Arquitectura estatal en Argentina (1870-1922)
Arquitectura estatal en Argentina (1870-1922)
ABERG, Gustavo Enrique (n. Linkping, Suecia, 1841; m. Roma, 1922). Sueco, arquitecto. Su actividad como proyectista tuvo lugar principalmente dentro del mbito de la arquitectura de Estado, comprendiendo varios de los edificios ms representativos del perodo 1870-1890. Graduado en la Real Academia de Bellas Artes de Estocolmo, donde estudi de 1863 a 1869, lleg en ese mismo ao a la Argentina donde revalid su ttulo en la Facultad de Matemticas de la Universidad de Buenos Aires diez aos despus. El tema de su tesis fue "Las Casas de Baos", presentando los planos de un bao turco y el de las termas menores de Pompeya. Sus obras principales, construidas casi esclusivamente para el Estado, fueron: el Edificio para Oficinas de Gobierno, realizado en 1882 sobre las calles 25 de Mayo y Rivadavia, en forma simtrica al que antes construyera con su compatriota A. Kihlderg (v.) (posteriormente, ambos edificios seran unificados por una ampliacin del arquitecto Tamburini (v.), formando la actual Casa Rosada); la Capitana General de Puertos de Buenos Aires (1874-76); la Aduana de Rosario (1876); el Hospital Espaol y la Academia de Ciencias Exactas de Crdoba. Tambin prepar un proyecto, luego no realizado, para la nueva sede de la UBA que deba ser ubicada sobre la Plaza San Martn (1882). En La Plata proyect y dirigi, junto con el arquitecto Carlos Heynemann (v.), el edificio del actual Museo de Ciencias Naturales (1884-89). Se trata de la primera obra en nuestro pas que incluye ornamentos americanistas en su exterior en forma de bajorrelieves, inspirados en las esculturas prehispnicas mexicanas realizadas en 1887 por Guillermo Zitzow. Posee planta elptica y permetro libre en estilo neoclsico, con orden corintio en el frente principal y jnico en el contrafrente (v. Museo).
Dentro de la funcin pblica ejerci el cargo de Arquitecto Nacional e Inspector en Jefe del Departamento de Ingeniera Civil del Ministerio del Interior (1874-1884). Fund una empresa constructora, La Edificadora, en 1886. Debido a problemas de salud dej el pas y se instal en Pars donde estudi pintura. Bibliografa: Jorge Tartarini, La accin profesional en la fundacin de La Plata, La Plata, 1982; Jorge Tartarini, y otros, Patrimonio arquitectnico de La Plata, Mar del Plata, 1985. J. T. ACCION DIRECTA: Operatoria de construccin y financiamiento de viviendas a cargo del Banco Hipotecario Nacional (v), propuesta como consecuencia de la elaboracin del Plan Nacional de la Vivienda (v.) en 1963. (Decreto Ley 1.141/63). El marco de planificacin de estas acciones fue el Plan Nacional de Desarrollo formulado por el CONADE durante el gobierno del radicalismo (Presidente: Arturo Illia) para el perodo 1965-69, que fijaba metas para el largo plazo. (v. Banco Hipotecario Nacional) Los fondos de esta operatoria estaban constituidos por adelantos del Banco Central y fondos de la Caja Nacional de Ahorro Postal. Este programa se diriga a sectores sociales cuyos limitados ingresos no les permitan tener acceso a los planes de ahorro y prstamo, como los que estaba implementando en ese momento el Banco Hipotecario. Consista en construccin de edificios en terrenos de propiedad del banco. Las obras eran proyectadas y dirigidas por las oficinas tcnicas de la institucin, mientras que la ejecucin se adjudicaba a empresas constructoras por licitacin pblica. El banco luego adjudicaba y venda las unidades, ejerciendo la administracin de las mismas hasta escriturar como mnimo el 50% de las unidades del edificio o conjunto. El plazo de amortizacin de los prstamos poda llegar hasta 30 aos, con un inters anual del 9%. Por este rgimen
se construyeron entre 1964 y 1973, 137 barrios, que comprendan 11.570 unidades. En 1967 se introdujeron cambios en la operatoria, permitiendo la participacin de entidades intermedias sin fines de lucro (cooperativas, sindicatos, municipalidades, direcciones de vivienda provinciales, etc.), quienes celebraban con el Banco un convenio de prstamo y construccin. El proyecto y la direccin de obras quedaban a cargo de la entidad intermedia, mientras que el banco tena a su cargo la licitacin, adjudicacin y contrato de la ejecucin de obras. El banco financiaba las unidades de vivienda, obras de infraestructura y complementarias y hasta un 80% del valor del terreno (tomando como base el valor que resultara menor entre la tasacin que efectuaba el banco y el precio de compra del terreno). El importe del precio de venta era trasladado por la entidad a los adjudicatarios; las condiciones de los prstamos eran similares a las del caso indicado inicialmente. Por este sistema se construyeron 77 barrios con un total de 8.927 unidades. El programa se mantuvo hasta 1972. Como ejemplos de estas operatorias merecen citarse el Barrio General Paz (sectores I y XI; 741 viviendas en 13 monobloques); el Centro habitacional Avellaneda (920 viviendas en 23 monobloques); y el Barrio de la Boca (240 viviendas en 4 monobloques). Bibliografa: "Programas y realizaciones", Summa n 43, noviembre de 1971. Horacio Baliero (coordinador), Desarrollo Urbano y vivienda. Introduccin al estudio de la accin del estado , Buenos Aires, Durruty, 1983. Oscar Yujnovsky, Claves polticas del problema habitacional argentino 19551981, Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 1984. A. B. ACEVEDO, BEC y MORENO (Acevedo, Jos Mara, (n. s/d 1894; m. s/d 1980)
Bec, Alejandro (n. s/d 1893; m. s/d 1992) Moreno Pablo (n. s/d 1895; m. s/d 1976). Dedicados al ejercicio liberal de la profesin, han producido un importante nmero de edificios de carcter eclctico en Buenos Aires. Premiados por muchas de sus obras, parecen haberse mantenido intelectualmente al margen de las oscilaciones estticas entre la Academia y la modernidad que signaban las primeras dcadas del siglo. En el transcurso de su trayectoria incorporan nuevos temas edilicios como oficinas y fbricas, y con ellos otros modelos estticos. En medio de una vasta produccin que se extiende entre los aos 1927 a 1962, es destacable el proyecto del Hipdromo de San Isidro, ganado por concurso nacional en 1938. La produccin de este estudio estuvo signada por los mecanismos de la moda y el buen gusto compartido social y econmicamente con sus comitentes. Sus asiduos viajes a Europa, y la propia biblioteca con la cual contaban alentaban esta referencia, principalmente francesa, mucho ms que la discusin intelectual sobre la arquitectura de la poca, de la cual se mantuvieron al margen. El arqto. Acevedo haba realizado estudios breves en la Ecole d' Beaux Arts, en Pars durante cuatro aos, mientras que el arqto. Moreno haba estudiado tres aos de ingeniera en Londres, antes de la escuela de arquitectura de Bs. As., lo cual le permiti comprender y estudiar profundamente la arquitectura inglesa, a la que le dedicaran especial nfasis en las residencias veraniegas de Mar del Plata. Varias de sus obras acadmicas, destinadas principalmente a edificios de rentas, residencias particulares en Buenos Aires y de veraneo, en la ciudad de Mar del Plata y estancias, recibieron diversos premios municipales. Comenzando por la Villa Alzaga en 1929 con el primer premio del concurso de fachadas y en 1930 el segundo premio a la residencia Ezcurra,
ambas en Mar del Plata; le sucedieron el segundo premio Municipal categora A: "la mejor fachada" al edificio de rentas de la calle Per 457, en 1931, y el primer premio Municipal en categora B: "la casa colectiva que rena las mejores condiciones de distribucin e higiene" al edificio de rentas en la calle Alvear 3134. En este caso la planta se organiza en dos bloques dejando dos patios de aire y luz sobre cada medianera, que de todas maneras no permiten la ventilacin directa de todas las habitaciones siendo varias de ellas dormitorios de servicio. Ms adelante fueron premiadas la residencia particular Acevedo en Av. Libertador 2119, primer premio Municipal de Fachada; la residencia particular Soulas en Ocampo 2866, primer P Municipal de fachada 1938; y por ltimo un premio de honor en 1940 a la residencia particular Larviere en Av. Alcorta. Tambin destacable, aunque no sea el rea institucional la ms relevante de este estudio, es el concurso ganado para el edificio Centro Gallego de Buenos Aires en el ao 1931. En este proyecto fueron consideradas por el jurado las soluciones higienistas dadas por los proyectistas a los problemas de la higiene, lo que defini el primer premio. Otras obras remarcables, aunque no premiadas, y que responden al eclecticismo acadmico son el hotel particular, propiedad del arqto. Acevedo, en Alvear 3019, y la iglesia San Martn de Tours. En el primero puede observarse, el pensamiento coincidente del estudio con las obras anteriores. Siguiendo como modelo los hoteles parisinos del S. XVIII, decoraron el comedor gtico, la biblioteca Tudor, la salita Luis XV, y as sucesivamente. Para el edificio de la iglesia, encomendada porque el arquitecto Acevedo era Caballero de la Orden de San Martn de Tours la fachada es del puro estilo romnico de fines del S XII..." Una obra atpica en la produccin del estudio es la residencia veraniega de la estancia Acevedo y Estrada, sin ninguna reminiscencia estilstica, donde han
desaparecido los arcos de las aberturas, reemplazados por dinteles rectos, y los volmenes prismticos carecen de ningn tratamiento murario ni ornamentacin. Se advierte tambin una gran transformacin en los interiores, dado que el predominio de las ventanas horizontales determina otro tipo de iluminacin y equipamiento. Hacia el fin de la dcada del treinta las obras manifiestan mayor austeridad. Si consideramos la depuracin del lenguaje utilizado en las fachadas del edificio de rentas del ao 38, en la avenida Alvear, veremos que persiste la composicin clsica, pero la ornamentacin se reduce y es notorio en el tratamiento de los vanos y puerta de acceso una cierta inclinacin hacia un lenguaje modernizado. Asimismo las plantas de este edificio garantizan ya la ventilacin de todos los locales, es ms racional la disposicin de la circulacin general y por consiguiente la ausencia de ante cmaras y numerosas dependencias. Con estas caractersticas proyectaron adems el edificio de rentas de Av. Centenario del ao 1939. Una marcada evolucin se manifiesta en el proyecto del Hipdromo de San Isidro, finalizado en 1944. Aunque se observa que de ningn modo se apartan del sistema clsico, la volumetra cambia profundamente por el gran voladizo de la losa blanca que conforma cada tribuna. Como nuevos elementos en su obra introducen predominantes planos de transparencia, dados por aventanamientos horizontales o un tratamiento del espacio interior austero y racionalista y el uso de las curvas. Este ltimo recurso proyectual es tambin pensado como un elemento clsico dado que la curva euclidiana, por ser un arco de circunferencia responde geomtricamente a un punto siendo posible de componer en ejes de simetra especular. As fueron organizadas la planta y fachadas, jerarquizando el acceso al edificio, y con los mismos criterios resolvieron las boleteras y el acceso general al conjunto.
Este proyecto fue un alarde tecnolgico para la poca, y por esta causa fue premiado por el National Institute of Architects de [Link]. Los grandes voladizos llevan importantes vigas cantilever invertidas con armadura de hierro dulce. Funcionalmente, la ubicacin de las tribunas respecto de la pista desafa la tradicin inglesa frontal, para dar lugar a una elipse en la implantacin que permitiese la visual desde cualquier sector de las graderas. Desde la dcada del '50 las fbricas y oficinas se incorporan como nuevos temas en el estudio. Entre la innumerable cantidad de oficinas y fbricas que han proyectado, podemos mencionar los edificios de Acindar, Fat en el barrio de Belgrano, IBM World Trade Corporation, y las fbricas de Hiram Walker, Chicle Adams, y Compaa Gral. de Fsforos, en la provincia de Buenos Aires, respectivamente. Pero, lejos de abandonar sus preceptos estticos acadmicos en obras con otro destino, como la Sede Social del Jockey Club en 1952, se verifican respuestas a distintos programas con imgenes arquitectnicas divergentes segn el encargo. V. A.
ACOSTA, Wladimiro [Konstantinowsky, Wladimir] (n. Odessa, 1900; m. Buenos Aires, 1967). Ruso, arquitecto. Lcido y comprometido representante de las posiciones polticas y culturales ms avanzadas de la arquitectura europea en los aos veinte, su trayectoria en la Argentina emblematiza las fuertes diferencias que distinguan el "modernismo" local de sus modelos externos. Defendi empecinadamente la necesidad de una arquitectura como solucin de problemas concretos prestando especial atencin a las condiciones climticas locales; sostuvo la vinculacin entre arquitectura y ciudad; procur aportar soluciones para los sectores sociales ms carenciados; fue dueo de una especial sensibilidad plstica y creativa. Su verdadero nombre era Wladimir Konstantinowsky, aunque el apellido era, a su vez, una transformacin del originario Acosta con que su abuelo, un ingeniero de los ferrocarriles espaoles, lleg a Rusia para trabajar en su
especialidad. Educado en un ambiente de alto nivel econmico y cultural, en 1911 ingresa en la escuela de Bellas Artes de Odessa, de donde egresa en 1917 con el ttulo de Bachiller y Tcnico en construccin. Iniciada la Primera Guerra Mundial, participa de ella como artillero. En esos aos, Wladimiro Acosta (WA) experimenta el impacto de la Revolucin Bolchevique. Primero la ve con simpata y luego con preocupacin al compartir con su compaero Gregori Warchavchik (GW) situaciones extremas como la culminacin de las persecuciones a la familia de aqul. En 1919, durante la ocupacin de Odessa por Inglaterra y sus aliados, ambos viajan a Italia con el objeto de continuar sus estudios de arquitectura. Se establecen en Roma y comienzan a trabajar con Marcelo Piacentini, uno de los principales arquitectos del momento. Esta vinculacin refleja su situacin ambigua: por un lado, Piacentini era un ferviente defensor de la clasicidad mediterrnea y romana en particular, rasgo desde el cual, apoyaba al movimiento fascista, a tal punto que llega a formar parte de la Academia y a ser una de las principales figuras culturales del rgimen. Pero simultneamente Piacentini es el primero en divulgar, en 1921, la "nueva arquitectura", bautizando la produccin de sus compatriotas como producto de "capataces respetuosos" y reivindicando especialmente las experiencias francesas en el campo del hormign armado. Cabe comprender, adems, que en 1921 el fascismo no estaba an conformado con todas las caractersticas "negras" que luego lo fueran definiendo: era an un movimiento parlamentario; tena por lder a un ex director del peridico socialista Avanti y era apoyado por las fracciones ms radicales de la cultura italiana, comenzando por el Futurismo. Existen constancias de que en 1921 WA conoce los textos de Le Corbusier publicados en L'Esprit Nouveau; es fuertemente impactado por la casa Schwob, a la que utiliza como referente para uno de sus primeros proyectos conocidos, y tambin por Teo Van Doesburg y el Neoplasticismo de "De Stijl". En el perodo romano, WA cursa estudios en la Escuela Superior del Instituto de Bellas Artes de Roma, donde obtiene su ttulo de Licenciado en Arquitectura. Como Profesor de Diseo Arquitectnico ejerce la docencia en 1920 y 1921. De esos aos son sus primeros proyectos conocidos: las "viviendas econmicas apareadas", el "proyecto residencial en Tien-Sin" y las viviendas para la ciudad jardn Aniene en Roma. El segundo refleja ya las influencias neoplsticas sealadas. En 1922 se traslada a Alemania y pasa los primeros tiempos en Berln. Aqu experimenta el impacto de la inmensa y diversa vida artstica de la ciudad y es atrado por el Expresionismo y especialmente por el trabajo de Mendelsohn, como lo evidencia su proyecto de resistencia Grunewald. En Berln trabaja como bailarn, actor y escengrafo; sus trabajos para Fausto, el
Mercader de Venecia y Macbeth son los ms notables. Simultneamente cursa estudios de ingeniera y urbanismo en la Escuela Tcnica Superior de Charlotenburg y de tecnologa del hormign armado en el laboratorio del Instituto de Tecnologa de Mecklemburg. Estos estudios se reflejan en ejercicios como la casa modular de acero. Sus principales proyectos de este perodo son: la sede de la firma Samt und Seide, con el que obtiene un primer premio, la casa para Dalhem y la casa Belling en Berln. Es en los aos inmediatamente posteriores cuando toma contacto con los hermanos Luckhardt y sus socio Anker, figuras de primera lnea del Expresionismo en Frankfurt. En el estudio de los Luckhardt se desempea en distintos roles y llega a colaborar en el concurso para el proyecto de las Escuelas Profesionales de Tempelhof, en el cual obtienen el primer premio. En la produccin de estos aos, la influencia del Expresionismo es evidente en el manejo contrastado de la luz, en las distorsiones de elementos y en el despojamiento dramtico de sus escenografas. En el caso de las arquitecturas, esa influencia est mediada por la traduccin a formas constructivas que el expresionismo "de ideas" de la primera poca realiza en torno a los comienzos de la dcada del veinte. Esta traduccin ha sido descripta claramente por otro de los protagonistas del movimiento, Adolf Behne: si para algunos la bsqueda de una "arquitectura transparente" era el objetivo principal, se trataba de elaborar constructivamente esa "transparencia", por un lado capturando la "luz"; (para esto contribuiran el vidrio, el blanco de los muros), pero adems y, sobre todo, elaborando una militante "transparencia funcional"; "militante " en sentido real. Debe recordarse que el grupo del Arbeitsrat fr Kunst provena del ncleo expresionista. Pero, para los expresionistas, el programa no era el de un socialismo de tipo poltico -y en esto se diferenciaba de los partidos de izquierda-, sino de un socialismo "transpoltico", capaz de realizar un programa integral de "reforma de vida", como reclamaba Bruno Taut. Pasados ocho aos de su residencia en Alemania, WA decide emigrar. Para muchos grupos de la vanguardia centroeuropea, frente a una civilizacin-metropolizacin asociada con la sombra, el fro, la artificiosidad, la indiferencia, la meta por conseguir se condensa en la idea del Sur, sede de la luz, la autenticidad, la transparencia, el calor. Compartiendo muy probablemente esta utopa, pero tambin en la bsqueda de una sociedad menos agitada y agresiva y de mejores posibilidades de trabajo, WA se pone en camino del verdadero Sur: el del continente nuevo y en pleno movimiento de crecimiento. Cuenta con algunos amigos rusos en buena posicin social que se disponen a introducirlo en la
sociedad ms pujante de ese sur americano: la de la Repblica Argentina. Llegado a Buenos Aires en 1928, se conecta con el arquitecto Alberto Prebisch (v.), quien pareca ms cercano a algunas ideas de la vanguardia europea, y trabaja con l unos meses. En realidad, ms all del radicalismo esttico de sus posiciones, ligado a la elite oligrquica, Prebisch estaba muy lejos del programa mstico y de reforma social del que WA haba formado parte hasta entonces. Es que en la Argentina ambos polos, el del radicalismo esttico y el del radicalismo social, se presentaban divididos a travs de grupos artsticos antagnicos: el de "Florida" y el de "Boedo". Los primeros, si bien no rechazaban per se las preocupaciones sociales, las eliminaban taxativamente de la especulacin artstica; los segundos, y particularmente los ncleos claramente socialistas, anarquistas y comunistas, repudiaban abiertamente todo intento de abstractismo o experimentacin fuera de los cnones realistas. WA no tarda demasiado en advertir el problema y la opcin a que ste lo somete y prefiere, al menos por el momento, intentar una jugada alternativa trasladndose nuevamente, esta vez al Brasil. De todos modos, a lo largo de los meses transcurridos desde su llegada, contina paralelamente su propia produccin, registrando el impacto de las nuevas condiciones, especialmente en la ciudad. En efecto, sus principales contribuciones de ese ao fueron un conjunto de ensayos de casas mnimas adaptadas a las condiciones de los lotes caractersticos del urbanismo espaol, con 8,66 m de frente y largos diversos hasta alcanzar los 50 m, y los comienzos de la formulacin del City Block. Las primeras alcanzarn una expresin ms acabada en 1932, en las viviendas suburbanas SR en Santa Fe; la propuesta consiste en una variante intermedia entre la casa chorizo (v.) y la casa compacta. Al primer tipo corresponde la ristra de dormitorios, bao y alero-garage ubicados sobre la medianera y el consiguiente patio lateral que as se genera; al segundo, la ocupacin de las diez varas con edificacin, atravesando sobre el terreno un recinto mayor, el living. El del City Block (v.) es un proyecto complejo en cuya elaboracin trabaja desde 1928 hasta 1935. Para comprenderlo, es necesario referirlo a las dos experiencias de las que parte su reflexin; esto es, la "Grosstadt" de Ludwig Hilberseimer y el rascacielos cruciforme de Le Corbusier (v.). Debe recordarse que la Grosstadt hilberseimeriana consista en una concentracin absoluta de las funciones
metropolitanas, lo que se obtiene mediante bloques que bordean gigantescos predios y entre los cuales se intercalan placas verticales. El trabajo se produce en los niveles inferiores, la habitacin en los superiores; la circulacin de medios mecnicos ocupa la planta de tierra y los peatones disponen de circulaciones a nivel de las terrazas de los bloques perimetrales. El rascacielos cruciforme haba sido empleado por LC en su propuesta para la ciudad de tres millones de habitantes de 1923, y fue tambin un protagonista fundamental del Plan Voisin de 1928. En el City Block, WA fusiona estos dos proyectos con el damero porteo. Adems del tipo de torre, las diferencias ms importantes que pueden observarse en relacin con las ideas de la Grosstadt son dos, y consisten en la concepcin de la totalidad y en la relacin interior-exterior. La primera registra la posicin conciliadora que caracteriza a WA en comparacin con sus maestros y colegas de la vanguardia alemana. Mientras la Grosstadt de Hilberseimer se presenta como un todo inescindible que como tal constituye una utopa absoluta, una indicacin de las propias contradicciones del mecanismo metropolitano, formulndose como una solucin modular parcial, sin un lmite preciso, la de WA se presenta como una alternativa posible de reforma. Esta misma necesidad de conciliacin se expresa en la relacin interior-exterior. El aventanamiento de los bloques de la Grosstadt consiste en vanos pequeos, los imprescindibles para la solucin de las necesidades biolgicas de los habitantes con "mxima racionalizacin" y mnimo gasto. En esta solucin, todo naturalismo, todo "mstico" resto de "nostalgia por la tierra" ha sido brutalmente eliminado. Apelando a las ventanas corridas y al courtain-wall de la solucin corbusierana, y agregando unas titubeantes masas arbreas en los niveles peatonales, WA da cuenta de las contradicciones del Expresionismo frente al fenmeno metropolitano y manifiesta sus dudas y su necesidad de mediar. Su viaje a Brasil no constituye una decisin arbitraria sino un paso posible previsto de antemano que tiene sus antecedentes en sus aos romanos. Cuando decide su partida hacia Alemania, su compaero Warchavchik se le haba adelantado en el camino hacia el Sur, emigrando al Brasil como empleado de una empresa constructora italiana. En San Pablo, GW haba entrado inmediatamente en contacto con un grupo de pintores, escultores y poetas -entre los que se encontraba otro ruso, Lasar Segall - que en 1921 haban iniciado un movimiento favorable a la renovacin artstica radical con la llamada "Semana del Arte Moderno". Los modernistas paulistas estaban estrechamente vinculados a movimientos sociales de distinto signo que, como el "tenentismo", sacudan a la segunda repblica. WA
viaja a San Pablo, donde es muy bien acogido por su viejo amigo y all proyecta varias casas para el Dr. Walter Treuherz, el profesor J. K., el pintor A.S. y el periodista R. de P. En 1930 tuvo lugar en Ro de Janeiro el Congreso Panamericano de Arquitectura, en el que WA participa junto a GW. Cuando aos despus l menciona ese evento, afirma que no se escucharon all sino voces anacrnicas. Llama la atencin que no registre la presencia de una ponencia explosiva y de extremo radicalismo como fue la de la "Ciudad del hombre desnudo", imaginada por Flavio de Carvalho, de tanta afinidad con algunas de sus ideas. Lo que en Ro debe haberlo indudablemente impactado es la casa que GW haba construido para Max Graf. Si hasta estos aos puede observarse que la arquitectura de WA se concentra en volmenes y plantas de formas regulares, a partir de aqu aparece en ella un tema que ser decisivo para la formulacin del sistema Helios y que consiste en la separacin entre cuerpo y piel, o entre volumen y membranas perimetrales. Esta caracterstica se registra por primera vez en la ltima casa proyectada en San Pablo, la del periodista R. de P. Si bien la revolucin encabezada por Getulio Vargas da en un primer momento un importante lugar al movimiento renovador, y en diciembre de 1930 Lucio Costa comienza a encarar la reforma de la Escuela de Arquitectura incorporando a GW como una figura central, en lo primeros meses de 1931 WA vuelve a Buenos Aires. No es improbable que, frente a los acontecimientos de octubre de 1930 y teniendo en cuenta la importante participacin en los mismos de la principal fraccin socialista de la ciudad, WA pueda haber imaginado unos acontecimientos en paralelo con los sucesos de Ro. Si fue as, no debi pasar mucho tiempo para comprobar las importantes diferencias y el carcter profundamente conservador del nuevo rgimen. A partir de entonces y hasta 1947, WA residir en forma permanente en Buenos Aires. Desde su llegada, debern transcurrir ms de diez aos para que construya su primera obra. Entre tanto, su reflexin terica es intensa y pueden observarse dos perodos, aunque no separados con nitidez. En la primera parte de los aos treinta, sus arquitecturas expanden por un lado las bsquedas de "reforma de vida" y por otro el descubrimiento plstico de Ro y la relacin libre volumen-piel. Simultneamente, su crtica a la ciudad se radicaliza en la direccin "expresionista" antes mencionada y vira hacia el antiurbanismo de un Soria o un Ginsburg. En la segunda parte de la dcada comienza a apagarse su impulso plasticista, y WA manifiesta una prdica social explcita y un cada vez ms obsesivo determinismo climtico.
El hecho ms destacable de la primera parte de este perodo es la invencin del sistema "Helios" en 1932. En su versin elemental, dicho sistema consiste en un corte aterrazado, protegido del sol con una losa visera ubicada en el nivel de la cubierta, aunque puede hacerse ms complejo incorporando placas verticales u otras horizontales a la piel exterior de proteccin. "Helios" ser desde entonces una constante en la arquitectura de WA, quien ensaya en esos aos con casas individuales como la del barrio de Flores, o colectivas, como en los conjuntos para los alrededores de Buenos Aires, o en los grandes edificios de las nuevas versiones del City Block. A la influencia esttica ya mencionada pueden agregarse ciertas experiencias corbusieranas, como las losas horizontales de la casa de Stuttgart o, ms explcito, el tratamiento de los planos horizontales de la casa de Cartago. Tambin Gropius (v.) haba trabajado con volmenes y losas visera en sus casas en serie de 1921; algo que Breuer desarroll con sus "casitas 1927". Ya hemos sealado el temprano inters de WA por el neoplasticismo holands. Adems de estos motivos estticos, en la creacin de "Helios" fue decisiva la influencia de la tradicin centroeuropea del Terrasentyp , de gran importancia en la arquitectura hospitalaria, pero extendida a otros programas especialmente por Doecker. A esto deben agregarse las prcticas difundidas por el naturismo en el medio local. Las primeras versiones cruciformes del City Block fueron corregidas y el paso siguiente consiste en el abandono de la idea de reforma urbana y el paso a una frmula de ciudad lineal y ocupacin total del territorio. El resultado de esta primera parte de su trabajo en la Argentina es un libro publicado en 1936, Vivienda y ciudad. De su paulatina insercin en el medio social local dan cuenta algunos datos, como su amistad con Alberto Gerchunof, su casamiento con Telma Reca, o sus vnculos con el Concejo Deliberante, as como su participacin con el rol de jurado en el Concurso Urbanstico del "Parque de Retiro", y luego su labor de asesor para el estudio del Cdigo de Edificacin. En 1935 comienza a colaborar en Actualidad , una publicacin de intelectuales de izquierda, y es designado representante oficial de los CIAM (v.) en la Argentina. La segunda mitad de los aos treinta y los primeros cuarenta fue probablemente el perodo ms fructfero de la vida de WA como arquitecto. Es entonces cuando realiza o imagina el conjunto de las que constituyen sus obras ms importantes: las casa de Villa Urquiza (1934), Villa del Parque, La Falda, Baha Blanca, Ramos Meja (1939), Punta del Este (1940), Calp en
Rosario (1942), Castelar (1944), y los edificios de la Colonia Oliveros (Santa Fe, 1939), Figueroa Alcorta (1942), y el primer proyecto de la Casa colectiva del Hogar Obrero (1941). Esas casas se caracterizan por un estudio meticuloso de las orientaciones y el funcionamiento del sistema Helios, por apelar a una combinacin equilibrada de superficies y formas abstractas con materiales rsticos, especialmente en los basamentos, y por la gran libertad de sus agrupaciones en planta, muy lejanas de la rigidez geomtrica de sus primeros trabajos. Por otra parte, en la misma medida en que sus programas se hacen cada vez ms "burgueses" y "tradicionales", pese a tener como clientes a artistas, profesionales o intelectuales, crece su necesidad por dar carcter "cientfico" a su organizacin arquitectnica basndose en el tema de las orientaciones, casi con exclusin de otros determinantes. Es as como a lo largo de perodo 1937 a 1945 realiza estudios sobre bioclimatologa y acondicionamiento fsico de los edificios bajo la supervisin del Dr. Walter Knoche. El proyecto para el Hogar Obrero constituye un intento de poner en prctica los temas que haba ensayado en Vivienda y Ciudad, particularmente sus ltimas propuestas para el City Block, pero una gran cantidad de inconvenientes lo separan y desvinculan de la solucin definitivamente construida. Quizs por este motivo, el edificio de Av. Alvear parece ser un gran esfuerzo por responder a las condiciones de la ciudad en tanto tal, con sus reglamentos, sus predios y su tipologa. Simultneamente, y dando testimonio de una industria de la construccin con nuevas potencialidades, el repertorio de materiales empleados con sabidura y delicadeza constructiva muestra a un WA que critica la relativa indiferencia por la "cuestin material" como fuente de expresin que caracteriza su obra anterior. A partir de estos aos, la biografa arquitectnica de WA pierde consistencia mientras se acrecienta su actividad como conferencista, terico y docente. En 1947 parte de la Argentina y proyecta la excelente Escuela unificada de aplicacin del Instituto Pedaggico en Caracas. Viaja en 1948 a Guatemala, donde acta como asesor del gobierno. Tambin visita los Estados Unidos donde dicta una serie de conferencias, para luego volver a la Argentina. Realiza un par de casas (Giardino-Nastri y Levinton) y en 1954 vuelve a trasladarse a los Estados Unidos, donde no consigue trabajar aunque dicta conferencias en varias Universidades, como Harvard y Cornell. A fines de los aos cincuenta y principios de los sesenta centra su actividad en la Universidad de Buenos Aires, en la que, venciendo muchas dificultades, es designado Profesor Ordinario en 1957. Ejerce una poderosa in-
fluencia docente y con algunos de sus discpulos produce, por encargo de la Universidad de Buenos Aires, su ltimo gran proyecto: la Unidad Vecinal de la Isla Maciel, en la ribera sudeste del Riachuelo. El conjunto articula unidades de distinto tipo y es producido con gran rigor y economa de recursos, conservando rasgos de la riqueza volumtrica que caracterizara a sus primeras obras. En los ltimos aos de su vida se acenta el tono ideolgico de su propuesta y as, entusiasmado por los cambios operados por la revolucin, visita Cuba en 1962 y se sera el ltimo de sus viajes. Wladimiro Acosta muere en la ciudad de Buenos Aires, el 11 de julio de 1967. Tres aos ms tarde, su esposa Telma Reca publica, ayudada por ex discpulos, una obra pstuma, Vivienda y Clima. P. L. ADAMS, Richard (n. Escocia 1792, m. Buenos Aires 1835). Arquitecto y pintor; formado profesionalmente en la escuela del Neoclasicismo britnico de comienzos del siglo XIX; se integr con su familia a un grupo de 250 escoceses convocados por los hermanos Juan y Guillermo Parish Robertson, con destino a un pueblo a fundarse en la frontera bonaerense, dentro del plan de colonizacin que se financiara con el emprstito contratado por la provincia de Buenos Aires con la casa Baring Brothers, de Londres. El 8 de agosto de 1825 lleg a Buenos Aires ese contingente, integrado tambin por el agrnomo Juan Tweedie, ex director del Jardn Botnico de Edimburgo, dos agrimensores, un constructor, nueve albailes, un herrero y cinco carpinteros, es decir los recursos humanos requeridos para fundar el pueblo del que Richard Adams sera arquitecto. Pero, al no haberse concretado avance alguno en el plan de colonizacin, los escoceses fueron asentados en las estancias Santa Catalina y Monte Grande (partidos de Lomas de Zamora y Esteban Echeverra) de casi 2.500 hectreas en total, pertenecientes a los Robertson, que los contrataron como arrendatarios. La organizacin del establecimiento rural segn los usos y costumbres de Escocia, y la cobertura de sus necesidades de
vivienda y produccin, fue la primera obra de Richard Adams, y en 1828 se haban construido treinta edificios de mampostera, con ciento cuarenta y cinco habitaciones, cuarenta y siete ranchos con setenta aposentos, una capilla presbiteriana, y la casa principal. Nada se conoce acerca de la desaparecida capilla, pero s de la residencia Robertson en Santa Catalina, que era un interesante ejemplo de aplicacin de cnones neoclsicos en un edificio rural, cuya volumetra prismtica, definida por un techo plano, realza la portada central jerarquizada en ambos costados por pilastras apareadas de orden drico, y un frontis clsico alineado con la cornisa; por detrs, tambin como volumen prismtico, sobresala un alto mirador con azoteas cercadas por pretiles de hierro, con pilares de mampostera en los ngulos. En ese desaparecido edificio logr Adams una buena simbiosis del Neoclasicismo con la tradicin mamposteril del campo bonaerense, segn el gusto de la poca. El establecimiento de los Robertson fracas hacia 1829; sus arrendatarios se dispersaron, y el arquitecto Richard Adams qued establecido en la ciudad de Buenos Aires, donde el neoclasicismo acadmico estaba materializado en obras del final del virreinato, como las recovas de la Plaza Mayor, y del perodo rivadaviano como la fachada dodecstila de la catedral. En la capital bonaerense pudo concretar su obra de mayor trascendencia: el templo britnico de San Juan Bautista, en la calle 25 de Mayo entre Pern y Sarmiento, iniciado el 5 de mayo de 1830 y habilitado el 6 de mayo de 1831; fue proyectado y dirigido por Ricardo Adams, quien compuso un prtico hexstilo de orden drico en la fachada, y un interior de tres naves con cielorrasos planos, separadas por dos lneas de columnas jnicas. A fines del siglo XIX, se remodel el interior en orden corintio, pero el exterior conserva sus rasgos originales; es actualmente la catedral anglicana de Buenos Aires.
El segundo templo protestante bonaerense fue la iglesia presbiteriana escocesa de San Andrs, en la calle Piedras entre Rivadavia e Hiplito Yrigoyen, donde Adams aplic el mismo partido arquitectnico del templo anglicano, con las variantes de utilizar orden jnico en la fachada y corintio en el interior. La piedra fundamental se coloc el 25 de febrero de 1833; las obras fueron dirigidas por Adams hasta noviembre, y se reanudaron en abril de 1834 a cargo del arquitecto Prspero Cateln, hasta la inauguracin realizada el 25 de abril de 1835. El templo debi ser demolido en 1893 al abrirse la avenida de Mayo, cuyo trazado absorbi gran parte de la parcela que ocupaba. Durante el ao 1833, Richard Adams tambin proyect y dirigi la construccin del segundo Cementerio Protestante de Buenos Aires (hoy Plaza 1 de Mayo), cuya traza interior diagram utilizando las medianas y los diagonales de la manzana como vas de circulacin, en cuyo punto central de convergencia situ la capilla, diseada segn el lineamiento neogtico correspondiente al tipo de iglesia rural inglesa del siglo XIII, con bside rectangular y pequeas naves laterales, manteniendo el acceso en el extremo de la nave principal, cuya diminuta masa se aligeraba con los vanos de corte ojival, pinculos de altura sobresaliente y cornisamientos almenados. Si el diseo con lenguaje neogtico fue en Buenos Aires una novedad estilstica absoluta, la utilizacin de las diagonales de la manzana como ejes de implantacin de la capilla central del Cementerio fue una originalidad compositiva. Richard Adams fue, por lo tanto, una figura clave en la evolucin de los lenguajes arquitectnicos de Buenos Aires; porque sus templos anglicano y presbiteriano han sido los primeros ejemplos de arquitectura Neogriega, cuando prevaleca la tendencia Neorromana por las sucesivas influencias acadmicas espaola y francesa, y porque adems fue uno de los protagonistas de la
irrupcin del movimiento romntico, que se desarrollaba entonces en Europa, y al cual est ligada ntimamente la corriente Neogtica, en especial la de escuela britnica y sus irradiaciones internacionales. (v. Romanticismo, arquitectura del) De la labor pictrica de Richard Adams, subsisten los leos que representan la quinta del Ministro Ingls (1826) y dos vistas de Buenos Aires desde el ro (hacia 1834). En poder del doctor Jos Mara Mariluz Urquijo se conserva una litografa, procedente de la coleccin Gonzlez Garao y nica conocida, que representa los diseos originales de Adams para la Catedral Anglicana de Buenos Aires. Sobre otros cuadros, dibujos y retratos de su autora, hay slo referencias. Posey una selecta pinacoteca personal, y una biblioteca sobre arte y arquitectura, que fue vendida despus de su fallecimiento. Bibliografa: James Dodds, Records of the Scottish Settlers in the River Plate and their Churches, Buenos Aires, 1897; Bonifacio del Carril, Monumenta Iconogrfica, paisajes, ciudades, tipos, usos y costumbres de la Argentina, 1536 - 1860 . Buenos Aires, Emec, 1964; Alberto de Paula, "El arquitecto Richard Adams y la Colonia Escocesa de Santa Catalina," en: Anales del Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estticas , n 21, Buenos Aires, Universidad de Buenos Aires, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, 1968. A. D. P. ADMINISTRACION NACIONAL DE LA VIVIENDA. (ANV) Organismo autrquico encargado del problema de la vivienda econmica creado por decreto-ley 11.157/45, presidida por el Secretario de Trabajo y Previsin, reemplazando a la Direccin Nacional de la Vivienda (v. Inters Social, Vivienda de; Direccin de la Vivienda). ) En 1947 pas a depender del Banco Hipotecario Nacional (v.) y en 1957 qued integrada definitivamente al mismo.
La existencia del organismo como ente autrquico fue breve y dificultosa, poniendo de manifiesto el carcter problemtico de estos primeros intentos de implementacin de planes de vivienda, ubicados adems en un contexto poltico y estatal en continua transformacin, como es el de los aos 45-47. Durante gran parte de 1945 su Consejo Directivo estuvo acfalo en sus 4/5 partes. En marzo de 1946, la reorganizacin del sistema bancario, al nacionalizarse el Banco Central, coloc bajo una superintendencia nica a varias entidades autnomas, entre ellas la ANV. En junio de 1946 fue intervenida por orden del Banco Central, nombrando interventor al Dr. Carlos Lenhardtson. Lo importante de este organismo para la historia de la vivienda, ms que su accin concreta, que no fue efectiva, fue las facultades con que se lo cre, ya que sus funciones y atribuciones eran mucho ms amplias que las de las entidades que lo haban precedido, como la Comisin Nacional de Casas Baratas (v.) y la Direccin de la Vivienda (v.). En efecto, sus principales funciones eran las siguientes: - Construir, adquirir, alquilar y vender vivienda econmica. - Proporcionar recursos a autoridades locales, entidades pblicas, sociedades cooperativas, etc., para la construccin de viviendas. - Declarar de utilidad pblica los terrenos y materiales destinados a tal tipo de construcciones, celebrando acuerdos directos con los propietarios, apelando a la expropiacin segn ley No. 189 y tambin adquiriendo tierras por licitacin pblica o privada. - Proponer el desarrollo racional de las ciudades. - Estimular el perfeccionamiento de la industria de la construccin. De esta forma, el organismo centralizador del tema de la vivienda, adems de amplias facultades en la materia, poda intervenir en la planificacin urbana, que de esta forma quedaba subordinada a la primera. Aunque de difcil realizacin -y de resultados posiblemente no del todo deseables -, es uno de los primeros intentos estatales en el mbito nacional de ligar planificacin fsica y vivienda. El mismo decreto creaba adems, el Fondo Nacional de la Vivienda, proveniente de fondos diversos, pero fundamentalmente de la emisin de "Bonos de edificacin y ahorro" o ttulos de Crdito Interno. Estas resoluciones se fundamentan en el informe elevado en 1944 por la Comisin Asesora de Vivienda Popular, creada en 1943, que estableca que el Estado
deba "ejercer una accin directa en el planeamiento, construccin y adjudicacin de viviendas, sin perjuicio de fomentar la actividad privada que conduzca al logro del mismo propsito". Cuando la ANV pas a depender del Banco Hipotecario en 1947, se encontraban en ejecucin las siguientes obras: Barrio "Villa Concepcin" (San Martn, Pcia. de Buenos Aires), 521 viviendas; Barrio Marcelo T. de Alvear (Capital Federal), 9 pabellones (174 departamentos); La Pampa, 24 viviendas individuales; La Rioja, 60 viviendas individuales. Bibliografa: Jos M. Pastor: "Administracin Nacional de la Vivienda", en Revista de Arquitectura n. 294, junio 1945. A. B. ADOBE. Masa de barro - mezclada a veces con paja para darle mayor consistencia- moldeada en forma de ladrillos, secada nicamente al sol. Se emplea en la construccin de paredes o muros. Su nombre proviene de la palabra rabe athob que significa ladrillo sin cocer. El adobe fue durante las primeras siglos de colonizacin espaola el principal elemento de construccin empleado en el pas. En la regin bonaerense y el litoral la escasez de piedra hizo que la totalidad de los muros de los primitivos edificios se realizaran con este material. De todos modos, en esta regin hmeda y con abundantes lluvias este tipo de muros no duraba mucho; se calcula que su tiempo de utilidad no superaba los siete aos. Para aumentar su conservacin las paredes exteriores deban ser cubiertas con alguna proteccin, generalmente de tejas colocadas como albardillas. Pese a este inconveniente, los adobes hechos con tierras amasadas, moldeadas y luego secadas al sol, se usaron con mucha asiduidad durante el siglo XVII, definiendo el tipo de construcciones de planta baja tpica de la poca. Sus medidas fueron similares a las de los mampuestos de tierra cocida. Su costo era inferior a estos ltimos, ya que la coccin de los ladrillos (v.) en regiones donde la lea era escasa los hacia un producto utilizable slo en las partes que deban ser necesariamente ms resistentes de la construccin. En las ciudades del NOA tambin fueron de adobe muchas de las construcciones de los siglos XVI y XVII, a pesar de que exista la posibilidad de construir en piedra.
El adobe sigui siendo durante el siglo XIX una modalidad constructiva de amplia utilizacin en el mbito urbano, sobre todo en zonas ssmicas y otras regiones de escasas precipitaciones y clima caluroso. Con posterioridad al terremoto que destruy Mendoza (v.), en 1861, los tcnicos consideraron como ms valido al sistema de adobes que al de ladrillo cocido para realizar la reconstruccin de la ciudad. Pompeo Moneta (v.), quin proyect varios de los edificios institucionales, observando los resultados del sismo en las construcciones antiguas de la zona, utiliz para la reedificacin un sistema mixto de estructura y cimientos de madera combinados con adobe, sistema que en pocos aos fue abandonado por la construccin en ladrillo con refuerzos metlicos, considerada ms racional y cientfica que la tradicional. En realidad, a fines del siglo XIX, la arquitectura de adobes comenz a ser cuestionada desde los foros cientficos y la esfera gubernamental desaconsejndose su uso en territorio urbano. Sin embargo, este procedimiento constructivo sigui siendo utilizado con gran asiduidad en la regin del NOA. Sobre todo en construcciones de tipo rural, en pequeos poblados y comunidades que, marginados de los procesos de modernizacin, continuaron con las prcticas constructivas tradicionales. A partir de la dcada del 60 del siglo XX, y en relacin con la revalorizacin del hbitat de los pueblos primitivos, la aparicin de grupos y movimientos alternativos anti-industrialistas, comenz a ejercitarse en el campo arquitectnico una revalorizacin de los materiales tradicionales propios de las culturas no afectadas por el proceso de industrializacin. Esta revalorizacin tuvo importantes repercusiones en la arquitectura de algunos pases del Tercer Mundo y un representante que alcanz renombre internacional: Hassan Fathy. En los ltimos aos, el tema ha tenido especial importancia en tres vertientes significativas: la restauracin de antiguas arquitecturas, los estudios sobre edilicia verncula, y las tecnologas alternativas. Por un lado, se presenta la urgencia de conservar y restaurar antiguos edificios construidos con barro; por el otro, el estudio de las arquitecturas vernculas ha revelado a los arquitectos nuevos modos de operar. Finalmente la crisis energtica, sumada al desarrollo del pensamiento ambientalista, han llevado a muchos gobiernos y grupos profesionales a revalorizar los modos tradicionales de construir, ms econmicos y carentes de agresividad hacia el medio ambiente. En ese sentido, pueden citarse las experiencias realizadas
en nuestro pas durante la dcada de 1980 y no slo en adobe sino en otros usos de la tierra cruda como material (v. Enchorizado, Tapia) entre ellas las del municipio de Humauaca que ha proyectado barrios utilizando el adobe y otras tcnicas tradicionales. Tambin el uso de la torta en techos efectuado por Eidea en Tilcara, o el uso de suelo cemento en Reconquista, Santa Fe. Bibliografa: Graciela Viuales: Diseo, historia y tecnologa de las arquitecturas de tierra cruda, Summa Temtica n 19, Junio de 1987; Silvia Cirvini: "Arquitecturas de tierra. Prototipos sismorresistentes en la Mendoza posterremoto (1863-84)", DANA , n.27, 1989. Carlos Moreno: De las viejas tapias y ladrillos, Buenos Aires, 1995. ADOQUINADO. Sistema de piedras escuadradas que se utiliza en la pavimentacin de calles. Los primitivos empedrados consistentes en piedras irregulares de todos los tamaos, asentadas sobre una capa de arena de ro, hacan muy dificultoso el trnsito por las calles. El mejoramiento de dicha situacin comenz con el uso del adoquinado. Los primeros adoquinados se hicieron en Buenos Aires entre 1865 y 1870. A mediados del siglo XIX la expansin de las ciudades, el crecimiento del transporte y, sobre todo, la colocacin de rieles para la generalizacin de los servicios tranviarios, hacen necesaria la pavimentacin. Sin embargo el proceso es lento y recin ser impulsado definitivamente a partir de la dcada del '80. Las tentativas fomentadas por el Estado y los particulares son variadas. En 1882 se plantea la posibilidad de formar una gran colonia penitenciaria en Puerto Deseado para fabricar adoquines con la mano de obra de los presidiarios. Tambin, en 1882, se hace pblica la primera propuesta para utilizar adoquines de madera. En 1883 el intendente de Buenos Aires, T. de Alvear, hace traer de Inglaterra una cantidad de adoquines con los cuales se pavimenta la calle del Parque (Lavalle); pero el ensayo
no prospera, ya que un dictamen de los ingenieros Balbn y Aguirre desaconseja el uso de la piedra britnica por considerar de mayor calidad la nacional. A partir de 1885 se produce una disputa comercial por la imposicin del sistema de granito o el de madera por los cuales compiten varias empresas. Durante este perodo ambos sistemas coexisten. Para 1886 existen en Buenos Aires 65 cuadras de adoqun comn; 4,5 cuadras macadam de madera; 26 de empedrado comn; 36 de empedrado mixto. A partir de 1893 se comenz a utilizar en forma obligatoria el adoquinado sobre base de concreto y tambin de hormign, abandonndose en forma definitiva el sistema de asentamiento sobre arena. Para 1901 los sistemas seguan coexistiendo con la siguiente disposicin: adoquinado de madera, 424 cuadras; asfalto, 133; adoqun de granito con base de concreto, 332; con base de hormign, 963; con base de arena, 1402; con empedrado comn, 143; con empedrado mixto, 643; total: 4184 cuadras pavimentadas. Las cifras muestran la declinacin del empedrado comn, pero tambin del macadam de madera y la aparicin del asfalto. De todos modos, durante las primeras dcadas del siglo, el adoquinado es la tcnica ms generalizada de pavimentacin, extendindose a las ciudades del interior y tambin a las pocas rutas pavimentadas como es el caso de la Nacional n 1. Posteriormente a esa fecha, por su costo e incomodidad relativa frente a otros sistemas, ser reemplazado definitivamente por el asfalto o el Hormign articulado. Bibliografa: AAVV.; Diccionario Histrico Argentino , Buenos Aires, 1953. AEROPUERTOS: El sistema nacional de aeropuertos comerciales fue planificado inicialmente entre 1943 y 1955 (gobierno revolucionario 1943-6 y peronista 1946-55), momento de ampliacin del trfico areo nacional e
internacional. En el perodo se construyeron slo los ms importantes (Ezeiza, Aeroparque, Crdoba, Ro Gallegos, Mendoza, entre otros) y se realizaron nuevos emprendimientos a principios de la dcada del 60. La mayor parte de los proyectos y la ejecucin fue realizada por la Direccin de Infraestructura Aeronutica de la Secretara de Aeronutica (creada en 1945). Actualmente la red de infraestructura comercial est compuesta por sesenta aeropuertos y aerdromos, de distinta capacidad y nivel de equipamiento. Los antecedentes de las construcciones de los aos 40 y 50 se registran en dcadas anteriores. La aeronavegacin comercial se inici en Argentina a fines de la dcada del 10 como correo areo. En la dcada siguiente se hicieron intentos sin xito para brindar servicios de pasajeros. El primer viaje transocenico se realiz a fines de la dcada del 20. En 1929 funcionaba en el pas una sola empresa area con servicios para pasajeros: Aeroposta, que recibi apoyo oficial a partir de 1933; en la dcada del 30, se contaban cuatro empresas para vuelos internos. L.A.D.E. (Lneas Areas del Estado) inici sus actividades con misiones de fomento dentro del pas en 1941. Los vuelos internacionales, a cargo de empresas extranjeras, se iniciaron en 1931, con la empresa norteamericana Panagra (Pan American Grace Airways ). Entre esa fecha y 1945 se incorporaron otras empresas extranjeras (Air France, British Airways , etc.). Los pocos aerdromos existentes eran precarios y carecan de pistas, consistiendo simplemente en un campo de aterrizaje de tierra, con hangares y equipamiento, e instrumental mnimo. El principal aerdromo de Buenos Aires era el de Morn. En este contexto, en 1935 se decidi la construccin de un aeropuerto para Buenos Aires (ley 12.285 /35), destinado a aeroplanos, hidroaviones y aeronaves, dentro de los lmites de la ciudad y el litoral fluvial adyacente, iniciativa que contaba con antecedentes legislativos (diputado Leopoldo Bard, 1925)
de
la
Direccin
de
Como tema de reflexin de la disciplina, los aeropuertos se difundan en la Revista de Arquitectura (v.) desde 1930. El debate sobre el tema, previo y posterior a la sancin de la ley dieron origen a una serie de proyectos: 1) Algunas propuestas lo ubicaban en la costa, sobre terrenos ganados al ro, en funcin de su accesibilidad desde el centro de la ciudad: Cmara Argentina de Comercio, en Costanera Norte y Avda. Sarmiento (1932); Direccin de Urbanizacin, Costanera Norte y de Avda. Dorrego (MCBA, 1934); Plan Director de Buenos Aires (1938, Le Corbusier (v.), Kurchan (v.), Ferrari Hardoy (v.)), en el Sur (Sarand); Luis Mara Bianchi, Costanera Norte y Avda. General Paz (V Saln Nacional de Arquitectura, 1943). En 1941 se fij por decreto esta ltima ubicacin como la ms ventajosa. 2) Otros proyectos planteaban la ejecucin de una isla artificial: Comisin de Urbanismo de la Sociedad Central de Arquitectos (v.), isla de forma triangular en el ro, frente al puerto, enfrentando la Plaza de Mayo (1938). En 1947 Amancio Williams (v.), a travs de un conjunto de esquemas, retomaba la idea de un aeropuerto en el ro, en una propuesta que planteaba varias discusiones. Por un lado, pretenda ser una crtica a la eleccin definitiva de Ezeiza (1945), que se analizar ms adelante. Por otro, discuta con la idea de "isla artificial" de relleno, propuesta por la SCA. Su proyecto era un sistema de pistas de hormign elevadas sobre el agua y sostenidas por un sistema estructural de prticos con voladizos, en el cual las columnas estaban fundadas en el lecho del ro. El aeropuerto se situaba mas lejos de la costa que en la propuesta de la SCA y se conectaba con ella a travs de un puente carretero sobre el ro. El modelo de Williams no era la isla, (perteneciente al mundo de la naturaleza) sino el portaaviones (una creacin del mundo de
la tcnica). Se basaba en una sugerencia de los croquis realizados por Le Corbusier en Buenos Aires (1929), que ubicaban el aeropuerto en el medio del ro y frente al centro de la ciudad, tema que no retom en el Plan Director de 1938. El proyecto constitua una reflexin sobre la relacin entre el hombre, la tcnica y la naturaleza, planteando frontalmente trminos que estaban en el debate, ya que formaban parte del imaginario social generado alrededor de la aviacin, pero que no en todos los proyectos se exponan claramente. La idea de "aeroisla" fue retomada en varios proyectos posteriores como alternativa al Aeroparque Jorge Newbery, por ejemplo, en el Plan Regulador de Buenos Aires (1959). 3) Finalmente, a fines de la dcada del 30 surgieron propuestas, aunque minoritarias dentro del debate, que defendan una localizacin mediterrnea: el coronel Jorge B. Crespo en La Matanza, sobre la Avenida General Paz (1940); el ing. Ivn Romano en el Bajo Flores, junto al Riachuelo (1944). Argumentaban que los hidroaviones tendran una importancia limitada en el futuro y por lo tanto no era necesario subordinar la localizacin del aeropuerto al ro. Como elemento comn a todos los diseos de este momento (1930-44), debe sealarse que consistan en general en tres o cuatro pistas dispuestas a 45 , y su superficie no superaba las 200 has. En los primeros aos 40, los progresos de la navegacin comercial que se insinuaban para la posguerra agregaban otros elementos que transformaban las decisiones previas. La aplicacin industrial civil de los avances registrados en el terreno militar durante la Segunda Guerra Mundial, introdujo importantes cambios en los diseos y en la produccin de aviones, que aumentaron las perspectivas de la aeronavegacin comercial. Este fue el momento en que se comenz a pensar en el avin como el transporte de masas del futuro. El gobierno revolucionario (1943-46)
dio impulso al tema, tanto en el terreno comercial como en el militar. Con respecto al primero, se formaron empresas mixtas de aeronavegacin, que modernizaron sus flotas, en base a las cuales fue creada en 1950 Aerolneas Argentinas como empresa estatal. En cuanto al segundo, fue creada la Secretara de Aeronutica (a partir de 1949, Ministerio), que proyect el sistema nacional de aeropuertos y aerdromos, y se impuls la fabricacin de aviones en la Fbrica Militar de Aviones (Crdoba), que exista desde 1928. El nuevo gobierno cambi en 1944 la anterior localizacin fluvial del aeropuerto porteo y eligi el actual emplazamiento de Ezeiza, a 30 Km. del centro de la ciudad. Se consideraba que los aeropuertos de la posguerra exigan superficies mayores (1.500 o 2.000 ha) y dificultaban la ejecucin de proyectos sobre tierras ganadas al ro, ya que exigan una tecnologa de dragado inexistente en el pas y de difcil obtencin en otros pases, a causa de la depresin de la produccin posterior a la guerra. Para el emprendimiento se expropiaron aproximadamente 7.000 has y se construy una autopista de comunicacin con la ciudad (A. Ricchieri), hecho que signific una amplia operacin territorial (viviendas, balnearios, instalaciones deportivas, forestacin, etc.) sobre el SO del Gran Buenos Aires, con importantes consecuencias urbansticas sobre el rea y sobre la ciudad (v. Ciudad Jardn). La nueva localizacin fue muy discutida, ya que la ubicacin sobre el ro contaba con ms de una dcada de debate previo. Como en la mayor parte de los proyectos de aeropuertos, en el caso de Ezeiza se intentaba exaltar el moderno avance tcnico, en el aeropuerto y la autopista. Pero la presencia de la tcnica se atenuaba a travs de la creacin de mbitos naturales (forestacin) y de la incorporacin de programas sociales (esparcimiento y vivienda). La nueva localizacin enfrentaba tambin un punto de vista tradicional para mirar la ciudad, ya
que el aeropuerto tena un alto significado simblico como acceso a la ciudad, como puerta o fachada urbana. Tradicionalmente, ese lugar haba estado ocupado por el puerto y por consiguiente su escenario era el ro: Ezeiza propona una inversin del punto de vista, del ro a la pampa. El proyecto de Ezeiza fue realizado por el Ministerio de Obras Pblicas (v.), dirigido por el general Juan Pistarini entre 1944 y 1952 (Comisin de Estudios y Obras del Aeropuerto, dirigido por el ing. Jos Garralda). Se pensaba completar con un puerto para hidroaviones en el ro que fue proyectado en 1946 por el MOP, dentro de un amplio plan de sistematizacin de la ribera Norte en Capital, pero no construido. Para Ezeiza, inicialmente se comenz a proyectar un sistema de pistas triangulares, con un edificio central. A fines de 1945, sobre la base de la observacin de la experiencia norteamericana (el pas ms avanzado en el tema), se adopt un sistema de pistas tangenciales, que se ejecutara en etapas, como el que se realizaba en el nuevo aeropuerto de New York: Idlewild. Finalmente, sin abandonar por completo el sistema tangencial, la ejecucin se limit a tres pistas triangulares, que an hoy operan. Los edificios del aeropuerto consistan en tres, de ubicacin central con respecto al sistema de pistas: aeroestacin, correo y aduana, y hotel, conectados entre s por los volmenes bajos de los espigones (construidos: 2). La construccin comenz en 1945 y fue inaugurado en 1949. En 1950 se construyeron los hangares, para lo cual se realiz un concurso de proyectos ganado por la Empresa Argentina de Cemento Armado, con asesoramiento norteamericano. Para esa oportunidad tambin existieron dos proyectos italianos dignos de atencin, por sus propuestas ms innovadoras: el de Pier Luigi Nervi ( v.) y el de la Organizacin Cantieri, de Miln. Su ubicacin ha sido un tema polmico, ya que las frecuentes nieblas mantienen inoperantes sus instalaciones. (La
frecuencia promedio de nieblas en Ezeiza es un 40% ms desfavorable que la de Aeroparque). Tambin el proyecto en s fue muy discutido, considerndose sobredimensionado para las necesidades del pas; sin embargo, la forma en que admiti ampliaciones, incorporacin de nueva tecnologa de aeronavegacin y nuevo instrumental a partir de la dcada del 60, demostraron en gran medida el acierto del proyecto. Se completaba con una autopista urbana hasta el centro de la ciudad, que durante el perodo 1943-1955 slo se ejecut parcialmente (Avda. Dellepiane), mientras que su traza se termin a fines de la dcada del 70 (AU1). En el mismo perodo (a partir de 1946) la Secretara de Aeronutica proyect el aeroparque metropolitano "Jorge Newbery". Cabe destacar que este proyecto fue algo posterior al de Ezeiza. Inicialmente fue pensado como un pequeo aeropuerto de uso militar, pero su proximidad con el centro de la capital pronto demostr su adecuacin para vuelos internos, frente al tiempo de traslado que exiga la localizacin de Ezeiza. De all que el Aeroparque se usara finalmente para como terminal de cabotaje, mientras que Ezeiza se converta en aeropuerto internacional. En 1948, se realiz un nuevo proyecto que practicaba ampliaciones, planteando un sistema de pistas triangulares, y una drsena para hidroaviones. Al no realizarse las expropiaciones necesarias, el aeroparque permanece hasta hoy con una nica pista. En la dcada del 60 registr nuevas ampliaciones de pistas, que avanzaron sobre los balnearios aledaos, acondicionndose estos ltimos edificios para uso del aeropuerto. En el perodo 1943-48 se planific la red nacional de aeropuertos y aerdromos, que tena por finalidad conectar la totalidad del pas sobre las bases de las rutas areas de las cuatro empresas mixtas que cubran el trfico en territorio nacional. Se consideraban aeropuertos de primera categora: Aeroparque, Morn, General Belgrano (Prov. Bs. As.), Salta, Crdoba y
Mendoza. Registraban un diseo de pistas triangulares o de pista nica, un sector de hangares y talleres y se prevea un edificio para la aeroestacin, cuyo diseo difera en funcin de las distintas condiciones climticas o paisajsticas. As, la aeroestacin de Crdoba (Pajas Blancas, 1948) o Salta (El Aybal, 1949), combinaban elementos formales ligados a imgenes modernas (volumetra simple, grandes paos vidriados, voladizos de hormign), con materiales locales, como revestimiento de piedra rstica o techos de tejas a dos aguas (Salta, Comodoro Rivadavia). La construccin se limit a los casos ms importantes: Ezeiza, Aeroparque, Mendoza (El Plumerillo), Ro Gallegos, Baha Blanca, Morn (afectado como base militar) y Crdoba (Pajas Blancas). Sobre 45 aeropuertos que operaban en 1949, slo los indicados (excepto Ro Gallegos) posean pistas de asfalto u hormign, mientras que los restantes contaban con pistas de tierra, o utilizaban simplemente un terreno sin delimitacin de pistas. Para 1960, siete aeropuertos ms haban mejorado en tal sentido su infraestructura (Resistencia -en 1970 se construye uno nuevo-; Ro Cuarto; Ro Gallegos; Rosario -Fisherton-; San Carlos de Bariloche; Salta -El Aybal- y Mar del Plata -Camet). [Potenze, 1987]. La situacin estaba posibilitada por el hecho de que los aviones de pistn utilizados en el momento (el Douglas DC-3 era el de uso ms frecuente en vuelos internos) no planteaban grandes exigencias de infraestructura para sus operaciones. Esta caracterstica cambi a principios de la dcada del 60, cuando se incorporaron a los servicios los aviones a reaccin, hecho que oblig a actualizar la concepcin, diseo y operacin de los aeropuertos. Adems, el trfico areo aument a partir de 1955: nuevas empresas extranjeras implantaron vuelos al pas; se elimin el monopolio estatal en vuelos internos, formndose nuevas compaas privadas (por ejemplo, Transcontinental, 1956; Austral, 1957) y un nmero importante de estados provinciales crearon empresas
areas con la intencin de vincular las capitales con el interior, aunque con xito variable (Aerochaco, 1957; LAPER (Entre Ros, 1967), etc.). En 1961 la Secretara de Aeronutica prepar un Plan General (decreto 10.633/ 6-12-61) que consideraba prioritario el acondicionamiento de Ezeiza, Baha Blanca, Concordia y Santiago del Estero. Aeroparque plante un caso particular, ya que sus posibilidades de crecimiento (extensin de pistas) era limitada. Adems, comenzaba a crear graves problemas ecolgicos (gases y ruido) en una zona densamente poblada, temas no contemplados en los diseos de los aos 40, ya que el tipo de aviones utilizados no los planteaban como relevantes. Se retomaron entonces los proyectos de construccin de una "aeroisla", idea que contina discutindose hasta el presente. En 1972, la Direccin de Infraestructura de la Fuerza Area estudi cuatro propuestas para el Aeroparque: su traslado a Ezeiza, la construccin de una "aeroisla" (isla artificial por refulado) al Norte de la Capital, un polder en Berazategui y un seadrome (losas flotantes) al Sur de Buenos Aires, ideas que retomaban propuestas de los aos 30 y 40. En este nuevo momento de modernizacin de la infraestructura se ejecutan obras como Jujuy (El Cadillal), con una aerostacin de importante arquitectura, por tratarse de un aeropuerto internacional, San Juan, Corrientes (Camb-Punta), Rosario, San Luis, Posadas, Iguaz. En general, cada uno de los aeropuertos ha sido remodelado y ampliado segn los cambios tcnicos de los aviones a recibir, y los requerimientos del trfico areo a servir, pero tambin las obras han dependido de la capacidad de inversin del pas. Esta ltima ha sido pobre, y en muchos casos la ausencia o desactualizacin de la infraestructura han implicado el levantamiento de vuelos o cambios de rutas. En general, en Argentina la navegacin area no ha alcanzado el desarrollo que registra en otros pases.
Los aeropuertos que registraron mayor actividad de transformacin fueron Ezeiza y Aeroparque. En 1977 se remodelaron y ampliaron a la vez los ms importantes del pas, a partir del Campeonato Mundial de Ftbol de 1978: Ezeiza (espign internacional), Aeroparque (sector Aerolneas Argentinas, con antecedentes en 1970, 1972 y 1974), Crdoba, Mar del Plata, Mendoza, y Rosario. Las obras se centraron sobre todo en la capacidad de las estaciones para recibir pasajeros, tanto desde el punto de vista cuantitativo (ampliaciones) como de su adecuacin a condiciones de un mayor confort (remodelaciones). Bibliografa: Boletn del Concejo Deliberante , n. 27/8, noviembre-diciembre de 1941. Ministerio de Obras Pblicas, Labor realizada y en ejecucin. Breve Resea , Buenos Aires, Kraft, 1947. Amancio Williams, "El aeropuerto de Buenos Aires", La Arquitectura de Hoy , abril de 1947. Secretara de Aeronutica, La aeronutica nacional al servicio del pas, Kraft, Buenos Aires, 1948. "Aeropuertos", Revista Nacional Aeronutica y Espacial, febrero de 1962. "Aeropuertos", Construcciones n 268, noviembre / diciembre 1977. Pablo l. Potenze, "Aviacin comercial argentina (1945-1980)", El Cronista Comercial , 1987. Anah Ballent, "Movimiento y reposo: imgenes rsticas y modernistas en la operacin territorial de Ezeiza ", 1994 (mimeo). A. B. AFTALION, BISCHOF, EGOZCUE, VIDAL. (ABEV). AFTALION, Fernando (n. Mar del Plata, 1943); BISCHOF, Bernardo (n. Buenos Aires, 1939); EGOZCUE, Mara Teresa (n. Buenos Aires, 1943); VIDAL, Guillermo (n. Buenos Aires, 1940). Estudio de arquitectura de amplia labor profesional a partir de la dcada de 1970. Se destaca por la exitosa participacin en concursos nacionales de anteproyectos, habiendo obtenido ms de 40 distinciones. Buena parte de su produccin inicial estuvo realizada en asociacin con los arquitectos Jorge Do Porto y Beatriz Escudero.
El estudio se forma desde del comn aprendizaje universitario y se ve potenciado por el primer premio logrado en el concurso para el Banco de la Provincia de Santa Cruz, en Ro Gallegos, obra que se realiza entre 1966 y 1968. Dicha experiencia permite al grupo proyectar a partir del estudio del clima riguroso de la Patagonia y las tradiciones constructivas regionales. As lo demuestran otras obras encargadas por el mismo banco: la sucursal Pico Truncado (1970) y Caleta Olivia (1970) o el edificio de vivienda y comercio de Ro Gallegos (1967- 1970), generadas a partir de la elaboracin de soluciones locales, sin abandonar la investigacin tecnolgica y la preferencia por la simplificacin de las respuestas funcionales basadas en un estructura de partido clara. A esta serie inicial, pueden adjuntarse otras obras realizadas en Patagonia durante la dcada de 1970 como: los conjuntos habitacionales de Comodoro Rivadavia (1975), Ro Gallegos (1970) y Ushuaia (1974- 1980). En esos mismos aos el estudio comienza a desarrollar otra lnea de investigacin en relacin a los edificios de alta complejidad funcional. En esta vertiente puede observarse una clara adscripcin a la arquitectura de sistemas (v.), a partir de una organizacin formal que privilegia las circulaciones y la exhibicin diferenciada de cada uno de los sectores funcionales. Este tipo de composicin puede observarse en algunos de los edificios construidos por el equipo como: el Hotel Termal en Presidencia Roque Senz Pea, Chaco, (1971- 1979), la Escuela de Oficiales Subalternos de la Armada en Puerto Belgrano (1970 1976) y la obra ms conocida del grupo: el Hospital Nacional de Pediatra (1973- 1983) (v. Hospital). A ello pueden sumrsele algunas experiencias en concursos no construidos como: el Departamento de Bomberos de San Juan (1968), el Auditorio de la Ciudad de Buenos Aires (1972), el Instituto de Vitivinicultura de Mendoza (1971), u otros proyectos de hospitales que siguen como modelo al de Pediatra: Materno infantil de San Isidro (1978), La Fra en Venezuela (1978), Alvear en Buenos Aires (1972). En todos estos ejemplos puede verse un inters experimental y una tendencia a formular una teora de diseo basada en la flexibilidad, el crecimiento, el uso de materiales prefabricados y desmontables que genera una esttica compartida por la mayora de los arquitectos de esa generacin y que comenzar a interrumpirse lentamente despus de 1973, cuando la crisis energtica mundial y la crisis poltica local, pongan en duda el optimismo tecnocrtico del desarrollismo. Sin embargo, es precisamente este equipo uno de los que no abandonar las plantas sistmicas a la hora de organizar programas complejos, como bien parece demostrarlo el concurso
del Mercado Nacional de Hacienda realizado en 1981, en el cual ABEV ganan el primer premio en colaboracin con el grupo Staff (v.). Ms all de su participacin en concursos el estudio realiz una amplia produccin profesional de torres multifamiliares como el edificio de 11 de septiembre 782/784 (1972); Adolfo Alsina y Avenida Entre Ros (1969); ambos en Buenos Aires y el conjunto de viviendas agrupadas en San Isidro (1981). A ello debe sumrsele una serie de conjuntos habitacionales realizados dentro de las premisas urbansticas que caracterizan el perodo. Fundamentalmente con la idea de reorganizar el suburbio a partir del impacto de estos grandes emprendimientos cuyo objetivo es generan nuevas formas de hbitat. As en La Matanza (1970) y Ciudadela (1971) aparecen las tiras cruzadas que organizan grandes patios de verde; en Mar del Plata (1978) y Catamarca (1983), partiendo de diferentes densidades, la premisa del grupo parece ser una reinterpretacin funcional de la manzana. A partir de los 80, el estudio inicia una etapa de acercamiento a la modalidad contextual. Sin perder su rigor funcional, acentuando la experiencia en el terreno tcnico, ABEV plantea una arquitectura basada ene el uso del ladrillo visto y el acercamiento a las formas tradicionales de la ciudad. Un ejemplo concreto de esta nueva etapa es el conjunto terrazas de Nez, un emprendimiento pensado para ser incertado en la trama tradicional. Bibliografa: summa n 197, marzo de 1984, F.A. AGOTE, Carlos (n. 1866; m. 1950). Arquitecto, activo en Buenos Aires entre fines del siglo XIX y principios del XX. Trabaj dentro del lenguaje eclctico, aunqueconunafuerteimprontafrancesa. Fue autor de algunos de los edificios paradigmticosdelaBelle poquecomo el diario La Prensa y el Club Mar del Plata. Graduado en Francia, trabajo en Obras Sanitarias de la Nacin (v.) y en el Banco Hipotecario Nacional (v.). Realiz un importante nmero de obras en forma individual y otras en sociedad con Alberto Gainza,conquienfund unestudioenBuenos
Aires. Sus realizaciones ms importantes son: El Banco Espaol y Ro de la Plata en Reconquista y Pern (1905), el Club del Progreso,segundasede,enAvda.deMayo633 (1906),eledificiodeldiario LaPrensa enAvda. de Mayo 657 (1902). Tambin proyect varias residencias particulares como: Paraguay 1535, Azcunaga1534,Libertad1877,Paraguay859, Pellegrini 1080 y 1264, Arenales 899 y 1349, Crdoba1543;[Link] LaPlatarealiz lasedelocalde [Link] Mar del Plata fue autor del Club Mar del Plata y de la Rambla Bristol. En Corrientes del Palacio de Invierno en Empedrado. En CrdobadelhotelsituadoenlaesquinadeSan JernimoyBuenosAires. Bibliografa: Mara del Carmen F. de Mariconde, LaarquitecturadelsigloXIXenla Argentina,Crdoba,1983. AGRELO,Emilio(n.s/d,1856;m.s/d,1933). Arquitecto,activoenBuenosAiresenlas primerasdcadasdelsigloXX. Realiz el Hotel The Winsor en Avda. de Mayo y la Galera Bon March (actualmente Galeras Pacfico) en colaboracin con Ral Levacher (v.); tambin el edificio de Viamonte 444, sede actual de la Universidad de Buenos Aires. Intervino como director de obras en el Jockey Club de Buenos Aires, proyecto del arquitecto M. A. Turner. [Tomado de: F. Ortiz, R. Gutirrez, A. de Paula, G. Viuales y otros, La arquitectura del Liberalismo en la Argentina, Buenos Aires, 1968] AGREST Y GANDELSONAS; AGREST, Diana (n. Buenos Aires, s/d) y GANDELSONAS, Mario (n. Buenos Aires, 1938). Arquitectos, docentes y productores de teora y crtica en el campo de la investigacin proyectual. Desde comienzos de la dcada del '70 residen en Nueva York, desarrollando una intensa labor donde la faz profesional en el marco del estudio conformado, interacta permanentemente con preocupaciones que se expanden hacia la teora de una actividad entendida como produccin cultural antes que econmica. Junto a Machado y Silvetti (v.), constituyen los ms destacados "emigrados" del grupo de jvenes argentinos formados en torno a la nocin de "nueva visin" y los aportes de la
Semitica condensadas en la originaria rea de Semiologa Arquitectnica creada en la UBA a fines de la dcada del '60. Desde esta perspectiva y con las profundas indagaciones del estructuralismo iniciadas en Pars junto a Roland Barthes, Agrest y Gandelsonas trataron de traspasar los lmites que establecan las ms esquemticas ideas funcionalistas y las alternativas arquitectnicas que en los aos '70 se plantearon en trminos regresivos o progresivos de acuerdo al menor o mayor grado de aceptacin de nuevas tecnologas, trasladando el eje de discusin de las cuestiones tradicionalmente tematizadas por la arquitectura moderna de ndole constructiva, utilitaria y de expresin como pura inspiracin o intuicin creativa al problema de la transmisin de significados a travs de la arquitectura. En su vasta produccin internacional, un espacio importante lo ocupan sus proyectos realizados en la Argentina, coincidentes con un momento particularmente receptivo de este enfoque terico de la arquitectura que La Escuelita (v.) contribuy a despertar en el campo disciplinar local a fines de los '70 y comienzos de los '80. Ubicados en un momento de crisis disciplinar, iniciado a partir del resquebrajamiento de las "megalomnicas" certezas modernas, el principal aporte de Agrest y Gandelsonas reside en la reinstalacin de la nocin de proyecto, planteado en los '70 como respuesta a los riesgos de disolucin disciplinar que ellos advertan en versiones tecnocrticas, populistas o ambientalistas, en las que quedaba subsumido a un plano secundario el papel del arquitecto, para reafirmar en cambio la autonoma de la arquitectura y su status disciplinar basado en la produccin de conocimiento apoyada en la investigacin proyectual, dentro de un conjunto de nociones muy fructferas para abrir un debate que en el paso de tres dcadas no ha podido ser saldado. Egresados de la Facultad de Arquitectura de Buenos Aires, Agrest y Gandelsonas se vieron inmersos de los debates gestados en torno a las ideas de la "nueva visin", que luego del inicial impulso dado por Maldonado (v.) se desarrollaron en torno a grupos como OAM (v.), y en particular a referentes como Jannello (v.) y Baliero (v.). El acercamiento al estructuralismo francs desde la comunicacin visual ya haba llevado a Jannello a organizar en 1964 un Seminario junto al grupo de Investigaciones Visuales de Paris y luego a abrir un espacio para la exploracin de la relacin entre Semiologa y Arquitectura desde su ctedra de Visin. Mientras este fermento de una nueva forma de entender la arquitectura desde la Semitica comenzaba a aflorar en la UBA, Agrest y
Gandelsonas tambin participaron de las actividades profesionales del estudio de Baliero, con quien ambos actuaron en una serie de concursos nacionales como el del Plan Urbanstico para Laguna de los Padres, con el que obtuvieron el primer premio en 1964. Un punto de inflexin en las carreras profesionales de Agrest y Gandelsonas lo marcan sus estudios de posgrado realizados en Pars entre 1967 y 1969 -en la Ecole Practique des Hautes Etudes y en el Centre de Recherche d'Urbanisme-, donde conocieron a Roland Barthes y con l a las ms avanzadas teoras estructuralistas asentadas el modelo lingstico como punto de partida para establecer los mecanismos de comunicacin analizados por la Semiologa. Desde esta perspectiva, Agrest y Gandelsonas estudiaron aspectos de la vida moderna en sus tesis referidas a la calle y al turismo, respectivamente; para luego intruducirse especficamente en la arquitectura y proyectar sobre ella una nueva mirada. En 1969, ambos regresaron a Buenos Aires, abriendo su estudio de arquitectura y conformando con Jannello la Ctedra de Semiologa Arquitectnica de la UBA -en la que Gandelsonas se desempe como Titular Adjunto y Agrest como Jefa de Trabajos Prcticos-, cuyas actividades incluyeron la visita de Umberto Eco. Para entonces, los trabajos de Agrest y Gandelsonas -que daban cuenta de una profunda redefinicin en la forma de entender la arquitectura, en un momento en el que la crisis de un sistema de reglas instituidas por el Movimiento Moderno y el International Style alimentaba la avidez por nuevos enfoques tericos- no slo despertaron el inters local del cual se hizo eco la revista Summa, sino tambin de importantes figuras del campo disciplinar internacional. Fue as que en 1970, convocados por Peter Eisenmann, participaron de la creacin del Institute for Architecture and Urban Studies de Nueva York, iniciando intensas actividades que los llevaron a radicarse en esa ciudad al ao siguiente. En Nueva York sus tareas se fueron diversificando: Agrest comenz a desempearse, en 1971, en la Princeton University School of Architecture -siendo la primera mujer que ense en esa institucin-, mientras que Gandelsonas dirigi seminarios y cursos, y en 1973 fue cofundador de la revista Oppositions, de la que tambin pas a ser su editor; en tanto que la investigacin proyectual iba encontrando encargos de una creciente complejidad para ser volcada a la praxis disciplinar.
El carcter experimental de sus primeras propuestas, se manifiesta en trabajos que exploran la autonoma formal -BPC I y II, 1970- y la transmisin de significados que trascienden requerimientos programticos o funcionales y hasta los ironizan -Edificio clasificador humano por caractersticas fsicas y psicolgicas erigido como monumento 1967/75-. Estas iniciales exploraciones continuadas en primeros encargos, contribuirn a la progresiva recuperacin del status preeminente del dibujo en la arquitectura -y en particular del uso de perspectivas axonomtricas en despiece a la manera de Choisy-, diluido por entonces en el mecanicismo proyectual que trajo aparejado la arquitectura de sistemas (v.). En las respuestas concretas, trabajar sobre las metforas, esto es la imagen de un referente, que en su reelaboracin mantiene el significado y quita aquel referente (el clasicismo o una tipologa) conformar un modo de operar que reiterar la renuncia a las analogas mimticas a favor de un riguroso trabajo racional. La escalera, la puerta, el patio, el muro, etc., constituyen as punto de partida para una exploracin en las que el referente fsico de esos elementos desaparecer en la bsqueda de mayores niveles de abstraccin. Si a partir del significado de la escalera en el clasicismo, jerarquizando puntos de observacin que enfatizan la posicin sobreelevada del hombre como controlador de la naturaleza, Agrest realizar la Casa para Msico en Mallorca -1975- compuesta de una gran escalinata exterior que organiza la distribucin aterrazada de espacios de absoluta radicalidad interna, anticipando una exaltacin de aquel elemento arquitectnico que en mayor o menor medida va a aparecer a lo largo de toda la produccin; tambin desde una aguda reinterpretacin de la sintaxis que encierra una villa palladiana como la de Maser, Agrest y Gandelsonas proyectarn una Casa en Punta del Este, con una rigurosa geometra inclusiva de los elementos de mayor significacin de aquella. All radicarn las primeras diferenciaciones establecidas dentro del conjunto de nuevas indagaciones que reinstalan la historia en la arquitectura, desde Colin Rowe, los Five, Venturi a Rossi, y donde, dentro de una filiacin comn, surgirn sus intentos por tomar distancia a travs de la categora propia de "Neofuncionalismo", de las del "Neorracionalismo" de Rossi, o "Neorrealismo" de Venturi. De todas formas va a ser luego la racionalidad rossiana y sus niveles de abstraccin, antes que populismo kitsch y la directa utilizacin referencial (como en el caso de Venturi) que abrir paso a los ms banales usos de la historia en los aos '80, la produccin que en lo sucesivo ms se aproximar a la de Agrest y Gandelsonas, donde otro
elemento clave de sus indagaciones lo constituye la permanente preocupacin por reafirmar la autonoma disciplinar a travs de una cierta sublimacin de la tarea proyectual del arquitecto. En efecto, tanto en la tarea profesional, docente y editorial como en la teora y praxis, la arquitectura, para Agrest y Gandelsonas, en tanto produccin de conocimiento, conlleva una calificada mirada para comprender el rol transmitido por el sujeto y la historia, por la normalizacin clsica y la tipologa, tarea que implica descifrar un mensaje arquitectnico que slo puede ser intrepretado por arquitectos. Una serie de propuestas de escala urbana, acrecientan el protagonismo en la escena internacional de Agrest y Gandelsonas, con trabajos realizados en sociedad con Machado y Silvetti, argentinos tambin formados dentro de la Semiologa y el estructuralismo francs. En 1975, junto a Silvetti y Machado, Agrest y Gandelsonas intervinieron en el Concurso para la Villette de Pars y, el mismo ao, en los concursos para un Conjunto Habitacional en Roosvelt Island de Nueva York y el Programme Architecture Nouvelle de Pars. Poco despus, entre 1977 y 1978, realizaron para Buenos Aires cuatro proyectos de los cuales tres fueron construidos actuando en sociedad con Jorge Feferbaum y Marcelo Naszewski. Se trataba en todos los casos de edificios de vivienda colectiva de alta densidad entre medianeras -slo uno de ellos agregaba como particularidades, requerimientos de oficinas en los primeros niveles y su ubicacin en esquina-, con homogneas respuestas que reflejan una comn toma de partido. Encorsetado por lotes estrechos y largos, su capacidad de gestar sentido en el espacio pblico se dirige a explotar las interacciones entre dos bloques paralelos articulados por los servicios comunes que conforman un volumen independiente, prevaleciendo juegos de oposiciones de lenguajes que tematizan el sentido del muro y desde l la relacin interiorexterior; en Medrano n 172, entre un bloque de ladrillo visto que exalta la operacin de sustitucin de partes sobre un plano continuo desde una rigurosa racionalidad que se extiende a las muy elaboradas respuestas habitacionales, y otro que por detrs contrapone su mayor altura y la homogeneidad de un inalterable courtin wall; en Juan Mara Gutirrez n 2551, donde las oposiciones se manifiestan entre un bloque de ladrillo visto y otro revocado y en el edificio "tres fachadas", la mayor tensin, ms que entre los dos bloques, se establece en el interior de ellos mismos, compuestos por sucesivos planos verticales que en forma secuenciada van invirtiendo la relacin de llenos y vacos hasta pasar de la preeminencia
absoluta del vidrio en la primer fachada a la del muro calado en la ltima. En el ltimo de sus proyectos para Buenos Aires es donde, por la mayor libertad que ofreca operar en un terreno en esquina, puede reconocerse con mayor claridad la priorizacin del significado de elementos como la reconstitucin del bloque de la manzana por sobre las condiciones ideales de iluminacin y ventilacin de los departamentos, a travs de una respuesta basada en la distribucin del conjunto en torno a un patio interior. Entre los trabajos ms recientes, se destacan la Casa para un coleccionista de arte en Sagaponak, Nueva York, 1989/92, donde su habitual proceso de exploracin de la sintaxis del orden clsico, es emblematizado por seis torres equidistante y conectadas por dos puentes, aunque su resolucin formal como el gran espacio central que articula los distintos volmenes introduce llamativas transgresiones a la caracterstica racionalidad de la obra de Agrest y Gandelsonas. A ello se suma fundamentalmente el Plan urbano para la ciudad Des Moines, en Estados Unidos, 1994, en el que es colocada la idea de "Vision Plan" por sobre la tradicional de "Master Plan", bajo el criterio de generar "momentos" de intervencin antes que un plan cerrado, y donde trata de crearse una lgica de proceso continuo en el que puedan convivir ciudad y comunidad de negocios. Con este trabajo son asumidos los lmites de la consideracin de la arquitectura como produccin cultural antes que econmica, y la lgica del humanismo renacentista se repliega un tanto ante el vertiginoso avance del cyberespacio y la globalizacin, para hacer del urbanismo "un men de alternativas, de estrategias y de tcticas que dejen lugar para que las fuerzas del mercado puedan influir en la configuracin final de los proyectos". Bibliografa: Summarios N13, 1977; A/mbiente N21, 1980; Summarios N109, 1987; Summa N11, 1995. G. V. ALAMEDA. Paseo pblico cuya caracterstica principal es estar organizado a partir de una avenida de lamos u otro tipo de rboles colocados en hileras y que tiene su origen en Espaa (s. XVI). Se trata del primer espacio concebido para el ocio y el paseo en el mbito rioplatense, lugar por excelencia de la sociabilidad urbana en el perodo que va de la segunda mitad del siglo XVIII a las primeras dcadas del XIX.
La primera alameda fue creada en Buenos Aires por el gobernador Bucarelli y completada por Don Pedro de Cevallos (1757), como paseo junto al ro con el propsito de ordenar las precarias edificaciones existentes, embellecer la ciudad y crear una va costera de uso militar junto al fuerte. La obra tard mucho tiempo en ser llevada a cabo y correspondi su finalizacin al Virrey Vrtiz. En otras ciudades del interior se organizaron este tipo de paseos pblicos. En Crdoba (v.) la alameda fue construida por el Gobernador Intendente Sobremonte e inaugurada en 1786. No se trataba de una avenida lineal como en Buenos Aires, sino de varias avenidas que culminaban en un cuadrado con un lago artificial destinado a los paseos en bote. En efecto, posea una estructura ms compleja que su similar portea, ms asimilable a un parque o jardn pblico, a la que se sumaban accesos, bancos de piedra y un templete. Otro tanto suceda con la de Mendoza (v.), que fue construida ms tardamente por disposicin del General San Martn (1814) sobre un proyecto ms reducido realizado originalmente por el Cabildo (1808). Tena sta siete cuadras de largo y estaba adornada con bancos, flores y un templete en estilo griego. La de San Juan fue construida en 1817 durante el gobierno de De la Rosa en la calle que serva de lmite a la planta urbana. Con el tiempo las alamedas fueron perdiendo importancia como paseos pblicos por quedar comprendidas dentro del centro de las ciudades en expansin y servir a otros usos, o ser remplazadas lentamente por los parques pblicos ( v.) y bulevares. (v.) Bibliografa: Ricardo Gonzlez, Imgenes de la ciudad capital. Arte en Buenos Aires en el siglo XVIII , La Minerva, La Plata, 1999. ALARIFE. Voz que proviene de la palabra rabe "alarif" que significa maestro de obras o perito en cualquiera de las artes auxiliares de la construccin. Se trata de un tipo de profesional no letrado con conocimientos empricos cuya actividad estaba directamente relacionada con la edilicia domstica. En la construccin de obras de mayor importancia su actividad quedaba en general subordinada a la de los arquitectos o ingenieros. En los Consejos Municipales espaoles era el alarife el encargado de inspeccionar las obras pblicas y particulares. Con esa funcin encontramos, en algunos de los cabildos que existieron en nuestro
territorio, el cargo oficial de alarife. Tambin aparece el trmino designando al maestro de obras de albailera. Los alarifes fueron durante los dos primeros siglos de la colonizacin el tipo de tcnicos encargados de la mayora de los trabajos de la edilicia privada y la arquitectura. A partir de mediados del siglo XVIII, fueron subordinados cada vez ms a los ingenieros militares, debiendo atenerse a la normativa que stos poco a poco iban elaborando. Despus de la Revolucin de Mayo el control estatal de su actividad se hizo ms estricto. En 1823, el Departamento de Ingenieros Arquitectos ( v.) promulg un reglamento con la obligatoriedad para los alarifes de rendir examen de idoneidad y presentar sus propuestas a la aprobacin de los tcnicos estatales. El trmino desapareci poco a poco del lenguaje de la construccin en concordancia con el alejamiento de la influencia espaola y el cambio en la composicin de la mano de obra, resultado de la masiva llegada de la inmigracin europea. ALINEACION. Tambin en algunos documentos puede encontrarse como "delineacin". Accin de delinear o materializar en el espacio trazas o lneas con el objeto de ratificar o rectificar un trazado urbano. En general se utilizaba el trmino, sobre todo en el siglo XIX, cuando dicha accin era realizada por los tcnicos (agrimensores, ingenieros, arquitectos) para el trazado de mensuras, ejidos, solares, chacras, quintas, u otro tipo de divisiones entre propiedades urbanas o suburbanas y entre stas y el espacio pblico. La consecuencia ms importante de esta operacin, en funcin de la organizacin del hbitat, era la determinacin de los lmites entre la propiedad estatal y la privada a los efectos de controlar los abusos u errores que los vecinos pudieran ejercer sobre el espacio pblico. La alineacin, universalmente entendida por las elites ilustradas
como sinnimo de orden y sanidad, implica un paulatino abandono de la idea tradicional de "embellecimiento", que abarcaba slo los edificios pblicos y sus sectores aledaos, por la consideracin de la totalidad de la ciudad. Para Frminville, segn lo expresa en su Diccionario sobre cuestiones urbanas, la belleza de las ciudades consiste principalmente en la alineacin de sus calles, de all que alineacin y regularidad se transformen en sinnimos de belleza urbana. Esta idea de alineacin no se corresponde directamente con la tradicin de los modelos urbanos del Renacimiento, sino que tiene que ver directamente con la nocin, surgida a fines del siglo XVIII, de considerar a la ciudad como un organismo de funcionamiento anlogo a los procesos vitales que se estn comenzando a estudiar en el interior de los seres vivos. En ese sentido, la rectitud de las calles y la anchura de las mismas facilita el proceso de circulacin de bienes y personas que debe necesariamente, si el proceso es racionalmente conducido, vivificar el sistema urbano y con ello la sociedad en su conjunto. La alineacin es, en la primera mitad del siglo XIX, la nica va legal para emprender la reforma y el ensanche de las poblaciones. La funcin de un proyecto de alineacin es conseguir que las calles de una ciudad sean ms rectas y ms anchas evitando los cambios de direccin y de sentido. La tcnica de las alineaciones, que presupone fijar la direccin y la anchura de una calle, poda servir tanto para marcar un ensanche -nuevas arterias situadas fuera del ncleo central- como tambin para la reforma de la zona ms antigua. Mediante esta accin exista la posibilidad de que al rehacerse las viejas viviendas pudiese realizarse un nuevo trazado de la
calle, ms adecuado a las nuevas necesidades que impona el aumento de la importancia de la ciudad. La exigencia de inspeccionar el desenvolvimiento de la edilicia privada haba surgido -al menos en Buenos Aires- al poco tiempo de fundada la ciudad. Se conocen ya desde 1590, documentos que sealan la existencia de un maestro mayor y un comisario encargados de controlar la edificacin y "tirar cordeles en la fachada que ha de tener". Sin embargo, a lo largo del tiempo, en una ciudad en constante crecimiento, se fue verificando la imposibilidad de establecer una real vigilancia. De manera excepcional, durante el perodo 1784-1792, funcion con regularidad la norma ms precisa de presentacin de planos a las autoridades por cada obra que se realizara. Pasado ese impulso inicial, fomentado directamente por Mosquera y Sa y Fara (v.), todo qued reducido a este recurso que permita corregir los crecientes abusos en la delimitacin de los terrenos privados que, sobre todo en los suburbios, amenazaba con modificar de manera radical el trazado de la ciudad. Despus de la Revolucin, una vez organizado el Departamento de Ingenieros Arquitectos (v.), en funcin de la nueva poltica de regularizacin urbana (v. Rivadavia), son impulsadas por el gobierno una serie de medidas contra los abusos de los particulares que reproponen la reutilizacin del recurso de la alineacin. En esta oportunidad se intenta contar con la realizacin de un plano general de alineacin en la cual deben incluirse paulatinamente los suburbios. Para hacer cumplir con los dictados de este plano el Departamento de Polica, en 1821, instituye un Registro de Delineaciones donde cada propietario debe anunciar la realizacin de obras nuevas o remodelaciones en su propiedad y pagar un impuesto. La tramitacin se completa con una medicin in situ de los tcnicos del Departamento de Ingenieros que determina el deslinde entre el espacio pblico y el privado. Dicha
medicin debe corresponderse con el plano general de control. No interesa en cambio al organismo lo que suceda mas all de la lnea municipal y la fachada, a la cual se dedica buena parte de la normativa complementaria. Posteriormente, con la disolucin del Departamento de Ingenieros Arquitectos, la actividad queda en manos del Departamento Topogrfico. Pese a esta iniciativa inicial, los abusos se suceden durante buena parte del siglo XIX. Slo con la institucin de la norma de presentacin de planos y con la aparicin de un inters mayor por la vigilancia higinica, que abandona el control del espacio publico para inmiscuirse en la cuestin de la relacin espacio publico-privado -algo que ya puede observarse con claridad en el Catastro Beare-, cambia radicalmente el procedimiento. De all en mas no bastar la relacin del espacio privado con la calle a travs de la lnea de fachada; con el objetivo de controlar los modos de vida de la poblacin urbana se instaurar nuevamente la presentacin de planos ante el organismo municipal. Bibliografa: Guillermo Furlong, Arquitectos Argentinos durante la dominacin hispnica , Buenos Aires, 1943; Fernando Aliata, La ciudad regular , Arquitectura, programas e instituciones en el Buenos Aires revolucionario , Tesis doctoral presentada a la Facultad de Filosofa y Letras de la UBA, 1998; Jean Louis Harouel, "Les fonctions de l'alignement dans l'organisme urbain", en Dix-Hutime sicle, n 9, Pars, 1977. Jos Oliveras Samitier, "Poder municipal y urbanismo en el siglo XIX", Ciudad y territorio n. 94, Madrid, 1992. F. A. ALJIBE. Palabra derivada del rabe alchibeb, plural de alchub. Pozo de agua en forma de cisterna. Durante la segunda mitad del siglo XVIII se introdujo una nueva tecnologa para
conservar agua en las viviendas. En Buenos Aires sobre todo, el problema era la nopotabilidad del agua de la napa y lo sucia que resultaba la que provena del ro. Este mtodo consista en construir una cisterna subterrnea a la cual era conducida el agua de lluvia que caa en techos, terrazas y patios, mediante caeras de hojalata y albaales primero y conductos de hierro ms tarde. Las cisternas eran de planta rectangular con los ngulos redondeados o directamente circulares, con piso embaldosado y paredes de ladrillo revocadas con cemento para hacerlas totalmente impermeables. Sus dimensiones llegaron a superar los 30 mts. cuadrados y su profundidad los 10 mts., aunque una buena medida era slo de cinco metros, acumulando as grandes cantidades de agua. En la parte superior tenan una bveda o cpula con uno o dos agujeros de 60/80 cm. de ancho por el cual se bajaba un balde para sacar el agua. Las ms complejas tenan escalera para bajar, pozos de sedimentacin para el polvo, nichos para colocar velas mientras se limpiaban, etc. Cados en desuso, fueron muchas veces confundidos con tneles o construcciones de usos inexplicables. Sobre del agujero central se colocaba un brocal al igual que en los pozos de balde, de all que se les diera el mismo nombre a ambos sistemas pese a sus diferencias; por cierto es que desde la superficie es difcil diferenciarlos. Se han encontrado cisternas de formas variadas, producto de la existencia de obras cercanas anteriores, de cambios de uso, de agregados de cmaras anexas o pequeos tneles o pozos para aumentar la capacidad de almacenamiento. Se dejaron de usar con la introduccin del agua corriente. Bibliografa: Daniel Schvelzon, Tneles y construcciones subterrneas , Editorial Corregidor, Buenos Aires, 1992. D . S.
ALMEIDA CURTH, Daniel Adolfo (n. La Plata, 1921; -) Arquitecto, escultor, docente. Activo en la ciudad de La Plata, despleg desde mediados de la dcada de 1950' una vasta trayectoria como profesional liberal, destacndose adems, dentro del mbito pblico, por ser el responsable de la elaboracin de la Ley 8912 de ordenamiento territorial y uso del suelo en la Provincia de Buenos Aires (v.). Comenz sus estudios de Arquitectura en la Universidad de Crdoba, y luego los continu en la de Buenos Aires, donde se gradu en 1956. Despus de instalar su estudio en La Plata pas a desarrollar una intensa actividad como profesional liberal realizando obras en esa ciudad y tambin en otras localidades del interior del pas. Dentro de su produccin se distinguen cuatro tipos de encargo: viviendas unifamiliares -generalmente destinadas a profesionales-; edificios de propiedad horizontal; una importante cantidad de trabajos para instituciones catlicas; y aquellos surgidos de los respectivos concursos en los que se impuso. En una homognea serie de viviendas, entre las que se destacan en La Plata las de calle 17 N1741, avenida 51 1074 y diagonal 78 777, se verifican referencias diversas a los Maestros (Le Corbusier, Wright y Mies van der Rohe), aunque destiladas por una potica personal. Aqu el comn denominador podra buscarse en un modo de operar neoplasticista, en el uso de materiales en bruto (hormign y ladrillo visto, vidrios sin marco y madera en cortes elementales), e interesantes bsquedas espaciales. Estas, compartidas por contemporneos locales como Krause (v.) y Lenci (v.), resultan superadoras de cierto esquematismo proyectual dominante en la generacin posterior. Sus edificios en propiedad horizontal, interrumpen la tradicin de ingenieros y arquitectos racionalistas y academicistas de las dcadas anteriores. Sus propuestas aparecen a fines de los 50' y en los 60', tanto novedosas como polmicas para el medio local: extrema esbeltez y audaz estructura de transicin (Diagonal 74 y 11), laterales neutros en torres o placas y extrema diferenciacin -transparente/ciego- entre frente y contrafrente en correspondencia a locales servidos y de servicio (Diagonal 74 y 11 y calle 47 entre 10 y 11). Estos primeros edificios se resuelven con plantas moduladas y una esttica de volmenes puros, con planos de textura suave (revoque super iggam) y expresin de la grilla estructural en la fachada, en la
cual se enfatizan los vanos a partir de la ausencia de dispositivos de oscurecimiento exterior. Ms tarde, en la dcada del '70, traslada a sus edificios de propiedad horizontal prcticas tcnico-expresivas ya utilizadas en las viviendas unifamiliares: hormign y ladrillo visto, en su casa estudio de 49 843 y singulares dispositivos de cerramiento exterior de madera en 1 y 46 y 48 N556. Entre los trabajos realizados para distintos obispados, se cuentan colegios y numerosos templos, que resultan propicios para poner de manifiesto una voluntad formal de difcil desarrollo en encargos ms convencionales, basada en lo que el propio Almeida Curth llama ideas morfogeneradoras. A lo largo de su carrera tambin particip en numerosos concursos nacionales de arquitectura, obteniendo en 1959 el primer premio en los que organizara el gobierno provincial de Chubut para la realizacin de una colonia de vacaciones en Futalaufqun -no construida-, y de viviendas individuales para los miembros del Tribunal Superior de Justicia en Esquel. Posteriormente, en 1961, tambin obtuvo el primer premio en el concurso para la Caja de Previsin Social y Lotera en Rawson, obra que realiz junto a Omar Pietrafesa y Horacio Sillero. En 1970 con la colaboracin de su hijo Daniel Wenceslao obtiene el primer premio en el concurso de antecedentes para la realizacin de un Centro Asistencial en Chimbote, Per, por donacin del gobierno argentino. En estos emprendimientos las diferencias programticas orientan la bsqueda de distintos tipo de respuestas que, dentro de un amplio campo de accin, mantienen su relacin con la arquitectura de los Maestros. A la ortogonal trama racional, tratamiento en hormign visto y expresivos parasoles -asimilables a obras de la ltima etapa de Le Corbusier-, de la Caja de Previsin; le sucede la utilizacin de una modulacin hexagonal con fines antissmicos en el Centro Asistencial del Per, que puede asociarse a experiencias wrigthianas en obras como la Hanna House. En su desempeo en la funcin pblica, ocup el cargo de Secretario de Obras Pblicas de la Municipalidad de La Plata. Tambin hizo lo propio en organismos del gobierno de la Provincia de Buenos Aires, del que adems fue en 1962 Ministro de Educacin. Fue proyectista del Ministerio de Obras Pblicas y del
Instituto de la Vivienda y a su cargo estuvo en 1976 la elaboracin de la Ley 8912 (v.) de ordenamiento territorial y uso del suelo, an vigente. Como escultor realiz en 1954 el proyecto para el Mausoleo de Florentino Ameghino en el bosque de La Plata, por encargo del gobierno de la Provincia de Buenos Aires. En el plano docente cabe destacar su actuacin en 1960 en la reestructuracin de la Escuela Superior de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, que dio origen a la Carrera de Diseo, carente de antecedente alguno en el pas. Asimismo desarroll una intensa actividad docente en distintas Facultades de Arquitectura, entre ellas la de Mar del Plata, de la que fue creador, organizador y Decano, y la de la Universidad Catlica de La Plata, de la que tambin fue Decano. Adems particip en la elaboracin del plan de estudios de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Morn, donde actualmente, al igual que en la de la Universidad Nacional de La Plata, es Profesor Titular. Almeida Curth forma parte de una generacin de arquitectos que introduce en el mbito local pautas fundantes de la arquitectura moderna a travs de obras precursoras, con una gran elaboracin proyectual y una poco comn calidad tcnico - constructiva. F. G. /G. V. ALOISI, Gino (n. Psaro 1864; m. Alta Gracia, Crdoba, 1924). Italiano, arquitecto. Importante representante del grupo de profesionales extranjeros de formacin eclctica que actuaron intensamente en el Buenos Aires de fin de siglo. Graduado en 1883 en el Instituto Industrial de Fermo, lleg a Buenos Aires en 1885. En dicha ciudad cumpli mltiples actividades empresariales y culturales, entre las que cabe destacar su actuacin como vicepresidente del diario Patria degli italiani , como miembro de la compaa River Plate y presidente de la Asociacin de Estmulo a las Bellas Artes. En lo estrictamente profesional fue colaborador de los arquitectos Tamburini y Meano hasta 1896, fecha en la que comenz a ejercer actividades de manera independiente. Dej su nombre asociado a un centenar de obras entre las que cabe citar: La Facultad de Ciencias Mdicas y Morgue en Crdoba y Junn; la Escuela Normal de
Profesores n 1 y el edificio de "La Inmobiliaria" en la calle San Martn. Tambin proyect para comitentes privados una serie de residencias y casas de renta como: Lavalle 1747, Ayacucho 1946 y 1035, Azcunaga 1057, Paran 648, Rivadavia y Victoria, y un chalet en Mar del Plata para Marcos Algieri, distinguido con el premio municipal a la mejor construccin de ese tipo en 1922. Obtuvo premios y distinciones en la exposicines del Centenario (1910) y Turn (1911). Particip en una serie de concursos importantes como los del Colegio Nacional (1907) y el del Sanatorio Popular para Tuberculosos (1916), alcanzando el segundo y primer premio, respectivamente. Sus trabajos muestran versatilidad y adaptacin de acuerdo con las exigencias temticas: desde un clasicismo imperial, al estilo de Meano, como puede observarse en el proyecto del Colegio Nacional, hasta los despojados y funcionales pabellones del sanatorio, pasando por la utilizacin de recursos tpicamente Beaux Arts para la resolucin de la planta de la casa de renta de Rivadavia y Victoria. V.O.
ALTGELT, Carlos (n. Buenos Aires, 1855; m. Berln, 1937) Arquitecto. Activo en Buenos Aires y La Plata a fines del siglo pasado y principios del actual. Se destac fundamentalmente por su labor en la administracin pblica, sobre todo en la construccin de escuelas, y por su defensa terica de la arquitectura como disciplina frente a los avances de la ingeniera. En Buenos Aires estudi en los Colegios Germania, Griego e Ingls. Entre 1872 y 1874 curs estudios en el Real Museo de Artes e Industrias de Krefeld, Alemania, y, entre 1874 y 1877, en la Real Academia de Bellas Artes y la Real Academia de Arquitectura de Berln. Trabaj en el estudio de los arquitectos M. Gropius y Schmieden, e intervino en la construccin del Lazareto y la Guarnicin de Berln, la ejecucin de los planos de la Biblioteca Real de esta ciudad y de la Biblioteca de la Universidad de Kiel. De esta poca, recordar Altgelt en 1936, "existan dos cosas verdaderamente difciles, a saber: la iconografa de los edificios y la composicin artstica, la parte constructiva es la que ms fcil se resuelve". Tal dualidad, arquitectura (composicin)-construccin, es la que cimentar sus argumentaciones en los escritos que publicar a favor del deslinde de las profesiones de ingeniero y arquitecto,
resumidos en su folleto Fiat Justitia! Arquitecto no Ingeniero ([Link].,1910). En sus artculos critic duramente la contratacin de arquitectos y urbanistas en el exterior en detrimento de los arquitectos nacionales, como tambin la inoperancia del reglamento de construcciones que confunda incumbencias de constructores, ingenieros y arquitectos, y la proliferacin de ingenieros en puestos pblicos y en la enseanza de la arquitectura. Fue uno de los once socios fundadores de la SCA (1886) y algunas de las reuniones se realizaban, hacia 1889, en su casa y estudio de la calle Alvear 25. Desde su llegada al pas, desempe distintos cargos oficiales: Arquitecto Ayudante en el Departamento de Obras Pblicas de la Nacin, Arquitecto Jefe de la Direccin General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires, Director General de Arquitectura del Consejo Nacional de Educacin, Arquitecto Consultor del Ministerio de Justicia e Instruccin Pblica y, desde 1922 -ao en que parti definitivamente hacia Alemania-, Asesor Tcnico de la Legacin Argentina en Berln. En la Direccin General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires realiz ms de 80 obras, algunas en colaboracin con su hermano Hans. En La Plata proyect la Direccin General de Escuelas (1883) y las primeras escuelas pblicas de esta ciudad. En Buenos Aires, una de sus obras ms importantes es el Consejo Nacional de Educacin (1889), ex Escuela Petronila Rodrguez. Realiz en esta ciudad gran cantidad de residencias, en especial para la colectividad alemana, como las pertenecientes a las familias Napp, Tornquist, van Fiedler, Moeller, y otras para los Achval, De Mara, Molina y Udaondo. En 1906 Altgelt escriba desde Berln destacando la importancia del Real Instituto Fotogramtrico para el relevamiento de los monumentos y, especialmente, las bondades del estilo "gtico brandeburgus", de ladrillos rojos y vidriados en varias tintas, para las construcciones en la Argentina. Siguiendo este estilo realiz las escuelas Florencio Varela, de las calles Rivadavia y Caracas, y Virrey Vrtiz, de la calle Gemes, como tambin el garaje de la calle Posadas 317. Adems dirigi el montaje de la casa de hierro de Staudt (demolida), de la calle Bartolom Mitre [Link]: Carlos Altgelt. Arquitecto no Ingeniero. En esto, como en todo -segn Christophersen-, Altgelt no transiga, chocando con el silencio profesional e institucional generalizado y la creencia, corriente en aquellos aos, de que un arquitecto no era ms que un constructor o un albail mejor trajeado, o bien un ingeniero civil "que se ha quedado corto". Bibliografa: Jorge Tartarini, "Carlos Altgelt. Arquitecto no Ingeniero", DANA, n 23, Resistencia, 1985. J.T.
ALTOS. Denominacin dada en los siglos XVIII y XIX a las construcciones de ms de un piso quesedestacabanen relacinconlaedificacindeplantabaja, caractersticadelasciudadesdelaregi n. La construccin de altos fue muy lenta en la primera mitad del siglo XIX. Segn M. Bilbao para 1815, en Buenos Aires, haba solamente diecisis casas de altos. Entre las ms famosas cabe destaca las de: Riglos, Urioste, Altolaguierre, Escalada, Zanjn y Marull. Otras ciudades contaron con altos en las inmediaciones de sus plazas centrales (v.), lugares de residencia predilectos de los sectores de mayores recursos durante el perodo. ALUMBRADO. Conjunto de luces que alumbran un sitio. La palabra alumbrar, del latn ad lumbre, significa dar luz. Es as que en la historia de la iluminacin de la arquitectura urbana y, posteriormente, del territorio en general, debe considerarse estos orgenes mticos: el nacimiento de la luz siempre ha estado vinculado a la creacin divina. Aunque las bases para el estudio de la "anatoma de la luz" ya estaban dadas por Newton en sus estudios de ptica (1704), aun pasar ms de un siglo para que la distincin que se volver de importancia fundamental en la arquitectura urbana (luz natural-luz artificial, ya considerada en la Encyclopdie) adquiera cierta relevancia a partir de la aplicacin prctica de diversos descubrimientos en las reas de la qumica y de la fsica. Sin embargo, la iluminacin nocturna de los edificios representativos ya era usual en la arquitectura barroca, en ocasin de fiestas y conmemoraciones. Pero la necesidad de una iluminacin permanente no se hizo sentir hasta mucho ms tarde, y no sin resistencias. En conexin con la
arquitectura burguesa, slo era admitida una luz modesta en funcin de la "conveniencia"; hacia principios de siglo XIX Franklin comentaba con perspectiva puritana -en un artculo reproducido en el Ro de la Plata en el Telgrafo Mercantil- los escndalos parisinos provocados, segn el autor, por la alteracin que la luz artificial significaba en la secuencia natural noche-da. La luz de gas primero, y la electricidad hacia fines del diecinueve, transformaron totalmente esta concepcin, y con ella, transformaron tambin la percepcin del espacio urbano, del espacio privado y de sus mutuas relaciones, borrando las fronteras: Benjamin podr hablar, a raz de su estudio de los pasajes parisinos, de la transformacin de la calle en interior, en la cual la luz de gas ocupa un rol fundamental. La sucesin de escalones tcnicos en la iluminacin urbana y domstica moderna puede resumirse como sigue. La vela, originalmente de sebo, mejor notablemente en el siglo XVIII con la utilizacin de la estearina y la mecha retorcida. El proceso de combustin llev al perfeccionamiento de estos artefactos que culminan en el quinqu. Resulta significativo que los avances del programa carcelario durante la ilustracin redundaran en la mejora tcnica de los artefactos de iluminacin: fue en las crceles donde se ensay el paso del aceite para combustin al mechero por bomba, que luego tuvo aplicacin en los faros. La vinculacin entre el control policaco y la iluminacin fue tal que algunos faroles sirvieron durante la revolucin francesa de horcas. Pars fue precisamente la ciudad de la luz : los primeros faroles pblicos fueron colocaron en ella durante la poca de Luis XIV. Los orgenes del alumbrado a gas se remontan a fines del siglo XVII, en Inglaterra, cuando Wigan present el primer informe sobre las posibilidades de iluminacin a gas ante la Royal Society. Dos generaciones ms tarde, Whitehaven
ide la forma de iluminar con gas la ciudad por medio de caeras de gris, pero recin en 1760 fue documentado el primer intento exitoso de iluminacin domstica en New Haven. La comercializacin del gas de alumbrado fue llevada adelante por Boulton & Watt, quienes a principios del XIX ya estaban en condiciones de admitir pedidos: en 1807 se realiz la primera experiencia permanente de iluminacin a gas en una hilandera de Salford. En el mismo ao el alemn Winsor ilumin una zona del Pall Mall, con permiso del Parlamento, y el xito del experimento lo llev a crear The Gas Light & Coke Co. En 1816, Londres ya tena 42 Km. de conducciones de gas. Para entonces, el gas se haba habilitado para alumbrado pblico en Pars (1815) y Filadelfia (1822). Se haba extendido con rapidez: para la fecha de los primeros ensayos en el ro de la Plata, en la dcada del veinte, 52 ciudades inglesas contaban con este tipo de iluminacin en forma permanente. El alumbrado elctrico fue mucho ms tardo. Humphrey Davy haba observado ya en 1802 que cuando se hace pasar de forma continua una chispa elctrica entre dos piezas de carbono se produce una luz muy brillante: este fue el principio de la lmpara de arco, pero su desarrollo prctico debi esperar hasta que el costo comercial fuera posible. La lmpara de arco slo era adecuada, por razones tcnicas, a grandes instalaciones: fue as que se utiliz primero en faros e instalaciones de teatros. En 1876 apareci la lmpara de Jablochkoff, que se difundi en Pars y Londres. Pero la verdadera revolucin en el rea de iluminacin la provey la lmpara incandescente. Aunque se realizaban experimentos desde 1840, las dificultades tcnicas de su construccin, especialmente las del logro del vaco interior y de la divisin de la corriente elctrica para lograr pequeas unidades domsticas empujaron la construccin de una lmpara efectiva hacia fines de siglo: Swan y Edison la inventaron separadamente (Swan en 1878, Edison en 1881) e inmediatamente, asocindose, comenzaron con su
industrializacin y venta, fundando en 1883 la Swan & Edison United Electric Light Co. Sus posibilidades no tuvieron en un principio el reconocimiento que tuvieron ms tarde. Ya en 1900, la supremaca de la lampara elctrica en los usos domsticos era mundialmente reconocida, aunque la iluminacin pblica mantuvo la competencia entre el gas y la electricidad hasta avanzado el siglo. Historia del alumbrado en Buenos Aires. Aunque los primeros intentos de iluminacin urbana en el Ro de la Plata se debieron a la iniciativa de Domingo Ortiz de Rosas (1744), el alumbrado pblico permanente en Buenos Aires fue producto de la iniciativa del gobernador Vrtiz. En 1770, en un bando de gobierno, se oblig a tiendas, pulperas y cuartos de oficio que tuvieran puerta a la calle a colocar faroles permanentes a su costa; en 1774, un segundo bando ratificaba y ampliaba la medida anterior. La inseguridad de las oscuras calles porteas fue el principal motivo enunciado, pero la medida debe considerarse dentro del empuje ilustrado de quien luego sera Virrey del Ro de la Plata, que inst en este bando a meditar sobre la experiencia de "las ciudades ms principales de Europa". Consista en velas de sebo al cuidado de los vecinos; se prevea un comisario encargado del encendido y la conservacin de estas; y los gastos se distribuan entre la poblacin. Los primeros artefactos eran de madera, en general alimentados a base de sebo y algunos pocos con aceite o grasa; recin con Ferrer apareci el vidrio en lugar del papel para proteger la llama. Poco despus, fueron sustituidos por faroles estrechos y largos que en el centro posean una vela. Existan tres faroles por cuadra con dos o tres luces cada uno, en "lo ms principal de la ciudad": es decir, desde las Catalinas al Norte hasta la Residencia al sur, y de Oeste a Este desde la Capilla Piedad hasta las barrancas del ro. En 1792 se reemplaz el sebo por la grasa de potros cimarrones. Hasta 1832 este sistema no experiment modificaciones sustanciales. En 1848, se instal una fbrica de aceite de semilla de
nabo, con lo que se intent reemplazar al aceite de potro (que daba humo y olor), pero ste resultaba ms econmico y estaba ligado al desarrollo de una industria prspera, de manera que en 1852 se volvi al antiguo sistema. En el alumbrado de las casas particulares, se utilizaba a mediados del siglo XIX el kerosene. Se deben a Santiago Bevans (v.) los primeros ensayos de iluminacin a gas en Buenos Aires. El ingeniero ingls, contratado a iniciativa de Rivadavia (v.), realiz una iluminacin a gas el 25 de mayo de 1823, en la Plaza de Mayo y en el antiguo Seminario, entonces Departamento de Polica. Utiliz "casi 350 luces" para realizar tambin algunos juegos con ellas: ilumin dos fuentes que hizo construir especialmente y forma las palabras "Viva la Patria". La primera utilizacin de una iluminacin a pleno marca as, simblicamente, dos propsitos caractersticas de la temprana iluminacin de las ciudades: la fiesta urbana y el control popular. Las iluminaciones en las fechas de importancia, como la coronacin de los reyes o las fiestas religiosas, eran una costumbre ya habitual en Buenos Aires: se recordaban las iluminaciones durante la coronacin de Fernando VI y las 114 candilejas en el primer aniversario de la Revolucin. Y desde los primeros intentos de 1744 hasta el gobierno de Martn Rodrguez, la iluminacin de la ciudad fue considerada como "un ramo de la polica". El gobierno propuso a Bevans extender en forma permanente la iluminacin a gas en "los principales sitios de esta ciudad", pero la iniciativa no prosper. Manuel Moreno volvi a realizar ensayos en este sentido en 1827, tambin sin xito. Hasta la dcada del setenta se superpusieron los sistemas de gas, aceite y velas de sebo. Las velas desaparecieron en 1853, pero el sistema de aceite continu hasta 1869, ms desarrollado que en su origen: se utilizaban el quinqu y el sistema de reverbero o reflexin que haba sido introducido en Pars en 1765. En 1853,
la Honorable Sala de Representantes autoriz al PE para contratar el alumbrado de la Capital por medio de gas hidrgeno. En 1851, la firma Jaunet Hnos. haba ensayado con iluminacin a gas en el terreno lindante con la Catedral, y en 1852 pudo alumbrarse de esta manera la Plaza de Mayo durante los festejos patrios. Sin embargo, la opinin pblica no apareca muy conforme con el gasmetro, instalado en las inmediaciones de la Plaza, debido a los temores por posibles explosiones. El contrato se celebr en 1854 con la misma firma que iniciara los ensayos, quienes lo transfirieron de inmediato a la Compaa Primitiva de Gas, fundada en 1853. Esta construy la usina en la actual plaza Britnica, con acceso directo al ro, muelles propios, etc., de acuerdo con la necesidad de alejar el gasmetro de las reas ms pobladas. El gasmetro se convirti en un punto de referencia en la ciudad. La iluminacin a gas se extendi rpidamente por el centro urbano. Trasmitida mediante conductos de loza de barro que atravesaban inicialmente las calles del Parque, San Martn, Florida y Piedad, el alumbrado a gas lleg a las casas particulares. Para el 25 de mayo de 1856, pudo iluminarse la recova, la plaza, el cabildo y la municipalidad; el mismo ao el Teatro Argentino cont con esta iluminacin. Entre 1856 y 1890 se instalaron en Buenos Aires nuevas empresas de alumbrado a gas: la Compaa Nueva de Gas Buenos Aires Ltda, cuyo gasmetro estaba en Barracas; la Compaa Argentina de Gas; la Compaa de Gas Ro de la Plata y la Compaa de Gas Belgrano. La ms poderosa sigui siendo la Primitiva, que asume el control total con el correr del tiempo. La suma de iniciativas privadas provoc confusin en las caeras de distribucin. El gas tambin continu siendo resistido con el argumento de su peligrosidad -el problema de los incendios de muchos teatros europeos estaba a la orden del da- y, con tono frankliniano, del derroche que significaba esta iluminacin a pleno por la que pareca que "la ciudad estuviera siempre de fiestas".
En 1880, los faroles de gas para alumbrado pblico de la ciudad apenas alcanzaban a 1500, pero en 1884 esta cifra se haba duplicado. La iluminacin a gas va en constante aumento hasta llegar al pico en 1928, con 19882 faroles; al ao siguiente se suprime en favor de la electricidad. La iluminacin elctrica penetr ms tardamente que la de gas, pero se constituy en su competencia principal. Los primeros ensayos en el Ro de la plata fueron realizados en la dcada del cincuenta con lmparas de arco, pero por entonces la falta de estabilidad del sistema y su mayor costo relativo no permitan su competencia con el gas. Recin a partir de la posibilidad de fraccionar la electricidad que Edison lleva adelante a fines de 1870, la iluminacin elctrica entre en su etapa comercial. Ya en 1882, representantes de la Edison viajaban al ro de la Plata para ofrecer el nuevo sistema. La Plata lo adopta en 1883, convirtindose en la primera ciudad de Sud Amrica con iluminacin elctrica. En Buenos Aires, la aparicin de la CATE dar un giro monoplico al negocio elctrico, descartando la posibilidad de manejo municipal de la iluminacin con este sistema. En 1910, inaugura su gran usina de Dock Sud. (v. Electrificacin) La iluminacin a kerosene, utilizada primero en casas privadas desde mediados del XIX, en sustitucin de las candelas con grasa de potro, se extendi por los barrios perifricos al mismo tiempo que el gas se extenda por el centro: llevar caeras a travs de barrios con escasa poblacin no resultaba rentable. El kerosene se importaba de Europa. A fines de 1880, haba 1300 faroles en las calles del centro, mientras que en distintas barriadas perifricas sumaban en conjunto ms de 4000. El tipo de iluminacin a kerosene culmin en 1918, con 5650 faroles, para reducirse a la mitad en 1920 y fue suprimida en julio de 1928. El ltimo farol a kerosene fue retirado al promediar 1931. Otro procedimiento que alcanz cierto xito en reemplazo econmico de la electricidad,
fue el del alcohol carburado. Iniciado en 1902, el municipio lleg a tener ms de 2000 faroles con este sistema en 1918. Suprimido en 1919, se retom luego para desaparecer, tambin en el 30. Bibliografa: R. Vergara, Historia del alumbrado en la ciudad de Buenos Aires , Bs. As, 1946; J. Gazzaneo, y M. Scarone, Revolucin industrial y equipamiento urbano , Bs. As., 1967; SEGBA, Historia del alumbrado, 1967; General Electric, S.A. El da de la electricidad , (folleto), Bs. As., 1928; W. Oechslin, "Light: a Means of Creation between Reason and Emotion" en Daidalus , n 27, mar 1988; M. Ilin, Historia del alumbrado. De la antorcha a la lmpara elctrica, Bs. As., 1945; T. K. Derry, y Williams, T.I. Historia de la tecnologa, Mxico, 1977. G. S. ALVAREZDEARENALES,Jos Idelfonso. ([Link],Bolivia1798;m. Buenos Aires, 1864) Ingeniero militar. Activo entre 1818 y 1852, primero como Ingeniero Militar en el Per y luego en DepartamentoTopogrfico(v.)deBuenos Aires. Alumno de F. Senillosa (v.), egresa de la Academiaque stedirigacomosubtenientede ingenieros. Acompaa a San Martn en la campaadelPer.En1824setrasladaaSalta paracolaborarconlagobernaci ndesupadre, el general Juan Antonio Alvarez de Arenales. En1826esnombradodiputadoporelCongreso GeneralConstituyenteysetrasladaaBuenos Aires. En 1828 ingresa al Departamento Topogrfico.Apartirde1834,yporespaciode 18aosejerceelcargodePresidente dedicha [Link] inditauna descripcin geogrfica: Noticias histricas y descriptivas sobre el pas del Gran Chaco y Bermejo con noticias relativas a su colonizacin, as como un Diccionario geogrficodeChile,elPeryelRodelaPlata . En 1852, con la cada de Rosas, renunci al
cargoquedesempeaba. Bibliografa: Martn, Hayde/ De Paula, AlbertoS.J./Gutirrez,Ramn:Losingenieros militares y sus precursores en el desarrollo argentino (hasta 1930), Buenos Aires, Fab. Militares,1976. ALVAREZ DE ROCHA, Manuel (s/d) Alarife de origen portugus, activo en BuenosAiresenlasegundamitaddelsiglo XVIII. No se sabe la fecha de arribo de Alvarez de Rocha a Buenos Aires pero, para 1771, se lo encuentra como encargado de las obras de la catedral en remplazo de Antonio Masella (v.). Posteriormenteseocup delaconstruccindel convento de San Francisco y de diversas comisiones tcnicas, como la demolicin de la antigua fachada de la catedral, tarea que comparticonCustodiodeSaayFara(v.). Bibliografa: Guillermo Furlong, Arquitectos argentinos durante la dominacin hispnica , Buenos Aires, 1946. ALVAREZ, Guillermo (s/d). Arquitecto, autor de numerosas obras de inters en Buenos Aires en las primeras dcadas del siglo XX. Entre ellas pueden citarse las de Av. Belgrano 1936, Per 770, Rivadavia y 24 de Noviembre, Bernardo de Irigoyen 164, Tacuar y Chile, Villafae y Almirante Brown en la Boca, etc.
[Tomado de: F. Ortiz, R. Gutirrez, A. de Paula, G. Viuales y otros, La Arquitectura del Liberalismo en la Argentina , Buenos Aires, 1968]
ALVAREZ, Mario Roberto (n. Capital Federal, 1913). Arquitecto. Egresado de la Universidad de Buenos Aires en 1936. Activo en el ejercicio libre de la profesin desde 1937, desarrollando desde entonces una intensa e ininterrumpida prctica. Ha participado en un importante nmero de Concursos, siendo premiado en varias oportunidades, tambin en exhibiciones nacionales e internacionales; personalidad de consulta permanente de las ms importantes casas de estudio de nuestro pas. Los emprendimientos llevados a adelante por Mario Roberto Alvarez
(M.R.A.) desde los primeros aos se despliegan segn una gran variedad temtica: viviendas unifamiliares, edificios de oficinas, sedes bancarias, sanatorios, teatros, laboratorios, galeras comerciales, edificios de propiedad horizontal y proyectos urbansticos. M.R.A. inici sus estudios en el Curso Universitario 1932 de la Universidad de Buenos Aires egresando con medalla de Oro en 1936. Sus trabajos han sido expuestos en Congresos, Bienales, Academias internacionales y ha recibido mltiples premios y distinciones. En junio de 1938 se le otorg el Premio "Ader", beneficio patrocinado por la Facultad de Ciencias Exactas, Fsicas y Naturales de Buenos Aires, como reconocimiento a los promedios ms altos de sus egresados. En consecuencia, viaj por Holanda, Alemania, Francia, Inglaterra, Blgica e Italia para estudiar las problemticas de las viviendas econmicas y hospitales en dichos pases. El viaje dur hasta marzo de 1939. M.R.A. ocup a su regreso el cargo de Director de la Direccin General de Arquitectura de la Municipalidad de Avellaneda hasta 1948- as como Director de Plazas y Paseos en la misma sede durante 1942. M.R.A. se destaca fundamentalmente como profesional liberal. Si bien sus primeras encomiendas datan de 1937, ser en 1947 cuando se integre el arq. Leonardo Kopiloff y Eduardo Toms Santoro en que la oficina M.R.A. despliegue su potencial y defina los roles segn la divisin del trabajo intelectual. En 1950 ingresa el Sr. Vctor Satow y en 1962 el arq. Alfredo Gentile. En el ao 1974, sobre la base de las personas nombradas, se organiza la oficina con M.R.A. como Director de la misma, como directores de Planificacin y de Proyecto Gentile, Kopiloff, Santoro y Satow; como Jefes de Taller el arq. Carlos Ramos, Mauricio Rantz, Ana Mara Gauchern, Fernando Vannelli y Miguel Rivannera. Hoy la oficina, dirigida por M. R.A., se estructura con L. Kopiloff asociado desde 1962, M. R. Alvarez (hijo) asociado en 1986 y los arquitectos habilitados Carlos Ramos, Miguel Angel Rivannera, Hernn Bernab, ingresados al estudio en los aos 1962, 1975 y 1974 respectivamente.
La oficina M.R.A. ha sido y es activa animadora del sistema de concursos, sean estos por la va pblica o privada; muchos de los trabajos de mayor envergadura y complejidad han sido realizados a partir de la obtencin de primeros premios, como la Facultad de Ingeniera de la Universidad de La Plata y la Universidad de Belgrano. Igualmente importantes en su trayectoria han sido la propuesta para la Nueva Sede del Jockey Club en Buenos Aires o el edificio para la Sede Social de la Sociedad Mixta Siderurgia Argentina (S.O.M.I.S.A.) En el mbito de los concursos privados es preciso hacer mencin al Panadile Argentina S.A. Perfil Profesional. M.R.A. delinea una posicin particular dentro del campo profesional de la arquitectura. Su ideologa no es la de las grandes transformaciones o las del compromiso social, sino la del "hacer" pragmtico y silencioso. En este sentido, la ubicua posicin de M. R.A. durante todos estos aos estuvo vinculada a la arquitectura como una forma de produccin y organizacin del trabajo, sistematizado sobre una bsqueda de la "imagen contempornea" constituida sobre el anlisis racional del ciclo que va desde la ideacin a la realizacin y posterior mantenimiento de la obra realizada. Insistir en las calidades de los espacios, en las proporciones apropiadas segn sitios y premisas generales, son algunas de las constantes mediante las que la oficina agudiza la resolucin de los detalles en razn de maximizar su eficiencia tcnica y confortabilidad. Esta eleccin profesionalista, coherente y orgnica con las estructuras econmicas o de poder hegemnicas, no implica sin embargo advertir la existencia de distintos grados de tensin en la resolucin de ciertas temticas o connivencia con los factores actuantes en los planos polticos. En efecto, es posible advertir saltos cualitativos en la produccin de la oficina, ms all de los temas en los que la repeticin domina el proceder y por otra parte observar como tambin M. R.A. ha disentido en sus posiciones frente a cuestiones como la de la construccin de los estadios en el Mundial 78 o de las autopistas en polmica con el Intendente del Proceso Militar. La "figura" de profesionalidad construida por M. R.A., por lo tanto, no carece de aristas o matices, ya que ha demostrado como se puede definir un perfil en el que la arquitectura no representa la pura mercanca en
ejercicio de la ecuacin costo beneficio, sino que posibilita segn su modo de produccin y de gestin, disponer de ciertos mrgenes operativos para una prctica, didctica, autoconciente de sus lmites. Como evidencia de estas afirmaciones podemos citar casos en los que se han producido rupturas con la serie tipolgica de referencia, evitando el lugar comn de la respuesta repetida: Centro Cultural San Martn, Edificio S.O.M.I.S.A., Edificio I.B.M., Galeras Jardn. En otros casos produjo desde una actitud pedaggica y hasta didctica: las viviendas en propiedad horizontal en Av. Figueroa Alcorta y Tagle, vecino al magnfico edificio de Wladimiro Acosta. En otras ocasiones, se asume el riesgo de superponer los lmites disciplinaras con la ingeniera y dar respuestas afirmativas y eficientes: los trabajos para la Represa de Salto Grande, el Tnel Subfiuvial Paran-Santa Fe y el Puente sobre las vas del Ferrocarril General San Martn en la Av. Juan B. Justo, Jufr y Cabrera, en Buenos Aires. De esta manera es asumida la condicin profesional en una metrpolis perifrica en la que la renovacin racional" de los materiales arquitectnicos y los medios tcnicos conocidos brindan el soporte para una coherente persistencia del "proyecto moderno", an corriendo los riesgos de ser "inactual". La trayectoria. Temas y problemas. Se pueden identificar tres etapas relativamente diferenciadas en la trayectoria de la oficina M.R.A.: la primera, datable desde 1937- ao de terminacin de la obra del Sanatorio San Martn, en Casares y Matheu, Bs. As. hasta la culminacin del Teatro General San Martn, en calle Corrientes, Bs. As. 1960. La segunda, desde 1960, inicio de las obras del Centro Cultural Ciudad de Buenos Aires, en Sarmiento, Capital Federal, hasta la propuesta presentada para el Concurso de Anteproyectos del Teatro Argentino de La Plata en 1980. La tercera, de 1980 hasta el presente, iniciada con el proyecto de extensin del rea central de Capital Federal y Edificio Le Parc como una de las ltimas propuestas de inters. Este recorte se corresponde con momentos histricoculturales diferenciados y con cambios de orientacin experimentados por la oficina en la transformacin de la complejidad en las encomiendas.
En la primera etapa se despliegan un conjunto de acciones afirmativas de las prcticas esttico-tcnicas caractersticas de la modernidad arquitectnica, despojadas de toda afectacin retrica. Es evidente la bsqueda de sntesis basada en la economa funcional con que ordenan las plantas y la depuracin de muros y carpinteras, mediante las que se asume la delimitacin entre espacios exteriores e interiores.
El trabajo sobre las formas puras y plenas con las que se presentaban el Sanatorio de la Corporacin Mdica, en San Martn, Pcia. de Bs. As. (1936/37) o el Restaurante Roncatti, en Pergamino, Pcia. de Bs. As. (1936/37) con su equilibrado contraste entre volumetras verticales y horizontales, sern los primeros antecedentes de una serie de trabajos que durante 1948/50 plantearn los primeros interrogantes respecto a las condiciones de posibilidad de una modernidad perifrica. Se trata de los centros sanitarios. Los centros sanitarios fueron encargados por el Ministerio de Asistencia Social y Salud Pblica a varios arquitectos, entre ellos a M.R.A. sindoles otorgados al estudio los centros sanitarios en las ciudades de Corrientes, Catamarca, Jujuy, Santiago del Estero y Tucumn (v. Hospital). El programa consideraba la prevencin conjuntamente con la accin social y el diagnstico o tratamiento del enfermo ambulatorio. Se prescriba asimismo una serie de pautas materiales y estticas orientadas a concebirlos en estilo colonial. En atencin a las prescripciones anteriores, M.R.A. desarrolla una estrategia proyectual apta para responder a la diversidad climtica y material de las distintas regiones geogrficas en las que habra de actuar, resolviendo los centros en planta baja, adaptados al terreno segn estructuras circulatorias, que bajo la forma de galeras constituyen una trama a partir de la que se van encadenando patios con pabellones, con la mediacin de espacios semcubiertos. Con los recursos del sitio se obtuvieron unas arquitecturas depuradas ya del abstraccionismo de las primeras obras, y de una perspectiva esttica en la que an utilizando techumbres de tejas, no reproduca el estilo colonial, hipottico soporte estilstico de
identidades locales. El acercamiento planteado por M. R.A. a los materiales arquitectnicos regionales fue de orden prctico, funcional y finalmente esttico. En esta etapa, una interesante reelaboracin a escala de la vivienda individual, se realiza en relacin con las operaciones de particularizacin de los elementos de arquitectura que definen las formas prismticas. En efecto, en la casa Podest, en La Lucila, Bs. As. (1954/56), en la casa Puentes, Martnez, Bs. As. (1954/56) y en la casa D'aibrollo, en Pergamino, Bs. As. la descomposicin de la caja arquitectnica en elementos virtuales de delimitacin de lugares y de control de visuales o de sol, deja traslucir una exaltacin en el trabajo de un sistema de relaciones sintcticas donde los elementos se expresan con autonoma tensionando las relaciones entre el todo y las partes. Estas directrices del pensamiento y el proceder entre la forma general respecto de los particulares va a constituir un ley motiv de la trayectoria productiva del estudio, sobre todo en la edificacin de altura. Se har presente en el prisma laminar de las viviendas en propiedad horizontal, en Posadas esquina Schiafino, Capital (1957/59), diferenciando base, fuste y remate con el tratamiento de materiales; o tambin en el Banco Avellaneda, desvinculando mediante una estructura transicional la torre del basamento. Pero la obra de mayor potencial de esta etapa es el Teatro Municipal General San Martn, en la Avenida Corrientes, Capital (1956/1960). Proyectado por Mario Roberto Alvarez y Macedonio Oscar Ruiz, con la colaboracin principal de Leonardo Kopiloff. (v. Teatro) El Intendente de Bs. As., Arq. Jorge Sabat ( v.), en los inicios de 1953 resolvi encarar ciertas construcciones para la ciudad en el Plan de Obras Municipales con la atribucin de las facultades otorgadas por la Ley de Obras Pblicas. Con tal objeto se prepararon dos listas de profesionales, alrededor de veinte estudios de arquitectura. En octubre de 1954 la oficina M.R.A. haba licitado la obra, habiendo sido iniciadas las primeras etapas de la misma. El emplazamiento del edificio se realiz en la zona "teatral", sobre la Avenida Corrientes. Fue necesario expropiar terrenos linderos para poder concretar un complejo programa ideal, que indicaba el paso de los edificios mono-funcionales al de los poli-funcionales. El programa de necesidades se defini alrededor de
una Sala de Espectculos Pblicos, apta para Teatro de Comedia, pero con posibilidad de adaptacin para otros tipos de representacin. El conjunto se organiz de acuerdo a un cuerpo de "conceptos rectores" desde los que la racionalidad presida la concepcin funcional y plstica, dotando a la obra de una tonalidad de "contencin" evitando el exceso de particularizacin o retrica en el uso de los elementos constitutivos. Se logr componer un conjunto de volmenes diferenciados, dentro de las limitaciones impuestas por el predio de acuerdo a una concepcin inicial de construir en bloques que englobaran funciones comunes. Destacando tanto la especificidad de cometido de cada funcin como su interrelacin con el grupo, sin desvirtuar por la posible incorporacin de detalles accesorios el carcter y aspecto de los espacios interiores, tanto como los exteriores. En el orden prctico, se trat de usar materiales y sistemas constructivos locales en razn y atencin a sus costos o a la facilidad de provisin. En la segunda etapa, 1960/1980, la produccin del estudio se ampla. Se abordan temticas que en el perodo anterior hubiera sido imposible formular y se consolidan las premisas con las que se impulsan exploraciones proyectuales sobre detallados anlisis de base tecnolgica. El prestigio generado por la realizacin del Teatro General San Martn se extiende contribuyendo a remarcar una imagen profesional responsable con capacidades tcnicas y ejecutivas aptas para encomiendas de gran envergadura. Son realizados en esta etapa edificios destinados a la cultura, bancos, oficinas y propiedad horizontal, en los que de alguna manera se continan lneas de trabajo ya planteadas anteriormente. Por otra parte la oficina se abre a tres nuevas franjas de problemas: la indagacin sobre la temtica de los laboratorios, sus plantas de produccin; las operaciones de rasgos ingenieriles y la participacin activa en los sistemas de concursos. Entre los edificios destinados a la cultura se destacaron: el Centro Cultural Ciudad de Buenos Aires, en Sarmiento, Capital (1960/70)- el Teatro Nacional Cervantes, en Av. Crdoba, Capital (1961/69) y la remodelacin y ampliacin subterrnea del Teatro Coln, en Cerrito, Viamonte, Libertad y Tucumn, Capital (1969/72). Se detectan en estas intervenciones actitudes renovadas respecto del
arquitectnicas
general" se resolvera como completamiento de vacos urbanos, demarcacin de bordes o meramente como fragmentos. En general en los edificios de oficinas M.R.A. ha optado por optimizar los aspectos funcionales y de uso, concentrando servicios hacia las medianeras, liberando las plantas de la presencia de los elementos estructurales para garantizar la mxima flexibilizacin de las actividades y generando una envolvente vidriada, reduciendo as la carga semntica a expresiones de sobriedad tecnolgica abstracta pero refinada en sus detalles. M.R.A. ha preferido los espaciamientos en relacin con el nivel cero, ampliando las visuales habitualmente restringidas en la calle corredor" y utilizar una planta de accesos en las que crea nuevas condiciones de articulacin con el entorno inmediato mediante vacos y generosos espacios semicubiertos. En este sentido, el edificio se desmaterializa tanto al llegar al suelo como en el coronamiento, o en los niveles inmediatamente superiores al basamento, mediante la operacin de ofrecer una lectura virtual del volumen y una expresin ms contundente de la estructura o el ncleo de servicios. Pero la discrecin y mesura con las que mediatiza tales operaciones sobre la forma se exacerba mediante las transparencias y reflejos en la utilizacin del "muro cortina". En efecto, frente a las opacidades del cuerpo de fbrica de la edificacin dominante durante los aos cincuenta los prismas vidriados de M. R. A., fundamentalmente los destinados a oficinas, multiplican el entorno reproducindolo en un juego de refracciones visuales que sugieren la ilusoriedad de los lmites edilicios. Un caso particular de la intensificacin de estos procedimientos estticos-tcnicos, est representado por el edificio para SOMISA. Convergen aqu cuestiones de rigor tecnolgico pero tambin de retrica expresiva, en este edificio la tensin entre ambiente urbano, construccin de la forma edilicia y experiencia de la misma son mximas. Es innegable la voluntad de forma mediante la que se construye una configuracin en la que se pone de manifiesto el valor emblemtico de la tecnologa. Ms all de los aspectos especficamente administrativos para los que fue destinado el edificio, su funcionalidad refiere a la exhibicin de su finalidad instrumental dentro del discurso de afirmacin de pautas de
En el primer caso, se observa el tratamiento gradual de espacios urbanos de marcado carcter pblico, que va modificando sus escalas en la medida que clarifica la situacin de accesos y las relaciones establecidas por secuencias de recorridos desde la calle hasta el interior del edificio. En el segundo caso, se optimiza funcionalmente el escenario y sus dependencias de apoyo, generando una volumetra construida esttica y tcnicamente diferenciada del teatro histrico, que se percibe como una pared respecto de la cual resurgen las calidades de estilo en los edificios linderos. Esta yuxtaposicin rompe con la escala preexistente y slo mediante tenues lneas materializadas por las carpinteras se intenta un dilogo entre sistemas de signos arquitectnicos dismiles. En el tercer caso, se asegura la persistencia simblica y cultural del edificio, optando por la resolucin de las nuevas reas funcionales dentro de la estructura arquitectnica de la obra y por debajo del nivel de la calle. Las propuestas para edificios bancarios y de oficina tendrn sus ejemplos ms interesantes en el Banco Popular Argentino, en Florida y esq. Pte. Pern, Capital (1964/68); el Bank of Amrica, Casa Central, en San Martn y esq. Pte. Pern, Capital (1963/65); el edificio de oficinas y sede del Club Alemn, en Av. Corrientes, Capital (1970/72)- el Edificio SOMISA, en Av. Belgrano esq. Av. Julio A. Roca, (1966/1977) Edificio de Oficinas Bolsa de Comercio de Buenos Aires, en 25 de Mayo, Capital (1972/77); el Edificio y Banco Chacofi, en Leandro N. Alem, 25 de Mayo (1977/1980). En el campo de la propiedad horizontal, sobresalieron el Panedile, primer premio de concurso privado, en Av. del Libertador, Capital (1964/69); el Edificio C.O.V.I.D.A., en Teodoro Garca esq. Villanueva (1966/68); las viviendas en Av. Figueroa Alcorta. Dentro de los complejos multifamiliares , se destacan las Torre de Viviendas, y la Torre de Oficinas y Galera Comercial, en calle Florida y Tucumn, Capital (1974/1984). Estas ltimas temticas plantean la problemtica de la ciudad vertical, la que en ausencia de un "plan
transformacin por evolucin y no por revolucin de los procesos o de las formas estticas. El edificio de SOMISA, como una operacin de completamiento referido al fragmento urbano, se constituye determinando los lmites de los espacios de la calle por una continuidad morfolgica conceptual, pero diferencindose sustancialmente por la condicin tecnolgica sobre la que se sustenta la intervencin. Se hace evidente aqu la idea del progreso tcnico como soporte de las innovaciones en la arquitectura y su manifestacin en la dialctica entre estructura y cerramiento de fachadas. Se conciben los cerramientos y su soporte en ajuste y concordancia con la estructura portante vertical-horizontal, as como con los ncleos de hormign pretensado de los ascensores, definiendo una totalidad unitaria y sinttica de elementos que trabajan solidariamente para absorber los esfuerzos provenientes de los agentes exteriores. En sus plantas el edificio se ordena segn la alineacin de los ncleos de ascensores mediante un eje virtual dispuesto a partir de punto medio de la ochava, generando as tres franjas de usos diferenciados, procedimiento que preside la diferenciacin de actividades en los niveles respectivos. La planta baja registra los efectos del procedimiento en el nfasis de espacio continuo y homogneo que se particulariza en ciertos sectores por la presencia de los ncleos verticales y los cambios sutiles de nivel. En este sentido, la interioridad y la sobriedad de la resolucin de la planta de acceso reasume los riesgos de la indiferenciacin de los zcalos metropolitanos, cuando se ha renunciado a las opacidades de los paramentos de hormign o de mampuestos y se ha aceptado la frgil consistencia volumtrica que los vidrios pueden otorgar a la superficie. Pero sin duda la atipicidad de la propuesta se basa en el material elegido para la estructura. Se trata de un edificio hecho ntegramente de chapa soldada, uniendo plancha con plancha hasta lograr los espesores deseados. Un sistema constructivo utilizado en tanques, puentes o barcos, es transferido a la arquitectura logrando resultados ptimos en la resolucin espacial estructural. El edificio SOMISA, indica as uno de los puntos ms altos en la trayectoria de M. R.A. y de la arquitectura argentina de la poca. Es posible observar, cmo en esta propuesta estn contenidas sobriamente las ironas tecnolgicas de
Archigram y la reduccin de la arquitectura a puro "objeto maqunico", as como tambin puede advertirse el rigor metodolgico de lo que en los aos setenta se conocer como procedimiento high tech . En este segundo perodo de la produccin de M.R.A. la propiedad horizontal ocupa un destacado lugar. A los atributos ya comentados de sntesis funcional, estructural y formal, se le incorpora un carcter que los dota de ciertos aires de domesticidad. Frente a la neutralidad expresiva de los edificios de oficina, las propuestas de viviendas en alturas se cualifican con materiales clidos en sus paramentos o revestimientos. El predominio de la horizontalidad mediante la que se afirma la determinacin de las fachadas, marca tambin un signo diferencial. Se destaca dentro del nutrido grupo de edificios de estas caractersticas, las viviendas en propiedad horizontal Panedle, primer premio de un concurso privado de anteproyectos, Av. del Libertador, Capital. Aqu, la oficina M.R.A. propuso un modelo de intervencin en el tejido de la ciudad organizando un complejo edilicio de tres bloques; dos laterales que se regulan segn las alturas de las construcciones medianeras que se ordenan mediante superposiciones de dplex y una torre exenta centralizada en el eje del predio que gana las mayores alturas cerrando un "atrio" urbano que se abre a la avenida como espacios de mediacin semipblicos entre las viviendas y la calle. Es igualmente notable por sus valores pedaggicos y hasta docentes, la P.H. de la avenida Figueroa Alcorta, vecina a un edificio notable de Wladimiro Acosta ( v.). Aqu la operacin consisti en resolver el programa de necesidades en ajuste a la reduccin del metraje, lo que implicaba armar un patio mancomunado en relacin con la obra preexistente y no bloquear las visuales del bloque recedido de la propuesta de Acosta. Pero en la galera comercial, torre de oficinas y torre de viviendas, en Florida y Tucumn, B.A. Capital, se articulan las principales problemticas elaboradas desde la prxis por M. R.A. sobre las escalas urbanas o la posibilidad de humanizar los espacios segn las escalas de la calle, generando una trama de espacios semicubiertos, libres de techumbres, llevando al interior de la manzana los recorridos comerciales y aleatorios, mediante escaleras mecnicas, en un paseo amenizado por los criterios ambientales y las permanentes visualizaciones cruzadas de los distintos
espacios. Se produce as un zcalo urbano que media con su entorno inmediato, independizndolo. Probablemente una de las propuestas ms osadas de M.R.A. en esta fase sea la del primer premio para el Concurso Nacional de anteproyectos para la Facultad de Ingeniera de la Universidad de La Plata, calle 1, 47 y 50, de dicha ciudad. En este trabajo, lamentablemente no construido, se muestra el potencial potico de la utilizacin de la estructura en el edificio central, un alarde estructural que supone la concentracin de puntos de transmisin de cargas en pocos elementos permitendo independizar al mismo, volumtricamente, del resto del conjunto. Este anteproyecto supone una idea de generacin de facultad concebida por "departamentos", intervinculados por una calle definida como una estructura abierta o "foro" de encuentros potencialmente dctiles a la vida universitaria, tal como se pensaba de manera optimista el desarrollo de estas actividades en 1967. En este sentido, el grupo edilicio se comporta liberando las visuales a la vegetacin caracterstica del "Bosque" de la ciudad, sobreelevando los principales niveles circulatorios para propiciar el armado de la calle en altura y as estructurar por diferencias de corte los distintos programas. Con criterios similares, aunque con mayor contraste entre edificacin vertical y horizontal, se resuelve el proyecto de la Universidad de Belgrano. En efecto, concentrando la biblioteca, el centro de investigaciones interdisciplinarias y el rectorado en dos torres, se logra un contrastado efecto volumtrico que se diferencia entre la jerarqua de dichos elementos respecto de las Facultades, que se organizan segn bloques lineales unidos entre si por calles y explanadas circulatorias. En ambas propuestas universitarias, el concepto que preside las resoluciones es el de "forma abierta", el que supone una contestacin a la nocin de edificios objetos, en razn y funcin de su permeabilidad de cambios o adaptaciones programticas. El predominio de las estructuras de clusters" o racimos, sera el correlato de un conjunto de interpretaciones ideolgicas progresistas que suponan la correlacin estricta entre formas y contenidos. A pesar de estas connotaciones, las propuestas mantienen ideas de estructura
jerrquica y una estructura de clase en relacin con los mbitos acadmicos, identificada ediliciamente por la diferenciacin y/o separacin en formas arquitectnicas contrastantes en las que se resuelven direcciones, rectorados, as como centros de investigacin. As en estas propuestas no se encuentre a la radicalidad de proyectos como los de la Universidad Libre de Berln, de Candils, Josic & Woods, en los que se ha maximizado la idea de democratizacin de los espacios universitarios correlacionndolos con el soporte espacial de una trama indiferenciado pero claramente delimitada respecto del entorno. Pero s podra suponerse que tales estructuras abiertas intentaban acortar las distancias entre las nuevas bsquedas acadmicas, ms preocupadas por nuevas formas de socializacin del conocimiento y la investigacin y las formas arquitectnicas. Las consideraciones anteriores son vlidas igualmente para el Complejo Tecnolgico Universitario, Universidad Tecnolgica Nacional de 1971, pero en el cual se explicita claramente la concepcin edilicia como una "acontecimiento social", asumiendo tal condicin un papel ejemplar a partir de la utilizacin de la tcnica en la Argentina contempornea. Aqu, los desarrollos metodolgicos ya enunciados son ensayados con rigor en el diseo de la totalidad mediante un mdulo estructural-funcional tridimensional, que resume la condicin de economcidad, flexibilidad al cambio y soporte de las infraestructuras. La coordinacin entre micro y macromdulos estructurales armoniza la totalidad de los elementos tcnicos, lo que pretender competir sobre los que conferir a la forma arquitectnica esta finalidad de representar por su concepcin esttico funcional la vinculacin entre sociedad y Universidad. En las arquitecturas para laboratorios o establecimientos fabriles, el compromiso de la oficina se concentra en los aspectos analticos del programa, racionalizando los aspectos funcionales y dotando a su formalizacin de una economa material, donde la sntesis organizativa preside la concepcin unitaria mediante la que se trabaja el planteamiento pabellonal. En efecto, la ductilidad operativa de la oficina, hace que modelos operativos ineficaces respecto de otros
programas, sean reconsideradas y re-utilizadas cuando las demandas prcticas lo solicitaran; as, no es por lo tanto extrao que sin fijacin a dogmatismo alguno, la recuperacin de los esquemas pabellonales resuelvan situaciones conflictivas desde el punto funcional como la planteada en el INTA-Laboratorios de Tecnologa de las carnes y de enfermedades virsicas de animales. En esta propuesta, el anlisis de los factores de contaminacin externos, internos o cruzados, ha supuesto una concentrada reflexin sobre los comportamientos espaciales de tales factores, sobre todo cuando principalmente ha sido la investigacin sobre la fiebre aftosa la que ha determinado el equipamiento y los criterios de diferenciacin que contribuyeron a identificar a la nocin de pabelln como la ms idnea para tales finalidades. En este planteo las unidades son vinculadas por conectores circulatorios, los que garantizan sus respectivas independencias programticas y espaciales. Los volmenes se desarrollan con formas predominantemente alargadas, sin alterar los vacos suburbanos donde generalmente fueron emplazados este tipo de encomiendas. Criterios generales similares, aunque con motivaciones funcionales diferentes podemos encontrar en la Planta de concentrado de Coca Cola, o en el Instituto de Investigaciones Cientficas y Tcnicas de las Fuerzas Armadas, CITEFA (Ministerio de Defensa). Dentro de otros rdenes temticos, la problemtica de la vivienda de inters social ha motivado algunas reflexiones por parte de la oficina de M. R. A. En este sentido, la preocupacin por la implantacin de un "mdulo bsico de organizacin urbana" contiene un ncleo terico, que ha supuesto a la construccin arquitectnica de la ciudad como "manifestacin esttica" de las diferentes instancias organizativas de la comunidad, determinando, por tanto, la jerarquizacin de una serie de premisas que remitan a modelos alternativos de la traza de cuadrcula. Sobre la base de tal principio, la oficina ha considerado premisas principales aquellas que actuando sobre el paisaje, la circulacin, la flexibilidad, la economa, han permitido la coordinacin de espacios urbanos de diferentes escalas. En los concursos nacionales de anteproyectos para Soldati, San Isidro, Florencio Varela, Formosa y Sierra
Grande; este ltimo de 1968 y los anteriores de 1973; es posible observar el tratamiento de los espacios comunes de los peatones y de los vehculos como momentos complementarios. Claramente y en contraposicin con la manzana tradicional, M.R.A. ha propuesto tramas edilicias, donde los alineamientos se constituyen en las pautas organizadoras de las distintas tipologas arquitectnicas, trabajando escalas de no ms de dos niveles (con la excepcin de Soldati) y unidades articuladas por continuidad o puentes circulatorios. En el anteproyecto para Sierra Grande, se conjugan los conceptos anteriores con la bsqueda topolgica de organicidad y un tratamiento de materiales acorde a las condiciones geogrficas locales. Una consideracin especial merece la integracin entre ingeniera y arquitectura ensayada por M.R.A. con relacin a ciertas encomiendas. Como se ha sealado ya, las tcticas proyectuales enlazan tcnicas provenientes de la ingeniera y las traducen en modos compositivos propios de la arquitectura sin mayores mediaciones estticas que las de la transposicin de un principio constructivo a otro. Pero, en los casos de- Tnel Subfluvial, Santa FeParan (1955), Puente sobre las vas del Ferrocarril General San Martn, Av. Juan B. Justo y Crdoba (1967)- Salto Grande (1973); se percibe una tendencia a demostrar los valores comunicativos de la arquitectura. En este sentido, las grandes escalas de intervencin propician el trabajo de la arquitectura desde una postura que no se disuelva en las ingenieras, sino que las re-coloque dentro de la produccin de configuraciones expresivas de un alto valor significativo. As, por ejemplo, las chimeneas de aire viciado se presentan como los elementos arquitectnicos principales dentro de la composicin en el Tnel Subfluvial de Santa Fe, asumiendo un papel simblico dentro del conjunto, en tanto que la curva parablica constituye el signo esttico-formal que se constituir en el continuum plstico del puente sobre las vas del ferrocarril. Para Salto Grande, la propuesta de integrar la obra al paisaje ser el presupuesto ms importante. Aqu se han diseado los accesos y sus respectivas playas, la propia represa y la ruta, los locales interiores, as como los edificios complementarios.
Este corrimiento de las propuestas de M. R.A. a cuestiones formales de contenidos abiertamente escultricos, no resalta una paradoja, sino una necesidad cuando estas operaciones precisan ser presentadas como momentos de modernizacin tcnica de alto impacto social. En este sentido la exaltacin formal reminiscente de configuraciones futuristas y brutalistas siguen siendo funcionales. Es preciso diferenciar, por tanto, procedimientos como los de SOMISA, de aquellos aportes tecnolgicos del estudio en los que el objetivo es un resultado prctico, la superacin de los sistemas constructivos tradicionales. Relacionados con estas ltimas consideraciones se ubican las reflexiones e investigaciones sobre los sistemas de construccin tridimensionales, sus modos de ensamblado y la identificacin de partes en una totalidad inorgnica, basado en el estudio de los premoldeados. Un ejemplo de esta opcin es verificable en la propuesta para el concurso INTA ( 1972). En la tercera fase, dentro de la produccin de la oficina de M.R.A., desde 1980 hasta el presente, se ha consolidado definitivamente una imagen prestigiosa en el plano profesional. Los cambios en el marco histrico durante la dictadura militar ha dejado escassimos mrgenes para las transformaciones; han cedido su lugar las exploraciones tcnicas de riesgo o las investigaciones comprometidas sobre las polticas del habitar. En este contexto, es posible observar la reiteracin de soluciones probadas en aos anteriores, sobre todo en edificios de propiedad horizontal o de oficinas. La convencionalizacin de ciertos procedimientos afirma el trabajo sobre la repeticin y la norma. Se acrecienta el ajuste de la totalidad y las partes con los aspectos tecnolgicos. Son destacabas en este sentido, el edificio de oficinas y Banco Chacofi en Av. Alem, Capital Federal; la propuesta de Catalinas Norte para la corporacin IBM Argentina; el Banco Ro de La Plata S.A. Casa Central en San Martn de Capital Federal o las oficinas de American Express en Maip esquina Arenales, Capital Federal. La intervencin ms significativa, entre estas ltimas es la del edificio IBM; se trata de una torre de alta cargas simblica, emblema corporativo, expresin de
sobriedad, calidad y seguridad. En ella recae el gesto diferenciador de la descomposicin y la continuidad volumtrica de la obra. La tensin manifiesta entre volumen autnomo del conjunto de oficinas y su articulacin puntual con la base del edificio, resuelve con mayor claridad conceptual que sus referentes histricos la operacin formal. En efecto, en relacin con las oficinas Olivetti en Frankfurt (Alemania) de Egon Eiermann y el centro de salud Stony Brook de Long lsland, Nueva York de Bertrand Goldberg; -obras diseadas entre 1967-75 la propuesta de M. R.A. aspira a una sntesis racional y unitaria entre sus componentes y no a la declamacin de un funcionalismo expresivo como en los ejemplos citados. La operacin esttica resultante, supone la alternancia de opacidad y transparencia, para dar lugar a la percepcin distante, contundente pero carente de matices. Contribuyen a esta lectura el contraste entre la verticalidad del volumen respecto de la horizontalidad de las bandas aventanadas y las barandas de escape. El procedimiento se repite en el tratamiento de las fachadas de las oficinas de American Express, demarcando an ms las tensiones horizontales entre franjas esperadas y opacas, acrecentando el dinamismo de la situacin de esquina. En realidad estas consideraciones afectan al concepto de lmite, mediante el que la edificacin articula espacios interiores y exteriores, no ya simplemente por un muro cortina, sino por la mediacin de los elementos de escape, los que al cubrir tres finalidades diferenciadas (proteccin solar, control de visuales, circulacin) integran aspectos tiles a la fuerte determinacin formal que implica tal solucin. En otro orden de cosas, sus objeciones crticas a las autopistas y el efecto pernicioso sobre la ciudad, le valen como contrapartida una marginacin de las encomiendas dirigidas, como las plazas o las escuelas municipales otorgadas a otros importantes estudios profesionales. Entre 1980 y 1972, desarrolla conjuntamente con un equipo multidisciplinario (Odilia Surez, Raa Forster y Veloso, Katzenstein, etc.) el proyecto de extensin para el Area Central de Capital Federal. La propuesta es de sumo inters porque expresa ideas que desde lo arquitectnico y lo urbano suponen un cuestionamiento a las nociones de los C.I.A.M.
La conjuncin entre tradicin y modernidad se realiza mediante la relectura del papel estructurante en la determinacin de los espacios de la ciudad mediante las arquitecturas de "manzana" en relacin con los bloques lineales o las torres elevadas. El proyecto en su conjunto habla de la crisis de las ideas del movimiento moderno para operar en las transformaciones metropolitanas y plantea una nueva condicin desde la que articular planificacin con arquitectura- la del diseo urbano. Dentro de esta ltima fase que hemos identificado en la produccin de M.R.A. ya en el marco de la recuperacin democrtica, se destacan la vivienda en propiedad horizontal en Av. del Libertador, Capital Federal; la Torre Zavala de la Universidad de Belgrano, Capital Federal; el Hotel Costa Galana, en el Bulevar Martimo de la ciudad de Mar del Plata y el edificio Le Parc, en Oro y Cervio, Capital Federal. En estos trabajos M. R.A. opera desde la plataforma de experiencia y conocimiento del "hacer arquitectura" a lo largo de una ya dilatada trayectoria, reabsorviendo los aspectos cualitativos de sus obras en la gran solvencia tcnica para la resolucin de la dialctica formal entre el conjunto y el detalle en obras de magnitud. Esto se evidencia en los 57.000 metros cuadrados de la torre Le Parc, casi un edificio autosuficiente, una propuesta de altsimos estndares de confortabilidad, aunque de resolucin lingstica austera Bibliografa: Mario Roberto Alvarez y Macedonio Oscar Ruiz. Teatro Municipal General San Martn . Ediciones Infinito, Bs. As., 1959. Marcelo Trabucco Mario Roberto Alvarez . Serie de Arquitectos Americanos contemporneos. n 10. Instituto de Arte Americano. . Bs. As., 1966. Mario Roberto Alvarez. Revista Summa n 80-81. [Link]., 1974. Arquitecto Mario Roberto Alvarez y asociados . Obras 19371993. Impreso por Morgan Internacional, Santiago. Chile, 1993. Otras publicaciones y artculos de inters: Itinerario 2. Facultad de Arquitectura, Diseo y Urbanismo. Secretara de Extensin Universitaria. Universidad de Buenos Aires. Arquitectura en la Argentina. Editorial Eudeba n 9. Arquitectura y Planeamiento. A&P. 1964. Poblacin y Vivienda. Cap. II Planeamiento y Arquitectura. Arq. Rodolfo Morello S. Mario Roberto Alvarez, un representante del clsico moderno en "Der Architekt ", Stuttgart, 1990..
Marina Waisman. Arq. Mario Roberto Alvarez o el arte de ser simple en un mundo complicado. Summa n 80-81. [Link]. J. M.
AMAYA, DEVOTO, LANUSSE, MARTIN, PIERES. AMAYA, Rafael, arquitecto; DEVOTO, Miguel, arquitecto; LANUSSE, Alberto, arquitecto; MARTIN, Eduardo, arquitecto; PIERES, Augusto, argentino, arquitecto. El estudio se forma en el ao 1947 y se desenvuelve profesionalmente hasta los aos '80. A pesar de la formacin acadmica que reciben en la vieja facultad de arquitectura de la calle Per, ADLMP trabajan desde un principio dentro de las normativas del Funcionalismo, eliminando reminiscencias clsicas a lo largo de su trayectoria, y dando un importante lugar a las respuestas programticas y tcnicas que en la Argentina comenzaban a legitimarse, as logran con la experiencia una libertad formal que se manifiesta en su trabajo ms significativo, el concurso de la Sociedad Rural Argentina en 1962. Han sido temas importantes en la obra del estudio numerosos proyectos de relevante envergadura tcnica y funcional, edificios de oficinas y de vivienda en propiedad horizontal , (v.) cuya nueva ley desplazaba a la casa de renta (v.). Tambin han participado en numerosos concursos, siendo varios de ellos premiados, aunque no construidos, y es en estas obras donde pueden ser apreciadas las ideas del grupo. Asimismo es destacable la participacin acadmica del arqto. Martn como profesor titular hasta el ao 1983, y la del arqto. Lanusse como decano en el ao 55, ambos en la FAU-UBA. El Concurso para la Secretara de Aeronutica fue la causa por la cual se conforma el estudio en el ao 1947, a poco tiempo de haberse recibido sus integrantes, y con el cual, obteniendo el primer premio, impactan en el mbito profesional de la poca. Este proyecto marca claramente los lineamientos con los cuales trabajan durante toda su carrera: un lenguaje racionalista de la arquitectura pero con una
composicin de planta y fachada acadmicas, heredada de su formacin. El edificio para este concurso fue encarado considerando cuatro premisas entendidas como ncleos funcionales: "sistematizacin abierta... distribucin ordenada... orientacin racional... circulaciones orgnicas... servicios generales centralizados..." , que luego se trasladan al emplazamiento y a la expresin formal Proyectan una planta general en "H", con el edificio central de planta baja libre, lo que permite la continuidad del nivel terreno, axialmente organizado. El segundo premio para el Instituto Geogrfico Militar , llamado a concurso en 1948, es destacable dado el gran nmero de participantes. Segn la critica del jurado el proyecto de ADLMP daba una "...solucin en Monoblock... que simplifica el funcionamiento del Instituto...". Sin embargo tambin comprende dos volmenes, uno como auditorio y el otro que forma una planta en cruz de dos niveles con la planta principal del monoblock central, que no terminan de articularse formalmente con el edificio principal. En el ao 1948, el Ministerio del Interior planifica la reconstruccin de San Juan y llama a Concurso Nacional para cinco edificios pblicos de relevante carcter que constituan el centro cvico (v.) de la ciudad. De estos concursos el estudio obtiene el primer premio para los Tribunales de Justicia , el tercer premio para la Casa de Gobierno , y el quinto premio para el Palacio Legislativo . Para los tres casos las bases exigan ciertas pautas de proyecto que ya determinaban, en parte, la esttica del edificio. El proyecto para los Tribunales de Justicia , es un monoblock que responde a los criterios del Funcionalismo, pero no a la plasticidad del Movimiento Moderno. El Palacio Legislativo fue resuelto con un edificio de forma pura, al cual se articula otro volumen menor para el auditorio, aunque es racionalista en la concepcin de
las estructuras y el lenguaje de las fachadas y plantas libres, existe sin embargo una clara composicin acadmica, dado por un eje no de simetra especular en planta pero s en la fachada principal, que denota el acceso central del edificio. La Casa de Gobierno, fue premiada por su distribucin y funcionamiento, logrado por la planta libre, pero criticada la implantacin urbana porque "...ofrece una vista de poco inters y que resta jerarqua al edificio", a pesar de las fachadas conceptualmente acadmicas. Seguidamente obtuvieron los primeros premios del Concurso Nacional para la sede social del Club Newells Old Boys de Rosario en 1950 y en 1954 el de la Cooperativa de Provisin de Industriales Metalrgicos, siendo en el ltimo miembros del jurado Alberto Prebisch, Juan Kurchan y Gastn Breyer. El proyecto forma una planta baja libre y basamento pblicos, y luego en menor superficie de planta una torre de oficinas, hotel y servicios. Contando con una extensa trayectoria profesional ya en 1962, ganaron el concurso privado de la Sociedad Rural Argentina, proyectando un complejo edificio, en el predio ferial de Palermo. El programa consista fundamentalmente en un estadio, pabellones de exposicin, edificio de oficinas, ms otras dependencias de apoyatura a estas actividades, como accesos y boleteras, alojamientos, etc. Sin embargo no es la complejidad de la solucin funcional el logro de este proyecto, sino la conjuncin del empleo de nuevas tcnicas para nuestro pas y una libertad formal por parte del grupo que establece una distancia considerable respecto de los proyectos de San Juan o la Secretara de Aeronutica. Los dos pabellones de exposicin, organizados en "L", constituan desde el punto de vista compositivo, un fondo homogneo y uniforme, logrado por la repeticin de un mdulo, sobre el cual se destacaba el volumen escultrico del
estadio. Tcnicamente estos edificios de hormign tienen una estructura tensada de cables en direcciones opuestas, sin canaletas, que por la diferencia de altura lateral, entre mdulo y mdulo, permiten el paso de luz y la ventilacin necesaria en caso de exposicin ganadera. Por otro lado los 55 mts de luz libre interior, lograda sin apoyos intermedios, tambin haca posible el desplazamiento de los animales en este tipo de exposiciones. El estadio, con el cual se organiza uno de los accesos al conjunto, sobre Av. Sarmiento, si bien es en proyeccin una planta circular, volumtricamente tiene un desarrollo mucho ms complejo, posible por un techo formado por una estructura de cables de doble curvatura, que admita cualquier tipo de cubierta liviana, entre ellas vidrio o chapas translcidas, que fueron colocadas alternativamente, obteniendo una zona de luz cenital que proyectada en planta forma una elipse. Este estadio con una capacidad para 15000 personas hubiese sido nico en Buenos Aires, si consideramos que el Luna Park tiene capacidad para 5000. Estas estructuras, que hubiesen sido las primeras tensadas del pas, fueron calculadas por el ing. Bramante. El otro acceso, sobre Av. Santa Fe, se organizaba con un edificio de oficinas de forma pura, del mismo tipo de resolucin que el resto de los edificios con este destino, hechos por el estudio para esa poca. Esta obra se comenz a construir hasta los primeros 80 m lineales de pabellones, de un total de 300 ml., y luego qued inconclusa, produciendo, de esta manera un costo elevadsimo de lo construido al no haberse podido amortiguar la inversin de los enconfrados para la totalidad de los pabellones. Con esta nueva impronta de resolucin formal obtuvieron el primer premio para la galera comercial de la Terminal de Once de Septiembre, a partir de un proyecto resuelto con una estructura pretensada en forma de paraguas y un solo apoyo central,
que tampoco fue construido y que no guarda relacin alguna con lo existente actualmente en el lugar. Otros trabajos importantes son el Canal de televisin 8 de Caracas en Venezuela (1965), y la ampliacin de Canal 13 en Buenos Aires, (1978). Con estos antecedentes participaron del concurso de ideas para ATC en ese mismo ao. Proyectan adems el edificio FIAT en 1955 , que se construye en 1963; la Usina Elctrica de Tucumn en 1967; la Central Termoelctrica de Ro Negro en 1965; el Proyecto de Extensin de la lnea D de Subterrneos de Bs. As. en 1970; la Galera Comercial de Cabildo y Juramento (ex Churba) en Buenos Aires, de 1962; la fbrica Llorente "Los Criadores"; y varios edificios de propiedad horizontal y de oficinas en Buenos Aires. V. A. AMBASZ, Emilio. (n. Buenos Aires, 1943) argentino, arquitecto, diseador industrial y grfico. Si bien buena parte de la formacin y la experiencia proyectual de Ambasz transcurre en [Link]., su labor reconoce variadas influencias entre las cuales no estn exentas las preocupaciones del modernismo local. Ya a partir de su etapa formativa, el arquitecto desarrolla una serie de reflexiones tericas y proyectuales acerca de la tcnica y la naturaleza como elementos fundamentales en la construccin de una potica arquitectnica. La obra posterior, que se abre a los encargos internacionales y a las propuestas de mayor escala, insiste aun ms en estos postulados iniciales en los cuales la reflexin naturalista y el uso de una tecnologa sofisticada, comprenden un todo inseparable que da como resultado una arquitectura singular dentro del cambiante panorama contemporneo.
Habiendo iniciado su formacin en Argentina, Ambasz complet sus estudios en la Universidad de Princeton como Master of fine Arts in Architecture . En 1970 fue designado curador del Museo de Arte Moderno de New York para el cual desarroll una serie de exposiciones sobre: Diseo Italiano (1972), Arquitectura de Luis Barragn (1974) y Proyecto Taxi (1976). A partir de 1977 fue director asociado del Institute for Architecture and Urban Studies of New York. Sus trabajos tericos y proyectuales han sido publicados en las ms importantes revistas internacionales de arquitectura y diseo. Su obra abarca diversos gneros y programas as como objetos de diseo industrial y grfico. Entre los edificios ms importantes podemos citar algunos referidos a la cultura como: Grand Rapid Arts Museum, Museo del Folklore Americano en Nueva York, Conservatorio de San Antonio (Texas), Museo de Nueva Orleans. Ejemplos de casas de alquiler como el Unin Station de Kansas City y el edificio "montaa interior" de Nichi Obishiro en Japn. Entre sus proyectos de viviendas los ms significativos son: la casa de Retiro Espiritual (1978) en Crdoba (Espaa), la casa D' angoussarten (1979) en Bierges (Blgica) y la casa de Leo Castelli en Northeart ([Link].). Tambin incursion en diseos de plazas y espacios abiertos como en el proyecto para la Plaza Mayor de Salamanca, el Houston Center Plaz en Texas y el Promemoria Garden en Mudenhausen (Alemania). Entre la labor de los ltimos aos debe destacarse el primer premio -no construido- obtenido en el concurso para la Exposicin Mundial de Sevilla realizada en 1992. Sus primeros trabajos arquitectnicos, si bien contienen un comitente real, son verdaderos ejercicios experimentales de una potica y algunas veces estn acompaados por "textos manifiesto" que marcan sus preocupaciones iniciales: Una
declaracin sobre mi obra; Moral: una condicin de prediseo; la univerciudad. etc. Aun trabajando desde un principio en el mbito internacional, parte de la produccin inicial de Ambasz esta desarrollada en funcin de una perspectiva latinoamericana donde la recuperacin del valor "arcdico" de la naturaleza del continente, juega un rol importantsimo. En ese sentido, no debe desestimarse la confesada influencia de A. Williams ( v.) en su formacin y las ideas de armonizacin entre tcnica sofisticada, vaco natural y creacin tipolgica que impregnan las obras de ste. Del mismo modo que en el caso de Williams, sus proyectos se basan en la consideracin "agresiva" de la civilizacin, pero su respuesta no se desprende de una confianza en el buen uso de la tcnica, sino de las soluciones alternativas que toman auge a partir de la crisis energtica del 73'. Se trata de las denominadas tecnologas blandas o limpias introducidas en un mundo de utopa donde el diseador no slo inventa los objetos, sino que repropone formas y ritmos de vida que deben acompaar su existencia. En estas construcciones alternativas, planteadas como proyectos manifiestos cuyos usuarios son la mayora de las veces aquellos pertenecientes a los sectores ms marginales, el esfuerzo del diseo est en la constitucin de un sitio, un hbitat refundante de la identidad y superadora de las condiciones de vida originales. En este nuevo mbito, la arquitectura parece disolverse como disciplina tradicional para reorganizarse de una nueva manera. Podemos hablar aqu de una vuelta a la cabaa primitiva" que a la vez plantea un aprovechamiento de los ms amplios recursos, ya que para Ambasz est claro que el retorno a un ambiente arcdico no es posible sin el concurso de la tcnica ms sofisticada. Pero la posibilidad de insercin y de aprovechamiento de las herramientas es absolutamente lo contrario del camino fustico planteado por la tradicin del Movimiento Moderno o de las propuestas tecnologistas de los anos '60 y '70. En este
caso, si bien no se renuncia a los niveles de confort frutos del proceso de modernizacin, estos se alcanzan mediante otros medios que implican por su radicalidad una constante remisin a la utopa, una voluntad de hacer de cada obra un manifiesto potico. Como Williams, Ambasz plantea en cada edificio el rediseo global del problema con una voluntad explcita de generar una tipologa, y si bien por su carcter de pura invencin resultan en principio ininteligibles y cargados de una atmsfera de extraamiento que lo acerca a las imgenes de la pintura surrealista, cada uno de sus detalles tcnicos estn estudiados con una absoluta minuciosidad que los hacen perfectamente construibles dentro de ciertos estndares tecnolgicos. En efecto, sus artefactos fuera de toda lgica dentro de la tradicin de la disciplina, slo pueden ser comprendidos mediante una atenta lectura de sus "programas/texto". Dichos programas son, en definitiva, la consecuencia de que la vuelta a Arcadia implica como condicin, y tambin como problema, una hiper/intervencin del diseador en la construccin del edificio que necesariamente modifica la vida del usuario y su relacin concreta con el entorno natural. No slo mediante un imaginativo sincretismo entre tradicin y modernidad se crean espacios, sino que se fijan actitudes, modos de vida, horarios o programas de trabajo. Esta serie de condiciones que impregnan la totalidad de su obra posterior, estn ya presentes explcitamente en los primeros trabajos: Centro Mexicano de Clculo Aplicado S. A. en ciudad de Mxico; Cooperativa de Viateros Mexicano-norteamericanos, Santa Rosa, California, Centros Comunitarios Educacionales y Agrarios en el valle de Hullanco, Per. En el proyecto de la Cooperativa de Viateros Mexicanonorteamericanos (1976) todo est predeterminado por el arquitecto, an los ritos arcaicos que deben acompaar a las celebraciones religiosas de los colonos chicanos. A estos grupos particulares de usuarios se propone, como ltima etapa del
proyecto, una vida comunitaria que supone la desaparicin de la propiedad privada como consecuencia final de la interaccin de los factores climticos y ambientales. Un paulatino y pautado retorno a la naturaleza, pero a partir del entendimiento de que sta no es hostil y que sus condiciones, aparentemente adversas, pueden ser aprovechadas totalmente exasperando al mximo sus propios recursos. De la diversidad y rigor del clima tambin extrae Ambasz las ideas para los Centros Comunitarios Educacionales y Agrarios en Per. (1974/1975) La precariedad provocada por las peridicas inundaciones de un ro de los Andes peruanos, es utilizada como base para un proyecto que se asienta sobre balsas que, navegando sobre el mismo ro, invierten las condiciones de un hbitat que hasta el momento haba encontrado en la inestabilidad del rgimen del curso de agua, su principal fuente de dificultad. Ms all de las experiencias de asimilacin, de inversin de la lgica con que cada problema se presenta, de la utilizacin ingeniosa de tecnologas blandas, la obra del arquitecto argentino, que continan desarrollndose en el ambiente internacional, sigue sin embargo siendo sugerente sobre todo acerca del futuro de la relacin arquitectura/ naturaleza. En ese sentido la arquitectura enterrada, que se transforma en uno de los leimotivs de la ltima produccin de Ambasz, revoluciona finalmente en buena parte los modos de operar propios de la disciplina. Si mediante ese recurso, que no es exclusivo del arquitecto, la tcnica permite el retorno a la caverna, al subsuelo, la trada vitruviana en la cual se asientan los principios constitutivos de la disciplina puede disolverse y la arquitectura visible puede volver a ser nicamente `Venustas ' retornando a un dilogo directo con la naturaleza que le ha dado origen. Ejemplo claro de esta concepcin es el Laboratorio Schiumberger (1982), presentado por el autor como un "jardn texto" en el cual el arquitecto coloca sus signos favoritos, experimentando
libremente un retorno al primitivismo, que no encuentra lugar para la lgica industrial. Ella est contenida en el subsuelo, el sitio en que los laboratorios cumplen estrictamente con el programa funcional, permitiendo que resurjan con fuerza en la superficie la serie de arquetipos que pertenecen a la historia de la cultura. Utilitas y firmitas se separan as de venustas Algo que se repite tambin en la serie de viviendas: la casa del retiro espiritual resuelta en el subsuelo permite liberar de manera descarnada el muro blanco y el balcn de la arquitectura popular andaluza, que se muestra casi como una ruina producto de una imagen onrica surrealista. La casa Manoir D' Angoussart, un cubo enterrado bajo el perfil de una colina, emerge en uno de sus vrtices generando una inestable tensin entre obra humana y naturaleza. La casa Castelli, una estructura de patio en la cual slo ste es visible aunque irreconocible como tal por la superposicin de una escalinata que ocupa la mitad del espacio, pone en crisis la nocin misma de evocacin tipolgica. Estos ejemplos parecen mostrarnos como otra vez la arquitectura puede volver a jugar con la naturaleza y a replantearse claramente, al menos en sus partes visibles, como rito, como juego del orden frente al caos, para terminar siendo slo "tumba o monumento". Una arquitectura nfima que reduce los elementos fsicos visibles a un mnimo de partes cuyo principio de organizacin es la evocacin emocional. Frente a esta alternativa, en los ltimos trabajos del arquitecto se plantea otra posibilidad que funciona casi como el reverso de la anterior: la arquitectura no desaparece de la superficie sino que sirve como contenedor de la naturaleza. La naturaleza ideal, la Arcadia perdida de bosques, cascadas y arroyos, resurge contenida dentro de estructuras arquitectnicas ya que no parece poder tener lugar en el mundo real. Como grandes contenedores o invernculos los
apartamentos Nichi Obiro en Japn o la Unin Station de Kansas City, cobijan fragmentos de exuberante naturaleza tropical inundando desde dentro al organismo arquitectnico en una tensin irresuelta que lo hace asemejarse a una ruina. Sobre este par de posibilidades, no exentas de transformarse en mera retrica ambientalista, se plantean algunos de los desafos futuros de la disciplina en un momento donde la degradacin del mundo natural y las estrategias para su recuperacin, no son un captulo marginal en la crisis general de nuestra disciplina. Bibliografa: AAVV. "Arquitectura alternativa de Emilio Ambasz." Summarios n 13, Buenos Aires, 1977; "Entrevista" en Dos Puntos , n 4, Buenos Aires, marzo-abril de 1982; Architecture and Urbanism , n 155, Agosto de 1983; "Dialogo" en Trama n 5. F.A. AMBIENTALISMO. En las ciencias sociales, se designa de esta forma a las teorasqueotorganimportanciacentrala los factores del medio ambiente en relacin con el desarrollo de las sociedades. En un extremo, la teora del determinismoambientalestablecaqueel medio fsico (incluyendo recursos naturales, clima ygeografa) resultaba el factor principal en las caractersticas de una sociedad concreta, desestimando otros aspectos (histricos, sociales o polticos). El posibilismo ambiental, en cambio, sugera que el hbitat natural actuaba slo para crear posibilidades entre las que el hombre poda elegir. El ambientalismo contemporneo reconoce alambientefsicoslocomounapartede un ambiente total que considera factores econmicos, sociales, tradiciones culturales, etc.; los trabajos y acciones humanas, incluyendo la producci n de valores simblicos, se colocan as bajo la gida de un sistema cuya armon a y
equilibrio constituyen los objetivos principales a alcanzar. Desde los aos sesenta, las diversas tcnicas y artes vinculadasalatransformacindelhabitar humanosehanhechoecodeestasteor as, proponiendo en el extremo la disoluci n delasdisciplinastradicionalesenfuncin delproblemadominantedelambiente. Antecedentes internacionales. El ambientalismo actual reconoce diversas y conflictivas races. Varios desus presupuestos son deudores del clima de ideas del Romanticismo europeo, desde fines del XVIII [Link] Naturphilosophie alemana, en particular, intentacomponerunsaberholstico,integrador y pantesta del mundo, que no reconoce divisiones entre arte y ciencia, religi n y filosofa,[Link] unodelosprimeroscuestionamientosglobales, tan caractersticos de la modernidad, de un mundo de competencias separadas y de administracin tecnolgica y burocrtica en avance. La oposicin a las ciencias fsico matemticasquehabanalcanzadoduranteel siglo XVII progresos de tal magnitud que extendieron sus presupuestos a la concepcin integral del mundo se manifiesta paradigmticamente en las propuestas de Goethe de refundacin de una ciencia natural distinta y abarcadora, que rechaza la forma muerta analizada por los cientficos, para intentar comprender la forma viva, metamrfica,[Link] deorganismoquesubyaceaestaconcepci nde la forma pasar a ocupar, en el siglo XIX, el lugardelaconcepcindelasformascreadasen una jerarqua fija. Mucho debe a esta sensibilidad genrica, que cruza diversas franjas de la cultura, la conformacin de la biologa moderna y de las ciencias o tcnicas relacionadas,comolamedicinaolahigiene,que ocuparnentoncesellugarhegemnicoquelas ciencias mecnicas haban adquirido en el sigloXVIII. En este marco, la vieja idea que remite a Hipcrates de que el ambiente influye
decididamente en las actividades humanas [Link] nhaba otorgadoalascaractersticasdelambienteun peso decisivo tanto en los aspectos materiales comosimblicosdelasactividadeshumanas:un paisaje montaoso o llano, austero o exuberante, poda determinardesde eltipode gobierno hasta el arte de una sociedad determinada, de tal manera que la transformacindelmundofsicoenfuncinde laorganizacindelasociedadsetorn central. Losgobiernosilustradostomaronensusmanos, en forma decidida, la intervencin sobre el territorio,imbuidosdeestaspremisas:aspectos que hoy resultan insoslayables en la planificacindeestrategiasfsicas,comoeluso delverdeenlasciudades,oelsaneamientoyla higienepblica,debenreferirseaestasacciones iniciales aunque entonces no demasiado elaboradas. Pero la lnea dominante en el mundo francs, que es el que mayor peso manifest en los primeros aos de las ProvinciasUnidasindependientes,confiabasin resquicios en el uso de la tecnologa para efectuar las transformaciones que crea benficas; trabajaba fundamentalmente el planodelespaciopblico,escindiendosulgica del espacio privado y separando espacios sanosyenfermos. Es de notar que recin a mediados del siglo XIX, los factores negativos de la industrializacin, el uso de tecnologas modernas y la urbanizacin se hicieron notar masivamenteenel mbitoeuropeocontinental. Si las condenas ideolgicas haban sido anteriores, stas se movan ms en el plano moraloretricoqueenlapercepcinrealdelos peligros del desarrollo tecnolgico. Los nuevos enfoques cientficos positivos de la segunda mitad del siglo XIX, en cambio, trabajarn apoyadosnosloenlaexperienciadelprogreso real (contaminada fuertemente por el temor reaccionario hacia la multitud) sinotambi n bajoelimpactoespecficodelosavancesquela ciencialogr enelterrenodelosestudiosdela naturaleza. Lamarck ya haba expuesto su teora transformista de evolucin de las especiesen1800,recusandolaconviccindela
existenciadeunacadenadeformasinmutables, a favor de una transformacin en ntima relacin con el medio ambiente. Darwin revolucion las ciencias de la naturaleza, y la mismaconcepcindelserhumano,planteando queelhombreperteneceaun rbol nicodela vida, sin cualidades diferenciales sustantivas respecto de las de cualquier animal. Para Darwin, la evolucin est regulada por la seleccin natural: debe mucho esta idea a las especulaciones sociolgicas de Malthus acerca de las poblaciones y su lmite de crecimiento. Este cruce caracterstico entre contribuciones sociolgicas y descubrimientos biolgicos constituyeunamarcaclaveenelpensamiento moderno;elmismoDarwinextendi mstarde sus ideas sobre la evolucin natural hacia la sociedad humana. Y aunque muchos de los presupuestos darwinistas contradecan el determinismo ambiental lamarckiano, la difusindelasideasnaturalistasenel mbito filosficoporejemplo,enlosdifundidosescritos de Spencer fusionaron las distintas contribuciones. Queda claro que, de estos antecedentes, se desprendan diversas posiciones, no todas [Link] un lado, la apelacin a la naturaleza en los trminosmodernosdesplazabalaautoridadde instituciones tradicionales como la Iglesia, establecanuevosparmetrosdeaccinparala burguesa en expansin, demola viejas creencias y supersticiones. Pero el paradigma biologicista, con la incorporacin sin mediacionesdelosmecanismosdelasociedad humana al mundo natural, abon tambin el racismo, el determinismo ambiental con las consecuentes conclusiones de primaca de las sociedadesformadasendeterminadosmedios,o las convicciones de la justicia del dominio del msfuertesinatadurasticas. Algunas disciplinas que se constituyeron paralelamente resultan fundamentales en la definicin de la nocin de ambiente y de sus relaciones con la sociedad. Los padres de la geografa moderna, Humboldt y Ritter, abrevaron simultneamente del mundo
ilustradoydelromntico. Demanera quesus disquisicionesataentantoalsuelo,alclima,a la vegetacin y la fauna, como a la accin humana, considerada tambin en sus [Link] autores como Ratzel, en la segunda mitad del siglo, se manifiestan en toda su amplitud las consecuencias del determinismo geogrfico en la figura del suelo, soporte rgido de las aspiraciones cambiantes de los hombres, sustratoquelospueblosnodebenolvidar:un pueblodebevivirsobreelsueloqueharecibido deldestino,debemoriren lysometerseasu ley. Estas consideraciones no son ajenas al clima cultural alemn de principios de siglo, que lentamente va amasando los tpicos de [Link] obra de Oswald Spengler, La decadencia de Occidente,de1917,constituir unbestselleren la filosofa ambientalista de entonces, citado profusamente tanto por los defensores de la arquitecturamodernacomoporsusadversarios acadmicos. Las comunidades humanas, para Spengler, se comportan como las plantas, afincadas al suelo, mientras los individuos en las sociedades modernas se comportan como tomos separados: la condena se orienta principalmente hacia las grandes metr polis, hacialosinmigrantes,hacialosproletarioslos sintierra . La contracara progresista de esta visin comparteparadjicamentesimilaresprincipios, aunque con otras conclusiones: el nombre de Lewis Mumford es convocado universalmente [Link] clebre serie de ensayos en que propone una renovacin de la vida(Tcnica y Civilizacin, 1934; La cultura de las ciudades , 1938; La condicindelhombre,1944yLaconductadela vida, 1951), defiende la supremaca de la asociacinhumana basada enlaagricultura y elcampoantesqueenlaindustriayelcomercio remitindose tanto a una larga tradicin antiurbana norteamericana como a las contribucionesdeGeddesyKropotkin;propone una humanizacin de la tecnologa, sobre la base de intervenciones no agresivas con el medio; la idea de proteccin y mantenimiento
de la vida constituye la clave de sus interpretaciones histricas y contemporneas. El pensamiento de Mumford pes definidamente en la conformacin del urbanismo organicista, opuesto a las megalpolis concentradas y al laissez faire capitalista. La Regional Planning Association of America, fundada en 1923, que reuna a arquitectos, publicistas, naturalistas y crticos sociales, de la que Mumford fue fundador, constituye un ejemplo paradigmtico de estas vertientes. Mientras la determinacin del ambiente era teorizada en tan diversas tendencias ideolgicas, una ciencia nueva, la ecologa, avanzaba en los aos previos a la segunda guerra en la definicin de diversos conceptos que sern centrales en las perspectivas ambientalistas:enlosaosveintelosestudios de poblaciones y flujos energticos en las comunidadesbiolgicas;en1942seestableceel concepto trpico dinmico de ecologa. (v. Ecologa) Se produce as, especialmente despusdelosdesastresdelaSegundaGuerra Mundial, undoblemovimiento: lasreflexiones sobreelhabitarhumano,encaradasporlasms diversas ciencias humanas, reparan en las contribucionesdelaecologa,mientrasquelos eclogos amplan su campo de reflexin, amparados por su status cientfico, hacia problemas ms generales de la sociedad. Figuras centrales de la disciplina, como Lindeman, retoman en su discurso pblico viejostpicosromnticos:lacienciamodernay su correlativo aspecto tecnolgico son autnticos destructores del equilibrioecolgico natural...unadelasprincipalesleccionesquela humanidadhaaprendidodelaaplicacindela tecnologa a las relaciones del hombre con la realidad,esqueaquellatiendeadebilitar,sino a destruir, todos los controles automticos naturales. Eugene Odum el padre de la modernaecologadefineenlosaossesentael movimiento por el cual las poblaciones humanas son includas decididamente en el mbito de investigacin de esta ciencia. Sus manuales de difusin (vg. Ecologa, 1963) constituyen manifiestos fundamentales en la
[Link] cienciasytcnicascontribuyenacolocarfuertes lmitesaloptimismodeldesarrollotecnol gico, compartiendolapticaecologista. UncambiofundamentalaconteceenlaFrancia de posguerra. La escuela francesa suele recordar la importancia de los escritos de Martin Heidegger enlos aos cincuenta en la constitucindeunambientalismofilosfico,lo que agrega complejidad ideolgica a los principios ecologistas ms difundidos, hoy, en Argentina. Enestecrucedeproblemasreales,ideologasde muydistintosigno,viejostpicosnaturalistasy nuevaagendacientfica,emergeelmovimiento que hoy se reconoce, indistintamente, como ambientalismo o ecologismo. Existan desde mucho tiempo atrs sociedades civiles que abogaban por la preservacin de espacios vrgenes,porelretornoaunavidanatural,por [Link] ejemplo caracterstico fue el Sierra Club fundadoen1892enEstadosUnidos,ungrupo conservacionista radical, liderado por John Muir,cuyosdebatesconlaposicineclcticade manejodelasreservasnaturalesdela pocade Roosevelt, a raz del proyecto de una central hidroelctrica en el parque de Yosemite, pusieron de manifiesto la diversidad de posicionesanteelproblemadelaconservaci n del medio ambiente. (v. reas protegidas). Porotrolado,diversostpicoshabitualesenlas sociedadesdesarrolladasdefinesdelsigloXX, como la recuperacin del contacto con la naturaleza,elvegetarianismo,latransparencia corporal, la medicina alternativa, la alimentacin sana, el descubrimiento de otra sensibilidad en Oriente, etc., formaban parte delideariosustentantedemuchasvertientesde vanguardia en las artes del dise o territorial. La diferencia entre aquellos movimientos civiles y grupos intelectuales de diverso signo que criticaban fuertemente el artificio metropolitano,yelpanoramaactual,radicaen la conversin del conjunto de organizaciones ambientalistasenunfactordepresinpolticoy econmico especfico, con un poder inusual a
escalaplanetaria. Lo que hoy se conoce como movimiento ambientalista o ecologista surge con sus caractersticas actuales hacia 1970. Inicialmente, su tpico principal fue la lucha antinuclear. En Europa, este movimiento canaliza las decepciones post68 de muchos activistas de izquierda o aparece ligado a movimientos libertarios, anarquistas o [Link](a blueprint for survival), constituye una de las publicaciones seeras por el grado de politizacin. Deben mencionarse, tambin, libros de gran venta masiva como Small is beautifull, de E F Schumacher, sin nivel cientfico,peroseductorenlacelebracindeun programa de escasez para la salvacin del mundo;yenlamismasensibilidad,eldeIvan Illich,Liberarelporvenir(1969). Aunque ya diversos gobiernos haban tomado en cuenta los requerimientos de las organizaciones ambientalistas, el giro fundamental se produce con el informe Los lmitesdelcrecimiento [Link] cientficos del Massachusetts Institute of Technology anteelClub deRoma [Link] informe fue financiado por la Volkswagen, la FiatylafundacinFord,ycoloc elproblema delhbitatterrestreenunplanointernacional. La propuesta del Club de Roma consisti en congelar los niveles de desarrollo econmico ante la alarma mundial. En otra direcci n se movi la ONU en la Primera Conferencia Internacional sobre Medio Ambiente Humano, realizada en Estocolmo en 1972, de la que surgi una declaracin proponiendo 26 pincipios ambientales, ms un centenar de recomendaciones, que dieron origen al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Una nueva Cumbre de la Tierraseconvoc enRodeJaneiroen1992,en donde asistieron delegados de ms de 170 pases, ms de 1500 organizaciones no gubernamentales, gozando de una difusin periodsticanotable. La ambigedad sign desde sus inicios al
movimiento ambientalista, y en los umbrales del siglo XXI esta ambigedad est lejos de solucionarse. Por un lado, una serie de catstrofes que afectaron extensiones considerablesdelatierradieronlaraznalos promotores de una nueva actitud: los escapes txicos de Bophal, el desastre atmico de Chernobyl, las concentraciones de dixido de carbono en la atmsfera, los millones de hectreas perdidas de bosques tropicales. Por otro,elecologismocomomovimientounificador demuydiversascorrientes,gestadoenunclima altamente politizado y radical en los a os a caballodeladcadadelsetenta,sepresentaba comoalernativadevidaintegral,convagosecos anarquistas, y por lo tanto antiestatal y anticonsumista. Sus formas de organizaci n deliberadamente difusas (autonoma de los grupos, coordinaciones en red, en funcin de prcticas igualitarias y antiburocr ticas), favorecieron la difusin de las ideas y la participacin social, pero obstaculizaron tanto la reflexin sistemtica como la posibilidad concreta de revertir polticas centrales. Rpidamente, ecologistas libertarios se vieron conviviendo con asociaciones apolticas de defensa sectorial (vecinalistas, ambientalistas tradicionales, etc.) y sus principios fundamentales, necesariamente simplificados, comenzaronaintegrarlaplataformadelosm s diversos partidos polticos. La insistencia ecologista en rechazar la divisin poltica tradicional(derecha izquierda), juntoconlas formas de organizacin representativas, no pudo afrontar las grandes transformaciones neoliberalesque,precisamente,nodudaronen apoyarse en esta nueva sensibilidad en el momento de desarmar los mecanismos del estado de bienestar, las viejas conquistas del movimientoobrero, olascertezas progresistas [Link],lamultitud de organizaciones ambientalistas, especialmentelasorientadasporlasvertientes delaecologasocialque,desdelaConferencia de Estocolmo, enfatizaron los problemas de la pobreza en los pases del tercer mundo, testimoniaronjuntoconotrasorganizacionesde minoras en contra de las consecuencias ms rspidas del nuevo orden mundial. As, estas
organizacionesinformalesvinieronacubriren parte el vaco dejado por las tradicionales organizacionesdeizquierda. Argentina. Si en los pases centrales, con democraciasestables,losgruposambientalistas lograron incluir en la agenda de problemas polticosdemandaspocoatendidasantesdesu emergencia masiva, las complicadas circunstancias histricas en las que surge el ambientalismocontemporneoenlaArgentina, durante la dcada de 1970, hizo bastante [Link],los grupos preocupados por el tema estaban circunscriptos al conservatismo tradicional: amigosdeparques nacionales, asociaciones de proteccin animal, etc. Como ONGs avant la letre en temas ambientales, pueden mencionarse la Asociacin Ornitlogica del Plata, la Asociacin de Amigos de Parques Nacionales y la Fundacin Vida Silvestre Argentina, cuyos ttulos dejan sentada la preocupacin exclusiva por reas vrgenes o [Link] dominioterritorial,enlalneadeRoosevelt,sin mayores definiciones tericas, haba acompaadolaaccinestataldeproteccinde la naturaleza desde las primeras dcadas del siglo XX: el problema del pas continuaba siendo, como lo haba sido en el siglo XIX, la vastedad de su territorio poco transformado tcnicamente (v. reas protegidas). Por otro lado,deberecordarseelpesoquelasensibilidad positivo naturalista adquiri en vastos sectores medios en Argentina, sensibilidad de muy larga duracin que aunaba voluntades reformistas y cvicas, en oposicin al espiritualismo aristocrtico. Esta sensibilidad ya estaba endurecida y marchita en los a os cincuenta. Los primeros indicios de transformacin provienen del clima de efervescencia poltico cultural de los aos sesenta. Una cultura juvenilistatranscurrientoncespordoscarriles que no necesariamente se articularon en aquellosaos:porunlado,lamilitanciapoltica radical, heredera delarevolucincubana; por otro, los primeros pasos del hippismo. Las
manifestaciones de la vanguardia poltica apenas atendan alosproblemas ambientales, librando su suerte futura a una hipot tica revolucin,perosindudamarcaron,alalarga, al movimiento ecologista, tal como hoy se lo conoce, en tres cuestiones. La primera, la disolucindelopolticoenlosocial(esdecir,en trminosdeArendt,elprivilegiodelmundode la necesidad en detrimento del mundo de lo pblico). La segunda, el desprecio de la reflexinintelectual ocientfica enfavordela accin. La tercera, que necesariamente se desprende de las anteriores, el populismo. El movimientohippieenBuenosAiressearticul, en cambio, con ciertas franjas culturales deliberadamente ajenas a la accin poltica directa: nofueporestomenorsuimpacto. La evasinhacialugaresincorruptos(ElBolsno ciertaszonasdeCrdoba), lainsistenciaenla autoproduccinartesanalylavidacomunitaria, y la ntima relacin con vagas msticas orientales contina siendo un leit motiv heredado hoy por vastos sectores medios y altos. La dictadura militar desarm las organizaciones de izquierda radical, y en la persecucin genrica disolvieron tambin las informalesmanifestacionesjuvenilesdel flower [Link] nofuerenuenteala mirada ambientalista en ciertas recortadas perspectivas. Por el contrario, de esta dcada datanlasprimerasaccionesinstitucionalesque consideran al ambiente en su conjunto, como tambin la progresiva instauracin de esta perspectiva en los crculos acadmicos y tcnicos. Repasemos: en 1976, se realiz en Buenos Aires el primer Congreso sobre la Ciudad y su Medio Ambiente. El plan urbano de 1977 considera por primera vez las cuestiones ambientales con definiciones modernas; una serie de acciones concretas (la creacin del CEAMSE, la prohibicin de incinerar residuos en los edificios y el consiguiente uso de compactadores, las campaas para la disminucin del ruido ambiental, las ordenanzas atinentes a la contaminacin hdrica o la calidad del aire) provienendeentonces. Seinstal porprimera vez en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de Buenos Aires la Ctedra de
Ecologa Urbana y Regional (19771983). En 1981, se realiz el primer seminario sobre Ambiente y Urbanizacin que organiz el CEUR, coordinado por Jorge Enrique Hardoy (v.). A partir del mismo crculo se inicia la edicin del Boletn sobre Medio Ambiente y Urbanizacin (IIED, Buenos Aires), el foro de mayor importancia local sobre problemas [Link], el intento ms sistemtico de unificar la proyectacintradicionalconlanuevaagendade problemas lo desarroll el platense Rubn Pesci, coordinador del CEPA (Centro de estudios y proyectacin del Ambiente) (v.), especialistaenPlaneamientoMetropolitanoen el CONHABIT desde 1975. Su revista A/mbiente (v.)ocup unlugardeimportancia enlaculturaarquitectnica,intentandofundar nuevas bases que desplazaran los criterios de [Link] en el perodo del Proceso en el vehculo de nuevas ideas que desplazaron momentneamente tanto la vieja guardia sociolgica (a la que subsumi fcilmente con suspresupuestossistmicos)comolavueltaa laespecificidadarquitectnicarepresentadapor LaEscuelita (v.). summa, (v.)larevista ms importante de la matrcula arquitectnica, no dej de hacerse cargo del problema desde el principio de la dictadura, abandonando prontamente villas miseria y problemas [Link],seoper enArgentinaen forma violenta lo que tambin sucedi en Francia: cadas las utopas del 68, el ambientalismo se convirti en un movimiento que,supuestamentebasadoenclisscientficos, y con fuerte impulso tico, reemplazaba la voluntad vacante de la vanguardia pol tica. Peroestanuevamilitanciaslopodadefinirse entonces en formas neutras y poco precisas ante el poder poltico econmico: as, se favoreci el desarrollo del sentido comn ecologista, que hoy puede ser tomado sin conflictos por las ms diversas vertientes polticas ysectores sociales, siempre ycuando noafecteaspectoscentralesdelapolticadelas [Link] eldesarrollo deestainflexindelambientalismosinperfiles rspidos ni denuncias concretas; la fusin de
diversos conceptos atinentes al sanitarismo, a labiologa,yalaplanificaci n,enunaversin de la ciudad que la asimilaba al comportamientodeunecosistema,esdecir,que la naturalizaba , no poda sino resultar funcional para elgobierno. Alashiptesisdel conflicto urbano de inicios de los setenta sucedieron las hiptesis de regulacin homeostticadelentorno. Por cierto, las ONGs, clave del movimiento ecologista postdictatorial, no poseyeron durante el gobierno militar casi ningn protagonismo: lasqueentoncesoperaban eran un puado de organizaciones desarticuladas, sin conexiones relevantes con las asociaciones internacionales, deudoras de las viejas [Link] activadelasONGstalcomohoyselasconoce, seabreenladcadadelochenta,unapartede ellasdedicadasalosproblemascrucialesdelos derechoshumanos,otrasalosproblemasdelas minoras, otras al ambientalismo: la simultaneidad de su surgimiento en un pa s que haba carecido de iniciativas civiles autnomas de importancia las coloca en una sensibilidad poltica novedosa y promisoria, perolasconfundeenelmismombitoculturaly poltico,quenonecesariamentetrabajandentro [Link], se alinean sociedades de beneficencia, asociaciones de preservacin o de apenas encubiertosinteresesinmobiliarios. Hacia fines de 1970, existan las ya mencionadas Asociacin de Amigos de los Parques Nacionales, la Fundacin Vida Silvestre Argentina, adems de la Asociacin ArgentinacontralaContaminaci ndelAireyel Comit Crdoba para la Conservacin de la Naturaleza. Algunas entidades de base acadmica, como la Asociacin Argentina de Ecologa (1972), e instituciones de larga trayectoria como La Academia de Ciencias MdicasdeBuenosAiresseocupabandeltema. Perohaciafinesdelgobiernomilitar,secrean unaseriedeONGsligadasespecialmenteala cuestin urbana, reuniendo tanto los avances de la ecologa urbana y social (v.) como la
voluntad de crear nuevas bases para la reconstruccin del tejido institucional argentino. Para principios del ochenta, se inauguraron los contactos con organizaciones similaresinternacionales,yunafluidarelaci n con los medios de comunicacin, que ya no abandonarn como tema principal pinginos, bosques y agujeros de ozono. Crdoba fue en este caso la provincia de avanzada. Esto no sorprende,yaquelaprovinciaposeaunalarga tradicinenconservacindela naturaleza: de all venan los grupos ms ortodoxos que polemizaron con la poltica oficial de Parques Nacionales, como fue el caso del publicista y mdico Hugo Salomn, presidente de la FederacindelaFaunaSudamericana. En la dcada de 1980, el diario La Voz del interior y la organizacin no gubernamental FUNAM dedicaron pginas relevantes al problema ambiental de manera sistemtica. Los primeros pasos se ligaron con cuestiones concretas: tal el caso del recurso de amparo contra la pesca de las toninas o la demanda contralosherbicidas.En1984FUNAMelabora el primer Directorio de las ONGs ambientalistas de Argentina, catalogando ya [Link] consejo de ONGs ambientalistas de Crdoba, seguidodeunaprimerareuninenAltaGracia, impulso que otorga a las ONGs un funcionamientoorgnico,sucedindoleconsejos, foros, federaciones y redes. En 1986 comenzaronlasnegociacionesde Greenpeace ,la prestigiosa organizacin internacional, que en 1988abreenBuenosAiressuprimeraoficina para el tercer mundo: su vicepresidente, el bilogoRaulMontenegro,esquizsquienms hizo desde el inicial movimiento cordob s por jerarquizar el tema del ecologismo en Argentina. 1988 puede considerarse as el ingreso de Argentina a la red mundial de organizaciones ambientalistas, cuyo poder hoy es similar al de muchas corporaciones internacionales. A partir de 1987, se concretan las primeras marchaspblicascontralaenerganuclearyla defensa del ambiente, logrando un xito
maysculoenprovinciascomoCrdoba,yenlos sectores etarios adolescentes que estamos en laspuertasdelacadadelmurodeBerlnen poco podan ya creer como no fuera en el [Link] creacin de ONGs coincidi con la segunda cumbredelaTierraenRodeJaneiro,degran cobertura periodstica. Su contrapartida, el Foro Global 94 montado por las ONGs brasileas, demostr una fractura importante entre la institucionalizacin de los principios ambientalesylasorganizacionesque,desdela izquierda, intentaban mantener un sesgo poltico, aunque la multitud de temas de este foro alternativo (la mujer, las nacionalidades indgenas,losnios,etc.)llev comosiemprea aportes desiguales. Su efecto, como el de las ONGsengeneral,debeestablecersemsqueen el plano del conocimiento, en el plano de la accin,deladifusinenlaopininpblicayde lapresinsobrelosestamentospolticos. Enestesentido,elreconocimientoinstitucional y poltico de las cuestiones ambientales se revela tan amplio como vago. La nueva ConstitucinNacionalde1994introduceensu artculo 41 el derecho a un ambiente sano, equilibrado,aptoparaeldesarrollohumano;la utilizacinracionaldelosrecursosnaturales,la preservacindelpatrimonionaturalycultural y la diversidad biolgica. Tambin debe mencionarse, en el mismo sentido, las normativas queexigenevaluaci n del impacto ambiental en nuevos emprendimientos [Link],enconjunto conlastcnicasdeproyectacinambiental,han incorporadodecididamenteeltema,msallde los signos polticos. Ms controvertida resulta la aplicacin especfica de las leyes. Pero en estecasosetratadelacorrupci ngeneralizada delmundopolticoargentino, vinculada conel frontal desembarco de monopolios internacionales,instanciasacentuadasdurante el gobierno menemista, y no de las declaraciones o iniciativas tan abundantes como variadas. Un caso paradigmtico lo constituy en Buenos Aires el proyecto de limpiezadelRiachueloqueimpuls laentonces secretaria de Medio Ambiente, Mara Julia
Alsogaray, del que nada se hizo, o las operacionesdemaquillajeurbanoverdedelas sucesivasintendenciasporteas. Enel readeurbanismo,eltemaambientalse constituy enunadelassalidascaractersticas en una disciplina que se haba pretendido cientficayprogresistadesdesusinicioslocales. Cadaslascertezastcnicasenlosochenta, el lenguaje sistmico de la ecologa social fue fcilmente absorbido por la planificacin. La modernizacin del sistema acadmico argentino, con la consecuente emergencia del sistema de posgrados, maestras y doctorados, ampar estudios cuaternarios orientados alas cuestiones ambientales en diversas facultades nacionales(porejemplo,laMaestraenGestin Ambiental del Desarrollo Urbano en las universidadesdeMardelPlatayelComahue). Tambin pueden mencionarse diversos planes quereorganizaronlastradicionalescertezasdel planeamiento fsico alrededor del tema ambiental,vinculadosconequiposacad micos: talelcasodelPlandeSanMartndelosAndes (KullockconequipoUBA),losplanesdeLuj n y Mar Chiquita (Pesci y consultora platense CEPA), las revisiones del Plan urbano de La Plata(intendenciaAlak),Crdoba(intendencia Mart)yBuenosAires(intendenciadelaRa). Muchos autores incluyen en la problemtica ambientallostrabajossobrelapobrezaurbana, ligados a la participacin de organizaciones [Link],mepermitosepararlos deltemaambientalista,sibienesciertoquesu perfildefinidohacialosaossetentacambi en funcin de intervenciones desligadas del activismo poltico tradicional, a favor de una inflexinqueatendieraasolucionespuntuales, concretas,yporciertomnimasenrelacincon problemasquepasanporcuestionesecon micas [Link] los trabajos impulsados por el FICONG (HardoyBomparolo),elprograma Arraigo en laprovinciadeBuenosAires,oprogramascomo Lote ms Servicios, realizados con fondos del [Link]. Algunos episodios, como la defensa de la
reserva ecolgica de Buenos Aires, se convirtieron en casos paradigmticos que ejemplificanclaramenteeltipodeacci ndelas ONGs,[Link] reserva en1985,el rea deensanchesobreel Ro de la Plata destinada inicialmente a convertirse en parque urbano, que por abandono de las autoridades se cubri de vegetacin y fauna espontnea resultaba un espacio de alto valor inmobiliario que los prsperos brokers porteos pretendan absorber, en relacin con operaciones de revalorizacin del rea central como Puerto [Link] intervencinenlareservafueexitosa:perose basenlamanutencindelstatusquo,negando la posibilidad de construcci n de un parque metropolitano. Mientras el movimiento ecologista porteo gastaba sus energas en mantener la virginidad de estas 350 ha, el cordnprovincialdeverdaderareservaverdea escala metropolitana que va desde el Tigre hasta La Plata fue objeto de la ms violenta transformacin inmobiliaria, cubrindose de barrios y an ciudades cerradas, countries y megacentros comerciales, sin planificaci n ni normativa [Link], queportratarsede un rea verde pero fuertemente antropizada desde el siglo pasado no fue defendida por el fundamentalismo ecologista, se transform en una nueva Disneylandia sin que las organizaciones ambientalistas advirtieran siquieradeestagravesituacinparalacalidad devidaurbanahastaquefuedemasiadotarde. Bibliografa: R. Montenegro: Ecologa de sistemas urbanos, CIAM, FAU, UNMdP; Carlos Reboratti: Ambiente y Sociedad , Ariel, BuenosAires,2000;Silvestri,[Link] n verde,CentroparalagestinUrbana,Boletnn 8, 1994. D. Simonnet: El ecologismo, Mxico DF,1983(2de). G.S. A/MBIENTE. Revista especializada en arquitectura, urbanismo y planificacin urbana y territorial. Creada por la Fundacin CEPA (v.), apareci en La Plata en 1979 y desde entonces
contina publicndose, hasta la actualidad. Dirigida por arquitectos platenses formados en torno a ideas organicistas, A/ naci con el propsito de consolidar en nuestro pas una corriente de pensamiento tendiente a articular la arquitectura, el urbanismo y la planificacin con las corrientes ambientalistas que comenzaron a cobrar notoriedad en los pases centrales al promediar la dcada del 60. Introduciendo en nuestro medio una precursora preocupacin por integrar al campo disciplinar arquitectnico manifestaciones provenientes del amplio abanico conformado por las ciencias de la naturaleza, A/ naci sobre la base de la inicial experiencia que constituy Espacios CEPA. La continuidad y ampliacin de los propsitos originales, se hizo explcito en editoriales encargados de remarcar que, a partir de aquel antecedente surgido en 1976, el objetivo de la nueva revista era promover una arquitectura capaz de considerar los aspectos sociales, productivos, ecolgicos y culturales propios de cada regin, cuya sntesis recae en el recurrente latiguillo de arquitectura ambiental. Extendiendo tambin a otros campos la nocin de ambiente, A/ se ha valido para su comprensin, de distintas disciplinas, apelando a una sucesin de aportes de diversa ndole que, en su vastsima apertura temtica, enriquecieron la propuesta original aunque generando tambin una cierta heterogeneidad en su contenido. En lneas generales, la revista pas a incluir la crtica de la arquitectura y el urbanismo basada en un punto de vista ecolgico para estudiar el ambiente construido, trabajos de ecologa y geografa para indagar el ambiente natural y buscar un mayor aprovechamiento de sus recursos, enfoques antropolgicos para vincular el hombre con el ambiente construido o natural, y semiticos para reconocer al ambiente como sistema significante. Sobre este esquema y apoyado en ilimitadas posibilidades de exploracin que se abren con la nocin de ambiente, A/ fue reafirmando en lo sucesivo un discurso identificatorio que orienta su accionar a lo largo de las diferentes etapas. Si la reiteracin de este discurso y a partir de l la instalacin de consignas conciliadoras que van ms all del marco especfico de la disciplina arquitectnica, atraviesa todo el devenir de la revista, ciertas modificaciones, acompaadas por los diferentes formatos que fue teniendo, podran determinar cuatro etapas con cortes en 1985, 1989 y 1998. etapa 1979-1985. En esta etapa A/ fue editada por Espacio Editora, presentndose como una revista reflexiva, en la que predomina la crtica de la
arquitectura, an dentro de una amplia apertura temtica, no exenta de cierta vaguedad e incluso disparidad en la calidad del material reunido que incluye desde un naif fotomontaje novelado de Alfonsn lanzando el barrilete de la cuestin ambiental, hasta uno de los ltimos reportajes a Borges realizado por Pesci -. El ltimo nmero de Espacios CEPA, llamado Arquitectura y Crtica, anticipa desde un Editorial que expresa la preocupacin por la crisis del Movimiento Moderno y la eclosin de nuevas tendencias contradictorias y disgregantes, el contenido de los primeros nmeros de A/. Privilegiando la crtica arquitectnica, A/ dedica abundantes pginas a atacar al Movimiento Moderno, al que por razones ambientales considera agotado, intentando tambin a travs de esta operacin afirmarse en su lnea editorial. Sus anlisis crticos se combinan con una historia operativa de la que, en una suerte de deontologa de la arquitectura, siempre concluyen con comentarios aleccionadores. As, luego de una profunda crtica al Movimiento Moderno, que no agrega argumentos a los ya conocidos desde la propagacin del rossianismo y los textos de Colin Rowe y Kevin Lynch, siguen Editoriales constituidos en verdaderas declaraciones de principios. La tapa del primer nmero de A/, con la jornada solar de 24 horas de Le Corbusier, da cuenta de la intencin de manifestar pblicamente la aproximacin a la obra del maestro suizo-francs. De este modo, a las obras de Wright y Aalto que integran el cuerpo de ideas que nutren la prctica profesional de los directores de A/, comienzan a sumarse de aqu en ms otras de Le Corbusier, que son rescatadas de la produccin de un Movimiento Moderno al que por esquemtico y dogmtico, se lo responsabiliza, de grandes fracasos ambientales. Tambin son examinadas las nuevas tendencias de la arquitectura desde su punto de vista ambiental, desde una seccin denominada A/tendencias, donde artculos de Pesci, Corona Martnez, y luego Rafael Iglesia, indagan aspectos de la obra de Venturi, Rossi, los Five, Stirling, Rob y Len Krier, y Moore. Finalmente el Comit Directivo concluye en que estas propuestas, en cierto modo innovadoras, no resuelven el problema integral de la calidad de vida, y terminan siendo vistas como meros manierismos. El nmero 20 desarrolla la idea de arquitectura ambiental promovida por la revista, donde el Editorial Vers une environnement , es lanzado a modo de manifiesto corbuseriano. Siguiendo una metodologa de anlisis planteada por Bruno Zevi, en ella se buscan
las invariantes que todo proyecto u obra debe tener para cumplir con la meta de reconciliacin con el ambiente, que conforman una suerte de codificacin de la arquitectura ambiental, cuyos puntos centrales son: abandono de la condicin objetual e integracin al contexto urbano y territorial, aprovechamiento de recursos naturales, y utilizacin de tcnicas y materiales de cada regin. Estas pautas, junto a las planteadas por Geofrey Broadbent en Estado actual de los estudios de metodologa de diseo -publicado en Espacios CEPA en 1976-, orientan la seleccin de artculos, obras y proyectos de diferentes escalas, que son acompaados siempre de una reflexin ambientalista. A partir de este encuadre, la seccin A/Testimonios rene obras como la Casa Curutchet acompaada del artculo Le Corbusier en la Argentina (v. Le Corbusier. Historiagrafa de la arquitectura) -, la Rambla y el Hotel-Casino de Mar del Plata, las Terrazas de Manantiales de Punta del Este, la Casa Payss Reyes en Carrasco y el Centro Cultural Ciudad de Buenos Aires -al que A/ premia en 1981-. Tambin se difunde la produccin de Giancarlo de Carlo, especialmente su intervencin en Urbino, que es presentada como ejemplo de teora aplicada a la proyectacin de la arquitectura ambiental. Tras la evaluacin de las nuevas tendencias de la arquitectura internacional, aparecen las obligadas referencias a La Escuelita, mbito de reflexin de esas tendencias en nuestro pas. En principio es vista como cenculo preferido por cientos de aprendices de brujos de la arquitectura, y laboratorio formalista, aunque luego, a partir de reportajes realizados a Tony Daz, se encuentra en la indagacin tipolgica algunos puntos de contacto desde la posicin ambiental. Otra parte de la revista rene sistemas constructivos industrializados -entre ellos los creados por CEPA- y presta especial atencin a los planes de autoconstruccin dirigidos por Vctor Pelli. Siguiendo esta lnea, la vivienda social motiv la realizacin de un nmero especial en 1985, cuando, durante la primera parte de la reinstauracin democrtica, se convirtiera en un tema central de discusin dentro del campo disciplinar. Para difundir la joven arquitectura argentina, A/ cre una seccin que se propona dar con la identidad de la arquitectura argentina. El fervor latinoamericanista extendido al conjunto de la sociedad tras desatarse el conflicto de Malvinas, intensific esa bsqueda de identidad que requera una independencia cultural argentina y un contrapunto americano. En la
conviccin de que se trataba de un particular momento en la valoracin de la cultura local que haba dado origen al segundo descubrimiento de Amrica, dentro de este contexto, el rtulo de arquitectura regionalista argentina, tambin permiti dar a conocer la produccin de estudios del interior de pas. En junio de 1982, el nmero 32 fue dedicado ntegramente al centenario de la fundacin de La Plata, con artculos restrospectivos que decriban el contexto poltico, la gestacin del trazado, el desarrollo cultural de la ciudad; y prospectivos, que giran en torno a la propuesta para el eje del Centenario (v. CEPA). La preocupacin por la valoracin del ambiente natural, se manifiesta en relevamientos de territorios a cargo de especialistas del campo de la geografa y la ecologa. Tambin se publican en la seccin /crnicasproyectos y planes para el ordenamiento ambiental, la puesta en valor de los recursos naturales y el desarrollo turstico, en la que se incluye el Parque Costero Sur y trabajos realizados por la Subsecretara de Ordenamiento Ambiental de la que Pesci fue supervisor. Asimismo, tras ser seleccionada por UNESCO para difundir en Latinoamrica el programa MaB (Man and Biosphere ), A/ incorpora a partir del nmero 36 un suplemento con trabajos vinculados a la conservacin de ecosistemas, proteccin del medio ambiente y desarrollo de los recursos naturales. Los aspectos antropolgicos que subyacen en la nocin de arquitectura ambiental de A/, son transmitidos principalmente a travs de artculos de Amos Rapoport, quien visit la fundacin CEPA en 1981. El concepto de ambiente como sistema significante, est apoyado en teoras de Kevin Lynch, Umberto Eco, Toms Maldonado y Sergio Los, de los cuales, los dos ltimos, son adems incluidos en una suerte de Comit de notables que conforma la lista de colaboradores internacionales permanentes. etapa 1985-1991. Al asumir CEPA toda la responsabilidad en la edicin de la revista, se inicia una etapa caracterizada tambin por el creciente protagonismo asumido por Pesci, de aqu en ms el principal articulista. Los cambios tambin se manifiestan en un nuevo formato de la revista, que a partir del nmero 49 pasa de tener un tamao pequeo y apaisado al tabloide. Una vez afirmada su lnea editorial, A/ se dirige ahora a los estudiantes de arquitectura, a los que llama la generacin del '90 de arquitectos. Esta nueva orientacin, comparable slo a la fugaz aparicin de Summa
Universitaria (v. Summa) se relaciona con la creacin de la FLACAM con sede en CEPA (v.) y convierte a la enseanza de la arquitectura en el tema preponderante de A/ que, precisamente en 1988 y 1989, realiza sendos concursos nacionales y latinoamericanos para estudiantes de arquitectura. La crtica de arquitectura, en cambio, pasa a un segundo plano, mantenindose slo porque, tal como se manifiesta, no puede eludir la tentacin de incursionar en ella Pesci a travs de artculos escritos sobre Palladio, Stirling y las Follies. Manteniendo su operatividad, la crtica seala ejemplos destacables para los estudiantes, como el Caf Linz, donde los patterns de Christopher Alexander son presentados como un buen modelo de metodologa proyectual. A la enseanza de la arquitectura, se agrega adems y a tono con la creciente importancia adquirida en los 80, la preservacin. Luego de haberse instalado en nuestro medio, favorecido en buena medida por la favorable recepcin de una rossiana revaloracin de los centros histricos que ya haba originado la campaa preservacionista Summa invita (v. Summa), el tema fue especialmente considerado por A/, que, en 1989 le dedic el nmero 62. Por otra parte, al constituirse A/mbiente como una lnea editorial, tambin se realizaron otras publicaciones de Pesci y CEPA que integran una coleccin de libros ambientales. etapa 1991-1998. A partir del nmero 69, la revista vuelve a cambiar su formato (aproximndose al tamao que posea inicialmente), con una mayor calidad de impresin que incluye el uso del color y otra tipografa en su tapa. Esta etapa refleja una bsqueda de autonoma disciplinar -el ambiente como ciencia-, que diluye un tanto el inicial punto de partida lanzado desde la arquitectura, para presentarse ahora como una revista esencialmente ambientalista. El papel central de A/ lo ocupa la preservacin del ambiente natural, motivando la difusin de las Reservas de Biosferas promovidas por UNESCO en Amrica latina, en nmeros como el 72 que fue enviado a la cumbre ECO '92 de Ro de Janeiro. Los nmeros posteriores, salidos espaciadamente y con una reduccin en la cantidad de pginas, se ocupan de las energas limpias, la biodiversidad y la relacin entre territorio natural y transformaciones humanas. Paralelamente se publicaron los llamados Documentos A/mbiente , con el mismo formato de la revista, y abordando un nico tema que, en ciertos casos, surge de eventos internacionales en los que participa A/. Entre ellos el nmero titulado Amrica, arquitectura y
ambiente -presentado en el Congreso de la UIA Barcelona 96-, que vuelve a colocar a la arquitectura en el centro de la escena, anticipando el carcter que adqurir en la etapa posterior. 4 etapa desde 1998 . Despus de una interrupcin, A/ reapareci en agosto de 1998, presentndose en esta Segunda poca, con un nuevo tamao -algo mayor que el carta-, una calidad de impresin superior, renovacin de su tipografa y el agregado de dos subttulos: uno portador de valores urbanos, tica y esttica del ambiente construido y otro aglutinador de las disciplinas deberan proporcionar esos valores, arquitectura, teora, ingeniera y patrimonio. La colaboracin de la UNESCO para la edicin de la revista es ahora reemplazada por el auspicio de empresas privadas como Nordelta, al tiempo que es ampliado el originario Comit Editorial. En su contenido, se evidencia la reasignacin de un papel preponderante a la arquitectura entre las restantes disciplinas intervinientes en la cuestin ambiental de las que se ocupa la revista. El material seleccionado, desde el tecnologicismo de Renzo Piano al servicio de una adecuacin verncula en Nueva Caledonia, el empirismo nrdico en las ltimas obras de Ralph Erskine, el regionalismo bioclimtico de un barrio de Los y Pulitzer, y casas con un halo wrigthiano, ratifican la continuidad de una lnea que, despus de criticar al Movimiento Moderno, rechaza la globalizacin de soluciones formalistas, aunque sin descartar intervenciones de Pelli en Manhattan que tambin integran el nmero de relanzamiento. A ello se suman las obras de La Plata como la remodelacin del Museo de Ciencias Naturales y el Estadio nico. A lo largo de su desarrollo, A/ experiment cambios que se relacionan fundamentalmente con la importancia asignada a uno u otro de los componentes del par dialctico que integran su marco ideolgico: arquitectura y ambiente. En este sentido dentro de esa permanente tensin, su ltima etapa vino a reinstalar la arquitectura como diciplina troncal y no ya subsumida a las ciencias ambientales. Con una tirada cercana a los 3.000 ejemplares, A/ ha ocupado un lugar importante entre las revistas de arquitectura de nuestro medio, destacndose, por su continuidad en el tiempo, de otros efmeros proyectos independientes surgidos en los aos 80 como Trama o Dos Puntos, y ubicndose, por su calidad de edicin actual, en sintona con emprendimientos privados nacidos en los aos 90 como Arquis y Revista 2. G. V.
Ingls,
ingeniero
Graduado en Worthing, vino a Buenos Aires llamado por Bateman (v.) y Parsons en e1 ao 1890 para trabajar en las Obras de Salubridad. Estuvo contratado por el Gobierno hasta 1902, proyectando el abastecimiento de aguas corrientes de las ciudades de Jujuy, Rioja y Santa Fe. En 1903 realiz este trabajo para la Ciudad del Cabo (Sud Africa). En 1906 trabaj en el Puerto de Baha Blanca. Invent diversos aparatos hidrulicos escribiendo numerosos trabajos sobre los temas de su especialidad.
[Tomado de: F. Ortiz, R. Gutirrez, A. de Paula, G. Viuales y otros, La Arquitectura del Liberalismo en la Argentina , Buenos Aires, 1968]
Elestudioseformahacia1961,apartirdela experiencia universitaria compartida en la FacultaddeArquitecturadelaUniversidadde BuenosAires,[Link] ao 1973 se incorporan como socios permanentes los arquitectos Miguel Hall (FaduUBA 1968) y Juan Carlos Fervenza, (FaduUBA 1972). En la conformacin del estudioresultadecisivalaparticipacinenlos concursos nacionales de anteproyecto que caracterizanalosaossesenta. La obtencin de una mencin en el concurso nacional Iglesia Parroquial de Laprida (1961) losafianza comoequipoeimpulsa elperfilde estudio profesional, diferencindose del inicial funcionamientocomoempresa bajoelrgimen deadministracin. Apartirdeentonces,como resultadodela intensaactividaddesarrollada enlaescaladadeconcursosdelasdcadas60y 70 en los cuales obtienen muchas veces los primeros puestos trabajan sobre diversos temas,incluyendoobraspblicas. Se destacan obras y proyectos como Hotel Cipoletti (1962), Ro Negro; Municipalidad de Ayacucho (1965); Municipalidad General Alvarado (1964), Miramar, Buenos Aires; Terminal de mnibus Chascoms (1964); Museo Musical y renovacin del Parque Saavedra (1965), La Plata; Terminal de mnibusAzul(1965);HosteradelaLagunade Monte (1966); Club Provincial de Rosario (1966);TerminaldemnibusdeTandil(1966); Colegio Escribanos (1966), La Plata; Centro AdministrativoGubernamentaldelaProvincia de Buenos Aires, La Plata, asociados con el estudioLlaur yUrgell(v.);Estadio nicode LaPlata(1972), CentroCultural yDeportivo deTandil (1968); Centro Cvico de San Juan (1971);BancodelaProvinciadelChaco(1970), Resistencia; Centro Administrativo Neuqun (1971); Embajada Argentina en Asunci n (1971); Escuela de Mecnica de la Armada (1971); Auditorio de Buenos Aires (1972); EmbajadaArgentinaenBrasilia(1970). Laarquitectura deeste perodoresponde ala prcticadelaarquitecturadesistemas( v.)que
ANTONINI, F. (s/d). Italiano, arquitecto. Interviene con Prilidiano Pueyrredn en las obras de la Casa de Gobierno de Bs. As. (1862).
[Tomado de: F. Ortiz, R. Gutirrez, A. de Paula, G. Viuales y otros, La Arquitectura del Liberalismo en la Argentina , Buenos Aires, 1968]
ANTONINI, SCHON y ZEMBORAIN & Asociados. ANTONINI, Antonio ([Link]., 1936) SCHON, Gerardo (n. Bs. As., 1936), ZEMBORAIN,Eduardo([Link].,1936;m. [Link]., 1985). Desde la dcada del 60, el estudio A/Sch/Z & Asoc. desarrolla una trayectoria ininterrumpida abarcando todos los aspectos del planeamiento, la arquitectura y el diseo urbano; tanto para entidades pblicas como privadas, formando un equipo de trabajo con especialistas y asesores, y en diversas [Link] cuarenta aos de trayectoria obtuvieron 37 premios en concursos nacionales e internacionales,pblicosyprivados,y10 adjudicaciones por concurso nacional de antecedentes. Como resultado de la obra profesional representaron a la arquitectura argentina en numerosas exposicionesinternacionales;asimismose desempean en el mbito acadmico y participan intensamente en las instituciones que rigen el campo profesional.
atiendeespecialmentelosaspectosobjetivables de un proyecto, generando como estructura compositivaunaarquitecturamodular. En la obra producida por el estudio las preocupaciones no responden a planteos de [Link] resolver con oficio los problemas derivados de los diversos programas planteados, privilegiando los requerimientos del clima, la eleccin de los materiales y resolviendo los problemas funcionales. As han logrado a partir de propuestas simples, generalmente organizados a travs de ejes lineales, la configuracinespacialdedistintasformas,que segn los proyectos, da origen a conjuntos edilicios con patios, ritmos, y distintas cualidades de hbitat, que finalmente realzan el plano esttico del lenguaje arquitectnico [Link] puedeverseconespecialatencin,tantoenlos conjuntos habitacionales como en otros sistemas de viviendas agrupadas o individuales. Entodosellospuedeobservarse laconcepcindeunaarquitecturamodularque adquiere unidad como conjunto a partir de la formaenqueseagrupanlasunidadesopartes, yenestaestructuracinapareceprivilegiadoel espacio pblico o colectivo. Entre los grandes conjuntoshabitacionalesquerealizanconestos criterios se encuentran Villa El Chocn (1968/71), Neuqun en colaboracin con Llaur yUrgell; RoGrande AyB(1973/4), Tierra del Fuego; los conjuntos 28 de Noviembre y Ro Turbio (1974/6), ambos en Santa Cruz, para Yacimientos Carbonferos Fiscales (YCF) y Yacimientos Petrolferos Fiscales (YPF) respectivamente; Rosario I (1974) y II (1978/81); Belgrano (1978/80), Tucumn; Neptuno 33 y 34 (1977/9), Buenos Aires; Relocalizacin de Posadas (1979), para Yacyret; viviendas obreras del ingenio azucarero La Providencia, Tucumn (1974/5); Villa permanente Argentina de Yacyret (1978/81). Al mismo tiempo comparten estos criteriosconjuntosdeunaescalamuchomenor como el residencial Lomas Inn (1980), en las Lomas de San Isidro, Buenos Aires; o el conjuntode32viviendasCieloAbierto(1980),
enPuntadelEste,Uruguay. Como caso particular puede analizarse el mencionadoconjuntodelIngenioAzucareroLa Providencia,RoSeco,enTucumn(1974/5)de viviendasobreraspermanentes,quecomoparte delcomplejocuentatambinconeledificiode oficinas administrativas. Este proyecto se estructura a partir de clulas de viviendas agrupadasdea2odea4,conlacualidadde tenermuyparticularmenteenconsideraci nel climaextremodeTucumn,ylaimportanciade la vida comunitaria; Como parte de este enfoqueesdestacablelapresenciadegaleras, construidas con materiales del lugar como la caa,quecumplenlavitalfuncindeintegrar la nica zona cerrada de cada vivienda que correspondesloalosdormitoriosconlazona comn donde no se diferencian la cocina del comedorconstituyendounlugarcom n. El edificio de las Oficinas Administrativas (1973/75) del Ingenio, se organiza modularmente, permitiendo la flexibilidad interna del funcionamiento de la planta, y respondiendoalasnormasPRAEantissmicas, seresuelveunedificiodeplantarectangular,en unsolonivel,quedalaimagendecaja,conun parasol que recrea toda la fachada exterior, armado sobre una estructura metlica y celosas de fibrocemento, que modifica cualitativamentelafachadadeledificiobajoel fuertesoldeTucumn. El caso de las viviendas unifamiliares no respondeaunatipologapreviamentedefinida sino que cada caso es resuelto en forma independiente, como sucede en general en la obra del estudio, dndose un rol activo a los propietarios en las decisiones del proyecto Si cabenlasgeneralidades,elestudioA/Sch/Zha utilizado principalmente el ladrillo visto como lenguaje expresivo. Si bien cada una de las viviendaspodranserresaltadasporsucalidad proyectualyconstructiva,sonlasviviendasde los respectivos arquitectos del estudio las que permitenestablecertendenciasarquitectnicas sin la intervencin de clientes ni jurados, y representanladiversidaddelosintegrantesdel
equipo: Hall (1979), Zemborain (1968), Antonini (1969), y Schon (1974). Entre otras viviendas individuales se pueden citar Clutterbuck (1978/9), Ortelli (1978/9), Lombardi (1982), Malenchini (1978), Suckich (1982), Muzzio (1982), Boggiano (1982). Tambindentrodelaarquitecturahabitacional para el turismo, se encuentra la obra para el Club Hotel DUT (1978/93), de viviendas agrupadas sobre el lago Nahuel Huapi, en Bariloche. LaextensaobradelestudioA/Sch/Zcomprende laconstruccindeedificiosocomplejosdentro deunampliocampotemtico,quesedesarrolla potencialmente durante las dcadas del 70 y [Link],enel rea de educacin, el Centro Universitario de San Luis (1977/79); Universidad Tecnolgica NacionaldelegacinDelta(1979/81),Campana, asociados al estudio SEPRA; el Instituto de Mercedes(1981/2),ambasenBuenosAires,yel Plan de 60 Escuelas de 1980/1) para Capital Federal. Enel readeldeporte,elEstadiode Mar del Plata (1975/8) (v. Estadio) y en la misma ciudad el Complejo Polideportivo del Patindromo Municipal (1979/80); el Golf DrivingRange(1980/1),losCentrosDeportivos Municipales (1980/1), y la Remodelaci n StadiumLunaPark(1989),enCapitalFederal. Entre los grandes emprendimientos industriales se encuentran el Complejo Hidroelctrico Yacyret (1979/80), Corrientes; Plantas de transferencia de residuos del CEAMSE (1978/9), Buenos Aires; Complejo HidroelctricoChocnCerrosColorados(1970), Neuqun; Complejo Hidroelctrico Alcopa (1972),Neuqun; Plantaparalaplastificacin deTelas(1978),ComodoroRivadavia,Chubut. Tambin realizaron obras comerciales como el CentroComercialdePalermoChico(1982),yla extensa red de sucursales de Supermercados Disco tanto en la Capital Federal como en el interior del pas (1980 a 1994); Centro de ComprasCarrusel (1984), Mendoza. Asimismo han realizado edificios de oficinas y administracin como la Remodelacin del edificio Celulosa Argentina (1973); la Administracin Refinera ESSO (1982); Casa
CentraldelBancoEuropeodeAmricaLatina (BEAL), (1981/3), y una amplia red de sucursales; Oficinas bajo la Autopista 25 de Mayo(1980/2),[Link] readesalud comparten junto a otros grandes estudios de arquitecturalaejecucindelPlanMunicipalde Hospitales de Buenos Aires, ideado por el intendenteCacciatore. Comocaractersticodeestosaospuedeverse eledificiodelasededelaLoteraNacionalde BeneficenciayCasinos(1981),enelcentrodela Capital Federal. Se trata de una torre entre medianeras, con ncleos de servicios diferenciados, estructura de la fachada en cintas horizontales logradas por los aventanamientos corridos, con eje de simetra axial que se verifica tanto en la fachada principalcomoenlaresolucindelasplantas. Los trabajos de intervenci n urbana de este equipo pueden abordarse como dos grupos diferenciados: uno conformado por aquellas obras construidas, o llevadas acabo total o parcialmente; yunsegundogrupoconstituido por los trabajos elaborados como propuestas, generalmenteapartirdeconcursosdeideas,de carcter nacional o privado. Entre las obras realizadas se encuentra el Tnel de Av. Libertador (1968), primer premio de Concurso Nacional,enCapitalFederal; laremodelaci n deAv.9deJulio(1979/81);losvariosedificios bajo la Autopista 25 de Mayo, en el Parque Chacabuco; laRecova dePosadas (1991), obra reciente realizada junto al estudio Manteola/Snchez Gmez/Santos/Solsona & Asoc., licitada por la Municipalidad de la [Link] delaAvenida9deJulio(1978/81),enlaCapital Federal, se propuso aunque no se construy unaavenida subterrneaensutramocentral, lo que determinaba a nivel cero plazas y espaciosverdesquejuntoalensanchamientode las calles transversales reforzaba la idea del tejido urbano, priorizando la circulaci n peatonal con respecto a la vehicular. Concentrados en la Capital Federal, trabajan tambinsobrelapropuestaparaSubterrneos de Buenos Aires (1980); y dentro de los
trabajos de intervenciones mayores, la Remodelacindel reaRetiro(1980/1),quese retomaen1986paraelConcurso20ideaspara [Link] Concurso Nacional de Ideas sobre la Urbanizacin del Antiguo Puerto Madero (1991); el Concurso de Ideas para el rea Retiro (1996); y ms recientemente el Concurso Internacional de Ideas para la urbanizacin de Santa Mara del Plata, de carcter privado; en los cuales el estudio propone la idea de generar un borde urbano establedefrancaaccesibilidad. En el campo de la docencia, inician su participacin en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad de La Plata, hasta la renuncia masiva del ao 1966. La actividad acadmica se retoma con el perodo democrtico en 1985. Antonini es nombrado veedor de los Concursos para profesores titulares de la FAU/UBA, tambin es integrante de la Comisin de Enseanza (1990/2), y miembro del Consejo de Profesores. Asimismo todos los integrantes del estudio han ido ocupando los cargos de mayor jerarqua en las distintas instituciones que rigen la actividad profesional. Participan en diversas exposiciones de arquitectura, nacionales e internacionales. En los ltimos diez aos se incorporan al estudio los arquitectos Eduardo Zemborain (h), y Guillermo Schon (h), ambos docentes de la FADU/UBA. Durante esta ltima dcada el estudio A/Sch/Z ha extendido su obra al mbito privado. Como obras recientes y representativas de este periodo se destacan: dos torres de viviendas en Av. Patricios para Alpargatas junto al Plan de renovacin urbana del rea de Barracas, ambos en Capital Federal; plan de remodelacin y nuevas sucursales del Bank of Boston en distintas ciudades del pas; nueva escuela secundaria para la Asociacin Escuelas Lincoln, en Vicente Lpez, Buenos Aires; Master Plan para planta industrial Monsanto, en Zrate; y el Museo de Ciencias Interactivo en Puerto Madero, para la fundacin YPF. Bibliografa: Ambiente, n 23; Casas, n 2, 1983, Nuestra Arquitectura, ao 52, n 157, abril, 1982; Revista de Arquitectura, n162, enero,1992;n151,marzo,1991; summan29, septiembre,1970;n32,diciembre1970,n35, marzo1971;Summan50;n66,agosto,1973; n114,julio,1977;n117,octubre1977;n121, febrero, 1978; n 140, agosto, 1979; n 151,
marzo,1991;n165/6,agosto/septiembre1981; n190,agosto1983;n279,noviembre1990;n 280,diciembre1990;n296/300,1992; summa Temtica(hoteles),julio,1982;n22,diciembre 1987; demn26,agosto,1988,n1,1985;n1, 1986;summa+n4,diciembre,1993;Traman 3,marzo,1982,ao2;Viviendan243,octubre 1982;n392,marzo,1995. V.A.
ARANDA, Fernando (s/d) Arquitecto. Activo en las primeras dcadas del siglo XX, proyecta edificios de carcter eclctico. Construye el edificio de la Embajada de Espaa, laCasa Cuna enlaAvda. Montes de Oca, ambos en Buenos Aires. Junto al arquitecto Repetto proyecta, tambin en BuenosAires,elTeatroNacionaldeComedias Cervantes([Link])enlascallesCrdobay Libertad (1921). Desde el punto de vista estilstico, la fachada de este teatro es una rplicadelaUniversidaddeAlcal deHenares con volmenes enriquecidos por elementos ornamentales espaoles de diverso origen. Se tratadeuna variantedebsqueda defuentes espaolas paralela a los desarrollos del Neocolonial(v.) Bibliografa: Mara del Carmen F. de Mariconde, LaarquitecturadelsigloXIXenla Argentina,Crdoba,1983. ARANDA, Rafael (s/d). Ingeniero. Realiza estudios preliminares del Ferrocarril Trasandino en la Direccin General de Ferrocarriles (1893). Proyect el Asilo Martimo en Mar del Plata, el Asilo Gral. Rodrguez en Mercedes y la Casa de Expsitos en Bs. As.
[Tomado de: F. Ortiz, R. Gutirrez, A. de Paula, G. Viuales y otros, La Arquitectura del Liberalismo en la Argentina , Buenos Aires, 1968]
protegidas, segn la definicin reglamentaria de 1994 en Argentina, son zonas administradas a travs de regmenes jurdicos especiales, que se crean para conservar a perpetuidad una muestrarepresentativadelosecosistemas y sus procesos ecolgicos esenciales. De acuerdo a la ubicacin, superficie y caractersticasdelaunidad,susobjetivos puedenserunoomsdelossiguientes:1) proteger la biodiversidad 2) mantener la continuidad de los procesos naturales 3) proteger las bellezas escnicas 4) proporcionar sitios naturales para el turismo, la recreacin, la educacin [Link] estrategia principal de manejo de estas reas consiste en la conservacin. Este trminopuededefinirsecomoelConjunto de acciones tendientes a preservar, mantener y recuperar la biodiversidad y diversidad abitica, incluyendo valores escnicos, garantizando su persistencia a perpetuidad para beneficio de las generacionespresentesyfuturas. Las reasprotegidasmsimportantes en cantidad estn constituidas por los parquesnacionales .Sinembargo,ellasno son los nicos espacios de proteccin estatal o internacional. Segn objetivos diversos, estas reas se han especificado eneltiempocondistintosobjetivos,yhoy incluyensegnlaUninInternacionalde ConservacindelaNaturaleza: 1) reserva cientfica/reserva natural estricta (reas sin alteracin humana, ejemplos representativos del entorno natural para fines de estudio, educacin ambiental yrecursosgen ticos en estado dinmicoyevolutivo); 2) parque nacional, reas de inters natural o paisajstico para fines cientficos, educativos y recreativos, extensas, no alteradas sustancialmente por la accin humana y sin permiso de actividades de extraccin econmico comerciales;
3) monumento o hito natural , reas de inters especial o carcter nico, en generalpequeas,enlasquesepreservan caractersticasdeterminadas; 4) reserva natural manejada o dirigida/ santuario de fauna, con objetivos de garantizar condiciones favorables a la proteccin de especies animales y vegetales, comunidades biticas o caractersticas fsicas que requieren una actividad humana especfica para su conservacin; puede permitirse la extraccincontroladaderecursos; 5) paisaje protegido (paisaje considerado de importancia nacional en el que se conservansuscaractersticasarmoniosas, previstoparaeldisfrutepblico,elrecreo yelturismoenelmarcodelmododevida ydelaactividadeconmicacaracterstica delazona); 6) reservaderecursosnaturalesparauso futuro,conelfindepreveniractividades de desarrollo que puedan afectar los recursosdeunpas; 7) rea bitica natural/reserva antropolgica, que permite que la forma devidadelassociedadesquetienenuna relacinarmoniosaconelmedionosevea alteradaporlatecnologamoderna(como ejemplo tpico, los asentamientos indgenas); 8)reademanejodeusosmltipleso rea de recursos gestionados , que garantizan una produccin sostenida en agua, rboles, fauna y expansin al aire libre mediantelaconservacindelanaturaleza orientada principalmente a fines econmicos. Nuestro pas fue uno de los primeros en Latinoamrica en establecer un rgimen legal para las reas protegidas, consistiendo ellas, principalmente, en parquesnacionales. Laafirmaci ndelos parquesnacionalesimplica,enunprimer momento, una necesidad que combina orientacionesnaturalistasconrazonesde poltica internacional, ya que los dos
primerosparques,Iguaz yNahuelHuap, seestablecieronenlasfronterasconChile y Brasil, y en consecuencia aparecen vinculados con el fomento de estas reas [Link] 1930yprincipalmenteduranteelgobierno dePern,eltemadelturismoseconvierte en el objetivo principal. La avanzada de la ideologa ecologista sobre el medio ambiente, notable desde la dcada de 1970,desplazalacentralidaddelturismoy eldesarrolloeconmicodelosterritorios para colocar problemas de conservacin delecosistemacomometaexclusivadelas reas protegidas, englobando el hbitat humano autctono en las leyes de la naturaleza. Antecedentes internacionales. La reserva degrandesextensionesboscosasylaprotecci n deespeciesanimalesdatanalmenosdelsiglo XIII,enrelacinconelprivilegionobiliariode lacaza. DesdeelsigloXVII,especialmenteen InglaterrayFrancia,estaprcticaseextiende, vinculadatambinconlaamenazadeextincin de los bosques debido al aprovechamiento [Link] una moderna filosofa conservacionista, que llev a la creacin de sistemas nacionales de preservacin natural, es fechada por los estudiosos en las primeras dcadas del siglo XIX, y ser Estados Unidos el principal promotor.Hacia1832,GeorgeCatlinpropusola idea del parque nacional en funcin de la preservacindelanaturalezavirgenydelos asentamientosindgenasenunaasimilacinde lasculturasprimitivasconlonaturaldelarga data. El movimiento crece, apoyado en las filosofas trascendentalistas de Emerson y Thoreau. El primer libro de texto sobre conservacin, Man and Nature, de George PerkinsMarsh,apareceenladcadade1860, mientras John Muir, una de las figuras clave del fundamentalismo preservacionista, se instalaenCaliforniayfundael SierraClubcon fines ambientalistas. En 1872, el Congreso de losEstadosUnidosproclamaelprimerparque nacional, Yellowstone, estableciendo el rol moderno de los gobiernos en la proteccin y
administracindeestas reas,ypasandoas a unapolticaactivadeconservaci n.En1891se aprueba la Forest Reserve Act, que otorga al gobierno federal atribuciones para declarar reservaacualquier reapblicadelterritorio. Unimpulsoclavesucededuranteelgobiernode Theodor Roosevelt, cuando George Pinchot dirige el Servicio Forestal, afianzando el sistema de Parques Nacionales. Fue sintomtica entonces la discusin entre el preservacionismo, representado por entidades radicalescomoelSierraClub,ylafilosofadel sabio uso de la naturaleza, promovido por Roosevelt y Pinchot, que inclua el desarrollo econmico de las reas. La defensa de la naturaleza virgen llevaba a los primeros a oponerse, tambin, al impulso turstico y recreativo que estaba en la base de las previsiones rooseveltianas. La discusin entre posiciones radicales y reformistas contina hastanuestrosdas. Desde principios de siglo, se expanden en diversos pases las reas protegidas, en particularbajolafiguradeparquenacional .En 1900 existan ya 40 parques nacionales en el mundo; se triplican hacia 1920; en 1982 se registran ms de 2300, incrementndose su extensin a 386 millones de ha. El tema excedi,despusdelasegundaguerramundial, las competencias de los estados particulares, para enlazarse con los problemas ambientales de la Tierra, constituyendo la estrategia de zonasprotegidasunodelosaspectosprincipales de las polticas de conservacin y reparo medioambiental. Los temas econmico tursticos se desplazan en favor del papel didctico y de salvaguarda de los ecosistemas caractersticos que se otorga hoy a las reas protegidas. Una serie de convenciones internacionalespromuevendebatesyacuerdos interestatales desde mediados de siglo XX: el primer evento interamericano, la Convencin para la proteccin de la flora, la fauna y las bellezaspanormicasnaturalesdelospasesde Amrica,impulsadoporlauninPanamericana en1940,fuesignadayratificadaporArgentina en1941.Peroesdesde1970cuandoeltemadel medio ambiente pasa a constituir un aspecto
central en el mundo; no slo para grupos alternativos,sinotambinparalasprincipales fuerzas polticas y econmicas. En 1972, la ONU convoca a la Primera Conferencia Internacional sobre medio Ambiente Humano enEstocolmo,delaquesurgeelProgramade las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. En relacin a l, asociaciones como la Unin Internacional para la Conservaci n de la Naturaleza difunden recomendaciones especficasparaestrategiasglobales,talescomo el documento World Conservation Strategy publicado en 1980. Adquieren un peso fundamental asociaciones no gubernamentales como Greenpeace o el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en la definicin y difusin pblica de los enfoques conservacionistas. (v. ambientalismo) Historia de las reas protegidas en la Argentina 1. Antecedentes y ordenamiento legal. Se considera un hito fundamental la [Link] Agricultura,donandoalaNacintresleguasde su propiedad con el fin de convertirlas en Parque Nacional, para provecho de las generaciones presentes y las venideras, siguiendo el ejemplo de los Estados Unidos y otras naciones que poseen soberbios parques naturales. Se trataba de la zona de Puerto Blest,sobreellagoNahuelHuapiylaLaguna Fras,fraccindelastierrasqueelgobiernole haba otorgado en reconocimiento de sus expediciones cientficas. Pero la donacin de Morenonohabasidoelprimermovimientoen este sentido: en 1902, Carlos Thays ( v.), directordeParquesyPaseosenBuenosAires, fuecomisionadoporelMinisteriodelInteriory el gobierno del Territorio de Misiones para proyectarenel readelascataratasdelIguaz [Link] debase paralaley6712de1909queautorizlacompra de25.000ha,efectivizadaposteriormente. El afianzamiento de la nacionalidad y por ende, el reconocimiento del territorio y la fijacin de sus lmites siempre pesaron fuertemente en las definiciones conservacionistas locales. As, no escapaba a
Moreno la importancia de la creaci n del Parque en el clima del reciente conflicto limtrofe con Chile. Era necesario no slo preservarydifundir lasbellezasescnicasdel rea, sino tambin incitar el poblamiento argentino de la zona, por lo que la filosofa adoptada para los criterios de conservaci n debaserabierta. Con base en la donacin de Moreno, el presidenteFigueroaAlcortadictaundecretoen enerode1907conelfindereservar43.000ha del ncleodetierras donado porMoreno para [Link] ndel parque debe considerarse en ntima relacin con la Ley de Fomento de los Territorios Nacionalesde1909,porlacualseautorizaal PE para la construccin de una serie de ferrocarriles hacia puntos limtrofes, acompaadosconelfomentodelanavegacin; ambasleyesconfluyenenunperfildeterminado dedesarrollo. Durante los gobiernos radicales de Irigoyen y Alvear,lainiciativade1907reconoci unnuevo impulso. En 1922 el PEN decreta la creaci n del Parque Nacional del Sur, ampliando su superficiea78.500haynombrandointendente alingenieroEmilioFrey,quienjuntoaMoreno habaactuadoenlaComisi [Link] elobjetodeactivareltema,secreaen1924la Comisin Pro Parque del Sud; pero poco se efectiviza hasta la dcada del treinta. En cuanto a Iguaz, en 1928 el gobierno federal compralastierraspertenecientesalasucesi n Ayarragaray, destinando 55.000 ha a Parque Nacional, mientras cede otras 20.000 para [Link] manosdelMinisteriodeGuerra. El 20 de diciembre de 1933 se constituye la ComisindeParquesNacionalespresididapor Angel Gallardo, que encarga a Exequiel Bustillo un proyecto de ley para elevarlo a consideracin del Ejecutivo. Con esta base se sanciona en octubre de 1934 la ley 12103 de creacindelaDireccindeParquesNacionales, bajodependenciadelMinisteriodeAgricultura. El parque del Sud pasa entonces a llamarse
NahuelHuap;sefijansuslmitesdefinitivos;y lastierrasdeIguaz pasanpocodespusala [Link] ley fundante, la Direccin de Parques Nacionales dependiente del Ministerio de Agriculturafuncionabaconautarquadeotros poderes. Sus objetivos estaban planteados en funcindelaconservacinyembellecimientode las reas protegidas, el estmulo de investigaciones cientficas e histricas, el fomento del turismo, y la promoci n del desarrollo (escuelas, carreteras, puentes, desages, obras sanitarias, etc.). La Direcci n fiscalizabalaexplotacinforestal,lacazayla pesca,desalojabaintrusosdetierrasdedominio pblico, resolva la toponimia procurando restaurar la original. Sus atribuciones se ampliaban hasta la reglamentaci n de las construccionespblicasyprivadasyeltrazado delos centros de poblacin ylotes agrcolas y pastorilesdentrodelparque,fijandolosprecios ycondicionesparasuenajenacin,loquellev adeterminarelcarcterquedebanposeerlas construccionesprincipales. Duranteesteperodosecrearongranpartede los parques nacionales y reas protegidas en nuestro pas. Adems de los nombrados parques de Iguaz y Nahuel Huap, vastas extensionespertenecienteshastaentoncesala Direccin de Tierras y Colonias engrosaron el patrimonioreservadodelaNacin:losparques nacionales de Lanin; Los Alerces; Los Glaciares; Francisco P. Moreno y la reserva Termas de Copahue, todos en la cordillera austral; y las reservas de Chaco y Formosa. Poco se hizo, sin embargo, en estas nuevas reasprotegidas. Durante el peronismo se producen cambios fundamentales en el estatuto de la Direcci n. En1945,elPENpromulga eldecreton1208 incorporando la Administracin de Parques Nacionales y Turismo al MOP, situaci n ampliada en 1949 por la ley 13895. Por el decreto15.780de1951,laAdministraci npasa a depender nuevamente del Ministerio de Agricultura y Ganadera con el nombre de Parques Nacionales, pero separando de la
misma las funciones inherentes al fomento y reorganizacindelturismo,quepasalreadel Ministerio de Transportes. La sucesin de cambiossedebealadificultaddeensamblarlas distintas funciones de los parques, y en especial,deldesarrolloqueeltemadelturismo de masas haba adquirido por entonces. Asimismo,sutareadebasujetarsealosplanes econmicosquinquenales,porloqueselimitaba su autarqua. Se crearon en este perodo las reservas de Laguna Blanca (Neuqun, 1948); Finca El Rey (Salta, 1950); Ro Pilcomayo (la proyectada reserva formosea adquiri su sancin definitiva en 1951) y el monumento natural Bosques Petrificados en Santa Cruz. Para 1955 la Argentina sumaba as 11 reas protegidas,conel0,9%deltotaldesuterritorio. La reparticin de Parques Nacionales fue intervenidaporelgobiernoprovisionalde1955, querestaur lavigenciadelacartaorgnicade 1934,ydesign una comisinasesora especial [Link] habr queesperara1970paraqueunanueva ley(lan18.594)alterelalegislaci nanterior. Sus aportes ms significativos estn constituidos, por un lado, por la definicin de los niveles de proteccin en tres categoras: reservas, monumentos nacionales y parques. En los parques se propona una poltica de conservacin dura (quedaba expresamente prohibida la enajenacin, arrendamiento o concesindelatierra,laexplotacinindustrial y agrcola, la construccin de viviendas salvo paraelpersonaladministrativoodevigilancia del rea, la introduccin de animales domsticosyfaunayfloraexticas,lacreacin de pueblos y toda otra accin que pudiera originar alguna modificacin el paisaje o del equilibrio biolgico, tendiendo a mantener lo que llamaban estado primitivo). Con mayor rigorsetratabanlosmonumentososantuarios, enlosqueningunaactividadestabapermitida, mientraslasreservaspodandisponerdehasta un10%desusuperficieparacentrosurbanos, actividades tursticas, caza deportiva de especiesexticasexistentes,[Link] liberalidad con que se trataba la propiedad privadaenlaley12.103,laleyde1970intenta
ir eliminndola gradualmente de las zonas intangibles,porloqueestableceelderechode preferenciadelEstadoparacomprarlastierras [Link],la ley20.161introdujomodificacionesconrespecto a la composicin del Directorio, en donde se incluyeronvocalesdelaSecretaradeTurismo, el Comando en Jefe del Ejrcito por su competencia en los asuntos de frontera la Subsecretara de Recursos Naturales Renovables,ydosrepresentantesdesociedades u organizaciones conservacionistas, una innovacinqueponedemanifiestoelpesoque estas organizaciones ya haban adquirido en nuestropas. Las actuales zonas protegidas se rigen por la Ley n 22.351, promulgada en 1981, que modific aspectos parciales de las leyes [Link] por la Asamblea General de la Unin Internacional de la Conservaci n de la Naturaleza(NuevaDelhi,1969),introduciendo conceptoscomoelderearepresentativadeuno o varios ecosistemas para determinar la creacindezonasprotegidas; elde manejo (se designaas atodaactividadorientadahaciael logrodelmantenimientodeunacondicindada enlaspoblacionesdeplantasoanimalesensus hbitats,deacuerdoconelplandeconservaci n establecido para el ecosistema protegido. Provienedelingls management (gestin)yes frecuente en Argentina su uso a partir de la dcadade1970enlosplanesambientales)yel de reasprotectoraso reasdetransicin,que circundan al parque. Debe remarcarse la restitucin plena de la autarqua del organismo, y una actitud de retroceso con respecto a la enajenacin de la propiedad privadatalcomosepreveaenlaley18.594,ya que la nueva ley prohibe la venta y el arrendamiento slo de tierras de dominio estatal,yelcarcterpreferencialdelacompra por parte del Estado deber hacerse en las condiciones del mercado. Posteriormente, una seriedereglamentacionesespecificaroneltipo de manejo al que las reas protegidas deban estar sometidas, diferenciando sus distintos [Link] la nueva Constitucin del derecho a un
ambiente sano (1994), llev a determinar desde 1997 la obligatoriedad de estudios e informes de evaluacin del impacto ambiental para cualquier proyecto pblico o privado en reasprotegidas.Actualmenteexisten27 reas protegidas nacionales (19 parques nacionales, tres monumentos naturales, una reserva nacionalycuatroreservasnaturalesestrictas). Elnmeroseamplaamsde100lugaressise consideran las reas de proteccin provincial. ElparqueNacional LosGlaciaresyelParque Nacional Nahuel Huap constituyen, adems, PatrimonioNaturaldelaHumanidaddeclarado por la UNESCO; recientemente se ha recomendado la incorporacin de la Pennsula Valdsenesterango. [Link]. La historia delaconstitucinde reasprotegidas en la Argentina reconoce tres perodos. El primero cubre aproximadamente los aos que vandesdeelproyectodeThaysyladonaci nde Moreno a principios de 1900 hasta la constitucin de la Administracin de Parques en 1934, es decir, los aos de construccin de los instrumentos legales y de definicin del lugar de las reas protegidas en la poltica [Link] ladcadade1960:sibienpuedenidentificarse quiebres importantes en la organizacin de la reparticin, lafilosofa bsicaconqueeltema se encara no se altera sustancialmente. Es a partirdeladcadade1970enqueelenfoque que denominaremos ambientalista tiende a dominar gradualmente con respecto a otras variablesquehistricamentehabandefinidola funcindelosparques,talescomoelturismode masas, el desarrollo econmico o la identidad nacional. Primerperodo. Untemaconflictivopromueve lacreacindezonasprotegidasenlaArgentina deprincipiosdesigloXX:eldominioefectivodel [Link] contra elindiooenlaguerra del Paraguay no desplazaban una de las preocupaciones fundamentalesqueatraviesatodoelsigloXIX, la de las reas despobladas, sin medios de comunicacin, desiertas. A sta se le ha
sumado,afinesdesiglo,lapercepcinnegativa de la inmigracin, gran parte de la cual permaneca, en contra de las expectativas iniciales,[Link] posterior a la campaa de Roca no haba confirmado los ideales agraristas de los primeros impulsores de la colonizaci n extranjera; por el contrario, favoreci la constitucindegrandeslatifundiostantoenlas provinciasmsricas,comoenlaPatagoniayen [Link] latifundioapareceaprincipiosdesigloXXcomo un lugar comn en el concierto de los males argentinos;ellaapoyabalaideadeintervenci n o control estatal en funcin del desarrollo. La necesidad de progreso en las reas ms distantesconlabasedeunacolonizaci nsana y viril continua como ideal explcito, si bien contrastadoenloshechos. Unacontribucincentral,laleyorgnica5.559 defomentodeterritoriosnacionales,impulsada por Exequiel Ramos Meja (ministro de Figueroa Alcorta y luego de Saenz Pea), establecer en el futuro gran parte de las prcticas de la Direccin de Parques Nacionales. La preocupacin fundamental de Ramos Meja consista en el poblamiento e integracindelterritorionacional,fomentando la construccin de ferrocarriles patagnicos (cuyos trabajos culminarn en 1930, uniendo EsquelconIngenieroJacobacci).Unaproblema bsico en las zonas desrticas patagnicas, hallaragua,impulsaaRamosMejaacontratar al eminente gelogo norteamericano Bayley Willis,quiendesde1911hasta1914presidela ComisindeEstudiosHidrolgicos. Elnombre delacomisinesengaosoyaque,desalentado su primer cometido, se amplan variadamente sus funciones, y dentro este plan amplio la misma comisin sugiere la formacin de una provincia industrial en un rea que ocupa aproximadamente desde Junn de los Andes hasta ms all del Bolsn. La idea de Willis, impulsadaporRamosMexa,enpendant conel climacreadoporeldescubrimientodepetr leo enComodoroRivadaviaen1907,searticulacon diversos requerimientos que supone la unidad territorial: la produccin, la poblacin, la
urbanizacin, y la reserva de espacios de belleza escnica. En relacin con esta provincia,yenlalneaprevistaporMoreno, Willis sugiere tambin en la zona el Nahuel Huapi la creacin de un Parque Nacional, en dondelanaturaleza virgentendra unlugar msimportantequeeldecualquierotroaspecto delaregin;peroelparquenacionaltieneque servir a un pueblo que carece de lugar de veraneo en todo su dilatado campo de las [Link],comoparaRamosMej a, laventadeparcelasaalgnpoderososindicato, la construccin de hoteles y las mejoras infraestructurales constituan instrumentos fundamentales. Para no interferir con las bellezasnaturales,laciudadindustrialdeesta hipottica provincia se erigira en el valle del [Link] nosloelproyectodela ciudadindustrial,sinounproyectodeleypara el Parque Nacional del Sud, en el que separa las reasdereservaabsolutadelasdereserva condicionada. Este proyecto, detenido por cambios polticos, constituye la base de la futura propuesta de Exequiel Bustillo para ParquesNacionales. RamosMejaentendaquelaconstruccindela Nacinnosloimplicabacuestionesmilitaresy econmicas, sino tambin la conformacin de una conciencia nacional homognea en una [Link] bellezas nacionales, de los mil paisajes argentinosydelaextraordinariariquezasin explotar de la repblica son expresamente fomentados desde la educacin pblica, los mediosperiodsticos,laplumadelosprceres. El modelo de los Estados Unidos es absolutamente funcional a esta situaci n que [Link],comola Argentina, de un pas nuevo, construdo enel avance de las fronteras; sin un patrimonio histrico destacable con respecto a Europa, ofreceencambioalacivilizacinlasbondades de la naturaleza virgen. La inflexin naturalistaensusmodoseducativoycvicose manifiestaenlosmsdiversosregistros,desde lacreacindeparquesurbanoscomoelCentral Park;laconsideracindelosrecursosforestales
e hdricos; y, finalmente, la avanzada de la [Link] Argentina no es, sin embargo, el de los primeros parques que van conformando la legislacinnorteamericana,sinoeldelNiagara Reservation State Park establecido en 1885, cuyascataratasbrindanunespectculonatural de dimensiones inusitadas con atractivo turstico, adems de posibilitar importantes transformaciones productivas enfuncin dela potenciahidroelctrica. Pero aunque las cataratas del Iguaz constituyeron un foco principal de atenci n pblica en el paisaje local, se encontraron pronto desplazadas ante los paisajes de los lagos del Sur. Varios motivos justifican este desplazamiento, entre los que se cuentan los propsitos de poblar y explotar las vastas tierras patagnicas oponindose as [Link], el rea del parque del Sur, y los sucesivos parques creados a fines de los treinta, arman un rosario sobre la cordillera, casi como una barreradestinadaaimpedirelavancepacfico [Link] lasprimerasexpedicionesdereconocimientodel rea provinieron de Chile: desde Villagrn en 1553, pasando por la serie de misiones jesuticasenelsigloXVII,hastalasmodernas exploraciones, a mediados del siglo XIX, de PrezRosales,Fonck,[Link] expedicinquellegaalNahuelHuap desdeel AtlnticoeslaintegradaporMoreno,recinen [Link],lapoblaci n estaba compuesta principalmente por algunos pionerosalemanesynorteamericanos,restosde las tribus indias que habitaban el rea en pocas de la conquista del desierto, y gran cantidaddeinmigrantesprovenientesdel rea deChilo.Entre1895y1903,unacomisinde lmites binacional, en la que participaron Moreno y el futuro intendente del Parque del Sur, Emilio Frey, prepara los informes que culminarnconellaudoarbitraldelaCorona inglesa. Lamisindeargentinizar el reaconstituaun objetivo primordial y est presente en el
proyecto de Willis. Esta voluntad se extend a, lgicamente, a otras zonas limtrofes. El territorio de Misiones estaba poblada por polacos, galizianos y brasile os en el norte, y paraguayosalrededordePosadasyCandelaria. AfinesdelsigloXIX,Burmeisterencuentraen las cercanas de las cataratas un tablero clavado en un rbol corpulento, con la inscripcin siguiente: Parque Nacional, Maro 1897, Edmundo Barros . Este capitn del ejrcito brasileo pretenda, escribe Burmeister, que se reservara una zona de los terrenos en los alrededores del salto. Brasil tambinhabainstaladounacoloniamilitaren FozdeIguaz,queseencarg porotroladode la exploracin cientfica del rea. Los argentinos reproducen estas acciones de manera gemela, privilegiando en principio la cuestinmilitar. Existen motivos menos obvios en la preeminencia de los parques del Sur con respecto a Iguaz (y los casi inexistentes proyectosdereservasenChacoyFormosa).La defensadelafrontera oelpoblamientodelas reas desiertas no exigan necesariamente el complementodeunParqueNacional:paraque ste fuera posible, el territorio deba reunir caractersticasdeextraordinariabellezaode inters cientfico que ameritaran su conservacinparausoygocelalapoblacinde [Link] n de Moreno, el inters cientfico aparece poco subrayadoenfavordelasbellezasescnicas,y elperitosueaconvisitantescultosdetodoel mundo acudiendo a la encrucijada internacional de los Andes (su idea se ampliabaconlaformacindeunparquesimilar en terrenos fiscales chilenos, armando as un espacio de conservacin internacional al modo del Nigara). El acento en la belleza est en relacin directa con un tema que comienza a extendersedesdefinesdesiglo:eldel turismo. Laafluenciatursticainternayexternanoslo permitira conocer la patria sino que tambin [Link] dcada de 1900, el viaje turstico haba desplazadoalviajecientficocaractersticodel sigloXIX.
SiIguaztambinposeabelleza,staera,alos ojosdelosviajerosdeentonces,demuydistinto carcter. Estecarcter aparececonformadoen modotpicoaprincipiosdelsigloXX,amasado en el siglo anterior, y muchas de sus facetas continan hasta nuestros das. Los viajeros que,enlasdcadasde1870y1880,alcanzanla zona de los lagos desde el Atlntico (Moreno, Zeballos,Ebelot,enrelacinconlacampaaal desierto), repiten una serie de cliss sobre el viaje:unlargoyfatigosocaminoatrav sdelas pampas desiertas, pasando por el pas del diablo, la pampa seca, antes de entrar a su contracara arcdica, el pas de las manzanas , del que an se tomaban por factibles viejas leyendascomoladelaciudaddelosCsares,y cuyas bellezas eran comparadas sistemticamente con las de Suiza (referencia que, hacia los treinta, es reemplazado por Canad,remarcandoexperiencias,virginidady dimensiones semejantes a las locales). En el clima naturalista de entonces, con la creencia dequelascaractersticasdelmediogeogrfico debanpesarsobrelaspoblaciones,estetipode belleza asociada alacivilidadyproductividad suizaoanglosajonanopodaconsiderarsems benfica, mientras que las bellezas tropicales correspondan en la mentalidad naturalista a un tipo humano en el que se remarcaba la decadencia. En palabras de Zeballos, el sur cordillerano constitua un territorio frtil y exuberanteenlosdonesdeunanaturalezaque triunfaconelvigorylaeconomamismadesus especiesdelafalazyderrochadoranaturaleza delostrpicos,cuyasformasesplndidassonel sudarioqueocultaalolejoslablandamoliciey [Link] bello,sinomoral. El Iguaz posea, adems, otros problemas concretos para el turismo. Los visitantes consideraban que su atractivo estaba concentrado en el fenmeno natural (las cataratas)peroquefuerade lseextendauna montona selva sin ningn inters, contrastando con la variedad del sur (recordemos que varietas era caracterstica indispensable de lo bello en la mentalidad
clsica). La humedad, los mosquitos y otras plagasimpediranel afincamientodel turismo [Link] sealadas en elprimer cuarto del siglo XX se basar la posicin mantenida por la direccin deParquesNacionalesen1934conrespectoa Iguaz:msqueunparque,Iguazconstituira un monumento natural y los planes deberan ajustarse a este hecho singular, sin dejarse influir para nada por la vehemencia localista, ni por los impresionismos ligeros y poco reflexivos(Bustillo). Los impulsores de la vehemencia localista posean otra visin del territorio misionero, y grandesilusionesenlaciudadtursticaqueen 1902 haba proyectado Thays. La disputa continamsall delperodo:elgobernadorde Misiones se queja por la preferencia del sur ante la Direccin de Parques Nacionales, a fines de 1930, invirtiendo los cliss sobre el paisaje tropical. Supongo que ya estars de regreso de los lagos pitucos del sur, le dice [Link], convisinpatritica,alejaralagentepudiente y fif del lnguido espectculo del sur, reservndoloparaconvalecientesyenfermos,y mandaraaquellosaponerseencontactoconel aire fuerte de Misiones y nuestros paisajes [Link] con objetivos tursticos promovera inmediatamente una serie de mejoras en los medios de comunicacin, y un aumento demogrfico que ayudara a Misiones a alcanzar la cifra cannica para aspirar seriamenteaconvertirseenprovincia. En resumen, el perodo de gestacin de los parques nacionales, que aparece en la bibliografa muy inducido por los escritos de Bustillocomounapocadeabandonoydejadez, posibilit la formacin de la doctrina que llevaradelanteParquesNacionalesapartirde 1934. En esta doctrina deban componerse aspectos aparentemente contrapuestos: la conservacin del hbitat natural con el desarrollo,elturismoconlasbellezasescnicas; la produccin y la poblacin con las restriccionesindicadasporelpreservacionismo
internacional. En su conjunto, esta operacin contribuira, en la idea de sus impulsores, al amor y conocimiento de la patria, y en consecuencia, a la consolidaci n estable del dominioefectivosobreelterritorio. Segundo perodo. Los temas de reflexin no cambian fundamentalmente a partir de 1934. Peroladiferenciaest enlaaccin:elcontroly la intervencin directa del Estado federal se entienden en esta etapa como fundamentales para el desarrollo de la Nacin. Lo que no implica,especialmenteenelperodo19341944 de direccin de Exequiel Bustillo, la continuacin del ntimo entrelazamiento entre interesesprivadosydecisionespblicas. Esta relacin aparece claramente cuando estudiamos los pasos de Bustillo y sus compaerosantesdesuejerciciodelaDireccin [Link], entre ellos, fue posiblemente el primero que mut la figura de viajero cientfico por la de turista propietario culto, en su viaje de exploracin, a principios de siglo, al Nahuel Huap, por el que fue recompensado, por ley nacional,conelusufructodelaislaVictoriay con un vasta extensin de tierras en la pennsula Huemul, frente a Bariloche, que comparti luego con sus sobrinos los Ortiz Basualdo.LadenunciadeGrousacen1914,que calificalaexperienciacomolahumoradadeun rico ocioso, provoc la declinacin del usufructo, si bien no de la propiedad de Huemul. Bustillodecideen1931laadquisici ndetierras en la Angostura. Inmediatamente avanza, contactando a sus mltiples amigos y correligionarios, para conseguir mejoras infraestructurales para la zona. De inmediato es invitado a la aletargada Comisin Pro Parque el Sud, en la que ya figuraban Anchorena, los Ortiz Basualdo y otros terratenientes que tambin posean intereses en los nuevos territorios; luego del retiro de Angel Gallardo, Bustillo asume la presidencia delpequeogrupoyredactaelproyectodeley deparquesnacionales. Noimaginaunparque
de conservacin estricta, sino un rea de potencialdesarrollo;ensuspropiaspalabras,se adoptaba una doctrina razonable de conservacin de la naturaleza, toda la compatibleconelinterssuperiordelaNacin, pero auspiciando, en muy restringida medida, cierto propsito colonizador. Las fuentes explcitas del proyecto de Bustillo fueron las leyesdeparquesnacionalesdeUSAyCanad , laleydeterritoriosnacionalespromulgadapor iniciativadeRamosMexa,ylaspropuestasde Bayley Willis en 1914. Dos aspectos son fundamentales en el proyecto, aprobado con pocasmodificacionesen1934,ydifierendelas medidas tomadas durante los gobiernos radicales anteriores: la autonoma de la Direccin de Parques, que manejaba fondos propios, y el respeto a la propiedad privada existente,ademsdelaposibilidaddeenajenar nuevas tierras pblicas. Irigoyen haba prohibido en su primer gobierno la venta de tierras fiscales, oponindose as a la poltica queimpulsaraRamosMejadesde1906,basada enlaventadetierrasparaasegurarseunabase financiera y promover la colonizaci n. Justo permiti la reanudacin de las ventas. No necesita comentarios el propsito firme de los terratenientesdemodificarlaactitudquehab a impulsadoelgobiernoradical.Enlaleyde1934 se mencionaban especficamente los terrenos que podan venderse o mantenerse en manos particulares, y se facultaba a la Direcci n, adems, para la creacin de centros de [Link] gobiernodePern,laautarquadelaDireccin qued fuertementerestringida,yvariasdelas ventasrealizadasporBustilloasusamigosen particular lasdePinedofueroncuestionadas legalmente. Pero, ms all de la corrupcin, la venta a particularesdefraccionesdetierraenelparque condeca con la centralidad que posea en la doctrinadeBustilloelobjetivodedesarrollodel rea,apoyndosefuertementeenelimpulsoal turismo calificado. Como Thays en el Iguaz , pero con mayor suerte en la realizacin, Bustillo imaginaba las orillas del lago sembradas de elegantes casas de veraneo. La
mayorpartedelasaccionesdelaDirecci nse orientanalapromocindelturismo,yelmismo cometido de conservacin de la naturaleza se somete a l. As, por ejemplo, Bustillo lamentabalasgrandesextensionesdebosques quemadas(muchasdeformaintencional,conel objeto de utilizar las tierras para pastoreo y labranza);ademsdemedidasderestriccinen los permisos de explotacin, propone entonces una reforestacin intensiva en las reas quemadasconespeciesexticasdecrecimiento rpido por fuera de las reas intangibles argumentando que un crecimiento natural del bosqueoriginariollevaraalrededordeunsiglo. Seapoyaparaestatareaenlaestaci nforestal de la isla Victoria, vivero creado durante la administracinradicalytransferidoaParques. Se introducen 42 especies nuevas y se repueblan ms de 17 000 ha. Decisiones similares se toman con la fauna: no slo se incentiv eldesarrollodeespeciesexticasque yahabansidointroducidas(comolossalmones y rainbow sembrados por iniciativa del MinisteriodeAgriculturaen1902),sinoquese intent ampliar el repertorio para la caza deportiva,soltandociervosaxisyfaisanes. Otroaspectoqueentorpecaeltipodeturismo buscadoradicabaenlasgrandesdistanciasque haba que recorrer, en forma sumamente incmoda, para llegar al Nahuel Huap; para mejorar la situacin, Bustillo promueve contactosconelFerrocarrilSurparadesplazar aFerrocarrilesdelEstadoenlafinalizaci ndel ramal a Bariloche, el que efectivamente fue terminado con dinero y personal tcnico del ferrocarril ingls. La obra vial dentro del parque constituy otro aspecto central. La relacin de Parques con Vialidad Nacional no poda ser ms estrechas, ya que ambos directoriosestabananimadosporuna filosofa comn.. Bustillo tambin inicia las gestiones para inaugurar el servicio areo (las Lneas AreasdelEstadolleganaBarilocheen1940), mejorarelserviciotelefnicoytelegrfico,etc. Otras medidas permiten evaluar el perfil turstico imaginado por Bustillo, que no se orientabanialturismodemasasnialfruidor
delanaturaleza virgen,comolaexpansi nde losdeportesdeinviernoo,paradigmticamente, [Link] el emblema de la gestin, junto con las importantes mejoras llevadas a cabo en la [Link] elhotelresumelafilosofaconqueseencar el Parque,definidomscomolugardeturismode elitequecomoreservanatural. La labor realizada por Bustillo durante su gestinfueatacadapordosflancos:porunlado, por los movimientos preservacionistas ortodoxos que entonces comenzaban a tomar forma en asociaciones civiles, tales como la Federacin de la Fauna Sudamericana y los AmigosdelosParquesNacionalesFranciscoP. Moreno, quienes obviamente no podan coincidir con el fuerte grado de intervenci n propuesto por la Direcci n. Por el contrario, abogaban por la eliminacin radical de las especies exticas; por la manutencin de la condicin primitiva del rea; los criterios estticos que guiaban a la reforestacin eran considerados extemporneos. (v. Ambientalismo) Otro tipo de crticas provenan tanto de las poblacionescomodelosgobiernosprovinciales, enperspectivasdiametralmenteopuestasalas de los preservacionistas ortodoxos. Concejos municipales como el de Bariloche, desde sus fracciones radical y socialista, criticaban el avance de la Direccin federal sobre todos los aspectos de la ciudad; las restricciones impuestas a la produccin no contentaban en [Link] territorios reconocan en la creacin de los parques un factor de progreso, y es as que, comohemosapuntado,elterritoriodeMisiones pele porundesarrollodesuparquesimilaral del Nahuel Huap. Puede evaluarse el desequilibrio de inters en ambos parques en estas cifras: la direccin de Parques haba invertidoenobrasdeinfraestructura,hastael ejercicio de 1938, de un total de ms de 3 millonesdepesos,sloalrededorde250000$ enIguaz.
El entredicho surgido por el avance del gobierno federal sobre resortes fundamentales de la riqueza provincial redund en el cercenamiento de la autarqua del organismo [Link] implicabandonarlapolticaurbanizadoraen funcindelturismo;porelcontrario,sumodelo fueredobladoyextendidohacia otrosparques nacionalesyreservas. Laimportanciaalcanzadaporelturismopuede observarse en los cambios sufridos por la Direccin:en1943sehabaagregadolapalabra turismo al nombre de la Administracin; en 1945,ellapasadelMinisteriodeAgriculturaal de Obras Pblicas, cambio elocuente con respectoalgradofuertedeintervencinquese propulsaba; por ltimo, los dos cometidos de turismo y conservacin se separan, quedando Parques bajo la supervisin del Ministerio de Agricultura y el fomento y reorganizaci n del turismo bajo la gida del Ministerio de [Link] ndel cometidodeParquespuedenobservarseenlas leyes y reglamentos sucesivos, aunque por cierto el turismo de la dcada del cincuenta buscabaotrosperfilessocialesquelossoados por Bustillo. Para entonces, el Nahuel Huap constitua ya una de las metas preferidas del turismo nacional e internacional. Durante el segundo gobierno de Pern se intensific la actividad turstica en el parque modelo, habilitandoinstalacionesparaelturismosocial y, de manera innovadora, estudiantil. Este ltimo pasar a ser, hasta hoy, la principal fuente de recursos del rea, pero su hiperdimensin coloca en tela de juicio los fundamentos mismos de la creacin de un parque nacional. En estos inciertos cambios puede hallarse el ncleo de las tensiones posterioresentredesarrolloyconservacin. Tercer perodo. El avance de las ideologas ecologistasdesdefinesde1960coloca eltema delaconservacinde reasprotegidasenuna constelacin de requerimientos distinto a los del perodo anterior. Aunque el impacto de la segundaguerramundialllev aconsiderarlos problemasambientalesenescalaplanetaria,la
identificacin ms precisa de los deterioros causados por la industria, el crecimiento poblacional,laurbanizacinextensivaoeluso de agentes qumicos adquiere recin dos dcadas ms tarde un peso poltico fundamental. Como eco moderado de estas tendencias, puede verificarse en las leyes argentinas desde 1970 un mayor grado de atencin al equilibrio de los ecosistemas y al manejo de las reas conceptos integrados, apoyados en los avances cientficos y en las nuevas constelaciones ticas. (v. Ambientalismo) Sinembargo,esnecesariorecordarelcontexto histricoconflictivoenelquesedictanlasleyes de1970,[Link] laleyde1973enelbreveperododemocrtico entre dos dictaduras recoga la presin de algunas organizaciones ambientalistas, la trayectoria de estas organizaciones en Argentina no apareca an con la inflexin progresista con que se las reconoce hoy. Los temas sociales, en perspectivas polticas radicales, hegemonizaban las organizaciones civiles, los partidos polticos, la sensibilidad juvenil, si bien a travs del hippismo y otras vertientes libertarias penetraban ciertas ideas clsicasdeconservacindelanaturaleza,vida comunitaria antitecnolgica, etc. Porcierto, es enesta pocaenqueseproducenemigraciones limitadasperoresonantesdesde lametrpolis hacia algunos puntos del interior, como la caracterstica colonizacin de El Bolsn por artesanos urbanos. Pero, fuerte como era el cruce entre marxismo a la cubana y populismo, no pueden caracterizarse los primeros aos del setenta como eldespertar de la conciencia ecolgica, en tanto este tema eraconsideradocomosecundario,sujetoaotras cuestiones urgentes de reforma social. Esto advendr posteriormente, en estrecha relacin [Link], puedenotarseelretirodelospresupuestosde reforma social y poltica radical, hacia la ponderacindelasbondadesdelanaturaleza. La cuestin de la propiedad privada, como vimos, es un punto en que la ley de 1981
retrocede definidamente sobre la de 1973, al tiempoenqueseincorporansinproblemaslos avances sugeridos en las cumbres ambientalistas internacionales. No menos importante, para calibrar el carcter de la nueva legislacin, resultan las facultades inditasotorgadasalComandoenJefemilitar con respecto a la intervenci n en estas rea federales, en funcin de la ley de seguridad nacional. No slo afectan, para esta decisin, losproblemasinternacionalesdelmitesconlos pases vecinos, sino tambin la emergencia interna. Elparquenacional result ser, como en pocasdeBustillo,unperfectoinstrumento para asegurar el poder central del Estado, y poco molest la incorporacin de principios cientficos para el manejo conservativo: la propiedad privada estaba protegida, pero lo privado podra ser arrasado de acuerdo a la emergencia nacional. Estos antecedentes marcan fuertemente la actividad posterior de las organizaciones conservacionistas locales. Despusdelacadadeladictadura,seabreun perodo enelqueestos movimientos pesan de modo fundamental para el diseo de diversas polticas que no slo ataen a las reas protegidas en la medida en que las organizaciones especficamente polticas [Link] comunicacin abordan con entusiasmo este tema,quepenetratambinrpidamenteenlos diversos estadios educativos; el grado de vacuidadconqueestostemasseabordanest en directa relacin con la destruccin de cualquier razn argumentativa en pocas dictatoriales. Uncaso leader delos ltimosaosquecoloca enprimerplanolasbondadesycontradicciones de la poltica de las organizaciones ambientalistas con respecto a las reas protegidasloconstituyelaReservaEcol gicade Buenos Aires. En 1986 se determina que un readerellenodelrofrenteaPuertoMadero, destinada originalmente a parque pblico, se incorporara a la legislacin de reservas [Link] readistadesernatural:las autopistasdeBuenosAirescontribuyeronasu rellenohaciafinesdeladictadura;abandonada,
lanaturalezapotentedelRodelaPlatarealiz unparquenatural. Ladiscusinenlosaos 90 sobre el destino de la reserva revela posiciones antagnicas: la de la ortodoxia conservacionistaerigidaensentidocom n,que pretenda tratarla como santuario; la de la especulacin salvaje en las tierras porteas, que vea en este rea inmejorablemente [Link] alzaron defendiendo ya un parque pblico el destinooriginal, promovidoporlaausencia de parquesrecreativosenelsurdelaciudad,ya unparquedidcticodeeducacinambiental,a la manera de los que Burle Marx haba instalado en Brasil o Venezuela. En ambos casos, elmanejoestatal deba serfuerte, pero con destino social, evitando tanto la especulacin fundiaria como la intangibilidad propuesta por los fundamentalistas. Es cierto que, sin la publicidad de las actitudes fundamentalistasporsobrelasmscomplejasy matizadas, difcilmente la reserva ecolgica hubieramantenidosustatusdetierrapblica. La reserva de Buenos Aires dio pie a la multiplicacin de reservas provinciales en los ltimos aos. Las formas con que el tema se aborda queda claro, por ejemplo, en la propuestadedeclaracindereservaprovincial de una parte de los terrenos costeros de la ciudad de Santa Fe, en donde se haban emplazado varios edificios universitarios: la declaracin como reserva del rea costera encubre la falta de fondos para realizar un verdadero parque pblico, o para evitar las inundaciones que asolan la regin, o para resolver serios problemas sociales. La nominacinde reserva sehaconstituidoenun paraguas mltiple que permite intereses muchas veces contrapuestos. Las reas protegidas, as, han dejado ser una fuente de bellezasescnicasounpilarfundamentalenla atraccin turstica, para considerarse como bastionesmodelodeuna nueva forma devida integradaalanaturaleza. [Link] [Link] comentado que el carcter diferenciado de las distintas reasdestinadasposteriormenteala
proteccin estatal ya estaba definido en la segunda mitad del siglo XIX. El carcter particular de cada paisaje se asociaba con smiles naturales europeos o norteamericanos; la expresin de este carcter, con la arquitectura correspondiente. Sereconoca por entonceslainadecuacindelatradicinclsica para loscaracteresrsticossubrayadosenlas zonas protegidas: as, los presupuestos del pintoresquismoensusdistintasvariantessern utilizados en la arquitectura (v. Pintoresca, arquitectura). El primer acercamiento arquitectnico a estas reas es el de Thays, cuando proyecta a instancias del Ministerio de Agricultura de la Nacin el Parque Reserva del Iguaz, en [Link] [Link] poblacincercanosalazonadelascataratas:el Pueblo Iguaz (1000 ha) y la Colonia Militar (1500 ha). El pueblo fue pensado, evidentemente,comounaciudadtursticacomo lasqueyapululabandesdemediadosdelsiglo XIX: posee hoteles, casino, hipdromo, estadio deportivo, casa de baos; se prev un aerdromoquesolucionaraeldifcilaccesoala zona. Thays cambi su primer trazado ortogonal poruna composicinenabanico: sin preexistencia ediliciasconsiderables elpueblo original era apenas un casero desde donde partalapicadaparalascatarataspodallevar adelante esta solucin caracterstica que compartanmuchasciudadesdeveraneo,como la ampliacin de 1902 de StellaPlage en el estuariodelCanche,peroquetambinsehaba difundidoapartirdelmodelotericodeciudad jardn. La ciudad militar en donde estaba ya instaladoPuertoAguirresedise apartirde una elipse que se adapta perfectamente a los meandros del ro, con una plaza central. El modelo militar es cerrado sobre s mismo, en obviarelacinconladefensa, mientrasquela disposicin en semicrculo permite tomar el recododelroyabrirsea [Link] las barrancas del alto Paran y del Iguaz sembradas de villas particulares, como en la Costa Azul. La intervencin en el resto del parqueeratambinimportante,yseencauzaba
[Link],seextendan otras instalaciones tursticas y habitacionales (otrohoteleninmejorablesituaci npaisajstica, escuela,capilla,puentes,ascensores,miradores y belvederes); por otro, se consideraban una serie de instalaciones destinadas a estudios cientficos (estacin meteorolgica; quinta agronmica con chacras experimentales y zoolgico, escuela de silvicultura); por ltimo, en las cercanas de los saltos, como en el Nigara, el aprovechamiento de la energa en usinaselctricas. Lazona nortedelparquese conservara en estado natural, aunque se abran caminos sinuosos, en correspondencia conelcarcterpintorescoqueseleotorgabaal rea. Groussac critica fuertemente esta propuesta en1914,indicandosucarcterms deparqueurbanoalainglesaquedereserva. Avanzaas unacrticatpicayaristocrticaa este tipo de intervenciones, que ser moneda corriente durante la gestin decisiva de Parques Nacionales, en la dcada del treinta: SienNigaraFallslamanodelhombreslo ha intervenido para deformar la obra de la naturaleza, qu debemos esperar o temer de los embellecimientos que, por encargo del gobiernoybajoelnombredeParqueNacional de Iguaz ha proyectado nuestro competente directorgeneraldepaseos,donCarlosThays? Elturismomasivo yaloatormenta: el paisaje del Nigara lo concibe como de chata fealdad acrecentada por la producci n; Suiza se le [Link] su opinin, deberan abandonarse los barbarismoslingsticosyarquitectnicosque pretendan bulevares, squares, y avenidas sinuosas a travs de la selva que, despus de tamaosultrajes,elproyectoinsisteenllamar vrgenes; el estado debera renunciar a constituirseenfundadordepueblosinvernales y empresario de sus lindezas; las intervenciones deberan reducirse a un buen hotel,concochestolerablesyconservaci ndel caminoentrelossaltosyPuertoAguirre. Msdeveinteaosdespus,laspropuestasde la Direccin de Parques amplan la intervencinurbanstica,subrayanlosaspectos tursticos y avanzan sobre cuestiones no
desarrolladas por Thays, como el carcter edilicio de las zonas protegidas. Pero, aunque algunasiniciativasdelorganismoincidenenel rea de Iguaz, el inters se ha desplazado fuertementehaciaelparquedelSur. Elcarcterdelasintervencionesquedaclaroal analizar la sucesin de propuestas: si bien la filosofa intervencionista en el manejo de los parques ya estaba explcita, la operacin del NahuelHuap nocomienzaporlacomposicin deunplanogeneral,sinoporlaconstrucci nde un hotel, el LlaoLlao. Apenas dos meses despusdesancionadalaleyde1934,Bustillo invitaasuhermanoAlejandroBustillo(v.)con elfindeasesoraracercadelaubicacindeun gran hotel y el estilo arquitectnico que [Link] rea de LlaoLlao, la Direcci n convoca a un concursopblicodeproyectoen1935,quegana el mismo Alejandro; la reparticin se encargaradeladocumentacindeobraydela construccin. Alejandro Bustillo qued convertido, adems, en asesor permanente de Parques, proyectando distintasobrascomo los edificios de intendencia de Nahuel Huap e Iguaz, lascasas deguardabosques, laiglesia de Bariloche y varias capillas en las nuevas fundaciones,elhoteldeIslaVictoria,refugios, indicadores camineros, etc. El hotel, cuyo manejoqued enmanosprivadas, seincendi al poco tiempo de su inauguracin, y fue reconstruido posteriormente en base a planos delmismoBustillo. El estilo lo logr fcilmente, comentar Bustillotiempodespus,refirindosealprimer proyecto, Imagin un estilo rstico, que ms bienera unatcnicadeconstruccin. Erauna zona de bosques, haba mucha madera. La construccin en madera era muy conocida en Suiza y en Canad. Se hizo un trabajo de desmonte muy grande: se secaron cinco mil rboles para hacer todo el hotel. El segundo proyecto retoma en lneas generales la inspiracin del primero, reemplazando la madera porelhormignylamampostera. El estiloregionalqueExequielestababuscando para otorgar carcter a lazona se resolvi en
este caso a travs de la apariencia de chalet normando, muy difundido en Argentina desde fines de siglo XIX ( v. Chalet), pero la planta simtrica en doble T enmarcando un patio de honorreproduce losmodospalaciegosclsicos: otorgaba as a la intervencin modlica de Parques el aire de cabaa monumental conquegustabadedefiniralParten [Link] noseci alosmismosmodelosdelLlaoLlao enelrestodelaconstrucci n,yaqueutiliz o evoc tcnicas europeas pero afincadas tradicionalmenteenlaregin,comoelsistema de blockhaus enlahosteradelaislaVictoria (1945),cuyaplantaenLseacomodaalostipos pintorescosingleses,olapiedrarsticaparala imagen gotizante de la Catedral de Nuestra [Link] Direccin que trabajaron en otros edificios pblicos,comoErnestoEstrada,siguieronesta vagaorientacinpintoresquistaromnticaque parecaadaptarsealaconstruccindelcarcter delpaisajebuscadoporBustillo:rasgostpicos, graciaarquitectnicayaireeuropeo. Parques intervino tambin en aspectos urbansticos de la principal ciudad del rea, Bariloche,ademsdelafundacindelasvillas y colonias nuevas (Colonia Pastoril Nahuel Huap,LlaoLlao,TrafulyLaAngostura,todas de 1936) (v. San Carlos de Bariloche ). La inflexin marcadamente esttica de la intervencindeParquespuedeverseenelplan de urbanizacin de Bariloche (1936), que resultar as laprimerapoblacindelsurque contar [Link] pueblo en cuadrcula se mantuvo intocada bsicamentey,almodoclsico,seconcentraron losesfuerzosenunpunto:[Link] lareferenciaobviaeslaplazatardomedievalde las ciudades italianas. Otros edificios de importancia en la ciudad (hospital, escuelas, etc.) subrayaron la misma direccin impuesta por los Bustillo. La fuerte intervencin estilstica, apoyada en un Reglamento de Construcciones confeccionado por Parques en 1935 que defina no slo la arquitectura pblica,sinoquecontrolabalasintervenciones privadas en su territorio, incluyendo las ciudades redund as en un carcter
identificable para el gran pblico, aunque extremadamente laxo por la variedad de modeloscomponibles. Otros modelos, en cambio, resultaban inadecuados: entre ellos las variantes del Neocolonial que son propuestas por Bustillo [Link] del Nahuel Huap, el parque de Iguaz era identificadomscomoMonumentoNaturalque como Parque, desestimando, como vimos, su inters como rea de recreo de larga permanencia. El proyecto ambicioso de Thays nofuerealizadoaunqueelplandeordenacin de Puerto Aguirre, en el rea de la primitiva colonia militar, recoge en parte la traza en abanicodelaciudadturstica,ylasmoderadas intervenciones edilicias intentan hacerse eco delcarcterqueseleotorgabaalterritorio,que sumaba en las cercanas, como vimos, las ruinas jesuticas. A travs de un repertorio neocolonialseesperabasubrayarsufisonoma. Elescasogradodeintervenci nenesteparque evit laasociacinentrearquitecturaypaisaje que result definitoria de la tipicidad barilochense hasta dcadas despus de quese quit a Parques las atribuciones sobre la escenografaurbana. Iguaz cobr un mayor impulso desde 1945, despus del alejamiento de Bustillo de la [Link] elhospitalregionalylaescuelaCamposSalles, [Link] esimportantemencionarunaexcepci nnotable que se aparta de las convenciones asentadas con respecto a la relacin de la apariencia edilicia con el medio, como es el proyecto de Antonio Vilar (v.) para el Hotel Iguaz . El proyecto fue encomendado a Vilar en 1943, cuando ya se delineaban diversos cambios polticos que terminarn en la renuncia de [Link] DireccindeVialidadposeydesdeunprincipio en los planes del parque, no asombrar la eleccin del arquitecto Vilar, tan ligado a emprendimientos que articulaban transporte conturismoyconocimientodelpas,comoeldel Automvil Club. Lo interesante es que Vilar
proyecta un edificio en lenguaje moderno: un pabelln de cinco plantas y miradorterraza, queimponeaunmssupresenciaopuestaala selva a travs de la simetra biaxial de su disposicin (el eje se remarca con un tratamiento diverso al de las fachadas habitacionales,cortandoconpilaresdemarcada verticalidadlospaosblancosyneutros). Una [Link] primera vez se abandona en la arquitectura pblica de parques nacionales la inflexi n pintoresca, para ofrecer una imagen de plena modernidad. Se ha criticado mucho (frecuentemente en forma descontextualizada) la operacin arquitectnica de Parques Nacionales en el [Link],porqueas lo plantean adems sus autores, que la intencin de urbanizar estas reas naturales estabaen ntimavinculacinconlospropsitos que se mantienen durante el peronismo de integrar a la modernidad estos espacios segregados del progreso, en los ambiguos lmites de la frontera. Los juicios actuales parten de una mentalidad opuesta, cuando estas reas ya estn integradas. Las recomendaciones no parten de la disciplina arquitectnica, sino del ambientalismo en general; propugnan la menor intervencin posibley,enestamedida, detallanlasformas adecuadas en que la arquitectura debe desaparecer y mimetizarse con el entorno natural: emplazamiento poco ostensibles, materialesnaturales,coloresdiscretos. Bibliografa: Bustillo, E. El despertar de Bariloche,Pardo,[Link].,1968;Gutirrez,R.y Berjman, S. La arquitectura en los parques nacionales, Instituto Argentino de InvestigacionesdeHistoriadelaArquitecturay delUrbanismo,Resistencia,1988. G.S. ARMAN, Agustn (s/d). Arquitecto. Rosario a principios del siglo XX. Acta en
En colaboracin con Presas y Todeschini, realiza el edificio de la Tienda La Favorita en Crdoba y Sarmiento. Proyecta tambin el edificio de Industria y Comercio.
[Tomado de: F. Ortiz, R. Gutirrez, A. de Paula, G. Viuales y otros, La Arquitectura del Liberalismo en la Argentina , Buenos Aires, 1968]
mayores a los que dispuso como mnimos el Cdigo de Edificacin de 1944. Fue frecuente incluir locales comerciales en planta baja como parte del programa, menos frecuente fue la inclusin de cocheras. La expresin exterior de los edificios fue dada al principio por grandes superficies blancas de perfil marcadamente maquinista, luego evolucion hacia el uso del ladrillo a la vista. El balcn se incorpor al diseo de la fachada como parte integrante de la volumetra, no como elemento superpuesto. La utilizacin de ventanas alargadas con carpintera metlica y las formas de los balcones con barandas metlicas contribuyeron a acentuar la horizontalidad. Entre las casas de renta proyectadas por la firma en Capital Federal se pueden mencionar: Tacuar 828, Avenida Corrientes y Esmeralda, Callao 1032 (1938), Avenida Las Heras 2942, Larrea 1500, Pea 2414 y 2422, Avenida Santa Fe y Junn, Avenida Quintana 386 (Primer Premio Municipal 1941 Categora B a la casa colectiva que rene las mejores condiciones de distribucin e higiene) y 486, Presidente Jos Evaristo Uriburu 1170, Juncal 3533, Avenida del Libertador y Jorge Newbery, 11 de Septiembre 1846, La Pampa 1830, Carlos Calvo 979, Cochabamba y Santiago del Estero, Constitucin y Salta. Su obra incluye tambin residencias particulares urbanas y suburbanas como las de Av. Centenario 3255 (1944) , Virrey Loreto 1748, San Isidro (1941) y Martnez, J. J. Passo 1109 (1942). En la ciudad de La Plata construyeron una residencia particular con consultorio mdico (1938) en Avenida 53 416 racionalista y chalets pintoresquistas en Mar del Plata (1941), Miramar (1941) y en el Country Club de Tortuguitas (1942). Tambin son de su autora plantas industriales como la fbrica Volcn en avenida Cobo 1659 (1942), en donde la gran nave industrial constituida por dos entrepisos sin vigas est flanqueada por los clsicos shed resueltos en planta y edificios de servicios como el de Telfonos del Estado en Floresta. Cuentan, por otra parte, con locales comerciales (Helios), remodelaciones, cocheras, adems de varios concursos ganados. Cabe mencionar el del cine Gran Rex en sociedad con Jos Aslan y Hctor Ezcurra en el que obtuvieron el Primer Premio. Sin embargo la obra, que se asemeja excesivamente al proyecto ganador, fue realizada finalmente por el arquitecto Alberto Prebisch. Por otra parte, Hugo Armesto se destac por sus acuarelas y perspectivas ejecutadas con distintos
ARMESTO Y CASADO SASTRE. ARMESTO, Hugo (n. Buenos Aires, 1910; m. 1977); CASADO SASTRE, Eduardo (s/d). En la dcada del treinta conformaron una sociedad que se extendera por ms de treinta aos. Su obra incluye numerosos inmuebles de renta, residencias particulares urbanas y suburbanas, plantas industriales y de servicios, locales comerciales, remodelaciones, cocheras, adems de varios concursos ganados. Si bien dentro de su repertorio estilstico estuvieron el Eclecticismo y el Pintoresquismo, se destacaron por su obra Racionalista. Graduados en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional de Buenos Aires, a partir del ao 1933 se asociaron para formar un estudio profesional cuya produccin se destac por su profusin, amplitud y diversidad. Las casas de renta diseadas por la firma se enrolaron, en su gran mayora, dentro del Racionalismo, cuya materializacin respondi perfectamente a las exigencias econmicas y simblicas del programa. El tamao de la construccin dependa entonces del capital que posea el comitente, como la oferta de viviendas en alquiler era grande, se deba edificar con solidez, empleando buenos materiales de fcil mantenimiento que conformasen a los inquilinos. En los caractersticos terrenos urbanos de 8,66 metros de ancho lo habitual fue prever una o dos unidades por piso de dos o tres dormitorios cada una, con reas de acceso al edificio de generosas dimensiones. En la resolucin espacial de los departamentos se ve un progresivo avance hacia la compactacin de la planta con criterios funcionalistas, destacndose siempre las buenas condiciones de habitabilidad de las viviendas. En todos los casos se diferencian tres sectores funcionales: pblico, que tiende a unificar el estar con el comedor; privado, dormitorios vecinos a los baos, dormitorio principal con boudoir o cuarto de vestir anexo y servicios a patios laterales o de fondo. Se conservaron las grandes dimensiones como los dormitorios de 4 x 4 metros, y los espacios de articulacin y complementarios: antecmara, cuartos de vestir, hall. Del palier al estar hay un espacio intermedio. Los patios de Aire y Luz fueron siempre
valores de lnea. Por otra parte, fue premiado con varias distinciones durante su vida, cabe mencionar el premio Manuel Belgrano otorgado por la Facultad de Arquitectura al alumno que obtuviera la calificacin sobresaliente en todas las materias prcticas de la carrera. El Estudio mantuvo esta denominacin hasta 1966, ao en el que se incorporaron como titulares los arquitectos Eduardo R. Casado y Hugo R. Armesto, hijos de sus fundadores. Bibliografa: -Revistas de Arquitectura: abril 1938: pp. 147- 160; noviembre 1940: pp. 639; abril 1941: pp. 184; mayo 1941: pp. 232; marzo 1942: pp. 100135; abril 1942: pp. 176-180; julio 1942: pp. 314-316. Revistas Nuestra Arquitectura : agosto 1938: pp. 266269, 278-282; enero 1941: pp. 8-9, 10-15; febrero 1942: pp. 40-47; marzo 1942: pp. 74-79, 80-83; enero 1945: pp. 21-23, 24-27, 28-29, 30-33, 34-36; diciembre 1967 n 446: pp. 50-51, Julio Cacciatore. Las obras del Estudio Casado Sastre- Armesto. Buenos Aires, Summa Temtica n 4, 1985: pp. 16-19. Maestros de la Arquitectura: Casado Sastre y Armesto y el racionalismo urbano. Buenos Aires , Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo n 3, 1991. R. P. ARNALDI, Juan Bautista (n. Porto Maurizio, Imperia, 1841; m. Buenos Aires, 1915). Italiano, arquitecto. Forma parte del grupo de tcnicos y profesionales que emigraron a nuestro pas en las ltimas dcadas del siglo pasado. Su obra se enmarca dentro del Eclecticismo (v.) Historicista del siglo XIX, caracterizado por la utilizacin de un lenguaje tanto clasicista (italianizante) como neogtico. Sus principales obras se encuentran dentro de la temtica religiosa (catedrales, iglesias parroquiales, capillas, etc.). Estos proyectos - realizados o nollegan a 29, constituyndose en el arquitecto que ms ejemplos de este tipo proyect en nuestro pas. Otro grupo importante de sus trabajos fue el de los teatros, proyectando no menos de 6 (tambin una cantidad inusual para un slo profesional). El resto de su extenso trabajo se refiere al tema de la vivienda y a algunos proyectos para edificios de gobierno. Si bien la mayor parte de su obra se encuentra en distintas ciudades de nuestro pas, su estudio estaba ubicado en Buenos Aires. Segn distintas fuentes de la poca, realiz su aprendizaje en la Universidad de Gnova y desarroll los primeros aos de su actividad profesional en Italia.
Ya en nuestro pas, a comienzos del ao 1882 realiza el proyecto para la iglesia parroquial de Rosario, su primera obra en Argentina. En ese mismo ao es incorporado como dibujante en la Seccin de Obras Pblicas del Departamento de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires para trabajar en el proyecto de la ciudad de La Plata (ste fue su nico trabajo realizado en relacin de dependencia; el resto de su tarea la har como profesional independiente). Para esta ciudad, efecta el proyecto y la direccin del matadero y corrales de abasto (1885-1886). La mayor parte de su arquitectura de temtica religiosa se encuentra en la regin que abarcaba la dicesis del Litoral (Entre Ros, Santa Fe y Corrientes), regida por el obispo Jos Mara Gelabert y Crespo, su principal comitente, a quien conoca desde 1882 cuando se iniciaron las tareas de la iglesia de Rosario. De la serie de edificios religiosos su obra ms importante es la Catedral de Paran, obtenida por concurso en 1883. Esta forma parte, a su vez, de una serie de proyectos que incluyen el de la Iglesia Matriz de Santa Fe (1884) y dos para la Catedral de la misma ciudad, ambos obtenidos por concurso en 1888, los cuales responden a un mismo tipo arquitectnico. A esto hay que sumarle dos obras ms, la Iglesia Matriz de La Rioja (1899) y el proyecto final para la Catedral de Santa Fe (1896), emparentadas entre s, pero con diferencias respecto a las de la dcada anterior. Salvo la iglesia de La Rioja, que es de una sola nave, en los dems ejemplos emple la planta basilical de tres naves de forma mixta. En todos los casos mencionados, el lenguaje formal es clasicista. Su produccin dentro de esta misma temtica se completa con una gran cantidad de iglesias parroquiales y de rdenes religiosas. Se trata, en la mayora de los casos, de plantas de una sola nave en forma de cruz latina. El lenguaje formal es, en estos casos, tanto Clasicista como Neogtico (en algunos pueden encontrarse ambas soluciones para un mismo proyecto). Pero en la ltima etapa de su trabajo profesional, preferir los ejemplos neogticos. Entre ellos se pueden mencionar las iglesias de Santo Domingo (1890), Guadalupe (1893), las capillas de las Hijas de Mara (1893), Hermanas Terceras Franciscanas (1896), y el Convento de San Francisco (1884 y 1896), todos en la capital santafesina. Tambin las iglesias de Colonia Iriondo (1884), Pilar (1892), Alberdi (1889), Santo Tom (1887) y Gral. Glvez (1888) en la provincia de Santa Fe. A estas obras hay que sumar las capillas de las Hermanas Terceras Franciscanas de Paran (1897), las esclavas del corazn de Jess en la Rioja (1905), las Hermanas Salesas en la ciudad de Buenos Aires (1887), y las iglesias de Suipacha (1888), Tres Arroyos (1900),
San Ramn (Baha Blanca - 1906) en la Provincia de Buenos Aires. Tambin hay un proyecto para el templo de Goya en Corrientes (1900), edificio para el cual previamente haba realizado algunos trabajos en 1888. Una excepcin tipolgica dentro de esta temtica es el primer proyecto para la iglesia parroquial de La Paz (Entre Ros), de 1884, donde propuso una planta de tipo central, que aos despus reemplaz por una de tres naves (1892). Para finalizar, hay que incluir dentro de este rubro los proyectos del Seminario (1897) y el Palacio Episcopal (1889) de Paran. A diferencia del tema anterior, los teatros que proyect y construy se encontraban en la ciudad de Buenos Aires (a excepcin del de Ro Cuarto en Crdoba). Estos se denominaban Onrubia (1877), De la Comedia (1890), Rivadavia (hoy Liceo) (1893), Marconi (1903) y Belgrano. Tamben Arnaldi proyect algunos edificios pblicos entre los que pueden incluirse la municipalidad de Carmen de Areco y el Consejo Escolar y la Escuela Normal de Santa Fe. Finalmente pueden mencionarse la remodelacin del Hotel La France (Paran), el proyecto para el Saln del Prince George Hall y el edificio de la sede de la "Societ Unione Operai Italiani" institucin que presida en 1898. Dentro del tema vivienda la trayectoria de Arnaldi no es demasiado relevante. El ejemplo ms interesante lo constituye la casa de Belisario Nez, en Paran, realizada a partir de una clsica estructura de doble patio central. El resto de la obra es en su mayor parte de viviendas para alquiler, ubicadas generalmente en Buenos Aires. Sus principales comitentes fueron la familia Santa Marina y el mismo Arnaldi, quien posea varias viviendas para su uso personal (tal es as que en su acta de defuncin no figura como arquitecto sino como rentista). Se trata en general de edificios de una o dos plantas (tres en muy pocos casos), organizadas alrededor de patios laterales (tipo chorizo). Las fachadas son siempre clasicistas, con marcado acento italiano. Lamentablemente son escasos los escritos suyos acerca de la arquitectura que se han conservado; solamente el estudio de su obra -bastante abundante por cierto- nos permite intuir sus ideas. Bibliografa: Ral E. Piccioni, La obra religiosa del Arquitecto Juan Bautista Arnaldi , Buenos Aires, Fa-
ARNAVAT, Jos (n. Barcelona, s/d; m. Buenos Aires, 1908). Espaol, arquitecto. Activo en Buenos Aires desde la dcada de 1880 como proyectista de una relevante cantidad de obras de carcter eclctico. Entre sus edificios ms importantes realizados en diversos estilos que van del Neogtico al Renacimiento italiano o francs pueden citarse: Legacin de Espaa, Teatro Casino, Gran Hotel Espaa, en Avenida de Mayo entre Tacuar y Buen Orden (v. Hotel); Capilla y Colegio de las Hermanas Adoratrices, Paraguay 1419; hotel particular en Crdoba 1739; fbrica de tabacos "La Popular" -en colaboracin con el arquitecto Sutton- en Mxico y Maza. Proyect y construy adems un grupo de 19 casas en Flores (Anchoris, Caseros y Vlez Sarsfield) y una casa de renta en la Boca (calle Ayolas entre Brown y Gral. Rodrguez). Tuvo actuacin destacada en la Sociedad Central de Arquitectos de la que fue secretario. ARNIM VON LOBBE, Ulrico Otto (n. s/d, 1824; m. Buenos Aires 1889). Alemn, arquitecto. Activo en la segunda mitad del siglo XIX en Buenos Aires. Siendo teniente del Ejrcito Prusiano, egresado de la Academia Militar de Potsdam, renunci a su carrera militar luego de la convulsin de 1848, en defensa de sus ideales liberales. Vino a la Argentina en 1850 y sobre la base tcnica de su formacin, perfeccion y concluy sus estudios de arquitectura e ingeniera. Integr el Consejo de Obras Pblicas en 1855 y particip en diversos dictmenes, entre ellos algunos vinculados a los trabajos del puerto de Buenos Aires. Entre sus proyectos merecen destacarse el Puente Alsina (1858), realizado por encargo de Enrique Ochoa, posteriormente demolido; la Iglesia de Chacabuco y la de Zrate (1866), la residencia de Aguirre, que estaba en Bolvar y Victoria. Trabaj en el estudio del trazado de los Ferrocarriles Oeste y Sur (1863). Fue miembro de la Sociedad Central de Arquitectos.
[Tomado de: F. Ortiz, R. Gutirrez, A. de Paula, G. Viuales y otros, La arquitectura del Liberalismo en la Argentina , Buenos Aires, 1968]
ART DCO. Corriente modernista originada en Francia en los aos 20, conocida con esta denominacin desde
1966, en ocasin de la exposicin Les Annes 25 realizada en el Museo de Artes Decorativas de Pars. Adopt caractersticas de sistema esttico de produccin ampliada, en tanto creacin histrica verificada no slo en arquitectura sino en diversos campos (moda vestimenta, vidrierismo, diseo grfico, textil e industrial, coreografa, paisajismo, artes plsticas, mobiliario, cine, danza, decoracin de interiores, fotografa, etc.) con las mismas convenciones figurativas y funcionales. Se difundi casi universalmente abarcando diversos estratos sociales y derivando en versiones particulares. Elabor un cdigo propio desarrollando una lnea de continuidad histrica, y asimilando aportes de la nueva visin moderna y del redescubrimiento de las estticas perifricas. Aunque sin doctrina explcita ni tenencia homognea, su propuesta de diseo se insert en el debate terico del Movimiento Moderno europeo oponindose al racionalismo abstracto. Su momento culminante coincide con la Exposicin Internacional de Artes Decorativas e Industriales Modernas llevada a cabo en Pars en l925, extendindose hasta l940, aproximadamente. Tuvo importante desarrollo en E.U.A., pas que oper como puente re-difusor hacia Amrica Latina. En Argentina la produccin corresponde a un campo temtico bastante acotado, con algunas obras paradigmticas en ciudades como Rosario y Buenos Aires, influyendo fuertemente sobre la actividad constructiva barrial urbana y suburbana. Se destacaron diseadores como Alejandro Virasoro, los hermanos Kalnay (v.), Alberto Gelly Cantilo (v.) y Valentn Brodsky. Orgenes. Relaciones con el campo cultural y artstico. Cuestiones tericas. Desarrollo por regiones. En Europa, en el perodo entreguerras, se produjo la refuncionalizacin de la sociedad
capitalista y el ensayo de un nuevo proyecto social con cambios fundamentales en la produccin, estandardizando la industria de bienes de consumo. En el marco de ese desarrollo tecnolgico se sentaron las bases de la nueva esttica industrial. Al sistema del Art Dco -si bien fue una manifestacin consecuente de ese momento histrico -debe considerrselo como una expresin particular y diferenciada de un proceso iniciado al comenzar el siglo XX. En 1900 encontramos en Europa plenamente desarrollada la concepcin morrisiana del diseo. A partir de entonces se producen diversos intentos de resolver la cuestin arte/tcnica y arte puro/arte aplicado. Prefigurando el boom mundial de las artes aplicadas a la produccin de objetos de uso que constituy el Art Dco, podemos citar en la etapa antecedente: al movimiento Arts and Crafts (verdadero embrin del design ); las acciones difusoras de L'Art Dcoratif, primera revista que acua el trmino; la Wiener Werksttte, cuyo fundador Josef Hoffmann se identificara en los aos 20 con el Art Dco; el Deutscher Werkbund, que en su estatuto planteaba como objetivo central la unin del arte, la industria, el artesanado y el comercio (y sus rplicas: Werkbund austraco, Werkbund suizo, Sljdsfreningen sueca y D.l.A. inglesa); el sistema del Art Nouveau; la escuela de Glasgow; la Sezession vienesa (de especial influencia); la Compagnie deg Arts Franais con su propuesta de una esttica nacional. Todas estas instituciones venan desarrollando un fuerte debate terico entre dos polos que sern reiterativos en la modernidad occidental: abstraccin, racionalizacin, en oposicin a particularidad, invencin espontnea; o planteado en otros trminos: internacionalidad vs. localidad (ej.: tesis de Muthesius y contratesis de Van de Velde en el Werkbund; polmica Stijl--Wendingen en Holanda). El Art Dco, estrechamente vinculado a este debate, se perfila con identidad propia
en defensa de una cultura regional, en oposicin al racionalismo abstracto de la vanguardia germanfila, intentando estructurar salidas diversas desde una situacin concreta: Francia en la dcada del '20. Pero a principio de los '30 se impuso la lnea ms comercial que impulsara la inflacin ornamental, una serie de cliss pegadizos y la internacionalizacin del estilo. Es entonces cuando fue ganando terreno en E.U.A. implantndose con gran fuerza en Hollywood (asiento de la industria cinematogrfica y del espectculo en general), en Miami (un sitio romntico de diversin y descanso, muy de moda en los 30 y 40'), y en Nueva York (que comienza a competir con Pars en la produccin y reproduccin de los nuevos cdigos estticos). En ese pas el Dco reformul su identidad e influy en gran medida sobre el desarrollo latinoamericano del movimiento. A la vez que rescataba elementos de la arquitectura precortesiana de Mesoamrica -por lo que se lo conoci tambin como Zigzag Moderne- inspiraba desde Old Miami Beach a la arquitectura dco caribea. El origen, el fundamento terico y las obras de la esttica Art Dco en Europa, fueron diversos de sus manifestaciones en Argentina. La tipologa local aqu se gener, en gran medida, como transculturacin de los modelos de los pases centrales, y no como propuestas de una esttica propia. En el campo profesional, la adscripcin al Art Dco en general no fue debatida; no mediaron polmicas cuestionadoras de la arquitectura academicista ni en otras expresiones del Movimiento Moderno; no hubo entusiasmo crtico. Fue bastante comn operar como diseadores ocasionales, alternando con el Racionalismo, Neocolonial o Eclecticismo, y considerndolo pertinente slo para cierto gnero de edificios. No obstante se produjeron apropiaciones, selecciones y reinterpretaciones, sobre todo por los nuevos sectores urbanos. Las obras corresponden a un campo restricto. El aparato del Estado, comprometido en el programa liberal,
segua prefiriendo para la obra pblica las arquitecturas de corte historicista eclctico; y otro tanto ocurra con la alta burguesa. El Dco se hace presente en casas de renta para sectores medios, algunos edificios de servicio y en viviendas individuales y pequeos comercios de las clases medias y otros sectores populares de menores recursos. Los edificios de servicio que adoptaron el estilo fueron algunos bancos privados, compaas aseguradoras, sociedades mutuales, clubes populares, mercados; mereciendo mencin especial los garajes y salas de cine: los primeros como contenedores del automvil, nuevo producto de la esttica industrial de uso masivo en auge, y las segundas coincidiendo con la aparicin del cine -mudo y sonoro- en el pas, donde el fuerte mensaje de las fachadas, el tratamiento de los foyers y de las bocas de pantalla, denuncian la mano de Hollywood, casi sin excepcin. Cabe sealar que, en sede argentina son pocas las obras integralmente dco donde espacio, estructura y ornamento responden a una concepcin total, a la manera de Auguste Perret en las iglesias de Montmagny y Raincy. En las prolongaciones en el mbito popular encontramos una extensa produccin annima de viviendas y pequeos comercios (panaderas, farmacias, bares, etc.) desparramados por los barios y suburbios de las ciudades argentinas. Parece haber existido cierta simbiosis entre nuestra arquitectura popular preexistente y el Art Dco, en una operacin apropiatoria sin mediacin comercial/profesional. Con modalidades irreverentes, no cannicas, este Art Dco de 30 centmetros de espesor, de formas muy simplificadas, se integr a las casas chorizo (v.) y cajn (v.) del suburbio, a los cubos de lata de Dock Sur en Buenos Aires, otorgando una nueva fisonoma modernizadora al paisaje callejero. Problemas figuras y histricos. Principales obras. Periodizacin.
Difusin. En la Francia de los 20 y 30', hay una lnea que propone una modernizacin basada en el desarrollo de los elementos regionales, que aboga por un proteccionismo literario y artstico. Se reformulan los clsicos conceptos del racionalismo local (orden, mesura, disciplina) y se plantea terminar con la penetracin cultural y econmica de ultraRhin. Hasta all el proyecto prointernacionalista no pareca dominante en el sistema del Art Dco en formacin. En la definicin de su perfil tuvo un papel importante la historia propia, con contribuciones como el estilo Louis Philippe (ltimo resurgimiento de la artesana francesa del siglo XVIII), el sistema del Art Nouveau o la perfeccin artesana de A. Perret en sus obras de principios de siglo. Pero son relevantes tambin los aportes de la modernidad europea como el concepto revolucionario del espacio cubista, las experiencias integradoras de la Bauhaus, las nuevas bases estticas de los Ballets Ruses de Serie de Diaghilev, las escenografas de Len Bakst y la estridencia brbara de la msica de Stravinsky; as como las experiencias de la danza arquitectnica de Rudolf von Laban, los juegos animico-rtmicos de Mary Wigman y las construcciones nudistas de Isadora Duncan. A su vez fue significativa la inclusin de elementos asiticos, americanos y africanos, coincidente con el deslumbramiento de las clases ilustradas francesas por el arte maya--tolteca al calor de las exploraciones de Paul Rivet, el arte egipcio puesto de moda con el descubrimiento de la tumba de Tutankhamen en l922, y el arte malayojavans puesto en valor por las primeras exposiciones indo-holandesas en Europa. La citada exposicin de 1925 condensa una serie de conflictos entre diversas corrientes internas as como con otros grupos de la vanguardia racionalista. Aunque en los objetivos de la muestra era claro el nfasis puesto en una propuesta local, social y moderna, delimitando el campo de objetos, los criterios de seleccin y otras reglas del juego que garantizaran la
unidad esencial, se gener no obstante una lucha de tenencias. De ah en ms seran el centro de la polmica sobre el Art Dco las disyuntivas nacional/cosmopolita, decorativo/ constructivo, elitista/popular artesanal/seriado y barato/lujoso. Los pabellones franceses fueron dos, en los que se agruparon separadamente las lneas conservadora y revolucionaria. En el pabelln de la elite, diseado por Emile Jacques Ruhlmann, exponan Edgar Brandt, Ren Zalique y otros exquisitos, mientras que el otro agrupaba a la avanzada del Art Dco representada por Robert MalletStevens, Pierre Chareau, Robert Delaunay, Fernand Lger y otros. Quedaba espacio tambin para la pugna entre los heraldos de las fantasas vernaculares y los del cubo desnudo. La representacin reducida de la contestataria vanguardia racional fue asumida por el pabelln de L'Esprit Nouveau , diseado por Pierre Jeanneret y Le Corbusier, y el pabelln de la U.R.S.S. diseado por el constructivista Konstantin Melnikov. Las crticas a la exposicin provinieron de este sector y se centraron en el predominio del decorativismo y el espritu frvolo. No obstante -y ms all de la muestra del '25- si bien el ornamento fue una constante identificada plenamente con este estilo, no se redujo a ello. En arquitectura el Dco trascendi muchas veces el mero fachadismo o la decoracin interior, produciendo obras con una concepcin constructivo-espacial nuevas y propia, utilizando las tcnicas modernas del vidrio, el hierro y el hormign armado. Algunos ejemplos de esto son: las obras de U. Cassan, especialmente la estacin de trenes de Lens, la estacin martima del Havre y el barrio ferroviario de Saint-Ouen; el Casino de Dax, de A. Granet; el mercado de Laon, de Ch. Abella; y la iglesia de Raincy de los hermanos Perret. En sede norteamericana se destacan el paradigmtico Chrysler Building de William von Alen; el Rockefeller Center de Raymond Hood, una intervencin urbana en gran escala, con su volumetra zigzagueante y sus bajorrelieves en Art
Dco tecnologista; y el Radio City Music Hall, con su impresionante interior. En Amrica Latina, por su parte, fue notable la produccin de algunos diseadores como los mexicanos Juan Segura, Francisco J. Serrano y los hermanos J. M. y E. Buenrostro; el peruano Enrique Seoane; los cubanos Estaban Rodrguez Castells y Rafael Fernndez Ruenes; los uruguayos Eloy Tejera, Vzquez Barrire/Ruano e Isola/Armas. Un evento relevante en esta regin fue el concurso internacional para el Faro a Coln, en 1929. El debate continental de la propuesta, la expectativa mundial y el proyecto ganador del ingls J. I,. Gleave (una volumetra piramidal escalonada de filiacin dco con fuertes reminiscencias de Mesoamrica) crearon las condiciones para que se transformara en un edificio-manifiesto de esta tendencia. La obra se concluy 63 aos despus, en l992. En Argentina fue resistida la validacin del Dco en el mbito profesional. La Escuela de Arquitectura de Buenos Aires, por ejemplo, releg o desconoci la existencia del sistema del Art Dco. Muy tmidamente fueron surgiendo algunos proyectos de esta corriente en la ctedra de Ren Karman (v.) a partir de l926, restringidos a temas menores o efmeros. Recin a partir de l930 cobrar importancia el Art Dco, refugiado en la ctedra de Composicin Decorativa. En ese mismo ao la Revista de Arquitectura (v.) dedica un nmero a algunas obras, probablemente motivada por el revuelo generado por e1 Faro a Coln y el IV Congreso Panamericano de Arquitectos en Ro de Janeiro, en l930, con la visita obligada a las obras del Cristo Redentor (exponente del Dco). Entre las conclusiones de aquella reunin cabe apuntar la que consideraba compatible el arte decorativo, el regionalismo y el espritu moderno. De todos modos, en el plano de la teora, tanto en Argentina como en Latinoamrica no existieron formulaciones claras sobre la esttica dco. Quizs el nico texto
relevante sea el manifiesto de Alejandro Virasoro (v.) "Tropiezos y dificultades al progreso de las artes nuevas," de mayo de l926, donde a la vez que opta por el camino modernista no encuentra mayores contradicciones entre las tendencias de la nueva arquitectura. Mientras, Alberto Prebisch (v.) plantea, en l931, que la arquitectura ha estado siempre al margen del ornamento, considerando falsas las obras de Mallet-Stevens; y Wladimiro Acosta (v.), en 1932, califica a los modernistas locales como imitadores dbiles de la arquitectura vienesa de la primera dcada del siglo XX. Entre los maestros locales se perfila la figura pionera de Virasoro, autor de la casa Ganduglia en Agero 2024 (l927); la Equitativa del Plata (l929); el cine Capitol (l932); el banco El Hogar Argentino (1927) y su propia casa de Agero 2039 (l925); todas en Buenos Aires. Es notoria tambin la produccin de Andrs Kalnay, especialmente los cines Suipacha (1928), Broadway (l930) y el elocuente edificio del diario Crtica (l925-1926) diseado con su hermano Jorge; as como la obra de Valentn Brodsky, autor del Dancing Ermenonville (l927), un "santuario" del tango en el barrio de Palermo. Hubo un grupo de arquitectos que oscilaban entre los revivalismos y la arquitectura moderna, incluyendo el Art Dco. Es el caso de Calvo, Jacobs y Gimnez (v.) que contemporneamente diseaban el Banco Provincial de Santa Fe en Borbnico, el Mar del Plata Golf Club en Tudor, y la Casa Tow (1931) y cine Palais Royal (1930) -ambos en Buenos Aires- en Art Dco. Algo similar ocurra con Snchez, Lagos y de la Torre (v.) y con el curioso caso de Alberto Gelly Cantilo (v.), quien desde un mismo organismo oficial (la Direccin de Arquitectura del Consejo Nacional de Educacin) proyectaba escuelas racionalistas, neocoloniales y Art Dco. En cuanto a la periodizacin se reconoce una larga fase formativa a partir de la primera Exposicin Internacional de Artes
Decorativas Modernas de l902, en Turn, que rematara en l925, momento culminante de la tendencia en Europa. Si bien desde dos dcadas atrs se venan realizando numerosas muestras y obras sobre la misma temtica de diseo, as como publicaciones peridicas que operaban como medios de difusin del estilo, fue en la exposicin de l925 donde se produjo el mayor despliegue de diseadores, comerciantes e industriales para mostrar al mundo los avances en arquitectura, mobiliario, teatro y paisajismo. Desde l920 se fueron desarrollando una tendencia elitista y otra medianamente popular. En la dcada del 20 las principales consumidoras de objetos Art Dco, sofisticados y lujosos, eran las familias de clase media alta; mientras que a fines de esa dcada y durante la siguiente (1930-l940), un sector popular accede a los objetos dco, construidos en serie y con materiales baratos. En Argentina, la produccin arquitectnica de filiacin dco se realiza a partir de l925 hasta 1940, pero es alrededor de 1930 que el campo profesional adhiere ms francamente al estilo. En un primer momento surgieron algunas obras de relativa importancia en los centros urbanos, que funcionando como paradigmas y concurriendo con otras vas de difusin de modelos (las revistas sociales, de modas, de arquitectura y diseo de interiores, la grfica, el cine, las revistas musicales y operetas, las empresas internacionales de decoracin, las compaas de navegacin), influyeron sobre la actividad constructiva barrial urbana y suburbana. Problemas estilsticos Tipologas. Estilemas. No es fcil deducir una formulacin clara de diseo dado que no existe una doctrina ni tendencia homognea. En Francia estuvo permanentemente presente la cuestin de una esttica nacional. Para algunos deba fundarse sobre la racionalidad francesa reformulada, mientras que para otros deba ponerse el nfasis en la sobriedad, la elegancia y el
lujo discreto. El Estado no fue ajeno a esta cuestin y, en los aos '30 promovi al Art Dco como estilo oficial a travs de diversos contratos de obras pblicas. En los Estados totalitarios vecinos se asisti a una reinterpretacin de tipo heroico, con una pesada austeridad formal, de lo que se haba calificado hasta ese momento como frvolo. Salvando estas derivaciones, el cdigo figurativo fue comn. En las volumetrias es recurrente el escalonamiento en frentes y altura, el uso de redientes, claroscuros y particiones geomtricas. Es frecuente el uso de poligonales en el adintelamiento de aberturas, utilizando el mismo recurso en las secciones de las columnas, chanfleando los cantos de vigas y resolviendo las uniones con cartelas ochavadas. La ornamentacin se concentra en las fachadas y en espacios internos como vestbulos y escaleras. Los elementos bsicos de las composiciones son grecos, zigzag, motivos florales geometrizados contenidos en rectngulos, revoques con fuerte textura de trazos, curvas ondulantes paralelas, la fuente de agua y el rayo de sol. En escultura y altorrelieves integrados a la arquitectura predomina el uso de la figura humana, donde el hombre se representa por medio de titanes, obreros, atletas y la mujer por figuras hierticas, ms de una vez en escenas lsbicas. El repertorio simblico est asociado a la mquina, la energa, el humo de las fbricas, el progreso tcnico, el rayo elctrico, la naturaleza domesticada, la fuerza, el trabajo, la libertad sexual y la emancipacin de la mujer del siglo XX. En Argentina se retoman estos estilemas aunque en una modalidad severa y callada. Virasoro constituye un caso particular por el perfil inconfundible de sus composiciones, siempre regidas por trazados reguladores y con un obsesivo uso del cuadrado. En cuanto al Dco barrial porteo, la caracterstica ms notoria es la fusin de decorativismo frvolo (propio de cierto Dco francs) con austerismo gris (propio de la arquitectura masiva bonaerense); as como una inclinacin al
abstraccionismo popular, que dara cuenta de una economa material y comunicacional ms que de una racionalidad intelectual. Un aporte notable fue la fusin de estilemas dco y neocoloniales, en una particular sntesis, verificable tambin en otras ciudades de Amrica Latina. Historiografa. Fueron nulas o escasas las referencias al sistema del Art Dco en la historiografa europea del Movimiento Moderno. Investigadores de la talla de N. Pevsner, B. Zevi, G. C. Argan, L. Benvolo o M. Tafuri no dedican un solo prrafo a esta cuestin. Slo fue motivo de mencin por algunos voceros de la vanguardia racional, quienes aludieron escuetamente al tema. Tal el caso de Le Corbusier, quien en dos de sus libros justifica su participacin en la Exposicin de Pars en 1925 como protesta al programa crepuscular de la misma, afirmando a su vez que el Art Dco ha muerto. Nos referimos a Urbanisme , Pars, Crs, l925 (trad. al espaol: La ciudad del futuro , Buenos Aires, Infinito, 1962) y Prcisions sur un tat prsent de l'architecture et de l'urbanisme , Pars, Crs, 1930 ( trad. al espaol con el mismo ttulo , Barcelona, Poseidn, 1978). Adems, en dos opsculos hace referencia especfica a la cuestin: Consequences de crise y L'Art Decoratif d'ajourd'hui , compilados con posterioridad en L'Art Dcoratif dajourdhui , Pars, V. Freal et Cie., 1959. A partir de la ya citada exposicin Les Annes 25, de l966, se suceden una serie de eventos: publicacin de catlogos, carpetas tipogrficas, carteles y unos pocos libros donde se intenta una revaluacin de la corriente. Entre los ensayos se destacan los de Bevis Hillier, Giulia Veronesi y Paul Maenz, que comienzan a llenar el vaco historiogrfico. B. Hillier es uno de los primeros que realiza un estudio crtico en su libro: Art Dco of the twenties and thirties, Londres, Studio Vista, l969 y Nueva York, Dutton Studio Vista, 1979. A raz de este libro, el Minneapolis Institute of Arts lo contrata para organizar la exposicin The World of Art Dco , de donde surgira un
catlogo-ensayo con el mismo titulo, Nueva York, E. P. Dutton & Co., 1971. Hillier interpreta que el Streamlining norteamericano de los '40 se incluye en la esttica Art Dco. En l968, Giulia Veronesi haba publicado Styl 25, triomphe et chute des Arts Dco, (Lausana, A. Krafft). En E.U.A., a su vez, se inician estudios histricos y algunos intentos de clasificacin sobre la versin local. En su libro The decorative twenties , 1969, Martin Hattersby usa el trmino Art Dco para el arte pre-l925 y Modernista para el post1925; y si bien Art Moderne y Style Moderne son los nombres favoritos en E.U.A. para el estilo, David Gebhard y Harriette von Breton, en su libro Kem Weber. The Moderne in Southern California 1920-41, tras un detallado anlisis del tema plantean otras tres modalidades en su evolucin: International Style, Constructivist Machine Style y Machine Expressionist Style. En un libro posterior sobre el Richfield Building de Los ngeles, Gebhard divide al Moderne en Zigzag Moderne y Streamlined Moderne, coincidiendo as con Hillier en la inclusin de la esttica del Detroit car-styling al sistema del Art Dco. De edicin algo posterior, cabe citar el trabajo de Paul Maenz, Art Dco: l920-1940 , Colonia, Verlag M. Dumont Schauberg, 1974 (Versin espaola: Barcelona, Gustavo Gili, l976) y otros dos escritos sobre E.U.A.: American Art Dco (de Alastair Duncan, Nueva York, Harry N. Abrams, 1986) y el estudio sobre una inflexin original floridana que Laura Cerwinske dio en llamar Tropical Dco en un libro de ttulo homnimo (Nueva York, Rizzoli, 1981). La mayora de estos trabajos se limitan a detectar filiaciones, clasificar variantes estilsticas y catalogar pormenorizadamente el universo de objetos, con poco desarrollo de cuestiones tericas e hiptesis histricas. En Amrica Latina corresponde sealar la especial atencin de algunos investigadores mexicanos. Jorge Alberto Manrique, en una serie de ensayos (l974)
considera el importante espacio que ocup el Dco en la ciudad de Mxico, aunque lo evala como un movimiento perdedor ante el funcionalismo ortodoxo, mientras que para Israel Katzman (Arquitectura Contempornea mexicana , Mxico, INAH, l964) fue una Arquitectura de transicin, un producto de la incertidumbre y, lejos de reconocerle valores propios, la entiende como vacilante entre el Neocolonial y la vanguardia europea. En una lnea algo ms positiva respecto a la sntesis entre la propuesta de la modernidad europea y las distintas vertientes nacionales se ubican los trabajos de Rafael Lpez Rangel, quien le reconoce un rol fundamental en la modernizacin urbana, tratando extensamente el tema en La modernidad mexicana; antecedentes vanguardias, 1900-1940 , Mxico, UAM Azcapotzalco, 1989 Siempre en esta lnea, en Arquitectura en Mxico durante la cuarta dcada: el maximato el cardenismo (Mxico, Cuaderno del INBA N. 22-23, 1982), Carlos Gonzlez Lobo sostiene que un grupo de diseadores desarroll "un Art Dco nacional con investigacin creativa", en la bsqueda de sistemas constructivos modernos y econmicos, con gran densidad semntica y cuidando la calidad habitable resultante. Este autor ve en J. Segura un exponente de esa bsqueda; y en las cientos de obras de F. J. Serrano, la constante de lo singular del programa, el sitio, el clima y el contexto. En Cuba se publicaron diversos artculos y escritos cortos de Roberto Segre quien piensa que el Art Dco fue capaz aun en el clima especulativo de la poca de otorgar grados de libertad creadora a la inventiva popular. En Uruguay fue significativo el debate establecido entre 1925 y 1935 por los principales representantes de la corriente renovadora, registrado en algunos documentos. Entre los que atacaban el movimiento se encontraban Carlos A. Surraco, que lo considera provisorio y sin tesis consistente ("La pseudo arquitectura moderna ," Revista Arquitectura , n. 114, Montevideo, l927) y Carlos Gmez Gavazzo, quien
reconociendo el auge del Dco se lo atribuye a las comparsas de la el Exposicin de Pars, a la que estimaba nefasta. Por su parte Mauricio Cravotto en uno de sus textos reconoca a esa exposicin "como un camino en la inmensidad del esfuerzo moderno...una cooperacin de artistas, industriales y comerciantes en la creacin de un artistas espritu actual." Entre los trabajos actuales cabe citar el de Salvador Schelotto, Sobre las formas de entender la modernidad (Montevideo, Instituto de Historia de la Arquitectura, Universidad de la Repblica, 1987) donde el autor hace un interesante anlisis del debate, que se desarroll en torno al Art Dco en el mbito profesional y acadmico. En Argentina el puntapi inicial lo dio el propio A. Virasoro en el citado escrito polmico de l926, pero hubo que esperar hasta 1967 (ao en que Jos X. Martini y Jos M. Pea publican su La ornamentacin en la arquitectura de Buenos Aires. 19001940, Buenos Aires IAA, para encontrar un breve anlisis histrico sobre lo que denominaban Estilo 1920, al que entendan como precursor del Movimiento Moderno. Dos aos ms tarde, los autores realizan un extenso reportaje a A. Virasoro (editado tambin por el IAA). En 1978 se edita una recopilacin de estudios que desde haca tres aos se venan publicando con el nombre de Summa historia . All A. de Paula y R Gmez se refieren a lo que llaman Estilo Gomina como transicional , y destacan la popularidad alcanzada en nuestro pas mencionando la interesante potica emprica de los constructores. Por su parte A. Nicolini plantea una inslita tesis sobre el Dco chaco-santiagueo, una simbiosis de modernidad y arcasmo regional. En 1986 la Coleccin Summarios edita un nmero dedicado al tema (n l05, Art Dco all y aqu ), donde Jorge Ramos revisa los orgenes caractersticas y estudia su difusin y presencia en Amrica Latina; Rafael E. J. Iglesia hace una aproximacin crtica al Dco rosarino; y Marina Tarn con Juan M. Bergallo, con rigurosa metodologa
estudian la vertiente popular en el barrio San Vicente, en Crdoba. En 1990 aparece otro nmero monogrfico de la Revista (n. l33, Art Dco, aqu ) donde J. Ramos se centra sobre el Dco popular barrial, presentando algunas hiptesis sobre su produccin masiva; Graciela Fumbarg analiza un sector de Caballito (seis manzanas de limites muy precisos) y Carlos Di Pasquo estudia la particular relacin de A. Virasoro y el diseo de su propia casa. Uno de los ltimos trabajos sobre el tema es el que Ramos public con el ttulo El sistema del Art Dco: centro periferia. Un caso de apropiacin en la arquitectura latinoamericana (Bogot, Escala, 1991), donde amplia sus investigaciones anteriores e incorpora estudios histricos sobre Florida, Mxico, Cuba y Uruguay, con una mirada atenta a la hibridacin y reelaboraciones locales. Bibliografa: Le Corbusier, Urbanisme , Pars., Crs, 1924 (Trad. espaola de E. L. Revol, La ciudad del futuro , Buenos Aires, infinito, , l962); lbum de l' Exposition Internationale des Arts Dcoratifs , Pars, L'Art Vivant-Librairie Larousse, l925; A. Virasoro, "Tropiezos y dificultades al progreso de las artes nuevas" , Revista de Arquitectura, n. 65, Buenos Aires, mayo l926; A. Prebisch, "Una organizacin modelo: el estudio de Alejandro Virasoro", Nuestra Arquitectura , Buenos Aires, l929; A. Prebisch, "La nueva arquitectura", Revista de Arquitectura , Buenos Aires, enero 193l; W. Acosta, "Nueva arquitectura", Nuestra Arquitectura , Buenos Aires, abril 1932; B. Champigneulle, Perret, Pars, Ed. Arts et Mtiers Graphiques, l953; Le Corbusier, "Consquences de crise' y "L'Art Dcoratif dajourdhui, " en L'Art Dcoratif (compilacin), Pars, Vicent Freal et Cie., l959; J. X. Martini y J. M. Pea, La ornamentacin en la Arquitectura de Buenos Aires. 1900-1940 , Buenos Aires, Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estticas, 1967;; B. Hillier, Art Dco of the twenties and thirties , Londres, Studio Vista, 1968 y Nueva York, Dutton Studio Vista, 1969; G. Veronesi, Styl '25 triomphe he et chute des Arts Dco ,
Lausana, A. Krafft, 1968;; M. Battersby, The decorative twenties , Nueva York, Walker & Co., 1969;; D. Gebhard y H. von Breton, Kem Weber. The Moderne in Southern California, 1920 through 1941 , Santa Brbara, University of California, 1969; J. X. Martini y J. M. Pea, Alejandro Virasoro , Buenos Aires, Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estticas, 1969; D. Gebhard, The Richfield Building : l928-68, Los ngeles, Atlantic Richfield Co., 1970; B. Hillier, The world of Art Dco, Nueva York, E. P. Dutton Co., 1971; A. Lesieutre, The spirit and splendour of Art Dco, E.U.A ., Paddington Press, l974; P. Maenz, Art Dco: 1920-1940 , Colonia, Verlag M. Doumont Schauberg,, l974 (trad. espaola de Pere Ancochea Millet, Art Dco: l920-1940 , Barcelona, Gustavo Gili, 1976,); A. S. J. de Paula y R. A. Gmez, "El Art Dco: orgenes y proyecciones en nuestro pas", Documentos para una historia de la Arquitectura Argentina , Buenos Aires, Ediciones Summa, l978; I,. Cerwinske, Tropical Dco. The architecture and design of Old Miami Beach , Nueva York, Rizzoli, 1981; C. Gonzlez Lobo, "Arquitectura en Mxico durante la cuarta dcada: el maximato, el cardenismo" Apuntes para la historia y crtica de la Arquitectura modernista Mexicana del siglo XX: 190080, vol. II, Cuadernos de Arquitectura y Conservacin del Patrimonio Artstico n. 22-23, Mxico, INBA, l982; S. Th. Sawaya, Arquitectura Dco na cidade de So Paulo (mimeo), San Pablo, Fundao de Amparo Pesquisa do Estado de Sao Paulo, 1982l983; A. Barr, Unin des Artistes Modernes , Pars, Editions du Regard, 1986; J. M. Tarn, "El Art Dco en Crdoba ", Summarios , n. l05, Buenos Aires, septiembre 1986; A. Duncan, American Art Dco, Nueva York, Harry N. Abrams, 1986; J. Ramos, '"El sistema del Art Dco: centro y periferia ", Summarios , n 105, Buenos Aires, l986; R. Segre y otros, "El Art Dco en La Habana ", Temas , n 9, La Habana, J. R.
ARTE NUEVO. Llamamos arquitectura del "arte nuevo" (AN) a aquellos proyectos o construcciones en los que en los aos a caballo del cambio de siglo, se intent crear un nuevo estilo arquitectnico alternativo a los derivados del lenguaje clsico y a los revivals histricos o regionales. Excluido casi por su propia naturaleza de la arquitectura institucional argentina, este estilo tuvo su momento de apogeo, sin embargo, en la Exposicin del Centenario en 1910. Su difusin se dio principalmente dentro de la arquitectura comercial y domstica, reconociendo distintas vertientes, en algunos casos asociadas a la intencin de dotar a determinada arquitectura de un carcter nacional, como puede verse en los trabajos de Garca Nuez (v.) para la colectividad espaola o de Virginio Colombo (v.) para la italiana. Usamos una designacin en castellano para englobar en ella las variantes expresadas en distintos idiomas, como el Jugendstil o Sesezion, el Modernisme, el Art Nouveau o el Floreale. Con independencia de la polmica en torno a las designaciones y la paternidad y coherencia del "estilo", en el ambiente internacional puede aceptarse como la primera manifestacin del AN a la casa Tassel de Vctor Horta, construida en Bruselas en 1893, sucedindose durante esta dcada distintas manifestaciones nacionales de esta corriente, que tuvieron como escenarios principales a Francia, Catalua, Escocia y Austria. En la Argentina, aunque pueden reconocerse bsquedas del AN en los primeros aos del 900, las expresiones ms notables se produjeron hacia el final de la dcada y culminaron en los festejos del Centenario de la Revolucin de Mayo, caracterizando la mayor parte de los pabellones de la gran Exposicin universal organizada en Buenos Aires en 1910 para conmemorar el hecho y
de
pas
La exposicin cont con pabellones de notable calidad, como el del Paraguay, o el de Alemania de Bruno Mhring, y con la participacin de varios de los arquitectos destacados en la creacin de ese AN: Atilio Locatti (v.) y Virginio Colombo trabajaron, entre otros, en los pabellones de Mendoza y del Servicio Postal respectivamente; Arturo Prins (v.) construy el gran pabelln de la Exposicin Industrial, y Julian Garca Nuez fue el proyectista seleccionado por el Gobierno espaol -protagonista central del evento- para dar forma a sus instalaciones. Pero conviene no llamarse a engao; la presencia del AN en la Exposicin no significaba su triunfo como corriente hegemnica en la cultura arquitectnica argentina. Todo lo contrario: corroboraba su marginalidad, su carcter festivo y efmero, apto para panaderas y construcciones transitorias, pero no para dar cuenta de las instituciones, y de un poder que slo comenzara a ser democrtico seis aos despus. Ninguna "novedad" era deseable en 1910, y el problema de la elite criolla consista en encontrar una forma de superacin del cosmopolitismo y el filistesmo que haban hecho crisis con la Revolucin del Parque, sin afectar su propia hegemona. La tarea de creacin de un AN supona un salto en un vaco cultural, que poda ser bienvenido en aquellos casos en que, como en Bruselas en relacin con Pars, Chicago para Nueva York, Barcelona para Madrid, Darmstadt para Berln, o Glasgow para Londres, se buscaba competir desde una identidad perifrica renovadora contra un centro conservador dominante externo. Pero en los aos en que el AN se construa, la elite criolla no estaba interesada en ninguna competencia de este tipo y por el contrario todos sus movimientos, y tambin su cultura y su estilo, estaban dirigidos a demostrar una complementariedad con "Europa". Una "Europa" vista de conjunto -slo existente para su mirada- que se identificaba con "Pars" como su centro
cultural. Si la crisis y por lo tanto la necesidad de renovacin cultural de la tradicin clsica, era advertida universalmente, el problema era grave; porque esa tradicin clsica era justamente la expresin de aquella "cultura europea" slo unitaria a su mirada. Buscar un AN indito hubiera significado proclamar una separacin que no se deseaba; pero identificarse con cualquiera de los "artes nuevos" nacientes supona tomar partido por alguna de aquellas "identidades perifricas", abandonado de este modo ese universalismo, esa capacidad de sentirse "europeos", lo que hubiera supuesto, paradjicamente, la prdida de su identidad. La elite cultural era consciente de la crisis de la tradicin clsica, una tradicin que por funcionar sobre la base de normas permita a la larga democratizar su empleo. Precisamente, el mundo de las nuevas metrpolis y de la nueva sociedad, con sus nuevos pobres y sus nuevos burgueses, con la inabarcable reproduccin e infinita combinacin de signos que esa tradicin permita y propugnaba, la haba vulgarizado y masificado, y era necesario buscar otras formas de identificacin. Es cierto que los "decadentes", como los llamaba Daro, eran aquellos que se negaban a aceptar la vulgaridad y buscaban habitar un universo etreo, imaginativo, individualista, por encima de esa realidad mercantilizada. En ese sentido, la bsqueda de lo "raro" pareca un camino alternativo. Pero no era posible abandonarse a la pura subjetividad; por el contrario, la "diferencia" deba radicar en un "estilo" , con sus normas como garanta de proyecto grupal de hegemona. Por este motivo en la Argentina de las primeras dcadas del siglo XX, el AN fue tarea de inmigrantes o, al igual que en su origen europeo, de periferias. No por casualidad el AN no se emple en edificios representativos del Estado o en las arquitecturas ms significativas de la elite patricia. Frente al Congreso Nacional se erige la Confitera "El Molino" (1914), de
Francisco Gianotti (v.), una de las obras ms representativas del AN en parte porque se trata de un organismo elaborado, construido con materiales de gran cualidad y no menos destacable uso del repertorio formal renovador. Pero es en el lugar ocupado al costado de la legislatura, con su carcter ligero, superfluo y algo carnavalesco, donde se expresa mejor la condicin que el AN adquiri en el pas. Su difusin en ejemplos menores en todo el pas fue producto de su condicin como vehculo precisamente de sectores nuevos. En todo el pas hay ejemplos de esta arquitectura de constructores esmerados, disciplinariamente inculta pero con los sabores fuertes demandados por una demanda que se juzgaba "moderna" y "cosmopolita". En Rosario las obras del Arq. Armando Soler, del Ing. Felipe Censi y de los constructores Baldini, Soler, Nale, Mspoli, Remoti, entre muchos otros conformaron el fondo coral de la obra de Francisco Roca (v.), a la que volveremos luego. En Crdoba actuaron los ingenieros Snchez Sarmiento, Resler y Gross; en Tucumn hay varios ejemplos como la destacable casa de 24 de Setiembre, y La Plata posee la abigarrada pero deslumbrante casa de la Calle 43, tambin entre muchos ejemplos annimos. El AN se liga a la autorepresentacin de sectores sociales emergentes y a las nuevas actividades comerciales. En este sentido se destacan dos tipos de programas para los que el AN result particularmente eficaz. Por un lado las nuevas galeras o pasajes comerciales; por otro las oficinas. Estructuras dispuestas para aumentar los metros lineales disponibles de escaparates, los pasajes comenzaron a construirse tempranamente en vinculacin con las obras para la Av. de Mayo, que generaron manzanas de menos de 50 mts. de fondo, y con ello predios accesibles por ambos lados. Entre los ms tempranos se encuentra el Pasaje Roverano (1912) del Arq. Eugenio Gantner (v.) el que aunque en fachada conserva
alusiones clasicistas, en la planta baja apela a las libertades cercanas al AN. Ms ntido en este sentido es el edificio del Pasaje Florida (1915) (hoy Gemes) de Francisco Gianotti, una obra de dimensiones inusitadas (87 mts. de altura), compleja estructura funcional y buena cualidad. Como ocurri en otras ciudades, al eliminar masa e introducir una tectnica ajena a la del sistema clsico, el empleo de grandes superficies vidriadas en la construccin de oficinas comerciales determin especialmente en Buenos Aires la exploracin de la nueva sintaxis y los nuevos repertorios. Sobre la Av. de Mayo ensay este camino Fausto Di Bacco (v.), en la esquina con San Jos; en la Av. Callao Emilio Hugu y Vicente Colmegna ( v.) construyeron la Casa Mouisson, y contienen elementos de estas caractersticas los edificios Moore y Tudor (1915), y Northern Assurance (1918) de Conder, Follet y Farmer, y el Plaza Hotel (1910) y la sede de Villalonga de Alfred Zucker (v.). Sera de todos modos errneo sostener que las bsquedas de lo "nuevo" comenzaron exclusivamente como oposicin global, externa al sistema acadmico. Por el contrario, rasgos de la renovacin pueden encontrarse en su propio interior. Esto era admisible en la medida en que en el ltimo tramo del siglo XIX, la Academia haba sido liderada por Charles Garnier, arquitecto de la Opera de Pars, quien aunque aceptaba los criterios generales de la composicin clsica tena su propia teora del "carcter" y el gusto, favoreciendo el "camino del artista", la creatividad individual, por sobre la repeticin del repertorio antiguo. En la Argentina esta versin de la Academia estimul la inventiva de algunos arquitectos y la existencia de una zona difusa entre tradicin y AN, en la que se instalan construcciones ambiguas como los pabellones de vidrio y hierro de la vieja Rambla de Mar del Plata, o la obra de arquitectos como Eduardo Le Monnier ( v.) y Oscar Ranzennofer (v.).
Educado en la Ecole Nationale des Arts Decorativs y alumno de Charles Genuys y de Guimard, Le Monnier heredaba la lnea iniciada por Viollet Le Duc y continuada en la Ecole Gratuite de Dessin. Si bien fue autor de prototipos clasicistas como el Palacio Fernndez Anchorena ([Link]. 1909), manifest permanentemente su voluntad de ruptura en edificios como La Bola de Nieve en Buenos Aires y Rosario, la Herrera Artstica Motteau, el Ateneo de la Juventud, y el Jockey Club de Rosario. Un buen ejemplo de su trabajo lo constituye el petit-hotel de Lima 1642 (1902), en el que aunque se emplean elementos del orden clsico (columnas jnicas en la loggia, balaustrada, cornisas), sorprende la libertad expresiva, la buscada asimetra, el encadenamiento cadencioso de curvas y contracurvas, y la referencia a Horta en las ensortijadas formas de la herrera. Le Monnier obtuvo un resultado ms maduro de la aplicacin de estos nuevos criterios en 1915, con la construccin de la sede del Yatch Club en el puerto de Buenos Aires. El edificio una dos cuerpos, uno bajo y semicircular cuya cubierta funciona como terraza y otro alto al que adosa un faro. Los arcos y fustes de columnas del cuerpo bajo, el ritmo regular de su disposicin, y la composicin de la planta recuerdan la tradicin a la que el edificio se vincula, pero los verdaderos protagonistas son la extraa feta de un edificio mayor inexistente que configura el cuerpo vertical, y el geometrismo abstracto de los esbeltos contrafuertes del faro en contraste con las diagonales de la cubierta. La obra de Ranzennofer fue igualmente experimental pero sin haberse acercado nunca a los bordes del sistema, como si lo estaba haciendo Le Monnier. Sus edificios conservan las simetras y resultan pesados como resultado de su preferencia por dar ms lugar a la masa que a los vanos en los niveles superiores. De todos modos casi siempre eluda el empleo del orden, y buscaba inventar elementos lexicales o producir arriesgados contrastes de escala. En varias oportunidades, Ranzennofer
trabaj asociado con Arturo Prins, autor, como dijimos del pabelln de la Exposicin Industrial del Centenario, un edificio caracterizado por la profusin de esculturas aplicadas, las que casi llegan a disolver el orden clsico de la composicin. Esta modalidad del proyecto distaba de constituir un "error" o un camino regresivo. La expresin de la distribucin de los pesos en un edificio fue uno de los imperativos bsicos de toda la arquitectura clsica; de este modo haba sido construido el lxico de columnas, pilastras, capiteles, bases, cornisas, triglifos, etc. La solidez que el discurso visual evocaba deba demostrar a su vez que el edificio estaba bien plantado sobre la tierra: era expresin de jerarquas, de valores, y all iba a estar siempre para testimoniarlos. La modernizacin y la modernidad arrasaron conceptualmente con esa idea de permanencia e instalaron la inseguridad, la fragilidad, la movilidad, el cambio. A este cambio gigantesco que Hans Sedlmayr lament como "perdida del Centro", la tcnica sum la posibilidad de superar el funcionamiento de las estructuras a la compresin incorporando la traccin. Con ello, la llegada de los pesos a tierra poda hacerse con secciones infinitamente menores y la nocin tradicional de tectnica entr tambin en crisis. Si los arquitectos se sentan impulsados a referir esta nueva situacin, este triunfo de la "levedad", tenan dos posibilidades: o expresarla de manera literal con vidrio y acero, lo que los conduca fuera del sistema y a aceptar la verdad en la "apariencia material" de las cosas; o bien mantener la creencia en una "verdad esencial" y develarla fuera mediante los recursos de la tradicin, o internndose en caminos inexplorados. Buena parte de los esfuerzos del AN, casi su cometido principal, fue dar cuenta de esta nueva condicin por la que la arquitectura poda por fin aceptar la tentacin de mimetizar el mundo flexible y esbelto de las formas biolgicas. En la obra de Virginio Colombo hay buenos ejemplos de la bsqueda de disolucin del
orden tradicional. Con frecuencia su arquitectura consista en una poco reflexiva conjuncin de recursos en la fachada de edificios especulativos, pero en todos los casos exhiba una excepcional pericia tcnica en la fabricacin de texturas variando el grano y el color de los revoques en innumerables combinaciones que reemplazaban otros materiales. En sus mejores trabajos como Hiplito Yrigoyen 2563/7, o Rivadavia 3222, Colombo mantena un esquema general clsico que compona con muchas piezas de su creacin, especialmente fecunda en el diseo de las herreras. Pero el rasgo caracterstico de esas obras consiste en la aplicacin de paos de frescos o mosaicos con escenas figurativas, y de esculturas de gran tamao en relacin con los restantes elementos. Las primeras perforaban la solidez del muro, mientras que, contrastando con el lxico y la composicin tradicionales, las segundas provocaban un efecto de extraamiento en la escala del conjunto. Este efecto alcanz su mxima expresin en una obra que estilsticamente podemos atribuirle, el pabelln del Servicio Postal en la Exposicin del Centenario. En l, el organismo protagnico del edificio -la cpula-, fue colocado en un segundo plano hasta casi diluirse; no slo por la escala del grupo simblico de mujeres sosteniendo el mundo que funcionaba a modo de linterna, sino por los dos paos laterales tras los que aquella desapareca, poniendo en primer plano a un conjunto "parlante" de esculturas, pinturas y bajorrelieves. Quienes sospechaban la crisis de fundamentos pero se negaban a identificarse con una u otra de las corrientes regionales o con el espritu de la tradicin clsica siguieron el camino de la pura subjetividad, optando por la mxima liberacin de la lnea. Una liberacin que naturalmente los conduca al callejn sin salida del puro capricho formal que ya haban explorado seguidores de Hermann Obrist como August Endell en el Taller Elvira de Munich, en 1896. Aunque conserv algunos signos clsicos, Alfred Massu (v.) intent manejarse con estas
libertades formales en edificios como su casa de Chile 1036, y de manera ms atenuada, en el ms conocido de Tucumn y Talcahuano. Louis Dubois (v.) contorsion sus cpulas, cornisas y balaustras en el Hotel Chile (1907) sobre la Avenida de Mayo. Y una de las expresiones ms sorprendentes de esta actitud fue la fachada de la casa de Rivadavia 2031 que proyect el Ing. E.S. Rodrguez Ortega, organizando las aberturas simtricamente pero sin aludir a ningn sistema figurativo conocido, en un frente atravesado por una madeja revuelta de lineas que se trasladaban sobre la superficie y formaban balaustras y balcones. Pero de los inventores del AN, el ms extraordinario fue Julin Garca Nuez. Su obra, una de las ms ponderables en la historia de la arquitectura argentina, fue realizada en Buenos Aires desde su llegada al pas en 1906, y para los aos del Centenario su talento era ya reconocido, como lo demostr el encargo para el Pabelln de Espaa. El especial valor que la caracteriza no es un resultado genrico del talento de su autor, sino de la direccin que llev su exploracin, y de la profundidad que esta fue alcanzando. Garca Nuez acept el riesgo de trabajar fuera de la tradicin clsica sin abandonar el principio de que la "verdad" que su arquitectura buscaba no estaba en la apariencia de sus materiales y sus formas, sino en la esencia de su propuesta esttica como totalidad. Y esa propuesta puede identificarse como una reflexin coherente y temprana en torno a la "levedad". Garca Nuez creaba y aplicaba sus repertorios y sus organismos arquitectnicos con el objeto de despojar a la masa de su peso, desvanecindola en valores atmosfricos. Para conseguir este objetivo fue valindose de manera creciente de los siguientes instrumentos: 1) la liquidacin del muro mediante el empleo de color en superficies brillantes construidas con maylica o vidrio; 2) el hiperdesarrollo de lneas verticales ascendentes seriadas en sentido horizontal,
agrupadas en distintas dimensiones, y partiendo de la mitad del muro para culminar con variaciones generalmente sobrepasando la cornisa; 3) la eliminacin de toda alusin a los planos horizontales o inclinados de las cubiertas, y la desmaterializacin de las cpulas (el pasaje de lo literal a lo fenomenal es especialmente evidente si se comparan la cpula revestida en maylicas brillantes del Hospital Espaol (1906) con la cpula de esquina del edificio de Viamonte y Paso (1913) cuya disolucin se opera por la vibracin de luces y sombras conseguidas por la textura de pequeas semiesferas); 4) la subdivisin de las fuerzas en lineas, alivianndolas como ocurre en el magnfico detalle de los apoyos de la galera del Asilo de Temperley; 5) el uso de puntos o pequeos crculos sobre las superficies y en medio de las lneas para alterar la continuidad perceptiva; 6) el uso de curvas y rectas con solucin de continuidad, marcando las articulaciones. Debe destacarse que sobre todo en estos dos ltimos puntos se advierte la profunda diferencia que separa a Garca Nuez de una arquitectura como la de Rodrguez Ortega: ninguna continuidad atraviesa la totalidad de estos edificios, alcanzada mediante segmentos que se articulan y se repiten como las piezas sueltas del universo metropolitano. Lo excepcional de una obra como Chacabuco 78 (1910) no reside en el empleo de barandas de hierro y balcones de ladrillos de vidrio en torno a un patio interior iluminado por una lucarna: esto ya haba sido realizado varias veces en otros edificios para el mismo programa como el de la Av. Rivadavia. Lo excepcional de esta construccin es la separacin perfectamente expresada entre "cultura" y "produccin"; entre la "palabra" arquitectnica y las "cosas"; entre la fachada que narra en su esencia los temas de la "levedad", y ese interior al que se penetra como en una cueva, desde sus entraas, para encontrar la "apariencia" realizada de una atmsfera de transparencia y de luz.
Aunque de calidad excepcional, la obra de Garca Nuez no fue un producto aislado. Form parte de la gran expansin de la presencia de constructores espaoles provenientes de la zona oriental de la pennsula, y particularmente de Catalua, donde no solo fue determinante la influencia de Antonio Gaud sino tambin el inters por la Sessezion austraca. De entre los profesionales de este origen se destacan las figuras de Guillermo Alvarez y Francisco Roca. El primero fue autor de obras como las de Av. Belgrano 1936, Per 770, o Rivadavia y 24 de Noviembre, destacndose la casa en la calle Almirante Brown en la Boca por la elegancia del tratamiento lineal y por la singular volumetra con que explota la forma triangular del predio en que se sita. El segundo fue uno de los ms notables arquitectos operantes en Rosario, ciudad en la que desarroll su trabajo aunque tambin construy en Santa Fe y Entre Ros. Roca posea un extraordinario vigor creativo y como Gianotti o Garca Nuez, supo extraer excelentes resultados de una mano de obra que, especialmente en el trabajo de la madera y los metales comenzaba a dominar destrezas inimaginables al comienzo de la modernizacin. Fue autor de la Asociacin Espaola de Socorros Mutuos en Rosario, Entre Ros y Santa Fe, y del Palacio Cabanellas (1912), la Confitera "La Europea" (1916) y el Banco de Castilla. Su obra ms notable es el Club Espaol (1915), no slo por la complejidad plstica de sus frentes sino por la riqueza de su espacio interior. P. L. ASLN Y EZCURRA . Asln, Jorge (n. en Buenos Aires, 1909; m. Buenos Aires, 1981). Arquitecto. Ezcurra, Hctor (n. Buenos Aires, 1908; m. Buenos Aires, 1980). Arquitecto. Creado a finales de los aos veinte, el estudio Asln y Ezcurra (A&E) ha venido desarrollando su actividad hasta la fecha, ocupando un lugar particular dentro la
arquitectura argentina de este siglo por su continuidad y coherencia en el enfoque profesional. La diversidad de su produccin desde el momento de su creacin hasta la actualidad, representa un testimonio inevitable por su consistencia, de las diversas alternativas histricas que recorren al campo profesional local. El Estudio A&E funciona en Buenos Aires desde 1929, ao en que Jorge Asln y Hctor Ezcurra se asociaron siendo an estudiantes (JA obtuvo su diploma en 1931; HE en 1932). Otros integrantes fueron incorporndose a la oficina en los aos siguientes: Eduardo Madero (n.1929, dip.1953) en 1957; Jorge Mximo Asln (n.1937, dip.1960) en 1960; Lorenzo Gigli (n.1932, dip.1959) en 1962. En los aos recientes se han incorporado a la firma los arquitectos Marta Asln, Oscar Caratini y Alejandro Madero. Adems de obtener numerosos premios (9 primeros) en Concursos de arquitectura, A&E han sido distinguidos por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires (1942, 1979), el V y VI Congreso Panamericano de Arquitectos (1940, 1947), la Exposicin Ibero Americana de Estocolmo (1956) y la Exposicin Arquitectura de las Amricas de Washington (1939). La obra de A&E se caracteriza por su prudencia y su capacidad de adaptacin, como consecuencia de una marcada vocacin profesionalista. Distante de todo vanguardismo, pero tambin de posiciones conservadoras, esta actitud le ha permitido abarcar con destacables resultados un sinnmero de temas y construirse en un formidable volumen en todas las regiones del pas (especialmente en la Capital Federal, el Gran Buenos Aires y Mar del Plata). Adems de la construccin del Estadio de River Plate, obtenido por Concurso en 1935, en los primeros aos de su actuacin
(1929-1950 circa) A&E proyectaron y construyeron especialmente viviendas individuales (Martn Coronado 774, 1936; Martn Coronado 880, 1945; Villagio San Rafael, Punta del Este, 1946). De este momento son tambin el Hotel de Turismo de Salta (1941) y algunas viviendas colectivas (Juez Tedn 2767, 1931; Independencia 639, 1932; Carlos Pellegrini 1521, 1941; Jos Hernndez y Moldes, 1941). En la siguiente dcada fueron ms frecuentes las viviendas colectivas (Callao 1975, 1952; Libertad 942, 1956; Rodrguez Pea 705, 1956;) y, no determinantes por su volumen pero s por su impacto urbano y comercial, una serie de Galeras Comerciales (Cabildo, 1951; Santa Fe, 1954; Florida, 1957) que comenz con la remodelacin del antiguo edificio Bon March convertido en Galeras Pacfico (1945). Entre 1960 y 1970 se realizaron las primeras construcciones industriales de envergadura (Usina de Barranqueras, 1962; Garaje Ministerio de Defensa, 1965), viviendas colectivas en conjuntos (Vicente Lpez, 1965-68) o en torre (M.T. Alvear 534, 1968; Panedile, 1966), y edificios para oficinas (Bank of Amrica, 1968). Desde 1970 en la obra de A&E los temas ms frecuentes han sido los grandes conjuntos habitacionales (Conjunto Piedrabuena, 1974; Covipol, 1976) y fabriles (Alpargatas, Tucumn, 1970; Saab Scania, Tucumn, 1973; Comedores CNEA, 1972; Fbrica de combustibles nucleares, 1975; Tandanor, 1978; Estaciones CEAMSE, 1978; Papel de Tucumn, 1979). Su flexibilidad, ejercitada con mesura y sobriedad contribuy a que A&E adoptaran con solvencia las tendencias arquitectnicas ms relevantes a lo largo de su ms de medio siglo de existencia. As, exploraron las formas del siglo XVII francs (Juez Tedn 2767; Independencia 639), del Georgian (Carlos Pellegrini 1521; Jos Hernndez y Moldes); del Neocolonial
(Manuel Estrada y Sarmiento; Hotel de Salta), del monumentalismo modernista (Banco de San Juan; del funcionalismo (Estadio de River Plate); as como en otras ocasiones se interesaron por la obra de Mies van der Rohe (Edificio Panedile; Bank of Amrica), por el Brutalismo corbusierano (Garaje Ministerio de Defensa), por el organicismo wrightiano (casa Asln), por el ideario del Team X (Conjunto Piedrabuena), y ms recientemente por la arquitectura de Aldo Rossi (Laboratorios Hechst). Flexibilidad y mesura, los dos rasgos ms destacables del Estudio, no son antagnicos sino complementarios. Ambos dependen del principal mandato al que deben responder quienes han decidido privilegiar la condicin profesional de la disciplina, y este mandato es la eficiencia. En este sentido, A&E es probablemente la oficina que en la Argentina representa de manera ms ntida las posibilidades y los lmites de la Arquitectura en la poca de la modernizacin. Para A&E la forma no constituye una premisa, generada a partir de principios abstractos o surgida por impulsos subjetivos, sino un resultado de la conveniencia en cada caso. De aqu que el mayor volumen construido por el Estudio se reparte aproximadamente en partes iguales (circa 400.000m2 en cada caso) entre grandes conjuntos habitacionales e industriales. En los primeros A&E han trabajado en muchas oportunidades asociados a otras firmas de manera que se hace difcil diferenciar sus propias contribuciones. Sin embargo puede decirse que una buena expresin de su vocacin por la simplicidad y eficiencia de las soluciones la constituye el conjunto residencial de Vicente Lpez, o el edificio de M.T. Alvear 534. En la arquitectura industrial, en cambio, el perfil de A&E se evidencia en forma ntida. Sus creaciones son organismos precisos en los que la compleja mecnica, la tensin social, y la diversidad formal de los procesos productivos son representadas con el aspecto de configuraciones
Razones programticas pero tambin estticas determinan que en estas obras dominen las largas lneas horizontales, en dilogo con los llanos terrenos en la que suelen estar implantados, y contra las cuales contrastan los volmenes esbeltos de tanques y chimeneas. Mediante materiales trabajados en planos de grandes dimensiones perforados por angostas aberturas longitudinales, se definen geometras cubistas que confieren a los conjuntos un aire en cierto modo abstracto, haciendo an ms enigmticos a sus introvertidos contenedores. De las muchas construcciones para industrias se destacan por su concisin tcnica y organizativa y por su equilibrio plstico los edificios para los comedores de la Comisin Nacional de Energa Atmica (Ezeiza, 1972) y las oficinas de Hechst (San Isidro, 1992). P. L. ASOLEAMIENTO. Exposicin al sol. Prcticas y teoras relativas al aprovechamiento de la accin solar y sus efectos sobre los locales habitables. Los primeros estudios detectables en el campo de la arquitectura argentina datan de principios del siglo XX. El caudal de conocimientos disponibles en disciplinas como la Astronoma y la Meteorologa permiti en ese momento discernir la cuestin del asoleamiento de otras consideraciones englobadas en el concepto de orientacin, como la posicin con respecto a los vientos dominantes, lluvias, etc. Las primeras aplicaciones prcticas de dichos conocimientos cientficos se dieron a conocer a travs de revistas especializadas en temas de edificacin y arquitectura (La Ingeniera, Revista Tcnica , etc.) y centraron su inters fundamentalmente en la determinacin exacta de la cantidad de horas de asoleamiento de una fachada o lnea de fachadas. Los procedimientos utilizados, que en lo esencial se mantienen inalterados hasta el presente, parten de la especificacin de dos variables. La primera de ellas es la declinacin del sol, es decir el ngulo de incidencia de los rayos solares con respecto al plano del Ecuador para cada da del ao. En funcin de este ngulo y de la latitud del lugar, se obtiene la cantidad de horas de sol
que corresponder a cada da. La segunda variable es la orientacin de la fachada, tomndose por lo general como referencia las posiciones a rumbo entero (N., S., E., O.,) o a medio rumbo (NE., NO., SE., SO.,). Establecidos estos datos por medio de la construccin de grficos horarios, se determina para cada una de las orientaciones posibles el nmero de horas de asoleamiento de que gozar segn el da del ao, como tambin el horario en que tal perodo de sol tendr lugar. Estos primeros conocimientos, si bien genricos, suponen una aproximacin al tema basada en los clculos astronmicos, la que se ahondar y se afinar a partir aproximadamente de 1935 y durante toda la dcada siguiente. La formulacin de este nuevo saber, que se convierte en una rama de la teora arquitectnica, coincide en nuestro medio con la renovacin disciplinar que conlleva la difusin de los principales postulados de los C.I.A.M. Con distintos enfoques, esta nueva nocin de asoleamiento toma cuerpo en la publicaciones de Ermete de Lorenzi (v.), Nociones de Clima y Asoleamiento, 1940, Wladimiro Acosta (v.), Vivienda y Ciudad, 1937, Jorge Servetti Reeves, Apuntes de Teora de la Arquitectura, 1953; y en distintos artculos y estudios aparecidos en revistas de arquitectura de la poca, tales como Nuestra Arquitectura, Revista de Arquitectura, La Casa Econmica y otras. Asimismo se constituye en un tema de estudio de planificadores y urbanistas que, desde diversos mbitos de la esfera pblica o privada, participan en la extensin y aplicacin de estos conocimientos. En trminos generales, es comn a todos estos estudios el inters por determinar en forma analtica la incidencia de la accin solar en las condiciones de uso de los locales domsticos, ya se trate de viviendas individuales o de agrupaciones a escala urbana. Sobre la base de una diferenciacin ms precisa de los efectos de dicha accin, segn se la considere como fuente de luz, calor o agente bitico, se formula una diversidad de criterios, no siempre coincidentes entre s, tendientes a establecer las condiciones ptimas de iluminacin, temperatura e higiene de las habitaciones de acuerdo con su uso. El anlisis de las caractersticas de asoleamiento propias de nuestro pas se efecta en la mayora de los casos valindose de los distintos mtodos desarrollados desde mediados de la dcada del veinte en centros de estudio de Estados Unidos y Europa. Adaptados a las condiciones locales o simplificados para su divulgacin, figuran entre los ms importantes de dicho mtodos, los mapas solares del arq. Howard Fisher, los diagramas heliotransportadores del Ing. M. Umilt, las Tablas de Insolacin del Royal Institute of British Architects, los diagramas solares de Mattioni, la
confeccin de trazas solares de Wolmer, el Heliodn de Henry Wright y los estudios de W. Gropius, A. Klein y L. Hilberseimer para el asoleamiento de viviendas mnimas y conjuntos habitacionales. La mayora de estos mtodos tiene como propsito principal la determinacin por medios grficos de las lneas reales de sombra que se producen por la accin solar en las fachadas y ambientes internos. Para tal fin se trata de establecer el movimiento aparente del sol en una latitud dada por medio de diagramas en los que entran en juego la altura y el azimut del sol para cada hora de un da determinado del ao, eligindose como norma los solsticios de verano e invierno y los equinoccios de primavera y otoo. De esa forma, conociendo la orientacin y las dimensiones de vanos y salientes, es posible establecer no slo la superficie exacta de asoleo de muros y solados, sino tambin el contorno preciso de estas superficies y su variacin a lo largo de los das del ao. El efecto de calentamiento sobre las paredes y el aire de los locales habitables, como consecuencia de su exposicin al sol, es tambin tema de anlisis. En este caso es frecuente que se apele a las comprobaciones y estudios de A. Rey, J. Pidoux y C. Barde, mantenedores del llamado eje heliotrmico para la orientacin de edificios. Diversas teoras, como la del "atraso trmico" que experimenta la caja muraria en su proceso de calentamiento con respecto al momento de mayor luminosidad, dan cuenta de los intentos por hacer ms precisa la relacin luz/calor. Las consideraciones en torno a la necesidad de dotar a la vivienda y a los espacios habitados en general de un apropiado asoleamiento hacen hincapi principalmente en el aspecto higinico de la accin solar, entendida en ese momento como un agente abitico y purificador del aire. Tambin se subraya su influencia como elemento excitante del sistema nervioso. El comportamiento del sol en las distintas estaciones del ao y su gravitacin en el bienestar y la vida cotidiana del hombre constituyen uno de los ejes temticos ms importantes de la obra de Wladimiro Acosta. Lograr una perfecta gradacin y un mximo aprovechamiento de la luz y el calor solares mediante recursos estrictamente arquitectnicos es una de las premisas fundamentales de la prctica proyectual de Acosta. Dichos recursos, que abarcan desde losas viseras (v.) y paramentos verticales hasta toldos y cortinados externos, adquieren en sus proyectos un singular valor plstico sin comprometer su razn utilitaria. En relacin con estos dispositivos se encuentra tambin otro tema recurrente en la obra de Acosta: el uso de espacios destinados exclusivamente a la exposicin solar. Terrazas,
loggias o solarios se incorporan as necesariamente al programa bsico de la vivienda del "hombre moderno". El sistema "Helios" creado por Acosta constituye sin dudas la tentativa ms importante de las realizadas en nuestro medio para hacer del conocimiento climatolgico relativo al comportamiento del sol y a la utilizacin y control de su energa la base de una teora del diseo arquitectnico. El conocimiento y la aplicacin de los principios que determinan las condiciones ptimas de asoleamiento, postulados por Acosta como saber cientfico o al menos empricamente corroborable, se muestran como el fundamento terico de una bsqueda de valores innegablemente plsticos, que materialicen la idea de una arquitectura climticamente adaptada. Este concepto, cuyas primeras formulaciones podran rastrearse hasta la arquitectura neocolonial, es retomado con particular inters, especialmente en su faz prctica, durante los aos sesenta y setenta. En este perodo, se verifica asimismo un replanteamiento y una profundizacin de las nociones de asoleamiento. En primer lugar, stas se inscriben en un contexto terico ms abarcativo que en pocas anteriores: el de las" condiciones de habitabilidad". Habindose refutado las teoras que asignaban a la accin solar un papel decisivo como agente abitico, las cuestiones relativas a la higiene pasan a un segundo plano, tenindose como principal referente las ideas relativas a las sensaciones de "confort" y "disconfort", dadas a conocer por Webb en el mbito internacional. Durante esta poca, la intencin explcita de diversos centros de investigacin proyectual en la Argentina es arribar a la creacin de una "ciencia del bienestar" que contemple todos los aspectos del hbitat humano. Se intenta imbricar, de esta forma, en un solo cuerpo de teoras, un variado espectro de conocimientos, entre los que las nociones relativas al clima ocupan un lugar destacado. De los trabajos realizados en nuestro medio, uno de los ms representativos quizs sea el de L. Morea: "Condiciones de habitabilidad de la vivienda en funcin de necesidades ecolgicas humanas", llevado a cabo en el Centro de Investigacin de la Vivienda de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires (1965). En segundo trmino, se multiplica el nmero de mtodos utilizados para determinar tanto la duracin como la localizacin e intensidad de las radiaciones solares sobre la caja muraria o en el interior de los locales. Conjuntamente con la incorporacin de nuevos sistemas grficos o instrumentales de medicin, se tiende a separar desde el punto de vista de su anlisis tcnico- metodolgico los efectos trmicos de la accin
lumnica. Las radiaciones solares son consideradas, entonces, sobre la base de su incidencia sobre el "confort visual" y el "confort trmico" a que han de responder los espacios habitables, constituyendo de hecho dos reas de conocimiento sujetas a parmetros fsico-matemticos distintos. En relacin con el acondicionamiento lumnico natural de las habitaciones, la metodologa ms frecuentemente empleada consiste en establecer una escala de niveles de iluminacin aceptables, acordes con el destino de los locales, tomndose la unidad de intensidad "lux" como patrn de medida. Asimismo, la componente calrica de la energa solar, se constituye en objeto de una pormenorizada experimentacin cientfica, tendiente a traducir en trminos matemticos las caractersticas de aislamiento y transmisin trmica propias de los distintos elementos y materiales intervinientes en la construccin. En trminos generales, las investigaciones efectuadas sobre estos tpicos en el medio local (dentro del campo disciplinar de la arquitectura) se orientan a la determinacin de las condiciones climatolgicas y de asoleamiento especficas de cada una de las regiones del pas, tomando casi con exclusividad como centro de inters a la vivienda. De los trabajos ms importantes, podran mencionarse los realizados en el mbito del Bowcentrum Argentina, en relacin con programas de vivienda masiva; los de Ernesto y Giancarlo Puppo (v.), especialmente sus teoras con respecto al Indice Trmico Relativo; y las diversas investigaciones llevadas a cabo en el interior del pas referidas a la arquitectura bioclimtica (v.) Un paso ms en la utilizacin del sol, entendido principalmente como fuente de energa, se produce a mediados de los aos '60 y durante la dcada siguiente con el surgimiento de la Arquitectura Solar. Bibliografa: Vctor Martorell, "Soleamiento de las construcciones", en La Casa Econmica, mayo 1936; Wladimiro Acosta, Vivienda y ciudad, Buenos Aires, 1937; Helge Unger, "Sobre la Orientacin de la construccin", en La Casa Econmica , feb. 1938; Ermete de Lorenzi, Nociones de Clima y Asoleamiento , Buenos Aires, 1940; Alejandro Maveroff, "El Asoleamiento", en Revista de Arquitectura, Sociedad Central de Arquitectos de Buenos Aires, agosto 1940 y nov. 1940; Alejandro Maveroff, "Determinacin de las sombras verdaderas", en Revista de Arquitectura, Sociedad Central de Arquitectos de Buenos Aires, julio 1942; Jorge Servetti Reeves, Apuntes de Teora de la Arquitectura, Buenos Aires, 1953; Jorge Borgato y Enrico Tedeschi, Asolea-
miento en la Arquitectura, Tucumn,1955 ; Luis Morea, Condiciones de habitabilidad de la vivienda en funcin de necesidades ecolgicas humanas, Buenos Aires, FAU/UBA, 1965; Ernesto y Giancarlo Puppo, Acondicionamiento Natural y Arquitectura ; Alberto Cietropa, Hugo Figueroa y Juan Carlos Nonino, Clima y vivienda en la regin mendocina , Mendoza, 1970; Bowcentrum Argentina, Orientacin de viviendas y radiacin solar, Buenos Aires, 1973; Ernesto, Giorgio y Giancarlo Puppo, Sol y Diseo, Barcelona, 1976. A. C. AUDITORIO. Edificio destinado a la audicin y ejecucin pblica de msica instrumental y vocal, conferencias y otros eventos en los cuales no tenga relevancia la accin escnica. Esto motiva que no existan en consecuencia y obligatoriamente instalaciones especiales para el montaje de decorados. El nombre Auditorio designa asimismo al local de un edificio institucional o comercial que se destina al fin apuntado. El desarrollo del programa en la Argentina se manifiesta casi exclusivamente en proyectos, realizados a partir de los aos `40, siendo muy escasas las expresiones construidas de importancia. El programa y su representacin arquitectnica se formularon en Europa durante el siglo XIX, cuando se generaliza el concierto como actividad pblica para la burguesa, desligndose de este modo tanto del saln altoburgus y aristocrtico como de la iglesia, sedes habituales hasta ese momento. Simultneamente se difundi la idea de asignar al concierto un mbito especial diferente del teatro de pera. El tipo edilicio qued caracterizado durante el siglo XIX a travs de una sala rectangular con platea plana, galeras perimetrales y plateas altas frontales, techo casi plano y rgano detrs o al costado del podio reservado a la orquesta. Si la primera sala de conciertos construida para tal fin fue la llamada Holyewl en Oxford, inaugurada en 1748, con 400 localidades, los principales exponentes europeos de este tipo son la Musikvereinsaal de Viena (1870), el Gewandhaus de Leipzig (1886) y el Concertgebow de Amsterdam (1888). El acondicionamiento acstico fue resuelto hasta fines del siglo XIX recurriendo exclusivamente a la empiria. En el siglo XX, a partir de trabajos como los de W. C. Sabine o el ingeniero Gustave Lyon, se comienza a estudiar cientficamente las salas construidas a travs de
un conjunto de variables que adems de la decoracin, incluan aspectos primordiales como la cantidad de espectadores y el volumen de aire necesario, la relacin ancho-largo, la forma geomtrica de la sala y, en rango no menos importante, los materiales de revestimiento de paredes y cielorrasos. Estos estudios permitieron disear salas que posibilitaron aumentar el nmero de espectadores sin perjuicios auditivos. Este proceso se inici con la construccin del Boston Music Hall en 1900 en el cual se tom como modelo el Gewandhaus de Leipzig (1560 localidades); pero se quera aumentar su capacidad en un 70%, superando as las 2000 localidades, que se consideraba el tope mximo recomendado. Se trataba no slo de un aumento en la cantidad de pblico sino tambin en la de los ejecutantes. En efecto, la orquesta sinfnica aument durante el siglo XIX el nmero de ejecutantes, que la llev de 35 a 50 instrumentistas al fin del clasicismo dieciochesco, al hipertrofiado organismo posromntico de 120 ejecutantes a fines del siglo XIX. Pero los estudios acsticos llevaron las posibilidades de diseo ms all de los tipos establecidos que garantizaran soluciones confiables. Es as como en 1927 Gustave Lyon construy en Pars la sala Pleyel para 3000 espectadores (que superaban as los 2631 que finalmente haba alcanzado la Boston Music Hall) con un cieloraso curvado en forma semiparablica que, arrancando tras el podio de orquesta, culminaba a ms de 25 metros de altura sobre la segunda galera. Este modelo de sala, muy admirado por Le Corbusier, fue adoptado en sus proyectos para los concursos del Palacio de la Sociedad de las Naciones (1927) y en el de los Soviets (1931). Esta morfologa tambin apareci en proyectos de Alvar Aalto, del cual el Finlandia Hall de Helsinki puede considerarse un paradigma construido. En la Argentina no existieron demandas de salas de conciertos sinfnicos o de gran capacidad hasta la dcada del `40 de este siglo. Durante el siglo XIX y hasta la creacin en 1925 de la orquesta estable del Teatro Coln, la actividad de conciertos, no muy frecuente, se desarrollaba principalmente en teatros, los cuales adaptaban el escenario mediante una caja semielptica cubierta (v. Teatro). Pero en la segunda mitad de la dcada del `40 de este siglo ya actuaban regularmente en Buenos Aires dos orquestas sinfnicas estables, adems de la del Teatro Coln, sin contar con la visita de organismos extranjeros. Asimismo existan varias sociedades privadas con o sin fines de lucro que fomentaban actividades musicales.
Este auge, que se vio beneficiado con el fin de la guerra, coincidi con el intento del peronismo de volver masivos los acontecimientos artsticos. Dentro de estos lineamientos se quiso llevar a cabo en 1948 un enorme auditorio para Buenos Aires. Previamente a esta experiencia hay que destacar algunos antecedentes locales: en primer lugar, Ermete de Lorenzi (v.) haba publicado en 1937 los apuntes del curso de Teora de la Arquitectura que vena dando en la Universidad Nacional del Litoral, donde las consideraciones tipolgicas referidas a teatros, auditriums y cines ocupan uno de los dos volmenes del curso. Aqu se puede ver el desarrollo analtico de los mtodos de Gustave Lyon y un conjunto de recomendaciones prcticas, derivadas del tratado de Guadet. En otro orden se encuentran los auditorios de las emisoras de radio, como el de Radio El Mundo en la calle Maip de Buenos Aires; los proyectados por Birabn (v.); el llamado Armona, en Mar del Plata; y el construido en el stano de Diagonal Norte n 740 en Buenos Aires (que en ningn caso pudieron fecharse), el proyecto de anfiteatro en Parque Centenario en Buenos Aires, de Jorge Sabat (v.) (fecha desconocida) y finalmente el concurso de acstica (sic), premio ingeniero civil Enrique Alvarez de Toledo, que fue organizado por la ctedra de Construcciones de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires en 1942. Este concurso consista en proyectar una sala para 600 personas, teniendo especialmente en cuenta la resolucin del problema acstico. En los tres trabajos premiados aparecen auditorios en abanico con galeras altas y trazado del cielorraso similar a la sala Pleyel, si bien ninguno de ellos segua fielmente la forma; era un dato recocido el hecho de que era imposible copiar algunas variables de una sala y no otras, sino que deba procederse de modo cientfico, determinando todos los aspectos de la sala a partir de leyes fsicas y consecuentemente de un clculo riguroso. Si estos trabajos muestran el conocimiento local amplio de las experiencias europeas ms recientes, el tema motiv a Amancio Williams (v.), que haba sido premiado en segundo lugar en el concurso, a desarrollar una de las posibilidades formales que haba entrevisto en su investigacin proyectual. Dicha posibilidad consista en la asociacin de dos trazados a lo Pleyel en forma simtrica y convertirlos en la generatriz de un slido de revolucin que determinaba el volumen de la sala. Estos estudios se extendieron entre 1943 y 1953 y constituyen uno de los proyectos ms interesantes de Williams. La investigacin hizo que el auditorio se transformara en la
Sala de Espectculos plsticos y del sonido en el espacio. Horacio Pando ha advertido la relacin de esta propuesta con el Teatro Total de Gropius. El proyecto de 1948 para el Auditorio de la Ciudad de Buenos Aires, no construido, fue realizado por la Direccin de Obras Pblicas de la Municipalidad de Buenos Aires, que cont con un equipo formado por los arquitectos Eduardo Catalano, Ren Nery, Ral Grego, Francisco Degiorgi, Alberto Gonzlez Gandolfi y Fernando Lans. Estos contaron como asesores con los ingenieros Carlos Laucher (estructuras), Federico Malvrez (acstica) e Isaac Goodbar (iluminacin). Se trataba, como se mencion ms arriba, de un encargo coherente con el carcter masivo que el peronismo deseaba otorgar al acceso a la cultura, de tal modo que frente al Coln, de algo ms de 3000 localidades, el auditorio iba a tener 20000. Se ubicara - de modo impreciso- en los jardines frente a Plaza Italia, entre las avenidas Santa Fe y Sarmiento. En la memoria se haca constar que no se intentaba reproducir en grande las expresiones del teatro o del auditorium ntimo tradicional, sino que por su magnitud tenda a provocar el surgimiento de un espectculo nuevo, basado en las posibilidades ilimitadas de la tcnica elctrica en cuanto a ilumiminacin y amplificacin del sonido, a nuevos conceptos sobre espacio, movimiento escnico e integracin de las artes. Tanto el programa como la disposicin de elementos apuntaban a una sntesis entre teatro y auditorio que se manifestaba en un enorme escenario de forma aproximadamente triangular precedido por un foso de orquesta para 200 ejecutantes. Dicho escenario constituye la prolongacin natural de la geometra espacial de la sala. La propuesta se inscribe decididamente entre los productos ms ortodoxos de la arquitectura moderna (v. Moderna, Arquitectura) tal como se manifiesta en la Argentina en los aos `40 y `50. Como parte de esta ideologa, el edificio estaba, por un lado, vinculado al entorno a travs de un amplio espacio verde que amortiguara el encuentro con la trama urbana. En segundo lugar, haba sido pensado fundamentalmente en trminos masivo y metropolitano. En tercer lugar, se planteaba la resolucin del estacionamiento, entendido tambin como problema masivo. En cuarto lugar, se resolvi su insercin urbana donde el edificio se relacionara fuertemente con la estructura circulatoria del sector, configurada por avenidas y transporte subterrneo, que conectaban directamente el emplazamiento con la zona central. En quinto lugar, se apel a la expresin de una enorme estructura laminar formada por varias superficies de revolucin realizadas en
hormign, cuya forma aparentemente estaba dictada por el trazado acstico ms eficiente. Consecuentemente el edificio se inscriba en la serie de auditorios contemporneos que replanteaban el problema formal casi fuera de toda tradicin tipolgica. En sexto lugar, el programa responda a la idea wagneriana de "obra de arte total" de la que la modernidad se haba apropiado durante los aos `20, y en la que se incorporaban todos los adelantos tcnicos del momento. Dichos adelantos partan en primer lugar del uso de la electricidad y la amplificacin del sonido, factores que posibilitaban superar en diez veces a los auditorios considerados ms grandes durante el siglo XIX. Por ltimo, se trataba de una propuesta lingsticamente abstracta, neutra y sinttica. A este proyecto no realizado para el Auditorio Ciudad de Buenos Aires siguieron dos propuestas destinadas a resolver la construccin de un mbito para expresiones musicales independiente de los teatros tradicionales. El primero de ellos, que no pas de la etapa de anteproyecto, fue realizado en 1954 por los arquitectos Antonio Bonet (v.), Alfredo Joselevich (v.), Alberto Ricur, Alberto Prebisch (v.) y Martn Eisler. Encargado por la llamada Comisin pro Casa de Conciertos de la Ciudad de Buenos Aires y la Lotera de Beneficencia Nacional y Casinos, iba a ubicarse en el terreno que haba ocupado el desaparecido Jockey Club en la calle Florida. Este trabajo no ha podido sin embargo ser hallado. La segunda propuesta surgi de un concurso nacional de anteproyectos convocado en 1970 cuyo trabajo ganador lleg a desarrollarse posteriormente a nivel de detalle. Antes de describir este ltimo trabajo hay que mencionar cronolgicamente en primer trmino el Auditorio del Colegio de Nuestra Seora de la Misericordia en el barrio de Belgrano de la ciudad de Buenos Aires, cuyo proyecto data de 1963, habiendo sido terminado en 1970. Este auditorio para unas 1500 personas es una expresin ligada tipolgicamente al cine-teatro, tal como se desarroll en la Argentina a partir de los aos `30, slo que se tomaron en cuenta con ms detalle los problemas vinculados a un correcto acondicionamiento acstico. Se trata del saln de actos del Colegio de la Misericordia, abierto adems al pblico. El proyecto del arquitecto Eduardo Lagos tuvo como asesor a Federico Malvrez, quien se convertira en figura clave en el tema en el mbito nacional, habiendo actuado como asesor tanto en jurados como en proyectos de concurso. Durante los aos `60 se inaugura asimismo el auditorio de San Juan. Se trata de una sala para 1200 especta-
dores, que forma parte de un edificio destinado a Escuela Superior de Msica. Fue proyectado por el ingeniero Malvrez junto a los arquitectos Mario Pr Baldi y Carmen Renard, junto a varios colaboradores perteneciente al Departamento de Planeamiento del Consejo Nacional de Construcciones Antissmicas y de Reconstruccin de San Juan. El proyecto de la sala fue concebido para permitir la ejecucin de msica sinfnica, de cmara, coral, y la presentacin de ballets. Al igual que las salas europeas y norteamericanas incluye un rgano de tubos, el primero que se ubica en la Argentina fuera de un edificio religioso. El trazado geomtrico abandona en este caso los precedentes formales - proyectuales o tericos- con trazado curvo o trapecial, optndose por un volumen compuesto por un sector de planta rectangular para la platea, escalonada en este caso, adyacente a un sector trapecial en la zona destinada a los ejecutantes. Para este proyecto se recurra a la experiencia del Royal Festival Hall de Londres, construido en 1951 por Robert Matthew. Tanto en el de San Juan como en el de Belgrano se prefiri sin duda no arriesgar en cuanto a hiptesis formales, dada la reciente experiencia del Avery Fisher Hall del Lincoln Center, sala cuya forma fuera rectificada hacia un rectngulo tradicional debido a las insuficiencias que presentaba el edificio proyectado por Abramovitz en 1961. Finalmente en 1970 pareca resolverse el problema de dar a Buenos Aires un auditorio que estuviera a la altura de las actividades musicales que se desarrollan en la ciudad. Ese ao el intendente reuni una comisin interdisciplinaria presidida por el crtico musical Jorge d`Urbano, asesorada por miembros de distintas asociaciones musicales del pas. Simultneamente ya se dispona del terreno ocupado anteriormente por la Penitenciara, una extensin de varias hectreas frente a la avenida Las Heras, en la zona de Palermo. La comisin decidi llamar a concurso, que fue organizado por la Sociedad Central de Arquitectos y convocado en noviembre de 1971. Se presentaron 20 trabajos, seis de los cuales fueron premiados. Las caractersticas del programa enunciado diferencian netamente este trabajo del anterior de 1948: se trata por un lado de salas "que sirvan slo para escuchar msica -del tipo que sea pero de alta calidad-, porque est demostrado que cuando las salas sirven adems para..., realmente no sirven para nada en especial"; y por otro, la capacidad ellas nunca supera la de 3000 localidades. A diferencia del auditorio de 1948, que planteaba la existencia de una sola y enorme sala, el programa del nuevo edificio formara un complejo de salas que, a juicio de la comisin, "transformara radicalmente la
vida artstica de la ciudad y en especial la vida musical, organizndola, sistematizndola y ejerciendo sobre ella una influencia decisiva tanto desde el punto de vista de su orden como de la excelencia de su exhibicin". Esta concepcin se enmarca claramente en el proyecto cultural conservador de la llamada Revolucin Argentina iniciada en 1966. La realizacin del proyecto, contratada al poco tiempo de haberse producido el fallo del jurado, en mayo de 1972, no lleg a materializarse, tras haber desistido el gobierno militar instaurado en 1976. El trabajo ganador fue realizado por los arquitectos Baudizzone, Erbin, Daz, Lestard y Varas (v.) y sirvi para consolidar la imagen del estudio, formado a comienzos de los `60. En este trabajo se manifiestan claramente varias actitudes proyectuales difundidas tanto dentro del equipo de proyecto como en ciertos sectores del campo disciplinar en estos aos: resolucin de todo programa funcional a travs de un "plug-in" en el que participa una trama circulatoria, concebida a modo de soporte, con una serie de elementos que se "enchufan" a ella; consideracin de la imagen formal del edificio como resultante determinada por la operacin precedente y expresin de la misma; fuerte interaccin funcional entre el objeto y el entorno, tornando pblicas ciertas reas habitualmente asignadas a usos especficos del edificio. Se trata sin embargo de concebir la obra a modo de mquina cuyas leyes de generacin son autnomas respecto al entorno al que se vinculan por conectores puntuales. En el proyecto ganador se advierte, sin embargo, una notable austeridad en el empleo de estructuras y cubiertas. En este sentido las cubiertas de las salas principales estn formadas por lminas plegadas triangulares o trapeciales que integran una cscara polidrica, elementos compatibles con una resolucin econmica de las grandes luces, mientras el resto de los elementos del edificio estn resueltos mediante estructuras convencionales. Bajo las cubiertas de las salas principales se dispusieron otras cscaras de hormign de forma polidrica, cuya independencia garantiza tanto un trazado acstico conveniente (cuya forma no incida al exterior, dejando a ste una envolvente autnoma) como una correcta aislacin respecto a los ruidos provenientes del exterior. La sala principal, tanto de este proyecto como de los otros trabajos premiados, introduce algunas referencias al edificio de la Filarmnica de Berln, de Scharoun (1962), como los asientos tras el podio de la orquesta o los sectores de platea a modo de terrazas. En los restantes trabajos premiados se advierten, a pesar de la diversidad de criterios proyectuales desarrollados
en la dcada del `60, ciertas constantes ideolgicas, como la falsa despreocupacin por las opciones lingsticas como programa de accin (frente a la preeminencia de la funcin), el nfasis en expresar la presencia del sistema organizativo, sin ancdotas que destruyan la sntesis, lo que da como resultado la clara lectura del "partido" en la resultante proyectual. En el plano compositivo se advierte la presencia del criterio de insertos, lo cual liga trabajos tan dispares como el de Testa (v.) y Lacarra con el de Aftalin, Bischof, Egozcue y Vidal (v.). La diferencia estriba en el uso de tramas macro estructurales (trabajos de Gramtica, Guerrero, Morini (v.), y otros, de Aftalin y otros y de Baliero (v.) y otros), microestructurales (el proyecto ganador y el de Antonini, Schn (v.) y otros) o en la ausencia de ellas (Testa y Lacarra). Sorprende, pues, la homogeneidad de criterios, la falta de aperturas manifiestas a este juego, y cierta banalidad consecuente, tanto como la profesionalidad de las resoluciones proyectuales. Bibliografa: s/f, "Salas de concierto. Observaciones sobre algunos problemas acsticos". Summa, n 44, Buenos Aires, diciembre de 1971; s/f, "Los auditorios en el mundo", Anuario del Mozarteum Argentino, 1970. E.G. AUSTRAL. A partir de la crisis y el golpe militar de 1930 se vive en nuestro pas un clima intelectual en el que, desde diversas colocaciones, comenz a verse la necesidad de un nuevo rol para la intelligentzia tal que, estableciendo un puente con los sectores populares, constituyera el motor de una nueva alianza social. Purificada de la poltica tradicional, el propsito de esa alianza sera sostener la defensa del pas frente a los interesas externos y garantizar el bienestar de las mayoras. Con un movimiento contrario al trazado hasta entonces por los grupos artsticos avanzados, Poltica y Tcnica buscaban as una nueva articulacin. Y si a la manera de las viejas academias, ignorar el rol protagnico de la Tcnica en la modernizacin resultaba anacrnico, no era menos ineficaz establecer relaciones parciales Tcnica-Arte o Tcnica-Profesin, soslayando las vinculaciones entre Tcnica y sociedad.
Como parte de este debate, un importante sector de los jvenes estudiantes de arquitectura que se formaron en esos aos constituy el ncleo de una generacin que sera determinante en el perodo siguiente y de la que surgira "Austral". Estos jvenes sentan un doble rechazo hacia sus "maestros": identificaban a los Profesores de la Escuela de Arquitectura con esas posiciones anacrnicas incapaces de comprender las nuevas condiciones de produccin y sus consecuencias en la disciplina. Egresada entre 1936 y 1940, esta generacin estuvo integrada por figuras como Jorge Ferrari Hardoy (v.), Juan Kurchan (v.), Amancio Williams (v.), Mario Roberto Alvarez(v.), Itala Fulvia Villa (v.), Hilario Zalba (v.), Jorge Vivanco (v.), Horacio Caminos, Carlos Coire, Horacio Vera Barros, Samuel Oliver, Jos Mara Pastor, Simn Ungar, Valerio Peluffo, Lpez Chas, Federico Peralta Ramos, Santiago Snchez Ela, Alfredo Agostini (v. SEPRA), Jorge Asln, Hctor Ezcurra (v. Asln y Ezcurra). Cuando se afirma que con ellos comienza verdaderamente la historia de la arquitectura moderna argentina se exagera, pero tal vez no se yerra en un aspecto sustancial. Aunque es ingenuo y reductivo imaginar un comienzo para procesos tan complejos, debe admitirse que por primera vez en la arquitectura argentina la mayora de esos jvenes se comportaron a la manera de los vanguardistas de todo Occidente: abrazando radicalmente posiciones modernistas intransigentes an al costo de un soberbio gesto inicial de doble parricidio. Puede convenirse en que la primera manifestacin de esta generacin fue el proyecto de cinematgrafo de Juan Kurchan y Simn Ungar publicado en 1937, en el que el cine era tratado como una perfecta sublimacin de la fusin entre nuevas
posibilidades tcnicas y cultura popular a travs del espectculo de masas. En ese mismo ao Jorge Vivanco obtuvo el primer premio en el concurso (para estudiantes) del Aerdromo de Mar del Plata organizado por la gobernacin de Manuel Fresco. Tambin 1938 fue un ao rico en iniciativas, pudiendo mencionarse especialmente los concursos de Luminotecnia organizados por la Compaa de Electricidad, en los que participaron y obtuvieran distintas menciones varios proyectos de estos jvenes, como el caso de Horacio Caminos, Jorge Vico o Jos M. Pastor. Si estas propuestas podan ser consideradas con deferencia por tratarse de ejercitaciones sin demasiado efecto sobre la realidad, alguna inquietud debi afectar a los ncleos ms consolidados cuando estos recin egresados comenzaron repentinamente a ocupar lugares de peso en concursos nacionales. El primero fue Horacio Vera Barros que obtuvo el 4 Premio del Concurso para el Palacio Legislativo de Catamarca en 1938, siguindole en esta lnea Jorge Vivanco que en el mismo ao mereci junto con Valerio Peluffo el primer premio de la Mutualidad del Magisterio con un proyecto que evidenciaba una clara voluntad de distanciarse de los cnones modernistas ya aceptados. "Austral". Entre el 29 junio y el 2 julio de 1937 tuvo lugar en Pars el V CIAM (v.), como cuyo delegado en Argentina figuraba an Wladimiro Acosta, quien no mantena relaciones activas con los lderes del movimiento. Es probable que la idea de refundar una delegacin de los CIAM en la Argentina haya sido concebida durante la estada en el estudio de Le Corbusier (v.) en Pars durante el invierno boreal de 193738 de quienes seran tres de los principales protagonistas de "Austral": Jorge Ferrari Hardoy, Juan Kurchan y Antonio Bonet. Durante esos meses los argentinos colaboraron en el desarrollo del Plan de Buenos Aires, mientras que el cataln se ocupaba de una variante del proyecto para
la casa Jaoul, y del pabelln central de la Exposicin Internacional de Lieja. Junto con el arquitecto Alfredo Villalonga, director del contingente, y otros 21 compaeros de promocin, Ferrari y Kurchan haban llegado a Europa en un viaje de egresados iniciado en Buenos Aires a comienzos de junio de 1937. Aunque el tour termin para todos en noviembre de ese ao, ellos no volvieron a su pas hasta mediados del ao siguiente, habindoseles adelantado Bonet por unos meses. Apenas reintegrados, Ferrari y Kurchan se abocaron a la redaccin de los estatutos del futuro grupo, con cuya constitucin acordaron Bonet, Vera, Lpez, Itala Villa, Samuel Snchez de Bustamante, Alberto Le Pera, Hilario Zalba, y Simn Ungar. Decidieron unirse exclusivamente para lograr una transformacin de la arquitectura, pero estaban convencidos de que eso exigira organizar un vasto conjunto de personalidades capaces de movilizar a la opinin pblica, de generar nuevos programas, nuevas formas de ocupacin del espacio y una acelerada modernizacin de los sistemas productivos. Se propusieron para eso encarar las siguientes tareas: "a) establecer contacto con los grupos similares de otros pases e internacionales; b) estudios particulares y colectivos de los problemas tericos y prcticos de Arquitectura Contempornea; c) participacin del grupo o de una representacin suya en los concursos, exposiciones, congresos nacionales e internacionales; d) proponer y organizar sesiones culturales a las cuales sern invitados todos los socios del grupo; e) redactar una revista rgano del grupo; f) agrupar en torno del mismo a individuos y grupos de distintas actividades (pintores, escultores, msicos, fotgrafos, mdicos, abogados, financistas, socilogos, pedagogos, etc.); g) tomar iniciativas para la resolucin de todos los problemas de arquitectura de la Repblica". Establecieron una distincin entre socios directores, protectores, colaboradores, de nmero, y estudiantes; y designaron presidente a
Bonet, secretario a Ferrari, tesorero a Snchez de Bustamante, bibliotecario a Le Pera, archivista a Vera Barros, encargado de las relaciones industriales a Zalba, y redactores a Ungar y Kurchan. Los testimonios con que contamos nos permiten afirmar que la existencia formal de "Austral" se prolong entre setiembre/octubre de 1937, y julio de 1941. Desde entonces sus miembros compartieron algunas actividades y actuaron incluso como delegados de los CIAM, pero de esto no puede deducirse la continuidad del funcionamiento colectivo. La disolucin del grupo parece haber ido producindose poco a poco, sin que nunca se decidiera una conclusin formal. Una primera crisis, signada por algunas renuncias y disensiones varias, tuvo lugar inmediatamente despus de publicado en junio de 1939 el Manifiesto de fundacin; crisis que se continu hasta finales de ese ao cuando se dio comienzo a la que llamaron "segunda etapa" de Austral. Por otra parte, la progresiva consolidacin de las carreras profesionales de cada uno contribuy a la dispersin, como el caso de Horacio Caminos y Carlos Coire que en 1941 emprendieron su viaje de egresados a los Estados Unidos; o el de Vivanco que se integr a la administracin provincial de Buenos Aires en La Plata. Hechos. Durante sus casi tres aos de existencia, las tareas concretas que el grupo encar fueron las siguientes: 1) redaccin de un plan para la Ciudad Universitaria de Buenos Aires, 2) ampliacin del grupo y de sus relaciones con otros sectores de la sociedad argentina y del mundo, 3) construccin de un pabelln propio permanente en el centro de Buenos Aires, 4) publicacin de una revista, 5) estudios sobre vivienda obrera, 6) presentacin a concursos. 1) La Ciudad Universitaria. Apenas "Austral" se constituy, el tema de la ciudad universitaria ocup un lugar central en sus debates, y rpidamente fue desarrollndose una idea de extraordinaria
productividad, que sus miembros pensaron como una alternativa a los dos proyectos existentes al momento: el proyecto oficial, que contemplaba la construccin de un Hospital Escuela en la manzana de Av. Crdoba, Junn, Charcas y Azcunaga, y el de la SCA (v.), elaborado por Vautier (v.) y Bereterbide (v.), que propona su asentamiento en terrenos sobre la costa. Para llevar adelante su proyecto constituyeron una comisin integrada por Bonet, Kurchan, Ungar y Ferrari. En oposicin a las iniciativas anteriores, los proyectistas proponan la construccin de una Ciudad Universitaria en los terrenos del viejo Puerto. En clara demostracin de su capacidad y voluntad creativa a partir de las enseanzas de Le Corbusier, esta localizacin pona en cuestin la que ellos mismos haban pensado solo un ao antes en el marco del Plan de Buenos Aires en los terrenos de Nuez, y aportaba un nuevo sentido a todo el sector portuario, dedicado genricamente a actividades de recreacin por el Plan. Lo ms interesante de la idea de "Austral" resida en la articulacin entre la "cit des affaires" en el ro, los barrios populares de la zona sur, el centro histrico y de negocios y el eje cultural de Corrientes. Poco a poco, los miembros del grupo comenzaron a advertir que su Ciudad Universitaria no era un barrio cualquiera sino la zona cultural de la ciudad, una suerte de "5 funcin" que completaba las cuatro propuestas por la Carta de Atenas, a la que denominaron, no sin dudas, vitalizador urbano . En la "Memoria General de la zona cultural" la comparaban con "un rgano, el cerebro para el cuerpo de Buenos Aires" que deba colocarse en el 'corazn de la ciudad'", adelantndose a la terminologa y las ideas que desarrollara en aos posteriores Jos Luis Sert. El programa de la Ciudad Universitaria de "Austral" inclua un conjunto de numerosas funciones. En el proyecto se ubicaron los Hospitales y servicios deportivos hacia el
sur del eje de la Av. de Mayo con el objeto de servir a los barrios populares de ese sector de la ciudad; las residencias estudiantiles deban contribuir, apoyadas sobre la Av. Huergo, al desarrollo de San Telmo como "barrio estudiantil". Sobre el norte del predio, en vinculacin con Corrientes se instalaban los museos y las salas que podan completar las actividades de la zona. Para confeccionar los planos se distribuyeron las tareas, encargndose a Itala Villa el plano general; el hospital a Vera Barros; el teatro a Lpez; el museo de conocimiento a Itala; los edificios para Bellas Artes a Le Pera; las escuelas y centros universitarios a Zalba; el esquema circulatorio a Bonet; el estadio a Kurchan; el Puerto al ing. Mell; reservndose para encargos a colegas extranjeros las residencias y el museo cientfico (Paul Nelson). De casi todos los edificios alcanzaron a realizar bocetos generales y esperaban poder publicar el Proyecto completo como nmeros 4 y 5 de la revista. 2) La ampliacin de "Austral" y la de sus relaciones con otros sectores de la sociedad. El ncleo fundador manifest desde los comienzos el deseo de sumar nuevos miembros, especialmente estudiantes. Un instrumento de ese objetivo deba ser el Manifiesto, pero mientras su publicacin se preparaba comenzaron a conversar con algunos posibles candidatos, incorporndose al grupo Olezza, Arrasta, Horacio Caminos, Eduardo Catalano y Carlos Coire, entre otros. Para el grupo era fundamental conectarse con industriales vinculados a la construccin, cosa que trataron de hacer en numerosas oportunidades y por distintas vas. La primera era la de ofrecerles preferencias en la contratacin de posibles futuras obras como derecho en caso de su asociacin a "Austral". Una segunda va de acercamiento a los industriales consisti en procurar
interesarlos pabelln.
en
la
construccin
del
En paralelo iniciaron contactos con obreros de la construccin, particularmente con los agrupados en la Federacin Obrera Nacional de la Construccin. La relacin se estableci a travs de Juan Kurchan, quien se desempeaba como director de estudios de la Universidad Obrera de la Construccin. En octubre de 1939 el grupo fue invitado a colaborar con esa institucin organizando cursos, conferencias, y una encuesta sobre la vivienda obrera que consigui en parte llevarse a cabo. En bsqueda de apoyos generales en la sociedad, las acciones ms destacadas del grupo fueron el intento de vincularse a abogados con el objeto de redactar una Reglamentacin del Plan de Buenos Aires, y las gestiones para constituir una Comisin de Apoyo al Plan con "personas caracterizadas" (en general y en cada zona del Plan), como representantes de la SCA, los Artistas Plsticos, la revista Nosotros , adems de figuras como Saavedra Lamas y Houssay, Pinedo, Hueyo, Ral Prebisch, Carlos Noel, Bidart Malbrn, Arce, Briano, Pags, etc. Y por supuesto, contaban con que a travs de Le Corbusier se incorporaran a la Comisin los viejos amigos porteos del maestro: Victoria Ocampo, Gonzlez Garao, Enrique Bullrich, y tambin Eduardo Mallea. 3) El pabelln de exposicin de "Austral" en el centro de Buenos Aires. La construccin del Pabelln deba cubrir una doble funcin: ser el principal centro de difusin en la opinin pblica de los propsitos del grupo, y una pieza clave en la estrategia de vinculacin con los industriales del sector. Concebido como una instalacin permanente, de fachadas renovables ao tras ao y con sectores fijos como stands y confitera, la iniciativa segua los pasos del Pabelln des Temps Nouveau de Le Corbusier. El grupo esperaba convocar a un conjunto de empresas para que colaboraran
donando sus materiales para construir el edificio e instalando en su interior los stands permanentes de exhibicin de sus productos. Slo en unos pocos casos, como el de Tamet, la propuesta fue acogida con algn inters. Para localizar el Pabelln esperaban disponer de un terreno que el municipio o algn privado cediera en apoyo de la empresa. Comenzaron planeando usar los terrenos de la porcin abierta de la Avenida Norte Sur por el intendente De Vedia a ambos lados del Obelisco, y prepararon un proyecto, diseado probablemente por Bonet. A fines de 1939 examinaron una alternativa de localizacin en un largo terreno en Corrientes y San Martn, ms acorde con la idea de una construccin permanente. 4) La publicacin de una revista. Siendo su propsito la constitucin de una vasta corriente de opinin como base de la accin pblica, el grupo ensay diversos medios de difusin de sus ideas: el Pabelln, artculos en los diarios La Nacin y La Prensa , la ocupacin de un espacio en "alguna broadcasting". Sin embargo, aunque la creacin de una publicacin peridica fue un objetivo presente desde sus primeras reuniones, la tarea principal de los "redactores" -Ungar y Kurchan al comienzo, y Lpez ms tarde en reemplazo del primero- fue la redaccin del Manifiesto. La forma de la publicacin de la que con el tiempo sera la pieza ms importante producida por el grupo no estaba clara al principio, y en un momento parecen haber imaginado una revista propia, de hojas sueltas, entre las que aquella se intercalara. Por fin, en enero de 1939, Ferrari tuvo una entrevista con Walter Hylton Scott, director de Nuestra Arquitectura , quien acept la inclusin en su revista de una separata de 8 pginas a cargo del grupo, a publicarse seis veces por ao.
El contenido de los primeros seis nmeros sera: 1) El Manifiesto firmado por Bonet, Kurchan, Ferrari y Ungar; artculo sobre pintura, preparado por Bonet, Kurchan y Ferrari; el resumen de los estatutos del grupo; y un trabajo sobre urbanismo de Olezza; 2) La vivienda unifamiliar con anlisis fotogrfico, artculo general y proyectos; 3) La obra de Paraguay y Suipacha de Bonet, Vera Barros y Lpez; 4) y 5) La Ciudad Universitaria; y 6) La vivienda obrera. De este plan inicial se realizaron solo los tres primeros, publicados junto con las ediciones de junio, setiembre y diciembre de 1939 de la revista de Hylton Scott. 5) Estudios particularizados sobre vivienda obrera. En principio, el tema de la vivienda obrera, que ya haba despertado el inters de Bonet, fue introducido a partir de distintos estudios encargados por la UOC. Estos fueron organizados por Ungar junto con Itala Villa. Pero como ocurri con la Ciudad Universitaria, tambin esos estudios fueron estimulados por un acontecimiento externo al grupo; en este caso la realizacin en Buenos Aires del Primer Congreso Panamericano de Vivienda Popular en octubre de 1939. La intervencin de "Austral" en el Congreso fue motivo de dudas y debates, y aunque encargaron a Le Pera y Ferrari la preparacin de una posible presentacin del grupo sta finalmente no tuvo lugar. 6) La presentacin a concursos. Para regular su participacin en concursos acordaron diferenciarlos segn tres categoras. En la primera incluan aquellos que eran declarados como interesantes para el grupo, en cuyo caso todos deban intervenir colectivamente, no pudiendo hacerlo de otro modo. A la segunda correspondan los que no se consideraban interesantes, y en este caso "Austral" no participaba mientras que s podan hacerlos sus miembros en forma personal. La tercera era la de aquellos concursos
considerados adversos a las ideas del grupo, por lo que deban hacer pblica la oposicin. Los proyectos concursados durante los aproximadamente tres aos que estamos considerando fueron: el Club San Lorenzo de Almagro, un Hotel en Catamarca y la sede de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (SADAIC) en 1938; el Dispensario/Sanatorio para la Mutualidad del Magisterio, el Palacio Legislativo de Catamarca, y los prototipos de viviendas rurales para el Banco de la Nacin Argentina, en 1939; y en 1940 el Plan Regulador para la ciudad de Mendoza y el Monumento a la Bandera en Rosario. Los resultados fueron sumamente auspiciosos aunque simultneamente comenzaron a manifestar algunos problemas. Hemos visto que Vera obtuvo el 4 premio en Catamarca, Coire el 3 premio del de luminotecnia de la CADE, y Caminos el 2. Con el concurso del Banco Nacin se verificaron dificultades: primero decidieron encararlo grupalmente pero esto no fue posible, probablemente porque se haca muy difcil llegar a soluciones comunes en un tema como el de la vivienda individual. Se presentaron entonces individualmente, y los equipos de Jorge Vivanco y Valerio Peluffo, y Alzaga, Tern Etchecopar y Caminos obtuvieron respectivamente los primeros premios de los prototipos para las zonas clida y fra. Vivanco, cuya participacin en "Austral" haba sido descartada en enero de ese ao, obtuvo adems otro primer premio, esta vez en asociacin con Eduardo Sacriste (v.), en el concurso del Dispensario, para el que el equipo de Alzaga, Tern Etchecopar y Caminos obtuvo el segundo. Simultneo con la publicacin de la separata en Nuestra Arquitectura , el resultado de estos concursos dio solidez y prestigio profesional al grupo. Pero tambin marc diferencias entre sus miembros, y las dificultades de transformar en proyectos concretos comunes las ideas
genricamente corbusianas que los convocaban. Con ellos Vivanco, Coire y Caminos fortalecieron su posicin. Cuando en 1940 el intendente Cruz Vera de la ciudad de Mendoza llam a un Concurso para redactar el Plan Regulador de la ciudad, "Austral" decidi participar integrando un equipo del que formaban parte Bonet, Ferrari, Kurchan, Le Pera, Ungar, Zalba, Peluffo, y Vivanco y al que integraron a Le Corbusier y Pierre Jeanneret, obteniendo en este caso el tercer puesto. Ideas. "Austral" dio a conocer sus ideas principales en los cuadernillos -especialmente en los dos primerospublicados como suplemento de la Revista Nuestra Arquitectura en junio, setiembre y octubre de 1939. Se advierten all tres ncleos: la reivindicacin del carcter esttico de la creacin arquitectnica; la interdependencia arquitectura-ciudad; el "descubrimiento" del interior del pas. 1) Surrealismo. Mucho se ha debatido acerca de las complejas y poco evidentes manifestaciones concretas y contundentes del movimiento surrealista en la arquitectura. Ni las ideas ni las obras de "Austral" escapan a estas perplejidades crticas. Sin embargo, muchos de sus elementos, propsitos e intenciones revelan contactos bastante evidentes. Hasta el momento que ahora analizamos el funcionalismo se haba constituido en la Argentina a partir de una base tica -el concepto de verdad-, entendindose que la modernizacin esttica sera un producto mas o menos deseado de las nuevas tcnicas. Sin abandonar esa base tica, la novedad de "Austral" consisti en invertir la premisa heredada, vale decir en sostener que slo a partir de una nueva esttica que permitiera una diversa manipulacin de la tcnica podran resolverse los problemas modernos. Se trataba de ampliar los grados de libertad del creador, no de manera
arbitraria sino destrabando su potencialidad inconsciente, tal como -pensaban- lo haba conseguido la pintura surrealista. Gracias a ese desblocamiento, en ese espacio que se organizaba como obra podan convivir memorias, deseos y prefiguraciones. En consecuencia las formas heredadas del pasado podan coexistir con formas contemporneas provocando las asociaciones analgicas entre elementos que los surrealistas buscaban en oposicin a las asociaciones lgicas. En la bsqueda de una correccin de la desvalorizacin del mundo tcnico presente, el pasado que se poda hacer entrar en asociacin paranoica con el presente era el pasado mtico, el cristalizado en el folklore, no el pasado de la tradicin acadmica, ya que su presencia violaba el principio de unidad y verdad sobre el que se fundaba la obra. Por el contrario, en la produccin tradicional popular se encontraba el mismo principio de verdad que propiciaba el modernismo, porque el movimiento de recuperacin de las expresiones arcaicas coincida con el buceo individual en los sueos y en las capas ms profundas de la vida squica que estaba en la base de los procedimientos surrealistas. De donde provena la adhesin al surrealismo de los jvenes de "Austral"?. El canal ms importante debi ser el propio Antonio Bonet, quien vena de ser seducido por compatriotas como Gaud, Dal, Mir y Buuel. Aunque menos imbuidos en la corriente, tambin Kurchan y Ferrari no solo haban compartido con l la relacin con Matta en el estudio de Le Corbusier, sino que pudieron asistir a la primera Exposicin Internacional del Surrealismo, que tuvo lugar en Pars a comienzos de 1938, cuando el cataln ya haba viajado a Argentina. En Buenos Aires los fermentos surrealistas haban comenzado a marcar la obra de
muchos artistas -como Xul Solar, Raquel Forner o Norah Borges- ya en la dcada anterior, continundose durante los aos treinta principalmente en las figuras de Battle Planas y Berni. Como grupo movimiento el surrealismo se integr en la plstica argentina recin entre 1939 y 1940, cuando se presentaron en Buenos Aires sendas muestras de los pintores identificados con la revista y la editorial "Orion": Luis Barragn, Ideal Snchez, Bruno Venier, Leopoldo Presas, Vicente Forte y Orlando Pierri. Por otra parte, la importante difusin que alcanzaron el freudismo y el psicoanlisis en los finales de los aos treinta, tanto en la cultura popular como en la cultura letrada, acompaaron sin dudas este clima de inters por el surrealismo. Tambin en "Austral" el tema del sicoanlisis parece haber concitado la atencin del grupo, contndose con no pocos indicios que muestran el inters de sus miembros por el tema. Por empezar, con la contundente y enftica reivindicacin con que se lo presenta en el Manifiesto. Pero sabemos tambin que Antonio Bonet al menos tuvo estrechos contactos con los principales freudianos de la Argentina, y es probable que esto haya sido facilitado por su relacin con el tambin emigrado republicano Angel Garma, cofundador en 1942 de la Asociacin Psicoanaltica Argentina. No es extrao entonces que Juan Cuatrecasas, otro mdico freudiano emigrado haya sido el comitente de una de las casas que proyect aos mas tarde en su urbanizacin de Punta Ballena. 2) Arquitectura moderna y ciudad. Hasta fines de la dcada del '30, los ms reconocidos arquitectos modernistas en la Argentina eran crticos de la condicin urbana que deban enfrentar. La mayora, sin embargo, no remita a una nueva forma de concebir a la ciudad como determinante de sus propuestas, ni tampoco ninguno de los profesionales que se haban ocupado de estudiar y proponer proyectos para la
ciudad haba hasta entonces pensado consecuencias posibles de ello en el sistema de la arquitectura. Por eso la novedad del segundo ncleo terico fuerte que introduca "Austral" consisti precisamente en su propuesta de articulacin entre arquitectura moderna y urbanstica. Una articulacin por la cual aquella era concebida como una manifestacin particular de ideas generales sobre la ciudad. Los jvenes del grupo eran corbusieranos no slo o no tanto porque conceban a sus proyectos y obras como pequeos grmenes o fragmentos anticipados de una ciudad futura, sino porque a la manera de los viejos maestros acadmicos, pensaban que era posible y deseable imaginar a la ciudad como un proyecto de escala monumental. De este modo, al tiempo que proclamaban la necesidad de racionalidad y Plan, negaban el campo especfico de conocimientos que haba hasta entonces ido definiendo a la ciencia urbana. Y con ello no slo a toda la tradicin internacional de estos estudios -desde Stubbins hasta Pote-, sino especialmente a los esfuerzos que en la Argentina venan realizando figuras como Carrasco o Della Paolera. Pero si como esos jvenes y muchos otros pensaban, el problema principal de las metrpolis contemporneas consista en la prdida de una armona alguna vez existente entre seres, cosas y naturaleza, la solucin no poda concebirse por segmentos, fueran estos fsicos o referidos a las reas del saber. El acto de recuperacin de esa armona slo poda ser esttico, y para l las tcnicas tenan una funcin instrumental. Las ideas a las que adheran buscaban unir dos aspectos aparentemente opuestos: por un lado la mxima densidad de poblacin y con ello los ms intensos niveles de vida en comunidad, y por otro la integracin con la naturaleza postulada hasta entonces solo desde posiciones antiurbanas (garden cities, Siedlungen). La resolucin de esta contradiccin radicaba en una liberacin
del terreno -y con ello la implantacin de edificios en medio de zonas verdes-, accin solo posible mediante el empleo de las tcnicas ms modernas que permitan construir edificios de gran altura (las placas que los miembros de "Austral" llamaban "manzana vertical"). Con esta operacin la relacin entre masas y vacos se inverta, transformndose estos ltimos en los dominantes. As, todos los elementos plenos o determinados -edificios, monumentos o vas de circulacin- quedaban sueltos sobre el terreno estableciendo entre si un nuevo tipo de configuracin espacial. Liberadas de la masa edificada continua que conforma a la ciudad tradicional estas piezas eran manipuladas con inspiracin surrealista, a la manera de verdaderos objects trouvs y segn una lgica aleatoria, como puede observarse en el plano para Buenos Aires elaborado por Kurchan, Ferrari y Le Corbusier. El "descubrimiento" de Argentina. El tercer ncleo de las ideas postuladas por "Austral" consiste en la ampliacin al conjunto del pas del horizonte de la arquitectura moderna. Relacionada con el punto anterior, esta idea se sustentaba en la concepcin de que era posible arribar a un orden o armona general del territorio, cuya consecuencia seran la armona urbana y la armona arquitectnica. En este marco la superpoblacin de Buenos Aires era atribuida a un desequilibrio nacional que poda corregirse con planes de organizacin y estmulo al desarrollo regional que evitaran la profundizacin del xodo rural. La formacin de este postulado tuvo mltiples orgenes. En primer lugar, puede sealarse el viraje de las ideas urbansticas de Le Corbusier que a travs de "Los tres establecimientos humanos", mostraron la necesidad de pensar la urbe a una escala menor que la propugnada hasta el
momento y de buscar relaciones armnicas entre ciudad y regin. En segundo lugar, y desde otro punto de vista, el marcado pesimismo sobre el destino europeo y el auge de la "esperanza americana", que caracterizaron en gran medida el clima intelectual de la Argentina de los treinta, hicieron que la mirada sobre el interior se cargara de una nueva significacin. Junto con estos factores, el "descubrimiento del interior" debi vincularse tambin con otras razones ms concretas, como la extraordinaria expansin de la red caminera que tuvo lugar en esos aos, en paralelo con la expansin del parque automotor. En el momento de su constitucin, "Austral" no era el nico grupo de arquitectos que procuraba interpretar la nueva integracin que estas variables suponen. Tanto Antonio Vilar como Wladimiro Acosta o Prebisch -entre otros- transitaban tambin los nuevos postulados regionalistas que recorran Amrica Latina. Sin embargo el regionalismo de "Austral" no es homologable a la auto reclusin en la que se refugia Acosta, o a la regresin estilstica por la que optan Vilar o Prebisch. Porque mientras estos ltimos ponan en duda su compromiso con la modernizacin, los jvenes de "Austral" formularon su crtica a partir de una afirmacin sin concesiones. Parte integrante de una concepcin global del desarrollo tcnico y territorial, el poblado o la casa campesina eran para ellos formas de expresin del tipo, de la repeticin, de la reduccin de la construccin a sus elementos esenciales y standard: las mismas premisas de la produccin industrial y el progreso tcnico que son a su juicio las palancas mas efectivas para una transformacin global de la arquitectura y la sociedad. Pero adems, reivindicar la casa campesina era tambin una forma de criticar a sus predecesores modernistas. Porque mientras que a fines de los treinta el "regreso" de Vilar y Prebisch constitua una
recuperacin iconogrfica, la de ellos intentaba ser, en consonancia con las poticas surrealistas, una inmersin profunda en ese pasado arcaico que imaginaban como depositario de las energas creativas que el positivismo tcnico de los "funcionalistas" haba adormecido y paralizado. Obras. Aunque en rigor no es exacto referirse a las obras "de Austral" puesto que el grupo no produjo conjuntamente ninguna construccin, es aceptable que buena parte de las ideas que lo convocaron se encuentran expresadas en un pequeo grupo de piezas que sus miembros idearon solos o constituyendo distintos equipos. Estos son: los ateliers de Suipacha y Paraguay, del estudio Bonet, Lpez Chas, Vera Barros; el edificio de Virrey del Pino 2446 y el de O'Higgins 2319 de Kurchan y Ferrari; el silln BKF de Bonet, Kurchan y Ferrari; y las casas en Martnez de Bonet, Peluffo y Vivanco. 1) Suipacha y Paraguay. En los Ateliers de Suipacha y Paraguay se enunciaron casi todos los postulados que anidaban en "Austral". Pero lo sorprendente de la obra no es su unidad integral sino sus contrastes, la inestable coexistencia de opuestos que la caracteriza. Lejos de constituir una expresin sinttica, ella est construida mediante la tcnica del montaje. As, a la provocadora declaracin progresista de la fachada responde en sentido opuesto el tratamiento rstico de los revoques de la terraza. El empleo de distintas componentes de acero (perfiles, chapa doblada, chapa agujereada, tejido de alambre) y vidrio (glasbeton circular y cuadrado, vidrio transparente y traslucido, plano y curvo) obedeca a la intencin de "materializar" la obra con recursos provenientes directamente de la industria y en lo posible de montaje en seco. En oposicin las bvedas del nivel superior -un producto declaradamente artesanal- configuraban un llamado a la "sabidura popular" en un claro
contraste surrealista.
de
sentidos
tpicamente
En el nivel de acceso y comercios el contraste se manifestaba en el modo con que los vidrios de curvaturas variables "contestaban" la modulada grilla ortogonal presuntamente standard de los pisos superiores. Debe notarse tambin que los ondulantes escaparates eran una representacin artstica, formal, y no una expresin literal del clsico programa corbusierano de los "pilotis". Por otra parte el uso del vidrio implica una extraordinaria ruptura. Hasta los Ateliers la arquitectura moderna argentina haba mantenido los frentes opacos como resabio del sistema clsico. En este caso el vidrio permiti a los arquitectos de los Ateliers realizar el postulado de disolucin de la diferencia entre interior y exterior, creando un espacio continuo. Por primera vez en el pas el frente de un edificio se present -al menos en teora- como un mero diafragma tcnico sin autonoma compositiva ni conceptual. Es evidente que los ateliers constituan un comentario del edificio de la Rue Molitor de Le Corbusier, de cuyo proceso Bonet haba participado. Pero si bien las semejanzas entre muchas de las componentes de ambas obras son ostensibles, no lo son menos las diferencias. En primer lugar entre la marcada verticalidad de una y la horizontalidad de la otra; detalle de no poca importancia porque mientras que en la primera el modelado plstico-rstico del tico constituye un tema menor, ignorado por el espectador debido a su altura, en la segunda las mismas formas adquieren una presencia sorprendente, lo que lleva el contraste a una expresin aguda. En segundo lugar el tema del balcn saliente del edificio parisino se transforma en un hueco en su rplica portea. El tratamiento de ese hueco, una suerte de enorme loggia, es extraordinariamente innovador y constituye un manifiesto en s mismo. Girando gracias a un mecanismo elctrico, los parasoles permiten una total apertura
del atelier al medio circundante: de este modo la luz y el cielo penetran sin barreras en su interior. Pero con mayor elocuencia el tratamiento elegido proclama sobre todo que es el artista que lo habita quien de esta forma pasa a formar parte del fluir agitado de la ciudad. De esta forma se generan dos efectos. Por un lado el del shock provocado en los transentes por la inesperada exhibicin del artista, y en sentido contrario la irrupcin del ajetreo ciudadano en el mbito del creador: tcnica mediante, en los Ateliers el Arte abandona su reservada morada y se funde con la vida. 2) Virrey del Pino 2446 . La obra que con mayor claridad muestra los matices que caracterizan a Ferrari y Kurchan es el inmueble de Virrey del Pino 2446 que ambos construyeron entre 1941 y 1944 en una operacin financiada por la familia del primero. Es cierto que la plstica y la organizacin de los departamentos repiten los tpicos que Ferrari y Kurchan venan de admirar en la obra de Le Corbusier. Pero esta observacin no es suficiente. En primer lugar porque como ocurra con Bonet, tambin la obra de Le Corbusier era un compositum de impulsos opuestos de la cual en el mismo momento abrevaban en direcciones muy distintas Oscar Niemeyer, Mario Pani y Enrique Gebhard, para recordar slo a algunos de sus admiradores latinoamericanos. Interesa aqu destacar que el Le Corbusier de Ferrari y Kurchan es el del bloque vertical del Pabelln Suizo en la ciudad universitaria, el del Inmeuble Clart en Zurich, el la casa de la Rue Molitor, el del Pabelln de Les Temps Nouveau ; vale decir el Corbusier "tcnico", y no el "plstico", o el "primitivo" de la casa Errzuriz en Chile. Pero sobre este fermento Ferrari y Kurchan incorporaron adems elementos con otras resonancias. Colocaron el edificio en el final de un terreno apretndolo gracias a un permiso especial contra la lnea de fondo del terreno, y esto les permiti incorporar un magnfico eucaliptus dentro del
volumen, generando una indita fusin. De este modo la arquitectura cea y era a la vez ceida por la naturaleza con unas resonancias "organicistas" que si pueden remitirse al rbol incluido en el Pabelln de L'Esprit Nouveau eran infrecuentes en el maestro francs. En rigor la presencia del rbol constituye el centro del juego esttico propuesto por los arquitectos. Y este tiene dos aspectos principales, claramente inscriptos en los procedimientos surrealistas: por un lado se aprisiona un elemento natural dentro de una creacin artificial a la manera de los ready mades ; por otro se incorpora en la inamovilidad de la pieza arquitectura un elemento en permanente movimiento que funciona a la manera de los "mviles" de Alexander Calder mediante los que el tiempo penetra en la composicin. Claro que la operacin promovida por Ferrari y Kurchan no era comercialmente ingenua: perder el resto del terreno no figuraba en los planes iniciales, que prevean construir un ala de departamentos perpendicular a la calle en coincidencia con la actual tira de servicios. Mediante esta distribucin de los cuerpos en lugar de segmentar el predio en dos patios los unificaban consiguiendo un magnfico jardn. El modelo ms cercano no fue, sin embargo, un edificio corbusierano sino el edificio High Point Number II, construido en 1938 por el Grupo Tecton en High Gate, Londres, en el que la obra con sus servicios centralizados, carritos de cocina, camas rebatibles, era una verdadera mquina que tomaba a su vez como modelo a la edilicia media norteamericana de la poca. Con Virrey del Pino comienza el lento viraje de la cultura arquitectnica argentina desde su centenaria tradicin europea hacia el nuevo clima de ideas que una vez terminada la guerra tendr a los Estados Unidos como referente principal. 3) El edificio de O'Higgins 2319 . Es este edificio el principal antecedente de Virrey
del Pino. Construido por Ferrari y Kurchan en 1941 constituy un pequeo ensayo de algunos temas que en esta ltima obra se desarrollaron con plenitud, como la separacin del ncleo vertical, la extrema compacidad de los servicios, y el minucioso estudio de la fachada, definida como un verdadero volumen estrecho capaz de albergar distintos usos y recursos tcnicos. 4) Las casas en Martnez . As como el edificio de la Rue Molitor haba inspirado los ateliers de Suipacha y Paraguay, otra obra de Le Corbusier de esos aos, la pequea casa en La Celle Saint Cloud (1935) sirvi de base para las casas que Bonet, Peluffo y Vivanco proyectaron y construyeron entre 1941 y 1944 en Martnez. Con sus variaciones dimensionales y de escala las casas de Martnez constituyen un declarado intento de experimentacin de contrastes tipolgicos (entre el cubo alto central y los "vagones" laterales) y morfolgicos (entre las bvedas), en el que se descarta una estructura modular rgida. Espacialmente y en planta la obra es sensible a las cualidades y condiciones del lugar, reaccionando a la presencia de la vegetacin y a la no ortogonalidad del permetro. 5) El silln BKF. El BKF constituye un doble fenmeno, esttico y productivo, y es en este sentido una cabal expresin de las componentes de Austral. Diseado por Bonet, Kurchan y Ferrari se trata de un fenmeno esttico, de una verdadera trovatta por varios motivos. Es sabido que la forma general dada por las cuatro cruces entrelazadas de la estructura tuvo como modelo a una verdadera pieza "objetiva", el silln Tripolina -un diseo de origen ingls empleado por las tropas italianas y exhibido en el Museo de Bellas Artes en 1939- que era de madera y plegable. Pero en una sntesis verdaderamente genial Bonet, Kurchan y Ferrari produjeron varios saltos sobre su modelo: el ms importante es haber pasado de una estructura transformable a una estructura esttica, lo que constituye una "estetizacin" de ese
modelo. El pasar de la madera al hierro tiene varias consecuencias: la primera que los ngulos deben resolverse en curvas dando continuidad y "organicidad" a la forma; la segunda es que de este modo todo el silln se transforma en una suerte de pequeo monumento a las posibilidades de la traccin, la fuerza moderna por excelencia; la tercera es que la barra de hierro -y no el cao hueco- es un sencillisimo material de construccin universalmente utilizado y accesible y fcilmente trabajable. Como en Suipacha y Paraguay, con su empleo de hierro y cuero, el silln se presentaba adems compuesto mediante elementos de mundos opuestos: la industria y la artesana. Pero lo que lo coloc en el centro de los debates y el inters internacional fue su cualidad de objeto sin frente, ni espalda, ni lados, una totalidad de materia y forma que se desarrollaba en el espacio, la gran cualidad auspiciada por la crtica modernista. Conclusiones. Para ponderar el rol ocupado por "Austral" en la Historia de la Arquitectura Argentina del siglo XX es necesario separar el juicio sobre sus intenciones declaradas, de la apreciacin del efecto de sus acciones. Es evidente que analizado en relacin a sus propsitos, el grupo que activ entre 1938 y 1941 fracas ampliamente. Y no poda ser de otro modo si se tiene en cuenta que por la edad de los participantes (un promedio de 24 aos) y por la delirante ambicin y desmesura de sus metas, "Austral" fue casi una estudiantina. Sin embargo, los jvenes de "Austral" constituyeron el primer grupo "radicalizado" en la historia de la arquitectura argentina, la primera manifestacin de una voluntad de repudio y ruptura con las estructuras existentes, algo que ninguno de los modernistas locales se haba jams propuesto. Y esa radicalidad, ese precario vanguardismo, no puede dejar de asociarse con el agotamiento del modelo conservador
instalado en 1930, y con las distintas vas que condujeron a la reorganizacin revolucionaria de las nuevas fuerzas sociales que, crecidas a la zaga de la industrializacin sustitutiva, estallaran en 1943. No porque todos compartieran un color poltico. Por el contrario, combinaban el nacionalismo popular que acercara a Vivanco y Caminos a la intervencin en Tucumn despus del golpe, con el reformismo radical de Coire, el izquierdismo de Kurchan y Le Pera, las simpatas republicanas en la versin burguesa y catalana que una a Bonet con el poeta Rafael Alberti y el siclogo Garma, y el "modernismo reaccionario" que compartan Ferrari y el forjista Guillermo Borda. Y sus expectativas especficamente arquitectnicas adquiran tambin tonos diversos: en un extremo Ferrari y Kurchan parecen haber tenido siempre una vocacin metropolitana que no se compona en su opuesto con el inters de Vivanco y Caminos en los temas rurales. Todos criticaban la repeticin profesionalista de frmulas a que se haba ido reduciendo el modernismo local, y el academicismo vaco de los viejos tradicionalistas, y deseaban reconstruir una dimensin cultural, crtica y en cierto modo utpica de la disciplina arquitectnica. Compartan la sensacin de encontrarse ante una profunda escisin entre Arte y Vida, Arquitectura y Sociedad; pero mientras unos daban prioridad a la Tcnica como medio para acercar ambos polos, otros pensaban que haba que someter y fusionar el Arte -y la Arquitectura- a esa Vida, a esa Sociedad. As, Vivanco, Caminos y Le Pera abandonaron la Capital y se unieron a Sacriste para buscar sus verdades en los pobres pueblos de los valles del noroeste, mientras que Jorge Ferrari instal al BKF en el Museo de Arte Moderna de Nueva York y acord su produccin masiva con Knoll Internacional, llegando a vender 3.000.000 de unidades en todo el planeta; y Catalano y Caminos se radicaron definitivamente en los Estados Unidos.
Estos contrastes se expresaron con mayor plenitud en las distintas posiciones recogidas en otro emprendimiento de breve duracin, los tres nmeros de la revista Tecn (v.) dirigida por Simn Ungar y Conrado Sondereguer (v.), publicados entre 1942 y 1944. De todos modos, pese a su inmadurez y a su efmera existencia, "Austral" tuvo un extraordinario efecto en la historia de la arquitectura argentina porque reinstal a la disciplina como hecho cultural y no meramente profesional. Y esto ocurri por dos razones principales. En primer lugar porque logr demostrar que era posible articular en forma concreta los principios que orientaban a la arquitectura y a la ciudad moderna. Aunque no acreditaban una profesionalizacin como tales, Ferrari, Kurchan, Bonet, Vivanco, se legitimaron como "urbanistas" abriendo un espacio terico inesperado entre las corrientes tradicionales que ya operaban en el pas. Y si en un polo las acciones del grupo reengancharon a la arquitectura moderna con la ciudad, como lo demuestran los planes para Buenos Aires y Mendoza, en el otro recuperaron como dijimos esa dimensin puramente esttica de la disciplina a la que el modernismo argentino haba renunciado. En adelante la forma ya no volvera a ser simplemente un producto ingenieril, una consecuencia directa de la funcin o de los materiales. Austral demostr que la forma moderna era consecuencia de una toma de posicin frente a la cultura, las tradiciones y la utopas de una sociedad. No importa que esa forma se tradujera en los "ranchitos" de Vivanco, en la majestuosa jaula del eucalipto de Virrey del Pino, o en las curvas surrealistas del BKF; en todos los casos estaba determinada por elecciones que trascendan la solucin pragmtica y obligaban a una toma de posicin global. Como en el caso de la ciudad, "Austral" comprob que el modernismo poda encarar con unidad de criterios las determinaciones pragmticas y las
exploraciones plsticas, y de esta manera quebr el proceso de recuperacin reaccionaria que a fines de la dcada del treinta haba ido conduciendo a los primeros modernistas -como Prebisch y Vilar, y tras de ellos a buena parte de la disciplina- a una nostlgica composicin de funcionalismo y regresiones folkloristas y clasicistas. P.L.
AVENIDAS La Avenida es un elemento constitutivo de la trama urbana, reinterpretado a la luz de las diversas concepciones urbansticas en cada escenario histrico. El diccionario de la Real Academia, define avenida como a) camino que conduce a un pueblo o paraje determinado, b) va ancha con arboles a los lados o c) calle ancha. La primera de estas acepciones evoca el concepto de avenida como va circulatoria; la segunda, identifica la avenida con el boulevard en tanto la tercera, de carcter amplio, ubica la Avenida en el contexto de la red vial. Si bien Avenida y boulevard son trminos sinnimos para la bibliografa, sus orgenes son diferentes. El Boulevard, derivado de la palabra alemana BOLLWERK, que significa baluarte, alude a los paseos arbolados que se implantaban sobre la traza de las antiguas murallas de las ciudades medievales europeas, a partir del siglo XVI. La idea de boulevard, como espacio de recreacin y esparcimiento se modifica substancialmente durante el siglo XIX. Los conceptos modernos de Avenida y de Boulevard, se constituyen durante el siglo pasado, en el contexto de las operaciones de transformacin urbana a gran escala.
Las realizaciones hausmanianas sern modelos de referencia para los proyectos en ciudades capitales, as como las avenidas paseos, avenidassubterraneas, autopistas, etc., son las soluciones desarrolladas en el siglo XX, para resolver problemas metropolitanos. 1. La calle ancha aparece, con leves variaciones, en los tratados de Alberti (Libro IV, Cap. V), Palladio (Libro III, Cap. I,II y XVI), en los trazados ideales de Filarete, Di Giorgio Martini, etc. Es pensada como elemento geomtrico, espacio de circulacin y de trnsito militar. Su emergencia se relaciona con la velocidad de los vehculos de ruedas que se perfeccionan en el siglo XVI y con las necesidades de los ejrcitos (Mumford) a partir de los esquemas mentales de arquitectos e ingenieros militares. Se recomendaba disearlas rectas y anchas - para permitir el desplazamiento organizado de vehculos y efectivos del ejrcitoy otorgarle dimensiones adecuadas en funcin de los vientos dominantes. Sin embargo, Alberti sugera optar por formas sinuosas para asegurar la defensa tanto en las ciudades coloniales como en el trazado de las vas secundarias. A diferencia de las calles secundarias, las calles anchas se conciben como eje de comunicaciones interno y externo. Dentro de las murallas (la idea de delimitacin urbana ya estaba planteada en Vitruvio, Libro VI, Cap. I), las viae militares deben conectar las puertas a plazas y eventualmente a edificios significativos. Externamente, deben comunicar la ciudad con la provincia o con otras ciudades. En las intervenciones del 1500, la avenida ser un elemento articulador entre la calle y el monumento terminal. Permite trazar ejes de simetra en las composiciones y conexiones orgnicas entre partes de la ciudad. 2. La avenida como tal, segn Mumford, es una creacin barroca, que funcionalmente facilitaba el movimiento de
trnsito y transporte, al mismo tiempo que serva como expresin del sentido de vida predominante. Estas ideas son esbozadas embrionariamente en las vas triunfales con que Sixto V reorganiza los espacios procesionales en Roma. A menudo se la interpreta en tanto expresin metafrica de jerarquas propias del orden cortesano y del dinamismo de una primera modernidad. "El movimiento en lnea recta a lo largo de una avenida era no slo una economa sino tambin un placer especial: introdujo en la ciudad el estmulo y el jbilo del movimiento veloz " (Mumford). El sentimiento del cual derivaba la organizacin urbana barroca, centraba su atencin en las relaciones entre los palacios residenciales y la articulacin del espacio de las plazas de las grandes ciudades. (Giedion) En Pars, a partir del tramo St. Denis-La Bastille, comienzan a sustituirse las antiguas murallas por paseos que manifiestan gradualmente las nuevas formas urbanas de sociabilidad. El boulevard evoluciona a partir de la calle barroca. El concepto barroco era aquel de las largas vas flanqueadas por hileras de rboles, pero sin casas. En el ochocientos este concepto fue continuado y modificado, reaparece en la forma de calles interminables, con casas uniformes a ambos lados. Avenidas y Boulevards se incluyen tanto en las remodelaciones de ciudades existentes como en los trazados ex-novo. El Plan Patt (1765), o la articulacin vial de la Plaza de la Concorde, en la Capital francesa, apenas insinan las innumerables intervenciones de prestigio que intentan _abrir_ el tejido de las ciudades. Las ciudades reales de Versailles (1668), San Petersburgo (1712), seoriales como el coto de caza de Karlsruhe (1715), Manheim (1758), sern organizadas a partir de trazados de avenidas radiales. Tambin
estn presentes como organizadoras del espacio en el Plan de Lisboa (1758) -con avenidas de 20 metros de ancho-, Washington (1790), con avenidas de 50 m. de ancho, etc. A fines del S. XVIII a las preocupaciones por la circulacin y la esttica -en que se incluyen aportes de la jardinera- se suman los criterios higienistas que impulsaban, entre otras medidas, el ensanche de la viaria urbana. El Plan de los Artistas conjuntamente con las propuestas de equipamiento posteriores a la Revolucin, estipulaba cinco categoras (dimensiones) de calles urbanas. A principios del siglo XIX, las avenidas son tambin utilizadas como elementos organizativos de la extensiones en cuadricula de las ciudades (Nueva York, Chicago, Port'Said, etc.). 3. Las Avenidas y los boulevards de mediados del siglo XIX son conceptualmente distintos a la avenida barroca como solucin para el espacio pblico y manifiestan las nuevas bases econmicas, sociales y estticas. Su realizacin requiere de operaciones financieras y administrativas modernas. La expropiacin, la gestin especializada, la participacin de capitales privados y emprstitos pblicos a gran escala, son las condiciones de produccin que caracterizan los sistemas viarios de Haussmann (Panerai). El tema de la circulacin de personas y mercaderas as como la extensin urbana modifican su escala. Las avenidas y boulevards intentan resolver la circulacin del transito urbano e interurbano introduciendo vas rpidas en el centro de las ciudades. En ocasiones entran en contradiccin con las actividades recreativas y comerciales previstas. El caos en movimiento se constituye en uno de los referentes de las nuevas situaciones(Berman). La Avenida barroca, como espacio pblico, marca la diferencia entre grupos sociales
que con anterioridad coexistan en la calle medieval (Mumford). Contrariamente, en la interpretacin de Marshall Berman, el boulevard y la avenida del s. XIX muestran las contradicciones y yuxtaposiciones sociales propias de la modernidad. Morfolgicamente, los sistemas hausmanianos (Giedion, Choay), que abren espacios y eliminan barrios congestionados, se superponen abruptamente a la ciudad existente (Rouleau) configurando manzanas triangulares, tipos edilicios, resoluciones formales, etc., que se constituyen en modelos urbansticos (Panerai). Con el desarrollo de las infraestructuras y el transporte publico, va cambiando el status de la calle -que utilizan simultneamente la administracin comunal, las empresas de infraestructura, los vecinos, etc-. Un espacio pblico pero tambin tcnico, que requiere la ampliacin de las restricciones a la propiedad (v. Reglamentos ). Las Avenidas y Boulevards en el contexto de las redes viarias sern objeto de estudio para numerosas disciplinas. 4. El diseo de calles y avenidas , ya examinados por la Ingeniera militar, la esttica paisajstica y arquitectnica, los criterios de salubridad de los higienistas, etc.; ocuparn un lugar preeminente en los Tratados de Urbanismo. En la inflexin del siglo, Eugene Henard intenta constituir sistemas racionales para la viaria y el trnsito proponiendo las encrucijadas redondas (carrefours de giration), las avenidas a redans , las avenidas subterrneas, etc., que sern retomadas posteriormente por los tcnicos y los arquitectos del movimiento moderno. La avenida paseo es en sus orgenes un parque atenuado por una carretera que lo atraviesa (Giedion) sin cruces directos, que permite el uso de los espacios verdes sin ser obstaculizado por la circulacin. Utilizada por el Park Mouvement de Olmstead en Estados Unidos, se articula a
los sistemas de parques franceses diseados por el Ing. Alphand en Pars, durante la gestin de Haussmann y constituyen un elemento de diseo urbanstico que se difunde en las primeras dcadas del siglo. Impulsadas por J. Ch. Forestier, intentan sustituir los conjuntos monumentales urbanos por una red jerrquica de espacios verdes que organizan la ciudad. (v. Parques). El parkway prefigura la separacin de vas entre peatones, trnsito lento y rpido de automviles que resuelven las autopistas en el siglo XX. Avenidas en Buenos Aires. En Buenos Aires, el tema de las avenidas tambin es un elemento clave en los procesos de modernizacin de fin de siglo. Se juegan por detrs de su realizacin numerosos factores. Por un lado, el cambio de la imagen urbana -la negacin de la cuadricula tradicional, los modelos de las ciudades capitales, la bsqueda de espacios perspectvicos para los monumentales edificios, etc. Por el otro, la refuncionalizacin del centro urbano, la necesidad de facilitar la circulacin aumentando el valor del suelo (las avenidas permiten una mayor altura edilicia), etc. Para examinar las Avenidas, se pueden diferenciar en Buenos Aires tres tipos de operaciones. a) los ensanches de calles existentes o los trazados de avenidas sobre antiguos caminos rurales. b) los planes urbansticos generales o parciales, que en las primeras versiones intentan reestructurar la trama viaria global. c) las operaciones monumentales que producen la ruptura de la cuadricula. a) Ensanches. Las operaciones de delineacin y ensanche requirieron de una legislacin de restricciones a la propiedad privada por utilidad publica (expropiaciones). De todos modos, aperturas, alineamientos, ensanches de viaria comunes entre fines del S. XIX y mediados del XX, se resolvan entre los
Departamentos Tcnicos y el Concejo Deliberante, trazndose sobre la impronta de antiguas vas de circulacin loteos especulativos. b) Propuestas y planes. De las reformas emprendidas por Rivadavia (v.) en 1820, con la intencin de regularizar la ciudad y ordenar los suburbios, surge el primer proyecto de avenidas porteas que prefigura posteriores realizaciones. La propuesta consista en una avenida de circunvalacin (Av. Callao) de donde partan avenidas perpendiculares cada 4 cuadras (que siguen aproximadamente el trazado de las actuales avenidas Corrientes, Crdoba, Independencia, San Juan, etc.). El sistema no contemplaba el ensanche en el sector cntrico. En 1828, Santiago Bevans, tributario de las doctrinas de los Ingenieros de Puentes y Caminos, realiza un plano de ciudad con avenidas ortogonales y diagonales, articuladas por plazas de distinta jerarqua (v. Diagonales). Cuarenta aos despus, Marcelino Lagos (v.), miembro de la primer municipalidad, confecciona tambin un proyecto de ordenamiento global de la ciudad, en que una avenida perifrica se combina una red de avenidas diagonales y ortogonales. En 1875, parte de estas ideas son retomadas en una propuesta parcial de Felipe Senillosa.(v. Diagonales). Un ao despus del comienzo de los trabajos de apertura de la Av. de Mayo, en 1887, se conoce el proyecto del intendente Crespo y en 1895 es presentado un plan completo de avenidas para Buenos Aires (v. Morales), ambos elaborados por las autoridades municipales, donde estn presentes las preocupaciones por abrazar la expansin urbana. A partir de ese momento, y alentados por los grandes proyectos del Centenario, se suceden una serie de proyectos caracterizados por el predominio de avenidas (Prez 1905, Chanourdie 1906,
Jaeschke 1906, Desplats, 1906) ( v. Jaeschke y Luro ). En esta primera dcada se suscita la intensa controversia entre Avenidas y Diagonales en el Municipio y el Congreso Nacional. Este debate que desemboca en la promulgacin de las leyes 8854 y 8855 (1912), por las cuales se aprueba la construccin de las diagonales y la Av. 9 de Julio. Gran parte de estas propuestas se plasman en el Plan Bouvard de 1910 (v. Bouvard). El criterio "monumentalista" de Bouvard, de impronta hausmaniana, se cuestionar desde el Pintoresquismo de Sitte por De la Serna y Jaeschke (1912, 1917) (v. Jaeschke) siendo reformulado en las Avenidas- Paseo que plantea Forestier para el Plan de la Comisin de Esttica Edilicia de 1925. Estos "verdaderos paseos sombreados, salpicados de jardines" eran criterios de Forestier. A estas se suman a la red de avenidas nuevas y ensanches proyectados por la Comisin. Durante la dcada del 30, adems de los proyectos alternativos de la Av. Norte-Sur, (v. Della Paolera), se proponen trazados en conexin con futuros centros cvicos para la Av. Vertz (hoy Libertador), redes de Avenidas Subterrneas (Palazzo, 1933), la Avenida de circunvalacin, etc. El plan de Kurchan y Ferrari-Hardoy (1938), tributario de los principios de Le Corbusier, organiza su red de supermanzanas a partir de dos ejes de circulacin rpida (autopistas) sobre las trazas de las avenidas 9 de Julio y Rivadavia (v. Le Corbusier). Este esquema prefigurar el Plan de Autopistas (1978), que con anterioridad se propusiera en el contexto del Plan OPR (1958) y Buenos Aires 2000 (1968). C. Las rupturas de la cuadrcula. En 1898 se inaugura la Avenida de Mayo, proyectada por Juan A. Buschiazzo durante la Intendencia de Torcuato de Alvear. Es
una arteria de 30 metros abierta como eje monumental entre la Plaza de Mayo y la del Congreso, que implica la formacin de manzanas rectangulares. (v. Buschiazzo). Las expropiaciones se realizaron con inmensos beneficios para los propietarios; sin embargo se presentaron innumerables juicios, que cuestionaron la legitimidad de las restricciones a la propiedad. La apertura de las diagonales inicia una segunda etapa en las intervenciones de apertura de la cuadrcula fundacional. En la propuesta adoptada para la Av. 9 de Julio, se intenta lograr una va maestra para el trnsito regional eliminando los remanentes de apertura, que se permitieron en la Av. de Mayo, logrando una avenida de 100 metros de ancho. Las controversias que conllevan la apertura, adems de aquellas referentes al proyecto y al enorme gasto pblico, estn centradas en la falta de transparencia de las contrataciones directas. Las obras de la Avenida se detienen en 1940, se retoman en la dcada del sesenta articulndose con posterioridad al plan de autopistas. La Avenida General Paz, proyecto de la Direccin Nacional de Vialidad de 1938, se inspira en el parkway americano y en su diseo participan el Ing. Palazzo, el Arq. Vautier (v.), Carlos Thays (h) (v.). Los antecedentes de la Avenida de circunvalacin pueden ubicarse en los proyectos del siglo XIX y en los planes antes mencionados. Entre 1950 y 1980 se desarrolla una serie de autopistas regionales que intentan establecer vinculaciones con el pas pero sobre todo con el Gran Buenos Aires, sector de gran crecimiento en ese perodo. (Panamericana, Acceso Norte, etc.). En su realizacin, se privilegian las comunicaciones del sector Norte en detrimento de las orientaciones Sur y Oeste, situacin que tendr consecuencias en las modalidades que adquiere el desarrollo suburbano de la Capital.
La Red de autopistas urbanas , se disea en el gabinete de Ingenieros del Ministerio de Defensa, con el apoyo tcnico de asesores extranjeros, durante la Intendencia del brigadier Cacciatore. Su objetivo fue optimizar las comunicaciones intraurbanas y los accesos hacia la Capital desde el rea metropolitana. Las crticas a este Plan se centraron en el proyecto y en las modalidades adoptadas en su materializacin. Por un lado, se cuestion el perjuicio material y social ocasionado al tejido urbano consolidado. Por el otro se juzgaron las expropiaciones onerosas, la gestin privatizada con altos costos para la Municipalidad, la falta de transparencia en la gestin realizada por los gobiernos militares, etc. La modalidad de construccin de las autopistas, por concesiones a empresas privadas, anticipa el fenmeno de privatizacin de obras, mantenimiento y gestin de las infraestructuras urbanas que ser caracterstico de la ltima dcada de este siglo. Bibliografa: L., Benvolo, Historia de la Ciudad , Marshall Berman, : Todo lo slido se desvanece en el aire. La experiencia de la modernidad. Ed. Siglo XXI, Espaa, 1988. S. Giedion, Espacio, Tiempo y Arquitectura , Ed. Dossat, Madrid, 1978. J. L. Harouel, Histoire del Urbanisme , PUF, 1981. Eugene Henard, Etudes sur la transformation de Pars. Ed. L. Equerre, Pars, 1982 (1ra. Ed. 1903-1909). P. Lavedan, Histoire de l'Urbanisme. Ed. Picard, 1952. Lewis Mumford, : La ciudad en la historia , Ed. Infinito. Buenos Aires, 1979 (1ra. ed.1961). Alicia Novick , : Tcnicos locales y extranjeros en la gnesis del urbanismo argentino. En :Area, Revista de Investigaciones, FADU-UBA, EPDLLaussane, 1992. A. Novick. y R. Piccioni, Della Paolera o la Amnesia del Urbanismo Argentino. 1990. Ph. Panerai, et al; De l'lot a la barre, Ed. Dunod, Pars, 1977. B. Rouleau, Le trac des rues de Pars . Formation, Typologie, Fonctions. Ed. du CNRS, Pars, 1975. O. Surez, Planes y
Cdigos para Buenos Aires. Ed. Previas. Buenos Aires, 1987. A. N./R. E. P AYERZA, Hctor (n. Buenos Aires, 1893; m. Buenos Aires, 1949). Arquitecto. Exponente del ltimo perodo de la cultura acadmica local. A partir de la dcada del '20 realiz algunos de los ejemplos ms significativos de esta modalidad estilstica. Graduado en 1916 en Buenos Aires, perfeccion luego sus estudios en Francia y a su regreso al pas se le encarg la construccin de importantes edificios de la capital y de la provincia de Buenos Aires, entre los cuales se destaca el Concejo Deliberante (1927 - 1931). Tambin proyect para comitentes privados una serie de residencias en las calles Callao, Alvear, Santa Fe 1070, Charcas 829/43. En su ltimo perodo de trabajo produjo algunos obras de carcter moderno como el pabelln Atucha de la Casa de Expsitos en Montes de Oca 98 (1938), y se interes por los problemas de la vivienda masiva. Como resultado de sus investigaciones al respecto, public una serie de estudios tericos sobre viviendas econmicas y sistemas constructivos prefabricados, entre los que cabe citar: "Casas industriales en concreto", "Nuevo sistema de casas econmicas en cemento armado hechas en serie" y "Ciudades jardn en Alemania, Inglaterra y EEUU". Su obra ms importante es sin duda alguna el edificio del Concejo Deliberante. Construido en un estilo Luis XIV rgidamente acadmico, constituye un claro ejemplo de los recursos y las disponibilidades del ltimo perodo de la enseanza Beaux Arts. La planta, que debe estructurar un programa complejo, es el resultado de una cuidada resolucin de las diversas direcciones de la trama urbana que delimita el terreno. La serie de vestbulos y circulaciones, incluyendo la Sala del Concejo, se configura como un conjunto de rtulas que permiten absorber los giros que impone la direccin diagonal del lote, sin comprometer la geometra regular de los espacios principales. La cuidada ornamentacin de la fachada, que adopta un orden gigante frente al significativo entorno que rodea la Plaza de Mayo, es una constante que se reitera en ejemplos menores. En ese sentido, la atenta definicin de las superficies externas de la casa de Charcas 829/43 resulta un ejemplo emblemtico. Esta preocupacin por una detallada resolucin formal supera el compromiso estilstico y se proyecta en una obra racionalista como el pabelln de la Casa de Nios Expsitos, cuya fachada de fuerte axialidad y rgida distribucin compositiva de las aberturas denota
todava la continuidad de una cuidada forma de proyectar que es propia de la tradicin acadmica. V. O. AYERZA, Rafael (n. s/d, 1891; m. s/d, 1953) Argentino, ingeniero. Graduado en Buenos Aires, trabaj en la Comisin de Unificacin de Materiales. Dirigi los trabajos de la Catedral de La Plata entre 1922 y 1935. [Tomado de: F. Ortiz, R. Gutirrez, A. de Paula, G. Viuales y otros, La arquitectura del Liberalismo en la Argentina, Buenos Aires, 1968]
edificiosytemplosalestilomoderno,delam s bella arquitectura, con preciosas portadas, cornisasyantepechos. Setrataobviamentede arquitectura de inspiracin neoclsica cuyo testimonio se perdi totalmente luego del terremotoquedestruylaciudaden1861. Bibliografa: Furlong, Guillermo : Arquitectos Argentinos durante la dominacin hispnica , BuenosAires,1946. AZARA,Flixde([Link],Catalunia 1746; m. Barbuales 1811). Espaol, [Link] por su tarea como naturalista, no son menos meritorios sus estudios histricos, econmicos y polticos, ni su labor como organizador del espacio territorial; labor sta ltima que puede apreciarse en trabajos como el reconocimiento de la frontera interior de Buenos Aires y su propuestaparareubicaralaspoblaciones limtrofes. Estudi en la Universidad de Huesca y en la Academia Militar de Barcelona, e ingres al RealCuerpodeIngenieros(v.)comoalfrezen 1767. En 1780 integraba la dotaci n de San Sebastin como teniente coronel, cuando se lo incorpor a la Comisin Demarcadora de los lmitesdelascoloniasespa olasyportuguesas, creada en aplicacin al tratado de San Idelfonso,conelcargodeCapitndeFragata. Lassucesivasdilacionesdelanuncacumplida tareadelacomisinloindujeronautilizarsu tiempo libre en exploraciones por diversos lugaresdelRodelaPlata,enlasquereuniun importante caudal de informaci n cientfica sobre la historia natural de la regin. Estas observacionessirvierondebaseaunaseriede trabajosentrelosquesepuedencitar :Viajesa laAmricaMeridional,publicadoporprimera vez en Pars en 1809; y varias obras sobre la fauna delParaguayyelRodelaPlata;yla muyimportanteMemoriasobreelestadorural delRodelaPlataen1801. Estaltimaobraesundiagnsticosobrelavida
AYERZA, Rafael (n. s/d, 1855; m. s/d, 1948) Argentino; Ingeniero. Homnimo del anterior, realiz una importante cantidad de edificios religiosos. Estudi en la Escuela de Puentes y Caminos de Madrid, en el Instituto de Turn y en la Ecole des Ponts et Cha usses de Pars. Fue tcnico del Ferrocarril Oeste y Director de Ferrocarriles de la Nacin. Realiz gran cantidad de obras entre las que se destacan el Convento e Iglesia del Buen Pastor, la Iglesia de la Visitacin, la Iglesia del Sagrado Corazn, el Colegio de los Padres Bayonenses, la Iglesia y Convento de las Salesas, la Cripta e Iglesia de San Miguel, la reedificacin de la Iglesia de San Juan Bautista y del Convento de las Clarisas, el Noviciado del Sagrado Corazn en Castelar, la residencia de la familia Pereyra en Florida 888 y la quinta de los Ayerza en Morn.
[Tomado de: F. Ortiz, R. Gutirrez, A. de Paula, G. Viuales y otros, La arquitectura del Liberalismo en la Argentina , Buenos Aires, 1968]
AYROLDI, Cayetano (n. Como s/d) Italiano, arquitecto y AYROLDI Santiago ([Link],1762;m.s/d),suizo,arquitecto. Actuaron en Mendoza a fines del siglo XVIIIyprincipiosdelXIX. En un comentario aparecido en El Telgrafo Mercantil ,el31deenerode1802,enrelaci na Mendoza se afirma que dicha ciudad tena buena edificacin por ejercer en ella cuatro profesionales, entre los cuales se cuentan los Ayroldi...bajocuyadireccinsehanconstruido y se continan formando de nuevo, otros
ruralenlareginylaspropuestasposiblesde reorganizacin de la misma desde el pensamientodelaIlustracinibrica,campoen [Link] basa en la reparticin de tierras en forma gratuitaentrelospobladoresdelacampa a;la formacindecapillasrurales,msquepueblos, comomodosdeagruparaloscampesinos;yla traslacin de la poblacin urbana ociosa para afectarla a la produccin rural. Otra de sus importantes tareas fue el estudi de la geografa e historia del Litoral y la Banda Oriental,dondefund SanGabrieldeBatov y delinesutraza. En1801regres aEspaa,ascendidoacapitn denavo;declin elofrecimientodeserVirrey deMjicoyfueaPars,afindecontinuarsus investigaciones;regres finalmenteasupueblo natal,dondefalleci. Bibliografa: Alberto De Paula: El Real Cuerpo de Ingenieros Militares y la cultura artstica en el sur de Amrica, Crtica 1995, IAA n 56. Jos Carlos Chiaramonte, Pensamiento de la Ilustracin. Economa y Sociedad Iberoamericanas en el siglo XVIII , Caracas,1979. F.A.
La revalorización del Art Déco en las décadas de 1960 y 1970 fomentó un renovado interés y numerosos estudios críticos sobre este estilo en América Latina. Esta revalorización se inició con la exposición "Les Années 25" en 1966 y se extendió con la influencia de publicaciones destacadas como las de Bevis Hillier y Giulia Veronesi, que llenaron un vacío historiográfico previo . En América Latina, esta revisión permitió a investigadores como Jorge Ramos y Carlos González Lobo reconocer y estudiar las adaptaciones locales del Art Déco en países como México, Argentina, y Cuba, documentando tanto su impacto arquitectónico como su contexto cultural ; en Argentina, por ejemplo, las investigaciones realizadas por autores como Alejandro Virasoro y aquellos publicados en el Instituto de Arte Americano contribuyeron a entender el llamado "Estilo Gomina" y su relación con las tendencias modernas . Además, este período también resaltó la sinergia entre el Art Déco internacional y las tradiciones arquitectónicas locales, como se refleja en algunas obras urbanas y en la arquitectura de pequeños comercios y viviendas populares en Argentina . Estas iniciativas académicas y editoriales resultaron en una apreciación más profunda y diversa del Art Déco, vista como una expresión de modernidad urbana y cultural .
La decisión de integrar la Dirección de Parques Nacionales dentro de diferentes ministerios argentinos entre 1934 y 1955 reflejó cambios en las prioridades gubernamentales en cuanto a la gestión de áreas protegidas. Inicialmente, en 1934, la Dirección se creó bajo el Ministerio de Agricultura con un enfoque en la conservación, la investigación y el turismo controlado, contando con un grado de autarquía que le permitía manejar su propio presupuesto y tomar decisiones sobre la gestión de tierras . Sin embargo, durante el gobierno de Perón, en 1945, la Dirección fue incorporada al Ministerio de Obras Públicas, reflejando una prioridad creciente por el desarrollo de infraestructura turística en los parques . En 1951, el mandato de la Dirección vuelve al Ministerio de Agricultura y Ganadería, pero separando sus funciones turísticas, que pasaron al Ministerio de Transportes . Estos cambios muestran la dificultad de equilibrar la conservación con el desarrollo turístico y las presiones económicas, evidenciado por la fluctuación en la autonomía de la Dirección y su sujeción a los planes económicos quinquenales . La restauración de la carta orgánica de 1934 en 1955 sugiere un intento de regresar a un enfoque más conservador y menos intervencionista en la gestión de los parques nacionales .
El estilo Art Déco, originado en Francia durante los años 20, evolucionó y se adaptó en América Latina, influenciando diversas áreas desde la arquitectura hasta el diseño de interiores. En la región, el Art Déco se combinó con estilos locales y necesidades pragmáticas, adquiriendo una identidad única. Estudios como los de Jorge Alberto Manrique y Israel Katzman destacan su papel transicional y la fusión con estilos regionales como el Neocolonial. En México, por ejemplo, a pesar de la competencia con el funcionalismo, ocupó un lugar significativo en la ciudad de México .
La Ley n° 22.351 de 1981 en Argentina introdujo los conceptos de "área representativa" y "manejo", los cuales tuvieron un notable impacto en la gestión de áreas protegidas. El concepto de "área representativa" se refiere a la selección y protección de zonas que ejemplifican uno o varios ecosistemas, siguiendo recomendaciones de la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza. Esto permitió una base científica para la creación de áreas protegidas . Por otro lado, el "manejo" implica actividades diseñadas para mantener condiciones específicas en poblaciones animales y vegetales, de acuerdo con planes de conservación preestablecidos, lo cual ya se practicaba desde la década de 1970 . Estos conceptos promovieron un enfoque más sistemático y ecológico en las políticas de conservación, desplazando gradualmente enfoques anteriores más relacionados con el desarrollo económico y el turismo . Además, la ley fortaleció la autarquía del organismo responsable de estas áreas y restringió la venta de tierras de dominio estatal, cambiando el enfoque hacia la conservación a largo plazo . En conjunto, las reformas introducidas por esta ley orientaron las actividades de gestión hacia la protección de la biodiversidad y aseguraron la perpetuidad de las áreas protegidas como refugios para diversas formas de vida .
Las leyes de creación de parques nacionales en Argentina influyeron significativamente en la organización territorial al promover tanto el desarrollo económico como la conservación ambiental. La Ley de Fomento de los Territorios Nacionales de 1909, que autorizaba la construcción de ferrocarriles hacia puntos limítrofes, estuvo íntimamente relacionada con la creación de parques nacionales, lo que fomentó no solo el turismo, sino también la integración territorial y el dominio efectivo del país sobre regiones escasamente pobladas . Con la sanción de la ley 12103 en 1934, se estableció la Dirección de Parques Nacionales con autonomía administrativa, vinculada al Ministerio de Agricultura, destinando tierras para la conservación y desarrollo de infraestructura turística, como carreteras y puentes, así como para la promoción de la investigación y el turismo . Este enfoque combinó la conservación ambiental con la promoción del desarrollo económico local, siendo emblemáticos parques como Nahuel Huapí e Iguazú . Durante el peronismo, la intervención del Estado se intensificó, integrando la administración de Parques Nacionales y Turismo al Ministerio de Obras Públicas en 1945, lo que reflejó la importancia del desarrollo turístico en el proyecto nacional . La regulación de la construcción pública y privada dentro de los parques nacionales implicaba una intervención estatal directa en la planificación urbana y el uso del suelo, limitando ciertas actividades económicas para proteger el paisaje natural y promover una identidad nacional homogénea . Este modelo fue reforzado con la ley de 1970, que estableció niveles de protección más estrictos para los parques, prohibiendo la explotación industrial y agrícola para conservar su "estado primitivo" .
El concepto de "manzana vertical" promovido por el grupo "Austral" representa una liberación del terreno urbano al proponer la implantación de edificios de gran altura rodeados por zonas verdes, transformando la configuración espacial tradicional de las ciudades. Esta idea invertía la relación entre masas edilicias y espacios vacíos, haciendo que estos últimos se convirtieran en dominantes. Inspirados en las técnicas modernas de construcción, los miembros de "Austral" visualizaron estos edificios como "placas" sobre el terreno, creando una nueva lógica espacial alejada del continuo edificado de la ciudad tradicional . La propuesta buscaba corregir el desequilibrio poblacional en Buenos Aires y armonizar la ciudad con sus regiones circundantes, reflejando también influencias del urbanismo de Le Corbusier y la necesidad de una integración equilibrada entre el entorno urbano y el rural . La "manzana vertical" influye así en la planificación urbana al replantear la organización de los espacios y fomentar el desarrollo de un orden territorial más armónico a nivel nacional .
El estudio ABEV, a partir de la década de los 80, adoptó un enfoque arquitectónico centrado en la revitalización de materiales y técnicas constructivas tradicionales, en respuesta a la crisis energética y el desarrollo del pensamiento ambientalista. Este enfoque buscó revalorizar los métodos tradicionales de construcción, como el uso del adobe, combinando las prácticas vernáculas con tecnologías alternativas en la región del NOA y más allá . En su práctica arquitectónica, ABEV priorizó la funcionalidad, la elección adecuada de materiales y los requerimientos del clima, lo que se tradujo en una arquitectura modular que facilitaba una configuración espacial de patios, ritmos y calidades del hábitat .