Parcial 2
Tema 1: Legalidad
Toda la materia de derecho administrativo (incluyendo temas como los contratos, los actos
administrativos o la jurisdicción) busca responder a una sola interrogante esencial: ¿qué
puede y qué no puede hacer la administración pública?.
El Contexto Histórico y la Evolución de la Legitimidad: Para entender cómo se
responde a esa pregunta hoy en día, la clase repasa cómo ha cambiado la forma en que los
gobiernos justifican su poder, ya que, para poder gobernar, los ciudadanos deben creer que
quien los gobierna tiene la autoridad legítima para hacerlo.
● Antes de la Revolución Francesa: En Europa, el gobierno era absoluto y, en la
práctica, el gobernante podía hacer lo que le diera la gana. Esto ocurría porque la
legitimidad para ejercer la autoridad venía supuestamente de Dios, y ese poder era
ejercido directamente por el rey.
● La Revolución Francesa: Al derrocar a los reyes (la fuente menciona que les
cortaron la cabeza), ese poder concentrado dejó de ser visto como legítimo. Hubo un
cambio radical en la fuente de la legitimidad: pasó de estar "arriba" con Dios y el rey,
a estar en los ciudadanos.
● El nacimiento del Estado y la Ley: Los ciudadanos empezaron a organizarse en
asambleas y a redactar documentos que llamaron leyes. De esta manera, el poder
dejó de pertenecer a una sola persona física (el rey) y pasó a un ente abstracto y
eterno llamado el Estado. Desde entonces hasta hoy, la legitimidad de los
gobiernos proviene de la Ley, y es el Estado quien ejerce ese poder legitimado.
La Separación de Poderes: Como el Estado ahora encuentra su fuente de legitimidad
exclusivamente en la ley, organiza y limita todas sus acciones en base a ella. Por esta
razón, se crea la división de los tres poderes básicos de todo Estado normal:
1. Poder Legislativo: Es el encargado de crear la ley.
2. Poder Ejecutivo: Es el que ejecuta la ley.
3. Poder Jurisdiccional (Judicial): Es el que se encarga de resolver conflictos
basándose en la ley.
En conclusión, la idea central de este punto es comprender el cambio de paradigma: ya no
importa lo que diga el rey, sino lo que diga la ley, lo cual sienta las bases para estudiar
cómo esa misma ley va a limitar y definir todo lo que la administración pública tiene
permitido hacer.
Principio de Legalidad
Para responder a la pregunta de "qué puede hacer la administración pública",
históricamente surgieron dos doctrinas:
1. La Doctrina de la Vinculación Negativa:
● Esta fue la primera visión adoptada y establecía que la administración podía hacer
todo aquello que no estuviera expresamente prohibido por la ley.
● Bajo este enfoque, el Estado tenía libertad para actuar casi como quisiera, a menos
que existiera una ley específica que se lo impidiera.
● El gran problema de esta doctrina: Otorgaba un rango de libertad y poder
excesivo a la administración. El control sobre el Estado era muy débil, ya que si al
legislador no se le ocurría prever y prohibir una situación específica en la ley, la
administración quedaba totalmente libre para actuar en ese ámbito.
2. La Doctrina de la Vinculación Positiva:
● Para solucionar el problema del exceso de libertad, surge esta segunda doctrina,
que es la que verdaderamente define el principio de legalidad actual en el
derecho administrativo.
● Establece que el Estado y la administración pública única y exclusivamente
pueden hacer lo que la ley les permita.
● El profesor enfatiza una regla de oro: para la administración, todo está prohibido a
menos que haya sido expresamente autorizada para hacer algo.
En resumen, este segundo punto te enseña que el Estado no funciona como los ciudadanos
comunes (que podemos hacer todo lo que la ley no nos prohíba), sino al revés: la
administración está atada de manos y necesita un permiso previo de la ley
(autorización) para poder dar cualquier paso.
Derechos vs. Potestades Administrativas
La Administración Pública no tiene "derechos" tradicionales, sino "potestades".
Para entenderlo, el profesor establece una comparación muy clara:
1. Los Derechos Subjetivos (lo que tenemos los ciudadanos):
● Nacen de una relación interpersonal y materializada (algo que ya sucedió).
● El profesor da el ejemplo de la compraventa de un carro: si tú compras un carro y lo
pagas, nace automáticamente tu derecho a recibirlo y la obligación del vendedor de
entregarlo. Es una situación concreta y específica.
2. Las Potestades Administrativas (lo que tiene el Estado):
● A diferencia de los derechos, una potestad es una potencialidad o "habilidad"
general y abstracta otorgada por la ley a la Administración.
● Sirve para producir efectos jurídicos sobre un "círculo genérico de particulares" (no
sobre una persona con nombre y apellido desde el inicio).
● El ejemplo de la multa: La ley no dice "multa a Juan o a María", sino que le da a la
Administración la potestad (en abstracto) de sancionar a cualquiera que exceda el
límite de velocidad. Hasta que alguien no rompe el límite, no existe ninguna
obligación material ni derecho de cobro; la potestad simplemente está "en el aire"
esperando el supuesto para poder materializarse.
● El ejemplo del marcador: El profesor lo compara con tener un marcador en la
mano; la ley le da a la Administración el marcador (la potestad) y la "habilidad" de
dejarlo caer si ocurre un supuesto determinado.
3. Clasificación de las Potestades: se divide estas potestades según su alcance y sus
efectos:
● Según su alcance o a quién van dirigidas:
○ De Supremacía General: Se ejercen sobre el conglomerado de todos los
ciudadanos en general.
○ De Supremacía Especial: Se ejercen únicamente sobre un grupo específico
de personas que tienen una relación particular con el Estado, como los
funcionarios públicos, policías, militares o personas que realizan ciertas
actividades económicas.
● Según sus efectos en la vida de los ciudadanos:
○ Constitutivas, Modificativas o Extintivas: Son las que alteran tu esfera
jurídica, ya sea creándote un derecho, modificando tu situación o
extinguiéndote una obligación.
○ Certificantes: No cambian tu situación jurídica, simplemente la validan o dan
fe de ella. El profesor pone el ejemplo de la cédula de identidad: que te den
la cédula no te "convierte" en venezolano (ya lo eras por nacimiento), solo
certifica esa condición.
○ Organizatorias: Son aquellas potestades que utiliza la Administración para
su propia estructura interna, como por ejemplo, designar a un ministro.
Problemas o Límites de la Legalidad
El principio de legalidad establece que la administración pública solo puede hacer aquello
para lo cual está expresa, legal y específicamente autorizada. Sin embargo, en la práctica
surgen dos grandes problemas o excepciones donde los límites de esta regla se vuelven
difusos:
1. La Autoatribución (a través de la Potestad Reglamentaria)
El origen del problema: Muchas veces, las leyes no pueden prever todos los detalles
técnicos o específicos de una materia. Por ello, el legislador otorga a la administración la
potestad de crear reglamentos para completar y detallar la aplicación de esa ley.
El exceso: El problema ocurre cuando la administración utiliza ese reglamento para ir más
allá de lo que dictaba la ley original, añadiéndose a sí misma atribuciones, requisitos o
poderes que no estaban previstos inicialmente. En la práctica, la administración se
"autoatribuye" poder extra.
Ejemplo: La ley establecía que ningún negocio podía generar más de un 30% de ganancia
sobre sus costos de producción. Como la ley no definió detalladamente qué abarcaba el
término "costo", la administración asumió esa potestad a través de un reglamento. Al
hacerlo, excluyó de la definición de costo elementos vitales como la mano de obra o los
impuestos, lo que causó que las empresas produjeran a pérdida y terminaran cerrando.
Este es el principal riesgo de que la administración exceda sus límites reglamentarios.
2. Los Poderes Implícitos
El origen de la doctrina: Es un concepto que surge en Estados Unidos. Se basa en la idea
de que, para que la administración pueda ejercer una potestad que la ley le ha otorgado de
forma explícita, debe tener también otras potestades "implícitas" que sean necesarias
para poder cumplir con ese mandato, aunque no estén escritas literalmente en la norma.
El ejemplo estadounidense: La Constitución de EE. UU. no detalla explícitamente todo el
alcance del poder del Presidente sobre la política exterior. Sin embargo, la Corte Suprema
determinó que potestades expresas, como la de designar embajadores o firmar tratados, le
otorgan el poder implícito de dirigir la política internacional del país.
El ejemplo venezolano: La Ley Orgánica de Hidrocarburos le da a la administración la
potestad de fijar la cantidad de impuestos que deben pagar las empresas petroleras,
tomando en cuenta factores como su inversión de capital y la rentabilidad de sus proyectos.
Para poder ejercer esta potestad de fijar impuestos, la administración tiene el poder
implícito de exigirle a las empresas que entreguen sus documentos financieros para
verificar dicha rentabilidad, incluso si la ley no dice textualmente "se pueden solicitar
documentos"
Tema 2: Potestades Regladas y Discrecionales
Potestades Regladas vs. Potestades Discrecionales
1. Potestades Regladas
Las potestades regladas son aquellas facultades de la administración pública que se
caracterizan por tener una unidad de solución.
Para identificar si una potestad es reglada, debes mirar exclusivamente su consecuencia
jurídica, y no el supuesto de hecho (es decir, la conducta o evento que detona la norma).
En una potestad reglada, cuando ocurre un supuesto de hecho en la realidad, el
ordenamiento jurídico prevé una sola consecuencia legal aceptable. Esto significa que la
autoridad administrativa no tiene margen de elección ni puede decidir entre varias opciones;
simplemente debe aplicar de forma automática la única solución que dicta la ley.
La fórmula básica es que cuando sucede un supuesto "A", la administración
obligatoriamente tiene que hacer "B". En este escenario, el Estado no tiene ningún
margen de elección.
Ejemplos
1. Si una norma establece que, al verificarse una falta, la autoridad obligatoriamente
"debe expulsar al alumno por 12 meses", estamos ante una potestad reglada. La
autoridad no puede decidir suspenderlo por menos tiempo ni sustituir la pena,
porque la ley solo admite esa única respuesta correcta.
2. Si generas una renta superior a 20 bolívares, la administración tributaria
automáticamente te va a aplicar un 34% de impuesto. Ante esa situación, el
funcionario no puede decidir cobrarte un 20% o perdonarte el impuesto; la ley le
dicta lo que debe hacer y "siempre siempre siempre" se debe aplicar de esa manera.
2. Potestades Discrecionales
La característica principal de la discrecionalidad es que existe una multiplicidad de
soluciones válidas. La ley no te obliga a tomar un único camino, sino que establece ciertos
parámetros legales dentro de los cuales la administración tiene la libertad de escoger la
opción que considere más conveniente.
Ejemplo:
1. Si es necesario nombrar a un nuevo ministro (por ejemplo, en el sector petrolero), la
ley no le ordena a la administración que "tiene que coger a Fernando"
obligatoriamente. La ley simplemente fija unos parámetros generales (como que el
candidato sea venezolano, mayor de edad y tenga experiencia). Dentro de ese
marco legal, la administración tiene una multiplicidad de opciones y puede escoger a
discreción entre candidatos como Felipe (con 52 años en la industria), Víctor (con 35
años de experiencia) o Sofía (ex viceministra).
2. La opción de actuar o no: Cuando una norma utiliza el verbo "podrá" (ej. "podrá
sancionar"), le está dando a la autoridad dos soluciones justas lógicas: aplicar la
sanción o no hacer nada.
3. Márgenes o rangos de sanción: Cuando la norma establece que se debe imponer
una multa dentro de un rango determinado (por ejemplo, de 1 a 100 dólares, o de
1.000 a 5.000 dólares). En estos escenarios, aunque es obligatorio sancionar, la
administración tiene cientos o miles de resultados posibles para elegir, y en principio
cualquiera de ellos es una "solución justa".
En resumen: La diferencia clave es que en la potestad reglada no hay opciones (si pasa
A, haces B sin chistar), mientras que en la potestad discrecional tienes una multiplicidad
de alternativas legales y el poder de decidir cuál de ellas utilizar.
Conceptos Jurídicos Indeterminados vs. Discrecionalidad (¡Importante!)
La diferencia fundamental entre ambos radica en que la discrecionalidad implica una
pluralidad de soluciones justas, mientras que los conceptos jurídicos indeterminados
admiten una única solución correcta. Además, se ubican en partes distintas de la
estructura de la norma legal.
1. Conceptos Jurídicos Indeterminados
Los conceptos jurídicos indeterminados (como "buenas costumbres", "ruina" o "orden
público") son descripciones o categorías generales que utiliza el legislador para abarcar
realidades que son muy complejas de prever o describir con total exactitud en el texto de
una ley.
A diferencia de la discrecionalidad, que se analiza exclusivamente en la consecuencia
jurídica de la norma, los conceptos jurídicos indeterminados se ubican, en el 99% de
los casos, en el supuesto de hecho.
El profesor hizo un énfasis muy importante en este tema para aclarar una confusión
histórica entre los juristas: los conceptos jurídicos indeterminados no otorgan
discrecionalidad. En su aplicación existe unidad de solución, lo que significa que ante el
ordenamiento jurídico solo hay una respuesta objetivamente correcta. Es decir, una
conducta es conforme a las buenas costumbres o no lo es; esto no depende del capricho, la
voluntad o la elección arbitraria de la autoridad administrativa.
¿Cómo se aplican los conceptos jurídicos indeterminados en la práctica?
1. Zona de certeza positiva: Son los casos donde es evidente e indudable que el
hecho encaja dentro del concepto. Por ejemplo, el profesor señaló que una conducta
vejatoria o degradante hacia la dignidad de las mujeres es, sin duda alguna,
contraria a las "buenas costumbres".
2. Zona de certeza negativa: Son los casos donde es absolutamente claro que el
concepto no aplica. Por ejemplo, dar una charla académica sobre los peligros del
uso de videojuegos o dispositivos electrónicos jamás sería considerado como un
acto violatorio de las buenas costumbres.
3. Área de incertidumbre: Son las "zonas grises" donde hay debate y que pueden
cambiar drásticamente dependiendo de la época o la sociedad. El profesor utilizó el
ejemplo de la película El último tango en París; en los años 70 fue prohibida por el
gobierno por considerarse escandalosa y contraria a las buenas costumbres, pero
en la época actual probablemente solo recibiría una simple clasificación por edad,
pasando a la zona de certeza negativa.
En conclusión, aunque la autoridad deba realizar un análisis valorativo, de experiencia o
técnico (como determinar si un edificio está en "ruina") para aplicar estos conceptos, solo
hay una solución justa ante la ley, por lo que nos encontramos frente a un elemento
reglado y no discrecional.
2. El Control de la Discrecionalidad Administrativa
Históricamente se creía, de forma errónea, que la discrecionalidad implicaba una ausencia
de control judicial y que la administración gozaba de espacios de inmunidad. Hoy en día
esto es inaceptable; toda decisión administrativa, por muy discrecional que sea, está
sujeta a control judicial.
Para entender cómo se realiza este control, la regla clave de la clase es que toda potestad
discrecional es "99% reglada y 1% discrecional". Por lo tanto, el control de la actuación
de la administración se realiza en dos grandes bloques:
a. Control de los elementos reglados (el 99%)
Antes de analizar la sanción o solución que eligió la autoridad, el juez debe verificar que la
administración no haya violado sus límites legales obligatorios. Un acto discrecional puede
anularse si falla en alguno de estos elementos:
1. Existencia de la potestad y competencia: Lo primero que se debe confirmar es
que efectivamente exista una norma jurídica que otorgue ese poder y que quien
ejerza la potestad sea exactamente la autoridad u órgano competente que dicta la
norma (por ejemplo, el Consejo de Facultad y no otra autoridad).
2. Procedimiento y forma: La autoridad debe respetar estrictamente el procedimiento
establecido, garantizando el debido proceso y el derecho a la defensa. Asimismo, la
decisión tiene requisitos de forma ineludibles: debe presentarse por escrito y cumplir
con la motivación, es decir, explicar claramente los hechos probados y el
fundamento legal que justifica la decisión.
3. El fin (Desviación de Poder): El ordenamiento jurídico otorga un poder jurídico
siempre con un propósito específico (por ejemplo, proteger la integridad académica).
Si la autoridad utiliza su poder para un motivo o fin distinto al que prevé la ley,
incurre en un vicio llamado desviación de poder.
Ejemplo 1: Un profesor que usa su potestad disciplinaria para rebajarle la
nota a una alumna excelente con el único motivo oculto de favorecer a otro
alumno (que es familiar del profesor) en la competencia por el primer puesto
de la promoción.
Ejemplo 2 (Caso RCTV): El Estado venezolano se escudó en que no
renovar la concesión del canal era una potestad discrecional con el supuesto
fin de crear una televisión de servicio público; sin embargo, se logró probar
internacionalmente que el verdadero motivo era una represalia política, lo
que constituyó una clara desviación de poder.
2. Control del elemento discrecional (el 1%)
Incluso si la autoridad cumplió con la competencia, el procedimiento, la motivación y no
hubo desviación de poder, el núcleo de su decisión (ese 1% donde elige libremente entre
varias opciones, como fijar una multa de $1 a $5.000) no escapa del control de los jueces.
Esta elección se controla a través de los Principios Generales del Derecho (regla
apoyada por la Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos - LOPA):
1. Principio de proporcionalidad: La decisión o sanción elegida debe ser adecuada a
la gravedad del supuesto de hecho. Por ejemplo, si un estudiante comete un fraude
académico muy básico o "infantil", y la autoridad decide aplicar ciegamente la
máxima sanción permitida (como 4 años de expulsión), esa decisión puede anularse
por ser desproporcionada ante la levedad de la falta.
2. Principio de igualdad: La administración no puede aplicar arbitrariamente
sanciones drásticamente distintas a dos personas que incurrieron en faltas
absolutamente idénticas en las mismas circunstancias.
Tema 3: Tipología de los Entes públicos
Personas colectivas - Derecho público:
En la teoría general del derecho, el concepto de persona jurídica abarca tanto a las
personas naturales (los individuos) como a las personas jurídicas stricto sensu, a las cuales
se les denomina personas colectivas o personas morales.
Para el derecho público, los individuos (personas naturales) generalmente solo tienen
relevancia como destinatarios o sujetos sobre los cuales se ejerce el poder público. El
estudio principal se concentra en las personas colectivas porque ellas son las verdaderas
titulares de los poderes y de las funciones públicas. El ejemplo más destacado de un
ente o persona colectiva de derecho público es, por excelencia, la República.
Su naturaleza y forma de actuar: Las personas colectivas son entidades que nacen como
una creación del ordenamiento jurídico, por lo que no tienen una coincidencia con una
realidad natural o física. Dado que no tienen un cuerpo para actuar por sí mismas, necesitan
manifestar su voluntad, emitir actos jurídicos y tomar decisiones única y exclusivamente a
través de sus órganos.
Imputación y responsabilidad: Como las personas colectivas actúan a través de sus
órganos (por ejemplo, cuando un tribunal dicta sentencia o una facultad impone una
sanción), esos actos jurídicos se le imputan o atribuyen directamente a la persona colectiva.
Por esta razón, ante cualquier responsabilidad patrimonial, quien responde es la persona
colectiva con su propio patrimonio, ya que los órganos no tienen personalidad jurídica ni un
patrimonio distinto.
La gran división: Finalmente, el profesor recalca una regla absoluta en la teoría del
derecho: no existe un "tercer género" de personas colectivas. Toda persona colectiva en el
mundo del derecho, sin importar si es de derecho público o privado, se clasifica
obligatoriamente como una corporación o una institución.
Entes vs. Órganos
¿Qué es un Ente (o Entidad)?
En el derecho, los términos "ente", "entidad" y "persona jurídica" se utilizan como sinónimos
exactos. Un ente es una persona colectiva que tiene personalidad jurídica propia y, en
consecuencia, posee su propio patrimonio. Son los verdaderos titulares de los poderes,
derechos y obligaciones en el mundo jurídico.
Ejemplos de Entes: La República (que es el ente público más importante de todos), los
municipios, las universidades (como la Católica o la Central) y las compañías o sociedades
anónimas.
¿Qué es un Órgano?
Dado que los entes son creaciones del ordenamiento jurídico (ficciones legales) y no tienen
un cuerpo físico, no pueden actuar por sí solos. Para manifestar su voluntad, necesitan
actuar a través de sus órganos. Un órgano se define como un "centro de imputación de
poderes y deberes jurídicos" dentro de una persona jurídica. La característica más
importante del órgano es que NO tiene personalidad jurídica propia y NO tiene un
patrimonio distinto al del ente al que pertenece.
Ejemplos de Órganos: El Presidente de la República, la Asamblea Nacional, los tribunales
de justicia, el rector de una universidad o un Consejo de Facultad.
Clasificación de los Órganos
1. Órganos Individuales (o Unipersonales): Son aquellos que están encarnados por una
sola persona natural (un individuo).
● La distinción entre el órgano y la persona: Un concepto clave aquí es que el
órgano es una creación legal constante, separada del individuo que lo ocupa.
Por ejemplo, el órgano "Presidente de la República" tiene un conjunto de poderes
establecidos en la Constitución; este órgano puede ser encarnado por distintos
ciudadanos a lo largo del tiempo, pero el órgano jurídico y sus competencias siguen
siendo los mismos.
● Actos personales vs. Actos del órgano: Cuando la persona que encarna el
órgano toma una decisión en el ejercicio de sus funciones (como dictar un decreto),
es un acto del ente (la República); pero si esa misma persona hace algo en su vida
privada (como donar su dinero personal), es un acto del ciudadano, no del órgano.
Ejemplos: El Presidente de la República, un Ministro, o incluso un profesor
universitario de una cátedra específica cuando emite la calificación de un examen.
2. Órganos Colegiados: Son aquellos integrados por la concurrencia de un grupo de
individuos (llamados miembros).
● Reglas de mayoría: A diferencia del órgano individual, la voluntad de un órgano
colegiado se forma a través de deliberaciones, votaciones y reglas de mayorías
(como requerir una mayoría absoluta para aprobar una decisión).
● Miembro vs. Órgano: El profesor hace gran énfasis en que los individuos que
conforman estos órganos son "miembros", pero no son órganos por sí mismos.
Por ejemplo, un diputado sentado en la Asamblea Nacional es un miembro que
concurre con su voto, pero él individualmente no es un órgano ni puede dictar leyes
por sí solo; el órgano que adopta la decisión imputable a la República es la
Asamblea Nacional en su conjunto.
Ejemplos: La Asamblea Nacional, el Consejo de una Facultad universitaria, las
distintas Salas del Tribunal Supremo de Justicia, o la Asamblea de Accionistas de
una sociedad anónima.
El mecanismo de Imputación y Responsabilidad
La relación entre el ente y el órgano funciona a través de un mecanismo llamado
"imputación". Cuando un órgano adopta una decisión o emite un acto jurídico (por ejemplo,
cuando la Asamblea Nacional dicta una ley, o cuando un tribunal dicta una sentencia), ese
acto no se le atribuye al órgano en sí, sino que se dicta en nombre y representación del
ente. Como el órgano no tiene patrimonio propio, si un acto dictado por este genera alguna
responsabilidad patrimonial (por ejemplo, si la universidad te impone una sanción injusta a
través del Consejo de Facultad), quien responde económicamente es el ente (la
universidad o la República) con su propio patrimonio.
¿Quiénes NO son órganos?
1. Los empleados públicos sin poder de decisión: Personas como el chofer del
presidente, una secretaria o un ascensorista de Miraflores son empleados de la
República, pero no son órganos. La razón es que ellos no tienen la capacidad de
dictar actos jurídicos que generen efectos o que se le imputen a la República.
2. Las estructuras administrativas (Los Ministerios o el SENIAT): Un error
gravísimo es decir que un Ministerio es un órgano o un ente. No lo es. Un Ministerio
es una estructura organizativa o un "complejo orgánico" basado en el principio de
jerarquía que sirve para agrupar y contener múltiples órganos en su interior (como el
ministro, los viceministros y los directores). Lo mismo aplica para el SENIAT: es una
estructura que agrupa órganos (como el superintendente o los intendentes), pero
como tal no es un órgano colegiado que emite actos.
Clasificación de las Personas Colectivas
1. Las Corporaciones (Sustrato Personal)
● Origen: Nacen a partir de un acuerdo o asociación de personas (pueden ser
personas naturales u otras personas colectivas) preexistentes que deciden unirse
para crear una nueva persona jurídica.
● Característica principal: Poseen un sustrato personal, lo que significa que detrás
de la entidad siempre hay una agrupación de miembros. Dependiendo del tipo de
corporación, a estos miembros se les llama de distintas formas: socios, accionistas,
asociados, ciudadanos o incluso Estados.
● Democracia y participación: Las corporaciones operan bajo un régimen
democrático, ya que es el sustrato personal (los miembros) quien participa en la
toma de decisiones y elige a las autoridades. Por ejemplo, en una sociedad
mercantil, el órgano supremo es la asamblea de accionistas.
Ejemplos:
○ Derecho Privado: Las sociedades civiles, mercantiles y las asociaciones.
○ Derecho Público: La República, los Estados y los Municipios (cuyo sustrato
son los ciudadanos electores). También las universidades públicas (donde el
sustrato es el claustro universitario de profesores, alumnos y egresados) y
los colegios profesionales.
○ Derecho Internacional: Los Estados Unidos de América y la Organización de
las Naciones Unidas (asociaciones de Estados).
Formas de Derecho
La forma jurídica que adopta una corporación (y en general, cualquier persona colectiva)
depende exclusivamente de la naturaleza de su acto de creación.
Existen dos clasificaciones principales para las corporaciones según su forma de derecho:
1. Corporaciones con forma de Derecho Público:
Son aquellas cuyo acto de creación es un instrumento de derecho público, como la
Constitución, una ley o un decreto presidencial. Estas se dividen en dos subcategorías:
1. Político-Territoriales: Tienen un vínculo directo con un territorio determinado,
persiguen una pluralidad de fines y poseen potestades políticas superiores (como la
potestad legislativa o expropiatoria). Ejemplos: la República (creada por la
Constitución), los Estados, los Municipios (creados por leyes estadales) y el Distrito
Capital.
2. No Político-Territoriales: Se crean para prestar un servicio específico y su relación
con los ciudadanos es de carácter voluntario o personal, no territorial. Dentro de este
grupo existen entidades estatales, como las universidades públicas (creadas por
decreto) y sociedades anónimas que excepcionalmente nacieron por ley (como el
diseño original del Banco Central de Venezuela). También existen entidades no
estatales que ejercen funciones públicas, como los Colegios Profesionales y las
Academias (creados por ley o decreto).
2. Corporaciones con forma de Derecho Privado:
Son aquellas que nacen a través de actos regulados por el derecho privado, como
contratos o documentos constitutivos bajo las reglas del Código Civil o el Código de
Comercio. El Estado venezolano suele utilizar estas formas jurídicas corporativas para
alcanzar sus fines:
1. Las Empresas del Estado: El profesor critica este nombre por ser un término
económico, ya que jurídicamente son sociedades mercantiles (generalmente
sociedades anónimas) en las que el Estado tiene una participación mayor al 50% del
capital social. Se rigen fundamentalmente por el Código de Comercio.
2. Las Sociedades Civiles del Estado: Son agrupaciones organizadas bajo el Código
Civil que, al igual que las empresas mercantiles, tienen ánimo de lucro (buscan
generar utilidades o ganancias para repartir entre sus miembros).
3. Las Asociaciones Civiles del Estado: También se rigen por el Código Civil, pero la
diferencia fundamental con las sociedades es que no tienen ánimo de lucro. El
profesor señala que el Estado usa con mucha frecuencia esta figura, por ejemplo,
para estructurar jurídicamente a muchas de las misiones sociales.
2. Las Instituciones (Sustrato Real)
● Origen: A diferencia de las corporaciones, aquí no hay una asociación de personas,
sino la voluntad unilateral de un fundador o instituidor. Esta persona toma un
conjunto de bienes (los saca de su propio patrimonio), los "empaqueta" y les otorga
personalidad jurídica exclusivamente para cumplir con un fin específico.
● Característica principal: Poseen un sustrato real (enfocado en la res, la cosa o los
bienes). Lo relevante no son las personas, sino el patrimonio destinado a un
propósito.
● Independencia del fundador: El creador de la institución es una figura contingente;
el instituidor puede morir o desaparecer, pero el conjunto de bienes seguirá
existiendo jurídicamente de forma autónoma.
Ejemplos:
○ Derecho Privado: El ejemplo clásico es la fundación. El profesor ilustra esto
con el caso de un millonario que decide desprenderse de 5.000 millones de
dólares de su patrimonio personal para crear una entidad jurídica dedicada
permanentemente a combatir el cáncer.
○ Derecho Público: Los institutos autónomos o institutos públicos.
Formas de Derecho
1. Instituciones con forma de Derecho Privado Dentro de la organización administrativa
del Estado, existe una sola figura principal para esta categoría: las fundaciones del
Estado.
● Creación y regulación: En este caso, el instituidor o fundador que aporta el
patrimonio inicial puede ser la República, los Estados o los Municipios. Se
estructuran bajo las normas del derecho privado (el Código Civil) y su personalidad
jurídica nace formalmente en el momento en que se inscriben en el registro civil.
Ejemplos: Un ejemplo histórico muy famoso es la Fundación Gran Mariscal de
Ayacucho, creada para financiar estudios de educación superior de venezolanos
tanto en el país como en el exterior. Adicionalmente, el profesor menciona que el
Estado utiliza con mucha frecuencia esta figura jurídica de fundación para organizar,
administrar y ejecutar los programas sociales conocidos como misiones.
2. Instituciones con forma de Derecho Público Son aquellas cuyo acto de creación
deriva de un instrumento de derecho público, como lo es una ley o la propia Constitución.
Se dividen principalmente en:
● Institutos Autónomos (o Institutos Públicos): Son las instituciones públicas por
excelencia. Por una exigencia directa de la Constitución, tienen que ser creados
obligatoriamente por una ley. El profesor hace una aclaratoria anecdótica: durante
las reformas a la Ley Orgánica de Administración Pública, se decidió cambiarles el
nombre a "institutos públicos" por un rechazo a la palabra "autónomo", pero
jurídicamente ambas denominaciones son exactamente lo mismo.
● El Banco Central de Venezuela (BCV): Tras las reformas legales de 1991 y 1992,
el BCV perdió a sus accionistas privados, dejó de tener un régimen democrático y
abandonó su figura de corporación para convertirse en una institución. Debido a que
su existencia y personalidad jurídica emanan de la Constitución y la ley, es
indiscutiblemente una institución con forma de derecho público. El profesor
resalta que el BCV no es un instituto autónomo, ya que posee un nivel de
independencia frente al Poder Ejecutivo central que es muy superior al de cualquier
instituto convencional.