MARCO TEÓRICO
ESTRÉS ACADÉMICO EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS
1. Conceptualización general del estrés
El estrés es un proceso psicológico y fisiológico que se activa cuando
una persona percibe que las demandas del entorno superan sus
recursos personales para afrontarlas. No se trata únicamente de una
emoción, sino de una respuesta integral del organismo que involucra
pensamientos, emociones y reacciones corporales.
El término estrés comenzó a estudiarse formalmente en el siglo XX,
cuando el investigador Hans Selye lo describió como una respuesta
general del cuerpo ante cualquier demanda externa, en sus
investigaciones de 1936, formuló el Síndrome General de Adaptación
(SGA), que postula que el cuerpo reacciona en tres etapas:
Reacción de Alarma: Movilización de recursos para la "lucha o
huida".
Etapa de Resistencia: Adaptación al estresor prolongado.
Etapa de Agotamiento: Quiebre de los sistemas fisiológicos (Águila
et al., 2015).
Desde entonces, se ha entendido que el estrés no es necesariamente
negativo. Existe un estrés positivo (eustrés), que impulsa a la acción y
mejora el rendimiento, y un estrés negativo (distrés), que genera
agotamiento y deterioro en la salud.
En el contexto actual, el estrés forma parte de la vida cotidiana. Sin
embargo, cuando es constante y prolongado, puede afectar gravemente
la salud física y mental.
2. Estrés académico: definición y características
El estrés académico es una forma específica de estrés que se presenta en
el contexto educativo cuando el estudiante percibe que las exigencias
académicas exceden su capacidad de respuesta (Gambini López et al.,
2024).
Según Gambini López et al. (2024), el estrés académico se manifiesta
cuando existen demandas como:
Sobrecarga de tareas
Exámenes frecuentes
Presentaciones orales
Evaluaciones acumulativas
Prácticas profesionales
Además, el estrés académico no depende únicamente de la cantidad de
actividades, sino de la percepción subjetiva del estudiante, tal como lo
explica el modelo transaccional (Lazarus & Folkman, 1984).
En estudiantes de ciencias de la salud, este fenómeno adquiere mayor
relevancia debido a:
Alta exigencia académica
Contacto temprano con pacientes
Responsabilidad ética y clínica
Competencia académica elevada
Salazar-Granizo et al. (2024) reportaron que más del 60% de estudiantes de
ciencias de la salud presentan niveles moderados o altos de estrés.
El estrés académico se caracteriza por:
Presión constante por cumplir metas académicas.
Sensación de falta de tiempo.
Preocupación excesiva por el rendimiento.
Temor al fracaso.
Comparación constante con otros compañeros.
En carreras del área de la salud, como medicina, enfermería o psicología,
el nivel de exigencia suele ser mayor debido a la responsabilidad
profesional que implica su formación, lo que incrementa el riesgo de
experimentar altos niveles de estrés.
3. Factores desencadenantes del estrés académico
El estrés académico es multifactorial, es decir, no tiene una sola causa.
Se produce por la combinación de diversos factores:
3.1 Factores académicos
Sobrecarga de tareas y trabajos.
Acumulación de exámenes.
Tiempo limitado para cumplir actividades.
Evaluaciones constantes.
Exigencia elevada por parte del profesorado.
Falta de claridad en las instrucciones académicas.
En muchos casos, la acumulación de evaluaciones en periodos cortos
genera sensación de saturación mental. Carreón-Gutiérrez et al. (2022)
identificaron que durante la pandemia por COVID-19 los niveles de estrés
aumentaron significativamente en estudiantes de enfermería.
3.2 Factores personales
Baja autoestima.
Perfeccionismo excesivo.
Dificultades para organizar el tiempo.
Problemas familiares.
Situación económica inestable.
Falta de hábitos de estudio.
3.3 Factores personales
Baja autoestima.
Perfeccionismo excesivo.
Dificultades para organizar el tiempo.
Problemas familiares.
Situación económica inestable.
Falta de hábitos de estudio.
Los estudiantes que trabajan mientras estudian también pueden
experimentar mayor presión, ya que deben equilibrar responsabilidades
laborales y académicas. El perfeccionismo, la baja autoestima y las
dificultades en la organización del tiempo se asocian significativamente
con mayores niveles de estrés (Sánchez Rasmos et al., 2021).
3.4 Factores sociales y contextuales
Competencia entre compañeros.
Expectativas familiares altas.
Presión social por obtener buenas calificaciones.
Crisis sociales o sanitarias (como la pandemia).
Cambios en la modalidad educativa (virtualidad).
La pandemia por COVID-19, por ejemplo, incrementó el estrés en muchos
estudiantes debido a la adaptación forzada a clases en línea, problemas
de conectividad y aislamiento [Link]íguez y Sánchez (2022).
4. Manifestaciones del estrés académico
El estrés académico se manifiesta en tres niveles principales:
4.1 Nivel físico
El cuerpo reacciona ante el estrés mediante síntomas como:
Fatiga crónica.
Dolor de cabeza.
Problemas gastrointestinales.
Tensión muscular.
Alteraciones del sueño.
Cambios en el apetito.
Caída del cabello en casos prolongados.
Cuando el estrés es constante, el sistema inmunológico puede
debilitarse.
4.2 Nivel psicológico o emocional
Ansiedad.
Irritabilidad.
Tristeza.
Desmotivación.
Sentimientos de frustración.
Dificultades de concentración.
Sensación de colapso ante múltiples tareas.
En casos más severos, puede relacionarse con síntomas depresivos o
pensamientos negativos persistentes.
4.3 Nivel conductual
Procrastinación.
Aislamiento social.
Bajo rendimiento académico.
Cambios en hábitos alimenticios.
Consumo de sustancias como mecanismo de escape.
4.4 Nivel conductual
Procrastinación.
Aislamiento social.
Bajo rendimiento académico.
Cambios en hábitos alimenticios.
Consumo de sustancias como mecanismo de escape.
Estos síntomas pueden formar un círculo vicioso: a mayor estrés, menor
rendimiento; a menor rendimiento, mayor estrés.
5. Prevalencia del estrés académico en estudiantes universitarios
Diversos estudios han demostrado que el estrés académico tiene una
alta prevalencia en estudiantes universitarios, especialmente en
carreras del área de la salud. En muchas investigaciones, más de la
mitad de los estudiantes reportan niveles moderados o severos de
estrés.
Este fenómeno es preocupante, ya que la etapa universitaria coincide
con un periodo de transición hacia la adultez temprana, etapa en la que
también pueden comenzar a manifestarse trastornos de ansiedad y
depresión.
El alto porcentaje de estudiantes con estrés severo indica que no se
trata de casos aislados, sino de una problemática estructural dentro del
sistema educativo.
6. Repercusiones del estrés académico
El impacto del estrés académico puede afectar diversas áreas:
6.1 En el rendimiento académico
Disminución de la concentración.
Bajo desempeño en exámenes.
Dificultad para retener información.
Abandono temporal o definitivo de estudios.
6.2 En la salud mental
Desarrollo de ansiedad.
Síntomas depresivos.
Alteraciones del estado de ánimo.
Agotamiento emocional (burnout académico).
6.3 En la salud física
Insomnio.
Problemas digestivos.
Migrañas frecuentes.
Cambios de peso.
Cuando el estrés se vuelve crónico, puede convertirse en un factor de
riesgo para enfermedades físicas y psicológicas.
7. Estrategias de afrontamiento del estrés académico
Las estrategias de afrontamiento son los mecanismos que utilizan las
personas para manejar situaciones estresantes.
7.1 Estrategias adaptativas
Organización y planificación del tiempo.
Establecimiento de prioridades.
Técnicas de estudio efectivas.
Actividad física.
Técnicas de relajación (respiración, meditación).
Apoyo familiar y social.
Buscar orientación psicológica.
Estas estrategias ayudan a reducir el impacto del estrés y fortalecen la
resiliencia.
7.2 Estrategias no adaptativas
Evitar responsabilidades.
Aislarse.
Fumar o consumir alcohol.
Comer en exceso o dejar de comer.
Aunque pueden generar alivio momentáneo, a largo plazo agravan el
problema.
8. Bases neurobiológicas del estrés académico
El estrés académico activa el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HHA), lo
que provoca la liberación de cortisol, hormona relacionada con la
respuesta al estrés. Cuando la activación es crónica, se producen
alteraciones en:
Hipocampo (memoria)
Amígdala (procesamiento emocional)
Corteza prefrontal (toma de decisiones y control ejecutivo)
El exceso prolongado de cortisol puede afectar la memoria de trabajo y la
consolidación del aprendizaje, lo que resulta particularmente relevante en
estudiantes de ciencias de la salud, quienes requieren alta retención de
información compleja.
Investigaciones recientes han demostrado que niveles elevados de cortisol
en estudiantes durante periodos de exámenes se correlacionan con
deterioro en funciones ejecutivas y mayor ansiedad anticipatoria (Salazar-
Granizo et al., 2024).
9. Estrés académico y calidad del sueño
La alteración del sueño es una de las consecuencias menos
abordadas pero más significativas del estrés académico. Estudios
recientes señalan que:
Más del 50% de estudiantes de ciencias de la salud presentan
mala calidad del sueño.
El insomnio incrementa la vulnerabilidad al estrés.
La privación crónica del sueño afecta el rendimiento clínico y la
toma de decisiones.
Salazar-Granizo et al. (2024) encontraron que la mala calidad del
sueño es un predictor significativo de estrés elevado en estudiantes de
ciencias de la salud.
Además, la alteración del ritmo circadiano (cronotipo nocturno) se ha
asociado con mayor ansiedad académica y menor rendimiento.
10. Diferencias de género en el estrés académico
Diversos estudios internacionales muestran que las mujeres reportan
niveles más altos de estrés académico en comparación con los
hombres, particularmente en carreras de ciencias de la salud.
Factores explicativos incluyen:
Mayor carga emocional percibida
Tendencia a la rumiación cognitiva
Mayor autoexigencia académica
Presiones socioculturales
Sin embargo, también se ha observado que las mujeres tienden a
utilizar más estrategias de afrontamiento adaptativas como búsqueda
de apoyo social.
11. Inteligencia emocional y regulación emocional
La inteligencia emocional actúa como factor protector frente al estrés
académico. Estudiantes con mayores habilidades en:
Regulación emocional
Conciencia emocional
Empatía
Control de impulsos
Presentan menores niveles de distrés. La literatura contemporánea
sugiere que programas de entrenamiento en inteligencia emocional
pueden reducir significativamente los niveles de estrés en estudiantes
universitarios (Brata et al., 2025).
[Link] del apoyo institucional
El estrés académico no debe considerarse únicamente como
un problema individual. Las instituciones educativas también tienen
responsabilidad en:
Equilibrar la carga académica.
Promover programas de salud mental.
Fomentar ambientes de apoyo.
Ofrecer orientación psicológica accesible.
Abordar el estrés académico desde una perspectiva institucional
permite prevenir consecuencias graves y mejorar la calidad
educativa.
[Link] integral del estrés académico
El estrés académico debe entenderse como un fenómeno complejo
que involucra factores biológicos, psicológicos y sociales. No
depende únicamente de la carga académica, sino también de la
percepción del estudiante, su entorno y sus recursos personales.
Comprender este fenómeno permite diseñar estrategias de
intervención que promuevan el bienestar estudiantil y reduzcan el
impacto negativo en su formación profesional. (Gambini López et al.,
2024; Brata et al., 2025)
REFERENCIAS (APA 7ª)
Brata, W. W. W., Susanto, H., & Zubaidah, S. (2025). Theoretical
underpinnings and future research on academic stress. Humanities
and Social Sciences Communications.
[Link]
Carreón-Gutiérrez, C. A., De los Reyes-Nieto, L. R., & Vázquez-
Treviño, M. G. E. (2022). Estrés académico en estudiantes de
enfermería durante la pandemia de COVID-19.
[Link]
Gambini López, I., Osorio Vidal, V. G., & Palomino Alca, J. T. (2024).
[Link]
57
Lacerda Michelotto, A. L., et al. (2022).
[Link]
Ochoa-Andrade, M., & Saldarriaga-Mera, F. (2024).
[Link]