RESUMEN SEGUNDO PARCIAL
DERECHO LABORAL Y PREVISIONAL
UNIDAD 8:
Derecho colectivo de trabajo: conjunto de principios y normas que regulan las relaciones que
surgen entre los siguientes sujetos:
Las asociaciones sindicales entre sí.
Las asociaciones sindicales con un empleador, grupo de empleadores o asociación
profesional de empleadores.
Las asociaciones sindicales con los trabajadores y el Estado.
El derecho colectivo de trabajo regula las relaciones entre sujetos colectivos: por un lado, la
asociación sindical y, por otro, un grupo de empleadores o una entidad representativa (Ministerio
de Trabajo) y, en algunos casos, respecto de un empleador.
Principios del derecho colectivo: Los principios generales del derecho son directrices que
justifican el ordenamiento jurídico, no son normas en sentido técnico, pero lo son en sentido
sustancial al suministrar modelos de conducta los cuales no deben ser confundidos con criterios
morales, pues son principios que constituyen el fundamento de un orden jurídico determinado en
un tiempo también determinado de ahí el carácter dinámico de los mismos.
Los principios generales del derecho del trabajo tienen como función esencial constituir un
patrimonio indisponible de derechos para quienes integran una clase social: la de los trabajadores
bajo relación de dependencia. Constituyen la protección de un estado sobre el que se puede
negociar para mejorar la condición, pero no para ahondar la desprotección.
libertad sindical: es el conjunto de derechos e inmunidades otorgadas por la normativa
vigente a los trabajadores y a las organizaciones constituidas por los mismos, para
asegurar el desarrollo de acciones destinadas a la defensa de sus intereses y al
mejoramiento de sus condiciones de vida y de trabajo. La libertad sindical está reconocida
en casi todas las legislaciones de los países y especialmente en las declaraciones
internacionales de derechos humanos y sociales y por los Convenios 87 y 98 de la OIT.
Siendo así, este principio es esencial para el nacimiento del sindicato y para su
desenvolvimiento autónomo respecto del Estado y los empleadores. Esta libertad debe
entenderse como medio para la realización de los fines propios de las asociaciones
sindicales.
Aspecto individual de la libertad sindical: cuando el titular es el trabajador. Faceta
positiva: Según el art. 4 de la Ley 23.551, el trabajador puede:
Constituir sindicatos sin autorización previa.
Afiliarse a un sindicato.
Participar en actividades sindicales.
Elegir y ser elegido representante.
Intervenir en la vida interna del sindicato.
Peticionar ante autoridades y empleadores.
Es el derecho a participar activamente en la vida sindical.
Faceta negativa:
No está obligado a afiliarse (derecho de no afiliación).
Puede desafiliarse cuando quiera (derecho de desafiliación).
Nadie puede obligarlo a ser parte de un sindicato.
Aspecto colectivo de la libertad sindical: si el sujeto titular es la asociación sindical
estamos frente al aspecto colectivo. Faceta positiva:
Elegir su nombre.
Determinar su objeto y ámbito territorial.
Organizarse como quiera y aprobar su estatuto.
Afiliarse o desafiliarse de federaciones.
Formular su programa de acción.
Negociar colectivamente.
Ejercer el derecho de huelga.
Adoptar medidas legítimas de acción sindical.
Es la autonomía del sindicato para organizarse y actuar.
Faceta negativa: Significa que el Estado o el empleador:
No pueden intervenir arbitrariamente en su organización.
No pueden impedir su funcionamiento.
No pueden obstaculizar su actividad sindical.
Amparo sindical: Si un trabajador o sindicato ve afectada su libertad sindical, puede
iniciar una acción de amparo sindical (art. 47 Ley 23.551 y art. 43 de la Constitución
Nacional). El juez puede ordenar:
El cese inmediato del acto antisindical.
La protección urgente del derecho vulnerado.
autonomía sindical: como la facultad de autodeterminación de las asociaciones
profesionales de trabajadores frente a los poderes, personas y organizaciones que
pretendan intervenir o interferir en su constitución y funcionamiento. El artículo 6 de la ley
23551 incluye una norma que resguarda enérgicamente la independencia sindical al
afirmar que los poderes públicos y en especial la autoridad administrativa del trabajo, los
empleadores y sus asociaciones y toda persona física o jurídica deben abstenerse de
limitar la autonomía de las asociaciones sindicales, más allá de lo establecido en la
legislación vigente. La autonomía del sindicato se proyecta fundamentalmente frente a dos
personas:
el estado: Las expresiones de autonomía frente al Estado son:
No exigencia de autorización previa: En ese sentido, se ha rechazado como
violatoria de la libertad sindical la exigencia de autorización previa para fundar
asociaciones sindicales.
Derecho de constituir las organizaciones que se estimen convenientes.
Derecho de redactar los estatutos y reglamentos.
Derecho de elegir libremente sus representantes.
Derecho de organizar su administración.
Derecho de no ser disueltas o suspendidas por vía administrativa.
los empleadores: el art. 6 de la ley 23551 dispone en su parte pertinente que los
empleadores y sus asociaciones deberán abstenerse de limitar la autonomía de las
asociaciones sindicales, más allá de lo establecido en la legislación vigente. A ello
se suma:
Prohibición de subvenciones económicas (art. 9, ley 23551).
Prohibición de otras formas de injerencia en la constitución y funcionamiento
de las asociaciones sindicales, calificadas como prácticas desleales
contempladas en el art. 53 de la ley 23551.
democracia sindical: garantiza no sólo una organización sindical libre sino también
democrática. La democracia sindical legitima la representación de los dirigentes sindicales
e implica el control de su gestión y la responsabilidad frente a los afiliados. La llave que
asegura el ejercicio de la democracia dentro del sindicato es la participación y el
consecuente control de los afiliados sobre su organización y ello se vincula con la relación
entre dirigentes y bases, con el régimen electoral y con los mecanismos de control que se
articulen.
No discriminación entre afiliados. No se pueden establecer diferencias por ideología
política, religión, nacionalidad, raza o sexo. Excepción: para cargos directivos puede
exigirse determinado porcentaje de argentinos (art. 18).
Elección libre y secreta de autoridades: Los afiliados deben elegir a sus
representantes mediante voto libre y secreto (art. 17).
Renovación periódica de autoridades:Deben realizarse elecciones periódicas para
garantizar la participación democrática (art. 17).
Mandato e información de los delegados: Los delegados deben actuar conforme al
mandato otorgado por asamblea y rendir cuentas a sus representados (art. 8 inc. b).
Libertad de expresión en asambleas: Debe garantizarse la deliberación y la
participación de las minorías sin discriminación (art. 8 inc. d).
Decisiones trascendentes en manos de los afiliados. Los actos importantes deben
ser decididos por los afiliados o por un congreso elegido democráticamente: El
estatuto debe establecer qué temas requieren cada mecanismo (arts. 16 inc. 1 y 20).
Control de los recursos. Los representantes de los trabajadores deben poder
controlar los recursos económicos del sindicato (art. 16 inc. f).
Representación de minorías. Debe asegurarse la participación de minorías en
congresos y cuerpos deliberativos (art. 16 inc. g y decreto reglamentario).
El rol del Estado; Según el art. 6 de la Ley 23.551, el Estado debe:
Garantizar la democracia interna.
Respetar la libertad sindical.
No intervenir indebidamente en las decisiones de los afiliados
subsidiariedad: Se refiere a la necesidad de que determinadas cuestiones sean manejadas
por las comunidades inferiores, mientras que el Estado y las comunidades superiores
deben colaborar en esa función e intervenir en caso de que exceda la capacidad o
competencia de la comunidad inferior. Este principio -y el de libertad sindical- se relaciona
con el avance constante del derecho colectivo y el progreso económico: tiene por finalidad
alcanzar el bienestar general. En el cumplimiento de este objetivo adquieren un papel
preponderante los convenios colectivos.
Caso “Rossi, Adriana María c/ Estado Nacional – Armada Argentina s/sumarísimo” (Resuelto el
09/12/2009): En el fallo ATE I (2008), la Corte Suprema declaró la inconstitucionalidad del art. 41
inc. a de la Ley 23.551 en cuanto exigía que los delegados estuvieran afiliados y fueran elegidos
por el sindicato con personería gremial. Sostuvo que la norma vulneraba la libertad sindical
garantizada por el art. 14 bis de la Constitución Nacional y el Convenio 87 de la OIT, al impedir a
los sindicatos simplemente inscriptos participar en la elección de delegados y representar
trabajadores en el ámbito laboral. No se declaró inconstitucional el régimen de personería en su
conjunto, sino un privilegio que configuraba un monopolio indebido.
Caso “Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) s/ acción de inconstitucionalidad” (Resuelto
el 18/06/2013): La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), junto con un empleado
municipal, impugnó un decreto del Municipio de Salta que establecía una reducción del 20% en
los salarios de los trabajadores, dictado en el marco de una emergencia económica. La Corte de
Justicia de Salta rechazó la demanda por dos motivos: sostuvo que ATE no tenía legitimación
para representar intereses colectivos por ser un sindicato simplemente inscripto y no contar con
personería gremial; consideró válida la rebaja salarial por tratarse de una medida general
adoptada en contexto de emergencia y no confiscatoria. La Corte Suprema de Justicia de la
Nación revocó esa decisión. Por un lado, declaró la inconstitucionalidad del art. 31 inc. a de la ley
23.551 en cuanto otorgaba exclusividad de representación judicial a los sindicatos con personería
gremial, por violar la libertad sindical garantizada en el art. 14 bis de la Constitución Nacional y en
el Convenio 87 de la OIT. Por otro lado, declaró inconstitucional la rebaja salarial, sosteniendo
que las medidas de ajuste en contextos de emergencia no pueden afectar de manera
desproporcionada a los trabajadores, dado el carácter protector del derecho laboral y la tutela
constitucional del salario. En conclusión, el fallo reafirma la amplitud de la libertad sindical y
establece límites constitucionales a las reducciones salariales dispuestas por el Estado.
Asociaciones sindicales simplemente inscriptas: Para que se proceda a la inscripción de una
asociación sindical deben reunirse determinados requisitos, establecidos en el art. 21 de la ley
sindical, a saber:
a) Nombre, domicilio, patrimonio y antecedentes de su fundación.
b) Lista de afiliados, indicando el lugar donde se desempeñan, pudiendo la autoridad de
aplicación requerir la acreditación de tal circunstancia para poder establecer el ámbito
personal de la asociación sindical.
c) Nómina y nacionalidad de los integrantes del órgano directivo.
d) Estatutos.
El artículo 22 de la ley 11.653 establece que ―cumplidos los recaudos del artículo anterior, la
autoridad administrativa del trabajo, dentro de los noventa días de presentada la solicitud,
dispondrá la inscripción en el registro especial y la publicación, sin cargo, de la resolución que
autorice la inscripción y extracto de los estatutos en el Boletín Oficia. El plazo de noventa días que
fija el precedente artículo es de días hábiles y comienza a correr desde la presentación de la
solicitud si con ella se han cumplimentado todos los recaudos exigidos por la ley. Si los requisitos
han sido completados en forma escalonada, el plazo se cuenta desde el día siguiente al de
cumplimiento del último recaudo exigido por la autoridad de aplicación. Si vencido el plazo de
noventa días hábiles el Ministerio no hubiera dictado la resolución autorizando la inscripción, la
asociación sindical peticionante podrá interponer ante la Cámara Nacional de Apelaciones del
Trabajo, ―demanda por denegatoria tácita de una inscripción‖. Esta acción debe ser deducida
dentro de los ciento veinte días hábiles del vencimiento del plazo otorgado a la autoridad
administrativa para resolver y se sustancia por las normas del proceso sumario del Código
Procesal Civil y Comercial de la Nación. son derechos de las asociaciones sindicales simplemente
inscriptas los siguientes:
Representar intereses individuales de sus afiliados a pedido de éstos.
Representar intereses colectivos cuando no hubiere en la misma actividad o categoría una
asociación sindical con personería gremial.
Promover actividades vinculadas con los intereses de sus afiliados.
Imponer cotizaciones a sus afiliados.
Realizar reuniones o asambleas sin necesidad de autorización previa.
Asociaciones sindicales con personería gremial: capacidad jurídica específica, reconocida por la
autoridad de aplicación, que corresponde a la asociación sindical de trabajadores más
representativa dentro de cada actividad, profesión, oficio o categoría y que le otorga la aptitud de
representar ante el Estado y los empleadores, a todos los trabajadores de la respectiva categoría
profesional, sean afiliados o no afiliados. El art. 25 de la ley 23551 establece cuáles son los
requisitos para la obtención de la personería gremial:
Inscripción previa: Actuación no menor a 6 meses.
Ser suficientemente representativa: Que afilie a más del 20% de los trabajadores que
intente representar.
De existir una sola asociación sindical en el mismo ámbito de actuación personal y territorial, la
habilita de por si a obtener la personería gremial. Cuando hubiere dos o más en el mismo ámbito
de actuación, se le otorga personería gremial a la que cuente con mayor número promedio de
afiliados en los seis meses anteriores a la solicitud. En cuanto al trámite de otorgamiento de
personería gremial, la autoridad de aplicación, debe dictar resolución dentro de los 90 días hábiles
desde el día de la presentación de la solicitud. Son derechos exclusivos de las asociaciones
sindicales con personería gremial los siguientes (artículo 31 ley 23.551):
Defender y representar ante el Estado y los empleadores los interesesindividuales y
colectivos de los trabajadores: A diferencia de las inscriptas que sólo pueden representar
intereses individuales. Tanto de los afiliados como deLos no afiliados.
Participar en instituciones de planificación y control, ya que los sindicatos resultan idóneos
no sólo para servir a los trabajadores sino también a la comunidad en general.
Intervenir en negociaciones colectivas: la más importante de las prerrogativas o privilegios
que se les otorgan. Por el principio de unidad de representación, se le acuerda la
posibilidad de representar a la categoría profesional en la negociación colectiva, que
incluye a todos los trabajadores del sector, afiliados o no. Una vez homologado por el
Ministerio de Trabajo el convenio colectivo que se suscriba entre éstas y la parte patronal
éste se transforma en ley en sentido material de aplicación obligatoria "erga omnes".
Vigilar el cumplimiento de la normativa laboral y de seguridad.
Colaborar con el Estado en el estudio y la solución de los problemas de los trabajadores.
Constituir patrimonios de afectación.
Administrar sus propias obras sociales.
Estatuto: El estatuto es la carta orgánica o verdadera “constitución” del grupo, ya que en él se
establecen la estructura y competencia de los órganos, las relaciones entre los afiliados y la
asociación, el régimen disciplinario, la forma de elección de autoridades, la administración del
patrimonio y el destino de los bienes en caso de disolució[Link] este modo, el estatuto constituye la
base jurídica indispensable para el funcionamiento regular y democrático de la entidad, ya que
todas las demás normas internas deben adecuarse a sus disposiciones. Sin una carta orgánica
que regule estos aspectos esenciales, resulta imposible concebir una asociación organizada y
jurídicamente válida. Contenido del estatuto:
Denominación
domicilio
objeto
zona de actuación
ámbito de representación personal
derecho y obligaciones de los afiliados
determinación de las autoridades y funciones
patrimonio social
presentación de balances y memorias
régimen electoral
régimen de asamblea y congresos procedimiento para adoptar medidas de accion directa
procedimiento para la modificación de los estatutos y para la disolución de la asociación
sindical.
Órganos de la asociación sindical: La Ley sindical regula la elección e integración de los órganos
directivos, el funcionamiento y las facultades de las asambleas y congresos y determina también
que los estatutos deben establecer órganos para la revisión y fiscalización de la memoria y
balance. Los mandatos no pueden durar más de cuatro años y pueden ser reelegidos y el acto
eleccionario puede ser supervisado por la autoridad administrativa del trabajo
órgano administrativo: La dirección y administración de las asociaciones sindicales serán
ejercidas por un órgano colegiado compuesto por un mínimo de 5 miembros elegidos en
forma que asegure la voluntad mayoritaria de los afiliados o delegados congresales
mediante el voto directo y secreto, no pudiendo exceder el mandato de 4 años con derecho
a reelección. (art. 17, ley 23.551). La norma no fija un número máximo de integrantes, lo
que se determina a través de los estatutos Se trata del órgano ejecutivo de la asociación
sindical, el que lleva adelante la dirección y administración de la entidad sindical,
concretando en actos societarios los criterios generales de actuación que fija la asamblea o
congreso. Los requisitos para integrar el órgano directivo se encuentran establecidos en el
artículo 18 ley 23.551:
a) Ser mayor de edad.
b) No estar inhibido civil ni penalmente.
c) Poseer dos (2) años de antigüedad en la afiliación y encontrarse desempeñando la
actividad durante dos años.
d) El 75% de estos cargos deberán ser desempeñados por ciudadanos argentinos y el
cargo de mayor jerarquía y su reemplazante (secretario general o presidente) debe
ser desempeñado por ciudadanos argentinos.
e) se encuentra garantizado el cupo femenino, puesto que indica que la representación
femenina en los cargos electivos y representativos de las asociaciones sindicales
será de un mínimo del treinta por ciento, siempre y cuando el número de mujeres
alcance o supere ese porcentual sobre el total de trabajadores.
asambleas y congresos: es el órgano permanente supremo, especie de poder legislativo,
de la asociación sindical al cual la ley y los estatutos confían la decisión exclusiva sobre las
materias de la mayor importancia para la marcha de la [Link] como principal función
expresar la voluntad de los afiliados, ya sea de manera directa a través de las asambleas,
como de manera indirecta por medio de los congresos, en donde intervienen delegados
[Link] asambleas y congresos se clasifican en ordinarias y extraordinarias.
Según el art. 19 de la ley 23551, las asambleas y congresos deben reunirse en sesión
ordinaria, con periodicidad anual, o en sesión extraordinaria, cuando los convoque el
órgano directivo de la asociación por propia decisión o a solicitud del número de afiliados o
delegados congresales que fije el estatuto. Algunas facultades de las asambleas son:
Fijar criterios generales de actuación; Considerar los anteproyectos de convenciones
colectivas de trabajo Aprobar y modificar los estatutos, memorias y balances; la
fusión con otras asociaciones, afiliación o desafiliación a asociaciones, nacionales o
internacionales
Dar mandato a los delegados a congresos de asociaciones de grado superior y
recibir el informe de su desempeño
Fijar el monto de las cotizaciones ordinarias y extraordinarias de los afiliados.
órgano de fiscalización: Este órgano fiscalizador es un cuerpo integrado por un reducido
número de afiliados elegidos por la asamblea o congreso, cuya función consiste en
fiscalizar los actos de administración y gestión del órgano directivo para verificar si los
mismos se ajustan a las normas legales y estatutarias. Otra función muy importante
consiste en revisar las memorias y balances que han sido confeccionados por el órgano
directivo, con la finalidad de formular las observaciones que considere pertinentes, antes
de su pase a la asamblea o congreso para su aprobación.
Afiliados: El artículo 4 inciso b) de la ley 23.551, garantiza a los trabajadores el derecho de
afiliación a las organizaciones sindicales ya constituidas, así como también el de no afiliación o
desafiliación. Son consecuencia del derecho de afiliación, el de ser admitido en la asociación y el
de pertenecer en ella. En lo que respecta a la afiliación y desafiliación, se encuentra regulada en
los artículos 12 a 15 de la ley 23.551, los cuáles establecen que las asociaciones sindicales
deberán admitir la libre afiliación y podrán hacerlo todas aquellas personas mayores de dieciséis
(16) años. También aclara que, en caso de jubilación, accidente, enfermedad, invalidez,
desocupación o servicio militar, los afiliados no perderán por esas circunstancias el derecho de
pertenecer a la asociación respectiva, estando sujetos a derechos y obligaciones que el estatuto
establezca. Los trabajadores que quedan desocupados podrán conservar la afiliación por seis
meses desde la finalización del contrato de trabajo. Este lapso se computa desde la finalización
del mandato en el supuesto de que los trabajadores desempeñen cargos representativos. En caso
de jubilación, enfermedad, invalidez, los estatutos podrán restringir para estos afiliados el derecho
de voto para elegir autoridades y el de postularse como candidatos para tales cargos, a excepción
de las candidaturas para integrar órganos de fiscalización, no encargados de representación
sindical. La asociación sindical no puede rechazar la solicitud de afiliación de un trabajador salvo
por los siguientes motivos:
Incumplimiento de los requisitos de forma exigidos por los estatutos
No desempeñarse en la actividad, profesión, oficio, categoría o empresa que representa el
sindicato
haber sido objeto de expulsión por un sindicato sin que haya transcurrido un año desde la
fecha de tal medida
hallarse procesado o haber sido condenado judicialmente por la comisión de un delito en
perjuicio de una asociación sindical de trabajadores.
El órgano directivo debe resolver la solicitud de afiliación dentro de los treinta días de su
presentación, considerándose aceptada en caso de silencio. Si decide rechazarla, dicho órgano
deberá elevar los antecedentes con los fundamentos de su decisión a la primera asamblea o
congreso, para ser evaluado por órgano deliberativo. Si la decisión fuera confirmada, se puede
recurrir a la justicia laboral. En caso de desafiliación, el trabajador debe presentar su renuncia por
escrito. El órgano ejecutivo podrá rechazarla dentro de los treinta días en caso de que existiere un
motivo legítimo para expulsar al afiliado. Si no hay resolución respecto de la renuncia en el plazo
aludido o resolviéndose su rechazo en violación a lo dispuesto anteriormente, se considera
automáticamente aceptada, quedando en condiciones el trabajador, de comunicar esta
circunstancia al empleador a fin de que no se le practiquen retenciones de sus haberes en
concepto de cuota sindical. En cuanto a la expulsión, solo procederá si se acreditare que se
configure alguno de los siguientes supuestos:
Haber cometido violaciones estatutarias graves o incumplido decisiones de los órganos
directivos o resoluciones de las asambleas, cuya importancia justifique la medida
Colaborar con los empleadores en actos que importen prácticas desleales declaradas
judicialmente
Recibir subvenciones directas o indirectas de los empleadores con motivo del ejercicio de
cargos sindicales
Haber sido condenado por la comisión de delito en perjuicio de una asociación sindical
Haber incurrido en actos susceptibles de acarrear graves perjuicios a la asociación sindical
o haber provocado desórdenes graves en el seno de la misma.
En lo que respecta a la cancelación de la afiliación, las causales son las siguientes:
cesar en el desempeño de la actividad, oficio, profesión, categoría o empresa previstos en
el agrupamiento, exceptuando los casos de jubilación, accidente, enfermedad, invalidez,
desocupación o servicio militar
mora en el pago de cuotas y contribuciones, sin regularizar esta situación en el plazo
razonable en que la asociación sindical intime hacerlo.
En ningún caso la suspensión de un afiliado puede exceder de 90 días hábiles, ni ser dispuesta
sin previa vista al afiliado de los cargos en que se funda, debiendo otorgársele oportunidad de
defensa, ofrecimiento de prueba y descargo. La suspensión no priva al afiliado de su derecho a
voto ni al de ser candidato, salvo la existencia de proceso o condena judicial por comisión de
delito en perjuicio de una asociación sindical, en cuyo caso durará el tiempo que dure el proceso o
el plazo de prescripción de la pena si hubiere condena.
Patrimonio sindical: El patrimonio sindical es el conjunto de bienes que sirven para el
cumplimiento de los fines de la asociación sindical, o sea, la defensa del interés de los
trabajadores que representa y está constituido por las prestaciones dinerarias que recibe el
sindicato para su funcionamiento. El modo de constitución del patrimonio sindical, su
administración, control y destino si se produjera su disolución, y el régimen de cotización de sus
afiliados y contribuciones debe figurar en los estatutos (art. 16 inciso e de la ley 23.551). La
constitución del patrimonio sindical se encuentra estatuida en el artículo 37 de la ley sindical, a
saber:
Las cotizaciones ordinarias y extraordinarias de los afiliados y contribuciones de solidaridad
que pacten en los términos de la ley de convenciones colectivas.
Los bienes adquiridos y sus frutos
Las donaciones, legados, aportes y recursos no prohibidos por esta.
Estabilidad sindical: La garantía de la estabilidad sindical es un medio instrumental creado con el
fin de hacer efectivo el pleno ejercicio de la libertad sindical, la cual comprende el derecho de las
asociaciones profesionales a llevar a cabo actividades lícitas en defensa de sus intereses
profesionales, entre las que se destaca el derecho de huelga como uno de los medios esenciales
de que disponen para promover y defender esos intereses profesionales. La actividad del
representante sindical, en tanto parte de una organización sindical, tiene como objeto, entonces,
la defensa de los derechos e intereses de los trabajadores. Intereses que habitualmente resultan
contradictorios con los de quienes los emplean bajo su dependencia.
Tutela sindical: se debe entender la protección especial que otorga la ley de asociaciones
sindicales 23552. A quienes ocupan cargos electivos o representativos en las entidades gremiales
a fin de evitar modificaciones en las condiciones de trabajo, suspensiones, despidos o abusos del
trabajo:
La licencia gremial: los trabajadores que por ocupar cargos electivos o representativos en
asociaciones sindicales con personería gremial, o en cargos políticos en los poderes públicos,
dejaran de prestar servicios tendrán derecho a gozar de licencia automática sin goce de haberes.
La ley asigna a la licencia un carácter automático lo que trae aparejado dos clases de efectos: a)
no requiere de una solicitud previa del trabajador y b) comienza simultáneamente con la
comunicación de la designación.
Requisitos para que opere la garantía sindical:
Cumplimiento de los recaudos establecidos por la ley sindical: para el goce de la garantía
sindical la ley exige que la designación se haya efectuado cumpliendo con los recaudos
legales.
Comunicación de la designación: la comunicación debe emanar tanto de la asociación
sindical respectiva como del trabajador interesado. La ley exige como medio de
comunicación la forma escrita y fehaciente (telegrama o carta documento u otra forma
escrita)
Numero de delegados: El art. 45 de la ley 23551 establece que, a falta de normas en los
convenios colectivos de trabajo, el número mínimo de trabajadores que representen a la
asociación profesional en cada establecimiento será: a) de diez a cincuenta trabajadores, un
representante; b) de cincuenta y uno a cien trabajadores, dos representantes, c) de ciento uno en
adelante, un representante más cada cien trabajadores que excedan de ese número. En los
establecimientos que tengan más de un turno de trabajo, habrá un delegado por turno, como
mínimo.
Requisitos para ser delegado: Para ejercer la función de delegado se requieren determinados
requisitos:
estar afiliado a la respectiva asociación sindical con personería gremial y ser elegido en
comicios convocados por ésta.
contar con una antigüedad mínima en la afiliación de 1 año.
tener 18 años de edad como mínimo.
revistar al servicio de la empresa durante todo el año aniversario anterior a la elección.
Mandato de los delegados: Las elecciones deberán realizarse con no menos de diez días de
antelación al vencimiento de los mandatos, ser convocadas por la asociación sindical con
personería gremial y dadas al conocimiento de todos los trabajadores del establecimiento o lugar
de trabajo, con una anticipación no menor de diez días al acto electoral. El mandato no podrá
exceder de dos años salvo disposición en contrario de los estatutos que sólo tienen aptitud para
reducir el plazo legal o permitir la reelección. A su vez, el mandato podrá ser revocado por
asamblea de sus mandantes convocada por el órgano directivo de la asociación sindical, por su
propia decisión o a petición del diez por ciento del total de representados.
Extinción de la garantía: El art. 51 de la ley 23.551 prevé que la estabilidad en el empleo no podrá
ser invocada en los siguientes casos:
Cesación de actividades del establecimiento: la tutela no es oponible al empleador en caso
de cesación total y definitiva de las actividades del establecimiento.
Suspensión general de tareas del establecimiento: en este caso, los contratos de trabajo
subsisten, suspendiéndose sólo ciertos efectos durante un determinado lapso.
La exclusión de la tutela: Los representantes gremiales amparados por las garantías sindicales no
gozan de una inmunidad absoluta frente a las facultades disciplinarias del empleador. Si bien la
ley les otorga una protección especial para asegurar el libre ejercicio de la función sindical, el
empleador puede adoptar medidas como el despido, la suspensión o la modificación de las
condiciones de trabajo cuando estas resulten legítimas y se cumpla previamente con el
denominado procedimiento de exclusión de tutela sindical. Este procedimiento se encuentra
regulado en el art. 52 de la ley 23.551, que establece que los trabajadores protegidos por las
garantías previstas en los arts. 40, 48 y 50 no pueden ser despedidos, suspendidos ni ver
modificadas sus condiciones laborales sin que exista previamente una resolución judicial que los
excluya de la tutela. Dicha exclusión debe tramitarse conforme el procedimiento previsto en el art.
47 de la misma ley. En consecuencia, la estabilidad sindical es de carácter relativa: no impide
toda medida del empleador, pero condiciona su validez a la obtención previa de autorización
judicial. La omisión de este requisito torna ineficaz la medida adoptada y habilita al trabajador a
reclamar la reinstalación en su puesto con más los salarios caídos, sin perjuicio de otras
responsabilidades que pudieran corresponder.
Las notas características del mecanismo son:
Es judicial: a diferencia de otras legislaciones, nuestra ley otorga solamente a los jueces en
lo laboral competencia para entender en los procedimientos de exclusión de tutela.
Es preventivo: El sistema legal opera como un mecanismo preventivo que se anticipó a la
producción del acto lesivo de la garantía sindical.
Es rápido: A fin de garantizar la celeridad de la tramitación judicial, la ley impone que la
exclusión de la garantía debe tramitar conforme al procedimiento sumarísimo.