Venta de Activos Fijos y LISR 37
Venta de Activos Fijos y LISR 37
Cuando un activo fijo deja de ser útil, desde el punto de vista contable, la empresa seguirá registrando un peso en sus cuentas para mantener constancia de ese activo. Fiscalmente, el Artículo 37 de la LISR permite deducir en el ejercicio que ocurra la parte no deducida del bien. Sin embargo, no se aplica lo mencionado si los casos están señalados en el artículo 27 de la LISR . En la práctica, la empresa deberá evaluar si puede deducir alguna pérdida permitida conforme a las disposiciones fiscales y dependerá del asesoramiento específico para manejar la diferencia contable y fiscal .
Para calcular la depreciación acumulada de un activo fijo, primero se determina la depreciación anual multiplicando el Monto Original de Inversión (MOI) por la tasa de depreciación aplicable. Luego, se divide esta cantidad entre 12 para obtener la depreciación mensual. Finalmente, se multiplica la depreciación mensual por el número total de meses de uso del activo. Una vez conocida la depreciación acumulada, el valor en libros del bien se calcula restando la depreciación acumulada del MOI. En el ejemplo dado, el valor en libros es $43,770.83, después de acumular una depreciación de $51,729.17 .
El registro contable de la venta de un activo fijo refleja varias transacciones bajo sus respectivas cuentas. Se registra el precio de venta más el IVA en la cuenta de Bancos, mientras que la depreciación acumulada se lleva a 'Dep. Acum. de Eq. de Transporte'. La diferencia entre el precio de venta y el valor en libros determina los 'Otros Ingresos (contables)'. La cuenta 'Eq. de Transporte' refleja el MOI, y 'IVA. por pagar' registra el impuesto calculado. El asiento muestra montos iguales en el debe y haber, balanceando los libros .
Fiscalmente, cuando un activo fijo se enajena antes de completar su depreciación, se debe calcular el Monto Original de Inversión (MOI) pendiente de deducir, que se deduce al momento de la enajenación. Además, este MOI debe actualizarse usando un factor de actualización basado en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). Esto puede originar pérdidas fiscales si el cálculo actualizado del MOI es mayor que el precio de venta del activo, como se muestra cuando la pérdida fiscal registrada fue de $5,403.96 tras la aplicación del factor de actualización .
Para calcular la pérdida fiscal, se debe restar del precio de venta del activo fijo el Monto Original de Inversión (MOI) actualizado. Este MOI se ajusta por el factor de actualización desde el mes de adquisición hasta el último mes de la primera mitad del periodo en que el bien fue utilizado. En el ejemplo proporcionado, la pérdida fiscal fue de $5,403.96, al restar el MOI actualizado ($51,653.96) del precio de venta ($46,250.00). Esta pérdida fiscal es deducible y afecta fiscalmente en los pagos provisionales y en la declaración anual de quien efectúa la enajenación .
La depreciación de activos fijos se refiere a la pérdida de valor que sufren estos bienes debido al uso y al paso del tiempo, registrándose como un gasto contable por la disminución de su valor original. En contraste, los terrenos no se deprecian sino que tienden a incrementar su valor con el tiempo, generando lo que se conoce como plusvalía. Por este motivo, mientras los activos fijos depreciados demandan ajustes contables por pérdida de valor, los terrenos pueden aumentar su valor contable sin necesidad de registro por depreciación .
Al considerar el aumento de valor de un terreno, o plusvalía, en lugar de depreciación, no se registra como una depreciación contable. La empresa debe considerar el incremento de valor como una potencial ganancia de capital en el futuro. Esto requerirá ajustes en la valoración patrimonial del bien y consideraciones fiscales acerca de las implicaciones a la hora de su venta o enajenación, donde constituiría una ganancia fiscal sujeta a impuestos .
El factor de actualización se calcula dividiendo el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del último mes de la primera mitad del ejercicio en que el bien fue utilizado por el INPC del mes de adquisición del bien. Este factor se aplica al Monto Original de Inversión (MOI) pendiente de deducir para reflejar su valor actualizado en la venta del activo fijo. Por ejemplo, con un factor de 1.1801 calculado entre Marzo de 2001 y Marzo de 1999, el MOI actualizado fue $51,653.96 .
Es crucial considerar que el MOI pendiente de deducir debe ser actualizado con el factor de actualización relevante para reflejar el valor real en términos actuales. El factor se basa en el INPC y afecta cuándo y cuánto se puede deducir fiscalmente al momento de la enajenación. Este ajuste asegura que el valor contable refleje las condiciones económicas actuales, evitando infracciones y maximizando deducciones potenciales autorizadas por las disposiciones del artículo 37 de la LISR .
La utilidad contable en la enajenación de activos fijos se determina restando el valor en libros del bien del precio de venta, mientras que la utilidad fiscal considera la deducción fiscal disponible por la actualización del Monto Original de Inversión (MOI) antes de restarlo del precio de venta. En el ejemplo, la utilidad contable fue de $2,479.17 y la pérdida fiscal de $5,403.96 porque la actualización del MOI causó una deducción mayor al precio de venta, generando una pérdida deducible fiscalmente .