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PERRO

El perro (Canis familiaris) es un mamífero carnívoro domesticado, considerado el mejor amigo del hombre, con una población mundial estimada entre 700 y 900 millones. Su diversidad en tamaño, forma y pelaje varía según la raza, y su longevidad promedio es de 10 a 13 años. Los perros tienen una relación estrecha con los humanos, desempeñando roles como animales de compañía, perros de trabajo y asistencia, y poseen sentidos altamente desarrollados, especialmente el olfato y el oído.

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PERRO

El perro (Canis familiaris) es un mamífero carnívoro domesticado, considerado el mejor amigo del hombre, con una población mundial estimada entre 700 y 900 millones. Su diversidad en tamaño, forma y pelaje varía según la raza, y su longevidad promedio es de 10 a 13 años. Los perros tienen una relación estrecha con los humanos, desempeñando roles como animales de compañía, perros de trabajo y asistencia, y poseen sentidos altamente desarrollados, especialmente el olfato y el oído.

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Canis familiaris

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«Perro» redirige aquí. Para otras acepciones, véase Perro (desambiguación).

Perro

Imagen con diferentes razas caninas


Desde arriba y de izquierda a derecha:
Pumi, Perro sin pelo del Perú, Shih
Tzu, Azawakh, Akita
Inu, Komondor, Keeshond, Schnauzer
gigante y Setter irlandés rojo y blanco.
Estado de conservación

Domesticado

Taxonomía

Dominio: Eukaryota

Reino: Animalia

Subreino: Eumetazoa

(sin rango) Bilateria

Superfilo: Deuterostomia

Filo: Chordata

Subfilo: Vertebrata

Infrafilo: Gnathostomata

Superclase: Tetrapoda

Clase: Mammalia

Subclase: Theria

Infraclase: Placentalia

Orden: Carnivora

Suborden: Caniformia

Familia: Canidae

Subfamilia: Caninae

Tribu: Canini
Subtribu: Canina

Género: Canis

Especie: C. familiaris
Linnaeus, 1758

Distribución

Sinonimia

Canis familiaris Linnaeus 1758


Canis familiaris domesticus Linnaeus 1758
Canis lupus familiaris Linnaeus 1758

El perro (Canis familiaris o Canis lupus familiaris, dependiendo de si se lo


considera una especie o una subespecie del lobo),[1][2][3] llamado perro
doméstico o can,[4] y en algunos lugares coloquialmente
llamado chucho,[5] tuso,[6] choco,[7] entre otros; es un mamífero carnívoro de
la familia de los cánidos, que constituye una especie del género Canis.[8][9] En el 2013,
la población mundial estimada de perros estaba entre setecientos millones y
novecientos ochenta y siete millones.[10][11]

Junto con el gato, es el animal de compañía más popular del mundo,[12][13] recibiendo
el título de «el mejor amigo del hombre».[14][15] Su tamaño (o talla), su forma y
su pelaje es muy diverso y varía según la raza. Posee un oído y un olfato muy
desarrollados, y este último es su principal órgano sensorial. Su longevidad media es
de diez a trece años,[16][17][18] dependiendo de la raza.

Desde el 2021 hasta el 2022 el número de perros como mascota en Europa se ha


incrementado en más de 11 de millones. El país europeo con mayor población de
perros domésticos que se contabilizó desde 2021 es Rusia, con aproximadamente
17,5 millones de canes.[19]España contaba en 2022 con aproximadamente 9,3
millones de perros domésticos.[20]En ese mismo año, se estimó que el número de
perros que había en todo el mundo estaba en torno a los 900 millones.[21][22]
El perro doméstico proviene de un grupo ancestral común que data de hace
aproximadamente treinta mil años, y desde entonces se ha extendido a todas partes
del mundo.[23] Los primeros restos fósiles de perros enterrados junto con seres
humanos se encontraron en el Valle del Jordán, y datan de hace unos doce mil
años.[24] Desde entonces, los perros y los humanos han evolucionado conjuntamente,
tanto en las culturas africanas y euroasiáticas, como en las que poblaron América y
se mantuvieron sin contacto con aquellas hasta el siglo XV.[25] Los perros comparten
el entorno, los hábitos y el estilo de vida humanos, como las dietas ricas en cereales y
almidón. La alimentación inadecuada, así como el uso de antibióticos, son la causa
del desarrollo de muchas enfermedades inflamatorias e inmunológicas.[26] Unas
cuatrocientas enfermedades del perro tienen una equivalente humana, y destacan
especialmente la enfermedad de Alzheimer y otros trastornos neurológicos, así como
varios tipos de cáncer, enfermedades autoinmunes y enfermedades
cardiovasculares.[27][28][29][30]

Por su capacidad para coordinar ataques en grupo,[31] por su método de caza basado
en la persecución de resistencia, caracterizado por agotar a la presa en distancias
largas[32] y por su potente mordida capaz de fracturar huesos,[33] el perro doméstico
actúa como un depredador sumamente eficaz,[34][35] cuya presencia —sin tomar
medidas adicionales para limitar su fertilidad en áreas de sobrepoblación— altera
significativamente el comportamiento y la supervivencia de la fauna silvestre en
diversos ecosistemas del mundo.[36][37][38]

Tienen una gran relación con los humanos, y entre tales relaciones se incluyen servir
como animales de compañía, perros de asistencia, perros guardianes, perros de
trabajo, perros de caza, galgos de carrera, perros guía, perros pastores, perros
boyeros, perros de guerra, perros policía, etc.[39][40][41][42]

Características

Diferencias respecto a otros cánidos

En comparación con lobos de tamaño equivalente, los perros tienden a tener


el cráneo un 20 % más pequeño y el cerebro un 10 % más pequeño, además de tener
los dientes más pequeños que otras especies de cánidos.[43] El perro requiere
menos calorías para vivir que el lobo. Su dieta de sobras de los humanos hizo que su
cerebro grande y los músculos mandibulares utilizados en la caza dejaran de ser
necesarios. Algunos expertos piensan que las orejas flácidas de los canes son el
resultado de la atrofia de los músculos mandibulares.[43] La piel del perro doméstico
tiende a ser más gruesa que la del lobo y algunas tribus esquimales prefieren su piel
para vestirse, debido a su resistencia al desgaste en un clima inhóspito.[43] A
diferencia de los lobos, pero al igual que los coyotes, los perros domésticos
tienen glándulas sudoríparas en las almohadillas de las patas.[43] Las patas de un
perro suelen ser más cortas que las de un lobo y su cola tiende a curvarse hacia
arriba, otro rasgo que no se observa en los lobos.[44]

Anatomía externa

Diagrama de la anatomía general de un perro: 1.


frente, 2. hocico, 3. barboquejo, 4. hombro, 5. codo, 6. pata anterior, 7. punto más
alto de la grupa, 8. muslo, 9. corvejón, 10. patas traseras, 11. cruceta, 12. babilla, 13.
patas, 14. cola.

La enorme variedad de morfologías en las diferentes razas de perro hace difícil


determinar el tamaño y el peso medios de los mismos. Con una altura de entre 71 y
90 cm, el galgo irlandés es la raza más alta de perro[45] —aunque algunos ejemplares
de gran danés superan este tamaño, llegando hasta 107 cm—.[46] La raza más
pequeña de perro es el chihuahua, con un tamaño de 15-30 cm en la cruz. Con un
peso medio de entre 1,5 y 3 kg —y que en algunos casos, puede no superar los
500 g—,[47] los chihuahuas también son los canes más ligeros; mientras los mastines
ingleses son los más pesados, con un peso que puede llegar a más de 85 kg.[48]

La longevidad de los perros varía de una raza a otra, pero en general las razas más
pequeñas viven más tiempo que las más grandes. Los canes más pequeños a
menudo viven hasta la edad de quince o dieciséis años, mientras que los perros más
grandes pueden tener una esperanza de vida de solo la mitad. En medio se
encuentran todas las razas intermedias. El perro más viejo del que se tiene
constancia, un Boyero australiano llamado Bluey, murió en el año 1939 a la edad de
veintinueve años.[49] La esterilización del animal puede prolongar o acortar su vida,
reduciendo el riesgo de contraer enfermedades como la piometra en la hembra o
cáncer testicular en el macho. También reduce el riesgo de accidentes y heridas,
pues los perros no esterilizados se pelean y se escapan más. Por otro lado,
la castración del macho favorece la aparición de cáncer de próstata, una enfermedad
que puede acortar drásticamente la vida del animal.[50]
Pelaje

Pelaje multicolor y denso, ideal para el invierno,


en un perro de raza mestiza.

Al igual que los lobos, los perros tienen un pelaje, una capa de pelos que les cubre el
cuerpo. El pelaje de un can puede ser un «pelaje doble», compuesto de una capa
inferior suave y una capa superior basta. A diferencia de los lobos, los perros pueden
tener un «pelaje único», carente de capa inferior. Los perros con un pelaje doble,
como los lobos, están adaptados para sobrevivir en temperaturas frías y tienden a
provenir de climas más fríos.

Los perros suelen presentar vestigios de contrasombreado, un patrón


de camuflaje natural común. La base general del contrasombreado es que un animal
iluminado desde arriba aparece más claro en la mitad superior y más oscuro en la
mitad inferior, donde normalmente tiene su propio color.[51][52] Este es un patrón que
los predadores pueden aprender a reconocer. Un animal contrasombreado tiene una
coloración oscura en la superficie superior y una coloración clara en la inferior. Esto
reduce la visibilidad general del animal. Un vestigio de este patrón es que muchas
razas tienen un lado, una raya o una estrella de pelaje blanco en el pecho o en la parte
inferior.
Esqueletos de perro gran danés y chihuahua en un
museo de osteología.

Cola

Hay muchas formas diferentes de cola de perro: recta, recta hacia arriba, forma de
hoz, rizada o en tirabuzón. Tradicionalmente a algunas razas de perro se les amputa la
cola (caudectomía), lo cual se está comenzando a prohibir en varios países, ya que se
considera una forma de crueldad hacia los animales.[53][54] En algunas razas, algunos
cachorros nacen con una cola corta o sin cola. Esto sucede más a menudo en ciertas
razas, especialmente en aquellas en las que a menudo se corta la cola y que por
tanto no tienen estándar de raza en cuanto a la cola.

Aparato locomotor

Como la mayoría de mamíferos predadores, el perro tiene músculos potentes,


un sistema cardiovascular que permite una alta velocidad y una gran resistencia y
dientes para cazar, aguantar y desgarrar las presas.

El esqueleto ancestral de los perros les permite correr y saltar. Sus patas se han
desarrollado para impulsarlos rápidamente hacia delante, saltando cuando sea
necesario, con el fin de cazar y atrapar las presas. Por tanto, tienen pies pequeños y
apretados y caminan sobre los dedos (digitígrados). Sus patas traseras son bastante
rígidas y sólidas, mientras que las anteriores son laxas y flexibles, estando unidas al
tronco únicamente por músculos.

Aunque la cría selectiva ha cambiado la apariencia de muchas razas, todos los perros
conservan los elementos básicos de sus antepasados. Los perros
tienen omóplatos desconectados —carecen de clavícula— que permiten hacer
zancadas más largas. La mayoría de las razas conservan las garras vestigiales —
espuelas— en las patas anteriores y a veces en las posteriores. Algunas de estas
razas, como el perro pastor catalán, pueden presentar un espolón doble en una o
más patas. En algunos casos, se les quitan esas garras para evitar que el animal se
las arranque sin querer durante la persecución de una presa, pero esta práctica es
ilegal en algunos países.

Sentidos

Los sentidos del olfato y del oído del perro son superiores a los del humano en
muchos aspectos. Algunas de sus habilidades sensoriales han sido utilizadas por los
humanos, como por ejemplo el olfato en los perros de caza, perros buscadores de
explosivos o perros buscadores de drogas. Además, son capaces de diferenciar e
identificar sonidos concretos como palabras y asociarlos a estímulos externos, como
por ejemplo un premio.

Vista

La visión del can parece adaptada para la caza: No tiene gran agudeza visual de
detalles, pero tienen excelente percepción de movimientos. Tiene excelente visión
nocturna o crepuscular, debido al uso del tapetum lucidum —una pantalla reflectiva
dentro del ojo—.[55] El campo visual del perro se encuentra entre los 240 y los 250
grados, mucho mayor que el del ser humano que es de aproximadamente 180 grados.

La visión del perro es sensible a los objetos en


movimiento o con desplazamiento repentino, y cuenta con una excelente visión
nocturna o crepuscular.

Tienen una forma de visión dicromática llamada deuteranopia que en los humanos se
considera una forma de daltonismo que afecta al rojo y al verde. Los perros perciben
tonalidades de amarillo y de azul, pero el rojo lo perciben como amarillo y el verde lo
ven gris.

Su sistema visual se ha desarrollado para ayudarles en la caza.[56] Aunque es difícil de


medir, la agudeza visual de los caniches ha sido estimada como equivalente a una
puntuación en el test de Snellen de 20/75. Sin embargo, la discriminación visual es
muy superior cuando se trata de objetos en movimiento. Se ha demostrado que los
perros son capaces de distinguir su dueño de otras personas a distancias de más de
un kilómetro y medio.[cita requerida] Como cazadores crepusculares dependen de su visión
en condiciones de poca iluminación. Para ayudarles a ver en la oscuridad tienen
pupilas muy grandes, una mayor densidad de bastoncillos en la fóvea óptica, una
mayor velocidad de parpadeo y un tapetum lucidum refractivo. El tapetum es una
superficie refractiva situada detrás de la retina que refleja la luz para dar a los
fotorreceptores una segunda oportunidad de captar los fotones. Aunque estas
adaptaciones sirven para mejorar la visión en la oscuridad, también reducen la
agudeza visual de los perros.

Como la mayoría de los mamíferos, los perros son dicromatos y tienen una visión en
color equivalente al daltonismo rojo-verde en los humanos.[57][58][59] Las diferentes
razas caninas tienen diversas formas y tamaños de los ojos y también tienen una
configuración distinta de la retina.[60] Los perros con el hocico largo tienen una «raya
visual» que se extiende por el ancho de la retina y que les da un campo muy amplio de
visión excelente, mientras que los perros con el hocico corto tienen una área
centralis, una región central con hasta tres veces la densidad de terminaciones
nerviosas de la «raya visual», que los provee una vista detallada, mucho más similar a
la de los humanos.

Algunas razas, particularmente los galgos, tienen un campo de visión de hasta 270°,
aunque las razas de cabeza ancha con el hocico corto tienen un campo de visión
mucho más estrecho, tan bajo como 180°, similar al de los seres humanos. Algunas
razas también presentan una tendencia genética a la miopía. Aunque la mayoría de
razas son emmetrópicas, se ha descubierto que uno de cada dos rottweilers son
miopes.[61]

Oído

El campo de audibilidad del perro es aproximadamente de 40 Hz a


60 000 Hz.[62] Detectan sonidos tan graves como 16-20 Hz —en comparación con 20-
70 Hz en los humanos— y también por encima de 45 kHz[63] —en comparación con
13-20 kHz en los humanos—, y además tienen un grado de movilidad de las orejas
que les permite determinar rápidamente el origen exacto de un sonido. Dieciocho o
más músculos pueden inclinar, rotar, levantar o bajar las orejas de un perro. Además,
puede localizar el origen de un sonido mucho más rápido que un humano y detectar
sonidos a una distancia hasta cuatro veces mayor que los humanos. Los perros con
una forma de la oreja más natural, como las orejas de cánidos salvajes como el zorro,
suelen oír mejor que los perros con las orejas más flexibles típicas de muchas razas
domésticas.

Olfato
El olfato es uno de los principales sentidos con que el perro
descubre el mundo. La nariz canina es altamente sensible.

Mientras que el cerebro humano es dominado por una gran corteza visual, el cerebro
canino es dominado principalmente por una corteza olfativa. El bulbo olfativo de los
perros, en proporción al tamaño total del cerebro, es unas cuarenta veces mayor que
el de los humanos. Según la raza, los perros tienen entre 125 y 220 millones de
células olfativas extendidas sobre un área del tamaño de un pañuelo de bolsillo —en
comparación con cinco millones de células extendidas sobre el área de un sello en
los humanos—.[56][64][65] Los bloodhound son la excepción, con aproximadamente 300
millones de receptores olfativos. Los perros pueden distinguir olores a
concentraciones casi 100 millones de veces inferiores a las que pueden distinguir los
humanos.[66]

Gusto

Entre los sentidos caninos, el del sabor es el que menos se ha investigado y a menudo
se le ha relacionado con el olfato. Los perros pueden distinguir los sabores básicos de
manera similar a los humanos, aunque casi no distinguen el salado.[67] Sin embargo,
los gustos preferidos pueden diferir mucho de un can a otro, pues parece que no
eligen la comida según el tipo de gusto, sino según su intensidad —fuerte sabor /
gusto suave—. Los primeros meses de la vida de un cachorro son bastante
importantes en este sentido ya que suelen probar muchos sabores diferentes cuando
son jóvenes también desarrollarán un gusto por la variedad cuando sean adultos.[68] Al
igual que el ser humano y que muchos otros animales, el perro tiene la capacidad de
asociar determinados gustos con los problemas de salud. Si un alimento lo hace
enfermar o hace que se encuentre mal, tenderá a evitar el sabor de este alimento en
el futuro. Esto forma parte de un mecanismo de defensa instintivo, que protege a
muchos animales de envenenarse por la ingestión frecuente de sustancias tóxicas.

Tacto

Los perros utilizan el sentido del tacto para comunicarse entre ellos y con otras
especies. Si se hace apropiadamente, tocar un can puede servir para estimularlo o
relajarlo. Se trata del primer sentido que se desarrolla en los cachorros recién
nacidos y las perras comienzan a lamer y acariciar sus crías poco después del
nacimiento.[69] Algunos estudios han sugerido incluso que los perros pueden detectar
movimientos en el abdomen de la madre incluso antes de nacer y que las perras que
son mimadas durante la gestación dan a luz crías más dóciles.[70] Los perros tienen
sensores táctiles en todo el cuerpo, pero los cojinetes, la columna vertebral y la
región de la cola son algunas de las zonas más sensibles.

Las vibrisas de los perros presentan mecanorreceptores que les sirven para adquirir
información táctil de su ambiente, pero esta función no es tan importante como lo es
en los gatos. Entre otras cosas, sirven para sentir el flujo del aire. Además del hocico,
donde reciben el nombre de «bigotes», los perros tienen vibrisas encima de los ojos y
debajo de la mandíbula.

Comportamiento

Inteligencia
Muchos perros pueden ser entrenados

fácilmente para recuperar objetos como un palo.


Cachorro reposando en un colchón.

Los perros son apreciados por su inteligencia.[71] La inteligencia canina se refiere a la


habilidad de un perro de procesar la información que recibe a través de sus sentidos
para aprender, adaptarse y resolver problemas. La etología cognitiva es
la disciplina que se encarga de estudiar esta área dentro de la cognición animal.

Algunos estudios de antropología evolutiva se centran también en la identificación de


las capacidades cognitivas especiales que el can posee, y que ha desarrollado
debido a su estrecho contacto con el ser humano; como es la habilidad de reconocer
un vocabulario extenso. En un ejercicio para observar su nivel de comprensión pasivo
del vocabulario humano, se le pidió a un humano sentado detrás de una barrera
transparente que sostuviera un juguete, y con voz monótona, le diera al perro la orden
«trae» (bring). El perro se dirigió a un círculo en donde estaban dispersos diferentes
objetos —desde un juguete exactamente igual al que el humano solicitó, hasta otro
tipo de cosas con texturas y colores diferentes—, el animal observó por un momento
el círculo de objetos para dirigirse a por el juguete exacto que se le había pedido y
después presentarlo al humano. También se le pidió que trajera determinados
objetos utilizando solamente la fotografía o réplica en miniatura del objeto. El estudio
fue complementado con dos condiciones de control adicionales para evitar que el
animal actuara por preferencias preestablecidas. El ejemplar utilizado —Border
collie— pudo reconocer hasta 200 palabras del vocabulario humano.[72]

La habilidad de aprender rápido ha sido utilizada como uno de los parámetros para
medir la inteligencia entre las razas caninas, otras pruebas tienen que ver con el
deseo y la habilidad de responder ante diversas situaciones. Los perros guías, por
ejemplo, deben aprender un número enorme de órdenes, entender cómo
comportarse en una gran variedad de situaciones y reconocer riesgos o peligros a su
compañero humano —frente a alguno de los cuales nunca se han enfrentado con
anterioridad—, actuando incluso bajo el comportamiento conocido
como desobediencia inteligente que significa que el animal de asistencia irá en
contra del deseo de su dueño para evitar una decisión equivocada.[73][74]

Ciertas razas han sido continuamente seleccionadas a lo largo de cientos o miles


de años por su capacidad de rápido aprendizaje, mientras que en otras razas, esta
cualidad ha sido relegada en favor de otras características, como son: la habilidad de
correr, perseguir, cazar o de pelear con otros animales. Sin embargo, la capacidad de
aprender obediencia básica —y finalmente comportamientos complejos— es
inherente en todos los perros. Aun el perro más tímido o distraído responde
fácilmente al entrenamiento. Los propietarios deben ser simplemente más pacientes
con algunas razas que con otras. Al igual que el lobo, el perro es un animal gregario.

Socialización

Sistema de sujeción a la entrada de un edificio.

También en los perros, el término socialización se utiliza para caracterizar el proceso


por el cual el animal se relaciona con su entorno, conoce sus reglas, entiende
la estructura social, y percibe los límites. Los perros jóvenes a menudo aprenden
rápidamente cómo comportarse con otros miembros del grupo, ya sean canes o
humanos. Los perros adultos modelan a sus cachorros mediante correcciones —
auditivas o físicas— cuando no se comportan de la forma esperada, y con premios si
tienen comportamientos aceptables —jugando con ellos, alimentándolos,
limpiándolos, entre otros—.

El proceso de socialización se lleva a cabo especialmente de forma intensa durante


los primeros meses de vida, y la primera etapa se extiende aproximadamente desde
la tercera hasta la duodécima semana de vida. Tiempo en el que se basa la
maduración de los órganos sensoriales y el desarrollo de las habilidades motoras.[75]

Cuando son cachorros deberán experimentar:

• Interacción con otros perros (comunicación, aprendizaje de conductas de


grupo).

• Interacción con otros animales (gatos, cobayas, pájaros, caballos).

• Interacción con seres humanos.

• Habituación a los estímulos ambientales, tales como; sirenas de automóviles,


ruidos cotidianos en el hogar, aviones, sonidos estridentes —fuegos
artificiales de Año Nuevo— y también acostumbrarse a las multitudes o tráfico
pedestre.

La socialización canina se refiere tanto a la


capacidad del perro de interaccionar con los seres humanos, como a su comprensión
para comunicarse y relacionarse con otros perros.

Un can bien socializado aprende a estar tranquilo y receptivo a la hora de hacer frente
a los extraños, los niños, otras mascotas y situaciones no previstas. El desarrollo
futuro de cada perro está determinado principalmente por su socialización y
educación. Perros mal socializados tendrán dificultades para adaptarse a su entorno
y tenderán a presentar conductas y actitudes temerosas o agresivas, junto con otros
trastornos del comportamiento.[75] Los procesos de socialización que no se producen
en las primeras catorce semanas de vida no pueden ser sustituidos. Un cachorro sin
socialización con catorce semanas de vida será muy difícil de educar o
adiestrar.[75] En qué medida esto se traduce en trastornos de la conducta dependerá
de la evaluación del perro de forma individual.[75]

Debido a que son animales con tendencia a usar guaridas en el momento del parto y
para criar a sus cachorros, pueden aprender fácilmente comportamientos como
mantener su lugar limpio y aceptar estar en un área cerrada —como es el caso de
una jaula temporal para transporte— u otro lugar cercado.

Problemas de comportamiento o anormales

Los trastornos de la conducta canina se clasifican en tres tipos: patologías del


desarrollo, sociopatías —relacionadas con el ambiente y su jauría humana o
animal—, comportamientos disfuncionales que alteran la conducta normal, y que se
ajustan para hacer frente a una situación cotidiana (fobia).[76] Según la tesis de zoo
psiquiatría desarrollada por Patrick Pageat:

• Agresiones de tipo jerárquicas, territorial/maternal, por miedo, irritación,


predatorias y redirigidas.

• Destructivas, orina/defecaciones indeseadas, ansiedades, miedos y fobias (a


la pirotecnia, por ejemplo).

• Trastornos compulsivos y estereotipias (persecución de cola, auto lamido).

• Trastornos alimentarios y dípsicos (anorexia/bulimia, potomanía).

• Trastornos sexuales (hipersexualidad, pseudogestación), depresión de


involución.

Cabe señalar también que muchas de las malas costumbres caninas son la muestra
de comportamientos desarrollados por razones tales como: falta de actividad —
caminatas o deportes caninos—, ausencia de socialización, disciplina,
entrenamiento o educación irresponsable por parte de los propios dueños.

Gruñido

Un estudio reciente en Budapest, Hungría, ha encontrado que los perros son capaces
de saber el tamaño que otro perro tiene con solo escuchar su gruñido. También que
un gruñido específico es utilizado por los perros para proteger su comida. La
investigación mostró que los perros no mienten sobre su tamaño, siendo esta la
primera vez que una investigación ha puesto de manifiesto que los animales pueden
determinar el tamaño de otro por el sonido que producen. La prueba utilizó imágenes
de muchos tipos de perros, mostrando un can pequeño, después uno grande y
reproduciendo el gruñido de cada tipo. El resultado demostró que —20 de los 24
perros del ensayo— miraban primero a la imagen del perro de tamaño apropiado
durante los períodos más largos de tiempo.[77]

Salud

La salud de los perros, igual que la humana, está relacionada con el tipo de vida que
lleve —alimentación, ejercicio físico, educación—, sobre todo durante los períodos
de mayor vulnerabilidad: crecimiento, gestación, amamantamiento, trabajo y vejez.
Son susceptibles a diversas enfermedades, trastornos y venenos, algunos de los
cuales afectan a los humanos de la misma manera y otros que son exclusivos de los
perros.

Los perros y los humanos han evolucionado conjuntamente durante los últimos
12 000 años, compartiendo la exposición a las mismas condiciones ambientales y la
modificación de la alimentación ancestral.[27][24] El ser humano pasó de una
alimentación basada en la caza y la recolección a una dieta con un alto contenido
en cereales. De la misma forma, el perro pasó de una alimentación carnívora a una
dieta rica en cereales.[27][78][79][80][81] Este cambio de la alimentación se ha producido a
un ritmo muy rápido en un plazo de tiempo muy corto desde el punto de vista
evolutivo. La humanidad existe desde hace unos 2,5 millones de años y
los cánidos desde hace 34 millones de años, pero los cereales se introdujeron en la
dieta de ambos hace unos 10 000 años, durante la revolución neolítica y el desarrollo
de la agricultura.[79][81][82][83] Las evidencias históricas y arqueológicas muestran que
previamente, los seres humanos en general no mostraban signos ni síntomas de
enfermedades crónicas y que, coincidiendo con la inclusión de los cereales en la
dieta, se produjo una serie de consecuencias negativas sobre la salud, muchas de las
cuales continúan presentes en la actualidad.[84][80][81] Entre ellas cabe destacar
múltiples deficiencias nutricionales, trastornos minerales que afectan tanto a los
huesos (osteopenia, osteoporosis, raquitismo) como a los dientes (hipoplasias del
esmalte dental, caries dentales), y una alta incidencia de trastornos
neurológicos, enfermedades psiquiátricas, obesidad, diabetes tipo
2, ateroesclerosis y otras enfermedades crónicas o degenerativas.[84][80][81][79] En qué
medida ha ocurrido lo mismo en el caso de los perros y hasta qué punto el perfil de
nutrientes de la dieta de sus antepasados los lobos (claramente carnívoros) es el
óptimo para los perros domésticos, son objeto de estudio. Los alimentos comerciales
para perros contienen sustancias que no pueden digerir o no digieren
completamente, tales como tejidos animales de baja calidad (por ejemplo, huesos),
fibras de origen vegetal y proteínas indigestas, que son un sustrato para la
fermentación por la flora intestinal. También contienen altas cantidades de almidón
procedente de los cereales y, si bien se ha demostrado que el can doméstico ha
desarrollado una mayor capacidad digestiva y de absorción del almidón, no se ha
determinado el impacto sobre la salud y la esperanza de vida de esta alta cantidad
constante de glucosa absorbida por el perro.[84] Muchas de las
enfermedades inflamatorias e inmunológicas que desarrollan los perros son
provocadas por alteraciones de la flora intestinal como consecuencia de una dieta
inadecuada o el uso de antibióticos, tales como enfermedades
digestivas crónicas, alergias respiratorias, asma, enfermedades de la piel
(especialmente dermatitis atópica) y trastornos autoinmunes.[30] Una dieta rica en
proteínas y libre de cereales dará los nutrientes necesarios manteniendo la dieta de
sus antepasados.[85]

Junto a los humanos, los perros domésticos tienen la mayor diversidad fenotípica y
enfermedades naturales conocidas de todos los mamíferos. Aproximadamente 400
enfermedades hereditarias similares a las de los humanos se caracterizan en los
perros, incluidos trastornos complejos como cánceres, enfermedades
cardiovasculares, enfermedades autoinmunes y trastornos neurológicos.[28][29] Entre
estos últimos, destaca especialmente la enfermedad de Alzheimer. Los perros
muestran muchas similitudes con el deterioro cognitivo humano, incluyendo la
acumulación en el cerebro de placas amiloides. Esto los convierte en el mejor
modelo animal de investigación de la enfermedad de Alzheimer.[27]

Como todos los mamíferos, son susceptibles a la hipertermia cuando hay niveles
elevados de humedad o de temperatura.[86]

La longevidad media de un perro varía en función de la raza y la salud del animal,


oscilando entre 8 y 15 años, con casos que han alcanzado los 29 años.[87] Además de
la salud, la esperanza de vida aumenta dependiendo del tamaño del perro, siendo las
razas pequeñas más longevas de media que las razas grandes o gigantes.[88]
En ocasiones es el médico Valores orientativos caninos
veterinario quien recomienda
qué tipo de vacuna se debe Temperatura corporal:
aplicar, es importante que el
• 38,5-39,5 °C
propietario tenga en
conocimiento que en cuanto Frecuencia respiratoria:
a aplicaciones víricas,
funciona mejor en el • 20-40 respiraciones / min
organismo del animal una
Frecuencia cardíaca:
vacuna de virus atenuado o
modificado, ya que este tipo • 70-180 latidos / min y hasta 220 en cachorros
de biológicos dan un
incremento paulatino de Duración del crecimiento:
anticuerpos, logrando una • Razas pequeñas: hasta los 10 meses
protección muy eficaz sin los
efectos adversos • Razas medianas: hasta los 12 meses
postinoculación que pueden • Razas grandes: hasta los 15 meses
existir con la aplicación de
una vacuna a virus activo; los Período de vejez:
efectos con este tipo de
• Razas pequeñas: desde los 8 años
vacunas pueden ir desde
simple fiebre y vómito hasta • Razas medianas: desde los 7 años
un choque anafiláctico o la
• Razas grandes: desde los 5 años
muerte.

Enfermedades
Perro con obesidad.
Ejemplares híbridos de la raza pekinés.

Los perros tienen una gran variedad de enfermedades potenciales, con algunas de
ellas contagiosas para el ser humano, y otras derivadas de trastornos genéticos
hereditarios. Es vital en este aspecto la correcta vacunación de los perros, su
desparasitación regular y la realización de chequeos periódicos para mantener su
salud.

Entre los trastornos genéticos más comunes en ciertas razas se encuentran


la displasia de cadera, luxaciones rotulares, paladar leporino, ceguera, sordera o
enteropatía sensible al gluten. También son susceptibles a trastornos como
la diabetes, la epilepsia, el cáncer, la artritis y la obesidad.

La obesidad es una patología frecuente. Se considera que un perro tiene sobrepeso


cuando su peso está por encima del ideal, dependiendo también del tipo de raza; sin
embargo, se considera un perro como obeso cuando sobrepasa más del 20 % su peso
ideal, la obesidad debe considerarse como una enfermedad consecuencia de la
alteración de las funciones normales del organismo. Para su solución es preciso
diagnosticarla, conocer las causas que la han producido y proponer soluciones. La
frecuencia de obesidad aumenta con la edad, y es más frecuente en hembras que en
machos y es dos veces más elevada en perros castrados. Las razas caninas con más
tendencia a engordar son el Labrador Retriever, Cocker Spaniel, Dachshund, Pastor
de Shetland, Collie, Basset hound y Beagle. La causa de la obesidad es que se
almacena más energía de la que se consume. Un perro que consuma un 1 % más de
la energía que necesita puede aumentar su peso hasta un 25 % más de lo debido.
Perro con rabia dejando caer saliva de su
boca.

La torsión gástrica y la meteorización son un problema serio en algunas razas de


pecho ancho.

Las enfermedades infecciosas habitualmente asociadas con los perros incluyen


la leptospirosis, el parvovirus canino y el moquillo. Para protegerlos de ellas, los
perros deben ser vacunados, así como también contra la rabia, enfermedad que se
transmite al ser humano y es altamente mortal.

Las enfermedades heredables de los canes pueden incluir una gran variedad, desde
la displasia de cadera y las luxaciones rotulares mediales hasta epilepsia, diabetes
y estenosis pulmonar. Los perros pueden contraer enfermedades que afectan
cualquiera de sus órganos, como el hipotiroidismo, cáncer, enfermedades
periodontales, enfermedades cardíacas, insuficiencia renal, etc.

Es de destacar la piómetra, que afecta a las hembras no esterilizadas de todas clases


y edades que no han tenida una vida reproductiva, cuya remedio suele ser quirúrgico.
El meteorismo gástrico y la torsión estomacal afectan a las razas más grandes y los
perros de pecho ancho, y son un trastorno agudo que puede matar rápidamente.

Los parásitos externos más comunes del perro son la pulga, la garrapata, el piojo y
el Sarcoptes, mientras que los internos son diferentes cestodos, nematodos, como
áscaris, anquilostomas, dirofilarias, diversas tenias y otros. Entre estas últimas se
encuentra el Echinococcus granulosus, cuya forma evolutiva intermedia es
responsable de la hidatidosis humana.

Los perros pueden sufrir alergias, que pueden afectar a la piel o provocar alteraciones
digestivas. Los alimentos que normalmente producen alergias son carne de res,
lácteos, trigo, huevo, cordero, pollo y soja.[89]
El setter irlandés puede desarrollar enteropatía sensible al gluten, una enfermedad
similar a la enfermedad celíaca o la sensibilidad al gluten no celíaca de los seres
humanos.[90] Se trata de una enfermedad inflamatoria crónica del intestino delgado,
determinada genéticamente y causada por el consumo de gluten.[90]

Las enfermedades pueden tener un origen viral, bacteriano, parasitario, genético,


alérgico o inmunitario, o varios de ellos a la vez. Entre ellas pueden citarse:

• alergias cutáneas

• criptorquidia

• diabetes

• displasia de cadera

• epilepsia

• hepatitis canina

• leptospirosis

• moquillo o distemper

• otitis infecciosa

• parásitos externos

• parásitos intestinales

• parvovirosis

• piómetra

• piorrea

• rabia

• reumatismo

• sarna

• torsión gástrica

• toxoplasmosis

Reproducción
Una perra salvaje de Sri Lanka cuida a sus cuatro
cachorros.

En los perros domésticos, la madurez sexual (pubertad) comienza a producirse a la


edad de entre seis y doce meses tanto en los machos como en las
hembras,[91][92] aunque en algunas razas de gran tamaño puede retrasarse hasta la
edad de dos años. La adolescencia de la mayoría de los perros dura entre los doce y
los quince meses de edad, a partir de los cuales ya son más adultos que cachorros.
Como en el caso de otras especies domesticadas, la domesticación ha favorecido
una mayor libido y un ciclo de reproducción más temprano y frecuente en los perros
que en sus antepasados salvajes. El perro permanece reproductivamente activo
durante toda su vida.

Las hembras entran en celo dos veces por año, el período durante el cual están
receptivas al macho para la copulación, con sus órganos preparados para
la gestación. Como los óvulos sobreviven y pueden ser fertilizados durante unos días
después de la ovulación, es posible que una hembra se aparee con más de un
macho.

La gestación en las perras dura 63 días término medio, con un rango que va de los 58
a los 68.[93] Una camada promedio se compone de alrededor de seis cachorros.[94] Las
razas grandes tienen camadas más numerosas (un promedio de 8-12 crías),[95] las
razas medianas de 6 a 7 crías,[95] y las razas pequeñas de dos a cuatro crías.[95]

Debido a la cría selectiva algunas razas han adquirido rasgos que interfieren con la
reproducción. Los machos de bulldog francés, por ejemplo, suelen ser incapaces de
montar a la hembra. En la gran mayoría de casos, las hembras de esta raza deben
ser inseminadas artificialmente para que se reproduzcan y frecuentemente darán a
luz a través de cesárea.[96]

Castración y esterilización

Artículo principal: Castración


Cachorros durante un juego de lucha para establecer su
jerarquía.

La esterilización es un proceso quirúrgico, que consiste normalmente en la


extirpación de los testículos en los machos y los ovarios (o el útero o los ovarios y el
útero) en las hembras y que se hace para eliminar la capacidad de reproducirse y
reducir el deseo sexual de los perros. Debido a la sobrepoblación de perros en
algunos países, las asociaciones de control de los animales aconsejan esterilizar los
perros que no se piense utilizar para criar, de manera que no tengan cachorros no
deseados.[97]

La esterilización tiene otros beneficios aparte de eliminar la capacidad de procrear.


Reduce los problemas causados por la hipersexualidad en los machos,[98] al tiempo
que impide el desarrollo de hiperplasia prostática. Las hembras esterilizadas tienen
menos probabilidades de desarrollar ciertos tipos de cáncer, que afectan a
las glándulas mamarias, los ovarios y otros órganos reproductores.[99] Por otra parte,
prácticamente se elimina la posibilidad de que las hembras desarrollen piometra,
una enfermedad degenerativa del útero, que puede llegar a ser mortal si no se trata
adecuadamente.

También puede tener efectos médicos no deseados. Aumenta el riesgo


de incontinencia urinaria en las hembras[100] así como de osteosarcoma,
hemangiosarcoma, rotura del ligamento cruzado, obesidad y diabetes mellitus en
ambos sexos.[101] Los cambios hormonales que implica la esterilización tienen una
probabilidad de cambiar en cierta medida la personalidad y el metabolismo del
animal. Estudios recientes demuestran que los perros esterilizados en general son
más agresivos hacia sus semejantes y los humanos y más miedosos y sensibles al
tacto que los canes que no han sido esterilizados,[102] aunque los efectos varían de un
perro a otro. La esterilización de animales muy jóvenes puede causar más problemas
de salud más adelante en la vida para ambos sexos.[103]

Alimentación

Artículo principal: Comida para perros

Existen dos tipos básicos de alimentación: industrial y natural.


Carne cruda, alimento húmedo y comida seca para
perro en un recipiente.

Alimentos no recomendados para los perros

• Chocolate: contiene una sustancia llamada teobromina que causa


intoxicación en el organismo del can y puede ser fatal en dosis grandes.

• Golosinas: frituras, caramelos, galletas; tienden a formar sarro en la dentadura


del perro. Además los azúcares les hacen propensos a la diabetes. Existen
golosinas especiales para ellos que incluso protegen de la formación de sarro.

• Huesos: en especial los de pollo o los fácilmente astillables. Al ser triturados


por la mandíbula del perro pueden formar esquirlas con puntas muy agudas,
las cuales podrían incrustarse y dañar la boca o perforar el esófago, intestino o
recto provocando lesiones internas, además de formar bolos fecales de difícil
expulsión, sobre todo en los ejemplares añosos.

• Desperdicios caseros: se deben evitar los alimentos muy condimentados, ya


que los perros son especialmente sensibles a la sal, pimienta y chile. De igual
forma se deben evitar los alimentos con exceso de grasa. Los desperdicios o
restos de alimentos, normalmente poco frescos deben ser eliminados. No se
debe permitir que coman restos hallados en la calle, pues podría
sufrir gastroenteritis o intoxicación.

• Carne de cerdo o jabalí y pecarí: se debe evitar, sobre todo si tiene origen en
una fuente sin control sanitario (matanza casera o caza, por ejemplo), por la
posibilidad de contraer la enfermedad de Aujeszky o pseudorrabia, que,
aunque rara, suele ser mortal para los cánidos y generalmente es asintomática
en los suinos.

Alimento canino y palatabilidad

La industria de alimentos para perros ha crecido de manera significativa en las


últimas décadas, impulsada por el interés de las familias en ofrecer dietas de mayor
calidad a sus mascotas. En este marco, los llamados alimentos prémium destacan
por el uso de ingredientes cuidadosamente seleccionados y formulaciones
específicas que buscan optimizar la nutrición canina, aunque con un costo más
elevado que los productos convencionales.[104]

Un aspecto fundamental en la aceptación de estos alimentos es la palatabilidad, ya


que de ella depende en gran medida que los perros los consuman de manera
adecuada. Este factor no solo está influido por la calidad de los ingredientes, sino
también por características como el aroma, la textura y la velocidad con la que los
animales ingieren el alimento.[104]

Una interesante investigación publicada en 2025 en la revista científica UNED


Research Journal evaluó la aceptación y el comportamiento alimentario de perros
adultos frente a dos dietas prémium. El estudio encontró que, si bien no hubo
diferencias significativas en el consumo total entre ambos alimentos, sí se registraron
diferencias en la velocidad de consumo, lo que evidencia matices en la preferencia.
Además, los animales no mostraron alteraciones conductuales, lo que permitió
concluir que ambos productos fueron altamente palatables.[104]

Estos hallazgos reafirman la importancia de la palatabilidad como criterio esencial


para garantizar la aceptación de los alimentos prémium y respaldan el creciente
interés de la industria en desarrollar productos que no solo sean nutritivos, sino
también atractivos para los perros.[104]

Predadores

Aunque los perros salvajes, como los lobos, son predadores pueden morir en
combates territoriales con animales salvajes. Además en las zonas en las que los
perros son simpátricas con otros predadores grandes, los perros pueden ser una
fuente de alimento importante para cánidos o félidos grandes. En Croacia mueren
más perros que ovejas, mientras que en Rusia los lobos limitan las poblaciones de
perros ferales. En Wisconsin se paga una mayor compensación por la pérdida de
perros que de ganado. Ha habido casos en los que un par de lobos matan perros,
siguiendo un método en el que uno de ellos atrae al perro hacia vegetación densa,
donde el otro lobo prepara una emboscada.[105] En algunos casos, los lobos han
mostrado una falta anormal de miedo de los humanos y de los edificios a la hora de
atacar perros, hasta el punto que se les debe expulsar o
matar.[106] Los coyotes también atacan perros.[107] Se conocen casos de fieras que
matan perros. Se sabe que los leopardos tienen una predilección por los perros y han
matado y se han comido incluso ejemplares grandes y feroces.[108] A diferencia de los
leopardos que viven en la misma región, los tigres de la India raramente atacan canes,
aunque en Manchuria, Indochina, Indonesia y Malasia, los tigres matan perros con el
mismo vigor que los leopardos.[109] Finalmente, las hienas rayadas son grandes
predadores de perros en los pueblos de Turkmenistán, India y Cáucaso.[110]

Ancestros e historia de la domesticación

Figura de perro realizada por la cultura

Colima entre 100 AC y 300 DC. Mosaico


romano que muestra un perro con collar.

El perro es una subespecie doméstica del lobo, según la comparación de los mapas
genéticos de ambas especies.[111] La evidencia fósil más antigua de un perro
domesticado fue encontrada en 2008 en la cueva Goyet de Bélgica, correspondiente
a unos 31 700 años y al parecer asociado a la cultura auriñaciense.[112] Hasta
entonces las pruebas más remotas se habían encontrado en Rusia, con una
antigüedad de 14 000 años (Eliseevich). El ser humano consiguió domesticar a
ejemplares de lobos o, más probablemente, se demostró incapaz de impedir que los
lobos se introdujeran en sus aldeas y tuvieran allí a sus cachorros. El perro era útil
como ayuda en la caza y para defender al grupo y su morada, como demuestran
grabados de hace 6000 años en Arabia Saudí.[113] Poco a poco, el hombre los adaptó a
sus necesidades, creando diferentes razas para las distintas labores y características
ambientales y geográficas. La evidencia genética y arqueológica sugiere que el
proceso de domesticación se produjo en los dos extremos de África y Eurasia de
forma independiente —aunque posteriormente la población oriental reemplazó casi
por completo a la occidental—,[114] así como en las culturas que poblaron todo el
continente americano.[25]

El ser humano se dio cuenta rápidamente de los finos sentidos del olfato y el oído que
tenía el perro: su olfato es más potente que el del humano —su área olfatoria es
veinte veces más gruesa, en el caso del pastor alemán tiene una superficie treinta y
cuatro veces mayor y cuarenta veces más células olfatorias que los humanos— y su
oído es capaz de percibir sonidos muy por debajo y por encima del rango que oyen los
humanos. Estas ventajas aumentan su utilidad para la caza y las labores de guarda
tales como el pastoreo y protección de los rebaños. Los perros son muy valorados por
su ayuda en la caza. Los canes enterrados en el cementerio mesolítico de Svaerdborg
en Dinamarca muestran que, en la Europa antigua, eran ya una valiosa compañía.
Como animal de costumbres sociales, que convive en grupos perfectamente
jerarquizados, se adaptó a convivir con los humanos.

El perro ha acompañado al ser humano en su proceso a la civilización. Su presencia


está probada en todas las culturas del mundo. Así, en Perú, en la era prehispánica,
los moches los usaban como ayuda en la caza y también como mascotas en casa. En
el entierro del Señor de Sipán, se encontraron dentro de las tumbas restos de un can
que seguramente se usó en la caza, ya que el cráneo tenía perfectamente
desarrollados sus molares.

El cráneo y los dientes del perro doméstico han disminuido de tamaño con relación al
lobo al no necesitar matar presas grandes. Así mismo, al pasar de una dieta de carne
a una constituida por los desechos provenientes de la alimentación de los humanos,
desarrollaron cerebros más pequeños que requieren menos calorías y menos
proteínas para su crecimiento y sustento.

La percepción del can por parte del ser humano ha variado y varía según las culturas.
En varias etnias americanas anteriores a 1492, tal y como aún ocurre en zonas del
Extremo Oriente Asiático, los perros eran usados directamente como alimento. En
zonas del Oriente Medio el perro ha sido asociado por su aspecto con los chacales —
de hecho científicamente se creyó hasta el desarrollo de la genética a fines
del siglo XX que los canes comunes de todo el mundo eran descendientes de
chacales— y al ser los chacales animales principalmente carroñeros, los perros
también han sido considerados impuros en esa zona. Quizás la única especie de
perro que no desciende del lobo es el perro fueguino, que descendería del culpeo.

En 2016, Angela Perri, del Departamento de Evolución Humana del Instituto Max
Planck de Antropología Evolutiva, propone que los perros modernos podrían no
descender del mismo linaje que el lobo gris moderno, sino de una subespecie de lobo
del Pleistoceno aún sin identificar.[115][116]

Razas

Artículo principal: Raza de perro

Se han criado una gran variedad de razas caninas


con distintas formas, colores y tallas. Esta imagen muestra la diferencia de tamaño
entre un gran danés y un dachshund.

Hay numerosas razas de perro, las organizaciones cinológicas reconocen más de


400.[23][117] En concreto, La Federación Cinológica Internacional, reconoció 356 razas
en 2022. [118]Muchos canes, especialmente fuera de Estados Unidos y de Europa
occidental, no pertenecen a ninguna raza reconocida. Unos cuantos tipos de perro
básicos han evolucionado gradualmente durante la relación del perro doméstico con
los humanos a lo largo de los últimos 10 000 años o más pero todas las razas
modernas tienen un origen relativamente moderno. Muchas de ellas son el resultado
de un proceso deliberado de selección artificial como en el caso de los terriers o de
los schnauzers. Debido a esto, algunas razas están altamente especializadas y hay
una diversidad morfológica extraordinaria entre razas diferentes. Pese a estas
diferencias, los perros son capaces de distinguir los otros perros de otros tipos de
animal.
Este ejemplar es un cruce de Cairn terrier y Bichón
maltés.

La definición de lo que es una raza de perro es tema de una cierta polémica.


Dependiendo del tamaño de la población fundadora original, las razas con un acervo
génico reducido pueden tener problemas de consanguinidad, concretamente debido
al efecto fundador. Los criadores de perros toman cada vez más conciencia de la
importancia de la genética de poblaciones y de mantener patrimonios génicos
diversos. Las pruebas de salud y ADN pueden contribuir a evitar problemas,
ofreciendo un sustituto de la selección natural. Sin selección, los patrimonios
génicos consanguíneos o cerrados pueden aumentar el riesgo de graves problemas
de salud o de comportamiento. Algunas organizaciones definen una raza menos
estrictamente, de modo que un ejemplar puede ser considerado de una raza siempre
que el 75 % de su ascendencia sea de esta raza. Estas consideraciones afectan tanto
a los animales de compañía como los perros que participan en exposiciones caninas.
Incluso perros con pedigrí que han sido premiados sufren de defectos
genéticos debido al efecto fundador o consanguinidad.[119] Estos problemas no se
limitan a los perros de pedigrí y pueden afectar ejemplares cruzados. Se puede
predecir en cierta medida el comportamiento y la apariencia de un can de una raza
determinada, mientras que los cruces presentan un abanico más amplio de
apariencia y comportamiento innovadores.

Perro mestizo peruano, con ascendencia de


diferentes razas.

Los perros mestizos son aquellos que no pertenecen a ninguna raza determinada,
sino que tienen ascendencia de diferentes razas. Tanto los canes de pedigrí como los
mezclados son aptos como animales de compañía, perros de carga o competidores
en deportes cinófilos. A veces se cruzan deliberadamente perros de dos razas
diferentes para crear una raza mezclada como el Cockapoo, que es una mezcla de
cocker spaniel y caniche en miniatura. Estos cruces deliberados pueden presentar un
cierto grado de vigor híbrido y otras características deseables, pero pueden o no
pueden heredar características deseables de sus padres, como el temperamento o
un determinado color o pelaje. Si no se hacen pruebas genéticas a los padres, los
cruces pueden acabar heredando defectos genéticos presentes en las dos razas
parientes.

Una raza es un grupo de animales que tiene un conjunto de características heredadas


que los distinguen de otros animales de la misma especie. El cruce deliberado de dos
o más razas también es una manera de crear nuevas razas, pero solo será una raza
cuando los descendientes presentan de forma fiable este conjunto de características
y cualidades.

Clasificación según la FCI

La Federación Cinológica Internacional establece una clasificación en diez grandes


grupos por la función y características de los canes.[120]

• lebreles;

• perros cobradores y levantadores de caza y perros de agua;

• perros de compañía

• perros de muestra;

• perros pastor y boyeros (excepto boyeros suizos);

• perros tipo pinscher y schnauzer - Molosoides - perros tipo montaña y boyeros


suizos;

• perros tipo sabueso, perros de rastro y razas semejantes;

• perros tipo spitz y tipo primitivo;

• teckels;

• terriers.

Concepto de raza
Perro Vizsla o Braco Húngaro

El concepto que los científicos tienen de raza, como un grupo que comparte
caracteres genéticos, difiere del uso coloquial del término dado por las personas
como sinónimo de variedad. El vocablo «raza» en ciencia incluiría todas las
variedades de perros que habitan en el mundo, es decir, solo existe una «raza» de
animales que comprenden a los perros y esta definición se acercaría más a la
jerarquía taxonómica de subespecie. El vulgo hizo extensiva la significación de «raza»
a las distintas variedades de canes, como Bulldog, Doberman o Chihuahua; esto
debido a que los perros son fenotípicamente distintos por lo que se creó esa
«construcción social», sin embargo, en zoología, según algunos científicos, el
concepto de «raza» no es sinónimo de variedad en la especie. Los perros tienen
diversidad genética, pero esto se debe principalmente a la reproducción selectiva en
condiciones controladas.[121] Sin embargo, para otros las razas sí existen.[122] Esto es
similar a la especie humana.

Hay aproximadamente cuatrocientas razas —más que de cualquier otro animal— que
varían significativamente en tamaño, fisonomía y temperamento, presentando una
gran variedad de colores y de tipos de pelo según la raza.[23][117][123][124] Estas razas de
perros tienen una antigüedad menor a doscientas años, pues son el resultado de una
intensa selección artificial, realizada por los seres humanos desde finales
del siglo XIX hasta la actualidad, con el objetivo de crear a su antojo ejemplares que
cumplan determinados criterios estéticos y de comportamiento.[117] Esto ha
provocado el desarrollo y transmisión crecientes de numerosos problemas de salud y
de comportamiento, incluyendo graves malformaciones y enfermedades genéticas
que pueden provocar sufrimiento crónico y disminución de la esperanza de
vida.[117][123][124] Asimismo, ciertas prácticas requeridas para cumplir los estándares
marcados para determinadas razas, como la amputación de la cola, pueden provocar
dolor crónico (como el experimentado en otro tipo de amputaciones y el síndrome del
miembro fantasma) e incapacidad para comunicarse adecuadamente, tanto con sus
semejantes como con los seres humanos.[125][126]

Tipos de razas
• bichón (bichón maltés, bichon frisé)

• braco (braco alemán de pelo corto, braco de Weimar, braco húngaro)

• bulldog (bulldog inglés, bulldog americano)

• collie (border collie, collie de pelo largo)

• cur (catahoula)

• dogo (dogo argentino, dogo español)

• feist (toy terrier americano)

• golden retriever

• grifón (grifón korthals)

• lebreles (galgo español, azawakh)

• mastín (mucuchíes, Mastín Tibetano)

• perro cobrador (golden retriever, Labrador retriever)

• perro de agua socorrista (Terranova, San Bernardo

• perro pila (perro pila argentino)

• perros de agua (perro de agua español)

• pinscher (doberman pinscher, pinscher alemán)

• podenco (podenco portugués, podenco andaluz)

• ratonero (ratonero bodeguero andaluz)

• sabueso (basset hound, bloodhound)

• Setter (gordon setter, setter inglés)

• spaniel (cocker spaniel inglés)

• Spitz (husky, malamute de Alaska)

• terrier (airedale terrier, fox terrier)

Interacción con los humanos

Artículo principal: Vínculo entre humanos y perros


Los perros domésticos han heredado una jerarquía social y ciertos comportamientos
sociales complejos de su antepasado, el lobo. Son animales que viven en grupo, con
un conjunto complejo de comportamientos que determinan la posición de cada can
en la jerarquía social. Los perros presentan diversas posturas y otros medios
de comunicación no verbal que revelan su estado mental. Estas formas sofisticadas
de cognición social y comunicación pueden explicar su adiestrabilidad, su gusto por
el juego y su capacidad de integrarse en hogares y situaciones sociales humanas.
Estos atributos han contribuido a que los perros creen una relación única con los
humanos a pesar de ser predadores alfa potencialmente peligrosos.[127]

Aunque los expertos no están muy de acuerdo sobre los detalles de la domesticación
del perro, hay consenso en que la interacción con los humanos desempeñó un papel
significativo en la formación de la subespecie. Poco después de la domesticación, el
perro estuvo omnipresente en las poblaciones humanas y se extendió por el mundo.
Los emigrantes de Siberia probablemente atravesaron el estrecho de Bering en
compañía de canes y algunos expertos sugieren que el uso de perros de trineo podría
haber sido vital para el éxito de las oleadas migratorias que llegaron a Norteamérica
hace unos 12 000 años.[128] Los perros fueron una parte esencial de la vida de la
población atabascana de Norteamérica. En muchos grupos, el can era el único
animal domesticado, y fue utilizado de nuevo por emigrantes atabascanos hace 1400
años, cuando cargaron gran parte de las provisiones en las migraciones de las tribus
de apaches y navajos. El uso del perro como animal de carga en estas culturas a
menudo continuó después de la introducción del caballo en Norteamérica.

Interpretación de gestos y señales comunicativas humanas

En los últimos años, existe evidencia que sugiere que las especies no humanas
pueden interpretar las acciones de otras especies.[129] En un estudio conducido por
el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Alemania, se observó que los
perros eran capaces de inferir[130] la posibilidad de comida oculta observando el dedo
de una persona, y siguiendo con la vista la dirección a donde apuntaba el dedo
humano cuando se señalaba el lugar en donde estaba oculto el alimento —del cual
había sido eliminado el olor para evitar que el animal usará su olfato—. Contrario a
los simios de género Pan que no reparaban ni en el señalamiento, ni seguían con la
vista la dirección en donde apuntaba el dedo humano. Una de las conclusiones que
se extrajeron es que los perros han desarrollado una competencia específica en el
seguimiento de gestos, señales e interpretación de los patrones de comunicación
humana.[130]

Usos y utilidad
Aunque una gran mayoría de perros se mantienen como animales de compañía,
existe también un gran número de formas en que los perros pueden ayudar a los seres
humanos. En algunos casos se pueden aprovechar sus habilidades innatas, mientras
que en otros hay que adiestrarlos.

Perro de rescate durante la búsqueda de personas vivas en


un edificio en ruinas después de un terremoto.

Los perros de asistencia ayudan a las personas con discapacidades en tareas


cotidianas. Como, por ejemplo, los perros de movilidad para los minusválidos,
los perros guía para personas con deficiencias visuales y los perros de escucha para
las personas con problemas auditivos. Los perros de terapia representan otra manera
de ayudar a los enfermos; visitan personas que no pueden moverse con libertad,
como, por ejemplo, la gente mayor que vive en residencias geriátricas o los enfermos
ingresados en hospitales, ofreciéndoles diversión y entretenimiento. También se
realizan cursos de adiestramiento de canes para prisioneros, como terapia de
rehabilitación. Los perros de búsqueda y rescate detectan el aroma que transportan
las células de la piel que caen fuera de los humanos vivos a un ritmo de alrededor de
40 000 células por minuto,[131] el sudor que se evapora o los gases respiratorios.
Gracias a ello pueden buscar personas desaparecidas, perdidas en tierras salvajes,
cubiertas por avalanchas de nieve, enterradas debajo de edificios que se han
derrumbado, entre otras situaciones.

Los perros para la detección de cadáveres —a diferencia de los perros de búsqueda y


rescate— están adiestrados para ignorar el olor de humanos vivos, junto con el aroma
animal, y solo buscar el olor de los gases de descomposición liberados por la acción
de las bacterias en la piel o en los tejidos humanos. Estos canes pueden usarse para
encontrar restos humanos relacionados con escenas de crimen, casos de personas
desaparecidas y evidencia forense relacionada con escenarios de desastres o
escombros. Un tipo específico de perro también se entrena para localizar restos
mortales en el agua.
Perro entrenado para usos militares (sobre un M2A3
Bradley).

Los perros pastores son útiles para los pastores y ganaderos de todo el mundo para
dirigir los rebaños; se utilizan diferentes razas para cada tarea y para vigilar los
rebaños. Algunos perros pastores también protegen gansos salvajes en parques o
cabras utilizadas para el control de malezas. Los canes pastores se pueden adaptar
para controlar cualquier tipo de animal doméstico, o muchos tipos de animales
salvajes. En cambio, los perros de caza ayudan a los cazadores a encontrar, rastrear y
recuperar las presas, o eliminar alimañas. Es menos frecuente que los perros de
presa o de caza mayor, luchen contra una presa como un oso o un jabalí.

Los perros de trineo se utilizan principalmente en eventos deportivos, aunque


también pueden ayudar a transportar personas y víveres en terreno nevado y difícil.
Los canes artísticos, como los perros de circo o los actores caninos, están
adiestrados para realizar actos que no son útiles intrínsecamente, pero que
entretienen al público o contribuyen a las actuaciones artísticas de los humanos.

Los perros de guardia ayudan a proteger la propiedad pública o privada, bien


residiendo o bien durante patrullas, con cuerpos militares o con empresas de
seguridad. Los perros policía se adiestran para rastrear o inmovilizar posibles
criminales cuando ayudan a los policías a hacer detenciones o investigar la escena
de un crimen. Algunos incluso están entrenados para cuerpos antiterroristas. Los
perros de detección, en cambio, pueden ayudar a detectar sustancias ilegales,
bombas, productos químicos y muchas otras sustancias.

Finalmente, los perros de guerra se usan en las fuerzas armadas en muchas de las
situaciones en que se usan perros civiles, pero en un contexto militar. Además, se
han asignado a perros tareas militares especializadas tales como la detección de
minas o el tendido de cables.

Véase también

• Portal:Perros. Contenido relacionado con Perros.

• Agility
• Animal de compañía

• Gato (animal de compañía)

• Generación Bullenbeisser

• Carne de perro

• Carrera de galgos

• Caudectomía

• Exposición canina

• Fábricas de cachorros

• Galgo

• Kennel Club

• Lenguaje corporal de los perros

• Los secretos del pedigrí

• Mastín

• Otectomía

• Permanencia del objeto en perros

• Perro de trabajo

• Perro de caza

• Perros de agua

• Perro pastor

• Perro boyero

• Perro cobrador

• Perros potencialmente peligrosos

• Perro callejero

• Pinscher

• Podenco

• Schutzhund
• Spaniel

• Schnauzer

• Vínculo entre humanos y perros

Referencias

1. «Canis lupus familiaris». Catalogue of Life (2010 Annual Checklist) (en


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