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Historia del Hospital en la Isla del Rey

Este documento presenta un índice del libro "El Hospital de la Isla del Rey del Puerto de Mahón". El libro contiene 20 capítulos que recopilan textos publicados sobre la historia de la Isla del Hospital y su uso como hospital naval inglés, francés y estadounidense. También incluye secciones sobre el entorno natural de la isla y otras historias relacionadas con el hospital. El prólogo destaca el esfuerzo de recuperar no solo las instalaciones sino también la memoria colectiva asociada a este importante lugar patrimonial de

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Historia del Hospital en la Isla del Rey

Este documento presenta un índice del libro "El Hospital de la Isla del Rey del Puerto de Mahón". El libro contiene 20 capítulos que recopilan textos publicados sobre la historia de la Isla del Hospital y su uso como hospital naval inglés, francés y estadounidense. También incluye secciones sobre el entorno natural de la isla y otras historias relacionadas con el hospital. El prólogo destaca el esfuerzo de recuperar no solo las instalaciones sino también la memoria colectiva asociada a este importante lugar patrimonial de

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EL HOSPITAL DE LA ISLA DEL REY DEL PUERTO DE MAHN

Edita: Amies de l'Illa de l'Hospital Imprime: Editorial Menorca, SA - T. 971 35 16 00 DL: ME-127/2007

ndice de contenidos
PRLOGO A LA SEGUNDA EDICIN- Luis Alejandre Sintes PRESENTACIO- Arturo Bagur Mercadal PRLOGO- Luis Alejandre Sintes INTRODUCCIN- Amigos de la Isla del Hospital NDICE CRONOLGICO CRONOLOGA COMPARADA PRIMERA PARTE RECOPILACIN DE TEXTOS PUBLICADOS SOBRE LA ISLA DEL HOSPITAL CAPITULO 1. LA BASILICA CRISTIANA DE LA ISLA DEL REY. CAPITULO 2. ALFONSO "EL LIBERAL", II DE CATALUA y III DE ARAGN. Antonio Cendn Melis CAPITULO 3. MENORCA BRITNICA. TOMO I - LA REINA ANA Y JORGE I. (1712-1727). Micaela Mata CAPITULO 4. UN PIONERO HOSPITAL NAVAL INGLS EN MENORCA. Maite de Medrano de Olives CAPITULO 5. LA MENORQUINA ISLA DEL REY Y LA ODISEA DE UN TAL PEDRO COCA. Simn Gual Truyol CAPITULO 6. LA TENACIDAD DE PEDRO COCA. Luis Alejandre Sintes CAPITULO 7. MANUEL RODRIGUEZ Y CARAMAZANA. J.M. Vidal Hernndez y A. Ballesteros Fernndez. 9 II 13 17

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CAPITULO 8. FUGA DE PRISIONEROS INGLESES Y SECUESTRO DEL PINGUE VIRGEN DEL ROSARIO. Baldomero Hernndez Carreras CAPITULO 9. L' HOSPITAL NAVAL BRITNIC DE L'ILLA DEL RE: UN SMBOL. Toms Vidal Bendito CAPITULO 10. REAL HOSPITAL MILITAR DE EXRCITO Y MARINA. Antonio Cendn Melis CAPITULO 11. LA ESCUADRA HOLANDESA EN EL PUERTO DE MAHN. Antonio Cendn Melis CAPITULO 12. EL Dr. JONATHAN MESSERSMITH FOLTZ DE LA MARINA NORTEAMERICANA EN MAHN 1839-1841. Antonio Cendn Melis CAPITULO 13. LAS HIJAS DE LA CARIDAD. Luis Alejandre Sintes CAPITULO 14. LA ISLA DEL HOSPITAL EN LA GUA DEL ATENEO DE MAHN DEL AO 1911. Jos M Cardona Nata CAPITULO 15. EL MUNDO MILITAR. Notas Menorquinas. La Isla del Rey. Manuel Vidal y Lpez. CAPITULO 16. EL BIEN PBLICO. Antonio Cendn Melis CAPITULO 17. ECOS DE VILLA CARLOS. Antonio Cendn Melis CAPITULO 18. EL ACORAZADO ROMA Y EL HOSPITAL DE LA ISLA DEL REY. Antonio Cendn Melis. Jos Campos Pascual.

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CAPITULO 19. LA BATERA F-10 DE LLUCALARY. EL ACCIDENTE DEL DA 26 DE JUNIO DE 1953. Antonio Cencln Me lis. J.H. Bayo CAPITULO 20. MENORCA Y LA ISLA DEL REY, ENCRUCIJADA DE NACIONES. Luis Alejandre Sintes y Miguel ngel Limn Pons CAPTULO 2 1 . EL HOSPITAL MILITAR DE LA "ISLA DEL REY" EN MAHN. Datos para su Historia. Dr. Juan Quetglas Moll, Dr. Patrocinio Moratinos Palomero

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SEGUNDA PARTE EL ENTORNO NATURAL L'ENTORN NATURAL DE L'ILLA DEL RE. David Carreras Mart, Antoni Escandell Salom, Pere Fraga i Arguimbau, Valentn Prez Mellado TERCERA PARTE OTRAS HISTORIAS DE LA ISLA DEL HOSPITAL FOTOGRAFAS PARA EL RECUERDO ANEXOS ANEXO 1. ANEXO 2. ANEXO 3. ANEXO 4.

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ACTA FUNDACIONAL MEMORIA 2004-2005 MEMORIA 2005-2006 PLAN DE USOS. Isabel Espiau Espiau

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NDICE DE FIGURAS

PRLOGO A LA 2a EDICIN
Cuando a comienzos de este ao, lanzamos la primera edicin de este libro, con una tirada de 2.000 ejemplares, no imaginbamos que antes de finalizarlo, estaramos obligados a reeditarlo "corregido y aumentado". Solo tenemos palabras de agradecimiento hacia todas las personas que, leyndolo, divulgndolo, se han acercado a nosotros y nos han dado su aliento para seguir trabajando en la fascinante empresa de recuperar el viejo Hospital de la Isla del Rey. El ao 2006 ser por tanto el ao de la mentalizacin, de la sensibilizacin de la opinin pblica menorquina, y en ello incluyo a los insulares residentes y a los menorquines de fuera que nos quieren, que nos apoyan, que nos comprenden. Pero tambin ser el ao de la consolidacin. Al escribir estas lneas en marzo, tres empresas constructoras trabajan en la Isla con diferentes proyectos, bien definidos y redactados, financiados, con dificultades que estoy seguro- superaremos. Se estn levantado las pilastras 4 y 8 con fondos del Ayuntamiento de Mahn y de la Fundacin "La Caixa"; rehabilitamos la Casa del Capelln con apoyo del Grupo Serra y financiacin de "SaNostra"; saneamos bvedas con apoyo de la Cmara de Comercio, del

Colegio de Mdicos y del programa Leader; reconstruimos un contrafuerte y una cisterna con apoyo del Consell Insular y del propio Ayuntamiento; esperamos un firme apoyo de la Conselleria de Medi Ambient del govern Balear, para rehabilitar el sistema de recogida de aguas pluviales. Esta Conselleria, a travs de IBANAT nos ha prestado apoyos importantsimos en traslado de materiales en helicptero y en limpieza de vegetacin invasora. Renovamos por tanto, querido lector, todas nuestras ilusiones, a los dos aos de trabajos, con 2000 ejemplares de la primera edicin de este libro en la calle, muestra clara de que el camino que emprendimos no era malo; que se equivocaron los falsos profetas al sentenciar "a priori" nuestro fracaso, apoyado en el triste sino del "no hi ha res que fer" Creo hemos contribuido a aumentar la autoestima de la sociedad de la que formamos parte, y convencido de que, si trabajamos unidos conseguiremos lo que queramos, seremos mas respetados por quienes nos conozcan y sobre todo, podremos transmitir a las generaciones que nos siguen un legado patrimonial irrepetible. Luis Alejandre Sintes Marzo, 2007

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PRESENTACIO
L'Associaci d'Amics de l'ilia de 'Hospital em sol-licita un escrit de presentado del libre que estn editant sobre la historia de I'Hospital de l'Illa del Rei del port de Ma, amb satisfacci acull la seva petici, ja que es tracta d'un pas mes en la rehabilitaci, i no nomes en la fsica, sino tamb en la nostra memoria col-lectiva que aquest nimos grup de voluntaris est portant a terme en aquest emblematic referent patrimonial del nostre port. L'Ajuntament sempre ha valorat la participaci deis ciutadans en les tasques de protecci i conservado del patrimoni col-lectiu, com un element complementari i indispensable de les que, per llei, teen atribides les administracions publiques. Per tant, aquesta col-laboraci sustenta el principi que la ciutat s una cosa de tots, i no noms d'aquells que, per les seves responsabilitats, teen atribuida la seva salvaguarda. Per ac, els treballs que en els ltims temps desenvolupen els membres de l'Associaci dAmics de l'Illa de I'Hospital, que tendeixen a la recuperado per a tots el maonesos d'aquest important patrimoni situat al nostre incomparable port, han de ser objecte del reconeixement de totes les persones que estimam la nostra ciutat i els seus valors histories i patrimonials.

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L'edici d'aquest llibre afegeix un esforc mes en la feina de donar a conixer el que ha estat, s i hauria de seguir sent aquest enclavament en el context de la nostra memoria col-lectiva, i un toe d'atenci per encoratjar a la participaci en la tasca de preservaci del nostre patrimoni com, com el millor llegat que podem oferir a les noves generacions de ciutadans. Faig constar, per tant, el meu particular reconeixement - i cree que aquest tamb inclou el sentiment de tota la gent de Ma - per la tasca que executa aquest voluntariat cultural que s'agrupa entom de l'Associaci d'Amics de l'Illa de l'Hospital.

Arturo Bagur Mercadal Alcalde de Ma

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PRLOGO A LA Ia EDICIN
Cuando en septiembre de 2004, comenzamos nuestras actividades en la Isla del Rey o del Hospital, desconocamos, creo, el alcance de nuestro empeo. Por supuesto ramos conscientes del extremo deterioro de sus edificios, de la degradacin de su entorno natural, de la opinin generalizada entre la poblacin de Mahn y de Es Castell, principalmente de que aquello no poda seguir as, s que no podamos mantener en el centro del puerto aquella mancha abandonada, oscura, degradada, invadida por ratas, habitada circunstancialmente por otra especie, tambin depredadora, como es el ser humano que haba destrozado piedras centenarias, haba robado lo nico robable que eran las ricas maderas de la techumbre, que utilizaban pasillos y tabiques para hacer "batallas anti-estrs" con pistolas de pintura. Conocamos la resea de Ramn Muntaner sobre la llegada, aquel 5 de enero de 1287 de Alfonso III y su menguada y dispersa flota, conocamos referencias del Hospital Ingls en sus dos fases y la presencia francesa y norteamericana utilizando la Isla y sus instalaciones como "base intermedia". Y por supuesto tenamos el testimonio aun vivo de la ltima fase hospitalaria, que se cerr en 1964, con los recuerdos de las personas que estu-

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vieron all, mdicos, enfermeros, barqueros, soldados, jardineros, cocineros, religiosas, y de los que fueron curados o intervenidos, incluso el de los familiares de personas que tristemente fallecieron. Y tenamos testimonios vivos, directos, que nos animaron a aplicar todo nuestro respeto al "alma" del Hospital. Es decir, muy pronto entendimos que nuestro objetivo no era la simple recuperacin de las "piedras" sino la recomposicin de la cultura sanitaria, del alma, que encerraban. Fue nuestro primer objetivo, y sigue sindolo. Para complementarlo, adosamos algunas constantes: respetar a las Administraciones involucradas (Ayuntamiento, Costas, Cultura, Medio Ambiente); no mirar atrs buscando culpables, sino buscar objetivos futuros; no asumir los trabajos como una carga, sino como una forma deportiva de realizar ejercicio al aire libre; reforzar el trabajo en equipo, el compaerismo. Si, ramos conscientes de que no tenamos medios econmicos para afrontar el proyecto, ni tenamos el "voto" que permite el concepto de propiedad. Pero podamos tener "voz", si sabamos canalizar la opinin popular. Si ramos honestos, si sabamos ms que nadie sobre la Isla, si sabamos comunicar, incentivar ilusiones. Canalizamos el empuje popular; hoy ms de 3500 firmas avalan nuestro proyecto. Saber ms que nadie: hoy colectivamente creo, constituimos el mejor archivo sobre el Hospital. Tenemos "corresponsalas" en el Museo Militar de Es Castell, en el Britnico de Greenwich, en el Servicio Histrico Militar, en el Geogrfico, en el Museo de Menorca, en el Cuerpo de Sanidad. Un buen equipo de arquitectos, implicados y coordinados por Isabel Espiau, ha reunido, verificado, rectificado en su caso, informatizado todo el cmulo de datos, planos y medidas que nos proporcion el Ayuntamiento de Mahn, el arquitecto D. Pedro Luis Mercadal y el arquelogo D. Pedro Engel.

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Hoy disponemos de un levantamiento moderno en tres dimensiones de todas las plantas y volmenes de la histrica instalacin. En las pginas que siguen, intentaremos recopilar toda la informacin que tenemos. No pretendemos escribir el libro definitivo de la Isla. Slo queremos presentar, con nuestra mejor intencin, todo lo que tenemos para "facilitar la entrada" a los que nos quieran ayudar, a los que nos deben ayudar, o simplemente a los que nos quieran conocer o conocer la Isla del Hospital, a sus histricas piedras, a su baslica paleocristiana, al viejo Hospital ingles al ltimo Hospital espaol; que se interesa por el carboneo de los primeros buques de vapor franceses, por aquella primera base americana ya en el primer tercio del siglo XIX, por los quemados del acorazado italiano "Roma", trgicamente hundido por la aviacin germana el 9 de septiembre de 1943. O simplemente para saber como Da. Maria Luisa Serra Belabre salv el mosaico de la Baslica; o como se curaban los "penitos", o algunos insignes exiliados deportados polticos, algunos bien conocidos. O para no extenderme demasiado, donde dorman los barqueros, quin cuidaba los frutales, como compartan la vida de tanta gente las sargantanas, incluso como sobrellevaban la posguerra, como se enamoraban furtivamente bisnos soldados de alguna religiosa o enfermera. El relato es, por tanto, sencillo, recopilatorio, sin grandes alcances. Pero, igual que hizo, hace unos aos mi entraable amigo el Coronel Francisco Fornals con San Felipe, constituye un primer paso, una primera piedra, que informe, que difunda, pero tambin que incentive, que estimule. No pretendemos otra cosa. Solo nos queda dejar constancia de nuestro respeto y afecto a todos cuanto, de cualquier forma, aun con un simple aliento, nos han ayudado a dar vida a un ilusionado proyecto. Luis Alejandre Sintes Mahn, enero de 2006

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INTRODUCCIN
La Asociacin, naci en septiembre de 2004 con una clara vocacin: recuperar el viejo Hospital de la Isla del Rey que dej de funcionar en 1964. La instalacin ha sufrido en algo mas de cuarenta aos un serio deterioro debido al abandono, al robo, al pillaje a la destruccin, todo en un ambiente de suciedad, de maleza, de acampadas incontroladas, reiteramos: de abandono. Solo un reducido grupo de bilogos visitaba la Isla con la sana intencin de preservar su flora y fauna autctonas. Tenamos claro que debamos, no solo trabajar fsicamente en el desbrozo, el apuntalamiento, el drenaje, sino que, adems, tenamos que concienciar a las autoridades y a la opinin pblica de que aquello no poda seguir as. Y, que no solo debamos reconstruir las piedras de viejo edificio sino tambin el "alma" hospitalaria de la vieja instalacin. All haban servido o haban sido curados ingleses, hannoverianos, holandeses, franceses, espaoles, norteamericanos, italianos, griegos. An quedaban huellas humanas de mdicos, enfermeros, barqueros, religiosas que sirvieron all. Tenemos testimonios vivos de personas que all nacieron o de otras que perdieron a sus seres queridos. No podamos dejar todo esto en el olvido. Hemos hecho camino al andar. No slo hemos sido fieles a nuestra cita

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dominical. Hemos impulsado la publicacin de noticias histricas, mdicas o humanas sobre la Isla. La Real Academia de Medicina de Baleares nos "regal" el poder participar en la recuperacin de un Director del Hospital (1802-1831) el Dr. Rodrguez Caramazana. Familias de mdicos o farmacuticos nos han donado materiales irrepetibles. Varios industriales y asociaciones nos han ayudado materialmente y citaramos un largo etctera de apoyos, discretos y pblicos, morales y materiales de mucha gente. Hoy, al presentar este libro, reiteramos nuestra inicial filosofa de servir, de trabajar sin nimo de lucro econmico o poltico, de no mirar atrs, de armonizar administraciones, de dar a nuestro trabajo un aire deportivo y alegre y no tomarlo como castigo divino. Una Fundacin, recientemente creada tiene que canalizar nuestros esfuerzos y un Plan de Usos, tambin presentado, debe dar carcter tcnico a nuestras iniciativas. Con la meta prxima en conmemorar en 2011 el tercer centenario de la creacin del Hospital Naval Ingls, no olvidamos la meta final de devolver al Puerto de Mahn un irrepetible trozo de su patrimonio cultural, de devolverlo con carcter pblico, abierto, vivo, participativo, de todos. Lo ser con nuestro terco esfuerzo, pero sobre todo lo ser si todos quieren que lo sea.

Amies de Tula de l'Hospital [Link]. org Email: ihospitaI@[Link] Apartado de Correos 777 Mahn

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NDICE CRONOLGICO
Illa deis conillis 1287 1711 1713 1756-1763 1763 1771 Alfons III - Illa del Re. Construccin del 1er Hospital. Almirante John Jennings, Comandante Naval del Mediterrneo. Tratado de Utrech: primera dominacin Inglesa. Gobernador Kane. Bloody Island. Dominacin francesa. Tratado de Pars: Segunda dominacin inglesa. Gobierno del General Moystin. Primera piedra por el baronet, Peter Dennis, Contra-Almirante de la Escuadra Roja y Comandante enjefe en el Mediterrneo. Fin de las obras del nuevo Hospital. Desmantelamiento del Hospital, Duque de Crilln. Tratado de Versalles: Dominacin espaola. Reparacin edificio y construccin Capilla dedicada a San Carlos. Tercera dominacin inglesa. Paz de Amiens. Derecho de Conquista. Epidemia Fiebre Amarilla en el Lazareto. Hospital de Guerra Francs (conquista de Argel).

1776 1781 1782 1784 1798 1802 1821 1830

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1833 1840-1843 1888 1906 1964 1974 1979

1985 2004 2005

Estacin Norteamericana. Almacn y taller de vestuario Almacn de carbn Francs. Descubrimiento Baslica Paleocristiana. (General Hiplito Llrente). Restauracin ala Sur. Encuentro placa de cobre (fin de las obras 1776). Traslado del Hospital a c/ Vasallo, en la carretera de San Clemente, Mahn. Ayuntamiento cede la Isla al Estado para construccin de un Parador. Declaracin de Monumento Histrico-Artstico y Arqueolgico de carcter Nacional, la Baslica y construcciones adyacentes. Propiedad definitiva al Ayuntamiento de Mahn. Concursos de ideas adjudicacin a Fractal (hotel 5 estrellas). Se crea la Asociacin "Amies de l'Illa de l'Hospital ". La Asociacin constituye la Fundacin "Hospital de la Isla del Rey".

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CRONOLOGA COMPARADA
MENORCA SIGLOS XVIII, XIX y XX 1706 Juan Miguel Sauray Morell, Gobernador del raslillo de Saj Felipe, loma partido por el archiduque Carlos de Austria en la Guerra de Sucesin a la Corona Iras la muerte de Carlos II. 1707 1 de Enero. El Gobernador Militar Coronel Diego Ixxmardo Dvila, eon el refuerzo de cinco buques franceses del Duque de Villars, derrota a los partidarios de Carlos. Dura represin. 1708 19 de Septiembre. Una escuadra Anglo-Holandesa al mando del Almirante Ixakc, llevando a bordo al General Stanhope recupera la Isla para el pretendiente. Primera dominacin inglesa. 1713 El tratado de Ulrecli sanciona la ocupacin inglesa. Menorca colonia inglesa. 17/Xi Guerra de los siete aos. Mr. de la Galssonire (Fr) derrota al Almirante Byng en aguas de Maltn, se rinde el castillo de San Felipe. Menorca francesa. Fundacin del pueblo de San Luis. 1763 10 de lebrero. Tratado de Paris. Fin de la guerra de los Siete Aos. Menorca es canjeada por Belle Ule. Segunda dominacin inglesa, construccin del cuartel de la Explanada, fundacin de San Cristbal/1'A; Mijgorn y George Town (F.s Castell). 1782 Conquista espaola de la Isla por el Duque de Crlln. Obras en el I-azareto. Demolicin de San Felipe. Creacin del Obispado de Menorca. 1798 Desembarco del general Stward en Cala Mol, Addaya. Tercera dominacin inglesa 1800 El 6" de septiembre. Ix>s Drs. Mortial y Walker por orden del Duque de York y siendo Fox gotamador, vacunan a la guarnicin de la Isla y sus familiares y unos das despuc s repiten la vacunacin a unos nios isleos, ante los Drs. Portella y Ramis, siendo Menorca el primer lugar de Espaa en que es practicada. 1802 25 de Marzo. Paz de Amiens, se incorpora Menorca definitivamente a Espaa. 1821 Epidemia de fiebre amarilla. 1830 Hospital para heridos y enfermos franceses consecuencia de la conquista de Argel. 1833 Estacin logstica norteamericana. 1810 Base de carboneo francesa. 1818 Se inicia la obra de la Mola. 1913 9 de Septiembre. Ataque alemn a la escuadra italiana. Hundimiento del acorazado ROMA. 19.53 Accidente en un can de la balera de 38,1 mm en Llucalary 1964 El Hospital Militar se traslada a la Cria, de San Clemente. ISIA HOSPITAL

1709

El Almirante Byng recomienda construct ion. 1711. El Almirante Jennings construye el primer hospital naval "espacioso y ventilado" (Bloody Island).[Link], Comisionado de marineros enfermos y heridos hizo la contrata por orden de Sir John por la suma de 3.f)00 libras. 1771 El baronet Peter Dennis, inaugura las obras de construccin del nuevo y ampliado hospital (1200 cantas). 1784 Reconstruccin del hospital espaol. Capilla San Carlos.

Rodrigue/. Caramazana, director Se habilita el Hospital como refuerzo del lazareto. Mxima (xtipacin. Alrededor de 3000 pacientes. IJ eg an al hospital 300 quemados del Roma. Atencin a los heridos Abandono de la instalacin

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PRIMERA PARTE RECOPILACIN DE TEXTOS PUBLICADOS SOBRE LA ISLA DEL HOSPITAL

Captulo 1.
LA BASLICA CRISTIANA DE LA ISLA DEL REY
La Baslica cristiana de la Isla del Rey (Mahn) Vitoria 1967, Maria Luisa Serra

FIG. 01. Plano de la isla del Rey. 1862. MuseoMilitar de Menorca

La Isla del Rey, de 41.177 m? de extensin, se halla situada aproximadamente en el centro del puerto de Mahn, hacia su mitad oriental. Su silueta podra ser inscrita en un tringulo, con el vrtice muy pronunciado en direccin noroeste y el ngulo oriental de su base formando una manera de mirador avanzado hacia la bocana del puerto. Sobre este promontorio se levant en su da la baslica objeto de este artculo. La Isla del Rey, tom este nombre, por haber sido el lugar donde desembarc y residi algunos das el rey Alfonso III de Aragn, cuando vino a Menorca, con el designio de arrebatarla de las manos de los sarracenos

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que, la ostentaban como una reminiscencia absurda de lo que haba sido el reino taifa de Denia primero y luego, de Mallorca. En esta ocasin -enero 1287-, habiendo sido sorprendida la escuadra catalano-aragonesa por un temporal y dispersados sus barcos cuando se dirigan a la isla de Menorca, la nave Real gan el puerto de Mahn y la pequea isla central le ofreci seguro asilo mientras esperaba la llegada del resto de sus huestes. Por este motivo la isla, que - segn Pedro Miguel Carbonell, en sus Chroniques de Hespanya, 1547- se llamaba deis conills, o sea, de los conejos, tom desde entonces el nombre Isla del Rey. Segn la leyenda, o fbula, se cuenta que establecido su campamento bsico, para conquistar Menorca, en la isletay llevando ya 12 das en ella, estando los soldados del Rey muy sedientos, pues en la Isla no haba agua potable, y ante la imposibilidad de pisar tierra firme, en la Isla mayor, Menorca, pues estaban a la espera de mas refuerzos, de las naves retrasadas debido al temporal, mand Alfonso III ponerse de rodillas a todo el contingente rezando al Protector. El Rey incorporndose, clav su espada en el suelo e inmediatamente brot un manantial de agua potable que solucion el problema. Desconocemos la suerte posterior que correra la isla hasta que vuelve a sonar su nombre en la historia cuando, dueos de Menorca, los ingleses, eligieron la islita central del puerto para hospital de Marina. Empezaron a construirse all unos barracones, que en 1771 se convirtieron en el amplio, slido y caracterstico edificio que se conserva todava. En esta poca la Isla del Rey, llamada por los ingleses the bloody island, era no slo hospital, sino residencia veraniega de los gobernadores de Menorca y tena pabellones para los altos cargos de la escuadra de Inglaterra. Los elogios a su posicin en el puerto y agradable temperatura que reinaba en ella son muy frecuentes (* John Armstrong. The Histori of the Island of Minorca, Londres 1752). Devuelta Menorca a Espaa sigui siendo utilizada la Isla del Rey como hospital militar hasta la guerra de la Independencia. Sigui luego, un perodo de abandono, en que fue alquilada para criar ganado en ella y en 1830 fue cedido su uso a Francia, que llevaba a cabo por aque-

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los das la conquista de Argel, para utilizarla como hospital para las tropas que tomaban parte en las operaciones. Y terminado este cometido, tras unos aos de abandono, hacia 1850, fue destinado el edificio que sobre la isla se levantaba, a hospital militar para las tropas espaolas de guarnicin en Menorca, destino que ha conservado hasta 1964, en que el Hospital Militar, fue trasladado a una construccin de nueva planta, situada en la carretera de San Clemente, a dos kilmetros escasos del centro urbano de Mahn. Aunque el edificio levantado en la Isla del Rey por los ingleses, es de considerables dimensiones y que, en el siglo XIX se construyeron, adems, varios pabellones en sus inmediaciones, quedaba all suficiente espacio para ser destinado al cultivo y el ao 1888, precisamente, durante el transcurso de unas labores de arado para preparar la sementera, fue hallado un pavimento de mosaico.

FIG. 02. Dibujo del mosaico encontrado en a Isla del Rey. Legado Hernndez Mora.

La noticia quedo registrada en la prensa local (El Bien Pblico de 271-1888), muy lacnico por cierto, y en el Boletn de la Real Academia de la Historia, comunicada a ste por el General Gobernador Militar de Menorca.

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Conociendo el lugar donde apareci el mosaico, y el estado en que se hallaba, muchos aos despus dicho lugar, es fcil afirmar que los trabajos para adquirir un perfecto conocimiento de aqul y poderlo publicar debieron reducirse a la acotacin del rea probable y extraccin, cuidadosa, de toda la tierra que se haba acumulado encima, sin mas. Leemos en los peridicos mahoneses de la poca, una serie de splicas e invocaciones para que las autoridades tomaran a su cargo la preservacin del pavimento descubierto; pero lo cierto es que entonces no se hizo nada para conseguirlo y que desde 1888 fue convertido el mosaico de la Isla del Rey en un motivo de lamentacin para ponderar cmo se estaba perdiendo nuestro tesoro artstico (esta historia, nosotros, Amies de Villa de 'Hospital, ya la conocemos). Hasta que, creado en 1945, e inaugurado en 1948, el Museo Provincial de Bellas Artes de Mahn, en cuyas dependencias se reserv una sala, para instalar el mosaico, y habiendo venido a Menorca, una comisin del Museo Arqueolgico Nacional, se prometi enviar a los mosastas de la Junta de Restauracin para que arrancaran y trasladaran el mosaico al Museo de Mahn, como se hizo al ao siguiente, 1950. Salvando de esta manera lo que quedaba de la estupenda pieza musiva descubierta en 1888. Haban transcurrido 62 aos. Por el dibujo publicado vemos que el presbiterio tena al pie del altar, entre ste y el arco triunfal, dos leones en posicin casi rampante, afrontados a una palmera que divida esta zona en dos mitades, norte y sur. Detrs del altar, y rodendolo, diversos animales casi todos marinos; peces y caracolas, ocupaban el campo con cierto armonioso desorden. De tal surtido de representaciones, no queda hoy mas que parte de un len, el del sur, al que falta la cabeza, y unos tallos que se alzan tras de l. No queda tampoco el pie del altar, donde, segn el dibujo, deban hallarse dos lipsanotecas o recipientes de reliquias, de distinto tamao, ni mucho menos, la cenefa de teselas que a manera de guirnalda lo rodeaba. En la nota publicada relativa a su hallazgo, fueron relacionados los temas, que en el mosaico estaban representados, con los de la sinagoga de Hamman

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Lii; y la presencia en una coleccin menorquina, de una inscripcin hebraica que, se crea hallada en el puerto de Mahn, hizo que se relacionase una cosa con la otra y se creyera que, efectivamente, el mosaico haba pertenecido a un templo hebreo. Luego, mas adelante, f ie abrindose paso la hiptesis de que se trataba de una quinta romana, pavimentada de mosaico, y en 1949, se abrieron unas zanjas en los alrededores del lugar, donde se hallaba el pavimento que nos ocupa. Pero visto el resultado negativo de la bsqueda, se abandon la idea de emprender all una excavacin, aunque se persisti en la creencia de la presencia de una villa romana de recreo, que debi levantarse en aquel lugar cuya situacin era realmente privilegiada, creencia que se mantuvo hasta el momento en que se realiz una excavacin mas a fondo. Las dimensiones de la baslica son: 18,50 m. de este a oeste y 10,50 -11,50 m. de norte a sur. En las excavaciones se hallaron una lucerna muy basta y muy gastada, fragmentos de mrmol con moldura distinta, un fragmento del fondo de un plato con un ncora impresa, y una pequea muela completamente carbonizada, y restos de columnas con su capital de tipo visigtico bizantino, entre otros pequeos fragmentos de mrmol blanco y bastante cermica. En los trabajos de excavacin que se realizaron en 1966, en la necrpolis de la baslica, que debi ocupar el llano que se extiende al sureste de la misma, dio el sorprendente resultado de hallar veinte esqueletos de soldados espaoles del siglo XVIII, seguramente de los que realizaron el sitio y conquista del castillo de San Felipe por los aos 1781-1782, que, por disposicin del Excmo. Sr. General Gobernador Militar de Menorca, fueron enterrados luego en la cripta militar del Cementerio Catlico de Mahn. Despus de retirados estos restos se pudo comprobar mejor lo que se presuma cuando la excavacin de esta zona estuvo adelantada; que, al utilizar el terreno para cementerio de guerra, haba sido destruida la necrpolis basilical, pero era - y es - posible comprobar que existieron all una serie de tumbas excavadas en la roca, de las que en trminos arqueolgicos son conocidas con el nombre de olerdolanas.

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FIG. 03. Lpida instalada en la cripta militar del cementerio catlico de Mahn.

CONCLUSIONES: Las excavaciones realizadas en la Isla del Rey, han dado por resultado el hallazgo de una baslica de santuario rectangular, con prtesis y diaconium, piscina bautismal y tres naves pavimentadas con mosaico, de caractersticas perfectamente conocidas y procedencia siraco-norteafricana. Rodean la baslica un conjunto de edificios, uno de grandes dimensiones con extensa fachada a occidente. Por ltimo, el cuerpo edificado situado al suroeste de la baslica, y las habitaciones al norte de la misma, constituyen otras dependencias que hace pensar en la existencia de un cenobio para una comunidad primitiva, que utilizara la baslica en sus ceremonias litrgicas. En cuanto a la fecha de ereccin de este conjunto basilical parece acertado sealar la poca en que los bizantinos, despus de destruir el reino vndalo del norte de frica, emprendieron la conquista de las Islas que haban formado parte de aqul. Es sabido que el italiano Apolinario, fue enviado por el general de Justiniano, Belisario, a la conquista de las Baleares. Este hecho ocurri el ao 534. Lgicamente hay que imaginar, en los aos que sucedieron, un resurgimiento del cristianismo, sojuzgado y perseguido hasta entonces por los brbaros, que, aunque cristianos tambin, seguan la hereja de Arrio. En estos aos posteriores a la dominacin vndala, existira un clima propicio para la ereccin de edificios destinados a templos, tratados con toda clase de cuidados y gusto por su ornamentacin. La baslica de la Isla del Rey, tanto por su planta como por los mosaicos que la pavimentaron, presentan unas caractersticas perfectamente acordes con la poca que le adjudicamos.

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Captulo 2.
ALFONSO "EL LIBERAL", II DE CATALUA YIII DE ARAGN
Antonio Cencln Metis En el primer perodo del siglo XIII, Jaime I el Conquistador inicia la expansin mediterrnea con la conquista del ncleo poltico independiente que desde haca cientos de aos haban establecido los rabes en las Islas Baleares. El rey cataln busca en el Mediterrneo una expansin poltica, a la vez que una seguridad martima y emprende su ambicioso programa respaldado por los nobles catalanes y por su incipiente burguesa, deseosa de asegurar la ruta a Levante, esencial para sus mercados. El apoyo conjunto de los dos reinos, Aragn y Catalua, es imprescindible para llevar a cabo estas aspiraciones territoriales.

FIG. 05. Estatua de Alfonso III en la Plaza de a Conquista. Mohn. Obra de Federico Mares.

Una vez alejado el peligro rabe en el mar y despus de conquistados los reinos de Valencia y Murcia, Catalua deja en manos de Castilla la responsabilidad de las luchas territoriales contra los musulmanes en la Pennsula, lo cual permite al conde-rey concentrarse en la creacin de su futuro imperio, iniciando as la poltica italiana que, despus de la conquista de Mallorca, es su segundo objetivo en la lucha mediterrnea. Fortalece esta poltica con el matrimonio de su hijo y sucesor, Pedro, con

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Constanza, heredera del rey de Sicilia. Pedro III sigue los pasos de su padre, el Conquistador, hacia la integracin de Catalua y Francia en la historia europea del siglo XIII. En 1282 Pedro III organiz una poderosa escuadra que reuni en PortFangs, y se hizo a la mar a mediados de mayo. Nadie excepto el Rey conoca su destino final. Pero la primera escala era el Puerto de Mahn. Los temporales dispersaron la flota, refugindose unas naves en Ibiza, otras en Mallorca, y al fin, renacida la calma se dirigieron todas a Menorca, entrando en el puerto y desembarcando el Rey en la Isla de los Conejos, que est en el centro de la rada. El objeto de esta detencin era reponer vveres y el almojarife tan pronto tuvo conocimiento de la llegada envi gran nmero de bueyes, carneros, gallinas, huevos y pan fresco y acudi personalmente a rendir pleitesa a Pedro III.

* itinerario del ejrcito cristiano Castilla musulmn ' Tratado de rendicin Vena de esclavos musulmanes y botn de guerra - Puerto de embarque de los esclavos y botn de guerra Capellana creada KM Alfonso w

FIG. 06. Invasin de Menorca 1287

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Antes de llegar a Mahn, el almirante Jaime Pere haba recorrido todas las naves entregando a sus capitanes de parte del Rey un pliego cerrado que contena el nombre del punto de destino de la expedicin, con el encargo de abrir dicho pliego a la salida del puerto, no antes. El designio del Rey era dirigirse a Constantina, al puerto de Alcoyll para auxiliar al reyezuelo de Buga- Bugron o Bolboquer, -que estaba en lucha con el de Tnez-. Pero, a pesar de las muestras de sumisin y afecto hechas a Pedro III por el almojarife, cuando este vio el rumbo que tomaba la flota aragonesa, envi a Alcoyll una saeta, con el encargo de anunciar la prxima llegada del soberano aragons con su hueste. La traicin de Hacam ben Caid, el almojarife menorqun, surti efecto: Bugron fue decapitado por sus enemigos y las gentes huyeron de Alcoyll. Cuando lleg all la escuadra, unos mercaderes psanos enteraron al Rey de lo que haba ocurrido y este jur vengarse de su desleal vasallo. Sin embargo, el motivo norteafricano no era para Pedro III sino un pretexto para hallarse cerca de Sicilia, verdadera ambicin del monarca, de manera que sigui luchando discretamente con los infieles mientras esperaba que la isla italiana, despus del levantamiento de las "Vsperas Sicilianas" contra los franceses, solicitara su intervencin. La actuacin de Pedro III acab con el dominio de los anjevinos en Sicilia, que fue anexionada a la Corona de Aragn. El paso del monarca por el Puerto de Mahn deba estar relacionado con estos proyectos futuros, ahora realizados, y es fcil que, de concederle Dios ms larga vida, hubiera sido l el llamado a conquistar Menorca definitivamente y su puerto principal habra sido convertido en formidable base para toda su actuacin posterior. Pero Pedro III muri el 11 de noviembre de 1285 en Vilafranca del Panads, cuando se dispona a arrebatar Mallorca a su hermano Jaime II, porque se haba aliado con su enemigo Felipe III de Francia, y tambin porque nunca se conform Pedro III con la divisin que de sus estados haba hecho Jaime I.

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En el lecho de muerte envi a su hijo y heredero Alfonso a realizar la empresa mallorquna que l haba querido intentar. En la cul alcanz el prncipe un completo xito, amargado, sin embargo, por la noticia del fallecimiento de su padre, el Rey de Aragn. Proclamado Alfonso, II de Catalua y III de Aragn, que sera conocido como "El Liberal" o "El Franco", se encontr con los endmicos males suscitados por la levantisca nobleza y con todas las consecuencias del glorioso y agitado reinado de su predecesor. Con respecto a Menorca, tena el deseo de vengar la ofensa, que Pedro III haba recibido del almojarife, cuando su estancia en el Puerto de Mahn, y el temor de una nueva felona del menorqun, que no pondra inconvenientes a una ocupacin de los puertos de la isla por los reyes de Francia destronados y Mallorca, desde los cuales organizar el intento de recuperacin de esta ltima, en poder de Aragn. La actitud de la nobleza, empeada en luchas intestinas en Catalua, mientras la de Aragn amenazaba levantarse contra el Rey, constitua otro motivo de preocupacin para ste, que consideraba que el anuncio de una empresa guerrera analizara sus energas, ahora malgastadas, empresa que podra ser la conquista de Menorca.

FIG. 07. Rey Alfonso III "El Liberal" Ayuntamiento de Ciutadella

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Finalmente, acababa de decidirle a ello las escuadras de Aragn y Sicilia unidas bajo el mando supremo de Roger de Llria, para las cuales el Puerto de Mahn era una preciosa base que en ningn momento deba ostentar signo contrario. En realidad, Alfonso III intentando la conquista de Menorca no buscaba otra cosa que afirmar unos derechos sobre las Baleares. Decidido Alfonso III a emprender la conquista de Menorca tom todas las medidas para asegurar el xito de la expedicin, siendo una de sus primeras gestiones la consulta con los almirantes Ramn Marquet y Berenguer Mallol a los que llam a Zaragoza, por carta escrita el 23 de mayo de 1286. Desde este momento puede considerarse iniciada la accin, cuyas primeras manifestaciones fueron las solicitudes de hombres, naves, armas y dinero a las diversas ciudades de sus estados y a los nobles de Aragn, Valencia y Catalua. En las Cortes de Huesca, y con fecha 18 de octubre, mand Alfonso III, dirigir un llamamiento general a todos los caballeros y ricos hombres de su reino, para que el ltimo da del mes se hallaran en el puerto de Salou, dispuestos a marchar hacia Menorca. Comenzaron a llegar al puerto las elegantes galeras, dromones y leos, con su temible espoln de bronce a proa, llevaban una dotacin aproximada de 250 hombres, y en los navios de guerra del rey Alfonso III eran mltiples los puestos a escoger. Desde el capitn, el piloto, el contramaestre, el maestre de raciones, el cirujano, el carpintero, el alguacil, el trompeta, etc. Hasta la infantera de marina que combata en los abordajes y en toda refriega cuerpo a cuerpo, pasando por los adiestrados ballesteros ("lospus sobirans ballestera del mn "), que con las dos ballestas y las 300 saetas asignadas a cada uno acribillaban las naves enemigas, los marinos catalanes hacan honor a su rey. Haba, adems, un buen nmero de remeros, si bien la milenaria vela latina, tpica del mediterrneo, se utilizaba constantemente para aprovechar la variedad de vientos en la difcil navegacin costera de esos mares. Como las naves no llevaban ms que un castillo a

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popa, con una especie de camarote rudimentario, sus tripulantes quedaban a merced de las inclemencias del tiempo y deba de ser muy dura la vida a bordo. En las expediciones martimas, tan importantes eran los veleros mercantes (que el rey fletaba a navieros y particulares y armaba para tales ocasiones), como las galeras. Las panzudas brisas y taridas transportaban soldados, caballos, maquinas de guerra y dems material blico; sus proas y popas redondas y su alto bordo admitan hasta seiscientas personas (sin duda muy apretadas), y podan alojar hasta cincuenta caballos, atados con correas para que ocupasen el menor espacio posible. Para simplificar el embarque y desembarque, algunas de estas taridas estaban provistas de grandes compuertas en la popa, semejantes a las de los modernos navios de desembarco. Pedro Garcs era el encargado de las naves sicilianas que arribaron a Barcelona por Todos los Santos, capitaneadas por el almirante Roger de Lauria. De todos los rincones del reino llegan los barones, tocados con sencillos cascos redondos y cubiertos por cotas de malla y flotantes sobrevestes, estampados con blasones y colores. Les siguen sus caballeros armados con lanzas, mazas y espadas, y detrs de ellos las mesnadas de peones y ballesteros. Acuden cincuenta caballos, cien ballesteros y doscientos soldados del conde de Ampurias; de Cardona, cincuenta caballos y cien infantes del vizconde, y una carga de doscientas fanegas de cebada y otras cien de trigo. El conde de Prades manda trescientos hombres con escudos, cien ballesteros y una importante donacin de trigo; el poderoso conde de Urgel, aporta un ejrcito de quinientos infantes y unas raciones de doscientas fanegas de trigo y cebada, y el vizconde ampurdans de Rocabert, tiene bajo sus rdenes a doscientos caballeros. La Iglesia y las ciudades tambin se someten al llamamiento real y el arzobispo y cabildo de Tarragona, organizan diez galeras con su dotacin, los hombres de las quince galeras armadas por Barcelona se presentan con una paga adelantada de tres meses. El obispo de Urgel, rene ciento cin-

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cuenta ballesteros y enva trescientas fanegas de trigo. El obispo y la ciudad de Tortosa, ofrecen cinco galeras, cuatro naves de transportes, cien ballesteros, doscientos escuderos y trescientas fanegas de trigo. Entre el obispo y la ciudad de Lrida son armados mil hombres ms, y Zaragoza prepara veinticinco caballeros y trescientos infantes. Mallorca promete guarnecer diez galeras y cinco naves y formar doscientos sesenta soldados de desembarco, adems de los tres mil soldados que deben componer parte del ejrcito. Se espera un importante contingente de seis mil sicilianos con la escuadra del almirante. En otoo, el rey comienza a enviar hacia Tarragona y Salou los pertrechos y los hombres necesarios para su campaa. El batalln de lanceros y ballesteros compuesto por los vecinos de Camarasa, Cubellas, Montgay y otros pueblos catalanes, reciben la orden de concentrarse en Tarragona la ltima semana de octubre, y se espera la llegada de 4000 reclutas ms procedentes de la aportacin exigida a las poblaciones aragonesas de Ribagorza, Pallars y Tamarit. Estos mozos de los pueblos eran llamados a filas y obligados a luchar, de no poderse librar, por un precio estipulado, del compromiso militar. Igualmente deban reunirse por estas fechas en Salou distintos oficiales del ejrcito, y a tal efecto el rey expide, desde Cervera rdenes a Julin de Bosch para que traslade al puerto tarraconense todas las taridas que se encuentren en Barcelona, y a Bernat de Centellas para que se presente all con sus soldados, con la mayor rapidez posible. A Pedro de Ulbi y a Ramn Escoma, oficiales del ejrcito, les transmite la orden de que embarquen en las naves de Jaime de Cnovas, ancladas en Barcelona, los dos mil quinientos soldados de infantera, los cuatrocientos cincuenta caballos, la harina, las galletas, piedra y dems pertrechos que se encuentran preparados en el puerto. El rey advierte a sus oficiales que tiene previsto que le acompaen en el viaje seis mil quinientos hombres ms, adems de los marinos que componen la armada y de los soldados embarcados por ellos.

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Estos seis mil quinientos hombres seran, probablemente, un destacamento de almogvares, formidable tercio de guerrilleros que acudan a la llamada del rey en caso de guerra. Esta gente, llamada almogvares, es gente que vive solamente de las armas y no reside en los pueblos o ciudades, sino en las montaas y en los bosques. Luchan constantemente contra los sarracenos y penetran en tierras moras una jornada o dos, cometen rapias y pillajes, toman presos a sarracenos y muchas cosas ms. Y viven de estas ganancias. Y solo visten un sayo o tnica muy corta, se cubren las piernas con unas medias muy estrechas de piel y en los pies calzan buenas abarcas de cuero. Y llevan cuchillo y buena correa y un pedernal en la cintura. Y cada uno tiene una azcona y dos dardos y un zurrn de cuero en la espalda, donde guardan el pan de dos o tres das y es gente muy fuerte, ligeros en correr y escalar. Y son catalanes, aragoneses y serranos. Tenan, adems, una manera muy singular de anunciar su temida presencia. Al alborear el da, hora en que solan empezar los combates, los melenudos almogvares golpeaban sus armas contra las piedras hasta producir vivos destellos y se lanzaban contra el enemigo vociferando: "Via sns Ar ar Desperta, ferr desperta;".

El 22 de noviembre de 1286 salieron del puerto de Salou y llegaron dos das mas tarde a la isla Mallorca. Una vez en ella, recibi la embajada del arrez de Menorca que le ofreca por medio de ella sus respetos y vasallaje. La contestacin de Alfonso III fue la que a un seor ofendido corresponda hacindole presente el disgusto que le ocasionaba su proceder y advirtindole que se desentenda de l como vasallo. Esta contestacin fue enviada por el monarca por medio de Pedro Garcs, caballero, y Bondany, alfaqui, y su contenido tena todos los aspectos de una declaracin de guerra. As debi de entenderlo el almojarife pero en lugar de entregar la isla como indirectamente pretenda Alfonso III al enviar como embajador a uno de sus principales caballeros, lo que hizo fue aprestarse a la defensa requiriendo auxilio de sus hermanos de raza y religin los reyezuelos de Bona, Buga y Tnez.

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Estando en Mallorca y a pocos das del desembarco de Mahn, Alfonso sigue preocupndose por los pormenores del abastecimiento de sus guerreros. La racin de vveres se compone casi exclusivamente de pan y vino, por lo que es de suponer que eran las nicas raciones suministradas al ejrcito, y que todo otro alimento deba correr a cargo de la rapacidad de cada soldado. Para poner remedio a su dficit econmico, Alfonso el Liberal acude a un sinfn de medidas en busca del dinero necesario para costear la guerra. Pide prstamos, firma pagars, impone subvenciones y exige el pago de impuestos. Alfonso el Liberal no duda en hipotecar las rentas y diezmos de sus tierras, y tan seguro est del desenlace de su futura campaa que ofrece en garanta de pago el precio de la venta de los esclavos y de los bienes musulmanes que conseguir en Menorca. Vende dos aos de los diezmos del vino despachado en Mallorca a Guillermo Valent y pignora los censos y rentas de la Albufera, cotizados en cien doblones de oro. A Guillermo de Corbins y a su hijo les cede los diezmos del trigo de la parroquia de Montuiri por ciento cuarenta doblones, consigue sesenta doblones mas sobre los derechos reales de Sineu y ciento cincuenta de los dcimos que debe cobrar del ganado de Mallorca; firma a Bernardo Botn un pagar de setenta doblones, que garantiza con el producto que obtendr de la conquista, y estipula que pagar los quintales de cebada, comprados a Ramn Fraga y a Juan de Mora, con los sarracenos y dems botn de guerra que logre en Menorca. La orden de salida hacia Menorca fue dada por el Rey el 21 de diciembre; la flota se hizo a la mar despus de Navidad. Entr en accin la tramontana y encrespado el canal dispers las naves que ganaron los puertos orientales de Mallorca y Cabrera, llegando la real a Porto Perro el 29 de diciembre. Cuando amain el temporal las naves reemprendieron el viaje y la galera de Alfonso III, junto con otras veinte estaba en el puerto de Mahn el

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da 5 de enero de 1287 "En tal manera que sol ab vint galees ell pres terra al port de Mah a la illa deis Conills ", punto de desembarco que en otro tiempo lo hiciera su padre Pedro III, la isla de los Conejos, que desde entonces se llamara la Isla del Rey. All consumi el soberano en la inactividad ocho largos das. El tiempo segua siendo crudo y las escuetas dimensiones del terreno agravaran las incomodidades de aquellos centenares de hombres acampados precariamente en la isla. Para ocupar a sus soldados, o porque escaseaba el agua, Alfonso mand cavar pozos en el islote, "Y estando el Seor Rey en dicha Isla en el tiempo antes dicho esperando su armada, tuvo gran necesidad de agua. Por lo cual mand cavar en dicha isla para que encontraran agua. Y mand que el viernes siguiente en reverencia y honor de la pasin del Hijo de Dios todos ayunaran. Y en ese da el Seor Rey se puso en oracin diciendo: "Seor, T que concediste e hiciste que a Moiss, que daba con la vara en la roca, le brotara agua viva y corriente que saci abundantemente al pueblo de Israel, complcete Seor en querer darnos ahora agua viva en abundancia que podamos beber y saciarnos afn de que podamos alabar y propagar tu Santo Nombre y podamos batallar contra estos infieles y subyugarlos y hacerlos venir a tu Santa Fe Catlica " Y hecha dicha oracin, dicho Seor Rey tomo en sus manos una azada y cav donde haban empezado a cavar. Y, al tercer golpe que dio, brot agua viva y muy abundante y muy fina- de la que hay todava all hoy da gran cantidad- de lo que dicho Seor Rey, viendo la gran misericordia que de l haba tenido Dios, dndole gracias y alabndole, bebi y as mismo lo hicieron todos los de su armada. (*) lo que vali para siempre a la fuente el nombre de "Sa Font delRei n 'Anfis " Por ello, viendo dicho Seor Rey que Dios le haba ayudado en tal aprieto y que estaba con l, y consideraba que l estaba aqu para propagar el nombre de Jesucristo y la Santa Fe Catlica, celebr enseguida

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consejo con sus Condes, Barones, nobles, caballeros, patrones y marineros dicindoles estas apalabras: "Oh Barones, nobles y fieles vasallos mos! Dios nos ha trado aqu para que conquistemos esta tierra y para que su Santo Nombre sea en ella alabado y bendecido. Os he convocado para que decidis y aconsejis que hemos de hacer, pues aqu todos son de un slo nimo por el honor y alabanza de nuestro Seor Jesucristo " Y levantndose Don uo Sanz en nombre de todos dijo as: "Muy alto Seor Rey; tuyo es el poder y sobre nosotros eres poderoso ! Hgase tu voluntad/ Y de hecho acordaron y decidieron en consejo que desembarcara y amarraran en la parte de tramontana por ser llana y poder salir mejor que de la parte de medioda que toda es peascosa. Por ello dicho Seor Rey hizo reunir a toda su hueste y, una vez todos armados saltaron a tierra por la parte de tramontana que es llamada de Tricampos o Es Bereb. E inmediatamente, desembarcaron los caballos, los caballeros, con la gente de a pie, esto es con los ballesteros y escudados, comenzaron a batallar, fuerte y terriblemente, contra la morisma que estaba all, gritando continuamente con grandes voces: Catalua, Aragn, San Jorge y San Antonio aydanos y estad con nosotros! E invocaban a San Antonio porque aquel da era su bendita festividad. Y batallando as fuertemente, un moro muy valeroso y fuerte dio un gran golpe a un caballero llamado Mossn Juan Senesterra y le cercen el muslo en redondo: y el dicho Mossn Senesterra con la otra pierna se alz sobre su caballo y le dio tan gran golpe en la cabeza que lo parti por la mitad hasta las tetillas. (*) El rey desplega sus milicias y avanza por tierra enemiga para enfrentarse con la legin rabe. La sorpresa del ataque por este flanco inesperado da a las fuerzas del conde-rey una ventaja momentnea, pero pronto se traslada el combate a la colina (que luego se conoci como la de San

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Jorge) controlada por un fuerte contingente moro que opone tenaz resistencia, luchando con arrojo y valenta. Las tropas menorquinas fueron violentamente expulsadas del cerro de San Jorge y retroceden hacia otra altura cercana, rehaciendo sus fuerzas y parapetndose en el fortn que fue bautizado con el nombre de San Antonio. All les acometen de nuevo las divisiones cristianas y son desalojadas y perseguidas hacia los altos de Binisermenmya, San Isidro y Lliberto Veil. Al medioda, los mahometanos trepan a la cima de Biniaixe, donde se hacen fuertes. El rey Alfonso manda reunir sus huestes en las huertas de Son Pons y acampan al pie del cerro. Mientras la soldadesca cristiana descansa, los moros reciben refuerzos de Ciudadela, y en el altozano de Biniaixa o Sierra Morena se congrega una importante masa de moros armados. Ondeando banderas y estandartes, al toque de trompas y ncaras y en un desenfrenado estrpito de voces de mando y gritos de guerra, los invasores acometen con furia contra el tropel musulmn, "Y cuando las huestes estuvieron una cerca de otra, atac con toda su gente, y el almojarife hizo otro tanto" (*). La batalla llega a un paroxismo infernal, y el rey, en el centro de la refriega, se abre paso entre los enemigos, atacando como un poseso con lanza y espada, hasta que, quebradas sus armas, acomete ferozmente con su [Link] horrible debi de ser la matanza que el altozano donde se libr el encarnizado combate fue bautizado por el pueblo con el nombre del cerro del Degollador. "Yse trab aqu una batalla mucho ms dura que las otras anteriores y estopor razn de que haban llegado a ella de refresco muchos moros de los que estaban en taparte de medioda y no haban estado en ningn combate, los moros eran mas de 12mil. Y los moros, al ver que los vencan y los mataban y degollaban a todos sin que hubiera favor para ningu-

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FIG. 08. Castillo de Santa gueda. Archiduque Lids Salvador.

no, les invadi gran pavor que empezaron a huir y corrieron sin parar hasta que llegaron al castillo de Santa gueda (*)- (Sent Agayz). Un gran campamento cristiano se levanta en los vergeles que hay en el fondo de la baha- en el "Pa des Verges"- , cerca de donde se haba librado la batalla, "y all el ejercito de Don Alfonso descansa unos das, y mientras estaban as, el Seor Rey comprob que de su gente le faltaban, por haber muerto en aquellas batallas, 170 cristianos, y que de los moros haba all 1.334 muertos, pues, como un ro, corra la sangre sobre la tierraf*) Las tropas victoriosas asisten a la primera misa de campaa celebrada en la isla, antes de emprender la marcha, camino del refugio de los isleos. Al da siguiente el Seor Rey, hizo enterrar a todos los cuerpos de los cristianos que haban muerto all, y orden y dispuso que todos los de su mesnada ayunaran durante dos das por las almas de aquellos que all haban muerto. E hizo cantar dos misas, esto es: una en reverencia y honor de la humilde Virgen Mara, y otra de "rquiem "por las almas de los difuntos.

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Y despus de haber estado aqu cinco das para que toda su gente se refrescara y descansara, el Seor Rey mont su caballo y se dirigi hacia el castillo de Santa gueda, en el cual se haban metido todos los moros. Al ver el Almojarife Abu Omar Hacam ben Caid, que el Rey vena con su hueste para sacarlo del castillo espantado y no sabiendo donde meterse, tuvo su consejo con los moros que estaban all. Y se acord que fueran all los moros siguientes, esto es: El Seor de Binidof, El Seor de Binimoden, El Seor de Binicodrell y El Seor de Binimoama, los cuales, una vez estuvieron ante el Seor Rey le dijeron que ellos eran enviados a su Seora por el Almojarife que quera rendirle y entregarle el castillo con ciertos pactos y condiciones, a saber: "que dejara ir a donde quisieran al Almojarife y a todas sus mujeres e hijos, salvos y seguros ", y as mismo a todos aquellos que quisieran marcharse de la isla, con todos sus haberes y bienes, aunque pagando cada uno de ellos al Seor Rey siete doblas y media en oro, plata o perlas, y que quedaran cautivos aquellos

FIG. 09. Despliegue de las fuerzas de Alfonso III.

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que no las pudieran pagar, pero que el Seor Rey se comprometiera a darles embarcaciones buenas y suficientes. Los cuales dichos pactos y convenciones les fueron otorgados por el Seor Rey al que complacieron. Y bajo esta forma y manera dicho castillo le fue dado y entregado. (*) Las condiciones impuestas por los vencedores son extremadamente duras, pero el almojarife no puede sino aceptar las exigencias de sus enemigos, y el documento se firma el 21 de enero de 1287. El noble aragons, antiguo preceptor del rey, Blasco Jimnez de Ayerbe, jura en nombre del monarca sujusto cumplimiento. El almojarife Abu Omar Hacam ben Caid abandona a sus subditos a cambio de su propia libertad y estipula en el pacto que l y doscientos de su familia quedarn exentos de este pago y sern acompaados a Ceuta, u otro lugar de Berbera, por Marquet y Mallol en un navio facilitado por el rey. Sus parientes deben abandonar igualmente la isla dejando sus tesoros y solamente podrn llevar como equipaje sus libros, cincuenta espadas y la ropa de sus camas. Queda establecido que las mujeres, hijas y dems sarracenas que acompaan a Abu Ornar, no podrn ser deshonradas ni despojadas y que sus caras no sern descubiertas. A sus acompaantes tambin se les garantiza una inmunidad fsica. Es desalentador pensar en el amargo destino que aguardara al pueblo, sin la proteccin de esta concesin.

Y los moros que queran salir de aqu y se reunan en las embarcaciones del Seor Rey hacan pronto el viaje, que en un da hacan dos o tres de estos viajes. Pues se dice que cuando llegaban a la mitad del golfo los echaban al mar y volvan a por otro viaje. (*)
(*) Conquista de la Isla de Menorca, hecha copiar por Pere Miguel Carbonell, del verdadero original. 11 de febrero de 1497. MATA Micaela. Conquistas y reconquistas de Menorca. Abril 1984.

La suerte del reyezuelo menorqun fue, de todas maneras, trgica, empezando por su traslado del castillo de Santa gueda a Mahn, donde,

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en espera de embarcar, sus condiciones debieron ser tan penosas que el mismo rey dio rdenes para que le fueran entregados dos colchones y bastante trigo para que tanto l como su squito pudieran alimentarse. Al cabo de dos semanas embarcaron por fin en las naves de Nadal de Rosas y del genovs micer Raffo de Serion, y no acompaados por los almirantes como estaba estipulado, que posiblemente como escribe Muntaner, iban a Ibiza a cargar sal. Dueo Alfonso el Liberal de la isla de Menorca, despus de la rendicin del castillo, se traslada a Ciudadela, donde estaba ya el 22, y all empez a dar las rdenes ms urgentes para la buena marcha de los acontecimientos en la isla acabada de conquistar. Una de sus primeras disposiciones fue que en esta ciudad se erigiera una buena iglesia bajo la advocacin de la Gloriosa Virgen Maria, y el da de la Purificacin, 2 de febrero, acompaado de todos los eclesisticos que con l se hallaban y las tropas catalano-aragonesas, asistieron a la misa y Te Deum que fue celebrada en la mezquita principal, consagrada ya como templo cristiano. Tambin dispuso la ereccin de otro templo en Mahn dedicado igualmente a la Virgen Mara. Luego de tomada y conquistada dicha Isla. El Seor Rey, para saber la verdad, tom informes y comprob que haban muerto tres mil ochocientos setenta y seis moros; y que haban muerto all trescientos treinta y cuatro cristianos. Y as mismo comprob que se quedaron en la presente Isla -adems de aquellos que se fueron y de aqu salieron diez mil- veinte mil hombres adems de los nios y adolescentes esclavos, por cuanto no fueron capaces de pagar lo que tenan que pagar al Seor Rey y al flete. A los cuales el Seor Rey hizo edificar la muralla del Alczar y comenzar la muralla de Ciudadela y Mahn. Seguidamente el Rey fue recorriendo toda Menorca conociendo as lo que se necesitaba, para ponerla en camino, de estar a la altura, de los dems estados de la floreciente Corona de Aragn.

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Prest especial cuidado al establecimiento de un buen sistema de defensa de las poblaciones ordenando que se reforzara las fortificaciones de Ciudadela y que "a Maltona, al port sefaes una vila ben murada, e jaqui procurador en la illa En Pere de Llbias, e dona-li tot poder que pogus tota la illa donar apobladors, e que de bona gent pobls la illa. E aix ho feu segurament que aix es poblada la illa de Menorca de bona gent de Catalans, com nengun lloch pot sser b pobla" (*) Pocos das despus de firmada la paz, comienza la subasta de esta gente desposeda de su tierra, separada de sus familias y vendida ignominiosamente como esclavos (con diversas suertes, desde el concubinato hasta los trabajos forzados). Los nobles y soldados que acompaan al rey acuden al mercado pblico a comprar los miles de sarracenos que el leridano Ramn Calvet es encargado de poner a la venta. La tarifa de cada hombre y mujer vara de una manera informal, pagndose ms por los hombres que por las mujeres, y siendo, a su vez, las moras blancas ms buscadas que las negras. Constatamos que Jaime de Caminou pag tanto como cincuenta mil sueldos por un hombre y Pedro de Burgus solo siete mil quinientos, mientras que a Bernardo Fuster su esclavo le cost cien doblones. Las deudas contradas por el rey quedan sobradamente cubiertas con la venta de un contingente de esclavos que ordena sean subastados en Mallorca y Valencia, y otros ms en Barcelona. Y Don Alfonso aprovecha la ocasin para enviar cautivos como presentes a varios de sus parientes y amigos. A su ta Constanza - exemperatriz de Grecia- le manda dos moros y una mora. A Lope Ferrench de Luna le regala diez hombres, y a los infantes de Castilla tres ms. Hay un esclavo afortunado, llamado Hassen, que cumple su condena en calidad de orfebre y tan satisfecho est de l su Majestad que ordena a Calvet que mande una barca a recoger a la madre, esposa e hijos de su protegido, disponiendo que, en el caso de que hubieran sido vendidos, los compre de nuevo y los enve a Barcelona.

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El rey tampoco descuida la salvaguardia de los bienes confiscados a los isleos y encomienda a varios de sus oficiales que cataloguen detalladamente los castillos y moradas, con sus ropas, joyas y armas, e incluso el agua de sus aljibes y prev con tanta precisin el futuro de sus tierras que encarga a Bernat Espanyol y a Guillermo Cerda que ordenen una estadstica del ganado menorqun y que, a su debido tiempo, se ocupen de cosechar el trigo. El rey se queda en Ciudadela hasta principios de marzo, vigilando personalmente los asuntos de la isla, administrando el reparto de las tierras y nombrando los futuros dirigentes. Designa como lugarteniente y gobernador al noble aragons Pedro Garcs de Nuz, cargo que reunir los poderes militares, civiles y judiciales, y como procurador y tesorero regio, con facultad de distribuir heredades y posesiones pertenecientes a la hacienda de la Corona, al distinguido ciudadano de Valencia, Pedro de Lebi "que era moltprohom e savi".

Se establecen Universidades o Municipios, y el 27 de febrero el rey firma, a favor de Bernardo Sangrens, el cargo de Baile General, que venia siendo la autoridad encargada de la administracin civil y del orden pblico. Ms tarde se organiza la polica de la isla, compuesta por veinte caballeros armados que son los dueos de las "cavalleries" o feudos y que, con el tiempo llegan a ser los antepasados de la nobleza de la isla. La plaza de notario pblico, o escribano, queda cubierta por Pedro de Bosch, quien debe atestiguar todas las escrituras de las nuevas propiedades y actas notariales de la provincia. Jaime de Garrius es el encargado de la custodia de los puertos de Mahn y Fornells, y del arsenal del puerto de Ciudadela, y el responsable de cobrar el derecho de custodia a los buques que comercian con los puertos de la isla. Alfonso el Liberal procur muy en especial que la iglesia quedara dignamente establecida, concedindole la tercera parte de los diezmos de la isla para su mantenimiento, mientras que de su pecunio particular regal generosamente a Fray Galcern de Tous ciento treinta y ocho sueldos para

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pagar las campanas y un altar de la parroquia de Ciudadela. El rey constituy, adems, capellanas de patronato real en Mahn, Ciudadela y, en la torre del homenaje del castillo, el santuario de Santa gueda. El 1 de marzo el rey despacha la mayor parte de las heredades que adjudica a las rdenes religiosas de Mallorca, Catalua y Valencia, siempre que establezcan Casa en la isla. Las clarisas fundan un monasterio en una casa y huerto de Ciudadela. A las comunidades de Nuestra Seora de la Merced - que acompaan al rey- se les concede terrenos en los trminos de Ciudadela y Mercadal, y llegan a adquirir el Monte Toro. Una vez resueltos estos problemas y tras dejar bien enfocada la importante labor administrativa en manos de sus representantes, Alfonso embarca el 5 de marzo y llega a Barcelona el da 9.

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Captulo 3.
MENORCA BRITNICA. TOMO I LA REINA ANA Y JORGE I. (1712-1727)
Micaela Mata

FIG. 10. Almirante Jennings

La isla del Rey, donde el monarca catalano-aragons tomara tierra hacia casi cinco siglos, se convirti en la "bloody Island" de la navy al quedar transformados en hospital naval unos barracones o cobertizos, ya existentes a la llegada del general Stanhope. El almirante Jennings aport de su pecunio particular las primeras libras para su construccin, en 1711, cuyo reembolso reclam en 1714, sindole mas tarde pagadas 468.3.6. libras.

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A pesar de su oportuna generosidad, la primera obra result de tan pobre calidad que pronto amenaz ruina, y los enfermos tuvieron que ser trasladados al convento de San Francisco, extramuros de Mahn (de donde haban sido desalojados veinte de los veinticinco monjes residentes), hasta que las constantes reclamaciones del vicealmirante John Baker a su superior, en el Almirantazgo, seor Burchett, dieron como resultado la reconstruccin del edificio en 1715. El hospital, construido en el medio y en la parte mas alta de la isla del Rey, era un armonioso conjunto de una planta, no exento de cierta belleza. Orientado al sureste, las tres alas que lo componan formaban una "U" alrededor de una plaza; la capilla, desde su centro, era la obra que ms destacaba y la que prestaba a la fbrica el equilibrio arquitectnico que la caracterizaba. Cuatro estilizadas columnas en su portada sostenan la cpula, todo ello, s bien simplificado, cercano al gracioso estilo Wren de la poca. De cada lado de la capilla arrancaban los slidos arcos que trazaban largas galeras cubiertas- por las que se comunicaban las salas de enfermos- quedando el conjunto rematado por una hilera de pilastras. El desnivel del terreno haba permitido - o exigido- dos pisos en los extremos de las alas laterales y el acceso a ellos se haca por un atrio, adornado por dos columnas, sobre el que se perfilaba un balcn; la azotea quedaba igualmente coronada por columnillas de piedra.

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FIG. 11. Fachada principal del Hospital Naval. Recorte. Atlas de edificios militares.

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Quienquiera que hubiera sido su diseador posea el doble mrito de haber creado un edificio a la vez agradable y prctico. El interior del hospital haba sido realizado con inteligencia y concierto, y era mucho ms cmodo que los desalmados sanatorios de aquel tiempo. Sus catorce salas, de unos 28 por 35 pies cada una ( 8,5 X 10,6 M.). Disfrutaban de altas bvedas y buena ventilacin, y en todas ellas los veinticuatro enfermos ocupaban camas individuales, lujo poco comn entonces. Adems de los trescientos treinta y seis marinos que poda acoger el hospital, independientemente de las cuadras de enfermos, el edificio comprenda aposentos para oficiales navales, vigilantes, marineros que enlazaban la isla con tierra, etc. La habitacin del cirujano y la del practicante quedaban cercanas a los dormitorios y enfrente de una pieza que serva de oficina para el personal administrativo, del otro lado de la plaza. Los enfermeros y asistentes ocupaban la esquina occidental, y las cocinas y hornos la oriental. En unos semistanos, al norte, se almacenaban las provisiones, y los del este y oeste estaban reservados para los menesteres del cirujano y del director del hospital. El islote no estaba mal aprovechado: las letrinas se encontraban detrs de la construccin principal; el pozo estaba frente a la capilla, pero ya en el exterior de la plaza; y una cueva natural del lado de Cala Llonga fue utilizada para guardar alquitrn, brea y otros enseres navales. En esta misma costa se haba construido (y an se aguanta en pie) un muelle, y en el lado opuesto de la isla, orientado hacia el Fonduco, otro embarcadero ms somero, apoyado en una playuela. La "Bloody Island" no mereca en absoluto este alarmante apelativo y solo cabe deducir que fue una derivacin del ms humano de "Hospital de Sangre" o puesto de cura en primera lnea. Con pocas modificaciones, el aspecto exterior del hospital perdurara mas de cien aos, bien pasadas las dominaciones britnicas. Adjudicadas las obras a Antonio Segu por un presupuesto de 800 piezas de a ocho pagaderas en tres plazos, en documento firmado el 4 de agosto de 1715,

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el contratista se comprometa a terminar las reparaciones antes del mes de octubre, con la garanta de un ao, como era costumbre en la isla. En el precio fijado no quedaban incluidos ni el transporte del material ni la trada de agua o el ahondar del pozo ( sera el mismo manantial descubierto tan oportunamente por Alfonso el Liberal, al invadir Menorca en 1287?). En cambio, el almirante, ofreci aportar marineros, para la pronta realizacin de la restauracin del hospital. Baker, tenia especial inters en ver terminadas las obras, por parecerle que, en la isla del Rey, los enfermos sanaban ms rpidamente que en Mahn. Dando como razn su conveniente alejamiento del abundante e indigesto vino del pas, adems de los 'buenos aires del islote, cosa que, como escribira despus del recin traslado de los enfermos a la "Isla sangrienta", qued plenamente demostrado aquel invierno de grandes fros y lluvias. Baker parece haber sido un oficial especialmente atento a las necesidades de sus hombres, al conseguir para los internos del hospital inhabituales condiciones. Trece peniques por da y marino se destinaran a la manutencin y cuidado de cada pensionista, exigiendo al asentista, William Corbett, que se les sirviera agua, platos, fuentes, cucharas y una dieta aprobada por el cirujano en jefe; adems, seran provistos de fuego y vela, y unos enfermeros competentes y -precisa- agradables, velaran por la higiene de los hospitalizados. El almirante, hombre prctico, aunque parsimonioso, consider suficientemente amplio el recinto hospitalario para almacenar provisiones valiosas, lo que segn estimaba, ahorrara al gobierno 40 dlares anuales. Desembolsados en aquel entonces para pagar el alquiler de varias casas y patios. Y la protegera de las inclemencias del tiempo "y tambin de otras cosas ", declarara, haciendo clara referencia a los defectos que condenaba en los menorquines.

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A los tres aos, los trabajos de John Baker (quien haba muerto en Mahn en noviembre de 1716), se vieron justificados al quedar el hospital ocupado por los marinos heridos en la batalla de Passaro. Muchos, no obstante las recientes mejoras, moriran all, entre otros cien hombres del capitn Mathews, y del Grafton, del Kent y del Rupert llegaran otros sesenta, gravemente enfermos.

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Captulo 4.
UN PIONERO HOSPITAL NAVAL INGLS EN MENORCA
Maite de Medrano de Olives

Es de todos conocida la existencia del hospital naval britnico en la Isla del Rey, en el puerto de Mahn. Pero lo que quiz no lo sean tanto, son algunos aspectos de su historia y arquitectura. O an ms, el posible sentido que el trmino y uso de hospital, sea o no naval, tena por aquel entonces, en los inicios del siglo XVIII, cuando se construye el primer hospital ingls, en esa pequea isla del Port-Mahn, ya controlado "defacto", si no an de derecho, por los ingleses. En todos estos aspectos, queda an mucho por investigar sobre el hospital britnico menorqun, pero s podemos ya adelantar algunas ideas sobre ellos. En abril de 1711, el almirante sir John Jennings, comandante jefe de la escuadra del Mediterrneo y marino resolutivo, avala con su firma la construccin de lo que sera el primer hospital naval en Menorca. Y lo hace incluso antes de mandar a Londres, en junio siguiente, los planos y presupuesto, que a principios del mismo ao se haban dibujado en la isla. El autor de ellos habra sido probablemente el capitn Latham, miembro de la guarnicin inglesa menorquina. Un ao despus, cuando Jennings tuvo que rendir cuentas por esta irregularidad, contest que si hubiera esperado a obtener el permiso "... se habra perdido la mano de

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obra especializada de los trabajadores mallorquines y catalanes, que entonces terminaban las fortificaciones isleas" . Pero en realidad el inters por la construccin de un hospital propio y adecuado para la navy provena de antes. Igual que los intereses britnicos por el Portus Magonis, aquel fabuloso puerto del Mediterrneo, que ya mencionaba Plinio. Ambos asuntos estaban estrechamente ligados. An lejos 1713 y el Tratado de Utrecht, por el que la isla ser cedida a la corona britnica, en 1708, desembarcan en Menorca tropas inglesas, enmascaradas como aliadas de los espaoles, partidarios del archiduque en la guerra de Sucesin a la Corona de Espaa. Mayoritariamente, los estamentos dirigentes menorquines, fervientes partidarios de esta causa, les abren las puertas. No es lugar apropiado este pequeo artculo, tanto por tamao, como por el tema que aborda, para desarrollar ms este apasionante episodio de la historia menorquina, que, adems, tanta tinta ha vertido. Slo mencionar que de una forma u otra, por unas u otras razones, durante el siglo XVII ya se estaba revalorizando el puerto mahons y la isla, que iran adquiriendo a lo largo del mismo, mayor prestigio. Ahora, incluso internacional. Y tambin trfico martimo. No en vano, Menorca se encontraba en medio del paso de los grandes convoyes martimos que surcaban el Mediterrneo, como por ejemplo, la ruta de Esmirna. Entre ellos, los ingleses y holandeses, cuyas compaas comerciales desarrollaban a lo largo del XVII la de las Indias Orientales. Hay noticias sobre el uso del puerto de Mahn, para invernadas por parte de esas armadas, entre otros a mediados y finales del siglo XVIF. En estos aos, los navios ingleses no slo buscaban refugio en el puerto
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COAD, Jonathan. Historie architecture of the Royal Navy: an introduction. London, Victor Gollancz Ltd 1983. Juan Ramis nos habla de la personalidad del noble Marcos Olives. Dominaba varios idiomas, lo cual pudo ser muy til en varias ocasiones, cuando invernaban las armadas holandesa, francesa o inglesa en el puerto de Mahn entre 1661 y 1771, o tambin en 1681 RAMIS y RAMIS, Juan. Varones ilustres de Menorca. Menorca, Nura-Sicoa 1989. Facsmil de Mahn, Serra 1817.

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mahons. Tambin all carenaban y arreglaban sus barcos. Inglaterra lleg incluso a destinar en la isla un Comisario de almacenes y Agente para la flota. En noviembre de 1678 llegar al puerto de Mahn Thomas Baker, cnsul britnico en Trpoli. Permaneci en l hasta primeros de enero, para partir rumbo a Genova y Livorno. Durante su estancia, llegaron tambin otros barcos de Marsella y sobretodo Inglaterra. El movimiento martimo en el puerto mahons en la segunda mitad del XVII, an siendo pleno invierno, era, por tanto, ms que patente. Incluso antes, en 1621, se puede constatar que naves inglesas buscaban all aguada y provisiones, mientras patrullaban por Berbera3. Tambin, a veces, incluso la flota francesa. Mientras tanto, a lo largo del siglo, los navios de poco calado y eslora podan seguir atracando o fondeando en el pequeo puerto de la capital de la isla, Ciudadela. O en el de Fornells, que en estos momentos estaba comenzando a fortificarse, por lo que all no exista ms poblacin que el novsimo arrabal del tambin nuevo castillo de San Antonio. Pero en 1661, Inglaterra conseguir lo que haca tiempo ansiaba y necesitaba para consolidar sus planes de potencia emergente. Algo que era ya desde 1585 patente, cuando se alza en contra de Espaa y en apoyo de los holandeses, convirtindose en una nueva potencia martima, que entrar en el juego poltico del Mediterrneo. Poner el pie en las puertas del More Nostrum. Y lo consigue de Portugal, cuando ste le cede la plaza de Tnger, como parte de la dote de boda del recin restaurado Carlos II Stuart de Inglaterra con Catalina de Braganza. No es extraa esta alianza. Todava Portugal tiene cerca el recuerdo de su pertenencia a Espaa, y aliarse con Inglaterra, por medio de las entonces habituales alianzas matrimoniales, le ayuda a afianzar esa independencia. Pero realmente,
AMOROS PORTLES, Jos Luis. Al creuer de la historia: L'poca i la vida de Bernat Joseph Olives de Nadal. [Menorca], IME, 1999.

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pronto se ver que la plaza no cubre las expectativas que los ingleses haban puesto en ella. Por ello y a pesar de haber creado incluso una compaa comercial para su explotacin, entre 1683-84 la abandonarn. El clebre periodista Samuel Pepys recoge en sus escritos las vicisitudes de esa empresa. E Inglaterra volva a quedar fuera del Mediterrneo. Entonces, de nuevo y en las postrimeras del siglo, Menorca y especialmente su puerto de Mahn, aparecen en el horizonte de las apetencias y necesidades inglesas. Adems, en los ltimos decenios del siglo, a partir de 1680, se intensifica la potencia naval francesa, con la modernizacin de las basas navales existentes, junto a la creacin de nuevas, en sus costas del mediterrneo. Ya se intua lo que luego se desarrollar plenamente en el XVIII. Que el mar sera uno de los ms importantes y decisivos tableros del juego. Y entre todos el Mediterrneo, una de las bazas fundamentales. Con ello, Menorca y sobretodo su puerto de Mahn, no podan pasar desapercibidos y permanecer al margen. Ahora ya, tanto franceses como ingleses, tenan puestos los ojos en la balear menor y su fabuloso puerto4. Quiz en buena parte por ello, no puede extraarnos que recin llegados los ingleses a la isla, en 1708, el Sick and Hurt Board5 britnico enve un agente, Pierce Griffyth, a Menorca, con el encargo inmediato de establecer un hospital en ella. Las primeras y ya urgentes para la Navy acciones, supusieron buscar y alquilar acomodaciones para algunos enfermos, parece ser que en un convento de la ciudad de Mahn. Pero las instrucciones a largo plazo eran claramente explcitas. Se deba consultar con "el
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Por ejemplo, en 1680 Luis XIV enviar al ingeniero Pene a reconocer Mallorca, Menorca e Ibiza y realizar minuciosos mapas de ellas, sus puertos, calas y posibles fondeaderos. En 1699 ocho galeras francesas recorrern de nuevo las islas, con idnticas intenciones. Mientras tanto, tambin seguan y se acrecentaban, las "apetencias" inglesas sobre la isla. AMOROS PORTLES, Jos Luis. Al creuer de la historia: L'poca i la vida de Bernat Joseph Olives de Nadal. [Menorca], IME, 1999 Comisin para los Enfermos y Heridos.

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oficial naval de mayor rango la mejor localizacin para construir un hospital propio y adecuado, y tener preparado all mismo [en Menorca] planos y presupuesto, para aprobarlos en Londres ". Al ao siguiente, en 1709, el almirante George Byng y Pierce Griffyth tenan estimado un presupuesto de 9.000 libras para el proyecto. Esta enormemente cuantiosa cantidad de dinero para la poca, nos da idea de que probablemente estaba en su mente la construccin de un importante hospital en Menorca6. Por otra parte, todo ello tambin, adems, nos puede hablar de las ms ntimas y verdaderas intenciones de permanencia en la isla que los ingleses tenan ya entonces, en fecha tan temprana y antes de Utrecht, ms all de las vicisitudes y apoyos en la guerra de Sucesin al trono de Espaa. Byng fue sustituido por Jennings y el proyecto qued en "papel mojado". No as las intenciones. Las instrucciones iniciales dadas a Griffyth no fueron canceladas con el cambio de mando. Jennings las utilizar, junto a su autoridad, como hemos ya contado, para llevar a cabo en la Isla del Rey la construccin del primer hospital naval adecuado, edificado especialmente para la Royal Navy. El coste econmico qued en una tercera parte de lo antes presupuestado. Pero el Almirantazgo ingls, en vez de felicitarse por ello, retras el pago. Hasta que el mismo Jennings lo solicit a la reina Ana, en nombre propio y el de su hermano, tambin oficial de la flota, quin le haba prestado parte de los fondos, a los que se sumaban los suyos propios, para financiar el proyecto. Como hospital de la Royal Navy fuera de Inglaterra, el naval de la Isla del Rey en el puerto de Mahn de 1711 fue no slo pionero, sino nico durante prcticamente treinta aos. Realmente, se haban construido dos ms pocos aos antes, pero se trataban de pequeas y precarias construcCOAD, Jonathan. Historie architecture of the Royal Navy: an introduction. London, Victor Gollancz Ltd 1983

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ciones a todos los niveles, desde arquitectnicos a mdicos. El primero fue establecido en Jamaica en 1704. Aunque sabemos poco de l, no parece que fuera ms que una serie de cobertizos de madera, que incluso aos despus, en 1739, poda acomodar slo a sesenta y dos enfermos. En 1706 se abre un segundo hospital, esta vez en la europea Lisboa y con bastante seguridad en un edificio alquilado. No ser hasta 1860, por ejemplo, cuando se construya el grandioso y neoclsico hospital naval de Malta. Pero en los aos treinta del siglo XVIII se levantaron voces solicitando tambin un hospital adecuado para Gibraltar, donde slo haban alquiladas algunas acomodaciones para los casos menos serios. El resto eran, hasta entonces, enviados a Menorca. En 1734 se realizan tres diseos, pero incluso el mayor de ellos, slo poda albergar ciento sesenta pacientes. En 1739, la situacin internacional -guerra inminente con Espaa y reforzamiento de la flota inglesa en el Mediterrneo-, hace ms patente la necesidad de un hospital adecuado en la Roca. El hospital existente all consista en dos cobertizos con habitacin para treinta enfermos... y haba realmente ms de seiscientos! Por ello, en 1741, se autoriza un hospital para mil camas, que fue terminado en 17467. Parece ser que las acomodaciones eran en l realmente ms espaciosas que en el hospital menorqun. No en vano, haban transcurrido ms de treinta aos desde el diseo del primer hospital naval de la Isla del Rey! Y los estudios, tanto cientficos como arquitectnicos, as como las tendencias para un edifico de este uso y caractersticas, estaban en ese tiempo, junto a otras tipologas, en el ojo del huracn de la visin de los reformistas ilustrados. Inglaterra, pionera en el siglo de las Luces desde los albores del siglo, lo fue tambin en este especializado campo. Luego, en poco tiempo, esas inquietudes llegarn tambin a la ilustrada Francia.

COAD, Jonathan. Historie architecture of the Royal Navy: an introduction. London, Victor Gollancz Ltd 1983.

Quiz algo de todo esto tuvo que ver con la situacin que parece tener el hospital naval menorqun a mediados del siglo XVIII. Desde el punto de vista ingls, fue la supuesta negligencia de la administracin francesa, durante su corto perodo de dominacin de Menorca, entre 1756 y 1763, junto a un inadecuado mantenimiento a partir de la vuelta de los ingleses a la isla, los que llevaron al edificio al colapso que sufrir en 1770. No se menciona si pudo o no dejar de ser considerado con el suficiente inters por la administracin britnica, a medida que en los aos cuarenta lo adquira el de la Roca, acabado como se ha mencionado, en 1746. Pero al menos entonces, en los aos setenta del siglo, Menorca y su hospital segua o quizs volva a ser, de gran inters para la Gran Bretaa. Por ello el edificio del hospital naval en la Isla del Rey ser de nuevo construido. Y se har incluso incrementando su capacidad -hasta mil doscientas camas-, e introduciendo novedades tanto en el campo de la arquitectura como de lo salubre, mdico e higinico. Pero dada la extensin ya alcanzada por este artculo, todo ello y mucho ms, que ha tenido que quedarse en el tintero, como lo prometido sobre el verdadero sentido y uso de los hospitales navales en la Inglaterra ilustrada del XVIII, deber ser ya parte de otro que esperamos prximo.

Captulo 5.
LA MENORQUINA ISLA DEL REY Y LA ODISEA DE UN TAL PEDRO COCA
Simn Gual Truyol

FIG. 14. Representacin de la Isla del Hospital, por el Capitn de E.M. Jos Muriel.

La Isla del Rey es un islote situado en el mismo centro del puerto de Mahn, a modo de isla dentro de otra isla. Su extensin aunque reducida, -unos 41000 metros cuadrados-, no es despreciable, y al estar elevada sobre el nivel del mar y llana toda ella permite ser utilizada en varios aspectos. Prueba de ello es la propia historia que ha ido acumulando a travs de los aos. Sin duda es una isla singular y de innegable atractivo, aunque hoy en da tras dejarse de utilizar como hospital militar, no se le encuentre el adecuado empleo. Enseoreada entre las orillas que la envuelven y protegen,

como perla entre sus conchas, parece estar adormecida a la espera de un destino que definitivamente la realce. El nombre de la Isla del rey proviene de ser el primer lugar donde desembarc el Rey Alfonso III, all en enero de 1287, con pequea parte de su ejrcito cuando la expedicin para la conquista de Menorca, entonces musulmana. Antes, se llamaba Isla de los conejos, perdiendo esta denominacin tras la corta estancia de las tropas cristianas. Pero gan con nombre y ms prestancia y con hito histrico incluido. La Isla del Rey tiene su particular historia, con curiosos e interesantes captulos. El ms remoto, el relacionado con los restos romanos paleocristianos all encontrados (siglo VI). Le siguen otros: el de la conquista antes aludida, la ocupacin y expropiacin inglesa en 1708, su empleo como lazareto en 1821, el arrendamiento a los franceses en 1830, el arrendamiento a los norteamericanos en 1833..., convirtindola en suma, en la isla ms apetecida y cosmopolita del archipilago. Pero quedaba un captulo por relatar, un captulo indito referente a sus ltimos propietarios. Los ingleses A principios del siglo XVIII, una vez afianzado el dominio ingls en Menorca, pronto empezara a trastocarse todo lo all establecido. Entre otras cosas, instalaron provisionalmente en el cntrico islote un hospital para la marinera. La llamaran entonces "Bloody Island", isla sangrienta, nombre un tanto lgubre con el que sali perdiendo el topnimo. Ms adelante, y con el mismo fin, iniciaron la construccin de una obra ms definitiva. Entonces, siendo la isla una propiedad particular hereditaria, pero quedando imposibilitado el legtimo dueo de sacarle provecho alguno, ni tan siquiera de visitarla, consider el gobierno ingls la necesidad de adquirirla mediante expropiacin forzosa. Y en 1722, siendo gobernador Richard Kane, se orden desposeer de ella a su propietario, un mahones llamado Gabriel Xers, asegurndole que, en breve, sera indemnizado segn el valor que se estimara.

Pasaban los aos y al seor Xers no le llegaba lo prometido, tampoco anticipo alguno, ni paga por arrendamiento. Recurri una y otra vez a los sucesivos gobernadores, pero siempre sin xito. Ya resultaba irritante y sospechosa tanta moratoria. En las reiteradas splicas a los altos dignatarios ingleses, los ms complacientes le aconsejaban visitara Londres, para all recurrir en persona. Pero Londres no estaba, precisamente, a la vuelta de la esquina. Y siguieron pasando aos. Se fueron los ingleses, 1756, les sustituyeron los franceses..., de nuevo los ingleses, 1763. En cada cambio pareca parpadear la luz de la esperanza en el ya desalentado propietario. Pero en vano segua sin llegar dinero alguno. Y con esta desazn muri el seor Xers. No se sabe si por enfermedad o por desesperacin ante tan engaoso proceder. Dejaba hurfanas o dos hijas de corta edad, Mara y Catalina, ahora ms bien pobres y con escasos recursos. Recurrieron las dos huerfanitas de la Isla del Rey a las Cortes locales y, por mediacin del sndico mahons Juan Pons Andreu, se trat de solucionar la deuda. Estbamos en 1779, el gran edificio del hospital de la pequea isla ya estaba terminado, y all tenan algunos gobernadores su palacio de verano. Haban transcurrido nada menos que 57 aos desde la expropiacin. Las hermanas Xers seguan sin percibir indemnizacin alguna. Hasta aqu lo conocido. Pero gracias al hallazgo de unos documentos procedentes del Archivo General de Simancas se inicia la parte indita del captulo, parte curiosa, rocambolesca e inverosmil. Indita historia Conocedor, por fin, el Gobierno ingls, de la anomala en el pago de la isla expropiada, y tras las averiguaciones pertinentes, orden, mediante escrito al gobernador de Menorca, se pagase a don Juan Pons y Andreu, procurador y apoderado de las hurfanas, "la suma de 265 L. 6 s. 1 ? d.

sin deduccin alguna, por la prdida del terreno del que su familia fue desposeda..." en cuya suma, se incluan los intereses habidos desde 1722. Eran unas 6500 pesetas, cantidad que en aquellos entonces supona una pequea fortuna. Se firm lo orden el 5 de agosto de 1779 en el Palacio de San Jaime. Con esta orden de pago pareca quedar zanjada la morosidad inglesa. Fue as exactamente? Pues no. Ni un solo penique llegaba a las seoritas Xers. Pas un ao, y otro ao, y a las repetidas instancias de las hermanas, el apoderado deca tener depositados algunos caudales a disposicin del gobernador, pero que necesitaba como requisito imprescindible "exhibieran ellas algn documento que manifestase haber, efectivamente, cobrado Pons y Andreu alguna cantidad a cuenta de dicha indemnizacin". Qu clase de juego se llevaban el gobernador y el apoderado? Daba la impresin de ser algo turbio lo que entre ambos se manejaba. Coincida esta impresin con la que tambin sugiere el historiador de Menorca P Riudavets, cuando comenta que los gobernadores ingleses, en los ltimos aos, disponan a su antojo de los caudales del Tesoro. Y sigue diciendo "... y as pudo ocurrir con la cantidad que el Gobierno ingls mand para los antiguos propietarios de la Isla del Rey ", cantidad que no se llegaba a pagar. El desconocimiento de los trmites legales y eficaces, as como la falta de persona adecuada que saliera en defensa de las hurfanas, iba eternizando el desafuero. Mara y Catalina seguan sin recibir cantidad alguna. Su situacin econmica se iba agravando, la pobreza asomaba a su triste faz. Las ''pobres ricas" presagiaban un futuro plagado de dificultades. Estamos ya en 1785, con Menorca de nuevo espaola desde 1782. Pero el affaire de las seoritas Xers se mantena y pareca resistirse a toda nacionalidad. El continuado cambio de usufructuarios de Menorca entorpeca lo que ya de por s era complicado. El desaliento cunda, y las orejas del engao y del hambre aparecan ya en casa de las dos hermanas.

El paladn Pero de pronto aparece en esta historia un nuevo personaje: don Pedro Coca. Quin era el seor Coca? Segn parece, era natural de Vilanova del Cami (Barcelona), pero residente en Mahn desde su infancia, y ya no se tienen ms datos sobre l. Sera un fiel servidor de la familia Xers? Tal vez novio o prometido de una de las hermanas? Slo un profundo sentimiento poda moverlo en su afn. Fuera lo que fuese, resultara ser el esforzado "deshacedor" de entuertos y el paladn que necesitaban las hurfanas de la Isla del Rey, protagonizando la singular e inverosmil historia que a continuacin se relata. Coca decidi jugar la que consideraba nica y definitiva carta: ir personalmente a Londres y aclarar el enredo. Con los poderes y escrituras precisas, y con el poco dinero que pudo juntar, embarc hacia su meta. Iniciara el camino rumbo a Barcelona, y ya en sta y siguiendo hacia el norte, atraves la frontera. Con diligencias y otros medios alcanz Burdeos. En este puerto esperaba encontrar un velero que lo llevara a Londres. No lo encontr, de momento ningn navio con esa ruta. Esper... se hizo larga la espera. Pasaban los das, las semanas, viendo con inquietud como se mermaban sus escasos fondos. No habiendo la ms leve noticia de un pximo velero decidi no demorar ms el viaje. Drsticamente decide atravesar toda Francia a pie, hasta Calais, donde tendra asegurado el paso del canal. Largo sera el viaje, agotador y peligroso, pero no se amedrentaba. Y desde Burdeos con su deficiente francs, tendra errores en la ruta, cambios de direccin, retrocesos. Los kilmetros por recorrer parecan multiplicase, y precisamente, en "una estacin tan cruel como lo ha sido la ltima de invierno", como se dira despus. Pero sigui adelante, nada lo detendra. Busc y acept todo trabajo que le sala en ruta para mejorar su precaria economa, arrimando el hombro en toda faena por dura que fuera.

Pas por Angoulme, Poitiers, Tours, Orleans, Paris... y desde aqu le sorprendieron copiosas nevadas que le hicieron muy dificultoso el camino. Pero no decay su nimo. Pas por Amiens, Alberville... y al poco se asom al estrecho que le separaba de Inglaterra. Un esfuerzo ms para llegar a Boulogne y de ah a Calais, que le pareca un paseo comparndolo con lo ya andado. Y en Calais embarc por fin. La travesa del canal costaba una mdica cantidad, todo el dinero que le restaba al sufrido Pedro Coca, quien de esta forma lleg a Dover "sin blanca". En Londres

FIG. 15. Londres, 1760.

El trayecto hasta Londres, ltima etapa y a pie, por supuesto, sera un verdadero calvario. El fro era intenso y el camino intransitable. Slo una frrea voluntad lo mantena en pie. El 11 de enero alcanz Londres. Su llegada a la soada meta pareca marcar el lmite de sus fuerzas, slo las punzadas del hambre lo mantenan despierto. Tan pronto como pudo se person en el consulado espaol. El cnsul no estaba y tuvo que repetir el intento varios das. En estas circunstancias su estado era preocupante "hallndose enfermo de bastante peligro, de resultas de los trabajos que padeci en su viaje ". Posiblemente hubiera perecido de agotamiento y hambre de no mediar "un caballero espaol que le socorri con algunos chelines ". Algo repuesto, curs un escrito suplicatorio al cnsul, en el que le explicaba el objeto de su viaje "encontrndome en esa con la mayor necesidad y miseria ". El cnsul, don Bernardo del Campo, lo recibi con presteza. Era el 17 de enero. El estado de Coca era realmente deplorable. As lo vio el diplomtico y procedi, en primer lugar, a "que se le llevase a un hospitaF, no sin antes asegurarle que, mientras se le atenda para recobrarle, se conseguiran los documentos precisos para esclarecer el problema de aquella islita. Efectivamente, el cnsul se hizo con la copia de todas las rdenes despachadas por S.M. Britnica, con referencia a la Isla del Rey. Diplomticos y funcionarios de ambas naciones terminaran de consolidar debidamente todo lo antes dispuesto. Vuelta a Menorca Restablecido el voluntarioso Pedro coca y puesto al corriente de haberse conseguido los documentos necesarios, dispuso el cnsul que se trasladara a Bilbao con algn navio que se hiciera a la vela. Y le indicaba que, con el debido salvoconducto, fuera a Madrid y se presentara al conde de Floridablanca, primer ministro del Gobierno espaol, al que el diplomtico explicaba todos los detalles del caso en la valija del mismo correo. En

ella, entre otras cosas, deca: "He considerado ms seguro incluir estos documentos a V.E., para que dichas mujeres, que parece viven en la pobreza, no estn expuestas a perder una suma, no indiferente, por si falleciese Coca en el camino, o por casualidad se le extraviasen. Este hombre ya est restablecido y procurar que de limosna le conduzca algn capitn de navio espaol a Bilbao, pero si no lo consiguiese creo que graduara la piedad del Rei, nuestro seor, de buena caridad si debo subministrar alguna friolera con dicho objeto. Pasar a Madrid y se presentar a V.E., con copia de los referidos documentos, solicitando de su bondad que mande remitirlos al Comandante de Menorca en los trminos que V.E., juzgue convenientes ". Londres 6 de mayo de 1786 Un final que se intuye feliz Lleg coca a Mahn? Es de suponer que s, aunque tras un ao de larga ausencia, un muy largo ao y sin noticia alguna, debi sumir en la desesperanza a las hermanas Xers. Lo cierto es que la historia tuvo un final feliz gracias a la frrea voluntad de Pedro coca. Sin l, posiblemente, desde 1722, con una demora de 63 aos. Lo que nadie sabe fue el premio que debi recibir Coca a modo de broche final Hubo boda? En la posible y deseada reutilizacin de la Isla del Rey, si llega a realizarse, no estara nada mal dar nombre a algn pequeo lugar de su entrono que recordara la proeza de Pedro coca, as como el largo sufrimiento de las ltimas propietarias de la isla: Maria y Catalina Xers.

Captulo 6.
LA TENACIDAD DE PEDRO COCA
Luis Alejandre Sintes

FIG. 16. Plano del Puerto de Mahn. Baldwing, 1756.

En 1708 los ingleses ocuparon Menorca, como bien se sabe, en plena Guerra de Sucesin a la Corona de Espaa. El Tratado de Utrecht, 1712, consolidar esta presencia que fue solamente quebrada por la conquista militar de la isla en 1756 por Francia y en 1782 por Espaa y consolidada para esta ltima en el Tratado de Amiens en 1802. Entre la ocupacin "de facto" de 1708 y la "de iure" de 1712 los ingleses ya disearon y construyeron su Hospital Naval en la antigua Isla deis Conills, del Rey desde el desembarco de Alfonso III en 1287 y a partir de entonces "Bloody Island".

Ante la demanda de los propietarios, la familia Xers, el Gobierno Britnico inici los tramites de expropiacin en 1722, siendo Gobernador Militar Richard Kane (el hospital llevaba once aos funcionando). Lo triste del caso es que estos trmites duraron hasta 1785, es decir, sesenta y tres aos. Como excusa a la rigurosa administracin britnica podemos admitir que durante siete aos (1756-1763) nuestra Isla fue francesa. Discontinuamente aun nos quedan 56 aos de tramite. Nuestro buen amigo e insigne investigador, el general Simn Gual, public en la revista Brisas el ao 1993 un completo estudio de la reivindicacin con el ttulo "La menorquina Isla del Rey y la odisea de un tal Pedro Coca ". Queremos reivindicar al "tal Pedro Coca", un personaje entraable que representa, sobre todo la tenacidad, virtud que necesitamos el grupo de "locos" empeados en recuperar el viejo hospital de la Isla del Rey. Pedro Coca tiene fe; es valiente; sabe enfrentarse; arriesga; es terco. Consigue la indemnizacin. Yo creo que lo hace por el honor de una familia despreciada por la administracin britnica. Algunos de nosotros creemos que lo hizo por amor a una de las hijas de Gabriel Xers, Maria y Catalina. Tampoco es mal motivo. Fuera lo que fuere, lo cierto es que, Pedro Coca, conociendo que Londres haba librado el 5 de agosto de 1778, 265 libras, que en aquella poca constituan una pequea fortuna, documento en el que se apoya el general Gual y que se conserva en el Archivo de Simancas, y viendo que dichas libras no llegaban a la familia en concepto de indemnizacin por la expropiacin de los terrenos, el cataln de Vilanova del Cam y vecino de Mahn, terco, valiente, quiz, incluso enamorado, pregunt: Adonde hay que ir a reclamar? Mahn, Barcelona, Frontera con Francia, Burdeos, Angoulme, Poitiers, Tours, Orleans, Paris, Amiens, Calis, Abbuille, Canal de la

Mancha, Dover, Londres. Un pequeo calvario invernal, con trabajos temporales para subsistir, casi mendigando. Pero a 11 de enero de 1786 estaba en Londres. El cnsul de Espaa, Bernardo del Campo, fue su ngel de la guarda. Relata el cnsul: "Hallndose enfermo de bastante peligro, de resulta de los trabajos que padeci en su viaje", fue ingresado en un hospital. El cnsul, presenta nuevamente las reclamaciones, reembarca a Pedro Coca va Bilbao con una carta para el conde de Floridablanca; " He considerado mas seguro - dice Bernardo del Campo -incluir este documento a V.E., para que dichas mujeres, que parece viven en pobreza no estn expuestas a perder una suma, no indiferente, por si falleciese Coca en el camino, o por casualidad se le extraviasen". Se lo mandaba por valija diplomtica el 6 de mayo de 1786. Poco se daba por la vida de Coca. Pero la indemnizacin lleg en 1786 y finaliz la reivindicacin histrica. Simn Gual, peda al final de su artculo que Pedro Coca tuviese un lugar en el Hospital o en la Isla; por supuesto lo tendr. Hoy, ya es nuestro smbolo; lo ha sido desde el comienzo de nuestros trabajos de recuperacin. El espritu de Pedro Coca, el tenaz, el terco, el valiente, el dispuesto, el enamorado, forma parte importante del alma de la Asociacin.

Captulo 7.
MANUEL RODRGUEZ Y CARAMAZANA. CIRUJANO Y MDICO MILITAR
J.M. Vidal Hernndez, Institu Menorqu d'Estudis [Link] Fernndez, Reial Academia de Medicina de les Ules Balears Gracias a la abundante documentacin, proporcionada por el Archivo General Militar de Segovia, podemos tener un conocimiento preciso sobre los principales datos biogrficos y la actividad profesional del Dr. Manuel Rodrguez y Caramazana. Segn consta repetidamente, naci en Villalpando (Castilla la Vieja, dicesis de Len) el 10 de mayo de 1765, desde la reorganizacin territorial del837 pertenece a la provincia de Zamora. Desconocemos detalles sobre sus primeros aos y sobre su familia, ya que no hemos

FIG. 17. Uniforme de Cirujano

,,

, .,

Mayor del Ejercito segn

podido encontrar rastros del personaje en los jas Ordenanzas de 1765. archivos eclesisticos consultados y tampoco hay ningn recuerdo de su existencia, pese a que en la comarca persiste el apellido Caramazana. El 3 de octubre de 1785 se matricul en el Real Colegio de Ciruga de Barcelona y obtuvo la Licenciatura el 15 de julio de 1791. Fue un alumno brillante, consigui la calificacin de sobresaliente en todos los exmenes y super "nemine discrepante" los grados; Adems, obtuvo el accsit del premio del prestigioso centro docente, con un trabajo sobre los tumores linfticos.

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En esos aos probablemente en 1792 se cas con Da. Ignacia Marsal, hija y hermana de cirujanos, segn la informacin que su hijo Manuel Rodrguez y Marsal suministra en una instancia fechada en Mahn el 1 de octubre de 1812. En ella expona su condicin de practicante del Hospital Militar de Mahn, su parentesco con profesionales de la ciruga y los estudios realizados, solicitando al Tribunal de la Real Gobernacin de Menorca avales, de buena conducta, para ir a estudiar al Real Colegio de Ciruga de Barcelona. Rodrguez y Marsal, se licenci en ese prestigioso centro docente, a los 23 aos, en 1816 e ingres despus en la Sanidad Militar Espaola. Su to Lus Rodrguez y Caramazana obtuvo, tambin all, la licenciatura en Ciruga Mdica el 18 de octubre de 1802 y su abuelo, Rafael Marsal y Artigas en 1765, formando parte de la primera promocin del Real Colegio de Ciruga de Barcelona. En el archivo de la Universidad de Cervera figuran otros cirujanos con el apellido Marsal pero no ha sido posible precisar quien de ellos pudo ser su to materno. El 27 de febrero de 1793, con motivo de la guerra contra la Convencin Nacional Francesa, entr a formar parte del equipo sanitario espaol, como Ayudante de Ciruga en las campaas de Catalua y el Roselln. Particip en numerosas acciones blicas, en hospitales de primera lnea y en el Hospital de Figueras. Tambin asisti a los afectados por la epidemia de "calenturas malignas" cayendo el mismo gravemente enfermo. El 25 de febrero de 1794 fue promovido a Primer Ayudante del Cirujano Mayor, al ser nombrado su titular, el Dr. Pau Capdevila, Director del Real Colegio de Ciruga de Barcelona. En el informe del Intendente General se especificaba que la eleccin se deba a "...haber trabajado mucho desde el principio de la guerra en los hospitales de sangre y en parajes peligrosos, sustituyendo las funciones del primero de algn tiempo a esta parte....". Concluy el servicio en la contienda el 15 de diciembre de 1795, con el grado de Cirujano Mayor y una pensin de 2000 reales de velln anuales. El siguiente destino en Catalua, como Cirujano del segundo batalln del Regimiento de Infantera de Lnea de Mallorca, le permiti cursar los

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en nuestros hospitales, y nada han omitido de cuanto pudiera contribuir a nuestro restablecimiento . * Dejaremos aqu constancia de un hecho significativo. En la noche del 26 al 27 de diciembre de 1781, durante el asedio al Castillo de San Felipe por parte de las tropas espaolas, un disparo de artillera procedente del Castillo hiri gravemente a un "soldado llamado Carlos Garain", perteneciente al Regimiento Suizo de Betfchart, al que le rompi la pierna derecha cerca de la pantorrilla. Trasladado al hospital, consigui ocultar su mal y persuadir a los cirujanos y practicantes que no le reconocieran Pas el da y sintindose mal solicit confesarse recibiendo, adems, los Santos Sacramentos. Falleci la misma noche y al sacar el cadver comprobaron no se trataba de un varn sino de una mujer. Los facultativos la reconocieron y comprobaron, adems, que era virgen. Enterado el Duque de Crilln, mand suspender el entierro hasta su llegada por lo que se deposit el cadver en la Iglesia del Carmen vestida con el hbito de la Virgen, Corona y Palma. Fue inhumada el da 29 con todos los honores. En su filiacin constaba era hija de Pedro y Carlota Willie, de religin catlica, tena 17 aos, natural de S. Gengu, en la Repblica Wallay, en Suiza. Tal era su inters en ingresar en el ejrcito que tuvo que vencer muchas dificultades hasta lograrlo. Queda la duda de cual fue su mayor mrito, su valor o su castidad, pues evit ser reconocida cmo mujer. Incluso hizo amistad estrecha con un soldado de su misma Compaa compartiendo la cama durante dos meses sin que el joven descubriera su secreto.19 Durante la lucha por la reconquista los espaoles destruyeron parcialmente el Hospital de la "Bloody Island" llevndose principalmente los tejados, puertas y ventanas que utilizaron para la construccin de barracones en el Campamento de San Felipe. Durante la contienda el General Jefe de las tropas expedicionarias habilit uno de los cuarteles de la explana18

Massons J. M" - Historia de la Sanidad Militar Espaola - Tomo I - Pg.367 - 373 Tomo II - Pg. 256 - Ediciones Pomares Corredor - Barcelona 1994. " Mestres Gorras L. - Comunicacin personal.

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da del pueblo de Villa Carlos, el conocido hoy por Cuartel de Ingenieros, cmo Hospital Militar para tratamiento de los heridos de guerra.20 La reconquista de Menorca termin el 4 de febrero de 1782 y con ella finaliz la segunda dominacin inglesa de la Isla. El Rey le concedi a Crilln el Ducado de Mahn. Al Cuartel donde se alojaba el Hospital, Cuartel de Ingenieros, se le dio el apelativo de "Duque de Crilln". Unos pocos das despus que la Isla era nuevamente espaola, el 16 de febrero, la Soberana Majestad de Carlos III dispuso una serie de medidas, un tanto drsticas e incomprendidas, entre las que figuraba la demolicin del Castillo de San Felipe y cegar al puerto de Mahn. Afortunadamente esta ltima no se llev a cabo.21 El tratado de Versalles en 1783 concede nuevamente a Espaa el dominio de Menorca. Cuando Espaa recuper la Isla encontr que los ingleses tenan dos hospitales para el ejrcito y uno naval, situado ste en la Isla de la Sangre, nombre que fue sustituido por el antiguo de Isla del Rey. El Gobernador Espaol, orden de inmediato la reparacin del Hospital de la Isla del Rey, aumentando su capacidad y aadindole una capilla que fue dedicada a San Carlos. Una vez reconstruido el Hospital, fue inaugurado el 5 de abril de 1784, y la Capilla bendecida el primero de agosto.22 En un principio, y mientras durasen las obras, los espaoles establecieron el Hospital Militar en el Convento del Carmen, para despus trasladarlo, de nuevo, a la Isla del Rey, donde permaneci hasta el ao 1791, en que fue evacuado, a la vecina poblacin de Villa Carlos, para poder albergar en
Pons Pons D. - Comunicacin personal. Archiduque Luis Salvador de Austria - La Isla de Menorca - Ttulo original "Die Balearen in Wort und Bild" - Traduccin por Carlos y Brbara Snchez Rodrigo Ediciones Menorca 1980 - Tomo I - Pg. 585 - Tomo II - Pg. 59. 22 Alemany J. - Bruto Masso R. - Vidal Hernndez J. M. - El Port de Ma - Captulo dedicado a la Isla del Rey escrito por Fernndez Terrs F. - Institut Menorqui d'Estudis 2003 - Pg. 73.
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l a los enfermos que se esperaba recibir de Oran donde se tema una epidemia. En esta ciudad, se haban producido varios terremotos con muchas vctimas por lo que el Conde de Cumbre Hermosa, Alfonso de Alburquerque, previendo la posibilidad de declararse una epidemia solicit se instalara el hospital ms importante en la ciudad de Mahn, ya que los barcos que llegaban con vveres y pertrechos salan con enfermos a bordo. Afortunadamente no se produjo la temida epidemia y el Hospital de Mahn, no recibi ningn enfermo por lo que el hospital de la Isla del Rey poda ser nuevamente utilizado como Hospital Militar. Sin embargo, no fue as de inmediato ya que nadie quera volver dados los inconveniente que, por su situacin, existan. Efectivamente, al tener que llegar a l por medio de embarcaciones era patente el gasto de la hacienda en transportes. Por otra parte, a causa de los temporales, el hospital quedaba aislado, en ocasiones, durante das, lo cual constitua un grave inconveniente para el ingreso de casos urgentes ya que haba que fletar una embarcacin especial cada vez. Para las urgencias de la noche, dado que el mdico y el cirujano pernoctaban en Mahn, se haba concertado disponer de cuatro camas en el Hospital Civil de las Hermanas de la Caridad, en Mahn. Los gastos que se originaban era muy elevados. Adems, el mdico primero Jos Gil y el mdico segundo Jos Portella opinaron que, el estar el Hospital en la Isla del Rey, era perjudicial para los enfermos puesto que algunos bajaban a la playa a baarse con grave peligro para su salud y an para su vida. Por todo ello era opinin general que mejor sera que el hospital se quedara en Villa Carlos an cuando el edificio era insuficiente. A ello se opuso con toda su fuerza el Coronel del Regimiento de Suizos de Saint Gall, aduciendo que el aire meftico procedente del hospital pasara a su cuartel, que se hallaba muy prximo.23 El hospital volvi a la isla del Rey.
Massons J. Ma - Historia de la Sanidad Militar Espaola - Tomo I - Pag.367 - 373 Tomo II - Pag. 256 - Ediciones Pomares Corredor - Barcelona 1994.

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Sealaremos algo sobre la creacin del lazareto, si bien no tiene relacin directa con el Hospital Militar. En 1785 se firm la paz entre Espaa y la Regencia Argelina con lo cual, se logr el rescate de 300 prisioneros espaoles, que fueron repatriados y que al no poder desembarcar en la pennsula por proceder de pas apestado, fueron enviados a Menorca, y alojados en la Isla de Colom. Ello motiv la necesidad de construccin de un lazareto en el Puerto de Mahn, que se pens situarlo entre Cala Taulera y el propio puerto. Se realiz, en 1786, un ambicioso proyecto, que fue muy estudiado y en l constan valiosas observaciones. Comenzaron las obras en 1793. y fueron interrumpidas en 1798 con motivo de la tercera ocupacin inglesa reanudndose en 1803, cuando Menorca era nuevamente espaola, decisin influenciada por la aparicin de una epidemia de fiebre amarilla. El lazareto empez a prestar servicio en 1817.24
24

Clavijo y Clavijo S. -Historia de la Sanidad de la Armada -San Fernando 1925 -Pg. 5 - 2 1 7 - 2 2 2 - 2 2 8 - 335.

So

das de curar", deshizo la obra unifcadora de Castell en la Sanidad Militar; mediante el Decreto de 30 de enero de 1836 restableci tres escalafones, regidos por un triunvirato. Un mdico, Antonio Hernndez Morejn, un cirujano, Manuel Rodrguez y Caramazana, y un farmacutico, Andrs Alcn. Afortunadamente en agosto de 1845 la Sanidad Militar qued definitivamente reunificada. Unos meses ms tarde de publicar la anterior Carta redact un informe, a peticin del Cirujano Mayor de los Ejrcitos Espaoles, Dr. Salvio Illa, sobre la conveniencia de que los militares enfermos fueran tratados para mejor asistencia, por personal con conocimientos mdicos y quirrgicos, en lugar de recurrir a profesionales de distinta formacin. Tambin en 1813 public un folleto de ocho pginas titulado Modo de precaver a Menorca de la peste de Malta. No fue del agrado general puesto que propona, dentro de la misma Isla, aislamientos preventivos muy rigurosos que llevaran a dificultar el comercio, incluso a su paralizacin. Fue contestado con un annimo titulado Reflexiones polticas por un habitador de Villacarlos sobre el papel Modo de precaver a Menorca de la peste de Malta dado a luz por el Cirujano D. Manuel Rodrguez. Denota que tena enemigos, seguramente por sus ideas liberales, entre los sectores conservadores de la Isla. En el diario maltones de tendencia liberal Telgrafo Menorqun, apareci, el 28 de mayo de 1813, un escrito de homenaje a Fernando VII, que por entonces acataba la constitucin de 1812, alabndolo por "...haber regenerado la nacin asegurado su independencia, proclamando la libertad del ciudadano, encadenado el despotismo, destruido el tenebroso Tribunal de la Inquisicin, y restablecido, sobre las ruinas del fanatismo, la religin santa y pura de nuestros mayores". Entre los 1666 firmantes figuraba el Dr. Rodrguez y Caramazana, dando pruebas una vez ms de su credo liberal. Tres aos ms tarde tuvo un grave problema con el recientemente reestablecido Tribunal de la Inquisicin. Se le acus de defender herejas y de rea-

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lizar afirmaciones injuriosas para el estamento eclesistico. Fue sometido a juicio y entre los testigos de la acusacin hubo varios subordinados suyos. Se le absolvi ad cautelam pero con una serie de penitencias, entre ellas unos ejercicios espirituales con un director designado por la Inquisicin. Ignoramos si incumpli las penitencias o en la sentencia haba otras sanciones, lo cierto es que el cirujano estuvo algn tiempo en prisin. Un fidedigno cronista menorqun de la poca rese el retorno de Rodrguez y Caramazana a Menorca a finales de noviembre de 1819, sin dar ms datos. Desde 1814 escribi peridicamente, en el Diario de Menorca, resmenes y comentarios sobre los libros y xitos profesionales del Dr. Orfila, del que fue un ferviente admirador. En el ao 1816, al editarse la Toxicologic Genrale del cientfico mahons, public sobre esa obra una amplia resea en un diario y tambin un opsculo titulado Literatura mdica, editado en Mahn en la imprenta de Pedro Antonio Serra. No era un trabajo original sino una traduccin y adaptacin de un informe de los cientficos franceses Percy, Pinel y Vauquelin. En esos escritos resuma, a grandes rasgos, el contenido del famoso tratado, adornndolo con encendidos elogios del autor, al que le auguraba grandes xitos cientficos. En una carta a su familia menorquina Orfila mostraba su gratitud, por la difusin de sus trabajos y el deseo de conocer personalmente a Rodrguez y Caramazana. En 1820 escribi su obra ms conocida Carta polmica dirigida desde Mahn al redactor del Diario Complementario del Diccionario de las Ciencias Mdicas en Pars, en refutacin de un articulo del espresado Diccionario, no solamente por ser falso en todas sus partes, sino injurioso a la ilustracin espaola en general y particularmente a su medicina y ciruga militar. El contenido queda suficientemente explcito en el largsimo titulo. El autor, que haba despertado las iras de Rodrguez y Caramazana, era Fournier-Pescay, secretario del Consejo de Sanidad del ejrcito francs. El articulo, que haba aparecido en la pagina 523 del tomo 31 del Dictionnaire des Sciences Medicales, trataba sobre la medicina militar. Inclua afirmacio-

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nes denigrantes para la medicina espaola en general y sobre todo para la militar, a las que consideraba en un estado de completa barbarie. Segua la lnea de otros escritos sobre la ciencia espaola realizados por Masson de Morvilliers, en el capitulo dedicado a Espaa en / 'Encyclopedie Methodique, que dio lugar a lo que despus se conoci como la polmica de la ciencia espaola. En su respuesta Rodrguez y Caramazana realiz una defensa acrrima de la medicina espaola, pasando revista a los grandes mdicos espaoles de las pocas anteriores y a las contribuciones que haban realizado los profesionales hispanos a la medicina y ciruga en los ltimos tiempos. En el texto se olvidaba del enfrentamiento entre mdicos y cirujanos, defendiendo ambos estamentos por igual, aunque en algunos pasajes de la obra muestre su mayor apego a la ciruga militar espaola, que consideraba con toda justicia, como la rama sanitaria ms avanzada de la poca. En esta obra evidenciaba una amplia cultura humanista. Sus numerosas citas indican que dispona de una gran biblioteca, propia o de algn amigo menorqun, con libros de autores, Voltaire entre otros, que propiciaran los problemas que tuvo con la Inquisicin. La refutacin fue enviada al editor francs en forma de manuscrito. Cuando ya pareca que no obtendra respuesta a sus quejas, le lleg una carta, reproducida en un apndice de la obra, en la que el editor francs reconoca de una manera tcita la falta de rigor del artculo refutado. Adems, le ofreca las paginas de un nuevo diccionario biogrfico del mundo sanitario, que se editaba bajo su direccin, para que Rodrguez y Caramazana incluyera las biografas de los mdicos o cirujanos espaoles y portugueses que creyera oportuno, para tratar de corregir, aunque fuera indirectamente el agravio de la anterior publicacin. Sin embargo, el cirujano no se vio con fuerzas de llevar a cabo esta tarea y declin la posibilidad de realizarla personalmente. Se dirigi a la Academia Medico-Prctica de Barcelona, en la que haba ingresado en fecha que no podemos precisar, solicitando la colaboracin de alguno de sus miembros. Sorprendentemente la institucin no mostr ningn inters y, con mucha educacin declin la colaboracin, perdindose esta importante oportunidad.

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En 1821 una grave epidemia de Fiebre Amarilla asol el levante espaol; aunque no afect a la poblacin de Menorca, si hubo numerosos fallecimientos entre los sometidos a cuarentena en el Lazareto de Mahn y sus cuidadores. Fue preciso ampliar las reas de aislamiento en las instalaciones de la vecina isla del Rey y, por ello, se habilit para el hospital militar el recientemente desamortizado Convento del Carmen, en el caso urbano de la ciudad. No hay referencias sobre el papel desarrollado por el Dr. Rodrguez y Caramazana durante esta epidemia. Al darse por finalizada public en el Diario de Menorca, el 4 de enero de 1822, un resumen de los trabajos que, sobre esta enfermedad haba publicado en Francia Jean Dominique Larrey, el ms celebre cirujano militar del primer tercio del siglo XIX. Rodrguez y Caramazana, desarroll una intensa actividad poltica durante el trienio liberal, defendiendo el ideario del liberalismo en Menorca y en la pennsula. El 15 de marzo de 1822 apareci en el Diario de Menorca un artculo firmado con las iniciales MRC, despidiendo a un batalln que haba estado destinado en la Isla. El autor, presumiblemente Manuel Rodrguez y Caramazana, elogiaba a las tropas por la defensa que haban realizado de los valores constitucionales, vanaglorindose de su patriotismo y liberalismo. Por su Hoja de Mritos y Servicios tenemos constancia de que el 19 de marzo de 1823 fue, durante algo ms de un mes Consultor de Ciruga del Tercer Ejrcito de Reserva. A continuacin fue designado Primer Cirujano Interino de los Ejrcitos Nacionales y despus en propiedad, un mes y un da. Durante ese tiempo particip en la defensa de Cdiz ("Baluarte de la Libertad") contra las tropas absolutistas francesas enviadas por Lus XVIII, "Los cien mil hijos de San Lus". Public un manifiesto el 16 de agosto de 1823, titulado El Cirujano Mayor Interino de los Ejrcitos Nacionales a los Cirujanos Militares. Con el lenguaje barroco de la poca ensalza la "majestuosa marcha constitucional", defiende la "igualdad civil" y " los derechos ms imprescindibles del hombre", para terminar exhortando a los cirujanos militares a ser ms estudiosos, perfeccionar las tcnicas, crear academias cientficas y realizar publicaciones. En sesin extraordinaria del 21 de julio de este mismo ao fue

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admitido, como Acadmico Corresponsal, de la Real Academia de Medicina y Ciruga de Cdiz. Cuando se restableci el poder absoluto de Fernando VII, fue sancionado con la perdida de su empleo y con el confinamiento en Fornells, que entonces era un pequeo pueblo de pescadores en un lugar inhspito de la costa norte de Menorca. Desde el 1 de octubre de 1823, a la misma fecha de 1829, en la relacin de sus empleos figuran "indefinido". Se puede deducir la dureza de estos aos de diversas instancias cursadas por su hijo. Desde Barcelona, el 12 de abril de 1824, escribi "...en solicitud de destino, con el justo fin de no morirme de hambre... mi desgraciada familia". En otra fechada el 13 de marzo de 1824, seala que "...se halla purificado en primera instancia... ". La rehabilitacin de Rodrguez y Caramazana, posiblemente se debi a la intercesin del Dr. Castell, que haba ganado la confianza del monarca sanndolo de sus dolencias. El Rey le indic que solicitara lo que quisiera y Castell, que era un hombre muy generoso, pidi la reposicin de los compaeros represaliados. El 1 de octubre de 1829 ocup nuevamente su cargo en el Hospital Militar de Mahn, hasta que el 6 de abril de 1831 fue nombrado Vicedirector Mdico de los ejrcitos Galicia y Asturias. Ese mismo ao obtuvo el doctorado en Medicina en la Real Academia MdicoQuirrgica de Santiago. Desde el 18 de julio de 1833, hasta el 15 de marzo de 1836, fue Acadmico Numerario de la Real Academia de Medicina y Ciruga de Galicia y Asturias. Esa corporacin haba sido establecida en 1831 en Santiago de Compostela pero, en 1833, fue trasladada al tiempo que la Capitana General, a La Corua. Renunci a su plaza, para trasladarse a Madrid, por "...haberle nombrado el Gobierno de Su Majestad Inspector de Ciruga para el cuerpo de Sanidad Militar". El triunvirato inicial de la Junta directiva de Sanidad Militar dur escasos meses, ya que el 4 de junio de 1836 falleci Antonio Hernndez Morejn y, se dice que, con pocos das de diferencia, tambin muri Manuel Rodrguez y Caramazana, sin que se pueda precisar lugar y fecha.

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No obstante, en una documentada obra de 1846, se afirma textualmente "Mdico del hospital de Mahn y, en 1836, Inspector del ramo de Ciruga, pasando a Madrid, muriendo pocos aos despus". ESQUEMA CRONOLGICO

1788-1808 Reinado de Carlos IV 1793-1795 Guerra de los Pirineos contra Francia 1801 "Guerra de las naranjas" contra Portugal 1802 Tratado de Amiens. Recuperacin de Menorca 1808-1813 Guerra de la Independencia 1812 Constitucin de Cdiz 1814-1833 Reinado de Fernando VII 1814-1820 Sexenio absolutista 1820-182 Trienio constitucional 1823-1833 Dcada ominosa Regencia de Da Maria Cristina

LA REIAL ACADEMIA DE MEDICINA D E LES 1LLES BALEARS F -.N RECUERDO D E L Dr. D. MANUEL RODRGUEZ CARAMAZANA CIRUJANO M A Y O R ( 1802 - 1831 )

FIG. 20D. FPLla H c adO e clS oPhnoImTs peAmi tLaolr D a d t e E i v a l L a AcI os lIoaSc L a d A d e al D R e e E n y L. e R l pEaYti8o [Link]

Captulo 8.
FUGA DE PRISIONEROS INGLESES Y SECUESTRO DEL PINGUE VIRGEN DEL ROSARIO (Puerto de Mahn ao 1807)
Baldomero Hernndez Carreras Informacin sumaria Obra en mi poder una informacin sumaria sobre la fuga de nueve prisioneros ingleses de la Isleta del Hospital del puerto de Mahn, que tuvo lugar en la noche del 30 de noviembre, al Io de diciembre de 1807. Aparece, en primer lugar, la Orden de proceder (anexo 1) del Gobernador Militar de Menorca, Felipe Ramrez, dirigida al Juez Fiscal Jos Ma Desvalls, Caballero de Justicia de la Orden de San Juan, Teniente Coronel Graduado de los Reales Ejrcitos, Sargento Mayor del 2 Batalln del Regimiento de Barcelona y Mayor General del Ejrcito de Menorca, con la finalidad de esclarecer los hechos ocurridos. En el Anexo 2 figuran los Partes que cursaron los oficiales comandantes de los destacamentos de la Isleta del Hospital y del Castillo de San Felipe. Diario de Mah de Juan Roca Vinent En la pagina 733 y fecha 1 de diciembre de 1807, recoge la noticia y relata el acontecimiento: "En la nit pasada 9 10 presoners inglesos qui estavan a la Illa del Rey, en son fuyts ab una llenxa o bot, ab que han saltat a bordo de un xabech ivisench de la punta de Calafonts, cuya tripulado dorma; fets seors del xabech han tallat los caps que tenan a terra y ala gimiera que tenia al mar, y han fet vela enfora. Esent a boca han respost que era "Corren de Palma' o 'de Barcelona', y esent ja for a han enviat a terra a tots los ivisenchs, a excepci del Patr. Bell da, ventis SE", (sic.)

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Prisioneros ingleses en la Isleta del Hospital (Isla del Rey) Se ignora la procedencia de los prisioneros ingleses si bien por declaracin del comandante del destacamento se sabe que en septiembre del mencionado ao fueron conducidos a la Isleta los nueve prisioneros. En aquella poca Espaa, aliada de Francia, estaba de nuevo en guerra con Inglaterra. Por el tratado suscrito en Paris el 4 de enero de 1805, firmado por Decrs y Gravina, S.M. el Emperador y S.M. Catlica se obligaban a no firmar la paz separadamente con Inglaterra. El Rey Fernando VII ratific este tratado en Aranjuez el 18 del mismo mes. Resulta curioso observar el trato que reciban los prisioneros. Estaban recluidos en un local denominado "quadra" en las distintas declaraciones, muy prximo al centinela de las Armas y gozaban de cierta libertad durante el da, pennitindoles pasear por las inmediaciones, y de noche si precisaban salir deban ser acompaados por un vigilante. Se les pasaba lista al amanecer, al anochecer y a las nueve de la noche. Tenan a su disposicin un bote que les haba proporcionado el Cnsul Francs, con remos y timn, para poder desplazarse a Mahn para ir de compras. En la Isleta dejaban amarrado el bote en una pequea cala que "mira al Arrabal". Inmediata al embarcadero principal de la isla, sin que se montara un puesto de centinela para vigilarlos dada la escasez de tropa del destacamento. Por la noche se recogan los remos. Estas libertades estaban en consonancia con el trato que se daba en Inglaterra a los prisioneros espaoles. Se haban dictado por el Despacho de la Guerra espaol las normas a seguir para tener una reciprocidad en el trato. Fuga de los prisioneros de la Isleta del Hospital El oficial comandante del destacamento de la Isleta manifiesta en su declaracin que al efectuar el relevo le entregaron nueve prisioneros ingle-

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ses. Solamente tena la orden de pasarles lista y dar diariamente las novedades al sargento mayor de plaza. La puerta de la "quadra" donde estaban recluidos no se cerraba con llave por no disponer de ella y les pasaban las listas ordenadas por la maana. Al anochecer y a las nueve de la noche. No se haba observado ninguna circunstancia por la que se pudiese inferir que planeaban fugarse, ignorando si cuando bajaban a Mahn hubiesen comunicado con alguna persona para una posible ayuda. El da 30 de noviembre, sobre las nueve de la noche, despus de recoger los remos y el timn del bote y pasar lista, conforme se practicaba diariamente, se dio cuenta el sargento de la guardia que los prisioneros estaban en la "quadra", la cual dista unos 16 pasos del centinela de las armas. El sargento tambin declar que le constaba que a alas diez de la noche estaban todos en dicho local y a las diez y media personalmente los vio. A la hora de la lista de la maana del Io de diciembre el centinela not la ausencia de los prisioneros y al reconocer la "quadra" observ que la ventana de la parte de La Mola estaba rota, faltando dos barrotes que hall en el suelo. La realidad era que los prisioneros se haban fugado sin que los distintos centinelas que se turnaron en el puesto de vigilancia durante la noche y la madrugada se dieran cuenta ni del ms mnimo ruido. En las distintas declaraciones no se menciona la situacin del bote ni de los posibles medios utilizados para salir de la Isleta. Se solicit por el Juez Fiscal al Magnfico Bayle de Mahn el nombramiento de dos peritos Maestros carpinteros para reconocer la ventana de la "quadra". Fueron designados Rafael Angles y Jos Riudavets, los cuales manifestaron despus de haberla reconocido "muy despacio" que con toda facilidad haban salido los prisioneros por el claro que formaban los dos barrotes que faltaban, uno de los cuales "ha sido sacado de poco tiempo ha y el otro de mcis tiempo "(sic).

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Secuestro del pingue (jabeque)

FIG. 21. Dibujo de un jabeque de la poca.

En el muelle de Calafons, estaba amarrado el pingue Virgen del Rosario de Ibiza el cual tenia previsto zarpar al amanecer del Io de diciembre, puesto que no se permita salir del puerto de Mahn durante la noche. A las veinte horas del da 30 de noviembre Pedro Marn, Juan Marn y Antonio Torres, los tres de oficio labrador, embarcaron en calidad de pasajeros y se fueron a dormir bajo cubierta. Lo mismo hicieron los tripulantes, en total seis marineros, entre los cuales se citan a Jaime Tur, carpintero de ribera, y Llorens Escandell, calafate. El Patrn del barco Antonio Guisaldo se encontraba en su cmara. Entre las doce y la una de la noche los pasajeros y marineros notaron pasos y ruido de arma blanca, en cubierta. Se levantaron Llorens y Jaime y dijeron a todos "muchachos, coger un clavo". Escandell llevaba en la mano un cuchillo. Intentaron subir a cubierta pero las escotillas estaban cerradas, se dirigieron a la cmara y tanto la puerta como la escotilla tambin estaban cerradas No consiguieron salir al exterior.

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Salida del Puerto Notaron que el barco se pona en movimiento y oyeron voces exteriores ordenando al barco que se detuviera, contestando los de cubierta, varias veces, Correo de Mallorca o Correo de Barcelona. Por la mayor velocidad y el tiempo transcurrido supusieron que se hallaran fuera del puerto. Vigilancia en la bocana del Puerto

FIG. 22. Castillo de San Felipe y en primer trmino el Fuerte de Felipet. Coleccin Fundacin Rubio.

El Castillo de San Felipe estaba guarnecido por un destacamento, cuyo comandante, desde el 24 de noviembre era el capitn 2, Jos Marcos Sainz de la 9a Compaa del 2 Batalln de Voluntarios de Barcelona. Para la seguridad del castillo y el control de salidas y entradas de las embarcaciones contaba con: Guardia del Principal. Comandante de la misma el sargento de 2a clase, Pedro Ribas, de la 4a Compaa del 2o de Barcelona. Entre otros, tenia un puesto de centinela en la batera del Prncipe, con bocina, para vocear a las embarcaciones y darles el alto, por la noche. Guardia de la Entrada. Su comandante el subteniente Miguel Jimnez, de la 5a Compaa del 2 de Barcelona. Contaba con un puesto de centinela en la batera de la entrada, con bocina, en la parte de la costa que mira al Felipet.
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El Fuerte del Felipet guarnecido por un destacamento, cuyo comandante era el teniente Jos Costa, de la 2a Compaa del 3er. Batalln del Regimiento de Infantera de Lnea Soria. La guardia de la batera situada en la "punta" oriental del Lazareto controlada la entrada y salida de embarcaciones del puerto. Reaccin de las Guardias ante la salida del pingue Desde el Castillo de San Felipe: El soldado Francisco Minguell, de la guardia de la entrada, entr de centinela en la batera, a la bocina, en el turno de once a una de la noche. Este puesto que mira al Felipet, si observaba que un barco intentaba entrar o salir del puerto de noche, deba vocearle con la bocina ordenndole dar fondo. El centinela observ sobre las 23,30 h. un barco que sala del puerto, le grit con la bocina que se detuviera, contestndole que era "Correo de Mallorca". Avis al cabo y al comprobar la situacin, llamaron al sargento de la guardia quien acudi inmediatamente a la batera y volvieron a gritar al barco que diera fondo pero no hizo caso, simplemente volvi a contestar "Correo de Mallorca". El sargento mand al Cabo a la guardia del principal para dar la novedad. El soldado que cubra el puesto de centinela en la batera del Prncipe, sobre las 12 de la noche observ que se le acercaba por tierra un bulto, le dio el "quien vive" y result ser un soldado de la guardia de la entrada que iba a comunicarle la presencia de un barco. Avisaron al sargento de su guardia quien con toda rapidez, acompaado de su cabo, se incorporaron a la batera del Prncipe y avistaron el barco por la punta del Felipet. Le ordenaron con la bocina que diera fondo y al no tener respuesta el centinela hizo dos o tres disparos con su fusil. Desde el barco contestaron que iban a obedecer pero continu su marcha y se perdi de vista, amparado en la oscuridad de la noche.

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El sargento dio la novedad al comandante del destacamento el cual sali corriendo del cuerpo de guardia yendo a la batera y al no divisar el barco consider intil el uso de la artillera. Dicho capitn, aleg en su declaracin, que el motivo de no haber podido detenerlo con el fuego de artillera, conforme a las prevenciones de aquel puesto, fue la credulidad del sargento y del cabo, que supusieron que el barco proceda a dar fondo lo que ocasion la demora del aviso que le dieron y este retraso proporcion junto a la oscuridad de la noche y viento favorable la prdida de vista de la embarcacin. Luego se limit a dar parte al Comandante General de la Isla. Desde el Fuerte del Felipet El teniente comandante del destacamento declar que sobre la media noche del da 30 de noviembre, estando en el cuerpo de guardia, entr el cabo vigilante para darle que sala un barco. No le dio importancia, toda vez que le contest: " est bien y vaya con Dios ". Replic el cabo que era el Correo de Mallorca. El teniente coment que no poda ser puesto que saba que ste marchara al da siguiente, hizo el comentario " ser el Mallorqun". Despach al cabo y le orden no pusiese "embarazo" ninguno a la salida del barco. En su declaracin el teniente insiste en no tener orden para oponerse a la salida de ningn barco, sabiendo que este cuidado lo tiene el comandante del Castillo, por ello mir con indiferencia esta salida. No sali ni siquiera del cuerpo de guardia por considerar intil su actuacin, por ello ignoraba el porte y la situacin del barco y si desde el Castillo se abri fuego de can, dudndolo porque lo hubiera odo como, igualmente ignoraba, si se efectuaron tiros de fusil pues en este caso se hubiera "alarmado" el Felipet.

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En su extensa declaracin destaca que pasadas las incidencias relatadas anteriormente el cabo primero, Pons, le inform que una vez que el barco hubo rebasado la lnea definida por el Felipet y la guardia de la entrada, desde el principal le vocearon y efectuaron un disparo de fusil. El teniente le reprendi por no haberle comunicado esta novedad en su momento y el cabo Io se excus, dicindole que al or un solo disparo y haberse alejado mucho el barco no crey necesario avisarle. El oficial consider que el cabo Io haba obrado mal, pero su descargo era positivo por lo cual no tom providencia contra l. Y contina sus alegaciones manifestando que segn su parecer si se hubiese opuesto a la salida se le tendra por "ebrio o loco" ya que esta misin corresponda al Castillo quien exiga a toda embarcacin la "papeleta de salida". Finalmente se reafirm en no tener en absoluto instrucciones tocantes a la entrada y salida de los barcos, slo una orden para socorrer a alguno que solicitara auxilio. La primera noticia fidedigna que tuvo sobre lo acaecido fue al da siguiente al ser relevado por el oficial del Regimiento de Infantera de Granada al decirle: no sabe usted que ha salido un barco ingls?. Qued muy sorprendido y contest que era imposible, y a continuacin el oficial le cont que los prisioneros ingleses que estaban en depsito en el Hospital se haban escapado apoderndose de un barco y salido por la boca del puerto. El teniente dej el destacamento una vez efectuado el relevo y se embarc para el arrabal. Regreso de los secuestrados El pinge continuaba navegando. De pronto abrieron una escotilla y ordenaron que subieran a cubierta tanto los pasajeros como los marineros, les preguntaron si deseaban regresar a tierra, con contestacin afirmativa. Entonces ataron las manos a cuatro marineros, los bajaron a una lancha que previamente haban preparado y a continuacin a los restantes excepto el patrn que obligatoriamente tuvo que quedar a bordo.

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Calculan que se encontraban a unas seis millas de la costa, fueron remando y entraron en el puerto completamente de noche, nadie les vio entrar, puesto que tuvieron gran cuidado en evitar ruidos a fin de que los centinelas de San Felipe y del Felipet les dispararan y fueron a desembarcar a Calafons antes del amanecer. De las declaraciones no se recoge ninguna informacin sobre el destino del barco ni del paradero del patrn. Eplogo La mayor responsabilidad de la fuga debera recaer en el comandante de la guardia de la Isleta del Hospital. Posiblemente la tranquilidad reinante produca una vida plcida y rutinaria al personal del destacamento que cubra de da y de noche los puestos de centinela. El excelente comportamiento de los prisioneros no hacia pensar en la existencia de un plan de fuga. De las distintas declaraciones no se infiere una posible colaboracin tanto interna como externa, sin embargo, no hay que descartarla ya que se les pudo proporcionar medios para abandonar la Isleta y la informacin relativa al pinge (amarre en Calafons, su dotacin y su prxima salida) y a las guardias del Castillo de San Felipe y Felipet. Notas Nivel cultural Al firmar cada testigo su declaracin, se observa el escaso nivel cultural de los mismos: puesto que: De los seis testigos civiles que firman, cuatro lo hacen con una cruz: los pasajeros (labradores); Pedro Marn, Juan Marn, Antonio Torres y el marinero Llorens Escandel (calafate). De los nueve soldados testigos, seis firman con una cruz; uno pone su nombre bastante regular; y dos firman bien. El enfermero Mayor del Hospital Militar firma muy bien.

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Pinge Embarcacin latina muy usada en el Mediterrneo durante los siglos XVIII y XIX con su aparejo parecido al jabeque pero de menor calado. Navegaba a remo o a vela y tena al extremo de popa un palo de mesana adems de los palos principales con vela de antena. Jabeque Embarcacin de perfil muy fino que supo ser la nave mediterrnea por excelencia. Llevaba tres palos con velas latinas y un foque y tambin contaba con remos para casos de necesidad. Anexo 3 El Sr. Secretario del Despacho de la Guerra me dice con fecha de 29 de este mes que con la de 25 del mismo le havia pasado el seor Generalsimo Prncipe de la Paz el oficio siguiente: MU Sr. mo: En esta fecha doy a los Capitanes Gens. de las Provincias la orn. siguiente: Para que no haya duda acerca del modo de socorrer a los Prisioneros Ingleses y que se observe por nuestra parte una justa reciprocidad respecto del trato que se da en Inglaterra a los Prisioneros Espaoles he determinado con aprovacin de S.M. se observen las regla siguientes, qe. Para mayor claridad van acompaadas de la explicacin de lo que hoy se practica en Inglaterra segn ha avisado nuestro Comis" de Prisioneros Dn. Manuel de la Torre- A los Oficiales de Grr" de Mar y Tierra, desde el General hasta el Alfrez, a los Comisionados o Oficiales del Cuerpo de la Hacienda, Capellanes y Cirujanos de la RI Armada o del Ext", a cada uno se les da en Inglaterra siete reas, y medio al da, pero como la razn en que est el cambio de las monedas es variable, mando que para que no haya la ms remota apariencia de inferioridad por nuestra parte, se d en Espaa a cada Prisionero Ingls de las referidas clases, ocho rs. de vn. al da deviendo dejrseles en libertad bajo palabra de honor dentro de la Ciudadela o Castillo de su Depsito.

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En igual libertad quedarn bajo su palabra de honor los Guardias Marinas o Cadetes, los pasajeros y otras personas de distincin, los Capitanes y Pilotos de Buques mercantes, los de Corsarios y Oficiales de ellos qd". El Buque Corsario sea del porte de 14 caones p" arriba, y respecto de que a todos los Espaoles de estas clases qd" son hechos prisioneros se les socorre en Inglaterra con una cantidad a cada uno que puede valorarse por tres ras. y tres quartillos al da, mando que en Espaa se le den a cada individuo Ingles de las referidas clases quatro ras. en igual forma. A todos los dems Individuos de Tropa, Marinera o de otras clases, y a los Capitanes y Oficiales de Los Corsarios que no llegan al porte de 14 caones qd" son hechos prisioneros se les mantiene en arresto en Inglaterra dndoles una racin cuio valor puede estimarse por algo mas de tres ras. de nrt" moneda en cuia virtud mando que a los ingleses de las mismas clases prisioneros en nuestros Puertos se les socorra con dos reas. De vn. al da a cada uno de pan, cama, luz y utensilio por el ordn. Establecido p" Tropa, mantenindoles en arresto de seguridad hasta que sean entregados al Comisario de Prisiones de su Nacin- El da en que se verifique esta entrega cesarn los socorros de los respectivos Prisioneros, debiendo quedar desde entonces a cargo del Comisario Ingles los gastos de su manutencin y cualquiera otros que origine su estado, y al que caiga enfermo mientras no se verifica la entrega se le asistir con la Hospitalidad correspte. a su clase. Y lo traslado a V.S. de RI Orn. para su inteligencia y cumplimiento en la parte que le toca. Dios ge. a V.S. ms. as. a Aranjuez 31 de marzo de [Link].-Sr. Ministro de Hacienda de Menorca. Es copia de la RI. Orn. original que existe en la Contad." pral. De este Ext0.- Mahn 10 de Novbre. de 1808.- Manuel Lpez Maestre. (Documentos interesantes. L.L.V. - Pgina Menorquina de El Bien Pblico.- 5 de Septiembre de 1934.- nm. 580)

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Captulo 9.
L'HOSPITAL NAVAL BRITNIC DE L'ILLA DEL REI: UN SMBOL
Toms Vidal Bendito

FIG. 23. Detalle de acuarela que representa el barco del corsario Francisco Pauli, finales del s. XVIII Col. Vidal de Rafalet.

La historia de Menorca t una etapa britnica. Per a b i per a mal Tilla entra en la historia, amb majscules, sota la bandera anglesa. Sobre el tema s'ha escrit bastant Hi ha hagut escrits anglfils, molts, escrits anglfobs, menys, i escrits rigorosos, amb voluntat d'imparcialitat, pocs. Poc s'ha dit, tamb, respecte a alguns elements importants. Per deformaci professional, com a gegraf, tenc tendencia a llegir la historia principalment a travs de coses visibles i tangibles i Menorca est plena de vestigis britnics significatius i, entre ells, per mi, el ms emblemtic s l'Hospital Naval de l'Illa del Rei (Bloody Island per ais anglesos). En aquest article

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intentar aportar algunes proves que estalonin aquesta opini. D'entrada, emprar un testimoni de qualitat, d'una gran figura de les lletres castellanes, que, a ms, era politic, progressista en el context de l'poca, i viatger. Es tracta de Leandro Fernndez de Moratn que deix escrit, a finals del segle X V I I , el que segueix: El que se admire al ver la formidable marina inglesa, e ignore a que causas poder atribuir su dominio en los mares, la extensin de su comercio, la celebridad de sus maniobras, y su conocida superioridad en la guerra y en la paz, sobre la de las otras naciones, vea el hospital [naval] de Greenwich y hallar la solucin de casi todas sus dudas. Ms endavant veurem per qu ho diu. De moment, hem d'aclarir que l'Hospital Naval de l'illa del Rei no s plenament comparable amb l'esmentat ido el del Tamisi era moltssim ms important, tant en dimensi com en diversitat de funcions. De tota manera, pero, en el fons, tots els hospitals de la Navy anglesa responien a un mateix objectiu: la convicci de que els homes eren, per a la flota, el ms important. Calia tenir i conservar la marineria en bon estat i garantir-li una assistncia eficient i generosa un cop acabada la seva vida activa. La vida al mar era durssima i no era fcil poder disposar de dotacions suficients i eficients en els vaixells de guerra. Els increbles privilegis del mariner angles, que admiraren a Moratn, no sempre eren prou atractius com per a garantir la disposici de dotacions totalment voluntrles i els "segrests" de mariners tamb fou una lamentable prctica. Per tot aix, una de les primeres coses que feia radministraci anglesa en la seva expansi colonial era construir, a llocs estratgics, hospitals per a la restauraci de la salut de la marineria. El port de Ma, fou un dels llocs escollits per a aquesta fund i una de les primeres accions dels anglesos a l'illa, dhuc abans de
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Moratn, durant el seva estada a Anglaterra (agost 1792-agost 1793) escrigu, per a pur s personal, unes notes que titol Apuntaciones sueltas de Inglaterra. A finals del segle XIX foren publicades parcialment i recentment s'ha fet una edici completa i crtica (Ed. Ctedra, col. Letras Hispnicas, 232 pp.) a crrec d' Ana RODRGUEZ FISCHER.

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que fos legalment seva, fou la construcci d'un hospital a l'illa del Rei, possiblement el primer d'aquesta mena aixecat a les ribes de la Mediterrnia. No s aqu el Hoc d'explicar com el feren i com fou, simplement volem destacar que Menorca compt molt prest amb una instituci i instal-laci sanitaria atesa per professionals. No estava pensada, precisament, per als indgenes per fou, sens dubte, un referent que, indirectament, ajud a millorar les condicions pe que fa al progrs de la medicina i de la salut a l'illa. Com apunta clarament Moratn, els hospitals navals britnics eren molt ms que una eina sanitaria, eren l'exponent d'una societat capdavantera en molts diversos ambits socioeconmics a ms del referent a la fora militar en el mar. Vegem ara algunes de les coses que entusiasmaren a Moratn quan visita l'Hospital Naval Greenwich. Todo el que ha servido en la marina de Inglaterra un cierto nmero de aos, como el que hallndose estropeado o enfermo no puede servir, halla aqu el asilo para su vejez y el remedio a sus males. A cada marino se le dan siete panes de a libra cada semana, tres libras de vaca, dos de carnero, guisantes, queso, cerveza, y cinco reales para tabaco; y esta ltima partida aumenta en razn de las graduaciones de subpilotos, pilotos, etc. Cada dos aos se les da un vestido azul completo, un sombrero, tres pares de medias, dos de zapatos, cinco corbatas, tres camisas y dos gorros. Sus habitaciones son unas grandes salas, donde hay unos encajonados semejantes a los de una sacrista, y en ellos estn las divisiones de las alcobas; cada una con una cama, dos sillas, una mesa y una pequea papelera; encima de la cama hay un sobradillo para colocar en l unos trastos: cada alcoba tiene su puerta y una ventana con vidriera al lado; todos estos dormitorios estn abiertos por la parte superior, a fin de que los ventile el aire comn de la

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sala. En todo el hospital hay ms de sesenta salas, dispuestas en la forma dicha, y en ellas dos mil trescientas y ochenta camas. El cuidado de este hospital, en cuanto al lavado y cosido de la ropa, barrido y limpieza de las salas, esta a cargo de mujeres, y en esto se emplean las viudas de los marinos. Hay una escuela donde se da educacin a sus hijos, que gozan igualmente de las asignaciones de habitacin, racin y vestido. Se les ensea la nutica, los principios de geometra y de astronoma, y todos los conocimientos relativos a este ramo, uniendo a la terica la prctica, que ejercitan en los navios del Tmesis, para todo lo perteneciente a la maniobra. Moratn es refereix, bsicament, a la tasca assistencial de l'hospital londinenc mentre que l'hospital menorqu estava ms especialment destinat a tasques teraputiques. Es de suposar que Peficincia dels metges i cirurgians i de la farmacopea disponible no devia ser massa elevada, en si mateixa, pero segurament s'experimentaren tamb a l'illot maons nous remis de gran eficacia que, poc a poc, els metges de la marina britnica anaven imposant. Aquests eren, bsicament, preventius, centris en la higiene i 1'alimentaci. El tifus i l'escorbut, que provocaven entre la marinera moltes ms baixes que les canonades, anaren reculant a mida que s'increment la cura pel que fa a l'aigua de beure a bord i s'incorporaren a la dieta del mariners complements vegetis frescos. Per aquesta via la mortalitat i la incapacitat per malaltia disminu sensiblement entre les forces militars britniques i aix les feu molt ms poderoses. La presencia al fort de St. Felip d'una guarnid nombrosa permanent i la visita frequent ' Op. cit. pp. 177. Qui pensi que Moratn era un anglfil incondicional s'equivoca. En realitat no simpatitzava gaire amb els anglesos pero aix no Pimpedia valorar equnimement les seves obres. En les seves "apuntaciones" constata sempre, patticament, l'endarreriment i barbarie de la seva patria i els seus compatriotes en contrast amb la modernitat, en tots els ordres, del mn britnic. Per tot aix els seus llibres de viatges son especialment tils, indirectament, per a saber com era la societat espanyola a l'poca.

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de molts vaixells, amb tripulacions tamb quantioses, reclam, cada cop ms, l'abastiment de vegetals frescos i aix estimul el creixement de l'horta, en tota la periferia de Ma, i de les vinyes, en un segon anell, que arribava uns sis quilmetres ms endins. En aquesta rea els grans llocs es fragmentaren en llogarets, estncies, vinyes i hortals on instal-laren la seva vivenda petits pagesos. Aix sorg un nou tipus de societat i de poblament, els casolans i les casolanies, entre els tradicionals llocs, aillats i solitaris, i els pobles compactes. Una gran part de l'hbitat rural i bona part de les vivendes urbanes de Menorca sorgiren en l'poca que ens ocupa i totes elles es caracteritzen per un alt grau d'higiene i confort, poc usuals a l'poca. Sembla clar que el mrit d'aix s bsicament autcton id John Armstrong, l'hipercrtic relator de la Menorca del XVIII, reconeix, amb certa enveja, marcades virtuts de netedat i ordre domstic als indigenes. De tota manera, s tamb possible que l'exemple "oficial" angles, a travs de l'Hospital i els seus facultatatis, jugus algun rol en el progrs de la sanitat i la mentalitat menorquina. Un fet constatat s que la mortalitat entre els menorquins comen a baixar, de forma clara i decidida, molt prest10, especialment en comparaci amb la resta de les ierres hispniques i mediterrnies, i, fins i tot, abans que a Anglaterra. El 1802 els anglesos deixaren Menorca, entre altres raons per una molt poderosa: l'illa de Malta era ms convenient. I una de les primeres coses que feren a dita illa fou construir un Hospital Naval que tingu una vida molt activa i decisiva per a la poltica naval britnica a la Mediterrnia fins a la independncia. Els maltesos sn conscients de la importncia de la instituci i hi ha una notable bibliografa sobre la mateixa. A Menorca, en canvi, l'Hospital Militar mai no va ser massa preuat. Pot ser, St. Felip i el Llatzeret li feien massa ombra en el context histric
V. VIDAL, T. (1994): La Transici Demogrfica a Catalunya i a les Balears: Reial Academia de Doctors. Barcelona.

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arquitectnic. En quedar fora de servei, fa uns cinquanta anys, l'Hospital entra en un procs d'aband i de degradaci lamentable, especialment pens si es t en compte el significat simblic de Tens. Fins i tot per a aquells menorquins i visitants poc documentats l'Hospital t un valor visual important. La imatge del port de Ma s inseparable de la silueta, austera pero airosa, de l'edifici retallant-se contra el sol naixent, de marinada, i refulgent de tons daurats amb els darrers raigs del sol ponent, prembul de la dolcor del fosquet. Sortosament, sembla que el smbol est en cam de ser salvat i s polit que, en bona part, ho sigui grcies a una acci ciutadana, de voluntariat, que, en certa manera, fa pensar novament amb herncies britniques soterrades. Tots sabem que a Anglaterra la societat civil, organitzada en diverses associacions privades filantrpiques, ha salvat i est salvant milers de monuments i quantitat de paisatges. All, a Anglaterra, democrcia consolidada, la gent no ho espera tot del Govern i aix s molt sa, tant pe pais com per ais paisans. La participaci generosa en pro de bens comuns s un bon remei contra l'estrs i l'angoixa vital. Qu es pot fer amb una reliquia com l'Hospital Naval de l'Illa del Rei? Possiblement moltes coses pero pot ser una de les ms raonables seria la que tamb s'estila a Anglaterra: congelar la cosa en el nivell que garanteixi la supervivencia i la seguretat. Aix s ms barat i menys conflictiu que una reconstrucci i readaptaci total. L'important s que perduri el smbol ms hum i humanitari d'uns fets i d'un temps que marcaren el present i el futur de Menorca. Volent o sense voler, els britnics feren possible o ms fcil la modernitzaci dels menorquins. Una bona part de la societat local sab aprofitar la conjuntura colonial fins a l'extrem que possiblement Menorca s Tnica "ex-colnia" anglesa que enyor i honor, explcitament, als "colonialistes". L'nic governador "popular", conegut i recordat, que ha tingut mai Menorca s l'angls Richard Kane. Els pocs anglesos que saben o s'assabenten que Menorca fou un bon temps britnica queden perplexos davant d'aquest fet. Que molt de tot aix s un mite? Sens dubte, pero darrera de tots els mites hi ha quelcom que s o esdev veritat.

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Captulo 10.
REAL HOSPITAL MILITAR DE EXRCITO Y MARINA. RESUMEN HISTRICO DE LA ISLA, REYNANDO NUESTRO DESEADO MONARCA EL SEOR DON FERNANDO VII
Antonio Ceudn Mlis
(*) Se ha respetado la ortografa original

GUA
MENORQUINA,
PARA. M

EL Afo DE 18lO.'

CON LICENCIA DEL GOBIERNO i

MAEON,
EN LA IMPRSTH V VIUDA HIJOS DE FARE^ CALLE DL 'CASTILLO, IfUMEHO 4.

.1

Halase situado desde principios del siglo pasado en la Isleta llamada del Rey habindolo hecho construir por primera vez el cabalero Juan Jennings, Almirante de las fuerzas britnicas del Mediterrneo, para colocar enfermos de marina, bien que por ser muy pequeo fue reedificado y hecho mas cmodo y espacioso segn hoy existe desde 1773, hasta 76, excepcin de las salas de levante, que fueron aumentadas durante la dominacin espaola en 1795.

La Isleta del Rey, as llamada por haver desembarcado en ella, D. FIG. 24. Gua Menorquina 1810. Alfonso III de Aragn, en 5 de enero de 1286, permaneciendo en ella 12 dias, consiste en un cuadrilongo de 600 vras de circunferencia, poco elevado sobre la superficie del mar, compuesto de carbonato clizo, flojo, muy impro, con varios filnes de guijros, formando a trechos masas irregulares, entreverados de almina; su situacin es en el centro del puerto de Mahn como milla y media de su entrada, y otro tanto de su remate; lo que hace muy penosa la asistencia al hospital, muy incomoda los

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enfermos, y costosa al Rey; de manera que huviera podido hacerse uno en tierra mucho mas cmodo, sno, y capz con lo que ha importado el gsto de lanchas &c. desde 1784 que S.M.C. lo ocupa. El edificio alto que est a la parte de O. y es el que unicamente sirve por lo comun para recibir los enfermos, si bien parece hermoso por la sencillez y elegncia de su arquitectura, por la distribucin de las habitaciones de empleados, facultativos, y botica; el estar divididas las enfermeras en 40 salas entre bajas y altas, de 10 enfermos cada una, la mayor parte muy humedas e intemperadas, hacen ste hospital, ademas de ser costoso al errio, incomodo los enfermos, y asistentes, bastante enfermizo. RAMO ECONMICO: Inspector, y Controlador. D. Burgos 6ooo-. Comisario de Entradas, D. Alfonso Lopez Enfermero Mayor, D. Juan Garrfa 292o-. Toms 48oo-.

CAPILLA DEDICADA A SAN CARLOS BORROMEO. Capelln Interino, P. Fr. Francisco Preto y Medina, Religioso Franciscano 36oo-. RAMO FACULTATIVO. MEDICINA. Mdico Principal. Dr. D. Jos Marsl, Medico de nmero de los hospitales de exrcito 72oo-. Idem 2o Dr. D. Antonio Terrs, Mdico titular de la Villa de San Carlos. CIRUJIA: Cirujano Mayor Dr. D. MANUEL RODRIGUEZ Y CARAMAZANA, Consultor honorrio del exrcito, Miembro de la real academia de ciencias naturales y artes de Barcelona, y de la sociedad medica de Sevilla ... 72oo\ Idem 2. D. Miguel Rodrguez. Primer Ayudante honorario del cuerpo de ciruga militar. ... 72oo\ Practicante de ciruga, D. Manuel Rodrguez y Marsl, costeado por el asentista ... 292o-. FARMACIA: Boticario Mayor, D , Prcticante, D. Gabriel Cmps, pagado por el asentista ... 2920. ASENTISTA: D. Bartolom Mercadl y Pons.

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Resumen de los enfermos que han entrado curarse en ste hospital durante el ao de 1809: Quedaron en cama en 1808 44, Han entrado en 1809, inclusos los prisioneros franceses 359, Total 403. De stos han fallecido en 1809 17, Han salido curados en l 374, Quedan curandose en 1810 12. (*) GUIA MENORQUINA PARA EL AO DE 1810. Con licencia del Gobierno. MAHN. En la Imprenta de la Viuda Hijos de Fabregues, calle del Castillo, numero 64. NOTA. No permitiendo el corto tiempo que ha mediado entre el pensamiento y la publicacin de sta gua, darla mayor perfeccion, espera el redactor que los lectores tendrn la bondad de disimular las faltas, asegurados de que lejos de intentar agrabiar persona alguna, desea mejorarla, dando a cada uno lo que s debido, en honor y utilidad de su amada patria. Con esta justa mira suplica a los seores Secretarios de los ramos que comprende, y a los amantes de la estadstica, se dignen transmitirle en lo sucesivo, las noticias que juzguen tiles a uno y otro objeto: dirigiendolas al impresor de ste papel, lo mas tardar fines de noviembre de cada ao.

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Captulo 11.
LA ESCUADRA HOLANDESA EN EL PUERTO DE MAHN
Antonio Cendn Melis

FIG. 25. Annimo menorqun. Almacenes en el puerto de Mahn.

Pocos puertos habr como el de Mahn que puedan ufanarse de contar en su acervo histrico con un cuidadoso cronista del movimiento y sucesos que desarrollaron en sus aguas en tan largo e interesante perodo como el comprendido entre los aos 1776 y 1826. Al piloto particular y comerciante Don Juan Roca y Vinent, ejemplo de perseverancia, de paciencia y de amor a la tierra que le vio nacer al dejar consignado en su interesante Diari de Mah, fuente preciadsima de noticias, conocida y explotada por muchos historiadores isleos, hemos recurrido tambin nosotros, aprovechando, adems, otro de sus manuscritos, tambin en menorqun y quizs menos conocido, Notas de las escuadras, navios, fragatas y otros buques de guerra entrados en este puerto de Mahn desde 1776 a 1826, importante tambin para historiar las visitas y estancias de unidades navales de

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varios pabellones y en nuestro caso de las de los Pases Bajos en el puerto de Mahn, tan vinculado a todos los sucesos martimos que en el Mediterrneo tuvieron escenario y tan codiciado por la estrategia naval de la poca. Vuelta Holanda en 1813 al rgimen monrquico, una vez desligada de Francia, con la proclamacin de Guillermo I de Orange como Prncipe soberano y unindose al espritu que informaba las tendencias de todos los Gobiernos de Europa, e incorporndosele Blgica en 1815, se form el Reino de los Pases Bajos que perdur hasta la separacin definitiva de ambos territorios, en el ao 1839. Holanda protest constantemente contra la brbara costumbre del corso y de la esclavitud, que estim siempre como muy perjudicial para el comercio y la humanidad. Este concepto, que constituye uno de los merecimientos modernos de la vida heroica de Holanda, protegido por la conciencia pblica del viejo y nuevo mundo, y de Inglaterra en particular, dio origen a su presencia en el Mediterrneo, que fue permanente, en gran parte de la primera mitad del siglo XIX, fecha en la que damos comenz a estos apuntes en que las fuentes menorquinas especialmente, son la base mas autorizada y casi nica de los mismos. Es por dems sabido que en las postrimeras del siglo XVIII y principios del XIX la piratera berberisca, argelina principalmente, atrevida y numerosa, presionaba fuertemente el comercio martimo internacional en el Mediterrneo, haciendo peligrosa la navegacin de los pequeos bastimentos, a los que apresaba y saqueaba con tan osada insolencia que motivaron el que algunas naciones de pabellones mas castigados, destacaran unidades de guerra para tratar de conseguir el franco y pacfico trfico de sus buques y mercancas.

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Entre ellas encontramos en Menorca las marinas militares inglesas, norteamericana o angloamericana, como se deca entonces, y holandesa. Las primeras noticias sobre esta y sus actividades en nuestro mar proceden del Diari de Roca, que con fecha 27 de julio de 1815 escribe: "Con un barco venido de Mlaga sabemos que despus de la paz entre Argel y los Estados Unidos de Amrica hecha ltimamente segn el pie de la paz entre Inglaterra y aquella Regencia, una escuadra de seis fragatas del Rey y un bergantn holands va a presentarse en Argel para obtener tambin una paz igual a la de los norteamericanos y los ingleses " Y completa en 31 de agosto siguiente "Los holandeses dicen haber tambin hecho la paz con la Regencia de Argel, contra la cual hay una escuadra tunecina en la mar y otra imperial de Venecia ". Pero lo cierto es que hasta el 13 de enero de 1816 no llegaron a Mahn las primeras unidades militares holandesas: dos fragatas y una corbeta, formando escuadrilla a las rdenes del vicealmirante Van Capellius y procedente de Mlaga y Alicante. Se les incorpor despus una fragata mas, as es que el da 20 se hallaban al ancla en el puerto hasta trece buques de guerra: cuatro holandeses, un navio, seis fragatas y corbetas, un bergantn y una goleta norteamericanas, sin contar con los navios espaoles desarmados que desde haca mucho tiempo permanecan en Mahn. La permanencia de los buques ingleses, norteamericanos y holandeses en Mahn no se desarroll sin los incidentes de todo gnero tan comunes en tripulaciones jvenes al desembarcar. Carcter sangriento revistieron los que recoge Roca en fecha 22 de julio de 1817: "Hace algunos das que en terrenos de la Punta un soldado espaol rob los dineros a un holands borracho, y se dispona a desnudarlo cuando acudi el amo del huerto a los gritos del holands, obligando a escaparse al delincuente, que tenia en sus manos un cuchillo o pual."

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"Ayer o antes de ayer, entrada la noche, en la Cuesta nueva de la Punta, mataron a otro holands, de una sola herida, por la cual perdi tanta sangre que reg un trozo de dicha Cuesta desde el lugar en que fue herido hasta el que naturalmente expir ". Otras ocurrencias, estas de carcter mas grato, el 9 de agosto "El vicealmirante Van Braam con ocasin de una fiesta real dio un bailey cena a bordo de su buque insignia el navio Willien I al que asistieron muchas seoras y seores". Dice tambin que el 24 este navio y las dos fragatas de su nacin engalanados con banderas, hicieron tres saludos al can por la tarde "supongo que celebrando alguna fiesta de su Rey". Constantemente entraban y salan buques, no solo de guerra, sino transportes, unos con aprovisionamientos para sus unidades y otros con efectos que luego salan a vender en las costas de Espaa, otros, de guerra, que permanentemente patrullaban, especialmente por las costas del norte de frica especialmente en aguas de Argel. El 21 de septiembre purgaban cuarentena en el Lazareto, hasta cincuenta y dos bastimentos espaoles y extranjero de todas clases y aparejos.

FIG. 26 El Lazareto del puerto de Mahn. Fernndez Angulo. Museo Militar de Menorca.

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El 15 de diciembre "El vicealmirante Van Braam ha tomado casa en tierra y habita la de Don Jos Motta en la calle del Castell. La tropa del navio, de las dos fragatas y del bergantn de su escuadra que invernan en este puerto frente a la Punta y a Calafiguera hacen sus ejercicios en la isla del Arsenal. Hoy 31 en el navio holands Williem I, se ha descubierto un complot, que segn dicen se diriga a sublevar la tripulacin para hacerse duea del buque, de la fragata Frederich y del bergantn Irene, apresando o matando al almirante Van Braam, oficiales , y dems que no quisieran adherirse a sus propsitos, aguardar el buen tiempo, cortar las amarras, salir del puerto, ir a Gibraltar para unirse a la fragata Amstel y pasar a Amrica para unirse a los insurgentes americanos espaoles. Eso se dice se ha descubierto por un negro de los diferentes que hay en esta escuadra, y todos, as como un ingls, un francs y muchos otros, en nmero de unos doscientos comprometidos fueron puestos por consiguiente, presos y engrillonados ". El triste final de este grave suceso se describe tambin en el Diari de Roca en el mes de enero siguiente. "A bordo del navio holands Willem I han ahorcado a un francs y han pasado por debajo de la carena tres veces a un ingls, cabezas del complot descubierto. Pero he averiguado que ha sido a bordo de la fragata Frederich y no del buque almirante que han colgado al mas delincuente, y al otro no lo han hecho pasar por debajo la quilla, sino que lo han hecho azotar tres veces y despus en la misma fragata lo han puesto sobre el branque con 200 golpes". En julio de 1818 o quizs unos meses antes, se nombr cnsul de los Pases Bajos en Mahn, al conocido comerciante Don Andrs Valls, primero que obtuvo dicha representacin en la Isla, de la que era comandante militar de Marina Don Gerardo Murphi y Connan, capitn de fragata, gaditano de origen irlands. Y acabamos la resea de las actividades de los holandeses en 1818, haciendo una referencia del historiador y marino mahones Don Pedro Riudavets y Tudur que dice: "La terrible miseria tan general en toda la isla, hizo que muchos indigentes acudieran a la marina para recoger las

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sobras de los ranchos de la marinera de los buques de guerra extranjeros, surtos en Calafiguera. Y con gusto consignamos como un deber de justicia, que los jefes de aquellos buques, un navio y dos fragatas americanos y un navio y tres fragatas holandesas, compadecidos de tanta miseria andaban aumentar el rancho para que se repartiera luego el sobrante entre los infelices que acudan a aquella cala para satisfacer su hambre". Para la escuadra holandesa empez el ao 1819 con la llegada los das 9, 10 y 23 de enero de refuerzo de provisiones y municiones que les trajeron tres urcas, -transportes-, embarcaciones tpicas y de mucha bodega, la ltima de ellas procedente de Amsterdan. De este puerto y de los de Hellevoestsluis, arsenal y base fortificada de la Holanda meridional, en la costa sur del canal de Voorne, en donde la marina posea grandes almacenes, y de los de Helder, Rotterdam y Willemsoord, arsenal tambin, en la provincia de Brabante del Norte, junto al Hollandsch Diep, era de donde provenan los recursos que precisaban los buques encargados de la vigilancia del litoral africano del Mediterrneo. El da 30 de mayo "Da de San Fernando, Patrn del Arma de Ingenieros de Espaa, lo celebr el navio de guerra espaol Fernando VII y la corbeta Perla engalanados con banderas y disparando tres salvas por la tarde, y el navio, las tres fragatas, una corbeta, un bergantn y un transporte holandeses tambin con banderas y particularmente las que prueban la alianza entre las dos naciones, hicieron un saludo por la tarde y dando el vicealmirante holands a bordo una gran comida a los comandantes de los buques espaoles, al que fueron convidados el cnsul de su nacin, el francs, el ingls y otras personas ". Un libro holands, de rareza extraordinaria, dedicando algunas pginas a la Menorca del siglo pasado y en particular y para mayor satisfaccin a los aos 1819 y 1820, nos obliga a interrumpir el diario indito que en extracto venimos narrando.

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Se trata de las memorias o recuerdos de un oficial de la Marina de los Pases Bajos precisamente, H.J.L.T. de Vaynes Van Brakell, y cuya portada reza Zestien Zeereizen (Diecisis viajes por mar). Fue publicado en 1875. Vino su autor a Mahn como alumno o cadete (adelborsten) a bordo de la fragata Rhijn, llegada a Mahn el 21 de octubre de 1819, aqu qued todo el invierno, y repiti luego sus visitas en tres o cuatro ocasiones mas, embarcando como oficial o jefe en otros buques. El periodo inicial de su permanencia en la isla ocupa casi por completo los captulos IV y V en los que recoge en descripciones vivas e interesantes sus impresiones de juventud. Titulndose Encuentro en un puerto de Espaa de una escuadra holandesa y Feliz encuentro en Mahn de seoritas mahonesas.

FIG. 27. Entrada al puerto de Mahn. A. Schranz. Museo de Menorca. Todo el puerto de Mahn, -dice-, me era tan extrao que me pareca estar en otro planeta: su cielo azul y claro, impresionantes las rocas del cabo de la Mola, donde las olas se estrellaban con fuerza. Largo y bonito el puerto, con sus ensenadas y sus islas esparcidas de manera que es imposible ver el final y en donde en pocas pasadas una armada inglesa de trescientas velas encontr refugio contra el viento y el mar. La hermosa ensenada, en medio del puerto, de Calafiguera, el aspecto montaoso y spero de la vertiente Norte, cubierto de maleza y de breas el lado Sur,

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los edificios raros de piedra arenisca, y finalmente la vista desde la cuesta de rocas de la ciudad de Mahn con sus conventos e iglesias de cpulas de variado color, y all mas lejos, la montaa redonda de Monte Toro que se eleva en medio de la isla con un monasterio espacioso en su cima. Todo esto constitua para m un espectculo ciertamente impresionante. A nuestra llegada, veamos los palos de los buques de guerra por encima del tejado del Hospital de la isla Rotte (infectada) y nos llenaba de satisfaccin al ver flotar al viento tantos tricolores holandeses. En el puerto se hallaba estacionada una escuadra nuestra. Por primera vez vea aqu a un navio con sus dos bateras pintadas de blanco y su insignia de vicealmirante. Era el almirante Van Braam quien a bordo del Willem I, de 74 caones, gobernaba a los dems barcos. A bordo de aquellos reinaba una febril actividad, mientras que numerosos pequeos botes de velas entremezclados entre los buques grandes, daban un aspecto muy animado al puerto. Varios barcos extranjeros se encontraban anclados tambin.

FIG.28. Oleo del Puerto de Mahn. Font.

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Entre ellos el navio de alto bordo espaol Asia y la corbeta Perla. Estos, como los dems barcos holandeses, contestaron a nuestro saludo. El estampido producido por el can nos atrajo hacia el muelle, que solo distaba de nosotros unos 60 pies. Entre los paseantes haba varias damas tocadas con sus tpicas mantillas, reemplazadas por pauelos amarillos o rojos en las mujeres del pueblo. En los bancos cortados en las rocas, distinguamos a algunos clrigos con sus alargados sombreros. Para invitar a los recin llegados y en especial a los que nunca haban estado en este puerto a una visita al interior, propietarios de burros y caballos se haban apostado en los muelles, mientras que numerosas embarcaciones pequeas ofrecan a cada momento la oportunidad de bajar a tierra. Nuestra fragata fue invadida pronto por mozos de cuerda, traficantes de toda clase y lavanderos, con el gordo Peter y con Basilio a la cabeza, los que contaban entre los holandeses la mayora de sus clientes y se figuraban hablar el holands. En cuanto a nosotros los jvenes cadetes, ardamos todos en deseos de conocer la vida en tierra y no tardaron en concedernos permiso. Para llegar a la ciudad habamos de recorrer un camino de piedras que nos haca subir unos 100 pies y que los marineros holandeses denominbamos Nekbrekerhill (la colina para romperse la nuca). Esta cuesta nos conduca a un mirador desde el que se tena la ms esplndida vista sobre el puerto, lleno de innumerables barcos y [Link] treinta montaron en burros y se fueron hacia Villacarlos, donde los ingleses haban construido en su tiempo varios almacenes y un cuartel. Todos los caminos de la isla atraviesan un suelo duro y pedregoso, y al ver tantas y tantas piedras no nos extraamos de que antiguamente los habitantes de las Baleares fueran famosos por su destreza en arrojarlas. No obstante producen las ms deliciosas frutas, sandas en particular, que en ningn otro sitio son tan gordas como aqu, adems de naranjas, limones y granadas. Las uvas tambin son muy buenas. El sistema de riego es simple pero efectivo. En cada huerto hay un pozo del que una rueda de paletas mora compuesta de cntaros, saca el agua y por unos canalizos la dirige en todas direcciones. Esta noria est movida

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por un burro que atado a unas ramas y esta a otra rueda perpendicular da vueltas y vueltas al brocal de una manera lenta pero regular. Gracias a este procedimiento de riego los laboriosos habitantes de Menorca sacan de su suelo rocoso y seco todas las frutas y verduras posibles. Despus del bombardeo de Argel, Holanda y Espaa suscribieron un tratado, segn el cual ambos pases se obligaban a prestarse mutuamente la ayuda naval que fuese necesaria en contra de los argelinos, acuerdo que fue la causa de la presencia de una escuadra tan poderosa en el puerto de Mahn, que continu all hasta la revolucin de 1830. Mahn est situado a solo 45 millas (sic) de la vieja madriguera argelina. Pero estos piratas haban vuelto a apoderarse de varias embarcaciones del comercio espaol y negndose a satisfacer las exigencias de aquel Gobierno, se decidi mandar as Argel las dos escuadras juntas a fin de obligarles a dar las reparaciones debidas. El captulo VI de la obra de Van Brakell se refiere tambin al mismo ao. Se aproxima el carnaval y con l tuvimos la ocasin de conocer y alternar con las seoritas mahonesas. Por todas partes, sin excepcin alguna, se bailaba: no se poda pasar por ninguna calle sin or el fandango (sic), en cada casa o caf se oa la guitarra, la bandurria y las indispensables castauelas que acompaaban a la danza. El fandango se baila mucho, dura toda la noche y se admira con por las clases inferiores, que se dan cita en aquellos lugares. Pasendonos con unos compaeros por la calle del Castell vimos una fonda muy iluminada y omos las notas del baile espaol. Entramos y nos dirigimos a la sala. Era como todas las de estos locales espaoles: mesa con dos sillas, el techo y las paredes blanqueadas y el suelo enladrillado con baldosas rojas. El modesto saln estaba lleno de bailarines y bailarinas que se distinguan por sus elegantes siluetas. Mi amigo y yo invitamos a dos de ellas que parecan ser hermanas, y pasamos toda la velada juntos. Nuestra conversacin no era fcil de verdad, pero poniendo una a o una o al final de las palabras francesas, nos creamos ser ms comprensivos. Naturalmente esto nos procur palabras cmicas, pero su padre, que hablaba un poco el francs nos ayudaba amablemente.

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Nos enteramos que este seor era funcionario en Valencia y se llamaba La Vela (sic). La amistad que naci aquella noche ha perdurado toda mi vida y aun mas all, porque mi hijo y mi sobrino han reanudado aquel encuentro con las hijas con las que habamos departido y bailado en aquel carnaval de Mahn. La mayor, Antonia, era mi dama, y Maria Ana, con quien bailaba mi amigo Willem, se cas mas tarde con un oficial de la Marina holandesa Mr. Van Walree. Es costumbre en el carnaval que los amigos que se han conocido en tal ocasin vuelvan a reunirse en otros bailes, y as tuvimos la oportunidad de bailar varias veces con las seoritas La Vela. Cuando por la noche las acompabamos del brazo hasta su casa, tenamos en nuestras mentes juveniles la sensacin de disfrutar de una aventura amorosa. Al separarnos, su padre aada siempre una frmula de cortesa espaola: "La casa est a disposicin de usted" (sic). Con verdadera inocencia lo tom yo al pi de la letra y al da siguiente me present en ella. Realmente sorprendidos quedaron de mi visita pero no obstante me acogieron con toda cortesa. All conocimos a una tercera hermana y a algunas seoritas muy agradables. Con esta inolvidable visita a Mahn empez para m una serie de otras. La ltima en el ao 1858. Cuando entr en el puerto a bordo del Assenaar fui enseguida a ver a mis amigos. Haba diferencia. Las jovencitas de 15 aos se haban convertido en madres de familia y les rodeaban unas caritas encantadoras, reproduccin exacta de las suyas en el momento de nuestro primer encuentro. Pero el carnaval no fue siempre tan animado como el de 1820. Este ao era conocido por el de "la Constitucin del ao 20" (sic). El pueblo estaba excitado ante la promesa que Fernando VII haba hecho desde su balcn de dar una Constitucin al pas. Todos los que podan llevar armas de fuego se ejercitaban en tirar y los ciudadanos pacficos lucan en su sombrero un lazo verde sobre el que estaba escrito en letras negras "La Constitucin o la muerte " (sic).

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Pobre Espaa ilusionada! Dos aos despus la Constitucin haba desaparecido bajo las bayonetas del general francs Duque de Angulema que invadi la nacin con 100.000 hombres. Los cien mil hombres de San Lus. El joven general Riego, al que hizo celebre la cancin popular, dej su cabeza en la horca y nunca vio. El puerto de Mahn es, y sobre todo en invierno, un lugar muy agradable para los jvenes, y aun me extraa que seis semanas de carnaval (sic) no me hubieran agotado. Pasaba cada noche bailando hasta las 3 y media de la madrugada y al volver a bordo me echaba vestido sobre un banco, con mi pantaln y mis calcetines blancos con las huellas aun del rojo de las baldosas sobre las que habamos danzado Por la maana, a las 6, el agua que tiraban los marineros que baldeaban la cubierta me haca dejar mi sitio y me iba adormir un rato ms, de las 6 a las 7, en el banco de algn camarote, pues el mo se hallaba ocupado por unos jvenes tenientes. Pero a las 7 tena que espabilarme para acudir al desayuno y hacerme cargo muchos das de mi guardia, que se prolongaba hasta la noche. A menudo cambiaba con otros cadetes para poder ir a bailar y a divertirme en aquellas salas en donde la temperatura suba a veces a los 100 grados. Mas adelante pasaba gran parte de las tardes en casa de los Vela. Ellas nos enseaban el espaol y nosotros les ensebamos el francs. No era una familia rica: los funcionarios espaoles tenan a veces que esperar varios aos antes de percibir su paga o cobrar una parte de ella. Como el seor de Vela, que reciba solo una peseta (f.0,60) en lugar de un duro (f.2,50)-florines- cada da, que era lo que importaba su haber. Por esta razn nunca nos ofrecieron algo ms que un vaso de agua. Nuestras delicias consistan en bailar al son de una guitarra y conversar sentados al rededor del brasero donde se quemaba carbn de piedra. As pas el invierno, tan entretenido, hasta que me ocurri un caso que hizo que saliera oficial dos aos mas tarde que mi amigo Willem.

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El 6 de abril, finalizada su invernada y convenientemente habilitados sus buques, zarp de Mahn la escuadra holandesa, que compuesta por su navio y las dos fragatas hizo rumbo a Gnova. Haciendo varias entradas y salidas, hasta julio, que se hizo nuevamente a la mar. Casi dos meses estuvo ausente de nuestras aguas el conjunto holands, en que consigna el Diari "Ayer compareci delante del puerto la escuadra holandesa y hoy ha entrado " sealando sus efectivos: Wassenaar, Rhijn, Lynx y Gier procedentes de Liorna, no siendo admitida a libre platica hasta el 19 de septiembre". Ayer entr una fragata holandesa,-se refiere a la Diana-, procedente de Argel, y dice que la escuadra argelina estaba pronta para dar la vela, pero se ignoraba cuando saldr. Aade que la visita que hizo la divisin espaola a aquella baha produjo muy buen efecto, pues se desengaaron los argelinos de que no estamos faltos de fuerzas como crean, y concluye diciendo que se haba descubierto en Argel una conspiracin contra el Dey y que ya estaban presos los conspiradores. De Holanda ha llegado un transporte para las escuadras holandesas, compuesta de un navio de 74 caones, dos fragatas de 44, una corbeta y un bergantn del Rey, as como la americana de los Estados Unidos est compuesta de un navio de 90, una fragata o corbeta y un bergantn. En total ocho buques de guerra fondeados e invernando dentro de este Puerto de Mahn. Parece ser que, por entonces, se expulsaron de la isla infinidad de prostitutas forasteras que vegetaban al calor de las escuadras extranjeras, promoviendo escndalos, hasta el impdico de ir a pernoctar a bordo de los buques holandeses, con el mayor descaro, y dando ocasin a serias colisiones entre la marinera anglo-americana y holandesa, mas de una vez con efusin de sangre.

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El 2 de mayo de 1821, el Almirante y su oficialidad, asistieron con todas las autoridades militares al oficio de difuntos y misa solemne celebrada en Santa Mara en sufragio y memoria de los primeros mrtires de la libertad espaola. Los milicianos concurrieron tambin e hicieron diferentes descargas, as como salvas de artillera el navio Guerrero, que estaba en Mahn, y los caones de la Esplanada. Con la Perla y el Jason, encargados tambin de frenar las correras de los corsarios, haban llegado de Nples el 28 de abril. El da 29 de junio "No obstante haberse abolido-se refiere Roca a lo decretado por el sistema constitucional-, como todos los gremios el de San Pedro, que es hoy, o de los pescadores, que por la tarde daban al pblico regatas de barcas, gracias a ciertas personas no han faltado estas carreras, que han sido presididas por el alcalde primero. Tambin en La Alameda en un barco adornado de banderas se ha hecho el juego acostumbrado dels capells, etc. Y por la noche, en la plaza de San Fernando, dentro del recinto del Carmen adornado con la empavesada del navio Guerrero y de una multitud de banderas y gallardetes, supongo que de los buques holandeses bajo de un balcn adornado e iluminado de lmparas de aceite, a cuya derecha haba un Neptuno y a su izquierda un cuadro relativo a la Constitucin, tambin iluminado, tocaba la msica del navio almirante holands!, al mismo tiempo que en la alta cucaa levantada en medio de la plaza teniendo en lo mas alto un cordero vivo, una gallina, botellas de vino y algunos sombreros, cuyas cosas, separadas han servido de premio a las personas que han conseguido llegar a ellas. Despus, dicen, se ha bailado el baile llamado del Cossil, lo que ha reunido mucho concurso ". En esta misma fecha lleg de Holanda un buque transporte con vituallas y efectos y el Io de julio, en diecisis das de viaje, una nueva fragata de guerra, la Escuat.

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Da 9 de julio, "Habiendo sabido por cartas de Gibraltar que en Argel se armaban doce corsarios de los mas grandes para ir a Levante, segn dicen para ayudar a los turcos contra los griegos, dicen que el almirante holands ha hecho salir al bergantn Gier para informarse autnticamente de lo que hay de verdad sobre esta noticia ". El 13 regres, tras dos das de viaje y sin haber comunicado con tierra: "creo que dice que all no hay novedad. Da 20 de agosto, "Unos 350 hombres de tropa de la escuadra holandesa con su msica, tambores, etc. Desembarcados han marchado a la Explanada, antes del medioda y ha hecho ejercicios y diferentes evoluciones, despus de las cuales han vuelto a la marina por las Cuestas nuevas y se han embarcado, cada compaa para su buque ". El 23 "El almirante y oficiales holandeses han asistido con las dems autoridades y corporaciones a la iglesia de Santa Mara, donde se han bendecido solemnemente la nueva bandera del Batalln de Milicias Voluntarias y a los juramentos que este y el Batalln de Zaragoza han prestado en la Esplanada ". Volviendo al libro de Van Brakell, "El ltimo invierno que pasamos en Mahn fue trascendente por la presencia de un buque de lnea americano, creo que el Franklin, con unos cuarenta cadetes, la fragata Constitution y la corbeta Peacoch. En general los jvenes se renen con facilidad. Aqu ocurra igual, y entre los cadetes de las dos Marinas nacieron pronto muchas amistades que perduraron aos y aos. Los cadetes holandeses de primera clase tomaron la iniciativa ofreciendo una fiesta a sus colegas norteamericanos en casa de Berry, el patrn de nuestra hostera. All se juntaban unos sesenta alrededor de una mesa bien provista, despus de haber dejado en la antesala los puales y los sables. Durante las fiestas de importancia se adornaban las mesas con las banderas holandesas y americanas. El vino de jerez-sherrywinjn- contribua no poco a hacer la amistad mas profunda y mas ntima entre los dos pases. La mezcla de los uniformes azules, de cuellos bordados en rojo y oro, y las chaquetillas

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rojas con botones plateados de los cadetes americanos, formaban un espectculo brillante y multicolor. Todos nos despedamos siempre con la esperanza de estar de nuevo juntos dentro de poco tiempo ". El carnaval fue mas alegre y entretenido de lo que pareca presagiar las circunstancias porque atravesaba la precaria economa de la isla. Desde Navidad no faltaron, sin embargo, buenas peras, comedias y bailes, diversiones muy frecuentadas por los marinos americanos y holandeses. El 29 de noviembre "De Argel lleg el bergantn de guerra holands que declara que su cnsul no habiendo podido hablar con el Bey, le dijo su ministro de Marina Micalaiz que consideraba la guerra declarada contra Espaa desde el momento en que el cnsul Sr. Ortiz de Zugasti se embarc y dej Argel. De cuya fecha ha pasado ya tanto tiempo sin que la Regencia haya hecho demostracin ni dado prueba alguna de guerra. " El 27 de enero de 1823 "En una de las diferentes casas de la calle del Castell en que haba baile la noche anterior y numeroso concurso, acudieron muchos marineros americanos y holandeses y sea que cometieran algunas impertinencias u otra cosa, algunos paisanos les obligaron a salir a la calle, los batieron y maltrataron a algunos y particularmente a un oficial holands, que dicen se encontraba all para retirar a sus marineros, al cual adems de algunos puetazos y garrotazos, le dieron una pualada de cuya herida perdi mucha sangre, hasta que fue conducido a casa de Camps, que lo cur, y al caf de Riego donde durmi despus. De madrugada el alcalde primero se constituy en el caf de maestre Guiton, no sera "madame "?, en donde se celebraba tambin bailes, y orden que cesase. " Da 31, "Ayer pusieron preso y qued en la crcel incomunicado, al Sr. Jos Arguimbau y Sancho, complicado en la pelea en que result herido el oficial holands" completa la noticia de este suceso, "EL Sr. Arguimbau y su compaero, complicados en el asunto del oficial holands herido, dicen que ha sido condenados a seis aos de reclusin por este tribunal criminal".

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La noche del 5 al 6 de marzo un violentsimo temporal arroj sobre un escollo inmediato a la isla del Aire a la goleta de guerra francesa La Laurette, que al mando del Mr. Leport haca viaje de Toln a Crcega. En el siniestro perdieron la vida diecisis de sus tripulantes y fue muy difcil el salvamento de los restantes, hasta treinta y seis, distinguindose en ello la lancha de auxilio esquifada por gente de mar de Villacarlos. El 9 una corbeta holandesa reintegr a Toln a treinta y cinco nufragos, pues uno de ellos hubo de quedar hospitalizado en Mahn. Buen tiempo reinaba todava el 2 de enero de 1824 cuando un bergantn de guerra holands gros fue portador del aviso del prximo arribo de su escuadra a Mahn. Siete das despus, el 9, entr procedente de Toln, otra de sus unidades "el bergantn petit" -as distingue el Diari en varias ocasiones a esta clase de embarcaciones-, avanzada del grueso de aquella que barloventaba prxima ya al puerto. A su bordo regres Mr. Y Mde. Creemers, comisario de la escuadra -inspecteur van Administratie, -en holands-. Febrero 12, "Ayer por la noche llevaron el cadver de un mdico holands de la escuadra, muerto de enfermedad, a la casa del cnsul holands Sr. Andrs Vais desde donde hoy a las diez lo ha conducido solemnemente dentro del castillo de San Felipe, para enterrarlo en el lugar donde acostumbraban a enterrar los ingleses. La msica del buque, compuesta de unos diecisiete instrumentos de aire, etc., abra la marcha del entierro, que seguan unos sesenta hombres de tropa con sus oficiales, pfanos y tambor enlutados y con sus fusiles a la funerala, que han hecho una descarga, portando al difunto en caja adornada, los que llevaban y otros. Un joven, hijo de este mdico, les segua en medio de dos oficiales, y detrs una multitud de marineros todos vestidos de uniforme y de dos en dos, as como los guardiamarinas, seguidos de oficiales, tenientes, capitanes, etc., y finalmente el almirante en medio del cnsul ingles y del holands.

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Para mas orden y regla en la marcha del cortejo, algunos soldados armados, a un costado y a otro, apartando a los curiosos y al pueblo procuraban evitar la confusin y facilitaban el poder verlo mejor. As tocando la msica un aire serio y triste, propio de un entierro, han marchado con mucha pausa por las calles de Poli, Miranda y la Cuesta nueva de Levante y se han embarcado en unas trece o catorce falas y lanchas, bogando por entre el navio y la fragata con banderas a media asta, que han tirado muchos caonazos, uno cada medio minuto mientras pasaban. Y siguiendo el mismo orden la marcha, han llegado a las bateras o cerca de ellas y se ha enterrado a dicho mdico -Offlcier van gerondheid- en un hoyo bastante hondo, dentro del cual su hijo, apenado e inconsolable ha tirado la primera paletada de tierra para cubrirlo y llenarlo ". Este mismo ao 1824, el 6 de agosto, falleci en el hospital el marinero Hubert Hendriks, de 22 aos, que por profesar la religin catlica fue inhumado en el cementerio, sin que sepamos el nombre del barco de su destino. Las tripulaciones, de las escuadras -inglesas, holandesas y norteamericanas-, temporalmente en el puerto, en su gran mayora protestantes, no disponan en Mahn, de lugar decoroso y digno destinado a guardar los restos de sus difuntos, y no ofreciendo el interior del ex-castillo de San Felipe, en donde los ingleses sepultaban provisionalmente a sus muertos, ni condiciones ni seguridades de permanencia, puesto que por el Tratado de Amiens paso a ser pertenencia nacional, se habilit para los ingleses en 1825 o 1826 un cementerio exclusivo para ellos, adquiriendo en el predio de San Antonio y punto conocido por Es Porquer. Un terreno que cercaron de tapia, construyendo junto a su entrada, en la fachada sur, un pequeo embarcadero hoy desaparecido, en cuyo recinto se hallaban inhumados, y hasta hace poco en lamentable estado de abandono, ruina y profanacin, marinos ingleses, norteamericanos y alemanes -ningn holands- pertenecientes a dotaciones de las escuadras, adems de algunos sbditos de aquellas naciones domiciliados en Mahn.

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Junio 5, "Estos das los marinos holandeses acababan de recibir sus pagas, lo que les haca quedarse en tierra por la noche, bebiendo y gastando como acostumbran muchos hasta quedar borrachos. Sin dinero seis o siete se han encontrado, desnudos y sin camisa, y unos cincuenta ms desnudos y robados en parte. As y con escndalo se han presentado a bordo a recibir su castigo. En consecuencia el gobernador al tener noticia de ello, ha hecho publicar unas rdenes justas y severas contra los ladrones, que dicen, consideraba paisanos. Sin embargo, mediante estratagema del alcalde mayor se ha podido probar, dicen, que son ms soldados que paisanos, pues ha apresado a cuatro de ellos ".

FIG. 29. Fragata inglesa en el puerto de Mahn.

El 30 entraron el Holland, la fragata y la corbeta y los tres dieron fondo frente a la isla de la Cuarentena, procedan de Argel, cuya Regencia armaba todos sus corsarios, segn decan contra Espaa y Cerdea, y amenazaban a los americanos unidos a los holandeses, que al parecer se haban separado de su alianza con Espaa, disgustado del cnsul francs, dicen, que negociara para un arreglo entre Espaa y Argel.

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Un oficial que viaj por tierra de los Pases Bajos a Barcelona y de all a Mahn el 2 de noviembre, fue portador de pliegos de su gobierno ordenando al almirante hacer la guerra al Dey de Argel. Con respeto al da 3, "A bordo del navio almirante han castigado hoy a cuatro o cinco marineros desertores apresados, con tres zambullidas sotas, escribe Roca- desde el penol del palo mayor al agua y despus con 300 azotes (anguilazos o golpes de rebenque) a cada uno de ellos ". El estado mayor del navio Holland dio en la noche del 2 de febrero de 1825 un gran baile que se prolong hasta las 5 de la madrugada en los almacenes propiedad de su cnsul Sr. Valls, sitos en la calle de San Fernando. "La oficialidad del buque haba preparado tres salas para bailar, una para jugar a las cartas los que no danzasen, otra refrescar, adems de otras con todas las comodidades necesarias, todas muy bellamente adornadas e iluminadas para los numerosos invitados, que eran muchsimos, pues llenaban las salas y no seran menos de seiscientas personas: todas las autoridades, cnsules, oficiales, residentes distinguidos, etc., con sus esposas, hijas, etc. La calle inmediata a la casa del baile apareca como si fuese de da por las grandes hogueras- festers- que conservaron toda la noche. Las seoras, vestidas lo mejor que han podido, han correspondido a los adornos y brillantez de las salas con todo el lujo, y quiz con mas, de lo que en otros concursos hicieron ". Febrero 16, "En el Arsenal, ayer por la tarde, los holandeses del Holland por medio de una bandera de su nacin plantada en tierra delante del navio y un tablado para sus msicos. Llamaron la atencin y el concurso de todos cuantos iban de vega y de muchos seores y seoras de Mahn que pasaron en sus botes con sus oficiales y marineros para recibirlos, con un refresco, por la noche unos se retiraron a Mahn y otros pasaron al buque para bailar. "

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El 27 de octubre, los holandeses fondeados delante de la subida o Cuesta por donde suben a la ciudad, han roto la pea y desobstruido la cuesta enteramente, para su comodidad y la del pblico. La invernada de las unidades de los Paises Bajos se entristece en los primeros das del ao 1826 con la prdida de uno de sus mas destacados jefes, el ya citado comisario general de la escuadra Mr. J. Creemers, personaje sumamente conocido y muy relacionado con los elementos mercantiles de la plaza por su importante cometido de encargado del aprovisionamiento y contable mayor de las fuerzas navales de su nacin en el Mediterraneo. Varios aos haca que viva en Mahn con su esposa e hija, y su fallecimiento ocurri en la tarde del 12 de enero de 1826, a consecuencia de una hidropesa, una vez recibidos los Santos Sacramentos, puesto que su religin era la catlica. Dejo su muerte un perenne recuerdo local con motivo de cierto inesperado incidente que se desarroll durante su entierro, los pormenores del cual dejamos tambin al cronista Roca: Enero 14, "A las once de la maana, preparadas todas las cosas, para el entierro del Sr. Comisario general de la escuadra holandesa, han partido de la casa que habitaba en la calle de Anunciavay, hacia la plazuela del Carmen, cuatro batidores vestidos de gala y armados, con un oficial a ala cabeza, seguidos de la msica, trompetas y tambores con sus parches enlutados, una compaa de tropa y detrs un pelotn de marineros vestidos de gala pero sin armas. Todos estos precedan a la comunidad de presbteros de la Parroquia con la cruz y ciriales mejores y detrs el preste con sus mejores ornamentos; despus el difunto en un atad a la inglesa, muy adornado, que cuatro marineros llevaban y cuatro oficiales mayores, dos a cada lado, en apariencia, o ocho marineros, cuatro a cada lado, tambin, del fretro con sus correspondientes cirios. El almirante holands, el jefe de la escuadra americana, el coronel espaol, el subdelegado de Polica, el

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bayle, los cnsules, la oficialidad holandesa, la americana, la espaola, etc. etc., seguan detrs del fretro de dos en dos, formando una procesin bastante larga. Muchos llevaban un crespn negro en el brazo izquierdo. Se dice que intentaban atravesar la ciudad de Mahn -la antigua ciudad de murallas-, pero el tiempo lluvioso les ha inducido a subir desde la Arrabaleta por la cuesta de Dey para dirigirse mas pronto por el Cos al Cementerio, en donde, una vez llegados y colocado el atad en el deposito, la tropa formada en lnea, ha echo una descarga, despus de la cual y en el mismo orden, msica, marinera, tropa y acompaamiento, ha regresado, pasando por la calle de Anunciavay y el almirante con todo acompaamiento ha entrado en la casa mortuoria, supongo que para consolar y cumplimentar a la viuda. Al salir el fretro de la casa mortuoria, los navios holandeses han arriado la bandera a media asta y el navio almirante ha empezado a disparar caonazos a intervalos de .minutos hasta la descarga de la tropa. Si el tiempo lluvioso ha aburrido la procesin, otro accidente imprevisto ha alargado el acto. Es el caso que cuando el clero consignaba el cadver al capelln del cementerio, al llegar al final del Cos para retirarse del concurso, segn costumbre, debiendo entonces dicho capelln acompaar el fretro hasta el cementerio, apareci por la parte de Gracia un buey que dos mozalbetes guiaban por medio de una cuerda atada a sus astas; mas viendo los chicos el concurso con el fin de no encontrase con l, condujeron el buey hasta el camino abierto enfrente del molino de Olivar; pasado ya este con direccin al cementerio, sali el buey del indicado sendero, pero en vez de tomar el camino de Mahn, por donde deba, tom el de Gracia y, por consiguiente, el del concurso, que marchaba despacio, alcanzndole y mezclndose con el mismo; ya revueltos hiere a algunos, otros huyendo caen, otros caen sobre los primeros cados, los que llevan el fretro lo colocan al lado de la pared de la via de Llambias, los marineros logran tomar la cuerda que pende de los cuernos del animal, pero no detenerlo; algunos caballeros con sus espadas hieren al buey, quien

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por el cuello, quien por el vientre y las heridas no consiguen sino aumentar la soberbia del buey que se levanta con mas furia cuando los marineros tratan de dominarlo. Algunos soldados de la tropa acuden con sus fusiles y bayonetas; quien hiere al buey, quien hiere al buey por una parte, quien por otra, quien con el fusil, quien con la bayoneta, hasta que, por fortuna, el buey vendo el portillo de los cercados de Moncada, entra en uno de ellos al tiempo mismo en que alguno de los cuatro batidores con sus hachas se disponan a herirlo o a matarlo. Despus de lo cual, restablecida la calma, sin temor alguno y reorganizada la procesin, ha llegado al cementerio en donde ha dejado al difunto.

FIG. 30. Funeral alterado por la presencia de un buey. Ateneo de Mahn.

De esta confusin, de la que hubiera podido resultar daos mayores, solamente algunos han recibido embestidas del buey, y otras algunas contusiones causadas por las cadas; quien ha perdido el paraguas, quien el sombrero, quien la peluca; el cnsul Valls, D. Joaqun Albert, el cnsul ingles, etc., han necesitado socorros facultativos, y el buey, que tantos gol-

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pes y heridas, al parecer, haba de haber muerto, ha podido por fin, llegar a la carnicera en donde lo han humillado privndole de la vida. En septiembre de 1826 esta a punto de terminar el interesantsimo Dari del capitn Juan Roca y Vinent, que con diligencia inigualable anot da por da durante nada menos que cincuenta aos, cuanto de algn relieve ocurra en Mahn y su puerto, en observaciones de importancia vital para la historia menorquina. A su contacto con los acontecimientos portuarios contribuy tambin el pertenecer a la Junta de Sanidad. Falleci su perseverante autor el 11 de octubre de 1826. Los servicios de vigilancia de los corsarios continuaron a lo largo de 1827 por las escuadrillas anglo-americana y holandesa, a las que se haba sumado una estacin francesa -sin duda la mas interesada en ello- con base tambin en Mahn. La llegada de unidades de las marinas de otras banderas y sobre todo holandesa se adverta rpidamente en la ciudad, atenta siempre al movimiento de buques en su puerto, tanto por la presencia de tripulantes, de caractersticas especiales y significados por su buena uniformidad y el excelente gnero de sus ropas muy galoneadas de oro, como por determinados productos a sus amistades: queso, ginebra, ron, cerveza, azcar, chocolate, tabaco, telas y bellas piezas de porcelana, loza y cristalera. Pero ms que todo ello por el alegre bullicio y la decidida concurrencia de una juventud nrdica, fuerte y expansiva, vida de los goces de la tierra, que llenaba de da y de noche cafetines y tabernas en los que se cantaba y bailaba. Hospedronse en tierra algunos oficiales, en la fonda "Las Tres Ancoras" o mejor en la de "El Caballo Blanco", de la calle del castell, que creemos era conocida por la de Berri, su propietario. Otros tomaron en alquiler casas particulares y vivan solos o con sus familias. Pilotos menorquines, nos consta, que emplearon instrumentos pticos y de navegacin fabricados en Holanda, que les facilitaron u obsequiaron aquellos durante su estancia.

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"Reisverhaal met de "Panter" naar de middellandsche Zee", libro impreso en Amsterdam en 1835, del que es autos el oficial de la Armada A.C. Edeling Kort, y en el que resea una expedicin realizada en el Panter por el Mediterrneo, es otra de las pocas obras holandesas - solo conocemos esta y la ya extractada de Vaynes Van Brakell- que se ocupen algo de Menorca en el periodo que historiamos. Desde Ceuta, en el mes de mayo de 1834, march el buque, que segn se desprende navegaba con algn otro, a nuestra isla. Transcribimos sus impresiones insertas en las pag. 4 a 14. "Con vientos favorables seguimos nuestro viaje y llegamos al puerto de Mahn en la isla de Menorca, el 13 de mayo, en donde el Tritn (barco americano) nos salud con la veintin salvas de reglamento a las que contestamos de igual forma. La boca del puerto, que no tiene mas anchura que dos cables, est situada en los 39 grados, 53 minutos de latitud Norte y 4 grados y 24 minutos de longitud Este. Un cuarto de milla hacia dentro y en la misma direccin est la ciudad de Mahn. Aunque la entrada del puerto no es demasiado ancha y ambos lados limitados por acantilados, la navegacin por lo mismo solo puede hacerse con viento variable y no es difcil con viento suave. En el puerto se puede fondear y amarrar con comodidad; hay clavadas estacas a ambos lados y caones viejos que se utilizan como nor ais; adems existen pilotos prcticos para facilitar la entrada y maniobra de los buques. Entrando se ve al Oeste la fortaleza de San Felipe, dentro de la cual existen todava bateras y un cementerio para los extranjeros catlicos. Por la banda de estribor, se fondea al pie mismo de la ciudad o cerca de la isla del Arsenal o mas adentro si se quiere. El puerto se tiene por uno de los mejores y mas seguros del Mediterrneo, pero tena un aspecto triste. Tan solo haba unos barquitos de escaso porte y sus habitantes se lamentaban de que los buenos tiempos para Mahn haban terminado por entonces.

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Cuando entraban los barcos de la flota inglesa que bloqueaban a Tolon durante la guerra con Francia era grande su actividad y se gastaba mucho dinero, lo mismo que cuando los holandeses utilizbamos el puerto para nuestra escuadra, y aun ms tarde, cuando los franceses, en los das de la conquista de Argel. Despus de la cada de Argel se atendieron en Mahn a unos cinco mil franceses enfermos y heridos en el Lazareto (sic) segn me informa el Sr. Oliver. Estando dentro de sus altos muros y viendo el lugar en donde estaban los apestados y enfermos de la fiebre amarilla, puede uno imaginarse el estado de nimo de aquellos desgraciados, si su mente les hubiera permitido darse cuenta de ello. Cuando llevaban la comida a los enfermos la dejaban en tornos especiales, a que las puertas estaban bien cerradas para evitar que los enfermos huyeran, lo que en cierta ocasin ocurri. Haba, segn el Sr. Oliver nos ense, baldosas en las que todava pudimos observar manchas de la salida de los apestados. La ciudad de Mahn est situada en lo alto y ofrece una vista sorprendente. Tan pulcros como estn sus casas y sus calles no se ve en otra parte del mundo, excepcin hecha de la vieja Holanda. Se ve lo bien que blanquean. Aqu y all aparecen los zcalos de las casas todos muy blancos. Cuando se da un paseo aprovechando el fresco de la cada de la tarde casi todas las puertas estn abiertas, descubriendo mas aun su limpieza y la laboriosidad de sus moradores; a estas horas las mujeres y muchachas de las clases bajas se entretienen en hacer sus labores de punto delante o dentro de la casa. No haba grandes diversiones en Mahn, si descontamos la hospitalaria casa del cnsul holands, que tenia una numerosa familia y en donde los marinos encontrabamos la agradable compaa que generalmente acuda a ella sobre las 7 de la tarde para tomar el t. Las seoritas tocaban el piano o la guitarra y cantan de cuando en cuando.

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En honor a los holandeses se tocaba el rgano en la iglesia principal, del que decan era el mejor de Europa, pero quienes les hicieron creer esto a los buenos mahoneses, es seguro que no haban odo nunca los rganos de la vieja o de la nueva iglesia de Amsterdam y de Haarlem. La iglesia catedral y la de San Francisco son ciertamente hermosas; tambin lo es el Ayuntamiento, edificio agradable, pero un poco abigarrado, pues tiene los colores del arco iris. Su puerto, segn nos dice Tuckey, sigue siendo uno de los mejores puertos del Mediterrneo ya que tiene una profundidad tierra adentro de 5 millas inglesas (milla inglesa igual al grado), en la parte mas amplia una milla y en la boca solo 90 brazas. Sus aguas contienen cuatro islas; una se llama de los Reyes (sic) porque Alfonso III de Aragn desembarc en ella en 1287. Los ingleses llaman a esta isla "la isla de la sangre"por haber construido en ella un hospital de doscientas cincuenta camas para su Marina. La segunda isla, Redonda, denominada as por su forma; es una roca circular comunicada a la isla principal por un puente de madera. All tenan los ingleses sus almacenes y viviendas para empleados de Marina, estando rodeado su recinto de una muralla flanqueada por torres cuadradas. En un pantaln de piedra que se ha construido aqu, pueden amarrar los barcos ms grandes. La tercera isla contiene edificios y depsitos en donde marinos y mercancas que vienen de Oriente con buenos papeles de salud, quedan en cuarentena. Y en la cuarta isla, unida por una lengua de tierra que en pleamar se cubre de agua, est emplazado el Lazareto. La descripcin, til para el navegante, de las costas, puertos, islas, bajos y corrientes del oeste del Mar Mediterrneo (derrotero) escrita por el teniente de navio de primera clase D.G. Muller el ao 1833, dice:

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la boca del puerto est situada entre dos rocas y es muy estrecha. Al norte est protegida por una pennsula rocosa y escarpada, que sale fuera un cuarto de milla estenordeste y se llama La Mola de Mahn.

FIG. 31. Entrada del puerto de Mahn. Visto desde la torre de viga de la Mola. Sobre esta punta hay una caseta de seales para el viga de la mar, que est en correspondencia con otra situada sobre el astillero del Arsenal, enfrente de la ciudad, que transmite igualmente con la de Monte Toro y esta con otras instaladas en diferentes puntos de la isla. En agosto de 1840 llego a Menorca S.A.R. el Prncipe Guillermo Enrique, joven de 20 aos, a su regreso de una expedicin por el Mediterrneo. Era el primer o de los Prncipes de Holanda que visit la isla. El 9 de septiembre de 1843, tres aos mas tarde, vinieron varios buques formando escuadra al mando del Prncipe Enrique de Orange, que recorri la isla detenidamente. Marcharon el 24 colmados de atenciones y conservando de su estancia el mejor recuerdo. Hasta 1850 no nos consta que buque alguno de aquella Marina fondeara en Mahn. A ltimos de 1852 vino al Mediterrneo una escuadra que mandaba el contralmirante Mauricius.

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Mahn, -escribe en 1856 Pedro Riudavets y Tudur-, "Centro, en otro tiempo, de las operaciones de colosales escuadras, ya espaolas, ya francesas o inglesas, convergencia de innumerables convoyes de todas naciones, y amparo y descanso de multitud de corsarios, que a principios de siglo surcaban el Mediterrneo, en todas direcciones, se halla hoy desierto y silencioso sin que se oiga ni un toque de diana, ni un saludo al can, ni una pitada de un contramaestre, ni un martillazo de un carpintero de ribera. Su arsenal, en un tiempo lleno de vida y actividad, hoy se desquicia en medio de un silencio sepulcral, ya soltando el abanico de su elegante machina, cuyos patarrez, faltos de oportunos reemplazos, no han podido prestarle mas fuerza para su sostenimiento, ya dejndose arrebatar uno tras otro, por la mano impa del hombre o por las inclemencias del tiempo, algunos de sus mejores edificios. El mismo silencio reina en su suntuoso Lazareto, modelo de gusto y grandiosidad, cuyos cmodos y elegantes edificios ostentan sus vistosas torrecillas y estudiadas formas por encima de los altos muros que los encierran, pasndose meses enteros sin que cobijen un solo buque cuarentenario. La isleta de la Cuarentena con sus espaciosos almacenes, la isla del Rey con su hermoso Hospital Militar, Calafons escala de los buques prximos a salido, Villacarlos lindo arrabal levantado por el conquistador de Menorca Carlos III, todo, todo, se halla desierto y abandonado, infundiendo a la vez tristeza y asombro. Solo tal cual botecito de elegantes formas y satinadas velas se ve resbalar por encima de sus mansas aguas impelido de suave brisa, trasladndose de Mahn a Villacarlos o a La Mola, pennsula en donde se est levantando la colosal fortificacin de Isabel II, cuyo solo recinto participa de algn movimiento, ajeno completamente del movimiento martimo. El 12 de mayo muri en Mahn el cnsul general de Holanda D. Andrs Valls y Castell, tena 87 aos, mas de cuarenta desempeando el Consulado y sus servicios fueron recompensados con la Orden del Len

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Neerlands, de la que era caballero. Durante la poca en que las escuadras holandesas destinadas a proteger el comercio visitaban el puerto de Mahn, su fortuna como banquero adquiri cuanta comparable a los principales patrimonios de la isla, edificando su casa palacio en la calle de San Fernando, convertida luego en casino de menestrales. Una de sus hijas cas con el oficial de Marina van Franch, y otro de sus hijos D. Pedro Valls Mercadal, que ejerca ya las funciones de vicecnsul, le sucedi en la titularidad del Consulado. Cas con la artista italiana Srta. Engel.

FIG. 32. Arsenal del puerto de Mahn. PRO.

En el mes de diciembre de 1860 entr en el puerto de Mahn la fragata Zeeland y el transporte Heldin, en el ya se encontraba la fragata Evertsen, los tres de nacionalidad holandesa. Se haba establecido en Mahn pocos aos antes un importante varadero en concesiones del terreno del Arsenal. En marzo salieron con destino a Holanda las dos fragatas de guerra, manifestando en el acto de despedida tanto el Almirante como los jefes y oficiales el grato recuerdo que conservaran de Mahn y lo muy

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agradecidos que quedaban a las autoridades por la deferencia y atencin con que haban sido tratados. Los holandeses haban dejado, asistidos por un facultativo de su dotacin, setenta enfermos de oftalma, infamacin de los ojos, en el Hospital Militar de la Isla del Rey, cuya esmerada asistencia fue bien reconocida y elogiada por los Jefes. El 4 de mayo del mismo ao el Ministro plenipotenciario de los Pases Bajos visit el Hospital Militar de la Isla del Rey, acompaado del vicecnsul de su nacin. Le recibieron los jefes del mismo, el administrador, el controlador y el mdico de la Marina holandesa, con los que recorri detenidamente las salas que ocupaban los setenta enfermos de la vista que haban dejado en marzo anterior las dos fragatas de guerra de su pas. El hospital bata la bandera espaola, el personal se encontraba en sus puestos y todo presentaba un aspecto tan inmejorable que impresion favorablemente al Barn de Grovestine, quien manifest no haber en Holanda tan buenos establecimientos, y dio las gracias en nombre de su gobierno por la alimentacin, aseo y cuidado con que eran tratados sus connaturales. Al da siguiente,22, aadi "Los setenta marinos holandeses, que segn dijimos ayer, salieron para su pas a bordo del Willem III, han estado diez meses en el Hospital Militar de esta plaza, donde han sido asistidos con el esmero y exquisito cuidado que reina en todas las dependencias del establecimiento." As lo manifestaron al tiempo de partir, demostrando lo muy satisfechos que estaban del inmejorable trato que haban recibido, y el Jefe a quien dej el Almirante encomendada a esta fuerza, manifest asimismo que en el momento de llegar a Holanda, lo comunicara oficialmente a su gobierno. Con tal motivo fueron agraciados con la Cruz de Caballero de la Orden Real de la Corona de la Encina de Holanda el Director del Hospital y los oficiales de Administracin, destinados en aquel establecimiento.

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Captulo 12.
EL DR. JONATHAN MESSERSMITH FOLTZ DE LA MARINA NORTEAMERICANA EN MAHN 1839-1841
Antonio Cendn Melis El doctor Foltz -nacido en 1810 en Lancaster, Estado de Pensilvania-, se haba distinguido ya como facultativo en la Armada norteamericana, en cuyos servicios mdicos ingresara en 1831, aos antes de su venida a Menorca. Embarcado en la fragata de guerra Potomak de la escuadra del comodoro John Downes, sali de Nueva York para el Pacfico el 27 de agosto, por la va de Cabo de Buena Esperanza. En la isla de Sumatra, en 1833, particip en el desembarco y destruccin del fuerte y ciudad de Quallah Battoo cuyos piratas haban capturado al buque mercante norteamericano Friendship y acuchillaFIG. 33. Dr. Jonathan M. Foltz.

do a su tripulacin. La Potomak fue insignia del comodoro Downes hasta 1834, en que retorn a los Estados Unidos por la misma va del Cabo, entrando en Boston el 30 de mayo, despus de haber dado la vuelta al globo. Desde entonces sirvi en tierra en los hospitales de Marina de Washington, hasta que habiendo sido promovido a "Passed Assistant Surgeon" en 1838, fue destinado, en abril de 1839, a las fuerzas del mediterrneo, del mando del comodoro Isaac Hull, y puesto al frente del hospital que las mismas haban establecido en el puerto de Mahn. Las observaciones que reuni, acerca del estado de la ciencia de curar en Menorca, en los aos 1839 a 1841- poca de su permanencia entre nosotros- son las que reproducimos a continuacin.

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El ejercicio de la medicina y ciruga en las islas Baleares -dice-, dependen de la Real Junta Mdica de Madrid, sin cuya licencia nadie puede practicarla en los dominios de Su Majestad Catlica y todas las personas que violen esta ley quedan sujetas a duras penas, que pueden ser impuestas por los tribunales. Este estatuto, hecho sin duda para elevar la ciencia mdica, es en realidad el mayor obstculo para el progreso de la profesin en Espaa, ya que la licencia puede adquirirse siempre comprndola, dado el estado ruinoso del tesoro pblico y por no exigirse, como en todas partes, los cursos de educacin profesional y los exmenes correspondientes. El subdelegado de Medicina de Mahn, es el doctor Rafael Hernndez; un seor de formacin liberal, campechano y con instruccin profesional suficiente, existiendo tambin otros varios mdicos, a la cabeza de los cuales se halla el doctor Sancho, cuya habilidad y seoro, les asegurara un alto rango de ser apreciadas estas cualidades, pero, en medio de la ignorancia y prejuicios de Mahn, sus luces quedan ciertamente eclipsadas. Estos hombres, se hallan oscurecidos en su celebridad profesional, por una hueste de "mdicos" analfabetos y mal educados, que por medio del soborno han obtenido su Real Licencia y que tratando al enfermo con sus remedios, u adoptando las normas populares de los supersticiosos naturales del pas, no solamente monopolizan la prctica, sino que, el poco dinero que se paga por estos servicios, cae seguramente en sus manos. Al frente de ellos, se encuentra un hombre de mucha inteligencia y tacto naturales, y que no solo se ha colocado a la cabeza de los mdicos, sino que se ha hecho uno de los ciudadanos ms importantes de la Isla. En su juventud ejerci de barbero, que probablemente le inici en la charlatanera y chismografa, condiciones, las mas refinadas, que constituyen el bagaje de su xito. Aade a esto una gran intrepidez moral: se atreve a meterse en cualquier operacin y siempre consigue que redunde en su favor, por fatal que haya sido para el paciente. No es necesario aadir que este individuo

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es el que tuvo el atrevimiento de hundir su cuchillo en el aneurisma del Sr. Vidal, y le ocasion su muerte prematura. Este individuo, monopoliza la clientela ms lucrativa de la ciudad y con gran ostentacin de sus bienes, arrincona a todos sus competidores profesionales. Hay pocos caballos en Mahn, y el poder sostener uno es la seal ms evidente de ser un "caballero". Pues bien, este hombre, pasa diariamente la visita de su clientela montado a caballo y llevando pesadas pistolera y pistolas. Con una cinta de oro en la gorra, este discpulo de Esculapio es lo que menos se parece a un humilde practicante del arte de curar.

FIG.34. Hospital, farmacia y cementerio de la Marina Norteamericana.

Como consecuencia de nuestra intervencin en la prctica de la ciruga, en ocasin del aneurisma antes citado, nos pidieron que hiciramos varias operaciones, que nos granjearon una reputacin. Los casos se nos presentaron con gran rapidez desde todos los puntos de la isla. As supimos mucho

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del estado de la profesin a travs de los tratamientos seguidos en la misma, y de que entre los medios de curacin, los talismanes y amuletos y la influencia supersticiosa de la iglesia, tenan gran participacin. El cura vende amuletos para guardar y curar las fiebres tercianas. Una cruz, dicen, hecha de madera de higuera y puesta sobre el corazn hace el mismo efecto. El comer sal, mirando la luna nueva evitar tambin la fiebre. Fuimos llamados a consulta en el caso de la esposa del cnsul holands, una seora muy respetable con una familia muy interesante, y que cuando la visitamos estaba casi "in artculo mortis " por intususcepcin. En estas condiciones trajeron a su alcoba un carnero, lo sacrificaron al lado del lecho, sacaron el fomento caliente y se lo aplicaron sobre el abdomen, remedio que el mdico indgena asegur muy serio a la familia que producira un alivio inmediato. En otra ocasin, nos llamaron para visitar al nio del Sr. Orfila, un pariente del distinguido decano de la Facultad de Medicina de Paris, que era natural de Mahn. Encontramos al pequeo paciente en el ltimo grado de hidrocefalia, con las pupilas dilatadas y casi destruidas. En la coronilla le haban atado un palomo que haba sido abierto y aplicado en caliente y con plumas: su sangre resbalaba por la cara del enfermito produciendo el aspecto ms repugnante que pueda darse, mientras el nio permaneca inmvil en brazos de su madre. El doctor, entre tanto, peroraba pomposamente y jactanciosamente, sobre las virtudes de una paloma caliente, emblema de la pureza y de la candidez, aplicada a la cabeza de un inocente nio, para sacar todos los malos humores que pudieran haberse reunido all. Como nuestro servicio era gratis, pronto fue en aumento, y nos alegramos de poder asistir con nuestros consejos mdicos a gran nmero de pacientes que sufran, por carecer de auxilio facultativo. Pero cuando estbamos ms absorbidos en el ejercicio de nuestra carrera, se nos notific oficialmente, por medio de sendos boletines del subdelegado mdico, que, por no tener licencia del Gobierno de Madrid debamos en lo sucesivo desistir de nuestra prctica. El nico establecimiento o institucin caritativa en Mahn, es un hospital para expsito, que est dotado con liberalidad y que tiene en lista un centenar de nombres a los que asiste, entre los que se encuentran veintisis nios. En toda la isla no hay ningn dispensario

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para reparto de medicamentos a los pobres, y por lo que he podido advertir, hay muy poca caridad hacia ellos por parte de los mdicos. Estos, como es lgico, estn obligados a pedir alguna remuneracin por sus servicios para atender a las necesidades de la vida e insisten frecuentemente, sobre sus honorarios aceptando la cantidad ms nfima antes de irse a casa con las manos vacas. Poco tiempo despus de estas luchas con los doctores mahoneses fui designado para otro destino y estas pequeas porfas, de mala voluntad quedaron pronto "enterradas en el fondo del Ocano". El hospital francs de la isla del Rey 1839-1841 El captulo III del Estudio Sanitario de Menorca, que public el Dr. Folz, en Nueva York, est dedicado al hospital que los franceses instalaron en la isla del Rey, como obligada consecuencia de sus luchas por la conquista de Argelia. Lo titula French military hospital on the isle de los Reyos -as lo llama-, e incluye detalles profesionales no despreciables ya que fueron vividos por su autor. Tras sealar la situacin de la pequea isla en el centro del puerto, afirma que fue en 1796 cuando Sir William Burnett, distinguido mdico jefe de la Armada Britnica, levant el gran hospital emplazado en la misma, en tiempos - aade con ligereza-, en que la supremaca de los mares era discutida a Inglaterra por las escuadras combinadas de Francia y Espaa, que constitua Mahn el gran depsito naval de Gran Bretaa en el Mediterrneo y era la base desde la que los almirantes Nelson y Collingwood, bloquearan el puerto de Toln. Su fuerte, San Felipe, era entonces uno de las ms formidables fortificaciones del mundo y a pesar de esta circunstancia fue volado y destruido antes de rendir la isla a las armas espaola en 1802. Diferimos, sin embargo, de la afirmacin del mdico norteamericano, y estimamos que Burnett no construy, sino que reform y quiz mejoro las instalaciones del hospital, creado muchos aos antes durante la primera dominacin inglesa en Menorca y concluido en la segunda, pero aadiremos algunos datos suyos, deseosos de que quede su nombre incorporado a los viejos recuerdos locales.

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William Burnett, parece que vino a Menorca despus de haberse hallado a bordo del navio Goliath en el combate de Cabo San Vicente (1797) entre la escuadra de Jerwis y la espaola mandada por Crdoba y en los bombardeos de Cdiz y el Nilo (1798). Fue luego mdico del Athenian en la expedicin a Egipto (1801), del Blanche en la captura de la escuadra francesa y ataque a Curacao (1804), del Defiance en la accin de Calder, y se encontr tambin en el combate de Trafalgar (1805). Termin su carrera como inspector general de hospitales y buques, primer puesto del servicio sanitario naval britnico al que fue promovido en 1840. El hospital levantado para el uso de la flota britnica hallbase bien conservado todava en 1839 -dice el Dr. Foltz-, y en dos filas paralelas de salas podan recibir, con comodidad, hasta seiscientos pacientes. Ambas salas se enlazaban sus extremos con edificios destinados a los oficiales del establecimiento, y a las dependencias necesarias de la institucin, adaptndose todas las construcciones a los fines para los que fueron proyectadas. Antes, durante el verano de 1835, el clera hizo su aparicin a bordo de la escuadra de los Estados Unidos anclada en Mahn y se arregl una parte del edificio para el cuidado de los enfermos, que desde entonces no volvi a ser ocupado por los norteamericanos.

FIG. 35. Representacin del Mediterranean Squadron Norteamericano, entrando en el puerto de Mahn, 1825. Coleccin Jim Maps.

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La prolongada guerra de Argelia, donde el indomable Abd-El-Kader deshaca ao tras ao los grandes proyectos del ejrcito de Francia, haba llenado hasta rebosar los hospitales de Argel, ante cuya avalancha el Gobierno francs solicit, y obtuvo del espaol, el uso del hospital de Mahn para aquellos enfermos que pudiesen ser trasportados a la isla. El total de enfermos en el de Argel cuando lo visitamos era de cerca de tres mil. Estaban instalados en tres hospitales: uno dentro de la ciudad con unos mil quinientos enfermos y los otros dos fuera de las murallas, al este y oeste. Con respecto a Mahn, en el invierno de 1839 a 1840, -seguimos traduciendo a Foltz- una comisin compuesta de un mdico, un cirujano y un oficial de Ingenieros franceses llegaron aqu y pusieron el hospital y sus dependencias en condiciones de recibir a los enfermos de su nacin. Todos los edificios fueron habilitados y se instalaron entre cuatrocientas y quinientas camas para albergar a cuantos pudieran soportar las fatigas del transporte desde Argel: una distancia de 250 millas. A principios de verano todas las camas estaban ocupadas. Tan pronto como los enfermos se hallaban suficientemente restablecidos se les enviaba a Toln, y sus plazas se cubran con las llegadas semanales del teatro de la guerra. Nueve dcimas de estos pacientes sufran disentera y enteritis y muchos murieron en la travesa inmediatamente despus de su llegada a Mahn. El deseo de todos era volver a ver "La Belle France " y muchos en el momento de su muerte imploraban por piedad que les mandaran a bordo de los vapores especialmente dispuestos para su transporte, convencidos de que con solo dejar las costas de frica asegurara su restablecimiento. Los oficiales mdicos nos dijeron que as, en muchos casos, se haba conseguido su restablecimiento, imposible casi, y en los que todos los intentos de curacin por otros procedimientos hubieran sido intiles. Tales eran los resultados de la esperanza y del amor al hogar sobre el nimo de aquellos entusiastas y valerosos soldados, y no puede haber duda que el establecimiento del hospital de Mahn fue un medio adecuado para salvar muchsimas vidas. La parte mdica del hospital corra bajo la direccin de Mr. Hutn y la ciruga bajo la de Mr. Jourdan, dos facultativos del ejrcito de los ms altos alcances profesionales. A estos jefes les ayudaban un conjunto de unos treinta mdicos auxiliares, todos sin distincin perfectos cumplidores de

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su deber. Es con sumo gusto con que podemos anotar nuestro testimonio a favor de la humanidad y abnegacin con que eran tratados los sufrimientos y necesidades de estos soldados de Francia por los mdicos que les asistan. Una prueba del carcter militar, y del honor, de aquella caballerosa nacin, es que cada oficial mdico, adems de prestar juramento de un buen ejercicio de su cargo, haca por su honor una promesa pblica de que en todos los casos en que fueran requeridos sus servicios lo hara con caridad y filantropa y puede afirmarse que los del hospital militar de Mahn cumplieron fielmente su promesa. Sentimos no poder dar el nmero exacto de entradas, salidas y defunciones. El primero y el ltimo, eran, sin embargo, muy grandes. La mortandad, evidentemente era debida al carcter maligno de las enfermedades contradas en una de las partes ms insalubres del mundo y en las que el tratamiento mdico ms eficiente hubiese fracasado. En su tratamiento, la influencia de la escuela Broussais, era muy manifiesta: ventosas y enemas con bebidas mucilaginosas y emolientes constituan la base del mismo, la aplicacin de cuyo mtodo en casos recientes o en las formas menos graves de la enfermedad hubiera sido sin duda ms eficaz. Nosotros mismos nos encontramos con esta forma de enfermedad febril maligna en su verdadero foco en Batavia (Indias Orientales), donde su progreso era tan rpido que llegaba a ser fatal a las cuarenta y ocho o a las setenta y dos horas del acceso. La nica salvacin del paciente consista en un tratamiento enrgico y vigoroso. Esta enfermedad del frica ofreca muchos de los sntomas de la epidemia que se present en la India, particularmente en cuanto al desarreglo de las funciones de la piel y del hgado, que pedan a gritos el rpido y juicioso uso de la lanceta y del mercurio. Por lo que presenciamos en los hospitales de Argel y de Mahn, estamos convencidos de su semejanza con respecto a su etiologa y nos hubiese alegrado el haber visto en ellos el mismo procedimiento curativo enrgico que tan eficiente encontramos en otras partes. Ciertas actividades, por parte de los franceses, levantaron las sospechas del Gobierno espaol y no escap a la atencin de un activo oficial, el Coronel Fitzgerald; entonces cnsul de S.M. Britnica en Mahn, de que la Francia consideraba la ocupacin de la Isla como un primer paso para

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cuando llegase a explotar la cuestin oriental, que en aquella poca absorba en verdad la atencin poltica de Europa. La vigilancia cuidadosa que se hizo en el puerto, el que los ingenieros franceses fijasen la elevacin y distancia, de las colinas de los alrededores de la isleta, y alguna otra medida; a pesar de las precauciones que se tomaron para no excitar la observacin, fueron rpidamente advertidas y una Real Orden de Madrid, determin que los franceses evacuaran el Hospital de la Isla del Rey. Esto se efectu en la primavera de 1841, y subsiguientemente apareci por declaracin de Mr. Joubert, que formaba parte del Ministerio de Thiers, declaracin hecha en la Cmara francesa, de que el gabinete haba decidido ocupar las islas Baleares, como su primer movimiento en caso de guerra. Naturalmente, a este intento, Inglaterra hubiese interpuesto, sin duda, su protesta.

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Captulo 13.
LAS HIJAS DE LA CARIDAD
Luis Alejandre Sintes

FIG.36. Hermanas de la Caridad del Hospital de la Isla del Rey.

No se puede desligar la historia del viejo Hospital Militar de la presencia, testimonio, y trabajo de las Hijas de La Caridad. En nuestros trabajos de investigacin para recuperar el "alma" del histrico edificio, hemos encontrado una "Memoria descriptiva", fechada en 1898 y firmada por el Ingeniero comandante D. Ramn Taix y el Capitn de Ingenieros D. Joaqun Pascual, que fue aprobada por Real orden del 3 de marzo de dicho ao. Prescindiendo de las normales prescripciones tcnicas, y presupuesto necesario para habilitacin, de una zona reservada para las Religiosas, compuesto de: "cocina dotada de carbonera y fregadero, cuarto de plancha, escusado, comedor, cuarto de labor, dormitorio de 8-10 camas, reci-

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bidor, despacho de la superiora, enfermera y oratorio", destaca por su especial sensibilidad, la forma en que se ordena dotar a la plantilla del Hospital Militar, de un reducido grupo de Hijas de La Caridad. La Orden Religiosa arranca en la Francia del Siglo XVII, por impulso de sus fundadores San Vicente de Paul y Santa Luisa de Marillac, quienes no dudaron en enviar a las hermanas, para atender a los heridos en las guerras civiles de Francia y de las guerras Imperiales. A Espaa llegaron en mayo de 1790 y unos aos despus en la Guerra de la Independencia, ya atendan a los heridos de guerra. Reus nombr hija ilustre a Sor Vicenta Moliner y Segimn que se distingui, especialmente, en estos cuidados "con gran respeto y consideracin". La relacin con el Ejrcito y la Marina se inici en 1847, e inclua 82 "servicios": 51 en la Pennsula, Baleares y Canarias; el resto en Ultramar, y en Marruecos. Durante la Guerra Civil atendieron en 325 hospitales de sangre en diferentes frentes. An hoy prestan servicio en los Hospitales Militares. Pero volvamos a "nuestro" Hospital y a su "memoria descriptiva" de 1898. No renunciamos a transcribir ntegros algunos de sus prrafos: "La asistencia de los enfermos en los Hospitales Militares, encomendada exclusivamente hasta la fecha a los hombres, dejaba indudablemente mucho que desear. Sabido es que en la curacin de muchas enfermedades no basta el reconocimiento del mdico y la administracin al enfermo de los medicamentos recetados; es preciso que en esa administracin se observen exactamente las prescripciones facultativas, y sobre todo, una observacin minuciosa de todos los efectos y circunstancias que en el enfermo se noten, para que relatndolos despus detalladamente al facultativo, le puedan servir de gua en el conocimiento acabado de la dolencia que combate.

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Por otra parte, las circunstancias especiales de separacin de familia, en que el soldado se halla, pueden, en muchos casos, determinar en las enfermedades ciertos efectos y tendencias, debidos a afecciones puramente morales, y en esos casos es preciso atender, no tanto al padecimiento fsico, como al moral, que en gran nmero de casos, basta por s solo para minar robustas energas. Es pues por eso preciso para atender a estas circunstancias, que renan condiciones especiales las personas que deban estar al cuidado de los enfermos. Los hombres, por su modo de ser y las condiciones especiales de su carcter, son poco aptos para cumplir acabadamente con esa misin, mientras que la mujer rene en alto grado cualidades que la hacen insustituible para esos fines. Inspirndose, sin duda, la Superioridad en el deseo de atender como se merece la salud del soldado, y en vista de los beneficiosos resultados que en todas pocas y naciones, han reportado las asociaciones religiosas de mujeres para la asistencia de los enfermos, y que ha venido recientemente a corroborar la prctica, al utilizar sus inestimables servicios en las campaas de ultramar, ha dispuesto su instalacin en todos los Hospitales Militares, y con objeto de cumplimentarlo en el de Mahn... " Desde luego, el prembulo es una joya, y no solamente literaria. Hay tacto, hay respeto, hay preocupacin, hay deseo de servir, de integrar, de curar. Reconocer en aquel tiempo que "la mujer rene un alto grado de cualidades que la hacen insustituible", es mucho reconocer. Por supuesto acertaron los mandos que redactaron la orden. Ser muy difcil pagar todo lo que aportaron. Que se lo pregunten a los quemados del "Roma" en 1943; a los heridos de Llucalary en el 1953 o a cuantos y cuantas personas fueron atendidas en el Hospital.

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En su homenaje, quisiramos recomponer la zona en que ellas vivieron hasta 1964; su pequeo oratorio, sus celdas, su cuarto de costura y de plancha. No tenemos ya a Sor Matea, una superiora sevillana de rompe y rasga, y de gran belleza, que tena "semi enamorados" a jvenes soldados que sirvieron en el Hospital y hoy son respetables "maduros". No tenemos a Sor Rosa, adorada an por los supervivientes italianos del "Roma" y por sus familias. En honor de estos pretendemos plasmar en una placa todos sus nombres. Son ms de 300. Nos queda Sor Demetria. Intentaremos que nos ayude a rehacer "su convento" en la Isla. Pero nos queda sobretodo el enorme respeto y agradecimiento a su labor. Aunque las piedras se caigan, aunque los vndalos hayan profanado y destrozado, no se borrar su huella en nuestros corazones y nosotros haremos todo lo posible para que su testimonio no se desvanezca ante el fro desconocimiento de las jvenes generaciones.

FIG. 37. Hospital Militar. Paseo de convalecientes. 1915.

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Captulo 14.
LA ISLA DEL HOSPITAL EN LA GUA DEL ATENEO CIENTFICO, LITERARIO Y ARTSTICO DE MAHN DEL AO 1911
Jos M Cardona Natta El "Fomento del turismo" entidad instalada all por los aos treinta en la calle de San Fernando numero 1, acapar lo que se dio en llamar el "despertar de Menorca en el inters turstico". Sin embargo muchos aos antes, el Ateneo Cientfico, Literario y Artstico de Mahn, entidad que a sus finalidades primordiales aadi muchas otras de importante percusin en la vida mahonesa. Recordamos por ejemplo "La Gota de Leche", de enorme trascendencia social, "La Cmara Agrcola", o, "La Liga Martima" que en un principio tuvieron su sede en el mismo edificio de la Plaza del Prncipe y que aos despus seria el afamado Hotel Bustamante.

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FIG 38. Gua de Menorca.

Testimonio de aquella incipiente preocupacin turstica nos la ofrece el hecho de que en 17 de noviembre de 1906 (recurdese que el Ateneo haba iniciado su actividad el ao 1905) se constitua, previa aprobacin de su reglamento, la "Sociedad de Excursiones Martimas". Meses antes de la formacin de dicha Sociedad, en el mes de febrero y en reunin de la Junta directiva del Ateneo, los componentes de la misma Sres. Andreu y Lafuente Vanrell haban propuesto la publicacin de una exhaustiva "Gua de Menorca", debidamente ilustrada, para lo cual se

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haba ya pedido la cooperacin de los diversos Ayuntamientos de la Isla, los cuales haban incluido en su presupuesto cantidades destinadas a financiar la empresa. La finalidad era superar las guas del pasado siglo, entre ellas la de Hospitaler de 1864. La nueva gua tard bastante en elaborarse y publicarse, no apareciendo hasta 1911, impresa en los talleres de M. Sintes Rotger. Transcribimos a continuacin y referido al Hospital Militar de la Isla del Rey, el contenido de la mencionada Gua de Menorca que fue editada y publicada, como ya se ha dicho, por el Ateneo de Mahn en el ao 1911 con gran nmero de fotografas e ilustraciones. El ya centenario Ateneo public, desde sus inicios, magnficos trabajos, entre ellos la citada gua, la cual consta de 820 pginas y en el captulo titulado: "edificios y dependencias militares y de marina", al mencionar el citado establecimiento sanitario, dice: "Hospital Militar.- Situado en la Isla del Rey, en el centro del puerto, fue fundado en 1722 por los ingleses, en su primera dominacin, expropiando al efecto la Isla y construyendo barracones, para Hospital de la marina de guerra. El actual edificio fue levantado en 1771-1776, durante la segunda dominacin inglesa, y ha sufrido diversas modificaciones, que lo han agrandado y mejorado notablemente, sin que esto quiera decir que sea hoy un hospital modelo, ni muchsimo menos. Recientemente se han construido edificios anexos que, con el conveniente aislamiento, sern destinados a alojar enfermos contagiosos epidemiados. El establecimiento puede contener cmodamente y en buenas condiciones 140 camas. Posee cuatro aljibes para recoger el agua pluvial y tres pozos potables. Existen en el Hospital clnicas de medicina, ciruga, comprobacin (para presuntos intiles) y venreo; una sala de oftlmicos y otra para enfermos de garganta, nariz y odo; una sala de oficiales y dos para penitenciaria militar.

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Por su construccin y por sus medios de calefaccin, ventilacin alumbrado, etc. Le falta mucho para acercarse a lo que reclama la higiene moderna. Tiene el establecimiento una bien dotada oficina de farmacia, de la que tambin se surten los Cuerpos y sus jefes y oficiales, dos departamentos hidroterpicos con magnficos aparatos de duchas verticales, dorsales, circulares, etc. Y una hermosa estufa para desinfeccin de ropas y efectos, tanto del Hospital como de los Cuerpos. Se echa de menos una sala de operaciones dotada y construida con arreglo a los modernos procedimientos cientficos y un laboratorio clnico. El personal mdico de plantilla lo constituyen un subinspector de 2 , Director, y un mdico mayor Jefe de servicios y Clnicas, auxiliado de continuo por otro mdico militar de la guarnicin, por ser el trabajo excesivo para uno solo. De plantilla hay tambin dos oficiales farmacuticos, un administrador y un capelln. El aislamiento del Hospital, si bien conveniente para la higiene de la poblacin, resulta penoso y hasta peligroso, dada su situacin en medio del puerto, para el transporte de enfermos, que en ocasiones hay que suspender, y para los servicios mdico-farmacuticos y administrativos. Inmediato al Hospital, y en la parte oriental de la Isleta, se halla un soberbio mosaico, descubierto en 21 de enero de 1888 por el general D. Hiplito Llrente, a la sazn Gobernador Militar de Menorca, y que, por descuido imperdonable, se encuentra en un estado lastimoso de ruina. Mide 17 por 4 m.y est formado con piedras del pas, de cuatro colores distintos, artsticamente combinados: blanco, rosa, rojo y azul pizarroso.

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Por su dibujo, (en el que se ven representados cuadrpedos, peces, aves y reptiles, la mayor parte indgenas del continente africano) muy semejante al de la antiqusima sinagoga de HammamLif, cerca de las ruinas de Cartago, y como el, tal vez, alusivo a los das de la creacin el Padre Fita ha tratado de deducir si pertenecera a la aljama hebrea que parece destruy, en el ao 418, el Obispo Severo. Pero, lo ms regular es que formara el pavimento de una villa romana de recreo, tanto por su emplazamiento en el centro del puerto, como por acusar el trazado de la misma los cimientos al descubierto, y por el hallazgo de un capitel romano en aguas inmediatas (1). El plano y dibujo de este mosaico pueden verse en el Ateneo [Link]." (1) Recientemente, y asesorados por el Dr. Toms Vidal Bendito, miembros de la Asociacin "Amics de l'illa de l'Hospital" han recogido del mar dicho capitel y lo han depositado en una dependencia del edificio del viejo Hospital, habiendo sido examinado recientemente por el reconocido arquelogo [Link] C. de Nicols Mascar. Bibliografa: - Andrs Casasnovas Marqus - Menorca y los Menorquines- cada da en la historia. - Gua de Menorca MCMXI - Ateneo de Mahn.

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Captulo 15.
EL MUNDO MILITAR

FIG. 39. Notas Menorquinas en El Mundo Militar.

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El Mundo Militar. Ao V. Madrid 31 de diciembre de 1912. Nm. [Link] propietario: Miguel Gistau. Notas Menorquinas. La Isla del Rey. Manuel Vidal y Lpez. Cuando, despus de la travesa de Barcelona a Mahn, emboca el barco la hermosa entrada del magnfico puerto, presntase ante la vista un alegre panorama, donde, aguas y tierras, islotes y ensenadas parece como que se renen para formar espectculo de bella naturaleza. A un lado aparece la posicin militar de San Felipe, enclavada sobre las ruinas de aquel famoso castillo del mismo nombre, donde lucharon tan preciados guerreros como el duque de Crilln y lvarez de Castro y tan hermosas pginas histricas escribieron tres naciones. Y al doblar la punta de Cala Fons, cubierta por la pintoresca poblacin de Villa Carlos, atraen la atencin del viajero diversas islas que aparecen que parecen colocadas ms bien para quitar monotona a la extensa superficie que para entorpecer la navegacin. Entre ellas se destacan dos casi juntas: una de ellas deshabitada; con desembarcadero y edificacin roja; la otra, la isla de las Ratas, donde algn da se ajusticiaba, y la isla el Rey, conocida vulgarmente por la isla del Hospital. Ningn trozo de la tierra menorquina puede vanagloriarse de haber conservado tantos recuerdos de las distintas pocas y dominaciones por que pasaron aquellos terrenos como la isla de referencia, pudiera tomarse como el smbolo de su historia. Hasta llegar a la poca romana ninguna noticia se tiene de las colonias o establecimientos que all pudieron formarse. Los romanos la utilizaron para instalar en ella un lugar de recreo, aprovechando su inmejorable situacin frente a la boca del puerto. Quiz lo consideraron de la misma manera los griegos, amantes como eran de la belleza natural, y acaso hicieron lo mismo los mercaderes fenicios y sus hermanos los guerreros de Cartago. Como prueba documental de la prime-

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ra poca cristiana, se conserva un hermoso mosaico que tiene uno de sus planos tachonado de peces, distintivo de los cristianos en aquella poca, encontrado en la isla, junto con algunas monedas, huesos humanos y de animales y fragmentos de utensilios culinarios. Fue ocupada por los brbaros, despus por los normandos en sus incursiones, y luego fue con Menorca tributaria de la Corona de Aragn, sindolo de Mallorca. En el reinado de Jaime II se celebr en la isla que nos ocupa la entrevista del almojarife menorqun con el almirante de la escuadra aragonesa Ramn Marquet. En ella desembarc Alfonso III de Aragn, cuando al frente de un Ejrcito escogido y coadyuvada su accin por los almirantes Roger de Lauria, Mayol, Garcs y Marquet, emprendi la conquista de la Balear menor. A este hecho se debe su nombre de "Isla del Rey", con el cual cambi el de isla de los Conejos, que antes llevaba.

FIG. 40. Hidroavin despegando contraviento, junto al Ddalo. Detrs, la Isla del Hospital.

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Despus de las tres dominaciones inglesas, y las dos francesas por que pas Menorca, fue cedida, provisionalmente, la Isla del Rey, a Francia y a los Estados Unidos de Norte-Amrica como hospital durante la conquista de Argelia, primero como depsito de carbn de los correos que iban a dicha posesin, despus, y como depsito de efectos y taller de vestuario, ms tarde, cuyas anormales circunstancias cesaron en 1843. En la actualidad se enclava en ella el hospital Militar. Las fotografas que acompaan dan idea perfecta de la forma y particularidades del sitio y de la construccin.

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Captulo 16.
EL BIEN PBLICO

F/G. 41. Vista de los cuarteles de la Explanada de Villa Carlos en 1829. El Diario el BIEN PBLICO de fecha: Mahn, viernes 8 de noviembre de 1918, en un REMITIDO al Director dice. "Muy seor mo y de mi consideracin ms distinguida: Espero de su amabilidad insertar al peridico de su direccin, el adjunto remitido. Dndole las ms expresivas gracias, se ofrece de V. affmo. S.S. q.e.s.m. B. MARTORELL. Villa-Carlos 5 de noviembre de 1918. Se nos asegura como cosa cierta que una Comisin de mdicos fue el otro da a Villa-Carlos, a practicar una visita al Cuartel de Infantera llamado del Duque de Crilln, con el objeto de estudiar si dicho edificio reuna condiciones para transformarlo en hospital,

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haciendo las modificaciones pertinentes al caso. Ascendiendo los gastos de ocho mil a diez mil pesetas, cuya obra tiene que estar terminada en el termino de tres meses - Suprimiendo el Hospital de la Isla del Rey - Habiendo los seores comisionados, en mayora, dictaminado favorablemente. Si esto es verdad, digo yo: Cabe en cabeza humana, con los adelantos de este siglo, suponer que conociendo las causas de casi todas las enfermedades infecciosas y contagiosas que son debidas a una infeccin microbiana, intentar tal despropsito de trasladar toda la enfermera del Hospital de la Isla del Rey en el centro de una urbe? Siendo los comisionados mdicos y por lo tanto, hombres de ciencia, conocedores de la limpieza y mantenedores de la salud pblica; no creo en manera alguna que den el informe de convertir en Hospital el Cuartel de Infantera de la Explanada de VillaCarlos, porque no querrn cargar sobre sus conciencias con el peso del aumento de los fallecimientos que indudablemente acarreara en la poblacin civil y militar. Pues saben muy bien que, todos los aos, los quintos son portadores de enfermedades infecciosas y contagiosas, la viruela, el sarampin, la escarlatina, la gripe etctera, etc. y que con la mayor facilidad contagiaran a la poblacin Villacarlina. Por otra parte los empleados del hospital que todos los das entran y salen, son otros medios de contagio. Adems, desde la explanada se veran los convalecientes que son portadores de grmenes patgenos, pasear detrs de las verjas de los jardines -pues segn los planos tiene que haberlas- contagiando a los nios curiosos que subirn por las rejas. Los veraneantes mahoneses y baistas que todos los aos van a Villa-Carlos, se retraeran al saber que en el Hospital de la

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Explanada hay un solo caso de viruela u otra enfermedad contagiosa, y con ello perdera en animacin y el ingreso municipal. Muchas otras razones podra aducir a favor de mi aserto, pero con las antedichas me parece suficientes. Por lo tanto: Si quieren que disminuya la poblacin de una manera notable -que ya empieza por estar ms baratas las subsistencias en la poblacin vecina- que instalen el Hospital de la Isla del Rey en el Cuartel de Infantera de la Explanada, y vern pronto disminuir el censo de la poblacin, ya por emigracin o fallecimiento. Si realmente llevan tal propsito de transformar el cuartel en hospital, antes de dar este paso los seores comisionados, que mediten bien, ni hasta provisionalmente conviene para la salud pblica un hospital en el centro de una urbe. DR. LUIS CATAL ".

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Captulo 17.
ECOS DE VILLA CARLOS
Antonio Cendn Melis

FIG. 42. Fotografa del Cuartel de Infantera. Villa Carlos.

El peridico quincenal ECOS DE VILLA-CARLOS, ao II, nm. 27, de fecha 15 de noviembre de 1918, en su portada: De Inters Social. UN HOSPITAL EN VILLACARLOS?, dice: "Hacindonos eco de un Remitido que en su n 13.677, correspondiente al da 8 del actual, insert "El Bien Pblico " firmado por los Srs. B. Martorell y Dr. Luis Catal, estamos en un todo conformes con lo indicado por dichos seores al rebatir tan descabellado y perjudicial proyecto; y sanos permitido emitir nuestra modesta opinin que, sin duda, podemos asegurar es la del vecindario en general.

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La instalacin del Hospital de que se trata en esta Villa, ningn beneficio reportara, desde luego, al poblado; no obstante, prescindamos de ello y veamos el que pudiera reportar a las fuerzas que guarnecen esta Isla. Con relacin al sitio que actualmente ocupa el Hospital Militar, en los trayectos a recorrer desde los distintos cuarteles al benfico establecimiento que se proyecta, poco se adelantara para el transporte de los enfermos; solamente los de esta localidad saldran beneficiados. Los de La Mola (ncleo mayor) sufriran anlogas inclemencias a las que hoy se ven precisados, al hacer uso de la va martima; y en cuanto a los de Mahn, habra la diferencia de que el viaje sera terrestre y no martimo como actualmente se hace. Debe, pues, buscarse para instalar el Hospital Militar, un sitio que sin perjudicar a la poblacin civil est cercano a las tropas que han de hacer uso del mismo. Decimos " debe buscarse " cuando en realidad no es esta la frase, porque sabemos positivamente que ESTA YA BUSCADO; es ms; podemos asegurar que existen desde hace tiempo los planos confeccionados al efecto para la construccin de dicho establecimiento... En donde? -Preguntaran muchos de nuestros lectores-, y sin temor a engaarnos, podemos contestarles que, hallnse acotados los terrenos, o solare, que se pensaba utilizar para el edificio de referencia, pero que sin saber el motivo, se ha demorado el asunto, hasta que una epidemia, de la cual quedan tristes recuerdos, ha demostrado prcticamente que la "Isla del Rey" no es sitio adecuado para Hospital Militar, aparte de que los caserones all existentes necesitan ser reedificados para cumplir el importante cometido de albergar a los enfermos de la guarnicin. Si bien es cierto que, el cuartel que hoy ocupan fuerzas de infantera, sirvi en otro tiempo de hospital, no es menos cierto que, ello

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fue motivo para que este vecindario dirigiera atenta exposicin al Monarca, en splica, de que fuese el Hospital trasladado a otro sitio. A lo cual accedi siendo instalado en el lugar que actualmente ocupa, en la Isla del Rey. De utilizarse nuevamente ahora, el indicado Cuartel para Hospital, no cabe duda que este vecindario pedir su traslacin. Somos los primeros en lamentar que tales cosas ocurran, y para bien de sanos y dolientes nos place se haya pensado en cambiar de sitio el susodicho hospital: pero, suplicamos a las Autoridades Militares que antes de proceder a la habilitacin del Cuartel de Villa-Carlos para este fin, se practique un detenido estudio y se determine el sitio en que atendiendo a las conveniencias y al bien del servicio, como asimismo al prudencial alejamiento de la poblacin civil, convenga ser emplazado el mismo. Nuestra modestsima opinin se inclina a considerar que debera construirse en los terrenos acotados entre esta Villa y Mahn, como se tena proyectado, o bien en Calafiguera."

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Captulo 18.
EL ACORAZADO ROMA Y EL HOSPITAL DE LA ISLA DEL REY
Antonio Cendn Melis. Jos Campos Pascual

La permanencia de cuatro buques de guerra italianos y casi dos mil hombres en Mahn, por espacio de ms de un ao y en plena Segunda Guerra Mundial, fue un hecho inslito para las gentes de dicha ciudad. A nivel internacional, despert un inters especial. En febrero de 1944 Estados Unidos prohibi a Espaa temporalmente utilizar sus petroleros a causa de que "cuatro barcos de guerra continuaban internados en puertos espaoles". En una ciudad de poco ms de 20.000 habitantes las dotaciones de los navios internados destacaban notablemente y su integracin en la sociedad mahonesa fue, quizs, el hecho ms subrayable de dicho acontecimiento.

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1. Situacin poltica de Italia. El gobierno de Badoglio y la firma del armisticio. El 25 de julio, Musolini, detenido, fue encarcelado en la isla de Ponza. El Mariscal Badoglio, convertido en nuevo jefe de gobierno, en su problema en el acto de toma de poder afirmaba "La guerra contina". Mas era claro que intentaba lo contrario. La situacin de la guerra no era favorable para la Italia de 1943: derrotados en frica, repelidos en Grecia. .Dos semanas antes de la cada de Musolini las fuerzas aliadas, haban desembarcado en Sicilia. Augusta haba sido ocupada sin resistencia alguna: los dos potentes caones instalados en la rada para defenderla no haban disparado una sola vez. Si estos sucesos causaron una impresin desastrosa en la oficialidad Italiana, en Berln provocaron estupor en el Alto Mando germano. Hitler enfurecido, tom la decisin de invadir Italia. La accin de Badoglio estaba encaminada a buscar un final a una guerra que era ajena a la inmensa mayora del pueblo italiano. A principios de septiembre, el General Castellano, en nombre del Mariscal Badoglio, y el General Bedell Smith, en nombre del General Eisenhower, firmaron secretamente en Cassibile (Sicilia) el despus denominado "Armisticio breve". El documento se compona de 14 clusulas y en la cuarta se prevena lo siguiente: "...transferimento inmediato de la flota y de los aviones italianos en cualquier lugar que fuese designado por el Estado Mayor Aliado. A continuacin se sealaba tambin la posibilidad de apropiacin de los barcos mercantes por parte de los aliados si as lo requeran las necesidades de sus programas naval-militares. Al "Armisticio breve" se le agreg una memoria denominada "Documento de Quebec", en donde se especificaban muy detalladamente las instrucciones relativas a la aplicacin del armisticio firmado. Y que contena puntos como este:"...el Gobierno italia-

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no debe, al momento del armisticio, dar orden a la flota italiana para zarpar hacia los puertos aliados. Los aviones militares debern partir hacia bases aliadas", y prescribiendo al final "la destruccin de cualquier nave o avin en peligro de ser capturado por parte de los alemanes y la obligacin de impedir a estos hacerse con la defensa de la costa italiana. El "Armisticio breve" deba entrar en vigor sobre el 12 o 13 de septiembre, pero el avance aliado en Italia fue muy rpido. El da 8 por la maana, el ejrcito aliado haba desembarcado en Salerno. El Almirante De Courten, Ministro y Jefe de Estado Mayor de Marina, que desconoca todava que el armisticio ya haba sido firmado, orden a la flota de La Spezia prepararse para una posible intervencin conjunta con la aviacin alemana e italiana. Al medioda, Eisenhower, presion al Gobierno italiano para acelerar la proclama del armisticio al tiempo que haca pblica la entrada del mismo a las 6:30 horas; la agencia Reuter inform esta decisin al mando alemn, mientras Radio Alger lo haca a todo el mundo. A las ocho menos cuarto Badoglio emita el siguiente mensaje en la radio: "El Gobierno italiano, reconocida la imposibilidad de continuar la desigual lucha contra la enorme fuerza contraria, en el intento de ahorrar posteriores y ms graves consecuencias a la Nacin, ha solicitado un armisticio al General Eisenhower, Comandante en Jefe de la fuerza aliada anglo-americana. La solicitud ha sido acogida. Consecuentemente, todo acto de hostilidad contra la fuerza anglo-americana debe cesar por parte de las fuerzas italianas en cualquier lugar. Debe pero, rechazar cualquier eventual ataque procedente de cualquier otra fuerza. La impresin que caus la proclama del Mariscal Badoglio, tanto en la tropa como en la oficialidad fue la primera preocupacin del Almirante De Courten. Poco despus de radiado el mensaje, se puso en contacto con el Almirante Bergamini, Comandante en Jefe de la Fuerza Naval, para conocer la situacin moral de la escuadra de batalla. "El Almirante Bergamini,

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lleno de sorpresa, tanto por la noticia del armisticio como por las consecuencias que se derivaban del cuidado de la flota. Hizo presente que el estado de nimo de los almirantes y comandantes a su mando, estaba unnimemente orientada hacia el autohundimiento de las naves". Sin embargo, queda muy bien reflejada la impresin que caus en las tropas el mensaje de Badoglio, en la descripcin que hace inciso Delia Rochetta, oficial de la Marina destacado en aquel momento en La Spezia, al relatar los acontecimientos en dicha base poco despus de haber sido escuchadas las palabras del Jefe de Gobierno italiano: "La proclama del Mariscal Badoglio haba sido difundida haca apenas un cuarto de hora cuando en el cielo, ya entre el azul intenso y violeta, comenzaron a descender centenares de fuegos artificiales, bengalas de todos los colores disparadas con pistolas de seales, rfagas de metralleta dibujando colas iluminadas, tambin algunas granadas antiareas; una escena que daba vergenza y entristeca fue desencadenada por el personal de las bateras de tierra. Una interpretacin, grosera, que se le dio a la proclama era la siguiente: " hemos salvado la piel, volvamos a casa". 2. La flota. Trasferimiento. Ataque germano y hundimiento de! ROMA Una vez proclamado el armisticio, la flota italiana deba ser transferida al mando aliado, tal y como se haba acordado el da de su firma. Para ello, De Courten haba recibido de los ingleses, pocos das despus de la firma secreta del armisticio (De Courten estaba al corriente de las negociaciones pero desconoca que se hubiera firmado el da 3), la "Memoria Dick" documento en el cual los aliados haban concretado las normas y las rutas a seguir por la flota italiana en el momento de la transferencia. Interesa saber especficamente que los puertos de concentracin previstos en dicha memoria eran Malta, Palermo, Augusta, Gibraltar y Trpoli. Pero el mando italiano solicit que el punto de concentracin de todas las naves fuera la isla de La Magdalena. Para el Capitn de Fragata

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Nortarbartolo la interpretacin de dicha solicitud era la siguiente: "Era nuestra meta un puerto en el cual se pudiera reunir toda al seguro de todas las miras, fuera bien de los alemanes, bien de los aliados". En la noche del 8 al 9 de septiembre, el almirante Bergamini convoc a todos los comandantes de los buques que permanecan en La Spezia y orden partir de cualquier forma, aun sin estar suficientemente provistos de municiones y vveres. Poco despus de las 2:30 horas, todas la unidades amarradas en aquel puerto italiano zarparon rumbo a La Magdalena. A las 2:47 h. lo hacan los que permanecan en Gnova. Ya en ruta, sobre las seis y cuarto de la madrugada, el nueve de septiembre ambos grupos se encontraron y, dos horas mas tarde, divisaban a proa la escuadra de torpederos Pegaso formada por cinco unidades. La formacin total era la siguiente: 9a Divisin: Roma, Vittorio Vneto, Italia. 7a Divisin: Eugenio di Savoia, Duca d'Aosta, Montecuccoli. 8a Divisin: Duca Degli Abruzzi, Garibaldi, Attilio Reglo. 12a Escuadra: Mitragliere, Fuciliere, Carabiniere, Velite. 14a Escuadra: Legionario, Oriani, Artigliere, Grecale. Torpederos: Pegaso, Orsa, Orionoe, Impetuoso, Ardimentoso, Libra. El superviviente del Roma, Ciro Oreffice, -un ladronzuelo de higos eternamente agradecido-, describa el momento as: "La formacin era impresionante y representaba el grueso de la Fuerza Naval, si bien en Taranto quedaban an tres acorazados: Cesare, Andrea Doria y Dulio, adems de otros torpederos y submarinos en varios puntos de Italia. Desde el primer momento el Comandante en Jefe de la Fuerza Naval Almirante Bergamini, se preocup de un ataque eventual e imparti los siguientes mensajes: 4:13 h. "Para toda la formacin, atencin a cualquier

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avin al amanecer". Sobre las 7:37 h. volva a insistir en la vigilancia "Mxima atencin a ataques areos". Las condiciones meteorolgicas eran buenas y se navegaba al poniente de Crcega. Desde la maana hasta el medioda se divisaron dos aviones de reconocimiento, uno ingles y otro alemn. La flota navegaba zigzagueando en prevencin de ataques. Una vez adentrados en el estrecho de Bonifacio, se dio la orden de libertad de maniobra para entrar en el puerto de la isla de La Magdalena. Poco antes de comenzar la operacin de apropiacin fue recibido el siguiente mensaje: "La Magdalena ocupada por fuerzas alemanas. Nuestro Mando engaado. Stop. Unidades dependientes de los torpederos vadeen rpidamente Portoferraio excepto los agregados a la Fuerza Naval de Batalla. Stop. Milano 132009". El grueso de la flota invirti la ruta excepto la escuadrilla Pegaso que se dirigi a Asinara. La XIV escuadra reciba la orden de conducir la formacin. Apenas pasados diez minutos de las tres de la tarde, son la alarma area, cinco aviones (del modelo Dornier D0217) fueron reconocidos como alemanes. El ataque areo alemn a la Fuerza Naval de Batalla italiana dur desde las 15:36 h. a las 17:13 h., participando en l entre 10 y 12 aviones que, rompiendo la formacin atacaban uno detrs de otro lanzando una o dos bombas cada uno de ellos. No todas las unidades navales respondieron de la misma forma al aparecer los aviones germanos. Las situadas en el flanco exterior izquierdo, por donde aparecieron los aviones, maniobraron rpidamente y abrieron fuego en el momento en que los aviones rompan la formacin. Sin embargo, en el Roma no dispararon hasta que un avin demostr hostilidad, llegando a caer en un engao: "de repente, de la carlinga sali una luz rosa y se dio el grito de ha hecho la seal de reconocimiento!. Aparentemente, haba usado una bengala que empleaban los aviones alemanes para hacerse reconocer por sus buques: generalmente, se divida en tres o cuatro estrellas de varios colores, pero esta vez las luces no se vieron sino que

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sigui una hilera de humo azulado. Pocos instantes despus, se vio una columna de agua a un centenar de metros del Roma. Solo despus de una manifestacin de hostilidad tan patente por parte de los alemanes, el Roma hizo sonar la alarma y abri fuego contra el segundo avin que se acercaba" (compilado de un superviviente del Roma). En este primer ataque una bomba cay a unos 50 metros del Eugenio, otra cerca del Mitragliere, un avin fue derribado y otra bomba que cay muy cerca del Italia le rompi el timn dejndolo sin gobierno. El hundimiento del Roma vendr a causa de esta avera. El Italia comunico (15:40 h.) dicha avera. El Roma y el Attilio Regolo se acercan para auxiliarle. El Comandante del Regolo comenta de la siguiente forma este movimiento: "me extra que el Roma se acercara ya que adoptaba lo establecido en las normas. Los buques mal dispuestos, ofrecan un blanco fcil. A las 15:52 h. un segundo grupo de aviones apareca sobre la flota. Nortarbartolo, Comandante del Attilio Regolo vio este segundo ataque y maniobr consecuentemente para evitar las bombas dirigidas hacia ellos. El Roma fue alcanzado, una bomba-misil Fritz-X, usada por segunda vez en la historia por los alemanes, cay en la torre 2 provocando la explosin del depsito de municiones y un gran incendio. La nave escor fuertemente a estribor. Cinco minutos ms tarde era alcanzado de nuevo por una segunda bomba que hizo explosin en la torreta de babor. En seguida, la popa del Roma se llen de gente, algunos marineros intentaron botar lanchas salvavidas, otros se lanzaron a un mar que como consecuencia de la rotura de los depsitos de combustible, se con-

FIG. 44. La tremenda explosin del acorazado italiano ROMA tras ser alcanzado por un misil radiogniado alemn cuando iba a rendirse a los aliados. Perecieron 1.252 hombres.

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virti en un lago de fuego, la superficie del mar comenz a arder. "Pocos minutos despus del segundo impacto -recuerda el superviviente Ciro Oreffice- el acorazado se parta por la mitad, emergieron hacia el cielo la proa y la popa, que mostr sus enormes hlices, para desaparecer rpidamente envuelto en humo y llamas". 3. Disgregacin de la Flota. Del rescate de supervivientes al internamiento en Mahn El Vittorio Vneto fue el primero en darse cuenta de la magnitud de la catstrofe y comunic al comandante de la 7a Divisin el siguiente mensaje "Creo que el Roma est muy deteriorado, propongo mandar unidades para efectuar el salvamento". Correspondi al comunicado mandado al Attilio Reglo y la escuadra Pegaso, mientras el Comandante de la 8a Divisin ordenaba al Mitragliere, Fuciliere y Carabiniere dieran socorro al acorazado Roma alcanzado. Durante la primera hora del salvamento continu el fuego antiareo. En dichas operaciones fue conocido que el Almirante Bergamini haba muerto o no estaba, al menos, en condiciones de mandar. El Comandante de la 7a Divisin Almirante Oliva, a bordo del Eugenio, comunic al resto de la flota que asuma el mando de la misma y ordenaba reagrupar la formacin y dirigirse hacia poniente para posteriormente llegar a Malta y entregarse a los aliados. Una vez finalizadas las operaciones de salvamento (18:15 H.) el Comandante Marini, al mando de la flotilla de rescate y embarcado en el Mitragliere, intent comunicar al Eugenio la conclusin de dichas actividades y que se dirigan hacia el norte. Al no recibir contestacin alguna, dio libertad de maniobra a la escuadra Pegaso (la escuadra de torpederos Pegaso no perteneca a la denominada "Fuerza Naval de Batalla") que deba ultimar las operaciones de rescate y no podran alcanzarles.

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A Marini se le planteaba una situacin difcil; por un lado, la necesidad de ayuda mdica, poder desembarcar los heridos graves y fallecidos; por otro lado, la falta de elementos para enjuiciar la situacin poltico-militar de Italia le haca desconocer qu puertos eran seguros para albergar a su grupo y recibir las atenciones que requeran los supervivientes. La Spezia no le convenca, ya que la ruta era muy larga y tena el peligro casi seguro de recibir nuevos ataques alemanes. En un primer momento se decidi por Livorno, base ms cercana de La Spezia, donde podra desembarcar los heridos. Posteriormente, opt por dirigirse a Portoferraio, en la isla de Elba, base mas cercana an que Livorno, en donde tambin podra recibir rdenes de la autoridad italiana al tiempo que los heridos recibir auxilio mdico. Consultados los comandantes de las tres restantes naves, expresaron su acuerdo. Ya en ruta hacia Elba, el Comandante Marini intercepta (21:30 h.) la siguiente comunicacin de supermarina al Pegaso. "192109. Los alemanes estn entrando en Roma. Estacin S. Paolo ocupada. Prevean la eventualidad de no poder ejercer el mando". Planteada la nueva situacin, Marini consulta a los tres comandantes de las restantes naves sobre la posibilidad de dirigirse a las Baleares, en donde dispondran de 24 horas para examinar la situacin en base a nuevos elementos de juicio si comunicaban con la Embajada de Italia en Madrid. El comandante del Attilio Reglo, Capitn de Fragata Nortarbartolo se hizo la siguiente reflexin;"Cuatro eran las vas que se nos presentaban; consignar las naves a los aliados, consignarlas a los alemanes, internarlas o finalmente, autodestruirlas. La primera pareca deshonrosa y monstruosa, la segunda, fuera de lugar tanto por las rdenes recibidas como por la aversin a los alemanes que tenamos desde ayer por el hundimiento del Roma ".

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De las dos ltimas, intemamiento o autodestruccin, Nortarbartolo se preguntaba "Por qu razn bamos a destruir las naves de la Patria si tenamos la oportunidad de conservarlas intactas?. Y en todo caso, quedaba la posibilidad de inutilizarlas si un da Espaa, prescindiendo de su neutralidad, intentaba emplear nuestras naves contra Italia ". Sobre las 22:30 h. los tres comandantes expresaron su conformidad unnimemente a Marini y el grupo puso proa a Menorca. El trayecto no estuvo exento de peligro, se llegaron a observar tres bengalas al rededor del grupo, que se defendi haciendo niebla con la clorhidrina y tocando alarma area. Al amanecer el Carabiniere sufri avera en las mquinas, y mientras stas se reparaban apareci un avin enemigo que los vigil hasta que el grupo se acerc al puerto de Mahn. Una vez amarrados en el puerto de Mahn, concretamente, en el Fonduco donde era habitual el atraque de los buques de paso, subi a bordo un oficial espaol para tratar con el Jefe del grupo el desembarco de los 133 heridos graves y 13 fallecidos, Marini aprovech para solicitar agua y combustible para poder partir cuanto antes. Pero la Base Naval no dispona de combustible almacenado suficiente para proveerlos y deba ser transportado desde Palma de Mallorca. Mientras tanto, se procedi a las tareas de traslado de los heridos al Hospital Militar de Mahn, que entonces se encontraba en la Isla del Rey o del Hospital, situada en medio del puerto, con las motoras de los buques italianos, porque segn Marini, las barcas hospital de la Base Naval tardaban en llegar. Al medioda, Marini volvi a interesarse por las gestiones para la obtencin del combustible. Se le comunic que de Palma de Mallorca se trasladara el Miranda y seran abastecidos a su llegada. Entonces, el comandante italiano habl directamente con el Jefe de la Base Naval y le plante la cuestin del intemamiento sealndole que no se poda hablarse de tal hasta pasadas 24 horas y hasta que no se recibiera el combustible necesario para poder llegar al puerto italiano mas prximo.

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Solicit tambin, del oficial espaol, poder comunicar con la embajada italiana en Madrid. A media tarde, Marini recibi de sta un telegrama aconsejndole quedar en Mahn y que alegara avera. Contest que no poda alegar lo aconsejado y que intentara ser provisto de combustible. A la noche lleg el Miranda llevando a bordo al Comandante de Baleares Almirante Garcs de las Fayes. En la entrevista que sostuvieron ambos jefes, Marini solicit de nuevo combustible y prolongar el perodo de 24 horas hasta que fueran embarcadas las 750 toneladas de nafta requeridas. El oficial espaol no pudo asegurar lo primero, comunicndole al italiano que Madrid haba dispuesto un nuevo lugar de atraque de los barcos. Este cambio, aadi, no influira en la decisin del internamiento. El cambio de atraque produjo un tumulto de marineros del Attilio Reglo que, segn Marini, imaginaban se iba a proceder a la destruccin de los buques. El crucero qued averiado y al no disponer de remolcador en la Base Naval, las operaciones fueron aplazadas hasta el da siguiente, cuando se intent remolcar entre el Mitragliere y el Carabiniere hasta el fondo del puerto junto a los mandos de la Base Naval. A las 2 del medioda, el Jefe segundo de la Base Naval comunic a Marini que el Gobierno espaol haba dispuesto el internamiento de los navios desde las 8 de la maana. El Comandante Marini hizo notar que le haba sido negado el combustible y que ello debera constar en el acta de internamiento. Al da siguiente sta fue firmada a bordo del Mitragliere. El Almirante Garcs seal a Marini que todos sus hombres podran gozar de libertad y bajar a tierra. Junto a los cuatro buques de guerra, quedaban internados 1765 hombres, 520 de los cuales eran supervivientes. Por delante de los buques se extendi una gruesa cadena para impedir que pudieran hacerse a la mar.

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4. Los internados. Instalacin de los nufragos y vida de los marineros Una vez los buques estuvieron atracados en el que iba a ser el lugar definitivo, al fondo del puerto, junto a la Base Naval, los supervivientes del Roma no ingresaron en el Hospital Militar, fueron trasladados a unos barracones de la Base Naval, mientras las dotaciones de los navios permanecan en ellos. Los primeros das en la base militar fueron bastante duros para los nufragos. Buena parte de ellos dorma en el suelo, protegidos slo por lo que les quedaba de uniforme. ste incluso, seala un superviviente, era algo indecoroso, ya que la mayora llevbamos un pantaln corto. Poco tiempo despus la Armada Espaola les provey de uniformes, pero slo las piezas de verano y hasta que no lleg el invierno no hubo problemas, entonces pasaron mucho fro. A tal fin, recuerda Sor Rosa, una Hermana enfermera del Hospital Militar de Mahn, las esposas de los jefes y oficiales espaoles se preocuparon de recoger ropa y alimentos para la flotilla italiana. Coincidiendo con las festividades de las Patronas de las armas de Artillera e Infantera (6 y 8 de diciembre respectivamente) se les hizo entrega de los donativos. La alimentacin fue, al principio, un gran problema para toda la flotilla italiana. Hay que tener en cuenta que Espaa atravesaba el perodo de posguerra y los alimentos escaseaban enormemente. El pan, por ejemplo, estaba racionado a 112 gramos diarios. Todos coincidieron en que los marineros italianos pasaron hambre. La Base Naval suministraba los alientos necesarios para los internados y que eran los mismos que para la marinera espaola. La comida la preparaban los buques y coman tambin en ellos. Como ancdota cabe sealar que el Comandante Marini le coment al Jefe de la Base Naval cuando, tras el internamiento, trataron el tema del aprovisionamiento: "Si tratta de mtere cualsevoglia cosa a la pacia ". Con el tiempo las cosas fueron cambiando. Coincidiendo con la percepcin de dinero, proveniente de

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la Embajada italiana, pudieron permitirse mejor alimentacin, consumir tabaco y para algunos servicios que su estancia requera. A partir de entonces, consumieron pescado regularmente. Una familia de pescadores del puerto Mahn lo suministraba directamente a los barcos. Respecto a la vida que llevaron durante su permanencia, sta fue la habitual del cuerpo militar en tiempos de paz. A bordo de los navios se mantuvo una disciplina normal, y se ejerca el trabajo consignado a cada uno. Por la tarde, los marineros francos de servicio salan de paseo y hacan vida corriente entre la poblacin de Mahn. Slo destacar que, al parecer, los nufragos no disfrutaban de las mismas condiciones de libertad que las obtenidas por las dotaciones de los buques. Como los buques estaban atracados, en el puerto, en el lado opuesto de la ciudad de Mahn, el Mando italiano contrat los servicios de un barquero que reforz los propios para el traslado del personal de los buques a la orilla de la ciudad. Los puertos de embarque y desembarque estaban situados el primero fuera del recinto naval y el segundo en donde en un tiempo estuvieron las Destileras Beltrn. Los servicios contratados eran diarios y operaban desde las dos del medioda hasta las once de la noche. El pago de estos se realizaba en pesetas y los efectuaba el mismo mando italiano cada fin de mes. Quien remita el dinero es un tema que si bien por un lado no hay respuesta oficial, (Embajada de Italia) por otro han sido apuntadas varias posibilidades, que fuera el Gobierno de Badoglio a travs de la embajada italiana en Madrid, otra solucin apuntaba que debi ser el gobierno de la Italia fascista, una tercera, y ltima, que era la embajada norteamericana la encargada de aprovisionar pecuniariamente la flotilla internada. Lo cierto, en todo caso, es que cobraban regularmente y en relacin al Ejrcito espaol, por poner una equivalencia, la cuanta era muy superior. Sin embargo un buen nmero de marineros internados, con mermadas posibilidades econmicas, se vio obligado a realizar actividades picarescas para obtener algn dinero extra. Por un lado los hubo quienes se dedicaron a confeccionar maquetas de los barcos cortando adecuadamente monedas de plata de curso legal para luego ser vendidas a la poblacin de Mahn. Por otro lado, los hubo que vendieron piezas y objetos de los buques y hasta obje-

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tos personales. Todo lo que podan obtener de los navios era objeto de compra-venta, y as, ofrecan desde remos, capotes, maquinas de escribir hasta las piezas de cobre que hallaran, puesto que por aquel entonces este metal estaba muy valorado. 5. Heridos y Enfermos Como ya hemos visto, una vez amarrados los buques en el Fonduco, fueron desembarcados los 133 heridos graves y los restos mortales de los 13 marineros que fallecieron en el trayecto a Mahn. Minutos antes del atraque, de la Base Naval de Mahn se haba llamado por telfono al Hospital Militar de la Isla del Rey para solicitar la disponibilidad del mayor nmero de camas que fuera posible. Casi todos los soldados espaoles all ingresados en aquel momento fueron dados de alta y slo permanecieron unos pocos a los que por su gravedad no se les poda trasladar. Casi todos los italianos presentaban quemaduras de medio torso para arriba, sobre todo en los brazos, en las manos y en la cara, consecuencia de haber estado en el mar en llamas. En general, recuerda Sor Rosa, estaban muy quemados y 12 fallecieron a los pocos das de haber ingresado. A lo largo del da se fueron incorporando los mdicos adscritos al centro: los doctores Gomila, Jusue, Ercinas, Salord, Prieto y Segu, que tuvieron la colaboracin de los tres mdicos italianos que llevaban los buques. Durante los primeros das, el trabajo en el hospital fue intenssimo comenta Sor Rosa-, el autoclave (aparato esterilizador) no par de funcionar ni de da ni de noche. El hospital ola desmesuradamente a quemado. Las seis Hermanas-enfermeras cuidaron de los heridos durante todo el da y toda la noche en jornadas agotadoras. Poco despus recibieron la ayuda de cuatro Hermanas ms ya que no podan atender a todos debidamente. Para preservar las quemaduras de los brazos y las manos de los insectos se tuvieron que fabricar una especie de jaulas pequeas con gasas donde eran introducidos los brazos, algunos tenan que dormir de pie apoyados en unas especie de muletas, al no poder estar acostados.

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Entre dos semanas y un mes tardaron en recuperarse la mayora de los heridos, aunque algunos otros, los ms graves llegaron a estar hospitalizados hasta 90 y 141 das. En total fueron ingresados el primer da 248 marineros de los 507 nufragos que llegaron con vida a Mahn. * (Ver cuadros 1, 2, y 3 al final). La permanencia en Mahn de los casi dos mil marineros italianos por espacio de casi un ao y medio supuso para el Hospital Militar otro tipo de prestacin mdica a la anteriormente expuesta, la derivada de la vida habitual de cualquier sociedad. La patologa se muestra aqu muy diferente a la del cuadro clnico n 3.(Vase cuadro 4 ). Efectivamente, como afirmaba el Doctor Segu "la patologa dominante conforma un cuadro mdico tpico de la poca, de una sociedad de posguerra, en la que predomina la mala alimentacin y la falta de higiene". Es de sealar que, sin embargo, el nmero de pacientes no era alto. Representaba un poco mas del 12 por ciento de la flotilla. El grupo ms elevado de pacientes era el de tuberculosis pulmonar, enfermedad en la cual influye decisivamente una mala alimentacin, y en la que se computaban 42 hospitalizaciones. Representaba el 23% del total de ingresados y el 2,8% del total de la flotilla. Otra caracterstica de la poca venia dada por la sarna y otras dermatitis, a causa de la escasa higiene, y englobaba a 10 pacientes, (5% de los ingresados y 0,6% de la flotilla). Finalmente, de la vida en los buques, es decir, ambientes cerrados y hmedos, se derivaran las enfermedades respiratorias, grupo que ascenda a 14 pacientes graves lo que supona el 7,7% de los ingresados y el 0,9% del total de la flotilla. Es de destacar que en este segundo cuadro clnico apuntado, solo falleci en el Hospital Militar un marinero italiano, afectado de tuberculosis pulmonar. Al igual que los pacientes del ejrcito espaol con enfermedades graves, varios de los marineros enfermos, tuvieron que ser evacuados a hospitales militares en los que pudieran recibir un tratamiento mas adecuado. Los centros hospitalarios militares de Madrid y Palma de Mallorca fueron

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los que acogieron a los trasladados. A Madrid fueron evacuados 8 pacientes, todos ellos afectados de tuberculosis pulmonar. En Palma de Mallorca recibieron 9 pacientes, 6 con tuberculosis pulmonar, un superviviente del Roma con quemaduras extensas y metralla y otros dos afectados, uno de retencin aguda de orina y el segundo con polilinfadonitis (paperas). Finalmente sealar que los restos mortales de los 26 marineros fallecidos -13 en el trayecto y 13 en el Hospital Militar- fueron inhumados en el cementerio catlico de Mahn, primero en una fosa comn y posteriormente en el ao 1950, a raz de las gestiones realizadas por la entonces cnsul de Italiana en Mahn, doa FIG. 45. Cementerio de Mahn. Obelisco Fortunata Novella ( a la que se en honor de los marinos italianos del Roma. conoce en Italia como Mamma Mahn, por todo lo que ayudo a los marinos italianos), fueron trasladados a un mausoleo que para tal fin se erigi en el mismo cementerio. Es de destacar que tanto los materiales como el proyecto eran originarios de Italia. Bajo el obelisco rezan dos inscripciones, una frontal que dice: AI CADUTI DELLA NAVE DA BATTAGLIA ITALIANA ROMA AFFONDATA DA BOMBE TEDESCHE NEL MARE DI SARDINIA. En la parte posterior del mismo, otra inscripcin aade: VIVONO IMPERITURI COL NOME DELLA LORO NAVE NELLA MEMORIA DEL POPOLO ITALIANO. Desde entonces se celebran diversos actos castrenses en memoria de los que all reposan y por los fallecidos en el hundimiento del Roma.

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6. Las relaciones italo-mahonesas. Reaccin de la poblacin de Mahn

FIG. 46. Dotacin italiana en su estancia en Menorca.

Las relaciones sociales que se originaron entre la dotacin de los navios italianos y la sociedad mahonesa fueron realmente intensas y perdurables. Quien mejor define estas relaciones es el Sr. Francisco Cardona Pons "Los tripulantes de los navios fueron acogidos por las gentes de Mahn y se fueron integrando en la sociedad mahonesa de acuerdo con su condicin social. Los mandos estaban ms relacionados con los mismos de su propia naturaleza y frecuentaban los mismos estamentos, los suboficiales se integraron en la clase media y comerciantes y los marineros, que eran los mas, asistan a locales de esparcimiento y diversin ". Ciertamente, los italianos fueron, en general, muy bien recibidos por los mahoneses, y el trato que dispensaron los primeros, muy agradecido por los segundos. Un primer mbito de relacin viene dado por las familias que acogieron a marineros en sus casas tras establecer primero una amistad personal. Era muy comn invitarles a comer, ya que era ste el principal problema que los italianos tenan. Si la confianza mutua alcanza-

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da era mucha, era comn que dejaran en custodia los objetos y enseres personales, as como se les lavara la ropa, etc. Otros mbitos de relacin fueron las estamentarias, ideolgicas o profesionales y las religiosas. As, los oficiales visitaban con asiduidad el Casino Mahones, frecuentado por las clases altas de la ciudad. Sin embargo, cabe sealar que los oficiales italianos no se relacionaban exclusivamente con los militares espaoles puesto que eran, en general de ideologa contraria. Los comandantes de las naves mantuvieron una estrecha relacin con el entonces obispo de Menorca D. Bartolom Pascual Marroig y con el arcipreste de Mahn D. Antonio Tutz y Garca de la Parra, los cuales fueron nombrados Caballero y Comendador , respectivamente, de la Orden de la Corona de Italia, en septiembre de 1945 por el entonces Lugarteniente General del Reino S.A.R. Umberto de Savoia, Prncipe del Piamonte, en relacin a las atenciones dispensadas por dichos eclesisticos a los mandos italianos. Valga de ejemplo como demostracin de dicha amistad y hospitalidad una noticia aparecida en el peridico Menorca el 5 de enero de 1944. "El Comandante del Carabiniere en carta dirigida al Arcipreste de Mahn, D. Antonio Tutz, le hace entrega de un artstico pesebre o beln verdaderamente obra de artesana, construido por individuos de dicha nave, el cual ser colocado en la iglesia de San Antonio Abad, patrono de Mahn, pues a l se lo dedican los artfices en gratitud a la hospitalidad recibida ". Y, efectivamente, al parecer, fue una obra muy original. Varios entrevistados han coincidido en sealar que los mahoneses no estaban acostumbrados a ver belenes de aquel tipo. Componan el conjunto dos espacios escenogrficos: un primer espacio formado por las figuras navideas, adquiridas expresamente en Barcelona, y un segundo espacio compuesto por marineros italianos que se disponan detrs del primer escenario y, con juegos de luces, interpretaban canciones. A nivel religioso, y al existir tanto en Italia como en Espaa la Accin Catlica tambin fueron bastantes los italianos que frecuentaron dicha institucin en Mahn, y frecuentemente eran socios de la misma en Italia. Los domingos por la tarde se celebraban reuniones en las que participaban tanto civiles como eclesisticos de ambos pases. Otro aspecto de las relaciones que se entablaron entre italianos y mahoneses es el que se refiere a la juventud. Puesto que la mayora de los

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marineros eran jvenes, era completamente normal que intentaran entablar amistad con jvenes del sexo opuesto. Por un lado, algunas de estas amistades que se concertaron (siete u ocho), llegaron a ser tan profundas que una vez acabada la guerra, se formalizaron en matrimonios. Pero en la mayora de casos, no pas de ser una fugaz relacin amistosa de juventud. Cabe destacar que estas relaciones influyeron negativamente en los jvenes mahoneses y que provocaron no pocos altercados, rias y disputas con los italianos. Tambin hubo otro tipo de relaciones sociales, ya mas difusas, fueron las que desarrollaron la mayora de los miembros de la dotacin de los buques en sus horas de paseo, frecuentando los bailes y fiestas populares, muy usuales en aquella poca, la pista de patines del Estadio Mahones, etc., es decir los lugares de diversin pblica. 7. Planteamiento de la situacin. Los fascistas La cuestin del internamiento y la desconexin con el conflicto blico y poltico de Italia, en aquel momento, por los integrantes de la flotilla italiana viene planteada en razn de la ideologa poltica de stos. Un grupo de fascistas, no muy numeroso, mantuvo frrea su postura y su deseo de volver a Italia cuanto antes, llegando a plantear graves problemas al mando de la flota internada, que, como veremos, tom serias medidas para poder mantener una situacin pacfica. Pero en general el ambiente entre la dotacin era antifascista y aade un entrevistado "la oficialidad italiana era muy monrquica", y era ese mismo antifascismo el que les haca temer que el rgimen franquista mantuviera contactos con la Alemania nazi y fueran hechos prisioneros. Exceptuando esta ltima consideracin, la mayora de italianos se sentan tranquilos y consideraban que se haban salvado de una guerra que no era suya, no les importaba quedar internados. Deseaban la paz. Por stas mismas razones, tampoco queran regresar a un pas en guerra. Incluso algunos sentan verdadero pnico de volver y pensaban hacerlo cuando se estableciera la paz en Italia. Por el contrario los fascistas no cejaron en sus intenciones de regresar a su

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pas. El 6 de febrero de 1944, cinco meses despus de su llegada a Mahn, unos veinte de ellos, al anochecer, se apoderaron de una embarcacin de pesca y se hicieron a la mar. Durante el da haban estado comprando vveres en una popular tienda de comestibles -Ca na Cambreta- y hasta se despidieron de sus ms allegados. Aquella noche soplaba con mucha fuerza el viento del norte y haba fuerte temporal en el mar. Probablemente la embarcacin zozobr y todos sus tripulantes perecieron en el naufragio. En 1986, un hermano de uno de los fugados viaj a Menorca para obtener alguna informacin del percance. Por l se supo que no llegaron a ningn lugar, ningn puerto del mediterrneo o buque que navegaba por l dio noticias sobre supervivientes o restos de de la embarcacin. La huida de los fascistas fue causa de multitud de comentarios populares, perfilndose la idea de que el propietario de la embarcacin habra entrado en conversaciones con los fugados y acordado un precio para su venta. Las razones aducidas para tal pensamiento eran que en aquella poca de posguerra se obligaba a los usuarios de embarcaciones a inutilizar los motores mientras no se emplearan, por lo que se extraa una o varias piezas vitales para impedir su puesta en marcha. Otro acontecimiento importante fue la expulsin de otro grupo de marineros italianos con una fuerte ideologa fascista, y que por su posible influencia sobre las dotaciones de las unidades, el Mando, el cual era considerado traidor por aquellos, tema pudiera producirse un alzamiento en contra suya. El 15 de marzo de 1944, un grupo de suboficiales y marineros fueron llamados a cubierta del Mitragliere, y, tras dirigirles una breva arenga, el Comandante Marini les comunic que haba credo conveniente apartarles de sus unidades, darles de baja de la Marina de Guerra Italiana y trasladarlos a Cartagena. Custodiados por militares de la Armada espaola fueron acompaados hasta un minador espaol que los llev a la citada ciudad. All quedaron internados de nuevo en el llamado Establecimiento de Internados italiano. Fueron provedos de ropa de paisano y pudieron disfrutar de cierta libertad de movimiento.

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8. La repatriacin El procedimiento de repatriacin de los internados se hizo a travs de varios cauces como consecuencia de las diferentes situaciones en que se encontraban aquellos. Por un lado, los supervivientes del Roma, por otro, la dotacin de los buques internados, y finalmente los fascistas, tanto los trasladados a Cartagena, como otro grupo de esta ideologa que, como veremos, no regres con la flotilla. Respecto a los nufragos del acorazado hundido, a principios de 1944, comenzaron a ser trasladados paulatinamente a Caldes de Malavella, en Catalua. A los supervivientes an ingresados en el Hospital Militar, a medida que iban mejorando, se les daba de alta y eran llevados a la Base Naval, para viajar, posteriormente, en grupos de cuatro o cinco, a la misma ciudad catalana. A finales de junio del mismo ao, viajaron por ferrocarril hasta Algeciras en donde embarcaron en un buque de guerra italiano que permaneca en Gibraltar, y fueron conducidos a Taranto. Una vez en Italia, los que an podan servir en la Marina de Guerra, fueron enrolados de nuevo y permanecieron militarizados hasta diciembre de 1945. Dos ingresados en el Hospital Militar, dados de alta con posterioridad al da de partida de la flotilla, regresaron a Italia por Barcelona. Los fascistas expulsados de los buques internados en Mahn permanecieron unos meses en Cartagena, al cabo de los cuales se les ofreci la posibilidad de permanecer en la ciudad espaola o repatriarse, debiendo escoger, si optaban por esta ltima, si lo hacan en la Italia del Norte o en la del Sur. La mayora del grupo escogi repatriarse en la Italia del Norte, en donde se haba creado la Repblica Social Italiana, presidida por Musolini, una vez liberado por fuerzas alemanas. Otro grupo de 23 fascistas que no haban sido expulsados permanecieron en los buques, internados hasta la vspera del da de regreso. Esa noche, se ocultaron en la mansin del Fonduco, donde resida el cnsul alemn Sr. Fenn. Una vez los buques abandonaron el puerto de Mahn, este grupo permaneci unos das ms en la ciudad, hasta que por gestiones realizadas desde el mismo consulado alemn pudieron integrarse tambin en la Repblica Social Italiana.

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Finalmente, el 15 de enero de 1945, las dotaciones de los buques internados pudieron dirigirse a Malta en sus propias unidades. A ellos se les unieron los tripulantes de los torpederos del grupo de rescate Pegaso y los supervivientes rescatados que llegaron a Mahn una semana antes con el Orsa procedentes de Palma de Mallorca. Este grupo de torpederos se dirigi a la Isla de Mallorca una vez finalizadas las operaciones de rescate habiendo destruido todas las unidades excepto sta, para que no llegaran a caer en poder del ejrcito alemn. Como ancdota, cabe sealar que varias mujeres tomaron en alquiler una embarcacin que les condujo por el puerto de Mahn para despedirse de los marineros el da que estos abandonaron el puerto. Bibliografa. Jos Campos Pascual. Melousa 1991; Inceso della Rocheta, Agostino. L'ltima missione de la corazzata Roma. Munia. Milano 1978; Aguirre, Jos Fernando. La segunda guerra mundial (tomo II). Argos. Madrid. 1964; Tamames, Ramn. LA Repblica. La era de Franco. Alianza. Madrid. 1981. Organismos e Instituciones: Gobierno Militar de Menorca,; Hospital Militar Central "Gmez Ulla" de Madrid; Hospital Militar de Palma de Mallorca; Hospital Militar "General Cuesta Monereo" de Mahn; Embajada Italiana en Espaa; Consulado Italiano en BARCELONA; Consulado Italiano en Mahn. Entrevistados: Dr. Mateo Segu Mercadal; Sr. Francisco Cardona Pons; Sr. M. Vinent; Sr. J. Melsin Guasch; Sr. Coll Ponset; Sr. C. Mus Pascual; Sr. M. Escudero Monjo; Sr. M. Olives Pons; Sr. S. Viana-Crdenas Pons. Redaccin memorias: Ciro Oreffice; Federico Accini.

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FIG. 47. Placa de agradecimiento a la poblacin de Mahn por su ayuda a los supervivientes del Roma. DATOS TCNICOS DEL ACORAZADO ROMA CONSTRUIDO EN TRIESTE. 1940 FINALIZADO 1942 PRDIDA 1943 DESPLAZAMIENTO: Normal 44.050 Tn. Plena carga 46.215 Tn. DIMENSIONES: Largo 227,5 mts., ancho 32,9 mt, calado 10,5 mt. MOTORES: 8 Calderas, 4 Turbinas, 4 Hlices, Potencia 140.000 HP VELOCIDAD 30 nudos. COMBUSTIBLE 4.000 Tn de nafta. AUTONOMA 3.920 millas a 20 nudos PROTECCIN vertical 350 mm., horizontal: 207 MM. Artillera 350 mm. TORREONES 260 mm. ARMAMENTO 10 piezas de 381/50 mm., 12 de 152/55 mm., 4 de 120/40 mm., 12 de 90/50 mm. 20 de 37/54 mm., 30 de 20/65 mm., 3 aviones. DOTACIN 1920 hombres

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FIG. 48. Imagen oficial del acorazado Roma.

CUADRO 1. Balance humano del siniestro


FUERZA A BORDO EN EL MOMENTO DEL HUNDIMIENTO OFICIALES SUBOFICIALES MARINEROS FUERZA NAVAL DE BATALLA DOTACIN "ROMA" 40 74

224 TOTAL 1.849 BAJAS SUBOFICIALES 175 TOTAL 1253 (ver nota)

1.511

MUERTOS O DESAPARECIDOS

OFICIALES 86

MARINEROS 992

GRUPOS DE RESCATE

SUPERVIVIENTES RESCATADOS "MITRAGLIERE" 520 (Ver nota) "PEGASO" 102 TOTAL: 622 - 25 = 597 (1)

FUENTE: Delia Rocheta, opus cit. Nota: Incluye los 13 militares que fallecieron en los navios, durante el trayecto, y 13 que fallecieron en el Hospital Militar de Mahn. Es decir 26 en total. (1) Debe restarse un fallecido por cusas ajenas al siniestro (Elaboracin propia)

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CUADRO 2. Cuadro general de hospitalizados


CUADRO GENERAL DE HOSPITALIZADOS POR EL SINIESTRO INGRESADOS RESTABLECIDOS FALLECIDOS EVACUADOS 2 1 3 3 3 2 2 2 1 1 1 42 197 250 1 40 187 237

GRADUACIN CAPITANES CAPITAN MDICO TENIENTES SUBTENIENTES GUARDIAMARINA ASPIRANTE GUARDIAMARINA SUBOFICIALES MARINEROS TOTALES

2 10 12

CUADRO 3. Cuadro clnico


DIAGNOSTICO QUEMADURAS Y CONTUSIONES LEVES ESGUINCES GRADUACIN Y NMERO DE AFECTADOS CAPITAN 1 MARINEROS 22 CAPITN MEDICO 1 TENIENTES 1 MARINEROS 1 CAPITAN 1 SUBOFICIALES 32 TENIENTE 1 SUBOFICIALES 7 GUARDIAMARINA 1 SUBOFICIALES 1 MARINEROS 1 ASPIRANTE GUARDIAMARINA 1 MARINEROS 3 TOTAL 23 TOTAL 3 OBSERVAC.

CONTUSIONES LEVES

QUEMADURAS MUY GRAVES Y EXTENSAS QUEMADURAS GRAVES Y METRALLA QUEMADURAS GRAVES Y HERIDAS

TENIENTE 1 MARINEROS 69 TOTAL: 103 SUBTENIENTES 2 MARINEROS 26 TOTAL: 36 TOTAL: 3

10 FALLECIDOS

TOTAL: 4

1 EVACUADO a Palma de Mallorca

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QUEMADURAS Y GUARDIAMARINA 1 HERIDAS LEVES MARINEROS 19 QUEMADURAS Y SUBOFICIAL 1 METRALLA LEVES MARINEROS 1 QUEMADURAS SUBOFICIAL 1 (LEVES Y MENOS GRAVES) MARINEROS 39 FRACTURAS GRAVES FRACTURAS LEVES METRALLA CONTUSIONES GRAVES MARINEROS MARINEROS MARINEROS MARINEROS 3 6 6 1

TOTAL: 10 TOTAL: 2 TOTAL: 40 TOTAL: 3 TOTAL: 6 TOTAL 6 TOTAL 1 1 FALLECIDO

Hospitalizado 196 dias

CUADRO 4. Patologas y nmero de pacientes


CUADRO PATOLGICO SARNA Y OTRAS DERMATOSIS ENFERM. DE TRANSM. SEXUAL AFEC. GENITOURINARIAS ENFERM. RESPIRAT. AGUDA TUBERCULOSIS PULMONAR SIND. OTORRINOFARNGEOS PAROTIDITIS ENFERMEDADES DIGESTIVAS HEPATITIS [Link] TRAUMATISMOS CUADROS HEMATOLGICOS AFECCIONES OCULARES SINDROMES NEUROLGICOS AFECCIONES PSIQUITRICAS PALUDISMO NO INCL. EN ESTOS GRUPOS TOTAL (Orientacin mdica: Dr. M. Segu Mercadal) PACIENTES 10 11 19 14 42 18 3 25 7 6 9 3 3 3 2 1 10 169

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CUADRO 5. Cuadro general de afecciones


DIAGNOSTICO
APENDICITIS COLITIS

GRADO Y N PACIENTES.
SUBOFICIALES MARINEROS [Link] SUBTENIENTE MARINERO

OBSERVAC.
2 7 1 1 1 10 1 13 1 2 2 1 1 1 2 4 1 2 2 2 3 3 1 7 1 1 5 13 1 7 1 2 2 1 1 1 2 1 1 EVAC. A PALMA 2 EVAC. A PALMA 1 EVAC. A PALMA 1 EVAC. A MADRID EVACUADO 6 EVAC. A MADRID 1 EVAC. A PALMA 1 FALLECIDO 1 EVAC. A MADRID

BRONQUITIS TUBERCULOSIS PULMONAR

MARINEROS CABOS MARINEROS CABOS 2o SARGENTO

HEPATITIS SFILIS RINITIS VARICOCELES PALUDISMO HIDROCELE CUERPOS EXTRAOS CONDILOMAS LENORRAGIA EPIODERMITIS POLILINFA HERIDAS CONTUS. FRAC. HAF EPILEPSIA PLEURITIS ENCARTROSIS SARNA HEMOPTISIS GRIPE REUMATISMO FIMOSIS NFILTRACION. PULMONAR EPIDIMITIS

SUBOFICIAL MARINERO MARINEROS MARINEROS SUBOFICIALES MARINEROS MARINEROS MARINEROS MARINEROS MARINEROS MARINEROS MARINEROS SUBOFICIAL MARINEROS MARINEROS MARINEROS SUBOFICIALES MARINEROS MARINEROS MARINEROS ALFEREZ MARINEROS SUBOFICIALES SUBOFICIALES TENIENTE MARINEROS MARINEROS MARINEROS

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OTITIS [Link]. ORINA CORNETES PARALISIS PIELITIS LESION PULMONAR HEMOTURIA ICTERICIA CATARRAL PAROTIDITIS CHANCRO BRONCO NEUMONA INFILTRACIN. PARABILIAR DISTURB. NERVIOSO PLEURESA NEFRITIS FLEMN AMIGDALITIS AMIGDALITIS

GASTRITIS POLIARTRITIS NEURASTENIA ICTERICIA ANEMIA INFILTRADO-23 NODULO PRIMARIO CONJUNTIVITIS ORQUITIS ESTOMATITIS [Link]-23 LCERA GASTRIC CLCULO RENAL HEMORROIDES TIBIA ASTRLGICA NEFRITIS AGUDA AMILITIS

MARINEROS BRIGADA MARINEROS MARINEROS SUBOFICIALES MARINEROS MARINEROS MARINEROS SARGENTOS MARINEROS MARINEROS MARINEROS MARRAROS MARINEROS MARINEROS MARINEROS MARINEROS SUBOFICIALES GUARDIAMARINA MARINEROS AVIADOR AVIADOR MARINEROS MARINEROS MARINEROS MARINEROS SUBOFICIALES MARINEROS MARINEROS MARINEROS MARINEROS MARINEROS SUBOFICIALES MARINEROS MARINEROS SUBOFICIALES SUBOFICIALES MARINEROS MARINEROS MARINEROS

EVAC. A PALMA

1. EVAC. A MADRID

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Captulo 19.
LA BATERA F-10 DE LLUCALARI. EL ACCIDENTE DEL DA 26 DE JUNIO DE 1953
Antonio Cendn Melis. B. H. Bayo El 26 de junio de 1953, a las 12,15 horas la 10a Batera del Regimiento de Artillera de Menorca (F-10) se encontraba verificando un ejercicio rutinario de fogueo. Se estaba procediendo a elevar desde los repuestos inferiores de la pieza a la cmara de tiro, mediante el atacador hidrulico, los saquetes de plvora que deberan impulsar el proyectil de disparo, en este instante se produce la deflagracin accidental de la carga de proyeccin que estaba siendo izada, probablemente al haberse rasgado una de sus envolturas, desparramndose la plvora negra por los mecanismos del ascensor y haber entrado en friccin con ellos. La nube de fuego y gases que se origina llega a la cmara de tiro, donde se produce la fatal deflagracin de otros tres saquetes de plvora, correspondientes a una carga supletoria.

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La bola incandescente, convertida ahora en gigantesca, abrasa a todo lo que halla, y cuando lo ha consumido sbitamente [Link] incendio dur una fraccin de segundo. Una de las notas mas dramticas fue el transporte con las "motoras" de los heridos, muchos de ellos sumamente graves, al Hospital Militar de la Isla del Rey. Muchos de ellos gravemente heridos y quemados, moriran en el trayecto, en total hubo que lamentar el fallecimiento de 23 artilleros y 8 heridos, que se curaron algunos con graves secuelas, en el Hospital. Rendimos un sentido homenaje a todos los que entregaron su vida al gran hacedor en la isla del hospital y a todos los que con su gran labor y sacrificio lograron salvarlas. Aadimos, a continuacin, unas glosas menorquinas que nos hablan de la desgracia ocurrida en Llucalary y que nos gustara conservar para el recuerdo.

FIG. 50. Funeral de las victimas de Llucalary. Cementerio de Mahn.

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Captulo 20.
MENORCA Y LA ISLA DEL REY, ENCRUCIJADA DE NACIONES
Luis Alejandre Sintes y Miguel ngel Limn Pons "CARTAS MDICAS". IME. MAHN 2005 Libro dedicado al Dr. Manuel Rodriguez Caramazana. Cirujano Mayor del Hospital.

FIG. 51. Panormica de la Isla del Rey. [Link].

Situado en el centro neurlgico del Mediterrneo occidental, l puerto natural de Mahn es refugio, crucero, objetivo y dominio; es base de partida, es turismo, ocio, historia y patrimonio; es puerta de entrada de las culturas y expansin de la riqueza econmica insular. Incluso ha sido pabelln de reposo para enfermos y heridos de naciones diversas. Su evidente espectacularidad geogrfica, lo ha proyectado a los cuatro puntos cardinales del Mediterrneo a lo largo de los siglos, y su fama ha sido objeto de codicias, de guerras y de disputas. De entre sus mltiples lugares de inters, uno particularmente podra ser ensalzado de sobremanera. Se encuentra justo en el corazn del puerto Es un islote orientado, por el norte, con la cala Parti y cala Llonga, y por el sur, con la cala Fontanilles.

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Se llama Isla del Rey, y presenta forma triangular, con una extensin de 41.177 metros cuadrados. Se accede a ella por dos desembarcaderos: uno en la zona norte, y el segundo, el principal, en el lado sur, frente al litoral de Villa-Carlos. A la vista de los navegantes que la bordean al entrar o salir del puerto de Mahn, se yergue sobre el islote la impresionante fbrica de un hospital de sangre hoy abandonado. He ah el smbolo por antonomasia de la historia del islote: unas viejas y solemnes ruinas, entre cuyas piedras an laten siglos de historia menorquina. En el ao 1287, Alfonso III, un joven rey, monarca de la Corona de Catalua y Aragn, emprendi la campaa de conquista de Menorca a los musulmanes y cerr definitivamente la anexin cristiana de las Baleares y Pitiusas que haba empezado Jaime I el Conquistador, a comienzos del XIII. Para ello, el rey zarpaba de las costas de Salou al frente de una flota cristiana. Parte de las naves llegaron a Mahn el 5 de enero, despus de sufrir los rigores de una terrible tormenta. Con la idea de esperar el reagrupamiento de las naves dispersas por el temporal, Alfonso III recal en un islote de Menorca que era descrito como la Isla de los Conejos, dentro de la rada mahonesa. A partir de la gesta cristiana, el islote abra de denominarse Isla del Rey, el nombre predominante y con el cual ha sido conocida durante ms de siete siglos. La historia moderna y contempornea de Menorca, pues, dieron comienzo sobre las rocas de la Isla del Rey, de la mano de este episodio de conquista. Las primeras referencias histricas, sin embargo, son ms antiguas. Se remontan muchsimo ms atrs de la Baja Edad Media en la que lleg a estos litorales el rey Alfonso III. Tenemos la certeza de que la Isla del Rey ya haba estado habitada en tiempos de la dominacin romana, hacia el siglo VI d.C. Lo que, a primera vista, se crey que era una mansin de algn personaje importante (una villa romana), fue posteriormente relacionado con la serie de baslicas de poca romana de Menorca. El 24 de enero de 1888, un payes que trabajaba en el escaso espacio agrcola que ofrece

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el lugar, localiz un magnfico mosaico romano-bizantino (17 por 24 metros). Su estado era magnfico, lo que permiti deducir la importancia estratgica del enclave. Hoy el mosaico se conserva en muy buen estado en el Museo de Menorca, y permite suponer la importancia y el valor residencial que seguramente tuvo el islote para los primeros pueblos pobladores. El mosaico seala la disposicin de tres salas contiguas. Est formado por piedras del pas de cuatro colores, artsticamente combinados: blancas, rosas, rojas y azules. Adems de abundante ornamentacin geomtrica, se ven representados en l diversos animales cuadrpedos, peces, aves y reptiles. Completado por flora, los expertos se inclinan a suponer que se trata del pavimento de una baslica paleocristiana de influencia norteafricana. Los dibujos son semejantes a los de la sinagoga de Hamman-Lif, cerca de las ruinas de Cartago. Por ello, en primera instancia hicieron suponer al Padre Fita si podra tratarse de los restos de la aljama hebrea que en el ao 418 mand destruir el obispo catlico Severo. Mas tarde, se form la teora de que el mosaico pudiera haber pertenecido a una rica mansin romana, tanto por su emplazamiento en el centro del puerto, como por el hallazgo de un capital romano en las proximidades de la Isla del Rey. Sin embargo, este criterio ha sido modernamente cambiado, tras el descubrimiento de la baslica paleocristiana en Es Forns de Torell, muy cerca del ncleo urbano de Mahn, antes de llegar al pueblecito de Sant Climent. Este descubrimiento llev a realizar un nuevo estudio sobre el mosaico de la Isla del Rey, y se lleg a la conclusin incontrovertible de que se trataba de una baslica paleocristiana. As lo determin el profesor Palol Salellas. Pero, en realidad. Su poca dorada no llegara hasta e siglo XVIII. Para entonces Menorca haba cambiado de soberana. Zanjada la Guerra de Sucesin al trono espaol, que se haba propagado por buena parte de Europa (1700-1713), Gran Bretaa se apoder de Menorca, y no por azar. Hubo en ello perfecta premeditacin. Las autoridades inglesas codiciaban Menorca de antao. Sobre ella tenan depositadas enormes ambiciones desde finales del siglo XVII, por razones de planificacin y clculo de estrategias polticas, navales y militares.

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En efecto, la Guerra de Sucesin fue el detonante, la oportunidad feliz, que propici la primera dominacin britnica, acometida de Jacto en 1708, cuando los ingleses llegaron a Menorca so pretexto de mantener la isla para el pretendiente austriacista (el archiduque Carlos) al trono vacante del difunto Carlos II el Hechizado. Y con ser eso polticamente muy exacto, pues Inglaterra se opona al pretendiente de los borbones franceses (Felipe de Anjou), en el lance sobre el tablero internacional se esconda tambin una jugada de carambola: impedir que Espaa cayese bajo la gida de la Corona de Francia y quedarse para s con la estratgica isla de Menorca Finalmente, no pido impedir los deseos galos, pero, en cambio, consigui satisfacer sus apetencias territoriales sobre Menorca, confirmadas de iure en el Tratado de Utrecht de 1713, que otorg a la Corona inglesa pleno dominio sobre Gibraltar y Menorca. Un ao antes de esta ratificacin jurdica que anexionaba la isla a la metrpoli de Londres, los ingleses, movidos claramente por el nimo de perpetuarse en UNORCA, ya haban construido sobre el islote del Rey una primera obra hospitalaria para servir a sus dotaciones en el Mediterrneo. Los terrenos fueron expropiados por el gobernador ingls sir Richard Kane a su dueo, Gabriel Xers. Pero este caballero no pudo recabar el importe de la isla ni de manos de Kane, ni de los dems gobernadores ingleses que se sucedieron en el mando de Menorca. Durante largos aos Xers y sus descendientes fueron instados a apelar al gobierno, hasta que valindose del sndico Joan Pons Andreu, la familia logr la deseada indemnizacin, que se saldo al recio de 259 libras esterlinas. Se levantaron, en primer lugar, unos simples barracones de urgencia. Los trabajos realmente importantes, sin embargo, no empezaran hasta 1766, y ya de manera definitiva, en 1771, por iniciativa del almirante John Jennigns, quien puso su empeo personal en una obra que juzgaba vital para los intereses navales de su pas en la zona. Los trabajos se dieron por concluidos en 1776, en la segunda dominacin britnica (1763-1782), de modo que fue entonces cuando lleg a su plena operatividad sanitaria. A inversin inglesa fue de 4.000 libras esterlinas.

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Pero como el XVIII fue una centuria muy convulsa, los avatares de la Isla del Rey no le fueron a la zaga. En 1756, con la Guerra de los Siete Aos extendindose por Europa, el hospital pas al control de una nueva potencia. Para entonces Francia haba arrebatado Menorca a los ingleses, y por ello mismo, la nacin gala se haba hecho con el control de la isla. Y, claro, la nueva autoridad poltica pas enseguida a servirse de las instalaciones hospitalarias de la Isla del Rey. La estancia francesa en suelo menorqun se prolong hasta 1763, ao en que la Paz de Pars canje Menorca por Belle-Ile, una entraable isla de la costa Atlntica francesa.

FIG. 52. Antigua fotografa area de la Isla del hospital. Al fondo la Isla de las Ratas.

Durante la segunda dominacin britnica, como hemos dicho antes, fue cuando se llev a cabo la construccin del bello edificio de gusto algo barroco: es el mismo que ha llegado a nuestros das. Era Gobernador Militar el general Moystin, y mandaba la escuadra britnica en el Mediterrneo el contralmirante de la escuadra y comandante en jefe, sir Meter Dennos, Baronet, quien reinaugur el hospital en una brillante cere-

monia un 30 e octubre de 1771. Una placa de cobre encontrada en 1906, aunque perdida hoy, daba fe del acontecimiento. El edificio diseado entonces tena forma de U que envolva un jardn con patio de bellas arcadas soleadas y protegidas de los frecuentes vientos de tramontana. La estructura, despus de ms de doscientos aos, se mantiene con el mismo perfil. Una torre de seales, muy caracterstica de la poca, actuaba, adems, de bello eje central. El suministro de agua potable se hacia con tres aljibes para la recogida de las pluviales, y de tres pozos naturales. Aquel hospital tena 40 salas para 140 enfermos, y diversas dependencias para mdicos, enfermeros y personal auxiliar, sin contar, desde luego, los servicios propios de su funcin mdica y hospitalaria: farmacia, sala de curas, sala de baos, lavaderos, cocinas, etctera. La reconquista de Menorca para Espaa dirigida por el duque de Crilln en 1781-82, acarre la destruccin parcial del edificio, con el fin de reutilizar parte de los materiales de construccin en el largo sitio al castillo de San Felipe, que era la plaza fuerte a batir ante cualquier toma militar de la isla. Tejas, puertas y ventanas fueron llevadas a la fortaleza. Sin embargo, tres aos despus de la reconquista espaola, hacia 1784, el hospital fue recuperado para su uso sanitario. Se invirtieron 120.000 reales de velln, y su capacidad clnica aument hasta un total de 700 camas. Una capilla catlica dedicada a San Carlos (eran los aos del reinado de Carlos III de Borbn) sustituy a la anglicana, ubicada en el centro del edificio, y en torno a la cual hoy da se barajan planes de restauracin. El diario manuscrito del cronista Joan Roca y Vinent, que vivi entre los siglos XVIII y XIX, recoge la noticia de la reinauguracin del hospital el 5 de abril de 1784, y de la bendicin de la capilla ell de agosto del mismo ao. En 1798 regresaran los ingleses por tercera vez para apoderarse de Menorca. El episodio, sin embargo, fue breve, ya que tuvieron que evacuar la isla en aplicacin del Tratado de Amiens de 1802.

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Hay constancia escrita de que en 1821 fue habilitado como lazareto de cuarentenas debido a una epidemia de fiebre amarilla. Despus, Francia obtuvo permiso en 1830 para utilizarlo como hospital de campaa ara atender a heridos y enfermos en la operacin militar de conquista y colonizacin de Argelia. En 1833 lo utilizarn los marinos norteamericanos que operaban en aguas del Mediterrneo desde principio de siglos, no slo como centro sanitario, sino tambin como base de apoyo logstico y depsito de materiales. Es sta una larga historia de presencia norteamericana en el puerto de Mahn, entre 1815 y 1845, cuando la entonces potencia americana emergente decidi crear su primera base naval en el extranjero, con el fin de proteger sus rutas comerciales, amenazadas frecuentemente por los corsarios de las potencias magrebes del norte de frica. Entre 1840 y 1843, el hospital de nuevo fue ocupado por Francia, como base de carboneo para los buques de su bandera que realizaban el trayecto Marsella-Argel, puesto que Menorca constitua el punto equidistante entre las costas francesas meridionales y la nueva colonia africana. A partir de 1843, el edificio recuper su destino como hospital militar espaol, hasta su cierre definitivo en 1964. Mientras el mar fue camino natural del Mediterrneo, la razn de ser del hospital marino estaba justificada. Sin embargo, cuando los aviones y los medios terrestres transformaron la logstica, la Isla del Rey, lgicamente, perdi su proverbial importancia estratgica.

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Desde 1964 y hasta nuestros das, se abrir una etapa insospechada en la historia de la Isla del Rey y su viejo hospital. Es una tortuosa aventura de proyectos, de grandes promesas e ideas fabulosas de reconversin moderna de las instalaciones sanitarias. Pero que se han saldado con el ms estrepitoso de los fracasos. Desde parador nacional, pasando por casino de juego, hotel de sper-lujo, o centro de estudios marinos, de estudios paleocristiano, o instituto de biotecnologa, se han soado para la Isla del Rey las ideas ms sublimes que puedan concebir la mente humana: todas, menos el deber esencial y bsico de su conservacin patrimonial. Hoy, tras dos siglos de historia sanitaria espaola -y aun mediterrnea-, el enclave portuario es una ruina espantosa; una ruina saqueada y en un estado de abandono al lmite. Una Asociacin de Amigos de la Isla del Hospital, de muy reciente constitucin, vela por su salvaguarda, con el apoyo de las autoridades municipales.

FIG. 54. Vista area actual, de la Isla del Rey.

En la actualidad, la Isla del Rey ha vuelto a manos de su dueo registral y legal, el Ayuntamiento de Mahn, tras unos aos en que fue cedida al Ministerio de informacin y Turismo para que reconvirtiera el edificio en parador nacional de turismo. La haba adquirido por 10 millones de pesetas en el proceso de enajenacin ordenado por la Junta Central de

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Acuartelamientos. Era el 27de febrero de 1973. El 22 de febrero de 1976 se realiz la escritura pblica de cesin al Ministerio de Informacin, que haba aportado los otros cinco millones de la operacin de compra-venta hasta cubrir el precio total. Transcurrido el perodo de cinco aos sin que el Gobierno central hubiese an iniciado las obras de reconversin, el Ayuntamiento pidi la aplicacin de una clusula del contrato. Deca este que, en caso de incumplimiento del ministerio, Mahn podra pedir la reversin de la isla al municipio y de su pleno dominio patrimonial. As se hizo el 13 de marzo de 1982, previo desembolso de los 5 millones de pesetas que haba puesto el Estado en el proyecto. Desde entonces, las instalaciones, cerradas y abandonadas, no han dejado de degradarse a un ritmo geomtrico. Hoy el hospital, declarado monumento histrico-artstico por Real Decreto 1243/79 de 20 de abril, se encuentra en un complicado proceso de definicin de usos futuros, capaces de darle nueva funcin sin perder sus valores histricos. Con relacin a las cualidades medioambientales que tambin presenta la Isla del Rey, la proteccin de una especie de "sargantana" endmica, as como el de algunas especies de plantas autctonas, obligan tambin a considerarla un conjunto armnico, en el cual la historia, la arquitectura, el "alma hospitalaria" y el hbitat natural que tambin representa deben convivir, para preservarla y legarla en el mejor estado posible a las generaciones que nos seguirn. La Asociacin de Amigos del Hospital -pronto Fundacin del mismo nombre- no pretende otra cosa. Sin nimo de lucro, abierta a la cooperacin, no aspira sino a sensibilizar a las cuatro administraciones involucradas (Ayuntamiento, Consell, Costas y Medio Ambiente), y entre todas defender este "conjunto complejo y armnico", al que los siglos contemplan en el corazn marino del legendario puerto de Mahn. Ahora mismo, la asociacin trabaja en un Plan de Usos, y en informar tanto en el Plan Especial Isla del Rey como en la revisin del Plan General de Ordenacin Urbana de Mahn. Pero no es slo la restauracin del edificio lo que debe ilusionar.

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Tenemos pendiente, todos los menorquines, un homenaje a los mdicos, administradores, enfermeros, Hijas de la Caridad, barqueros, etctera, etctera, que sirvieron durante tantos aos. Homenaje tambin a los heridos y enfermos, a todos cuantos nacieron y murieron en el recinto hospitalario. Seria un justo memorial que, llegado el caso, debera extenderse a ingleses, franceses, espaoles, hannoverianos, norteamericanos, italianos...; en fin, a todos cuantos hombres y mujeres, surcando los mares, arribaron sanos o maltrechos a Menorca buscando lugar de consuelo y de paz, y lo hallaron en el islote sanitario. Manuel Rodrguez y Caramazana, cirujano y mdico militar, es un claro exponente del espritu, de este "alma hospitalaria", que impregna la Isla del Rey. Uni vocacin de servir a su magnfica preparacin tcnica. Y dej una huella imborrable, que hoy quiere recuperar con entusiasmo esta publicacin.

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Captulo 2 1 .
EL H O S P I T A L M I L I T A R DE LA "ISLA D E L R E Y " EN M A H N . Datos para su Historia Dr. Juan Quetglas Moll, Dr. Patrocinio Moratinos Palomero

7G. 55. Plano de la Isla de Menorca.

INTRODUCCIN Un destacado historiador mdico, Comenge, dej escrito: La historia es cmo la atmsfera que rodea y compenetra al hombre sin que pueda en punto fijo establecerse donde aquella termina y comienza esta, y de la misma forma que sin atmsfera el organismo no puede vivir, no se concibe la ciencia sin el aire de la historia.

Clavijo y Clavijo S. - Historia de la Sanidad de la Armada - San Fernando 1925 5 - 2 1 7 - 2 2 2 - 2 2 8 - 335

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En este trabajo, se recogen datos referidos a la vida del Hospital, dispersos en diferentes publicaciones que, puedan facilitar un estudio histrico completo del denominado popularmente "Hospital de la Isleta", en otro tiempo llamado "Real Hospital del Ejrcito y la Marina", para ser luego designado cmo "Hospital Militar", y que por su situacin geogrfica y vicisitudes que ha sufrido puede ser considerado cmo nico entre los hospitales militares de Espaa. Para proporcionar una visin ms completa del entorno en que se desenvolvi y que singulariz su existencia, referiremos ciertos acontecimientos por los que pas Menorca. La Isla de Menorca, la "Minus nsula" de los antiguos, es la ms oriental y septentrional del archipilago Balear, as cmo la tierra mas extrema hacia el Este, de los territorios de Espaa. Por su situacin privilegiada ha sido considerada en todos los tiempos cmo de gran importancia estratgica. Ocupa el centro de una circunferencia imaginaria que pasa por la costa levantina espaola, el sur de Francia, Crcega, Cerdea y norte de frica. Tiene forma semejante a un rion y est orientada en sentido Oeste-Noroeste a Este-Sureste.12 Al hallarse en medio de rutas comerciales y migratorias fue habitada por diversas civilizaciones, entre ellas, los Iberos, Celtas, Rodios, Fenicios, Cartagineses, Romanos, Godos, rabes, Aragoneses, Catalanes, Ingleses y Franceses; algunas de ellas permanecieron con sus naves, en grandes invernadas, en el puerto de Mahn. Tambin la Isla ha sido cobijo de cubanos deportados cuando las guerras de ultramar. Puede afirmarse que prcticamente todos han dejado alguna huella reflejada en la arquitectura o en el dialecto.

Cotrina Ferrer J. - El desastre de 1798. Prdida de la Isla de Menorca - Mahn 1936 Pag. 5.

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En Menorca se han encontrado restos de muchas de las civilizaciones que la habitaron, incluso de algunas que no llegaron a dominarla, cmo los egipcios. De todas ellas cabe destacar, la de los Celtas que, llegaron a la Isla alrededor del 1.500 A.C. y fueron los constructores de los monumentos conocidos cmo Talayots, Taulas, Navetas, etc. que hoy se conservan y son la admiracin de todos los que los visitan. Si consideramos sus caractersticas y la poca en que fueron levantados, fcil es deducir, que los Celtas posean importantes conocimientos matemticos, de mecnica y fsica.13 En Menorca se encuentra el puerto de Mahn, "Portus Magonis", nombre impuesto por el General Cartagins Magn; el cual, junto con el de Cartagena es considerado, incluso hoy, cmo uno de los mas seguros del Mediterrneo. Ya Andrea Doria escriba, en los aos 1500, los puertos del Mediterrneo son: Julio y agosto y el puerto de Mahn. Esto se confirmaba en los aos 1780 sealando: Sabe todo el mundo que el puerto de Mahn es uno de los mejores y ms seguros de la Europa . Ello, sin duda fue el acicate para dominar la Isla, que movi a los pases que posean una gran escuadra y transitaban continuamente por el mar Mediterrneo. Sin embargo, alcanz su mayor importancia cuando los ingleses la dominaron por vez primera y establecieron en ella su base de operaciones. El puerto de Mahn se abre casi al sur de la Isla, en su extremidad SurEste. A su gran capacidad une la tranquilidad de sus aguas, formando dos largos brazos. Dista 185 millas de Argel y 540 de Gibraltar, datos que hacen comprender la gran importancia que tena. Es el nico puerto espaol que dispuso de un Lazareto.
13

Lafuente Vanrell L. - Geografa e Historia de Menorca - Revista Cientfico Militar Barcelona 1907 - Pag. 19-21. 14 Bruce Laurie - Richard Kane y Menorca en la Historia de Europa - Traducido por Ana Becciu - Editor A. J. Sintes Pons - Alayor 1996 - Pg. 80 - 99 - 125 - 181 - 187 15 Armstrong J. - Historia Civil y Natural de la Isla de Menorca. - Traduccin al Castellano por Lasierra y Navarro J. A. - Madrid 1781 - Pg. 54 - 58.

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Dentro del puerto se ubican la Isla del Rey, la de la Cuarentena y a unos 80 metros la del Lazareto, si bien esta ltima no fue tal isla hasta all por el ao 1900, al abrirse el canal que hoy existe entre el Lazareto y la Mola, lo que era pennsula pas a ser isla. Tiene una longitud aproximada de kilmetro y medio.

FIG. 56. Plano de la Isla del Hospital, 1763. PRO.

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Hacia la mitad del puerto est situada la Isla del Rey que tiene una extensin aproximada de 41.177 metros cuadrados. De forma casi triangular est dotada de dos embarcaderos, el usado habitualmente era el situado en el sur, frente a la Cala Fontanilles, el otro est en la costa norte. En la isla se encuentran los restos de una baslica Paleocristiana que fueron descubiertos en 1888 y data del siglo VI. Efectivamente, el 24 de enero del 1888, mientras se realizaban trabajos agrcolas, se descubri en la parte oriental de la isla un hermoso mosaico de unos 32 metros cuadrados. El entonces Gobernador Militar de Menorca, General Hiplito Llorente, dndose cuenta de la importancia del hallazgo mand proteger la zona, si bien por falta de cobertura se produjo un cierto deterioro, lo que hizo que aos despus fuese trasladado al Museo de la Casa de la Cultura de Mahn. Estudios realizados por el Dr. Palol determinaron que los hallazgos pertenecan a una baslica Paleocristiana mientras para otros poda haber sido mansin romana o templo hebreo. El Real Decreto 1243/79, del 20 de abril, declar Monumento Histrico y Arqueolgico de carcter nacional a la Baslica. Actualmente slo quedan los restos de la construccin de la Baslica pues el mosaico, de colores blanco, rosa y azul, se halla en el Museo, en Mahn. Esto puso de manifiesto que la isla haba sido habitada anteriormente.16 El nombre de Isla del Rey, se debe a que el Rey Alfonso III de Aragn, conocido tambin cmo "El Liberal", desembarc en ella, el 5 de enero del ao 1287 y estableci su campamento bsico, para conquistar Menorca, mantenindose en la Isla durante doce das, con su ejrcito, ya que la completa conquista de Menorca se termin el 17 de enero. Recordemos que a finales del 1286 se decidi la conquista de la Isla de Menorca que estaba ocupada por los musulmanes, para unirla a la Corona de Aragn. A tal fin se envi una importante escuadra, la cual navegando cerca del Cabo de Artruix (Ciudadela), fue diezmada por un fuerte temporal; el Rey, sin
Alemany J. - Bruto Masso R. - Vidal Hernndez J. M. - El Port de Ma - Captulo dedicado a la Isla del Rey escrito por Fernndez Terrs F. - Institu Menorqui d'Estudis 2003 - Pg. 73.

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embargo, pudo superar los embates del mar y con diez galeras, aunque muy desmanteladas, lleg al Puerto de Mahn desembarcando en una isla que se denominaba "Isla de los Conejos", seguramente debido a la abundancia de estos animales que vivan en ella.

FIG. 57. Plano de cisternas propuestas a S.M. para el Hospital Militar de la Isla del Rey. Museo Militar de Menorca.

En la isla, existe un pozo o fuente que era considerado milagrosa ya que, cmo dice la tradicin o la fbula, estando los soldados del Rey muy sedientos, pues en la isla no haba agua potable, y ante la imposibilidad de pisar tierra firme en la Isla mayor, Menorca, pues estaban a la espera de mas refuerzos, de las naves retrasadas debido al temporal, mand Alfonso III ponerse de rodillas a todo el contingente, rezando al Protector. El Rey, incorporndose, clav su espada en el suelo e inmediatamente brot un manantial de agua potable que solucion el problema.17 Pons Pons D. -La isla del Rey - Trabajo publicado en el "Diario Menorca" el 13 de Febrero de 1994

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EL HOSPITAL En el ao 1708 Menorca sigue siendo espaola pero el Capitn General ingls Stanhope y el Almirante John Leake atacaron la Isla desembarcando en Cala Alcaufar, donde encontraron ayuda de los habitantes, conquistndola. Posteriormente fue anexionada en 1712, por el Duque de Argyll. El General Stanhope fue nombrado Conde en 1718 y sus descendientes llevaron el ttulo de Lord Mahn hasta 1905.18 Un poco despus de la conquista, en 1709 Richard Kane en colaboracin con el Almirante Byng solicit del Almirantazgo ingls la cantidad de 9000 libras para construir un hospital en la Isla del Rey. La peticin fue denegada.'

fotografa del Hospital Militar de la Isla del Rey.

Armstrong J. - Historia Civil y Natural de la Isla de Menorca. - Traduccin al Castellano por Lasierra y Navarro J. A. - Madrid 1781 - Pg. 54 - 58. Bruce Laurie - Richard Kane y Menorca en la Historia de Europa - Traducido por Ana Becciu - Editor A. J. Sintes Pons - Alayor 1996 - Pag. 80 - 99 - 125 - 181 - 187.

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Nos proporciona Clavijo un dato sobre asistencia de enfermos en los navios, all por el ao 1642, demostrativo de la ausencia de hospital en el puerto de Mahn y que puede considerarse, en cierta manera, cmo un antecedente de la conveniencia o necesidad de su existencia. Dice Clavijo: "Durante la guerra con Francia la escuadra de 30 navios comandada por el Duque de Ciudad Real tuvo que desembarcar en la playa a 350 hombres muy depauperados que fueron atendidos por hombres y mujeres naturales del pas que cargaban con ellos a cuestas y se los llevaban a sus casas para atenderlos. El diario de navegacin refleja. Al entrar en Mahn, desembarcaronse el resto de los heridos y enfermos, y habiendo venido el Gobernador Pedro de Santacesilia, el cual reside en Ciudadela, dispuso con l, el Duque, se desembarazasen dos casas y en ellas se acomodasen los 672 heridos y enfermos y que los asistiese el Administrador General de la Armada, el protomdico y todos los cirujanos, y que se les comprase dietas, como se hizo con gran puntualidad. " Un personaje tuvo gran importancia en el desarrollo de la Isla de Menorca y consecuentemente en el Hospital de la Isla del Rey. Nos referimos a Richard Kane, que fue nombrado Gobernador de la Isla de Menorca en 1712, permaneciendo en ella 24 aos; siendo enterrado a su fallecimiento en la capilla del Castillo de San Felipe. Entre sus muchas obras, queda hoy cmo recuerdo, el llamado "Cam d'en Kane" (Camino de Kane), que una San Felipe con Ciudadela; y del cual existe hoy una parte del mismo que reconstruido fue reinaugurado en 1986. Poco despus de la ocupacin de Menorca por los ingleses, por iniciativa de Richard Kane, se habilitaron las edificaciones existentes en la Isla del Rey, para atender a los numerosos heridos y enfermos que llegaban a Menorca, de modo que se pact una suma para el arrendamiento de la Isla del Rey a sus propietarios; fue en 1722 cuando se llev a efecto la exproClavijo y Clavijo S. - Historia de la Sanidad de la Armada - San Fernando 1925 - Pag. 5-217-222-228- 335.

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piacin de la Isla del Rey con la idea de construir en ella un hospital Naval para atender a los enfermos de la Armada, cmo se ha sealado. La historia de tal expropiacin, la cuenta Diego Pons. La Isla del Rey era propiedad particular, de Don. Gabriel Xers y en 1722 se inicia el expediente de expropiacin forzosa y definitiva siendo tasada en 269 libras esterlinas que, al cambio de entonces eran 6.300 pesetas, pero pasaron aos y dicho importe no se haba hecho efectivo. Se desvel la historia por parte del Sr. Simn Gual. Nadie quera saber sobre este asunto hasta que en 1779 ( el Sr. Xers "haba fallecido descorazonado y desesperado con su personalidad pisoteada"), las herederas, Mara, y Catalina, actuaron de nuevo contra la administracin habida cuenta que haban pasado 57 aos durante los cuales a pesar de mltiples recurso, cartas y splicas no se haba logrado resultado alguno. Esta vez las autoridades locales tomaron cartas en el asunto logrando que llegase a conocimiento del Gobierno Ingls el cual orden el pago de la deuda, incluidos intereses, orden firmada en el palacio de San Jaime el 5 de agosto de 1779. El dinero lleg a Menorca pero fue retenido por el Gobernador. Aqu entra enjuego un personaje singular, se trata de Pedro Coca, el cual, comisionado por las herederas del Sr. Xers, se desplaz hasta la Corte del Rey Jorge III. Dice el Sr. Gual en su relato que dicha persona hizo el viaje a Londres en coche y a pi, llegando a la Capital Britnica en tal estado que tuvo que ser tratado en un hospital. Su viaje result provechoso, pues atendido por el Cnsul Espaol, ste envi un escrito al Conde de Floridablanca exponindole el caso y solicitando se ordenara la transaccin monetaria, lo cual tuvo lugar el 6 de mayo de 1786, a los 63 aos de iniciadas las gestiones.21 El ao 1711 el Almirante Jennings, Comandante en Jefe de la Armada Inglesa en el Mediterrneo, habida cuenta el trfico de buques en el puerPons Pons D. -La isla del Rey - Trabajo publicado en el "Diario Menorca" el 13 de Febrero de 1994.

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to de Mahn, revisa la propuesta que haba hecho el Almirante Byng y hace una nueva peticin al Almirantazgo para construir un hospital, pero el proyecto tampoco fue aceptado. Sin embargo, la idea sigui adelante y se inici la construccin, incluso antes de recibir la negativa, con el objeto de dar empleo a los trabajadores que haban terminado su tarea en el Castillo de San Felipe y no tenan ocupacin. Ante la negativa del Almirantazgo se decidi que los gastos de la construccin fueran abonados por el propio Almirante y los Oficiales a sus rdenes. Mas tarde en 1714, se reclam el reembolso de los gastos sindole pagadas 468 libras. Mr. Griffith, que era Agente de los Comisionados de Marineros enfermos y heridos, fue designado para la contratacin del edificio. El hospital, se construy sobre unos barracones y cobertizos ya existentes a la llegada del General Stanhope, recibiendo el nombre de Bloody Island (nombre un tanto alarmante, pero no es sino una derivacin del "Hospital de Sangre" que se aplica a los puestos de cura de primera lnea), dispona de alojamiento para el Oficial Naval, Cirujano, y otros, y a veces se habilitaba habitacin para el Comodoro de la Escuadra. En 1713 por el tratado de Utrech se concede Menorca y Gibraltar a Inglaterra por lo que el hospital sigue funcionando. El edificio era de escasa calidad de manera que bien pronto amenaz ruina y los pacientes tuvieron que ser evacuados al Convento de San Francisco, en Mahn. Para ello hubieron de ser desalojados los Monjes que residan all. Recin llegado a Menorca el Vicealmirante John Baker, se dio cuenta de la situacin y realiz repetidas reclamaciones a su superior en el almirantazgo, secretario de estado Mr. Burchett, hasta que finalmente se aprob la reconstruccin del edificio en 1715. Las obras fueron adjudicadas a Antonio Segu con un presupuesto de 800 piezas, de a ocho pagaderas en tres plazos, segn consta en un docu-

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mento firmado el 4 de agosto de 1715 y donde el contratista se comprometa a terminarlas antes del mes de octubre. El Almirante Baker, se comprometi a aportar marineros para ayudar a la realizacin de la obra. El hospital era un conjunto armonioso de una planta, dotado de cierta belleza, orientado al sudeste; su conjunto tena forma de "U", como era habitual en el estilo de Wren. En su portada dispona de cuatro columnas que sostenan la cpula. Largas galeras laterales formadas por slidos arcos y cubiertas permitan la comunicacin de las salas de enfermos. El desnivel del terreno consenta dos plantas en los extremos de las alas laterales, y el acceso se haca por un atrio sobre el que se perfilaba un balcn; tena 14 salas, con buena ventilacin y los enfermos ocupaban camas individuales. Poda acoger unos 336 pacientes y dispona adems de aposentos para oficiales y personal del hospital; las habitaciones del cirujano y del practicante quedaban cerca de los dormitorios. Unos semistanos situados al norte eran utilizados para almacenar provisiones y los situados al este y oeste quedaban reservados para el cirujano y director del hospital. Detrs de la construccin principal estaban las letrinas. El Almirante haba demostrado siempre un gran inters por el hospital hasta el punto que en 1716 poco antes de su fallecimiento envi un informe al Secretario de Estado haciendo constar qu "despus de pasar tres meses en el Hospital haba podido comprobar cmo los enfermos se recuperaban en l mas rpidamente que estando en el del Monasterio de San Francisco, en Mahn ". Lo atribua al conveniente alejamiento del abundante e indigesto vino del pas, adems de los buenos aires de la isla. Por otro lado hay detalles que muestran era muy respetuoso con la atencin a las necesidades de sus hombres; ejemplo es el conseguir infrecuentes concesiones para los enfermos internados en el Hospital. As obtuvo la adjudicacin de trece peniques por da y persona que se destinaran a la manutencin y cuidado de cada residente, exigiendo que se les sirviera agua, platos, fuentes, cucharas y una dieta aprobada por cirujano jefe, ade-

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ms de proveerles de fuego y velas, as cmo de enfermeros competentes que velaran por la higiene de los hospitalizados. Otra cualidad adornaba la persona de Baker, era hombre prctico; as consider que el recinto hospitalario dispona de amplitud suficiente para almacenar provisiones valiosas y cmo tal fue utilizado, ahorrando con ello, al gobierno, el alquiler de las casas y patios donde estaban almacenadas. Dicho personaje falleci en noviembre de 1716 y poco despus todos sus trabajos se vieron recompensados al poder hospitalizar a los marinos heridos en la batalla de Passaro.22 Se afirma que la flota del Rey Jorge III durante la conquista de Sicilia, con aproximadamente 7000 hombres, acuda con frecuencia al puerto de Mahn y en el "Hospital Naval de la Isleta" se hospitalizaban los heridos y enfermos que bien podan haber alcanzado un total 400 o 500 hombres. El hospital funcion hasta 1770 cuando se produjo un derrumbe y se suspendiparcialmente su funcin. Fue reconstruido mas tarde, durante la poca del Gobernador Mosty, aadindole un piso. Cercana a la Isla del Rey se encuentra, cmo hemos sealado, la Isla de la "Quarentena", llamada tambin Isla Plana, la cual fue primitivo Lazareto en 1490. En 1564 se instal otro Lazareto en las cuevas de Cala Figuera. Las obras del actual se iniciaron por Carlos III en 1793 terminando en 1817. La Isla Cuarentena, sin tener relacin directa con el Hospital, atiende al personal de los buques que estn obligados a permanecer en ella cuando se sospecha estn infectados por peste. Armstrong, relata en su carta de agosto de 1740 un hecho anecdtico: Dice: "Sucedi y tuve ocasin de observar ltimamente que dos galeras Argelinas (en una poca en que la Peste haca estragos en su Capital) habindoles negado entrada en varios puertos y rechazadas de otros, entraron en el de Mahn por la fuerza, bajo el fuego de nuestras bateras prefiriendo cualquier riesgo a la seguridad de morir de hambre en el mar. Pero, cmo haban efectuado un largo crucero acon-

Mata M- Menorca Britnica - Tomo I - Institut Menorqu d'Estudis -143.

1994 - Pg. 139

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teci que estaban libres de infeccin, de modo que no se sigui ninguna mala consecuencia ". Su tripulacin al carecer de alimentos haba sufrido bajas por hambre.23 En frente de la Isla del Rey, en la orilla izquierda del puerto, hay un pequeo desfiladero donde se encuentra un cementerio conocido por Cementerio de los "jans", nombre que se supone es correccin de la palabra inglesa "young", o tambin puede ser de "johns", y podra haber sido lugar de inhumacin de fallecidos en el hospital.

FIG. 59. Isla Plana o de la "Quarentena ".

En 1756, el 18 de abril, a las dos de la tarde, las tropas francesas del Duque de Richelieu apoyadas por la escuadra del Marqus de la Gallisoniere, desembarcan y toman Ciudadela, prosiguiendo su marcha hacia Mahn, aprovechando que por la maana las tropas inglesas se haban retirado camino de Mahn24. El Gobernador ingls se refugi en el

Armstrong J. - Historia de la Isla de Menorca - Ediciones Nura - Editorial Sicoa Menorca 1990 - Versin Espaola de JJ. Vidal Mr - Pg. 44 - 46. Olo y Quadrado R. - Historia de la Isla de Menorca - Tomo II - Ciudadela 1876. Pg. 156 - . 269).

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Castillo de San Felipe en espera de los refuerzos que el Almirante Byng le traa, pero su escuadra fue derrotada por los franceses y los refuerzos no llegaron. El gobernador Blakeney tuvo que rendirse, de modo que a los dos meses y nueve das de asedio las tropas francesas quedaban dueas de la Isla de Menorca, ocupacin que dur 6 aos. Esta ocupacin francesa abort las obras del hospital iniciadas por Blakeney. Por el tratado de Pars en 1763 los franceses abandonan Menorca que queda de nuevo en manos inglesas y as en 1766 se continan las obras iniciadas por Blakeney para reconstruir el hospital pero no es sino en 1771 que se hace una reconstruccin definitiva por iniciativa del Gobernador interino de la Isla, general Moystin. La primera piedra del nuevo edificio fue colocada el 30 de octubre de 1771, por Sir Peter Benis Baronet, contralmirante de la Escuadra y Comandante en Jefe del Mediterrneo (segn constaba en una placa de cobre que se hall cuando en 1906 se llev a cabo la demolicin del edificio, para su posterior restauracin). El Hospital construido entre 1771 y 1776 tena dos plantas y conservaba su forma de "U", rodeando un jardn, situado en la zona mas elevada de la Isla, orientado hacia Levante. Las fachadas que miran al mar son macizas con unas pequeas aperturas; las orientadas hacia el interior estn ampliamente abiertas; la planta baja dispone de un corredor muy amplio. El centro del edificio estaba y est, coronado por una torre de forma cuadrangular que le da al edificio una cierta elegancia y que tena probablemente una funcin, la de servir de viga para anunciar la llegada de las naves. En aquella poca el hospital dispona de 40 salas para hospitalizacin de enfermos y, adems, habitaciones para el personal sanitario, Farmacia, depsitos de material, cocina y sala de baos. En el jardn haba tres cisternas que suministraban el agua necesaria.25

Alemany J. - Bruto Masso R. - Vidal Hernndez J. M. - El Port de Ma - Captulo dedicado a la Isla del Rey escrito por Fernndez Terrs F. - Institu Menorqui d'Estudis 2003 - Pg. 73.

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Bloody Island sigue siendo el nombre que perdura durante toda la dominacin inglesa. Mas tarde, cuando de nuevo Menorca es espaola se recupera el nombre de Isla del Rey, y as se mantiene. Da idea de la importancia que adquiri el Hospital reconstruido que en cierto momento contaba con 1.200 camas, lo cual slo se comprende teniendo en cuenta el enorme trfico naval del puerto en aquella poca. Corre el ao 1781, Espaa aliada con Francia est inmersa en una contienda contra Gran Bretaa. El conde de Floridablanca, entonces Secretario de Estado del Rey Carlos III, piensa es una buena ocasin para recuperar Menorca, que est dominada por los Ingleses; para ello dispone se prepare una expedicin encargando al Duque de Crilln su organizacin y efecto, al que se le comunica concretamente cual ser su misin, el 14 de junio del ao 1781. Terrn Ponce26 detalla los acontecimientos, por cuanto el Duque de Crilln era Francs, y ello ocasion un gran malestar entre los espaoles, con opiniones en contra, por parte de destacadas autoridades, pues se interpretaba cmo haciendo de menos a los espaoles, y que, sin embargo, no lograron modificar la decisin de Floridablanca. El origen francs de Crilln y sus contactos en Francia tuvieron una influencia decisiva para que dicho pas tomara parte en la conquista de Menorca y a tal fin consiguiera autorizacin para aadir a las tropas espaolas un cuerpo Expedicionario francs consistente en una divisin de infantera. Pero, adems de esto, que era una decisin oficial, Crilln, consigui la designacin, de forma particular y secreta, de ciertos profesionales franceses, que eran "especialistas" en el arte de la guerra, unos, y en ingeniera militar, otros, ya que se prevea la necesidad de atacar el Castillo de San Felipe, fortaleza en la que se supona, cmo en efecto sucedi, se hicieran
Terrn Ponce J. L. - La Toma de Menorca - Editado por Institut Menorqui d'Estudis y Fundaci Rubi Tudur - Menorca 1998. Pag.13 - 23 - 27 - 44.

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fuertes los Ingleses. As pues, en Julio se incorporan a la expedicin, en Cdiz, que era donde se preparaba, los especialistas de marina y ms tarde los de tierra. No en vano se consideraba que tal expedicin tena un componente poltico adems del militar. Crilln deca: "Este proyecto es tan
f
"21

poltico cmo militar, en todos los aspectos que yo lo he relexionado Para esta expugnacin se prepararon 52 buques que se hicieron a la mar el 20 de julio y el 19 de agosto desembarcaron 8000 hombres en Cala Mezquida. Los ingleses se hicieron fuertes en el Castillo de San Felipe, fortaleza considerada como inexpugnable. Consecuentemente el Duque de Crilln pidi refuerzos y la cifra alcanz el nmero de 14.000. Consecuencia directa de ello fue que no exista personal sanitario suficiente lo que oblig a solicitar ayuda al Real Colegio de Ciruga de Barcelona. Cmo primera expedicin lleg a Mahn un contingente compuesto por un cirujano latino y 16 estudiantes. Mas tarde lleg otro contingente formado por 13 estudiantes, con lo cual no slo quedaba el servicio a las tropas bien atendido sino tambin incluyendo los cuidados sanitarios de los prisioneros inglese que fueron diezmados por el escorbuto principalmente. En honor a este personal sanitario es de sealar que, fueron reclutados en apenas 48 horas lo que significa que todos aceptaban de buen grado el enrolamiento. El informe que el general Murray, Gobernador y Comandante Militar de Menorca, envi a su gobierno sealaba " La guarnicin que no alcanzaba la cifra de 900 hombres, era mas bien un hospital,... y haca hincapi en que los cirujanos franceses y espaoles les prestaron sus auxilios en nuestros hospitales, y nada han omitido de cuanto pudiera contribuir a
" 2>i

nuestro restablecimiento .

Terrn Ponce J. L. - La Toma de Menorca - Editado por Institut Menorqui d'Estudis y Fundaci Rubi Tudur - Menorca 1998. Pg.13 - 23 - 27 - 44. Massons J. Ma - Historia de la Sanidad Militar Espaola - Tomo I - Pg.367 - 373 Tomo II - Pg. 256 - Ediciones Pomars Corredor - Barcelona 1994.

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Dejaremos aqu constancia de un hecho significativo. En la noche del 26 al 27 de diciembre de 1781, durante el asedio al Castillo de San Felipe por parte de las tropas espaolas, un disparo de artillera procedente del Castillo hiri gravemente a un "soldado llamado Carlos Garain", perteneciente al Regimiento Suizo de Betfchart, al que le rompi la pierna derecha cerca de la pantorrilla. Trasladado al hospital, consigui ocultar su mal y persuadir a los cirujanos y practicantes que no le reconocieran Pas el da y sintindose mal solicit confesarse recibiendo, adems, los Santos Sacramentos. Falleci la misma noche y al sacar el cadver comprobaron no se trataba de un varn sino de una mujer. Los facultativos la reconocieron y comprobaron, adems, que era virgen. Enterado el Duque de Crilln, mand suspender el entierro hasta su llegada por lo que se deposit el cadver en la Iglesia del Carmen vestida con el hbito de la Virgen, Corona y Palma. Fue inhumada el da 29 con todos los honores. En su filiacin constaba era hija de Pedro y Carlota Willie, de religin catlica, tena 17 aos, natural de S. Gengu, en la Repblica Wallay, en Suiza. Tal era su inters en ingresar en el ejrcito que tuvo que vencer muchas dificultades hasta lograrlo. Queda la duda de cual fue su mayor mrito, su valor o su castidad, pues evit ser reconocida cmo mujer. Incluso hizo amistad estrecha con un soldado de su misma Compaa compartiendo la cama durante dos meses sin que el joven descubriera su secreto.29 Durante la lucha por la reconquista los espaoles destruyeron parcialmente el Hospital de la "Bloody Island" llevndose principalmente los tejados, puertas y ventanas que utilizaron para la construccin de barracones en el Campamento de San Felipe. Durante la contienda el General Jefe de las tropas expedicionarias habilit uno de los cuarteles de la explanada del pueblo de Villa Carlos, el conocido hoy por Cuartel de Ingenieros, cmo Hospital Militar para tratamiento de los heridos de guerra.30

Mestres Gorras L. - Comunicacin personal. Pons Pons D. - Comunicacin personal.

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La reconquista de Menorca termin el 4 de febrero de 1782 y con ella finaliz la segunda dominacin inglesa de la Isla. El Rey le concedi a Crilln el Ducado de Mahn. Al Cuartel donde se alojaba el Hospital, Cuartel de Ingenieros, se le dio el apelativo de "Duque de Crilln". Unos pocos das despus que la Isla era nuevamente espaola, el 16 de febrero, la Soberana Majestad de Carlos III dispuso una serie de medidas, un tanto drsticas e incomprendidas, entre las que figuraba la demolicin del Castillo de San Felipe y cegar al puerto de Mahn. Afortunadamente esta ltima no se llev a cabo.31 El tratado de Versalles en 1783 concede nuevamente a Espaa el dominio de Menorca. Cuando Espaa recuper la Isla encontr que los ingleses tenan dos hospitales para el ejrcito y uno naval, situado ste en la Isla de la Sangre, nombre que fue sustituido por el antiguo de Isla del Rey. El Gobernador Espaol, orden de inmediato la reparacin del Hospital de la Isla del Rey, aumentando su capacidad y aadindole una capilla que fue dedicada a San Carlos. Una vez reconstruido el Hospital, fue inaugurado el 5 de abril de 1784, y la Capilla bendecida el primero de agosto.32 En un principio, y mientras durasen las obras, los espaoles establecieron el Hospital Militar en el Convento del Carmen, para despus trasladarlo, de nuevo, a la Isla del Rey, donde permaneci hasta el ao 1791, en que fue evacuado, a la vecina poblacin de Villa Carlos, para poder albergar en l a los enfermos que se esperaba recibir de Orn donde se tema una epidemia. En esta ciudad, se haban producido varios terremotos con muchas vctimas por lo que el Conde de Cumbre Hermosa, Alfonso de Alburquerque, previendo la posibilidad de declararse una epiArchiduque Luis Salvador de Austria - La Isla de Menorca - Ttulo original "Die Balearen in Wort und Bild" - Traduccin por Carlos y Brbara Snchez Rodrigo Ediciones Menorca 1980 - Tomo I - Pg. 585 - Tomo II - Pg. 59. Alemany J. - Bruto Masso R. - Vidal Hernndez J. M. - El Port de Ma - Captulo dedicado a la Isla del Rey escrito por Fernndez Terrs F. - Institut Menorqui d'Estudis 2003 - Pg. 73.

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demia solicit se instalara el hospital ms importante en la ciudad de Mahn, ya que los barcos que llegaban con vveres y pertrechos salan con enfermos a bordo. Afortunadamente no se produjo la temida epidemia y el Hospital de Mahn, no recibi ningn enfermo por lo que el hospital de la Isla del Rey poda ser nuevamente utilizado como Hospital Militar. Sin embargo, no fue as de inmediato ya que nadie quera volver dados los inconveniente que, por su situacin, existan. Efectivamente, al tener que llegar a l por medio de embarcaciones era patente el gasto de la hacienda en transportes. Por otra parte, a causa de los temporales, el hospital quedaba aislado, en ocasiones, durante das, lo cual constitua un grave inconveniente para el ingreso de casos urgentes ya que haba que fletar una embarcacin especial cada vez. Para las urgencias de la noche, dado que el mdico y el cirujano pernoctaban en Mahn, se haba concertado disponer de cuatro camas en el Hospital Civil de las Hermanas de la Caridad, en Mahn. Los gastos que se originaban era muy elevados. Adems, el mdico primero Jos Gil y el mdico segundo Jos Portella opinaron que, el estar el Hospital en la Isla del Rey, era perjudicial para los enfermos puesto que algunos bajaban a la playa a baarse con grave peligro para su salud y an para su vida. Por todo ello era opinin general que mejor sera que el hospital se quedara en Villa Carlos an cuando el edificio era insuficiente. A ello se opuso con toda su fuerza el Coronel del Regimiento de Suizos de Saint Gall, aduciendo que el aire meftico procedente del hospital pasara a su cuartel, que se hallaba muy prximo.33 El hospital volvi a la isla del Rey. Sealaremos algo sobre la creacin del lazareto, si bien no tiene relacin directa con el Hospital Militar.
Massons J. Ma - Historia de la Sanidad Militar Espaola - Tomo I - Pag. 367 - 373 Tomo II - Pag. 256 - Ediciones Pomars Corredor - Barcelona 1994.

En 1785 se firm la paz entre Espaa y la Regencia Argelina con lo cual, se logr el rescate de 300 prisioneros espaoles, que fueron repatriados y que al no poder desembarcar en la pennsula por proceder de pas apestado, fueron enviados a Menorca, y alojados en la Isla de Colom. Ello motiv la necesidad de construccin de un lazareto en el Puerto de Mahn, que se pens situarlo entre Cala Taulera y el propio puerto. Se realiz, en 1786, un ambicioso proyecto, que fue muy estudiado y en l constan valiosas observaciones. Comenzaron las obras en 1793. y fueron interrumpidas en 1798 con motivo de la tercera ocupacin inglesa reanudndose en 1803, cuando Menorca era nuevamente espaola, decisin influenciada por la aparicin de una epidemia de fiebre amarilla. El lazareto empez a prestar servicio en 1817.34 Inglaterra, probablemente atenta a las buenas relaciones existentes entre Espaa y Francia, una vez finalizada la guerra y el tratado de San Ildefonso, en 1796, en forma de alianza contra ella, fue motivo para desencadenar en Espaa importantes males, cmo la derrota del cabo de San Vicente, ocurrida el 14 de febrero de 1797; motivndose as la idea de conquistar de nuevo Menorca. Efectivamente, se habilita una escuadra de 28 velas, con tropas al mando de Carlos Stwart, que sale de Gibraltar y el 7 de noviembre de 1798 desembarcan las tropas en Cala Mol y Addaya, conquista que result fcil por la desidia del Gobierno y la ayuda de los naturales del pas; con ello empieza la tercera ocupacin inglesa. Interesa hacer constar que a pesar de cmo algunos autores la llaman "tercera dominacin " tal nombre no es correcto ya que ningn tratado internacional conceda tal dominio. El 15 de noviembre el General Stward, escriba a Su Majestad Britnica: "Las Fuerzas de Vuestra Majestad estn en posesin de la Isla de Menorca sin haber sufrido una sola baja. "

Clavijo y Clavijo S. - Historia de la Sanidad de la Armada - San Fernando 1925 - Pg. 5 - 2 1 7 - 2 2 2 - 2 2 8 - 335

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El Hospital Naval de la Isla del Rey, contina prestando sus servicios, ya que la mayora de los buques que transitan por la zona tienen fcil su entrada en el puerto de Mahn. Hay datos que cifran el nmero de buques que en 1801 entraron en el puerto en 1165 lo cual da idea del inters que tena la presencia del Hospital Naval. El ltimo Gobernador ingls, el General Henry Clophane, llegado a Menorca el 22 de octubre de 1801 recibi, poco tiempo despus, el 8 de noviembre, la orden de suspender los trabajos de reconstruccin del Castillo de San Felipe. Era el primer sntoma de una prxima devolucin a Espaa de la Isla de Menorca. Cmo efectivamente se hizo, por el tratado de Amiens, firmado el 25 de marzo de 1802 y el 16 de junio de 1802, el general ingls entreg la Isla al Capitn General de Baleares, D. Juan Miguel Vives, llegado a Ciudadela el 14 de junio, para tal ceremonia. Cumpliendo as lo establecido en el tratado de Amiens, terminando con ello la tercera ocupacin inglesa, y procediendo al paso definitivo de la Isla a Espaa; con lo cual el hospital nuevamente se convierte en Hospital Militar Espaol. Pero las vicisitudes del Hospital no terminan aqu. Durante la Guerra de la Independencia, all por el 1808, agotados los recursos econmicos del Estado, el Hospital sufre una penuria econmica, por carecer de la ayuda estatal, situacin muy comprometida que lleva a los empleados del mismo a decidir el abandono de la Isleta y poner en venta el edificio, con el fin de resarcirse de las deudas, siendo trasladados los enfermos, de nuevo, a Villa Carlos. Gracias a la intervencin de la capital de la provincia, se impidi la venta del inmueble pero no se pudo evitar alquilar los pastos de los terrenos de la Isla del Rey y que el edificio sirviera de cobijo al ganado.35

Gutirrez Pons J. - El Hospital Militar de la Isla del Rey - Diario Menorca 7 Septiembre 1964.

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En 1812, el movimiento promedio mensual en el hospital era de 61 entradas e igual nmero de salidas, con tres defunciones. Otro dato curioso es que el 26 de diciembre del 1817 se asignaron 3942 reales para un anfiteatro anatmico que servira para lecciones de anatoma a los practicantes. En 1821 se habilitan de nuevo las instalaciones del Hospital y se trasladan los enfermos desde Villa Carlos. Pero, debido a la saturacin de los dems centros sanitarios existentes en Mahn, que eran ya incapaces de acoger al personal en cuarentena, cmo consecuencia de la epidemia de fiebre amarilla, el Hospital de la Isla del Rey fue parcialmente habilitado como lazareto. De este modo se logr liberar del contagio a la poblacin de Menorca. Algo parecido sucedera en 1832, con la epidemia de clera en que el lazareto se vio desbordado. Qued as bien patente el gran servicio, que las instalaciones sanitarias del puerto de Mahn prestaron a Espaa y por extensin al mundo entero.

FIG. 60. Isla del Hospital. Coleccin Fundacin Rubi.

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Un nuevo acontecimiento, para el Hospital, sucede en el ao 1830. En efecto, cmo consecuencia de la llamada Guerra del "Golpe de Abanico "36, en que los Franceses conquistaron Argel y ello les trae grandes dificultades para la atencin sanitaria de aquellos enfermos. Deban ser tratados en la metrpoli y llegan a un acuerdo con el Gobierno Espaol para poder utilizar el Hospital de la Isla del Rey, y as sucede que, el funcionamiento del Hospital Militar espaol pasa de nuevo a Villa Carlos. En estas fechas, Villa Carlos es, adems, protagonista de otro hecho. Cmo relata Diego Pons en su trabajo "La Guerra del Espantamoscas y sus repercusiones en Menorca, 1999", el Gobierno de Carlos X solicit poder habilitar unos cuarteles de la Explanada Villa Carlina, cmo hospital, toda vez que se hallaban vacos. Habilitado el hospital se destin parte de la Plaza de la Explanada para que los convalecientes pudieran pasear y airearse. Cmo consecuencia, se procedi al cercado del patio con muros de piedra. Terminada la Guerra, son paulatinamente evacuadas las instalaciones, pero las paredes que limitaban el patio no fueron demolidas. Se estableci entonces un largo pleito entre la autoridad civil y la militar hasta que se resolvi en 1836, favorable a la eliminacin de las paredes. Se considera que Menorca recibi unos 2500 enfermos y lesionados franceses. Con la presencia de los mdicos franceses sucede que bien pronto adquieren gran notoriedad entre la poblacin civil de la ciudad de Mahn y son consultados cada vez con mayor frecuencia. Ello ocasiona un marcado recelo entre los mdicos de la ciudad y se produce una cierta hostilidad entre ambos, franceses y espaoles, lo cual obliga al establecimiento de una orden, de prohibicin, a los mdicos franceses para atender a la poblacin civil de Mahn. Una nueva situacin se presenta cuando en 1833, los Estados Unidos, utilizaron la isleta cmo estacin de abastecimiento de su Escuadra del Mediterrneo, y en ella se ubicaron grandes depsitos y se cre un taller para confeccin de vestuario.
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Pons Pons D. - Comunicacin personal.

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En 1835 el clera hace su aparicin a bordo de la Escuadra Americana anclada en el Puerto de Mahn y las autoridades navales habilitan una parte del edificio de la Isla del Rey para atender y hospitalizar a los enfermos. En 1839 el hospital estaba bien conservado y tena capacidad de albergar unos 600 enfermos. Durante el invierno del 1839 al 1840 llega a Mahn una comisin francesa, compuesta por un mdico, un cirujano y un oficial de ingenieros, cuya misin fue la de adecuar las instalaciones del Hospital y ponerlas en condiciones de recibir a los enfermos franceses procedentes de Argel, estableciendo la capacidad del hospital en unas 400 a 500 camas. Tan pronto cmo los enfermos se hallaban en condiciones eran trasladados a Toln y las camas vacantes eran ocupadas por otros. Muchos de los pacientes que eran trasladados desde Argel padecan disentera y algunos fallecan incluso antes de llegar a Mahn. El deseo general de los enfermos era, naturalmente, volver a su Patria y en frica imploraban ser embarcados en los vapores que hacan la lnea con Francia convencidos que al dejar frica mejorara su enfermedad. En la Isla del Rey, existan, adems, depsitos de carbn para surtir a los vapores. La conviccin de mejora de su enfermedad influa favorablemente para que muchos de estos enfermos mejorasen y an curasen una vez hospitalizados en la Isleta respondiendo favorablemente al oportuno tratamiento. No cabe duda que el Hospital de la Isla del Rey fue lugar adecuado para salvar muchas vidas." La presencia de los franceses en el Hospital de la Isla del Rey se mantiene hasta aproximadamente el ao 1843. Ocurre un hecho significativo. Ciertas actividades desarrolladas por los franceses levantaron sospechas de los ingleses, un tanto celosos llaman la atencin del Gobierno Espaol y as el Cnsul Ingls en Mahn, Coronel Fitzgerald, manifestaba que
Llabrs J. - El Hospital Francs de la Isla del Rey - Diario Menorca 4 de Septiembre 1967.

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Francia consideraba la posible ocupacin de la Isla y realizaba espionaje tomando datos y planos del puerto de Mahn y otros puntos estratgicos de la Isla. Consecuencia de ello es la denuncia por parte de Espaa del compromiso existente con Francia y los franceses se marchan de Menorca. Transcribimos un escrito a mano caligrafiado, titulado Descripcin de la Ysla del Rey, realizado por el capitn de E. M. Don Jos Muriel, fechado en 1844, que actualmente se conserva en el Archivo Cartogrfico y de Estudios Geogrficos del Centro Geogrfico del Ejrcito, en Madrid. En l se describen las principales vicisitudes del Hospital, hasta dicha fecha, en los siguientes trminos: "N.S. en el Puerto de Mahn se halla la Ysla del Rey, llamada as, segn la tradicin del pas, porque en ella desembarc D. Alfonso tercero en 1287 cuando la conquista; esta Ysla est bajo la Calafiguera, que es lo ms ancho del Puerto en travesa de cerca de una milla; su superficie es la de quinientos veinte y cinco mil novecientos un pies cuadrados, tiene un manantial descubierto, segn se dice, en aquella poca, en esta Ysla se halla un hermoso Hospital, al que da nombre, cuya vista se acompaa, manifestndose al mismo tiempo las alteraciones que ha sufrido este establecimiento desde que los Ingleses fueron dueos de aquella Ysla y que son las siguientes. En el ao 1711 siendo Mr. Juan Yennings Comandante en Jefe de la armada Inglesa del Mediterrneo, hizo construir un nuevo hospital en reemplazo de otro antiguo, y le cost 3.600 libras esterlinas, equivalentes a 335.964 reales y 24 maravedes de velln. En 1773 se empez el actual y se acab en 1776. Es capaz de contener 700 a 800 enfermos y cost 400.000 reales de velln y 120.000 la composicin de lo que sufri en el ltimo sitio. Este Hospital que ha servido para guarnicin y marinera tiene local no slo para el nmero de enfermos de que llevo hecho mencin, con todos sus menesteres, sino tambin habitacin bien acristalada para el

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Gobernador, Mdicos, Boticario, Enfermeros y dems dependencias con la divisin correspondiente, sala de anatoma, depsito de cadveres, etc. Plaza, un pequeo Huerto al lado de sta, baos de mar, todo limpio y acondicionado; cuyo local es muy agradable en verano porque se disfrutan los aires del mar. Este edificio, tan propio para el uso a que se dedic, fue abandonado, habiendo llegado a entender por el mismo aislamiento en que se halla, pues para la curacin de ocho o diez enfermos diarios que en tiempos normales suele haber en l no les ha acomodado a los mdicos aquel aislamiento, esto ayudado de la falta de recursos para sostener una o dos embarcaciones menores en que hacer el transporte desde el Hospital a la Poblacin, ha hecho que poco a poco se haya olvidado, no slo la buena situacin que promete aquel Establecimiento para su objeto, sino hasta la ventaja que al Erario le reportan de tener all los Enfermos; de aqu proviene que en 1830 despus del bloqueo de Argel, por la Marina Francesa, el Gobierno Espaol no tuvo inconveniente en poner a disposicin de aquella Escuadra, la Ysla del Rey, la que lo conserv reparndola en lo posible hasta 1831. poca en que abandonado del francs empez a servirse de ella la Escuadra Anglo-Americana de estacin en el Puerto hasta el 18 de febrero de 1835 que habiendo arribado a aquel Puerto un Navio Francs y declarndosele el Clera en su tripulacin, solicit y obtuvo su Jefe, del Comodoro Americano el que le hiciese cesin de aquel edificio; es este estado sigui la Marina Francesa hasta que su Gobierno convencido de la til que le era parte de aquel Establecimiento para el depsito no slo de Carbn de piedra que pudieran necesitar los Vapores en su travesa a Argel, sino tambin el de jarcias y dems efectos, solicit del Gobierno Espaol el arriendo de parte de dicho Edificio con este objeto, concesin que le fue acordada por el trmino de dos aos, y en la pequea cantidad de 300 reales de velln anuales; estando prximo a vencer el plazo conocido volvi a solicitar el arriendo de todo el Edificio por dos aos mas en la misma cantidad, para esta-

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blecer un Hospital, lo que fue acordado habiendo terminado su contrato en tres de septiembre de 1841 fecha en que lo entregaron al Gobierno Espaol, en poder del cual subsiste sin que hasta ahora haya tenido aplicacin alguna al objeto de su instituto. Dado en Palma el 30 de diciembre de 1844. Firmado y rubricado por Jos Muriel". Despus del 1843, el Hospital estuvo un tiempo abandonado, hasta que en 1852, el Capitn General de las Islas, dispone la inmediata puesta en servicio del Hospital. Los enfermos junto con los enseres son trasladados desde Villa Carlos a la Isla del Rey y nuevamente se convierte en Hospital Militar espaol, el cual sigui funcionando como tal hasta el ao 1964, en que es trasladado, definitivamente, a un edifico nuevo, construido expresamente, situado en la ciudad de Mahn, en la carretera de San Clemente, al cual se le da el nombre de Hospital "Cuesta Monereo". Mas tarde es clausurado y actualmente no existe. Ya hemos sealado los inconvenientes derivados de su situacin, que lgicamente persisten. As ocurre que en 1865 el hospital qued aislado durante 48 horas debido a un temporal que impeda el paso a la isla y solamente con gran peligro y sabiendo llegaran todos mojados por las olas, poda llegarse hasta l, lo cual si bien no era demasiado frecuente si se daba de vez en cuando. Recordemos que la traslado se haca por barca de remos recogiendo al paciente en un embarcadero existente justo enfrente del hospital y trasladndolo en la barca al hospital, el trayecto era muy corto pero con temporal era un tanto peligroso. En cierta ocasin, debido a un golpe de mar, el enfermo que trasladaba la barca, con su camilla, cay al mar, cmo saba nadar fue fcil ayudarle, pero ms laborioso fue el salvamento de uno de los sanitarios que no saba nadar. La situacin de aislamiento se mantuvo hasta su traslado definitivo a la ciudad de Mahn, si bien se alivi con la puesta en servicio de una motora que en caso de temporal que impidiese el paso de la banca de remos, trasladaba a los enfermos as cmo al personal sanitario.

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FIG. 61. Motora de transporte del Hospital de la Isla del Rey.

La penuria econmica del Hospital se mantuvo mucho tiempo; cmo ejemplo tomamos de Massons la siguiente referencia. Dice: Don. R. Torras Morell en 1927 ingres como soldado enfermo por un proceso ulceroso gstrico, no haba en aquel Hospital alumbrado elctrico.38 As pues se usaban los quinqus. Durante la Guerra Civil Espaola el hospital sigui f u n c i o n a n d o malmente y terminada la guerra, adquiri una notable consideracin. En la Segunda Guerra Mundial, se atendieron en el hospital los heridos y quemados procedentes del hundimiento del acorazado Roma, que fue torpedeado por los alemanes. All por los aos de 1940, por iniciativa del entonces director y cirujano, el Dr. Echeverra, el jardn del hospital se enriqueci con la instalacin de una bonita estatua del Corazn de Jess.

Massons J. Ma - Historia de la Sanidad Militar Espaola - Tomo I - Pag. 367 - 373 Tomo II - Pag. 256 - Ediciones Pomars Corredor - Barcelona 1994.

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Un triste hecho ocurri el 26 de julio del ao 1953, cuando explot un proyectil de artillera, durante unas prcticas de tiro, en la Batera de Llucalari y hubo que atender en el Hospital a numerosos heridos.

FIG. 62. Personal sanitario y motoristas de la fala del hospital. Aos 60.

EPLOGO La asistencia sanitaria, de los enfermos hospitalizados, estuvo, durante muchos aos, complementada por las Hermanas de la Caridad que, tenan su residencia en el Hospital, y realizaron una labor inmejorable y de gran ayuda a los Facultativos, no slo en lo que se refiere a curas y ayuda en quirfano, sino tambin a organizacin y mantenimiento del orden en las salas donde estaban encamados los pacientes. Indudablemente al buen nombre del hospital contribuyeron las monjas con su trabajo. Por lo que respecta a la asistencia religiosa, fue realizada en un principio por los sacerdotes de la parroquia de Villa Carlos, hasta que se contrat un sacerdote con residencia fija en el Hospital.

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Como testimonio del inters que demostraron las autoridades de Villa Carlos, en atender debidamente al Hospital Militar, cuando accidentalmente era traslado a la poblacin, est la copia de Obligaciones del Mdico de un Hospital Militar, del reglamento y Ordenanza del 1739, que todava se conserva en el Archivo Municipal y me fue proporcionada, amablemente, por el Sr. Diego Pons, Cronista Archivero del Municipio.

AGRADECIMIENTOS Quiero dejar constancia de mi agradecimiento a las personas que me han ayudado y proporcionado datos interesantes. Entre otros est Antonio Segu, ex barquero del hospital. Diego Pons, del Ayuntamiento de Villa Carlos. Lus Mestres Gorrias. El Coronel Francisco Fornals. A todos, gracias. Nota: Cmo habr apreciado el lector hay alguna pequea diferencia de fechas y datos entre unos y otros documentos consultados.

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SEGUNDA PARTE EL ENTORNO NATURAL

L'ENTORN NATURAL DE L'ILLA DEL RE


David Carreras Mart Antoni Escandell Salom Pere Fraga i Arguimbau Valentn Prez Mellado Secci de Cincies Naturals Institu Menorqui d'Estudis Introducci L'illa del Rei o de l'Hospital t una superficie aproximada de 42.500 metres quadrats, amb uns 900 metres de permetre costaner i no ms de 15 metres d'alada sobre el nivell del mar. Es difcil establir amb precisi la seva antiguitat geolgica. D'acord amb la batimetra actual, s probable que el seu a'illament es remunti a uns 5.000-7.000 anys (Fairbridge, 1960; Lumley, 1976; Pretus [et al], 2004). Des del punt de vista geologic, l'illa posseeix una base paleozoica que est situada aproximadament al nivell del mar. Per damunt d'ell apareixen tres nivells estratigrficament distingibles formats, successivament, per conglomeris i calcarenites. L'illa del Rei es va originar com a conseqncia de l'erosi diferencial durant milers d'anys -potser des del final del plioc- del torrent de Sant Joan, que va respectar en el marge oriental del port alguns promontoris de materials paleozoics r e m a t s superiorment amb materials miocnics, com l'illa esmentada, l'illa Plana, les pennsules del llatzeret i la Mola o la desapareguda illa de les Rates (Rosell & Llompart, 2002). D'altra banda, l'illa del Rei est inclosa en els annexos II i IV de la Directiva Habitats per la presencia de la sargantana balear. Tamb, s'ha proposat recentment la inclusi de l'illa com a LIC (lloc d'inters comunitari), aix com la seva inclusi dins de la ZEPA (zona d'especial protecci per les aus, codi: ES000025 "de s'Albufera a la Mola") pel seu inters com a lloc de nidifcad d'aus. L'actual Pla territorial insular de Menorca i la totalitat deis documents sobre conservaci inclouen tots els illots cos-

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taners de Menorca -entre ells l'illa del Rei- com a zones d'especial protecci, basant-se en la presencia d'un vertebrat endemic, la sargantana balear, diverses plantes autctones, algunes d'elles endmiques, i diferents especies d'aus nidificants.

Flora i vegetaci Les especies de plantes i les comunitats vegetals que hi ha a l'illa del Rei sn les tpiques d'una zona del litoral de Menorca poc castigada pel vent. A ms, la vegetaci delata una perllongada presencia humana a l'illa a travs de la presencia d'un nombre important d'espcies vegetals nitr files, i fins i tot ruderals, i de 1 'existencia de plantes extiques, les quals, encara que no n'hi ha una gran varietat, estan molt esteses. Entre les ms de 110 especies vegetals identificades a l'illa, no hi ha cap planta en perill d'extinci o en estat greu d'amenaa. No obstant aix, hi viuen quatre endemismes vegetals realment interessants: l'espectacular rapa mosquera (Dracunculus muscivorus), una planta que noms existeix a les illes de la Mediterrnia occidental; les mates aerodinmiques d'aladern menorqu (Phillyrea media var. rodriguezii), varietat exclusiva de Menorca; i dues castes de coques de paret o de la mar: Limonium biflorum i Limonium companyonis. La primera s endmica de les Balears majors, Mallorca i Menorca, i la segona es restringeix a les illes Balears i a unes poques locaFIG. 63. Exemplar de rapa mosquera en floraci del Sud de Frana. Totes (Dracunculus muscivorus). quatre especies presenten a

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Menorca una distribuci restringida, amb unes poques localitats on sn presents. A l'illa del Rei estan distribu'ides per bona part de la seva superficie. Tamb s'ha de destacar la presencia de dues especies que ressalten per la seva vistositat. D'una banda, les nadales {Narcissus tazetta), que en el pic de l'hivern donen una taca de color als talussos ms frescos de l'illa, i de l'altra, el bot de foc (Asteriscus maritimus), que amb les seves mates radones taca de margarides grogues els penyals ms septentrionals de l'illa. Un altre grup de plantes que cal destacar s el de les orqudies {Ophrys spp.), representades com a minim per un parell d'espcies als roquissars i a altres bandes on la terra prima s poc favorable per al creixement de les plantes arbustives. Quant a les comunitats vegetals, l' illa tamb presenta un ventall fora divers. L'ullastrar (Ass. Prasio-Oleetum) ocupa la part ms interior de Tilla, envoltant la zona edificada i envaint el pati central (vegeu el mapa adjunt). Sempre acompanyat per la mata o llentiscle {Pistacia lentiscus), quan la coberta d'ullastres no s tan espessa i alta, conviu amb la planta extica invasora Aloe arborescens, que forma uns veritables murs impenetrables de vegetaci. Aquesta especie tamb envaeix, juntament amb una altra planta extica originaria de Mxic -la figuera de moro {Opuntia ficus-indiedy-, les comunitats de matolls nitrohalfils que creixen ms a prop de la mar. Aquesta comunitat, dominada de forma natural per la sosa {Suaeda vera), s'estn per bona part del permetre de l'illa ms proper a la zona edificada. En aquesta part del sud de l'illa ms humanitzada tamb trobem zones ms fresques i humides completament dominades per la canya {Arando donax), una planta invasora que tamb pot desplacar fcilment la vegetaci autctona, i la bardissa (Rubo-Crataego brevispinae). En aquesta segona, Tesbarzer (Rubus ulmifolios) s el vegetal ms abundant

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D'aquesta manera arribem a la part que es conserva d'una forma ms natural, la meitat nord de l'illa. En aquesta zona abunden les mates aerodinmiques d'aladern menorqu (Phillyrea media var. rodriguezi) i tamb de llentiscle. Ms cap al penyal i a la vora de la mar, apareix la comunitat de coques de la mar (Al. Crithmo-Limonion), amb dues especies endmiques de Limonium -com hem comentat abans- i infnitat de plantes de gran inters, com la rapa mosquera, el bot de foc (Asteriscus maritimus), el fonoll mar {Crithmum maritimum), el porradell {Allium commutatum), les nadales (Narcissus tazetta) i altres castes de Limonium.

FIG. 64. Mapa de vegetaci i cobertes de sl artificials de l 'illa del Rei de l'any 2002. Les comunitats vegetals han estat establertes segons Bolos (1996).

L'espai restant d'entremig de totes aqestes comunitats vegetals s ocupat per tot un conjunt de plantes majoritariament anuals, que donen una gran verdor a Tilla fora de l'estiu. A part del fens (Brachypodium phoenicoides), que dona nom a la comunitat, tamb hi podem trobar la rapa

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mosquera, mates escampades de taperera {Capparis spinosa) i tota una serie d'espcies que indiquen el carcter humanitzat i nitrificat de l'illa. Per exemple, hi abunda l'olivarda (Dittrichia viscosa), la invasora flor d'avellana (Oxalis pes-caprae), el llets (Sonchus tenerrimus) i el bolic {Chrysanthemum coronarium). Es en aquests espais oberts on tamb podem trobar els roquissars amb una elevada diversitat d'espcies, entre les quals destaquen les orqudies, un all diminu de flors delicades {Allium chamaemoly) o una planta suculenta de vida efmera {Sedum rubens). Altres espcies vegetals presents a l'illa i que destaquen per la seva mida sn: un exemplar de pi de pinyons {Pinus pinea), /'arbre de carreteres {Ailanthus altissima) -molt abundant a l'entorn dels edificis-, Agueres de cristi {Ficus carica), magraners {Punica granatum), atzavares o pites {Agave maericana), etc. La majoria d'aquestes plantes tamb han estat introdudes per la m de l'home, i seria convenient fer-ne un control per evitar que desplacin la vegetaci autctona originaria de l'illa.

Fauna L'illa est ocupada per una reduda fauna de vertebris entre els quals s'inclouen aus nidificants com l'liba {Tyto alba), el mussol {Otus scops), el xric {Falco tinnunculus), el colom salvatge {Columba livia), el vitrac {Saxcola torquata) i el busqueret de cap negre {Sylvia melanocephala), la mrlera {Montcola solitarius), el puput {Upupa epops), el tord negre {Turdus merula), el pardal {Passer domesticus), el verderol {Carduelis chloris) i la cadernera {Carduelis cannabina). A ms, la zona nord de Tilla s freqentment visitada per T guila peixatera {Pandion haliaetus), que la utilitza com a zona de descans o de vigilncia quan est pescant a prop de la vora nord del port de Ma. Aix mateix, s'ha observat la presencia del soter {Hieratus pennatus) sobrevolant Tilla i utilitzant el terreny com a vedat de caga. Quant a aus marines, s'hi poden veure el corb mar {Phalacrocorax aristotelis), la gavina camagroga {Larus cachinnans) o la gavina corsa {Larus audouinii), que descansen en posadors de la costa de l'illot amb freqncia (Escandell, 1997; Ramos, 1994; i dades indites).

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Tamb ocupen les runes dels edificis algunes espcies de ratapinyades comunes a altres indrets de Menorca. L'espcie ms abundant de mamfer s introduda, es tracta de la rata negra {Rattus rattus), amb una densa poblaci a tota la superficie de l'illot. El 1997 es va observar un moix salvatge (Felis catus) que, afortunadament, sembla haver desaparegut. s, no obstant aix, molt probable que els moixos, domestics o salvatges, fossin comuns a l'illa durant el perode d'activitat de l'hospital, el que suposaria una intensa pressi de depredaci sobre la resta de vertebrats autctons i introduts a l'illa. Per ltim, Tl'illa del Rei est ocupada per dues especies de rptils, el drag (Tarentola mauritanica), que, com en altres llocs, s'ubica a les runes i a les parets de pedra, on troba refugis adequats, i la sargantana balear (Podarcis lilfordi), de la qual, per tractar-se de Tnica especie endmica de vertebrat, ens ocuparem ms extensament a continuaci.

La sargantana balear a l'illa del Rei La sargantana balear, Podarcis lilfordi (Gnther, 1874), s un saures de constituci robusta, cap alt, coll relativament ampie i gruixut, i plegament present a la zona mitja de la gola. La mida corporal s molt variable depenent de la poblaci en qesti. La mitjana en els mascles s de fins a 81 mil-lmetres de llargada conjunta -del cap al cos-, i en les femelles s d'uns 75 mil-lmetres. La coloraci varia tamb extraordinriament i va des del verd griss fins al negre uniforme. En general, s'observa un disseny ms o menys visible de lnies longitudinals dorsolaterals, pero en algunes poblacions l'esquena i els costats sn completament uniformes. El ventre pot ser de color blanquins, crema, groguenc, ataronjat o blau cobalt (aquesta darrera coloraci es dna en els individus melnics d'algunes poblacions com la de l'illa de l'Aire (Prez-Mellado i Salvador, 1988; Prez-Mellado, 1998; Barbadillo [et al.], 1999). El registre fossil del plioc i pleistoc de Balears assenyala la presencia de nombrases especies actualment extingides. No obstant aix, nicament la sargantana de les Pituses (Podareis pityusensis), la sargantana

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balear {Podarcis lilford) i el ferreret {Alytes muletensis) han sobreviscut a la pressi humana i a la competencia i la depredaci per part de les especies introdudes per l'home com els marts, els mostels, els moixos salvatges, els moixos domstics, les serps, i altres espcies. D'aquesta manera, una de les caracterstiques ms peculiars de la fauna de vertebrats de les Balears s el seu origen. Prcticament tots els vertebrats terrestres provenen de la colonitzaci recent de l'arxiplag, generalment facilitada per l'home. El poblament hum de les Balears fa milers d'anys va produir una primera pressi sobre la fauna endmica de vertebrats terrestres, com a conseqncia de la captura directa d'algunes espcies com a font d'aliment i de la introducci de depredadors davant els quals els vertebrats insulars no posseeixen mecanismes de defensa adequats. Aix, la fauna autctona va sofrir un rpid procs d'extinci en tot l'arxiplag del qual noms van fugir les tres espcies de vertebrats terrestres esmentades ms amunt.

FIG. 65. La subspcie Podarcis lilford balearica, endmica de l 'illa del Rei, es caracteritza pel predomini de les tonalitats brunes dorsals i una profusa pigmentaci fosca als costats, a la gola i a les zones ventrals.

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A l'illa del Rei trobem la subspcie Podarcis lilfordi balearica (Bedriaga, 1879), de mida corporal mitjana, cap estret i nombrases escames. El disseny presenta un dors bru o bru- verds amb lnies longitudin a l , costats bruns reticulars de fosc, ventre rosat o vermells, i zona guiar habitualment reticulada (Prez-Mellado & Salvador, 1988; Prez-Mellado, 1998). Els mascles adults tenen, de mitjana, uns 63 mil-lmetres de longitud (cap-eos), mentre que les femelles adultes no solen arribar a 59 mm. Alguns macles assoleixen, excepcionalment, els 75 mm de longitud corporal. Existeix, dones, un clar dimorfisme sexual en la mida corporal, el qual, de fet, s el ms pronunciat dels coneguts fins ara als illots costaners de Menorca. Fins fa poc, es considerava que les poblacions de l'illa del Rei i de l'illa d'en Colom estaven adscrites a la mateixa subspcie, Podarcis lilfordi balearica. Pero els recents estudis moleculars duts a terme per Pretus fet al] (2004) han confirmat que les sargantanes de l'illa del Rei pertanyen al llinatge ms ancestral dels que es van diferenciar en els illots de Menorca, mentre que les que ocupen l'illa d'en Colom serien de diferenciaci ms recent. La sargantana balear ocupa la totalitat de la superficie insular amb refugis i cobertura vegetal adequada. La seva presencia s, no obstant aix, irregular, amb una major abundncia a les zones occidentals i meridionals de l'illa, ms protegides dels vents precedents del nord. Les sargantanes abunden sobretot a les runes de l'edifici principal de l'hospital, que brinda nombrosos refugis en forma de fissures a les parets i el terra, i tamb a llocs molt apropiats lla del Rei est estructurada en una proporci de sexes equilibrada, s a dir, un nombre aproximadament similar de femelles i de mascles adults i reproductors. Es caracteritza tamb per una proporci relativament reduda d'individus juvenils, fet que indica una baixa taxa de fecunditat, una elevada mortalitat juvenil o l'existncia d'altres factors relacionats amb la productivitat de la poblaci.

La densitat de poblaci s'ha estimat a l'illa des de 1987. Aix, es tenen dades de diversos anys i de diferents sectors de l'illa. Els primers resultats

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van ser publicats el 1989 (Prez-Mellado, 1989). La densitat de poblaci s summament variable al llarg dels anys. Els anys 1987 i 1988 es van detectar densitats d'entre 250 i 900 individus per hectrea, per al conjunt de la superficie insular. Posteriorment, els estudis parcials portats a terme els anys 1989 i 1991 a la zona meridional de l'illa donaren densitats molt superiors, pero exclusivament per a aquella zona. Aquestes densitats, summament localitzades, han desaparegut actualment. El 2002 vam trobar unes densitats mitjanes d'uns 300 individus per hectrea. Per tant, la densitat actual de la sargantana balear a l'illa del Rei s notablement reduda, inferior a 500 individus per hectrea, molt per davall dels valors habituals a altres illots costaners, com l'illa de l'Aire, on trobem densitats superiors a 3000 individus per hectrea (Prez-Mellado, 1989, 1998; i dades medites). La densitat de l'illa del Rei s comparable a la trobada a l'illa d'en Colom (Prez-Mellado [et al], 2003), un altre indret amb continua pressi humana, presencia d'especies al-lctones competidores, com la rata negra, i depredadors introduts, almanco durant algun perode histric. Si transformen! la informac de densitat en una estimaci dels efectius de les poblacions de la totalitat de l'illa del Rei, obtindrem una poblaci de sargantanes adultes no superior a 1200 individus.

dels blocs de l'antic hispital con a refugi i lloc d'assolellament.

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La sargantana balear s una especie omnvora (Prez-Mellado, 1989; Prez-Mellado & Corti, 1993) que a l'illa del Rei s'alimenta d'un variat conjunt d'elements animals i vegeals. El consum de fruits carnosos de diverses plantes autctones, com l'aladern {Phillyrea media) o la rogeta {Rubia peregrina), ha donat lloc a l'aparici d'intenses interaccions entre plantes i sargantanes, de manera que la sargantana actua com un efectiu dispersiu de les llavors d'algunes d'aquestes plantes i constitueix aix un important agent per a la recuperaci de la flora autctona de l'illa (PrezMellado [et al.], 2005; i dades indites).

La protecci de la sargantana balear D'acord amb les noves categories de la UICN aprovades a partir de 1994, Podarcis lilfordi s'inclou en la categora EN ("en perill"), i es reconeix aix que es tracta d'una especie que afronta un risc molt alt d'extinci en estat silvestre en un furor prxim (Mejas & Amengual, 2000). En l'ltim Llibre Vermeil del Ministeri de Medi Ambient i de l'Associaci Herpetolgica Espanyola se la inclou tamb en la categora EN, en aplicaci dels criteris Bl i 2bd. El criteri Bl, com a conseqncia de la fragmentaci severa de les poblacions, i el 2bd, pel declivi continu en Trea d'ocupaci i en la qualitat de Thbitat (Prez-Mellado, 2002). Finalment, en la ms recent revisi de la Llista Vermella dels Amfibis i Rptils del Mediterrani, portada a terme per la UICN a Mlaga (reuni de novembre de 2004), es va confirmar que a nivell mundial l'espcie es considera com "en perill" {Endangered EN) partint dels criteris Blab+2ab, que impliquen una extensi de la seva presncia en menys de 5000 quilmetres quadrats i una rea d'ocupaci efectiva de menys de 500 quilmetres quadrats, distribuci severament fragmentada i continua disminuci de Textensi i qualitat del seu hbitat. Aquesta mateixa categora s l'acceptada en l'ltima versi del Llibre Vermell dels Vertebrats de Balears (en premsa). La sargantana balear s una de les tres uniques especies de saures, junt amb la sargantana de les Pitises {Podarcis pityusensis) i el lagarto gigante del Hierro {Gallotia simonyi), que estan recollides en l'apndix II de CITES sobre Comer Internacional d'Espcies Amenaades, i en l'annex n de la Convenci de Berna.

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TERCERA PARTE OTRAS HISTORIAS DE LA ISLA DEL HOSPITAL

FOTOGRAFAS PARA EL RECUERDO

Comenzamos hace un ao. Asumimos un reto con ilusin, sin tener horizontes muy concretos. Haba riesgos que tambin asumamos. Podamos sufrir un accidente, podamos herir susceptibilidades; podamos crear un ambiente diferente al que queramos transmitir. Porque no somos lo que somos, sino lo que se percibe que somos. Jugbamos limpio pero podamos dar la sensacin que no lo eramos. No queramos herir y a lo mejor lo hacamos. Por esto hoy, al cumplir el ao, queremos en primer lugar pedir disculpas a quienes hayamos molestado. Por supuesto erramos como todos, pero en segundo lugar, nos ratificamos en los principios con que acordamos crear la inicial Associaci d'Amics de s'Illa de l'Hospital; sin nimo de lucro; no mirar atrs buscando responsabilidades; no entrar en guerra de partidos polticos; dar a nuestro trabajo cierto aire deportivo y festivo: no trabajar como castigo sino como sano ejercicio fsico; asumir que entre personas de muy diferentes edades, procedencias y forma de pensar se produciran " patadas en el partido" pero que, acabado este nos daramos la mano. As ha sido. Hoy somos ms amigos que antes, aunque desde luego patadas en el partido las ha habido. Comenzbamos nuestras actividades dominicales concentrndonos en Calas Fons y embarcando en la PICUA, un ya viejo pero entraable "llaud" de madera de Germn Torrent. Germn era -es- una especie de hermano mayor que ya apareca con pan fresco y sobrasada que haba comprado en su Ferrerias. Protestaba por la carga "esto no es una patera" pero entre sonrisa y sonrisa, funcionaba. Hoy la Picua, que sigue estando en plantilla, es sustituida o reforzada por cinco, a veces ocho, fuera bordas que salen igualmente los domingos de Calas Fons, de Pedro's Boats, de Cala Fontanellas y de Sa Punta d'en Gallarut a "s'altra banda". Nuestro "buque insignia" no obstante no era la Picua. Era Segundo Petrus, un veterano ejemplar, animoso, amigo de todos. El nos aportaba el "no mirar atrs", el animo, el ejemplo. Pequeas "averas fsicas" impiden su presencia, hoy, entre nosotros. Pero sabemos que este invierno lo recuperaremos.

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Hoy contaremos algunas historias, no oficiales, que tuvieron su momento quizs tenso y hoy nos hacen sonrer. Empezar por una cualquiera. Domingo 4 de septiembre, uno de los voluntarios que ms a pulso se ha ganado el afecto de todos, Jaime Roca, un descendiente del "Capitn Roca", cortaba una rama que rompa un tejado, encaramado en una escalera, cortadora mecnica en mano. No se que equilibrio le fall, pero la cortadora se fue al suelo y l qued amarrado a otra rama, en el preciso momento en que una treintena de "primeros visitantes" pasaban por debajo del rbol, conducidos por el experto gua, Jos Ma Cardona. Ante la preocupada mirada de los visitantes respondimos que Jaime era nuestro especialista y que cada domingo preparaba un numero para impresionar a los "turistas". Aquello era el numero de ese domingo. No fue menor el que mont el Dr., Antonio Olives, medio criado en Suecia, buen dermatlogo, mejor persona, entiende de lo suyo, algo que nos alegra a los dems mortales. Pero de lechugas no tiene ni idea. Julin Pons uno de los excelentes y eficaces voluntarios que nos aporta Es Castell - Miquel Mont, Pepe Vilafranca, Vicente Mar -haba rehecho una zona del Hospital en la que histricamente exista una pequea huerta. Haba plantado pepinos, tomates, pimientos y aquel domingo los haba regado con mimo. Pero coincidi que Antonio Olives tenia un domingo trabajador y pidi una desbrozadora. Creo que se la dej Guillermo Martinez, un hombre serio, eficaz, buena gente, que sirve para todo. El final de esta historia lo imaginan: desapareci el huerto. Ante las quejas - la patada del partido - aleg en defensa propia: yo soy mdico, no agricultor. Podramos extendernos: Quico Crespi, magnifico aparejador, un da tomaba medidas en el primer piso del edificio histrico. Aleg que quera ir solo porque era del oficio. Una viga sobre la que pos forzoso sus atributos varoniles, retuvo su cada al fallarle los dos pies y llevarse dos descarnadas rozaduras en la parte interna de sus muslos. Las fotos de su cura "a calzn quitado" se conservan en nuestros archivos confidenciales.

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Recientemente una personalidad ligada a ENDESA nos felicit por la iluminacin nocturna de los edificios de la Isla. Alab la dosificacin, la discrecin, el respeto al entorno. Cuando le contamos que la discrecin se deba a que solo tenamos nueve focos prestados o cedidos de desecho; que los cables eran alargaderas particulares y que la energa proceda de un viejo grupo electrgeno que nos cedi Pedro's Boat, - hizo la instalacin Antonio Barber-, y que uno de nosotros - Rafael Saura o Antonio Garca- se turnaban para arrancarlo a las 21 horas y apagarlo a media noche, no se lo poda creer. Esperamos sea consecuente con su admiracin. El domingo da 11 de septiembre celebraremos el aniversario trabajando, algo menos. Invitamos a un montn de gente que nos ha ayudado, muchos de ellos discretamente, en silencio. Hemos invitado a las autoridades insulares y municipales de Mahn y Es Castell. Tambin invitamos a todos los que nos empujan a continuar. Nos queda otro ao de retos: Estatutos de nuestra transformacin en Fundacin: base jurdica y base contable. Plan de Usos que transparente nuestras intenciones y nuestras experiencias y que sirva de gua til para continuar el planeamiento del Ayuntamiento. Mejorar la coordinacin entre las cuatro administraciones involucradas en la Isla: municipio, costas, cultura y medio ambiente. A las cuatro queremos apoyar, conscientes, de la necesaria armonizacin y equilibrio, que no son fciles. Tenemos que equilibrar tambin las actitudes de los voluntarios, llenos de buenas intenciones, con nuestras aptitudes para desarrollar un proyecto como el iniciado. Para ello necesitamos tcnicos; necesitamos empresas que se comprometan. Necesitaremos "artesanos del mars". Es urgente ejecutar la obra de reconstruccin de dos columnas y cuatro arcos del edificio principal. Estn dotados econmicamente, pero hay dificultades administrativas, de transporte, de desechos de escombros. Las venceremos porque es obligado evitar un "efecto domin" que debilite o derrumbe otras estructuras vecinas.

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Hoy no hemos hablado de las historias -que nos cuenta Antonio Cendn-, de Alfonso III ni de Utrecht, ni del Dr. Foltz, ni del Dr. Juan Camps - un menorqun formado en la Sorbona que hay que descubrir - ni de Sor Matea ni del Dr. Echevarra o el Dr. Jimeno -al que tenemos que integrar lo mas pronto posible (es otro debe en nuestro saldo el no haberlo hecho). Hoy hablamos del 2005 y 2006. Hablamos de futuro, futuro ilusionado, abierto a todos, empeado en sumar, asumiendo errores, capaces de pedir disculpas pero tercos, tenaces, firmes, como aquel Pedro Coca que utilizando los atributos que puso en riesgo Quico Crespi fue capaz de sacarle a los ingleses en 1786 las trescientas pueteras libras que le deban a la familia Xeres desde 1722.

Amics de Villa del Hospital. Febrero de 2005.

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Noviembre de 2004.

Diciembre de 2005.

Enero de 2006.

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26 de enero de 2005.

Noviembre

de

2005.

Enero

de 2006.

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Panormica del patio del antiguo Hospital cuando empezamos. Septiembre de 2004.

Diada del Poble de Menorca. Sant Antoni, enero de 2006.

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Recuerdo al cabo Segundo Pelrtis. Marzo de 2005.

I'rimer aniversario. Septiembre de 2005.

Menorca lirilania. Mayo de 2005.

Placa al Dr. Rodrguez Caramazana. Julio de 2005.

Premio Fundacin Cabana. Enero de 2006.

Pesebrislas de Maltn. Diciembre de 2005.

Placa a Alfonso [Link] de 2006.

Septiembre de 2006.

INSCRIPCIN EN EL HOSPITAL DE LA MARINA EN BLOODY ISLAND EN EL PUERTO DE MAHN DE MENORCA "Gente de la mar, valientes marineros, recordad y venerad la gloriosa muerte de muchos britnicos, para los cuales no se han edificado magnficos monumentos ni tampoco no ha sido gravado en oro con cuanta generosidad ellos murieron. Estas paredes fueron construidas para calmar vuestros dolores. En el futuro ellas gritarn en alta voz: Seis agradecidos y moriris por los britnicos ya muertos y por el rey, igual que aquellos que fallecieron antes que vosotros.

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Este hospital fue edificado bajo las rdenes de Sir Peter Denis Bart., vicealmirante de la Bandera Roja y el ms insigne comandante de la flota Britnica en el mar Mediterrneo. Coloc la primera piedra el da 8 de octubre de 1771. Durante su mandato fue finalizada la obra en el mes de diciembre de 1773 a travs de Laurence Poly, maestro de obras. Willburne Warren, oficial de la marina Daniel Mac. Neille, cirujano, los dos principales inspectores de la obra ".
-Una copia de esta placa ha sido repuesta el dia 3 de Septiembre de 2006-

LA PLACA CONMEMORATIVA DE LA AMPLIACIN DE 1771 Todos saben, que el viejo Hospital de la Isla del Rey, vivi en el siglo XVIII tres perodos ingleses, uno francs (1756-1763) y otro espaol (1782-1798). El primero ingles (1708-1756) vivi la inicial construccin del Hospital Naval debido al impulso personal del Almirante John Jennings. Pero recuperada la Isla por el Tratado de Pars (1763) que puso fin a la Guerra de los siete aos, permutada Menorca ("vuelta a su inicial situacin") por Belle Ille, una bellsima isla atlntica francesa, los ingleses reformaron y ampliaron el Hospital, que es prcticamente el que se mantiene firme estos das. Ya. Firme, con las averas, que la desidia, el abandono y el vandalismo nos han legado. Pero el tema de hoy no va por ah. Cuando los ingleses ejecutaron la ampliacin, cuya primera piedra fue colocada el 8 de Octubre de 1771, siendo Gobernador interino el General Moystin, dejaron constancia en una placa de cobre del impulso que dio Sir Peter Denis, Baronet *, "Rear Admiral of the Red. and Commander in

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Chief of the British Squadron in the Mediterranean" y fue su constructor Lorenzo Poly, terminando su construccin en Diciembre de 1773. Tenamos conocimiento de la existencia de esta placa, pero tambin constancia de su aparicin en 1906. La Revista de Menorca de 1907 en su seccin Noticias, ?paginas 285 y 286? ya sealaba que "Al hacerse, a principios de 1906, la demolicin del Pabelln del ala Sur del Hospital Militar de esta plaza, para reedificarlo, se encontr una placa de cobre que contena la inscripcin siguiente: "This the foundation stone of His Brittannic Majesty's Naval Hospital built by Sir Peter Benis Baronet Rear Admiral of the 30th day of October 1771: and in the eleventh year of the reign of George Ye Illrd. Lorens Poly Esqr of Mahn Contractar. Traduccin "Esta es la piedra fundamental del Hospital Naval de Su Majestad Britnica, colocada por Sir Peter Benis, Baronetn, Contra Almirante de la Escuadra Roja y Comandante en Jefe en el Mediterrneo, el da 30 de Octubre de 1771: y en el onceno ao del reinado de Jorge III. D. Lorenzo Poly de Mahn, contratista ". Dicha placa fue colocada de nuevo en el mismo sitio en donde fue encontrada, grabndose en su anverso la inscripcin siguiente: "Esta placa se encontr al hacer la demolicin del pabelln del ala Sur de este Hospital, para edificarlo de nuevo, el da 25 de Febrero 1906, bajo el reinado de D. Alfonso XIII, siendo Gobernador de la Plaza, el General de Divisin Excmo. Sr. Don Francisco Galbis y Comandante de Ingenieros el Sr. Marqus de Villamarn D. Rafael de Aguilar." Pere Engel, nuestro entraable arquelogo, con su tenacidad teutona, con su pasin mediterrnea que le caracteriza, ha encontrado el texto pro-

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cedente de una versin alemana del libro "Descripcin geogrfica y estadstica de la Isla de Menorca" del Capelln de la guarnicin de Lneburg C.F.H. Lindemann, y nos lo ha grabado en placa de cobre. Ya tenemos constancia, aunque sea una copia. Apunta el documento, adems, referencias, al esfuerzo de los marinos, a su Rey, a su Patria y - en bella demanda al Hospital- la necesidad de que "estos muros contribuyan a mitigar las penalidades de los hombres de la mar". Gracias Pere, por hacer de la Arqueologa bsqueda de vida, de testimonios y de sentimientos! En broma nos dijiste el domingo que si aparece el poseedor de la placa original (est en Menorca a manos de un coleccionista?) quizs nos permita el trueque, para que en los muros del edificio vuelva el testimonio autntico de un momento histrico. Momento que nosotros plasmaremos. Aunque sea con una bella copia en cobre que nos ha dado Pere Engel.

(*) Baronet: es el ltimo grado de los pares (nobles) ingleses, se consideran despus de ellos en el Estado y preceden a todos los caballeros excepto a los de la Orden de la Jarretera. El rango de baronet aunque puede considerarse ttulo nobiliario, no se considera como parte de la nobleza, ellos si tienen que conseguir ser electos para ocupar un puesto en la Cmara de los Comunes, el rango es hereditario.

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I" Aniversario. Septiembre de 2005.

2" Aniversario. Septiembre de 2006.

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Octubre de 2006.

Octubre de 2006.

Diciembre de 2006.

Casa del Capelln. Enero de 2007.

Imprenta La Econmica. Abril de 2006.

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Sala de exposiciones.

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Con la ayuda del Colegio de Mdicos de Baleares, abrimos la Sala Dr. Riera Alemany y en ella se expone antiguo material mdico-quirrgico. Diciembre de 2006.

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Con la ayuda de la Cmara de Comercio, adecuamos una sala para charlas y conferencias. Octubre de 2006.

Desayunos Fiscales. Noviembre de 2006.

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16 de enero de 2007. Premio a la Associaci d'Amics de l'illa de l'Hospital que otorgan los lectores del Diario Menorca a los Protagonistas de la Vida Menorquina -Actividades Sociopolticas-.

En solitud, per no solitaris, reconduim la vida amb la certesa que cap esfor no caur en terra eixorca. Dia vindr que alg beur a mans plenes l 'aigua de Hum que brolli de les pedres d 'aquest temps nou que ara esculpim nosaltres Miquel Marti i Pol

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ANEXOS ANEXO ANEXO ANEXO ANEXO 1. ACTA FUNDACIONAL 2. MEMORIA 2204-2005 3. MEMORIA 2005-2006 4. PLAN DE USOS. Isabel Espiau Espiau

Anexo 1.
ACTA FUNDACIONAL
Associaci: "AMICS DE L'ILLA DE L'HOSPITAL" Al Port de Ma, a 10 de setembre de 2004, reunits els Senyors: Luis Alejandre Sintes Antonio Barber Segu Jos Ma Cardona Natta Antonio Olives Rodrguez Tots ells majors d'edat i actuant en nom propi, ais efectes de constituir una associaci. Per al millor ordre en el desenvolupament de la sessi es decideix que presideixi la mateixa el senyor Luis Alejandre Sintes, i que actul com a Secretan el senyor Jos Ma Cardona Natta. A continuaci els reunits, tenen un canvi d'impressions respecte a l'idea de constituir una associaci que tendra el seu domicili a Illa del Re s/n , Port de Ma (a efectes de notificacions : Apartat de Correus n 777, Ma). Fan constar expressament el fet de que els mou a crear tal associaci. Tot seguit, els reunits examinen el text dels Estatuts que, amb anterioritat, s'ha redactat i revisen l'articulat per la posterior aprovaci. Desprs d'una breu deliberaci s'adopten els segents acords: Primer: Constituir a l'illa de Menorca una associaci que es denominar "AMICS DE L'ILLA DE L'HOSPITAL" i que tendra com a finalitats:

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A.- Recuperar per al poble de Menorca l'illa de l'Hospital del Port de Ma, evitant l'augment de la seva degradaci. B.- Donar a conixer aquest indret, i la seva histria. Aix com les instal-lacions i la baslica paleocristiana que hi ha a l'Illa. Fomentant la seva conservaci. Segon: Aprovar els Estatus pels quals es regir l'associaci, que han estat llegits a la present reuni, i que formen un text de 26 articles, agrupats en 5 captols. Tercer: Donar compliment a l'establert a Particle 26 de la Llei Orgnica 1/2002 d'associacions, remitent al Registre d'Associacions de la Comunitat Autnoma de les Illes Balears, un exemplar dels Estatuts per triplicat i tres copies d'aquesla acta, signats tots els fulls pels fundadors. Quart: Delegar en el senyor Luis Alejandre Sintes, per tal de que, en nom i representaci dels fundadors, pugui signar els escrits i realitzar les gestions oportunes par a complimentar la inscripci de l'associaci en el registre corresponent. Cinqu: Es designan per tal d'exercir provisionalment els crrecs de President i Secretan a la junta directiva a les segents persones: Antonio Olives Rodrguez: President Antonio Barber Segu: Secretan I no havent-hi ms assumptes a tractar s'aixeca la sessi, de la que s'exten la present Acta Fundacional, que es signa per tots els assistents en senyal d'aprovaci.

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Anexo 2.
MEMORIA 2004-2005
En Septiembre de 2004 la Asociacin "Amics de l'Illa de l'Hospital" comenz sus trabajos de voluntariado en la Isla del Rey, bsicamente relacionados con las edificaciones que constituyen el inicial Hospital Naval ingls (1711) y que finalizaron como Hospital Militar espaol en 1964. Son bien conocidas las vicisitudes que sufri la instalacin a partir de esta fecha, fruto de las cuales el estado en que se encontr -y en el que se encuentra actualmente- el Hospital, es de ruina. Los trabajos realizados tenan por finalidad evitar el mayor deterioro de las instalaciones, mediante la eliminacin de malezas y races, facilitar drenajes para evitar bolsas de agua, apuntalar estructuras, consolidar pilares y contrafuertes. Propusimos algunas actuaciones inmediatas para evitar derribos sucesivos por efecto domin al estar cadas dos columnas de las arcadas del edificio histrico (la n 4, la n10). Ambas estn dotadas econmicamente hoy y contratadas, pendiente del inicio de las obras que se demoran en exceso. Una de ellas fue asumida por el Ayuntamiento de Mahn, a raz de una de las primeras reuniones con el Alcalde D. Arturo Bagur por un importe de 33.798 . La segunda ha sido recientemente dotada (19 de Octubre 2005) por la Fundacin La Caixa a la que se haba pedido apoyo con 30.000 . El resto ( 3.798 ), hasta completar el total del presupuesto parcial, ser asumido por el Ayuntamiento. A la par que realizamos nuestro trabajo fsico basicamente en medias jornadas de cada domingo, iniciamos otro tipo de actividades, tendentes a sensibilizar a la opinin pblica y a conseguir otras ayudas y actuaciones. Con la Consellera de Cultura del Consell Insular, propusimos la recomposicin de la valla que protege el recinto excavado de la Baslica Paleocristiana del siglo VI. En un marco de colaboracin solicitamos apoyo econmico para la reposicin de marcos de puertas y ventanas que

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arrancadas en actos de vandalismo debilitaban claves y jambas de mares de las fachadas. Se est pendiente (Nov. 2005) de la confirmacin de dicho apoyo, inicialmente presupuestado en 34.428,74 . El Rotary Club de Menorca, en colaboracin con de D. Arturo Sintes apoy aportando la mano de obra de la Casa del Guarda, sobre la planta de la antigua caseta de los barqueros. Era esencial para la Asociacin poder ubicar al guarda en zona visible, de referencia. Problemas de falta de fosa sptica y de depsito de agua, han impedido hasta hoy el uso total de la caseta, lo que no es bice para que valoremos y agradezcamos la aportacin del citado Rotary Club. Asimismo por gestin de D. Manuel Elices se consigui el apoyo de una importante empresa de Ingeniera ubicada en Barcelona para la redaccin de un proyecto de recuperacin de la Torre Barroca del edificio histrico. El proyecto ha estado dirigido por el Profesor de la Escuela de Arquitectos de Barcelona D. Salvador Tarrag y ejecutado por la Arquitecta Da Carina Lpez, en coordinacin con la tambin arquitecta Da Isabel Espiau Espiau, autora del Avance del Plan de Actuacin y usos de la Isla del Rey, presentado el pasado 19 de Octubre en acto publico celebrado en el Museo de Menorca. Da Isabel Espiau, no solo ha recogido las ideas bsicas sobre las que se apoya la Asociacin carcter publico, respeto histrico, presupuestos ajustados a las posibilidades econmicas sino que ha aportado con entusiasmo tcnicas modernas de diseo, incluso de gestin. Con caracter altruista, y en base al enorme cario que tiene desde su infancia a Menorca, al Puerto de Mahn y concretamente a la Isla del Rey, ha realizado trabajos de campo y de gabinete de gran importancia. Partiendo de bases documentales especialmente las aportadas por el Arquelogo D. Pedro Engel y por el Arquitecto D. Pedro Luis Mercadalha verificado medidas, ha levantado en tres dimensiones uno a uno todos los edificios. Ha verificado sobre las propias estructuras, (asumiendo riesgos incluso), estado de drenajes, apoyos, tabiques, arcos, claves maestras y techumbres.

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El trabajo, brevemente presentado el 19 de Octubre, es muy completo en su documentacin y estudio y ser bsico para las decisiones que se vayan asumiendo a partir de ahora. De la documentacin estudiada destacamos muchos puntos coincidentes con uno de los tres proyectos (Jardins de Desig) premiados por el Ayuntamiento en 1986. Como ideas generales mantenemos: La Isla del Rey o del Hospital debe ser un espacio pblico gestionado, directa indirectamente, por el Ayuntamiento. Su recuperacin debe verse como parte del conjunto histrico del Puerto de Mahn, junto a La Mola, San Felipe, Lazareto, etc. Debe armonizarse recuperacin histrica con respeto al medio ambiente. Ambas iniciativas son compatibles. Del conjunto de edificaciones, el primitivo hospital ingles debe dedicarse a museo, memorial y accin cultural; el resto de edificaciones podrn dedicarse a servicios complementarios, que permitan mantener econmicamente las instalaciones. Las iniciativas de la Asociacin / Fundacin deben coordinarse con el Ayuntamiento, para que permitan acceder a ayudas exteriores vitales para la recuperacin. Un primer estudio evala en 2 millones de euros la recuperacin / consolidacin de la estructura histrica del edificio. Esta cantidad debe gestionarse indiscutiblemente con ayudas externas, Gobierno, UE o UNESCO. Es significativo que a estos efectos, los estatutos de la reciente Fundacin se hayan redactado en versiones castellana, catalana, inglesa, francesa, alemana e italiana. Llegados a este momento, consideramos que debemos proponer al Ayuntamiento, dos tipos de actuaciones: Continuar con la consolidacin, desbroce y drenaje de estructuras. Iniciar obras menores que vayan dando vida al proyecto de rehabilitacin, que animen a voluntarios y donantes como seales visibles de

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su esfuerzo o apoyo. Continuar la colaboracin con el Ayuntamiento es vital para alcanzar estas dos metas. Se pretende seguir una lnea de actuacin parcializada en estas recuperaciones: As el Colegio de Farmacuticos/COFARME rehabilitara la Farmacia del siglo XVIII, el Obispado la Capilla Catlica, la Iglesia Anglicana, la Capilla de su culto etc., etc. En el Plan de Actuacin y Usos ya sealamos las salas especializadas que llenaran el edificio histrico: Capilla Catlica Capilla Anglicana Farmacia Sala dedicada a la presencia inglesa (Pueden ser dos: la del primer hospital (1711) y la de la ampliacin (1771)). Sala dedicada a los Regimientos de Hannover (Consulado alemn) Sala dedicada a los Regimientos suizos. Sala dedicada a la presencia naval USA. Dr. Folz . Sala dedicada a la presencia francesa (Consulado de Francia). Sala dedicada a la presencia de la escuadra holandesa. (Consulado de Holanda). Memorial dedicado a los quemados (300) del Roma. Sala dedicada a la Isla de las Ratas: (Documentacin del dragado en archivos de la Asociacin.- Maquetas.) Sala dedicada al Puerto: embarcaciones de la poca. Transportes. Barqueros. Sala de curas del XVIII dedicada al Dr. D. Juan Camps (no confundir con D. Francisco Camps). Idem, de ciruga dedicada al Dr. Rodriguez Caramazana, dem. Dedicado a los mdicos del siglo XX (Echevarra, Sampol, Jimeno etc..) Sala dedicada a las Hijas de la Caridad (recomposicin de su oratorio y habitaciones).

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Recomposicin de una sala de enfermos del siglo XVIII. Sistemas de literas y de caldeado. Baos. Letrinas. Sala de maquetas Cartoteca Archivo Biblioteca En resumen, se ha querido plasmar en esta Memoria, todas las propuestas, iniciativas e ilusiones que la Asociacin ha puesto en marcha en este ao de trabajo y que han culminado con la constitucin de una Fundacin. con la finalidad clara de canalizar ayudas y apoyos. Pero para todo hay que tener un instrumento de gestin urbanstica que enmarque las normas de actuacin en el recinto, que seale con carcter de conjunto, integrador, las formas de ejecutar todas estas iniciativas. Instrumento de gestin que plasme la voluntad municipal, que armonice actuaciones de otras administraciones involucradas (Patrimonio, Medio Ambiente, Cultura, Costas ) y que permita dar consistencia al proyecto si realmente se quiere acceder a ayudas de la Administracin Central del Estado, del govern de les I'lles Balears, de la UNESCO o de la Unin Europea. Sirva de reflexin esta memoria para alcanzar, con aproximaciones sucesivas, con voluntad de sumar, de hacer, el objetivo de rehabilitar el viejo Hospital en el que todos estamos comprometidos. Mahn, noviembre de 2005.

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Anexo 3.
MEMORIA 2005-2006
Cerramos la memoria del ao anterior, en Noviembre de 2005, sin pensar que -agotada la primera edicin de este libro- deberamos ampliarlo ahora, citando las actividades desarrolladas en nuestro segundo ao de vida. Es curioso constatar como el rumbo marcado se mantiene; mismas ideas de convertir la Isla del Rey en espacio pblico; mismo concepto de respetar y armonizar administraciones; misma filosofa de sumar esfuerzos, por sencillos que pareciesen los apoyos, por modestas que fueran las aportaciones. Por supuesto, no todo han sido xitos. El levantamiento de las pilastras 4 y 8 (una de ellas, hoy, en ejecucin) llevan ms de un ao de retraso. Las ilusiones de restaurar la torre han tropezado con severas dificultades. Ni siquiera hemos llegado a conocer el proyecto realizado por la arquitecta Da Carina Lpez. Incluso sospechamos que no cobr ni sus gastos de viaje. Quizs sea una deuda que tengamos pendiente con ella. El coste de restauracin y habilitacin de la Casa del Capelln, prcticamente concluida -prevista su inauguracin por Sant Antoni 2007- a superado presupuestos iniciales, lo que nos ha obligado a pedir un crdito puente a Sa Nostra. Las obras de urgente consolidacin de la bveda 16 (el crter abierto en la fachada NE) aun no ha comenzado. Incluso una peticin de apoyo, solicitado a empresas y personas que trabajan en Menorca o vinculadas a la Isla, no ha dado por ahora, los frutos deseados.

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Pero, no hemos perdido ilusin. Es mas: retroalimentada por Administraciones y particulares, encuentra da a da nuevas metas, nuevos horizontes. El Ayuntamiento de Mahn, sigue siendo con lgica, pero tambin con sana intencin, el apoyo diario: transporte, gastos de imprenta. No solo paga una pilastra (n 10) y parte de la consolidacin de la bveda n 16, sino que colabora con el Consell en recuperar la cisterna n 3 (central) y uno de los 14 contrafuertes resquebrajados. Trabajamos con un presupuesto municipal de 70.000 ? para 2007 que incluye una partida para redactar el Plan de Restauracin y Rehabilitacin integral de los edificios (30.000 ?). Nos ha ayudado el Grupo Serra muy especialmente; la Autoridad Portuaria; el Ayuntamiento de Es Castell, y est prevista una ayuda importante procedentes de la Conselleria de Medi Ambient del Govern Balear, ratificada personalmente en reciente visita por el Presidente Matas. Hay empresas que no nos dejan. Agradecemos la colaboracin continuada de tosas ellas En la Estacin Naval de Mahn encontramos siempre apoyo, as como en el Instituto de Historia y Cultura Militar de Palma de Mallorca en lo referente a planos y documentos de archivo. Dirigiendo tcnicamente todo, integrando, discutiendo coste, peleando por la Fundacin, nuestra arquitecta Isabel Espiau con la eficaz sombra inmediata de su marido y, tambin arquitecto, Manolo Mazo. Es nuestra garanta de trabajo con un soporte tcnico bien integrado y coordinado con amplia experiencia en el difcil mundo de la construccin y rehabilitacin. En el Colegio de Mdicos de Baleares y la Real Academia de Medicina de les I'lles Balears nos siguen animando y apoyando, le siguen los pasos

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el Colegio de Farmacuticos, el de Aparejadores y el de Ingenieros Tcnicos. La Cmara de Comercio les ha sacado algo de ventaja y saben aprovecharla. Esperamos se animen las Embajadas de Italia (Acorazado Roma) y Francia (Argelia); las Iglesias Catlica y Anglicana para restaurar "sus" capillas. En fin: no podemos alargar este resumen con todo lo que esperamos, con todo lo que soamos. Este segundo ao, habr sido el de la consolidacin, el de CONFORMACIN de estructuras jurdicas (Fundacin) el de conseguir cierto respeto de nuestra sociedad. Yo dira que ha habido ciertos jalones que han marcado este camino de consolidacin: La celebracin de la Diada de Sant Antoni 2006 en la Isla (800 personas y ms de 300 en tierra sin poder llegar a la Isla. El trabajo serio, riguroso -a la vez alegre- de cada domingo. La celebracin de la Procesin de la Virgen del Carmen con el apoyo de la Coral del Centro de Gent Gran. El transporte de materiales con un helicptero de IBANAT puesto a nuestro servicio, y en el que nos trasladaron con eficacia y seguridad, 52 toneladas de materiales. Aquel da la opinin pblica tom conciencia de que dejbamos de ser una panda de amiguetes que iban los domingos a "torrar sobrasada" a la Isla del Rey para saber que ramos capaces de gestionar el trabajo de cuatro empresas, que encima les podamos pagar casi puntualmente, que podan absorber un buen programa del SOIB dependiente de la Conselleria de Trabajo del Govern, que integra las ayudas municipales de Mahn y de Es Castell junto a la del Consell Insular; y se integraban en programas de ayuda del IME y del programa Leader, que su

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pgina web superaba las 12.000 visitas y que su lista de firmas de adhesin superaba las 4.000. La pena es que estos nmeros no coinciden con los saldos de nuestras cuentas corrientes. Bien saben que no lo hacemos por dinero! Bien saben que trabajamos para dejar en el corazn del Puerto de Mahn una "plaza pblica" un lugar de todos para todos. Queremos -deseamos- salvarlo, porque "ses voreras", "s'altra banda" se est quedando para disfrute de economas a la que difcilmente los menorquines podemos acceder. Y, si no queda algun remanente por herencia, difcilmente resistir mucho tiempo la presin demandante exterior. Aparte de trabajo, de ideas, de ilusiones, hay -tambin- un mensaje mas profundo que queremos legar a nuestros hijos y a nuestros nietos, para que quieran a su Puerto de Mahn, para que quieran a Menorca. Pero se quiere lo que cuesta, lo que entraa esfuerzo y sacrificio. Por esto les invitamos a trabajar, a seguir trabajando con nosotros. Amics de s'Illa de l'Hospital Diciembre, 2006

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Anexo 4.
AVANCE DE PLAN DE ACTUACIN Y USOS PARA LA ISLA DEL REY DEL PUERTO DE MAHN
Isabel Espiau Espiau MAZO - ESPIAU /Arquitectos, S.L. San Eusebio, 69, Io Tel. 93.209 69 22 - Fax 93 201 93 72 08006 Barcelona - OBJETO - EMPLAZAMIENTO -ANTECEDENTES HISTRICOS - ESTADO ACTUAL - PROPUESTA:

- PLAN DE ACTUACIN - PLAN DE USOS


DEFINICIN ZONIFICACIN USOS POR ZONAS NORMATIVA

OBJETO Constituye el objeto de este documento establecer una propuesta de plan de actuacin y de usos para la Isla del Rey, con la finalidad de proteger, conservar y rehabilitar sus construcciones histricas, preservar el entorno natural y dar un uso cultural al conjunto, manteniendo su titularidad pblica e incorporndolo al circuito histrico, artstico y cultural del Puerto de Mahn. Esta propuesta se presenta como un avance de los criterios y las determinaciones a adoptar para la recuperacin definitiva de la isla, su entorno y sus edificaciones.

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EMPLAZAMIENTO La Isla del Rey, tambin conocida como Isla del Hospital, se halla situada en el centro de la Baha de Mahn, que es el principal puerto de la Isla de Menorca y uno de los mayores puertos naturales del Mediterrneo. Administrativamente forma parte del Trmino municipal de Mahn, tiene una superficie de 41.177 m2 y es de forma sensiblemente triangular. Est cubierta por una abundante vegetacin autctona en la que dominan las tpicas especies de matorral que conforman el ecosistema menorqun. Entre su fauna hay que destacar una lagartija o "sargantana", especie nica, que hay que emparentar con las tambin singulares especies que existen en la "Illa d'en Colom" y en el "Illot d'en Mel". A la Isla del Rey se accede desde la baha por medio de dos pequeos embarcaderos artificiales, sito uno en la orilla norte y el otro en la sur, siendo ste el mejor conservado y el ms utilizado por su proximidad al de Cala Fontanillas del municipio de "Es Castell".

ANTECEDENTES HISTRICOS La Isla del Rey debe su nombre a la tradicin que le atribuye haber sido el primer punto en que puso el pie en Menorca el Rey Alfonso III de Aragn cuando la conquist a los musulmanes en el ao 1287. Mucho antes, hacia el siglo VI, ya exista en la isla una baslica paleocristiana cuyos restos han llegado hasta nosotros y de la que se conservan unos mosaicos del pavimento depositados en el Museo de Menorca. Pero la isla adquiere preponderancia geogrfica e inters estratgico en el siglo XVIII, al socaire de la Guerra de Sucesin espaola, durante la cual fue ocupada en el 1.708, y despus anexionada, en el 1.711 por los ingleses. Una vez iniciada su segunda ocupacin en 1.763, tras recibir por el Tratado de Paris la isla de los franceses que la haban conquistado en el 1.756, los ingleses construyeron un hospital militar para su armada, que

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pas al Ejrcito espaol, definitivamente, en 1.802 y lleg en eficaz funcionamiento hasta 1.964. Durante estos dos siglos de funcionamiento prest servicio como hospital militar no slo a ingleses y espaoles sino tambin a las armadas francesas, rusas y norteamericanas que operaron en el Mediterrneo a lo largo del siglo XIX y a la armada italiana durante la segunda guerra mundial. El Hospital militar de la Isla del Rey, tambin llamada con toda propiedad Isla del Hospital y que en las cartas nuticas y portulanos ingleses aparece con el expresivo nombre de Bloody Island, no slo ha prestado servicio a las guarniciones militares de la isla, generalmente nutridas, al personal auxiliar y las familias, sino tambin a los que navegando por el Mediterrneo occidental han necesitado de su auxilio y asistencia. En 1964 fue sustituido por un moderno hospital en la ciudad de Mahn y la Isla que haba sido de titularidad militar pas a ser de titularidad municipal del Ayuntamiento de Mahn. Se inicia aqu, por incomprensibles razones, un proceso de degradacin ocasionado por el sistemtico expolio de elementos arquitectnicos y constructivos de inters que en una descontrolada pero organizada y tolerada operacin de desguace ha llevado al noble e histrico edificio al actual estado de degradacin. Una ejemplar y desinteresada actuacin ciudadana, como reaccin a lo sucedido anteriormente, se ha puesto en marcha recientemente con entusiasmo y eficacia para salvar y conservar lo que queda, que es mucho, y preservar el singular conjunto para la sociedad civil y la cultura insulares. La autora de este estudio se ha sumado con entusiasmo y desinteresadamente a esta iniciativa aportando sus conocimientos profesionales.

ESTADO ACTUAL La actuacin parte de la espontnea reaccin de la sociedad civil menorquina, en la segunda mitad del pasado ao 2.004, ante el estado de incuria y abandono de la Isla del Rey y su hospital militar. Tras reconocer y valorar la calidad y el inters histrico, artstico y arquitectnico del edificio la solidez y robustez de su estructura bsica

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(paredes, bvedas y contrafuertes) del edificio principal y el valor paisajstico de la isla, se ha acometido de forma entusiasta y desinteresada, la primera fase de la actuacin. sta ha consistido en acondicionar el embarcadero de acceso por la costa sur, limpiar la suciedad acumulada, limpiar y desbrozar de maleza los pasos y caminos que impedan el acceso, desratizar la isla, recuperar el espacio de patios y jardines ocupados por la maleza, retirar los cascotes resultado de los expolios, recuperar los elementos y materiales constructivos susceptibles de reutilizacin, realizar apuntalamientos urgentes de partes inestables del edificio, establecer un permetro de seguridad debidamente sealizado y un largo etctera de actuaciones menores pero necesarias que permiten acceder cmodamente para abordar actuaciones mayores. Y todo este trabajo lo ha venido realizando un grupo numeroso y entusiasta de ciudadanos durante las maanas de los domingos a lo largo de los ltimos meses.

PROPUESTA La propuesta se concreta en dos vertientes o lneas de actuacin complementarias. Se establece para ello: A) Un PLAN DE ACTUACIN para recuperar la isla y sus edificios, interviniendo con urgencia y a tenor de las posibilidades del momento en todos aquellos puntos que lo requieran, determinando para ello las prioridades oportunas. B) Un PLAN DE USOS para delimitar aquellos que, siendo de inters pblico y cultural, puedan darse en la isla y sus edificios y sean compatibles con la seguridad, el estado actual y los trabajos de rehabilitacin que se pueden acometer y al mismo tiempo sean respetuosos con su historia y tradicin y guarden relacin con los aspectos culturales que se quieran promover. Veremos en detalle cada uno de ellos seguidamente.

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PLAN DE ACTUACIN Aunque se ha hecho mucho, el espacio de la actuacin es grande y complejo, y sin perjuicio de concluir lo iniciado, se requiere un plan de actuacin tcnico cuyas bases trata de definir este estudio. Este plan se concreta en las siguientes fases: 1) Levantamiento de planos detallados de todas las edificaciones de la isla, aprovechando la cartografa existente y efectuando toda cuantas comprobaciones han sido necesarias sobre el terreno. Este trabajo ha sido realizado por mi estudio y en la actualidad contamos con un levantamiento preciso en base digitalizada que puede servir como punto de partida de los futuros trabajos de rehabilitacin y las intervenciones tcnicas que se acometan a partir de ahora. 2) Confeccin de un reportaje fotogrfico digitalizado, que igualmente hemos realizado, como complemento del levantamiento de planos anterior y que completan la informacin tcnica. Este reportaje puede y debe complementarse con el trabajo de recoger todo tipo de fotografas de la isla y sus edificios de pocas anteriores que existan en archivos pblicos o privados y puedan aportar informacin sobre el edificio en su estado original y sucesivos estadios posteriores. 3) Determinacin de un programa de rehabilitacin, por fases, de las distintas partes del hospital y de sus edificios anejos. Este programa se ejecutar en funcin de las disponibilidades econmicas y seguir los siguientes criterios de prioridad: a) Realizacin de las obras mas urgentes de reparacin y consolidacin. A este apartado corresponde los apuntalamientos de urgencia ya realizados y la rehabilitacin de una caseta como vivienda de un guarda, para ser utilizada, sobre todo, en los meses de

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verano en que la isla sufre una mayor afluencia de visitantes incontrolados. Esta actuacin se ha podido realizar gracias a la generosa aportacin econmica de una asociacin cvica mahonesa. b) Rehabilitacin de los elementos y espacios mas singulares y representativos del antiguo hospital El importante volumen del Hospital hace muy gravoso acometer de golpe una rehabilitacin integral. Pero se puede acometer en cambio una rehabilitacin gradual y sectorial de los elementos ms singulares del mismo, que pueden dar idea de cmo se utilizaron sus espacios y elementos ms caractersticos y pueda facilitar su reutilizacin. Entre estos merecen ser resaltados: La torre de seales La Capilla El sistema de recogida de aguas La torre de seales cuenta con la aportacin generosa de la Fundacin ESTEYCO que sufragar su proyecto de rehabilitacin contando con la colaboracin de la Arquitecto Carina Lpez de SOS Monumentos. c) Reparacin y consolidacin de la estructura general Es importante, en paralelo, reparar grietas y consolidar puntualmente algunos contrafuertes y bvedas as como arrancar maleza de cubiertas y muros exteriores para preservar el edificio de un proceso de deterioro irreversible. La rehabilitacin sectorial de elementos singulares podr dar paso a una utilizacin como bien de inters cultural de parte de los edificios y de su entorno, que se concreta en el Plan de Usos que se expone seguidamente.

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PLAN DE USOS El objeto del plan de usos es mantener el uso pblico de la Isla del Rey, su entorno natural y sus edificios, destinndolos a una finalidad cultural e integrndola en el entorno cultural del Puerto de Mahn. Se pretende para ello: Mantener la isla en las adecuadas condiciones de higiene, limpieza y seguridad. Consolidar y rehabilitar las edificaciones existentes. Conservar y proteger los restos de la baslica paleocristiana. Preservar el paisaje natural, el ecosistema propio de la isla, su flora y su fauna. Promover y fomentar el conocimiento y comprensin de los valores naturales, histricos y culturales de la isla, as como de los edificios y del entorno. Ordenar y regular las actividades a desarrollar en la isla. Planificar el uso pblico de las diferentes zonas en funcin de la conservacin y proteccin de sus valores naturales. Integrar la isla en la dinmica cultural del Puerto de Mahn. A este efecto se establece una zonifcacin y unos usos por zonas en los siguientes apartados.

ZONIFCACIN A efectos de zonifcacin se considera la isla dividida de la siguiente manera: Zona del Hospital y sus edificios auxiliares. Zona de la baslica paleocristiana. Zona natural de especial inters ecolgico. Zona de acceso y trnsito.

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La zona del hospital y sus edificios auxiliares est formada por el conjunto de edificaciones existentes. El edificio principal, de dos plantas, antiguo hospital, en forma de "U" de concepcin netamente neoclsica con su torre de seales y los edificios anexos que correspondan a los servicios hospitalarios anexos como lavaderos, cocinas, casa del capelln etc. Todo el conjunto queda limitado en su parte este por un largo edificio de aproximadamente 124 metros de longitud construido ya en pleno siglo XIX. La zona de la baslica paleocristiana corresponde a la zona ms oriental de la Isla, donde se encuentran los restos arqueolgicos de la antigua baslica declarada monumento histrico artstico y arqueolgico de carcter nacional segn el Real Decreto 1243/79 de 20 de Abril. La zona de especial inters ecolgico corresponde a la zona donde se ubica la mayor parte de las sargantanas que deben de ser protegidas. La zona de acceso y trnsito incluir los embarcaderos, los pasos que comunicarn unas zonas con otras y un camino perimetral en torno a la isla que recuerde el "cam de cavalls" existente a lo largo de la costa de Menorca.

USOS POR ZONAS En la zona del hospital y dentro de lo que eran salas de enfermos se desarrollarn actividades educativas, culturales, cientficas y tursticas. Se recuperarn como zonas de sanitarios las ya de utilizadas como tales en el antiguo edificio. Este es el caso del "aadido" de la zona norte del Hospital. Dentro de este conjunto sealaremos una serie de actividades y usos especficos, no exhaustivos, en aras a devolver al antiguo hospital parte de su historia. Capilla catlica de San Carlos Capilla anglicana Farmacia del Siglo XVIII y XIX Instrumental quirrgico Siglos XVIII y XIX Memorial ingls

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Memorial francs Memorial alemn (Hannover) Memorial italiano Referencia a [Link]. Referencias al uso propio hospitalario Zona de las hermanas de la caridad Salas de audio-video En la planta piso del edificio principal, aprovechando que tiene acceso independiente de la planta baja, se admitirn el uso de salas de conferencias y convenciones as como uso docente universitario. En el edificio anexo de aproximadamente 124 metros de largo por 12 metros de ancho (casi 1500 m2 en planta) se ubicarn los servicios de cafetera, restaurante, tienda de recuerdos y regalos, aseos, etc. En parte de este edificio y cerca de la zona de la baslica se dedicara un ala a centro de interpretacin para dirigir la visita y explicar la historia de la propia baslica. En la zona de la baslica paleocristiana slo se admitir el uso cultural acotando su permetro para que pueda visitarse manteniendo el yacimiento arqueolgico en su estado actual. En las zonas de especial inters ecolgico se admitirn como uso el cientfico y de investigacin de la evolucin de la flora y fauna all establecida protegiendo de forma especial la integridad del paisaje natural. En la zona de acceso y trnsito se permitirn tambin usos de tipo recreativo. Contarn con carteles informativos y de sealizacin indicando de forma explcita las zonas reservadas para "picnic" y actividades de ocio y esparcimiento.

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NORMATIVA Finalmente los usos admitidos por zonas debern contar con una normativa precisa que se basa en los siguientes criterios: Los edificios no podrn ser alterados por elementos que supongan modificacin alguna de su forma o volumen. No podrn realizarse inscripciones o dibujos de ningn tipo. La reconstruccin de los elementos desaparecidos, no deber ser mimtica y tendrn que diferenciarse de los elementos originales de forma racional y lgica y deber ser respetuosa con las preexistencias. Los trabajos de reconstruccin o rehabilitacin debern realizarse de acuerdo con un proyecto arquitectnico y con los informes tcnicos previos que sean necesarios. Los elementos de la baslica paleocristiana no podrn alterarse ni se permitirn acciones que daen o deterioren sus elementos. El paisaje y su entorno no podr ser modificado por acciones o instalaciones que supongan alteraciones sustanciales. No se permitir la instalacin de publicidad esttica o similar. La fauna existente en la isla no deber ser perturbada con acciones que supongan maltrato, persecucin o captura de ejemplares. No podrn realizarse acampadas individuales o colectivas ni tampoco actividades deportivas espontneas u organizadas fuera de las zonas sealadas al efecto.

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presentacin pblica del Plan de Usos para la Isla del Hospital, Mahn, noviembre de 2005.

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Anexo 5.
PLAN DE ACTUACIN 2006
1. CONSOLIDACIN DE LA FUNDACIN 1.1 PATRONOS INSTITUCIONALES 1.2 PATRONOS HONORFICOS 1.3 PATRONOS 2. APOYO AL PLAN ESPECIAL DEL AYUNTAMIENTO 3. DETERMINACIN DE MEDIDAS URGENTES: 3.1 HUNDIMIENTO BVEDA N16 (NGULO NE.) 3.2 CONTRAFUERTES ALA PONIENTE 3.3 CUBIERTAS / DRENAJES 4. FINALIZACIN 4.1 OBRAS COLUMNAS n 4 y n 10 4.2 CASA DEL GUARDA 4.3 CASA DEL CAPELLN (SEDE DE LA FUNDACIN) 5. COORDINACIN CON EL AYUNTAMIENTO. APOYOS HISTRICOS / INSTITUCIONALES. PROYECTOS COFARME / Colegio de Farmacuticos para Farmacia. CMARA DE COMERCIO para Sala de Conferencias. REAL ACADEMIA DE MEDICINA DE LES ILLES BALEARS / Colegio de Mdicos para Sala/s de mdicoscirujanos. IGLESIA CATLICA para Capilla. IGLESIA ANGLICANA para Capilla. CONSELL INSULAR (Consellera de Cultura) para Centro de Interpretacin de la Baslica Paleocristiana.

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MUSEO DE MENORCA / ASOCIACIN DE AMIGOS DEL MUSEO para Baslica Paleocristiana. CONSELL INSULAR / IME para centro de interpretacin Flora y Fauna de la Isla. EMBAJADA/CONSULADO DE INGLATERRA para coordinacin del proyecto general de recuperacin del Hospital. EMBAJADA/CONSULADO DE ITALIA para Sala dedicada al Acorazado ROMA. EMBAJADA/CONSULADO DE FRANCIA para Sala dedicada a la presencia francesa en el Hospital. EMBAJADA/CONSULADO DE ALEMANIA para Sala dedicada a la presencia de Regimiento de Hannover. EMBAJADA/CONSULADO DE HOLANDA para Sala dedicada a la presencia de la Escuadra Holandesa en el Hospital. EMBAJADA/CONSULADO DE SUIZA para Sala dedicada a la presencia del Regimiento de Suizos en la Isla. 6. PLAN DE TRABAJO DE LA ASOCIACIN Recuperacin del suministro elctrico (Fundacin ENDESA) Limpieza patio central. Caminos empedrados. Recuperacin de las tres cisternas del mismo Limpieza de races y maleza en zcalos, aceras, cimientos, desages e inmediaciones de muros, arcos, alcantarillas etc. Colocacin de 40 vigas de la arcada principal del edificio histrico. Camino perimetral. Recuperacin garita de la entrada/cuesta del embarcadero. Recuperacin empedrado rampa principal de acceso. Reconstruccin muelle principal (AUTORIDAD PORTUARIA).

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Recuperacin muelles N. (de las Monjas) y W. (fachada Mahn). Gestin proyectos Gestin de escombros de mars (maquina trituradora) y delimitacin zona de almacenamiento de escombros. Construccin de "refugios" de piedra para sargantanas (especialmente sector Sur). Contencin de la colonia de palomas. Plantacin (continuar) de "tamarells" y plantas autctonas. dem., en reposicin de frutales en Huertos del Lavadero y Casa del Capelln. Gestionar con Delegacin de Hacienda, embarcacin fuera borda para servicios de la Isla. Gestionar pontona o transporte adecuado para salidas de escombros o traslado de maquinaria y materiales. Gestionar maquina usos varios para transporte de pales, retro, pala etc.

CONCLUSIONES El ao 2006 debe ser para la Isla del Rey ao de planificacin, de proyectos, de bsqueda de soluciones para la recuperacin del conjunto histrico-arquitectnico, para armonizar administraciones. 1. Es bsico mantener una relacin estrecha entre Ayuntamiento y Asociacin/Fundacin incluso mejorando la de 2005 que debe considerarse .muy positiva. Los apoyos en materiales de la Administracin Municipal han sido importantes: herramientas, carburantes para transporte, materiales de seguridad. Ha sido importante tambin la formacin del Guarda como Voluntario de Proteccin Civil adscrito a la Polica Municipal, lo que asegura otro punto de soldadura.

Pero ha sido escasa la aportacin de la Brigada Municipal de Obras y Jardines, por circunstancias que comprendemos y que hemos intentado cubrir. Tampoco hemos contado con apoyos de TRAGSA y del IBANAT. Solo hemos encontrado el apoyo de la barca de la Conselleria de Medio Ambiente que nos retiraba diariamente escombros y basuras, durante los meses de verano. Se propone por tanto mantener mensualmente reuniones de coordinacin con el Ayuntamiento, en desarrollo de proyectos aprobados. 2. La aprobacin del Plan Especial, por parte de la administracin municipal dotar de un documento bsico para la planificacin de la recuperacin. La Asociacin/Fundacin prestar todo el apoyo preciso para su redaccin. 3. Las obras a acometer en 2006 son bsicamente de refuerzo de estructuras y contencin de daos. (Contrafuertes, apuntalamiento de bvedas y derrumbes, etc.) No se descarta acometer obras menores para completar la Casa del Guarda, para arreglar la Casa del Capelln o anticipar la fcil recuperacin de algunas salas abovedadas de la planta baja para comienzo de recuperacin de materiales histricos (fotos histricas, maquetas, memoriales etc.). La recuperacin de la Casa del Capelln debe permitir dotar a la instalacin de: Un botiqun/sala de curas (imprescindible si se comienzan obras) Un sencillo gabinete tcnico para archivo de planos y normas tcnicas. Un local para la Asociacin/Fundacin. Servicios pblicos (wc)

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4. Ser importante involucrar a otras administraciones. Hay que comprometer al Consell Insular. No solo tiene responsabilidades en Medio Ambiente y en Patrimonio sino que todo el conjunto merece su atencin. Asimismo es necesario trabajar con la Autoridad Portuaria para reasentamiento de muelles y amarres que permitan transporte de mayor entidad. El Govern de les liles, tambin debe comprometerse. En ambos casos la canalizacin de nuestras gestiones debe contar con el apoyo del Ayuntamiento. Si el objetivo final es conseguir subvenciones del Gobierno de Madrid, de la UNESCO o de la UE, hay que trazar claramente objetivos y lneas de actuacin. En conclusin, y por no repetir conceptos anteriormente expuestos, debe ser ao de continuidad de esfuerzo, de incremento de coordinaciones, de preparacin de proyectos de mayor alcance. Todo se har si hay voluntad firme de afrontarlo, si se mantiene una opinin publica coherente e ilusionada, si todas las fuerzas polticas saben recoger este impulso, canalizarlo, extrapolarlo de las disensiones polticas. La Isla del Rey o del Hospital ser lo que todos, o por lo menos una gran mayora queremos que sea.

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NDICE DE FIGURAS

FIG. 1. Plano de la isla del Rey. 1862. Museo Militar de Menorca. FIG. 2. Dibujo del mosaico encontrado en la Isla del Rey. Legado Hernndez Mora. FIG. 3. Lpida instalada en la cripta militar del cementerio catlico de Mahn. FIG. 4. Esquema de la baslica de la Isla del Rey. FIG. 5. Estatua de Alfonso III en la Plaza de la Conquista. Mahn. FIG. 6. Invasin de Menorca 1287. FIG. 7. Rey Alfonso III "El Liberal". Ayuntamiento de Ciutadella. FIG. 8. Castillo de Santa gueda. Archiduque Luis Salvador. FIG. 9. Despliegue de las fuerzas de Alfonso III. FIG. 10. Almirante Jennings. FIG. 11. Fachada principal del Hospital Naval. Recorte. Atlas de edificios militares. FIG. 12. British Museum. Recorte. Hospital Naval ingls. 1726. FIG. 13. Plano de Manuel Pueyo,1795. Museo Militar de Menorca. FIG. 14. Representacin de la Isla del Hospital por el Capitn de E.M. Jos Muriel. FIG. 15. Londres, 1760.

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FIG. 16. Plano del Puerto de Mahn. Baldwing, 1756. FIG. 17. Uniforme de Cirujano Mayor del Ejrcito segn las Ordenanzas de 1765. FIG. 18. Fotografa de la Isla del Hospital Militar. FIG. 19. Antonio Hernndez Morejn. FIG. 20. Placa conmemorativa colocada en el patio central del hospital de la Isla del Rey. FIG. 21. Dibujo de un jabeque de la poca. FIG. 22. Castillo de San Felipe y en primer trmino el Fuerte de Felipet. Coleccin Fundacin Rubi. FIG. 23. Detalle de acuarela que representa el barco del corsario Francisco Pauli, finales del s. XVIII. Col. Vidal de Rafalet. FIG. 24. Gua Menorquina 1810. FIG. 25. Annimo menorqun. Almacenes en el puerto de Mahn. FIG. 26. El Lazareto del puerto de Mahn. Fernndez Angulo. Museo Militar de Menorca. FIG. 27. Entrada al puerto de Mahn. A. Schranz. Museo de Menorca. FIG. 28. Oleo del Puerto de Mahn. Font. FIG. 29. Fragata inglesa en el puerto de Mahn.

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