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Definición de Concupiscencia en Teología

La concupiscencia se refiere a la inclinación natural de los seres humanos hacia el mal como consecuencia del pecado original. En términos generales, es el deseo por lo que produce satisfacción carnal. En la teología católica, es un apetito bajo contrario a la razón, con el objeto de gratificar los sentidos. La Iglesia distingue entre concupiscencia actual (deseos desordenados) y habitual (propensión a sentirlos). Aunque no se identifica con el pecado, la Biblia lo describe como el origen del pecado y
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Definición de Concupiscencia en Teología

La concupiscencia se refiere a la inclinación natural de los seres humanos hacia el mal como consecuencia del pecado original. En términos generales, es el deseo por lo que produce satisfacción carnal. En la teología católica, es un apetito bajo contrario a la razón, con el objeto de gratificar los sentidos. La Iglesia distingue entre concupiscencia actual (deseos desordenados) y habitual (propensión a sentirlos). Aunque no se identifica con el pecado, la Biblia lo describe como el origen del pecado y
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CONCUPISCENCIA En la teologa cristiana, se llama concupiscencia (del latn concupiscenta, de cupere, desear, reforzado con el prefijo con) a la propensin

natural de los seres humanos a obrar el mal, como consecuencia del pecado original. En su sentido ms general y etimolgico, concupiscencia es el deseo que el alma siente por lo que le produce satisfaccin, "Deseo desmedido" no en el sentido del bien moral, sino en el de lo que produce satisfaccin carnal; en el uso propio de la teologa moral catlica, la concupiscencia es un apetito bajo contrario a la razn. Aqu apetito quiere decir inclinacin interna, y la referencia a la razn tiene que ver con la oposicin entre lo sexual y lo racional, no con el uso comn de la palabra razn. El objeto del apetito sensual, concupiscente, es la gratificacin de los sentidos, mientras que el del apetito racional es el bien de la naturaleza humana, y consiste en la subordinacin de la razn a Dios. En la prctica se llama apetito al apetito sensual, o concupiscente, y razn al apetito racional as entendido. La Iglesia Catlica distingue entre concupiscencia actual, que son los deseos desordenados, y concupiscencia habitual, que es la propensin a sentir esos deseos. La concupiscencia no se identifica en la moral catlica con el pecado, sino con la inclinacin a cometerlo, pero en la fe cristiana s se identifica con el mal puesto que la Biblia as lo describe en la Epstola Universal de Santiago, captulo primero versculos 13 al 15: "Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni l tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atrado y seducido. Entonces la concupiscencia, despus que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte" . Esto tiene que ver con las distintas interpretaciones del pecado original, que para la mayora de los telogos protestantes corrompi la naturaleza humana, hasta entonces inclinada al bien, y para los ortodoxos y catlicos priv a los hombres del don que hasta entonces compensaba la propensin de la naturaleza humana, desde su mismo origen, hacia el mal. La inclinacin al mal del bautizado es explicada de diferente manera por ortodoxos, coptos y catlicos por una parte y por protestantes por otra. Para la Iglesia Catlica y Ortodoxa, por el bautismo Dios perdona al cristiano todos sus pecados , aunque permanecen muchas de las consecuencias del pecado original; as que no recupera el don perdido, igual que no recupera la inmortalidad corporal, que si bien no era parte de la naturaleza propiamente humana antes del pecado de los primeros padres, s se ha considerado como una gracia especial de la que gozaban los primeros padres Adan y Eva. Esta gracia de la inmortalidad se perdi como castigo a su pecado. Los protestantes estn divididos,por otra parte algunos consideran que el bautismo no perdona ningn pecado mientras que la mayora piensa que el bautismo es necesario para la salvacin, solo estn de acuerdo en que la concupiscencia no desaparece con el bautismo.

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