LAS ANTIGÜEDADES
DE LAS CIUDADES
JD JE M S J P J L N J L
QUE VAN NOMBRADAS EN L A ' CORÓNICÁ
CON LAS AVERIGUACION ES DE SUS SITIOS
Y NOM BRES ANTIGUOS,
QUE ESCREBIA
AMBROSIO DE MORALES,
CRONISTA
D E L R E Y CATÓ LICO N U E S T R O S E Ñ O R
DON FE LIPE II.
Con un Discurso general del Autor } donde se
enseña todo lo que á estas averiguaciones per
tenece para bien hacerlas } y entender las an
tigüedades j y otras cosas , cuya suma va
puesta á la pág. 3.
TOMO IX»
MADRI D
en la O ficin a de D on B en ito C ano
Ano de i7pa.
¿c.y.
III
; D I S C U R S O
d e l e d i t o r
Sobre e l estado en que se batía el es
tudio de las Antigüedades en España,
y aplicación que sus naturales
han tenido siempre á él.
S i la sabia Grecia ha producido un
diligente Pausanias, que con esmerada
curiosidad ha recogido los mas precio
sos monumentos de la magnificencia de
sus ciudades 5 y la culta Italia un cir
cunspecto Varron , que con juiciosa crí
tica nos ha conservado los orígenes de
sus pueblos : también nuestra España
ha tenido un Ocampo y un Morales,
que reuniendo en su persona las cuali
dades de que habían carecido los que
les habían precedido, fuéron á un mismo
tiempo luminosas antorchas que alum-
bráron los obscuros senos de nuestras
a2 an-
IV
antigüedades, y sirvieron como dies
tras guias á los que quisiesen internar
se en el descubrimiento de sus mas re
cónditos misterios, y en el estudio de
la historia de nuestros m a y o r e s : des
de fines del siglo trece había el Fran
ciscano Juan G il de Zamora formado
la idea de publicar nuestras antigüe
dades y grandezas , sin duda para ha
cer conocer á su ilustre discípulo , Don
Sancho el B ravo, el precioso pais en que
algún dia habia de reynar$ pero la obra
de Juan G i l , en que se contiene este
tratado con el nombre de Prceconiis
Hispanice, yace todavía sepultada, y ma
nuscrita en el polvo de la Biblioteca de
sus hermanos los Observantes de Zamora,
y solo uno ú otro literato la disfruta in
completa , y acaso poco correcta. Otra
obra semejante debemos al laborioso
Rodrigo Sánchez de A r e v a l o , Obispo
de F alencia, Prelado sabio , que des-
pues de haber recorrido la Francia y
la
\
v
la Italia con varias honoríficas comi
siones , se fixó en R o m a , adonde por so
gran mérito logró del Papa Paulo II.
eí que le confiriese el gobierno del cas
tillo de Sant Angelo (i).
L a inclinación á las letras, que era
como genial en la Real Casa de A r a
gón 5 habia por estos tiempos excitado
en so poseedor Don Alonso el V. un
cierto gusto á las antigüedades 5 poco
conocido entre los mas Príncipes de
E u ro p a, sus coetáneos ; y en medio de
los cuidados que le producía el gobier
no de sus extensos y dispersos dominios,
Alfonso hallaba bastantes ratos de ocio
( i ) Rodrigo Sánchez de A rev alo , que vivía en Roma
á principios del siglo quince , escribió en aquella ciu
dad la Historia de España y sus Antigüedades por man
dado de Don Enrique el IV . Andrés Schoto la publicó
en la España ilustrada, y de ella se conserva un Códice
manuscrito con otras obras del Autor en la Biblioteca
legada por Don Luis de Salazar y Castro al Real Mo
nasterio de Monserrate de esta Corte : murió A revalo
ácia los últimos años del siglo quince ó principios del
diez y seis.
VI
que dedicaba al estudio de las Medallas y
A n tigü edades, de que formó una copio
sa Colecciona pero ni el respetable exem*
pío del R e y de Aragón , ni los trabajos
de Zamora y de A revalo fuéron bastan
tes para autorizar y promover este es
tudio , ni sirvieron de otra cosa que de
dar á conocer su amor á la patria, y que
en medio de las tribulaciones que por
espacio de seis siglos habia padecido la
E spaña, aun no se habían extinguido
del todo las semillas del buen gusto.
Empezó éste á revivir en toda la Eu
ropa con la venida de los sabios G rie
gos que huyendo la ferocidad de los
Sarracenos que habían ocupado la C a
pital de su Imperio , se difundieron en
Italia , y halláron begnigna acogida en
la familia de los Médicis , y en la pro
tección de algunos Papas sucesores de
León X. digno hijo de aquella casa tan
amante de los literatos.
Entonces se puede decir que se em-
pe-
VII
pezaron ¿reg en erarlas ciencias en aque
lla amena porcion de la Europa : en
tonces se despertó el deseo de conocer
cada pueblo sus mas remotos orígenes,
y antigüedades , procurando juntar por
todas partes quantos monumentos de sus
glorias se. habían salvado de la espa
da destructora, y del fuego devorador
con que á porfía los bárbaros del N or
te , y los feroces Sarracenos del Medio
día se habían empeñado por un falso
zelo en acabar con quanto creían ha
ber servido al culto y á la religión de
los antiguos poseedores de la sabia Ro
ma, adonde, á pesar de la ignorancia que
reynaba en el resto de E u r o p a s e ha
bía conservado siempre el gusto como
en su centro , y adonde no habia sido
capaz de sufocarlo enteramente el em
peño de los ignorantes poseedores de
la Italia. D e aquella Capital del Roma
no Imperio fué de donde salieron los
primeros Colones que entre malezas, y
ruí*®
VIII
reinas fueron á descubrir un mundo nue
vo 9 y casi desconocido para los curio
sos literatos , que al mismo tiempo que
sacudían del polvo de las Bibliotecas
los mas preciosos manuscritosde los mas
célebres Escritores de la antigüedad pa
ra comunicarlos al Público por medio del
nuevo y útil artefacto de la prensa,
veian con gusto confirmado cada dia su
contenido con los nuevos descubrimien
tos de varios Viageros literarios que
en sus memorias iban recogiendo los
restos de la antigua magnificencia, con
servados en los edificios, estatuas, pin
turas y curiosas inscripciones en que á
pesar de las pasadas tempestades, y de
la injuria del tiempo se mantenía la
noticia de los Dioses que habian sido
objeto del culto de sus m ayores, de los
Heroes que por sus hazañas habian me
recido su respeto, de los Magistrados
que por su prudente gobierno se habian
hecho dignos de su memoria 5 y en fin
de
I IX
de la existencia de sus pueblos , de sus
p u ertos, de sus puentes , de sus cami
nos , y aun de sus edificios privados.
Martino V , Pontífice , sabio y
amante de las letras, fué el primero se
puede decir que tomó con empeño la
recolección de tales monumentos, y con
este objeto hizo viajar por muchas par
tes de E u ro p a, Asia y Africa al cé
lebre Ciríaco , llamado Anconitano por
su patria Ancona , y el Antiquario por
su inclinación á este género de estudio.
Ciríaco despues de algunos años volvió
á Italia cargado con una coieccion de
monumentos é inscripciones, copiosa á
la verdad para aquel tiempo ; pero que
por no ser aun m uy conocido el arte
de la Imprenta , se quedó por entonces
en apuntamientos manuscritos que de
dicó al Papa Eugenio IV . que á la sa
zón ocupaba la Cátedra de San Pedro, ~
y que como sucesor de Martino V . te«
nia derecho á un trabajo que habia eos-
> .Totn. \IX". ‘ ' -7; h•tea-' •' /,/*-'
teado su sabio antecesor ; pero la C o
lección de C iríaco, á pesar del Patro
no i quien la habia dedicado, no pudo
libertarse de las notas que le pusieron
varios eruditos sobre la legitimidad de
mochos artículos de su contenido , no
siendo los mas bien librados los que per
tenecen á nuestra España, que fué uno
de los paises comprehendidos en el via-
ge de Ciriaco : mas el tiempo ha he
cho ver que no siempre han tenido ra
zón los que le han criticado , y que la
buena fe de Ciriaco algunas veces ha
padecido por haberse introducido ma
nos extrañas en una Coleccion que no
tenía ni la regularidad ni el enlace que
la hubiera hecho mas respetable, y así
los trabajos de Ciríaco parecieron no
obstante bien en la Italia , y su estudio
tuvo muchos que pretendiéron imitar
le , bien fuese por emulación, bien por
cotejar por sí mismos las copias con los
originales, y rectificar su contenido.
-K.-J . Los
XI
L os freqüentes viages que á varías pro
vincias de la Christiandad hacían los
Cardenales , Legados y oíros Ministros
de la Corte Rom ana, ya por motivos
de Religión , ya por los de la política,
proporcionaban á aquellos eruditos, que
por lo común seguían su comitiva , mu
chas ocasiones de rectificar, y de au
mentar los tesoros de C iriaco, y de aquí
los diversos apuntamientos conservados
en varias Bibliotecas , y Gabinetes de
Italia con el nombre de Esquelas Far-
nesianas , Cataneas, &c. Entre los mu
chos que se dedicaron á formar estas
Colecciones el que mas de cerca siguió
á C iriaco, fué Juan Jocundo, Religio
so Dominico de V erona, que en 1490.
dedicó una muy copiosa Coleccion , en
que se contenían varios monumentos é
inscripciones á Ludovico de Ánnelis
Arzobispo de Cosenza ; pero la Colec
ción de Jocundo tuvo igual suerte que
la de C iriaco , pues conservándose in-
b2 • edí«
XII
dita en la Biblioteca M ed icea, sirvió
solo para que los Antiquarios posterio
res se aprovechasen de ella , como lo
asegura Muratori. A l mismo tiempo que
Juan Jocundo ; se ocupaba en semejante
estudio el Carmelita F errarin o , natu
ral de R e g io , á cuya ciudad legó á su
muerte otra Coleccion de monumentos
é inscripciones, no solo recogidas por
él mismo , sino tomadas de la de su pai
sano Félix F elician o , y aun de la de
Ciríaco , y se guarda con suma custo
dia en el archivo de dicha ciudad , ha*
biéndose sacado de ella una copia que
se conserva en el Códice 5998 . de la
Biblioteca Regia Parisiense, del qual
así como del antecedente se aprovecha
ron G ru tero , y otros Antiquarios de los
tiempos posteriores. E l que mas se ade
lantó á todos: los ya dichos en la dili
gencia y esmero con que procuró re
ducir á un cuerpo quanto podia contri
buir á este género de estudio fué el
Pin-
XIII
Pintor Napolitano Pyrrho L ig o r io , que
á mediado el siglo diez y seis recogió en
quarenta volúmenes la mas preciosa C o
lección de dibuxos é inscripciones que
hasta entonces se habia v is to , y á pe
sar de que varios eruditos de su tiem
po , y entre ellos nuestro Don Anto
nio Agustín , le tachan de poco perito
en la lengua latin a, no se le puede ne
gar á Ligorio el mucho mérito que ha
contraido con solo haberse propuesto
por objeto el copiar y pintar lo que veia,
y así sus trabajos han sido y serán siem
pre para los eruditos de mucho aprecio,
y aunque se hallan dislocados y divi
didos entre varias Bibliotecas de Italia,
se han mirado como una rica m ina, don
de los aficionados á este estudio han
hallado siempre riquezas que disfrutar,
como lo asegura Luis Antonio Muratori,
que no obstante de no haber podido ha
cer uso mas que de dos tomos de la
dicha C oleccion, ha disculpado con em-
pe-
peño a Ligorio , no solo d e ‘la predicha
nota , sino de la de poco e xa cto , que
le atribuyen algunos de sus contempo
ráneos.
Como en la primera centuria de la
Imprenta los profesores de este Arte se
habian propuesto adoptar los medios
mas oportunos de acreditarla y reco
mendarla á los eruditos, creyendo ser
uno de ellos el de imprimir aquellas
obras que podían lisonjear masía inclina
ción de cada uno, le ocurrió al Librero
de Ingolstad Pedro Apiano , que una de
las obras mas estimables podia ser una
compendiosa Coleccion de las varias
inscripciones que se hallaban todavía
inéditas y esparcidas en varias Biblio
tecas , y en poder de algunos eruditos,
y así recogiéndolas en un volum en, las
imprimió en 15 3 8 . dedicándolas al Se
ñor Raymundo Fuggar , Consejero del
Señor Emperador Cárlos V . , y en cuya
familia estaba como vinculado el gusto
por
XV
por las buenas letras. Recogió Apiano
en su Coleccion inscripciones de todos
los ya dichos V iageros, y entre ellas al
gunas que habia adquirido en nuestra
España , creyendo por este medio lison
jear al Ministro del gran Príncipe que
entre sus vastos dominios contaba nues
tra península ; pero los curiosos de esta
parte de la E u ro p a, no ménos fértil pa
ra el estudio de la naturaleza que pa
ra el de este género de literatura r no
se mostraron contentos con las produc
ciones de Ciríaco y de sus imitado
res , ni con las Colecciones de Ligorio
y de A pian o, de las quales habían ad
quirido noticia algunos por sí mismos en
sus viages á Italia y A lem ania, y otros
por las que les comunicaban los que ca
da dia volvian de aquellos países. En
tre los primeros debemos contar al cé
lebre Humanista Elio Antonio de N e -
b r ija , no solo Autor de una obra de
Antigüedades ? cuyo paradero por nues
tra
XVI
tra desgracia ignoram os, sino Maestro
de un prodigioso numero de Sabios y
de Antiquarios, que formados baxo su
dirección en la ilustre Academ ia Com
plutense se aplicáron por si mismos á
cultivar de tal modo este género de es
tudio , que comunicándolo á muchos de
sus compatriotas, llegáron á hacerse co
nocidos aun en las provincias extrañas.
Pueden contarse entre estos el M é
dico Luis de Lucena , á quien Don N i
colás Antonio hace natural de G uada-
laxara , que despues de haber recorri
do gran parte de España recogiendo in s - ,
cripciones y monumentos antigu os, se
retiró á Roma para conferenciar sobre la
utilidad que podria sacar de ellos con
el célebre Onofre Panvino y otros sa
bios de su tiempo con quien habia lle
vado correspondencia, y que hacían
justo aprecio de su mérito (i).
El
( i ) Lucena parece habia nacido á fines del siglo quin
ce ? ó principios del diez y seis, pues en 1523. ya impri
mió
XVII
. E l Andaluz Juan Fernandez Fran
co , natural de la villa de Montero,
grande amigo y corresponsal de Mora
les , á quien comunicó varias antigüe
dades de las que iba recogiendo por to
da la A n d alu cía, y de las que al fin
formó un quaderno que en 1 5 6 7 , di
rigió á su protector Don Pedro Fernan
dez de C ó rd o b a , Marques de Priego,
Caballero muy instruido y dedicado i
este género de estudios (1).
Juan de V ilc h e s , Maestro de H u
ma-
mió en Tolosa su tratado de Tusnda prcesertim a peste in
tegra valetudine : murió en Roma en i 552. y se halla en
terrado en Santa M aría del Pópulo , adonde se le puso ti
epitafio que trae Don Nicolas Antonio. En la Biblioteca
Vaticana se conserva el Códice de las inscripciones reco
gidas por este Antiquario , y de él nos ha comunicado
generosamente una copia ( de que haremos uso en las no
tas á la obra que publicamos ) el Señor Don Francisco
Cerda y Rico , Oficial primero de la Secretaría de G ra
cia y Justicia de Indias.
(1) Este Códice existe inedito en la librería del Se
ñor Conde del Aguila de Sevilla , y una copia de que
habernos hecho uso en la del Señor Don Cándido María
de Trigueros, segundo Bibliotecario de los Reales Estu
dios del San Isidro,
Tom. TX» *
XVIII
manidades en la ciudad de Antequera,
que florecía á mediado el siglo diez
y seis, y que recogió varias inscrip
ciones que se hallaban esparcidas en
aquella ciudad , y que se cree son las
publicadas por Sallengre en el tom. 3.
de su nuevo tesoro , con el título de
Inscripciones y Epitafios de un anóni
mo de Antequera.
Pedro O retano, Prebendado de Se
villa , escogido por el célebre Honora
to Juan , Maestro del Príncipe Don
Baltasar Carlos , para que viajando por
varias partes de España recogiese las
inscriciones y epitafios que se hallasen
en las ruinas de edificios antiguos , for
mando de ellas un libro para instruir
en este género de estudio á su ilustre
discípulo ( 1 ). El
( 1 ) Oretano desempeñó completamente su comision, y
en 15-62. puso su obra en manos del Príncipe (que se ha
llaba en A lcalá ) acompañándola con una discreta Dedi
catoria , en que dando razón de su trabajo , y del méri
to que tiene el estudio de las Antigüedades: hacia presente
XIX
El Valenciano Francisco Llanzol de
R o m an i, de quien Don Nicolás Anto
nio , Escolano y Ximeno dicen que al
estudio de las Matemáticas unía el de
la Historia y el de las Antigüedades
para instruirse , en las quales recorrió
varias provincias de España , forman
do una copiosa Coleccion de inscripcio
nes y letreros, de la que creemos exis
te una copia entre los manuscritos de
la Real Biblioteca de esta Corte (i).
A l mismo tiempo que los antece
dentes se fatigaban viajando por toda
la península , promovía en su país igua-
' ’ 7: - les
á S. A . quán digno era de que los Príncipes estuviesen
instruidos en él.
A no habérsenos conservado esta Dedicatoria entre los
mss. de los Reales Estudios de San Isidro, careceríamos de
la noticia que en tiempo alguno hubiese existido seme
jante obra , cuyo paradero ignoramos.
( i ) E l Gramático Lorenzo Palmireno, Profesor de Re
tórica en la Universidad de Valencia , tenia tal idea de
los conocimientos históricos de Llanzol de Romani , que
le dió el titulo de Lumbrera de la Historia de su Reyno9
y el juicioso Gerónimo de Zurita le llamaba Maestro de
las Historias.
C 2
XX
Ies estudios e l erudito Juan Andrés E s-
tra n i, que im itando al ilustre Don A lon
so el V . iba recogiendo de todas par
tes copioso número de medallas , con
que llegó á form ar un apreciable M o
netario , que al cabo tuvo la desgracia
de perecer entre las avaras manos de
su hermano , quien habia dexado por
heredero r j que con grosera ignoran
cia aplicó las delicias de su hermano
á facilitar las operaciones de su arte (i).
Aun no se conocía en aquel tiem
po quánto ap recio tendrían en lo futu
ro estos estim ables restos de la anti-
güe-
( i ) Andrés Sclióto dice que Juan Andrés Strani habia
emprendido una o b ra , en la qukl ilustraba con breves y
claras explicaciones las medallas e inscripciones que ha
bia podido recoger en diversas partes de E sp añ a; aña
diendo , que aunque no habia podido concluirlas por ha~
berle prevenido la muerte , estaban grave y eruditamen
te escritas, y qu e estas notas aun se conservaban en el
año de 1680. en casa de cierto erudito Valenciano 5 pe
ro acaso habrán tenido ya un destino semejante al de sus
monedas ? de que con gracia se burla Don Nicolás An
tonio.
XXI
güedad, y las copiosas luces que habían
de difundir sobre lo mas obscuro de la
Historia ; pero al fin no tardó en apare
cer en el teatro literario de nuestra Es
paña el ilustre Antonio Agustín , que
bien presto hizo conocer este estudio no
solo en nuestra nación , sino hasta las
mas remotas partes de la Europa. Este
sabio Prelado , honra de su p a tria , y
venerado por su profundo saber de to
dos los literatos de su tiem po, publicó
por la primera vez su pequeña pero
preciosa Coleccion de Medallas y A n ti
güedades en i 5 75 . que se imprimió en
Tarragona ^ y no solo por este medio, si
no con el de su protección y auxilios,
fomentó los sabios de su tiempo que se
dedicaron á este estudio , saliendo de su
escuela los G uevaras, los Mendozas (1),
los
(1 ) Es tan conocido el mérito de Don Felipe y Don
Diego de Guevara , y de Don Diego de Mendoza , y su
aplicación no solo al estadio de las ciencias exactas , sino
al de las buenas letras 5 que me contento con remitir á
los
XXII
los Lastanosas ( i) , Stc. que se dedi
caron así como los discípulos de N ebrija
á ilustrar nuestra H istoria, y á vindicar
á su nación de las dudas que se forma
ban en Italia sobre la legitimidad de
los tesoros recogidos por Ciríaco y . sus
consortes, y emprendieron el verificar
y comprobar lo que aquellos viageros
habían descubierto , haciendo conocer á
la sabia Italia , y aun á toda la Europa
culta , que la España no necesitaba de
glorias fingidas y m endigadas, y que
po-
los lectores al siguiente Discurso de las Antigüedades de
nuestro Morales , que justamente enamorado de las vir
tudes de los primeros , y de los auxilios que generosa
mente le había franqueado el segundo para la composi-
cion de su obra , nos ha dexado en ella un eterno monu
mento de la influencia que tenían en el corazon de este
literato el mérito y la gratitud. En el dicho Discurso se
hallará noticia del esmero y diligencia con que Don Die
go de Mendoza seguía los pasos del grande i\rzobispo
de Tarragona.
( i ) Son muy estimables los diálogos de las medallas* des
conocidas Españolas de Vicente Juan de Lastanosa, que
acaso fué el primero que se dedicó á descifrar sus difíci
les caracteres»
XXII!
podía presentarse dignamente con sus
propios vestidos en el teatro literario de
la Europa : en aquel tiempo todos se
picaban de antiquarios, todos querían
descubrir en los pueblos que les habían
dado cuna vestigios de su grandeza , y
pruebas demostrativas de su antigüe
dad , y aun los Principes adolecían de
esta tentación. Fernando el V . y su au
gusta esposa, no solo grandes en la guer
ra y en la p o lítica, sino en la protec
ción que conceciéron á las letras en
su tiempo , creían que tanto m ayor se
ria su grandeza , quanto mas se atrasa
sen los orígenes de la nación á quien
mandaban* Conociendo el Italiano Juan
Annio de V ite rb o , Religioso Dom inico,
esta d ebilidad, se propuso para lison
jearles texer una larga serie de R eyes
de nuestra E sp añ a, autorizándola con
los respetables nombres de Beroso C a l
deo y de Manethon Egipcio , cuyas
obras , si existieron en algún tiem po, ya
no
XXIV
no se conocían en el del Viterbiense.
Florian de Ocampo , uno de los discípu
los mas beneméritos de Nebrija , se
aprovechó de las ficciones de este A u
tor , adoptando para hacer mas nume
rosa su Crónica los sucesos atribuidos
á estos fantásticos R eyes , y para su
G eo grafía, como creen algunos, la del
Arcediano de Ronda Don Lorenzo de
Padilla , Cronista d el Señor Emperador
Cárlos V* (i)$ pero O ca m p o , como y a
llevam os dicho al escribir su v id a , no
creia todo lo que estampaba , y sí
que le era preciso contem porizar con el
gusto del tiempo.
Pero quien despues de Ocampo to
mó
( i ) Don Lorenzo P a d illa , Arcediano de Ronda , des
cendiente de la ilustrísima Casa de Santa G adea; y para
poner en claro nuestra G eografía antigua y moderna , y
recoger monumentos viajó p or varias partes de España,
y en 1 538. publicó sus Antigüedades , cuyo manuscrito
aseguran disfrutó Ocampo. D on Joseph Pellicer publicó
en Valencia en el año de 1 6 7 9 . el primer libro , que solo
llega hasta la toma de Sagunto,
XXV
mó con mas empeño el poner en cla
ro nuestras A n tigü ed ad es, quien indi
có el camino mas seguro para averi
guarlas , quien dictó reglas para cono
cerlas, y quien finalmente las reduxo
á un cu erp o , aprovechándose de los
muchos en que estaban divididas , y de
la franqueza con que se las comunica
ron sus amigos y contemporáneos , fué
nuestro Ambrosio de Morales , cuy as fa
tigas vamos de nuevo á publicar en ob
sequio de los muchos que desean el que
se hagan mas com unes: Morales para
rectificar este trabajo corrió mucha par
te de la península , y a por su propio
gusto , ya por encargo del Señor Don
Felipe II., que tuvo á bien confiarle el
reconocimiento de las Iglesias , Con
ventos y Bibliotecas de C astilla, León
y G a lic ia , para recoger en el célebre
Monasterio del Escorial los libros y
reliquias de los Santos que se guarda
ban en varias Iglesias, y los preciosos
XXVI
códices que se conservaban en sus archi
vo s, y en que se contenían nuestras mas
respetables Antigüedades Eclesiásticas.
Con tan regios auxilios no solo ad
quirió Morales nuevas lu c e s , sino que
tuvo proporcion de disfrutar las de mu
chos sabios, que retirados en lo mas ocul*
to de las provincias cultivaban los mis
mos estudios que este curioso Viagero , é
imitando su aplicación se dedicaban á
ilustrar nuestra historia, y á poner en
claro nuestras mas remotas antigüeda
des $ entre estos sobresalía el juicioso
Gerónimo de Zurita, que al mismo tiem
po que Morales continuaba la Crónica
de O cam p o , iba escribiendo sus nunca
bien alabados Anales de A ra g ó n , cui
dando de recoger en ellos quanto se ha
bía salvado en aquel R eyno de las inju
rias del tiempo , y de las irrupciones
de los bárbaros, tanto en medallas é
inscripciones, como en diplomas y escri
turas r y consultando sobre unas y otros
XXVII
á los mas famosos literatos de su tiem
po ? como se puede ver en las memo
rias de su vida , y de los progresos de
la Historia de Aragón que publicó el
Arcediano D o rm e r: á éste debemos
igualmente la noticia de los generosos
auxilios con que contribuyéron al buen
éxito de los trabajos de Zurita y no so
lo los Diputados del R e y n o , sino el
docto Arzobispo de Zaragoza Don Fer
nando de Aragón , que á lo ilustre de
su nacimiento unia un ardiente deseo
del fomento de las letras , y una par
ticular inclinación al estudio de las A n
tigüedades (i).
En la escuela A ragon esa, y en la
fa-
(i) Don Fernando de Aragón era hijo de Don Alfon
so de Aragón , Arzobispo de Zaragoza , nieto del R ey
Católico , y sucesor de su padre en aquella silla. Fue es
tudiosísimo y diligentísimo investigador de las antigüe
dades de nuestra E spaña, y particularmente de las de
su p a is , como lo asegura Gerónimo Blancas en una car
ta á Don García de L o a is a , y á él debió principalmen
te Zurita el que los Diputados del Reyno de Aragón le
propusiesen para su Cronista. M urió en i $ 7 $.
dz
XXVIII
familia del sabio D on Antonio Agus
tín , se habia formado y adquirido el
mismo gusto que su Patrono el Jesuí
ta Andrés Sehóto, que aunque de oriun
dez Flamenco , le podemos reputar co
mo hijo de nuestra España , pues pasó
lo mas de ^sus dias en sus principales
ciudades, siguiendo sus estudios en las
mas célebres escuelas de nuestra penín
sula , á cuya benigna acogida corres
pondió generoso, uniendo en un cuer
po con cuidado y diligencia los mas
preciosos documentos d e nuestra Histo
ria , publicando baxo el nombre de Es
paña ilustrada los mas estimados Escri
tores , y recogiendo en e l l a , y en la
edición del Itinerario d e A ntonino, que
ilustró con sus notas y las del juicioso
Z u rita, muchas inscripciones adquiridas
en varias partes de la península. Si no
fuese este diligente C o le cto r, acaso
no disfrutaríamos en España las obras
de dos insignes literatos Portugueses,
8ú qua-
quaíes fueron los sabios Andrés Re-
sende y Manuel de Vasconcelos , á
quienes debemos una coleccion de las
Antigüedades de aquel R eyno , sobre
cuya inteligencia tuvo el primero al
gunas contestaciones literarias , no solo
con el docto Bartolomé de Q uevedo,
sino con nuestro Morales , á quien con
sultaba , y de quien era consultado so
bre varios puntos , y en gracia de quien
se ha emprendido este discurso para
hacer ver quales eran los exemplos que
se habia propuesto imitar , y quán su
perior era Morales á todos ellos en la ex
tensión , en la diligen cia, y en la juicio
sa crítica, como podrá verificarlo qual-
quiera que se anime á entrar en el em
peño de cotejar sus trabajos con los de
aquellos que en la misma línea le ha
bían precedido, con los que viviéron en
su tiempo , y aun con los que le han
sucedido. D e ningún modo procuró
M orales deprimir ni ofuscar el mérito.
XXX
antes b ie n , á no ser por este mo
desto Escritor , acaso ignoraríamos los
sublimes conocimientos , y las laborio
sas ocupaciones de los ilustres G ueva-
ras y M endoza, los trabajos y estu
dios del Andaluz Juan Fernandez Fran
co de quien dexamos ya hecha men
ción , del D octor A urelio Frias ( i ) , de
Pedro Esquivel (2 ), de Juan G ines de
Sepdlveda ( 3 ) , de Alfonso Chacón (4),
y
(1 ) Solo conocemos á Aurelio de Frías por la men
ción que hace de él Morales en su Discurso general
sobre las Antigüedades, pues Don Nicolás Antonio no
se acuerda de él.
(2) E l mismo Morales hace honrosa mención de Pe
dro Esquivel en el predicho Discurso , pero sus traba
jos M atem áticos, y sus conatos para aclarar nuestra
Geografía combinándola con la de Ptolomeo, no han lle
gado hasta nuestros tiempos, pues no habernos podido
descubrirlos , aunque se practicáron algunas diligen
cias como adelante se dirá.
(3) E l mérito y los conocimientos de Sepúlveda son
bien conocidos por sus obras , que gracias á la diligen
cia de la Real Academia de la Historia , ya se hallan
impresas y andan en manos de todos.
(4) Alfonso Chacón , natural de Baeza, y Religioso
Dominico, despues de haber residido por algún tiempo en
Se-
XXXI
y de A lvar G óm ez (i).
Era coetáneo de Morales el infati
gable Toledano Román de la H igue
ra (2 ), que á no ser por el empeño
que
Sevilla, pasó á Roma adonde se hizo conocer por su mu
cha doctrina , y adonde publicó su explicación de la co
luna Trajana. Aunque esta sola obra seria suficiente
para probar su mucha instrucción en materia de Anti
güedades , añadiremos que Don Nicolás Antonio celebra
-su pericia en este estudio, y añade que conservaba un
copioso gabinete de las que habia recogido. Celébrale
Igualmente nuestro Morales , que tuvo con él larga cor
respondencia en los asuntos que traia entre manos co
mo era su Crónica , y las Antigüedades : murió despues
del año de 1600.
(1 ) E l Maestro A lva r G óm ez, Catedrático de len
gua Griega y Retórica en el Colegio de Santa Catalina
de Toledo , fué Colegial y contemporáneo de Morales
en Alcalá , y se dedicó á ilustrar varios Autores , y es
pecialmente á nuestro San Isidoro. L levó corresponden
cia con aquel literato 9 de quien se conservan varias
cartas dirigidas á este sabio en el códice 4 1 4 de la Real
Biblioteca del Escorial. En el mismo códice se halla un
Discurso dirigido por el mismo Gómez al Señor Empera^-
dor Cárlos V . sobre la inscripción dedicada por los
Toledanos al Emperador F ilip o , descubierta en su tiem
p o , y colocada hoy en el vestíbulo del Real A lcazar de
aquella ciudad , adonde Gómez proponia al Señor Em
perador que debia colocarse.
(2) Habernos llegado á entender que en la escogida
Biblioteca de Don Felipe V allejo , Canónigo de la Santa
Igle-
XXXII
que habia formado en sostener y pu
blicar las fábulas de los falsos Croni
cones de que se le cree inventor , y en
acomodarlas á quanto escribía ? no le
podríamos disputar su mucho esmera
en recoger é ilustrar nuestras antigüe
dades , que parte salieron con aquellos
monstruos , parte en la Historia de T o
ledo del Conde de M o ra , y parte se que-
dáron inéditas, y exístian manuscritas se
gún refiere N uñez de Castro , en la
Historia de Guadalaxara , en la Libre
ría d é la Casa Profesa d e sus hermanos
los Jesuítas de T oled o ( i ) , la noticia
de la C o k ccio n de M orales , y de el
♦®
jui«
I ' ' .' ^ _' ' " ' \ . /V '" ' \ -
Iglesia de Toledo , existen varios manuscritos de Román
de la H iguera , y como entre ellos pueden hallarse las
obras de que nos dan noticia Castro y B lancas, la co
municamos al Público para que no ignore sü existen-*
c ía , y que pueda aprovecharse algún curioso, mediante
la generosa disposición de su poseedor á franquear quan
to puede contribuir á los progresos de nuestra Historia.
(i) Por una carta escrita á Gerónimo B lan cas, y
recogida entre otras obras en la y a citada Coleqcion de
Porm er 9 sabemos Igualmente que habia emprendido v a -
ríos
XXXIII
Juicio y discernimiento con que estaba
formada, voló muy luego á los países
extrangeros, y no tardó en aprove
charse de ella el Alemán Adolfo Gcon,
para la que imprimió en Ausburgo en
el año de 1 5 9 6 , formada con 4 9 1
inscripciones recogidas entre las de C i
ríaco, A piano, Alfonso de Castro, Clu-
sio y o tro s , siendo entre ellas las mu
chas las que pertenecen á nuestra Es
paña , y sobresaliendo en exáctitud
y legitimidad las que tomó de nues
tro M o ra le s, á quien cita con apre
cio (i).
Publicó Ocon esta coleccion baxo
los auspicios de la ilustre familia de los
F ü-
tíos trabajos para aclarar la Geografía antigua de E s-
pana, é ilustrar el Itinerario de Antonino.
(1 ) L a coleccion de Ocon se imprimió en Aus
burgo en 1 ^96, con el título siguiente : Inscriptiones ve-
teres in Híspanla repertce ah Adolpho Occono, Médico A u -
gustano Collectce digestís & nunc primum in lucem editce.
A d generosum & illustrem comitem Marcum Fuggerum, Ty~>
pographeyo H. Commelim M D X C V L
Tom. IX. e
XXXIV
Focares, que ricos con los productos
de nuestras minas querían también cor
responder en cierto modo á la fortuna
que habian hecho en E sp añ a, publi
cando los tesoros de nuestras antigüe
dades que habian procurado recoger
por medio del infatigable Carlos Clu*
5Í o , á quieo habian traido consigo á
este p a is , y que al principal objeto que
era el de adquirir nuevos conocimien
tos en la Botánica habia unido el de
recoger quantas inscripciones le ocur
rían al paso (i).
N o faltaban al mismo tiempo en
nuestra nación otros muchos ilustres
personages, y otros distinguidos litera
tos que les im itaban, y que promovían
y coadyuvaban los estudios de M ora
les aprovechándose de sus luces. Fué
sobresaliente entre estos el Canónigo
de
. ( i ) Véase su elogio leído por Everardo Vorstio
-en la Universidad de Leiden é impreso al fin del segun
do tomo de sus obras botánicas.
XXX?
de Córdoba Bernardo A lderete , no
menos instruido en las lenguas orien
tales que en las Antigüedades de su N a
ción, que con las de Africa se habla
propuesto recoger en una grande obra
que acaso por haberle faltado la vida
no se extendió á mas que á tratar de los
orígenes de la lengua nativa en que era
m uy p e rito , y á no ser por Don N i
colás A n to n io , aun ignoraríamos que
entre sus trabajos debíamos contar los
que había emprendido para la compo-
sicion de una obra á que había puesto
el título de Betica ilustrada , de cuya
extensión no tenemos la menor noticia,
porque no habernos podido adquirirla
de su existencia, y así nos contentamos
con asegurar que el Plan de A ldere
te , y sus ideas quanto á la provincia
que le había dado cuna procuraron des
empeñarlo otros diversos literatos pai
sanos suyos, quales fueron Rodrigo Ca
ro en su Convento jurídico de Sevilla,
' e2 Mar®
X XXV!
Martín de Roa en el de E c ija , Fran
cisco Ruano en el de Córdoba ( i ) , Juan
Bautista Salazar en las Antigüedades de
C ádiz 9 en que trabajaron con esmero
como lo han hecho otros muchos que
en varias cartas , ¡memorias , y diser
taciones sueltas que, ya impresas, ya ma
nuscritas, han llegado hasta nuestros dias
han procurado conservar las mas exten
sas noticias de una Provincia la mas
favorecida de la naturaleza , y la mas
freqüentada de las naciones extrange-
ras.
Entre estos se puede contar el Doc
tor Martín V ázquez Siruela, Prebendado
de S e villa, que emprendió varias obras
sobre A n tigü ed ad es. de que se conser
van fragm entos, de los quales el mas
adelantado es el de un viage desde Ma
drid
. ( i ) D e la obra del P. Ruano solo se ha impreso
el primer tomo en el año cíe- 1 7 6 0 , conservándose ma
nuscrito el segundo , que es el mas interesante entre
los de los Reales Estudios de San Isidro.
XXXVII
drid á Sevilla hecho en 1 6 4 5 , en que
iba recogiendo varias observaciones re
lativas á este objeto.
E l Maestro Francisco de Ruspuer-
ta , de quien se conservan varias car
tas dirigidas á Don Martin de X im e-
na , á mediado el siglo diez y s ie te , so
bre inscripciones y medallas.
E l Licenciado Don Macario Fari
ñas del C o r r a l, vecino de Ronda , que
despues de haber recorrido los con
tornos de esta ciudad , y las costas de
A n d alu cía, escribió un curioso tratado
de las Marinas de la Bética desde M á
laga á Ca'diz, y varias cartas dirigi
das á D on Félix Laso de la V e g a , y
á otros eruditos de su tie m p o , ilus
trando varios puntos dudosos sobre si
tios y monumentos de pueblos antiguos.
D el citado Don Félix Laso no solo
se conservan varias cartas eruditas cita
das por el Doctor Ribera en sus Diálogos
sobre la Historia de R o n d a, sino otras
obras
XXXVIII
obras que aunque sin la última mano han
merecido el aprecio de los inteligentes
que le reputan por un Antiquario juicioso.
Don Joseph Maldonado de Saa
vedra , natural de Sevilla , que dexó
escrito un Discurso sobre los lugares
Ilienses que hubo en Andalucía (i).
Pero sobre todos debe llevar la pre
ferencia , y ocupar el primer lugar el
ilustre Don Fernando Afán de Ribera,
Duque de A lcalá, no ménos distingui
do por su nacimiento, que por su eru
dición en la historia y gusto por las
Antigüedades , y las Artes, que en gra
cia de unas y de otras llegó á juntar en
Sevilla una escogida y copiosa librería,
en que recogió la de nuestro Morales, y
a
( i ) De todos estos literatos se guardan varios manus
critos en la selecta Biblioteca del Señor Conde de A guila
de Sevilla , y la noticia de ellos se conserva en una carta
suya de veinte de M ayo de 1775 5 dirigida á Don M a
nuel Martinez Pingarron , Bibliotecario de S. M ., quien
la ha publicado en el Prólogo de su Traducción de la
Ciencia de las Medallas.
XXXIX
á formar un selecto Gabinete de mo
nedas, inscripciones y otras preciosi
dades deste género $ pero que no con
tento con tantas riquezas, quiso buscar
otras nuevas , recorriendo por sí mis
mo varios Monasterios de las Ordenes
Monacales 9 recogiendo tal numero de
cop ias, de privilegios, y memorias, que
llegó á componer hasta el numero de
treinta gruesos volúmenes (i).
N a era solo en las fértiles cam
piñas del Betis adonde en el siglo diez
y siete florecía este género de estu
dios , y este gustó por todo lo que res
piraba antigüedad 4 no faltaban curio
sos y eruditos que en las otras provin
cias
(1 ) Don Fernando A fkn de Ribera nació en Se
villa en 1 5 8 4 , y murió en la misma ciudad en 1637,
según consta de su curioso epitafio que trae O rtiz de
Z u ñ i g a s u precioso Gabinete de Antigüedades le po
see el Excelentísimo Señor Duque de M edina-Coeli, su
cesor en su casa , y por su generosidad le disfrutamos en
esta C o rte , franqueándose en beneficio délos aplicados
ios Sábados y Miércoles de cada semana»
XL
d as de España se aplicaban á seme
jantes trabajos; y sin contar con los
muchos Historiadores que han tenido
nuestras provincias , tanto generales
como particulares, que ya por inci
dencia ya de exprofeso han procura
do descubrir las memorias y antiguos
monumentos de sus pueblos, me con
tentaré con hacer mención del céle
bre Luis M uñez, M e d ic o , Poeta , A n-
tiquario é Historiador excelente se
gún Don Nicolás Antonio (i). Del
Ilustrísimo Juan Bautista P erez, Obis
po de S e g o r v e , á quien tanto de
ben nuestras Antigüedades Eclesiásti
cas ; de los Aragoneses Pedro Albi-
niano de Rajas , Joan Andrés listar-
roz y Conde de Guimera , que empied
ren
( i ) Aunque Luis Nuñez , llamado vulgarmente N o
nio , habla nacido en Amberes, su padre era un Médico
Portugués, natural de Santaren, y establecido en aquella
ciudad : es muy celebrada su obra', á quien dio el título
de Híspanla sive de cppidis fluminibusque veteris Hispatiic?*
XLI
ron sus vigilias en ilustrar el Convento
César Augustano ; y de los Portugueses
Manuel Severim de S o a s a , Gaspar Es-
tazo , Juan de Barros , Juan Salgado
de A ra u jo , que no solo se propusiéron
declarar en general las antigüedades de
su país, sino que descendiéron á indi
vidualizar las de cada una de sus Pro
vincias , y aun de las inmediatas (i):
de suerte , que podemos decir que á
pesar del mal gusto introducido en
nuestra literatura, y del concepto que
habían tomado en el siglo diez y sie
te los falsos C ro n icon es, no han falta
do en todo él críticos juiciosos que se
opusieron á sus progresos, y que pro
curaron desenterrar nuestras mas re-
cón-
( i ) Gaspar E stado y Juan de Barros recogieron anti
güedades de la provincia de entre Duero y M iñ o ; y aun
que la obra del primero se halla impresa, no sucede lo
mismo con la del segundo, Juan Salgado de Araujo , Rec
tor en aquella provincia , ha compuesto una descripción
de la antigua Galicia , según Don Nicolás Antonio 3 pero
ignoramos su paradero.
Tom* I X . -p
XLII
cónditas memorias , siendo princi
palmente deudora la nación á los cé
lebres Marques de Mondejar y Don
Nicolás Antonio de la constancia con
que se opusiéron, aquel en todas sus;
obras , y éste particularmente en su
censura de historias fabulosas a que
aquel torrente no nos arrebatase quanto
se conservaba en España sellado con
la marca de la venerable antigüedad.
- , Emprendiéron por el mismo tiem
po el gran proyecto de conservar las de
todo el mundo Romano varios literatos
Alemanes , entre los quales es digno de
inmortal gloria el célebre Juan Jor
ge Grevio , que se propuso recoger
en un cuerpo quanto se hallaba disper
so no solo en otras varias obras aca
badas ^ sino en varios tratadillos sueltos,
formando del todo una coleccion tan
extensa y costosa, que ya se ha he
cho inaccesible á las fuerzas de un sim
ple particular.
XLIH
Cori muchos volúmenes de ésta ha
ce juego una preciosa obra , que con
el título de Tesaurus Antiquitatum pu
blicó el Alemán Jano G r u t e r o , y en
ella se hallan quantas inscripciones ha*
bia recogido en la suya nuestro Mo
rales , y quantas ya entre los Autores
arriba citad o s, y a en los apuntamien
tos de Pyghio , C atap eo , Schóto , Stra-
d a , &c. habia podido juntar su labo
rioso autor. Esta coleccion fue adquirien
do con el tiempo nuevas fuerzas , como
suele suceder á las obras de esta cla
se ( i ) , y los sabios Reinesio y Fabre-
ti se dedicaron á aumentarla , pu
blicando lo que en varias partes de la
Europa se habia escapado á la diligen
cia de Grutero , ó se babia descubier
to despues de su muerte 5 siendo el que
- •en
( i ) En 1 7 1 6. publicó Alberto Enrique Sallengre su
nuevo tesoro de Antigüedades Romanas , y suplemento a
las de Grevio y Groanovio que en 173^ se reimprimió en
Venecia»
/2
XL1V
en esta linea hizo mas progresos el cé
lebre Luis Antonio M u ratori, que no
empeñándose en copiar las inscripcio
nes que los antecedentes habian reco
gido , se contentó con publicar las que
aquellos habian omitido , y las que le
comunicaron varios amigos suyos , com
poniendo de todas su coleccion, que se
publicó en Milán en 1^42 ; pero ni las
obras de estos sabios extrangeros , ni
los esfuerzos del Marques de Monde*
j a r , y de Don Nicolás Antonio fuéron
capaces de contener el mal que se habia
apoderado de nuestros literatos, ni sus
muchas luces de conservar en la nación
las con que había brillado en los siglos
diez y seis y diez y siete, pues cayen
do á principio del diez y ocho en una
especie de letargo literario, d e q u e en
gran parte fué causa la larga y porfiada
guerra que tuvo que sufrir el animoso
Felipe V ., no pudo salir de él hasta que
la risueña paz empezó á derramar sus
bíe*
XLV
bienes sobre nuestra desolada península,
¿ Quién nos hubiera dicho en el si
glo diez y siete que las primeras luces
para restablecer el verdadero estudio
de la historia y de la sana crítica de
las antigüedades nos habian de venir
en el diez y ocho de los países del
Occidente ? | Y que en los últimos tér
minos de la España se había de erigir
el primer cu erp o , y el tribunal mas
bien organizado para juzgar de estas
materias ? En efecto Lisboa fué el tea
tro de esta revolución literaria , y el
magnífico Juan V"., que desde el cen
tro de su pequeño R eynó observaba
tranquilamente las turbaciones é inquie
tudes de sus vecinos , y solo se ocupa
ba en hermosear su c a p ita l, y en eri
gir suntuosos templos para la religión,
y cómodos albergues para su familia,
ofreciendo por este medio dignos ob
jetos que imitar á las Artes que que
ría avecindar en su R eyno 5 no podo
mi-
XLVI
mirar con indiferencia el descrédito en
que habia caido nuestra historia , y
excitó en el corazon de los mas ins
truidos de sus vasallos los deseos de
purgarla de las fábulas que la ofusca-
ban, y de darnos unas reglas ciertas pa-
ra distinguir el oro de la alquimia. E l
ilustrado Conde de E riceira, y el Docto
Padre Manuel Cayetano de Sousa, ayu
dados de otros grandes Señores del Rey-
no , fuéron los Ministros de que se ha
valido para esta grande empresa , y los
primeros que á fines del año de 172 0 .
echaron los cimientos á la Academ ia d e
la Historia Portuguesa , que no solo me
reció inmediatamente la regia aproba
ción , y considerables auxilios con que
sostenerse , sino una Albará ó Cédula,
por la qual S. M. Fidelísima se decla
raba contra aquellos que ocultasen ó
destruyesen qualquiera monumento, ins
cripción ó medalla de la respetable an
tigüedad 5 haciendo particular encargo
f
a
XLVII
á los Ayuntamientos de las Villas y Ciu
dades para que no solo zelasen sobre
el cumplimiento de esta orden , sino
para que comprasen y recogiesen quan
to se descubriese en sus respectivos dis
trito s, pagándolo con sus fondos y cau
dales qoe ofrecía reintegrarles á costa
de la Real Hacienda $ á lo que se añadió
una determinación de la Academ ia , por
la que declaraba los Autores apócri
fos, y los monumentos espurios que se
debían desech ar, y de los que sus inr
dividuos no debían hacer uso. Con
un exemplo tan vecino no pudiéron con
servarse por mas tiempo ocultas las
semillas que el animoso Felipe V . ha
bía traído de la Corte de su augusto
abuelo, educado en ella por los hom
bres mas sabios y piadosos que ha co
nocido la F ran cia, no podía mirar con
indiferencia las Musas , ni dexar de
imitar ' al fundador de la Academia de
las Inscripciones y Bellas Letras 5 y así
lúe«
XLViir
luego que la p a z , como va dicho, puso
término á las calamidades y á los cui
dados de la guerra, cerrando las puer
tas ai Templo de Jano , que por tan
largo tiempo habian estado abiertas,
volvió los ojos al de Minerva , y re
cogiendo las nueve hermanas , que
aturdidas con el estruendo de las ar
mas vagaban medrosas y fugitivas, las
dio alojamiento cerca de su trono, con
solidando con sus benignas providen
cias un establecimiento que solo habia
debido su origen í la casual unión de
algunos particulares aficionados á las
le tr a s , y amantes de las glorias de la
nación ; y entonces fue quando ésta
vió elevarse de tan débiles principios,
pero con tan poderoso influxo, el bien
organizado edificio de la Real Academia
de la Historia de España, cuyo principal
instituto f u é , así como en la Portugue
sa , recoger quantos monumentos pu
diesen convenir para aclarar nuestras
XLIX
antigüedades , y preparar selectos
materiales para escribir nuestra his
toria (i).
Desde que la Academia obtuvo la
R eal aprobación, que fué en 1 7 3 8 ,
empezó sus sesiones , y conforme á los
principios establecidos en ellas se de
dicó á desempeñar su importante en
c a r g o , repartiendo entre los individuos
que la componían el cuidado de leer
y recoger entre todos los libros anti
guos y modernos, propios y extrange-
r o s , impresos y manuscritos que pu
diesen ser habidos , quantas noticias se
hallasen relativas á nuestra España, y
en efecto esta diligencia lo produxo tan
com p leto , que la coleccion de cédu
las litológicas componen muchos grue
sos volúmenes , la de diplomas y es-
cri-
(1) L a Academia había empezado sus juntas particula
res desde el año de, 173 5.
Tom. IX , re
L
crituras mas de 8 o 0 ; y su precioso y
escogido Museo contiene mas de 16B
m onedas, y entre ellas una tan selec
ta coleccion de Góticas , que no hay
otra que le iguale en todos los G abi
netes de Europa : pero aun no se satis
fizo la Academia con tamaña rique
za , ni el Ministerio ilustrado creyó
que con aquellos solos medios pudiese
aquel sabio cuerpo dar la ultima mano
á sus trabajos: en los documentos re
cogidos ocurrian á cada paso dudas
que sólo podia disolver la inspección
de los originales; y aunque no era di
fícil transportar los códices y sus ma
trices á la Corte para reconocerlos, no
sucedía lo mismo con las inscripciones,
y con los pocos residuos de nuestra an
tigua magnificencia : en efecto los ar
cos de triunfo, los edificios en que se
hacían los diversos juegos y represen
taciones , y se daba culto á los anti
guos Dioses 5 los cam inos, los puentes,
las
Ll
las colunas y las lá p id a s , que con va
rias inscripciones la recuerdan , solo
se podian reconocer en los sitios adon
de existían, y á veces era preciso des*
enterrar las que se hallaban ocultas, y
que las reconociesen personas de co
nocida instrucción en la ciencia de la
antigüedad, y de un cierto tino para
leer estos monumentos , de que no todos
se hallan dotados: para esta delicada co
misión se creyó que ninguno haria ven
taja al Marques de Valdeñores , suge-
to bien conocido en la república de las
letras, y cuya e d a d , robustez y eficacia
no dexaba que d e se ar; pero para que
tampoco nos quedase que apetecer en
e l «ramo eclesiástico , fuéron destina
dos al mismo tiempo el Padre Andrés
Marcos B urriel, y Don Francisco Pe-
rez Bayer , Canónigo de Barcelona,
para que del Archivo de la Santa Igle
sia de Toledo recogiesen quantos do
cumentos podian contribuir á su ilus-
g 2 tra-
tra cio n , encargando á otros varios in
dividuos de las Audiencias y Chanci-
llería s, y del Clero Regular y Secular,
que practicasen iguales diligencias en
las principales Ciudades y Archivos de
España.
L a comision de Velazquez era re
coger quantos monumentos pudiesen ser
de algún uso para la Historia general
de España, cuyos dominios en Euro
pa debía reco rrer, empezando en la
provincia de Extremadura , y acaban
do en el Reyno de G a licia ; y en efec
to emprendió su viage en Diciembre
de 17.52 } pero en el de 1 7 5 4 fué ata
jado en su curso, suspendiéndosele la
pensión que el R e y le había señala
do 5 y aunque en tan corto tiempo ha
bía recogido una copiosa m ies, has
ta ahora se conserva manuscrita, sin
que tengamos otra noticia de ella que
la que de este viage , y del plan que
había formado para el desempeño de
•\ . ta-
LUI
tamaño encargo, ha publicado en Ma
drid en 1 7 6 5 , (i).
Por medios muy semejantes á las
de que se habia valido la Academia
de la Historia , y que fomentaba e!
M inisterio, se dedicáron poco des
pees de aquella otros varios cuerpos
literarios formados á su imitación r „á.
desenterrar , conservar é ilustrar núes»
tras A ntigüedades, siendo de los pri
meros la Academia/de Valencia , erigi
da en 1 742. por el zelo de Don G re
gorio Mayans , y otros eruditos pai*
sanos suyos 5 y las de Sevilla y B ar-
ce«
(1 ) E l Editor de las Conversaciones Históricas que se
publican periódicamente en la Ciudad de Málaga desde
el año de 1789 , hablando de los Escritores de dicha
Ciudad , nos da una breve noticia de la vida del M ar
ques de Valdefiores, que murió en ella en el año de 1 7 7 1 ,
despues de haber vivido como unos 5o de próspera y ad
versa fortuna. A llí mismo trae el Catálogo de sus obras,
que pasan de 60 tomos, que las mas se quedaron manus
critas y de cuyo paradero añade sabrá su hermano y
sucesor Don Cárlos Velazquez. L o cierto es que la Acaáe^
mia de la Historia solo posee un tomo en folio con algu
nas inscripciones.
LIV
celona , aprobadas por S. M, en el año
de 1*752.
A l mismo tiempo ayudaban á los
trabajos de estos ilustres y sabios cuer
pos varios curiosos literatos , que ya
por inclinación, ya por insinuaciones
del Ministerio, se habian dedicado á es
te estudio. E l diligente y sabio B a-
yer (1) corría la Cataluña, la Francia
y la Italia recogiendo m edallas, ins
cripciones , manuscritos y otros monu
mentos con que enriquecer nuestros G a
binetes y Bibliotecas : el infatigable
Sarmiento ( 2) , á pesar de las pocas
conveniencias que facilita el claustro,
repetía sus viages á su patria Galicia,
y
(1 ) E l manuscrito de este viage ío ha donado el Señor
Bayer con su escogida y copiosa librería á la Universidad
de su patria Valencia.
(2) E l manuscrito de los viages del Maestro Sar
miento se conserva entre los del Excelentísimo Se
ñor Duque de A lv a , y así en é l , como en un Discurso
sobre ios caminos de Galicia , y en todas sus obras se
hallan frequentes noticias de nuestras antigüedades.
LV
y no olvidaba las provincias que inter
median entre aquel Reyno y esta C o r
te , adonde había fixado su residencia,
no dexando objeto sobre la superficie
de la tierra que no lo fuese de su curio
sidad y observación : por otra parte los
doctos hermanos M ayans y el sabio F í-
nestres, gloria de Valencia y Cataluña, y
el ilustrado Contador de A rgote , hon
ra de los literatos Portugueses, con mas
descanso, aunque con no menor dili
gencia , recogían , explicaban y publi
caban quanto en el ramo de que vamos
hablando se ha salvado de los pasa
dos naufragios $ y el Excelentísimo Lu-
miares , digna rama de la sabia Casa
de los M irandulas, imitando la escru
pulosa diligencia de sus antepasados,
recogía y explicaba en las felices pla
yas meridionales quantos monumentos
podia descubrir su activa curiosidad (i).
Es-
( i ) Son bien conocidas sus Disertaciones sobre los bar
ros
Estos y otros muchos sabios que
les habían p re c e d id o , y cuyo nombre
omito por no hacer mas largo este Dis
curso , preparáron en gran parte con
sus trabajos é investigaciones la gran
de obra de la España Sagrada , que
á mediado este siglo iba empezando á
levantar el genio emprendedor y dili
gente del clarísimo F lo re z, que en la
generosidad de los sabios é ilustrados
Cabildos de nuestras Santas Iglesias ha
lló copiosos materiales que agregar á
los muchos que había recogido en las
obras impresas y manuscritas de los
Antiquarios que le habían precedi
do ; pero la obra de Florez es un ex
tenso océano en donde las Antigüeda
des
ros Saguntinos, sitio de la antigua Lucentum , y expli
cación de varias medallas que no tuvo presentes el Maes
tro Florez , y no se ignora quánto ha contribuido á en
riquecer la coleccion de Inscripciones publicada por el
moderno Masdeu en su Historia -Crítica de España ? como
se puede ver en el Apéndice de su tom, 6»
1 LVIl
des de nuestra nación se hallan der
ramadas como pequeñas islas 5 y el re
cogerlas en un cu e rp o , y publicar«
Jas unidas pudiera ser útil empleo á ú
dignísimo sucesor que continua sus tra
bajos , si otros mas graves y sagrados
no le ocupasen*
Para despues de estos habia reser
vado Florez los que por igual método
que en lo eclesiástico debían aclarar
nuestra historia civil en todas las eda
des : pero excitado en Roma el zeloso
JVIasdeu por las calumnias y poca indul-
*gencia con que varios Autores Italia
nos publicaban nuestras cosas , no
do contener su ardiente amor á las glo*
rías de la nación, ni esperar el cum
plimiento de las promesas de Florez ^ y
así para vindicar en cierto modo la ig
norancia y desidia de que se nos tachaba,
¿se dedicó á recoger en aquel empo
rio del mundo , y en nuestra España
quanto podría conducir á desempeñar
-í Tom. / X h el
LVIII
el plan que se habia propuesto, y dio
principio á su historia crítica que tuvo
ya la fortuna de haber conducido has
ta la entrada de los Moros en la pe
nínsula.
En esta grande obra ( la mas co
piosa , á la verdad, de inscripciones y
monumentos relativos á nuestras Anti
güedades) se ha contentado su Autor
con darnos las que se hallan en cada
ciudad, y en cada monumento, y en
que se conservan los; nombres, de los
pueblos,de susDioses,. Magistrados, &o.
pero Masdeu no se ha detenida en ha
cer crítica de ellas ni en reunirías, y
combinarlas; con otros monumentos,, con
las medallas, y con las notas geográfi
cas que nos han dexado los Autores an
tiguos , para que por medio de esta re
unión de pruebas pudiésemos convenir
en la reducción del pueblo antiguo de
que se trata al moderno, y esto es lo que
¡habia ya^practicado nuestroMorales con
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V- v '. ) ■
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LIX
aquellos de que se había propuesto tratar,
como se puede ver en la obra que va
mos á reproducir; esto es lo que qui
siéramos aumentar con nuevas demos
traciones^ esto es lo que falta para te-
ner una Geografía antigua completa d e
nuestra España y esto es lo que iba tra*
bajando el malogrado Velazquez , y
«us memorias acrisoladas con su fina crí
tica hubieran hecho ver á cada ciudad,
á cada pueblo , y á cada provincia , lo
que debia creer sobre sus o ríg en es, y
sobre su antigua grandeza : esto hubie
ra hecho conocer á la sabia Europa
quánto han desfigurado nuestra histo->
ría y nuestras Antigüedades los An-
niosViterbienses, los C yriacos Anconíta*
nos, los M olecios, los V illanovanos, los
Farnesios, los Estradas, los Cata neos,
y aun los C lu sios: estos son los Autores
que únicamente se conocen fuera de Es«
paña; estos los que resuenan, y se citan
entre sus Antiquaries 5 estos los de que
h2 se
LX
se han servido para componer sus Geo*
grafías los C é la n o s, los O liv e r io s , los
O rC elios, los D ’A n v ile s , los Mante
les , & c. pero á pesar del crédito que les
han concedido, no por eso han dexado de
recurrir las mas veces al tribunal supre*
rao de nuestro Morales él han apelado
* siempre en las dudas que han ocurrido en
materia de Antigüedades los mas juicio?
sos", y los mas diligentes críticos : por
eso parecia justo que Morales, que ahora
sale de nuevo al P u b lico, se presente
en él acompañado de algunas nuevas
pruebas que le sirvan como de defensa
de las críticas que pudiéron haberse
hecho contra sus A ntigüedades, y que
confirmen la perspicacia de su vis*
ta , y la rectitud de su juicio 5 pero no
siendo por otra parte razón que la misma
abundancia ofusque su mucho mérito,
ni que estos volúmenes se aumenten de
un modo que se haga molesta su lectura,
nos contentarémos con aclarar algunos
^ *v á pun-
LXI
puntos obscuros 5 con disolver algunas
dudas que le ocurriéron al A u to r, y con
añadir las noticias que habernos podido
recoger de algunos sitio s, ríos, y pue
blos de que se habla en la Crónica , y
en que Morales se quedó á veces di
minuto indicando en cierto modo lo que
se puede 5 y aun lo que se debe hacer
para dar el debido complemento á nues
tra antigua Geografía , y la claridad ne
cesaria á nuestra historia siguiendo el
juicioso plan que se habia propuesto, y
que con tanta gloria habia empezado á
desempeñar el estudioso é infatigable
V elazq u ez, acaso con las luces que se
pueden adquirir en los trabajos de este
sabio 5y con las que puede comunicarnos
el sabio cuerpo de quien era dignísimo
in dividuo, no faltarían en España cu
riosos ingenios que se animasen á conti
nuarlo; pero nos rezelamos que por falta
de auxilios dexen de emprenderlo. Eo
ínterin disfrute el Publico lo que puede
LXII
producir el corto tesoro de mi Oficina,
y vean los Señores Subscriptores que me
han ayudado á esta empresa hasta dón
de pudo llegar la buena voluntad de
Benito Cano .
AL
l x iii
AL M UY IL U S T R E SE Ñ O R
DON DIEGO HURTADO
DE M E N D O Z A,
E m e a x a d o r del< E m p e r a d o r D o n C a r lo s V . en V e-
"n e c ia 5 en e l S a n t o C o n c i l i o 'T r i d e n t i n o - , y e n R o
ma : A m b r o s io , de. M o r a l e s , C o r o n is ta del R ey
n u e stro S e ñ o r .* y m en o r s e r v id o r de su S e ñ o r ía ,
BESÁNDOLE LAS MANOS: CON TODO ACATAMIENTO , LE OFRE
CE 3Y DEDICA ESTA SU OBRA DE: LAS- ANTIGÜEDADES, '
DE. E síAÑ A .»
jj&s tan de V * S . esta obra d e las Antigüer
dades de E s p a ñ a , que quando y o no le ofre
ciera el pequeño servicio della con grande
afición „ com o aquí lo h a g o , con muchas
causas me Jo pudiera pedir por derecho*Por
que teniendo y o en S» un tan principal
Señor , habiéndome h echo siem pre la gra n
m erced d e tenerm e m u y en particular p o r
su mas servidor : si y o podía servir en algo
con este pequeño don y á V . S. señalada
m ente debía ofrecerlo» ¿ Y có m o no será mu»
ch a razón que vu elva á V . S. lo que tan de
veras es suyo ,, p o r haberme enseñado tan
to en ello? E n estas A n tigüedades Romanas
de España ten g o de muchos años atras gran-
i" , m Y des
LXIV
des avisos de V . S. en g e n e ra l , y en parti
cular ha sido servido hacerm e m erced de
decirm e lo que irá siem pre aquí señalado y
celebrado. D ióm e tam bién V . S. con insigne
liberalidad todas las m onedas antiguas que
tenia de tiem po de R o m a n o s , con nombres
de lugares de España , y copias y relacio
nes de inscripciones raras que por ella se
h a lla n , y me ayudarán m uch o en lo que y o
aquí he de tratar , com o en el discurso de la
obra se verá. Y si y o habia de buscar quien
bien juzgase de lo m ucho que en esto se ha
trabajado , y descubierto : ¿quién puede ha
cer la estima deste mi trabajo como V . S.
que tan singularmente entiende todo lo de
las Antigüedades Rom anas? teniendo junto
con esto tanta noticia y tan particular de
las de España , que todos los que algo de
sean saber , y con razón piensán que saben
a lgo en ellas , reconocen en V . S. un seño
río y excelen cia grande en saberlas , y ha
berlas con mucho ingenio ^diligencia y jui
cio averiguado. Y y o que soy uno de los
que mas en esto conocen , tengo por m u y
venturosa esta mi obra, donde las he escrito/
en verse en manos de V . S* por suya. T a m
bién
LJ.V-
bien si y o había de buscar grandeza para fa
v o r y amparo desía obra , en la de V . S. lo
ten go tal y tan cu m p lido, que ella está m u y
ufana en tener tal amparo y protección. Y
no es solamente esta grandeza en V . S. la
que todos comunmente saben , de haber na»
cido en la ilustrísima C asa de M e n d o z a , ha
ber tenido por abuelo al M arques de S a m i-
llana , por padre al C o n d e de T endilla , por
hermanos tantos y tan grandes caballeros,
com o el M arques de M ondejar D o n L uis,
en quien era parte de grandeza ser Presi
dente del C onsejo R e a l , y fué m ayo r saber
la dexar; D on A n tonio Viso, R e y de la Mue-
v a-E sp añ a , y despues del Perú ; D o n F ra n
cisco de M en doza , Obispo de Jaén ; D o n
Bernardino de M end oza , G en era l de las
G a l e r a s , y vencedor de Turcos y de M o
ros por mar y por tierra , y que despues en
la vejez causó nueva admiración quando en
e l C onsejo de Estado descubrió mas entera
mente su prudencia. Tam bién es notorio en
la grandeza de V . S. haber tenido por e lec
ción e l alto juicio del E m perador C a rlo s
Q u in to ,lo s grandes cargos de Em baxador en
V e n e cia , en el C o n cilio Tridentino ? y des-
Tom. I X . i pues
LXVI
pues en R o m a , y haber puesto adm iración
y espanto á toda Italia en paz y en guerra
teniéndolos. N o h a y duda sino que son estas
insignes partes de una alta grandeza , mas
otras hay en V . S. que aunque no son tan
s a b i d a s s o n en su manera bien iguales con
ellas. Estás son grandeza de ingenio , exce-^
lencia de d o c trin a , y gobierno de pruden
cia y experiencia incomparable. Y del in g e
nio de V . S. y su inmensa capacidad no sé
decir mas de que ha bastado lle g a r en todo
gén ero de letras á lo que hombres m u y d o c
tos han tenido por mucho alcanzarse en tino
solo ; y con esto en el exercicio de la g u e r
ra , y peso de grandes negocios se ha habi
do siempre com o los mas valientes soldados,
y com o los mas acertados G obernadores.
A s í ha sido V. S. estudiante, com o los mas
señalados que esto profesaron ; y así ha si
do Soldado , C ap itan y G ob ern ado r com o
si no se hubiera dado tanto á las letras. Y
verdaderam ente lo de las letras y doctrina
de V . S. llega á ser increíble ? sino á quien
familiarmente lo goza. Y o que he recebido
esta merced , y he tenido en particular la
extraña diligencia de V . S. en los estudios,
pue-
L X v ir
puedo dar algún testimonio delíos. H ab ien
do estudiado V . 3. las tres lenguas L a tin a ,
G rie g a y A r á b ig a en Granada y en Salaman»
ca , y despues allí los D erechos C iv i l y C a -
nónico ; y habiendo andado buena parte de
España para v e r y. sacar fielmente las pie
dras antiguas della , sb pasó en Italia y don
de siguiendo la guerra en el grado que su
persona m erecía ; así repartia el tiem po del
año 9 que asistiendo los veranos en la g u e r
ra , los inviernos se iba á R o m a y á Padua,
y á otras Universidades donde había insig
nes M aestros , com o eran A u gu stin o N i m -
pho 9 M ontesdoca y o t r o s , para oírles L ó g i
ca , Filosofía , y Metafísicas , con adelantar
y leer V . S. despues tanto en todo , que na
die lo podrá creer , sino quien , com o y o ,
hubiere visto en su riquísima librería los li
bros que ha pasado y notado de su letra.
Y porque V . S. con sus grandes cargos
residía en diversos lugares , y su librería era
en todo tan grande que no podía tan pres
to mudarse , tomaba otros códices nuevos de
los A utores que mas amaba 9 y volvíalos á
pasar com o si ántes no los hubiera pasado.
A s í se ven en su librería , agora que está to-
i2 da
L xyiii
da junta , dos y tres obras de unos mismos
A u to re s , rayadas y notadas de su mano.
P o rq u e el leer y estudiar era siempre el ma
y o r entretenim iento de V . S. éste era el des
cansar de negocios , y aliviar de trabajos.
D este grande am or que V . S. ha tenido
á las l e t r a s , ha resultado e l singular p ro ve
cho de tener , co m o tenemos , tantos y tan
ingnes A utores G r ie g o s que antes no tenía
mos ; pues nos hizo traer de G recia muchas
cosas de los Santos B a s ilio , G re g o r io N a -
cianceno , C ir ilo , y de otros excelentes A u
tores 5 á todo A rch im ed es , mucho de H e -
ron , de A p p ia n o A lexan drin o , y de otros,
Y en la manera del haberlos habido h ay
otra singular alabanza. Porque habiendo
V . S. enviádole al G ra n T u r c o Solimán l i
bremente y sin ningún rescate un su cativo,
aquel G ra n Señor le mandó decir que pidie
se todo lo que quisiese. Entonces V . S. le pi
dió dos cosas dignísimas de su grandeza y
amor á las letras. Pidióle saca de trigo para
lo s V e n e c i a n o s q u e p a d e c í a n gran h a m b r e á
la sazón, y libros de los que había en G recia,
A s í c o n h a b e r d a d o la saca de t r i g o m u y
a b u n d a n t e , en vió á V . S. seis c a x a s de Ii~
“ • bfos ,
LXIX
bros , y mas verdaderam ente de inestim a
bles tesoros de sabiduría.
Y quien tanto estudiaba , ¿quién creerá
que podía cum plir con el buen despacho de
tantos y gravísimos negocios com o siempre
en los grandes cargos de V . S. se ofrecían?
Pues com o se trataba y expedía todo , no
es menester que y o aquí lo d i g a : España,
Italia 5 y muchas otras provincias están lle
nas de la f a m a , del valor , de la prudencia,
vigilan cia y presteza de V . S. Y aunque
aquellos grandes cargos siempre tienen m u
chos de los mas arduos y graves negocios
que se tratan en la C ’hristiandad : mas en
tiem po de V . S. acertaron á ser mucho m a
yores y extraordinarios en dificultad y en
importancia , para que fuesen mas digno su-
geto de la grao prudencia y valor de quien
los trataba. Y por ser todo esto tan público,
com o com encé á d e c i r , es bien dexa rio,
y solo suplicar á V . S. con todo acatamien
to reciba en el amparo de su grandeza esta
mi obra , que habrá alcanzado un gran p re
mio quando llegare á merecer esta merced.
Y y o soy obligado á procurarle con m ayor
afición y cuidado este tan g r a n bien á esta
obra
IJ X
obra , por ser toda e lla sembrada de mi ma
n o , nacida y cria d a d e n tro de mi c a s a , sin
que haya en ella co sa agena , ni tomada
prestada 9 sino es lo m u c h o que V . S, fué ser
vid o poner en ella. T o d o lo demas es entera
mente mió , d escu b ierto y hallado con mi
poco ingenio , y ju n ta d o y dispuesto con mi
m ucho trabajo.
A d Am brosium M orum Cordubensem Rerum H is
panicarum Scriptorem , D , D id a c i Guevarce unius
e summis cubiculi M in is t r is Rodo Iphi & E r nest i
Bohemice Prjncipum .
J W o fe decus clarum , tacitis qui gesta tenebris'
Illustras patriae semisepulta tuae:
Ipsa tibi ingentes reddit Hispania grates,
Ipsa alacris tanto gestit & officio.
T e Tagus aurifero , vitreo te Durius amne
P ersonat, & rapidis magnus Iberus aquis.
T e patrius celebrat Baetis , tibi littora alumno
Applaudunt ramis consita citriferis.
Praesenti meritos tibi jam donamus honores,
vEternum extendet quos bona posteritas.,
ELO-
XXXI
E L O G I O
de G onzalo de A rgote y de M o l in a
A la Historia y á las Antigüedades de
España , y al retrato de Ambrosio de
M o rales, que .se ve en Sevilla .en su
gran Museo entre los otros retratos de
los varones ilustres en letras del
Andalucía que en él tiene.
L e v a n t a noble España
Tu coronada fr e n te ,
T alégrate de verte renacida
Por todo quanto baña
E n torno la corriente
B e uno y otro mar con mejor vida ,
Q u a l Eenlx encendida
E n gloriosa llama
D e ingenio soberano
M uy alto y muy humano,
Q u e á t í y á s í dio vida y inmortal fama .,
Q u e durará en e l suelo
Quanto la inmortal obra de Marcelo •
D exdron muy escura
L a s importunas guerras
D e Vándalos y Godos generosos
.La antigua hermosura
De
lx x ii
De tus felices tierras
T sitios de tus pueblos gloriosos.
T al fin mas envidiosos
De tu belleza ilustre
Los fieros Africanos
Con muy profanas manos
Estragaron del todo el sacro lustre
Del terreno mas lindo,
Que hay desde el mar de Atlante hasta el Indo.
Merced de Santos Reyes
Que con valor del cielo
( Pues fuerza no bastó , según se entiende)
Volviéron á sus leyes
Todó tu fértil suelo
Desterrando los Bárbaros allende.
Florecerán porende
En siglos prolongados
Con merecida gloria
T en inmortal historia
Revivirán mal grado de los hados.
Mas todos estos daños
Aun no acabaron ochocientos años.
Quedaste tan trocada
De lo que ser solias
Ante de aquel estrago lamentabley
Que siendo rescatada
Aun no te conocías
Viéndote en trage extraño y miserable.
Con horror espantable
Tus pueblos destruidos
Sin
Sin delíosquedar nombre,,
T de otros ei renombre
Apénas con los sitios conocidos*
X siendo antes ladina,
Hablabas aljamia peregrina *
■ : ■ ‘ •' ’ '" V 5>„ ¿ \ %
Bien puedes gloriarte,
O Reyna del Poniente,
De trofeos haberte enriquecido
E l invencible Marte'.
Mas es mas eminente
La gloria deste ingenio esclarecido9
Que te libró de olvido:
T como Prometeo
Tu gran cuerpo reforma
En la primera forma
De partes y faciones y de aseo.
T del fuego mas fino
Te da luz , vid a , lengua y ser divino»
.E l consorte de Pirra
De las piedras renueva
Las gentes en diluvio sumergidas,
T aquesta luz de Cirra
Con mas divina prueba
Levanta tus ciudades destruidas
De piedras encendidas
T mármoles sagrados,
A l son de un nuevo acento
Que mueve al raudo viento
T á las selvas y montes encumbrados»
Con mas lindeza y gracia
Tom. IX. k
LXXIV
Que hiciera el de Thebas y el "de Tracia.
D exa el ropage Mauro
T el cativo quebranto ,
Pues eres ya señora triunfante
Por el sagrado lauro ,
T vístete del manto
D e púrpura real y rozagante .
Por do mas claros que ante
Con curso placentero
Los espaciosos senos
D e varias flores lleéas .
Vayan bordando D uero , Tajó -, Ibero:
T la fe lic e copia
Vierta inmortal Af^brmm y Eliotropía.
Entre ellos mas lustroso
Guadalquivir parézca
Coronado de fr e s c a y verde ,olma,
T el ganado hermoso
Con el oro enriquezca
Q ue en su crista l produce y fuente viva.
V con letras escriba
D e perlas muy ufano
E n . la urna crista lina
D e su luciente ml-ra ........
D os Sénecas , un Mena •, y --un- Ltüc&n'ó,
Un Genesio , un Eulogio,
T entre estos un- ilustre y claro Ambrosio*
Pues ves sagrado B etis
Quán pobre loa es ésta.
Haz que canten tu s cisnes lo que resta.
!lxx y
PROLOGO.
tÁn toda la prosecución desta mi
C o ró n ic a he siempre dexado de averi
guar los nombres y sitios de las ciuda
des antiguas de E s p a ñ a , contento con
solo señalar de pasada , y decir no mas
que m u y poco dellas. P o r muchas cau
sas fuera esto gran falta en esta C o r ó n i
c a , si hubiera de quedar con solo aque
llo. Porque las leyes de la historia que Débense es—
crebirlas
todos sabemos , y e l exem plo de toe ios tígüedadesde
los hombres señalados que la han escri- Espana*
t o , nos enseñan que requiere la histo
ria entera noticia y descripción de las
provincias y ciudades , por ser im posi
ble entenderse bien las cosas sin esta dis
tinción de los lugares; y así quien la de-
xase de dar m uy entera y particular,
dexaria de cum plir con una parte prin
cipal á que la historia en toda parte obli
ga. Tam bién , pues , y o continuo en es
ta mia la C orón ica de Florian de O c a m -
po , y él trató siempre lo que á esto to
caba con mucha diligencia y cuidado:
k 2 fue»
LXXVX
fuera razón que lo pusiera y o asimismo
en continuar lo que él en esto com en
zó, com o cosa tan necesaria para nuestra
Historia Española. Y demas de todo es
to, ¿quién no v e que faltando y o en esto,
faltaba al común deseo de nuestros Es
pañoles? ¿y principalm ente de los doc-
jt o s y en ten d id os, que siem pre ha sido y
es m uy grande de entender los sitios y
asientos, y los nombres antiguos de
nuestras ciudades? Por muchas causas se
ha deseado en España una m u y cu m p li
da y copiosa historia de las cosas anti
guas que pasaron por ella en tiem po de
R o m a n o s , y por ninguna , sin duda , se
desea m as, que porque se entiendan bien
los nombres y sitios antiguos de las ciu
dades que agora hay en Españ a pobla
das, y también de tantas otras com o par
toda ella parecen destruidas , con las
causas de sus mudanzas y destruiciones,
y todas las otras A n tigüed ad es que á es
to pertenecen. Pues no hallando nada
desto en esta C o r ó n i c a , que particular
mente parece habia de profesarlo , ni
ella podía escapar de notársele m u c h o
es-
LXXVII
esta f a l t a , ni y o de" ser reprehendi
do j u s t a m e n t e p o r ella. Y o así l o confie»
so,sin q u e na die p u e d a sen ti r c o n t r a ni?,
ni c u l p a r m e mas en esto q u e y o sintie
ra y m e c u l p a r a si lo h u b i e r a d e x a d o
po r ignorancia , ó p or d e s c u i d o , y no
lo h u b ie ra g u a r d a d o por buen respeto
para este l u g a r d o n d e mas e x t e n d i d a -
m e n t e lo p u d i e s e tratar. Q u e si en e l dis~ Por- qué
c u rs o de la C o r ó n i c a l o tr a t a ra r f u e r a e sc rS en
menester m uchas veces c o r t a r e l h i l o CoróJUC3-
d el la , y d e x a r p or l a r g o e s p a c i o de cor*-
tinu ar l o p u e iba c o n t a n d a , p a ra d e c l a
rar l o q u e á estas A n t i g ü e d a d e s p e r t e
necía. Y si e n d o esto g r a n d e s g u s t o p a r a
muchos que v a n con g r a n d e g a n a d e
v e r el fin d e l o c o m e n z a d o , y les pesa
de q u a l q u i e r d e t e n i m ie n t o q u e en esto
h a y a : f u e r a t a m b ié n un a m e z c l a de e s
critura d e s c o n f o r m e y des abr ida , p o r
s e r , c o m o es 5m u y d i f e r e n t e la m a n e r a
q ue se ha d e te n e r en en se ña r esto d e
lo que el e s t i l o y c o n t i n u a c i ó n d e la
historia r e q u ie r e , wE s t o del tr at a r las
wAntigüedades es u na m a n e r a de d o c -
t i r i n a l la n a 5c la r a y t o d a sen ci lla , y
LXXVÍI1
»sin ningún le v a n t a m i e n t o en e l d e c i r ;
v y es muy al contrario lo de la historia,
?7que requiere gravedad y dulzura en el
»decir , que ayudando á la verdad , pa-
wra que mejor se parezca y com prehen-
» d a , la hermosee y aderece dignam ente
»con magestad.^ Y cierto si e l declarar
estos sitios y asientos, con todas las A n
tigüedades que ellos m ezclan , y nues
tros Españoles mucho desean saber, fue
ra cosa tan b r e v e , y tan fá c il com o en
las Historias Latinas y G r ie g a s , que
con una ó dos palabras que dicen desto,
cum plen con todo lo que han menester,
y se les p id e : pudierase en trem eter con
la C orón ica, y no hubiera para qué d i
latarlo hasta a q u í , haciendo particular
escritura dello. M as porque es cosa lar
ga y m uy detenida dar to d a la razón
que nuestros Españoles esperan y de
sean en esto , com o parecerá claro en
todo lo que se sigue : fu e sin duda ne
cesario no e n vo lverlo con lo demas , si
no reservarlo para esta anchura , donde
librem ente y sin miedo de ningún dete^
nimiento m u y á la larga se trate. N o se
pu-
LWKIX
p u d o d e x a r , p o r q u e se d e x a r a una p a r
te p r i n c i p a l de I d q u e c o n v e n í a : 0.0 se
deb ió m e z c l a r c o n l o d e m á s , p o r la d es
conform idad que hiciera : guardóse pa
ra co n mas c o m o d i d a d e n s e ñ a r l o aquí.
C o n t o d o eso n u n c a d e x a m o s en la C o
ró nica , c o m o por to da e lla p a r e c e , de
decir siempre a l g u n a p a la b ra co n q ue
d e c l a r á s e m o s a l g o d e l n o m b r e y asiento
de c a d a ciu da d a n t i g u a q u e allí se n o m
bra , casi d e s p e r t a n d o y a v i v a n d o mas Ja
sed de quk-h le e , para q ue la v e n g a á
matar a q u í , donde largam en te lo po
d r á n todos h a c e r . Y no o f r e z c o y o esto Lo qve aquí
« ./ S£ escrebirá«,
p o r q u e ose c r e e r d e m i , q u e en t o d o he
a c e r t a d o ; q ue c i e r t o no l o c r e o , ni l o
p ie ns o 5 por ser ésta una cosa de s u y o
m u y dificultosa , y en q u e m u c h o s . c o n
buen d ese o y d i l i g e n c i a han h e c h o m u y
p o c o . L o q u e puedo* s e g u r a m e n t e afir
m a r , y p r o m e t e r es , q u e t e n d r á n a qu í
to do s ó todo ó m u c h o d e lo q u e p o d r á n
d e s e a r , y p u e d e s e r v ir pa ra saber y ati
nar en estos sitios y n o m b r e s a n t i g u o s
de las c i u d a d e s de E s p a ñ a , c o n todas
las A n t i g ü e d a d e s q u e este n e g o c i o e n -
vuel-
LXXX
vuelve. C o n fo rm e á esto diré siempre
mi parecer , lo qual no estorbará que
rio pueda librem ente seguir e l suyo
quien pensare que lo tiene mejor*
Ambrosio de Morales.
^ SE Ñ O R E S SUBSCRIPTORES.
til Padre D on Manuel Ballesteros,
El Sr. D on Francisco Gutierrez de Sosa.
El Sr. D on R am ón Martínez Quadrado.
El Sr. D on A n to n io Capmani , Secretario de la
Real Academ ia de Historia.
El Sr. D on Joseph Manovel.
El Sr. D on G regorio Ballesteros.
DISCURSO G E N E R A L
D E L A S A N T I G Ü E D A D E S
DE E S P A - Ñ A.-
L ú manera que puede haber , y j o he seguido
para averiguar los sitios y nombres que tuvieron
la s ciudades antiguas de E sp a ña en
' mpo de los Romanos.
lendo com o es una cosa tan din- Jfcfne^[Link]
cultosa lo que en estas A ntigüe- J^enerai^
dades de España se ha de tra- Jas* Antigüe-
ta r , no será bien hecho entrar dad,iS'
luego sin ningún presupuestó
en e lla s, y sin dar razón de lo q u e se puede
y debe seguir para su buena averiguación y
certidumbre. Por esto será justo , y de todos
bien recebido el ponerse aquí luego al princi
pio todo el orden que yo he seguido para es
tas averiguaciones, y cor} que maneras de m o
tivos me persuadí en ellas. A sí se entenderá al
guna parte de la gran dificultad que hay en to
do esto , y se parecerá también algo de la dili
gencia que yo hago. Tam bién se sabrán todos
los caminos para si alguno quisiere andarlos , y
Tom. I X . A se
2 ; Discurso general
se verá quán dificultoso es el acertarlos 5 reze-
lando m ach os el entrar por ellos , y agradecien
do el trab ajo y fatiga de quien con algún buen
tirio los anduvo. Y tanto podrá ser mas prove
choso y agradable este discurso , quanto es ra
zón que se sepa esto , y nadie hasta agora lo
lia enseñado. Porque algunos Italianos que han
sabido mucho- deito , hártelo guardado siem -
pre para sí m ism o s, sin comunicarlo pública
m ente con tod o s.
La manera 2 M as ántes que com ience á tratar otra cosa,
de las razo- es necesario advenir al principio de una, y pedir-
cm-St0S dlS" í io d o s los que -esto leyeren , com o por buen
de réchb puedo hacerlo. Esta e s , que nadie espe
re de m í tengo traer para probar lo que dixe-
re razones firmes y de tanta fuerza , que ha
gan entera certidumbre , y averigüen del todo
ía verdad , sino que se ha de tener en m ucho
quando pudiere traer,buenas conjeturas con que
parezca probable lo que dixere. Porque en esta
m ateria no se puede llegar á mas de m ostrar al-
2;o que sea verisímil y probable, pues ninguna
de las razones que pueden en esto traerse no
puede m as de hacer alguna buena probabilidad,
Y, no e s a iiu c h o q u e en una cosa tan in g e rta
Aristóteles.
Ma>co Tuli®-yo pida e s t o , pues A ristóteles pide lo m i-m o
al p rin cip io de sus E th icas', donde quería és-
crebir cosas tan grandes c o m o las que allí tra
ta? y M a rc o T u lio tam bién lo pide en el prin
cip io de sus Tusculanas Q itestíones.,- q u e /son -
de las -mas excelentes que hay: .eri - la- F ilo so
fía. Ellos lo pidieron en cosas tan altas co m o
allí profesaban , y juzgan p or injusta p o r fía , y
gro sería la de qu ien quisiere pedir mas de lo
q u e así se le puede, m edianam ente dar. Y o lo
pido..en- una -cosa que de s u y o -no puede tener
co n stan te ce rtid u m b re , y demás deseo- está en-/
ter-
de las Antigüedades. 3
te irada en mucha escuridad de vejez y olvido,
donde quando la razón llega á ser buena con
jetura tiene todo lo posible , sin que se pueda
ni deba esperar mas.
3 Por señalar , pues, todas juntas de una vez Lugares de ios
aquí al principio las maneras de las razones y dlscursos*
conjeturas que puede h a b e r, y yo he seguido
para estas averiguaciones , digo que son estas
trece.
L Seriales y rastros de antigüedad de tiempo
de Romanos.
I I L a situación y graduación ordinaria de P to -
lomeo.
I I I . E l itinerario del Em perador Antonino.
I V , L o s A u tores antiguos de Geografía.
V , L o s H istoriadores antiguos, G riegos , y L a -
tifias y algunos de nuestros E spañoles.
V I . Otros A u to res antiguos.
V I I L os santos Concilios que en España se ce
lebraron.
V I I I . L o s nombres que tuvieron y agora tie
nen los lugares.
I X . L a manera de los sitios y asientos , y los
rios que pasatb por ellos , con la manera de
edificios y rastros de antigüedad qiie por a llí
. parecen.
X . M a rtirio s y vidas , g leyendas de los Sajntos.
X I . A u torid a d de algunas personas á quien se
debe dar crédito , y la opimort común d el
vulgo que algunas veces acierta.
X I I . M onedas antiguas de Romanos , que tienen
escritos los nombres de algunas ciudades nues
tras de aquel tiempo.
X I I I P ied ra s antiguas de Romanos escrita s en
la tin , de que hay por toda E spaña gran mu-
i chedumbre.
4 Estas trece cosas son las que pueden ayu-
A 2 dar
4 Discurso general
dar para sacar per razón y conjetura algo desto
que aquí queremos tratar , y deltas co m o de
lugares propios para esto se tom an los testi
m onios de que habernos de usar , y por ellas
me regiré yo , y probaré lo que en tocios mis
discursos afirmare. Y porque de la brevedad con
que ya están contados estos trece lugares no
se podía sacar mucho provecho , ni se podía
entender cóm o se tom an dellos las razones , se-
lá necesario tratar de cada uno dellos , y decla
rarlos en particular 5 pues así se entenderá mas
enteramente co m a sirven para esto , y co m o
testifican en ello , y merecen crédito , y otros
podrán también aprovecharse , y usar dellos con
la noticia cumplida que se les dará.
Señales y rastros de antigüedad« -del tiempo de
ios Romanos. ¿V* v
i ü e querido com enzar señaladamente
por esta manera de razones y conjeturas que
se toman para estas averiguaciones de las se
ñales y rastros que parecen ,de antigüedad en
los lugares , por ser co m o fundamento de todo
lo demas. Que si no hay muestras y testim onio
de antigüedad en el sitio , en vano se busca lo
demas 5 y al contrario pareciendo en el sitio an
tigüedad y incita y obliga á inquirir qué lugar
fue allí , y qué nombre tuvo. L o prim ero es
certificarse que hubo antiguamente lugar a llí, y
tras esto sigue el buscar qué lugar fue. Sea un
Uüa. ex'enrplo m uy claro de todo. D eseo y o saber
dónde fué Ulia , ciudad principal cabe C ó rd o
ba. Muchas conjeturas me guian á que crea que
Moni illa, fue donde agora es Montilla. El sitio fu e rte , la
distancia de C órdoba , y así otras algunas c o
sas. D exó fácilmente esta opinioa por solo que
en
de las Antigüedades. 5
en Montilla no parece ninguna señal ni rastro
jde antigüedad de R om anos , siendo el prin
cipal fundamento que había de haber. Y digo
411 e no hay allí señal de antigüedad ; porque
las dos ó tres piedras que hay se sabe com o
se truxéron de otro lugar. Por el contrario en
Monte M ayo r, una legua de allí-, v e o tanta muí- Monte Ma~
titud de aRtigaalIas , que todo el lugar y sus yor*
campos al derredor están llenos de antigüedad
R o m an a, y muestra delía 5 y sobre este funda
m ento tan firme de entender claro que fue lu
gar antiguo de R om anos , com ienzo á querer
averiguar qué lugar fu e , y fácilmente me afirmo
por muchas razones y conjeturas que era allí
XJlia, sin que pudiese ser en otra parte. A to- Uiía.
do esto dio principio el ver allí tantas mues
tras de antigüedad Rom ana.
2 Y si al¿uno quisiere saber en particular „ „ ,
/ 0 1 , Señales y ras
que son estas señales y rastros de tiem po de tros de aní^
R o m a n o s, entienda que son algunos edificios ó güedad Ro-
destrozos , ó siquiera fundamentos d ello s, ó al- mana*
gnna piedra escrita ó labrada, que aunque no
tenga letras , por solo el talle diga quién la labró.
Para^ todo esto es menester experiencia de ha
ber, visto, muchos edificios de R o m a n o s , y prin
cipalmente juicio con tener en la m em oria una
representación com o imagen , ó idea de la fá
brica R o m a n a , por donde en viendo otra que <
le parezca, se juzga seguramente; que es de R o
manos. Esto no se puede enseñar mas particu
larmente con palabras , por ser cosa de juicio
confirmado con la experiencia. Haberse hallado
y hallarse en aquel lugar muchas monedas R o
manas, y alguna estatua ó parte d e lla , son tam
bién manifiestas señales de la antigüedad del lu^
gar. ju n to con éstas hay otra m uy ordinaria,
6 Discurso general
que aunque es de p o c o m om ento al parecer.
Vasos anti- tiene mucha fuerza al testificar. En todos los
guos. lugares que fuéron de R o m an o s se hallan ago
ra unos casquillos de vasos comunes de servi
cio , com o platos y escudillas, y otros ta le s , y
son de tal barro que a g o ra no lo tenem os se
mejante , y tienen una te z ó b a rn iz, ó sea vi
driado ( aunque no lo parece ) de un color ro-
xo muy diferente de to d o lo que agora conoce
m os ? de manera que en viendo estos casquillos
luego los extrañamos , y n o parece cosa de ago
ra , aunque en la co lo r y lustre son algo seme
jantes á los barros , 6 búcaros que traen de Es-
trem oz en P o rtu g al, sino que el casco tod o es
mas firme y mas delicado. Estos tengo yo por
vasos de R o m a n o s , porque veo se hallan estos
casquillos deílos en to d o s los lugares que fue
ron antiguamente de R o m an o s , y en ningún
lugar que no haya sido de aquel tiempo los he
visto. Y he pensado m uchas veces que estos de
bían ser los vasos que labraban en Murvedre ca
be V alen cia, y eran de tanta estima , que los
llevaban hasta R om a , y los estimaban allá c o
m o por versos de M arcial , y por Pimío y otros
parece. En los casquillos que com unm ente se
hallan hay unos m ucho mas delicados que otros,
El Maestro 7 el Maestro Alvar G ó m e z , que lee Cátedra
Alvar Go- de Griego y R etórica en T o le d o , y por la m u-
mez° cha doctrina que tiene en la lengua Griega , y
en todas buenas letras es m uy conocido , tiene
un gran pedazo de un suelo de vaso deste bar
ro de lindo lustre , que se halló en Consuegra,
y en el pie tiene por defuera estas letras : O f f i
P A T R . que dicen : O ficina P a t r ic io r u m y de
notan que aquel vaso se labró en casa de un ofi
cial donde no se labraban vasos para mas que
gen-
de las Antigüedades. 7
gente noble y caballeros. El Secretario G ero- Ei^Secreta-
nim o Zurita , cuyo ingenio y le tra s, . sin las 2uri^ romm°
otras partes de su m erecim iento y dignidad,
son bien conocidas en España sin que sea m e
nester decirlas yo. a q u í , tiene otros tres cas-
quillos de e sto s, todos hallados en Aragón en
el despoblado antiguo , donde estuvo la [Link]-o- Colonia Cei-
[Link] , cabe el losar .que, agora llaman V i- «a.
lilla. El . uno destos: cascos,;tiéjae¿esta& letras : L.
F A T II. El otro : A.; V 1BL Y faltan mas que se
qnebráron. Y las del o tro no se pueden leen
Y o tengo otro casquillo que se halló en Osuna Doña Cecilia
con estas letra s: C . VIB I. E N I V A llí. Este cas- de Moraies*
quillo me hubo mi hermana D oña Cecilia de
M orales, madre del D o cto r M o lin a , del C o n
sejo R eal de su Magestad , y de D on A n to n io
de Morales , Obispo de Tlaxcála en la Nueva
España. T o d o s estos tienen letras impresas al
form arse el vaso , con uno.': com o sellíto. Y pye- • .
dése pensar; fuese deL oficial que ponía así su •
nom bre en su obra co m o preciándose della?
para que viéndola tan buena muchos fuesen á
com prar del , com o también agora lo usan
nuestros', Plateros. Y costum bre . fue en aquellos
tiempos ..poner -así loa alea|kres-jsus nombres en
lo que labraban-., como.'jGuijiermd ■Tbiiandro,
por haber visto muchos tales casquil’os , afir
ma escribiendo sobre el tercero ca pítulo deí li
bro segundo de V itruvio , donde cuenta co m o
vio en R o m a unas grandes tejas en qtie: había
todo esto escrito en d o s renglones ; T E G . : C .
Ce*SCO N I. H G . A S m i h - f b L U Y dicen en
castellano r Tejas de G ayo C osconio , alcaller
de Asínio Pollión, C o m o este caballero fue
principal señor en R o m a ,. según en esta histo
ria se ha visto , preciase este artífice de ser su
ofi-
8 Discurso general
o fic ia l, co m o en la C o rte lo hacen com unm en
te los Barberos y otros o ficiales, poniendo en
sus tiendas las armas de los Señores á quien sir
ven. Y estos cascos solos bastan para certificar
que todos los demas que digo son sin duda de
aquel tiem po antiguo , y manifiestas reliquias
de antigüedad Rom ana , dando claro testim o
nio della. Y quando concurren las demas seña
les que hemos dicho aseguran que hubo allí
donde parecen población de R om anos , y s o
bre este fundamento podemos buscar luego qué
lugar fue el que allí estuvo.
3 Tam bién si hay algún pedazo de edificio
antiguo labrado de cantería , fácil cosa es juzgar
si es de R om anos por lo que está dicho , y
también porque ellos usáron casi siempre en sus
fábricas que todos los sillares fuesen iguales ? y
de un tamaño.
Tiempo < i 4 Llam am os aquí tiem po de R om anos to d o
Romanos. el que hubo desde que los dos Scipiones envia
dos por el Senado y Pueblo R o m an o vinieron
á España , y fueron los dos primeros Capitanes
suyos que entraron en ella para conquistarla , y
quitaría á los Cartagineses que casi toda la p o
seían , hasta que despues los V á n d a lo s, Suevos,
Alanos y Siímgos , y últim am ente los G odos se
ía quitaron á ios R o m a n o s, y se enseñorearon
de toda ella. T o d o este tiem po , que son mas de
seiscientos años hasta los Emperadores A rcad io
y H onorio , llamamos tiem po de los R om anos
Tiempo ú en España. El que sigue de ahí adelante hasta
los Godos.
que la ganáron los A lárab es, llamamos tiem po
de los Godos.
PTO
de las Antigüedades,
- P T O L O M F, O . 2.
iL uego tras este fundamento que hemos
puesto com o por prin cip io, el testim onio de
Ptolom eo es e! principal en todo este negocio
de averiguación de sitios y nombres de lugares
antiguos. Y es tan suficiente y de tanta fuerza,
que el solo sin otra ayuda bascaba para probar
manifiestamente todo lo que en esto se quisiera
saber , si no hubiera algunos inconvenientes que
despues mostraremos. Y entenderse ha bien quan-
to vale para todo esto el testimonio de P to lo -
m eo , mostrando la maravillosa manera que in
ventó , ó á lo menos aclaró y puso en perfec
ción 7 para señalar los sitios y asientos de ios
lugares. Esto declararemos aquí, no por los tér
minos de Cosm ografía que él u s a , porque es
tos serian muy escaros y dificultosos para m u
chos , sino usando otros mas llanos y claros, con
alguna generalidad que todos puedan bien per-
cebir.
2 Queriendo, pues, Ptolom eo descrebir to
do el universo con su grande ingenio , y con el La invención
arte que sabia, y con una industria y trabajo de Ptolomeo.
extraño , ó halló de nuevo , ó puso bien clara
una; orden entera y m uy cierta, para situar to
das las provincias, ciudades, rio s y m o n tañ as, y
señalar sus asientos : de tal manera que todos"
fuesen forzados á creer que estaban aquellas
ciudades y lo demas en el lugar que él las po
nía y señalaba, y era imposible que estuviesen
en otra parte. Atravesó para esto dos rayas en
cruz , una de Septentrión á M ediodía, y otra de
O riente á Poniente por tal orden y concierto,
que diciendo él (pongam os por caso) T o led o
Tom, IX . B . es-
io , Discurso general
está €o este p u n to , señalando uno en que las dos
rayas c ru z a n , y d o n d e él p one á T o le d o : sea
im posible que n o e sté a llí, y sea tan ciara y m a
nifiesta esta v e r d a d , que nadie pueda de ningu
na manera n egársela. Y lo que decim os ponien
do exem plo de T o le d o , es de todas las otras
ciudades del m u n d o que ilabia en su tiem p o,
que fué ei de lo s Em peradores, de R o m a llama-’
dos A n to n in o s , p o c o despues de T rajan o. P or
que todas las deidades dexó P to lo m e o puestas
en tal punto , e l q u al señalan aquellas dos rayas,
y e l cruzar dellas q u e es im posible dexar de es
tar en aquel. T a m b ié n declara el asiento de las re«
giones y p ro v in c ia s , siguiendo en esto el orden
qu e en lo demás , aunque m as com un m ente si
gue o tro m uy d iv e r s o , señalando las com arcas
y térm inos que las c e r c a n , y tom an en m edio
por los quatro lad o s O rien te y Poniente , M edio-
Montanas, ^ ^ Sep ten trión . L as .montañas tam bién sima,
señalando dónde co m ien za n y acaban , y c ó m o
y por dónde a tra v ie s a n , y casi lo m ism o sigue
Ríos. €n los ríos mas p rin cip a le s, pues pone dónde
es su n acim iento, p o r dónde corren, y dónde van
á m eterse en la m a r :. ayudándose tam bién m u«
ch o en lo uno y en lo o tro de lo que para la sí«
'"tuacion de las ciudades le servía.
3 C o n esto h abern os dicho to d o lo. q u e h iz o
P to lo m e o , que h ace á nuestro p ro p ó sito . Mas
p orque se en tien d a to d o enteram ente lo que
á e s to 'to c a , y q u ed e aquí para publica m em o
ria relatado , lo 'q u e sobre esto en nuestros dias
El Maestro el M aestro P ed ro d e Esquivel con agudísim a su-,
¿sqmye. tj[eza y m u ch o ju icio añadió , y se vea c o m o se
lo m andó pon er en exeeu cion el R e y D o n Fe
lipe nuestro S eñ o r : direm os aquí cum plidam en
te to d o lo que á e sto pertenece.
E n-
de ¡as Antigüedades. 11
4 Entendida, pues, ya la m anera tan puntual
y t a n 'Cierta , que usó P to lo m e o para estas si
tuaciones , conviene tam bién se entienda , qu e
aquella su manera de Situar le sirvió para señalar
to d o el' asiento de las ciudades principales s y no
para los lugares no tan señalados : p o rq u e destos
ni h izo caso ni los situó , sino dexólos para que
á íey de p o co mas ó m enos , se juzgasen por el
asiento que él señalaba de ias grandes ciudades
com arcanas. El por qué lo d exó? n o se puede sa
ber cierto : ó le espantó por ventura la dificul
tad y nuevo trabajo que en esto se le ó fre d a ?
pues era necesario ver una vez por lo m enos á
Vístá de ojos todos los lugares pequeños > c o m o
había visto las ciudades principales : ó p or ven
tura no le pareció m u y necesaria tanta sutileza
en el a r te , y que bastaba lo que mas en univer
sal el enseñaba. Sea en fin la causa q.uákjuierá;
esto es c ie rto , que déxó por dar orden para esto
á e la situación de lo s :lugares pequeños , qu e
dándose tam bién sin nom brarse en su obra.
5 Esta’ falta de P to lo m e o quiso suplir el invención del
M aestro E sq u iv e l, Capellán del Pvey nuestro Se- Maestro Es
lío r , C á te d ra n e o de M atem áticas en esta ü n i- <i Uivel*
versídad; de A lcalá de Henares , y natural del
m ism o lugar , hom bre que todos conocim os*
de ingenio excelente y singular industria , y d o c
trina 'increíble en to d o gén ero de M atem áticas.
Para esto quiso hacer una descripción de Espar
ña ( y de la misma m anera s e : pudiera hacer de
qualquiera otra provincia) tan entera y tan ctí-m-
plida, que señalase en ella particularm ente t o
dos lo s-lu ga res, ríos , arroyos 'y"montañas por
pequeños que fu e se n , y que tuviesen su situa
ción tan cierta y tan p u n tu a l, co m o tenían por
PtolomeO todas ■ las ciu d ad es, rios y m ontañas
B 2 prin-
12 Discurso general
principales. Para esto fueron menester dos c o
sas , hallar algún orden y cam ino y nueva inven
ción, co m o el que Ptoíom eo había usado para lo
qu e hizo , y hacer despues nuevos instrumentos,
con que él pudiese obrar conform e á lo que habia
in v e n ta d o , y pudiese andar por el cam ino que
había descubierto. Este cam ino él lo halló con
su admirable ingenio lla n o , y muy cierto , por
donde pudo hacer con facilidad tod o lo que en
esto q u iso , y pon er-com o puso admiración á
tod o s los que entienden algo de la gran dificul
tad que en esto se representaba. L u eg o tras esto
inventó los in stru m e n to s , y fabricólos de ma
dera , y aderezólos m uy cumplidamente , y tan
graneles hizo los dos mas necesarios , que una
acémila casi tenia caiga entera en ellos. U ltim a“
mente de mas de lo d ic h o , era también nece
sario ver por lo .menos todos los lugares que ha
bía de situar ? ya que no estuviese en ellos. Esto
le m andó hiciese el R e y C atólico nuestro Señor
D on Felipe Segundo deste nom bre , y le prove
yó de buen sa la rio , para que anduviese todos, es
tos sus rey n o s , mirando por vista de ojos todos
los lugares , ríos y m ontañas grandes y chicos,
porque pudiese hacer la descripción de España
tan cierta y tan cum plida, tan particular y ex»
q u is ita , c o m o su Magestad la deseaba , y eí
Maestro Esquivel podía hacerla. D exó la m ayor
parte hecha ántes que m in íe se , c o m o su M a
gestad la tiene en su C á m a r a ; y dexó c o m u n i
cada su invención , y eí ó id e n y cam in o qu e ha
bía d e scu b ie rto , y to d o lo que á esto tocab a con
Don Diego de D o n D ie g o de -Guevara, G en til-H o m b re, de la
Guevara. tá m a r a de los Príncipes de B oh em ia , á quien
él habia enseñado desde, niño las M atem áticas,
y él aprendió m u ch o de lo que el M aestro Es
quí-
de 1as Antigüedades. ' 13
quível le en señ ó , y conservólo y aprovechólo
ta n to , que á su Maestro quando m u rió , no le
pareció poder dexar otro mejor heredero de
todo lo que sabia, que á este caballero, y así nos
lo dixo á sus amigos aí tiem po de su muerte , y
su Magestad por esto le mandó entregar á él
todos los papeles del Maestro despues que m u- í
r ió , para que quando fuese menester diese á su
Magestad cuenta delios.
6 El comunicar el Maestro Esquível esta su DonFeiipede
Invención y camino que halló para estas situado- Guevara,
nes tan particulares á D on D iego de Guevara,
y á D on Felipe de Guevara su padre, que fué
Gentil-Hom bre de la boca dei E m perador, y
caballero digno de much-a alabanza por sus m u
chas y muy principales qualidades: fué algunos
años antes de su muerte luego que él cayó en
e llo , y com unicóselo el Maestro según decía,
porque si él m uriese, quedase despues de sus
dias quien lo supiese enteram ente, y no se per
diese una cosa tan grande y tan provechosa en
aquel arte : pues él jamas escribió, ni pensaba
escrebir nada de lo m ucho que sabia. Desta in- Como'habia-
veneion él hablaba comunmente con muchos ba el Maestro
tan fácilmente v con tanta abertura, que el Dur EsTaiveI . de
, n» j , j. xt , . su invención.
que de Maqueda le dixo un üia en Valencia sien
do V irrey allí, <que por qué decía tanto de aque
llo que era tan particular suyo, y que era tan
digno de conservarlo él solo? Que debía temer
que alguno lo aprendería y lo vendería por su
yo. A esto respondió el Maestro : que nunca de
cía ta n to , que no guardase para s ilo secreto
de todo aqu ello, sin lo quaí era imposible que
nadie llegase á entenderlo (1).
El
( 0 Ignoramos si Don Felipe y Don Diego de Guevara
14 Discurso general
7 Eí asentar lo s lugares en la carta ó pintura
que hacia era p o r eí orden com ún de las tablas
de Ptolom eo , quadrando un papel y graduán
dolo por los lados co n su longitud y latitud. Mas
también esto obraba con extraños primores,
para que todo fuese tan p u n tu al, y con tanta
fineza com o fuese posible« Estos primores g o
zábamos sus am igos en su aposen to, y aquí dixe^
ra alguno, sino q u e solo se pueden comprehen*
der por vista de o jo s , y se pueden mal enseñar
por escrito.
8 T o d o esto hem os dicho para conservar
aquí la m em oria de una cosa tan señalada, co
m o ésta ha sido en nuestros tiempos en 1a per
fección de la G eografía , en que un Español hi
z o tan solemne adelantamiento. Que fuera desto
no hacia m ucho á nuestro propósito otra cosa,
sino solo el entender la certidumbre con que
Ptolom eo situó lo s lugares principales de Es
paña, para que p o r aquí nos rijamos en señalar^
les agora los sitios conform e á los que antigua
mente tuvieron , y no podamos errar en de*
cir en tal parte puntualmente fue tal ciudad: por
que Ptolom eo la pone a llí, y así es imposible
que sea en otra parte. Sea un exemplo de todo
esto. Y agora no podrém os excusar de usar al
gunos términos de Cosm ografía , de los que hay
en Ptolom eo. E l, pues, pone á Com plutum en
quarenta y un grados de latitu d , y diez de lon-
gi-
eontínuáron este importante trabajo deí Maestro Esquíve!*
0-ue tampoco habernos podido averiguar adonde se conserva
á pesar de las diligencias que para descubrirlo habernos prac
ticado en las Bibliotecas de esta Corte, y en la del Esco-r-
rial, cuyo índice se ha tenido presente, y adonde se cree
haber perecido con otros preciosos manuscritos en-el incen
dio del siglo pasado.
de ¡as Antigüedades. 15
g ita d , que es darle su propio sitio donde en su
tiempo estaba, y atravesar las dos rayas, para
que crucen en el punto cierto y averiguado del
asiento , que en realidad -de verdad entonces
Com plutum tenia. Sabido ya e sto , tom o yo lue
go con el astrolabia, ó con el quadrante la lon
gitud y latitud de Alcalá de H enares, y hallo que
es la misma que Ptolom eo puso á Com plutum ,
y luego vengo de allí á concluir manifiestamen
te que Com plutum fue antiguamente esta villa
que agora llamamos Alcalá de Henares. Y lo mis
m o que deste lugar se dice y se averigua , se
puede decir y averiguar de todos los otros luga
res antiguos de España que se hallaren en P to
lom eo.
9 En entendiendo esto los que aquí llegaren,
verán claramente quán cierto es este camino de
P tolom eo para estas averiguaciones, y juzga
rán que tuve mucha razón de decir al princi
p io , que él solo bastaba para tratar desto con
toda certidumbre. Y aun se maravillarán, para
que propongo otros medios para alcanzar este
fin , pues este solo asegura de la verdad , sin
dexar ninguna duda en ella. Es así cornó dixe
al princip io, y aquí agora hemos largamente
declarado , que la manera de atravesar las rayas*
y de graduar y situar de P to lo m eo , era sola sufi
ciente para señalamos ios asientos ciertos y averi
guados de todas las ciudades antiguas de España:
pues conformando con ellos por el astrolabio ó
quadrante los sitios que agora hallam os, no te
nemos mas que buscar para acertar en todo es
to. 1 Mas qué haremos? Que el tiem po consu- _ , „
.j
nudor de todas las cosas humanas pudo tam - hay en i0 de
,~,«1, Los danos que
bien destruir y estragar m u ch o en este acerta- Ptolomeo.
m iento de Ptolom eo. Porque com o él dexó gra
dúa-
16 Discurso general
cúiadas en su obra todas ias ciudades en sus Ion-
gitudines y Iatirudines, porque así y no de otra
manera se cruzaban las dos rayas, y se enten
día el punto donde estaban : quedáron puestos
por todo su libro en cada una de las ciudades los
La facilidad números por cifras, en las quates es muy fací!
de corrom- cosa haber mucho error al trasladar, y así lo ha
raeros»105 íU~ habido en los libros de Ptolom eo , y en aquellas
sus menudencias, sin que podamos fiarnos que
hay cosa cierta , porque vem os manifiestamen
te muchas erradas. Santo Angustín en su libro
de Civitate Dei (a) se queja desta facilidad que
hay en errarse los números para lo de la Sagra
da Escritura, y es común querella entre todos
los hombres sabios por ser casi natural. Y sien
do así de suyo muy grande la facilidad que hay
en no trasladarse fielmente los núm eros, quan-
do así están señalados por cifras de cuenta : aña
dióse también á esto otra dificultad muy gran
de, que fué haber escrito Ptolom eo en lengua
G rie g a , la qual tiene los caracteres del contar
m uy mas aparejados para estos errores. Enten
diendo bien Ptolom eo esta facilidad de co rrom
perse los números , y falsatse ai trasladar, y co
m o congoxado ya del peligro que por esto corría
toda la verdad de su doctrina , dice que el m u
cho trasladarse y multiplicarse los libros (b), por
m uy poquito que discrepen , suele causar gran
des diversidades y errores en la Cosm ografía. A sí
en los originales Griegos de Ptolom eo no pue
den á cabo de tantos siglos estar verdaderos los
núm eros, y des pues al trasladarse en latín han
recebido de nuevo otro daño de trocarse y per-
ver-
( a) Lib. ig. cap. 13*
(b) Lib. 15» cap. 18,
de 17
vertirse mas. Y no fué junto con todo esto pe
queña ocasion para corromperse y destruirse la
fidelidad y verdad de los números en P tolom eo
el haberlos él puesto tan por m enudo, que si no
era con una increíble diligencia y advertencia en
en el trasladar ( qual pocos suelen p o n e r) no
podian conservarse limpios y verdaderos com o
él los puso. Por todo esto no podemos tener
certidumbre ni seguridad en los números de
P to lo m eo , y porque también despues á la prue
ba los hallamos en muchas partes falsos y m uy
errados. Porque acontece muchas veces, que
queriéndonos satisfacer con la experiencia , para
ver si está verdadero el número en Ptolom eo,
tom am os con los instrumentos el altura de una
ciudad que certificadamente sabemos ser agora
la que antiguamente fu é , y hallamos mucha di
ferencia de lo que probam os, á lo que leemos,
y así nos queda mas sospecha de que hallaré-
m os en t o d o , ó en lo mas la misma falta. D e
aquí suced e, que lo que mas nos pudiera ser
vir y dar m ayor certidumbre para acertar en
esto se nos vuelve en mas desconfianza y mas
m iedo de errar por ello. Bien se dexa entender
todo esto , y se comprehende por e llo , que no
podemos fiarnos m ucho en las situaciones de
P to lo m e o , co m o pudiéramos y debiéram os, si
no hubiera este inconveniente tan grande y tan
manifiesto (1).
Mas
(1) Una de las causas que han motivado los errores que se
hallan en las graduaciones de Ptolomeo es el que dividiendo
los Griegos sus grados en doce partes llamadas escrúpulos,
y nosotros en sesenta, con el ^ombre de minutos, los que
no han conocido esta diferencia, han tomado una medida por
la otra con conocida equivocación.
La que el mismo Ptolomeo ha padecido en la latitud dé
Tom. IX, C nues-
r& Discurso general
10 M as to d a v ía se puede replicar co n tra es
to que acab am o s de d e c ir, c o m o alguno harto
agudam ente á m í m e ha r e p lic a d o , tratando des-
t o ., q u an d o se lo daba á entender de la m anera
Objeción» que aquí l o he declarado. Está b ie n , decía éí,
que haya e se in co n ven ien te en los libros de P to -
i o m e o s,y q u e ese teso ro se v o lv ió en carbones
p or ese c a m in o : mas n o sigáis -vos á los libros
de P t o l o m e o p o r q u e n o os engañen sus n ú m e
ros e r ra d o s : sino h aced vo s d e nuevo la diligen
cia con lo s instru m entos en todas las ciudades
de E sp añ a, ó tom adla del M aestro E sq u iv e l, ó
d e o tro q u e la h aya h ech o m u y afinada, y 'asi n o
podréis te m e r en esto engaño.
Respóndese £ 11 Está sín duda bíen im aginado r y m u y
Ja objecion. bien o p u e s t o , y aquello se pudiera hacer ; mas
despues de h e c h o , n o fuera de ningún p ro vech o .
P o rq u e de haber averiguado P to lo m e o el sitio
de una c iu d a d , y de saber y o sin tener duda en
e l l o , que era aquel qu e él señaló ¿ venia y o á
co n clu ir p o r cie rto y e v id e n te , qu e era en tal
parte , y q u e era im posible ser en otra. Mas p or
qu e y o a verig ü é agora m u y bien en q u in to s
grados de lo n gitu d y latitud estaba una ciudad
de E sp a ñ a , to m á n d o lo fielm ente co n los instru
m e n to s: p u e d o de allí co leg ir ,, que en P to lo m e o
están bien ó m al señalados aquellos g ra d o s, y
n o otra co sa ninguna. Y si acaso h á llo , que e s
tán m al señalados en P to lo m e o ( co m o m uchas C
ve-
nuestra España es muy notoria papa que dexémos de adver
tirla : aquel Autor Griego supone el Promontorio Trileuco o
Cabo de Ortegal} que es casi lo rnas elevado al norte en 45.°
y <0/ . siendo así que por las ultimas observaciones se ba
ila que Ortegal solo está en 43.0 y resultando, una dife1“
renda de 2.° y g/ /que debe- tenerse presente en la vCompara-’”
tóoá de las ¿[Link]. les',Ptíebicé interiores.
de las Antigüedades. 1*9
veces a cá e ce ), no puedo ni: és posible entender
con certidumbre , si aquella ciudad que yo hallo
agora en tanta longitud y latitu d , es Ja que Bto-*
lom eo nom bró desta , d desta- maneta. Si yo pk«
diera estribar con firm eza , y hacer ,fundamentó
de; que en P to lo m eo estaba la graduación cierta
de una ciudad que él nombraba; tomara y o agora
la graduación con el instrumentó,, y la que. car*
respondiera con la de P to lo m eo creyera .yo
que era la de* aquella ciudad, y era forzoso/que
lo creyese, que en aquel puntó y lugar habia
estado antiguamente eri tiem po de P to lo m eo
aquella ciudad así nombrada p o r él. Mas no te
niendo esta seguridad ni certificación-, que en
P to lo m eo está el-num ero de ios grados t e d a *
dero , no puedo y o afirmar nada con verdad^
aunque haga agora con los instrumentos m uy
bien toda la diligencia. Serviráme el hacerla, pa
ra poder emendar los núm eros en P to lo m eo ,
si yo por otros caminos hubiere llegado á enten
der dónde estuvo , y en qué sitio aquella ciudad»
mas no para tom ar de allí firme argumento y
razón , para probar que en tal ó ta l parte estu
vo . L a firmeza y certidumbre de P to lo m eo se
habia de to m a r , y aprovecha poco que yo lo
ponga en é l : ántes m uestra, que no se puede
probar ni co n clu ir nada * •fues'fálr^^erHád :,en el
principio , que habia de ser fundamento de
todo.
12 T odavía ? aunque esto sea así 5 m e ser» bueno d©
virá m ucho siempre el ó rd én d e Ptolom eo para t0 0me0!*
estas mis averiguaciones, principalmente quan-
do sus números no estuvieren errados: lo qual
entenderémos por la buena correspondencia de
lo que agora con los instrumentos experim en
tam o s, y de las otras razones que nos dan cer-
~ C z ti«
20 "Discurso general
tidumbre de aquel nombre y de aquel sido*
13 Tam bién tiene otras m uy buenas ayud
para esto la escritura de Ptolom eo r fuera de los
núm eros de ios grados , co m o es la división de
las Provincias, y señalar luego los apellidos de
pueblos en común que hay a llí, y venir al fin
en particular á nombrar cada lugar por sí dentro
de aquellas regiones, que ya ha situado seña
lando si era m arítim a 6 .m editerráneo, que es
otra grande ayuda. M ucho ayuda e s t o , y ¿unto
con la graduación, hará siempre buena con je
tura y mucha probabilidad. Y porque yo no he
hecho con el instrumento muchas de estas ex
periencias , seguiré en. e s to , co m o cosa certísi
m a y lo que eíM aestro Esquivel experim entó,
de quien yo su p e, preguntándoselo en particu
lar , m ucho de lo que desto aquí afirmaré. T a m
bién me serviré, com o de herencia propia , de
Jo que experimentó , y dexó escrito el Bachiller
El Bachiller Fernán Perez de Oliba m i abuelo en el libro
de Ottba^6reZ ^ue con Sran diligencia y mucha doctrina de
1 5 Geografía dexó escrito y y lo Intituló Im ágen
del mundo. A llí están graduados los mas de los
lugares principales que agora hay en España
con mucha particularidad y perfección.
; EJ Itim m m M Emperador' Antonim.. 3*
1 U t r a manera de razones m uy buenas se
halla para estas averiguaciones de los sitios an
tiguos de las ciudades de España en el Itinera
rio del Emperador A rito n in o , que es una obró
l a en latin , mandada hacer por aquel Empera
d o r , muy semejante á un librillo que de pocos
años acá anda en España, y le llaman R ep o rto -
rio de caminos. Pone primero A n to n in o (c o
m o también lo hace estotro nuestro librillo) el
camino que quierd señalar , diciendo ( ponga
mos por exem plo) desde Mérida hasta Zaragoza
hay tantas millas repartidas desta manera. L u e
go va señalando en particular los lugares de to
do el camino , com enzando del mas cercano á
M érida, y alejándose della, y acercándose á Z a
ragoza , contando también siempre las millas que
hay desde un lugar hasta otro. Pues quando yo
veo allí en este camino , que pasado T oled o pa
ra llegar á Com plutum , que es Alcalá de Hena
res , pone á T itu lc ia , señalando veinte y quatro Titulcia»
millas de distancia: tengo ya de aquí por cierto,
que Titulcia estaba en el camino de T o led o á
’A lcalá de H enares: y desta certidumbre conje
turo mas adelante qué lugar podría ser. El echar
aquel Itinerario este camino de Mérida á Zara
goza por T o led o tiene su razón clara y m uy
buena: y esto digo , porque no espante á nadie
el ver cóm o este camino agora se hace com un
mente harto desviado de T o led o . Aquellos ca- l os caminos
minos de A n ton in o son los que hacia la gente públicos ^ de
de guerra quando marchaba por España, y así servían,
se disponían por los mas cóm odos alojamien
to s , y por las jornadas mejor repartidas, tor^
ciendo para esto á diversas partes. Tam bién ser
vían los mismos caminos para discurrir los
Pretores, que acá gobernaban, en sus visitas de-
la tie rra : y convenía para esto tocar en todos
los lugares principales, aunque estuviesen algo
desviados del cam ino derecho , com o ya se dixo
ál principio de la Corónica en el discurso de la
República R o m a n a y se dirá aquí mas cumpli
damente. Sigue luego , y vá de Com plutum á
Caraca (d ig o C a ra c a , aunque en todos los li- Caraca,
bros
*í 2 Discurso general
bros impresos d ic e A rriaca) mas yo sigo el au
toridad de m uy buenos originales antiguos, y
sigo también m anifiestas razones para que ha
de decir así, y p o n e entre un lugar y otro vein
te millas. Y por las mismas dos razones de estar
en el camino d e r e c h o , y en aquella distancia,
vengo á con jetu rar, y muy b ien , que Caraca es
Guadalaxara. Guadalaxara. D e s ta manera nos servirémos del
Itinerario de A n to n in o en estas averiguaciones:
y siempre será m u y buena razón la que déí
así tom arem os. Y aunque por atravesar aquel
Itinerario m uy p o c o por España nom bra á po
cos lugares della , en esos que nom bró nos ayu*
dará mucho.
Advertencia 2
para el Itine dos [Link] de te n e r cuenta en este Itinerario con
rario de An L a p rim era que algunas veces pone
te nino, dos cam inos diferentes de una ciudad á otra. Y
así quien no m irase m ucho por dónde los en
dereza , hallaráse ya m uy confuso y perplexo en
los nombres de lo s lugares por donde prosigue.
L a segunda, q u e ( c o m o decíam os) aquellos ca
minos no van m u y derechos, com o las jorna
das .de la gente d e guerra, y el discurrir de los
Pretores lo habian menester. Y así nadie se ha
de maravillar c ó m o no van algunos de aque
llos caminos ta n derechos co m o agora los ha
cemos. El c a m in o que pasa por Valladolid á Z a
ragoza , lo d esvia por C o r u ñ a , y despues por
donde estuvo N u m an cia cerca de S o r ia : y así
otros ( i) .
Los ,
(i) Es muy dudoso el verdadero Autor del Itinerario^ lla
mado de Antonino , y por lo común se cree posterior al tiem
po de este Emperador á quien se atribuye , y formado en los
de Teodosío el Mayor, de cuya orden se miiiéron todas las
Provincias del Imperio como refiere el Etico : uno de los que
comentaron este estimable documento de la Geografía anti-
de las Antigüedades. 23
Les Geógrafos antiguos. 4.
1 S u profesion y cuidado principal de los
Autores antiguos de Geografía, co m o son Estra-
b o n ,P lin io , Pom ponio M eía, S o lin o , D ioni
sio y otros algu n o s, es señalar los lugares en el
m ism o sitio donde están. Y para hacer esto m e
jor , dicen muchas veces cosas en particular, con
que fagora entendemos- mucho de los asientos
donde estuvieron. Quando describen la costa de
la m a r , de tal manera señalan los lugares, que
quasi es imposible 110 saberse agora m uy cierto
dónde estuvieron. Porque , co m o bien n o tó
P to lo m e o , la descripción de la costa es fácil y
m uy cierta , con solo un poco de o rd en , que se
guarde en continuarla. Y así P om ponio Mela
yendo desde Barcelona la costa abaxo ácia el A n
dalucía, pone luego tras Valencia en tal sitio á
llic e n , que es forzoso entender co m o es el lu
gar que agora llamamos Elche ó A lic a n te , que
está luego. Mas claro parece en Estrabon, que Alicante,
la que él llama Dianium es nuestra Denia de Denla»
ag o ra : por ponerla con tanta particularidad en
tal sitio , que no puede escapar de ser e lla : y si
no lo supiéramos por otros cam in os, por éste
solo llegáramos fácilmente á entenderlo. Y aun- ‘
que en la costa de la mar es esto m uy cierto:
mas
gua fué nuestro célebre Apagones Gerónimo dé Zurita , cuyo
trabajo publicó el infatigable Andrés Schotto, y todo se ha
lla recogido en 3a edición de Amsterdam d e 1735. aumentada
con las notas de Pedro Wesselingío. Interin no logramos un Co
mento sobre la parte de este Itinerario, que pertenece i nues
tra España , daremos al fin d e e sta s Antigüedades un breve
extracto de sa contenido ?con las correspondencias modernas
de los pueblos por donde pasaban las vias militares 3 según
las opiniones mas probables.
24 Discurso general
mas también en las ciudades de dentro déla tier
ra nos ayudan m ucho los G eógrafos antiguos
para saber dónde fu ero n , com o parecerá de aquí
adelante en muchos lugares: agora uno solo to -
m arém os por exem plo. Plinio en el libro terce-
Andujar. ro en el capítulo primero baxa desde Andujar
y los otros lugares que están por allí en la ribera
Guadalquivir, de G uadalquivir, y va describiendo la ribera del
rio que lleva á mano izq u ierd a, yendo co m o
va rio abaxo. Y quando llega á buen derecho,
dexa la ribera, y éntrase la tierra adentro para
Obuíco» nombrar á O b u íc o , y señala las catorce millas
que hay de la ribera hasta allá. P or sola esta dis
tancia, que así señala, y por la razón donde se
apartó de la ribera, para nom brar este lugar,
que le caia entonces fro n te ro , y por caer en
aquel lado, y á tres leguas grandes de la ribera*
que hacen las catorce m illas: probaríamos m uy
bien r sin que hubiese otras razones para averi-
Porcuna® guarió , que O bulco es Porcuna. Y aunque to
dos los Autores antiguos de Geografía, que nom
bramos arriba, sean de mucha autoridad: mas
siempre se la daremos m ucho m a y o r, en to d o
phmoyPom-eSt° q ae tratamos á Pom ponio Mela j á Pli-
ponio Mela . l ., . ¿ ^ j
son de mas nio. A Pom ponio Mela porque fue natural de
crédito en lo España, y por esto se puede c ree r, que vio por
de España. sus Qjos jQ qU£ escreb¡a Jos mas ]Ugares de-
11a : y á Plinio, porque habiendo tenido cargo
principal acá en España, y siendo tan curioso
en todas las cosas, com o sabemos , podem os y
debemos c re e r, que porque lo vido y experi
m entó , y por buenas relaciones que todos acá
i porfía le darían , com o á poderoso y aficiona
do , corrigió y emendó todo lo que de los luga- ~
res de España en su Geografía había escrito.
ffis*
de las Antigüedades. 25
M isto fiadores antiguos Griegos y Latinos ?
algunos de nuestros Españoles. 5.
' X os Historiadores antiguos, así Griegos
cooio Latinos en el discurso de lo que van con
tando , de tal manera ( aun de pasada y con mu
cha brevedad ) hacen m ención de algún íugar de
España, que por solo el nombrarle , entende
m os m ucho dél y de su antigüedad. Otras mu
chas veces se detienen despacio á descrebir el
sitio , y otras cosas particulares de algún Iugar?
y juntando con esta n o ticia , que así nos dan?
otras conjeturas, venimos fácilmente en co n o
cim iento de dónde estuvo en to n ces, y adonde
le hallamos agora. A sí usaremos muchas veces
en to d o lo de adelante del testim onio destos
A u to r e s , y, siempre se verá co m o hacen mucho
al caso para qualquiera destas averiguaciones.
Y aunque serán muchos los exem plos, mas to
davía pondremos aquí brevemente alguno. Plu
tarco en la historia que escribió de las Ilustres
Mugeres nombra á la ciudad de Salamanca, Salamanca,
contando un hecho muy señalado de las mu
geres naturales d eila, quando Hanibal la tu vo
cercada, y la tom ó. Nóm brala también Polibio,
sin otros algunos A utores : y por solo esto co
nocem os ser ciudad muy antigua, y juntando
otras conjeturas, de las quales se tom a alguna
en T ito L ivio» venimos también á entender mu
ch o de su sitio y de su asiento. He puesto con
m ucho gusto este exempló mas que otro nin
guno por alegrarme con sola la memoria del E1 Presiden-
Ilustrísimo y Reverendísim o Señor D on D iego
de Cobarrubias de L e í v a , Obispo de Segovia, de Segoyia,
Tgm* IX , D y
26 Discurso general
y m eritísim o Presidente dei C on sejo R e a l : de
cuyas insignes letras y excelente docrina , fuera
de los derechos, en lenguas y en muchas bue
nas disciplinas, y de su gran religión y bondad,
sabe tanto España y muchas otras Provincias,
que yo ni nadie no podem os decir mas , para
acrecentar su alabanza. Mas de su singular hu
manidad y doctísima conversación pudiera yo
aquí decir m ucho, sino q u e esto también co*
m o todo lo demas es muy n o to rio . Su Señoría
Ilustrísima fue quien m e ad virtió desta m en
ción , que así hacían de Salam anca, sin otros
A u to re s , Plutarco y Polibio , m ostrándom e por
los originales Griegos de am bos quán viciosa
m ente están trasladados en latin. Sea otro exem-
plo de los Historiadores G riego s el. de D ion , á
quien solo debemos saber en particular la fun
dación de Mérida y la razó n de su nom bre, sin
La fundación qüe otra parte autentica tengamos noticia
de Ménda. ¿ esto ? com o mas largamente pareció en su lu
gar {a). M uchos otros exem plos pudiéramos traer
de Historiadores Griegos y L a tin o s : mas to
dos los dexo agora , co n te n to con que adelante
parezcan muy claros en la prosecución. A lgunos
* de nuestros Historiadores Españoles antiguos
tam bién nos ayudarán, c o m o se verá en mu
chos lugares, y señaladamente qüando hubiére
m os de averiguar que el C om plutum antiguo
es nuestra Alcalá de Henares de agora ; la histo
ria que escribió el glorioso San llefonso de los
Claros V aro n es, sin otras muchas razónesenos
lo probará claro y muy manifiesto*
(<?) En el lih. 8. c. ¿4«
Otros
de las Antigüedades. 27
Otros Autores antiguos. 6*
1 S i n los autores antiguos , que principal
mente profesan la descripción del m u n d o , y sin
los Historiadores, que por fuerza los han de im i
tar algo en e s to : otros Escritores también ha
cen mención de lugares antiguos de España ,, y
dan con esto mucha noticia dellos y .de sus si
tios y antigüedades. Ausonio , Poeta Francés,
escribió en verso heroyco de la excelencia de al
gunas ciudades principales, y entre ellas cele
bra algunas de las de España. Alguna vez me ser
virán sus versos para este m i intento. Nuestro
Español Marcial hace mención de hartos lugares
de España, y esto nos valdrá en muchas partes,
y particularmente en el sitio de su tierra, pues
lo señala y describe tan por m e n u d o , que por
eso entendemos m uy cierto dónde estaba. T a m
bién ppr sola Una palabra que el Poeta Pruden
cio, asimismo Español, dixo del lugar que enton
ces se llamaba C o m p lu tu m , entendemos mani- Complutum,
tiestamente que es Alcalá de Henares. D e la mu
cha antigüedad de Córdoba ninguna noticia te- Córdoba,
nemos mas vieja que la que Sillo Itálico en su
Poesía nos d a , y M arco T u lio en la oracion que
hizo en defensa de Archia P o e ta , y en otra de
las que escribió contra Verres. Generalm ente se
rá m uy ordinaria la o casion , que así nos darán
m uchos de los A utores antiguos, para testificar
con ellos algo de lo que aquí se ha de probar.
Los
ah Discurso general
Los $ cintos Concilios que hubo en España. 7 .
Mentesa. 1 \ ¿ n a n d o llegaremos á tratar de las ciu
dades de Mentesa y E rcavica, y averiguar sus
s itio s , ninguna cosa nos ayudará ta n to , co m o
lo que en algunos Concilios de España hallare
m os. Y com o se pone agora exem plo en estas
dos ciudades, se podría poner de muchas otras»
sino que lo dexo para que en sus lagares pro
pios , que serán m u ch o s, se vea. Tam bien en
tra á esta cuenta de los Concilios , co m o parte
inuy principal de uno delios, la división que el
R e y Vvam ba de los G odos hizo de todas
las M etrópolis y Diócesis de España , señalán
doles sus términos y distritos, co m o se refiere
en algunas Corónicas antiguas de España, y en
la Historia general del R e y D on A lo n s o , de
mas de lo que en el undécimo C on cilio T o led a
no desto se trata , y dello me habré de aprove
char muchas v e ces, com o de cosa que da mucha
luz á lo que aquí quiero descubrir.
Los nombres que tuvieron , y agora tienen
los lugares. 8.
2 .A lg u n a s veces por los nombres antiguos
de los lugares de España, y por los que tienen
a g o ra , se tom a conjetura m uy probable, con
que se atina en su sitio verdadero. Y aunque no
siempre es buena esta con jetura, mas todavía
las mas veces junta con o tra s, ayuda y tiene
fuerza para probarnos algo. D e los lugares que
conservan su nombre antiguo „ y solo tienen
una poca de mudanza y alteración en las letras,
co -
de las Antigüedades. 29
c o m o C ó rd o b a , Ecija , Sevilla , M á la g a , M érida,
T o le d o , el nom bre parece que nos asegura : y
asentam os en que allí fué T o le d o , y allí fueron '
las o t r a s , y quedam os en alguna m anera con el
co n ten to que tiene , quien se halla certificado d e
la verdad. Mas fuera d e s t o , adonde ni h ay a g o
ra pueblo n in g u n o , el nom bre que se con serva
nos despierta y nos in cita á buscar otras ra zo
nes , y juntarlas con ésta , para que por m edio
de todas rastreem os a lg o , y hallem os alguna
certidum bre. Ha habido gran duda hasta agora,
adonde estuvo la antigua ciudad de O r e t o , que 0retrra
dio nom bre á tanta tierra de España. Y o vine a
hallar su verdadero sitio , por o ir nom brar acaso
un día en A lm a g ro á nuestra S eñ ora d e G r e ta ,
y entender luego p regun tan do, que los L abra
dores p or allí llamaban O re to á un sitio despobla
do , que dos leguas de aquel lugar parece. C o n
este prim er m o tiv o m iré mas en ello , y hallé
otras r a z o n e s , y averigüé haber sido allí. C a m i
nando el D o c to r M orales mi padre entre A rc o s El Doctot
y X erez en el A n d a lu c ía , vido un sitio de un Morales»
co rtijo m uy h erm oso al parecer, y c o m o era
h om b re de m u ch o juicio en todas las c o sa s, di-
x o m irándolo bien. O qué bello sitio para un
gran pueblo. N o faltó quien dixo luego ■ : T a l lo
hubo a l l í , y tales señales quedáron del. T o r c ió
el c a m in o , y fuese á v e r lo : y sabido que el co r
tijo se llamaba C a r ix a , trú x o le luego á la m em o-“
ria la Larissa que P to lo m e o y Plinio ponen allí« Larisss*
Y p o c o á p o co juntó sus r a z o n e s , co n q u e se
c e r t ific ó , que allí había sido aquella ciudad, Y
n o se maraville nadie que así traiga el testim o
nio de mi p a d re : p orqu e aunque su discurso
en esto no hubiera ten ido tan buenas razones y
co n je tu ra s, para llegar á la verd a d , su autori
dad
3o Discurso general
dad sola bastaba mucho entre los que le conocie
ron por hom bre de singular in gen io , de juicio
excelente, de letras y doctrin a m uy insigne en
Filosofía natural y m o r a l, y en Medicina , que
era su principal profesión , co n mucha lindeza
en el escrebir el latin , y m u y buen gusto en to
do género de antigüedad. E sto todo junto con
su buena casta y mucha b o n d a d , le hizo uno de
los hombres mas señalados y estimados de su
tie m p o , y por tal le puso el Ilustrísimo Carde
nal D on Fray Francisco X im en ez por una de
las primeras y principales piedras de esta su Uni
versidad de Alcalá de H en ares, quando la fun
daba , y juntaba para esto de todas partes hom
bres excelentes en letras y doctrina. Y así fué el
primer Catedrático que aqu í leyó Filosofía y
Metafísica.
L a manera de los sitios de los lugares, y los
rios que pasan por ellos , y las distancias que
hay de unas partes á otras. 9.
Ossiina» 1 H J rsa o fué un lugar en tiem po de los R o
manos en el Andalucía en el m ism o sitio que
agora está Ossuna. Esto se sabe por algunas con
jeturas : mas por ninguna se certifica y averigua
ta n to , com o por la manera de su s itio , que muy
particularmente describe A u lo Hircio en el C o
mentario que escribió de la guerra que Julio C e
sar mantuvo con los hijos de Pom peyo. Las
particularidades que allí cuenta del asiento del
lu gar, del agua que tenia cje n tro , déla sequedad
de sus ca m p o s, de la distancia que hay al pri
mer arroyo ó r i o , y otras cosas semejantes cer
tificaban ser allí Ossuna , quando otras razones
no concurriesen.
de las Antigüedades* 31
Martirios y vidas , ó leyendas de los
Santos. 10.
1 JLíos martirios de los San to s, y m ucho
de lo que de sus vidas se escribe en Autores gra
ves y aprobados , y en las liciones de los bre
viarios, y en otras cosas que la Iglesia U niver
sal de R o m a , y las particulares de España, por
sus devotos m otivos y obligaciones santísimas
rezan : no hay duda sino que declaran muchas
veces los sitios de las ciudades, y lugares anti
guos , y de allí se puede tom ar muy eficaz argu
m ento para averiguarlos. Para probar que C o m -
plutum sea Alcalá de Henares, el m artirio de Alcalá de He
los Santos niños Justo y Pastor , y todas las me- nares,
morías que dél quedan, son los mayores testi
monios» El Señor D on D iego Hurtado de Men- D01f ¿ kSe0n¿g
d o za , hermano del Marques de M ondejar, que MendozaS.°
fué Embaxador en V e n e c ia , y despues en R o
m a , por el Emperador D on C a rlo s , y su gran
de ingenio y muchas le tra s, y su increíble no
ticia de toda antigüedad, son muy conocidas en
to d o el m u n d o , se ayudo algunas veces, co m o
m e ha com unicado, de los breviarios de Espa
ña en estas averiguaciones.
E l autoridad de algunas personas de á quien se
puede y debe dar crédito , y la opinion de
ios naturales. 11.
1 . .4 __________r d hice mención del Señor
D o n D iego de M endoza: porque yo estoy muy
certificado de la gran diligencia que su Señoría
ha hecho siempre , en saber las antigüedades de
España 7 y averiguar, com o aquí verem o s, los
no 111-
3^ Discurso general
nom bres y sitios antiguos de los lugares delía.
C o n quánto ingenio y juicio lo trata , qu áh prin
cipal ayuda de buenas letras G riegas y L atin as y
G eografía tiene para tratarlo , co n quánta perse
verancia ha durado en el afición desta n o tic ia de
to d a antigüedad , cosa es m u y n o t o r ia : y en
tiéndem e tam bién m u y claro los grandes apa
rejos qu e fuera desto ha tenido , y la gran dili
gencia que ha h ech o para m ejor acertar. <Pues
p o r q u e no será razón darle m u ch o cré d ito ? \ Y
p or qué no m e ten g o de m o v e r m u ch o p o r su
autoridad? P o r m uchas destas m ism as causas
tendrá co n m ig o harta fu e r z a , y será m u ch a ra-
Fiorían de zo n que la tenga co n t o d o s , Florian de O c a m -
Ocampo. p o y c o m o todos los que algo saben entiend en .
P o rq u e aunque íe culpen en a lg o su h isto ria,
en lo de la D escrip ción de España , y en el des
cubrir sus an tigü ed ad es, to d o s le alaban y íe es
tim an , siquiera por habeix sido el que abrió pri
m ero en esto el c a m in o , y haber adelantado
m u ch o por él. El autoridad tam bién del M aes-
Antonlo de t r o A n to n io de L e b r ix a , será siem pre m u y g ra-
■
Lebnxa. v e para m í en alguna destas a v e rig u a c io n e s, c o
m o lo debe con m ucha razón ser para t o d o s , en
to d a cosa qu e sea de buenas letras. T a m b ié n
n om braré alguna vez al L icen cia d o Juan F er-
El Licenciado nandez
vvr. . . _ ,■.<. . F r a n,c o ,’ natural . de M. o n to, r o cerca de
Franco. C o r d o b a : asi p orq u e su ingenio , le tra s , a m o r,
y juicio de a n tig ü e d a d y y m u ch a diligencia en
darle lu z , lo m erecen : c o m o p o rq u e yo m e he
ayudado m ucho en to d o esto de su diligencia
grande que ha h ech o , en saber to d a la antigüe
dad de m uchos lugares del A n d a lu c ía : y fuera
m al género de desagradecim iento disim ularlo
y no publicarlo a q u í , c o m o él lo m e r e c e , y y o
lo debo. P or estas mismas causas n o m b raré tam -
de las Antigüedades, 33
bien algunas veces á Fray A lo n s o C h a có n , R e c - F r a y Aions®
to r del C o le g io dé Santo T o m a s de Sevilla : por- Chac0n*
■Que la gran noticia1-q u e .tfene de harto de laan -
dgüedad de España , es cosa m u y 'señalada en la
mucha otra doctrina qu e en T eo lo g ía tiene»
Y de lo m u ch o que él ha descubierto en algu
nas antigüedades, me co m u n ic ó buena p a r te : y
p or haber sido am bos m is d iscíp u lo s, m e ¡o': 1
dieron;, y y o io recebí de m ejo r gana. Mas nuil-
ca m e m o veré tanto p or el autoridad sola de
n a d ie , que ella baste á p ersu ad irm e, sino que á
solas Jas razones*y buenas conjeturas daré cré
dito : y si fueren suyas d e lio s , daráies mas fuer
za y peso su autoridad. L a com ún opinión de
los -naturales de los lugares que fueron anti
guos 5 así c o m o muchas veces anda m uy desva
riada en decir aquí fué ta l p u e b lo , ó tu vo tal
n o m b r e , así tam bién algunas acierta» P o r 1 lo
e p a L c o m o m uch as veces habrem os m e n ester-
a p r o b a r la , así otras algunas nos podrem os ser
vir della. Y esto será , qu an do fuere tan co n fo r
m e á la razón r q u e m anifiestam ente se vea?
c o m o n o discrepa de la verdad.
Monedas s ó medallas antiguas» 12.
t Y a no quedan sino solas dos maneras
de razones, que sin las~ pasadas se pueden traer
en este género de verificar tales antigüedades.
L a prim era es testim on io de las m onedas an
tiguas qu e tienen escrito el nom bre de alguna
ciudad de las antiguas de E sp añ a, porque era en
tonces perm itido á m uchas de las ciudades suje
tas á los R o m a n o s el poder labrar moneda*,
en que estuviese 'e scrito el nom bre de la ciu-
Tom. I X . E dad
34 Discurso general
dad que la batía , co n sus insignias ta m b ié n , sí
algunas particulares tuviese. Y lo que particu
larm ente había en esto , y lo que de n u evo se
ord en ó , queda d ich o tratando el fin del Im p e
rio de Augusto César en la C o ró n ica . D esta m a
nera de m onedas podem os tom ar algún argu
m ento , ó p or lo m énos indicio , de qué ciu
dad fue aquella , donde se hallan m uchas m o
nedas c o n aquel n om bre. Mas ésta p or sí sola
es m uy frágil razón y flaca conjetura , p o rq u e
la m oneda bulle m u ch o , y fácilm ente m uda lu
gares , llevándola de uno en o tro . Esto será cau
sa qu e use pocas veces deste género de testi
m o n io , aunque algunas tiene v i g o r , y e s , quan
do en un lugar se hallan m uchas m onedas con un
nom bre particular , qual en o tr o ningún lugar se
Sacili, han hallado. E xem p lo desto m uy claro será Sacili,
lugar que Plinio pone en la ribera de G uadalqui
vir encim a de C ó r d o b a , y P to lo m e o tam bién
hace m ención d é l , y en un despoblado que a g o -
Akorrueen. ra llaman A lc o rr u c e n , en parte qu e co rresp o n
de m uy bien co n el sitio que P linio y P to lo m e o
le dan , se han hallado m uchas m onedas co n el
n o m b re de S a c ili, y fuera de allí n o se halla
ninguna co n tal títu lo . C o n fo rm e á esto traeré
algunas veces testim onios de las m onedas que tie-
Monedas an- ncn nornfrres ]as ciudades de España. Y dés-
tiguas de Don , , . .
FeiipedeGue- tas y o he visto m uchas, aunque no hubiese vis
eara, to sino las de D o n Felipe de G uevara, que son
las mas escogidas y diversas que creo en Espa
ña se han juntado. Porque entendía m ucho en
ellas aquel caballero, com o lo manifestará lo
que delias dexó escrito quando salga en públi
co. Y con este intento de saber y escrebir delias,
para mejor satisfacerse , juntó una gran suma
delias: np teniendo en. m it o la m u ltitu d , aun
que
de las Antigüedades. 35
que es gran d e, c o m o ío ra ro , diverso y p or t o
das parces aventajado. Y el haber sido m u y se
ñ o r m í o , y am ádom e m u ch o , m e dio m ucha
parte en esta su riqueza de m onedas m ientras v i
vió. T am bién el Señ or D o n D ie g o de M endoza, El Señor t>or
m e dio co n m uy señalada liberalidad todas las J 5* ^ 0 de
medallas antiguas que te n ía , co n nom bres de ueQaoza*
ciudades de E spaña, en que hay m uchas m uy es
cogidas , de donde aprendí hartas cosas , que ser»
viran para estas averiguaciones en m uchos lu
gares.
2 A q u í ‘ llegaba escribiendo estos mis dis- La muerte de
cursos co n m uy grande a le g ría , qu e el am or de Don Diego dé
la obra com enzada m e había puesto , a le n tá n -Gue'/ara>
d om e al trabajo con el gusto y afición de bien
em plearlo : quando según la costu m bre de todas
las cosas h u m a n a s, este m i placer y gu sto se
m e tro c ó en un tan grave pesar , qu e ningún
o tr o m a yo r pude tem er en la vida. P o rq u e sú
b ita m e n te , y sin haber podido siquiera antes te
m er tan to d o lo r , y aparejarm e para sufrirlo : me
dixéron qu e era m uerto D o n D ie g o de Guevara»
C o n esta nueva dolorida quedé tan lastim ado,
q u e no sé hacer mas de doler m e y lamentarme»
y n o puedo pensar en otra cosa sino co m o
continuaré este m i pesar. Q u e aunque él así
no m e in cita se , la obligación m e forzaría. <Y qué
m aravilla es que y o quiera esto y lo desee , pues
tantos o tro s y tan principales en España se due
len m u y lastim ados? T o d a junta lo llora nues
tra C o r te . L o s Señores se duelen , que han per
dido un alto gusto de virtud y discreción en co
m u n icarle, los Caballeros sienten la falta de un
exem p lo tan ch ristian o , de tanta destreza y gen
tileza , y los hom bres d o cto s quedan m uy tris
tes , p orq u e se perdió to d o junto un lustre tan
£ 3 pnn-
36 Discurso general
p rin cip al, c o m o las buenas letras en España con,
este caballero tenían. Pues entre to d o s estos
p esares, <por. q u é n o ha de ser el m ió m ayor
y mas señalado 5 c o m o p or m ayores y mas jus
tas causas d e b id o > Este e s , S eñ or D o n D ie g o de
G u e v a ra , u n o de los m ayores accidentes de mi-
d o lo r en tu m u e r t e , haber tú sido t a l , que te
lloren tales personas ; y habiéndote y o solo , mas
que todos, p erd id o , juzguen todos ellos, sin sen*
t ir i o , quán gran de es m i gran perdida , pues
tan d o lo ro sam en te sienten la pequeña suya. T o
do eras m ío , y y o perdí en tí to d o lo que tú
eras. N o so y a m b icio so en m i p esar, para h acer
pom pa del d o l o r , sino cuento con verdad las
causas dél. < Q u é h om b re tan duro , tan bárba
ro , ó tan fie ro pudiera haber , que ten iendo
D o n D ie g o ia excelencia que tenia en to d o lo
b u e n o , y ten ie n d o en él la parte que y o , n o
sintiera g ra v e m e n te el perderlo ? y y o lo siento
m a s , p o rq u e c o n o c í mas de su b ien , y pude te
ner mas por m ia alguna parte dél. Y o le co m e n
cé á enseñar en mi casa desde su niñez. Y o fui
el que g o z é p rim ero del resplandor de su vir
tud , que ya al alva de su am anecer m ostraba
quán grande h abía de ser su luz entrado el día»
Y o m e alegré el prim ero con la singular espe
ranza » y c o n la preñez de su ingenio soberano»:
Y o vi nacer sus prim eros partos : yo los vi ca
da día acrecentad os y aventajados de sí m ism os:
y o le di: la le ch e en la G ra m á tic a , y o le m ecí y
le arrullé en la c tin a de la Poesía ,. y le enca
m iné los p rim ero s pasitos y el m enear los pies-
en la c lo q u e a d a . Y o le vi des pues criado y cre
cid o y adelantado en to d o lo b u e n o , sobre t o
do lo bueno q u e bien :se desea , y por,todas las-
partes de su excelen cia 3 le c o n o c í dignísim o de-
ser
de ¡as Antigüedades. 37
sé? aülado , y plise en él sin térm in o m i a n ió n
$C ó m o puedo no doleríne r o o m u ch a am argu
ra en tan to bien .perdido * <C o rn o puédo- no sen-»
tir con m ucha angustia esta fa lta , y celebrarle
siquiera las obsequias con m i d o lo rid o senti
m ien to l <Qué no ten ia y o , y qu é n o perdí en
D o n D ie g o de G uevara >. C o n cu y o nom bre so»
lo m e alegro t a n to , que con m ucha dulzura m u
chas veces lo rep ito . Singular d i s c í p u lo a l u m
n o insigne , Señor p rin cip a l: y lo que . él mas
quería que se ju zg a se , y á pesar de Ja gran des
igualdad mandaba que se dixese a m igo verdade
ro.. Y p or haber él sido tan aficionado á los m is
m o s 'estudios que y o , no solam ente tenía- ya
en el co m p añ ero en e llo s , para suave-comunica»-
d o n , ni ayuda solam ente para alivio del tra
bajo , sino síndico y juez m uy su ficien te, para
q u e habiendo., pasado por su tribunal con apro
bación lo que: y o e scre b ia , n o -tu v ie se de ahí
adelante por. qué-tem er -la sentencia de nadie. Es»
te fru to había y o co gid o de mi la b o r, y con es
ta tan colm ada medida recom pensó y sobrepujé-
aquella buena tierra 5 el p oco de trabajo que pu
se en ella.. Pues la. buena gana co n qu e y o la la
b ra b a , (".que' gusto- tu vo siem pre y qué alegría^
aun antes" del buen a cu d ir! N o se echaba surco ■
q u e n a descubriese la fertilidad de la tie rra , y
qu e no asegurase c o m o era muy bien empleado
el cultivarla» N o había aun catorce años , quan-
do-ya. el M aestro Esquivcl no tenia que enseñar- .
le en. Aritm ética , y á los veinte nos tenia ya
agotados , á el en todas las M a t e m á t i c a s y á .
m i en todo lo demas que las lenguas y las letras-
c*e humanidad incluyen. Y en fin dexó en este
tiem p o de m edad esta Universidad de Alcalá :
de Henares , p orque n o -.[Link] oías que ella. le
pu-
38 Discurso general
pudiese enseñar en lo que éí había de aprender.
Y es otra m ayor m aravilla , que to d o s los años
qu e vivió , no fueron mas qu e veinte y o c h o , y
en ío co rto deste pequeño espacio de su vida,
llegó á la perfección de letras que se estim a m u ch o
quando en larga vejez o tro s la alcanzan. Y qui
tábale m ucho del tiem p o el servicio de los Prín
cipes R o d o lp h o y E rnesto, siendo G e n til-H o m
bre de su Cám ara , la continu ación de P alacio,
su poca sa lu d , y el exerclcio ordinario de las
a rm a s, á q u e era tam bién m uy aficion ado. Y
co m o pone esto adm iración , así causa m a y o r
lástim a , p or lo que mas se pudiera esperar ade
lante. Mas y o m e d eten go m ucho en celebrar sus
le tr a s , co m o sí en su virtud n o hubiese m u ch o
mas que alabar» D ire , p u e s, della y de su m ucha
christiandad sola una c o s a , qu e no la osara de
cir en su vida , ni agora m e detendré m u ch o en
en carecerla, p o rq u [Link] d o s podrán bien estim ar
la. D íxo m e alguna vez su C o n fe s o r , qu e era un
R e lig io so de la O rden de San F ran cisco , de m u
cha santidad y gran juicio , que qu an do se co n
fesaba D o n D ie g o de G uevara , quisiera él tener
detras de sí dos ó tres D o cto re s T e ó lo g o s , para
qu e le oyeran 5 y alabaran á D io s en el sentim ien
to y cordura co n que allí se gobern aba. \ Mas
q u é hago ? {dónde v o y olvidado de m í m ism o 'i
t c ó m o m e ha enajenado tan to el d o lo r > Que
aunque él m e diese lugar para co n mas causas
ju stifica rlo , la prosecución de m i ob ra no me
consiente tan largo deten im iento. P o r esto será
bien dexar ya la m anifestación de m i justo dolor,
y solo buscar el consuelo qu e puedo hallarle. Y
cierto , Señor D o n D ie g o de G u e v a r a , conside
rándom e á m í s o l o , todo lo que en m í puedo
hallar en este p unto , no es sino triste za , y gra
de las Antigüedades. 39
ve sentim ien to , y d olor de tu muerte. Mas po
niendo en tí los o j o s , que es alzados al C ie lo ,
adonde piadosam ente creo que ya te h allas, Hallo
lu ego con que con solarm e , y alegrarm e de tu
alto bien en el soberano trueque que de tí se
ha hecho. P o rq u e considero c o m o te llevó el
C ie lo , p orque no te m erecía el m u n d o , y que
te hizo D io s tan presto t a l , p orque m erecieses
ir á g ozarle mas tem prano, 3Q u é te pudiera y o 9
S e ñ o r, desear mas d é lo qu e tienes \ ¿M as qué
pudiera querer en t í , que no fuera m ucho 111é-
nos de lo que D ios te ha dado > \ Pues por qué
yo , casi con manifiesta envidia de tu bien, he dé
dolerme por mis intereses r Y a , Señor, los dexo
to d o s , ya no pongo los ojos en lo que perdí
en perderte , ya no considero lo que me falta,
faltándome tú : sino quiero alegrarme con tu
soberana suerte , y considerarte en el C i e lo , en
compañía de todos los Espíritus bienaventura«“
d o s , y en la presencia de D i o s , g ozan d o su
gloria infinita , sin tem or de jamas perderla. Y
yo te g o za ré acá en tu fa m a , y en tus versos
excelentes, y en lo dem as que dexaste escrito
con tanta lindeza , dexando tam bién allí la-me
jor parte de tí m ism o viva , y muy bien repre
sentada.
Piedras antiguas escritas. 13.
1 C v o n particular advertencia y cuidado he
dexado para el p ostrero el testim o n io que dan
las piedras a n tigu as, y las razon es que deltas se
tom an para verificar m u ch o de lo que aquí ten
g o de tratar. P o iq u e en general será m uy ordi
nario d presentarlas p o r testigos en estas m is
^ "p ro -”
40 Discurso general
p ro b a n z a s, y siem pre serán , ó los m ejores, o de
los/mejores de codos» A sí que no se quedáron,
para, postreros p o r flacos-, sino p or;' valientes:
pues la retaguarda también ha menester buenos
Be las piedras soldados« T am bién he dexado e s t o -4e las píe-
cSfrá^ao'uí^1'^ antiguas para aquí , porque no podré :tra-
mas largo, tar deltas tan en breve c o m o de lo demas : sino
qu e será menester alargarme, muy exren d ifám en
te .por dos razones. L a prim era , p orque así c o
m o ayudan niueho^ estas; piedras á la verdade
ra noticia de lo que aquí pretendem os, así tam
bién .pueden , ser causa de m ucho e r r o r , para
quien río*.cnteudj$re muy t enteramente to d o lo
gu e hay en esto que saber. L a otra causa es,'
porque--generalmente se tiene poca noticia de !o:
q u e en estas tajes piedras se .puede...y. debe sa«
fjfr -, y advertir , así para este .nuestro p ro p ó
sito i .c ò m a para/Otrqs muchos p rovech os q u q
¿ellas :se^pLieqen; tom ar en :e^cbnocjtm jento d e
toda -antigüedad. T o d o s ios -que tienen ingenio,
y. saben algo , se huelgan m ucho con una pie-,
dra-antigua', y con su escritura : mas p oco s en
tienden có[Link] servirse-ideila p a ra las b,ue-
Bas -.q>sas ,que muchas dellas pueden ; enseñar. Y¡,
p o r se r- esto m uy necesario 7 y no haber hasta
agota escrito nadà delio , m e pareció cosa justa
y provechosa tratarlo aquí tan cum plidam ente,
com o mi intento requiere , y ;e l p ro vech o uni
versal de" todos, pide* Solo para el leer las abre
viaturas de las piedras teníamos buenas ayu
das. U na antigua de Valerio P ro b o * qu e .escri-
'bló particular libro deltas. O tra mas cum plida
y acabada en estos tiem pos de A ld o M anucio,
que lo escribió en obra p or sí, que anda junta con
su O rto grafia, donde tra tó to d o esto co n el m u
cho ingenio ,. juicio y doctrina y diligencia , que
de las Antigüedades. 41
en to d o lo que escribe suele singularm ente usar»
C o n fo rm e á e s t o , haré luego al principio una
división destas p ie d ra s, y de las maneras que hay
dellas, y proseguiré después en dar noticia de
lo que á cada uña pertenece , para bien leería y
entenderla : y últim am ente trataré en general
de to d o el p ro vech o que en ellas puede haber,
y p rincipalm ente, c o m o pueden servir para es
tas averiguaciones de los sitios antiguos d é lo s
lugares que aquí pretendem os hacer.
2 D ig o , p u e s, p rim era m en te, que casi to - ^as'de p í-
das las piedras antiguas de R o m a n o s que por dras \ ati-
España v e m o s , ó son sepulturas, ó medidas déguas.
ca m in o s, ó aras y altares , 6 son dedicaciones
de alguna cosa que se hacia en reverencia de al
gún tem plo , o de algún Em perador , ó de otra
persona pública ó p articular, cuya m em oria que-,
xian que durase para adelante. Estas quatro m a
neras ele piedras antiguas son m uy ordinarias,
así en "España, co m o en otras provincias , y .
dellas solam ente hem os de tratar aquí. Mas p or- ’
qu e hay algunas otras maneras d e piedras diver
sas d e s ta s , dirém os dellas despues á su tiem po:
qu e agora no quise mas de advertirlo., porque
nadie no tenga por defectuosa esta d iv isió n , por
faltarle algo de lo que debiera" incluir y abra
zar.
3 Para lo s exem plos pondré algunas piedras
de n u e v o , mas no se pondrán las que ya q u e
dan puestas en la C o ró n ica : pues fácilm ente se
pueden hall u , y fuera m ucha pesadum bre v o l
verlas á repetir.
4 L as piedras antiguas R o m an as de sepulta- Piedras anti
ras puse las p rim e ra s, porque son muchas mas, g^sdeseprn-
y que en cada parte se hallan , c o m o son éstas
que aquí se ponen p o r exem p lo.
Tom. IX . F En
42 Discurso general
5 E q Salamanca en la Iglesia de San Pelayo.
3L* IVLIO. CA*»
Piedra de
Salamanca,
P IT O N I. S A L -
M A N T 1C . A N .
LXX. IV LIA.
RV STI C EL
LA. SOROR.
PIENTIS-
SIMA.
H.S.E.S.T.T.L.
Y en castellano dice : M em oria consagrada
á los Dioses de los difuntos. A q u í está enterra
do L a c io ju lio Capitón , natural de Salamanca,
que vivió setenta anos. Julia R usticela su her
mana , que m ucho le amaba , le puso esta pie
dra. La tierra le sea liviana.
6 En Córdoba en la Iglesia de Santa Marina.
D. M. s.
pl6dra dé M. LVCRETIVS.
Cordoba- VERNA.
P A T R IC 1E N S IS .
ANN. LY.
PIVS. IN. SVOS.
H. S. E.
SIT.T. T. LEVIS,
M em oria consagrada á ios D ioses de los di
funtos. A q u í está enterrado M arco L ucrecio
V e r n a , natural de Córdoba , que vivió cincuen
ta y cinco años , y fué miiy piadoso para los su
yos, L a tierra le sea liviana. Si el Y ern a no.
fuese sobrenom bre, querría decir que filé escla
vo nacido en C ó rd o b a yy aun se podía entender
que hubiese sido siervo público de la ciudad.
7 En Segovia en el m uro de la ciudad, fron-
te-
\ /
de las Antigüedades. 43
tero de Santa C ruz , está una piedra con una es
tatua eqüestre de m edio relieve , y tiene estas
|etraS '
G . P O M P E ÍO M V - Piedra de Se»
C R O N I . V X A~ govia.
M E N SI. A N . X C .
SO BALES.
F. C,
D ice en castellano : A G ayo Pom peyo M u
eren , natural de Osma, que vivió.noventa años,
sus com pañeros ie hicieron esta sepultura. Y en
tiéndese ser esta sepultura por el núm ero de
los años que tie n e , faltándole todo lo demas
que las piedras de sepulturas suelen tener.
6 En Alcalá de H enares, en la calle de la
Ju sta , en el M onesterio de Santa Ursula:
L IC IN IV S . IV L IA Piedra de Al-
N V S . V X S A M E N S IS ¡J á
A N . XX. H. S. E S T .
IV L IA , M A T E R .
F . C . S. T . T . L .
D ice en rom ance : A q u í está enterrado L i-
cinio Juliano , natural de Osma , que vivió vein
te años. Su madre Julia le puso e^ta piedra. Séa-
le la tierra liviana.
7 Estas piedras de sepulturas se llaman en Lo <3ue
latin Cippos , y son muy conocidas porque ca
si todas tienen al principio en io alto estas le* turas,
tr a s : D. M. S. ó las dos della : D . M. en que di
ce : Diis Manibus sacrum■ , ó Diis Manibus , no
mas. Y quiere decir que es m em oria consagra
da á los Dioses de las almas , ó de lo muertos;
y así por solo esto se puede entender luego que
es sepultura. Y entiéndese que se ha de leer es-
$0 así en estas tres letras , porque en algunos
F2 des«
44 Discurso general
desros C ip p o s se halla escrito enteram ente , c o
m o en u n o de C ó r d o b a á la puerta de San
Pablo:
Piedra D IÍS . M A N IB V S . S A C R V M .
Còrd oba. P O M P O N I A E . Q. F . T \ SC A .
A VFID II»
En castellano q u ie re decir : M em oria co n
sagrada á los D io s e s de los difuntos. T u sca, m u -
ger de A u fid io , p u so esta piedra á P o m p o n ia, hi
ja de Q u in to ,
8 Y si este títu lo faltare, podráse c o n o c e r
que es sepultura p o r acabar las mas veces co n
estas le tra s , ó algunas d ellas: H. S. E. S. T . T .
L . en que dice : H ic situs e s t , sit tibí térra le -
vis. Y quieren d e cir : A q u í está enterrado , séa-
le la tierra liviana. A sim ism o se entiende qu e
se ha de leer e sto y lo ' siguiente así , por pie
dras en qu e se halla escrito enteram ente , c o m o
en aquella piedra de la Iglesia de Santa M arina
d e C ó rd o b a , q u e ya- se puso , y en otras m u
chas que se p on d rán . Y ésto p ostrero es la ple
garia m uy usada q u e se hacia p or los m uertos
entre los G en tiles , creyendo en su vana reli
gión cjae era gran bienaventuranza para el di
funto y su [cuerpo , que la tierra que le cubría;
n o le fuese pesada. Pon en tam bién m uchas ve
ces en estos C ip p o s estas tres letras: P. I. S. eñ
q u e d i c e : Pius in suos. Y quieren decir qu e
aquel que está allí enterrado fué m uy piadoso
y benigno para to d o s sus p a rie n te s, am igos y
criados. Ponían tam bién m u y ordinariam ente
en estas sepulturas , c o m o en ellas parece , el
nom bre y so b ren o m b re del que estaba allí en
terrado , y algunas veces la tierra de donde era
natural , c o m o en lo s de arriba p a r e c e , y los
de ¡as Antigüedades. 45
-cargos si habla ten ido algunos en el gob iern o
$ e h R e p ú b lic a , ’ó en la guerra , y el nom bre
•de la T rib u en que en R om aí estaba asentada,
qu e ( c o m o al principio desta G orón ica lientos
dicho en la descripción de la R ep ú b lica R o m a
na ) era dar á entender co rn o fue ciudadano R o
m ano el difunto , c o m o en este C ip p o , y en
m u ch os o tro s parece to d o claro.
9 En la iglesia de San B enito de Porcuna,
lugar que está entre C ó rd o b a y jaén:
L . P O R T IV S . L . F . G A L E R I A . S T I- Piedra de
Porcuna.
L O. O B V L C O N E N S I S . A N . L X V .
A E D IL IS . 1L y lR ,. D E S í G N A T V S .
P. I. S. H. S. E. S. T . T . L .
• ■ HVTC. ORDO. PONTIFICENSIS. OBVL-
COÑENSIS. LOCVM. SEPVLTVRAE. IM-
PENSAM. FVNERÍS. LAVDATIONEM.
SXAT¥ÁM.£QVESTREM..DECRE'VEilE.
En rom ance castellano dice : A q u í yace L11-»
d o P o rcio S a l o , hijo de L u c io de la T r ib u
G alería , natural de O bu Ico , que fue E d il, y es
tu vo elegido para ser uno de los dos :d e |‘ g o
bierno d e la ciudad T. y vivió- sesenta y cin co
a ñ o s , y fue. m uy ben igno para con to d o s los
suyos. Séale .h tierra liviana. El Regim iento- desta
ciudad O b u lco P on tiíicen se p or público decre
to le dieron lugar donde se enterrase, y el gasto
del enterram iento , y m andaron se hiciese un
razon am ien to en su alabanza , y le pusieron es
ta piedra con la estatua en que él está esculpi
d o á caballo. T am b ié n ponían en las sepulturas
los años que v iv ió aquel difunto , y algunas ve
ces los meses y los dias y las h o r a s , y algunas
veces dicen que las horas u o se p u d iero n . saber»
\
46 Discurso general
Y para decir esto lo escriben con estás tres le
tras : H. S. N . que dicen : Horas scit nem o , y
quieren d e c ir: Las horas nadie las sabe. Y no
pongo exemplo desto porque ha de haber mu
chos en lo de adelante. Bien es verdad que mu
chas veces en las sepulturas están estas letras:
H. N . S. y no dice en ellas : Horas scit nenio,
sino dicen : Heredes non sequitur , 6 Heredes
non sequuntur. Y quando tiene esto , casi siem
pre tiene todas estas le tra s: M. H. H. N . S. y di
ce en todas ellas: Monumentuna h o c heredes
non sequitur. Y quiere decir : Mis herederos no
tienen parte en este enterramiento. En algún
verso de Horacio hay m ención desto. Y lo tie
ne así una piedra que está en Linares á la puer
ta de la casa de M ontano , traída de las ruinas
de Castulo:
Piedra de, L A R G E N T A R I V S C E L S IN V S .
^astai0- B A E B ÍA . M. F . S A B IN A . L . A R G E N -
T A R IV S V A L E N S E X T E S T A -
Hoc monu- M E N T O . H. M . H. N . S.
mentum hse—
redes non se-»
Y en castellano dice : L u c io A rgentarlo C eí-
sino , Bebía Sabina, hija de M arco , y L u c io A r
g e n ta d o V alen te , m andaron hacer esta sepul
tura en su testam ento. N uestros h erederos no
tienen parte en este enterram iento.
10 Ponían m uchas veces lu ego tras el n o m
bre del difunto el de su p a d re , y á las veces el
del abuelo y bisa b u elo , co n estas le t r a s : F. N .
P R .O N . Y dicen : F ilia s , n e p o s , p ronepos. Y en
castellano : H ijo , nieto , bisnieto. Y p or esto se
entenderá c ó m o se han de leer aquellas letras
en sepu lturas , y en todas las otras m aneras de
piedras que las tuvieren. A u n q u e el abuelo y
bis-
de ¡as Antigüedades. 47
bisabuelo pocas veces se halla en sepulturas. Mas
se hallan estas tres ie tr a s : D . S. P. y dicen : D e De sua pecu-
sua pecunia. Y otras veces no hay mas de las wa.
dos p ostreras , y siem pre dicen que de su dine
ro y á su costa h izo aquel C ip p o , sin qu e o tro
alguno contribuyese , ni se lo hubiese mandado
en el testam ento. Y quando quieren que se en
tienda que p or habérselo m andado en su testa
m en to aquel cu yo h eredero era el que ponia
la piedra , señalando co n estas le tr a s : E. T . y di- '
c e n : Ex testam ento. Y en castellano : H abién
doselo m andado en el testam ento. Estas dos
m aneras de abreviaturas se hallan también en
maneras de piedras , y de aquí quedarán enten
didas para todas.
11 Ya despues de haber puesto tod o esto
en la sepultura y se pone luego en algunas el
nom bre de aquel que le había hecho el C ipp o
al difunto con aquellas ietras para su memoria,,
co m o esto todo paresce en algunas piedras de
las de arriba y en otras de las siguientes.
12 O tra manera de sepulturas Romanas se Sepulturas
halla diferente déstas en el estilo y órdén de te rsa s de
proceder en su escritura , y dellas hay también ^ ?asadas*
m ención en H oracio y otros A utores. Para e n - '
tenderlas es: necesario saber que ios Gentiles -
( com o en sus leyes paresce ) tenían por religio
so el lugar de la sepultura. Y com o generalmen
te se enterraban en el cam po \ y en sus hereda
des junto al camino porque los que pasasen pu
diesen 'le e r las piedras., pudiera ser que algu
no profanara el lugar de la sepultura, pensan
do que no era religioso mas de lo que ocupaba
la piedra , y á otro le pudiera tom ar escrú
pulo de pensar que m ucho espacio de tierra
era religioso por haber allí enterramiento. Por
qui-
48 Discurso general ■
.quitar estos in co n ven ien tes y otros , éscre-
bian en las sepultaras q u in to s pies p or ancho
y p or largo eran r e li g i o s o s , y c o m o sagrados
al derredor del sep u lcro . D estas sepulturas son
estas dos que se siguen. L a prim era está en C ó r
d o ba cabe la Iglesia de S an Benito-:
Piedra de L. I. F R . P . X V . L . IN A G .
Cordoba. P. X V . C . P O M P O N Í V S .
Locus in fron C. L . L I C I N V S . H. S. E S T .
te pedes.
P H I L O 'M V S V S . L . C I P -
locus in agro
pedes quin PVM D AT.
decim.
Gaii. libertus. En castellano dice : E ste sepulcro ocupa por
esta frente que m ira al ca m in o quince pies de
lugar sagrado y re lig io so , y p or esotros lados
el cam po adentro o tr o s q u in ce pies. Está aquí
enterrado G a y o P o m p o n io L u cin io , .esclavo
raiiorradp de G a yo . Y P h iio m u so , o t r o ahorrado,
le puso á su costa este C ip p o .
13 En M o n to ro , v illa m uy principal en la
ribera de. G uadalquivir a rrib a 3de C ó rd o b a , á la
puerta de la fortaleza está otra piedra de sepul
tura c o m o éstas , y dice así:
Piedra -de , Q . D Q M IT IV 3 . Q . L . MA, ...
Montoro. . C E R . C O N S A B V R E N SIS
Quinti liber— ' ! t P. i S F R O N T X V . IN
tUf. A G U O . P. XX.
Locus pe
des in fronte
quindecim.
Pedes viginti. Trasládase en castellano, a s í : A q u í esta en
terrado Q uintó D o m icio M a c e r, natural de C ó iv
do ja ,. anorr ado de- Q u in to . El lugar sagrado y
religioso desta sepultura son p or esta frente que
mira al camino quince p í e s , y el cam p o aden-
;£ro veinte pies.
14 Estas tales sepulturas tienen t o d a s , co -
j, - . rao
de las Antigüedades. 49
¡no v e m o s , estas letras : L . IN. FR. P. L . IN.
A G R . P. y dice en ellas : L o ca s in fronte pe^
d e s : Locus in agro pedes. Y quieren decir en
castellano lo que paresce en lo que dellas aquí
se ha trasladado.
15 Todas las piedras de sepulturas no tie- Forma de las
nen cierta form a ni figura , ántes unas son en p¡^™*sde se"
el talle muy diferentes de o tr a s , así que no se
puede señalar cosa cierta. Unas son semejantes
á las aras, ó altares pequeños , de que luego se
dirá ; otras son tablas llanas á la larga , con m ol
duras 6 sin ellas 5 otras en arco , y otras sim
plemente escuadradas sin o tro ornam ento. Mu
chas delías tienen en un lado esculpido un jarro
co m o agua manil de plata , y al otro lado una
taza , y son la patera y gutto , ó gu tu rn io, dos
vasos de que m ucho usaban en, los sacrificios.
O tros follages y festones que también se hallan
en estas piedras de sepulturas solo servían de
ornam ento y lindeza*- . \ i> 0
16 Algunas destas sepulturas también suelen
tener alguna mezcla de dedicaciones, co m o ha
blando dellas se dirá. T am bién otras piedras es-
tan mezcladas de sepultura y testam ento, y tan*-
bien desto se pondrán adelante exemplos. Y con
haber dicho así tod o e s to , queda declarado lo
que conviene para entender esta primera mane
ra de piedras antiguas que llamamos cippos ó
sepulturas. *. >n jtúiia % \
Medidas dm camines* :
í l i a otra segunda manera de piedras añ- En ía Reptí-
tigúas escritas, que llamé medidas de caminos, bJica Roma-
les servían á los Rom anos de señalar las millas na*
que había en los ¿aminos principales y mas co
sarios 5 y señaladamente , co m o se ha dicho,
Tom. I X G por
jo Discurso general
por donde solían caminar los exércitos para mu
darse de una parte á o t r a , y para las visitas de
los Pretores. Y por esto los llamaban caminos, 6
vias militares. Este medir así los cam inos , y se
ñalar con tanta particularidad las millas dellos,
Invención de parece fue invención de T ib erio G r a c c o , co-
de lor dldaS ino ^^lt:arco en su yida lo dice , y de sus m e
aos . 08 cami" di das hace también m ención Quintiliano y Boe
cio , y R utilio Claudio N um m aciano , y algu«
ñas leyes en los Digestos. Estaban estas piedras
puestas en los caminos por tal o rd e n , que los
caminantes sin errar ni preguntar, y sin saber
leer supiesen por dónde habían de ir , y quánto
habían caminado , y q u in to quedaba hasta el
primer lugar. Porque á cada m illa ponían un
m árm ol levantado. A sí contaban las millas por
estas piedras, Y para decir una m illa del lugar,
decían á la primera piedra > y para decir dos m i
llas decían á la segunda piedra , y desta mane
ra á las demás. Conform e á ésto muchas veces
las piedras solas , siñ mas escritura , mostraban
el núm ero de las millas con solo tenerse cuen
ta quántas habían pasado , y por esto el escrebir
en ellas era para solo dexar m em oria del que
mandó ponerlas, y aderezó al principio el ca
m ino , o lo mandó reparar despues quando se
habia ya estragado. D e aquí viene que algunas
piedras destas tienen el núm ero de las millas,
y otras no mas del nom bre del Emperador que
mandó aderezar el camino Con todos sus. títu
los y renombres^ Tam bién sucedió desto el ha
llarse muchos mármoles juntos, en algunas m i
llas , y en otras, no mas que u n o , conform e
á co m o muchos %ó ningún Em perador man
c a r o n reparar el camino.. Tam bién tienen mu
chas veces todo junto el núm ero de las miUás
que
de las Antigüedades. 51
que habla ai lagar mas cercano , ó en todo el
camino ju n to , desde el lugar donde com enza
ba hasta el o tro postrero donde iba á parar
la calzada 5 y tienen tam b ién , aunque pocas
v e c e s, el nom bre de ambos lugares , ó solo del
uno dellos. Y quando los tienen a m b o s , fácil
es de entender qué lugares señalan, y quando
no tienen mas de u n o , que es lo mas ordina
rio , y es de donde se com ienza á c o n ta r , y
no donde va á parar el camino , y donde va
también á parar la cu e n ta , siempre se entien
de que aquel lugar que está junto á la piedra,
es el que se nombra* Y esto se ha de adver
tir m ucho.
z Tam bién no se ha de engañar nadie en den Como proce
las medi
pensar que los caminos principales destos an das de los
tiguos qué parescen por España, se com enza caminos»
ban ellos , y su cuenta de ácia R o m a para acá,
que es de Oriente á P o n ien te, co m o algunos
han creido , porque esto es im p o sib le» y las
piedras muchas veces manifiestamente muestran
lo contrario r pues se ve en ellas mucha diver
sidad en esto , s in q u e guarden tal concierto;
ántes tienen al contrario algunas , y algunas tie
nen otras diferentes travesías, conform e adon
de el camino iba á parar , com o en los exem -
plos que pondrémos parescerá todo muy claro;
Y en el Itinerario del Emperador A ntonino
tam bién manifiestamente paresce.
3 Estas piedras ordinariamente son cblu-
nás redondas, sin que jamas tengan otra fórnía,
y dellas hay muchas en el cam ino , que en Es
paña vulgarmente llamamos el camino de la
P la ta , y va bien descubierto con su calzada de
piedra desde Mérida hasta Salamanca , y así pon-
drém os por exem plo aíglinas de allí ¿ con otras
■ '■
'■
-í* G z de
j 2 Discurso general
de otras partes que muestran claro todo lo que
he dicho.
4 U no destos caminos había desde una ciu
dad llamada A u gu stób riga, qu e se edificó cer
ca de la destruida Num ancia. Y paresce quán
antigua es aquella calzad a, pues no lejos de la
villa de V in u e sa , en una peña que rom pieron
para allanar el camino , está escrito en un gran
quadro con lindas letras;
Inscripción HANC VIAM
áe Vinuesa. AVG.
L. LVCRET. DENSYS
Vise munien- II. VIR. -V. M.
dx. FECIT.
Y e n castellano d ic e : Este cam ino imperial
hizo L u cio Lucrecio D e n so , uno de los dos
que tuvieron cargo de aderezarlo.
5 O tro camino de R o m an o s harto insigne
es ía entrada del R eyn o de L e ó n á Galicia,
por la montaña que llaman los G odos de L a
c h e o , aunque vulgarmente pronuncian Laroco*
Está 1a peña tajada por espacio de una legua,
y algunas veces de mas de diez estados en hon-
4 o , ; para hacer camino lla n o , y porque va dan
do vueltas con ángulos , los llaman los C odos,
y por llamarse aquel m onte L a d o c o , retiene
el sobrenombre antiguo , aunque algo corrom
pido. Y en una parte de la peña con grandes
letras ( c o m o me ha referido d Señor D o n
D iego: de M endoza , que lo ha v is to ) está la
dedicación con grandes letras.
Inscripción I O ,V I . LAD ICO.
de Galicia,
En castellano d ic e : Esta obra se dedicó al
.... ............' - Dios
de las Antigüedades. 5. 3
D ios Júpiter, Presidente deste m onte Ladíco.
6 A quel camino con obra tan soberbia man-
d ó aderezar el Emperador Adriano , com o pa-
resce en piedras que hay allí cerca en la puente
del rio llamado Vividey^ (1)
7 Tam bién m e dio el Señor D o n D iego
otra dedicación de otra calzada, por donde se
entraba desde lo llano de L eón á las Asturias
de O viedo. Está en el puerto que agora; llaman
d e C andanedo, com o también se llama el lugar
pequeño allí c e rc a , y antiguamente se llamaba.
M onte Gandamio» L a dedicación dice en una
piedra; . . .
I O V I C A N D AMICX
Y dice en castellano: Esta calzada se dedi
có al D ios J ú p ite r, Presidente deste m onte lla
m ado Candam io. Y o he pasado por aquel lugar,,
y por no saberme dar allí razón de la piedra,,
n o la vide. (2) :
8 P o co mas de una legua de Alcalá de He
nares , á la barca que llaman de los Santos, está
una colana con estas letras. (3 i
a ' .M IM P.
(j) Estas piedras eran colunas miliarias dedicadas á Tra-=
Jano , y hoy se hallan destrozadas en el rio Viveyv
(2) El puerto de Candanedo es distinto del Valle de Can-
damo , situado ácia las villas de Pravia y Grado en la cos
ta de Asturias y así, este, nombre de Júpiter Candamio no
se debe atribuir sino á la veneración que tenia én dicho va
lle j y reservar el de Candiedon que menciona Grútero en
tre sus inscripciones para el Júpiter que presidia en el puer
to de Candanedo.
(3) Un trozo de esta coluna se halla hoy en el claustro del
Colegio del Rey , en Alcalá ? adonde según la tradición la
feizo recoger Morales,
54 Discurso general
Piedra de Al- N E R V J L ' .C A E -
cala de Hena- SAR. : : : : A Y . T R A -
Tes IA N V S . GER. PONT.
M AX. T R IB . POT„
?•? : II. P .P . C O S . I . : : R E S
1
T IT V T. A.
COM PL.
En nuestra lengua castellana dice : Ei Em pe
rador N erva César A ugusto T ra ja n o , vencedor
de Alem ania , Pontífice M áxim o , T rib u n o del
pueblo, padre de la Patria, Cónsul :: : : : veces,
mandó reparar este camino desde C o m p lu to .
9 En el despoblado de V altierra, media le
gua de la villa de A rg a n d a , se sacó una co lu
na con esta inscripción entera. Hiciéronla dos
p e d a zo s, y el uno se truxo á A rgaada s y el
©tro se quedó allá enterrado.
Piedra de Ar. I MP . N E R V A .
ganda. CAESAR A V G.
T R A I A N V S.
GER. P O N T .
M A X. T R I B.
POT. IIII. P. P.
COS. II. RESTI-
T V Í T A COMPL.
XIIII.
D ice en castellano lo m ism o que el már
m o l pasado, sino que se lee el num ero d é lo s
C o n su lad o s, y es quatro , y acaba con estas
palabras: R estituyó este camino eri jas cator
ce millas que hay desde C om p luto hasta aquí.
10 En C a m p o s , cabe la villa de Herrera,
hay
de las Antigüedades. 55
hay dos cotanas destas á la ribera de Pisuer«
ga. En la una dice::
TiB. d i v i. a v g ; Piedras de
F. DIVI. IVL. N. Herrera en
A VG'r P O N T . Campos»
max. t r íb ;
P O T. X X X V.
IMP. IIX. COS. V.
A. PI SOR ACA.»
M. J. ■
En castellano quiere d e c ir : T iberio1 César;,
hijo de Augusto Cesar , nieto de Julio César,
siendo ya Augusto y Pontífice M á x im o , y ha-
hiendo tenido e l cargo de Tribuno del pueblo
treinta y cinco veces , y el de Capitan Gene
ral o c h o , y siendo Cónsul la quinta v e z , man
d ó aderezar este camino , y mandó poner eni
el este m árm ol á una milla de Pisuerga«
En la otra colana dice::
STERO: CLAVD1VS. D. CLAVD. AVG.
F. GERMANíCI. CAKSARIS. AVG. Ñ. .
Tí CAES. AVG. PRON. D1VI. AVG.
ABN. CAES. AVG. GER. PONT. MAX®.
TRIB. POT. IMP. COS*
A, PISORe M«, L
En castellano d ic e , c o m a C lau d ia Nerón;,
hijo del Emperador Claudio v nieto de Germ á
n ic o , bisnieto de T ib e r io , tataranieto de A u
gusto , siendo elí César Augusto vencedor de:
A lem ana , Pontífice M á x im o , teniendo el po
derío de . T rib u n a del? pueblo r teniendo el tí
tulo de E m perador, y siendo C ó n s u l, aderezó
aquel camino mil pasos d el r ía Pisuerga.
Otros;
' $6 Discurso general
11 O tro s m u ch o s exem plos de táíes már
m oles c o m o estos quedan puestos en la C o r ó -
n ic a , desde el p rin c ip io del libro non o por to -
r....vb9ic; -do él. -:r" .
12 En estas colunas de íos cam inos se p o
nían así íos títu lo s de los cargos y renom bres
de los E m peradores j y de la m ism a m anera se
ponían en todas las otras maneras de piedras-
donde los habían d e nom brar , y el leerlos
en el latin es f á c i l , co n la declaración castella
na que tienen a b a xo . Y ta m p o co será m enes
ter declarar a q u í estos títulos , pues se ¿enten
derán bien p or lo q u e está d ich o en el discur
so de la R e p ú b lica R o m a n a qu e, puse al prin
cipio de la C o r ó n ic a . M as todavía conviene de*
que hay clarar algunas particularidades» L a prim era es,
entender q ae tienen casi siem p re estas colanas lo s n o m -
¿g bres de padre y abuelo , y aun bisabuelo -de
aquel -E m p era d o r en cuya m em oria se puso
la coluna : agora fuese que descendiese delíos p or
g e n e ra c ió n , a g o ra fuese la descendencia p o r
prohijam iento. Y c ó m o señala e s to , y c ó m o se
ha de le e r y se en tien d e , ya se dixo en jas se
pulturas* T ie n e n tam bién en los títulos estas
colunas el de C é s a r , q u e era corn o s e r 'le g íti
m o heredero del Im p e rio % A g i i s t o , que era
c o m o ser ya consagrado por Em perador. T a m -
bien tiene quántas veces había tenido el cargo
y el nom bre de C a p ita n G e n e r a lo Em perador,
que" es; to d o u ñ o y q u in tas había sido C ó n su l;
quántas había -te n id o el p od erío-de T rib u n o del
pueblo -, y c o m o había tenido el-cargo de Pon*
tífice M áxim o. T a m b ié n parecen en m uchas des
tas colimas estas dos letras P . P . y dicen: Pater
p á r a é , y quieren d ecir: Padre de la P a tria, que
era renom bre de m u ch o am o r y afición qué
Ro-
de las Antigüedades» 57
R o m a m ostraba tenerle. L o s o tro s renom bres
son com un m ente de las tierras y provincias q u e
había conqu istado.
13 T o d o esto fue m enester ensenar , para
qu e se sepan le e r , y se entiendan en estas c o
limas , y en todas las otras maneras de piedras
donde estuvieren estos tales títulos. Y al cabo
se ponen m uchas veces estas dos letras M . P.
y luego sigue un n ú m ero de cuenta , y dicen
en la tín : m illia passum i y en castellano dicen:
millares de pasos. Y otras veces no tienen sino
sola tina letra M . y sigue luego el n ú m e r o , y
quiere decir millas , sin decir de pasos.
A ras ó altares pequeños.
1 Ju ía s otras piedras terceras, que llamaban
los antiguos a r a s , y quiere decir altares, eran
piedras que ponían p or reverencia y d e v o cio n
particular que tenían co n algún D i o s , ó por
v o to que hubiesen h ech o á él , ó por o tr o res
p eto sem ejante de religión , lisonjeando tam
bién á los E m p erad ores, m u ertos co m o á D io
ses, con ponerles destos altares. Estas tien en
ordinariam ente' figura de- los asientos que las
colunas suelen tener debaxo de sus basas , á
quien com un m en te ios A rtífice s Españoles lla
man piedestales, y los G riegos estiló b a to s, y al
guno en latín le ha querido , dar nom bre de
arula , que quiere decir altarico , ó altar peque
ñ o , mas y o no lo hallo en V ítru v io . ni en o tro
A u to r antiguo. Hállase siem pre en ellas el n o m
bre del D io s ó Em perador á quien se dedica
ban ,' y el de aquel que la o fr e c ía , y algunas
veces el nom bre de la ciudad ó lugar donde
'aquel D io s , cu yo era el a lta r , se- reverencia-
rom , I X -. H ba?
5 8 Discurso general
ba , y la ocasion ta m b ién , ó el fin por qué se
había ofrecido. Acaban las mas veces con estas
dos letras V . S. y d ic e n : Votum solvit , y quie
ren d e cir, cumplió su v o to . Otras veces hay
tres letras V . L . S. Votum libens solvit , y quie
ren d e c ir, que de buena gana cumplió aquel su
v o to . En otras hay estas tres letras L . M. P. y
d icen : Libens mérito posuit ; y en castellano : pu
so esta Ara de buena gana con mucha razón.
Muchos leen en la M . m ente. Mas yo tengo
por mas acertado leer m érito. D e lo qual me
advirtió el D o cto r del C a ñ o , Canónigo Ma
gistral en la Iglesia de L e ó n , insigne hombre
en doctrina y bondad , á quien yo por ambas
partes m ucho a m o , teniendo dél igual recom
pensa en el amor. A d virtió m elo , dándome co
pia de la inscripción de una A ra extraña , que
se halló allí en L e ó n , y se pondrá quando se
tratare de aquella ciudad. Y por haber sido él
quien me enseñó e s t o , fué justo decirlo aquí.
Otras veces, aunque p o c a s , hay quatro letras,
Y . L . A . S. Votum libenti animo solvit , y di
c e n : que aquel tal, co n ánimo muy entero y
m uy ganoso , cumplió su vo to . Quando hay una
D . dice : dedit ó d ica vit , y quiere d ecir: que la
dió ó la dedicó. D os D D . dicen : dedicavit ó
dono dedit 5 y quieren d e c ir, que la dedicó , ó
que la dio por don. T re s D D D . dicen que la
dió y la dedicó él m ism o , y no sus herederos.
D e todo esto hay exem plo manifiesto en las
piedras que se siguen.
2 En A rgand a, lugar que está quatro leguas
de Alcalá de H enares, la pila del agua bendita
de la Iglesia es un ara antigua con estas letras.
Y tráxose allí del despoblado de V altierra, que
está allí cerca*
L.
de ¡as Antigüedades. 59
L. I. RVFINVS.
NYMPHIS.
VARCILENS.
Y. L. S.
En castellano dice : L u cio Julio Aufíno puso
esta ara á las ninfas del municipio Varcilense,
cumpliendo muy de buena gana el voto que de
ponerla había hecho.
3 En las ruinas de la ciudad antigua de Nes-
ca n ia , dos leguas de Antequera , está una ara
que tiene estas letras:
NVMINI. DIVORVM. AVGG.
PV B L IC IV S. F O R T V N A - Piedra de
TVS. LIBER1VS. M. F. NES- Nescania*
CA. ARAM . SOLO. PVB»
S. P. D. DD.
En castellano dice : Publio Fortunato L ib e -
n o , natural d eN escan ia, hijo de M arco, puso
esta ara en lugar y suelo público , de su dinero
y á su costa particular, y dióla y dedicóla á la
divinidad de los Emperadores Augustos.
4 En Alcalá de Henares en la Iglesia de los
Santos Mártires Justo y Pastor.
TVTELAE. Piedra de Al®
F L A C C IL L A . cala.
LIBERTA»
v . s. L. m ;
En castellano d ice. : Flaccila ahorrada de bue
na gana con mucha razón cumple su vo to que
tenia hecho á la diosa Tutela.
5 Y desta manera de piedras ninguna otra
cosa tenemos mas que decir , sino es que al
gunas veces 110 se ponia el nombre del que po-
H 2 nia
6o Discurso general
nía el a ra, sino so lo del D ios á quien se p o
nía. Y esto se hacia por buen respeto. P o rq u e
poniendo el n o m b re , parece que tenia aquel
m as cuenta co n dexar su m e m o r ia , que n o
co n cum plir el v o to . Y callando su nom bre,
quedaba solo el fin de la religión y del v o to . T a l
es una ara que y o he visto en el lugar llam ado
D u raton á la ribera deste rio cerca de Sepulveda:
y dice así:
MATRIBVS
Piedra de TER
Baratón,, ME G I S T E |
Y. S. L.
En castellano trasladaré lo q u e y o entien
d o : A las Sacerdotisas de la gran m adre C ib e le
se cum ple este v o to de m u y buena volun tad. A
la D iosa C ibele llaman T erm eg ista por las tres
grandezas que le atribu ían , c o m o en unos ver
sos de L u cre cio paresce. M adre de los dioses,
m adre de los h o m b re s, m adre de los animales.
Y llam an madres á sus Sacerdotisas, por co n ser
varles aquella honra del ren om bre de su D iosa.
Y en las tres letras postreras leo : V otum so lv í-
tur libenter. P o rq u e con no estar allí el n o m b re
de quien la dedicó , se ha de leer a s í , y enten
derse c o m o yo lo trasladé.
6 O tra piedra éstá á la venta de San J u a n , en
m edio del cam ino que h ay desde aquí de A lca lá
de Henares á G uadalaxara, que siendo ara , n o
tiene especificado el nom bre de a lg u n 'D io s, sino
en general dice:
Piedra de en DEABVS
tre Alcalá y M. GRVMiyS.
ííuadalaxara.
D ice en castellano : Esta ara puso á las Dio«“
sas M arco G ru m io .
De-
de las Antigüedades. 61
Dedicaciones.
i JL ías últim as piedras R om anas son de
dicaciones , y en este n om bre se com prebenden
Jos arcos triunfales y m uchas maneras de epi
gram as en v e r s o , y otras inscripciones sem ejan
tes que se hacían com un m ente por estas causas.
D ed icación era , quando alguno quería p oner la Causas de de-
estatua de algún dios , ó de su padre 7 ó pariente ¿icaciones.
ó am igo suyo : quando las Ciudades y los A y u n
tam ientos dellas hacían ésto m ism o en agrade
cim ien to de lo que alguno hubiese h ech o por
ellas en el g o b iern o , ó en otra cosa : quando al
gún ciudadano había sido tan señalado en paz
6 en g u e r r a , que m ereciese eterna m em oria:
quan do algún particular en su testam ento m an
daba se pusiese alguna estatua para algún dios,
ó para el Em perador , ó para su padre , 6 pa
r ie n t e , ó para sí m is m o : quando las ciudades
p o r lisonjear al Em perador que señdreaba en
R o m a , le querían p on er una estatua : quando
habiéndose labiado algún edificio su n tu o so , se
celebraba la grandeza y el p ro vech o d é i , hacién
dose tam bién m em oria de los qu e co n trib u ye
ro n en el gasto. En todas estas ocasiones y en
otras a lgu n as, ponían un título en una piedra,
qu e declaraba cuya era la estatua , y p o r qué se
p u s o , y quién la m andó poner , y otras cosas
tocantes á la noticia mas particular de aquella
m em oria , y de lo s qu e hicieron algún g a s to , ó
pusieron algún cuidado en el ponería. A estas
piedras podríam os llam ar basas ó asientos , por
que p or la m a y o r parte eran basas ó asientos so
bre que estaban puestas las estatuas, y quando
n o había estatuas , eran tablas llanas co n algunas
m o ld u ra s, y así se llamaban.
62 Discurso general
2 L le g ó á tanto esta vanidad de ías dedi
caciones , que se hacían grandes fiestas y con
vites , y otros gastos el dia que la obra se aca
baba y dedicaba, tan superfinos y costosos, que
PJinio el segando escribe sobre elio á Trajano,
pidiéndole mande remediar este desorden , y él
provee sobre e llo , y las leyes también lo tasá-
Vanidad en ron. Mas hubo en esto o tra manera de vanidad
las dedicacio- mvty donosa. Qaeria uno poner ( pongamos por
neSe c a so ) á su padre una estatua : poniéndola él c o
m o un hom bre particular , no era tan honrosa,
com o si toda la R epública de aquella ciudad, con
autoridad y decreto público la pusiera. Mas la
Ciudad ni su A yun tam ien to no tenia gana de
ponería, ni le pasaba por pensamiento querer
gastar en aquello lo que era menester. En este
caso , con negociación que se entrem etía, to
mábase por medio , que el Ayuntam iento pú
blico de la ciudad mandase y proveyese, se
pusiese aquella estatua del dinero público á eos-
\ ta de la ciudad. Esto se mandaba muy al segu
ro r por lo que con el o tro se habia tratado en
secreto con toda seguridad. Y así luego entraba
aquel que qaeria poner la estatua, y decia á la
ciudad : que él recebia la m erced y la h o n ra , que
á su padre (si habia de ser la estatua de su pa
dre) se le hacia por autoridad y gasto público:
mas que él qaeria excusar á la República de la
c o s ta , y que él gastaría tod o lo que la estatua
y el título costasen. C o n esto él alcanzaba la va
nidad que pretendía , y la República no gastaba
nada, que era lo que rehusaba. T o d o esto pa-
rescerá en las piedras que pondremos aquí por
exemplo.
3 En la villa de C abra , cerca de Córdoba á
la puerta de la fortaleza , en una piedra muy
grande se lee esta d e d ica ció n : T rúxose de un
des-
de las Antigüedades . 63
despoblado que está allí cerca llamado Zambra, zambra,
C. VALERIVS. C. F. GAL. VALERIANAS. Piedra de
CISIMBRENSIS. II VIR. PONT. PERPE- Cabra.
TVVS. FO RVM . A ED ES. QVINQVE.
SIGNA. DEORVM» QVINQVE. STATVAS.
AEREAS. SVA. IMPENSA. DEDIT.
D O N A V IT .
FLAVIA. VALERIANA. NEPTIS. HAERES.
EPVLO. DATO, DEDICAVIT.
E11 nuestro rom ance castellano dice a s í: Ga
y o Valerio V aleriano, hijo de G ayo de la Tribu
Galería , natural del lugar de: Cisim bro , uno de
los dos del gobierno p ú b lic o , y Pontífice per»
petuo para los sacrificios del lu g a r, á su costa
y de su dinero dio y dono al mismo lugar de
Cisim bro una plaza, Unas casas , cinco imágenes
de bulto de dioses, y cinco estatuas de metal.
Flavia Valeriana su n ieta , y su heredera lo de
dicó todo con hacer un banquete público.
4 En Fuente O vejuna , lugar de tierra de Piedra de
C ó r d o b a , en la Iglesia principal está una piedra ? uenre 0ve"
grande c o n esta, dedicación: Juna”
SEMPRONIAE' VARILLAE.
HVIC. MELLARIEÑSES.- LOCVM. SEPVLTVRAE..
F V N E R IS . IM PENSAM . STATVAM. LAVDA-
TIONEM. DECREVERE, SEMPRONIA. VARIL
LA. F. HONORE. ACCEPTO. IMPENSA. RE
MISSA. PIISSVMAE. MATRI. POSVIT.
En castellano dice : Esta estatua de Sempro
nia V arila, á quien el R egim iento y Pueblo de
Melaría ordenároñ que á costa pública se le
diese lugar para enterrarse, y se le hiciese la
costa del enterramiento , y se le pusiese su es
tatua , y se hiciese un razonam iento en su ala
ban-
64 Discurso general
banza. Mas Sempronia V a rita , su h ija , aceptan
do la honra que el R egim iento y Pueblo le ha
cia, no permitió que á costa pública se gasta
se nada, y así ella lo puso y lo gastó t o d o , para
honra de su m ad re, que extremadamente le fue'
benigna y piadosa.
5 En C a rta m a ,1 lugar cerca de R onda en^el
R eyn o de Granada, hay una piedra muy grande
con una dedicación que tiene toda esta escritura»
IVNIA. D. F. RVSTICA. SACER-
DOS. PERPETYA. ET. PRIMA.
IN . M V N IC IPIO . CARTIMITA-
Piedra de NORVM. PORTICVS. PVBLICAS.
Cartama. VETVSTATE. CORRVPTAS. RE-
FECIT. SOLVM. BALINEI. DEDIT.
VECTIGALIA. PY BLIC A . Y IN -
DICAVIT. SIGNVM. A E R E V M .
MARTIS. IN. FORO. POSV1T. AD.
. BALINEVM. SOLO, SVO. CVM.
PISCINA. ET. SIGNO. CVPID 1-
NIS. EPVLO. DATO. ET. SPECTA-
CYLIS. AED 1TIS. D. S. P. DD. STA-
TYAS. SIBI. ET. C. FABIO. IVNJA-
NO. F. SVO. AB. ORDINE. CAR-
TIMITANORVM. DECRETAS. RE»
MISSA. IMPENSA. AVIAE. STA-»
TVAM. ET. C. FABIO. FABIANO.
VIRO. D. P. S. F. D.
En castellano quiere decir : Iunia R u stica , hi
ja de D e d o , Sacerdotisa perpetua y principal
en el M unicipio C a rtim ita n o , reparó los p or
tales ó lonjas públicas , que con la vejez se caían
\ t o d a s : dio solar para que se hiciese un baño:
desem peñó y h izo que quedasen libres las ren
tas públicas de los P rop ios : puso una estatua de
m etal del D ios M arte en la plaza en su solar jun
to al b a ñ o , con un estanque de peces qu e h izo ,
y
de las Antigüedades.
y co n una im agen entallada del D io s C u p id o .
T o d o esto h izo de su d in e r o , y quando lo hu
bo de dedicar , h izo un banquete p ú blico , y h i
z o hacer fiestas y regocijos públicos. A sim ism o
á su costa h izo las estatuas suya y de su h ijo G a
yo fa b ío Iu n ia n o , las quaies el R e g im ien to y
Pueblo C á rtím ita n o había determ in ado p on er
les : mas ella no consintió que e l pueblo gas
tase nada. D em as desto h izo tam b ién poner á
su costa una estatua á su a b u e la , y otra á su
m arid o G a y o Fabio Fabiano , y dedicólas.
6 En la plaza de Ecija en la pared d e la
capilla m ayor de San Francisco qu e sale á la pla
za está una tabla larga de m árm ol blanco con
esta dedicación:
CAECILIA. TROPHIME. STATVAM, PÍE- Piedra de
TATIS. TESTAMENTO. SVO. EX. ARG. P. Ecija.
C. SVO. ET. CAECILII. SILONIS. MARI-
TI. SVÍ. NOMINE. PONÍ. 1VSSIT.
D. CAECILIVS. HOSPITALIS. ET CAECI
LIA. D. F. MATERNA. ET. CAECILIA PHI-
LETE. HAEREDES. SINE. VLLA. DEDT-
CTIONE. XX. POSVER.
Y en castellano qu iere d e cir: C ecilia T r o fi-
m e m andó en su testam en to qu e se hiciese
una estatua de plata d e la p ie d a d , en n o m bre
su yo y de su m arido C e cilio Sí Ion , qu e pesase
doscientos m arcos. D e d o C e cilio H o sp ita l, y
C ecilia M a tern a , hija de D e d o , y C ecilia Filete,
qu e fueron los herederos de C e cilia T ro fim e ,
pusiéron la estatua c o m o se les m a n d ó , sin sa
car desta m anda la v e in te n a , c o m o p or las le
yes se les perm itía.
r Tom. IX . ' I Jan“
66 Discurso general
7 Ju n tó co n ésta o tra ta b la de m árm o l se
m ejante á ella co n esta d ed ica ció n :
Otras piedras P. N V M E R IV S M A R T I A L íS A S T IG I-
de Ecija. T A N V S SE Y I R A L I S S1G N Y M
P A N T H E I T E S T A M E N T O F IE -
R I P O N ÍQ Y E E X A R G E N T I L I -
B R IS. Ce SIN E Y L L A D E D V C T I O -
NE. IV S S I T .
D ice en castellano ; Ptiblio N um erio Marcial,
natural de E cija, uno de los seis Sacerdotes de
los Em peradores, mandó p o r su testamento se
hiciese y se pusiese esta im agen del Fantheon,
gastándose en ella cien libras de plata , sin que
dellas se sacase ninguna cosa.
8 En la misma plaza d e n tr o en una tienda
está o tra tabla de m á rm o l b la n c o c o n esta de
dicación. Y pocos la ven , n i la leen p o r estar
m uy junto ai suelo, en. e l c i m i e n t o , y estar allí,
escuro®,
BONÍ E V E N T V S.
A P O N IA , C . F . M O N T A N A . S A C E R D .
D ÍV A R . A Y G V S T A R . CO L. AVG.
F 1R . E D IT IS . O B. H O N O R E M . SA -
C E R D . C IR C E N S IB V S E T O B D E D I-
C A T IO N E M A L U S E X Á R G . L1BRIS»
C L . D . S,. P. D . D.,
Y en castellano dice : Esta im agen es de!
buen suceso : hízola poner A p o n ía Montana, hi
ja de G a y o , Sacerdotisa de las sagradas Empe
ratrices Augustas, en la C olonia, Augusta Firma:
habiendo, hecho, juegos. Circenses, por honra de
su Sacerdocio- r hizo de nuevo otro s por la de
dicación desta estua , de cien to y cincuenta li
bras de plata ; de su dinero la dio y dedicó®
i Efl
de las Antigüedades. 67
9 En A ntequera en la calle d e los M árm o
les están estas dos dedicaciones en dos piedras»
L . M IV N IO . N O T H O . Piedras- de
O R D O . S IN G IL IE N - Antequera.
SIVM. STATVAM.
ET. HONORES. Q V O S.
C V IQ V E . P L V R IM O S .
L IB E R T IN O . D E C R E -
V IT .
En castellano d ic e : El R egim iento de la ciu
dad de Singilia puso esta estatua y título á L u
cio Iunio N o t h o , y por decreto público orde
nó que se le hiciesen todas las mas honras que
pueden caber en un hom bre del Image de los
ahorrados®
L IV N IO . NOTH O.
V I V IR . Á V G . P E R P E -
T V O . C íV E S S IN G IL I-
E N S E S . E T . IN C O L A E .
EX» A E R E . C O N LATO»
D ice en nuestro rom ance castellano : L o s
ciudadanos naturales, y los moradores advene
dizos de la ciudad de Singilia , contribuyendo
todos para esto , pusieron este título y estatua
á L u cio Iunio N oth o , que era uno de los Sex-
tunviros Augustales perpetuo,
10 O tros muchos exemplos se han puesto
por todo el libro nono de la C o ró n ica , y se
pondrán adelante en esto de las Antigüedades.
Porque en toda España , y señaladamente en el
Andalucía hay muchas destas dedicaciones. Y es
la causa , á. lo que yo creo i que la fertilidad
Iz gran-
68 Discurso general
grande de tierra , y ía riqueza que delía se c o n
seguía , obraba tales magnificencias entre parti
culares , que en general com ún era en todas par
tes lisonjear co n estatuas á los Emperadores,
11 En estas dedicaciones es muy ordinario
ponerse aquellas tres letras: D. S. P. que ya q u e
dan declaradas en las sepulturas , y no parece
que hay otra cosa que se deba enseñar en ellas,
pues en lo de atras queda todo lo demás decla
rado. Y lo que dicen algunas destas piedras que
de íos^esta- n0 sac° veintena el que hizo la dedicación,
mentos. es una cosa m uy larga para declararla aquí : bas
ta decir que está muy declarada en una ley del
C ó d ig o en el título de Edicto D ivi Adriani tol
iendo 5 y también en algunas dedicaciones q u e
adelante se habrán de p o n e r, será necesario d e-
Diversidad clararlo cumplidamente. Mas conviene otra v e z
de las de- advertir aquí que á cuenta de dedicaciones en -
dicaciones, tfan arcos triunfales , y otras cosas semejantes,
que son para celebrar el nom bre y los hechos
de alguno , ó para mostrar la excelencia del edi
ficio. Tam bién se ha de notar que estas dedica
ciones unas son de obras públicas que la R e p ú
blica ó Com unidad hacia , co m o las dos de
Antequera , y muchas de las que en el libro n o
no quedan puestas : otras eran las que hacían
* hom bres particulares, mas eran para el públi
co provecho y ornato del la g a r, com o la de
C artam ayL ia.d e C a b ra , ó para reverencia de
algún D ios , com o las de Ecija : otras había t o
das particulares, porque las hacían hom bres par
ticulares para honra y memoria de sus padres
ó parientes ó a m ig o s, com o la de Fuente O v e
juna.
12 Tam bién es dedicación de estatua, hechá
manifiestamente á extrangero , la que está en
Lo-
de las Antigüedades. 69
L o r a , lugar principal de la Orden de San Juan
entre Sevilla y Córdoba , y dice así:
L L V C R E T IO . SE V ER O . PA TR IC IE 'N - piedra de
SI. ET. IN. M VN ICÍPIO . F L A V IO . A X A - Lora»
T IT A N O . EX. I N C O L A T V . D E C V -
RIO N I. ST A T V A M . Q V A M . T E S T A
M E N T O . S. P O N I , S I B I . I V S S 1 T .
B A T IS. S P O R T V L I S . D E C V R I O N ,
; : :: M. F . A X A T iT A N l : : : :
D ice en castellano á lo que paresce se pue
de m ejor entender: L ucio Lucrecio S e v e ro , na-,
rural de C órdoba , que por haber m orado en el
M unicipio Plavio A x a tita n o , fue Decurión en él,
m andó en su testamento que se le pusiese esta
tua , dándose á los Regidores del M unicipio Fla-
vio A xatitano sus raciones para com ida (1).
13 C o n esto paresce queda ya dicho todo
lo que á ésta división , y á sus quatro maneras de
piedras antiguas pertenece. Mas porque la divi
sión ha de servir adelante m ucho para todo lo
que aquí se ha de ensenar , es menester saberla
y n o ta rla , porque también no errem os en es
to com o algún hom bre m uy docto y m uy se
ñalado ha errado en España , llamando en lo
que escribe cippo á una piedra que manifiesta
m ente es dedicación , y llamando también epi
tafio á la escritura de otra piedra que también
es dedicación.
14 Mas antes que pasemos adelante será
bien poner algunos exemplos de aquellas otras otras matse-
maneras de piedras que se hallan fuera destas ras de pie-
quatro 5 y por ser m uy pocas no las m etim os dras diferen-
en la división con e lla s, y son tres las diferen las
cias dellas. Decretos públicos , ó cartas que 11a-
man
(1) Este Municipio Axatitano se reduee á la villa de-Loa?
del Rio.
yo ' Discurso general
man en -latín rescriptos de Emperadores , y en
rom áncelas podemos bien llamar provisiones.
T esta m e n to s, y M ojones de términos. Destas
tres diferencias se hallan en España algunas pie
dras , y de todas pondré exem plo.
15 Es insigne exem plo de los decretos la
gran tabla de metal que se halló cabe Málaga
en el lugar llamado C a ñ e t e , y se puso en el
libro nono en lo de Vespasiano.
16 Aquella tal piedra y otras semejantes que
se podrian hallar por España , y se hallan en
Italia y en otras partes, n o paresce que sea de
ninguna de las quatro diferencias que hasta ago
ra hemos señalado , sino otra manera por sí
muy diversa 5 pues paresce claro com o es una
carta del E m perador, que com unm ente en cas
tellano llamamos Provision R eal , que tiene
fuerza de ley. Antes que en R o m a hubiese E m
peradores, el Senado R om an o daba estas tales
provisiones, y deilas es aquella que estaba á la ri
bera del R ub ico n , á la entrada de Italia en L o m -
bardía. Y hoy dia se halla a llí, com o A ld o M a-
nucio lo refiere en su Ortografía.
Piedra de IM F. M IL E S. T Y R O . A R M A T E . Q V IS Q V IS . •ES.
Lombardía. H E IC . S IS T IT O . V E X IL L V M . S IN IT O . A R M A .
D E P O N IT O . N E C . C IT R A . H V N C . AM NEM -.
R V B í C O N I S . S IG N A . A R M A . E X E R C I T V M -
V E . T R A D V C I T O . S IQ V IS . E R G O . A D V E R -
S V S. P R A E C E P T A . IE R IT . F E C E R I T V E . A D IV D I-
C A T V S . R O S T IS . E S T O . P. R . A C . S í. C O N T R A . P A -
T R IA M . A R M A . T V L E R I T . S A C R O S Q . P E N A T E S ;
E . P E N E T R A L IB V S . A B S P O R T A V E R 1T . S A N C T IO .
P L E B IS S C IT I.S V E .C . V L T R A .H O S . F IN ES. A R M A .
P R O F E R R E . L 1 C E A T . N E M 1N I.
• - En castellano d ic e : Capitan , soldado viejo,
ó n o v e l, quien quiera .que tu fueres que aquí
llegares con a rm a s, detente a q u í, y dexa la ban-
de-
de las Antigüedades. 71
dera y las a rm a s, sin que pases banderas ni ar
mas , ni exército deste rio R ubicon. Y si alguno
fuere 6 hiciere contra este mandamiento , sea
luego juzgado y tenido por enem igo d el Pueblo
R o m a n o ,. de la misma manera que si siendo
ciudadano R om ano hubiese tom ado las armas
contra su tierra , y hubiese sacado y robado de
sus mas secretos y venerables altares los sagra
dos Dioses que R om a tiene por mas principa
les y particulares. Y ésta es la Premática y es
tablecim iento del pueblo y de todo el Senado:
Destos térm inos adentro á nadie sea lícito pa
sar con las armas.
17 T am b ién se hallan en España algunas Testamentos,
piedras antiguas escritas , que son m anifiesta
m en te testam entos m ezclados co n sepulturas, y
así parece que n o tienen que ver c o n la s q u a tr o
m aneras de las otras que arriba hem os señalado.
T a l es esta gran piedra que está en Tarragona Piedra de
en el claustro de. la Iglesia de; San Miguel:,... arragona.
d. _ . m;
ANTONIAE. CLEMENTINAE. VX. P. RVFFIVS. FLAVS. M. -
F. ET. S1BI. VIV. IN. QVE. MEMOBIAM. PERTETVAM .
HORTOS. COHAEREKTES. SIVE. SVBVRBANVM. TR A D I-
B IT . L IB. LIBERTAS VSQ. EX. FAM ILIA.-VX. MAR'VELO. ■
ÁNTROCLO. HELENE. TERTVLLIANAE. EXCEPITQ.- N E - -
QVIS. EOS. VENDERET. SED. PER. GENVS. IPSORVM. POS-
SESSIO. DECVRRERET. VEL. PER. ATNATOS. VEL..
MANVMISSOSo.
X En nuéstra lengua castellana dice : M em oria
consagrada á los Dioses de: los defuntos. P ublic
R ufio Flao-, hijo de M arco 5 siendo vivo , mandó
hacer este sepulcro para s í , y para m em oria de
A ntonia Cíem entina su m ugen D exó la huerta
ó heredad cercana de la ciudad, que está aquí
pegad a, y la entregó á ios ahorrados y ahorra-
7% Discurso general
das de su muger , que eran M arúlo , A n troclo,
Helena y Tertuliana , y sacó por condicion que
no pudiesen vender la dicha huerta ó heredad,
sino que ía posesion deíla pasase de uno en otro
p or sus descendientes delios , que fuesen pa
rientes por partes de padre, ó fuesen de los es
clavos que los taíes poseedores ahorrasen.
1 8 Mas manifiestamente es piedra de testa
m ento una que ya se puso en eí libro séptim o
en lo de V iriato , y otra de Barcelona , que
también se puso en el iibro nono escribiendo de
D om iciano.
Mojones de 19 Otras piedras antiguas son m ojones de
-términos. térm inos , cóm o son las tres colunas de L e
desma , de Ciudad R od rigo y de P o rtu g a l, que
se pusiéron escribiendo de A ugusto César en el
libro nono.Y otra de entre Evora y Beja al princi
pio del libro décimo. O tra piedra ,q u e es asi co
m o éstas m ojón de térm ino , está en Villanue
va [Link] .Xara en la sierra de Córdoba , cerca de
Villa Pedroche. Y fue' traída al lugar de un p o zo
que está allí cerca , y le llaman el P o z o de las
Vacas, L a piedra dice así:
Piedra en ía T R IF IN V M . IL
sierra de Cór V IR . S A C IL E R -
doba» N V S I. ID IE N S IS.
SO L IE N S 1S. E X .
S E N T E N T IA . I T
L I. P R O C V L Í.
1V D . IM P. C A E »
6Á R E . I V V E N -
; C IA Ñ O . A Y G .
Esta piedra se puede trasladar m al en caste
llano , p orq u e tam p o co se entiende bien en el
la t ín , aunque está m u y claro lo del ser mojón
de
de Ias Antigüedades. yj
de término. Mas todavía adevinando con bue
nos m otivos , quiere d e c ir: Este es m ojon de
término de la jurisdicción y del gobierno de fres
D unviratos, del de S a cili, del de Idia., y del de
Solía 7 conform e á la sentencia que d io el Juez
Proculo siendo Emperador Juvenciano César
Augusto.
20 N o h^y duda; sino que está errado m
esta piedra el nombre del Emperador , pues nin
guno hubo que se llamase deste nom bre. Pare
ce había de decir IO V IN 1A N O .
21 Fuera destas tres diversidades de piedras,
se descubrió pocos anos ha en Sevilla una pie
dra tan diferente y tan extraña, que aun no se
puede entender bien qué quiere decir , ni á
qué fin se escribió. D ice así en una m uy linda
losa grande y muy gruesa de m árm ol blanco co a
letras m uy hermosas.
PROVINCIAE. BAET 1CAE» Piedra de Se-
MANENTIBVS. PRO. villa.
FVTVRA.
COLONIAE. H IS P A L E S
SIVM. XX 1ÍII. XXÍÍI. XXII.
XXL XX, XVII.
Tam bién esta piedra se entiende m aí en la
tín , por ser tan extraordinaria y desusada , f
porque parece le falta algo. Mas conjeturando
lo mejor que yo puedo / quiere decir en nuestro
vulgar castellano: Esta mem oria aprovechará pa
ra los que residieren en el Andalucía. L o s luga
res de la Colonia de Sevilla so n , veinte y cu a
tro , veinte y tre s, veinte y dos , veinte y uno,
veinte, diez y siete. Debe señalar las com ar
cas que tenían á tantos lugares.
22 Harto diferente también de todas estas es
Tom, IX. K otra
74 Discurso general
otra piedra que está en M onesterio , la g a r de
la Provincia de León en Extremadura i que di
ce desta manera.
Pied ra de Me M V T A T IO N E . OP-
llesterio.. P ID I. MVN 1C1 PES.
ET. INCOLAE. PAGI.
TRANSLVCANÍ.
ET. PAGI SVBVR-
B AN I . :
::::
[Link] estar esta piedra m uy quebrada y falta,
b q se acaba de entender bien en latin , y así se
puede trasladar mal en castellano. Mas todavía
parece que dice. L os naturales y los moradores
advenedizos del barrio T raslu can o , y del bar
rio de junto á la ciudad, pusieron esta piedra,
quando sk mudó el sitio, del lugar.
23 Bien entiendo com o fácilmente se
pueden reducir estas maneras de piedras á lasqua-
tro de nuestra división. V olviendo pues á ella,
p oco á poco i remos tratando en particular de
có m o sirven sus qtiatro diferencias para el inten
to que llevamos de averiguar con ellas los nom
bres y sitios de las ciudades de España, que en
tiem po de Rom anos estaban pobladas.
24. Mas pues hemos propuesto de enseñar
to d o lo que á estas piedras antiguas pertenece,
por ser cosa de mucho provecho, y que hasta
agora no está enseñada: será bien ántes que lle
gue al particular u s o , que hay destas piedras,
para el fin destas averiguaciones , tratar entera
m ente de o tro s algunos provechos, que dellas
se pueden y suelen entre hombres d octos sacar.
El
de las Antigüedades.
E l uso de las piedras antiguasv
i Xios provechos que estas piedras antiguas p roVechos i«-
de ios R om anos traen á los hombres doctos y signes de las
amadores de saber y averiguar bien las antigüe- Pieüfas*
dades son m u ch o s: com o lo podrá bien enten
der quien considerare com o Onuphrio Panvi-
n io , Barto lom eo M arliano, C áro lo S ig o n io , A l
do Manucio , todos hombres de singular doctri
na y diligencia increíble, y otros muchos en
estos nuestros tiempos averiguan y sacan en lún- -Ayerigoaran-
pio muchas de las antigüedades que quieren apu- tIguedades'
rar en sus o b ra s, con sola una piedra antigua,
que les dio entera claridad en lo que habían me
nester , qual de ninguna otra parte pudieran es
perar. Tam bién fuera de otros m u ch o s, es muy
gran provecho el emendar por estas piedras an
tiguas en Plinio y en Poníponio -Mela, y en otros
Cosm ógrafos y Historiadores antiguos los nom - Lugares de
bres de algunos lugares que en los libros están Autores*
mentirosos y depravados, y por la certidumbre
de una piedra que no puede errar en esto ? se
entiende y se averigua, sin que quede duda en
e llo , de cóm o se ha de emendar. M uy buenos
exem plos pudiéramos poner d e s to , refiriendo
los de los A utores que se nombráron , sino que
será mejor traer otros nuevos de España, y no
hay para qué detenernos en juntarlos agora aquí
pues nos será forzado adelante, y aun aquí lue
go , traer muchos dellos por diversas ocasiones,
que se han de ofrecer para hacerlo.
2 Mas dexados estos y los otros muchos pro
vechos destas piedras R o m an as, serán dos mas-
principales los que mas valen para estas mis an-
, ; 1(2 ti-
*¿6 Discurso general
tigiiedades de España, y para ellas señaíadamen*
Noticia de te las usaré siempre. El uno será saber por una
kistoría. piedra antigua alguna cosa de las que antiguamente
pasáron en España, que sin ella no la supiéra
m o s , ni era posible sacarla de o tra parte. Y será
el otro éste, de que aquí principalm ente trata
ré j que es hacer con las piedras mucha certifica-
Averiguar cjOQ y claridad de los verdaderos nombres y sí-
Sos d^ciuda- r*os las ciudades y lagares antiguos que hubo
des. en España en tiem po de R o m a n o s.
3 D el primer provecho serán exemplos muy
señalados en general las piedras de los Fastos an
tiguos , que estos años pasados se descubrieron
en R o m a , com o se ha dicho en el prólogo de
la C »roñica, de donde se han entendido y ave-
Fiedras de los Aguado muchas cosas de la H istoria R om ana,
Fastos. y de la de España de aquel t ie m p o , y de otras
provincias : com o parece en lo que sobre ellas
han escrito G n u p h rio , Panvinio y C arolo Si-
gom o. Mas sin este exem plo pond ré algún otro
de España. Sabemos muy p o co en particular de
la guerra tan señalada que nuestro Español V i-
riato hizo á los R o m a n o s, co n que los truxo
tan fatigados, que co m o m uy agudamente dice
L ucio F lo ro , les hizo Confesar que no lo podían
vencer sino por traiciones: y era razón que su
piésemos m ucho , para gozar de la fama y he
chos excelentes de un tan ilustre Español. Pues á
sola aquella piedra de testam ento ó cippo muy
solemne que está en Ebora , y ya se puso en la
C o ró n ica , debemos el saber m u y buenas parti
cularidades de aquella batalla en que peleó con
el Pretor Plaucío cerca de aquella ciudad* Por
que aunque sabemos com o el P retor Plaucio fue
vencido acá por V ir ia to , c o m o algunos Histo
riadores Rom anos lo cuentan, mas no sabía
m os
de las Antigüedades. 77
m os en particular dónde fué la batalla. Tam bién
annque se diga , que el estrago que se hizo en
los R om anos 'fUé- grande f mas todavía nadie di
ce tan grande encarecimiento com o el de la pie
dra , pues pone duda si R om a quedará con ser
Señora de la tierra que tenia muy c e rc a , des pues
de tan gran perdida. Por la otra piedra también
que está allí en E b ora, y se puso en lo dé Ser-
to rio , se entiende com o aquel insigne Capitán
tenia su asiento y morada en aquella ciudad, que-
es cosa que ni Plutarco ni los demas que escri
ben d é l, no hacen m em oria della.
4 Bien sé que ha habido quien quiera con«
tradecir esto de Sertorió, y entender muy di
versam ente aquella piedra: mas y o tengo por
cierto lo que el Maestro Andrea Resendio9
varón de muchas letras y singular juicio , en to
d o género de antigüedad averiguó en esto con
tra quien se lo co n tra d ixo , ert lo que escribió
y publicó de las antigüedades de Evora.
5 Para saber en tie m p o del E m perador C o n s
ta n cio qu ién gobernaba por él en, eí A n d alu cía,
n o hay que buscar en todas las historias de aque
llos tiem p os , .porque en ninguna se hallará m en
c ió n dello. Y so lo p or aquella piedra de C ó r d o
ba , que se püso quando dél se escrebia se sabe«
Tam bién se entiende por esta piedra qué ma
nera de gobernación habia en el Andalucía en
tonces.
6 El p ostrero exem p lo desto será el d e n n a Piedra
notable piedra y harto extraña qu e está en P or- ne de Porcw-
cu n a , villa principal de la O rden de C alatrava,-na’
en la P rovin cia que llaman de M ario s. Este lu
gar se llam ó antiguam ente Q b u lco , y tu v o de
roas déste o tr o nom bre , qu e fué M u ni d p i u ni
Pontificense , ó de los P on tífices 3 qu e es to d o
; x ; uno»
fS Discurso general
uno. Fue lugar harto señalado y y de quien casi
todos ios G eógrafos antiguos hacen mención;
y el venir desde R o m a hasta allí Julio César con,
ía increible presteza que ya se ha visto en la C q ~.
ro ñ ica , á proseguir ía guerra con los hijos d e
P o m p e y o ,.lo hace mas conocido y mas nom
brado en los A utores. T ien e agora este íugar un
nombre solo s y éste tan extraño y tan diferente
de aquellos d o s,,co rn o es Porcuna. Si alguno.'
desease saber dónde vino tan extraña mudanza y
desconformidad entre aquellos nombres antiguos
y este de a g o ra , co m o muchos de los lugares
de España, que fueron antiguos, conserven al
gún rastro [Link] primer n o m b re : no hallará ra
zón desto en- ningún A utor antiguo ni m oder
n o , mas en aquella piedra antigua hallaría algu
na ocasión para conjeturar y rastrear algo delio.
L a piedra está allí en Porcuna en la Iglesia de San
B en ito, [Link] letras que dicen asís
C. CORNELIVS. C. F.
C. Ñ. GAL. C A E S O.
AED. FLAMEN. II. VlR.
MVNÍCÍPII. P ONTI F .
C. CORNEL. CAESO. F.
S A C E R O O S . GENT.
M V N I C I P I I . SCRO
FAM. CVM. PORCIS.
/ T R I G I N T A . IMPENÍ
SA. 1 P S O R V M .
D. D.
s Esta piedra en su talle es m uy diferente de
todas quantas yo he visto. Porque siendo larga
co m o colana , hace un hem iciclo cóncavo ácia
dentro. Y p ien so , que com o ía dedicación era
de cosa extraordinaria y monstruosa : así quisie
ron también que fuese ja figura de la piedra ex-,
tía-
de las Antigüedades. 79
traña y nunca vista. L o que tiene escrito dice
así en castellano.
y G ayo Cornelio C eso fue hijo de G a y o ,
y nieto de G ayo , de la tribu Galería, Fue Edil
y fué Sacerdote, y uno de los del gobierno del
Municipio Pontificensc. G ayo Cornelio C eso su
hijo d éste, que por linage y descendencia era Sa
cerdote público del mismo lugar, á c o t a pública
hizo sacrificio, y despues puso la estatua de una
puerca con treinta lechtones que parió.
8 Si alguno le pareciere, que no hizo el gas
to el M un icipio, sino este G ayo Cornelio y sus
parientes, y que así lo dice la piedra: yo no p o r
fiaré con el , pues puede tener razón , co m o yo'
también para trasladar a s í: y para mi propósito
n o altera nada esta diversidad Y porque en la
piedra no está muy claro que tal puerca c o m o
esta hubiese parido así en Porcuna , y se hubiese
hecho tal sacrificio della: pócUiamos d e c ir , que
por haber sido una puerca Con sil parto de trein
ta lechones muy buen agüero para la fundación
de ja Ciudad de R om a , corno en V irgilio pare
ce (a) : los de Porcuna le pusieron esta piedra y
estatua á aquella puerca an tigua, que Eneas ha«
lió por señal para la primera fundación y origen
de R o m a , y esto hiciéron los de P orcun a, ó por
lisonjear á ju lio C é s a r, que se jactaba venir de
la sangre de Eneas , ó por dar buen agüero del
acrecentamiento de su ciudad , con tenor en ella
el que R om a tuvo en su principio. Y quaiquier
destos fue' m uy bueno y hónrado m dtivb. Sea
qualquiera destas dos cosas , 0 que parió en Por-
cuna la puerca , que es lo mas verisím il, ó que
por estotras causas se hizo su estatua y esta pier
L' £■
' v i... ; : i)¡'\ . ' • dré
(a) En el lib. 8,
8a Discurso general
a r a : della podemos bien c o n je tu r a r , que las
gentes poco á poco c o m en za ro n á llamar Por
cuna á aquel lagar ? donde tan fam osa fue aque-
w lia puerca. Y no se deben desdeñar desto los
de aquella villa tan principal: pues de qualquier
manera que fuese, tuvo (según la mala creduli
dad de ios Gentiles) no m e n o r agüero que h
Causa de ai- (^¡u¿ ac{ pv0ma señora de to d o el mundo. A sí
ganos nom
bres de luga- vemos que por otras ocasiones semejantes mu
res, dáron el nom bre muchos lugares de España, co
m o parecerá en estos exem plos. L a Ciudad de
Toro. T o ro muchos creen que se lla m ó antiguamem
t te Sarabis-ag-ora tiene este o t r o nombre tan
diverso > y se cree que lo to m ó de una figura de
piedra de un to ro que allí hay m u y antigua. Ga-
Gahete. hete se llamó siempre el lugar , q u e agora llama
m os Belálcazar en el A n d a lu c ía : y era infame,
por el proverbio que se usa hasta agora en aque
lla tierra. Cada día mas ruin (dicen) com o los po
trillos de G a h e te : porque los p o tro s de aquel lu
gar nacen de buen talle , y lo van perdiendo po
co á poco con la edad. Pues c o m o el Maestre
D on Gutierre d e S o to M a y o r h a b ié n d o le sido
dado ya el lugar, hubiese edificado allí aquella
fortaleza tan hermosa que h o y v e m o s, halló
buena oportunidad para quitar la infamia y mal
sonido de} nom bre antiguo y d e sus caballos, f
com en zó á llamar al lugar Belalcazar , el nom
bre que, agora tiene , sin que h a y a casi m em o-
m -d el-pasado./..; . . -
9 L o s M oros también h icieron muchas des-
tas mudanzas en España por manifiestas oca
siones. Y aunque dcsto puede haber infinitos
exem p lo s, y o pondré mas de los que supiere.
Almagro. A A lm agro , villa m uy principal y cabeza deí
cam po de C aíatraba, le pusieron este nombre,
qu e
dé lits Antigüedades. 8 i
que en su lengua quiere d ed r , agua agra qual
es casi toda la de aquel lagar. Tam bién llama
ron Alcántara al insigne lugar de Estremadura, Alcántara,
que da- nombre i la Orden , y en su lengua quie
re decir puente , por la maravillosa que allí
(según se ha visto en la C o ró n ic a ) hay : A lgeci- Algecira»
ra también en A rábigo Xsta verde quiere decir»
y frontero de aquel lugar estuvieron antigua
m ente las dos islas , que los Geógrafos llaman
verdes» Y d nom bre de Algecirá era Carte-
ya (i). De la misma manera muchos destos 1li
gare,ios que están aquí entre Alcalá de Henares
y ' Guadalaxara y por ahí cerca , tienen los nom
bres Arábigos muy conform es á los s itio s, ó á
otras propiedades- de la tierra. Guadalaxara , rio
de las piedras quiere decir en A rábigo , y e l río
de Henares por allí va muy pedregoso. Y de
Caraca mudáron los Moros este nom bre á m
m odo (2). Las mantequillas de Guadalaxara son,
m uy celebradas-, y no se pueden hacer sino de
leche de cabras , y no se hacen sino en solo un
lugar junto aquella ciudad , llamado Iriepar , que
en Arábigo quiere decir leche ó manteca de ca
bras» M eco quiere decir pelado , co m o lo es
to -
(1) Se equivoca Morales en reducir la antigua Carteyá
•á la moderna Algeciras : Carteya estuvo indubitablemente se~
gun resulta de los reconocimientos modernos en la Torre de
Cartagena, en el fondo de -la bahía de Gibraltar.
(ct) Es muy dudoso que Guadalaxara sea la antigua Ca
naca. Plutarco en la vida de Sertorio sitúa esta poblacioii
en la margen del rio Tagonio, y este nombre conviene me
jor aj Tajuña que al Henares. Por esta razón, y por concurrir
las circunstancias que señala Plutarco á' l a Villa de Cara
vana, será mejor reducir á ella la antigua Caraca, y dexar
para Guadalaxara el nombre de Arriaca , con que la men
ciona el Itinerario de Antonino á veinte y dos millas de
Complutum , que es la cierta distancia entre el sitio de está
'antigua Ciudad y el de la moderna Guádalaxara®-
Tom, IX , L
§2 Discurso general
todo eí cam po de los rededores deste lugar. Bu
jes está junto de M eco metido en un valle entre
unas cuestas, y Bujes quiere decir entre cues
tas. Benalaque quiere' decir casa de vino y es
lugar donde se coge m ucho,, y A lhobera que es
tá allí cerca es muy fértil de p a n , y el vocablo
A rábigo significa A lh e lí de trigo. Algunas de
la& interpretaciones destos nombres Arábigos
las notó muy bien , y me las com unicó Fran-
Medina de C¡SCQ ¿q Medina de M endoza, hom bre principal
Mendoza. en G uadalaxara , y que en la noticia de la histo
ria de Castilla desde el R ey D on Fernando Pri
m ero acá sabe tanto com o o tro qualquiera,
que con mucha curiosidad y particularidad la ha
ya aprendido. D e lo qual puedo yo ser muy buen
te stig o , com o quien cada día lo g o za y lo ex
perimenta en la mucha amistad y com unicación
que con él tengo. Y com o ha muchos años que
c e g ó , todo lo que le falta de la vista , ha acre
centado en la m em oria que tiene, maravillosa..
Sin estos nombres se podrían traer muchos lu
gares que tienen mudados los nombres por al
gunas ocasiones, com o conjeturábamos que po
día acontecer en P o rcu n a, según nos lo m os
traba aquella su piedra antigua, co m o muchas
otras dellas. nos enseñan, y nos dan noticia tam
bién de cosas en la historia que no se pueden sa
ber sino por solas ellas.
A¥erigv¡aeior¿ IO ]yfas o tro provecho y- mas principal uso
Iras hacen dé destas piedras antiguas e s , el averiguar con ellas
ios nombres y el nombre y sitio antiguo de alguna ciudad de
sitios de ios gspana de las que se han nom brado en la C o -
iugares» ronjca , y aquí se ha de averiguar su sitio f
nom bre antiguo. Esta e s , co m o atras he dicho,
una cosa muy ciega y escura , y donde muchos
hom bres doctos fácilmente se engañan 3 y solo
el
de las Antigüedades. 83
el no haber visto una piedra antigua, ó el no
entenderla b ie n , íes hace errar en este caso. Y
lo que íes había de ser ayuda para acertar , se
les vuelve en m ayor ocasion de mal entender.
Porque com o hemos dicho , y luego mas ma
nifiestamente verem os, ninguna cosa hay que
con mas verdad y certificación dé á entender lo
que toca al sitio y nombre de una ciudad de las
antiguas de España, com o una piedra con su
inscripción : ni tam poco al contrario hay cosa
que mas haga desvariar sí no se entiende bien.
Y para no errar a s í , y saber en esto lo que con
viene , servirá mucho aquella división que dexo
puesta arriba, de las quatro maneras de piedras
antiguas, en las quales particularmente he de ir
mostrando com o sirven para esta manera de ave
riguaciones.
11 C o n fo rm e , pues, á esto se ha primera
m ente de entender, que el nom bre de m i lugar
a n tig u o , ó-de un rio , t o á o s lo s quatro géne
ros de piedras quando lo tienen e sc rito , lo ave- Las piedras
riguán, sin dexar alguna duda del. A s í que sea ei
cippo , altar , medida de camino , ó dedicación, nombre*
éi tiene escrito nombre de lu g a r, 6 de r i o , ó de
pueblos, sabemos por cierto que se ha de llamar
así com o allí está, y no de otra manera. C o m o Salamanca»
el cippo de San Pelayo de Salamanca, que pu
simos por exem plo., por tener escrito aquel
nom bre S A L M A N T 1C . hace que forzosam ente
entendamos que hem os de decir en latín Salman-
tic a , y 110 Selm antica, com o en los conm enta-
rios de A gen io U ibíco corruptam ente se lee,
y que el nombre posesivo ha de ser Salmanti
censes, y no Salm antini, co m o muchos bárba
ramente usan. El cippo que pusimos de aquí de
Alcalá lie Henares ? y el o tro de S eg o via , nos
L z en-
84 Discurso
enseñan que hem os d e d ecir U xam a, [Link] Qxa-
m a , co m o co m u n m e n te se suele nombrar en
Osma, latín la ciudad de O s m a , el altar también que pu
simos de Arganda 7 n o s fuerza que nombremos
á aquellos pueblos (s e a n donde fueren, que deso
no tratamos agora, s in o del nom bre so lo ) digo
Vareiienses. que nos. fuerza que lo s nom brem os Varci!ensess
y no [Link] ó V aci-enses, com o por ven»
tura mentirosamente en Plinio se lee, De ía mis
ma manera á la m edida de camino de las colu-
ñas que dixe estaban e n Herrera , sin contradi-
d o n nos prueban., q u e el verdadero nombre la»
El rio Plsuer- tino antiguo del rio Pisuerga es Pisoraca , y no
ga* Piso-rica«, com o en nuestras, historias latinas del
A rzobispo Don R o d r ig o y otros hallamos escri
to. D e la misma m anera aseguran haber sido el
verdadero nombre del río Guadalquivir antigúa
me rite Beus 3 las piedras de tiem po de A ugusto
y T ib e rio , que en la C o ro n ica van -puestas» Y
aquella dedicación que queda arriba por exem-
p lo , y está en C ab ra, sin que haya mas que pen
sar en e llo , asegura q u e aquel lugar se llamaba
Cisim brum , y no Episibriiim , com o -en todos
los Plinios impresos se lee : aunque también en
dos originales escritos de mano lo he visto yo
Librería del muy bien escrito y c o n mucha fidelidad. El uno
Duque del in- es de la librería dei D u q u e del Infantazgo que
fantazgo. _ tiene en- G u a d a ia x a r a y otro de ja .d e Gonzalo
Gonzalo£Pe- ^€rez? Secretario de estado que fue del R ey D on
xez. Felipe nuestro Señor ,, cuyo ingenio no tuvo
.admirada á sola E sp a ñ a , y sus letras en muchas
. partes se- estimaron m ucho. Y esta agora el C ó
dice con muchos o tro s muy singulares- de aquella
librería en la del Real M on esterij de San Loren
z o del Es curial. En el uno dice C m m b ru m , y
en el otro muy p o q u ito diferente Cisimbrium.
A s i-
de las Antigüedades. 85
AsHnismo otras dos dedicaciones que están en,
M on tero , muestran claramente que el verdade
ro- nombre latino de aquel lugar fhé E p o ra , y
no Ripepora , como en todos los Pimíos Im
presos y escritos de mano qsie yo he visto se
lee. Estas dos piedras están quebradas, y lo que
se puede leer aellas, dice así: ....
-siq ^
PiedrasJde
Monto?©«
RES. PVB. E P O
R EN SiS. EX.
D E - O R E - T O.
, O.RDJW1S.
Y en castellano dice : L a República de Epora
p o r decreto de todo--el ¿Ayuntam iento..'En la
que falta, estaba el nom bre de aquel á quien sé
puso la estatua. •
- - L a otra piedra -dice:.;; eo
L V P A E . R O M A N C E . - M. V Á L E R I V & .
PH Ó E B V S. V I. V ÍR . A V G . .
C V I. O R D O . M V N . E B O R . O B. M E R iT A , CE Ñ IS.;
P V B E IC IS .3 Í N T E R .. t> £ € W í0 N E S > jLVDIS. * ÍN"
S E R T IS . T: : : : : : : : : : :
-;;^Bice'en castellano-lo q u ese puede leer.? Mar-
eo^yaiedo Phebo ¿ m o de los seis Sacerdotes de
fe^ p e]iado« esí,:,pfciso [Link]..tíjyjfo y estatua á
Lup%;Rtojmna , á guíen ■el: Regim iento del Mu«:
nídpio- Eporense , por sus íiierecíimentd.s, l e
habla concedido que en los convites y juegos,
públicos se, asentase Centre los Regidores.
- r i . P or todo esto., y por muchos, otros
e je m plos q u e se .podrían ‘tVaer, se entiende ro o -,
nifiestamente que la .verdad del nombre:!tedas?
c;-/ * qua-
26 Discurso general
quatro maneras de piedras la averiguan, para
que no podamos errar en pronunciarlo ni es-
ereb irío ; y lo podam os emendar donde' mal
se pronunciare ó estuviere mal escrito. Y en es
to todas son igu ales, sin que una tenga mas que
otra.
IB N o es así en el averiguar el sitio de un
Quáíes pie- w ar a n ticu o , para que podamos afirmar co n
dras aprove— w j j %' t , r ' i • j j
chan para la verdad , en tal o en tal partí fue la ciudad que
averiguación los antiguos llámáron ( pongamos por exem plo >
los
de sitios. £p0ra. Porque para esto unas m ineras de pie
dras sirven m u ch o , y otras p o c o , y otras pue
den m ucho engañar. Por esto es m enester se
entienda que las dos maneras de piedras , que
son medidas de cam inos y dedicaciones , de tal
manera averiguan el sitio antiguo de un lugar
ó de un rio , quando lo tienen escrito , que n o
dexan casi ninguna duda en é l : mas las sepultu
ras y los altares, que son las otras dos maneras
de piedras, pueden hacer alguna vez conjetura
para lo mismo , y pueden también dar ocasion
grande para errar. Parecerá todo esto claro por
los exem plos, com en tan do prim ero de las* se
pulturas. ; ; ; t S : : : : r; í' !•:
Sepulturas ’ H Aquella piedra de Salamanca que pusi-
8naos por exem plo en los c ip p o s, dice que aquel
Julio Capitón era natural de la ciudad que en
tonces llamaban Saimantica. N o se prueba p o r
esto que *la ciudad ^antigua de£-áquel nóriibre
fuese allí t sino solo í hace alguna conjetura , la
qiial. sin otras que concurren m uy buenas y le
ayudan, no tuviera fuerza para averiguar aquello.
L o mismo podríamos decir de aquel o tro cippo
de C ó rd o b a , que también nos sirvió dé exem
plo» D ice , que'aquel M arco Lucrecio era natu
ral de la Colonia P a tricia :• mas no se prueba p o r
eso
de ¡as Antrgüedádes.
eso que fuese donde se halló la piedra aquella
ciudad así llamada. Conjetura es.,, que co n otras
hace probabilidad, mas no certificación ningu
na , aun de la poca que según hem os dicho , en
esto se puede tener. Y verse ha m uy claro ser
esto a s í , probándose lo qtie poco antes pro
puse que estos cippos no solamente no certi
fican nada en esto , sino que aun podrían hacer
errar con m u ch o desatino, á quien por solas
ellas se quisiese; persuadir» Y stand exem piO'ma
nifiesto aquella piedra de M o n to ro , donde dke7
que aquel Q u in to D o m id o M acer era nau rrald e
C onsabura. Si. alguno m o lid o p or esta piedra
quisiese pensar que allí había sido Consabura | y
que aquel era el sitio de aquella ciudad antigua* '
erraría manifiestamente : pues es cosa m u y clara,,
y en que no se puede dudar, que en aquel la
gar de M ontoro fue antigüam ente la ciudad ó
m u nicipio que llam aban entonces E pora : y C on -
sabura era-lugar muy lejos de allí mas de treinta
le g u a s p u e s Pimío lo pone en la provincia de
E sp a ñ a , que llamaban entonces T arracon en se,
y se cree por buenas conjeturas , que fuese el
lugar que agora llamamos Consuegra. D e la mis
m a manera erraría , q u ie n ; quisiese convencer
por la otra piedra de S eg ó vía £ que ia ciudad de
Segovía se llamó antigüamente U xarna, porque
aquel Pom peyo M ucron y que allí estaba enterra»
é o 7 se nombra Uxamense. A éste tal podríale
otro decir también r que á esta cuenta Alcalá de
Henares era Uxama y probándoselo por la sepul
tura de aquel Licinio Juliano que anas queda
puesta r y ambos á dos errarían; de una misma
manera. L a razón que hay para entender com o
estos cippos ó piedras de sepulturas pueden fá
cilm ente engañar en e s to , es m uy clara y m aní-
ie s -
88 ,'*■
"Discurso' -general
fiesta. Porque .puede u n o natural de Córdoba
m orir en T o le d o , y enterrarse a llí , y estar allí,
k memoria -de. su sepultura-, y no porque diga
m e lla que era natural, de C ó rd o b a , podemos
pensar que Toledo-, es - C ó rd o b a , ■
pues seria esto
un gran desvarío. Y co n esto quedan bien claras
las dos cosas que yo p ro p u se, que las piedras
antiguas de sepulturas hacen alguna v e z conjetu
ra , que iliaco: co n otros buenos- m otivos prue
ban, el ¡sitio, de un/iagár/aSitiguo, y que ellas por
sí sólafhao averiguan hacia en e s to , antes podría ir
fácilmente engañar á;,q u ien por solas ellas se
quisiese:fundar , y determinarse á creer.
Arasó’ itares rn*sm o <Í lls hem os dicho de las cíp-
pequeños. ' p o s, hemos de entender de las aras ó altares,
[Link] el n om bre de-un lugar que
es pocas veces, pueden dar alguna conjetura, para
creer que allí fue antiguam ente aquel lugar que
se. nombra. Y esta conjetura junta con otras de
las que tienen fuerza , lo probarán, mas ella
sola no en ninguna m a n e ra , .ántes darían m a
cha ocasion de errar- , de la misma manera que
en las sepulturas tengo d ich o. Y sea el exemplo
del ara que diximos estar en Arganda. D ice que
aquel Julio Rufino puso aquel altarico.á las N in
fas Várrdlenses. N o - p o r eso hem os, de creer
que fue allí el. lugar que entonces■ llamaban Var-
cile. Porque com o en las sepulturas decíamos,
podría fácilmente haber acaecido, que aquel R u
fino por ser devoto de las N in fa s, que se honra
ban en el lugar llamado V á r a le , pusiese acá el
Lugar de Plí- gitaneo ^ aunque el lugar fuese lejos de allí. L a
alo, santa Iglesia de T o led o tiene una dehesa á legua
y medía de la ciudad sobre la ribera de T ajo rio
arriba. Llámanla aun agora Varciles. Hay señal
de haber [Link]í .pueblo .antiguo en tiem po de
* b í-
de las Antigüedades. / 89
R om anos. A llí se puede creer fue el pueblo V a r-
c ile , pues también dice Piinio , que estaban ios
pueblos Varcilenses á la ribera del rio T a jo . Q ue
y o Varcilenses holgaría de emendar por la pie
dra * á donde en Piinio hallamos escrito V ir g i-
lienses, 6 Vacienses, que nombra juntos tras los
de T o led o en la Carpentania sobre el rio T a j o ( i ) .
16 M uy al contrario es de las otras dos mane
ras de piedras , que son medidas de caminos y de- Medidas dis
dieaciones: porque éstas quando tienen nombres caminos,
de lugares, siempre certifican m ucho de! sitio de-
Hos. Y aunque en los exemplos que deltas atras he
puesto , se verá esto bien claro : mas todavía án-
tes que entre á exam inarlos, daré la razón que
lo prueba con harta certidumbre. Com enzando
pues de las medidas de cam in os, se presupone
p rim e ro , que estas tales piedras son ordina
riamente unas coíunas tan g ra n d e s ,y por otro
cabo de piedra tan tosca , que nunca las
m u d an , ni las llevan de una parte á o t r a , si
n o por m uy poco trecho. P or lo pesado son
inhábiles para moverlas , y por lo redondo , tos
co y g ro se ro , son inútiles para todo edificio.
A s í las mas destas colunas se están agora ó en
el m ism o lugar donde los R om anos las pusie
ron , 6 muy poquito apartadas déí. En tiem po
de R om anos no se m o v ié ro n , porque aqueste
m edir así los caminos y amojonar té rm in o s, te
nían ellos por cosa religiosa y com o consagrada,
y
(1) Es dudoso si Piinio en los nombres de Veatienses y
,
Virgilienses habla de pueblos inmediatos ai Tajo ó de los
habitantes de Baezá y Vergi en la Andalucía, y á lo ménos
de su texto se infiere que solo aplicó esta situación á los To
ledanos^ no obstante este punto merece mas discusión de la
que permite una nota^ y se tratará al fin de las Anti
güedades,
Tom. / X M
90 Discurso general
y que fuera gran maldad, de quien osara menear
de allí una piedra de aquellas : y, fuera desto,;
fuera m uy ásperamente castigado, quando se
atreviera á m o v e r la , co m o por las leyes antw
guas de Término moto parece. Despues acá tam
poco no se han m eneado, sino alguna dellas, á
tan poca distancia, que fácilmente se sabe el lu
gar y asiento donde estuvo primero. Esto pare
ce claro, por lo que h o y dia vemos en tod o aquel
cam in o de la P la ta, de q u e hemos dicho desde
Me'rida á Salam anca, donde hay muchas destas
colun as, y casi todas se están donde los R o m a
nos las pusiéron: y si algunas se han m udado,
es por tan poco esp acio, que no altera nada
á esta nuestra consideración. Y están las colu
nas de aquel camino tan de veras en sus mis
m os lugares antiguos, que el M aestro A n to -
Antonío de nio de Lebrixa prim ero, y despues el D o c to r
Lebrixa. Sepúlveda , y últimamente el Maestro Esquive!,
El Doctor Se- r ,1
púiveda. por tas distancias destas colunas de aquel cami-
ElMaestro no sacaron fielmente y m uy al justo la medida
Esquive!. c|e llna m *jla antigua , co m o aquí presto se mos
trará. Y si no estuvieran las colunas en sus mis
m os lugares a n tigu o s, fuera imposible que ■pu
dieran averiguar lo que querían.
17 Esto así presupuesto, se entiende claro
co m o estas tales piedras certifican m ucho dón
de fueron los lugares, cuyos nombres tienen es**
c rito s : y esto es por el lugar donde están , y pof
las distancias que señalan. Sea el exem plo de lo
que dicen aquellas dos colunas que están en
H errera de f isú e rg a , que la medida de aquel ca
m ino se tom aba del rio Pisuerga. V isto e s to , se
también que las colunas se están en el lugar
que las p u sié ro n , sin que se hayan mudado ja
mas de allí» D icen mas aquellos mármoles , que
están
de las Antigüedades. 91
gstán a una milla del r i o , y hallo esta m ism a
tanda deílos á Pisuerga ; sin que haya por allí
cerca otro r i o : luego puedo bien c o n c lu ir , sia
quedar duda en ello» que aquel rio es e l P isoraca,
que los R om anos nom braron así. L o m ism o es
de las colunas que están en C ó rd o b a , q u e
averiguan con certidumbre que el rio Guadal
quivir es el que antiguamente llamaban B etis,
aunque no se supiera ni se pudiera saber de o tr a
parte. Y esto es por haberse hallado estas c o
limas en la Iglesia m ayor de C ó r d o b a , que está
m uy junto á este rio.
18 En las antigüedades desta -Villa de Alca»
lá de H enares, que ya se imprimieron en ei li
bro de los Santos Mártires Justo y P asto r, y se
pornán despues aquí en su lu gar: ya se ve qu áa
buena averiguación desto se hizo por una destas
colanas , para mostrar com o aquí fue la ciudad
antigua llamada C o m p lu tu m : ayudando tam
bién la otra que atras queda puesta por exena»
pío (1).
19 C o n esto queda ya bien entendido -s
co m o estas colun as, que son medidas de cam i
nos j prueban muy bien el nombre y sitio de la
ciudad antigua de que hacen mención.
20 Quedan agora las dedicaciones, que tam - Dedicaciones,
bien dan cierto testim onio para averiguar un si
tio y nom bre antiguo de un lu g a r, quando tie
nen
(i) No se debe reducir el antiguo Complutum á la mo
derna Villa de Alcalá : los vestidos de aquel pueblo están muy
visibles en el cerro de San Juan del Viso? media legua al Su
doeste de la población moderna , y si á esto se agrega el
freqüente descubrimiento de medallas , argamasones , y cas
cos de vasos y otros utensilios de barro, y la concurrencia
de las dos distancias que el Itinerario propone entre Toled«
, y Compluto , y entre Toledo y Árriaca , podremos sin difi
cultad apartarnos de la opinion de Morales en esta parte.
M 2
9$ D iscurso general
nen escrito el nom bre dél. Y es en general lá
razón d e sto , porque d e tal manera tienen las
mas veces escrito el n o m b re del lugar, que casi
no dexan duda de d ó n d e fue su s itio : presupo
niendo también aquí q u e estas piedras de dedi
co®® prue- caciones, ó no están m udadas del lugar donde
ban las dedi- prj inero se pusieron y ó se sabe de donde se mu-
[Link]°íies, ¿¿ío n ? y q L1ái fue el lugar donde primero esta
ban. Estok así presupuesto serán manifiestos
exemplos de lo que d ecim o s las dos dedicacio
nes que quedan puestas arriba que están en A n
tequera. La una dice , q u e los ciudadanos natu
rales de Singilia, y los extrangeros y advenedi
zos repartiendo la co sta entre s í , le pusieron i
aquel lunio N o th o aquella estatua con su títu
lo : luego juzgamos q u e allí donde se puso y
se halló aquella piedra , era Singilia. L a otra de
dicación d ic e ; que el público Ayuntam iento y
G obierno de Singilia le pusieron aquella estatua,
con hacerle demas desto toda la honra posible.
Pues debemos verisím ilm ente c re e r, que no ha
d an nada d e sto , que era honra y lustre de la
ciudad en pueblo a g e n o , sino en el suyo pro
pio. Y ésta en general es la razón por donde así
juzgamos y creem os, sin quedarnos duda.
21 En su naturaleza hacia cada uno estas ta
les dedicaciones á su padre ó pariente ó amigo:
y quando el com ún las h a cia , también está mas
claro que lo hacia en su propio pu eblo , pues
era honra y lustre y acrecentam iento d é l, sin
qu e fuese á lagar extraño y ageno á hacerlo,
porque allá ta m p o co se lo consintieran ha
cer. Esto es cosa m u y c l a r a y lo que en con- .
A tradición desto se m e p odía o p o n er 9 co n algún
exem p io de d e d ic a c ió n , q u e los de un pueblo
pudieron en o t r o : y o lo e n tie n d o , y lu ego se
de las Antigüedades. 93
llegará su lagar propio , donde yo responderá á
ello. Que agora quiero mostrar en particular por
todas las diferencias destas dedicaciones com o
prueban mucho lo que decimos.
22 D é la s que el público Ayuntam iento de Dedicaciones
un lugar hacia j^ara el E m perador, muy gran ne- JaJ^esEmpe"
cedad y desvarío fuera que las hicieran fuera
de su pueblo en o tro e x trañ o : pues en lugar de
ganar el favor ó gracia que pretendían con aque
lla lisonja, sacaran della ser tenidos por gente
mal advertida y desvariada, que pudiéndose hon
rar su tierra con lo que gastaban en aquella de
dicación , le quitasen ellos aquel provecho , y hi
ciesen costa para quitárselo y darlo á otro lugar.
Bien se puede probar esto por la dedicación de
T o le d o al Emperador Philipo. Mas m ucho mas
claro aun se prueba por la dedicación de Zala
m ea , puesta en la historia quando trataba de
T rajano , que allí fue el municipio que los R o
m anos llamaban Ilipense. Porque el edificio to
do fue tan suntuoso y de tanta c o sta , que si
n o era el m ism o pueblo para honrarse con él,
y ganar la gracia del Emperador T ra ja n o , no
viniera otro pueblo extraño á hacerlo a llí: so pe
na que el pueblo que tal hiciera , mereciera ári
tes castigo por su desatin o, que n o alcanzar gra
cia por su gasto y trabajo. Y aun en estas dedi
caciones al Emperador podría alguno decir , que
no era tanto inconveniente que se fuesen á ha
cer á lugares grandes fuera de los propios , por
que la lisonja seria allí mas crecida por la gran
deza y magestad del lu g a r: y así que no prue
ban tanto com o d ecim os, pues con esto no que
da tan firme el fundamento. Si queda verdade
ramente , com o entiende quien bien mira , co
mo estas tales dedicaciones jamas se hadan en
la-
gjfcj, -" 'Discurso general
lagares pequeños f sino en grand es, qué sufrían
aquella costa.
2 3 D e las dedicaciones que hacían en honra
de algún particular*ya por el exem plo de las de
Iunio N orh o hem os m ostrado tam bién com o
prueban el s itio , y nos dan alguna buena certi
ficación de d ó n d e fu é :y otro s m u ch o s exem-
píos se verán por todo lo de adelante.
.Dedicaciones 24, L as otras dedicaciones que hacían perso-
particulares, ñas particulares, para provecho y ornam ento de
la ciudad, hacen también mucha fuerza para pro*
bar el sitio del lugar, Hállase en C artam a aque
lla gran piedra de la dedicación de lunia R ústi
ca. N o se traxo-de otra p a rte , c o m o se sabe^
y sin saberse, no es creíble : porque la grandeza
de la piedra lo imposibilita. Parece pues por ella
*11111y claro , que allí fue en tiem po de R om an os
■é\ M unicipio Cartim itano, N o dice- expresamen-
'fe la piedra, que -lunia Rustica fuese natural del
•Municipio C artim itan o, más otras cosas dice que
prueban asimismo bien lo que q u e re m o s: y no
es menester proseguirlas, cada uno se las podrá
n o ta r , si tiene algún gusto de antigüedad. Y por-
' que seria muy gran'prolíxidad discurrir así me
nudamente por cada una de las otras ,maneras de
’ dedicaciones: dexarias he , para que cada uno
que quisiere pueda hacerlo , y hallar muchas
destas y otras conveniencias, con que averigüe
bien el sitio de algún lu g a r, que en la dedica
ción está nombrado. Porque quiero pasar á res
ponder á lo que se me puede oponer a q u í , c o
m o arriba he apuntado.
25 Pondré primero los exem plos de piedras
que mas fundan la objecion , y mas parece que
á. m í me contradicen : porque luego por los mis
m os exemplos mostraré com o no alteran nada
~ i en
de las Antigüedades. 95j
en lo que yo he dicho , ántes ayudan bien á mas Dedicaciones
n r ' * en lugaresage»
confirmarlo. . ? nos.
26 Son pues manifiestos exemplos de dedi
caciones que unos pueblos hicieron en o íro s es*
tas piedras que se siguen.
27 En el alcazar de M onviedro , en la en
trada de la Iglesia que allí está. ;: U
_ _ .fY"¡ m knk
M. ACILIO. M. F. A. RVFO. PRO- Piedra de
CVRATORI. [Link]. CON- Monviedro.
VENTVS. TARRAGO- t
NENSIS. ■
En castellano dice : T o d a la provincia des
gobierno de Tarragona puso esta estatua á Mar
co A cilio R u f o , hijo de M arco déla tribu A m en
se , Procurador de los Emperadores.
2 s O tro exempio es-aquella estatúa y títu
lo que los de Lérida pusieron en Tarragona á
M arco Fabio Paulino/habiendo primero alcan
zado licencia de los de Tarragona para po
n e rla , co m o todo parece en la piedra que se
puso en la Coróniqa en lo del Em perador
A driano.
29 Manifiestamente muestranaéstár dedica
ciones co m o las hicieron unos pueblos en
o t r o s , pues la Provincia de Tarragona ted a hi
z o en M onviedro la una , y la otra hizo en T a r
ragona la ciudad de Lérida. Mas aunque esta
es a s í, no contradice, á lo que te n g a dicho^ áité
tes ayud a, á lo menos la. segunda dedicación;,
donde se dan á entender las causas por qué se
hizo en tierra ag en a , y eran por honrar mas
á un hom bre tan principal, con pooelle el títu
lo y la estatua en la ciudad., que era cabeza de
- ■V to -
p<5 Discurso general
toda, la P ro vin cia . Entiéndese por esto que aque
lla fué una particularidad m uy extraordinaria^
que n o d eshace lo universal, que siempre se
usaba. Y. así c o m o de cosa m uy grande y muy
encarescida h a ce en la inscripción mención deíla.
Y aun quando se oviese de poner la estatua en
la propia ciudad donde era natural el que la po
nía , era m en ester semejante licencia del gobier
no publico , y q u é se íe señalase sitio , por donde
se entiende"m ejor la 'dificultad- que había para
los extráiigeros. E sto parece mas claro en estas
dos dedicaciones que se siguen.
30 En A lcatidete á la puerta de la fortale
za en un gran piedestal de m árm ol cárdeno
tráido' de un despoblado media legua de allí*
♦
Q. V-ALERíVS. O P T A T V S .
Piedra de A l
a v g v s t a l is . pe r p.
ca udete«
H V IC - O R D O . M V N IC IP IÍ.F R A
■
> V A S O S O N . L IG IT A N O R V M .
C E N A S . P V B L IC A S . D E C R E
V E R E . E T . X O C V M . IN . Q Y O
S T A T V A S . SIB í. V X O R L L I -
É E R IS . Q . P O N E R E T . L O C O .
A D S IG N A T O . P O N E N -
' D A S . C V R rA V lT .
En castellano dice: Q uinto Valerio O ptato,
Sacerdote perpetuo de los Em peradores, habién
dole concedido lo s del gobierno del municipio
Fravasosonense de los pueblos Ligiranos por de
creto p u b lico , que comiese en los convites pú
blicos* y dádole lugar señalado , en que pusiese
su estatua y las de su m u g e ry h ijo s, ellas man-»
do poner»
31 Cabe U trera en un cortijo que llaman
Zarracatín, hay grandes rastros de población-an
tigua.* y allí junto en o tro cortijo que llaman
- ! CO-
de las Antigüedades. 97
G óm ez de Carden a , en una gran piedra di
ce así:
M A E C I L I A E . P. F . H E R E N N Í A N A E . PiedradsZar»
T . A E L IV S . C L O D I A N V S . V X O R I . ragatin.
CARISSIM AE. A C C E P T O . L O C O .
AB. S P L E N D I D I S S I M O . O R D I-
N E . S I A R E N S I V M . P E C V jMIA.
SV A . P O S yiT .
En castellano se traslada así: T ito A e lio C lo -
diano puso de su dinero esta estatua á M e-
diia Hereniana , hija de P u b lio , su muger carísi-
ma , habiéndole dado lugar donde la pusiese el
m uy ilustre Gobierno del Municipio Si árense.
32 M uy claro se ve ya aquí co m o no tenia
libertad un lugar de ir á hacer en o tro una de
dicación , pues aun en el suyo no la te n ia : sino
que había menester licencia para e s t o , y que
no era fácil cosa alcanzarla , pues hacen con
perpetua memoria mención de haberla alcanza
do. Y así queda firme el fundamento que ai
principio en estas dedicaciones pusimos , y así
ellas también quedan por buenos testim onios,
de los que se pueden traer para averiguar el si
tio antiguo de un lugar en tiem po de R o
manos.
3 3 C on esto he ya dicho tod o lo que en
esta manera de averiguación he de se g u ir, pues
he señalado y declarado los trece lugares de
donde podemos tom ar razón y buenas conje
turas para probar algo en ello. Y he tratado
mas á la larga todo lo délas piedras antiguas
que se puede enseñar , y para este propósito y
otros muchos se debe saber , por- ser cosa de
que con saberse m ucho della en Italia , no hay
hasta agora nada e sc rito , y en España era mas
Tom, I X N ne-
98 Discurso general
necesario por lo poco qu e com unm ente se sabe.
Errores en las 3 4 Mas conviene m ucho advertir en las pie«
piedras an ti- dras antiguas , com o algunas veces tienen algu-
guas, nos errores en la escritura, ó en el lenguage. Y es
tos errores suceden de que el cánteio que en
tallaba las letras erraba ( com o cada dia vem os
se h a c e ) lo que le daban escrito. Tam bién aca
so no se lo daban á él acertad o , aunque esto
n o se ha jamas de presum ir , sino echarlo to
do á los m alos E scultores, pues eí error co
munmente está en una letra , ó en otra cosa
poca.
3 5 Hartos exemplos destos hay en las ins
cripciones de R o m a y ¡otros lugares de Italia,
que A ldo Manució puso en su O rtografía, y ya
quedan algunos de España en las piedras que
van puestas en la C orónica , com o es una pie
dra de Santa Colum ba al fin del libro décim o,
y otra de Villanueva de la Xara atras en este
discurso. Y puede ser otro el de un gran cippo
que está aquí en Alcalá de Henares en el C o le
gio del R e y , y yo le hice traer allí de Alcalá la
vieja. D ice así:
Piedra de Al« : : : C. M. IV. :: :
calá de Hena VRBE I T A L I A
res, D EFVN CTO AN.
: : : : : SV L PITIA
Q V IN T Á AD 3Í-
D V A EIVS. ME- .
REN TISSIM O .
F. C.
Falta eí nom bre de aquel á quien se puso la
sepultura. L o demas dice en castellano : Qne
murió en la ciudad de Italica de : : : : : años , y
Sülpicia Quinta , su continua compañera ó ami
ga*
de las Antigüedades. 99
ga, le hizo hacer esta sepultara porque m ucho se
lo había merecido. Manifiestamente se ve co m o
había de decir ITALICA donde dice I T A L I A .
3ó O tra piedra así errada hay en las ruinas
de la ciudad de G ástalo , en ana pared de la
Iglesia que allí hay , la qual y o he visto y trasla
dado fielm ente con toda su mala puntuación , y
latín por lo menos escabrosa, y bárbaro quan-
do no queramos decir errado.
X), S. Piedra de Cas-
C O R N E L IA V R S A M A R IT O . IN tul°*
C O M P A . R A B IL I E T P ÍE N T ISS IM O
I N SVIS. Q V I V ÍC S IT A N N O R V M .
X X X X P A T E R N O M IN E SV BI. T A
N V S F IL ÍO R V M XIII V R S A C O N -
IV X D O L E N S A N IM O F E C IT . M A
R IT O I N C O M P A R A B I L I C V M
S V IS F IL 1IS .
L o mal apuntado desta piedra es mas nota«
ble , p orque los puntos son unos co razo n cico s
grandecillos qiie se muestran m u ch o. Y quien
quisiere notar errores en el latín , no le faltará
c ó m o , y tod o s verán lo bárbaro , escabroso y
superfino , por lo qual se puede mal trasladar
en castellano. M as lo que dice en suma e s , co
m o Cornelia U r s a , muy dolorida hizo aquella
sepultura á su m arido S u bitan o, incomparable
mente bueno y piadoso con los s u y o s , que vi
v ió quarenta años , y tuvo quatro hijos.
37 T am b ién me ha parescido decir áquí,;Extr“ ez“ ®n
, r, , . 1 j algunas pie-
para concluir con todo lo de las piedras de una dras;
vez , que aquellas de Ciríaco A nconitano , y
otras que se tienen por fingidas , com o yo en
el P rólogo de la C oróníca dixe , suelen ser te
nidas por tales p or dos razones entre otras. DI-
Nz cen
,/ - j. ¿ \
100 D iscu r so general
cen que son m uy e x tr a ñ a s , y que algunas dellas
son muy larcas , n o hallándose tales extrañezas
en las piedras verd ad eras , ni tan largas filate
rías. Y o v e rd a d e ra m e n te ten go por fingidas har
tas piedras de las q u e en España son tenidas por
tales, mas no por estas razones.T orque demas
que veo en las de A ld o M an ad o muchas con
ambas cosas de extrañ eza y prolixidad , veo
tam bién ambas e stas cosas en hartas de las de
España , que son c ie r t a s , y las he yo visto. Y
de las m uy largas y a se han puesto hartas en la
C o r á n ic a , y de las extrañas también a lg u n a c o
m o son la de Silo Sabino en la guerra de Viria- *
t o , y la otra de la puerca de P orcuna: mas dés-
ías .pondré aquí tales exem plos, que no dexen
ya mas que dudar en esto á nadie.
3 8 Otra piedra pequeña hay en Porcuna en
la pared de la esquina de una casa particular
con tales disparates, que á no haberla yo vis
to , no pudiera creer se dixera tal cosa en sepul
tura ó testamento de nadie. Es de mármol blan
co , y labrado co n m old uras, y está quebrada,
mas yo trasladé lo que en ella hay con toda fi
delidad , y dice desta manera:
M. PORCIVS. M.
Piedra de Por■HEREDIBVS. MANDDQ. ETIAM. CINNRE. VT. M. : : : : : : : :
VOLITET. MEVS. EBRIVS. PAPILIO. IPSA. OSSA. TEGANT. HE : : :
cuna» SIQVIS. TITVLVM. AD. M EI. NOMiNIS. ASTITERIT. DICA1. : : : : í
AVIDVS. IGNIS. QVOO. CORPORE. RESOL : : ;
TO. SE. VERTIT. IN . FA. : : : :
En el renglón baxo no falta mas que qua-
tro ó cinco letras , así. que parece decia F A -
V I L L A M . Y la piedra está entera con sus m ol
duras por abaxo , que vuelven ácia arriba un po
q uito , así que deste últim o renglón no falta
ni as de lo dicho , pues no llega con m ucho al
cabo , estando to d o lo demas liso. Y del penúl-
\
de las Antigüedades. 101
tim o renglón es mucho si falta mas que una le
tra. A sí parece que decía R E S O L V T O . El querer
trasladar: esta piedra en castellano es imposible,
no tan to ;por lo quebrado, com o por los desva
rios que en ella se dicen , com o es mandar aquel
M arco Porcio que sus cenizas vuelen por el ay-
re com o mariposa borracha , y otros tales.
39 T am b ié n es harto extraña otra piedra
que se halló en P eñ aflo r, lugar entre Córdoba
y Sevilla ? y habiéndomela dado á mí en aquel
lu g a r , la tuve muchos años en m i estudio 5 y
agora está en Córdoba en casa del D o cto r A u -
gustin de O liva mi hermano. Es de m árm ol
blanco , y está quebrada de tal manera , que cla
ramente se entiende co m o le falta o tro tanto®
L o que esta meitad tiene es esto.
B
QVINTVS. MARIVS. OPTATVS.
Piedra de Pe»
HEV IVVENIS TVMVLO QVALIS IACET A : : ; : fiaflor.
QVT PISCES IACVLO CAPIEBAT MISSILE DEXTRA.
AVCVPIVM CALAMO PRAETER STVDIOSVS AGEBAT.
El primero verso y o creo que acababa así:
v A B D IT V S ISTO.
Y en castellano dice esto que hay : A q u í es
tá enterrado Q uinto M ario O ptato. O que tal
m ancebo está aquí encerrado en esta sepultura,
que tom aba los peces con dardos que les tiraba,
y de mas desto seguía la caza de las aves m uy
aficionadamente con chiflo. Y habiendo tales ala
banzas del muerto en estos tres versos , en los
tres que faltan debía haber otras mas desbara
tadas.
40 O tra piedra que está en Jaén en la puer- Piedra de
ta llamada del M ercado , es tan extrañamente Jaeíl*
des-
io2 Discurso generalc.
deshonesta, que no se sufre ponerla yo aquí.
Es sepultura que una llamada Justina puso á
Claudio C ornelio Suviano su marido , y. púsola
Pedro Appiano en sus Antigüedades, aunque er
rada en una R que puso donde es T . Porque yo
la he visto y mirado m uy despacio , y las letras
están tan conservadas y tan claras , que no hay
m ucho que mirar. V e n pocos esta piedra , que
es de un m árm ol le o n a d o , por estar metida en
lo hueco de la torre por donde caia el rastrillo.
Bazon de las medidas del pie , paso , milla y
legua Española , de que se ha de usar muchas
, 5^: veces en lo siguiente.
i ü ? u e s será muy ordinario en tod o lo que
se sigue nombrar las medidas dé las distancias
co m o las usaron los Rom anos, y com o agora las
tenem os los Españoles : será también necesario
dar .aquí al principio cumplida noticia dellas.
Medidas an- Porque se dexaria de comprehender muchas
tiguas de Ro- veces la distancia que se señala , si no se entcn-
manos. diese bien el tamaño de la medida con que se
mide. Y aunque se pondrá todo lo que V itru -
v io , Colum ela , Julio F rontino , y nuestro g lo -
Los que han rioso D o c to r San Isid oro, y otros antiguos des
escrito destas to tra ta ro n , refiriendo también lo que Guillel-
medidas. m o Budeo , Pedro A p p ian o , Henrico Glarea-
no , A n to n io de Lebrixa , el D o cto r Sepálve-
da, y Florian de O cam po escribieron desto con
harta diligencia : mas el resolverlo será con lo
Ei Maestro que el Maestro Pedro de Esquivel con mas viva
Esquive!, y mas concertada consideración en esto alcan
z ó . El con su singular claridad de ingenio , que
cierto la tuvo admirable , y con nueva diligen
cia sobre todos ios pasados, averiguó en esto
' * P*-
3
de las A n t i g ü e d a d e s 103
para las m edidas de las distancias Españolas to
do Í3 que parece se pudo desear , no perjudi-
cando á lo qu e los G riegos y R o m an o s en es
to enséñároñ , sino acom od án d o lo á lo de Es
paña que antiguam ente en tiem p o de los R o
m anos se u s ó , y sacando de allí entera certi
dum bre para to d o lo de agora. Esto m s co m u
n icó él á m í m uy en partieülar p or nuestra m u
ch a am istad', aunque su bondad y afición de en
señar lo que sabia era' tan grande , que no era
m enester amistad para alcanzarlo d é l , sino so
lo deseo de saber co n alguna capacidad de in
gen io para qu e él no negase m u ch o de lo qu e
sabia.
2 Para llevar tod o esto con mas fundam en- p;e antiguo,
t o desde sus principios , con vien e tener bien
cie rto y averiguado qu é tanta cantidad de largo
tien e un p ie , p orque de la certidum bre desta
m edida se podrán hacer ciertas y averiguadas
to d a s las demás. Para esto dixérón así los anti
guos que arriba se n om bráron . Q u átro granos
de cebada juntados por lo mas ancho hacen un
dedo. Y habiendo ya co n stitu id o así el tam año Dedo,
de un dedo ;/ p rosigu ieron adelante fo rm a n d o
m ayores medidas. El palm o , dicen , tien e qua- palmo,
tro dedos. Y lu ego se ve quári diferente es es
te palm o antiguo del que co m u n m en te usam os
y nom bram os agora en España. Pasan adelante
y dicen s el pie tiene qu atro p a lm o s , que son
d ie z y seis dedos. A n te s desto señaláron tam
bién otras medidas entre dedo , palm o y pie9
llam ándolas uncias , d ic a s , spitham as ^ que no
h acen á nuestro p ro p ó sito , y así no hay para
qu e tratar dellas.
3 C o n fo rm e á esto de los antiguos , P edro
A p p ia n o , y H enrico G lareano y o tros ? y co n
m a-
1 04 D iscu rso general
m ayor certidumbre y d istin ció n Guillermo Phi-
landro en sus A n o ta c io n e s sobre Vitruvio (a\
constituyeron eí ta m a ñ o de un pie de que usa
ban ios Rom anos an tiguam en te , averiguándo
lo y certificándolo por piedras que se hallan en
R om a , donde evidentem ente se ve su justa
medida y tamaño del p ie . Este ( com o allí páre-
ce) era un poquito m a y o r que la tercia de nues
tra vara castellana m e d io dedo y poquita co
sa mas.
Paso común. 4 Con este pie m id iero n los R om anos , y
pasando adelante con é l , enseñáron los A u to
res dichos que el paso com ún , llamado en la
tió grado o greso , te n ia dos pies. El uno es el
que está en el espacio v a c ío que hay desde la
punía del pie de atras hasta el carcañal del de
adelante , y eí o tro es e l pie que huella adelan
te. Mas el primero paso destos quando com en
zamos á-andar tiene tres p ies, y todos los otros
Paso Géomé- .no mas que dos. Y e s te es el paso ordinario
trico. con que los hombres co m u n m en te andan. El pa
so geom étrico, de que tam bién usan los Geógra
fos tiene cinco pies , q u a tro que hay de vacío
desde la punta del de atras hasta eí carcañal del
otro , y éste mismo q u e huella adelante. T a m
bién el primero paso d estos quando com enza
mos á andar tiene seis pies por 1a misma razón
que decíamos del o tro prim ero tener tres. Mas
desto nunca se hace caso . A este paso llama-
Tranco. mos ^os EsPaí^ °^ s tran co , y es lo mas que co-
* munmente se pueden extender las piernas , y
apartar los pies echando uno delante otro»
5 ,Gon este pie y c o n este paso y tranco de
cinco pies ya dichos m edían los R om anos to
das
11
(a) En el b. 3. cap. 3.
de las Antigüedades. 105
das sus distancias. Y así llamaban estadio la dis- „ „
íancia de ciento y veinte y cinco paso s» que tie
nen seiscientos y veinte y cinco de sus pies.
6 Llamaban mUliarium y milliare al espacio
que contenía mil pasos y cinco m il pies. Y así
o ch o estadios venían á hacer un milliario de
aqu ellos, al qual los Italianos agora llaman milla,
y los Españoles usamos dei m ism o vocablo , y
p or él medimos nuestra legua, que es el espa-xegua,
ció que conocem os y nombramos para medir
las grandes distancias, com o son caminos de un
lugar á o tro , y tamaños de provincias , y así
otras cosas. Badeo en sus libros de A s e , dice
que legua es vocablo Francés, y tiene com un
m ente en aquella pro viad a milla y media que
son mil y quinientos pasos. N osotros los Espa
ñoles , co m o todos lo entienden , y Budeo tam
bién lo n o t ó , hacemos la legua mas que al d o
blo m a y o r , pues le damos quatro millas , que
son treinta y dos estadios, quatro mil pasos, y
veinte mil pies.
7 T o d o esto está así m uy claro , y es cosa
d e r ta y bien asentada para las medidas Rom anas,
sin que pueda haber duda en e lla , ni mas que
enseñar della. Y si nuestro pie Español fuera del Diversidad
tamaño que el R om ano , también fuera esto pedidas
m isino cosa clara, cierta y asentada para noso- s?ano
tros , y no hubiera mas que tratar dello. Mas,
co m o luego se verá, el pie Español fué sin duda
m enor que el R o m a n o , y esto causa harta di
versidad , incertidumbre y confusion en todas las
medidas de distancias de a c á , midiéndose con
el pie R om ano. Y así queda obligado el G eó
grafo Español á buscar certidumbre en el tam año
de su píe an tigu o , para no errar en las distan
cias que quisiere medir.
Tm . IX. O Pa-
\
i o6 Discurso general
8 Para esto es menester entenderse , co m o
Diversos ta- diversas
maños de pies . , .. j*
prcviocias antiguamente tuvieron di ver-
entre ios an-. sos tamaños de pie para su medida. Así prueba
^S1108’ muy bien allí Guillerm o Filandro por razones
evidentes com o el pie de los Griegos era m a
yo r que el de los R om anos. Y Budeo dixo m uy
bien , que quanta diversidad había de provincias,
tanta habia en los tamaños del pie con que m e
dian. Y ,el Obispo R o b erto Cenal probó co m o
el pie antiguo de Francia era m enor que el R o
mano.,
9 Siendo, esto así % fue necesario tener riña
i EngdnJ1gb!r;a ¥ez sabido con claridad y certidumbre el tamaño
das^e la Sa— ^ antiguo E s p a ñ o ls o pena, q u e se liabia de
grada Escri- errar acá en todo, quanto se tratase de consti-
íura. tuir las otras medidas mayores que se forman
_ del. Para esto el D octor Senulveda ( co m o pa~
E 1Doctor- -tn ' t 1 T't r> -
Sepaivéda. r<?ce en una su Epístola al R e y nuestro Señor
siendo príncipe) midió los intervalos de los már
m oles, que .van puestos por el camino de la Pla
ta entre Merida y Salamanca. T o m ó buen m e
dio , mas aprovechóse mal dél , pues resolvió
que el pie Español conformaba en tod o con el
R om ano. Y luego veremos com o esto no puede
ser.. M ayor diligencia fue la. que hizo nuestro
Antonio, «tebuen Maestro de toda España, A n to n io de L e -
Lefenxa. b rix a , que midiendo el circo y naumachia de
M érid a, y despues las distancias de entre aque
llos mármoles , alcanzó el verdadero tamaño
del pie Español. Mas allí en su repetición de pe
sos y medidas , donde lo trata , no declaró qué
tanto era , sino prom etió de dexarlo señalado
en la librería de Salamanca , donde no quedó,
y así se quedó también sin poderse saber lo que
El Maestro él habia bien averiguado. El Maestro Esquivel
Esquivei. qaiso suplir este d efecto, y entender puntual-
;:i£ , men-
de las Antigüedades. 107
m ente el tamaño de nuestro pie Español anti
guo , para la certificación en todas las medidas.
Para esto hallándose en M érid a, aunque tenia:
por buenos medios los del circo de a llí, y de los-
intervalos de las colunas por el camino de la
P la ta , que hablan usado el M aestro A n to n io de
Lebrixa , y el D o cto r Sepulveda : todavía halló
otro m ejor desta m anera. El agua de que se sir- de^|Jr^ ct®
ve agora la ciudad, viene de una legua de allí
por edificio antiguo de R om anos , aunque en
algunas partes está destruido , y de nuestro tiem
po reparado. En este aqiieducto hay ciento y
quarenta arcas ó lumbreras que llamamos nos
otros , y los antiguos llamaban castillos, sirvién
doles entre los otros usos , de que los labrado
res de los campos cercanos pudiesen tom ar por
allí agua , y así muchas destas lumbreras de M e- N
rida tienen escaleras. El Maestro Esquive! miran
d o estas lumbreras, consideró com o estaban to
das á igual distancia. Pasó adelante, imaginando
que tendrían aquellas distancias algún núm ero
cierto de pies, que el artífice les daria. M idió por
esto una distancia con c o rd e l, y halló que te
nia cincuenta varas justas, y lo mismo tenían
todas las demas. De aquí entendió c o m o en
nuestra vara hay algunos pies al j u s t o y estos
forzosam ente han de ser tres-, pues mas ni me
nos no los sufre la desconformidad , y enten
dió también c o m o el Artífice había puesto las
lumbreras á ciento y cincuenta p ie s, y de todo
res ik ó saber con certidumbre que un pie an- Pie E
tiguo Español tenia tercia de nuestra vara cas- 16 spa ^
tellana al justo , que era ser un poquito m enor
que ei pie R om ano. Esto le confirm ó el medir
luego muchas millas de aquellas del cam ino de
la Plata en mas de veinte leguas con cordeles
O z de
i o8 Discurso general
de cincuenta varas. Y siem pre halló que había en
cada distancia de m árm oles á mármoles trein
ta y tres cordeles, y tercia de co rd el, sin haber
en una mas que en otra. Y estos cordeles hacen
al justo los cinco mil p ie s, de que se hacen los
mil pasos de cada milla.
Cordel de cin- i o Habiendo , p u e s, asentado así el verda-
cuenta varas. ¿ ero tamaño de nuestro p ie , com en zó á hacer
con él las mayores medidas , usando para ellas
cordel de cincuenta varas, por haber sido su
principio de bien medir en los castillos de aquel
aqüeducto de M érida, y por ser medida con
venible para todo lo que en las largas distancias
se puede medir.
Medidas de 11 T ie n e , pues, una milla , com o ya se ha
millas, y ^de djch0> treinta y tres cordeles, y tercia de cordel.
pañoíaT ES~12 D os millas que hacen media legua, se
senta y seis cordeles, y dos tercias de cordel.
1 3 Quatro millas que hacen una legua, cien
to y treinta y tres co rd eles, y tercia de cordel,
en que habrá quatro mil p a so s, seis mil y seis
cientas y sesenta y seis varas y dos tercias, y
veinte mil pies.
14 Esta cuenta com probó con el Itinerario
del Emperador A n to n in o , y le salió bien :.m i
diendo algunas distancias pequeñas de los luga
res que él pone cercanos. Tam bién la verificó
con medir muchas leguas de las que son tenidas
por grandes en España , y sobró harto espacio,
y en las que son tenidas por pequeñas, faltó. Sin
esto entendió com o concierta bien con las le
guas de aquel camino de la Plata : pues donde
ponen comunmente diez legu as, se hallan qua-
renta de aquellos espacios señalados con las co
lunas.
15 Media el Maestro Esquivel por el cami
no
\
délas Antigüedades. 109
no re a l, y por tierra com unm ente, mas a lg u - Fordondeme„
ñas veces por el ayre, y otras por el ayre y por día el Maes-
]a tierra juntam ente, desta manera : Midiendo tro Es^uivei»
por el cam in o, si se ofrecía algún barranco ó
valle pequeño , de m anera, que lo salvaba el
cordel de cincuenta varas de una tirada , conti
nuando la, m e d id a , iba por salvado. Mas sí era
tan grande el valle ó barranco, que no lo salva
ba el cordel de tina tirada , media todo el valle
por tierra. Y lo mismo hay en los valles y caña
das del aqüeducto de Méiida : que el cordel de
cincuenta varas alguna vez pasa por el ayre un
p o c o , y así- viene justo de lum brera á lum brera,
y midiendo por el suelo sobra espacio. Estas m e
didas hacia así para estas averiguaciones aporque
para sus descripciones de E s p a ñ a i b a por los
triángulos de Juan de M onte Regio».
16 D íx o m e , conform e á todo esto elMaes* # Legua muy
tro E squ ive!, que desde el umbral de la puerta justa‘
de Guadalaxara , que agora llaman de los M árti
res , aquí en Alcalá de H enares, hasta la pared
del mesón del pequeño lugar llamado Canaleja,
hay una legua tan justa- de las de quatro millas,
que podria servir muy bien de vara de medir
para todas las leguas de España. Y por ser tod©
este espacio llanísim o , sin haber ningún género
de barranco, es mas cierta la medida.
17 Las leguas legales de que usa el Conse- £egt?ss lega
jo Real en todo lo que es necesario medir en *esdeEspaña,
p leyto s, términos y otras cosas : son menores
que éstas que habernos d ich o, pues no tienen
m as de cinco mil varas, que son quince mil pies
y tres mil pasos de los ya dichos. A sí sale ai jus- E1 corde| de
to cada legua con no mas que tres millas de ¡a Corte,
las antiguas. Deste tam año son las legu as, que
com unm ente llaman del cordel d é la C o r te , para
in-
lio Discurso general
incluir 6 excluir jurisdicciones, y para no hacer
compras los rega to n es, y para otras cosas. Y
habiéndose reform ado algunas veces el cordel
de la C o r t e , siempre se ha reducido á esta me«
dida.
Los vocablos , provincia , región y pueblos.
1 S e r á tan ordinario usar estos tres vo ca
blos en todo lo que se sigue , que conviene de
jarlos de una vez declarados.
2 Provincia es vocablo mas general y mas
extendido , que com prehende en sí muchas re-
giones com o sus partes. A sí c o m o España es
una provincia, porque antiguamente tenia la
Tarraconense , la B e tic a , y la Lusitania y otras,
y en ellas la Carpentania, Vectonia , T u rd eta
nia y o tra s, com o algunas veces en la C o rá n i
ca se ha visto. Y agora tiene Castilla, Galicia,
A ragón >Cataluña, A nd alucía, Portugal y otras,
y en ellas el R ey no de T o le d o , A lca rria , R e y-
n o de Granada , A lp u xarra, y así otras. Porque
unas provincias mayores contienen en sí otras
menores»
3 R egió n es vocablo que com prehende m e
nos , com o quien no se extiende tanto co m o el
de la p ro vin cia, y está incluido en e lla , co m o
parte della. Mas esto es considerándola en res
pecto de la provincia general en'que ella se in
cluye. Porque si se considera en respecto de lo
que ella contiene en s í , será p rovin cia, pues
tiene Regiones. El R ey no de T o led o región es
de Castilla la N u e va , que es la provincia en que
ella se contiene. Mas también es provin cia, por
tener en sí regiones, A lc a rria , Sagra, Lom as
de las Antigüedades. m
de M adrid, Montes de T oled o. Y así el R eyn o
de Granada siendo región en respecto del A n
dalucía , es provincia por tener regiones en sí.
4 Pueblos es lo ménos de to d o , porque es
una ciudad y su tie rra , o una villa y su tierra.
Alcalá de Henares y su tierra , Talavera y su
tie rra , Guadix y su tierra. Y en lo antiguo G e-
rundenses, Gírona y su tierra. Com plutenses,
A lc a li y su tierra* Emeritenses , Mérida y su
tierra. Y com unm ente en estas significaciones
usaré destos vocablos..
5 A go ra queda que usando de todo este apa
rejo de arriba , prosigamos el averiguar los si
tios an tigu os, y escrebir todas las antigüedades
R om anas de muchos lugares de España por el
orden que van nombrados en la C o ro n lca : pues
han de servir para ella, y para su m ayor decla
ración y entero cumplimiento de la Historia.
DES»
112
D E S C R I P C I O N
DE ESPAÑ A.
E l nombre de España , y su descripción univer
sal por sus quatro lados, y por sus principales
provincias en que antiguamente estuvo repartida
cm ¡a excelencia de la tierra , y su gran rique-
xa y fertilidad , y cosas señaladas que
hay en ella«
1 «Cuntes que entremos en particular á es-
crebir de ios lugares de España, conform e á lo
propuesto será necesario, para que todo m ejor
se entienda, dar una noticia general de toda la
provincia entera con su descripción , divisiones
y mudanzas deílas, y otras cosas que á esto mas
pertenecen. Y diré ante todas cosas de su nom
bre , por ser cosa hasta agora no bien entendida,
Eí nombre de 2 El Señor D on Diego de M endoza ha con
España. siderado el nom bre de España harto diferente
El Señor
Don Diego de mente de com o todos hasta ahora lo han pensa
Mendoza. do , y con sus muchas letras y gran juicio ha
sacado esta notable derivación que su Señoría
me co m u n icó , com o otras muchas cosas de que
siempre daré cuenta. P or lo que trae Plinio de
Marco V a r r o n , se entiende, co m o quando el
insigne Capitan D io n isio , llamado por otros
nombres B a c h o , y Libero Padre , vino en Es
paña, y acabó en ella sus conquistas, volvién
dose á G re c ia , dexó por Gobernador de lo de
acá á un su Capitan señalado llamado P a n , así
que foé Señor y Príncipe desta tierra. Añade Pli
nio , que com o de Luso , com pañero de Bacho,
tom ó nom bre la L usitan ia, así lo tom ó toda
España de P a n , que quedó por Gobernador
Descripción de España.7 113
della. S ie n d o , esto a s í , los G riegos ? c o m o pare»
ce en el P oeta L ic o p h ro n y en o tro s A u to res
m u y v ie jo s , usáron un artícu lo , i s , para deno
tar una cierta excelencia , y tam bién para sig
nificar aquello que los Españoles d e c im o s , lo
de. A s í juntando este artículo á la usanza G rie
g a , co n el nom bre de Pan , hace Ispan , y deno
ta la excelencia de aquel S e ñ o r : y juntando el
artículo con el m ism o n o m bre en el g e n itivo
G r ie g o , dice Isp a n o s, y dice , lo de Pan , que
vale tan to c o m o d e c ir , lo qu e poseía , y de que
era señor el Príncipe Pan. C o n fo rm e á esto di-
x o tam bién A p ian o A lexan drino en el libro de
las guerras de España., que este n o m b re se ha
bía tom ad o para esta provincia d e aquel Pan
q u e fue Príncipe en e lla .-Y aunque esto no se
halla en la interpretación L a tin a , ei Señor D o n
D ie g o lo tiene en sus originales an tiguos G rie
go s. '
3 L o de la descripción de España por fuer- ios ^.ri
za hubiera de ser a q u í ' una cosa m u y larga y ^ r^ j,caP^uJ
de m ucha escritura , sí Florian de O c a m p o no primero»
hubiera ya prevenido bien cum plidam ente en
ello ? co n dexar m ostrado y declarado co n m u
cha d octrina , y harto cuidado to d o lo que se
podia desear. A s í de lo q u e en él se puede ha
llar , n o haré y o mas que referirlo , detenién
d o m e en lo qu e tan p o r en tero n o dexó tra
tad o .
4 Es España la p rovincia mas occiden tal de Fin de* mu««
tod a la tierra , que los antiguos co n o cie ro n . A s í ^ p“ ra Sío¡
los P oetas en sus fábulas ponen acá el sum irse antiguos
el sol en nuestros m a res, y dicen otras cosas,
á qu e esta persuasión dio fu n d a m e n ta Y aun en
los^ H istoriadores y C o sm ó g ra fo s se halla sen»
tirillen to desto. D e aquí v in o h ab er, c o m o hay
Tota» /Xo p ' ya
114 Descripción de España.
Finis Terre, ya en Galicia , lugar llamado Finis T erre , dán
dosele este nombre por ser en realidad de ver
dad por entonces lo ultimo que de tierra firm e
al Occidente se conocía.
Sitio de Es- 5 T o d a la provincia de España está puesta
paña. en lo postrero de E u rop a, y tan rodeada de
mar , que con ninguna otra se junta, sino con
sola Francia por un solo lado , teniendo á la
m ayor parte de Africa , que la va cercando casi
en rededor por casi to d a , con sesenta leguas
de mar en medio com unm ente, y en algunas
partes con no mas que veinte y c in c o , y de
ahí abaxo hasta tres ó quatro. L o s mares que
Mares de Es- la rodean son el Mediterráneo y el O céano,
paña. partidos con el Estrecho de G ibraltar, que por
muchas particularidades es una de las cosas mas
insignes y celebradas que hay en todos los A u
tores antiguos.
Circuito de 6 T iene todo el circuito de España en su
España. contorno seiscientas y treinta y quatro leguas,
por la cuenta que Florian por m enudo hace
dellas, (a) y destas solas las ochenta son de tier
r a , y todas las otras quinientas y cincuenta y
quatro restantes baxa por la mar. L o mas lar-
Largo, go de E spaña, por su mayor travesía, que es
desde los Montes Pireneos , tom ando de C o
libre y cabo de Creas hasta el estrecho de
Gibraltar , tiene doscientas legu as, tendiéndose
esta largura N orte S u r , com o por lo mas cier-
Anciio. to m ostrarémos. L o ancho no es del todo de
O riente á P o n ien te, por el mal quadro que to-
<la la tierra hace, mas al fin el ancho tiene gran
diversidad, pues á las faldas de ios Pireneos no
tiene mas de ochenta leguas, y despues se va
ex-
(a) En el cap, a, del lib, u
Descripción de España, 115
extendiendo tanto , que desde ei cabo de Fi
nís T erre en Galicia hasta el estreho de Gibrai-
tar hay mas de ciento y cincuenta leguas.
7 Éstrabon, refiriendo otros Autores anti- Figura de
g u o s , dice que toda España junta tiene figura EsPafia*
de un cuero de vaca extendido , cuyo cuello
está á la parte de tie rra , por donde se junta
con Francia , y mas lo de ácia Colibre. Esto
d ic e , y se muestra bien ser así en las ta
blas de P tolo m eo , y en qualquier otra buena
descripción que de España se ha pintado. Y si
queremos extender esta semejanza con mas par
ticularidad, teniendo la carta pintada delante,
veremos com o el cuello desta p ie l, do estaba
la cabeza , es lo que se junta con Francia , y
la cola el cabo de San V icente. L os brazos,
ía pequeña punta de Berm eo , cabe B ilb ao , y
el cabo de Gata , abaxo de Alm ería. Y las pier
nas la punta de Gibraltar , sobre el estrecho
y el cabo de Finís T erre en Galicia.
8 D e los Cosm ógrafos antiguos solo Es-
trabón describió todo junto el circuito de Es
paña por sus quatro lados. Y á él siguió Flo-
rian de O cam po , repartiéndolos desta manera:
El lado oriental pone en lo que España tiene, Lado oríen-
com o d ecíam os,7 sin estar cercado de m a r, des- *alde EsPa~
' ■ w ílc i»
de Fuente Rabia , en ía provincia de Guipuzcoa,
hasta Colibre y cabo de C r e u s , en lo u ltim o
de Cataluña, al juntar la marina con la costa
de Francia , con no mas que ochenta leguas de
travesía. Estas ochenta leguas van por un poco
de G u ip u zco a , y atravesando toda Navarra,
atraviesan to d o lo de A ragón y C atalu ñ a, que
confina con Francia. D e allí de C olibre sigue Lado meri-
el lado m eridional hasta pasar el e stre ch o , y dionai.
llegar al cabo de San V icente en el Aígarbe,
P z con
ii 6 Descripción de España .
con docientas y setenta leguas de costa en am
bos mares. Incluyéndose en esto todas las ma
rinas de C atalu ñ a, R ey no de Valencia , Mur
cia y Granada, y del Andalucía 7 hasta juntar
con Portugal en el Algárbe. D e allí del cabo
de San Vicente vuelve el lado occidental, pro
Lado occi siguiendo hasta el cabo de Finis T erre en Ga
dental. licia , con ciento y cincuenta leguas de costa,
toda sobre el O céano , en que entra casi toda
la de Portugal y algo de Galicia. Este cabo de
Lado sep‘ Finis T erre es el principio del lado septentrio
tentrional. nal, quarto y ultim o de España , y va siguien
do hasta volver á Fuente R a b ia , de donde se
com enzó la cuen ta, con ciento y treinta y qua-
tro leguas de marina , en que entra buena par
te de la costa de G a licia , toda la de Asturias,
y V izcaya y Guipuzcoa. Y quien mas particu
laridad quisiere destas costas y sus lugares, con
los nombres antiguos y de a g o ra , allí ío.s ha
llará en Fio fian , que yo por esto no los quise
poner , usando solamente los nombres de ago
ra , para que todo se entienda mas claro-, ¥
conform e á este repartimiento manifiestamente
va lo largo de España de O riente á. P o n ien te, y
lo ancho se tiende N o rte Sur , que es todo lo
contrario le lo que yo he dicho.
9 Mas estando así repartido esto para los
quatro lados de España , com o Es trabón lo pu
s o , y Florian de O cam po lo siguió , yo me he
puesto algunas veces á considerarlo con la me
m o r ia , y con los ojos , y con la experiencia de
haber andado algo d e lío , y h a llo , que para ser
acertada en buena Geografía esta descripción de
los lados de España , ha de ser harto diferente
de la ya dicha. Y quien con atención mirare las
tablas antigua y moderna de Ptolom eo en lo
'Descripción de España. 117
- de E sp añ a , y las otras buenas descripciones que
por ellas se han h e c h o , y tuviere tam bién cuen
ta con lo que Plinio y Pom ponio Mela diver
sas veces dicen y apuntan, sin duda le parecerá
desconvenible aquel repartir de los quatro la
dos , juzgando que ha dé ser muy diferente pa
ra ser acertado. Y aun tendrá el mismo pare- "r
c e r , m irando lo qu e despues Estrabon en la
prosecución de su libro tercero escribió en
muchas particularidades casi contrariando co n
ellas lo que en general al principio había dicho,
N o será menester proseguir por menudo esta
contrariedad , que cada uno se podrá notar en
aquel A u t o r , basta lo que los ojos en las des
cripciones ven 7 y los grandes inconvenientes
que luego se representan á quien bien lo con
sidera. .Porque no hay ninguna de las buenas Los íncon-
descripciones de P tolom eo y las que les pa- veme^.tes. dei
* • 1 1 / « 1 j * re p a rtim ien —
recen que no tenga casi derecha (derecha digo, t0 de Estra-
quanto la desigualdad de la costa y tierras, en bono
la dificultad de la esquadría , de que luego se
«dirá pueden tener ) la línea desde el cabo de
Finís T erre hasta Colibre» A lo ménos es cier
to queden todo este trecho 110 hay vuelta no
table por ser grande , ni torcedura que pueda
hacer ángulo ó esquina para nuevo lado. Pues
Estrabon (ios lados incluye en= este espacio, el
oriental y el septentrional. Y en el lado m eri
dional que él echa desde C olíbre hasta el cabo
de San V ic e n te , ¿ có m o se pueden sufrir los
inconvenientes ? i có m o no es cosa contraria
de todo lo que se ve y se entiende , que las is
las de M a llo rca , y M enorca y Ibiza esten al Me?
diodia, y no al O riente de España? <cóm o
se salvará que la costa de Cataluña y de Valen
cia no sean orientales?, ¿qué salida se dará al
sa.-
118 Descripción de España.
salir ta n to , y con tan gran vuelta el cabo de
G a ta , y volver ya tán de veras allí la costa deí
R e y n o de Granada , para recebir el Mediodía,
c o n la frontera de lo muy cercano á nosotros
de A fr ic a , no habiendo habido allí antes vuel
ta notable , de donde se tomase nueva conver
sión , y habiéndolá allí tan manifiesta ? Demas
d e sto tómese ei Oriente equinoccial, y no caerá
en ninguna manera sobre el Pireneo , sino mu
c h o mas a b a xo , y dentro de la costa del R e y-
no de Valencia. T om an do también el verdade
ro O caso Poniente equinoccial, caerá sin duda
en m edio de lo que hay desde el cabo de San
V ic e n te al de Finís T e rre , com o también Estra
g ó n lo pone. Pues entonces el punfo opuesto
en contrario , que le corresponderá para verda
d ero Oriente , no estará en ninguna manera so
bre los Pireneos, sino muy abaxo sobre nues
tro mar Baleárico. A sí poniéndose uno en el
eq u in o ccio las espaldas bien al O c cid e n te , será
verdad que las tendrá en el medio que hay des-
de el cabo de San V icente al de Finís Terre.
Y tam bién será entonces verdad que no tiene
los ojo s en medio de los P iren eos, sino muy
abaxo de B arcelona, en lo postrero de la cos
ta de C ataluñ a, por donde se junta con te del
R e y n o de Valencia. Y el verdadero Oriente será
a q u ello que por diám etro ó línea recta está
o p u esto al Occidente verdadero. Pues-'todo esto
niega y contradice aquel tenderse el un solo
lado meridional de España, conform e á Es tra
bón , desde Colibre hasta el cabo de San V i
cen te.
ro Siendo esto así , y resultando tan gran
des dificultades en buena Geografía de aquella
división ,• yo haré aquí otra diferente, y aunque
sea
Descripción de España. 119
sea con novedad, creo parecerá, á los que bien
lo m iraren, que no va mal atinada. Para esto La mala es-
ante todas cosas conviene entenderse com o la quadría de
figura y sitio de España tiene tal form a y dis- EsPana*
p o sicio n , que toda ella entera se puede reducir
á quadrado con harta dificultad , por las m u
chas y grandes puntas que della salen á la mar,
y m uchos senos de la mar que la penetran, y
por diversas vueltas notables que hacen sus eos«
tas. C o n todo esto es necesario, para la buena
d escrip ción, dársele la mejor esquadría que ser
pudiere, para formar los lados , así que puedan
corresponder bien opuestos por línea recta los
puntos equinocciales de Oriente y P o n ien te, y
de N orte Sur ó Septentrión y M ed iod ía, so pe
na de ser m uy errada Geografía la que talles-
quadría no tuviere.
11 D istribuyendo, p u e s, los lados de Espa- Nuevo repar-
ña', para que haya en ella esta buena esquadría timiento de
• • i * • los lado«! de
y contraposición , y cesen Los inconvenientes España La-
ya dichos , com enzará el lado oriental de Es- do oriental,
paña desde la montaña de Creus ó de Cruces,
nombrada antiguamente M onte de la Diosa V e
nus , en Cataluña , cerca de C o lib r e , al juntarse
con Francia, y sigue por la costa del mar M e
diterráneo, hasta el cabo de G a ta , cuyo nom
bre antiguo fue el Prom ontorio C arid em o , po
co ántes de llegar á la Ciudad de A lm e ría , in
cluyendo todo lo m arítim o de Cataluña, de los
R eyn os de Valencia y Murcia , con alguna pe
queña parte de la costa del R eyn o de Grana
da. El segundo meridional se tom a desde aquel Lado del Me«
1 20 Descripción de España.
tugal, que llaman el Algarbe baxando por to
da la costa restante del R ey no de G ranada, y
algún poco de la del A nd alucía, hasta él Estre
cho de Gibraltar , tod o esto sobre el m ism o
mar Mediterráneo , y luego sobre el O céano
desde el E stre ch o , prosiguiendo por la costa
del A ndalucía, y algún poco de la de Portugal.
Lado occi 12 Desde el cabo de San V icente com ien
dental. za el lado tercero y occidental de España, pro
siguiendo hasta el cabo llamado agora de Fi
nís T e r r e , en Galicia» Y antiguamente con di
versos nombres Prom ontorio Híerna , N erion,
Actabro y C éltico 7 añadiéndole también Plinío
otros dos, M agno y Olisipponense , ( i ) baxando
en el mar O céano por parte de G a licia , con to
do lo que restaba del R eyno de Portugal. El
ángulo j esquina que hace aquella punta de Fi
nís T erre es tan grande y tan m anifiesta, y
despues la costa della va tan derecha, co m o de-
dam os , hasta San Juan de pie del p u e rto , y
mas adelante , por las faldas de los montes P í-
Lado septen ren eo s, hasta el cabo de Cruces y C o lib re, que
trional» es forzoso hacer solo un lado septentrional de
tod o este e stre ch o , en que se incluye buena
parte de la marina de G a l i c i a t o d a la de A s
turias , y la de V izcaya y Guipúzcoa i sobre el
mar O céano , y mas tod o lo que de Navarra,!
A ragón y Cataluña va por las faldas de los Pi-
ren eo s, desde Fuente R a b ia , hasta Colibre. Esta
mi división tiene entre otras cosas buenas, que
©pone y sima .en contrario por derecho ei O rien
te
( i ) Es conocido error en Plimo llamar al cabo d® Finís
Terre Magno y U lisippouenseestos nombres convienes
con propiedad ai ca-bo d© la R o c a q u e -es ei tóás próxirat
‘Ir Lisboa,
Descripción de España„ x 21
te y el O ccidente de España , pues su lado o c
cidental , desde el cabo de San V ic e n te , hasta
el de Finis T e r r e , por línea recta viene á estar
opuesto al O rie n te , desde C olibre al cabo de
Gata. Y era gran desproporcion y contrariedad
intolerable , co m o decíamos , en el repartí tnien-
to de E strabon, que su lado oriental venia por
línea recta á estar opuesto del de M ed iod ía, sin
guardar oposicion ninguna con el occidental,
que fuese derecha y con ángulos r e c to s , sino
m uy al so sla y o , con ángulos malamente obli
quos. Y com o ya se ve , mi repartimiento dis
crepa del de Estrabon en los tres lados, mas con
cierta en el uno , que es el o ccid en ta l, ponién
dolo ambos de una manera. Y los trechos des
tos mis lados vienen á tener por la cuenta de
Elorian de O cam po estas leguas : El lado orien-
talciento y quarenta legu as, el meridional cien
to y treinta y seis , el occidental ciento y cin
cu en ta, el septentrional doscientas y catorce.
Las divisiones antiguas de las provincias
de España.
x L a noticia que tenemos del reparti
m iento antiguo de España y* sus provincias par
ticulares es solamente la que los R om anos nos
dexáron escrita, contando también por R o
manos á Pom ponio M e la , aunque era Español,,
y á Estrabon y P to lo m e o , aunque fuéron Grie
gos , por haber sido y escrito en el tiem po que
los Emperadores Rom anos tenían sujeta á Es
paña. A sí proseguirémos tod o esto , conform e
á lo que por este camino se alcanza, pues no
tenem os autor propio que diga mas particula
ridad , aunque no es poca la que en estos se
Tom. IX» Q - ha-
12 2 Descripción de "España.
halla. Y aunque lo mas desto va puesto por es
ta mi C o r ó n ic a , será necesario referirlo aquí
mas exten d id am en te, para que se entienda bien
lo que de aquí adelante del sitio de cada lugar
se ha de declarar.
2 A l principio , quando los R om anos en-
tráron en España para com enzar á conquistar
en ella, la d ivid ieron , com o se ha dicho en
la Corónica , y en todos ios buenos autores
se halla , en dos p ro vin cias, que nombraron
C iterior y U lterio r. Estas tuvieron al principio
por termino al r io E b r o , nombrando Citerior
aquella pequeña parte de España , que está de
la boca de aquel rio ácia Francia, por ser para
los Rom anos c o m o si dixesem os, lo de aqüen-
d e , que eso quiere decir Citerior 5 y Ulterior
llamaban á tod o lo demás desta otra parte dei
r i o , que para ello s era allende , com o su vo
cablo de U lterior lo significa. Y esta división
destas dos provincias tan angosta y encogida
hicieron los R o m a n o s entonces, porque no co
nocían mas de la tie rra , ni se extendían á mas
sus conquistas. D espués quedándose los mismos
nombres , ensancharon mucho los términos des
tas dos provincias los Rom anos , conform e á
co m o iban c o n q u ista n d o , y enseñoreándose de
la tierra, nom brando C iterior á todo lo de Es
paña , que no era Bética ni L u sitan ia, para
las quaíes dos provincias quedaba el nombre de
Ulterior.
3 Este fué el repartimiento que los Rom a
nos hicieron de España , nombrándola también
de otra manera. Porque repartiendo la tierra
en tres provincias , á la una , que e^a toda la C i
terior , llamaron Tarraconense ■ dándole el nom
bre de la Ciudad de Tarragona , por ser tan
Descripción de España* 123
principal, y haber sido desde muy antiguo ami
ga y confederada del Pueblo R om ano : y ha
biendo ellos desde ella , y con su buen acogi
m ientos que encella siempre hallaron , conquis
tado todo lo demas. Las otras dos provincias
nombraban por sus nombres antiguos que ellas
se tenían , de Bética y Lusitania. L o s térm inos
destas tres provincias están señalados con m u
cha particularidad en Florian (a) , y así será su
perfluo repetirlos yo aquí. Solo conviene de
c ir, que esta división de las tres Provincias T ar
raconense , Bética y Lusitania , que es casi de
cir agora Castilla con A ragón por la primera,
Andalucía por la segunda , y Extremadura con
Portugal por la tercera: les duró á los R o m a
nos mas de trescientos años , pues la conser-
váron por mas de ciento despues de la Nati
vidad de nuestro Redentor.
4 H ízose despues en tiem po del Empéra~
dor Adriano , según se ha referido en la his
toria , nueva división de las Provincias de Espa
ña , repartiéndose toda en cinco Provincias,
nombradas Tarraconense , Cartaginesa , Lusi
tania , Galicia y Bética. N o cuento mas de cin
co , porque la sexta que añaden todas los A u
tores no era de E spaña, sino de una parte de
A frica que andaba junta con el gobierno de
España. En esta división no se hace mem oria
de las Islas de Mallorca , M enorca , ni ibíza 3 y
á mi creer se comprehendian en la Provincia de
C artagen a, cayéndole por allí cerca.
5 Eu otra división postrera que hizo el Em
perador Constantino dexó.en su ser las cinco Pro
vincias de A d ria n o , y aquella de A fiic a y y aña
dió
(a) En el cap. 3, del lib. x,
Q2
1 24 Descripción de España.
dió otra que llamó Balearica , porque íe perte
necían las tres islas ya dichas, co m o tod o se
ha tratado por extenso en el discurso de mi his
toria, Y en esta form a la haliáron repartida los
G odos y las otras naciones quando entráron
á señorearla : y así parece la conservaron los
G odos quando ya fueron enteramente señores
de toda e lla , com o también en la historia se ha
visto.
n . .
Provincias
6 _ T o^d o , esto tpresupone
r
, com o es verdad,»
?r
muy antiguas cl'ie España de muy antiguo , antes que los R o
dé España, manos entrasen en ella , ni nos diesen noticia
della 5 estaba dividida en muchas Provincias, co
m o eran C eltiberia, C osetania, Laíetania , L u -
sitania , B ética , C on testan ia, V ecto n ia , Betu
na , C arpentania, Cantabria , y otras muchas;
de las quales algunas comprehendian dentro de
sí otras menores Provincias y Regiones y
P u e b lo s, co m o en todo lo de adelante veré-
m os.
'7 Y no será menester poner aquí toda jun
ta esta división antigua de España en todas
sus Provincias, Pvegiones y Pueblos por dos ra
zones. L a una , porque ya Florian dexa hecho
casi todo esto en sus cinco libros pasados ; y la
otra , porque es esto lo que yo de aquí ade
lante en estos discursos tengo de hacer en di
versas partes, siendo aquellas el propio lugar des
tas descripciones.
La excelencia de la tierra de España y su gran
riqueza, ferti idad , y cosas señaladas
que hay en ella*
Hombres in- j JE Jj principio del libro décim o de la his-
signes de E s - „ r , 1 . . ,
to n a com enzo por tratarse , co m o lo mas ex-
ce-.
Descripción de España. 125
celeste de una provincia es tener hombres seña
lados» Y así habiendo de tratar de la excelencia
de España , esto había de ser lo primero y prin
cipal qué había de contarse. Mas no será nece
sario. Porque teniendo lo insigne y aventajado
de los hombres tres partes principales de religión
y santidad, de armas y hazañas, de letras y pru
dencia : discurriendo por to d as, esta C o ró n ica
desde su principio de lo que Florian de O cam
po c o m e n z ó : se hallarán en todos tiempos hom
bres señalados y admirables en aquellas tres par
tes , con que crece , se aventaja y perfecciona la
grandeza de los hombres.
2 T odavía porque haya aquí algo de hom
bres Españoles singulares y admirables en nues
tros tie m p o s, sin hacer cuenta de los excelentes
C apitanes, que harían una larga historia : solo
diré de dos hombres que parece se han extraña
m ente señalado, para poder ser puestos con to
dos los excelentes que las historias antiguas nos
encarecen con grande admiración. El uno sea
el nombrado D iego García de Paredes, hom bre Diego Gar-
de tan grande ánim o y tan terribles fuerzas, que cía de Pare-
110 se puede bren juzgar quál era m ayor , su es- des*
fuerzo en acom eter grandes h e ch o s, ó la fuer
za y vigor en acabarlos. D e ambas cosas pondré
solo un exem plo por las mismas palabras que e'l
m ism o lo cuenta en la breve suma que dexó
escrita de su vida. D ice así:
3 Sucedió la guerra del R ey de Francia por
la parte del R e yn o de Ñapóles. Fuese á dar la
batalla á R a v e n a , do la perdimos por mucha
gente : porque eran los enemigos sesenta mil,
y nosotros quince mil. Pero quedáron ellos tan p o
cos , com o nosotros eramos. Escaparon dos mil
y quinientos E spañoles, y recogí m onos al D u
que
1 26 Descripción de España.
y y
que de U rb in o , rehizo el cam po , fuimos tras
y
los enem igos, -alcanzárnoslos en eí Ferrares V e -
y
necia. Mas tornaron can socorro, el Papa tam
bién, y el D uque de Ferrara en su favor de Francia.
D uró la guerra algunos di as escaramuzando unos
corl otros. Iba nuestro bagage por saca mano , y
los enemigos y
fueron avisados, nos dieron una
emboscada de dos mil hombres. Y o fui p o r es
coltaCon mis tres banderas, dos de escopete
y
ros , una de caballos, H ízose el sacam ano, de-
y
xé la infantería, pasé adelante con los caballos.
Fui acom etido de la emboscada , y tom áronm e
y
el paso , fui forzado de pelear rom per por me
lo
dio i qual se’ hizo á su pesar. Pasados de líos,
Salióla y
escopetería en nuestro socorro , tom á
ronnos en y
medio, peleamos tanto los unos con
los otros, que de los nuestros quedamos doscien
y
tos vivo s, de los suyos quatrodentos. T o d o s
los otros murieron , y me prendieron con tres
heridas de escopeta i y mí caballo quedó muer-
__ ^ admi-*
Hazaña , to.
u , t
T om áronm e quatro hombres de a rm a s, /y
rabia de Día- llevándom e preso a p ie, topamos una puente sin
go García da bordes: y pasando por e lla , abracéme bien con
Paredes. los que me llevaban asido , y trabado con ellos,
m e arrojé de la puente abaxo con ellos en el
r i o , donde todos ellos se ahogaron , y yo esca
pé por buen nadador, y por la voluntad de
Dios» Que si me llevaran al c a m p o , m e dieran
m il muertes: y ansí me v o lv ía nuestro campo
armado de todas armas, á pie y mojado y heri
do^ y seis millas de camino, C o n todo fui bien
recebído del Próspero Colima* L os enemigos
tom aron tanto miedo desta v e z , que pidiéron
treguas por dos meses.
4 Quando T ito Livío cuenta el haberse
echado H oracio C e d e s armado en el rio T y -
bre,
Descripción de España. 127
b r e , lo tuvo por tan extraña y espantosa haza
ña , que rezeló el escrebirla , por temer la ten
drían los Lectores por increíble. Y así dice , que
será cosa para todos de mayor fama que de
crédito. Pues harto mas hizo , corno manifies
tamente sé v e , que H oracio nuestro anim oso
y robusto Español.
5 El o tro insigne E spañol, de ingenio pere
grino y de industria increíble , si no la hubiéra
m os v is to , es el que ha enseñado á hablar los
mudos , con arte perfecta que éi ha inventado.
Y es el Padre Fray Pedro P o n c e , M onge de la E1 padre
Orden de San Benito , que ha mostrado á hablar d^a[a
á dos hermanos y una hermana del Condesta- de San Be-
ble mudos. Y agora muestra á un hijo del ju s- nit0*
ticia de Aragón. Y para que la maravilla sea ma
y o r , quédanse con la sordedad profundísima que
les causa el no hablar. A sí se les habla por se
ñas , ó se les escrib e, y ellos responden luego de
palabra^ y también escriben m uy concertada
m ente una c a rta , y qualquier cosa. U no dé los
hermanos del Condestable se llam ó D on Pedro
de Velasco , que haya gloria. V iv ió poco mas
de veinte años , y en esta edad fue espanto lo
que aprendió: pues d em as deí castellano , ha
blaba y escrebia el latín casi sin solecismo , y
algunas veces con elegancia : y escrebia también
con caractéres Griegos.
6 Y porque se goce mas particularmente
esta maravilla , y se entienda algo del arte que se
ha usado en ella, y quede por memoria-, ■pon
dré aquí un papel que yo tengo de su m ano. Pre- Enséñase á
güntó tino delante del Padre Fray Pedro Ponce, hablarlosmu-
có m o le había com enzado á enseñar la habla. dos*
El dixo al Señor D on Pedro ioqiJe. se le pregun
taba : y el respondió de palabra prim ero , y des
pués escribió así. Se-
1 28 Descripción de España .
7 Sepa Vm<L que quando yo era n iño, qtie
no sabia nada nt lapis , com en cé á aprender á
escrebir primero las materias que mi maestro me
en señ ó : y despues escrebir todos los vocablos
castellanos en un libro m ió , que p^ra esto se ha
bía hecho. Despues, adyuvante Dea, comencé
á deletrear, y despues pronunciar con toda la
fuerza que p o d ía : aunque se m e salió mucha
abundancia de saliva. C o m en cé despues á leer
historias, que en diez años he leído historias de
tod o el mundo : y despues aprendí el latín. Y to
do era por la gran misericordia de D ios?que sin eiía
ningún mudo io podía pasar,
8 A todos ios hombres doctos pongo por
testigos de lo mucho que Plinio encareciera y
ensalzara, sin saber acabar de celebrarlo , si hu
biera habido un R om an o que tal cosa hubiera
emprendido r y salido tan altamente con ella. Y
ella verdaderamente es tan rara, admirable y pro-’
yech osa, que merece una grande estima.
9 V olviend o á las cosas de España , muchas
se pudieran decir en general de la excelencia de
toda la provincia, y de la ventaja que tiene á ca
si todas las opras provincias : tomándolas de los
Autores an tigu o s, que m ucho las celebran y en
carecen. Julio César la llama región muy saluda
ble (a) , y Justino Histórico , m ostrando su tem
planza , dice (b) , que no es tan calorosa com o
A fric a , ni tan fría ni ventosa co m o Francia. Y
despues que ha contado con m ucha alabanza los
grandes bienes de España , vuelve á la templan
za diciendo , que lo saludable del cielo es igual
por toda e lla , con ayres puros y que no se infi
ció*»
(a) En el 1ib. 3. de la guerra civil,
0) En ei lib. 44.
Descripción de España. 1 29
clonan con lagañas nMapachares. Añade al fin, _ _
co m o los ayres que soplan m u }^ iíp ío s”de^mfaos^
m a res, penetran toda la provincia, y casi aven
tando todo lo grueso y terrestre que encuentran,
dexan en toda parte macha sanidad. Estrabon
d ic e , que es cosa propia y com o natural la sani
dad en España, y el viento céfiro : y que con
ser toda la tierra tan O ccid en tal, nunca le falta
un abrigo templado. Mas bástenos por todo lo
que se pudiera referir la confesion de Plinio,
por ser tan buen te stig o , con su grande ingenio,
insigne d octrin a, y singular diligencia en co n o
cer las cosas naturales y juzgar bien dellas: y
con la noticia que tenia de España, habiendo \
estado con cargo acá. El pues celebrando la España com~
Provincia de Italia , y encareciendo sus grande- parada coa
zas , y queriendo en comparación de otras m o s - Itaiia*
trar sus ventajas, dice lu e g o , que España le pa
rece y se le iguala en fertilidad , bondad del cie
lo y riqueza« Tras esto también quiero que se La suficiencia
tom e por excelencia de todo lo natural de Espa- de España pa
ña , el ver quán suficiente es para sí misma en ra £Í misma*
todos los b ien es: sin que tenga necesidad de
traer cosa ninguna de otra provincia, teniendo
tostum bre desde los tiem pos muy antiguos, com o
agora le dura,de proveer y bastecer muchas otras
provincias con lo que le sobra. Porque lo que
ella íes e n v ía , todos son bienes principales , y
m uy necesarios para la vida: mas lo que á ella
se trae , todo es cosa que solo sirve para e l de
ley te y superfluidad : sino son lo [Link] zo s, que la
ociosidad y delicadeza de nuestras mugeres ha
hecho que vengan de fuera por necesidad: y
algún pescado c icia l, de que acá habría suficien- .,
^te^ p r o v is io n , si se aplícase
A a esto la industria.
, , División de
]os bienes de
10 Estos bienes de que así España está España,
Tom. IX . K abun-
130 Descripción de España,
abundosa (después de su bondad de cielo , tem
planza de ay re ? partos de buenos in g e n io s, y
hombres de muchas maneras señalados) , con
siste principalmente en abundancia de manteni-
Fertilidad, mientes por la fertilidad de la tie rra , en abun-
Animaies. Lancia de animales para el mantenimiento y ser-
Mineros, vicio del vivir , en m etales, y otros mineros pa-
Aguas. ra la riq u e za , y en agu as, en que está puesta
mucha parte de la salud , y gran comodidad pa
ra grandes necesidades de la vida. D e todo es
to se dirá aquí en particular algo de lo que hay
tan excelente y sobrado , para dar gracias á
nuestro Señor que lo dio , y tener entera noti
cia de sus mercedes , y del gran bien que en
ellas tenemos.
Los tres prin- n Siempre con mucha razón se cuentan
cipaies man- por los tres principales mantenimientos de la vi-
tcnimientos. ^pan ^v jno y aceytSj porque parece solos ellos
bastaban para sustentar nuestra naturaleza , sino
que se añaden luego com unm ente las carnes, fru
tas y legumbres , con que todo el mantenimien
to queda cumplido. De todo esto vemos la gran
de abundancia que hay en España. Mas con to
d o eso es bien ver lo que los Autores antiguos
R om an os y Griegos desto dexáron escrito , pa
ra que se entienda quán notable fué siempre en
España su fertilidad y abundancia. Y cóm o la fa
m a delía se extendia por el mundo. A Plinio,
c o m o hom bre que estuvo acá , y era tan curio
so en saber las cosas naturales , se le debe dar
m as crédito en tod o , y es harto singular y
Abundancia aventajado lo que en esto refiere (0). Señala al-
íe panenEs- gunas tierras de España , com o es la Celtiberia,
donde se coge dos veces en el año cebada , y en
’ to-
(•) En el lib3 x8, cap, 7. cap, 10, cap. i i *
Descripción de España. 131
toda el Andalucía dice que de un grano de trigo
salen cien cañas ó hijos. Y así com o en tierra tan
fértil de pan se inventaron en ella los cedazos pa
ra cerner la harina, y también teníamos uso de
silo s, llamados entonces sito s, para encerrar e!
pan. Estrabon celebra (d) de muchas maneras la
abundancia de pan en España, y el sacarse m u
cha cantidad del para otras regiones : y Ju stin o
H istorico á Italia y aun á R om a dice {b) se lle
vaba trigo de España. Y acudir una hanega con
c ie n to , ya se ha visto hartas veces en nuestros
tiem pos (c).
12 El vino de España se halla muy alaba- VIn0 de Es_
do en diversos lugares, y principalmente en to- paña,
do el libro catorce de Plinio , por m ucho y
por muy bueno. L o s vinos de Tarragona ? los
de Laurona , que se cree no era -lejos de V a
lencia , y los de las Islas de Mallorca y M enor
c a , dice se podían comparar con los m ejores
de Italia. A los de Tarragona y de la Ceretania
les da también el Poeta Marcial esta loa. Y Sillo
Itálico también dice del vino de T arragona (a?),
que no dará ventaja sino á solo el de Italia. En
tonces debían ser estos vinos tan estimados por
que no se conocían acá otros mejores. A g o ra
que en muchas partes de España se hallan otros
vinos sin comparación mas generosos que aque¿
lío s , no solamente podrem os compararlos con
los de Italia, sino tenerlos por m ucho m ejo
res. Había acá un género de vidueño , nom bra
do C o c o lo b k , de dos diferencias, y aunque
dice P l i n i o (e) era! estimado por su m uchoJIe-
var,
(«) En el lib», 18. cap. 30. (¿) En el Hb. 3.
(c) En el libro último, [d) En el lib. 13. (e} El c. 2.
R 2
13 2 Descripción de España,
vai:, mas también con cierto trueque que en
el vino deste género se h a c ia , al hacerse lle
gaba á ser tan bueno com o lo muy precioso
de Italia. Tam bién era notable la fertilidad de
vino de Laletania , provincia en Cataluña, y lo
m ucho que Estrabon dice (b) se sacaba de to
da E spañ a, muestra en esto su abundancia. Por
m ilagro cuenta también Colum ela (c) lo que
una su viña, y otra de Publio Silvino daban ca
da año en la región Ceretania , que también era
en Cataluña. Esto y muchas otras cosas se ha
llan en los A utores de los vinos de España: mas
lo que en nuestros tiempos, v e m o s , es tanto
m a s , que no se puede bien estimar. L a abun
dancia de vino en España es en tanta demasía,
que Francia, Flandes, Inglaterra y Alem aña se
sustentan largamente con el vino que de acá se
les lleva. Y ser estas regiones septentrionales,
tan [Link] del v in o , y tan dema
siadas en el beberlo , hace mucho m ayor el en
carecimiento. Y en Sevilla hay una puerta, que
si no entran por ella un dia con o tro en todo
el año quatro mil arrobas de v in o , se pierde
en el arrendamiento de la entrada. Y com o si no
tuviéram os harta sed que matar en las reglones
ya dichas ? se n o s■
añadiéronlas Indias , y aque
llos rincones del mundo tan extendidos, com o
apartados, á quien bastecemos ordinariamente
de bebida ? por no cogerse allá ningún vino,
sin que agote las bodegas de España tanta saca,
La bondad ni nadie por ella se lamente de la falta. Esta es
del vino de
España, el abundancia: la bondad del vino en España es
tm
( a ) Efl el cap. a* (¿) En el cap, 6 *.
14 Ea ei Üb, 3. cap, 3,
Descripción i# España. 153
tan extrem ada, que en tanta diversidad de regio
nes com o tiene, casi no hay ninguna que no
tenga particulares pueblos conocidos y fam o
sos por su generoso vino. Y esto no es solo
por acá 7 sino por todas aquellas provincias mas
apartadas. Mas nombrados y mas estimados son
en Am bers , en Augusta y en Londres los vinos
de San Martin , de Riba de A via , de Guadalca-
n a l, de Y ep es, y otros de España , que en nin
guna plaza della.
13 L o m ism o es de España en eí aceyte Aceyte de ja
que en eí vino. L o m ucho no tiene m edida, y Paña*
el ser bueno es incomparable. A unque Plinio
antepone á todos el aceyte de L acin ia, región
de Ita lia , y principalmente de Ve-nafro ( a) : los
dos Poetas Stacio y Marcial no quieren que le
dé la ventaja en esto el Andalucía. Y Plinio
luego tras haber dicho lo de arriba , da la m e
joría al aceyte de España entre todos los de
mas , con solo igualarle el de ístria. Y llevado,
co m o agora se lleva por toda la Chiisriandad
nuestro aceyte ( manteniendo también con él
España buena parte del mundo ) , es preciado
tanto com o aquel , y los demas de Italia. L o s
m uchos y ricos mayorazgos que hay en; Ecija de
a c e y te , es cosa harto señalada, y por la gran
riqueza que da , llaman allí su Perú al pago de
Valcargado. Y él en eí nombre manifiesta bien
su fertilidad y abundancia..
14 En los ganados de España n otó Plinio Ganados de
co m o las ovejas negras de acá eran excelentes,. EsPaña*
y com o en la ribera de Guadalquivir natural
m ente nacía la lana en las ovejas teñida de un
co-
Ca) Ea el cap. a. del Hb»
134 Descripción de España.
color colorado 5 cosa que el Poeta Marcial mu
cho celebró en aquel rio , aunque agora ya no
se siente. Refiere también allí Pimío [a) com o
había por acá cierto género de ganado , llama
do Musmón , diferente de cabra y oveja , y en
algunas cosas conform e con ellas. Estrabon cuen
ta com o se llevaba á R om a mucha ropa en pa
ños de España , mas que ya en su tiem po se
habla dexado por darse todos á llevar unos paños
llamados c o ra x o s , de tanta fineza y hermosura
de lana , que se compraba acá *un carnero de
aquel peíage para hacer casta por precio tan ex
cesivo que llega á seiscientos ducados , por don
de se ve com o el libro de Estrabon está allí
m entiroso por culpa del trasladarlo. Mas toda
vía debia ser un grande encarecim iento el que
él hizo. A la abundancia y bondad de los ga
nados de España pertenece lo que el m ism o A u
tor dice de los pemiles m achos y m uy extre**
mados que en la Ceretania , y en todas aquellas
montañas de entre Aragón y Cataluña se ha
cían , así que los naturales sacaban del trato de
ellos grandes intereses y ganancias. Y agora tam
bién es muy preciada y excelente y .provecho
sa con gran contratación esta cecina de aquella
tierra. Mas para bien comprehender la multitud
y bondad de los ganados de España , es bien
considerar las muchas lanas que sin jamas cesar
La saca de las se sacan de España para Italia y para Flandes,
lanas de Es- sin la infinidad de paños que de diversas mane-
pana. ras acá se labran , y también se sacan. Vienen
muchos extrangeros de aquellas, provincias á
España ordinariamente , confiados y seguros de
que las lanas de acá los enriquecerán m ucho,
y
00 En el lib. 8. cap. 48. y 49.
'Descripción de España. 135
y en breve tiem po entienden co m o no les en
gañaba so esperanza. <Pties quién podrá bien an
dar , siquiera con el pensamiento , las muchas
leguas de las dehesas de España* (Y quién po
drá sumar los excesivos precios por qué se ar
riendan? <A quién de los extrangeros no espan
ta el C on cejo de la M e sta , y aquella República El Concejo de
tan formada bien regida por las buenas leyes con ]a Mesta*
que se mantiene? Y todo es testim onio de la
infinita multitud de ios ganados de España, y
ayudarla para que se entendiese si fuese posible
entenderla.
15 Ganados también son caballos y muías, Caballos y
, J , . 1 . i- muías de Es—
y lo uno y lo otro tiene tanta excelencia en Es- paña,
paña , y hay dello tanta abundancia , que nin
guno de los Autores antiguos puso en los ca
ballos comparación de ninguna otra provincia.
D e tal manera son celebrados sobre todos los
del mundo , que nadie les sale á la com peten
cia. N o es en ellos encarecimiento fabuloso de Los c^baI,los
, 1? /x . / \ , engendrados
nuestros caballos , aunque a Justino (a) le pa- dei ayre.
rezca t a l , que las yeguas en Portugal y cerca
de Lisboa se empreñaban del viento. Que clara
verdad es de Plinio que lo pudo ver estando acá,
y de M arco Varron , que dice fb) ser cosa ave
riguada , y trae sus conveniencias para que á na
die parezca extraña ni imposible. Mas de pro
pósito lo prueba con razones naturales C o lu -
mela [c] , y com o Español que bien lo sabia , lo
da por cosa m anifiesta, y en que nadie dudaba.
Y no se veia esto en sola España , sino tam
bién en otras regiones , com o en V irgilio y
Pli-
■
( a) En el lib. 8. cap. 42.. y en el lib. 16. cap. ag«
En el lib. 1. cap. 1. dé su Agricultura*
(0 6
En el lib, . cap, »7.
i ^6 Descripción de España.
Plinio parece. El potríco que desta preñez na-
c í a , sacaba la ligereza d e su padre el viento,
iiias no era de provecho , pues jamas pasaba de
tres años* D e aquella tierra de la Lusitania He-
Ei caballo de vo Julio César el notable caballo "de que escri-
julio César. bjen(j0 deste Emperador se Ha dicho en la his
toria (a). L o s quartagos G allegos y de Asturias,
aunque no todos son h erm osos en el talle por
ser tan r e c i o s y para m u ch o trabajo , son en
nuestros tiempos tenidos en mucho. Tam bién
lo eran en tiem po de P lin io , y nunca ácaba de
alabar en ellos su andar d e p o rta n te , y el hollar
se de buena gracia. L a estim a que agora se ha
ce en todo el mundo de un caballo Español,.es
la mas solemne cosa que puede haber -en aní
males. T o d o el arreo mas principal de qualquie-
ra de los Príncipes extrangeros para en llegar á
•tener algún caballo E spañol , y éste estiman en
m a s , quando lo pueden haber , que todo lo
demas de sus joyas y aderezos. De las m u ía s, y
su riquísima grangería q u e se usaba en la Celti
beria con la crianza deilas , refiere Plinio una
suma excesiva mas n o t o r ia , com o él d ic e , y
m uy sabida. Hubo allí borrica que aló á su due
ñ o diez mil reales de crianzas. Y agora en nues
tro tiem po se continua c o n grande codicia es
ta grangería.
16 D e los asnillos de España y sus grandes
provechos no hay que tratar aquí , por no pa
re ce r al Bachiller N arvaez de Pero Mexia. Mas
no dexaré de decir una cosa de buena conside
ración..'Con los-Fr-íncipes de Bohemia R o d o lfo
y Ernesto , hijos del Em perador Maximiliano , f
hermanos de la R e y na A n a , nuestra Señora,
(a) En el lib. 8. cap. 42*
Descripción de España., 1 37
quando su padre los envió para que se criasen
en casa del R ey nuestro S e ñ o r, vinieron algu
nos caballeros Tingaros y Tudescos , que antes
no habían estado por a c á , hombres todos de
grandes juicios y prudencia, com o para el ser
vicio y compañía de tales Príncipes y niños
pertenecía. Y aunque les parecieron muy bien,
y se maravillaban de muchas cosas buenas y pro-
-vechosas que acá consideraban , ninguna precia
ban ni alababan tanto ¿orno el servicio de Jos
asnillos , y las grandes comodidades que en la
poquedad destos animales notaban.
17 N o hay acá muchas m artas, mas toda- Martas aí-
vía bastan las de Galicia y Asturias para algia- mizcieras.
nos atorros tan buenos com o qualesquiera de
los extrangeros. Tenem os mas en aquellas dos
provincias y en otras las almizcleras de que ca
recen todas las provincias fuera de E spaña, y
preciarían sobremanera los forros destos ani-
111 alíeos por su olor y lindeza , si el ser pocos,
y el ser tan pequeñitos no estorbase el llevarse
fuera. Tam bién hay en Asturias hartas bicerras bicerras,
que andan por lo muy fragoso y casi inaccesible
de las mas altas rocas , y por eso se tiene por
Cierto sean las Ibices que en el primero libro de
los Reyes nombra la Sagrada Escritura. L os
cobertores que se hacen para las camas de sus
pellejudos dan tanto calor, que casi no se pue
den sufrir en invierno con mucho frío. Y ha
biendo en España tantos y tan provechosos
anim ales, tuvo mucha razón Esrrabon de alabar
eí no haber en ella ningún genero de grandes
culebras, y pocas venenosas , ni animales da
ñosos para los hombres. N o hay leones ni ti
gres , no hay dragones ni serpientes , ni otros
animales semejantes , de cuyos daños se quere
r o s . IX . S lian
138 Descripción de España»
Han m u c h o : otras serpientes ponzoñosas que
hay están recogidas en pequeño espacio de
tierra de ia I-sla de M on C o lo b re r , y aun están
allí cercadas de mar para q u e no puedan exten
derse á hacer mal.
18 A los ganados y cria n za s, también se
puede referir la grangena de las abejas y su miel
La miel
'España. : y su cera. D esto hay d ic h o m ucho en los A u
tores antiguos i y Plinio , aun del esparto refie
re (a) se labraba acá m iel , "con quedar en ella
el gusto desta yerba. Y su tierra de Pom ponio
JMela, de la mucha y buena miel que en ella
se criaba , to m ó el n om bre que hasta agora le
d u r a , pues se llama Bejer de la Miel por la mis
m a causa un lugar, que si n o está en el mismo si
tio , donde fue M elaría, su tierra de aquel A u
tor , está muy cerca dél. A s í también en la sier
ra de C ó rd o b a , y en aquella parte delía que
ocupaba la región de Beturía , hubo un lugar
llamado Melaría , y por la mucha y excelente
miel que agora tiene , se ve la causa de su nom
bre antiguo. Hay m ención dél en P lin io , y c o
m o adelante se mostrará , es el que agora lla
m am os Puente Ovejuna. Sin esto vemos ago
ra en España muchas provincias famosas por'
su mucha y bueña m iel. L a de B a z a , en eí
R eyn o de G ran ad ales excelente por su color
m uy blanco. Tam bién lo tiene la del Alcarria,
aquí en el R eyn o de T o le d o , aunque no tan
extremado , mas la suavidad en el gusto y en eL
olor es maravillosa. Porque toda es labrada de
rom ero , cantueso , salvia, tom illo y espliego,
yerbas preciosas en olor y en virtudes natura
les , y abundantísimas en esta región. L a miel
(a ) En el lib. 11, cap. 8.
Descripción de España, 139
cíe C errato , cerca de V allad o lid , es famosa , y
así lo es en muchas otras partes, donde se tie
ne por bien provechosa su grangería.
19 Aristóteles p rim ero , y despues Plmio, La sed* de
escribieron (a) de los gusanos de la seda muy Éspafi*,
p o c o , y eso co m o por oidas , por no ser aun
entonces tan com ún el uso destas preciosas te
las , y por no estar entendida ía manera del
criarlos, y sacar tan grande aprovecham iento de
tan pequeño ganado. Porque lo de los pue
blos de Scithia , llamados S e re s, que en otra
parte Plinio cuenta {&) , es harto diversa cosa
de la seda y su crianza* Pues si alcanzaran ío
que agora vem os en España desta grangería#
vala me D io s , y có m o lo admiraran , 1o ce
lebraran , y encarecieran. Plántanse y riéganse
bosques para el pasto de unos gusanos : Iábran-
se grandes aposentos para su vivienda: trátase
con m ucho cuidado su abrigo y su limpieza:
guárdaseles el su e ñ o : dásales música porque no
les ofendan otros estruendos : y en general se
pone en su crianza el cuidado que no se da si
n o á hijos muy regalados en casa de ricos pa
dres. Y todo es bien empleado por la ganancia.
*Y aunque ésta es com ún de otras provincias,
mas la de España excede en esto con increíble
ventaja. Granada y T o led o , Valencia , Córdoba
y Murcia dan de com er de ordinario á un m i
llón y mas de hombres con este trato y ocupa
ción , y á las doncellas m uy encerradas les cabe
buena parte desta ganancia , pues muchas crian
la seda , muchas la debanan , y todas desde muy
ni-
(0) En el lib. g. de la Historia de los Animales* cap. ip®
E n el lib. n . cap, aa. y 23. 6
En el lib, . cap. 17.
S 2
140 Descripción de España.
■niñas com ienzan á labrar con ella. Y no hay fue
ra de España n iu geres ningunas que osen com
petir con las nuestras en la diversidad , primor y
presteza de labo res. Y es menester no pasar ade
lante en ce le b ra r las sedas de España , por no
hacer m ayor d eten im ien to que sufre este lugar.
20 L a caza de España es cosa notable con
Caza de Es» m il[t¡mcj ja v a líe s , ciervos, gamos y corzos,
que son reses m a y o r e s , y vemos com o se bas
tecen con elias en algunos lugares por no po
ca parte de! a ñ o las carnicerías. D e la multitud
de conejos se ha dicho en algunas partes de
la historia , y to d o s saben quán bueno y quán
ordinario es en to d a España este regalo, com o lo
es también el d e las perdices, confesando los
extrangeros que en ninguna región hay tantas
ni tan sabrosas. L o s zorzales en el Andalucía son
en tanta abundancia , que habiendo muchos g o
losos para ellos , nunca dexan de sobrar en las
plazas de ciudades principales, y señaladamen
te de C ó rd o b a.
21 D e las pescas de España y de su abun-
•dan cía hay escritas cosas espantosas. Tales son,
las que ya se han contado del pulpo en tiem
po de L u c illo , del T ritón y laN ereyda en tiem
po de T ib erio. Sin esto refiere Plinio (a) de Tu-
ranio Gracula , Escritor E spañol, com o á la cos
ta de Cádiz vin o á dar una vallena m uerta, que
teniendo la cola hendida, había diez y seis co-
: dos de punta á punta : tenia ciento y veinte dien-,
tes, y los grandes ddlos eran mas; que de un
pie , y los m enores de á medio pie. N o espan
tará esto á quien co m o yo ha visto este año de
mil
.(a) En el cap. 3. del 11b. 6 . : ¿
.'Descripción dé España. 141
mil y quinientos y setenta y quatro Jos dos
huesos de la mexilla baxa_ que le truxéron a!. R ey
nuestro Señor ele una foca que vino, á m o
rir, en la playa de V alencia, y tienen mas de
veinte pies en largo , y toda junta la bestia te
nia mas de ciento. Y es harto ordinario matar
se algunas vallenas en Galicia y en Guipúzcoa,
de que se sacan doscientas arrobas de aceyte.
Tam bién dice allí Plinio com o había hombres
principales que en el mismo mar de Cádiz
habían visto un hombre marino , con verdadera
semejanza humana , que se entraba de noche
en las naves, y con su peso las sumía. Y no es:
esto tam poco maravilla 7 pues estos años pasa
dos sabemos com o en la tierra del Brasil se.
vio y fué muerto un m onstruo marino seme
jante á h o m b re , sino que era mas que al doblo
en altura , cuyo retrato se envió al R ey nuestro
Señor desde P o rtu g al, y despues se imprimió,
y anduvo impreso con la relación en manos de
todos. L o' que también escribe Plinio (a) de otro
pece de aquel mar de Cádiz lo pongo por in
creíble. D ice tiene form a de árbol , y tan exten
didos sus ram os, que no osa pasar el estrecho,
de G ibraltar, por tem or que no h a d e caber.
[Link] las extrañezas de nuestros mares,
la abundancia y gran riqueza de sus pescas se
£puede , bien, medir con , una sola de
, los atunes.-T
..La pesca
„
de
,
Lsta da de renta cada ano mas de sesenta mil ios atunes»
ducados al D uque de Medina-Sidonia, y al de A r
cos, y á otros particulares mas de veinte mil. T ó -
canse atam bores, y hácese gente para ir á su
tiem po á esta pesquería, con el atruendo y rui
do que se apareja una guerra. Y es mas niara-
vi-
(a) Lib. p. cap. 4.
f 4 ’2- Descripción de España,
viiloso el haber tantos atunes f pues com o PIí¿
r ío afirma (a)- 110 viven mas que dos años , y la
priesa que la cudfcla pone en matar cada año
tantos millares dellos ju n to s, parece que no ha
bía de dexar ninguno para que cumpliese su vi
da. Y co m o la infinita muchedumbre deste pes
cado es en España muy natural T así también es
m uy antigua. Estrabon y Pimío hacen mucha
m ención d e l l a y este A utor d ice, co m o la falta
de no poderse tom ar atunes, se suplía acá con
los escom bros, que nosotros llamamos al eches,
y otros también los nombran Pexe-R ey (i j. D e
la gran multitud que se. tom a delíos en él mar
de Cartagena, se llamó la Isla de su puerto escom
braría í y de allí se navegaban en ton ces, com o
tam bién agora se navegan á muchas partes en
escaveche. Tam bién fué famosa poco mas abaxo
en aquella costa la villa de Muxacra por su gran-
gería de escaveches, com o Florian lo refiere de
Peces de rios Estrabon (£)« D e los pescados de los ríos y aguas
en España. ¡Jalees en España , y de su diversidad , m uche
dumbre y bondad será bien no decir nada, pues
no se puede decir poco , y es cosa tan sabida»
Como la golosina, por el buen gusto , y la cudi-
cia por el interese la han hecho. G a licia , A s
turias y V izcaya tienen tan grande abundancia
de tod o género de pescados, que proveen abun-
dantísi mámente de muchos géneros delíos á to
da Castilla con el K eyno de T o led o , y en par
te al Andalucía. Y los salm ones, reos y truchas
son
(a) Lib. p. cap. íg,
(i) Ni el Aleche, ni eí Pene-Rey son los escombros
de los antiguos de que se hacía el celebrado Garó; el es
combro es la cria de la sarda $ llamada Macare«.
Eñ el lib, i, cap, a.
."Descripción de "España. 143
son en estas provincias de singular gusto , con
tomarse dellos mucha cantidad. Y aunque en el
Andalucía no hay reos ni truchas, los albures de
Guadalquivir hacen buena equivalencia.
22 Parte principa! de la fertilidad son las Frutas y }e_
frutas y legumbres de España, y tienen por su gumbres de
parte para ser muy estimadas el voto de los E x - EsPafia*
trangeros de Flandes, A lem an a, Inglaterra y
Francia, que afirman no poderse com parar sus
tierras en nada desto con la nuestra. Y los Ita
lianos, que solos entran en la com peten cia, con
fiesan que ninguna fruta suya llega á nuestras ca
muesas 3 que ellos no tienen , y si cuentan de
algunos géneros que acá no hay , luego conce
den , que hay acá otros que allá faltan , sin osar
tam poco negar la buena equivalencia. Y quan-
do en esta contienda se llega á tratar de los hi
gos pasados, luego se dan por vencidos , sin
hablar mas que en muy encarecida alabanza desta
nuestra fruta. Y aunque Plinio celebra los higos Higos deiAiv-
pasados de Ib iz a , y Ubeda y B a e za , C azo rla y daiucia°
Xerez de Badajoz tengan también fama- en esto: \
mas excede con gran ven taja, y sin que pueda
haber comparación lo de Córdoba. Las diferen
cias de los higos allí son muchas , la excelen
cia de algunos incomparable , la multitud tanta,
que ya se ha visto dar un hom bre á mas que
una hija suya á quatrocientos ducados en dote,
sacándolos cada año de higos pasados de sola una
heredad. L a Vera de Placencia es rica tierra con
solas frutas : y siendo las sierras della tan áspe
ras que no pueden llevar pan , con la fruta se
hacen grandes ganancias. En mucha parte de A ra
gón , en los Cam eros , y en la tierra que llaman
el V ie rzo entre el R eyn o de L eón y Galicia,
hay también gran riqueza, por las muchas fru
tas.
14 4 Descripción de ‘España.
tas. Y Píinio en el A n d a lu c ía dice (a}y que se
Inventó en su tiempo el en xerir ciruelos en man
zanos y en almendros , d e donde se les dió des
pués á aquellas frutas el n o m b re. Y una cosa tan
provechosa com o agora se experimenta ser ésta,
toda fué nuestra. T a m b ié n nombra él mismo las
peras de N u m a n d a , y e n la sierra de los C a
m ero s, y las fronteras d e Aragón y Navarra,
que están en las co m arcas donde fué aquella
ciudad, hay tanta fruta y tan escogida, que no
siendo la tierra muy fértil de mieses , es rica por
esta abundancia.
23 Juntemos con los árboles fructíferos de
España ios demas que h ay en ella de grandes
Maderas de aprovechamientos. L os m o ch o s pinares dan ma-
España. abundantísima , gruesa en dem asía, y muy
preciada para edificios , n a v io s , artificios , alha
jas , y todo el servicio de la vida. L os castaños
Castaños y nogales, sin su m ucha y buena fruta, sirven
grandes. también para esto : y en to d o aquello de Sala
manca y Bejar i donde están muy lejos los pi
n o s , mucha parte de madera suplen los casta
ños con vigas muy la rg a s, gruesas y derechas«
Y son tan grandes estos árboles por aquellas
sierras, que á mí me m ostraron en Bejar un cas
taño , en cuyo hueco vivia un hombre c o m o
en c h o z a , y labraba allí de torno vasos de
aquella madera. Y en la sierra de C ó rd o b a , no
m u y lejos de la ciudad , hay un castaño , por el
qual se han dado algunas veces trescientos rea
les para solo el aprovecham iento de la ma
dera. Es a lto , grueso y muy m acizo, y así se
nom bra por todo aquel pago : ;el Castaño
gordo. M a yo r riqueza es la destos árboles en
G a -'
(«) En el lib. i£. cap. 13,
Descripción de España. 145
G alicia y A s tu ria s, donde dan m u ch o m a n te n i
m ie n to con la fruta , y habitación co n la m a
dera : pues n o solam ente son deila los techos- de-
las c a s a s , sino tam bién las paredes y atajos de
d e n t r o , tan to en las ciu d a d e s, c o m o en los lu
gares pequeños. Y ellos y los robles dan tan to
aparejo para labrarse grandes navios , q u e n o se
labran en ninguna parte m as ni m ejores. Y en
estas dos provincias jamas se ca m in a , sino p o r
grandes bosques destos árboles, P o r el A lcarria
se cam ina alguna v e z , c o m o y o he cam inado, ^el
una legua entera p or m ontaña de solos n o g a
les-: y l a . noguera que allí llam an de Socasa m
e l Jugar de R o m a n e o s [Link] Briuega , la v a n
á ver todos lo s qu e por allí pasan co n .maravilla,
p o r -su extraña grandeza» N o m e pareció- un ár
b o l , quando la vide , sino una grande espesura
d e m uchos juntos. P linio celebra los enebros y
savinas de España , árboles .muy sem ejantes en,
el o lo r y en lo dem as á los cedros y cipres-es: y
n o hay duda sino que son los que P lin io llama
Juníperos (¿2). D ice que eran acá árboles m u y
g r u e s o s , y tenian en algo ventaja á los cedros.
Y lu ego añade (b) c o m o en Sagunto cabe V a
len cia había en un tem p lo de Diana vigas destos
árboles ,, puestas allí mas de seiscientos años
¿ates que Hanibal tom ase aquel pueblo. Alam os
negros y blancos y todas sus diferencias , que na
cen en grande abundancia por las riberas de nues
tros ríos y arroyos,, robles cambien y encinas, ayu
dan su parte para edificios, y sustentan y bastecen
to d o s los instrum entos rústicos para la-lab or,
sin la fábrica de carros y ano rías, dos cosas de
tanto provecho para la vid a . humaría» A rb o les praQa dg
- . SOn España»
(¿0 En el lih. 16, c. 39» (£) -Ea el cap-, siguleate»
Tom. I X . T
146 D escripción de España.
son tam b ién , 6 grandes m a ta s, los que llevan
en España la fruta llamada g r a n a , cuya tintura
es tan excelente en el c o lo r , que parece se ol
vidó con ella la púrpura : y el olor es tan suave
y saludable, que no pudo haber en la púrpura
cosa tan aventajada , que pudiese igualarse con
esto. T rata mucho della Plinio'(tí-) en diversos lu
gares, con darla siempre m uy aventajada á Es
paña , y preciar m ucho la nobleza de su tín-
^ ¿orestura* Las rosas dice tam bién que duraban todo
SeEspaña. & año e n i a provincia de C a rta g en a, y sus di
ferencias , y las m o xq u etas, demas del deley te y
hermosura de sus f l o r e s so n de grandísimo pro-
vecho en muchas medicinas. Y en Sierra More»
na , no léjos del cam po de A lc u d ia , en una m on
taña extremadamente áspera } la libera de un pe
queño rio llamado M uelas, produce naturalmen
te tantas rosas finas, que los boticarios y otras
gentes. las van á coger allí c o m o á jardines. D e
jazmines, jazmines hay tanta copia en España,, que las ri
beras de D uero , no m uy lejos de su nascimien-
ío y en lo de Santisteban de G o n n az y su co
marca naturalmente están pobladas desta plan
ta., que por allí hace espesura semejante á las
de los zarzales. L a planta en sí es herm osa, y sus
flores suavísimas en el o l o r , y sin esto- son efi
cacísimo remedio sus flores contra la perversa
Hemedio y rebelde enfermedad de la tiña, L o qual he di-
grandecontra cho aquí de mejor g a n a , por ser cosa poco sa*
bld a, siendo tan provechosa. Májanse las flores,
y ponense sobre las llag as, y sanan presto el mal
suavemente, excusando todos los crueles torm en
tos con que lo suelen curar. Y quando faltan las
flores, el aceyte hace buen efeto aunque no tal
CO-
Ca) En el'lib. <?. cap. 41. y en el Jib» 16 >cap. 8.
Descripción de España. 1 47
com o el dellas. La Sierra M orena, y princi
palmente por ías riberas de Guadalquivir, de
■arrayhan tiene ío mas de su montaña. Y no falta
quien quiera afirmar , que nuestras charnetas,
de que hay tanta copia por acá, son el verdade
ro Therebinto , planta tan estimada y alabada
en todos los que escriben de cosas naturales.
L o s R om anos preciaban m ucho los Platanos, PjataafSo
árboles que solo eran estimados pt>r su herm o- * a
sura y grandeza, y fresco de su sombra. En Es
paña los habia muy extremados en lin d eza, y
por tales los celebra m ucho Plinio. Y hartos dellos
hay agora en Asturias y en el V ie rzo por la
m ontaña, que tienen la grandez y buen parecer,
que tanto ios A utores encarecen. Conservan
también el nom bre algo c o rro m p id o , pues los
llaman Blandanos, y de allí se han plantado los
que en L eó n y Valladolid vemos.
24 Las yerbas de España con lindeza y sua
vidad de ñ o re s, y con grande fuerza y virtud en
la m edicina, hacen harto famosa y ennoblecida
á España. En muchas partes están llenas las m on
tañas de ambas suertes de narcisos , amarillos Narcisos»
t o d o s , y mezclados de blan co , á que llamamos
com unm ente junquillos: y ías viñas del Alcarria
producen grandísima cantidad de lirio s, tan gran
éeles y viciosos , [como ios hay en qualquier jar-
din. Una sierra que está junto á Alm odobar deí
C a m p o , que por el lado oriental con que mi
ra al lugar es esteril y pelada, por el otro del
Poniente lleva tantas azucen as, que sacando ías Azuce«*
flores á su tiem po por toda la tierra á cargas con
muchas bestias, no pueden acabar de agotadas.
Las fresas, fruta preciada en los vergeles, se halla
por muchas sierras ; y las riberas del rio Tajuña
por la mayor parte están llenas de asensios y al-
T z ta-
r 4® Descripción de España..
tamisa. N o se acabarla [Link] lo que én es
to se podría contar de España : pues hay sierras
donde se hallan yerbas co a peregrinas virtudes,
de quien se podría y debria decir m ucho, L a
La Nava de N ava de Cabra , L ugar principal no m uy lejos
Cabra, C ó r d o b a , es una sierra destas famosas en
y e rb a s, y della dice el M oro R asis estas pala
bras en su historia. Cabra ha en su térm ino un
m onte que Hafcnan Selva, y es tan a lto , que con
tiende con las nubes. En aquel m onte hay mu
chas buenas flores, y de muchos buenos olores,
e en él ha todas las virtudes de las yerbas. Esto
dice aquel A u to r , y es agora cosa m uy ordi
naria de los que se quieren, aprovechar de yer
bas ra ra s, irlas á buscar en aquella m ontaña, y
de los moradores de la tierra en diversos tiem
pos del año ir á gozar allí olores suavísimos,
quales en ninguna otra parte se sienten. L a es-¿
co rco n e ra , yerba conocida de p oco tiem p o acá
en España , es tan buena, que ha m erecido li
bros particulares que traten della, y es ya acá
tan com ún , que n o hay casi buen barbecho en
los valles umbríos donde no- se saque. En Plinio
hay también m em oria de muchas yerbas : pre
ciosas de España, y de- algunas se ha contado
en la Coró-nica.
Uno, cáñamo 2-5 Mas dexadas estas particularidades, di-
y esparto» gam os de tres yerbas que España, tiene extre
madas- y de gran riqueza - lm o ?. cáñam o y es
parto. El lino, destas montañas d e Buitrago y
su com arca x por donde se parte el R eyn o de
T o led o con C astilla, es agora estimado por ex
celente y asi parece hace Plinio m ención del. (d)
Aunque él claramente señala por mas singular
y
O } Ertc! ¿ib; ip. cap. 1 ,
Descripción de España. 14 9
y aventajado entre los de Europa al deXátiba,
y m uy vecino i él en bondad el de Tarragona,
por ser muy lustroso á causa de cocerse en un
a r r o y o , que pasa por junto aquella ciudad, y
tiene propia naturaleza de darle aquel resplan
dor. Llevaban también de acá de España, y de
una ciudad de Galicia á Italia un género de lino
llamado Z o e lic o , de! nom bre de su tierra , y
hallábanlo m uy apropiado para hacer ias redes
de caza y pesca. El cáñamo es en muchas par
tes de España una gran simiente y' m uy prove
chosa , y señaladamente en el Alcarria ,. donde
se coge gran cantidad d e l , se cuentan diez ó
doce cosas diversas, en que ordinariamente se
gastan las telas que dello se hacen sin tantos
to m o s com o fuera desto lo tuercen para infi
nitas menudencias, Mas á todo vence el espar- Provechos-dei
t o , de cuya, abundancia se aprovechaban m ies-espart0s
tros Españoles, usando d é!, com o Piínio escri
be , aun para mas cosas que las que agora sir
ve. D aba camas á la gente pobre , fuego don
de faltaba otra k ñ a , hachas para alumbrar , al«
pargates y vestido para los pastores, Sin esto
celebra, co m o es ra zó n , el provecho de sogás3.
aiarom as y tom izas, que tanto por mar y p o r
tierra son menester. Y es harto de maeavillár,,
co m o no hace cuenta y grande estima del ser
vicio de las espuertas , serones y otras vasijas
que el espar to nos da. D el esterar los aposen
tos para el abrigo en in viern o , no es maravilla
que no haga memoria , porque debe ser inven
ción nueva- Prosigue por extenso la manera,.y
tiem po de cogerlo , curarlo y labrarlo, y dice-
que se navegara á diversas p a rtes, sino que la
costa lo estorbaba. A gora, vem os que se lleva
harto costosam ente en bestias á las tierras de
' Es«
1 50 Descripción de España,
E spaña, donde no lo hay T sin que espante eí
gasto , porque la necesidad grande que tiene la
vida desta y e r b a , asegura bien la ganancia. Y en
esta consideración no se ha de olvidar , que
siendo el agua tan necesaria para todo eí vivir,
quando está escondida en lo mas hondo de la
tierra ? el esparto nos la sube , y nos la da á la
mano. T am b ién , co m o d ecía m o s, las abejas
se valían en España del esparto para labrar la
m ie l, lo qual se c o n o cía , co m o Plinio dice,
en el sabor y en el olor. Y era tan propia nues
tra esta yerba , que algunos h quisieron llamar
yerba de E sp a ñ a •, y á la tierra que está a ld er
redor de Cartagena llamaban Espartana, y á la
misma ciudad dieron de allí el sobrenombre,
por el abundancia della que por allí se cria, (a)
Metales y mi 20 He dexado para lo postrero en los bie
seros dellos nes de España , lo primero y de m ayor estima
ea España. que los hom bres mas precian , pro , piedras
preciosas, plata y los otros metales. Desta ri
queza hay y hubo siempre tanta en España, que
pudo decir Estrabon un tan grande encareci
m iento , c o m o e s , que en ninguna tierra de
to d o el universo se sacaba mas ni mas fino oro
y plata que en España. Y para probarlo dice
del o r o , que no solamente se sacaba en los
mineros de acá , sino que los rios corrían oro.
D e aquí nació el dársele por los Poetas el nom
bre de A u rífero al rio T a jo , y á otros de los
de acá. D esta verdad tan encarecida son harto
grandes testim onios lo que Aristóteles y D io
dor o Sículo cuentan (a) de las áncoras de oro
y p lata, que los Eenices acá hicieron , despues
de
(a) En Quiatiliano , lib. 8. cap. 2.
' ( b) En el de mirab. ausc. es el lib. 6,
Descripción de España. 1 51
de haber cargado todas sos naves , y de los pe
sebres y tinajas de los mismos m etales que los
Cartagineses hallaron , se usaban en el Anda
lucía, que con ser cosas tan grandes y extrañas,
no me detengo mas en c o n t a r la s p o r haber
lo ya hecho Florian de O cam po. Por la mis
m a razón no me detendré en el celebrar el en
carecim iento de P o sid o n io , referido en Estra-
bon , con que decía que el D ios P la to , a quien
los Gentiles tenian por D io s de la riqueza,
tenia su R eyn o y asiento acá en España en lo
profundo de la tierra , donde tanto oro f pla
ta continuamente se sacaba. Mas para qué es
menester traer para esta prueba cosas fabulosas,
ten iend o tin testim onio tan grande en la Sa
grada Escritura. Una vez que ella nom bró á Es»
paña, encareció sumamente el m ucho oro y
plata della. Y a lo puse en la h isto ria, tom ado
de los libros de los Macabeos , (a) donde nom - ^
brandóse España, para decirse en sum a lo que
había en ella m uy insigne y señalado , se d'ixo
oro y plata , y grandísima abundancia de todo.
D el uno y del o tro metal iré diciendo en par
ticular lo que en los buenos A utores antiguos
se halla. El primero sea\ Justino histórico ,. que Oro de Ga-
dice estas palabras hablando de Galicia. Es aque- iicia°
Ha tierra riquísima de oro , tanto , que algu
nas veces con el arado descubren grandes ter
rones llenos dél. Hay un m onte en sus términos,
al qual tienen respeto- com o á cosa, sagrada, sis
osar cavar en é l, ni tocarle con hierro. Mas sí
acontece abrirse la tierra en alguna parte con los
rayos que c a e n , co m o allí es m uy ordinario^
acuden luego los naturales á coger el m ucho o ro
que
(«) En el lib» 7, eap. 33*-
112 Descripción de España.
que se descubre, co m o don que Dios íes envía.
27 Estrabon dice en general de toda Espa
ña lo que se sigue. L o s ríos y los arroyos cor
ren sobre arenas de o r o , las quales también hay
ordinariamente en las tierras faltas de aguas.
Mas allí no se parecen, co m o donde hay cor
rientes , que descubren el resplandor de los gra
nitos. Por esto donde no hay agua, la traen de
otra p a rte , y regando toda la tie rra , luego
aquellos granitos relucen. Cavan también unos
com o p o z o s , y asan otras industrias y artificios,
con que lavan las arenas, hasta quedarles lim
pio el oro, A sí en este tiem po mas hombres
hay en España que sacan oro lavando , que no
cavando. D e aquí les vino el nom bre á ciertos
lugares llamados Chrisopiíios, que quiere decir,
lavaderos del oro. Y entre los granos de o ro
se han hallado algunos con peso -de media li
bra , á los quales nombran Palas, y casi no te
nían necesidad de fundirse para afinarse. T a m
bién se escrib e, que quebrándose algunas pie
dras , se hallaban dentro granos de oro co a
hechura y tamaño de los pezones de las tetas.
Hasta aquí son las palabras de Estrabon.
28 P iin io , com o quien con deseo de saber
una cosa tan principal com o ésta entre las na
turales , la m ir ó , quando acá estuvo , y la en
tendió muy despacio : así da mas de propó
sito , y con mas particularidad cuenta della. (a)
A n te todas cosas refiere, com o se hallaban acá
algunos granos de oro llamados estrigiles , tan
finos y tan lim p io s, que no era menester fun
dirlos , co m o á todos los otros metales. D e
súbito ( dice ) es oro esto 7 y en hallándose, tie
ne
(¿j) En el lib. 33. cap. 3«
Descripción de España. i yj
ne este metal toda su perfícion. Porque el ha
llarlo es cosa natural , todo lo demas que dire
m os , es forzado y de artificio. D ice mas (a)y
que habiendo pasado tantos siglos desde eL prin-
cíplo del mundo , en ninguna parte del se había
hasta entonces descubierto tanta fertilidad y
y abundancia de oro com o en España. Tam bién
dice a llí , que en ios m ontes mas secos y esté
riles de a c á ,'y en que no se engendraba otra
c o s a , se hallaba este precioso m e ta l Despues
í-eñere la cantidad que se sacaba cada año de
oro en Galicia , Asturias y la Lusitania , y di
ce , {b) que cada una destas tres provincias daba
cada año (com o ya en otro lugar se ha dicho)
veinte mil libras de o r o : y siendo entonces co m o
eran de doce o n za s, venían á hacer treinta m il
marcos de ios nuestros de agora , y pasan har
to de dos millones de ducados. Junto despues suma
tod o lo de las tres provincias, viene á hacer sacaba en Es-
suma de mas de seis m illon es, riqueza verda- paña,
aera raen te increíble, mas harto cierta y averi
guada, por solo el testim onio de Plinio , que
com o tuvo estando acá en España cargo dé la
hacienda del Emperador V espasiano, supo bien
en particular e sto , com o cosa de que á él se
le daba cuenta y razón de ordinario , y nunca
dexaba de pasar en alguna manera por su pluma»
Mas siempre dice que era mas fértil la provin
cia de Asturias de oro , que no las otras dos* Las maneras
Bone sin esto las tres maneras que había de sa- dei sacar el
car o r o , y aunque al principio dice que eran j£° anr^ua-
generales de muchas provincias, despues se ve mente. *bU
co -
(n) Eft el cap. 4, de aquel libro. Y allí está todo lo que
aquí se sigue. *
(¿0 En el lib* p. de la Cerónica , en el cap. g.
Torn* IX* Y
1 54 Descripción de España.
com o lo muy particular que prosigue dellas, era
muy usado en España. Y cierto, e s tá , que todo
lo que toca á sacar o r o , acostum brado y com o
propio , era. de la provincia que- tanta abundan
cia tenia de aquel metal. Y así p o r cosa propia
de España; la refiere. Y porque esta es una cosa
tan insigne , y de tanta grandeza en la admira
ción. de los hom bres, y tan p ropia y famosa
en España, quiero trasladar aquí con la mayo'r
fidelidad y claridad que yo pudiere , lo que des
fas tres maneras de sacarse el o r o en España
Plinio allí dexó escrito. Son , p u e s, estas sus pa
labras,
29 D e tres maneras se saca el oro en las
tierras que sabemos. D e las guijuelas y arenas
de los río s , com o en T a jo de España, Poo
de Ita lia , Hebro de T r a d a , P a cto lo de Asia,
Gange de la India. Y no hay o tr o oro mas per
fecto , por quedar muy lim pio y con su lustre
de la corriente, y del ludirse con piedras en ella.
D e otra segunda manera se s a c a , haciendo ho -
■ yos co m o de pozos en la tie rra , y de otra ter
cera , derribando los montes» P o r esto será m e
nester decir de todas estas tres maneras. L o s
que buscan el o ro ante todas c o sa s, quitan el
seguílo , así se llama Ja muestra. Lavan aque
lla canal que quedó hecha quando lo quitaron,
y las arenas que en el se hallan, y de lo que se
asienta por suelo , se tom a la se ñ a l, si se ha
llará presto allí en la haz de la tie rra , lo qual
se tiene por suma felicid ad , c o m o aconteció
poco tiem po h a , en tiem po del Emperador N e
rón , en la provincia de D alm acia , dando ca-
Eran setenta dia cincuenta libras la mina, Quando ya ha-
L^os ^ago- ^an % oro ? en e* pnm ero cesped donde se des-
ya, cubre ? lo nombran A lu ta c io n , y es com o decir,
- , se-
'Descripción de España, i $$
seña! de si se ha de hallar o ro en aquella tieiv
ra de mas abaxo. Y los m ontes secos y estéri
les de E spaña, y en que no se engendra otra
cosa , con violencia que les hace la cudicia, son
forzados á ser fértiles deste tesoro. El oro que
se saca por la segunda manera de los p o zo s, lo
llaman de canales , y está pegado en las guijas f
arenas de las venas de los mármoles s no de la
manera que en el O riente está pegado con la
piedra z a fir, 6 con la llamada tebaica , o con
otras piedras preciosas , en que luego resplan
dece y centellea, sino que tiene abrazados los
pequeños pedazuelos, y com o migajas de már
m ol. Estas com o canales de las venas discur
ren sin orden ni concierto por dentro del már
m o l , y por los lados de los pozos , que así se
c a v a n , por acá y por allá á todos lados , de
donde se les dio el nombre de canales. A pun
talan la tietra , y susténtanla con postes de ma
dera. L o que sacan lo quebrantan, lo lavan, Porque co
ló queman y lo muelen, hasta hacer dello ha- Jj^arroyosn©
riña 5 porque lo que labran en grandes pedazos ¿ recho^si-
lo llaman Apilasco , casi com o la plata que £0 que tienen
sale 'del sudor de la frosina ó hornilla. Escoria cuchas vuei-
se llama en todos los metales la suciedad que ras*
sale de los barreños. L a del oro se recuece otra
v e z , y se muele. L o s barrenos se hacen del
barro llamado tosconio , y es una tierra blan
ca semejante á la greda ó barro blanco. Porque
no hay otra tierra que sufra el fuego encendi
do con fuelles , ni al o ro quando está ya ar
diendo de m uy derretido.
30 L a tercera manera de sacar el oro ven«
ce en extrañeza á lo que se cuenta que hicieron
los Gigantes , quando conform e á las fábulas de
los P o e ta s, quisieron conquistar el C ielo. Ha-
Y 2 C£ñ
i ¡6 Descripción de España.
te n m inas p or m u ch o t r e c h o , abriendo y ca
vando Jos m ontes con candiles. Y el gastarse
el aceyte que se echa en ellos p or m edida 3 es
com o relox para la tarea del trabajar lo s o ñ -
c ía le s , p or estar muchos meses encerrados sin,
ver' o tra claridad. A estas miñas llam an A r r u
gias , y acon tece hundirse la m o n tañ a p o r al
gunos resquebrajos , y tom an debaxo á m u ch os
h o m b re s . .Y así no tendrem os ya por tan gran
de atrevim ien to y locura m eterse los h o m b res
á lo mas hondo- de la m ar para sacar las perlas,
pues hem os h ech o ya- la tierra mas dañosa qu e
el agua. P or el m iedo deste peligro- se van d e-
xando grandes pilares de la m ontaña , q u e sus
tenten las b ó v e d a s' qu e se van- cavando. Sué
lense encontrar en estas m in a s, y en las .de la
segunda m anera durísim as peñas de pedernales.
E stos rom p en co n fuego -v co n ■ vinagre. Y lo
m as com ún es , quebrantarlas á pedazos co n
p ico s á fuerza de brazos. P orq u e el h u m o y el
va p o r del vinagre m uchas veces ahoga. Y los
Instrum entos con que quebrantan pesan cie n to
y cincuenta libras.. Sacan los pedazos en h o m
bros de día y de noche unos , y dáñtos á o tro s
qu e están puestos á trechos 7 y así n o ven la
iuy sino los postreros. Si la peña se descubre
larga , cercanía p or el lado, con las m inas. M as
pareciendo, esto m u ch o espacio , tienen p o r fá
cil y m enos co sto so trabajo rom per las peñas:
p o rq u e es la tierra de un gén ero de bario- qu e
llam an blanco s ;durísim o , m ezclado co n cas
cajo , que no se puede entrar en ello para ro m
p erlo . T am b ién la hienden co n c u ñ a s , y c o n
aquellas almadén as de m u ch o peso ya dichas.
3 i N o creen que h ay cosa mas dura , sino
q u e entre todas las que se pueden im aginar du
ras
Descripción de España. 157
ras y terribles , lo es m acho mas la hambre del
o ro . C o m o se va acabando la obra y la mina,
vuelven de nuevo á rom per lo alto d élas bóve-«
das que dexan h ech as, y si hacen señal de hun
dirse , siéntela uno solo que está fuera en lo al
to de ia montaña velando para esto. Este con
voces y golpes que d a , hace que súbito se sal
gan los que andan d en tro, y é l también huye
co m o volando» R óm pese entonces la m ontaña,
y súmese en sí misma con tal estruendo y tro
nido , que ningún entendimiento lo puede im a
ginar. L o s obreros , com o vencedores de la na
turaleza , están mirando la brava ruina. C o n to*
do esto no es o ro lo que han sacado , ni aun
sabían si lo era quando lo cavaban. Y tuvieron
bastante causa para vencer tan grandes peligros^
pensar que podrían hallar lo que buscaban. Pues
o tro trabajo queda igual de los pasados , y aun
de m ucho m ayor gasto , pues para lavar lo que
dexó descubierto el hundimiento 3 traen por altas
cumbres los ríos muchas veces lejos de cien m i
llas. Llam an corrugos á estas acequias por la
corrivación , á quanto yo creo : y ■ éste es pe
queño trabajo. Es menester gobernar con mu
cho tino el nivel de la corriente , para que
aproveche quando llegue. Por esto se trae el
agua por las mas altas cumbres. L o s valles q u e
se encuentran y las otras desigualdades, se alla
nan con grandes canales sobre puentes de m a
dera. En otras paites rompen las peñas donde
no se puede subir , y hacen agujeros donde hin
quen los puntales. L o s que las horadan están
colgados con so g a s, así que á los que miran
de léjos les hacen representación, aunque m al
vada , de aves que vuelan. L o s que están así
colgados son los. que mas ordinariamente nive-
1 58 Descripción de España»
Ia n , y echan las líneas para encaminar el agua,
por no haber allí en la aspereza de la peña aun
donde se tenga tin hom bre en pie. En fin, con
aquella ruina y hundimiento se descubre y se
com unica á los hombres com o una parte del
infierno , para que traigamos de allá el vicio de
la avaricia mas fundado. Despues el acequia se
tra e por guijas y pedernales , huyendo quanto
pueden de una tierra llamada Urion. Ya que Jle-_
ga el agua adonde ha de c a e r , abren unas al-
vercas en lo mas alto de la montaña de doscien
to s pies en quadro , y diez en hondo. A cada
una dexan cinco bocas de tres pies en quadro
cada una. Llena el alverca , quando la desatapan
del tod o , sale un arroyo con tanta fu ria , que
arrolla las grandes piedras. En lo llano de abaxo
hay otro trabajo de nuevo. Hacen grandes ho
yas que llaman agogas, donde venga á parar el
agu a, y á lechos le van echando rama de unas
matas semejantes al rom ero » sino que son to
das espinas, y las llaman u le x , y con su aspe
reza detiene en sí el oro. Enxugan despues, y se-
Son las que can las aulagas, y quémanlas, y lavan despues
Smamol'a“ [» ceniza , poniendo debaxo céspedes con yer-
lagas , y en b a , para que colándose la ceniza , se asiente el
Galicia, don- o ro entre ellas. Algunos dicen que cada una de
muy grandeT *as tres pro vin cias, Lusitania , Asturias y Gali -
las iiaman to- dan cada año desta manera veinte mil libras
xos. de oro. En Asturias se engendra siempre mas.
Y en todos ios muchos siglos que han pasado,
en ninguna parte del mundo se ha hallado tal
fertilidad»
32 Esto es lo que Plinio dice del m ucho
o ro de España , y de las maneras del sacarlo.
Y o he trasladado fielmente sus palabras, dexari-
do algunas p o c a s, porque parece están mal tras-
tro -
Descripción de España. 159
trocadas y fuera de su lugar , y así no hacen
ningún sentido , .sino se revuelven y müd-an á
sus sitios. Y no es este lugar para hacerlo * ni
conjeturar sobre ello»
3 3 T odavía será bien decir aquí c o m o que
da hasta agora señal de una destas minas de
sierras, que Plinio cuenta se hacían para sacar
el oro* Está á 1a. salida de Galicia en la tierra,
llamada el V ie rzo , no léjos de Viilafranca , y
m uy cerca del insigne M onesterio de Carrazé-
do de la Orden de Cistér , y encim a de la ribe
ra del rio S i l , cuyas comarcas son m uy cele
bradas en Plinio por mas abundosas de o ro que
to d o ío demas. Llam an aquella montaña de las Las torres de
Médulas , por cinco o seis montones de tierra Médulas del
que tiene en la cumbre ,, altos y redondos c o - Vierzo*
1110 grandes torres , no m uy lejos unos de otros.
Llámanlas Médulas , y cierto representan bien
el haberse hundido la tierra de en m edio por
estar socavada , y haber quedado ellas por te
ner m acizos sus fundamentos. Son berm ejas, y
amarillas en partes, y la color de tal terreno di
cen los que io entienden es muy natural dé lo s
veneros de. o ro (1).. ; .
34 C onviene también entenderse co m o to
dos los que desto algo saben * afirman que el
o ro jamas nace en los rios y sino en las m onta
ñas , y las avenidas, cavando la tierra , llevan á
los ríos el m ucho oro que en ellas se halla. Por
tan grandes trabajos y detenimientos co m o es
tos
(1) tos montones 6 pirámides de tierra de las Medulas
son veinte y nueve 3 y én ellas y en sus contornos se con
servan todavía quantas señales nos da Plinio de las minas de
los Astures , y nos explica, en los párrafos antecedentes Mo
rales. Canales , lagos, ó alvercas f socabones ?&c. todo se pue
de reconocer aun en el dia.
i 6 q Descripción de España.
tos han parado en España en seguir la primera
manera ya -dicha.
Piedras prs- 3.5 ¿ a segunda estimación en la opiníon de
el osas de Es—los hombres tras el o r o , es ía de las piedras
paga, p r e c io s a s c u y o valor aun excede muchas veces
sin ninguna com paración á ia del oro. Y el no
conocer la gran riqueza que desto tenemos en
España , y la poca industruía que hay para bus
caría y descubrirla , hace que no la estim em os;
ni nos aprovechem os delía com o debíamos»
Morían de Óeam po prosiguió (a) cumplidamen-
Agatas. te tod o lo de ja abundancia -de agatas finísi
mas que hay en aquella punta ó cabo de Gata
en ia costa de A lm ería., tan excesiva y sabida
antiguam ente,, que ’b astó á dar el nom bre de
C an d em o á aquel prom ontorio por la razón
m uy linda que allí se da , reteniéndose todavía
algún rastro de aquel nombre en el puerto Car
bonero que está allí c e rc a , y habiéndoselo da
do nosotros los Españoles algo corrompido; de
¡las mismas piedras. L u eg o refiere Elorian la gran
riqueza de ^piedras preciosas de muchos géneros
que se muestra entre la ciudad de .Alm ería y
o tro lugar llamado Alhadra una legua de allí»
E l mlsm.Q' , -cQiia^vjiattiral,;que era de la Ciudad
de Z am o ra, buscando 1a razón deste nombre de
aquella ciudad ., halló m uy agudamente com o se
le dio por estar fundada, sobre veneros co pio
sísimos de las piedras „preciosas , que llamamos
Turquesas. en España Turquesas-, [Link] s M oros nombraron
Zam as. Así aquella peña tajada, que canta el
rom ance viejo de la cerca desta ciudad , es toda
de preciosísima piedra» M orón y 1a Puebla soa
dos lugares del D uque de O su n a , y no lejos
de*3
(p) En el lib. x, c.
Descripción de España.-, ió i
delfa. Están am bos Henos de piedras preciosas,
co m o jacintos , g ra n a te s , a g a ta s , y cornerinas,
que se puede coger aellas en p o co rato gran
multitud por el suelo y p or las paredes de tapias,
hallándose siempre entre e lla s , com o yo las he
visto , algunas de mucha fineza , y siendo todas
íiaturalmente labradas de la misma manera que
las forman los artífices con diversas esquinas,
ochavos y puntas. Y bien cerca de aquella villa
de M oron está una montaña toda de piedra
imán harto fina , así que casi no hay otro géne
ro de peña en ella. Y porque la bondad , c o
menzándose ya á experimentar , hacia acudir
mucha gente á llevarse grandes pedazos de los
m uy esco gid o s, se ha vedado que no se pue
dan sacar sin licencia. En el Monesrerio de San
Bernardo , que está cerca de T o led o , de la O r
den de C is té r , hay una fuente llamada ya co - in£os
m unm ente de ios Jacintos por los muchos que acm“
hay entre sus arenas. C o n esto hallan muy pro
vechosa aquel agua para la salud , y señalada
m ente contra la pestilencia , co m o tam bién
aquellas piedras tienen virtud contra ella. ¿Y pa
ra qué es menester detenernos en contar cosas
comunes pudiéndose contar una muy notoria,
mas de grande espanto y extrañeza ? Parece no
se pudiera creer si no la hubiesen visto y la vie
sen cada dia tanta gente principal com o anda
en la C o rte del R ey nuestro Señor. Jacobo de
T r e z z o , Lom bardo de nación , Escultor singa- 1 zz 6
la r , y hom bre dulce en condiclon y conversa
ción , Jo y e ro de su Magestad , ha labrado un
diamante tabla tan grande com o dos uñas del
pulgar ju n tas, de una piedra cogida en un ar~
ro y o allí cabe M adrid , guardando un pedazo
de la piedra bruta para m ostrado junto con lo
Tom» I X X ía-
162 Descripción de España.
labrado , porque se vea de dónde se tom ó. En
color y resplandor , y todo lo demas que á la
vista puede agradar-, no dará aquel diamante la
Diamantes. ventaja á ninguno de los orientales 5 y así
se puede también creer tiene buena parte de las
virtudes que á aquel género de piedras se atri
buye. Solo le falta la d u reza , porque com o el
m ism o Jacobo agudamente dice , naturaleza
quiso hacer diamantes en España, y tuvo con la
qualidad del terreno fuerza para darles todo el
lustre entero , mas faltóle para endurecerlos
del todo. Y habiendo el mismo artífice labrado
jaspes. p¡e¿ ras ¿|e España tan finos jaspes, y de tan
to resplandor co m o en la custodia del altar
m ayor del Real M onesterio de San L o ren zo se
ven , y espantándome yo de la lindeza de aque
llas piedras , me dixo con afirmación : m ucho
mas que esto teneis los Españoles si lo supiese-
des buscar. C o n fo rm e á esto se podrá decir de
nosotros lo que V irgilio dixo de los labradores,
que seriamos bienaventurados si conociésem os
los bienes que tenemos. Harto desto entendié-
ron los antiguos , pues Plinio refiere (a) de o tro
autor , c o m o en la Lusitania se hallaban gran-
Topados. des topacios 5 y habiendo com o hay en la Igle
sia M ayor de la Ciudad de T oro una gran cruz
d e llo s , de gran valor , podríamos pensar fue
sen sacados acá. D ice asimismo (b) com o en Es
paña había crisólitos y harto cristal, y otra pie
dra preciosa llamada obsidiana, del nombre del
que la halló. L as esmeraldas mas finas dice que
se hallan dentro de las piedras, y otras tam
bién en los mineros de algunos metales. De lo
uno y de lo otro tuvo una que se halló en el
A l-
(a ) En el iib. 37. c. 1. (¿) En el c. p. y 10. de a^yel libro«,
Descripción de España. 163
Alm adén pocos años ha en la mina deí azogue.
Quebrando una piedra de las de aquel m etal, se
quedó la esmeralda casi com o un garbanzo des- Esmeralda m
cubierta por la una parte , y por la otra enea- EsP»ña»
xada en el o tro pedazo de ía piedra. Esta vino
á poder del Señor D on A lonso de Córdoba,
hermano m ayor deí Señor D on D iego de C ó r
doba , primer Caballerizo de su Magestad. Pie
dras preciosas son también los c o ra les, y en la Corales*
costa de Cataluña se pescan hartos dellos y bien
finos. Y en Galicia hay también hartas turque
sas , y mucho cristal, y de lo uno y del otro
truxe yo de allá hartos pedazuelos.
36 N o era m enor riqueza en España la de Riqueza de
Ja plata , y en T ito L iv io y Polibio y otros Au~ p1^ en Es~
tores se refieren los muchos lugares donde acá
se sacaba. Estrabon también cuenta a lgu n o s, y
entre e llo s, á lo que se puede entender , aquello
de A lm odovar del Cam po y sus comarcas , de
donde estos años pasados tanta plata en tan di
versas partes se ha sacado , y se saca todavía.
Mas las minas que Hanibaí tuvo cabe Cartage
na , excedieron á todo , pues refiere Plinio
que de solo un p ozo llamado Bebelo se sacaba
tanta plata cada día , que haciendo Guileím o
Budeo la cuenta , dice (b) sumaba tres mil es
cudos. En tiem po de Plinio todavía estaba abier
to este p o z o , y él y los otros habían ya hora
dado una montaña por espacio de mil y qui
nientos pasos. A personas que lo han visto he
o íd o , com o aun agora se ven las entradas des
tas cuevas no muy lejos d é la ciudad. L o que se
sacaba estos años pasados de la mina de Gua-
dalcanal en su principio, no hace esto de Ha-
ni-
(a) En el lib. 38. c. 6. ( b) En el lib. 4. de Asse.
Xa
164 Descripción de España.
nibal de much^í maravilla : y ya en la hisroría se
dixo (a) la gran fuente de p la t a , y otros platos
i
grandísim os que acá h izo lab rar Drusillano R o
tundo s m anifiesto te stim o n io de la grande abun
dancia que delta acá se hallaba.
37 T ra s estos dos m e t a le s , se puede y de-
Hierro de Es- poner el h ierro , y aun árites dellos en verda-
pana. 'dero aprovech am iento de la vida : pues ella pue-
■
; de bien pasarse sin o ro y plata , y sería m u y
trabajosa y necesitada sin e l ayuda del hierro.
D este hay grande abundancia en m uchas partes
■de E sp añ a, y señaladam ente en V iz c a y a , en G a
licia y cerca de M o lin a : y c o m o Pim ío tam bién
refiere» en T ara zo n a á las fro n teras de A r a g ó n ,
y en las sierras de Filabre ca b e Baza , en el R ey»
no de Granada : lo de V iz c a y a , Galicia y Fila-*
Ch¿ r ° de bre es m as, lo de C h eca cab e M o lin a es m ejor.
38 D e grandes peñas llam adas veneras quie
bran piedras pardas de c o l o r , á que llaman ve
na. Estas cuecen por el ca m p o en h o rn o s , c o
m o yeso o c a l, y á esto n o m b ran cam inar: sal
ta n d o siem pre del h o m o cierta s piedrezuelas co n
grande sonid o c o m o de arcabuz* Y a sale de
aquí la vena co n alguna apariencia de hierro en
el co lo r pavonado , sin que hasta agora se haya
derretido. V a de aquí la ven a á las oficinas que
llaman h errería s, donde ech an aquellas piedras
sobre m u ch o carbón en grandes fraguas, y allí
co n la fuerza del fuego [Link] derriten y se jun
tan , quedando aparte m ucha escoria. V an io sa
cando los oficiales con grandes tenazas p o co á
p o c o , y co n un gran m a r tillo , qu e tam bién c o
m o los fuelles m u eve el agua , lo van m aceando
y form and o en barras ? so bre u n ayunque so
te^
Descripción de España. * 165
cerrada hasta em parejar co n el suelo» A lo de
C h e c a se cree le da la excelencia el no estar des
cu b ierto en las rocas c o m o en V iz c a y a , sino
m u y escondido en lo profundo de la tierra. D e
-a llí lo sacan , dexando grandes colunas de las pe
nas que encuentran para sustentar el peso de la
m o n tañ a, Y p o r estar esto y lo de T arazo n a
tan vecin o a su tierra del P o e ta M a rcia l, se pue
de creer sea lo que él en sus versos celebra. Y
c o m o naturaleza dio tan to h ierro y acero á Es
paña , le dio tam bién aguas co n propiedad de
tem p larlo extrem adam ente y endurecerlo. M ar
cial celebra las aguas de su tierra p o r esta propie
dad , y Justino d ic e , qu e n o se tenia p or co n
te n to de sus armas el E sp a ñ o l, quando no es
taban tem pladas en el rio Bilbilis. Y todas las
m inas de hierro tienen p or esta natural p ro vi
d en cia , junto cabe sí aguas co n esta virtud
39 El cobre de E sp añ a, á quien particular-
m e n te en nuestra lengua h em os aplicado el norn^
bre de m e ta l, era antiguam ente el mas estim a
d o p or su singular e x ce le n c ia , que n o es m enor
el en carecim ien to de Plinio (a) , y señaladamen
te da esta ventaja al de C ó rd o b a , llam ado tam
bién entonces M a r ia n o , p o r sacarse en los m o n
tes deste n o m b r e , llam ados agora Sierra M o re
na 7 ju nto á aquella ciudad. P erdido se ha ya la
m e m o ria destas m in a s: p o rq u e el o c io , padre de
la negligencia 7 hace olvidar fácilm ente tales y
tan to s bienes.
40 P lo m o , estaño y a lco h o l en grande Plomo y es-
abundancia lo ten em os en m uchas p a rte s: y las tafi0.
Islas C a site rid es, llam adas así antiguam ente co n
n o m b re G rie g o p or su m u ch o e s ta ñ o , de Espa-
:\ ña
(a) En el cap. i, del lib, 34»
í 66 Descripción de España*
ña fueron siem p re, y á ella se las dan to d o s los
Cosm ógrafos. Están frontero de lo postrero de
G a licia , mas el m ucho y m uy fino e sta ñ o , que
agora se saca dentro en aquella provincia 5 ha
ce de poca codicia el traerlo de aquellas islas.
Alumbres» 4.1 Alum bres hay tantos en sola una sierra
de la costa de C artagen a, que el Duque de Es
calona i [Link] Marques d é lo s V e le z , cuya es la
labor , han cada uno mas de quarenta mil duca
dos cada año della«
Azogue. - 42 La mina del azogu e, que tiene el Maestraz
g o de Calatrava , dá muchos m a sq u e estos de
renta i con proveer casi todos los del mundo
deste m e ta l Parece que en tierra de tanto o ro
proveyó D io s también de tanto azogue , que
tan necesario es para el fundirlo y labrarlo. Está
Ea mina de la mina al cabo de fa sierra de C órd oba , en el
azogue en el A lm ad én , lugar de su Obispado» A llí eran los
Almadén* pueblos Sisaponenses * que tan nombrados son
en Plinio y otros A u to re s, por la abundancia
del bermellón , de que entonces se hacia mas
caudal que del azogue 5 siendo tod o una misma
cosa y de una misma [Link] mina del azogue he
y o visto y entrado en ella: y así podré escrebir de
lía con alguna particularidad» V a por debaxo de
un cerro con una larga ca lle, de la qual á un la
do y á o tro se reparten otras callejuelas, que
llaman hurtos , con sus nombres particulares
, Corno en una ciudad. Y por las vueltas diver
sas de la calle principal y las m e n o re s, se ve
claro , Co ni o yerran los que piensan ) que la ve
na va siempre encaminada al norte. El azogue
se saca de dos maneras. Una ? que se hallan al
gunas veces peñas tan llenas d é í , que en que
brándolas manan mucho azogue. Este es mas
excelente, y lo llaman virg en , mas es muy po-
Descripción de España. 167
co. L a m ultitud se saca de aquellas piedras qu e
brantadas y encerradas ( c o n m ucha p rep aración )
en cierta manera de alquitaras de barro de d o n
de co n fu ego de un dia y una n och e se destila
el metal. P arece que c o m o es l i c o r , hubo de
salir p or destilación. T o d a la m ina está apunta
lada co n m ucha m adera ? para sustentar el peso
de la m ontaña, Y hay d en tro m uchas Bom bas,
-con que sin cesar se saca el a g u a , que' sin esta
diligencia anegaría tod o s los hurtos. A n d a n de
ordinario d en tro en la m in a , que llam an p o z o ,
aunque es llano , mas de doscientos h o m b res
co rtan d o las peñas y dando á la bom b a. A lu m -
branse co n m uchos can d iles, y no trabajan m as
qu e m uy pocas horas cada p orq u e n o se
puede sufrir el estar allí dentro , y así se re m u
dan , para que la obra n o p are, p rincip alm en
te en las bom bas donde no se sufre el cesar. Y o
quise entrar siendo m o z o á ver la m in a , y ha
llé una verdadera representación del infierno en
la tierra. El hedor del azufre ( p orq u e to d o el
a zo g u e y su m inero lo echa) es intolerable , y
co n la m ezcla del a ceyte y agua se le añade m a
y o r h ed ion dez. L o s rostros de los q u e allí tra
bajan , acá fuera son de hom bres m u ertos en
vida , y allí dentro co n la vislum bre p arecen
propios d e m o n io s , y to d o lo de mas de allí es
horrible y que pone gran pavor. Andan am ari
llos y co n un tem blar perpetuo los que allí tra
bajan : y generalm ente viven m uy p o co . P o rq u e
(c o m o . Pim ío también n o t o ) el a zogu e penetra;
in sensiblem ente, hasta encerrarse en los huesos.
P o r esto acon tece allí en el A lm a d é n , abrien
do sep u ltu ras, quebrar un hueso de la c a n illa , y
salir azogu e dél. Y desto se han visto o tr o s ta
les
i 6B Descripción de España.
Ies exemplos en doradores, que por este mie
do tienen quando tratan el azogue mi pedazo
de o ro en la b o c a , y quando lo quitan lo ha
llan todo a z o g a d o , que solo el hum o lo su-*
bio alíL
43 Todas las peñas de que se saca el azogu
Bermellón, m uy coloradas porque son [Link] esto
no se saca sino de algunas piedras m uy escogidas,
que el fuego derrite y alimpiade la escoria. Anti-,,
guaniente en tiem po de P iin ío , el bermellón de
aquella mina era tan preciado , que casi no hace
aquel autor cuenta del azogue. Este es agora el
m ayor caudal, y lo demas del bermellón se tie
ne por añadidura en la mina. Y no la tuviéron
los R o m a n o s, á lo que se cree ? en el lugar don«
de agora está , sino dos leguas de allí, donde lla
man V a ld ea zo g u e, y se muestran rastros de!,
pueblo antiguo , y de la mina y sus oficinas. May
también bermellón en Galicia , com o lo hubo
antiguam ente, pues al rio M iñ o , se le dio el nom
bre deste metal ó c o lo r, que en latin se llama
MÍniuml L o s Gallegos dicen a g o r a , que se le
dio sin razón a! rio el nombre s pues no se ha
lla en sus riberas el bermellón , sino en las de
o tro n o llamado el Sil que [Link] él. El ber- '
m ellón de aquellos pueblos Sisaponenses en el
x Andalucía pone -Piinío (a) por el mejor dé q llan
tos en el mundo se hallaban, y significa en al
guna manera las grandes rentas que de allí lle
vaba eí Pueblo R om ano conj'ncreible recato y
guarda, que en la mina se tenia. N o se consen
tía sacar acá » sino que se navegaban á R om a
las piedras, cerradas y selladas, y allá se fun
día
(ü ) En el lib. 33. c. 7«
.Descripción de España . 169
d ía : y dice era la cantidad diez m il libras cada
año (1). ~
44 Tras tanta riqueza d e España , parece po- Aguas de Es,„
co celebrar sus asnas. Mas por ser esto cosa tan paña"
com an no se estima, com o tam poco no se hace
casi cuenta de los otros tres elem en tos, siendo
las mas largas mercedes de D ios , y com o fun
damento de todos los otros bienes que g o za
m os. Y aun el fu sg o , la tierra y el ay re andan
al derredor de nosotros , el agua entra dentro Excelencia
en nuestros cu erp o s, para remedio de la sed , nc del agua,
m enor necesidad de la v id a , que la de tod o el
otro, mantenimiento. Eila también nos provee
de pan con los riegos y m oliendas, y nos sirve
en fraguas, en asierras, en batanes, y en otros
m uchos artificios , supliendo ella sola el gran nú
m ero de hombres y sus costosos jornales, que sin
ella no se excusaran , y Rieran incorportabíes. A
muchas gentes da ella sola el mantenimiento con
sus pescados, de donde algunas naciones tuvie
ron nom bre Griego de Ictiophagos , y á los
Christianos por esta parte se íes hace ministra
de su religión. Ella veda el comerse carne m u
chos d ia s: y entonces las aguas solas nos pueden
bien mantener. Así diré aquí en las aguas de Es
paña aígo de lo mucho notable , provechoso y
extraño que hay en ellas.
45 Están las aguas en la m a r, en los rios, Diversidad
en ios lagos , en las fuentes y en los pozos , y en las aguas,
en todo hay provechos que m ucho importan,
y extrañezas que causan adm iración, y redundan
tam -
( i ) El que quiera tener mas noticias de la mina del Alma
dén y de su estado moderno } puede adquirirlas en la Intro
ducción á la Geografía Física de España , de Don Guillermo
Bowís, pag. 1. y en el Viage de Don Antonio Fons tom.
pág. 76, n. 169. hasta el fin»
' X am .lX . Y :
i yo Descripción de España.
también muchas delías en buenos usos de la vi
da. De todas estas partes de las aguas de España,
se dirá aquí ^ pues en todas hay m acho que pre
ciar > por todos buenos respetos*
Maresde. Es- 46 Insigne cosa e s, y m uy notable en Espa*
paña. £ a ^estar rodeada de dos mares tan grandes jy
tan diversos r cOmo son el O céan o y M editer
ráneo. V irgilio contó entre las otras excelen
cias de Italia estar cercada de d os mares Tirrhe
no y A d r iá t ic o , que son unas pequeñas par
tes del Mediterráneo. Nuestra España tiene casi
por iguales partes la grandeza d e todo este mar,
juntam ente con la inmensidad del O céano r con
la división de su Extrecho de G ib raltar, donde
ambos mares se juntan y se apartan : siendo
una de las mas señaladas cosas que en el sitio
de todo el Universo se halla y m ezclando por
allí naturaleza e l O riente co n el O ccid en te, y
dividiendo tan de veras en E spañ a'el mundo,
qu e creyeron los sabios antiguos ser allí el fin
del.
4 7 Y así H é r c u le s a u n q u e con su grande
ánimo acom etió pasear el U n iv e rso , allí paró
co m o en verdadero térm in o y cabo d é i , por
dexar á nuestros Españoles la gloría de descu
brir tanto del mundo c o m o faltaba: y que las
venturosas armas de nuestros R eyes extendie
sen el nom bre de Jesn-Christo y su Pe C ató-
Descubrr- Kca , con sus R eynqs y S e ñ o río s „ por tierras
miento ae y crentes tan extrañas v tan apartadas,^ c o m o
t&s- Ifíaias' * ^
’ son las adonde navegam os: y las colunas de
nuestro g lo rio sísim o Em perador Carlos Quin
to , con el P L U S U L T R A , sin térm ino , se
pusiesen en o tro estrecho , q u e mostrase cla
ramente c o m o para su án im o , y el de sus Es
pañoles ningún ’ fin ni paradero ten ia el mundo. -
A sí
Descripción de España. 171
A s í «uestros Españoles pasáron la Equinoccial,
descubrieron el otro Polo , y desmintieron en
muchas cosas á la A strología y Geografía an
tigua , con manifiestas experiencias, dándole al
m undo otro tanto y mas que antes tenia. Q ue
co m o de nuevo se le dio verdaderam ente, pues
ei no conocerlo ántes, era no tenerlo. Hallamos
o tro e stre ch o , por donde dim os vuelta ente
ra com o el sol á todo ei m u n d o , haciendo M a
gallanes y sus com pañeros lo que ni Hercules
a c o m e tió , ni Aiexandro con toda su grandeza
en el nom bre y en el ánimo no osó acabar,
aunque m ucho lo deseaba. Y no fuimos los Cas
tellanos solos los que intentamos y acabamos
esto. Q ue los Portugueses com enzáron aun án- Descori
tes á descubrir por lo mas oriental de Africa, ciento de
-adelantando despues tanto en descubrir y con- jj^r£ugu6~
quistar R eyn cs y provincias, que ya yéndose
extendiendo , y adelantando las navegaciones de
Castilla por el O ccid ente, ellos se han exten
dido y adelantado tanto por el O riente , que
ya se encuentran las arm adas, confinando tam
bién el señorío de ambos Reyes. Si esto viera
P to lo m e o , co m o lo vem os acabado por con-
sejo y manos de nuestros E spañoles, <qué es
pantos hiciera ? <cóm o io celebrara y encare
ciera > SI por dicha los R o m a n o s acertaran en
una tan alta grandeza, <cóm o la estimaran >\qué
a la b a n z a , qué gloria se atribuyeran con ella 1
i quánto de sus grandes ingenios hallaramos
em p lead o en celebrar y levantar hasta el Cielo
to d o esto ? Sus libros estuvieran llenos desta
gran hazaña , tan to y mas que de todos los otros
grandes h e c h o s , que nunca acaban de encum
brar* N o so tro s los Españoles so m os para hacer
lo t y no para decirlo co m o m e rece, aunque
Y z har-
172 Descripción de España.
harto h acem o s, si refiriéndolo á D io s , com o
conviene , ie damos ias gracias debidas , por
haber sido servido que fuésemos los Españo
les los que tal servicio h iciésem o s, de llevar
sil conocim iento y su Fe Christiana á tantas gen
tes que ántes no la tenían. Y porque de los
mares se dixo atras en los peces , no será me
nester alargarnos mas en decir aquí dellos.
Los ríos pria- 4§ C in co rios principales , mayores y mas
cipales de Es- insignes que todos los demas tiene España,
gana, Ebro , Duero , T a jo , Guadiana y Guadalquivir,
y en cada uno dellos , com o en sus lugares ve
remos , hay cosas notables para poderse com
parar con todos los otros famosos en todo el
m undo , habiendo también en ellos algunas tan
particulares suyas, que ningún otro se le puede
com pararen ellas; Y de los rios menores también
se dirá en sus lu gares, y aquí de uno solo , por
El fio Gua- ser tan notable su naturaleza. C erca de la C iu
dalquevijero. dad de Ronda corre un rio que llaman Gua-
dalquevireio , que al contrario de todos los otros
rios en invierno es pequeño , y no lleva m u
cha agua, y pasado el mes de M a y o , entrando
las calo res, com ienza á crecer , y va todo el
e stío m uy poderoso y acrecentado sin poderse
vadear. Y llega á tanto e s to , que estando casi
todas las mieses de [Link] de aquella parte
deste r i o , son forzados los que andan en ellas
á pie ó con bestias rodear mas de una legua,
por pasarle por puente, Y aunque la extrañeza
es grande , ía causa della es harto manifiesta*
Las sierras muy altas llamadas de T o lo x , que
están por ambas riberas deste r í o , tienen unas
grandes h o y a s, y m uy hondas por lo alto , y
así cerradas , que no hay en ellas ningún ver
tedero. Estas en el in viern o se h in chen todas de
Descripción de España. 17 3
n ié v e , y con la frialdad de aquellas alturas se
hiela , y dura cuajada hasta el verano» Entonces
ya el calor la com ienza á derretir , y no tenien
do salida el a g u a , y siendo la sierra de cascajo
ab ierto , cuélase el agua hasta lo b a x o , y así
corresponde á la corriente del l i o , y hace aquel
tan grande acrecentamiento.
49 Lagos no hay en España m uy grandes, Lagos,
co m o en Italia y otras provincias. M as algunos
hay harto notables y de gran provecho. L a la- Lago de s«-
guna de Senabria , cerca de A storga , debe ser nabria>
la m ayor y mas notable que acá se halla. R áce
la el rio T e r a , que entra y sale por e lla : y es
cosa harto notable en el rio el traer su cor
riente por el lom o de un collado bien alto. T ie
ne el lago una legua en la rg o , y poco menos de
media en ancho. Su hondura es tan ta, que en ,
muchas partes no se le halla suelo, y créese le
entran muchas corrientes por los la d o s , que
manan por lo baxo de las sierras comarcanas.
Muévese .muchas veces com o la mar , y son tan
fieras com o en él las tem pestades, así que al
gunas veces han peligrado pescadores que andan
en barcas , y otros que se hallan en una rica casa
que el Conde de Benavente tiene sobre una
peña en mecjio del lago. El abundancia de gran
des truchas y barbos que tiene este lago es co
sa que pone admiración. L a voluntad sola po
ne núm ero y tamaño a la pesca , y diciendo
vamos á sacar cien truchas y barbos de tantas
libras, están; seguros que no faltará la tasa en
todo. Este lago es del M onesterio de San M ar
tin de Castañeda , de la Orden de C is te r , que
está allí cerca , y tiene también el M onesterio
otras dos iasunas notables en grandeza , hon~ T . „
, 0 / VT , »'• j Lago de Cat-
dura y pesquería. N o esta m uy lejos desta, en racedo.
la
174 Descripción de España.
la tierra que llaman el V ie r z o , el lago de C ar
ia c e d o , que to m a nom bre del Insigne Mones^
terio de la O rd en de C istér así llam ado, cuyo
es el lago. Es m u y grande y h o n d o , sin que se
le conozca m anantial de donde se bastezca. Ha»y
en él m uchos barbos y grandes anguilas, con
orejas casi c o m o serpientes, mas tiéoese todo
este pescado p o r mal sano , por ser el terreno
del lago to d o lo d o s o , y sin ningún arena ni
cascajo.
- 50 Entre las lagunas de la sierra de Cuen-
ca , que son muchas , es m uy principal la la
guna de Uña lugar dei Marques de C a ñ ete, tres
legua* de C u e n c a . por su grandeza de mas de
media legua , co n gran hondura y multitud de
truchas, y o tro s pescados. Mas tiene una cosa
de las mas señaladas que puede haber en un la
g o , y e s , qu e anda nadando por encima della
una Isleta redonda de veinte pies y mas en diá
m e tr o , con m ucha yerba, y algunas matas de
espinos y escaramujos. A nda por cima del lago,
y pára algunas veces en una ó en otra ribera,
y no falta quien ose entrar en ella , y usar della
c o m o de un barco. A sí se puede contar con las
muchas que Plinio cuenta semejantes (a). Ha
acontecido algunas veces hundirse, y no pare
cer por algunos d ias, sin que se entienda la cau
sa por qué. Y así me parece á mí grande atrevi
m iento el de los que e n tra n , y barquean con
esta isla.
Lagos de So- 5 * En la sierra de Cuenca hay diversas la
na y Cuenca, ganas grandes y de lindas aguas, y muy prove
chosas , por la grande abundancia de truchas y
otros pescados que en ellas se hallan, y la laguna
de
(a) Ea el lib. a. cap. pg.
Descripción de España. 175
de O r b io n , encim a d e Soria, cerca deí nacim ien
to dèi rio D u ero ? entre otras cosas que tiene
en su grandeza y h o n d u ra , es u n a , estar en lo
m as aleo de una sierra qu e tiene el m isin o n o m
bre. P o r la m ism a razón se tien e p o r m aravi
lloso o tr o lago 7 q u e está tam bién en una cu m
bre cerca del p uerto el P ico (1).
52 El pozo- A y r o n , tan celebrado en m ies- Eijsozo An
tro s cantares ? es un lago n o m u y grande , mas roxu
m u y h on d o , cerca de la villa llamada e l C a sti
llo de G arci M u ñ o z , en la M ancha. N o se le ~
co n o c e tam p o co fuen te ni m a n a n tial, y susten
ta en to d o tie m p o su lleno de una manera. Y
p or ser aquella tierra tan seca es mas notable
y extraña aquella abundancia de agua allí qu e
da y estantía.
53 En el A n d alu cía n o hay la g o s , y p or Lago de Zo-
esto es m as notable y m aravilloso el de Z o - fiar‘
ñ a r , á una legua de la V illa de A g a lla r , cabe
C ó r d o b a d e donde los señores de aquella ca
sa tom an .el nom bre. Está en un valle abierto
qu e hacen unos cerro s de poca a ltu ra, y ten
diéndose de Sep ten trión á 'M ed iod ia , tiene en
la rg o m as que un q u arto de legua y en an ch o
p o c o m enos. Su agua es salobre , y su hondu
ra m u y g r a n d e , sin que se entienda de dónde
le viene el agua. P o rq u e la fuente llamada Z o -
a a r , de donde to m a el nom bre , aunque fe
cae cerca , y ella y o tro s manantiales p or allí
hacen buen a r r o y u e lo , n o llegan a l lago , su
m iéndose en otra laguna ..pequeña de agua dul
ce. N p solía tener el fogo pescado ningunos
m as p orq u e un añ o de grandes lluvias creció
m u ch o , y an egó algunas tierras de labor , cer
ca.
(1)' Llámase.. [Link] Gredos,.
17 6 Descripción cíe 'España.
ca desús riberas, ios labradores tem iendo o tro
daño sem ejante, lo sangraron , haciéndole ca~
nal hasta el rio de A gu ilar, que pasa harto mas
baxo. P or aquí com enzaron á subir peces , y
quedándose de buena gana en el anchura de la
mucha a g u a , han multiplicado sin térm in o,
habiendo también mandado echar muchos pe
ces el Señor Marques de Pliego D on A lo n so
de A guilar, que agora tiene el E stado, habien
do edificado casa sobre el la g o , y adornádolo
tod o con jardín, huerta y bosque , y otras
grandezas. Las aves que á este lago se juntan
son muchas y muy diversas en grandeza y en ta
lle y color extraño.
Lago del Es 54 V aseo hace mención de un lago que está
trella» en Portugal en la cumbre de la m ontaña lla
mada del Estrella , que se mueve con grandes
tempestades com o la mar. Esto es cosa natu
ral. Porque estando tan alta aquel ag u a , y sin
c o r r e r , los vientos que en la altura hieren co n
mas fu e rza , la mueven con braveza. L o d e
mas que dice se hallan allí pedazos de navios,
con estar mas de doce leguas de la m a r, no
parece m uy creible.
Fuentes de 55 En las fuentes hay en España tod o lo
España» bu en o , extraño y diverso que en todo el mun
do se ha notado. Y porque las aguas calientes de
los baños naturales son com unm ente mas fa
mosas , y de gran provecho por sus medicinas,
direm os deltas primero. H ay muchos baños y
excelentes todos en España. L o s de Galicia es-
tan celebrados en P lin io , y son tantos, que no
se podrían bien c o n ta r, llamándolos en aque
lla tierra por nombre ordinario las Caldas. Las
mas señaladas son las de las ciudades de L u go
y O ren se, y de los lugares B añ o s, Caldas de
R e y y Molgas. Los
Descripción de España. 177
56 L o s de L u g o son de m ayor fuerza , y Eafios
por esto mas saludables» Siénteseles la p ied ra Lug0'
sufre en eí olor hartos pasos antes que se lle
gue á ellos, y despues en el co lo r del agua.
Están agora dentro de una com o torre antigua,
mas en tiem po de R om anos estuvieron en unas
T ie rm a s, que aun duran en pie allí junto , de
fábrica verdaderamente R o m a n a , con todas las
particularidades que sabemos tenían tales edi
ficios. Y aun creo debe haber título R om an o
de su fundación , sino que la yedra, co m o es
m uy poderosa en aquella tierra, lo tiene cu
bierto todo. El edificio donde agora está el ba
ñ o no tiene inscripción ninguna, ni son le
tras las que allí muestran. Por estar estos ba
ños muy junto á la ribera del gran rio M iño , hi-
ciéron los R om anos por aquella parte á la len
gua del agua un paredón costosísim o de arga
masa , con que estorbaron el anegarlos el rio.
T o d avía no quiero callar lo que allí consideré
una tarde de verano. H a f una fuente muy fría
y clara bien cerca de los b a ñ o s, y m uchos pa-
xaritos vinieron á beber y tom ar eí a g u a , re«
fraseándose en ella. Solas las tó r to la s , que vi-
iiiéron hartas , no bebiéron, ni se bañáron aquí,
sino en eí arroyrto que saíia de los baños« Q ue
parece naturaleza con particular instinto íes ha
enseñado , serles aquel agua mas saludable.
57 En Orense no hay bañ o s, aunque tie- LasBurgatdo
lien grandísimos golpes de agua calidísima en
unas fuentes dentro de la ciudad, que llaman
Burgas : y ya el Maestro Alvar G óm ez en la
historia del Cardenal Fray Francisco Ximénez
dixo con mucha buena conjetura , com o se le
dió á la ciudad el nombre que tiene agora por
estas fuentes, que son desta m anera: A irie-
Tom. IX . Z día,
j tj S Descripción de España.
día ladera de una cuesta dentro de la ciudad
sale un golpe de agua com o la pantorrilla, tan
callente , que lavan en e'1 íos mas de los platos
y escudillas de la ciudad, y en diversas albercas
todos los paños que han menester agua calien
te para lavarse. Y también hay otra alberca con
o tro caño donde se limpian vientres para co
m er. Un poco mas abaxo en la misma cuesta
nace o tro golpe de agua del tamaño y aun ma
yo r que el pasado , y tanto mas caliente ,• que
no se puede meter la mano en él. Este sirve
para las coladas de íos paños, que se hacen en
un breve m om ento. O tro caño de agua peque
ñ o , y otra alberquilla hay cerca d ésta, aun de
m ayor encendim iento, donde m eten manos y
pies de vacas y carneros, y luego las sacan para
arrancarles las uñas y pelarlas con increíble faci
lidad. Y o vi hacer delante m í la experiencia.
El calor perpetuo de estas fuentes es tan grande,
que en invierno no cuaja jamas la nieve en los
tejados de aquella vecindad. Y estando todo lo
demás de la ciudad blanqueando de nieve cuaja
da , por allí parece no ha caído ninguna. En ve
rano también son mas mal sanos aquellos bar
rios que la demás poblacion, por el m ucho ca
lo r que por allí acrecientan las Burgas en el ay-
re. Y fue providencia notable de nuestro Señor
dar á aquella ciudad estas aguas hirviendo , por
que siendo falta de leña en extrem o , se la su
plen maravillosamente. Y aunque no hay duda
sino que el venero de piedra sufre les da aquel
c a lo r , mas debe estar léjos de aquellas sa
lidas, pues el agua ningún olor, color ni sabor tie
ne del.
^ <3 Caldas de R ey es un lugar pequeño en-
Otxos d&uos. tre ej Padrón y Pontevedra 9y tiene el nombre
de
Descripción de E s p a ñ a 1 7 9
de los baños que allí hay calidísim os, con estar
no diez pasos del nacim iento de su fuente el del
agua fría s de donde bebe todo el lugar» O tr o lu
gar está á una legua d éste, llamado B a ñ o s, por
ios m uy excelentes qué tiene. L o s baños de M ol-
gas son mas ácia Orense , en un lugar y junto á
un río , de donde toman el nombre , y es gran
de el concurso de gente á e llo s , para sanar de
muchas enferm edades, y ningún sentim iento
tam poco vi en ellos de la piedra sufre.
59 En Castilla son muy famosos los baños Pa&>S£$eRío«
de la R io ja , y los de Ledesma cerca de Salaman- y ¿ha-
ca , y m ucho mas los de Alham a en el R eyn O ma.
de Granada. El de T o led o no carece tam p o co j f afi°sdee^*et
deste bien natural, síao que por negligencia y lQ& áyQm e
descuido lo tiene perdido. Entre las Villas de
Buendía y A lcocer junto á las ruinas antiguas de
una gran ciudad que allí hubo en tiem po de R o
manos , y agora es un pequeño lu g a r, llamado
Santaver , á la ribera de! rio G uadíela, están ba- ¥‘l°
nos naturales de agua harto caliente. Y hablen» diela’
do sido antiguamente muy estimados y tenidos,
co m o por las ruinas de sus edificios parece, ago
ra están cie g o s, y quando mucho sirven alguna
parte dellos para cocer linos y cáñamos. D e
feríase cierto proveer que estuviesen estos ba
ños limpios y aderezados, porque una parte tan
grande y tan principa! de España no careciese
deste gran socorro de la salud, y también toda
la C o r te , de donde muchas veces van á buscar
esta m ed icina, no la fuesen á hallar tan lejos,
por lo qual también muchos la dexail g o
zar (1).
60 En la m ontaña siete leguas de L eó n * á la Caldasdc
^ ' ñal.
en-
£1) Estos son los baños de Sacedon.
Z 2
1 8o Descripción de España*
entrada del Valle de Boaal^ está un buen golpe
de agua caliente , que fué estim ado desde el
tiem p o de los R om anos , pues en una peña que
está sóbre la fuente están estas letras:
Fíedrs áe Bo» FO N T Í SAGIN IFFIGEN O
fíalc- E C C C L V H S. : : : : : : : :
ALEXIS A Q V I L E G Y S
V. S. L. M.
‘Wotum solvít
libens mérito.
5 En castellano d ice , en lo que se dexa enten
der : A le x is , oficial de descubrir y traer aguas
por co n d u cto s, con gasto de trescientos y se
senta y cinco sestercios, cum plió su vo to que
habia hecho á esta fu en te, que tiene propiedad
de engordar , teniendo mucha razó n de cumplir
lo de buena gana.
61 Parece que este oficial fontanero en al
guna convalescencia prom etió de aderezar algún
baño para provecho p ú b lico : y cum plió su v o
to en aquella fuente , cuya agua obtenía particu
lar propiedad de engordar , ó por sanar en ge
neral las enfermedades , era causa que los hom
bres engordasen , restaurando su flaqueza. Y es
de notar en la inscripción el vocablo Aquilegus,
de que Plinio y algunos Jurisconsultos en los D i
gestos usan.
Provechos de 62 En las fuentes fuera desto , se considera
las fuentes. ]a bondad y delicadeza para el b e b e r, las medi
cinas para la salud, el abundancia para los rie
gos , m oliendas, y otros aprovecham ientos, y
las extrañezas, que causan maravilla para la va
riedad de naturaleza. D e todo esto hay mucho
en España , con todo lo provechoso y extraño
qu e A ristó te le s , Plinio y otros A utores anti
guos por todo el m undo celebran en las aguas.
Ce-;
Descripción de España. 181
C om enzand o pues de los p ro vech o s: la mas in
signe de todas las fuentes de España parece la de
A n te q u e ra , por la gran fuerza que tiene contra La fuente de
3a terrible enfermedad de la piedra, que se engen- -Antequera.
dra dentro en nuestros cuerpos. Por esto se lleva
por España mas de cien leguas, y aun á Nápo-
les se ha navegado en nuestros dias. Porque tam
bién conforta m ucho el e stó m a g o , y ayuda con
tra otras grandes enfermedades. Pónese muy
gran recaudo en que no se haga falsedad en dar
otra por ella. Para esto si se lleva á lugares cer
canos , los aguadores que viven de llevarla se
ponen guirnaldas de la yerba saxifragia, de que
íá fíen te está rodeada: y llegar la yerba fresca
en la guirnalda es señal de haber llegado á la
fu e n te , y cogido el agua della, por no haber
aquella yerba sino allí en toda aquella tierra.
Q uando la llevan le jo s, un Escribano da testi
m onio de la persona, y d ia , mes y año en que
se co gió el ag u a , y despues el Cura de la Igle
sia sella los cántaros , de manera que no se pue
dan abrir sin sentirse. Y Escribano y Cura hay,
porque p oco á poco , por la freqüencia de los
que van por el ag u a , se ha poblado de treinta
años á esta parte allí un lugar. Y aunque la fuente
se llama de A n teq u era, dos leguas está de aque
lla ciudad. Y la tierra que tan aparejada es para
criar la yerba saxifragia , á quien se dió en la
tín este n o m b re , por la fuerza que tiene en que
brantar y hacer pedazos las piedras en los cuer
pos , com unica aquella virtud á la vena del agua
que por ella pasa. Y esto es lo mas cierto , y n o
lo que algunos quieren s que de entrar en el agua
de la fuente (q u e no tiene caño que co rre, sino
es c o m o estanquito) las raíces de la saxifragia
le dan aquella virtud, jo r q u e ni la yerba tiene
18 2 Descripción de España*
falces tan la rg a s, ni bastaban m uchas mas delías
á co m u n icar en tan p o co tiem p o tanta virtu d
á tanta a g u a , c o m o en el estan quito está siem
p re recogida. Y A ristó teles dice (a) , q u e to d o s
los F ilósofos "antiguos afirm áron que tal es el
agua, qual la tierra p o r donde pasa.
6 % Y de ser aquella tierra desta naturaleza de
p roducir aguas tan saludables ten em os un tes
tim o n io de mas de m il y trescientos años atras#
Es una p ied ra •, que está agora en A n te q u e ra á
la puerta del H ospital de la C ó n c e p c io n : mas m u
ch os son vivos i que saben c o m o se tru xo d o s
leguas de allí de las ruinas de la antigua C iu d a d
de N escanía , de quien direm os en su lu gar,
y p ondrem os m uchas piedras R o m an as q u e' en
ellas se hallan» A llí estaba la piedra en una h u er
ta cabe una fuente casi tan buena c o m o esta
otra de que vam os tratando , de la qual n o es
tá m u y lejos. Es a r a , y así tiene estas letras:
F O N T I . DIVINO®
Piedra dé ARAM . L. POST-
Nescavia que
H V M IV S . S A T V -
está en Ante«
güera. L IY S . EX . V O T O .
D. D. D.
En castellano d i c e : L u c io P o sth ü m io S a ta -
lio , p o r v o to que tenia h ech o , d ió y d edicó es
ta ara desta divina fuente. Parece cierto q u e
este P osth ü m io Satulio sano con el agua de aq u e
lla fuente de alguna enferm edad : y así h izo v o
t o de ponerle aquel altar con su dedicación. Y
llám ala divina , para declarar su excelencia y ce
lestial virtud. Es cosa h arto notable f digna de
ad-
(a) En el de sensu & sejis. cap. 4,
Descripción de España. 183
advertencia ver c o m o ha tan to s a ñ o s , que ía
fuente de A n teq u era y sus com arcas son reñi
das y estimadas por lo q u e en realidad de ver
dad son.
64 Y a estaba im p reso to d o lo desta fuente
quando la vide , n o h ab ien d o estado ántes en ella:
y filosofé sobre ella c o n toda ía considera
ción que y o p u d e , y aquí p ondré to d o ío que
pude alcanzar. L a bondad d e l agua y sus p ro ve
chos son á mi juicio aun m u ch o m ayores de lo
que se publican. P o rq u e ten ien d o y o un esto-
m ago m uy flaco , y que de ninguna m anera pue
de sufrir un p o co de a g u a , y o bebia de aquella
á todas h o ra s, y sin rienda , n o solam ente sin
daño , sino con gran p ro v e c h o . L a causa de to
do este bien ten go por c ie r to es nacer y pa
sar aquel agua p or ven ero d e o r o : pues A r is tó
teles y después P linio a firm a n , qu e toda ía ca
lidad de las aguas resulta d e l venero de los m e
tales por donde pasa. Y el salir é s t a , y pasar p or
ven ero de o r o , lo ju zg o p o r lo qu e diré. Estan
d o la fuente en un rep ech o pequeño , tiene en
cim a de sí una peña , qu e y a está hecha cantera,
para edificar en el lu g a r : ésta es de un ven ero
am arillo m uy sem ejante á otros que he visto
en G a lic ia , donde sacan o r o , y en las piedras
relucen ciertas centellas de m e ta l C o n fírm a m e
mas en esta op in ion o tr o gran g o lp e de agua,
que nace n o á cien pasos de la fu e n te , en el
m ism o repech o , y al m ism o piso , por donde
era razón , que tuviera la m ism a naturaleza de
la otra que está tan junto co n ella , y es m uy al
c o n tra rio : porque n o solam ente n o tiene lo que
e sto tra , sino que aun no es buena para beber el
agua , y así n o se sirven d e lla , sino de lavar pa-
üos y o tro s tales m enesteres. Y esta diferencia
tan
■
i 84 Descripción de España*
tan grande en tan p e q u e ñ o trecho parece sin
duda procede del no pasar esta agua por el ve
nero que la o tra , no ten ien d o sobre sí la dicha
peña , que se acaba p o r lo ancho harto ántes de
llegar á esta fuente , y así le falta el bien , por
que no hay quien se lo dé. El golpe de agua que
echa la buena fuente e s m uy grande , y mana á
borbollones en lo h o n d o , levantando arenas, co
m o otras fuentes lo suelen hacer. El arroyo que
sale della está lleno de a n a yerba pequeña de po
c o mas que un p alm o en a lto , con un tallito
quadrado y o q u e z u e lo : y así el tallo com o las
hojuelas tienen con el verde un poco de roxo.
Y a echando por igual quatro ramitos á todas
partes, y por ellos y p o r lo alto echa muchas flo
res chiquitas á racim os blancas y azules. La raíz
es chica y delgada. Y e rb a es que nunca yo jamas
he visto en otra parte : y habie'ndola mostrado
á hombres , que entienden m ucho de yerbas, no
la conocen ni dicen haberla visto. A llí en el lu
gar la llaman cañivano , y parece que le dan el
nom bre muy conveniente , por el hueco de su
tallo. Tiénenla por ye rb a de gran p ro v e c h o , f
usan della en los d o lo res del vientre y de hijada,
y es muy poderoso rem ed io. Y o consideraba,
c o m o aquel' agua de la fuente criando aquella
yerba le daba aquella virtud. En alguna manera
p arece, que describe L aguna esta yerba en el
capítulo de la saxifragia» En todo el cam po de
encima de la fuente se cria la verdadera saxifra-
gia s y es harto diferente de ia que todos escri
ben , variando, co m o y e rn o s, por no conocerla»
Esta que allí nace tien e las hojas en alguna ma
nera de culantro , c o m o las que le da D ioscóri-
des á la saxifragia: aunque^verdaderamente las
hojas desta saxifragia d e la fuente parecen m ucho
Descripción de España. . 1 8 5
en la figura á las del T a lie tro , á las quales tam
bién Dioscórrdes. pone por semejantes á las del
culantro. N o echa ramos esta saxifragia de la
"fuente , sino pencas. Y no podré decir nada de
su tallo ni de su flor , porque no la tenia quan-
do yo la v i , ni me daban buena razón della. L a
raíz es larga de mas de dos palmos , y mas grue
sa que el pulgar. Tom ada en la b o c a , aunque
sea en pequeña cantidad, pica fuertem ente c o
m o pim ienta, aunque el sabor es diferente: y en
esto se le parece bien el poderío qu e tiene de
penetrar y quebrantar las piedras. Esta yerba so
lamente he visto allí’, y en aquellas grandes sier
ras del puerto del Murada!. Plinio dio el nombre
de saxifragia al culantrillo de p o zo , yerba har
to diferente désta, y de todas las que todos los
que escriben de yerbas tienen por saxifragia.
6 5 O tra cosa consideré en la fuente de la
Piedra, que tiene á no quarto de legua la gran
laguna de 1a sal de Antequera , que teniendo una
legua en largo , y poco ménos de m edia en an
cho , se resuelve toda en sal el estío : y á esta la
guna va al. fin á parar toda el agua que sale de
la fuente. A sí se ve cla ro , com o es m uy particu
lar minero aquel por" donde la fuente sale,
pues está cercada de todas partes de tan ma
las aguas.
66 L a segunda fuen te, y muy igual en virtud
saludable con ésta , es la que llaman de la Nava £a fuente de
en el campo de C alatrava, dos leguas de A lm a - 3a NaYa*
gro. Podémosla celebrar por cosa insigne en me
dicina , pues Plinio tan encarecidamente celebró
la de L ie ja , que dixo della estas palabras (a). L a
ciudad de la-Francia B élg ica, llamada Tungri,
.V r: « . tie-
Xom. IX
(a) En el eap. a. de-1 libro 31«
Aa
1 86 Descripción de España*
tiene ana fuente insigne, que sale c o n muchos
borbotones á manera de estrellas ,■y -d sabor del
agua es com o de hierro , y no se c o n o c e hasta
el fin del beber. Purga los cuerpos , desbarata
las tercianas, y los danos de la piedna. Esto di
ce P lin io : y la larga experiencia de m i l y qui
nientos años lo ha bien confirmado. Y es aque
lla la fuente de L ieja, com o todos en tien d en , y
saben quin - freqiientadá es en n u e stro tiem po.
Pues siendo esto^así : muchos que se h a n apro
vechado della, y han querido ta m b ié n valerse
de [Link] la N a v a , dan la ventaja á e s ta nuestra
[Link] mas poderosa para todo lo q u e la otra
vale. Y o la he visto , y bebido a lg u n o s meses?
y -sanada co n 'ella de achaques de b a z o m u y vie
jos y rebeldes á to d a otra medicina- , bebiendo
en ayunas de ordinario grandes golpes d e lla , que
parece habían de opilar diez bazos cada vez» Sa
le en lo alto de una serrezuela, casi á la ribera
del rio Xabalon , por debaxo de una peña hue
ca , con m ayor golpe que el brazo , m u y ciara y
m u y lim p ia , y harto delicada y suave al gusto.
Solo al ponerse á la b o c a , y al acabar de be
ber , da un sabor que todos com unm ente lo lía*
man agro , mas es aquel de herrum bre que Pli-
nio dice , y frunce un poquito sin dar fastidio^
antes agrada aquel dexo. Esto es en la fuente,
porque llevada lejos, pierde todo el agro, y que
da con, mucha suavidad y con harta fuerza para
los rem edios. G uardada algún dia e n :cántaro;6
vaso de b a rro , no se co rro m p e , mas hace un
asiento de uno com o barro muy blanco y m uy
d e lica d o , y que seco tiene el m ism o sabor que
el agua. En toda aquella tierra hay mucha de
aquella agua a g r a , mas ninguna llega con mu
ch o á la delicadeza de. la f u e n t e aunque tiene
mas
Descripción de España. -187
mas terrible ei agro. Particularmente por aquel
m ism o lado de aquella serrezuela ,' mas abaio
acia el rio hay machas fontezueias : pequeñas
desta agua m u ch o mas agía que la Nav.a. Y é Agua agrá,
éstas llaman hervideros , porque el agua sale de-
llas haciendo unas am pollas, que unas á otras
se rempujan con cruxido. Señaladamente vol
vien d o la sierra al S epten trión, casi á la falda deíla
está un gran hervidero destos , en una dehesa
qu e llam an Higueras, Es un lago redondo com o
sesenta pies en diám etro , cerrado por todas par*
t e s , así que no sale ninguna agua del. En me
dio saltan .perpetuam ente- dos ó tres borbotones
de agua gruesos al parecer , p o c o menos que
qu atro d ed o s, y suben casi dos pies en alto;;
así que co n estar to d o el lago lleno de espada»
ñ a s , se parecen por cim a delías. El ruido con
qu e saltan es tan g ran d e , que ántes de llegar allá
se o y e , y de noche espanta á algunos. El agua
se sum e agora p or el cascajo , y antigüamente
tu vo -ca ñ o ancho de a rgam asa, p or donde baxa-
ba á un gran pilar redondo. Q u e de lo uno y lo
o tr o hay grandes ruinas. El agua deste lago hace
p o r cim a una lapa -[Link]' co lo r de hierro pa
von ad o co n -veskimbres de cu e llo -d e palom a, y¡
lo m ism o se ve en ios hervideros ya dichos.
P o r donde m anifiestam ente se con ven ce el error T ■ rU
L a cansa cíe
de los qu e piensan , que por pasar estas aguas a g ro en las
por veneros de alumbre,' cobran aquel a g .ro / Y aguas*
n o es a s í, sino que pasan- por venas de hierro y
de acero -, c o m o Plinio y A ristóteles lo dicen-(ó),
y de allí tom an aquel s a b o r , qu e aunque ver
daderam ente es a g r o , mas tiene m anifiesto el
gu sto -de herrumbre» Y A ristóteles al agua que
Pa“
(V) En el problema iB. de la sección 44.
Aa 2
1 88 Descripción de España*
pasa por venas de ala m b re, no le da ser agra,
sino salada.
67 L os provechos del agua a g ra , y particu
larmente- desta fuente de la N a v a , que la tiene
m ejor sin comparación son grandes, para todo
lo que Plinio dice de la de L ie ja , y para opila
ciones y otras enfermedades. Y verdaderamente
es com o tom ar los polvos de acero. Y así hay
pocos ó ningunos achaques de hijada, m de pie
dra en aquella tierra que la bebe , y el purgar
el cuerpo , lo qual hace muchas v e c e s, es salu
dable en qualquier enfermedad. Y V itru vio (a) se
puso despacio á dar la causa por qué el agua
agra es tan poderosa para deshacer las piedras.
T an to com o tres pies y aun ménos del mana
dero de la N ava está otro tan grande casi co
m o el de agua d u lce , aunque gruesa y desgra
ciada.
Fuente Santa 68 Fuente Santa llaman á una entre Siman-
cabe Sim an- cas v Peñaflor, no por ningún m ila g ro , sino so
cas. lo por tener de su natural el agua saludable para
muchas enfermedades, y así se lleva á vender
por toda aquella comarca : y la fuente del C a
ballo c e r c a , de Talayera com ienza ya á ser esti
mada por esto m ism o , pudiéndose contar otras
muchas semejantes para muchos remedios en
España.
L a fuente de 6 9 D os leguas de aquí de Alcalá de Hena-
Ms sieteHoga- res , donde yo esto escribo , está la villa de C o r -
zas' pa , y en su térm ino hay nm fuente llamada de
las siete: Hogazas. L a causa del nom bre cuentan
de dos maneras. D icen que un pastor aqueján
dole la hambre , sin mirar lo que hacia se com ió
siete hogazas que para su semana tenia. Acaba-
00 En el caps 3. del libro 8.
Descripción de España. 189
da la comida se sintió tan hinchado , que le pa
recía querer rebentar. Fuese con grande fatiga á
beber desta fuente que estaba cerca , y com en
z ó á digerir su mala repleción, de tal manera,
que con mas y mas beber presto se vió libre de
su peligro. O tros dicen , que un pastor com en
zó á com er de su pan junto á esta fuente , [Link]
biendo delia , digerió tanto y co b ró tal hambre,
que no paró hasta comerse siete hogazas que
tenia. Sea alguna destas ó otra la causa, la fuen
te tiene este nombre , y es m uy estimada por
Jo m ucho que ayuda a la digestión. Y o he bebi
do algunas veces en ella sin m ucha ta sa , y con
tener harto flaco el estom ago , no he sentido
daño en é l, sino ántes buena ayuda y esfuerzo.
N ace en lo alto de una sierra , inanando por el
resquebrajo de una peña con tanto ím petu, bulli
cio y viveza, que parece no da lugar el agua
que quiere salir á la que sale, para que acabe
de estar fuera. Y un labrador de un lugar cerca EirioTajufía,
del rio T ajuña, que atraviesa por toda el A l
carria, rae d ix o , que quando araban cerca del
r io , aunque tuviesen sed , no osaban beber del
r io , porque les ponía tanta h am b re, que les for
zaba dexar la labor, y volverse á su casa á comer.
70 Fuentes hay hartas en España de buena Fuentes
agua para b eb er, mas con o lo r y sabor de pie- piedra sufre,
dra sufre , que aprovecha notablem ente para
muchas enferm edades, y purgan la cólera con
mucha fuerza. Y o lo he experimentado bebiendo
de una que el Monestcrk* de San Blas de Villa
V iciosa cerca de Briuega tiene en una su granja
que llaman Cívica. Y este año se ha descubierto
otra semejante, aunque de m ayor virtud , en V iz
ca y a , que se com ienza á fiv^üentar por m uy
saludable. ,
De
tgo Descripció[Link] 'España.
71 D e lo provechoso también es lo abun
dante de las fuentes de España. Porque hay al
gunas tan grandes , que sustentan muchos m o
linos ellas so las, y riegan también harta tierra.
Las fuentes Entre todas son á mi juicio mas notables las
de Cifuentes. m uchas fuentes de la villa de Cifuentes. Plísese
le este nom bre deí núm ero de cien fu en tes, y
deben de ser muchas mas las que tiene en espa
cio de ciento y cincuenta pies. Y aunque la mul
titud es admirable, mucho mas lo es la extrañe»
za de los manantiales. Es una gran sierra casi to
da p ela d a , y que al parecer es poco dispuesta
para manar agua en ella. A l pie della junto al
lugar hay unas peñuelas durísim as, y muy poco
levantadas de tie rra , pues ninguna es tan alta
co m o un estado, y muchas no llegan á la ro
dilla. Estas peñuelas se tienden por el espacio
ya dicho ó poco menos : y todo este trecho,
aunque no en todo hay peñas, duran los ma
nantiales. El primer golpe que sale en la m ayor
p e ñ a , es tan grande que se puede comparar con
los mayores que hay en España: mas el agua que
sale por los dem as, es m ucho m ayor quantidad,
y la manera del nacer es en cada parte diferen
te y en todas extraña y admirable. En algunas
partes está la peña com o resquebrajada, y quan
larga es: la hendedura, tan tendido es el borbollen
que la hinche toda. Por otras partes la peña está
horadada, aue parece le hicieron los agujeros
con una barrena gruesa , ó el agua con su ím
petu sirvió de barrena : y aunque sea el redondo
del agujero tan grueso com o la pierna, tan grue
so sale del el caño de agua saltando ácia arriba,
co m o casi todos los otros saltan, habiendo muy
pocos fueraidel p rim e ro , que salgan tendidos
por tierra. O tros golpes de agua hay delgados
mu-
Descripción de España. 191
muchos ju n tos, hirviendo el agua en ellos acia
arriba con muchos borbollones, que si los quie
re hom bre estorbar con la m a n o , le hacen fuer
za , y se la levantan ácia arriba con violencia. Y
el postrero manantial de to d o s , que es desta
m anera, bulle ácia arriba con tanto ím petu, que
echando yo en él diversas veces puñados de
guijas muy pesadas y en que habia algunas tan
gruesas casi com o n u eces, me las echaba fuera
el agua en un punto, sin que faltase ninguna.
Las guijas m ayo res, éstas se hunden , mas muy
d espacio, con sentirse la resistencia que el
agua Ies hace. Esta viveza y furia de manar el
a g u a , se parece también en otra cosa harto ex
traña. C o m o á diez pasos de donde com ienzan
las peñas y los manantiales ya se ha hecho un
rio tan grande, que tiene va aquí donde v o y
diciendo una puente de mas de cincuenta; pasos.
Tanta es ya el agua, que en tan poca distancia
ha manado. Pues un poquito mas abaxo desta
puente las peñuelas se meten por el rio dos ó
tres pasos, y allá manan ácia arriba , com o acá
fuera. Y el agua salta allí con tanta furia , que
en medio estado y mas de hondo cortan los bor
botones el agua del rio , y subiendo fuera delia,
se señalan en el ayre. A treinta ó quarenta pasos
del postrer manadero están quatro ruedas de
m olino que muelen todas á la par con el agua
franca sin cubo, ni presa , ni r e p r e s a p o r es
tar allí el rio ya m uy grande. Y aquí: ántes del
m olino , ya se tornan truchas de dos y quatro
libras. T o d a el agua es m uy delicada y sana, y
notablemente clara mas que otras buenas aguas.
Y aunque aquel manantial ya dicho echaba así
las piedras fuera, no por eso pienso yo que sea
ésta la fuente que Plinio cuenta con semejan
te.
i p2 Descripción de España.
te naturaleza, com o luego se dirá.
La fuente 72 Otra fuente muy notable tras éstas en
Redonda de abundancia y extrañeza es la que está cabe
Ucies. U d é s , y l a llaman la Redonda.. Si estuviera en
tierra muy fresca y abundosa de agua, fuera har
to Insigne y estimada , y por ser aquella de por
allí tan s e c a , es m ucho mas de preciar. Nace
un quarto de legua ó poco mas encima del lugar
en un valle y en un prado casi todo llano , ha
biendo en medio dél una abertura quadrada de
diez ó doce pies en la r g o , y la meitad de ancho.
Está llena de agua hasta casi igualar con el pra
do , sin que vierta ninguna gota fuera. La hon
dura desta agua es tanta., que dicen no se le
puede hallar suelo. Y o creo cierto , que la hon
dura es m u ch a, mas no pienso que es posible
medirla. Porque la viveza y la furia de moverse
toda e l agua en rem olino es tan grande, que no
consentiría. entrar;derecha una cuerda, aunque
llevase atada buena piedra. El remolino es tan
lig e ro , que pone espanto, com o m ayor feroci
dad que la de un elemento : con mostrarse tam
bién que no es solo rem olino , sino que se mue
ve el agua de lo baxo arriba, botando una á otra,
y sorbiéndosela para volverla á levantar. T o d o
esto se hace con tanto ímpetu y estruendo sor
do , que no se puede mirar sin m iedo , com o si
se viese una serpiente 6 otra cosa de mucho
espanto.. Por esto y por el peligro de poder caer
dentro niños y ganados -sin remedio , está toda
esta abertura cercada de pared de cal y canto un
• estado en alto. Es mas admirable esta furia del
agua por tener caño m uy ancho y espacioso por
donde vierte á su placer -¡.-pues va á entrar en
un estanque puesto no mas que á veinte pies
ctesteiugnaderp» Este es redondo . y déR boia el
nona-
'Descripción de España. 193
nombre la fuente. T iene doscientos pies en der
redor , y está cercado de cal y canto alto hasta
ía cintura. Entra en él toda el agua del mana
dero ya dicho p o r debaxo de tie rra , sin que se
sienta entrar, por cubrir y sobrepujar allí el agua
del estanque á la entrada. L a hondura del estan
que es también mucha , y el agua muy clara y
m uy buena para el gusto y para la salud con
m uchos peces pequeños. Sale del estanque fron
tero de donde entró por caño de dos pies en
an ch ó n o d o lleno de agua con^casi un palmo de
hondo. C on esto es uno de los mayores golpes
de agua que hay en España , y dél solo se hace
aquel rio de U c lé s , y le llaman el rio de la R e
donda , y allí junto adonde sale del estanque,
merece ya este nombre*
73 Grandes golpes de agua son cerca de Si- Fuentes gran»
giienza, 1a fuente la Cabrera, por baxo del puer- de EsPa~
to de Nava-fría , la fuente de Caballar , cerca de
Sepúlveda y del rio Duraton , la fuente Xiriego,
que sale agora por una cueva labrada á manos,
y antiguamente salia por d o s , y ambas tuvie
ron inscripciones Rom anas en sus peñas : mas
la humidad las ha gastado tanto , que ya no se
lee mas desta palabra. E B V R IA N V S en la una»
N o muy lejos desta fuente están 1a ruinas an
tiguas de una ciudad que agora llaman los M er
cados , y en tiem po de R om anos fué insigne
población , co m o por piedras escritas y estatuas
allí parece. Su lugar se ofrecerá donde se trate
enteramente de su antigüedad.
74 Es muy insigne también y m uy nombra- fuente de
da la fuente de la Magdalena en Jaén por el gran ^ £ j f alena
golpe que echa. T o m a el nom bre de la Iglesia a‘
que tiene á m enos que seis pasos. Y ya allí en
un rorral de la Iglesia muelen dos ruedas de 1110-
Tom. IX . Bb li-
ip4 D escripción de España,
lino sin cubo, C reo que agora ya está repartida.
T o d o s la vim os en su ser. Y tratando de Jaén
se pondrá una piedra antigua que habla , á lo
que-se puede creer, della.
Otras fuentes, 75 Grandísim o golpe de agua es tam bién el
grandes. jos caños ¿q Carm ona de Sevilla , que nace
en el lugar llamado Gandul \ donde hay sin ésta
.otras fuentes harto copiosas, Y en B ornos , lugar
del Marques de T arifa cabe la ciudad de A rco s,
mc^: un golpe de agua tan grande en la falda de
J e r r a , que luego muelen m uchos m olinos
con éh :
Dos fuentes J6 PKnia puso {a) por grande extrañeza de
de grande ex - fuentes en España las dos que estaban juntasen
trañeza, ¡a región que él llama Carínense. En la una se
sume tod o lo que echan porque el agua se lo
sorbe , y la otra echa fuera quanto echan den
tro della. V aseo refiere com o la prim era fuen^
te déstas se halla en Portugal en tierra de
C o im b r a , y com o hizo la experiencia en ella
el Cardenal infante D on Enrique , delante el
R e y D on Juan su hermano y toda su C o rte,
echando prim ero leños y ramos que todos se
hundieron , y en una bestia que con saber na
turalmente nadar , se iba sumiendo de tal m a
nera , que con dificultad se pudo sacar. Esta
fuente se llama FeLvencia , y está cerca de la
Lugar de Pii~ Villa de T e n tu g a l, y el pago se llama Cadim a,
RIO. que parece corrom pido del Catina antiguo , y
así em endó por esto V aseo el lugar de Piinio,
en cuyos libros com unm ente se lee Carrinense.
" L a otra fuente que Piinio pone cerca désfa de
contrarío n atu ral, no se halla agora por allí.
En una de las de Cifuentes ya yo dixe lo que
' ' del
(a ) En el lib. 2 . cap.. 103..
Descripción de "España. ip j
del echar fuera las guijas había experim entad o.
77 Pone luego allí P linio por notable otra
fuente en España , que m irando los peces den
tro della , tienen la c o lo r y el resplandor de
oro , y sacados del agua son co m o todos los
demas. Desta fuente no creo se tiene agora no*
ticía dónde se halle.
78 D e las otras dos fuentes llamadas de T a -
m arico en la ribera del rio Ebro , y de su ex
traña naturaleza en secarse muchas veces al dia,
ya he dicho algo en la historia (a) , y se dirá ade
lante mas en su propio lugar.
79 A lg o es conform e á estas fuentes de T a- Fuentes secas
m arico otra que hay en Villanueva , lugar del en invierno,
O bispado de C oria , que estando del tod o seca cíue manan ei
• - » 1
sin señal de agua en
9.
el invierno , com ienza a
», verano.
manar al fin del veran o , y con buen golpe cor
re todo el estío y parte del o to ñ o . O tra sem e
jante hay cerca de la V illa de Peñalver en el A l
carria. Cosa parece de mucha extrañeza , mas
tiene muy liana y manifiesta la cau sa, y es la
misma que del rio Guadalquivirejo ya se ha
dicho.
80 Harto extraña también es la fuente lia- Fuente qué
mada el Canalón en el Aldea de D u r a n , cabe gasta la carne
la Villa de Beteta : pues siendo su agua dulce y cruda*
m uy fria y delicada, qualquíer carne cruda que
en ella echen se consum e y se deshace m uy
presto , quedando el hueso m ondado. C o m o
la tierra es de m uchos ganados , se ha hecho
la prueba algunas veces con una pierna de o ve
ja mortecina , y metie'ndola en la fuente atada,
en pocas horas sacan el hueso limpio sin carne
ninguna. Muchos lo atribuyen á la grande deli-
ca-
(a) En el cap. 22, del lib. p.
E bz
ipó Descripción de España. ,
cadeza deí agua que lo penetra to d o con su su
tileza. A m í me parece que para tan grande
operadon y tan presta, es necesaria alguna ma
yo r virtud corrosiva que el agua secretamente
adquiere por las venas de la tierra donde pasa.
Y aunque no tengo duda , sino que aprovecha
ría mucho esta agua en o p ila c io n e s , seria bien
darla con m ucho tiento y consideración , por
ser tan extremada su violencia.
81 Mas aunque haya en España toda esta
extrañeza en fuentes , todavía creo es m ayor
Fuentes que maravilla la que agora diré. Carabaña es un lu-
*umn peces, ^ R ey no de M u rcia , m as de quarenta
leguas lejos de o tro del m ism o nom bre que
hay en el Alcarria. A llí hay dos fuentes , que
por grandes aberturas de peñas echan cada una
gran golpe de agua. A co n tece hartas veces en
el año que salen en el agua envueltos muchos
peces y anguilas hechos pedazos , y los natura
les los van á coger y se aprovechan dellos. Es
to es cosa n o to ria : y contándolo yo al Señor
El SefiorDon D on Luis de A vila , Marques de M ira b el, C o -
Lms de A vi- m endador M ayor de Alcántara-, y muy queri
do del Emperador D on Cárlos ( á quien sirvió
siempre en la C ám ara) , por sus grandes virtu
des de ingenio esfuerzo y prudencia , me dixo
su Señoría com o hay otra fuente semejante en
A lem añ a en el Ducado de B a v ie r a , la qual éí
habia visto con su corriente de peces despeda
zados. Y habiéndom e yo puesto á considerar
la causa desta m aravillosa n o v e d a d , he podido
hallar ésta : A la ribera de algún rio que está
allí cerca debe haber alguna cueva que se hin
che del agua del rio , y hace lago con buena
hondura. L o s peces vem os qu e huelgan de sa~
. lirse de las corrientes á estos tales senos en xa-
vier-
Descripción de España. 197
v l e r n o , p o r el calor que en ellos p on en algu
n os m a n a n tiale s, y en verano p or el refresco
de la m ism a causa. Y los pescadores allí los sue
len Ir á buscar c o m o certificados d e hallarlos*
-Este lago oculto tiene correspondencia c o a
aquellas peñas 7 vertiéndose dél el agua que p o r
ellas mana. Esta agua tam bién , en lo que hay
del lago á las peñas , es bien creíble que pasa
p o r otras , derribándose p or ellas de m u y alto,
teniendo su canal en aquellos despeñaderos m u
chos riscos agudos. L o s peces están reposados
y con sosiego en su lago , mas qu an d o sucede
alguna gran creciente ó represa del rio , cre
ciendo de repente el lago , turba los peces y
desbarátalos , y vertiendo m ayor g o lp e de agua
p o r la corriente que va á las peñas , arrolla con
ella los p e c e s, com o suele acontecer en las cre
cientes ; y trabucándolos despues p o r aquellos
despeñaderos , se despedazan en los riscos , y
así los trae el agua tales á sus m anaderos. Y en
las anguilas es aun mas verisím il esto , pues las
vem os añudarse y hacerse m uchas juntas o v i
llos en sem ejantes crescientes y revueltas® Esta
es la causa qu e por todos estos rodeos y o pue
d o rastrear , y holgaría se hallase o tra m ejor,
si m ejo r la puede haber. Y no ob sta de
cir alguno , c o m o podría , que siendo esto así,
es necesario que quando así salen p e c e s , salga
el agua turbia con la creciente. P o rq u e puede
haber en el camino tantos m anaderos , que la
aclaren.
82 En Plinio y en V itruvio son celebradas Fuentes
por extrañas las aguas que se convierten en pie- engen
dras. Déstas hay hartas en España. L as que yo pie”
sé , son éstas : En la huerta del insigne M o n es
te n o de San G e ró n im o de C ó rd o b a , entre otras
m uy
198 Descripción de España*
m uy buenas a g u a s , sale de una covezuela de
peñas un a r r o y a d o de agua pequeño , que va
á dar en un alverca de mas de un estado en
hondo , d on d e pocas veces hay agua detenida,
porque c o m o entra así se sale. Este caño de
agua, que c a y e n d o de tan alto había de rom per
el suelo del alverca , engendra allí donde cae
una peña durísim a y pesada, aunque hueca co
m o escoria de h e rre ro : los lados también de
una canaleja de ladrillo descubierta por donde
viene el agua desde la cueva al alverca por es
pacio de veinte p ie s : lo que alcanza á bañar el
agua deste cañ o está ya cubierto de la misma pe-«
ña en muchas partes , y si no lo quitasen co a
picos de h ie r r o , habría azolvado el caño. Es es«
to mas adm irable por ser tod o este caño muy
cuesta abaxo , que ántes parece habiá. de llevas
el agua lo que hallase , que no dexar nada.
8 3 Estando escribiendo esto tengo aquí en,
m i estudia delante los ojos una piedra que me
truxéron de un arroyuelo que corre cerca de
la Villa de R equena en los confines del R eyn o
de Valencia. C o rre por unos pradillos llenos de
henillo m uy delicado. A sí co m o abate el agua
las pajuelas del heno , así se va pegando á ellas,
y haciéndose una piedra tan dura com o se pue
de imaginar. Quédase en medio com o corazon
el henito , y sobre él se arman unas com o va
rillas de aquella piedra durísima , que cruzan
do , com o el heno se cruza , se enredan unas
con otras. Q uebrando estas varillas se parece
aquel henito , y se m ete una cuerda de alambre
por lo hueco del.
84 V itru vio cuenta (a) com o tuvo en R o
ma
(o) En el lib. 8. cap. 4*
Descripción de'España, 199 .
xna por huésped á un G ayo Julio , natural de
M allorca , y éste le dixo c o m o había en aquella
Isia aguas que criaban m u y lindas vo ces en los Aguas que
q u e las bebían« Y había una p ro vech o sa gran- hacen, bue.»
gería y trato desto. M allorca de España es , y nas v0ces*
v em o s agora en algunas Iglesias C an tores M a
llorquines 5 mas fuera d esto acá dentro en España
hay destas aguas. T ales son las de G uadarram a,
y de harta parte de la sierra de C uenca, de donde
h em o s co n o cid o singulares vo ces. M as la Santa
Iglesia de T o le d o suele tener casi siem pre sin
gulares m o c h a d lo s en su c o ro de C a z o r í a , y
de aquellas sierras de Segura 5 cuyas aguas co n v
su delicadeza y propiedad natural íes adelgazan
las voces, , y se las fo rm a n suaves y de dulce
sonid o.
85 Parte de las aguas tam bién es ía sal. Y Abundancia
désta tenem os en España tanta abundancia , qu e df *al Es™
de otras naciones la cargan m ucha parte del
a ñ o p or 1a m ar en .flotas enteras. Y sin esto es
cosa señalada y m uy particular de España entre
todas las provincias de E u r o p a t e n e r l a s a l d e
roca , que se co rta de peñas transparentes c o m o Sal de Roca.
cristal s y de gran fuerza en su efecto . Y así el r
salero so lo 'sa la , sin tener ninguna sal'dentro*
P o rq u e hacen un salero de aquella piedra (q ue
p or ser m uy transparente es m u y lindo , y co n
s o lo llegar á él la vianda to m a to d o el sabor q u e.
ha m enester. Plinio celebra esta m anera de sal
p or cosa insigne , y d ice c o m o se sacaba en
E gelesta., lugar de la C eltib eria , qu e es nuestra
Imestá, de agora en el O bispado de C u e n c a , c o
rno con m ucha diligencia lo averiguó el A rce
diano [Link]. en su ingenioso y d o c to libro
que de la sal com puso.
86 De dos otras cosas había de haber tra-
soo Descripción de "España.
tado a q u í, por ser muy indignes en España \ y
Beligíon y *as mas principales que en ella se pueden
Gobierno de con sid erar, y son su mucha religión y chiis-
Espaos- tiandad de toda la tierra en general , y Lis casas
de devocion celebradas por grandes milagros
que hay por toda ella. Y la otra es el Gobierno
co n tantos Consejos y Chanciílerías y C orregi
m ientos. Mas por ser estas dos cosas muy no
torias á todos , no parece hubo para que'escre-
bir dellas en particular, aunque sean mas aven
tajadas que to d o lo demas.
87 Es bien haber así referido todos estos
grandes bienes naturales de España , porque
nuestros Españoles los conozcan , y se aprove
chen d ello s, y alaben á Dios por ellos , pues
fue servido criarlos en tierra que él con larga
y liberalísima mano quiso hacer tan extremada
en cosas tan principales.
88 A c a b a d o , pues , ya esto general de Es
paña , discurriremos en particular por las anti
güedades de los lugares d eila, conform e al orden
con que en la C orón ica van nombrados.
En de los Discursos generales, y de la Descrip
ción y excelencia de España,
201
A N T I G Ü E D A D E S
DE LAS CIUDADES,
Y L U G A R E S ,
Pueblos y ríos antiguos , por la orden que en la
Coránica van nombrados.
EN EL L I B R O SEXTO ,
’/ " 1 ... '. ■
H I T Ü R G Í .
En el capitulo primero,
x IfB ste lugar es harto nombrado en los
Autores antiguos. Demas de los C o sm ó grafo s
Pimío y Pcolom eo , hay mención dél algunas
veces en T ito L iv io , y en Polybio , y en el
Emperador A ntonino. Ptolom eo digo que hace
mención del , porque tengo por cierto es el
que en su libro , por estar errado , se nom bra
Hurgi. Pónelo en los Turdulos , y con tal g ra - Turdulos.
duacion y vecindad de Porcuna , C órdoba y
otros lugares , que no puede dexar de ser aquel
lliturgi. D e mas desto es celebrado este lugar en
la Historia de ios Santos de E s p a ñ a p o r haber
v iv id o , predicado, y m u e rto , y haber sido sepul
tado en él San Eufrasio, uno de los siete prim e
ros Obispos que de mano de los Apóstoles Es
paña tuvo , com o en su lugar se cuenta en esta
Historia (a).
2 Su nombre antiguo y verdadero deste lu
gar fué llitu r g i, c o m o se comprueba por una
pie-
([a) En el cap. 3. del lib. p.
Tom. IX. Ce
202 H it urgí.
piedra que lu ego se p on drá. Y p orque ha de
servir para las antigüedades de otros m uchos
lugares , qu iero decir a q u í una cosa en que m u
chas veces he pensado , y siem pre asiento y me
con firm o mas en ella. Y e s , qu e 111 en la lengua
Ilí , vocablo antigua de nuestros E spañoles significaba tan
Español anti to c o m o lu g a r , villa ó c iu d a d , según vem os
guo. ;
m uchos lugares que en n o m b res de aquellos tiem
pos tienen esta palabra al principio.. T ales son lli-
t u r g i , Hipa , llipula , l l i b e r i , y otros. Q u e pues
dicen que Briga en aqu el nuestro lenguage an
tig u o significaba esto m ism o , y lo prueban
co n los muchos, n o m b res de lugares que and»
guam ente tuvieron en España este nom bre , c o
m o A u gu stob riga , L a c o b rig a , M irobrica de
la m ism a m anera p o d e m o s creer deste otro,
n o m b re III , al qual tam bién vem os en tantos
nom bres, antiguos de n u estros lugares. Y aun
podríam os conjeturar q u e III era vo ca b lo p ro p io
del lenguage de los. Andaluces, de entonces,
pues en so lo el A n d alu cía vem o s que tienen los,
nom bres de los lugares este principio.
3 Y n o puede haber duda sino qu e Ilitu rg í
fué lugar de la provincia B etica , pues P to lo m e o
lo cuenta, en tos T u rd u lo s ,. y P lin io lo pone su
jeto al C o n v e n to Ju rídico o ChancUIeríá de C o r -
d o te. Y también por las veces que. T it o L iv io y
P o lib io tratan d é l , se puede bien com prehender
lo mismo. Y desto ya traté en el cap ítulo q u in to
del libro, séptim o d é l a C ó ro jn ica, co n ocasión '
forzosa que se ofreció. Y todo. lo. que. se dice
de Santo Eufrasio r sirve m ucho para este lugar®
Estrabon ex aunque Strabon extiende tantos los pueblos
Y
tiende mucho, O r e ta n o s , que parece se com prehendia tam bién
ios Oreíaaos, en ellos, el sitio de I lit u r g í: mas no es así. P o r
que sus rayas y térm in os de Strabon en esto de
llitu rg i. 203
los O re ta n o s, aunque mas se extiendan , tiran
contra el O riente m eridional á la m a r , dexando
los Turdulos de C órdoba extendidos por aquel
lado de Occidente septentrional, sin tocar en ía
tierra que entonces era sujeta á Córdoba. Q u an -
to m a s, que aunque ocupasen tanto los Greta-*
nos , co m o Strabon lo extiende hasta Málaga,
no por eso dexaba de estar en la Betica lo que
delíos así se entraba en ella , c o m o por lo s tér
m inos de aquella gran p ro vin cia , que todos los
C osm ógrafos antiguos y el m ism o Estrabon en
tre ellos le dan , claramente parece.
4 Este lugar lliturgi se puede tener por cíer- inturgí estu- *
to que estuvo antiguamente en el sitio des- cabe Aa-
poblado , que agora parece a la ribera del rio dujar’
Guadalquivir mas de una legua encima de ía
ciudad de Andujar , donde vem os e l despobla
d o que llaman Andujar el viejo. Para creer esto
concurren algunas ra z o n e s , y la principal y de
mas fuerza se tom a de las palabras de Pünio.
El va contando los lugares sujetos á la jurisdic
ción de C ó r d o b a , que estaban á la ribera de
Guadalquivir , que así lo dice expresamente al
p rin c ip io , que de solos los de la ribera va ha
blando. H abiend o, p u e s, tom ado el principio
desde lo postrero donde el rio arriba llegaba la
jurisdicción de C ó rd o b a , para descender río aba-
xo hasta la misma ciudad : el prim ero lugar
que cuenta es O s ig i, y luego lliturgi. Tras estos
Xpasturgi y Sicia. Ya quancto llegó aquí yendo
contando los lugares de la ribera, com o vio
que O bulco lugar muy señalado le caía allí en obúlco.
fre n te , aunque algo apartado de la ribera, no
le pareció debía pasar sin hacer m em oria del:
y así lo nom bró con señalar la distancia de ca
to rce millas que había desde el rio al lugar. V o l-
Cc z vio -
zo4 H itargl
vióse luego á continuar la libera y sus lu ga re s , y
Epora. el primero que nom bra es Epora. Este es e! dis
curso de Plinio, Y aunque ño se puede tener
buena noticia de donde estuvieron aquellos tres
lugares G s ig i, Ipasturgi y Sida , que pudieran
ayudar para aclararse mucho el sitio de Iliturgi:
mas basta para reconocerlo bien, que es cosa
averiguada, co m o O buleo fué el m ism o lugar
que agora llamamos Porcuna , y Epora el que
agora se nombra M o n te ro , co m o ya se ha vis
to en parte : y quando se tratare dellos en par
ticular , se entenderá con toda certidumbre»
A g o r a , p u es, quando Plinio desciende por la
ribera d e " Iliturgi á E p o ra , casi al medio de
aquellas cinco ó seis leguas que hay de Andujar
el viejo á M o n te r o , le cae en frente Porcuna.
Bien se sigue probablemente quanto esta ma
teria lo sufre, que Iliturgi sea Andujar el viejo.
Porque tom ado el punto que corresponde en
Guadalquivir en fren te de Porcuna : seria p oco
m enos que equidistante de Andujar el viejo y
M on tero. Confirm ase esto m ucho con que en
aquel despoblado de Andujar el v ie jo , co m o
tengo por relación de personas doctas y fide
dignas que lo han v is to , se halla un m árm ol
quebrado en que se leen estas letras:
Piedra en ORDO [Link].
Andujar el 1M PK N SAM . FVNERIS j
viejo. • : DECREVIT.
En castellano d íc e : que el regim iento de los
Iliturgitanos mandó dar el gasto del enterra
m iento á aquel que en la piedra entera se nom
braba. Es dedicación , á .lo que se puede en
tender,.: y prueba com o tal. O tros dicen estar
esta piedra en Pliego el del A n d alu cía, que no
es-
Iliturgi, 205
está niuy lejos de Andujar el viejo. Y aunque
el sitio de Andujar el viejo no es tan enrisca
do , co m o T ito L iv io j o representa , diciendo
que ios soldados Rom anos hincaban lo s puña
les por la peña para subir á é l, quando lo to
m aron ( com o en su lugar se ha visto ) todavía
basta para verificar aquello un cuchillo de peña
tajada no muy alta, que se mete allí acia el
agua del rio. Porque también si fuera grande al-
. tura , tam poco 110 pudieran arribar los soldados
de aquella manera. M u ch o com prueba de mas
de lo dicho haber sido allí Iliturgi, el ponerla
el Emperador A ntonino en su Itinerario en e!
camino que prosigue de C órdoba á Castillo,
siendo el postrer lugar que acercándose ¿ a q u e
lla ciudad pone con distancia de veinte millas,
que hacen las cinco leguas p o co mas ó m enos
que hay de Andujar el viejo hasta los despo
blados de C az lo 11a, adonde Castulo estuvo» T a m
bién habla siempre T ito L iv io de Iliturgi y de
Castulo en sus levantamientos y destruiciones,
co m o de ciudades muy vecinas: y así lo están ago
ra los dos despoblados de Andujar el viejo y C a z-
lona , com o ao¡ora decíamos. A sim ism o habla el _ ,
1 ° ... , En la vem-
m ism o A u t o r , según en este sexto libro se ve de dadeCiaudio
Ilitu rg i, co m o de pueblo no m uy lejos de M en- Nércm acá.
te sa , que á do quiera que fue Mentesa, no le caía
m uy lejos, com o en su lugar parecerá. Y sin tod o
esto es muy bueno lo que n otó agudamente el
Licenciado Franco , de que el nom bre de A n d a -
lar retiene todavía algo del Iliturgi antiguo '(*)•
De
(1) Iliturgi le reduce el Ábate Don Joseph del Hierro en
sus Discursos manuscritos sobre la Bética Romana al sitio de
Santa Potenciaría , y deshace el error “de Plinio que de Ipa y
Sturgi hace un solo pueblo, a quien da nombre de Ipastur-
gi j según su sistema que comprueban los documentos exis
ten-*
'so 6 Ilifurgí.
Destr 'aioa * destruí d o n desta dudad IUturgí no
de iiiturgi!°n *ia }’ cosa cP e se pueda decir con certidumbre.
Mas es harto verisím il, que fue destruida la pos
trera vez en la entrada de los M oros en Espa
ña. Porque es cierto que en tiem po de los G o
dos y de su R ey Sisebuto ella estaba entera y en
su prosperidad. Esto parece ser an sí, por lo que
el glorioso San Eulogio M ártir de Córdoba es
cribe en su libro intitulado A po lo gético de los
M á rtires: com o en el libro nono desta C o ró -
nica referimos.
6 Haciéndose allí m em oria desta ciudad , y
de la Iglesia que en eíla á San Eufrasio se labró,
se muestra bien c o m o estaba entera y eñ su
prosperidad. En la qual durarla hasta la general
destruicion. Y si agora durara alguna m em oria
deste Santo en Andujar , c o m o dura de sus san
tos compañeros en m uchos lugares de España,
donde predicáron y m u rié ro n , mas claridad y
certidumbre tuviéram os de su sitio. Pero con la
ciudad antigua se perdió tan del todo la m em o
ria del Santo y de su Ig le sia , que en la ciudad
de A n d u jar, que es a g o r a , ninguna m em oria
se tiene dél.
y A q u í hem os nom brado tres pueblos ó
partes de regiones de España , T u rd u lo s, Bas-
tulos y O retan o s, de quien convenia dar noti
cia i com o se hará siempre de todos los demas,
para m ayor declaración de las antigüedades de
España que vamos tratando , y mas entera no
ticia de lo que á la geograña y descripción de
tó
temes en los sitios que se referirán, Ipa es Espelui á la banda
meridional del Guadalquivir j Sturgi, llamado Triunfal, An—
dujar el viejo, situado á ia banda del Norte, y Sitia San Ju
lián en la del Sur*
Iliturgu 207
toda su tierra pertenece. Mas H orian de Ocarn-
po ha dicho tanto dellos 0a) , que no habrá para
que repetirlo aquí. Y de los O retanos y su ciu
dad principal lo que fuere necesario decirse de
nuevo , su lugar propio se terná: adelante en las
antigüedades del libro décimo.,
§ Es agora la ciudad, de A ndujar grande y
rica. T ien e mucha abundancia de pan y vino y
a cey te, caza y pesca, miel y frutas. En particu
lar se m ata mucha caza m ayor de venados, y
javalíes, por estar la ciudad m uy junto á la sierra»
Críase mucha, seda , tiene hartos caballeros y
hidalgos principales, Iglesias y M onesterios, y
una buena puente sobre el rio Guadalquivir,
que pasa junto á la ciudad. A dos. leguas está Ia¿
solem ne Iglesia de la Sacratísim a.Vírgen María¿. Nuestra Se
que llaman nuestra Señora de la Cabeza , y es ^oradelaCa"
Treqüentada con mucha d e v o cio n , por grandes e*a°
m ilagros que allí han sucedido.
C A S T U L O
En e l capítulo primero*.
1 *X*ambien Horian de O cam po dexó di
ch o tanto del sitio , de la fundación , del nom
bre , y de otras cosas desta ciudad de Castulof
que á m í m e quedó poco que pudiese aquí tra
tar della, sino es repitiendo l a que él. tiene ya
m uy bien escrito.. Esta ciudad es cosa averiguada
que estuvo en aquel sitio que agora llaman C a z-
lona % reteniendo algo del. nom bre an tiguo, á
tres.
(a) En el cap., 9. del lib. En el veinte y seis del segun
do. En el veinte y quatro del tercero.. Y en el veinte y nue~ -
?e del quarto , yen otras partes.
2oS Castuto.
tres leguas de ía ciudad de B a ezá , y una de ía
villa de Linares. Quien leyere á Estrabon y á
P o lyb io , es menester advierta, que muchas veces
está en estos dos A utores errado el nom bre de
C a s tu lo , llamándola Castaon. El Secretario G e
rónim o Zurita holgó m ucho que yo hubiese ad
vertido aquí esto , por ser cosa que él también
había considerado. Solamente será bien adver
tir , porque algunos he visto dudar, y estar per-
plexos en, esto , que aunque el sido desta ciu
dad está agora com prehendido en lo que llama
m os A ndalucía, mas no fue parte de la Betica
antigua, sino que estaba ya fuera de aquella pro
vincia y metida dentro en la T arraconense, en
Castulo en ^os Pue^ os llamados Grecanos. A sí la po
laTarraco- ne P tblom eo : y así también lo da á entender
hense. Plinio contándola en ía jurisdicción de Cartage
na y su Cnancillería » aunque le cae lejos mas
de quarenta leguas , y no en la de C ó rd o b a, con
caerle no mas apartada que diez y siete, Y estan
do Iliturgi no mas que cinco leguas de Castulo,
era de B etica , y de la jurisdicción de Córdoba,
y Castulo era ya de otra provincia y de otra
jurisdicción. Esto procedía de acabarse la provin
cia Betica por su ángulo ácia al O riente m eri
dional en lo que hay del rio Guadalquivir á Gas-
m ío. A sí que con estar Iliturgi y Castulo á una
misma ribera del rio y tan ce rc a , quedaba la una
en una provincia, y la otra en otra. Esto pa
rece claro por las líneas' que tira Ptolom eo para
hacer los ángulos , y señalar los lados entre la
Betica y la T arraconense, y siguiéndole, las
Conformidad aclaró muy bien Fíorian de O cam po en el ca-
yepikio!me° Pítu *Q ve*nte 7n u eve de 811
q u arto li b r o , jun
tando por allí el lado orienta! de los T urdulos
de la Betica con el occidental destos G recanos;
Y
Castulo, s'G'5' -
Y á esto tam bién tuvo respeto F ilm o , quand o
parte de los pueblos Mentesanos c o n tó entre
los Gretanos. A unque esto podría ser c o n fo r
mándose con aquellos muy largos térm in os con
que Strabon tiende los Grecanos hasta la mar
del A n d alu cía, lo qual no es bien recebid o en
tre los que con diligencia miran , c o m o P to io -
m eo que la usó m uy grande , nunca él pasa con
los Gretanos de la otra parte del rio G uadal
quivir. Porque sí ( com o Strabon q u ie re ) así
pasaran , gran parte de la Betica quedara den
tro d e flo s: lo qual no lleva ningún cam in o. Y
el decir Plinio que parte de los M entesanos
eran B á sta lo s, y parte Gretanos , es dar á en
te n d er, co m o los Gretanos se acaban en el río
Guadalquivir , y el era su raya por allí entre
ellos y los Bastulos. Mas porque los M entesa
nos con su larga tierra y te'rminos se exten
dían desde la una y d é la otra parte del rio en
los Bastulos, hasta estotra que ya era de los
G re tan o s, quedaban por eso participando de los
unos y de ios otros. T o d o esto ha sido m enes
ter declarar a s í, porque se entienda bien aquel
lugar de Plinio para concertado con la puntual
división de P tolo meo.
z Mas porque los Focenses pobláron á Cas-
tulo , y estos eran dos pueblos y regiones diver-»
s a s , co m o en todos los Cosm ógrafos antiguos
parece, una en Grecia, y en aquella parte della
que llamaban B e o d a , y otra en Asia la m enor, y
en una provincia della llamada Yonia , y de am
bas provincias viniéron gentes á poblar en Es QueFocen-
paña ; es menester se entienda , que los Focen- ses poblárooá
ses de Grecia y de Beocia fueron los que poblá Castulo.
ron á Castillo » com o los de Yonia los qu e f m -
dáron á Denla. Esto se entiende a s í, p o r lo que
Tom. IX . Dd Si-
210 Castulo.
Silío Itálico dice de la fundación y del nom bre
desta ciudad de C astulo , que le fué puesto pol
Fuente Cas la fuente C astalia, llamada también Pegasea y
talia. Cabaüna, que tenían en su tierra por cosa de
gran religión y excelencia. Y por esto también
llama alguna vez aquel Poeta Parnasia á la ciu
Monte Par» dad de Castulo. Estaba aquella fuente en un m on
mso,
te de Beocia llam ado P arnaso, que con un pe
queño valle en m e d io , dexaba levantadas dos
cumbres diferentes. En lo alto deste m onte esta
ba un fam oso tem plo consagrado al D ios Apo-*
lo , y á las nueve M u sas, Dioses á quien la fal
sa gentilidad tenia por presidentes de toda la
esciencía y sabiduría humana , y particularmen
te la de Poesía. Por lo qual aquel m onte Parnaso
es tan celebrado de los Poetas antiguos. T a m
bién celebran m ucho aquella fuente Castalia del
mismo m o n te, la qual contaban en sus fábulas
que había rebentado de haber cavado con la
mano allí el caballo llamado Pegaso, que dicen
haber tenido alas con que volaba por el ayre?
de donde á ella también se le dieron los otros
dos nombres de fuente Pegasea s y fuente del
Caballo. C o rría por las faldas desta montaña
el río Perm eso m uy celebrado también entre
En lo de Am los Poetas. Y otra vez habremos de decir ade
piarlas, lante destas dos diferencias de pueblos Phocen-
s e s , y de sus poblaciones en España.
3 Y aunque la fertilidad de la tierra y otras
comodidades pudieron m over á estos Phocenr
ses de B eocia, para fundar la ciudad de Cástulo
en aquel s it io : á lo que y o creo , también les
pudo m over hallar en aquella parte asiento muy
semejante á aquel m onte Parnaso de su tierra.
Porque así tiene aquella montaña donde estuvo
la ciudad dos cumbres con un valle estrecho en
m e-
Castulo. 211
m edie 5 y así corre por lo baso el río Guada- El rio Guada-
lim ar bien caudaloso* Tam bién al un lado en lo Iimac'
baxo habia fuente que ¡es podia renovar la m e
m oria de la suya Castalia , aunque ésta es tan pe
queña y de tan poca a g u a , que n o se puede te
ner por muy semejante á la grande abundancia,
que según Pausanias y otros A u to res escriben,
m anaba de aquella.
4 El circuito de la Ciudad de Castulo era muy sitio fuerte de
g ra n d e , y tod o m uy fu e rte , por tener muy Casmio,
hondos valles por los lados de Septentrión f
M ed io -d ia : y por ser la frente oriental muy alta
sobre el rio. Y aun tiene por esta parte una m on
tármela poco apartada de lo d e m a s, que hace
gran seguridad, quedando co m o bestión cori \
traveses á todas partes. C o n esto le queda una
sola entrada liana al O ccid en te, harto angosta:
y ésta á lo que agora se puede parecer estaba
m uy fortificada con torres y grueso de mura
llas. En el sitio no hay edificio ninguno de los
an tigu o s, aunque se conoce bien su gran circui
to , por los destrozos y fundamentos de los mi*«
ros. L o s edificios que agora allí hay , luego di
rem os de qué tiem po fuéron. Fue ciudad de
gran m agnificencia ? com o por todos sus suce
sos que Florian ha c o n ta d o , y se contarán ade
lante parece. Labraba moneda de plata y de co
bre con sus insignias y su nom bre. D e cobre yo Monedas de
tengo y he visto hartas v que de la una parte tie- Castulo»
nen un rostro de aquella mala escultura y feal
dad que en las mas cié las monedas antiguas de
España se ve. Por esta párte no tiene letras nin
gunas. Una moneda mia déstas tiene junto al
rostro dos Delfines. Y á lo que yo c r e o , los pu
sieron allí por ser peces amigos de música , y
por eso consagrados ai D ios A p o lo Presidente
Dd 2 de-
2 12 Castillo.
d elía , á quien estos de' C ástu lo , por su origen
de B e o c i a principalm ente adoraban. D e la otra
está un hom bre á caballo , n a con lanza , com o
suelen tener las otras Españolas, sino con una
■palma, y las letras ,abaxo son G rie g a s, y dicen
G A S T V L , Estando el fin sin poderse leer. Pocos
años ha que se h allaron no m uy lejos de p or allí
hasta quatrodentas monedas de -plata juntas de-
baxo de tie r r a , y gran quantidad dellas tenia en
el reverso aquel caballo con alas llam ado Pega»
so. Y aunque no se han podido leer ierras que
.en lo baxo tienen , todos los d o cto s q u e'las han
visto , las tienen por m onedas desta ciudad ( i ) .
5 Su grandeza también y suntuosidad de
‘C a stu ló se parece por las muchas y ricas pie
dras y esculturas que en ellas se han hallado.
/ M uchas dellas hay en la V illa de L in a re s, qu e
está de su sid o no mas que una legua. Entre
Piedras
Gástalo.
se ellas hay estatuas de m á r m o l, y otras cosas con
harta gen tileza y perfección del arte. Mas á m i
ju icio y al de grandes artífices que lo han visto ,
á tod o hace gran ventaja un león de piedra c o
m ún m a yo r que el n atu ral, que entre otras m u
chas antiguallas está en casa de un C lé rig o lla
m ado M o n tan o . AHÍ habí a hartas cosas que ver,
mas y o no m e podia q u ita r , quando allí estu
ve de m irar al le ó n , por tener tantas particu
laridades cte viveza , de fero cid ad , y del am o r-y
cuidado con que el artífice,je dio la p erfección,
que aun con m u ch o espacio n o se puede c o m -
prehender. Y pudiera pensar que mi afición na
tural á tales lindezas m e ceb ab a , si n o hubiese
vis-
<i) A M orales le pareció caballo Pegaso lo que- realmen
te es un Esphinge , corno se puede reconocer en las medallas
cjue desta ciudad traen Florez en las de Colonias y Munici-=
su Ensayo, sobre las- desconocidas*
■píos , y Yeiaz«júez '-en
Castuío. 213
visto estim ar m u ch o aquella escultura á los gran*
\ des artífices que la han visto y g o z a d o . >
ó T ie n e este león debaxo las m anos un,
C orderico , asiéndolo co n las garras blandam en
t e , y co n m aestra de n o qu ererlo m altratar. P o r
lo qtial parece ser este de C astillo retrato deí
que en R o m a tuvieron antiguam ente á la entra
da del C apitolio. A l qual llevaban lu eg o qu e eran
elegidos í los P retores qu e en R o m a y p o r ro
d o el im p erio tenían cargo de hacer justicia', y
les m ostraban aquella representación de clemen
cia en el león co n el c o r d e r ito , qu e tam bién
am onestaba con' estos .dos versos •>que allí es«:
taban esculpidos.
Iratus r ecoJe, quod nobilis ira íeonis
in sibi subjectcs se negat esse feram»
Y en castellano d ic e n : A cu érd ate quando es^
tuvieres a ir a d o , que la noble ira del león dexa
tod a su ferocidad co n los que no le resisten , y
se le sujetan. O tr o león p equeño co n un car
nero en Jas uñas está de medio, relieve en casa de
Sancho de ,[Link] , y parece tiene la m ism a
significación.
7 Piedras antiguas escritas hay tam bién m u
chas allí en Lin ares -y en otras p artes, traídas de
C a stu lo , y otras algunas--h ay'eir e l m ism o si
tio antiguo. Y a se puso una en lo del Em pera
d or C lau d io : y o tra -aquí en. los discursos : y
p arn é. aquí algunas de las qu e tienen algo n o
table , dexando las demas por de ningún fruto.
. 8 En L i n a r e s , en casa de M o n ta ñ a , estuvo
una estatua de m árm o l b la n c o , y agora q u e
da
21 4 Castúlo.
da no mas que la basa de mármol azul coa
este título.
VALERIAE CIPATINAE TVCC1TANAE SACRVM
COLONÍAE PATRICIAE CORDVBENSIS FLAMINl
CAE , COLONIAE AVG. GEMELLAE TVCCITA-
NAE , FLAMIN1CAE SIVE SACERDOTI MVMCI-
PÍI CHASTVLONElviSIS.
Es notable la inscripción , por tener los nom
bres de tres ciudades, sin ío demás. En caste
llano dice: Esta estatua fue consagrada á Vale
Valeria Cipa- ria 6ipatina r natural de la Ciudad Túccitana*
tina» que liié Flamínica de la Colonia de Córdoba la
Patricia , y de la C olonia Augusta Gemela
Tuccitana , y f ié también Flamínica ó Sacerdo
tisa del Municipio Castülonense. Llamáron con
sagrar ai’ ponerle esta estatua , á lo que'yo creo,
por haber sido tan solemne Sacerdotisa en tan
tas partes. Y escribieron por error el nombre de
Castulo con aspiración , al contrario de lo que
comunmente se usa en otras piedras*
9 En una pared de la Iglesia de Santa Eufe
m ia, que está en el sitio d eC a zlo n a , está una
piedra con una figura de muger de medio relie
ve , que con el un dedo señala en a lto , y con el
de la otra mano señala ácla abaxo. El título
dice ariibái
CHRIS1S AN. XVI. PIA ÍN SYIS.
H. I. S. S. T, T. L.
Es sepultura \ y parece por esto que eí se
ñalar arriba y abaxo , es de notar com o enten
día haber Cíelo y Infierno i com o los mas de los
Gentiles lo creían» Tiene la piedra también dos
cornejas- y otras esculturas. En castellano dice?
Castulo. ^r|
A q u í está enterrada Chrisis , que m urió de diez Chrisjs muger
y seis a ñ o s , y fué muy sujeta y piadosa para con EsPanola°
sus padres y los demas de su familia. T iene de
nuevo tener al cabo: I. donde habia de tener: E:
si no es e rro r, dice , hic^jaeet sita .
10 En Linares en casa de Sancho de Benavi
des, donde está la piedra deí Emperador C lau
dio , que se puso en su lu g a r, hay también
otra con estas letra s:
D. M. S.
LICINIVS EVHODVS POST. VER
NACLAE CARISSIMAE ARAM PO
s v i t . p ía in svis yixiy. a n n .
XXXV. S. T. T. JL
En castellano d ic e : M em oria consagrada á
los dioses de las almas. L icinio Evodo Postum o Licinio Ev0_
puso este altar á su m uger muy amada Verria- do y Vema^
cía , que vivió treinta y cinco a ñ o s, siendo sieov cía su muger,
pre muy piadosa con los suyos. Séale la tierra
liviana. Siendo sepultura la llama altar , teniendo
respeto á los Dioses á quien la sepultura se
consagraba.
i i En un jardín de la casa de M ontano ca
be el pozo:
: : :: :PQRCIA : : : : MATER CORNELIAE SISEIAE
FíLIAfí SYAE FEC 1T.
Fue sepultura ó basa de estatua, y d ic e , que Porcia Cóme
la puso Porcia á su hija C ornelia Siseya. lia Siseya°
En
\
21 6 Castúla*
12 En eí m ism o jardín un am ia ó altar pe^
pequeñito dice:
C. CELSINIVS EX VOTO
ARAM. BEBD. •
Cayo Ceisí- D i c e , que Cayo C e lslo io habiendo h ech o
no» voto dedicó aquel altar, sin nom brar al D io s en
cuya honra se puso.
13 En la portada desta casa está un clp p o, que se
puso ya en los discursos generales.
14 O tro altar p e q u e ñ o , ó arula h ay ta m
bién , traída de C a zlo n a c o m o to d o lo demas»
SACRVM LIBERO PATRI.
C. CRESCElsJTiYS EX YGTO ARAM D. F. D D.
Cayo Cr£s- En castellano d ic e : C a y o C re sc e n d o dio,
cencio. h iz o y dedicó este aitar consagrado al padre
D io s B aco , por v o to que tenia h ech o .
15 A llí en Linares en casa de D iego de Baeza:
D. M. S.
Paridla. BARIDIAE. ANN. XXII. C. YALERIYS PATER»
Valerio»
Valeria Itá
YALÉRÍA ITALICA MATÉE,
lica.
En ca ste lla n o : M em oria consagrada á los;
dioses de las m uertos. C a y o V a le rio Paris
V aleria Itálica pusieron esta sepultara á su hija
Paridla , que m urió de vein te y tres años.
16 Fuera del pueblo á la puerta de la Er;
m ita de nuestra S eñ o ra , en una. basa de es-
C astuh. - 217
tatúa de m árm o l blanco con m uy lindas letras»
IVNÍAE. M. F. SEVERINAE CORNELIA. F. lunia Seve-
SEVERA MATRÍ INPENSA SVA POSVIT. rina.
Cornelia Se—
veriaa,
D ice en castellano : C orn elia Severa puso á
su costa esta estatua á su m adre lufia Severi-
na , hija de M arco. T ie n e notable el estar escri
to p or error im pensa co n n. T am b ié n está an
sí en la piedra del Em perador C lau d io . .
17 A llí en Linares en casa de A lo n s o L ó
p ez de las doblas.
AELIA. Q. L. F. BARNA. L. IN FR. Aelia llama»
P. XXXII. A VIA ÍN AGR. P. XXX»
Es sepultura de A e lia Barca. Y " d ic e , qu e el
lu ga r sagrado p or la frente que m iraba al ca
m in o era de treinta y-dos p íe s , y el del cam p o
adentro desde él cam ino de treinta pies. Pásela
p or la particularidad notable co n que apea eí lu
gar sagrado.
18 Hase labrado allí cerca de Linares una
puente sobre el rio G aadalim ar , y para ella se
líeváron m uchas piedras, escritas del despobla
d o de C a zlo n a . Las que tláaen algo n otable
son éstas:
19 En una piedra grande m u y quebrada n o
se lee mas que e s to :
FISCI. ET CVRATOSI DIVI TI. II. IN BAE-
TICA. PRAE. GALLECIAE , PREF. FISCI
GERMANICE CAESARVM IMP. T R IB V -
, NO LEG. VIII. FLAMINI AVGVSTALÍ
IN BAETICA PRIMO. : : : : : : : : : : : : :
; í :::::::: :
Fue basa de estatua , que se puso á u n o , cu-
Tom. IX . Ee yo
s 18 Cdstulo.
y o nom bre falta , y d i c e qu e había sido P r o c u
rador del Fisco en la p ro v in c ia del Andalucía por
eí Em perador T it o , p re sid e n te de Galicia , T r i
buno en ia legión o c ta v a , y Sacerdote de ios Em
peradores en la p ro v in c ia del Andalucía. Y así
dice que tu vo ta m b ié n o tro s cargos.
20 T rá x o s e ta m b ié n allí un cippo con estas
letras.
IX M. S.
Memmía Ca- MEMMIAE- CARETOSAE VIC. ANN.
retosa* LXXXX. M, III. D . III. FF. PÍENTISS1MÍ.
En castellano d i c e : M em o ria consagrada á
los D ioses de los d e fu n to s. Sus hijos que m u
ch o la amaban p usieron esta sepultura á su m a
dre M em m ía C a r e to s a , qu e vivió noventa años,
tres meses y tres días. Es notable el tener tan
precisos días, meses y anoá la piedra , y el ha
ber vivido tanto la áefu n ta.
2 i T am b ién en L in a r e s , en casa de A lo n
so L ó p e z de las D o b la s , dice en otra piedra:
M. ATTÍLIO BVCONI F .
Marco Atti ESTY ^IC EN Sf.
lio Estuni-
eense.
Parece mas basa de estatu a, que n o sepul
tura , y no dice mas de que se puso á M arco
A trillo -Estunicense. ■ N u estro s-Z áñ lgas se llam a
ron ántes E stm iigas, y aquí está h arto claro el
apellido. Y d íg o lo p o r n o mas que por notar
lo. A m í n o m e m ostraron esta piedra en L i
nares , mas rengóla por relación de Fray A lo n
s o 'C h a c ó n que ía vio.
22 En -aquella puente nueva de Guadaíim ar
hay
Castillo» 219
hay otra piedra traída también de Castillo con
estas letras:
VNCÍNO SEVERO SAEPE VICTORI CAL-
CEDONENSIS FORI VETERIS ROMAS, Undno Se
vero.
Fué basa de estatua, que se puso á Hoci
no Severo, el qual había vencido muchas ve
ces en la plaza de Calcedonia de Rom a la vieja.
Esto dice la piedra. Y si dixera de Rom a la nue
va , estuviera muy claro todo , pues á Cons-
tantinopla llamáron Roma la nueva, y la Ciu
dad de Calcedonia estuvo muy junto á Cons-
tantinopla. Y así éste en juegos gladíaterios, ó
de caballo, pudo vencer muchas veces allí. Di
ciendo de Rom a la vieja, no entiendo bien que
sea. Por relación del mismo.
23 En la Iglesia mayor de Baeza está una
piedra, traída también de C azlona, á lo que
se cree, y tiene estas letras:
MARTI ÁVG.
Q. LVCRETI. Q. L- F. S1LVANVS AVGVSTALIS OB Quint0 Lu-
HONOREM DEORVM. 1DEMQVE DEDICAYIT* creció Silva
no»
Es altar pequeño *y dice en nuestra lengua:
Altar consagrado al Dios Marte Imperial. Pú
solo Quinto Lucrecio , y él mismo lo dedicó
por honra de los Dioses. Yo no la he visto es
ta piedra, mas téngala por relación del mismo
Fray Alonso Chacón, Pudo muy bien ser ha
llada allí/en Baeza, ó muy cerca de allí, pues
hubo poblacion antigua allí, como por la pie
dra de nuestra Señora de la Yedra * que se puso
en lo del Emperador Severo parece.
24 Entre las piedras de Ciríaco Anconitano
Ee 2 an-
2 20 Castillo.
anda ana que dice halló en aquel despoblado
de Cazlona con estas letras.
GN. ET PVBLIO SCIPIONIB. E PATRI
CIA CORNELIORVM GENTE COMMV-
m PATRIAE JMPENSA CASTVLONEN-
SES BENEFICIORVM MEMORES ARAS
ET TEMPLA AD^XX. PEDES DIVISA
EREXERE.
En castellano : L o s de Castillo pusieron es
tos dos altares y templos , apartados por vein
te pies k G neyo y P a b ilo , Scipiones , del linage
Patricio de los C o n id io s. Pusiéronse por gasto
com ún de todos j acordándose de los grandes
beneficios „que aellas hablan recebido. O tros di
cen que está la piedra en Castellón , cabe A m -
p urias, en Cataluña.
25 Castulo tenia mucha falta de agua , por
ser muy secos aquellos altos, aunque bien fér-
Aqüeducto'de tiles». Parece le suplían esta falta , con llevar-
Castulo.■ ]e roda [Link] del arroyo grande que tiene L i
nares , íy qué desto servia aquel gran' caño casi
de una vara en a n c h o , y de hermosa argama
sa , que agora vem os atraviesa por m edio la
plaza de aquel lugar. Tam bién otras pequeñas
fuentes que están cerca del sitio de Castulo por
lo a lto j v ía s llaman los H ontanares, parecen
rastros de edificios antiguos , con buenos tro
zos de m árm o les, por donde se ve haber es-
' tado-aprovechadas y"adornadas.
Obispado de ’ 26 En tiem po de los’ Godos Castulo tuvo
Castulo. 'siempre silla O bisp al, y así se hallan sus Obis
pos firmados en los Concilios de España, y
lo s térolíaos de su D iócesi se ponen en la di-
V I-
Castulo. 221
visión del R e y Wamba: D e una parte eran los
de la Iglesia á t O r e t p , y de otras dos los de
Gtiadíx y Meotesa.
27 Castnío fue sin duda destruida últim a Destruicion
de Castillo.
mente por ios M oros , quando entráron en Es
paña , pues en los C oncilios postreros de T o
ledo, m uy vecinos i la destitución, se halla siem
pre firmado su Obispo. Duran todavía en aque
lla montanuela , que-decíam os fortificaba mu
cho la ciudad, algunas torres del ■ c a stillo q u e
allí hubo. Mas éste es cierto que no fue obra
de R o m an o s■ sino edificado de sus destrozos
deilos. Porque .por todo el edificio ■ se ven
muchas piedras con esculturas, con molduras,
y algunas con - letras R o m a n a s, puestas sin or
den ni concierto donde les parecía á los que la
braban. Pudo ser que M oros edificasen aque
lla fortaleza, por tener aquel sitio guardado« ¥
por lá ínisma razón la pudieron labrar los Chris-
tianos , quando iban ganando la tierra. D e al
gunas esculturas destas antiguas que están por
las to r r e s , cuentan los de aquella tierra cosas
harto para reir,
Plata de Cas
28 P o lib io , T ito L iv io y Pünio dicen, que tulo.
cerca- desta ciudad de Castillo -se sacaba plata.
A s í se'saca'tam bién agora bien cerca 4e Lina
res , yunque no .en tanta quantidad com o el
plom o y el alco h o l, de que hallan grande abun
dancia, '
29 Él rio G u a d a liiiiar, q u e lo s ;..M oros .pro- El rio Guada«
5
Blindan G uad H alm ar, -y:-pá a\poi lo .b axo des
limar.
ta ciudad ;, es buen r i o , y que lleva m ucha agua
en todo el año. V ie n e de la sierra d e Segura,
donde tam bién nace Guadalquivir-, y entra en
él ,- p o co mas de una legua mas abaxo de C a s-
- ttilo , cerca del lugar llam ado ja v a l Q u in to , co n
2 2 2- Gades.
no haber corrido mas que hasta doce leguas*
Y es harto de m aravillar , como, siendo cauda
loso , y pasando por aquella ciudad tan principal,
no hay mención dé! , ni de su n o m bre en nin
gún A u to r antiguo. Por esto no puedo yo de
cir aquí mas d é l, com o quisiera*
GADES.
En el capítulo primero*
La isla de i •«-«ís cosa m uy conocida ía isla de C á-
Cádiz. diz o C áliz , com o pronuncian o tr o s , todo co r
rom pido de su verdadero nom bre antiguo , que
en latín fué G a d e s, co m o es cierto y averi
guado , sin que las piedras antiguas que por lie
m os lo Coniprueben. Y por ser tan n oto rio to
do ío desta isla 5 y dexar dicho della m ucho
Fíorian de O cam po , y tratarse también diver
sos sucesos della por toda esta mí historia, no
habrá para que tratar aquí tanto dellas. Solo
conviene aquí advertir , que 1a ha com ido tan
to la mar , que aunque antiguamente no fué
m uy grande, co n form e á com o Estrabon y Pto-
lom éa la m id en , todavía es agora m ucho m e
nor , con no tener mas que dos leguas en lar
go , y no una por lo mas a n ch o , y por la mas
parte aun no medio quarto. Y aun esto van ya
conservando por ía parte de ía ciudad con re
cosas insiga paros de piedra y oiadera, que resistan el acabar
-nesde Cádiz. gastar y consumir la mar io que queda de la
tierra. C o n esto se ha desparecido la magnificen
cia de la ciudad antigua, eí riquísim o tem plo
de Hércules que allí había s la fílente ó pozos
espantosos, que crecían quando menguaba la
m ar,
m a r, y menguaban quando crecía: la isla m e
nor que estaba junto á la grande de gran fres
cura y deleyte , que son cosas que P o lib io , Es-
trabon y otros Autores m ucho celebran. Estan
do yo en aquella isla o í afirmar , que quando
la mar está muy clara y sosegada , se parecen
en io hondo edificios an tigu o s, y creen ser de -
la ciud ad , que com o Estrabon refiere 7 hubo
en aquella isleta allí vecina.
2 El tener los de C áliz antiguam ente con
gran reverencia y magestad por su principal D ios
á Hércules , es cosa muy com ún entre lo s A u
tores ; y compruébase por una piedra q u e se
puso ya en la C o r á n ic a : {a) y mas certificada
m ente por las monedas antiguas de c o b re que Monedas ab
usaban los de aquella is la , y se hallan agora tiguas de Cá-
muchas en ella, y yo 'las he visto , y te n g o al- diz-
guna. En la una parte desta moneda está el ros
tro de H ércules, mancebo sin barba, y d e fac
ciones muy robustas, con la piel de le ó n ves
tida en la cabeza. L a otra parte tiene d o s atu
nes , por memoria de la mucha pesca dellos,
que cerca de allí se h a c e , y era entonces de los
d e'C ád iz. Y otra ocasion mas propia se ofre
cerá para tratar largamente della. L etras tiene
esta m o n e d a , mas son de las antiguas -Españo
las, ó mas verdaderamente de las Púnicas , y
por* esto no se pueden leer.
3 En la ciudad de Cádiz se hallan muchas Piedras de •
piedras escritas de tiem po de R o m an o s , mas Cádiz*
por ser todas cippos com unes de sepulturas, so
lo porne aquí muy p o ca s, que parecen tener
alguna cosa notable.
En
(a) En el lib. 8. cap, 40.
s Cades,
4 En la huerta que llaman de Sofía, en una
pequeña piedra de mármol:
SEX. ANNIVS. SEX. F.
Sexto Annio G A L . L Y C A N V S . H. S. E,
Lucano.
D ice ert castellano : A q u í está enterrado
Sexto Annto Lucano T hijo de Sexto , d e ja tri
bu Galería. Esta piedra es notable por tener e!
sobrenom bre del Poeta Lucano.
5 En una casa de frente á Santiago:
Marcial** MARTIALIS. ANN. IIII. K. S.
H S É S T T L
Lucio Annlo L. ANNIVS. MODERATYS, V
Modéralo.
En castellano : A q u í esta enterrado Marcial*
niño de quatro a ñ o s , amado de. los su y o s, sea-*
le la -tierra liviana. Púsole esta piedra L u cio A n
ulo M oderato.
6 T iene esta piedra de notar el sobrenom
bre de M oderato , que lo tuvo también Colu-
niela , el Escritor excelente d e 'Agricultura 5 que.
. fue natural desta isla., com o en su lugar se di-
• ce (a).
7 En casa del Licenciado Quadros:
Lucio Fablo L- FABIYS. L. F, GAL. RVFFINVS.
Rufino II- YIR. PRAEF. IVR. DIC. AB DE-
CVRIONIBVS CREATVS. D D .
En nuestra lengua: Esta estatua dedicó Lil*
cío Eabio Xnfñúo , hijo de Lucio , de la tribu
G alería, elegido por los Regidores de la ciudad,
Pa"
(a") En el lib, <?. cap. 6,
22$
para se? tino de los dos D iputados' para juzgar
y sentenciar los pleytos. Esto es lo que dice,
leyendo en aquellas dos D D . postreras dedica-
v l t , y creyendo conform e á e s to , que aquella
piedra fué basa de alguna estatua. Mas porque*
en las dos D D . puede decir otras cosas harto
diversas, podria alguno entender de otra ma
nera harto diferente est^ piedra«
$ En las casas de Ayuntam iento en ía plaza,*
ANTARCYRVS. AMICIS. CA-
RVS. ET. SY1S. ANN. XXXVIL Antarclro
H. S. E. S. T. T. L.
En castellano; A q u í está enterrado Antar
clro , amado de sus am igos y parientes, que
m urió de edad de treinta y siete años, Séale la
tierra liviana.
9 En las [Link] de Pedro L orenzo:
MVSCILIVS. CARVS. SVIS. ANN.
IIII. H. S. E. ET. TE. R O G O . Musciílc.
PRAETERIENS. VT. L E G A S. ET.
DICAS. SIT. T. T. L.
D ice en nuestra lengua castellana : M usrilío
niño de quatro a ñ o s , amado de mis padres y
parientes, estoy aquí enterrado : y te ru e g o , ó
tú que pasas, que leas este títu lo , y digas séate
la tierra liviana.
10^ O tra piedra hay allí cerca que pierde el
ser muy gustosa, por faltarle algún renglón. D i
ce así:
MARCÍA. LIBERTA. IVVENIS. ^
ANN. XXVIII. : : : : : : : s : s
SEMPER.’ ET. IN. ORE. ¿ l’v S.
K. S. H. S. E. S. T. T. L.
Supliendo, conform e á lo que se puede coik
Tom. IX . "_ F f je-i
2‘20 G ades.
jeiuras:, el defecto de las letras que faltan , pa
rece se podría trasladar así en nuestra lengua.
M em oria consagrada á los Dioses de las almas.
A q u í yace Marcia ahorrada , m oza de veinte y
ocho años , que siempre anduvo en el corazón
de su am o fulano , y en su b o c a , y fué amada
de los suyos. Séale la tierra liviana.
11 En aquellas inscripciones de Cyriaco An-
conitano se dice habia una en la isla de C á
diz con estas letras. Púsola también Pedro A p-
píano en el libro de sus antigüedades.
Heliodoro.
H ELIO D O R V S. INSANVS, CARTAGI
NENSE. AD. EXTREMVM. ORB1S. SAR
COPHAGO. TESTAMENTO. ME. HOC.
IVSSL CONDIER. VT VIDEREM. SI. ME.
QVISQVAM. INSANIOR. AD. ME. VI-
SENDVM. VSQÜE. AD. HAEC. LOCA.
PENETRARE!'.
D ice en castellano : Y o Heliodoro loco,
natural de C a rta g o , en mi testamento me man
dé enterrar en este sepulcro , aquí en lo postre
ro del mundo : para ver si habría o tro mas loco
que yo , que por verme llegase hasta este lugar.
1 2 Dem as de algunas piedras que van pues
tas en la historia con el nom bre desta isla,-hay-
otra m uy linda que la tiene ia íglesiaTm ayor de
la ciudad de Medina-Sidonia. Es de m árm ol blan
co , y labrada con muchas molduras y follajes,
y fué basa de estatua, com o lo muestran estas
letras que tiene.
Mateo Anto M. ANTONIO. M. F. GARISIACO.
nio Garisia- II VIRE MVN. AVG. GAD. D. D.
co.
En castellano d ic e : L o s dos á cuyo cargo
era el gobierno de la ciudad Augusta de Cádiz,
die-
Cades. 227
dieron en don esta estatua á M arco A n to n io G a-
risiaco, hijo de M arco. Esta ciudad de C á d iz , que
en esta dedicación llaman A u g u s ta , parece de
be ser la que Estrabon dice que edificó allí C o r-
nelio Balbo, natural desta isla , y la n o m b ró N ea-
polis 7 que quiere decir en G rie g o la ciudad
nueva. Y por haberse edificado en tie m p o del
E m perad or A u g u sto C é sa r, le debiéron dar este
so bre-n om bre. Y P linio expresam ente dice (¿1),
qu e la ciudad que había en la isla se llam aba
la ciudad A ugusta Julia G aditana. L a otra ciudad
qu e sin esta h a b ía , se lla m a b a , c o m o en Es-
trabón parece , H eraclea , que quiere decir H er
cules.
13 R epresenta bien Estrabon la m agestad y
riqueza desta isla co n d e c ir, que en un padrón
que se h izo en su tiem p o d e los m oradores della,
se asentaron quin ientos ciudadanos del estado
de los Equites R o m a n o s , sin qu e hubiese p or
entonces o tro s tantos en anas qu e un lugar de
los de Italia.
1 4 Ju n to á la isla de C á d iz n o m as que cien
pasos apartada della ai O rien te , c o m o Estrabon
y P linio cuentan (b) , estaba otra isla pequeña,
qu e tu vo todos estos nom bres ? Erythia A fr o d i- T
s ia , is la .de Juno. L a fertilidad desta isleta, dice disia!&
Estrabon, era tan grande en el pasto, que la leche'"
del ganado que allí pacía n o despedía de sí suero
al cuajarse : y por la m u ch a grosu ra de la leche
era m enester echarle buena cantidad de agua para
hacer e! queso. A treinta días -que allí paciese
el g a n a d o , se ahogaba de grosura y m ucha san
gre , si 110 lo sangraban.
15 N o fue antiguamente C á d iz Obispado, obispado de
Ff 2 ■ por Cádiz»
(0) Lib. 4. cap. a a» ( h ) Strabon lib. 3. Plinio lib, 4. c» a2»
$2 8 : Gades.
por la vecindad de Medina-Sidomá , donde co
m o se verá en so lugar lo había. A g o ra su Igle
sia que tiene el título y advocación de Santa
Elena , es C ated ral, y su Obispo se intitula
también-de las A lgeciras, habiéndose perdido el
é e Medina-Sidon'ia. ,
16 Y a en la historia se ha contado ($) lo que
se notó por A p o lo n io T hyan eo en esta Isla, del
morirse los enfermos con baxa mar , y nunca
con Mena, y se dice la causa que aquel Filósofo
bailó. Estrabon arl cabo del libro tercero filoso
fa muy á la larga sobre un pozo ó fuente del
tem plo de Hercules en esta isla , que al contra
rio de la mar no tenia agua en crecien te, te
niéndola en menguante. PHnio hizo mención (h),
com o en esta isla y por allí se sacaba agua dul
ce muy junto á la mar. N o tienen allí otra agua
para beber a g o ra , sino la de los p o z o s , que no
están veinte pasos de la mar. El agua es razona^
ble para el gusto , y buena para la salud : mas
corróm pese al tercer dia con henchirse de gu
sanos» Antiguam ente le entraba agua por un
gran con d ucto, cuyos rastros parecen.
si - r : ^ i ' ' ’ 'J ' - / 5 ~
T A R R A G O N A
En el capítulo primero»
, N o tendré tam poco mucho que decir
de T a rra g o n a , por haber escrito mucho dello
B orlan de O cam po (<*), tratando de su sitio con
su
(a) En «1 11b. 9. 'cap. 16. (h} En el lib. a. cap. 103..
(e) En el lib. 1. c. 2. y 4. En el lib. segundo c. 13. En el
lib; 4. c. 1 3 . Ea el ¡ib. c. 17. Y mas particularmente en ei
.r ;íií X. . --
Tarragona. 229
so nombre antiguo , que fué T arraco , 'y de ío
demas que conviene saberse desta ciudad. Y por
lo que así Florian escribe principalmente en el
quinto libro , se podrá bien entender el lugar de
T linio, que á algún os doctos hace dificultad. L la
ma á esta ciudad obra de los S d p io n e s, habien-
do sido fundada y muy próspera desde m uchos
años antes que los Sdpiones acá viniesen. Mas
ellos labraron y acrecentaron tanto en aquella
dudad (co m o Florian refiere) que parecía nue
va fundación este acrecentam iento, hasta que
dar aquellos dos caballeros co m o por sus fun
dadores.
2 Tam bién m e quitará el trabajo de escre-
bir m ucho desta ciudad el andar ya im preso el
libro de las grandezas della que escribió un ca
ballero y letrado natural de allí , llam ado M icer
Luis de Ycart. D onde com o natural y deseoso
de ilustrar su tierra cuenta muy á la larga todo
lo principal que tuvo en lo antiguo , y tiene
agora. Y si com o anda ya impresa esta obra,
anduviera también otra que prom ete allí de las
inscripciones antiguas que hay en la c iu d a d , m é-
nos tuviera yo que escrebir. Mas pues su libró
de aquel caballero no ha salid o , y es cosa tan
insigne y provechosa, com o luego diré lo de es
tas antigüedades: será justo ponerlas.
3 En esta ciudad de Tarragona se hallan hoy
d;a mas piedras antiguas escritas de tiem po de
R o m a n o s , que en ningún otro lugar de Espa
ña, Y por ser notables las inscripciones y le
treros que tienen , se pondrán aquí muchas de
ltas , sin las otras que por diversas partes de la
historia van puestas: com o ías hube de. persona
que las vio y las sacó con cuidado, aunque es
menester tanto para sacar bien inscripciones an-
230 Tarragona.
tiguas , que pocos pueden satisfacer enteramen
te á lo que en esto se requiere. Y á mi costum*-
bre no pondré todas las qoe allí hay , fino las
notables y de alguna consideración.
4 En la Iglesia m ayor junto al altar de San
ta Bárbara , con un renglón falto en el principio;
1 £V. S. F. LEG. AVGG. PR. [Link]. H. C.
ET IN EA DVCI TERRAE MARIQVE. ADVER
SVS REBELLES H. H. P. R. ITEM ASIAE. ITEM
NORICI. DVCI EXERCÍTVS 1LÍRICI EXPEDI
TIONE ASIANA. ITEM PARTHICA. ITEM
GALLICA. LOGISTAE CIVIT. SPLENDIDISS.
NICOMED. ITEM EPHESIGR. LEG. PR. PR. P.
ASIAE. CVR. 'CIVITATIS ‘T HEANENSIVM. AL
LECTO INTER PRETORIOS. ITEM TRIBVNI
CIOS PROC. XX. HAERED. PER GALLIAS LV
GDVNENS. ET BELG. ET VTRANQVE GERM.
Silio Hospite PRAEP. COPIAR. EXPEDITIONE GERM. SE-
CVND. TRIB. MIL. LEG. II. AVG. PRAEF. COH.
SEC. CIVIVM ROMANORVM. SILIVS HOSPES
HASTATVS LEG. [Link]. H [Link] EIVS
OPTIMO PRESIDI.
Para trasladarla en castellano , fáltale el fun
damento del nombre de aquel á quien se puso
este título con su estatua. En él se dice , que Si
llo H os p íte , soldado que servia en la legión dé
cima Gemina con los que traían lan za, puso esta
estatua y título á su Capitan fulano, el qual habia
tenido todos estos cargos y dignidades. Habia
sido uno de los quince que tenían cargo de hacer
los sacrificios 5 Embaxador de los Emperadores?
Pretor y Propretor de la provincia de España C i
terior , y Capitan general en ella por mar y por
tierra, contra los rebeldes del Pueblo R om ano
p o r las Españas 5 Capitan en A sia ; Capitan en
Ja provincia N arica en A lem ana ? Capitan del
■ ' v- ‘ Exér-
Tarragona« 231
E x érd to del Hinco en la jornada de A s ia , y en
La jornada contra los Parthos , y en la de Fran
cia 5 C ontador de la esclarecida ciudad de N ico -
media y de Ephesó* Legado y Pro-pretor de la
provincia de Asia 3 Procurador de la ciudad de
T h e a n o en Italia * y recebido y contado entre
los varones, de aquella ciudad que hablan teni
do cargo de Pretor y Tribuno ; fue también Pro
curador de la vigésim a de las herencias en la
Francia donde está la ciudad de L eón , y. en
Flandres y en Alem ana alta y baxa; fue Prepó
sito de los Exércltos en la segunda jornada con
tra Alem ana j Tribuno de soldados, ó M aestro
de C am p o en la legión segunda, y Lugar-Te»
niente del Emperador* y Capitan de la segun
da cohorte ó com pañía de los ciudadanos R o
manos» L a causa porque dice le puso esta esta
tu a , fue por haber sido excelente juez el tiem
p o que acá gobernó con cargo de Presidente*
5 A quello de intitular i este Procurador de
la vigésim a de las herencias, es una antigüedad
de que ya se dixo , y dirémos presto della to
do lo que conviene mas cumplidamente. En las
dedicaciones puse dos piedras de Ecija con m e
m oria destas veintenas«.
6 En la Iglesia de San M iguek
L . V A L . T E M P E S T IV O P A T R L V A L . G A L Lucio Vale»
L l . F , V A L E R I A S Y L V A N A . M.. F . Q V 1 N tío Tempes
TíVS F L A C C V S A V O N C V L V S . V A L E R IA . tivo.
V E R N A SO C R V S. H A E R E D E S R E D E M P T A Valeria Sil
vana.
P O R T ÍO N E V A L E R I I A V I T I, C V 1 V S P R E
Quincio Fla
T 1V M V A L E R I A S Y L V A N A I N T V L I T , IN co.
' D O M O R E P E R T A M IN F O R O P O S V E - Valeria Ver«
RVNT. na*
Esta piedra fue basa de esta tu a , y tiene una
lar-
Tarragona.
larga relación de que L o d o Valerio Tem pes«
t lv o , hijo de Valerio Gallo , tenia su estatua he
cha en su casa. M uerto é l , fueron sus herederos
Valeria Silvan a, hija de M arco Quínelo Fíacco
su tio , por partes de m adre, Valeria Verna su
suegra y Valerio Hábito. Todos los demas sino
este' postrero , querían poner aquella estatua,
en la plaza con su título. Valerio Hábito no
quería. Valeria Silvana le dio el dinero de la par
te que en la estatua tenia 4 y así se puso en la
plaza con este título.
7 Cerca del palacio del A rz o b is p o , en una
piedra quebrada:
Cayo Mario . c# MARIO. C. F. GAL. YERO GERVN
Vero
na»
Cxiro- DENSL OMNIBVS HONORIRFS.
Fue basa de estatua, que se puso á G ayo
Mario V e ro , hijo de G a y o , de la tribu Galería,
natural de Girona. Y por tener el nombre de
aquella ciudad puse aquí esta piedra , aunque
m uy defetuosa por estar quebrada»
8 A llí cerca en otra piedra:
Cayo Valerio € . VALERIO ARABINO FLAMÍNI E BERGI- .
Arabino» DO. QMNIB. HONOR. 1N REP. SVA FVNCTO
SACERDOTI ROMAE ET AVG. P. H. C. 0 3
CVRAM TABVLÁRii CENSVALIS FIDELITER
ÁDMINIST. STATVA INTER FLAMINALES
Y IROS POSITA EXORNANDVM VNXYERS^
CENSYERE.
Fue basa de estatua, y d ice en castellano:
T o d o s los de Tarragona determinaron , que
con ponerle ana estatua entre las de los que. ha-
*"iJ bian sido Flamínes y Sacerdotes, fuese honra
do C ayo V alerio Arabino Flamen y Sacerdo
te ,t natural de la tierra del V ie rzo , y ;que
Tarragona. 233
allí en su república había tenido todos los car
gos y dignidades que había, habiendo sido tam
bién Sacerdote en R o m a , y Sacerdote*Atigiis-
tal por toda la España C iterior. Y esta estatua
se le dio por el cuidado y fidelidad con que
trató el cargo que aquí tuvo de los libros de
las matrículas y padrones públicos que para ios
tributos se hacían»
9 Es notable esta piedra entre otras cosas:
por tener el nombre latino de la tierra del V ie r-
z o , cerca de Galicia. Y deila y de su nom bre,
que fué B ergidum , se tratará en su propio lugar. ierz0‘
10 A llí cerca del m ism o palacio:/
TITO MAMILIO SILONIS FIL QVIR. PRÁESEMTI. Tito Mami
TRITIENSI. MAGALAE OMN. HONOR. ÍN. R. P. FVN- Ji0
CIO DECVRIALI ALLECTO ITALICAM EXCVSA-
TO A DIVO PIO FLAMÍNI. P. H. C.
Esta piedra fue basa de estatu a, y dice ea
castellano: L a provincia de España la ,C iterio r
puso esta estatua á T ito Mam i lio Presente, hijo
de Sílo n , de la T ribu Q u irin a, natural de N á-
ja ra , y que en Málaga había tenido todos los
cargos y dignidades de aquella república , y que
en la ciudad de Itálica lo habían recibido para
que pudiese tener cargo de ser Decurión ó R e
gidor , y el Emperador A n ton in o Pío lo ex
cusó para que no fuese allá. Y fué también Fla
men y Sacerdote desta provincia de España C i
terior. L a ciudad de T r id o , que se nom bra
en esta piedra , fue' junto adonde agora está Tríelo lugar
Najara. A sí se entiende por el lugar donde la 0 Cludad»
sitúa Ptolom eo en los pueblos llamados B eto
nes , digo los que estaban entre los Autrígones,
y cerca de los Pelen d o n es, porque también hu-
Tom, IX . Gg bo
2 34 Tarragona...
bo otros Serones diferentes destos, y de am
bos trató f lorian. de O cam po en ei capítulo ter
cero de su libro segundo,: Y Plinto aun dentro
los Autrigones. cuenta la ciudad de T ricio. El
Emperador [Link] en el viage de Italia has
ta lo ultim o de Galicia , habiendo ya pasado
á Calahorra y á Varia , que se cree es Logro»
ñ o , luego pone á T r id o ( aunque está algo er
rado el nom bre en los libros i m p r e s o s y des
de Varia hasta T i icio pone, diez y ocho millas,
y eso parece, hay desde L o gro ñ o á. N ájara, en
las quatro leguas grandes que agora ponen. Y
el camino va. allí siguiendo adelante.'por tales
lugares, que es menester pasase por Nájara.
Ayudan á. esta averiguación el Arzobispo D on
R o d rigo y otros nuestros Historiadores antiguos,
que asimismo dicen que los. Rom anos llamáron.
T ric io á la ciudad de Nájara..
11 Y no estuvo 1a. ciudad antigua de T r i
cio en el; sitio que agora tiene Nájara sino
en un lugar pequeño , media legua, de aque
lla ciudad , que se llama T ricio , conservando
el antigüedad en el nom bre, y en los grandes
rastros, de la poblacion antigua que por todo
aquello parecen*
12 A esta ciudad de que así habernos di
cho llama Ptolom eo Tritium Metallum, , y es
to á diferencia de otra ciudad de acá de Espa
ña llamada Tritium Tuboricum, Estaba esta
ciudad de la otra parte del rio Ebro , yendo de
Nájara en los pueblos llamados Vardulos. D e
quál destos dos fuese natural este. T ito Mami-
Jio , no es cosa que se puede aun conjeturar.
Magala 9/ 13 D e esotra ciudad, M agala, de que en la.
dad» dedicación se hace, m em oria £ no se puede, de
c ir
Tarragona. 235
cir nada , por no haber m end on deíla en nin-
gun C osm ógrafo ni o tro A u to r (1).
14 En la Iglesia de San Pedro:
FVLVIO APRATINO EX PROV. BAETICA ÁLI- Fulvió Apra-
CENSI PROBATO IN LEG. VI. FERRAM. TRANS- tino.
LATO FRVM. IN LEG. VIL G. P. F. F A CT O COS.
MILITAVIT ANM. XXL VIX. ANN. XXXX. FVLVIVS Fulcío Cor»
CORNELÍANVS LIB. PAT.~ B. M. FEC. neliano.
Es d p p o de sepultura , y dice que se puso á
Fulvio A p ra tin o , hijo de
Publio, natural del A n
dalucía , del lugar A tícense, que había aprobado
muy bien en la legión sexta de los pertrechos , y
fue pasado á la séptima gemina religiosa dicho-
y
sa , para tener cargo del pan della. Y flié hecho
Cónsul. Andubo en la guerra veinte y un año|p
y vivió quarenta. Púsole este cippo Fulvio C o r-
neliano su ahorrado, á su señor y patrón que
se lo tenia bien merecido.
15 N o se puede decir nada de aqneí lugar
E l lugar An
del Andalucía aquí nombrado , por no haber ceíise*
m ención dél en ninguna parte (2).
16 En la Iglesia de los Santos.
L, FVRIO. L. F. FAVENTINO
SVBVRITANI PYBLICE* £ ucio .Furio
Faventmo.
En castellano: L o s Suburitanos pusieron pii-
bli-
(1) Megalae y Metallum es un mismo dictado de la ciu
dad de Tricio : de Megale , que en griego vale lo mismo que
grande se hizo por corrupción Metallum : Megale se llama
ba este Tricio, á diferencia de otro de menos nombre que
caia entre Deobriguía, y Virovesca en camino de Astorga
á Tarragona.
(a) Este pueblo de Andalucía llamado Alice le reduce el
Padre Hierro en su Bética al Cortijo de Alocaz , entre Sevilla
y las cabezas de San Juan ■,adonde se conservan ruinas y se
ñales de antigua poblacion.
Gg 2
23 6 Tarragona.
blicam énte por voluntad de todos esta estatua
á L u cio F in io Paventino, hijo de Lucio.
Pueblos Su- ly Subur era lugar muy cerca de Tarrago»
[Link]. na £n jQS pUebloS C o se ta n o s, com o en P to-
lom eo y en Plinio parece. Y el ponerlo Plinio
diversamente en los llergetes no es contradic
ción , porque los unos destos pueblos eran par
te de otros. Tam bién pone Plinio (a) un rio
deste m ism o nombre en Africa (i).
18 En la iglesia de San Miguel * dentro de
la* ciudad:
¡Lucio Ovinio L. OVìNIQ. L. F. QVIR. RYSTICO CORNE-
Kustko. LI ANO COS. DESIGN. PRAET. ET INTER TRI-
BV NI TIOS ADLECTO. CVRAT. VIAE FLAMIN.
LEG. MYS. INFERIOR. CVRAT. VIAE TY-
B V R T IN A E. C VR AT. REIP. R IC IN E N S .
RVFFIA OVINIA CORNELIANA
FIL. PATRI PIENTISSIMO.
Fué basa de estatua que puso Ruffia O vI-
nia Corneliana á su padre, que dice la amó mu
cho , y ella lo reverenciaba á él mucho. Llam á
base L u cio O vin io R ústico C o rn e lia n o , era hi
jo de L u cio , y de la T ribu Quitina. T u v o gran
des cargos. En Piorna fué P r e to r , y fué recebi-
do entre los que habian tenido el tribunado, y
estuvo elegido para Cónsul. Fué Legado en las
legiones de la provincia de Misia la inferior.
T u v o cuidado de los reparos de los dos cami
nos Flaminio y T ib u rtin o , y de la República
de los Ricinenses. Yo
(a) Lib. g. car. i .
£i) Algunos Autores reducen el pueblo de Subur á la villa
de Sitges. Pujades lo contrae á un pueblo inmediato llamado
Segur 5 però el IHustrísimo Marca en el cap. p. de su Limes
Hispanicus lo reduce con la autoridad de Mela al lugar de
Samboy , á orillas del Llobregaí.
Tarragona. 237
19 Y o creo que este O vinio C crneliano fué
E sp a ñ o l, y de T arragona , pues su hija le puso
allí la estatua , habiendo tenido los cargos y dig
nidades en R om a , y en otras regiones diver
sas. Y él fue cierto hom bre in sign e, pues al- ' -
canzó por su persona siendo Español tan prin
cipales cargos en R o m a . Y es honra de España
que tuviese siempre tales h o m b res, que en R o
m a y por todo el m undo tanto valiesen.
20 En la iglesia de San Juan:
C. IVL. FABIAN. ANN. XIX. FABIA Cay0 tui¡0
PAVLA ÁMÍTA MVNVS SyPREMVM. Fabiano.
Fabia Paula.
Fabia Paula , su tía por partes de padre, da
este postrero don de la sepultura á su sobrino
C ayo ju lio Fabiano / que murió de diez y nue
ve años.
21 En las casas del P rio ra to , escrita por
diversos lados:
D. M.
CECILI MATVRI Cedlio Ma_
QVI YIXIT ANN. XXXVI. ME. VIL ^ Aeiia
DIES. V. AELIA COGITA. MATER, Cocita
CECILIVS DEXTER ET ARTIMVS Cecilio Bex-
FRATRES. ET VALVP. VXOR HAE- ' tro Artimo.
REDES EX TESTAMENTO FECE- Valupa.
RYNTc
A la m em oria de los Dioses del alma de
Cecilio M a tu ro , que vivió treinta y seis años,
siete meses y cinco d ias, pusieron este cippo,
co m o él lo mandó en su testam en to, C ocita su
m adre , Cecilio D extro y A rtim o sus hermanos,
y V aiupina su muger.
22 Esta piedra tiene mucha extrañeza en la
manera de la escultura, por tener tod o lo dicho
es-
238 Tarragona,
escrito en diversas partes 111117 apartadas. Y sin
esto tiene en lo alto estas letras; FR V M . LEG.
V I. G. IM. y yo leo a s í: Frumentatori legionis
sexta? gemina? immunis. Y entiendo que quie
re decir , que este C ecilio Maturo tuvo el cargo
de proveer de todo pan á la legión sexta Ge
m ina, sin pagar ningunos derechos quando com
praba. Y o digo lo que entiendo , alguno quer
rá seguir otro parecer.
23 En una torre cerca d§ la Magdalena:
Decia Aria D. ARIAE IOCVNDAE DEFVNCTAE ANN. S. NA-
íocunda. TIVITAT. XVIII. MENS. VIL DIE XXVIII.
Esta sepultura es de D ecia Aria locunda,
que murió á los diez y ocho años de su na
cim iento , siete meses y veinte y ocho dias.
24 L o demas falta en la piedra que está que
brada por lo baxo , y yo la puse por la nue
va manera de contar los años , y por la parti
cularidad que también tiene de meses y dias.
25 A la entrada de la torre de la limosna.
GENIO CONVENT. ASTVRICENSIS.
Astorga. Fue basa de estatua ó a m ia , y dice en cas
tellano : Esta estatua se puso al Genio de la
Chancillería de Astorga. Mas tenia la piedra es
crito , sino que está quebrada.
Genios, 26 C o m o los Gentiles creían que cada hom
bre tenia un G e n io , que era com o un Dios que
lo acompañaba y guardaba, y le procuraba todo
m a l, atinando en su error á nuestro Angel bue
no de nuestra guarda , así también creían que
tenían Genio particular las ciudades y las com u
nidades : Y por alguna ocasion algún T arrago -
nes
Tarragona. 239
nes puso estatua 6 arula c o a este título á aquel
Genio de la ciudad de A storga , y de su juris- Genio de As-
díccion y gobierno. Y su lugar propio terná es- torga,
ta ciudad para que se trate della adelante.
27 £n una. huerta:.
TVTELAE TARRAC. Tutela»
En nuestra lengua: A. la guarda y defensa de
Tarragona.,
28 Poner estatua á la T utela de Tarragona,
era casi lo m ism o que ponería al Genio de
aquella, ciudad.. Aunque» por diversos Dioses te
nían los Gentiles á la. T utela y al Genio , com o
en. el bienaventurado Santo Augustin y en otros
A utores, parece.. Y cosa usada era poner así es
tatuas 6 altares pequeños á la Diosa Tutela,
pues verémos hartas en estas piedras de Tarra
g o n a, y otra hay aquí en Alcalá,de Henares, en Pie^ ade
la Iglesia de los Santos Mártires Justo y Pastor, e Hena"
y dentro de su capilla está una piedra con es
tas letras:;
TVTELAE. FLACILLA LIBERTA, V. S. L.
Flacilla ahorrada puso este altar pequeño á
la T utela v cumpliendo de buena gana el voto
que tenia hecho.
29 En una huerta:
FELICI ÁVG. LIB. A COMMENT. XX. Felix
HAER. H. C. HILARIVS COLLIB. TABVL. Hilar'us
XX. HAER. PROV. LVSITANIAE.
Parece sepultura que se puso á Félix a h o r- La vigésima
rádo del Emperador Augusto , y que tenia car- de los íesta~
g o de los libros de la veintena de las herencias. mentos*
: Y
-24° ' Tarragona.
Y tuvo cuidado de ponerle esta pieda Hilaro,
que habla sido esclavo y ahorrado juntamente
con é i , y había tenido ca rgo del archivo de las
mismas veintenas de la provincia Lusitania»
30 C o n el gran p o d erío que tenían los Em
peradores , imponían diversos tributos por to
do el Imperio» U no dellos y harto terrible era,
que muriendo alguno , luego del cuerpo de su
hacienda se sacaba la veintena de toda ella pa
ra el E m perador, y el heredero despues sacaba
también veintena de todos los Legados ó man
das , para aliviarse en parte de lo que así se le
había quitado. Algunas veces no sacaban esto
los herederos de las mandas p ías, com o en al
gunas inscripciones se alaban. Y con esto se
leerán y entenderán todas las inscripciones anti
guas que desto hablan. D esta imposición habla
Plinio el segundo en el Panegírico , alabando
al Emperador Trajano porque la quitó. Y en
los libros de Legibus de M arco T ullo hay tam
bién alguna mención desto.
31 En la misma huerta una m uy gran pie
dra tiene todo esto escrito:
FACTIONIS VENETAE FVSCO SACRAVIM VS ARAM
B E NOSTRO , CERTI , STVDíOSI E T BENE AMANTES.
-V T SCIRENT CVNCTI MONIMENTVM ET PIGNVS AMORIS.
INTEGRA FAMA TIBI LAVDEM CVRSVS MERVISTI
CERTASTI MVLTIS NVLLVM PAVPER TIMVISTI.
INVIDIAM PASSVS , SEMPER FORTIS TACVISTI.
PVLCHRE VIXISTI , FATO MORTALIS OBISTI
QVISQVIS HOMO ES QVAERENS TALEM , SVBSISTE VIATOR.
PERLEGE SI IMMEMOR ES , SI NOSTI , QVIS FVERIT VIR.
F G R T V N A M M E T V A N T OMNES , DISCES TAMEN VNVM.
F V S C V S H A B E T TITVLOS , MORTIS HABET TVMVLVM.
C O N D IT V S HOC LAPIDE, BENE HABET FORTVNA VALEBIS.
F V N D IM V S IN SO N T I LACHRYM AS, NVNC VINA. PRECAMVR
V T IÁ C E A S P L A C ID E , N EM O T V I SIMILIS.
Trasladado en castellano este epitafio no
piie-
Tarragona. 241
puede tener gusto. En sama contiene , que es
ta piedra, que aquí llaman a ra , siendo manifies
tam ente sepultura , con su epitafio, pusie'ion sus _
amigos á Fusco, el qual habla sido fam oso en R o- r0>'
m a en los juegos y fiestas de caballo, donde c o r
rían repartidos por libreas. Y de Fusco dicen aquí
que era de la quadrilla de los V e n e to s, que era
co lo r com o morada 6 rosada 5 y prosiguen al
g o de los precios que g a n ó , j amonestan á
los lectores de la fragilidad de la vida humana.
A l cabo de todo en lo baxo tiene la piedra por
sí unos renglones en G riego, que dicen en caste
llano: El siglo venidero hablará de tus victorias.
32 D e otro auriga ó cochero insigne hay
también sepultura en T arragona en una gran
piedra donde está él esculpido de m edio relieve
con una palma en la mano por testim onio de
sus victo ria s, y abaxo tiene tod o esto escrito;
D. M.
EVTICHETI AVRIGAE ANN. XXIL FLAV. R V F I-
. NVS ET SEMP. DIOFANS SERVO B. M. F,
HOC RVDIS AVRIGAE REQVIESCVNT MEMBRA SEPVLCHRO.
NEC TAMEN IGNARI FLECTERE LORA MANV.
IA M Q V I QVADRIFVGOS AVDEREM SCANDERE CVRRVS.
ET TAMEN ABI IVGIS NON REMOVERER EQVIS.
INVIDERE MEIS ANNIS CRVDELIA FA TA ,
F A T A , QVIBVS NEQVEAS OPPOSVISSE MANVS.
NEC MIHI CONCESSA EST MORITVRO GLORIA CIRCI,
. DONARET LACHRYMAS NE PIA TVRBA MIHI.
VSSERE ARDEiKi TES INTVS MEA VISCERA MORBI,
VINCERE QV 0 S MEDICAE NON POTVE;RE MANVS.
SPARGE PRECOR FLORES SVPER MEA B VSTA , VIATOR,
FAVISTI VIVO FORSITAN IPSE MIHI.
L a prosa del principio dice en castellano:
M em oria consagrada á los Dioses de los deíiin- Fíavío Rufi-
tos. Flavio R ufino y SemDronía Diofanta piibíé- no‘ ^ei"Pr0“
, , r, . i r . nía Diofanta.
ron esta sepultura ,a E n tícete, cochero s u . sier- Euticete,
Tom. T X , Hh ' vo.
24^ Tarragona.
v o , que fálleselo de veinte y dos a ñ o s , y se lo
tenia bien merecido.
33 Los. versos trasladados en nuestra len
gua 7 no tendrán la gracia del latín. En suma di
cen com o está allí enterrado un cochero , aun
que nuevo en el o fic io , mas ya muy diestro.
R egia coche de dos caballos, y ya com enzaba
á regirlo de quatro. Lam entóse despues co m o
no llegó á entrar en las contiendas del circo,
por m orir antes de grandes calenturas. Pide le
echen flores sobre su sepultura conform e á la
vanidad y ceguedad de en to n ces, que tenían es
to por gran bienaventuranza.
34 En una casa..
Quinto Aufi- L. AVFIDIO. Q. F. VELINA SECVNDO
dio Secundo, PALMENSI. OMNIB. HONOR. IN REP.
S YA F Y N T O F L A M I N I P. H. C.
P, H. C.
Esta estatua puso la provincia de España la
Citerior á L ucio Aufidio Secun d o, hijo de Quin
to , de la tribu V e lin a , y natural de P a lm a , que
en su República tuvo todos los cargos y digni
dades delía , y f u é f lamen y Sacerdote de la pro
vincia de España la .[Link] lor.
3 5 Este L u cio A u id io era natural de la is
la de Mallorca , que tuvo antiguamente una
eludid llamada Palma , com o agora también la.
tiene con el misino nombre.
36 En otra casa.
Cayo Annio» C. ANNIO L. F. QVIK. FLAVO IVLIOBRICENSI EX
J GENTE CANTABRORVM. PROVIN. H 1SP. CITE
RIOR OB CAVSAS VTILITATESQVE PVBLICAS FI-
DELITER E T CONSTANTER DEFENSAS.
L a provincia de España la Citerior puso es-
T a r r a g o n a 243
ta estatua á C ayo A nn io Flavo , hijo de Lucio,
de la tribu Q u irin a, natural de J u lio b rig a , y de
linage de los V iz c a y n o s , por provechos y negó«
cios públicos que con gran constancia y fideli
dad defendió.
37 Juliobriga fné ciudad antigua de España Juliobriga
cerca de donde nace el rio Ebro , c o m o en Pü* ciudad,
nio parece (a) , que la nombra tres veces > y di
ciendo la postrera que el rio Ebro nacía quaren-
ta millas , que son diez leguas desta ciudad. Y
en Plinio no se acaba bien de entender si habla
dos lugares llamados Juliobriga , ó u n o no mas«
Y así no es fácil cosa decir a v e n ta d a m e n te de
su sitio. Una Juliobriga era puerto de mar en
aquello de entre Santander y Bilbao. Y si o tro
lugar habia deste nom bre , no era m u y lejos de
por allí. Y Ptolom eo por la parte de Juliobriga
junta los Cantabros con los M urgobos y A u -
trigones (1).
38 En la huerta de Careases cabe la Cis
terna:
1^* Emilio Vale—
AEMILIO VALERIO CORINTHO HOMINI BO rio
NO QVI VIXIT ANN. XXXX. DEFTJNCTO HO Antonia
NORIBVS AEDIL 1TIIS. ANTONIA FRQNTO- Frontina,
NIA MARITO OBSEQVENTISSIMO.
B. M. P.
M em oria consagrada á los D ioses de las al
mas*
(a) Ea el lib. 3. cap. 3. dos veces , y otra en el cap. 20.
del lib. 4.
(1) Morales está aquí dudoso sobre determinar la dife
rencia , y situación de las dos Juliobrigas , porque no se hi
zo cargo que la una tenia este solo nombre , y que la otra
se llamaba Portus Victoriae juliobrigensium : éste, que se re
duce al de Santoña , era el que con corta diferencia distaba
40 millas del nacimiento del Ebro , no lejos del qual , y en
H hz el
a 44 Tarragona.
mas. Este cippo y títu lo puso Antonia Fronte»
nía á su marido E m ilio Valerio C orim bo , hom
bre de bien , y que siempre hizo lo que á ella
le pareció bien , y que le mereció bien," que ella
tuviese este cuidado de ponerle así sepultura. Ei
vivió quarenta años i y tuvo cargo y dignidad
de Edil.
3 9 Cerca del altar de San Bartolomé:
Lucio Cecilio L. CAECÍLIO. L. F. QVIRIN. CAECILIANO DVVM
Ceciliano. VIRO TER FLAMINI DEORVM ET AVGVSTORVM
p ov ìn c ia e h is p a n , c it e r io r is .
P. H. C.
Es basa de estatua que la provincia de Es
paña la C iterior puso á Q uinto Cecilio Cecilia-
no , hijo de L u c io , de la tribu Quilina , que tres
veces fue uno de los dos del gobierno , y fué
Flamen y Sacerdote de los Dioses y de los Em
p era d o res en la provincia de ia España C iterior.
40 En una casa particular:
PostumiaNe- POSTVMíAE NEPOCIANAE SIVE MARCELLIA
pociana. NAE EX CAESARAVG. KARENSI FLAMINICAE
Tito Porcio VXORI TÍTI PORTil VERRINI FLAM.
Verrino. ........p. H. C.
, ü M m í ’£ vrn ?9 a o ‘O tÍü am
L a provincia de España C iterior puso esta
estatua á P ostum ia N ep o cian a ó Marceliana, na
tural de Zaragoza , que fué Fiammica y Sacer
dotisa en ei lugar C a r e n s e , y muger de T ito
P o rcio V e n i n o , Flam eo y Sacerdote. 1.
pueblos Ca- 41 Estos G a ferises, que toman denomina-
renses. clon de su lugar prin cip al , pone Plinio debaxo
la
el sitio llamado el Retortillo se descubren hoy ruinas é ins
cripciones de la Juliobra ciudad. Véase Florez en la Canta
bria, y en el tomo <5. de Masdeu las inscripciones ^32. y
T a r r a g o n a 245
la jurisdicción de Z a ra g o z a : y viene bien con
la inscripción (1).
42 En la calle de Escar M oliner.
Trido Mímele
GENIO COL. I. V. TARRAC. L. MINI Aproniano»
TI V S APRONTAN VS II V 1R. Q. Q. TES,
TAMENTO EX ARG. LIB. XV. PONI
iy s s it .
Es basa de estatua , que se puso al Genio- de
la ciudad de Tarragona , la qual intitulan Tran
ca y vencedora. Mandóla poner en su testamen
to L u cio M inicio A p ro n ia n o , que había sido uno
de los dos que había tenido cargo de los juegos
Quinquatrios , y dexó quince libras de plata pa
ra que se pusiese. En las dos letras I. V . yo leo
im m u n is, victricis, y conform e á esto traslado®
O tros leerán Iulia en la I.
42 El título de llamarse Iulia la ciudad de
T arragona , parece se le da por haber sido. Iu-
lio César el que la h izo ,C olonia , com o hizo
también á las mas de España, com o tratando
del en la historia se ha dicho. El llamarla vence
dora es título de honra y dignidad, que denota
haber los R om anos con su ayuda vencido algu
nas v e c e s , valiéndose della y de sus ciudadanos
en las guerras» Y aunque muchas ciudades de Es-
pa-
(1) El pueblo prlncípal de los Carensas se llamaba Cara ó
Carae , el Itinerario de Ántonino lo sitúa eñ el camino me
ridional de Laminio á Zaragoza 27 millas antes de esta
ciudad : Ptolomeo lá menciona en los Bastitanos en los 11.® de
longitud y 38.0 36' de latitud, y aunque leda el nombr'é de
Carca se conoce es corrupción de Carae: algunos le reducen
á la villa de Carifiena^y del Mapa de Orteli o así se infiere. Mar
ca corrige esta inscripción poniendo punto despues deUXOKL,
y PORCI en lugar de PORTII * y añade que la Postumia
P
Nepociana no era Flanünica de Carae sino muger del Flamen
Tito Porcio*
246 Tarragona,
paña tuvieron , y muchas mas pudieron tener es
te renom bre por la misma causa: mas ninguna
con mas razón que T a rra g o n a , por haber sido
desde el principio que acá entraron los R o m a
nos la primera que los acogió y ayudó , m ante
niéndoles siempre una grande lealtad en to d o
tiem po próspero y adverso, co m o por todo lo pa
sado se ve en la historia de Fiarían, y en la mía»
43 En casa de Bartolom é Castelui:
Lucio Annio. L. ANNIO. L. F. GAL. CANTABRO FLA
Cantabria. MI ROMAE DIVORVM AVGVST. P. H.
. Segobriga.. C. OMNIBVS HONORIBVS GEST1S SEGO
BRIGAE DECRETO ORDINIS PECYNIA
PYBLICA SEGOBRIGENSES.
Esta estatua pusieron del dinero público los
de la ciudad de S ego b riga, por determinación y
mandado del Ayuntam iento á L u cio A n n io , hi
jo de L u c io , de la T ribu G alería, y V izcayn o de
nación , que en R o m a fue Flamen y Sacerdote
de los Emperadores por la España C iterior : y
en Segobriga tuvo todos los cargos y dignida
des publicas.
44 L a lisonja andaba entonces tan viva para
con los Emperadores , que las provincias tenían
Sacerdotes en R o m a que hiciesen sacrificios á
los Emperadores ya m uertos , á quien habían
ya recebido com o por dioses. D e Segobriga di
remos en su propio lugar.
45 En la torre de la misma casa:
Cayo Atilio. C. ATILIO. C. F. QVIR. CRASSO SA
Craso Sagna- GVNTINO OMNIBVS H O N O R . IN
io. REP. SVA FVNCTO FLAM. P. H. C.
P. H. C.
Esta estatua puso la provincia de ía España O -
Tarragona * 247
ten o r á C a y o A tilio C ra s o , hijo de C a y o , de la
T ribu Quirina , natural de S a g u n to , y que allí
en su república tuvo todos los cargos y oficios
h o n ro so s, y fue Flamen y Sacerdote de Ja mis
m a provincia España la C iterior.
46 Frontero de aquella casa:
Q. PGjNTIO Q. F. QVIR, SEVE Quinto Pon-
RO. BRAC. AVG-. OMNIB. HO- ció Severo.
ÑOR. 1N REP. SVA FVNCTO. FLA. Bracara
gusta» Au
Esta estatua se puso á. Q uin to Poncho Seve
ro j hijo de Q u in to , de la T rib u Q uirina , natu
ral de la ciudad imperial B raga: y allí en su re
pública tuvo todos los, cargos y oficios honrosos
que en ella h a b ia : y fue también Flamen*
47 En otra calle:
[Link] FLAVINO BAET. COS.. CIVI AS- Lucio Antevo
TVR. LEG. VII G. P. FEL. ANN. XLV. ST1P. Flavino.
XXIIII. ANTEIVS ANTIOCHVS LIB. PATRO- Betica.
KO OPTIMO BENEMERENT.. FECIT SECVN- Astorga.
DVM VOjLVNTATEM SVAM..
Esta piedra y sepultura, puso A n te y o A n -
tío co ahorrado á su buen señor L u cio A nteyo
Flavinio , ciudadano de A s to r g a , que fue C o n
sular de la provincia del A n d a lu cía , y murió de
quarenta y cinco a ñ o s, habiendo ganado suel
do veinte y quatro años en la legió n séptima gé~
mina , llamada Pia y Venturosa. Púsole la piedra
y sepultura conform e á su v o lu n ta d , teniéndo
selo m uy bien merecido.
En
' ’ * . : ‘ ,
i 2^3 Tarragona.
48 En otra casa:
Emilio Seve D E O T V T E L A E A E M IL IV S S E V E R IA
riano. N Y S M IM O G R A P H V S P O S V IT .
Es arula ó altar p e q u e ñ o , qu e E m ilio S e v e -
riano M im o g ra p h o puso al D io s de la T u te la .
49 M im os se llam aban antiguam en te una m a
nera de versos , q u e tam bién se representaban
co n gestos y visages. Y á los qu e escrebian este
gén ero de poesía lo s llam aban co n n o m b re G rie
g o M im o grap h o s.
50 En un h o r n o de A lb a n e lo :
Sempronia S E M P R O N IA E F V S C I. F . P L A C I D A E P O M -
PlacidaFom - F E L O N E N S ! F L A M IN IC A E . C O N S E N S Y
pel0e C O N C IL II P. H. C . C . C O R N E L I V S Y A L E N S
M A R IT V S . S. P . F .
Es basa de e s ta tu a , qu e de con sen tim ien to
de tod a la junta de la España C ite rio r puso C a
y o C o rn elio V a le n te de su d in e r o , á su n iu g et
S em pronia Placida hija de T e u c o , que había si
d o Flam inica y Sacerdotisa en P am p lon a , ó ha
bía sido natural de allí.
5 1 C o m o T a rra g o n a era tan insigne ciudad,
y c o m o cabeza de la C it e r io r ,s e hacia allí ayun
tam ien to general de toda ella. Y esto dice esta
p ie d ra , y otras. Delías es una basa de estatua que
tiene escrito lo siguiente:
C, V IR IO F R O N T O N I F L A M I. E X L V C E N S
E X D E C R E T O C O N C IL II. P. H. C .
Y en nuestra lengua: Por decreto de todo el
a y lili-
Tarragona. 249
A yuntam iento de la provincia de España la C ite -
rior , se puso esta estatua á C ayo V ir io 'F r o n
tón r -Sacerdote del distrito de la C h a n cilla ú de
L u g o . Otras tales piedras se pondrán tam
bién aquí.
52 En frente de ía puerta de aquel horno;
L. AEMILIO. L. F. PAVLO. FLAM. P. H. C. EX
Lucio Emilio
CONYENT. CARTHAG. ATTACC. OMNIB. 1N ^hañdiierí
de Cartagena.
REP. SYA HONOR. F. TRIB, MIL. LEG. III. Acuca lugar.
COHOR. XIIII. PRAEF. P. H. C
Tam bién es basa de estatua que la España
C iterior mandó poner á L ucio Emilio Paulo*
hijo de L u c io , que había sido Flamen y Sacer
dote de toda e lla , y era natural de A tta c a , que
caía en ia jurisdicción de la Chancillería de C ar
tagena, y en su República había tenido todos
los oficios y cargos h o n ro so s, y habia sido Maes
tre de Cam po en ía legión tercera, y Capitan de
la C o h o rte quartadédma.
5 5 Ptolom eo pone al lugar llamado Attct-
cuín en ía C iltíberia, y por la sem ejanza d d
n o m b re , y por alguna conveniencia del sitio p o
dría alguno pensar que fuese el lugar que á la
entrada de A ragón cerca de C alafayud se llam a
agora Ateca. Mas éstas por sí no son bastantes
conjeturas, y otras no con curren ; p orque no
se halla mención deste lugar en otro autor. O tra
inscripción anda con la m em oria deste lugar , r
Tom. I X . Ii di-
250 Tarragona.
Piedra de dicen se halló en el m is m o lugar de Ateca con
:eca. est^s [c ^ s:
Tito Plaucio. T. PLAVTIO. P. F. DE MVNICIPIO ATTA
Atteca. CENSI OPT. MERITO ET TRIGESIMO OC
TAVO AETATIS ANNO EVITA SVBLATO
Quinta Pau TOTO POPVLO CVM MAGNIS LACHRY-
lina» MIS FVNVS PROSSEQVENTE. QVINTiA PAV
LINA MATER AN N . OCTOG. TR 1VM AD
FLETVM ET GEM1TVM RELICTA, TVMV-
LVM LACHRYMIS PLENVM E MARMORE
NVMÍDICO DEDIT.
En castellano d ice : Esta piedra y títu lo de
sepultura se puso á T i t o Plaucio , hijo de P u -
blio , que dexó m uy o b ligad o al M unicipio A t
rácense, y acabó la vid a á los treinta y o ch o años
de su edad, acom p añ an d o su enterram iento to d o
el pueblo co n m uchas lágrim as. Q uin cia Paulina,
su m adre T que siendo de ochenta y tres años
qu ed ó acá para vivir siem pre llorando y gim ien
d o , le puso este cip p o de m árm o l de N um idfe
bañado co n lágrim as.
54 También se puso otra piedra con el
nombre deste lugar en el séptimo libro desta
historia.
5 5 En otra casa de un carpintero:
Valeria Mo— MEMORIAE VALERIAE MOBESTINAE
destina. QVAE VIX. A N N . X X IIII. M. l i l .
D. X X V II.
Cecilio Poly- CAECIL.
chronio. POLYCHRONIVS ET AVRELIA PRIMI
Aurelia Pri TIVA F 1LIAE CHAR1SS1MAE.
mitiva.
Es cippo de sepultura , y dice en castellano:
Esta piedra se puso p or m em oria de Valeria
M odestina , que vivió veinte y qu atro añ os, tres
me-
Tarragona. 251
meses y veinte y siete dias» M andáronla p o n er
C ecilio Polychronio, y-Aurelia Prim itiva á su hi
ja muy amada.
56 En una piedra quebrada por lo baxo,
al paso de la casa de la sacristía:
AVRELIAE MASCVLINAE EX - Aurelia Mas-
CLVNIENSI FLAMINICAE. culina.
Parece haber sido basa de e sta tu a , que se
puso á Aurelia Masculina Sacerdotisa , que ó
fué natural del distrito de la C h and ifería de Clu
nia , 6 tuvo allá el cargo de Flaminica»
57 En otra basa de estatua:
I«. SEPTIMIO MANNO. C. Y. CONCI» Lucio Sépti—
LIVM. P. H. C. ibíoManno.i
D ice, co m o el todo Ayuntam iento de ía pro«
vincia de la Citerior E>paiia puso aquella estatua
á L ucio Séptimo M anno varón clarísimo.
58 En una huerta:
P. FABIO P. F. SER. LEPIDO. Publio Fabio
QVAE EX. D D TARR. FACTO POST Lèpido.
MORTEM ElVS , POSITA EST , AD 1ECTIS
ORNAMENTIS AEDILIT. REMISSA IM
PENSA.
QVAM MATER EIVS IV LIA SEX. FI Iulia Rebur-
LIA REBVRR 1NA DE SVO DEDIT. rina.
Fue esta piedra basa de estatua. En ella se di
ce , com o se puso á Quinto Fabio Lèpido , hijo
de Publio de la T ribu Sergia. Y púsose por
determinación de los del regim iento de T arra
gona , decretada despues del m u e rto , añadien
do en el auto , que se pusiese con atavío y in-
Xi 2 sig-
2 Tarragona.
signias de Edil. Su madre In lia Rebu trina, hija
de S exto, excusó á la ciudad del gasto , ponién
dolo ella de su hacienda.
5 9 En la misma huerta:
TVTELAE.
V. S.
Pubiio Nevio. P. NAEVIVS ADIVTOR.
.f
Es arnia ó altar pequeño, que puso á la Dio
sa Tutela Publio Nevio A diutori
60 En la misma huerta:
Popllla Secufì* PGPILIAE. M. F. SEGVNDAE. '
da» FLAMIMC. COL. TARRAC.
Fulvia Cele FVLV 1A CELERA MATRI OPTiMAE
rà.
T ítu lo es y basa de estatu a, que Fulvia Ce«
lera dice puso á su buena madre Popilia, segun
da hija de M a r c o , que fue Fiammica y Sacer«
dotisa de la C olonia de Tarragona.
61 A llí mismo:
Fulvia-Cele« FVLVIAE. M. F. CELERE,
fa. FLAM 1N 1C. PERPET. C O N -
CORD, AVG.
Fulvio Dia FVLYIVS DIADOCHVS. LIB. PATRON AE»
doco,
- Es basa de estatua de Fuívla C e le r a , ía que
puso á su madre el título precendente. Púsosela
á ella con la estatua Fulvio D iadoco su ahorra-
d o 7 y dice com o fue Sacerdotisa y Fiammica
perpetua, para hacer sacrificios por la co n cor
dia de los Emperadores.
62 Puédese también trasladar en esta dedi
cación p o r nom bre de ciudad el de concordia*
Por-
Tarragona. 253
Porque P to ío m eo pone en la Lusitauia una ciu
dad deste nombre. Y Plinio tam bién llama (a)
Concordia Julia á una que pone debaxo la ju
risdicción de Sevilla. Aunque se podría pensar
que es la mi>ma de Ptolom eo , co n fo rm e á lo
que otra vez dice della Quien quisiere po
drá también entender , que estarn uger era Sa
cerdotisa particular , para rogar allí en Tarra
gona por la paz y concordia del Em perador á
la Diosa Concordia , de quien entre los A utores
Plinio también hace m ención (c).
ó 3 En la misma huerta:
C. V IB IO C. F. G A L . LATRONI Q. II, VIR. Cayo Vitio
ITEM II ViR. QVINQ. COL. TARRAC. FLAM. LadFulron. vi a Ce
P. H. C. lera.
EX TEXTAM. FVLV 1AE CELERAE. HAEREDES Fulvio Mu
FVLV 1VS MVSEVS ET FVLViVS MOSCHiVS. seo.
Fulvio Mos
chio.
Tam bién hay memoria en esta piedra de
Fulvia Celera , pues se dice que por su testa-
m entó mandó se pusiese estarna y este título á
C a y o V ib io Ladrón , hijo de C a y o , de la tribu
G alería, que habia sido uno de los del gobierno
por cincos años, y tuvo también e] cargo de
los juegos Quinquatrios en la C o lo n ia de Tarra
gona , y fue también Sacerdote de la España
C iterior. Pusieron la estatua Fulvio Museo , y
Fulvio M oschio herederos que fueron de Ful-
vía Celera.
En
(a ) En el lib. 3. cap. 1. (b) En el lib.- 4. cap, »2» , i
(c) En ellib. a, cap. 7. I
254 Tarragona.
64 En la misma huerta:
Cayo Cal- C* CALPVRNIO. P. F. QVIR. FLACCO. FLAM
purnio Flac- p- c - C V R A T O R I TEMPJLI PRAEF. MV-I
co. RORVM.
Cayo Cal-COL. TARRAC. EX. D. D. C. C A L P V R N IV S
purnio Flac- FLACCYS HONOREM ACCEPIT , 1MPENSAM
cootro. REMISIT.
L a C oíon ia de T a rr a g o n a , por determina
ción y decreto de sus R e g id o re s, mandó po
ner esta estatua á C a y o C aipurnio Flacco , hijo
de Publio, de la tribu Q u irin a, que fué Sacerdo
te de la provincia de la España C ite rio r, y fué
M ayordom o y obrero del tem p lo y tuvo el
cargo del reparo y buen estado de los muros.
Mas L ucio Caipurnio F la c c o , aceptando la hon
ra publica, excusó y descargó á la ciudad del gas
to , poniendo él á su costa la estatua.
6 5 A llí en Tarragona dice otra piedra que
parece basa de estatua.
Cayo Cere- C. CAERECIO. C. F. QVIR. FVSCO AQVíFLf
ció F usco. EX C O N V E N T . BRACAR. AVG. OMNIB. H.
IN REP. SVA FVNC.
En castellano: Esta estarna se puso á C ayo
Cerecio Fusco, hijo de C a y o , de la tribu Quiri-
na , natural del lugar llamado Aquas Fíavias en
la Chanciílería de Bcacara Augusta , y tuvo to
dos los cargos honrosos en su república. Su lu
gar propio se vendrá para decir cumplidamente
com o el lugar Aquas Flavias estuvo donde ago
ra está la villa de Chaves en Portugal. Y ya se
dixo algo en la Corónica tratando del Empera
dor Vespasiano y sus hijos.
C er-
Tarragona. 255
66 C erca de la torre Grosá.
L. DQMITIO GALLICANO PAPINIANO. C. V. L
LEG. AVG. PR. PR. P R O Y IN C IA E G E R M A - cio Galican¡
NIAE INFERIORIS. LEG. AVG. PR- PR. P. H. papiniano1
C. LEG. AVG. PR. PR. DALMATIAE COS. DE
VOTISS. ET INNOCENTISS.
AVREL. 1VLIANVS PATRONO INCOMPA A T
RAB 1LI. AurelioJu
liano.
Fué esta piedra basa de estatu a, que A u r e
lio Juliano ahorrado puso á su señor L u cio D o -
m ielo Gallicano Papiniano varón clarísim o , L e
gado del Emperador y su Pretor y Propretor en
la provincia de Alem ana la baxa. Legado tam
bién Pretor y Propretor de la provincia de la
España C iterior. Legado también del Empera
dor Pretor y Propretor en la provincia de D al-
macia. Cónsul de gran bondad en la v id a , y de
grande afición y reverencia con el Emperador.
67 A llí en Tarragona:
D. M.
CAMILLVS AQVILEVS SE VIVO Camilo Aqui-
SCRIBl iVSSIT SIC. leo.
NON FVI, DEINDE FVI, MODO
NON SVM.
Esta es una extraña sepultura , pues dice des»
ta manera : M emoria consagrada á los dioses de
las almas. Cam ilo A quileo estando vivo mandó
escrebir aquí 1 >siguiente : N o f u i , y luego fui,
y agora no soy. El ruin hom bre no creía la in
mortalidad del alm a , abominable fundamento
para todos los males.
68 L a mas linda piedra que hubo en Tarra
gona frita agora de allí, llevándose á R o m a , á
lo que se cree, por ser tan excelente. Era un niño
pe-
- 2 56 Tarragona.
pequeño esculpido en mármol. Estaba recosta
do , y tenía junto á la cabeza un ramo florido,
y á los pies otro seco. Por lo baxo tenia escri
tos quatro versos á la larga:
A S P ÍC E Q V A M S V B íT O M A R C E T , Q V O D F L O R V IT ANTE»
A S P 1C E Q V A M S V B IT O Q V O D S T E T 1T A N T E C A D A T .
NASCENTES M O R 1M V R . F NISQVE AB
1 O R IG IN E P E N D E T ,
El postrer verso faltaba en la piedra, por
estar quebrada por allí. A lgunos han querido
suplirlo. Y o siendo m o zo dixe:
ILLA EADEM, VITAM QVAEINCHOAT, HORA RAPIT.
e i Doc^ Tam bién cumplió el epigrama el D o cto r
tor Francisco f?r&ncfsco Hernández, M edico de su M agestad, f
Hernández. , , . , T ,, 74
que lo ha enviado en Indias con cargo de reco
nocer todos los animales, aves y plantas de allá,
y retratarlos to d o s , con escribir también sus
fuerzas y provechos. Insigne hom bre por sus
letras, y con quien yo desde m uy m o zo he te
nido siempre grande amistad.
IPSAQVE VITA SVAE SEMINA MORTIS HABET
T o d o el epigrama junto dice en castellano,
sin poder tener la gracia y lindeza del la tin : M i
ra quán presto se marchita lo que poco ántes
florecía. Mira quán presto cae lo que poco án
tes estaba en pie. El dia que nacemos m orim os,
y nuestro fin tiene su fundamento y principio
luego desde nuestro nacimiento. L a misma ho
ra que com ienza la v id a , quita algo della. O
a s í: L a misma vida tiene en sí simiente y prin
cipio de la muerte.
69 Luis de Icarte refiere en su libro de las
grandezas de T a rra g o n a , com o hubo allí una
piedra, que por ser'tan insigne se la llevaron
no )
Tarragona. 257
.no há muchos años á Roma. Tenia esto es
crito:
M. TVLIO CICERONL M. F. ROMANAE
FACVNDIÁE PR1NCIPI ™ /c0 TuIi0
QVAEST. AEDI. COS. PROCOS. 1MPE
RATORL P. P. ARPÍNATES.
D ice en castellano: L o s Arpinates pusieron
esta estatua á M arco T tílio C icerón, hijo de Mar
c o , Príncipe de la eloqüencia R om an a , que fue
Q u e sto r, E dil, C ó n su l, P ro c ó n su l, y Capitan
G en eral, y fué llamado padre de la patria.
70 M arco T u lio fué natural de A rp iñ o lugar
de Italia. Y los de allí por honrar á su famosísi
m o ciudadano , y honrarse ellos con él , le pu-
siéron esta estatua en T a rra g o n a , c o m o tam
bién la debieron poner en otras ciudades insig
nes. Y Demostenes tuvo también allí estatua que
dura hasta agora, com o Icarte refiere.
71 Este mismo A utor escribe m uy en par
ticular en el capítulo quarenta y cin co de las
estatuas de los dos Scipiones Publio y G n eyo ,
que se ven agora cerca de Tarragona en una
torre con inscripción muy gastada. A llí dice
que nuestro Cardenal D on Fray Francisco Xi-
m enez tom ó de debaxo de las estatuas otra ins
cripción en una piedra de márm ol. Esto no pu
do s e r , porque nunca el Cardenal estuvo en
T arrago n a, ni foé curador de la R eyna D oña
Isabel. Y por lo que todos ios desta Universi
dad de Alcalá de Henares debemos al buen C ar
denal , som os obligados á no sufrir lo que sin
razón ni fundamento se le im p u ta , aunque sea
cosa tan liviana c o m o ésta.
72 Tarragona ha, sido siempre desde la pri
m itiva Iglesia M etrópoli muy principal en Es-
.• Tm . i X pa^
*i 5 8 Tarragona.
p a ñ a , y dura tocfavía en serlo : aunque ha ha
bido en ella y en la ciudad grandes mudanzas
y destruiciones , c o m o Luis de icarte prosigue
cumplidamente» Y p o r andar ya impreso su li
b r o , no será m enester decir aquí mas desto,
ni de las otras cosas insignes y de grande fama
que hay en aquella ciudad y su tierra®
M E N T E S A
En el capitulo quinto*
, U na de las cosas mas ciegas y erradas
que hay en España , es señalar el sitio donde es
tuvo la ciudad de M entesa , ciudad de quien de
mas de T ito L iv io y P o lib io T hacen también
m ención della Plinio > Ptolom eo y el Empera
dor A n ton in o. T o d o s piensan y escriben que
fue J a é n , 6 estuvo cerca de allí estando mas
de catorce leguas. A q u í se trabajará de averi
guar lo cierto con buenos fundamentos» T a m -
• 'poco es fácil de averiguar su verdadero nombre,
pues en unos A u to res leem os Mentesa 5 y en
o tros Mentisa. A q u í seguiremos el primero que
En lo de Cas- es mas com un. P to lo m eo la pone en los O re-
tuio. t a ñ o s y Plinio : c o m o se ha dicho parte de sus
pueblos que tenia esta ciudad sujetos, pone en
los Bastulos , y parte en los O re ta n o s, sin se
ñalar en quál región déstas estuviese la ciudad.*
aunque es mucho de considerar , que las dos ve
ces que nombra esta ciudad, siempre la po-
Mentesa esta- ne en la España C it e r io r , y no en la Betica:
ba en Ja Tar- y lo m ism o hace P to lo m eo poniéndola en la
raconense. Tarraconense y en los Oretanos. Tam bién tiene
m ucha consideración el ponerla el Emperador
.. , * An-
Mentesa. 259
A n to m n o en el cam ino que desciende de la ciu
dad de T arragona por la marina á Cartagena,
y desde allí hasta Castulo. Habiendo ya pasado
á Baza y á Guadix y otros dos la g a res: á distan
cia de diez leguas y media de Castulo pone á
M entesa, y Jaén está siete leguas mas adelante
de Castulo. Y así es imposible que Jaén cayese
en el cam ino de Cartagena á Castulo. L o s libros
im presos están m entirosos en aquello del Itine
rario , porque juntáron los dos nombres de M en
tesa y Bastía. Mas en aquel exemplar antiguo de
que ya algunas veces he d ic h o , está to d o bien
distinto.
2 P o r to d o esto es cosa averiguada, Mentesa a©
que M entesa ni fue la ciudad de Jaén , ni es- es JaeGo
tu v o cerca , sino h arto lejos d e l l a p u e s está
Jaén tan m etida dentro en la Betica. Y sin todo
lo d ic h o , que da harta claridad : también la gra
duación de P to lo m e o muestra gran diversidad
entre la M entesa antigua y la ciudad de Jaén.
P orque á T u c c i , que averlgüadamente fue Mar
io s , pone en la Betica en ocho y treinta y sie
te , y á M entesa en la Tarraconense en diez y
treinta y nueve. Y estando Marros no mas que
dos leguas de J a é n , no habia de haber ningu
na diferencia que se pudiese sentir en la gra
duación de longitud y latitud. Y habiéndola tan
grande, es necesario que Mentesa y T u cci es
ten m uy apartados. Para fundamento de otra
razón que prueba esto m ism o , se ha de pre
suponer, c o m o desde Jaén hasta el rio Guadal
quivir , que es aun no á dos leguas de C azor-
Ia en la sierra , hay cerca de diez y siete le
guas , cam inando siem pre de aquella ciudad al
Oriente. -
3 Siendo esto a s í , Plinio dice que algunos
Kk a Au-
%6o Mentesa.
'Autores escribieron que el rio Guadalquivir nada
en M entesa, siendo la verdad que nace en la
sierra que él llama Tubigense o T u g ie n s e : y
Se S rra dS cabemos claramente que es la de Segura allí por
" ’ cim a de Cazorla. Esta diversidad de los A u to
res claro está que n o era por espacio de diez
y siete leguas ,, que en tanta distancia nadie se
podía engañar , para poner el nacimiento de un
rio tan señalado, sino en cinco ó seis leguas
quando mucho. D e donde se concluye , que
Mentesa no estaba m uy apartada de Cazorla y
por allí. Ultim am ente hay oti-a razón de harta
fu e rza , por donde se prueba haber sido M ente
sa muy apartada d e donde agora está Jaén. Esta
se tom a de la división del R e y V vam ba en al
gunos Obispados , que como se verá en su liar
gar era ésta» - .
4 Ckcto tenia desde Gala hasta E ciga, y de
Términos de! Pinta hasta Cam pania. C a stillo , que allí llaman
Meatesa° ^ B aeza, tenia desde el término-de O reto y Men
tesa hasta los térm inos de Guadix. Mentesa tec
nia desde Eciga hasta Segura, y de Lila hasta Plí-
lyxeña. A q u í encierran ya á Mentesa claramente
entre O reto y Segura. Y siendo ©reto muy cer
ca'del campo d e C a ía tra va , y Segura mas orien
tal harto- que ella : es apartarse Mentesa de don
de agora está Jaén mucha distancia retirada siem
pre ácia Cazorla y á la sierra de Segura. Mués
trase mas claro e sto , por los térm inos que le
dan allí al Obispado de T u c o , que agora es Mar-
tos y está mas ai Poniente de Jaén dos leguas*
Y así quien hubiese de ir desde Marros á los C o r
tijos de C a z k m a , donde fué C a s tillo , había de
f>a§ar por J a é n : y si quisiese ir desde M artos á
Seg tira, por Jaén y por C a stillo , 6 por mu y
cerca de ambas ha de pasar« Siendo esto- a s í, a!
ObÍS-
Obispado de T u cci por el Mediodía occiden
tal le dan (que confinaba con el Obispado- de
Cabra) y por el oriente que llegue hasta C astil
lo . A sí quedaba el Obispado de Castillo encerra-
; do entre ei de M en tesa , á quien le dieron por
térm ino en lo oriental r y entre el de T u c c iq u e
lo cerraba por el Occidente : y Mentesa quedaba
apartada. de T u cci toda la tierra que. tomaba, el
Obispado de Castillo , estando T u cci c o m o está
no mas que dos leguas de Jaén. Ayuda á esto
ei considerar, com o habiendo Obispado en Mar- Obispado de
tos , no es verisímil hubiese otro dos leguas d e * ^ 10® »-
allí en Jaén. -
5 Por todo esto es forzoso creer que M en-
tesa no estuvo antiguamente donde agora está
la ciudad de Jaén com o com unm ente se tiene,
ni tam poco cerca de allí , com o el A rzo b isp o
D o n R od rigo señaló. N i tam poco se puede
bien señalar dónde estuvo Mentesa*: A lgun os Mentesa no es
fian querido decir que flié Montijar , lugar que MoiltlÍar*
está no lejos cíe Jaén en la sierra acia Alcalá la
Real. Mas por todas Tas razones pasadas se ve
también com o esto no pudo ser,.
ó O tros han querido afirmar que estuvo la E¡ despobía^
antigua Mentesa en un despoblado que está do de Santo
cerca de C ázorla , y fo llaman Santo T o m é Tomé c^ e
C o n fo rm e á lo dicho el sitio les ayuda , y tam - Cazorl3s
bien dicen les ayudan piedras antiguas que allí
hay. Y o no he estado en aquella tierra , mas e n
las piedras que. de Santo T o m e me han envia
do , no veo cosa que pueda tener, rastro desto3
aunque puede suceder esto por estar mal saca
das , y por eso no las pongo aquí.
7 Y o mucho me inclino á creer que estuvo
allí en aquel despoblado de Santo T o m é esta
dudad de Mentesa, porque está en la C iterio r o
T a r-
/
26 2 Mentes a*
Tarraconense, com o Plinio y Ptoíomeo la po
nen , y cae bien en aquel camino que trae el
Emperador Antonino de Cartagena á Castulo,
y lo de los O bispados, y sus términos le qtia-
dra mucho , y así lo del nacimiento de Guadal
quivir, y todo lo de mas que hemos dicho. Y
está en los confines de los Bastulos. T od o en
fin hace gran prueba, y el'nom bre de Santo
T om é parece pudo ser corrompido de Mente-
sa. Y por esto será mas cierto el haber estado
la ciudad en aquel s itio , que no en otro dos ó
tres leguas de allí que llaman T oya , donde hay
también grandes ruinas y piedras escritas, mas
no se leen bien. Y el Señor Don Diego de Men
doza esto mismo de haber estado Mentesa en
Santo T om é tiene por lo mas cierto. Hicie
ran mucho al caso quitándonos rasamente la
dudas dos piedras que pone Ciríaco Anconitano,
que son éstas:
DEO TVTELAE GENIO
MEN TESAN I.
Es arula, y dice que la pusieron los Men*
tésanos al Genio , Dios de la guarda. F¡t
8 La otra piedra dice;
DEO MANIVM CALFVRNIAE. L. F.
SCANTURAE.
HVIC ORDO MENTESANVS FVN-
DYM PATRIAS PVBLÍGVM OB ME .
RITA. DEDERAT.
Memoria consagrada al Dios del alma de
Calíbrala Scaatura ? hija de Lucio. A esta Seño
ra
M entes a. 26 3
ra le dio él R egim iento de la Ciudad de M en-
tesa aquí en su tierra una heredad publica por
sus m uchos merecimientos»
9 Harto probarán estas piedras si supiéra
m os dónde se habían hallado. Mas en el libro
de Ciríaco no díce mas que Mentes ce 7 y quie
re decir que se hallaban en Mentesa , sin seña»
lar dónde era r ni otra cosa semejante.
10 Este Obispado de Mentesa , de que hay
gran m ención en los Concilios antiguos de Es
paña , se ha perdido del tod o , y la tierra que
le p e r t e n e c i a á lo que se puede creer 5 está en
el Arzobispado de T o le d o co m o tod o el ade
lantam iento de Carzorla. L a ciudad fue destrui
da en la entrada de los M oros en E spaña, pues
su O bispo está firmado en los postreros C o n ci
lios de T oled o (1).
11 Mas pues tan de veras averiguamos co - e i nombre
m o Mentesa no fue Jaén '4 contra la opinion antiguo de
que desto está tan rebebida, será bien decir qué Jaen*
nom bre tuvo antiguamente está ciudad« A lg u
no? han querido decir que los M oros pasáron
á Jaén al sitio que agora tiene , habiendo es-
tado en tiem po de R om anos en un despoblado
qu e se ve p oco mas de media legua de la ciu
dad
(1) Aunque Morales no se inclina á que hubo dos Man
tesas , la autoridad de Plinio es tan respetable , que debemos
admitirlas. Florez, con motivo de averiguar la Sede Mentesa—
na 5 discurrió sobre este punto en el tomo 7. pág. 247. y allí
reduce la Mentesa Bastula al lugar de la Guardia 3 dos le
guas distante de Jaén , produciendo en confirmación una ins
cripción dedicada á la Diosa Yesta por los Mentesanosj ba
ilada en aquel sitio 3 y la Oretana al lugar de Montiel inme
diato al de Santo Tomé , adonde ya Mor-ales creyó hubiese
estado la única que ha conocido : por las razones que éste úl
timo expone á ésta creemos se debe reducir la Sede 9 y no á
la de la Guardia como sospechó Florez,
4 -Mentesa.
d a d c a m i n o de- la Guardia con muchas señales
y rastros de antigüedad. Esto no m e parece v e
risímil , porque sin otros m uchos rastros de an
tigüedad que por toda la ciudad parecen , de
quien se podría decir que fueron traídos d el
o tro sitio , los baños qué llaman de D o n Fer
nando poco mas abaxo de la Magdalena , m a-
nifiestamente son fábrica Rom ana. Y de allí di
cen los naturales que sé llevó á San M iguel una
piedra que está encima de la puerta de aquella
Iglesia. Es de mármol blanco y de casi dos va
ras en largo , y en partes está gastada, L as letras
que yo en ella pude leer dicen:
P’edr-s de € * SEMPRON. G F. GAL. SEMPRONIANVS.
T¡ea * II. VIR. BIS. PGNTYF. PERP. SEMPRONIA.
* FVSCA. VIBIÁ, AVREL. F. THERMAS.
AQVA. PERD, CVM. SYLVIS : : : : :: : : :
AQVAR. TRECENT. PE. IMPENSA: :: SYA,
í OMNI. DD.
En nuestra lengua dice : Estos baños edifica«'
Cayo Sem- y dedicaron C ayo Sem pronio Sem pronia-
prori¿ano. ^ ^ hijo de Cay o , de la tribu Galería , que dos
veces habia sido uno de los dos del -gobierno
Sempronia ciudad, y jfííé Pontífice perpetuo , y Setn«
Fusca Yibia. pronia Fusca Víbia , hija de Aurelio , y tru-
xéron el agua á ellos , y le dieron el bos
que de las aguas de trecientos pies to d o á su
costa. En lo que falta podia decir algo que va
riase este sentido» Y o traslado' lo que puedo en
tender. El agua les venia á estos b a ñ o s, según
se cree , y por el sitio parece , de 1a famosa
U fuente de fuente de la M agdalena, que debe ser uno de
la Magdalena. ¡GS mayores y mas herm osos golpes de agua
qu.e hay en España,, paes fen saliendo de una
peña s se entra encubierta en la Ig lesia, de don-
Mentesa, 265
de tó m á el n o m b re , y dentro de un patio de
ella menea dos ruedas de m olino sin cubo ni
represa. Y con ser tanta el agua , es en extre
m o clara , delicada , fria , limpia y saludable. Y
bien veo que esta piedra ni los baños no prue
ban enteramente que Jaén haya estado en el si
tio de agora , ó en el o tro : mas todavía ha
cen harta probabilidad pues los baños , de que
tanto entonces se usaba, no habían de estar mas
de media legua fuera del pueblo.
12 Porné también otras piedras antiguas
que en Jaén he visto , de donde algunos tom an
ocasion de rastrear su nom bre antiguo. D es
pués veremos lo que se puede averiguar con ellas.
13 En la puerta de la ciudad , que está jun
to á la Iglesia m ayor , y la llaman de M ercado,
están todas estas piedras:
IVL. FABIVS FLORIN VS AVRIG. Julio Fabio
VI. VIR. M. F. FLAVII AVRIG. F. Fíoriao.
ANN. LXX. PIVS IN SVIS HíC
SITVS EST S1T TIBI T. L.
A q u í está enterrado Julio Fabio Florín o,
natural del lugar llamado A u r ig i, que fué uno
de los seis del gobierno , y fue hijo de M areo
Flavio , natural del m ism o lugar. V iv ió setenta
años , fué muy bueno para todos los suyos.
Séale la tierra liviana. O tra piedra:
D. M. S. Marco Fabio
M. FABIVS PROBVS AVRIG. Probo»
FLAM. M. FA. F. PONT. PERP.
A VG. ANN. XXXV1I1I. P I VS
IN SVOS HIC SITVS EST SIT
TIBI TERRA LEVIS.
M em oria consagrada á los Dioses de los de-
Tom. I X . L1 fon-
2,66 Mentes a.
funtos. Aquí está enterrado M arco Pablo P ro
bo , natural del lugar llamado Aurigi * Flamen y
Sacerdote , hijo de M arco Fabio. Fué Pontífice
perpetuo del Emperador. Fué muy bueno para
los su y o s, y murió de edad de treinta y nueve
años. Séale la tierra liviana.
13 En otra piedra quebrada no se lee mas
que esto:
INCOLA AVRIG.
M orador del lugar llamado Aurigi.
15 Algunas otras piedras hay allí que ni ha*
cen á nuestro proposito , ni por otra cosa son
notables. Harto lo es una de m ármol cárdeno
con letras mal form adas, que está en los fun
damentos de aquella misma puerta , aunque al
go escondida en lo hueco del rastillo , y fué se
pultura de Justina , muger de Claudio C o rn e-
11o Salviano. Mas por ser m uy deshonesta , c o
m o ya he dicho , no se puede tener por buena.
Pedro Appiano la puso en su R ecopilación de
antigüedades algo mendosa.
16 Por estas piedras de arriba han querido
afirmar algunos que Jaén fué A urigN y y ayú-
danse también de la semejanza del nom bre. Las
piedras por ser todas sepulturas no prueban mu
ch o , por lo que se dixo en los Discursos gene
rales. Mas todavía en ser tres tienen algún tes
tim onio. También el ser aquel Florino Flamen,
y hijo también dé hom bre A u rig ita n o , ayuda
harto á la probabilidad. Mas ninguna otra razón
hay que favorezca. A unque éstas cierto tienen
harta verisimilitud , y yo por ellas estoy per
suadido.
17 Y no le mueve á nadie el haber afirmado
Horian de Ocanapo en el capítulo treinta y dos
de
Mentes a, 2<$7
de su quinto lib r o , que la A u n g i antigua es dorias de
nuestra Arjona de agora , probándolo con d o s ^ car? p? fué
•j /i n' t • enganado en
piedras que el allí puso. L a primera es aquella las piedras,
de M arco Fabio P r o b o , que está en Jaén , y
no en A r jo n a , y esto puedo yo certificar p o r
haber estado en ambos lugares, y m irado c o n
diligencia las piedras que hay. L a otra ta m p o c o
no está en A rjona , y está errad a, p o rq u e el
nom bre del m uerto se dice allí Q uinto F abio
Ficulno , y es Q uinto Fabio Fiorino el de la o tra
piedra de Jaén» A sí que Fiarían fué engañado^
que le dixéron estar aquellas piedras en A rjo n a ,
estando en Jaén , y le diéron la una errada en e l
nom bre propio. Y él mismo muestra allí clara
mente com o no las vio é l , ni estuvo en aque
llos lugares, sino que le diéron las piedras.
18 Quanto mas que A rjona harto bien se Arjona.
prueba haber sido el Municipio que Píinio lla
ma de dos nombres Urgavonense y A lbense. P o r
que tiene casi manifiesta la corrupción en e l
nom bre que de Urgavona se m udó en A r g o n a .
Y esto 00 hiciera tanta fuerza si no estuviera allí
co m o está en la Iglesia de San Martin una d e
dicación en basa de estatua del Emperador A d ria
no con este título:
IMP. CAESARI DIVI TRAIANI PARTHI
CI FILIO , DIVI NERVAE NEPOTI TRA
IANO HADRIANO AVGVSTO PONT 1FICI
MAXIMO TRIB. POTYXIIII. COS. IFÍ. PP.
MVNICÍPIVM ALBENSE VRGAVONENSE.
D D.
El M unicipio Albense TJrgavonense , puso
y dedicó esta estatua al Emperador Gésar A u
gusto Pontífice M áxim o , padre de la patria,
Trajano Adriano , hijo del divino E m perador
L is T ra-
2 68 Mentes a.
Trajano , vencedor de los Parthos , y nieto del
Emperador Nerva. Y pásosele la estatua el ano
que tuvo la catorcena vez el poderío de T ri
buno del p u eblo , y el tercero consulado.
19 L a piedra es insigne por tener menos
abreviaturas que las semejantes suelen. Y por lo
que de las dedicaciones se ha dicho en los dis
cursos generales , y ello de [Link] entiende en
tre los que algo desto entienden, se ve con
buena certificación co m o A rjona tuvo antigua-^
mente el nom bre que en la piedra se le d a , y
no el de A u r ig i, que por esta parte queda libre
para Jaén.
Lugar de pi*. 20 P ° r esta ni isin a piedra de Arjona se han
mo. de emendar los libros de Plinio donde se lee
Urgao , y aun mas corruptam ente V irgao. Y
aunque en Arjona hay otras piedras antiguas,
que muestran haber sido el lugar rico y populo
s o , no tienen el nom bre d é l , y por esto no las
pongo.
21 Algunos han querido decir que nuestra
©irísenospue- Jaen ag ora fuese la ciudad de Girisena , de
bios. donde sus pueblos com arcanos se llamaron los
G irisen o s, y hace dellos mención Plutarco en
la vida de S e rto rio , co m o adelante se trata en
esta historia. Muévense por la vecindad que te
nían con los dé Castillo , co m o allí se refiere (a).
Y por vecindad tienen estar seis leguas , co m o
están agora estas dos ciudades. Ayúdales la se
mejanza del n o m b re , pues Jaen tiene algún so-
njdo de Girisena. Ultim am ente dicen que hay
en Jaen piedra con el nom bre de Girisenos. Y o
no he visto la piedra , ni nadie me ha sabido
dar razón de las palabras que contenia 5 así no
PLie*
En el lib. 8. c.í^.
puedo juzgar de la bondad de su testim onio, ni
dexo por eso mi opinion de creer que Jaén fue
la antigua Aurige.
22 El M oro Rasis celebra m ucho la ciudad
de Jaén y su tierra , y entre ios pueblos que te
nia sujetos cuenta uno que llama M a te x a , di
ciendo que es ciudad m uy antigua y muy fuer- ,
te. Y o no creo que quiera entender por ésta á
M e n te sa , sino á M artes. Y en fin de aquí no
hay tom ar cosa cierta.
23 L o s Girisenos yo creo fueron pueblos
de aquellas co m a rca s, aun mas vecinos á Cas-
tulo que los de Jaén , co m o por lo que cuen
ta allí Plutarco se puede c re e r: y de aquí que«
dará dicho para entonces lo que destos pueblos
se puede rastrear.
24 Q uiero quede dicho aquí, porque no ha
brá mejor ocasion, com o no lejos de la ciudad de
J a é n , ácia aquello meridional occidental , hubo
antiguam ente pueblos llamados L ig ita n o s , y en Pueblos Lígl-
ellos fue notable y principal el M unicipio Fra- taños,
basosonense. Su sitio era al pie d e 'ia sierra de Municipio
, , r . i?rabasoso-
A y llo , famosa por su altura , aun n o una le- pense.
gua de donde agora está la V illa de Alcaudete, Sierra de Ay-
qu e da nom bre al Condado. En aquel sitio pa- ^°¿ay5 ¿ dt^ de
recen grandes ruinas del m unicipio a n tig u o , y 4 e*
de allí se llevó á Alcaudete la grande y herm o
sa piedra que está á la entrada de la fortaleza,
y ya se puso por exem plo en las dedicaciones.
25 Y a que habíamos com enzado á tratar
destas comarcas de Jaén , debiéramos decir lo
de M artos por estar tan v e c in a , y haber sido
antiguam ente cosa m uy insigne. Mas por tener
mas propio lugar se dexará para él.
26 El Obispado de Jaén es nueva dignidad, ei Obispado
2 yo ■ Mentesa.
liando el Santo ganó la ciudad. Y com o dixi-
m os que en el Obispado de Baeza se em bebió
el de C a stillo , así también se resolvieron en el
de Jaén el de Baeza y el de M a rto s, y el M en-
tesano también en todo ó en p a rte , si acaso no
cala toda la tierra de su D iócesi en to d o lo que
agora ocupa el Arzobispado de T o led o con el
adelantamiento de Cazorla , que por no poder
se averiguar bien dónde fue aquella ciudad de
M entesa, no podemos dar razón ciara desto.
R etiene todavía el O bispo título de Baeza Jun
tamente con el de Jaén. Es Jaén agora de las
principales ciudades del Andalucía. L a fertilidad
de sus campos es grande y m ayor ía frescura y
abundancia de sus huertas, que proveen de fru
ta á buena parte del Andalucía. Riéganse al
gunas pocas con las muchas y abundosas fuen
tes que nacen dentro en 1a ciudad , y las demás
con acequias que se sacan del rio llamado Gua-
d a lb o ilo n , que pasa á una legua de 1a ciudad«
En la Iglesia M ayor tienen la preciosísima reli-
L a V e r ó n ic a quia de la Santa V eró n ica , que con gran so-
de ja é n . lemnidad se muestra solas dos veces en el año,
en el Viernes Santo y en el dia de la Asun
cion de nuestra Señora la Sagrada V irgen M a
ría. Este dia concurre allí gran multitud de gen
te de toda España y fuera della. Y con tod o eso
no se puede bien afirmar , si es m ayor el con
curso de la g en te, ó 1a devocion que la trae.
Es m uy particular gloria de D ios ver en muchos
de los que allí van el piadoso m o tivo y senti
m ien to que llevan.
271
PEÑAS N E G R A S
En el capitulo quinto*
TT
i iueLabiendo ya dicho tanto de Ilíturgi
y de Mentesa, bien se entenderá dónde caiaa
aquellas angosturas de sierras que T ito livio se
ñala en el medio camino destas dos ciudades.
Mas por no se averiguar del todo el sitio de
M entesa, no se puede decir cosa enteramente
averiguada. Solo se ve en gen eral, que quien
caminase desde Andujar á Segura r donde se
acababa el Obispado de M entesa, por aquellas
faldas de Sierra Morena r hallaría tantas breñas
y peñas al medio camino * que pudiese bien
verificar en mas que un sitio todo lo de T ito
Livio. En particular hay en el campo de Mon-
tiel y sitio llamado Peña negra ,, con alguna mues
tra de cerramiento y fragosa angostura. Mas
por caer esto no bien en com arca, de donde
se puede creer que estuvo Mentesa , ni caer
en medio della y de lliturgi , no osará nadie
afirmar nada de que sea aquel lugar el que T i
to L ivio señala, por mas que el nombre pa^
rezca dar ocas ion de creerlo»
O R E-
a7 2
ORETO Y PU EBLOS ORETANOS
En el capítulo quinto.
Lugar de Ti- I En ios libros impresos de T ito Livio
to Livio. cst¿ errado el nom bre de la región donde es
taba aquel lugar Peñas negras, pues dice que
en los pueblos A usetanos, que están cien le
guas y mas de allí. Emendó bien el lugar Hen-
rico Glareano, diciendo que se ha de leer Ore-
tañ os, porque dentro dellos caia sin duda aque
lla sierra, com o por los términos que ios C os
mógrafos antiguos les dan parece. Y Horian
de Ocampo los dexa bien aclarados, y ya yo
también poco antes he tratado dellos lo que
convenia. El extender Estrabon los Oretanos
hasta M álaga, corno decíamos en lo de Cas
tillo , tengo yo por cierto que es error de aquel
Autor , ó de los que trasladáron sus libros, y
lo primero parece mas probable. A sí queda so
lamente decir a q u í, que la Ciudad de Oreto , de
donde verdaderamente tomaron nombre aque
llos pueblos , estuvo entre el Convento de Ca~
latrava , y un pequeño lugar que llaman Gra-
natula, á media legua de am bos, á la ribera
del pequeño rio llamado Xavalon , donde está
Piedra de la ermita de nuestra Señora de O r e to , que
Oreto. también llaman de Azuqueca. Esto se prueba
bien, porque siendo aquel Tem plo de nuestra
Señora fábrica de Romanos , que dura hasta
a g o r a , c o m o lo juzga luego quien entiende al
g o de la arquitectura Romana : tiene junto una
puente sobre el rio también de aquel tiempo. En
esta puente estuvo tina piedra que se puso guan
d o se acabó la puente, y se dedicó co n ella á aquel
* . T e n i-
Oreto* 273
T em p lo . Esta piedra se llevó de allí á la Villa
de A lm agro , que está de allí poco mas de dos -
leguas. A llí la he visto yo en edificio de las
casas que llaman deí Com endador T o r r o v a , con
ser vivos m uchos hombres que la vieron en la
p u e n te , y saben se truxo de allí. L a piedra es
de m árm ol cárdeno, bien labrada con m oldu
ras , y tiene estas letras:
P. BAEBIVS VENVSTVS. P. BAEBII VE-
NETI. F. P. BAESÍSCERIS NEPOS ORE-
TANVS PETENTE ORDINE ET POPV-
LO IN HONOREM DOiMVS DIVíNAE
P O N T E M F E C IT EX HS. XXC. CIR-
CENSIBVS EDÍTIS D. D.
. ■ \ ■ -■ - - ' " - ■• ‘ * ■
■- -. - ■'^ ■ ’
En castellano dice: Publio Bebió V enusto, hijo Publio. Bebí©
de Publio Bebió V e n e ro , y nieto de Publio Be- Venusto,
siscer O retano , á petición del regim iento y del [Link]*
pueblo hizo esta puente para honra deste T em - Publio Bes£s-
p l o , con gasto de ochenta sestercios. Y des- cer*
pues la dedicó , habiendo hecho en la fiesta de
ía dedicación juegos Circenses de á caballo. Har
to aseguran esta piedra con el T em p lo y la puen
te del sido antiguo de aquella ciudad de O reto,
conform e á lo que en los discursos generales
queda tra ta d o , y ayuda harto el nombre que
todavía aquella Iglesia conserva, con la opinion
com ún de 1a rierra, que afirma haber sido allí
aquella ciudad. A sí llaman el cerro de los O bis
pos á un collado que se com prehende en el
circuito de la ciudad antigua que todavía se pa
rece , con otros destrozos y rastros de antigüe
dad. Y porque 1a Iglesia Catedral debió estar
en aquel c e rr o , y tener m uchos enterramien«
tos de sus O bispos, le quedó así este nombre.
C onform e á esto es cierto que de allí sacaron
Tom* IX . Mm tun&
274 Oreto,
una piedra con el epitafio de un O bispo, la qual sé
porná en su lugar, donde m ucho aprovechará (a).
Tam bién se puso otra piedra de por allí cerca.
2 T u v o la Ciudad de O r e to , O bispado de
los sujetos á la M etrópoli de T o le d o , y así
está firmado el Obispo de allí en los mas de
los Concilios de T o led o {b). Y por hallarse tam
bién en los postreros de tiem po del R e y Egl-
ca , es cosa clara que fué destruida aquella ciu
dad en la entrada de los M oros en España.
3 L a suma que dice la piedra haberse gas
tado en la puente , reducida á nuestra m oneda?
es de dos mil ducados p oco menos*
C A R P E N T A Ñ I A
En el capítulo octavo.
i E n la variedad de nom brar unos á es
E l nombre de ta región Carpentania, y otros Carpetania , no
Carpentania. hay con que averiguar cosa cierta , por no ha
llarse este nom bre escrito en piedra ni en m o
neda a n t i g u a que pudiera quitar la duda. Y o he
pensado algunas v e c e s, que el verdadero nom
bre desta región es C arpentania, m ovid o por
pensar , que fue posible le diesen los R om an os
este nombre , p o r la multitud de los carros lla-^
mados Carpentos que en ella halláron. ( c) Estos
Carpentos. carros eran de muías, y tenían la propia form a que
tienen agora los que se usan por tod o este R ey-
no de T oled o, y en toda la Mancha, teniendo sus
arcos y toldo encim a, por donde los R om anos
tam-
(a) En el üb. ia. en lo del Rey Sisebuto.
(¿) En el lib. io. cap. 44.
(e ) Florez quiere se diga Carpetania,
Carpentania. 27$
también los llam aban carros arcuatos, que quie
re decir con arcos. Que los carpentos fuesen
desta form a parece cla ro , por decir C o rn elio T á
cito , que habiéndose vedado á ías mugeres R o
manas , que no fuesen ai T e m p lo del C apitolio
en carp en tos, quedó A g rip p in a , madre del Em
perador G erm án ico, privilegiada , para que pu
diese ir al capitolio en su carpento. P or esta
honra pública que así en la ley se le h izo , se,
esculpió en ías monedas de A grippina en el re- ^p^cía
verso el carpento. Muchas monedas déstas pa- “ srippma'
recen por España, y yo tengo una , y en todas
está el carpento con sus m u ía s, arcos y cubier
ta , tan semejante en todo á estos carros de la
Mancha y R e y no de T o led o , que en ninguna
cosa difiere dellos. Solo parece ser en contrario
desta m i conjetura la novedad de que los R o
m anos pusiesen este nom bre á toda una región
de España con vocablo de su lengua. Porque
si así fuera, no hay duda sino que señalaran
también los A utores el nom bre antiguo que la
tierra ántes se tenia. C o n fo rm e á e s to , que no
averigua nada cierto , cada uno podrá seguir lo
que m ejor le pareciere. L o s térm inos desta re
gión están bien distintos en P to ío m e o f encer
rándolos con ios V áceos por el S epten trión , por
el Oriente con los C e ltiv e ro s, por el M ediodía
con los O reta n o s; y los V ecto n es de la Lusi->
tania les cerraban el lado del O ccidente. Esta
ban tendidos N o rte Sur desde estos puertos que
parten á Castilla y el R e y no de T o le d o , hasta
el rio T a jo y Guadiana , de O riente á Poniente,
desde por cima de Guadalaxara hasta Talavera,
ó por allí cerca. Y a con esto no terne yo ago
ra que tratar mas d e llo s, ni de su principal ciu
dad de T o le d o , pues hay lugar propio para ella.
Mm 2 Por
z >]6 Carpentania. •|
2 P o r ser cosa m uy señalada desta regíon
diré lo que me ocurre della. El Emperador A n -
tonino en un camino que echa de Merida á
Z a ra g o z a , sin el o tro o rd in ario , por grandes
Vko Cumi- rodeos pone al cabo al V ic o C u m in ario, que
ian0, quiere d e cir, lugar de los com inos. El D o cto r
Aurelio de Frías , hom bre de mucho Ingenio y
de gran diligencia en dar luz á las antigüedades
de España pensaba co n buen fundamento
que este lugar sea el que agora llamamos Santa
C ru z de la Z a rz a , en la provincia de XTclés de
la Orden de Santiago. Porque en toda esta tier
ra del R e y no de T o le d o ni sus comarcas en
ningún lugar hay cosecha de co m in o s, y en so
lo aquel lugar hay grande abundancia dellos. Y
Plinio en la Carpentania dice (a) se cogían los
mejores com inos de todos. Tam bién si Titulcia,
co m o el mism o D o cto r A urelio de Frías con- .
jeturaba , es Vayona la que está cabe Aranjuez,
ayuda á to d o la distancia de diez y ocho millas
que Ántonlno entre uno y o tro allí pone»
5 A ‘G U N T O S
En el capítulo octavo.
i Si
no quiero repetir con fastidio ío que
ya está dicho y bien tratado por Florian de
O cam p o , muchas cosas tengo de dexár en al
gunos p u eb lo s, y en este señaladamente , de
quien él tanto ha escrito. Piedras y una m o
neda , de que aquí d iré , testifican haber sido su
nom bre verdadero Saguntos. Y siendo cosa tan
notoria , seria superfluo decir com o estuvo en
el
{a ) lab. ip, cap, t .
Sag untos. 277
el sitio donde agora está Murvedre ? quatro le Nombre y si
tio de Sàgufi—
guas de Valencia á la marina» Y M u rved re, mu to.
ro viejo quiere decir en el lenguage de aquella
tierra.
1 2 Quedábame á m í poner aquí algunas pie
dras antiguas de las muchas que allí en M urve
dre agora se hallan , mas ya he puesto delías las
mas notables en diversos lugares de la historia.
L as pocas que quedan con alguna cosa notable
son éstas, sacadas por hom bre d o cto y m uy di
ligente. A la entrada de la Iglesia que está jun
io al castillo está una basa de estatuas
M. ACILIO. M. F. AE. Marco Acl-
RVFO PROCVRATORI ÜQ>
CAESARYM,
CONVENTYS TARRÁCHON.
Esta estatua puso toda la tierra de la jurís^
dicción y Chancilíería de Tarragona á M arco
A c ilio R u fo , hijo de M arco , de la tribu Ae»
H a, Procurador de los Emperadores. En el vo
cablo R u fo no hay mas de una f. y en el T a r
raconense hay h. contra la\costumbre ordina
ria en escrebirse.
3 Mas adentro en el castillo está una pie
dra , que aunque tiene una estatua en cim a , no
es basa d e lla , sino sepultura, co m o manifies
tam ente parece en ella. Y en sepultura jamas
se ponía estatua, sino que acaso después se jun-
táron la estatua y el cippo. Las letras que tie
ne son éstas:
DIS MAN. •
GEMIN. MYRINES ANN. XXX. L.
BAEB. PARDVS OMNI BONO DE
SE MERITAE. FECíT.
En castellaao : Memoria consagrada á los
Dio-
278 Sag untos,
^Bebio Pardo, Dioses de Jos defuntos. L u cio Bebió Pardo
r¿ e ‘xna puso este epitafio á G em ina M irine, que'mu-»
rió de treinta años, y en tod o género de bue
nas obras se lo tenía bien merecido. El sobre
nom bre de Pardo se halla en algunas piedras
de R om a y de otras p a rtes, y también en este
de, España.
4 En la Iglesia de la Santísima Trinidad hay
esta piedra , que siendo dedicación es notable
por sus pu&vas añadiduras:
M, MARTIVS. M. F. CELSVS HERCVLEM
CVM BASÍ ET ARA ET SVBSELIIS SVO ET
MARCI ANTONlNI FIL1I SVI NOMINE. DD.
MarcioCeko, M ateo M arcio Celso , hijo de M arco , en
Marco Anto- su nombre y de su hijo M arco Antonino puso
y dedicó esta estatua de H ércu les, con su basa
y su altar , y sus asientos ó sillas. Estos asien
tos eran para que se sentasen los que asistiesen
á los sacrificios, quando allí se hiciesen.
5 En el valle que llaman la Calle , está una
piedra notable , porque con s e r, á lo que se pue
de juzgar sepultura ? es de to d o un linage entero*
CORN. M, F. MAXIM.
CORN. MAXIMA.
M. CORN. MAVRVS.
M. CORN. LONG 1NYS.
L. CORN. MAXIMVS.
L. CORN. MODESTVS.
L. CORN. DENTO.
L. CORN. MATERN VS.
L. CORN. RVFVS.
L. CORN. SILO.
CORNELIA. L. F. LVCIA
GEN TI.
L o ’ que dice e s , co m o Cornelia Lucia , hija
de
Saguntos. ¿79
de L u c ía , poso esta sepultura ó m em oria á to
do su 11na g e , y nom bra diez personas del.
6 Una cosa quiero advertir a q u í, que en
tre las piedras antiguas que com unm ente se tie
nen des te lugar , anda una escrita en Hebreo, Esfaiso loque
Sonde trasladan que dice estaba allí enterrado d^ n í e qna
« . 1 1 1« ^ 1 . . piedra de 5 a-
Adom ran criado del R e y Salom on , que vinien- gUnto.
do acá á España á coger sus tributos , m urió en
aquella ciudad. T o d o lo desta piedra es burla,
porque ni la hay ni la hubo jamas en M ufvedfé,
c o m o hombres doctos con mucha curiosidad
han querido averiguar. Y de suyo tod o lo que
ella dicen contenía es tan desvariado y fuera de
toda verosimilitud , que sin otra prueba parece
ser fingido y desatinadamente inventado. Se
pulturas de Judíos hartas hay allí , co m o en
otros lugares del R eyn o de Valencia y de C a
taluña.
7 Y o tengo una moneda de bronce m uy an
tigua de las que se batían en esta ciudad de Sa
guntos. Tiene un rostro de m ancebo armado
con su celada, y las letras que se pueden leer
dicen S A G V N T . En el reverso está un navio, Sa^ ° ^ da de
y cabe él el caduceo de M ercurio. Esto todo
entiendo yo que se puso por m ostrar co m o eran
los de aquella ciudad hombres de guerra por
m ar y por tierra, y juntamente para la susten
tación de su república usaban sus tratos y ga
nancias , representados por la insignia de M ercu
rio , á quien la vana gentilidad tenia por D ios de
la mercaduría y contrataciones*
CU-
% 8q
CUNEOS. ÍLEATES.
En el capítulo octavo.
1 Strabon en el libro tercero , Plim o en el
capítulo veinte y dos del quarto , ponen la pun
ta 6 prom ontorio llamado Cun eo en aquella par
te del mar O céano al Poniente de España, que
va desde el estrecho hasta la boca de Guadiana.
Y aunque parece que Strabon hace una misma
cosa ai prom ontorio Cuneo y al S a c io , que ago
ra llaman de San V icen te : mas Pim ío por m uy
distintos los p o n e , aunque el uno cerca del o tro .
L a misma distinción pone Pom ponio M ela [a)y
á quien se debe mucho crédito por ser Español
y nacido harto cerca destos cabos en aquella cos
ta* Desta notable punta tom aron el nom bre los
pueblos Com arcanos. Y siendo cosa tan nota
b le esta punta Cuneo y sus pueblos en los otros
C o sm ó g ra fo s, es de maravillar co m o P tolom eo
ninguna mención hizo dellos (i).
2 D e los pueblos Ileates en aquella misma
costa del O céano en el A n d a lu c ía , hizo m en
ción Florian de Ocam po. Y o no tengo mas que
d e cir dellos s de lo que en la historia he di«
d io (¿) (2).
LA«*
(a) En el lib. 3.
(1) Resende en eí lib. 4. de sus Antigüedades reduce el Pro
montorio Cuneo al cabo de Santa María en el Algarbe , perq
según Mela se comprehendia con este nombre toda la parte
de costa y tierra firme que desde el Guadiana corría' hasta
la parte occidental de dicho cabo, pues en este espacio CQ-*
loca los pueblos M yrtiii > Balsa y Osonoba.
(by En el lib«. $. £<• y en el lib. 3. c. 7,
(2) Estos Ileates son pueblos solo mencionados por Rufo
Festo Avieno ea la descripción de las Marinas occidentales
de
28 1
LALETANOS.
En el capítulo octavo.
r B e los Laletanos hay m ucha mención
en los Cosm ógrafos antiguos y en otros autores.
Su nombre está muy errado en m uchos de los
Pcolom eos im presos, nom brándoles Leetanos.
T om aban estos pueblos, co m o en P to lo m eo pa
rece , la parte de la costa oriental de Cataluña,
que sube desde Barcelona hasta la. villa de Bfa-
n c$ , -confinando .por aquello mas oriental con
losTndígetes. Plinio los nom bra , y los pone en
estas comarcas r mas con poca distinción. T am
bién .está errado el nom bre en Strabón r que
alaba la fertilidad de sus cam pos. El Poeta Mar
cial nombra esta región diversas veces con
mención de sus v in o s, de los quales dice Pli—
nio (a). haber allí mucha abundancia^ aunque
los de la comarca de T arragona allí vecina les
hacían ventaja en bondad. H orian de O cám po
trató (b) también destos pueblos con sus térm i
nos por lo de la tierra adentro ( i ).
: > ■ CAR-
de España, hácelos vecinosá los Cempsios. Caro en su con
vento, jurídico de Sevilla creyó debia reducirlos á la parte
tóediferránea dei Andalucía que cae entre aquella ciudad y
el estrecho $ pero á pesar de lo obscuro que se halla el texto
de Avieno , yo creo que los Ileates son los Gletas que Sté
tano Bizantino pone inmediatos á los Cuneos, y que uno y
©tro nombre son corrupción de los Celtas o Célticos que
según Plinio y Estrabon vivian al Occidente del Guadiana,
esto es en el Alentejo, y de ios quales eran parte los Cuneos
y los Cynetas.
(a) En el cap. 6 . del lib. 14. (£) En el lib. 4. c. ja. y
en el 18.
(1) Los Laletanos empezaban, según Plinio , desde el rio
HJobregat acia el O riente } y por eso debian comprehe&det
á Barcelona»
Tm . I X Nn
%8 2
C A R T A G E N A .
En el capítulo nueve y en ios siguientes*
i J Ü a ciudad de Cartagena es tan conoci
d a , y se sabe tanto com unm ente de su funda«
clon , de su nom bre y de su s itio , que aun«
que Fiarían de^Ocampo no hubiera escrito de
tod o esto bien á la larga en diversas partes, no
tuviera yo m ucho que tratar aquí deila, aun«
que en la historia se dice todo lo necesario. Es**
taba esta ciudad en- los pueblos llamados C o n -
Contéstanos téstanos, que por el lado de la marina comen«
pueblos. zaban desde esta ciu d ad , y subían al Orienté
hasta la boca del rió Xucar cabe V a len cia , co*
m o Plinio lo n o tó expresam ente, y en Ptolo*
m eo parece lo mism o aunque no tan claro. Fio»
rían de O cam po los pone la tierra adentro has»
ta el nascimiento del rio Xucar >y les da todos
sus términos en el capítulo veinte y cinco del
libro primero , con algunos fundamentos que él
no declara. Hállanse en esta ciudad algunas pie
dras escritas de tiem po de R om anos , de las qua-
les me pareció, poner h a rta s, por tener algo no
table, Violas y sacólas quien lo pudo hacer co a
entendimiento y d o ctrin a , y ló hizo con cui
dado. En el castillo una piedra grande que pa
rece dedicación,
L. AEMIL1Y5. M. f . I . N, Q 'V lR . RESTITYIT»
DO M O' R O M , Q Y í E T CARTKAÍÍfN EN SIS ET
’SICELITAI^VS , LACEDE^ÍON ET ARGIVVS ET
y ÉASTÉTANVS SCRÍBA Q ¥ É áfO R iV S , S C R I B A
AEDIL1T1VS i C1V1S- ADLECTVS OB, H. Á ED í-
L1TAT1S HOC OPYS TEST. SVO. F. L
Esta obra mandó hacer en su testamento Lu-
Cartagena, 1'8 3
d o Emilio R estituto , hijo de M arco , nieto de EmI1I° RestL
M arco , natural de R om a y de la tribu Quilina, tUL°’
el quai fue Escribano de los Q ücstóres y de los
Ediles aquí en C arta g en a , y en los Sícelitanos, S£ceíítanos,
y en los L a ce d e o io m o s, y en los A rgivo s y~Bas- Lacedem^
té ta n o s: y fiie' recebido por ciudadano aquí en nios*.
C a rta g en a , y mandó hacer esta obra por honra e I K S os
del cargo de Edil que tuvo.
- ■2 ■En la plaza ju sto á la carnicería. Y es me*?
m o ría harto diferente-de las comunes*
M. CORNSLIVS. M. F. GAL. MARCELLVS
AYG. QVíN. MVRYM A PORTA TOPÍL-
.LA. AD TVRRIM PRÓXIMAM PED. CXLVí. . Decret0
ET YLTRA TVRRIM. PP° 2£I. DD, EPG. curi0üüm*
I. g . P. .
En castellano dice : com o M arco Cornelia CorneUoMar-
M arcelo , hijo de M arco , de la tribu G alería,* Sa~ cel°6
cerdote agorero por cinco años., por determ i
nación y mandado dé los d e l regim iento tuvo
cuidado de hacer y edificar el m uro desde la
puerta llamada T o p ila hasta la to rre mas cerca
na por espacio de ciento y quarenta y .seis pies*
y pasada la torre once pies. Y puso allí en la obra
esta piedra. En las tres letras postreras. I. Q . P.
leo y o , ibi. que. posuit \ y por eso traslado de
aquella m anera, conjeturando lo m ejor que pue
do. -Porque ni V alerio P r o b o , ni A ld o Manucio
en sus interpretaciones no pusieron estas tres
letras juntas, ni se puede tom ar dellas rastro pa
ra leerlas. Ya se podría también le e r, luvit. -que.
pecunia: y querría d e cir, que demas del cuidado
que p uso, ayudó con dinero. Y o digo lo que en»
tiendo , quien m ejor atinare podrá seguir su pa
recer , que yo n o ' le porfiaré con ei mío»
Nn a Hay
128 4 Cartagena,
3 Hay también allí en Cartagena o tra piedra,
semejante á la pasada, que dice:
GN. CORN. L. F . GAL. C IN ttA . II V IR
MYRYM LONGVM . P. CU. EX. DD. F . C.
I. Q. P.
GneyoCorne- D ice: com o G n e y o C ornelío C irin a,h |jo de
lio Cinna. L n Ci0 ? de fa tribu Galería , uno de los dos del
gobierno de la ciudad» por orden y determina
ción de los R egidores y Ayuntam iento tuvo á
cargo el reparar y edificar el muro por espacio
de ciento y dos pies., y ayudó también con su
dinero» A q u í se han de leer las abreviaturas co
m o en la pasada. ;
4 Cerca de la fuente está una basa de estatua
con esta dedicación:
OCTAVIAE. M. F . LVCANAS DGM INAE
OPTIMAE. M. FVLVIYS GILO S C R íB O
Loco deslg- NIVS FIDVS PRCC. EIYS. L. D. DD.
sato» N (
Trasladado en nuestra lengua castellana di
c e : Esta estatua puso y dedicó á su buena Se-
Octavia Lu- ñora Octavia Lucana , hija de M arca Fiilvio,, Gi-
_ jQ Scribonío su fiel m ayordom o. Púsola y dedi-
, °
cana.
Füiyio Scri- j r e ]a ciudad para ello le dio
borno. _ A
y señalo.
5 En el M onesterio de San Francisco en una
piedra de sepultura de m árm ol negro:
P. SVLPIC1YS. Q. F. Q. N. COL. HIC SITVS
EST ÍLLE P R O B A T Y S IVDICIEÍS MVLTEIS
COGNATIS ATQVE PRIVIGNEfS.
D ice en nuestra lengua : A q u í está enterra
do
Cartagena. 285
d o PubliQ. S u lp icio , hijo de Q u in to , nieto de
Q u in to , de la tribu Colina. Este fue aquel que
fué aprobado y tenido por bueno de m u
chos Jueces , y de sus parientes y de sus alna- - ¡
dos.
6 Esta ciudad fué en tiem po de R o m a n o s Jurisdicción
tenida siempre por muy principal. Fué cabeza c:e Carta^ef!a
, . r r 1 j* t • t muy extendí-»
de provincia que comprehendia mucha tierra has-
ta T o led o y mas adelante , y había en ella C o n
vento Jurídico 6 Chancillería. Ya quando Espa
ña fué de Christianos tuvo Obispado. O bispado Obispado de
d ig o , y no Arzobispado , ni M etrópoli c o m o Cartagena*
algunos han querido afirmar. T o d o esto y los Destrricio
diversos acom etim ientos que por esta ciudad pa- de Cartagena,
sáron hasta que fué destruida , poco despues que
V alíd alos, Alanos y G odos con las otras nacio
nes entraron en España, se trata en diversos lu
gares de la historia , com o los tiem pos lo re
quieren. Y quando llegaremos á contar este su f/^deíofais-
asolam iento, se dirá com o el R ey nuestro Se- pado de C a r "
ñor D on Felipe , segundo deste n o m b re , la ha tagena.
mandado reedificar y fortificar.
1 7 El asolar los Alanos esta ciudad fue tal,
que no quedó aun donde se conservase el O bis
pado , y así ninguna mención hay dél en los
C oncilios de T o le d o , que despues de aquel tiem
po se celebráron. Ganó de los M oros esa po- Cartagenaga-
quilla población que allí había el R ey D on-A lón- nada.°
so el Sabio quando conquistó el R ey no de M ur
cia , y edificándole la fortaleza que agora tiene,
le restituyó el Obispado. Mas aunque e! título
fué de Cartagena, el asiento principal de la Igle
sia fué en Murcia. A go ra en nuestro tiem po el
R e y D on Felipe nuestro Señor por justas cau
sas que le m ovieron , dividiendo este Obispado,
alcanzó de su Santidad del Papa , que fuese C a
te«
2 86 Cartagena»
tedral la Iglesia de Orihuela , que ántes era su
jeta á la de Cartagena.
B E T U L O
En el capítulo diez y seis.
i na ciudad deste m ism o n om bre había
antiguam ente m u y cerca de B a r c e lo n a : y esto
ha m o vid o á algunos para c r e e r , que esta bata«
lia fu e cerca de a l l í , quando Hasdrubal B arcino
se iba con su e x é rcito de. cam in o para Italia. Mas:
esto es im posible , pues m anifiestam ente parece
en T it o L iv io , co rn o fue en el A n dalucía. E sto
es cosa m an ifiesta, pues dice T it o L iv io , que
para volverse Scipion á T arra go n a despues de ía
b atalla, pasó la Sierra M oren a' p or aquella parte
de cerca de la ciudad de C astillo , que es fo r z o
so fuese el p uerto del M uladar, ó el de San tiste-
bao. T am b ién Hasdrubal para irse ácia los P ire-
neos s dice T it o L iv io qu e n o pasó el rio T a jo ?
qu e es decir , que le caia c e r c a , y lo pudiera pa
sar : y esto fuera irse por el R e y n o de T o le d o á
Z a ra go za . Y n o lle vó este c a m in o , sino que se
fué casi p or la co sta del M editerráneo , llevando
el rio T a jo á m ano izquierda. T o d o esto hace
qu e forzo sam en te cream os haya sido esta ciudad
B etulo , ó c o m o o tro s leen Betula en el A n
dalucía : esto es cie rto , y es h arto verisím il que
era en aquellas com arcas de U beda y B a e z a , y
en aquella falda de Sierra M o re n a , pues se trata-®
ba en ellas la guerra por estos a ñ o s , sin que
pasasen m u ch o mas abaxo los R o m a n o s. T o d o
esto es m enester ir rastreándolo p o r estas co n
jeturas , pues n o hay o tro ningún aparejo para
En el capítulo veinte.
i L / o n ser los dos Historiadores Poíybio y Error de 3os
A ppiano Alexandrino G rie g o s, se hallan tan p°0^b^ Poíy”
corruptos en ellos los nombres de los lugares bi©y Appia-
de España, que no es maravilla no se atine por no.
sus libros en los pueblos muy c o n o cid o s: quan-
to mas en estos dos tan extrañ os, que ninguna
m ención hay dellos en los Cosm ógrafos anti
guos. Y faltando en e s to s , falta también to
do buen m otivo para conjeturar. C o n esto no
se maravillará n ad ie, que se queden aquí estos
pueblos tan sin conocerse com o antes. C o n so
lo poder decir dellos lo poco que ya en la X'.
historia se dixo (2).
GNINL
(1) En las notas al tomo 3. de esta Corónica pág. 401. ha
bernos reducido con el P. Ruano la antigua poblacion llama
da Betuloá la villa de Baylen, situada en las faldas meri
dionales de Sierra Morena , en camino de Córdoba á í&
Manehá.
* (i) Como esta guerra de Romanos y Cartagineses se hacia
entre Casíulo y Baylen 3 no será extraño que estos pueblos
térsanos se dominasen así de la ciudad de A rsa, situada en
la Beturia, y reducida hoy á la villa de Azuaga. El P.
to con la autoridad de Ximena reduce el pueblo de Lersa aí
Yer
'sitio llamado Castro Serón cerca de Baeza. Poiibio hace uno
Mismo el pueblo de Élingas y el de Silpiá , y aunque le supo—
fie en terreno elevado , añade que á su frente había una gran
llanura : por esto debemos buscarla meridional á los montes
Marianos , en cuyas faldas estaba la ciudad de Betula ó Bete~
lo (h o y .Bailen) adonde se retiráron los Cartagineses por ma
yor seguridad. Véa'se en el tomo 3, pág. 401, la nota 3» É l Pi
•Yerro se inclina á que fuese Baeza,
s88
ONINGE
En el capítulo veinte y uno.
i F o c o m enor dificultad hay en saberse
donde estuvo esta ciudad que tan tuerte e r a , f
fue tan costosa de ganar á los Rom anos. Por-»
que no habiendo m ención deila en los A u to -
t j j re s, he'monos de contentar con lo que T ito L i-
Bincultad de . . . . . . *
entenderse lo V1° dixo deila. Y esto no era poco , pues sena-*
desta ciudad. 1 6 que estaba en la tierra de ios pueblos llamados
UosQSOS í*Ue~ ^ e^esos>mas no se sabe tam poco dónde caían es
tos pueblos: pues ei darles tan particulares térm inos
Florian en el capiculo veinte y seis de su segundo ,
lib ro , lo hizo sin autoridad que merezca cré
dito. D e T ito L iv io parece claro que estaba esta
ciudad en el Andalucía por el orden que cuenta
del camino de Scipion. D ice que baxó con su
exército dende Tarragona á lo últim o de Es
paña , y se entiende es encarecim iento para se
ñalar lo del Andalucía. Declárase mas p o r ,lo
siguiente : pues prosigue 7 com o hallándose Has-
drubal en el A n d a lu cía , no osó esperar á Sci
pion , sino que se retiró á Ja Isla de C ádiz,
dexando repartido su exército por las ciudades
del Andalucía. V a adelante T ito L iv io , y dice,
co m o Scipion, porque era cosa larga cercar tan
tas ciudades, com o Hasdrubaí dexaba proveídas
de gente, determinó volverse. Tras esto dice es
tas palabras : Mas por no dexar á los enemigos
toda aquella tierra libre , envió á su herm ano
L u cio Scipion á cercar y com batir una ciudad
m u y rica en aquellas comarcas. Esto muestra
harto c la ro , com o Oninge estaba en el Anda
la-
Oninge. Sylpia. Castaon, 289
lu c ía : y ésto también es lo mas que della con
verdad se puede decir. En Plinio está nom bra
da , aunque en algunos libros dice O r in g i, y
no Oningi. Y o digo aquí en la historia, que me
parece era esta ciudad Jaén , ó m uy cerca delía.
Y no creo fuese Jaén , pues ya dexo dicho com o
Jaén á mi parecer fue A u rigi. Mas de ser por
allí cerca puede haber alguna probabilidad, aun
que poca y de flacas conjeturas. En fin no se en
tiende nada bien (1).
S Y L P I A
En el capítulo veinte y dos.
x E sta ciudad se puede nom brar solamen
te con el nombre que aquí T ito L iv io le da,
entendiéndose también della , c o m o estaba en
el Andalucía. O tra cosa ninguna no hay orden
para decirla delía. L o de P olybio está aquí algo
confuso , y parece nombra á esta ciudad Elinga.
Mas tam poco este nom bre no da ocasion para
rastrear nada.
C A S T A O N
En el capítulo veinte y dos*
. B e los Cosm ógrafos antiguos solo StraJ
bon nombra este lugar de E spaña, poniéndolo
no léjos de la sierra llamada Argentaría , por la
0 . L. - f e « i . .j m u-
(1) Morales duda con desconfianza sobre la reducción dé
Oninge j pero todos los modernos convienen en que Oniñgi
es corrupción de Oringi y Auringi, y que estos tres nombres
son lo mismo que el de Aurigi , que reduce» generalmente
á la ciudad de jaén»
Tom. IX , 0o
2 9° Castaon.
mucha plata que en ella se sacaba. En esta sierra*
Castaon se d ic e , nace el rio Guadalquivir. P o r esta vecindad
cree es Ca- del nacimiento deste rio se cree ser Castaon la
zoria ©Alca- v|]}a C a z o rla . pues es n o to rio que Guadal-
quivir sale no dos leguas de allí. O tros ( porque
Strabon dice no lejos del m onte A rgentarlo , sin
declarar mas vecindad ) dicen que es la ciudad
de Alcaraz C a sta o n , y otros un despoblado que
se ve con rastros grandes de antigüedad en
aquellas comarcas cerca de un lugar de la Enco
mienda m ayor de Castilla llamado T o rre nue
va. T o d o no está muy lejos del nacimiento de
Guadalquivir.. Mas de toda la duda nos quitará
si se pudiera entender por o tro s A utores con
certidumbre , que verdaderamente aquella sierra
donde nace el rio se llamaba c o m o Strabon di
ce. Mas dale Pimío o tro nom bre m uy diferen
te com o se ha d ich o, y mas á la larga se verá
en su lugar, y así no hay tener nada por averi
guado. Del sacarse plata no hay tom ar tin o , pues
por todas aquellas comarcas siem pre se halla po
ca ó mucha» Y Strabon dice, que la que habla en
Castaon era tan p o c a , que la dexaban porque
no llegaba la ganancia á satisfacer el trabajo. T a m
poco se puede tom ar m ucho tino de Polibio,
pues nombrando á Castaon á esta misma sazón
que T ito L ivio otras veces, com o he dicho,
confunde este nombre con el de Castulo. En esta
incertidumbre podemos seguir lo mas común,
que es ser Cazorla la antigua C astaon , porque
también (co m o luego verem os) el camino de
Scipion parece ayuda algo á creerlo (i). ~
BE-
( ) Castaon es corrupción de Castnfon , y no ciudad dis-.
í
tinta. La circunstancia de sacarse plata ácia Castaon, tam
bién. se verifica en. las vecindades de Cazáona 5 adonde se re
conocen los vestigios de minas de plata».
Betuna. Ibe y Badia. 291
BITURIA ha
En el capítulo veinte y dos.
1 JBra algunos libros impresos de T ito L f-
vio se lee aquí Bernia ó Betuio : así que sea la
m isma ciudad de quien hem os dicho , donde
Scipion venció á Hasdrubal Barcino. Mas cierto
es diversa, co m o en Polibio algún tanto parece»
Y si fuera la m ism a, T ito L iv io com o suele hi
ciera aquí m em oria delío. Porque habiendo si
do la otra insigne victo ria , y ésta no m enor,
celebrara á su costumbre el lugar donde una tras
otra se alcanzaron. A sí parece ser mas verda
dera lición la de otros libros , donde esta ciudad
se nom bra Betuna. Parece pudo tener este nom
bre por ser cabeza de la provincia de Beturia»
de quien en el libro siguiente muy cumplida
m ente trataremos. Y estando Scipion cabe C a -
z o r la , cerca estaba para meterse en aquella pro
vincia (i).
IBE, y B A D I A
En el capitulo veinte y seis , y veinte y siete•
1 JJ>e la ciudad de Ibe no se puede dar mas
razón, de la que se tom a de nombrarla aquí T ito
L iv io . Porque deseando decir m a s, no hay or
den co m o por no hallarse nombrada otra vez
en o tro ningún A u to r , de los que escriben his-
to-
(1) Betaria es la misma ciudad que Betula ó Sécula ¿ j
se debe reducir como ya queda dicho á Baylen*
Oo z
29 2, íbe y Badia.
to iia ó cosmografía de España. D e la otra ciu
dad, que Valerio M áxim o nombra Badia , n o hay
tam poco mención en otra parte. Y unos pue
blos Badios ó Bedios que P tolom eo nom bra,
caían conform e adonde el los pone en m edio
de G alicia, donde Scipion jamas llegó (i).
I L O R C I
En el capítulo veinte y siete.
1 [O este lugar hay m ención en Plinio dos
veces (¿i)v Una en que dice co m o el rio que
agora llamamos de Segura (y tuvo antiguam en
te dos nombres Tadero y Stabero) quando llega
cerca de llo r a , da la vuelta co m o ganoso de
apartarse de aquel lugar , donde se encendió el
gran fuego para estas obsequias de los Scipio-
nes que allí se celebraron. Esta vuelta de aquel
llore! es Lor , río se halla cerca de la villa de L o rca , y ayu
ca. dando también la semejanza del nombre que h o y
tiene , se da á entender harto bien c o m o es
tuvo allí la ciudad antigua Ilorci. Prueba tam
bién esto el m ism o A utor (b) , quando despues
cuenta los pueblos Ilorcitanos en la jurisdicción
de Cartagena , de donde á L o rca 110 hay mas
que och o ó diez leguas. Y en tal vecindad tam
bién los p o n e , que parece les da laparte de
tierra que agora tiene aquella v illa , bien co n o
cida y nombrada en aquellas co m a rca s: estan
do
(1) Badia no es ciudad de España sino dé África, y su
reducción se ignora.
(.a) En el capítulo primero del libro tercero,
ift) Eq el capítulo tercero del mismo libro,
Ilorci. 293
,.
do dentro de los, pueblos
r . , . llamados
, „ C o n téstan os,^
7 Contéstanos.
4 ,
también com o la ciudad de Cartagena su ve
cina (1).
2 Nace el rio Estabero, 6 T ad ero en la sierra
de Segura , de donde nosotros agora le damos El rio deSe-
el nom bre : y com o PHnio d ic e , nace de la mis- gura*
ma montaña que G uadalquivir, tom ando su
corriente al O riente m eridional, pasando por la
ciudad de Murcia , y yéndose á m eter en el M e
diterráneo , junto á la villa de Guadamar, nueve
leguas por cima de Cartagena , habiendo sido
hasta allí de grandes provechos en las tierras por
donde ha pasado. Y es cosa notoria ser este rio
antiguo el que yo aquí digo. Y Ilorian ha di
cho harto dél.
A S T A F A
En el capítulo veinte y ocho*
i JOLabiendo sido esta ciudad tan insigne,
co m o por esta su desesperada braveza parece:
es mucho de maravillar corno no hay m ención
della en ninguno d e,los Cosm ógrafos antiguos.
Algunos han querido decir que Plinio hizo me
m oria della , y que es e l. O stip p o , que pone en n .
la jurisdicción de la Chancilíería de Ecija, y la piinio!P^° **
vecindad que tiene agora Estepa con esta ciu
dad , no estando mas que tres leguas della , ácia
la parte de Osuna por donde se tendía aquel
ter-
(i} . Don Juan Máyans eft su IITci no cree que la hogue
ra en que fué quemado Scipion se deba reducir á Ilorci, y
explicando este pasage de Plinio, se inclina á que este su
ceso pudo haber sido en la Torre Capion en la costa de
San Lucar.
¿94 Astapa.
territo rio , ayuda á creer esto , sin que haya otra
cosa que fa v o re zc a esta o p in io n : pues la seme
janza del n o m b re está tan extrañada en el O s-
Astapa es Es- t ^PP°* ^ sta sem ejanza del nombre tiene persua
da. dido com unm ente que la Astapa de T ito L i-
vio es nuestra Estepa de-agora. Sin esta conje
tura de la sem ejanza del nom bre hay otra , que
es pasar L u cio M a rcio al rio Guadalquivir para
Ir de Castulo á A stap a , com o agora es menes
ter pasarlo desde C azlon a á Estepa. Aunque es
tando Guadalquivir tan cerca de C astu lo , y apar
tada de allí Estepa por mas de veinte leguas, no
tiene mucha fu erza esta razón. A lg o mas eficaz
es el decir T ito L iv io que la ciudad de Astapa
no era fuerte en su sitio natural, ni estaba for-
Estepa la rificada por arte. Y tal es el sitio de Estepa la
vieja. y jeja ^ q ue est^ ¿ os ieg Uas apartada de la villa,
que es agora en la ribera del rio Xenil ácia el
lagar que llaman la puente ó el ponton de D on
G onzalo. A llí parecen rastros grandes de anti
güedad , y el sitio es lla n o , y bien conform e á
lo que T ito L iv io dél representa. Eso no es la
villa de Estepa que agora v e m o s , sino bien alta
y enriscada , sin que se entienda quándo se des
pobló y destruyó la otra para pasarse á ésta:
pues claramente dice T ito Livio co m o agora
no fue destruida. S o lo se ve claro , com o la Es
tepa de agora es cosa n u e v a , sin señal de haber
sido poblacion antigua. Porque las piedras es
critas y esculpturas que allí vem os : sábese que
fueron traídas del o tro sitio antiguo , y de aque-
Estatoagran- líos campos de por allí. L a mas insigne antigualla
de de Hércu- de todas las que allí hay es un Hércules de már-
leSs m ol que está en la p la za , y aunque está que-
^ - brado se parece bien en el su grandeza y gentil
arte con que fue esculpido. L a basa deste co lo -
Astapa. 295
so también está allí en casa de un particular , mas
tan agujerada y gastadas las letras, que no se
puede leer en ellas, mas de quanto se entiende,
c o m o Annia Lais h izo la obra , y la dedicó con
juegos Circenses de á caballo , y con banquete
publico , gastando doce sestercios , que hacen
sum a de p o co menos que trecientos ducados.
En la Iglesia de San Sebastian está en el sue
lo un cippo pequeño de m árm ol blanco con
estas letras:
L. CAESIVS MAXIM*.
NVS CEDRÍ PONENSIS
AN. XXL H 1C INTER
FECTAS EST SIT TIBI
TERRA LEVIS.
Esta piedra se halló en una heredad allí en
tre los dos sitios nuevo y viejo» D ice com o fue
m uerto de heridas allí donde la piedra estaba
L u cio C esio M axim ino, de edad de veinte y 110 Cesío Maxí-
años» natural del lugar llamado Cedrippo. Pídese Cedrippo lu-
le sea la tierra liviana» Y esto postrero no está gar0
escrito abreviado com o suele, sino enteramen
te con todas sus letras * por donde la piedra es
mas notable.
2 N o se entiende qué lugar haya sido aquel
que allí se nombra C ed rip p o , ni se puede por
esto dar razón déL En aquella misma Iglesia la
pila del agua bendita tiene una colu-na de her*
rnoso jaspe* Y así es también de jaspe una pie
dra que está en la escalera de la fortaleza con
letras que y o no pude leer (ij*
A
(1) Aunque Grutero reputa por espuria la inscripción de
Cedrippo , Ocon Muratori Mayans, y el P. Joseph del Hierro
Ja tienen por legítima 3 y este ultimo añade que Morales re
dil™
3 A dos leguas de Estepa están unas case
rías , que llaman el Alam eda , en sitio muy fres
co , con grandes muestras de antigüedad , y allí
hay algunas piedras escritas quebradas. Una en
tera que fue basa de estatuas dice:
Piedra del C. MEMMIVS OPTATL F. QVIRÍNA
Alameda» SEVERVS, STATVAS DVAS AEREAS
V N A M N O M 1 N IS SVI , ALTERAM
F IL 11 SV I PONI IVSSIT C. MEM
MIVS RVFVS HAERES FECIT.
■Memmio Se- El título contiene com o C ayo M em m ío Se
vero. vero , hijo de O p ta to ., de la tribu Quitina , en
Memmio su testamento mando labrar y poner dos esta-
PtMemmio fUaS meta^ 5 una suya » Y otra su hijo.
Rufo, C ayo M em m io R ufo , que fue su heredero , las
)iiz€> 9 y las puso. Y no hay mas aparejo pa-a
dar mas claridad con mayor averiguación en el
*sombre y sitio deste lugar tan señalado de A s-
• tapa.
C A R T E Y A
En el capítulo treinta y dos*
í i J S s t e lugar es harto conocido y nom
brado en los Autores antiguos , por cosas In
signes que sucedieron en el. Una dellas fué su
poblacion , y otra el recogerse y embarcarse allí
y G neyo Pom peyo el m ozo , despues de la bata-,
lia de Manda quando le mátáron. Estos y otros
su-
duda esta poblacion al lugar de la Alameda , término de Es
tepa adonde se descubren antigüedad. El mis
mo Hierro p r o d u c e esta in s c r ip c ió n con solo las iniciales de
, v e s tig io s d e
las quatro Bltimas palabras.
/
Carteya. 297.
sucesos deste lugar se cuentan á la larga en es
ta Coránica. A q u í se dirá de su sitio , y . [Link]
que agora le corresponde. Hacen m ención de
Carteya entre los Historiadores T it o L ivio *
A u lo H ircio , L ucio Floro , y Appiano A le -
xandrino. Tam bién la nombran todos los C o s
mógrafos» C o n todo esto ha habido diversas
opiniones en su verdadero sitio , y en el logar
que agora en nuestro tiem po lo ocupa. Y no
es maravilla que no lo podamos averiguar en
teramente agora , pues en tiem po de Estrabon
aun había en esto duda , teniendo algunos, c o
m o él dice , por un mismo pueblo á Tarteso y
á Carteya , y otros por diversos. Y la misma
duda parece en Pom ponio Mela , que con ser
natural de allí ju n to , aun no sabia certificarse
en esto. A sí también agora se duda si sea T a
rifa ó sea Algecira la antigua Carteya. A m bos
estos lugares están cercanos al Estrecho de Gi-
braltar , y así parece les puede com petir lo que
de Carteya escriben los Autores. Mas yo creo A1ggcíra es
cierto que mas verdaderamente quadra y con - artejfa°
cierta con el sitio de A lg e c ira , que 110 con el
de T a rifa , y así es aquel sitio el verdadero de
la antigua Carteya. M uévom e porque la canal
toda del Estrecho notablemente no ocupa las
cinco leguas , ó quatro grandes que hay des«
de Gibraltar á Tarifa , donde ya se ensancha la
mar , sin quedar mas sentimiento de la canal. *h
A sí que en el O céano la boca del Estrecho y
de la canal dél es en Tarifa , quedando el sitio
de Algecira muy en medio della , pues está á
tres leguas de Tarifa , y á dos de Gibraltar. C o n
form e á esto las dos batallas de mar , una de
L elio con Hanon , Capitan C artagin és, y la otra
de los de César con los de Pona peyó ? cabe A l-
Tom. IX . Pp ge-
298 Carteya.
gecira se dieron , y no en Tarifa 5 pues expresa
mente se dice en a m b a s, que se diéron en eí
Estrecho , y junto con esto se dice también que
se diéron junto á Carteya. Y lo que quita toda
la duda es , que Tarifa es playa descubierta, sin
tener puerto ni manera dél. Y Algecira lo tie-
- ne muy bueno co n la gran bahía que se hace
desde allí á Gibraltar harto ensenada. Y los C ar
tagineses en esto de agora allí tenían en C arte
ya su flota , y allí la tenia también G neyo Pom -
peyó el m o z o , com o al fin del libro octavo
desta C orónica se cuenta. Y en Tarifa no era
posible estar flota de reposo (1).
Monedas <de 2 M onedas antiguas hay deste lugar , que
Carteya. con el nom bre dél tienen dos atunes , por ser
allí cerca la gran pesca dellos también entonces.,
com o Plinio hace m ención. Y o tengo otra con
un rostro coronado de torres de una parte y el,
nombre C A R T E I A . D é la otra un hombre en
Carteya no es una barca , que parece está pescando. Mas aden-
Carteya. tro en ]a tierra , en aquel espacio de costa que
va del Estrecho á la boca de Guadiana , hay un
lugar que agora llaman Carteya. Y aunque en
e| nombre es tan semejante á ésta de quien va-
m as tratando , mas de ninguna manera puede
ser e lla , sino otra m uy diferente.
(x) Carteya está reconocido entre Gibraltar y Algecira^
en el sitio llamado el Rocadillo.
CYM -
Cymbis. Rio Xucar. 299
C Y M B I S
En el capitulo treinta y cincs*
1 J L io mas qué podemos decir deste lagar
es lo que T ito L ivio señala T diciendo que es
tá cerca de C áliz. Y o sé de Florian de O cam
po , que tuvo opínion que aquí estaban errados
los libros de T ito L ivio , y que se había de leer
Cybion. Porque Cybion en Griego quiere decir
el atún m ed ian o, á quien también llaman Pa-
lamide* Y co m o por todo aquel mar que va de Atunes
C áliz á Gibraítar se toman tantos atunes 7 creía pesquería^ SU
él que delíos se dio el nombre á aquel lugar.
N o dexa de ser buena y aguda conjetura , aun
que no la ayuda ningún otro fundamento.
EL R IO X U C A R
En el capítulo segundo y nono.
I s§it nombre latino deste río es Suero, Eínombredel
nom brado en Ptoíom eo * en Estrabon * en Pli- rio.
inio, y en Pom ponio Mela , en M arco T u lio , Si-
lio Itálico , y otros Autores* Hállase también
en una piedra antigua que está en V a len cia , y
que se pondrá en lo de aquella ciudad. Aunque
la piedra está muy quebrada t todavía se lee en
ella P O R T A S V C R O N E N S Is y es bien con o
cido agora por su nacimiento , corriente y en
trada en la mar* N ace en la sierra de Cuenca,
cerca de un lugar pequeño llamado Hueíamo,
en los confines de Castilla y A r a g ó n , y cerca
Pp 1 tam-
300 Rio Xucar. Isla de Ibiza.
también de donde nace el rio T ajo con harto
dtsversa inclinación 3 pues T ajo va á buscar de
rech am en te al O ccid en te por todo el largo tre
ch o de su correr por Castilla, Extremadura y P o r
tu gal 5 y Xucar al contrario encamina al O rie n te,
hasta dexar , buscándolo á Castilla , y meterse
en la mar en el R eyn o de Valencia. A las diez
Caenca. leguas de su nacimiento llega á Cuenca , donde
recibien do el pequeño rio llamado Huecar de-
xan am bos ceñido el sitio de aquella ciudad ca
si del tod o. V a de aquí á pasar por cerca d é la
'falera la vie ciudad antigua de V a le ra , aunque el buscar si
ja. tio mas fragoso para aquella poblacion , h izo
no tener cuenta con las comodidades del rio,
si lo tuviera mas cerca , com o tratando de
aquella ciudad se dirá en su lugar. L lega tras
Ajarcoo. esto á la Cortísima Villa de Alarcon , y con cor
rerle en torno ayuda á mas fortificarla. A s í se
va p o co á poco por la tierra del Marquesado de
V i Hena , desamparando á Castilla hasta m eter
se en la mar de levante quatro leguas mas aba-
xo de la Ciudad de Valencia ácia Cartagena.
A llí está agora á la boca un lugar no m uy gran
de que llaman Callera , y Piinio dice que habia
en su tiem po lugar que tenia el mismo nom bre
del río. Pom ponio Mela y Piinio dicen llama
ban Sucronense á todo el notable seno que por
allí hace la mar.
L A I S L A DE IB IZ A
En el capítulo treinta j ; cinco.
Ibiza» j J E b u so s llamaron los antiguos á esta Is
la . y della ha dicho Horian de O cam po tod o lo
~ que
Isla de Ibiza. 301
que es necesario. Y es en nuestro tiem p o cosa
notable en ella la multitud de pinares con que
bastece de madera los edificios y las fábricas de
las flotas en todos aquellos R e y nos de V a le n
cia y Cataluña. Por esto los Griegos la llam á-
ron Pityusa. N o está muy léjos de M allorca
donde los conejos destruyen la tierra , c o m o
Plinio dice (a) , y en ella no se cria ninguno.
Tam bién es maravilla el no criar esta isla nin
gún género de culebras ni otras serpientes v e
nenosas , estando cerca con la otra isla llam ada
antiguamente Ophiusa en griego y Colubraria
en latin , que es todo u n o , y agora la llam an
M oncolobrer por la multitud destos animales Moncolobrer«,
venenosos que cria. Y acrecienta la maravilla,
que com o el mismo A u to r dice (b) , no pueden
dañar aquellas serpientes de la Colubraria á
quien llevare allá tierra de Ib iz a , y se pusiere de
pies en ella. Florian de O cam po en el cap. xve
de su segundo libro descubrió bien el error de
Jos que piensan que esta isla es la que llama
m os agora la Dragronera. Y por haber allí tra
tado Florian todo lo que á esta isla ponzoñosa
con su sitio y nombre pertenece , no será m e
nester se refiera aquí. Son dos islas en Ibiza,
mas co m o el m ism o A u to r dice , tan juntas
que siempre se cuentan por una. Y así también
las cuenta Estrabon por dos. Am bas tuviérori en
tiem po de ios Rom anos ciudades de su m ism o
nom bre , con harto previlegio y exención, pues
co m o Plinio dice , eran de las confederadas con
el Pueblo R om ano. A gora hay allí una villa y
fortaleza de mucha importancia*
IT A “ rv
.(a) En el lib.. 3. cap. y en el lib, 18. cap. ¿S*
En el lib. 3. cap. 5,
iV - \ ' ./ .. . ■
-
3 0S I T A L I C A
En el capítulo treinta y seis.
í J t f o r lo que se dice en la Corónica, se
ve quán antiguo lugar es Itálica. D e su sitio se
tiene por c i e r t o y así ío creo yo , que fue fron
tero casi de Sevilla: y á ía otra parte deí rio , ca
be ei M ohesterio de San Isidoro , donde llaman
Sevilla la vieja * y hay grandes destrozos de edi
ficios y señales de antigüedad Rom ana. L a s ra
zones que hay para creerse esto son pocas,
lilas tienen harta eficacia. Poniendo el Empera
dor A n ton ín o en su Itinerario el camino de
Sevilla á Itálica y no pone distancia ninguna , ni
núm ero de millas, porque de cosa tan cercana no
habia para qué contar 1a distancia. Tam bién se
ve quán cerca estaba de Sevilla Itálica , por lo
qite el Abad de Vale!ara cuenta en el cerco que
tuvo sobre Sevilla el R ey Leovigildo en la guer
ra que traía con el glorioso Príncipe San Er-
menegildo su hijo. El Abad dice , com o allí ve
remos , que el R ey mandó restaurar los muros
de la antigua Ciudad de Itálica ^ lo qual fue gran
im pedim ento para los cercados. Y está claro
que esto no pudo ser , sino por caerle aquella
ciudad tan junto á Sevilla, que por el rio y por
la tierra se le podia estorbar que no le entra
sen mantenimientos ni socorro* Y el nombrar
también el Obispo Turonense Gregorio en es
ta guerra al lugar llamado O set i parece que
ayuda algo á esto. Aunque á la verdad ( co
m o en su lugar se muestra enteram ente) aquel
Perlado com o extrangero * y que oia las cosas
de lejos f escribe tan diversamente 1o de aque-
Itálica* 303
lía g u erra , que no hay que hacer m ucho caso
de lo que refiere. T am p o co no es pequeña con
jetúrala que se sigue.
z El R ey D on Fernando el Santo , despues
que ganó á Sevilla com en zó á hacer el reparti
m iento de la tierra , mas impedido con la muer
te , no lo pudo acabar. A cab ó lo el R e y D on
A lo n so el Sabio su hijo ^ y yo tengo copia dé!,
JSIombrando allí á San tip o n ee, luego pone casi
co m o junto á él á T á lic a , que así dice allí. Y
Santiponee es un lugar pequeño que está junto
á este sitio antiguo de Sevilla la vieja» A sí pa
rece que en aquel tiem po se nombraba aquello
por allí Tálica , corrom pido el nom bre con so
lo perder una letra del antiguo. Retiénese tam
bién todavía algo del nom bre antiguo , pues se
llaman los pagos de viñas por allí los campos
de Talca,
3 Sin todas éstas hay una tazón que quita
en esto toda la duda. Sabemos que San Geron- iglesia de San
ció Mártir padeció en Itálica , y allí era venera- Geroncio.
do , y tenia Iglesia , com o en el libro décimo
desta Corónica se dice. A gora , p u e s, Paulo ? un
D iácono de M érida, cuya historia yo rengo de
m ano , y la hay en algunos Santorales de mano
m uy antiguos , escribiendo de San Fructuoso
cuenta co m o estando en Sevilla pasó el rio Gua
dalquivir en una barca , y fue á hacer oración
al O ratorio de San G e ro n c io , y á la tarde se
volvió á Sevilla. Es bastantísimo tesnionio éste,
4 Plinío parece que contradice esta opi
nión de que Itálica estuviese donde la pone
m os , pues acabando de poner á Sevilla en el
lugar donde está , dice luego estas palabras:
Frontero delía está el lugar llamado Oset, q lie 0set lugar,
también se llama Julia Constancia. Esto dice
Pii-
3 04 Itálica .
Pimío despues de haber ya nombrado á Itálica»
L o que yo creo es , que Oset fue lugar muy cer
quita de Itálica, porque he visto monedas an
tiguas que tienen el nombre de Itálica , y otras
tienen el de O s e t , así que son lugares diferen
tes , com o en Plinio parece lo son , y no uno
m ism o com o algunos con poco fundamento
han querido afirmar. Y la moneda de O set que
yo he visto , tiene por reverso un vendimiador
desnudo con dos racimos de uvas en la manos:
y todo aquello de cabe Sevilla la vieja es de
m uy ricas viñas, y así parece lo fué también
antiguamente (i).
5 Han querido algunos creer que Itálica sea
otro lugar algo mas lejos de Sevilla , com o
Muiva. Mu Iva cerca de tres leguas en el Axarafe , don
de hay muchos rastros de antigüedad. N o tie
ne fundamento. Y o he dicho lo que entiendo,
y puesto las razones por donde lo apruebo , y
juntamente lo que puede contradecirlo.
6 En aquel sido de Sivilla la vieja hay gran
des muestras de edificios antiguos , y pedazos
de un teatro ó anfiteatro , obra de insigne gran
deza con que parece quisieron ennoblecer á su
tierra los Emperadores naturales della. A llí hay
una piedra con estas letras:
c. m a r liv s a p il v s m a g is t e r l a r v m av
Piedras da Se- GVSTOR. ET GENII CAESAR1S AVGVST. H.
Tilla la vieja. S. E. INF. P. XX. MAG. P. XX.
En castellano d ic e : A q u í está enterado C a
yo
(i) Plinio iba recorriendo los lugares de la derecha, del
BetiS desde Celti , por eso expresa á Itálica en aquella par
,
te pasa luego á la izquierda , y pone á Sevilla j vuelve á
repasar el rio , menciona á su derecha á Oset , cuyas ruinas
aun se perciben em el sitio de Chavoya junto á San Juan de
Alfarache.
Itálica. 305
y o Marcio A p ilo , S acerd o te, que tenia el cuida
do de sacrificar á los D ioses L a r e s , y al G e
nio de los Emperadores. El lugar sagrado que
ocupa este sepulcro es veinte p i e s e n la frente
al ca m in o , y el cam po adentro o tros veinte.
L o s Gentiles llamaban L ares á los D ioses que
presidian en el hogar de cada casa. Y llama de
nueva manera maestro al Sacerdote.
7 O tra piedra dicen se halló allí que con
tiene lo siguiente:
TERENTIAE VXORI DVLCISS. LAETFTIA
OMN, GENITAE ET POPVLI MOERORE
EXTINCTAE. C. FLORíDVS CONI. LIB, P.
VIXIT ANN. XIIII. M. II. D. III. H. VIII.
S. T, T. L.
D ice en castellano: C a y o Florido , ahor
ra d o , su m arido, puso esta sepultura á T eren -
cia , su dulcísima m u g e r, que fue engendrada,
y nació con común alegría de todos , y murió
con publica tristeza del pueblo. V iv ió catorce
a ñ o s , dos meses , tres dias y o ch o horas. Sea*
le la tierra liviana.
8 Itálica fué Obispado antiguam ente, y an
sí parece firmado su O bispo en los mas de los
Concilios de T o led o hasta los postreros. C o n
esto se puede creer fué destruida en la entrada
de los Moros«
9 N o iia faltado quien piense que Itálica es
tuvo donde agora vem os el despoblado llama
do San Juan de Alfarache de la otra parte del San Juan d&
río G uadalquivir, mas abaxo de Sevilla. N o na
contenta esto á los d o c t o s , por ser manifies- es l£ai*C3s
tamente poblacion y fábrica de M o r o s , sin ras
tro ninguno de Rom anos.
10 En el discurso de la Corónica se verá
Tom. IX. Qq coi
306 Itálica.
com o fueron naturales desta C iudad de Itálica
los dos Emperadores Trajano y A d ria n o , y des
pués los dos primeros T h e o d o sio s padre y hi
jo , el uno singular Capitan , y el otro Empera
dor , y lo mas de su descendencia« Verse ha
quán excelentes Príncipes fueron los mas dellos,
y quánto ennoblecieron por esto su tierra.
Piedra de A l- 11 A I cabo de los discursos generales des™
cala, tas antigüedades se puso ya una piedra de aquí
de Alcala de Henares donde está , aunque erra
do el nom bre desta ciudad.
SEDETANOS. SüESETANOS. L áCETANOSo
En el capítulo treinta ¿y ocha.
Sedetanos. 1 *^*os pueblos Sedetanos fueron muy c o
nocidos antiguamente por tener en sí el lugar
llamado Salduba , donde , c o m o Plinio d ic e , se
edificó después la ciudad de Z a ra g o za , y así le
caian estos pueblos en sus contornos , y en la
jurisdicción de su C h a n cillería , co m o en el
m ism o A u to r parece. Y el estar también con
tados por él los Sedetanos ántes en la Chanci
llería de T a rra g o n a , es error de los libros im
presos que han de tener allí el nom bre de los
Edetanos , y así se distinguen en Plinio y otros
A utores de Cosm ografía. A unque no falta quien
crea que Edetanos y Sedetanos sean todos unos.
Y tom aron los Edetanos el nom bre de la Ciu
dad llamada Edeta , que se cree es el lugar que
agora llamamos Liria. Y o en Plinio m uy dis
tintos los veo , y co m o dixe en los discur
sos generales 3 débesele á Plinio en esto m ucho
eré-
Sedetanos. S u e set anos. 307
c r e d ita , por haber estado a c á , y tenido el go~»
bierno de aquella tierra (1).
2 D e los Suesetanos no hay m ención en Suesetaim,
los Cosm ógrafos antiguos , aunque ios doctos
han querido que sean los Cosetanos ó Cosita-
n o s , que era lo de Tarragona y sus com arcas,
c o m o en Plinio y P to lo m eo parece. C onform e
á esto no pueden dexar de tener por error lo
que dixo deilos Florian de O cam po -en el capí
tulo trece de su libro quinto , dando á enten
der co m o fueron en los confines de Navarra y
A ra g ó n en las comarcas del pueblo que agora
llaman Sangüesa. D e los Cositanos ó Casetanos
trató m uy bien Florian de O cam po en el libro
quarto capítulo doce.
3 D e la región Lacetania y sus pueblos hay x,acetan!ajre.
m ención dos veces en P lin io , y siempre la po- gione
ne vecina á los Pireneos , al parecer en C ata
luña. Por esto no me agrada la conjetura de
los que piensan que está errado el nom bre en
los libros de T ito L i v i o , y que ha de decir la-
cetanos , así que se entiendan todos aquellos
m oradores de las montañas de Jaca en A ragón .
Porque desta ciudad , y de los pueblos que de-
lia tom an nom bre hay m ención en P tolom eo.
Y
(1) Plinio parece hace distinción entre íos Edetanos y los
Sedetanos , pues los primeros los atribuye al Convento Jurí
dico de Tarragon , y de la región de los segundos hace cabe
za á Zaragoza, que lo era también de Convento Jurídico¿ por
esta razón no se compone el que unos mismos pueblos con
curriesen á diversas Chancillerías. Ptolomeo hizo á Zarago
za cabeza de los Edetanos, en lo que sospecho error, y que
en el texto Griego falta la primera letra de Sedetanos, ó que
indistintamente tenían uno y otro nombre 9 de cuya opinioa
fue Ortelio.
Qq z
308 Olba*
Y |o de Píinio tengo por mas verdadero y cor
regido (1). v>
OLBA
En el capítulo treinta y nueve.
Oiba. 1 ü? or no haber tam poco m ención de pue
blo deste nom bre que hubiese en España , se
puede asimismo creer que en T ito L iv io esté
errado el vocablo , y que ha de decir Oliba,.
que siendo com o P tolom eo la pone en los pue
blos S ero n es, y en aquellas comarcas de Nájara
y L o gro ñ o , les convienen las conjeturas que
en la historia se hacen.
(1 ) Estos Lacétanos cree el Iíustrísim© Marca en su ca
pítulo 23. col. 199* que eran ¡o mismo que los Accetanos de
Ptolomeo j y por consiguiente los coloca casi en el centro de
Cataluña , y en ellos se hallan hoy las ciudades de Mentesa
y Solsona: algunos otros, creen que los. Lacetanos y Acceta—
aos son los de tierra de Jaca»
E n de las antigüedades del libro sexto;
c
LAS
3°S>
LAS ANTIGÜEDADES
DE LAS CIUDADES,
Lugares, pueblos y ríos que se nombran en el
libro séptimo.
CARDONA Y BARDONA
En el capítulo segundo*
i mención en ninguno de Cardona.
los Cosm ógrafos antiguos de tal lugar en Es
paña , no podremos dar ninguna razón dél. En
Cataluña bien tenem os agora lugar que se lla
m a a s í, de donde tom a el título el D uque de
Cardona , y quien por la semejanza del nom bre Duque de
quisiese decir que es éste el que T ito L iv io Cardona,
nom bra, no puede ir adelante con e sto , pues
esta Cardona era en la U lterior, y esta nues
tra de agora está en lo mas adentro de la C i
terior.
2 L o m ism o es desta otra ciudad que T it o tardona,
L iv io llama Baldona. Ningún C osm ógrafo an
tiguo la n o m b ra , y ningún o tro rastro pode
m os tom ar de ninguna p a rte , para decir algo
d ella, que pase de que estaba en la U lte rio r, c o
m o aquí por T ito L ivio parece , y el conjetu
rar valdrá poco y por no tener fundamento»
TUR-*
3 10
T U R B A
En el capítulo tercero.
i TC* am poco hay m ención desta dudad en
los C o sm ó gra fo s, ni en o tro algún A u tor. S o
lo Ptolom eo pone un lugar llamado Turbula
en la región de los Bastetanos. Mas tras esto
ni hay conjeturar con fundamento , ni dar mas
razón desto que pueda satisfacer (i).
R H O D O P E
En el capítulo quarto.
i IM Íuch o habia que decir deste lugar, sino
que lo dexa ya tan largamente proseguido FIo-
rian de O cam po (a) , que no habrá para que
volverlo á repetir aquí. Tam bién se dice algo
aquí en la C o r ó nica. Estrabon , Ptolom eo y
Pom ponio Mela varían en el nom bre algún
p o co con llamarla R h o d a ó R hodope. Y tod o
es u n o : y quiere decir R o s a , co m o también
lo significa el nom bre de la Isla de Rodas , de
donde estos G riegos vinieron á poblar. Solo
Plinio no nom bró este pueblo, que parece cosa
harto extraña faltar en esto su diligencia. Es
tan averiguado que fué este pueblo antiguo en
la
{ i) Apiano hace mención de Pueblos Torboletanos, pero
se conoce por las señas que nos da de ellos que eran los mis
mos que los Turdetanos: algunos Geógrafos han querido re
ducir estos pueblos á Jas inmediaciones de Sagunto , y otros
á las de Teruel j pero su verdadera situación quedará indecisa
mientras alguna inscripción no nos la descubra, Véanse las
notas del tom. 30. pág, 403.
(a) Lib. a. cap. 4. y lib, 3. c. 2,7.
Rhodope, 311
la costa de nuestro mar M editerráneo en los
Pireneos , donde agora está la villa y puerto de
R o s e s , mas de veinte leguas encima de Barce
lona , que no hay para que detenernos en pro
barlo , aunque Florian no lo hubiera muy bien
tratado.
2 Ciriaco A n con itan o en su recopilación de
Inscripciones de piedras antiguas pone dos que
halló cabe este lo gar, y son las que se siguen:
Q. ECNATVLO. Q. F, EQVO PVB. DONATO AB piedras de
AELIO ADRIANO CAESARE NERVAE TRAIA-Roses.
NI F, RHQDENSES OB PLVRIMAM L1BERA-
LITATEM ET MVLTA IN REMP. SVAM BENE-
FACTA AEQVESTREM E M A R M O R E STA-
TV A M PRO AEDE MINERVAE IN MAGNA
AREA El CONSTITVERE.
Y dice en castellano : L o s de R oses íe pu
sieron esta estatua de m árm ol en la gran pla
z a delante el T em p lo de M in e rv a , á Q uinto
E g n a tu lo , hijo de Q uinto , á quien el Empe
rador A e lio Adriano , hijo del Emperador
N erva T r a ja n o , habia dado caballo mantenido
del dinero público. Y pusiéronle la estatua por
grande liberalidad y m uchos beneficios que i
su República hizo.
3 L a otra dice;
C. LAELIO. €. F. IN MAGNA OMNIVM EXPECTA-
TIONE GENITO, ET DECIMO OCTAVO AETA-
TIS ANNO AB IMMANI ANTROPO E VITA RE.
CISC, FVSCA MATER AD LVCTVM ET GE Mi»
*FVM RELICTA EVM LACHRIMIS ET OPO BAL«
SAMO VDVN HOC SEPVLCHRO CONDID1T.
En castellano d ic e : Esta sepultura se puso
i C a y o L e liO jh ijo de C a y o , que fué en gen»
dra«
3 12 Rhodope. Emporiae.
drado con grande esperanza que todos tuvie
ron d é l , y la cruel A ntropos le cortó la vi
da á los diez y ocho años de su edad. Su ma
dre Fusca, que quedó acá para siempre llorar
y g e m ir, lo m etió en este sepulcro bañado de
sus lágrimas y de bálsamo,
E M P O R I A E
\
En el capítulo quinto,
i JE s muy cierto que este lugar antiguo
lué el que agora poco mudado el nom bre lla
m am os Empurias en la costa de la mar , cabe
Roses. Sin esto Florian de O canipo ha dicho del
antigüedad y fundación deste lugar todo lo que
á mí se me podía aquí pedir. Y T ito L iv io tam
bién dixo todo lo que yo he referido aquí en
la Corónica. Esto me relevará á m í de decir lo
que deste lugar debiera con haber también pues
to una piedra de allí adelante en lo de Julio Ce-
Moneda de, sar.
, . Y, o he
, visto
, moneda
, antigua y muy gran-
° ' >P
Empurias. P^ata ^£Ste ^ug ar ? con un rostro a ía una
p a rte , y de la otra tiene con el nom bre Griego
de la ciudad el Pegaso por memoria de su fun
dación , que fué de los mismos Phocenses de
B e o d a , que fundaron á C a stu lo , com o atras
queda dicho. Y para quitar la confusion de los
unos y otros Phocenses, es necesario entender
primero que los Phocenses de Beocia reveren
ciaban m ucho al D ios A polo , y á las nueve
Musas Diosas de la escíencia , com o ellos vana
m ente creían, y estimaban en m ucho , y cele
braban aquel su M onte Parnaso y la fuente Pe
gasea , y todo aquello que era tan natural y pro-
' - - . Pí&
Emporiae. 313
pío suyo. L os otros Phocenses de Yonia en Asia Los pll0ceíl“
tenían en grandísima veneración á la Diosa D ía- y ¿ e Asiapo-
na, y en Epheso , dudad m uy principal en aque- biáron en Es
lía provincia / l e tenían un suntuosísimo T e a i- paña,
p í o , de tanta magestad en el edificio , y de tan
ta riqueza en todo su ornam ento , y servicio,
que era contado por una de las siete maravillas
del mundo.
2 Siendo esto as í , no hay mas cierta señal
para ver quáies de los pueblos de acá de Espa
ña fueron fundados por los unos ó por los
otros Phocenses, que la religión que seguían,
y la mem oria de su tierra que en esto conser
vaban. Estos de Empuñas por su moneda ve- Quáies Pho-
m os claramente que eran fundación de Phocen ^ ses| ^ ia“
ses de B eo d a , pues ponían en ella el Pegaso
para testim onio de su religión, y manifiesta m e
m oria de su origen. Y lo mismo diximos de los
de C a stu lo , que en el nom bre conservaban la
m em oria de su fuente C astalia, y todo lo de
más que allí en particular se declaró. A l con»
trario lo s de D en ia , el nom bre y el T em p lo , y
tod o lo demas los hace evidentemente de los
Phocenses de Asia. Y A sí T ito Livio á los de
Empurias esta origen les da. Porque lo de M ar
sella, que Florian tanto asegura, es menester bien
considerarse , com o luego se v e r á , ó no se ha
de atribuir á estos Emporitanos para que ven
gan dellos , ó ya que hayamos de dar que de
allí traen su origen, no está cierto tam poco por
quáies Phocenses Griegos ó Asíanos fue funda
da Marsella. Antes hay en esto tan gran diver
sidad en los A utores antiguos , que no se pue
de afirmar constantemente nada en esto. H ero-
d oto y otros Autores dicen que la fundaron
Asíanos. Quien con diligencia mirare lo que
Tom. IX , R r cuen™
314 Emporiae,
en^osAuto^ CLlenta Estra^o n ia fundación dé Marsella*
res.I0S U °~ no acabará bien de entender quáles Phocenses
la fundaron, á lo ménos verá que edificaron dos
Tem plos á am bos los dos D io s e s , A p o lo y
D iana, con los nombres de Deifico y Efesio,
que en sus tierras tenían. Y eí mismo Estrabon
allí (a) , y ántes quando habla de las cosas de
España, siem pre hace fundación de Marsella á
D e n h , y los o tros lugares vecinos della , y en
particular hablando de Empuñas los Marsella-
110s dice que la fundaron , y que á la Diosa D ia
na reverenciaban. Adas quando habla de Marse
lla dice que todos los Yones en común reve-
Concórdanse rendaban m ucho eí T em p lo Delphico de A p o
los .Autores, Jo 9 y el Ephesio de Diana. Esto es porque te
nían los Gentiles á estos dos Dioses por her
manos. A sí hay harta variedad en esto. Podría
m os m uy bien decir que los Phocenses de Y o -
nía descendían de los de B e o d a , com o en al
gunos A utores se podría rastrear. Y así los
Emporitanos , aunque viniesen de los de Yonia
por venir de los Marsellanos , todavía en su
moneda acudían á la mas antigua origen. Y con
esto se concuerda tod o , y es lo mas cierto que
hay en ello.
n, . 3 Empurias fue Silla O bispal, pues parece su
Empurias, &O bispo haber firmado en algunos Concilios,.
agora es lugar pequeño sujeto al Obispo de Gi-
rona. C reo fue destruido muy tarde, y no en el
estrago de los Alem anes de tiem po de Galieno.
Porque el haber perseverado en ser Obispado
tanto despues de aquella destruicion da á en^
tender que todavía era ciudad grande.
TUR-
(a) Lib. 4. pág. 3¿S.
S 15
T U R D E T A N IA Y T U R .D E T O
En el capítulo siete.
f lu i o s Turdetanos del Andalucía m uy
conocid os son y muy nombrados en los A u to
res antiguos. Destos que tan diferentes son de-
lío s , y desta ciudad que tan lejos está de aquella
p ro vin cia, no hay otra m ención mas desta que
aquí T ito L iv io hace. Flonan de Q cam po tra
tó muy á la larga della y de su fundación en el
capítu lo décim o de su quarto libro , creyendo
que sea la ciudad del R eyn o de Aragón , que
agora llamamos T e ru e l Y o no tengo certidum- Teruel,
bre que poder dar de las cosas que allí se refie
ren , ni otras que decir de nuevo en lo des
ta ciudad.
2 D e los Ilergetes, que tantas veces se nom
bran por aquí , ha dicho m ucho Florian de
O cam po en muchos lugares , y así no tengo
y o para que repetirlo»
SEGESTICA Ó SECEDA
En el capítulo octavo.
i E n los Autores antiguos no hay men
ción de dudad ninguna en España que tuviese
nom bre de Segestica, con poner Strabon (a) dos
que lo tuvieron , una en aquellos confines por
donde los Alpes se juntan con Alemania , y
otra dentro en Ungría. Y también pone Pli
nto (b) en U ngría una Isla llamada Segestica.
^ Por-
(a) Eael lib. 4. y en el 7. ( b) En el lib. 3. cap.
R r 2,
316 Segestica ó Seceda.
P or esto tengo por cierto que los libros de T i
to L iv io están aquí errados, y se ha de leer
Segeda. Porque de una ciudad así llamada en Es
paña hay mucha mem oria en los Cosm ógrafos
antiguos y en otro s Autores. Esta pone Plinio
en el Andalucía nombrándola dos v e c e s , y una
vez dice se llamaba también A u gu rin a, y des
pués le da o tro nombre también R estituía Ju
lia , si acaso no son diversas ciudades, que esto
no se puede bien entender en aquel A u to r. Mas
no puede entenderse aquí lo que T ito L iv io
cuenta desta ciudad ó ciudades del Andalucía,
pues M arco C atón nunca baxó allá. P or la mis
m a razón no se puede tam poco entender de otra
Seged a, que dice Florian en el capítulo décim o
de su segundo libro que estaba cerca de Cáceres
en Extremadura. A s í es forzoso se entienda otra
Segeda, que Estrabon pone en los pueblos A re-
vacos , que comprehendia lo de Soria y por allí:
y della se hará presto mucha mención en la his
toria. Quien no quisiere que se emienden en
este lugar los libros de T ito L iv io , podrá creer
que hubo en España ciudad llamada Segestica,
Segeda veci- aunque no se sepa dónde estuvo. Esta Segeda de
ma deNuman- quien hablamos no estuvo lejos de Num ancia,
eia. com o se verá luego en la historia, y aquí que
dará dicho delía lo que se puede saber. Y pues
C ató n descendía hasta S ig fe n z a , pasar tenia por
Segeda ó sus comarcas (1).
( 1 ) Véanse las notas del tomo 3. pág, 403.
SAGüNCIA
31?
En el capitulo nueve.
1 l O o s ciudades se hallan en los C o sm ó - pos Sagun-
grafos antiguos que hubo deste nom bre en Es- cias*
paña. L a una fué en el Andalucía , y allí la pone Saguncia de!
P to lo m eo con Medina Sidonia. Plinio también Andalucía,
muestra haber sido en aquellas com arcas, pues
la cuenta entre los lugares de la jurisdicción de
C áliz y su Chancillería. Duran hasta ahora mues
tras desta ciudad y sus destrozos en el cami
no que va de la ciudad de A rcos á Xerez de la
F ron tera, con rastro de su nom bre corrom pido:
pues una torre que allí e stá , con toda la tierra
d e las heredades comarcanas se llama G igonza.
Y el sitio es en tal parte, que viene m uy bien
con los lugares con quien Plinio y P to lo m eo
juntan á esta Saguncia. Algunos han querido de
cir , que también fundáron á esta ciudad del A n
dalucía los Saguntinos, y así le pusieron el nom
bre que conservase su memoria. Y o no he leido
esto en A u to r, á quien pueda dar crédito , y
así no puedo certificar nada en ésto (i).
2 Es cierto , que T ito L iv io no habla aquí
desta S ig ü en za : pues M arco C atón no descen
dió
(i) No solo fuéron dos sino treslas Segundas ó Segontias de
que hacen mención los Geógrafos antiguos que tratan de nuestra
España. P e ésta de Andalucía de que aquí habla Morales, y de
que hacen mención Plinio y Ptolomeo, se descubren los vesti
gios en el sitio llamado Gisgonza, entre Ecija y Sevilla, y no en
tre Arcos y Xerezj pero Morales calla, ó no tuvo noticia de otra
ciudad de este nombre que menciona el Itinerario de Ánto’nino
en la Via M ilitar de Mérida á Zaragoza, 19. millas distante
de la Almunia y 16, de Zaragoza, reducida por Gaspar Bar«
reíros al lugar de la M uela, adonde dice que con corta di
ferencia convienen las distancias modernas con las antiguas.
3 1 8 Saguncía>
dio aí A n d alucía, ni le com peten las tosas que
della cuentan. A sí q u e d a , que se puede em en
de Castilla es ^er *a otra ^ d a d de Saguncía , que agora en
Sigüeaza. nuestro tiem po llamamos S igiien za, ciudad bien
conocida cerca de las rayas de A ragón , en las
comarcas de M ed in a-C eli, por ser Obispado
principal, y haber allí Universidad y Colegios,
¡donde se enseña L ó g ic a , Filosofía y T eo lo g ía
con Cátedras principales , y por otras cosas in
signes que en su Iglesia concurren. Desta ciudad,
y lo que de su fundación se entiende no terné
y o que d e c ir: pues lo ha tratado Florian en el
capítulo treinta y dos de su quarto libro. Solo
hay que decir , que esta ciudad no estuvo anti
guamente en el sitio que a g o ra , sino en o tro
media legua de a llí, que llaman Villa V ie ja , don
de parecen las señales de la poblacion que allí
estuvo, Y pues las conquistas del Cónsul M arco
C atón procedían por aquellas com arcas, seguft
se parecerá por lo que se prosigue en la histo-?
r ia ; bien viene que se entienda desta ciudad lo
que en este lugar cuenta T ito L ivio ,
3 O tras particularidades desta ciudad trató
con mucha diligencia , com o en tod o acostum
bra Gaspar Barreyros en su Itinerario* Y por
estar allí para quien las quisiere v e r, no será
falta que falten aquí,
EL C A ST IL L O VERGIO
En el capitulo diez.
i ^Desabrida cosa es tratar de los lugares
de España, donde no se puede decir mas, de que
no se puede decir nada dellos. ¿Mas es necesario
decirse e s to , porque no se pueda pensar que se
I v ■° 1 de-
E l castillo Vergio. 3 19
dexáron por olvido ó negligencia. Este castillo
es destos tales, de quien no hay mas noticia de
la que T ito L iv io aquí dio (1).
I L I P A
En el capítulo once.
x N o será este lugar co m o el pasado. A n
tes habrá mucho que decir d é l, y con to d o eso
terné á buena dicha acertar en lo que conviene.
Porque con ser dos las Hipas en España, y haber
alguna diversidad en su n o m b re , es dificultoso
acertar en diferenciar lo que á cada una pertene
ce. L o que no tiene duda en esto es , que la una
Ilipa fué antiguamente en la Bética, y en la ribera
de Guadalquivir, en la falda de la Sierra Morena,
y en el mismo sitio donde agora está la villa lla
mada P eñ aflor, sujeta á C ó rd o b a , quasi en el Pegaflor es
m edio camino que va desta ciudad á Sevilla. Esto ^
está harto claro en Strabon , cuyas palabras son
éstas p oco despues del principio de su libro ter
cero , hablando del rio Guadalquivir y su nave
gación. Hasta Sevilla (dice é l) se navega con
grandes navios el rio arriba por espacio de qui
nientos estadios. A los lugares de mías arriba
hasta Hipa se navega con navios m en o res, y
hasta C órdoba con barcos pequeños de los que
com unm ente se usan en los rios , que agora en
nuestro tiem po son allí form ados de madera,
an-
( i) El Uustrísimo Marca en su Limes Hispanicus cap. 23.
col. 191. se hace cargo tte la duda de Morales , y reduce este
}
castillo á la moderna villa de Verga situada en las faldas
del Pirineo : Pujadas la quiere llevar al campo Emporitanoj en
lo que no tiene razón , porque la guerra que refiere Livio no
se hacia en la cosía sino en lo interior de Cataluña.
v „
,, 5 ' - ^ ■ Ife" - vI
320 Hipa.
antiguam ente eran n o mas qu e cavados, en un
tro n co . D estas palabrás de Strabon se entiende
claram ente c o m o Iíipa es Peñaflor : pues p one
lagares entre ella y S e v illa , y así eon vien e qu e
esté bien apartada della y en Iá ribera del rio. Y
p orq u e esta ra zó n n o tiene de p or sí entera
f u e r z a , dásela lo q u e m uy agudam ente han al
gunos considerado. L le va m uy gran ra zó n q u e
subiesen p o r G uadalqu ivir arriba navios m edia
nos hasta P e ñ a flo r , y n o pudiesen pasar de allí
a d e la n te , p or haber allí en el rio n o ta b le acre
centam iento de agua. Q u e aunque n o h agam os
Guadatorti- cuenta de los dos ríos G u ad ato rtillo y B em be
llo yBembezar Za r , aunque n o son p e q u e ñ o s, y entran en G u a-
nos‘ dalquivir p o co m as arriba de P eñ aflot p or su
Xenií rio. m ism o la d o : so lo el rio X e n il, q u e entra p o r el
o tro quasi fro n tero desta v illa , basta p o r ser
tan grande y caudaloso para dar mas fon d o has
ta allí á los navios. Y queriendo decir alguno,
qu e Hipa pudo ser uno de los lugares qu e hay
de allí á Sevilla , no se le debe acoger , pues aun
qu e algunos tienen grandes rastros de antigüe
dad , c o m o L o r a y A lc o le a : mas tienen estos
d o s sus nom bres antiguos sabidos y averiguados,
c o m o se m ostrará á su tiem po , sin que les p u e
da pertenecer el de Hipa. Y Cantiilana , donde
tam bién hay muestras de haber sido pueblo an
tig u o , es m u y cerca de S e v illa , para poder ha
ber m u ch os lugares en trem ed ias, c o m o á bulto
cu en ta Strabon. Y sin esto to d o lo antiguo qu e
p arece destosí p u eb lo s, no tiene m uestras de
haber sido lugares grandes y p o p u lo so s, quales
era necesario que fuesen los que tuviesen un
paradero de la navegación de aquel gran rio. S o
la Peñaflor en el gra*1 circuito de sus m uros an
tiguos , que hasta agora se ve y en lo suricuo-
& ?^ so
ysrx
so de los’ edíficíos que dentro y fuera dellos hu
b o , y en otras ricas memorias q u e en piedras y
en otras cosas parecen , representa haber sido
insigne ciudad , ayudada con la contratación def
mar O céano , que por .Guadalquivir hasta allí
llegaba. Prueba también ser Peñafior esta Hipa
lo que dice Strabon , que todo lo com arcano
por allí en ía Sierra Morena estaba íleno de m i- Mo
lleros de plata y otros metales. A s í vem os ios rena.
hay agora en aquello de los lugares de Horna
chos , A z u a g a , Guadalcanal y o tro s de por allí
cerca. Tam bién el Emperador A n to n ín o en su
Itinerario en el camino que va de la Isla de
C áliz á Córdoba por Sevilla , desde ella hasta
Hipa pone quarenta y quatro mi l l as, que hacen
quasi las doce leguas que agora hay de Sevilla
á Peñafior. Y el poner luego mas de cien millas
en lo que resta de allí á C ó r d o b a , es porque
tuerce el camino por grandes ro d eo s hasta vol
ver á TJIia que es M ontem ayor en la campiña , y
de allí descender á Córdoba. Y esta demasía se
Ve en aquel Itin erario, por escrebirse en él los
caminos militares que hacían los exércitos y
por otros respetos, de que en los discursos ge
nerales ya dimos cuenta. L a Sierra M oren a, que
tan nombrada es a g o ra , tiene su nom bre cor
rom pido del que Strabon y Píinío íe dan , lla
mándola M ontes Marianos, En lo mas oriental
por cima de C ó r d o b a , en aquello frontero de
Castillo por el puerto del Murada! y por allí se
llamaba la Sierra Montaña Castulonense. Despues El nombre de
en las comarcas de Córdoba y to d o aquello has- Sierra Mote
ta frontero de Sevilla ya se llamaban M ontes Ba*
Marianos. Y por haber tratado tanto Borian des-
to , no tengo yo para que decir aquí mas. ,
2 En este lugar de Peñaflor hay com o de- fofo*
Tom. I X * Ss cía-
322 Hipa.
ciamos grandes muestras de su antigua grande
za. En la Iglesia sirve por pila del agua bendita
una basa
Daba, de estatua uc
u t taiaiuct de mármol blanco
11141 uiui u i con algu
nas vetas azu les: las letras dicen:
VICTORIAE AVG. ATICVS
C. FABL NIGRI. F. FIRMO
BITYNITIS. LL. AVGVSTA
LES. D D.
AtkoD ice en castellano : Esta estatua dedicaron á
Fabla’ Nigro. la victoria imperial A tico , hijo de C a y o Fabio
Firmo B ity- ^ f a r o , y Firmo Bitynite ahorrados del Em -
nite* perador.
3 O tra pila también del agua bendita es un
cíppo de muy lindo m ármol blanco. Tiene ai
un lado esculpido un vaso de sacrificar, que
llamaban Sym püío ó Guturnio r y al otro lado
una p a te ra , que así llamaban á la taza con que
sacrificaban : la letra d ic e :
D. M. S.
LVRIVS FORTVNÍO VIXIT
ANN. LXI. P. I. S.S .T .T .L .
Lurio Fortu- M em oria consagrada á los dioses de los de-
„¡0, funtos. A q u í está enterrado Lurio Fortunio,
que vivió sesenta y un años / siendo siempre
benigno y piadoso con los suyos. Séale la tier
ra liviana.
4 Cerca de la plaza , en casa de D iego Pon-
éeMarí^Op— ce estaba una tabla de m ármol blanco, quebra
nto. da 5 de dos palmos en la rg o , y poco mas que
uno en alto , la qual él me dió , y la truxe á
C ó rd o b a , y está agora en casa del D o cto r A u -
pustiii Oliba mi hermano« Y ya se puso en
J los
Hipa, 323
los discursos generales. Es harto donosa la pie
dra con tales alabanzas, y no dudo , sino que en
los otros tres versos que parece faltan habia otros
semejantes devaneos. El cierto tenia la oías apa
rejada tierra que se puede imaginar para aque
llos sus dos exercicios. Porque demas de ser Gua
dalquivir por allí abundantísimo de todo géne
ro de pesca de rio crecida , los otros tres rios
X e n il, Guadatortillo y B em b eza r, que por allí
entran en é l, hacen m ayor abundancia. L a sierra
tam bién tiene tan gran caza de perdices y de
zorzales y otras aves , que tenia bien aquel Ma
rio O ptato donde emplear á su contento su afi
ción y su destreza. H oy día la caza destas aves?
y señaladamente de los zorzales se hace en toda
aquella tierra con una manera particular de re
clam o á que llaman chiflo. Y la novedad y ex«
trañeza desta piedra con sus vanas alabanzas y
lam entaciones, nos ha dado ocasion de así de
tenernos en tales menudencias.
5 Esta familia y linage de los Optaros debia Familia de
ser principal en aquella ciudad , pues hay tam- Optatos.
bien otra insigne mem oria dellos en otra gran
piedra que está á la puerta de la Iglesia. Es de
m árm ol blanco, y fué basa de estatua, com o lo ___
muestran las letras que tiene:
Q, A EL 1 0 . Q. F. O PT A T O . AELIA. Q. F,
OPTATA. E. TESTAMENTO PONI IVSSIT. C.
APPIYS SVPERSTES. ANINIVS MONIANVS.
H. P. C.
D ícese co m o habiendo mandado en su tes- Hic pones»
tam ento A elia O ptata , hija de Q uinto , que se dam QF! vlt‘
pusiese una estatua á Q uinto A e lio O ptato , hi- Quinto Aeüo
Ss 2 jo Optato.
V' . • . .,
324 Hipa.
jo de Q uinto (p o r donde parece era su herma
Cayo Apolo. no ) G ayo A ppio Superstite , y Anim o Monia
Ánimo Ivío- no la mandaron poner en aquel sitio. Y en lo
»iano.
de Julio Cé^ar se puso también otra piedia don
de se hace mención de otro O ptato de Ecija que
está allí muy cerca, y también no está lejos el
Alam eda cabe E stepa, y allí se puso ya piedra
con sobre-nombre de O ptato , y sin elia aun
h ay otra.
6 Todas estas piedras con otras dos de po
ca importancia yo lashe visto en aquel
lugar.
Relación hay de personas fidedignas que
en tiem
pos pasados vieron y sacáron de allí mas pie
dras que se han llevado áotras partes, ó sin con
sideración se han gastado en ediíkios. Destas
son las siguientes^
VENEREM AVG. CVM PARERGO ITEM
PEIALA M ARGEN TEAM AEMILIA RVSTÍ-
CI. F. ITEM TABVLAM ARGEN. M. ANNIVS
CELS1TAN. TEST. SVO, PGST MORTEM AE-
MILIAE ARTÉMISIAE VXOR1S ET HAERE-
DIS SVAE P O N I IVSS. AEMILIA ARTEMIS.
SATYRA POS. EADEMQ. DE SVO ANNVLVM
. AfREVM GEMMA MELIORE.
D ice com o Emilia hija de R ustico mandó en
su testam ento poner, una estatua de la Diosa V e
Em ilia K^s-
nus en e! tem plo con otras esculturas que -corno
tica.
Emilio Cel lejos de pintura la acompañasen, y mandó dar una
si taño. taza de plata , y Marco A nnio Celsitano mandó
E m ilia A rte
también poner una plancha de plata esculpida des
misia. .
Emilia Sa- pules de muerta su
muger Emilia Artem isia que fue
tyra .jjlP su heredera. T o d o lo puso y le dio despues Emi
lia Artem isia Satyra, añadiendo de
su hacienda
on
anillo de
oro con la m ejor piedra preciosa
que
H ipa . 325
que tenia. A ílí también hubo un amia ó altar
pequeño con este título:
MARTI GRADIVO TEMPLVM COMMVNI
VOTO ERECTVM.
D ice en castellano: Este tem plo se fabricó
para el Dios Marte por común vo to de todos*
7 En otra arda;
ARA PROCVR. FVLGETRAE, PRO IOVE.
DEO MAX. PGPVL. PAGANDO FVLGVRIBYS
E m BE ERVíViPEKTIBVS.
Este altar ( di ce) se puso á los relámpagos
para aplacar y amansar al gran D ios Júpiter con
el pueblo , quando los relámpagos com ienzan
á mostrarse y salen con ímpetu de las nubes»
Estos sacrificios se hacían dando silvos ó palmas,
c o m o Plinio lo dice.
8 Esta Hipa creo yo que es la que Plinio di
ce (a) tenia por sobre-nombre Itálica , y la tuen-
ta dentro de la Ghancilletía y jurisdicción de
Sevilla , y la junta con el M unicipio Axatitano,
que com o en su lugar se verá es L o r a , que no
está mas que dos leguas de Peñaflor. Y desta
Hipa íñé el Obispo que tan nombrado es en I95
C oncilios antiguos de España.
•
9 Entre los otros grandes rastros de la an- ™
t j 1 ,
Aa
p ie r io ug
tigua grandeza deste lugar es una cosa muy nipa.
señalada el puerto que tenia labrado dentro del
rio para la seguridad de los navios en tiempo de
crecientes que son allí muy bravas. En lo que
agora se ve , parece bien haber sido este puerto
uno de los soberbios edificios que se pueden
im aginar, por los traveses que fueron necesa
rios
gV) En él lib. s'8. cap. »,
326 Hipa.
ríos para divertir la crecien te, porque no t a
case con ímpetu en lo hueco donde se recogían
ios navios. L a traza fue harto notable , y la fá
brica delía tiene harta magestad.
La peña de 10 O tra cosa hay dentro en el rio Guadal-
la sai. quivir cerca de Ilipa harto extraña , y digna de
haber aquí memoria delta. En m edio del rio está
una peña no m uy grande , y en lo alto della. sa
le una fuente salada , que en una balsifla que
hace , se cuaja mucha sal el verano , y la llaman
por eso la Peña de h sal. Es necesario que esta
agua salobre tenga su nacimiento en aquellas
cumbres de la sierra que va junto á la ribera,
y yendo por sus venas ocultas debaxo del rio,
venga á subir allí por haber tenido gran caída
de la sierra.
Otra líí -a
Ja Lusitania.
en 11 ^ aS n ° eS CSta
T ito L ivio , sino de otra que estaba en la L usi
c\ui’cn acF
tania , com o el lo dice. Y esta tengo yo por
cierto que estuvo en el lugar que agora en la
Serena llamamos Zalamea. Mue'votne por aque
lla gran dedicación que allí se halla de Trajano,
que queda ya puesta por exemplo en los discur
sos generales. A llí está el nombre del municipio
antiguo , y aquel municipio la puso, y en él se
p u s o , lo quai basta para bien probarse lo di-
V-riedad de C^0, En Y en P roJ
Piinio.a 6 ro lo destas dos Hipas. Hay diferencia en los n o m
bres. Plinio nombra una Ilipula, por sobre-nom
bre Laus ó L o a en los Bastetanos: y á Ilipa por
sobre-nombre Itálica, com o diximos. Despues
nombra otra Ilipula por sobre-nom bre la M enor
en la jurisdicción de la Chancillería de Ecija.
T o d o esto está en el capítulo primero del libro
tercero. Despues en los capítulos veinte y uno
y veinte y dos del libro quarto donde escribe lo
Hipa. 3^7
de Lusitánla, nunca mas hizo m ención deste
lugar. En Ptolom eo nunca hay el nom bre de Hi
p a , sino Ilipula. En los Turdulos de C ó rd o b a y
por allí vecinos de los Básenlos nombra Ilipula
M agn a, y esta pacere Peñaflor. En los T u rd ita-
nos que dice van á confinar con la Lusitanía
pone otra Ilipula, poniendo también m onte des
ee nom bre en la Betica. C o n estas diversidades
no podemos conform ar bien á los dos A utores.
12 En t ó monedas que yo he visto deste
Monedas de
m unicipio , he hallado escrito I L 1P L A , y en Hipa.
otra M V N . ILIPENSE. A sí que tam poco ellas
conciertan (1).
TOLETUM. TAGUS
#* x ~
En el capítulo veinte y dos.
1 J L ía gran magestad de la ciudad de T o
ledo 5 y las muchas y todas insignes partes de su
grandeza con que es agora una de las mas se
ñaladas ciudades de España y aun de otras na
cion es, requería que díxesemos m ucho de su
antigüedad , y no podemos decir mas de lo que
por aquí en la historia sacado de T ito L iv io se
cuenta. Asim ism o se trata adelante en sus loga
res de la antigüedad de su christiandad en la G o -
r ó n ic a , confirm ada por buenos testim onios;
Porque hasta llegar á esto no hay m ención desta
citi-
(1) El moderno Historiador de la Betica , Joseph dei
Hierro , no se acomoda á que Hipa se reduzca á Peñafiorj
y dice que Caro y algunos otros Andaluces le reducen á Al^
calá del Rio j y aunque cita á Piinio y Fstrabon para con
}
firmar su dictamen 4 e estos Geógrafos ao se injiere cosa
§ue nos convenza.
3"8 Toledo.
ciudad , mas de quanto Plinio y Ptolom eo la
Sublimación nombraron»
de Toledo. 2 Hállase allí una piedra con estas letras:
POMPEII PEREGRINI PEREGRE, D» ANN. XXX.
COLL. F. CORNELIA CíN. F.
Piedra d» Esto no mas dicen que se lee , p or estar ía
Toledo« ~ piedra quebrada , la qua! y o n o he visto , y lue
g o se ve en ella , c o m o 110 tienen razón los que
ja tienen por cip p o de Gh. P o m p e y o el m o zo ,
corno y o lo trato quan do ía historia liega á su
muerte. N o .la p o n g o en castellano * porque ya
en la C o ró n ica dixe lo que contiene® Llegando
al tiem po de los G odos verem o s c ó m o y quán-
do , y por qué íué sublim ada en gran dignidad,
y ensalzada tam bién su Iglesia por particulares
p rivilegios., dándose razón de to d o esto mas
clara y a ve rig u a d a , de lo qu e hasta agara c o
m unm ente se ha tenido*
3 Su n om bre verdadero desta ciudad está
co m p ro b ad o por la piedra de la estatua del Em
perador Filipo que queda ya puesta en su logar,
y por muchas m onedas de o r o de ios R eyes G o
dos que lo tienen. Y y o he visto una m oneda
antigua de R o m a n o s , que á lo que pude juzgar
por la sem ejanza tenia el rostro de M arco A n -
Monedas di- to n io el C a p iían de ju lio César., P oique tam bién
versas de T o - jas pocas letras qu e se podían le e r? habla es
tas dos A N . con el principio, de su nom bre. D e
la otra parte tenia el celete ó caballo ligero,
que se usa en las mas de las m onedas antiguas de
Españoles. A b a x o estaban estas letras. T O L E
donde parece que dice T O L E T V M . T am bién
estos años se han hallado cerca de la villa de
'M orara en la ribera del río T ajon a muchas m o
nedas de plata en un c á n ta ro , y las m as delías
: 1 ■ ■■ i . tic-
Toledo* 329
tienen de la ana parte una craz , y dicen las
letras al derredor A N F V S . REX. D e la otra
parte están en m edio dos estrellas y dos cír
culos pequeños que parecen letras O . O . pues
to s en cruz, Las letras de fuera dicen T O L E - E] Rey j>on
T V M . El Anfus es abreviatura dei nom bre A l- Alonso que
fonsus , com o también los Catalanes dicen | anó á Tole-
N am fos por A lonso. Y en el M onesterio de °*
Sahagun en una sepultura de un hijo del C o n
de D on Peranzurez Anfus le llama el epitafio
latino , por decir Alfonsos. Y así parece es
ta moneda del R ey D on Alonso que ganó á
T o le d o . Las estrellas y círculos en cruz del re»
verso se puede creer fuesen armas de la ciudad
de T o led o . Aunque no hay otra conjetura mas
de ver com o están en medio de la m on ed a, y
al derredor el nombre de la ciudad. Y sean ar
mas de la ciudad ó qualquier otra cosa , yo no
entiendo qué signifiquen. Otras monedas de
aquellas tenían un rostro con el mismo nom bre
A N F V S . REX. Y en el reverso una cruz peque
ña con letras al derredor T O L E T A . Que dice
tod o A lfonso R ey T o led a n o , y con esto mues
tran bien ser dei R e y D on A lon so el que ganó
aquella ciudad.
4 El M oro Rasis dice de T o led o en su C o - Loque el
roñica entre otras cosas. T o led o fué Cámara de Moro Rasis
los R eyes de los G o d o s , é todos la escogiéron ^ ce de Tole"
m ayorm ente para su morada. E era en todas ao'
las cosas muy bien fecha á su voluntad. E fué una
de las quatro ciudades que César tuvo por C á
mara en España. E T o le d o yace sobre el rio T e
jo , y sobre T ejo hay una puente rica, é muy
maravillosa : é tanto fué sotilmente labrada, que
nunca orne puede asmar con verdad, que otra
tan buena haya fecha en España. E fué fecha q 11an
do reynó Mahomad Elimen. E esto fue, quando
Tom. IX , Tt an-
33° Toledo.
andaba la Era de los M oros en doscientos y qua-
renta y quatro años, Despues dice. E T o led o fue
la villa de m ayor térm ino que había en España,
é de que mas fablaban. Parece que había Rasis
de la puente de Alcántara , que por cubrir to d o
el rio T ajo con un solo a rc o , y ser su fábrica
tan alta y de tanta firm eza, tiene toda la maravilla
La puente de j lie e'} ce# y por su cuenta fué edificada cien-
ToMo. t0 y cincuenta y un anos despues que los M o
ros ganáron á España de ios G odos , y viene á
ser el año de nuestro R edentor ochocientos y
sesenta y quatro. Y en este tiem po reynaba en
España el R ey Mahomad, hijo de Habdarrahmén,
tercero deste nom bre , com o en el Mártir San
to Eulogio en diversos lugares parece. O tro s
quieren se entienda esto de otra puente que es
tuvo un poco mas abaxo de la de Alcántara , y
se muestran las ruinas dellas hasta agora. Y no
se entiende si edificó este R ey M oro M ahom ad
de nuevo aquella puente , ó si la m ejoró quitan
do ésta que ántes habia.
Elaqüeduc- 5 T ien e agora T o led o de nuevo una cosa,
to maravillo- délas mas insignes que puede haber en el mundo,
T andJ°t¿- ? es e* R e d u c t o con que se sube el agua desde
daño* el rio hasta el alcazar. Inventólo y executólo Ja-
nelo Turriano , natural de C rem ona en L om bar-
día. Y aunque este ingenio ensalzado sobre todos
los que hemos visto y leemos habia hecho ántes
tales maravillas en los dos reloxes que fabricó
para el Emperador D on Cárlos Q uinto , ^ para
el R e y nuestro S e ñ o r, y en otras invenciones
menores que habia puesto espanto con ellas al
mundo : todavía parece que se sobrepujó á sí
mismo en esta invención del a q ü ed u cto , siendo
m ayor prueba de su ingenio que tod o lo pasa
do. Y porque ios que no lo ven g o zen en algu
na manera de esta extraña y sutilísima inven*
■* 2 <> clon,
Toledo . _ 3 31
clon , y de lo demás del m ism o artífice , y ha
ya aquí alguna m em oria dello , diremos de to
do aígo de lo que mejor se puede comprehen-*
der , com enzando prim ero del aqüeducto.
6 Habiendo venido el M arques del Gasto £* Marques'
D on A lonso de A vaíos á España con el Empe- del Ga5t0<
rador D on C árlos , quando v o lv ió en Italia, ha
blaba m ucho de las excelencias y grandezas de
la ciudad de T o led o , con la razón que hay pa
ra celebrarlas , y con el afición que aquel gran
caballero tenia á su antigua tierra , de donde
habia procedido el tronco prim ero de su ilus-
trísim o linage. Lam entábase juntamente de la
falta que la ciudad tenia de agua, por estar ella
tan alta , y el rio T a jo tan hundido en el pro
fundo de aquellos valles por donde corre. Jane-
lo Turriano que o yó esta plática , com o m u y
estimado y favorito que era del Marques , co
m enzó luego á pensar ( según él á m í me ha
contado ) en có m o se podria subir el agua á
aquella tan inmensa altura , y fabricando con el
entendimiento la suma de la idea y m odelo de
su m á q u i n a l o dexó estar reposado por andar
entonces muy em bebecido en la fábrica de su
relox. El Marques lo asentó despues con el Em - EJ E ra_
perador , y venido á España su Magestad , y re- ¿0r tUvo con-
tirado en el M onesterio de Juste , ninguna cosa sigo á janeio
humana llevó allí para su recreación sino á hastasumuer"
solo Janelo y su relox , y allí lo tuvo hasta su e*
muerte. Despues viéndose Janelo mas desemba
razado sirviendo al R ey nuestro Señor , com en
z ó á tratar de su aqüeducto.
7 A s í se concertó con la ciudad de T o led o ,
obligándose á darle cierta quantidad de agua per
petua , quq manase cabe el A lcazar , de donde
puede llevarse á joda la ciudad. Y habiendo he
cho su m odelo en pequeñita fo rm a , se descu-
Tt 2 brió
332 Toledo.
b iíó luego bien manifiesta la grandeza y extra
ña profundidad de su invención. L a suma della
es enexar ó engom ar unos maderos pequeños
en cruz por en m edio y por los extrem os , de
La manera del la manera que en R o b e rto Yalttirio está una
aquetiucto. máquina para levantar un hom bre en alto , aun
que esto de Janelo tiene nuevos primores y su
tilezas. Estando tod o el trecho así encadenado,
al moverse los dos primeros maderos junto al
r i o , se mueven todos los demas hasta el alcá
zar con gran sosiego y suavidad , qual para la
perpetuidad de la m áquina convenia. Y esto ya
parece que estaba hallado por Valturio , aun
que com o digo Janelo le añadió tanto mas en
concierto y sosiego del m ovim iento , que es
sin comparación mas que lo que ántes había*
Mas lo que es todo suyo y mas maravilloso , es
haber encaxado y engoznado en este m ovim ien
to de la madera unos caños largos de latón quasí
de una braza en largo con dos vasos del mis
m o metal á los cabos , los quales subiendo y;
abaxando con el m ovim ien to de la m adera, al
baxar el uno va lleno y el otro vacío , y juntán
dose por el lado a m b o s, están quedos tod o el
tiem po que es menester para que el lleno der
rame en el vacío. En acabando de hacerse es
to , el lleno se levanta para derramar por el
caño en el vacío , y el que derram ó ya y que
dó vacío , se levanta para baxarse y juntarse
con el lleno de atras que también se baxa para
Dos cosas de henchirle. A sí los dos vasos de un caño están
extraña ma- alguna vez v a c ío s , teniendo sus dos colaterales
aqüeducto. ^ un vaso Heno, yéndose mudando así que el que
tuvo un vaso lleno luego queda vacío del todoj
y el vacío del todo tu vo luego un vaso lle n o , y
siempre entre dos llenos hay un caño con los
dos vasos vacíos® Esta es la suma del artificio«
Las
Toledo. 333
Las particularidades de grande maravilla que en
él hay son muchas , mas dos pon^n m ayor es
panto que todas las otras.
8 L a una es el templar los m ovim ientos di
versos con tal medida y proporcion , que esten
concordes unos con o t r o s , y sujetos al prime
ro de la rueda que se mueve con el agua del
rio , com o en la mas baxa arteria del pie hu- Comparación
m ano , y en la mas alta de la cabeza se guarda
una perpetua uniformidad y correspondencia de
pulso con la que causa el anhélito que entra por
la boca y mueve ai co razcn por los pulmones.
Y si todos los caños tuvieran igual peso , pare
ce no era tanta maravilla guardar aquel con
cierto en el m ovim iento. Mas estando el uno va
cío com o decíamos , y el otro lleno, guardar tan
grande uniform idad el uno con el otro en el
m overse , es cosa que sobrepuja todo entendi
m iento , aun despues. de vista , quanto mas al
inventarla y ponerla en razón. Dem as d esto , si
to d o el m ovim iento del aqüeducto fuera con
tinuo , no hubiera tanta maravilla > mas siendo
tan diverso , pone espanto , y ataja luego el en
tendim iento sin que pueda discurrir ni dar un
solo paso en la extraña invención. Porque nun
ca cesando de m overse la madera , y estando
enexados en ella los caños de latón con los va
s o s , y moviéndose con el m ism o m ovim ien
to que ella , quando se juntan para dar y rece-
bir el agu a, así se detienen y paran com o si
fuesen in m ó vile s, por el tiem po que dura el
vaciar el uno y henchirse el otro , no cesando
entretanto el m ovim iento de la madera. Y aca
bado el dar y recebir , vuelven los caños á su
m ovim ien to com o si nunca lo hubiera dexa-
do. Esto no se pudo hacer sino con un arte de
proporciones m uy diferente y extra de la que
co-
3 34 Toledo.
com unm ente se enseña en el Aritmética» En
tendí yo luego algo desto quando Janelo m e
m ostró la primera vez ei m odelo del aqiieduc-
t o , por ver com o en los maderillos tenia asen
tadas por núm eros aritm éticos unas sumas tan
largas , que yo no las podia aun com prehen-
der. Viendo esto le dixe : Señor Janelo , esta
manera de proporciones otra es queda que sabe
m os, Alegróse ( co m o suele , quando ve que al
guno atina ó percibe algo de lo m ucho que él
ha in ven tad o) , y respondióme desta manera:
La su m a per- es# ^Porque veis todo lo que he hecho en
que janelo los relaxes? Pues hombres
feccl°LC»iü , he visto que7 saben
sabe el Arit- tanta y mas A stron om ía y G eom etría que no
mética. y o ; mas hasta agora no he visto quien sepa tan
ta A ritm ética com o yo. Entonces le dixe que
Cómo enea- ya no me espantaba lo que decia Santo A u -
rece Santo gustin , que quien supiese perfectamente tod o
Arkm'dca1 -Q tl ue se Puec*e saber en los números , haria
cosas maravillosas , y que fuesen co m o mila
gros. H olgóse de oírlo , y creyó que ei San
to supo m ucho de A ritm ética , pues llegó á tal
conocim iento.
9 L a otra maravilla que hay en el aqiieduc-
to es la suavidad y dulzura del m ovim iento.
T iene mas de doscientos carros de madera har
to deígadita, estos sostienen mas de quinientos
quintales de la tó n , y mas de mil y quinientos
cántaros de agua perpetuamente > y con tod o
eso ningún madero tiene carga que le agrave,
y si cesase la rueda que m ueve el rio , un ni
ño menearía fácilmente toda la máquina. N o se
pudo hacer esto sin grandes consideraciones de
proporción en el sosiego del m ovim iento ; y el
atinar á ellas el ingenio es cosa rara y nunca
o í d a y el ponerlas despues en execucion con
tanto punto fue m ayor maravilla.
Otras
Toledo. 33 j
10 Otras particularidades también hay de ParticuiaH-
harto ingenio al inventarlas , y de harta extra- viitoLs^déi
ñeza y dificultad al ejecutarlas* aqüeducto*
11 Una es la form a de los vasos aco m o d a
da con un extraño talle , para dar y recebir sin
que se vierta una gota. D ich o esto así n o pare
ce m ucho , mas visto , cierto espanta, porque
se ve com o filé necesario ser de aquel t a lle , sin
poder ser de o tro , y éste es extrañam ente
nuevo..
13 O tra e s , que si toda la m áquina fuera
derecha desde el rio al a lcá za r, con la prim e
ra invención se había tod o acabado ; mas dan
do tantas vueltas , com o da en quel trech o ,
con tantos {rayeses y ángulos y rincones en
e l l a s f u é menester nuevo artificio para co n ti
nuar, y proporcionar allí e l m ovim ien to. T a m
bién en un trecho largo de calle m uy ancha?
que la máquina hubo de atravesar , h izo Janelo
de nuevo la maravillosa puente de m adera que
Julio César había hecho en el cerco de M arse
lla. Sin todo esto la form a de la cadena y arca
duces de cobre con que al principio se to m a el
agua del rio , es también invención propia de
Janelo, y tiene mucha novedad y facilidad en el
m o v im ie n to , com o se parece en las anorias se
mejantes que Janelo ha hecho después en Madrid,
sacando un asnillo tres dedos de agua perpe
tua de veinte y quatro estados de hondura y y
andando seis y och o horas de ordinario sin can
sarse..
13 C o m o tod o esto vino despues de los re- Mote de ja—
lo x e s , y quando parecía que ya había agotado neio para el
Janelo su ingenio , fué m ayor la novedad , nía- aqüeduct0*
ravilla y espanto que todos han tenido en ver
lo. Y así él com o satisfaciendo á la adm iración
co»
336 Toledo.
com ún , en una estatua suya , que se ha de p o
ner en el aqüeducto , hizo escrebir:
VIRTVS. NVNQVAM. QVIESCIT,
N o puede tener en castellano la gracia y lin
deza que en latín , mas todavía trasladando
co m o mejor puedo , d ic e : L a fuerza de un gran
de ingenio nunca puede sosegar. C onform e á
esto , habiéndome mostrado primero el m ode
lo , y despues vista la obra , y estatua, y el agu
deza [Link] gentil m ote , le envíe este epigrama
y título dél:
Epigrama
aqüeducto. lA N N E L O T V R R I AN O C R E
M O N E N S i; AETHEREI O L IM -
O P IF IC II A E M V L A T O R I , N Y N C
N A T V R A E IN A Q V IS D O MI
T ORI:
AMBROS. MORALES CORDVBENSIS REGIVS
H 1STORICVS BENE VALERE, ET PERFECTO
IAM STV PENDO TOLETANI AQVEDVC-
TVS MIRACVLO, SI POTIS EST TANTA V1R
TVS , QVIESCERE.
Rupibus impositum aeriis sublime Toletum
Sidera turrito vertice ad alta subit.
Viscera sed terree visus penetrare , profunda
Vialie Tagus fulvo conditus amne fluit.
Nunc quee naturce quee tanta potentia pr astat,
Vzrtice ut hic summo perfluat unda Tagfe
Naturam ingenio domuit lannelus & arte:
E t Tagus imperium subditus inde capit.
Aerias rupes iubet hunc trascendere : paret:
A t que hic sideribus proximus ecce fluit.
N o Io trasladaré en castellano p orque eso
po-
Toledo. 337
poquillo ds donayre y parecer ( si alguno tiene)
se perdería todo pasándolo á nuestra lengua.
14 Y pues he com enzado á tratar de las
obras deste tan extraño y ensalzado ingenio,
quiero también dexar aquí alguna memoria de
Jel!as para quien no Jas. lia visto. Aunque será
cierto imposible decir ni dar á entender mas de
una pequeña parte de lo que s o n , aunque m e
detuviese mucho en escrebir deltas» Solo ten
dré una buena ayuda en lo que el mismo Jane-
lo me, ha mostrado , y dado á entender en par
ticular dellas. Porque com o si yo fuese capaz de
comprehenderlas , y gozarlas , así ha querido
algunas veces enseñarme , y regalarme desta ma
nera.
15 El com prehendió en la imaginación ha e í reiox grac-
cer un relox con todos los m ovim ientos del cié- j ^ á T a ^ f c e
lo , así que fuese mas que lo de Archim edes que cho mas que
escribe Plutarco , y que lo de o tro Italiano des- Archimedes
tos tiem p o s, de quien escribe en una epístola ikiZ0,
H erm oláo Bárbaro á A ngelo P aliciano, y salió
tan adelante con el sobrepujarlos , que quien,
habiendo visto lo de J a n e lo , lee lo de aquellos
a rtífices, luego entiende quán poca cosa fué to
d a para ponerlo en com paración con estotro.
Porque no hay m ovim iento ninguno en el cie
lo de los que considera el A stro n o m ía , por me
nudo y diferente y contrario que sea , que 110
esté allí cierto y afinado por años y meses y
dias y horas. N o habia para qué poner exem-
plos , mas todavía digo que se halla allí el pri
m er mpble con su m ovim iento contrario , el
de la octava esfera con su trepidación , el de
los siete planetas con todas sus diversidades,
horas del s o l , horas de la luna ? aparición de los
Tom* I X . V v sig-
33^ Toledo•
signos del Zodiaco , y de otras muchas estrellas
principales , con otras cosas extrañamente es
pantosas , que yo n o tengo agora en la me
moria.
Tardó janeio 16 Tardó , co m o él me ha dicho , en ima-
v e in t e años gínarlo , y fabricar con el entendimiento la
en imaginar vejnte años enteros , y de la gran vehe-
el relox. p
Fabricólo en mencia y embebecimiento del considerar , en
tres años y ferm ó dos veces en aquel tiempo , y llegó á
medio. punto de m orir. Y habiendo tardado tanto en el
im aginarlo, no tardó despues mas que tres años
y medio en fabricarlo con las manos. Es mu
cho esto , pues tiene el relox todo mil y o ch o
cientas ruedas , sin otras muchas cosas de hier
ro y de latón que entrevienen. A sí fue necesa
rio que ( quitando las fiestas ) labrase cada día
mas de tres ruedas , sin lo demas , siendo las
ruedas diferentes en tamaño y en nú muro y
form a de dientes , y en la manera de estar en-
Torno mara- exaejas y trabadas. Mas con ser esta presteza tan
viilosoquein- ,J , .
ventó janeio. m aravillosa, espanta mas un ingeniosísimo tor
no que in v e n tó , y lo vemos agora para labrar
ruedas de hierro con la lima , al compás y á la
igualdad de dientes qué fuere menester. Y con to
do e s to , y con entenderse que lo labró todo por
sus manos , no causará admiración el decir Ja-
n e lo , com o d ic e , que ninguna rueda se h izo
dos veces , porque siempre de la primera vez
salió tan al justo com o era menester. Y si no
precediera todo lo d ic h o , esto se tuviera por
una extraña maravilla.
17 En tres cosas dice Janelo que tuvo gran
dísima dificultad esta fabrica , en el m ovim ien
to del primer m oble, en el m ovim iento de M er
curio , y en las horas desiguales de la luna. Para
.; ven-
Toledo. - 339
vencer estas dificultades , y poner en el relox es- [Link]-dificulta-
tos m ovim ientos con toda su certidum bre y di- faesf^ reica T i
versidades contrarias, dice que hizo llegar el arte relox,
adonde no llega el número , y que éi lo demos- L!egó el a;te
trará, siempre que fuere menester , con entera g^ u u ^ J o "
claridad. Este es un extraño y nunca o íd o discur- °
rir y penetrar , adelantando con el entendim ien
to. Y aunque es gran maravilla ésta en gene
ral 9 en Janelo es mucho m a y o r, por preciarse
él ta n to , com o ya hemos d ic h o , de saber A rit
m ética , y de entender lo mucho que se pue
de hacer con el entero con ocim ien to della.
i S L o form a toda del relox es redonda, ^ o^orma del
con casi dos pies de diámetro , y sube algo m e
nos. Releja despues m u c h o , y levántase en me
dio otra torrecita pequeña, teniendo en lo alto
la campanilla de las horas y despertador. Es to
do lo defuera labrado de latón d o r a d o , y asi
por lo redondo de abaxo , corno por lo alam-
borado del r e lo x , y las paredes de la torrecita
van puestos y descubiertos los mas de los m o
vim ientos , y al subir dos ó tres m u e lle s, anda
13do á sus pasos diferentes. Saturno en sus trein
ta a ñ o s , y el primer m oble en un d ía , y el sol
en un año , y la luna en un mes por la Eclíp
tica , y así estos ylos demas en los otros sus
m ovim ientos.
19 Preguntóle el E m perad or, qué pensaba
escrebir en el relox. El respondió que esto. Jan-
fielus Turrianus Cremonensis horologiorum ar
chitector. Parando el a q u í, añadió su Magestad,
Facile princeps. Y así está puesto to d o junto,
y dice;
JANNELVS TVRRIANVS. CREMO
NENSIS. HOROLOGIORVM. ARCHI-
L TECTOR» FACILE. PRINCEPS.
Yv z En
0*-
340 Toledo.
20 En otra parte donde está su retrato de
J a n e lo , dice;
QVI. SIM. SCJES. Sí. PAR. OPYS. FA
CERE. CONABERIS.
.^- | ... ,/ - ■ ,j - ^ ; '
N o podrá tener en castellano toda la lin
deza qu e eh el latín , mas todavía se puede tras
ladar así : Entenderás quién so y , si acom etie
res á hacer otra obra igual désta.
El relax de 21 Aunque las planchas de latón tienen des-
cristal.' cubiertos los m ovim ientos de los planetas y
otros muchos , mas encubren todo el m o v i
m ien to interior de las ruedas. Por esto hizo
otro relox qüadrado , algo m enor que el otro,
y con rnénos m ovim ientos , y púsole las cu
biertas de cristal , para que se pareciesen los
m ovim ientos de todas las ruedas. En este relox
puso una harto ingeniosa y filosófica letra,
.i».r '1, -:• 1-í/' ; j];. ; i r
YT. ME. FVGIENTEM. AGNOSCAM.
D ice, que h izo aquello así d e scu b ie rto , pa
ra m e jo r entender c o a quán apresurados pasos:
cam ina á la m uerte.
2-2 D em as de to d o esto ha inventado Jane-
Í S v e é / í s i “ Ji. 'm olin o de hiérro tan pequeño que se
mismo. * " puede llevar en la m anga , .y m uele mas de dos
celem ines de' trig o al d h , m oviéndose él á sí
m ism o , y sin que nadie lo traiga. Y tie n e 'o tr o
grandísimo" prim or , que derram a, la harina cer
nida , así que ella cae por sí bien apurada en.
{ un s a c o , y el salvado .en otro. Puede, ser de
m u ch o p rovech o-p ara un e x é r c ito , para un cer-
§L¿É , f * ‘i COs
Toledo. 341
c o , y para los que navegan , pues se m ueve él
m is m o , sin que nadie lo menee.
23 Tam bién ha'querido Janelo por regoci
jo renovar las estatuas antiguas que se movían,
y por eso las llamaban los Griegos Autóm atas.
H izo una dama de mas de una tercia en alto, La dama que
que puesta sobre una mesa danza por toda ella ta^e y üanza»
al son de un atambor que ella misma va tocan
do , y da sus vueltas, tornando adonde partió?
y aunque es juguete y cosa de risa, todavía tie
ne m ucho de aquel alto ingenio.
24 Y o he dicho de las cosas deste raro y
extremadamente insigne a rtífice , no porque
piense haber acertado á declarar todo lo que
ellos s o n , sino co m o deseoso de dar á enten
der alguna parte, y dexar aquí m em oria de una
cosa tan señalada, co m o en nuestros tiempos
ha habido.
EL R IO T A J O
En el capítulo d ie z y seis.
5 ace el río T ajo en la sierra de Cuen
ca muy cerca de la raya del R ey no de Aragón,
en un valle que llaman las Veguillas , y el M o
ro Rasis lo llama el valle de B o n ita , y nace muy
lejos del nascimiento de Guadiana y Guadalqui
vir , por mas de, quarenta leguas , aunque Es
trabo n dice lo contrario. N ace harto cerca del
nascimiento del rio Xuxar. Y com o de Xucar
decíamos que encamina su corriente al levante:
así T ajo luego endereza al poniente , aunque
al principio tiene algunas torceduras. A l salir
de la sierra de Cuenca pasa por cerca de la
342 E l rio Tajo.
villa de Cifuentes , y con su ribera hace grao
frescura al M onesterio de O b ila , de la Orden
del Cistér , llegando luego á la Villa de T rillo ,
donde recibe el rio de C ifuentes, muy prove
Asierras choso por las asierras de agua que tiene. Estas
agua.
asierras de agua fueron invención de m ucho in
genio , pues con una sola rueda que trae el agua,
se hacen quatro m ovim ientos muy diferentes.
U no de alto abaxo para la asierra : "otro de ca
minar por tierra el madero-, que se corra al justo
de lo que la asierra ( que está qu ed a, y siem
pre en^ un lugar ) p id e : otros dos de dos rue
das d ife re n te s u n a con el exe levantado en pie,
y .otra con el exe tendido para dar cuerda á la
caxa en que va metido el madero , otra para c o
ger aquella cuerda. Y siendo el ímpetu del agua
furiosísim o , por caer de muy alto , con gran
facilidad se para siempre que es m enester, quan
do acabado de dar un hilo al madero , se pone
otro. Y por ser esta máquina cosa de tanto in
genio , y porque la hay en pocas p artes, quise
dar aquí cumplida noticia delia.
2 D e allí desciende el rio á la puente que
llaman de Pareja, por estar cerca del lugar así
llam ado, Cámara del Obispo de Cuenca, y se va
á entrar en la provincia que llaman de Zurita,
tierra de la Orden de Calatrava , en la región
que llaman el Alcarria. Pasa á media legua de
la villa de A uñ on por una hoz de peñas muy
altas, y aquí y en la gran sierra de Bolarque,
otra media legua de la Villa de A lm o n a c í, tiene
asierras de agua. En Bolarque acoge al gran rio
Guadiela ( de quien se dirá en su lugar) , de
tanta y mas agua que él hasta allí trae. A sí
acrecentado y mas caudaloso va á bañar las
rocas sobre que está fundado el castillo de
Z11-
E l rio Tajo, 343
Zurita de los Canes , ayudando por su parte á
hacer mas inexpugnable aquella fortaleza , que
á juicio de los que lo entienden es de las mas
fuertes que se pueden imaginar. Y por cosa tan.
-insigne dio nombre á toda la p ro vin cia, y ella
tom ó el sobrenombre de los p e rro s, co n que
se solía en o tro tiem po velar.
3 Y aunque de allí abaxo le caen algunos
lugares cerca al rio T a j o , por ninguno pasa,
sino que siempre va com o solitario por Iqs cam
p o s, hasta meterse en los fresquísimos del R eal Los bosques
bosque de A ra n ju e z, habiéndose quasi aperce- de Aranjuez.
bido por allí de mayores arboledas en sus ri
beras , para acrecentar la frescura y deleyte de
aquel sitio. Es también gran parte desta frescu
ra la grande acequia que el Emperador D on C a r
los Q uinto de gloriosa memoria hizo sacar del
rio , para regar todo lo que se plantase de nue
vo. Queriendo con aquel su ánimo invencible
dom ar también los grandes r ío s , y hacer que le
obedeciesen. L o que despues ha m andado ha
cer de nuevo en los jardines y fu e n te s , y otras
lindezas , el C atólico R ey nuestro S e ñ o r , su
hijo , D on F elip e, segundo deste nom bre , no -
se puede decir aquí de pasada , pues m u ch o es
pacio no basta á quien lo ve para m aravillarse,
quanto merece aquella real grandeza.
4 D entro en aquel bosqiie recibe T a jo al
rio Xarama , que con poderse llamar grande,
viene m ayor por haber poco antes entrado en
él los dos rios Henares y Tajuña , que cada uno
trae tanta ó mas agua que él. Parece que se pu
so el rio T ajo tan poderoso y acrecentado , por -
llegar con m ayor pompa á la ciudad de T o le
do , que merecía también esta parte de gran
deza» Y es cosa notable , que habiendo corrido
Ta-
344 rio Tajo.
T a jo quando llega á T o le d o cerca de quarenta
leguas, el primer lagar señalado que toca es
aquella ciudad : pues Zurita de ios Canes no es
mas que un c a stillo , y T rillo y otros dos ó
tres son lugares pequeñuelos. C o m o desdeñan
do todo lo que le xaia en el camino para no
llegarse ce rca , va buscando aquella imperial ciu
dad para bañarla , rodearla y dársele to d o , c o
m o su esclarescido alumno Garcilaso hermosa
mente dixa.
Taiavera. 5 Para meterse despnes T a jo en la Extre-
La puente del madura, pasa por Talayera de la R eyn a, y allí
Arzobispo- tiene buena puente , y mucho mas hermosas
Armara«16 de ^ ^iertes en Plienrc del A rzobispo , en A i-
La puente del maraz y en el puerto de la C o rch ad a la que
Cardenal. llaman del Cardenal. Cerca desta puente le en
tra un rio mediano , que todo el tiempo, del
año lleva el agua roxa y turbia, com o si le hu
biesen echado gran quantidad de barró colora
do. C o n todo esto no enturbia en T ajo ningu
na cosa. Tam bién es antigua y de gran fábrica
la puente que está rompida en las barcas y cas
tillo de A lc o n e ta , donde T ajo recibe á o tro
buen rio llamado A lm o n te , que parece dio so
brenombre al M o ro Espínelo , harto celebrado
en algunos libros fabulosos de Italia. Quando
entra T ajo en Extremadura le acontece lo que
á ningún otro rio de España, que es trocar un
poco el nom bre , llamándolo T ejo por toda
aquella tierra , y la de Portugal hasta la mar.
Tam bién con las acogidas de los otros rios ha
perdido ya lo suavísimo de su a g u a , y la bon
dad de sus peces.
Alcántara y 6 A l despedirse de Castilla para entrar en
su puente. aquel R e y n o , pasa este rio por debaxo la puen
te de A lcá n ta ra , edificio tan soberbio y sun-
tuo-
E l rio Tajo. 345
t u o s o , que los que han visto las puentes de
R o m a , y todas las insignes de E urop a, no ha
llan que ninguna sea de tan grande y maravillo
sa fábrica corno es aquella , según en su lugar En ío deTra-
de la C orónica se dice mas enteramente. JaiJ08
7 Tam bién se dixo en su lugar el milagro
que nuestro Señor fue servido obrar tom ando
p o r instrumento este r io , para hacerlo com o
tem plo del sepulcro de la Santa V irgen y Már- 0
T i /-> ' » ^ j Santa Irene,
tn Ire n e , co m o en la C oronica se cuenta. P o
c o despues desto entra en el mar O céa n o , jun
to á la Ciudad de Lisboa , extremándose so- ¡
bre todos los rios de España en tener tan escla- En lodeiKey
recido el paradero en aquella ínclita ciudad. A llí Jpcesviiuto.
se ha hecho ya en nuestros tiem pos el rio Ta* 15 oa’
jo la puerta por donde le entran á España y á
toda Europa las grandes riquezas de lo mas
apartado del O riente , con las insignes conquis
tas , y ordinarias navegaciones de los Portu
gueses.
8 El m ucho o ro que se cria en este rio Eí .or° de
es tan celebrado en los A utores antiguos , que Taj0*
seria fastidio referir sus testim onios. C om u n
m en te lo llaman aurífero , que quiere d ecir, el
qu e lleva oro. A sus arenas llaman doradas, y
p o r ellas dice Plinio que es muy celebrado. Jun
to co n esto fue cosa notable antiguamente en
este r i o , que sus carrizos y cañas se llevaban Carrizos de
hasta R o m a para escrebir con ellas. Muéstralo Ta^
claro el Poeta Marcial en un epigrama de su
libro décim o (a) á Macer ó [Link] , un P retor
qu e venia á gobernar acá en España. Eí p oco
uso que agora tenem os de escrebir con carri
zos
0 0 En él cap. a a. del üb, 4, y en éi cap. 4. del lib. 33*
Tom. I X Xx
3 4 <S Iluda. Litubro & c.
?
zo s ni canas ños hace que no conozcam os la
diferencia y mejoría que las deste rio tienen á
las demas en esto.
^ 9 Corre el rio T ajo por mas espacio de
tierra que ningún otro rio de España, pues hay
mas de ciento y veinte leguas desde su nasci-
Cornente lar- m jent0 hasta
ga de Tajo. _te , Lisboa. Otras particularidades des*
, r / , ,
n o se hallaran en los capítulos segundo y
octavo del primero libro de Florian de O cam -
p o , y en otras partes de su historia.
IL U C IA . L I T A B K O . V E S C E L IA . QLON.
Noliba. Cusibi. L yco n -
En el capítulo trece,
; ; . ‘v íjfn / : '
i !^ s ta s siete ciudades pongo así juntas
por ser de aquellas de quien no se puede dar
mas noticia de la que da T ito L iv io quando
cuenta los hechos que por aquí se van escri
biendo en la historia se-puede tom ar. Y a en
particular lo hem os advertido. D e Litabro po
dríamos sospechar que están errados los libros
Britablo. de T ito L ib io , y que ha de decir B ritablo, que
era lugar no lejos de Segovia , y así le caia al
Propretor Fulvio en su provincia. Hay m ención
MontaZn°o.1Sp0 deste lllg ar en una ePístola del A rzobispo de
Santo Ton- T o led o M o n tan o , que escribió á T o r ib io , M on-
bio. g e e n ej Obispado de Palenda, donde nom bra
á Segovia , Britablo y Cauca , co m o lugares co
marcanos. Desta epístola del A rzobispo M onta
no hace m ención San Ilefonso en sus Claros V a
rones , y está con otra del mismo A rzobispo en
los dos origínales antiguos, escritos de letra G ó-
Vase eternos. Vectones. 347
tica , de Concilios que tiene en sil librería k
Santa Iglesia de T o led o (1).
. VASCETANOS. VECTONES
En el capítulo trece y catorce.
1 J J e l nom bre destos pueblos Vascetanos vascetanos.
no hallo y o m em oria en o tro A u to r antiguo,
y esto me hace creer que están errados los li
bros de T ito L iv io , habiendo de decir Baste-
ta ñ o s , pueblos tan conocidos y nombrados en
el Andalucía por aquel tiem po. Y pudieron los
Lusitanos venir hasta allí, 6 puede T ito L iv io
también llamar Lusitanos á los Andaluces, com o
algunas otras veces lo hace, y ya y o lo he adver
tido. L os Basetanos pone Ptolom eo tan dentro Basetanos. >
v tan arriba en la Tarraconense, que no se pue
de pensar qué entienda dellos en este lugar.
2 A los V ectones y la mudanza de su norn- Vectones.
b r e , con sus térm inos, y la tierra que por T a
jo y Guadiana ocupaban , los dexan bien des
critos y declarados Florian de O cainpo en el
capítulo décim o de su libro segundo , y en otras
partes. A llí se ve com o no caían m uy lejos es-,
tos V ectones de T o led o por su lado orien tal
de su p ro vin cia, y así por la vecindad podían
y debian venir á socorrerles.
3 En el Poeta Prudencio se v e , tratando de
Santa Eulalia la de M é rid a , com o aquella ciu
dad
(1) Quanto había que decir sobre la reducción de estos
pueblos se ha expuest© en las notas al tom. 3. pág. 404. de
la Crónica.
Xx 2
34 $ Asta.
dad caía en esta provincia de Vectonía, y era
como su metrópoli y cabeza. Y Plinio asimis
mo los junta con los Car pétanos, por donde
también se ve como eran comarcanos á To
ledo.
ASTA
En el capítulo quince.
i ]F*ué tan principal lugar éste en el An
dalucía , donde Plinio lo pone dentro de la ju
risdicción de Sevilla y su Chancillería, que fué
Colonia de Romanos, y tuvo por sobre-nom-*
bre la Real, como el mismo Autor dice. Hasta
agora se ve su sitio con hartas muestras de su
grandeza en el circuito de sus muros, y en otros
rastros que se muestran de sus edificios. Está
vasíTnombre"<liias* a* lliedio camino de las dos leguas que hay
ensusido, desde Xerez de la frontera hasta el Puerto de
Santa María, algo apartada del rio Guadalete, en
un llano que se ijace sobre un pequeño colla
do , reteniendo todavía el nombre antiguo con
llamarse la Mesa de Asta. Sus campos son fér
tiles, aunque secos, y solo tenia abundancia de
buen agua en lo baxo del sitio, que aunque era
harto apropiado para Una ciudad tan populosa,
esta comodidad del agua la valia mucho : pues
el rio con la marea que sube hasta allí y aun har
to mas arriba, no se puede beber. A unque se
ria de mucho provecho, pues podían subir has
ta allí los grandes navios que llegan al Puerto de
Santa M aría , y hacer marírima aquella colonia.
Siendo tan principal hay della poca memoria en
la Hístona Romana ? y no otra sino nombraría
Stra-
I
A sta . 349
Strabon, Ftolomeo y [Link]ó Mela. Tam bién
la nombra el Emperador Antonino en el cami
no de Cádiz á Córdoba por tierra, en tai lugar
y á tal distancia que corresponde bien con su si
tio. De su destruicion no podemos dar noticia,
sino solo creer , que si llegó hasta el tiempo de
los Godos, pereció luego despees de ser ven
cida el Rey Don Rodrigo, por estar tan junta
al lugar de la batalla (i).
C A L A H O R R A
En el capítulo quince.
i j&fl nombre latino desta ciudad es Ca Dos Cala
horras.
lagurris , y hubo dos así llamadas en España , las
quales diferencia bien Plinio, y será necesario
tratar de ambas distintamente, porque se entien-
. da sin confusion, lo que tratan dellas los Au
tores.
% Vascones
Una destas dos ciudades tenia por sobre- pueblos.
nom-
( i ) El P. Hierro en su Betlca dice que esta ciudad no es
tuvo en la Mesa de A sta } como hasta su tiempo se había crea
do j sino en las ruinas conocidas con el nombre de Cortijo
de Evora, junto á May na en la márgen izquierda del Guadal
quivir , y que allí convienen sin violencia las medidas del
Itinerario , y las otras señas que nos dan los Autor«. ¿ anti
guos ; las que no convienen á- la Mesa de Asta , porqué no
está inter iE stuaria, sino ad iEstuaria : el mismo Hierro
quiere que en la Mesa hubiese estado la ciudad de Colobona,
contributa de Asta. En la coleccion de manuscritos que po
see el Conde dél Aguila en Sevilla hay una curiosa carta del
P. Fr. Tomas Fernandez, del Orden de Santo Domingo,so*
bra los Estuarios de Asta,
5
3 o Calahorra.
nom bre Fibulária, y estaba en los pueblos lla
mados V a sco n es, y en ellos la nombra Estra-
b o n , y la pone P to lo m e o , aunque está errado
el nom bre en sus libaos, pues dice allí Calago-
Ei nombre tina. Calagurris es el propio nom bre , com o en
de Calahorra, los dos Poetas A u soiiio y Prudencio parece,
que la nombran así en sus versos, donde por la
medida y quantidad de pies y de sílabas no pue
de haber error. D e lo que hay escrito en las mo-,
nedas despues diremos. Esta Calagurris Fibula
ría estuvo en la ribera del rio Ebro , y en el mis
m o lugar donde agora está la ciudad de C a
lahorra en las fronteras de Navarra , bien co n o
cida por su insigne Obispado : y que todavía re
tiene hartodel nom bre antiguo, aunque bien
En lo de Ser- corrom pido. Esta ciudad m ereció mucho con el
torio. • Pueblo R o m a n o , por la singular lealtad que:
él
con m antuvo , co m o en su lugar se verá:
mas por los respetos y ocasiones que allí se tra
tan , quedó por culpada , y así fue' hecha tri->
- butária , y por tal la cuenta Plinio.
Calahorra 3 L a otra Calahorra, ó Calagurris selianaa-
Nassiea. ba N assica, y sus pueblos N assiscos, aunque en
Plinio está algún poquillo diverso el nom bre.
Mas el Secretado Gerónim o de Zurita, que nun
ca se ha de nombrar sin título de gran doctrina
y diligencia en toda antigüedad , que adorna mu
cho la dignidad de su persona, me ha mostra-;
do una moneda de cobre antigua , que de una
. parte tiene un rostro de los toscos que se ha-
ordinariamente
Moneda d e s - lian en las monedas de España;
ta Calahorra. con estas letras N A S S IC A . Y de la otra parte
los bueyes arando , com o insignia acostumbra
de
da las Colonias y Municipios , y la letra es
ésta M V . C A L . IV L . y dice : El M unicipio Ca-;
Calahorra. 3^1
Iagnrris Julia. Y juntándolo con lo de la otra
parte, dice todo : El Municipio Calagurris Julia
Nassica. Y para entenderse bien to d o esto , es
menester traer á la memoria lo que se dice á
su tiem po en esta h istoria, y lo cuenta Julio
César en sus Com entarios , com o en la guerra
que él hizo en Lérida á los dos C apitanes d e
Pom peyo Afranio y P etreyo , los de Huesca y
los de Calagurris se le enviáron á d a r , ofreden-*
do que harían lo que se les mandase. Y dice que
aquellos Calagurritanos eran contribuios co n los Caiagm
de Huesca. Y esto quiere decir, que en el pa-,tanos ve
2ar de los tributos á los R om anos estas dos f?5 de Ios
ciudades y sus pueblos y comarcas estaban jun
tas y unidas, que com o era tener ambas un mis
m o encabezonam iento que en España d ecim os. Y
esta era una grande unión y de m u ch o apro
vecham iento para la tierra , causando grande
confederación y hermandad entre estas dos ciu
dades : y por esto parece se juntaron en este con
sejo y determinación de darse á C ésar. D e aquí
resultó despues premiarlas é l , dándoles la pre
eminencia y dignidad de que todos sus vecinos
fuesen ciudadanos R o m a n o s , y por tales lo s
cuenta Plinio. En recompensa y lisonja deste
beneficio to m ó esta Calagurris el apellido de
Julia, com o m uchos otros lugares en España
entonces también lo tomáron. Y así todas las
monedas que se hallan deste M unicipio , de las
quales yo tengo algunas, y he visto machas,
tienen este sobre-nom bre , por donde se ve que
son de la Nassica, y 110 de la otra Fibularia. Por
que tam poco á ésta, estando tan abatid a, y en
tan baxa sujeción , no se le diera licencia para
labrar moneda. A quella Cajagurris J u lia n o s.a-
352 Calahorra<
bemos cierto donde estu viese, sino que se ve
claro com o no estaba lejos de la ciudad de Hues
c a , pues era con tributa co n eila. Q ue estas unio
nes y encabezonam ientos es cierto que siem
pre fiiéron , com o agora s o n , entre pueblos ve
cinos y com arcanos : pues es cosa desacomoda
da y co m o imposible que sean entre los que es-
tan muy apartados. A m bas las Calagurris esta
ban en la jurisdicción de la Cnancillería de Z ara
goza , y así las pone Plínío en ella. Una piedra
antfgua, que dicen se halla Cabe C a la h o rra , ya
se ha puesto en su lugar (1)
BETU R.I A
' “ - V • -r
11 el capítulo diez y seis.
r -
Los Betunas. 1 B ien distintamente describe Plinio esta
región llamada B etu ria , cu yo nom bre podría
alguno querer deducir del rio B e tis, que es G ua
dalquivir , y por el M ediodía la. b a ñ a , y es su
término. Divídela Plinio en dos partes : una mas
septentrional de los pueblos llamados Célticos que
entraban en la Lusitania , y estaban en la juris
dicción de Sevilla. Y por jos lugares que nom bra
en ellaparece que por la sierra de A roch e y to
do aquello de F rexenal, y por allí llegaba hasta
cerca de la ciudad de C á c e re s , com o también
lo
(1) Florea atribuye el nombre dé Nassica á la Calahorra
vecina al Ebro , y reduce la Fibularia á la villa de Loharre
en Aragón : véanse sus Medallas de Colonias t ypíunicipios
tooj. 1. V. Calagurri. Mayans ha sido de la misma opinión
e*i su tratado de Hispana progenie wcis pr»
7
Beturia. -353
lo dexó escrito Florian en el capítulo décimo de
su libro segundo, donde trató á la larga destos
C élticos. Habiendo tratado también delíos des- Andrea Re-
pues con gran diligencia y agudeza com o siem- sendio,
pre acostumbra , Andrea Resendio en la carta
que escribió á Bartolom é Q uevedo, y anda im
presa , con queja de que Gaspar Barreyros pu- ^ ^
blicó por suyo jo que también dixo en su Jtine- reyro_ ™
rario destos Célticos. Y por estar todo lo que á
ellos pertenece cumplidamente declarado en los
A utores dichos , no terne yo que decir aquí mas
dellos ni desta parte de Beturia.
2 La otra parte de Beturia á quien Plinío
llama de los T ú rd id o s, y dice era de la jurisdic
ción de Córdoba estaba mas abaxo désta, confi
nando con ella por su lado septentrional, co
m enzando desde Guadalquivir quasi por baxo de
aquella parte , donde está la villa de Constanti-
na, y extendiéndose todavía mas contra el orien
te hasta dar en Guadiana : pues entre estos dos
rios pone este A utor á esta re g ió n , y así está
también en Strabon.
3 Quedaban con esto dentro desta Beturia Betar.a T
de los Turdulos en tierra y jurisdicción de C o r- fu lan a!
doba estos lugares, que Pliniodice eran nom
brados y de lustre. A r s a , Mellaría y Mirobriga?;
y otros insignes lugares de quien luego se dirá»
Y dos regiones de los Os^intigisis y Sisaponen-
ses. Mellaría y Mirobriga parece que están cla
ramente conocidas. Porque Mellada fué el lu- .
g a r, que agora llamamos Fuente Ovejuna en
tierra de Córdoba y en su sierra , catorce leguas ría.
apartada deiia. Esto se prueba con la verisimi
litud que se puede hallar en estas tales averigua
ciones por aquella piedra , que ya queda puesta
en los discursos generales , y por otra que tam~
Tom. IX* Yy bien juna»
3 54 Beturia.
bien está allí á la puerta de la^fortaleza con es«
tas letras:
i. ■
' ■
C. SEMPRONIO SPERATO FLAMINI DIVO-
RVM AVGG. PROVINCIAE BAET1CAE. 1MP.
NERVA. TRAIANO CAES» AVG. GERM. III.
VICERIO ALAR1ANO ET L. MARCIO POS-
TVMO COSS.
HIC PROVINCIAE BAETICAE CONSENSV FLA
MIN IC. MVMVS EST CONSEQVVT. PERACTO
H O NO RE FLAMIN. ET FEC1ALI, O M N IV M
CONCIL. ET CONSENSVS STATVAM DECRE-
VIT. HVIC ORDO MELLAR1ENSIS DECREVE-
RVNT SEPVLT. IMPENS. FVNER 1S. LAVD. STA-
TVAS EQVESTRES DVAS : : : : : : : : : : : : : :
: : : : : : : : : : : : : : VENVSTA VXOR HONORÉ
ACCEPIT. IMP. REMISSA. P.
En nuestra lengua dice : Esta estatua se puso
á C ayo Sem pronio Sperato Flamen , y Sacer
dote en la provincia Betica de los divinos Em
peradores , siendo vencedor de Germania la ter
cera vez el Emperador Nerva Trajano César
A ugusto , y siendo Cónsules V icerio Mariano^
y L ucio M arcio Postum o. El Sempronio Spe
rato tuvo el oficio del Sacerdocio por consen
tim iento de toda la provincia B etica , y acaba
do de tener este cargo y dignidad, y la de f e
rial , el Ayuntam iento y Concordia de toda ía
provincia determ inó se le pusiese esta estatua.
Demas desto eí Regim iento deste Municipio Me-
lariense por decreto público ordenó , se le
diese del dinero público el gasto de su sepultu
ra y enterramiento , y se hiciese una plática en
su lo o r , y se le pusiesen dos estatuas donde él
estuviese representado á caballo. Su muger V e
nusta aceptando la honra , rem itió el gasto.
4 En estas dos piedras todos hasta agora ha-%
;v ( . bian
XV
Betuna. $ $5
biati leído Meliartensis y no M ellariensis: y eí
Licenciado Juan Fernandez Franco, gobernador
del Estado dei Marques del C a rp ió , co n su gran El Lícenda-
juicio y diligencia increíble fue el prim ero que Fraac0*
a d virtió , co m o claramente decia Mellaricnsis y
no Meliartensis. M ovióse para mirar y inquiric
esto con mas atención por consid erar, c o m o
era aquella la provincia de B etu ria, y que ha-»
bia de estar por a llí, conform e á lo que de Pl£—
nio entendía aquel Municipio Mellaría. Y despues
que así lo tuvo sacado en lim pio y averiguado,
por nuestra grande amistad me lo com unicó to
do, com o muchas otras cosas de las antigüedades
del Andalucía que él tiene muy vistas y sabidas.
5 El no hallarse mención de ios dos C ó n
sules que se nombran en esta piedra, en los C a
tálogos de C a sio d o ro , ni de Fray O nufrio Pan- cónsules su-
vinio , que tan diligentemente trataron desto, fectos.
no es mas de porque fueron estos de aquella
multitud de Cónsules sufectos, de los quales to
dos filé imposible hacer aquellos A utores m e
moria. Y de quando se com en zó á usar esta
manera Cónsules ya se dice á su tiem po en
esta de Corónica.
6 Aquella familia de los Varillas , de que en piedra de Ai-
la una piedra déstas se hace m ención, debía estai caiá.
m uy extendida por España > pues aquí en A lcalá
de Henares se sacó estos años pasados de una
sepultura antigua, que se halló cavando, una pie- - ,
dra pequeña muy adornada de molduras y folia
ges en ellas , con estas letras:
D. M.
MVTIAE. VARILLAE.
D ice : que es m emoria consagrada á los D io - Murda v v
Yy 2 ses. riiia: '
ses de los defíintos, y sepultara de M uda V a
rilla. O tro nom bre diverso T y no sobre-nombre
ni linage, era ej de los Varinios en España, de
Piedra de quien hay m em oria en Alhanje entre Mérida y
Alhanje. el E ren a, lugar que c a ia , á lo que yo creo,
dentro desta Beturia de los Turdulos. A llí hay
un tem plo antiguo de tiem po de Rom anos,
redondo co m o el Pantheon de R om a. L a piedra
que contiene su dedicación dice desta manera:
IV NON I REGINAE SACRVM.
í :: LIC. SERENIANVS. V. C. ET VARI-
NIA : : : : : : ACC1NA. C. F. PRO SALVT.
: : : : : : : LIAE SVAE VARINIAE SERE
NAE DICAVERVÑT.
ticínio Seré- D ice co m o C a y o L id n io Sereniano , váron
niano. esclarecido , y Varinia : : : : accina su muger, hi-
Vanma;. ja de C a y o , hicieron y dedicaron aquel templo
rena?nia e" * *a D iosa Juno R eyna entre los D io ses, por
la salud de su hija Varinia Serena. Entiéndese
com o eran estos hombres principales, pues edi
ficaban un suntuoso tem plo por tal ocasion.
7 Tam bién hay otra piedra con los nom
bres de V arinios en los Santos de M aymonaa'
lugar que está muy cerquita de Zafra la del Du
que de Feria , y es bien conocido por su fa
m oso pan : y ninguna duda tengo sino que caia
Piedra de dentro de la Beturia Celtica. L a piedra es de
ios Santos de sepultura de m uy lindo m árm ol b la n co , y la-
Maymona. brada con molduras y follages harto hermosos.
C. VARINIO PIENTISS. VIRO. FLAMINALí PRO
VINCIAE BAETICAE ANNORVM LXX. VARI-
NIA FLAVINA FILIA FECIT.
Varinia Es sepultura que Varinia Flavina hizo á sil
Flavina.
Betuna. 3 57
padre Gayo V a n n io , que dice fue varón muy Cay0 y aria-
religioso, y uno de los Sacerdotes de la provin- no.
cia del A n d alu cía, y murió de edad de setenta
años. Y por solo ponerse el núm ero de los años
se ve com o es sepultara.
S En Fuente Ovejuna hay grandes rastro«de Otra piedra
antigüedad , y el agua que tienen de la gran ^e [Link]íe
fuente , que da nom bre al lugar , viene por un vejuna*
conducto antiguo de argamasa. A sí hubo allí
una piedra quebrada , la qual muchos de los , «■
que viven vivieron y leyeron antes que se gas
tase en el edificio de una ermita donde estaba. Y
las letras que tenia decían;
AQVAM AVG. CAIVS QVIR. GA. QVIR. Fa
Y así parece se referia en ella com o C ayo Cayo Qym-
Q uirino , hijo de Quirino , de la tribu Galería, n0*
tuvo el cargo de hacer traer aquella fuente , lla
mándola Im p erial, ó porque el Emperador dio
licencia al pueblo que hiciese aquel gasto, ó ayun
dó algo para ék
9 El nom bre de Mellaría se puede sospe- ei nombre de
char que se íe dio á a q u e l. pueblo por la m u - Mellaría,
cha y excelente miel que por aquellas sierras an
tiguamente , también c o m o agora, se c o g ia -C o - Otra Meiia-
1110 asimismo parece lo tuvo por la misma ra- ria*
zon la otra Mellaría m arítima de cabe el Estre
cho de Gibraítar , que agora llamamos Bejer de Bejer de u
la m íe !, com o en su lugar se dirá , y ya tam - mieI»
bien se ha dicho.
10 Ei otro lugar que Plinio nombra insig
ne en esta Betuna T urdulana, llamado M irobn-
ga , parece sin- duda que estuvo donde agora
está la Villa de Capilla en aquellas comarcas de
Fuente Ovejuna. Pruébase por tres piedras R o -
358 Eeturia«
manas que allí hay en el M onesterio de San
Francisco. Una sola está e n tera , y es cippo de
sepultura, pues dice así:
PVLCHER PVLCHRI. F. MIRO. AN. XLVII.
PIVS IN OMNES. H. S. E» S. T. T. L.
HOC MARMORE VXORIS OPERA 1NCLVSVS.
Pulchro. En castellano dice : Pulchró , hijo de Pulchro,
natural de Mirobriga, que fué muy benigno para
con todos, y murió de quarenta y siete año.%
aquí está enterrado, y encerrado en este már
m ol por cuidado y diligencia de su muger.
Se'ale la tierra liviana.
11 Esta piedra por ser sepultura no prueba
n ad a, aunque tiene el nombre de Miróbriga,
mas ayuda mucho á la otra , que aunque está
quebrada , por ser dedicación y basa de estatua,
es firme su testim onio. L o que en ella, despues
de muchos títulos del Emperador A e lio V ero ,
que estaban al principio ó al cabo, se lee, es esto;
Licinio Lici CIPIO MIROBRIGENSIVM.
niano.
Y despues al cabo:
f l¿ FECIT LICINIYS LIQNIANVS.
Y de todo se colige que L icinio Liciniano
por orden del Ayuntam iento y Gobierno del
Municipio Mirobrigense tuvo caigo de poner
aquella estatua al César A elio V e ro hijo
adoptivo que fue del Emperador Adriano , y
murió ántes que él con sola la dignidad de
César.
G rra
12 Otra tercera piedra que allí hay está tan
quebrada , que no se puede trasladar nada con
concierto dclla. Mas parece fue asim ism o dedi
cación , y hay harto rastro de tener el nom bre
de Mirobriga. Hay también en aquel lugar el
fundamento de señales de antigüedad , q u e en
otras piedras y ruinas de edificios se m uestran.
13 El o tro lugar desta Betuna ■ , q u e Plinio A isa,
llama A r s a , no se entiende dónde pudiese ser.
Solo veo que en A zuaga , no mas de d os le- Azuaga,
guas de Fuente Ovejuna , así que era desta Be-
tur ia , hay muchas señales de antigüedad , y tres
piedras en la entrada de la fortaleza q u e ya se
ponen en su lugar de la C orónica. Y h a y otra En lo de Tra
en la ermita de Santa Eulalia , que fue basa de iana
estatua , y así lo muestra este título que tiene:
M. HERENNIO. M. F, GALERIA LAETINO. Piedra de
AED. Ií. VIR. III. PONT1F. AVGG. Azuaga.
HAEREDES EX TESTAMENTO E 1VS.
D ice com o sus herederos de M arco Heren- Herenniol*-
nio L etin o , hijo de M arco y de la tribu Gafe- tino,
ría , que fué Edil , y tres veces uno de los dos
del Gobierno del lugar , y Pontífice de lo s Em
peradores , le pusieron aquella estatua , c o m o él
en su testamento lo hahia mandado.
14 L os pueblos desta provincia B etu n a T ur- Osintigises
dulana , llamados por Plinioi Osintigises , no se pueblos,
entiende tam poco dónde caian : mas los Sísa-
ponenses son bien conocidos , y se sabe eran no
léjos de Capilla y Fuente O veju n a , en las c o
marcas de las villas de Chillón y del A lm a
dén 7 com o ya se ha dicho tratando del azo
gue de España. Y el sacarse allí el azogue, y
ber~
360 Betuna
bermellón desde estos tiempos de los R e m a
níanos , lo asegura m a s, y de todo lo que á esr
tos dos metales toca ya queda dicho en lo de
la excelencia de España , y del lugar donde se
Beiaicazar. sacaban también. También entraban en esta Be-
La Hmojosa. tur|a ja vjj¡as Beiaicazar y la Hinojosa con
otras sus comarcanas. Y en ambas hay piedras
antiguas escritas , mas de poco m o m en to ,, y
que no hacen mas de mostrar la antigüedad dé
los pueblos , y por esto no se ponían aquí.
El Moro &a- 15 Es donosa cosa de la manera que el M o-
sis de B e tu - 1*0 Rasis hizo mención desta región de Betuna,
m* y principalmente desta parte della , donde está
Beiaicazar y sus lugares comarcanos. El la lla
ma el llano de las bellotas. Porque es tierra
harto llan a, por quatro ó cinco leguas encer
rada entre grandes sierras , y toda llena de enci
nares. „E l lo dice por estas palabras. Esta tierra
„ n o ha otrtís árboles sino ácigeros , é por eso
„le llaman el llano de las bellotas. E son tan dul
c e s é tan sabrosas, que las non ha tanto en
„España“ .
Lora es el También caía muy dentro desta parte de
Municipio Betuna de los Turduíos el Municipio Axatita-
Axantano. no ^ quien Plinio hace mención poniéndolo
en la jurisdicción de Sevilla. Y estuvo donde
agora vem os la villa de L ora , insigne por su
grandeza y fertilidad , y por tener la gran dig
nidad de Bailío de la Orden de San Juan con
mas de doce mil ducados de renta» Está en la
libera de Guadalquivir , quasi al medio camino
que va de Córdoba á Sevijla por el lado de la
sierra. Pruébase haber sido allí el Municipio que
digo por una piedra que yo he visto á la puer
ta de la Iglesia, y ya se puso en los exemplos
de las dedicaciones.
Betuna. 3<Jr
17 En una otra piedra allí en L o ra no pude
leer mas que esto por estar muy quebrada:
CORNELIA, L. FILIA. ODVCIENSIS HYíC ORDO. odutía.
Este pueblo Oducía caía allí cerca , y en ío
de Sevilla se dirá dé!.
18 En otra piedra no leí tam poco mas que
esto , aunque había m ucho escrito:
QVAM IN HONGRE SEVIRATVS PROMISERAT.
19 O tra piedra hay allí que se lee m a l, mas
todavía se ve com o contiene esto:
C. IYVENCIO. C. F. QVIRINA, AED. II. VIRO MV-
NIFICENTISSIMO , MVNCIP. ET INCOLAE OB
MERITA PATRONO PATRIAE DEDERVNT*
Es basa de estatua , y dice la pusiéron los Cayo iuvea-
vecinos^y moradores extrangeros del lugar á C10‘
C a y o Iuvencio , hijo de C a y o , de la tribu Q u i-
rinal , que había sido E d i l , y uno de los dos
del G obierno del lugar, y pusiéronseía por mu
chos m erecim ientos co m o á patrón de su tier
ra , y ciudadano muy liberal para con ella.
20 P oco mas abaxo en la misma ribera del
rio , y en el mismo cam ino de Sevilla está la Picóle*
villa de A lcolea 7 también de la Orden de San '
Juan , que com o los demas >fhé desta provin
cia Beturia de los Túrdidos. Llam óse antigua
m ente Municipium Flavium Arvense. A sí pare
ce por una basa de estatua que yo allí he visto
Tom, IX , Zz con
- . V’ ' ' " - : : - ' ' : "
3^2 B eturia.
con la e sta tu a , todo de m ármol blanco her
mosam ente labrado. En la basa dice así:
Q TRAIO. Q. TRAI AREIANI FIL. QVIR. ARETA
IS/O ARVENSL HVIC ORDO MVNICIPII FLAVÍl
ARVENSIS OB MERITA LAVDATION. IMPEN-
SAM FVNERIS LOCVM SEPVLTVRAE ET STA-
TVAM DECREViT. AEMILIA LVCIA. MATER, ET
SERG1VS RVFINVS FRATER EIVS II. Y. IMPEN-
SAM REM1SERE.
En nuestra lengua: L o s del Gobierno del M u
nicipio Flavio Arvense , ordenáron que habien
do muerto Q uinto T ra y o A reyan o , natural del
Trayo Are- Municipio A rv e n se , hijo de Quinto T ra y o A re
ya n o , por sus m erecim ientos se hiciese un ra
zonam iento en su alabanza , y se hiciese del di
nero publico el gasto de su enterram iento, se
le diese lugar honroso para su sepultura , y se le
Lucia Emilia, pusiese estatua. Mas su madre Lucia Emilia , y
Sergio Rufi- Sergio R ufino su h erm a n o , que era uno de los
dos del G o b ie rn o , releváron al Municipio de
todo el gasto.
21 Tam bién hay allí otra piedra de sepultura
Fabia Rústi- que tiene el nom bre de Fabia Rústica que puso
£a- . la sepultura á su hijo Fabío Quarto. Otra coluna
^ab¡o Quar- j^ y m ¿rrnoi azui mUy h erm o sa, fué basa de
estatua de algún hijo de los primeros Empera
dores , cuyo nom bre no se lee por estar quebra
da por arriba. L o que hay escrito es esto:
Lícinio Cor— IVVENTVTIS COS. DE SIG.
®uto. L. LICINIVS C. F. L. N. L. PRON.
CORNVTYS. D. S. P.
D ice co m o L ucio L icinio Cornilto , hijo de
C a y o j nieto de L u cio ? biznieto de L u c io , pu-
. so
Betuna . 3 6”3
so aquella estatua de su dinero. Y téngola por de
uno de los hijos legítim os ó adoptivos de los
primeros Emperadores , por ser las letras de
form a romana muy perfecta. Porque todas la s ? 0®™ era?
« de escritura
piedras que vem os por España escritas hasta el romana.
Emperador A d rian o , y por allí tienen las letras
destas muy rom anas, esparcidas hermosamen
te quasi en forma quadrada. Mas desde ahí ade
lante en tiempo de los A ntoninos y despues,
ya comunmente tienen las piedras unas letras
disform es, muy diferentes -de las d ich as, y apre
tadas en la fo rm a , para que ocupasen poco.
A s í la piedra de Q uinto T ra y o r con ser m u y
costosa y labrada con muy lindos follages, tie
ne de aquesta mala escritura tupida y disforme.
Mas la basa que puso C ornuto tiene las letras
co m o decíamos. Y así la juzgam os por de aque- Las letras ro
llos primeros tie m p o s, y estotra por de los si- m&nas Per-
-v .1 _r 11 1 dieron su ta—
guientes. Y esto se debe m ucho notar para po» ]je> y ia Cau-
der poco mas ó menos entender de que' tiempo «a deiio.
son las piedras antiguas. L a causa á m i parecer
de esta mudanza en la escritura fue en parti
cular por contentarse los primeros con escre-
bir poco en las piedras , y querer los segundos
largas filaterías en .ellas.
22 Otra piedra hay allí d§ tiem po de los
G o d o s , que se pone quando llega Ja historia
allá. Hay también un conducto de agua de pie
dras quadradas con encaxes de m acho y hem
bra , de que se hacia una obra eterna , y se de-
bria imitar en los conductos de agora.
23 Muy cerca destos lugares está la villa de Constantína*
Constantina. Cae dentro desta región de la-Be-
turia de los Turdulos. Llam óse el Municipio
Iporcense , com o parece por una piedra que
allí se halla. Y o no la he v is to , y muchos la
Zz 2 han
364 Beturia.
han sacado 'diferentem ente, yo la pondré co
m o me la han dado hombres doctos y dili
gentes que la sacaron.
CORNELÍ AE CLEMENTIS. F. TVSCAE SACERBO-
T IS S A E P E R P E T V A E ORDO IPORCENS 1VM OB
M V N IF IC E IvíT IA M S T A T V A M E l GENIS PVBLICIS
POSVIT. ITEM SEYÍRI CENAS REMISERVNT.
D ice en castellano : L os del Gobierno del
M unicipio Iporcense pusiéron esta estatua á
C onelía T u sca , hija de C lem en te, Sacerdotisa
perpetua, con banquetes en la dedicación por
su liberalidad que usó con el pueblo. Y los seis
Sacerdotes llamados Seviros y Sevirales, á quien
se habían de dar los banquetes , relevando al
público del gasto , no los consintieron hacer.
24 Otra piedra también hay allí con tod o
esto e sc rito , que también me diéron los di
chos:
Q. CORNELIO QVIR. GALLO QVAM TESTA
MENTO SVO SPORTVLIS DATIS DECVRIONI-
BVS PONÍ. I. CORNELIA PRISCA SOROR ET
HA ERES , DATIS SPORTVLIS DECVRIONIBVS,
ET DE SVO DATO EPVLO PLEB. ET ORDINI
PONENDAM CVRAVIT.
Quinto Cor D ice en nuestra lengua com o Quinto C o r-
nelio Gaio, nelio Galo , de la tribu Quilina , mandó en su
Cornelia
Prisca. testamento se le pusiese estatua', dando sos ra
ciones á los Decuriones. Y Cornelia F risca, su
hermana y heredera , la hizo p o n e r, dando sus
raciones á los Decuriones en la dedicación, y
dando mas de su dinero un banquete público á
tod o el lugar y á los del Gobierno. Es cosa muy
potable en Constantina , que estando el lugar
> . en
Betuna« 365
en dos laderas de un vaile con un pequeño rio
por medio. L a una parre deí lugar es tan tem
plada en in v iern o , y tan calorosa en verano
com o toda el A nd alucía, y la otra tan fria de
Invierno y de verano com o qualquier lugar de
sierra en Castilla. A sí los enfermos, á quien ofen
de mucho el ca lo r, se van á la frescura de aquel
lado en verano. Y allí no hay mas que robles
y castaños, com o en las montañas de Castilla*
Mas el otro lado no teniendo estos arboles,
tiene naranjos , arrayhanes y olivos.
2 5 Aunque P to lcm eo no nombra la región
de B e tu n a , pone alguno de los lugares d ella , y
entre eíios á N erto b rig a , y podríamos pensar
•fuese la villa de Frexenal donde en una piedra
m uy quebrada se lee N E R T Q B . N o prueba,
mas da lugar de conjeturar. Y yo verdaderamen
te creo que Plinio también nom bró este lugar Lugar de Pil
en estos de B etu n a, sino que está errado su ii- m0'
¡bro donde dice V e rto b rig a , y hase de em en
dar que diga Nertobriga. A llí en Frexenal á la Frexenai.
puerta de San Miguel en una peña está escrito
esto , y parece del tiem po de los Godos:
IN NOMINE DOMINI. HIC TYM VLVS HO- '
N O R II A B B A T .
R E S P IC IS A N G V S T V M P R E C IS A R V P E S E P V L - *
CRVM HOSPÍTIVM BEATISSÍMI HONOR1I [Link]-
TIS CELEST1A REGNA TENENTIS IN SECVLA
SAECVLORVM. AMEN,
D ice co m o está allí enterrado el Abad H o - Honorí®
n o r io , á quien llama b eatísim o, que está en Abad‘
el Cielo»
26 Reyna es lugar de ía Orden de Santiago Reyna,
cerca del Erena , y caía dentro en la B e tu n a , y
aun en la Turdulana á lo que yo creo. R etien e t o
da-.
r
366 Bet uria.
davia eí nombre antiguo que fue R e g in a , co^
m o en PJínio y en P to lo m e o parece. Y com
prueban eí nombre y el sitio estas piedras. La
primera es basa de estatua , aunque agora está
en eí cam po entre las villas de Cazalla y Guadal
canal allí cerca de R eyn a.
IMP. CAES. M. A V R E L IO A N T O N IN O SE
VERO PIO. AVG. FELICI IMP. CAESARIS. L.
SEPTIMII SE VERI F E R T IN A C lS AVG. FILIO
ARAB. ADÍAB. PART. MAX. BRITANIC. MAX.
P. P. RESP. R E G IN E N S IV M DEVOTA NV-
MINI El VS. P.
En nuestra lengua d ic e : ( despues de poner
íos títulos muy á la larga al Emperador hijo de
Severo ) com o la República de los Reginenses,
com o muy sujeta y ofrecida á su Magestad y
divinidad, le puso aquella estatua.
San Pedro de 27 En San Pedro de Viliacorza que tara-
Viiiacorza. est^ a||£ jimtro se halla un cippo de sepul
tura con estas letras:
D. M. S.
Marito monn- L, RVFINIVS PRlMVS ITALICVS. D. REGI-
mentum fecit NENSfS ANN. XXXX. FABIA CAMPANA
VXOR. M, M. F. H. S. I. S. T. T. L.
Despues de la dedicación á íos dioses de los
Ludo Rüfi- defuntos dice co m o está allí enterrado L u cio -
nio- Rufino , natural de Regina , y D ecu rión en ella,
• ' fcde quarenta a ñ o s, que parece fue soldado de
primera hilera en la legion llamada Itálica, y su
Fabia C a m - m u s e r F a b *a Campana ^ hizo ^ aquella m em o-
pana. ria y sepultura á su marido. Si alguno quisiere
que el nombre entero del muerto sea L ucio
Rufinio Prim o Itálico , no le faltará fundamen
to.
Betuna. 3 6j
to . Decir que fuese natural de la ciudad de
Itá lica , no se sufre por hallarse com unm ente
Italicensis y no Italicus en los Autores.
28 Algunos leen en estas dos piedras R E C I-
N E N S IS , y no REGINENSIS: L a semejanza de
ia C . y la G. en esta manera de letra pueden
causar la diversidad á quien no mira con mu
cha atención. Y o no he visto estas piedras. En
los libros de Plinio Regina se lee, en Ptolom eo
también , que la juntó con los otros lugares de
aquella comarca. N
29 En el Erena y en otros lugares allí jun
to , que también caían en la B etu n a, hay pie
dras escritas con señales d e antigüedad. Mas ni
en las piedras está el nom bre de los lugares, ni
tienen cosa notable por donde se deban poner
aquí. Solo pondré otra piedra de San Pedro de 0tra iedra
V illa c o rz a , porque siendo basa de estatua de de San Pedro
una D iosa tiene mucha diferencia y extrañeza ¿eViiiacorza.
de las d e m as, y es m uy semejante á otra de
A ldea el Pardo que se puso en lo de Julio César,
IVNONIS SACRVM.
TERENTIA PVELLA TESTAMENTO PONI
IVSSIT EX ARGEN TI LIBR1S. L.
Parece era de plata la estatua de la Diosa
Juno que estaba sobre esta basa, y en ella se
dice com o la mandó poner por su testamento
T eren cia, que ó tenia ei sobrenom bre de Pue- Terencia.
l a , ó era muy m oza quando murió. Y man
dó para la estatua cincuenta libras de plata, que
eran quasi sesenta y seis marcos de los de agora.
30 L a Villa de A ro ch e de la jurisdicción de Aroches
Sevilla entre Cazalla y Alanis cae también den
tro desta provincia de Beturia , y llamóse anti-
-s gua-
368 Betuna ,
guarnen te A r a d , y con tal nombre la cuentán
Plinio y Ptolorneo entre los otros lugares des-
ta provincia. Las piedras que allí se hallan com
prueban el n o m b re , y son éstas;
M. ATTERIO PAVLINO. M. F. QVI TV-
MVLTVARIO BAETICAE BELLO ASSVR-
GENTE MVLTA PRO REP. ARVCITANA
BELLO RETINENDA FORTISSIME GESSE
R A T , ARVCITANl VETERES ET 1VVENES
OPT. CIVI.
En nuestra lengua d ic e : Esta estatua pusie
ron los Arucitanos viejos y mancebos á su buen
Marco Atte- ciudadano Mario A tterio Paulino , hijo de Mar-
rio' co , el qtial habiéndose levantado una guerra
muy alborotada en el Andalucía, hizo muchas
cosas con grande esfuerzo en aquella guerra por
conservar su tierra. Qué guerra fuese é s ta , ni
en qué tiem po , la piedra no lo señala, ni de
otra parte no se puede saber. O tra dedicación
de allí tiene estas letras;
IVLIAE AGRIPPINAE CAES. AVG. GERMANIO.
MATRI AVG. N. CIVITAS ARVCCITANA.
Es basa de estatua que los de la ciudad
Aruccitana pusieron á Julia Agrippina , madre
de Germánico César A u g u sto , nieto del Em
perador A ugusto. Esta piedra se halló en la sier
ra de A ro c h e , la qual confina con Portugal, v
Mora, llevóse á M ora , lugar pequeño que está allí
junto»
- < O tra
/
Betuna. 369
31 O tra basa de estatua de Hércules hay en
Á ro ch e >y tiene esto escrito:
HERCVLI PEO INVIC. ET REIR ARVCCITA-
NAE PATRONO STATVAM AEREAR SE-
.. ■ • * .. ........ - /- ■
CVND. TAEBANI TEMPLI TROPH. ARVC-
CITANI. D, D.
■En castellano d ic e : L os Aruccitanos dedícá-
ton esta estatua de metal al invencible D ios
Hércules , patrón de la república de A ro c h e ,
y pusiéronla luego tras el trofeo del T em p lo
T ebano.
32 O tros muchos lugares se comprehendian
en esta provincia de B e tu n a , y en ellos se ha
llan piedras antiguas escritas, mas no se dan á
entender en ellas los nombres que tu v ie ro n , ni
tienen otra cosa notable,".y así no hubo para
que ponerlas.
3 3 En quál de las dos regiones de Betuna
se juntáron los dosrPret'ores Pisón y Crispí no
no se puede- bien entender, aunque por haber
luego dado en el rio T ajo , parece fué en ia
Céltica , á la qual cae mas cerca este rio por
Extremadura.
Tom. IX. Aaa HIP-
é / 1
H IPPO. C O R B I O N .- U R B I C U A
En el c(pítalo diez y ocho.
i JElíen poco habrá que .decir destas ciu
dades , por la poca m ención que hay en lo an
tig u o dellas. A otra Hippo nom bra Plinio mas
en el Andalucía, y sujeta á la jurisdicción de
Córdoba , por donde no puede ser ésta que tan
cerca tenia al rio T ajo. A lgunos han querido
afirmar estuvo donde agora hallamos la peque-
Vayona. ña villa de V a y o n a , lagar del C ond ad o de Chin
chón , en la junta de los dos rios Tajuña y Xa-
rama , cerca de los Reales bosques de Aranjuez*
N o le falta á esto alguna probabilidad, mas no
hay conjetura bastante. L o cerca del rio T ajo,
y los grandes llanos para pelear grandes exér-
citos , dan Jugar á alguna. Quien por la serne-
Yepes no fué janza del nom bre de Yepes ha pensado que es-
Hippo. tuvo allí H ip p o , no pudo tener o tro funda
m ento , y éste es m uy flaco de por s í , sin otras
Corbion. manifiestas contradicciones que hay. D e Corbion
ürbicua. y U b ic u a no hay mención ninguna en los A u
tores 7 ni tengo y o o tro rastro de conjetura que
pueda seguir para decir algo dellas. El D o cto r
A ntonio Beuter , y lo refiere V a se o , dice que
es en U rb icu a, un lugar llamado A r b e c a , que
debe ser conocido en el R eyn o de A r a g ó n , y
así el no dió mas cuenta dél.
E B IT R. A
En el capítulo diez y nueve.
'' i ^Expresam ente dice T ito L iv io , que es
te lugar estaba dentro en la Carpentania. Y en
esta región ningún Cosm ógrafo de ios antig ios
pone tal lugar, habiendo en quasi todos men
ción de dos otros deste nom bre , uno en el A n
dalucía , y otro en la L usitania, que es la in
signe ciudad de Evora en Portugal. Y el nom - Dos Evoras.
bre destas dos anda trocado algo en los A u to
res antiguos entre Ebura y Evora. Y aun des«
pues se pronunció también Elvora. Mas de to
do esto verem os en su lu g a r, que agora de '
sola esta Evora de la Carpentania debriamos
tratar si tuviésemos com o averiguar alguna co
sa (a). Mas yo cierto no sé cóm o, ni sé decir mas
de que por la santa com petencia que Talavera
trae con la Ciudad de Evora , sobre tener el
uno y el otro lugar por sus naturales á los San
tos V in cen cio, Sabina y Christeta , afirman mu
chos que Talavera de la R e y n a , villa principa!
del A rzobispo de T o led o , se llamó antigua
m ente E vura, ó E vora, ó Elvora ó Delvora,
que de todas estas maneras se diferencia el nom
bre; T rató esto con mucha diligencia y agude
za Andrea Resendio en la Epístola con que res
pondió á Bartolom é Quevedo. A llí podrá ver
unas y otras razones quien deseare en esto mas
particularidad , que yo no la tengo para poder
afirmar nada, y aquello anda ya im preso, y así
dexaré siempre de referir lo que así anduviere
ya publicado.
C on -
( a) En el lib. xo» en lo de San Vicente de Avila»
A aa 2
V f
CoNTREBIÁ Y LOS MONTES MANLIANOS,
Contrebia. i JL ara hallarse co m o se halla nombrada
algunas veces esta ciudad en las Historias R o
manas , según se verá adelante , es de maravi
llar com o no hay mención della en los C o s
m ógrafos antiguos. A sí 110 puedo yo decir de-*
lia otra cosa en particular , ni veo aparejo nin-
v ^ i-; gano para hacerlo. El nombrar Appiano A le
xandrino á esta ciudad C o m p le g a , y decir que
en poco tiem po había crecido y llegado á ser
rica y populosa, no ayuda tam poco á entender
mas que esto della. Menos se entiende destos
m ontes Manlianos , pues no hay mem oria de
ltas mas que aquí en T ito L ivio . Y un lugar
Montes Man- que Ptolom eo nom bra, llamado M anliana, es»
lianos. taba en la Lusitania (1).
M UNDA. C E R T IM A . ALCE
En el capítulo veinte y dos.
s JU>e todas estas tres ciudades no hay mas
que referir de nuevo de lo que en la historia
está dicho. El Emperador A ntonino nombra
lugar. A lce en aquel ca m in o , que hecha por
gran rodeo desde Mérida hasta Zaragoza , y
pénelo cerca del V ic o cum inario, que ya en la
Carpen tañía se dixo , com o se puede bien crcer
es Santa C ru z de . .la Zarza. Y la Celtiberia to-
. m án-
' (iy Véanse las notas de estos dos nombres én la pág. 40^
del tom, 3t;de la Crónica. . r '.7 el ís
!\
M anda. Ceftim a. 373
fiá n d o la tan exten d id a, c o m o ílo r ia n de Ocarn*
p o , y no sin razón , la pone , to d o aquello
com prehendia, Y la guerra estos años pasados
p o r aquellas com arcas la traían los R o m a n o s,
según se ha visto. A u n q u e por otra parte pa
rece que nunca G ra c co descendió tan abaxo co
m o esto. Y de la causa por qué parecen tan gran«
des rodeos en los cam inos del Itin erario de Á n-
t o n in o , ya se trató en los discursos genera
les (1).
ERGAVICA
En el capítulo veinte y tres.
1
1 7 “X a en esta ciudad tememos algo que
decir. N o m b ró la P to lo m e o en los C eltib ero s
en graduación y com arca , de S egobriga. Y es
diferente la otra Ercavica ó Ergavia que despues
n om bra en los V ascones. Esta C eltib érica pone
P iin io en la jurisdicción de Z a r a g o z a , con pri
v ile g io igual co n los antiguos L a tin o s , qu e era
. m u y h o n ro so y aventajado, y lo debieron me
recer desde agora co n darse á los R o m a n o s , sin
esperar el ser conqu istados. D el sitio desta ciu
dad , ó á lo m enos de su co m arca y red ed o
res , so lo se puede tom ar algún tin o de aque
lla vecindad , qu e P to lo m e o le pone co n S e-
gób riga , y mas en particular p or los térm in o s
antiguos de su D iócesi que tu vo quándo tu v o
O b is -
• (1) Véanse las notaste "Mímela y Certlina en la pag. 40«j.
del torn. 3. de Ja Crónica , y quanto á Alce solo se puede
d e d iq u e el Maestro Florez le reduce al lugar de Quero, en
las inmediaciones del Toboso , y que por allí convienen las
distancias del Itinerario de Antonino.
374 Ere aviea.
O b is p a d o , qu e le duró hasta la destruidor! de'
España , pues se halla firm ado su O b isp o en los
Obispo deEr- p ostreros C o n cilio s de T o le d o . Era sujeto á la
cavica. M e tró p o li de T o le d o , y confina su D iócesi por
el O ccid en te co n la de Segobriga , y por el
-O rie n te con el O bispado deste lugar A lcalá de
Henares , y entre estos' dos O bispados estaba
encerrado p or estos dos lados. P orq u e c o m o
parece en el partim iento del R e y W arnba , en
el lugar llam ado O b ia se venian á juntar S egó -
briga y E rca vica , y en el llam ado A lcatan E r-
cavica y C o m p lu tu m . A s í se puede pensar que
era lo de E rcavica m ucho de lo que está en las
com arcas de M olina , y mas abaxo ácia la sier
ra de C uen ca. P orqu e tam bién el O bispado de
Sigüenza atajaba al de Ercavica p or el Septen
trión , para que n o se pudiese tender por allí
m u ch o , y el de V aleria lo cerraba p or el M e
diodía. Y no queda desem barazado p or dónde
las dos D iócesis de Ercavica y C o m p lu tu m se
puedan tender y e n c o n tra r, sino desde aquella
parte de las fronteras de A ra g ó n , que co rre
p o r cim a de M o lin a , hasta la sierra de C u en
c a , descendiendo de allí por el rio Guadiela
a b a x o , y por la parte del A lcarria que llam an
el Infantazgo , hasta donde parece subía la D ió
cesi de Alcalá. Y tam bién le quedaba p or allí
p o r aquellas fronteras buena fren te á la D ió c e
si de Ercavica , para irse á juntar co n la de Se
g ob riga. C o n fo rm e á esto van m uy fuera de
tin o los que han querido decir qu e E rcavica
estuvo donde es agora la villa de A lc a ñ iz , den-
Áicafiiz. £rQ R c y n o de Aragón por aquellas com ar-
* cas. Está Á lc a n iz tan dentro en A ragón , le
jos de to d o lo que hem os d i c h o , qu e n o se
puede pensar en A lcañ iz.
Por
Ere aviea, 375
2 Por la misma razón de haber sido Erca-
vica en aquellas co m arcas, he yo considerado
algunas veces que pudo haber sido aquella
ciudad cuyas ruinas y grandes señales se parecen
sobre la hoz de la Peña escrita en la ribera del Pena escrita,
rio Guadiela , una legua mas arriba de la villa de
P liego j de que daré larga relación en su lugar.
T e n g o para esto algunos buenos fundamentos.
U no es caer esto por aquella parte , donde fué
fo rzo so estuviese E rcavica: y haber visto aquel
sitio , que así asolado com o está representa tan
magnifica poblacion, co m o parece fué menes
ter que fuese la de que tratamos! Tam bién veo
que por allí se hallan mas monedas con el nom
bre de Ercavica, que no por otras partes, lo
quai da alguna firmeza á este fundam ento, de
quien se ha m ostrado, com o es muy flaco de
por sí. Y o he visto una m oneda grande , del
oricalco mas fino 7 que se halla en las antiguas,
con el rostro y nom bre del Emperador T ib e
rio , y en el reverso tiene estas letras: M V N I-
C IP IV M . E R C A V ÍC E N S E . Y ésta se hallo á Monedas de
dos leguas de la Peña escrita. Y por las mismas Ercavica.
razones ya dichas se podria también pensar, que
pudo ser Ercavica aquella gran ciudad, que es
tuvo en la ribera del* mismo rio ? seis o siete le
guas mas abaxo de la Peña escrita , cuyo sitio y
destrozos se parecen junto al pequeño lugar lla
mado Santaver : de que también diremos mas santaver.
cum plidam ente, quandp llegue su lugar propio
para escrebir deste rio. Otras monedas tengo yo
con el nom bre M V N ÍC IP . E R C A V I C A . de
tiem po de A ugusto y de T iberio , que no tie
nen mas que el buey , com ún insignia de las C o
lonias y Municipios. Y por todas estas monedas
se ve el verdadero nombre desta ciudad , y co -
~ " ■*" " 1110'
37 6 Ere aviea»
m o se ha de emendar aquí en algunos libros
de T ito L iv io donde está mal escrito.
Diferencia de 3 Y pues hem os dicho de la insignia del buey
Colonias fy conviene
Municipios en j
se entienda de una vez para muchas
, , 1 , ,
las monedas, <llie desto se ha de tra ta r, co m o un buey solo
en las monedas es insignia de M unicipio , y dos
bueyes en yunta de C olonia , com o M arco V a r-
ron lo dice en el vocablo Urbs. Y si alguna vez
vem os lo contrario 7 es cosa rara , y que tuvo
sus causas , aunque no las sabemos. C o m o seria
haber sido despues Colonia la que era ántes
M u n icip io , según que en m uchos lugares ve
mos. >
14 En el Em perador A n to n in o , ni en ei
M oroR asis no hay mem oria de E rcavica: y pare
ce que nq había de fa lta r, según ambos A u
tores pasean con lo que escriben aquellos rede
dores. El Obispado de Ercavica se embebió en
el de Cuenca , también co m o el de Valeria , co
m o en la escritura de la fundación de la Iglesia
de Cuenca parece. Y verdaderamente yo creo
que Ercavica e s tu v o , ó encima de la Peña escri
ta , ó en Santa v e r , com o tratando del rio Gua-
diela mas particularmente se dirá. Y déxase ago
ra , por no poderse tratar con la claridad que
allí tendrá (i).
EL1
(í) Juan Fernandez Franco, grande amigo de Morales,
que recogía antigüedades , al mismo tiempo que éste, entre
varias que de ciudades de Andalucía remitió en un qua—
derno á Don Pedro Fernandez de Córdoba , Marques de
Priego , tráe un tratadillo sobre la situación de Ercavica*
que reduce al sitio de Peña escrita , á cuyo sitio parece-da
Morales la preferencia} y en prueba trae la inscripción que
dió nombre á esta peña, y que verosímilmente fué puesta
con motivo de haberse abierto camino de á pie por las pe
ñas que forman la hoz y estrechura del rio, con el fin de evi
tar el rodeo de cinco ó seis leguas que habría que hacer pá~
ra
377
EL MONTE CAUNO.
í S i n haber qu e dudar en e llo , el m o n te
C a u n o es la sierra de M o n ca y o , parte de los
P y r e n e o s , que discurre p or aquella parte deí
S ep ten trión orien tal qu e va quasi siem pre par
tien do los R e y nos de N avarra y A ra g ó n por las
ciudades de T u d ela y T a ra zo n a y aquellas c o
m arcas. T o d o lo ha tratado bien H arían de
O c a m p o en los capítulos s e x t o , veinte y nueve,
y treinta y uno de su p rim ero lib r o , y esto hará
superfino el alargarm e y o aquí mas.
BRAO
ra pasar áe las tierras superiores á las inferiores , para cuya
obra un Julio Celio dexó en su testamento un legado co
mo expresa dicha inscripción , que dice así*
EX. REDÍT. PECVNÍAÉ
QVAM JVLIVS CÉLIVS
REIPVBLICAE LEGAVIT*
DECRETO ORDINIS
II V lfü : : : : : : : : : : : : :
El Maestro Fíórez éóhviene en la misma reducción , pe
ro últimamente en el año de 1763. Dón Francisco Fuero,
Cifra de Azañon , ha reducido á evidencia lo qué solo fue
sospecha de los antiguos, demostrando en una disertado»
sobré elsitio destá ciudad , qué imprimió y publicó én Alca
lá de Henares , que la antigua Eroavica estuvo en el sitio de
Huerta bellida , sobre la hoz de Peña escrita , ribera de Gua—
diela 5 y sospechando con muy buenos fundamentos que las
,
ruinas que se parecen cerca de Santaver deben ser las de la
ciudad de Contrevia de que hace mención Valerio Máximo,
para lo quar trae varias Inscripciones recogidas allí,
Tom. I X . Bbb
- BRACCARÁ
En el capitulo veinte y quatrb*
i E s cosa notoria que ía ciudad llamada
Nobleza de antiguamente Braceara-, es la misma que agora
Braceara^ de ^amarnos Braga en P o rtu g al, insigne M etrópo
li de aquella provincia 7 situada entre los dos
rios Duero y L im ia , en tierra fértil y abundosas
por lo qual el Poeta Ausonio la llama Braceara
ía rica. T u v o también sobrenom bre de Augus
t a , com o Plinio y el Emperador A n to n in o se
lo dan. Fue Chaneiilería, ó C o n ven to Jurídico
en tiem po de los R o m a n o s, co m o Plinio re»
üere , y los pueblos de sus comarcas y jurisdic
ción tomaban el nom bre della, llamándose Brac
earos. Está apartada de la mar por ocho leguas, y
aunque Ausonio dice (a) que la hacia pom posa
y ensalzada su seno de m a r, no se ha de enten
der el que tiene junto á s í, sino el que le cae
cerca. D e su fundación y causas de su nom bre
ha dicho Florian de O ca m p o , y V aseo también
trató desto , y no tengo yo de nuevo que aña
dir , mas de que el Emperador A n to n in o sale
con algunos caminos desta ciudad, c o m o era
tan insigne y principal, y dellos hay hasta agora
'harta memoria con sus colanas , que señalan
las millas. Porne algunas ddlas que parecen m as
n o tables: com o las he habido por relación de
hombres que con doctrina y diligencia las tras-
ladáron.
En
<■ (a) En el lib. 3. cap. 36. Braga solo dista qaatro leguas
de la fflar.
2 : Eh ana quebrada se lee esto;
s: i : : : : SEVERI PIX NEP. ANTON INI
MAGNI. F. AVRELIO ANTONINO FELICI
AVG. PONT. MAX. TRIB. POT. II. COS. II.
PROC. FORTISS. PRÍNCIPI A BRACCARA
M. P. IIÍ,
D ic e , co m o aquella coíuna fue puesta en
honra y con m em oria del Emperador A u re lio
A n to n in o A u g u s to , venturoso , P on tífice M á
xim o , y que tenia ya la segunda vez el poderío
de Tribuno del pueblo y eí segundo C onsula
do , y crá Procónsul y un Príncipe V alen tísim o,
hijo de A ntonino el M a g n o , y nieto del Em pe
rador Severo , y púsose la coluna á tres millas
de Braga , para señalarlas*
3 O tra coluna de tiem po del Em perador
A driano tiene estas letras ¿
1MP. CAES. ‘TRAÍÁNÓ HADRIANO AVG»
PONT. MAX. TRIB. POT. XVIII. COS, III»
p. P, A BRACARA AVG. M. P. XXIIL
Otras colunàs hay de riem po d e o t r o s E n v
peradores, mas por no tener el nom bre de la
ciud ad , ni mas que los titulos de los E m pera-
Bbb z d o-
380 Braga,
d o re s , no porné mas de ana que. es de im
portancia.
IMR CAES. [Link] VERVS MAXIMINOS P5V$
F. AVG. GERM. MAX. DAC. MAX. SAJRM.
MAX. PONT. MAX. TRIE. POT. V. 1MP. VII.
P. P. COS., PROCOS.
ET G. IVLIVS VERVS MAX. NOBILISSIMVS
CAÉSAR GERM. MAX, DAC. MAX. SARM MAX.
^ PRiNC. IVVEINTVTiS. FIL1VS D. N, IMF* C.
IVLIÍ VERI MAXIMIÑI. P. F. AVG.
VIAS ET PONTES TEMPORE VETVSTÁTIS
COLLAPSOS RESTITVERVNT.
CVRANTE Q. DECIO LEG. AVG. PRET.
PRAEF.y BRAC, &VQ.
En castellano dice : com o e l Emperador
César Cayo- Julio V e ro M axim ino , piadoso y
venturoso A ugusto gran vencedor de A le
mana gran
, vencedor de Dacfa , gran vence
dor de Sarmacia , Pontífice M áxim o , habien
do ya tenido la quinta vez el poderío de T ri
buno del pueblo , y siete veces el cargo de
Capitan G en era l, habiendo sido llamado pa
dre de la patria, y habiendo sido Cónsul y
P ro có n su l: y juntamente C a y o Jülio V ero Ma
xim ino , nobilísimo César , gran vencedor de
G em ian ía, gran vencedor de D a d a , gran-ven
cedor de Sarmacia Príncipe de la juventud
R o m a n a , hijo del Emperador nnestro Séñor9
el Emperador, C a y o Julio Vero, Maximino*
piadoso y venturoso Augusto mandáron re
parar los caminos y las puentes, que con la
mucha antigüedad estaban caídas y destruidas:
QuintoPed% teniendo cuidado de la obra Q uinto D e d o ,
Legado de los A ugustos, y Prefecto del Pre
torio de la ciudad de Braceara Augusta*
Por
Braga* t 381
4 Por esta piedra se ve comò en tiempo
deste Emperador se hicieron muchas obras
en aquella ciudad , y así hasta agora •se con
serva la memòria mas entera y mas común
en una calle y en una puerta de la ciudad que
se llaman de Maximino.
• • Sin estas colimas de medidas de cansi
nos , hay otras notables en aquella ciudad* Tal
es un amia con estas leerás
ISiDI AVG. SACRVM.
LVCRETIA FIDA SACERD. PERP. ROM.
ET AVGG. CONVEN TV S BRACCARAB
AVG, BU
Dice ea nuestra lengua : Esta ara es consa^ .
grada á la Diosa Isis Augusta. Dedicósela Lu~ d^creaa 1
crecía Fida, Sacerdotisa perpetiia de los Roma
nos , y de los. Emperadores en la jurisdicción
de la ciudad Braceara Augusta* En una basa
de estatua dice así:
TITVS CAELICVS TR 1PFS PRONTO , ET
M. ET L. TIT1 F1LÍÍ , PRONEPOTES GAE
LICI FRONTON IS RENOVARVNT,
En castellano: T ito Célico Tripes Fronto*.
y Marco y Lucio hijos de T ito , biznietos de>
Célico Frentón , renováron esta estatua. Célico Pros-
6 Desta ciudad y sus cosas setrata mucho mn‘
en los postreros libros desta historia.
CRAC-
382
G R A C C U R R IS
En el cap tula veinte y cinco.
i JlLm la historia se dice algo de lo que
á este lagar pertenece. D e su sitio no sabré
decir cosa averiguada muy en particular, por
no haber yo estado en aquella tierra , ni tener
la relación que deseo delia. Mas nadie duda si
no que estaba muy cerca de la villa de Agreda.
Agreda.
En lo antiguo hay mucha m ención deste lu
gar. N óm bralo Ptolom eo en los pueblos Vas-
cones , y muy en com arca de Calahorra , y así
esto com o la graduación , fuerza que creamos,
haya sido en vecindad de Agreda que está por
allí. Plinto los pone á los deste lugar debaxo
de la jurisdicción de Zaragoza , con ser privile
giados con las libertades de los antiguos L ati
Monedas de nas , que por su fundador se les debió conservar
Graccurris. esta gracia. Las monedas que yo tengo y he vis
to deste Municipio son del Emperador A ugus
to ó de T ib e r io , con la insignia del buey y el
nom bre del lugar de la manera que va puesto.
M V N IC ÍP IV M G R A C C V R R I S .
N U M A N C I Á
En el capítulo veinte y cinco.
1 ^paá-n insigne fue este lagar , tan gran
de ha sido en los tiempos pasados
entre nuestros Españoles la discordia sobre don
de e stu v o , afirmando u n o s, que la ciudad de
Za-
Num ancla. 383
‘Zam ora está en el sitio en que estuvo antigua
mente Num anda , y otros que fue' cerca de lá
ciudad de Soria. Nasció esta diferencia sin duda, Error de
de haber creído nuestros antiguos Españoles lo pensar que.
de Zam ora. Porque yo porné aquí presto un Jamora era
. . , A, J . f _i r , Numancia.
privilegio de mas de seiscientos anos atras, don- En lo Recor
dé se ve com o se tenia por cosa llana y a v eri- doba,
guada que Zam ora era la antigua Num ancia.
Y en la misma opinión perseveraron todos d os
cientos años despues , según [Link] la histon
ría del Obispo D on Lucas de T uyd , y en la histo
ria general del R ey D on A lonso. C on esto quien
despues con m ayor advertencia quiso decir que
Num ancia había estado cabe S o ria , parecía de
cir una cosa tan nueva y tan extrañ a, que aun
no merecía ser oída. A sí no es maravilla que
haya durado la qüestion y diferencia hasta nues
tros tiem pos : y hasta ser necesario , que la tra
tase muy de propósito nuestro insigne C o rd o
bés el D o cto r Juan Gmés de Sepulveda en una e i Doctor
de sus Epístolas que andan impresas , escrita ai Sepulveda.
Condestable de Castilla. Y porque allí está tra
tado esto brevem ente y requiere m ayor ave
rigu a ció n , y mas bastante probanza, se pondrá
aquí tan cumplidamente com o se puede sacar
de los Autores antiguos, y de otras buenas ma
neras de razones.
2 D e los Cosm ógrafos antiguos no se pue- Numancia
de tom ar ninguna razón por donde se crea que estuvoáia
Zam ora sea Numancia , y puédense tom ar al- de
gunas que muestren con harta certidumbre c o
m o estuvo cerca de Soria. Porque los Pelendo-
nes fuéron pueblos en la C eltiberia, en los qoa-
les dice Plinio que nace el rio D u e r o , y jun to
con esto dice que nace cerca de Num ancia. A s í
es que estando, com o luego v erem o s, la ciudad
de
3 84 Numancia,
de Num ancia junto á la puente que agora lla
man de G a rra y , legua y media encima de So
ria , el nascimiento de Duero está quatro ó cin
co leguas mas arriba. Esta razón to có el D o c
tor Sepuíveda, y también la otra de la distancia
de veinte y cinco leguas que pone Strabon des
de Numancia á Zaragoza : y no hay mas de Gar
ray allá, habiendo mas de setenta leguas entre
Zam ora y Zaragora. Son muy buenas estas dos
razones s y también io e s, que habiendo puesto
Pífelo el nascimiento de D uero en los Pelen-
dones , pone luego Ptolom eo junto con ellos á
los A re v a c o s, donde estaba Numancia. Y Z a
m ora está muy fuera delíos en los Vaceos. La
graduación también de Ptolom eo es muy diver
sa , así de Num ancia com o del nascimiento de
D u e ro , para con Zam ora.
3 Estas son las razones de los Cosm ógrafos,
y hay otras d e los Historiadores ,, que son todas
p o r Garray , y contra Zamora. Y porque todo
esto fué necesario ponerlo adelante en la histo
ria quando se trata de la guerra de los R om anos
con los Num antinos, se dexó de poner aquí.
4 L os de Zam ora tienen por sí el testim o
nio,. de Paulo O rosio , á quien por ser Español
' se debe m ucho crédiio ; y él d ice , que N ii-
máncia era cabeza de la provincia de Galicia.
Esto no parece podía com petir á aquel sitio de
Garray , y viene á propósito para Zam ora. Bien
respondió á esto Sepuíveda , dando la causa por
qué en tiem po de Paulo O rosio se había exten
dido la provincia de Galicia tanto , que compre-
hendia to d o aquello de Soria, por las dos divisio
nes de la gobernación de España que los Empe
radores Adriano y Constantino habían hecho.
El Bachiller 5 El Bachiller Rúa , hom bre de Insigne eru-
Rua. >' di-
Numancia,
dicíon , y de singular juicio en las antigüedades,
c o m o natural que era de S o r ia , -tuvo creído
que H um ánela estuvo en el m ism o sitio que
agora tiene aquella ciudad , y n o á la puente de
Garray , y así me lo dixo á m í , preguntándole
y o desto : y tenia algunos fundamentos para su
opinion. Mas com o no alcan zó , porque n o vi
no en su vida impreso el libro de las guerras de
España de Appiano Alexandrino , no m u d ó el
parecer : y es cierto que lo mudara , según su
m ucho ingenio y ju icio , si leyera aquel libio:
donde por el rio que allí se refiere entraba en
D uero junto á la ciudad de Numancia > y por Soria no es
otras particularidades se ve claro co m o estuvo Numancia.
en aquel sitio del pequeño lugar y puente de
Garray. Y o lo he visto y las grandes señales de
antigüedad que en él se muestran obligan á
creer esto m ism o , aunque se verá mas claro
to d o por el discurso de la historia : donde se di
rá todo lo demas que aquí se pudiera añadir*.
EL R IO D U E R O
En el capitulo veinte y cinca.
1 aquellas sierras que
están encima de S o ria , y particularmente en una
que llaman de O rbion hasta o ch o ó nueve le- Orbion.
gúás apartada de lia , y seis ó siete de la ciudad
de Numancia. A llí está un lago m ostruoso , por
estar m uy alto en la cumbre de la montaña , y
por tener el agua tan torpe y sosegada , que no
se le siente viveza ninguna, ni de dónde pueda
tener su nascimiento. Baña luego D uero por to
do un lado el sitio de N um ancia, y tocando en
Tgm, IX* Ccc So-
3 86 E l rio Duero.
S o ria , baxa á pasar por cerca de Beríanga y O s-
m a , G orm az y Santisteban de G o r m a z , hasta
el rico*M onesterio llamado de la V id , de ía O r-
den Premonstratense. T ie n e una cosa harto nota
ble su ribera por aquellas comarcas de Santis
teban : que nacen en e lla , com o ya he dicho
otra v e z , naturalmente sin sembrarlos m uchos
jazmines tan p erfecto s, com o los que mas re
galados se crian en los jardines. Mas abaxo da
nom bre á la grande villa de A ra n d a , haciendo
m uy fértil y fresca toda su vega. Siempre hasta
aquí ha recogido los rios de toda la tierra, y
de allí adelante recibe muchos mas y mucho ma
yores. A Duraton en Peñafiel, para llegar mas
fre sc o , mas poderoso y con mejor pesca de bar
bos y truchas al insigne M onesterio de la O r
den de C is te l, llamado Valbueno , porque en el
nom bre se dé á entender algo de la frescura y
abundancia de aquel sitio. A V a lla d o lid se acer
ca quando mas por dos leguas , por dexar ai rio
Pisuerga que haga la singular frescura de huer
tas , arboledas , y caserías que hay en aquellas
dos leguas de Valladolid á Sim ancas, donde en
tra en e l, trayéndole junta toda el agua que en
m uchos rios desciende de todas las montañas de
Castilla. C o n esta viene Pisuerga tan crecido y
caudaloso, que parece grande sujeción la que
hace á D uero en consumirse en él con su nom
bre y su grandeza, que iguala y sobrepuja á la
dél que se lo sorbe. A sí llega D uero al doblo
m ayor que antes corría á 1a villa de Tordesillas,
y luego á ennoblecer la sepultura del R ey C in -
dasvindo de los G odos en el pequeño lugar lla
mado San R om án de Hornija. Hónrase él luego
con pasar por la ciudad de T o r o , y descender
de allí á cercar m uy bien por un lado á la her
ma^
jE/ ñ o D uero.
mosa ciudad de Zam ora, para que nuestras poe
sías antiguas con razón celebren lo que este
rio hace en la fortificación de aquella ciudad.
T o d o lo de aquí adelante es meterse D u ero en
P o rtu g a l, cerrando las regiones que los C o s
m ógrafos antiguos y la gente vulgar de agora
llaman entre D uero y M iño , y entre D uero y
L im ia , hasta-despeñarse en el O céano por unas
angosturas de peñas en la ciudad llamada del
Puerto (i). Esto y el tin o y dobleces de su cor^
ríente con otras cosas dexa tratado Elorian de
O cam po en el segundo capítulo de su libro pri
m ero.
( i) Duero no se despeña en la mar por tina angostura
de peñas $.■esta angostura es anterior al Puerto de Oporto:
tres quartos de legua :mas absxo de esta ciudad entra pla
cido en la mar , pero sí estrechado por una lengua de are
na que viene de la parte del Sur, y que arrumbaron las
crecientes del rio que sale arrimado por la banda del nor
te al fuerte de San Juliano da Foz 9 dicho así por estar ¡eá
la boca de dicho rio»
TA-
3*8
T A B L A
D e las ciudades, m ontes y r í o s , cuyas anti
güedades se tratan , y pertenecen al libro
sexto , y buena parte del séptimo.
DEL LIBRO SEXTO. DEL LIBRO SEPTIMO-
Iliturgi* Pag. 201. Carchna* 309
Castulo. 207. Bardona* ibid
Gades 222. Turba. 310
Tarragona» 228. Rodope. ibid
Mentesa. 258. Empori#. 312
Pends negras. 271. Turdetania* 31?
Oreto y Oretanose 272. Turdeto. ibid
Carpentania. 274. Segestica , 0 Segeda. ibid
Saguntos0 276. Saguncia. 317
Cuneos* 280. Vergio , castillo, 318
Illeates. ibid. Hipa. 319
Laletanofa 281. Toletum. 327
Cartagena» 282. Tap , rio. 341
Betulo. 286. Ilucia. Litabro. 346
Lersanos. 287. Vescelia. Qlon. ibid
Elingas j ciudailo ibid. Noliba. Cusibi. JLycon. ibid
Oninge. 288. Vascetanos. Vectones. 347
Silpia. 289. 348
Castoni ibid. Calahorra* 349
Beturia« 291. Beturia. 352
Ibe. ibid. Hippo. Corbion. 370
Badia. ibid. Urbicua, ibid
Il orci. 292. Ebura. 371
Astapa» 293. Contrebia. Manlianos,
Carteya. 296. montes. 372
Cimbis. 299. Munda. Certima. Alce. ibid
Xucar, ria« ibid. Ercavica. 373
Ibiza, isla0 300. Cauno , monte. 377
Italica. 302. Braccara. 378
Sedetanos. 306. Graccurris. 382
Suesetanosà ibid. Numancia. ibid
Lacetanos. ibid. Duero, rie* 38S
Qlba. 308»