Materia: Ética y Deontología Profesional
Trabajo Práctico N.º 3
Nombre y apellido del estudiante: Claudio M. Viale
Nombre y apellido del/la docente: Jaime Rodríguez Alba (Profesor Titular Disciplinar)
Damián Andrés Cantón (Titular Experto 1)
Fecha de entrega: 14/02/20251
a. ¿Qué requisitos debería cumplir un acuerdo familiar sobre la decisión de practicarle
eutanasia o no a Romina para ser considerado moralmente legítimo?
Un primer punto a resaltar es si existían directivas anticipadas acerca de su tratamiento por parte
de Romina. Si no existen estas directivas, es una decisión más complicada para la familia. Para ser
moralmente legítimo, y en el caso que se pudiera desde un punto de vista legal, tendrían que
cumplirse al menos dos requisitos:
Que realmente no hubiera perspectiva alguna de tratamiento para Romina,
Que los tres miembros de su familia estén de acuerdo en la decisión sin coacción alguna,
es decir, libremente,
Desde una perspectiva rawlsiana habría dos factores importantes en la deliberación: si no fuera
Romina la persona en coma si no cualquier otro miembro de la familia (velo de la ignorancia) cómo
querrían que fuesen tratados en ese caso y por qué motivos; las argumentaciones tienen que ser
imparciales, es decir, no estar viciadas por sesgos particulares de cada uno de los integrantes de la
familia. Si decidieran llevar a cabo la eutanasia pasiva e involuntaria, tendrían soporte legal en la
llamada ley de muerte digna (26.529) del año 2012. Los tres requisitos de la deliberación que
deberían cumplirse son los de generalidad, universalidad y publicidad.
b. ¿Debería una persona poder pedir su muerte? Si no lo hace, ¿quién debería hacerse
cargo de esa decisión?
Es un tema controversial. Conceptualmente existen tres planos posibles, a mi juicio, en las
decisiones sobre eutanasia.
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Deberás entregar un documento en PDF, en letra Calibri 11, con alineación justificada e interlineado 1.5. La
extensión máxima del presente trabajo no podrá exceder las cinco (5) páginas ni ser inferior a dos (2). Ten
en cuenta las nociones claves justicia, contrato social, velo de la ignorancia, imparcialidad, entre otras, de
la teoría de Rawls y aplícalas en la justificación de tus respuestas.
La eutanasia solicitada por el propio individuo,
La eutanasia solicitada por su entorno familiar o por individuos cercanos en el caso de
gente sin familia,
La eutanasia solicitada por un comité de ética o el estado.
En el caso de la eutanasia solicitada por el propio individuo tenemos varios ejes:
Solicitada por un individuo enfermo pero consciente, sin posibilidad de moverse por sí
mismo (paradigmáticamente, el caso de Ramón Sampedro de la película Mar Adentro),
Solicitada por un individuo sano, o con alguna patología mental o física, pero con
autonomía total o parcial (El caso de la estudiante belga Shanti De Corte en 2022),
Solicitada por individuo como directiva anticipada.
Es recomendable tener en cuenta los usos de estos términos en este ámbito. En la literatura se
distingue entre eutanasia activa y pasiva. La primera es la aplicación de algún medicamento con el
fin de terminar la vida de la persona. La segunda es el retiro del soporte médico en el caso de
pacientes internados. También se distingue entre eutanasia voluntaria, la solicitada por el
paciente, y la involuntaria, no solicitada por el paciente.
En el caso de Romina sería una eutanasia pasiva involuntaria. En este caso la decisión recae o bien
en su familia o bien en el estado/justicia/institución de salud. La deliberación en este caso corre
por dos ejes argumentativos:
En primer lugar, podría pedir la eutanasia su familia. Ante la situación irreversible podrían
optar por este camino;
Si la familia no lo solicitara, el punto a discutir es si el estado o el sistema de salud están
habilitados como otro de los agentes posibles para tomar esta decisión. La discusión
podría verse como una colisión de principios: el derecho a la vida (incluso a la vida
vegetativa) vs. la sustentabilidad económica de los sistemas de salud. Emocionalmente
puede parecer una discusión impúdica: frente a la vida no existe balance económico que
valga. Pero dado que los recursos son escasos, los tratamientos son costosísimos y las
posibilidades de éxito son prácticamente nulas, no es irracional (ni inmoral en principio) la
solicitud de una eutanasia pasiva, involuntaria para algunos casos puntuales desde un
ámbito público.
c. ¿Cómo saber si la persona está en condiciones de decidir?
Existe una distinción clave en este ámbito para poder pensar este tema: la autonomía postulada
vs. la autonomía real. En principio, la autonomía debe postularse para todos. El punto son los
casos concretos y sus articulaciones. Por ejemplo: Ramón Sampedro. Desde su accidente tenía una
vida que él consideraba indigna; no estaba clínicamente deprimido; estaba imposibilitado de
suicidarse por su condición. Su vida (tal como la presenta la película) es un alegato por la libertad
de decidir. En este caso se podría estar inclinado a hacer lugar a su petición, es decir es
intuitivamente razonable.
Existen otros casos que son muchos más controvertidos: la estudiante belga Shanti De Corte. A ella
se le autorizó la eutanasia, luego de unos años de intentos de suicidio y sufrimiento psíquico
agudo, ataques de pánico, etc., al sobrevivir a un evento traumático: un atentado en el
aeropuerto. En estos casos, estimo que no queda otro recurso que dejar en manos la psiquiatría la
decisión sobre si los pedidos de eutanasia son casos que se pueden manejar con tratamientos
médicos o si existen casos de patologías recalcitrantes como la que aparentemente tuvo Shanti De
Corte.
d. ¿Cuál es el rol de la familia frente a estos casos?
Si el individuo está en el llamado estado vegetativo o inconsciente, la familia juega un rol
fundamental a la hora de tomar la decisión sobre el pedido de eutanasia (o no), qué hubiera
preferido la persona, etc. El requisito puntual, en principio, es que sea una decisión consensuada
libre de coerciones entre los miembros.
e. ¿Qué requisitos debería establecer una hipotética ley para ejercer esta práctica?
A mi juicio, una ley de eutanasia debería cumplir al menos los siguientes requisitos:
En el caso de la eutanasia voluntaria, el solicitante no debe tener un diagnóstico
de depresión y, si lo tuviera, el comité que tome la decisión al respecto tiene que
justificar cabalmente la excepción;
En el caso de la eutanasia involuntaria, el comité médico ante un paciente en el
llamado estado vegetativo tiene que justificar la decisión si a ésta la toma la
familia.
f. Seguidamente, deberás formular un argumento final que refleje tu postura.
Indudablemente es uno de los temas álgidos de discusión jurídica, moral y médica
contemporánea. Desde un punto de vista médico existe una tendencia muy arraigada a enfatizar la
defensa de la vida como un principio basal de la profesión. Por otro lado, en vastas sociedades
contemporáneas se enfatiza la autonomía como un valor crucial y, con ello, la autonomía también
frente al fenómeno de la muerte. Este énfasis en la autonomía ha hecho posible que términos
como “encarnizamiento terapéutico” hayan logrado amplia aceptación social y que se hayan
cristalizado jurídicamente en la llamada ley de muerte digna. Creo que existe un amplio consenso
social en Argentina sobre la necesidad de esa ley y del valor que tiene la llamada muerte digna.
Respecto a la eutanasia voluntaria, en tanto, en personas no moribundas (como Sampedro y De
Corte) la discusión es un poco más compleja. La pregunta crucial, a mi juicio, es la siguiente: ¿hasta
qué punto la depresión –y/u otras enfermedades mentales también- debe ser un requisito que
impida la autorización de la eutanasia? Estimo que la regla debe ser que la depresión, por ejemplo,
impida la solicitud de eutanasia; siendo los casos contrarios excepciones (como el de De Corte).