Huacho, 07 de noviembre de 2027
Carta ciudadana dirigida a los congresistas
que impulsaron y aprobaron la Ley N.º
32291
Asunto: Reflexión ciudadana sobre la Ley N.º 32291, el uso de la fuerza policial y la
importancia de garantizar justicia para todos los peruanos
Señores congresistas de la República del Perú:
Me dirijo a ustedes como una ciudadana peruana que desea expresar su preocupación y
desacuerdo respecto a la Ley N.º 32291, norma que modifica el Decreto Legislativo N.º
1186, relacionado con el uso de la fuerza por parte de la Policía Nacional del Perú.
Entiendo que el objetivo de esta ley es establecer precisiones sobre el uso de la fuerza
policial y brindar un marco legal para que los efectivos puedan actuar frente a situaciones
de peligro y combatir la delincuencia. También reconozco que la labor policial es difícil y
que muchos agentes arriesgan su vida diariamente para proteger a la población.
Reconozco y respeto a los policías que cumplen su deber con honestidad, valentía y
compromiso. Ellos merecen respaldo, capacitación y las herramientas necesarias para
realizar su trabajo correctamente.
Sin embargo, como ciudadana considero que toda norma que amplíe las facultades del uso
de la fuerza debe estar acompañada de controles estrictos, transparencia e investigaciones
imparciales. La protección a quienes cumplen una función pública no debe convertirse en
una barrera que impida que las víctimas de posibles abusos puedan acceder a la justicia.
¿Por qué no estoy de acuerdo con esta ley?
Mi preocupación no nace de estar en contra de la Policía Nacional, sino de defender un
principio fundamental de un Estado democrático: nadie debe estar por encima de la ley.
Un policía tiene la responsabilidad de proteger la vida, mantener el orden y hacer cumplir la
ley. Precisamente por la autoridad que el Estado le entrega, también debe existir una
responsabilidad mayor sobre sus acciones.
Considero que una norma de esta naturaleza puede generar preocupación en la ciudadanía
si existe la posibilidad de que dificulte la investigación de hechos donde se denuncie un uso
excesivo de la fuerza o un abuso de autoridad.
Los ciudadanos necesitan tener la seguridad de que, si algún día sufren una injusticia,
podrán encontrar una respuesta del Estado. La confianza en las instituciones no se
construye solamente otorgando poder, sino garantizando responsabilidad y justicia.
Defender a los buenos policías significa permitir que puedan actuar correctamente sin
miedo a ser injustamente sancionados. Pero también significa asegurar que quienes utilicen
su autoridad de manera incorrecta respondan por sus actos.
¿Quiénes podrían verse afectados?
Los principales afectados podrían ser los ciudadanos que sufran un posible abuso de
autoridad y busquen justicia.
Detrás de cada caso no existe solamente un expediente o una investigación; existen
familias, historias, sueños y personas que esperan respuestas.
Una persona que pierde a un familiar en una situación donde intervino el Estado no solo
enfrenta un dolor emocional, sino también la necesidad de conocer la verdad y tener la
certeza de que la justicia será aplicada sin privilegios.
También puede verse afectada la propia Policía Nacional, porque una institución necesita la
confianza de la población para cumplir su función. Si los ciudadanos sienten que algunos
miembros pueden recibir un trato diferente ante la justicia, esa confianza puede verse
dañada.
Casos que nos recuerdan la importancia de
una justicia independiente
La preocupación de muchos ciudadanos frente a esta ley no nace de la nada. En nuestro
país han existido casos que generaron dolor, indignación y pedidos de investigación
relacionados con el uso de la fuerza por parte de agentes del Estado.
Estos casos nos recuerdan que cuando el Estado tiene la autoridad de utilizar la fuerza,
también tiene la obligación de garantizar que existan límites y responsabilidades.
Caso de Inti Sotelo y Bryan Pintado (2020)
Durante las protestas de noviembre de 2020 en Lima, los jóvenes Inti Sotelo Camargo y
Bryan Pintado Sánchez fallecieron en medio de enfrentamientos entre manifestantes y la
Policía Nacional del Perú.
El caso generó investigaciones y un debate nacional sobre el uso de la fuerza, la
responsabilidad de los mandos y la necesidad de garantizar que los hechos sean
esclarecidos mediante la justicia.
Caso de Víctor Santisteban Yacsavilca (2023)
Durante las protestas sociales ocurridas en 2023, Víctor Santisteban Yacsavilca falleció en
Lima. Su muerte generó cuestionamientos públicos y pedidos de investigación para
determinar las circunstancias en las que ocurrió.
Este caso volvió a poner en discusión la importancia de que cualquier intervención del
Estado respete límites y que las situaciones donde una persona pierde la vida sean
investigadas con transparencia.
Casos ocurridos durante las protestas sociales de
2022 y 2023
Durante las protestas en diferentes regiones del Perú, varias familias denunciaron posibles
excesos en las intervenciones de las fuerzas del orden y solicitaron investigaciones.
Más allá de las conclusiones que correspondan a las autoridades, estos casos muestran la
necesidad de que las víctimas y sus familias tengan la garantía de una investigación justa.
Caso Junior Collantes Portal en Huacho
El caso del menor Junior Collantes Portal, ocurrido en Huacho, generó conmoción
pública y cuestionamientos sobre las circunstancias de una intervención policial donde
perdió la vida.
Este caso recordó a muchos ciudadanos que detrás de cada intervención existe una vida
humana y una familia que merece respuestas.
Estos hechos no significan que todos los policías sean iguales. Existen muchos efectivos
que cumplen su labor con honor y respeto. Sin embargo, una institución fuerte es aquella
que puede investigar cualquier posible abuso y demostrar que la justicia se aplica para
todos.
¿Qué debería cambiar?
Considero que esta ley debe revisarse para lograr un equilibrio entre proteger a los policías
que cumplen correctamente su función y proteger los derechos de los ciudadanos.
Se debería garantizar:
Investigaciones independientes cuando exista una denuncia contra
un efectivo policial.
Una clara diferencia entre una intervención legítima y un abuso de
autoridad.
Que ninguna persona pueda utilizar su cargo como una protección
frente a la justicia.
Capacitación constante en derechos humanos y uso proporcional
de la fuerza.
Que las víctimas y sus familias tengan acceso a la verdad y a la
justicia.
La seguridad ciudadana es importante, pero no puede existir una verdadera seguridad si los
ciudadanos sienten que sus derechos pueden quedar en segundo lugar.
Reflexión final
Señores congresistas, ustedes tuvieron en sus manos una decisión que puede influir en la
vida y seguridad de millones de peruanos.
Por eso les pido que no miren esta situación únicamente desde la posición de autoridad que
hoy tienen. Intenten imaginar por un momento la realidad de un ciudadano común, de una
persona que no tiene poder, contactos ni una voz pública que pueda defenderla.
Tal vez ustedes, por el cargo que ocupan, tienen mayores posibilidades de ser escuchados y
de buscar justicia. Pero quiero preguntarles algo:
¿Qué pasaría si ustedes no fueran congresistas? ¿Qué pasaría si fueran una familia más del
Perú?
¿Qué harían si un policía le quitara la vida a su hija bajo la acusación de que supuestamente
cometió un delito, pero una ley hiciera más difícil que su familia encuentre justicia?
¿Sentirían que el Estado estuvo de su lado? ¿Sentirían que la persona que debía protegerlos
terminó siendo alguien contra quien deben luchar para obtener respuestas?
Porque detrás de cada víctima existe una familia que sufre. Existe una madre que espera
volver a abrazar a su hijo, un padre que busca una explicación, hermanos que recuerdan
momentos que nunca volverán y personas que tendrán que aprender a vivir con una
ausencia.
Señores congresistas, también les invito a reflexionar: ¿esta decisión está realmente de
acuerdo con los valores que deben representar como autoridades? ¿La justicia, la igualdad y
el respeto por la vida humana?
La verdadera defensa de la Policía no consiste en permitir que sus miembros estén libres de
responsabilidad. La verdadera defensa consiste en construir una institución honorable,
donde los buenos policías sean reconocidos y donde quienes cometan abusos respondan
ante la justicia.
Porque un país justo no es aquel que protege al más poderoso, sino aquel que protege al
ciudadano que más necesita ser escuchado.
La ley debe proteger a todos los peruanos por igual.
Atentamente,
Una ciudadana peruana