NERVIO OLFATORIO (1 NERVIO CRANEAL)
1. Origen real:
El nervio olfatorio (I par craneal) se origina en las células nerviosas
receptoras olfatorias ubicadas en la membrana mucosa olfatoria. Esta
membrana se encuentra en la parte superior de la cavidad nasal, justo
por encima del nivel del cornete nasal superior. Las células receptoras son
neuronas bipolares; poseen una prolongación periférica gruesa que llega
a la superficie de la mucosa y de la cual emergen cilios olfatorios que
detectan las moléculas odoríferas disueltas en el moco nasal. La
prolongación central fina forma las fibras nerviosas olfatorias que
atraviesan la lámina cribiforme del hueso etmoides para llegar al bulbo
olfatorio.
2. Origen aparente:
El origen aparente del nervio olfatorio es el bulbo olfatorio, una estructura
ovoidea situada en la superficie inferior del lóbulo frontal del cerebro. En
el bulbo, las fibras provenientes de las células receptoras hacen sinapsis
con las dendritas de las células mitrales y otras células nerviosas,
formando estructuras conocidas como glomérulos sinápticos. El bulbo
olfatorio actúa como un centro de procesamiento inicial de las señales
olfativas antes de que estas se trasmitan a niveles superiores.
3. Trayecto del nervio:
o Las fibras nerviosas olfatorias (no mielinizadas y cubiertas por células de
Schwann) salen de la mucosa nasal y atraviesan la lámina cribiforme del
hueso etmoides para llegar al bulbo olfatorio.
o Desde el bulbo, las señales son transportadas a través del tracto olfatorio,
que se extiende por debajo de la superficie inferior del lóbulo frontal.
o El tracto olfatorio se bifurca en las estrías olfatorias medial y lateral. La estría
lateral conduce axones hacia la corteza olfatoria primaria (áreas
periamigdalina y prepiriforme), donde se perciben los olores. La estría medial
cruza al lado contralateral mediante la comisura anterior para influir en el
bulbo olfatorio opuesto.
o La corteza olfatoria primaria envía proyecciones a la corteza olfatoria
secundaria (área entorrinal en el giro parahipocampal), participando en la
percepción consciente de los olores y en la conexión con respuestas
emocionales y autonómicas.
4. Tipo de mensaje:
El nervio olfatorio transmite mensajes sensitivos aferentes relacionados
con la detección y percepción de estímulos químicos (moléculas
odoríferas) del ambiente, es decir, es un nervio sensorial especial para el
sentido del olfato. Es único entre los nervios craneales pues las fibras
olfatorias llegan directamente a la corteza cerebral sin pasar por el
tálamo.
5. Lesión central y periférica:
o Lesión periférica:
Puede ocurrir por fracturas de la fosa craneal anterior que afectan la lámina
cribiforme del etmoides, lo que puede desgarrar las fibras olfatorias y
provocar anosmia unilateral. Otras causas incluyen infecciones de la mucosa
olfatoria (resfriado común, rinitis alérgica) que producen anosmia bilateral
temporal.
o Lesión central:
Tumores frontales o meningiomas de la fosa craneal anterior pueden
comprimir el bulbo olfatorio o el tracto olfatorio, causando pérdida del
olfato. Sin embargo, la anosmia completa por lesión cortical es poco
frecuente porque las fibras del tracto olfatorio proyectan a ambos
hemisferios cerebrales, permitiendo cierto grado de compensación.
6.
Examen físico y maniobras semiológicas
para el nervio olfatorio
1. Preparación del paciente:
o Explique al paciente el procedimiento para reducir ansiedad y asegurar
colaboración.
o Asegúrese de que el ambiente sea tranquilo y libre de olores ambientales
fuertes que puedan interferir con la prueba.
2. Inspección y palpación de la nariz:
o Examine visualmente las fosas nasales para descartar obstrucciones,
inflamación, secreciones o deformidades.
o Palpe suavemente la región nasal para detectar dolor o masas.
3. Evaluación de la permeabilidad nasal:
o Pregunte si el paciente tiene dificultad para respirar por alguna fosa nasal.
o Puede solicitar que tape una fosa nasal y respire por la otra para confirmar
permeabilidad.
4. Selección de sustancias aromáticas:
o Utilice sustancias con olores fácilmente reconocibles y no irritantes, como:
§ Aceite de menta
§ Aceite de clavo
§ Café molido
§ Tabaco
o Evite sustancias que puedan causar irritación o reflejos nauseosos.
5. Aplicación de estímulos olfatorios:
o Con el paciente sentado, acerque la sustancia aromática a una fosa nasal,
manteniendo la otra cerrada con el dedo.
o Pida al paciente que inhale suavemente y trate de identificar el olor.
o Repita el procedimiento en la otra fosa nasal con una sustancia diferente o la
misma, según protocolo.
6. Registro de respuestas:
o Pregunte si percibe algún olor y cuál es la calidad de la percepción (intensidad,
claridad, familiaridad).
o Anote si el paciente identifica correctamente el olor, no percibe nada
(anosmia) o percibe un olor diferente (parosmia).
7. Interpretación de resultados:
o Normal: El paciente identifica correctamente los olores en ambas fosas
nasales.
o Anosmia unilateral: No percibe olores en una fosa nasal, sugiere lesión o
bloqueo en ese lado.
o Anosmia bilateral: No percibe olores en ninguna fosa nasal, puede indicar
infección, daño difuso o lesión central.
o Parosmia: Percepción alterada del olor, puede indicar trastornos
neurológicos o mucosos.
8. Pruebas complementarias:
o En caso de duda, se puede repetir la prueba con diferentes sustancias para
confirmar resultados.
o Evaluar otros nervios craneales relacionados, así como la función respiratoria
nasal, para descartar causas periféricas.
9. Consideraciones clínicas:
o Preguntar antecedentes de traumatismos craneales, infecciones recientes,
exposición a toxinas o medicamentos.
o Valorar la necesidad de estudios imagenológicos si se sospecha lesión central
o tumoral.