FILOSOFIA FINAL
FILOSOFIA FINAL
La FILOSOFÍA comenzó en Grecia en el siglo VI a.C. y nació como una manera de cuestionar y
reevaluar las creencias que existían en la sociedad. Un grupo de pensadores se dedicó a
reflexionar sobre diferentes temas mientras viajaban y exploraban nuevos lugares. Aunque la
mayoría de la gente de esa época creía en varios dioses (politeísmo), estos pensadores se
dieron cuenta de que las deidades no ofrecían respuestas satisfactorias para explicar los
fenómenos naturales que observaban.
MITO Y LOGOS
La filosofía surge en el paso del mito al logos, sin dejar de lado los mitos. Cuando los mitos ya
no explican bien la realidad y dejan de tener sentido, surge el logos.
Logos: es la forma que tenían las personas de darle explicación a los fenómenos naturales
que observaban, pero de una forma mas racional, que no incluía ni criaturas mitológicas ni
dioses.
Mito: El mito es una narración que explica el origen de las cosas. Tiene credibilidad porque
quien lo cuenta tiene una autoridad especial. Los mitos se transmiten oralmente de
generación en generación, lo que les permite adaptarse a diferentes culturas. Por eso,
pueden existir varias versiones de un mismo mito. El paso del mito al logos (de historias a
argumentos) dio origen a la filosofía, una nueva forma de pensar.
DILEMA ÉTICO: Un dilema ético ocurre cuando los principios morales o las obligaciones éticas
chocan, y no hay una solución que sea considerada moralmente aceptable. En este caso, no es
fácil determinar qué acción es correcta o incorrecta. (ejemplo del accidente y el turno medico)
RELATIVISMO MORAL: es la idea de que no existen reglas morales universales que se apliquen
a todas las personas en todas partes. En lugar de eso, lo que está bien o mal depende de cada
cultura o sociedad. Por ejemplo, algo que se considera moralmente correcto en una sociedad
puede no serlo en otra. Así que, según esta perspectiva, deberíamos respetar las creencias y
valores de nuestra comunidad, incluso si no estamos de acuerdo con ellos.
LEY JURÍDICA Y LEY MORAL: la ley jurídica hace referencia a todas las leyes que impone el
estado y que todos los ciudadanos debemos cumplir, sin importar si estamos de acuerdo o no.
En el caso de que incumplamos una ley jurídica tendremos consecuencias legales como por
ejemplo estar preso. Mientras que una ley moral hace referencias a las leyes que establece la
propia sociedad o uno mismo sobre lo que es correcto o no hacer, incumplirlas tendrá una
consecuencia con nosotros mismos teniendo que cargar el peso del a conciencia.
LOS PRIMEROS FILÓSOFOS conocidos como presocráticos, fueron pensadores que vivieron
antes de Sócrates y que se dedicaron a explorar y entender el mundo de una manera
diferente. En lugar de aceptar historias y mitos tradicionales, usaron la razón y la observación
para buscar respuestas sobre la naturaleza y el universo. Ellos querían descubrir de qué está
hecho el mundo, cuál es su origen y cómo funcionan las cosas.
Tales de Mileto: es considerado el primer filósofo de la historia. Él proponía que el
agua era el principio fundamental de todas las cosas, lo que llamó arjé. Creía que sin
agua no podría haber vida, ya que todos los seres vivos dependen de ella. Además,
decía que la Tierra flotaba en el agua, lo que fue una idea innovadora para su tiempo.
Anaximandro: fue un discípulo de Tales y desarrolló sus ideas. Propuso que el arjé no
era algo concreto como el agua, sino algo más abstracto que él llamó "apeiron", que
significa lo indefinido o ilimitado. Pensaba que este principio era eterno y que de él
provenían todas las cosas. Anaximandro creía que no podíamos conocer
completamente este principio porque es demasiado vasto y complejo.
Anaxímenes: también estudiante de Tales, tenía una visión diferente y decía que el
arjé era el aire. Para él, el aire era esencial porque está presente en todas partes y es
necesario para la vida. Creía que todo en el mundo se forma a partir de
transformaciones del aire, como la condensación y la rarefacción. Así, el aire se
convierte en agua, tierra, o fuego dependiendo de cómo cambia.
Heráclito: conocido como el "filósofo del cambio", afirmaba que todo en el universo
está en constante movimiento y transformación. Para él, nada permanece igual, y todo
cambia continuamente. Introdujo la idea del "logos", que es un principio que da orden
a este cambio. Según Heráclito, aunque todo esté en movimiento, hay una razón o un
orden subyacente que lo guía.
Parménides: En contraste con Heráclito, Parménides sostenía una visión opuesta.
Creía que el cambio no era real y que solo podíamos conocer lo que "es". Para él, el
verdadero ser es único e inmutable; es decir, no cambia. Pensaba que nuestras
percepciones del mundo cambiante son engañosas. Según Parménides, lo que
realmente importa es entender la esencia del ser, que es eterna y no está sujeta a
cambios.
ENSEÑANZA Y EDUCACIÓN
Los sofistas se dedicaban a la enseñanza de la retórica, la gramática, la política y la ética. A
diferencia de los filósofos tradicionales, que buscaban verdades universales y absolutas, los
sofistas se centraban en la educación práctica, preparando a los ciudadanos para participar en
la vida pública y política. Su enfoque educativo era orientado hacia la eficacia, lo que les
permitía adaptarse a las necesidades de la polis.
RELATIVISMO Y VERDAD
Una de las características más distintivas de los sofistas es su postura sobre la verdad.
Argumentaban que la verdad es relativa y que lo que se considera verdadero puede variar
dependiendo del contexto y la perspectiva individual. Esta idea contrasta con la búsqueda de
verdades absolutas promovida por filósofos como Sócrates y Platón. Para los sofistas, el
conocimiento era algo que se construía a través del lenguaje y la persuasión, lo que les llevó a
desarrollar una sofisticada técnica retórica.
CONTRIBUCIONES FILOSÓFICAS
A pesar de las críticas, los sofistas hicieron importantes contribuciones al pensamiento
filosófico. Algunos de ellos, como Protágoras por su declaración "El hombre es la medida de
todas las cosas", que encapsula la idea del relativismo.
CRÍTICAS Y LEGADO
Los sofistas fueron objeto de críticas por parte de filósofos como Sócrates, Platón y Aristóteles,
quienes los denunciaron por su aparente falta de compromiso con la verdad y la moral. Platón,
en particular, los presentó como figuras que priorizaban la retórica sobre la filosofía genuina.
SOCRATES
SÓCRATES Y EL SEGUNDO PERIODO DE LA FILOSOFÍA ANTIGUA
Sócrates, un filósofo griego fundamental, introdujo un nuevo enfoque en la filosofía antigua,
marcando el inicio de su segundo periodo. A diferencia de otros pensadores de su tiempo,
Sócrates no dejó obras escritas; su legado intelectual ha sido transmitido principalmente a
través de su discípulo Platón.
BÚSQUEDA DE LA VERDAD
Sócrates se dedicó a la búsqueda de la verdad, cuestionando las creencias y opiniones
comunes de los ciudadanos atenienses. Utilizaba la argumentación como herramienta para
indagar en las convicciones de los demás, invitándolos a reflexionar sobre sus propios
conocimientos y su comprensión de la realidad. En una época en la que la sociedad no contaba
con conocimientos científicos desarrollados, las explicaciones se fundamentaban en causas
naturales y mitos.
A través de sus diálogos, Sócrates llegó a la comprensión de que muchas personas creían saber
lo que en realidad no sabían. Él mismo poseía una conciencia clara de su ignorancia, lo que le
llevó a enunciar la famosa frase: “Solo sé que no sé nada.” Esta afirmación no es una
manifestación de desesperanza, sino el reconocimiento de que la verdadera sabiduría radica
en la humildad y en la conciencia de los propios límites cognitivos.
MISIÓN SOCRÁTICA
La misión de Sócrates era, por lo tanto, desafiar a sus conciudadanos e invitarlos a cuestionar
sus conocimientos y creencias. Su objetivo era liberarlos de la ilusión del "falso saber",
fomentando así un proceso de autoexamen y reflexión crítica. A través de esta práctica,
pretendía guiar a otros hacia un entendimiento más profundo y auténtico.
EL MÉTODO SOCRÁTICO
Contexto: En Atenas, en el siglo V a.C., Sócrates creía que lo más importante en la vida era
cuidar del alma. Según él, esto se lograba viviendo de acuerdo a las virtudes (como la justicia,
la valentía, la moderación) y que, al practicar estas virtudes, se podía alcanzar la felicidad.
Sócrates pensaba que cada persona tenía dentro de sí las virtudes, pero a menudo no se daba
cuenta de ellas.
Mayéutica:
Una vez que la persona había reconocido su falta de conocimiento, Sócrates pasaba a
la segunda parte del método, llamada mayéutica. La palabra "mayéutica" proviene del
griego y significa "ayuda en el parto", lo cual es una metáfora que Sócrates utilizaba
para describir su papel en el diálogo. Así como una partera ayuda a dar a luz a un bebé,
Sócrates ayudaba a las personas a "dar a luz" a sus propias ideas y reflexiones.
PLATON
PLATÓN Y SU FILOSOFÍA
Platón fue un filósofo griego que escribió muchas obras, la mayoría de las cuales presentan a
Sócrates como el personaje principal. Utilizaba el diálogo como forma de escritura porque
creía que la filosofía se debía desarrollar a través del cuestionamiento y la conversación.
Su ética se basa en el eudemonismo, que busca la felicidad. Para los griegos, la felicidad es algo
duradero y es el objetivo final de la vida. Platón pensaba que la verdadera felicidad no
depende de los placeres temporales, sino que es austera y se centra en la vida en comunidad,
priorizando el bienestar colectivo sobre el individual.
LA JUSTICIA EN LA SOCIEDAD
Platón creía que la felicidad solo se puede alcanzar en una sociedad justa. Para él, la justicia es
el objetivo final de la vida. En su visión de la ciudad ideal, la polis, hay tres grupos sociales,
cada uno con una virtud específica:
Filósofos: En la parte superior de la pirámide, los filósofos son los que poseen
sabiduría y deben gobernar. Su virtud es la prudencia, que les permite buscar el bien
general.
Guardianes: Se encargan de proteger y mantener el orden en la polis, y su virtud es la
valentía.
El pueblo: Su papel es producir y deben ser moderados, obedeciendo a los
gobernantes.
La justicia se logra cuando cada grupo y cada parte del alma de una persona cumple con su
virtud correspondiente.
También analiza diferentes formas de gobierno, viendo que todas son degradaciones de una
forma perfecta:
República Aristocrática: La mejor forma de gobierno, donde los filósofos, los virtuosos,
gobiernan. Sin embargo, pueden quedar atrapados en sus propias ideas y no ser
entendidos por los demás.
Aristocracia Militar: Si los filósofos no pueden gobernar, los guardianes toman el
control. Aunque defienden la polis, pueden caer en la corrupción y buscar beneficios
personales, lo que lleva a una plutocracia u oligarquía.
Plutocracia u Oligarquía: En este sistema, quienes tienen dinero controlan el poder.
Esto puede causar disturbios y eventualmente llevar a la democracia.
Democracia: Platón no ve la democracia como una buena forma de gobierno, ya que
cada grupo busca imponer sus propias necesidades. Esto puede llevar a la aparición de
tiranos, que desestabilizan la sociedad y destruyen la república.
Mundo Inteligible
Definición: Es el mundo de las Ideas, que trasciende la experiencia sensorial.
Características:
Las Ideas son únicas, no cambian y son perfectas.
El conocimiento que se obtiene aquí es episteme, es decir, un conocimiento
científico y verdadero que se alcanza a través de la razón y la inteligencia.
Las Ideas son los arquetipos que dan sentido a las copias imperfectas en el mundo
sensible.
ANALOGÍAS
Platón utiliza analogías, como la del sol y la caverna, para ilustrar cómo la comprensión de la
Idea del Bien (la forma más alta de conocimiento) no se puede expresar directamente, sino
que debe ser entendida a través de comparaciones y reflexiones.
ALEGORÍA DE LA CAVERNA
Imagina un grupo de personas que han estado encadenadas en una caverna toda su vida,
mirando solo la pared frente a ellos. Detrás de ellos hay un fuego y personas que pasan,
proyectando sombras en la pared. Estas sombras son todo lo que los prisioneros conocen, así
que creen que son la realidad.
Un día, uno de los prisioneros logra liberarse y sale de la caverna. Al principio se siente
confundido y molesto porque descubre el mundo real, lleno de luz y colores, en lugar de solo
sombras. Al ver el sol, entiende que este es la fuente de todo lo que puede ver y conocer.
Después de su experiencia, decide regresar a la caverna para contarles a los demás lo que ha
descubierto, pero ellos no le creen y lo rechazan, incluso lo atacan.
Este relato simboliza la búsqueda del conocimiento y la verdad. La caverna representa el
mundo de las apariencias, y el exterior simboliza el mundo de las ideas, que es más real. El sol
representa la "idea del Bien", que es el principio más alto y la fuente de toda verdad.
LA FELICIDAD Y EL ALMA
Platón cree que los seres humanos tienen un alma que se divide en tres partes:
Alma racional: Esta es la parte más importante de nuestra alma. Se relaciona con
nuestra capacidad de pensar y razonar. Platón dice que esta parte es inmortal, lo que
significa que no muere cuando el cuerpo muere. Se vuelve más sabia y perfecta
cuando aprendemos y usamos la razón.
Alma irascible: Esta parte está relacionada con nuestras emociones y nuestra
voluntad, como el coraje y la determinación. A diferencia del alma racional, esta parte
muere con el cuerpo. Sin embargo, se puede perfeccionar al actuar por razones nobles
y justas, como el deseo de hacer el bien.
Alma concupiscible: Esta parte abarca nuestros deseos y pasiones, como el hambre, el
amor o la búsqueda de placer. Para que esta parte sea sana, necesitamos aprender a
controlar y moderar esos deseos.
Para Platón, la verdadera felicidad se alcanza al vivir con virtud, y la justicia es la virtud más
importante. La felicidad se encuentra cuando las tres partes del alma están en equilibrio y
armonía, lo que significa que debemos usar la razón, actuar con valentía y moderar nuestros
deseos para llevar una vida plena y satisfactoria.
Crítica a la División de los Mundos: Platón propone que existen dos mundos. Aristóteles critica
esta separación, argumentando que complicar la filosofía al dividir la realidad en dos partes no
tiene sentido. Para él, solo hay un mundo, el mundo sensible, donde las cosas concretas, como
una silla o un árbol, existen. Según Aristóteles, las Ideas no pueden existir por sí solas; siempre
deben estar ligadas a los objetos que vemos. Por ejemplo, el concepto de "silla" solo tiene
sentido en relación a las sillas que realmente podemos ver y tocar.
Relación entre las Ideas y las Cosas: Platón sostiene que las cosas del mundo sensible son
simplemente copias de las Ideas. Aristóteles encuentra problemático este concepto, ya que
decir que algo es una "copia" no explica de manera clara cómo se relacionan las Ideas con las
cosas. Por ejemplo, si decimos que una silla es una copia de la Idea de "silla", Aristóteles se
pregunta: ¿qué nos dice esto sobre cómo realmente funciona una silla en el mundo real?
Necesitamos una explicación más concreta y clara de esta relación.
Argumento del Tercer Hombre: Este argumento se centra en la idea de que si dos cosas (como
dos hombres, Juan y Pedro) son similares, es porque participan de la misma Idea (la Idea de
"hombre"). Aristóteles critica esto al señalar que, si necesitamos una Idea para explicar la
semejanza, entonces también requeriríamos otra Idea para comprender la relación entre esa
Idea y las cosas. Esto llevaría a un número infinito de Ideas, lo que no resuelve el problema y
complica aún más la filosofía. Es como decir que para entender por qué dos personas son
similares, necesitamos una Idea de "similaridad", pero luego tendríamos que tener otra Idea
para entender la relación entre la Idea de "hombre" y la Idea de "similaridad".
TEORÍA HILEMÓRFICA
Según esta teoría, todo lo que existe está formado por dos componentes fundamentales:
Materia: La materia es lo que compone algo. Se refiere a la "sustancia primera", es decir,
aquello de lo que está hecho un objeto. Por ejemplo, la materia de una mesa puede ser la
madera. Sin la madera, no habría mesa.
Forma: La forma es lo que determina qué es algo, su "sustancia segunda". Es la idea o esencia
que le da identidad a la materia. Siguiendo el ejemplo anterior, la forma de la mesa es la idea
de "mesa", que incluye características como tener una superficie plana y ser utilizada para
apoyar objetos. La forma es lo que le da a la materia su propósito y significado.
Aristóteles también identifica cuatro causas que explican por qué ocurre el cambio:
Causa Formal: Las características que definen lo que es un objeto. Por ejemplo, la idea
de "mesa".
Causa Material: La materia de la que está hecho el objeto. Por ejemplo, la madera de
una mesa.
Causa Eficiente: El agente o factor externo que provoca el cambio. Por ejemplo, el
carpintero que corta y ensambla la madera para hacer la mesa.
Causa Final: El propósito del cambio. Por ejemplo, la razón por la que se hace la mesa
es para servir de apoyo a objetos.
Con estas ideas, Aristóteles ofrece un marco comprensible para analizar el mundo y los
cambios que ocurren en él, contrastando así con la teoría dualista de Platón.
Ser en sí: Esto es como un juguete que existe por sí mismo. Piensa en un muñeco. El
muñeco es un "ser en sí" porque puede estar ahí solo, en su estante, y no necesita
nada más para ser un muñeco. Aristóteles lo llama "sustancia". Entonces, cuando
decimos "el muñeco", estamos hablando de algo que tiene una existencia propia.
Ser en otro: Ahora, imagina que miras ese mismo muñeco y notas que tiene una
camiseta azul. Esa camiseta no puede estar ahí sin el muñeco; necesita del muñeco
para existir. Esa camiseta es un "accidente". Los accidentes son como las
características que tienen las cosas, pero que no son lo más importante de ellas.
Aristóteles dice que hay diferentes tipos de accidentes, como el color, el tamaño, la
forma, etc.
GRADOS DE CONOCIMIENTO
Sensación: Percibimos el mundo a través de nuestros sentidos.
Memoria: Recordamos experiencias pasadas a partir de las sensaciones.
Experiencia: Acumulamos recuerdos y comprendemos situaciones específicas.
Arte: Conocimiento práctico que se puede tener de forma natural o aprender.
Ciencia: El nivel más alto de conocimiento, que busca entender las causas y la esencia
de las cosas.
En resumen, Aristóteles nos invita a reflexionar sobre cómo buscamos la felicidad a través de
las virtudes y cómo adquirimos conocimiento en diferentes niveles.
CRISTIANISMO
RELACION ENTRE FE Y LA RAZON
La relación entre fe y razón ha sido discutida por varios pensadores a lo largo de la historia.
Tertuliano cree que la filosofía puede engañar y que los cristianos solo necesitan fe. En cambio,
San Agustín ve la fe y la razón como complementarias, donde la fe guía a la razón. Santo Tomás
de Aquino sostiene que no hay conflicto entre ambas; pueden coexistir y llegar a la misma
verdad, cada una en su ámbito.
Averroes introduce la idea de la "doble verdad", sugiriendo que la fe y la razón pueden entrar
en conflicto. Sin embargo, Santo Tomás rechaza esta idea, afirmando que ambas provienen de
Dios y no se contradicen, ya que la razón trata de la verdad natural y la fe de la sobrenatural.
Las soluciones al conflicto entre fe y razón incluyen rechazar la razón, abandonar la fe, o verlas
como completamente separadas. También se puede considerar la fe como base para entender
la razón o buscar una armonización, como propone Santo Tomás, donde ambas puedan
coexistir en equilibrio.
Al final de la Edad Media, comenzó el Renacimiento en el siglo XV, que trajo un cambio
importante hacia la modernidad. Este periodo se centró más en la razón, la observación y la
experiencia. El humanismo, que surgió en este tiempo, ponía énfasis en la educación y el
pensamiento crítico.
Entre los siglos XVII y XIX, la modernidad trajo muchos cambios en cómo las personas
entendían el mundo. Los racionalistas, como Descartes, defendían el uso de la razón, mientras
que los empiristas, como Locke, enfatizaban la importancia de la experiencia. En el siglo XVIII,
la Ilustración promovió la idea de que la razón es la principal fuente de autoridad y defendió la
libertad de pensamiento y los derechos humanos.
Con el tiempo, la ciencia y la razón se volvieron más importantes, y la religión perdió algo de su
poder en la vida pública. La revolución científica, que ocurrió entre los siglos XVI y XVII, cambió
la manera de entender el mundo natural. Se desarrolló el método científico, que se basa en
observar y experimentar. Personas como Galileo y Newton fueron fundamentales en este
proceso, desafiando ideas tradicionales como la creencia de que la Tierra era el centro del
universo.
DESCARTES
FILOSOFÍA DE LA DESCONFIANZA
Durante el Renacimiento, que fue un periodo muy importante en la historia, las personas
empezaron a pensar de una manera diferente. Antes, la gente creía en muchas cosas solo
porque se lo decían las autoridades o los libros antiguos, sin cuestionar si eran ciertas. Pero en
esta nueva época, comenzaron a desconfiar de esas ideas antiguas y a preguntarse más sobre
el mundo y la vida.
René Descartes pensaba que era importante dudar de todo lo que se sabía y empezar a pensar
desde cero. Esto significa que, en lugar de aceptar las cosas solo porque alguien lo decía, era
mejor cuestionarlas y buscar respuestas por uno mismo. Descartes dijo una frase famosa:
"Cogito, ergo sum", que significa "Pienso, luego existo". Esto quiere decir que, si estás
pensando, eso prueba que tú existes.
Con esto, Descartes mostró que lo más importante para conocer la verdad es usar la razón y
hacerse preguntas. Sus ideas no solo cambiaron la forma en que se pensaba en filosofía, sino
que también ayudaron a que la ciencia moderna se desarrollara. Así que, gracias a él, la
humanidad aprendió a buscar respuestas a través del pensamiento crítico y la duda, en lugar
de solo aceptar lo que le decían.
Tipos de Duda
Duda Metódica: La duda no se plantea como un fin en sí mismo, sino como un proceso
sistemático para deshacerse de creencias potencialmente erróneas. A través de la
duda, se busca descubrir lo que realmente puede considerarse verdadero.
Duda Universal: Descartes aplica su cuestionamiento a todos los tipos de
conocimiento, sin dejar nada fuera. Esto implica un análisis crítico que abarca desde
las ideas más simples hasta las más complejas, garantizando que no se acepten
creencias sin una evaluación rigurosa.
Duda Hiperbólica: Este tipo de duda lleva el cuestionamiento al extremo, sugiriendo
que incluso lo más evidente podría ser una ilusión. Descartes se pregunta si los
sentidos pueden engañarnos o si existe un ser maligno que manipula nuestra
percepción de la realidad. Esta aproximación radical le ayuda a descartar incluso las
certezas más firmes.
El objetivo final del método de la duda es encontrar una base sólida de conocimiento que no
sea susceptible de cuestionamiento. A través de este proceso, Descartes llega a la conclusión
fundamental: "Cogito, ergo sum" ("Pienso, luego existo"). Este enunciado establece que,
aunque todo pueda ser dudoso, el hecho de que una persona esté pensando es indudable,
convirtiendo la duda en el primer paso hacia el conocimiento verdadero.
COGITO CARTESIANO
La afirmación "Pienso, luego existo" se convierte en la base de la filosofía de Descartes. Este
principio es innegable y no requiere pruebas adicionales, ya que el simple acto de pensar es
evidencia de la existencia.
CONCLUSIÓN
En resumen, el método de la duda de Descartes invita a cuestionar todo conocimiento previo
para alcanzar una verdad segura y fundamentada. Su enfoque crítico sobre los sentidos y el
pensamiento racional marca un cambio significativo en la filosofía, sentando las bases de una
nueva forma de entender el conocimiento y la existencia.
HUME
EMPIRISMO Y LA OPOSICIÓN AL RACIONALISMO
Hume argumentó que el conocimiento humano se basa en la experiencia sensible. Este
enfoque contrasta con el racionalismo, que sostiene que la razón es la única fuente de
conocimiento verdadero. Hume subraya que sin la experiencia, nuestras ideas serían vacías y
no podríamos conocer la realidad.
IMPRESIONES E IDEAS
La distinción entre impresiones e ideas es fundamental en la obra de Hume. Las impresiones
son las experiencias inmediatas, vívidas y directas que recibimos del mundo exterior, mientras
que las ideas son las representaciones mentales que surgen de estas impresiones. Esta
jerarquía muestra cómo nuestras experiencias sensoriales forman la base de nuestro
entendimiento y pensamiento.
CAUSALIDAD
La noción de causalidad en Hume es especialmente significativa. Él cuestiona la idea de que
podemos conocer la causalidad de forma racional o a priori. En lugar de ello, sostiene que
nuestras creencias sobre la causalidad se derivan de la repetición de experiencias. El principio
de uniformidad de la naturaleza, que sugiere que el futuro se comportará como el pasado, es
una suposición necesaria para que podamos actuar en el mundo, pero no puede ser
justificadamente probado.
SUSTANCIA Y ALMA
Para Hume, el concepto de sustancia es problemático, ya que no podemos tener una
impresión directa de una sustancia como algo independiente de las percepciones. En este
sentido, la sustancia es una construcción mental que agrupa ideas relacionadas. La noción del
alma, al igual que la sustancia, se entiende como un conjunto de percepciones y emociones en
constante cambio, en lugar de una entidad inmutable.
CONOCIMIENTO
Hume distingue entre dos tipos de conocimiento: las relaciones de ideas y los hechos. Las
relaciones de ideas son verdaderas por definición y no dependen de la experiencia (como en
matemáticas). Los hechos, en cambio, son observaciones empíricas que pueden ser
verificadas. Esta distinción es crucial para entender cómo Hume clasifica y evalúa el
conocimiento.
LA VERDAD
La concepción de la verdad en Hume se basa en la experiencia y la percepción. La verdad no se
encuentra en principios metafísicos o en textos sagrados, sino en nuestra interacción con el
mundo. Hume propone que nuestra comprensión de la verdad está mediada por nuestras
experiencias sensoriales.
PRINCIPIOS DE ASOCIACIÓN
Los principios de asociación (semejanza, contigüidad y causalidad) explican cómo organizamos
nuestras ideas y recuerdos. Estos principios son fundamentales para entender cómo
construimos nuestro conocimiento del mundo y cómo nuestras experiencias están
interconectadas.
KANT
JUICIOS A PRIORI Y A POSTERIORI
Kant distingue entre dos tipos de conocimiento:
Conocimiento a priori: Este conocimiento no depende de la experiencia. Es decir,
podemos llegar a él sin haber vivido o sentido nada específico. Los juicios a priori
tienen dos características importantes:
Necesidad: Son verdades que no pueden ser de otra manera. Por ejemplo,
"todos los triángulos tienen tres lados" es un juicio necesario.
Universalidad: Se aplican a todos sin excepción. No dependen de la
experiencia individual de cada persona.
Conocimiento a posteriori: Este conocimiento sí depende de la experiencia sensorial.
Por ejemplo, "el cielo es azul" es un juicio a posteriori porque lo sabemos a través de la
observación.
IDEALISMO VS REALISMO
Kant presenta una visión idealista del conocimiento:
Realismo: Esta perspectiva dice que el conocimiento se centra en el objeto. El mundo
exterior se refleja en nosotros a través de nuestros sentidos y razón.
Idealismo (la visión de Kant): Según Kant, el conocimiento es una construcción que
ocurre cuando nuestras mentes interactúan con las impresiones del mundo (que él
llama "materia"). No conocemos el objeto tal como es en sí mismo (llamado
"noúmeno"), sino que solo conocemos cómo lo entendemos a través de nuestras
estructuras mentales.
Kant explica que tenemos "moldes" o "formas" que nos ayudan a organizar y entender
nuestras experiencias. Estas formas son el espacio y el tiempo, que son condiciones necesarias
para que podamos experimentar cualquier cosa. Sin embargo, el espacio y el tiempo no son
características de los objetos en sí, sino estructuras que están en nuestra mente.
LA RAZÓN
Definición: La razón es la capacidad que tenemos para conocer y comprender el
mundo.
Estructura de la Razón:
Sensibilidad: Organiza los datos que percibimos a través de los sentidos.
Entendimiento: Toma esos datos organizados y los clasifica en conceptos a
priori (categorías que usamos para entender el mundo).
Categorías del Entendimiento: Son 12 y se dividen en cuatro grupos:
Cantidad: Unidad, pluralidad, totalidad.
Cualidad: Realidad, negación, limitación.
Relación: Sustancia y accidente, causa y efecto, interacción.
Modalidad: Posibilidad-imposibilidad, existencia-inexistencia, necesidad-
contingencia.
Síntesis Pura del Entendimiento: Es la forma en que el entendimiento organiza y da
sentido a la experiencia de manera espontánea.
FENOMÉNICO Y NOUMÉNICO
Mundo Fenoménico: Es el mundo tal como lo percibimos, organizado por nuestras
estructuras cognitivas. Aquí están los objetos de nuestro conocimiento.
Mundo Nouménico: Es el mundo de las cosas en sí mismas, que existen
independientemente de nuestras percepciones. Este conocimiento es incondicionado
y no depende de nuestras experiencias.
REVOLUCIÓN COPERNICANA
Propuesta de Kant: Kant sugiere que, en lugar de adaptar nuestro conocimiento a los
objetos, los objetos deben ajustarse a nuestra forma de conocer.
Analogía con Copérnico: Así como Copérnico sugirió que el sol es el centro del sistema
solar y no la Tierra, Kant propone que el conocimiento humano debe ser el punto de
partida para entender la realidad, en lugar de asumir que la realidad se ajusta a lo que
conocemos.
UTILITARISMO VS KANT
El utilitarismo y el kantismo son dos enfoques éticos distintos. El utilitarismo propone que la
moralidad de una acción se determina por sus consecuencias, buscando maximizar el bienestar
general o la felicidad. En cambio, la ética kantiana se basa en el deber y la intención detrás de
la acción, argumentando que hay principios morales universales que deben ser seguidos sin
importar las consecuencias. Mientras que el utilitarismo es consecuencialista y se centra en el
resultado final, el kantismo es deontológico, enfatizando la importancia de cumplir con
imperativos morales que son válidos para todos, independientemente de las circunstancias. En
resumen, el utilitarismo busca el mayor bienestar posible, mientras que Kant sostiene que el
valor moral de una acción radica en su conformidad con deberes éticos.
RESUMEN
Sofistas: Los sofistas eran maestros itinerantes en la Grecia antigua que enseñaban
retórica y argumentación. Se caracterizaban por su relativismo ético y epistemológico,
afirmando que la verdad es subjetiva y depende del contexto cultural. Para ellos, el
conocimiento se basa en la percepción y la opinión, no en una verdad absoluta.
Sócrates: Sócrates, a diferencia de los sofistas, buscaba la verdad objetiva a través del
diálogo y la mayéutica. Creía en la existencia de un conocimiento universal y en la
importancia de la ética. La famosa máxima "Conócete a ti mismo" refleja su enfoque
en la introspección y la búsqueda de virtudes.
Platón: Discípulo de Sócrates, Platón introdujo la teoría de las Ideas o Formas, donde
la realidad sensible es solo una sombra de la verdadera realidad, que son las Ideas
eternas e inmutables. Consideraba que el conocimiento verdadero se logra a través de
la razón y la filosofía, y propuso una sociedad ideal gobernada por filósofos-reyes.
Aristóteles: Aristóteles, a diferencia de Platón, enfatizó el estudio del mundo sensible
y la experiencia empírica. Fundó la lógica como herramienta para el conocimiento y
desarrolló teorías sobre la ética, la política y la metafísica. Creía en la existencia de
esencias en los objetos, pero también en su realidad concreta.
Descartes: René Descartes es conocido por su enfoque racionalista y su método de
duda sistemática. Su famosa afirmación "Cogito, ergo sum" ("Pienso, luego existo")
establece el pensamiento como la base de la existencia. Abogó por la separación entre
mente y cuerpo y la importancia de la razón en la adquisición del conocimiento.
Hume: David Hume, en contraste con Descartes, representó el empirismo. Sostenía
que todo conocimiento proviene de la experiencia sensorial y cuestionó la noción de
causalidad, argumentando que no podemos conocer la realidad más allá de nuestras
percepciones. Su escepticismo acerca de la razón influyó en el pensamiento moderno.
Kant: Immanuel Kant buscó sintetizar el racionalismo y el empirismo. Propuso que el
conocimiento es posible a través de la experiencia, pero también está estructurado
por categorías a priori de la mente. Introdujo la noción de "imperativos categóricos"
en ética, que se basan en principios universales aplicables a todos.
Heráclito: Heráclito es conocido por su doctrina del cambio constante, afirmando que
"todo fluye" y que la lucha entre opuestos es fundamental para la realidad. Su visión
del mundo se centra en el dinamismo y la impermanencia, contraponiéndose a las
ideas estáticas de otros filósofos.
Parménides: En oposición a Heráclito, Parménides defendió la idea de que el cambio
es una ilusión y que la verdadera realidad es una e inmutable. Su obra enfatiza la
existencia del ser como lo único verdadero, negando la validez de la experiencia
sensorial.