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Pia

La narradora comparte su experiencia desde el jardín de infantes hasta la secundaria, destacando su timidez y dificultades sociales, especialmente durante el divorcio de sus padres. A lo largo de los años, con el apoyo de su hermana y amigos, logra superar su miedo a la soledad y comienza a abrirse a los demás. Finalmente, aprende a disfrutar de las relaciones, aceptando que las personas pueden irse, pero valorando el tiempo compartido.
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Pia

La narradora comparte su experiencia desde el jardín de infantes hasta la secundaria, destacando su timidez y dificultades sociales, especialmente durante el divorcio de sus padres. A lo largo de los años, con el apoyo de su hermana y amigos, logra superar su miedo a la soledad y comienza a abrirse a los demás. Finalmente, aprende a disfrutar de las relaciones, aceptando que las personas pueden irse, pero valorando el tiempo compartido.
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Empecé el jardín en 2011 en el Jardín Marinero Pasinato.

La verdad, no
me acuerdo mucho sobre mi etapa en el jardín, más allá de los actos, los
juegos familiares y de los recreos. No era tan sociable y no hablaba con
mi salita. Siempre estaba sola, jugando en la casita fingiendo cocinar.

No me acuerdo mucho quiénes estaban en mi salita, pero sí me acuerdo


quién estuvo a mi lado en el transcurso de ella: mi hermana. Tan solo
nos llevábamos 1 año y siempre se escapaba de su salita para venir a
jugar conmigo. Me defendía de las niñas malas que se burlaban de mí
por usar lentes y por nunca hablar. Gracias a ella el jardín fue más
seguro para mí y tuve una gran compañía.

Durante mi etapa en la primaria las cosas no cambiaron; seguía siendo


la misma niña tímida con miedo a acercarme a la gente. Pero algo fue
diferente esta vez: una profesora notó mi falta de participación en los
grupos y le sugirió a mi mamá que me llevara a un psicólogo para saber
si tenía algún problema. Ella me llevó y me diagnosticaron un retraso
madurativo de seis meses. Cuando me lo dijeron me sentí peor, como si
fuera alguien completamente distinta a las demás chicas de mi edad.

En sexto grado todo empeoró cuando mis padres se empezaron a


divorciar. Irnos de la escuela se volvió muy complicado: cada día era ver
una cara diferente buscando a mi hermana y a mí. A veces iba un tío,
una tía, un abuelo o una abuela; otras veces se olvidaban por completo
de nosotras y nos tocaba caminar solas hacia una casa que ya no se
sentía como un hogar. Nuestro padre aparecía y desaparecía de un día
para otro, casi nunca estaba. Empecé a ir al psicólogo con tan solo 12
años y me diagnosticaron problemas de abandono. Sentía que
cualquiera a mi alrededor me terminaría dejando y, para protegerme,
asumí que nunca podría ser una persona sociable.

Empecé la secundaria en la escuela 237 Jose Hernández desconfiada por


un mundo desconocido. El primer día de clase fui la única mujer en el
salon por culpa de la pandemia. Me escapaba a la portería porque era el
único lugar donde me podia relajar ya que no me sentía cómoda en el
salón. Siempre al entra al salon sentia como un nudo en la panza me
perforaba el estómago,Me preocupaba que nadie se quisiera sentar con
migo, que nadie me ablara , que me dejaran de lado , que mejaran
sola…
En 2año unieron las burbujas y el parorama empezó a cambiar , se
integraron nuevas personas a mi salon y en ellas habían 2 chicas que
con el tiempo aprendimos a ser buenas amigas .

Pasados unos meses un grupo de chicas comenzó a integrarme pero


había un problema yo no decia ninguna palabra eso las incomodaba, mi
presencia consistía en escuchar y analizar, saber que temas tocaban
que postura tenia de que se reian ,todo para evitar meter la pata y
lograr convertirme en una perfecta compañía una profesora se dio
cuenta de esto y me pregunto si no me sentia comoda serca de las
chicas por mi actitudes invisibles como si fuera más un fantasma y hay
me di cuenta con tan solo una mente inocente de niña conecté con mi
miedo mas grande, que no me quieran, un miedo que me dolia , me
paralizaba pero sobre todo me aislaba no solo de los demas sino que
tambien de mi misma.

En 3º año ya las cosas cambiaron. El grupo se dividió por las distintas


modalidades que elegimos.

Yo elegí bachiller en Economía con una amiga. Gracias a esa amiga supe
abrirme y dejar de ser la que escucha y empezar a ser la escuchada.

Hasta que mi amiga en 4º año se cambió de escuela y volví a estar sola.


Sentía que no iba a poder volver a hablar con nadie, pero llegó un
compañero que, al pedirme una hoja y lápiz, nunca más se despegó de
mi lado. Ahí me di cuenta de que podía abrirme con las personas sin
importarme el daño que me harían.

Ya en 5° año era yo misma podia hablar y acercarme a mis compañeros


gracias a ese amigo que me ise prestandole solo un simple lapiz y una
hoja cualquiera , me acercaba a mis compañeros sin sobrepensar y
sentir pena por hablarle, entendi que todas las personas en algun
momento de mi vida se iban a ir y no puedo hacer nada para impedirle
sino aprovechar y disfrutar el tiempo que tuve con ellas

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