UNIVERSIDAD TÉCNICA DE MACHALA
Calidad, Pertenencia y Calidez
FACULTAD DE CIENCIAS AGROPECUARIAS
MEDICINA VETERINARIA
DIARIO DE CAMPO #
NOMBRE: Steeven Jose Silva
SEMESTRE: Tercero PARALELO : “A”
ESPECIE FORRAJERA: ALFALFA (MEDICAGO SATIVA)
• Nombre común y científico
La alfalfa (Medicago sativa) es una leguminosa forrajera perenne considerada una de
las especies de mayor valor nutritivo para la alimentación animal. Se cultiva
ampliamente en regiones templadas y de clima seco debido a su excelente capacidad
de producción, alta concentración de proteínas y buena persistencia cuando recibe un
manejo adecuado. Es utilizada principalmente para la alimentación de bovinos de leche
y carne, ovinos, caprinos y equinos, ya sea mediante pastoreo, heno o ensilaje.
• Sistema de siembra recomendado
La alfalfa se establece mediante siembra directa con semillas certificadas. Antes de
sembrar, es indispensable preparar el terreno con labores de arado y rastra para obtener
un suelo suelto y libre de malezas. Además, se recomienda realizar un análisis de suelo
para corregir deficiencias de nutrientes y ajustar el pH, ya que la alfalfa se desarrolla
mejor en suelos con pH entre 6,5 y 7,5.
La siembra debe efectuarse preferentemente al inicio de la temporada lluviosa o cuando
exista disponibilidad de riego. Las semillas se colocan a una profundidad aproximada
de 1 a 2 centímetros, utilizando una densidad de 20 a 25 kg de semilla por hectárea. Un
adecuado establecimiento favorece una mayor duración del cultivo, que puede
mantenerse productivo durante varios años.
• Dos métodos para controlar malezas
1. Control cultural
Este método consiste en prevenir la aparición de malezas mediante prácticas de manejo
como la preparación adecuada del terreno, el uso de semillas certificadas, una correcta
densidad de siembra y la rotación de cultivos. Estas acciones permiten que la alfalfa se
establezca rápidamente y reduzca el espacio disponible para el crecimiento de plantas
invasoras.
2. Control químico
Cuando la presencia de malezas es elevada, pueden utilizarse herbicidas selectivos
autorizados para cultivos de alfalfa. Su aplicación debe realizarse en las dosis
recomendadas y en el momento oportuno para controlar las especies invasoras sin
afectar el desarrollo del cultivo ni el medio ambiente.
• Producción estimada de forraje
La alfalfa posee una elevada capacidad productiva. En condiciones favorables de
fertilización, riego y manejo agronómico, puede producir entre 60 y 90 toneladas de
materia verde por hectárea al año, equivalentes aproximadamente a 15 a 20 toneladas
de materia seca. Dependiendo de la zona de cultivo, es posible realizar entre 6 y 10
cortes anuales, manteniendo una alta calidad nutricional del forraje.
• Número de animales que podría alimentar según la disponibilidad de
forraje
Considerando una producción cercana a 18 toneladas de materia seca por hectárea al
año y un consumo promedio de 12 kg de materia seca por día por un bovino adulto, una
hectárea de alfalfa puede alimentar aproximadamente 4 a 5 bovinos adultos durante un
año. Esta cantidad puede variar según el peso de los animales, el sistema de
producción, la suplementación utilizada y el manejo de la pastura.
• Conclusión
El balance forrajero permite conocer si la producción de alimento disponible será
suficiente para cubrir los requerimientos nutricionales del ganado durante todo el año.
Esta herramienta facilita la planificación de la carga animal, evita el sobrepastoreo y
reduce el riesgo de escasez de alimento en épocas críticas. Como resultado, mejora la
productividad de la explotación pecuaria y favorece un manejo sostenible de los
recursos forrajeros.