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La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo revocó un fallo anterior que desestimó la reinstalación de Emiliano Romero en su puesto de trabajo tras ser despedido por motivos discriminatorios relacionados con su afiliación sindical. Se declaró la nulidad del despido y se ordenó la reincorporación del trabajador, así como el pago de salarios devengados desde el despido hasta su reintegro. Además, se consideró insuficiente la indemnización por daño moral y se propuso un ajuste acorde a la gravedad de la situación.
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La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo revocó un fallo anterior que desestimó la reinstalación de Emiliano Romero en su puesto de trabajo tras ser despedido por motivos discriminatorios relacionados con su afiliación sindical. Se declaró la nulidad del despido y se ordenó la reincorporación del trabajador, así como el pago de salarios devengados desde el despido hasta su reintegro. Además, se consideró insuficiente la indemnización por daño moral y se propuso un ajuste acorde a la gravedad de la situación.
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Poder Judicial de la Nación

CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO


SALA I

SENTENCIA DEFINITIVA CAUSA NRO. 24321/2017/CA1-CA2


AUTOS: “ROMERO, EMILIANO C/ SAINT GOBAIN ARGENTINA S.A. S/ JUICIO
SUMARISIMO”.
JUZGADO NRO. 64 SALA I

En la Ciudad de Buenos Aires, en la fecha de registro, la Sala Primera de la Cámara


Nacional de Apelaciones del Trabajo, procede a dictar sentencia en la causa del
epígrafe y, de acuerdo con el correspondiente sorteo, se procede a votar en el
siguiente orden:

El Doctor Enrique Catani dijo:


I) Contra el pronunciamiento de origen que desestimó sustancialmente las
pretensiones deducidas, se alza el demandante a tenor del memorial recursivo
incorporado vía digital, que mereció oportuna réplica por parte de su contendiente. A su
turno, el Dr. Loimil Borrás (letrado apoderado del requirente) y el perito contador
objetan los estipendios regulados en la instancia anterior, por reputarlos escasos.
II) Por intermedio del remedio sometido a conocimiento de esta Alzada, el
accionante se agravia porque el magistrado anterior desestimó sus aspiraciones
dirigidas a obtener la reinstalación definitiva en el puesto de trabajo que ocupaba
dentro de la estructura empresarial de su adversaria, pese a haber determinado que la
decisión rupturista adoptada por dicha sociedad halló móviles discriminatorios,
fundados en la preferencia gremial de aquel.
Los términos del debate reavivado tornan indispensable colocar de relieve que,
por intermedio de su pieza inaugural, el accionante peticionó -entre otros desenlaces-
la nulificación del acto rescisorio dispuesto por la empleadora demandada hacia el
7/02/17, merced a entender que dicho temperamento habría lucido motorizado en
razones segregatorias y proscriptas por el ordenamiento legal. A su vez, con vocación
eminentemente complementaria a tales reclamaciones, requirió el abono de las
remuneraciones devengadas desde el perfeccionamiento del hecho disolutorio y hasta
su reingreso al empleo del cual fue ilegítimamente apartado, a la par de solicitar
también el desembolso de una reparación destinada a enjugar los perjuicios de orden
moral derivados de tal ilícito proceder.
Tras examinar las tesituras adoptadas por sendos litigantes y ponderar los
elementos demostrativos recopilados durante la fase cognoscitiva del pleito, el
magistrado anterior arribó a la conclusión de que la ruptura contractual dispuesta por
Saint Gobain Argentina S.A. (en lo sucesivo, “Saint Gobain”) configuró una
“conducta antijurídica frente a la decisión del trabajador de afiliarse a[l Sindicato del
Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de la Ciudad de Buenos Aires]…
contrapuesta al principio de no discriminación contemplado en el art. 16 de la

Fecha de firma: 09/02/2024


Constitución Nacional y por las Declaraciones y Convenciones Internacionales a las
Firmado por: GABRIELA ALEJANDRA VAZQUEZ, JUEZ DE CAMARA 1
Firmado por: ENRIQUE CATANI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MARIA VICTORIA ZAPPINO VULCANO, SECRETARIA

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que el art. 75, inc. 22 de la CN otorga jerarquía constitucional”, como asimismo a


“disposiciones de derecho interno como la ley 23.592, y el art. 17 de la LCT”. No
obstante tales consideraciones, el fallo apelado circunscribió la reparación admitida
exclusivamente a la viabilidad de un resarcimiento orientado a enmendar el daño moral
generado por tal proceder injurioso, desestimando la reincorporación del Sr. Romero a
la posición profesional otrora ocupada hacia el interior de la sociedad requerida, a cuyo
fin tuvo en singular miramiento que aquel “cobró la liquidación final practicada a su
favor en forma contemporánea”, como asimismo que -conforme precisó uno de los
testigos convocados a rendir declaración- aquel “ya no está haciendo las tareas que
venía cumpliendo sino que… ‘[l]o tienen de acá para allá… [sin un] puesto fijo”.
III) El accionante destina cuestionamientos contra la decisión de declinar la
pretendida restitución al empleo perdido por iniciativa unilateral de la empleadora, y
entiendo que le asiste razón en su disconformidad.
Ello así pues, examinada la temática con cimiento en las determinaciones
allegadas en la instancia anterior acerca del carácter discriminatorio del cese dispuesto
por Saint Gobain, premisas medulares para el esclarecimiento de la contienda
suscitada y que no merecieron objeciones recursivas por parte de dicha sociedad (art.
277 del Cód. Procesal), impresiona evidente la legitimación del accionante para
requerir la declaración de invalidez del despido, en cuanto acto nulo por objeto
prohibido (art. 279 del Cód. Civil y Comercial) y, merced a ello, tanto la reinstalación en
el puesto de trabajo (art. 390 de idéntico instrumento normativo), como asimismo la
reparación de los perjuicios causados (art. 391, ídem). Su pretensión tiene sostén en la
protección del artículo 47 de la ley 23.551 y las previsiones de la ley 23.592 sobre
Penalización de Actos Discriminatorios, cuyo artículo 1º establece: “Quien
arbitrariamente impida, obstruya, restrinja o de algún modo menoscabe el pleno
ejercicio sobre bases igualitarias de los derechos y garantías fundamentales
reconocidos en la Constitución Nacional, será obligado, a pedido del damnificado, a
dejar sin efecto el acto discriminatorio o cesar en su realización y a reparar el daño
moral y material ocasionados. A los efectos del presente artículo se considerarán
particularmente los actos u omisiones discriminatorios determinados por motivos tales
como raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición
económica, condición social o caracteres físicos”.
Ni la libertad para contratar ni el vigente sistema de estabilidad relativa impropia
que caracteriza a nuestro ordenamiento jurídico, constituyen un permiso legal para
arremeter contra derechos humanos. Si bien el principio general predica que el despido
sin expresión de causa constituye un acto ilícito pero eficaz, tal axioma carece de vigor
en supuestos en donde la rescisión decidida tiene como objetivo la discriminación ilícita
de una persona trabajadora, escenario en el que tal acto extintivo puede ser declarado
inválido.
Tal desenlace exhibe especial concordancia con la noción de reparación plena
de los daños irrogados por el acto o la conducta discriminatoria, como las instancias
Fecha de firma: 09/02/2024
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jurisdiccionales de orden internacional en materia de protección de derechos humanos


han venido reiterando con contundencia (Corte IDH, Caso El Amparo vs. Venezuela,
Reparaciones, 14.09.1996, Serie C – Nº28, párr. 128; Caso Baena Ricardo y otros vs.
Panamá, Sentencia de 2 de febrero de 2001, Serie C - Nº72, párr. 205; entre muchos
otros). En efecto, la reparación del perjuicio ocasionado por vulneraciones de derechos
humanos requiere, siempre que sea posible, la plena restitución del perjuicio irrogado,
noción que alude al restablecimiento de la situación existente con anterioridad a que el
acto dañoso sea consumado; sólo de no resultar ello posible cabría justipreciar la
reparación mediante medidas de diverso orden, habitualmente identificadas con la
satisfacción de un resarcimiento dinerario como compensación de tales menoscabos,
modalidad que sólo proporciona al/a la damnificado/a un ensayo de equivalencia de lo
perdido. El régimen de reparaciones de violaciones de derechos humanos debería ser
íntegramente abordado desde una perspectiva que entronice la realización de la
víctima en tanto ser humano, preconizando -ante todo- la restauración de su dignidad
(Corte IDH, Caso Loayza Tamayo vs. Perú, Reparaciones, 27.11.1998, Serie C - Nº42,
voto concurrente de los Jueces A. A. Cançado Trindade y A. Abreu, párr. 17).
Según expresó la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el caso “Álvarez,
Maximiliano y otros c/ Cencosud S.A.” al expedirse sobre la posibilidad de propiciar la
reincorporación de un/a dependiente segregado de la labor por motivos
discriminatorios, la proscripción de dispensar tratos discriminatorios no admite
salvedades ni bastiones de tolerancia que -de admitirse- funcionarían como “santuarios
de infracciones”; debe reprobarse con igual intransigencia en todos los casos (v.
Considerando 6º y su cita a la Corte IDH, Condición Jurídica y Derechos de los
Migrantes Indocumentados, OC 18/03, 17.09.2003, Serie A – Nº18, voto del juez
García Ramírez, párr. 20). Y en el marco del contrato de trabajo aún más
imprescindible deviene la plena vigencia de instrumentos -como la ley 23.592-
orientados a erradicar segregaciones prohibidas, por cuanto nos hallamos frente a un
vínculo de estirpe antrópica. Tal rasgo, como bien lo explica Gialdino, alude a la forma
en que la dignidad humana interviene en la esencia del mismo y en la influencia que
ese valor ejerce, de consiguiente, sobre el régimen jurídico que disciplina las relaciones
entre las partes; ello así, pues en esa tipología de vínculos la prestación de uno de los
celebrantes luce constituida por la “actividad humana, inseparable e indivisible” de la
persona trabajadora, y -en consecuencia- por su propia dignidad (Gialdino, Rolando E.,
“Dignidad, Justicia Social, Principio de Progresividad y núcleo duro interno. Aportes del
Derecho Internacional de los Derechos Humanos al Derecho del Trabajo y al de la
Seguridad Social”, Cuadernos de investigación de la Corte Suprema de Justicia de la
Nación, 2016, pág. 17).
Esos especiales caracteres conducen, a su vez, a disentir con el colega anterior
en cuanto atribuyó fatal trascendencia a la circunstancia de que el trabajador
demandante haya percibido las acreencias remuneratorias e indemnizatorias abonadas
por la patronal a propósito del cese contractual. Incluso pasando por alto que, al
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: GABRIELA ALEJANDRA VAZQUEZ, JUEZ DE CAMARA 3
Firmado por: ENRIQUE CATANI, JUEZ DE CAMARA
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rubricar el recibo de haberes en cuestión, aquel introdujo una leyenda cuya esencia
lucía orientada a dejar a salvo una eventual reclamación posterior (“hago expresa
reserva de derechos”, v. pág. 10 de los instrumentos adunados por Saint Gobain al
repeler la pretensión), lo determinante para examinar los efectos de la aceptación de
tal desembolso reside en que, dentro de la órbita del derecho del trabajo asalariado, la
teoría de los actos propios ha de ponderarse bajo un tamiz de absoluta estrictez, en
tanto las exteriorizaciones de voluntad de la persona trabajadora deben examinarse
desde la óptica del principio protectorio (cfr. art. 14 bis de la Constitución Nacional; v.
CNAT, Sala VI, 7/11/02, S.D. 55.481, “Wdoviak, Vicente c/ Ermoplast S.R.L y otro s/
Accidente – acción civil”; en igual sentido, voto de mi distinguida colega de Sala, Dra.
Gabriela A. Vázquez, en S.D. 37.123, 30/04/10, “Lescano, Sergio Sebastián c/ Bilevich
y Cía S.A. s/ Despido”, del registro de la Sala VIII). De allí que la ausencia de
requerimientos expresos, la dilación en formularlos o -inclusive- el despliegue de
conductas apriorísticamente discordantes con un reclamo posterior, en modo alguno
pueda interpretarse como un implícito consentimiento del/de la dependiente, en tanto
dar pábulo a esa tónica conduciría a habilitar una trasgresión oblicua a la directriz de
irrenunciabilidad, que mereció explícito eco en el ordenamiento positivo (art. 58 de la
LCT; CSJN, “Padín Capella, Jorge Daniel c/ Litho Formas S.A.”, Fallos: 310:558).
En síntesis, con arreglo a todo lo expuesto precedentemente, propongo revocar
el fallo apelado, admitir la pretensión deducida, declarar la nulidad de la cesantía
dispuesta por la empleadora accionada y otorgar fijeza a la reinstalación del Sr.
Romero en la estructura empresarial de Saint Gobain dispuesta precautoriamente por
esta jurisdicción (v. decisorio cautelar dictado por esta Sala en fecha 24/08/17), con
observancia de las condiciones de trabajo que rodeaban a su prestación con
anterioridad al cese dispuesto. Merced a tal desenlace, también propongo admitir el
abono de los salarios devengados desde la época del despido y hasta la
reincorporación ya dispuesta, con más los períodos retributivos posteriores que -aún
hoy- pudiesen hallarse pendientes de cancelación.
IV) A su vez, el trabajador accionante reprocha el valor determinado en origen a
los fines de justipreciar el resarcimiento por daño moral derivado del despido dispuesto
por la patronal, en la inteligencia de que dicho monto resultaría exiguo.
También esa objeción aparece justificada en la medida que, frente a la
gravedad de los comportamientos constatados, su duración en el tiempo y el resto de
singularidades que exhibe el caso concreto, la cuantía del resarcimiento fijado en
origen resulta exigua para ofrecer una proporcionada compensación por el desosiego
padecido, cuya ponderación debe efectuarse teniendo en miramiento que -como tiene
dicho el cimero Tribunal- el dolor humano resulta apreciable y reposa sobre el judicante
la augusta faena de realizar la justicia humana. No consiste, pues, en una especulación
ilícita con base en los sentimientos, ni tampoco en habilitar enriquecimientos carentes
de causas que le brinden razón de ser, sino de proveerle a la víctima la posibilidad de
procurarse satisfacciones equivalentes a lo que ha perdido; aún cuando el dinero sea
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: GABRIELA ALEJANDRA VAZQUEZ, JUEZ DE CAMARA 4
Firmado por: ENRIQUE CATANI, JUEZ DE CAMARA
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un factor inadecuado de reparación, igualmente resulta idóneo para compensar un


daño consumado mediante satisfacciones, goces y distracciones, y en la medida de lo
asequible (CSJN, Fallos: 334:376, Cons. 11º, y “Recurso de Hecho V.G.B. c/ Hospital
Vicente López y Planes Unidad Hospitalaria de General Rodríguez s/ accidente de
Trabajo”, [Link], decisorio del 04/06/2013).
En tal orden de ideas, a los fines de establecer un resarcimiento adecuado
tendré especialmente en vista la trayectoria laboral del demandante, el status
profesional adquirido, su edad a la fecha de la nula cesantía y el malestar que su
segregación del seno colectivo pudo razonablemente haberle ocasionado, entre otros
elementos trascendentes hacia ese designio. Consecuentemente, y considerando
también el parámetro tarifado instaurado por la ley positiva frente al despido motivado
por razones de tipificada discriminación (p. ej. maternidad o matrimonio, art. 182 de la
LCT), estimo prudente y equitativo proponer la elevación del resarcimiento por daño
moral en la suma de $339.356,42.- (esto es, trece -13- salarios; cfr. retribución de
$26.104,34.-, valor denunciado en la pieza inaugural, pág. 3).
V) Con respecto a los créditos correspondientes a las remuneraciones
devengadas, evidentes razones de celeridad procesal conducen a encomendar su
cuantificación al experto contable designado en autos, quien deberá llevar a cabo esa
tarea en el estadio procesal contemplado por el artículo 132 de la L.O., con estricto
arreglo a la información volcada en su peritaje original (art. 477 del Cód. Procesal),
abarcando el espectro temporal indicado en el acápite III y teniendo en miras la
remuneración que le habría correspondido percibir al actor según los estándares
salariales adquiridos a la época del cese.
Las partidas que sugiero incorporar al veredicto condenatorio (esto es, salarios
adeudados) devengarán intereses con arreglo a los estándares dispuestos en la sede
anterior, que arriban exentos de crítica ante esta Alzada (art. 277 del Cód. Procesal). A
su vez, y en tanto no media controversia con respecto al pago de $223.190,39.- que
efectuó la patronal para satisfacer las acreencias derivadas del cese contractual (v.
recibo de haberes concerniente a la liquidación final, ya mencionado), la
reincorporación que propicio admitir acarrea indisolublemente aparejada la restitución
de tal monto, que ahora será considerado como un pago parcial de las obligaciones
aquí reconocidas (art. 260 de la LCT). Dicho valor deberá ser detraído de las sumas
que calculará el perito contador, a cuyo efecto se le encomienda al experto que lo
impute primigeniamente a los accesorios y, en caso de alcanzar para satisfacer ese
concepto, haga lo propio sobre el capital nominal debido (art. 900 del Cód. Civil y
Comercial de la Nación). De existir un remanente, éste continuará devengando
aditamentos desde la cancelación parcial y hasta su íntegro pago.
VI) A mérito de lo normado por el artículo 279 del Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación, corresponde dictar una nueva decisión sobre costas y
honorarios, lo que torna inoficioso el abordaje de las quejas formuladas sobre tales
materias.
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: GABRIELA ALEJANDRA VAZQUEZ, JUEZ DE CAMARA 5
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Frente al destino positivo que corrió la acción, y dada la inexistencia de motivos


hábiles para sugerir un apartamiento del principio cardinal que impera en la materia,
cabe imponer los gastos causídicos de ambas instancias a cargo de la demandada
vencida (art. 68, norma adjetiva precitada). Con respecto a los aranceles, resulta
prudente diferir su regulación hasta que devenga precisamente determinado el capital
nominal de condena.
VII) En síntesis, de prosperar mi voto correspondería: 1) Revocar la sentencia
apelada y admitir la pretensión deducida con el alcance indicado, condenando a SAINT
GOBAIN ARGENTINA S.A. a abonarle al actor EMILIANO ROMERO un monto de
$339.356,42.- en concepto de daño moral, con más las sumas que determinará el
perito contador en la instancia prevista por el art. 132 de la L.O, todo lo cual llevará los
intereses indicados; 2) Otorgar fijeza a la reinstalación del actor en el puesto de trabajo
que ocupaba, medida ya dispuesta precautoriamente por esta jurisdicción; 3) Dejar sin
efecto lo decidido en materia de costas y honorarios; 4) Imponer las costas de ambas
instancias a la demandada y diferir la regulación de las retribuciones de los
profesionales intervinientes, hasta que quede precisamente determinado el capital
nominal de condena.

La Doctora Gabriela Alejandra Vázquez dijo:


Adhiero al voto que antecede, por compartir sus fundamentos y conclusiones.
A mérito de lo que resulta del precedente acuerdo, el TRIBUNAL RESUELVE:
1) Modificar parcialmente el pronunciamiento apelado y admitir la pretensión deducida
al inicio, condenando a SAINT GOBAIN ARGENTINA S.A. a abonarle al actor EMI-
LIANO ROMERO un monto de $339.356,42.- en concepto de daño moral, con más las
sumas que determinará el perito contador en la instancia prevista por el art. 132 de la
L.O. y de conformidad con las pautas aquí delineadas, todo lo cual llevará los intereses
previstos en el decisorio de origen; 2) Otorgar fijeza a la reinstalación del actor en el
puesto de trabajo que ocupaba, medida ya dispuesta precautoriamente por esta juris-
dicción; 3) Dejar sin efecto lo decidido en materia de costas y honorarios; 4) Imponer
las costas de ambas instancias a la demandada y diferir la regulación de las retribucio-
nes de los profesionales intervinientes, hasta que quede precisamente determinado el
capital nominal de condena; 4) Hacer saber a las partes que la totalidad de las presen-
taciones deberán efectuarse en formato digital (CSJN, punto Nº 11 de la Ac.4/2020, rei-
terado en los Anexos I y II de la Ac.31/2020).
Regístrese, notifíquese, oportunamente comuníquese (art.4º, Acordada CSJN N
º 15/13) y devuélvase.

Fecha de firma: 09/02/2024


Firmado por: GABRIELA ALEJANDRA VAZQUEZ, JUEZ DE CAMARA 6
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