FUNCIONES ANSI Y APLICACIÓN DE RELÉS DE PROTECCIÓN EN SISTEMAS ELÉCTRICOS
1. Introducción
Los sistemas eléctricos de potencia requieren dispositivos capaces de identificar
rápidamente las condiciones anormales que pueden producir daños en sus componentes.
Para este propósito se utilizan relés de protección, los cuales supervisan variables
eléctricas como corriente, tensión, frecuencia, potencia, impedancia y ángulo de fase.
Debido a la gran cantidad de funciones existentes, se desarrolló una nomenclatura
normalizada que permite identificar cada función de protección mediante un número
ANSI/IEEE. Esta clasificación facilita la interpretación de esquemas eléctricos, planos de
protección, configuraciones de relés y documentación técnica.
Entre las funciones más utilizadas se encuentran la 21 para protección de distancia, 27
para subtensión, 32 para potencia direccional, 40 para pérdida de excitación, 46 para
secuencia negativa, 49 para protección térmica, 50 y 51 para sobrecorriente, 59 para
sobretensión, 67 para sobrecorriente direccional, 79 para reconexión automática, 81 para
frecuencia y 87 para protección diferencial.
La selección de estas funciones depende del elemento protegido, de la configuración del
sistema y de las características de las fallas que deben ser detectadas.
2. Función ANSI 21: protección de distancia
La protección de distancia se utiliza principalmente en líneas de transmisión.
Su principio de operación consiste en determinar la impedancia aparente vista desde el
punto donde está instalado el relé:
[
Z=\frac{V}{I}
]
Cuando ocurre una falla en una línea, la tensión medida disminuye y la corriente aumenta,
provocando una reducción de la impedancia aparente.
Como la impedancia de una línea depende aproximadamente de su longitud, el relé puede
determinar si la falla se encuentra dentro de una determinada zona.
Una protección típica puede disponer de tres zonas.
Zona 1
Cubre aproximadamente entre 80 % y 90 % de la línea y normalmente opera sin retardo
intencional.
Zona 2
Cubre el resto de la línea y una parte de la línea siguiente.
Zona 3
Proporciona respaldo remoto para fallas más alejadas.
La característica de operación puede ser:
• Mho.
• Cuadrilateral.
• Reactancia.
• Impedancia.
La característica cuadrilateral presenta ventajas cuando existen fallas con elevada
resistencia.
3. Función ANSI 27: subtensión
La función 27 supervisa la tensión del sistema.
El relé compara la tensión medida con un valor de ajuste:
[
V<V_{pickup}
]
Cuando esta condición permanece durante el tiempo establecido, puede generarse una
alarma o una orden de disparo.
La protección de subtensión puede utilizarse para:
• Protección de motores.
• Desconexión automática de cargas.
• Esquemas de emergencia.
• Supervisión de pérdida de alimentación.
• Automatismos de transferencia.
Es importante evitar ajustes excesivamente sensibles, debido a que las fallas y
perturbaciones pueden producir caídas de tensión temporales que no necesariamente
justifican un disparo.
4. Función ANSI 32: protección de potencia
La función 32 supervisa la potencia activa y puede incorporar características direccionales.
Una aplicación clásica es la protección de potencia inversa de generadores.
Durante condiciones normales:
[
P>0
]
cuando el generador entrega potencia al sistema.
Si se pierde la potencia mecánica primaria, el generador puede comenzar a absorber
potencia:
[
P<0
]
La función 32 detecta esta condición.
El ajuste debe evitar operaciones durante oscilaciones o transitorios normales, pero debe
ser suficientemente sensible para detectar una condición sostenida de potencia inversa.
5. Función ANSI 40: pérdida de excitación
La pérdida de excitación es una condición importante en generadores síncronos.
Cuando disminuye o desaparece la corriente de excitación, el comportamiento del
generador cambia considerablemente.
Puede producirse:
• Absorción de potencia reactiva.
• Calentamiento.
• Oscilaciones.
• Inestabilidad.
• Esfuerzos adicionales sobre la máquina.
La función 40 puede implementarse mediante características de impedancia.
El ajuste debe considerar:
• Curva de capacidad.
• Reactancias del generador.
• Condiciones de operación.
• Estabilidad del sistema.
En generadores de gran potencia, esta función es fundamental para evitar daños y
condiciones inestables.
6. Función ANSI 46: secuencia negativa
La función 46 protege principalmente máquinas rotativas contra condiciones de
desequilibrio.
Las corrientes de secuencia negativa producen un campo magnético que gira en sentido
contrario al campo principal.
Esto genera corrientes inducidas en el rotor y puede producir calentamiento severo.
El daño térmico puede representarse mediante:
[
I_2^2t=K
]
donde:
• (I_2) es la corriente de secuencia negativa.
• (t) es el tiempo.
• (K) representa la capacidad térmica de la máquina.
Por lo tanto, una corriente de secuencia negativa elevada solamente puede mantenerse
durante un tiempo reducido.
La función 46 se utiliza principalmente en:
• Generadores.
• Motores.
• Grandes máquinas síncronas.
7. Función ANSI 49: protección térmica
La función 49 supervisa el calentamiento de un equipo.
En motores y transformadores, la temperatura depende principalmente de la corriente y
del tiempo.
Un modelo simplificado puede representarse como:
[
\theta(t)=\theta_{\infty}(1-e^{-t/\tau})
]
donde (\tau) representa la constante térmica.
La protección térmica permite considerar el historial de carga del equipo.
Esto es importante porque una sobrecarga de corta duración puede ser admisible,
mientras que una sobrecarga prolongada puede provocar daños.
La función 49 puede utilizarse en:
• Motores.
• Transformadores.
• Generadores.
• Cables.
• Otros equipos con límites térmicos conocidos.
8. Función ANSI 50: sobrecorriente instantánea
La función 50 opera cuando la corriente supera un determinado valor sin aplicar un
retardo intencional significativo.
Su criterio básico es:
[
I>I_{50}
]
Es utilizada para detectar fallas de gran magnitud.
Una ventaja importante es su rapidez.
Sin embargo, el ajuste debe evitar que la función opere ante:
• Corriente de arranque.
• Inrush de transformadores.
• Sobrecargas.
• Fallas externas.
Por ello, el estudio de cortocircuito es fundamental para determinar correctamente el
valor de pickup.
9. Función ANSI 51: sobrecorriente temporizada
La función 51 incorpora un retardo de operación.
En una característica inversa, el tiempo disminuye cuando aumenta la corriente.
Una expresión general puede representarse como:
[
t=\frac{K\cdot TMS}{(I/I_s)^a-1}
]
donde:
• (I_s) es la corriente de pickup.
• (TMS) es el multiplicador de tiempo.
• (K) y (a) dependen de la curva.
Las curvas más comunes son:
• Inversa.
• Muy inversa.
• Extremadamente inversa.
La función 51 es fundamental para la coordinación de alimentadores.
10. Funciones 50N y 51N: protección de tierra
Las funciones 50N y 51N detectan corrientes de secuencia cero o corriente residual.
La corriente residual puede calcularse como:
[
I_0^{res}=I_A+I_B+I_C
]
En condiciones normales:
[
I_A+I_B+I_C\approx0
]
Cuando existe una falla a tierra:
[
I_A+I_B+I_C\neq0
]
El valor de corriente depende fuertemente del sistema de puesta a tierra.
En sistemas sólidamente puestos a tierra, las corrientes de falla pueden ser elevadas.
En sistemas con resistencia de neutro, la corriente puede estar limitada.
Por esta razón, los ajustes deben considerar la mínima corriente de falla a tierra que debe
ser detectada.
11. Función ANSI 59: sobretensión
La función 59 supervisa condiciones en las cuales la tensión supera un límite determinado.
Su criterio básico es:
[
V>V_{pickup}
]
Puede utilizarse para:
• Protección de generadores.
• Transformadores.
• Barras.
• Bancos de capacitores.
• Sistemas industriales.
Al igual que la subtensión, la sobretensión puede presentarse durante transitorios.
Por ello, generalmente se utiliza una combinación de umbral y tiempo de operación.
12. Función ANSI 67: sobrecorriente direccional
La función 67 combina sobrecorriente con detección de dirección.
La protección convencional 51 puede ser insuficiente cuando la corriente puede circular en
ambos sentidos.
El relé utiliza la relación angular entre tensión y corriente para determinar el sentido de la
potencia o de la corriente de falla.
Esta función es muy importante en:
• Redes anilladas.
• Redes malladas.
• Alimentadores con generación distribuida.
• Sistemas industriales.
• Sistemas con múltiples fuentes.
La función direccional permite mejorar la selectividad.
13. Función ANSI 79: reconexión automática
La función 79 permite reconectar automáticamente un circuito después de un disparo.
Es particularmente importante en líneas aéreas.
Una secuencia típica puede ser:
Falla → Disparo → Tiempo muerto → Reconexión → Supervisión
Si la falla fue temporal, el circuito puede volver a operar normalmente.
Si la falla continúa:
Reconexión → Nueva falla → Segundo disparo
El número de intentos y los tiempos deben definirse de acuerdo con la filosofía de
operación del sistema.
La reconexión automática puede mejorar significativamente la continuidad del servicio.
14. Función ANSI 81: frecuencia
La frecuencia representa el equilibrio instantáneo entre generación y demanda.
Si:
[
P_{generación}<P_{demanda}
]
la frecuencia disminuye.
Si:
[
P_{generación}>P_{demanda}
]
la frecuencia aumenta.
La función 81 puede incluir:
• 81U: subfrecuencia.
• 81O: sobrefrecuencia.
• ROCOF: velocidad de cambio de frecuencia.
Los esquemas de subfrecuencia pueden utilizarse para desconectar carga
automáticamente.
Esto permite evitar que una perturbación severa evolucione hacia un colapso de
frecuencia.
15. Función ANSI 87: protección diferencial
La protección diferencial compara las corrientes que ingresan y salen de la zona protegida.
Para un equipo sano:
[
I_{diff}\approx0
]
Para una falla interna:
[
I_{diff}>I_{pickup}
]
Una representación simplificada de la corriente diferencial es:
[
I_{diff}=|I_1-I_2|
]
Los sistemas modernos incorporan además una corriente de restricción:
[
I_{rest}=\frac{|I_1|+|I_2|}{2}
]
La característica diferencial porcentual mejora la estabilidad frente a errores de TC y
saturación.
La función 87 se utiliza ampliamente en:
• Transformadores.
• Generadores.
• Motores.
• Barras.
• Líneas.
16. Protección diferencial de transformadores
En un transformador, las corrientes de los dos lados no son iguales debido a la relación de
transformación.
Por ello, antes de realizar la comparación deben compensarse las magnitudes.
También debe considerarse el grupo vectorial.
Por ejemplo, si existe un desplazamiento angular entre ambos devanados, el relé debe
compensarlo.
Los relés modernos pueden realizar esta compensación internamente.
Otra condición importante es la corriente de energización.
Durante la energización puede aparecer una corriente elevada que no representa una falla
interna.
Por ello pueden utilizarse:
• Restricción armónica.
• Bloqueo por inrush.
• Detección de sobreflujo.
• Algoritmos de reconocimiento de energización.
17. Protección diferencial de barras
Las barras de subestación representan un punto crítico del sistema.
Una falla interna puede provocar corrientes muy elevadas y afectar numerosos circuitos
simultáneamente.
El criterio básico es:
[
I_{diff}=\left|\sum I_i\right|
]
Para una falla externa:
[
I_{diff}\approx0
]
Para una falla interna:
[
I_{diff}>I_{pickup}
]
La protección debe ser rápida y estable.
Uno de los principales desafíos es la saturación de los transformadores de corriente.
Durante una falla externa de gran magnitud, un TC puede saturarse antes que los demás y
generar una corriente diferencial aparente.
El diseño debe contemplar esta posibilidad.
18. Función ANSI 50BF: falla de interruptor
La protección 50BF supervisa la apertura del interruptor después de recibir una orden de
disparo.
La secuencia es:
1. Una protección detecta la falla.
2. Envía la orden de disparo.
3. Se inicia el temporizador 50BF.
4. Se verifica si desaparece la corriente.
5. Si la corriente permanece, se declara falla de interruptor.
6. Se disparan otros interruptores.
Esta función es fundamental en subestaciones de alta tensión porque evita que una falla
permanezca conectada debido a la incapacidad de un interruptor para abrir.
19. Función ANSI 86: bloqueo maestro
La función 86 corresponde al relé de bloqueo.
Cuando ocurre una condición grave, puede ordenar:
• Disparo de varios interruptores.
• Bloqueo de reconexión.
• Alarma.
• Intervención manual.
El bloqueo permanece activo hasta que se realiza una acción de reposición.
Esta función se utiliza en condiciones que requieren una revisión antes de volver a
energizar el equipo.
Por ejemplo:
• Falla interna de transformador.
• Falla grave de barra.
• Operación de protección mecánica.
• Condiciones críticas de generadores.
20. Coordinación de las funciones de protección
Las funciones ANSI no deben analizarse individualmente.
En una instalación real pueden coexistir múltiples funciones.
Por ejemplo, un transformador puede disponer de:
• 50/51.
• 50N/51N.
• 87T.
49.
63.
24.
59.
•
27.
Cada función debe tener un objetivo específico.
La protección diferencial puede despejar rápidamente una falla interna.
La sobrecorriente puede actuar como respaldo.
La protección térmica puede detectar sobrecargas prolongadas.
La protección Buchholz puede detectar fallas internas incipientes.
El resultado es un sistema multicapa.
21. Criterios para seleccionar funciones
La selección de funciones depende del elemento.
Línea de transmisión
Funciones habituales:
21.
67.
• 50/51.
• 50N/51N.
79.
• 50BF.
25.
Transformador
Funciones habituales:
• 87T.
• 50/51.
• 50N/51N.
49.
63.
24.
Generador
Funciones habituales:
• 87G.
40.
46.
32.
49.
24.
• 27/59.
81.
Motor
Funciones habituales:
•
49.
• 50/51.
46.
48.
• 50N/51N.
27.
37.
Barras
Función principal:
• 87B.
Además pueden existir:
• 50BF.
86.
• Protecciones de respaldo.
22. Consideraciones finales
El uso de nomenclatura ANSI facilita considerablemente la documentación de sistemas de
protección. Sin embargo, conocer el número de una función no es suficiente para diseñar
una protección adecuada.
Es necesario comprender:
• Qué variable mide.
• Qué condición detecta.
• Qué zona protege.
• Qué ajustes requiere.
• Qué condiciones pueden provocar una operación incorrecta.
• Cómo coordina con otras funciones.
• Qué respaldo posee.
La ingeniería de protección debe considerar el sistema completo y no solamente el relé.
Un ajuste correcto debe ser sensible ante la mínima falla que debe detectar, pero
permanecer estable frente a las condiciones normales y frente a fallas externas.
23. Conclusiones
Las funciones ANSI constituyen un lenguaje común para describir los sistemas de
protección utilizados en instalaciones eléctricas.
Las funciones 50 y 51 proporcionan protección fundamental contra sobrecorrientes,
mientras que 50N y 51N permiten detectar fallas a tierra. La función 67 incorpora
información direccional, lo cual resulta esencial en redes con múltiples fuentes.
La función 21 permite proteger líneas mediante el cálculo de impedancia, mientras que la
función 87 proporciona una protección altamente selectiva para transformadores,
generadores, motores y barras.
En máquinas eléctricas, funciones como 32, 40, 46 y 49 permiten detectar condiciones
particulares relacionadas con potencia inversa, pérdida de excitación, desequilibrio y
calentamiento.
Las funciones 27, 59 y 81 permiten supervisar las variables globales de tensión y
frecuencia, mientras que las funciones 79 y 50BF proporcionan automatismos adicionales
relacionados con la reconexión y la falla de interruptores.
La verdadera eficacia de un sistema de protección surge de la combinación coordinada de
todas estas funciones. Cada una debe tener una finalidad definida y un ajuste compatible
con las características del sistema.
En definitiva, los relés de protección no deben considerarse simplemente dispositivos que
"disparan ante una falla". Son sistemas complejos de medición, análisis y decisión cuya
correcta aplicación requiere conocer profundamente el comportamiento eléctrico de la
red. La selección adecuada de las funciones ANSI, sus ajustes y su coordinación constituye
una de las tareas fundamentales de la ingeniería de sistemas eléctricos de potencia.