MODULO II Unidad 1
En esta Unidad desarrollamos: Planificación, Estrategia,
Riesgo, Frontera de tiempo y Cobertura de operaciones…
"Para ser un inversor exitoso durante toda la vida no se necesita
un coeficiente intelectual enorme, una intuición empresarial
insólita o tener información privilegiada. Lo que se necesita es
un marco teórico firme para tomar decisiones y la fuerza de
voluntad para evitar que las emociones destruyan ese marco. Un
asesor puede prescribir de forma clara y precisa el marco
adecuado. El inversor debe aportar la disciplina emocional.
El inversor consiga unos resultados excepcionales dependerá
del esfuerzo que se aplique en las inversiones y de la magnitud
de locura que haya en los mercados durante su carrera como
inversor. Mientras más absurdo sea el comportamiento del
mercado, mejor será la oportunidad para el inversor metódico."
Planificación Financiera
Planeación financiera es el conjunto de actividades mediante
las cuales cada individuo comprende y proyecta su relación de
ingresos, egresos y el uso de los recursos presentes y
esperados, así como la expectativa relacionada con la
construcción de un capital y un patrimonio adecuado a su
ciclo de vida y la posibilidad de transferirlo a futuras
generaciones.
La planeación financiera implica:
Establecer un horizonte de tiempo de acuerdo con las
expectativas o intereses de ahorro e identificar las medidas
necesarias para adoptar hoy, con el fin de:
- Asegurar el flujo de recursos necesario para cumplir con las
metas propuestas o sortear situaciones difíciles que puedan
presentarse.
- Definir una estrategia financiera.
¿Cuáles son los errores más frecuentes durante el
acercamiento al proceso de planeación financiera?
- No establecer metas financieras medibles.
- Tomar decisiones financieras sin entender su efecto sobre
otras variables.
- Confundir planeación financiera con inversión.
- No hacer re-evaluación periódica del plan financiero
establecido.
- Pensar que la planeación financiera es sólo para los
acaudalados o ricos.
- Pensar que planeación financiera es lo mismo que
planeación personal o de retiro.
- Pensar que la planeación financiera es algo que sólo se hace
cuando "se está viejo".
- Esperar hasta tener una crisis financiera para comenzar a
hacer planeación.
- Esperar rentabilidades irreales de las inversiones.
- Creer que la planeación financiera sólo es planeación
tributaria, y conservar el valor de la moneda.
- Pensar que por recibir asesoría de un Administrador y
Gestor, se pierde el control de las decisiones.
¿Por qué es importante definir una estrategia
financiera?
1. Tu estrategia financiera se debe construir basada en tus
necesidades y contemplando 5 puntos clave: liquidez, riesgo,
rentabilidad, diversificación del portafolio y horizonte de
tiempo.
2. Invertir bien tu dinero no es simplemente comprar un
"buen producto". La inversión perfecta, segura, rentable,
barata, disponible en todo momento y complementada con
ventajas fiscales no existe, a pesar de la oferta, de
incitaciones "superabundantes" y publicidad tentadora.
3. La buena inversión es aquella que es buena para ti. Es
decir, adaptada a la vez a tu situación, a tus objetivos y a tu
temperamento. No es necesariamente la más barata, la de
menor costo fiscal o la que esté de moda.
4. Un portafolio de inversión acertado será la combinación
diversificada pero coordinada de varias inversiones con
características distintas. Es el equilibrio entre rentabilidad,
seguridad, disponibilidad e impacto fiscal, adaptado a la
situación personal de cada individuo.
5. Cada individuo tiene una actitud personal diferente con
respecto al dinero. Esto puede determinar el tipo de inversión
preferida.
Las cuatro etapas necesarias para definir tu estrategia
financiera son:
1. Jamás /Nunca invertir en una alternativa sin comprender
sus mecanismos básicos de operatoria y sin medir lo que
se pueda esperar de esta manera realista.
La decepción sobrevendrá por las inversiones de las cuales
creías conocer, sus perspectivas de ganancia mucho mejor
que los riesgos de pérdida o, donde habías visto claramente
las ventajas tributarias o cambiarias, omitiendo o
desconociendo las restricciones de su liquidez. (No poder
vender, quedar comprado y no tener compradores,
puede ser fatal)
2. Hacer un inventario preciso de los activos posibles,
conociendo las características de rentabilidad de
seguridad y e liquidez. Definir tus necesidades y
establecer sus objetivos racionales.
Medir muy bien el impacto de la situación personal con el fisco
y estimar con claridad las sociedades o negocios compartidos
en tal decisión.
3. Conociendo tus recursos, necesidades y la viabilidad de
las soluciones posibles, podrás optimizar la elección
entre las inversiones disponibles.
La diversificación de tu patrimonio hará coincidir, de una
manera más racional las oportunidades y proyectos.
4. Este principio del buen sentido común es olvidado
siempre. ¿Cuántos portafolios correctamente construidos
en su origen, se convierten en frustrantes decepciones
por falta de una periódica evaluación?
Recordar que las soluciones para las necesidades de hoy
pueden no ser las adecuadas para las necesidades del
mañana.
Proyección en el tiempo
Para establecer la proyección en el tiempo durante el cual
deseas mantener una inversión, es necesario concretar cuáles
son los objetivos o metas en el corto, mediano o largo plazo;
un ejemplo de ello es la compra de casa, pagar la
universidad, jubilarte o heredar un patrimonio.
Sin embargo, existen situaciones que no corresponden a
proyectos elaborados por cada persona sino que se presentan
sin esperarlos, como quedarse sin empleo o tener un
accidente. De aquí, resulta relevante que entiendas que:
- El riesgo de la inversión disminuye con el tiempo.
- A largo plazo y mayor riesgo, mayor rentabilidad.
- Fijar el horizonte de tiempo para tu ahorro e inversión
permite seleccionar la composición de tu portafolio.
- No se debe dejar nada al azar.
Horizonte de inversión
1. El horizonte de tiempo que definas en tu planeación
financiera para la selección de tu portafolio de inversiones,
afectará la posibilidad de alcanzar o no tu objetivo de
rentabilidad. En el corto plazo, los retornos pueden ser más
volátiles. En el largo plazo, se reduce o elimina el efecto de la
volatilidad presente en los diferentes ciclos de los mercados
financieros, permitiendo alcanzar una mayor probabilidad de
obtener la rentabilidad esperada.
2. Analizar el horizonte de inversión y la aversión al riesgo,
determina lógicamente el peso que le puedes dar a las
inversiones de mayor riesgo en el corto plazo y mayor
rentabilidad en el largo plazo: Las acciones.
3. El horizonte de tiempo que elijas afectará tu habilidad para
lograr el objetivo de inversión. En el corto plazo, los retornos
a la inversión pueden ser volátiles y al elegir un horizonte de
tiempo más largo, existe una mayor probabilidad de que los
ciclos de alzas y bajas del mercado se promedien
positivamente, lo que implica un menor impacto en el retorno
total de la inversión.
4. En términos generales, los mercados reaccionan a una
situación de crisis por una caída de los valores de las
acciones, pero con frecuencia se restablecen en poco tiempo.
Cobertura de Operaciones:
La cobertura como estrategia en la disminución del riesgo en
funciones especulativas en el Mercado de Capitales.
La mayor internacionalización de las empresas y la creciente
volatilidad en los mercados financieros han llevado a un
cuidadoso manejo del riesgo sea cada vez más importante y
necesario. En este sentido, los derivados (opciones estándar,
forwards, futuros, swaps y estrategias con opciones, etc.)
constituyen instrumentos esenciales para facilitar la cobertura
de riesgos de mercado.
Las economías emergentes, dada la extrema volatilidad de
tasas de interés y tipos de cambio que las caracteriza, se
presentan como el escenario natural para el uso de estos
derivados como instrumentos de cobertura (hedging).
En particular, dadas las restricciones usuales a las posiciones
abiertas de las instituciones bancarias, la vulnerabilidad de la
economía a fluctuaciones cambiarias (y su incidencia en el
riesgo país) nace fundamentalmente del descalce de moneda
de las firmas deudoras, que eventualmente se traduce en
riesgo crediticio de las entidades financieras. Por ende, las
posibilidades de cobertura que ofrece el mercado, y el uso
que de ésta hacen las empresas son fundamental a la hora de
evaluar y corregir esta fuente de vulnerabilidad.
El sector líder del proceso de globalización es el capital
financiero, que se expresa a través del abultado crecimiento
de la deuda externa. Por este medio se ha reciclado la renta
petrolera, se han lavado dineros del narcotráfico y se ha
facilitado la apropiación de los recursos públicos por parte de
dirigentes corruptos. A ello se une el capital de portafolio
movido sólo por el interés especulativo de corto plazo.
Para facilitar el despliegue y beneficio de dichos capitales
especulativos, los países han sido forzados a abrir las cuentas
de capital y las autoridades monetarias locales han adoptado
políticas de elevados tipos de interés, ausencia total de
regulación y estímulos a la revaluación monetaria para
proteger del riesgo cambiario la salida de los beneficios que
dichos capitales obtienen.
Es esto lo que explica la gran volatilidad de los capitales, el
contagio de la crisis de unos a otros países, y en las crisis
denominadas eufemísticamente efectos “tequila”, “tango”,
samba”. Todos estos efectos colaterales fueron resultado de
fuertes burbujas especulativas dentro de los mercados
financieros internacionales. Y como respuesta a este problema
de capitales especulativos el motor capitalista empezó a bajar
el ritmo de la economía mundial.
La Cobertura o Hedging.
Entenderemos por cobertura o hedging a la “técnica financiera
que intenta reducir el riesgo de pérdida debido a movimientos
desfavorables de precios en materia de tipo de interés, tipo
de cambio y movimientos de las acciones”.
Existen también distintos tipos de cobertura según el punto
de vista de la teoría financiera adoptada …
El ADMINISTRADOR Y GESTOR DE CARTERAS deberá
considerar los siguientes puntos para su toma de decisiones:
1. El tipo de riesgo que se desea cubrir.
2. La cuantificación del riesgo según su posición adoptada
(plazos, porcentaje representativo del riesgo ante sus activos,
etc.).
3. Delimitación del grado de cobertura (tipo de cobertura).
4. Análisis de los instrumentos financieros derivados
disponibles y valorar su aplicación en su empresa.
5. Valorar finalmente los gastos de cobertura de cada
instrumento, la eficacia, rapidez y precios.
La cobertura es un hecho casi cotidiano. El punto clave es
recordar que la cobertura en futuros es una herramienta
empleada para minimizar el riesgo que se produce cuando las
cotizaciones se mueven en forma adversa.
Dado lo anterior, la aversión al riesgo es la razón fundamental
que justifica el uso de instrumentos financieros derivados en
búsqueda de una cobertura.
La cobertura (hedging) presenta un buen número de
ventajas, puede, por ejemplo, permitir cubrirse cuando una
operación está en riesgo.
La cobertura (hedging) puede ser peligrosa, es necesario
utilizarla juiciosamente y sobre todo cuidar particularmente
de:
- Cortar rápidamente la posición perdedora apoyándose en el
Stop loss(fijar valores de desarme de operación)
- Demasiadas coberturas matan la cobertura...
Estrategias ante Expectativas Inciertas.
1.- Privilegiar Precio Piso (Stop Loss) hasta donde estoy
dispuesto a resignar ganancias.
(Solo enumeramos las alternativas de estrategia; algunas
están fuera del temario, serán tratadas en los cursos que
forman el experto)
•Compra Puts.
•Compra de Futuros.
•Compra de Calls.
•Call
•Venta de Puts.
•Call Spread Alsista.
•Put Spread Alsista.
•Permanecer sin cobertura.
Estrategias ante Expectativas Alcistas.
•Venta de Futuros.
•Futuro Sintético (Compra de Puts + Venta de Calls)
•Venta de Futuros + Compra de Puts.
•Venta de Calls.
•Call Spread Bajista.
•Put Spread Bajista.
La cobertura debería nacer en el momento de realizar la
inversión, de esta forma estaremos preparados para la
eventualidad o contingencia.
Si la cobertura se realiza posteriormente, Ej: En la compra de
acciones, es probable que los precios entre el Subyacente y
las opciones o futuros queden un poco más desfasados.
La [Link] muestra un mercado de tendencia a la baja..
Regla de Oro: Debo comprender mínimamente el sentido del
mercado al realizar la cobertura, no debe efectuarse de forma
automática, tenemos como mínimo comprender bajo que
tendencia se mueven los precios y una noción del tiempo que
puede perdurar…
Psicología del Inversor:
El Administrar y Gestionar un patrimonio requiere amplios y
meticulosos análisis sobre empresas y ello dentro de un
contexto económico mundial. Se necesita Cada vez más
conocimientos de economía y empresariales para operar en
un entorno muy cambiante, la calidad de la información es de
vital importancia así como su interpretación. Esta necesidad
de información me recuerda algo que vivo a menudo, “un
nadador de Aguas Abiertas debería aprender todo lo referente
a mareas, temperatura, viento, etc., la otra que tendría que
aprenderlo todo de nuevo y de manera distinta cada
veinticuatro horas”.
Pero además del conocimiento del mercado nos encontramos
que la bolsa tiene un componente psicológico muy fuerte y
sus movimientos son difícilmente predecibles, explicables y
menos aún cuantificables. Las emociones algunas propias
otras de la Masa, intervienen en nuestras decisiones de
inversión, por lo que el peor enemigo del inversor no es el
mercado sino él mismo. Hay procesos emocionales que
desvirtúan las conclusiones y no operamos correctamente.
Las emociones dominan las decisiones y se basan más en la
posibilidad que en la probabilidad, por lo que a medida que
aumenta la emotividad se es menos sensato.
Los inversores suelen perder el sentido de la proporción y los
precios fluctúan en función de la avaricia o miedo de los
participantes y en esos momentos hay muchos movimientos
que se explican mejor en el terreno psicológico que en el
económico, Daniel Kahenman (Premio Nobel 2002) y Amos
Tversky en su trabajo de la Teoría de la Perspectiva nos dicen
que hasta las personas más inteligentes y preparadas
cometen errores de forma repetitiva y constante en el
momento de la toma de decisiones financieras y sus estudios
revelan que la falta de lógica en estas decisiones no son la
excepción sino la regla.
Efecto Casino o House Money
Es un término propio de los juegos de azar pero muy aplicable
a la Bolsa. Un inversor en el casino suele apostar de forma
más imprudente con el dinero ganado en el juego que con el
que traía de casa. Un inversor que ha tenido suerte en sus
inversiones y tiene unas plusvalías suele asumir mucho mayor
riesgo que con el dinero que traía de casa. Cuando los
inversores acumulan grandes plusvalías pierden el miedo a
posibles pérdidas pues si estas llegan no lo consideran
pérdidas, sino menos beneficios. “Saber retirarse cuando se
está ganando. Es lo que hacen los jugadores profesionales.
Tan importante es una lúcida retirada como un ataque
esforzado. Hay que poner a salvo los éxitos cuando hubiera
bastantes, incluso cuando fueran muchos. Un éxito
continuado fue siempre sospechoso, es más segura la buena
fortuna alterna. La fortuna se cansa de llevar a uno a cuestas
durante mucho tiempo” Baltasar Gracian.
Lo reciente y la mirada del pasado.
Consiste en que hacemos proyecciones para un futuro
basándonos en un plazo de tiempo reciente muy corto,
posiblemente desde que operamos en bolsa o tenemos más
conocimiento de ella. Un inversor que ha entrado en el último
ciclo alcista es muy posible que opine que cualquier corrección
es un buen momento para comprar.
Sin Embargo Existe Aquí una Regla de Oro:
Los mercados son ineficientes en el corto plazo y eficientes en
el largo plazo.
El sesgo retrospectivo es lo que llamamos coloquialmente “a
toro pasado” que nos hace pensar que una vez ocurrido ya lo
sabíamos. En esto se llevan la peor parte los Ministros de
Economía, ya que una vez analizamos los acontecimientos
pasados, lo hacemos fuera de contexto por lo que lo vemos
como grandes errores. Cualquier venta de activo por parte de
un Estado (acciones, oro) o devaluación de la moneda, será
juzgada de forma muy diferente años después que cuando se
produjeron. En el inversor además de analizarlo fuera de
contexto tiene una memoria muy selectiva y recuerda solo las
operaciones que podían haber sido éxitos.
Confiar excesivamente en los conocimientos
En periodos de Bolsa alcista y si acompaña la suerte (muy
necesaria en la inversión en Bolsa) las veleidades de la
memoria y la cosmética de la autoestima nos da la sensación
de tener una gran seguridad y haber encontrado el modelo
adecuado; con esta percepción prestamos más atención a
aquellos hechos que confirman nuestras creencias que a
aquellos que la desmienten. Una Bolsa alcista acompañada de
la suerte puede parecerse a conducir bajo efectos etílicos. En
estas condiciones se recuerdan las decisiones de inversión
acertadas y nos olvidamos de las equivocadas.
Cuenta la historia que un general romano, que llegaba
triunfante a Roma donde era esperado por toda la ciudad,
llevaba un esclavo detrás diciéndole “recuerda que solo eres
un hombre”. El éxito nos lleva a pensar que el mejor analista
es uno mismo.
Los errores se pagan caros y aunque solemos buscar los
grandes aciertos, los mejores resultados suelen ser del que
comete menos errores.
El Titanic no lo hundió un iceberg, sino el exceso de
confianza. Cuando hacemos balance de nuestros éxitos,
tendríamos que hacerlo también de nuestros fracasos y lo que
se ha aprendido de ellos. Se aprende más de los fracasos que
de los éxitos. El fracaso seguido de una acción reflexiva es
una gran fuente de experiencia.
Mantener valores en caída y vender los de beneficios
Independientemente del perfil inversor, tenemos tendencia a
vender acciones que nos dan buenos resultados y en cambio
conservamos las que nos dan perdidas, uno de los motivos
suele ser que no son perdidas hasta que no esté formalizada
la venta y no hemos de sufrir por haber hecho una mala
inversión. En cambio jugamos con ventaja porque solemos
comparar nuestros resultados con los de los gestores
profesionales y ellos han de contabilizar a valor diario
incluyendo una posible devaluación si la inversión se ha hecho
en otra divisa.
Cuando tenemos pérdidas en un valor nos cuesta admitirlo y
no solo no corregimos el error sino que compramos más, esta
conducta tiene más que ver con el orgullo herido que con una
estrategia de inversión.
Hay que evitar tener ganancias de pobre y pérdidas de rico.
Admitir el error es el primer paso hacía el éxito. También se le
conoce como error militar ya que en esta faceta se comete
mucho. La historia está llena de batallas en la que un general
lanza a sus soldados contra el enemigo y por un error de
táctica pierde más soldados de los previstos y se le presenta
el siguiente dilema: una retirada y reconocer un error o seguir
la estrategia inicial. Esta última decisión es la errónea y se
toma no solo por no reconocer el error, sino por no aceptar
que las primeras muertes fueron inútiles.
En inversión les ocurre más a los Gobiernos que emprenden
grandes proyectos y prefieren seguir gastando porque el error
es menos visible a los votantes que si se deja el trabajo
empezado. Este tipo de error está muy bien analizado por el
filósofo y ensayista José Antonio Marina en sus trabajos sobre
Inteligencia fracasada.
Warren Buffet es conocido por sus inversiones a largo plazo,
aunque se sabe a través de los libros que se están publicando
que cuando ve una inversión errónea no persiste en su error y
prefiere retirarse y Asumir la pérdida.
Aplicar normas generales
Los gestores profesionales utilizan complejos sistemas de
análisis que el inversor particular cree que puede sustituir
aplicando unas normas generales sencillas.
Una norma generalizada es comprar valores que han caído
mucho con la confianza de que volverá a subir, este tipo de
conducta se le conoce como “anclaje”. Se le da este nombre
porque el dato que teníamos conocido queda (anclado)
retenido en la mente y difícilmente nos alejamos de él. Si el
suceso ocurrido es puro azar, incidente terrorista o causas
aisladas suele haber un regreso a la media pero son dos
causas distintas. La primera suele estar relacionada con la
cuenta de resultados por lo que la acción puede estar bajando
hasta que no se arregle esta situación. Cuando un valor baja
continuamente y se compra ponderando a la baja, sin mirar
los datos financieros, se incurre en la”falacia del jugador”.
Esta consiste en la creencia de que si ha salido 3 veces cara lo
más probable es que la cuarta salga cruz, realmente la cuarta
tiene las mismas posibilidades de salir cruz que las anteriores,
el 50 %. Otra cosa es que lanzamos la moneda muchísimas
veces tiende al 50 %. Pero en inversión las pruebas no
pueden hacerse tantas veces, ya que el dinero es finito. Por lo
que, recordando a Keynes "los mercados pueden permanecer
irracionales más tiempo de lo que uno puede mantenerse
solvente”.
Reparto de dividendos
El dividendo es la parte de los beneficios que la sociedad
decide repartir entre los socios (PAY-OUT). Diversos estudios
demuestran que un porcentaje elevado de empresas que
reparten tradicionalmente buenos dividendos tienen buena
evolución en bolsa. Pero no quiere decir que sea una norma
de aplicación general, sobre la importancia del reparto de
dividendo hay estudios esclarecedores de Premios Nobel:
Modelo Millar y Modigliani demuestran que la política de
reparto de dividendos es irrelevante en el valor de las
acciones ya que este viene determinado por la capacidad de
generar beneficios, política de inversiones y tipo de riesgo y
no de lo si los beneficios son repartidos o retenidos.
El modelo Gordon Saphiro nos dice además que si la empresa
no los reparte se creará más valor para el accionista. De lo
que se deduce que la política de reparto de dividendos es
importante pero no nos debe llevar a engaño, lo que
realmente importa son los beneficios de la empresa y
naturalmente desde el inicio de la cuenta de resultados partir
del Ebitda.
Supongamos que una empresa tiene un único accionista y
cree en su empresa que le ofrece una buena rentabilidad,
salvo que haya unos motivos personales, este empresario lo
más probable es que no reparta dividendos ya que no
descapitalizaría la empresa para llevar el dinero a un proyecto
menos rentable.
Cuando una empresa consigue un beneficio por acción de 10
Pesos, el accionista suele estar más contento si percibe 3 en
forma de dividendo y 7 en forma de plusvalías latentes que
los 10 Pesos de plusvalías. De la misma forma en caso de
pérdida de 10 Pesos le es menos penoso un dividendo de 3
Pesos y unas minusvalías de 13 Pesos que unas minusvalías
de 10 Pesos. La percepción del accionista es distinta aunque
financieramente sea igual.
La teoría de la Perspectiva nos dice que con los mismos
parámetros, un cambio del punto de vista puede alterar la
decisión.