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FVT UNIDAD N°1 FVT COMPLETA

La adolescencia es una etapa de transición marcada por cambios físicos, psicológicos y sociales significativos, que se extiende aproximadamente desde los 11-20 años. Durante este periodo, los adolescentes experimentan un crecimiento corporal, buscan su identidad y autonomía, y establecen relaciones sociales más profundas con sus pares. La interacción con amigos se convierte en crucial para su desarrollo emocional y social, contribuyendo a la formación de su identidad y autoestima.

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FVT UNIDAD N°1 FVT COMPLETA

La adolescencia es una etapa de transición marcada por cambios físicos, psicológicos y sociales significativos, que se extiende aproximadamente desde los 11-20 años. Durante este periodo, los adolescentes experimentan un crecimiento corporal, buscan su identidad y autonomía, y establecen relaciones sociales más profundas con sus pares. La interacción con amigos se convierte en crucial para su desarrollo emocional y social, contribuyendo a la formación de su identidad y autoestima.

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FORMACIÓN PARA LA VIDA

Y EL TRABAJO
UNIDAD N°1

5TO AÑO
CECILIA ALDAY
ADOLESCENCIA

CONSIDERACIONES GENERALES

La adolescencia consiste más en un proceso, en una etapa de transición que en un estadio


con límites temporales fijos. Ahora bien, los cambios que ocurren en este momento son tan
significativos que resulta útil hablar de la adolescencia como un periodo diferenciado del
ciclo vital humano.
La adolescencia comienza con la pubertad, es decir, con una serie de cambios fisiológicos
que desembocan en plena maduración de los órganos sexuales, y la capacidad para
reproducirse y relacionarse sexualmente.
El intervalo temporal en que transcurre comenzaría a los 11-12 años y se extendería hasta
los 18-20. Sin embargo, no podemos equiparar a un chico de 13 con uno de 18 años; por
ello hablaremos de “adolescencia temprana” entre los 11-14 años (que coincide con la
pubertad), y luego de un segundo periodo de “juventud” entre los 15-20 años; su
prolongación hasta llegar a la adultez, dependerá de factores sociales, culturales,
ambientales, así como de la adaptación personal.
En sociedades diferentes a la nuestra y también en la misma sociedad occidental, en otros
tiempos, la adolescencia puede, o podía, darse por terminada con el matrimonio y la entrada
en el mundo laboral. En la actualidad, y dentro del contexto occidental, la generalizada
demora del momento del matrimonio, la situación de prolongación de los estudios y, sobre
todo, de desempleo juvenil, ha hecho difícil la delimitación final de la edad adolescente; en
definitiva, la sociedad occidental ha contribuido a alargar la adolescencia mucho más de lo
habitual en otras sociedades.

Los cambios biológicos marcan el inicio de la adolescencia, pero esta no se reduce a


ellos, sino que se caracteriza además por significativas transformaciones psicológicas y
sociales.

La adolescencia es una época conflictiva de grandes cambios porque en ella se dan


una serie de duelos:

a) El duelo con el propio cuerpo: el cuerpo de niño desaparece y se produce un


crecimiento acelerado y asincrónico, lleva al individuo a pasarse horas frente al
espejo para reconocerse en esa nueva imagen.
b) La búsqueda de la autonomía, manifestada por el deseo de abandonar de una vez el
universo de la infancia, con sus condicionantes ("yo ya soy grande"); pero por el otro

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lado se presenta el deseo de protección. Surge a raíz de lo planteado la lucha de los
"permisos" para algunas cosas y la dependencia para otras.

c) La afirmación de la identidad: Es la época de descubrir sus propios espacios,


encontrarse consigo mismo, nuevas energías, emociones. La afirmación de la identidad
y la autonomía son imprescindibles para que las personas consigan adaptarse a los
cambios, situaciones nuevas con límites adecuados.

DESARROLLO FÍSICO DEL ADOLESCENTE:

Durante la adolescencia se produce un importante crecimiento corporal, incrementándose


el peso y la estatura. En las chicas se ensanchan las caderas, redondeándose por el
incremento de tejido adiposo; en los chicos se ensanchan los hombros y el cuello se hace
más musculoso.
Durante este periodo del desarrollo humano es cuando maduran los órganos sexuales, tanto
internos como externos, y generalmente les ocurre antes a las chicas que a los chicos
debido a factores hormonales: en las mujeres se produce una dilatación de los ovarios y la
primera menstruación y en los varones se desarrolla el pene y los testículos, así como la
próstata y el uréter; aparece la primera eyaculación.
También se desarrollan los caracteres sexuales secundarios: en las mujeres la aparición del
vello púbico y en las axilas y el crecimiento de los senos. En los varones el vello púbico,
facial y en las axilas; cambio de la voz.
La incertidumbre con la que se viven estos cambios, ya sean más temprana o tardíamente,
tiene mucha relación con el sentimiento de confianza en uno mismo, y del entorno social
significativo del adolescente.

DESARROLLO AFECTIVO DEL ADOLESCENTE:

Desde el punto de vista psicológico las condiciones internas en los adolescentes se


caracterizan por la necesidad de independencia y de autoafirmación, que se expresan
en el deseo de ser tratados como adultos, ya que el adolescente es consciente del
desarrollo alcanzado, por lo que siente que ya no es un niño, se compara con el adulto
y exige sus mismos derechos.

∙ La identidad personal:

La identidad es la conciencia de nuestro propio valor, de nuestro rasgo distintivo, lo que


nos hace diferentes a los demás a pesar de estar íntimamente relacionados con otros.

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"Se forma a partir de una escala de valores que se constituye originariamente con las
identificaciones en la niñez, en primer lugar, con las figuras parentales".

La adolescencia es un momento de búsqueda y consecución de la identidad personal. Esta


identidad es de naturaleza psicosocial y contiene importantes ingredientes de naturaleza
cognitiva: el adolescente se juzga a sí mismo a la luz de cómo es percibido por los otros, y
se compara con ellos. Esos juicios pueden ser conscientes o inconscientes, con inevitables
connotaciones afectivas, que dan lugar a una conciencia de identidad exaltada o dolorosa,
pero nunca afectivamente neutra.
El autoconcepto es el elemento central de la identidad personal, pero integra en sí mismo
elementos corporales, psíquicos, sociales y morales.
Los cambios fisiológicos obligan a revisar y rehacer la imagen del propio cuerpo: La
preocupación por el propio físico pasa a primer plano. Pero no sólo la imagen del propio
físico, sino la representación de sí mismo pasan a constituir un tema fundamental. El
adolescente tiene una enorme necesidad de reconocimiento por parte de los otros,
necesita ver reconocida y aceptada su identidad por las personas (adultos, compañeros)
que son significativas para él. Es este reconocimiento y aceptación lo que asegura un
concepto positivo de sí mismo.

∙ La conducta sexual:

Con la pubertad ha comenzado la capacidad sexual propia del organismo humano maduro,
con la instauración de la genitalidad. En todos los tiempos y en todas las sociedades, la
adolescencia parece haber sido una etapa de particular actividad sexual. Lo que varía de
unas épocas a otras, de unas sociedades a otras, son los modos o patrones de ejercer esa
sexualidad.
La actividad más característica entre adolescentes suele ser la conducta heterosexual de
caricias íntimas, dentro de un marco de encuentro, que puede dar lugar a desarrollar
distintos tipos de sentimientos y comportamientos: desde la mera simpatía y amistad,
hasta el enamoramiento propiamente dicho.

DESARROLLO COGNITIVO DEL ADOLESCENTE:

El niño de 11-12 años va entrando en lo que Piaget denomina: “Periodo de operaciones


formales”, el pensamiento lógico ilimitado, que alcanza su pleno desarrollo hacia los 15
años. (Estudios posteriores lo prolongan hasta los 18-20 años).
Este periodo de las operaciones formales se caracteriza por el desarrollo de la capacidad
de pensar más allá de la realidad concreta. La realidad es ahora un subconjunto de lo
posible, de las posibilidades para pensar.

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El adolescente de pensamiento formal puede pensar acerca de la relación de relaciones y
otras ideas abstractas, tiene la capacidad de manejar, a nivel lógico, enunciados verbales y
proposiciones en vez de objetos concretos únicamente (pensamiento proposicional). Es
capaz de entender plenamente, y apreciar las abstracciones simbólicas del álgebra y las
críticas literarias, así como el uso de metáforas en la literatura. A menudo se ve involucrado
en discusiones espontáneas sobre filosofía y moral, en las que son abordados conceptos
abstractos, tales como justicia y libertad.
Desarrolla estrategias de pensamiento hipotético-deductivo, es decir, ante un problema o
situación actúa elaborando hipótesis (posibles explicaciones con condiciones supuestas),
que después comprobará si se confirman o se refutan. Puede manejar las hipótesis de
manera simultánea o sucesiva, y trabajar con una o varias de ellas.
La comprobación de las hipótesis exige la aplicación del razonamiento deductivo:
capacidad de comprobar sistemáticamente cada una de las hipótesis establecidas, después
de seleccionarlas y analizarlas.

EL DESARROLLO SOCIAL DEL ADOLESCENTE:


Para caracterizar el desarrollo social en la adolescencia tomaremos en cuenta diferentes
aspectos:

Emancipación familiar:

En la adolescencia los espacios donde son posibles las interacciones sociales se


expanden, mientras que se va debilitando la referencia familiar. La emancipación respecto
a la familia no se produce por igual en todos los adolescentes; la vivencia de esta situación
va a depender mucho de las prácticas imperantes en la familia. Junto a los deseos de
independencia, el adolescente sigue con una enorme demanda de afecto y cariño por parte
de sus padres, y estos a su vez continúan ejerciendo una influencia notable sobre sus hijos.

Un rasgo característico de la adolescencia es el deseo de emancipación familiar, que se


constituye en un elemento del proceso de adquisición de autonomía personal e
independencia social. Los padres en muchas ocasiones reclaman la independencia por
parte de sus hijos, pero solo en determinadas condiciones que al fin y al cabo conllevan a la
dependencia. Así la adaptación a la autonomía no es fácil para el adolescente, y los adultos
a menudo no se la facilitan, dado que lo enfrentan a situaciones contrapuestas tratándole
como a un niño y a un adulto, según las circunstancias. Se le advierte que solo cuando sea
adulto y gane su propio dinero podrá realizar muchos de sus deseos; con lo que el
adolescente ve su autonomía psico-social cada vez más lejos.

En nuestra sociedad se está produciendo cada vez más un aplazamiento de las


responsabilidades sociales y la adquisición de la propia independencia. Algunos adultos

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continúan siendo eternamente adolescentes: se habla del síndrome de “perpetua
adolescencia”, con sentimientos de inferioridad, irresponsabilidad, ansiedad,
egocentrismo,...

El grupo de compañeros:

Paralelamente a la emancipación de la familia el adolescente establece lazos más estrechos


con el grupo de compañeros. Estos lazos suelen tener un curso típico: primero es la pandilla
de un solo sexo, más tarde se fusionan con las pandillas de distinto sexo, y al final se acaban
consolidando las relaciones de pareja.

Por lo general el adolescente observa el criterio de los padres en materias que atañan a
su futuro, mientras que sigue más el consejo de sus compañeros en opciones de presente.

Sociabilidad del adolescente:


La sociabilidad se manifiesta en la búsqueda de un socio, de un compañero; o también por
la integración en un grupo. Pero para poder vivir las relaciones interpersonales, para poder
integrarse en un grupo se precisa una condición previa:
El deseo de la persona y su aptitud para vivir con otro. Esta aptitud no es algo innato, sino
que varía a lo largo del desarrollo.
La sociabilidad es la capacidad, la aptitud que permite al individuo vivir con los otros y en
grupo, y es fruto de comprensión hacia el otro, de posibilidad de simpatía y empatía. A partir
de los 8 años es lo “extremo de la personalidad” lo que motiva las simpatías. Desde los 10
años las motivaciones tienen en cuenta preferentemente la conducta del individuo frente al
grupo (por ejemplo, ser buen compañero). A partir de los 11-13 años la elección de
compañeros se basa sobre todo en aspectos individuales del carácter. La simpatía en el
momento de la adolescencia se dirige cada vez más hacia la personalidad total del otro; y
tiene en cuenta, sobre todo, las cualidades afectivas del otro. Con el desarrollo de la
madurez las posibilidades asociativas se multiplican, y las relaciones sociales se descubren
mejor. El adolescente no sólo tiene la necesidad de encontrar un amigo, sino, que de hecho
se hace capaz de vivir la amistad dado que tiene la capacidad de sociabilidad.

La amistad:

Las amistades son vínculos afectivos que se definen como relaciones voluntarias y
recíprocas, que se mantienen en el tiempo y que conllevan afecto.

Las principales características de la amistad son:

-Aceptación del amigo, sinceridad, lealtad y confianza.

-Creación de vínculos afectivos entre amigos.

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-La amistad ofrece cuidado, seguridad y apoyo emocional.

-La amistad implica interés y sensibilidad; y requiere empatía.

-Los amigos buscan la proximidad física para compartir actividades y afectos.

Estas características contribuyen a que las amistades sean experiencias muy valoradas y
altamente gratificantes en la vida de las personas.

Las amistades juegan un doble papel en la adolescencia, tanto en el desarrollo de la


personalidad, reforzando el “yo” como en el proceso de socialización.

Es la primera vez que se establece una relación no-biológica y no-institucional con el otro.
La amistad tiene una función muy importante en la integración de la sociedad. El hecho de
sentirse integrado en el mundo y en la sociedad por medio de la amistad contribuye al
mismo tiempo a reforzar y sociabilizar el “yo”.
La amistad juvenil permite que se tome conciencia de la realidad del otro, se forman
actitudes sociales, se toma experiencia en las relaciones interpersonales. Si las amistades
juveniles contribuyen a un aprendizaje de las relaciones interpersonales, el pertenecer a un
grupo puede considerarse como un aprendizaje de la vida en sociedad.

Para los adolescentes la amistad significa entablar relaciones duraderas basadas en la


confianza, la intimidad, la comunicación, el afecto y el conocimiento mutuo. Durante este
periodo se valora a los amigos principalmente por sus características psicológicas, y por ello
los amigos son las personas ideales para compartir y ayudar a resolver problemas
psicológicos como pueden ser: la soledad, la tristeza, las depresiones,... Esta concepción
de la amistad en los adolescentes es posible por el avance cognitivo que se produce en la
toma de perspectiva social, que consiste en adoptar la posición de una tercera persona
para analizar más objetivamente sus relaciones, es decir, tal y como las vería una tercera
persona.

Los adolescentes consideran las amistades como interacciones del momento, como
relaciones sociales que perduran y se construyen a lo largo del tiempo; entienden la amistad
como un sistema de relaciones.

Las amistades hacen contribuciones específicas al desarrollo que no son aportadas por
ningún otro tipo de relación, como por ejemplo el sentimiento de igualdad y el de pertenencia
a un grupo.
Dado que las relaciones con amigos son igualitarias por naturaleza, además son íntimas.
Las amistades permiten que el adolescente experimente dentro de ellas una amplia gama
de sentimientos y valores que pueden ser tanto positivos (cariño, confianza, lealtad,...) como
negativos (celos, ira, agresividad,...).
Las amistades son también logros sociales significativos, son indicadores de la competencia
social. En definitiva, el establecimiento de nuevas amistades es posible que aumente la

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autoestima.
Las relaciones con los iguales ofrecen un contexto en el que, tanto niños como
adolescentes, pueden compararse con los demás, crear así un concepto de autoeficacia en
las relaciones sociales y por consiguiente llegar a un mejor conocimiento de sí mismo. (La
comparación social es necesaria para que las personas lleguen a desarrollar un sentimiento
válido y preciso de su propia identidad). El grupo de iguales ayuda a desarrollar una toma
de conciencia acerca de nosotros mismos que la experiencia familiar no puede proporcionar.

RELACIONES SOCIALES CON LOS IGUALES EN LA ADOLESCENCIA:

Las relaciones con los iguales cumplen un papel importante en la socialización de las
personas, pero de un modo muy especial durante la transición de la adolescencia, ya que
en esta etapa lo que se busca en el grupo de iguales es un apoyo para ir logrando
progresivamente autonomía respecto al contexto familiar.
Los estudios actuales muestran unos resultados que apuntan en la dirección de que no
existe tanta diferencia entre los valores de la familia y el grupo de iguales, ya que son los
padres quienes sitúan al hijo en el contexto externo en el que se va a desarrollar (eligen el
barrio, el colegio al que asistirá,...), por tanto el entorno inmediato de los hijos está formado
por familias del mismo nivel socioeconómico y cultural; esto garantiza una cercanía en
valores y actitudes, creencias, estilos de vida y prácticas educativas de los adolescentes.
La influencia del grupo de iguales parece decisiva en la adolescencia, en cuanto al
sentimiento de pertenencia a un grupo y a la identificación con las actividades propias de
ese grupo, como son diversiones, gustos, forma de vestir, música, ... Estas influencias se
complementan con las ejercidas por los padres en temas relacionados con valores,
estudios, futuro, ...
Por tanto, en el periodo adolescente el grupo de iguales cumple un importante papel porque
proporciona un entorno en el que los adolescentes ven reforzada su autoestima, en el que
pueden experimentar y practicar su nuevo rol, compartir sus nuevos intereses, así como
también aprender nuevas habilidades para relacionarse. Este contexto (grupo de iguales)
representa además un microsistema relacional estable en un periodo de cambio, que les
sirve de referencia en su búsqueda de autonomía e identidad.

RELACIONES ENTRE PADRES E HIJOS ADOLESCENTES: Los adolescentes


se encuentran con dos grandes fuentes de influencia social en su desarrollo: Los, amigos
que adquieren un papel fundamental en este periodo; y la familia (especialmente los
padres).
Las investigaciones demuestran, que el hecho de que el adolescente mantenga estrechas

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relaciones positivas, tanto con la familia, como con los amigos, contribuye a su adaptación
social actual y futura.
En el periodo adolescente el chico/a, al igual que en la infancia, necesita cariño, afecto y
apoyo por parte de sus padres; así como también de mayor comprensión y paciencia, ya
que, está sufriendo una serie de cambios en su forma de pensar y en su aspecto físico, que,
en un primer momento, no sabe cómo afrontar y por lo tanto necesita de la ayuda de los
adultos.
Tanto el grupo de iguales, como los padres, se convierten en fuentes importantes para
ofrecer apoyo social al adolescente. El grado de influencia que ofrece cada grupo social
(padres/iguales) variará en función del tipo de relación actual, en función de la disponibilidad
que presente cada uno de ellos y en función de la edad del joven. En relación a todo esto
se observa que los adolescentes que perciben un gran apoyo por parte de sus padres se
acercan más a ellos, mientras que los que reciben escasa ayuda por parte de su familia
acuden más a los amigos buscando en ellos el apoyo que necesitan.
Los adolescentes generalmente tienen más dificultad para comunicarse con los adultos (en
especial con la figura paterna) que, con los iguales, ya que estos ofrecen mayor capacidad
de comprensión y escucha; aunque esto no significa que no necesiten y deseen establecer
diálogos y comunicaciones con los padres.
En general cada fuente de influencia predomina en distintas áreas, así los padres influyen
más sobre el adolescente en decisiones que afectan a su futuro como pueden ser:
elecciones respecto a los estudios, posibles trabajos, cursos a seguir, cuestiones
económicas o problemas escolares; mientras que hacen más caso a los iguales en opciones
sobre el presente, sobre deseos y necesidades, como pueden ser: las relaciones sociales,
temas sexuales, diversiones, forma de vestir, ...
Por tanto, las influencias de los padres y los iguales se complementan, siendo las influencias
recibidas de los padres, poderosas y decisivas en el desarrollo del adolescente. La
intervención de los padres en el periodo adolescente es decisiva, la calidad de relación que
establezcan con sus hijos y el tipo de disciplina que empleen con ellos, va a modular cada
uno de los logros que estos consigan favoreciendo, o entorpeciendo el desarrollo del
adolescente.

Principales conflictos y acuerdos en la relación con los padres:

A partir de la pubertad, los adolescentes empiezan a sentir nuevas necesidades de


independencia, y como consecuencia de esto desean realizar actividades sin el continuo
control paterno; les molestan las ocupaciones caseras, las preguntas de los padres sobre lo
que ellos consideran “su vida privada” (amigos, lugares que frcuentan,...).
Los padres ven como sus hijos van perdiendo la docilidad infantil, se vuelven más
desobedientes, mostrándose ingobernables.

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Los adolescentes no saben muy bien lo que quieren o a qué aspiran. Pueden llegar a
parecer adultos muy pronto (físicamente), por lo que desean ser tratados como tales por sus
padres; sin embargo, la concepción social de la adolescencia alarga enormemente este
periodo, por lo que aún les queda un largo camino por recorrer para conseguir el estatus de
adulto.
El salto generacional que existe entre padres e hijos, y las nuevas necesidades de
autonomía de los adolescentes, provocan ciertas tensiones familiares, pero el hecho de que
existan algunos conflictos inevitables no quiere decir que las relaciones entre padres e hijos
estén continuamente deterioradas.
Los adolescentes hablan con más frecuencia con su madre que con su padre y en
general, los temas a tratar son sobre su vida social y sus intereses (relaciones con amigos,
información sexual, problemas diarios,...) mientras que los temas a tratar con el padre
suelen ser de política, e interés nacional. En cuanto a compartir y descubrir sus
sentimientos, la madre vuelve a ser la elegida para hacerlo por delante del padre. A la hora
de hablar de conflictos y discrepancias entre padres e hijos adolescentes los temas hacen
referencia a: el orden en la casa, la forma de vestir, la apariencia externa, la obediencia a
los adultos, la higiene personal, las peleas con los hermanos, la reivindicación de la
autonomía e independencia, las salidas con otros chicos y chicas, el horario de salidas,
cuestiones económicas, etc.

LA CRISIS DE LA ADOLESCENCIA

La llamada: "crisis de la adolescencia" aparece como aspecto distintivo de este


período,

Para la psicología la crisis de la adolescencia no se identifica con "conflicto" sino que


es valorada teniendo en cuenta su contribución al desarrollo de la personalidad en esta
etapa.

Es una crisis de carácter psicológico que expresa la contradicción existente entre las
potencialidades psicológicas crecientes del adolescente (de las cuales este va siendo
cada vez más consciente) y las posibilidades reales para su realización.
Esta contradicción es provocada por la "posición intermedia" que ocupa el
adolescente. Por una parte se plantean a su comportamiento exigencias elevadas (debe
mantener una disciplina consciente, realizar con seriedad sus tareas, comportarse de
manera reflexiva e independiente) y por otra se le brindan pocas posibilidades de
organizar por sí mismo su comportamiento pues realmente no siempre se encuentra
preparado para tener el grado de independencia al que aspira.

Las necesidades de independencia y autoafirmación; características del adolescente,


son expresión de la crisis; manifestándose en ocasiones a través de conductas que

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resultan chocantes al adulto con sus preguntas, emplean estilos altisonantes de
conversación, dan muestras de sabiondez acentuada, tratan de ser originales en el uso
de la moda o presentan un extremo abandono de su apariencia física.

Estas manifestaciones, paradójicamente, son expresión de la inseguridad del


adolescente y una forma de buscar apoyo y comunicación con quienes le rodean. Su
expresión tendrá un carácter más o menos marcado, en función del manejo que logren
las personas cercanas al adolescente, de su comportamiento.

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LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLES
Consideraciones generales:

La teoría de las inteligencias múltiples es un modelo propuesto por Howard Gardner


en el que la inteligencia no es vista como algo unitario que agrupa diferentes
capacidades específicas con distinto nivel de generalidad, sino como un conjunto de
inteligencias múltiples, distintas e independientes.

Gardner define la inteligencia como la "capacidad de resolver problemas o elaborar


productos que sean valiosos en una o más culturas".

La teoría de las Inteligencias Múltiples amplía el campo de lo que es la inteligencia y


reconoce lo que se sabía intuitivamente: que la brillantez académica no lo es todo. A la
hora de desenvolverse en la vida no basta con tener un gran expediente académico.
Hay gente de gran capacidad intelectual pero incapaz de, por ejemplo, elegir bien a
sus amigos; por el contrario, hay gente menos brillante en el colegio que triunfa en el
mundo de los negocios o en su vida personal. Triunfar en los negocios, o en los
deportes, requiere ser inteligente, pero en cada campo se utiliza un tipo de inteligencia
distinto. Ni mejor ni peor, pero sí distinto. Dicho de otro modo: Einstein no es más ni
menos inteligente que Michael Jordan, simplemente sus inteligencias pertenecen a
campos diferentes.

También, y no menos importante, Gardner define la inteligencia como una capacidad.


Hasta hace muy poco tiempo la inteligencia se consideraba algo innato e inamovible,
se nacía inteligente o no, y la educación no podía cambiar ese hecho.

LAS INTELIGENCIAS MULTIPLES


Howard Gardner sostiene que, así como hay muchos tipos de problemas que resolver,
también hay muchos tipos de inteligencia.
Gardner considera que las personas poseemos ocho inteligencias bien definidas para
el aprendizaje de habilidades, destrezas y competencias:

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INTELIGENCIA VERBAL – LINGÜÍSTICA

Es la capacidad de usar las palabras de manera efectiva, en forma oral o escrita.


Capacidades implicadas - Capacidad para comprender el orden y el significado de las
palabras en la lectura, la escritura y, también, al hablar y escuchar. Habilidades
relacionadas - Hablar y escribir eficazmente, redactar historias, leer, aprender con
facilidad otros idiomas.

Perfiles profesionales - Líderes políticos o religiosos, poetas, escritores, periodistas,


oradores, etc.

INTELIGENCIA LÓGICO – MATEMÁTICA

Es la capacidad para usar los números de manera efectiva y de razonar


adecuadamente.

Las personas que poseen esta inteligencia analizan con facilidad planteos y
problemas. Se acercan a los cálculos numéricos, estadísticas y presupuestos con
entusiasmo.

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Capacidades implicadas - Capacidad para identificar modelos, calcular, formular y
verificar hipótesis, utilizar el método científico y los razonamientos inductivo y
deductivo.

Habilidades relacionadas – realizar cálculos, formular y verificar hipótesis, utilizar el


razonamiento inductivo y deductivo.

Perfiles profesionales - Economistas, ingenieros, científicos, matemáticos, contadores,


analistas de sistemas etc.

INTELIGENCIA MUSICAL

Es la capacidad de percibir, discriminar, transformar y expresar las formas musicales.


Las personas que evidencian esta inteligencia se sienten atraídas por los sonidos de
la naturaleza y por todo tipo de melodías. Disfrutan siguiendo el compás con el pie,
golpeando o sacudiendo algún objeto rítmicamente.

Capacidades implicadas - Capacidad para escuchar, cantar, tocar instrumentos.


Habilidades relacionadas - Crear y analizar música.

Perfiles profesionales - Músicos, compositores, directores de orquestas, críticos


musicales

INTELIGENCIA CORPORAL – KINESTÉSICA

Es la capacidad para usar todo el cuerpo en la expresión de ideas y sentimientos, y la


facilidad en el uso de las manos para transformar elementos. Se la aprecia en las
personas que se destacan en actividades deportivas, danza, expresión corporal y/o en
trabajos de construcciones, utilizando diversos materiales concretos o en el manejo de
instrumentos musicales, etc.

Capacidades implicadas - Capacidad para realizar actividades que requieren fuerza,


rapidez, flexibilidad, coordinación óculo-manual y equilibrio.

Habilidades relacionadas - Utilizar las manos para crear o hacer reparaciones,


expresarse a través del cuerpo.

Perfiles profesionales – atletas, escultores, cirujanos, actores, bailarines, artesanos,


etc.

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INTELIGENCIA ESPACIAL

Es la capacidad de pensar en tres dimensiones. Está presente en las personas que


estudian mejor con gráficos, esquemas, cuadros. Les gusta hacer mapas
conceptuales y mentales. Entienden muy bien planos y croquis.

Capacidades implicadas - Capacidad para presentar ideas visualmente, crear


imágenes mentales, percibir detalles visuales, dibujar y confeccionar bocetos.
Habilidades relacionadas - Realizar creaciones visuales y visualizar con precisión.
Perfiles profesionales - Artistas, fotógrafos, arquitectos, diseñadores, publicistas,
pilotos, marinos, escultores, pintores, etc.

INTELIGENCIA INTERPERSONAL

Es la capacidad de entender a los demás e interactuar eficazmente con ellos.


Presente en las personas que disfrutan trabajando en grupo, que son convincentes en
sus negociaciones con pares y mayores, que entienden al compañero. Capacidades
implicadas – Trabajar con gente, ayudar a las personas a identificar y superar
problemas.

Habilidades relacionadas - Capacidad para reconocer y responder a los sentimientos y


personalidades de los otros.

Perfiles profesionales – políticos, actores, docentes, vendedores, etc.

INTELIGENCIA INTRAPERSONAL

Es la capacidad de construir una percepción precisa respecto de sí mismo y de


organizar y dirigir su propia vida. Incluye la autodisciplina, la autocomprensión y la
autoestima. La evidencian las personas que son reflexivos/as, de razonamiento
acertado y suelen ser consejeros/as de sus pares.

Capacidades implicadas - Capacidad para plantearse metas, evaluar habilidades y


desventajas personales y controlar el pensamiento propio.

Habilidades relacionadas – Meditar, exhibir disciplina personal, conservar la


compostura y dar lo mejor de sí mismo.

Perfiles profesionales - Administradores, docentes, psicólogos, terapeutas.

INTELIGENCIA NATURALISTA O ECOLÓGICA

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Es la capacidad de distinguir, clasificar y utilizar elementos del medio ambiente,
objetos, animales o plantas. Tanto del ambiente urbano como suburbano o rural. Se
da en las personas que aman los animales, las plantas; que reconocen y les gusta
investigar características del mundo natural y del hecho por el hombre.

Capacidades implicadas - la competencia para percibir las relaciones que existen


entre varias especies o grupos de objetos y personas, así como reconocer y
establecer si existen distinciones y semejanzas entre ellos.

Habilidades relacionadas – observar, identificar y clasificar a los miembros de un


grupo o especie, e, incluso, para descubrir nuevas especies.

Perfiles profesionales – biólogos, cazadores, ecologistas, paisajistas, etc.1

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LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
La Inteligencia Emocional es un constructo mental fundamentado en la Metacognición
Humana. La metacognición se refiere al conocimiento, concientización, control y
naturaleza de los procesos de aprendizaje.

El término inteligencia emocional fue utilizado por primera vez en 1990 por Peter
Salovey, de La Universidad de Harvard, y John Mayer, de la Universidad de New
Hampshire, los cuales definen a la Inteligencia Emocional como "la capacidad de
controlar y regular las emociones de uno mismo para resolver los problemas de manera
pacífica, obteniendo un bienestar para sÍ mismo y para los demás"; es también guía del
pensamiento y de la acción.

Otros autores consideran a la Inteligencia Emocional como un importante factor de éxito,


y básicamente consiste en la capacidad "aprensible" para conocer, controlar e inducir
emociones y estados de ánimo, tanto en uno mismo como en los demás.

NATURALEZA DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL


La Inteligencia Emocional tiene como sustento al carácter multifactorial de las
inteligencias, es decir las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner. En el estudio de
Gardner se analizan dos inteligencias que tienen mucho que ver con la relación social:
-la inteligencia intrapersonal que desarrolla la habilidad del conocimiento individual
personal, su identidad, su autoestima y
-la inteligencia interpersonal es la que nos permite entender a los demás, relacionarnos

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con la gente que nos rodea, el reconocimiento de emociones ajenas. La inteligencia
interpersonal se basa en el desarrollo de dos grandes tipos de capacidades, la empatía
y la capacidad de manejar las relaciones interpersonales.
Se definen cinco grandes capacidades propias de la inteligencia emocional, de las
cuales tres se corresponden a la inteligencia intrapersonal y dos a la interpersonal.
"La naturaleza de la Inteligencia Emocional" se fundamenta en cinco competencias:
(Goleman)

• La autoconciencia: implica reconocer los propios estados de ánimo, los recursos y las
intuiciones.
Comprende las siguientes sub - competencias:
-conciencia emocional: identificar las propias emociones y los efectos que pueden tener.
-correcta autovaloración: conocer las propias fortalezas y sus limitaciones. -
autoconfianza: un fuerte sentido del propio valor y capacidad.

• La autorregulación: se refiere a manejar los propios estados de ánimo, impulsos y


recursos.
Comprende las siguientes sub -competencias:

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-autocontrol: mantener vigiladas las emociones perturbadoras y los impulsos. -
confiabilidad: mantener estándares adecuados de honestidad e integridad. -conciencia:
asumir las responsabilidades del propio desempeño laboral. -adaptabilidad: flexibilidad
en el manejo de las situaciones de cambio. -innovación: sentirse cómodo con la nueva
información, las nuevas ideas y las nuevas situaciones.

• La motivación: se refiere a las tendencias emocionales que guían o facilitan el


cumplimiento de las metas establecidas.
Comprende las siguientes sub-competencias:
-impulso de logro: esfuerzo por mejorar o alcanzar un estándar de excelencia
académica.
-compromiso: matricularse con las metas del grupo, curso o institución educativa. -
iniciativa: disponibilidad para reaccionar ante las oportunidades.
-optimismo: persistencia en la persecución de los objetivos, a pesar de los obstáculos y
retrocesos que puedan presentarse.

• La empatía: implica tener conciencia de los sentimientos, necesidades y


preocupaciones de los otros, lo que genera sentimientos de simpatía, comprensión y
ternura.
Comprende las siguientes sub-competencias:
-comprensión de los otros: darse cuenta de los sentimientos y perspectivas de los
compañeros de estudio.
-desarrollar a los otros: estar al tanto de las necesidades de desarrollo del resto y
reforzar sus habilidades.
-servicio de orientación: anticipar, reconocer y satisfacer las necesidades reales de los
demás.
-potenciar la diversidad: cultivar las oportunidades académicas del currículo a través de
distintos tipos de personas.
-conciencia política: ser capaz de leer las corrientes emocionales del grupo, así como
el poder de las relaciones entre sus miembros.

• Las destrezas sociales: implican ser un experto para inducir respuestas deseadas en
los otros. Son la base para el desarrollo de las "habilidades interpersonales". Están en
el autocontrol, saber dominarse y en la empatía. Comprende las siguientes sub-
competencias:
-influencia: idear efectivas tácticas de persuasión.
-comunicación: saber escuchar abiertamente al resto y elaborar mensajes convincentes.
-manejo de conflictos: saber negociar y resolver los desacuerdos que se presenten

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dentro del equipo de trabajo.
-liderazgo: capacidad de inspirar y guiar a los individuos y al grupo en su conjunto. -
catalizador del cambio: iniciador o administrador de las situaciones nuevas. -constructor
de lazos: alimentar y reforzar las relaciones interpersonales dentro del grupo.
-colaboración y cooperación: trabajar con otros para alcanzar metas compartidas. -
capacidades de equipo: ser capaz de crear sinergia para la persecución de metas
colectivas.

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