GENOMA
Episodio 2: DANIELA
Escrito por Roberto León S.
1. INT. APARTAMENTO DE DANIELA. NOCHE
Una vela. Humo. Una mesa con objetos que no pertenecen a ninguna
religión específica pero a todas al mismo tiempo.
Daniela, 30 años, está sentada frente a una mujer de unos 40. La
mujer llora. Daniela la mira sin emoción, escuchando.
DANIELA
Antes de empezar te voy a contar algo.
La mujer asiente.
DANIELA
Una chica vino aquí. Quería que su hombre volviera. Le dije lo
mismo que te voy a decir a ti. Que hay un precio. Que no lo pongo
yo. Que a veces es demasiado alto.
Pausa.
DANIELA
Me dijo que no le importaba. Le insistí. Se iba a ir pero volvió.
Me dijo que si no la ayudaba se mataba aquí mismo.
Silencio. La cliente traga saliva.
DANIELA
Le dije cuál era el precio. Sus hijos. Bautizados, me dijo, yo
los cuido.
Pausa larga.
DANIELA
Volví a insistirle. Casi con lágrimas. Pero ella ya había
decidido.
Daniela mira la vela.
DANIELA
El hombre volvió. Sus hijos murieron quemados en la casa.
Accidente, dijeron. Ella se volvió loca. Y él la visita cada
semana por pena.
Silencio total.
DANIELA
(mirándola fijo por primera vez)
¿Segura?
La cliente duda. Pero asiente.
DANIELA
¿Qué quieres?
CLIENTE
Dinero. Que me vaya bien. El negocio...
DANIELA
(cortando, sin emoción)
¿Segura?
CLIENTE
Sí.
Daniela mira la vela un momento más. Algo en su cara se cierra.
Empieza.
La cliente se va. Daniela se queda sola. Mira el anillo en su
mano.
Apaga la vela.
CORTE
2. INT. CASA DE ELENA. TARDE
La sala es acogedora, llena de objetos acumulados con los años.
Plantas, fotos, un crucifijo, libros. Elena está sentada con un
libro antiguo abierto, subrayado, lleno de anotaciones a mano.
Entra Daniela apurada, mochila al hombro, revisando el celular.
DANIELA
Elena, ya voy saliendo...
Elena levanta la vista del libro. La mira fijo. Sin decir nada se
para, le agarra la cara con las dos manos y la estudia un
segundo. Daniela la deja, ya conoce ese gesto.
DANIELA
¿Qué?
ELENA
(sin soltar su cara)
Nada.
La suelta. Va a la cocina sin decir más. Daniela la sigue.
DANIELA
Me llamaron del IGAD. Están pasando cosas raras ahí.
Elena sirve algo en una taza sin preguntar y se la pone enfrente.
ELENA
Siéntate un momento.
DANIELA
Elena estoy apurada...
ELENA
(seria, sin levantar la voz)
Siéntate.
Daniela se sienta. Elena se queda de pie, apoya las manos en la
mesa.
ELENA
¿Sabes por qué lo que tú haces funciona?
DANIELA
(sin ganas)
Porque la gente está desesperada.
Elena la mira. Larga pausa.
ELENA
Sí. También eso.
Baja los ojos al libro.
ELENA
El cuerpo actúa. La mente controla. El espíritu...
No termina.
DANIELA
(terminándola sin pensar, casi automático)
...trasciende. Ya sé Elena.
Elena la mira. Algo en sus ojos que no es exactamente orgullo
pero se le parece.
ELENA
Ya sé que ya sabes.
Silencio. Daniela deja la taza, se para, agarra la mochila.
DANIELA
Voy a ver a Sebas primero. Está en el IGAD.
Elena se queda completamente quieta.
Un segundo.
Dos.
ELENA
(casi para ella)
El libro necesita volver a donde siempre ha estado.
Daniela ya va hacia la puerta, la mente en otro lado.
DANIELA
Ya sé ya sé...
ELENA
(en voz muy baja)
Cuídalo.
Daniela ya saliendo, distraída.
DANIELA
Sí, obvio...
La puerta se cierra.
Elena no se mueve. Mira la puerta. Baja la vista despacio hacia
el libro abierto. Lo cierra con las dos manos.
Mira la taza que dejó Daniela. La agarra despacio con las dos
manos como si todavía tuviera calor.
Cierra los ojos.
CORTE
3. EXT. IGAD. TARDE
Afuera del instituto hay dos patrulleros estacionados. Algunos
estudiantes en grupos afuera, nerviosos, hablando en voz baja. Un
par de policías en la entrada. Ambiente tenso pero contenido,
todavía nadie entiende bien qué pasó.
Daniela llega caminando, ve todo esto y se detiene un momento. Lo
procesa.
Sebas la está esperando en la entrada. La ve llegar y camina
hacia ella.
SEBAS
(en voz baja)
Gracias por venir.
Daniela mira los patrulleros, los estudiantes, la entrada.
DANIELA
¿Qué pasó exactamente?
SEBAS
Un chico. Lo encontraron esta mañana en un aula. Sin causa
aparente. Y desde ayer hay gente... rara.
DANIELA
¿Rara cómo?
SEBAS
(duda)
Como asustada de algo que no existe.
Daniela lo mira. Entiende perfectamente qué significa eso aunque
no lo dice.
Un policía los mira desde la entrada.
SEBAS
¿Entramos?
Daniela mira el edificio. Algo en su cara cambia, muy leve, solo
un segundo. Lo siente.
DANIELA
Entramos.
CORTE
4. INT. IGAD. RECEPCIÓN. TARDE
El ambiente adentro es diferente al de afuera. Más pesado.
Algunos estudiantes sentados en los pasillos, otros caminando sin
dirección. Una secretaria habla por teléfono en voz baja,
visiblemente alterada. Un policía toma notas con alguien en una
esquina.
Daniela camina despacio, mirando todo. No como turista, como
alguien que está leyendo algo que los demás no pueden ver.
Sebas la observa observar.
SEBAS
¿Ves algo?
Daniela no responde. Sigue caminando.
DANIELA
(sin mirarlo)
¿Dónde encontraron al chico?
SEBAS
En un aula. Pasillo del fondo.
Siguen caminando hacia las escaleras. Pasan junto a una chica
sentada en el suelo, abrazada a sus rodillas, mirando la pared.
Daniela se detiene frente a ella.
La chica levanta la vista. Sus ojos están bien. Está simplemente
aterrada.
Daniela le pone una mano en el hombro brevemente y sigue.
SEBAS
(siguiéndola, en voz baja)
¿La conoces?
DANIELA
No.
Suben las escaleras.
CORTE
5. INT. IGAD. AULA. TARDE
El pasillo está casi vacío. Una cinta policial cierra el aula.
Una mancha en el piso donde encontraron al chico. Un policía de
guardia que los mira llegar.
POLICÍA
Oye, esto está cerrado.
SEBAS
(nervioso)
Ella es... consultora. La llamaron.
El policía los mira desconfiado. Daniela no dice nada, lo mira
fijo, tranquila. El policía duda un momento y se hace a un lado
sin entender bien por qué.
Daniela se agacha frente a la mancha en el piso. La estudia sin
tocarla todavía.
Extiende la mano despacio y toca el suelo.
FLASH
Oscuridad. Y en esa oscuridad, por un instante, una chica joven
sonriendo. Valeria. Parada en ese mismo pasillo, feliz, como si
esperara a alguien.
FIN DEL FLASH
Daniela retira la mano bruscamente.
SEBAS
(asustado)
¿Qué pasó?
Daniela se para. Mira el pasillo. Mira hacia la sala de
profesores al fondo.
DANIELA
(casi para ella)
Vi una chica.
SEBAS
(mirando el pasillo vacío)
Acá hay muchas chicas...
Daniela lo mira un segundo. Algo en esa respuesta inocente la
desarma.
Pero entonces desde el fondo del pasillo, desde detrás de la
puerta cerrada de la sala de profesores, algo. No un golpe. No un
grito.
Silencio total. Como si el edificio entero dejara de respirar.
Daniela y Sebas se quedan quietos.
CORTE
6. INT. IGAD. BAR. TARDE
El bar está casi vacío. Solo un chico en una esquina mirando el
celular. Daniela y Sebas se sientan. Sebas pide algo, Daniela no.
Silencio un momento. Sebas la mira.
SEBAS
¿Y bien?
DANIELA
(mirando la mesa)
Algo pasó aquí. Algo que dejó huella.
SEBAS
¿Como cuándo dejas el carro mal estacionado?
Daniela lo mira.
SEBAS
Perdón. Mal momento.
Daniela casi sonríe. Casi.
Sebas se pone serio.
SEBAS
¿Es peligroso?
Daniela no responde inmediatamente. Mira el anillo.
DANIELA
No sé todavía.
Sebas asiente. La mira. En ese momento, ese gesto específico,
algo en su cara, Daniela ve a Nico por un segundo. Lo disimula.
SEBAS
Oye... gracias por venir. En serio.
DANIELA
No me agradezcas todavía.
Desde afuera, el patio, se escucha el primer grito.
Los dos se miran.
CORTE
7. EXT. IGAD. PATIO. TARDE
Daniela y Sebas salen corriendo del bar hacia el patio.
Lo que ven los detiene.
Varios estudiantes en estado extraño. Uno empuja a otro sin razón
y no entiende por qué lo hizo. Una chica llora sentada en el
suelo sin poder parar. Otro camina en círculos hablando solo. Un
chico golpea una pared con la cabeza, despacio, metódico.
Los policías de afuera entran al patio sin saber qué hacer. Uno
habla por radio. Otro intenta calmar a alguien y no puede.
Sebas mira todo esto horrorizado.
SEBAS
¿Qué les está pasando?
Daniela los observa. Uno por uno. Lee lo que los demás no pueden
ver.
DANIELA
(sin apartar los ojos)
No los controla nadie. Solo se están aprovechando.
SEBAS
¿Quién se está aprovechando?
Daniela no responde. Mira hacia el edificio. Hacia la ventana de
la sala de profesores.
Una silueta enorme. Quieta. Mirando hacia abajo.
Mirándola a ella.
DANIELA
(en voz baja)
Sebas. Quédate cerca de mí.
SEBAS
(mirando la ventana)
¿Quién es ese?
Daniela ya camina hacia el edificio.
CORTE
8. INT. IGAD. PASILLO. TARDE
El pasillo está vacío. El policía de guardia ya no está, bajó al
patio con el resto. Solo el silencio.
Daniela camina despacio hacia la sala de profesores. Sebas la
sigue de cerca.
A mitad del pasillo Sebas se detiene. Algo lo marea. Se apoya en
la pared.
SEBAS
Oye... me siento raro.
DANIELA
(sin detenerse)
Respira. No sientas miedo.
Sebas respira. Sigue caminando.
Daniela se detiene frente a la puerta. Pone la mano sobre la
madera.
Calor. Como si algo dentro hubiera estado esperando.
Empuja la puerta.
CORTE
9. INT. IGAD. SALA DE PROFESORES. TARDE
La sala está en penumbra. Persianas cerradas. Mesas, sillas,
tazas de café a medias.
Iván está de espaldas, de pie frente a la ventana. Enorme.
Quieto. Mirando el caos del patio de abajo como si lo estuviera
disfrutando.
Daniela y Sebas entran despacio. Sebas se congela al verlo.
Daniela da un paso adelante. Lo estudia.
En el vidrio de la ventana, en el reflejo, aparece por un
instante el rostro de una chica joven. Sonriendo. Y desaparece.
Iván se voltea despacio.
Sus ojos no son completamente humanos.
Silencio.
Daniela lo sostiene con la mirada. Eligor dentro de Iván la
reconoce. Algo cambia en su expresión.
ELIGOR/IVÁN
(voz distorsionada, no es solo él)
Cuánto tiempo.
DANIELA
¿Quién eres?
ELIGOR/IVÁN
(sonríe)
Tú me conoces. Todos tus clientes me conocen.
Daniela entiende en ese instante. Toca el anillo instintivamente.
ELIGOR/IVÁN
Los precios que cobraste. Cada uno. Cada lágrima, cada familia
rota, cada vida que sacrificaron...
Pausa.
ELIGOR/IVÁN
Todo eso me lo diste tú.
Daniela se paraliza.
ELIGOR/IVÁN
Con todo eso... ella puede volver.
Daniela ve en un instante todo lo que hizo Eligor. A Iván joven,
destrozado por la culpa. Eligor susurrándole que podía traer a
Valeria de vuelta. Iván aceptando sin entender el precio real.
DANIELA
(en voz baja)
Le mentiste. Igual que siempre.
ELIGOR/IVÁN
(frío)
Nadie miente. Solo prometemos lo que la gente ya quiere escuchar.
Sebas mira hacia la puerta. Intenta abrirla. Cerrada. Los
demonios del patio sellan la sala.
SEBAS
(en voz baja)
Daniela. La puerta.
Daniela no aparta los ojos de Iván.
ELIGOR/IVÁN
(más suave, más calculado)
Nico te lo agradeció alguna vez... ¿o se fue sin decirte nada?
Daniela se congela. Ese nombre en esa boca.
ELIGOR/IVÁN
Todo ese poder. Y no pudiste salvarlo.
Daniela aprieta el anillo. Sus manos tiemblan.
Iván da un paso hacia ella.
Y se lanza.
El primer golpe la toma desprevenida. Daniela vuela contra las
mesas. Cae. Nunca ha recibido un golpe así.
Se levanta despacio. Iván la mira con calma enfermiza. Saca un
cuchillo.
Se lanza. Daniela esquiva pero no del todo. El cuchillo la corta
en el brazo. Ella grita.
Sebas se interpone.
SEBAS
¡PARA!
Iván lo agarra del cuello con una sola mano y lo lanza al otro
lado de la sala. Sebas golpea la pared y cae.
Iván vuelve hacia Daniela. Ella intenta usar su poder. Lo siente
pero algo lo bloquea. Eligor la presiona espiritualmente mientras
Iván la presiona físicamente.
Daniela cae de rodillas. Iván la agarra del cuello y la levanta.
En ese momento, casi sin aire, los ojos de Daniela encuentran el
anillo.
FLASH
Elena joven, colocándole el anillo a una Daniela niña. Sus manos
sobre las manos pequeñas de Daniela.
ELENA
(voz en off)
Esto no es un regalo. Es una promesa.
FLASH
Elena y Daniela adolescentes. Elena cerrando los dedos de Daniela
sobre el anillo.
ELENA
(voz en off)
Cuando sientas que te pierdes... esto te va a encontrar.
FLASH
Elena mirándola a los ojos, seria, íntima, como solo entre ellas
dos.
ELENA
(voz en off)
Y cuando ya no lo necesites más... lo sabrás.
FIN DEL FLASH
Daniela de vuelta en la sala. Sin aire. Iván apretando.
Sebas desde el suelo, herido, la ve. Se levanta a medias. Se
lanza contra Iván. Lo golpea, lo araña. Iván irritado lo suelta a
Daniela y se voltea hacia Sebas.
Lo golpea una vez. Solo una.
El brazo de Sebas cruje de una forma que no debería.
Sebas cae al suelo.
Iván levanta el cuchillo sobre él.
Daniela desde el suelo lo ve.
Y algo se rompe.
El anillo se parte en dos.
Al mismo tiempo, en su casa, Elena abre los ojos.
Extiende las manos despacio.
Y suelta algo que llevaba décadas conteniendo.
De vuelta en la sala, el viento explota. Las ventanas se abren de
golpe. Las mesas vuelan. La luz desaparece.
Los ojos de Daniela se vuelven blancos.
Un aura que empieza pequeña y en segundos llena toda la sala. Luz
y oscuridad simultáneas. Algo ancestral que no debería existir en
un cuerpo humano.
Iván se voltea hacia ella.
Por primera vez Eligor siente lo que nunca esperó sentir.
Miedo.
Daniela se levanta despacio. Cada paso que da hacia Iván, él
retrocede sin poder evitarlo. La pared lo atrapa. El aire lo
aplasta.
Por un segundo, solo un instante, vemos los ojos de Iván. El
hombre real. Buscando a Valeria en el aire.
Sin encontrarla.
Daniela abre la boca.
El grito que sale no es humano.
CORTE A:
10. TRES PLANOS — EL GRITO
INT. CUARTO DE SURIEL. MISMO MOMENTO.
Suriel está sentado en la oscuridad. Quieto. De repente abre los
ojos.
Se queda completamente inmóvil.
Cierra los ojos.
CORTE A:
INT. CUARTO DE PABLO. MISMO MOMENTO.
Pablo está solo. Siente algo. Baja la vista a sus manos.
Las cierra en un puño.
No las abre.
CORTE A:
INT. CUARTO DE DIANA. MISMO MOMENTO.
Diana duerme. De las sombras del cuarto emerge David. Lentamente.
Se queda quieto.
Mirando hacia ningún lado. Como escuchando algo lejano.
CORTE A:
INT. IGAD. SALA DE PROFESORES. CONTINÚA.
Iván se desintegra. No explota, no cae. Desaparece. Cuerpo y alma
pulverizados en un instante. No queda nada. Ni rastro. Ni ceniza.
Solo el aire donde estuvo.
Y desde ese aire, un grito que no es de este mundo. Eligor
huyendo. Débil. Derrotado pero vivo. El grito se aleja y
desaparece.
Silencio total.
El aura de Daniela se apaga despacio. Sus ojos vuelven.
Mira sus manos temblorosas. El anillo roto en su palma.
Mira el cuarto destrozado.
Mira donde estaba Iván.
Nada.
Se arrodilla junto a Sebas.
Sebas la mira. Mira donde estaba Iván. Nada. Absolutamente nada.
SEBAS
(débil, casi para él)
...ni para velorio le dejaste.
Daniela lo mira. Con todo el dolor del mundo. Ve a Sebas. Ve a
Nico. Los dos al mismo tiempo.
No dice nada. Le agarra la mano con fuerza.
CORTE
11. EXT. IGAD. TARDE.
Daniela sale del edificio. El patio está en calma. Los
estudiantes poseídos están en el suelo, exhaustos, sin entender
qué pasó. Los policías corren hacia ellos.
Nadie nota a Daniela salir.
Ella camina despacio. El anillo roto apretado en su mano.
CORTE
12. EXT. CALLE. TARDE.
Daniela camina sola. No corre. No llora. Solo camina.
Algo en ella es diferente. No sabe todavía qué es.
CORTE
13. EXT. CASA DE ELENA. TARDE.
Daniela llega. Se detiene.
Dos patrulleros estacionados afuera. Policías en la puerta.
Vecinos mirando.
Daniela se queda quieta un momento desde lejos. Lo procesa.
Da la vuelta. Rodea la casa.
CORTE
14. INT. CASA DE ELENA. TARDE.
Daniela entra por atrás. La casa está vacía. Todo en su lugar
excepto Elena.
Daniela se detiene en la sala. Mira la mesa. La taza de café
todavía ahí.
Entonces recuerda.
El libro necesita volver a donde siempre ha estado.
Va directo a un lugar específico. Sin dudar. Lo encuentra.
El libro.
Lo abre. Adentro, una carta.
Daniela la mira. La agarra despacio.
No la lee todavía. Solo la sostiene.
Cierra los ojos.
CORTE A NEGRO.
FIN