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Ciberlenguaje: Variedad Lingüística Actual

Este documento discute el ciberlenguaje como una variedad lingüística que se ubica entre la oralidad y la escritura. Presenta el ciberlenguaje como una forma innovadora que deja de lado las normas gramaticales y fomenta la creatividad de los usuarios. Analiza muestras de mensajes de texto, chats y correos electrónicos para ilustrar estas características. También examina las fuerzas que impulsan el cambio lingüístico, particularmente la tensión entre la variante popular y la culta de la lengua.

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Ciberlenguaje: Variedad Lingüística Actual

Este documento discute el ciberlenguaje como una variedad lingüística que se ubica entre la oralidad y la escritura. Presenta el ciberlenguaje como una forma innovadora que deja de lado las normas gramaticales y fomenta la creatividad de los usuarios. Analiza muestras de mensajes de texto, chats y correos electrónicos para ilustrar estas características. También examina las fuerzas que impulsan el cambio lingüístico, particularmente la tensión entre la variante popular y la culta de la lengua.

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Vol. 4 No.

8 | Enero Junio de 2010 | Medelln - Colombia | ISSN: 1909-2814







1
EL CIBERLENGUAJE COMO VARIEDAD LINGSTICA
Autor
Amanda Betancourt Arango (abear027@[Link])
Ttulo en ingls
Cyberlanguage like linguistic variety
Tipo de artculo
Artculo de reflexin no derivado de investigacin
Eje temtico
Lingstica aplicada
Resumen
La presentacin del ciberlenguaje como una de las variantes de la lengua incluye una
discusin sobre su carcter como forma intermedia entre la oralidad y la escritura y las
fuerzas responsables de los cambios lingsticos. Por una parte, la vertiente popular que ha
dado origen a la evolucin constante de la lengua y, por otra, la culta que se esfuerza por
recuperar la forma etimolgica. Aqu se destaca el uso innovador del ciberlenguaje que deja
de lado el aspecto normativo de la gramtica y saca a flote la creatividad de los usuarios. El
corpus para el anlisis consta de algunos mensajes de texto y muestras del Chat entre
adolescentes y algunas muestras del correo electrnico usual en el ambiente acadmico
universitario.
Abstract
This presentation of cyberlanguage as one of languages varieties includes a discussion
about its character as an intermediate mode between written and spoken language and the
powers that are responsible for linguistic change. On the one hand, we have the popular use
of language that has given birth to the constant evolution of it. On the other hand, there is
the educated part that makes an effort to keep the etymological form. Here we emphasize
the innovative use of cyber language that leaves out the grammar facets and raises the
creativity of the lingo users. The analysis corpus consists of text messages and pieces of
chat dialogues used by teenagers and some e-mails examples that are used at the university
environment.
Palabras clave
Ciberlenguaje, cambio lingstico, texto, pragmtica, agenda ecolgica
Key words
Cyberlanguage,linguistic change, text,pragmatics, ecological agenda.

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Datos de la investigacin, a la experiencia o la tesis
No aplica
Trayectoria profesional y afiliacin institucional del autor o los autores
Licenciada en educacin, filologa y letras por la Pontificia Universidad Javeriana, Magster
en lingstica espaola por el Instituto Caro y Cuervo de Bogot, Profesora titular jubilada de
la Universidad de Antioquia, miembro del Grupo de Estudios Lingsticos Regionales
(Colciencias- U de A), profesora del Instituto Misionero de Antropologa (IMA- UPB),
colaboradora de varias investigaciones dentro del pas y en el exterior: como el proyecto
sobre el Nuevo diccionario de americanismos, Universidad de Augsburg, Alemania y el
proyecto VARILEX (Variacin lxica del espaol en el mundo), de la Universidad de Tokyo,
Japn. Directora del Atlas lingstico de Antioquia, proyecto del cual se public una muestra
antolgica.
Referencia bibliogrfica completa
Betancourt Arango (2010). El ciberlenguaje como variedad lingstica (Artculo de reflexin
no derivado de investigacin) Revista Q, 4 (8), 19, enero-junio. Disponible en:
[Link]
Cantidad de pginas
19 pginas
Fecha de recepcin y aceptacin del trabajo
24 de agosto de 2009 11 de marzo de 2010
Aviso legal
Todos los artculos publicados en REVISTA Q se pueden reproducir en otros medios de
comunicacin sin nimo de lucro, siempre y cuando se cite la fuente completa: tanto los
datos del autor del artculo como de la publicacin. En medios con nimo de lucro se debe
contar con la autorizacin expresa del autor; en tal caso se debe citar la fuente completa de
la publicacin original (incluyendo los datos del autor y los de la Revista).

***

Introduccin

En este mundo tan cambiante la lengua no es la excepcin. Y quienes la cambian son
precisamente los hablantes porque encuentran en ella los mecanismos para su transformacin. Lo
sorprendente, anotaba un autor, es el hecho de que no cambie totalmente. Todos los estudios
sobre el cambio lingstico apuntan al reconocimiento de la variacin regional y local en contraste
con la unidad nacional y transnacional, gracias a lo cual se puede hablar de comunidad lingstica.

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Esta funcin unificadora la cumplen, en gran medida, los medios masivos de comunicacin.
Uno de los aspectos ms recientes del problema ha sido abordado en el estudio sobre El
espaol en Internet: una mirada a su evolucin. En la discusin en torno al cambio
lingstico propiciado por las tecnologas digitales, las doctoras Mabel Giammatteo e Hilda Albano
(2009) se refieren a dos posturas encontradas: Por una parte, la de quienes defienden y hasta
ven con buenos ojos la irrupcin de Internet y la variedad de gneros cobijados bajo la
denominacin de ciberlenguaje
1
; y por otra, la de quienes ven amenazada la estabilidad de la
lengua espaola habida cuenta de las transgresiones que exhiben los textos que circulan en la
red, desde el punto de vista gramatical, lxico y hasta fontico y fonolgico. Para muchos, estos
cambios pueden llevar al empobrecimiento del idioma.

1. Entre la oralidad y la escritura

En los estudios sobre el ciberlenguaje se advierte un comn denominador y es el de
presentar los discursos propios del mismo como un intento de acercamiento de la oralidad a la
escritura. Este solo hecho llama la atencin, toda vez que en la enseanza y aprendizaje de la
lengua es de vieja data la fijacin de lmites entre el lenguaje escrito y el oral. En cambio, dichos
lmites tienden a desaparecer en el uso de esta modalidad discursiva con caractersticas de la
escritura, porque de hecho se puede conservar, pero a la vez con un gran nmero de elementos
de la oralidad.
Cuando pienso en la funcin de la escuela de acompaar al nio para dar el paso de la
lengua oral a la escrita, me sorprende la habilidad de los jvenes para desenvolverse en el Chat,
para enviar y recibir toda clase de mensajes de texto y, en general, para desempearse como
usuarios en cualquiera de los gneros del ciberlenguaje.
Si alguna vez se ha hablado del fetichismo de la letra (Rosenblat, 1971, pp. 41-81) a
propsito del prestigio de la lengua escrita sobre la oral, habra que reconocer el salto que las
modalidades de escritura presentes en la red estn dando en el sentido de acercar la forma
escrita a la pronunciacin. Escribir como se pronuncia o pronunciar como se escribe? era la
inquietud permanente a la hora de fijar la regulacin ortogrfica. La seduccin de la imagen
grfica ha imperado en los mbitos acadmicos, pero no han sido pocos los estudiosos, desde los
primeros gramticos, entre ellos Elio Antonio de Nebrija y los escritores del siglo de oro de la
lengua espaola, hasta algunos autores actuales, que han subrayado la necesidad de ajustar la
grafa a la pronunciacin, como puede verse en (Quilis, 1977, p. 34):
hay que sealar tambin esa misma intencin fonolgica en la misma
ortografa, al procurar que cada letra represente un sonido y lo refleje fielmente.
Aqu est en nuestra lengua el origen de una larga tradicin que dot al
castellano de un sistema grfico eminentemente fonolgico: que la diversidad
delas letras no esta enla diversidad dela figura, sino enla diversidad dela
pronunciacion [Nebrija, citado por Quilis].

1
El ciberlenguaje se presenta como una variedad heterognea, sumamente creativa y en evolucin, afirman las autoras
de este estudio.

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Para todos ellos, el ideal de la escritura ha consistido en que a cada signo grfico le
corresponda un nico sonido. Y aunque el idioma espaol es de los ms fonticos, estamos
todava lejos del mencionado ideal, ya que hay algunos desajustes entre la grafa y la
pronunciacin que causan no pocos dolores de cabeza para el aprendizaje de la lectura y la
escritura. La puja entre la vertiente popular, a merced de la cual la lengua va evolucionando con
el correr de los siglos, y la culta, que trata de recuperar la forma etimolgica, latinizante, se ha
dado a travs de los siglos. Esta ltima es la que, de alguna manera, desvirta el curso evolutivo
de la lengua al introducir voces en las que confluyen grupos consonnticos extraos, si se tiene en
cuenta los hbitos articulatorios de los hablantes. Tal es el caso de los grupos pt, kt, bs, tm, tn,
kn, gn. Segn Cuervo (1955, p. 763), ha habido conflicto entre la pronunciacin tradicional, que
rechaza tales combinaciones, y la ortografa y la pronunciacin etimolgicas defendidas por los
latinizantes y afrancesados. El mismo Ramn Menndez Pidal (1980, p. 11), en su Gramtica
histrica de la lengua espaola, seala esas combinaciones como extraas a la lengua popular y
de difcil pronunciacin y menciona los nombres de Garcilaso, Cervantes, Quevedo, Caldern
quienes han admitido en el habla literaria algunas simplificaciones de grupos consonnticos en
voces como dino (por digno), malino por (maligno), efeto (por efecto), conceto (por concepto),
coluna (por columna).
Si bien cabe preguntarse: Hacia dnde va la lengua? Rosenblat (p. 49) anota: La historia
nos muestra que la lengua no es del todo el triunfo de la corriente popular ni de la influencia
culta, sino la integracin, siempre inestable, de ambas fuerzas. A ello se debe, en parte, que la
lengua no sea nunca un sistema rgido y cerrado. La postura entre quienes pronostican la
muerte del lenguaje cuando la tecnologa nos rebase y la de aquellos que fijan su atencin en
estos usos innovadores presentes en el ciberlenguaje, representa un tire y afloje que puede ir
para largo, toda vez que en materia de evolucin lingstica nadie ha dicho la ltima palabra.
Mientras algunos miran con preocupacin el avance y masificacin de estas modalidades de
escritura, otros advierten los cambios y dejan de lado el aspecto normativo de la ortografa, para
considerar su aspecto creativo, sin duda una de las caractersticas ms sobresalientes de estos
textos (Giammatteo y Albano, 2009).
Frente al desempeo de los jvenes en el chat y otros gneros del ciberlenguaje, la doctora
M. Gabriela Palazzo (2008) presenta dos puntos de vista: Por una parte, la de un escritor que en
2004 se refera a la ignorancia promovida por Internet con el argumento de que si tanta gente
recurre al mal uso del lenguaje cmo ha de ser que se nivele por lo bajo y se proponga la
ignorancia para todos. Por otra parte, cita al escritor y lingista venezolano Luis Barrera Linares
cuando afirma: Ni en la cotidianidad ajena al ciberespacio ni en la realidad virtual hablamos
mejor ni peor que nadie. Quienes vivimos del lenguaje deberamos ser los mejores modelos en
eso de utilizarlo adecuadamente, aunque para ello no basta con creer que lo hacemos bien y que
son los otros quienes lo hacen mal. Y agrega su propio comentario:

En esta cita notamos cmo se evita la dicotoma Ciberespacio / realidad
(como si el Ciberespacio no fuera una forma de realidad) y la oposicin
construida sobre el juicio lingstico mejor /peor o hablar mal /hablar bien. Por
ello, hay que colocar las responsabilidades sobre el uso de la lengua en
quienes corresponde, en los mbitos adecuados a ello y no culpar a Internet

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como la fuente de todos los males. Es decir, la postura como investigadores del
lenguaje y la comunicacin humana debera situarse en el lugar del anlisis y
no del prejuicio para as construir conocimiento (Palazzo, 2008).
Para determinar si existen cambios en el espaol debido al uso de los nuevos medios
digitales, Giammatteo y Albano (2009) presentan un anlisis de las caractersticas de uno de los
gneros: los fotologs. Oralidad escrita o escritura oralizada? sera como la carta de
presentacin de una tecnologa, Internet, cuyo impacto en la civilizacin es comparable al de la
escritura en la antigedad y a la invencin de la imprenta en los comienzos de la modernidad.
Este tipo de comunicacin aparece dominado por el carcter electrnico del canal con predominio
de la funcin ftica o de mero contacto, segn la teora del lingista Roman Jakobson. Por la
rapidez y su carcter global algunos estudiosos hablan de aspectos no consolidados y en
transicin. Pero todos coinciden en sealar que se desarrolla en el medio escrito, pero participa
de ciertas caractersticas de la oralidad. En suma, con grados diferentes segn los distintos
gneros, Internet ha hecho algo ms que transgredir los lbiles lmites entre oralidad y escritura:
ha dado origen a una hibridacin que comparte rasgos de los dos medios
Al tratar los gneros de la red establecen la precisin de que pese a que el ciberlenguaje
presenta ciertas caractersticas que lo diferencian de otros tipos de comunicacin, no se trata de
un producto homogneo sino ms bien del resultado de la hibridacin constante que se da segn
la modalidad e intereses de los usuarios. Las autoras han seleccionado el gnero de los fotologs
2

cuyos productores (floggers) son en su mayora adolescentes a quienes interesa ms el tipo de
comunicacin emotiva que propiamente informativa. Por tanto, las estrategias comunicativas que
eligen tienden a identificarlos como grupo.
El dinamismo de los textos as como su continua renovacin les imprimen la caracterstica
de una permanencia variable; por otra parte, el contenido de los mismos se limita al intercambio
de saludos o noticias personales cuyo inters se centra en el contacto entre los participantes. A
ello se le suma un estilo breve, sencillo, sin preocupacin alguna en cuanto a la elaboracin
textual.

2. Ubicacin del problema

La inquietud que nos asiste frente al ciberlenguaje como variacin lingstica tiene sus
races en el tipo de sociedad, la posmoderna, caracterizada por una diversidad social producto del
multiculturalismo y del multilingismo, una economa globalizada y un ambiente natural invadido
por las realidades virtuales generadas por los medios electrnicos, que unen personas en
cualquier parte del mundo a travs de Internet y la World Wide Web (Beaugrande, 2002, pp. 48-
49).

2
Es un gnero hbrido compuesto por imgenes asociadas con textos escritos, con una presencia fuerte y continua de
elementos de oralidad. ... Tal como indica el propio trmino fotolog, se trata de un gnero de la comunicacin
ciberntica en el que el texto acompaa a los elementos visuales, que constituyen el pivote sobre el que se monta la
estrategia comunicativa (Giammatteo y Albano).

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Como de todos es ampliamente conocido, el acceso a dichos medios est vedado para una
gran parte de la poblacin. La masificacin de los mismos tiene sus limitaciones: en el sistema
educativo, por el escaso nmero de computadores disponibles; y en los establecimientos (Cafs
Internet) pblicos, por los costos no siempre al alcance de la mayora de los usuarios. Los
beneficios de las tecnologas de la informacin, en contra de lo que cabe suponer, dejan por fuera
de su mbito a quienes no los tienen a su alcance como bien lo advierte Beaugrande: A travs de
una custica irona, el progreso social hacia la inclusin y la igualdad retrocede rpidamente en
nombre del progreso econmico, y algunas de las polticas del siglo XXI se parecen
asombrosamente a las del siglo XIX, tales como el darwinismo social de la supervivencia del ms
apto (pp. 50-51).
En este orden de ideas, es importante resaltar algunas caractersticas del ciberlenguaje
que, como se ver en el siguiente apartado, distan de las formas establecidas si se tiene en
cuenta un enfoque meramente prescriptivo (cmo debe utilizarse la lengua); se entrar a describir
cmo es en realidad utilizada por la poblacin de las muestras seleccionadas y se aplicarn
algunos criterios de anlisis sugeridos por el autor de la Agenda del ecologismo para el estudio del
texto y del discurso, como tambin la metodologa de la pragmtica y del anlisis del discurso de
acuerdo con las teoras vigentes y referenciadas en este trabajo.
Segn dicha agenda, las perspectivas del anlisis incluyen: el texto
3
como un proceso y un
producto (el ciberlenguaje), los participantes o sea los productores y receptores del texto y el
contexto de la situacin. Ello requiere, como lo sugiere el autor, siete estndares de textualidad, a
saber: cohesin, coherencia, intencionalidad de realizar un evento en forma de texto;
aceptabilidad por parte del receptor; informatividad, en el sentido de que el texto o sus aspectos
sean inesperados, interesantes o estimulantes; situacionalidad referente a las conexiones entre el
texto y el contexto de la situacin; y finalmente, intertextualidad, o sea las conexiones entre el
texto actual y los textos previamente utilizados (pp. 133-134). A dichos estndares es preciso
agregar otros criterios de evaluacin, a saber: ... qu tan eficiente es el texto para ser
producido y recibido fcilmente, qu tan efectivo es en promover las intenciones y los objetivos,
y qu tan apropiado es ante el contexto, los participantes y la situacin? (p. 135-136).
Si bien los estndares de textualidad y los criterios de evaluacin arriba mencionados
pudieran parecer algo fro y desprovisto de sentido, se impone la aclaracin de la perspectiva
incluyente adoptada en el presente estudio. Cuando los formadores y personas de autoridad
evaluamos el lenguaje utilizado por los jvenes u otros usuarios con un criterio prescriptivo, en
realidad prescribimos lo que la gente no dice y censuramos lo que realmente dice, como advierte
Beaugrande. Tal criterio es, a todas luces, excluyente porque toma como modelo la norma
gramatical en vez de evaluar si lo dicho o escrito es eficiente, efectivo o apropiado a la situacin,
al tenor de lo expuesto en la teora planteada.
El punto de vista prescriptivo ha imperado en los estudios lingsticos desde la poca en la
que se tomaban como modelo las lenguas latina y griega (llamadas clsicas); posteriormente se
consideraba ejemplar el habla de la nobleza y de la aristocracia. Era la poca en la que la lengua
iba de la mano con el imperio, como se lleg a decir en tiempos de Nebrija y de los Reyes

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Entendemos por texto cualquier evento comunicativo oral, escrito o presentado por cualquier otro medio.

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Catlicos. Lo correcto, lo gramatical, se juzgaba segn el modelo de la gente educada. El lenguaje
literario con el correr de los siglos lleg a ser la modalidad prestigiosa y cualquier uso que se le
apartara reciba la censura de los gramticos. A la luz de estas consideraciones se entiende como
incluyente toda evaluacin que contemple las posibilidades que la lengua ofrece a sus hablantes
para realizar sus potencialidades en forma creativa e interesante. En vez de apabullarlos con
normas ortogrficas y gramaticales que coarten su pensamiento, vale la pena analizar qu tan
efectiva, eficiente y adecuada es la instancia de comunicacin en la que estn envueltos los
interlocutores, aunque las formas empleadas adolezcan de ciertas manifestaciones no tan
cannicas y no sean ptimas si se las juzga con patrones alejados de su realidad social.
En el siguiente apartado pueden verse algunos ejemplos de las variaciones utilizadas por
los usuarios del ciberlenguaje y cmo se advierten coincidencias con las observadas en otras
latitudes, especialmente las tradas a cuento por las autoras de los estudios referidos.

3. Descripcin del corpus

El corpus est conformado por los siguientes grupos de datos:
Mensajes de texto solicitados a estudiantes de la Institucin Educativa Fray Julio
Tobn Betancourt, de El Carmen de Viboral (Ant.), Grado Noveno (9) de educacin
media, con un rango de edad ente 13 y 16 aos.
Algunas muestras del Chat, recogidas en la misma institucin a estudiantes del
grado 7 de educacin media, con edades entre 11 y 13 aos.
Algunas muestras de correo electrnico, casi todas del mbito acadmico y
personal.

Dadas las caractersticas del tercer grupo, correspondiente a muestras del ambiente
universitario, se impone una aclaracin sobre el corpus para justificarlo desde el punto de vista
del objetivo del presente estudio. La toma de muestras para el anlisis que ha dado lugar a este
artculo puede discriminarse de la siguiente manera: Por una parte, se ha hecho acopio de un
buen nmero de mensajes de texto y dilogos (para el caso del Chat) entre adolescentes de la
institucin mencionada, cuyas caractersticas se presentan en los apartados respectivos.
Un tercer grupo est conformado por muestras del correo electrnico entre universitarios
(profesores y alumnos monitores). Si bien las edades de este ltimo no pueden compararse con
las de los dos primeros, el objetivo, vale decir, la perspectiva del anlisis, justifica este aparente
desequilibrio. En efecto, la proximidad o acercamiento a la lengua oral, aspecto predominante del
llamado ciberlenguaje, es lo que se ha destacado como foco central del anlisis. Las muestras del
correo electrnico, pese a la edad y formacin acadmica de los usuarios, tan diferente de los que
conforman los otros dos grupos, exhiben y de qu manera! la mayora de las particularidades de
la lengua oral. Desde este punto de vista, considero vlido un examen mediante el cual se destaca
el predominio de la comunicacin como accin inmediata, como interaccin en la que se cuenta
con los interlocutores en espacios reducidos de tiempo y que da origen a un uso especial de la
lengua que es, justamente, el que se quiere poner en evidencia.
Este ltimo grupo pudiera tomarse como punto de referencia en el que aparecen muchos
rasgos de la oralidad presentes tambin en los textos de los dos primeros grupos, a saber:

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Problemas ortogrficos como ausencia de tildes y de signos de puntuacin, alternancia en el uso
de los pronombres, rupturas sintcticas, uso de vocativos, apcopes, interjecciones y voces
coloquiales, entre otros. Es claro que estos rasgos se dan, aunque no en la misma proporcin, en
los dos rangos de edades.


4. Anlisis y comentario sobre algunos cambios observados

4.1 Mensajes de texto
Para dar cuenta de las diferencias entre la escritura corriente y la que hemos encontrado en las
muestras del ciberlenguaje conviene distinguir:
En cuanto a la ortografa:
Tendencia a la grafa fontica por la cual parece como si se quisiera reproducir la pronunciacin:
uso de K por c o q: muek, pikos, K (que); ll en vez de y.
Supresin de vocales: T, t, (te), m (me), q (que), ps (pues), cuand, Kda, Aunk, staras, nunk,
precnt (presente), Bnozz (buenos), Q, q (que), nunk, est, alcanc..., pro (pero), BN (bien), c l
Kiere (se la quiere); hasta se llega a la abreviatura completa de la palabra: K (qu), T (te), xq
(por qu), ad (adems), T.Q.M. En la omisin de vocales y consonantes se advierte el nfasis
relacionado con la emotividad: sue,o (sueo), emoza (hermosa), moza (por hermosa), chiqui,
eka (mueca), por fa (por favor).
Insercin y trueques voclicos: amu, te (ti), tantuu, maizz (ms).
Trueque de consonantes: plinzezz; supresin: thoazz (todas), Grax (gracias) dInDa (linda), thoon
Io (con yo), zpelo ke nunk c le valla A oLvIdal ke La Le AdOru... (readoro), lo que da como
resultado un lenguaje acaramelado y como cierta melosidad en el trato mediante el cambio de r
por l (pielda).
Uso de signos especiales, como la z en vez de s, la H, h despus de t (thoazz, metHaZz, thu,
amisthad, conziderathe, Manuelitha). Escritura muy particular: w (g), uso de z y h, cambio de r
por l, i (y), c (se), x por s (xe, xolo) y por ch (muxo), c (se), muak, muakzz, mUaKz, muas
(besos).
Multiplicacin de vocales, consonantes y otros signos: Chaoooo, mmmmm, ????, Noooooo,
muuaa, Kierooo.
En general, se omiten las tildes y los signos de puntuacin. Las maysculas no se emplean para
destacar algo sino como parte del juego o arbitrariedad manifiesta en el uso de la lengua escrita.
Uso de expresiones en ingls, aun sin ortografa: live (life), bay (bye), : Frienbs for ever, ai losviu
(I love you), tu morrou*, house* Bay, Bay.
sta tambin falla en espaol: cienta (sienta), ocea (o sea), grasias.

En cuanto a la morfologa:
Juegos de palabras, como cuando se intercala la slaba chu:
Chuo chula chuco chumo...................................ola como
chues chutas chute chukie .................................estas te kie
chumu chucho chuI chusa (Inicial de Isabel).... mucho Isa-
chubel ................................................................... bel

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chusan chuti chute............................................. santi te
chua chumo . chula ........................................... amo la
chuvi chuda . chuda .......................................... vida da
chuu chunos chure ........................................... unos re-
chuga chulos chuin ............................................ galos in-
churre chui chubles ............................................. creibles
chupor chuejem chuplo ....................................... por ejemplo
chutu .................................................................... tu

CHUTE CHUA.....................................................TE A-
CHUMO CHUSAN CHUTI....................................MO SANTI
chuyu chuli chua chuna ....................................... yuliana

Empleo de diminutivos y aumentativos para demostrar cario: saludito, besitos, besote, muchote,
amiguita, personita.
Empleo de la recursividad mediante la insercin del prefijo re: Le AdOru... (readoro).
Uso del pronombre vos sin tener en cuenta la acentuacin en las inflexiones para efectos de la
pronunciacin: vos cres, vos decs, ven, etc.
En la morfosintaxis:
Alternancia de los pronombres t y usted dentro de una misma situacin comunicativa. Se
recurre frecuentemente a la adjetivacin. El uso del posesivo mi y de otras formas pronominales
acenta la expresividad propia de estos discursos: se me cuida mucho, C me kuida muXiziMo,
mi nia helmoza. Igual funcin cumple la modalizacin del verbo quera: Yuli te queria decir que
te quiero mucho y que eres mi mejor amiguita.
En cuanto al lxico:
Es frecuente el uso del vocativo: chiqui, Biscita (biscochita), mi corazon.
Es corriente destacar las manifestaciones de afecto mediante el empleo de interjecciones: eee,
nuUu (el adverbio no usado como interjeccin, con una entonacin especial como de desencanto,
es una modalidad del habla en Antioquia), A (Ah), upa, jem, muak,..jI jI (ji ji)
Voces del lenguaje coloquial: picos, es decir, besos.
Representaciones particulares: 100pre (siempre).
Si bien se observa una tendencia a la simplificacin y un cierto facilismo en la construccin
de los mensajes, hay que destacar ms bien el intento de propiciar un acercamiento a la oralidad.
Algunos signos estn ms cerca del habla que de la escritura. Hasta los matices de la entonacin
afloran en muchas de las formas utilizadas. Claro que tambin puede suponerse la rebelda propia
de estos grupos generacionales cuando hacen caso omiso de la normatividad a la que debe
sujetarse la escritura.
La mayora de las caractersticas sealadas estn presentes tambin en las muestras del
lenguaje utilizado en el chat, como se ver en el siguiente apartado.

4.2 El Chat
En este gnero discursivo la cohesin se mantiene en las secuencias gramaticales. Se
trata de un dilogo en el que los interlocutores caracterizan bien sus intervenciones: saludos,

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despedidas, frmulas rutinarias de diverso orden. Mediante las alusiones al tiempo, como en
cualquier conversacin normal, se busca mantener el contacto, por lo que se reconoce la
funcin ftica como la predominante en este tipo de comunicacin. As puede verse en:
VERO= Cmo ESTAS?
ERICA= BIEN Y TU
VERO= BIEN. Y QUE CUENTAS.
ERICA= CUENTO NUMEROS
VERO= Y QUE TE PARECE LA LLUVIA QUE ESTA CAYENDO
ERICA= MUY GUENA
VERO= PERO QUE ORTOGRAFIA A MI ME PARECE FATAL
ERICA= VEA QUE TAN VERRACA
VERO= Y COMO TE TERMINO DE IR AYER
ERICA= MUY GUIEN
Pese al desalio evidente en la escritura hasta se nota algn inters por la ortografa. Hay
preocupacin por mantener el hilo de la conversacin: Cris: pero respondame pues lo que le
pregunte. Se alterna el pronombre t con usted como en: ola miguita espero q estes bn la kelo
muchitop iio te extao mucho ++, Lina dice= Carolina usted tienes novio, Carolina dice pues
sabes esto es una cosa que debe guardar luego te enteraras; VERO= PERO TU DIJISTE ELLA
NO HABIA VENIDO QUE PORQUE USTED LE DIJO. O FUE MENTIRA.
Se recurre a la elipsis como en terminamos y volviramos, donde se elide el objeto directo:
Lucas dice:
No, ya terminamos.
Orozco dice:
Pero ella le manda todava chocolates
Lucas dice:
No pero ella me los mando para que volvieramos

Dicen frecuentemente; Vamos para los 15 de... (Se sobrentiende, la celebracin de los
15 aos de x persona). En: K ms b nono (Qu ms, bien o no?) las palabras qu y bien se
deducen, gracias a la redundancia. Con este recurso juegan muy bien los internautas a juzgar por
el gran nmero de formas elpticas y apocopadas que utilizan en sus mensajes, y de las cuales se
da cuenta en los apartados respectivos.
Se pasa bruscamente del tema y aun del saludo a la pregunta por el novio o el enamorado,
como se ve en: Ale dice=Bien y q cuentas, algun amor o no, Lore dice: si le cuento no le dice
a nadie y en el siguiente:

Hola bn ok
hola ps bn
OIGA UD TODAVIA QUIERE A VALEN
+ 0 Por Q
NO PARA VER Q TANTO SE DEMORABAN PA PASAR LA TRAGA
POR Q VALEN TB DICE LO MISMO
aaa Pero no a pasado

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AAAAA

Frmulas rutinarias: Ps en la lucha (Pues en la lucha) como respuesta a cualquier frmula
de saludo: Hola Bn o no (Hola, bien o no). Q + (Qu ms), + 0 y Tu (Ms o menos y t); A
LISTO PS Q CUENTA (Ah, listo, pues qu cuenta?). Frmulas de despedida: suerte, Se cuida,
Picos, Vale chao, agale (Hgale) NIMO! ; agaleeee.
La interjeccin gas es muy usada, sobre todo entre los jvenes, en esta regin, para expresar
desagrado: gax q peresa (gas, qu pereza!).
El uso de Mucho, con valor adverbial, es muy corriente en el habla antioquea: Mucho tonto,
Mucho ahuevado no (Mucho ahuevado, no?), Muchos bobos. Con cierto matiz irnico, es
frecuente la frmula: DE MALAS, como se nota en:
DE MALAS si eeso es lo que ella quiere Ps (pues) le hacemos el honor.
Frmulas de cortesa, bastante escasas, por cierto: Perdn.
Dems, como frmula asertiva, se usa reiteradamente en:

Cris: pero respondame pues lo que le pregunte
Vero: si x q yo creo q ha calvete osea Elkin ya se le paso la bobada.
Cris: Demas que era puro visage no
Vero: Demas q si x q el no me ha vuelto a decir nada.
Cris: Y es que el que le decia
Vero: si un dia me dijo una bobada
Cris: Demas que era para que Diego no le digera no
Vero: Demas q si pero mucho ahuevado no.
Cris: le hizo perder una gran oportunidad.
Vero: claro q si mucho tonto

El valor pragmtico de la intensificacin puede verse en respuestas como: super (sper),
Mucho bobo, y en la mayora de las expresiones utilizadas.
En cuanto al vocabulario, se recurre a formas apocopadas, ms que todo en los nombres:
Valen (Valentina), Cris (Cristina), Vero (Vernica), Caro (Carolina), Dany (Daniel), volei (volley-
ball), parce (parcero), pa (para); a expresiones del habla coloquial: traga (enamoramiento), picos
(besos), charro, -a (gracioso, chistoso), bravo (disgustado, de mal humor), verraco,-a
(destacado, bueno), caar (decir mentiras), como en: Lore dice: pues no me cae porque
aunque sea haca en este cagadero yo se que voy a salir adelante. Ale dice= No le estoy caando
solo le estoy contando; y en las de la jerga juvenil: visage (visaje, es decir, mirada, vigilancia,
espionaje) (Henao y Castaeda, 2001, p. 160), ahuevado, cucha (mam), parce, parcero (amigo,
compaero), parche (un lugar), desparchadita (sin programa), cuadris (de cuadrarse= conquistar
a alguien): Ale dice= Y xq no le pide el cuadris o es q no es capaz.
Se trata de un lenguaje altamente expresivo y emotivo, como se advierte en el uso de
diminutivos: etoii desparchadita, monita, chato, nadita, miguita (amiguita), la kelo (la quiero)
muchitop; en el uso del hipocorstico: tati; de interjecciones: gas, jjo, jajaja; de apodos: calvete,
titn; de vocativos: amiga, monita, parce, miguita (amiguita), chiquitina; de onomatopeyas:
ADIOS Mua, Mua, bay bay muua (la despedida del ingls con la ortografa espaola),

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Natalia= mmmmm; Leidy: Ha enviado un zumbido.
Se recurre al uso de imgenes: HORA, entrenar , I q mas con car! (Y qu ms con
Caro?), ESCUCHAR MUSICA, A que (A qu hora?), chau me tengo que ir, y, en
general, a los llamados emoticones: No, yo no tengo novio and you? Carolina: Noooooo.
Tampoco son raros los insultos: Sabe que Monojojoy no me buelva a ahlar (Sabe qu,
Monojojoy? No me vuelva a hablar). Insulto altamente expresivo, sobre todo por la alusin al jefe
guerrillero. Y este otro: ... ah... y digale a angie q no vuelva a pasar por mi q no me voy a
bolver hacer con ustedes entendio boba. Fastidiosa.
Tampoco hay mayor preocupacin por separar las palabras: adicho (ha dicho), osea (o
sea), asi (ah, s), esque (es que), nose (no s), depronto (de pronto); ni por los signos de
puntuacin. En general, la ortografa se caracteriza por ciertas alteraciones mediante las cuales
los jvenes y adolescentes quieren afirmar su identidad o, simplemente, rebelarse contra lo
establecido, como puede verse en:
wolap - HOLA
komo thaz cmo ests
ke haz hecho = qu has hecho
Te kelo muchop = te quiero mucho
chau pikos chau, picos

Y en este otro ejemplo: Hool como istas bn Hoo noo

Para completar este recorrido por el ciberlenguaje se ver cmo funciona en el correo
electrnico en el cual, hechas las observaciones pertinentes, las particularidades del mismo no se
dan en la misma proporcin que exhiben las muestras de los gneros precedentes por haber sido
recogidas entre una poblacin adolescente.

4.3 Correo electrnico

La muestra se ha tomado del mbito acadmico universitario y contiene algunos mensajes
facilitados por colegas que mantienen comunicacin por este medio. En general, los textos
exhiben un alto grado de oralidad que se manifiesta en frmulas rutinarias como Hola, Buenos
das, Buenas noches, Con gusto (usada directamente como despedida); en el empleo de decticos
locales y temporales del tipo: aqu, ac, el viernes, antes del 30, maana en la tarde, etc. La
puntuacin es algo descuidada, como cuando se escribe una coma donde debera ir un punto. A
veces omiten las maysculas despus del punto, tambin el acento diacrtico en los interrogativos
qu, quin, cul, cmo, dnde, etc. y en los pronombres personales l, t, m, etc. En aras de la
brevedad se sacrifica la claridad del mensaje, sobre todo si lo lee alguien que no comparte la
situacin comunicativa en la que se producen estos textos. Tambin son frecuentes los anacolutos
y dems rupturas sintcticas, as como la omisin o la redundancia de pronombres, toda vez que
en este tipo de comunicacin interesa ms el contenido informativo que la forma y la correccin
gramatical. Abundan los actos ilocucionarios de recordar, informar, explicar, invitar, confirmar,
agradecer, prometer.
Veamos algunos ejemplos para comentar los rasgos sobresalientes:

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1. Querida Amanda:

Espero que ests muy bien as como todos tus asuntos personales. Por mi parte que sepas que
todo va muy bien, trabajando duro, pero lleno de mucha energa y alegra.

Recib la hoja de vida del profesor chileno, as como los datos complementarios. Una vez hable
con las personas claves aqu en la Facultad te aviso, vale.

Mil gracias y que tengas una buena noche.

Edwin

Aunque llama la atencin la estructura tan convencional de este mensaje, se advierten
rasgos de oralidad tanto en las frmulas de agradecimiento y de despedida como en la frmula
rutinaria vale. Por lo dems, la escritura es casi impecable, excepto por el quesmo de la
expresin: Por mi parte que sepas que todo...

2. Claro que si Amanda

Estoy en Bogota te llamo maana que llegue.

Gracias

Dora

Interesa ms que todo el contacto, de ah la brevedad y la falta de preocupacin por la
forma. Esto se manifiesta en la irrupcin de conectores anafricos (Claro que s) sin ms
referencia a la situacin previa. La alusin a la situacin locativa y temporal es tambin
caracterstica de la oralidad. Es casi como si las personas estuvieran frente a frente. Aqu se
agradece y confirma algo mediante el empleo de frmulas rutinarias que le dan fuerza expresiva
al mensaje. Por la rapidez se omite el acento diacrtico del adverbio s y la coma para introducir el
vocativo Amanda. El que se emplea en vez del relativo temporal cuando.

3. Moni

Buenos dias

Aqui la red es una tragedia y ni siquiera puedo buscar una direccion.

Por favor haces llegar a Hader (admisiones) este mensaje.

Gracias


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El hipocorstico inicial Moni (apcope de Mnica) manifiesta un alto grado de confianza y
camaradera ms propio del lenguaje oral que del escrito, oralidad que se evidencia tambin en la
frmula de saludo, y en el dectico aqu. Obsrvese la ausencia de comas en las frmulas de
introduccin, saludo y despedida. Se prefiere el verbo en presente de indicativo.

4. Paula Andrea

Habl con el profesor Jos Ivn por celular y el est de acuerdo con la
reservacin.

Muchas gracias


Del vocativo inicial, sin el signo de puntuacin respectivo, se pasa directamente al asunto.
Se omite el diacrtico del pronombre l. De nuevo, la frmula de agradecimiento sin ms
formalidades.

5. Moni

Buen da!

Si te queda fcil averiguarme cuantos profes se han capacitado este ao y cuantos cursos
nuevos hemos publicado en MOODLE. Necesito hacer un informe pero si esto les gasta mucho
tiempo no lo hagan que yo lo calculo en forma aproximada.

Un abrazo

Saludos a todos

Se introduce la forma apocopada Moni sin los dos puntos. Luego el saludo, poco
convencional en nuestro medio, y con un solo signo de admiracin. Tendencia a la brevedad:
profes. Se omite la distincin de cuntos con sentido interrogativo del que no lo tiene y el uso de
la coma en la oracin compuesta del prrafo central. Nuevamente, frmulas de despedida sin la
respectiva puntuacin.

6. Este es el nombre del diplomado.

DIPLOMADO EN GESTIN REGIONAL DE LA INVESTIGACIN Y LA INNOVACIN

Averigua con Natali en la Vicerrectora de Investigacin si ya tiene codigo
y que por favor no lo d.


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Gracias

Uso del punto en vez de dos puntos despus de diplomado: Omisin del acento ortogrfico
en cdigo y de s en nos. Los actos ilocutorios de ordenar y agradecer se matizan con las
respectivas frmulas de cortesa.
7. Moni y Martha

Que pena con ustedes como son de juiciosas, pero no s ms sobre esto.

Mi producto es muy pobre, me lo invent o lo constru a partir de muchas
lecturas o vivencias que he realizado a travs de todos estos aos y por eso
no tiene bibliografa.

Por favor me leen con lupa para ver si con vuestras observaciones lo puedo
mejorar.

Un abrazo

Los vocativos se introducen sin el signo respectivo. Se omite el acento diacrtico en Qu. La
frmula rutinaria Qu pena con ustedes... tiene un gran poder anafrico pues remite a alguna
informacin que no se trae a cuento en el texto. Se rompe la concordancia pronominal entre la
forma verbal me leen y el sintagma preposicional con vuestras observaciones.

8. Gracias Hctor

Un abrazo

Dora

Este mensaje se caracteriza por la brevedad, la ausencia de signos de puntuacin y por las
frmulas rutinarias de agradecimiento y de despedida.

9. Cordial saludo

Hace unos minutos lleg este mensaje y debemos enviar esta informacin antes
del viernes a admisiones para que ellos la recopilen y envien a la
Vicerrectora administrativa.

Por favor cada uno coloque sus necesidades y envien el formato a Mariana
para que ella lo consolide y devuelva a la oficina de admisiones.

Creo que Alejandro y David deben hacerlo conjunto.


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Gracias

Se advierte una ruptura sintctica en el ltimo enunciado: Creo que Alejandro y David
deben hacerlo conjunto por el uso del adjetivo conjunto como adverbio de modo al que le falta la
preposicin en (en conjunto). De nuevo, los decticos temporales: Hace unos minutos... ...antes
del viernes como rasgos de oralidad. Ntese la atenuante de la cortesa verbal para la orden que
se imparte: ...debemos enviar esta informacin antes del viernes.... Cortesa que se refuerza
ms adelante con la frmula Por favor antes de los verbos en modo imperativo: coloque, enven.
La expresin Creo que... y la frmula Gracias actan tambin como atenuantes de la orden
impartida.

5. Conclusiones

Una vez realizado el anlisis de las muestras se puede afirmar, con Giammatteo y Albano
(2009): ... el ciberlenguaje se presenta como una variedad heterognea, en transicin y
sumamente creativa. Persiste la inquietud acerca de cules rasgos podran fijarse en la
estructura de la lengua. Todo parece indicar que existe la intencin manifiesta de trasladar las
caractersticas de la oralidad a la escritura, de acentuar el carcter ftico-emotivo propio de este
tipo de comunicaciones y, en todo caso, de hacer gala de las transgresiones propias de la jerga
juvenil. Y agregan las autoras que se trata de un terreno en el que cualquier cambio es posible.
Para ellas la inestabilidad es la constante, pero, eso s, sobre una estructura firme la sintaxis- sin
que se sepa cules de estas variantes podran estar destinadas a permanecer. Tal vez lo que
subsista [continan las autoras] sea la conciencia de que la lengua interiorizada por el hablante
el cdigo saussureano puede permitirse adaptaciones y reformulaciones de superficie, siempre
y cuando no se altere su esencia el ncleo sintctico duro.
Desde la perspectiva incluyente adoptada en este estudio, no queda otra postura que la de
contar con esta variedad lingstica. Cabra preguntarse, no obstante, cunta responsabilidad le
incumbe a Internet, si es que se acepta que haya permeado algunos usos corrientes de la lengua.
Valdra la pena traer a cuento lo que ha pasado tradicionalmente con los problemas de escritura y
manejo del idioma entre adolescentes e, incluso, entre universitarios. Desconocimiento del canon
en todos los niveles de la lengua ha sido la constante hasta el punto de que si se comparan esos
textos con los que han sido materia del anlisis presentado en estas pginas, es posible encontrar
no pocas coincidencias entre unos y otros. Ms bien cabra suponer que los usuarios cada vez
toman ms conciencia de encontrarse frente a otra variedad de lengua que pueden manejar con la
misma naturalidad e inmediatez propias del habla.
Frente a las tecnologas de la informacin, el usuario responde con un mecanismo de
adaptacin que no tiene por qu alterar las palabras ni las estructuras gramaticales en otras
esferas del ambiente comunicativo. La necesidad de abreviar por limitaciones de tiempo y de
costos no es nueva. De hecho, la utilizacin de otros cdigos como el de Morse, la taquigrafa, la
misma telefona, en sus inicios, tenan como nota distintiva la brevedad de los mensajes
manifiesta en la omisin de partculas y en la reduccin de los mismos a su mnima expresin.
Lo que se advierte es que el hablante (interlocutor, para el caso) siempre est en
condiciones de distinguir, cuando se enfrenta a cada situacin comunicativa, cul es la modalidad

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que va a usar. As, en situaciones formales como es el caso de la correspondencia comercial, de
negocios, oficial, acadmica, cientfica es cuidadoso en grado sumo de modo que el resultado sea
efectivo, eficiente y adecuado para los fines que persigue al escribir. El desalio que se advierte
en la red no tiene por qu permear las situaciones formales en las que se extrema el rigor a la
hora de codificar el mensaje.
En conclusin, el acercamiento al ciberlenguaje ha permitido mirar esos discursos como
testimonios vlidos para ser tomados de manera seria tanto en la teora como en la prctica.
Segn Beaugrande, es preciso recoger y evaluar datos confiables sobre las modalidades
lingsticas [el ciberlenguaje, en este caso] vigentes en la sociedad a la que, en teora, se le
suministra educacin. Una vez establecidos los grados de uniformidad o diversidad lingstica,
podemos valorar cmo son recibidas por los diferentes grupos las posibilidades comunicativas
ofrecidas por la educacin con miras al diseo de estrategias ms apropiadas y realistas. As
vemos la forma de llegar a un consenso sobre los criterios y las estrategias para una lectura y
escritura eficientes y efectivas, sobre nuestros mtodos de comunicacin con lectores y escritores
aprendices de diversas procedencias (p. 175).
Bibliografa
Cuervo, R. J. de. (1955). Apuntaciones crticas sobre el lenguaje bogotano con referencia
al de los pases de Hispanoamrica, 9. ed. Bogot: Instituto Caro y Cuervo.
Crystal, D. (2006). Language and the Internet. Cambridge: Cambridge University Press.
De Beaugrande, R. (2002). La agenda del ecologismo para el estudio del texto y del
discurso. En Instituto Caro y Cuervo, y Universidad Nacional de Colombia (Eds.), Curso
internacional: anlisis del discurso en las ciencias sociales, la cultura y el territorio.
Bogot: Instituto Caro y Cuervo, pp. 31-207.
Ducrot, O. (1982). Decir y no decir. Barcelona: Anagrama.
Escandel V., M. Victoria. (1996). Introduccin a la pragmtica. Barcelona: Ariel.

Haverkate, H. (1994). La cortesa verbal. Estudio pragmalingstico. Madrid: Gredos.
Henao, J. I. (Ed.) (2008). Investigaciones lingsticas en Antioquia. Medelln: La Carreta
Editores E. U.
Henao S., J.I. & Castaeda N., L. S. (2001). El parlache. Medelln: Editorial Universidad de
Antioquia.
Jakobson, R. (1984). Lingstica y potica. En Ensayos de lingstica general. Barcelona:
Ariel.
Menndez Pidal, R. (1980). Manual de gramtica histrica espaola. 16. ed. Madrid:
Espasa- Calpe.
Palazzo, M. G. (2008, 4, 5 y 6 de septiembre). Consideraciones sobre el uso y las

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representaciones sociales del discurso juvenil en el ciberespacio. 10 Congreso Redcom
Conectados, Hipersegmentados y Desinformados en la Era de la Globalizacin,
Universidad Catlica de Salta, Argentina.
Quilis, A. (1977). Estudio y edicin de las reglas de orthographa en la lengua castellana de
Antonio de Nebrija. Bogot: Instituto Caro y Cuervo.
Ramrez P., Luis Alfonso & Acosta V., Gladys L. (2005). Estudios del discurso en Colombia.
Medelln: Universidad de Medelln y Asociacin Latinoamericana de Estudios del Discurso
(ALED).
Rosenblat, A. (1971). Nuestra lengua en ambos mundos. Estella (Navarra): Salvat
Editores, S.A.

Cibergrafa

Betancourt A., A. (2009). El ciberlenguaje, una variedad para tener en cuenta. Interaccin.
Revista de comunicacin educativa, 50, 8-11. Disponible en:
[Link]/[Link]?x=20161005

Giammatteo, M. & Albano, H. (2009, 10 de marzo). El espaol en Internet: una mirada a
su evolucin en los fotologs. Revista Digital Universitaria, 10, 3. Coordinacin de
Publicaciones Digitales. DGSCA-UNAM. Disponible en:
[Link]

Palazzo, G. (2005) Son corteses los jvenes en el chat? Estudio de estrategias de
interaccin en la conversacin virtual, Revista TEXTOS de la CiberSociedad, 5. Disponible
en: [Link]

Agradezco a Ana Mara Hoyos B. y a Margarita Giraldo Duque, profesoras de la Institucin
mencionada, la recoleccin de las muestras analizadas. Y a la Prof. Donna Zapata Z., de la
Universidad de Antioquia, por haberme facilitado el corpus del correo electrnico utilizado en
este estudio.

Revista Q
Revista electrnica de divulgacin acadmica y cientfica
de las investigaciones sobre la relacin entre

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Educacin, Comunicacin y Tecnologa
ISSN: 1909-2814
Volumen 04 - Nmero 08
Enero - Junio de 2010
Una publicacin del Grupo de Investigacin Educacin en Ambientes Virtuales (EAV),
adscrito a la Facultad de Educacin de la Escuela de Educacin y Pedagoga
de la Universidad Pontificia Bolivariana, con el sello de la Editorial UPB.

[Link] [Link]
revista.q@[Link]
Circular 1a 70-01 (Bloque 9)
Telfono: (+57) (+4) 415 90 15 ext. 6034 6036
Medelln-Colombia-Suramrica

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