0% encontró este documento útil (0 votos)
1 vistas37 páginas

ACTIVIDADES FISCAL

El documento aborda el derecho fiscal en México, centrándose en los ingresos patrimoniales, precios y tarifas, ingresos crediticios, y tributarios del Estado, así como los principios y límites de la potestad tributaria. Se explica la relación jurídico-tributaria entre el Estado y los contribuyentes, incluyendo la obligación tributaria, el crédito tributario y los sujetos involucrados. Además, se discuten aspectos como la capacidad tributaria, el domicilio fiscal y la responsabilidad en la relación tributaria.

Cargado por

jhoanavera05
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
1 vistas37 páginas

ACTIVIDADES FISCAL

El documento aborda el derecho fiscal en México, centrándose en los ingresos patrimoniales, precios y tarifas, ingresos crediticios, y tributarios del Estado, así como los principios y límites de la potestad tributaria. Se explica la relación jurídico-tributaria entre el Estado y los contribuyentes, incluyendo la obligación tributaria, el crédito tributario y los sujetos involucrados. Además, se discuten aspectos como la capacidad tributaria, el domicilio fiscal y la responsabilidad en la relación tributaria.

Cargado por

jhoanavera05
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

DERECHO FISCAL I

TEMA 1. Ingresos patrimoniales del Estado


Los ingresos patrimoniales son aquellos que obtiene el Estado como propietario
de bienes y recursos. A diferencia de los ingresos tributarios —que se generan por
la imposición de tributos—, los patrimoniales provienen del uso, explotación o
enajenación de bienes públicos o derechos de propiedad del Estado. Se
consideran una parte de los ingresos no tributarios dentro del presupuesto público.
Dentro de los ingresos patrimoniales se encuentran:
 La explotación de tierras, aguas y recursos naturales propiedad del Estado
a través de concesiones o cesión de uso.
 El arrendamiento de bienes inmuebles y locales públicos a particulares.
 La enajenación de activos del Estado, como edificios, terrenos, vehículos o
mobiliario que ya no son necesarios para el servicio público.
 Los intereses y rendimientos financieros derivados de valores, créditos o
inversiones en los cuales el propio Estado tiene participación.
Este tipo de ingresos permite al Estado recuperar valor económico de sus bienes o
recibir ingresos por el uso de estos, sin recurrir directamente a impuestos. Aunque
no son tan cuantitativos como los ingresos tributarios, contribuyen a la financiación
de las funciones del Estado y su administración financiera.

2. Ingresos por concepto de precios y tarifas del Estado


Los ingresos por precios y tarifas son aquellos que percibe el Estado por la
prestación de servicios públicos o el uso de bienes y actividades reguladas. Estos
ingresos también forman parte de los ingresos no tributarios y se caracterizan
porque el pago está directamente relacionado con una contraprestación al usuario.
Ejemplos específicos incluyen:
 Derechos: pagos establecidos en ley por el uso o aprovechamiento de
bienes públicos o por la prestación de servicios específicos, como la
expedición de pasaportes o licencias.
 Productos: contraprestaciones que recibe el Estado en su función de
derecho privado, por ejemplo, en arrendamientos o explotación de bienes
que son de su propiedad.
 Tarifas por servicios públicos: cobros asociados al uso de servicios como
agua potable, alumbrado, recolección de basura, entre otros, establecidos
por ley o reglamento. (Generalmente regulados en las leyes de ingresos
estatales y municipales).
Estos ingresos buscan reflejar el costo del servicio prestado y, en muchos casos,
operar bajo criterios de eficiencia para cubrir gastos de operación más que
generar excedentes fiscales.
3. Ingresos crediticios del Estado
Los ingresos crediticios son aquellos que obtiene el Estado mediante
financiamientos o endeudamientos y que temporalmente aumentan sus recursos
disponibles para gasto. Estos ingresos, aunque registrados en el presupuesto, no
representan nueva riqueza, sino recursos que se deberán devolver con el tiempo,
por lo que generan pasivos futuros.
Entre las fuentes de ingresos crediticios destacan:
 Préstamos bancarios o créditos públicos contratados por la administración
pública.
 Emisión de deuda pública en forma de bonos o valores gubernamentales
que son adquiridos por inversionistas nacionales o extranjeros.
 Créditos obtenidos por organismos públicos descentralizados o empresas
del Estado que requieren financiamiento para proyectos de inversión.
Aunque en el corto plazo representan una forma de financiar gastos o inversiones,
los ingresos crediticios no constituyen recursos permanentes y su uso debe ser
evaluado cuidadosamente para evitar problemas de sostenibilidad fiscal.

4. Ingresos tributarios del Estado


Los ingresos tributarios son los recursos que recibe el Estado a través de tributos,
contribuciones establecidas por ley que deben pagar las personas físicas y
morales en función de situaciones previstas en normativa fiscal. Constituyen la
principal fuente de ingresos del presupuesto público, destinándose al
financiamiento de los gastos públicos y servicios esenciales.
Las principales contribuciones tributarias en México son:
 Impuestos: gravámenes que no dan derecho a una contraprestación
directa, como el Impuesto sobre la Renta (ISR) o el Impuesto al Valor
Agregado (IVA).
 Aportaciones de seguridad social: contribuciones para financiar sistemas de
seguridad social.
 Contribuciones de mejoras: cargas a quienes se benefician directamente de
obras públicas.
Los ingresos tributarios reflejan el ejercicio de la potestad tributaria del Estado,
pues implican el ejercicio del poder público para exigir aportaciones con base en la
ley.

5. Principios de los tributos del Estado


Los principios que rigen los tributos en México están enraizados en la Constitución
Política, particularmente en el artículo 31, fracción IV, que establece que todos
deben contribuir al gasto público de manera proporcional y equitativa conforme a
la ley.
Los principios más relevantes son:
 Legalidad: ningún tributo puede existir sin una ley que lo establezca y
regule.
 Proporcionalidad y equidad (capacidad contributiva): los contribuyentes
deben aportar en función de su capacidad económica real.
 Generalidad e igualdad: el sistema tributario debe aplicar a todos sin
discriminación, salvo las exenciones previstas por ley.
 Seguridad jurídica: las normas tributarias deben ser claras y previsibles
para los contribuyentes.
Estos principios tienen como finalidad garantizar que la imposición de tributos sea
justa, previsible y acorde con las garantías individuales establecidas en el marco
jurídico mexicano.

6. Clasificación y efectos tradicionales de los tributos del Estado


Desde la doctrina fiscal, los tributos se clasifican tradicionalmente según distintas
categorías:
 Impuestos: prestaciones coactivas sin contraprestación específica.
 Aportaciones de seguridad social: contribuciones que financian servicios de
seguridad social.
 Contribuciones de mejoras: se generan como contraparte de obras públicas
que benefician a personas específicas.
Los efectos tradicionales de los tributos son:
 Redistribución del ingreso mediante políticas tributarias progresivas.
 Financiamiento del gasto público para bienes y servicios públicos.
 Regulación económica mediante tasas y estímulos fiscales.
Estas clasificaciones y efectos permiten entender los tributos como instrumentos
no solo recaudatorios, sino también de política económica y social.

7. Tema 2 – La Potestad Tributaria


La potestad tributaria es la facultad que tiene el Estado, derivada de su soberanía,
para establecer, modificar y suprimir tributos, así como para exigir su pago y
administrar su cumplimiento. Esta potestad es intrínseca a la función financiera del
Estado y se ejerce principalmente a través del Poder Legislativo.
La potestad tributaria constituye la base del derecho fiscal, pues sin ella el Estado
no podría recaudar recursos para atender sus fines constitucionales y provisión de
bienes públicos.

8. Facultades tributarias del poder del Estado


Dentro de las facultades tributarias se encuentran:
 Crear y promulgar leyes fiscales que definan tributos y su estructura.
 Administrar y recaudar tributos a través de autoridades fiscales (por
ejemplo, el SAT, cajas estatales).
 Regular procedimientos de fiscalización, cumplimiento y sanciones cuando
los contribuyentes incumplen obligaciones establecidas en la ley.
Estas facultades permiten al Estado cumplir con su objetivo de obtener ingresos
para satisfacer necesidades públicas.

9. Límites de la potestad tributaria del Estado


La potestad tributaria del Estado no es ilimitada y está contenida por principios
constitucionales:
 Legalidad: obliga a que los tributos estén plenamente establecidos por la
ley.
 Proporcionalidad y equidad: evita cargas excesivas o discriminatorias a
contribuyentes.
 Irretroactividad: la ley fiscal no puede aplicarse antes de su entrada en vigor
para crear obligaciones.
Estos límites buscan garantizar la seguridad jurídica y la protección de derechos
de los gobernados frente al ejercicio del poder fiscal.

10. ¿Qué es el hecho punible en materia tributaria?


En materia tributaria, el concepto correcto es hecho imponible (o generador), que
se refiere al acto o situación previsto por la ley que da origen a la obligación
tributaria. Es decir, es la manifestación concreta de la capacidad contributiva que
hace nacer el deber de pagar un tributo.
Por ejemplo, la venta de bienes, la obtención de ingresos o la importación de
mercancías suelen ser hechos imponibles para diferentes impuestos.

11. Interpretación e integración de las leyes tributarias


La interpretación tributaria busca dar sentido a las normas fiscales, considerando
su texto, contexto legal y propósito. La integración de las leyes tributarias implica
reunir todos los elementos de una contribución —como sujeto, hecho imponible,
base, tasa y momento de pago— para su correcta aplicación.
La interpretación debe seguir principios hermenéuticos y respetar el marco
constitucional, para evitar cargas fiscales no previstas por la ley.

12. Vigencia de la potestad tributaria del Estado


La vigencia de la potestad tributaria del Estado se mantiene mientras existan leyes
fiscales que faculten al Estado para recaudar tributos. Esta potestad se ejerce
continuamente para cubrir las necesidades de gasto público y se extiende desde
la creación de la contribución hasta su administración y recaudación reguladas por la ley.
TEMA 2. La relación jurídico-tributaria
La relación jurídico-tributaria es el vínculo de derecho público que surge entre el
Estado, en su carácter de autoridad fiscal, y un particular, cuando se actualiza el
supuesto previsto en una ley fiscal. Esta relación tiene como fundamento el
principio de legalidad tributaria, conforme al cual solo mediante ley pueden
establecerse contribuciones. Se trata de una relación jurídica obligacional, pero
con características propias del derecho público, ya que una de las partes ejerce
potestad soberana. Nace cuando se realiza el hecho imponible previsto en la
norma, por ejemplo, obtener ingresos, enajenar bienes o prestar servicios
gravados. Su contenido no se limita al deber de pagar, sino que incluye
obligaciones formales como presentar declaraciones, llevar contabilidad y permitir
facultades de comprobación. La relación se integra por sujetos, objeto, base, tasa
o tarifa y época de pago. Además, está regida por principios constitucionales como
proporcionalidad y equidad. Es coercible, lo que significa que el Estado puede
exigir su cumplimiento incluso mediante procedimiento administrativo de
ejecución. En síntesis, constituye el marco jurídico dentro del cual se desarrollan
los derechos y obligaciones fiscales.

La obligación tributaria
La obligación tributaria es el deber jurídico que tiene el contribuyente de aportar al
gasto público una cantidad de dinero o cumplir con una prestación determinada,
cuando se actualiza el hecho generador previsto en la ley. Surge de manera
automática al realizarse el supuesto normativo y no depende de la voluntad del
particular. Su fuente inmediata es la ley, no un contrato. Puede ser principal,
cuando consiste en el pago de la contribución, o accesoria, cuando implica
deberes formales como inscribirse en el registro federal de contribuyentes o
presentar avisos. La obligación tributaria tiene elementos esenciales: sujeto activo,
sujeto pasivo, objeto y base gravable. Es exigible en el momento y plazo que
determine la disposición fiscal correspondiente. En caso de incumplimiento,
genera accesorios como recargos, actualizaciones y multas. Tiene naturaleza
patrimonial, ya que afecta el patrimonio del contribuyente. Su cumplimiento
oportuno extingue la relación obligacional en su aspecto principal.

El crédito tributario
El crédito tributario es la cantidad líquida que el Estado tiene derecho a exigir a un
contribuyente como consecuencia del incumplimiento o determinación de una
obligación fiscal. Se integra no solo por la contribución omitida, sino también por
accesorios legales como recargos, actualizaciones, multas y gastos de ejecución.
Surge cuando la autoridad determina formalmente la existencia de una obligación
incumplida o cuando el propio contribuyente la autodetermina y no la paga. El
crédito fiscal debe estar debidamente fundado y motivado para ser exigible. Una
vez determinado, puede hacerse efectivo mediante el procedimiento administrativo
de ejecución. El crédito tiene carácter de preferente frente a otros créditos en
ciertos supuestos establecidos por la ley. Puede ser impugnado por el
contribuyente a través de medios de defensa como el recurso de revocación o el
juicio contencioso administrativo. Si no se paga, puede generar embargo de
bienes. Representa la concreción cuantificada de la obligación tributaria
incumplida.

Sujetos de la relación jurídico-tributaria


En la relación jurídico-tributaria intervienen dos sujetos principales: el sujeto activo
y el sujeto pasivo. El sujeto activo es el Estado, que puede actuar a través de la
Federación, las entidades federativas o los municipios, según la competencia
constitucional. Es quien tiene la facultad de exigir el cumplimiento de la obligación
fiscal. El sujeto pasivo es la persona física o moral que realiza el hecho imponible
y, por tanto, queda obligada al pago. Además, pueden existir responsables
solidarios que asumen obligaciones por disposición legal. Los sujetos deben estar
plenamente determinados en la ley para cumplir con el principio de legalidad. El
sujeto activo ejerce facultades de comprobación y recaudación. El sujeto pasivo
tiene derechos, como solicitar devoluciones o impugnar actos de autoridad. Esta
dualidad es esencial para la existencia de la relación tributaria. Sin sujetos
determinados no puede configurarse válidamente la obligación fiscal.

Sujeto del impuesto


El sujeto del impuesto es la persona que, conforme a la ley, realiza el hecho
generador y queda obligada al pago del tributo. Es quien soporta jurídicamente la
carga contributiva. Puede tratarse de una persona física o moral. La ley identifica
con precisión quién es sujeto en cada contribución específica. Por ejemplo, en el
impuesto sobre la renta lo es quien obtiene ingresos gravados. El sujeto del
impuesto no siempre coincide con quien materialmente paga, ya que puede
trasladar la carga económica a un tercero. Su determinación es fundamental para
efectos de responsabilidad y cumplimiento. El sujeto debe cumplir tanto
obligaciones sustantivas como formales. Está protegido por garantías
constitucionales frente a actos arbitrarios. En consecuencia, es el centro de
imputación de la obligación tributaria.

Sujeto pagador
El sujeto pagador es la persona que materialmente realiza el pago del impuesto
ante la autoridad fiscal. En algunos casos coincide con el sujeto del impuesto, pero
en otros no. Por ejemplo, en impuestos indirectos como el IVA, el comerciante
actúa como retenedor y enterador del impuesto trasladado al consumidor final. El
sujeto pagador puede actuar por cuenta propia o en representación de otro. Su
función es cumplir con la obligación pecuniaria en tiempo y forma. La ley puede
imponerle responsabilidades adicionales, como retener contribuciones a terceros.
El incumplimiento puede generar sanciones. Aunque no siempre soporta la carga
económica definitiva, sí asume la responsabilidad jurídica de enterar el tributo. Es
una figura relevante en la mecánica recaudatoria del sistema fiscal.

Responsabilidad en la relación tributaria


La responsabilidad en la relación tributaria implica la obligación legal de responder
por el cumplimiento de las contribuciones propias o ajenas. Puede ser directa,
cuando recae en el contribuyente, o solidaria, cuando la ley extiende la obligación
a terceros. La responsabilidad solidaria permite a la autoridad exigir el pago total a
cualquiera de los obligados. Se establece expresamente en la ley para proteger el
interés fiscal. También puede haber responsabilidad subsidiaria en ciertos casos.
Esta figura busca evitar la evasión y garantizar la efectividad del cobro. La
responsabilidad puede derivar de actos propios o de omisiones. No puede
presumirse, debe estar prevista legalmente. Constituye un mecanismo de
seguridad jurídica y de protección del erario público.

Capacidad en la relación jurídico-tributaria


La capacidad en materia tributaria se refiere a la aptitud jurídica para ser sujeto de
derechos y obligaciones fiscales. Toda persona con capacidad jurídica puede ser
contribuyente si realiza el hecho imponible. Incluso menores de edad pueden tener
obligaciones fiscales, aunque actúen por medio de representantes. La capacidad
tributaria no depende necesariamente de la capacidad civil plena. La ley reconoce
que quien obtiene ingresos o realiza actos gravados debe contribuir. La capacidad
contributiva también implica que los tributos deben establecerse conforme a la
posibilidad económica del contribuyente. Este principio está vinculado con la
proporcionalidad y equidad. La capacidad determina la legitimidad del gravamen.
Sin capacidad económica no debería existir carga tributaria desproporcionada.

Domicilio en la relación jurídico-tributaria


El domicilio fiscal es el lugar que la ley señala para que el contribuyente cumpla
sus obligaciones y donde la autoridad puede ejercer facultades de comprobación.
Es relevante para notificaciones, visitas domiciliarias y determinación de
competencia territorial. El contribuyente debe registrarlo ante la autoridad y
mantenerlo actualizado. Puede ser distinto al domicilio civil. En personas morales
suele ser el lugar de administración principal del negocio. La omisión de señalar
domicilio correcto puede generar sanciones. El domicilio garantiza certeza jurídica
y facilita la fiscalización. También determina la jurisdicción de autoridades
administrativas. Es un elemento formal indispensable en la relación tributaria.

Extinción de la obligación tributaria


La extinción de la obligación tributaria es la desaparición del vínculo jurídico que
obligaba al contribuyente al cumplimiento de una prestación fiscal. Puede ocurrir
por diversas causas previstas en la ley. La forma ordinaria es el pago, pero existen
otras como compensación, prescripción, caducidad, condonación y cancelación.
Una vez extinguida, el Estado ya no puede exigir la prestación. La extinción puede
ser total o parcial. Cada figura tiene requisitos específicos. Debe estar prevista
legalmente. La extinción otorga seguridad jurídica al contribuyente. Sin ella, la
obligación sería perpetua. Es un aspecto esencial del sistema tributario.

El pago como extinción tributaria


El pago es la forma normal y más común de extinguir la obligación tributaria.
Consiste en la entrega de la cantidad debida al fisco en tiempo y forma. Debe
realizarse conforme a las disposiciones legales aplicables. Puede hacerse en
efectivo, transferencia o medios autorizados. El pago oportuno evita accesorios y
sanciones. Si es extemporáneo, genera recargos y actualizaciones. El pago debe
aplicarse correctamente al concepto debido. Puede ser total o parcial. Una vez
cubierto, libera al contribuyente de la obligación principal. Es la forma natural de
cumplimiento de la relación tributaria.

Compensación como extinción


La compensación ocurre cuando el contribuyente tiene un saldo a favor y decide
aplicarlo contra un adeudo fiscal propio. Es una forma legal de extinguir
obligaciones hasta por el monto concurrente. Requiere que ambas deudas sean
líquidas y exigibles. Está sujeta a reglas específicas establecidas en la legislación
fiscal. Permite evitar pagos innecesarios y facilita la administración financiera del
contribuyente. No opera automáticamente; debe realizarse conforme al
procedimiento legal. Extingue la obligación en la parte compensada. Es una figura
de economía procesal y financiera.

Prescripción como extinción


La prescripción extingue el crédito fiscal por el transcurso del tiempo sin que la
autoridad lo haya cobrado. Opera generalmente en un plazo de cinco años, salvo
excepciones. Se basa en el principio de seguridad jurídica. El cómputo puede
interrumpirse por actos de cobro. Una vez prescrita, la autoridad pierde el derecho
de exigir el pago. Debe declararse formalmente. No elimina el hecho generador,
sino la acción para exigirlo. Protege al contribuyente contra reclamaciones
indefinidas. Es una institución de orden público.

Caducidad como extinción


La caducidad se refiere a la pérdida de facultades de la autoridad para determinar
contribuciones omitidas cuando no ejerce sus atribuciones dentro del plazo legal.
Generalmente también es de cinco años. A diferencia de la prescripción, afecta la
facultad de determinación, no el crédito ya determinado. Busca limitar el poder
fiscalizador en el tiempo. Si opera, la autoridad ya no puede emitir resolución
determinante. Es una garantía para el contribuyente. Refuerza la certeza jurídica.
Debe analizarse caso por caso.

Condonación y cancelación
La condonación es el perdón total o parcial del crédito fiscal otorgado por el
Estado mediante disposición expresa. Generalmente responde a políticas
económicas o sociales. Requiere fundamento legal. No es un derecho automático
del contribuyente. Extingue la obligación en la parte condonada. La cancelación,
en cambio, es un acto administrativo mediante el cual la autoridad elimina un
crédito fiscal incobrable o de bajo monto de sus registros contables. No implica
necesariamente perdón, sino imposibilidad práctica de cobro. Ambas figuras
extinguen el crédito en términos administrativos. Son mecanismos excepcionales
dentro del sistema tributario.
TEMA 3. “CONCEPTO DE DERECHO FISCAL Y SUS RAMAS”

El derecho fiscal (o tributario) es la rama del derecho público financiero que regula cómo el Estado
obtiene ingresos mediante tributos (impuestos, derechos, aportaciones y contribuciones de
mejora) y cómo se relaciona jurídicamente con los contribuyentes al crearlos, administrarlos,
cobrarlos y controlarlos. En otras palabras, estudia el ejercicio del poder tributario del Estado y fija
tanto las obligaciones de los particulares como los límites y procedimientos que la autoridad debe
respetar al exigir el pago de contribuciones.

Es un conjunto de normas de derecho público que forman parte del derecho financiero y que se
ocupan específicamente de los ingresos tributarios (no de todos los ingresos del Estado).

Regula la creación del tributo (quién puede crearlo, qué elementos debe contener), su aplicación
(hecho imponible, base, tasa o tarifa, sujetos) y su extinción (pago, prescripción, condonación,
etc.).

Su finalidad es garantizar que el Estado cuente con recursos para financiar el gasto público sin
vulnerar principios constitucionales como legalidad, equidad, proporcionalidad, certeza y no
confiscatoriedad. Se caracteriza por ser imperativo (no negociable entre partes), obligatorio y
general; el contribuyente no puede disponer libremente de si paga o no, sino que está
jurídicamente compelido a hacerlo bajo sanción.

Un ejemplo sencillo: cuando una persona obtiene ingresos por salario, la ley del impuesto sobre la
renta establece que ese ingreso es un hecho imponible, determina una base gravable, una tarifa y
fija el momento y modo de pago; todo ese esquema forma parte del derecho fiscal.
Elementos básicos de la relación fiscal

En la relación jurídico-tributaria, el derecho fiscal define de manera detallada:

Sujeto activo: normalmente el Estado (federación, entidad federativa o municipio), titular de la


potestad tributaria y del derecho a exigir el tributo.

Sujeto pasivo: el contribuyente u obligado solidario, es decir, quien por ley debe pagar el tributo o
cumplir deberes formales como declarar, informar o retener.

Objeto del tributo: el hecho, acto o situación económica que la ley decide gravar (obtener ingresos,
ser propietario de un inmueble, consumir bienes o servicios, importar mercancías, etc.).

Base gravable y tasa: la cuantificación económica del hecho imponible (por ejemplo, el monto de
ingresos) y el porcentaje o cuota aplicable para calcular la cantidad a pagar.

Nacimiento, modificación y extinción de la obligación fiscal: momento en que surge el deber de


contribuir, circunstancias que lo cambian y causas por las que se extingue (pago, prescripción,
condonación, compensación).

Además, regula infracciones (como omitir declaraciones, no expedir comprobantes) y delitos


fiscales (fraude, simulación, uso de comprobantes falsos) así como sus sanciones administrativas y
penales.

Principios rectores del derecho fiscal

El derecho fiscal se rige por principios que funcionan como límites al poder tributario y como
garantías para los contribuyentes.

Legalidad tributaria (nullum tributum sine lege): no hay tributo sin ley; solo el órgano competente,
mediante una norma formalmente válida, puede crear o modificar contribuciones.

Obligatoriedad: las contribuciones son deberes jurídicos, no simples compromisos morales; su


cumplimiento puede ser exigido coactivamente y la falta de pago genera consecuencias.

Justicia, equidad y proporcionalidad: la carga fiscal debe repartirse de manera equitativa en


función de la capacidad económica de cada contribuyente; quien más tiene, más contribuye,
dentro de parámetros razonables.

Generalidad y uniformidad: las normas tributarias se aplican de forma general a quienes se


ubiquen en el supuesto legal, sin privilegios personales injustificados.

Certeza y seguridad jurídica: el contribuyente debe poder conocer con claridad cuánto, cómo,
cuándo y a quién debe pagar, evitando la arbitrariedad.

Publicidad: las normas y decisiones en materia tributaria deben ser accesibles y transparentes,
para facilitar el control ciudadano y jurisdiccional.

No confiscatoriedad y economía en la recaudación: la carga tributaria no debe llegar al punto de


despojar al contribuyente de la esencia de su propiedad y la recaudación debe limitarse a lo
necesario para el sostenimiento del Estado.
Ramas

Aunque la clasificación puede variar entre autores, doctrinalmente se suelen distinguir varias
ramas dentro del derecho fiscal.

1. Derecho fiscal material (sustantivo)

Estudia las normas que crean y estructuran los tributos: define los elementos esenciales de cada
impuesto, derecho o contribución (hecho imponible, sujeto, base, tasa, exenciones, infracciones).

Analiza el ciclo de la obligación tributaria: nacimiento, determinación, exigibilidad, suspensión y


extinción, así como las causas de perdón o disminución (condonaciones, estímulos, prescripción).

En esta rama se ubican, por ejemplo, las leyes del impuesto sobre la renta, al valor agregado, sobre
nóminas, predial, etc., en la parte donde fijan qué se grava y cuánto se paga.

2. Derecho fiscal formal (adjetivo o procedimental)

Se ocupa de los procedimientos que la autoridad y los contribuyentes deben seguir para aplicar las
normas materiales: declaraciones, determinación de créditos fiscales, facultades de comprobación,
auditorías y visitas, requerimientos y multas.

Regula la recaudación y el cobro coactivo (embargos, remates), así como los procedimientos de
revisión y los recursos administrativos frente a actos de la autoridad fiscal.

Por ejemplo, las reglas sobre cómo presentar una declaración anual, cómo se notifica una
liquidación o cómo se lleva a cabo un procedimiento de ejecución forman parte del derecho fiscal
formal.

3. Derecho constitucional tributario

Estudia las normas constitucionales que encuadran la potestad tributaria: quién puede legislar en
materia fiscal, cuáles son los límites materiales al tributo y cómo se distribuyen competencias
entre los distintos niveles de gobierno.

Analiza el contenido y alcance de principios como legalidad, proporcionalidad, equidad, destino de


las contribuciones al gasto público, seguridad jurídica y justicia fiscal.

En muchos países latinoamericanos, la Constitución exige expresamente que las contribuciones se


destinen al gasto público y que se establezcan en ley formal, lo cual condiciona la validez de
cualquier impuesto.

4. Derecho penal tributario (derecho fiscal sancionador)

Se refiere a la parte del ordenamiento que tipifica infracciones y delitos en materia fiscal (evasión,
fraude, omisión de entero de retenciones, uso de comprobantes falsos, entre otros) y establece las
sanciones correspondientes.

Conecta el derecho fiscal con el derecho penal y el administrativo sancionador, fijando garantías
como tipicidad, debido proceso y proporcionalidad de las penas.
Así, la falta de presentación de declaraciones puede ser una infracción sancionada con multa,
mientras que conductas más graves, como simular operaciones, pueden configurar delitos fiscales.

5. Derecho fiscal internacional

Estudia los problemas que surgen cuando operaciones económicas conectan dos o más
ordenamientos fiscales: doble imposición, residencia fiscal, fuente de la renta, establecimiento
permanente.

Analiza y sistematiza los convenios para evitar la doble imposición, las normas anti-elusión
internacionales y la coordinación entre administraciones tributarias de distintos Estados.

Un ejemplo es la aplicación de tratados para evitar que una misma renta sea gravada íntegramente
tanto en el país de residencia del contribuyente como en el país donde se generó.

6. Derecho procesal fiscal o contencioso-tributario

Regula los medios de defensa que pueden utilizar los contribuyentes frente a actos de la autoridad
fiscal: recursos administrativos, reclamaciones, juicios ante tribunales administrativos o fiscal-
administrativos. Fija las reglas sobre competencia de los órganos jurisdiccionales, plazos, pruebas,
efectos de las resoluciones y ejecución de las sentencias en materia tributaria.

Cuando un contribuyente impugna una liquidación de impuestos o una multa ante un tribunal
especializado, el procedimiento que sigue se rige por esta rama.

Otras subdivisiones doctrinales frecuentes

Algunos autores afinan aún más la clasificación, distinguiendo:

Parte general del derecho fiscal: principios, fuentes, interpretación, clasificación de tributos,
estructura de la relación jurídico-tributaria, órganos de la administración fiscal.

Parte especial: estudio detallado de cada figura tributaria concreta (impuesto sobre la renta, sobre
el consumo, contribuciones a la seguridad social, impuestos patrimoniales, etc.).

Derecho financiero y presupuestario: que acompaña al derecho fiscal al ocuparse del gasto público
y del presupuesto, completando el ciclo de la actividad financiera del Estado.

En la práctica, todas estas ramas se interrelacionan: la creación de un nuevo impuesto debe


respetar la Constitución, atender los principios generales, definir correctamente sus elementos
sustantivos, prever procedimientos formales claros y establecer mecanismos de control y defensa
para los contribuyentes.

TEMA 4. RELACIÓN DEL DERECHO FISCAL CON OTRAS RAMAS

1. Derecho Constitucional

El Derecho Fiscal se fundamenta en el Derecho Constitucional porque la Constitución establece los


principios que rigen los impuestos.
Ejemplo: El artículo 31 fracción IV de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
establece que los mexicanos deben contribuir al gasto público de manera proporcional y
equitativa. Gracias a este principio, el Estado puede crear impuestos como el IVA o el ISR.

2. Derecho Civil

El Derecho Fiscal se relaciona con el Derecho Civil porque muchos actos civiles generan
obligaciones fiscales.

Ejemplo: Cuando una persona realiza un contrato de compraventa de una casa, debe pagar
impuestos como el Impuesto Sobre Adquisición de Inmuebles (ISAI), lo cual muestra cómo un acto
civil genera una obligación fiscal.

3. Derecho Mercantil

Se relaciona porque las actividades comerciales realizadas por empresas generan obligaciones
fiscales.

Ejemplo: Una empresa que vende productos debe pagar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y
declarar sus ingresos para el pago del Impuesto Sobre la Renta, conforme a lo establecido en la Ley
del Impuesto al Valor Agregado.

4. Derecho Procesal

Se vincula porque regula los procedimientos para resolver conflictos entre contribuyentes y
autoridades fiscales.

Ejemplo: Si un contribuyente no está de acuerdo con un crédito fiscal determinado por el Servicio
de Administración Tributaria, puede impugnarlo mediante un juicio de nulidad ante el Tribunal
Federal de Justicia Administrativa.

5. Derecho Penal

Se relaciona porque algunas conductas relacionadas con los impuestos constituyen delitos.

Ejemplo: La defraudación fiscal, que consiste en engañar al fisco para no pagar impuestos, es un
delito previsto en el Código Fiscal de la Federación y puede ser sancionado con pena de prisión.

6. Derecho Internacional

Se relaciona cuando los impuestos involucran operaciones entre distintos países.

Ejemplo: México firma tratados internacionales para evitar que una persona pague impuestos dos
veces por el mismo ingreso, como los convenios para evitar la doble tributación firmados por el
México con otros países.

7. Derecho Administrativo

El Derecho Fiscal forma parte del Derecho Administrativo porque regula la actuación de las
autoridades fiscales.
Ejemplo: El Servicio de Administración Tributaria tiene la facultad administrativa de revisar
declaraciones, realizar auditorías y determinar créditos fiscales a los contribuyentes.

8. Derecho Financiero

El Derecho Fiscal es una rama del Derecho Financiero, ya que regula la obtención de ingresos del
Estado.

Ejemplo: Los impuestos recaudados por el gobierno se integran al presupuesto público establecido
en la Ley de Ingresos de la Federación, que determina cuánto dinero obtendrá el Estado para
financiar el gasto público.

TEMA 5. EL ILÍCITO TRIBUTARIO

1. La facultad sancionadora

La facultad sancionadora en materia tributaria es la potestad que tiene el Estado para imponer
sanciones a los contribuyentes que incumplen las obligaciones fiscales establecidas en la ley. Esta
facultad deriva del ius puniendi del Estado, es decir, del poder jurídico para castigar conductas que
afectan el orden público y, en este caso, el patrimonio del Estado mediante la evasión o
incumplimiento de obligaciones tributarias. En México, esta facultad se fundamenta en diversas
disposiciones constitucionales, principalmente en el artículo 31 fracción IV de la Constitución, que
establece la obligación de los mexicanos de contribuir al gasto público, y en el artículo 73, que
otorga al Congreso la facultad de legislar en materia fiscal.

La facultad sancionadora se ejerce a través de las autoridades fiscales, quienes tienen la atribución
de verificar el cumplimiento de las obligaciones tributarias y, en su caso, imponer sanciones
cuando detectan irregularidades. Este poder se materializa mediante procedimientos
administrativos que pueden culminar en la imposición de multas, recargos, clausuras o incluso la
denuncia penal cuando la conducta constituye un delito fiscal.

El Código Fiscal de la Federación establece las bases jurídicas para el ejercicio de esta facultad. En
su Título IV regula las infracciones y delitos fiscales, señalando las conductas que constituyen
incumplimientos y las consecuencias jurídicas correspondientes. La autoridad fiscal puede ejercer
su facultad sancionadora a través de actos administrativos como auditorías, revisiones de gabinete
o visitas domiciliarias, mediante las cuales se determina si el contribuyente ha incumplido con sus
obligaciones fiscales.

La finalidad de esta facultad no es únicamente castigar al contribuyente infractor, sino también


prevenir futuras conductas ilícitas y garantizar el cumplimiento del sistema tributario, ya que los
recursos obtenidos mediante impuestos son indispensables para el funcionamiento del Estado y la
prestación de servicios públicos. Por ello, el derecho tributario contempla un sistema de sanciones
administrativas y penales que buscan proteger el interés fiscal y mantener el equilibrio en la
relación entre el Estado y los contribuyentes.

2. ¿Cuáles son las infracciones?

Las infracciones fiscales son aquellas conductas u omisiones realizadas por los contribuyentes que
contravienen las disposiciones fiscales, sin llegar necesariamente a constituir un delito. En
términos generales, una infracción se produce cuando el contribuyente incumple con las
obligaciones formales o sustantivas que establece la legislación tributaria, tales como presentar
declaraciones, llevar contabilidad, emitir comprobantes fiscales o pagar contribuciones en tiempo
y forma.

El Código Fiscal de la Federación, en su Título IV, Capítulo I, establece diversas infracciones fiscales
y su correspondiente sanción. Entre las principales se encuentran las relacionadas con el Registro
Federal de Contribuyentes (RFC), como no solicitar la inscripción en el registro o no presentar
avisos de actualización; las infracciones relacionadas con la obligación de presentar declaraciones,
solicitudes o avisos; y aquellas vinculadas con la contabilidad, como no llevarla adecuadamente o
no conservar la documentación fiscal.

Asimismo, existen infracciones relacionadas con la expedición de comprobantes fiscales digitales


por internet (CFDI), como no emitir facturas cuando la ley lo exige o emitirlas con datos
incorrectos. También se consideran infracciones la omisión de contribuciones, los errores en las
declaraciones o la falta de cumplimiento de obligaciones derivadas de la relación laboral en
materia fiscal.

Las infracciones pueden clasificarse doctrinalmente en infracciones de omisión e infracciones de


comisión. Las primeras se presentan cuando el contribuyente deja de cumplir con una obligación
fiscal, por ejemplo, no presentar una declaración. Las segundas ocurren cuando el contribuyente
realiza un acto que contraviene la ley, como proporcionar información falsa a la autoridad fiscal.

En cualquier caso, las infracciones fiscales tienen como consecuencia la imposición de sanciones
administrativas, principalmente multas económicas, cuyo objetivo es corregir el incumplimiento y
evitar que el contribuyente continúe realizando conductas contrarias a la legislación tributaria.

3. ¿Cuáles son las sanciones?

Las sanciones fiscales son las consecuencias jurídicas que establece la ley para castigar las
infracciones tributarias cometidas por los contribuyentes. Estas sanciones constituyen un
mecanismo de control mediante el cual el Estado busca asegurar el cumplimiento de las
obligaciones fiscales y proteger el interés público. En términos generales, una sanción es la
reacción del orden jurídico frente a una conducta que contraviene las normas tributarias.

Dentro del sistema fiscal mexicano, las sanciones se encuentran reguladas principalmente en el
Código Fiscal de la Federación, el cual establece que las infracciones fiscales serán castigadas
mediante la imposición de multas u otras medidas administrativas. Estas sanciones pueden variar
dependiendo de la gravedad de la infracción y de la conducta del contribuyente.

La sanción más común en materia fiscal es la multa económica, que consiste en el pago de una
cantidad de dinero determinada por la ley o calculada en función del monto de las contribuciones
omitidas. Por ejemplo, cuando un contribuyente omite el pago de impuestos, la multa puede ser
un porcentaje del impuesto no pagado. En otros casos, las multas se establecen en cantidades fijas
cuando se trata de incumplimientos formales, como no presentar declaraciones o no proporcionar
información requerida por la autoridad fiscal.
Además de las multas, existen otras sanciones administrativas como la clausura temporal de
establecimientos, el embargo de bienes o la cancelación de certificados de sello digital, lo que
impide al contribuyente emitir facturas electrónicas. Estas medidas tienen un carácter correctivo y
buscan obligar al contribuyente a regularizar su situación fiscal.

En términos generales, las sanciones fiscales tienen una doble finalidad: por un lado, castigar al
infractor, y por otro, disuadir a otros contribuyentes de cometer conductas similares, garantizando
así el correcto funcionamiento del sistema tributario.

4. ¿Cuáles son los delitos?

Los delitos fiscales son aquellas conductas ilícitas previstas por la ley que afectan de manera grave
el sistema tributario y el patrimonio del Estado. A diferencia de las infracciones fiscales, los delitos
implican una mayor gravedad y, por lo tanto, son sancionados mediante penas establecidas en la
legislación penal.

En México, los delitos fiscales se encuentran regulados en el Código Fiscal de la Federación,


particularmente en el Título IV, donde se establecen las conductas que constituyen ilícitos penales
en materia tributaria. Entre los delitos fiscales más relevantes se encuentran el contrabando, la
defraudación fiscal y los delitos relacionados con la expedición de comprobantes fiscales falsos.

El contrabando consiste en introducir o extraer mercancías del territorio nacional sin cumplir con
las disposiciones legales aplicables, especialmente sin pagar las contribuciones correspondientes.
Este delito afecta directamente la recaudación fiscal y el comercio exterior, por lo que se considera
una conducta grave.

Por su parte, la defraudación fiscal ocurre cuando una persona, mediante engaños o
aprovechamiento de errores, omite total o parcialmente el pago de contribuciones o obtiene un
beneficio indebido en perjuicio del fisco. Un ejemplo de este delito es declarar ingresos menores a
los realmente obtenidos para pagar menos impuestos.

También existen otros delitos fiscales, como la expedición o utilización de comprobantes fiscales
que amparan operaciones inexistentes, simuladas o ilícitas, práctica conocida comúnmente como
“facturación falsa”.

En general, los delitos fiscales representan una amenaza significativa para la recaudación tributaria
y el funcionamiento del sistema económico, por lo que el Estado ha establecido mecanismos
legales para investigarlos y sancionarlos mediante procesos penales.

5. ¿Cuáles son las penas?

Las penas en materia fiscal son las consecuencias jurídicas que se imponen a quienes cometen
delitos fiscales. A diferencia de las sanciones administrativas, las penas tienen naturaleza penal y
son determinadas por un juez después de un proceso judicial.

El Código Fiscal de la Federación establece diversas penas para los delitos fiscales, las cuales
pueden incluir penas de prisión, multas económicas y otras medidas complementarias. La duración
de la pena de prisión depende del tipo de delito cometido y del monto del perjuicio causado al
fisco federal.
Por ejemplo, en el caso de la defraudación fiscal, la ley establece penas de prisión que pueden
aumentar dependiendo del monto de las contribuciones omitidas. De igual forma, en los casos de
contrabando, las penas pueden ser más severas cuando se trata de mercancías prohibidas o
cuando el delito se comete de manera reiterada o mediante la participación de varias personas.

Además de la pena de prisión, los responsables de delitos fiscales también pueden ser sancionados
con multas económicas equivalentes al monto del daño causado al erario. En algunos casos, se
pueden imponer sanciones adicionales, como el decomiso de mercancías o la inhabilitación para
ejercer determinadas actividades comerciales.

Las penas tienen como finalidad reprimir las conductas ilícitas, castigar al responsable y servir
como ejemplo para prevenir la comisión de delitos similares. De esta manera, el derecho penal
fiscal busca proteger el patrimonio público y garantizar que los contribuyentes cumplan con sus
obligaciones tributarias.

6. Procedimientos para sancionar

El procedimiento para sancionar infracciones fiscales se lleva a cabo a través de un proceso


administrativo en el que intervienen las autoridades fiscales. Este procedimiento inicia
generalmente cuando la autoridad detecta un posible incumplimiento de obligaciones fiscales
durante una auditoría, revisión de gabinete o visita domiciliaria.

Una vez detectada la irregularidad, la autoridad fiscal determina si la conducta constituye una
infracción y, en su caso, emite una resolución administrativa en la que se establece la sanción
correspondiente. Dicha resolución debe estar debidamente fundada y motivada, es decir, debe
señalar las disposiciones legales aplicables y las razones por las cuales se considera que el
contribuyente incurrió en una infracción.

El contribuyente tiene derecho a defenderse mediante diversos medios de impugnación, como el


recurso de revocación ante la propia autoridad fiscal, el juicio contencioso administrativo ante el
Tribunal Federal de Justicia Administrativa o incluso el juicio de amparo cuando se considere que
se han violado derechos constitucionales.

En el caso de los delitos fiscales, el procedimiento es distinto, ya que se trata de un proceso penal.
En estos casos, la autoridad fiscal presenta una denuncia ante el Ministerio Público, quien inicia
una investigación y, si existen elementos suficientes, ejerce acción penal ante un juez.
Posteriormente se desarrolla el proceso penal correspondiente, en el cual se determina la
responsabilidad del acusado y, en su caso, se impone la pena correspondiente.

Estos procedimientos buscan garantizar el respeto al debido proceso y el derecho de defensa del
contribuyente, al mismo tiempo que permiten al Estado sancionar las conductas que afectan el
sistema tributario.

7. Autoridades sancionadoras

Las autoridades sancionadoras en materia tributaria son aquellas instituciones del Estado
encargadas de vigilar el cumplimiento de las disposiciones fiscales y de imponer sanciones cuando
se detectan irregularidades. En México, la principal autoridad fiscal es el Servicio de Administración
Tributaria (SAT), órgano desconcentrado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

El SAT tiene diversas facultades, entre ellas la de fiscalizar a los contribuyentes, verificar el
cumplimiento de las obligaciones fiscales y determinar créditos fiscales cuando se detecta la
omisión de contribuciones. Asimismo, tiene la facultad de imponer sanciones administrativas por
infracciones fiscales, como multas o clausuras de establecimientos.

Además del SAT, existen otras autoridades que participan en la aplicación de sanciones en materia
fiscal. Por ejemplo, el Tribunal Federal de Justicia Administrativa es el órgano encargado de
resolver las controversias entre los contribuyentes y la autoridad fiscal cuando se impugnan
sanciones o créditos fiscales.

En el caso de los delitos fiscales, intervienen autoridades del ámbito penal, como el Ministerio
Público Federal, que investiga los delitos, y los jueces federales, quienes son responsables de juzgar
a los acusados y determinar las penas correspondientes.

La participación de estas distintas autoridades garantiza que el sistema sancionador funcione de


manera integral, permitiendo tanto la imposición de sanciones administrativas como la
persecución penal de los delitos fiscales.

8. ¿Qué tipo de sanciones señala la CPEUM?

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) establece los principios
generales que rigen la imposición de sanciones en el sistema jurídico mexicano, incluyendo el
ámbito tributario. Aunque la Constitución no detalla todas las sanciones fiscales, sí establece las
bases para que el legislador determine las consecuencias jurídicas de las conductas ilícitas.

Uno de los principios fundamentales es el establecido en el artículo 31 fracción IV, que señala la
obligación de los mexicanos de contribuir al gasto público de manera proporcional y equitativa.
Cuando esta obligación no se cumple, el Estado tiene la facultad de imponer sanciones para
garantizar el cumplimiento de las contribuciones.

Asimismo, el artículo 22 constitucional establece límites a las sanciones y prohíbe penas excesivas,
confiscaciones y otras medidas que violen los derechos fundamentales. Esto significa que las
sanciones fiscales deben ser proporcionales a la gravedad de la infracción o del delito cometido.

Por otra parte, el artículo 14 constitucional garantiza que nadie puede ser sancionado sin un
proceso previo en el que se respeten las formalidades esenciales del procedimiento, mientras que
el artículo 16 exige que todo acto de autoridad esté debidamente fundado y motivado.

TEMA 6. EL FOMENTO TRIBUTARIO

En el derecho fiscal mexicano existen diversas figuras jurídicas que determinan cuándo surge o no
la obligación tributaria, así como los mecanismos mediante los cuales el Estado puede reducir o
extinguir el pago de contribuciones. Entre estas figuras destacan la no sujeción, la no causación, la
condonación y los estímulos fiscales, las cuales se relacionan directamente con la estructura de la
obligación tributaria y con las políticas fiscales del Estado.
No sujeción

La no sujeción es una figura jurídica mediante la cual determinadas personas, actos o situaciones
quedan fuera del ámbito de aplicación de una contribución. En este caso, el supuesto de hecho
previsto por la ley tributaria no incluye al sujeto o situación, por lo que no se configura la
obligación fiscal. En otras palabras, la persona no está sujeta al tributo porque la ley no la
contempla dentro del hecho imponible.

La doctrina fiscal señala que la no sujeción se refiere a supuestos que no forman parte del hecho
generador del impuesto, por lo que no surge la relación jurídico-tributaria entre el Estado y el
contribuyente.

La base jurídica general de la sujeción tributaria se encuentra en el artículo 31, fracción IV de la


Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que establece la obligación de los
mexicanos de contribuir al gasto público de manera proporcional y equitativa. De esta disposición
deriva el principio de legalidad tributaria, según el cual solo la ley puede determinar quién está
obligado a pagar contribuciones y en qué condiciones.

Por lo tanto, la no sujeción también tiene su base jurídica en la ley, ya que es el legislador quien
define los límites del hecho imponible y determina qué sujetos o actos quedan fuera de él.

No causación

La no causación se refiere a aquellos casos en los que no se actualiza el hecho generador del
impuesto, por lo que la obligación tributaria nunca llega a nacer. Esto significa que el acto o
actividad realizada no se encuentra contemplado dentro del supuesto que genera el tributo, y por
ello no existe obligación de pago.

En la no causación no existe un crédito fiscal ni una obligación tributaria previa, pues simplemente
no se actualiza el hecho imponible previsto por la ley. Esta figura se diferencia de la exención o
condonación porque en estas sí existe un impuesto que, por alguna razón legal o administrativa, se
deja de pagar.

La base jurídica de la no causación se encuentra en la propia ley que establece el impuesto, ya que
es ahí donde se define el hecho imponible y los supuestos en los que se genera la obligación
tributaria. Si una actividad no se ubica dentro de ese supuesto, la contribución no se causa.

Condonación

La condonación es una figura jurídica mediante la cual el Estado perdona total o parcialmente el
pago de un crédito fiscal ya existente, es decir, una deuda tributaria previamente determinada. En
este caso sí existe una obligación fiscal, pero la autoridad decide extinguirla por razones de política
económica o social.

La Suprema Corte ha señalado que la condonación consiste en la renuncia del acreedor (el Estado)
a exigir el pago de la deuda fiscal al contribuyente.

La base jurídica principal se encuentra en el artículo 39, fracción I del Código Fiscal de la
Federación, el cual establece que el Ejecutivo Federal, mediante resoluciones de carácter general,
puede condonar total o parcialmente el pago de contribuciones y sus accesorios en situaciones
extraordinarias, como desastres naturales o afectaciones económicas en determinadas regiones o
actividades productivas.

Sin embargo, en años recientes la política fiscal mexicana ha limitado considerablemente el uso de
la condonación, debido a reformas constitucionales que buscan evitar el perdón generalizado de
impuestos.

Estímulos fiscales

Los estímulos fiscales son beneficios o incentivos otorgados por el Estado a ciertos contribuyentes
con el objetivo de fomentar determinadas actividades económicas, sociales o tecnológicas. Estos
estímulos pueden consistir en reducciones, acreditamientos, deducciones o facilidades en el pago
de impuestos.

Diversos autores los definen como beneficios económicos concedidos por la ley fiscal al sujeto
pasivo de un impuesto para incentivar conductas o actividades de interés público, como la
inversión, la investigación o el desarrollo regional.

A diferencia de la condonación, los estímulos fiscales no eliminan la obligación tributaria, sino que
reducen o compensan el impuesto a pagar con el propósito de incentivar el desarrollo económico
o social.

En el sistema fiscal mexicano, los estímulos fiscales encuentran fundamento principalmente en


diversos artículos del Código Fiscal de la Federación, entre ellos los artículos 25, 25-A y 39, que
regulan su aplicación, acreditamiento y condiciones.

CASO SALINAS PLIEGO

El caso Salinas Pliego es uno de los litigios fiscales más importantes en México en los últimos años
y se refiere a la disputa entre el empresario Ricardo Salinas Pliego, propietario de Grupo Salinas, y
el Servicio de Administración Tributaria (SAT) por el pago de impuestos que el gobierno considera
adeudados.

El conflicto se originó cuando el SAT determinó, entre 2013 y 2018, que varias empresas de Grupo
Salinas habían aplicado pérdidas fiscales de manera indebida para reducir el pago del Impuesto
Sobre la Renta (ISR) correspondiente a ejercicios fiscales entre 2008 y 2013. Como resultado, la
autoridad fiscal emitió créditos fiscales contra estas empresas, es decir, determinó formalmente
que existía una deuda con el fisco.

Según la autoridad, dichas pérdidas fiscales utilizadas por las empresas no eran procedentes
conforme a la legislación fiscal mexicana, por lo que el SAT recalculó el impuesto que debía
pagarse.

Las empresas relacionadas con Salinas Pliego impugnaron las resoluciones del SAT mediante
diversos medios de defensa previstos en la legislación fiscal mexicana. El proceso judicial siguió
varias etapas:

Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA)


Las empresas presentaron demandas para anular los créditos fiscales, pero este tribunal confirmó
la legalidad de las resoluciones del SAT.

Tribunales colegiados del Poder Judicial

Posteriormente se promovieron juicios de amparo, los cuales también fueron negados en diversas
resoluciones.

Suprema Corte de Justicia de la Nación

El asunto llegó finalmente a la Suprema Corte, la cual resolvió en noviembre de 2025 desechar las
impugnaciones presentadas, dejando firme la obligación de pago.

Con esta resolución se consideró concluido el litigio principal, ya que las sentencias se volvieron
definitivas.

Tras las resoluciones judiciales, el SAT informó que las empresas vinculadas al empresario deben
pagar aproximadamente 51 mil millones de pesos, cifra que incluye el impuesto original,
actualizaciones, recargos y multas acumuladas durante años de litigio.

Este monto convierte el caso en uno de los adeudos fiscales más grandes reclamados a un
empresario en México.

Ricardo Salinas Pliego ha sostenido que el cobro es injustificado y ha argumentado que existe una
persecución política en su contra. También ha señalado que sus empresas han cumplido con sus
obligaciones fiscales y que las resoluciones del SAT y de algunos tribunales son incorrectas.

Incluso ha manifestado la posibilidad de acudir a instancias internacionales, argumentando


violaciones a sus derechos.

El caso Salinas Pliego se ha convertido en un referente en materia fiscal porque demuestra:

 la capacidad del Estado para cobrar adeudos fiscales a grandes corporaciones;

 el uso de juicios de nulidad y amparo como medios de defensa fiscal;

 la importancia del principio constitucional de contribuir al gasto público previsto en el


artículo 31, fracción IV de la Constitución.

En conclusión, el caso refleja un prolongado conflicto jurídico entre un gran contribuyente y la


autoridad fiscal mexicana, en el que finalmente los tribunales determinaron que el crédito fiscal es
válido y que las empresas vinculadas al empresario deben cubrir el monto determinado por el SAT.

TEMA 7. EL ILÍCITO TRIBUTARIO

1. La facultad sancionadora

La facultad sancionadora en materia tributaria es la potestad que tiene el Estado para imponer
sanciones a los contribuyentes que incumplen las obligaciones fiscales establecidas en la ley. Esta
facultad deriva del ius puniendi del Estado, es decir, del poder jurídico para castigar conductas que
afectan el orden público y, en este caso, el patrimonio del Estado mediante la evasión o
incumplimiento de obligaciones tributarias. En México, esta facultad se fundamenta en diversas
disposiciones constitucionales, principalmente en el artículo 31 fracción IV de la Constitución, que
establece la obligación de los mexicanos de contribuir al gasto público, y en el artículo 73, que
otorga al Congreso la facultad de legislar en materia fiscal.

La facultad sancionadora se ejerce a través de las autoridades fiscales, quienes tienen la atribución
de verificar el cumplimiento de las obligaciones tributarias y, en su caso, imponer sanciones
cuando detectan irregularidades. Este poder se materializa mediante procedimientos
administrativos que pueden culminar en la imposición de multas, recargos, clausuras o incluso la
denuncia penal cuando la conducta constituye un delito fiscal.

El Código Fiscal de la Federación establece las bases jurídicas para el ejercicio de esta facultad. En
su Título IV regula las infracciones y delitos fiscales, señalando las conductas que constituyen
incumplimientos y las consecuencias jurídicas correspondientes. La autoridad fiscal puede ejercer
su facultad sancionadora a través de actos administrativos como auditorías, revisiones de gabinete
o visitas domiciliarias, mediante las cuales se determina si el contribuyente ha incumplido con sus
obligaciones fiscales.

La finalidad de esta facultad no es únicamente castigar al contribuyente infractor, sino también


prevenir futuras conductas ilícitas y garantizar el cumplimiento del sistema tributario, ya que los
recursos obtenidos mediante impuestos son indispensables para el funcionamiento del Estado y la
prestación de servicios públicos. Por ello, el derecho tributario contempla un sistema de sanciones
administrativas y penales que buscan proteger el interés fiscal y mantener el equilibrio en la
relación entre el Estado y los contribuyentes.

2. ¿Cuáles son las infracciones?

Las infracciones fiscales son aquellas conductas u omisiones realizadas por los contribuyentes que
contravienen las disposiciones fiscales, sin llegar necesariamente a constituir un delito. En
términos generales, una infracción se produce cuando el contribuyente incumple con las
obligaciones formales o sustantivas que establece la legislación tributaria, tales como presentar
declaraciones, llevar contabilidad, emitir comprobantes fiscales o pagar contribuciones en tiempo
y forma.

El Código Fiscal de la Federación, en su Título IV, Capítulo I, establece diversas infracciones fiscales
y su correspondiente sanción. Entre las principales se encuentran las relacionadas con el Registro
Federal de Contribuyentes (RFC), como no solicitar la inscripción en el registro o no presentar
avisos de actualización; las infracciones relacionadas con la obligación de presentar declaraciones,
solicitudes o avisos; y aquellas vinculadas con la contabilidad, como no llevarla adecuadamente o
no conservar la documentación fiscal.

Asimismo, existen infracciones relacionadas con la expedición de comprobantes fiscales digitales


por internet (CFDI), como no emitir facturas cuando la ley lo exige o emitirlas con datos
incorrectos. También se consideran infracciones la omisión de contribuciones, los errores en las
declaraciones o la falta de cumplimiento de obligaciones derivadas de la relación laboral en
materia fiscal.

Las infracciones pueden clasificarse doctrinalmente en infracciones de omisión e infracciones de


comisión. Las primeras se presentan cuando el contribuyente deja de cumplir con una obligación
fiscal, por ejemplo, no presentar una declaración. Las segundas ocurren cuando el contribuyente
realiza un acto que contraviene la ley, como proporcionar información falsa a la autoridad fiscal.

En cualquier caso, las infracciones fiscales tienen como consecuencia la imposición de sanciones
administrativas, principalmente multas económicas, cuyo objetivo es corregir el incumplimiento y
evitar que el contribuyente continúe realizando conductas contrarias a la legislación tributaria.

3. ¿Cuáles son las sanciones?

Las sanciones fiscales son las consecuencias jurídicas que establece la ley para castigar las
infracciones tributarias cometidas por los contribuyentes. Estas sanciones constituyen un
mecanismo de control mediante el cual el Estado busca asegurar el cumplimiento de las
obligaciones fiscales y proteger el interés público. En términos generales, una sanción es la
reacción del orden jurídico frente a una conducta que contraviene las normas tributarias.

Dentro del sistema fiscal mexicano, las sanciones se encuentran reguladas principalmente en el
Código Fiscal de la Federación, el cual establece que las infracciones fiscales serán castigadas
mediante la imposición de multas u otras medidas administrativas. Estas sanciones pueden variar
dependiendo de la gravedad de la infracción y de la conducta del contribuyente.

La sanción más común en materia fiscal es la multa económica, que consiste en el pago de una
cantidad de dinero determinada por la ley o calculada en función del monto de las contribuciones
omitidas. Por ejemplo, cuando un contribuyente omite el pago de impuestos, la multa puede ser
un porcentaje del impuesto no pagado. En otros casos, las multas se establecen en cantidades fijas
cuando se trata de incumplimientos formales, como no presentar declaraciones o no proporcionar
información requerida por la autoridad fiscal.

Además de las multas, existen otras sanciones administrativas como la clausura temporal de
establecimientos, el embargo de bienes o la cancelación de certificados de sello digital, lo que
impide al contribuyente emitir facturas electrónicas. Estas medidas tienen un carácter correctivo y
buscan obligar al contribuyente a regularizar su situación fiscal.

En términos generales, las sanciones fiscales tienen una doble finalidad: por un lado, castigar al
infractor, y por otro, disuadir a otros contribuyentes de cometer conductas similares, garantizando
así el correcto funcionamiento del sistema tributario.

4. ¿Cuáles son los delitos?

Los delitos fiscales son aquellas conductas ilícitas previstas por la ley que afectan de manera grave
el sistema tributario y el patrimonio del Estado. A diferencia de las infracciones fiscales, los delitos
implican una mayor gravedad y, por lo tanto, son sancionados mediante penas establecidas en la
legislación penal.
En México, los delitos fiscales se encuentran regulados en el Código Fiscal de la Federación,
particularmente en el Título IV, donde se establecen las conductas que constituyen ilícitos penales
en materia tributaria. Entre los delitos fiscales más relevantes se encuentran el contrabando, la
defraudación fiscal y los delitos relacionados con la expedición de comprobantes fiscales falsos.

El contrabando consiste en introducir o extraer mercancías del territorio nacional sin cumplir con
las disposiciones legales aplicables, especialmente sin pagar las contribuciones correspondientes.
Este delito afecta directamente la recaudación fiscal y el comercio exterior, por lo que se considera
una conducta grave.

Por su parte, la defraudación fiscal ocurre cuando una persona, mediante engaños o
aprovechamiento de errores, omite total o parcialmente el pago de contribuciones o obtiene un
beneficio indebido en perjuicio del fisco. Un ejemplo de este delito es declarar ingresos menores a
los realmente obtenidos para pagar menos impuestos.

También existen otros delitos fiscales, como la expedición o utilización de comprobantes fiscales
que amparan operaciones inexistentes, simuladas o ilícitas, práctica conocida comúnmente como
“facturación falsa”.

En general, los delitos fiscales representan una amenaza significativa para la recaudación tributaria
y el funcionamiento del sistema económico, por lo que el Estado ha establecido mecanismos
legales para investigarlos y sancionarlos mediante procesos penales.

5. ¿Cuáles son las penas?

Las penas en materia fiscal son las consecuencias jurídicas que se imponen a quienes cometen
delitos fiscales. A diferencia de las sanciones administrativas, las penas tienen naturaleza penal y
son determinadas por un juez después de un proceso judicial.

El Código Fiscal de la Federación establece diversas penas para los delitos fiscales, las cuales
pueden incluir penas de prisión, multas económicas y otras medidas complementarias. La duración
de la pena de prisión depende del tipo de delito cometido y del monto del perjuicio causado al
fisco federal.

Por ejemplo, en el caso de la defraudación fiscal, la ley establece penas de prisión que pueden
aumentar dependiendo del monto de las contribuciones omitidas. De igual forma, en los casos de
contrabando, las penas pueden ser más severas cuando se trata de mercancías prohibidas o
cuando el delito se comete de manera reiterada o mediante la participación de varias personas.

Además de la pena de prisión, los responsables de delitos fiscales también pueden ser sancionados
con multas económicas equivalentes al monto del daño causado al erario. En algunos casos, se
pueden imponer sanciones adicionales, como el decomiso de mercancías o la inhabilitación para
ejercer determinadas actividades comerciales.

Las penas tienen como finalidad reprimir las conductas ilícitas, castigar al responsable y servir
como ejemplo para prevenir la comisión de delitos similares. De esta manera, el derecho penal
fiscal busca proteger el patrimonio público y garantizar que los contribuyentes cumplan con sus
obligaciones tributarias.

6. Procedimientos para sancionar

El procedimiento para sancionar infracciones fiscales se lleva a cabo a través de un proceso


administrativo en el que intervienen las autoridades fiscales. Este procedimiento inicia
generalmente cuando la autoridad detecta un posible incumplimiento de obligaciones fiscales
durante una auditoría, revisión de gabinete o visita domiciliaria.

Una vez detectada la irregularidad, la autoridad fiscal determina si la conducta constituye una
infracción y, en su caso, emite una resolución administrativa en la que se establece la sanción
correspondiente. Dicha resolución debe estar debidamente fundada y motivada, es decir, debe
señalar las disposiciones legales aplicables y las razones por las cuales se considera que el
contribuyente incurrió en una infracción.

El contribuyente tiene derecho a defenderse mediante diversos medios de impugnación, como el


recurso de revocación ante la propia autoridad fiscal, el juicio contencioso administrativo ante el
Tribunal Federal de Justicia Administrativa o incluso el juicio de amparo cuando se considere que
se han violado derechos constitucionales.

En el caso de los delitos fiscales, el procedimiento es distinto, ya que se trata de un proceso penal.
En estos casos, la autoridad fiscal presenta una denuncia ante el Ministerio Público, quien inicia
una investigación y, si existen elementos suficientes, ejerce acción penal ante un juez.
Posteriormente se desarrolla el proceso penal correspondiente, en el cual se determina la
responsabilidad del acusado y, en su caso, se impone la pena correspondiente.

Estos procedimientos buscan garantizar el respeto al debido proceso y el derecho de defensa del
contribuyente, al mismo tiempo que permiten al Estado sancionar las conductas que afectan el
sistema tributario.

7. Autoridades sancionadoras

Las autoridades sancionadoras en materia tributaria son aquellas instituciones del Estado
encargadas de vigilar el cumplimiento de las disposiciones fiscales y de imponer sanciones cuando
se detectan irregularidades. En México, la principal autoridad fiscal es el Servicio de Administración
Tributaria (SAT), órgano desconcentrado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

El SAT tiene diversas facultades, entre ellas la de fiscalizar a los contribuyentes, verificar el
cumplimiento de las obligaciones fiscales y determinar créditos fiscales cuando se detecta la
omisión de contribuciones. Asimismo, tiene la facultad de imponer sanciones administrativas por
infracciones fiscales, como multas o clausuras de establecimientos.

Además del SAT, existen otras autoridades que participan en la aplicación de sanciones en materia
fiscal. Por ejemplo, el Tribunal Federal de Justicia Administrativa es el órgano encargado de
resolver las controversias entre los contribuyentes y la autoridad fiscal cuando se impugnan
sanciones o créditos fiscales.
En el caso de los delitos fiscales, intervienen autoridades del ámbito penal, como el Ministerio
Público Federal, que investiga los delitos, y los jueces federales, quienes son responsables de juzgar
a los acusados y determinar las penas correspondientes.

La participación de estas distintas autoridades garantiza que el sistema sancionador funcione de


manera integral, permitiendo tanto la imposición de sanciones administrativas como la
persecución penal de los delitos fiscales.

8. ¿Qué tipo de sanciones señala la CPEUM?

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) establece los principios
generales que rigen la imposición de sanciones en el sistema jurídico mexicano, incluyendo el
ámbito tributario. Aunque la Constitución no detalla todas las sanciones fiscales, sí establece las
bases para que el legislador determine las consecuencias jurídicas de las conductas ilícitas.

Uno de los principios fundamentales es el establecido en el artículo 31 fracción IV, que señala la
obligación de los mexicanos de contribuir al gasto público de manera proporcional y equitativa.
Cuando esta obligación no se cumple, el Estado tiene la facultad de imponer sanciones para
garantizar el cumplimiento de las contribuciones.

Asimismo, el artículo 22 constitucional establece límites a las sanciones y prohíbe penas excesivas,
confiscaciones y otras medidas que violen los derechos fundamentales. Esto significa que las
sanciones fiscales deben ser proporcionales a la gravedad de la infracción o del delito cometido.

Por otra parte, el artículo 14 constitucional garantiza que nadie puede ser sancionado sin un
proceso previo en el que se respeten las formalidades esenciales del procedimiento, mientras que
el artículo 16 exige que todo acto de autoridad esté debidamente fundado y motivado.

TEMA 8. EL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO

La administración fiscal

2.1 Concepto de administración fiscal

La administración fiscal puede definirse como el conjunto de órganos, procedimientos y normas


mediante los cuales el Estado organiza y ejecuta la recaudación de contribuciones, así como el
control del cumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de los contribuyentes.

De acuerdo con la doctrina fiscal, la administración tributaria es la actividad que realiza el Estado
para aplicar las leyes fiscales, recaudar impuestos y vigilar su cumplimiento. El jurista Giuliani
Fonrouge define la administración tributaria como el conjunto de actividades administrativas
destinadas a la determinación, recaudación y fiscalización de los tributos.

En México, la administración fiscal federal es ejercida principalmente por el Servicio de


Administración Tributaria , órgano desconcentrado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público,
encargado de aplicar la legislación fiscal y aduanera.

Entre las funciones principales de la administración fiscal se encuentran:

• Recaudar las contribuciones.


• Vigilar el cumplimiento de las obligaciones fiscales.

• Fiscalizar a los contribuyentes.

• Combatir la evasión fiscal.

• Proporcionar asistencia y orientación a los contribuyentes.

Estas funciones se encuentran reguladas en diversas disposiciones del Código Fiscal de la


Federación , que establece las bases de la relación jurídica entre el Estado y los contribuyentes.

2.2 Finalidad de la administración fiscal

La finalidad de la administración fiscal es asegurar el cumplimiento de la obligación constitucional


de contribuir al gasto público. Para ello, el Estado debe establecer mecanismos que permitan
recaudar impuestos de forma eficiente y justa.

Según el autor Héctor Villegas , la administración tributaria tiene tres funciones esenciales:

1. Determinar la existencia de obligaciones fiscales.

2. Controlar el cumplimiento de dichas obligaciones.

3. Recaudar los tributos correspondientes.

En consecuencia, la administración fiscal no solo se limita a cobrar impuestos, sino que también
debe garantizar el respeto de los derechos de los contribuyentes y asegurar la legalidad en el
ejercicio de sus facultades.

3. Derechos de los contribuyentes

3.1 Concepto de derechos de los contribuyentes

Los derechos de los contribuyentes son el conjunto de prerrogativas reconocidas por la ley a las
personas físicas y morales que tienen obligaciones fiscales frente al Estado.

Estos derechos tienen como finalidad equilibrar la relación entre el contribuyente y la autoridad
fiscal, evitando abusos por parte de la administración tributaria.

En México, diversos derechos de los contribuyentes se encuentran regulados en el Código Fiscal de


la Federación , particularmente en los artículos relacionados con los procedimientos fiscales y las
facultades de las autoridades.

Además, existen disposiciones en la Ley Federal de los Derechos del Contribuyente que establecen
garantías adicionales.

3.2 Principales derechos de los contribuyentes

Entre los derechos más importantes se encuentran:

Derecho a la información

Los contribuyentes tienen derecho a recibir información clara sobre sus obligaciones fiscales, así
como sobre los procedimientos administrativos que les afectan.
El artículo 33 del Código Fiscal de la Federación establece que las autoridades fiscales deben
proporcionar asistencia gratuita a los contribuyentes para el cumplimiento de sus obligaciones.

Derecho a la seguridad jurídica

Los contribuyentes tienen derecho a que los actos de la autoridad fiscal se encuentren
debidamente fundados y motivados.

Esto deriva del principio constitucional de legalidad establecido en el artículo 16 constitucional.

Derecho a la confidencialidad

El artículo 69 del Código Fiscal de la Federación establece que las autoridades fiscales deben
guardar absoluta reserva respecto de la información proporcionada por los contribuyentes.

Esto implica que los datos fiscales solo pueden utilizarse para multas relacionadas con la aplicación
de las leyes fiscales.

Derecho a la devolución de impuestos

Los contribuyentes tienen derecho a solicitar la devolución de cantidades pagadas indebidamente


o en exceso, conforme al artículo 22 del Código Fiscal de la Federación.

Derecho de defensa

Los contribuyentes pueden impugnar los actos de las autoridades fiscales mediante recursos
administrativos o juicios ante tribunales fiscales.

4. Obligaciones de los contribuyentes

4.1 Concepto de obligaciones fiscales

Las obligaciones fiscales son los deberes jurídicos que la ley impone a los contribuyentes para
contribuir al gasto público.

Estas obligaciones surgen cuando una persona se ubica en el supuesto previsto por la ley tributaria.

El Código Fiscal de la Federación establece diversas obligaciones que deben cumplir los
contribuyentes para garantizar el correcto funcionamiento del sistema fiscal.

4.2 Principales obligaciones fiscales

Entre las principales obligaciones de los contribuyentes se encuentran:

Inscríbase en el Registro Federal de Contribuyentes

Los contribuyentes deben registrarse ante la autoridad fiscal para poder cumplir con sus
obligaciones tributarias.

Contabilidad de Llevar

Los contribuyentes deben llevar registros contables que permitan verificar el cumplimiento de sus
obligaciones fiscales.
Presentar declaraciones

Es obligatorio presentar declaraciones fiscales en los plazos establecidos por la ley.

Expedir comprobantes fiscales

Los contribuyentes deben emitir comprobantes fiscales digitales por las operaciones que realicen.

Permitir la fiscalización

Los contribuyentes deben permitir que las autoridades fiscales revisen su contabilidad y
documentación cuando ejerzan sus facultades de comprobación.

5. La negativa ficta

5.1 Concepto de negativa ficta

La negativa ficta es una figura jurídica del derecho administrativo que se actualiza cuando una
autoridad no responde a una solicitud presentada por un particular dentro del plazo legal
establecido.

En materia fiscal, el artículo 37 del Código Fiscal de la Federación establece que cuando las
autoridades fiscales no resuelvan una solicitud dentro del plazo correspondiente, se entenderá que
la resolución es negativa.

Esta figura permite que el contribuyente pueda impugnar la falta de respuesta de la autoridad
mediante los medios de defensa correspondientes.

5.2 Finalidad de la negativa ficta

La finalidad de la negativa ficta es evitar que la autoridad administrativa retrase indefinidamente la


resolución de los asuntos planteados por los contribuyentes.

En otras palabras, esta figura garantiza el acceso a la justicia administrativa.

El jurista Ignacio Burgoa señala que la negativa ficta es una garantía contra la inactividad
administrativa, ya que permite considerar que existe una resolución negativa cuando la autoridad
guarda silencio.

6. Servicios y asistencia a los contribuyentes de las autoridades fiscales

Las autoridades fiscales tienen la obligación de proporcionar servicios de información, orientación


y asistencia a los contribuyentes para facilitar el cumplimiento de sus obligaciones tributarias. Este
deber se encuentra reconocido en la Ley Federal de los Derechos del Contribuyente y en el Código
Fiscal de la Federación, donde se establece que las autoridades deben brindar a los contribuyentes
la información necesaria acerca de sus derechos y obligaciones fiscales. Asimismo, deben publicar
en medios oficiales, como páginas de internet, los textos actualizados de las normas fiscales y
responder oportunamente a las consultas que realicen los contribuyentes.
Entre los servicios de asistencia que pueden ofrecer las autoridades fiscales se encuentran la
orientación sobre el cumplimiento de obligaciones fiscales, la difusión de información tributaria, la
elaboración y distribución de formularios y guías para facilitar la presentación de declaraciones, así
como la resolución de dudas y consultas relacionadas con las disposiciones fiscales. De igual
manera, las autoridades pueden realizar campañas de difusión para fomentar la cultura
contributiva y promover el conocimiento de los derechos de los contribuyentes.

Además, dentro de las facultades de asistencia, la autoridad puede realizar invitaciones, recorridos
o censos con la finalidad de informar a los contribuyentes sobre el cumplimiento correcto de sus
obligaciones y promover su inscripción o actualización en el Registro Federal de Contribuyentes.
Estas acciones no constituyen actos de fiscalización, sino mecanismos preventivos que buscan
facilitar el cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias.

7. Facultad económica coactiva

La facultad económica coactiva es la potestad que tiene el Estado, a través de las autoridades
fiscales, para exigir de manera forzosa el cumplimiento de las obligaciones fiscales cuando los
contribuyentes no las han cumplido voluntariamente. Esta facultad se ejerce principalmente
mediante el Procedimiento Administrativo de Ejecución (PAE), el cual permite a la autoridad cobrar
los créditos fiscales sin necesidad de acudir previamente ante un órgano jurisdiccional.

En otras palabras, cuando un contribuyente no paga un impuesto, contribución o crédito fiscal


dentro del plazo establecido por la ley, la autoridad fiscal puede iniciar este procedimiento para
asegurar el pago del adeudo. Este mecanismo constituye una característica particular del derecho
fiscal, ya que permite al Estado hacer efectivos sus créditos mediante actos administrativos
directos, como el requerimiento de pago, el embargo de bienes y su posterior venta para cubrir la
deuda.

La facultad económica coactiva se justifica en la necesidad de garantizar la recaudación de los


recursos públicos que financian el gasto del Estado. Por ello, el ordenamiento jurídico otorga a la
autoridad fiscal ciertas prerrogativas para asegurar que las contribuciones se paguen
oportunamente, incluso mediante medidas de ejecución forzosa cuando el contribuyente incumple
sus obligaciones.

8. Secuestro administrativo

El secuestro administrativo es una medida que forma parte del procedimiento administrativo de
ejecución y consiste en el aseguramiento o retención de bienes del contribuyente deudor con el fin
de garantizar el pago de un crédito fiscal. Esta medida se presenta cuando el contribuyente no
cubre el adeudo dentro del plazo señalado por la ley y la autoridad procede a asegurar bienes
suficientes para cubrir la deuda.

En términos prácticos, el secuestro administrativo implica que la autoridad fiscal puede retener
bienes muebles, inmuebles o incluso negocios del contribuyente, quedando estos bajo la custodia
de un depositario designado por la autoridad. El objetivo de esta medida es evitar que los bienes
sean ocultados, vendidos o transferidos antes de que se cubra el adeudo fiscal.

Este aseguramiento constituye una etapa previa al remate de bienes, ya que mediante el secuestro
administrativo se garantiza que existan bienes disponibles para responder por el crédito fiscal. En
caso de que el contribuyente no pague la deuda después de esta medida, los bienes asegurados
podrán ser enajenados para cubrir el adeudo correspondiente, junto con sus accesorios como
recargos, multas y gastos de ejecución.

9. Remates en materia fiscal

El remate en materia fiscal es una etapa del procedimiento administrativo de ejecución mediante
la cual los bienes embargados o asegurados al contribuyente son vendidos, generalmente a través
de una subasta pública, con el objetivo de obtener recursos que permitan cubrir el crédito fiscal
adeudado.

Cuando la autoridad fiscal embarga bienes del contribuyente, estos deben ser valuados para
determinar su valor comercial. Posteriormente, se publica una convocatoria para el remate, en la
cual se invita a los interesados a presentar posturas para adquirir los bienes. La adjudicación se
realiza normalmente al mejor postor, es decir, a quien ofrezca el precio más alto dentro de las
condiciones establecidas.

El producto obtenido del remate se destina a cubrir el crédito fiscal, incluyendo impuestos
omitidos, recargos, multas y gastos derivados del procedimiento de ejecución. Si después del
remate existe un excedente, este deberá devolverse al contribuyente. En caso contrario, si el
monto obtenido no cubre la totalidad del adeudo, la autoridad puede continuar el procedimiento
para recuperar la cantidad restante mediante otros bienes del contribuyente.

10. Suspensión del procedimiento fiscal

La suspensión del procedimiento fiscal se refiere a la interrupción temporal del procedimiento


administrativo de ejecución o de algún procedimiento relacionado con el cobro de un crédito fiscal.
Esta suspensión puede ocurrir cuando el contribuyente interpone un medio de defensa, como un
recurso administrativo o un juicio contencioso administrativo, siempre que se cumplan los
requisitos establecidos por la ley.

Uno de los supuestos más comunes de suspensión ocurre cuando el contribuyente garantiza el
interés fiscal, es decir, cuando ofrece una garantía suficiente para asegurar el pago del crédito fiscal
mientras se resuelve el medio de defensa correspondiente. Dicha garantía puede consistir en
depósitos, fianzas, hipotecas, prenda o cualquier otro mecanismo aceptado por la autoridad fiscal.

La finalidad de la suspensión es proteger los derechos del contribuyente mientras se analiza la


legalidad del acto administrativo que originó el crédito fiscal. De esta forma se evita que la
autoridad continúe con el procedimiento de ejecución —como embargos o remates— hasta que se
resuelva definitivamente la controversia. Sin embargo, la suspensión no elimina la obligación fiscal,
sino que únicamente detiene temporalmente las acciones de cobro hasta que exista una resolución
definitiva sobre el asunto.

TEMA 9. LOS RECURSOS ADMINISTRATIVOS


Naturaleza de los recursos administrativos

Los recursos administrativos son medios de defensa ordinarios que la ley concede al particular para
impugnar actos definitivos o resoluciones emitidas por autoridades administrativas, antes de
acudir a la vía jurisdiccional. Su naturaleza es esencialmente de control interno de legalidad y
autotutela administrativa, ya que permiten a la propia administración revisar la validez, legalidad,
oportunidad o fundamentación de sus actos. Su finalidad es corregir errores, evitar litigios
innecesarios y garantizar el derecho de audiencia y defensa del gobernado. En México, su sustento
deriva de los principios de legalidad, debido proceso y acceso a la justicia. Además, constituyen
una etapa previa importante para agotar el principio de definitividad cuando la ley lo exige. En
materia fiscal y administrativa, estos recursos tienen relevancia porque pueden modificar, revocar,
nulificar o confirmar actos de autoridad sin necesidad de acudir inmediatamente al Tribunal
Federal de Justicia Administrativa.

Tipos de recursos administrativos

Entre los recursos administrativos más comunes en el sistema mexicano destacan el recurso de
revocación, el recurso de inconformidad, el recurso de revisión y, en algunas materias especiales, la
reconsideración administrativa. El recurso de revocación es frecuente en materia fiscal y se
interpone ante la propia autoridad emisora o su superior para que revise la legalidad del acto. El
recurso de revisión suele existir en leyes administrativas especiales y se promueve contra
resoluciones dictadas en procedimientos específicos. La inconformidad aparece en materias como
seguridad social, adquisiciones o responsabilidad administrativa. Su clasificación depende de la
autoridad que resuelve, el acto impugnable y los efectos que produce. Todos buscan que la
administración reexamine sus propias determinaciones, pudiendo confirmar, modificar, revocar o
dejar sin efectos el acto combatido.

Oposición al procedimiento administrativo

La oposición dentro del procedimiento administrativo es el mecanismo por el cual el particular


manifiesta formalmente su desacuerdo con una actuación, diligencia o resolución emitida por la
autoridad durante la tramitación de un expediente. Puede presentarse frente a actos de ejecución,
notificaciones, medidas de apremio o determinaciones que afecten derechos del interesado.
Jurídicamente funciona como una manifestación del derecho de defensa y contradicción,
permitiendo al gobernado señalar vicios de legalidad, falta de competencia, ausencia de
motivación o violaciones procesales. En muchos casos, la oposición se hace valer mediante
incidentes, promociones o recursos específicos previstos en la ley especial aplicable. Su
importancia radica en evitar que el procedimiento continúe con irregularidades que
posteriormente puedan generar nulidad.

Domicilio fiscal

El domicilio fiscal es el lugar legalmente señalado para que las autoridades hacendarias practiquen
notificaciones, visitas, requerimientos y actos de comprobación al contribuyente. En términos del
Código Fiscal de la Federación, tratándose de personas físicas suele ser el local donde se encuentre
el principal asiento de sus negocios; en personas morales, la administración principal del negocio.
Tiene relevancia procesal porque determina competencia territorial, validez de notificaciones y
posibilidad de localizar al contribuyente. La omisión de actualizarlo puede generar consecuencias
como notificaciones por estrados, multas e incluso presunciones legales en perjuicio del
contribuyente. Además, constituye un elemento esencial para la seguridad jurídica, pues permite a
la autoridad y al gobernado tener un punto cierto de comunicación oficial.

Nulidad de notificaciones

La nulidad de notificaciones procede cuando la autoridad comunica un acto sin cumplir las
formalidades legales, vulnerando el derecho de audiencia y defensa. Esto ocurre, por ejemplo,
cuando no se practica en el domicilio correcto, se omiten datos esenciales del citatorio, no se
identifica al notificador o no se deja constancia de la diligencia. Si la notificación es nula, los plazos
procesales no pueden surtir efectos válidos, por lo que el particular puede solicitar su reposición.
En materia administrativa y fiscal, la nulidad puede hacerse valer mediante recurso administrativo,
incidente o juicio contencioso. Su trascendencia radica en que una notificación defectuosa puede
invalidar actuaciones posteriores por violación al debido proceso.

Emplazamiento

El emplazamiento es el acto procesal mediante el cual se hace del conocimiento formal del
demandado o interesado la existencia de un procedimiento, otorgándole plazo para comparecer y
defenderse. En el ámbito administrativo contencioso, equivale a la notificación inicial de la
demanda o del acto que requiere contestación. Su finalidad es garantizar el derecho humano de
audiencia, defensa adecuada y contradicción. Un emplazamiento válido fija la litis, abre el plazo
para contestar y permite ofrecer pruebas y excepciones. Si se practica incorrectamente, puede
provocar nulidad de actuaciones posteriores por violación procesal grave.

Requisitos del emplazamiento

Los requisitos esenciales del emplazamiento incluyen: identificación de la autoridad o tribunal que
ordena la diligencia; nombre de la persona emplazada; copia íntegra de la demanda, resolución o
acto inicial; indicación clara del plazo para comparecer; apercibimiento de consecuencias en caso
de no hacerlo; fecha, hora, lugar y firma del funcionario actuante; y constancia de la persona con
quien se entendió la diligencia. Debe realizarse en el domicilio legalmente señalado y observar las
formalidades de la ley aplicable. Estos requisitos aseguran certeza jurídica y evitan indefensión.

TEMA 10. PROCESO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

Tipos de tribunales administrativos

En México existen tribunales administrativos federales y locales. A nivel federal, el principal es el


Tribunal Federal de Justicia Administrativa, competente para resolver controversias entre
particulares y la administración pública federal, especialmente en materia fiscal, administrativa y
de responsabilidades. En el ámbito estatal, existen tribunales de justicia administrativa en cada
entidad federativa, encargados de actos de autoridades locales, municipales y responsabilidades
administrativas de servidores públicos. Algunos organismos especializados también resuelven
controversias administrativas, como tribunales electorales o agrarios, aunque poseen régimen
propio.

Ubicación de los tribunales administrativos


El Tribunal Federal de Justicia Administrativa tiene su sede principal en la Ciudad de México y
cuenta con Salas Regionales distribuidas en todo el país, lo que permite acceso territorial a la
justicia administrativa. En Yucatán, por ejemplo, existe sala regional competente para asuntos
federales de la zona sureste. Los tribunales estatales se ubican normalmente en las capitales de
cada entidad federativa, como Mérida en el caso del Tribunal de Justicia Administrativa de Yucatán.
La ubicación determina competencia territorial y facilita la presentación de demandas.

Tribunal Fiscal de la Federación

Históricamente, el Tribunal Fiscal de la Federación fue el antecedente directo del actual Tribunal
Federal de Justicia Administrativa. Nació para resolver controversias tributarias entre
contribuyentes y Hacienda Pública, evolucionando posteriormente a competencia administrativa
más amplia. Hoy su función principal consiste en resolver juicios contra resoluciones definitivas de
autoridades fiscales y administrativas federales, garantizando control jurisdiccional de legalidad.
Aunque su denominación formal cambió, doctrinalmente sigue utilizándose el término para
referirse a su origen y función en materia tributaria. La LFPCA regula su procedimiento.

Requisitos de la demanda y contestación

La demanda contenciosa administrativa debe contener, entre otros requisitos, nombre del actor,
domicilio para oír notificaciones, resolución impugnada, autoridad demandada, hechos, conceptos
de impugnación, pruebas y petición concreta. Debe presentarse dentro de treinta días, conforme a
la LFPCA. citeturn0search3turn0view0 La contestación de la autoridad debe responder
cada hecho, oponer causales de improcedencia, ofrecer pruebas y sostener la legalidad del acto.
Su finalidad es fijar la litis y delimitar los puntos controvertidos.

Ofrecimiento y desahogo de pruebas

En el juicio contencioso administrativo son admisibles casi todas las pruebas: documentales,
periciales, testimonial, inspección y presuncional, excepto la confesional de autoridades mediante
absolución de posiciones. La LFPCA permite incluso pruebas supervenientes antes de sentencia.
citeturn0search1turn0view0 El actor debe acreditar los hechos constitutivos de su acción
y la autoridad los de sus excepciones. El magistrado instructor puede ordenar diligencias para
mejor proveer, requerir documentos o reabrir instrucción cuando sea necesario. El desahogo debe
respetar contradicción, oportunidad y pertinencia.

Sentencias

Las sentencias en el proceso contencioso administrativo pueden reconocer la validez del acto,
declarar su nulidad lisa y llana, nulidad para efectos o incluso reconocer un derecho subjetivo al
particular. Deben ser congruentes, exhaustivas, fundadas y motivadas. La nulidad lisa y llana
extingue totalmente el acto impugnado; la nulidad para efectos obliga a la autoridad a reponer
procedimiento o emitir nueva resolución respetando lineamientos jurisdiccionales. También
pueden condenar al cumplimiento de una obligación administrativa.

Recursos en el procedimiento contencioso

Dentro del juicio contencioso administrativo destacan principalmente el recurso de reclamación y


el recurso de revisión. El de reclamación procede contra acuerdos del magistrado instructor, como
admisión o desechamiento de pruebas. El de revisión suele interponerse por la autoridad ante
tribunales colegiados contra sentencias del TFJA en supuestos legales. Estos medios permiten
control de legalidad interno y externo sobre resoluciones interlocutorias o definitivas.

Procedimiento contencioso en el Poder Judicial de la Federación

Una vez agotada la instancia ante el TFJA, ciertas resoluciones pueden revisarse por el Poder
Judicial de la Federación mediante amparo directo o revisión fiscal, según corresponda. Los
Tribunales Colegiados de Circuito analizan violaciones de legalidad y constitucionalidad cometidas
en la sentencia. Esta fase fortalece el control judicial de la administración y protege derechos
fundamentales del gobernado.

Amparo y requisitos

El amparo es el medio constitucional de control que protege a los particulares frente a actos de
autoridad que violen derechos humanos o invadan competencias. En materia contenciosa
administrativa suele promoverse amparo directo contra sentencias definitivas del TFJA. Sus
requisitos incluyen: nombre del quejoso, autoridad responsable, acto reclamado, conceptos de
violación, preceptos constitucionales infringidos, oportunidad y firma. También debe acreditarse
interés jurídico o legítimo y agotarse, cuando proceda, el principio de definitividad.

Recurso constitucional de revisión

El recurso constitucional de revisión en esta materia se refiere al medio por el cual se revisan
determinadas resoluciones de amparo o sentencias administrativas cuando existe cuestión
constitucional relevante. Su finalidad es que un órgano superior, incluso la Suprema Corte en casos
excepcionales, determine la correcta interpretación constitucional. Es fundamental cuando el
litigio administrativo trasciende la mera legalidad y plantea control directo de normas o actos
frente a la SConstitución.

TEMA 11. CRÉDITO PÚBLICO

Empréstitos

Los empréstitos son operaciones financieras mediante las cuales el Estado obtiene recursos de
particulares, instituciones financieras, organismos internacionales o mercados bursátiles, con
obligación futura de restitución más intereses. Constituyen una forma clásica de financiamiento
público para cubrir gasto, inversión, infraestructura o contingencias económicas. Jurídicamente
generan deuda pública y deben sujetarse a autorización presupuestaria y principios de
sostenibilidad financiera.

Soberanía

La soberanía es la potestad suprema del Estado para decidir libremente su organización política,
económica, financiera y jurídica sin subordinación a otro poder. En materia de crédito público, la
soberanía permite al Estado decidir si contrae deuda, en qué términos y para qué fines, aunque
actualmente se encuentra limitada por controles constitucionales, presupuestarios y de disciplina
financiera.

Regulación jurídica de los empréstitos


En México, los empréstitos se regulan constitucionalmente en los artículos 73 y 117, así como por
la Ley Federal de Deuda Pública y leyes de disciplina financiera para entidades federativas. La
contratación de deuda debe destinarse a inversiones productivas, refinanciamiento o manejo
responsable de pasivos. Intervienen el Congreso, la SHCP y, en estados y municipios, los congresos
locales. La regulación busca legalidad, transparencia y sostenibilidad.

Deuda pública y su extinción

La deuda pública es el conjunto de obligaciones a cargo del Estado derivadas de créditos,


empréstitos, bonos u otras formas de financiamiento. Su extinción puede darse por pago,
compensación, refinanciamiento, conversión, consolidación, prescripción en casos excepcionales o
reestructuración. También puede extinguirse por amortización anticipada o sustitución de pasivos
por mejores condiciones financieras. Su manejo adecuado es esencial para la estabilidad
macroeconómica y la continuidad de los servicios públicos.

También podría gustarte