DISEÑO Y AJUSTE DE SISTEMAS DE PROTECCIÓN ELÉCTRICA
1. Introducción
El diseño de un sistema de protección eléctrica constituye una de las actividades más
importantes dentro de la ingeniería de sistemas eléctricos de potencia. Una instalación
puede disponer de equipos de alta calidad, conductores correctamente dimensionados y
sistemas de control sofisticados, pero si sus protecciones no están correctamente
diseñadas, una falla relativamente pequeña puede evolucionar hacia un evento de gran
magnitud.
La función de las protecciones eléctricas consiste en detectar condiciones anormales,
identificar la ubicación aproximada de la perturbación y desconectar únicamente los
elementos necesarios para eliminarla. El objetivo no es simplemente interrumpir una
corriente elevada, sino hacerlo de manera rápida, selectiva, confiable y segura.
El diseño de una protección comienza mucho antes de seleccionar un relé. Primero debe
conocerse la red eléctrica, sus componentes, sus condiciones normales de operación y sus
posibles estados de falla. Posteriormente se realizan estudios eléctricos que permiten
determinar las magnitudes que utilizará el sistema de protección.
Entre estos estudios se encuentran el flujo de carga, el cortocircuito, la coordinación de
protecciones, la estabilidad y, cuando corresponde, los estudios de transitorios
electromagnéticos.
A partir de los resultados se seleccionan las funciones de protección, se determinan sus
ajustes y se verifica su coordinación con los restantes dispositivos.
Por último, el sistema debe someterse a pruebas antes de entrar en servicio.
2. Información necesaria para el diseño
El primer paso consiste en recopilar toda la información disponible de la instalación.
El documento fundamental es el diagrama unifilar.
Debe incluir:
• Generadores.
• Transformadores.
• Líneas.
• Barras.
• Interruptores.
• Seccionadores.
• Cargas.
• Motores.
• Sistemas de puesta a tierra.
• Transformadores de corriente.
• Transformadores de tensión.
• Relés existentes.
Además, se deben obtener los parámetros eléctricos de cada componente.
Para un generador pueden ser necesarios:
• Potencia nominal.
• Tensión nominal.
• Factor de potencia.
• Reactancia subtransitoria.
• Reactancia transitoria.
• Reactancia síncrona.
• Constantes de tiempo.
• Sistema de excitación.
Para un transformador:
• Potencia.
• Tensiones.
• Impedancia.
• Grupo vectorial.
• Conexión del neutro.
• Corriente nominal.
• Datos de TC y TP.
Para una línea:
• Longitud.
• Conductor.
• Resistencia.
• Reactancia.
• Capacitancia.
• Configuración geométrica.
• Impedancia de secuencia positiva.
• Impedancia de secuencia cero.
La ausencia o inconsistencia de alguno de estos datos puede afectar significativamente los
resultados.
3. Análisis de condiciones normales
Antes de estudiar las fallas es necesario conocer cómo opera normalmente el sistema.
El estudio de flujo de carga permite determinar:
[
V,\ I,\ P,\ Q
]
en los diferentes puntos de la red.
Se analizan condiciones como:
• Máxima demanda.
• Mínima demanda.
• Máxima generación.
• Mínima generación.
• Contingencias.
• Líneas fuera de servicio.
• Transformadores fuera de servicio.
La corriente máxima de carga es especialmente importante para la selección de los ajustes
de sobrecorriente.
Por ejemplo, si un alimentador presenta:
[
I_{max}=600 A
]
un pickup de 500 A podría provocar la operación de la protección durante una condición
normal.
Un criterio básico sería:
[
I_{pickup}>I_{carga,max}
]
Sin embargo, debe existir suficiente margen para considerar condiciones de emergencia y
posibles sobrecargas admisibles.
4. Estudio de cortocircuito
El estudio de cortocircuito permite determinar las corrientes que pueden circular durante
diferentes tipos de falla.
Las principales son:
Falla trifásica
[
ABC
]
Falla fase-fase
[
AB,\ BC,\ CA
]
Falla fase-tierra
[
AG,\ BG,\ CG
]
Falla bifásica a tierra
[
ABG,\ BCG,\ CAG
]
Las corrientes obtenidas permiten verificar si los relés poseen suficiente sensibilidad.
Una aproximación simplificada para una falla trifásica es:
[
I_{cc}=\frac{V}{\sqrt{3}Z_{th}}
]
donde (Z_{th}) representa la impedancia equivalente de Thévenin.
La corriente de cortocircuito depende fuertemente de la configuración del sistema.
Por esta razón, se deben analizar escenarios de máxima y mínima corriente de falla.
5. Máxima y mínima corriente de falla
La máxima corriente de cortocircuito se utiliza principalmente para verificar:
• Capacidad interruptiva.
• Esfuerzos térmicos.
• Esfuerzos electrodinámicos.
• Saturación de TC.
• Protección diferencial.
La mínima corriente de falla es crítica para la sensibilidad de los relés.
Supongamos:
[
I_{falla,max}=15 kA
]
y:
[
I_{falla,min}=2 kA
]
Una protección instantánea configurada en:
[
I_{50}=5 kA
]
no detectaría mediante su elemento instantáneo la falla mínima.
Por lo tanto, podrían requerirse funciones temporizadas o de tierra para garantizar
sensibilidad.
6. Selección de transformadores de corriente
La selección de los TC debe realizarse considerando las condiciones de carga y falla.
Supongamos un circuito cuya corriente máxima de carga es:
[
I=850 A
]
Podría seleccionarse una relación:
[
1000/5 A
]
La relación es:
[
RTC=\frac{1000}{5}=200
]
Una corriente primaria de:
[
I_p=600 A
]
producirá:
[
I_s=\frac{600}{200}=3 A
]
El relé debe configurarse teniendo en cuenta si sus ajustes se expresan en amperios
primarios o secundarios.
Un error de interpretación puede producir ajustes completamente incorrectos.
7. Saturación de TC
Los TC pueden saturarse durante fallas de elevada corriente.
El fenómeno depende de:
• Flujo magnético.
• Sección del núcleo.
• Resistencia secundaria.
• Burden.
• Corriente primaria.
• Componente aperiódica.
• Constante X/R.
Cuando el TC se satura, la corriente secundaria deja de representar fielmente la corriente
primaria.
Esto puede producir:
• Corrientes diferenciales falsas.
• Operación incorrecta.
• Pérdida de sensibilidad.
El problema es particularmente importante en:
• Protección diferencial.
• Protección de barras.
• Protección de líneas.
• Sistemas con elevados niveles de cortocircuito.
Por esta razón, la clase y capacidad del TC deben verificarse durante el diseño.
8. Selección de funciones de protección
Una vez estudiado el sistema se seleccionan las funciones necesarias.
Para un alimentador pueden utilizarse:
50.
51.
• 50N.
• 51N.
67.
79.
• 50BF.
Para un transformador:
• 87T.
• 50/51.
• 50N/51N.
49.
63.
•
24.
Para una línea de transmisión:
21.
67.
• 50/51.
79.
• 50BF.
25.
Para un generador:
• 87G.
40.
46.
32.
49.
24.
27.
•
59.
81.
La selección final depende de la importancia del equipo y de los requisitos de seguridad y
continuidad.
9. Ajuste de protección de sobrecorriente
El ajuste de una función 51 debe cumplir dos condiciones principales.
Primero:
[
I_{pickup}>I_{carga,max}
]
Segundo:
[
I_{pickup}<I_{falla,min}
]
Por ejemplo:
[
I_{carga,max}=450 A
]
[
I_{falla,min}=1800 A
]
Puede seleccionarse inicialmente:
[
I_{pickup}=600 A
]
Luego se verifica la coordinación con los dispositivos aguas arriba y aguas abajo.
También debe analizarse el arranque de motores y otras corrientes transitorias.
10. Ajuste de la función instantánea
La función 50 debe ajustarse para despejar rápidamente las fallas de gran magnitud.
Sin embargo, no debe interferir con la protección de elementos ubicados aguas abajo.
Supongamos:
[
I_{cc,max,downstream}=4 kA
]
y:
[
I_{cc,min,local}=8 kA
]
Existe una región adecuada para seleccionar el pickup instantáneo.
Por ejemplo:
[
I_{50}=6 kA
]
podría resultar apropiado desde el punto de vista conceptual, aunque el ajuste definitivo
debe verificarse mediante un estudio completo.
11. Coordinación tiempo-corriente
La coordinación permite garantizar que la protección más cercana a la falla opere primero.
Supongamos tres relés:
R1 → R2 → R3
Para una falla en el extremo del alimentador:
[
t_{R1}<t_{R2}<t_{R3}
]
R1 constituye la protección principal.
R2 funciona como respaldo.
R3 proporciona respaldo adicional.
La diferencia temporal debe considerar:
• Tiempo de operación del relé.
• Tiempo de apertura del interruptor.
• Sobreviaje.
• Tolerancias.
• Margen de seguridad.
Una coordinación incorrecta puede producir la desconexión de una región mucho mayor
que la estrictamente necesaria.
12. Protección diferencial
Cuando se dispone de una protección diferencial, el criterio principal es la comparación
entre las corrientes.
Para una falla externa:
[
I_{diff}\approx0
]
Para una falla interna:
[
I_{diff}>I_{pickup}
]
La protección diferencial tiene la ventaja de ser altamente selectiva.
Por ejemplo, en un transformador, una falla en el devanado debe provocar una corriente
diferencial significativa.
En cambio, una falla ubicada fuera del transformador debería permanecer fuera de la zona
diferencial.
La principal dificultad consiste en garantizar estabilidad durante fallas externas de elevada
corriente.
13. Protección de distancia
Para líneas de transmisión se utiliza frecuentemente la función 21.
El relé calcula:
[
Z=\frac{V}{I}
]
y compara la impedancia aparente con las zonas configuradas.
Una configuración típica puede ser:
Zona 1
80–90 % de la línea.
Zona 2
100 % de la línea más una parte de la línea siguiente.
Zona 3
Respaldo remoto.
El ajuste debe considerar:
• Impedancia de línea.
• Relaciones de TC y TP.
• Resistencia de falla.
• Infeed.
• Outfeed.
• Oscilaciones de potencia.
14. Protección de falla a tierra
Las fallas a tierra pueden presentar corrientes muy diferentes dependiendo del sistema de
puesta a tierra.
En una red sólidamente puesta a tierra:
[
I_f
]
puede ser elevada.
En una red con resistencia de neutro:
[
I_f
]
puede estar deliberadamente limitada.
Por esta razón, una protección de tierra debe analizar la corriente mínima esperada.
La corriente residual puede calcularse como:
[
I_R=I_A+I_B+I_C
]
Los relés digitales también pueden calcular directamente la secuencia cero:
[
I_0=\frac{I_A+I_B+I_C}{3}
]
Ambas representaciones están relacionadas y pueden utilizarse según la arquitectura del
sistema.
15. Pruebas de protección
Después de definir los ajustes se deben realizar pruebas.
Las pruebas pueden clasificarse en:
Pruebas secundarias
Se inyectan directamente al relé valores de tensión y corriente.
Permiten comprobar:
• Pickup.
• Tiempo.
• Curvas.
• Lógica.
• Funciones.
Pruebas primarias
Se inyectan corrientes a través del circuito primario o del sistema de TC.
Permiten verificar además:
• Relaciones.
• Polaridades.
• Cableado.
• Circuitos completos.
16. Pruebas de lógica
Una protección puede tener correctamente calculados sus valores de pickup y tiempo,
pero una lógica incorrecta.
Por ejemplo:
[
TRIP=51\ AND\ 50BF
]
podría representar una lógica distinta a la requerida.
Por esta razón, se deben verificar:
• Arranques.
• Bloqueos.
• Permisos.
• Disparos.
• Reconexión.
• Interbloqueos.
• Señales externas.
La lógica debe probarse bajo diferentes escenarios.
17. Análisis de registros después de una falla
Cuando ocurre una perturbación, el relé registra información que permite estudiar el
evento.
Se pueden analizar:
• Corrientes.
• Tensiones.
• Secuencia negativa.
• Corriente residual.
• Estados digitales.
• Arranques.
• Disparos.
• Tiempos.
Una secuencia típica podría ser:
[
t_0=\text{inicio de falla}
]
[
t_1=\text{arranque del relé}
]
[
t_2=\text{orden de disparo}
]
[
t_3=\text{apertura del interruptor}
]
El tiempo de actuación del relé es:
[
t_{relay}=t_2-t_1
]
Mientras que el tiempo total de despeje puede aproximarse mediante:
[
t_{clear}=t_3-t_0
]
Este análisis permite determinar si la protección funcionó correctamente.
18. Importancia del mantenimiento
Una protección correctamente diseñada puede dejar de cumplir su función si no recibe
mantenimiento.
Las tareas pueden incluir:
• Inspección de conexiones.
• Verificación de alimentación.
• Pruebas de TC y TP.
• Pruebas de relés.
• Verificación de baterías.
• Pruebas de interruptores.
• Revisión de comunicaciones.
• Respaldo de configuraciones.
También es importante mantener actualizada la documentación.
Cada modificación de ajustes debe quedar registrada.
19. Gestión de ajustes
Los relés modernos pueden almacenar numerosos grupos de ajustes.
Esto permite establecer diferentes configuraciones para:
• Operación normal.
• Contingencia.
• Generación conectada.
• Generación desconectada.
• Configuración de barras alternativa.
Sin embargo, la utilización de múltiples grupos requiere procedimientos estrictos para
evitar que un grupo incorrecto permanezca activo.
Debe existir control sobre:
• Versión.
• Fecha.
• Responsable.
• Motivo del cambio.
• Ajustes anteriores.
• Ajustes nuevos.
20. Conclusiones
El diseño de un sistema de protección eléctrica es un proceso integral que comienza con la
recopilación de información y termina con las pruebas de puesta en servicio y el análisis
posterior de eventos.
Los estudios de flujo de carga permiten conocer las condiciones normales, mientras que
los estudios de cortocircuito determinan las condiciones extremas que deben ser
detectadas.
A partir de estos resultados se seleccionan las funciones de protección y se establecen los
ajustes de pickup, tiempos, curvas y características de operación.
La coordinación constituye un aspecto esencial. El objetivo es garantizar que la protección
más cercana a la falla opere primero, mientras que las protecciones aguas arriba
permanezcan disponibles como respaldo.
Los transformadores de corriente representan otro elemento crítico. Una relación
incorrecta o una saturación excesiva puede afectar directamente la actuación del relé.
En equipos importantes pueden combinarse diferentes principios de protección. Un
transformador, por ejemplo, puede disponer simultáneamente de protección diferencial,
sobrecorriente, falla a tierra, protección térmica y protección mecánica.
Los relés digitales facilitan esta integración y proporcionan además herramientas para
registrar y analizar perturbaciones.
Finalmente, la calidad de un sistema de protección no depende exclusivamente del relé
seleccionado. Depende de la correcta interacción entre el sistema eléctrico,
transformadores de medida, relé, lógica, comunicaciones, interruptores y procedimientos
de mantenimiento.
Por esta razón, el diseño de protecciones debe abordarse como un proceso de ingeniería
completo cuyo objetivo final es garantizar que las fallas sean detectadas y despejadas de
manera rápida, selectiva, sensible, segura y confiable, manteniendo en servicio la mayor
parte posible del sistema eléctrico.