0% encontró este documento útil (0 votos)
0 vistas7 páginas

Cáncer

El cáncer es la principal causa de muerte a nivel mundial, con casi 10 millones de defunciones en 2024, siendo los tipos más comunes el de pulmón, mama, colorrectal y próstata. Factores de riesgo como el consumo de tabaco, alcohol, y ciertas infecciones contribuyen significativamente a su incidencia, y se estima que alrededor del 38% de los casos podrían evitarse mediante la reducción de estos riesgos y la detección temprana. La OMS promueve estrategias integradas para la prevención y control del cáncer, buscando mejorar el acceso a tratamientos y cuidados paliativos.

Cargado por

ciberlan017
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
0 vistas7 páginas

Cáncer

El cáncer es la principal causa de muerte a nivel mundial, con casi 10 millones de defunciones en 2024, siendo los tipos más comunes el de pulmón, mama, colorrectal y próstata. Factores de riesgo como el consumo de tabaco, alcohol, y ciertas infecciones contribuyen significativamente a su incidencia, y se estima que alrededor del 38% de los casos podrían evitarse mediante la reducción de estos riesgos y la detección temprana. La OMS promueve estrategias integradas para la prevención y control del cáncer, buscando mejorar el acceso a tratamientos y cuidados paliativos.

Cargado por

ciberlan017
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Cáncer

Datos y cifras
 El cáncer es la principal causa de muerte en el mundo: en 2024 se
atribuyeron a esta enfermedad casi 10 millones de defunciones, es decir, casi
una de cada seis de las que se registran.
 Los tipos de cáncer más comunes son los de pulmón, mama, el colorrectal y
el de próstata.
 Cerca de una cuarta parte de las muertes por cáncer se deben al consumo de
tabaco, al consumo de alcohol, a un elevado índice de masa corporal, a una
baja ingesta de frutas y verduras y a la falta de actividad física. Además, la
contaminación del aire es un factor de riesgo importante en el caso del cáncer
de pulmón.
 Las infecciones oncogénicas, entre ellas las causadas por los virus de las
hepatitis o los papilomavirus humanos, ocasionan aproximadamente el 30 %
de los casos de cáncer en los países de ingreso bajo y mediano.
 Muchos casos se pueden curar si se detectan a tiempo y se tratan
eficazmente.

Panorama general
«Cáncer» es un término genérico utilizado para designar un amplio grupo de
enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo; también se
habla de «tumores malignos» o «neoplasias malignas». Una característica
definitoria del cáncer es la multiplicación rápida de células anormales que se
extienden más allá de sus límites habituales y pueden invadir partes adyacentes
del cuerpo o propagarse a otros órganos, en un proceso que se denomina
«metástasis». La extensión de las metástasis es la principal causa de muerte por
la enfermedad.

Dimensión del problema


El cáncer es la principal causa de muerte en todo el mundo: en 2024 se
atribuyeron a esta enfermedad casi 10 millones de defunciones (1). Los cánceres
más comunes en 2024, por lo que se refiere a los nuevos casos, fueron los
siguientes:
 de pulmón (2,6 millones de casos);
 de mama (2,4 millones de casos);
 colorrectal (2,0 millones de casos);
 de próstata (1,5 millones de casos);
 de piel (distinto del melanoma) (1,1 millones de casos); y
 gástrico (1,0 millones de casos).

Los tipos de cáncer que causaron un mayor número de fallecimientos en 2024


fueron los siguientes:

 de pulmón (1,86 millones de defunciones);


 colorrectal (918 000 defunciones);
 hepático (732 000 defunciones);
 de mama (694 000 defunciones); y
 gástrico (642 000 defunciones).

Aunque los tipos de cáncer más frecuentes varían en función del país, el de cuello
uterino es el más habitual entre las mujeres en 26 países, principalmente en el
África subsahariana y en partes de América del Sur y Central, Melanesia y Asia
Sudoriental.

El cáncer es la causa principal de defunción en niños y adolescentes. Cada año,


aproximadamente 400 000 niños y adolescentes menores de 19 años desarrollan
cáncer (2).

Causas del cáncer


El cáncer se produce cuando células normales se transforman en células
tumorales a través de un proceso en varias etapas que suele consistir en la
progresión de una lesión precancerosa a un tumor maligno. Esas alteraciones son
el resultado de la interacción entre factores genéticos de la persona afectada y
tres categorías de agentes externos, a saber:

 carcinógenos físicos, como las radiaciones ultravioletas e ionizantes;


 carcinógenos químicos, como el asbesto, las sustancias contenidas en el
humo de tabaco, las aflatoxinas (un contaminante presente en los alimentos)
y el arsénico (un contaminante presente en el agua de bebida); y
 carcinógenos biológicos, como determinados virus, bacterias y parásitos.

El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) es un órgano


especializado de la OMS que mantiene una clasificación de los agentes
cancerígenos.

La incidencia del cáncer aumenta muchísimo con la edad, muy probablemente por
la exposición acumulada a factores de riesgo a lo largo del tiempo. A esta
acumulación global se suma la pérdida de eficacia de los mecanismos de
reparación celular que suele ocurrir con la edad.

Factores de riesgo del cáncer


El consumo de tabaco y de alcohol, una alimentación poco saludable, la
inactividad física y la contaminación del aire son factores de riesgo del cáncer y de
otras enfermedades no transmisibles.

También lo son algunas infecciones crónicas, sobre todo en los países de ingreso
bajo y mediano. Cerca del 10 % de los casos de cáncer diagnosticados en el
mundo en 2022 se atribuyeron a infecciones carcinógenas, especialmente las
causadas por Helicobacter pylori, los papilomavirus humanos, los virus de la
hepatitis B y de la hepatitis C y el virus de Epstein-Barr (3).

Los virus de las hepatitis B y C y algunos tipos de papilomavirus humanos


aumentan el riesgo de enfermar de cáncer de hígado y de cáncer de cuello
uterino, respectivamente, mientras que la infección por el VIH multiplica por seis el
riesgo de desarrollar un cáncer de cuello uterino y aumenta sustancialmente el de
otros tipos de cáncer, como el sarcoma de Kaposi.

Reducción de la carga de morbimortalidad por


cáncer
En la actualidad se pueden evitar aproximadamente el 38 % de los casos de
cáncer reduciendo los factores de riesgo y aplicando estrategias preventivas
basadas en la evidencia. Además, esta carga se puede reducir mediante la
detección precoz y la atención y el tratamiento adecuados de los pacientes. Si se
diagnostican a tiempo y se tratan adecuadamente, las probabilidades de curación
de muchos tipos de cáncer son elevadas.

Prevención
El riesgo de cáncer puede reducirse:

 no consumiendo tabaco;
 manteniendo un peso corporal saludable;
 tomando una alimentación saludable que incluya frutas y hortalizas;
 realizando actividad física con regularidad;
 evitando o reduciendo el consumo de alcohol;
 vacunándose contra el papilomavirus humano y la hepatitis B en caso de
pertenecer a los grupos en los que se recomienda esta intervención;
 evitando la radiación ultravioleta (principalmente, por la exposición al sol y en
los aparatos de bronceado artificial) o protegiéndose de la luz solar;
 haciendo un uso seguro y adecuado de las radiaciones en la atención de
salud (para fines diagnósticos y terapéuticos);
 reduciendo al mínimo la exposición ocupacional a las radiaciones ionizantes;
y
 reduciendo la exposición a la contaminación del aire en espacios cerrados y
en el exterior, incluido el radón (un gas radiactivo que se produce por la
descomposición natural del uranio y que puede acumularse en edificios como
los hogares, las escuelas y los lugares de trabajo).

Detección precoz
La mortalidad por cáncer se puede reducir si se detecta y se trata a tiempo. La
detección precoz tiene dos componentes: el diagnóstico precoz y el tamizaje.

Diagnóstico precoz

Cuando el cáncer se detecta en una fase temprana es más probable que responda
al tratamiento, lo que podría aumentar las probabilidades de supervivencia, reducir
la morbilidad y abaratar la terapia. Si la enfermedad se detecta pronto y no se
retrasa la atención se puede mejorar significativamente la vida de los enfermos
oncológicos.

El diagnóstico precoz consta de tres componentes:

 el conocimiento de los síntomas de los distintos tipos de cáncer y de la


importancia de acudir al médico si se observan anomalías que suscitan
preocupación;
 el acceso a los servicios clínicos de evaluación y diagnóstico; y
 la derivación oportuna del paciente a los servicios de tratamiento.

El diagnóstico precoz de los cánceres sintomáticos se puede y se debe hacer en


todas las situaciones para la mayoría de tipos de cáncer. Los programas
oncológicos deben diseñarse para reducir los retrasos y los obstáculos al acceso a
los servicios de diagnóstico, tratamiento y atención.

Tamizaje

La finalidad del tamizaje es detectar indicios de un cáncer concreto o una


determinada lesión precancerosa en personas asintomáticas. Cuando se
encuentran anomalías durante el tamizaje deben realizarse más pruebas para
confirmar o descartar el diagnóstico y para derivar al paciente a tratamiento, si es
necesario.

Los programas de tamizaje son eficaces para algunos tipos de cáncer, pero no
para todos, y en general son mucho más complejos y requieren muchos más
recursos que el diagnóstico precoz, ya que se precisa usar equipos especiales y
dedicar personal específico. Incluso cuando se aplican programas de tamizaje, se
siguen necesitando programas de diagnóstico precoz para detectar el cáncer en
las personas que no cumplen los criterios de edad o no presentan los factores de
riesgo establecidos.

La selección de las personas que se incluyen en los programas de tamizaje se


basa en la existencia de factores de riesgo y en la edad, a fin de evitar la
realización de demasiados estudios que conduzcan a un exceso de falsos
positivos. Estos son algunos ejemplos de métodos de tamizaje:

 las pruebas de detección de papilomavirus humanos (por ejemplo, para


detectar su ADN o ARNm) como técnica prioritaria para el cáncer de cuello
uterino; y
 la mamografía para detectar el cáncer de mama en las mujeres de 50 a 69
años, en los lugares donde el sistema de salud pueda ofrecerla.

Tanto el diagnóstico precoz como los programas de tamizaje deben acompañarse


de un control de su calidad.

Tratamiento
Para tratar de forma adecuada y eficaz un cáncer es fundamental acertar con el
diagnóstico, ya que cada tipo de cáncer requiere un tratamiento concreto. Algunos
tratamientos utilizados son las intervenciones quirúrgicas, la radioterapia y la
terapia sistémica (quimioterapia, tratamientos hormonales, tratamientos biológicos
dirigidos). Para seleccionar la pauta terapéutica correcta se deben tener en cuenta
tanto el tipo de cáncer como el enfermo. La finalización del protocolo de
tratamiento en un periodo definido es importante para lograr el resultado
terapéutico previsto.

Un primer paso importante consiste en determinar los objetivos del tratamiento. El


objetivo principal suele ser curar el cáncer o prolongar de forma significativa la
vida del paciente. Otra meta importante es mejorar la calidad de vida del enfermo
ayudándole a tener un bienestar físico, psicosocial y espiritual adecuados y
mediante cuidados paliativos en las fases terminales.

Algunos de los cánceres más frecuentes, como el de mama, el de cuello uterino, el


bucal o el colorrectal, tienen unas elevadas probabilidades de curación cuando se
detectan de forma temprana y se tratan de acuerdo con las prácticas óptimas.

También se logran altas tasas de curación de otros tipos de cáncer, como el


seminoma y distintos tipos de leucemias y linfomas infantiles, si se proporciona un
tratamiento adecuado, incluso cuando hay células cancerosas en otras zonas del
cuerpo.
Sin embargo, se observan variaciones significativas en la disponibilidad de
tratamiento entre los países en función de su nivel de ingresos; en la mayoría de
países, los servicios esenciales de atención del cáncer (incluidos los servicios de
prevención, tamizaje, diagnóstico y tratamiento, así como los medicamentos y los
cuidados paliativos) no están plenamente incluidos en sus conjuntos de
prestaciones de salud financiadas con cargo a los presupuestos públicos, lo que
pone de relieve la existencia de importantes desigualdades en el camino hacia la
cobertura universal de salud (4).

Cuidados paliativos
La finalidad de los cuidados paliativos no es curar el cáncer, sino aliviar los
síntomas que causa y mejorar la calidad de vida de los pacientes y de sus
familias. Los cuidados paliativos pueden ayudar a vivir con más comodidad y se
necesitan especialmente en los lugares donde una proporción elevada de los
pacientes están en etapas avanzadas de la enfermedad y tienen pocas
posibilidades de curación.

En más del 90 % de los enfermos que se encuentran en esas etapas, los cuidados
paliativos permiten aliviar los problemas físicos, psicosociales y espirituales.

Las estrategias eficaces de salud pública, que abarcan la atención comunitaria y


domiciliaria, son esenciales para ofrecer servicios de cuidados paliativos y de
alivio del dolor a los pacientes y sus familias.

Se recomienda encarecidamente mejorar el acceso al tratamiento oral con morfina


para aliviar el dolor moderado o intenso causado por el cáncer, que aqueja a más
del 80 % de los enfermos oncológicos en fase terminal.

Respuesta de la OMS
En 2017, la Asamblea Mundial de la Salud aprobó la resolución WHA70.12 sobre
la prevención y el control del cáncer en el contexto de un enfoque integrado, en la
que se insta a los Estados Miembros y a la OMS a acelerar la aplicación de
medidas encaminadas a alcanzar las metas detalladas en el Plan de Acción
Mundial para la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles
2013-2030 y la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible
a fin de reducir la mortalidad prematura por cáncer.

La OMS y el CIIC colaboran con otras organizaciones del sistema de las Naciones
Unidas, como el Organismo Internacional de Energía Atómica, y con sus
asociados con estos objetivos:

 aumentar el compromiso político con la prevención y el control del cáncer;


 coordinar y llevar a cabo estudios sobre las causas del cáncer y los
mecanismos de la carcinogenia en el ser humano;
 hacer un seguimiento de la carga del cáncer (como parte de la labor de la
Iniciativa mundial para la elaboración de registros oncológicos);
 determinar cuáles son las «inversiones óptimas» y otras estrategias
prioritarias y rentables de prevención y control del cáncer;
 elaborar normas e instrumentos para orientar la planificación y ejecución de
las intervenciones de prevención, diagnóstico precoz, tamizaje, tratamiento,
cuidados paliativos y seguimiento, tanto para los adultos como para los niños;
 reforzar los sistemas de salud en los ámbitos nacional y local para ayudarles
a mejorar el acceso a los tratamientos oncológicos;
 fijar el programa de prevención y control del cáncer en el informe sobre la
situación mundial del cáncer en 2026;
 como parte de la Estrategia Mundial para Acelerar la Eliminación del Cáncer
del Cuello Uterino, asumir el liderazgo y proporcionar asistencia técnica para
ayudar a los gobiernos y a los asociados a establecer y mantener programas
de control de alta calidad dedicados a ese tipo de cáncer;
 mejorar el control del cáncer de mama y reducir las muertes evitables
producidas por este centrándose en la promoción de la salud, el diagnóstico
oportuno y el acceso a la atención con miras a aplicar de forma más amplia y
coordinada la Iniciativa Mundial de la OMS contra el Cáncer de Mama;
 ayudar a los gobiernos a mejorar la supervivencia de los niños al cáncer
mediante ayudas a los países, las redes regionales y la acción mundial como
parte de la Iniciativa Mundial de la OMS contra el Cáncer Infantil, utilizando el
marco CureAll;
 aumentar el acceso a los antineoplásicos esenciales, en particular a través de
la Plataforma Mundial para el Acceso a los Medicamentos contra el Cáncer
Infantil; y
 prestar asistencia técnica para la transferencia rápida y eficaz de las prácticas
óptimas a los países en desarrollo.

También podría gustarte