6.
1 El Common Law y el Derecho de los Estados Unidos
Concepto del Common Law
El common law constituye uno de los sistemas jurídicos más importantes del mundo
occidental. Su origen se encuentra en Inglaterra, donde comenzó a desarrollarse después de
la conquista normanda de 1066. A diferencia de los sistemas jurídicos pertenecientes a la
familia romano-germánica, cuyo fundamento principal son los códigos y las leyes escritas,
el common law nació a partir de las decisiones adoptadas por los jueces de las Cortes
Reales. Estas decisiones, al repetirse en casos similares, fueron creando reglas jurídicas
obligatorias que terminaron formando un cuerpo de derecho común para todo el reino
inglés.
René David explica que el common law no surgió como una obra de los legisladores, sino
como el resultado de una evolución histórica lenta, donde la jurisprudencia desempeñó un
papel creador del derecho. Los jueces resolvían los conflictos aplicando principios
previamente establecidos en decisiones anteriores, dando origen al principio del stare
decisis, según el cual los tribunales deben seguir los precedentes judiciales cuando los
hechos de un caso son semejantes.
Este sistema permitió que el derecho evolucionara de manera gradual y flexible,
adaptándose constantemente a las nuevas necesidades sociales sin requerir necesariamente
reformas legislativas. Por ello, la jurisprudencia adquirió una autoridad comparable a la de
la ley escrita.
Concepto del Derecho de los Estados Unidos
El derecho de los Estados Unidos es el conjunto de normas, principios e instituciones que
regulan la organización política, económica y social de dicho país. Aunque tiene sus raíces
en el common law inglés, ha desarrollado características propias que lo convierten en un
sistema jurídico independiente.
René David sostiene que el derecho estadounidense pertenece a la familia del common law,
pero presenta diferencias fundamentales respecto al modelo inglés. La principal de ellas es
la existencia de una Constitución escrita con supremacía jurídica, que limita el ejercicio del
poder público y sirve de fundamento a todas las demás normas del ordenamiento.
Asimismo, el sistema estadounidense incorpora un modelo federal, en el cual coexisten un
derecho federal y cincuenta derechos estatales, cada uno con su propia legislación,
tribunales y precedentes. Esta organización convierte al derecho norteamericano en un
sistema particularmente complejo, dinámico y descentralizado.
Implantación del derecho inglés en las colonias
americanas
La llegada del derecho inglés a América comenzó con el establecimiento de las colonias
británicas durante el siglo XVII. Sin embargo, la recepción del common law no fue
inmediata ni completa. Las condiciones económicas, geográficas y sociales de las colonias
diferían profundamente de las existentes en Inglaterra.
Los primeros colonos vivían en comunidades pequeñas, alejadas de los centros políticos
europeos, donde predominaban actividades agrícolas y de subsistencia. Muchas
instituciones jurídicas inglesas, especialmente aquellas relacionadas con el sistema feudal,
resultaban impracticables en un territorio prácticamente despoblado y con abundancia de
tierras.
Además, las colonias carecían inicialmente de jueces profesionales, universidades jurídicas
y bibliotecas especializadas. Como consecuencia, los conflictos eran resueltos mediante
principios generales de justicia, normas religiosas inspiradas en la Biblia y costumbres
locales que respondían mejor a las necesidades de la población.
René David señala que durante esta etapa inicial el common law inglés fue recibido
únicamente en la medida en que resultaba compatible con las circunstancias particulares de
las colonias.
Consolidación del Common Law en América
A medida que las colonias crecieron económica y demográficamente durante el siglo
XVIII, surgió la necesidad de contar con un sistema jurídico más uniforme y previsible. El
aumento del comercio, la expansión de las ciudades y el desarrollo de las actividades
mercantiles hicieron indispensable disponer de reglas claras que garantizaran la seguridad
jurídica.
Fue entonces cuando comenzó una recepción mucho más amplia del common law inglés.
Los abogados y jueces estadounidenses estudiaban las decisiones de los tribunales ingleses
y utilizaban como principal obra de consulta los Commentaries on the Laws of England,
escritos por William Blackstone.
La influencia de Blackstone fue extraordinaria porque presentó el derecho inglés de manera
ordenada y sistemática, facilitando su enseñanza y aplicación en las colonias. Durante
muchos años, esta obra constituyó prácticamente el manual básico de formación jurídica de
los abogados estadounidenses.
La independencia y el nacimiento de un sistema
jurídico propio
La Declaración de Independencia de 1776 marcó el inicio de una nueva etapa para el
derecho norteamericano. Aunque las colonias rompieron políticamente con Inglaterra,
decidieron conservar gran parte del common law debido a que ya formaba parte de la
tradición jurídica de la sociedad.
Sin embargo, el derecho inglés fue profundamente transformado para adaptarlo a los
principios republicanos proclamados por la independencia. Se eliminaron las instituciones
vinculadas a la monarquía británica y se sustituyeron por una organización política basada
en la soberanía popular, la división de poderes y el gobierno constitucional.
René David sostiene que este proceso permitió que el common law dejara de ser
exclusivamente inglés y se transformara en un verdadero common law estadounidense.
Diferencias entre el Common Law inglés y el
estadounidense
Aunque ambos sistemas pertenecen a la misma familia jurídica, presentan diferencias
importantes.
En Inglaterra, el Parlamento es soberano y ninguna autoridad puede declarar inválida una
ley aprobada por él. En cambio, en los Estados Unidos toda ley debe respetar la
Constitución, y los tribunales pueden dejar de aplicarla si consideran que viola el texto
constitucional.
Otra diferencia radica en el desarrollo del federalismo. Mientras Inglaterra posee un sistema
jurídico relativamente uniforme, los Estados Unidos cuentan con cincuenta ordenamientos
estatales que coexisten con el derecho federal.
Asimismo, el precedente judicial estadounidense suele ser más flexible que el inglés. La
Suprema Corte puede modificar expresamente su propia jurisprudencia cuando considera
que las circunstancias sociales han cambiado, permitiendo una evolución constante del
derecho.
Importancia doctrinal
René David considera que el derecho de los Estados Unidos representa la evolución más
importante del common law fuera de Inglaterra. Su desarrollo demuestra que un sistema
jurídico puede conservar sus principios fundamentales y, al mismo tiempo, adaptarse a
nuevas realidades políticas, económicas y sociales.
El modelo estadounidense ha ejercido una enorme influencia sobre numerosos países y
continúa siendo una referencia esencial para el estudio del derecho constitucional, el
derecho procesal y el derecho comparado.
6.2 Estructura del Derecho en los
Estados Unidos
Concepto de estructura del derecho
La estructura del derecho hace referencia a la forma en que un ordenamiento jurídico
organiza sus normas, instituciones y órganos encargados de crear, interpretar y aplicar el
derecho.
En los Estados Unidos, esta estructura presenta una complejidad singular debido a la
coexistencia de múltiples sistemas jurídicos que funcionan simultáneamente bajo una
misma Constitución. Según René David, esta organización convierte al derecho
estadounidense en uno de los sistemas más elaborados del mundo contemporáneo.
El federalismo jurídico
La característica estructural más importante del derecho estadounidense es el federalismo.
Este principio supone la distribución del poder entre un gobierno nacional y los gobiernos
de cada uno de los cincuenta estados que integran la Unión.
Cada estado conserva una importante autonomía para legislar sobre numerosas materias de
interés interno, mientras que el gobierno federal únicamente puede actuar en aquellas
competencias que la Constitución le atribuye expresamente.
Esta distribución permite que coexistan dos órdenes jurídicos distintos pero coordinados.
Por una parte se encuentra el derecho federal, aplicable en todo el territorio nacional. Por
otra parte, cada estado posee su propio derecho interno, sus tribunales, su Constitución y
sus leyes particulares.
Como consecuencia, un ciudadano puede estar sometido simultáneamente a normas
federales y estatales, dependiendo de la naturaleza del asunto.
El derecho federal
El derecho federal regula las materias que afectan a toda la nación, tales como:
Defensa nacional.
Política exterior.
Inmigración.
Comercio interestatal.
Moneda.
Aduanas.
Tratados internacionales.
Impuestos federales.
Las leyes federales son aprobadas por el Congreso y tienen supremacía sobre las leyes
estatales cuando existe conflicto entre ambas.
El derecho de los estados
Cada estado posee amplias competencias para regular materias relacionadas con la vida
cotidiana de sus habitantes.
Entre ellas destacan:
Derecho civil.
Derecho penal.
Derecho de familia.
Derecho sucesoral.
Educación.
Salud pública.
Policía local.
Administración municipal.
Por esta razón pueden existir diferencias importantes entre las leyes de California, Texas,
Florida o Nueva York, aunque todos formen parte del mismo país.
La permanencia del Common Law y la Equity
René David dedica especial atención a la histórica división entre el common law y la equity.
Originalmente, el common law ofrecía soluciones rígidas y muy formalistas. Cuando dichas
soluciones resultaban injustas, los ciudadanos acudían al Canciller del Rey solicitando una
reparación basada en principios de equidad.
Con el paso del tiempo surgieron las Cortes de Equity, encargadas de conceder remedios
diferentes a los previstos por el common law, como las órdenes judiciales para hacer o dejar
de hacer una determinada conducta o el cumplimiento específico de un contrato.
Durante el siglo XIX, la mayoría de los estados estadounidenses unificaron ambas
jurisdicciones en un solo procedimiento judicial. No obstante, la diferencia continúa siendo
importante porque determina el tipo de remedio solicitado por las partes.
La búsqueda de uniformidad legislativa
La autonomía legislativa de los estados podía generar graves inconvenientes para el
comercio nacional. Empresas que operaban en varios estados debían enfrentarse a normas
distintas sobre contratos, ventas o garantías.
Para solucionar este problema surgió un importante movimiento de armonización
legislativa encabezado por la Conferencia Nacional de Comisionados sobre Leyes Estatales
Uniformes.
Su mayor logro fue la elaboración del Uniform Commercial Code (UCC), considerado
una de las obras legislativas más importantes del derecho estadounidense. Este código
regula materias esenciales del comercio y ha sido adoptado casi íntegramente por la
mayoría de los estados, facilitando las relaciones comerciales y fortaleciendo la seguridad
jurídica.
6.3 Fuentes e instituciones
constitucionales
Concepto de las fuentes del derecho
constitucional
Las fuentes del derecho son los medios a través de los cuales nacen, se desarrollan y
adquieren obligatoriedad las normas jurídicas dentro de un ordenamiento. En el caso de los
Estados Unidos, René David destaca que la organización de las fuentes del derecho
representa una de las mayores diferencias con respecto al modelo inglés.
Mientras que en Inglaterra la fuente suprema del derecho ha sido tradicionalmente la
voluntad del Parlamento, en los Estados Unidos toda la estructura jurídica descansa sobre
una Constitución escrita, aprobada en 1787, considerada la ley suprema de la nación.
Ninguna autoridad pública, ya sea federal o estatal, puede actuar válidamente si contradice
las disposiciones constitucionales.
Esta supremacía constitucional garantiza que todas las leyes, reglamentos, actos
administrativos y decisiones judiciales deban ajustarse al texto constitucional,
convirtiéndolo en el fundamento de todo el sistema jurídico estadounidense.
La Constitución de 1787
La Constitución de los Estados Unidos es considerada la primera constitución escrita
moderna que aún permanece en vigor. Fue elaborada durante la Convención de Filadelfia
con el propósito de fortalecer la organización política de la nueva nación, superar las
debilidades de los Artículos de la Confederación y crear un gobierno federal estable.
René David señala que la Constitución estadounidense no pretende regular todos los
aspectos de la vida política, sino establecer los principios fundamentales sobre los cuales
debe organizarse el Estado. Su contenido es relativamente breve, pero ha logrado
mantenerse vigente gracias a la interpretación evolutiva realizada por los tribunales,
especialmente por la Suprema Corte.
Entre los principios fundamentales establecidos por la Constitución se encuentran la
separación de poderes, el federalismo, la supremacía constitucional, la protección de los
derechos individuales y el equilibrio entre las instituciones del Estado.
La supremacía constitucional
El principio de supremacía constitucional significa que la Constitución ocupa el nivel más
alto dentro de la jerarquía normativa. Todas las demás normas jurídicas derivan su validez
de ella y deben respetar sus disposiciones.
Esto implica que ninguna ley aprobada por el Congreso, ninguna norma emitida por los
estados ni ningún acto del Poder Ejecutivo puede prevalecer sobre la Constitución. Cuando
existe una contradicción entre una norma inferior y el texto constitucional, corresponde a
los tribunales garantizar el respeto de la Constitución.
Para René David, este principio constituye uno de los pilares que diferencian al sistema
estadounidense del inglés, ya que en este último el Parlamento es soberano y sus leyes no
pueden ser invalidadas por los jueces.
El Judicial Review
Una de las instituciones más importantes del derecho estadounidense es el Judicial Review
o control judicial de constitucionalidad.
Aunque la Constitución no establece expresamente esta facultad, fue reconocida por la
Suprema Corte en el célebre caso Marbury v. Madison de 1803. En dicha decisión, el
presidente de la Corte Suprema, John Marshall, afirmó que corresponde a los jueces
interpretar la Constitución y dejar sin aplicación cualquier ley que sea incompatible con
ella.
A partir de ese momento, todos los tribunales del país adquirieron la facultad de examinar
la constitucionalidad de las leyes. Esta función convirtió al Poder Judicial en un verdadero
guardián de la Constitución y fortaleció el principio de separación de poderes.
El Judicial Review también ha permitido proteger los derechos fundamentales de los
ciudadanos frente a posibles abusos del poder legislativo o ejecutivo, consolidando el papel
de la Suprema Corte como intérprete final de la Constitución.
La jurisprudencia como fuente del derecho
Al pertenecer a la familia del common law, la jurisprudencia ocupa un lugar central dentro
del derecho estadounidense.
Las decisiones de los tribunales, especialmente las de la Suprema Corte y las Cortes de
Apelación, sirven de precedente obligatorio para resolver casos posteriores con hechos
similares. Este principio, conocido como stare decisis, busca garantizar la estabilidad, la
seguridad jurídica y la igualdad en la aplicación del derecho.
Sin embargo, René David explica que el precedente estadounidense posee una mayor
flexibilidad que el inglés. Cuando una decisión anterior deja de responder a las necesidades
sociales, económicas o tecnológicas, la Suprema Corte puede modificar expresamente su
criterio mediante la técnica conocida como overruling.
Gracias a este mecanismo, el derecho puede evolucionar sin necesidad de constantes
reformas legislativas, adaptándose a los cambios de la sociedad.
Otras fuentes del derecho
Además de la Constitución y la jurisprudencia, el derecho estadounidense reconoce otras
fuentes importantes, entre ellas:
Las leyes aprobadas por el Congreso Federal.
Las leyes dictadas por las legislaturas estatales.
Los reglamentos administrativos emitidos por las agencias
federales.
Los tratados internacionales ratificados conforme a la Constitución.
La costumbre, especialmente en determinadas materias
comerciales.
La interacción entre estas fuentes permite que el sistema jurídico responda de manera
eficiente a las necesidades de una sociedad moderna y altamente compleja.
6.4 El Congreso de los Estados Unidos
Concepto
El Congreso de los Estados Unidos constituye el órgano encargado de ejercer el Poder
Legislativo a nivel federal. Está organizado bajo un sistema bicameral compuesto por la
Cámara de Representantes y el Senado, estructura diseñada para equilibrar los intereses de
la población y de los estados que integran la Unión.
René David explica que el bicameralismo estadounidense responde al compromiso
alcanzado durante la Convención Constitucional de 1787, donde se buscó conciliar los
intereses de los estados grandes y pequeños.
La Cámara de Representantes
La Cámara de Representantes representa directamente al pueblo estadounidense. Sus
miembros son elegidos mediante voto popular en distritos electorales distribuidos de
acuerdo con la población de cada estado.
Por esta razón, los estados más poblados cuentan con un mayor número de representantes,
garantizando el principio democrático de representación proporcional.
Entre sus funciones principales destacan la iniciativa en materia tributaria, la aprobación
del presupuesto federal y el inicio de los procedimientos de juicio político (impeachment)
contra altos funcionarios del Estado.
El Senado
El Senado representa la igualdad jurídica de los estados. Cada estado, independientemente
de su tamaño o población, elige dos senadores.
Esta fórmula fortalece el federalismo al impedir que los estados más grandes dominen
completamente el proceso legislativo.
El Senado posee importantes atribuciones exclusivas, entre ellas:
Confirmar los nombramientos realizados por el Presidente.
Aprobar los tratados internacionales.
Actuar como tribunal durante los juicios políticos.
Confirmar a los jueces de la Suprema Corte.
Función legislativa
Para que un proyecto se convierta en ley federal debe ser aprobado exactamente en el
mismo texto por ambas cámaras.
Posteriormente, el proyecto pasa al Presidente, quien puede firmarlo y convertirlo en ley o
ejercer el derecho de veto.
Si el Presidente veta la iniciativa, el Congreso puede convertirla en ley mediante el voto
favorable de las dos terceras partes de ambas cámaras.
Este procedimiento constituye un ejemplo del sistema de frenos y contrapesos diseñado por
la Constitución.
Competencias del Congreso
Las competencias del Congreso no son ilimitadas.
La Constitución enumera expresamente sus principales facultades, entre ellas:
Recaudar impuestos.
Regular el comercio interestatal e internacional.
Declarar la guerra.
Organizar las Fuerzas Armadas.
Acuñar moneda.
Crear tribunales federales inferiores.
Aprobar el presupuesto nacional.
Dictar leyes necesarias para ejecutar las competencias
constitucionales.
Todas las materias no atribuidas expresamente al Congreso permanecen bajo la
competencia de los estados.
6.5 Organización de los Estados
Unidos
El federalismo
La organización política estadounidense descansa sobre el principio del federalismo,
mediante el cual el poder público se distribuye entre un gobierno federal y cincuenta
gobiernos estatales.
Cada estado posee personalidad política propia, Constitución, gobernador, legislatura y
sistema judicial independiente.
Esta organización permite que numerosas decisiones relacionadas con la educación, la
seguridad pública, la salud, el derecho civil y el derecho penal sean adoptadas directamente
por los gobiernos estatales.
La separación de poderes
La Constitución organiza el Estado mediante una estricta separación de poderes, inspirada
en las ideas de Montesquieu.
El objetivo consiste en impedir la concentración del poder político y proteger las libertades
individuales.
Poder Ejecutivo
El Poder Ejecutivo está encabezado por el Presidente de los Estados Unidos, quien ejerce
simultáneamente las funciones de Jefe de Estado y Jefe de Gobierno.
Entre sus principales atribuciones se encuentran:
Dirigir la administración pública.
Ejecutar las leyes federales.
Representar internacionalmente al país.
Dirigir las Fuerzas Armadas.
Nombrar altos funcionarios.
Vetar proyectos de ley.
Celebrar tratados internacionales.
El Presidente es elegido mediante un Colegio Electoral y ejerce su mandato por cuatro
años.
Poder Legislativo
El Poder Legislativo corresponde al Congreso Federal.
Además de elaborar leyes, ejerce funciones de control político sobre el Ejecutivo mediante
investigaciones, aprobación del presupuesto y procedimientos de juicio político.
El Senado también participa activamente en el nombramiento de jueces federales y altos
funcionarios.
Poder Judicial
El Poder Judicial Federal garantiza la correcta aplicación de la Constitución y las leyes
federales.
Su estructura comprende tres niveles principales:
District Courts, encargadas de conocer los casos en primera
instancia.
Circuit Courts of Appeals, que revisan las decisiones de los
tribunales inferiores.
Supreme Court of the United States, máxima autoridad
judicial del país.
La Suprema Corte
La Suprema Corte está integrada por nueve magistrados nombrados de por vida por el
Presidente con la aprobación del Senado.
Su principal función consiste en interpretar la Constitución y resolver los conflictos
jurídicos más importantes del país.
Entre sus competencias destacan:
Resolver controversias constitucionales.
Revisar decisiones de tribunales inferiores.
Resolver conflictos entre estados.
Interpretar tratados internacionales.
Garantizar la protección de los derechos fundamentales.
Gracias al control judicial de constitucionalidad, la Suprema Corte desempeña un papel
decisivo en la evolución del derecho estadounidense.
El sistema de frenos y contrapesos
Uno de los aspectos más importantes de la organización estadounidense es el sistema de
checks and balances.
Este mecanismo busca impedir que alguno de los tres poderes concentre un poder excesivo.
Por ejemplo:
El Presidente puede vetar las leyes del Congreso.
El Congreso puede superar el veto presidencial mediante una
mayoría calificada.
El Senado confirma los nombramientos realizados por el
Presidente.
La Suprema Corte puede declarar inconstitucionales las leyes del
Congreso o los actos del Ejecutivo.
Este equilibrio institucional garantiza el respeto de la Constitución y fortalece el Estado de
Derecho.
Conclusión
El análisis del derecho de los Estados Unidos desde la perspectiva de René David
demuestra que el sistema jurídico norteamericano constituye una evolución original del
common law inglés. Aunque conserva la importancia del precedente judicial y de la
jurisprudencia como fuente creadora del derecho, ha incorporado elementos propios,
especialmente una Constitución escrita, un sistema federal y un control judicial de
constitucionalidad que lo distinguen claramente de su modelo de origen.
La coexistencia del derecho federal con los ordenamientos jurídicos estatales ha permitido
combinar la unidad política con la autonomía legislativa de cada estado, generando un
sistema dinámico capaz de responder a las necesidades de una sociedad diversa y en
constante transformación. Asimismo, instituciones como el Judicial Review, el stare
decisis, el overruling y el sistema de frenos y contrapesos garantizan el equilibrio entre los
poderes públicos y la protección efectiva de los derechos fundamentales.
En definitiva, el derecho de los Estados Unidos representa uno de los modelos jurídicos
más influyentes del mundo contemporáneo. Su estudio resulta indispensable para
comprender la evolución del common law y su impacto en el desarrollo del derecho
comparado, pues evidencia cómo un sistema basado en la jurisprudencia puede adaptarse a
nuevas realidades históricas sin perder sus principios esenciales.
Bibliografía
David, René. Los grandes sistemas jurídicos contemporáneos
(Derecho Comparado). Traducción de Pedro Bravo Gala. Madrid:
Editorial Aguilar, 1968.
Constitución de los Estados Unidos de América, 1787.
Blackstone, William. Commentaries on the Laws of England.
Marbury v. Madison, 5 U.S. (1 Cranch) 137 (1803).
Uniform Commercial Code (UCC).
Con esta segunda parte, unida a la primera que ya te preparé, tienes un trabajo de
investigación mucho más completo, con un desarrollo adecuado para un curso universitario
de Derecho Comparado basado en la doctrina de René David.