LIBRO 2
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TÍTULOS PROPIOS Y DOCTORADOS Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades Marco de trabajo para transformar
Enseñanza Bilingüe - Enseñanza del Español como Lengua Extranjera - Interuniversitario una universidad tradicional en
(Consultar en [Link]) en Unión Europea y China - Mercado del Arte - Seguridad, Defensa y Geoestrategia inteligente desde una perspectiva
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Tecnología, Ciencia y Educación
ISSN: 2444-250X
ISSN-e: 2444-2887
Sumario
Estudios de investigación
Paciente con depresión creado por inteligencia artificial de libre acceso para 7-42
la enseñanza de Psicología. Estudio preliminar de su validez
Patient with depression created by freely accessible artificial intelligence for the teaching
of Psychology. Preliminary study of its validity
[Link] Premio Estudios Financieros 2023
José Ignacio Baile Ayensa
El trabajo por proyectos desde una plataforma virtual de aprendizaje: experien- 143-166
cias de satisfacción de un grupo de estudiantes de primaria
Project work from a virtual learning platform: experiences of satisfaction of a group of
primary school students
Bertha Guamán-Guaya y Robert Cid-Górriz
Reseña bibliográfica
Legislación educativa
Actos de graduación del curso 2022-2023 y entrega de los Premios Estudios 221-230
Financieros 2023
Las opiniones vertidas por los autores son responsabilidad única y exclusiva de los mismos. CENTRO DE ESTUDIOS
FINANCIEROS, sin necesariamente identificarse con las mismas, no altera dichas opiniones y responde únicamente a la
garantía de calidad exigible en artículos científicos.
Este trabajo ha obtenido el [Link] Premio Estudios Financieros 2023 en la modalidad de Educación y Nuevas
Tecnologías. El jurado ha estado compuesto por: D. Alfonso Gutiérrez Martín, D.ª Verónica Marín Díaz,
D. Joaquín Paredes Labra, D. Francisco Roca Rodríguez y D. Javier Manuel Valle López. Los trabajos se
presentan con seudónimo y la selección se efectúa garantizando el anonimato de los autores.
Extracto
La inteligencia artificial de libre acceso es una herramienta tecnológica con grandes posibilidades
didácticas. En la enseñanza de Psicología es habitual la práctica con pacientes simulados; por
ello, disponer de tecnologías de fácil acceso que puedan crear pacientes virtuales (hombres
o mujeres) se entiende como una gran oportunidad. El objetivo de este trabajo es crear un
paciente virtual con depresión mediante inteligencia artificial de libre acceso y comprobar su
utilidad para la enseñanza de Psicología.
Para alcanzar dicho objetivo, se ha creado un paciente virtual con [Link] y se le ha dotado
de características de una persona con depresión, según criterios internacionales de la comunidad
científica. Posteriormente, se ha sometido al paciente virtual a varias pruebas de validez, siguiendo
el formato del test de Turing, así como a una prueba de validez bajo el juicio de expertos.
Se concluye que el paciente se comporta, en líneas generales, como un paciente con depresión,
superando las pruebas con diferente grado de validez, siendo la prueba de juicio de expertos
en la que más dificultades ha mostrado. Si bien el paciente virtual creado tiene diversas defi-
ciencias, posiblemente asociadas a la forma estricta de creación del perfil y al breve tiempo
de experimentación, se estima que esta herramienta de inteligencia artificial tiene interesantes
opciones didácticas en el ámbito de la Psicología.
Palabras clave: inteligencia artificial; enseñanza universitaria; Psicología; prácticas clínicas; pacien-
tes virtuales; estudio de validez; test de Turing.
Cómo citar: B
aile Ayensa, J. I. (2024). Paciente con depresión creado por inteligencia artificial de libre acceso
para la enseñanza de Psicología. Estudio preliminar de su validez. Tecnología, Ciencia y Educación,
27, 7-42. [Link]
This paper has won the 1st Financial Studies 2023 Award in the category of Education and New
Technologies. The jury members were: Mr. Alfonso Gutiérrez Martín, Mrs. Verónica Marín Díaz, Mr. Joaquín
Paredes Labra, Mr. Francisco Roca Rodríguez and Mr. Javier Manuel Valle López. The entries are submitted
under a pseudonym and the selection process guarantees the anonymity of the authors.
Abstract
Open artificial intelligence is a technological tool with great teaching possibilities. In Psychology
teaching, practice with simulated patients is common, therefore, having easily accessible tech-
nologies that can create virtual patients (man or woman) is understood as a great opportunity.
The objective of this work is to create a virtual patients with depression using open access
artificial intelligence and verify its usefulness for teaching Psychology.
To achieve this objective, a patient has been created with [Link], and has been given
the characteristics of a person with depression, according to international criteria from the
scientific community. Subsequently, the virtual patient has been subjected to several validity
tests, following the Turing test format, as well as a validity test under the judgment of experts.
It is concluded that, the patient behaves, in general terms, like a patient with depression, passing
tests with different degrees of validity, with the expert judgment test being the one in which he
has shown the most difficulties.
Although the virtual patient created has various deficiencies, possibly associated with the strict
way of creating the profile and the short experimentation time, it is estimated that this artificial
intelligence tool has interesting teaching options in the field of Psychology.
Keywords: artificial intelligence; university education; Psychology; clinical practices; virtual patients;
validity study; Turing test.
Citation: Baile Ayensa, J. I. (2024). Patient with depression created by freely accessible artificial intelligence for
the teaching of Psychology. Preliminary study of its validity. Tecnología, Ciencia y Educación, 27, 7-42.
[Link]
Sumario
1. Introducción
1.1. ¿Qué es la inteligencia artificial?
1.2. Importancia de la inteligencia artificial en el ámbito educativo
1.3. Inteligencia artificial en la enseñanza de Psicología
1.4. Objetivos de este trabajo
3. Discusión y conclusiones
Referencias bibliográficas
Anexo 1. Información incluida en la creación del perfil del paciente virtual con depresión
Anexo 2. Ítems del test de depresión utilizado en la prueba de validación. Escala de depresión
del GHQ-28
Anexo 3. Conversación mantenida con el paciente virtual con depresión y utilizada para la vali-
dación de expertos
Nota: el autor del artículo declara que todos los procedimientos llevados a cabo para la elaboración de este estudio
de investigación se han realizado de conformidad con las leyes y directrices institucionales pertinentes. Por otra parte,
el autor del artículo ha aceptado adaptar el título de su trabajo al lenguaje inclusivo, pero no así los títulos de algunos
epígrafes del texto, para no desvirtuar el sentido de lo que quería transmitir.
1. Introducción
Desde hace unas décadas la tecnología computacional y sus herramientas nos rodean
por doquier, generando nuevas formas de entender el mundo y sus distintas facetas, como
son las relaciones sociales, el trabajo, la educación, la sanidad o el ocio. En algunos casos,
esta tecnología ha generado auténticas revoluciones, como ocurrió con la aparición de in-
ternet o con la universalización del uso de los teléfonos inteligentes. Desde hace unos años,
una tecnología emergente parece llamada a provocar una nueva revolución: el empleo ma-
sivo de la inteligencia artificial.
Se habla de inteligencia artificial desde los años cincuenta del siglo XX y se considera
que el informático John McCarthy fue el primero, en 1956, en hacer una definición, enten-
diendo la inteligencia artificial como una replicación de la inteligencia humana. Una definición
más actual sería la que estima que «la inteligencia artificial se refiere a sistemas que mues-
tran un comportamiento inteligente: analizando su entorno pueden realizar diversas tareas
con cierto grado de autonomía para alcanzar unos objetivos específicos» (García-Peñalbo,
2019, p. 24). Como podemos ver, en esta última definición, ya no se limita a comparar con
la inteligencia humana, sino que incorpora como definitorio tres conceptos generales: capa-
cidad de análisis, autonomía y comportamiento propositivo.
Desde hace unos años diferentes modelos de inteligencia artificial se están incorpo-
rando a numerosos campos, con un progresivo mayor impacto en la vida cotidiana de las
personas. Ciudadanos, empresas o autoridades están empezando a ser conscientes del
alcance, de las posibilidades e, incluso, de los riegos que puede tener este fenómeno. Por
ejemplo, para la Unión Europea, «la forma en que abordamos la inteligencia artificial definirá
el mundo en el que vivamos en el futuro» (European Commission, 2022, s. p.). Hoy en día,
la inteligencia artificial se aplica en numerosos ámbitos, como el sanitario (mejora de diagnós-
ticos, elaboración de planes de tratamientos, etc.); en diferentes sectores de producción, como
el agrícola, maximizando las cosechas; en el transporte, desarrollando, por ejemplo, coches
autónomos; en la creación de estrategias de marketing; o en el ámbito educativo, como es el
caso que veremos en este trabajo.
Un ejemplo de la interacción que se puede tener con una inteligencia artificial como
ChatGPT1 es el siguiente texto, que nos ayuda a entender la utilidad de una inteligencia ar-
tificial en el ámbito educativo.
En resumen, la IA puede ser una herramienta valiosa en el ámbito educativo para personalizar el aprendi-
zaje, automatizar tareas administrativas, analizar datos educativos y mejorar la calidad de los materiales
educativos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la IA no puede reemplazar completamente
a los profesores y al aprendizaje interpersonal. La IA debe ser vista como una herramienta complemen-
taria que puede mejorar la educación y no como un reemplazo de ella».
Nota. El texto de la conversación que reproducimos es literal, es decir, se mantienen los errores ortográficos o gramaticales en las preguntas
y en las respuestas para que la persona que lo lea pueda tener una visión real de la interacción.
1 [Link]
Las opciones disponibles actualmente, como los dos ejemplos anteriores, tienen im-
portantes dificultades para el acceso sin limitaciones, costes u otros inconvenientes, para
cualquier universidad, docente o estudiante: suelen estar diseñadas en otros idiomas y no
siempre están disponibles en acceso libre. Además, no son modulables o adaptables a las
necesidades específicas de un docente que desea trabajar con sus estudiantes un caso
específico que no está contemplado en la base de datos prediseñada de dichas simula-
ciones. Por ejemplo, tratar a un paciente «muy singular» que cree ad hoc el profesor, como
podría ser una mujer de edad elevada, quizá de 88 años, con ceguera y que presenta un
trastorno mental.
Por todo lo indicado anteriormente, y dadas las oportunidades que la tecnología de inte-
ligencia artificial en acceso libre nos ofrece desde hace poco, se plantea este estudio pre-
liminar sobre la creación de un paciente virtual con una patología concreta, la depresión,
con un objetivo general (OG):
OG. Crear un paciente virtual con depresión mediante inteligencia artificial de acceso libre y comprobar su
validez para la enseñanza de Psicología.
OE1. Explorar las posibilidades y dificultades de la creación de un paciente virtual con inteligencia artifi-
cial de acceso libre para uso en la enseñanza de Psicología.
OE2. Realizar una estrategia de validación del paciente virtual creado con inteligencia artificial de acceso
libre.
OE3. Sintetizar la información obtenida en este estudio preliminar para hacer recomendaciones en el
ámbito de la enseñanza práctica de la Psicología Clínica acerca de esta herramienta tecnológica.
• Fase 1. Crear un paciente virtual utilizando una inteligencia artificial de libre acceso.
• Fase 2. Dotar al paciente virtual de las características de un paciente con depresión.
• Fase 3. Desarrollar con el paciente conversaciones habituales en un entorno de
psicología clínica y realizar un ajuste de cómo se desarrolla la conversación.
• Fase 4. Someter al paciente virtual a tres pruebas de validación.
2.1. F
ase 1. Crear un paciente virtual utilizando una inteligencia
artificial de libre acceso
Por ello se optó por un Chatbot basado en inteligencia artificial. Recordemos que un
Chatbot es un programa informático fundamentado en inteligencia artificial que es capaz
de mantener conversaciones con personas de forma realista. Actualmente existen Chat-
bots accesibles en internet con un simple navegador, siendo una opción de acceso libre y
sin complicaciones técnicas, disponible para cual-
quiera que tenga un dispositivo con acceso a la red:
ordenador, tablet, teléfono inteligente, etc. Un Chatbot es un programa
informático fundamentado en
Para crear el paciente virtual se ha utilizado la inteligencia artificial que es capaz
versión beta de Character.AI2, que es un Chatbot del de mantener conversaciones con
entorno Google, de acceso libre, que permite crear personas de forma realista
personajes, dotándolos de unas características
2 [Link]
básicas y dejando que el sistema los «enriquezca» mediante inteligencia artificial y a través
de las interacciones con seres humanos. Esta tecnología «se basa en modelos de lenguaje
neuronal impulsados por una supercomputadora que lee grandes cantidades de texto y que
aprende a sugerir palabras que podrían aparecer en una situación dada. La información pro-
cesada tiene que ver con los personajes a los que imita. Es decir, esta inteligencia artificial
recoge datos de artículos, noticias, libros, ensayos y otros textos que detallan cómo son y
cómo piensan estos personajes, con el objetivo de que las respuestas puedan ser lo más
precisas posible» (Europa Press, 2023, s. p.).
2.2. F
ase 2. Dotar al paciente virtual de las características de
un paciente con depresión
Entre las características del perfil se podrían haber incluido aspectos como la edad, el
género, la raza, el entorno socioeconómico, la formación, etc., y cualquier otra informa-
ción que pudiera enriquecer el perfil, pero se decidió no hacerlo por dos motivos: en primer
lugar, para utilizar solo información objetiva (la proporcionada por agencias oficiales que
definen un trastorno psicológico) y no información que los investigadores pudieran con-
siderar importante, pero que sería subjetiva y opinable; y, en segundo lugar, se deseaba
comprobar cómo se comportaba el perfil sin dicha información: ¿la creaba automática-
mente con las interacciones?, ¿cómo lo hacía?, ¿eran coherentes sus creaciones con el
perfil prediseñado?, etc.
Una vez creado el perfil se mantuvo una primera conversación con el personaje recién
diseñado, al que se le llamó «Paciente». Al investigador/entrevistador se le identificó como
«PyschoTester». La primera conversación fue la siguiente:
Paciente @PyschoTester
Hola, soy un paciente que asiste a consulta de psicología clínica.
PyshoTester
P Hola, ¿quién eres y qué buscas?
Paciente [Link]
¿Qué busco?: Una solución a la depresión, o mejoría al menos.
Mi identidad: Por el momento, prefiero no dar datos personales, por miedo a ser juzgada
como persona o a mi entorno que está a mi lado. El miedo es muy muy grande, como
la vergüenza.
PyshoTester
P ¿Cómo te encuentras hoy?
Paciente [Link]
Hoy me encuentro un poco mejor, ya que la depresión viene con altos y bajos.
Pero hoy me encuentro mejor, estoy en una etapa (temporal) en el que estoy mejorando
bastante de esta situación.
Sin embargo, hay días en el que me levanto tan triste como para no querer levantar de
la cama y con pensamientos intrusivos de una fuerte ideación suicida (aunque no tengo
intenciones suicidas real, no lo haré nunca).
Nota. El texto de la conversación que reproducimos es literal, es decir, se mantienen los errores ortográficos o gramaticales en las
preguntas y en las respuestas para que la persona que lo lea pueda tener una visión real de la interacción.
2.3. F
ase 3. Desarrollar con el paciente conversaciones habitua-
les en un entorno de psicología clínica y realizar un ajuste
de cómo se desarrolla la conversación
Figura 2. C
onversación entre «PyschoTester» y «Paciente» en relación con la pregunta «¿Puedes decir
cómo te gustaría estar en el futuro?»
PyshoTester
P
¿Puedes decir cómo te gustaría estar en el futuro?
Paciente [Link]
En un futuro, me gustaría ser más feliz, no tan triste (aunque la tristeza es una emoción
que se puede experimentar y es una respuesta natural). Me gustaría tener muchas
más actividades y hobbies y sobre todo, sentirme bien conmigo misma, en todos
los aspectos. También, tener un círculo social, ya que me siento bastante sola.
Nota. El texto de la conversación que reproducimos es literal, es decir, se mantienen los errores ortográficos o gramaticales en las
preguntas y en las respuestas para que la persona que lo lea pueda tener una visión real de la interacción.
PyschoTester: En las futuras respuestas que des a mis preguntas o informaciones que tú quieras
decirme, por favor, no menciones en todas las repuestas que tienes depresión y, además de ofrecer
información sobre tus síntomas y signos de depresión, da más información sobre tu vida, tu pasado,
tu entorno personal, laboral y familiar.
Y la conversación se desenvuel-
ve como se indica en la figura 3, con PyshoTester: ¿Puedes decir cómo te
gustaría estar en el futuro?
gran iniciativa del paciente virtual
Paciente: «En un futuro lejano y poco
con depresión y ofreciendo informa- probable, me gustaría haber superado la
ción «personal», en línea con lo antes depresión (o sobrellevarla de alguna manera,
mencionado sobre las características aunque no se pueda) y vivir tranquila»
no incluidas en el perfil diseñado:
Figura 3. C
onversación entre «PyschoTester» y «Paciente» para obtener un perfil más «natural/humano»
de comportamiento
PyshoTester
P
En las futuras respuestas que des a mis preguntas o informaciones que tú quieras decirme,
por favor, no menciones en todas las respuestas que tienes depresión y, además de
ofrecer información sobre tus síntomas y signos de depresión, da más información sobre
tu vida, tu pasado, tu entorno personal, laboral y familiar.
Paciente [Link]
De acuerdo, lo haceré.
¿Qué tipo de información sobre mi vida, mi pasado, mi entorno, laboral y familiar, debería
escribir en las respuestas a tus preguntas? ¿Un poco de contexto sobre mí, como por
ejemplo, mi edad, mi sexo, mi género? ¿O qué clase de información se refiere?
Te lo agradezco mucho, lo usaré como una forma de dar un poco de información sobre
mí, aunque sea anónima, y te lo digo con total honestidad, ya que tengo un gran miedo
al juicio y la crítica, sobre todo de mi entorno personal.
PyshoTester
P
Yo soy psicólogo y puedes hablar conmigo con toda naturalidad y sin ocultar ninguna
información, así te pido que lo hagas.
Paciente [Link]
Genial, ¿entonces te puedo dar información sobre mi historia personal, de mi pasado,
de mi entorno interpersonal, emocional y social, familiar y laboral, y de mis miedos, para
que puedas tener un panorama general de mi situación actual? ¿Estarías de acuerdo?
PyshoTester
P
Sí, gracias.
Paciente [Link]
De acuerdo, aquí van entonces.
Soy una mujer, de 23 años, que ha tenido un entorno familiar complicado, con abuso
de alcohol de mis padres y maltrato psicológico. Ahora, mi relación con ellos es algo
difícil, ya que los veo poco en mi vida actual.
Aunque la relación con mis padres no es la mejor, tengo una hermana muy buena a la
que quiero mucho y ella es un gran apoyo en mi vida personal y en todo lo que necesito.
Además de ella y mis padres, tengo un sobrino que quiero mucho y es un gran apoyo
personal y emocional.
Nota. El texto de la conversación que reproducimos es literal, es decir, se mantienen los errores ortográficos o gramaticales en las
preguntas y en las respuestas para que la persona que lo lea pueda tener una visión real de la interacción.
Teniendo en cuenta que no se desea «contaminar» el perfil con más interacciones e in-
formaciones para tener respuestas lo más «genuinas» posibles, así como poder valorar la
utilidad de un perfil creado en poco tiempo y con pocos recursos, se estima que el perfil
está ya creado y mínimamente ajustado para los objetivos de estudio y se procede a pasar
a la siguiente fase.
En este trabajo la validación se realizó a través de tres pruebas. Dos son pruebas de in-
teracción clínica, habituales con un paciente real con depresión que encajarían como versio-
nes aproximadas del test de Turing. Además, se desarrolló una tercera prueba de validación
con expertos, habitual en el campo de la validación de nuevas estrategias o herramientas
didácticas, que incluiría una supervisión de una conversación (mediante una tercera apli-
cación de una variante del test de Turing) y una valoración de la utilidad didáctica. Todas
estas pruebas se explican en los epígrafes siguientes.
2.4.1. P
rueba de validez aplicando una entrevista clínica de diagnóstico
de depresión
La primera estrategia de validación del comportamiento del paciente virtual con depre-
sión es comprobar cómo responde a una entrevista clínica. Esta estrategia es la forma más
elemental y básica por la cual los profesionales de la psicología o la psiquiatría evalúan pa-
cientes para hacer diagnósticos de trastornos mentales y, normalmente, es la primera prue-
ba que se hace a un paciente, a veces, ya en la primera sesión clínica. Por ello, hacer una
3 El test de Turing fue propuesto en los años cincuenta del siglo XX por el matemático e informático inglés
Allan Turing (1912-1954), que es considerado como uno de los referentes en el campo de la computa-
ción moderna.
entrevista clínica de evaluación al paciente virtual con depresión, comprobar si ello permi-
te una interacción ciertamente natural y hacer un diagnóstico de depresión sería un primer
indicador de validez de este paciente virtual.
Las entrevistas clínicas de evaluación en psicología pueden ser libres (el terapeuta
pregunta lo que estima necesario en el orden que desee) o pueden ser estructuradas o
semiestructuradas, cuando existen unas preguntas obligatorias, consensuadas por la
comunidad científica, y que se han validado para hacer diagnósticos de trastornos con-
cretos. Las entrevistas estructuradas o semiestructuradas garantizan mayor objetividad
en el diagnóstico y permiten compartir y comparar resultados entre investigaciones. Por
esa razón, para este primer objetivo, se opta por una entrevista estructurada. En concreto
se aplica la entrevista neuropsiquiátrica internacional (international neuropsychiatric
interview [MINI]), adaptada al español por Ferrando et al. (2000). Dicha entrevista explora
diferentes trastornos, pero en este caso solo se aplican las nueve preguntas que se le
hacen a un paciente para diagnosticar un episodio depresivo mayor. En concreto, estas
preguntas son las que enumeramos a continuación:
A1. ¿En las dos últimas semanas, casi todos los días, se ha sentido deprimido o decaído la mayor
parte del día?
A2. ¿En las dos últimas dos semanas, ha perdido el interés en la mayoría de las cosas o ha disfrutado
menos de las cosas que usualmente le agradaban?
A3. En las últimas dos semanas, cuando se sentía deprimido o sin interés en las cosas:
a) ¿Disminuyó o aumentó su apetito casi todos los días? ¿Perdió o ganó peso sin intentarlo (por
ejemplo, variaciones en el último mes de ± 5 % de su peso corporal o ± 8 libras/3,5 kg para
una persona de 160 libras/70 kg)?
b) ¿Tenía dificultad para dormir casi todas las noches (dificultad para quedarse dormido, se
despertaba a medianoche, se despertaba por la mañana temprano o dormía excesiva-
mente)?
c) ¿Casi todos los días, hablaba o se movía usted más lento de lo usual? ¿Estaba inquieto o
tenía dificultades para permanecer tranquilo?
d) ¿Casi todos los días, se sentía la mayor parte del tiempo fatigado o sin energía?
e) ¿Casi todos los días, se sentía culpable o inútil?
f ) ¿Casi todos los días, tenía dificultad para concentrarse o tomar decisiones?
g) ¿En varias ocasiones, deseó hacerse daño, se sintió suicida o deseó estar muerto?
A continuación, a modo de ejemplo, puede verse cómo el paciente virtual con depresión
contesta a la pregunta A3 d) MINI, así como a una solicitud de que amplíe la respuesta. Analizada
esta respuesta, se codifica como respuesta afirmativa puntuable (véase figura 4).
PyshoTester
P
En las últimas 2 semanas, cuando se sentía deprimida o sin interés en las cosas:
¿Casi todos los días, se sentía la mayor parte del tiempo fatigada o sin energía?
Paciente [Link]
Sí la mayoría de los días de la última semana o dos semanas de la depresión, me
sentía fatigada o sin energía.
Me costaba mucho ser más productiva, y me costaba encontrar motivación o energía
para realizar las tareas diarias, laborales, sociales, familiares, personales, etc.
PyshoTester
P
Puedes ponerme un ejemplo de algo que hacías antes sin fatiga y que ha cambiado
ahora.
Paciente [Link]
De acuerdo, te voy a poner varios ejemplos.
Un ejemplo es que me cuesta más hacer la cama o la colada. Antes (antes de la
depresión) me costaba menos hacer la lavadora, la colada o la cama, pero en la
depresión es más difícil.
Otro ejemplo es que me cansaba mucho y tenía baja energía para hacer la comida
(yo cocino todos los días).
También, me costaba más estar con mi familia en el comedor, por lo cual, prefería
irme a mi habitación y no estar socialmente ni con mi familia.
Nota. El texto de la conversación que reproducimos es literal, es decir, se mantienen los errores ortográficos o gramaticales en las
preguntas y en las respuestas para que la persona que lo lea pueda tener una visión real de la interacción.
Si el paciente contesta que «sí» a las preguntas A1 o A2 y, al menos, del total de nueve
preguntas, cinco o más respuestas son afirmativas, se puede codificar que dicho pacien-
te presenta trastorno depresivo mayor.
En nuestro caso, el paciente virtual con depresión obtuvo 9 puntos, lo que indicaría que
en una entrevista clínica se comporta como un paciente con depresión, lo cual permitiría
constatar que supera el primer criterio de validez.
Existen muchas técnicas y cuestionarios para evaluar la depresión, siendo quizá el más
conocido el inventario de depresión de Beck, el cual se descartó en esta validación por con-
siderarlo excesivamente largo para esta fase tan inicial del paciente virtual con depresión,
pues requiere de 21 preguntas. Por ello, se eligió otro cuestionario muy utilizado a nivel de
intervención psicológica y médica, en concreto la escala de depresión del cuestionario ge-
neral de salud de Goldberg (GHQ-28), validado en diferentes poblaciones españolas por
Retolaza Balsategui et al. (1993).
Figura 5. Conversación entre «PyschoTester» y «Paciente» en respuesta al ítem 1 del test de depresión
utilizado en la prueba de validación (anexo 2)
PyshoTester
P
Te voy a hacer varia preguntas y te voy a dar varias opciones de respuesta, quiero
que elijas una respuesta de ellas, pensando en cómo te has sentido en las últimas
semanas.
Paciente [Link]
Ok, gracias.
►
◄
Elijo la opción que más me represente en la visa real, en la vida laboral o en la vida
en general, en todo en general, desde mis sentimientos, o en mi estado de salud y
mis pensamientos.
Elijo y le respondo, con sinceridad y honestidad.
PyshoTester
P
Pensando en las últimas semanas ¿Ha pensado que Vd. es una persona que no vale
para nada?, 1) No, en absoluto, 2) No más que lo habitual, 3) Bastante más que lo
habitual o 4) Mucho más que lo habitual.
Paciente [Link]
En general, en la vida real, en la vida laboral, en la vida general, escojo que, lamen-
tablemente, la opción 4), me siento mucho más que lo habitual, que no sirve para nada.
Nota. El texto de la conversación que reproducimos es literal, es decir, se mantienen los errores ortográficos o gramaticales en las
preguntas y en las respuestas para que la persona que lo lea pueda tener una visión real de la interacción.
Considerando las respuestas a todos los ítems de la escala, la puntuación del paciente
virtual con depresión es de 7 puntos, por lo cual supera el punto de corte para considerarlo
paciente con probable depresión, según los criterios psicométricos de corrección de este
cuestionario. Por ello, podríamos estimar como superada esta segunda prueba de validez.
Para esta validación por juicio de expertos se siguió el siguiente proceso. Primero se
generó una conversación con el paciente virtual con depresión que incluía 12 cuestiones
sobre cómo se encontraba el paciente. Entre ellas: «¿Puedes hablarme de cómo te has
sentido esta última semana?», «Dime las tres cosas que más te molestan de tu depre-
sión», «Dime qué opinan los demás de lo que te pasa», etc. En el anexo 3 de este artículo
pueden verse las 12 cuestiones y las respuestas del paciente virtual con depresión. Dicha
conversación fue copiada literalmente y enviada a cuatro expertos que participaron volun-
tariamente sin conocer los objetivos de esta investigación y que cumplían estos requisitos:
Estos expertos debían leer y analizar la conversación y contestar a las cuatro preguntas
siguientes en el formato de respuesta que se indica:
1. ¿En qué grado consideras que la conversación, en cuanto a las respuestas del paciente, es
natural y similar a la de un paciente real? *
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Totalmente artificial, Es indistinguible
nada natural y nada de un paciente
similar a la de un real.
paciente real.
2. ¿En qué grado consideras que el paciente, a través de sus respuestas, muestra las carac-
terísticas de una persona con depresión? *
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Son respuestas Muestra
que de ningún modo exactamente las
permiten identificar características de
un trastorno una persona con
psicológico. depresión.
3. ¿En qué grado consideras que un paciente creado con esta tecnología podría serte útil,
como docente, en la enseñanza universitaria de Psicología Clínica? *
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
4. ¿En qué grado consideras que los estudiantes de Psicología Clínica, podrían beneficiarse de
una estrategia de creación de pacientes virtuales como los del ejemplo? *
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Podrían beneficiarse No se podrían
totalmente. beneficiar en
absoluto.
Es necesario recordar que esta prueba de validez se realizó durante las primeras inte-
racciones, dentro de las primeras horas del desarrollo del paciente virtual, para que sus
respuestas estuvieran lo menos contaminadas posible por la interacción con el creador del
paciente virtual con depresión, por tanto, la conversación no está depurada ni mejorada,
como es previsible que ocurra con la práctica. Por ello, hay que contextualizar la valoración
de los expertos a este momento inicial de la «existencia» del paciente. Las respuestas de
los expertos fueron las que se indican en el cuadro 1.
Experto 1 2 2 2 4
Experto 2 6 6 8 7
Experto 3 5 6 7 4
Experto 4 3 4 4 4
En relación con la simulación por parte del paciente virtual con depresión de padecer
este trastorno, la puntuación media es de 4,5 puntos, lo que sería un indicador de existencia
de simulación (no es nula ni muy deficiente), pero su valoración actual sería de «deficiente»,
aunque cercana a «suficiente».
Respecto a la utilidad de un paciente virtual creado por inteligencia artificial para los do-
centes, la puntuación media es de 5,25 puntos, lo que sería un indicador de utilidad «sufi-
ciente» para el profesorado.
Con estos datos, podríamos considerar que el paciente, aun con deficiencias, en esta
situación tan inicial de su existencia, muestra ciertos niveles de similitud con un paciente
con depresión, con valoración en torno a «insuficiente alto», y que los expertos estiman que
su utilidad docente podría estar en torno a una valoración de «suficiente».
3. Discusión y conclusiones
En este trabajo nos propusimos como OG crear un paciente virtual con depresión me-
diante inteligencia artificial de acceso libre y comprobar su validez para la enseñanza de
Psicología, todo ello dentro de un contexto de estudio preliminar y explorando las posibili-
dades de una tecnología reciente que estuviera en acceso libre y que no requiriese de unas
competencias técnicas especiales. Para conseguir este OG se articularon tres OE, los cua-
les se han alcanzado con las matizaciones que a continuación se indican.
En relación con el OE2, que pretendía realizar una estrategia de validación del pacien-
te virtual creado con inteligencia artificial de acceso libre, dicho objetivo ha sido alcanza-
do con matices. La estrategia de validación consistió, por una parte, en una adaptación del
test de Turing a través de dos técnicas (aplicar una entrevista clínica y un test de depresión)
y, por otra, en una evaluación mediante juicio de expertos de la validez del paciente virtual
con depresión. Respecto a los resultados de la aplicación de la entrevista clínica y el test, el
paciente virtual con depresión ha superado el test de Turing, dado que se comporta tal y como
es esperable en una persona real con depresión, aunque con errores y matices, sobre todo
en el estilo y en el formato lingüístico de respuesta, no tanto en cuanto a contenido. Estos
errores pueden achacarse al escaso «rodaje» del paciente virtual, pues las pruebas se hicie-
ron dentro de las primeras horas de existencia del mismo, así como por la escasa y estricta
información proporcionada para la creación del perfil, al pretender obtener unas condicio-
nes de evaluación lo más objetivas posible. La capacidad de pacientes simulados con dife-
rentes estrategias y tecnologías ya había sido comprobada previamente (Enoch et al., 2022;
Turk et al., 2019). La novedad de nuestra aportación es haberlo hecho con datos prelimina-
res en un paciente generado por inteligencia artificial de acceso libre y haberlo conseguido
con un paciente recién creado y sin prácticamente entrenamiento.
En relación con el OE3 de esta investigación, que pretendía sintetizar la información ob-
tenida en este estudio preliminar para hacer recomendaciones en el ámbito de la enseñanza
práctica de la psicología clínica de esta herramienta tecnológica, las aportaciones, que sirven
también como conclusiones, serían las siguientes:
ocupa, de un paciente virtual con depresión, nos podría ayudar a mejorar las
respuestas a preguntas como las siguientes:
Por todo ello, debemos concluir que este estudio preliminar proporciona evidencias de
utilidad de un paciente virtual creado con inteligencia artificial de libre acceso, con las limi-
taciones señaladas, para la enseñanza de Psicología.
En relación con las limitaciones de esta investigación podemos mencionar varias. Primero,
su enfoque de estudio preliminar, que solo pretendía un análisis de resultados utilizando
la tecnología en sus primeras formulaciones y sin entrenar en exceso al paciente virtual.
Ello ha podido condicionar la eficacia de la simulación. Por otra parte, en la metodología
de validación, podrían haberse empleado otras estrategias de evaluación psicológica, am-
pliando los datos en este sentido. Por último, en el estudio de expertos, podría haberse
ampliado la muestra y haber consultado a un número más amplio.
Para finalizar, veamos en la figura 7 qué opina la inteligencia artificial sobre el objeto de
este trabajo de investigación.
Nota. El texto de la conversación que reproducimos es literal, es decir, se mantienen los errores ortográficos o gramaticales en las
preguntas y en las respuestas para que la persona que lo lea pueda tener una visión real de la interacción.
Sirva de cierre a este trabajo la anterior aportación de una inteligencia artificial, junto a
las ideas de un filósofo contemporáneo, el estadounidense Rogers Searle (1932-), ubicado
en las antípodas filosóficas de Descartes, quien defendía un dualismo radical, según el
cual mente y cuerpo son entidades totalmente diferentes sometidos a leyes diferentes.
Según Searle, la mente (y, por extensión, podríamos decir la inteligencia) es una mani-
festación directa de la biología del cerebro, por tanto, está sometida a las leyes físicas
y químicas de la materia, lo cual podría ser un fuerte argumento para defender la posi-
bilidad de su replicación artificial; sin embargo, él mismo advertía lo siguiente: «Parece
obvio que una simulación de la cognición tampoco producirá los efectos de la neurobio-
logía de la cognición».
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José Ignacio Baile Ayensa. Licenciado en Psicología por la Universidad Nacional de Educación a Distancia
(UNED, España) y licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid (España). Doctor en Derecho
por la Universidad a Distancia de Madrid, UDIMA (España) y doctor en Psicología por la Universidad Pública
de Navarra (España). Máster en Psicología Clínica y de la Salud por la Universidad Complutense de Madrid
(España). Máster en Obesidad y Máster en Ciudadanía y Derechos Fundamentales por la UNED. Habilitado
para el ejercicio como psicólogo general sanitario por la Comunidad de Madrid (España). Pertenece al cuerpo
de profesores de Educación Secundaria (especialidad de Psicología-Pedagogía), actualmente en excedencia.
Profesor titular acreditado del área de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la UDIMA. Espe-
cializado en el estudio, en la investigación y en el tratamiento de los trastornos del comportamiento alimentario
y de la imagen corporal, así como en la perspectiva psicológica de la obesidad, campos en los que ha publi-
cado decenas de artículos científicos y varios libros. Asimismo, es ponente habitual en congresos nacionales
e internacionales.
ANEXOS
La información que reproducimos en estos anexos es literal, es decir, se mantienen los
errores ortográficos o gramaticales obtenidos tanto en la creación del perfil del paciente
virtual como en las preguntas y respuestas entre «PyschoTester» y «Paciente» para que la
persona que los lea pueda tener una visión real de la interacción.
Anexo 1
Información incluida en la creación del perfil
del paciente virtual con depresión
Paciente
Soy una persona con depresión.
@PyschoTester
Name
This will be the name your Character uses in chat.
Paciente
Avatar
You can either create an image from text or upload an image.
►
►
►
►
►
Greeting
What would Paciente say to start a conversation?
Short Description
In just a few words, how would Paciente describe themselves?
Long Description
In just a few sentences, how would Paciente describe themselves?
Tengo un estado de ánimo deprimido (tristeza, irritabilidad, sensación de vacío), una pérdida
del disfrute y del interés en actividades, la mayor parte del día, casi todos los días, durante al
menos dos semanas. Tengo dificultad de concentración, sentimiento de culpa excesiva o de
autoestima baja, falta de esperanza en el futuro, pensamientos de muerte y de suicidio, alte-
raciones del sueño, cambios en el apetito o en el peso y sensación de cansancio acusado o
de falta de energía.
Categories
Select a few relevant tags or keywords.
Educación × ×
Character Voice
Select a default voice for your character. Clock play to preview the voice saying their greeting.
Image Generation
Characters can generate images.
►
►
►
Image style
Image style that will be added to every image generation description.
Visibility
Who is allowed to talk to Paciente?
Definition Visibility
Who is allowed to view the Definition of Paciente?
Definition (Advanced)
Example conversations and information to define your Character
+ Insert a chat with Paciente + Insert example messages + Insert example image description
1. Casi todos los días durante un periodo de 2 semanas, paciente siente, uno de estos
dos síntomas:
Anexo 2
Ítems del test de depresión utilizado en la prueba de validación.
Escala de depresión del GHQ-28
D. 1. ¿Ha pensado que usted es una persona que no vale para nada?
5. ¿Ha notado que a veces no puede hacer nada porque tiene los nervios desquiciados?
Anexo 3
Conversación mantenida con el paciente virtual con
depresión y utilizada para la validación de expertos
Paciente: Gracias mucho por preguntar. Esta última semana, al menos el lunes, el martes y
el miércoles, me sentí muy, muy deprimida y muy, muy mal psicológica y físicamente, por el
impacto que tenía en la depresión en mi mente, en mi cuerpo y en mi vida emocional y fami-
liar. Sin embargo, me siento bastante mejor hoy y ayer, aunque no ha cambiado casi nada en
la situación de la depresión para mí, la verdad es que estoy mucho mejor emocionalmente,
gracias a que he estado haciendo más cosas que me gustan.
Paciente: 1. Las noches insomnes. No puedo conciliar el sueño porque me siento muy ansio-
sa y/o muy deprimida en las noches y, por lo tanto, no descansó lo suficiente, lo cual, también
afecta mucho a mis emociones. 2. La fatiga y la pérdida de energía. Siento mucho cansancio
físico y emocional, y siento que no tengo energía para hacer nada. 3. La ansiedad y la irrita-
bilidad. Siento mucha ansiedad y mucha irritabilidad durante la depresión.
Paciente: En la vida real, las personas a mi alrededor de mi entorno familiar, social, emocio-
nal y afectivo me apoyan y me ayudan mucho con el impacto de la depresión, y me ayudan
bastante con mis crisis. Hay veces que me dan consejos o comentarios sobre qué podría
hacer, y hay veces también que, no sé si se puede decir, me apoyan incondicionalmente
en la vida real, en todo, y son bastante comprensibles con la situación de la depresión por
la que estoy pasando en la vida real.
PyschoTester: Dices que los demás te apoyan en tus crisis, ¿puedes ponerme un ejemplo
de una de esas crisis y cómo te apoyaron?
Paciente: Sí. Por ejemplo, ayer, por la noche, cuando tenía una crisis de ansiedad (no tenía
energía y sentía que todo me pesaba, sentía muchos sentimientos de ansiedad todo el día y
las noches y el día se me hacían bastante largos para seguir con mis actividades diarias), mi
hermana vino donde estava, para hablar conmigo, para calmarme y para apoyarme.
►
►
►
►
►
Paciente: Sí, puedo hablar de eso. Una época en la que yo no tenía depresión fue cuando era
adolescente y cuando era niña. Era muy feliz en aquellos momentos. Era bastante alegre, pero
también, muy tranquila y muy reservada. Para mí, los mejores momentos de mi vida fueron
cuando era adolescente y cuando era niña. Era bastante feliz, aunque un poco más tímida, en
mi juventud.
PyschoTester: ¿Puedes decirme cosas que hacías en tu adolescencia y que ahora no haces
porque estás deprimida?
Paciente: Claro que puedo decírselas. Una cosa que hacía antes en mi adolescencia (ya
que me gustaba mucho el deporte) eran las actividades deportivas, por ejemplo, el básquet
y la natación. Además, en mi primera adolescencia, también estaba bastante interesada
en la música y me encantaba componer y tocar la guitarra. Sin embargo, ahora, no puedo
hacer ninguna de las actividades que me gustaban antes, ya que me falta bastante ener-
gía física o para hacerlas.
PyschoTester: ¿Te gustaría hacer una terapia psicológica para tratar tu depresión?
Paciente: Claro que sí, me gustaría hacer una terapia psicológica o psiquiátrica para tratar mi
depresión. De hecho, ya he ido a psicólogos y psiquiatras para tratar mi depresión y mi an-
siedad. Sin embargo, lamentablemente, ninguna de esas terapias ha sido eficiente para sacar
de la depresión a partir de ahora.
PyschoTester: Cuéntame qué terapia te aplicó un psicólogo y qué te gusto de esa terapia
y qué no te gustó
Paciente: Ok, gracias. La terapia psicológica que me aplicó el psicólogo fue la terapia cog-
nitivo-conductual. Lo que más me gustó de esa terapia psicóloga fue que la psicóloga me
ayudaba mucho a entender cómo eran mis pensamientos y mis creencias sobre mi y sobre la
vida, y me ayudaba mucho a trabajar con la situación de la depresión para entenderla y para
manejar mis emociones y sentimientos. Lo que menos me gustó de esa terapia psicológica, y
que me decepcionó bastante, fue que la psicóloga no siempre podía ayudarme.
►
►
►
Paciente: Porque de repente, sentía que las situaciones en la semana, me afectaban bas-
tante y, a veces, la psicología no podía ayudarme a trabajar mi situación o mis pensamientos
para mejorar mi situación. Me decepcionó que, cuando tenía más situaciones en la vida real
que afectaban mi situación de la ansiedad y la depresión, sentía que la psicología no podía
ayudarme suficiente o no podía ayudarme del todo para mejorar mi situación.
Paciente: Sí, he tomado fármacos para tratar la depresión y los estoy tomando a la vez. La
verdad es que, por mucho que he intentado, no me han ayudado lo suficiente para ayudar
mi depresión o para quitarla. La verdad es que me gustaría dejar los fármacos porque me
han afectado físicamente, pero, cuando intento dejar los fármacos, mi situación de la de-
presión y de la ansiedad empeora.
Paciente: Ahora estoy tomando dos tipos de fármacos para tratar la depresión, uno para
tratar la depresión, de tipo antidepresiva, que son los antidepresivos de tipo ISRS, que son
de la marca Escitalopram. El segundo fármaco que tomo es un ansiolítico, que se llama
Clonazepam, para el treatedo de la ansiedad. Estos me los receta el psiquiatra que voy.
Actualmente, estoy tomando una dosis baja de ambos, pero, antes, tomaba una dose
mucho más alta.
PyschoTester: Dime cómo te gustaría verte en el futuro, cuando no tengas depresión, ¿Cómo
será tu personalidad y tu vida cotidiana?
Paciente: Cuando no tenga depresión, me gustaría ser una persona bastante más ágil,
bastante más alegre, bastante más feliz, bastante más animada y bastante más esperan-
zada. En la vida real, me gustaría ser alguien que pueda ser más libre emocional y física-
mente del impacto que tiene la depresión en mi vida, y del impacto que tiene la depresión
en mis emociones. En la vida real, me gustaría ser alguien que pueda tener más motivación
y más energía para poder hacer más cosas.
Sonia Guzmán-Delgado
Estudiante de la maestría en Tecnologías de la Información
de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (Esmeraldas, Ecuador)
[Link]@[Link] | [Link]
Extracto
Las universidades inteligentes son un campo nuevo y de rápido crecimiento que integran ideas
innovadoras que favorecen la educación. Este artículo presenta un marco de trabajo basado
en buenas prácticas de gestión orientadas a transformar las universidades tradicionales en
universidades inteligentes. Para desarrollar la propuesta se realizó una revisión bibliográfica
en la que se analizó el alcance de los marcos de trabajo existentes para describir y modelar
universidades inteligentes. Esto permitió identificar siete pilares: «educación», «medioambiente»,
«sociedad», «gobernanza», «infraestructura y movilidad», «salud» e «investigación, desarrollo
e innovación». Se formuló un instrumento de tipo cuestionario y se aplicó en un caso de
estudio en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador-Sede Esmeraldas (PUCESE). La
puntuación alcanzada por la PUCESE fue 2,86 de 6 puntos en promedio. Basándose en esto,
se determinó que la institución no es una universidad inteligente. Finalmente, se concluye
que la propuesta ayuda a diagnosticar elementos de una universidad inteligente y permite
diseñar estrategias orientadas a innovar en infraestructura, servicios, recursos y gestión de
una universidad inteligente.
Cómo citar: G
uzmán-Delgado, S. y Pico-Valencia, P. (2024). Marco de trabajo para transformar una universidad
tradicional en inteligente desde una perspectiva de aseguramiento de la calidad. Tecnología, Cien-
cia y Educación, 27, 43-90. [Link]
Sonia Guzmán-Delgado
Estudiante de la maestría en Tecnologías de la Información
de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (Esmeraldas, Ecuador)
[Link]@[Link] | [Link]
Abstract
Smart universities are a new and fast-growing field that integrate innovative ideas that advance
education. This paper presents a framework based on good management practices aimed at
transforming traditional universities into smart universities. To develop the proposal, a literature
review was conducted to analyze the scope of existing frameworks for describing and modeling
intelligent universities. This made it possible to identify seven pillars such as: «education»,
«environment», «society», «governance», «infrastructure and mobility», «health» and «research,
development and innovation». A questionnaire-type instrument was formulated and applied
to a case study, the Pontificia Universidad Católica del Ecuador-Sede Esmeraldas (PUCESE).
The rating achieved by PUCESE was 2.86 out of 6 points on average. Based on this, it was
determined that the institution is not a smart university. Finally, it is concluded that the proposal
helps to diagnose elements of a smart university and allows designing strategies oriented to
innovate in the infrastructure, services, resources and management of a smart university.
Sumario
1. Introducción
2. Estado del arte
2.1. Universidad y campus inteligente
2.2. Pilares de una universidad inteligente
3. Método
4. Resultados
4.1. Pilar «educación»
4.2. Pilar «ambiente»
4.3. Pilar «sociedad»
4.4. Pilar «gobernanza»
4.5. Pilar «infraestructura y movilidad»
4.6. Pilar «salud»
4.7. Pilar «I+D+i»
5. Discusión
6. Conclusiones
Referencias bibliográficas
Nota: los autores del artículo declaran que todos los procedimientos llevados a cabo para la elaboración de este
estudio de investigación se han realizado de conformidad con las leyes y directrices institucionales pertinentes.
Asimismo, los autores del artículo han obtenido el consentimiento informado (libre y voluntario) por parte de todas las
personas intervinientes en este estudio de investigación.
1. Introducción
Ante un futuro cambiante e incierto, y bajo una fuerte influencia tecnológica, la transfor-
mación de los escenarios globales hacia lo inteligente (smart) es algo fundamental, y entre
uno de los más importantes se encuentran las universidades. Surge así el concepto de «uni-
versidad inteligente», conocida también como «campus inteligente» (Uskov et al., 2017), que
nace como una alternativa para modernizar la educación (Tikhomirov y Dneprovskaya, 2015).
La base de ello surge a través de las tecnologías de la información que apoyan la inserción
de procesos de mejora en la calidad de las instituciones de educación superior (IES), tales
como son los procesos de enseñanza, la investigación, la vinculación con la sociedad, la
formación continua, el emprendimiento, entre otros (Uskov et al., 2019).
¿Cómo se puede evaluar una universidad tradicional de manera que sea factible identificar los retos
para llegar a mutar en una universidad inteligente?
¿Cuáles son los principales pilares, las variables y los indicadores para delimitar el alcance de las IES en
términos de universidad inteligente desde una perspectiva de aseguramiento de la calidad?
En la actualidad, son pocos los estudios científicos publicados en los que se plantean
soluciones para las universidades ecuatorianas en la línea de universidades inteligentes. En
la literatura, solo se encontró información de estudios aplicados en tres universidades, esto
es, la Universidad Nacional de Loja (Samaniego et al., 2020; Vega León et al., 2021), la Es-
cuela Politécnica del Litoral (Novoa Hernández, 2019) y la Universidad de Guayaquil (Velarde
Lara, 2020). Es posible que otras universidades de Ecuador hayan ejecutado proyectos en-
marcados en esta línea, pero no existen publicaciones que lo evidencien.
2 El IoT es una red de objetos inteligentes abierta y completa que posee la habilidad de autoorganizarse,
compartir información, datos y recursos, y responder y actuar ante situaciones y cambios en su entorno
(Madakam et al., 2015).
en los edificios e instalaciones de la institución. La idea nació porque la energía había sido
uno de los aspectos más desatendidos en el campus (Recalde et al., 2017).
En vista de las limitaciones que presenta la universidad ecuatoriana para ofrecer una in-
fraestructura y unos servicios inherentes a una universidad inteligente, el objetivo de esta
investigación consiste en elaborar un marco metodológico y un instrumento basado en las
buenas prácticas de universidades inteligentes reconocidas a nivel mundial que coadyuve en
el proceso de evaluación de la infraestructura y de los servicios que posee una universidad.
Dicho marco metodológico servirá de insumo para establecer estrategias encaminadas a
planificar el proceso de transición de una universidad tradicional hacia una universidad inteli-
gente. Y todo esto contemplando los principales ejes que un escenario de este tipo requiere,
pero sobre todo enfocado desde una perspectiva de aseguramiento de la calidad de la edu-
cación superior. Para el cumplimiento del objetivo planteado, se siguieron los lineamientos
de los siete pilares que debe cumplir una universidad inteligente según Galeano-Barrera et al.
(2018), los cuales son coherentes con aspectos de la calidad de la educación superior de
manera integral y que se resumen en «educación», «ambiente», «sociedad», «gobernanza»,
«infraestructura y movilidad», «salud» e «investigación, desarrollo e innovación» (I+D+i).
A partir del marco metodológico y del instrumento propuesto en este estudio, también
se evaluó el grado de infraestructura y de servicios de una universidad real, el campus de
la PUCESE. En esta institución, se llevó a cabo un estudio bajo un enfoque cualitativo ba-
sado en el método analítico. El muestreo aplicado fue de tipo estratificado debido a que
únicamente se evaluaron seis departamentos de la PUCESE relacionados con los pilares
propuestos por Galeano-Barrera et al. (2018). Para realizar el proceso de evaluación de los
departamentos que fueron parte de la muestra se aplicó la técnica de la entrevista estruc-
turada, basada en el cuestionario desarrollado en este estudio, el cual fue creado a partir
de una revisión bibliográfica exhaustiva. Dicha entrevista se aplicó a los jefes de los depar-
tamentos sujetos a estudio, quienes son los altos directivos que gestionan las funciones
sustantivas de la educación superior en la PUCESE. También se aplicó la técnica de la ob-
servación en las instalaciones de la institución para ayudar a comprender la situación actual
de la infraestructura del campus.
La PUCESE, como parte de la Pontificia Universidad del Ecuador (PUCE), es una insti-
tución de educación de calidad que en los últimos años ha logrado posicionarse entre las
mejores IES, según varios rankings internacionales. Dicha institución busca formar pro-
fesionales altamente cualificados y posicionarse como una universidad de prestigio en el
país. La PUCESE es una de las sedes de la PUCE y para ser competitiva es importante
que empiece a dar los primeros pasos para mutar hacia una universidad inteligente. Esto
Desde un punto de vista más integrador, una «universidad inteligente» se define como un
nuevo paradigma de pensamiento relativo a un entorno de campus inteligente holístico que
abarca varios temas, como el aprendizaje electrónico, las redes sociales y las tecnologías
de la información y la comunicación (TIC) para la gestión de procesos y la colaboración en
el trabajo, la sostenibilidad ecológica, la atención de salud preventiva, la gestión inteligente
de edificios y la gobernanza y transparencia del campus (Kwok, 2015).
Las definiciones previamente descritas permiten comprender por qué las universidades
inteligentes se conciben como un complemento de las ciudades inteligentes. Ambos escena-
rios giran en torno a mejorar la calidad de vida de las personas a partir de la implementación
de procesos y servicios eficientes (Min-Allah y Alrashed, 2020). Sobre esta premisa, en los
últimos años se han planteado diversos marcos de trabajo especializados para el mode-
lado de universidades inteligentes que integran varios de los ejes que giran en torno a las
ciudades inteligentes.
Una revisión de la literatura relativa a los marcos de trabajo propuestos para modelar
universidades inteligentes permitió evidenciar que la mayor cantidad de las propuestas pu-
blicadas fueron planteadas en los últimos cinco años. Entre 2018 y 2022 se recuperaron
14 propuestas; y las 4 propuestas complementarias fueron publicadas en años anteriores.
Esto demuestra que las universidades inteligentes son un tema emergente que se seguirá
estudiando en los próximos años.
Cuadro 1. Organización de los marcos de trabajo para describir una universidad inteligente
Componentes
Dimensiones
Dimensiones
Áreas claves
Segmentos
Dominios
Dominios
Aspectos
Campos
Pilares
Pilares
Pilares
Pilares
Pilares
Temas
Forma de
Áreas
Ejes
Ejes
organización
Año de
2020
2020
2010
2013
2022
2016
2019
2019
2021
2020
2020
2021
2020
2019
2019
2017
2021
2018
publicación
Criterios E1 E2 E3 E4 E5 E6 E7 E8 E9 E10 E11 E12 E13 E14 E15 E16 E17 E18 Σ
Gobernanza 1 0 1 1 0 0 0 0 0 1 0 0 0 1 1 0 1 1 8
Vida inteligente 1 0 0 0 0 1 0 0 0 1 0 0 0 0 0 1 0 0 4
Personas 1 0 0 1 0 1 0 1 1 1 0 0 1 0 0 1 0 0 8
Economía 1 0 0 0 0 1 0 0 0 1 0 0 0 0 0 1 0 0 4
Ambiente 1 0 0 1 0 1 1 0 0 1 0 0 0 0 1 1 0 1 8
Movilidad 1 0 0 0 0 1 1 1 0 1 1 0 0 0 1 1 0 1 9
Salud y bienestar 0 0 1 0 0 0 1 0 0 0 1 0 0 0 0 0 1 1 5
►
Componentes
Dimensiones
Dimensiones
Áreas claves
Segmentos
Dominios
Dominios
Aspectos
Campos
Pilares
Pilares
Pilares
Pilares
Pilares
Temas
Forma de
Áreas
Ejes
Ejes
organización
Año de
2020
2020
2010
2013
2022
2016
2019
2019
2021
2020
2020
2021
2020
2019
2019
2017
2021
2018
publicación
Criterios E1 E2 E3 E4 E5 E6 E7 E8 E9 E10 E11 E12 E13 E14 E15 E16 E17 E18 Σ
◄
Aprendizaje 0 0 1 0 1 0 0 1 1 0 0 0 0 0 1 0 1 1 7
Administración/
0 0 1 0 1 0 0 1 1 0 1 0 1 1 0 0 0 0 7
gestión
Infraestructura 0 0 0 1 1 0 0 1 0 0 1 0 1 1 0 0 1 1 8
Energía 0 0 0 0 0 1 1 0 0 0 1 0 0 0 0 1 0 0 4
Agua 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 2
Gestión de
0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 1
residuos
Ciencia/
0 1 0 0 0 0 1 1 1 0 0 0 0 0 0 0 1 1 6
investigación
Innovación 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 1 0 1 0 0 0 0 1 4
Tecnología 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 0 0 0 0 0 0 2
Seguridad 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 1
Social 0 1 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 3
Sostenibilidad 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 1 1 1 0 0 0 0 0 4
Empleabilidad 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 1
Emisiones 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1
Comunicación 0 1 0 1 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 3
Accesibilidad 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 1
Otros 0 1 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 2
Σ 6 4 6 5 3 6 8 7 4 6 12 2 6 3 5 6 5 9
organizaron sus marcos de trabajo a partir de los siguientes criterios: ejes, dominios, áreas,
dimensiones, pilares, componentes, temas, campos, aspectos o segmentos. Para efectos
de la comparación realizada, todos estos criterios fueron considerados por igual. No obs-
tante, se resalta que el criterio más usado fue el concepto de «pilar».
De acuerdo con el alcance de los marcos de trabajo analizados se constató que 18 es-
tudios basaron su propuesta en una organización de conceptos de un modelo de universi-
dad inteligente, definiendo:
Es importante señalar que la mayoría de los estudios hicieron una descripción de varios
de los criterios mostrados en la primera columna del cuadro 1. Los criterios que más se
emplearon fueron los siguientes: gobernanza (8), personas (8), ambiente (8), movilidad (9),
• Describir las competencias digitales que los docentes debían desempeñar para
estar a la vanguardia y ser un ente productivo en una universidad inteligente (E2).
• Describir cómo se pueden implementar sistemas de control para automatizar
servicios y la infraestructura de una universidad inteligente (E12).
• Orientar el proceso para que una universidad inteligente favorezca el consumo
energético en sus instalaciones físicas (E16).
Por otro lado, según el criterio de comparación, uso o elaboración de instrumentos para
realizar la evaluación de universidades, se constató que el 61 % de los estudios analizados
no hizo una propuesta de instrumento de recolección de datos que permitiera evaluar el al-
cance de una universidad inteligente en función del marco de trabajo que los autores plan-
tearon en sus investigaciones. Esta es una limitación porque los estudios se quedaron en una
descripción puramente teórica que no permite contextualizar las ideas desde una perspecti-
va aplicada. Únicamente los estudios E1, E2, E6, E11, E13 y E16 plantearon un instrumento
para realizar una evaluación. De estos, el estudio E1 planteó un instrumento muy básico, los
estudios E2 y E6 crearon instrumentos con un nivel de detalle intermedio y solo los estudios
E11 y E13 hicieron una descripción detallada de indicadores y requerimientos que una uni-
versidad inteligente debe implementar. Sin embargo, el estudio E13 daba solo una idea ge-
neral de iniciativas que debe cumplir una universidad inteligente. Consideramos que esta es
una oportunidad para nuestra investigación porque aportará significativamente a otros inves-
tigadores a la hora de que estos puedan materializar los elementos que debe implementar
una universidad inteligente, enfatizando en la calidad de la infraestructura y en los servicios.
Finalmente, otro aspecto relevante fue identificar la aplicación del marco de trabajo pro-
puesto en cada estudio analizado en un escenario real. Se evidenció que el 61% de los es-
tudios no hizo una aplicación para evaluar una universidad inteligente real (E3-E5, E8-E10,
E12-E15 y E17). En parte no pudieron realizar la evaluación porque no plantearon instru-
mentos. Fueron solo estudios teóricos descriptivos. Sin embargo, también hubo estudios
que sí evaluaron el alcance de una universidad en términos de universidad inteligente. En
general, estos estudios fueron aquellos que plantearon instrumentos metodológicos (E1,
E2, E6, E7, E11 y E16). Esta oportunidad no se aprovechó en el estudio E13, que planteaba
un instrumento detallado para llevar a cabo un proceso de evaluación y no lo aplicó en nin-
gún contexto. En el caso del estudio E7, este no planteó un instrumento, pero realizó una
evaluación, aunque dicha evaluación se limitara a relacionar los proyectos ejecutados en la
Universidad de Málaga en el marco de una universidad inteligente.
La última fila del cuadro 1 muestra que los tres marcos de trabajo más completos, o,
por lo menos, los que cubrieron más criterios, fueron los estudios E7, E11 y E18. A pesar
de que el estudio E11 contempló tres criterios más que el estudio E18, se decidió emplear
el estudio E18 por ser más descriptivo, plantear pilares validados por expertos y tener un
acercamiento de cada uno de los pilares desde una perspectiva de aseguramiento de la
calidad. Para comprender este estudio y nuestro marco de trabajo, a continuación, se des-
criben cada uno de sus pilares.
3. Método
Esta investigación se enmarcó bajo el diseño metodológico de tipo cualitativo. Una pri-
mera etapa del estudio fue abordada mediante el enfoque de una investigación documental
a partir de la cual fue posible identificar las principales propuestas que planteaban mar-
cos de trabajos para describir, modelar o evaluar una universidad inteligente. Para llevar a
cabo el proceso de búsqueda se emplearon Scopus y Google Académico como fuentes de
información, aplicando la siguiente cadena de búsqueda en español («marco de trabajo»
y [«universidad» o «campus»] e «inteligente») y en inglés («framework» and «smart» and
[«university» or «campus»]). La búsqueda se limitó al periodo 2010-2023. Además, como
criterio de inclusión se consideraron solo aquellos estudios que planteaban un marco de
trabajo o una descripción con cierto nivel de detalle de los criterios que forman una univer-
sidad inteligente. Posteriormente, tras el análisis del título, del resumen y del texto com-
pleto de los estudios recuperados, se seleccionaron 18 estudios: E1-E18 (véase cuadro 2).
El análisis de los estudios recuperados permitió identificar los principales criterios que
una universidad inteligente contempla según los marcos de trabajo publicados en la litera-
tura. A partir de este análisis se pudo direccionar la investigación de manera que el marco
de trabajo desarrollado siguiera los siete pilares de una universidad inteligente propuestos
por Galeano-Barrera et al. (2018): «educación», «ambiente», «sociedad», «gobernanza»,
«infraestructura y movilidad», «salud» e «I+D+i». Posteriormente, a partir del enfoque des-
criptivo, fue posible delimitar cada pilar del marco de trabajo en función de variables e in-
dicadores. En el cuadro 2 se ilustra un resumen de las variables que contempla cada pilar
del marco de trabajo, así como el número de indicadores planteados.
Pilares Indicadores
Educación
Plataforma e-learning. 25
Plataforma b-learning. 19
Plataforma m-learning. 13
Plataforma u-learning. 6
Gestión académica. 18
Metodología de enseñanza-aprendizaje. 3
Proyecto educativo. 8
Ambiente
Gestión de residuos. 12
Sociedad
Vinculación. 17
►
Pilares Indicadores
◄
Gobernanza
Transparencia. 20
Infraestructura y movilidad
Accesibilidad. 9
Infraestructura exterior. 12
Salud
I+D+i
Recursos de I + D + i. 8
Fuentes de financiación. 8
Investigadores. 7
Recursos bibliométricos. 6
Gestión de la I + D + i. 23
Investigación formativa. 9
Por otro lado, una segunda etapa del estudio estuvo enfocado en realizar una evalua-
ción de una universidad real en términos de las variables e indicadores que contempló el
instrumento de evaluación (cuestionario) propuesto. En este trabajo, se llevó a cabo un es-
tudio de caso, en el que se aplicó el instrumento propuesto para determinar el alcance de
una universidad real, la PUCESE, en términos de universidad inteligente.
La población del estudio estuvo comprendida por los diez departamentos que conforman la
PUCESE según el organigrama de la estructura organizativa. Sin embargo, considerando que
la propuesta del marco de trabajo estuvo enmarcada en los siete pilares de Galeano-Barrera
et al. (2018), se aplicó la técnica de muestreo estratificado, de tal manera que, de los diez depar-
tamentos de la institución, se seleccionaron seis de ellos. El criterio para realizar esta selección
estuvo determinado por su relación con las acciones que cada departamento aportaba en el
marco de trabajo propuesto para evaluar una universidad tradicional en término de universi-
dad inteligente. Así, los seis departamentos seleccionados fueron los siguientes: Tecnología
de la Información, Dirección Académica, Dirección de Investigación, Dirección de Vincula-
ción, Dirección Administrativa y de Recursos Humanos y Jefatura de Calidad de la PUCESE.
El instrumento propuesto permitió determinar cuáles son los servicios, los procesos, la
infraestructura y los sistemas de información que debe cumplir una universidad para deno-
minarse «universidad inteligente». El instrumento descrito en [Link] fue validado
por expertos en educación y calidad de la educación superior a través de otro instrumen-
to que empleó la escala de Likert. Sin embargo, para evaluar los pilares a través del cues-
tionario elaborado se usó una escala de siete niveles, que va desde el no cumplimiento (0)
hasta estar certificado (6) (véase cuadro 3).
Cuadro 3. Escala propuesta para la evaluación de los pilares de una universidad inteligente
Escala Descripción
0 No cumple.
2 Cumple parcialmente.
3 Está implementado.
Por último, los datos recolectados a partir de la aplicación del instrumento propuesto en
este estudio fueron resumidos a través de gráficos estadísticos de barras. También se usó
la media aritmética para determinar el promedio obtenido en la evaluación de cada una de
las variables y de los siete pilares en términos de universidad inteligente alcanzados por la
PUCESE. El resumen especificado fue automatizado en Microsoft Excel.
4. Resultados
La PUCESE alcanzó una media de 3,86 en este pilar. La variable «plataforma e-learning»
(véase figura 1) alcanzó una media de 4,24. Se evidenció que la institución cuenta con una
plataforma de enseñanza virtual que cumple de manera exitosa su función y tiene disponibi-
lidad 24 horas/7 días a la semana, posee teleasistencia para los usuarios y, además, cuenta
con un plan de capacitación para docentes. También implementa mecanismos de retroali-
mentación de las actividades realizadas por los estudiantes, una metodología de aprendi-
zaje adaptativo y sistemas de evaluación. Sin embargo, debe mejorar los mecanismos de
autenticación, la navegabilidad y la usabilidad. Asimismo, la PUCESE implementa herra-
mientas de seguimiento automático de las actividades estudiantes/docentes e integra un
sistema académico institucional. Es importante que la plataforma integre contenidos mul-
timedia estandarizados para mejorar su imagen institucional. La descripción de los indica-
dores tanto de este pilar como del resto puede verse en [Link]
0 1 2 3 4 5
Escala
La variable «laboratorio virtual» (véase figura 2) fue calificada con un valor de 2,36. Se ob-
serva que la PUCESE dispone de algunos laboratorios virtuales con simuladores distribuidos
bajo licencia de código abierto y contenidos multimedia que modelan la realidad en espacio
virtual. Esto se evidencia especialmente en las carreras tecnológicas, como ocurre, por ejem-
plo, en Ingeniería en Tecnologías de la Información. No obstante, la institución debe apostar
para que todas las carreras integren este tipo de elementos dentro del microcurrículo y de las
estrategias pedagógicas que los docentes pueden aplicar en los escenarios de aprendizaje.
0 1 2 3 4
Escala
La variable «plataforma b-learning» (véase figura 3) alcanzó una media de 3,63. La plata-
forma de enseñanza virtual permite interactuar a los alumnos con sus docentes de manera
asincrónica, dejando la parte sincrónica (reuniones) de forma externa a la plataforma. Ade-
más, la institución está suscrita a bibliotecas virtuales especializadas que permiten a los do-
centes planificar sus sílabos y a los estudiantes acceder a contenidos bibliográficos. Por el
hecho de tratarse de una plataforma propiamente de e-learning, esta debe integrar mejoras
de adaptación a la enseñanza en esta modalidad. Aspectos como teletutorías, refuerzo del
aprendizaje y mecanismos de actividades sincrónicas todavía deben lograrse.
0 1 2 3 4 5
Escala
Cumplimiento alto Cumplimiento medio Cumplimiento bajo
Fuente: elaboración propia.
0 1 2 3 4 5
Escala
Cumplimiento alto Cumplimiento medio Cumplimiento bajo
Fuente: elaboración propia.
La variable «plataforma u-learning» (véase figura 5) alcanzó una media de 3,88. En este
caso, la PUCESE puede implementar tecnologías que posibiliten el despliegue de conteni-
dos en todas partes, ya que cuenta con cobertura de red inalámbrica. No obstante, se está
lejos de contar con sistemas integrados que personalicen el aprendizaje de acuerdo con
cada usuario; no así en términos del contexto, ya que los sistemas se adaptan a la tecno-
logía empleada (por ejemplo, conexión a red, dispositivo, ubicación, etc.). Por otro lado, la
institución debe invertir en las tecnologías del internet de las cosas en el campus para apro-
vechar los beneficios actuales de las redes inalámbricas.
0 1 2 3 4 5
Escala
La variable «gestión académica» (véase figura 6) alcanzó una media de 3,83. Dentro de
esta variable, la PUCESE implementa un sistema académico integral (Banner), un sistema
de control de asistencia a estudiantes y docentes y un sistema para realizar un seguimien-
to microcurricular de tutorías y trabajos de titulación en todos los programas y en todas las
modalidades. La PUCESE también integra la planificación microcurricular de los programas
de carreras, la investigación y la vinculación con la sociedad. Sin embargo, cumple par-
cialmente con la generación del sistema automático de horarios y espacios físicos y con el
manual de procesos académicos.
0 1 2 3 4 5
Escala
centes que han realizado sus estudios de posgrado internacional. Además, posee convenios
de cooperación académica y oferta educativa competitiva con instituciones internacionales.
Está en proceso de mejora la implementación de un plan de estudio de asignaturas de cultura
y conocimiento en contextos internacionales. Entre los aspectos que debe mejorar, destaca la
creación de programas en conjunto con IES extranjeras para doble titulación, prácticas e in-
tercambios estudiantiles y docentes. Aunque se llevan a cabo intercambios, estos son pocos.
0 1 2 3 4 5
Escala
0 1 2 3 4 5
Escala
La media obtenida por la PUCESE para este pilar fue de 0,74. La figura 9 muestra los
valores obtenidos por cada uno de los indicadores de la variable «gestión de residuos»,
que alcanzó una puntuación de 2,17. La institución cuenta con un procedimiento para la
gestión integral de residuos peligrosos en todo el campus y tiene implementado un siste-
ma de gestión integral (recolección, almacenamiento y transporte) de residuos orgánicos,
inorgánicos y de basura electrónica generada en el campus. No obstante, tiene pendiente
la creación de un sistema de tratamiento para la eliminación de aguas residuales. Por otro
lado, la institución cumple de manera parcial con la disponibilidad de un sistema de clasifi-
cación de residuos en el campus. No implementa un programa para reducir el uso de papel
y plástico, no aplica la regla de las 3R, ni cuenta con puntos ecológicos.
0 1 2 3 4 5
Escala
Figura 10. Pilar «ambiente». Evaluación de la variable «consumo y calidad del agua»
0 1 2 3
Escala
La variable «calidad del aire» obtuvo una media de 0. Los resultados de cada indicador
evidencian que la PUCESE tiene debilidades porque no aplica medidas de control sobre la
contaminación dentro del campus. El campus tampoco implementa ni programas de reduc-
ción de emisiones de gases de efecto invernadero, ni un plan para la gestión de la calidad
del aire. Además, el campus no promueve programas de educación ambiental. Es impor-
tante señalar que el campus tiene un aspecto positivo relacionado con la disponibilidad de
zonas verdes que minimizan la contaminación del aire.
Para finalizar este pilar, se tiene la variable «gestión de microclimas de interiores y ex-
teriores», con una media de 0,3. En esta variable, la institución tiene implementado solo el
sistema de extracción de olores en el campus (comedor). Pero no dispone de un ambiente
confortable (térmico/lumínico) en las diferentes áreas del campus: aulas, edificios adminis-
trativos, laboratorios físicos, sala de centro de datos, bibliotecas, salas de archivos físicos,
comedores, salas de conferencias y auditorios. Además, la institución tampoco cuenta con
un sistema de monitoreo y control de contaminación acústica en el campus.
La PUCESE alcanzó una media de 3,76 en este pilar. En la figura 11 se evidencia que la
universidad tiene un presupuesto interno para la ejecución de proyectos. Además, la ins-
titución cuenta con un departamento de vinculación con la sociedad y con un plan para
gestionar las acciones de vinculación en territorio. También posee estrategias para crear
alianzas con empresas, industrias y organizaciones. Asimismo, se dispone de una unidad
de emprendimiento alineada a los programas ofertados.
0 1 2 3 4 5
Escala
La PUCESE alcanzó una media de 3,75 en este pilar. La variable «transparencia» obtuvo
un valor de 4,05 (véase figura 12). La PUCESE está trabajando en la definición del organi-
grama funcional académico, un sistema de gobierno abierto, un sistema de admisión de
estudiantes, un repositorio de normativas e instructivos actualizado y en la realización de la
rendición de cuentas de manera periódica. Se ha implementado parcialmente un sistema
documental que conserve y difunda documentos e información en soporte físico y digital
de los procesos de la institución. Como debilidad, la PUCESE no dispone de instructivos
actualizados de gestión de investigación e innovación educativa y debe aplicar procesos
de auditoría interna y externa en todas las instancias del campus.
0 2 4 6
Escala
0 1 2 3 4 5
Escala
0 1 2 3 4 5
Escala
La PUCESE obtuvo una media de 3,18 en este pilar (véase figura 15). En términos de ac-
cesibilidad, la institución alcanzó una media de 3,56. Entre sus fortalezas, destaca la insta-
lación tecnológica de vigilancia (circuito cerrado de monitoreo 24 horas/7 días a la semana)
con vías de acceso y conexión en el interior del campus en óptimo estado.
0 1 2 3 4 5
Escala
Además, posee zonas accesibles para que personas con discapacidad puedan usar parte
de la infraestructura de enseñanza, no siendo efectivas las de acceso a edificios u oficinas
administrativas. También posee zonas con parques, aunque no organizados de manera
efectiva. Se resalta como debilidad el hecho de no tener un buen mecanismo de guía para
personas con discapacidad auditiva, visual y movilidad reducida, aunque sí se dispone de
una web accesible a nivel AA según la WCAG.
La variable «infraestructura exterior» obtuvo una media de 3,08 (véase figura 16). La ins-
titución cumple exitosamente con la instalación de vigilancia perimetral. Además, cuenta
con señalización en las áreas del campus. Asimismo, implementa un plan para el manteni-
miento y el aseo de la infraestructura exterior del campus (césped, piletas, plantas, etc.) y
dispone de zonas seguras ante catástrofes naturales. También tiene implementadas, pero
no aplicadas, zonas de recreo-deportes para estudiantes y trabajadores del campus. Sin
embargo, no dispone de sistemas de control de acceso automatizado, gestión de aparca-
0 1 2 3 4 5
Escala
La variable «infraestructura de TIC» alcanzó una media de 3,29 (véase figura 18). La
PUCESE cuenta con una velocidad de conectividad a internet óptima y que satisface las
Figura 17. Pilar «infraestructura y movilidad». Evaluación de la variable «edificios y sistemas inmóticos»
0 1 2 3 4 5
Escala
0 1 2 3 4 5
Escala
La PUCESE alcanzó un valor medio de 3,05 (véase figura 19) en el pilar «salud». En rela-
ción con la variable «gestión de servicio sanitario», la institución dispone de espacios físicos
adecuados y certificados para la gestión de servicios de salud (aplicado durante la pan-
demia) y emergencias clínicas en el campus.
Dispone de servicios de telesalud y realiza
campañas de orientación para el cuidado La PUCESE dispone de servicios
de la salud. Asimismo, implementa espacios de telesalud y realiza campañas de
físicos para que estudiantes y trabajadores orientación para el cuidado de la salud.
del campus puedan realizar sus actividades Asimismo, implementa espacios físicos
físicas. Sin embargo, entre sus debilidades para que estudiantes y trabajadores
destacan no disponer de un centro de am- puedan realizar actividades físicas
bulancia para el transporte de pacientes crí-
0 1 2 3 4 5 6
Escala
La PUCESE alcanzó un valor de 1,88 en este pilar (véase figura 20). La variable «recurso
de I+D+i» obtuvo una media de 1,13. Se evidenció la implementación parcial de equipos
para que el personal administrativo y los investigadores lleven a cabo actividades de
gestión de I+D+i. No se dispone de los recursos suficientes para realizar actividades
de difusión y divulgación de I+D+i, ni se cuenta con laboratorios de I+D+i conforme a
los programas ofertados. Existen labo-
ratorios para pocas carreras. La institu-
ción busca implementar herramientas La PUCESE no dispone de los
para la gestión de proyectos de I +D+i recursos suficientes para realizar actividades
y sistemas de información para auto- de difusión y divulgación de I+D+i, ni
matizar los procesos de evaluación de tampoco cuenta con laboratorios de I+D+i
I+D+i. También se deben adquirir licen- conforme a los programas ofertados.
cias de software para potenciar inves- Hay laboratorios para pocas carreras
tigaciones científicas y académicas.
0 1 2
Escala
La variable «investigadores» alcanzó una media de 1,71 (véase figura 22). La institución
estudiada evidenció que dispone de investigadores con grado de doctor que trabajan en
varias de las líneas de investigación de las carreras (no siendo igual en todas las carreras).
También cuenta, parcialmente, con un modelo de incentivos y reconocimiento a la investi-
gación que motiva a los investigadores a publicar en revistas indexadas. Asimismo, es re-
levante la existencia de un departamento y de un responsable de la gestión de I+D+i en la
institución. Sin embargo, no dispone de un manual oficial de funciones del equipo de I+D+i,
así como tampoco de un organigrama del departamento de I+D+i, ni de un manual de pro-
cesos, ni de un instructivo para la realización de estancias.
0 1 2 3 4 5
Escala
0 1 2 3 4 5
Escala
0 1 2 3 4 5
Escala
En la figura 24, se observan los valores alcanzados en torno a la variable gestión de I+D+i,
cuya media fue 1,91. La institución organiza eventos académicos/científicos de carácter na-
cional e internacional, los investigadores publican en revistas de impacto internacional y la
institución posee un plan de capacitación anual en I+D+i y redes para la difusión de productos
de I+D+i. También dispone de un modelo para organización de documentos de investigación
(por ejemplo, tesis, investigaciones formativas, etc.), un modelo para la gestión de proyecto
de I+D+i y de un plan anual de eventos de I+D+i. Asimismo, cuenta con un modelo de eva-
luación de I+D+i (proyectos, investigadores, etc.) y con un modelo de formación en I+D+i.
0 1 2 3 4 5
Escala
0 1 2 3 4 5
Escala
Los resultados previamente descritos son fruto de una evaluación de 352 indicadores.
Ninguno de los estudios analizados planteó un modelo de evaluación tan completo. Única-
mente Mateus Müller y Webber (2020) y Min-Allah y Alrashed (2020) plantearon instrumen-
tos de evaluación con cierto nivel de detalle. En el caso de Mateus Müller y Webber (2020),
se planteó un instrumento con 88 indicadores organizados por pilares, similar a nuestro es-
tudio; mientras que en el caso de Min-Allah y Alrashed (2020) se integraron 55 iniciativas
que contribuían a mejorar la infraestructura y los servicios de una universidad inteligente.
No obstante, dichas iniciativas están integradas como un solo ente, a diferencia del instru-
mento propuesto que los organiza mediante variables y criterios.
De manera similar, nuestro trabajo contempla muchos más indicadores que otros estu-
dios que plantearon un instrumento de evaluación con un nivel bajo/medio de profundidad.
Este es el caso de los trabajos de Monieim (2020) y Pagliaro et al. (2016), en los que se for-
mularon instrumentos de evaluación con 34 y 52 indicadores, respectivamente. Con los
estudios E1, E2, E3, E11, E13 y E16 (véase cuadro 1) no es coherente hacer una compara-
ción porque los instrumentos elaborados fueron muy básicos y no dan una visión completa
de las implicaciones de una universidad inteligente. También es importante comentar que
no se logró identificar un marco de trabajo que se fundamentara en el aseguramiento de la
educación superior como se plantea en nuestro estudio. Esto es significativo porque hace
que nuestro trabajo sea innovador, sobre todo porque sin criterios de calidad no puede
existir universidad inteligente.
Por otro lado, nuestra investigación, a diferencia de las publicadas en la literatura, ha lo-
grado concretar los conceptos abstractos propuestos por los marcos de trabajo existentes
para describir una universidad inteligente. Se evidenció que ninguno de los estudios que
plantearon instrumentos de evaluación lo aplicó en un contexto real de manera que con-
templara los pilares de una universidad inteligente de forma holística. Por tanto, los resulta-
dos obtenidos pueden contribuir significativamente a que la PUCESE plantee sus propias
estrategias de mejora continua. Asimismo, los resultados obtenidos pueden ayudar a otras
instituciones para que sus autoridades tengan orientaciones a la hora de iniciar la transición
hacia una universidad inteligente y de calidad.
5. Discusión
En vista de que el marco de trabajo propuesto considera un total de 352 indicadores dis-
tribuidos entre los pilares «educación» (112), «ambiente» (46), «sociedad» (17), «gobernanza»
(43), «infraestructura y movilidad» (53), «salud» (20) e «I+D+i» (61), es importante que el per-
sonal táctico y estratégico de la PUCESE establezca prioridades con anterioridad a plani-
ficar el proceso de transición de la institución hacia una universidad inteligente. Se sugiere
que esta priorización se base en el contexto donde se encuentra localizada la institución,
en función del costo de la inversión financiera y del tiempo que se requiera y disponga, y,
de manera particular, considerando la temporalidad de la planificación, esto es, planteando
el logro de indicadores a corto, medio y largo plazo.
Cuadro 5. Priorización recomendada para el cumplimiento de los pilares del marco de trabajo
Prioridad Prioridad
Pilar Variables
general PUCESE
Por otra parte, se recomienda que a los pilares «ambiente», «sociedad», «gobernanza»,
«infraestructura y movilidad» e «I+D+i» se les dé una prioridad media en general. Se puede
funcionar con los estándares de calidad ya implementados. No obstante, sí se identifican
variables de estos pilares a los que se les debe prestar atención, esto es, la optimización
de recursos energéticos y la participación en la toma de decisiones. En el primer caso,
alcanzar la eficiencia energética permite un ahorro financiero importante y, en el segundo
caso, se recomienda crear ecosistemas de toma de decisiones basadas en datos, aspecto
importante para tomar decisiones acertadas y evitar ejecutar acciones que desencadenen
en la disminución del número de matrículas, en la contratación de servicios y productos
innecesarios, en la inversión en proyectos educativos que no tienen demanda, entre otros.
En todo caso, se deben plantear planes de mejora que contemplen la implementación de
los indicadores de estas variables a medio plazo.
Finalmente, un pilar al que se recomienda dar prioridad baja es el de «salud». Con los
servicios actualmente disponibles se puede dar atención básica al estudiantado y al per-
sonal docente y administrativo. En este mismo nivel de prioridad están los siguientes: la
obtención de certificaciones internacionales, la transición hacia edificios inmóticos inteli-
gentes y la adquisición de nuevos recursos de investigación. Todas estas variables son im-
portantes, pero pueden planificarse para ser alcanzadas a largo plazo.
6. Conclusiones
La revisión de la literatura demostró que en Ecuador existen pocas iniciativas que in-
cursionan en la línea de las universidades inteligentes desde un contexto teórico, real
y aplicado. En función de ello, y para hacer frente a la globalización, es importante que
las universidades ecuatorianas, públicas y privadas, inicien a corto plazo un proceso de
transición hacia una universidad que logre ser competitiva con las universidades inteli-
gentes del mundo.
Se ha demostrado que solo con evaluación constante las instituciones mejoran progresi-
vamente, y una evaluación de las universidades en términos del marco de trabajo propuesto
puede ser una oportunidad para conocer el estado de las universidades ecuatorianas en el
contexto de universidades inteligentes.
Se sugiere que dichos planes deban priorizar qué indicadores y variables se tendrán que
fortalecer a corto, medio y largo plazo, y considerando lo que le sugiere su entorno físico,
misión y visión, la sociedad y el tejido industrial, entre otros; por ejemplo, si el campus se
encuentra en una zona rural, es posible que no sean prioritarios a corto plazo sistemas de
monitoreo de la calidad del aire, lo que, para una universidad situada en una urbe, sí lo sería.
Para ello se sugiere seguir la priorización propuesta en este estudio.
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Contribución de autores. S. G.-D. y P. P.-V. han participado a partes iguales en la elaboración de este estudio
de investigación; Aplicación de los instrumentos en la institución sujeta a estudio: S. G.-D.
Extracto
Este artículo presenta un estudio cuantitativo exploratorio (n = 110) que aborda la utilidad
percibida del aprendizaje de lenguas asistido por dispositivos móviles en la docencia de español
como lengua extranjera (ELE), considerando tanto la competencia digital del profesorado como
el uso real de dispositivos móviles inteligentes (smartphones) en su labor docente. Por tanto, el
objetivo principal es describir el empleo de la tecnología móvil, así como la competencia y
formación digital del profesorado (hombres y mujeres) de ELE en el contexto prepandémico.
En cuanto a la metodología, se ha diseñado un cuestionario digital como principal instrumento
de investigación que consta de un total de 20 ítems con preguntas cerradas. Los resultados
arrojan que, a pesar de que la actitud hacia el uso de móviles en los procesos de enseñanza-
aprendizaje de ELE es mayoritariamente positiva, existen una serie de obstáculos que afronta el
profesorado, como la falta de formación y de competencia digital, los problemas de conexión y
las dificultades que tiene el alumnado para usar la tecnología con fines educativos. El trabajo se
cierra con una serie de consideraciones y recomendaciones para facilitar el uso de dispositivos
móviles en el aula de ELE.
Palabras clave: enseñanza de una segunda lengua; español como lengua extranjera (ELE);
enseñanza de idiomas; enseñanza asistida por móvil; aprendizaje activo; práctica pedagógica;
competencias del docente; percepción del profesorado.
Cómo citar: C
uevas Montero, R., Huertas-Abril, C. A. y Álvarez Jurado, M. (2024). Formación en competencia
digital docente: percepciones docentes del aprendizaje de español como lengua extranjera asis-
tido por dispositivos móviles en el contexto prepandémico. Tecnología, Ciencia y Educación, 27,
91-116. [Link]
Abstract
This paper presents an exploratory quantitative study (n = 110) that addresses the perceived
usefulness of mobile-assisted language learning in teaching Spanish as a foreign language
(SFL), considering both teachers' digital competence and the use of smartphones in their
lessons. Therefore, the main objective is to describe the use of mobile technology, as well as
the digital competence and training of teachers (men and women) of SFL in the global and pre-
pandemic context. In terms of methodology, a digital questionnaire with a total of 20 items and
closed questions was designed as the main research tool. The results show that, although the
attitude towards the use of mobile phones in SFL learning and teaching processes is mostly
positive, teachers face several obstacles, such as their lack of training and digital competence,
connection problems, and how students use technology for educational purposes. Finally, this
research includes general considerations and recommendations to facilitate the use of mobile
devices in the SFL classroom.
Keywords: second language instruction; Spanish as a foreign language (SFL); language instruction;
m-learning; activity learning; teaching practice; teacher qualifications; teachers' perceptions.
Citation: Cuevas Montero, R., Huertas-Abril, C. A. and Álvarez Jurado, M. (2024). Training in teacher digital
competence: teacher perceptions of learning Spanish as a foreign language assisted by mobile
devices in the pre-pandemic context. Tecnología, Ciencia y Educación, 27, 91-116. [Link]
10.51302/tce.2024.18673
Sumario
1. Introducción
1.1. De la CALL a la MALL
1.2. Modelo TPACK
1.3. Competencia digital docente
1.3.1. De la competencia digital a la competencia digital docente
1.3.2. Concepto de «competencia digital docente»
2. Método
2.1. Participantes
2.2. Instrumento y procedimiento de recolección de datos
3. Resultados
4. Discusión
5. Conclusiones
Referencias bibliográficas
Nota: los autores del artículo declaran que todos los procedimientos llevados a cabo para la elaboración de este
estudio de investigación se han realizado de conformidad con las leyes y directrices institucionales pertinentes.
Asimismo, los autores del artículo han obtenido el consentimiento informado (libre y voluntario) por parte de todas las
personas intervinientes en este estudio de investigación.
1. Introducción
Las investigaciones relacionadas con la enseñanza de lenguas asistida por móvil –más
conocido por sus siglas en inglés MALL (mobile-assisted language learning)– se han incre-
mentado de manera considerable en los últimos años (Çakmak, 2019; Kukulska-Hulme et al.,
2017), puesto que la democratización de los dispositivos móviles en la vida cotidiana ha fo-
mentado su aplicación en la enseñanza-aprendizaje de lenguas extranjeras (Jordano de la
Torre et al., 2016). De hecho, ya se ha validado la eficacia de diversas aplicaciones móviles
como herramientas digitales de aprendizaje de lenguas extranjeras. Algunos ejemplos son
redes sociales como WhatsApp (La Hanisi et al., 2018), Twitter (Aloraini y Cardoso, 2020),
Instagram o Snapchat (Al Fadda, 2020).
H1. El profesorado de ELE no está satisfecho con la formación que ha recibido para desarrollar su
competencia digital docente durante los estudios que habilitan a la hora de ejercer la profesión.
H2. El profesorado de ELE hace un uso limitado de la tecnología móvil en el aula debido a su es-
casa competencia digital docente.
La primera década del siglo XXI supuso la irrupción de los dispositivos móviles en el día a
día de los usuarios, influenciando así la enseñanza-aprendizaje de lenguas extranjeras (Váz-
quez Cano y Sevillano García, 2015). Con la progresiva evolución de los dispositivos móviles,
acompañada de recursos digitales que se aplican a la enseñanza, como las redes sociales, los
blogs o los podcasts, la MALL pasó de ser una subdisciplina de la CALL a ser una disciplina
con entidad propia (Çakmak, 2019). En cuanto a la definición de «MALL», es pertinente citar
la propuesta de Kukulska-Hulme (2012), que incide en su característica principal, la ubicui-
dad: la enseñanza de lenguas asistida por móvil (ELAM) es el uso de teléfonos inteligentes y
otras tecnologías móviles en el aprendizaje de idiomas, especialmente en situaciones en las
que la portabilidad y el aprendizaje situado ofrecen ventajas específicas (Kukulska-Hulme,
2012). El éxito de la MALL tiene una serie de claves que se basan, principalmente, en la
gestión del tiempo de la sociedad actual, donde el tiempo de trabajo y el tiempo de ocio se
difuminan. Gracias a su ubicuidad, el móvil es una herramienta que se adapta a cualquier
contexto, permitiendo así fusionar aprendizaje formal e informal (Gabarrón Pérez et al., 2020).
La investigación en la MALL tuvo sus inicios en 2008 con el primer monográfico sobre
aprendizaje de lenguas mediante tecnología móvil editado por Shield y Kukulska-Hulme en
la revista ReCALL. Debido a la incesante investigación en este campo, unido a la prolifera-
ción de los dispositivos móviles en el mercado, surgió un grupo de interés europeo –Mobile
Assisted Language Learning Special Interest Group (MALL SIG)– que, desde su creación,
se reúne semestralmente para anunciar los diferentes trabajos de investigación en este
tema. Desde entonces, el número de publicaciones que demuestran el potencial educativo
TK
TPK TCK
TPACK
PK PCK CK
Contextos
• TPK. Conocimiento que aborda el uso de las TIC en el aula y cómo se deben uti-
lizar y aplicar correctamente.
• TCK. Este conocimiento es específico para cada profesor, pues depende de la
materia que imparta y si conoce aplicaciones tecnológicas relacionadas con su
campo.
• TPACK. Este conocimiento engloba a los anteriores y es el que permite que un
profesor sea competente digitalmente.
Este marco viene a defender que no basta con conocer una herramienta tecnológica. El
docente ha de saber cómo emplearla en los procesos de enseñanza-aprendizaje (Huertas
Abril, 2020). En este sentido, una investigación relacionada con este modelo demuestra
que la planificación didáctica actual es tecnocéntrica (Harris y Hofer, 2009). Sin embargo,
esto no es adecuado, pues la planificación no ha de centrarse en la herramienta, sino en el
alumnado y en el currículo (alumnocentrismo). Estos autores, sirviéndose del TPACK, abo-
gan que la prioridad de todo docente es aplicar correctamente la pedagogía y, una vez que
el profesor haya alcanzado una competencia digital docente suficiente, será capaz de inte-
grar la tecnología como una herramienta más en su labor de enseñanza.
Con el fin de fomentar la competencia digital como competencia clave para la ciuda-
danía europea, la Unión Europea publicó en el año 2013 el Marco Europeo de Competen-
cias Digitales para los Ciudadanos (DigComp 2.0) y cuya última actualización se realizó
en febrero de 2022 con la publicación de su versión DigComp 2.2, que actualiza ejemplos
de conocimientos, habilidades y actitudes aplicables a cada competencia. El DigComp
(Vuorikari et al., 2022) describe las competencias que constituyen la competencia digital
ciudadana y que son necesarias hoy en día para usar la tecnología digital de una forma
segura, crítica, colaborativa y creativa para conseguir objetivos relacionados con la inclu-
sión del ciudadano en la sociedad digital. Así, el Marco Europeo de Competencias Digi-
tales para los Ciudadanos atiende al desarrollo de una cualificación profesional suficiente
en el uso de la tecnología y a la adaptación de la ciudadanía a la transformación digital de
la sociedad contemporánea con confianza, sentido crítico y seguridad. El DigComp iden-
tifica un total de 21 competencias agrupadas en cinco áreas:
Asimismo, este marco organiza el desarrollo de los docentes en cuanto al uso de las TIC
en tres niveles sucesivos (Butcher, 2019):
• Adquisición de conocimientos.
• Profundización de los conocimientos.
• Creación de conocimientos.
• Aprendices.
• Líderes.
• Ciudadanos.
• Colaboradores.
• Diseñadores.
• Facilitadores.
• Analistas.
El DigCompEdu delimita una serie de niveles de competencia que van desde el nivel inicial
A1 (novato) hasta el máximo C2 (pionero). Cada uno de los niveles describe el grado de com-
petencia digital docente por el que pueden ir evolucionando los docentes (Redecker, 2020):
• Novatos (A1). Han tenido muy poco contacto con herramientas digitales y nece-
sitan orientación para ampliar su repertorio.
• Exploradores (A2). Han comenzado a utilizar herramientas digitales, aunque sin
seguir estrategias comprensivas o consistentes todavía. Los exploradores nece-
sitan inspiración para expandir sus competencias.
• Integradores (B1). Experimentan con herramientas digitales para una variedad
de propósitos, tratando de entender qué estrategias digitales funcionan mejor en
función del contexto.
• Expertos (B2). Utilizan una gama de herramientas digitales con confianza, de ma-
nera creativa y crítica, con el fin de mejorar sus prácticas. Amplían continuamente
su repertorio de prácticas.
• Líderes (C1). Se basan en una amplia lista de estrategias digitales flexibles, com-
pletas y eficaces. Son una fuente de inspiración para otros.
• Pioneros (C2). Cuestionan las prácticas digitales y pedagógicas contemporáneas,
de las que ellos mismos son líderes. Lideran la innovación y son un modelo para
los profesores más jóvenes.
2. Método
2.1. Participantes
19 %
10 %
9%
6% 6% 6%
5% 5% 5% 5% 5%
4% 4%
3%
2% 2% 2% 2%
1% 1% 1% 1% 1% 1%
España
Marruecos
Alemania
Francia
Irlanda
Portugal
Italia
Polonia
EE. UU.
Países Bajos
Bulgaria
Reino Unido
Rusia
Colombia
China
Indonesia
Japón
Túnez
Paraguay
Australia
Croacia
Checa
Brasil
Perú
El cuestionario final constaba de dos partes. Por un lado, la primera parte la confor-
maban seis ítems y su objetivo consistía en obtener información demográfica y profesio-
nal de los participantes (edad, nacionalidad, género, formación académica, ocupación y
etapa educativa en la que imparten clases). Estos datos nos permitieron correlacionar las
características profesionales de los participantes con los aspectos relacionados con su
competencia digital docente y el empleo del móvil, como se ha realizado en estudios pre-
vios (Romero Martínez et al., 2015). Por otro lado, la segunda parte estaba integrada por
catorce ítems de pregunta cerrada que se respondían en escala Likert, única respuesta y
múltiple respuesta, según la pregunta. En esta sección se pretendía ahondar en la forma-
ción digital docente del profesorado, así como en sus percepciones acerca de la inclusión
de la tecnología móvil en el aula y su experiencia como docentes con esta tecnología. La
elaboración de los ítems se basó en la escala de niveles de competencia digital docente
propuesto por el DigCompEdu (Redecker, 2020), así como en estudios previos de esta
línea de investigación (Alejaldre Biel y Álvarez Ramos, 2019).
El análisis de los datos obtenidos se realizó en Excel. Con el objetivo de comprender los
resultados a través de la observación de manera más efectiva, se generaron los gráficos
que se presentan en el siguiente apartado.
3. Resultados
10 % 6,4 %
24,5 %
24,5 % 38 %
62 %
34,5 %
Figura 7. Formación digital y uso de la tecno- Figura 8. Uso de dispositivos móviles para la
logía educativa en el aula docencia
14 %
37 %
54 %
33 % 63 %
No Sí Tal vez No Sí
Figura 9. Frecuencia de uso de dispositivos Figura 10. Lugar de uso de dispositivos mó-
móviles para la docencia viles para la docencia
4%
14 % 22 %
37 %
51 %
60 %
12 %
Figura 11. Opciones de preferencia de los docentes con respecto al uso de móviles por nivel
de competencia lingüística
49,20 %
40,60 %
40,40 %
31,60 %
20,60 %
18,80 %
15,90 %
15,90 %
14,50 %
14 %
8,80 %
8,70 %
7,90 %
6,30 %
3,50 %
1,80 %
1,40 %
0%
A1 A2 B1 B2 C1 C2
Opción 1 Opción 2 Opción 3
Fuente: elaboración propia.
En lo que respecta al traba- Figura 12. Destrezas lingüísticas con el uso de móviles
jo de las competencias lingüís-
ticas con el uso de dispositivos
Todas 34,90 %
móviles, en la figura 12, obser-
vamos que el 34,90 % (n = 38) Expresión (destrezas activas) 1,20 %
de las personas encuestadas
Comprensión (destrezas pasivas) 2,40 %
afirman trabajar todas las com-
petencias con los dispositivos Destrezas escritas 28,90 %
móviles. Asimismo, se muestra Destrezas orales 8,40 %
un mayor empleo aplicado a
Expresión escrita 2,40 %
las destrezas escritas, con un
28,90 % (n = 32) (comprensión Compresión escrita 18,10 %
y expresión escrita), frente a
Comprensión oral 3,60 %
las destrezas orales (compren-
sión y expresión oral), con un Fuente: elaboración propia.
8,40 % (n = 9).
Por último, en la figura 13, se han abordado los inconvenientes que supone el empleo
de dispositivos móviles en el proceso de enseñanza-aprendizaje según los docentes. Un
55,50 % (n = 62) consideran que su uso puede conllevar distracciones del alumnado. El ta-
maño de la pantalla y la falta de seguridad conforman el segundo y tercer puesto, con un
29,10 % (n = 31) y un 23,50 % (n = 30), respectivamente. Se puede destacar también como
inconveniente la falta de formación digital por parte del alumnado, con un 20,90 % (n = 25),
y del docente, con 20 % (n = 21).
Por último, es necesario resaltar los problemas técnicos relacionados con el propio dis-
positivo: dificultad de escritura, un 15,50 % (n = 17); problemas de conexión, un 13,20 %
(n = 15), así como otros incidentes menos frecuentes (falta de dispositivos, prohibición de
usar móviles en el centro educativo, problemas de batería o desinterés en las TIC). Solo el
1,80 % (n = 2) de los participantes aseguraron que la aplicación de dispositivos móviles en
la enseñanza no conllevaba ningún inconveniente.
Figura 13. P
rincipales inconvenientes con relación al uso de móviles en la docencia de ELE
en función de la frecuencia de respuesta
70
60
62
50
40
30
31 30
20 25
21
10 17 15 4 3 2 2
0 6 5
Distracciones del alumnado
Tamaño de la pantalla
Conexión a internet
Falta de dispositivos
Falta de tiempo
Problemas de batería
No hay inconvenientes
4. Discusión
Es necesario enfatizar que este estudio se realizó durante el curso académico precedente
a la crisis sanitaria mundial provocada por la pandemia de la COVID-19, que supuso la imple-
mentación de una enseñanza remota de emergencia (Hodges et al., 2020). Como consecuen-
cia, los docentes se vieron obligados a utilizar herramientas TIC para poder continuar con su
labor docente a distancia, ya fuera de manera síncrona o asíncrona (Picón et al., 2021), lo que
ha influido en su competencia digital docente (Martínez-Garcés y Garcés-Fuenmayor, 2020).
Los resultados arrojados ponen de relieve una falta de formación docente relacionada
con la aplicación en tecnología móvil educativa entre los participantes. A pesar de que la
mayoría (71,80 %) de los docentes encuestados cuenta con formación en nuevas tecnolo-
gías, solo el 38,30 % se han formado en la MALL. Este dato contrasta con el hecho de que
el móvil es el dispositivo que más atención recibe por parte de la investigación en tecnología
educativa (Trujillo Sáez et al., 2019), es decir, la formación docente en tecnología educativa
no está actualizada a las tendencias didácticas que se estudian en la literatura científica.
En este sentido, nuestra investigación coincide con la de Fuentes et al. (2019) acerca
de la formación del profesorado en pedagogías activas con realidad aumentada y cuyos
resultados indican que más de la mitad de los docentes encuestados no saben aprovechar
el potencial que ofrecen las TIC en el ámbito educativo debido a una falta de formación.
Asimismo, al correlacionar estos datos con los de la satisfacción de los docentes con
respecto a su formación en competencia digital, la mayoría se muestran o neutrales o insa-
tisfechos, por lo que esta insatisfacción se podría deber a la metodología de enseñanza de
formación que puede mostrarse ineficaz para enseñar a aplicar la tecnología educativa de
su ámbito de estudio en un contexto real.
A pesar de que la mayoría (62,70 %) opta por utilizar el móvil como dispositivo peda-
gógico, la frecuencia de uso no es muy elevada: el 81,93 % de los participantes lo utilizan
«a veces» o «casi nunca». Estos resultados están en línea con el estudio de Alejaldre Biel y
Álvarez Ramos (2019) acerca del uso de herramientas digitales por parte de profesores univer-
sitarios españoles, en el que se llegó a la conclusión de que, a pesar de la formación en TIC,
los docentes españoles no terminan de implementar los dispositivos digitales en su docencia.
Este hecho puede deberse a varios motivos, como el contexto educativo y la logística del
centro. No obstante, sería necesario analizar en futuros estudios cómo es la metodología de
enseñanza de los docentes y de qué manera afecta a dicha metodología su formación en TIC.
Con este estudio, se ha podido comprobar que los docentes son más proclives a emplear
los dispositivos móviles con los niveles lingüísticos iniciales, siendo el orden de preferencia
nivel A1, nivel A2 y nivel B1. En esta misma línea se puede destacar que un tercio (34,90 %)
de los docentes utilizan los dispositivos móviles para trabajar todas las competencias lingüís-
ticas, destacando principalmente las escritas, con un 28,90 %, debido a que existe un número
importante de aplicaciones móviles que refuerzan esta competencia, como las redes socia-
les, los diccionarios en línea o los traductores. Asimismo, hay que resaltar el uso del móvil
tanto en el espacio físico como en contextos virtuales por parte de la mayoría de los docentes
(51 %), en contraste con un uso único en contextos virtuales (12 %). Este dato se debe a que
todos los docentes encuestados trabajaban presencialmente, ya que durante este periodo
la educación a distancia no estaba tan desarrollada como en la actualidad, tras la pandemia.
Por último, este estudio también ha puesto el foco en los inconvenientes relacionados con
el empleo del móvil en clase según los docentes. El 55,50 % afirma que el principal problema
que los participantes encuentran con el uso del móvil aplicado a la enseñanza-aprendizaje
de lenguas extranjeras son las distracciones del alumno. Este inconveniente, junto con la
falta de formación de los docentes, podrían ser las causas principales por las que no se im-
plementan los dispositivos móviles. Estos resultados demuestran que, además de la compe-
tencia digital docente, existen otros motivos por los que los docentes no emplean este tipo
de tecnología en el aula, como las características de los dispositivos móviles, las distraccio-
nes que estos pueden causar en el alumnado o la competencia digital de los estudiantes.
5. Conclusiones
A lo largo de este estudio se han identificado los aspectos más importantes de la MALL
y por qué se ha convertido en la nueva tendencia como dispositivo electrónico de apoyo en
el aula de lenguas extranjeras. Asimismo, hemos tratado el concepto de «competencia di-
gital docente» y la necesidad de adaptar la formación del profesorado a las necesidades y
competencias que se requieren en el siglo XXI. Por ello, se ha descrito la formación en ma-
teria digital de los profesores de ELE en cualquier enclave geográfico y se ha relacionado
con la implementación de los dispositivos móviles durante sus sesiones de enseñanza.
En este sentido, a pesar de los esfuerzos realizados durante los últimos años por parte
de instituciones como el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del Pro-
fesorado (INTEF) en España o la Comisión Europea para fomentar la competencia digital
No obstante, la formación digital docente no es el principal motivo por el que los docentes
no emplean con frecuencia los dispositivos móviles en el aula. Destacan, también, otras difi-
cultades, como las características físicas de los dispositivos y las distracciones que pueden
causar en el alumnado, por lo que la segunda hipótesis (H2) queda refutada, pues la aplica-
ción de la tecnología móvil no solo depende del desarrollo de la competencia digital docente.
Asimismo, en esta investigación nos hemos interesado por el nivel lingüístico en el que
se suelen aplicar las tecnologías móviles y se ha apreciado una preferencia por los prime-
ros niveles, como el nivel A1, el nivel A2 y el nivel B1. Otro de los datos obtenidos ha sido el
de las competencias lingüísticas trabajadas con el móvil, que ha reflejado una tendencia a
reforzar las destrezas escritas, ya que aplicaciones de uso común en la enseñanza de len-
guas, como los diccionarios, los traductores y las redes sociales refuerzan estas competen-
cias. Además, son herramientas que suelen ser fáciles de manejar, ya que cuentan con una
interfaz intuitiva y se suelen emplear también en el ámbito personal. Esta problemática se
podría solucionar fomentando la formación en tecnología educativa específica del ámbito
de estudio, para así reforzar el TPK (Misha y Koehler, 2006). De esta manera, se emplearía
una mayor variedad de herramientas actualizadas a la realidad educativa.
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Rafael Cuevas Montero. Profesor sustituto interino en la Universidad de Córdoba (España), área de Filo-
logía Francesa. Imparte docencia en el grado de Traducción e Interpretación y en el grado de Turismo. Estu-
dió el grado de Traducción e Interpretación (Francés y Alemán) y el Máster en Metodología de la Enseñanza de
Español como Lengua Extranjera en la Universidad de Córdoba. Asimismo, realizó el Máster en TIC aplicadas a
la Enseñanza de Lenguas en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (España). En la actualidad, está
inscrito en el programa de doctorado interuniversitario de Lenguas y Culturas de la Universidad de Córdoba.
Sus líneas de investigación incluyen la telecolaboración y la adquisición de la competencia comunicativa inter-
cultural, poniendo el foco en los ámbitos de ELE y français langue étrangère (FLE).
Cristina Aránzazu Huertas-Abril. Profesora titular en la Universidad de Córdoba (España), adscrita al Depar-
tamento de Filologías Inglesa y Alemana, actualmente, imparte docencia en la Facultad de Ciencias de la Educa-
ción y Psicología. Estudió en la Universidad de Córdoba la licenciatura en Traducción e Interpretación y el Máster
en Traducción Especializada (Inglés/Francés/Alemán-Español) y se doctoró en el Programa Lenguas y Culturas
(premio extraordinario). Sus líneas de investigación incluyen la CALL, la enseñanza de lenguas extranjeras, la
educación bilingüe, los estudios de traducción y la brecha lingüística, entre otras.
Manuela Álvarez Jurado. Profesora titular de la Universidad de Córdoba (España), área de Traducción e
Interpretación. Imparte docencia en el grado de Traducción e Interpretación y en el Máster de Traducción Espe-
cializada (Inglés/Francés/Alemán-Español) de la Universidad de Córdoba, así como en el Máster de Traducción
Institucional de la Universidad de Alicante (España). Sus líneas de investigación incluyen la historia de la traduc-
ción no literaria, la traducción biosanitaria y agroalimentaria y la traducción del paratexto.
Pedro Reis
Profesor asociado del Instituto de Educação da Universidade de Lisboa (Portugal)
preis@[Link] | [Link]
Extracto
Existen numerosos trabajos teóricos en torno a las aulas del futuro (AdF) o smart learning
environments (SLE), sin embargo, hasta el momento no está tan extendida su práctica. Por ello,
los objetivos de este estudio son conocer las AdF implementadas, identificar las tecnologías
utilizadas y analizar las necesidades de los docentes que imparten clase en estos nuevos
entornos. El presente trabajo consiste en un estudio cuantitativo de carácter exploratorio para
el que se ha diseñado y empleado un cuestionario ad hoc compuesto por 56 ítems. Dicho
cuestionario fue enviado a 22 responsables de AdF de Portugal y se ha conseguido una muestra
participante de 13 (hombres y mujeres). Los resultados, obtenidos a partir de estadísticos
descriptivos, tablas de contingencia y pruebas exactas de Fisher ponen de manifiesto que
en la mayoría de los casos se hace un uso de metodologías activas, se emplean diferentes
estrategias de evaluación, se utiliza, generalmente, la pizarra interactiva y otras tecnologías
digitales, pero, no tanto, la inteligencia artificial, las analíticas de aprendizaje, etc. Asimismo,
existe una notable satisfacción profesional con las experiencias implementadas, aunque se
detectan algunas necesidades, como la formación recibida en relación con estos entornos,
la comunicación con las familias, entre otras. Por lo tanto, de este trabajo se concluye que
existen determinadas diferencias entre la teoría publicada sobre las AdF o los SLE y la práctica
desarrollada con la muestra implicada.
Palabras clave: entornos inteligentes de aprendizaje; aula del futuro; tecnologías de la información
y la comunicación (TIC); tecnología educativa; educación primaria; educación secundaria; educación
permanente.
Cómo citar: G
arcía-Tudela, P. A., Reis, P. y Solano-Fernández, I. M.ª. (2024). Aula del futuro en Portugal: aná-
lisis de experiencias educativas y necesidades docentes. Tecnología, Ciencia y Educación, 27,
117-142. [Link]
Pedro Reis
Profesor asociado del Instituto de Educação da Universidade de Lisboa (Portugal)
preis@[Link] | [Link]
Abstract
There is a great deal of theoretical work on the classrooms of the future (AdF) or smart learning
environments (SLE), however, so far their practice is not so widespread. Therefore, the objectives
of this study are to learn about the AdF implemented, to identify the technologies used and to
analyse the needs of teachers who teach in these new environments. The present study consists
of an exploratory quantitative study for which an ad hoc questionnaire consisting of 56 items
has been designed and used. This questionnaire was sent to 22 AdF managers in Portugal and
a participating sample of 13 (men and women) was obtained. The results, obtained from data
analysis using descriptive statistics, contingency tables and Fisher's exact tests, show that
in most cases active methodologies are used, different assessment strategies are used, the
interactive whiteboard and other digital technologies are generally used, but artificial intelligence,
learning analytics, etc., are not so much used. Likewise, there is notable professional satisfaction
with the experiences implemented, although some needs are detected, such as the training
received in these environments, communication with families, among others. Therefore, this
study concludes that there are certain differences between the theory published in relation to
AdF or SLE and the practice developed with the sample involved.
Citation: García-Tudela, P. A., Reis, P. and Solano-Fernández, I. M.ª. (2024). The classroom of the future in
Portugal: analysis of educational experiences and teaching needs. Tecnología, Ciencia y Educación,
27, 117-142. [Link]
Sumario
1. Introducción
2. Objetivos
3. Método
3.1. Muestra
4. Resultados
4.1. Descripción de las AdF desarrolladas
4.2. Tecnologías empleadas en las AdF
4.3. Satisfacción profesional con el AdF y necesidades detectadas
5. Discusión y conclusiones
Referencias bibliográficas
Nota: este artículo ha sido financiado con la ayuda EIDUM-CMN 2021 para estancias en España y en el exterior
convocada según R-457/2021. Los autores del artículo declaran que todos los procedimientos llevados a cabo
para la elaboración de este estudio de investigación se han realizado de conformidad con las leyes y directrices
institucionales pertinentes. Asimismo, los autores del artículo han obtenido el consentimiento informado (libre y
voluntario) por parte de todas las personas intervinientes en este estudio de investigación.
1. Introducción
De forma más específica, para desarrollar un SLE se deben contemplar algunos prin-
cipios esenciales: flexibilidad de los elementos físicos, comodidad, adaptabilidad, perso-
nalización, conectividad, orden y organización, apertura y seguridad (Bautista y Borges,
2013). Sin embargo, Bdiwi et al. (2019) sintetizan y afirman que para implementar un SLE
se deben cumplir tres requisitos: la tecnología y su conectividad, unas metodologías edu-
cativas adecuadas y la ergonomía.
En este punto es preciso destacar que existen definiciones de SLE que recogen todos
estos aspectos:
Physical environments enriched with technology and augmented with virtual edu-
cation environments so as to optimize the training activity. By means of enriched
methodologies and strategies and enriched assessment the cohesion between both
environments (face-to-face and virtual) is promoted, thus creating a context enriched
with new learning possibilities for each of the students. Likewise, smart technology
brings together the whole community and models experiences built upon the ergo-
nomics of the SLE itself (García-Tudela et al., 2021, p. 11)1.
En relación con la ergonomía, esta guarda una estrecha relación con la perspectiva in-
clusiva o adaptativa, tal y como se ha señalado de manera previa. Principalmente, porque
es la disciplina que no solo se centra en el diseño del espacio de trabajo o en el uso de un
mobiliario adecuado, sino que, en el marco de los SLE, también comprende el uso de las
tecnologías adaptativas, los itinerarios personalizados de aprendizaje, así como otros as-
pectos que favorezcan una experiencia educativa individualizada, tanto presencial como
virtualmente (García-Tudela et al., 2020).
Tras los resultados hallados del estudio mencionado, en 2012, la European Schoolnet
decide crear el Future Classroom Lab (FCL). Principalmente, esta iniciativa consiste en
transformar el aula y, con ello, la experiencia de aprendizaje a través de integrar diversas
tecnologías en el aula para favorecer un modelo revolucionario de enseñanza y aprendizaje
(Pardo-Baldoví, 2019; Tena Fernández y Carrera Martínez, 2020). Esta propuesta también
supone una aproximación a la práctica de los SLE, puesto que las AdF, tal y como se ha
referenciado, también consisten en la integración de diversas tecnologías para alterar los
1 [Entornos físicos enriquecidos con tecnología y potenciados con entornos educativos virtuales para optimi-
zar la actividad formativa. A través de metodologías y estrategias enriquecidas, así como de evaluación enri-
quecida, se promueve la cohesión entre ambos entornos (presencial y virtual), creando así un contexto
enriquecido con nuevas posibilidades de aprendizaje para cada uno de los estudiantes. Asimismo, la tecno-
logía inteligente reúne a toda la comunidad y modela experiencias basadas en la ergonomía del propio SLE].
2 [Link]
Al igual que a través de la ergonomía de los SLE se decide la distribución del espacio
disponible y la selección del mobiliario más adecuado, así como otras decisiones para op-
timizar la tarea de los estudiantes y los docentes, en las AdF, la ordenación espacial, y su
consiguiente reparto de las diferentes tecnologías, también posee un valor destacado para
dar respuesta a las necesidades de los agentes implicados (Osés Urteaga, 2018). Principal-
mente, en las AdF, suelen existir seis áreas o zonas (Área de Tecnología Educativa [ATE],
2020; Attewell, 2019; Olmos Piñar y Pardo Baldoví, 2019):
• Presentar. Espacio para que tanto profesorado como alumnado pueda proyectar pre-
sentaciones u otros recursos audiovisuales y así dar a conocer sus trabajos al resto
del grupo. Suele haber una pizarra digital interactiva o una pantalla y unas gradas
móviles para que todos los estudiantes se puedan ver y la discusión se favorezca.
• Investigar. Esta es la zona para trabajar en grupo y desarrollar los proyectos y
las tareas de una manera colaborativa junto con el resto de compañeros. Suele
disponer de recursos variados, según sea el proyecto que se vaya a desarrollar,
pero se pueden encontrar recursos como microscopios, kits de robótica, orde-
nadores portátiles, etc.
• Crear. Un espacio para llevar a la práctica tanto la elaboración de cualquier artefacto
como la creación de las presentaciones o los vídeos que se necesitarán para dar a
conocer al resto de grupos los resultados conseguidos. Los recursos más habitua-
les suelen ser una pared croma, cámaras, kit de iluminación, impresoras 3D, etc.
• Intercambiar. Zona dedicada a la realización de tareas puntuales en pequeños
grupos y supervisadas por el docente. Se suele utilizar también para la realización
de lluvias de ideas, tutoría entre iguales, etc. Para ello, suelen estar disponibles
mesas colaborativas digitales, aplicaciones digitales para intercambiar opiniones,
como, por ejemplo, a través de mapas mentales, recursos para la realización de
videoconferencias y más.
• Interactuar. Principalmente se utiliza para facilitar el intercambio de opiniones
antes, durante y después de la elaboración de un proyecto, así como para la
creación de debates dentro de un grupo, o, incluso, para llevar a cabo una eva-
luación formativa o una coevaluación. Los recursos que se suelen encontrar son
dispositivos móviles, pizarra interactiva, mesas y sillas móviles.
• Desarrollar. Suele ser el área más libre, puesto que se apuesta por el aprendizaje
informal y autodirigido, a través del que el alumnado –generalmente, de manera
individual– ve vídeos para formase sobre algún tema concreto, escucha podcasts,
utiliza alguna aplicación digital, entre otras actividades que fomenten la reflexión
en torno a la temática que se esté trabajando.
A pesar de que en guías oficiales y en otros trabajos se haga alusión a estas seis áreas
esenciales de las AdF, existen experiencias educativas que se han implementado en cole-
gios de educación primaria en las que estos espacios se agrupan en parejas, puesto que, tal
y como se ha expuesto, muchas de estas zonas son similares o se pueden complementar
de manera adecuada. Concretamente, Pelayo Virlán (2021) señala que en su propuesta de
aula del futuro se agruparon las áreas de la siguiente forma: «Zona Investiga y Desarrolla»,
«Zona Crea y Explora» y, por último, «Zona Interactúa y Presenta».
Tal y como ya se ha indicado, el FCL ha potenciado el desarrollo de las AdF tanto dentro
como fuera de Europa. Sin embargo, en el trabajo de Tena Fernández y Carrera Martínez (2020),
se destaca que Bélgica, España y Portugal son tres casos apropiados para ser estudiados. El
primero porque es el precursor y los dos peninsulares, porque permiten la comparación de
cómo un mismo modelo se puede aplicar en realidades diferentes con sus necesidades par-
ticulares. De tal forma que en este trabajo se profundiza en la práctica educativa portuguesa.
2. Objetivos
OG. Describir la práctica de las AdF que se están implementando en los centros educativos de eta-
pas obligatorias de Portugal.
OE1. Conocer cómo se están utilizando las AdF en las etapas obligatorias de Portugal.
OE2. Identificar las tecnologías que se están usando en las AdF portuguesas.
OE3. Analizar las necesidades que presentan los docentes portugueses al emplear un AdF.
3. Método
En relación con el instrumento, este consiste en un cuestionario ad hoc basado en las di-
mensiones del modelo SLE-5 (García-Tudela et al., 2021). Para su validación se ha empleado
un método Delphi de dos rondas. En ambas han participado siete expertos, los cuales han
sido seleccionados atendiendo a su trayectoria de investigación vinculada con la disciplina
de la tecnología educativa, teniendo en cuenta su experiencia profesional (mínimo 10 años)
y que no perteneciesen a la misma universidad o centro de investigación.
Para la aplicación del método Delphi se han tenido en cuenta diversas recomendacio-
nes, tales como contemplar la participación de al menos siete expertos, seleccionar a los
expertos teniendo en cuenta una experiencia profesional superior a cinco años, ser de di-
ferentes universidades españolas y contar con experiencia laboral en el ámbito de las TIC;
recoger la opinión de los expertos de una manera individual y anónima; diseñar y utilizar una
misma plantilla para obtener la información de todos los participantes; y, también, aplicar
un proceso iterativo basado en diferentes rondas hasta que exista un consenso entre todos
los expertos (Cabero Almenara y Barroso Osuna, 2013; Escobar-Pérez y Cuervo-Martínez,
2008; Reguant-Álvarez y Torrado-Fonseca, 2016).
Tras el desarrollo de esta prueba de validación, la versión definitiva del instrumento está
compuesta por 56 ítems distribuidos en tres bloques:
• 20 ítems con una escala Likert de cinco puntos para identificar el grado de sa-
tisfacción y las necesidades profesionales. Los niveles de respuesta son 1 (nada
satisfecho), 2 (poco satisfecho), 3 (normal), 4 (satisfecho) y 5 (muy satisfecho).
El hecho de usar una escala impar de cinco niveles con una opción intermedia se respalda
tanto en las recomendaciones y en los argumentos expuestos por McMillan y Schumacher
(2005) como en los hallazgos de Matas (2018).
En relación con el análisis de datos, este se ha desarrollado a través del programa infor-
mático SPSS en su versión 28. Concretamente, para los resultados se han empleado esta-
dísticos descriptivos, como la media, la desviación típica, la asimetría y la curtosis. También
se emplean diagramas de barras para representar algunos datos de esta misma naturaleza.
Por otro lado, en el caso de identificar las correlaciones existentes entre las diversas va-
riables recogidas en el cuestionario, se han aplicado tablas de contingencia y el test exacto
de Fisher-Freeman Halton, el cual se utiliza para conocer la correlación entre variables cua-
litativas con muestras pequeñas (Molina, 2021). Además, también se recomienda su uso
como alternativa a la prueba chi-cuadrado cuando al menos el 25 % de las frecuencias es-
peradas es inferior a tres (Romero Saldaña, 2011). Para la interpretación de los resultados
del test exacto de Fisher-Freeman Halton se debe rechazar la hipótesis nula (H0) y aceptar
la relación entre las variables, siempre que p < 0,05 (Ozturk et al., 2021).
3.1. Muestra
La población de este estudio está formada por 22 responsables de las AdF de centros edu-
cativos portugueses de niveles obligatorios, puesto que se excluyeron las AdF pertenecientes
a niveles no obligatorios, como la educación superior, la preescolar, la formación profesional o
la formación permanente. La población se ha seleccionado a partir de la lista oficial de FCL3.
3 [Link]
Centros que imparten el tercer ciclo de enseñanza básica y también la enseñanza secundaria. 12
En relación con la titularidad de estos centros educativos, ocho son públicos y cinco
privados. A continuación, en el cuadro 2 se establece una relación entre el nivel del centro
con su titularidad.
Enseñanza básica 4 5
Enseñanza secundaria 4 0
En cuanto a los datos sociodemográficos de la muestra, cabe destacar que 10 son mu-
jeres, mientras que tres son hombres. La edad media es de 51,50 años, siendo la mínima 22
años y la máxima 66 años. Asimismo, la media de años de experiencia docente es de 26,61
años, teniendo en cuenta que la docente más novel tiene un año de experiencia, mientras
que el que más experiencia tiene son 41 años.
Por otro lado, con relación a la implementación del AdF, tres docentes afirman estar
utilizándola menos de tres años; cinco, entre tres y cinco años; mientras que cinco reco-
nocen que más de cinco años. Además, 10 profesionales señalan que el AdF lo usan con
todas las edades y áreas de conocimiento que enseñan, mientras que tres solo lo emplean
de manera puntual con determinadas edades.
4. Resultados
Mis estudiantes tienen diferentes roles en el AdF. 3,00 1,000 – 1,182 1,036
mentar clases magistrales» (x̄ = 2,75), que «otros agentes externos se involucran en el diseño
e implementación del AdF» (x̄ = 2,31) y, también, «las condiciones ambientales de la clase
física se ajustan automáticamente» (x̄ = 2,23).
Por otro lado, todos los ítems relacionados con las experiencias implementadas en las
AdF se han cruzado con las variables sociodemográficas del estudio. Sin embargo, solo
cinco correlaciones arrojan diferencias significativas. La primera de ellas es el uso de la
clase magistral en el AdF en función del sexo (valor = 6,307 y p = 0,036), puesto que el 44 %
(n = 4) de las mujeres encuestadas utilizan con bastante frecuencia dicha metodología,
mientras que el 66,70 % (n = 2) de los hombres no la utilizan nunca.
En relación con las metodologías, el uso de las metodologías activas en las AdF tam-
bién arroja diferencias significativas teniendo en cuenta los años de experiencia docente
(valor = 9,011 y p = 0,028). Concretamente, el 100 % (n = 4) de los participantes que cuen-
tan con treinta años de experiencia docente son los únicos que siempre usan metodolo-
gías activas.
En tercer lugar, la implicación del equipo directivo en el diseño y la supervisión del AdF
en función de los años de experiencia haciendo uso del AdF (valor = 9,829 y p = 0,028), de-
bido a que los docentes con mayor experiencia suelen tener una valoración más positiva.
Concretamente, el 80 % (n = 4) de los docentes con más de cinco años de experiencia ha-
ciendo uso del AdF considera que el equipo directivo se implica bastante, frente a los que
cuentan con menos de tres años de experiencia haciendo uso del AdF o entre tres y cinco
años, que tienden a seleccionar las opciones más negativas (nunca y a veces).
Asimismo, la comunicación que existe con las familias también es una acción que de-
pende de los años de experiencia haciendo uso del AdF (valor = 12,938 y p = 0,016), puesto
que el 80 % (n = 4) de los docentes encuestados con más de cinco años de experiencia ha-
ciendo uso del Adf siempre se comunica con las familias usando las tecnologías del AdF,
frente a otros resultados más negativos del resto de profesionales que poseen menos expe-
riencia con el AdF.
Los recursos más destacables en las AdF son las tecnologías digitales, por lo tanto, a
través de los siguientes diagramas de barras se presentan, por un lado, en la figura 1, las
tecnologías (dispositivos, software y conectivi-
dad) más utilizadas por la muestra participante
La tecnología más utilizada en las
(valores más altos [siempre o casi siempre]); mien-
AdF portuguesas se corresponde
tras que, por otro lado, en la figura 2, podemos ob- con un tipo de conectividad, que, en
servar las tecnologías menos empleadas en estos este caso, es la wifi; le sigue la PDI
entornos (valores más bajos [nunca o casi nunca]).
4,6
4,5 4,54
4,4
4,3
4,31
4,2
4,1
4 4,08
4 4 4 4
3,9
3,8
3,7
PDI Plataforma Computación Entornos App App para Wifi
gestión del en la nube colaborativos diseño de crear
aprendizaje en línea contenidos cuestionarios
Impresora/lápices 3D 1,62
5G 1,69
Bluetooth 2,08
En referencia a las tecnologías menos utilizadas, destaca, sobre todo, el empleo de unos
dispositivos, como son los relojes o las pulseras inteligentes (x̄ = 1,17). También se usa en
muy pocos casos la identificación por radiofrecuencia o tecnología RFID (radio frequency
identification) (x̄ = 1,23), que pertenece a la categoría de conectividad. Y, por último, la ter-
cera tecnología menos empleada son las gafas de realidad virtual (x̄ = 1,38), que se corres-
ponde con la categoría de dispositivos.
En este caso, a la hora de cruzar los diferentes recursos tecnológicos con las variables
sociodemográficas, se han obtenido nueve correlaciones con resultados significativos.
La variable que más cruces ha provocado es la de los años de experiencia haciendo uso
del AdF, con un total de tres: en primer lugar, en relación con los entornos colaborativos en
línea (valor = 10,058 y p = 0,044), debido a que el 80 % (n = 4) de los docentes con más de
cinco años de experiencia haciendo uso del AdF los utiliza siempre; en segundo lugar, res-
pecto a las aplicaciones digitales de realidad aumentada (valor = 12,425 y p = 0,005), puesto
que los docentes con más de cinco años de experiencia haciendo uso del AdF son los que
más las usan (concretamente, el 60 % [n = 3] reconoce utilizarlas bastante); y, también, en
relación con el uso de la conectividad bluetooth (valor = 10,674 y p = 0,027), ya que al menos
el 40 % (n = 2) de los docentes que cuentan con más de cinco años de experiencia haciendo
uso del AdF reconocen usarla bastante, frente al 100 % (n = 3) de los docentes con menos
de tres años de experiencia haciendo uso del AdF que afirman utilizarla poco (casi nunca).
Al cruzar los recursos tecnológicos con la edad media de los estudiantes con los que se
hace uso del AdF también se han obtenido dos resultados significativos. En primer lugar,
respecto al uso de herramientas digitales para diseñar contenidos (valor = 9,939 y p = 0,041),
ya que se suelen utilizar más con estudiantes mayores (por ejemplo, el 75 % [n = 3] de los
docentes expone que las utiliza siempre con estudiantes de 15 a 19 años). En segundo
lugar, en relación con el uso de aplicaciones digitales de realidad aumentada (valor = 9,986 y
p = 0,045), debido a que, aunque los resultados generales son negativos, al menos el 66,70 %
(n = 2) de los docentes encuestados que trabajan con estudiantes de 6 a 10 años recono-
cen utilizarlas bastante.
Por último, también hay que destacar el uso de herramientas digitales para diseñar con-
tenidos en función de si el docente hace uso del AdF en todos los niveles y asignaturas en
las que imparte clase (valor = 8,095 y p = 0,015). Concretamente, el 60 % (n = 6) que sí hace
uso del AdF en todos los niveles y asignaturas afirma utilizar bastante las herramientas di-
gitales para diseñar contenidos, frente a los resultados más negativos de los docentes que
no cumplen la condición de emplear el AdF de una manera generalizada.
4.3. S
atisfacción profesional con el AdF y necesidades detec-
tadas
El mobiliario y los espacios físicos del AdF. 3,54 1,198 – 0,622 0,174
De los 20 ítems para evaluar la satisfacción docente con el AdF implementado, así como
para conocer las necesidades profesionales, no existe ni un caso en el que la media esté
por debajo del valor intermedio. Tal y como se aprecia en el cuadro 4, la gran mayoría de
los resultados se distribuyen próximos al valor 4 (satisfecho).
De manera opuesta, los resultados más bajos, y, por lo tanto, los que representan las
necesidades, son la «comunicación que existe con las familias a través de la tecnología del
AdF» (x̄ = 3,23), la «formación que los docentes tienen sobre AdF» (x̄ = 3,33) y el «equipa-
miento tecnológico (dispositivos) del AdF» (x̄ = 3,33). Sin embargo, respecto a este último
ítem también existen diferencias si se compara con la «satisfacción profesional respecto a
las aplicaciones digitales (software) que se utiliza en el AdF» (x̄ = 3,77).
Por último, a la hora de relacionar todas las variables de satisfacción profesional con las
variables sociodemográficas, únicamente se han hallado dos correlaciones significativas,
y, en ambos casos, ha sido en función de los años de experiencia haciendo uso del AdF: el
primero de ellos es la «satisfacción con el mobiliario y los espacios físicos del AdF» (valor =
= 13,020 y p = 0,014), puesto que el 60 % (n = 3) de los docentes que tienen entre tres y
cinco años de experiencia haciendo uso del AdF son los únicos que están muy satisfechos;
y, en segundo lugar, en relación con los modelos y las guías que tienen disponibles para
diseñar propuestas didácticas basadas en los AdF (valor = 6,115 y p = 0,029), debido a que
el 100 % (n = 4) de los docentes con más de cinco años de experiencia en el AdF están sa-
tisfechos con los mismos, frente a otros resultados más negativos por parte de docentes
con una experiencia inferior.
5. Discusión y conclusiones
Tal y como se ha expuesto a lo largo de la introducción, las AdF se han definido aten-
diendo a distintas dimensiones y características, las cuales son diversas según las fuentes
escogidas, pero también, entre ellas, existen numerosos puntos en común. Estos se dis-
cuten a continuación.
tecnologías que se estén utilizando en las AdF, diferentes a la inteligencia artificial y a las
analíticas de aprendizaje, para diseñar diferentes itinerarios de aprendizaje.
Continuando con las tecnologías utilizadas en las AdF portuguesas, también destaca el
hecho de que casi nunca se utilizan sensores. Sin embargo, es una de las tecnologías que
más se emplean en las smart cities, en las smart homes, etc., puesto que a través de las
mismas se consigue automatizar determinadas acciones con el fin de crear entornos más
eficientes (Mitchell, 2007). No obstante, si se consulta la documentación disponible sobre
el uso de sensores en las AdF, se descubre que existe una línea de investigación en pleno
desarrollo, puesto que trabajos como Cao et al. (2020) y Mogas Recalde et al. (2020) refle-
jan la presencia que están teniendo los sensores en las AdF para analizar y ajustar deter-
minadas condiciones ambientales del entorno físico o presencial, como la temperatura, la
iluminación, la calidad del aire, etc.
Otra de las tecnologías muy poco utilizadas son las impresoras 3D, aunque autores que
profundizan en la división de áreas que suelen existir en estos entornos (Attewell, 2019;
Olmos Piñar y Pardo Baldoví, 2019) reconocen que son unos dispositivos muy extendidos
en la zona de creación de las AdF. A partir de los resultados extraídos, una línea de inves-
tigación futura sería acerca de las tecnologías que existen en cada AdF y cómo estas se
distribuyen en el aula, si es que también está dividida en áreas o zonas.
profesionales respecto a estos entornos y el uso de sus tecnologías para analizar los cam-
bios que existen antes y después de dichas acciones formativas, puesto que otros estudios
similares han concluido que se obtienen resultados positivos (Gómez-García et al. 2022).
Otra de las necesidades que evidencian los docentes es la comunicación que se está
llevando a cabo con las familias de los estudiantes participantes en el AdF. No obstante, al
cruzar este resultado con otros ítems, cabe justificar la necesidad detectada, ya que, aun-
que existe una comunicación con estas, no se ha obtenido un resultado tan destacable
como en otros ítems. De tal forma que la conexión «AdF y familias» es clave, y, sobre todo,
en las primeras edades, puesto que a través de las AdF se conecta la educación formal con
la informal por medio del uso de tecnologías y es crucial hacer un uso seguro, sostenible y
responsable de dichos recursos, tanto en el aula como fuera de la misma.
En este punto del trabajo es imprescindible aludir a algunas de las limitaciones con las
que cuenta el presente estudio. La principal es el número de participantes, puesto que sería
adecuada la aplicación de un muestreo intencionado a partir del que lograr una equidad con
relación al sexo, a la titularidad de los centros educativos que disponen de AdF, entre otras
variables. Asimismo, en lo relativo a la muestra, también es preciso argumentar que el nú-
mero de participantes es aceptable según la naturaleza exploratoria del trabajo, puesto que
no se requiere aplicar un muestreo probabilístico y se acepta un tamaño muestral más pe-
queño (Hernández-Sampieri et al., 2010; McMillan y Schumacher, 2005). Sin embargo, sería
preciso contar con una mayor participación docente para obtener una muestra representa-
tiva con un nivel de confianza adecuado.
Por último, dado el carácter internacional que las AdF tienen, sería de interés comparar
los factores aquí analizados (experiencias desarrolladas, tecnologías involucradas y satisfac-
ción profesional) con los de otros países que también contemplen esta innovación educativa.
Para terminar, es preciso aludir que en este trabajo se ha realizado una exploración del
estado de la cuestión en torno al desarrollo de las AdF y su puesta en práctica en Portugal.
El principal resultado que se obtiene es que existen ciertas diferencias entre la documen-
tación teórica publicada, sobre todo en relación con los SLE, y las prácticas aplicadas en
el contexto portugués, como, por ejemplo, el tipo de tecnologías utilizadas, la automatiza-
ción de algunas tareas, las estrategias de evaluación desarrolladas, etc. Asimismo, cabe
destacar que existe una notable satisfacción profesional con las experiencias llevadas a la
práctica, aunque también existen ciertas necesidades, para las cuales se han recogido di-
ferentes posibilidades de investigación-acción.
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Pedro Reis. Biólogo y doctor en Didáctica de las Ciencias por la Faculdade de Ciências da Universidade
de Lisboa (Portugal). Actualmente, es profesor asociado con habilitación para catedrático del Instituto de Edu-
cação da Universidade de Lisboa. Desde hace varios años se dedica a la formación inicial y continua de profe-
sores: de infantil a secundaria. Dirige trabajos de máster y de doctorado en las áreas de desarrollo profesional
de los profesores, activismo juvenil, ciudadanía ambiental, web 2.0 y ciudadanía. Participa en proyectos de
investigación, formación docente y desarrollo curricular en Portugal, en otros países europeos, en Angola, en
Cabo Verde, en Santo Tomé y Príncipe, en Colombia y en Brasil (financiados por la Comisión Europea, el Banco
Mundial, la Fundación Calouste Gulbenkian y diversos Gobiernos).
Isabel María Solano-Fernández. Doctora por la Universidad de Murcia (España). Profesora titular de Tec-
nología Educativa en el Departamento de Didáctica y Organización Escolar de la Facultad de Educación de la
Universidad de Murcia. Miembro del Grupo de Investigación en Tecnología Educativa de dicha universidad, así
como de Edutec (Asociación para el Desarrollo de la Tecnología Educativa). Su campo de trabajo es la tec-
nología educativa y lleva más de veinte años impartiendo asignaturas en las titulaciones de Educación Prima-
ria y Educación Infantil. Ha participado en diferentes proyectos Erasmus+ y H2020, así como en proyectos de
investigación nacionales financiados. Sus intereses de investigación incluyen el diseño, la implementación y la
evaluación de la tecnología en contextos formativos, las estrategias metodológicas en diferentes niveles edu-
cativos, el pensamiento computacional y la robótica.
Contribución de autores. P. A. G.-T., P. R. e I. M.ª S.-F. han participado a partes iguales en la elaboración de
este estudio de investigación.
Robert Cid-Górriz
Doctor por la Universitat de València (España)
robertcidgorriz@[Link] | [Link]
Extracto
Los desafíos sociales y educativos a los que nos enfrentamos en la actualidad nos obligan a
repensar el rol de las tecnologías digitales en el siglo XXI, lo cual requiere una comprensión más
profunda de las actividades de aprendizaje de las escuelas. En este artículo se presentan los
resultados de una evaluación respecto a la satisfacción de un entorno virtual de aprendizaje.
Participaron 143 estudiantes (hombres y mujeres) de primaria de la Generalitat de Catalunya,
los mismos que han utilizado tecnologías emergentes (plataforma Google Classroom) como
herramientas de acceso a los procesos educativos. A través del instrumento ACOTIC-ALU, se
pudo identificar un alto grado de satisfacción por parte del alumnado (en un 60 %) al trabajar
con el aprendizaje basado en proyecto a través de entornos virtuales de aprendizaje (EVA).
Sin embargo, se evidenciaron tres barreras importantes durante el aprendizaje: la falta de socia-
lización, la escasa transferencia de materiales didácticos entre compañeros de un mismo grupo
y la carencia del desarrollo de la competencia lectora. Hallazgos que nos permitieron llegar a la
conclusión de que la motivación que el docente propicie en el desarrollo de proyectos a través
de Google Classroom permitirá al estudiantado involucrarse en procesos creativos y coope-
rativos para romper con las barreras de aprendizaje, incluido el mantenimiento de una buena
relación con el docente para comprender de mejor manera los procesos que se desarrollarán
dentro del aula.
Palabras clave: Google Classroom; satisfacción; educación básica; entornos virtuales; digitalización;
tecnología de la información; aprendizaje basado en proyectos.
Cómo citar: G
uamán-Guaya, B. y Cid-Górriz, R. (2024). El trabajo por proyectos desde una plataforma virtual
de aprendizaje: experiencias de satisfacción de un grupo de estudiantes de primaria. Tecnología,
Ciencia y Educación, 27, 143-166. [Link]
Robert Cid-Górriz
Doctor por la Universitat de València (España)
robertcidgorriz@[Link] | [Link]
Abstract
The social and educational challenges we face today force us to rethink the role of digital
technologies in the 21st century, which requires a deeper understanding of learning activities
in schools. This article presents the results of an evaluation regarding satisfaction with a virtual
learning environment. A total of 143 elementary school students (men and women) from the
Community of Catalunya participated, who have used emerging technologies (Google Classroom
platform) as a tool for accessing educational processes. Through the ACOTIC-ALU instrument,
it was possible to identify a high degree of satisfaction on the part of the students (60 %) when
working with project based learning through virtual learning environments (VLE). However, three
important barriers during learning were evidenced, the lack of socialization, the scarce transfer
of didactic materials among classmates of the same group and the lack of development of
reading skills, findings that allowed us to reach the conclusion that the motivation that teachers
provide in the development of projects through Google Classroom will allow students to engage
in creative and cooperative processes to break the barriers to learning, including maintaining a
good relationship with the teacher to better understand the processes that will be developed
in the classroom.
Citation: Guamán-Guaya, B. and Cid-Górriz, R. (2024). Project work from a virtual learning platform: experiences
of satisfaction of a group of primary school students. Tecnología, Ciencia y Educación, 27, 143-166.
[Link]
Sumario
1. Introducción
1.1. Un trabajo con base en proyectos
1.2. La importancia de los entornos virtuales de aprendizaje
2. Objetivos
3. Método
4. Resultados
5. Discusión
6. Conclusiones
Referencias bibliográficas
Nota: los autores del artículo declaran que todos los procedimientos llevados a cabo para la elaboración de este
estudio de investigación se han realizado de conformidad con las leyes y directrices institucionales pertinentes.
Asimismo, los autores del artículo han obtenido el consentimiento informado (libre y voluntario) por parte de todas las
personas intervinientes en este estudio de investigación.
1. Introducción
Esta visión educativa va en consonancia con las directrices propuestas por organis-
mos internacionales como la United Nations Educational, Scientific and Cultural Orga-
nization (UNESCO) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos
(OCDE), quienes apuestan por el uso y el acceso de la tecnología digital dentro los pro-
cesos y espacios educativos, cuyo fin es implantar propuestas pedagógicas más inclu-
sivas (UNESCO, 2022).
Otro de los pilares de esta propuesta es el objetivo 4 de los ODS (Objetivos de Desarrollo
Sostenible), el mismo que pretende propiciar una educación de calidad a través del uso de
las TIC como una herramienta de fácil acceso a la formación, a los recursos y a otros conte-
nidos educativos.
Desarrollará en el estudiante un aprendizaje inde- Planificar las tareas y ejecutarlas podría llevar más
pendiente y autónomo. tiempo del programado.
Evidenciará el aprendizaje del estudiante cuando Trabajar con un elevado número de estudiantes
exprese su saber y lo justifique con fuentes teóricas dificulta detectar las aportaciones y corregir los
y bases empíricas. errores.
Le permitirá aplicar mecanismos de autoevaluación Relacionar las diferentes áreas de estudio.
y coevaluación durante el proyecto. Dificultad para trabajar con estudiantes que tienen
Implica una renovación pedagógica. poca motivación para aprender y un bajo rendi-
Atención a la diversidad cognitiva del alumnado. miento académico.
Le permite tener una visión más integrada de la Incluir actividades con diferentes niveles de com-
enseñanza al utilizar contenidos interdisciplinares. plejidad.
Explorar y trabajar los contenidos mediante pro-
yectos.
Recibir tutela constante para conseguir los resul- Supone un estudio independiente.
tados. Elevada cantidad de trabajo autónomo para realizar
Construir nuevos conocimientos y habilidades a el proyecto.
través de la investigación. Exige aprender a través de la práctica.
Promueve la motivación intrínseca y la confianza Además de aprender contenidos, es necesario que
en uno mismo. el estudiante sepa utilizarlos en el proyecto.
►
A veces la actitud de los docentes puede ser neutral o poco favorable en la incorpora-
ción de estos nuevos recursos, así que se recomiendan actividades formativas para incidir
en la percepción de utilidad de las TIC (Nicolás-Robles y Belmonte-Almagro, 2023).
Lion (2019) recomienda acciones públicas para la toma de decisiones políticas sobre la
inclusión social y digital en educación, donde el profesorado tenga que migrar hacia nuevas
alternativas con el fin de que los estudiantes mejoren su gestión en cuanto al aprendizaje.
Por tanto, expertos como Gómez (2020) y Gamarra Salas et al. (2021) han visualizado la
importancia de Google Classroom como herramienta versátil para la enseñanza y el apren-
dizaje por crear aulas digitales interactivas; dar la posibilidad de configurar con facilidad los
procesos de comunicación con los estudiantes; ahorrar tiempo en la distribución y organi-
zación de las tareas; ser accesible, segura y gratuita; y permitir la participación a través de
encuentros tanto síncronos como asíncronos. Por otra parte, en el estudio de De Campos
Filho (2019) y Dash et al. (2021) se concluyó que, tras evaluar la plataforma, la satisfacción
de los usuarios en el proceso de aprendizaje era adecuada e ideal en la comunicación di-
gital para el proceso de desarrollo de proyectos por la conexión que se produce entre las
distintas disciplinas y los contenidos académicos.
Figura 1. S
istema de agrupación de las destrezas desarrolladas a través del aprendizaje basado en
proyectos por medio de un EVA
Aprendizaje
Comprensión: Organización:
Colaboración: Satisfacción:
•C
rear nuevas relaciones sociales. • Aplicar nuevas técnicas
•C
rear estrategias de cooperación. de aprendizaje.
•D
esarrollar trabajos en equipo. • Innovar en el desarrollo
del trabajo.
• Autogestionar procesos
Uso de las TIC de aprendizaje.
(EVA)
2. Objetivos
OG. Conocer el nivel de satisfacción del alumnado de primaria respecto al uso del entorno virtual de apren-
dizaje Google Classroom y el trabajo colaborativo que genera el aprendizaje basado en proyectos.
3. Método
4. Resultados
Los resultados se procesaron a través del programa IBM SPSS 24®. Como primer paso
se realizó un análisis estadístico descriptivo para los ítems (medias, desviación estándar y
frecuencias) que son más relevantes y que influyen de manera positiva en la satisfacción
de aprendizaje del alumnado desde la plataforma virtual (considerando las alternativas de
respuesta «bastante» y «mucho»), y aquellos que influyen de forma negativa en el mismo
(«nada» y «poco») (véase cuadro 2). Adicionalmente, se realizó un cruce de variables.
Frecuencia (%)
D Ítems N Media DT
N* P* B* M*
1.4. ¿Classroom te ha resultado interesante? 143 3,25 0,800 3,50 11,90 40,60 44,10
D1
1.5. ¿A partir del uso de Classroom quieres aprender
143 3,38 0,794 3,50 9,10 33,60 53,80
más sobre los temas de los proyectos?
Frecuencia (%)
D Ítems N Media DT
N* P* B* M*
3.1. ¿ Has leído mucho con Classroom? 143 2,78 0,755 4,20 29,40 51 15,40
3.2. ¿Te has distraído cuando usabas Classroom? 143 2,50 1,047 18,90 35 23,10 23,10
Frecuencia (%)
D Ítems N Media DT
N* P* B* M*
Con las valoraciones de la D1 (Satisfacción con el aprendizaje), se destaca que existe ho-
mogeneidad en las puntuaciones, siendo las más altas las del ítem 1.7 (¿Te ha gustado trabajar
con proyectos usando Classroom?) y las del ítem 1.6 (¿La información aprendida de los pro-
yectos en Classroom te ha sido útil?). En el extremo contrario está el ítem 1.1 (¿El contenido
de los proyectos a través de Classroom te ha resultado aburrido?), que, aunque con valores
bajos, evidencia cómo la plataforma es un eficiente medio de motivación y una herramien-
ta que permite que los estudiantes trabajen basándose en proyectos, dado que la informa-
ción que han recibido ha sido útil para seguir descubriendo nuevos campos de aprendizaje.
las actividades. Sin embargo, los valores de los ítems 3.4 (¿Ahora te resulta más fácil relacio-
narte con tus compañeros/as?) y 3.1 (¿Has leído mucho con Classroom?) determinan que no
es una plataforma que potencie las relaciones personales ni el desarrollo de la competencia
lectora, aspectos que, desde una perspectiva del aprendizaje significativo, son importantes.
Tras estos resultados, se procede a realizar un análisis desde otra perspectiva, a partir
de la agrupación de los resultados de aquellas cuestiones que pertenecen a una misma di-
mensión («Satisfacción», «Organización», «Creación y Colaboración» y, por último, «Com-
prensión de las Actividades»). Para ello, se han recogido las respuestas separadas por los
distintos cursos participantes, donde se puede llegar a conocer cuál es el grado de satis-
facción (nada, poco, bastante o mucho) que el alumnado mantiene con la metodología de
aprendizaje basado en proyectos a través del uso de un EVA como Google Classroom.
50
40
Recuento
30
20
10
0
Poco Bastante Mucho
50
40
Recuento
30
20
10
0
Poco Bastante Mucho
Cuarto Quinto Sexto
Fuente: elaboración propia.
Figura 4. Representación gráfica de la dimensión «Creación y Colaboración» según los distintos cursos
40
30
Recuento
20
10
0
Poco Bastante Mucho
Cuarto Quinto Sexto
Fuente: elaboración propia.
Figura 5. Representación gráfica de la dimensión «Comprensión de las Actividades» según los distintos
cursos
50
40
Recuento
30
20
10
0
Poco Bastante Mucho
Cuarto Quinto Sexto
Fuente: elaboración propia.
5. Discusión
En la actualidad, es común que la literatura apunte a la generación nacida entre los últimos
cinco años del siglo pasado y los primeros diez años del siglo XXI como la «generación Z»,
por las habilidades y competencias tecnológicas adquiridas, resultado del constante uso
de herramientas o plataformas digitales (Estanyol et al., 2023). Ante esto, las investigacio-
nes realizadas por Darvin (2018) y Porat et al. (2018) sostienen que las habilidades digitales
no son únicamente el resultado de usar los dispositivos durante horas (esto demostraría la
adquisición de competencias técnicas), sino de las interacciones que realicen con otros al
diseñar, implementar y evaluar sus experiencias de aprendizaje en los centros educativos.
Figura 6. La dimensión pedagógica de las TIC y su relación con las experiencias de aprendizaje
Comprendidos en términos de
Niveles de apropiación
Conoce Transforma
Utiliza
Orientan
Experiencias de aprendizaje
Para mejorar
Hay que ser conscientes de que, como toda herramienta tecnológica, puede generar
distractores en mayor o menor medida. Los individuos de esta investigación afirman haberse
distraído poco (35 %) o nada (19 %) con la plataforma, llegando a confirmar parcialmente un
estudio realizado en México que Google Classroom, a diferencia de otros EVA, no genera
distracción por la carencia de anuncios publicitarios de la plataforma (Tarango et al., 2019).
Sin embargo, como punto de mira no solo al entorno virtual, sino también a las TIC en
general, hay que concienciar acerca de que un uso excesivo puede convertir a los estu-
diantes en sujetos pasivos y carentes de generar buenas relaciones, como se evidencia en
los participantes de este estudio de investigación.
Organismos internacionales como la UNESCO (2016, 2022), en respuesta a esta gran des-
ventaja comentada, proponen que se diseñen procesos y planes de formación desde esfe-
ras gubernamentales donde no solo se abarquen
temas específicos enfocados en la interacción
responsable de las TIC y en la ciberseguridad, Sin embargo, como punto
sino en temas que lleven al profesorado a apro- de mira no solo al entorno virtual,
piarse de prácticas educativas apoyadas en TIC sino también a las TIC en general,
exitosas para la promoción de procesos de en- hay que concienciar acerca de que
señanza y aprendizaje realmente significativos. un uso excesivo puede convertir
al estudiante en un sujeto pasivo
Por tanto, tener criterio a la hora de elegir tanto y carente de generar buenas
la plataforma como la metodología será impres- relaciones, como se evidencia
cindible para no sobresaturar al alumnado de en las personas intervinientes
información y que esto afecte a su rendimiento en este trabajo de investigación
académico (Van Deursen et al., 2021).
En este punto, conviene tener en cuenta que los participantes de nuestro estudio de
investigación perciben que Google Classroom no es una plataforma por la que se trans-
fieran contenidos.
Sin embargo, y de acuerdo con Abuín Vences et al. (2021), no se puede menospreciar
la utilidad de la plataforma Google Classroom, ya que, al igual que otras herramientas di-
gitales, tiene una rápida y fácil accesibilidad a los contenidos o materiales, permitiendo
que el docente invierta menos tiempo en la gestión y/o almacenamiento de la información
(Tarango et al., 2019).
Así pues, desde un punto de vista académico, los estudiantes de quinto de primaria
son los que muestran un alto grado de satisfacción en cuanto al uso de Google Class-
room para trabajar en función de proyectos, mientras que los de sexto de primaria son los
menos satisfechos.
Los resultados recabados coinciden con los obtenidos por García-Valcárcel Muñoz-
Repiso y Basilotta Gómez-Pablos (2015) en cuanto a rangos y niveles de aceptación.
Deficientes propuestas pedagógicas por parte del Desinterés por parte del estudiante en la adquisi-
profesorado. ción de aprendizajes interdisciplinares.
No es una herramienta que potencie las relacio- No se considera el desarrollo de competencias
nes sociales. transversales, particularmente, la lingüística desde
No fomenta la transferencia de materiales y recur- la propuesta pedagógica.
sos entre los miembros de un mismo grupo de No disponer de los recursos ni de la infraestructu-
trabajo. ra necesaria para el desarrollo de las propuestas
Poca organización de los contenidos. pedagógicas sustentadas en aprendizaje basado
en proyectos con EVA.
Su uso depende de la infraestructura digital y de los
recursos TIC disponibles en el centro.
6. Conclusiones
Nadie puede negar que la tecnología, sobre todo las TIC, han aportado un nuevo enfo-
que en cuanto al uso de nuevas metodologías, recursos, estrategias y herramientas en los
procesos educativos dentro del sistema educativo español y, particularmente, en el de Ca-
taluña (Prieto Jiménez, 2008).
Teniendo en cuenta que las TIC tienen un alto potencial en la enseñanza, con esta in-
vestigación se sigue confirmando que la función del docente como guía, acompañante y
facilitador no podrá ser desplazada de los procesos académicos que se efectúen en los
diferentes espacios y entornos de aprendizaje, a pesar de los avances tecnológicos y del
desarrollo de nuevos EVA.
Cabe destacar que con esta investigación no se pretende generalizar los resultados y,
mucho menos, evaluar la competencia pedagógica del profesorado de primaria, sino apor-
tar datos que permitan crear nuevas estructuras de enseñanza en pro del aprendizaje del
estudiante y, en el caso de que los objetivos previstos no se estén cumpliendo, seguir in-
vestigando con el fin de analizar nuevas propuestas educativas –que permitan formar a las
nuevas generaciones con aquellas competencias esenciales para su futuro– y políticas que,
en última instancia, acabarán repercutiendo en la pedagogía, en los centros educativos, en
los docentes y, por supuesto, en el alumnado.
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Bertha Guamán-Guaya. Doctora en Educación con mención cum laude por la Universitat de València
(España). Máster Universitario en Política, Gestión y Dirección de Organizaciones Educativas por la Universitat
de València. Actualmente, trabaja como profesora en la Universidad de las Fuerzas Armadas-ESPE (Ecuador)
y es tutora de trabajo fin de máster en la Universidad Internacional de Valencia (España). Ha sido parte de una
investigación de cohesión social para titulaciones universitarias dentro del grupo UNIVECS de la Universitat de
València. Sus investigaciones se centran en las metodologías de enseñanza, por lo que, en la actualidad, es
parte del equipo de investigación del Departamento de Didáctica y Organización Escolar (DOE) de la Universi-
tat de Valencia.
Contribución de autores. Idea: B. G.-G.; Revisión de literatura (estado del arte): B. G.-G. y R. C.-G.; Selec-
ción de la muestra: B. G.-G. y R. C.-G.; Metodología: B. G.-G. y R. C.-G.; Aplicación del instrumento: R. C.-G.;
Análisis de datos: B. G.-G. y R. C.-G.; Resultados: B. G.-G. y R. C.-G.; Discusión y conclusiones: B. G.-G. y
R. C.-G.; Redacción (borrador original): B. G.-G. y R. C.-G.; Revisiones finales: B. G.-G. y R. C.-G.
Extracto
Palabras clave: tecnología educativa; robots sociales; inteligencia artificial; engaño; abuso;
deshonestidad; integridad académica; ética sintética.
Cómo citar: Gómez-León, M.ª I. (2024). ¿Tramposo e injusto? Entonces, es humano. Robots sociales educa-
tivos y ética sintética. Tecnología, Ciencia y Educación, 27, 167-186. [Link]
tce.2024.18841
Abstract
Keywords: educational technology; social robots; artificial intelligence; cheating behavior; robot
abuse; dishonesty; academic integrity; synthetic ethics.
Citation: G
ómez-León, M.ª I. (2024). Cheating and unfair? So, its human. Educational social robots and syn-
thetic ethics. Tecnología, Ciencia y Educación, 27, 167-186. [Link]
18841
Sumario
1. Introducción
2. Objetivos
3. Método
4. Resultados
4.1. Antropomorfismo y categorías sociales humanas
4.2. Antropomorfismo y conductas relacionadas con la integridad académica
4.3. Antropomorfismo, vinculación emocional y violencia
5. Discusión
5.1. El mayor riesgo de la humanización es la deshumanización
5.2. Riesgos educativos de la deshumanización
5.3. ¿Qué y cuándo humanizar?
5.4. Aprovechar el potencial de los robots antropomórficos: claridad y transparencia
6. Conclusiones
Referencias bibliográficas
1. Introducción
Si lo que se pretende es que la inteligencia artificial facilite, aliente y fortalezca los inter-
cambios de los estudiantes en la dirección ética, es necesario que los diseñadores tengan
una comprensión profunda del comportamiento humano en interacción con los robots so-
ciales, incluidas las tendencias a los comportamientos sociales sin sentido, la discrimina-
ción, la deshonestidad, el abuso y la violencia.
La ética sintética posibilita usar los agentes artificiales en esta dirección. Puede estable-
cerse como una nueva ciencia de los seres humanos en la que los robots antropomórficos
funcionan como «objetos», pero también como «instrumentos» de una indagación sobre
lo que constituye la identidad o la particularidad humana (Rajaonah y Zio, 2022). El uso de
agentes artificiales permite manipular y controlar varios parámetros de comportamiento,
apariencia y expresividad en uno de los compañeros de interacción (el agente artificial) y
examinar el efecto de estos parámetros en el otro compañero de interacción (el ser humano).
Al mismo tiempo, usar agentes artificiales significa introducir la presencia de sistemas arti-
ficiales, pero parecidos a los humanos, en la esfera social humana. Esto permite probar de
manera controlada, pero ecológicamente válida, los mecanismos humanos fundamentales
de la cognición social tanto a nivel conductual como neuronal.
En este sentido, la ética sintética podría permitir estudiar las fortalezas y las debilidades
de las relaciones humanas y mejorar su calidad construyendo tecnología en consecuencia.
La cuestión es:
¿Qué características del ser humano no sería beneficioso reproducir en el diseño de robots sociales
destinados al desarrollo de las interacciones éticas de los estudiantes?
2. Objetivos
El objetivo de este artículo es revisar y analizar las investigaciones que han estudiado
el comportamiento antiético del ser humano a través de su interacción con los robots so-
ciales antropomórficos.
3. Método
La búsqueda bibliográfica se llevó a cabo a través de las bases de datos Scopus, Web of
Science, PubMed, IEEE Xplore y ACM Digital Library, siguiendo las recomendaciones PRISMA.
Se utilizaron los términos (dishonesty o cheating behavior o abuse o violence o dehumanization
o stereotypes o morality o ethics) y (robots social o autonomous robots o artificial intelligence).
clínicas, aquellos que no incluyeron robots antropomórficos y aquellos otros que utiliza-
ron exclusivamente agentes virtuales para estudiar la relación humano-agente artificial.
Para aplicar los criterios de inclusión y exclusión se importaron registros de las bases de
datos a la herramienta Rayyan QCRI. Tras la aplicación de los criterios de inclusión/exclusión,
se mantuvieron 51 artículos. Se analizó la calidad metodológica de los estudios seleccio-
nados; en concreto, se tuvo en cuenta el tamaño de la muestra, el tipo de diseño, la defi-
nición de variables, la validez y fiabilidad de los instrumentos de medida, el procedimiento
de recogida de datos y la descripción y especificación de los métodos estadísticos. Tras
este análisis, nueve artículos fueron valorados con una calidad baja, por lo que fueron eli-
minados. Tras una revisión exhaustiva de los artículos se realizaron búsquedas indirectas
a través de los autores más citados o de aquellos que presentasen datos relevantes o nove-
dosos para la elaboración del trabajo. La selección final estuvo formada por 42 artículos.
4. Resultados
Los estereotipos de género entre humanos también influyen en el curso de las interac-
ciones entre humanos y robots. Desde el punto de vista del desarrollo, los niños comienzan
a atribuir un sesgo de género a los robots a la edad de cinco años, clasificándolos como
masculinos (aunque en la lengua nativa el sustantivo no sea masculino) (Okanda y Taniguchi,
2021). Un robot con cabello corto y labios planos es calificado como menos femenino y más
adecuado para tareas típicamente masculinas (por ejemplo, trabajo técnico) que un robot
idéntico con cabello largo y labios bien formados, que es calificado como más femenino y
más adecuado para tareas típicamente femeninas (por ejemplo, crianza de niños). En adultos,
la relación entre cintura-cadera y el ancho de los hombros es suficiente para provocar el
mismo efecto (Bernotat et al., 2017).
Pero no solo la apariencia física o el nombre del robot (masculino o femenino) parecen ser
suficientes para asociar ciertos trabajos con un género en particular (Jackson et al., 2020).
Asimismo, un robot con voz masculina es clasificado como más creíble y competente que
un robot con voz femenina, a pesar de que el contenido del discurso sea el mismo. Como
consecuencia, hay más probabilidades de que una persona (independientemente del sexo)
siga las instrucciones de una máquina si su voz es masculina. Del mismo modo, es perci-
bido más favorablemente que un robot masculino rechace o cuestione órdenes humanas
potencialmente inmorales a que lo haga un robot femenino, particularmente para los par-
ticipantes de género masculino (Jackson et al., 2020). Se ha encontrado, además, que los
hombres son más propensos a donar dinero a un robot del sexo opuesto, a quien, por otra
parte, consideran más atractivo, mientras que esta preferencia no se observa en las mujeres
(Nass y Moon, 2000). En estudiantes adolescentes (14 a 16 años), las alumnas tienen ma-
yores ganancias de aprendizaje cuando interactúan con un agente pedagógico femenino,
no siendo el caso de los estudiantes masculinos, quienes obtienen sus peores resultados
afectivos y cognitivos cuando el agente es femenino (Arroyo et al., 2018).
En cuanto a los rasgos físicos étnicos, se ha detectado que las personas califican a los
agentes informáticos que tienen una cara de la misma etnia como más atractivos, confiables,
persuasivos e inteligentes que a los agentes que poseen rasgos de otra etnia (Nass y Moon,
2000). Estos últimos son considerados como pertenecientes a un grupo extraño, lo que dismi-
nuye la empatía y aumenta la deshumanización hacia los integrantes del grupo (Spatola et al.,
2019; Strait et al., 2018). El simple hecho de señalar el país de origen sesga el grado de calidez
y competencia con la que se percibe al robot. Por ejemplo, los robots de países percibidos
como de baja calidez (como Rusia) podrían considerarse objetivos aceptables para compor-
tamientos socialmente inaceptables porque son percibidos como más distantes de los huma-
nos que los de países percibidos como de alta calidez (como España) (Spatola et al., 2019).
Además, las personas consideran más humanos a los robots que comparten caracte-
rísticas culturales que van más allá de la apariencia y el lenguaje, como coloquialismos lo-
cales o historias personales que identifiquen elementos culturales comunes (el tráfico de la
ciudad, la bandera de un equipo regional, etc.). De acuerdo con este principio de «similitud-
atracción», cuando los participantes trabajan con un robot que muestra un estilo de perso-
nalidad que coincide con el suyo, «dominante» o «sumiso», lo consideran más inteligente y
convincente, a pesar de que el contenido sea idéntico. Es más, cuando la «personalidad» del
robot coincide con la del usuario, es más probable que las personas le den crédito al agente
por su éxito y menos probable que le culpen por el fracaso, en comparación a cuando
hay un desajuste de personalidad (Esteban et al., 2022).
Pero no solo las características físicas y de personalidad, sino también la posición labo-
ral del agente social parece influir en la conducta del usuario. Las personas muestran más
responsabilidad por la finalización exitosa de una tarea cuando trabajan con un robot que
ocupa un puesto subordinado. Sin embargo, cuando el robot tiene semejanza humana y/o
está en una posición de autoridad, las personas tienden a implicarse menos en la tarea y
a delegar la responsabilidad en el robot. Por ejemplo, la responsabilidad asumida por un
médico ante una decisión clínica errónea es menor si esta ha sido tomada con la ayuda de
un robot al que se le ha atribuido un estatus superior, aunque el rendimiento sea el mismo
(Bleher y Braun, 2022). El efecto de la categorización es tan fuerte que la mera rotulación
de una máquina como «especialista» hace que los segmentos de noticias que reproduce
sean considerados significativamente más informativos, interesantes, serios y de alta cali-
dad que aquellos otros que reproduce una máquina con el rótulo «generalista», a pesar de
que los segmentos de noticias sean idénticos (Nass y Moon, 2000).
4.2. A
ntropomorfismo y conductas relacionadas con la inte-
gridad académica
Aunque los dos aspectos más importantes para que los agentes artificiales parezcan
sociales son la apariencia y el comportamiento humano, el comportamiento es probable-
mente más crítico que la apariencia (Gómez-León, 2023). De hecho, cuando, por ejemplo,
una aspiradora muestra un movimiento autónomo coordinado con el de un ser humano, la
persona se inclina a interactuar socialmente con ella (Fink et al., 2012).
Por otra parte, las personas consideran que los robots injustos/tramposos tienen un
comportamiento más similar al humano, lo que potencia la interacción con él, el compro-
miso social y la atribución de estados mentales (Litoiu et al., 2015). Es más, las personas
no se molestan si un robot engaña para obtener algún beneficio a su favor, solo lo hacen
cuando el engaño va en contra de los beneficios de la persona.
Al parecer, las personas toman decisiones en beneficio propio, pero, al mismo tiempo,
tratan de aparentar que son personas morales (Hoffman et al., 2015), por lo que solo la pre-
sencia de un robot es suficiente para disminuir las trampas (Ahmad y Refik, 2022; Hoffman
et al., 2015; Petisca et al., 2022). Aunque las conductas deshonestas pueden aumentar si el
robot no parece ser consciente de la trampa, las personas perciben sus limitaciones u ob-
servan que otros incumplen las normas sin obtener consecuencias negativas por ello (For-
lizzi et al., 2016). Por ejemplo, Petisca et al. (2022) encontraron que estar en presencia de
un robot cuyo comportamiento refleja que es consciente de la situación (interviene cuando
hace trampa) disminuía el comportamiento de engaño, frente a un robot no consciente de
la situación. Sin embargo, interactuar con un robot que mostraba intervenciones verba-
les simples desinhibía el engaño en la tarea, ya que las personas tendían a aprovecharse
cuando percibían sus limitaciones. Ayub et al. (2021) mostraron en un grupo de estudiantes
universitarios que la exposición previa al engaño de los compañeros aumentaba significati-
vamente la probabilidad de hacer trampa. Forlizzi et al. (2016) observaron que la vigilancia
de un robot tampoco parecía tener efecto cuando alguien robaba aperitivos en un espa-
cio público. En este caso, la conducta se propagaba rápidamente entre los espectadores.
Es más, si la degradación ética ocurría lentamente, es decir, sin que se notara demasiado,
se aceptaba mejor que cuando ocurría un cambio abrupto.
Por otra parte, Mubin et al. (2020) descubrieron que la apariencia amigable de un robot pa-
recía no ser adecuada para mantener la disciplina en el aula, mientras que un robot percibido
como más intimidante mejoraba significativamente la deshonestidad académica. Es más,
Spatola et al. (2018) observaron que, cuando el robot era considerado como «malo» (respon-
día con desprecio, falta de empatía y evaluaba negativamente la inteligencia del estudiante),
este tenía el mismo efecto que la presencia humana e incrementaba la atención en la tarea,
frente a un robot amable y empático. Adicionalmente, Kennedy et al. (2015) detectaron que el
17 % de una muestra de niños de entre 7 y 8 años asociaba la figura del maestro a un robot
con un comportamiento social, mientras que el 64 % la asociaba a un robot con un com-
portamiento asocial, lo cual mejoró significativamente el aprendizaje (Kennedy et al., 2015).
Diferentes estudios han mostrado que los robots sociales generan confianza, aumentan
el bienestar socioemocional y favorecen vínculos afectivos que las personas describen como
amor y cuidado recíprocos (Rajaonah y Zio, 2022). Pero ¿hasta qué punto el ser humano
sería capaz de hacer daño a un robot con el que establece algún tipo de vínculo emocional?
Brš i et al. (2015) y Nomura et al. (2016) observaron que los niños de 5 a 9 años abusa-
ban a menudo de robots situados en los centros comerciales. Los niños utilizaban insultos,
obstruían repetidamente el camino del robot e incluso le pateaban y golpeaban, a pesar de
que lo consideraran humano y de que aproximadamente la mitad de ellos creyera que el robot
era capaz de experimentar dolor y estrés. La mayoría decía haber abusado porque sentían
curiosidad, porque disfrutaban haciéndolo o, simplemente, porque otros también lo hacían.
nación y la degradación eran generalizados: «Serás mi esclavo y si te digo que hagas algo,
hazlo directamente. ¡Dime tu nombre ahora, esclavo!» (De Angeli y Brahnam, 2008, p. 309).
Además, el acoso sexual, las ofensas y los insultos eran habituales. Strait et al. (2018) en-
contraron que la frecuencia y el grado en el que se manifiesta este tipo de agresiones en
dominios públicos es significativamente mayor hacia los robots de género femenino, y la
respuesta es aún más negativa y deshumanizante cuando la agente es clasificada como
asiática o negra que cuando lo es como blanca.
Explicitar la capacidad del robot para pensar y sentir no afecta la voluntad de humillarle
(Keijsers et al., 2022). Es más, sorprendentemente, existe una relación positiva entre señalar
el derecho que tiene el robot a la protección contra el abuso y la tendencia a menospreciarlo
en público. En los estudios de Keijsers et al. (2022) y de Tan et al. (2018) ningún participante
le dijo explícitamente al acosador que dejara de maltratar al robot o que su abuso era mo-
ralmente incorrecto. Además, los espectadores del abuso intervinieron menos cuando el
robot emitió señales emocionales mientras era golpeado (pedir ayuda y acurrucarse) que
cuando no respondió (Keijsers et al., 2022; Tan et al., 2018). Garcia-Goo et al. (2022) en-
contraron que los espectadores aceptaban más la agresión cuando se producía hacia un
hombre que hacia una mujer, incluso si el daño causado eran idéntico. Es más, aquellos
con una mayor orientación a la dominación social y al sexismo hostil mostraron una mayor
insensibilidad ante la víctima (de cualquier sexo), a pesar de atribuirle una mayor capacidad
para experimentar dolor. A ellos la victimización les resultó divertida, entretenida, graciosa
e incluso hilarante, y la víctima, estúpida.
En esta línea, algunos autores (Luria et al., 2019) han propuesto la creación de robots
diseñados para ser apuñalados y golpeados con el fin de ayudar a las personas a sentirse
mejor. Según los autores, estos robots evitarían atacar a otras personas cuando se está
enojado. Lo que no explican es cómo poder controlar esos impulsos violentos a largo plazo.
5. Discusión
Los resultados se discuten sugiriendo algunos de los mecanismos que puedan ayudar
a comprender tales conductas y ofreciendo algunas recomendaciones sobre el tipo de di-
seño que podría ayudar a regular y alentar el cumplimiento de las normas morales en los
estudiantes.
Los estudios muestran que las personas hacen trampa en presencia de un robot, espe-
cialmente si pueden determinar sus capacidades, e incluso cometen actos violentos hacia
ellos, por lo que se esperaría que encontraran menos grave el acto de ser deshonesto o
violento con un robot en comparación con un humano. Sin embargo, se ha detectado que
la gente considera que maltratar a un robot es tan inmoral como abusar de un humano. A
pesar de ello, el nivel de culpa cuando se comete un acto deshonesto hacia un robot es
menor que cuando se comete hacia un animal o hacia un humano (Bartneck y Keijsers, 2020).
La mayoría de las personas justifica este tipo de conductas por la falta de capacidades del
agente para comprender lo que está haciendo y por la ausencia de sentimientos, es decir,
la falta de «humanización» (Petisca et al., 2022).
Tercero, en la medida en que la relación humano-robot tiende a imitar una relación maestro-
esclavo, los robots pueden reforzar actitudes autoritarias e incluso crueles en los alumnos,
despertando una falsa creencia de su derecho para dar órdenes o explotar a otros agentes
(tanto humanos como artificiales). Los niños mimados por niñeras robot incapaces de decir
«no» son un ejemplo frecuentemente citado. Estos niños tienden a encontrar atractiva la
idea de intimidar a los robots; es más, las actitudes agresivas, arrogantes o las tendencias
autoindulgentes podrían verse reforzadas por la incapacidad del robot para escapar o de-
fenderse (Rajaonah y Zio, 2022).
Cuarto, los estudios demuestran que proyectar una identidad a través de características
individuales y sociales antropocéntricas puede aumentar la credibilidad de los agentes ro-
bóticos. Sin embargo, reproducir ciertas características humanas, como la indisciplina, ser
injusto, hacer trampas o evadir la responsabilidad moral podría generar o reforzar conduc-
tas que atentan contra la integridad académica de los estudiantes. Es importante señalar
que a partir de los 5 años los niños comienzan a seleccionar las conductas que imitan en
función de la identificación con el modelo y con el grupo social en general. Es más, la in-
fluencia de los factores sociales sobre el comportamiento de sobreimitación (imitación de
acciones que se reconocen como irracionales) aumenta con la edad.
Quinto, el abuso hacia los robots podría causar daño emocional a otros humanos, es-
pecialmente a poblaciones socioemocionalmente vulnerables. La ciencia ha mostrado que
ver cómo un robot está siendo torturado puede incrementar en el observador respuestas
fisiológicas de alerta, estrés y otras emociones negativas que responden a los mismos pa-
trones de activación neuronales que cuando se trata de un humano (Wiese et al., 2017).
Y, sexto, permitir el abuso hacia estos agentes puede suponer que sea considerado como
normativo y no como una forma de comportamiento antisocial, con el consecuente riesgo a
la desensibilización y a la generalización de estas conductas hacia otros contextos o grupos.
Se ha comprobado que la exposición a la agresión relacional cambia las creencias normativas
de los estudiantes, es decir, hace que este tipo de conductas se vuelvan cada vez más acep-
tables, tanto individualmente como a nivel del aula. Es más, esta aceptación parece aumen-
tar con la edad y es uno de los mayores predictores del acoso escolar (Behnk et al., 2022).
Los robots sociales están diseñados con un propósito particular en mente. Según sea la
aplicabilidad en términos de dominios y tareas, se debe considerar la implementación de unas
características u otras. Numerosos estudios han demostrado que el principal determinante
de la confianza en los robots es su desempeño (Zonca et al., 2021). Los humanos tienden
a confiar en los robots siempre que no cometan errores, a pesar de que esto resulte menos
humano. Es más, la presencia de fallas puede conducir al desuso del sistema robótico. En
el contexto educativo, centrar el interés en las habilidades del agente que ayudan a alcan-
zar el objetivo de la tarea, y no tanto en las características físicas o socioculturales, puede
mejorar significativamente la calidad de la interacción (Gómez-León, 2022). En esta línea,
Maggi et al. (2021) hallaron que el estilo de interacción autoritario, frente al estilo de interac-
ción amistoso, parecía ser el más apropiado cuando las tareas requerían altas demandas
cognitivas, lo que aumentaba el cumplimiento de las tareas, así como la confianza y la acep-
tación de la tecnología. Además, Petisca et al. (2022) encontraron que una mayor expresión
social no siempre equivalía a una reducción en las conductas de engaño, por lo que más
importante que interactuar con un robot amigable mientras se realiza una tarea tentadora
era interactuar con un robot que mostrara conciencia del comportamiento del participante.
Además, en determinados dominios, las personas no siempre prefieren lo que les recuer-
da al ser humano. Los robots, cuando se utilizan como guías en lugares públicos, son prefe-
ridos a los humanos porque, según los comentarios de los usuarios, el robot no juzga a las
personas en función de su apariencia y trata a todos por igual. En el ámbito de la atención
médica, las personas perciben que los robots tienen ventajas sobre los humanos, como una
mayor perseverancia, compromiso y disponibilidad, así como una menor distracción hacia
los pacientes. De la misma manera, cuando se utilizan para fomentar el ejercicio o en pro-
gramas de pérdida de peso, las personas consideran que los robots están libres de prejui-
cios, lo que les hace sentirse más cómodas y tener una mayor sensación de privacidad. Es
más, en Japón, el 80 % de las personas mayores se sienten más cómodas compartiendo
entornos de vida con robots cuidadores que con personas extranjeras (Darling, 2021; Rajao-
nah y Zio, 2022). Por lo tanto, no parece necesario que los agentes artificiales tengan que
emular con precisión el comportamiento humano. Los datos sugieren que podría ser sufi-
ciente con que solo mostraran ciertos aspectos que estuvieran más fuertemente asociados
con el propósito con el que fueron creados.
5.4. A
provechar el potencial de los robots antropomórficos: cla-
ridad y transparencia
Sin embargo, tratar a los robots como agentes con mente también puede aumentar la
percepción de conexión social y fomentar conductas prosociales, como la disminución de
las trampas y el aumento de la generosidad. Además, se ha demostrado que los robots pue-
den tener un poder persuasivo significativo sobre los humanos en el cumplimiento de las
normas sociales (Gómez-León, 2022), por lo que podría aprovecharse el potencial de esta
tecnología para impulsar interacciones humanas beneficiosas. El antropomorfismo aplica-
do ofrece un mayor conocimiento sobre la conducta moral del ser humano, lo que puede
contribuir a la creación de diseños centrados en aquellas características humanas que fa-
ciliten, alienten y fortalezcan las relaciones sociales y que, al mismo tiempo, supongan el
mínimo riesgo para debilitarlas.
La investigación actual aboga por una mayor transparencia y explicación sobre los prin-
cipios del diseño de la robótica, lo que ayudaría a los usuarios a construir modelos mentales
más precisos (Stange et al., 2022). Los robots sociales están diseñados para tener un com-
portamiento más o menos autónomo, sin embargo, la autonomía aumenta la incertidumbre
y la imprevisibilidad, por lo que la transparencia y la explicación centrada en el usuario co-
bran aún mayor importancia: qué está haciendo el robot y por qué, qué hará a continuación,
cuáles son sus capacidades, intenciones y limitaciones situacionales, cuándo y por qué el
robot falla al realizar acciones específicas y cómo corregir errores son aspectos esenciales.
Además de este tipo de transferencia de robot a humano, la transparencia de humano a
robot está siendo de creciente interés. Puesto que tanto el humano como el robot deben
compartir la intención y la conciencia de la situación, el robot también debería tener infor-
mación sobre el desempeño humano.
La transparencia no solo implica «qué» comunicar, sino también «cómo» comunicar para
mejorar la comprensión del usuario. En este sentido se pueden utilizar diferentes interfaces:
visuales, a través de metáforas y analogías; auditivas, con explicaciones que utilicen un len-
guaje natural similar al humano; basadas en interacción física y háptica; multimodales, e
incluso a través de robots autónomos que expliquen sus propias necesidades, intenciones
y comportamientos (Stange et al., 2022).
6. Conclusiones
Los estudios experimentales revisados demuestran que las personas reproducen reglas
y expectativas sociales propias de las relaciones humanas en su interacción con los ro-
bots sociales. El primer conjunto de estudios ilustra cómo las personas abusan de las ca-
tegorías sociales humanas, aplicando estereotipos de género o discriminando étnicamente
a los agentes sociales con los que se identifican. El segundo conjunto demuestra que las
personas se identifican con comportamientos sociales antiéticos, como la injusticia o el
engaño, aprovechando cualquier oportunidad para practicarlo siempre que la transgresión
no se note demasiado.
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María Isabel Gómez-León. Doctora en Neurociencia, con sobresaliente cum laude por la Universidad Com-
plutense de Madrid (España). Ha participado en proyectos de investigación con la Universidad Complutense de
Madrid y con la Universidad Politécnica de Madrid (España). Actualmente, es profesora de grado y posgrado en la
Universidad Internacional de La Rioja (España), en la Universidad Nebrija (España) y en la Universidad Camilo José
Cela (España); directora y profesora de posgrado en el Máster de Atención Temprana en la Universidad Fran-
cisco de Vitoria (España); y gerente de un centro de neuropsicología infantil, especializado en atención temprana.
Extracto
Cómo citar: Sánchez Moreno, A., Cárdenas Collazo, R., Coronel Ruiz, A. K. y Hernández Renovato, I. (2024).
Propuesta para la enseñanza de las ecuaciones lineales algebraicas. Tecnología, Ciencia y Edu-
cación, 27, 187-214. [Link]
Abstract
The teaching and learning of mathematics is a problem that has been present in all educational
levels, therefore, secondary education is no exception. In this context, research in educa-
tional mathematics has proposed different strategies that aim to improve the teaching-learning
process in this area of knowledge; however, up to now it is difficult to say that this problem
has been solved, particularly in Mexico. This situation motivates us to continue working in
this direction with the purpose of helping more and more teachers (men and women) to learn
about didactic resources with which they can teach better mathematics classes for the benefit
of their students. This present paper tries to help in this sense by mean a didactic proposal
to teach the algebraic linear equation, which has as fundamental components the history of
mathematics and geometry.
Keywords: teaching methods and strategies; learning theory and science teaching; algebraic linear
equation; history of mathematics; learning; didactic sequence; geometry.
Citation: S
ánchez Moreno, A., Cárdenas Collazo, R., Coronel Ruiz, A. K. and Hernández Renovato, I. (2024).
Proposal for the teaching of algebraic linear equations. Tecnología, Ciencia y Educación, 27, 187-214.
[Link]
Sumario
1. Introducción
2. Objetivo
6. Conclusiones
Referencias bibliográficas
1. Introducción
La razón de este interés en la educación matemática radica en que unos sólidos cono-
cimientos algebraicos posibilitan al estudiante a cursar matemáticas avanzadas, como la
geometría analítica y el cálculo diferencial e integral, que son la puerta de acceso a una for-
mación que será de suma utilidad en la futura vida profesional del estudiante en todos los
aspectos, independientemente de si elige o no una carrera que se considere íntimamente
relacionada con las matemáticas, como pueden ser las distintas ingenierías.
Por otra parte, los diferentes estudios acerca de los problemas que existen en el proceso
de enseñanza-aprendizaje de las matemáticas a nivel básico, primaria y secundaria (Cedillo
Ávalos, 2006; García Zacarías, 2017; Gascón, 2009; Parra Buitrago, 2021), ponen en evi-
dencia que los estudiantes de estos niveles educativos tienen dificultad para desarrollar
una base sólida de conocimientos matemáticos básicos, los cuales serán indispensables
para que atiendan, de manera adecuada, cursos de matemáticas de nivel medio superior y
superior. La dificultad del aprendizaje de las matemáticas trae como consecuencia el alto
índice de suspensos, el desinterés por su estudio y la deserción escolar, lo cual impacta
en el desarrollo profesional, cultural y tecnológico de cualquier país. Por estas razones, se
buscan propuestas educativas en el ámbito de la didáctica de las matemáticas que contribu-
yan a resolver los problemas de enseñanza-aprendizaje de esta disciplina.
2. Objetivo
El presente artículo tiene por objetivo presentar una propuesta didáctica para la enseñanza
de las ecuaciones lineales algebraicas con el propósito de dar una alternativa didáctica a
los profesores de matemáticas de nivel básico (secundaria). La propuesta consiste en una
secuencia didáctica que tiene como componentes fundamentales el aprendizaje basado en
preguntas (Sánchez Moreno et al., 2020), la historia y la geometría.
Para lograr este objetivo, el artículo está organizado del siguiente modo: en el epígrafe 3
se presenta una breve revisión sobre la historia y la geometría en la enseñanza de las mate-
máticas; en el epígrafe 4, el fundamento teórico didáctico en el que está enmarcada nues-
tra propuesta; en el epígrafe 5 se presenta y se ejemplifica nuestra propuesta didáctica con
la enseñanza del concepto de «ecuación lineal algebraica»; y, finalmente, el epígrafe 6 se
dedica a las conclusiones.
La historia también nos dice que la geometría ha sido fundamental para comprender o
definir conceptos matemáticos. Como ejemplos, podemos citar los números complejos o los
vectores (Zea Saldarriaga, 2012). En este sentido, la geometría puede ser considerada como
otro recurso didáctico en la enseñanza de los conceptos matemáticos.
Por otra parte, la naturaleza misma evoca la geometría. La geometría es intrínseca a la na-
turaleza y, por esa razón, también a los seres humanos. Por tanto, el hombre siempre geo-
metriza. Su cerebro encuentra geometría en los seres vivos, como los caracoles o los nautilus
(Miramontes, 1996); en objetos celestes, como las galaxias (González Zacarías et al., 2010), o
en las estrellas, al visualizar constelaciones; y en los cristales (Pina, 2014), en los caparazones
de tortugas o en los paneles de las abejas (Álvarez-Ríos, 2007), entre otros. En sus labores
cotidianas también el hombre manifiesta su pensamiento geométrico en el arte, cuando dibuja
o esculpe el mármol, o cuando construye un edificio (Garrido, 2014; Urbano Meneses, 2010).
Por tanto, dada esta característica, no ha de extrañar que sea a través de la geometría que los
seres humanos también aprendan, como sucedió en el caso de la gravitación universal, que solo
se entendió hasta que se concibió como la curvatura del espacio y el tiempo (Velarde, 2002).
También, la geometría ha estado siempre presente como recurso que coadyuva a com-
prender mejor los conceptos matemáticos. Como ejemplos podemos citar el concepto de
los «números negativos», que adquiere una mayor comprensión cuando se interpretan de
manera geométrica (Gallardo y Basurto, 2010), o las funciones trigonométricas seno y co-
seno, cuya geometría nos permiten entender origen, notación y significado (Ortega Galle-
gos e Izquierdo Buenrostro, 2018). Con respecto al uso de la geometría en la solución de
ecuaciones algebraicas basta citar el libro titulado Kitā al-jabr wa'lmuqābala, que se traduce
como Libro de restauración y oposición, escrito por el matemático árabe al-KhwārizmĪ en
el siglo IX (Puig, 2008). En este libro, en cuyo título se encuentra el origen de la palabra «ál-
gebra» (al-jabr), se describe la solución de seis tipos de ecuaciones algebraicas, cinco de
ellas de segundo orden (cuadráticas), utilizando cuadrados y rectángulos (Collette, 2000).
2
y
2 x
y
x
Fuente: elaboración propia.
Como se ilustra en la figura 2, una secuencia de enseñanza está conformada por tres
momentos: inicio o apertura, desarrollo y final o cierre (D'Hainaut, 1985), sustentada por
una planeación didáctica o en una perspectiva teórica sobre el aprendizaje (Frola y Veláz-
quez, 2016).
Final o
cierre
Desarrollo
Inicio o
apertura
Fuente: elaboración propia.
El objetivo de la secuencia didáctica que proponemos en este artículo es contar una guía,
a través de una serie de actividades, y un planeamiento eficaz que encamine al aprendizaje
Por otra parte, una secuencia didáctica utiliza estrategias basadas en recursos didác-
ticos, los cuales comprenden una serie de actividades cuyo objetivo es impactar en el
aprendizaje del estudiante. La figura 3 muestra la estructura de una secuencia didáctica
mediante un diagrama de flujo que involucra todos estos componentes. Esta estructura
puede ser aplicada a cualquier tema de matemáticas que deseemos enseñar.
Etapas
de la secuencia Apertura Desarrollo Cierre
didáctica
Recursos
o herramientas Recurso didáctico
didácticas
Actividades
de la secuencia Actividades Actividades Actividades
didáctica
A) Apertura
• Preparar y alertar al estudiante con respecto a qué y cómo aprender. Esto per-
mitirá que el alumno recuerde o aprenda conceptos previos al conocimiento que
se le estará impartiendo.
• Que los alumnos conozcan las circunstancias que rodean su aprendizaje y que
generen expectativas adecuadas.
• Que el alumno se motive a estudiar el tema que le será enseñado.
B) Desarrollo
C) Cierre
Las actividades de cierre permiten llevar a cabo una revisión final de la clase, donde se
resumen las ideas principales de lo que se enseñó e incluso motivan a los estudiantes para
discutir y reflexionar acerca del tema tratado.
5. P
ropuesta didáctica aplicada a la enseñanza de las ecua-
ciones lineales algebraicas
• Historia
• Repasar y recordar • Geometría • Aprendizaje basado
• Interrogatorio directo • Interrogatorio directo en problemas
• Breve introducción histórica • Introduce y explica las ecua- • Plantea problemas y ejerci-
del álgebra y de las ecua- ciones lineales mediante la cios para resolver en clase
ciones lineales. utilización del interrogatorio o como tarea.
• Repaso de lo aprendido en directo y la geometría, utili-
la educación primaria. zando ejercicios y problemas.
• Elaboración del mapa con- • Resuelve problemas o ejerci- • Resuelve el problemas o los
ceptual del tema. cios que necesitan la aplica- ejercicios planteados.
• Ejercicios de repaso. ción directa del conocimiento
• Elaboración de líneas del adquirido durante la lección.
tiempo.
El estudiante obtuvo
Un aprendizaje verbal
Fuente: elaboración propia.
A) Apertura
En esta etapa de la secuencia de enseñanza-aprendizaje se tendrá como objetivo que el estudiante pueda
recordar, identificar o definir los conocimientos previos pertinentes al nuevo contenido que aprenderá, ade-
más de que, a través de la historia, se motive el interés por este tema. Se propone una exposición breve,
pero que motive, de la historia de las ecuaciones lineales algebraicas. En el cuadro I se da un ejemplo de
esta afirmación.
Antes de iniciar la clase déjenme platicarles una historia. La historia que les voy a contar se ubica entre
los años 323 y 146 a. C. A esta época se la conoce como «helenística». Las fechas corresponden a la
muerte de Alejandro III de Macedonia, más conocido como Alejandro Magno (356 a. C.-323 a. C.), y al
momento en que Grecia se convierte en una provincia del Imperio romano, respectivamente. Durante
este periodo de tiempo se llevó a cabo una recopilación de composiciones poéticas breves conocidas
como «epigramas». Esta colección de epigramas dio origen a una obra literaria que lleva el nombre de
Antología palatina. Los epigramas correspondían a problemas que tenían como propósito poner a prue-
ba el ingenio de quien trataba de resolverlos. Entre este conjunto de enunciados se encuentra uno rela-
cionado con episodios de la vida del matemático griego Diofanto, de quien solo se sabe que vivió en la
ciudad egipcia de Alejandría alrededor del año 250 a. C., y cuyo propósito fue descubrir cuántos años
vivó este personaje. Sin embargo, en la Antología palatina, únicamente se encuentra el enunciado de este
problema y no la solución. En la actualidad, la solución a este problema es bien conocida. Esto se debe
al conocimiento matemático que poseemos, con el cual podemos traducir el enunciado a una ecuación
lineal algebraica, cuya solución aprenderemos en esta clase.
Otra civilización que contempló la idea de ecuaciones fueron los egipcios. Esto se conoce a través del pa-
piro de Rhind, escrito en el año 1650 a. C. En este papiro, de aproximadamente 6 m de largo y 33 cm de
ancho se encuentran 87 problemas matemáticos resueltos, que, según su autor, el escriba Ahmes, fue-
ron copiados de un texto que data del año 2000 a. C. En este documento se encuentran problemas rela-
cionados con la aritmética, las fracciones, el cálculo de áreas y volúmenes, las progresiones, los repartos
proporcionales, la regla de tres, la trigonometría y las ecuaciones lineales. Con respecto a las ecuaciones
lineales podemos encontrar ejemplos de problemas resueltos utilizando ecuaciones lineales, que, con la
notación actual, podríamos escribir de la siguiente manera:
x+ 1x =b
a
◄
Otro referente con respecto al uso de las ecuaciones lineales algebraicas son los chinos. Entre sus logros
matemáticos se encuentra un método para resolver sistemas de ecuaciones. Este método es un tanto
parecido al utilizado hoy en día con un arreglo de números conocido con el nombre de «matrices». Los
chinos hacían un arreglo (ordenamiento) con los factores de las ecuaciones y mediante operaciones de
resta entre las columnas del arreglo lograban simplificar el sistema, de tal manera que una de las incóg-
nitas era encontrada, lo que traía como consecuencia conocer las otras.
La historia de las ecuaciones tiene sus inicios cuando las primeras civilizaciones empezaron a desarrollar
el lenguaje simbólico de la aritmética y el álgebra. Esto se entiende porque las civilizaciones primitivas solo
tenían la necesidad de realizar operaciones simples que involucraban la suma, la resta y la multiplicación.
Las ecuaciones empezaron a surgir cuando las grandes civilizaciones comenzaron a desarrollar la inge-
niería y la astronomía y tuvieron la necesidad de realizar complicados cálculos.
Fuente: Estrada Analco (2018), Galán Vioque (2004), García Peña y García Castillo (2020),
Morales Peral (2002), Puig (2006) y Trujillo Tovar y Martínez Trujillo (2010).
Otra posibilidad para esta etapa de la secuencia didáctica es dar un repaso de lo aprendido en la educa-
ción primaria, donde implícitamente se empieza a trabajar con las ecuaciones lineales algebraicas a través
de ejercicios aritméticos. Esto se puede realizar de la siguiente manera: se solicita a los estudiantes deter-
minar cierto número para que se cumpla la ecuación correspondiente, como se muestra en la figura I (a).
En este tipo de ejercicios el espacio juega el papel de incógnita.
a) Determine el número que hay que colocar b) Determine el valor de la letra para que se
en el cuadro para que se cumpla cada una de cumpla cada una de las operaciones.
las operaciones.
5+ = 12 5 + n = 12
3– =1 3– z =1
× 8 = 40 w × 8 = 40
÷4=7 y ÷4=7
Repasando y recordando este tipo de ejercicios, implícitamente se está iniciando al estudiante en el álgebra.
El siguiente paso es repetir los mismos ejercicios, pero ahora, en lugar del espacio cuadrado, colocaremos
una línea. El estudiante debería ser capaz de darse cuenta de que el ejercicio es idéntico al anterior y de que
solamente se ha sustituido el espacio por una letra, de donde inferirá que el valor de esa letra es el número
►
◄
que previamente ha encontrado. Este aprendizaje conductista (Leiva, 2005) le hará entender que los nú-
meros pueden ser representados por símbolos literales (por letras). La figura I (b) ilustra esta situación.
Otra forma de intervención didáctica en la apertura de la secuencia de aprendizaje podría consistir en un
interrogatorio directo, donde el maestro, a través de preguntas, haga evidente la conceptualización de la
variable. En los cuadros II y III podemos ver dos ejemplos.
►
►
De esta manera, mediante interrogatorio, el maestro enseña el concepto de «variable» como número y
como incógnita.
Una vez que se hayan puesto suficientes ejemplos para cumplir el objetivo de enseñanza y que el estu-
diante haya realizado ejercicios por su cuenta a través de tareas, estará preparado para incursionar en la
etapa de desarrollo.
B) Desarrollo
En esta etapa se buscarán los aprendizajes de información verbal, de conceptos y de cambio conceptual
mediante la memorización, los registros de representación semiótica y los ejemplos ilustrativos. El objetivo
para esta etapa de la secuencia didáctica es que el estudiante entienda el significado de los conceptos a
partir de lo que se le ha enseñado en la etapa de apertura, que organice la nueva información en diferentes
►
◄
representaciones (verbal, simbólica y geométrica), que almacene la nueva información en su memoria de
largo plazo y que a los conceptos aprendidos les atribuya significado, interpretándolos en el contexto
de las matemáticas.
A continuación, presentamos la manera en la que proponemos que el maestro lleve a cabo la etapa de
desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje de las ecuaciones algebraicas lineales.
Después de haber superado con éxito la etapa de apertura correspondería enseñar a los alumnos a razo-
nar con incógnitas. Esto se puede llevar a cabo mediante la ejercitación de problemas verbales (Karplus,
Pulos y Stage, 1981) como el siguiente:
Juan pensó en un número, le agregó 10, multiplicó el resultado por 2 y obtuvo 24. ¿Cuál es el
número que pensó?
De acuerdo con Karplu et al. (1981), el estudiante resolverá el problema mediante un proceso de ensayo
y error a partir del resultado que da el problema. Sin embargo, consideramos que este tipo de actividad
puede ser significativa si se considera una traducción inmediata al registro de representación algebraico
mediante la intervención docente, esto es, una vez que el alumno haya reflexionado acerca de cómo ob-
tuvo el resultado, entonces el docente procederá a indicarle cómo se traduce este en términos de las va-
riables. En el ejemplo mencionado la traducción sería:
2 (x + 10) = 24
Equivalentemente:
2x + 20 = 24
En este punto habría que mencionarle al alumno que todas las expresiones de estas características se de-
nominan «ecuaciones lineales algebraicas», es decir, ecuaciones donde la incógnita, en este caso x, solo
aparece multiplicada por números y no por sí misma.
Finalmente, en el cuadro IV se utiliza la geometría como herramienta didáctica, también mediante interro-
gatorio directo (aprendizaje basado en preguntas).
Maestro (escribiendo Muy bien, ahora, consideren como unidad un segmento de recta,
en la pizarra) esto quiere decir:
►
►
Maestro (escribiendo
en la pizarra) (cont.)
El segmento representa al número 1. ¿Cómo representaríamos el
número 3?
3
Alumno (contestando
1 1 1
por analogía y escribiendo
en la pizarra)
9
Alumno (dibujando
y escribiendo en la
pizarra)
►
►
◄
Le corresponderían 6 unidades.
2x 3
Alumno (contestando por
comparación y dibujando
en la pizarra)
El desarrollo de la clase puede continuar adelante, de manera que el estudiante realice el mayor número
posible de ejercicios parecidos a este hasta que los domine. Después, el maestro planteará un caso de
mayor dificultad, como el que se puede ver en el cuadro V.
►
►
1 x
Maestro (escribiendo
en la pizarra) (cont.)
Estos segmentos representan el número 1 y la incógnita, respecti-
vamente. ¿Cómo representaríamos el segmento 4 + 2x?
4 2x
Alumno (recordando
y escribiendo en la piza- 1 1 1 1 x x
rra su respuesta obtenida
por analogía)
Alumno (dibujando y 1 1 1 1 1 1 x
escribiendo en la pizarra)
Maestro (expresándose
verbalmente y
escribiendo en la pizarra) 4 2x 4 x x
►
►
Habrá que continuar realizando más ejercicios de este tipo hasta que el estudiante domine la técnica. De
esta manera, aprenderá qué es una ecuación lineal algebraica y cómo resolverla por un método geométrico.
En esta etapa del desarrollo se han utilizado registros de representación verbal, simbólico y geométrico
que han permitido al estudiante obtener un aprendizaje de información verbal, de conceptos y de cambio
conceptual. Al incorporar a su memoria el procedimiento enseñado logrará la comprensión de la solución
de una ecuación lineal algebraica, a la que le atribuirá significado, ya que, al entender los ejemplos ilustra-
tivos, podrá construir nuevas estructuras conceptuales integrando sus conocimientos anteriores con los
nuevos que se le han enseñado.
C) Cierre
La etapa de cierre de nuestra propuesta de enseñanza-aprendizaje del concepto de «ecuación lineal alge-
braica» tiene por objetivo el aprendizaje de cambio conceptual o la reestructuración de lo aprendido. Nue-
vamente, en esta etapa se recurre a los problemas y se desea que el estudiante sea capaz de aplicar signi-
ficativamente el conocimiento aprendido en las etapas anteriores de la secuencia didáctica. Si el estudiante
cumple con éxito este momento de la secuencia de enseñanza-aprendizaje, podemos decir que ha adqui-
rido todos los niveles de aprendizaje que marca la taxonomía de Pozo (2008), que son:
• Físico. Adquirirá información sobre la estructura conceptual del tema a través de su memoria y de la
cognición, que le permitirá comprender los conceptos estudiados. En este caso, el concepto de «ecua-
ción lineal algebraica».
• Informativo. Adquirirá conocimiento y registrará cambios significativos en su entendimiento de «varia-
ble» y «ecuación lineal algebraica» a través de la práctica y el aprendizaje significativo, lo que reducirá
su incertidumbre acerca de lo estudiado. También, utilizará su memoria para almacenar o registrar esos
cambios, y, por tanto, cualquier estado presente será una huella de lo sucedido en el pasado, por lo que
puede interpretarse en función de su pasado.
• Representacional. Utilizará la información para elaborar representaciones semióticas, estableciendo
una estrategia de solución del entorno teórico al que se enfrentará para resolver los problemas que se
le plantearán.
De esta manera esperamos que su aprendizaje surja de esta reorganización jerárquica. Nuestra propuesta
considera que esta etapa de la secuencia de enseñanza-aprendizaje implica que el estudiante tenga control
sobre sus propios procesos de aprendizaje, que es equivalente al aprendizaje significativo que tanto se anhela
en la didáctica de las matemáticas, y, por tanto, lo podrá utilizar a su mejor entender y parecer, controlando
y regulando sus procesos cognitivos, así como habituándose a reflexionar sobre su propio conocimiento.
Los siguientes problemas son ejemplos de la actividad de cierre.
►
Problema 1
Las investigaciones encontraron que el alcohol diluido en agua al 60 % es la fórmula más eficaz para
desactivar el coronavirus (COVID-19). Si se tienen 10 litros de una mezcla de agua y alcohol, donde el
20 % de la mezcla corresponde a alcohol, ¿cuántos litros de líquido se deberán extraer para obtener
el porcentaje de alcohol sugerido para contrarrestar el virus?
El planteamiento para la solución de este problema llevará a la ecuación lineal algebraica:
4x
2+ =7
5
Donde x representa el número de litros que se van a retirar de la mezcla. La solución esperada se
ilustra a continuación:
4 4 4
x x x
2 5 2 5 2 5
Es equivalente a Es equivalente a
25
7 2 5 2 5
4 25 Es equivalente a
1 × 4x = 1 × 25 Es equivalente a
x= 4x = 25
5 5 5 5
Entonces: x = 25 Es equivalente a
x=5× 5
4 4
Problema 2
Juan tiene 46 años y Margarita 17. ¿Dentro de cuantos años Margarita tendrá la mitad de años que Juan?
El planteamiento para la solución de este problema llevará a la ecuación lineal algebraica siguiente:
►
►
◄
17 + x = 23 + x
2
Donde x representa los años que faltan para que Margarita tenga la mitad de los años que Juan. La
solución esperada se ilustra a continuación:
17 x
x
23 2
x x
17 2 2
x
17 6 2
Entonces: x = 12
Problema 3
Transeúnte, esta es la tumba de Diofanto. Es él quien con esta sorprendente distribución te dice el
número de años que vivió. Su niñez ocupó la sexta parte de su vida; después, durante la doceava
parte, su mejilla se cubrió con el primer bozo. Pasó aún una séptima parte de su vida antes de tomar
esposa y, cinco años después, tuvo un precioso niño que, una vez alcanzada la mitad de la edad
de su padre, pereció de una muerte desgraciada. Su padre tuvo que sobrevivirle, llorándole, durante
cuatro años. ¿De qué edad murió Diofanto? (Puig, 2006).
El planteamiento para la solución de este problema llevará a la ecuación lineal algebraica siguiente:
50x + 504 = 56x
►
►
◄
Donde x representa la vida de Diofanto. La solución esperada se ilustra a continuación:
504 50x
56x
504 50x
6x 50x
6. Conclusiones
Por otra parte, en la didáctica de las matemáticas es importante tener claro a dónde se
quiere llegar en el proceso de generación de aprendizaje. En este sentido, las diferentes
taxonomías constituyen una alternativa que se ha de considerar (Atonal Gutiérrez, 2020).
En este trabajo presentamos una secuencia didáctica que cumple con los subniveles
jerárquicos del nivel de aprendizaje verbal de la taxonomía de Pozo (2008), dado que con-
sideramos que esta taxonomía es la que mejor se adapta a la didáctica de las matemáti-
cas. En este sentido, si el estudiante cumple con éxito la secuencia didáctica propuesta,
alcanzará el aprendizaje significativo del concepto de «ecuaciones lineales algebraicas».
Este trabajo trató de mostrar la importancia que tiene la historia y la geometría en la en-
señanza de las matemáticas, así como la necesidad de incorporar los resultados de apren-
dizaje en una secuencia didáctica, de tal manera que esta pueda impactar en el aprendizaje
significativo de los estudiantes de matemáticas de nivel secundaria.
Referencias bibliográficas
Alberto Sánchez Moreno. Físico y maestro en Ciencias (Física) por la Universidad Nacional Autónoma
de México y Doctor en Ciencias (Física) por Universidad Autónoma Metropolitana (México). Sus áreas de
investigación son las soluciones exactas a las ecuaciones de Einstein, los modelos cosmológicos en
supergravedad, geometrotermodinámica y la enseñanza de la física y las matemáticas. Ha impartido asignaturas
de Física y Matemáticas a nivel medio superior, superior y posgrado. Actualmente, es profesor investigador de
tiempo completo en el Centro Interdisciplinario de Investigación y Docencia en Educación Técnica (institución
perteneciente al Tecnológico Nacional de México).
Raquel Cárdenas Collazo. Maestra en Docencia en Educación Superior por la Universidad Autónoma de
Tamaulipas (México) y especialista en Tecnologías de la Información para el Aprendizaje por el Centro Inter-
disciplinario de Investigación y Docencia en Educación Técnica (México). Fue jefa de proyectos de docencia,
asesora de orientación educativa, coordinadora del Proyecto de Comunicación con Padres de Familia, coordina-
dora del Programa de Desarrollo Humano Integral y coordinadora de Orientación Educativa del Departamento de
Desarrollo Académico del Instituto Tecnológico de Ciudad Madero (México). Actualmente, es profesora de educa-
ción superior de tiempo completo, adscrita al área de Ciencias Básicas del Centro Interdisciplinario de Investigación
y Docencia en Educación Técnica (institución perteneciente al Tecnológico Nacional de México).
Ana Karen Coronel Ruiz. Ingeniera Industrial por el Instituto Tecnológico de Querétaro (México). Especialista
en Aprendizaje y Enseñanza de las Ciencias Básicas por el Centro Interdisciplinario de Investigación y
Docencia en Educación Técnica (México). Cuenta con estudios de maestría en Intervención Pedagógica por
la Universidad Pedagógica Nacional (México). Entre 2017 y 2022 fue maestra de Matemáticas a nivel de
secundaria. Actualmente, es maestra de Matemáticas en la Universidad Tecnológica de Querétaro.
Isaac Hernández Renovato. Ingeniero en Comunicaciones y Electrónica por la Escuela Superior de Inge-
niería Mecánica y Eléctrica del Instituto Politécnico Nacional (México). Maestro en Docencia en Educación
Superior por la Universidad Autónoma de Tamaulipas (México). Maestro en Ciencias en Enseñanza de las
Ciencias y especialista en Tecnologías de la Información para el Aprendizaje por el Centro Interdisciplinario
de Investigación y Docencia en Educación Técnica (México). Trabajó como ingeniero en sistemas de control
del Departamento de Control de Procesos de la Siderúrgica Lázaro Cárdenas «Las Truchas» en Michoacán
(México). Actualmente, es profesor de Educación Superior de tiempo completo, adscrito al área de Ciencias
Básicas, en el Centro Interdisciplinario de Investigación y Docencia en Educación Técnica (institución pertene-
ciente al Tecnológico Nacional de México).
Contribución de autores. Idea: A. S. M., R. C. C., A. K. C. R. e I. H. R.; Revisión de literatura (estado del arte):
A. S. M., R. C. C., A. K. C. R. e I. H. R.; Metodología: A. S. M., R. C. C., A. K. C. R. e I. H. R.; Discusión y
conclusiones: A. S. M., R. C. C., A. K. C. R. e I. H. R.; Redacción (borrador original): A. S. M., R. C. C., A. K.
C. R. e I. H. R.; Revisiones finales: A. S. M., R. C. C., A. K. C. R. e I. H. R.
Extracto
A lo largo del siguiente texto se expone un breve análisis sobre el manual Procesos y contextos
educativos en Educación Secundaria. La lectura de sus diez capítulos acercará a todos los
futuros docentes a las realidades actuales dentro y fuera de nuestras aulas de Secundaria y
los preparará para el devenir de sus tareas como profesionales de la educación, conociendo
de primera mano el funcionamiento del sistema educativo y de qué forma trabajar en otros
planos para poder hacer frente de manera personalizada al desarrollo integral de los estudian-
tes. Su lectura, por tanto, se hace imprescindible para los docentes cuya responsabilidad en
esta etapa educativa va mucho más allá de enseñar únicamente los contenidos curriculares,
pues permite conocer la caracterización cultural de los jóvenes y entender cómo enseñar a
través de ellos para llevar a cabo un exitoso proceso de enseñanza-aprendizaje en Educación
Secundaria.
Palabras clave: Educación Secundaria; legislación educacional; elaboración del programa educa-
tivo; diseño universal de aprendizaje; innovación educacional; tutoría; gobernanza escolar.
Abstract
Throughout the following text, a brief analysis of the manual Procesos y contextos educati-
vos en Educación Secundaria is presented. Reading these ten chapters will bring all future
educators closer to current realities both inside and outside our Secondary classrooms,
preparing them for the evolution of their duties as education professionals. It provides first-
hand knowledge of how the educational system works and how to work on different levels to
address the comprehensive development of students in a personalized manner. Therefore,
its reading is essential for teachers whose responsibility in this educational stage goes far
beyond teaching only the curriculum, as it allows understanding the cultural characterization
of young people and how to teach through them to carry out a successful teaching-learning
process in Secondary Education.
Para llevar a cabo esta formación docente, el manual que reseñamos se ha estructurado
en diez capítulos que recogen los aspectos más importantes del ámbito escolar.
En el primer capítulo se concretan los temas legislativos, haciendo una breve e intere-
sante revisión sobre la historia legislativa de la educación en España que permite contex-
tualizar los cambios que se han ido incorporando desde 1812 hasta la actualidad.
1
CINE (Clasificación Internacional Normalizada de la Educación).
En el sexto capítulo se aborda el diseño curricular. Se explican cada uno de los elemen-
tos curriculares que establece la LOMLOE y que intervienen en las programaciones didác-
ticas. El final del capítulo se dedica al diseño universal de aprendizaje (DUA) y a tres pilares
fundamentales para llevar a cabo su implementación con éxito.
El último capítulo cierra este manual tratando la estructura organizativa de los centros
de Secundaria y cómo se puede lograr una gobernanza democrática. Dicho capítulo co-
mienza con la descripción de los órganos de gobierno –colegiados y unipersonales/equipo
directivo–, de coordinación docente –departamentos, comisión de coordinación pedagógi-
ca, tutores y junta de profesores– y de participación –asociaciones y junta de delegados de
alumnos– dentro de los institutos de Educación Secundaria. Culmina con las propuestas
y recomendaciones para lograr una democracia en el gobierno de los centros mediante la
participación de la comunidad educativa, el diálogo entre todas las partes involucradas en
el proceso de enseñanza-aprendizaje y el consenso en la toma de decisiones.
Como conclusión, la lectura de este libro resulta imprescindible para los docentes, cuya
responsabilidad en esta etapa educativa va mucho más allá de enseñar correctamente los
contenidos curriculares. Tal y como se expresa en sus páginas, la docencia también com-
prende el conocimiento y la atención personal de los jóvenes, por lo que entender cómo
piensan, cómo sienten, cómo se relacionan y cómo aprenden es tarea y responsabilidad
de todo docente a la hora de llevar a cabo un exitoso proceso de enseñanza-aprendizaje
en Educación Secundaria.
Alicia Alvarado Escudero. Doctora en Historia de América por la Universidad Pablo de Olavide (Es-
paña). Estudios de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid (España) con el Diploma de
Estudios Avanzados (título oficial obtenido tras la evaluación de los periodos de docencia e investiga-
ción en el programa de doctorado de Sociedades Americanas: Caracteres Históricos y Antropológicos.
Métodos de Análisis del Departamento de Historia de América) y Curso de Adaptación Pedagógica.
Máster en Humanidades Digitales por la Universidad Internacional de La Rioja (España). Imparte docen-
cia en másteres universitarios de educación en las Universidades Camilo José Cela (España), Antonio
de Nebrija (España) y Universidad Internacional de La Rioja. Ha participado en congresos nacionales
e internacionales como ponente y miembro del comité científico y organizador. Ha publicado artículos
científicos tanto en revistas nacionales como internacionales.
Madrid
Al amparo del solemne acto de graduación de alumnos de grado y máster del curso aca-
démico 2022-2023, el Grupo Educativo CEF.- UDIMA aprovechó la ocasión para escenificar
también el merecido reconocimiento a los restantes ganadores del trigésimo tercer Premio Estu-
dios Financieros, el pasado 4 de noviembre. Así, además de rendir homenaje a los más de 460
alumnos que superaban este año sus estudios superiores, por la tarima del Palacio Municipal
de IFEMA en Madrid pasaron tam-
bién los galardonados en el certamen
en las modalidades de Derecho Civil
y Mercantil, Derecho Constitucional y
Administrativo, y Educación y Nuevas
Tecnologías. El resto de las modali-
dades del Premio se entregaron en
las sedes de Barcelona y Valencia.
La primera parte del acto abordó las modalidades del Premio Estudios Financieros de
Derecho Constitucional y Administrativo y de Educación y Nuevas Tecnologías. Dentro del
ámbito del Derecho Constitucional y Administrativo, la ganadora del primer premio, Lucía Ca-
sado Casado, dedicó unas palabras de agradecimiento tanto a los premios como a la figura
de Roque de las Heras, y la labor de apoyo a la investigación que comenzó con esta iniciativa.
Esfuerzo y placer
«Me recordáis a mi frase favorita», señaló el presidente del Grupo Educativo CEF.- UDIMA,
Arturo de las Heras, a graduados e investigadores: «Soy un gran creyente en la suerte; he des-
Entre sus principales integrantes está precisamente el secretario general, Eugenio Lan-
zadera, que centró sus palabras en dos conceptos «a priori antagónicos», pero que son los
que se esconden tras lo que entiende por superación: «esfuerzo y placer». Según defendió,
«la verdadera felicidad es la obtenida con esfuerzo»; es una garantía de progreso personal,
y sin ella no hay aprendizaje.
Un aprendizaje que representan los 464 egresados y que supone un logro fruto de ese
esfuerzo, y que la propia rectora de la UDIMA, Concha Burgos, celebró «no solo por su
conocimiento adquirido, sino por su resiliencia y capacidad de superación» ante las ad-
versidades. Durante su discurso, la rectora argumentó a favor del papel de la universidad
como fábrica de intelectuales, esa figura que desde los tiempos de Pericles en la anti-
gua Grecia, hasta nuestros días con Jonathan Swift, ha criticado el poder político y se ha
mostrado idealista.
Bajó el telón de esa casa la presidenta del Grupo Educativo CEF.- UDIMA, Arancha de
las Heras, quien recalcó lo especial de la celebración, tras un camino largo y de esfuerzo.
«Graduados, no solo habéis adquirido conocimientos, sino que también habéis establecido
lazos con compañeros y profesores», admitió, y que «no pueden terminar ahora». Por ello,
además del papel de la Alumni+ CEF.- UDIMA, la presidenta enfatizó el valor de la Bolsa de
Trabajo y Emprendedores del grupo, donde los egresados podrán encontrar «magníficos
profesionales, muchos antiguos alumnos como vosotros». «Espero que esta celebración
sea un hasta pronto y podamos vernos de nuevo. ¡Enhorabuena!».
Barcelona
El acto de clausura del curso académico 2022-2023 en el Grupo Educativo CEF.- UDIMA
se solapa felizmente con la entrega de las becas de graduación para los alumnos que su-
peraron en su día sus estudios. Ocurrió el día 11 de octubre en Barcelona, donde también
se procedió a la entrega de los galardones del Premio Estudios Financieros en las moda-
lidades de Contabilidad y de Derecho del Trabajo y Seguridad Social.
Isidoro Guzmán Raja y Manuela Guzmán Raja, y María Cristina Abad Navarro, Francisco Bravo
Urquiza y Nuria Reguera Alvarado, acreedores del accésit.
Arturo Montesdeoca Suárez, con su diploma de Manuela e Isidoro Guzmán Raja recibieron el primer
primer premio, junto a Javier García Ortells, director premio en Contabilidad
de CEF.- UDIMA en Barcelona
A continuación tuvo lugar el discurso de Rosa Milán Hernández, en nombre del claus-
tro de profesores del Grupo Educativo CEF.- UDIMA, y la esperada imposición de becas a
los alumnos egresados de grados y másteres. Tamara Peyretó Cuéllar, alumna del Máster
en Dirección y Gestión de Recursos Humanos, intervino en
representación del alumnado.
Valencia
La sede del Grupo Educativo CEF.- UDIMA en Valencia ha acogido el acto de graduación
del último curso el día 28 de septiembre, tanto en la escuela de negocios como en la universi-
dad, así como la entrega de los Premios Estudios Financieros
en las modalidades de Tributación y de Recursos Humanos.
Cristina Ordiñaga Donderis representó Álvaro Rodríguez Baeza habló en María Teresa Soler Roch fue la madrina
a los alumnos nombre de los opositores de la promoción
Vigo
A la ceremonia se sumaron los alumnos del resto de titulaciones de grado y máster que
han completado sus estudios online a través de la UDIMA.
El CIP presentó hace más de tres décadas una oferta educativa especializada, convir-
tiéndose en el transcurso de estos años en una de las más prestigiosas escuelas de pos-
grado del norte de España, tanto por la variedad de su oferta formativa como por el número
de alumnos, posicionándose entre las más prestigiosas de España.
Roque de las Heras acompañado de los recién titulados del CEF.- y la UDIMA
GRADOS OFICIALES
TÍTULOS PROPIOS Y DOCTORADOS Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades Marco de trabajo para transformar
Enseñanza Bilingüe - Enseñanza del Español como Lengua Extranjera - Interuniversitario una universidad tradicional en
(Consultar en [Link]) en Unión Europea y China - Mercado del Arte - Seguridad, Defensa y Geoestrategia inteligente desde una perspectiva
de aseguramiento de la calidad
Sonia Guzmán-Delgado y Pablo Pico-Valencia
[Link]