0% encontró este documento útil (0 votos)
0 vistas23 páginas

M3 RSE

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es una herramienta de gestión que integra la ética y la justicia en las prácticas empresariales, promoviendo la transparencia y la colaboración con los stakeholders. Los valores organizacionales son fundamentales para guiar las acciones y decisiones de los empleados, y su congruencia con las prácticas reales es crucial para el éxito de la empresa. La transparencia, tanto interna como externa, es esencial para generar confianza y mejorar la reputación, y las empresas deben asumir la responsabilidad por las acciones de sus proveedores para mantener su integridad ética.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
0 vistas23 páginas

M3 RSE

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es una herramienta de gestión que integra la ética y la justicia en las prácticas empresariales, promoviendo la transparencia y la colaboración con los stakeholders. Los valores organizacionales son fundamentales para guiar las acciones y decisiones de los empleados, y su congruencia con las prácticas reales es crucial para el éxito de la empresa. La transparencia, tanto interna como externa, es esencial para generar confianza y mejorar la reputación, y las empresas deben asumir la responsabilidad por las acciones de sus proveedores para mantener su integridad ética.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1

Gestión de la ética
en los diferentes ámbitos de la organización

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) debe entenderse como una


herramienta de gestión; una medida de prudencia y una exigencia de justicia.
Estos elementos nos llevan al terreno de la ética (Cortina, 2009).
Las empresas inteligentes entienden que les conviene asumir la responsabilidad social. De
ahí que, este discurso esté teniendo gran éxito. El beneficio se amplía al ámbito económico,
social y ambiental, y el beneficiario se extiende a cualquier afectado por la actividad de la
empresa. Así, la responsabilidad social debe formar parte de la gestión básica de la
empresa; no ser una limosna añadida que convive con mala calidad del producto, empleos
precarios o violación de derechos básicos. La buena reputación se gana con buenas
prácticas. Esta gestión transforma el carácter de la empresa desde dentro y no es una
adquisición puntual temporal. De este carácter trata buena parte de la ética, siendo preciso
asumirlo día a día y perdurar en el tiempo (Cortina, 2009).
Como medida de prudencia permite convertir a los afectados en cómplices que deben
perseguir el beneficio común. La empresa inteligente ejerce esa virtud y genera nuevos
clientes, implicándolos en la actividad empresarial, los hace coprotagonistas en vez de
hacerles sentir manipulados por un grupo de directivos y accionistas a quienes no interesan
sus expectativas. La prudencia permite también discernir el término adecuado entre exceso
y defecto. Asimismo, la empresa excelente se predispone a tomar decisiones prudentes,
una de las cuales consiste en asumir e incorporar a su carácter la responsabilidad social.
Sin embargo, necesita enraizar en el carácter de la organización los hábitos necesarios para
actuar de forma excelente, desde la convicción de que hacerlo así es lo que corresponde.
De ahí que, es tarea de la ética ayudar a tomar decisiones prudentes, generando las
predisposiciones y los hábitos necesarios para tomarlas (Cortina, 2009).
Otro aspecto de la ética es la justicia, que considera a los stakeholders interesantes para la
supervivencia de la empresa y por sí mismos, comprendiendo adecuadamente a un pueblo,
con inteligencia y sensibilidad moral. Hay una obligación moral con todos los afectados,
que no debe esquivar una organización justa. Con ley o sin ella, carácter y justicia
constituyen la ética de la empresa que da sentido a la responsabilidad social.
Precisamente, del carácter, las metas, los valores y la cualidad de los afectados en sí y para
la empresa, es de lo que trata la ética empresarial.
Valores y transparencia en la organización

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
2

En este módulo revisaremos los temas de ética y valores desde la perspectiva de la RSE,
aunque, serán abordados con mayor profundidad en tu curso de Ética Profesional. Los
valores son conceptos psicológicos internos de las personas. Las organizaciones, al estar
conformadas por personas, sus culturas son expresiones de valores compartidos por
quienes forman parte de la organización (Velásquez, Rodríguez y Guaita, 2012).
Los valores guían las acciones y comportamientos de los empleados en el cumplimiento
de los propósitos de la organización. Así, orientan o establecen las pautas en las decisiones.
Los valores proveen una base y un lenguaje común para que las empresas puedan crecer y
prosperar en las buenas y en las malas. Por tanto, es posible observar si los valores que se
proclaman se manifiestan en los modos de actuación, es decir, si hay congruencia entre lo
que se dice y lo que realmente se hace. Internar los valores organizacionales es un proceso
complejo que requiere tiempo, transmisión, explicación y ejemplificación por parte de los
directivos; y de reflexión, razonamiento y comprensión por el resto del grupo (Velásquez et
al., 2012).
Entender el impacto de los valores puede ser de gran utilidad a la gerencia de cualquier
organización para encontrar las causas de situaciones concretas y recomendar acciones
que permitan mejorarlas garantizando la eficiencia. Los valores organizacionales son muy
importantes porque indican las formas de actuación en el trabajo para alcanzar los
objetivos trazados. La diferencia entre las organizaciones que pueden soportar una
tormenta económica y las que fracasan ante estos escenarios radica en que sus valores son
reconocidos como factores críticos de éxito (Velásquez et al., 2012).
A continuación, te presentamos un resumen de los valores organizacionales, planteado por
Velásquez et al. (2012, p. 844).

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
3

Estaremos refiriéndonos a él continuamente cuando se hable de valores en la organización.


Por otra parte, la transparencia en el entorno organizacional se refiere a la disposición de
la empresa para informar sobre su situación actual, las decisiones que se toman y por
quiénes son tomadas; siendo clave para generar confianza. Al hacer accesible la
información a inversionistas y accionistas es posible tomar decisiones de manera
conveniente (Arredondo, De la Garza y Vázquez, 2014).
Se trata de una posición que asumen las organizaciones públicas o privadas de manejarse
bajo estándares éticos, de modo que, los criterios que se siguen al tomar una decisión
tienen claridad para las personas que deben conocerlos; y Arredondo et al., (2014), la
definen de la siguiente forma:

La transparencia se define como:


• La actitud y disponibilidad de informar; que, además de la rendición de
cuentas requiere garantía de acceso, apertura y visibilidad de la
información que permita certidumbre entre las organizaciones y los
entes internos y externos con los que se relacionan. Esta disposición de
informar es generada por iniciativa propia o por petición de los grupos
de interés (internos o externos).

El término transparencia suele asociarse con el concepto rendición de cuentas,


(principalmente en el sector público), suponiendo la presentación de informes referentes
de impactos, procesos, estructuras de gobierno, fuentes de financiación y flujo de recursos.
Es un acto de responsabilidad donde se evalúan y se comunican logros, fallos y planes de
mejora, influyendo en la percepción que se tiene sobre su competitividad, innovación y
productividad. Este proceso implica definir tres cuestiones para rendir cuentas (Arredondo
et al., 2014):

¿A quién? ¿Cómo?
Asamblea, equipos
¿Quién? Mecanismos internos o
externos, niveles funcional
directivos, clientes Junta directiva, equipo
o estratégico y
usuarios, entidades directivo, sede central,
herramientas como
colaboradoras y la entre otros. comunicaciones informales
sociedad. o informes específicos.

Derivado de lo anterior, se puede concluir que una empresa transparente, refiriéndonos a


una organización privada, es capaz de rendir cuentas en aquello que se le cuestione.
Aunque ésta no garantiza que haya transparencia en la organización, es decir, se pueden
rendir cuentas por algún asunto particular sin ser transparente en las demás áreas de la
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
4

organización. Además, la transparencia ha sido integrada a la vida organizacional mediante


diferentes estrategias, como los códigos de ética, donde se señala claramente que una
organización expone los resultados de su gestión a los diversos grupos de interés
(Arredondo et al., 2014).

Transparencia
(estándares éticos)

Organizaciones privadas Organizaciones públicas

Participación de la sociedad
Rendición de cuentas

Rendición de cuentas

Utilizan estrategias como los códigos de


ética; además de modelos para certificar y Presentan informes de impactos, procesos,
evaluar los procesos de transparencia a estructuras, financiación y flujo de recursos;
través de entidades y organizaciones para influir en la percepción de su
autónomas. competitividad, innovación y productividad.

Existe un vínculo entre la RSE y la transparencia más allá del


cumplimento legal, debido a que en lo general se integran
a la gestión las preocupaciones sociales, laborales,
ambientales y de respeto a los derechos humanos que
surgen de la relación y el diálogo transparente con los
stakeholders (Arredondo et al., 2014).
Adicional a la disposición de las empresas, se han creado
modelos para certificar y evaluar los procesos de
transparencia a través de entidades y organizaciones
autónomas que garanticen a la sociedad, que dicha
información proporcionada es veraz. El proceso de
verificación implica que la transparencia sea parte de la forma de operar de la empresa,
influyendo en su actividad y resultados financieros (Arredondo et al., 2014).
La participación de la sociedad civil en los asuntos públicos favoreció los
procesos de acceso a la información y la transparencia, cuestión que
impactó posteriormente en el ámbito privado. Además, se entiende que
la transparencia es la antítesis de la corrupción, donde el acto corrupto es
por naturaleza un acto no transparente. La corrupción en el sector privado
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
5

ha sido poco estudiada, pues se esperaría que, en la búsqueda del propio interés y la
eficiencia, estas situaciones fueran poco frecuentes en el ámbito privado, a diferencia de
la esfera pública. En el sector privado una baja transparencia genera costos en la
economía. Gracias a la transparencia, las organizaciones pueden encontrar estrategias
para recuperar la confianza y reforzar su reputación. La necesidad de informar no es
exclusivamente a los inversores sino a todo aquel grupo de interés que se vea afectado
directamente por las decisiones de las empresas (Arredondo et al., 2014).

Transparencia Corrupción
•En ambos sectores (público y privado), con mayor • Sector público:
transparencia aumenta la confianza y mejora su más común.
reputación. Además, se informa a todo grupo de
interés afectado por la organización.
• Sector privado:
ha sido menos
•Sector privado: es más común, busca interés
estudiada, pero,
propio y eficiencia. Si la trasparencia baja, genera
costos.
se esperaría que
fuera poco
•Sector público: no tiene interés propio y por lo
tanto, no tiene tanta eficiencia.
frecuente.

La transparencia informativa surgió como uno de los aspectos más interesantes de la RSE,
ya que los inversores requerían conocer el estado de la empresa y los procedimientos que
aseguraran una gestión adecuada y transparente. Es posible afirmar que la transparencia
reduce la brecha que suele existir entre la percepción del mercado y el propio valor de la
empresa. Las empresas grandes deben responder a un mayor número de accionistas,
inversores y terceros pendientes de su evolución, por lo que necesitan proporcionar más
información y, en consecuencia, deben ser más transparentes. Esta tendencia de
transparencia y respeto se debe a que su visibilidad implica un mayor costo político, y para
ello sería necesario enfocar una comunicación adecuada a cada grupo de interés
(Arredondo et al., 2014).
Hacia el interior de la organización, donde no hay equidad se presentan el nepotismo y el
favoritismo como formas de corrupción y, por ende, de falta de transparencia. Esta carencia
se presenta cuando se contrata o se asciende a familiares o amigos, sin seguir el criterio del
merecimiento del desempeño logrado. La forma de responder a este problema es seguir el
criterio de mantener una sana distancia. El favoritismo puede ser evitado transparentando
los criterios de ascensos laborales o despidos, aumento de sueldos, prestaciones,
asignación de recursos, entre otros; y proporcionando al colaborador la información a la
que tenga derecho a saber para una justa toma de decisiones. De esta forma, la empresa
actúa con ética, logrando confianza y respeto de sus colaboradores y de aquellos con los
que se vincula hacia el exterior gracias a las experiencias claras y transparentes que han
tenido (Arredondo et al., 2014).

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
6

La transparencia que se refleja en un buen desempeño corporativo afecta positivamente


la satisfacción laboral de sus recursos humanos y su sentido de pertenencia. Por último, la
transparencia organizacional también se ejerce en las relaciones de la empresa con sus
grupos de interés, es decir, con las entidades con las que se vincula. Una empresa poco
transparente afecta el interior de la organización, al impedir el logro de su propia eficiencia,
así como el exterior, al impedir la eficiencia del mercado. Un ejemplo de transparencia
externa se da en las relaciones con clientes, proveedores, gobierno, entre otros. Estas
relaciones generan situaciones de falta de transparencia externa cuando la empresa oculta
problemas de calidad en los productos que ofrece a su cliente, con la manipulación de
ventas, la evasión de leyes, entre otras, donde se actúa sin responsabilidad, causando
insatisfacción (Arredondo et al., 2014).
En síntesis, en un entorno corrupto poco transparente, la empresa pierde eficiencia en el
corto o largo plazo. Una empresa corrupta difícilmente logra mantenerse en el largo plazo.
Con corrupción no existe la formalidad de un mercado transparente, apegado a leyes,
normas y reglas, en cambio, la transparencia favorece una distribución eficiente de los
recursos. Un entorno no transparente genera costos alternos que pagan las empresas, el
mercado y la sociedad (Arredondo et al., 2014).
Relación con sus proveedores
Los proveedores además de colaboradores de la compañía son stakeholders con
aspiraciones. Así, la empresa que asume el compromiso de la responsabilidad social debe
colaborar con sus proveedores impulsando también su
calidad ética. Las organizaciones son sistemas que necesitan
de su entorno para ser influidas e influir, a su vez. En la
relación de la empresa con sus proveedores ocurre lo mismo.
Si el proveedor falla en algunas de sus responsabilidades
sociales, la empresa también lo hará, porque ésta es
responsable por lo que compra, a quién y en qué condiciones
(Debeljuh, 2009).
De tal forma, las actuaciones de los proveedores afectan a sus clientes (empresas) y a toda
la cadena de stakeholders que se derivan de estos. Una organización atenta a los
comportamientos de sus proveedores no sólo los beneficia, sino que, la empresa misma
preserva su imagen, prestigio y credibilidad frente a la sociedad. Ahora bien, aunque una
compañía no consienta ni tenga la intención de que el proveedor cometa actuaciones
inmorales, si éste las hace, la organización debe asumir una parte de la responsabilidad,
por ser ésta, quien decidió operar con dicho proveedor (Debeljuh, 2009). En términos
coloquiales “Peca tanto el que mata la vaca como el que le agarra la pata”.
Por ejemplo, cuando la marca de ropa GAP asumió la responsabilidad de los abusos
cometidos por sus proveedores y contratistas. Mediante un informe emitido admitió que
gran parte de las 3000 fábricas que trabajaban para ella en el mundo, violaban
alevosamente los derechos básicos de sus trabajadores, con prácticas como coacciones
psicológicas, abusos verbales, condiciones insalubres, horarios interminables y salarios
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
7

bajos. Entonces, GAP inició una revisión de las plantas proveedoras para asegurar que
cumplieran con el denominado Código de Conducta del Vendedor antes de aprobar su
condición de proveedor o contratista. Posteriormente, el 90% de las fábricas examinadas
fracasaron en la revisión de condiciones de trabajo previo a concederles el estatus de
proveedores. De este modo, la empresa rescindió el contrato a 43 fábricas en China en 2003
y rompió relaciones con 42 más en India (Debeljuh, 2009, p. 119).
En este caso, se pone de manifiesto la responsabilidad que asumió la empresa ante sus
proveedores. El proveedor es considerado un partner y debe estar integrado a las
estrategias y planes de las compañías, enfocando esfuerzos, atención y recursos. Esta
alianza y cooperación con los proveedores requiere comunicación eficaz, confianza mutua,
clara voluntad de cumplir los compromisos, lealtad para hacer frente a las presiones del
mercado y atención constante a sus problemas y necesidades. Con esto, hay equidad y
justicia. Estas relaciones requieren un clima de comprensión, donde se precisa una visión
de los suministradores como colaboradores y no como adversarios, asentando valores
sólidos.
A este respecto, Debeljuh (2009, p.120) propone que la empresa asuma las
responsabilidades éticas siguientes:

Cumplir los contratos y compromisos


•Respetando las condiciones de cada parte.

Informar a los proveedores de los requerimientos de los


clientes y vendedores
•Priorizando el hecho de mejorar la calidad de los productos.

Apoyar a proveedores

•Tomando decisiones que eviten la afectación de la supervivencia de los


proveedores, así como la imposición de condiciones o precios desmesurados o
exigencias que los lleven a enfrentarse con sus competidores.

Contribuir a que los proveedores obtengan beneficios justos


•Alentando su productividad y desarrollo.

Cabe señalar que no es frecuente encontrar referencias explícitas de las responsabilidades


éticas con los proveedores. Por lo general, éstas se engloban en las pautas de las relaciones
comerciales (Debeljuh, 2009).
De manera similar a la perspectiva de ganar – ganar del curso de Negociación, algunas
empresas proponen que sus proveedores tengan la oportunidad de beneficiarse con base
en el concepto de ventaja mutua, donde tanto empresa como proveedor obtienen
beneficios. Sin embargo, es fundamental que los proveedores compartan valores,
estándares de gestión y cumplimiento normativo, para esto, la empresa debe invertir

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
8

recursos que garanticen la uniformidad en el trato y en las condiciones contractuales. Los


proveedores deben recibir una consideración justa y honesta en todas las transacciones
comerciales, donde ninguna relación esté contaminada por favoritismos o prácticas no
éticas. Finalmente, es importante sostener un diálogo sistemático, franco y transparente
con los proveedores y por otra parte, sensibilizar a los responsables de compras en estos
temas (Debeljuh, 2009).
Relación laboral
La consideración fundamental de toda actividad económica es el servicio del hombre en
su plena integridad, material, intelectual y moral. Por consiguiente, las ganancias no tienen
como único objetivo el incremento del capital, sino deben destinarse también con sentido
social, a la mejora del salario, a los servicios sociales, a la capacitación técnica, a la
investigación y a la promoción cultural, por vía de la justicia distributiva. Es importante
plantear una justa función de los beneficios que permita realizar inversiones que aseguren
el porvenir de las empresas y garanticen trabajos estables (Debeljuh, 2009). Es decir, que,
la RSE en una empresa implica llevar a la práctica su ética y valores; de manera que
incorpore en sus decisiones a aquellos con quienes se relaciona laboralmente
(proveedores, accionistas o inversionistas, recursos humanos), a través de la
responsabilidad, promoviendo el sentido de pertenencia. Para ello ha de considerar el
trabajo en equipo, través de la mejora continua, utilizando tecnología de punta,
impulsando una mayor rentabilidad, optimizando recursos, trabajando con seguridad,
entre otros principios y valores de la organización.
El beneficio debe considerar el bien común, porque el empresario es un ser social ligado a
una comunidad y a un bien nacional al que ha de atender favoreciéndolo. La búsqueda del
bien común incluye las necesidades reales de las personas, dando un criterio superior de
carácter ético para discernir la orientación de la empresa (Debeljuh, 2009).
Este criterio incluye favorecer el progreso técnico (mejora continua), el espíritu de
innovación (uso de tecnología de punta), el afán por crear y ampliar nuevas empresas
(crecer para aumentar la rentabilidad), la adaptación de los métodos productivos
(optimización de recursos), el esfuerzo de quienes participan en la producción (sentido de
pertenencia, trabajo en equipo, respeto), entre otros. Sólo así se construyen vínculos de
lealtad entre los empleados que sacrifican intereses personales para conseguir un bien
común con el esfuerzo de todos (Debeljuh, 2009). Compara lo que se indica entre paréntesis
con los valores de la organización planteados al inicio del módulo.
La gestión de las personas es una de las áreas más sensibles de una empresa porque los
empleados se juegan su crecimiento humano en el desarrollo del trabajo. Para comprender
esto hay que superar la visión economicista de la empresa y ahondar en la perspectiva
humanista cuyo núcleo central es comprender el papel que debe jugar el hombre en la
organización (Debeljuh, 2009).

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
9

Frecuentemente, se observa que en las empresas la persona es considerada como un


instrumento que se contrata y despide según necesidades inmediatas; cuya carrera
profesional no preocupa; cuyo porvenir (su protección económica) casi nunca es
contemplado o cuyo acceso a la propiedad de la empresa y a la participación
en sus procesos de dirección, información y control se evita como si fuera un
peligro (Debeljuh, 2009). Aunque esto está cambiando con el concepto de
capital humano y los elementos que lo conforman, tales como: organización,
talento y comportamiento, que actúan en un contexto organizacional y
proporcionan estructura, respaldo e impulso a los trabajadores (capital humano) de las
organizaciones. Así, las personas ya no son consideradas “propiedad” de la organización,
sino colaboradores internos o externos que contribuyen a lograr los objetivos
(Chiavenato, 2009).
El hombre y la mujer de hoy pasan más del 80% del tiempo de vigilia en el trabajo y, por lo
tanto, debe ser un ámbito de perfeccionamiento humano favorable a la realización de la
persona, a sus inquietudes y anhelos (Debeljuh, 2009). Como también plantea Chiavenato
(2009), cuando el aprendizaje individual incrementa el capital humano, entonces su
disponibilidad en la organización aumenta el capital estructural. Así, los dos componentes
del capital (humano y estructural) deben funcionar juntos para que cada uno aporte valor
agregado al otro. Las competencias de las personas se refieren a su capacidad de actuar
en diversas situaciones y crear activos. No basta tener personas; es necesario crear una
plataforma y un ambiente que estimule a las personas a utilizar los talentos existentes.
Esto implica una estructura organizacional adecuada y una cultura democrática que la
sustente.
Algunas cuestiones éticas de la empresa para sus empleados, señaladas por Debeljuh
(2009), que deben tenerse en cuenta incluyen:

El adecuado y justo proceso de selección del personal

La inducción y capacitación del personal

El desarrollo profesional de los empleados

La remuneración y evaluación de las tareas

La adecuada desvinculación de la empresa; ya sea porque la persona decide irse, por


jubilación o bien, por reducción del personal

Ahora bien, toda empresa distribuye rentas de diversas maneras. Para asegurar la
rentabilidad de la empresa y del trabajo se debe tener en cuenta la justa valoración de las
personas dentro del proceso productivo, las relaciones de justicia entre el capital y el
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
10

trabajo, la justa función de los beneficios y la opción moral ante la inversión. La empresa
debe valorar el aporte de los dueños, socios o accionistas como elemento imprescindible
para el desarrollo de su actividad, ponderando la inversión en sí misma y la participación
de quienes la han invertido en busca de una retribución proporcional a su aportación
(Debeljuh, 2009).
Así pues, Debeljuh (2009), plantea que la empresa en relación con sus socios o accionistas
asume las responsabilidades siguientes:
✓ Considerarlos como elemento fundamental de la empresa junto al trabajador.
✓ Evitar acciones u omisiones discriminatorias que formen grupos de influencia en
perjuicio de los intereses de las minorías.
✓ Obtener la máxima rentabilidad posible en justicia para asegurar la continuidad de
la empresa, cumplir con sus responsabilidades sociales y atender los compromisos
económicos.
✓ Informar sobre la realidad económica del negocio: patrimonio, inversiones,
rentabilidad, beneficios y su distribución, previsiones a futuro.
✓ Rendir cuentas periódicamente del cumplimiento y expectativas previstas a corto
plazo, así como de los objetivos sociales establecidos.
✓ Gestionar que las convocatorias o comunicaciones de difusión obligatorias o de
interés utilicen un lenguaje al alcance de las personas no expertas en temas
financieros o legales y presentar los datos de forma comprensible.
✓ Generar beneficios lícitos que justifiquen la inversión e incrementen el valor de la
empresa respetando su objeto social.
✓ Comunicarles con anticipación los proyectos a futuro y recabar la aprobación y
sugerencias de estos al respecto, conjugando en los proyectos la asunción del riesgo
con la prudencia para no poner en peligro la continuidad de la empresa y
considerando los intereses de los accionistas en todas las decisiones sobre el futuro
de la empresa.
✓ Evitar facilitar información privilegiada con menoscabo de los intereses de algunos
miembros o de la propia compañía. Asimismo, evitar fondos secretos para cualquier
propósito ajeno a los fines de la compañía. Para esto, la contabilidad debe ser
transparente y a disposición de todos, con los documentos que los sustentan.
El hecho de no contemplar estas responsabilidades para con los accionistas puede generar
distorsiones, provocando un clima de egoísmo que mina los verdaderos intereses de la
empresa. La prioridad total de los dividendos implica una injusta desatención de los
derechos de los empleados que pasan a ser concebidos como un mero instrumento al
servicio del capital. Además, la búsqueda exclusiva de beneficios puede traer consigo la
pérdida de la esencia misma de la empresa, olvidando su vocación de servicios a las
personas y al entorno con el que ella se relaciona (Debeljuh, 2009).

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
11

Por último, todo beneficio que supere los límites razonables debe ser empleado a favor
del bien común ya sea repartiendo los excedentes entre los trabajadores con el reparto
de utilidades (dispuesto en México de manera normativa en la Ley Federal del Trabajo Art.
177), el empresario y/o el Estado, o bien, favoreciendo directamente al cliente rebajando
los precios o combinando todas estas opciones (Debeljuh, 2009).
En conclusión, la empresa produce beneficios para quienes participen y colaboren ya que
sin ellos no podría existir y desarrollar sus actividades. Una empresa está formada por un
conjunto de personas que con la ayuda de recursos financieros y tecnológicos se propone
ofrecer bienes y servicios a la sociedad creando valor añadido. Cuanto mayor sea este valor
añadido y cuanto más dure, en principio es mejor. Para ello, el parámetro de maximización
no basta. Una empresa debe obtener beneficios y ser eficaz en el uso de sus recursos. Si
no lo es, dejará de ser empresa al cabo de poco tiempo (Debeljuh, 2009).
Prácticas ambientales
Como ya se definió en el primer módulo, uno de los retos de la empresa es armonizar la
generación de riqueza con la preservación del ambiente. Estas prácticas demuestran que
la empresa respeta el medio ambiente optimizando recursos, previendo el adecuado
manejo de desperdicios, desarrollando procesos de reciclaje o incorporando sus
productos y procesos a los ciclos naturales (Cajiga, 2010).
La empresa debe considerar los factores ambientales como elementos importantes de sus
decisiones, alcanzar la máxima calidad en su manejo y mejorar su relación con el entorno.
Como recordarás de tu curso de Gestión Ambiental, el
ambiente es todo lo que rodea a los seres vivos;
conformado por elementos biofísicos (suelo, agua, clima,
atmósfera, plantas, animales y microorganismos), y
componentes sociales derivados de las relaciones entre la
cultura, la ideología y la economía (Cajiga, 2010).
En este orden de ideas, podemos concluir que el concepto de medio ambiente está ligado
al de desarrollo; por ende, los retos ambientales están relacionados con el desarrollo
sustentable, es decir, se debe garantizar una adecuada calidad de vida para las
generaciones presentes y futuras. No obstante, esto no se limita a la empresa industrial o
extractiva, sino que implica el compromiso de las empresas de servicios, por ejemplo,
utilizando los recursos necesarios para su actividad directa (agua, luz, papel, vehículos,
residuos), así como sus contribuciones a la generación de una cultura del ahorro y el
reaprovechamiento (consumo responsable) (Cajiga, 2010).
Los recursos para llevar a cabo las actividades de negocios forman parte del medio
biofísico y social, de ahí que el cuidado del ambiente tenga una importancia fundamental.
Por ello, es necesario encontrar la manera de que el proceso de producción reduzca la
intensidad del consumo de recursos durante la vida del producto o servicio, así como los
impactos ecológicos y, al mismo tiempo, se puedan generar a un precio competitivo
bienes y servicios que satisfagan las necesidades humanas y contribuyan a aumentar la
calidad de vida de las personas (Cajiga, 2010).
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
12

Las partes interesadas que se relacionan con las empresas en distintas formas, también
se ven directa o indirectamente beneficiadas o afectadas por los efectos de las actividades
de negocios sobre el ambiente. Los beneficios o perjuicios dependerán de los
stakeholders, del tipo de empresa y del lugar que ésta ocupa socialmente. Por ejemplo, en
el sector energético, la participación de interesados en las operaciones de energía varía
según el tipo de operación (extracción, producción, procesamiento y transmisión). En
ocasiones, debido a la naturaleza global de las implicaciones ambientales, el marco de
interesados puede ser incluso internacional (Cajiga, 2010).
Relación empresa con la comunidad
Las empresas instrumentan el compromiso y la responsabilidad con su
comunidad identificando y supervisando las expectativas que tienen los
miembros de la comunidad acerca de la empresa; innovando e involucrando
a autoridades u organizaciones de la comunidad en este monitoreo. Con
esto se pretende alcanzar la sinergia entre sectores (empresa, gobierno y
organizaciones de la sociedad civil, por ejemplo) que permita multiplicar los resultados en
la solución de problemas sociales comunes a todos, destacando el rol de cada participante
y los beneficios que obtendrán. La participación e inversión social de la empresa impulsa
el desarrollo de procesos sociales o comunitarios, beneficiando así directa o
indirectamente a la empresa. Establecer los límites geográficos de una comunidad
(pueblo, vecindario, entre otros) es primordial antes de medir en forma exacta sus aspectos
sociales; sin embargo, no es fácil, en ocasiones los miembros de una localidad pueden
tener ideas diferentes entre ellos, aún respecto de sus límites geográficos (Cajiga, 2010).
Es decir, se requiere una relación de respeto hacia la comunidad con trabajo en equipo
para conocer sus necesidades y puntos de vista que conduzcan a una sinergia de beneficio
mutuo; optimización de recursos para no afectar su aprovechamiento local o
sobreexplotación, garantizando la seguridad de la comunidad y así realizar, una mejora
continua. Recuerda que estamos vinculando los valores como parte inherente a la RSE.
De manera tal que, es fundamental conocer a la comunidad y sus características para
desarrollar con éxito cualquier negocio. Cuando la comunidad en la cual se opera no es
sana, entonces la actividad de negocios se verá afectada, de ahí que la empresa tiene la
responsabilidad de contribuir, a través de los valores de respeto, trabajo en equipo,
optimización de recursos actuando de forma ética para mitigar las afectaciones y siempre
optimizando recursos, otorgando seguridad y realizando mejoras continuas. Para ello,
existen varias formas de que la empresa contribuya, desde apoyos menores a proyectos
hasta apoyos que engloben un desarrollo integral (prácticas ambientales, políticas sobre
ética, asuntos relativos al trabajo y la familia, temas de salud, entre otros). Lo importante
es que la empresa vincule a los pobladores con su negocio, de manera que sea posible
cuantificar los beneficios que recibirá la compañía. Se hace referencia a acciones simples
y proactivas, con las que la empresa aborda una coyuntura y que no se relacionan con su
quehacer ni con sus trabajadores (Cajiga, 2010).

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
13

Al analizar las comunidades es importante determinar, primero, en qué comunidad están


los clientes de la empresa; esto dependerá del tipo de producto y el mercado destino.
Luego, definir en qué comunidad están los trabajadores, los proveedores de bienes y
servicios, y otros actores que se relacionan con la empresa. Finalmente, es importante
definir qué tipo de producto es el más importante para el negocio, y cómo impacta esto a
las comunidades (Cajiga, 2010).
Al establecer y caracterizar a las comunidades en las que influye la empresa, es posible
determinar mejor las acciones o programas que va a realizar. Es importante estimar
beneficios sobre variables cuantitativas y cualitativas. Después, la empresa debe traducir
estas variables a indicadores financieros: disminución de costos, reducción de riesgos,
aumento de los ingresos, entre otros. Por ejemplo, si la empresa está realizando un
programa para disminuir la delincuencia en la localidad donde viven sus trabajadores se
generan beneficios para ellos, mayor tranquilidad para el trabajador y su familia, menor
riesgo de asaltos; ello significa para la empresa más estabilidad y concentración en las
asignaciones de trabajo, disminución en el ausentismo, menos accidentes laborales, entre
otros. Estos beneficios, que impactan a los trabajadores, se pueden traducir en menores
pérdidas y abatimiento de los costos de operación, y por tanto en un beneficio económico
para la empresa (Cajiga, 2010).
Muchas empresas encuentran que invertir en la comunidad no requiere sacrificar
ganancias y, en realidad, puede abrir nuevos mercados, reducir los obstáculos de las leyes
locales, proveer acceso a los procesos políticos, generar una cobertura positiva de los
medios de comunicación e incrementar el conocimiento de la empresa o de la marca en
la comunidad.
Como lo refiere Cajiga (2010), el público espera que las empresas “devuelvan” más a las
comunidades, y a menudo perciben en forma negativa a las empresas que no lo hacen o
no lo dan a conocer. A largo plazo, invertir en la comunidad y comunicarlo contribuye a
crear capacidades en ella, dándole estabilidad, sanidad y sustentabilidad; a menudo será
la misma comunidad la que suministrará un número importante de los empleados de la
empresa, y probablemente de sus clientes también. En términos generales, los beneficios
incluyen (Cajiga, 2010):

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
14

Mayor educación
•Mayores posibilidades de tener una comunidad sustentable, con una mejor
calidad de vida.

Mayor participación y capacitación de las personas


(empowerment)
•Genera oportunidades de desarrollo económico.

Mejor salud
•Implica una comunidad más fuerte.

Mayor comunicación
•Una comunidad que se comunica con la empresa es capaz de prevenir conflictos
y ser proactiva en la búsqueda de soluciones.

Gobierno y sociedad
La situación de los gobiernos municipales se caracteriza por: déficit en la prestación de
servicios públicos, endeudamiento, dependencia financiera de los recursos provenientes
del gobierno federal, lastres burocráticos y reglamentación obsoleta; causados por falta de
planeación, improvisación y desconocimiento del personal de la administración pública y,
principalmente, por carencia de responsabilidad social del gobernante. No obstante, este
problema se sitúa en el campo de las capacidades institucionales más allá de la voluntad
política (Montaño, 2016).
Los gobiernos locales tienen grandes inversiones en obra pública, por lo cual, deberían
contar con un área en su estructura organizacional de diseño, implementación,
seguimiento y evaluación de políticas públicas, donde cada acción implementada debería
ser valorada en términos de rentabilidad, factibilidad y generación de valor público.
Además, debe existir un plan municipal de desarrollo como punto de referencia para
impulsar el desarrollo con criterios de sustentabilidad, donde el gobierno local sea el
motor de su economía a través de compras a empresas locales, pequeños negocios
establecidos ahí con derrama económica interna, obligando al empresario local a
capacitarse para atender las necesidades de su principal cliente, el gobierno municipal, y
así, impulsar el desarrollo de forma endógena (Montaño, 2016).
Los proyectos de inversión en infraestructura deben dar prioridad al mayor impacto social
para detonar una o varias actividades productivas en su área de implementación. Los
proyectos sociales dependen de la visión y planeación a mediano y largo plazo,
trascendiendo el periodo gubernamental de tres años para resolver problemas públicos
sin buscar votos (Montaño, 2016).
A principios del siglo XXI aumentó el interés político y social sobre la necesidad de que
toda acción pública tenga un sentido de responsabilidad para legitimar y hacer más
eficientes las políticas públicas ante la sociedad local. A partir de ahí, en los últimos años

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
15

han incrementado las prácticas de transparencia como principal mecanismo de


responsabilidad social, convirtiéndose en instrumento de gestión y modificando estilos
de gobernabilidad (Montaño, 2016).
Los estudios sobre RSE en el ámbito público son escasos, sin embargo, hacemos aquí
referencia al reporte IMCO – GI de transparencia municipal 2012 citado por Montaño
(2016), por abordar la situación del gobierno municipal mexicano respecto a la RSE. Ahí, las
principales conclusiones muestran que, en general, el nivel de las prácticas de RSE en los
gobiernos locales mexicanos es bajo, principalmente en el ejercicio de gasto público; en
tanto que la información normativa es la más divulgada; no obstante, estas prácticas son
únicamente informativas. Los niveles de aplicación de acciones de RSE en los municipios
mexicanos están relacionados con el tamaño del gobierno, la región, la competencia
electoral y alternancia política, así como el signo del partido gobernante (Montaño, 2016).
Como recordarás de tu curso de Administración Pública, paralelamente, la desconfianza de
la sociedad ha provocado la necesidad de mejorar la eficiencia y eficacia de sus políticas
públicas, contribuyendo a que, al igual que en el sector privado, distintos stakeholders
reclamen actos socialmente responsables (Montaño, 2016).
Un plan de acción participativo para motivar a la sociedad local
obtenido a partir de su propia participación genera un proceso de
cohesión social efectivo. En lo económico, social y gestión pública se
ubica la responsabilidad social de los gobiernos. Hay evidencias de que
la tasa de criminalidad desciende o asciende en la medida de que los
núcleos sociales se hacen más sólidos, por lo que la autoridad municipal debe impulsar la
convivencia entre sus ciudadanos. Además, los municipios tienen responsabilidad en la
reactivación de la actividad económica local; así, tienen en la responsabilidad social el
principal instrumento de gestión pública (Montaño, 2016).
Como recordarás, en el concepto de RSE las empresas responden a sus obligaciones no sólo
económicas sino también éticas y legales. Otro aspecto importante es la opinión y efectos
de las actuaciones de la empresa sobre los grupos de interés o stakeholders que demandan
mayor representación y reconocimiento de sus intereses. Una idea central de la RSE es
que tiene como objetivo lograr un desarrollo sustentable y generar valor público,
utilizando la transparencia como instrumento de comportamiento socialmente
responsable. De este modo, la RSE genera un nuevo modelo de gestión, integrando la
sustentabilidad en la toma de decisiones, que, para las organizaciones públicas se
traducen en políticas que tienen entre sus objetivos principales contribuir al desarrollo
sustentable a mediano y largo plazo, tales como (Montaño, 2016):

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
16

Políticas públicas orientadas a la sustentabilidad del territorio

Transparencia y rendición de cuentas con el ejercicio de gobierno

Indicadores de resultados e impacto social de las políticas públicas

Asumir las responsabilidades establecidas por las leyes locales y nacionales

Contabilizar los costos unitarios de las acciones del gobierno local

En síntesis, la RSE en las organizaciones gubernamentales es la realización de acciones de


promoción de la misma, por lo que deben facilitar, colaborar y promocionarla, con
responsabilidad, ética, respeto, optimizando recursos, con calidad, sentido de
pertenencia, mejora continua, innovación, seguridad y trabajo en equipo como valores
básicos; implementando acciones de sustentabilidad en su área geográfica
correspondiente, así como con el diseño y ejecución de políticas públicas en materia de
desarrollo sustentable (que integra los aspectos sociales, económicos y ecológicos
considerando las generaciones actuales y futuras) y acciones en el mismo sentido de la
administración interna de los procesos de gobierno a fin de cumplir con las leyes y dar
satisfacción a los clientes, en este caso, a la sociedad en general y a los trabajadores dentro
de la organización pública (Montaño, 2016).
Clientes y consumidores
Como hemos mencionado previamente, es responsabilidad de las empresas contribuir al
bienestar de las personas por medio de los productos o servicios de su actividad particular.
Con ello, las personas satisfacen sus necesidades y mejoran su calidad de vida. Esta
relación implica ciertas connotaciones morales (Debeljuh, 2009).
Por un lado, existe un paradigma de guerra, en el que el empresario
favorece sus propios intereses planteando una relación distante con
sus clientes para sacarles lo más posible. Los empresarios intentan
captar a los consumidores complaciéndolos con falsas promesas para
ganar su confianza. El cliente siempre tiene la razón; es considerado un rey al que hay que
servir y congraciar; es la táctica para engañar a los consumidores, otorgando una falsa
seguridad y confianza (Debeljuh, 2009).
Por otra parte, el paradigma del servicio concibe relaciones con los clientes a partir de la
cooperación. Se plantea colaborar con ellos acercándoles productos o servicios que les
ayuden a resolver sus necesidades. El pago que reciben por el producto o servicio es
percibido como recompensa equitativa por el valor que han generado para su clientela
(Debeljuh, 2009).

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
17

Este paradigma de servicio se ajusta a criterios éticos. La empresa no puede pretender


reemplazar la conciencia de sus clientes ni manipular su libertad de elección. Es preciso
determinar las propias políticas considerando que los clientes son personas reales,
merecedoras de apoyo y respeto y no un medio para satisfacer los propios deseos
(Debeljuh, 2009).
Los compromisos que adquiere la empresa con sus clientes y ponen de manifiesto la
equidad de la relación los refiere Debeljuh (2009, p. 118) como sigue:

Brindar bienes y servicios que satisfagan sus necesidades, dando garantía de que no afectan su
seguridad ni su salud.

Ofrecer una justa relación entre calidad y precio, cumpliendo con las pautas prometidas en la
relación comercial (plazos de entrega, términos de la garantía, servicio post-venta).

Proporcionar información necesaria sobre el producto y su contenido, así como todos los
datos que el consumidor tenga derecho a conocer.

Emplear técnicas de promoción y publicidad que no lleven a engaños, confusiones, coacciones


ni manipulaciones.

Atender las sugerencias, quejas y requerimientos de los clientes, con prontitud, diligencia, y
disposición de brindar un buen servicio.

De acuerdo con esto, podemos concluir que la empresa se maneja con transparencia y
valores para con sus clientes, como parte de la ética que conlleva la RSE, mediante el
paradigma del servicio.
Repercusiones positivas de una Responsabilidad Social
Empresarial internas y externas
La aplicación de la RSE modifica el papel social y ético de la empresa según sus
necesidades, el contexto propio y de acuerdo con los requerimientos de cada sociedad. La
RSE brinda beneficios reales y tangibles para la empresa, que pueden medirse de
diferentes maneras, basándose en información cuantitativa y cualitativa. Entre ellos Cajiga
(2010) señala los siguientes:

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
18

Beneficios Lealtad y menor rotación de stakeholders.


RSE
Mejora de las relaciones con vecinos y autoridades.
Contribución al desarrollo de las comunidades y al bien común.
Mayor visibilidad entre la comunidad empresarial.
Acceso a capital, al incrementar el valor de sus inversiones y su
rentabilidad a largo plazo.
Decisiones de negocio mejor informadas.
Aumento en la capacidad para recibir apoyos financieros.
Ventaja en el desempeño financiero al reducir costos operativos,
optimizando esfuerzos y más eficiencia en el uso de recursos,
enfocándolos al desarrollo sustentable.

Mejora de la imagen corporativa y fortalecimiento de la reputación de la


empresa y sus marcas.
Aumento en ventas al reforzar la lealtad del consumidor.
Mayor productividad y calidad.
Mejora en las habilidades para atraer y retener empleados, se genera
lealtad y sentido de pertenencia entre el personal.
Menor supervisión regulatoria.
Mayor promoción y eficiencia en el trabajo en equipo.

Las compañías líderes mundiales han incorporado la RSE a su estrategia de negocios como
ventaja competitiva, con resultados financieros positivos. Hoy en día, se espera que la
empresa sea parte de un cambio positivo en la sociedad, contribuyendo de manera
sustentable al desarrollo de las comunidades.
La práctica de la RSE no siempre resulta fácil, ya que, implica decisiones en la empresa para
superar retos como la escasa cultura cívica, la corrupción, los insuficientes marcos legales,
las formas autoritarias de ejercer el liderazgo y otros, que impiden a la empresa
desarrollarse adecuadamente. Respecto a esto, Cajiga (2010) refiere diez compromisos de
acción básicos:
1) Perseguir la sustentabilidad de la empresa, contribuyendo al desarrollo y bienestar
social de las comunidades en las que opera.
2) Tener en cuenta las necesidades del entorno social del negocio en la toma de
decisiones y en la definición de las estrategias de la empresa, y colaborar en su
solución.
3) Comunicar sus compromisos con la sociedad y medir los logros alcanzados.
4) Establecer esquemas de liderazgo participativos, solidarios, de servicio y
respetuosos de la dignidad humana, actuando con base en un código de ética.

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
19

5) Promover el desarrollo humano y profesional de la comunidad laboral de la


empresa y sus familias.
6) Favorecer alguna causa social afín a la actividad que desarrolle la empresa como
parte de su estrategia de negocios.
7) Respetar, preservar y regenerar el entorno ecológico en todos los procesos de
operación, comercialización y actividades que realice.
8) Destinar tiempo, talento y recursos empresariales a favor de los grupos y
comunidades en las que opera y a las causas sociales que ha decidido apoyar.
9) Colaborar en alianzas intersectoriales que, en conjunto con las organizaciones de la
sociedad civil y gobierno, le permitan contribuir corresponsablemente al bien
común y atender las necesidades sociales de mayor importancia.
10) Impulsar al personal, accionistas y proveedores a que participen en los programas
empresariales de inversión y desarrollo social.
Este decálogo puede utilizarse como guía para la empresa para que, a partir de su adopción
y adaptación, desarrolle el suyo a fin de orientar interna y externamente los propósitos
que, en términos de responsabilidad social, pretenda cubrir más allá de cualquier
circunstancia o temporalidad. La implementación de la RSE es una tendencia importante
en el nuevo orden económico mundial, que se ha consolidado en los últimos años y que,
sin duda, será distintivo de las empresas del nuevo milenio (Cajiga, 2010).
Norma ISO 26000
La Norma Internacional ISO 26000 ofrece orientación sobre los principios de
responsabilidad social, su reconocimiento, el involucramiento con las partes interesadas
(stakeholders), los temas fundamentales y los asuntos que constituyen la responsabilidad
social, así como las formas de integrar un comportamiento socialmente responsable en la
organización (Secretaría Central de ISO, 2010).
La Norma ISO 26000 fue preparada por un Grupo de Trabajo sobre Responsabilidad Social
y se desarrolló utilizando un enfoque de múltiples partes interesadas, con la participación
de expertos de más de 90 países y 40 organizaciones internacionales o regionales
representativas involucradas en diversos aspectos de la responsabilidad social. Los
expertos procedían de los siguientes grupos de stakeholders: consumidores; gobierno;
industria; trabajadores; organizaciones no gubernamentales (ONG), así como servicios,
apoyo, investigación, academia y otros (Secretaría Central de ISO, 2010).
De acuerdo con la Organización Internacional de Normalización (2014), al implementar la
ISO 26000, el desempeño de una organización en materia de responsabilidad social puede
influir en lo siguiente:

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
20

• Ventaja competitiva comparada con otros competidores.


• Reputación para la empresa.
Aplicación de normas
• Capacidad de atraer y retener trabajadores o miembros, clientes
y usuarios.
• Mantenimiento de la moral, el compromiso y la productividad de
los empleados.
ISO

• Percepción de los inversores, propietarios, donantes,


patrocinadores y la comunidad financiera.
• Relaciones con empresas, gobiernos, medios de comunicación,
proveedores, pares, clientes y la comunidad en la que opera.

Más específicamente, la ISO 26000 orienta a todos los tipos de organizaciones, sin
importar su tamaño o ubicación, sobre los siguientes aspectos de la responsabilidad social
(Organización Internacional de Normalización, 2014):

• Conceptos, términos y definiciones.


1.

• Antecedentes, tendencias y características


2.

• Principios y prácticas.
3.

• Temas centrales y de responsabilidad social.


4.
• Integrar, implementar y promover comportamientos socialmente
responsables en toda la organización, con políticas y prácticas, en su ámbito de
5. influencia.

6. • Identificar y comprometerse con las partes interesadas (stakeholders).

• Comunicar compromisos y desempeño.


7.

ISO 26000 tiene por objeto ayudar a las organizaciones a contribuir al desarrollo
sustentable, reconociendo el cumplimiento de la legislación, pero alentándolas más allá
de ésta. El cumplimiento de la ley es un deber fundamental de cualquier organización y
parte esencial de su programa de responsabilidad social. La norma busca promover un
entendimiento común de la responsabilidad social, complementando, mas no
reemplazando, otras herramientas e iniciativas existentes.

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
21

Con la implementación de la ISO 26000, las organizaciones deben considerar la diversidad


social, ambiental, legal, cultural, política y organizacional, así como las diferencias en las
condiciones económicas, y al mismo tiempo ser coherentes con las normas
internacionales de comportamiento (Organización Internacional de Normalización, 2014).
La ISO 26000 no es una norma de sistema de gestión, por lo tanto, no contiene requisitos
y no puede utilizarse para certificación.
La ISO 26000 aborda siete temas centrales de responsabilidad social definidos en la norma,
como se muestra en la tabla (Secretaría Central de ISO, 2010, p. 8).

Para implementar ISO 26000 se realiza lo siguiente: después de considerar las


características de la responsabilidad social y su relación con el desarrollo sustentable, se
sugiere que una organización revise los principios de responsabilidad social descritos en
la norma; en la cual las organizaciones deben respetar y abordar estos principios, junto
con aquéllos de cada tema central específico. Antes de analizar los temas centrales y los de
responsabilidad social, así como cada una de las acciones y expectativas relacionadas, la
Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
22

organización debe considerar dos prácticas fundamentales de responsabilidad social:


reconocer su responsabilidad social dentro de su esfera de influencia, e identificar y
comprometerse con sus partes interesadas. Por ejemplo, respecto al compromiso de
impulsar la calidad ética de los proveedores, siendo que, sus actuaciones influyen en toda
la cadena de stakeholders, como se explicó en el caso de GAP.
Una vez que se han comprendido los principios y se han identificado los temas centrales y
significativos de la responsabilidad social, la organización debe tratar de integrarlos en sus
decisiones de negocio y actividades, utilizando la orientación proporcionada la norma. Esto
implica: integrar la responsabilidad social en sus políticas, cultura organizacional,
estrategias y operaciones; construir la competencia interna para la responsabilidad social;
realizar comunicaciones internas y externas sobre responsabilidad social; y revisar
regularmente estas acciones y prácticas relacionadas con la responsabilidad social
(Organización Internacional de Normalización, 2014).
Al abordar y practicar la responsabilidad social, el objetivo general de una organización es
maximizar su contribución al desarrollo sustentable. Las normas ISO ayudan a derribar las
barreras del comercio internacional, lo que facilita el intercambio global y promueve el
crecimiento sustentable (Organización Internacional de Normalización, 2014).
Bibliografía
Arredondo, F., De la Garza, J., y Vázquez, J. (2014). Transparencia en las organizaciones,
una aproximación desde la perspectiva de los colaboradores. Estudios Gerenciales, 30
(133), 408–418. Recuperado de [Link]
Cajiga, J. (2010). El concepto de Responsabilidad Social Empresarial. México: CEMEFI.
Recuperado de [Link]
Chiavenato, I. (2009). Comportamiento organizacional. La dinámica del éxito en las
organizaciones. (Segunda). México: Mc Graw Hill.
Cortina, A. (2009). Ética de la Empresa: No sólo Responsabilidad Social. Revista
portuguesa de filosofía, (65), 113–127. Recuperado de
[Link]
20empresarial%20y%20responsabilidad%20social.%[Link]
Debeljuh, P. (2009). Ética empresarial en el núcleo de la estrategia corporativa. Buenos
Aires, Argentina: Cengage Learning.
Montaño, L. (2016). La responsabilidad social de las organizaciones en México.
(Primera). México: Gedisa.
Organización Internacional de Normalización. (2014). ISO 26000 Guía sobre
responsabilidad social. Descubriendo ISO 26000. Recuperado de
[Link]

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.
23

Secretaría Central de ISO. (2010). Norma Internacional ISO 26000. Traducción oficial.
Guía de responsabilidad social. (Primera). Recuperado de
[Link]
Velásquez, Y., Rodríguez, C., y Guaita, W. (julio 2012). Los valores Organizacionales:
Referencia para la evaluación de la productividad. 6 th International Conference on
Industrial Engineering and Industrial Management. XVI Congreso de Ingeniería de
Organización. Organizado por la Universidad Politécnica de Madrid. Vigo, España. Julio
18-20, 2012, 840–846. Recuperado de
[Link]
Construcción de una evidencia de aprendizaje
La evidencia de aprendizaje de este módulo consiste en tu participación en un foro de
discusión grupal en la plataforma con valor de 25 puntos de tu calificación final.
1. Revisa el tema.
2. En el Gestor de archivos: Módulo 3 debes identificar los documentos que requieres
revisar para realizar tu evidencia de aprendizaje:
a. Sobre qué es y cómo participar en un foro de discusión, así como la rúbrica
correspondiente para evaluarlo.
b. El archivo con las especificaciones y detalles del foro M3_Foro. En el cual se
indican las preguntas, condiciones y requisitos bajo los cuales se llevará a
cabo la discusión.
3. Con esta Evidencia de Aprendizaje te será más sencillo recordar los conceptos que
serán evaluados en el examen final del curso.
4. Asegúrate de cumplir con los tiempos establecidos para participar y hacerlo de
forma correcta.
5. No se enviará un archivo porque tu docente estará atento al foro.
Cierre de la actividad
Al concluir este tema, eres capaz de reconocer la importancia del comportamiento ético en
las organizaciones, los valores, la transparencia, las relaciones éticas con los empleados,
accionistas, proveedores, clientes o consumidores, así como su gestión en el sector público,
las prácticas ambientales como parte del compromiso ético y las repercusiones de la ética
en la RSE. Además, revisamos los lineamientos generales de la norma internacional ISO
26000 para orientar a las organizaciones a operar de forma socialmente responsable.
En el módulo siguiente, veremos un Plan de Responsabilidad Social para una empresa local
o regional a través de un caso práctico donde vamos a elaborar una propuesta de
Responsabilidad Social para una empresa.

Todos los derechos reservados 2020. Prohibida su reproducción total o parcial sin el
permiso de Vizcaya de las Américas.

También podría gustarte