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Interpretación de la Palabra de Dios

La parábola del sembrador ilustra las diversas reacciones de las personas ante la Palabra de Dios, enfatizando que no todos la reciben de la misma manera. Se presentan cuatro principios para interpretar la Biblia correctamente: la Escritura se interpreta a sí misma, la unidad de las Escrituras, la prioridad de la interpretación literal y la necesidad de discernimiento espiritual. Estos principios ayudan a superar las ideas preconcebidas y a comprender mejor el mensaje divino en su contexto original.

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Interpretación de la Palabra de Dios

La parábola del sembrador ilustra las diversas reacciones de las personas ante la Palabra de Dios, enfatizando que no todos la reciben de la misma manera. Se presentan cuatro principios para interpretar la Biblia correctamente: la Escritura se interpreta a sí misma, la unidad de las Escrituras, la prioridad de la interpretación literal y la necesidad de discernimiento espiritual. Estos principios ayudan a superar las ideas preconcebidas y a comprender mejor el mensaje divino en su contexto original.

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L

a parbola del sembrador es una


de las ms conocidas. Describe
las diferentes reacciones del
hombre frente a la Palabra de Dios.
Una de las lecciones que nos deja es
que no todos recibimos la Palabra
de Dios de la misma manera. Sin
embargo, el ideal divino es aquel
que oye y entiende la palabra, y da
fruto; y produce a ciento, a sesenta,
y a treinta por uno (Mat. 13:23, el
nfasis es aadido).
Existen diversos elementos
que se interponen entre Dios, su
mensaje y nosotros. Uno de los
mayores obstculos al interpretar
la Biblia es que tendemos a usar
nuestras ideas previas como punto
de partida. En ocasiones, hemos
escuchado un sermn basado en
el pasaje que estamos estudiando,
y nuestra mente tiende a conducir
las conclusiones en la direccin de
las aplicaciones prcticas hechas
en ese sermn. Sin embargo,
cada pasaje puede tener ms de
una aplicacin prctica, las que
no necesariamente representan
la interpretacin ms fel a la
intencin original del autor bblico.
Permtanme darles un ejemplo:
Isaas 4:1. Se ha popularizado la
aplicacin de que el varn (un
hombre) sera Cristo y las mujeres,
las iglesias cristianas de este
tiempo. Las iglesias solo quieren
el nombre de cristianas, pero
preferen su propia doctrina (pan)
y su propia justicia (vestimentas),
sin rendirse a Cristo y su mensaje.
Si bien esta es una forma de aplicar
este pasaje, no es la interpretacin
Oir y recibir la
Palabra
En buena
tierra
correcta. El pasaje simplemente
describe cun diezmada estara
la cantidad de hombres debido
a las invasiones asirias. Varias
mujeres ahora viudas buscaran
la proteccin social que brindaba el
enlace matrimonial, pero estaran
dispuestas a mantenerse a s
mismas. Bsicamente, se describen
con toda crudeza las consecuencias
del extravo moral del pueblo
de Dios. Al comprender esta
interpretacin, nos damos cuenta
de que podemos aplicar este pasaje
a diversas situaciones de la vida
cristiana.
En otros momentos, ciertos
eventos actuales se parecen a lo
que algunos pasajes de la Biblia
describen, y tendemos a pensar que
son el cumplimiento proftico de
ese versculo bblico. Nos olvidamos
que, en la poca en que se escribi,
eran otros los acontecimientos que
motivaron aquellas palabras. Un
pasaje ser claro en la medida en
que se interprete en el ambiente en
el que fue escrito; luego, se puede
evaluar qu aplicaciones pueden
ser trasladadas a la actualidad.
Un ejemplo de este fenmeno lo
podemos encontrar en un hecho
que conmocion al mundo el 11
de septiembre de 2001. Muchos
buscaron la palara torres en
la Biblia; varios encontraron
referencias a la cada de las
torres o altas torres (Isa. 30:25;
Sof. 1:16, entre otros); algunos
las aplicaron a las torres gemelas;
algunos predicaron que esos
pasajes se haban cumplido aquel
da. En ambos casos, los hechos
profetizados tienen que ver con
la experiencia de Israel. En Isaas,
la cada de la torres sera algo
favorable, pues eran las fortalezas
enemigas que caeran, brindndoles
el solaz descrito en los versculos
23 al 26. En el caso de Sofonas,
sera algo nefasto, pues seran las
torres de vigilancia de Jerusaln las
que caeran por el ataque enemigo
(Babilonia). Sin lugar a dudas,
Nueva York no est presente en la
interpretacin de estos pasajes.
Lamentablemente, ninguno
de nosotros se aproxima a la
Biblia con la mente libre de ideas
preconcebidas; a pesar de aquello,
cuatro principios introductorios
(entre otros) son tiles para
liberarnos de ellas.
Los principios
1.
La Escritura se interpreta
a s misma: La primera
consecuencia prctica de este
principio es que la Biblia no
depende de otra autoridad
externa. Para interpretar un
pasaje, podemos recurrir a otras
disciplinas, sobre todo histricas
y sociales, pero la informacin
que nos brindan nunca estar por
sobre lo que Dios ha revelado.
Por ejemplo, si leemos que el
apstol Pablo dice: Por tanto,
nadie os juzgue en comida o en
bebida, o en cuanto a das de
festa, luna nueva o das de reposo
(Col. 2:16), tenemos algunas
opciones. Podemos guiarnos
Por Pablo Millanao
{serie} #1
por las corrientes cristianas
contemporneas que desconocen
la vigencia del sbado, y suponer
que el pasaje habla de aquello; por
otro lado, podemos investigar lo
que el resto del Nuevo Testamento
dice al respecto y, principalmente,
revisar el contexto en el cual Pablo
dijo esto en la misma carta a los
colosenses. La segunda opcin es
la correcta, y se desarrolla leyendo
la Biblia, no especulando sobre la
base de otras fuentes de opinin.
La Biblia es sufciente para darse a
conocer por s sola.
2.
La unidad de las Escrituras:
En ltima instancia, Dios es
el autor de la Biblia (2 Tim. 3:16;
2 Ped. 1:20-21), por lo cual, su
contenido tiene unidad y
armona. Sin embargo, las
verdades son reveladas
progresivamente,
por lo que algunos
alegan ciertas
contradicciones.
Casi todas se
pueden resumir
en la pugna
que existe entre
el Dios del
Antiguo Testamento y el del
Nuevo Testamento. Veamos un
ejemplo, que es de los ms usados
por los crticos: Mateo 5:38 al 42,
la llamada lex talionis (xo. 21:23-
25; Lev. 24:18-20; Deut. 19:21). La
ley de talin fue, en su momento,
una forma de frenar la venganza
indiscriminada, limitndola a un
castigo que fuera equivalente
al delito. El mismo principio
refrenar una respuesta violenta
ante un agravio da un paso ms
en Mateo 5: la mxima es, ahora,
responder al mal con el bien. Con
todo, es el mismo principio y no hay
contradiccin.
3.
Prioridad de la interpretacin
literal: A menos que el
contexto del pasaje indique lo
contrario, es preferible interpretar
la Biblia en un sentido literal;
recordemos que la Biblia se
escribi en contextos concretos.
Una vez que interpretemos el
mensaje literal, podemos extraer
las aplicaciones espirituales
o simblicas del pasaje,
salvaguardando que sean feles a
la interpretacin literal. Nos puede
servir de ejemplo la parbola
del buen samaritano (Luc. 10:25-
37). Jess claramente nos indica
cul era el mensaje que deseaba
comunicar: amor al prjimo (Luc.
10:27, 29, 37). Sin embargo, si le
asignamos signifcados simblicos
a los protagonistas o a los detalles
del relato, podemos llegar a otras
conclusiones. No necesariamente
sern herejas teolgicas, pero nos
estaremos desviando del mensaje
que Jess especfcamente quera
entregar con ese relato.
4. Discernimiento espiritual:
Los apstoles Pablo y Pedro
nos transmiten este principio
en 1 Corintios 2:14 y 2 Pedro 1:21,
respectivamente. No podemos
prescindir del auxilio y direccin del
Espritu Santo; tampoco podemos
pretender ser los nicos que tienen
la razn sobre una determinada
interpretacin. Debemos mantener
la mente abierta a la iluminacin
provista por el Espritu, como
tambin, a las opiniones y
perspectivas de otros hermanos
en la fe. La oracin ferviente,
acompaada de una actitud
humilde, es fundamental para
que el mensaje supere nuestras
presuposiciones y llegue a nuestro
corazn.
Relacionado con este
ltimo punto, Jess destac una
actitud imprescindible si deseamos
entender su Palabra: El que
quiera hacer la voluntad de Dios,
conocer si la doctrina es de Dios,
o si yo hablo por mi propia cuenta
(Juan 7:17, el nfasis es aadido). Si
estamos dispuestos a obedecer su
voluntad, Dios la revelar con toda
claridad.
Elena de White nos deja la siguiente
orientacin: En el estudio de la
Palabra, dejad en la puerta de la
investigacin vuestras opiniones
preconcebidas y vuestras ideas
heredadas del ambiente y
cultivadas individualmente. Nunca
descubriris la verdad si estudiis
las Escrituras para vindicar vuestras
propias ideas [...], no tratis de
hacer concordar la Palabra con
esas opiniones. Haced concordar
vuestras opiniones con la Palabra.
No permitis que lo que habis
credo o practicado en lo pasado
gobierne vuestro entendimiento.
Abrid los ojos de vuestra mente
para contemplar maravillas en la
ley. Descubrid lo que est escrito
y afrmad despus vuestros pies
en la Roca eterna (Mensajes
para los jvenes, p. 258).
____________
PABLO MILLANAO es
licenciado en Teologa y
redactor de la ACES.

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