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Stranger Things

Stranger Things, creada por los hermanos Duffer, se convirtió en un fenómeno global para Netflix, combinando misterio, terror y nostalgia de los años 80. A lo largo de sus nueve años, la serie evolucionó con sus personajes, aunque enfrentó críticas por su duración, estructura repetitiva y un manejo inconsistente del terror y el crecimiento de los personajes. A pesar de sus fallos, la serie logró ofrecer una experiencia entretenida y significativa, cerrando su historia con un puntaje de 7.9 sobre 10.

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Stranger Things

Stranger Things, creada por los hermanos Duffer, se convirtió en un fenómeno global para Netflix, combinando misterio, terror y nostalgia de los años 80. A lo largo de sus nueve años, la serie evolucionó con sus personajes, aunque enfrentó críticas por su duración, estructura repetitiva y un manejo inconsistente del terror y el crecimiento de los personajes. A pesar de sus fallos, la serie logró ofrecer una experiencia entretenida y significativa, cerrando su historia con un puntaje de 7.9 sobre 10.

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INTRODUCCIÓN:

En este Año Nuevo llegó a su fin una de las series que marcó a muchas
personas. Una historia que comenzó de forma espectacular: misterio,
drama, monstruos, ciencia ficción, acción… y un sinfín de cosas
extrañas que parecían imposibles de mezclar en una sola producción y,
aun así, funcionar a largo plazo. Lo logró, aunque no sin tropiezos.
Una historia que se construyó sobre la marcha, creciendo junto a sus
personajes durante casi una década. 9 años bastaron para ver cómo un
grupo de niños enfrentaba problemas cada vez más grandes, mientras
la historia se expandía, se arriesgaba y redefinía su propio alcance.
Para Netflix significó un antes y un después: su nueva gallina de los
huevos de oro, el proyecto que confirmó que el streaming podía
competir de tú a tú con la televisión tradicional y consolidarse como un
fenómeno a escala global.

Buenos días, tardes o noches. Bienvenidos a Cinemafilia…


Mi nombre es ________, y daremos un rápido repaso a Stranger
Things.


Creada por los hermanos Ross y Matt Duffer, la serie nació con la intención de
rendir homenaje a muchas de sus películas favoritas y traer de vuelta el terror
ochentero a una audiencia contemporánea. Desde el inicio, su idea fue clara:
construir una historia que mezclara misterio, lo paranormal y lo sobrenatural,
protagonizada por niños, muy al estilo de las obras de Stephen King y Steven
Spielberg, siendo E.T. una de sus principales inspiraciones.

El camino no fue sencillo. El proyecto fue rechazado por varias productoras


que lo consideraban poco viable para un público específico, hasta que Shawn
Levy apareció como una figura clave. Levy entendió perfectamente lo que los
Duffer querían plasmar y ayudó a presentar la historia a Netflix, plataforma
que quedó intrigada por este mundo lleno de conspiraciones, experimentos
gubernamentales y horrores ocultos bajo la aparente tranquilidad de un
pequeño pueblo.

La serie toma elementos de teorías conspirativas reales como el Proyecto MK-


Ultra y el Experimento Montauk, integrándolos de forma creativa en la
narrativa. A esto se le suma un elenco mayormente compuesto por caras
nuevas, pero con actuaciones sólidas y convincentes.

Millie Bobby Brown destaca desde su primera aparición como Eleven, logrando
transmitir vulnerabilidad y fuerza con una interpretación contenida pero
poderosa. A su lado, Finn Wolfhard, Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin y
Noah Schnapp construyen un grupo de amigos creíble, con una química natural
que sostiene gran parte del peso emocional de la historia.
En el apartado de los personajes adultos destacan Joyce Byers, interpretada
por Winona Ryder, y Jim Hopper, interpretado por David Harbour, quienes
acompañan y protegen a los niños, convirtiéndose en figuras fundamentales
para mantenerlos a salvo y darle peso emocional a la historia.

También se introduce al villano humano, el Dr. Brenner, un científico


profundamente familiarizado con el Mundo del Revés, conocedor de los
terribles experimentos realizados por el gobierno para crear personas con
habilidades especiales a través de mujeres embarazadas.

A esto se suman los villanos no humanos, encabezados por el Demogorgon,


una criatura fascinante tanto en diseño como en habilidades. Su presencia
impone, y su CGI resulta impresionante, sin tener nada que envidiar a criaturas
clásicas del cine de terror de otros autores.

Todo este conjunto permite cerrar de manera sólida una temporada cargada
de misterio, drama y terror. Es una experiencia entretenida que mantiene tu
atención en todo momento, llena de referencias a la cultura popular de la
época en la que está ambientada la serie. En teoría, resuelve y cierra los cabos
sueltos de forma firme y sin titubeos, aunque también deja pequeños hilos
abiertos para explorar más allá de lo que se nos muestra.

Gracias a que la primera temporada gira en torno a personas desaparecidas,


este tema se convierte en un patrón recurrente y en el eje central de cada
temporada, introduciendo constantemente nuevos personajes, tanto aliados
como enemigos.
Vecna termina siendo uno de esos villanos que, aunque parecen haber estado
desde el inicio, son incorporados tiempo después para no saturar la narrativa.
Su diseño resulta casi genérico: un cuerpo carnoso y humanoide, muy distinto
al estilo más animal del Demogorgon, y habilidades como la telequinesis, algo
común en villanos con superpoderes. Su motivación no es especialmente
interesante, pero el hecho de que deje más preguntas que respuestas ayuda a
suavizar su presencia. Es, al final, un villano trágico que se vuelve irredimible.

La química entre el grupo de amigos principal funciona de manera excelente,


ya que permite que la historia avance de forma natural e ingeniosa a lo largo
de las temporadas. Tenemos al líder, al genio, al intrépido, la razón y la fuerza
(irónicamente). Las relaciones amorosas, propias del contexto de la época,
intentan mezclar actitudes y tópicos que hoy tienen más peso, aunque antes
eran más tabú, con ciertas excepciones que terminan sintiéndose más
ideológicas que orgánicas.

Las referencias a otras películas son constantes; sin embargo, el intento de


emular Terminator resulta bastante fallido, especialmente si se compara con
homenajes más visuales que narrativos como los de E.T., Alien o The Goonies,
algo que lamentablemente se fue perdiendo en temporadas posteriores.

Personajes como Steve, que inicia como antagonista para luego convertirse en
un aliado fundamental y apoyo moral del grupo, o Max, quien pasa de ser una
persona cerrada a alguien que expresa abiertamente el cariño y aprecio por
quienes la rodean, aportan un crecimiento emocional importante. A esto se
suman los sacrificios de personajes como Bob Newby, Florence, Eddie Munson
o Kali, que funcionan para dar empuje a la historia o impactar al espectador,
aun cuando su participación sea breve o no genere un apego total en la
audiencia.
A lo largo de la serie, el miedo y el terror están bien aprovechados; muchos de
sus momentos resultan impactantes y están cuidadosamente elaborados.
Pero ante todo lo bueno… viene lo negativo.
Y es aquí donde la serie empieza a mostrar grietas que, con el paso del tiempo,
se hacen cada vez más evidentes.

Uno de los principales problemas es su duración. Stranger Things es una serie


que claramente se estira más de lo necesario. La historia avanza, sí, pero
muchas veces lo hace repitiendo fórmulas ya conocidas: una nueva amenaza,
una desaparición, pistas fragmentadas, personajes separados en grupos y un
gran enfrentamiento final que vuelve a unirlos. Esta estructura funciona una o
dos veces, pero termina volviéndose predecible conforme avanzan las
temporadas.

La expansión del universo también juega en su contra. A medida que se


agregan más personajes, subtramas y escenarios, la narrativa pierde enfoque.
Algunos personajes quedan relegados a funciones secundarias sin verdadero
peso en la historia, apareciendo solo para cumplir con la dinámica del grupo o
para aportar alivio cómico, sin un desarrollo real. Esto provoca que ciertos
arcos se sientan forzados o directamente innecesarios.

El terror, uno de los pilares iniciales de la serie, también se diluye. La primera


temporada apostaba por la sugestión, el misterio y el miedo a lo desconocido.
En temporadas posteriores, el horror se transforma en espectáculo: más
monstruos, más acción, más efectos visuales, pero menos tensión. El miedo
deja de ser psicológico para volverse explícito, y eso le quita impacto.

El caso de Vecna es representativo. Aunque se intenta construirlo como el


villano definitivo, su introducción tardía y su diseño humanoide lo hacen
sentirse menos inquietante que amenazas anteriores como el Demogorgon o
el propio Mundo del Revés. Su trasfondo busca justificar sus acciones, pero
termina siendo más funcional que memorable, y su presencia no alcanza el
mismo nivel de misterio que la serie manejaba al inicio.
Otro punto débil es el manejo del crecimiento de los actores. El paso del
tiempo es inevitable, pero la serie no siempre logra adaptar sus personajes a
esa evolución. Algunos conflictos se sienten artificiales o exagerados, y ciertas
actitudes parecen más una necesidad de alargar la trama que una
consecuencia natural del desarrollo emocional de los personajes. Esto afecta
especialmente a figuras clave, que pierden la frescura que los hizo destacar en
un inicio.
También está el tema del tono. La serie oscila constantemente entre drama,
terror, comedia y nostalgia, pero no siempre logra equilibrarlos. En algunos
momentos, el humor rompe la tensión de escenas que pedían más seriedad,
mientras que en otros el drama se siente excesivo. Esta irregularidad tonal
provoca que ciertas situaciones pierdan fuerza emocional.
Finalmente, el cierre apuesta por lo seguro. El enfrentamiento final cumple
con lo esperado, pero no arriesga. Se opta por una resolución directa, más
cercana a un blockbuster que a la serie intimista y misteriosa que comenzó
todo. Se responden preguntas importantes, sí, pero se deja de lado la
sensación de extrañeza y ambigüedad que definió sus mejores
[Link] los arcos de sus personajes, con muchas referencias de
la serie de como inicio a como esta terminando….
Valio la pena todo este viaje…
y en pocas palabras si, lo vale, no es un desperdicio, tien cosa que se pueden
omitir, no es a lo que muchos critican hoy en día por simple aburrimiento u
odio, la serie después de su 2da temporada, presentan sus fallos como
cualquier otra, tanto cliches, agurejos y conveniencias de guion., Pero en
síntesis es una aventura que puedes disfrutar.

El puntaje que le damos a Stranger Things es un 7.9 sobre 10.


Quedaron muchas cosas fuera, lo sabemos. Sintetizar casi nueve años de
historia en que… 10 minutos, nunca será suficiente. Aun así, la serie ofreció
más de lo que podía prometer en un inicio. Comenzó con una esencia única y
terminó adaptándose al espectáculo grandilocuente al que el público moderno
está acostumbrado. Para bien o para mal, eso la definió.
Esta es la primera review del 2026. Gracias por acompañarnos, por ver los
videos y por seguirnos también en redes sociales, donde estamos más activos
mientras este canal se prepara para volver con más fuerza.
Veremos qué nos trae este nuevo año… que, por lo visto, será bastante
extraño.

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