M2 RSE
M2 RSE
Esta frase la dijo Descartes en “El discurso del método”, parte VI (en Navarro,
2012, p. 229) y viene al caso de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE)
porque, como vimos en el módulo anterior, la RSE representa una forma en la
que las empresas retribuyen, devuelven o comparten con la sociedad parte de
los beneficios que obtienen del entorno donde se encuentran.
Sin embargo, a pesar de que se ha incrementado el deseo de las empresas por cumplir con
las obligaciones y compromisos de la RSE de manera voluntaria, todavía hay ciertos retos a
vencer para ampliar su implementación. Al respecto, vamos a comenzar por señalar el
desafío de aumentar la participación empresarial e indicaremos algunas pautas a seguir
para lograrlo. Después hablaremos del tema de la globalización y cómo este proceso se
relaciona con la RSE. Asimismo, revisaremos la incertidumbre y los riesgos que involucra la
RSE, así como las oportunidades que ofrece.
Por último, vamos a analizar el reto de la ética en las empresas que se someten a la RSE a
través del reconocimiento del compromiso y los códigos de conducta que conlleva.
Creciente participación empresarial
¿Cuáles son los motivos principales por los que las empresas evaden la adopción de la RSE?
Para responder a esta pregunta debemos conocer los indicadores que deben cumplir e
informar las empresas que deseen ser socialmente responsables a fin de que reflejen su
grado de responsabilidad. Para esto, el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI),
propone cumplir con el siguiente decálogo (Barroso, 2008, pp. 79–80):
1. Promover al interior de la empresa una cultura de RSE que persiga las metas y el
éxito del negocio, contribuyendo además al bienestar de la sociedad.
2. Reconocer las necesidades sociales del entorno en que se opera y colaborar en su
solución, induciendo el desarrollo y mejoramiento de la calidad de vida.
3. Comunicar los valores de la empresa y desempeñarse con base en un código de
ética.
4. Optar por esquemas de liderazgo participativo, solidaridad, servicio y respeto a la
dignidad humana.
5. Impulsar el desarrollo humano y profesional de toda la comunidad (empleados,
familiares, accionistas y proveedores).
6. Apoyar causas sociales como parte de la estrategia de acción empresarial.
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
2
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
3
Además, como recordarás del módulo anterior, entre los escépticos de la RSE se encuentra
Friedman (Barroso, 2008), para quien la RSE sólo pretende incrementar los beneficios de la
empresa tanto como se pueda, simplemente respetando las reglas del juego y evitando el
engaño y el fraude. No obstante, esto establece una visión puramente legalista que
imposibilita a la organización a ir más allá de su compromiso voluntario con el
mejoramiento social y ambiental, como si fuera suficiente el hecho de cumplir
legalmente.
También hay quienes discuten que la RSE requiere aumentar los costos de producción y
comercialización, haciendo imposible para las empresas crear una ventaja competitiva
sostenible; ya que, para capacitar al trabajador se debe procurar su desarrollo integral y
una mejor calidad de vida, es decir, invertir en él, incrementando por tanto los costos de la
organización y reduciendo la ganancia esperada. De manera similar sucede con los recursos
destinados a la preservación del medio ambiente, al trato ético hacia los proveedores, a
otros stakeholders y a la comunidad (Barroso, 2008).
En contraste, Barroso (2008) refiere que, quienes apuestan por la RSE indican que es posible
alcanzar el éxito al administrar de forma socialmente responsable porque las empresas
pueden obtener mayores ganancias y ser más competitivas en un entorno en el que todos
ganen; con mayor compromiso de sus trabajadores, mejorando su imagen ante clientes,
proveedores, accionistas y gobierno; manejando mejor sus recursos e incrementando la
calidad de vida de los trabajadores y las comunidades donde se ubican. Con estas ideas es
posible concluir que, la RSE implica un esquema de ganar – ganar o de ganancia óptima
que fortalece a la empresa. Como recordarás, la RSE debe ser considerada como un
programa de prácticas y políticas que soporten la toma de decisiones y conlleven al éxito
de la empresa en el largo plazo (Barroso, 2008).
Globalización
La globalización puede definirse como un proceso de expansión económica que permite el
intercambio económico y la competitividad (social, cultural, ambiental, ética, legal,
financiera o política); obligando a que los productos, los servicios, los recursos, los
artefactos y las ideas de todos los países compitan en el mercado mundial. Esto requiere
reducir los costos que puedan afectar el entorno (salarios, apoyos sociales, seguridad en el
trabajo y protección del ambiente), para aumentar la productividad y asegurar el dominio
económico (Chiavenato, 2009).
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
5
De este modo, el éxito se mide con base en la rentabilidad y para contrarrestar los
problemas que derivan de la globalización, se requieren nuevas formas de organización
basadas en valores, productividad eficiente y producción de bienes de alta calidad, sin
destruir el ambiente, degradar la vida humana o deformar las culturas de las minorías. Es
decir, crear formas de desarrollo económico sustentable y evitar las fuerzas destructivas
de la competencia desenfrenada. La globalización es la internacionalización de los
mercados y de las organizaciones que está transformando la forma de hacer negocios. La
competitividad es necesaria para alcanzar economías de escala que permiten reducir
costos y operar con precios más bajos, y así, llegar a mercados globales. A medida que las
organizaciones se globalicen, la administración estratégica tendrá más importancia para
obtener ventaja competitiva (Chiavenato, 2009).
Chiavenato (2009, p.40) refiere cuatro etapas del proceso de globalización:
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
6
Todas las organizaciones tienen a su alcance distintos medios para incursionar en los
negocios internacionales. Por ejemplo, a través de fuentes de suministro en otros países
por medio de outsourcing; o, desarrollar mercados para sus productos en otros países, lo
que implica exportaciones, licencias e inversiones directas. Estas estrategias de ingreso de
mercados son opciones para vender productos y servicios en el extranjero (Chiavenato,
2009).
Aquí, lo que vale la pena tener en cuenta es que todas las empresas sin importar su tamaño
o el proceso de globalización en que se encuentren, cuando implementan la RSE tienen
mayor oportunidad de crecer, de hacerse publicidad, de vender, de darse a conocer y
simultáneamente, generar beneficios a distintas escalas, según el tema que promuevan o
que elijan atender. También cabe destacar que, el impacto de la RSE debería ser más
positivo que la presencia de la empresa. Por ejemplo, en Costa Rica, el establecimiento de
Grupo Bimbo (empresa mexicana), ocasionó la quiebra de pequeñas panificadoras
costarricenses, afectando la economía local; no obstante, como parte de la RSE de Bimbo,
en Tres Ríos distrito de Costa Rica, se inauguró el Centro Global de
Servicios Compartidos (CGSC), ofreciendo 200 empleos en las áreas de
inglés, finanzas, contabilidad y servicio al cliente (Grupo Bimbo, 2016). En
este ejemplo, podemos ver que la globalización permitió la expansión y entrada de este
mercado a Centro América, compitiendo con el mercado local, extinguiendo algunos de
ellos, y que, por otro lado, abre horizontes que permiten el desarrollo de nuevas
capacidades, atracción de otros mercados e inversiones y aumentar la economía.
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
7
Por otra parte, Montaño (2016), destaca la importancia de pensar en ciudadanía global
para el liderazgo actual. Refiere también que, en el Foro Económico Mundial (2013), se
indicó que el liderazgo lo demuestran quienes tienen éxito cumpliendo una agenda
universal con objetivos comunes. Indica además que algunos investigadores califican de
manera negativa a la globalización por no ser compensada por ningún logro positivo en el
ámbito social y personal. Y que otros, la definen como transnacionalismo para entender la
ciudadanía global como apertura al mundo (Montaño, 2016).
Por el contrario, la visión de integración global vista como proceso a gran escala describe
al mundo como un terreno sobre el cual los líderes globales deben comprometerse con los
actores locales mediante diálogos abiertos a cualquier aprendizaje y definición que el
liderazgo global requiera incluir para la apertura local (Montaño, 2016).
Montaño (2016) sostiene que el liderazgo global incluye lo universal y lo particular, lo
homogéneo y lo heterogéneo; y se puede enriquecer con las perspectivas de los
stakeholders o grupos de interés. Al centrarse en ellos se facilita la comprensión del
impacto de las instituciones, la cultura y los sistemas de gestión sobre los múltiples
componentes de una organización, incluidos los de cada sociedad específica. Esta
perspectiva contribuye a reconocer elementos contextuales clave, como el papel de la
empresa como institución social que favorece el desarrollo humano y social, el valor
otorgado al individuo en las sociedades colectivistas y el carácter pragmático de las
políticas públicas que tienen que ver con la gestión de los empleados (Montaño, 2016).
Siguiendo con Grupo Bimbo, ellos en su visión mencionan que, para el
2020 transformarán la industria panificadora y ampliarán su liderazgo
global para servir mejor a más consumidores (Grupo Bimbo, 2019).
Además, en 2017, recibió por diecisieteava ocasión el distintivo de Empresa Socialmente
Responsable por parte del CEMEFI. El proceso para recibir dicho reconocimiento considera
cuatro aspectos: ética empresarial, calidad de vida de los colaboradores, cuidado del
medio ambiente y vínculo con la comunidad (Grupo Bimbo, 2017).
Así pues, el liderazgo global informado por la gestión de los stakeholders considera que las
organizaciones y sus componentes están interconectados mediante distintos intereses y
requerimientos. Recordemos que los stakeholders son cualquier individuo o grupo que
ejerza influencia o se vea afectado por los objetivos de la organización. Existen también
stakeholders silenciosos que pueden carecer de voz para lograr que sus intereses y
demandas sean visibles y las empresas los tengan en cuenta; también identificados como
aquellos que afectan o son afectados por la relación de empleo, tales como la familia de
los empleados, la comunidad local que se nutre de la economía producida por la empresa,
o pueblos indígenas con propiedad ancestral de la tierra. Sin embargo, la identificación de
los stakeholders corresponde a cada contexto organizacional (Montaño, 2016).
Con respecto al reto de la globalización, podemos concluir que es un proceso que, si bien
promueve la competitividad y una mayor rentabilidad en todo tipo y escala de
organizaciones y que involucra a la ciudadanía global, también implica adquirir liderazgo.
Este liderazgo global brinda la oportunidad de tomar en cuenta a los grupos de interés y
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
8
llevar sus requerimientos al entorno local, permitiendo así atender situaciones y actores
que de otra forma no tendrían voz e integrando los aspectos ambientales, sociales y
económicos que promueve la RSE.
Incertidumbres y riesgos
La RSE debe sustentarse en los valores expresados por la empresa y ser plasmada en un
conjunto integral de políticas, prácticas y programas a lo largo de las operaciones
empresariales para institucionalizarla. De lo contrario, se corre el riesgo de implementar
prácticas que, si bien son socialmente responsables, al no responder a algún mandato o
cultura institucionales, están en peligro de suspenderse ante cualquier eventualidad,
coyuntura, crisis presupuestal o cambio en la dirección de la empresa. Además, la RSE debe
ser apoyada e incentivada por los altos directivos de la organización (Cajiga, 2010).
Por otra parte, López y Escamilla (2009) refieren que, debido a la globalización, las políticas
de RSE pueden coadyuvar a que las empresas se diferencien de sus competidores
mejorando su estrategia y la forma en que gestionan el riesgo. El riesgo empresarial se
asocia a la incertidumbre, contingencia o eventualidad que impacta a la compañía
causando repercusiones negativas en su imagen (riesgo reputacional) o reduciendo los
resultados de la empresa derivado de una operación o actividad desfavorable para la
organización. La gestión de riesgos debe ser administrada según el ámbito de trabajo y,
antes de tomar cualquier decisión López y Escamilla (p.3) plantean los cuestionamientos
siguientes:
1. ¿Cuáles son los riesgos a los que se enfrenta la empresa?
2. ¿La empresa posee sistemas que evalúen y vigilen los riesgos?
3. ¿Cuál es la interrelación entre los mismos?
4. ¿Se valoran los riesgos no tradicionales?
5. ¿Se consideran los riesgos asociados a valores intangibles y su impacto en la
empresa?
6. ¿Cuál sería el impacto en la empresa si se obvia el riesgo?
7. ¿Cuáles serían los beneficios asociados a la gestión del riesgo?
8. ¿Cuál es la probabilidad de riesgo?
Para responder estas preguntas se debe realizar un análisis de la situación, estableciendo
los distintos escenarios que se puedan presentar e identificando los riesgos directos,
indirectos y potenciales.
Luego, debe valorarse la actitud que mantendrá la empresa ante los riesgos identificados,
es decir, el riesgo que la empresa está dispuesta a aceptar considerando el entorno. De
manera que la empresa decida (López y Escamilla, 2009, p. 4):
1. Aceptarlo: no se realizan acciones que afecten al impacto del riesgo porque es
insignificante o no se dispone de los medios suficientes para afrontarlo.
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
9
2. Evitarlo: realizan todas las acciones necesarias para eliminar el impacto en los
resultados (Planes de contingencia).
3. Reducirlo: se toman medidas para mitigarlo cuanto sea posible.
4. Transferirlo: se contratan seguros.
Estas decisiones deben ser tomadas por la gerencia y considerarlas globalmente,
visualizando sus interrelaciones. En cada sector existen riesgos inherentes a la actividad
desarrollada.
A partir de la propuesta presentada por López y Escamilla (2009, pp. 4-6) se presentan a
continuación los riesgos más comunes en las empresas.
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
10
Para realizar una buena gestión del riesgo, una secuencia lógica encaminada a seleccionar
el método de cobertura idóneo es la siguiente (López y Escamilla, 2009, p. 6):
1. Definir la política de gestión de riesgos que seguirá la empresa.
2. Identificación de activos o pasivos afectados por los riesgos a los que se enfrenta
la empresa.
3. Establecimiento de previsiones sobre la evolución de sus causas.
4. Medición del riesgo.
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
11
5. Fijación de objetivos.
6. Selección de la estrategia a seguir, es decir, identificar los instrumentos y productos
de cobertura.
La finalidad de esta política de gestión del riesgo consiste en establecer coberturas que
ayuden a minimizar el riesgo al que se expone la empresa. La cobertura se refiere a la toma
de posiciones que evolucionan de manera opuesta a la del activo expuesto al riesgo, o el
establecimiento de métodos, medidas o procesos que ayuden a mitigar el riesgo concreto
de la actividad. Dentro de estas estrategias de cobertura hay una gama de productos que
ayudan a alcanzar este objetivo (planes de contingencia, pólizas de seguros, cláusulas en
contratos, seguro de carteras, diversificación, entre otros).
Las políticas de RSE aportan efectos positivos a la competitividad de la empresa ya que
implica reconocer adecuadamente el valor de aspectos como el capital humano, la
arquitectura organizativa, las estrategias cooperativas y los activos intangibles. Además,
las estrategias de RSE son instrumentos eficaces para impulsar el camino hacia una
empresa mejor, incrementar la calidad, la eficiencia y la competitividad; de igual forma en
la acepción moral, contribuyendo a un desempeño más constructivo y positivo en su
entorno social.
Oportunidades
De acuerdo con el CEMEFI, la responsabilidad empresarial no es algo ajeno o añadido a la
función original de la empresa, sino que, es la capacidad de responder a los desafíos
buscando maximizar los impactos positivos minimizando los negativos. La RSE es una
nueva forma de hacer negocios en la que la empresa gestiona sus operaciones de forma
sustentable en lo económico, lo social y lo ambiental, reconociendo los intereses de los
distintos públicos con los que se relaciona (accionistas, empleados, comunidad,
proveedores, clientes, entre otros) (Cajiga, 2010).
Conraud, Ojeda y Lira (2016) señalan que, la mayoría de las organizaciones cuenta con una
misión y visión que proyectan los valores y principios de los empresarios, y suelen incluir
el compromiso ético hacia la sociedad. Los objetivos se determinan principalmente por los
valores propios y el compromiso con el medio ambiente de su dueño. La RSE contribuye a
la mejoría de la imagen corporativa, causando efectos positivos sobre el desempeño de la
organización, así como de sus actividades de mercadotecnia (Conraud et al., 2016).
Las empresas que promueven acciones encaminadas a desarrollar procesos de gestión
ambiental consideran que no es una responsabilidad exclusiva de las autoridades
ambientales competentes, sino un compromiso de todos los actores económicos, sociales
y políticos, mejorando así la calidad de vida de todos los ciudadanos, la conservación de
los recursos naturales y la atenuación de los daños ambientales (Conraud et al., 2016).
A todas las escalas, las organizaciones deben emprender acciones que generen un
beneficio social o ambiental que generalmente les retribuye. Por ejemplo, incorporar
acciones para la reducción del uso de papel, el ahorro de energía y el uso adecuado del
agua en sus procesos productivos dan la pauta para generar ahorros económicos y
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
12
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
13
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
14
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
15
Como recordarás del módulo anterior, esta tendencia se originó por el auge de
movimientos sociales que se encargaron de concientizar a la población sobre la
responsabilidad de las empresas en el deterioro ambiental, la explotación y precarización
de los trabajadores, la comercialización de productos nocivos para la salud, entre otros,
estimulando así a los consumidores a valorar con ética y solidaridad la responsabilidad de
la gestión de las empresas, con la finalidad de decidir su fidelidad o no a los productos o
servicios (Añez y Bonomie, 2010).
Las empresas han asumido como suyas las acciones de los consumidores éticos, es decir,
las convierten en funcionales con el fin de obtener el reconocimiento de la opinión pública.
Las empresas tienen que implementar estrategias o programas dirigidos a la sociedad a fin
de que éstas retribuyan de alguna forma el costo que ello implica; desde luego, la mejor
opción sería la adquisición de los bienes o servicios que les proporciona. Es por ello, que
las empresas viven en un continuo aprendizaje e innovación, sacando al mercado
productos no nocivos al ambiente y salud humana requeridos por los consumidores (Añez
y Bonomie, 2010).
Los códigos de conducta no pueden ser voluntarios, sino que las empresas deben
comprometerse. Al respecto, Fauchére (2004, pp. 31-32), indica lo siguiente:
✓ Deben ser negociados con los sindicatos. Los acuerdos marco de las empresas o de
grupos constituyen una alternativa negociada y contractual a la responsabilidad
unilateral y voluntaria de las empresas. En algunos casos, estos acuerdos podrían
ser establecidos con otros interlocutores que no sean las empresas o los sindicatos
(organizaciones sociales especializadas, organizaciones de consumidores,
ambientales, entre otros).
✓ Deben ser un acuerdo contractual con la empresa matriz, y entre la empresa y sus
proveedores, contratistas y subcontratistas. Esta manera de proceder es
importante ya que le permite a la empresa emprender acciones legales contra los
proveedores que no respeten las normas enunciadas en los códigos.
✓ Deben ser traducidos a los idiomas locales y su aplicación debe ser transparente.
✓ Las empresas deben: garantizar la aplicación de los códigos a todos los niveles e
implantar mecanismos de información y formación para los trabajadores; hacer un
sistema de seguimiento continuo para la implementación de los códigos a todos los
niveles, incluidos los proveedores y los subcontratistas; crear un órgano apropiado
de control independiente que se ocupe de procesar las quejas en caso de violación
del código y para imponer sanciones. Las sanciones deben tener como objetivo la
mejora de la situación, incluso en lo que respecta a los subcontratistas, ya que la
ruptura de los contratos implica la pérdida de empleo para los trabajadores y, para
la empresa, un cambio en la subcontratación; implementar un procedimiento para
procesar denuncias.
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
17
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
18
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
19
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
20
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.