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Para otras acepciones, véase Einstein
(desambiguación).
Albert Einstein
Einstein en 1947
Información personal
Nacimiento 14 de marzo de 1879
Ulm, Imperio alemán
Fallecimien 18 de abril de 1955 (76 años)
to Princeton (Nueva Jersey),
Estados Unidos
Causa de Aneurisma de aorta
muerte abdominal
Nacionalid Alemana (hasta 1896)
ad Apátrida (1896-1901)
Suiza (desde 1901)
Austrohúngara (1911-1912)
Alemana (1918-1933)
Estadounidense (desde 1940)
Religión Ninguna (Dios de
Spinoza/agnóstico)[1]
Lengua
alemán
materna
Familia
Padres Hermann Einstein
Pauline Koch
Cónyuge Mileva Marić (1903-1919)
Elsa Einstein (desde 1919)
Hijos Hans Albert Einstein
Eduard Einstein
Lieserl Einstein
Educación
Educación doctorado en Física
Educado Escuela Politécnica Federal de
en Zúrich
Supervisor Alfred Kleiner, Heinrich
doctoral Burkhardt y Heinrich Friedrich
Weber
Alumno de Hermann Minkowski
Información profesional
Ocupación Físico teórico
Matemático
Diplomático
Profesor
Área Física cuántica
Conocido p Teoría de la relatividad
or Efecto fotoeléctrico
Cargos
Profesor (desde 1911)
ocupados
Empleador Universidad Carolina de
Praga
Universidad de Leiden
Institute for Advanced
Study
Berna
Universidad de
California en Berkeley
Instituto federal suizo
de propiedad
intelectual (1902-1909)
Universidad de
Berna (1908-1909)
Universidad de
Zúrich (1909-1911)
Universidad alemana de
Praga (1911-1912)
Escuela Politécnica
Federal de
Zúrich (1912-1914)
Universidad Humboldt
de Berlín (1914-1933)
Academia Prusiana de
las Ciencias (1914-
1933)
Deutsche Physikalische
Gesellschaft (1916-
1918)
Sociedad Kaiser
Wilhelm (1917-1933)
Universidad de
Leiden (1920-1946)
Universidad de
Princeton (1933-1955)
Estudiante Leó Szilárd
s
doctorales
Estudiante
Ernst G. Straus
s
Instrument
Violín
o
Obras
Véase obras
notables
Miembro Ver lista
de
Distincione
Premio Nobel de Física (1921)
s
Firma
Albert Einstein pronunciación en alemán: /ˈalbɐt
ˈaɪnʃtaɪn/ (escucharⓘ);[2] (Ulm, 14 de marzo de 1879-Princeton, Nueva
Jersey, 18 de abril de 1955) fue un físico alemán de origen judío,
nacionalizado después suizo, austriaco y estadounidense. Se le
considera el científico más importante, conocido y popular
del siglo XX.[3][4]
En 1905, cuando era un joven físico desconocido, empleado en la
Oficina de Patentes de Berna, publicó su teoría de la relatividad
especial. En ella incorporó, en un marco teórico simple fundamentado
en postulados físicos sencillos, conceptos y fenómenos estudiados
antes por Henri Poincaré y Hendrik Lorentz. Como una consecuencia
lógica de esta teoría, dedujo la ecuación de la física más conocida a
nivel popular: la equivalencia masa-energía, E=mc². Ese año, publicó
otros trabajos que sentarían algunas de las bases de la física
estadística y de la mecánica cuántica.
En 1915, presentó la teoría de la relatividad general, en la que
reformuló por completo el concepto de la gravedad.[5] Una de las
consecuencias fue el surgimiento del estudio científico del origen y la
evolución del universo por la rama de la física
denominada cosmología. En 1919, cuando las observaciones
británicas de un eclipse solar acontecido en mayo de ese año,
confirmaron sus predicciones acerca de la curvatura de la luz, fue
idolatrado por la prensa.[6] Einstein se convirtió en un ícono popular de
la ciencia mundialmente famoso, un privilegio al alcance de muy
pocos científicos.[7]
Por sus explicaciones sobre el efecto fotoeléctrico y sus numerosas
contribuciones a la física teórica, en 1921 obtuvo el Premio Nobel de
Física y no por la Teoría de la Relatividad, pues el científico a quien se
encomendó la tarea de evaluarla no la entendió, y temieron correr el
riesgo de que luego se demostrase errónea.[8][9] En esa época era aún
considerada un tanto controvertida.
Ante el ascenso del nazismo, Einstein abandonó Alemania en
diciembre de 1932 con destino a Estados Unidos, donde se dedicó a la
docencia en el Institute for Advanced Study. Se nacionalizó
estadounidense en 1940. Durante sus últimos años trabajó por
integrar en una misma teoría la fuerza gravitatoria y
la electromagnética.
Aunque es considerado por algunos como el «padre de la bomba
atómica», abogó por el federalismo mundial, el internacionalismo,
el pacifismo, el sionismo y el socialismo democrático, con una fuerte
devoción por la libertad individual y la libertad de expresión.[10][11][12]
[13]
Fue proclamado «personaje del siglo XX» y el más preeminente
científico por la revista Time.[14]
Biografía
Infancia
Nació en la ciudad alemana de Ulm, cien kilómetros al este
de Stuttgart, en el seno de una familia judía. Sus padres
fueron Hermann Einstein y Pauline Koch. Hermann y Pauline se habían
casado en 1876, cuando Hermann tenía casi veintinueve años y ella
dieciocho.[15] La familia de Pauline vivía cerca de Stuttgart,
concretamente en la ciudad de Cannstatt; allí su padre, Julius Koch,
explotaba con su hermano Heinrich un comercio muy próspero
de cereales. Pauline tocaba el piano y le transmitió a su hijo su amor
por la música, entre otras cualidades como su «perseverancia y
paciencia».[16] De su padre, Hermann, también heredó ciertos
caracteres como la generosidad y la amabilidad que caracterizaron a
Albert.[15]
Einstein a los 3 años, en 1882.
En 1880 la familia se mudó a Múnich, donde se criaría durante
catorce años, y su padre y el hermano de este, Jakob, quien influyó
intelectualmente sobre Albert, fundaron en octubre una empresa
dedicada a la instalación de agua y gas. Como el negocio marchaba
bien, con el apoyo de toda la familia decidieron abrir un taller propio
de aparatos eléctricos (Elektrotechnische Fabrik J. Einstein & Cie.),
que suministraban a centrales eléctricas en Múnich-
Schwabing, Varese y Susa en Italia, la que fracasaría tras endeudar a
toda la familia. Esto causó un trauma no solo a Albert sino también al
resto de la familia. A fin de saldar las deudas y financiar el traslado, el
querido jardín de la casa de Múnich fue vendido a un promotor
inmobiliario.[15]
Desde sus comienzos, demostró cierta dificultad para expresarse,
pues no empezó a hablar hasta la edad de tres años, por lo que
aparentaba poseer algún retardo que le provocaría algunos
problemas. Al contrario que su hermana menor, Maya, que era más
vivaracha y alegre, Albert era paciente y metódico y no le gustaba
exhibirse. Solía evitar la compañía de otros infantes de su edad y a
pesar de que, como niños, también tenían de vez en cuando sus
diferencias, únicamente admitía a su hermana en sus soledades.
Cursó sus estudios primarios en una escuela católica; desde 1888
asistió al instituto de segunda enseñanza Luitpold (que en 1965
recibiría el nombre de Gymnasium Albert Einstein). Sacó buenas
notas en general, no tanto en las asignaturas de idiomas, pero
excelentes en las de ciencias naturales. Los libros de divulgación
científica de Aaron Bernstein marcaron su interés y su futura carrera.
Fue un período difícil que sobrellevaría gracias a las clases de violín (a
partir de 1884) que le daría su madre (instrumento que le apasionaba
y que continuó tocando el resto de sus días) [17] y a la introducción
al álgebra que le descubriría su tío Jakob.[18] Su paso por
el gymnasium (instituto de bachillerato), sin embargo, no fue muy
gratificante: la rigidez y la disciplina militar de los institutos de
secundaria de la época de Otto von Bismarck le granjearon no pocas
polémicas con los profesores: en el Luitpold Gymnasium las cosas
llegaron a un punto crítico en 1894, cuando Einstein tenía quince
años. Un nuevo profesor, el Dr. Joseph Degenhart, le dijo que «nunca
conseguiría nada en la vida». Cuando Einstein le respondió que «no
había cometido ningún delito», el profesor le respondió: «tu sola
presencia aquí mina el respeto que me debe la clase». [19]
Einstein en 1893, a los 14 años.
Su tío, Jakob Einstein, un ingeniero con gran inventiva e ideas,
convenció al padre de Albert para que construyese una casa con
un taller, en donde llevarían a cabo nuevos proyectos y
experimentos tecnológicos de la época a modo de obtener unos
beneficios, pero, debido a que los aparatos y artilugios que afinaban y
fabricaban eran productos para el futuro, en el presente carecían de
compradores y el negocio fracasó. El pequeño Albert se crio motivado
por las investigaciones que se realizaban en el taller y todos los
aparatos que allí había. Además, su tío incentivó sus inquietudes
científicas proporcionándole libros de ciencia. Según relata el propio
Einstein en su autobiografía, de la lectura de estos libros de
divulgación científica nacería un constante cuestionamiento de las
afirmaciones de la religión; un librepensamiento decidido que fue
asociado a otras formas de rechazo hacia el Estado y la autoridad.
Un escepticismo poco común en aquella época, a decir del propio
Einstein. El colegio no lo motivaba, y aunque era excelente
en matemáticas y física, no se interesaba por las demás asignaturas.
A los quince años, sin tutor ni guía, emprendió el estudio del cálculo
infinitesimal. La idea, claramente infundada, de que era un mal
estudiante proviene de los primeros biógrafos que escribieron sobre
Einstein, que confundieron el sistema de calificación escolar de Suiza
(un 6 en Suiza es la mejor calificación) con el alemán (un 6 es la peor
nota).[20]
En esta certificación académica
aparece con nota 6 en las
asignaturas: Historia, Álgebra, Geometría (Planimetría, Trigonometría,
Geometría del espacio & Geometría analítica), Geometría
descriptiva y Física.
En 1894, la compañía Hermann sufría importantes dificultades
económicas y los Einstein se mudaron
de Múnich a Pavía (concretamente al Palazzo Cornazzani),[21] en Italia,
cerca de Milán. Albert permaneció en Múnich para terminar sus cursos
antes de reunirse con su familia en Pavía, pero la separación duró
poco tiempo: antes de obtener su título de bachiller decidió
abandonar el gymnasium. Sin consultarlo con sus padres, Albert se
puso en contacto con un médico (el hermano mayor de Max Talmud,
un estudiante de medicina que iba todos los viernes a comer a la casa
de los padres de Einstein) para que certificara que padecía de
agotamiento y necesitaba un tiempo sin asistir a la escuela, y
convenció a un profesor para que certificara su excelencia en el
campo de las matemáticas. Las autoridades de la escuela le dejaron
ir. Justo después de las Navidades de 1894, Albert abandonó Múnich y
se fue a Milán para reunirse con sus padres. [19]
Juventud
Así, la familia Einstein intentó matricular a Albert en la Escuela
Politécnica Federal de Zúrich pero, al no tener el título de bachiller,
tuvo que presentarse a una prueba de acceso que suspendió a causa
de una calificación deficiente en una asignatura de letras. Esto
supuso que fuera rechazado inicialmente, pero el director del centro,
impresionado por sus resultados en ciencias, le aconsejó que
continuara sus estudios de bachiller y que obtuviera el título que le
daría acceso directo al Politécnico. Su familia lo envió a Aarau para
terminar sus estudios secundarios en la escuela cantonal de Argovia,
a unos 50 km al oeste de Zúrich, donde Einstein obtuvo el título de
bachiller alemán en 1896, a la edad de dieciséis años. Ese mismo año
renunció a su ciudadanía alemana, presuntamente para evitar el
servicio militar, pasando a ser un apátrida. Inició los trámites para
naturalizarse suizo. A fines de 1896, a la edad de diecisiete años,
Einstein ingresó en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (Suiza),
probablemente el centro más importante de la Europa central para
estudiar ciencias fuera de Alemania, matriculándose en la Escuela de
orientación matemática y científica, con la idea de estudiar física.[19]
Conrad Habicht, Maurice Solovine y
Einstein, los fundadores de la efímera Academia Olimpia.
Durante sus años en la políticamente vibrante Zúrich, descubrió la
obra de diversos filósofos: Henri Poincaré, Baruch Spinoza, David
Hume, Immanuel Kant, Karl Marx y Ernst Mach. También tomó
contacto con el movimiento socialista a través de Friedrich Adler y
con cierto pensamiento inconformista y revolucionario en el que
mucho tuvo que ver su amigo de toda la vida Michele Besso. En
octubre de 1896, conoció a Mileva Marić, una compañera de clase
serbia, de talante feminista y radical, de la que se enamoró. En 1900,
Albert y Mileva se graduaron en el Politécnico de Zúrich y en 1901, a
la edad de veintidós años, consiguió la ciudadanía suiza. Durante este
período discutía sus ideas científicas con un grupo de amigos
cercanos, incluyendo a Mileva, con la cual tuvo en secreto una hija en
enero de 1902, llamada Lieserl. Al día de hoy nadie sabe qué fue de la
niña, asumiéndose que fue adoptada en la Serbia natal de Mileva,
después de que ambos contrajeran matrimonio, el 6 de enero de
1903, en la ciudad de Berna. No obstante, esta teoría difícilmente
puede demostrarse, ya que solo se dispone de pruebas
circunstanciales. Los padres de Einstein siempre se opusieron al
matrimonio, hasta que en 1902 su padre cayó enfermo de muerte y
consintió. Mas su madre nunca se resignó al mismo. [22][23]
Casa de Albert Einstein en Suiza.
Se graduó en 1900, obteniendo el diploma de profesor de matemática
y de física, pero no pudo encontrar trabajo en la Universidad, por lo
que ejerció como tutor en Winterthur, Schaffhausen y Berna. Su
compañero de clase Marcel Grossmann, un hombre que más adelante
desempeñaría un papel fundamental en las matemáticas de la
relatividad general, le ofreció un empleo fijo en la Oficina Federal de
la Propiedad Intelectual de Suiza, en Berna, una oficina de patentes,
donde trabajó de 1902 a 1909.[24] Su personalidad le causó también
problemas con el director de la Oficina, quien le enseñó a «expresarse
correctamente».
En esta época, Einstein se refería con amor a su mujer Mileva como
«una persona que es mi igual y tan fuerte e independiente como yo».
Abram Joffe, en su biografía de Einstein, argumenta que durante este
periodo fue ayudado en sus investigaciones por Mileva. Esto se
contradice con otros biógrafos como Ronald W. Clark, quien afirma
que Einstein y Mileva llevaban una relación distante que le brindaba
la soledad necesaria para concentrarse en su trabajo. [25]
En mayo de 1904, Einstein y Mileva tuvieron un hijo, al que
llamaron Hans Albert Einstein. Ese mismo año consiguió un trabajo
permanente en la Oficina de Patentes. Poco después finalizó su
doctorado presentando una tesis titulada Una nueva determinación
de las dimensiones moleculares, consistente en un trabajo de 17
folios que surgió de una conversación mantenida con Michele Besso,
mientras se tomaban una taza de té; al azucarar Einstein el suyo, le
preguntó a Besso:
¿Crees que el cálculo de las dimensiones de las moléculas de azúcar
podría ser una buena tesis de doctorado?
Albert Einstein en 1904 (edad: 25)
En 1905, redactó varios trabajos fundamentales sobre la física de
pequeña y gran escala. En el primero de ellos explicaba
el movimiento browniano, en el segundo el efecto fotoeléctrico y los
dos restantes desarrollaban la relatividad especial y la equivalencia
masa-energía. El primero de ellos le valió el grado de doctor por
la Universidad de Zúrich en 1906, y su trabajo sobre el efecto
fotoeléctrico le haría merecedor del Premio Nobel de Física en 1921,
por sus trabajos sobre el movimiento browniano y su interpretación
sobre el efecto fotoeléctrico. Estos artículos fueron enviados a la
revista Annalen der Physik y son conocidos generalmente como los
artículos del annus mirabilis («año milagroso»).[26]
Madurez
Albert Einstein en 1920.
En 1908, a la edad de veintinueve años, fue contratado en la
Universidad de Berna, Suiza, como profesor y conferenciante
(privatdozent). Einstein y Mileva tuvieron un nuevo hijo, Eduard,
nacido el 28 de julio de 1910. Poco después la familia se mudó
a Praga, donde Einstein obtuvo la plaza de professor de física teórica,
el equivalente a catedrático, en la Universidad Alemana de Praga,
debiendo adoptar la nacionalidad austríaca para poder acceder al
cargo.[27] En esta época trabajó estrechamente con Marcel
Grossmann y Otto Stern. También comenzó a llamar al tiempo
matemático «cuarta dimensión».[28] En 1913, justo antes de la Primera
Guerra Mundial, fue elegido miembro de la Academia Prusiana de
Ciencias. Estableció su residencia en Berlín, donde permaneció
durante diecisiete años. El emperador Guillermo le invitó a dirigir la
sección de Física del Instituto Kaiser Wilhelm de Física.[29]
El 14 de febrero de 1919, a la edad de treinta y nueve años, se
divorció de Mileva, después de un matrimonio de dieciséis años, y
algunos meses después, el 2 de junio de 1919, se casó con una prima
suya, Elsa Loewenthal, cuyo apellido de soltera era Einstein;
Loewenthal era el apellido de su primer marido, Max Loewenthal. Elsa
era tres años mayor que él y le había estado cuidando tras sufrir un
fuerte estado de agotamiento. Einstein y Elsa no tuvieron hijos.
El destino de la hija de Albert y Mileva, Lieserl, nacida antes de que
sus padres se casaran o encontraran trabajo, es desconocido. De sus
dos hijos, el primero, Hans Albert, se mudó a California, donde llegó a
ser profesor universitario, aunque con poca interacción con su padre;
el segundo, Eduard, sufría esquizofrenia y fue internado en 1932 en
una institución para tratamiento de enfermedades mentales en
Zúrich. Fue el primero de muchos ingresos. Einstein quería llevar a su
hijo enfermo a Princeton, pero la embajada de Estados Unidos no lo
admitió por sus malos antecedentes. Eduard falleció en el centro
psiquiátrico en 1965.[30]
En Berlín en los años 1920, la fama de Einstein despertaba acaloradas
discusiones. En los diarios conservadores se podían leer editoriales
que atacaban su teoría. Se convocaban conferencias-espectáculo
tratando de argumentar lo disparatada que resultaba la teoría
especial de la relatividad. Incluso se le atacaba, en forma velada, no
abiertamente, por su condición de judío. Su nombre figuraba, junto al
de otros intelectuales alemanes, en las listas de personas
consideradas «un peligro para el país» por el partido nazi.[31] En el
resto del mundo, la teoría de la relatividad era apasionadamente
debatida en conferencias populares y textos.[32]
En Alemania, las expresiones de odio a los judíos alcanzaron niveles
muy elevados. Varios físicos de ideología nazi, algunos tan notables
como los premios Nobel de Física Johannes Stark y Philipp Lenard,
intentaron desacreditar sus teorías.[33] Otros físicos que enseñaban la
teoría de la relatividad, como Werner Heisenberg, fueron vetados en
sus intentos de acceder a puestos docentes. [34]
En 1923 visitó España, entablando relación con José Ortega y Gasset.
Al desembarcar en Barcelona, y dadas las ideas socialistas que
profesaba,[35] aceptó una invitación para dar una conferencia en la
sede de la CNT, donde entabló amistad con Ángel Pestaña. Preguntó
qué significaban las siglas CNT (Confederación Nacional del Trabajo),
y cuando lo comprendió, y dadas las ideas anarquistas del sindicato,
propuso eliminar la palabra «Nacional», que en Alemania tenía
connotaciones violentas.[36] En su visita también conoció brevemente
a Santiago Ramón y Cajal y adicionalmente recibió un homenaje del
rey Alfonso XIII de España, quien lo nombra miembro de la Real
Academia de Ciencias.[37]
Antes del ascenso del nazismo —Adolf Hitler llegó al poder como
canciller el 30 de enero de 1933—, había dejado Alemania en
diciembre de 1932 para zarpar inciertamente hacia Estados Unidos,
país donde enseñó en el Institute for Advanced Study, agregando a su
nacionalidad suiza la estadounidense en 1940, a la edad de sesenta y
un años.[38]
Para la camarilla nazi los judíos no son solo un medio que desvía el
resentimiento que el pueblo experimenta contra sus opresores; ven
también en los judíos un elemento inadaptable que no puede ser
llevado a aceptar un dogma sin crítica, y que en consecuencia
amenaza su autoridad —por el tiempo que tal dogma exista— con
motivo de su empeño en esclarecer a las masas.
La prueba de que este problema toca el fondo de la cuestión la
proporciona la solemne ceremonia de la quema de libros, ofrecida
como espectáculo por el régimen nazi poco tiempo después de
adueñarse del poder.
Einstein. Nueva York. 1938.[39]
Antes de decidirse por el exilio estadounidense, en 1933 el gobierno
de la Segunda República española ofreció a Einstein incorporarse
como investigador a la Universidad Central de Madrid. Medió en estas
gestiones el entonces embajador en el Reino Unido, Ramón Pérez de
Ayala, a iniciativa del ministro Fernando de los Ríos. Finalmente, dada
la situación de inestabilidad política en Europa y el ascenso al poder
de la CEDA en España, Einstein declinó la oferta. Ante la posibilidad
de que el científico alemán aceptara el puesto, sectores de la derecha
española mostraron su malestar y hubo algunas reacciones
antisemitas. El diario católico El Debate (vinculado a la CEDA) publicó
un editorial el 12 de abril (titulado Todo es relativo) donde se refería a
Einstein como «el judío»; en otro artículo del mismo periódico se
negaba que fuese una víctima de la persecución hitleriana y que su
destierro fuera forzado: «El ministro socialista se ha apresurado a
ofrecerle protección. Judaísmo y marxismo se identifican y
confunden», se añadía.[40][41]
Einstein, en 1939 decide ejercer su influencia participando en
cuestiones políticas que afectan al mundo. Redacta una célebre carta
a Roosevelt, para promover el proyecto atómico e impedir que los
«enemigos de la humanidad» lo hicieran antes:
…puesto que dada la mentalidad de los nazis, habrían consumado la
destrucción y la esclavitud del resto del mundo. [42]
Durante sus últimos años, Einstein trabajó por integrar en una misma
teoría las cuatro interacciones fundamentales, tarea aún inconclusa.
[43]
Muerte
El 16 de abril de 1955, Albert Einstein experimentó una hemorragia
interna causada por la ruptura de un aneurisma de
la aorta abdominal, que anteriormente había sido reforzada
quirúrgicamente por el doctor Rudolph Nissen en 1948. Einstein
rechazó la cirugía, diciendo: «Quiero irme cuando quiero. Es de mal
gusto prolongar artificialmente la vida. He hecho mi parte, es hora de
irse. Yo lo haré con elegancia». Murió en el Hospital de Princeton a
primera hora del 18 de abril de 1955 a la edad de setenta y seis años.
[44]
En la mesilla quedaba el borrador del discurso por el séptimo
aniversario de la independencia de Israel, que jamás llegaría a
pronunciar, y que empezaba así: «Hoy les hablo no como ciudadano
estadounidense, ni tampoco como judío, sino como ser humano».
Einstein no quiso tener un funeral rutilante, con la asistencia de
dignatarios de todo el mundo. De acuerdo con su deseo, su cuerpo
fue incinerado en la misma tarde, antes de que la mayor parte del
mundo se enterara de la noticia. En el crematorio solo hubo doce
personas, entre las cuales estuvo su hijo mayor. Sus cenizas fueron
esparcidas en el río Delaware a fin de que el lugar de sus restos no se
convirtiera en objeto de mórbida veneración. Pero hubo una parte de
su cuerpo que no se quemó.
Durante la autopsia, el patólogo del hospital Thomas Stoltz
Harvey[45] extrajo el cerebro de Einstein para conservarlo, sin el
permiso de su familia, con la esperanza de que la neurociencia del
futuro fuera capaz de descubrir lo que hizo a Einstein ser tan
inteligente. Lo conservó durante varias décadas, hasta que finalmente
lo devolvió a los laboratorios de Princeton cuando tenía más de
ochenta años. Pensaba que el cerebro de Einstein «le revelaría los
secretos de su genialidad y que así se haría famoso». Hasta ahora, el
único dato científico medianamente interesante obtenido del estudio
del cerebro es que una parte de él —la parte que, entre otras cosas,
está relacionada con la capacidad matemática— es más grande que
en otros cerebros.
Son recientes y escasos los estudios detallados del cerebro de
Einstein. En 1985, por ejemplo, la profesora Marian Diamond, de
la Universidad de California en Berkeley, informó de un número
de células gliales (que nutren a las neuronas) de superior calidad en
áreas del hemisferio izquierdo, encargado del control de las
habilidades matemáticas. En 1999, la neurocientífica Sandra Witelson
informaba que el lóbulo parietal inferior de Einstein, un área
relacionada con el razonamiento matemático, era un 15 % más ancho
de lo normal. Además, halló que su cisura de Silvio, un surco que
normalmente se extiende desde la parte delantera del cerebro hasta
la parte posterior, no recorría todo el camino.
Trayectoria científica
En 1901 apareció el primer trabajo científico de Einstein: trataba de
la atracción capilar. Publicó dos trabajos en 1902 y 1903, sobre los
fundamentos estadísticos de la termodinámica, corroborando
experimentalmente que la temperatura de un cuerpo se debe a la
agitación de sus moléculas, una teoría aún discutida en esa época. [46]
Los artículos de 1905
En 1905 finalizó su doctorado presentando una tesis titulada Una
nueva determinación de las dimensiones moleculares. Ese mismo año
escribió cuatro artículos fundamentales sobre la física de pequeña y
gran escala. En ellos explicaba el movimiento browniano, el efecto
fotoeléctrico y desarrollaba la relatividad especial y la equivalencia
masa-energía. El trabajo de Einstein sobre el efecto fotoeléctrico le
proporcionaría el Premio Nobel de física en 1921. Estos artículos
fueron enviados a la revista Annalen der Physik y son conocidos
generalmente como los artículos del annus mirabilis (del latín: «año
milagroso»). La Unión Internacional de Física Pura y Aplicada, junto
con la Unesco, conmemoraron 2005 como el Año Mundial de la
Física[47] celebrando el centenario de publicación de estos trabajos.
Efecto fotoeléctrico
Artículo principal: Efecto fotoeléctrico
Un diagrama ilustrando la emisión de
los electrones de una placa metálica, requiriendo de la energía que es
absorbida de un fotón.
El primero de sus artículos de 1905 se titulaba Un punto de vista
heurístico sobre la producción y transformación de luz. En él, Einstein
proponía la idea de «quanto» de luz (ahora llamados fotones) y
mostraba cómo se podía utilizar este concepto para explicar el efecto
fotoeléctrico.
La teoría de los cuantos de luz fue un fuerte indicio de la dualidad
onda-corpúsculo y de que los sistemas físicos pueden mostrar tanto
propiedades ondulatorias como corpusculares. Este artículo
constituyó uno de los pilares básicos de la mecánica cuántica. Una
explicación completa del efecto fotoeléctrico solamente pudo ser
elaborada cuando la teoría cuántica estuvo más avanzada. Por este
trabajo, y por sus contribuciones a la física teórica, Einstein recibió
el Premio Nobel de Física de 1921.
Movimiento browniano
Artículo principal: Movimiento browniano
Su segundo artículo, titulado Sobre el movimiento requerido por la
teoría cinética molecular del calor de pequeñas partículas
suspendidas en un líquido estacionario, cubría sus estudios sobre
el movimiento browniano.
El artículo sobre el movimiento browniano, el cuarto en grado de
importancia, está estrechamente relacionado, con el artículo sobre
teoría molecular. Se trata de una pieza de mecánica estadística muy
elaborada, destacable por el hecho que Einstein no había oído hablar
de las mediciones de Robert Brown de la década de 1820 hasta
finales de ese mismo año (1905); así pues, escribió este artículo,
titulándolo Sobre la teoría del movimiento browniano.[48]
El artículo explicaba el fenómeno haciendo uso de las estadísticas del
movimiento térmico de los átomos individuales que forman un fluido.
El movimiento browniano había desconcertado a la comunidad
científica desde su descubrimiento unas décadas atrás. La explicación
de Einstein proporcionaba una evidencia experimental incontestable
sobre la existencia real de los átomos. El artículo también aportaba
un fuerte impulso a la mecánica estadística y a la teoría cinética de
los fluidos, dos campos que en aquella época permanecían
controvertidos.
Antes de este trabajo los átomos se consideraban un concepto útil
en física y química, pero al contrario de lo que cuenta la leyenda, la
mayoría de los físicos contemporáneos ya creían en la teoría atómica
y en la mecánica estadística desarrollada
por Boltzmann, Maxwell y Gibbs; además ya se habían hecho
estimaciones bastante buenas de los radios del núcleo y del número
de Avogadro. El artículo de Einstein sobre el movimiento
atómico entregaba a los experimentalistas un método sencillo para
contar átomos mirando a través de un microscopio ordinario.[48]
Wilhelm Ostwald, uno de los líderes de la escuela antiatómica,
comunicó a Arnold Sommerfeld que había sido transformado en un
creyente en los átomos por la explicación de Einstein del movimiento
browniano.
Relatividad especial
Artículo principal: Teoría de la relatividad especial
Una de las fotografías tomadas del
eclipse de 1919 durante la expedición de Arthur Eddington, en el que
se pudieron confirmar las predicciones de Einstein acerca de la
curvatura de la luz en presencia de un campo gravitatorio
El tercer artículo de Einstein de ese año se titulaba Zur
Elektrodynamik bewegter Körper («Sobre la electrodinámica de
cuerpos en movimiento»). En este artículo Einstein introducía la teoría
de la relatividad especial estudiando el movimiento de los cuerpos y
el electromagnetismo en ausencia de la fuerza de interacción
gravitatoria.[49]
La relatividad especial resolvía los problemas abiertos por
el experimento de Michelson y Morley en el que se había demostrado
que las ondas electromagnéticas que forman la luz se movían en
ausencia de un medio. La velocidad de la luz es, por lo tanto,
constante y no relativa al movimiento. Ya en 1894, George
Fitzgerald había estudiado esta cuestión demostrando que el
experimento de Michelson y Morley podía ser explicado si los cuerpos
se contraen en la dirección de su movimiento. De hecho, algunas de
las ecuaciones fundamentales del artículo de Einstein habían sido
introducidas anteriormente (1903) por Hendrik Lorentz,[50] físico
neerlandés, dando forma matemática a la conjetura de Fitzgerald. [51]
Esta famosa publicación está cuestionada como trabajo original de
Einstein, debido a que en ella omitió citar toda referencia a las ideas o
conceptos desarrollados por estos autores así como los trabajos
de Poincaré. En realidad Einstein desarrollaba su teoría de una
manera totalmente diferente a estos autores deduciendo hechos
experimentales a partir de principios fundamentales y no dando una
explicación fenomenológica a observaciones desconcertantes. El
mérito de Einstein estaba por lo tanto en explicar lo sucedido en el
experimento de Michelson y Morley como consecuencia final de una
teoría completa y elegante basada en principios fundamentales y no
como una explicación ad-hoc o fenomenológica de un fenómeno
observado.[49]
Su razonamiento se basó en dos axiomas simples: En el primero
reformuló el principio de simultaneidad, introducido por Galileo
Galilei siglos antes, por el que las leyes de la física deben ser
invariantes para todos los observadores que se mueven a velocidades
constantes entre ellos, y el segundo, que la velocidad de la luz es
constante para cualquier observador. Este segundo axioma,
revolucionario, va más allá de las consecuencias previstas por Lorentz
o Poincaré que simplemente relataban un mecanismo para explicar el
acortamiento de uno de los brazos del experimento de Michelson y
Morley. Este postulado implica que si un destello de luz se lanza al
cruzarse dos observadores en movimiento relativo, ambos verán
alejarse la luz produciendo un círculo perfecto con cada uno de ellos
en el centro. Si a ambos lados de los observadores se pusiera un
detector, ninguno de los observadores se pondría de acuerdo en qué
detector se activó primero (se pierden los conceptos de tiempo
absoluto y simultaneidad).[52] La teoría recibió el nombre de «teoría
especial de la relatividad» o «teoría restringida de la relatividad» para
distinguirla de la teoría de la relatividad general, que fue introducida
por Einstein en 1915 y en la que se consideran los efectos de la
gravedad y la aceleración.[53]
Equivalencia masa-energía
Artículo principal: Equivalencia entre masa y energía
La famosa fórmula E=mc² es mostrada
usando la iluminación en el rascacielos Taipei 101 durante el evento
del Año Mundial de la Física en 2005.
El cuarto artículo de aquel año se titulaba Ist die Trägheit eines
Körpers von seinem Energieinhalt abhängig y mostraba una
deducción de la fórmula de la relatividad que relaciona masa y
energía. En este artículo se exponía que la variación de masa de un
objeto que emite una energía L, es:
L
2
V
V era la notación de la velocidad de la luz usada por Einstein en 1905.
Esta fórmula implica que la energía E de un cuerpo en reposo es igual
a su masa m multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado:
2
E=m c
Teoría general de la relatividad
En noviembre de 1915, Einstein presentó una serie de conferencias
en la Academia Prusiana de las Ciencias en las que describió la teoría
de la relatividad general. La última de estas charlas concluyó con la
presentación de la ecuación que reemplaza a la ley de gravedad
de Isaac Newton. En esta teoría todos los observadores son
considerados equivalentes y no únicamente aquellos que se mueven
con una velocidad uniforme. La gravedad no es ya una fuerza
o acción a distancia, como era en la gravedad newtoniana, sino una
consecuencia de la curvatura del espacio-tiempo. La teoría
proporcionaba las bases para el estudio de la cosmología y permitía
comprender las características esenciales del Universo, muchas de las
cuales no serían descubiertas sino con posterioridad a la muerte de
Einstein.[54]
La relatividad general fue obtenida por Einstein a partir de
razonamientos matemáticos, experimentos hipotéticos (gedanken
experiment) y rigurosa deducción matemática sin contar realmente
con una base experimental. El principio fundamental de la teoría era
el denominado principio de equivalencia. A pesar de la abstracción
matemática de la teoría, las ecuaciones permitían deducir fenómenos
comprobables. El 29 de mayo de 1919, Arthur Eddington fue capaz de
medir, durante un eclipse solar, la desviación de la luz de una estrella
al pasar cerca del Sol, una de las predicciones de la relatividad
general. Cuando se hizo pública esta confirmación la fama de Einstein
se incrementó enormemente y se consideró un paso revolucionario en
la física. Desde entonces la teoría se ha verificado en todos y cada
uno de los experimentos y verificaciones realizados hasta el
momento.[55]
A pesar de su popularidad, o quizás precisamente por ella, la teoría
contó con importantes detractores entre la comunidad científica que
no podían aceptar una física sin un sistema de referencia absoluto.
Estadísticas de Bose-Einstein
Artículo principal: Estadística de Bose-Einstein
En 1924 Einstein recibió un artículo de un joven
físico indio, Satyendranath Bose, denominado La ley de Plank y la
hipótesis del cuanto de luz, describiendo a la luz como un gas
de fotones y pidiendo la ayuda de Einstein para su publicación.
Einstein se dio cuenta de que el mismo tipo de estadísticas podían
aplicarse a grupos de átomos y publicó el artículo, conjuntamente con
Bose, en alemán, la lengua más importante en física en la época. Las
estadísticas de Bose-Einstein explican el comportamiento de los tipos
básicos de partículas elementales denominadas bosones.[56]
Debate Bohr-Einstein
Esta sección es un extracto de Debate [Link]
Niels Bohr con Albert Einstein en casa
de Paul Ehrenfest en Leiden (diciembre de 1925). La foto es todo un
estudio de caracteres: el empírico y el teó[Link] debates Bohr-
Einstein fueron una serie de disputas públicas sobre la mecánica
cuántica entre Albert Einstein y Niels Bohr. Sus debates se recuerdan
por su importancia para la filosofía de la ciencia, ya que los
desacuerdos y el resultado de la versión de Bohr de la mecánica
cuántica —que se convirtió en el punto de vista predominante—
forman la raíz de la comprensión moderna de la física. [57] La mayor
parte de la versión de Bohr sobre los congresos celebrados
en Solvay en 1927 y en otros lugares, fue escrita por Bohr por
primera vez décadas después en un artículo titulado «Discusiones con
Einstein sobre problemas epistemológicos de la física atómica».[58]
[59]
Según el artículo, la cuestión filosófica del debate era si la
llamada interpretación de Copenhague de Bohr de la mecánica
cuántica, que se centraba en su creencia de complementariedad, era
válida para explicar la naturaleza.[60] A pesar de sus diferencias de
opinión y de los sucesivos descubrimientos que ayudaron a consolidar
la mecánica cuántica, Bohr y Einstein mantuvieron una admiración
mutua que duraría el resto de sus vidas.[61][62]
Los debates representan uno de los puntos más altos de la
investigación científica de la primera mitad del siglo XX, porque
llamaron la atención sobre un elemento de la teoría cuántica, la no
localidad cuántica, que es fundamental para nuestra comprensión
moderna del mundo físico. La opinión generalizada de algunos físicos
profesionales ha sido que Bohr salió victorioso en su defensa de la
teoría cuántica y estableció definitivamente el carácter probabilístico
fundamental de la medición cuántica.[cita requerida]
La teoría de campo unificada
Einstein dedicó sus últimos años a la búsqueda de una de las más
importantes teorías de la física, la llamada teoría de campo unificada.
Dicha búsqueda, después de su teoría general de la relatividad,
consistió en una serie de intentos tendentes a generalizar su teoría de
la gravitación para lograr unificar y resumir las leyes fundamentales
de la física, específicamente la gravitación y el electromagnetismo. En
el año 1950, expuso su teoría de campo unificada en un artículo
titulado «Sobre la teoría generalizada de la gravitación» (On the
Generalized Theory of Gravitation) en la revista Scientific American.
Aunque Albert Einstein fue mundialmente célebre por sus trabajos en
física teórica, paulatinamente fue aislándose en su investigación, y
sus intentos no tuvieron éxito. Persiguiendo la unificación de las
fuerzas fundamentales, Albert ignoró algunos importantes desarrollos
en la física, siendo notablemente visible en el tema de las
fuerzas nuclear fuerte y nuclear débil, que no se entendieron bien
sino después de quince años tras la muerte de Einstein (cerca del año
1970), mediante numerosos experimentos en física de altas energías.
Los intentos propuestos por la teoría de cuerdas o la teoría M,
evidencian que aún perdura su ímpetu para conseguir demostrar la
gran teoría de la unificación de las leyes de la física. [63]
Actividad política
Artículo principal: Puntos de vista políticos de Albert Einstein
La causa sionista
Einstein y Elsa arribando a Nueva York
junto con los líderes sionistas de la World Zionist Organization en
1921
Los acontecimientos de la Primera Guerra Mundial empujaron a
Einstein a comprometerse políticamente, tomando partido. Sentía
desprecio por la violencia, la bravuconería, la agresión y la injusticia.
[64]
Originario de una familia judía asimilada, Einstein advirtió la crecida
del antisemitismo durante la Primera Guerra Mundial y abogó
parcialmente por la causa sionista.[65] Einstein fue uno de los
miembros más conocidos del Partido Democrático Alemán (DDP).
Entre 1921 y 1932 pronunció diversos discursos, con el propósito de
ayudar a recoger fondos para la colectividad judía y sostener
la Universidad Hebrea de Jerusalén, fundada en 1918, y como prueba
de su creciente adhesión a la causa sionista. Sin embargo, aunque
estaba a favor de que Palestina fuese un «hogar» para los judíos, tal y
como afirmaba la Declaración Balfour, estaba en contra de la creación
de un Estado judío. Así, en enero de 1946, en una declaración ante
el Comité Angloamericano de Investigación que interrogó a varias
personalidades sobre la creación de un Estado judío, Einstein dijo:
La idea de un Estado (judío) no coincide con lo que siento, no puedo
entender para qué es necesario. Está vinculada a un montón de
dificultades y es propia de mentes cerradas. Creo que es mala. [66]
Einstein abogó por un Estado binacional donde judíos y palestinos
tuvieran los mismos derechos:[67] «Nosotros, esto es, judíos y árabes,
debemos unirnos y llegar a una comprensión recíproca en cuanto a
las necesidades de los dos pueblos, en lo que atañe a las directivas
satisfactorias para una convivencia provechosa». [68]
Con el auge del nazismo en Alemania, Einstein dejó su país y decidó
residir en Estados Unidos.[65] Un grupo de enemigos de sus teorías en
la Alemania nazi creó una asociación en su contra, e incluso un
hombre fue acusado de promover su asesinato. Además, se publicó
un libro titulado Cien autores en contra de Einstein,[69] ante el cual
Einstein se limitó a decir: «¿Por qué cien? Si estuviera equivocado,
bastaría con uno solo».[70]
El Estado de Israel se creó en 1948. Cuando Jaim Weizmann, el primer
presidente de Israel y viejo amigo de Einstein, murió en 1952, Abba
Eban, embajador israelí en Estados Unidos, le ofreció la presidencia.
Einstein rechazó el ofrecimiento diciendo: «Estoy profundamente
conmovido por el ofrecimiento del Estado de Israel y a la vez apenado
y avergonzado por no poder aceptarlo. Durante toda mi vida he
tratado con cuestiones objetivas, por lo que carezco de la aptitud
natural y de la experiencia para tratar como es debido con la gente y
para desempeñar funciones oficiales. Soy el más afligido por estas
circunstancias, porque mi relación con el pueblo judío se ha
convertido en mi vínculo humano más fuerte, desde que tomé plena
conciencia de nuestra precaria situación entre las naciones del
mundo».
La causa socialista
En mayo de 1949, Monthly Review publicó (en Nueva York) un artículo
suyo titulado «¿Por qué el socialismo?»[71] en el que reflexiona sobre
la historia, las conquistas y las consecuencias de la «anarquía
económica de la sociedad capitalista», artículo que hoy sigue
teniendo vigencia. Una parte muy citada del mismo habla del papel
de los medios privados en relación con las posibilidades democráticas
de los países:
La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy
es, en mi opinión, la verdadera fuente del mal. […]
El capital privado tiende a concentrarse en pocas manos, en parte
debido a la competencia entre los capitalistas, y en parte porque el
desarrollo tecnológico y el aumento de la división del trabajo animan
la formación de unidades de producción más grandes a expensas de
las más pequeñas. El resultado de este proceso es una oligarquía del
capital privado cuyo enorme poder no se puede controlar con eficacia
incluso en una sociedad organizada políticamente de forma
democrática. Esto es así porque los miembros de los cuerpos
legislativos son seleccionados por los partidos políticos, financiados
en gran parte o influidos de otra manera por los capitalistas privados
quienes, para todos los propósitos prácticos, separan al electorado de
la legislatura. La consecuencia es que los representantes del pueblo
de hecho no protegen suficientemente los intereses de los grupos no
privilegiados de la población. […]
Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar
estos graves males, el establecimiento de una economía socialista,
acompañado por un sistema educativo orientado hacia metas
sociales.
Albert Einstein, Why Socialism?[72]
La causa pacifista
Albert Einstein con Robert
Oppenheimer en 1947.
Albert Einstein fue un pacifista convencido. En 1914, 93 prominentes
intelectuales alemanes firmaron el Manifiesto para el mundo
civilizado para apoyar al káiser y desafiar a las «hordas de rusos
aliados con mongoles y negros que pretenden atacar a la raza
blanca», justificando la invasión alemana de Bélgica; pero Einstein se
negó a firmarlo junto con otros tres intelectuales, que pretendían
impulsar un contramanifiesto, exclamando posteriormente: [73]
Es increíble lo que Europa ha desatado con esta locura. […]
En estos momentos uno se da cuenta de lo absurda que es la especie
animal a la que pertenece.
Albert Einstein.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Einstein renunció parcialmente al
pacifismo proponiendo a los Estados Unidos que fabricasen una
bomba nuclear antes que la Alemania nazi, pero advirtió
públicamente sobre los peligros de una guerra nuclear y proponía el
control internacional de dichas armas.[65]
En 1939 se produce su más importante participación en cuestiones
mundiales. El Informe Smyth, aunque con sutiles recortes y
omisiones, narra la historia de cómo los físicos trataron, sin éxito, de
interesar a la Marina y al Ejército en el proyecto atómico. Pero la
célebre carta de Einstein a Roosevelt escrita el 2 de agosto fue la que
consiguió romper la rigidez de la mentalidad militar. Sin embargo,
Einstein, que siente desprecio por la violencia y las guerras, es
considerado el «padre de la bomba atómica».[74] En plena Segunda
Guerra Mundial apoyó una iniciativa de Robert Oppenheimer para
comenzar el programa de desarrollo de armas nucleares conocido
como Proyecto Manhattan. En su discurso pronunciado en Nueva York,
en diciembre de 1945, expuso:
En la actualidad, los físicos que participaron en la construcción del
arma más tremenda y peligrosa de todos los tiempos, se ven
abrumados por un similar sentimiento de responsabilidad, por no
hablar de culpa. (…)
Nosotros ayudamos a construir la nueva arma para impedir que los
enemigos de la humanidad lo hicieran antes, puesto que dada la
mentalidad de los nazis habrían consumado la destrucción y la
esclavitud del resto del mundo. (…)
Hay que desear que el espíritu que impulsó a Alfred Nobel cuando
creó su gran institución, el espíritu de solidaridad y confianza, de
generosidad y fraternidad entre los hombres, prevalezca en la mente
de quienes dependen las decisiones que determinarán nuestro
destino. De otra manera, la civilización quedaría condenada.
Einstein: Hay que ganar la paz (1945).[75]
Einstein impulsó en 1955 el conocido Manifiesto Russell-Einstein, un
llamamiento a los científicos para unirse en favor de la desaparición
de las armas nucleares. Este documento sirvió de inspiración para la
posterior fundación de las Conferencias Pugwash, que en 1995 se
hicieron acreedoras del Premio Nobel de la Paz.
Ética y religión
Artículo principal: Punto de vista religioso y filosófico de Albert
Einstein
Estatua de Albert Einstein en la Academia
Israelí de Ciencias y Humanidades
Einstein se declaró agnóstico, y en ocasiones se declaró
también ateo aunque algunos historiadores niegan este extremo.
[76]
En cierta ocasión, en una reunión, se le preguntó a Einstein si creía
o no en un dios a lo que respondió: «Creo en el dios de Spinoza, que
es idéntico al orden matemático del Universo». [65] Dijo que creía en el
Dios «panteísta» de Baruch Spinoza, pero no en un dios personal, una
creencia que criticó.[65][77][78] Einstein distingue tres estilos que suelen
entremezclarse en la práctica de la religión. El primero está motivado
por el miedo y la mala comprensión de la causalidad, por tanto,
tiende a inventar seres sobrenaturales. El segundo es social y moral,
motivado por el deseo de apoyo y amor. Ambos tienen un concepto
antropomórfico de Dios. El tercero —que Einstein considera el más
maduro—, está motivado por un sentido de asombro ante la
Naturaleza.[79]
En una carta a la Asociación Central de Ciudadanos Alemanes de la Fe
Judía, en 1920, les escribe:
Ni soy ciudadano alemán, ni hay nada en mí que pueda definirse
como «fe judía». Pero soy judío y estoy orgulloso de pertenecer a la
comunidad judía, aunque no los considero en absoluto los elegidos de
Dios.[80]
Estatua de Einstein en el Parque de las
Ciencias de Granada, obra de Miguel Barranco
Una cita más larga de Einstein aparece en Science, Philosophy, and
Religion, A Symposium (Simposio de ciencia, filosofía y religión),
publicado por la Conferencia de Ciencia, Filosofía y Religión en su
Relación con la Forma de Vida Democrática:
Cuanto más imbuido esté un hombre en la ordenada regularidad de
los eventos, más firme será su convicción de que no hay lugar —del
lado de esta ordenada regularidad— para una causa de naturaleza
distinta. Para ese hombre, ni las reglas humanas ni las «reglas
divinas» existirán como causas independientes de los eventos
naturales. De seguro, la ciencia nunca podrá refutar la doctrina de un
dios que interfiere en eventos naturales, porque esa doctrina puede
siempre refugiarse en que el conocimiento científico no puede posar
el pie en ese tema. Pero estoy convencido de que tal comportamiento
de parte de las personas religiosas no solamente es inadecuado sino
también fatal. Una doctrina que se mantiene no en la luz clara sino en
la oscuridad, que ya ha causado un daño incalculable al progreso
humano, necesariamente perderá su efecto en la humanidad. En su
lucha por el bien ético, las personas religiosas deberían renunciar a la
doctrina de la existencia de Dios, esto es, renunciar a la fuente del
miedo y la esperanza, que en el pasado puso un gran poder en manos
de los sacerdotes. En su labor, deben apoyarse en aquellas fuerzas
que son capaces de cultivar el bien, la verdad y la belleza en la
misma humanidad. Esto es de seguro, una tarea más difícil pero
incomparablemente más meritoria y admirable.
En una carta fechada en marzo de 1954, que fue incluida en el
libro Albert Einstein: su lado humano (en inglés), editado por su fiel
secretaria Helen Dukas y su colaborador Banesh Hoffman y publicada
por Princeton University Press, Einstein dice:
Por supuesto era una mentira lo que se ha leído acerca de mis
convicciones religiosas; una mentira que es repetida
sistemáticamente. No creo en un dios personal y no lo he negado
nunca sino que lo he expresado claramente. Si hay algo en mí que
pueda ser llamado religioso es la ilimitada admiración por la
estructura del mundo, hasta donde nuestra ciencia puede revelarla.
La carta al filósofo Eric Gutkind, del 3 de enero de ese mismo año,
subastada en mayo de 2008,[81] deja al parecer las cosas más claras.
Dice Einstein:
La palabra dios para mí no es más que la expresión y producto de las
debilidades humanas, la Biblia, una colección de honorables pero aún
primitivas leyendas que sin embargo son bastante infantiles. Ninguna
interpretación, sin importar cuán sutil sea, puede (para mí) cambiar
esto…
También hay una carta poco conocida de Einstein, enviada a Guy H.
Raner Jr, el 2 de julio de 1945, en respuesta a un rumor de que un
sacerdote jesuita lo había convertido al cristianismo, en la cual
Einstein se declara directamente ateo (citado por Michael R. Gilmore
en Skeptic Magazine, v. 5, No.2)[82]
He recibido su carta del 10 de junio. Nunca he hablado con un
sacerdote jesuita en mi vida y estoy asombrado por la audacia de
tales mentiras sobre mí. Desde el punto de vista de un sacerdote
jesuita, soy, por supuesto, y he sido siempre un ateo.
William Hermanns, veterano superviviente de Verdún, profesor de
literatura alemana, entrevistó varias veces a Einstein, la primera en
Berlín en 1930. En esa ocasión planteó la idea de una religión
cósmica, una idea a la que había hecho referencia en la conversación
sobre la realidad que había tenido con Rabindranath Tagore y que
después desarrolló y tituló «Religión y Ciencia», publicado en el New
York Times en 1930. Einstein siguió desarrollando esta idea y
Herrmanns, que la consideraba compatible con las creencias
tradicionales se propuso fundar un movimiento que integrara las
tradiciones judías, cristiana, vedista, budista e islámica. Estaba
dispuesto a obtener declaraciones concisas y precisas sobre Dios.
Einstein no pudo serlo más:
Con respecto a Dios, no puedo aceptar ningún concepto basado en la
autoridad de la Iglesia. Desde que tengo uso de razón me ha
molestado el adoctrinamiento de las masas. No creo en el miedo a la
vida, en el miedo a la muerte, en la fe ciega. No puedo demostrar que
no haya un dios personal, pero si hablara de él, mentiría. No creo en
el dios de la teología, en el dios que premia el bien y castiga el mal.
Mi dios creó las leyes que se encargan de eso. Su universo no está
gobernado por quimeras, sino por leyes inmutables. [83]
Para Einstein, su religión cósmica y su condición judía no guardaban
relación entre sí. Cuando se le preguntó si existía un punto de vista
judío replicó:
En el sentido filosófico no hay, en mi opinión, un punto de vista
específicamente judío. Para mí, el judaísmo tiene que ver casi
exclusivamente con la actitud moral en la vida y hacia la vida […] El
judaísmo no es, pues, una religión trascendental; tiene que ver como
vivimos la vida y, hasta cierto punto, con cómo la entendemos […], y
nada más. Tengo dudas si se le puede llamar religión en el sentido
aceptado de la palabra, o bien considerarla no como una «fe», sino
como la santificación de la vida en el sentido suprapersonal que se les
exige a los judíos.[84]
Einstein decía que la moral no era dictada por Dios, sino por la
humanidad:[85]
No creo en la inmoralidad del individuo, y considero la ética una
preocupación exclusivamente humana sobre la que no hay ninguna
autoridad sobrehumana.
Algunas publicaciones
Artículo principal: Anexo:Publicaciones científicas de Albert Einstein
Einstein, Albert (1901) [manuscrito recibido 16 de diciembrw
1900], «Folgerungen aus den
Capillaritätserscheinungen» [Conclusions Drawn from the
Phenomena of Capillarity] (PDF), escrito en Zúrich,
Suiza, Annalen der Physik (Berlín) (en alemán) (Hoboken, NJ,
publicado el 14 de marzo de 2006) 309 (3): 513-
523, Bibcode:1901AnP...309..513E, doi:10.1002/andp.19013090
306 – vía Wiley Online Library.
Einstein, Albert (1905a) [manuscrito recibido 18 de marzo 1905
], «Über einen die Erzeugung und Verwandlung des Lichtes
betreffenden heuristischen Gesichtspunkt» [On a Heuristic
Viewpoint Concerning the Production and Transformation of
Light] (PDF), escrito en Berna, Suiza, Annalen der Physik
(Berlín) (en alemán) (Hoboken, NJ, publicado el 10 de marzo de
2006) 322 (6): 132-
148, Bibcode:1905AnP...322..132E, doi:10.1002/andp.19053220
607 – vía Wiley Online Library.
Einstein, Albert (1905b) [manuscrito completado 30 abril y
recibido 20 de julio 1905]. «Eine neue Bestimmung der
Moleküldimensionen» [A new determination of molecular
dimensions] (PDF). Escrito en Berne, Switzerland, published by
Wyss Buchdruckerei. Dissertationen Universität Zürich (PhD
Thesis) (en alemán) (Zurich, Switzerland: ETH Zúrich, publicado
el 2008). doi:10.3929/ethz-a-000565688. Archivado desde el
original el 19 de mayo de 2017. Consultado el 31 de marzo de
2016 – vía ETH Bibliothek.
Einstein, Albert (1905c) [manuscrito recibido 11 de mayo 1905
], «Über die von der molekularkinetischen Theorie der Wärme
geforderte Bewegung von in ruhenden Flüssigkeiten
suspendierten Teilchen» [On the Motion – Required by the
Molecular Kinetic Theory of Heat – of Small Particles Suspended
in a Stationary Liquid] (PDF), escrito en Berna, Suiza, Annalen
der Physik (Berlín) (en alemán) (Hoboken, NJ, publicado el 10 de
marzo de 2006) 322 (8): 549-
560, Bibcode:1905AnP...322..549E, doi:10.1002/andp.19053220
806 – vía Wiley Online Library.
Einstein, Albert (1905d) [manuscrito recibido 30 de junio 1905
], «Zur Elektrodynamik bewegter Körper» [On the
Electrodynamics of Moving Bodies] (PDF), escrito en Berna,
Suiza, Annalen der Physik (Berlín) (en alemán) (Hoboken, NJ,
publicado el 10 de marzo de 2006) 322 (10): 891-
921, Bibcode:1905AnP...322..891E, doi:10.1002/andp.19053221
004 – vía Wiley Online Library.
Einstein, Albert (1905e) [manuscrito recibido 27 de septiembre
1905], «Ist die Trägheit eines Körpers von seinem Energieinhalt
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(Berlín) (en alemán) (Hoboken, NJ, publicado el 10 de marzo de
2006) 323 (13): 639-
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consultado el 4 de enero de 2015.
Einstein, Albert; Podolsky, Boris; Rosen, Nathan (15 de mayo de
1935) [manuscrito recibido 25 de marzo 1935], «Can Quantum-
Mechanical Description of Physical Reality Be Considered
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original el 17 de febrero de 2013, consultado el 31 de marzo de
2016.. Más información sobre los volúmenes publicados se halla
en la web Einstein Papers Project Archivado el 11 de agosto de
2016 en Wayback Machine. y en Princeton University
Press Einstein Page
Eponimia
Sello rumano de 2005 con la imagen
de Albert Einstein Torre
Einstein (Potsdam)
Además de numerosas calles, plazas y ciudades de varios países del
mundo, así como distintas instituciones académicas, una amplia
relación de elementos relacionados con la ciencia llevan el nombre de
Einstein en su memoria:
Química
El elemento Einstenio fue nombrado en su honor.
Matemáticas
Convenio de suma de Einstein, notación abreviada usada en
álgebra tensorial.
Física
Anillo de Einstein, efecto gravitatorio sobre la luz estelar.
Ecuaciones del campo de Einstein, 10 ecuaciones de la teoría
de la relatividad general.
Estadística de Bose-Einstein, tipo de mecánica estadística
aplicable a bosones en equilibrio térmico.
Condensado de Bose-Einstein, estado de agregación de la
materia que se da en ciertos materiales a temperaturas
cercanas al cero absoluto.
Einstein (unidad de medida), unidad de medida de cantidad de
radiación.
Relación de Einstein (teoría cinética), relacionada con
el movimiento browniano.
Modelo de Einstein, utilizado en la física de sólidos de la
mecánica cuántica.
Espacio
Observatorio Einstein, un detector espacial de rayos X
astronómicos.
Albert Einstein (nave), nave espacial de carga europea lanzada
en 2013.
Astronomía
Torre Einstein, observatorio erigido en 1924 situado en Potsdam.
Einstein, cráter de impacto lunar.
Einstein, asteroide número 2001 del catálogo del Minor Planet
Center.
Cruz de Einstein, cuásar afectado por el fenómenos
gravitatorios que afectan a su luz.
Museo
Einsteinhaus, casa-museo localizada en Berna, dedicada al
físico alemán.
Premio
Medalla Albert Einstein, reconociendo anualmente desde 1979
trabajos relacionados con la obra de Einstein.
Medalla Albert Einstein de la UNESCO.
En la cultura popular
Artículo principal: Albert Einstein en la cultura popular
Famosa fotografía de Einstein sacando
la lengua (1951).
Albert Einstein ha sido objeto e inspiración para muchas obras de
la cultura popular.
En el cumpleaños 72 de Einstein, el 14 de marzo de 1951, el fotógrafo
de United Press, Arthur Sasse, intentaba persuadirlo para que no
sonriera ante la cámara, pero ese día, al haber sonreído a los
fotógrafos muchas veces, Einstein le sacó la lengua. Esta fotografía se
convirtió en una de las más populares jamás tomadas. Einstein
disfrutó de esta foto y le pidió a UPI que le diera nueve copias para
uso personal, una de las cuales firmó para un reportero. El 19 de junio
de 2009, la fotografía firmada original se vendió en una subasta por
$74 324, un récord para una foto de Einstein.[86][87]
Einstein es un modelo favorito para las representaciones de genios
o científicos locos. Su rostro expresivo y sus peinados distintivos han
sido ampliamente copiados y exagerados. Frederic Golden, de la
revista Time , escribió que Einstein era «el sueño de un dibujante
hecho realidad».[88]
El nombre de «Einstein» se ha convertido en sinónimo de una persona
extremadamente inteligente. También se puede usar sarcásticamente
cuando alguien dice lo obvio o demuestra falta de sabiduría o
inteligencia.
Einstein también ha sido objeto de muchas citas que se han hecho
especialmente populares en Internet y se le han atribuido falsamente,
incluida «la definición de locura».[89]
Véase también
Puntos de vista políticos de Albert Einstein
Punto de vista religioso y filosófico de Albert Einstein
Equivalencia entre masa y energía
Efecto fotoeléctrico
Física teórica
Historia de la electricidad
La familia de Einstein
Mecánica cuántica
Movimiento browniano
Onda gravitatoria
Relatividad general
Teoría de la relatividad
Teoría de la relatividad especial
Ganadores del Premio Nobel de Física
Albert Einstein: creador y rebelde
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sionismo (discurso pronunciado en Nueva York, 1938) […]
En nuestra situación, una cosa debe destacarse en
especial: el pueblo judío ha contraído una deuda de
gratitud con el sionismo. El movimiento sionista ha
revivido entre los judíos el sentimiento comunitario, y ha
llevado a cabo un esfuerzo que supera todas las
expectativas».
11. Rodrigo, Agustín Andreu (2004). El libro de las
estatuas. Valencia: Editorial Universitaria Politécnica
Valencia. p. 287. ISBN 8497055586. «Como consecuencia
de su identificación con el pueblo judío durante su
estancia en Berlín, Einstein se hizo ferviente sionista a
partir de 1919, tras algunas dudas iniciales.»
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de Einstein fue el sionismo […]. Su apoyo explícito a la
causa sionista, sin embargo, fue reconocido en 1952,
cuando se le ofreció la presidencia de Israel».
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16. Ibid., p XVIII.
17. Calderón Hoffmann, Leonora (1994). Mi abuela Lola
Hoffmann. Santiago: Cuatro Vientos.
p. 29. ISBN 9562420140. «Recuerdo haber asistido, con
mi hermano Konstantin (que era profesor de física en
Berlín), a un concierto de violín ejecutado por Albert
Einstein en beneficio de estudiantes judíos pobres.
Estábamos ubicados en la segunda fila y desde allí
podíamos apreciar claramente sus emociones. Al subir al
escenario se notaba muy nervioso, pero al comenzar su
interpretación de una pieza de Mendelssohn, los ojos del
genio de la física se cerraron y su rostro se relajó
completamente, me dio la impresión de alguien soñando
maravillas. Fue muy impactante.»
18. Einstein como estudiante
19. Robinson, 2010, p. 36.
20. Certificado de graduación de Einstein en 1896
emitido por la Escuela Cantonal de
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«Eine weitere Diskontinuität bestand viertens darin, dass
die Bestimmungen der österreichischen
Staatsbürgerschaft, die in den ersten Dritteln des
Jahrhunderts auch auf Ungarn angewandt worden waren,
seit 1867 nur noch für die cisleithanische Reichshälfte
galten. Ungarn entwickelte hingegen jetzt eine eige-ne
Staatsbürgerschaft.»
28. Hawking, 2002, pp. 13 y 33.
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Gesellschaft, Berlin, 1929, p. 9 «This firm belief, a belief
bound up with a deep feeling, in a superior mind that
reveals itself in the world of experience, represents my
conception of God. In common parlance this may be
described as "pantheistic" (Spinoza)».
78. Hoffmann, Banesh (1972). Albert Einstein Creator
and Rebel. New York: New American Library, p. 95. «It
seems to me that the idea of a personal God is an
anthropological concept which I cannot take seriously. I
feel also not able to imagine some will or goal outside the
human sphere. My views are near those of Spinoza:
admiration for the beauty of and belief in the logical
simplicity of the order which we can grasp humbly and
only imperfectly».
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