas y americanas. Otras autoras como Fina
piedra en el camino para que no exista una base con
ejemplos ms carismticos del activismo en Estados
contra el Sida nacieron otros como Queer Nation en
Miralles y algunas de sus acciones como Pisadas, rei-
races propias de prcticas artsticas y activismo en
Unidos en la segunda mitad de los aos 80. Ambos utili-
Estados Unidos o Outrage en Gran Bretaa. En el
vindicando su presencia como mujer y ciudadana en el
torno a las polticas de la identidad en nuestro pas. Ha
zaban un lenguaje casi publicitario con mensajes muy
comienzo de los noventa los nuevos objetivos de la
espacio pblico o la obra Fin de Eugenia Ballcells acu-
habido que esperar hasta los noventa para recuperar
claros, directos y contundentes para que sus denuncias
lucha de estos grupos es la creciente homofobia y la
sando la construccin de los estereotipos de la femini-
muchas de estas figuras y prcticamente hasta el pre-
llegaran al mayor nmero posible de espectadores.
opresin de las normas heterosexistas. Sus tcticas de
dad en los medios de masas, por poner un par de ejem-
sente siglo para que se elaboren una lectura de gnero
En el caso del contexto espaol el activismo en torno al
plos, suponen una prcticas de repolitizacin del arte
o queer de los mismos.
Sida se suele minimizar, pero mirando hacia atrs, las
confrontacin eran irreverentes, directas y mucho ms
provocadoras que las de sus antecesores2. Entre sus
que son tan destacables como otras del grupo de artis-
Saltando de dcada vemos como al final de los aos 80
acciones que llev a cabo Pepe Espali fueron impor-
acciones destacan sus besadas en pblico en centros
tas conceptuales (como el Grup de Treball, Muntadas,
en Estados Unidos se produce un rebrote del activismo
tantes para la situacin del arte de muestro pas. Su
comerciales, la vigilancia de zonas donde se ataca y
Torres...) a las que se les ha dado un papel de mucha
mayor relevancia1.
entorno a la enfermedad del Sida, como reaccin a la
famosas performances del Carrying celebradas en 1992
ejerce la violencia contra los homosexuales, pegada de
inactividad de los gobiernos de Reagan y Bush padre
en San Sebastin y en las calles de Madrid (en concre-
carteles en los que se pregunta: Te sentiras seguro si
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pasearas de la mano con tu novio?
enfermedad, migracin, pobreza, etc.
nas LSD afincado en Lavapis, grupo que se form en
ban LSD que frente a sus deseos normalizadotes (los
De estos grupos de activistas y de algunos sectores
Otro de los horizontes del proyecto queer es la disolu-
1993 y cuyas siglas dan cabida a muchas posibilidades
de la heterosexualidad) las lesbianas de LSD seguimos
que se sentan excluidos del feminismo y del movimien-
cin de la identidad, la creacin de un proyecto antii-
y lecturas (lesbianas sin duda, lesbianas sobre todo
luchando por otro mundo que sea nuestro, hecho a tra-
to gay oficiales como las lesbianas, las mujeres latinas
dentitario, en el que las diferencias tengan cabida mas
diferentes, lesbianas sudando deseo, lesbianas salien-
vs de nuestras miradas y sobre los placeres de nues-
y las de color, los sadomasoquistas, las feministas anti-
all del rgido binarismo de mujer/hombre,
do domingos, lesbianas sin dinero, lesbianas sospecho-
tros cuerpos. Nuestra lucha es la disidencia a travs del
censura y a favor de la pornografa, los bisexuales,
masculino/femenino, heterosexual/homosexual.
sas de delirio, lesbianas suscitando desorden, lesbianas
goce. Desde la subversin, la perversidad, la transgre-
entre otros, surgi la militancia queer.
Planteamientos que son desarrollados por la plana
se desatan). Este baile de nombres ejemplifica a la
Queer en ingls es un insulto homfobo: significa mari-
mayor de la teora queer, autoras como Kosofsky
perfeccin el espritu queer que alienta su proyecto, una
sin que les produce nuestra carcajada y mirada bollera4.
cn, bollera, raro, es todo aquello que se sale de lo nor-
Sedgwick, Teresa de Lauretis, Donna Haraway y en
especie de nomadismo nominalista que huye de las cla-
La fuerte autorepresentacin que llevaron a cabo tanto
mal y pone en cuestin lo establecido. Pues bien, la
especial Judith Butler y su teora performativa de la
sificaciones y las definiciones estables. Su espritu es
la Radical Gay como LSD fue una forma de contesta-
nueva militancia quiere que lo queer se inserte en el
identidad.
muy cercano al de la Radical Gai, con la que llegaron a
cin a la imagen de qu es una gay y una lesbiana y
contexto de la sociedad hegemnica, haciendo un
En Espaa pronto llegan los ecos del movimiento queer
compartir espacio, y queda claro en esta declaracin de
cmo se representa en espacios mltiples y tambin en
hueco a lo perifrico y orillado en el centro. Estamos
y a comienzos de los aos 90 ciertos grupos como La
principios de Fefa Vila, una de las integrantes del
el espacio artstico. Este tema de la autopresentacin y
aqu, somos maricones y bolleras, acostumbraros a
Radical Gai o LSD (Lesbianas Sin Duda), van a apro-
colectivo: El discurso de bolleras y maricas y del femi-
sus consecuentes fricciones entre lo poltico y lo artsti-
ello es la consigna de Queer Nation, grupo de activis-
piarse de palabras como bollera o marica para autodefi-
nismo ms crtico de los aos 90 ha tomado el relevo
co (la pregunta que surge de ello somos artistas o no,
tas surgido en 1991 en los Estados Unidos. De ah que
nirse y para crear una militancia diferente que no se
de la contestacin poltica y lanza un nuevo desafo a
quin es la artista?) junto con las relaciones con mar-
queer con todas sus connotaciones insultantes sea rei-
dirige al Estado pidiendo subvenciones, leyes o regula-
las instituciones heterosexuales y patriarcales, a los
cos contradictorios como los que podramos llamar
vindicado en un intento de resignificar con orgullo la
ciones, sino que trabaja en otras lneas polticas inde-
espacios alternativos y espacios institucionales
diferencia y lo que est fuera de la normalidad. Una
pendientes y reacias a la buena imagen y a la integra-
sexos y los gneros establecidos y al propio movimiento
gay, lsbico y feminista3.
diferencia que no quiere ser asimilada o tolerada sino
cin en el sistema heterosexual dominante.
Sus acciones iban desde la militancia poltica cercana a
algunas de las tensiones que llevaron el grupo a su
ocupar un lugar en la vida pblica.
Sin lugar a dudas uno de los ms claros ejemplos del
los movimientos antisistema a la elaboracin del fanzine
extincin en 1998.
Lo queer es una toma de distancia del trmino gay,
activismo poltico queer de los noventa en nuestro pas
Non Grata hasta la realizacin de una serie de acciones
Otro colectivo de lesbianas que desempe un papel
que a finales de los 80 representaba solamente una
es el grupo La Radical Gai y su revista De un Plumazo.
y fotografas. A parte de utilizar los mtodos caractersti-
importante fue el colectivo vasco Erreakzioa/Reaccin,
realidad de varones homosexuales, blancos, de clase
Introducen un activismo contestatario, radical y de fuer-
cos de piratera y apropicacin de imgenes ya existen-
fundado en 1994. En su fanzine del mismo nombre se
media o alta, con un proyecto poltico de integracin
te iconoclastia que contesta al asimilacionismo y el inte-
tes al modo de artistas como Barbara Kruger o Gran
tradujeron y se dieron a conocer importantes textos del
normalizada en el sistema social y de consumo, y que
gracionismo que la cultura gay de consumo de los
Fury tambin elaboraron imgenes propias como la
feminismo queer. Tambin organizaron varios talleres
exclua toda esa diversidad de sexualidades minorita-
noventa fomenta. Otro de los grupos fundamentales del
serie Es-cultura lesbiana, de 1994, que fue su serie
en ArteleKu como el decisivo Slo para tus ojos: el fac-
activismo y la militancia queer fueron el grupo de lesbia-
ms impactante y exitosa. Sobre estas fotos comenta-
tor feminista en relacin a las artes visuales en 1997.
rias, articuladas con posiciones de raza, clase, edad,
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(Arteleku o Koldo Mitxelena) fueron segn Fefa Vila
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A parte de la actividad de estos grupos con un perfil
calmente queer. Esta disparidad es quizs, vista desde
lidad lesbiana en el espacio pblico). Haba otros traba-
o la inmigracin...9, creo que se podra hablar de un
ms claramente activista las reivindicaciones queer
la perspectiva actual, uno de los problemas de la mues-
jos que como los propios comisarios han reconocido no
cierto receso en el activismo y las producciones artsti-
tambin tuvieron un amplio calado en el campo de la
tra. Estuvo comisariada por Mar Villaespesa, conocedo-
encajaban del todo en el espritu del proyecto como los
cas queer si lo cotejamos con la dcada de los 90.
teora crtica. La desaparecida revista Reverso o las
ra de la teora feminista y coordinadora de la exposicin
Si una de las grandes aportaciones de la teora queer
publicaciones de diversos colectivos queer como La
100%, y Juan Vicente Aliaga, profesor de Bellas Artes,
de Eullia Valldosera, con un feminismo mucho ms
light y estetizado8.
Kampeadora, Planeta Marica, o la pgina web
[Link].com5 han servido para divulgar y activar los
uno de los introductores en el contexto universitario
En el ao 2005 se realiz otra exposicin en este caso
fija, el reconocimiento de un proceso de construccin
espaol de los estudios de gnero y la teora queer. Las
en Valencia titulada Fugas subversivas, reflexiones
permanente no exento de contradicciones, cuestiones
debates.
obras como nos dice la co-comisaria, son de hombres y
hbridas sobre las identidades, que de alguna manera
como el matrimonio gay o la ley de transexualidad pac-
De igual forma en el campo de la prctica artstica tam-
mujeres que quieren subvertir la representacin de los
revisa el estado de la cuestin seis aos despus de
tada por los colectivos de LGTB en la primera legislatu-
bin tuvo una amplia repercusin. Comisarios como
gneros o indagar cmo se han construido, para zafar-
Transgenric@s. En ella se aportan nuevos elementos
ra del gobierno de Zapatero ha supuesto para algunos
Jos Miguel Corts o Juan Vicente Aliaga realizaron
se de los terrenos acotados como posiciones intoca-
que se fraguaron a final de los noventa y principios del
toda una serie de exposiciones que estaban guiadas
por los planteamientos del pensamiento queer6. Un fil-
bles, a los que han llegado tanto los feminismos como
los estudios gays, lsbicos y bisexuales7.
siglo XXI como la masculinidad de las mujeres y la de
una renuncia a parte de esos principios y una cierta
desactivacin del movimiento queer10. Algunas de las
las lesbianas -el fenmeno drag king- (el trabajo de
facciones ms activas ven un fracaso en el asimilacio-
tro de esa recepcin de lo queer en el arte espaol fue
Entre los trabajos seleccionados sealaramos los de
Itziar Okriz, Cabello/Carceller, o el colectivo ORGIA),
nismo institucional que supone el matrimonio gay, aun-
la exposicin Transgenric@s, Representaciones y
Carmen Navarrete (sus anlisis de los cdigos repre-
la perspectiva multicultural y poscolonial como vector
que esta ley supone una equiparacin de derechos para
experiencias sobre la sociedad, la sexualidad y los
sentacionales que articulan la imagen del hombre en la
decisivo en la construccin de la identidad de gnero y
los homosexuales refuerza el modelo heteronormativo,
gneros en el arte contemporneo espaol. (Koldo
publicidad y los medios de masas), Alex Francs (la rei-
sexo (Guillermo Gmez-Pea, Carmelita Tropicana), la
como si este fuera el nico posible. En el caso de la
Mitxelena Kulturunea, San Sebastin, 1998). A diferen-
vindicacin de un cierto masoquismo y de una masculi-
deconstruccin identitaria de gnero y sexo mediante
transexualidad, con la nueva ley, su viabilidad sigue
cia de otras exposiciones anteriores sobre cuestiones
nidad en la que la pasividad no es un problema sino
utilizacin de prtesis del gnero (Virginia Villaplana y
estando en manos de la medicina y la psiquiatra ya
de gnero y celebradas en Espaa, como100% de Mar
una eleccin placentera), Juan Pablo Ballester y
Angelika Levi, o Corpus Delicti).
que solamente cuando un especialista diagnostica una
Villaespesa, 1993, es la primera muestra que no parte
Eduardo Sorrouille (diversas formas de mascarada y
A pesar de que a comienzos de este siglo diversos gru-
disforia de gnero se puede empezar un proceso de
slo del feminismo, sino que se centra en el contexto
travestismo), Jess Martnez Oliva (la analidad como un
pos queer, principalmente de lesbianas (esto hay que
cambio transexual. Es una ley que deja fuera muchas
del momento e intenta abordar la pluralidad y las diver-
tab para la masculinidad normativa que la convierte en
remarcarlo), organizan los primeros talleres drag king y
posibilidades intermedias e hbridas reforzando el bina-
sas formas en las que el gnero es entendido y articula-
una forma de abyeccin), Joan Morey (la compleja y
posporno, producen porno alternativo, documentales,
rismo hombre/mujer y limitando la libertad individual de
do en el contexto espaol. Los artistas mostrados traba-
vamprica relacin entre las transformaciones de gnero
libros, conferencias, y abren debates y alianzas sobre
decidir sobre el gnero y la sexualidad.
jan desde perspectivas muy diferentes, desde un femi-
y la moda), LSD (intento de cubrir el vaco existente en
diversas realidades polticas: que se amplan ms all
Es en el campo de la teora donde estas crticas y rei-
nismo terico para analizar las construcciones del gne-
la recuperacin de una historia de la cultura lesbiana en
de las polticas del gnero y la sexualidad a temas
vindicaciones estn teniendo un mayor empuje. Beatriz
ro o una potica de lo femenino, hasta posiciones radi-
Espaa), y Cabello Carceller (la importancia de la visibi-
como la precariedad laboral, el problema de la vivienda
Preciado en su controvertido y brillante libro Testo
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era una renuncia a cualquier verdad identitaria estable y
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Yonqui11 plantea el acceso libre a drogas y hormonas,
dando la posibilidad a las mujeres de tomar testosterona sin necesidad de tener como meta un cambio transe-
1991, pp. 15-19.
como la escuela, la familia o los medios de comunicacin tienen una
3 www.
importante tarea por realizar.
4 Entrevista a Fefa Vila: LSD, en
11 Preciado, Beatriz, Testo Yonki, Madrid, Espasa Calpe, 2008.
[Link]
xual o un cuestionamiento de los protocolos mdicos
5 En esta pgina se recogen textos de Paco Vidarte, Ricardo Llamas,
que mutilan a l@s bebs intersexuales para adscribirlos
Beatriz Briones, Beatriz Preciado...
a un sexo, entre otras muchas cuestiones. Como plan-
6 Jos Miguel Corts: El rostro velado. Travestismo e identidad en el
tea el colectivo Guerrilla Travolaka: ni hombres, ni mujeres, ni disfricos, ni trastornados, ni transexuales sino
arte contemporneo, Koldo Mitxelena Kulturenea, San Sebastin, 1997,
transgresores del gnero y trans-resistentes a las eti-
Pierre et Gilles, Valencia, Museu de Belles Arts de Valncia, 1998,
quetas que siguen luchando por defender la multiplici-
Hroes cados. Masculinidad y representacin, Espai dart contemporani
dad y las multitudes queer.
de Castell, Castelln, 2002; Juan Vicente Aliaga: Transgenric@s,
En el campo activista un cartel de LSD, de los aos
Koldo Mitxelena Kulturenea, San Sebastin, 1998, Pierre Molinier,
noventa que rezaba Mantened vuestras leyes alejadas
Valencia, IVAM, 1999, Claude Cahun, Valencia, IVAM, 2001.
7 Villaespesa, Mar, Hablemos de lo que pasa, en Transgenric@s,
de nuestros cuerpos ya incida en las perniciosas suje-
San Sebastin, Koldo Mitxelena Kulturenea, 1998, p. 63.
ciones y ataduras legislativas. Su denuncia nos invitaba
8 Otras muestras en torno a este tipo de problemticas fueron Trans
a la lucha para que nuestras vidas no sean reguladas y
negociadas a travs del aparato legislativo, que conti-
Sexual Express, BilbaoArt, Bilbao, 1999, (comisario Xabier Arakistain) y
nuamente ordena o desordena cuerpos, materia y
Trans Sexual Express: a classic for the third millennium, Barcelona,
vidas.
Centre dart Santa Mnica, 2001, (comisarios, Xabier Arakistain, y Rosa
Martnez).
9 Colectivos como Mambo en Barcelona, Girlswholikeporno, Medeak,
NOTAS
Post Op, Las ORGIA, Corpus Delicti, o Maribolheras precarias.
1 En este sentido la exposicin de Desacuerdos en el Macba intentaba
10 Estas leyes a pesar de estar pactadas con un claro espritu asimila-
reparar este hecho de dedicando una especial atencin a estas autoras
cionista, son punteras dentro del contexto poltico europeo marcada-
conceptuales.
mente conservador y esto genera la errnea sensacin de que todas las
2 Una de sus acciones ms provocadoras es el outing, (desenmascara-
metas ya estn conseguidas. Evidentemente a nivel sociocultural falta
miento), hacer pblico que personas de notoriedad son gays y mantie-
un largo recorrido, la homofobia y la transfobia han desaparecido ni
nen una doble vida, participando de iniciativas homfobas. Vase el
mucho menos. En este sentido la parte pedaggica de instituciones
artculo de Simon Watney, Troubleshooters, en Artforum, noviembre
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Carmen Arrabal es una artista a la que le gusta disfra-
Mascaras,EspejosyMquinasDeseantes
ConsideracionessobrelaserieSexMirrorsdeCarmenArrabal
zarse. Esta multiplicidad de disfraces, maquillajes y
mscaras que utiliza desde que la conozco resulta todava hoy extremadamente inquietante pues niega la idea
de una identidad verdadera y, por lo mismo, de una
falsa.
En efecto, todos los que se han ocupado del estudio de
la mscara y el disfraz, tanto desde presupuestos psicolgicos como antropolgicos sealan como aspecto
ms caracterstico de los mismos su naturaleza paradjica. Toda mscara oculta una identidad pero al mismo
tiempo muestra otra, es por tanto un instrumento de
mediacin entre la identidad representada y la del portador, y es a travs de esta mediacin como se produce
la gran paradoja: el enmascarado logra mostrarse
ocultndose detrs de la mscara
Je est un autre dijo Arthur Rimbaud, y esta frase se ha
convertido en un emblema de la creacin para muchos
artistas que como Carmen Arrabal trabajan con su
cuerpo. Yo soy yo, pero tambin soy otro; el autorretrato como transformacin pero tambin como representacin de mltiples roles Las mscaras de Carmen
Arrabal no son por tanto la simple tergiversacin de
una personalidad verdadera, sino ms bien aquello con
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lo cual negocia su identidad dentro del contexto social
en el que vive. En esta negociacin se produce la verdadera transformacin pues la enmascarada puede llegar a vivir su personaje como si fuera una identidad
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subjetiva. Ese salirse de uno mismo implica el contac-
gico y normativo (), que en el trabajo de Carmen
co- los deseos masculinos y en ello tambin podemos
la psicloga norteamericana Sherry Turkley llega a
to (y su resulta dialctica) entre verdad y mentira. La
Arrabal se abren en un amplio abanico de posibilidades
encontrar una conexin con la nocin de mascarada de
plantear que el ordenador se ha transformado en el
realidad se teatraliza, el mundo se convierte en un
erticas, regidas ms por la seduccin que por la repro-
nuevo espejo para el hombre. Del mismo modo que
escenario, un juego de mscaras con todo el potencial
duccin.
la sicloga britnica Joan Riviere que ya en los aos 20
del siglo pasado defini la feminidad como mascarada1.
utpico para enfrentarse a la realidad que ello impli-
En Sex Mirrors, la sexualidad se fragmenta en infinitas
En 1929 Riviere pronunci una conferencia frente a la
humana y Lacan hablaba de las implicaciones del esta-
ca
posibilidades combinatorias que tienen tanto que ver
dio del espejo ahora debemos tomar los ordenadores
En la serie de fotografas y vdeos que Carmen arrabal
con los estereotipos heredados sobre las fantasas
Escuela Psiconaltica de Londres, titulada
Womanliness as Mascarade 2 que supone de hecho la
presenta en esta exposicin bajo el ttulo Sex Mirrors
sexuales masculinas como con las nuevas posibilidades
primera asociacin entre gnero y performance entendi-
prenderse a uno mismo; este punto de vista convierte a
estas posibilidades utpicas se potencian doblemente
que ofrece el mundo virtual. Sexo gentico, simulacros
da como mascarada. Podra resumirse en los siguientes
Sex Mirrors en un ttulo especialmente acertado.
pues haciendo uso de la parodia ertica y la hipertrofia
erticos, caracteres primarios, secundarios, apariencia
trminos: la feminidad puede ser asumida y llevada
Al modelo estructural subyacente en teoras como el
sexual no slo consigue hacernos dudar sobre su iden-
corporal, identidad sexual psicolgica, eleccin de obje-
como una mscara (). La ansiedad que provoca la
mismo psicoanlisis, autores como Turkley o Guattari
tidad sino cuestionar el privilegio de unas formas de
tos, gestualidad teatralizacin ertica en suma que,
transgresin del espacio politico masculino genera en la
oponen un modelo maqunico donde las fronteras entre
sexualidad sobre otras.
tal y como apunta Butler: no tiene por qu adecuarse a
mujer la necesidad compulsiva -dice Riviere- de tea-
lo natural y lo artificial quedan descartadas como crite-
Esta estrategia conecta abiertamente con las teoras de
una homogeneidad predestinada . En este proceso de
tralizar hiperblicamente la feminidad heterosexual.
rios de verdad, gracias al criterio de una subjetivacin
Judith Butler, que en su ensayo Gender Trouble:
diversificacin libidinal: la seduccin formal anexiona
En otro orden de cosas no se debe ignorar que este
de la tecnologa y la implicacin de los dispositivos tec-
Feminism and the Subversion of Identity, cuestiona el
el sexo y el cuerpo segn el mismo imperativo de des-
erotismo hipertrofiado que se nos presenta en Sex
nolgicos en el funcionamiento de las personas. La
determinismo biolgico implcito en nuestro concepto
personalizacin del individuo al que aluden a menudo
Mirrors est condicionado por una explotacin neoba-
subjetividad ya no se fabrica slo a travs de los esta-
cultural de sexo. Si, en trminos generales, el gnero
Lipovetzky y Volkart en sus textos sobre la identidad y
rroca de las infinitas posibilidades que ofrecen las nue-
dios psicogenticos del psicoanlisis sino en las gran-
denota la influencia del entorno social en la identidad
el placer de la autoconstruccin. Volkart habla precisa-
vas tecnologas para editar las imgenes. Carmen
des mquinas sociales, mass mediatcas o lingsticas
sexual, mientras el sexo refiere al factor biolgico de la
mente del placer que se encuentra en Internet con la
Arrabal es consciente de que en la era del simulacro,
que ya no pueden calificarse exactamente como huma-
misma, Butler descarta la nocin de que exista un com-
creacin de identidades falsas: El particular placer que
las nuevas tecnologas de representacin son un arma
nas. Estas identidades numricas minan ese estatus
ponente biolgico en la formacin de la identidad, por lo
se encuentra en esto, no se basa en la nocin de que
extraordinaria para poner en evidencia las incoheren-
normativo que en el psicoanlisis estableca una rela-
que el sexo, al igual que el gnero, se vuelve una forma
todo es completamente distinto ah a saber utpico e
cias de trminos supuestamente esencialistas como:
cin causal entre identificacin y deseo ( Uno se
de comportarse, una actuacin. He aqu un caso
igualitario- como era ingenuamente asumido e ideal-
gnero, deseo o sexo. Ms an, a las ya conocidas
identifica con un sexo y desea al otro) y se convierten
especialmente interesante de transexualidad entendi-
mente propagado en un principio, sino mas bien se
posibilidades de identidad sexual como heterosexuali-
en expresin de una emergencia de diferentes proyec-
da no como simple cambio de sexo sino como la forma
basa en su aspecto de semi-ficcin.
dad, homosexualidad, bisexualidad, transexualidad;
difusa en la que los sexos entremezclan sus signos, se
Las protagonistas de Sex Mirrors son casi siempre
podramos aventurar otras taxonomas sexuales por
tos corporales, que en otros marcos interpretativos seran imposibles, o al menos ininteligibles3.
proyectan, se eligen, superan el condicionamiento biol-
mujeres que teatralizan a veces de un modo sarcsti-
conocer. En su libro El segundo yo y las computadoras,
Sobre este particular tambin me parecera oportuno
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Freud se vali de los sueos para explicar la naturaleza
como objetos de esa necesidad proyectiva para com-
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aplicar en ltima instancia al trabajo de Carmen arrabal
NOTAS:
algunas consideraciones de Giulia Colaizzi. The
1 Aunque pocos aos antes Nietzsche haba sido el primero en poner
Cyborguesque: Subjectivity in the Electronic Age, 1995,
de manifiesto el carcter artificial de la feminidad y en definir la femini-
un interesante anlisis sobre las posibilidades polticas
dad como artificio, como simulacro, como forma sin fondo. Segn
del cuerpo grotesco que postulaba Bajtin el siglo pasa-
Beatriz Preciado Ser al describir la cualidad precisa de esta mscara,
do, en relacin a las monstruosidades de la hibridacin
es decir la efectividad poltica de este artificio, cuando Riviere emprenda
tecnolgica; que se ha convertido en un tema recurren-
un camino divergente al de Nietzsche. En torno a NIertzsche, El artific-
te en todo el discurso cyberfeminista. En cierto sentido
vio y la feminidad : Jacques Derrida, Eperons, Les styles de Nietzsche.,
Arrabal presenta en Sex Mirrors una sexualidad pos-
Pars, flammarion, 1978. Gnero y Performance, 3 episodios de un
thumana en la que deseo ya no se adapta a una reali-
cybermangafeminista queer, trans
dad que se conciba como histrica, en el sentido freu-
2 Publicada por el Interrnational Journal of Psycho-Analysis, X, p.3003-
diano, sino como estructural e intangible. En Sex
313. 1929. Vease: BUTLER, J. Lacan, Riviere and the Strategies of
Mirrors por tanto ya no hay sujetos o identidades, sino
Masquerade en Gender Trouble. Feminism and The Subversion of
mquinas deseantes en un sentido similar al que
Identity. Londres, Rotledge, 1990. En Espaa los anlisis ms lcidos y
apuntan Deleuze y Guattari. Y de las mquinas dese-
contundentes sobre las polticas de arte y transgnero provienen de
antes a la mquina de follar que da ttulo a uno de los
Beatriz Preciado. Gnero y Performance,3 episodios de un cyberman-
relatos ms divertidos del escritor norteamericano
gafeminista queer, trans
Charles Bukowski hay slo un paso. As pues cabe pre-
3 Vease: Lynn Hershman Leeson, Romancing the Anti-Body: Lust and
guntarse como hace Juan Baudrillard. Qu hacer des-
Longing in (Cyber)space en Lynn Hershman Leeson, Ed. Clicking In
pus de la orga?; Carmen Arrabal parece contestar a
(Bay Press, 1996), p. 328.
esa pregunta delineando nuevos devenires orgisticos,
nuevas nupcias de lo orgnico con lo inorgnico; una
nueva orga para despus de la orga, cargada de
intensidades, una economa libidinal de cuerpos mutantes en una orga transexual y post-histrica fantasas
sexuales ms all de la historia y de la biologa.
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Las siguientes palabras quieren ser contradiccin, mani-
Fragmentosdeundiscursosexual
(falocentrismos,borrosidad,dildosy
cambioderolesencuatromovimientos)
fiesto, demostracin, eslogan, fantasa, deambulatorio o
errabundeo, identificacin, teora, interrogatorio, definicin. Decida el lector su valor, su proximidad a la realidad o a la creacin de un mundo virtual, posible.
(1) Prembulo (interrogantes en torno al gnero)
Dios cre al hombre a su imagen,
a imagen de Dios lo cre,
macho y hembra los cre
(Gnesis 2, 1)
Pregntate qu es el sexo, qu es follar, pregntate qu
identidades se crean, se destruyen, se transforman a
travs del acto sexual. Pregntate sobre las formas del
acto sexual (analgico, digital en presencia, en ausencia). Pregntate acerca de la borrosidad de las identidades, las mutaciones de las identidades. Pregntate
sobre los hbitos y costumbres que tienen que ver con
el sexo. Si quieres haz un diagrama con flechas, una
teora de conjuntos sobre sexos, actitudes, roles, lmites. Debes tener en cuenta el espacio presente entre
aquello que es blanco y aquello que es negro, contabilizar la textura de los grises o enumerar los colores del
arcoiris. Dispn flechas, subconjuntos, corrientes de
AlfonsoGarca Villalba
flujo que se mueven de un polo a otro. Pregntate si
debes destruir las dualidades dentro del territorio de la
sexualidad y el gnero. Pregntate (o pregunta a los
dems) sobre la existencia de una interzona donde el
51
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sexo cambia de rostro, de identidad o de materia (de la
indiscutible dentro del cine porno heterosexual y ten
Farrar, Straus and Giroux, Nueva York, 2002). Por cier-
ser retirado hacia atrs desde su puntita, dejando al
carne al plstico y viceversa o de la carne a la electrici-
presentes tambin las procesiones flicas en Japn o
to: No olvides la carga simblica del falo. Desde el dios
descubierto un honguito en cuyo centro haba un ojo.
dad y tambin al contrario). Pregntate si Dios era un
en el antiguo Egipto. El pene es el ttem, la generacin,
griego Prapo hasta el pene del hombre negro o las
Carol lleg a la conclusin de que era un pene
ser andrgino, macho y hembra. Pregntate (o pregunta
el poder, un cliz divino. La dominacin ejercida por el
reproducciones en serie del rgano de Rocco Siffredi
(Patraas. Nabo & Higo, Will Self, Bloomsbury
a alguien) sobre la correspondencia entre las atribucio-
pene en diferentes sociedades a lo largo de la historia
(PVP 108 ). El capitalismo es tambin parte de ese
Publishing Ltd, Londres, 1992).
nes tradicionales de masculinidad y feminidad, si stas
ha sido y es la primera globalizacin a la que ha asisti-
falocentrismo. Y parte de esta cultura falocntrica capi-
difieren de la morfologa de los genitales. Plantate
do el ser humano. Debes saberlo. No olvides que el
talista es tambin la obsesin por el alargamiento del
(3) Dildocracia (Gramticas del dildo)
situaciones como la de Bull, un joven alto y robusto
pene lo ha penetrado todo: desde la vagina, la boca o
pene, alargamiento que mueve toda una industria de
Dildo. Palabra significante. Ruptura, fractura en el orden
que despert una maana y descubri que mientras
el ano hasta la conciencia, desde los sistemas polticos
ciruga, pastillas, cremas y bombas de vaco. El hombre
de cosas. El nombre ingls dildo se refera original-
dorma haba adquirido otra caracterstica sexual prima-
a la economa y el lenguaje. En realidad, el orden esta-
es un nio que desea un pene ms grande y el pene
mente a un instrumento nutico que se usaba para ase-
ria: una vagina ni ms ni menos (Patraas. Nabo &
blecido se ha creado en torno al falo (y su ausencia). El
estimula al capitalismo. Como no. Si la mujer, dentro de
gurar los remos de una lancha. El dildo de madera, que
Higo, Will Self, Bloomsbury Publishing Ltd, Londres,
concepto de falo ha codificado (y sigue codificando)
determinadas teoras psicolgicas, acepta al hombre
tena una forma parecida a la de los dildos modernos,
nuestro sistema de conocimiento y lo hace de forma
como elemento inseparable del pene, puede afirmarse
se insertaba en un orificio que las naves tenan para
arbitraria (Decide nuevamente si estas palabras son
que el hombre confa en la ilusin de un pene ms
este propsito. El poblado de Dildo y la Isla de Dildo en
(2) Falocentrismos
verdad o mentira). Ha codificado asimismo las relacio-
grande como estrategia de territorializacin, de afirma-
Newfoundland (Canad) recibieron su nombre de ese
Recuerda: El pene domina nuestra historia (sexual, pol-
nes hombre-mujer. Recuerda: la nia es un ser que no
cin de la identidad. En cambio, la aparicin de una
dildo nutico ([Link]
tica, econmica). El pene o ms exactamente su
tiene pene y que lo busca. Incansablemente. Y el nio
vagina en el cuerpo de un hombre (por ejemplo, Bull,
Etimologas. Historias. La revolucin tiene sentido
representacin simblica: el falo , es el significante
es un ser que desea que su pene crezca. El pensa-
un joven alto y robusto) es la primera etapa para la
mediante la prtesis. El dildo es la sublevacin contra el
fundamental () El falo es la marca de la diferencia;
miento occidental ha polarizado de forma binaria cual-
destruccin del falocentrismo y una forma de hablar de
sistema de fuerzas establecido por el pene, contra la
simboliza las diferencias de poder dentro del lenguaje; y
quier aspecto de la realidad social. Hombre, mujer.
los cambios en la identidad de gnero. Igualmente, el
hegemona cultural masculina y su dialctica. La pro-
los varones se convierten en los portadores simblicos
Blanco, negro. Alto, bajo. La cultura occidental respon-
crecimiento de un pene justo en medio del cltoris de
duccin industrial de prtesis de ltex supone una fisura
del poder (El malestar de la sexualidad, Jeffrey
de a la hegemona cultural masculina y prima los geni-
una mujer es una cuestin que revela tambin un cam-
en el monopolio del pene natural a travs de la ley de la
Weeks, Routledge and Kegan Paul, 1985). Ergo: La
tales del hombre frente a los femeninos. Nac una
bio en la identidad. Algo prximo al dildo. Algo que
oferta y la demanda, a travs del propio sistema. El
nia anhela el pene que no tiene, la nia se niega a
semana despus de Ao Nuevo, el 8 de enero de 1960
sucede ahora. En un libro. Tal vez ustedes no conozcan
dildo codifica nuevos mensajes, nuevos discursos. El
aceptar su castracin. La ausencia flica mueve la lbi-
() Era nia. Cuarenta y ocho centmetros de largo.
el caso de Carol: Carol () se sent en el borde de la
gnero es la narracin que hacemos de nosotros mis-
do (Sigmund Freud dixit). Decide el porcentaje de ver-
Tres kilos y ciento treinta gramos (). Cuando se ente-
cama y los dedos de ambas manos juguetearon con
mos para ser interpretados por los dems y la sexuali-
dad y de mentira que hay en estas afirmaciones.
r de la noticia sobre mi sexo, to Pete se neg a recibir
eso. Ahora tena como mnimos tres o cuatro centme-
dad se convierte en ideologa, en militancia, en visibili-
la enhorabuena (Middlesex, Jeffrey Eugenides,
tros de largo. Un cilindro de carne rosa pardusca poda
dad. El dildo se convierte en performance, accin. En
1992). Slo pregntate, no esperes respuestas aqu.
Recuerda que el pene no es solamente la autoridad
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realidad, el gnero es tambin performance, espectcu-
del cambio de las identidades, unidad de la dialctica
realidad a travs de la ficcin. Porque el gnero no lo
cin de la realidad heterosexual (y de la dominacin
lo, smbolo. El dildo abre una lnea que rompe con la
hombre-mujer. Si recuerdan a Carol, podramos pensar
olvidemos es ficcin, decisin, opcin, eleccin (y, en
masculina) o la invencin de un nuevo campo que dibu-
carne, con el falocentrismo, con los fantasmas de la cul-
que su pequeo pene de tres o cuatro centmetros de
algunos casos, ereccin). Anlogo a la dialctica del
ja un xtasis porno donde se alimentan otras sexualida-
tura y del pasado, con la tradicin, con el concepto de
largo es una metfora literaria (y una metamorfosis)
dildo que transforma la identidad y altera el proceso de
des, otras identidades, que esboza una geografa nove-
heterosexual, con lesbiana, con homosexual. Con pasi-
que hace referencia al dildo. Pensmoslo as. La litera-
penetracin y de actividad / pasividad, la ficcin porno-
dosa, intersexual, por descubrir, sobre la que escribir,
vidad y actividad. Rompe con el concepto de familia,
tura propone metamorfosis (historias imposibles) que
grfica (igual que la literaria) juega con los roles y con
que se esconde, que no es pblica, que no sale en la
con las relaciones establecidas hasta ahora. Rompe
son metforas de nuestra vida. Las metamorfosis son
los mtodos de cpula y excitacin. Pero, cuidado, el
tele.
con la estabilidad y significa la descentralizacin de la
siempre principios borrosos: La borrosidad es una
porno es susceptible de ser el reducto ideolgico del
El dildo puede crear un espacio simblico donde se
penetracin heterocntrica. El dildo penetra vagina o
especie de permisividad cientfica. Tiende a acabar en
macho heterosexual, de sus fantasas heterocntricas.
mezclan los gneros y las identidades se confunden.
ano (y el ano es vagina otra vez otra prueba de la
eslganes socialmente atractivos que no van acompa-
As que se hace necesario preguntar: Puede la altera-
Ese espacio simblico cuestiona la racionalidad viril y el
maleabilidad de los conceptos que albergan los cuer-
ados de la disciplina del duro trabajo cientfico y de la
cin del paradigma sexual o la suplantacin de la identi-
dildo, que se apropia de los atributos genitales del hom-
pos). No es exclusivista, elitista, no pertenece a un club.
observacin paciente (Rudolf Kalman, profesor de la
dad masculina (va dildo) convertirse en una suerte de
bre, crea a la hembra-macho, aunque la hembra man-
No entiende de dogmas. Es democrtico, maleable,
Universidad de Florida en Gainesville). S. El dildo es
carnaval que fotocopia los roles heterosexuales o, por
tiene sus seas de identidad en un espacio de luz y
intercambiable, vendible. Se puede hervir, se puede pin-
permisividad, fin de la disciplina, disfraz, alteracin,
el contrario, generar la creacin de un contraplacer (*),
sombra, ambiguo, borroso, donde se transforman los
tar. Se puede regalar. El dildo no es imitacin sino
posibilidad. Podra usted responder si el dildo es
de un mtodo nuevo? Ejemplo: El cineasta porno
valores y se produce el mestizaje de los sexos, la apro-
transformacin, sustitucin, creacin de un nuevo para-
socialmente atractivo? El dildo pone en marcha el pro-
Andrew Blake escoge sus marionetas entre modelos
ximacin al mito del andrgino. Las imgenes de Blake
digma, un paradigma mutante, ruptura con la ideologa
ceso imparable de destruccin del orden heterocentrado
sofisticadas que usan dildos para penetrar a otras
trasmiten una atmsfera ambigua y confusa donde los
de dominacin falocntrica. El dildo transforma y la
() No imita al pene sino que lo sustituye y lo supera
marionetas femeninas. Estas marionetas femeninas se
genitales son prtesis, donde el cuerpo se monta y se
mujer puede ser parte activa de la penetracin (suya o
en su excelencia sexual (Manifiesto contra-sexual,
dejan llevar por la saliva, el maquillaje, el ltex y el dildo
desmonta, se multiplica, crece de forma artificial, donde
Beatriz Preciado, Editorial pera Prima, Madrid, 2002).
hasta el xtasis de una ficcin porno donde las prtesis
la geometra del sexo es variable y aparece el juego del
eyaculan semen y ensayan un cambio de identidad
homo fucker que busca una antigua unidad de los
(4) El porno y el mestizaje de los sexos (ficcin en
dentro de la fantasa.
sexos, un mundo mitolgico. Recuerda: el gnero es
usar y tirar, de quita-y-pon, que transforma a la persona.
la friccin)
Habitando una interzona sexual donde las identidades
fantasa, contradiccin, manifiesto, demostracin, eslo-
No hablamos de androginia o hermafroditas, sino de
Igual que el travesti juega con los roles y la sexualidad,
masculino, femenino, gay o lesbiana se convierten en
gan, deambulatorio o errabundeo, identificacin, teora,
interzona sexual que se dirige hacia la transformacin
igual que se pone tetas de silicona y hace performance
un concepto borroso, las actrices porno (o performers)
interrogatorio. O piensa, simplemente, que la fantasa
de las actitudes, de los roles. Hacia la mutacin concre-
de hembra, igual que el usuario del chat puede hacer
de Blake profundizan en un territorio narrativo que susti-
tambin es gnero. Recurdalo.
ta, coyuntural. Hacia la performance carnal y de plsti-
malabarismos con su identidad sexual y cambiar de
tuye el falocentrismo por el dildocentrismo. Al menos
Decida el lector los lmites de lo heterosexual, interse-
nombre, el dildo como elemento del porno juega con la
aparentemente. Ahora pregntate si esto es reproduc-
xual, homosexual, etc. de estas imgenes, de estas
de otros). El plstico, el ltex o la silicona tienen la
capacidad de alterar nuestra identidad. Es mscara
borrosa en la zona genital que descubre al hbrido de
co. Hacia el cctel. El plstico se confirma como agente
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palabras, de estas ambiciones (o deseos) del ser humano que anhela la unin de opuestos, la multiplicacin de
la identidad, donde la sombra del hombre y de la mujer
se confunden, donde la definicin del gnero y la
sexualidad ya no es estable porque nunca lo ha sido.
(*) El reverso del placer puede ser mecanismo de contraplacer.
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Ladecostruccindelaidentidad
genricaenMarianoSnchez
Contrariamente a lo que entraan nuestras ms nobles
esperanzas, aquellas que nos han inducido a creer en
un plano metafsico donde el Ser, ajeno a toda forma
de corrupcin, reposara ms all del discurrir temporal
mundano, la nica realidad que hay, el nico ser, se
encuentra en este movimiento fluvial hacia el no-ser, en
ese trasiego de todas las cosas, en su transitoriedad
()
Pere Salabert1
El mundo es un territorio readaptado por el ser humano
aunque la naturaleza es la que dicta las normas, queramos o no. Vivimos, o lo intentamos, en paralelo a la
naturaleza. Debido a ello hemos creado nuestra propia
conciencia de lo que somos y, por ende, de lo que
representa el gnero. Somos capaces de manipularlo
todo, o gran parte de lo que nos rodea. Clasificamos,
desclasificamos, jerarquizamos, desjerarquizamos en
consonancia con lo que convenga a nuestra sociedad,
siempre guiados por un egosmo propio. En este sentido, todo aquello que nos perturba lo desechamos o reajustamos a nuestra conveniencia.
Nos convencemos, o nos convencen, de que lo que
hacemos es lo correcto pese a que, en el fondo, sabe-
FernandoVzquezCasillas
mos que la naturaleza es la que dicta las pautas (reglas
de libertad) y que las sistematizaciones taxativas son
impuestas por lo humano por su mala conciencia. Y
es que el hombre para sentirse seguro necesita contro-
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larlo todo, catalogarlo y ordenarlo. As, las cosas tienen
ms preguntas que respuestas (...)
para expresar adecuadamente la atmsfera que preten-
proceso de autodefensa proporcional a la intranquilidad
una denominacin genrica y, por tanto, un lugar.
Mariano Snchez
de. Por lo tanto, el escenario tiene sentido en su integri-
que nos produce tal situacin. En este aspecto, la obra
dad en s mismo, siendo protagonista igualmente de
de este productor sobrepasa los espacios de la razn,
De este modo, bajo su conciencia de lo bello elabora
la representacin. Como derivacin de lo expresado, su
introducindonos en contextos que quebrantan nues-
no encaja con lo preestablecido de forma dictatorial
territorios esenciales, espacios atemporales que son el
ejercicio es un compendio de objetos alterados que
tros valores preestablecidos, para narrarnos historias
pues que, lgicamente, comienzan los conflictos de
reducto de seres transformados, de engendros matri-
pierden su naturaleza, su particularidad, su medio, su
sensibles y sensitivas de lo humano. Su esttica lo
intereses.
cos contranaturales que condicionan el ambiente en el
entorno..., su adjetivo por as decirlo, para formar
aproxima a reas de excentricidad, aunque nunca cae
Es en este espacio de no condicionamiento de libertad
que habitan y lo conducen a un desconcierto ordena-
parte de un nuevo cuerpo, un nuevo gnero. Y la belle-
en ella o se deja seducir por la misma pese a lo que a
expresiva, donde no existe el lmite, en el que situamos
do en su discurso la anarqua controlada es una
za es otra, es distinta, es amplia y libre, tan slo sujeta
priori podemos ver en las representaciones, pese al
el ejercicio de Mariano Snchez. Autor que es un arqui-
constante. Se trata de una exquisita belleza que justifi-
a los condicionantes de la propia mirada.
impacto que sufrimos ante su presencia, todo en su tra-
tecto de sentidos, un artista que ejecuta reflexivamente
ca la presencia viva de este tipo de elementos antinatu-
Todo ello, consecuentemente, hace que sus ensayos
bajo est suavizado. No es un provocador sin ms,
las emociones que le asolan. Sus realizaciones son un
rales, sin denominacin genrica los objetos represen-
requieran una mirada intensa ya que, como norma, soli-
sino un transcriptor de sueos, de fantasas de lo
incondicional suspiro de vida, de vida sin idealizaciones
tados en sus obras, aun siendo seres vivos, pierden el
citan del espectador un tiempo de actuacin se debe
humano. Fantasas que beben de todos los aspectos
ni cnones estrictos, en las que la belleza se encuentra
sentido primario que tuvieron en origen para readaptar-
concentrar la visin para apreciar todo el conjunto de
que componen nuestra idiosincrasia, en realidad nues-
subyacente sin metforas confusas. Y esto es as por-
se a un nuevo espacio vital.
elementos.
tros miedos.
que su conceptualizacin del cosmos redunda en espa-
En este sentido, el significado particular se trasmuta en
cios caticos en los que la belleza, sin gnero preesta-
un significado global, donde todas las unidades forman
El sentido: lo que somos o pretendemos
en la que proyectar abiertamente nuestro inconsciente.
blecido, es tan amplia en expresiones como sentimien-
una sola expresin. Todo ello compuesto de un barro-
Qu pasa cuando el hombre traspasa todos los senti-
Justamente, las obras de Mariano Snchez gozan de
tos y afinidades muestra el ser humano ante su propia
quismo inherente que dota a la obra de una teatralidad
dos de lo razonable? Que el ser tiene miedo. Esta
un discurso universal, abierto, sin tasaciones, donde l
subsistencia. Su obra en general bebe de fuentes diver-
correcta, fruto de su esmerada confeccin. Justamente,
siempre cuestin y su breve, pero contundente, res-
mismo se manifiesta sin barreras que endulcen o hagan
sas destacando, por encima de todas, su personal
la belleza es uno de sus dispositivos cardinales, com-
puesta nos sirven para adentrarnos en el proyecto vital
agradable lo expresado. A la vez, sin embargo, deja
experiencia vital.
ponente que no encuentra directamente en los elemen-
de Mariano Snchez. Proyecto en el que la descompo-
una puerta abierta a la interpretacin libre por medio de
tos sin ms, con lo que se siente obligado de forma
sicin del cuerpo, del gnero clasificatorio de forma
la presencia intelectual de nosotros mismos no todos
continua a organizar una importante puesta en escena.
conceptual, nos permite adentrarnos en mundos muta-
vemos cuando miramos, por lo que nuestra peculiari-
En mi cabeza hay un gran caos que intento estructurar
Precisamente, como si se tratara de un escenogrfo,
dos, intranquilizadores, en los que el realizador, sin
dad, nuestro gusto, nos conduce al resultado final de lo
a travs de las series de fotografas que realizo (...) En
edifica estas instalaciones reales que sirven de proceso
embargo, encuentra siempre un sentido totalmente
que vemos. Luego, todas ellas se llenan de matices
ellas trato de preservar el enigma, la sorpresa, incluso
para la concrecin de la idea. En este aspecto, es un
coherente.
globales que nos retrotraen a situaciones con mltiples
artfice meticuloso, un constructor que cuida los detalles
Cuando no controlamos lo que vemos, comenzamos un
referencias religiosas, mitolgicas o artsticas, a la par
Luego, esa situacin nos proporciona seguridad, pero
qu sucede cuando algo o alguien, puramente natural,
La belleza
sorprenderme a m mismo. Con mi trabajo me planteo
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En ellas nos vemos reflejados, encontramos la puerta
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de encontrar reseas sobre la muerte (o lo muerto), la
nino como tal, sino el cuerpo como elemento expresivo
igual y, a la vez, como distinto. Todo el trasfondo tiene
Cartografas del cuerpo. La dimensin corporal en el arte contempor-
perversin sexual, el placer en el terror...; o sea, siem-
en el conjunto: () La persona es un objeto de lectura
como prioridad: superar todas las fronteras mentales
neo, Murcia, Centro de Documentacin y Estudios Avanzados de Arte
pre deja una puerta abierta para que nos sintamos mal
plural y abierta, sin lmites, en realidad somos una parte
para eliminar definitivamente los conflictos de lo singu-
Contemporneo, CENDEAC, 2004, p. 181.
(o bien).
del segmento comn, donde el gnero no tiene necesi-
lar y lo plural. En definitiva hay un acercamiento a la
dad de existir ().
comprensin del Yo se que nos atormenta, el yo
Ser sin gnero: el objeto
En este aspecto, presenta composiciones repletas de
como sujeto mltiple que contiene igualdades y, por
() todas las identidades sexuales son una invencin
elementos, cuerpos a los que resta el carcter indivi-
supuesto, diferencias.
social, una eleccin, una creacin histricamente deter-
dual que posean en origen, para formar parte del todo.
Se trata de una bsqueda de identidad real, la identi-
minada, que tiene mucho que ver con el desarrollo de
Los significados que contienen son muy variados,
dad no contaminada por los impedimentos rituales que
la libertad, el poder y el placer ()
Jos Miguel G. Cortes2
dependen de la interpretacin que el observador quiera
coartan nuestra vida. Bsqueda que le lleva a diluir
darle de forma separada. No obstante, la integracin de
estereotipos, aqullos que, como el autor afirma: ()
los mismos propicia una descomposicin de lo autno-
secularmente penalizan la diferencia, ya sea sexual, de
Para todo este discurso hace uso de sus utensilios per-
mo y se conforman como una maquinaria nica de sig-
gnero, fsica, social, psicolgica, moral o ideolgica
sonales, aquellos que atesora en su estudio (y en su
nificado preciso para el realizador. Es por ello por lo
().
mente), ampliando en este caso su expresin a otros
que el ser en definitiva es obviado como sexo, como
As pues, la palabra hbrido es la que delimita los
terrenos de lo artstico alocuciones que comienzan a
gnero, para ser un elemento plstico en el que encar-
aspectos esenciales y se instituye en vocablo definito-
aflorar en su ejercicio global. As pues, a sus imge-
nar las reflexiones del autor.
rio de sus realizaciones, a travs de ella ejecuta un
nes hibridas entre fotografa y pintura (aqullas que ha
Como consecuencia de ello, mediante el uso de com-
discurso en el que gnero como tal no existe. Todo se
utilizado desde los aos noventa del siglo pasado) une
ponentes comunes a l (paredes rsticas, luces matiza-
plaga de lo ambiguo, de lo libre, adquiriendo el cuerpo,
para este Concierto n5 para vajilla, pjaros y tor-
das, objetos cotidianos de toda naturaleza, subproduc-
y los objetos, una nueva realidad que les identifica con
mentos el video, la msica y la instalacin, componien-
tos de lo humano) estructura este Concierto n5
un nuevo significado y significante.
do un conjunto de obra total.
para vajilla, pjaros y tormentos, con el que aborda
En este sentido, su lugar de trabajo se convierte en una
directamente las distintas relaciones existentes entre la
NOTAS:
fbrica, en un territorio en el que desmonta la realidad,
realidad y la posibilidad del suceso, todo ello como un
1 SALABERT, Pere, El pensar de la materia, la filosofa del pringue, en
a travs de los diferentes objetos que usa para su inter-
ensayo interdisciplinar. Para conseguirlo, plantea cuatro
La redencin de la carne. Hasto del alma y elogio de la pudricin,
pretacin del mundo. Un universo en el que el gnero
movimientos en los que se expresa la necesidad del
Murcia, Centro de Documentacin y Estudios Avanzados de Arte
queda reducido a la propia forma sin forma, afirmando
reconocimiento; la conciencia descarnada de quien es
Contemporneo, CENDEAC, 2004, p. 67.
que en su teatralizacin no existe lo masculino o feme-
uno mismo en contraposicin al examen del otro como
2 G. CORTES, Jos Miguel, Buceando en la identidad y el deseo, en
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AUTORES???
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Sex Mirrors
CarmenArrabal
Sex-mirrors forma parte de la obra realizada por
Carmen Arrabal en 2006, sobre el tema del sexo y las
pulsiones.
Despus de la video-instalacin Yo es mil, en la que
ella misma encarna diferentes arquetipos de fantasmas
masculinos explotados en la industria del sexo, la artista
realiza esta serie de montajes fotogrficos a partir de
capturas de los videos de la instalacin.
Ya en sus videos precedentes, Carmen Arrabal haba
abordado el sujeto de los estereotipos de la representacin femenina y la relacin de la mujer con su propio
cuerpo. Con Sex-mirrors propone, a travs de un uni-
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verso plstico seductor y estructurado, una lectura
monstruosa y deformada del cuerpo femenino.
En su representacin de los fantasmas, el cuerpo fragmentado y multiplicado ofrece una metfora barroca de
la identidad sexual contempornea, en la que co-habitan atraccin y repulsin, belleza y monstruosidad.
Reflexin abierta sobre el cuerpo manipulado, objeto y
sujeto de las pulsiones, vctima hasta la ciruga- de los
cnones establecidos.
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Artista de origen espaol, vive y trabaja entre Paris y
Biografa
Madrid.
Utiliza procesos y medios diversos: fotografa, vdeo, instalaciones, web...
Es una artista experimental, autodidacta, productiva y
polivalente: posa, graba, y monta sus propios videos. Su
obra es el reflejo de un universo complejo de contradicciones expresadas a travs de iconos contemporneos.
Sus trabajos recientes, tanto en video como en fotografa, son una introspeccin en el mundo de las pulsiones
y las emociones. Ms intimista que sus obras precedentes marcadas por lo social. En su visin plstica del
entramado emocional se superponen capas de imgenes
en una metfora de la complejidad del pensamiento. La
artista utiliza en sus representaciones su propio cuerpo e
incrustaciones de secuencias de fuego, agua, el metro,
gente La amalgama de imgenes sugiere el terreno
confuso
de los sentimientos: pasin, dolor, deseo
Paralelamente a su trabajo individual, Carmen Arrabal
forma parte del colectivo Tumulto.
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Subsistemasdeidentidad
RamnGonzlezPalazn
Nos sumergimos en un paisaje abstracto, casi hipntico
con formas simples y vida propia, que sugieren lo que
podra ser la expresin mnima de nuestra identidad.
El proyecto se presenta como una instalacin en la que
el espectador se encuentra con una proyeccin de
vdeo flash reflejado por procesos orgnicos con sutiles
movimientos.
Las imgenes son interactivas mediante una secuencia
de mandos y botones que propondr un juego en movimiento para un mayor acercamiento sobre la idea.
Resalta la mxima simpleza de la puesta en escena:
Una pantalla que se despliega a travs del saln. La
propuesta implica un recorrido de imgenes, sonidos y
formas experimentales llegando a recordar un proceso
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orgnico de la propia vida.
Las imgenes a su vez propuestas autnomas y personales guardan caractersticas comunes: no pretenden trasfondos conceptuales.
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Artista multidisciplinar nacido en Mula en 1.977 y licen-
Biografa
ciado en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos de
UPV Valencia.
Complementa su formacin universitaria con estancias
en Venezuela y en Munich.
Entre sus trabajos cabe destacar exposiciones individuales de pintura como (Sala Luis Garay), instalaciones
sonoras y visuales en Centro Prraga, FA (Foro
Artstico) , FCP (Museo Casa Pintada), Lab,
(Laboratorio de Arte joven de Murcia). Exposicin colectiva en Gabarrn Foundation de New York.
Sus trabajos han sido reconocidos a nivel regional con
la obtencin de 1 premio Murcia Joven Artes Visuales
2007. En 2008 ha sido seleccionado por la Consejera
de Cultura de la Comunidad Autnoma de Murcia, para
participar en la Feria de Arte Contemporneo de Puerto
Rico CIRCA 2008. Actualmente prepara una pieza de
interaccin multimedia dentro del proyecto TECHFORMANCE para el stand de la Regin de Murcia en ARCO
09.
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Genderpoo
Lolagouine
Genderpoo puede ser traducido del ingls al castellano
como Gnerocaca. Al principio la obra fue concebida
como una crtica a los modelos de gnero (masculino o
femenino) que nos son impuestos por la sociedad.
Partiendo de su propia experiencia personal como persona queer, lolagouine quiso trabajar sobre la visibilidad
de las personas que no se conforman o que rechazan
esas imposiciones de gnero. Por ello se propuso crear
mltiples signos de Wc que reconociesen la existencia
de estas personas. La experiencia de los WC pblicos
es una de las ms traumticas para las personas queer,
trans, intersexuales, genderqueer. El ser cuestionad@ y
rechazad@ constantemente en los WC pblicos es sintomtico del rechazo que estas personas viven en la
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sociedad, y de la invisibilidad absoluta de aquellas personas que no se consideran hombre o mujer. Con el
paso del tiempo, la obra ha crecido y se ha profundizado para intentar crear un material de reflexin sobre
otras opresiones e invisibilizaciones por cuestiones de
raza, clase, aspecto fsico, creencias espirituales, capacidades, estatus, etc. Genderpoo no intenta crear una
imagen para cada una de las opresiones y opresiones
entrelazadas existentes, sino cuestionar las nociones de
normalidadque rigen nuestra sociedad: quin es normal? quin corresponde a este sistema? cuntas personas hay, si las hay, que corresponden totalmente?
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Lolagouine (es un pseudnimo) se define como artista y
Biografa
militante queer, siempre en proceso de aprendizaje.
Nacid@ en Murcia en 1979, estudi letras, arte y grafismo
en Pars y Toulouse (Francia). Actualmente vive en
Montreal (Canad) donde forma parte del colectivo autogestionado de artistas queer y people-of-colour St. Emilie
Skillshare.
El trabajo de Lolagouine est hecho polticamente, lo que
significa que el proceso cobra la misma importancia que el
objeto final y que la obra no transmite un mensaje evidente
sino que es una llamada al cuestionamiento.
Dentro de estos trabajos sobresalen los fanzines (pequeas publicaciones autogestionadas), que le han valido
reportajes en revistas de arte y peridicos universitarios,
tanto en Amrica del Norte como en Europa. En su actividad destacan tambin los vdeos e instalaciones interactivas, que recorren diferentes salas y festivales en Canad y
Europa, y por los que ha sido considerad@ como un@ de
los artistas polticos ms prometedores en Quebec en el
ao 2008.
Adems, lolagouine trabaja como serigrafista para diferentes eventos y actividades y ofrece talleres de serigrafa
para individuos y grupos militantes.
Por ltimo, ha sido invitad@ a participar en diversas conferencias y discusiones sobre arte y militantismo en Montreal
y Bruselas, y ha escrito varios artculos para revistas especializadas, entre los que destacan Quand lart est queer
para Rmue-Mnage y Ce papier nest pas moi para .DPI.
Sus actividades se completan con el diseo de carteles,
ilustraciones, portadas de libros y CDs.
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Fusintodouno
(Elandrginoquellevodentro)
)
MabelMartnezyPacoVivo
A travs del gnero
La lucha de concienciacin para la igualdad entre hombres
y mujeres es inevitable y debe ser continua hasta que se
llegue a tal hecho de forma [Link], de qu igualdad se trata?, en qu consiste actualmente ser mujer u
hombre?La posicin de gnero nada tiene de natural,
como algunos intentan explicar con argumentos biolgicos
o genticos, sino que es resultado de una construccin
social y cultural. La masculinidad y la feminidad no son
extremos opuestos de una misma dimensin ya que la
androginia es un aglutinante que refiere a consideraciones
complejas que van mucho ms all de la posesin de rganos sexuales masculinos y femeninos. El nuevo hombre y
la nueva mujer, el hombre que no hace demostraciones de
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que est ocurriendo, percibiendo el espacio escultrico
ngel es un Ser Total que nos acompaa en el descenso a
y futuro que debe resolverse en la sonrisa optimista de lo
que no se agota en la maternidad, ni hace de la sumisin y
como un Todo-Uno que surge de la interseccin de la duali-
los infiernos para alcanzar la visin, que nos lleva hacia la
cotidiano. Somos confiados y hacemos que este ngel
las capacidades de sufrir el paradigma de la virtud, no se
dad masculino-femenino, y completando esta idea al visua-
muerte con la intencin de levantar el vuelo libre desde una
esperanzado sepa convivir con la herida que le desgarra y
han formado absolutamente en la familia ni en el colegio
lizar una imgenes en donde aparecer integrado como un
perspectiva laica, cultural y antropolgica. Nos gustara
lleve con alegra la confianza en el porvenir.
sino que en buena medida se construyen por su relacin
miembro de la obra y de la problemtica que se est abor-
ofrecer un ngel que vislumbra una nueva articulacin sim-
Por medio del ordenador, en el ciberespacio, en Internet,
con los medios de comunicacin y con las nuevas expre-
dando. Visualizando de modo crtico las imgenes mediti-
blica del cosmos, bsicamente terrenal, que persigue
es posible construir la identidad, la sexualidad o el propio
siones artsticas y polticas. Es por ello que hemos de com-
cas ofrecemos un recorrido a travs del gnero. En el pro-
introducir lo visible, lo tocado aqu, ngel cuya pasin por
gnero como a cada quien le plazca. El ciberespacio
prender el gnero como categora histrica, considerando
ceso de construccin de la identidad sexual tradicional
la tierra le hace tener necesidad de retorno a lo primordial
puede ser la puerta de entrada conceptual para la ruptura
que dicha idea est abierta a continuas reformas, enten-
femenina han intervenido factores emocionales, pragmti-
para buscar nuevos [Link] un ngel antropolo-
de muchos de los estereotipos genricos que todava exis-
diendo tambin que el cuerpo y el sexo no existen sin un
cos y estticos como la maternidad, la compasin, el cuida-
gizado cuya misin fuese alcanzar la mxima conciencia
ten. No obstante, hay que tomar precauciones, porque esta
marco cultural. Por esta razn, y partiendo de los estereoti-
do del hogar, la sumisin, la obediencia, la belleza, la sen-
de existir, concebida en la unidad de la vida y la muerte,
puerta, construida por el capitalismo patriarcal, tiene modos
pos forjados por la televisin, el cine, la imagen publicitaria,
sualidad y el erotismo. Frente a estos parmetros la cons-
dualidad perteneciente al Todo. En nuestra propuesta no
ocultos que dificultan esta labor.
internet y el arte (como marcas simblicas y culturales de
truccin sexual tradicional de lo masculino se ha hecho en
buscamos el paraso de las religiones, pues entendemos
Nuestro ngel, que viene del futuro, anuncia, como el de
nuestra civilizacin), pretendemos en esta instalacin
base a factores de tipo idealista, lgico y funcional como
que el ms all del hombre est aqu mismo, en la fugaci-
Benjamin, una felicidad que desea la lucidez y el conoci-
recrear poticamente la idea de un ser humano que fusio-
la fuerza, la valenta, la virilidad, el poder, la rudeza, la
dad. Ya que, como dice Rilke, cuando logremos la acepta-
miento ms all de los sentidos establecidos y de las im-
na comportamientos hasta ahora adjudicados a los sexos
frialdad y la agresividad. En este proceso de hibridacin de
cin de nuestra fugacidad acabaremos con la ilusin de
genes caducas, que entiende el retorno al origen no como
diferenciados. Nuestra propuesta no apunta tanto hacia un
los roles sexuales, consideramos fundamental el papel de
perduracin, comenzando realmente a permanecer en la
algo cclico, sino como una plenitud del tiempo, un tiempo-
humano en el que han desaparecido las caractersticas
la tecnologa, entendiendo ahora que ambos sexos partici-
unidad de lo abierto vida-muerte, all donde viven los nge-
ahora convergente en el presente que toma conciencia del
fisiolgicas sexuales sino ms bien hacia un ser que evo-
pan en la regeneracin de un ser humano provisto de una
les.
carcter escindido y dual de un espritu que es a la vez luz
luciona hacia la equidad en el valor y la conciencia huma-
conciencia andrgina, que encuentra en el ngel el sentido
Nuestro ngel desea anunciar, como el de Klee, lo que no
y tinieblas, ngel y diablo.
[Link] que ser conscientes de que los actos de gnero no
potico del Ser Total, un ser espiritual que refleja la unidad
vemos, dar cuerpo visible a lo que nos rodea sin desvelar
son llevados a cabo por el sujeto sino que constituyen en
del carcter escindido y dual de la condicin [Link]
su imagen, ser intermediario entre lo desconocido y el
su actuacin al sujeto, pues ste es un efecto del discurso
instalacin, a la que hemos llamado Fusin-Todo-Uno (el
hombre.
ms que su causa, ya que est prisionero de un lenguaje,
andrgino que llevo dentro), aspira a acercarnos simblica-
Aspiramos a una inteligencia expandida que suea el futu-
de las leyes y formas sociales construidas por estrategias
mente a la figura del ngel que, an con dbil luz, puede
ro, que supere la zozobra de la condicin humana, el ago-
de poder de orden flico. En esta instalacin hemos reser-
iluminar al ser humano en el conocimiento del mundo.
bio del porvenir. ngel que es acompaado en su vuelo por
vado un lugar privilegiado para el espectador, pues nos
Pero, de qu ngel estamos hablando?, del ngel de la
la tcnica, pero que sabe que el futuro es una empresa
interesa especialmente su participacin activa en la obra ya
derrota en la aspiracin humana al cielo, vuelo vano de
prolongada, y que su construccin le llevar una y otra vez
que tratamos de que ste la incorpore a su experiencia.
nuestras ilusiones, como en el mito de caro?, de aqul
a la tierra desde el cielo, lo que implica que el futuro viene
Resulta necesario entonces que se sienta involucrado en lo
que nos lleva a descubrir las verdades eternas?Nuestro
acompaado por la certeza del dolor. Tensin entre pasado
fuerza, ni desprecia mostrar sus sentimientos y la mujer
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Mabel Martnez. Artista multidisciplinar.
Biografa
1989 Licenciada en Filosofa por la Universidad de Murcia.
Desde 2005 es miembro de la Asociacin de Crticos de
Arte de la Regin de Murcia. 2008 Actualmente realiza la
tesis Actitudes y estrategias artsticas contemporneas en
la intervencin del espacio natural.
Exposiciones ms recientes:
2006 Encuentros en la Frontera. Espirelia Artes Plsticas,
Lorca Murcia. - Antaria n 5. Proceso a la memoria.
Fundacin CajaMurcia. 2007 Nada es permanente. Sala de
exposiciones Puertas de Castilla. Ayuntamiento de Murcia.
2008 Mulier, Mulieris. II Convocatoria de Artes Plsticas.
Museo de la Universidad de Alicante.
Paco Vivo. Artista multidisciplinar
Licenciado en Bellas Artes por la Facultad de San Jorge,
Barcelona. 1990 - Funda junto a Francisco Cerezo la galera Babel de Murcia.
Exposiciones individuales:
1984 - Pinturas. Galera Zero. Murcia. 1985 - El cielo y el
mar. Galera Zero. Murcia. 1988 - La esfinge y el unicornio. Meditaciones en el desierto. Galera Clave. Murcia.
1990 - El rbol de la ciencia. Sala de San Esteban.
Murcia. 1992 - Pinturas. Galera Babel . 2005 - Paisajes
de la mirada y el sentimiento. Galera La Ribera. Murcia.
Exposiciones colectivas ms recientes:
2000 - Que viene la calor. Sala de Vernicas. Murcia.
2005 - III Saln de la Crtica (Murcia) Centro de Arte
Puertas de Castilla. 2006 - Espirelia. Lorca (Murcia).
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Accionesinsituafavordelamujer
ErikaTrejoyEduardoCortils
Conscientes de un fenmeno sin precedentes
conocidos, a saber, el asesinato de una mujer cada
tres das -en los pases donde se lleva un cmputo
real- hemos creado una serie de obras que tratan
este tema, adecuadas para que se inserten en el
marco de lo pblico, conservando su potencialidad
comunicativa, formativa, enunciativa y de propuesta
de diferentes imaginarios sociales, propios de varias
formas del conocimiento que no slo tienen que ver
con la sociologa o el arte, sino con la filosofa, poesa
y antropologa.
Para una mejor comprensin de la sociedad y sus
problemas, no slo se precisan acciones prcticas,
sino tambin aquellas que resisten la lectura y
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respuesta instantnea. As, con estas acciones se
pretende afectar en mayor medida a los rasgos ms
ocultos del carcter de la comunidad que en este
caso son los propiciadores de violencia de gnero.
Es decir, expresar con estas acciones elementos que
han de transformarse a favor de la mujer de forma
que se termine por descifrar y aprender -sin saturar
los sentidos, posiblemente resentidos por el exceso
meditico- diferentes imaginarios femeninos
desvinculados de el estado de las cosas. Esa es una
de las ventajas del poder de comunicacin del arte,
que desde su independencia puede llegar a estratos
de la sensibilidad dormidos o aceptados sin
cuestionamiento.
Estas acciones se realizan all donde no se las espera,
In Situ, lejos de los espacios del arte.
Acciones en mercados, tascas, locutorios, plena calle,
todos ellos en hora punta y con sus ciudadan@s
habituales.
Valorando la repercusin meditica (esta vez s) hemos
considerado como significativo el nmero alto de
personas que intervenga, treinta mujeres no artistas.
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Eduardo Cortils y Erika Trejo, trabajan performance, fotografa,
Biografa
intervencin urbana y video. Sus obras abordan el gnero,
prostitucin, transexualidad e inmigracin, desde 2006, habiendo participado en festivales, ferias y convocatorias como ALTERARTE, en Murcia, Mulier Mulieris en MUA de Alicante, FAIM
en Madrid, en el Festival de Arte y Accin de CENDEAC en
Murcia, o ahora en el Centro Prraga dentro del ciclo dedicado
a arte y pensamiento en materia de gnero.
Listado de obras ms recientes:
SANSN. Centro Prraga, video. Murcia, 2008
IN SITU. Centro Prraga-Instituto de la Mujer Regin de
Murcia, performance masivo sobre violencia machista. Murcia,
2008
Premio de Arquitectura Efmera Peep Show. ALTERARTE,
Intervencin Urbana-Performance-Net Art. Murcia, 08
Del otro lado de la posibilidad y el [Link],
[Link], 08
Qu hay de malo en la prostitucin. Performance, La
Muralla, 2008, Murcia
Impuesto productivo. Vdeo, Mulier, Mulieris MUA Museo
Universidad de Alicante, 2008, Alicante
Can the Subaltern Speak? Performance, (fuera de programa)
ARCO8, Madrid
Ingressive. Performance, V aniversario CENDEAC, 2008,
Murcia
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Concierton5paravajilla,pjarosytormentos
MarianoSnchez
Concierto N 5 para vajilla, pjaros y tormentos
aborda las relaciones entre realidad y posibilidad
como un ensayo interdisciplinar en cuatro
movimientos que plantea la necesidad de la toma
de conciencia de uno mismo y del vecino como
igual y diferente, punto de partida para superar
enquistados conflictos entre lo singular y lo universal.
Partiendo de la aceptacin del Yo mltiple, de nuestra
unicidad y diferencia, este trabajo ahonda en esa
construccin, en esa bsqueda no como origen
sino como tarea que no debemos demorar. Una
tarea que nos aboque al reconocimiento de nuestra
identidad como una realidad cognitiva y afectiva en
la que avanzar liberando trabas aprendidas,
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superando al doble, al espejismo de nosotros
El lugar de encuentro es una sala cuadrada. En sus
mismos en el que nos parapetamos entretanto una
paredes laterales, enfrentadas de dos en dos,
sombra vive nuestra vida.
cuelgan cuatro fotografas al leo en el interior de
Identidad, pues, desde el trabajo de Mariano
sendos cajones. La zona frontal se reservar para
Snchez, es sinnimo de cuestionamiento
la produccin de una escenografa vinculada a las
permanente y cambio constante, de pulsiones
imgenes laterales. Vdeo y msica acompaan las
centrpetas, de realidades mltiples y Yo fragmentario
escenas.
que tenemos que dominar (comprender) si queremos
avanzar hacia la totalidad, hacia la construccin de
un estado de conciencia mayor donde se diluyan
estereotipos que secularmente penalizan la
diferencia, ya sea sexual, de gnero, fsica, social,
psicolgica, moral o ideolgica.
Lo hbrido, pues, se abre paso formal y
cualitativamente en las imgenes de Mariano
Snchez. La separacin de gnero no existe.
Realidad y apariencia intercambian sus roles. Lo
ambiguo toma cuerpo. Los personajes de las obras
se mimetizan con su entorno, se cosifican, fluyen
en simbiosis con la escenografa para recrear una
realidad integradora y metafrica donde los objetos
adquieren su propia identidad mediante la reinvencin
de sus usos y la bsqueda de sus nombres;
imgenes que reivindican la multiplicidad frente a la
lectura sesgada, estanca y dicotmica con que,
demasiado a menudo, interpretamos nuestras
realidades.
Desarrollo de la exposicin
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Mariano Snchez es fotgrafo y pintor.
Biografa
Exposiciones individuales (seleccin)
1994: Finis Gloriae, Instituto Espaol Jovellanos, AlHoceima, Marruecos.
1995: Retratarium, Mestizo, Sala Yerba, Murcia.
1996: Galerie La Poutre, Marseille, Francia.
1997: Memorias de entretanto, Galera Purgatori,
Valencia.
2000: Archivo de cuerdos Posada del Potro,
Crdoba
2001: Archivo de cuerdos, Mediathque de
Tournefeuille, Lyon, Francia
2003: El retrato consentido, Fotoencuentros 2003,
Galera Bambara, Cartagena.
Exposiciones colectivas (seleccin)
1990: Murcia Joven, fotografa.
1991: Imgenes Jvenes 91, Instituto de la
Juventud, Sala Amads, Madrid
1992: 6 Visiones, Exposicin Universal Sevilla,
Pabelln de Murcia.
2000: Abriendo un siglo, Sala El Martillo, Murcia
2001: ArtExpo, Villanueva Art Gallery, Nueva York.
2002: Fotoencuentros, Galera Bambara, Cartagena.
2003: Fotografa en la Regin de Murcia 1840-2003,
Iglesia de San Esteban, Murcia
2004: Hoteles, hoteles, Galera Bambara, Cartagena.
2007:V Saln de la Crtica, Sala Caballerizas,
Murcia.
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Este libro-catlogo se edita con motivo de la exposicin
GNEROS???, celebrada en el Centro Prraga
del 11 de diciembre de 2008 al 8 de marzo de 2009