Introduccin
Los poliedros han sido estudio de todas las civilizaciones, desde los pueblos neolticos hasta
nuestros das. Desde Platn que asociaba los poliedros regulares (slidos platnicos) con los
elementos bsicos de la naturaleza, pasando por los matemticos y artistas renacentistas en su
bsqueda de la belleza, hasta nuestro das en los que Gaud, Escher y Dal lo utilizaron en sus
espectaculares trabajos.
A lo largo de la historia se ha ido buscando la clasificacin los cuerpos geomtricos.
Los poliedros han sido en todas las pocas smbolo y expresin placentera de la belleza ideal,
de ah su presencia en la composicin de muchas obras y tratados de artistas y tericos
renacentistas (Piero della Francesca, Pacioli, Leonardo, Durero,...), que disean y escriben
entre el Arte y la Geometra, tomando como argumento el encanto y la seductora perfeccin
de los slidos platnicos.
En los tiempos modernos los poliedros han sido un importante nexo que vincula cuestiones de
Matemtica superior (Topologa algebraica, Teora de Grupos, ) con la resolucin de
ecuaciones algebraicas y la Cristalografa, pero tambin, por su belleza y misterio, una fuente
inagotable de inspiracin que enciende la fantasa de creadores, diseadores y artistas, entre
los que sobresale la espectacularidad de los impresionantes trabajos de aplicacin de los
poliedros en Gaud, Escher y Dal, que como sus antepasados, gemetras y artistas, imputan a
su geometra funciones de orden esttico, cosmolgico, cientfico, mstico y teolgico.
2. Los poliedros en el Neoltico
Los poliedros regulares son slidos limitados por idnticos polgonos regulares, en los que
concurren en cada vrtice igual nmero de caras.
El significado simblico, mstico y csmico de los poliedros regulares se remonta a los primeros
estadios de la Civilizacin. Critchlow (1979) da una prueba fehaciente de que ya eran
conocidos por los pueblos neolticos y por las primeras culturas histricas europeas, como
muestran las siguientes ilustraciones:
Slidos regulares neolticos de Escocia (Ashmolean Museum de
Oxford). Segn Critchlow (1979), lo que tenemos son objetos que
indican claramente un grado de dominio de las matemticas que
hasta la fecha todo arquelogo o historiador de la matemtica le
haba negado al hombre neoltico.
1. Esfera tetradrica neoltica (Keith Critchlow: Time Stands
Still).
2. Dodecaedro etrusco (500 a.C. Landes-Museum. Mainz,
Alemania).
3. Icosaedro romano (Rheinisches Landes-Museum. Bonn).
El origen de estas piezas puede ser de ndole esttico, mstico o religioso, pero tambin es
posible que fueran observadas en la naturaleza en la forma de algunos cristales como los de
pirita, o en esqueletos de animales marinos como la radiolaria.
Diversos historiadores de las Matemticas (Eves, 1983; Kline, 1992) admiten que las antiguas
civilizaciones egipcias y babilnicas tenan conocimiento del cubo, tetraedro y octaedro y que
este saber se trasmitira a Grecia a travs de los viajes de Tales y Pitgoras.
3. La Cosmogona polidrica pitagrica
Los pitagricos estaban fascinados por los slidos regulares, sobre todo por el dodecaedro
(debido a la presencia del emblemtico pentgono en sus caras) que lo relacionaban de forma
mstica con el Cosmos
4. Los Poliedros en El Timeo de Platn
Los poliedros regulares se llaman, a veces, Cuerpos Platnicos por el papel prominente que
juegan en el famoso Dialogo de Platn sobre la Naturaleza
En El Tineo la belleza es un elemento esencial de los poliedros: Hace falta explicar qu
propiedades deberan tener los cuerpos ms bellos,... (Timeo 54b). Pero para Platn, con su
inveterado idealismo, la belleza de los slidos regulares no reside realmente en su apariencia
fsica, sino que permanece oculta en el mbito ideal del pensamiento matemtico.. La belleza
de los poliedros regulares se basa en su significacin filosfica. La interaccin entre el
concepto general de regularidad y su realizacin en exactamente cinco slidos slo puede
aprehenderse a travs de la Matemtica. Platn construye, con base en Pitgoras y con el
auxilio de Teeteto, una de las primeras teoras matemticas completas: una definicin general
junto con una completa clasificacin de los objetos que la satisfacen. La definicin es: un slido
es regular si tiene la propiedad de dividir en partes iguales y semejantes la superficie de la
esfera en que est inscrito (Timeo 55a). A continuacin Platn estudia la generacin y
composicin de los poliedros mediante elementos geomtricos que son tringulos rectngulos
con la hipotenusa doble de un cateto para el caso del tetraedro, octaedro e icosaedro y
tringulos rectngulos issceles para el caso del cubo (Fowler1999).
El Libro XIII de Los Elementos de Euclides
Segn Boyer (1986), los comentaristas griegos atribuyen el contenido del Libro XIII de Los
Elementos de Euclides (dedicado casi exclusivamente a las propiedades de los cinco slidos
regulares) a Teeteto.
Puesto que Euclides se form en el ambiente platnico de La Academia de Atenas, debi sufrir
la fascinacin y el delirio de sus miembros por los cinco poliedros regulares, para incluirlos
como clmax final, como glorificacin y cenit de un tratado tan brillante como Los
Elementos (Gonzlez Urbaneja, 2000). De hecho Proclo, en su Comentario seala:
Euclides era platnico,..., mejor los trabajos de Teeteto,..., se propuso como objetivo final del
conjunto de sus Elementos la construccin de los cinco poliedros regulares.
Esta opinin, basada en que Proclo como filsofo profesaba ciegamente como platnico, es
manifiestamente exagerada, ya que la mayor parte de Los Elementoslos doce primeros libros,
salvo algunas definiciones del Libro XI no est relacionada, en modo alguno, con los slidos
platnicos.
El tratamiento eucldeo de los poliedros regulares es especialmente importante para la
Historia de la Matemtica porque contiene el primer ejemplo de un teorema fundamental de
clasificacin. En Euclides no se encuentra como en Platn una definicin genrica de
poliedro regular (Euclides, 1986; Heath, 1956) sino que los introduce uno por uno en las
definiciones XI.12 (tetraedro), XI.25 (cubo), XI.26 (octaedro), XI.27 (icosaedro), XI.28
(dodecaedro).
Pgina inicial de la primera impresin
deLos Elementos de Euclides que tiene
lugar en Venecia en 1482 y se debe al
impresor [Link]. Pertenece a un
incunable de la Biblioteca Nacional de
Espaa.
Esta edicin se hizo a partir de una
versin arbigo-latina que a su vez era
una reelaboracin de la traduccin
latina de Adelardo de Bath de 1142,
comentada por Campano de Novara, a
mediados del siglo XIII.
Seguramente este texto contiene la
primera impresin de figuras
geomtricas en un libro de contenido
matemtico. Para ello dispone de un
margen de 8 cm. Ratdolt asegura haber
desarrollado una tecnologa que le
permita imprimir cualquier figura con
la misma facilidad que el texto.
La construccin pitagrica de los poliedros regulares pudo ser una generalizacin evidente al
espacio de los mosaicos del plano ya que a juzgar por un testimonio de Proclo, los pitagricos
descubrieron que los nicos polgonos regulares que podan recubrir un plano (a modo de
mosaico) son el tringulo, el cuadrado y el hexgono, segn el grfico siguiente:
En efecto: si m polgonos regulares de n lados coinciden en un punto, ya que los ngulos
interiores de un polgono de n lados suman [(n-2)180] (resultado atribuido a Pitgoras) se
verifica:
=360, de donde resulta la ecuacin: m(n-2)=2n, cuyas nicas soluciones
enteras son: m=6, n=3 (tringulos), m=4, n=4 (cuadrados), m=3, n=6 (hexgonos).
Este estudio aplicado a los mosaicos puede aplicarse a los poliedros con la necesaria
modificacin de que la concurrencia de m polgonos regulares de n lados en un vrtice da un
ngulo slido, de modo que la suma de los ngulos de los polgonos concurrentes no debe ser
mayor de 360, es decir:
<360 (Euclides XI.21).
El objeto de los Teoremas del Libro XIII de Euclides es el de inscribir cada uno de los poliedros
regulares en una esfera, construcciones que Euclides, con una extraordinaria habilidad
geomtrica, va obteniendo sucesivamente en las Proposiciones XIII.13 XIII.17, hallando la
razn de la arista del slido al radio R de la esfera circunscrita, obteniendo los resultados que
se sintetizan en la tabla adjunta.
El libro XIII de Los Elementos y con l toda la obra de Euclides alcanza su colofn final en la
ltima proposicin, la XIII.18:
Construir los cinco poliedros regulares inscritos en la misma esfera y comparar las aristas de
las cinco figuras:
Euclides traza la figura siguiente, tomando:
AB dimetro de la esfera
AC = CB, AD = 2DB,
AH = AB, CL = KC.
Y demuestra, paso a paso, utilizando numerosas
proposiciones anteriores (en particular las de la seccin
urea) que:
AZ es la arista t del tetraedro
BZ es la arista c del cubo
BE es la arista o del octaedro
MB es la arista i del icosaedro
NB es la arista d del dodecaedro
Siendo la relacin entre ellas:
t2 = (4/3) o2 = 2c2.
o2 = (3/2) c2.
La arista i del icosaedro es mayor que la arista d del dodecaedro.
La ltima proposicin de Euclides acaba, a su vez, con el teorema de clasificacin de los
poliedros:
Ninguna otra figura, adems de estas cinco, se puede construir con polgonos equilteros y
equingulos.
La demostracin es similar a la de los mosaicos pitagricos, pero ahora hay que resolver una
inecuacin en nmeros enteros: la que resulta de la Proposicin XI.21:
concurrencia en un vrtice es de m polgonos regulares de n lados.
<360, si la
Esta inecuacin es equivalente a (m2)(n2)<4 que da como soluciones geomtricas:
para m=3
, para m=4, n=3 (octaedro), para m=5, n=3 (icosaedro).
6. Los Poliedros en el Renacimiento. Della Francesca, Luca Pacioli y Durero
Los llamados artistas matemticos del Renacimiento manifestaron gran inters por los
poliedros, propiciado, por una parte, por los estudios platnicos sugeridos por la reaparicin
de ciertos manuscritos con las obras de Platn, y por otra, debido a que estos slidos servan
como excelentes modelos en los estudios sobre Perspectiva (Pedoe, 1979).
El estudio ms completo fue realizado hacia 1480 por Piero della Francesca en su obra Libellus
De Quinque Corporibus Regularibus. Aparte de los tpicos eucldeos sobre poliedros, en esta
obra se redescubren gradualmente los llamados slidos arquimedianos o poliedros
semirregulares. Son trece cuerpos igualmente inscriptibles en una esfera con caras polgonos
regulares de dos o tres tipos, siendo iguales los polgonos que resultan de unir puntos medios
de aristas que concurren en un vrtice. Pappus de Alejandra (1982), que atribuye su invencin
a Arqumedes, da una descripcin de estos slidos en el apartado V.19 de su obra La Coleccin
Matemtica e indica, adems, para cada slido, el nmero de caras, aristas y vrtices.
Piero della Francesca fue un experto en relacionar los diversos poliedros; obtuvo unos a partir
de otros y los inscribi sucesivamente. De esta forma, adems del posible nmero de
polgonos regulares en el plano (infinitos) y de poliedros regulares en el espacio (slo cinco)
aparece otra distincin significativa entre ambos tipos de entes: mientras que en el plano, el
tringulo, el cuadrado y el pentgono, por ejemplo, son geomtrica y algebraicamente
independientes unos de otros, los cinco poliedros regulares guardan entre s ntimas relaciones
estructurales. De ellas la ms elemental es la llamada dualidad o reciprocidad polidrica segn
la cual el slido cuyos vrtices son los centros de las caras de uno platnico tambin es
platnico y tambin el slido determinado por los planos tangentes en los vrtices a la esfera
circunscrita a un slido platnico tambin es platnico. Un poliedro y su dual tienen el mismo
nmero de lados y el nmero de caras de uno es igual al nmero de vrtices del otro.
Los cinco poliedros regulares se clasifican por dualidad en tres grupos: tetraedro que es dual
de s mismo, cubo-octaedro (el dual del cubo es el octaedro y viceversa) e icosaedrododecaedro (el dual del icosaedro es el dodecaedro y viceversa) segn muestran las siguientes
figuras:
Piero della Francesca va mucho ms all al realizar un estudio muy completo de formas de
pasar directa o indirectamente de unos slidos platnicos a otros, vinculando de mltiples
maneras los diversos poliedros, algunas de las cuales son estudiadas por Ghyca (1983) y por
Lawlor (1993). Tambin en Guilln (1997) se puede encontrar un estudio bastante exhaustivo
de la interrelacin de slidos platnicos, a base de buscar de forma sistemtica las posibles
inscripciones entre poliedros regulares dispuestos de tal forma que las simetras comunes
coincidan (por ejemplo, como el cubo y el octaedro tiene las mismas simetras, se podrn
inscribir en los mismos poliedros, y tambin podrn inscribirse en ellos los mismos poliedros).
En particular, al considerar los pares de poliedros (de un tamao adecuado) que tienen
exactamente las mismas simetras, resultan parejas de slidos en los que los vrtices del
poliedro inscrito yacen en los centros de las caras del otro poliedro, que son los pares de
poliedros que hemos llamado duales.
Grabado de La Divina Proporcin de Luca
Pacioli, copia de una ilustracinde
Libellus De Quinque Corporibus
Regularibus de Piero della Francesca
(Manuscrito Urb. lat. 632 fols. 40 verso
de laBiblioteca Vaticana, 1480)
La imagen representa una original
inscripcin de un icosaedro en un cubo,
de forma que los vrtices del icosaedro
estn situados sobre las caras del cubo.
Luca Pacioli inspirndose en las fuentes platnicas y eucldeas (y en primera instancia
pitagricas), en la obra de Vitrubio, en las conversaciones con Leonardo da Vinci y en los
trabajos de Piero della Francesca, realiza la construccin y hace un estudio exhaustivo de los
poliedros regulares y semirregulares en su obraLa Divina Proporcin (Captulos XXIV-LIV)
donde abundan las referencias esotricas y msticas (Luca Pacioli, 1946, 1992).
Diseos de Leonardo da Vinci del icosaedro y del dodecaedro que
aparecen en la obra de Luca Pacioli La Divina Proporcin (Venecia,
1509).
El famoso cuadro realizado por J. de Barbari en 1495 (Museo de
Capidemonte, Npoles) que representa a Luca Pacioli rodeado de
elementos geomtricos alusivos a una pgina de Euclides, en
relacin con los poliedros, a cuyo estudio est dedicada gran parte
de su famosa obra La Divina Proporcin.
En la pintura aparece el dodecaedro como smbolo de unin
mstica entre maestro y discpulo (que representa a Guidobaldo,
Duque de Urbino, aunque algn osado ha querido ver a un joven
Durero), as como uno de los poliedros arquimedianos llamado por
Kepler RomboCuboOctaedro, posiblemente redescubierto por
Pacioli.
Pacioli estudia la proporcin mutua de todas las superficies
polidricas regulares y la inclusin progresiva de cada uno de los poliedros en el siguiente,
hasta el punto de que el dodecaedro los contiene a todos. La influencia pitagrico-platnica le
infunde la veneracin hacia el dodecaedro, al que llama nobilsimo cuerpo regular, de forma
que interpretando El Timeo platnico, escribe (La Divina Proporcin, Cap. LV):
La forma de doce bases pentagonales la atribuy [Platn] al cielo como aquello que es
receptculo de todas las cosas, del mismo modo que el dodecaedro es receptculo y albergue
de todos los cuerpos regulares, como se puede comprobar por la inscripcin de un cuerpo en
otro.
Los trabajos de Piero della Francesca y Luca Pacioli sobre poliedros tuvieron una gran
incidencia en la posterior Literatura matemtica vinculada al Arte, sobre todo la desarrollada
por Durero en su obra de 1525 Underweysung der messung, recien editado por vez primera en
castellano (Durero, 2000), con el nombre deDe la Medida. Se trata de una especie de
enciclopedia geomtrica para uso de pintores, redactada por un gran maestro artistagemetra formado en el cruce de las tradiciones prcticas, artesanas, sabias, artsticas y
humanistas, que pretenda dotar a la creacin artstica de una base cientfico-geomtrica.
Buena parte del Libro IV de la obra de Durero est dedicada a los poliedros regulares y
semiregulares. Para Durero los poliedros regulares son slidos que son iguales en todo, caras,
ngulos y lados, a los que Euclides llama corpora regularia. l describe cinco, pues no pueden
ser otros que los que se inscriben en su totalidad tangentes a una esfera. A continuacin,
Durero describe, uno por uno, los cinco poliedros regulares, indica el nmero de caras, aristas
y vrtices, y representa cada uno de los cuerpos por su desarrollo en un plano y por dos
proyecciones ortogonales sobre los planos horizontal y vertical, lo que, en alguna medida, es
un antecedente de la Geometra Descriptiva de Monge.
El desarrollo de Durero permite reconstruir el objeto polidrico en tres dimensiones: se
recorta en papel la red formada por las caras y se pliega a lo largo de las aristas de las caras
contiguas. Es el mismo procedimiento utilizado en la escuela para construir los poliedros
regulares. El Libro IV del Underweysung de Durero prosigue con el estudio de los poliedros
arquimedianos (siete en la edicin de 1527 y nueve en la pstuma de 1538). Durero presenta
unos slidos que son tangentes con todos sus vrtices a una esfera hueca, aunque tienen
caras desiguales, en una forma diferente a la de P. della Francesca y a la de Luca Pacioli.
Mientras della Francesca slo trunca cada uno de los poliedros regulares, Pacioli obtiene de
cada slido platnico el cuerpo truncado y el sobrealzado (no necesariamente arquimediano)
que se obtiene al aadir una pirmide a cada una de las caras, y despus representa en
perspectiva (Pacioli, 1992) los diversos cuerpos, primero macizos y luego vaciados, sobre
figuras bellamente diseadas por Leonardo. Durero se conforma con dar los desarrollos planos
de los slidos, despus de describir sus elementos geomtricos (caras, aristas y vrtices). Lo
que interesa a Durero es su sencilla construccin inspirado en los modelos de diversas
colecciones de poliedros construidas por Pacioli, que circularon por Italia coincidiendo con la
estancia de Durero en esa tierra.
Durero acaba el estudio de los poliedros con el siguiente texto (Durero, Akal, 2000, p.304)
Si a los cuerpos que se acaban de hacer se les quitan sus vrtices con unos cortes limpios y
posteriormente se vuelven a quitar los vrtices restantes, se pueden realizar diversos tipos de
cuerpos.
En relacin con estas palabras, Durero pudo ser fascinado, adems, por una idea que
desarrolla Pacioli en el Captulo LV de La Divina Proporcin (Pacioli, Akal, p.102):
No me parece conveniente [...] extenderme ms sobre dichos cuerpos [poliedros] pues su
desarrollo tiende hacia el infinito por el continuo y sucesivo corte de su ngulos slidos, segn
el cual se multiplican sus diversas formas.
Si se truncan los ngulos de un poliedro y se
sustituyen por facetas, se obtienen cuerpos
de complejidad creciente que pueden
proporcionar una aproximacin a los
cuerpos delimitados por superficies curvas
cualesquiera como las que conforman el
cuerpo humano. El Neoplatonismo
renacentista vigente, bajo el impulso de
Marsilio Ficino, abonara la idea de origen
platnico, segn la cual no slo los entes
materiales, sino tambin toda criatura, por
Durero. Cabeza de hombre (Cuaderno de
designio divino, estaran compuestos por
Dresden). [Link] titula de forma anacrnica a combinaciones polidricas. A partir de esta
esta lmina estudio cubista (Esttica de las
idea se puede comprender el gran inters
proporciones en la Naturaleza y en las
que los artistas y tericos renacentistas
Artes. Poseidn. Barcelona, 1983, p.189), como prestaron al estudio de los poliedros.
admitiendo la influencia esttica de las
De hecho, Durero intentar, una y otra vez,
concepciones polidricas de Durero sobre el
representar el cuerpo humano y sus
Cubismo.
posiciones en movimiento, encerrando sus
miembros en cuerpos regulares o derivados de ellos; por eso estudia la manera de ponerlos en
perspectiva y de construir su sombra. A ello se aplica al final delUnderweysung, donde ensea
cmo construir el dibujo en perspectiva de un cubo con su sombra, iluminado y situado sobre
un plano horizontal.
Adems, en diversos manuscritos de Durero se han encontrado tentativas de representacin
en perspectiva de los poliedros, lo que tendr gran influencia en el desarrollo ulterior de la
Perspectiva en el Arte del Renacimiento.
A partir del Renacimiento abunda la Literatura polidrica y buena muestra de ello son las
ilustraciones siguientes donde aparece el simbolismo polidrico sobre todo con modelos
similares a los de Leonardo:
7. La Cosmologa polidrica de Kepler
Kepler fue de tal modo seducido por la cosmogona pitagrico-platnica que elabor una
Cosmologa basada en los cinco slidos regulares, en la creencia de que estos seran la clave
utilizada por el creador para la construccin de la estructura del Universo. En la poca de
Kepler slo se conocan seis planetas, Mercurio, Venus, la Tierra, Marte. Jpiter y Saturno.
Mientras que hay infinitos polgonos regulares slo existen cinco poliedros regulares. No poda
ser una casualidad, la mano del Dios gemetra no improvisa. Segn Koestler (1985), Kepler
pens que los dos nmeros estaban vinculados: hay slo seis planetas porque hay slo cinco
poliedros regulares y da una visin del sistema solar que consiste en slidos platnicos
inscritos, encajados o anidados unos dentro de otros, relacionando los radios de las esferas
concntricas circunscritas que intervienen con las rbitas de los planetas. Al creer que haba
reconocido el esqueleto invisible del Universo en esas estructuras perfectas que sostenan las
esferas de los seis planetas, llam a su revelacin El Misterio Csmico. Dentro de la rbita o
esfera de Saturno Kepler inscribi un cubo; y dentro de ste la esfera de Jpiter circunscrita a
un tetraedro. Inscrita en ste situ a la esfera de Marte. Entre las esferas de Marte y la Tierra
estaba el dodecaedro; entre la Tierra y Venus el icosaedro; entre Venus y Mercurio el
octaedro. Y en el centro de todo el sistema el Astro Rey, el Sol. La Geometra pitagrica
tamizada por el idealismo mstico y filosfico de Platn y por la estructuracin
eucldea, permiti a Kepler vislumbrar una imagen de la perfeccin esplendente del Cosmos
trasunto de la excelsitud del Creador a travs de la Sagrada Geometra (Lawlor, 1993). Las
minuciosas mediciones astronmicas de su amigo Tycho Brahe hicieron evolucionar el
pensamiento de Kepler, tras gigantescos esfuerzos intelectuales, hacia el descubrimiento de
sus famosas leyes planetarias, pero esto es otra historia.
Modelo cosmolgico de Kepler basado en los slidos platnicos e
inspirado en los modelos de Leonardo.
En el detalle aparecen las esferas de Marte, la Tierra, Venus y
Mercurio con el Sol en el centro.
Grabado de la obra de Kepler Mysterium Cosmographicum (1596).
Biblioteca Universitaria de Basilea.
Kepler haba quedado tan impresionado por las asociaciones que hace Platn en El Timeo de
los slidos regulares con los elementos naturales primarios de Empdocles, que intent dar
una ingeniosa explicacin de las mismas, justificativa de la Cosmogona pitagrico-platnica
(Sagan, 1982). Kepler asume intuitivamente que el tetraedro encierra el menor volumen para
su superficie, mientras el icosaedro encierra el mayor. Siendo las relaciones superficievolumen cualidades de sequedad y humedad, y ya que el fuego es el ms seco de los cuatro
elementos y el agua el ms hmedo, el tetraedro debe representar el fuego y el icosaedro el
agua. El cubo, al ser el poliedro de mayor estabilidad, es asociado con la tierra. El octaedro
como cogido por sus dos vrtices opuestos con los dedos pulgar e ndice puede hacrsele girar
fcilmente, tiene la inestabilidad del aire. Finalmente el dodecaedro es asociado con el
universo porque tiene doce caras como doce son los signos del zodiaco.
Imgenes polidricas de la obra de Kepler Harmonice
Mundi (1619):
1. Representacin polidrica visual de la Cosmogona
pitagrico-platnica.
2. Poliedros estrellados de Kepler.
Kepler introdujo los llamados poliedros estrellados de gran importancia en la actualidad tanto
en la Ciencia como en el Arte. Hacia 1970 el ruso Arnold empez a buscar principios de
clasificacin de estos poliedros y otros cientficos han especulado con la posibilidad de aplicar
estos entes geomtricos a la clasificacin de las partculas elementales de la Fsica. Si Kepler
aplic la mstica de los Slidos Platnicos para entender el Macrocosmos no se estar
intentando aplicar una nueva mstica, la de los Poliedros de Kepler, a la comprensin
del Microcosmos atmico?
Sello de Kepler con su sistema planetario polidrico. Hungra, 1980.
8. Los poliedros en los tiempos modernos
La famosa Frmula de Euler que relaciona caras, vrtices y aristas de un slido platnico: en
todo poliedro convexo, el nmero de vrtices menos el nmero de aristas ms el nmero de
caras es igual a dos (V A + C = 2), es posible que fuera conocida por Teeteto y por
Arqumedes, pero es Descartes quien primero la establece hacia 1635, aunque este hecho no
fue conocido hasta 1860 con la publicacin de sus Oeuvres indites por [Link]. Euler la
obtuvo de nuevo de forma independiente en 1752, dando una sencilla prueba inductiva. Hoy
se estudia como un invariante topolgico y es uno de los tpicos ms representativos de la
moderna Topologa Algebraica, en relacin con la Caracterstica de Euler-Poincar de una
superficie.
A partir de la Frmula de Euler se puede demostrar por procedimientos muy elementales
(Courant, 1971, Sagan, 1982) la proposicin que culmina con broche de oro la composicin de
Euclides: la existencia de justamente cinco poliedros regulares distintos.
Cada poliedro se caracteriza por el smbolo (p,q) que significa que concurren en cada vrtice q
caras p-gonales. En el caso de un poliedro regular, adems de laFrmula de Euler se verifican
las siguientes sencillas relaciones numricas (Coxeter, 1989):
qV = 2A = pC,
de donde se obtienen frmulas que permiten expresar V, A y C como funciones de p y q.
En efecto:
De donde se obtiene:
Ya que estos nmeros deben ser positivos y as son los numeradores, tambin deben ser
positivos los denominadores, de modo que los posibles valores de p y q estn restringidos por
la desigualdad: 2p+2qpq > 0 o la equivalente (p2)(q2) < 4, de modo que los nicos
productos posibles pueden ser:
11 o 21 o 12 o 31 o 13.
Estas cinco posibilidades nos dan una prueba elemental del aludido Teorema de Euclides: la
existencia de justamente cinco slidos platnicos que corresponden a los tipos:
(3,3), (4,3), (3,4), (5,3), (3,5).
A finales del siglo XIX el estudio de los poliedros recibi nuevo impulso con la aplicacin de
la Teora de Grupos en Matemticas y Cristalografa, sobre todo por parte de [Link], que en su
obra El Icosaedro y la Solucin de las Ecuaciones de Quinto Grado, estudia los grupos de
simetras de los poliedros regulares obteniendo (Artmann, 1996):
La consideracin de estos grupos permite explicar la dualidad entre el octaedro y el cubo as
como entre el icosaedro y el dodecaedro y en general situar la Teora de los Slidos
Platnicos en una perspectiva totalmente nueva, relacionando campos muy diversos de las
Matemticas como los poliedros regulares, laTeora de Grupos y la resolubilidad de las
ecuaciones algebraicas mediante radicales.
9. Los Poliedros en el Arte del siglo XX: Gaud, Escher y Dal
Las formas polidricas en el Arte de Gaud
Gaud desarroll una capacidad casi milagrosa de utilizar todas las formas geomtricas y no
slo como nueva morfologa esttica sino como componente estructural desde la perspectiva
gravitatoria de las cargas, es decir, la esttica al servicio de la esttica. Se defina as mismo
como gemetra (yo soy gemetra que quiere decir hombre de sntesis) y al considerar la
naturaleza como fuente de inspiracin de muchas de sus formas geomtricas, Gaud escriba:
en la naturaleza est el principio y el fin de todas las formas. No es extrao, pues, que las
formas polidricas fueran un tpico habitual para el genio.
El mgico universo polidrico de Escher
Como en otros muchos artistas, la Geometra ha servido a Escher uno de los argumentos ms
importantes en sus especulaciones artsticas, hasta el punto de que llega a escribir que l
mismo no est seguro de si est haciendo Arte o Matemticas.
Escher estaba fascinado por la misteriosa regularidad de las formas minerales con las que
deba tener frecuente contacto al tener un hermano que era gelogo de profesin: hay algo
de estremecedor en las leyes que gobiernan las formaciones cristalinas. De ah nace su inters
por los poliedros, cuyas formas utilizar con asiduidad en los mltiples modelos de diversos
materiales y en numerosos grabados donde los dibuja en diversas posiciones. Con el fin de
tenerlos siempre presentes, Escher construy con hilo y alambre un modelo de los cinco
cuerpos platnicos, inscritos unos en otros, que le acompaaba siempre.