Platón[n. 1] (en griego: Πλάτων Plátōn; en latín: Plato; Atenas[1] o Egina,[2] c. 427 a. C.-347 a. C.
)
[3][1] fue un filósofo griego seguidor de Sócrates[n. 2] y maestro de Aristóteles.[4] En 387 a. C.
fundó la Academia de Atenas,[5] institución que continuaría a lo largo de más de novecientos
años[n. 3] y a la que Aristóteles acudiría desde Estagira a estudiar filosofía alrededor del 367 a. C.,
compartiendo unos veinte años de amistad y trabajo con su maestro.[n. 4]
Participó activamente en la enseñanza de la Academia.[6] Escribió sus obras, mayoritariamente en
forma de diálogo, sobre los más diversos temas, tales como filosofía política, ética, psicología,
antropología filosófica, epistemología, gnoseología, metafísica, cosmogonía, cosmología, filosofía
del lenguaje y filosofía de la educación. A diferencia de sus contemporáneos, se cree que todo su
trabajo ha sobrevivido íntegro.[7]
Platón desarrolló sus doctrinas filosóficas mediante mitos y alegorías. En su "teoría de las formas"
o "ideas", sostuvo que el mundo sensible es solo una "sombra" de otro más real, perfecto e
inmutable del cual provienen los conceptos universales que estructuran la realidad a partir de la
"Idea del Bien"; y el alma humana, la cual es inmortal pero esta se encuentra "encarcelada" en el
cuerpo. Según su "teoría de la reminiscencia", las ideas son innatas en el alma y "recordadas" por
la razón (anamnesis). Platón también es considerado como uno de los fundadores de la filosofía
política al considerar que la ciudad justa estaría gobernada por "filósofos reyes". Intentó también
plasmar en un Estado real su original teoría política, razón por la cual viajó dos veces a Siracusa,
Sicilia, con intención de poner en práctica allí su proyecto, pero fracasó en ambas ocasiones y
logró escapar penosamente y corriendo peligro su vida debido a las persecuciones que sufrió por
parte de sus opositores.[8] De Platón también recibimos los conceptos de “amor platónico” y
"sólidos platónicos".
Platón murió a los 80 años de edad, dedicándose en sus últimos años de vida a impartir
enseñanzas en la Academia de su ciudad natal. Tras su muerte, dicha institución estuvo al cargo de
su sobrino Espeusipo. Durante varios siglos, la "Antigua Academia" fue abandonando el
platonismo, dando un giro filosófico hacia el escepticismo en la "Nueva Academia". Esta fue
clausurada definitivamente por el emperador Justiniano en el 529.[9][10]
En el siglo i a. C. Antíoco de Ascalón retomó las ideas de Platón absorbiendo doctrinas de la
escuela peripatética y estoica, formando así el llamado "platonismo medio" seguido por Filón de
Alejandría y Plutarco. Este fue a su vez base del llamado "neoplatonismo", defendido por filósofos
como Plotino y Porfirio.[11][12] Dichas doctrinas influyeron en las religiones cristianas judías
islámicas durante la Edad Media y Moderna en figuras como san Agustín, Avicena, Maimónides,
Marsilio Ficino, Henry More y Hegel. El platonismo posteriormente fue criticado por filósofos
como Nietzsche, Heidegger y Popper.[13] No obstante, su influencia como autor y sistematizador
ha sido incalculable en la historia de la filosofía occidental, de la que se ha dicho con frecuencia
que alcanzó identidad como disciplina gracias a sus trabajos. De él, Alfred North Whitehead llegó a
comentar:
La caracterización general más segura de la tradición filosófica europea es que consiste en una
serie de notas a pie de página de Platón.
Alfred North Whitehead (1929) [n. 5]
Biografía
Nacimiento y familia
Árbol genealógico de Platón según descrito por Diógenes Laercio.
Platón nació hacia el año 427 a. C. en Atenas o en la isla de Egina, en el seno de una familia
aristocrática ateniense.[3] Era hijo de Aristón, quien se decía descendiente de Codro, el último de
los reyes de Atenas, y de Perictione, cuya familia estaba emparentada con Solón. Era hermano
menor de Glaucón y de Adimanto, hermano mayor de Potone (madre de Espeusipo, su futuro
discípulo y sucesor en la dirección de la Academia) y medio-hermano de Antifonte (pues
Perictione, luego de la muerte de Aristón, se casó con Pirilampes y tuvo un quinto hijo). Critias y
Cármides, miembros de la dictadura oligárquica de los Treinta Tiranos, que usurpó el poder en
Atenas después de la guerra del Peloponeso, eran, respectivamente, tío y primo de Platón por
parte de su madre.[14] En consonancia con su origen, Platón fue un acérrimo antidemócrata
(véanse sus escritos políticos: República, Político, Leyes); con todo, ello no le impidió rechazar las
violentas acciones que habían cometido sus parientes oligárquicos y rehusar participar en su
gobierno.[15]
Nombre
Según algunos, su nombre verdadero fue Aristocles, igual que su abuelo.[16] Existen tres
explicaciones, según recoge Diógenes Laercio en Vida de los filósofos ilustres.[17] La primera
informa que «Platón» sería el apodo que le puso su profesor de gimnasia y que se traduce como
aquel que tiene anchas espaldas. La segunda, afirma que «Platón» sería el apodo dado por
amplitud o anchura por su forma de hablar. Como última variante, cuenta que «Platón» se debía a
la anchura de su frente, representando una característica física.
Sin embargo, Diógenes Laercio escribió sobre Platón casi seis siglos después de su muerte y no
confirma ninguna de estas versiones. Esto ha llevado a algunos historiadores modernos a pensar
que Platón realmente era su nombre de pila.[18]
Además, Platón era un nombre común en la antigua Grecia. El historiador Robin Waterfield afirma
que el nombre Aristocles habría sido dado al hermano mayor de Platón.[19]
Educación
El apodo Platón se le atribuyó por su espalda ancha. Herma del Museo Capitolino, Roma.
Espeusipo, sobrino de Platón, elogia la rapidez mental y la modestia que tuvo de niño, así como su
amor por el estudio.[20] En su juventud se habría interesado por artes como la pintura, la poesía y
el drama; de hecho, se conserva un conjunto de epigramas que suelen ser aceptados como
auténticos, y la tradición refiere que había escrito o tenía interés en escribir tragedias, afán que
habría abandonado al comenzar a frecuentar a Sócrates,[21] —nótense las duras críticas que
Platón hace de las artes en República—, fundamentando su parcial expulsión del Estado ideal.
También, según se ve en su teoría educativa, siempre se interesó por la gimnasia y los ejercicios
corporales, y ciertas fuentes refieren que se habría dedicado a las prácticas atléticas; habría
participado asimismo en algunas batallas de la guerra del Peloponeso y de la guerra de Corinto,
pero no hay información al respecto más que simples menciones del caso.[22]
En cuanto a su formación intelectual temprana, Aristóteles refiere que, antes de conocer a
Sócrates, Platón había tratado con el heraclíteo Crátilo y sus ideas de que todo lo sensible está en
devenir y, por tanto, de que no es posible el conocimiento científico acerca de ello; pero que
luego, influido por Sócrates y su enseñanza e insistencia en inquirir y definir qué es cada cosa para
poder hablar de ella con propiedad, se convenció de que había realidades cognoscibles y, por
tanto, permanentes, y decidió que no eran de naturaleza sensible —el ámbito de lo que siempre
deviene y nunca es— sino de naturaleza inteligible. Este es, según Aristóteles, el origen de la teoría
de las Ideas, y su información nos permite reconstruir algo del itinerario biográfico-intelectual de
Platón.[23]
Según Diógenes Laercio, Platón conoció a Sócrates a la edad de 20 años,[24] aunque el historiador
W. K. C. Guthrie se muestra convencido de que ya lo frecuentaba con anterioridad.[25] De
cualquier modo, puede acordarse en que el primer encuentro se produjo entre el 412 y el 407 (es
decir, entre los quince y los veinte años de Platón). A partir de allí, fue uno de los miembros más
cercanos del círculo socrático hasta que en 399, Sócrates, que contaba unos setenta años, fue
condenado a la pena de muerte por el tribunal popular ateniense, acusado por los ciudadanos
Ánito y Meleto de "impiedad" (es decir, de no creer en los dioses o de ofenderlos) y de "corromper
a la juventud". La Apología nos muestra a Sócrates frente al tribunal, ensayando su defensa y
acusando a sus opositores de la injusticia que estaban cometiendo contra él; luego de ser
declarado culpable, Sócrates menciona a un grupo de amigos que están en la tribuna, entre ellos
Platón.[26] Sin embargo, Platón mismo hace que Fedón diga, en el diálogo que lleva su nombre y
al referir a Equécrates la tarde última de Sócrates con sus amigos antes de beber la cicuta, que
"Platón estaba enfermo, creo".[27] A propósito de su ausencia, W. K. C.[28] escribe: "Juzgarlo de
forma desfavorable por ello sería injusto, ya que no solo debemos esa circunstancia a Platón
mismo, sino que el conjunto del Fedón, por no decir nada de otros diálogos, deja fuera de toda
duda la indudable realidad y la fuerza de su devoción a Sócrates. Sus sentimientos pudieron haber
sido tan intensos que no fuera capaz de soportar el espectáculo de ser testigo de la muerte real
del mejor, el más sabio y el más justo de los hombres que conoció".
Luego de la pérdida de Sócrates, Platón, que tenía solo veintiocho años, se retiró con algunos otros
de los discípulos de su maestro a Megara, Sicilia, a la casa de Euclides (socrático, fundador de la
escuela megárica). De allí habría viajado a Cirene, donde se reunió con el matemático Teodoro
(personificado en el Teeteto) y con Arisitipo (socrático también, fundador de la escuela cirenaica) y
a Egipto, aunque estos dos últimos viajes son puestos en duda por muchos especialistas.[29] Se
tienen por más seguros, en cambio, los viajes a Italia y a Sicilia, no solo porque hay más
testimonios, sino por la decisiva Carta VII, sobre la base de la cual se reconstruye el resto de sus
travesías. En su viaje a Italia habría tenido contacto con eléatas y pitagóricos, dos de las principales
influencias que acusan sus obras, en especial con Filolao, Eurito y Arquitas de Tarento, quien era, a
la vez, político y filósofo en su polis. En el 387 a. C. viajó por primera vez a Sicilia, a la poderosa
ciudad de Siracusa, gobernada por el tirano Dionisio; allí conoció a Dión, el cuñado de Dionisio, por
quien se sintió poderosamente atraído y al que transmitió las doctrinas socráticas acerca de la
virtud y del placer. Según Filodemo Platón fue esclavizado y vendido alrededor de 404 a. C.[30]
Habría sido rescatado por el cirenaico Anníceris en Egina, polis que estaba en guerra con Atenas.
[29]
Academia y vejez
Mosaico del siglo i hallado en Pompeya que representa a la Academia de Platón. Actualmente en
el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.
A la vuelta de Sicilia, se estima que al poco tiempo, Platón compró una finca en las afueras de
Atenas, en un emplazamiento dedicado al héroe Academo, y fundó allí la Academia. Esta funcionó
como tal ininterrumpidamente hasta el año 86 a. C. Al ser destruida por los romanos, fue
restituida y continuada por los platónicos hasta que en el 529 d. C. Fue cerrada definitivamente
por Justiniano I, quien veía en las escuelas paganas una amenaza para el cristianismo y ordenó su
erradicación completa.[31] Numerosos filósofos se formaron en esta milenaria Academia,
incluyendo el mismo Aristóteles durante la dirección de Platón, junto a quien trabajó alrededor de
veinte años, hasta la muerte de su maestro. Vale la pena recordar cierta descripción de W. K. C.
[32] respecto de la Academia: «... No se parece en nada a ninguna institución moderna (...) Los
paralelos más cercanos son probablemente nuestras antiguas universidades (...) con las
características que han heredado del mundo medieval, en particular sus conexiones religiosas y el
ideal de la vida en común (...) La santidad del lugar era grande, y se celebraban otros cultos allí,
incluidos los de la misma Atenea. Para formar una sociedad que tuviera su tierra y sus locales
propios, como hizo Platón, parece que era un requisito legal el registrarla como thíasos, es decir,
como asociación de culto dedicada al servicio de alguna divinidad. Platón eligió a las Musas, que
ejercían el patronazgo de la educación (...) Las comidas en común eran famosas por su
combinación de alimentos sanos y moderados con una conversación que valía la pena recordar y
anotar. Se cuenta que un invitado dijo que los que habían cenado con Platón se sentían bien al día
siguiente». En la Academia, que no aceptaba personas sin conocimientos matemáticos previos, se
impartían enseñanzas sobre distintas ciencias (aritmética, geometría, astronomía, armonía, puede
que también ciencias naturales) a modo de preparación para la dialéctica, el método propio de la
inquisición filosófica, la actividad principal de la institución. Asimismo, también era principal
actividad, en consonancia con lo expresado en República, la formación de los filósofos en política,
de modo que fueran capaces de legislar, asesorar e incluso gobernar (se sabe de varios platónicos
que, luego de estudiar en la Academia, se dedicaron efectivamente a estas actividades).[33]
Platón también recibió influencias de otros filósofos, como Pitágoras, cuyas nociones de armonía
numérica y geomatemática se hacen eco en la noción de Platón sobre las Formas; también
Anaxágoras, quien enseñó a Sócrates y que afirmaba que la inteligencia o la razón penetra o llena
todo; y Parménides, que argüía acerca de la unidad de todas las cosas y quien influyó sobre el
concepto de Platón acerca del alma.
Platón murió en el 347 a. C., a los 80/81 años de edad, dedicándose en sus últimos años de vida a
impartir enseñanzas en la academia de su ciudad natal. En 2024 fue anunciada una noticia sobre la
ubicación de su tumba, en un jardín privado cerca de la capilla dedicada a las musas en su escuela,
un detalle encontrado en un pergamino sobre la Historia de la Academia del autor Filodemo de
Gadara.[34]
Influencias
Pitágoras
Pitágoras.
Aunque Sócrates influenció a Platón directamente como se relaciona en los diálogos, la influencia
de Pitágoras sobre Platón, o en un sentido más amplio, los pitagóricos, como Arquitas, también
parece haber sido significativa. Aristóteles afirmó que la filosofía de Platón siguió de cerca las
enseñanzas de los pitagóricos[35] y Cicerón repite esta afirmación.[36] Pitágoras sostuvo que
todas las cosas son números, y el cosmos proviene de principios numéricos. Introdujo el concepto
de forma como algo distinto de la materia, y que el mundo físico es una imitación de un mundo
matemático eterno.[37]
El filósofo griego Numenio de Apamea (siglo ii d. C.) aceptó tanto a Pitágoras como a Platón como
las dos autoridades que uno debería seguir en filosofía, pero consideraba que la autoridad de
Platón estaba subordinada a la de Pitágoras, a quien consideraba la fuente de toda filosofía
verdadera, incluida la propia de Platón.[38]
Heráclito y Parménides
Heráclito.
Parménides.
Los dos filósofos Heráclito y Parménides, siguiendo el camino iniciado por los filósofos griegos
presocráticos como Pitágoras, se apartan de la mitología y comienzan la tradición metafísica que
influyó fuertemente en Platón y continúa hoy.[37]
Los fragmentos supervivientes escritos por Heráclito sugieren la idea de que todas las cosas
cambian o se convierten continuamente. Su imagen del río, con aguas siempre cambiantes, es bien
conocida. Platón recibió estas ideas a través del discípulo de Heráclito, Crátilo, quien sostenía la
visión más radical de que el cambio continuo justifica el escepticismo porque no podemos definir
algo que no tiene una naturaleza permanente.[39][40]
Parménides adoptó una visión totalmente contraria, argumentando a favor de la idea del Ser
inmutable y la opinión de que el cambio es una ilusión y como tal, lo califica como el fundador de
la metafísica u ontología como un dominio de indagación distinta de la teología.[41]
Estas ideas sobre el cambio y la permanencia, o el devenir y el ser, influyeron en Platón al formular
su teoría de las formas.
El diálogo más autocrítico de Platón se llama Parménides, en el que aparece Parménides y su
alumno Zenón, quien tras la negación del cambio de Parménides discutió enérgicamente con sus
paradojas para negar la existencia del movimiento. El diálogo Sofista de Platón incluye a un
eleático seguidor de Parménides. En el diálogo, Platón argumenta que el movimiento y el descanso
"son", contra los seguidores de Parménides que dicen que el descanso es pero el movimiento no
es.
Sócrates
Sócrates.
Platón fue uno de los devotos seguidores jóvenes de Sócrates. La relación precisa entre Platón y
Sócrates sigue siendo un área de discusión entre los estudiosos.
Aristóteles atribuye una doctrina diferente con respecto a las formas a Platón y Sócrates.
Aristóteles sugiere que la idea de las formas de Sócrates se puede descubrir a través de la
investigación del mundo natural, a diferencia de las Formas de Platón que existen más allá y fuera
del rango ordinario de la comprensión humana.[42] Según la Carta VII, Platón veía a Sócrates como
"el más justo de los hombres de su tiempo" (324e).[43] Según Diógenes Laercio, el respeto entre
ambos era mutuo.[44] La Carta II, dice "yo nunca he escrito nada, y no hay ni habrá jamás obras de
Platón; las que se me atribuyen son de Sócrates".[45] Sin embargo, esta última carta se considera
que es una falsificación.[46]
Obra
Artículo principal: Diálogo platónico
Papiro Oxyrhynchus, con fragmento de la República.
Todas las obras de Platón, con las excepciones de las Cartas y de la Apología están escritas —como
la mayor parte de los escritos filosóficos de la época— no como poemas pedagógicos o tratados,
sino en forma de diálogos; e incluso la Apología contiene esporádicos pasajes dialogados. En ellos
sitúa Platón a una figura principal, la mayor parte de las veces Sócrates, que desarrolla debates
filosóficos con distintos interlocutores, que mediante métodos como el comentario indirecto, los
excursos o el relato mitológico, así como la conversación entre ellos, se relevan, se completan o se
entretejen; también se emplean monólogos de cierta extensión.