La Virgen de Chapi es una advocación mariana del Perú.
Su santuario está ubicado a unos 90 kilómetros de Arequipa en el
desértico lugar denominado Chapi que se encuentra en el límite fronterizo entre los departamentos de Arequipa y Moquegua en
el distrito de Polobaya. Sus festividades se celebran el 2 de febrero; Día de la Purificación o Candelaria. Sin embargo, sus fieles,
escogieron el 1 de mayo como día central,[1] fecha en que se da inicio al mes dedicado a la Virgen María, al igual que el 8 de
septiembre, fiesta de su Natividad. En 2012 es declarado Patrimonio Cultural de la Nación.[2][3]
La expansión de la fe en Perú y América en general como alma de la empresa descubridora del continente. En todas las iglesias se
veneraba a Nuestra Señora bajo alguna advocación particular, por ejemplo, Nuestra Señora de Copacabana en la iglesia de los
padres agustinos; Nuestra Señora de Loreto y Nuestra Señora de la Chiquita, en la de los padres jesuitas; Nuestra Señora de las
Mercedes (llamada también La Portera) y Nuestra Señora del Consuelo, en la de los padres mercedarios; etc. En lo que se refiere a
la advocación de La Candelaria se tenía especial devoción en Cayma y luego en Characato.
OrígenesLa expansión de la fe en Perú y América en general como alma de la empresa descubridora del continente. En todas las
iglesias se veneraba a Nuestra Señora bajo alguna advocación particular, por ejemplo Nuestra Señora de Copacabana en la iglesia
de los padres agustinos; Nuestra Señora de Loreto y Nuestra Señora de la Chiquita, en la de los padres jesuitas; Nuestra Señora de
las Mercedes (llamada también La Portera) y Nuestra Señora del Consuelo, en la de los padres mercedarios; etc. En lo que se
refiere a la advocación de La Candelaria se tenía especial devoción en Cayma y luego en Characato.
Extensión de su culto en ArequipaLa Virgen de la Candelaria fue difundida principalmente por los agustinos en todo el sur del Perú
y Bolivia (más conocida aquí como Virgen de Chapi). Rápidamente se difundió su advocación en Puno, Apurimac, Arequipa,
Moquegua y Tacna. Difusión que estuvo favorecida también por el gran intercambio que se daba entre estas regiones.
Llegada de la imagen de la Virgen a ChapiLos orígenes del Santuario de Chapi se remontan aproximadamente al siglo XVIII. No hay
certeza de quiénes trajeron la imagen de la Virgen Chapi desde España. Probablemente fueron los misioneros franciscanos a
principios del siglo XVIII ya que éstos tenían a su cargo el curato de Pocsi del cual Chapi era una de sus capillas. También puede que
la hayan traído los misioneros jesuitas quienes estaban establecidos en Moquegua desde el año 1709. La primera vez que aparece
el nombre de Chapi en un documento histórico es en 1655. No se hace referencia a imagen o capilla de la Virgen sino solo a un
"vallecillo" de poca extensión: "...se vendiesen a Españoles y otras personas y en particular un vallecillo de los de otro
repartimiento de Pocsi tienen llamado Chapi. Aproximadamente 116 mil peregrinos llegan a los pies de la Santísima.
El canónigo Presbítero Leónidas Bernedo Málaga (que fue párroco de Quequeña y además historiador), cita documentos históricos
que no se han podido encontrar aún. Pero de ellos hace mención de que en agosto de 1795 hizo un viaje por el valle de Chapi el
agrimensor público del rey y teniente de cosmógrafo mayor del reino, Francisco Gómez. En este viaje Gómez se dio cuenta de la
imagen de la Virgen de la Candelaria que allí se venera y que fue traída desde Paranay en 1743. Otro documento que atestigua la
existencia del valle de Chapi es una relación legalizada dela visita que hiciera el gobernador Intendente y Vice-Patrón real; don
Antonio Álvarez Jiménez el 22 de septiembre de 1791. En esta visita no habla de la imagen de la virgen de la Candelaria pero sí del
lugar donde se encuentra el Ayllu de Chapi que es el lugar que actualmente se llama "Capilla Vieja" situado a unos 6 kilómetros
quebrada abajo. Este lugar era un ayllu de buen clima, y un lugar adecuado para la permanencia de los párrocos encargados de la
zona. Este ayllu pertenece a Moquegua (ya que el límite de las regiones está entre la Capilla Vieja y el actual Santuario).
Capilla ViejaCuando por Real cédula se decide desviar las aguas del Alto Arequipa hacia tierras más cercanas a la ciudad
(Yarabamba y Quequeña), mucho de los pobladores que vivían en las cercanías de la antigua ciudad de Churajón (conocida
también con el nombre de la Huaca) se ven obligados a trasladarse. Una gran parte se dirigió hacia Yarabamba y Quequeña ya que
allí les otorgarían tierras de cultivo. Otra parte se estableció en Pocsi y Polobaya y un tercer grupo principalmente los indígenas que
vivían en el pueblecito de Paranay, se dirigió hacia la quebrada pues aunque las aguas fueron desviadas había suficiente caudal en
el río para el cultivo del valle. En estos traslados hacia los mencionados pueblos los habitantes llevaban consigo las imágenes de
sus santos más venerados. En el caso de los indígenas de Paranay fue la imagen de la Virgen de la Candelaria (ya que aún no se la
llamaba Virgen de Chapi). Escribe el P. Bernedo Málaga que en el año 1743 cuando la imagen de la virgen llegó al valle de Chapi
según constaba en una relación dada por el Sr. Francisco Gómez en el año 1795.[4] Los paranayos se extendieron a lo largo de todo
el valle de Chapi que era un "ayllu" de buen clima y el lugar de frecuente residencia de los párrocos.[5]
Situado donde los terrenos se ensanchan más aproximadamente a la mitad del valle en la zona denominada "Capilla Vieja" porque
fue allí donde le construyeron a la imagen de la Virgen una capilla de barro, piedra y techo de paja. Durante poco más de cincuenta
años los pobladores que ya no eran paranayos sino chapeños veneraron a su patrona en esa humilde capilla cuyos restos aún hoy
pueden verse. La tradición oral indica 100 años. Esta construcción mide aproximadamente 20 metros de largo y 7.70 metros de
ancho con una sola nave y muros de 1.15 metros de espesor con cuatro contrafuertes; una puerta central de acceso y dos laterales,
cerca del altar principal donde seguramente estuvo la imagen, en este lugar vemos hoy una cruz vestida donde los peregrinos cada
año van acumulando "vestiduras", milagros, fotografías y notas pidiendo alguna gracia. Al pie de esa cruz se puede leer la siguiente
inscripción:
"Estos son los restos de la antigua iglesia de nuestra linda y hermosa madre de Chapi, peregrino eleva tus (dulces) oraciones".
Alrededor de esta capilla se encuentran cuatro altares en cada ángulo de la construcción que servían de "posadas" donde eran
colocada la imagen durante la procesión. Allí la Virgen era homenajeada por los paranayos con expresiones propias de su folklore,
como danzas ejecutadas con vestidos de plumas representando al cóndor. A la imagen se la adornaba también con plumas y con
diminutos frascos de perfume que se le colocaban a modo de collar.
Por aquellos años solamente se celebraba la fiesta de febrero que seguramente el número de peregrinos iría aumentando poco a
poco ya sea porque asistían los antiguos devotos de Paranay que no vivían en Chapi, ya sea porque los favores recibidos
aumentaban la fama de la venerada imagen (lo cierto es que estos peregrinos eran lo suficientemente numerosos e
indisciplinados, como para que los vecinos por boca de un tal Felipe Adrián elevaran una queja al párroco de Pocsi (al cual
pertenecía Chapi). Don Juan de Dios José Tamayo pidiéndole que por favor se trasladara la imagen de la Virgen debido a que había
"toda clase de desórdenes".[6] Cuando los peregrinos festejaban a nuestra señora. atendiendo a las razones dadas el señor Párroco
ordenó el traslado de la imagen hacia Pocsi, esto fue en 1798.
Traslado de la imagenDe acuerdo por lo dispuesto por el Párroco de Pocsi la imagen sería trasladada desde el valle de Chapi hacia
Sogay, cerca de Quequeña, para lo cual nombró "dos comisiones especiales de indígenas de Sogay y Chapi".[7] Los miembros de
dichas comisiones arreglaron un poco el camino y cuando concluyeron éstos y los demás trabajos preparatorios sacaron la imagen
de su capilla éstos y cargándola en hombros comenzaron su trayecto hacia Sogay. Recordemos que por aquella época a la "Capilla
Vieja" sólo se llega a pie o a lomo de burro por un sendero angosto y accidentado de ahí que el traslado fuera una tarea poco fácil.
Cuando las comitivas hubieron hecho más o menos una legua (4.6 kilómetros) se detienen probablemente a descansar antes de
comenzar el difícil ascenso de la escalerilla.
Los más antiguos ubican el lugar de parada en el frente del actual Santuario donde hoy se estacionan los colectivos. Fue aquí
cuando tuvo lugar un hecho milagroso que se ha transmitido oralmente, de ahí que algunos detalles no coincidan. Se mezclan en el
relato el núcleo de verdad con elementos piadosos. Unos dicen que una lluvia de ceniza unida a un fuerte viento impedía la
visibilidad por lo cual tuvieron que detenerse dejando la imagen en el suelo y al querer levantar la imagen para proseguir no
pudieron hacerlo. Otros dicen que una vez detenidos comenzó a llover ceniza y a correr fuerte viento por lo que quisieron re-
emprender la marcha pero al querer levantar la imagen no pudieron. Y otros dicen; que terminado el descanso tratan de levantar
la imagen pero no pueden hacerlo y que al intentarlo nuevamente comenzó a soplar un viento fuerte y arremolinado que arrojó
gran cantidad de ceniza. ¿Cómo sucedió pues el hecho?. A ciencia cierta nadie puede decirlo lo que sí podemos decir con verdad
que sucedió es que la virgen manifestó su voluntad de quedarse haciendo que su imagen pesara más de lo normal (milagro
ocurrido también en otras ocasiones: con la imagen de la Virgen de la Candelaria de Cayma que estaba destinada al Cusco.
Edmundo Motta Zamallo,o con la imagen de Nuestra Señora de la Raíz en México o con la de Nuestra Señora de Copacabana en
Bolivia, etc.). En cuanto al fuerte viento con ceniza, puede explicarse ya que para esa época el volcán "Omate" o "Huaynaputina" de
Moquegua arrojó durante ocho días una gran cantidad de ceniza abarcando aún la zona del valle de Chapi llamada El cenicero. Lo
milagroso de este fenómeno fue que esta ceniza cayera cuando se estaba realizando la traslación de la imagen.
El nombre de la VirgenCuando sucedió lo anteriormente narrado viejas quichuístas que iban en la comitiva oyeron una voz que
dijo " ¡¡Chaypi, Chaypi!!", otros: "¡¡Chajchay llallápi!!" y otros: "¡¡Chaj llallápi!!", expresión que según los entendidos provienen
del quechua y del aymara y que todas expresan más o menos lo mismo "¡¡Aquicito nomás!!", "¡¡aquí, aquí!!", "¡¡aquí nomás!!", "!!
hasta aquí!!". Fueron entonces estas mismas personas según los mayores los que dijeron: "La Virgen no solo quiere quedarse aquí
sino que se ha dado el nombre". A partir de ese momento probablemente, se comenzó a conocer a esta imagen con el nombre de
Virgen de Chapi (o sea la Virgen de Aquí). Ya que hasta entonces —según el P. Málaga— se la conocía como Nuestra Señora de la
Purificación del Valle de Chapi. Lo cual encierra algo de verdad ya que aunque su nombre actual coincide con el valle (llamado así
por la abundancia de "chapis", es decir cactus) a sus iguales de Cayma y Characato siempre se las conoció como la Candelaria de
Cayma y la Candelaria de Characato (o más antiguamente la Purificación de Cayma y la Purificación de Characato). Pero a esta
imagen se la conoce como la Virgen de Chapi. Estos milagros fueron los que recorrieron los pueblos aledaños y aun la ciudad de
Arequipa, causando el aumento del número de peregrinos. Sea como fuere y aun prestando oídos a los más escépticos si
queremos ser fieles a la verdad histórica debemos afirmar que en este lugar del valle de Chapi (donde está el actual santuario)